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Marco Teórico

Antecedentes

El acceso a estadísticas nacionales sobre infecciones parasitarias y su prevalencia por


regiones en Honduras es limitado. (1) En los meses de enero-junio 2015 en el CESAMO
Cerro Grande se han reportado 119 casos, representado un 6.49% de las atenciones
brindadas en el centro de salud. La aplicación de programas de control de estas
enfermedades se ve limitada por la escasez de información estadística apropiada, tales
como el resultado de encuestas a nivel nacional o producto de investigaciones en
poblaciones al azar de todas las edades o en situaciones particulares.(1)

Definiciones

El término parásito se aplica a un organismo más débil que obtiene de otros alimentos y
abrigo, y aprovecha todos los posibles beneficios de la asociación. En tanto, la especie
portadora (huésped), puede no sufrir efectos dañinos, o verse afectada por múltiples
trastornos funcionales y orgánicos. (2)

Las parasitosis intestinales son infecciones intestinales que pueden producirse por la
ingestión de quistes de protozoos, huevos o larvas de gusanos o por la penetración de
larvas por vía transcutánea desde el suelo. Estas infecciones se pueden clasificar según
el tipo de parásito y la afectación que provoquen en los distintos órganos y sistemas: (3)

Tabla I. Clasificación de las principales parasitosis intestinales (3)


Protozoos
1. Afectación exclusivamente digestiva: Giardia lamblia
2. Afectación digestiva y potencialmente en tejidos:
a. Amebiasis: Entamoeba histolytica/dispar
b. Criptosporidiasis: Cryptosporidium
Helmintos
1. Nemathelmintos o nematodos o gusanos cilíndricos:
a. Afectación exclusivamente digestiva:
i. Oxiuriasis: Enterobius vermicularis
ii. Tricocefalosis: Trichuris trichiura
b. Afectación digestiva y pulmonar
i. Ascariosis: Ascaris lumbricoides
ii. Anquilostomiasis o uncinariasis: Ancylostoma duodenale/ Necator
americanus
c. Afectación cutánea, digestiva y pulmonar:
i. Estrongiloidiasis: Strongyloides stercoralis
2. Plathelmintos o cestodos o gusanos planos
a. Afectación exclusivamente digestiva:
i. Himenolepiasis: Hymenolepis nana
ii. Teniasis: Taenia saginata y solium
b. Posibilidad de afectación digestiva y potencialmente en tejidos
i. Teniasis: Taenia solium: Cisticercosis

Epidemiología

Las parasitosis intestinales producidas por protozooarios y helmintos constituyen una de


las principales causas de morbilidad y mortalidad en el mundo. (4)

Una apreciación general indica que más de un cuarto de la población mundial se


encuentra infectada con uno o más de los parásitos más frecuentes. (5)

Las estimaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS) en 2015 indican que


existen 2000 millones de individuos parasitados y aproximadamente 1500 millones
padecen enfermedad parasitaria.

Las helmintiasis son las infecciones parasitarias más frecuentes en el mundo, afectan
aproximadamente 2,000 millones de personas en el mundo y se registran 155 mil
muertes anualmente. Dentro de éstas, las más frecuentes son por Ascaris lumbricoides,
afectando aproximadamente 1450 millones de personas. En Latinoamérica la ascariasis
se presenta en 8% de la población. (5) En relación con las infecciones por protozoos
intestinales, se estima que 480 millones de personas sufren de Giardia lamblia. (6)
Las parasitosis intestinales afectan principalmente a la población infantil, principalmente
entre los 5 y 15 años.

Etiopatogenia

La vía de transmisión de las parasitosis intestinales es fecal-oral, debido a la ingestión


de aguas o alimentos contaminados con formas infectantes, por deficiencias en las
prácticas higiénicas y a través de larvas que penetran en la piel. (7)

Las formas infectantes (huevos, larvas, quistes y ooquistes) se encuentran en el


ambiente, ya sea en el suelo, agua o alimentos, como consecuencia directa o indirecta
de contaminación con heces humanas y animales. (4)

Fisiopatología

Los parásitos afectan al organismo humano de maneras muy diversas, del tamaño,
número, localización, etc., los principales mecanismos son: mecánicos, traumáticos,
bioquímicos e inmunológicos.

