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Como me volví

Rico
¿Qué tan seguro estas de lo que realmente quieres?

Empezamos y terminamos la segunda etapa de nuestra vida


planificando muy por encima lo que creemos querer ser y luego de
darnos la cara contra la realidad decidimos aferrarnos al
conformismo colectivo, donde sin darnos cuenta nuestra vida acaba
en ese mismo momento.

Mi vida no es un ejemplo a seguir, pero solamente me veo en la


necesidad de contarla, si puedo ayudarte de alguna manera me
considerare una persona realizada en ese aspecto. Siempre fui muy
malo para las fechas, malo para recordar caras, malo para muchas
cosas y en síntesis para todo lo que no me importaba. El dato que
te voy a dar a continuación no lo tomes a la ligera porque oculta
dentro de su avariciosa niñez una de las claves más importantes. De
chico cuando solo tenía 13 años, con acceso a internet y una
computadora en un lapso de 2 años me convertí en uno de los
mejores jugadores de Latinoamérica en un juego online, algunos
dirían que fue el resultado de sacrificar una vida social e internarme
largos periodos de tiempo frente a una computadora, pero aun con
esa teoría.

¿Cuál es la diferencia entre dos personas que hacen las mismas


cosas y obtiene resultados distintos?, incluso me daría el lujo de
complejizar más la pregunta. ¿Cuál es la diferencia entre una
persona que consigue algo y otra que realiza el doble (y en algunos
casos hasta más del triple) de esfuerzo y no consigue llegar ni a la
mitad del resultado? ¿La suerte?

¿Qué tan cierto es que nosotros fabricamos nuestra propia suerte?

Cuando tenía 15 años detrás de mi deje el rastro de que


indiscutiblemente permitía a las personas darse cuenta de que
verdaderamente era malo para las matemáticas, no tenía una
memoria privilegiada, poseía un claro déficit de atención, horrores
de ortografía y en resumidas cuentas una deteriorada disciplina de
vida.

Había terminado mis estudios en una escuela pública a duras


penas, después de haber pasado por una escuela privada en la cual
luego de 6 años no pude terminar. Cuando finalmente estaba listo
para decidir que quería estudiar, no tuve mejor idea que entrar en
una escuela técnica, como sabemos o podemos imaginar conlleva
una dificultad de estudio claramente más alta que lo normal, con
una carga horaria mayor, quiero aclarar que fue decisión propia, o
talvez un suicidio a mi cerebro.

Quería ser diseñador gráfico, no por que conociera la profesión,


no sabía de nadie que trabajara de eso, simplemente era un
nombre moderno para una carrera, me llamaba la atención poder
decir que yo era diseñador gráfico.

Claramente mi poco entusiasmo ayudado con el tiempo se


encargaron de hacer pedazos esta idea, a medida de que la escuela
técnica moldeaba a trompadas mi idea de lo que era la disciplina y
el trabajo duro, golpe tras golpe me fui dando cuenta de que lo que
quería era ser arquitecto, un título sin dudas más prestigioso que el
anterior, además estaba estudiando para ser maestro mayor de
obras, mis profesores eran arquitectos y nos hablaban
constantemente de la profesión, con anécdotas, chistes y demás, a
tal punto que el 90% de mis compañeros de clase aspiraban al
mismo objetivo.

Cuando el primer año en mi nueva escuela termino conseguí


llevarme a diciembre 11 de las 12 materias que había cursado ese
año, pero fue en ese punto donde en realidad me di cuenta de la
verdadera diferencia que hay entre una persona que consigue algo
y otra que por más que se esfuerce haciendo el doble del trabajo
no logra ningún resultado, el querer algo. Puede parecer absurdo y
una simple cita a los que profesan la auto motivación, pero tiene un
significado un poco más complejo que ese.

Porque yo quería ser arquitecto y para conseguir esto era


indispensable recibirme en la escuela técnica, logre algo que para la
mayoría de las personas no es algo imposible, pero si es algo que
no harían y no solo eso esta era una meta a largo plazo lo que
significaba que tenía que hacer un esfuerzo constante. Los
siguientes 2 años vinieron acompañados de una motivación
enfermiza que me permitieron lograr una de las metas más
importantes de mi vida a nivel personal. Esto en sí, puede parecer
incomprensible, pero si tenemos en cuenta los pensamientos y
prioridades de una buena parte de las personas, deja de ser un
logro tonto y banal, pasando a un plano un poco más importante,
después de todo solo tenía 18 años.
Una segunda cosa que quiero aclarar antes de continuar, es que
me resulta irritante hablar sobre mí, porque cuando uno da rienda
suelta a una descripción de sí mismo con una inclinación a
favorecerse, por más humilde que sea, el ego es siempre quien va a
hablar, dejando de lado mi victoria personal e incitando a mi ego a
continuar, me convertí en uno de los mejores promedios, por
consiguiente abanderado esos últimos años.

Un gran cambio, ¿No les parece? Bueno, dejemos de lado lo


académico y concentrémonos en algo un poco más divertido.

El futbol nunca me gusto, si sé que esta frase para muchas


personas que lean este libro puede resultar una muy certera
puñalada al corazón, quizás no tan exagerado, pero si un hecho
desconcertante para las personas que me conocieron desde los 18
años en adelante, decir que el futbol nunca me gustaría era juzgar
sin pensar, hasta los 17 sin coordinación alguna, falta absoluta de
reflejos normales, un carecimiento importantísimo de talento y
habilidad, resultaba ser un peligro no solo para los pies de los
jugadores enemigos sino también para los de mi propio equipo,
hablando de esta manera tengo la impresión de que no es un
deporte sino una guerra.

Un día, aproximadamente entre las 15 y las 15:30 de la tarde, me


encontraba sentado en el sillón de mi casa, era sábado, no tenía las
energías suficientes como para levantarme y hacer algo productivo,
o talvez, solamente no quería hacerlo, después de una rápida y
fallida expedición por los canales que solía ver de manera habitual,
me decidí a ver los canales que no miraba jamás, una muy apagada
voz que recordé decir, ¨el cambio es bueno…¨, en cierta medida,
me dije en voz baja.

Al Pasar por los canales de programación antigua decidí no ver un


programa que no estuviera a colores, los de cocina eran llamativos
después de todo no me desagradaba cocinar, pero no había comido
nada y hubiera sido una tortura a mi estómago. Finalmente
encontré un partido de futbol, pero tenía algo diferente, algo que
no había visto antes en ningún otro, lo primero que note fue que el
color del pasto era raramente muy verde, como si no fuera real y
no solo eso, el juego era fluido, casi sin interrupciones. Hasta que
escuche nombrar un apellido familiar para mi oídos , Messi, mi
mente convulsiono intentando recordar cual era el equipo en el
que jugaba, pero el locutor seso los halagos un momento para
decir, ´El Barcelona que cuenta en el banco con, pinto, milito…´, y
fue cuando recordé varias cosas que había escuchado de ese
equipo, enamorado completamente del juego que estaba viendo
decidí empezar a jugar a la pelota, a partir de esa decisión comencé
a utilizar cada momento, cada rato libre que tenía lo dedicaba a
practicar, termine descociendo una buena cantidad de zapatillas y
pelotas de futbol.

Decidí jugar mas no por querer ser el mejor, mi deseo era poder
hacer las cosas que veía partido tras partido. Imagínense un chico
que no podía patear una pelota, intentando gambetear como
Iniesta, ridículo y patético. Pero no podría haber superado todo si
no hubiera quería de verdad ser como ellos.

Mi sorpresa llego 3 años después, cuando semanas tras semana


fui invitado a jugar un partido a una cancha pagada, junto con
repetitivas preguntas como, ¿Por qué no te probas en un club? o
¿En qué equipo jugas?, sin contar con algunos halagos. ¿Pero en
realidad era un buen jugador?, supuse que la mejor forma de saber
cómo jugaba era analizarlo de una perspectiva más técnica.
Sorprendentemente me encontraba con un gran estado físico,
llegaba a la pelota mucho más rápido que la mayoría, de alguna
manera lograba no dejar de correr en todo el partido, presionando
alto, cuando mi equipo perdía la pelota era el único que salía
disparado como una piraña a recuperarla, era un delantero, pero
no tenía ningún problema por jugar en cualquier otra posición, ya
no me nublaba cuando tenía la pelota, no corría hacia adelante con
la cabeza baja, con el tiempo había aprendido a amagar con la
pelota y sin ella, solo con el cuerpo, visto de esta manera en 3 años
pase de 0 a 100, ¿Cómo era posible algo así? La respuesta era que
en verdad quería hacer lo que veía semana tras semana, no me
importaba bañarme hasta 3 veces al día, tener fatiga muscular
todas las semanas, o los cientos de dolorosos golpes que recibía por
ir a disputar cada pelota, porque con el tiempo se volvió mi
realidad, todos los días subconscientemente sabía lo que quería.

Cuando me recibí de maestro mayor de obras, opte por estudiar


ingeniería civil, podría decir que hasta el día de hoy me sigue
encantando. Solamente dure un cuatrimestre, fui impaciente me
pareció una carrera demasiado larga, 7 años y el promedio lo hacía
en 9 o 10 años, ya había pasado más de 11 años de mi vida
estudiando y solamente recordaba el 30% de todo lo que aprendí,
me puse firme, no recuerdo cuando fue, si lo decidí de inmediato o
lo digerí varios días. Nunca imagine hablar conmigo mismo, la
pregunta fue clara y directa ¿Qué quería conseguir en mi vida?, por
desgracia no lo sabía, pero no me mal interpreten, no sabía lo que
quería pero lo que tenía bien en claro era lo que no quería, no
quería tener que trabajar de 8 a 6 horas cada día de mi vida, no
quería que me dijeran siempre lo que tenía que hacer, ni lo que
podía o no hacer, no quería no poder pasar suficiente tiempo con
mi futura familia por problemas de trabajo, no quería pasar mi
poco tiempo libre sentado en un sillón mirando la televisión o en un
hobbie mediocre, no quería tener que divorciarme por constantes
peleas producto del dinero, no quería vivir intentando inútilmente
salir de las deudas, no quería depender de un salario a fin de mes y
sobre todo no quería una vida común.

Como por arte de magia o mejor dicho, una ecuación, sabiendo lo


que no quería pude descubrir lo que si quería, ser independiente,
pero no solo de mi familia, sino de todo el mundo, eso significaba
ser independiente financieramente. A la par que pensaba esto
recordé algo que había escuchado de todos y todo tipo de
personas, la ambición solo por dinero terminaría envenenando
lentamente mi vida y no solo eso, me mataría.

Tuve que reformular mi pregunta, ¿Qué era lo que quería? Y


¿Qué disfrutaba haciendo?, jugar a la pelota me dije en voz baja, ya
sabía que era una posibilidad pero también sabia la respuesta, no.
Había algo que me gustaba todavía más, aprender, no me gustaba
estar sentado estudiando, existe una diferencia muy grande entre
estudiar y aprender, podría sentarme todo un día con o sin
interrupciones para descansar y aun así no aprendería nada, o mi
cerebro retendría la menor parte, entonces se nota la diferencia y
las formas de aprender son dadas básicamente por la cantidad de
pasión y ganas que uno posea. Talvez solo quería aprender porque
necesitaba demostrar a los demás mi capacidad, en síntesis nutrir
inconscientemente mi ego para demostrar superioridad, no podía
creer esto, tenía que haber otra razón, lo único que se me ocurrió
fui decirme que quería aprender por el simple hecho de estar
preparado para la mayoría, sino todas las situaciones problemáticas
a las que me tendría que enfrentar a lo largo de mi vida, decidí
creer eso, estaba hablando conmigo mismo… ¿Por qué me
mentiría?

Como tuve el placer de leer a veces que una mentira nos hace
más felices que la verdad, porque si realizáramos un viaje a lo más
profundo de nuestro inconsciente, explorando las metas y objetivos
que nos pusimos en la vida o que deseamos alcanzar, nos daríamos
cuenta de que los fundamentos no son tan nobles como creemos
que lo son, son egoístas, avariciosos, ingratos y muchas veces
ruines.

Sin embargo mi mente pensó por un momento, más


intensamente, recordando los momentos de mi rutina diaria donde
había esbozado más de una sonrisa, recordé que en todos y cada
uno de los viajes en colectivo siempre que tuve la oportunidad de
ceder el asiento lo hice, pero nunca mostrando una cara de
disgusto, esa acción me ponía feliz, pero no solo era eso, de alguna
manera tampoco podía dejar caer un papel en la calle,
sinceramente mi mano se cerraba herméticamente cuando no veía
un cesto de basura, lo guardaba en mi bolsillo o mochila para tirarlo
al llegar a mi casa. Cuando necesitaba pedir una dirección lo hacía
de la manera más amable posible, algunas veces cuando era yo
quien recibía la pregunta procuraba tener la mayor felicidad, casi
extrema, me mostraba como una persona socialmente feliz, y la
mayor parte del tiempo lo era.

Unos largos minutos de buscar un denominador común en todas


las situaciones, me llevo a darme cuenta de que ahora si tenía la
idea clara y formada de lo que quería lograr en mi vida. Prefiero
ahorrarles más tiempo de conocerme y decirles que uno de mis
peores defectos era el rencor, fui y soy muy rencoroso, por eso
para quienes me conocen poco como mis familiares y amigos no
tan cercanos puede ser difícil entender. Ya sabiendo esto, lo que
realmente necesitaba para ser feliz era ayudar a los demás, el
simple hecho de que me dieran las gracias con una sonrisa, saber
que había contribuido y ayudado a alguien, hacía que mi cerebro
libere morfina, dopamina, etc..., era una sensación de éxtasis
inigualable. No era tan relevante en ese preciso momento pero con
20 años logre conseguir lo que algunas personas tardan toda una
vida buscando por el mundo, su razón de ser, ¿Y yo? Estaba
sentado en mi cocina.

Pero siempre en los momentos de la vida en los cuales


descubrimos, logramos algo o tenemos una epifanía, desde lo más
hondo de nuestra negatividad nace un pero…, si escribiese un libro
que tratara sobre las diferencias entre ricos y pobres, esa sería una
de las diferencias más importantes, en vez de decir pero…, me
preguntaría ¿Cómo?

Entonces volvamos a empezar, ¿Cómo podía hacer para ayudar a


todos? Porque seamos sinceros si hacemos algo tiene que estar
bien hecho, no podía ser tan selectivo con una meta tan alta, era
difícil, aunque no imposible, conocí muchas historias de personas
que con prácticamente nada habían levantado grandes y sobre
todo poderosísimos imperios. Necesitaría dinero para llegar, no
importa que, ni como, la mayoría de las cosas de la vida estaban
influenciadas por el dinero, es un mal necesario o un bien muy
valioso, digamos nada más que el punto de vista cambia a favor de
lo que necesites. Primero necesitaba ayudarme antes de poder
ayudar a los demás, es costoso ayudar a una persona y mucho aun
ayudar a todas, tendría que ser millonario, no solo eso,
multimillonario.

