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Idiomas en Costa Rica

El español es el idioma oficial y el más


hablado en Costa Rica, aunque no
tendrás problemas en comunicarte
también en inglés. Esta es una lengua
totalmente habitual en el circuito turístico
del país, del cual podrás hacer uso en
hoteles y restaurantes, así como
encontrar guías para visitas turísticas que
lo dominen a la perfección. Puede incluso
darse el caso de que en determinadas zonas muy turísticas te encuentres con
folletos de información o cartas de restaurantes escritas únicamente en inglés.
Además, en algunas zonas del Caribe, principalmente en la provincia de Limón, se
habla un pidgin del inglés denominado inglés criollo o criollo limonense, llevado a
Costa Rica por inmigrantes jamaicanos en el siglo XIX. El francés, al ser la segunda
lengua enseñada en los colegios, también puede ser entendido en algunos casos.
El español que se habla en Costa Rica conserva arcaísmos y está plagado de
expresiones y modismos que lo hacen muy característico.
Debes comenzar sabiendo que es totalmente habitual la utilización del gentilicio tico
para referirse a los habitantes del país y, que en ningún caso, tiene matiz
despectivo, sino que se trata de una denominación cariñosa. Parece ser que su
origen se encuentra en la guerra contra los filibusteros de William Walker, que se
desarrolló en Centroamérica a mediados del siglo XIX. Los combatientes de los
otros países de la zona aliados con Costa Rica advirtieron que los soldados
costarricenses utilizaban de forma muy habitual la terminación -ico/-a para sustituir
al diminutivo -ito/-a. Así que durante tu viaje ve acostumbrando tu oído al dulce ritmo
de palabras como “ahorica” o “chiquirritico”. Esta peculiaridad, junto con el habitual
ceceo (pronunciar el sonido de ‘z’ y ‘c’ ante e, i en lugar del sonido ‘s’) da cuenta de
la musicalidad y suavidad del español hablado en Costa Rica. Otra expresión
autóctona que oirás sin cesar en tu visita es “pura vida”. Puede darse como una
respuesta muy positiva a la pregunta “¿cómo estás?”, o utilizarse como saludo o
despedida. Más que una forma de hablar esta expresión es un reflejo de la particular
forma de ver el mundo de los ticos, algo ligado intrínsecamente a la espontaneidad,
el optimismo y la alegría de su cultura. Te resultará enriquecedor ir descubriendo
que para probar la auténtica comida casera deberás dirigirte a una soda, o pequeño
restaurante de carácter familiar, aunque si bien deseas comprar en una tienda de
comestibles deberás acercarte a una pulpería, sin olvidar pasar antes a adquirir las
entradas de ese evento al que deseas acudir en la boletería más cercana.
El repertorio de modismos y expresiones forma un amplio abanico ciertamente
interesante de descubrir. En el siguiente cuadro te dejamos algunos ejemplos para
que te familiarices con su rica variedad.
El Dueño del Monte
El Dueño del Monte, también conocido como el Viejo del
Monte, es un gigantesco fantasma, muy corpulento, con
el cuerpo cubierto completamente de pelo largo, que
recorre los bosques y las montañas lanzando grandes
alaridos que estremecen a los viajeros.
Este personaje es el alma en pena de un cazador a quien
nada ni nadie detenía en su pasión desmedida de
cavernario criminal, matando cuanto animal encontraba
en la montaña por el simple placer de matar. Cuando
murió, Dios no podía perdonarle, pero a ruego de San
Francisco de Asís, le dio una nueva oportunidad
enviándole de nuevo al mundo como un espíritu que
defiende a los animales de los excesos desmedidos de los hombres. Tiene el poder
de transformar a los animales, por ejemplo, cuando un cazador está a punto de
matar a un venado que defiende a sus cervatillos, el Dueño del Monte lo convierte
en un tigre que hace temblar y huir al cazador. También se cuenta que, cuando los
cazadores pernoctan en la montaña, al despertar al día siguiente, descubren que
sus rifles tienen un nudo en el cañón, doblados como si estuvieran hechos de cuerda
y no de metal. Para librarse de este ser, los campesinos recomendaban que, al
internarse en la montaña, se llevara pedazos de tabaco, que gusta mucho al Dueño
del Monte, de modo que estos se fueran dejando desperdigados por el camino, de
modo que el Dueño del Monte los fuera recogiendo y no perturbara la cacería.
En la región de la sabana guanacasteca y el pacífico costarricense, el Viejo del
monte aparece por los potreros en la figura de un sabanero montado a caballo, de
barbas largas y enmarañadas, cabello largo hasta el hombro, agitando una larga
soga al aire, espantando al ganado con gritos de «¡Hey... arre... hey! ¡Arree... ee...
ganado!».