Mecánicos.- Los efectos mecánicos son producidos por obstrucción, ocupación y


compresión. El primero sucede con parásitos que se alojan en conductos del organismo.
El segundo ocurre con aquellos que ocupan el espacio en viseras y el tercero por
compresión o desplazamiento de tejidos.

Traumáticos.- Los parásitos pueden causar traumatismo en los sitios donde se


localizan.

Bioquímicos.- Algunos parásitos producen sustancias tóxicas o metabólicas que tienen


la capacidad de destruir tejidos.

Inmunológicos: Los parásitos y sus productos de excreción derivados del metabolismo,


producen reacción de hipersensibilidad inmediata o tardía, como sucede con las
manifestaciones alérgicas a los parásitos. (8)
Manifestaciones clínicas y Diagnóstico

Amebiasis (CIE 10 A06)

Según la OMS la amebiasis causa unos millones de casos y unas muertes cada año a
nivel mundial.

La forma infectante de la amebiasis son los quistes, tras su ingestión los trofozoítos
eclosionan en la luz intestinal, y pueden permanecer en ese lugar o invadir la pared para
formar nuevos quistes tras bipartición, que son eliminados al exterior por la materia fecal
y volver a contaminar agua, tierra y alimentos. (3)

Manifestaciones clínicas: amebiasis asintomática (90%), amebiasis intestinal con cuatro


formas clínicas diferenciadas: disentería aguda, colitis fulminante, ameboma, apendicitis
amebiana.

Diagnóstico de laboratorio: identificación de trofozoítos de Entamoeba histolytica


conteniendo eritrocitos en el citoplasma, en un examen de heces.

Giardiasis (CIE 10 A07.1)

Se trata de la parasitosis intestinal más frecuente a nivel mundial, fecta aproximadamente


20% de los niños en países en desarrollo. (3,9)

Tras la ingesta de quistes del protozoo, éstos dan lugar a trofoítos en el intestino delgado
que se fijan a la mucosa hasta que se produce su bipartición, en la que se forman que
quistes que son eliminados en las heces.

Manifestaciones clínicas: a) asintomático (más frecuente en niños de áreas endémicas),


b) giardiasis aguda, c) giardiasis crónica.

Diagnóstico de laboratorio: identificación de quistes en materia fecal o de trofozoítos en


el cuadro agudo con deposiciones acuosas.
Criptosporidiasis (CIE 10 AO7.2)

En Honduras, el hallazgo de ooquistes en heces de Cryptosporidium es considerado


marcador de inmunocompromiso, aunque Cryptosporidium es también un parasito local
común en niños menores de 5 años inmunocompetentes. (9)

Manifestaciones clínicas: las principales manifestaciones de la infección por apicomplexa


intestinales es la diarrea. Esta, de leve a moderada, es autolimitada en individuos
inmunocompetentes y prolongada en individuos inmunocomprometidos. Pueden existir
también infecciones asintomaticas. En menores de 5 años inmunocompetentes la diarrea
es acuosa, con o sin moco, sin sangre ni leucocitos. (3)

Diagnóstico de laboratorio: mediante visualización de oocitos en materia fecal.

Ascariasis (CIE-10 B77)

Las geohelminitiasis es un término que designa infecciones de importancia universal por


ser causa de retraso en el crecimiento y desarrollo intelectual de los infectados. La
patología que causa la ascariasis está en relación al tamaño del parásito y a la intensidad
de la infección.(9)

Manifestaciones clínicas: los gusanos adultos viven en el intestino, donde alteran el


apetito, sustraen nutrientes y vitaminas provocando desnutrición. Además pueden
causar obstrucción biliar y pancreática. Producen malabsorción de proteínas, grasas,
lactosa y algunas vitaminas. La ascariasis intestinal es silente por lo general, talvez con
leve dolor epigastrico o malestar abdominal. Las infecciones crónicas pueden producir
retraso del crecimiento y desarrollo en los niños. (9)

Diagnóstico de laboratorio: se detecta mediante examen de heces para identificar


huevos, los cuales se cuentan y se informan como número de huevos por 2 mg de heces
(método directo) o huevos por gramo de heces (método de Kato-Katz) (9)

Teniasis (CIE 10 B68 )