Esto se estaba complicando, cada paso que daba, regresaba con


un obstáculo y cada uno de estos al ser superado, volvía con más
problemas, cada uno mucho más complejo que el anterior, pero no
todo era malo, sabía bien, que muchos que nacieron millonarios o
heredaron su fortuna, no pudieron mantenerse y personas que
nacieron en las situaciones de pobreza más extremas lograron
amasar grandes fortunas. Entonces sabiendo esto, tenía que
aprender cómo hacerlo yo y eso era algo que me encantaba,
aprender. En ese día de mi vida era una persona pobre, pero por
suerte ese día ya casi terminaba, me mire en el espejo de cuerpo
completo que tenía en la sala, estaba usando un pantalón de
gimnasia y un buzo holgado, me dispuse a comer algo, estaba
cansado y no había comido nada en todo el día, me senté a la mesa
con algo para tomar y abrí un paquete de galletitas, mientras comía
pensé que necesitaría un plan, de una forma inconsciente hice una
investigación que duro una semana, pensaba en que debería haber
una diferencia entre ricos y pobres, muchas personas en una
situación de pobreza tiene el deseo de ser ricos o ni siquiera eso,
con poder llegar a fin de mes, o a veces hasta sueñan con poder
conseguir un trabajo mejor, no ven esto como una desventaja para
alcanzar sus metas, porque en realidad no las tienen, era obvio que
un trabajo era la peor forma de llegar a mi realidad, entonces
examine a la clase alta , tiene buenos trabajos con abultados
sueldos, que les permiten sobrevivir, con el tiempo comprar una
linda casa, talvez un auto caro que podrán presumir, pero estos
vienes nunca serán suyos en realidad, solamente al final de sus
vidas cuando terminen de pagarlos, quiere decir que solo pueden
ostentar esos lujos, trabajando día a día, semana tras semana y año
tras año, me animo a decir que son esclavos de su trabajo. No, es
una definición muy errónea , son esclavos de sus deudas, no,
también es equivoca, creo que la respuesta más fiel es que son
esclavos de sus pensamientos, impulsos y deseos momentáneos, es
decir, su mentalidad, aunque esto es completamente normal,
injusto pero normal, uno emula lo que conoce, conseguir un
empleo mediocre y sin sueños a futuro, da como resultado una vida
se supervivencia, es lo que hemos estado viviendo a partir de un
largo linaje de familiares, nos rendimos a esa mentalidad. Esto
también se aplica a la clase media en la cual estudiaríamos una
carrera que muchas veces no nos gusta, tendremos un empleo en
una empresa o como autónomos, con posibilidades de crecimiento,
usaremos las deudas para conseguir los objetos y beneficios que
nos interesen, nuestra mentalidad es una de las cosas más difíciles
de cambiar, una cita muy hermosa que escuche hace bastante fue ,
¨Los ingenieros cambian el rumbo de las aguas, los artesanos dan
forma a la madera, pero solo los valientes se modelan a sí
mismos…¨. Una cosa importante que sabía, era que los seres
humanos cambiamos cuando nos encontramos al borde del
precipicio, en los últimos instantes de vida, cuando de la calma más
absoluta y tranquila, pasamos a ser partícipes de una cruda
urgencia, damos paso al cambio.

Por desgracia esta era la forma más común y habitual de


cambiar, ser por unos instantes el esclavo del miedo, tuve la suerte
de descubrir este cambio fruto de examinar lo que quería de mi
vida, ayudar a todos me exigía un capital mucho más que
importante. Pero tenerlo junto con mi mentalidad actual era contra
producente, solo me hizo falta investigar a las personas que
ganaron la lotería o se volvieron millonarias de la noche a la
mañana, se acostumbraron a un estilo de vida en el cual sus
ganancias era inferiores a sus deudas, cuando se les inyecto una
enorme suma de dinero, esto elevo sus gastos inmensamente, la
gran diferencia es que esa suma de capital, no era continua,
entonces el resultado final es la vuelta a su anterior vida cotidiana
sin lujos, muchas veces embargados y con deudas peores a las que
tenían anteriormente, de nuevo destaco su mentalidad, obtuvieron
algo que no sabían cómo usar, regresando al tema, necesitaba ser
rico, y que mejor que tener la mentalidad de los ricos.

Decidí seguir investigando y encontré conexiones entre muchas


de las grandes entidades empresariales, artísticas y comerciales.
Ellos no cambiaban el tiempo por dinero, solo exigían que se les
remunere en base a sus resultados, esto para personas con
diferentes metas puede resultar muy útil, o un suicidio.
Imaginemos un empleado promedio, con su mentalidad normal y
acostumbrado a vender su tiempo de trabajo, no tiene más
preocupación que despertase a cierta hora, ir a su trabajo y hacer ni
más ni menos de las obligaciones que su empleador le exige, posee
la seguridad de que mientras la empresa, el comercio o el país
vayan bien su única preocupación es no ser despedido, ya que a fin
de mes o su quincena recibirá su sueldo. Este proceso suele durar
muchos años, creen que trabajan para cumplir sus sueños, cuando
en realidad lo que hacen es ayudar a alguien más a hacerlo y
cuando uno supera la mayoría de edad, a tal punto que no puede
vender su tiempo, queda varado a merced de los aportes que
entrego toda su vida para su jubilación, en mucho casos con la
decepción de darse cuenta de que no es suficiente para mantener
su anterior estilo de vida. Es menester definir muy cuidadosamente
sus prioridades entre medicamentos y placeres de la vida, como
sabemos al aumentar la edad junto con ella también aumentan las
enfermedades o posibilidades de enfermarse.

Supongamos ahora que este empleado quiere ganar más, darse


más lujos o tener una mejor solides económica, entonces la
primera idea que surge en su tan acostumbrada mente no es otra
que vendar más de su tiempo, consigue otro trabajo y ocupa más
su tiempo, cuando esté llegando al fin de su ciclo productivo,
notara una gran desilusión ya que su fondo de retiro no aumento
como él lo esperaba, sino que la peor noticia será que disminuyó
considerablemente su calidad de vida, por el hecho de invertir
tantas horas diarias en actividades que lo estresan, que limitaban
sus horas de sueño y el tiempo que dedicaba a su familia,
llevándolo a perder momentos invaluables de su vida. Es muy
probable que si estás leyendo esto tu situación no sea muy
diferente a la de este empleado.

Ahora imagínate a una persona que quiere que le paguen por


resultados, va a buscar una carrera que le permita destacarse
individualmente, siendo un auto empleado, llegando a ser un
profesional arquitecto, ingeniero, escritor, futbolista, cineasta, no
me mal interpreten, estas profesiones si cambian tiempo por
dinero, pero tiene una ventaja con respecto a otras, que están
escalones más abajo, en el caso de un ingeniero o un arquitecto,
pueden cobrar su honorarios tan altos como respetados, eficientes
y productivos sean en su área, o el trabajo que desempeñen, un
futbolista tiene la posibilidad de ganar más dinero a medida que su
desempeño mejora el rendimiento del equipo, los directores de
cine y escritores, cobran según la calidad de sus creaciones, sin
contar las regalías, entonces esto nos abre una nueva posibilidad,
nos acerca a la meta que nos interesa, pero a la vez nos deja frente
a las puertas que solo los grandes genios y artistas pueden abrir.
Entiendo que no siempre debemos ser realistas, aceptar que todos
tenemos las capacidades de ser seres humanos extraordinarios y
fenomenales, pero no nos engañemos, para conseguir igualar el
talento o por lo menos acercarnos los suficiente como para
saborear un poco del éxito que tiene algunos, necesitaríamos de
muchos años de esfuerzo, y lo más valioso que tenemos es el
tiempo, un músico le tomarían hasta 10 años dominar uno o varios
instrumentos a la perfección, claro que los tiempos se pueden
acortar y alargar dependiendo de cada persona, luego ser popular y
darse a conocer le tomaría más tiempo, para cuando su éxito sea
suficiente como para vivir de él , ya no le quedara mucho tiempo de
vida, además debemos entender que esta persona debe tener una
vida durante el tiempo que le tome lograr este objetivo, requiere
trabajar y esto le va a quitar más tiempo aun, este dentro de unos
parámetros muy volátiles, es el método más largo para conseguir
una libertad financiera holgada, aunque se corre el riesgo de
fracasar por una lesión, enfermedad o algún contratiempo entre
otros factores incontrolables, dependiendo de cómo afecta la vida
de los demás sobre la nuestra y el entorno. Para lograr mi objetivo
no podía fiarme de estos métodos, si bien quería ayudar a todos,
también quería disfrutar de la vida, tener una familia y darle
suficiente de mi tiempo, experimentar cosas, antes de los 30 años
quería tener todo lo que me proponía, ¿Era una meta ambiciosa
no? Debemos apuntar alto, porque si apuntamos al sol, aunque no
lo logremos, al menos llegaremos a la luna.

Descubrí que los ricos ganaban dinero mientras no hacían nada,


es una buena diferencia entre los trabajadores comunes, cuando
ellos dejan de trabajar, dejan de percibir ingresos, en cambio los
ricos no, ellos invierten todo su tiempo y se obsesionan con un
término muy familiar para algunos entendidos en la materia, los
ingresos pasivos, en una breve descripción, podríamos decir que al
realizar un trabajo una vez bien y que nos paguen por un plazo de
tiempo muy largo o hasta toda la vida, eso se considera un ingreso
pasivo. Obviamente entre más ingresos diferentes a un salario
consigamos, más cerca estaremos de la verdadera libertad
financiera, si en las escuelas tuviéramos la libertad de estudiar y
aprender como incrementar nuestro capital, con los valores que
realmente debemos darles al dinero, eso nos permitiría avanzar
infinitas veces más rápido.

Cuando comprendí como era esta forma de generar ingresos mi


mente creo una idea muy similar a una semilla, tenía la proyección
a futuro de lo que esa idea podía llegar a ser, pero no estaba
seguro, era fundamental que la cuidara, nadie podía enterarse, me
ofrecía el camino más corto, el cual tenía al final de sí, todo lo que
quería, parecía un sueño. Entre más me adentraba a ella tuve que
replantearme algunos detalles, pero al final todo tenía sentido.

Mi idea básicamente ya está en su etapa de finalización, seguirla


ciegamente fue una de las decisiones más importantes de mi vida,
de esas que muy pocos saben aprovechar en el momento en el que
llegan, no voy a venderla, no voy a hacer un seminario ni un curso,
porque considero que es una forma más de ayudar a todos los que
pueda, tienes que saber también que quien lea y entienda el
camino que abre esta idea, no va a poder realizarla, ya que solo las
personas que quieren de verdad cumplir su sueños tendrán el
elevado nivel de disciplina y perseverancia que re quiere para
poder ser llevada a cabo. Vamos por el primer paso, ahora
necesitaba conocer a la perfección mi situación económica, sabía
que era un desempleado, estudiante, sin ahorros, con solo los
conocimientos que había adquirido ese mes de estudio intensivo,
necesitaba generar ingresos y no solo eso, ingresos pasivos, la idea
estaba formada por etapas, la primera, metafóricamente hablando
consistía en plantar la semilla, regarla de una manera constante y
generar así la segunda etapa, al decir plantar, me refería de una
manera agradable, a cambiar a favor de mis metas mi estilo de
vida. Tuve que aceptar que no podía seguir con mi anterior vida,
tenía que reducir significativamente el ocio para mantenerlo en
dosis pequeñas, los largos periodos de salidas con amigos y
sociabilizar se vieron drásticamente acortados, como un extra, veía
poco factible la posibilidad de una pareja, aunque a largo plazo una
relación traería muchísimos beneficios emocionales y económicos,
encontrar una persona que tenga una mentalidad parecida a la mía
o que me apoye era una ventaja enorme, pero no había encontrado
a nadie, deje ese tema de lado, solía despertarme entre las 10 y las
11 de la mañana, permaneces una hora en la cama, luego me
levantaba y me dedicaba a realizar mis tareas diarias, esto debía
cambiar, un dato de mi investigación me revelo que casi todas las
personas de éxito se despertaban muy temprano en la mañana
para ser lo más productivos posible, alrededor de las 4 y las 6 de la
mañana, eso significaba mover mi horario unas 4 horas, mi cuerpo
no lo soportaría, talvez no mi cuerpo, si no mi voluntad era la que
me preocupaba.

Decidí no ir tan bruscamente y solo modificar 3 horas, y a lo


largo del tiempo agregar la restante, entonces comencé a
despertarme a las 7 de la mañana, no perdía un segundo, para las 9
ya había realizado todas mis obligaciones y estaba listo para un día
de libertad, tengo que admitir que aun teniendo 20 años, fue un
cambio muy complejo, los primeros meses me encontraba cansado,
tuve que aumentar mi desayuno, paso de un vaso de leche con
algunas galletitas a incorporar unas frutas , jugo, cereales entre
otras cosas, era mucho más de lo que estaba acostumbrado pero
era necesario, hacia ejercicio día por medio, un buen estado físico
permitía una mejor circulación de la sangre, entonces llegaría más
oxígeno al cerebro, esta nueva rutina supliría perfectamente la
primera etapa de mi idea. Comencé a estudiar más sobre cómo
generar ingresos pasivos, claro, no tenía capital lo que volvió este
trabajo mucho más complicado, explore muchas posibilidades pero
todas superaban por mucho plazos de 5 o 7 años para ser
rentables, entonces decidí aplicar todas a la vez, la primera que
puse en marcha fue cobrar por la publicidad, cree un blog por
internet, pésima idea, era necesario escribir constantemente todos
los días, cuando el blog tenía una semana de vida saque un cálculo
aproximado de las ganancias, solo por semana, 10 centavos de
dólar, para alguien que quiere mantener una familia o incluso a si
mismo esta era una broma de muy mal gusto, estar escribiendo 2
horas diarias, pero era una gran victoria con tan poco tiempo, ¿Por
qué digo esto? Porque si abandonaba el blog ganaría 10 centavos
por semana, 42 centavos al mes, 5 dólares al año, y exagerando
más, 102 dólares en 20 años, es entendible que pienses que es una
pésima idea y que perdí mi tiempo, esas horas que le dedicaba a
poner y escribir noticias, pero lo interesante, lo que en realidad me
emociono tanto fue ver el lado positivo, estaría ganando 0,1
centavos por cada 5 horas que dormía, en síntesis si lo vemos de
esta mantera, estaba cobrando dinero por dormir, ¿Cuántos
pueden decir que a los 20 años estaban recibiendo dinero por
dormir?, te aseguro que muy pocos, pero bueno, dejemos las
estupideces un momento, utilizando temas diferentes para escribir,
cree otros dos blogs, ya solo cuando logre armarlos de una manera
decente, le dedicaba 2 horas cada 2 días a escribir un artículo en
cada uno de ellos, expliquemos un poco como funcionaba esto,
debe haber gente que no sabe que se puede ganar dinero de esta
forma, el tiempo dedicado a escribir, solo lo empleaba para
aumentar la popularidad y generar visitas, estas mismas que veían
las publicidades que se ubicaban en algunos lugares del blog, por
cada visita a mí se me pagaba una fracción muy pequeña de
centavos.

