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1.

EL pH

La sigla pH proviene del término latino "potentia hydrogenii", que significa potencial de
hidrógeno, y es utilizado como medida para conocer el nivel ácido o alcalino de cualquier
elemento que contenga agua.

Los instrumentos que lo miden dan valores que oscilan entre 0 y 14, denominándose ácidos
a los que están entre 0 y 7 (que es el punto neutro) y alcalinos a los de la franja entre 7 y
14. Aparece asociado a shampoos, cremas, geles y todo tipo de productos para la piel o el
cabello, que lo incluyen como información, promoción y, también, como un beneficio
adicional.

Cabellos y productos

El cabello tiene una composición química natural que también puede ser medida por su
grado de acidez o alcalinidad, en una escala que va de 0 a 14, contando como valor neutro
el 7.

Existen distintos factores que pueden alterar su estado, como ser el sol, el polvo o la
contaminación ambiental. Pero también determinados tipos de productos específicos
como tinturas, permanentes y alisados.

Al teñirse el cabello se utilizan productos alcalinos que abren las células planas de
la cutícula para lograr una mejor penetración. Luego se aplican productos ácidos que cierran
las cutículas para conservar los efectos durante más tiempo.

El líquido de permanente actúa de una forma similar, ya que tiene un pH de entre 8.5 y 10
que se contrarresta con un neutralizador de 3 a 4; para finalizar, luego, con un champu de
pH 5.5.
2. EL AMONIACO

Es un gas incoloro y de olor muy penetrante. Se produce por descomposición de la materia


orgánica (nosotros diariamente producimos amoniaco en nuestro cuerpo), pero también se
fabrica artificialmente. Es muy volátil (se evapora rápidamente) y se disuelve en agua con
mucha facilidad. Otra de sus características es que es fácilmente biodegradable y es
consumido por plantas y animales por su alta dosis de nitrógeno. Uso del amoniaco en
peluquerías

Uso del amoniaco en peluquerías


La mayoría de las tinturas del mercado son las llamadas tinturas permanentes, que son las
que obtienen resultados más duraderos, ya que la tintura penetra hasta las raíces del
cabello. Aunque el color se destiña y crezcan nuevas raíces, la tintura permanente
permanece hasta que se corte el cabello. Existen dos tipos de tinturas permanentes, las de
oxidación y las de coloración progresiva, y trabajan a base de reacciones químicas que
abren la cutícula para después penetrar a las moléculas de pigmentación del cabello.

La mayoría de estas tinturas permanentes funcionan con un componente de dióxido de


hidrógeno al 6% en agua y una solución de amoniaco, que trabajan para disolver y remover
los pigmentos naturales para después agregar colores. Una vez mezclada la tintura, la
solución de amoniaco se aplica al cabello, que hincha la cutícula y remueve los pigmentos
naturales para colorear las células. El proceso de hinchazón sirve para anclar los pigmentos
de color de forma permanente en el cabello. La capacidad de hinchazón del cabello es
mucho mejor con amoniaco que con las alternativas que últimamente se están presentando
en el mercado.
Los tintes con amoniaco poseen propiedades excelentes para dar brillantez, cubrimiento
eficaz para las zonas grises y gran durabilidad del color.
Una de las ventajas del amoniaco es su volatilidad. El cabello se hincha por su efecto, pero
vuelve a su posición normal cuando se evapora el amoniaco, y el PH del cabello vuelve a
los niveles iniciales. Otros tintes sin amoniaco utilizan otras sustancias alcalinas que, debido
a su lenta volatilidad, hace que el PH permanezca constante durante más tiempo.

Los inconvenientes del amoniaco


el amoniaco es tóxico y, en concentraciones elevadas, produce irritación de garganta,
inflamación pulmonar y daños en las vías respiratorias y en los ojos. Debemos tener claro
esto: en concentraciones elevadas es peligroso

3. Ácido glicólico

Ácido glicolico para el cabello

El ácido glicólico es uno de los ingredientes favoritos para tratar la piel. Se conocen
sus propiedades para mejorar la apariencia desde las arrugas hasta el acné pero, ¿sirve
también para el cabello? Investigaciones recientes proponen que el ácido glicólico
también tiene un interesante potencial para tratar el cabello.

Beneficios del ácido glicólico para el cabello

 Fortalece: Al acondicionar el cabello con una fórmula que incluía ácido


glicólico, se experimentó menor riesgo de quebraduras al cepillarlo, ya sea
seco o húmedo.
 Mejora resistencia térmica: El cabello tratado con ácido glicólico
soporta mejor las altas temperaturas, incluso si ha sido aclarado. Esto
resulta ideal para que el cabello soporte mejor los tratamientos con
secadores, tijeras de enrular o alisadores.
 Mejora la elasticidad natural: Agregar ácido glicólico a los productos
para el cabello podría tornarlo más manejable, elástico y fuerte.
 Estabiliza la queratina: El ácido glicólico influiría sobre la estabilidad de
la proteína que forma el cabello, y contribuiría a mantenerla fuerte.
 Mejor distribución de los aceites: Al aplicarlo sobre el cabello, el ácido
glicólico también permite que los aceites naturales se distribuyan mejor
sobre el cuero cabelludo, permitiendo una distribución uniforme del
producto. Sin embargo, es fundamental que los fabricantes sean
cuidadosos con las proporciones del producto, ya que una alta
concentración de ácido glicólico podría irritar la delicada piel del cuero
cabelludo.

4. Lociones alcalinas

Cuando el valor pH se vuelve alcalino (por encima de 7.0) la capa de la cutícula se suaviza
y expande como una piña de pino. Esto es necesario como parte del proceso de coloración
para poder depositar pigmentos dentro de la estructura del cabello, sin embargo, si el pH se
vuelve demasiado alcalino, se puede dañar al cabello. Muchos productos de forma usan
este efecto de un valor pH alcalino sobre el cabello. El cabello con una estructura porosa,
muy alcalina, no retendrá el color correctamente. En este caso la cutícula no logrará retener
los pigmentos nuevos, que finalmente se eliminarán en forma prematura con los lavados.
Los champús alcalinos (7 y 8) son efectivos en el sentido que abren la cutícula, permitiendo
a los agentes activos actuar en toda la estructura del cabello. Por lo que es el pH indicado
para champús de tratamiento. Pero no es aconsejable usarlos constantemente, ya que
destruirían la cutícula.
Nuestro consejo es que, después de un champú alcalino, apliquemos un acondicionador o
mascarilla ácida, para cerrar y sellar la cutícula del cabello y reequilibrar su pH.