El paciente parasitado elimina proglótides y huevos en las heces que son ingeridos por
animales (cerdo y vaca) en los que se forman los cisticercos en el músculo estriado, que
posteriormente son ingeridos por los humanos en carnes mal cocinadas. (3)
Manifestaciones clínicas: es escasa e inespecífica: meteroismo, náuseas, dolor
abdominal. (3)

Diagnóstico de laboratorio: es necesario recobrar los proglótidos y examinarlos en el


laboratorio, ya sea por método de tinta china, coloración permanente con carmín o
pruebas de ADN. Esto para hacer la diferenciación entre T. solium y T. saginata. (9)

Uncinariasis (CIE 10 B76)

Las larvas infectantes de A. duodenale en suelos arenosos y aireados infectan en forma


percutánea, pasan a capilares y son transportadas de la piel a los pulmones antes de
continuar su desarrollo biológico. Pueden utilizar la vía oral y posiblemente la vía
transmamaria, sin requerir de un pasaje pulmonar. Del sitio de penetración pueden irse
a tejidos y permanecer en hipobiosis hasta 8 meses sin ninguna reacción tisular, antes
de desarrollarse a adultos en intestino delgado. Las larvas de N. americanus solo infectan
percutáneamente y requieren pasaje obligatorio por pulmón. (9)

Manifestaciones clínicas: dos situaciones clínicas: aguda y crónica. Uncinariasis aguda


causada por una sola infección masiva de larvas, se presenta con dolor abdominal
severo, fiebre, vómito, anorexia, diarrea con sangre o melena. Uncinariasis crónica:
sangrado intestinal por el daño a la mucosa por los gusanos adultos, acompañado de
anemia microcítica hipocrómica. (9)

Diagnóstico de laboratorio: Hallazgo de huevos del parásito en heces. Clínico: área


endémica + síntomas cutáneos y pulmonares + anemia + contacto con tierra.

Factores de Riesgo

Las infecciones parasitarias tienen distingos tipos de factores de riesgo: geográficos,


sociales, económicos, higiénico-sanitarios, nutricionales y educación. Los parásitos
intestinales se observan con mayor frecuencia en poblaciones marginales donde la
deficiencia de los servicios básicos de agua potable y alcantarillado son prevalentes. La
edad (niños) se identifica como un factor de riesgo debido a la inmadurez inmunológico
y al poco desarrollo de los hábitos higiénicos. (7)
En Honduras se encontró como factores de riesgo para giardiasis ser menor de 5 años,
vivir en área marginada, vivir en una familia que compra agua de camiones o vivir en una
institución. La falta de lactancia materna se ha identificado como el factor de riesgo más
importante en niños pequeños.

Entre los factores de riesgo epidemiológicos están:

 Contaminación fecal: factor más importante (10)


 Suelo: las formas infectantes de los parásitos pueden llegar a éste por deposición
de excretas al aire libre, utilización de heces como abono de vegetales, uso de
letrinas, defecación de animales
 Agua: ésta puede contaminarse por medio de heces humanas y animales, arrastre
de elementos parasitarios de los suelos contaminados a través de lluvias e
inundaciones.
 Deficiencias de higiene y educación: la mala higiene personal y la ausencia de
conocimientos sobre transmisión y prevención de las enfermedades parasitarias,
son factores que favorecen su presencia. (10)

Diagnóstico Diferencial

En los casos de disentería, debe establecerse el diagnóstico diferencial con la


enfermedad intestinal inflamatoria, diverticulitis, colitis isquémica, tuberculosis o
carcinoma. Dentro de los datos aportados por el laboratorio, la anemia y eosinofilia
constituyen una pista hacia el diagnóstico parasitológico. (11)

Tratamiento

Cuadro Resumen del Tratamiento de Parasitosis Intestinal (9)