Ya habiendo creado más, pase a ganar 50 centavos de dólar a la


semana, ya veía un progreso importante, pero aun así no era ni
remotamente suficiente, a la par que esta tenía más ideas, abrí un
canal en YouTube, que es la plataforma de google para videos, este
método no solo paso a ser una idea sino un hobbie y en un mes de
subir videos llegue a tener 25, yo editaba, gravaba, musicalizaba y
publicitaba todo, lo que hacía requería sin exagerar 10 horas
diarias, luego de dos meses y de ganar aproximadamente 1 dólar al
mes, preferí enfocarme en la cantidad y no la calidad, de producir
sketches y parodias, pase a videos de 50 segundos y 1 minuto,
mientras el primer canal siguió funcionando abrí otros 3 más, claro
que no dedicaba 40 horas diarias a los 4 canales, implementando
nuevas formas de ganar dinero, acortar enlaces. Básicamente subí
videos explicando en que paginas estaban los links de juegos
populares y de moda, colocaba un intermediario en los links que
requería de 5 segundos para saltar la publicidad e ir a la página
deseada, comencé con un canal, cuando llegue a tener 25 videos
después de la primera semana, abrí otros 2, ganaba 4 dólares al
mes por la publicidad que aparecía en los videos, también al acortar
los links recibía 1 dólar al mes, claro que dependía de la cantidad de
personas que visitaban la página, una vez colocados los videos en
internet, no necesitaba modificarlos en lo absoluto, ya
redondeando todos los ingresos tenía alrededor de 5,5 dólares al
mes, ya se veía más prometedor, se traducían en 1.3 dólares a la
semana, si en ese preciso momento hubiera decidido no hacer nada
y de dedicarme a dormir, habría ganado 5 centavos la hora.
Estimando algunos tiempos, comencé a usar 4 horas al día para
actualizar los blogs y subir videos, me quedaban 7 horas libres.

Internet hacia todo más fácil, pedir comida, reservar viajes,


buscar información e incluso conocer gente, algo que si era obvio
fue que durante mi educación primaria, secundaria y universitaria
(la poca que tuve) todo o casi todo el material de lectura fue sacado
de internet, esos eran libros y no hacía falta que valla hasta la
biblioteca, todo estaba a mi alcance, con tan solo sentarme al
frente de mi computadora, supuse por un momento ¿Qué pasaría si
yo escribiera un libro que se vendiera en internet?, estaría
recibiendo las ganancias mientras el libro se vendiera, pero..
¿Quién era yo para escribir un libro, no era un experto en nada, ni
un excelentísimo profesor de una prestigiosa universidad y mucho
menos un genio literario innato, poseía tal cantidad de faltas de
ortografía y un déficit de atención tan grande que no me permitiría
estar sentado tanto tiempo frente a una hoja, no tenía una idea ni
una metodología, entonces siendo un poco más hacia el fondo
recordé que de pequeño en las clases de lengua cada vez que la
profesora nos daba la tarea de escribir un cuento ya sea cortó o
largo, era la primera cosa que hacia al llegar a mi casa, a veces ni
siquiera esperaba a llegar y comenzaba en clase, particularmente
prefería cuentos fantásticos, pero… ya todo se había escrito, preferí
optar por otro estilo que también me gustaba mucho, el terror.

Elegí un título que tarde o temprano cambiaria varias veces por


uno más llamativo, la emoción no tardo en llenar mi cabeza de
ideas, incluso con ideas para otros libros a futuro, al terminar el día
había escrito 8 páginas y anotado 4 ideas para desarrollar cuando
terminara, comprendía que iba a seguir ganando por más que
dejara estancados los anteriores proyectos, entonces decidí de
dicar casi todo mi día a escribir. No quería desaprovechar ni un
momento y para lograrlo procuraba que cada vez que salía, viajaba
o iba a algún lado llevaba una tableta de mano, era de plástico y
tenía un pequeño gancho en un extremo para sostener las hojas, en
el colectivo, cuando viajaba e incluso caminando pensaba ideas y
las agendaba en mi celular, escribir sin dudas fue una de las ideas
más importantes de mi vida, no por las ganancias a largo plazo, no
por poder plasmar un recuerdo de mi trabajo, era el hecho de un
legado, por más chico que fuese el comparar un libro con las
grandes hazañas de los que hoy consideramos héroes, lo
importante es que había empezado mi historia.

No me tomo mucho, tenía una línea que seguir y la trama se fue


desarrollando sola, pude crear bastantes personajes para satisfacer
la historia, mi déficit de atención se transformó en una fuente
creadora de muchos personajes y situaciones. No era complejo,
como todo en la vida, solo debía intentar, cuando hacemos algo por
primera vez lo más probable es que nos salga mal, pocos tiene la
habilidad de triunfar en la primera instancia y para los que no lo
consiguieron, no se dan cuanta la gran ventaja que obtuvieron,
porque si la saben aprovechar nunca más van a volver a tropezar
con esa piedra, este tipo de mentalidad hace inca pie en aceptar y
ponerse feliz al equivocarse, ya que aunque la victoria tenga un
gusto tan dulce, la derrota posee algo invaluable, aprender.

Recuerdo que siempre solía, recibía continuas preguntas, ¿Qué


escribes?, o ¿Estás haciendo alguna tarea?, yo respondía, no…
estoy escribiendo un libro, las caras enmudecidas y atónitas daban
a entender que dudaban sobre mi respuesta pero a la vez, la
velocidad, la decisión y seguridad con la que respondía, daban a
entender muy claramente que era verdad, note en mis charlas
habituales, que el hecho de escribir un libro me aportaba gran
cantidad de temas de conversación y una posición más elevada
sobre las demás personas, aunque mi única diferencia sobre ellos
era haberlo intentado, ¿Cuántos pueden decir que a los 20 años
habían escrito un libro? Seguro miles, ¿Pero cuantos de mis
amigos? Claramente ninguno. Incluso note varias veces envidia de
parte de algunos con claras tendencias a creerse superiores y eso
me hacía muy feliz, después de todo los humanos somos
narcisistas, nos encanta ser admirados, respetados y alagados.

Claramente, todo este asunto de escribir un libro se me estaba


subiendo a la cabeza, ni bien termine de escribirlo lo pase a digital,
revisarlo varias veces y corregir errores me tomo un poco más de lo
que esperaba, pero había terminado, solo restaba esperar la crítica,
imprimí 2 copias las cuales con mucha vergüenza y temor entregue
a mis dos amigos de confianza, la detestaron…

Al principio pensé que era una broma, son muy propensos a eso,
talvez se habían unido para molestarme, pero no, criticaron la
trama, algunos personajes y me dijeron que escribir no era una
buena idea, no podía creerlo, habían sido tantas horas, talvez
desperdiciadas, antes de recibir las criticas me había puesto en
contacto con una editorial, les mande un resumen, si mis amigos
que no eran literatos habían calificado tan mal mi libro, no quería
imaginarme lo fuerte que sería el rechazo de la editorial.

Me contactaron el lunes de la primera semana, ya había pasado


casi un mes, recuerdo ese día muy bien, después de despertarme y
permanecer varias horas en la cama pensando, ¿Qué estaba mal?,
no tenía ganas de seguir pensando, cuando finalmente me digne a
desayunar, escuche vibrar el celular, estaba sobre mi mesa de
vidrio, usando la menor fuerza posible lo levante y llevándolo hasta
mi cara con una mueca de indiferencia atendí, una voz muy dulce
me dijo:¡Buenos días!, hacia tanto que nadie me lo decía que ya
había olvidado como se sentía, triste en algún punto. Respondí,
nunca le trasmitiría mi malestar a nadie, ¿Quién es?, pregunte con
un tono más amigable, se presentó, era de la editorial, antes de
comenzar a ilusionarme recordé lo que me dijeron cuando me
despedí aquel día que lleve el resumen, Nosotros te llamaremos si
nos interesa publicar tu libro o te llamaremos para avisarte que no,
eso era todo, lo más probable seria que yo era uno de los cientos
de escritores rechazados, pero… era un buen momento para no ser
tan realista.

La mujer me explico a detalle que estaban dispuestos a


publicarlo, el proceso era llevado a cabo con los libros de otros
autores, así ahorrar en tiempo y recursos, me dieron un plazo de 1
año para verlo en algunas librerías afiliadas a la editorial, me felicito
y después de despedirse colgué el teléfono, estaba atónito, pero no
iba aquedarme ahí parado, me dirigí a la mesa tome una lapicera,
luego de sentarme comencé a escribir mi siguiente libro, ya tenía
practica y experiencia, entendía que los libros de terror ya no
daban miedo, era necesario crear una paranoia en el lector, hacerle
creer que en realidad puede pasarle lo que está leyendo. A la par
que esperaba muy ansioso que el libro se publicara, lo subí a
internet, debido a que era mi primer libro no tenía popularidad
como los de otros autores, era conveniente no venderlo muy caro,
debido a que el precio requería que estuviese en dólares y sabemos
bien que el dólar no vale lo mismo en todos lados, el hecho de que
mi libro solo era para hispano hablantes complicaba las cosas un
poco más, decidí ponerlo al precio de 1 dólar, con tan solo 500
personas que lo compren ya habría vendido suficiente como para
proseguir con mi idea, mientras escribía el siguiente libro comencé
la facultad, era una carrera corta de solo 2 años, pero tenía una
buena salida laboral y eso me permitiría mantenerme después, con
el pasar de 3 meses había vendido 12 libros y publicado el segundo
en internet, con los demás ingresos tenía en total 31 dólares,
estaba preparado para entrar en un mercado nuevo, la bolsa de
valores.

Sabía que era un mundo nuevo, pero no quería desesperarme en


lo más mínimo, podía tomármelo de muchas formas, la mala, era
decirme que esto solo lo entienden los súper genios y aunque no
fuese así, solo personas con enormes capitales pueden entrar,
bueno tenía razón, pero solo en parte, se requería un gran
conocimiento en política, finanzas y empresas, cosa de la que
carecía y las personas con grandes capitales ganaban lo suficiente,
pero yo también podía ganar. Muchos meses antes cuando
realizaba mi investigación descubrí este mercado, me llamo
rápidamente la atención, déjenme dales una breve explicación de
lo que sabía, o lo que creía saber. El mercado forex permitía a las
personas comprar y vender acciones, divisas, commodities y
futuros, las divisas o pares de monedas se basaba en la
comparación de sus valores, digamos que se enfrentan el par euro-
dólar, si yo compro estaría adquiriendo un lote de la moneda de la
izquierda, si mis predicciones son correctas, en cierto periodo de
tiempo el euro subiría, habré ganado una cantidad luego de cerrar
la operación, pero si se comporta de manera inversa, habré
perdido. Los lotes tienen un valor de 10.000 monedas cada uno,
pero para hacer más accesible este mercado se crearon mini lotes y
micro lotes. El grafico que expresa el mercado se mueve en pips, al
adquirir un micro lote cada pip que usted gane, o cada pip que su
activo suba o baje le da como ganancia 10 centavos, en los mini
lotes sube a un dólar y en los lotes estándar valen 10 dólares, estas
operaciones se pueden hacer mediante un bróker, es el
intermediario entre el mercado bursátil y nosotros, la mayoría de
estos nos permiten crear también una cuenta de prueba o una
cuenta demo, para hacer inversiones reales con dinero ficticio, esto
hace que practicar sea mucho más seguro, permite a las personas
no arriesgar su capital, tener la oportunidad de experimentar y
descubrir que es lo que en realidad quiere.

Existen 2 tipos de formas de operar, el análisis fundamental y el


análisis técnico, el análisis fundamental requiere de saber cómo se
comporta la economía de un país, como la psicología de las masas
afecta el crecimiento o decrecimiento de las acciones de una
empresa, si bien mi idea principal se basaba en tener estos
conocimientos, era demasiado el tiempo que necesitaba para
aprender, entonces me base en el análisis técnico. Básicamente era
utilizar una serie de indicadores para predecir una tendencia. Había
algunas cosas muy lógicas que debía tener en cuenta, por ejemplo
cuando un activo sube, metafóricamente hablando lo hace por la
escalera, al contrario de cuando baja que lo hace por el ascensor,
era importante seguir los patrones positivos, digamos que en el
verano más sofocante, no debemos apostar a que mañana lloverá,
porque lo más probable es que salga el sol. Estas frases tal lindas
como suenan intentan exponer de una manera muy fácil, que no
debemos guiarnos por emociones, un gran error en el tema del
manejo del dinero es enamorarse u odiar al mismo, los extremos
son malos, hay que tener en cuenta que el dinero es un producto
que debemos usar como tal, sin adjuntarle sentimiento alguno.

Las personas al encontrar dinero en el suelo se pone contenta,


al verme en la misma situación me preocupo, seguramente
pensaras , que clase de idiota piensa eso, estoy a punto de
conseguir dinero por el cual no trabaje, si recordamos lo mismo le
sucede a la gente que se gana la lotería, obviamente no podemos
comprarlo a lo que podríamos encontrar tirado en el suelo, pero el
principio es el mismo, es natural querer tener el control de todo lo
que nos pasa incluyendo los ingresos, solo que muchos deberían
preocuparse más por sus egresos que por sus ingresos. Volviendo al
tema, utilizando varios gráficos de diferentes tiempos, intente
ganar haciendo ventas en corto, volvamos a tener en cuenta que ya
tenía varios meses de práctica, por lo menos 2 horas diarias, el
primer día estando aproximadamente 4 horas sentado frente al
monitor, volví mis 31 dólares a 59, el segundo día llegue hasta los
94 dólares, luego tuve que esperar, ya que el mercado también
tiene sus días de descanso, de 94 pase a 138, sin duda era mucho
más rápido que los otros métodos, pero no más fácil, realizaba
muchas operaciones y eso no significaba siempre más dinero, fue
en esos días que investigando como siempre sobre el tema escuche
un dicho de uno de los inversionistas más grandes del mundo,
Warren buffet´s, que decía…¨yo compro una acción, ojala, para
toda la vida…¨, eso me hizo pensar más sobre qué tipo de
operaciones debía hacer, en este punto de mi vida estaba cerca de
cumplir los 21, tenía la mentalidad de una personas de 60 años,
pero no tenía la experiencia y eso me volvía muy vulnerable.
Decidí aumentar la apuesta, existe una forma de operar mucho
más fructífera, los ricos la conocen como apalancamiento,
básicamente el mercado forex ya tenía implementada esta
modalidad, 1:5, 1:10, hasta 1:500, de esta forma era posible que
pudiera comprar lotes con tan solo 31 dólares de base, a medida
que mi capital crecía invertía todo, era más arriesgado, pero para
pasar rápido de micro lotes a lotes estándar era la mejor idea,
siguiendo este método conseguí llegar a 972 dólares en la tercera
semana, era un salto muy grande, tomaba todas las precauciones
para no dejar que mi mente se nublara de emociones ya que
hubiera sido fatal. Al aumentar la cantidad de lotes podría
multiplicar mi capital semana a semana, había dejado de escribir mi
tercer libro y le dedicaba tiempo completo, mucho más que al
estudio de mi carrera, inminentemente las cosas empezaron a
tomar un rumbo muy peligroso, 6 meses me tomo completar mi
primer objetivo, 13.000 dólares con esta masa sorprendente de
capital, bueno solo para mí, era un inicio, la utilice para conseguir
una tarjeta de crédito, me fui a vivir solo a un departamento
alquilado, deje la universidad ya que era obvio que no aprobaría los
exámenes con lo poco que había estudiado, cuando estaba
dirigiéndome al banco a sacar la primera suma de dinero que
necesitaba para pagar el departamento, claro que faltaban 9 días
para pagar pero la disciplina que había adquirido con esos meses
me volvía un poco más precavido.

