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T~? ~~!~Eó~e¿ha ~ ~a~rnTÍ~

ft la R11cuela Especial do Plnturn, Esoultn rn

y Ornbadu de Madrid

PRECEDIDO DE Ull PllF.kllRt:LO DRL

I Icmo

é limo

Sr; Dr. D. dULIÍN CALLEJA

CataJrátlco t:lc An~t~tontÍRm el Colegio de San Carlos.,

ex Director general <le lnunocción pública, Senador del Rc:iM, Ac:o<k'ruico

de

la Real d• Medicina, etc. , etc .,

Y O~: UN INF()R"MP. OF:L •

ORillA ILUSTRAD-" COK s6) IJ'OTOGMABA 0 01,

U ODUCCION.S D&L ,ANTI GUO V DIRIICt'I>S DKL NA Tt i RAI

, V Dlt LOS CtLitBR'&$

AMP'K Y NII LAP'JtRil, ALaiAtTO l>UIUUtO, ltAPA8L, t.&OMARD O OR. Vl~qJ,

lCMl\fiiU.

Á.NG&L,

JUAM

BAtJT1S1A

POATA 1 VKLÁlQUAZ 1

MARSH~L 1 &

&

nRlTS,

CiAR.C.ÍA

HIDALGO,

¡1

JD'AaO AUDRÁM, S &IL&M 1 CRISÓATOMO lllAMTÍN&Z, VOYtLI~K, OlllGO DS S .\ GA&DO, 'RUBOS,

~ D. VJCitiC11l LÓI'U V Lll>IUS¡

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0 18 U JOI O" IQI,.ALll

DE LOS

A"TIITAI

ft.t.BBRTI (o. 1 1 1UtKAHD0) 1 ARANZADt (»· TBUVOitO), ARROYO (D. MANU"'L),

AMOllAD& (D.

ÁIIGI!L), ÁLVARIIZ OUMONT JO,

CIARÁN (o. A LI'O NSO), OOMÍN<i

•z

AMi'\IGO (0. TRANCISCc>', CUADRA (o.

(liiC~MI>. SR. 'U . "'l'NUat), IISeoKAR (0. Al>\ll.PO),

CÚAR),

ESPARZA (0, NICOLÁS), PfiD&RICO V VI LLARitOKL (D . GU ILJ.ER>tO),

CIYÍIANO),

G

, GOJIZÁLI!t% IBASl\U, UAE~ ~KXCNO.6 R. D. CARL()c; 0&) 1 LLORBNT& POGl ! D. PRANCI~CO),

V ALOA (D . J OSt ) , OARCIA

ÁLVAR&Z (D. BDUARDO),

GARcfA SAlol PEDRO (o . LUIS),"

liA D IUZO

(lllCC MO .

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I LMO.

SR.

O .

PltllltRICO

Dll )t

Mltt'IÍISDllZ

V

DO>II NGUEZ

( D,

MANUI.L

Y O. BST RB"A>1) 0 NÁ,VARRIÍTK Y PO~ (o.'R t CARDO), 'Rt&GIUOR (D. SANTIAGO),

,_(NCHBZ SANTARiN (D. LUC I A NO), ORDÓfiltz (D.

>IKL C H O R), PARAUA V

SANTÍ:< (o, JO~'Í);

POV OAUIAU (n. >IANURL V 1) , IINIL!O) , URGELL (O.

V VILLODAS (o ,

RICARDO).

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>IOo>I&STO)

JO~'Í); POV OAUIAU (n. >IANURL V 1) , IINIL!O) , URGELL (O. V VILLODAS (o ,

ANATOMlA PICTÓRICA

ENSAYO DE ANTROPOLOGÍA ARTÍSTICA

r

ANATOMlA PICTÓRICA ENSAYO DE ANTROPOLOGÍA ARTÍSTICA r

ANATOMIA PICTÓRICA

, ENSAYO DE ANTROPOLOGIA ARTISTICA

POR

,

JOSÉ PARADA Y SANTÍN

Cntcdr{ttieo por oposición de dicha asignatura

en la Escue la E s pecia l de Pintura, Escu ltura y Grabado <.le Mad rid;

PRECEDIDO DE UN PRE A )IB li LO DEL

Excmo. é Ilmo.

Sr.

Dr.

D.

JULIÁN CALLEJA

Catedrálico de Analomi> en el Colegio de San Carlos,

ex Director general de

Instrucción pública , Senador del Rt:ino, Académico

de la Real de Medicina, etc., cte.,

Y DE UN INFORME DEL

CLAUSTRO DE PROFESORES DE LA CITADA ESCUELA

OnRA JLUSTRADA CON 163 FOTOGRABADOS, REPROO UCC IO!'o!ES DJU. ANT IGUO V D IRK CTOS DE l~ NATUKAL 1 V DR LOS

CtLEBRKS

ARFE V VILL AI''AAK, ALBt!RTO DURE RO, RAt-"AI!L 1 LEONARDO DK VINCI 1

MIGUEl.

ÁNGEL ,

J UAN

BA UTI STA

PORT1\ 1

V~LÁZQU EZ , MARS IIAL ,

LR

BKUN,

GAWCÍA

1110AL G0 1

JI!NARO AUDKÁN 1 SE JL ER, CR I SÓSTOMO MARTÍN RZ, FOVILLK 1 DIEGO DK SAGRRDO, IWUENS 1

Y

U .

DI BUJOS

VI CY- NT E: LÓPI!l Y L H.M US ,

ORIGINALES

DE

L O S

ARTI STAS

ALUERTI (0. F E RN ANDO), ARANZAOI (o. TELF.SFOR0) 1 ARROYO (o. ;\IANUKL) 1

ANDRADE

(0. ANGEL),

ÁLVARRZ

CIARÁN (n . ALFONSO) ,

OUMONT

(D.

Cf:SAR) 1

AJ\UbUGO

(D ,

!\1ANUR1.), RS COU AR (o. ADOI . t-,o),

( 0 .

FRANCI SCO\ ,

CUADRA

DOMÍNGUKZ (EXCMO . SR .

o.

C IPRIANO),

SSPANZA (0. NICOLÁS), FKOKRJ CO Y VIL LARR OBL ( 0. GUILLEtt MO},

GARNEL O

Y

ALDA (D. jOSt), GARC IA

Á LVAREZ (o. Jo::OU ARD0) 1

GARCÍA

SA MP KORO

(0. t~UtS) ,

GQN¿Á J.EZ IBAS1!TA 1 HAES ( EXCMO. SR. D . CJ\RLOS 01!.) 1 LLORI!NTE POGI (0. f"RA N !.;ISCO),

MADRAZO

(E X C M O .

á

ILM O.

S R.

O.

FEDERI C O

DE),

M EN é:NO~Z V

DO MÍN GURZ

(o. MANU~L

Y O. ESTEUA N), NJ\ VARRI1T8. V 1-'0~ (0. RI CARDO), RllG IOOR (D . SANTIAGO),

SÁ N <

"I·IEZ

S ASTARtN (o,

LUCI ANO), ORDÓ AR Z (D ,

MKLC H OR), PARADA Y SANTÍ N (0 .

JO!'.é),

POV DAL.MA U (n. liAN UH.L V

D. KMII .IO), URGKLl. (D.

\tQI)K STO)

 

V VILLODAS

(0.

HICARDO).

~·+·~

LIBRERÍA DE

MADRID

LA V I UDA DE HER NA NDO Y COMPAÑÍA

call e del Aren al, núm . 1 1.

(0. HICARDO). ~·+·~ LIBRERÍA DE MADRID LA V I UDA DE HER NA NDO Y COMPAÑÍA

E S

PROPIE DAD

~{ :\ DRID .·-l mp rc n ta d e l a V i u da d e H c rno.ndo y (; . • ,

F e r ra z ,

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E S PROPIE DAD ~{ :\ DRID .·-l mp rc n ta d e l a

PREÁMBULO

El distinguido profesor de Anatomía Pictórica de la Escuela Superior de Bellas Artes de San F ernando, con la publicación de este libro presta grande servicio á nuestro país, cuna de famosos artistas que siempre han rivalizado y á veces aventajado á los más renoml;>rados

y aplaudidos

En esta excelente obra pueden aprenderse aquellos conocimientos precisos que el artista n ecesita para for- mar juicios exactos del conjunto y de las partes com- ponentes del euerpo humano, y los suficientes datos para que la inspiración descubra y fij e en sus creacio- nes los n attual es n exos existentes entre las formas cor-

del mundo enter o.

porales y los rasgos ó caracteres del espíritu. Los hombres más célebres que ha enaltecido el arte han rendido culto al geÚio en todos los tiempos, sin con- siderarle capaz por sí solo para crear obras de verda- dera belleza; porque si son concepciones de pura fanta- l sía que se acomodan á la realidad, el genio resulta ilus- trado y auxiliado por el conocimiento de las cosas rea- les ; y si no hay tal acomodamiento, dejan en el ánimo muy leve impresión cuando en ellas impera armonía; pues si tampoco pasa esto, la obra resulta defectuosa como una monstruosidad.

impresión cuando en ellas impera armonía; pues si tampoco pasa esto, la obra resulta defectuosa como

