Sunteți pe pagina 1din 6

Plan programa de mano

Shamadi Lopera
Título del recital: Evocaciones Lejanas

Piezas:
-. Suite BWV 997 de Laúd para Guitarra - J.S Bach (1685-1750)
-. Sonata K.414 - Domenico Scarlatti (1685-1757)
-. Sonata Op.15b en Do - Fernarndo Sor (1778-1839)
-. Evocación - Clemente Diaz (1938)

-. Suite BWV 997 de laúd para Guitarra:

J.S Bach la compuso hacia el año 1736, o quizá posteriormente y obtuvo influencia
de los diversos laudistas alemanes que cultivaron un gran gusto por la música de
cámara. Él mostro mucho interés por el Laúd, en especial cuando se conoció
posiblemente con Silvius Leopold Weiss en Köthen (Alemania) en 1719, cuando
este fue invitado a tocar allá, lo que muy seguramente lo inspiró a componer esta y
las otras suites. Hay diversas ambigüedades sobre el instrumento original para el
que fue escrita esta obra, principalmente por el grado de dificultad que esta
representa para el Laúd y por el gran número de copias manuscritas realizadas
aproximadamente entre 1740 y mediado del siglo siguiente que indicaban que la
suite era para clavecín. Lo más probable es que Bach haya desarrollado los
movimientos en el instrumento” “Lautenwerk” o Laud-Clavecín, un pariente del Laúd,
construido con cuerdas de tripa y teclas, pero actualmente se considera que las
piezas son para Laúd y la transcripción para guitarra sufrió inevitablemente
modificaciones con respecto a la versión de Laúd, como por ejemplo: octavaciones
de bajos y algunas omisiones de notas con el fin de que sea “interpretable”.
La Suite sigue una estructura fundamental la cual es: un preludio de carácter
improvisatorio, acompañado por un número indeterminado de danzas de orígenes
diversos, (en este caso las danzas tienen orígenes franceses y son: Sarabande y
Gigue). El prelude contiene un tema y las principales ideas musicales de toda la
obra, además una progresión armónica que acentúa el rasgo emocional del
movimiento y además todos los movimientos están escritos en la misma tonalidad
para dar unificación al discurso musical. La fuga posee un contrapunto muy
sofisticado y además una estructura da capo, característica poco habitual en la
forma de componer de Bach. El motivo va ganando fuerza rítmica a medida que
avanza este movimiento o lo que yo llamo “figuración progresiva” lo que da una
sensación intensa de continuidad especialmente al inicio del desarrollo. La
Sarabande, muy ligera y de naturaleza galante funciona de tal forma que apacigua
toda la energía acumulada en la fuga, generando un contraste equilibrado con el
movimiento anterior. La Gigue posee un carácter muy danzante y enérgico y
además vemos la recurrencia de un patrón rítmico característico a esta danza: una
corchea con puntillo, seguida de una semicorchea y una corchea. Para confluir y
dejar una sensación de motivación y euforia terminamos con el virtuoso doublé.

-. Sonata K.414:

Domenico Scarlatti compuso esta y sus otras 554 sonatas para teclado cuando se
trasladó a vivir a Madrid (España) en 1733. Su intención al componerlas fue
mostrarlas a un público más amplio y no solo al ámbito de la realeza, es decir a
músicos profesionales de otros lugares y a aficionados. Ya que era alguien muy
cercano a la reina consorte de España Bárbara de Braganza, originalmente la razón
de ser de sus sonatas fue componerlas en dedicatoria para ella e instruirla en el arte
del tocar teclado. Scarlatti poseía un contexto cultural inusual para la época: nació
en Italia y se crio en las formas musicales italianas tradicionales: la ópera, bel canto
y las obras polifónicas religiosas, recibió instrucción musical temprana de su padre
(el cuál le mostro por primera vez música española por una obra que compuso:
“Variaciones sobre la folia de España) y luego se trasladó a vivir a España en 1729
en Sevilla, y luego se movió a Madrid en 1733 con residencia permanente. Allí en
su diario vivir recibió mucha influencia de la música española por medio de músicos
como Antonio Soler y de carreteros y mulateros de la calle. El flamenco, los
fandangos, las tonadillas, saetas y en general aires españoles, están presentes en
varias de sus obras, y ahora nos enfocaremos en los rasgos formales y estilísticos
de esta sonata.

La sonata está escrita en forma binaria equilibrada, es decir 2 partes que se repiten,
y hacen contraste entre sí. La primera parte funciona a modo de exposición
introduciendo un pequeño motivo que es imitado a la octava y además refleja un
estilo barroco italiano bastante convencional con un material temático conciso y
cese de la marcha rítmica en algunos puntos que genera una sensación de sorpresa.
Acercándose al final de la primera parte vemos unas características particulares en
sus sonatas: terceras paralelas rápidas a las que les siguen un pedal en la
dominante que luego nos conduce a una serie de notas que se repiten para terminar
en la dominante y así repetir esta sección. El principio de la segunda sección
contiene un lenguaje idiomático cercano al flamenco y determinado por el efecto de
rasgueo de guitarras, el oyente es llevado sin transición hacia tensiones armónicas
que llegan inesperadamente sobre un pedal en fa# las cuales van resolviendo y que
conducen progresivamente al material temático propuesto en la primera sección.
Acá vemos claramente la influencia de la música española y como el compositor
logra combinar efectivamente 2 “estilos lejanos”. Ya prosiguiendo a través de esta
parte con acordes quebrados, se exponen materiales temáticos de la primera
sección, juntos nuevas sonoridades en acordes quebrados que finalmente
desembocan en una reexposición en la tónica. Scarlatti en persona describió sus
sonatas como: “un ingenioso juego de humor con en al arte” haciendo referencia a
que las sonatas no estaban a miras de buscar un conocimiento musical muy
profundo sino más bien a deleitar el público y que su música no solo se quedará en
contexto de palacio.
-. Sonata Op.15b en Do:

Fernando Sor compuso solo 4 sonatas para guitarra. Esta sonata de un solo
movimiento fue compuesta en el periodo inicial de la creación de sus obras,
probablemente antes de 1814 cuando aún se encontraba en España. La sonata fue
escrita con fines académicos, ya que F. Sor la hizo para instruirse en la forma sonata
y además fue muy influenciado a los 19 años por compositores como Gaspare
Spontini, Domenico Cimarosa y Giovanni Paisiello(Todos compositores prolíficos de
la ópera italiana) cuando estaba involucrado con la casa de la ópera en Barcelona.

A pesar de que esta obra fue escrita para instrumento solista, hace unas referencias
generales y muy claras a la obertura de ópera italiana. En su estructuración interna
podemos evidenciar el pensamiento orquestal de Sor al componerla, como por
ejemplo las terceras paralelas del tema 1 aludiendo a los violines primeros y
segundos de la orquesta y también a las notas repetidas al final de la transición
imitando a las trompetas. También vemos la presencia de un “trommelbass” en la
tónica (característica muy presente en la obertura italiana), el cual le da mucha
energía rítmica al primer tema.

Esta sonata posee un carácter muy tradicional y escolástico, ya que casi no


transgrede la convención de la forma sonata (lo único diferente es un pequeño
desarrollo del tema 2), a comparación de algunas desbordantes sonatas de
Beethoven o Schubert que quebrantan de manera intencionada secciones
importantes de la forma. El tema 2 se muestra más suave y sutil y a nivel orquestal
se presenta como un diálogo entre bajos y violines. En la sección de desarrollo que
es relativamente corta, vemos el uso de material temático del primer tema: en el
punto más alejado que es Sib mayor vemos un acompañamiento con bajo Alberti
y un poco más delante, en la parte central de esta sección pasa algo muy interesante,
el tema 2 está aplicado con figuración melódica proyectada, o lo que se llama
“melodía compuesta”, evidenciando como Sor creaba una cohesión enorme con el
material expuesto a pesar de que esta pieza tenga numerosas dificultades técnicas.
Finalmente llegamos a la reexposición la cual sigue todos los parámetros
esperados: terminando con un cierre que retoma progresiones armónicas del inició
de la exposición, reiterando constantemente la tónica-dominante creando un
“llamado de conclusión” y finalizando la pieza con satisfacción.

Para quienes estén interesados acá se deja anexado un esquema con las secciones
de la forma sonata de esta pieza.

-.Evocación:

Clemente Diaz la compuso en 1983 y surge como obra de presentación para el


Concurso nacional Concultura del mismo año y la cual fue seleccionada como obra
ganadora. Esta obra expresa en general un profundo sentimiento de nostalgia por
su ciudad natal que es Popayán, un sentimiento de lejanía, de distanciamiento, que
es representado muy sofisticadamente a través del desarrollo motívico que unifica
toda la pieza.

A nivel formal este pasillo está escrito en forma ternaria ||:A:|| ||:B:|| ||:C:|| A-B + CODA,
y lo más interesante es que la sección A y C representan unos afectos en particular:
el romance, la nostalgia y la impetuosidad de alguien quien se ido de su amado
lugar y la B: los buenos recuerdos de los momentos fiesteros que se vivieron en
aquel lugar, por lo que el compositor hizo un trabajo excelente al mostrar en esta
obra los 2 estilos de pasillo que son: lento y fiestero. Al ver la obra desde este punto
de vista emotivo y formal, vemos como la música logra una cohesión armoniosa
entre aspectos técnicos y muy expresivos como si estuviese contando una historia
muy conmovedora, algo en lo que el compositor destacaba mucho, pues desarrolla
ideas muy originales para el instrumento.

El contenido melódico empieza con un salto amplio: una séptima ascendente o


sexta ascedente (que se desarrolla con notas de paso y bordaduras); este salto se
vuelve tendencia en los inicios de cada sección y tiene la connotación de ser el
suspiro que se hace al recordar eventos lejanos. El motivo principal expuesto en los
2 primeros compases, otorga muy buena cohesión al discurso musical ya que su
rítmica es muy recurrente tanto en la primera sección como en la tercera sección.
Algo muy importante a resaltar es que el bajo además de dar la armonía, cumple
otra función y es realizar contra cantos que funcionan para unir las frases, un
recurso muy usado en el pasillo popular, por lo que a nivel interpretativo es
interesante hacer resaltar estas pequeñas partes. La sección B presenta un nuevo
motivo con un salto de sexta (de nuevo el suspiro) que al igual que en la sección
anterior, viene ornamentado con notas de paso y bordaduras. Esta sección toma un
carácter conclusivo cuando se llega al 4 grado menor, descendiendo y terminando
con una cadencia perfecta, siendo prudente a nivel interpretativo agregar un
“ritardando” para resaltar esa conclusión. En la sección final hay una modulación
en Re y se retoman elementos expuestos en la sección A volviendo a la melodía de
carácter romántico y nostálgico, mostrando un sonido dulce y delicado. Esta pieza
la podemos resumir entonces en tres partes sencillas:

estado inicial – transformación – estado final.

Este modelo fue propuesto por un lingüista llamado Tzvetan Todorov, mostrando
como la estructura de las narraciones literarias pueden ser tomadas para realizar
composiciones musicales.