El estrés y la preocupación que sentí cuando la cajera me


informo que mi saldo era de 0. Bueno, debía ser positivo por el bien
de mi salud, todo el camino a mi casa pensé, la transferencia no se
completó, volvería mañana y todo estaría listo, otro grave error,
solamente escuche las mismas palabras, volví más apurado a mi
casa, cuando revise las cuentas descubrí que solo tenía los 3.000
dólares que usaba para invertir, todo mi capital excedente se
esfumo, ningún servicio técnico me dio una respuesta clara,
divagaban con que podía haber sido un error, pero que no se podía
hacer nada, al poner mi mente en blanco estaba dentro de una
urgencia y sin capital no podría mantenerme. Acepte la perdida,
tenía un poco más que una semana para pagar el departamento,
comencé a trabajar, estaba apretado en tiempo, sin experiencia en
fracasos de este calibre me vi envuelto en un estrés mental muy
diferente al que estaba acostumbrado. Generalmente con el
tiempo al invertir comienzas a ver el dinero como un objeto que
puede ganarse y perderse, lo apartas de las emociones, yo no tenía
ese problema porque comprendía que para llevar a cabo lo que
quería ese era un mal camino, antes de dormir deje una última
operación, con un poco de imaginación pueden intuir que dejar una
operación abierta sin supervisión puede ser catastrófico, pero
existen los topes, para ponerle un techo a tu ganancia y un piso a tu
perdida. Así es como se pueden dejar transacciones
completamente abiertas por años, mi mente estaba cegada por el
sueño, se salteo ese paso, por desgracia el activo quedo a 6 pips de
tocar el tope máximo que había colocado.

Mi despertador no sonó, o no tuve la suficiente fuerza como


para despertarme, con el pasar de las horas finalmente a las 10 de
la mañana me desperté, cuando me acerque a la computadora vi
que mi capital estaba en 0, literalmente había perdido todo. Mis
padres visitaban a unos parientes en Europa, así que se quedarían
por un buen tiempo, mis amigos estaban ocupados en sus vidas,
estaba solo, quebrado, solo tenía lo suficiente en efectivo para
aguantar los últimos 5 días antes de ser echado y había tocado
fondo. Caminando a hacia la heladera tome una botella con agua y
fui a una plaza cerca de mi departamento, era un día soleado, no
muy húmedo pero tampoco hacia tanto calor, me senté en un
banco, que estaba debajo de un árbol, mientras miraba a la gente
pasar solo podía pensar en mi fracaso, era absurdo, no podría
conseguir un trabajo en tan poco tiempo y aun que pudiera
tardarían más de una semana en pagarme. No tenía ganas de ver a
nadie conocido, una chica se sentó al otro lado de la banca, la mire
durante un par de segundos que sin darme cuenta fueron mucho
más obvios de lo que creí, no tardó mucho en notarlo y para
romper con mi infantil intriga, me saludo, le correspondí de
inmediato con una desgana muy notable, ¿Quién podría culparme?,
todos tienen sus razones para tratar a las personas como se les
plazca, la diferencia está en cómo decidimos hacerlo por más
problemas que tengamos, ¿Te sientes bien? Me pregunto, ¿Ustedes
que habrían respondido?, yo respondí que no, tenía una gran
cortesía porque me siguió preguntando, parecía tener un interés, o
por lo menos no quería aguantar mi cara de muerto viviente
mientras estuviese sentada al lado mío.

Luego de hablar por casi 2 horas, mi ánimo había cambiado,


normalmente cuando salía con una mujer pretendía ser yo el
interesado, sacar temas de conversación, preguntarme y
acordarme de las respuestas que daba, en función de eso planear
como serían las siguientes citas, claro que esta solo era una persona
que me estaba hablando, pero tenía algo diferente, a diferencia de
las demás que me creían loco con mis ideas para conseguir mis
metas, ella parecía refutarlas y ofrecer un punto de vista hasta a
veces mejor que el mío, sé que no debí contarle, pero su interés
aflojo mi decisión, sin duda una persona de esas que decimos que
nos gusta hablar, enérgica, de la cual en cada charla nos deja con
ganas de más, porque nos enseña cosas que las demás no. No paso
más tiempo sin que pidiera su número, ella me lo dio contenta,
también le di el mío, yo no la veía como nada más que otra persona
común y corriente, solo que tenía unas ideas muy similares a las
mías, cosa que no había encontrado hasta ese momento, y si, con el
pasar de las horas le conté de mi situación, me pregunto si era
verdad que escribí casi 3 libros, a la vez que me pregunto porque
no invertía con las ganancias que me habían dado los libros hasta
ahora…, tenía razón, estaba tan nublado por las cosas malas que
me pasaron que no vi que tenía otra fuente de ingresos, la felicidad
me invadió llenado mis venas hasta alcanzar cada parte de mi
cuerpo, la mire con una sonrisa y estuve a punto de besarla, pero
no quería más problemas de los que ya tenía, no sabía si ella tenía
novio o algo por el estilo, tampoco quería volver a mi casa con un
ojo morado, me despedí.

Al llegar a casa, como era de esperarse corriendo, revise las


cuantas a las cuales llegaban los ingresos producto de la venta de
mis dos libros, los blogs y los videos de YouTube, tenía
aproximadamente 450 dólares, si, no era mucho, pero con una
nueva dosis de motivación pude llegar a cubrir la renta de ese mes,
con los ingresos que normalmente tenía gracias a que había
realizado un trabajo una vez y bien, pude seguir invirtiendo de a
poco, ya un poco más cauteloso que de costumbre, pasaron varias
semanas, hasta que un día mientras comía recibí una llamada, era
la chica de la plaza, al recordar su voz me sentí como en ese
momento que me ayudo a ver lo que no podía, con una sonrisa le
conteste, hablamos por algunas horas hasta que me di cuenta de
que tenía que invitarla a salir, no pensaba en nada más que
conocerla un poco mejor, así paso, luego de un par de meses de
vernos comenzamos a salir y por consiguiente a un noviazgo.

Todo salía muy bien, demasiado diría yo, casi siempre juntos, le
enseñe como invertir, mi plan a futuro y todo lo que sabía, ella
dispuesta a aprender, comenzó a invertir conmigo, no era muy
buena pero con el pasar del tiempo aprendería, al conocernos
mejor llegaron las diferencias y los desacuerdos, algo normal en
cada relación, pocos podrían haber dicho que era la chica perfecta.
Dejemos de lado estas absurdas adulaciones, ya que por más
cambios que hubiera en mi camino no tenía que desviarme, mi
meta seguía fija, comencé a darme cuenta de a poco que la bolsa
de valores era un negocio arriesgado que no me permitiría
aumentar significativamente mi capital sin exponerme a riesgos,
era normal que fallaran algunas transacciones pero al ir
aumentando los lotes, o mejor dicho la cantidad de dinero que
usaba para invertir, siempre caía en el mismo bucle de progreso.

Es decir que indefinidamente me estancaba en una suma la cual


si se acrecentaba pero no de la manera que yo esperaba, me
permitía vivir de una manera cómoda, pero dándome cuenta de
que eso se volvió un trabajo, más complejo que algunos otros por el
desgaste mental, al menos tuve la suerte de no cargar bolsas
debido a mi físico eso me habría matado en una semana. Abrí una
cuenta bancaria y comencé a ahorrar, mientras lo hacía investigue
sobre la siguiente fase de mi idea, no olvides que este libro no es
una guía para hacerte rico, solo intento mostrarte el camino que yo
tome para lograrlo y todos los problemas a los cuales tuve que
enfrentarme, de esta manera vas a poder estar prevenido o al
menos vas a saber lo que puede estar detrás de algunas puertas. En
el proceso de investigación me di cuenta que tenía que darle un
giro muy súbito al tiempo que le había decidido dedicar a
completar mis metas, ¿En el mercado de bienes raíces las cosas
parecen fáciles no?, comprar una vivienda la alquilas y vives de la
renta, nada más alejado de la realidad, el sustento económico para
comprar, construir y mantener, era una enormidad avasallante,
tantos permisos impuestos, o como me gustaba decirle antes,
trabas burocráticas. Comprendí que el verdadero problema no era
eso, lo más difícil era tratar con las personas, ser el intermediario,
no tener fuerza de voluntad y decisión era un suicidio
prácticamente, ser sumiso como era yo antes de lograr algunas de
mis metas personales podría haber me hecho terminar con muchas
deudas, pero gracias al destino ya no era así, poseía una ventaja
con respecto a los demás, pero una desventaja si tomamos en
cuenta la falta de experiencia, era lo único que nunca podía tener
primero. Esos meses que use para ahorrar los dedique a aprender,
asistí a 4 seminarios y leí varios libros sobre el tema, me apasionaba
tanto aprender que los consumía como agua, pero no eran esas
lecturas rápidas que solo se leen creyendo que nos interesan y con
el pasar de unas semanas incluso días, se olvidan, no, analizaba
cada cosa que no entendía, muchos términos y palabras eran tan
ajenos a mí que a veces a la par del libro también tenía un
diccionario, en los seminarios era uno de los pocos que
preguntaban e interactuaban, con discusiones entre otras cosas,
recuerdo las caras de las demás personas que iban por obligación o
que no tenían la más mínima idea de cómo habían llegado ahí,
mirándome con cara de, ¿Por qué rayos pregunta tanto este
sujeto?, ¿Por qué no se dedica a escuchar?, me hubiera gustado
que me lo preguntaran alguna vez, así podría haber contestado que
de esa manera aprendería más, no hay preguntas estúpidas solo
estúpidos que no preguntan, otra cosa importante a tener en
cuenta era que solo escuchando es posible perder el hilo de la
conversación en algún momento, eso desembocaba en que si uno
no tenía las agallas para preguntar qué es lo que habían dicho, se
podría quedar atrás, lo que significa que no entendería un concepto
importante o si tenía suerte, algo poco relevante. Aprender se
facilita mucho más con la interacción que tengamos con el tema,
así creamos más conexiones neuronales que nos permiten recordar
e implementar esos conocimientos más fácilmente, como se explica
que las personas que se esfuerzan y aprenden algo de muchas
formas diferentes lo desempeñan mucho mejor que otras, o
recuerdan con más detalles algunas cosas, todo dependía de
cuantas conexiones neuronales tenían a dicha tarea o recuerdo.

Supongo que a la mayoría de las personas les molestaba más mi


edad que el hecho de mis preguntas, me imagino lo que ellos
pensaban, ¿Qué hace este niño aquí?, ¿Por qué no se va a la
escuela o con su mama?, siempre aparente mucha menos edad de
la que tenía, no sabría decir si fue por mi afición por los deportes o
por mi estilo de alimentación, a los 20 años todos pensaban que
tenía 15 años, lo que me llevo a tener muchos halagos entre
algunos problemas. Volvamos a los seminarios, notablemente se
entendía que les molestaba que sea joven y me interesara por los
bienes raíces, todos estábamos para conseguir dinero en ese
ámbito, por suerte nunca fui de enojarme ni discutir, detesto
mucho a las personas que comienzan pleitos y peleas solo por
miradas, a veces terminan hasta matándose, aprendí que una
sonrisa era mucho más útil para enfrentarse a una bestia, al encarar
una pelea la sonrisa confunde y da a entender sumisión, por
consiguiente bajan la guardia, ser atacado con guardia baja es malo,
pero mucho peor es no saber que estas siendo atacado, gracias a
eso supe cómo manejar muchas situaciones personales.

Cuando uno en realidad quiere algo esto mismo se vuelve más


fácil de alcanzar, es el problema de la mayoría, dicen que quieren
ser millonarios, famosos y grandes deportistas pero no lo quieren
de verdad, entonces las cosas fáciles se complican, pienso que una
de las cosas que caracterizan a los triunfadores es hacer que las
cosas difíciles sean fáciles y una de las diferencias entre personas
que fracasan es que transforman las cosas fáciles en difíciles, un
futuro deportista se dice a sí mismo, necesito un mejor estado
físico para triunfar, planea una rutina, gasta mucho en vitaminas y
gimnasios, luego de una semana se agota su disciplina, todo lo que
había logrado se desvanece, cuando quise imitar a mis ídolos
deportistas del Barcelona pensé, tengo que jugar mejor, un buen
estado físico me va a ayudar, entonces salí a correr, corrí mucho y
en 1 año ya era considerado uno de los más rápidos de la plaza en
la cual iba a jugar, no solo corría, mientras lo hacía pensaba en más
cosas esto mantenía mi mente ocupada pensando, a veces no
pensaba en volver, quería seguir corriendo porque mientras lo
hacía había descubierto una idea mejor, entonces eso compensaba
mi poca disciplina.
Este principio de facilitar lo difícil, era prácticamente el mismo
que dice, las mejores ideas son las sencillas, o de alguna manera
tenían similitudes, entonces ¿Cómo podría simplificar vivir de la
renta? Ya que era muy lento si lo intentaba hacer de manera
tradicional, sin dudas era eficaz pero lo que yo quería no era pasar
de 1 a 2, sino de 1 a 10, 1 a 20, necesitaba apalancarme, entonces
pensé, en que ya podía empezar a ayudar a las personas, junto con
un abogado armamos un contrato y si, el abogado sin darse cuenta
fue mi primer cliente, ayudaba a las personas vendiéndoles una
idea, esta idea los ayudaba con su progreso económico, vamos de
apoco, vestido de traje y usando mentiras convencía a las personas
de prestarme atención, por su bien esta era la única forma de
hablarles, la mayoría tiene tanto miedo al cambio que si les hubiera
planteado de manera más directa las cosas, habrían salido
huyendo.