VI

ANTROPOLOGÍA

ARTÍSTICA

Y es que en todos los siglos, y todavía más en los tiempos actuales, tan adelantados en ciencias y letras,

no ha

nozca á su naturaleza física como fuente inagotable de

inspiración para las artes plásticas, mucho más fecun- das que el genio del más afortunado artista; sin que

esto quiera d ecir

s er imitación fiel y servil , y nada

contrario, el artista conocedor de todos los h echos que la naturaleza le presta, inspirándoseen ellos puede,como Homero y ViTgilio, concentrar en su héroe todas las be· llezas repetidas en muchos seres distintos, como hicie-

r on con los suyos aquellos grandes poetas. El progreso de las ciencias es árbitro y legislador de la crítica y del buen gusto, como el uso lo es del lenguaj e. A medida que se conocen m ejor los objetos naturales, los usos y costumbres de los antiguos pue- blos y las grandes convulsiones y cambios que ha ex- perimentado la sociedad humana, el público desea y exige más al artista; desde la más sencilla representa- ción teatral hasta el cuadro más admirado, toda obra artística se ve sometida á un análisis más severo en estos tiempos que en los pasados. ¿Quién puede desconocer el atildamiento y escrupu- loso esmero con que h oy se estudia, se practica y se analiza cuanto se r efi er e á la indumentaria? Pues bien:

existido ni existe un solo mortal que no r eco·

que en este linaj e d e obras todo ha de

de inspiración. Por el

1

1

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las mismas necesidades deben reconocerse para los se- res naturales; el pintor que retrata al paisaje, á la na- turaleza muerta ó al animal vivo, necesita conocer algo de las formas y de la vida de las plantas y de los ani- males, y poseer nociones de los climas; porque, á la ver- dad, no sería fácil pasar sin protesta la falsedad notoria -de la pintura sobre estos asuntos.

porque, á la ver- dad, no sería fácil pasar sin protesta la falsedad notoria -de la

PR!ÁliiRULO

VIl

Y siendo lo que acabo de decir verdad pura, ¿sería posible negar importancia al estudio de la Anatomía Pictórica, cuando ella sirve para enseñar la forma y pro- porciones de la figura humana, que es el sujeto y objeto principal de la Pintura artística, como es la hechura culminante y más he1·mosa de la Creación? Sobre este particular no es lícita la menor tolerancia:

el genio, por poderoso que sea, no puede tener la arro- gancia de enmendar la obra preferente de Dios. El pin- tor ó escultor que para formar una figura humana ó una estatua, no dé á l~s partes y al conjunto las for - mas y proporciones naturales, mermando tmas ó agran- dando otras, ó creando partes nuevas, jamás logrará realizar una obra b ella. ni verdadera; antes por el con- trario, resultará un conjunto caprichoso que será posi- tivo monstruo de fealdad, condenado por el buen gusto . Merece añadirse que la Anatomía Pictól'ica actual extiende á más sus ventajas, en armonía con las ma- yores exigencias de la ciencia antropológica modm·na. Ésta ha adelantado mucho en cuanto se refiere á la et- nología de los antiguos pueblos, da noticias acabadas de casi todos los modernos, y p1·ogresa de modo admirable en el descubrimiento de los misteriosos lazos que unen los caracteres anatómicos, como son las formas y pro- porciones de los órganos, los temperamentos y com- plexiones, con los rasgos fisiológicos que muchas veces sirven de fundamento á los actos ejecutados. De todo lo que se deduce la mayor precisión que el artista tiene de cultivar la ciencia anatómica; porque, al cabo, cuanta mayor verdad se vea en el cuadro, más realzará su be- lleza y aumentará su mérito. Ahora bien: el libro de que me ocupo, escrito correc- tamente y con estilo sencillo, adecuado á la enseñanza,

Ahora bien: el libro de que me ocupo, escrito correc- tamente y con estilo sencillo, adecuado

VIII ANTROPOLOG U

ARTI ST I CA

se propon~ y l og r a e xponer todos es tos importantes fines, propios de la Anatomía Pictórica moderna, con

una singularidad que aumenta su valor

no de mayor estimación; á saber: que el autor, además de exponer sus propias ideas eon modestia y plausible prudencia, revelando siempre sólida instrucción, añade elogios y analiza con tino las opiniones de eminentes artistas, consiguiendo demostrar cumplidamente que en todos tiempos se ha reconocido la necesidad absolu- ta de estudiar con atención preferente la Anatomía Pictórica. Desaparezca, pues, la falsa idea que tienen algunas personas, más per ezosas que doctas , acer ca de la con- v e ni e n cia d e l a om ním oda lib ertad cle l genio; según l os que toda otra cualidad, propiedad ó virtud á que haya de atender. e, fuera de su propia inspiración, perjudi- ca y empobr ece al arte; cuand o la verdad es que n o hay lazo ni cadena que má~ aprision e y en tumezca al mis- mo genio que la ignorancia, ni s<.wia que la haga más fértil que la cultura.

y le hace dig -

T odavía añadir é que el estudio de la Anatomía r e- porte'\. á los artist.-'ls otra ventaja de mucho valor en nuestt·o amado país, donde es frecuente el predominio d e la facultades imaginat ivas sobre las r eflexivas, y es, la inclinación que engendra y la facilidad que da para perfeccional' el dibujo del natural, menos atendido en la a ctualidad de lo que se deb e, y quizás demasiado dis- tante de la exquisita preferencia que se le da en otros países que están mereciendo justas distinciones en los univ ersales concursos, precisam ente por esta circuns- k'l.ncia.

actual va uirectam ente á sur-

tir de estos conocimientos tan útiles á los artistas, y, por

En

conclusión, el libro

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uirectam ente á sur- tir de estos conocimientos tan útiles á los artistas, y, por En

PRI!ÁlllRUI.O

IX

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modo indirect o, á inclinarles á la p erfección del diseño:

medítenlo bien nuestros artistas, en la seguridad de que no harán cosa que de más pl'OYccllo les sea que

oc up a r mu c obra , qu e m

ho t i e mp o e n l a l~ctura d e e~ta e x cel e nt e

fi g m a r e n t r <' la s b u e na s d e Al!atomía

e r ece

pjctórica.

:'lladr id, Agoeto d e J8!l4.

e nt e fi g m a r e n t r <' la s b

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INFORME

UEl,

CLAUSTRO DE PROFESORES

UK

J,A

ESCU[LA ESPECIA L DE PIN TURA. ESCULTURA Y GRABADO

Cumpliendo el en ca1·go del Claus tro, esta Comisión tiene el h onor de hacerle presente que, examinada la obra titulada ANATOMíA PICTÓRI CA: E NS AYO DE ANTRO - POLOGÍA ARTÍSTICA, r ecientem ente publicada por el Pro- fesor D . José Parada y Santín, ·e observa en ella una ·varia erudición y serios estudios en los didácticos de las artes y en las cien ciasanatómieo-antropológicas. Sumé-

t odo y sist ema de expresión son clar os y prácticos y los mismos que el citado Profesor emplea en la enseñanza de sus discípulos, en los cuales se nota siempre gran aprovechamiento. Su obra r esulta con un buen concep-

con capítulos completamente nue vos y ob-

servaciones originales que presentan la asignatura bajo un punto d e vista muy agradable. En consecu en cia, la Comisión cree que el citado libro viene á llenar un gran vacío en nuestra Escuela, y que debe proponerse al Gobierno por la Junta de Profesores para que le con-

to artís tico,

vacío en nuestra Escuela, y que debe proponerse al Gobierno por la Junta de Profesores para

XII

ANT ROI'O I.UG IA

ART ISTI C A

ceda un premio de mérito al Sr . Parada, por conside- rarlo dentro de las condiciones que determina el artícu- lo 13 del capítulo III del Reglamento de la Escuela. ~1adi1.d 18 de Octubre de 1894.-L1tis de Madra.zo. Rlías Martín.-J. jl:fm·eno Ca·rbonero .- Mctnuel Arroyo . .Juan Samsó.

El ante rior Dictame n fué presentado al Cluu tro y aprob ado por unanimidad en la j unta de Profesores celebrada eJ día 20de Octubre.

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!N DICE

C.-p.tulo,, PAr inu . Pll MÁWB\;LO !IIP ORUK DKL • • • • • •
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PRIMERA PARTE
l'ltOK~II A LE S
In troducci ón
Apun te s pam lu hi s l o t·in ti ~ la A n atomía a rtí s ll c u
1
Lista
22
El hom bre como objeto do estudio d el a nat ómico y de l artista
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ANTROPOLOGÍA ARTÍSTICA
1
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Ocucrn lhl ud o :,
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Organología ó Anatomía d cscl"ip tivu propiam~ntc dicha
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Derlure ionc s artística~ dol es t ucHo rle In caluvcm
41
I V
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Artrología
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Goncrulitlndc ~ do ~Ji olog ía
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VI •
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Apunoumlogíu
F. s plu n o l ü g í
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SEGUNDA PARTE
t' ISIOLOG ÍA
Idea
de la ,. i,la
•.
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141
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Vida o rg á ni ca
y do rc la ció n. - Funcione ~
143
IJI
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!'uncion e s se n ~ ori u lc s. - S o ntid o s
153
IV
Color
del hombre
l::iG
v
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T e mperamento s
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l tJO
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Ed adc~ ." se xo~.-.\ !lg'dc~
164
Sueño
Locuro.-lmbécilos y c•·etluos
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l'l l
114.
Ed adc~ ." se xo~.-.\ !lg'dc~ 164 Sueño Locuro.-lmbécilos y c•·etluos • • . . .

XIV

I:'I DI CI'!

Cap1tul04,

Pi~IDU.

IX

.

 

Elevación y abatimiento •le l as r azas y do los tipos fisiológicos

 

118

x

La muerte, sus camcteres; tipo hipocrático; cadllver

.

.•

186

Apéndices de la

piel: uñas , pes tañas, cabe llos .•

 

190

XII

 

192

 

TERCERA PARTE

 
 

MORJo' OLOllfA

1

Morfoiogíu

 

•.

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.

.

.

La forma humana en e l arte

 

111

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e lu cio ne s d o la forma y e l col or co u In po rf~ccioo progr es iva de l os

 
 

••.