Sobre el origen del fantasma, en la región de Guanacaste se asocia al Viejo del
Monte con la leyenda del Sisimico, mientras que en el Valle Central se habla de que
el fantasma tendría un origen común con el mito bribri que da lugar a la leyenda de
la Tulevieja, en la forma de un ser mítico que habita en los montes que recibe el
nombre de Wöke (abuelo).
La leyenda de “Puente de Piedra”
Se desarrolló en el distrito de Grecia. Pues
bien, en este lugar hay uno de los puentes
naturales que posee Costa Rica. Es un
puente de piedra, formado por la roca y, de
donde precisamente tomó el nombre el
pujante caserío.
El nombre tiene su leyenda, y bastante
bonita, posiblemente porque refleja la forma
en que un tico logró hacer que el diablo le
incumpliera un trato para salir él con ganancia. Ya lo saben los lectores, hasta don
Sata pierde con los ticos cuando éstos se lo proponen.
Resulta que un campesino humilde, vivía en aquellos andurriales pero bastante
dejado de la mano por la diosa fortuna. Como cualquier otro deseaba disfrutar mejor
de la vida sin tener de donde echar mano. Ni siquiera un pariente rico y tonto para
que le facilitara medio sin alegrar nada más que parentesco, pero tuvo la osadía
pensar en Luzbel al igual que muchos actores centrales de nuestras leyendas.
Entra ambos llegaron a un entendimiento, como resultado del cual el paisano
nuestro tendría a partir de entonces una hermosa finca a cambio de su alma, ya
sabemos pues es lo único que le interesa a don Sata seguramente el alma de este
humilde hijo de Grecia valía más que otras, puesto que el diablo todavía se
comprometió, además de adjudicar la finca a construir un puente para que el
campesino no tuviera dificultades a la hora de salir a la ciudad, que es de suponer
en aquella época no tendría categoría de villorrio.
Quedaron de acuerdo en que tal día a las cinco de la mañana estaría totalmente
construido el puente, de lo contrario el trato no tendría validez.
Todo quedó aprobado. El hombre de nuestra historia al día siguiente tuvo su finca
y tres días después tendría solucionado el problema de la falta del puente. No todo
a caminar sobre ruedas, especialmente para el señor que nos puntan con cuernos
y cola larga, porque el greciano, como buen tico de inmediato empezó a pensar la
manera de burlarse del socio a fin de salir ganancioso sin perjuicio posterior.
Y surgió la gran idea. El día fijado para la entrega del puente el consorte de las
gallinas lanzó su quiquiriquí unos minutos antes de que fueran las cinco de la
mañana. Escasamente le faltaba a don Sata la colocación de la última piedra para
dejar totalmente construida su extraordinaria obra de una sola pieza. Sencillamente
nuestro paisano se habría valido de una artimaña para obligar al animalito a cantar
antes de su hora acostumbrada.
Porque el pisuicas le faltaba colocarla cuando cantó el gallo. Ahora dicen que
muchos han completado esa obra pero que al día siguiente aparece en el suelo la
piedra con que se llenó el hueco.
Traje Típico de Costa Rica
En Costa Rica varias regiones usan trajes típicos
guardando siempre los rasgos de las antiguas
tribus indígenas que poblaron nuestro país.
Uno de los trajes típicos más usados en nuestro
país consiste en el que la mujer utiliza un vestido
ancho con una gola de colores muy vivos y
chillantes, también usan una trensa en su cabello
y sandalias en sus pies y una flor en su cabello.
El hombre utiliza un traje sencillo de colores muy vivos como el azul y el amarillo,
un pañuelo en el cuello y un fajón rojo que al momento de la danza se lo quita.
Los atuendos caracteristicos de nuestros campesinos se pueden agrupar en:
gamonal (traje ceremonial del cacique indígena), el de trabajo, el de fiesta, y los
adecuados a las distintas ocupaciones de la mujer. Todo pueblo, en su proceso de
desarrollo, va cultivando una serie de creencias, comportamientos, conocimientos,
que son transmitidos de generación en generación. El país, posee una
extraordinaria riqueza de manifestaciones culturales, tradiciones locales, leyendas,
música, danza, fiestas populares rescatables, pues constituyen parte vital de esta
nación.
Seguidamente se hace una descripción de los trajes típicos de cada una de las
provincias del país.
Guanacaste
La vestimenta empleada por los
pobladores de esta provincia ha
variado a traves de su historia. Para
el baile la botijuela, se emplea un
traje con abundantes encajes y
vuelos; peinado alto, botones de
gamuza. Se hace una distinción entre
señoras y señoritas. Las primeras
usando un pañolon y las señoritas
una mantilla.