Todo se basaba en un dicho muy famoso que me encantaba, si le


das un pescado a un hombre lo alimentas por un día, pero si le
enseñas a pescar, lo alimentaras el resto de su vida, prácticamente
impartía lo que sabía, imaginemos que como la mayoría de
personas están hundidos en muchas deudas, hipotecas y tarjetas de
crédito, lo que significa que esto era un proyecto a largo plazo, les
mostraba como comprar y rentar una vivienda para que con el paso
del tiempo ellos pagaran la deuda del préstamo con la renta,
cuando la deuda sea liquidada percibirían un aumento en sus
ingresos a fin de cada mes, lo más importante era que no se
quedaran en este paso, que siguieran adquiriendo más y más
propiedades, yo obtenía el 5% de sus ganancias por mes, era una
cantidad normal, no afectaba en lo más mínimo al propietario.
Enseñar me encantaba, no solo ayudaba a las personas a
cambiar su mentalidad y mejorar su estilo de vida, la consecuencia
de esto era que recibía un beneficio para toda la vida, me volvía
más feliz ver lo entusiasmados que estaban cuando les trasmitía la
idea, a fin de mes ya había logrado que me firmaran más de 50
contratos, con lo que había ahorrado esos meses pedí un préstamo
para comprar una vivienda de dúplex, el banco me presto el 80%
del valor real, yo puse el otro 20%, una semana después encontré
un comprador, la vendí y obtuve una ganancia del 40%, duplique mi
capital, pero era extraño, en síntesis había ganado más dinero que
las personas normales, pero aun de esta manera, si yo no trabajaba
no lo podría haber hecho, de la manera anterior, cuando paso el
primer mes ya tenía un ingreso de 10.000 dólares
aproximadamente, de los 50 contratos que había conseguido, no
era la misma ganancia pero era mucho, y seguía enseñando a las
personas como mejorar su vida mediante a una inversión a futuro.
Por todo el entusiasmo que tenía tarde en darme cuenta que había
completado otra meta, había conseguido que me pagaran por el
resto de mi vida y ya era suficiente para vivir una vida normal, si
hubiese decidido podría haberme quedado así, tenía un
departamento y un ingreso mensual.

Cuando llegue a este punto mis inversiones ya no duraban una


semana, de a poco comencé a lograr predecir con un buen
porcentaje de asertividad como se manejaría la bolsa, comencé con
tiempos de 1 a 2 meses, a veces es más fructífero esperar, ya que
más operaciones no significan más dinero, deje pasar el tiempo,
mientras me dedicaba a vender bienes raíces y enseñar a las demás
personas a crear activos que les generen ingresos pasivos, en mi
departamento todo iba bien, con el tiempo la convencí de mudarse
conmigo, la familia no estaba muy feliz, las charlas que tenía eran
un tanto subidas de todo, casi como todas las personas no podrían
creer que hiciera lo que hacía, ¿Qué clase de cosas le estas
enseñando a nuestra hija, acaso estás loco? Consigue un empleo y
trabaja duro, así te volverás rico, me decían, podría haberme
enojado, podría haberme ido, pero no es prudente ser sumiso, hay
que ser firme si estamos seguros de nuestro punto de vista, ¿Qué
clase de persona seria si dejara que los demás me pisotearan? No
iba a permitirlo, pero eran personas que fueron bombardeadas por
sus abuelos y sus padres, hasta sus amigos, entonces no podría
decir que estaban perdidos, pero sería difícil cambiar su
mentalidad, no entenderían por su cuenta, la única manera era
enseñándoles con el ejemplo. Este tipo de personas eran las que
más me motivaban a seguir adelante, si bien en contadas ocasiones
soy muy bipolar con mis gustos, lo que significa que a veces
prefiero las cosas complicadas, charlas y charlas gaste intentando
explicarles mi punto de vista, no por que quisiese tener la razón,
sino que lo que estaba buscando era hacerlos recapacitar por su
bien, esto era lo más frustrante para ellos que un “niño” de 21 años
les dijera que era lo que les convenía para su bienestar económico
futuro, invertir y empezar cuanto antes a generar ingresos pasivos,
ya que ellos no eran tan viejos pero tampoco eran tan jóvenes, era
un tema diario. Casi a todos les molestaba que alguien tan joven
intentara enseñarles algo, en lo que parecía ser fundamental hacer
inca pie, era en que yo les quería trasmitir una idea y no mi
experiencia.
A partir del momento en el cual comencé a invertir en bienes
raíces me fue muy bien, pero no era todo, si bien era una base
estable necesitaba cavar más, metafóricamente hablando los
cimientos de mi estabilidad financiera debían ser muy profundos,
siempre fui un apasionado de las metáforas, si las combinas con
una buena actitud resultan hasta inspiradoras, son capaces de
voltear muchos conceptos erróneos y se pueden aplicar en cada
una de las situaciones de la vida debido a que las personas que las
inventaron tiene el conocimiento y experiencia. Auto motivarse es
una tarea muy compleja, requiere fuerza de voluntad junto con una
actitud positiva, desde chico subconscientemente pretendí ver todo
desde una perspectiva positiva, esta idea la tuve gracias a mi
personalidad sumisa que cambio con el tiempo, pero la parte más
importante quedo en mí, consumiendo videos e imágenes
motivadoras, repitiendo a diario mis metas y viendo las cosas malas
como buenas.

Creo que todos somos el resultado de creencias,


comportamientos, situaciones y decisiones que nos afectaron en
nuestro entorno a lo largo de los años que vivimos, esto hace que
cambiar sea una tarea muy difícil, cuando lo normal es seguir el
rumbo actual sin chistar, creemos que nos va a ir bien, no porque lo
creamos en realidad si no porque es lo que todos hacen al fin y al
cabo. El cambio es bueno cuando se lo adopta, hacer lo mismo
durante toda la vida es hacer lo mismo y mucho de algo no hace
bien, de la misma forma en la cual sabemos que tomar agua es
bueno, si tomamos demasiada se vuelve peligroso y dañino para la
salud, pero el cambio no solo es bueno, también es muy terrorífico,
lo sé porque lo experimente, usualmente significa hacer todo lo
contrario a lo que estás acostumbrado, muchas veces hasta
significa hacer cosas que nunca hiciste en la vida, da miedo
equivocarse, fracasar, pero nos concentramos en lo que está cerca
y no nos permite ver lo que de verdad da más miedo, un futuro
inestable y miserable, tenemos que pensar a futuro debido a que
las decisiones a corto plazo nos producen satisfacción momentánea
que está bien, claro que hasta cierto punto, lo que no nos damos
cuenta es que las mismas nos van apresando económicamente y lo
que creemos que está bien a largo plazo resulta ser a veces peor,
pedir un préstamo para comprar una casa o un auto de alguna
manera, nos encadena 30 años, analicemos los gastos a corto plazo,
¿Dónde está el beneficio de adquirir lujos momentáneos?¿Tal vez
en intentar disfrutar de la vida? No lo creo, si lográramos omitir
esos impulsos consumistas nuestra calidad de vida con respecto a la
de los demás se vería acortada en placeres, aunque en realidad
¿Qué tanto disfrutamos? Los tiempos para los trabajadores se
remiten a ser cada vez más cortos debido a que necesitan
descaradamente aumentar sus ingresos consiguiendo 1 o 2
trabajos, los hijos deben estudiar y hay muchas deudas que pagar,
¿Qué pasaría si usáramos el dinero destinado a los lujos
momentáneos para invertir? Con un plan de 10 años invirtiendo en
bienes raíces para vivir de la renta nos encontraríamos con que una
persona puede no solo sustentarse el resto de su vida, sino que
también puede tener un ritmo de vida mayor a medida que sus
ingresos aumentan con el tiempo, podría costearse lujos mayores,
salidas, viajes y solides económica, supongamos que en vez de
durar 10 años durara 5 o 3, hasta un 70% menos del tiempo para
conseguir lo mismo, lograr esto es posible, pero necesitamos
educación financiera, lo malo de este método es que la mayoría, si
no todas las personas, intentando no generalizar demasiado, creen
que quienes la imparten son estafadores, porque plantean la
realidad que no queremos ver e intentan darle un giro para que
entendamos lo estúpido que suena no tener la libertad de decidir
en qué gastar nuestro dinero, pensamos que son personas que
prometen cosas imposibles queriendo conseguir a cambio de
palabras sin sentido nuestro preciado dinero, es posible que existan
estas personas, pero como sabemos no todos son así, es menester
entender que debemos cambiar no solo por nuestro bien, sino por
el bien de nuestros hijos y nietos.

Al principio pensé en esto, me convendría dejar una base sólida


y firme para que mis hijos edifiquen su futuro, les enseñaría mis
ideales de cómo lograr las metas, todo esto reflejado en una fuerte
suma de dinero, pero no, ¿Por qué no realizar yo todo y dejarles
más?, pensando que eso me daría más tiempo para enseñarles a
lograrlo por ellos mismos.

Muchas personas se van a despertar un día y se van a dar


cuenta que desperdiciaron un valioso tiempo, la vida es larga
cuando uno es joven y corta en la vejes, con 55 años hay muchas
probabilidades de que casi el 90% no posea un plan para retirarse,
vivir de los aportes que hicimos a lo largo de nuestra vida laboral es
un buen plan, si es una persona extremadamente saludable, poco
propensa a necesitar medicamentos o tratamientos médicos, si sus
necesidades como expectativas de vida son bajas y no está
endeudado, pero para el resto de las personas, que no llevaron una
vida saludable, necesitan tratamientos médicos, tiene altas
expectativas de vida y están cargados hasta el cuello de deudas, la
solución no es esa, es muy poco dinero que no alcanza, en vez
imaginemos que a lo largo de nuestra vida escuchamos el consejo
de las personas que nos quieren ayudar a progresar
financieramente, invertimos o intentamos mejorar nuestra
economía de alguna manera, de no tener éxito tendríamos algo
mejor, la experiencia, volver a intentar hasta conseguirlo y en caso
de lograrlo obtendríamos un ingreso ajeno a la pensión que nos
permitiría vivir cómodamente, pero lo importante es que nos
permitiría vivir, no, sobrevivir!.

A lo largo de mi vida he escuchado todo tipo de excusas, un


ejemplo concreto era el de escribir un libro, cuando preguntaba a
las personas y a mis amigos ¿Por qué no escriben un libro?, las
respuestas más comunes eran, ¡no! Yo no sé nada sobre escribir, o
soy muy malo escribiendo, estas respuestas solo le dan a entender
a una persona que no estás listo para tener éxito, es obvio que no
eres un buen escritor porque nunca antes habías escrito, tenía un
amigo que nunca se arriesgaba, hacia la tarea justo en la escuela y
cuando crecimos tenía un trabajo normal y cuando le planteaba
mejorar su economía con un dicho que reza el que no arriesga no
gana, me contestaba inteligentemente… pero tampoco pierde…, al
escuchar esto solo podía enojarme, ¿Cómo una persona con la
inteligencia para responder tan velozmente de esa manera era
capaz de quedarse estancado por decisión propia?, la respuesta
vino a mí con el pasar del tiempo, no necesitamos lo que no
conocemos, supongamos que toda mi vida he viajado en avión,
clase turista, un día al comprar el pasaje me comentan que hay una
rebaja en primera clase, yo siendo muy ignorante pregunto, ¿Qué
es primera clase?, luego de que me lo expliquen hay tres respuestas
posibles que puedo dar, dos de ellas llevan al mismo camino, pero
la tercera me abre una posibilidad de cambio y mejora. Podría
decir, prefiero seguir en clase turista ya que siempre viaje de esa
forma y es seguro para mí, de esta manera estaría negándome al
cambio siguiendo con mi línea de conformismo, lo segundo que
diría seria, déjeme pensarlo… o talvez la próxima…,
subconscientemente también me estaría negando pero de una
manera evasiva y la tercera es, claro, siempre hay que probar cosas
nuevas, no estoy metiendo temas monetarios, la clase turista es
mucho más barata que la primera clase, entonces cuando
experimente ese placer, la siguiente vez que viaje voy a estar más
tentado a querer probarlo de nuevo, esa iniciativa es la que
debemos tener día a día con todo lo que hagamos, si bien las cosas
no siempre salen bien, arriesgarse y probar cosas nuevas nos dan
con el tiempo la capacidad de probar cosas mucho más arriesgadas
que nos pueden permitir cumplir nuestras metas rápidamente y si
perdemos, también habremos ganado algo cuyo valor es
indispensable para la vida, equivocarnos.

Los negocios iban bien, luego de conseguir algunos contratos


más para bienes raíces deje de hacerlo, contrate a un joven
abogado que hacía unos años había terminado la carrera, le pagaba
3.000 al mes, esto lo ayudaba ya que no era un trabajo de tiempo
completo, solo le requerían unas 4 horas diarias, era un buen
vendedor y comunicador. Conseguía algunos contratos al mes para
mí, dentro de todo era rentable ya que sacaba mi ganancia y no
tenía más que pagarle una vez al mes, también seguí invirtiendo en
comprar departamentos para alquilarlos, pero esto tomaba un
tiempo mucho más largo, cada día estaba haciendo crecer mi idea,
era hora de dar un paso mayor, luego de 2 años deje la bolsa de
valores, ya no era rentable, compre algunos locales que pagaba con
los ingresos pasivos de otros trabajos, de a poco compre
maquinaria y me rodee de un grupo de personas del ámbito del
calzado, no teníamos mucho, en pocas palabras empecé mi propia
empresa.

La idea del producto que vendería se me ocurrió a los 17 años,


estaba en apogeo la era de las películas de superhéroes y me había
cautivado ironman, suena tonto, pero todos tenemos algo que nos
fascina en cierto punto, analizando un poco me di cuenta que era lo
que me gustaba tanto, la automatización, facilitar las cosas, hacia
simple lo complicado, yo había salido de bañarme luego de haber
visto varias películas, no encontré mis zapatillas por ningún lado,
luego las vi en la cocina, pensé lo agradable que seria que al
acercarme estas se abrieran y me al poner mis pies dentro se
cerraran para poder ser usadas. Esto parecía imposible, pero
facilitaría en gran medida el tiempo que nos podríamos ahorrar al o
largo de nuestra vida en una tarea tan banal como esta, también
pensé que era una mala idea, debido a que si seguimos
simplificando las tareas cotidianas terminaríamos por no hacer
ninguna actividad física o perder la costumbre del esfuerzo que
conlleva vivir día a día. Era razonable pensar así, pero no muy
práctico, mi ego apareció rápidamente en escena y me dijo, ¡pero el
tiempo ahorrado puede implementarse en actividades más
beneficiosas! Entonces preferí no ignorarlo, me guarde la idea para
el momento en el cual pudiera llevarla a cabo, seis años después
tenía el capital y madurez para conseguirlo, ni siquiera teníamos un
nombre para el producto, todo lo que inyecte en un comienzo se
perdió, era muy elevado el costo de producir en masa esta idea,
preferí dar un enfoque un poco más arriesgado, después de todo
estaba en un buen tiempo para equivocarme, era joven.

Los locales de producción estaban ubicados en una zona


residencial, investigue aún más y descubrí que en kilómetros no
había ningún local que vendiera zapatos o zapatillas, etc…,
obviamente era más fácil producir una zapatilla común y corriente,
no escatimamos en materiales, luego de 2 meses me vi en la
obligación de pedir un préstamo al banco para darle el empujón
final a la pequeña empresa, calvarme un puñal era más seguro,
aborrecía de cualquier manera el hecho de sacar un préstamo que
no me generara ganancias a corto plazo sin tener una investigación
con un porcentaje elevado y casi seguro de éxito. Claro que esto
choca con el dicho de ¨el que no arriesga no gana¨, pero ¿Quién se
tomaba tantas molestias en poner una empresa?, siguiendo con el
punto anterior, intente de todo, hice encuestas a las personas de la
zona, pregunte en locales alejados con características parecidas
¿Cómo les fue los primeros meses después de la apertura?, hasta
llegue a ser tan descarado de pedir informes de ingresos y egresos,
también calcule aproximadamente las ganancias necesarias para
que el negocio se mantuviera a flote y las adecuadas para tener una
rentabilidad mayor, si, era un completo maniático, solo lo hice
porque estaba por tomar una medida que iba completamente
contra mis principio y lo que había aprendido.