.

.

 

In s t in to de be ll eza e n l os seres natural e s

 

. •

208

V

Annoníu de formas de lu fig urn

 

210

VI

 

Dctmrmouía Oc fo rm as .- Caricatu ra

 

212

 

Unidad de color e u la figura humana

•.

 

••

2 I4

V III

 

¡,Existe

la bl'ilcza ~n la tigura humann·!

 

21G

.IX

Actltucl

 

.

219

x

Tall as el e la es p c ri c humana

 

2'l2

XI

 

Volumen

 

·

221

 

lufl u e n c in <JU O ,;o br o el orguni ~ mo l'jc r cc n l o s m ed io s

 

cósmico s

.•.• • 1 229

XI

II

 

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Do la SC111cjanzu

en la

 

co

nformació n d e l os indi vid uo s de una mi s ma

 
 

fu mil

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ticio ó de un a l'!tza

231

X

IV

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1

XV !.a s extr <> mid n d es Uo la 244 XVI. .• •
XV
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XVI.
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251
XVII
luotu du lu figura hum nnu .
Proporcio ucs
~Existe un tipo criminal ·!
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Equi librio.- Equiponde ración
.
21'l
XVIII
.
211
304
CUARTA PARTE
ETNOLOGÍA
Pt·oe minl
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309
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11
Las rnzas en
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316
Ruzu blanca ó j nf¿t icn
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IV
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negra ó cliopicu
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333
Distribución gcogrllfica
336
VIl
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Rnzas de E
spmia.
.•
341
VIII
¿Existe un tipo naclonul'l
345
IX
Lu crucifixión de Cristo desde el punto de \'i s tn a ntropológico
.
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348
API\NDlCE
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361
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PRIMERA PARTE

J? :e O E

:l:v.:t ::I:

A.

L

E

S

PROEMIALES

INTRODUCCIÓN

SUMARIO: Ciencias y &rte•.-Prineipios del 1\lósor., de E•tagira .-Op inionea del li · coneiado Gasp"r Outiórrez de loa Rios.- Esquivel y P&lomlno.- F raee de ){iguel Án ge L-E l eclec t ieismo; los Carracis y Céspede a.-Có mo debl&n aer Céear y Ne - r ó n.-Exigencia>l da la orlt ica moderna -Ri gori~ta. y romlt.nticos.- C&rlos Bell.- l H& habido artistas ignorantes?-Verd"d y verosimilitud.-E I genio ineducado, nada p roduce.-La locomotora.

El mis mo enlace armónico que existe entre los elementos de la

lugar igualm ente entre los di,•ersos medios de

que el hombre se vale para imitarla; medios que puede n compeo- diarse e n dos grandes agrupaciones, denominadas: ciencias y artes.

Las primeras tienen por objeto el estudio de l as ley es inmuta-

Naturaleza. ti ene

bles del Uni verso, por las qu e a ctos y funciones las variadas

de la de la nebulosa más extensa, hasta la del más diminuto orga- nis mo microscópico; las segundas imitan las objetividades de los seres. valiéndose pat·a ello de ficciones; pero unas y otras, artes y ciencias. se relacionan íntimamente entre sí, porque son partes de un todo, y, aun que por diversos caminos, se dirigen á un mis mo fin. cual es el estudio y conocimiento de la Naturaleza. Eilta mutua r el ación e ntre l as ciencias y las artes, hace que no puedan existir debidamente, ni adelantar las unas sin el concurso de l as otras; de modo que parece como que se sostienen, perfeccio- nan y completan, prestándose, según los casos, mutuamente s us medios y elementos. Sin el apoyo de las a1'tes, las Matemáticas, la Física y la Anato- mía no hubieran podido arrancar á la Naturaleza sus leyes, y con ellas sus secretos, ni se podrian admirar ni difundir las prolijas investigaciones del naturalista. ni la industria, que es la aplicación práctica de todas las ciencias, hubiese progresado tanto en prove- cho de la humanidad.

se rigen y g obiernan en todos s us é infinitas existencias cósmicas, des-

1

tanto en prove- cho de la humanidad. se rigen y g obiernan en todos s us

2

Por el contrario, sin el concurso de las cienci as, tampoco las artes hubieran llegado nunca al grado de perfección en que se en- cuentran. De n ada hub iera servido al genio de Cali m aco observar cómo un acanto crecido sobre un canastillo abandonado, junto al sepulcro de una joven griega, formaba un artístico conj unto, si no hubiese venido la Geometría con sus reglas á llevar á la perfección el orden corintio. Las ciencias y las reglas literarias encauza n el g enio del poeta:

y las intrincadas del contrapunto y harmonía, dan al músico me- dios de realiza r correctamente s us in spiraciones; y las Ma temáti-

cas. 1::t Indumenta.ria. las ciencias históricas y otras muchas, sirven al artista plástico en la ejecución de sus ideas; de modo que puede

no hay arte sin cie ncia, ni

sentarse como axioma que, en general,

ciencia s.in arte. Pe1·o si las relaciones entre las artes y las ciencia3 son tan no-

torias. son mu c ho más

las que e ntre sí un en

á l as ciencias naturales y á las artes plásti cas.

estrech as y ev ide n tes

Las dos ti enen iguales medios de estudio: la observación del natural y la experiencia 6 práctica de lo obsen ·ado, siendo á ambas comú n también el carácter de obj etiv idad grá fica, e n l a generali- dad de sus manifestaciones.

igualment e se pr esen ta an t e la imagina c i ó n d e l

hombre de ciencia

libros contempla un hermoso país de primavera, con tanto entu-

s iasmo como el pintor , qu e, co n s u paleta y su s pinceles, se prepara á trasladar al lienzo la belleza del n atural que lo impresiona. Pero si por el carácter de su estudio. y por su objeto y finalida-

las artes

y sus

L a ~aturaleza,

y del artista; y el botáni co con su lente

des. las ciencias naturales tienen tan clara r elación con

plásticas. ninguna, á nuestro juicio, es tan importante para el gra-

bador, para el pintor y para el escultor, como la Anatomía humana, ciencia sublime que nos da el conocimiento de nuestra propia na- turaleza.

esta cien ci a. es el má s el evado que a l-

canzan á reproducir las artes, que, si alguna vez quieren remontar-

se adarnos idea de la divinidad. lo hacen de ntro del molde huma-

no. pues las artes nada pueden hacer que no hay an visto: están en-

cadenadas al principio del Estagirista, Nihil est in

int~lectusq"od prius

El obje to d e l estudio

de

~to m fuerit in s en s us ( l ) .

El hombre es el actor más importante en las escenas que las

por esto la ciencia, que da un perfecto conocí-

a rtes r eproducen ;

(1)

~ "''" h a y

e n

la

int e li¡; e n e ia que a .n tes no bay a es tn , lo en lo s sentidos.

; (1) ~ "''" h a y e n la int e li¡; e n e

INTRODUCCIÓN

3

miento de $U forma y modo de ser físico y que explica cómo se ti-a-

du ce objetivam e nte s u modo

tm ael natural.

de se r moral, ha d~ser ~cesariamente

á 1

a

b

uena a

"'~ ~t/4--

nn po eroso me 10 coa yuvante

Tan conpcida es desde anti~os tiempos esta importancia que tiene la Anatomía en sus aplicaciones al arte. que casi siempre en los estudios artísticos figura como una de las asignaturas más se- Haladas, y todas las obras que tratan de cualquier arte, especial- mente las de Pintura, dedica n á la Anatomía una buena parte de sus páginas. Algunos escritores españoles de Bellas Artes, como el licen cia- do Gaspar Gutiérrez de los Ríos (1), exponen las relaciones de la

d

d

.

d

:\J edicina con la Pintura y

Escultura e n los sigui ent es t érminos :

«Con la ~Icdicina tiene también la. Pintura tan cumplida seme- janza, que si ésta. arriba á la perfección de que es capaz por medio

de la Anatomía,

arterias, huesos y demás mecanismo de la estructura humana. l a Escultura y Pintura, sin los mismos .conocimientos . nunca conse-

guirá n , e n s u s pintura s ú fi g uras_;~la naturalidad qu e la s hac e a d- mirables, demostrando su interior máquina por los lineamentos y señales exteriores. en cuyo concepto se evidenciará cuán gran con- formidad tienen entre sí estas facultades .» )fas á pesar de estas y otras autorizadas razones de grandes ar-

tistas y

escritores , existen aún preocupaciones, nacidas de la rutina

y la ignorancia, que tienden á quitar valor á los estudios anatómi-

co-artísticos. El distinguido pintor Rr. Esquive!, en el prólogo de su conocida

obra, dice que es raro que sea necesario demostrar la import-ancia de la Anatomía, siendo tan notoria; hoy parece que con más mo-

todavia es vulgar creencia que

los estudios anatómicos crean un estilo pesado en el disei1o y que

libre é jndete rm ina da in s piración del genio e n

:<u s c r e acion es. ~ada tan falso como esta idea. Si ha habido una época en que

se exageraban los relieves musculares, no se achaque á exceso, sino

á falta de conocimientos. Acháquese á no haber estudiado la rela-

ción de las partes con el todo, y .el concierto ·de los sistemas orgá-

nicos y l as l eyes anatómicas de las compensaciones. Véase có mo el excelente pintor J usepe Martínez, en sus Discursos practicables, etc., propone el verdadero punto del estudio anatómico:

«Después de considerar aquella exterior correspondencia, pasa- rá á profundizar la interior, que es la Anatomía , porque según el

tomando el conocim:ento necesario de l as ven as .

tivo huelg a esta demostración , pero

pon e n trabas á. la

(1 )

l\ otioi n.