Medicamento Dosis Pediátrica Dosis Adultos


Amebiasis (Portador asintomático)
Iodoquinoleína 30-40mg/kg/d (max. 2g) 650 mg v.o tid x 20d
v.o en 3 dosis x 20 d
Amebiasis intestinal (leve a moderada)
Metronidazol 35-50 mg/kg/d v.o. en 3 500-750 mg v.o. tid x 7-10
dosis x 7-10 d d
o Tinidazol >3 años: 50 mg/kg/d (max. 2 g v.o. una vez/d x 3 – 5 d
2 g) v.o. en una dosis x 3 –
5 días
Giardiasis
Metronidazol 15 mg/kg/d v.o. en 3 dosis 250 mg v.o. tid x 5-7 d
x 5-7 d
o Tinidazol >3 años: 50 mg/kg v.o. 2 g v.o. dosis única
dosis única (max. 2 g)
Criptosporidiasis
Nitazoxanida 1-3 años: 100 mg v.o. bid x 500 mg v.o. bid x 3 d
3d
4-11 años: 200 mg v.o. bid
x3d
>12 años: 500 mg v.o. bid
x3d
Ascariasis
Albendazol 400 mg v.o. dosis única 400 mg v.o. dosis única
o Mebendazol 100 mg v.o. bid x 3 d o 500 100 mg v.o. bid x 3 d o 500
mg v.o. dosis única mg v.o. dosis única
Teniasis
Niclosamida 50 mg/kg v.o. dosis única 2 g v.o. dosis única
(max. 2 g)
Uncinariasis
Albendazol 400 mg v.o. dosis única 400 mg v.o. dosis única
o Mebendazol 100 mg v.o. bid x 3 d o 100 mg v.o. bid x 3 d o
dosis única de 500 mg dosis única de 500 mg
Medidas Preventivas

La implementación de medidas preventivas y de control para disminuir esta patología,


tiene como propósito evitar el ausentismo escolar, mejorar la salud de los niños y evitar
las complicaciones de las parasitosis. (7)

La prevención y el control de las parasitosis intestinales están basados en los métodos


tradicionales, que radica en la utilización de letrinas, higiene personal, calzado, agua
potable, educación y saneamiento ambiental. (6)

La educación de los padres es un factor determinante para la prevención de parasitosis


intestinales en población infantil. Diversos estudios, Hurtado et al. (2004) indican que los
padres tienen cierto conocimiento sobre los parásitos, generalmente helmintos, sin
embargo no atribuyen las enfermedades parasitarias a organismos no visibles
(protozoos). (12)

El bajo conocimiento de los padres de familia sobre las diferentes formas de transmisión
de los parásitos intestinales y por ende las medidas de prevención ocasiona que esta
patología se presente en forma frecuente; por lo que es tarea de los padres el mantener
desparasitados a los niños y estar alerta a cualquier síntoma que indique la presencia de
parasitosis intestinal en sus hijos. (13)

Entre las medidas específicas de prevención que los niños y padres deben implementar
se encuentran:

 Evitar la exposición a través de los pies descalzos: Uso de zapatos en áreas


endémicas.
 Disminuir el fecalismo al aire libre: Educación a las personas en el empleo de
sanitarios letrinas. La eliminación sanitaria de las heces.
 Higiene personal y ambiental. El lavado de manos después de la defecación y
antes de preparar e ingerir alimentos.
 Abastecer a la población de agua potable. Estimular los hábitos adecuados en el
consumo de agua hervida o clorada, alimentos lavados antes de ingesta. (14)
Referencias Bibliográficos

1. Kaminsky, R. Aspectos Epidemiológicos y Conceptuales de Parasitosis


Intestinales en el Hospital Regional de Tela, Honduras. Revista Médica
Hondureña; 2012; 6pg.
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6. Sánchez Humala, R., Sánchez Donayre, W. K., Sánchez, Y. B., & Medina Pflucker,
M. C. Nivel de conocimiento sobre las medidas de prevención de parasitosis por
las madres que acuden al Puesto de Salud "Las Flores" Santiago de Surco, Lima.
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8. Rocha R. Lozano P. “Mecanismos de Patogenicidad e Interacción”. México. 2006.
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10. Botero D. Restrepo M. “Parasitosis Humana”; 5ta Edición. Medellín; Colombia;
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11. Ramón, P. A. Caracterización de Parasitosis Intestinal en Niños Menores de 5
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Zulia en el Periodo del 15 de Marzo al 08 de Octubre del 2011. Maciques,
Venezuela: Ministerio del Poder Popular para la Educación Sup
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Hábitos y creencias sobre parásitos y enfermedades parasitarias en habitantes
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