Solo conseguí asegurar un 64% de éxito, parado frente a la


puerta del banco con un sobre que tenía mis estados de cuenta y
ganancias, pensé si sería una buena idea, podía retirarme ahora y
tener una vida tranquila con un crecimiento de ganancias más
elevado que el promedio, podría viajar a cualquier lugar e incluso
dedicarme a puros hobbies que me gustaran y no me produjesen
dinero, esto lo pensaba regularmente cada vez que estaba frente a
un paso importante o difícil, una persona puso su mano en mi
hombro al darme vuelta me di cuenta que era un hombre de
aproximadamente 60 años, me pregunto si iba a entrar, a lo que le
respondí, ¡Si, mis sueños son demasiado grandes como para
quedarme quieto por más tiempo! Me miro confundido, no le
explique nada más y entre. Es probable que lo haya dejado muy
confundido, me gusta pensar que su mirada no era de intriga si no
de entendimiento. Varios meses después de empezar a fabricar
calzado en la pequeña fábrica, opte por comprar el pequeño
almacén que se ubicaba a varias casas en la misma manzana,
conseguí un muy buen precio al entregarle el 5% del ingreso que
ganaría el local, esta cantidad no significaba gran cosa, tuve que
hacer este trato, el dueño era muy terco y malhumorado, además
me contó que había trabajado en ese local con su padre desde
chico y su padre con su abuelo, lo reformo, cuido e intento de
muchísimas maneras hacerlo crecer, siempre fui de respetar las
tradiciones y creencias ajenas, ser tolerante con las personas es
muy importante para ganarte su confianza además de respetar de
una manera sincera sus intereses, uno de los ideales que tenía
inculcado desde chico era que cualquier persona que llegue alto, lo
habrá conseguido solo por haber trepado por encima de otra
persona, quiere decir, pisoteándola, al escuchar esto genere en mi
mente la firme idea de que no debía ser así, tenía que existir otra
forma, entonces entendí que si hacía que las demás personas
subieran, yo lo haría tarde o temprano gracias a ellos, el almacén
fue remodelado y quedo perfecto, las ventas no tardaron en crecer,
se estaba produciendo un buen ingreso, pero algo me molestaba,
dicen que para que algo se haga bien tiene que hacerlo uno mismo,
al comienzo con 65 empleados fue fácil, luego pase a 135 y
mediante fue creciendo el número me requería mucho tiempo que
tarde o temprano no me permitió salir a correr como estaba
acostumbrado. Llamadas a última hora de todo tipo de asuntos,
entonces contrate un gerente general, si mal lo recuerdo tenía unos
25 años, era el mejor en su clase de administración de empresas y
anterior a esto estaba trabajando en un local de comidas rápidas, lo
lleve junto con los tres jefes de producción a cenar, fue una buena
cena con risas y bromas pero lo más importante fue que les
propuse mi visión de cómo creía que se debía manejar esta
pequeña empresa, pagar por resultados, esto incentivaría mucho y
mejoraría la producción junto con el ambiente de trabajo.
Refutaron esto con una amplia variedad de críticas constructivas, a
las cuales tuve que explicar y señalar las ventajas de este sistema,
era obvio que no se podía pagarle muy poco a uno que trabajara
poco, en la mesa con una lapicera y una servilleta armamos un
cuadro donde les explicaba que la raíz madre estaría basada en
informes de resultados, de una manera sencilla los tres jefes de
producción de los cuales cada uno tenía a su cargo a 45
trabajadores, haría mensualmente informes del rendimiento
laboral de cada uno de los empleados a su disposición, en los cuales
detallaría el crecimiento en un porcentaje positivo o negativo, si se
veía un aumento tan mínimo como fuere, se pasaría a una suma
monetaria que se le pagaría a fin del mes como un incentivó por su
esfuerzo, supongamos que un empleado trabaja 8 horas diarias y
por necesidad se ve obligado a trabajar horas extra, esta actitud se
verá recompensada por el simple hecho de trabajar más, como
también se premiaría el aumento de productividad, esto de en
cierto punto beneficia a la empresa e incentiva a los trabajadores a
trabajar más del tiempo de lo normal, también se aplicaría a los
jefes de producción, de la siguiente manera, no sería obligatorio
que hicieran los informes, pero si los decidían hacer se les pagaría
por cada informe realizado y entregado a tiempo, si ellos tenían un
mes y medio para completarlos, si completaban la mitad de los
informes se les pagaría por el trabajo realizado y si los finalizaban
antes del plazo con más detalle de elaboración se vería
recompensados, por mi parte yo al ser el dueño de la empresa solo
me remitiría a verificar la última pieza de la cadena, esto me daba
mucha más libertad y a la vez permitía mejorar la productividad de
la empresa tanto como la de los empleados, la pregunta que me
tomo tiempo responder fue la más ingeniosa formulada por el
gerente general, que dijo ¿Es justo implementar este método?
Digo, para las personas que no quiera el beneficio respecto de las
que si lo deseen, le respondí, si fuésemos ambos empleados en la
misma empresa, te molestaría si yo ganara más que tu estando en
el mismo puesto de trabajo, la respuesta fue que sí, le pregunte
¿Por qué?, porque también tengo el derecho de ganar lo mismo,
entonces pregunte, ¿Si trabajaras más, aceptarías que te pagaran
más?, claro, contesto, entonces si otro trabajador a diferencia tuya
lo hiciera ¿Por qué estarías en desacuerdo?, hizo silencio por un
momento hasta que entendió el punto, claro que luego al
despedirme les dije que solo era un modelo de trabajo, era normal
si necesitaba pulirse.

Los siguientes 2 años vinieron cargados de trabajo, la empresa


creció lo suficiente como para mudarla y tener muchos más puntos
de venta. Le comunique a mi gerente como quería que analizará los
potenciales lugares en los cuales podríamos colocar nuevas
sucursales y locales comerciales, en simples palabras, todo fue muy
burocrático, una palabra que me encantaba, decidí por fin hacerla
pública, lo que trajo grandes ingresos de pequeños inversionistas
locales que estaban interesados en el crecimiento que había tenido.
El modelo de beneficios que aplique ya estaba asentado y
funcionaba a la perfección, instalado de una forma legal, en algunos
meses filtraba a quienes solo buscaban un trabajo promedio de los
que querían mejorar su economía, ya que no solo media la
productividad sino que también la actitud de las personas, debido a
que una persona con una productividad aceptable si demostraba
una buena actitud de compañerismo y solidaridad también seria
recompensada y las personas que solo buscaban un trabajo
promedio se encontraban con que sus compañeros de trabajo
ganaban más que ellos solo con su actitud, una vez cada algunos
meses daba una charla opcional para mis empleados, en las cuales
les explicaba cómo podían mejorar sus ingresos fuera del salario
común, es decir que les daba algunas pautas para que buscaran
conseguir ingresos pasivos a largo plazo, así de esta manera
intentaba evidenciar que con los aportes que hacían a su retiro no
era suficiente, ya que muchos cayeron en el mal trato de comprar
una casa o un auto que por más ilusión que les hiciera tenerlos, se
estarían comiendo su ingreso mensual, esto para muchos
empresarios puede verse como un suicidio, ¿Porque enseñarles a
las vacas del matadero que pueden vivir mejor dando su leche
todos los días, que muriendo para siempre al entregar su carne una
vez?, me resultaba reconfortante, mi intención no era tener
esclavos trabajando para mí. Esto me llevo a implementar muchas
reformas que aumentaban la productividad y el confort, como las
siestas de trabajo, estudios afirman que los empleados que
duermen de 25 a 30 minutos son considerablemente más
productivos, prefería ayudarlos, de esta forma, gane su respeto y
confianza, a lo largo del crecimiento de la empresa fui dándome
cuenta que recibía constantes invitaciones a comer, salidas y
halagos de mis empleados.

Logramos afianzar el negocio distribuyendo locales comerciales


en puntos específicos, al elegir el lugar apropiado para ubicarlos, las
mismas personas comentando entre sí y caminando cerca del local,
nos daban toda la publicidad necesaria, no promocionamos nada
en ningún momento, fue un paso que nos ahorramos con tan solo
pensar antes de actuar. Si bien las ventas aumentaron
desmesuradamente, me di cuenta que al contratar a más personas
las ganancias brutas se disminuían, hasta que se volvían a superar,
entonces era necesario contratar más personal para vender y las
ganancias volvían a disminuir con respecto a los egresos, esas
repentinas subidas de ganancias se daban cuando nos esparcíamos
abriendo nuevos locales, no era un crecimiento con influencia
respecto del producto si no con la facilidad de difusión que le
dimos, era hora de arriesgarse una vez más, hable con un experto
en calzado que tenía su propia marca, trajo a sus socios a mi
pequeña oficina, estaba en el galpón industrial que remodelamos y
usamos para la producción, a unos 3 metros del suelo se debía
exceder por una escalera, era el único capricho que tenía, además
así podía vigilar todo y satisfacer un poco el ego.

Estaba sentado mientras terminaba de revisar alguno de los


repetidos informes de rendimiento de los cuales estaba tan
orgulloso, escuche un ligero llamado a la puerta seguido de la
aparición de mi gerente que me aviso de la llegada de mis
invitados, les ofrecí una bebida que no aceptaron, tomaron asiento,
eran tres hombres, serios y muy bien vestidos, intimidantes si
tenemos en cuenta que eran dueños de una marca muy chica la
cual estaba a la baja, claramente mi cerebro había ignorado el
hecho de que compre los principales locales de la zona y eran mis
enemigos potenciales, o eso es lo que se veía a simple vista, pude
comprender en ese momento porque al comentarle esta idea a mis
inversionistas todos me miraron con una mueca de duda, claro que
mi falta de experiencia estaba diciendo presente, la cara de mi
invitado principal solo cambio cuando de descontento paso a
expresarme un breve pero consistente discurso basado en porque
osaba invadir su terreno laboral y que si era una broma de mal
gusto invitarlo después de haberle ganado los principales comercios
que estaban en disputa, concluyo el discurso con una afirmación
más verbalmente agresiva, si piensas que un niño como tú nos va a
comprar, estas muy equivocado. Estas personas habían
interpretado de alguna manera que quería apoderarme de su
empresa, sin duda no voy a negar que fui lo primero que pensé al
analizar la competencia de mercado, pero las únicas compañías que
parecían peligrosas, se encontraban demasiado lejos como para
interferir en nuestro progreso, ni siquiera me importaba su
empresa o su marca, con una trayectoria de 25 años no lograron
sobresalir en el negocio y apenas lograban los ingresos necesarios
para subsistir, nadie en su sano juicio invertiría en algo así, solo
quería compartirles una idea que podíamos llevar a cabo juntos,
necesitaba sus conocimientos, pero al ver cómo era mi supuesto
¨rival¨ , no tuve más que pedirle que se retire, explicándole que era
un error y un mal entendido, no estaba dispuesto a comprar su
empresa, ni tenía el interés de hacerlo, cuando me pregunto cuál
era el motivo de molestarlo en uno de sus ocupados días, solo pude
responderle que quería pedirle su ayuda e incluirlo en un proyecto
que creía iba a revolucionar la empresa del calzado haciéndonos
potenciales competidores a nivel nacional con las marcas más
importantes, esta idea parecer haber amaestrado a la bestia
transformándola en un complaciente conejito, al explicar esto me
dirigía a la puerta, cuando comencé a abrirla para invitarlos a
marcharse fui bruscamente interrumpido y con una súplica muy
bien camuflada dentro de unas palabras que parecían dar a
entender que si les importaba la idea, pero era tarde, me considero
una persona muy rencorosa en todo sentido lo que hizo que por
más suplicas que estuvieran dispuestos a dar, no sedería , puede
ser cruel, pero no todos somos perfectos.