conocim:ento necesario de l as ven as . tivo huelg a es ta demostración , pero

4

ASTROP1l.OGU

AIITIST ICA

Hipócrates en la mano, digá-

moslo así, corre la cortina de la carne al hueso para dejarle pa- tente á nuestros ojos; de donde algunos. por mostrar que ven mucho, ó, por mejor d ecir. más de lo que conviene, s uelen ejecu- tar de m anera que sus figuras parecen desolladas; y así, si se les

ofrece hacer una Venus. la compon e n co n tan rigorosa expresión . que parece un Marte. Sean. pues. los ojos con que mire los del en-

anatómica ejecución

lo necesario, mas no lo rigoroso.» Palomino, á quien se califica de rutinario, habla con perfección del concepto de la Anatomía. Refiri éndose á la parte descriptiva. dice que el pintor necesita advertir que el cuerpo humano sólo tie- ne tlexión ó doblez e n las junturas ó coyunturas, y que· e n los in-

tendimiento, y ap roveche el estudioso en esta

Bello Vacense, con la-a utoridad de

term eclios de éstas no lo h ay ni lo pued e h abe r, porqu'e son canillas

la tie nen hacia adentro y no hacia y no adelante. «Digo esto-a ñade- en las actitudes de las figuras ó por

no entender bien los escorzos, violentan de s uerte los miembros. que más parece que éstos obedezcan á su antojo. que sujetarse ellos

á las leyes que les prescribió su naturaleza.»- La Anatomía, dan do r eglas para las ·proporciones, para la sime- tría, p ara la planta y actitud de la s figuras, hacie ndo ver cómo se

representan por m e dio d e l a. ex pr es ión l os

nes del ánimo, y qué diferencias guardan entre si las formas en las edades, sexos y razas, viene á ser lo que la Retórica en Poesía: una ciencia que regulariza y dirige las creaciones del artista, no deján-

dolas salir, ni desca rria rse. fu e ra de los limites de l a corre cción y de la verosimilitud, que son las dos cualidades más preciosas en ·

toda obra de arte. No tiende la Anatomía á aminorar el estudio del natural. Antes

por el co ntrario, s irve para poder escoger en la Naturaleza lo más

ad ec uado á la obra d e

inflexibles: que los brazos sólo fu era, y las pie rn as hacia atrás porque algunos , por bizarrear

d iv e rsos a f e ctos y pa s i_~ l,

arte qu e se quier e realizar.

Migu el Ánge l lo ha di cho : todo el arte consiste en que la tnano obe-

dezca al enlendimie11to, y esta frase demuestra que el artista obedece, al ejecutar. á un concepto teó rico . El eclecticismo griego, seguido en Italia por los Carracis, de- muestra esto. No puede negarse que las estatuas griegas forman un ideal res- pecto ala belleza en la forma, y , sin embargo, no son copias exac- tas del natural, sino que sus autores, por una serie de deducciones

sacadas d el estudio anatóm ico y fi siológico,

llegaron á producir

modelos de belleza, cuya imitación constituye una de las más sóli- das bases de la enseüanza; pudiendo decirse que el estudio del hom-

imitación constituye una de las más sóli- das bases de la enseüanza; pudiendo decirse que el

J'

ll'ITIIODUCCIÓ!'I

bre en su modo de ser físico y objetivo es un medio de perfección estética en las artes. Si no existiera el busto de César, ni el de Nerón, y sólo queda- sen los Comentarios del primero y la m emoria de los extravios del segundo, un artista conocedor de la Antropología artística podría sentir, con carácter de verdad. ambas figuras.

de carácter n er vioso, forma magra, dibu-

Representaría á César

jándolo con trazos rectos y ángulos; chato el occipucio, frente an- c ha, planas m ejillas y aire grave y resu elto al mismo tiempo ; á. Ne- r ón. por el contrario, lo representaría con la frente preñada y car- nosa, pómulos salientes. labios gru esos y sensuales. barba redonda, prominente y dilatada en la base. como dijo acertadamente Cha- t ean briand , un tipo de esclavo griego, marcando en s u s facciones el pre- dominio de los órgan os encargados de las fu nciones materiales . El estudio de las razas, de su yacimiento geográfico, s us irrup-

ciones y conquistas, es ramo importantísimo de las ciencias antro- pológicas, muy descuidado en las obras de Anatomía artística, y es campo fértil de deducciones para las artes, pues en general los asuntos bíblicos, los árabes y los que se r elacionan con las invasio- n es de los pu eblos del Norte , están p ésimamente tratados por los artistas. S i és tos tuvieran una noci ó n de los rasgos saliente!~ y típi cos de los pueblos que figuran en la histori a y de los que con mas fideli- dad los representan, podrían escoger sus modelos de tal modo que sir vie ran á la fanta sía , encauzá ndola á. reproducir con carác t er lo s tipos qu e se proponían. La critica exige al artista que conozca la indumentaria y los tra- j es de toda obra histórica ; pero censura el anacronismo en lo acce- sorio. y en cambio deja pasar los mayores desaciertos respecto de l o principal , que es la figura humana. Hoy no podría pintarse el prendimiento de Cri sto co mo lo ha- cían los artistas de otros tiempos, poniendo soldados con los trajes de su época, á pesar de la opinión de un distin15uido crítico y pin- tor, que aseguraba que debía pintarse, en lu gar de los soldados asirios y romanos. guardias civiles en este asunto bíblico. Hoy el pú- blico y la crítica saben lo bastante p ara exigir en los trajes, en los edificios y armas , lo que corresponde á cada época y á cada nación, y poco á poco se irá exigiendo más , y se deseará ver los caract eres de las razas y los temperamentos de los tipos r epresentados tal como la razón indica q ue d ebían ser. Respecto de la expresión, poco se dice en los tratados de Anato- mía artística, y en general dan estas obras y las de· los fisonomis- tas, recetas para determinar cada afecto. Otros, como Carlos Bell ,

general dan estas obras y las de· los fisonomis- tas, recetas para determinar cada afecto. Otros,

A!HROPOI.OGiA

ARTI TICA

han llevado este estudio á un rigorismo científico, cuya sequedad no se aviene con las nociones que el artista necesita. En contraposición á los rigoristas, los artistas creen que todo debe dejarse á lo que se llama sentimiento, que no es más que una facultad intuitiva que á veces hace adivinar lo que debe ser un 'tipo ó una expresión, y que no puede existir más que como parte del genio artístico. El ejemplo de artífices qu e, sin conocimi e ntos , han producido obras admirables , sobre todo e n la ej ecu ci0 n , no es bastante á des- echar ni aun á quitar importancia al estudio antropológico-artísti- co del hombt·e. Primero, porque esos artistas no están desprovistos de instruc- ción , que se adquiere con el roce social. y modernamente en los t eatros, e n la lectura , en los ate neos. en todas partes . y esta s u m:1 de conocimientos generales basta. tratándose de individuos de gran- des fa c ultad es. y á ve ces s upl e á los cono cimientos qu e se adqui e - ren en las cátedras. Pero se advierte que casi todos los hombres que han llevado más e n alto su inspiración y han hecho obras imperecederas. han sido también de los qu e más han estudiado y han cultiYado su espír·itu.

ino con todo lo que afina y ele-

n o sólo con la práctica de s u

va el entendimie nto.

Y algunos. como el pintor español Pereda. que no sabía leer. siempre gustaba. cuando pintaba, de oir bue nas lecturas de Histo- ria sagrada. Filosofía y hasta Teología. según lo asegura Palomino. Hay que tener en cue nta que el arte es una suposición: una menti r· a hermo s í s ima. p e ro v e rtl ; ul e ra m e nti t ·a; y aunqu e par e z c :~

esto una paradoja. el arte es mortal enemigo de la verdad. La Pintura, que en una superficie representa y fin ge un profun- do claustro ó un dilatado pa isaj e; qu e tt·::rta d e hacer con las mis- mas materias las piedras del palacio mas s untuoso y las pi1jas y ramaje de la ca.baiia del pastor. y las aguas, los á rboles, la. carne y los huesos d el hombre. l a sere nid ad y b rillante z del cielo. todo lo imita con unas mismas substancias materiales , los colores; la Escul- tura. que hace palpitar la Yida en el mármol. semejándolo á la car- ne humana. y expresa con el duro bronce la blandura de formas del desnudo del niflo. á todas voces están clamando que para nad:.1 necesitan la verdad. cuando su propia existe ncia no es más que una fi cción , un s upu esto grat u ito. Pero las artes no pueden menos de ser amiga~ de la verosimilitud • ó apariencia de verdad. ~De qué sirve que para modelo de San Francisco buscá semos ún virtuosisimo sacerdote, entregado á la contemplación, si por

sirve que para modelo de San Francisco buscá semos ún virtuosisimo sacerdote, entregado á la contemplación,

HI~TORU nR I . A A~AT O :II Í.\ ARTI~T i r. A

i

azar del temperamento fuese. á pesar de los ayunos, medianamen- te g rueso y colorado'? (1). Mejor nos serviría de modelo un libertino. <:on tal de que tuviera la apariencia de demacración y ascetismo del célebre fundador de Asís. Los tipos no es preciso que sean, sino quepa,·ezcatl á los que el ar- tista tiene en su mente. y, por lo tanto, a un sólo para escoger mode- lo, la .\.ntropologia artística es de una imprescindible necesidad. Los que niegan la im portancia de e. te estudio , dicen que el genio de nada necesita. En primer lugar. el artista que comienza á estu-

diar. no siempre manifiesta sus fac ulta des g e niales; la en señanza no puede lim itarse sólo á los ta lentos

y en segu ndo. excepcionales .