Durante la colonia, el traje
generalizado para la mujer consta de una enagua blanca de algodón con un vuelo
terminal inferior y confeccionado con adornos. La blusa, denominada camisola,
tiene cuello de ojal y manga bombachas. El hombre vestía pantalón blanco de
algodón y una camisola. La camisola poseía manga recta sin puños, cuello de ribete
o doblado, pechera forzada pegada a la camisola pero de diferente color. Además
llevaba sombrero.
Puntarenas
Las mujeres usaron clásicos vestidos, cubiertos de
anchos vuelos. Sobre el vestido echaban el tapado, que
era una mezcla de pañolón madrileño. Durante Semana
Santa, este pañolón se usaba con aplicaciones de
lentejuelas de colores y flores de muselina de colores
vivos.
Llevaba peinado de morios; botas y botines de cuero con
puntera o bien podi’an ser de charol negro. Otra de las
prendas usadas era el abanico, basico en su vestimenta.
Alajuela
El atuendo tipico usado por la mujer
consistía en una camisola blanca de
algodón con varios vuelitos angostos,
sin adorno alguno.
Rebozo de colores fuertes. Enagua de
seda de colores suaves, con uno o dos
vuelos anchos en la parte baja.
En el cuello usaban una cintilla de
terciopelo negro con una cruz o medallón de oro.
Se peinaba de trenzas, adornadas con cintas, flores naturales y peinetas.
Generalmente andaba descalza. Algunas veces usaba botines de charol.
El hombre de la ciudad de Alajuela, vesta camisa blanca de algodn o manta. Con
manga larga, de color recto, cuello de pretina y abotonadura al frente, pañuelo
grande rojo al cuello con un nudo. Llevaban un anillo de oro.
El pantaln era de mezclilla azul. Andaba descalzo o con caite.
Heredia
La dama vestía de color negro u otros
colores, pero siempre oscuros. La blusa era
de tela de algodón o seda lisa y en último
caso la seda podía tener un estampado fino.
El cuello era alto. Poseía abotonadura fina.
La enagua era larga, dejando al descubierto
las puntas de los botines negros de charol.
Además era ancha, con recogidos a los
lados.Y toalla negra de seda a sus espaldas.
San José
La mujer vestía una falda volada y una blusa con vuelos. La blusa
llevaba una cinta de color negro.
En el cuello usaban un listón de terciopelo negro colgando un
medallón dorado, su cabello lo adornaba con flores naturales.

Cartago
El traje de mujeres consistía en una
blusa o cotona, adornada con
encajes finos, algunos traidos de
Gran Bretaña.
Los hombres vestían una casaca de
manta. Sombreros de castor, que
podian ser de color blanco o negro.
Corbata de lienzo, chaquetas o
chalecos.

Limón
Fundamentalmente a finales del siglo XIX y
principios del siglo XX, la mujer vestía una
blusa de algodón, con adornos de tela o
encaje de colores.
Su enagua era de tela estampada. En otros
casos se uso vestido. Siempre se llevo
turbante africano. Hacia 1960, se usaba
también el vestido de carnaval.
En la actualidad el traje típico de Costa Rica se fue generalizando de tal manera
que los cambios se dan en la combinación de colores que se utilizan, siempre
predominando los colores vivos.
En la mujer, la blusa con vuelos es blanca con ribetes de diferentes combinaciones
de colores, aunque predomina los colores patrios.
La falda de vuelos amplios, larga hasta los tobillos, de elástico en la cintura y de
vivos colores. Sandalias de cuero en sus pies, flor que adorna su cabeza, aretes y
canasta de flores. Algunas usan delantal haciendo juego con su blusa.
El Hombre, lleva sombrero de ala pequeña y de tela blanca, pañuelo al cuello con
nudo al frente, alforja en su hombro a veces, camisa blanca o de color claro al igual
que el pantalón largo, un fajón de tela adorna su cintura y algunos usan machete.
El calzado es sandalia (caite) de cuero.
Esta vestimenta se usa actualmente para actos conmemorativos, festividades
patrias y actos culturales.
Dona Emma Hütt de Montes de Oca fue una de las primeras personas que se
intereso por conocer, estudiar y divulgar las manifestaciones artisticas auténticas
del pueblo de Costa Rica, nacida en Heredia en 1907.
Contribuyó a la promulgación del decreto por medio del cual se estableció al “Punto
Guanacasteco” como el baile nacional.
Una de las personas que más impulsó el traje típico de Costa Rica es la señora
Evangelina Quesada de Núñez, nacida en Cartago en 1893, falleció en 1970. Desde
1917 inicio una valiosísima labor de rescate de los bailes costarricenses, con el
unico propósito de salvarlos del olvido y así poder conservarlos para las
generaciones siguientes.