Ese día al llegar a casa compartí con ella mi idea, la cual le había
contado hacía ya 2 años en el parque, se mostró contenta de que
por fin fuera a llevarla a cabo, aunque solo estuviera en el proceso
de creación, era una persona muy poco paciente y me insistía que
me lanzara para completar mis metas, yo decía todo tiene su
tiempo, a lo que ella respondía, vas a terminar viejo si no las
empiezas ya, con una breve pausa se me ocurrió fingir que todo lo
que estaba saliendo mal a modo de prueba, quería saber que
respondía, invente una historia que daba a entender un inminente
fracaso, siempre fui bueno para mentir, me resultaba más
naturalmente que la propia verdad pero ya no era un inmadura
como antes, con una cara muy afligida me senté en el borde de la
cama después de mi corta invención, ella salió de la habitación se
dirigió hacia la cocina, tomo un durazno de la heladera lo lavo un
momento en la canilla, lo puso en mi mano apretando fuertemente
contra las suyas y junto con una sonrisa me dijo, hay que disfrutar
de las pequeñas cosas, estas respuestas que parecen simples y un
con una pisca de ingenio eran las que más me gustaban, me hacían
pensar que no solo le importaba sino que también tenía a alguien
con quien hablar, los duraznos eran mis frutas preferidas y hacia
mucho no comía uno, mientras estaba sentado pensaba ¿qué era lo
que normalmente disfrutábamos?, el éxito, los pocos que lo
alcanzaban lo disfrutaban era obvio, pero ¿qué tan bueno era?,
idealizamos tanto ese último trayecto que nos lleva a ganar que
solo cuando lo conseguimos somos felices, para otros era diferente,
la victoria era importante pero el trayecto previo, de más o menos
un tercio del camino era lo que disfrutaban, me topé con personas
que me decían, cuando sabes que vas a lograr algo, que estas cerca
de conseguirlo, casi tocando el éxito, es cuando se alcanza el éxtasis
de gloria, no antes ni después. Al recordar esto solo podía pensar lo
lejos que estaba de lograr mi meta, había dado solo un par de pasos
y tenía mucho que recorrer, ¿Cómo logra motivarme faltando
tanto?, pensé de nuevo en ese momento que lo mejor sería
disfrutar de las pequeñas cosas, supuse que si en vez de fijar mis
esfuerzos en una meta al final del pasillo las dividía en pequeñas
metas fácilmente realizables, disfrutaría mucho más que con tener
solo un objetivo a largo plazo, esta forma de pensar fue
fundamental a lo largo de mi viva, evitaba que me estresara con
largos periodos de tiempo, no solo eso, sino que también era
importante pensarlo en diferentes formas, me di cuenta que mirar
lo que falta del camino es un error muy común, algo que nunca
hacemos es mirar cuanto hemos recorrido, era una buena táctica
contra la frustración.
Acostado en mi cama mire su futuro financiero, en estos años
ella había estado estudiando el comportamiento de la bolsa de
valores, existía una competencia sana por ver quién podría generar
más ingresos, yo con los bienes raíces y mi empresa, ella solo se
dedicaba a eso, sabía mucho más que yo sobre el tema, la alumna
supero al maestro, si lo hubiera tenido. Porque nunca me considere
como tal, dicen que el maestro es maestro porque cometió más
errores que el alumno , ella era toda una experta, me sorprendía
con los temas en el desayuno, me gustaba escucharla debido a que
nunca creí que se interesara tanto en inversión, su ídolo era Warren
buffet´s a quien ya mencione en una ocasión, sabía todo sobre la
vida de este inversionista, recuerdo que cuando ella trabajaba yo
me acercaba por detrás y esperaba justo el momento preciso en el
cual vendía una de sus acciones o cerraba una operación, estando
lo más cerca posible de su oreja y agarrando sus hombros le decía,
¡¡¿Por qué vendes ahora?!!, casi sustos de muerte, no lo hacía
normalmente, de no ser así, no tendría sentido molestarla. No tenía
razones para quejarse de mi comportamiento infantil en algunas
ocasiones, siempre tuve los gustos que ella considero perfectos, de
niño criado por un padre firme enamorado de la mentalidad
alemana y una madre que creía que podría “comprar” todo, una
mezcla ideal, conseguí la determinación para fijar metas objetivas a
la vez que aprendía de aseo y modales, junto con una dosis de
sueños maternos que me permitieron que las metas sean cada vez
más altas, además de desarrollar un gusto por la cocina propio, de
muchos experimentos asquerosos lograba conseguir cada tanto
algo delicioso, esa era mi recompensa, con el tiempo mejore esa
habilidad.
Las ideas laborales que impartía me consiguieron más tiempo
libre, pero no era suficiente, quería más aún, quería ser libre
completamente, entonces debía sacrificar algunas cosas, de
inmediato me dirigí a la oficina, comencé a dibujar e idear como
quería que fuese el prototipo, contrate a un sastre, pasábamos 1
hora diaria diseñando y otra más intentando de alguna manera
probarlo. Nos tomó unas semanas pero logramos tener un
prototipo decente y funcional, al introducir el pie, bajo la suela
había una serie de resortes que sujetaban el empeine cerrándolo,
para quitárselas solo había que mover un interruptor pequeño al
costado interno, era simple la idea pero complicada la ejecución,
quitarse y ponerse el calzado sin complicación, hasta hicimos un
comercial, tenía conocimientos de edición fruto del canal de
Youtube que abrí, no fue difícil, con 3 actores muy buenos que no
habían tenido la oportunidad de triunfar en el espectáculo,
filmamos las escenas, consistían en ver a dos amigos sentados
mirando la televisión, de repente entraba una chica muy hermosa
invitando a alguno de ellos que quisiera ir a pasear con ella, ellos se
miraban iniciando una competencia por ver quién iría, sin decir
ninguna palabra empezaron a buscar sus zapatillas, pero uno tenía
nuestro producto, solo tuvo que meter el pie en cada una y estaba
listo, mientras el otro muchacho estaba desenredando los
cordones, al final de la propaganda una voz provocativa decía, ¡no
pierdas tiempo!, cuando de fondo se veía al muchacho que quedo
solo comiendo helado y mirando la televisión con una cara de
seriedad y frustración.

Fue un éxito terrible en los primeros meses, tanto que una


compañía renombrada de calzado también intento sacar su propio
modelo, pero no era tan funcional como el nuestro y les llevaría
más tiempo perfeccionarlo, eso nos brindaba mucho tiempo, las
ventas crecieron en sobre manera, contratando empleados tras
empleados, más gerentes, todo parecía ir en aumento, hasta que
un día aproximadamente en las 9 de la mañana mientras corría en
una plaza recibí una llamada, antes de poder mínimamente
disfrutar del éxito del producto, me encontraba en la oficina de un
inversionista, en pocas palabras para ahorrar los halagos e intentos
de intimidación mediante sus muchas secretarias, su traje costoso y
muebles de importación, decidí vender la compañía en 18 millones
de dólares, ¿En realidad podía ser una idea tan esplendida? ¿Por
qué alguien pagaría una suma de esas proporciones por algo que yo
hice? Ni en mis sueños más locos, pero era un salto enorme,
comprendí que no solo compro mis instalaciones sino que también
compro la idea, podía pasar directamente a la próxima fase, la
parte más difícil fue convencerla de invertir toda la suma, ella me
dijo que no era necesario, con ese capital podíamos vivir
perfectamente el resto de nuestras vidas y tenía razón, pero ya
había subido esos escalones, no era mi intención quedarme ahí,
también me planteo la idea de casarnos, me negué de nuevo como
la primera vez, estábamos bien, compartíamos todo, nos
apoyábamos mutuamente, lo único diferente con las demás parejas
eran los papeles que estipulaban que estaban casadas, tampoco me
mal interpreten no creí que fuese el momento, solo tenía 26 años,
fue una de las pocas peleas que hubo en la relación, pero fue
suficiente como para distanciarnos un tiempo, alquilo un
departamento en el mismo edificio, justo 2 pisos encima del mío,
talvez estés preguntándote ¿Por qué no me case?, tenía el dinero,
estabilidad y a la chica, pero si no fuese firme con mis ideales no
hubiera podido llegar hasta donde me encontraba, era importante
continuar.

Junte a algunas personas y en solo 1 año y medio se terminó de


construir la primera escuela privada la cual enseñaba a los niños
educación financiera entre las otras materias necesarias, miles de
padres estaban ansiosos de que sus hijos aprendieran cómo
funcionaba el dinero, en clases optativas se enseñaba como invertir
en la bolsa, comprar acciones, toda la teoría necesaria para que
ellos salieran a practicar al mundo real, se impartía esta educación
de manera escalonada, los ingresantes más jóvenes no estaban
listos para comprender todo, además son solo niños y jamás
volverán a serlo no debemos quitarles su niñez, solo guiarlos por un
buen camino. Obviamente no fui el único inversor pero para llevar
a cabo el proyecto necesitaba a otras 2 personas, tengamos en
cuenta que el capital necesario era enorme, el 33% del ingreso era
mío, las primeras inscripciones se llenaron rápido, hasta algunos
padres no tan veloces pagaron cupos de pre inscripción, luego de
los recortes, impuestos y seguros, el ingreso mensual no bajaba de
170 mil dólares, esto era una locura, tanto que recibí el llamado de
una clienta, denunciándome, como sabía, el comprador de mi idea
cambio varios componentes en la fabricación de la zapatilla, en
función de hacer su producción más barata, lo que a la par que
barata la hizo frágil, el niño afectado en cuestión forzó el
mecanismo que a su vez cerro fracturando algunos huesos del pie y
provocando lesiones serias, al escuchar esto estaba muy enojado e
impresionado, me conto también que la denuncia contra el
producto no sirvió de absolutamente nada, era extraño que pasara
este tipo de cosas, cuando de forma usual las marcas afectadas
invierten mucho dinero en callar a las victimas afectadas para no
comprometer su reputación, solo le cubrieron los gastos médicos y
en afán de esto querían recurrir a demandarme a mí, yo cree el
producto entonces para su entender tenía toda la culpa, le explique
cómo la empresa ya no me pertenecía, yo estaba desligado, esto
hizo que la mujer se volviese loca, en un espiral de insultos y
fundamentos sin sentido, corte la llamada de inmediato, fui al
banco, hice un retiro en efectivo, mientras la mujer llamaba y
llamaba, cuando termine mis asuntos, atendí, le pregunte en que
hospital se encontraba su hijo, sin que dijera alguna otra palabra
extra le corte y apague mi celular, no quería soportar de nuevo
tener que escuchar esa irritante voz. Luego de una hora y media
llegue, era un hospital un tanto carecido, al entrar note hasta
manchas de humedad caer por las paredes de manera muy lenta,
doy gracias de no haber tenido que estar internado ahí, la
recepcionista me miro con una cara de disgusto, casi de repulsión,
correspondí con una sonrisa, preguntándole donde se encontraba
cierto paciente, para mejor suerte estaba dentro del horario de
visitas, ya que no quería tener que esperar o volver al día siguiente,
subí las escaleras, el ascensor estaba intacto pero como siempre las
preferí, llegue a la habitación 109, al pasar una mujer de pelo negro
y corto abrió la puerta, estaba vestida dentro de todo bien, junto a
la ventana un hombre medianamente alto, pelo castaño con
entradas y un poco gordo, el niño no parecía su hijo, era rubio,
tenía ojos verdes y sus padres marrones, no quise entrar a evaluar
más detalles, al pasar me preguntaron quién era, solo dije que
había traído un regalo, un par de zapatillas, yo tenía las mías
propias, una tanda de fabricación antes de ser modificadas, esas si
eran seguras, como no sabía si le quedarían o no, preferí mejorar el
regalo, cuando los padres entendieron que era yo, me miraron
mucho peor que la recepcionista, pero antes de que me atacaran
con palabras y argumentos de cómo podía hacer semejante regalo
de mal gusto, el niño abrió la caja y encontró los 30 mil dólares que
había puesto dentro, estaba inmóvil, bueno más de lo que ya
estaba, cuando todos reaccionaron, ya había salido de la habitación
seguido por las balbuceantes palabras de la madre, mezclando
anteriores insultos con halagos. Estuve un rato, luego de hablar con
el padre durante media hora me di cuenta de cómo era el rumbo
de su vida, endeudado, su trabajo apenas cubría los gastos del
hospital, 23 años en el mismo empleo, las pocas palabras que se
dirigía con su esposa me mostraban el tipo de relación que tenían,
no se dejaban hablar, pisando sus propias palabras, eso me hizo
pensar que ni siquiera era su hijo, ese tipo de familia describía
generalmente a todas en cierto punto.

La madre compradora compulsiva, quejándose de los defectos


de aquellos que hacían llamar sus amigos, solo seguir pensando en
esas cosas me daba un poco de repulsión, no me juzguen, no me
creo alguien superior, solo no me gusta ser como la mayoría. Una
enfermera llamo a la habitación, necesitaba que firmaran unos
papeles, entonces ambos se dirigieron a la recepción, acepte
quedarme un momento cuidando a su hijo, claramente un extraño
no podía quedar a cargo de un niño ajeno a él, pero con 30 mil
dólares de regalo sus padres no lo dudaron, me pregunto qué
hubiera pasado si fuese un demente, es sorprendente como
algunos billetes cambian las decisiones de muchas personas, en
especial las de aquellas que tiene más problemas.
Me pregunto lo típico que le preguntamos a las personas con
mucho dinero ¿Cómo se hizo rico?, lo mire con una sonrisa sin abrir
la boca, luego le dije, yo no soy rico, me observo por un momento,
estaba formulando otra pregunta ¿Entonces es un mentiroso? Ya
un poco más serio respondí, bueno cuando era chico si, mentía
mucho, pero ahora ya no, o tal vez nunca lo sabrás… , no me
gustaba confundir a las personas pero las caras que ponían son
siempre muy graciosas, el niño pensó durante otro rato, hasta que
me pregunto algo más interesante ¿Cómo me vuelvo rico? Fui a
buscar una silla y me senté al lado de la cama, ¿Cómo te volverías
rico?, trabajando respondió, con mucha seguridad y rapidez, ¿y
crees que alguien trabaja en el mundo? Claro que sí, todos trabajan
¿y porque no todos son ricos? Sé quedo callado por un momento,
quiero ser futbolista, así voy a ser rico, lo mire con una gran sonrisa
y le dije, perfecto, cuando te recuperes te voy a llevar a un lugar
donde venden las comidas más deliciosas, para festejar tu decisión,
asintió con la cabeza feliz. Nunca vas a ser rico así, le dije con una
mirada seria, ya empezaste a perder el tiempo sin siquiera tenerlo,
¿Qué es lo que más te gusta hacer? Lo había confundido bastante,
después de todo solo era un niño, pero le convenía aprender esta
lección desde chico, le dije: Cuando hagas lo que realmente quieres
vas a ser rico, claro que él no estaba en condiciones de contestar,
entraron los padres que ya habían firmado los papeles, los salude y
le dije al pequeño, para ser rico la diferencia no está en el dinero
que ganas si no en el que gastas. Le prometí que lo volvería a visitar
en un tiempo para ver que había hecho con el dinero, le aconseje
que intentara generar más dinero con su regalo.
Y así lo hice, pasadas unos cuantos meses fui a verlo, había
avanzado bastante con su recuperación, ya podía caminar aunque
sea con muletas, se encontraba con su madre, era claro que el
padre trabajaba. Lo salude, su cara de felicidad me hacía creer que
esperaba otro gran regalo, pero quería darle algo más valioso y
difícil de usar.

Me dijo que había estado hablando con su padre sobre en qué


gastar su regalo, lo interrumpí de inmediato para corregirlo, se dice
invertir, no gastar ya que el dinero gastado no vuelve, pero el
invertido sí, me conto que dio una parte para solventar los gastos
médicos ya que la empresa dejo de pagar y el juicio quedó relegado
al olvido en unos meses, muy bien le dije, la salud es muy
importante, también me dijo que compro unas botellas de un wiski
bastante caro, su padre le había dicho que subiría de valor en unos
años, asentí con la cabeza, ¿qué más? Pregunte, el resto lo había
puesto en el banco, después de todo le daba el 4% de interés anual,
ya veo le dije, ¿y a quien más le pediste consejos? A nadie, solo a
mi papa, respondió orgulloso,

¿Y tu padre es rico? No, respondió, entonces ¿Por qué hacerle caso


sobre ese tema?

le pedí el teléfono a la madre y lo llame, le pregunte si consideraba


arriesgado invertir en bebidas alcohólicas, si, contesto, me dijo
además que le había dado ese consejo solo para que aprendiera lo
arriesgado que era invertir, cuando escuche eso me empezó a
hervir la sangre, no podía creer lo que me estaba escuchando, le
colgué el teléfono sin despedirme, me senté al borde de la cama y
le dije, invertir no es arriesgado, lo arriesgado es no saber dónde
invertir, le pregunte si había investigado sobre los wiskis antes de
comprarlos y me dijo que no, entonces eso si es arriesgado, le
confesé que un porcentaje de mis ingresos los destinaba a comprar
plata, un recurso que se utiliza mucho en la fabricación
computadoras y por su escases en un futuro sería más valiosa que
el oro, pregunto ¿Entonces tengo que comprar plata? No, tienes
que comprar lo que investigues y te dé una buena rentabilidad, le
dije también que si la plata subía un 10% ya habría superado el
interés que me da el banco por la misma cantidad de dinero
invertido, entonces fue cuando se me ocurrió una idea, Salí del
hospital y compre una notebook, con efectivo pude ahorrarme un
15% del valor total, cuando volví para entregársela le platee lo
siguiente, voy a prestarte esta herramienta, en 2 semanas voy a
volver y quiero que me propongas 3 proyectos donde podríamos
invertir, también puedes usarla para lo que quieras, ese era un
buen incentivo por ahora, mi vida continuo normal y pasadas las 2
semanas regrese a ver los frutos de su trabajo, esta vez me
encontré a su padre que sin dudas actuaba con un poco de
indiferencia, no lo puedo culpar, un extraño estaba metiendo ideas
extrañas para el en la cabeza de su hijo. Dos carpetas en la mesa, la
primera hablaba sobre otro metal, el níquel, era obsoleta, pero la
segunda era más interesante, el pequeño me comento que los
precios de los terrenos eran cada vez más altos, entonces comprar
uno sería rentable a futuro con el mismo principio de los wiskis que
tarde o temprano aumentaría su valor , pero no se quedó ahí,
agrego que además era prudente convertirlo en un
estacionamiento, de esta manera se podría ganar más dinero
mientas el terreno sube su valor por m2, acoto luego que había
llamado a la agencia encargada de la zona para preguntar el valor
de un terreno que había avistado, cerca del centro, uno de los
pocos que quedaban, pero estaba comprado, ¿Quién era este niño?
Mi primera impresión fue adoptarlo, pero no, mejor cultivar esa
cabeza brillante, hablamos por una hora, confiando en que haría
bien lo que le había encomendado, compre unos libros sobre
inversiones y educación financiera, cuando se los di le dije: No te
olvides que solo se es chico una vez más te vale aprovecharlo, pero
no dejes de pensar en el futuro.