E s muy posible que entre los labradores que destripan terron es haya genios mu sicales de tanta potencia como Beethoven 6 Meyer- beer. y . sin embargo. no producen las obras maestras de éstos. pues les falta el estudio. y la educación de st1s facultades. Nadie p11edc negar la poderosa fuerza del vapor y el vigoroso empuj e de a rrastre de la locomotora. y q u itándole los carriles, ta di- t·ección. su esfuerzo la precepita y destruye. Aun el gcn io·ncccsita ilustración y cauce.

Apuntes para la historia de la Anatomía artística.

SU MARIO: An i iglletlad de la aplicac ión del conoci miento anatómico on la s artes. -

Asirio~ y egipcios.-Costumbres griegas.-Héroes, filósofos y diose~.-Selocción y eclecticismo.-Cósped•• y Guovara.-La forma a11imal unida it. lo. humana en ol art e s imb ól ico y en o\ clásico.-Praxitgo r M y demits filóa ofos. -I s mesias y Eufra- noro Istmio.-F:l Canon egipcio y Polycloto.- Variedad on la estatuaria gt·iega.- Aristóteles y la Anatomh• comparadll.- Lo. Anatomia y la Fisiología de Romero.-

Fidia s y L& Aoat om ia.-Fo.lsa opinion do L éss ing . -La Escnel& do

Alejandria. -

Galono. - Edad Media y Renl\c imi e nt o. -En Espai1a.-Monastorio de

O und&lupe-

Dulo. pontificia permitiendo la di•eoción. -Amistad de artistas y anatómicos.-Ra -

fael, Miguel Ángel y Leonardo de Vin ci.- Opiniones do

cia.-Berrnguete y Becerra.- P eclro Rubi&los y Juan de Valverde.-Autores disi- dentes: Arfe y Villttfaile.- Diego de Sagrodo.-E ruditos y haonomistas.-Retr o.to de la Gioconda.-Barroquismo y decadencia.-Renaoimionto al fundarse las Acade- mias.- Felipe V y Fernand o IV .-Fund ~tción de la Cittedra de Anatomía d e Nobles

Artes de San Fernando.-Los naturalistas¡ at ra•o a uatómico¡ r utinarismo.-Artes antropométricas, an tropomórficas y antropotómicas.-Por quó la An&tomio. art Íllti- ca no ha utilizado el auxilio del moderno adelanto cienti.fico,- Bii>Liografia.

Jusepe Jl[ artinez. - Mili-

A primera vistn. parece que las artes de los pueblos antiguos no demuestran conocimientos anatómicos; pero, sin embargo, profun- dizando su estudio y caracteres, se ,.e que b abia una especie de teo-

( t)

Si<boso que Santo Tomás era grueso y d o bu,eu col or.

y caracteres, se ,.e que b abia una especie de teo- ( t) Si<boso que Santo

11

ria nacida de la comparación de los seres naturales. una verdadera anatomia comparada que se aplicó á las representaciones humanas desde las primitivas civilizaciones.

Los asirios han h echo los

A la figura humana se agregaban form as animales, pretendien-

y pe rsas la aplica ron con el mismo concepto que lo fi sonomistas y basta lo s fi sió logos mod ernos.

do darl es las c ualidades de éstos. Die ron a las

y cabezas de perro. león y otros animales á los héroes. En los egipcios, la estatua menfítica constituía un tipo ideal. lo

q ne y a supone comparaciones y estudios de la forma ; además, los asirio-caldeos marcnban los re-

lie ves musculares de una mnne-

ra sistemática y decidida, que claramente muestra ser hij a de una noción anatómica.

En los egipcios se modifi có la forma. di sminuy endo el v ien tre

y partes m e no s notable s. y, a cl e- más. la formación de coloso:< no í'e hubiera hecho sin tener una

norma de c uadrícula

porción. Xuestro gran estili:>ta Saave- dra Fajardo dice, nombrando los grupos de artistas en la ciudad imaginaria que describe (1): <<En-

ó de pro-

á los geni os (fig. l."),

tre estos artífices, un egipcio for- maba de pedazos de mármoles y otras pi edras un cuerpo huma- no, con tal ingenio. que las que

allí , se conve rtían en músc u-

los y venas.>> Datos de tan e rudito escritor qu e n o deben despreciarse, para su-

an tes eran piedras pequeiws, colocadas

F

iu .

1 ft-

Genio alado con cahf>za de IÍI!uiln,

e je mplo d el arte persa . - Unió n de 1& form a

animal ti. la humana.- Looo relieves muscuJ

ree e~~ún

fue rtemente aena l ad08 y ohf>de~ien ­

do ' un cooocimiento previo d e eua fonoM.

poner algún conocim iento anatómico en los egipcios. Pero se n eces it.a ll egar á los griegos para e nco ntrar en su adm i- rable estatuaria la Yerdadera representación del antropotipo hu-

mano; co n su

só lo este pu e blo libr e y fn ert~ ha s ido ll amado á. l ev antar pode roso g e nio l as artes á. la p e rfecció n q u e al ca nzaron en

el siglo de Pericles.

En efecto; el artist a griego, informando el arte clásico, no hace

Cl )

Rt¡ni6!iec liltrAf"ia, pág. l<l.

En efecto; el artist a griego, informando el arte clásico, no hace Cl ) Rt¡ni6!iec liltrAf"ia,

IUSTORI.t.

DE

LA

A!'IATOXi.l

AITil>TICA

9

mas que reflejar la hermosa raza de sus compatriotas y la gallar- día de sus costumbres; el constante espectaculo del desnudo de los

juegos atléticos, la importancia de la gimnasia y los laureles del vencedor en juegos olímpicos, inflamaban el /mimo del escultor y

le hacían , comparando las formas de unos

gar a la selección morfológica que creó el tipo ideal. Pero, á más de esto, los griegos, naturalistas por excelencia, no desconocían tanto la Anatomía como generalmente se ha escrito; no hicieron disecciones de cadáveres humanos. pero se advierte que estudiaron la Anatomía tal como el artista debe conocer la organi- zación desde el punto de vista de sus manifestaciones externas. Compararon el hombre ordinario con los grandes caracteres de los héroes y filósofos, y vieron que la Naturaleza guardaba una relación entre la forma y la calidad de los individuos; conocieron el oficio de los diversos órganos; cuál era necesario á las funciones generativas y digestivas. y cuál á las elevadas ó intelectuales, y por esta comparación de superioridad é inferioridad llegaron á di stin -

g uir en la escultur.a el modelado que corresponde al hombre, á los héroes y á los dioses. En éstos suprimieron las partes menudas y de d_e~lles, y atro- fiaron los órganos que pudieran creerse innobles, como los geoita- les; disminuye ron el relieve de las venas, y, en una palabra, quita-

individuos con otros, lle-

1

1

ron á las estatuas de las divinidades el carácter propio de la flaque- 1 za humana.

Hicieron

la frente grande . serena y colocada en un plano ante-

rior al de la barba y boca, anteponiendo el pensamiento á las fun- ciones de masticación. ~n suavidad al modelado, evitando los ángulos agudos y las lineas propiamente rígidas, conociendo que la Naturaleza tiende á la lin ea curva al elevarse en la escala de la vida; hicieron el án- gulo interno del ojo de sus estatuas más alto que el externo, y die- ron á estos órganos una posición en el plano anterior, la más dese- mejante á la posición oblicua y lateral que tienen en los animales. Por un eclecticismo de que sus didácticos en arte aconsejan. y con ellos los nuestros Guevara y Céspedes, llevaron á una ~sis artística lo que la. Naturaleza presenta de bello en muchos indi - viduos. La forma animal, que en el ~rtesimbólico era una elevación, en

~ el clásico, con más justo criterio , la consideraban como un castigo, como una depreciación de la figura. Por este estudio de comparación anatómica y fisiológica, los griegos puede decirse que comprendieron mejor que los pueblos mo· dernos el verdadero punto de vista de la Anatomia aplicada al arte.

decirse que comprendieron mejor que los pueblos mo· dernos el verdadero punto de vista de la

40

ANTROPOLOGlA

AnTISTI C A

· Los autores andan divididos: unos, apoyándose en algún error de Anatomía que se observa en las esculturas antiguas, niegan el conocimiento en absoluto de la disección á los griegos; otros creen estudiaron en los esqueletos y cadáveres disecados al sol y en las heridas que sufrían en las guerras y en las que producían los cas- tigos de aquellos tiempos. Sábese que Praxágoras el filósofo disecó cadáveres humanos. y

lo mismo se

refi e r e de Anaxágoras . EmpéUo cl es y De mócrito de Ab-

dera, y que lsmesias, Tebano y Eufranoro fstmio escribieron so-

bre las proporciones.

Polyeleto trajo del Egipto la noción de éstas . y en su Dorifero lo puso en práctica; este canon. modificado después por la libre ins- piración de los artistas, sirYió de norma al arte, si bien las estatuas

d e aquel tiempo y posteriores no

á una

m cdiua genérica, sino que sus proporciones Yarían según el carác-

t er de las figuras. Si es cie rto qu e Hipóc rates y otros sabios médicos griegos d e-

mu estran poco conocimiento d e la An atomía humana, Aristóteles .

da inge nios as idea s

e n

de Anatomía comparada. tan importantes para el artista ó más que la seca enumeración de los órganos del cuerpo humano. Aristóteles, adormís, hizo ya estudios en que la Pintura ayuda-

en sus

obras muchas veces se rcficr·e á las laminas que tenían y que des-

graCiadamente se perdieron.

el estudio d e la fi s on o mía s e ll evó e ntre los gri egos á

gran altura, y en Atenas había un a cátedt·a sólo dedi cada á esto. También so cuenta (1) que por los retratos de los grandes pin-

t or es. los fi s on o mi s ta s a certaban la s cualidades y hasta el porv e nit· d e los r etratados y señ alaban los que ya habían muerto, de los viYos.

