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EL MODELO CLÁSICO: 1920-1970

LA CIENCIA DE LOS PRIMITIVOS:

En la división del trabajo intelectual entre las distintas ciencias sociales a


finales del s. XIX y principios del XX, a la antropología o etnología le tocó
el estudio de los “pueblos primitivos” en sus tres vertientes:
1) Los primitivos abstractos de los estadios por los que transcurrían
las vidas de todos los pueblos pasados y presentes.
2) Los primitivos como pueblos de los territorios colonizados.
3) Los primitivos como “supervivencias” del pasado reciente.

Incluso con los cambios introducidos por Boas y Malinowski se


mantiene como objeto de estudio de la antropología las sociedades
primitivas.

Cuatro elementos son los componentes fundamentales de la


antropología: estudio de las comunidades primitivas, enfoque holista,
trabajos de campo intensivos y rechazo del etnocentrismo a favor de
un cierto relativismo cultural.

COMINIDAD Y SOCIEDAD

En un principio se vincula el saber antropológico al encuentro con el


otro; pero también surgen preguntas en sociedades que sufren cambios
bruscos y radicales como en la Europa del s. XIX con el avance
arrollador del capitalismo y el consiguiente aumento de la desigualdad
entre clases.
La mayoría de nuevos científicos sociales desarrollan comparaciones
entre las sociedades capitalistas en que vivían y las “otras”, incluyendo
en las “otras” además de las primitivas, lo que sus propias sociedades
estaban dejando atrás.

Se aplica un modelo en el que se oponían dos tipos de sociedad:


comunidad: los hombres viven en asentamientos a pequeña escala y
relaciones cara a cara basadas en su estatus y sociedad : con grupos
extensos en que las personas no se conocen y mantienen relaciones
impersonales e indirectas basadas en la firma de contratos (Tönnies,
1887).

Durkheim en 1893 distingue sociedades con solidaridad mecánica:


primitivas y arcaicas, con pocas diferencias de acceso al poder entre
sus miembros; y solidaridad orgánica: modernas, con grandes
diferencias de reparto de riqueza y poder.

Autores como Marx toman de Maine la distinción entre estatus (en


pequeñas sociedades primitivas) y contrato (fundamentales en
sociedades modernas); y de Morgan la paralela entre Societas
(sociedad primitiva que explotaba los recursos en común) y Civitas
(sociedad civilizada caracterizada, como sociedad de clases, por un
acceso desigual a los recursos).
Marx clasifica las sociedades según el modo y las relaciones de
producción dominantes en: comunismo primitivo, sociedad arcaica
esclavista, sociedad asiática, feudal y capitalista.

ESPECIALIDADES Y HOLISMO:
Los primitivos en su vertiente holista aparecen como pueblos carentes
de las instituciones específicas que occidente había desarrollado. Como
señala K. Polanyi, la economía esteba incrustada o imbricada en el
conjunto de instituciones sociales.

En su vertiente especializada, sus usos y costumbres eran descritos


separadamente (cultura material, economía, familia y parentesco, etc.).
Así surge una antropología económica (antropólogos interesados en
intercambios, dones, reciprocidad, redistribución de la riqueza…),
antropología política (desigualdad, conflictos, formación y organización
de los gobiernos…) o una antropología sicológica (surgida del hincapié
de los boasianos en la lingüística).

Con el cambio en la forma de realizar los trabajos de campo, se


refuerzan campos de estudio basados en áreas lingüístico-geográfico-
culturales, dada la importancia que tanto Boas como Malinowski dan a
aprender la lengua nativa: así surgirían melanesistas, africanistas,
americanistas, etc.

EQUILIBRIO ENTRE ESPECIALIDADES Y HOLISMO: LA BRUJERÍA


AZANDE:

La idea de un todo se representa con mayor facilidad si lo que se había


estudiado era una pequeña isla o archipiélago.

Una vez se realiza el trabajo de campo donde se considera la


comunidad como un todo, el antropólogo va publicando monografías
sobre instituciones específicas.
Malinowski en “Los Argonautas del Pacífico” (1922) sobre intercambio
y reciprocidad (circuito del Kula); “La Vida Sexual de los Salvajes de la
Melanesia Noroccidental” (1929) sobre procreación y relaciones de
familia; y “Los jardines de coral y su magia” (1935) sobre prácticas
agrícolas y rituales mágicos.

En el estudio de Evans-Pritchard sobre brujería en el pueblo africano


Azande, el equilibrio entre holismo y especialidad se mantiene sin seguir
como modelo el funcionalismo orgánico. El autor recurre a la idea de
sistema.
Los Azande, aproximadamente un millón de personas, viven en la
actualidad entre República Democrática del Congo, Sudán del Sur y la
República Centroafricana. Para este pueblo la brujería consistía en un
poder místico de causar daño.
El modelo de Evans-Pritchard sobre la brujería Zande se parece a la
definición de Mauss de “hecho social total”, porque está presente en
toda la vida social.

EL TRABAJO DE CAMPO: OBSERVACIÓN PARTICIPANTE EN


SOCIEDADES TOTALES EN MINIATURA;

Tras las innovaciones de Boas y sus discípulos en la antropología


norteamericana y de Malinowski y los suyos en la británica, el trabajo de
campo exhaustivo en un lugar exótico y pequeño se convirtió en una de
las señas de identidad de la antropología: Boas sobre las poblaciones
nativas de América del Norte y Malinowski en las islas Trobriand.
Ambos establecen que la tarea fundamental es contrastar las hipótesis
iniciales con los datos obtenidos en las distintas fases de la
investigación, primero mediante una observación participante, seguida
de una interpretación de los datos, y por último realizando
comparaciones transculturales.

Tanto Malinowski como Radcliffe Brown recibieron un gran apoyo de la


Fundación Rockefeller para sus investigaciones.

Durante los años de guerra y en la postguerra los gobiernos británico y


estadounidense financiarían investigaciones antropológicas en sus
“áreas de influencia” porque consideraron que la antropología podría
aportar resultados que contribuyeran tanto a la victoria como al nuevo
orden político.

ETNOCENTRISMO, RELATIVISMO CULTURAL Y DERECHOS


HUMANOS:

No se debe asumir etnocéntricamente que las instituciones sociales y


valores culturales de la propia sociedad o de ninguna otra sociedad son
superiores o poseen una mayor legitimidad que los de otros pueblos.
El relativismo cultural niega la superioridad de unas culturas sobre otras.

La Asociación Americana de Antropología no suscribió la Declaración


Universal de Derechos Humanos de 1948. Los antropólogos de la
asociación juzgaron que se trataba de unos Derechos concebidos en
términos de los valores prevalecientes en occidente.

Si se asume que los valores de las otras sociedades son tan legítimos
como los nuestros, ¿cómo se puede condenar actos horribles,
perpetrados en términos de esas series de moralidades alternativas,
dado que juzgarlos como “horribles” puede ser etnocéntrico y ajeno al
relativismo cultural?