Discutimos sobre su idea un buen rato, no solo le plantee


llevarla a cabo, sino que también darle el porcentaje de la ganancia,
claro que el invertiría a la par conmigo, le explique cómo
funcionaban los préstamos, que no toda las deudas son dañinas si
se las sabe manejar, el apalancamiento, también sobre energías
renovables, con un poco de imaginación se nos ocurrió que los
estacionamientos podían dar sombra mediante arboles metálicos
cuyas hojas estaban formadas de paneles fotovoltaicos, parecía
complejo pero en realidad no lo era, solo paneles solares en forma
de árboles, estéticamente sería llamativo, no elevaríamos los
precios lo que daría popularidad a que las personas decidan
estacionarse allí, ya a medio formar la idea la lleve a cabo, en
menos de 1 año ya había comprado 2 terrenos que se encontraban
juntos, con las ganancias mes tras mes de todos mis activos
construí un estacionamiento de 2 plantas, en la parte de abajo
había varios locales comerciales que se alquilaban, una entrada en
el lateral del terreno era la entrada a la cochera, el segundo piso
servía como cochera cerrada, en el tercer piso se encontraban unas
torres metálicas sujetas a la estructura de hormigón que cumplían
la función de árboles solares, un término un tanto extraño, los
paneles cubrían el 40% de la electricidad que toda la construcción
consumía, además la gran extensión de losa filtraba el agua de
lluvia y la almacenaba en dos tanques de reserva de 10 mil litros
cada uno, también se encargaban de suplir entre el 30% y 45% del
agua necesaria, el agua se filtraba por medio de la misma bajada en
la canaleta, con un artefacto que filtraba y se retira al saturarse,
además los tanques tiene un sistema de decantación que permite
que las partículas más finas se junten y desciendan a la parte
inferior del tanque donde son removidas, fue necesario contratar a
varios ingenieros de diferentes ramas, no era un proyecto tan
grande como el de la escuela de educación financiera pero era mi
primer gran proyecto solo, estaba a mi nombre, podía vivir
tranquilamente con el 1% de mis ingresos por mes, el otro 99%
restante lo invertía. Pronto me hice conocido los medios locales, a
tal punto que intentaron entrevistarme para una revista que tocaba
temas referentes al manejo del dinero y como invertir, era una
revista que no conocía entonces preferí comprar varios ejemplares,
de camino al lugar fui leyendo muy por encima los temas a los que
hacían referencias, cada personas llamada a hablar daba sus pautas
para obtener la riqueza o sobre los círculos en los cuales se movían,
era un tanto absurdo, durante toda la entrevista me la pase
haciendo preguntas sobre la revista, fue un completo fracaso y
después de eso no me volvieron a llamar, tanto así que ni siquiera
salió publicada en la revista. Pase otro año ahorrando, también
volví a la bolsa de valores, esta vez con un monto mucho más
grande, ya no voy a hablar de cantidades, supongo que para esta
altura eso no era importante, el dinero vendría trabaje o no por él,
si entendiste los conceptos tú mismo vas a entender que lo
importante está en la actitud de mejorar día a día.
Comenzar a invertir manualmente en la bolsa fue una buena
experiencia, claro que antes no tenía ninguna fórmula ganadora,
pero me manejaba bastante bien con los patrones e indicadores,
sirvió nada más que para despejarme, los meses que permanecí en
mi departamento me dieron tiempo de tocar el piano, me gusta la
música clásica, resulta tranquila, en sus momentos de euforia es en
extremo motivante, yo la catalogaba como música bipolar, claro
que hablando de manera sarcástica, no espero que ningún
conocedor de este estilo resulte disgustado. A menudo la veía a ella
subir con un acompañante tarde en la noche, no siempre era el
mismo hombre, a veces uno un poco más alto que ella o se su
estatura, no salía muy seguido pero de alguna manera lograba
cruzarla siempre en la entrada del edificio, al final del año no gane
mucho dinero extra en la bolsa, pero había ahorrado bastante, abrí
dos estacionamientos muy similares en enfoque y eficiencia, pero
más pequeños, como era de esperarse luego de seis meses la
construcción termino y todo comenzó a operar, el sistema de
trabajo que tanto había intentado implementar seguía funcionando
en menor escala. Mi pequeño discípulo se había mejorado, el
accidente fue muy dañino para su pie, no volvería a jugar al futbol,
pero por trágica que sea la situación estaba bastante motivado, nos
reuníamos una vez cada muchos meses, le daba algunas lecciones
sobre como manejaba mi dinero y creábamos ideas que yo pasaba
a la realidad con mi experiencia, obviamente mediante un contrato
cuidadosamente redactado le daba un porcentaje de las ganancias,
era sorprendente como en algunos años paso a ganar más dinero
que su propio padre, me contaba que entre más ganaba, su familia
más gastaba, compraron un coche nuevo, y plantearon mudarse a
una casa mucho más grande, le pregunte, ¿Qué pasaría si dejaras
de ganar el dinero producto de nuestras ideas? Todo desemboco en
que su padre no podría pagar las cuotas del auto y las demás
deudas, su estilo de vida actual se vería reducido
significativamente, un caos de una manera literal, decidimos dejar
sus ganancias en el banco, hasta que cumpliera la mayoría de edad
y pudiera manejarlo como él lo requería, era la mejor opción ya que
estaba seguro y el porcentaje que le darían sería mejor que los
gastos familiares masivos, le explique también que entre más
dinero conseguimos, vemos las cosas con menor sentido, la casa
que tenemos nos queda ajustada, los lugares y la comida parecen
apagados. Claro que mejorar el estilo de vida no está mal, solo que
sin darnos cuenta tendemos a creer que necesitamos lo que no
necesitamos en realidad.

Los estacionamientos junto con los locales comerciales en los


mismos, los contratos, los bienes raíces, las cuotas de la escuela de
educación financiera y la venta de libros que se disparó junto con
mi popularidad en los medios debido a mi forma de trabajo, me
permitían comprar cada 2 meses un apartamento, luego de otro
año pude hacerlo cada mes, en síntesis pedía un préstamo
personal, tenía un interés más alto pero a largo plazo era mucho
más útil, mi banquero no reprochaba cuando iba cada mes a pedir
un préstamo, contrate muchas personas y personas que
contrataban a más personas, a los 31 años tenía en mi bolsillo casi
59 terrenos, comencé a interesarme en proyectos más grandes,
presente una idea y junto con los 2 anteriores inversionistas con los
que había construido la escuela de educación financiera, juntamos
nuestro capital y comenzamos la construcción del primer edificio
con tecnología casi 70% sustentable, se vendería como la central de
una empresa telefónica que quería instalarse en el país, la idea de
proteger al medio ambiente era fundamental, también poseía otro
lado bueno, consumía solo un 30% de los recursos de un edificio
común, significaba un abaratamiento de los costos impresionante,
lo que permitió en un principio su construcción, de no ser así
tendría que haber esperado casi 1 año más.

Con 33 años ya era rico, estaba completamente libre de deudas


por préstamos, mi pequeño socio ya mucho más recuperado se
encargaba de comprar, dirigir y administrar, compraba dúplex y
casas para alquilar, podría caracterizarlo como una bola de nieve,
ya no necesitaba de mí para empujarla, decidí entrar en la última
etapa del plan, me postule para residente. Mi campaña comenzó
justo a un año de las elecciones, comencé diciendo solamente la
verdad, con grandes sumas de dinero saque a la luz el testimonio
de varios jueces, que encubrían el robo constante de los fondos que
se utilizaban, entre otras cosas se pasaban presupuestos
millonarios para la compra de materiales de construcción de los
cuales solo la mitad eran catalogados y ni siquiera eran de la
calidad pedida, de alguna una otra manera quienes nos estaban
brindando obras publicas financiadas por impuestos, se estaban
volviendo ricos. Al participar en estas acusaciones fui víctima de
intentos de asesinato, me gustaría decir que es mentira, que todo
es inventado para hacer mi vida un poco más interesante, pero no.
Este es más bien el final, al principio lo tome de una manera muy
tranquila, tenía ideas variadas de cómo mejorar y llegar hasta la
presidencia, quienes botaban eran quienes decidían, y necesitaba
ayudarlos, cada idea que intentaba desarrollar se hundiría con el
pasar del tiempo si solo la mantenía con mis ingresos, claro que no
podía costear todo, creer una organización sin fines de lucro que
funcionaba con donaciones, además de inyectarle el 70% de mis
ingresos, básicamente buscábamos hacer mantenimiento a gran
escala. El gobierno tenía trabajando a personas que limpiaban la vía
pública, pero no era suficiente, nuestra mentalidad es lo que en
realidad debía cambiar, podemos pasar años cortando las ramas de
un árbol pero si en verdad queremos quitarlo debemos quitar la
raíz. Era algo que se enseñaba también en nuestra propia escuela,
con el pasar del tiempo conseguí tener una popularidad en
aumento, fui invitado a varios programas e hice publicidades tanto
de ropa de hombre como de perfumes, nunca creí ser popular de
esa manera, se me ocurrió escribir otro libro sobre mi vida, tengo
que admitir que solamente lo hice para solventar y mejorar los
ingresos de la fundación, fue un éxito vendí muchas copias, aunque
solo me gusta decir que aproveche una oportunidad. No tenía una
inclinación política firme, no era de derecha ni de izquierda, no era
liberal ni comunista, creía y sigo creyendo firmemente que el
verdadero progreso se encuentra en una mezcla de todo, debemos
estar unidos en pos de mejorar, es por esto que también nunca
estoy completamente a favor o en contra de muchos partidos
políticos, creo que la fuerza obrera es indispensable para levantar
un país como también la clase empresarial, los que no se animen a
tomar el control total de su vida y prefieran férreamente el
conformismo pueden hacerlo, el cambio está en cada individuo
particular, considero también que los empresarios, dueños de
grandes y chicas corporaciones tiene un poco más de la mentalidad
que los lleva a triunfar, pero esto no quita que algunos caigan en
malas decisiones y terminen perjudicando de una manera brutal al
sistema impuesto, la unificación y articulación de ambas partes es
indispensable para el progreso. Sin dudas lo que impulso
significativamente mi campaña política fue diferencia con mis
competidores, daba instrucciones específicas de cómo y cuándo iba
a realizar dichas mejoras, si bien no prometía tanto, lo que
prometía terminaba cumpliéndose.

Mientras mi red seguía generando dinero, me aventure a un


nuevo campo, no gane la elección pero ya me había dado a
conocer, de a poco me estaba volviendo el favorito de los medios
de comunicación. En las afueras de la ciudad unas granjas con
cientos de hectáreas habían quebrado, no quisieron aclarar muy
bien porque, algo que parecía obvio era la poca aceptación de las
personas por consumir transgénicos, no era de esperarse que
intentaran venderlos como la comida del futuro, no estoy en
desacuerdo con esto, pero no consumiría hasta que hallen la
manera de hacerlo sano. Al comprar las hectáreas inicie la
producción de un campo de paneles solares, no pudimos llegar a
una gran numero al principio, pero vendíamos energía a la mitad
del precio, era rentable, saciaba los costos de mantenimiento y
pagaba los sueldos, no necesitamos mucho personal más que
vendedores, algunos encargados entre técnicos y expertos.

La expansión fue inminente, todos alrededor preferían pagar la


mitad, no les importaba que fuera una empresa nueva, nada mejor
que jugar con los gustos de las personas, compramos las cosas
cuando están en oferta, nos siega la posibilidad de tener más y más.
El hecho de tener tanto éxito al principio trajo a inversores muy
motivados, logramos ampliar significativamente la central en 1
años, pero claro que cada vez que comenzaba un proyecto era con
el significado de mejorar, la fundación tenía otro sustento,
logramos mejores cosas, en poco tiempo mantuvimos casi todas las
calles limpias, la economía del país no era la mejor, pero teníamos
algo que nos asemejaba a uno primermundista. Además
promovimos innumerables campañas para que los jóvenes tomaran
conciencia del uso del condón, eso redujo en los siguientes años el
presupuesto requerido para la ayuda monetaria, también se
cancelaron para muchas personas que solamente buscaban tener
hijos para mantenerse por la ayuda social, aumentamos la cantidad
de policías y cámaras de seguridad, las multas elevadas
solucionaron el problema de accidentes de tránsito por conducir en
exceso de ebriedad tanto como las carreras clandestinas, dimos
paso a una nueva perspectiva a las condenas penales,
anteriormente a los prisioneros se les pagaba, absurdo. También
dimos donaciones constantes a hospitales para que pudieran
mejorar y dar un servicio más completo, el crecimiento de los
proyectos que iniciaba aportaban a disminuir la desocupación, ya
que no se requería una maestría en cierta especialidad, eran
trabajos repetidos de producción, con un curso y una buena
capacitación estaban listos para incorporarse a una vida con obra
social y posibilidad de un trabajo estable. En especial para aquellas
personas que no tenían una gran expectativa laboral. No me
malinterpreten, mi idea no era formar una utopía de perfección
inigualable, tampoco pretendía convertir a mi país en la mayor
superpotencia, solamente quería ayudar al progreso, o por lo
menos esa era mi intención.

A los 35 años abrí el primer hospital que aprovechaba la energía


solar y la reutilización de agua, en la medida que se podía, lo más
importante fue que todos los ingresos que se generaban del mismo,
iban directo a mejorar las herramientas y servicios que brindaban.
Este fue el primer edificio que generaba ingresos para sí mismo, le
siguieron otros, así también construí con algunos inversionistas que
tenían ideales parecidos a las mías, lo demás se destinó a
reconstruir calles destruidas por el uso constante, se hacía
mantenimiento a lugares públicos como plazas, centros recreativos
y sobre todo disminuimos una gran cantidad de deudas a países,
motivamos la implementación obligatoria de nuevas tecnologías,
habían pasado algunos años y ayudar desinteresadamente a los
demás me brindo la posibilidad de dirigir mi país.