También por la observación y por lo que enseñaban las heridas

y la inspección externa de los cadáveres, los griegos tuvieron más

nociones de la Anatomía y Fisiología de lo que en g eneral se dice en las historias de la Medicina y de la Anatomía, y el célebre ciru- jano Malgaigne publicó un curioso estudio sobre la Anatomía y Fi- siología de Homero, que demuestra en las obras de éste una obser-

vación admirable de la Nat uraleza. é ideas y uatos perfectamente do acue rdo con las más mod ernas verdades de la cie ncia. Estos datos, y el descubrimiento de algunas medallas y pie-

) e n qu e se r e pr· ese nta á Promet eo formando

al hombre y estudiando su peso y proporción, demuestran no ser

están s ujetas servilmente

s u Historia de los anilnales y e n s u Fisonomía,

se á la ciencia, siendo el fundadot· de la Iconografía . pues

· Tambi én

dras grabada s (fig . 2

· (1)

Guevara., Comclll«riol sobrr la PintHrn dt lw nnriyuw, etc.

. pues · Tambi én dras grabada s (fig . 2 · (1) Guevara., Comclll«riol sobrr

HISTORIA

DE

LA

AN"ATO.ÍA

ARTÍl>"TICA

4 1

tan absoluta la ignorancia anatómica de los artistas griegos y gre- co-latinos. Pues aun cuando estas representaciones, como dice Fau.

que conoció las dos últimas, acaso fueron para que en los festines y orgías se enseilasen para recordar la muerte y aplacar con una idea triste el exceso de su desbordudo regocijo, así y todo, las meda-

por artistas indican en éstos el conoci-

miento anatómico necesario para ejecutarlas. Fidias. entusiasta del estudio, llegó á hacer grandes esfuerzos para estudiar en los ajusticiados y en hombres muy tlacos la Ana- tomía, y ha habido quien cree posible hu hiera llegado, en s u ardo- r osa pa s ión al es tudio d e l hombr e, h as ta la disec~ ión de los cadá- Ycres.

llas y piedras ej ecutadas

Fi r1. e " - Piedras !\'rabadas.

1 Prometeo formando al bombre. - 2. Prometeo pesa ndo los miembros humanos

_ ción ).-3. Prometeo haciendo un esq ueleto.

(cquit>Ondera ·

A pesar de la opinión de Léssing. que asegura que en el arte

antiguo no

gTande, pues á más del que damos en la figura 2.\ hay en una tumba de Pompeya. un triclinio sobre cuyo cipo se ve un bajo re- lieYe representando una figura de matrona que se acerca á un es- queleto que está medio t endido; además, hast:\ en los mosaicos se han encontrado figurados esq ueletos, como uno del Museo Borbó- nico que tiene dos j arras en las manos. Después de la muerte del emperador Alejandro Magno, los Pto- lomeos en Alejandría, rompiendo con las preocupaciones de la épo- ca y demostrando un gran amor á la ciencia, permitieron la aber-

se halla n representaciones del esqueleto humanQ. error

1 tura de cadáveres para el estudio de la Anatomía , siendo los céle- bres médicos de aquella Escuela, Herófilo y Erasistrato, los que elevaron estos estudios á una grande perfección, atendida la época en que vi vieron. P ero esta lu z, que de seguro iluminó también el campo de las

perfección, atendida la época en que vi vieron. P ero esta lu z, que de seguro

A!'ITROPOLOGU

ARTI~TI CA

artes de imitación, se cons umió en breve espacio, pues vemos que ya un siglo después de la era cristiana se había perdido este uso de la disección, y la Medicina romana del siglo u , con Galeno, médico de Pérgamo, genio observador y prodigioso, trotó de reconstruir el edificio de las ciencias médicas, y especialmente de la Anatomía. Galeno. que si bien alguna vez tuvo á su disposición cadáveres humanos. no disecó. en general, más que monos, mostrando en

esto su talento, pues supo sustituir al hombre con el ser más pare- cido á él en cuanto á las condiciones de org anización física, impu- . so sus ideas durante toda. la Edad Media. hasta que Vesalio y los anatómicos españoles iniciaron el renacimiento de estos estudios.

Los autores de Anatomía artísti ca, copiándose unos á

otros, ci-

tan á Italia como la cuna del renacimiento de los estudios anató-

micos. Elogian la conducta del emperador de Alemania y rey <le las Dos Sicilias, ·Federico JI. el cual dió una ley dejando á los mé- dicos libre el estudio de la Anatomía y el permiso para disecar ca- dáveres; oreJeo que fué objeto de excomunión por los Tribunales eclesiásticos; pero . á pesar de esto, un sigl o después, Múndini de

Luzi p udo hacer el primer

cripciones hechas sobre cadáveres hum a nos. Esta obra fu é impresa

en 1478.

A pe:>ar de estos datos, acaso pueda reclamarse para Espalla el honor de ser la nación qu e primeramente. ó al parque Italia, rom- pió las Yallas que la preocupación imponía á los estudios en el ct~­ dáver. y lejos de la i ntransigencia con que se cree que la Iglesia católica se opuso á toda idea de progreso. vemos que en la Escuela de Medicina del Monasterio de C uadalupe. fundada en 132'2. se dnba la enseflanza. de la Anatomía., y tenía dicho centro una bula pon- tificia concediendo el permiso para abrir cadáveres humanos. De esta Escuela salieron eminentes anatómicos. Hastn los médicos árabes. si bien su religión les prohibía. conta- minarse abriendo cadáveres, fueron en España entusiastas de los estu-

dios de

cripcio nes que no se encuentran e n las de los griegos.

muestran de una manera indudable que estaba versado, como dice

e l hi s toriador Hernández

Los artistas del Renacimiento se distinguieron por su sed insa- ciable de conocimi entos, y se dedicaron co n verdadero afán á. los estudios anatómicos, rivalizando con los médicos en la práctica de las disecciones; y los pi ntores y estatuarios españoles, teniendo es- tablecida la disección en las Universidades del reino, como en Va-

lladolid y en el Monasterio citado, aprovecharon este estudio á la par. ó qnizás con anterioridad á los italianos.

tratado de Anatomía, conteniendo des-

Anatomía , y algunos, como Avenzoar. dan en sus obras des-

y que de-

~Iorejón, en la disección.

conteniendo des- Anatomía , y algunos, como Avenzoar. dan en sus obras des- y que de-

HISTO~IA DI! U AN~TOMU ARTISTIC.l

43

La comunidad de.aficiones creó lazos de amistad entre los mé- dicos y artistas, y asi vemos Pn estrecho librazo unidos á Leonardo de Vinci y al gran anatómico Della Torre; al fantástico Beuvenuto Cellini y á De Carpi, á Ticiano y Calcar con Vesalio, y al célebre Juan de Valverde con Pedro Rubiales y Gaspar Becerra. Los Diálogos del célebre Sagredo indican claramente la instruc- ción que los artistas de su tiempo debían tener, pues los interlocu- tores de esta curiosa obra son: un sacerdote que llama Campero. que es el que pregunta y expone sus dudas, y un artista, Ricardo. que es el que contesta r esolvién- dolas y dando las razones nece- sarias. Si los artistas del tiempo de Sagredo no tuvieran conoci- mientos, no hubiera puesto el autor, al pintor, contestando las dudas de un hombre de Iglesia. Los artistas, no sólo estudiau, sino que son preceptistas y es- criben libros como el de Vinci. lleno de observaciones curiosas y de gran ingenio. En varias obras de Historia del arte se han publicado estu- dios gráficos de este maestro de regiones anatomizadas, de las que damos ejemplos en la figlL- ra 3." Hasta el dulce Rafael descen- día á estudios anatómicos minu- ciosos y se sabe que modelaba en cera los esqueletos de las figuras

q u e e ntraban en s us composicio- nes (fig. 4.").

Miguel Ángel fué más allá y creyó, como dice Mengs, encon- trar la belleza buscándola. en la Anatomía (figs. 5.• y 6."). Esta. opinión exagerada fué, si n embargo, la que dió á este maes- tro la energfa en el dibujo, que tanto abrillanta sus grandiosas crea- ciones. Era tal la. preocupación , por el estudio anatómico, del varonil maestro florentino, que hasta en los rasguños y divertimientos de su pluma, muchas veces suele representar la disección de cadáve-

res (fig. 7."}.

, Dona.tello, asimismo. fué excelente anatomista, y , como dice

Fi11 . 3.•-Apuntesan~tomi:mdoe de Leonardo de \'in ci.

asimismo. fué excelente anatomista, y , como dice Fi11 . 3.•-Apuntesan~tomi:mdoe de Leonardo de \'in ci.

AlniOPOLOGÍA

AITÍ5TICA

Jusepe Martinez de él , «hay vaciadas anatomías en cera y estafio excelentes. Las mejores son de nu estro g r an Becerra, y, aunque pequeña, la de Próspero Brachiano». Miguel Angel, propenso á sentir la fuerza, vió en 1:1 disección un m edio de asegurar el conoeimiento de la. forma humana , y ena-

en su carácter vi ril , creó un estilo que en sus ma-

nos fu é grande, á pesar de las furiosas invectivas del célebre }Iili- cia (1), cuya mordaz crítica, a veces justa, no disminuye las venta-

jas que debió el diseño de Miguel Ángel á la ciencia anatómica. Alberto Durero,

en

morado de ésta,

' , ~ · • ~
'
,
~
·
~

Alemania. geómet r a. pintor y grabador cele- bérrimo , al escribir so-

bre mensuración, adivi- na el ángulo fa cial y es- tudia la Anatomía y las proporciones con exce- lente criterio.

