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LA IDEA DEL JUEGO DEL LENGUAJE EN LA NOVELA

CIUDAD DE CRISTAL DE PAUL AUSTER


MÓNICA MOLINA
SEMINARIO DE PROFUNDIZACIÓN
MAESTRÍA EN ESTÉTICA

Se procurara en estas líneas esbozar la idea del concepto de juego dentro del
lenguaje que se encuentra en la novela de “Ciudad de Cristal” del escritor
norteamericano Paul Auster. Esbozo que permita generar una estructura que permita
comenzar una búsqueda mas consiente entorno al juego del lenguaje que puede hacer
aparición en otros hemisferios en los cuales se relaciona el ser.

En la Novela Paul Auster, nos exterioriza en cada una de los acontecimientos


que construyen la narrativa del texto una serie de juegos alrededor de lenguaje
alrededor de las palabras en relación las cosas y los gestos en relación a la lectura que
los personajes realizan de ellos mismo, adentrándose en una reflexión alrededor del
significante y el significado de cada uno de los acontecimiento que pasan dentro del
relato. Es así como dentro del texto no solo se hace referencia al lenguaje de las
palabras también sino también al lenguaje gestual de los personajes como eje de
comunicación de ideas y de imaginarios función a priori del lenguaje mismo.

La novela nos introduce en el mundo de un hombre que por una serie de


confusiones azarosas comienza a adentrarse en un juego de roles, de intercambio de
identidades, de ejercicios que reconfiguran el sentido abandonarse así mismo en un
sinfín de situaciones determinadas por el azar. Quinn nuestro personaje principal es un
escritor que al recibir una llamada telefónica equivocada acepta el juego ser otro un
investigador que tiene como misión vigilar a Stillman, acto que lo dirige a introducirse
en una serie de situaciones que devienen a una reflexión en torno al estructuración del
sentido del leguaje esencia pura, a través del ejercicio que realiza el personaje de
Stillman como recolector de arqueologías de los objetos para resignificarlos a través
de las palabras, así mismo dentro de la novela es recurrente el encuentro consigo
mismo desde el lenguaje. Hay dos Stillman, dos Auster, y formas dobles dentro de las
acciones y la gestualidad.

Encontramos entonces en el desarrollo de la novela como se convierte en un


juego de espejos, en el que los protagonistas de la novela se ven reflejados en otros, si
se lee detenidamente todos los personajes del texto presenta un doble de cada uno de
ellos en relación a lo que refiere al proceso de construir referencias objetuales de un
objeto particular, el autor no presenta en ese juego de símiles dos formas referenciales
del signo como palabra como signo en relación al significante es así como para la
representación del señor Stillman existen dos figuras que determinan el agente
referencial para el protagonista.

Quinn queda atrapado, en un juego de símiles del lenguaje y de la gestualidad


misma de los personajes que lo acompañan y con los cuales interactúa de forma más
cercana a tal punto que podemos observar dentro del texto como se apropia de
elementos del lenguaje que utiliza el personaje de Stillman dice a lo largo de un
monologo: “Yo soy Peter Stillman. Si, no. Ese no es mi verdadero nombre” a lo cual
Quinn nuestro protagonista se apropia de ello de la misma manera a medida que
introduce unas anotaciones en su libreta, así mismo se introduce en la tarea de realizar
el mismo ejerció de segunda Stillman de realizar anotaciones no solo de lo que recoge
procurando discernir que escribe de los objetos que recolecta sino que hace también
una arqueología del personaje de sus gestos y de sus recorridos, generando una
simetría textual y gestual entorno a los personajes que le rodean.
“En lugar de simplemente anotar algunos comentarios casuales, como había
hecho los primeros días, decidió registrar cada detalle que pudiera observar
cerca de Stillman (…) No solo tomaba nota de los gestos de Stillman, describía
cada uno de los objetos que seleccionaba o descartaba para su bolsa y llevaba
un preciso horario de todos los sucesos, sino que además registraba con
meticuloso cuidado un itinerario exacto de un los vagabundeos de Stillman,
apuntando cada calle que seguía, cada giro que daba y cada pausa que hacía.”1

Los personajes, las situaciones tales como: la búsqueda, la vigilia, la persecución,


la llamada y los recorridos mismos construyen en el interior imaginario del lenguaje del
personaje que guía la historia en una re estructuración del lenguaje mismo tal y como
pretende en el juego de la reconfiguración del lenguaje Peter Stillman padre. Quien
busca desesperadamente como volver al lenguaje primario aquel que está cerca a Dios.
Para ello reconstruye la concepción de objetos y palabra; de signo y significado dentro
de una deconstrucción de las formas del lenguaje mismo que le permita organizar y
concebir el mundo de otra manera.