R u b e n s, asimismo,

hizo estudios anatómi-

cos muy importantes y en su obra (2) publica

varios; otro menos co- nocido damos en la fi-

g ura 8." En España , Berru-

g uete trajo de Italia la manera del Buonarrota,

y después. Becerra hizo

sus figuras menos des-

ca rnadas y más gusto-

_-

F ig . 4.• -Eatndio de eaqueleto para la figura de nM Viraen de Raf.el.

sas.

Oigamos ni tan criticado como poco estudiado Palomino , hablan- do de este célebre artista:

«Fué nuestro Becerra grandísimo anatomista, y hoy permane- cen unas anatomías, una grande como de á vara, y otra como de á sesma, qu e son suyas, y otra como de un cru cifijo, cosa excelen- te. y ya las tengo juntamente con una. pierna de anatomía deba-

( l )

Arft de "er tn lat /Je l/aa Arlet.

(2)

T

•oria

de la .figura ltuma11a.

de anatomía deba- ( l ) Arft de "er tn lat /Je l/aa Arlet. (2) T

IIISTORIA

DE

LA

ANATOIIÍl

ARTÍSTICA

rro cocido, que es izquierda, original suya, como de la mitad del ·

F ío . J •-E~tudio de Miguel Án¡;el ,

!e ven acuBtldoa los h ga-

loe músculos

e n q ue mentoa

, e l

tarso 1

~nte riores d e la ¡n erna.

F i'l . e • -•Jroqui.• •le Miguel Ángel.-1. Oeteologla.-

2·2. Modo especial del ""'anatómica .

ma e!tro de acentuar la for-

natural, que admira á cuantos la ven; y en mi tiempo ha excusado de cort'ar algunas piernas, llevándola y sirviéndole de luz á los ci-

1

Fig . ?."- Divertimiento á. pluma de Miguel An¡¡el , Que

representa una dilección ; uno de loa

operante. tiene un compás en la mano.

.

.

rujan os, para reconocer por la

organización de sus músculos, ten

1

46

ANTROPOLOGÍA

ARTÍSTICA

dones y nervios, por dónde va ó viene la corrupción . y cauterizar ó manifestar la parte que convenga para su curación» (1). En una curiosa estampa de la escuela de Raimondi (2). que re-

prese nta el taller de Brac ho

Bandinelli. vese á. los •di scípulos d e

este maestro pensar, dibujar, etc., y por el suelo trozos de esquele- to. demostrando que en todas las escuelas el estudio anatómico an· daba mezclado con todos los demás del arte.

ot ra c uriosísi ma compos ición filo sófi-

ca sobre l a vida, donde vari os esqu eletos m uy bien movidos y di-

De Andrea Andreani hay

bujados con acción y expre- sión. demuestran un gran co. n acimi ento y práctica en di- bujarlos. Holbein demuestra asimis- m o completo dominio anató- mico de l esqu el eto que fi g ura tanto en sus composiciones. Y Alberto Durero también

!';e sirYió de esta descarnada

figura para sus g e niales y fi-

l osófi cas c reacion es . Los autores espaüoles . co-

m o Collantes e n su Visi61l de

E cequiel, y los qu e han pin-

tado calaYeras, han sido ad-

mirables en esto. demostran- do familiaridad en el conoci-

mi en to de los huesos.

Palomino dice que «en el com·ento de San .Francisco, contig uo al de San J erónimo. hay (de Becerra) un esquele- to ó figura d e la Muerte , con una guadaüa en la mano que,

aun tocándola, se duda si es natural». Pero antes de qu e este conocimiento viniese de Italia en la mis-

ma é poca del auge anatómico del Buonarrota,

espaf\ol Juan

el gran anatómico impresa poco des-

f' iu. s ."-Dibujo anatomizad o de Rube ns .

de Val verde . en s u célebre obra.

m Multo pictórico y e~eala i>pti ca, e tc ., por D . An ton io Palomin o, t. II, pilg . 86l. Debemo. catos datos al eminente lit.era to y artista Sr. Barcia. eucargado de la

Seceiórt de e atampaK e n la B iblio te c& Naciona l d e Madri d, cuya illll!tració n ea s.>lo

comparable a 6U a tención con los estudiosos.

(11

(2)

c& Naciona l d e Madri d, cuya illll!tració n ea s.>lo comparable a 6U a

IUSTOR!A D!

L.l

A!UTOIIÍA

AITÍSTICA

pués de -la del gran Vesalio, á quien corrige y supera, dice en la ~xplicación de una de sus láminas:

«He querido demostrar lo que un buen pintor suele mostrar en un cuerpo con pellejo y todo, á los cuales en ella he querido seguir. y hiciera gran estorbo dejar los morcillos que nacen con la tela carno- sa. Aunque no solamente es necesario conocer los morcillos super- ficiales (si se quiere exprimir bien las diversas posturas que el cuer- po hace), pero también los que están debajo de ellos, así el nacimien- to y fin, como el oficio pa ra poder saber cuándo han de hacer un morcillo más largo 6 corto, más levantado 6 hundido. Cuanto esto sea verdad , nos lo h an hecho ver en nuestros tiempos Miguel Ángel. Florentin y Pedro Rubiales, extremeño. los cuales, por haberse de- dicado á la Anatomia juntamente con la Pintura, han venido á ser l os más excelentes y famosos pintores que se han visto. » Palabr:.~s que demuestran lo arraigado que estaba entre nuestros artistas el lazo de unión del arte con el estudio anatómico y el de la disección. El criterio de nuestros didácticos es el más conforme á la razón. Dice Francisco Martínez (1):

«Varios pintores, pronunciando demasiado los musculos, pen- saron adquirir fuma de sabios en Anatomía «Los an tiguos no abusaron del profundo conocimiento de la Anatomía haciendo parecer lo:; músculos más allá de una prudente necesidad, y la exactitud con que procedieron denota bien la aten- ción que creían necesaria en esta parte.t Y hasta Palomino cree debe el artista conocer, no sólo las par- tes s up erficiales. sino tener noción de las profundas, «cuya com- prensión es de mucha importancia para lograr la más exacta inte- ligencia de la composición orgánica de nuestro cuerpo, no conten - tándonos con la exterior especulación». Algunos autores espaüoles disentían de esto y del estudio de la disección, entre ellos el celebrado platero Juan de Arfe y Villa.fa- ñe, el cual , en su obra De varia comnensuracidn, trae un pequeño tra- tado de Anatomía. Por sus ideas se ve que ya la Anatomía iba perdiendo el primi- tivo punto de vista naturalista y que babia. degenerado en una manera que, desconociendo el verdadero modo de ser del oficio y for- mas de las partes, llevaba una rutina al modo de modelar, y dice después de la demostración de l os huesos: «Por parecer era razona- ble cosa ver hacer anatomía en algunos cuerpos; y ' asi nos fuimos á Salamanca, donde á la sazón la bacía un catedrático de aquella

»

(1)

l~&troduccióll al conocimin.to dt la• Btlla• Arltl, por el Dr. D. Fruoilco Kar-

tinez, preabltero.-

17ll8, lladrid.

al conocimin.to dt la• Btlla• Arltl, por el Dr. D. Fruoilco Kar- tinez, preabltero.- 17ll8, lladrid.

48 .

ANTROPOLOGÍA

ARTISTICA

Universidad, que llamaban el doctor Cosme de )Iedina, y vimos de- sollar por las partes del cuerpo alg unos hombres y muj eres justi-

ciados y pobres, y demás de ser cosa

decente para el fin que pretendíamos. porque los músculos del ros-

tro y barriga. nunca se sig uen en escultura sino por unos bultos

redondos que diremos adelante, y de los brazos y piernas, en el na- tural se ven en l os vivos casi determinada y distintamente, y así los mostraremos con l os términos altos y bajos que el natural muest ra

sobre el pellejo», cte .

Véase cómo hac ia e l estu d io anató m ico (fi g . 9 .") . Si n e mba rg o ,

h orrible, vimos no ser muy

F ia. o.• - M ues t ra de di b ujo BDI\tómico de~ c.

su t ratado anatómico no es des-

preciable. y el historiador de la Medicin a española, Hern ández

Mor ejón . publica octava s qu e com o

Arfc al principio de cada descrip-

ci ón . como prueba del gran co-

nocimiento q ue l os artistas te- nían de l a ci e nci a. a nat ómi ca e n aq uel siglo. En efecto. todos fueron muy dados al estudio an at ómico; ya hemos visto la opinión que ana- t omista ta n docto como Val ver-

d c t e ni a. del e xtr em e ño Pedro Ru -

biales , y po1·las sig uientes pala- bra s d e J u s c p e M: a. rtine z v e r e mos

qu e hasta los pin tores cuyo esti- lo blando y suave no parece lle- varles á est as afi ciones, las tu -

v ier on :

en su obra las s um nrio pon e

\

«En la ciudad de Valencia se halla un lucido ingenio , llamado Juan es de Valencia; éste se preció

mu cho de seguir la manera de Michael Ang elo Bonarrota en los

dibujos de su mano y otras cosas

desnudos , y asi se hallan muchos

de estimación. Fué tanto el g usto que en este ejercicio hallaba , que se iba cuando h acían anatomía á los h ospitales, para ver y dibujar

los mú sc ulos, nerv ios y te nd ones,:par a

quedar á su d eseo satisfecho ;

y

yo

h e

visto algunos dibuj os sacados

de hombres ahorcados , des-

pués

de

secos y tostados del sol. que parecía n anatomía , y así los

copiaba>) (1).