La palabra en el texto se presenta como portador de la identidad y de la


referencia del otro dentro de la existencia de quien la escucha, la palabra con rostro u
objeto referente; es la que permite que la existencia del mundo. Ya que el lenguaje es la
configuración de lo real mas allá de la etiqueta, ya que las palabras pueden devenir
otras palabras lo que elimina de tajo las etiquetas y permite el juego fonético, del ritmo

“- Hmmmm. Muy interesante. Veo muchas posibilidades en esta palabra, este


Quinn, esta… quintaesencia… del equívoco. Latín, por ejemplo. Y tilín. Y plin. Y
maletín. Hmmmm. Rima con sinfín. Por no hablar de confín. Hmmmm. Muy

1 Auster Paul, Ciudad de Cristal, En "la trilogia de nueva york", Anagram – Barcelona 2010
interesante. Y festín. Y violín. Y patín. Y botín. Y sillín. Y parlanchín. Y espadachín.
Hmmm. Si muy interesante su nombre. Me gusta su nombre enormemente,
señor Quinn. Vuela en muchas direcciones a la vez. (…) – La mayoría de la gente
no presta atención a esas cosas. Creen que las palabras son como piedras, como
grandes objetos inamovibles sin vida, como mónadas que nunca cambian.”2

Así mismo encontramos dentro del texto no solo la mutabilidad de las


situaciones y de las reglas del juego en el cual se involucra Quinn también hay una
invitación a reflexionar entorno a la mutabilidad de las palabras. Como reconfiguración
propia del lenguaje, encontrando una gran referencia a la torre de Babel. Bajo la cual se
transforman las lenguas y los significados.

La torre de Banbel se referencia en el libro a través de unos mapas que traza


Quinn en el seguimiento que realiza a Stillman por varios días, traza de los recorridos
que este realiza los estudia los grafica y los interpreta como un mensaje secreto en el
texto, como construcciones simbólicas bajo el cual se estructuran figuraciones del
lenguaje anteponiendo a su imaginario la relación de Stillman con dichas figuras, al
nivel de pensar que esté ultimo esta reconfigurando el lenguaje mismo, dentro de un
juego de arqueología urbana en tanto el significado que le puede presentar los objetos
que recoge en la calle que solo son a la vista basura de la memoria. Dentro de la
búsqueda de la significación por parte de Quinn entorno a lo que encuentra en los
grafos de esos recorridos parece interpretar la torre de babel, que aparece en el texto
como representación de la decadencia del lenguaje en la sociedad moderna.

La novela de Paul Auster, es un sistema abierto dentro del desarrollo de la


historia que es a su vez un metarrelato, al final del la novela nos encontramos entonces
con que el narrador es otra persona, que escribe la historia escrita en una libreta de
cuero roja. Adentrándonos nuevamente al juego del lenguaje mismo, es un metarrelato

2
Auster Paul, Ciudad de Cristal, En "la trilogia de nueva york", Anagram – Barcelona 2010
que abre campos de reflexión interesantes entorno a la relación del lenguaje como
forma de transformación.

Al final del texto es Quinn quien decide estar en el aislamiento total, escribiendo
creando de alguna manera su propio lenguaje tal y como espera el profesor Stillman del
experimento de con su hijo. Es así como este personaje se convierte de alguna manera
en la representación propia de la búsqueda de la reconfiguración del lenguaje mismo.
Como sentido del mundo y no como representación simplemente signica del este y de
los objetos. Generaba un espejo mismo de lo que hacia Stillman en su arqueología
deconstructiva del lenguaje. “La mente de Quinn se disperso. Llegó a un país de
fragmentos, un lugar de cosas sin palabras y palabras sin cosas”.3

3
Auster Paul, Ciudad de Cristal, En "la trilogia de nueva york", Anagram – Barcelona 2010