(1)

J nsepe Yart inez, obra citada.

y tostados del sol. que parecía n anatomía , y así los copiaba>) ( 1 )

HISTORIA

DE

I.A

A:"iATO!!IiA

ARTiSTICA

El siglo xvr marca una época esplendente para todos los cono- cimientos, y España, que llevaba entonces la supremacía en la fuer- za y poder, l a tu vo tambi é n e n las cienci as. Los arti ·tas de todos los paísas ri val izan en cultura, se traducen

del griego y del latín los tratados de los fil ósofos y preceptistas . y el desc •Jbrimiento de estatuas del arte heleno y greco-latin o abre horizontes n ueYOS á las artes.

nu estro

Diego <.le Sagredo. estudian á Vitrubio y las proporciones; los fiso-

como Hi erónimo Cortés, .Juan Bautista <.le la Porta y Juan

de Dios Hu arte lleva n estos elemen t os. y el arte llega por las cien- cias auxiliares á una gran perfección.

puede ponerse como mue. tra de la delicadeza á que

hacia el retrato de la célebre obra es una de l as maestras

del género . ponía e n el aposento donde estaba pintando músi-

cos, á fi n d e que tocasen so natas s uaves y a leg res. y busc:1ba siem- pre personas de ingenio y buena conversación, á fin de que la re- tratada sin ti ese una placide7. y alegría interna, que reflejada sobre

l a gracia de q ue casi todos los que se

Al berto Durero, los italian os, y antes que todos quizás

nomista.s

Cué ntase, y !"e llent el arte,

que Leonardo , cuando

::\fona Lisa. hermosísima seiiora, cuya

s u semblan te le comu nicase

retratan y están de modelos pierden por el cansancio.

Seroux

d':\.ngicourt publica una curiosa l amina. en que mani-

fi est a los p rog resos de la exp resión h asta ll egat· á Rafa el

bino. Este estudio sobre las facultades del ánimo y su modo de ma- nifesta rse está llevado á gran altura en est e y otl·os pintor es, de- bido á sn in strucción y á los cono cimientos y lectura s de l as obras de los didácticos y eruditos de aquellos tiempos.

La expresión, parte interesantísima del estudio de la Antropolo-

gía artistisca, estaba muy adelantada; pero pronto los imitadores de los grandes maestros trocaron en rutina lo que era hijo de ;a

esc uelas naturalistas

fueron las únicas que se sostuvieron a buena altura. En Españ a el ge nio románti co del arte cristiano hi zo que no de-

cayese tan pronto como en otras naciones, y también el buen juicio de los didácticos, que en todo lo referente á los estudios científicos relativos y aplicables al arte marcan un buen rumbo y contribu- yeron á sostener las artes, especialmente la Pintura. Velázquez, Rivera y todos los pintores de la escuela española siguieron el estudio de la An atomía en el cadáver, y no olvidaron

los buenos libros del per íodo

r eflex ión y del estud io, y e n el siglo xvu las

de U r-

erudito; pero ya tras de ellos, al apa-

garse el g enio español con el dest ello ültimo de Cla udia Coello , los tratados de arte reflejan una decadencia en los estudios de la Ana-

con el dest ello ültimo de Cla udia Coello , los tratados de arte reflejan una

ANTI\OP OLOf.l A

ARTISTICA

tomía; l as obras buscaban sólo el modo de enseñar lo que Arfe de- cía; los morcillos ó bultos musculares de una manera. sistemática

y rutinaria , y solame nte á esto se limitaba la enseñanza anatómica de los pintores durante casi toda la primera. mitad del siglo xvm. El barroquismo, que los malos imitadores de Miguel Ángel y el Alga.rdi habían cr e ado. tomó mayor es proporcion es . invadió toda s las artes, y ni aun la Arquitectura pudo librarse (digalo Churrigue- ra) de él. Pero el arte. ento nces casi perdido entre las profesiones serviles. trató d e levantarse por medio de los estudios oficiales. y la Anato-

mí a, qu e se hab ía e n se fiado por Miguel r~ng e l, por R e mbrant y p o r otros artistas en los hospitales y anfiteatros de disección á sus dis- cípulos, fu é á formar parte de las enselianzas que los Gobiernos empezaron á instituir en las Academias .

de

Historia natural y la perfección de las obras de Anatomía dieron ya grandes elementos para. que la artística hubiese progresado rápida- mente; pero no fu é así. El nuevo re nacimiento del arte, que se inició en Francia por David. y en España. antes. merced al in flujo bienhechor de la Aca- demia de !\obles Artes, fundada por Felipe V y Fernando Yll. re-

yes d e memoria veneranda . á

deben eterna. g ratitud. volvió á estudiar el antiguo y las ciencias auxiliares del artista plástico, la Geometría, la Historia. etc.

El célebre Antonio Rafael Mengs. que tanto se afanó por en- grandecer los medios de ed ucar á la juventud artistica, dió un a preferente atención á la Anatomia. En F rancia, cuando la fundación de las Academias de Pintura y Escultu ra en 1648 por Luis XIV , se creó como necesaria la ense- ñan za de la Anatomía. En Espaiia las Actas de la Academia de Nobles Artes de San Fer- nando, que tanto contribuyó á la r estauración de los estud ios, dan un curioso inform e sobre la ensefianza de la Anatomía, por el cual

Jos que las artes y letras espaliolas

En esta época, la publicación de va rios trabajos importantes

se estableció este estudio y la Cátedra de Anatomía pictórica , hoy á mi cargo.

Actas de la Academia : «No meno s importante juzgó

la Academia de otro establecimiento cuya utilidad comunica á la Pintura y Escultura grandísimos auxilios; tal es el estudio de la Anatomía. por cuyo medio (como acredita la experiencia) han ad- quirido los más insignes profesores de estas dos artes un claro y perfecto conocimiento de la situación y verdadera estructura de to- dos los músculos del cuerpo humano. »En fuerza de estas y otras muchas reflexiones que tuvo presen-

Dice n así las

- dos los músculos del cuerpo humano. »En fuerza de estas y otras muchas reflexiones que

HISTOKIA

DI!

U

ANATOMÍA

ARTÍSTICA

te, después de un maduro y prolijo examen lo cons ultó al rey; pro- poniendo para. director de este estudio á D. Agustín Navarro, pro- fesor de Cirugía de notoria pericia, así en esta profesión como en la Anatomia. Ig ualmente se conformó Su Majestad con los justos de- seos de la Academia; y en consecuencia de todo, h echos los prepa-

ra ti vos condu centes.

p rin c iryi o en 1. 0 de Feb rero de 1768, y contin úa con mucha vigi- lancia y aprovech amiento de los discípulos, acompañado siempre de un profesor de las dos artes. como pl'Opuso la Academia y apro- bó e l r e y e n 1 9 d e A g o s t o d e 17 66. >> Pero la Anatomía artística n o se aprovechó de los adelantos de las demás. ni tomó el punto de vista humanamente naturalista que tu vo en el arte griego , y degeneró en una ciencia seca y puramente descriptiva que ilust raba poco ó na da al artista, y no le daba m ás q ue el conocimiento de los huesos y músculos, explicados con m ás ó menos detalles.

Lavat er,

viva con s us

P e-

e l nuevo director, D. Agustín Navarro, di ó

Federico Cuvier. g ra n naturalista francés; Juan Gaspar

de ingen io ag ud ísimo y de juicio é imag in ación mu y es tu d ios de fi so nom ías ; los a uto res qu e estudi a ron las

dro Campar, n aturalista y dibuja n te holandés, dieron obras q ue.

aplica das it la An a tomí a artísti ca, la hub iese n colocado á la altura qu e deb ía t e ne r ; p ero estos trab ajos q ueda ro n ai slados y sin reso- nancia para los artistas, siendo asi que su aplicación hubiese sido ue gra n provecho para el adelantamiento del arte. Después, los trab aj os de Bell , de Duch e nn e. d e Boulogne y de Darwi n, de )for eau de la Sarthe y otros, dan un contingente im-

portante

~fas á. pesa r d e es t o y u e l pe rí o d o de a d ela nt o e n l as c i e n ci a s fi s i o - lógicas, la An a tomía artística h a seg u ido s u rutin a ri o camin o y

toma sólo alg un as o bservacio nes de los estudios de los sabios. Los métodos de enseñanza de las naciones más adelantadas y

las obras que si r ve n de tex to en las Acad emias más r eno mbrau as

de Europa, difiere n poco

pasado, y alg unas, como la de Harlcss (alemana ), estudian con un detalle exagerado cuestiones de mecánica y de ciencia que no tienen verdadera aplicación artística. E n el estudio d e la Anatomía , Italia, que lle va e n muchas cosas la ba ndera del ptogreso, tiene en la Academia Albertina una buena enseñanza. En los dem ás paises está la Anatomía artística en un período- de atraso qu e no g uarda relación con el a dela nta miento de las d e- más ciencias. Como di ce J ohn :Ma rsall , . l a Anatomía a rt ís ti ca estudi ada e n e l

razas , y

p ar a las a plicac ion es cie nt ífi co -a rtí sticas.

de l as d e prin cipio del sig lo y fin es del

,

n e l razas , y p ar a las a plicac ion es cie nt

ANTROPOLOG i A

ARTISTl CA

arte egipcio , h ace ver que éste era primero de carácter, después de proporción, y se podrá llamar antropomé trico; en los griegos, que

fu eron ador adores de l a forma, fué antropomórfico, y en el moder-

no. en que el arte debo llevar una mirada al interior del organismo. debía sor antropotómico.

Es muy posible que el excesivo rigori smo de la moderna cien-

cia, más de h echos que de deduccio nes y conceptos, haya sido la causa do que la Anatomía artistica no haya absorbido los elemen-

tos tan va ri ados como útil es que en ciencias fisiológicas, antropológicas

las épor.as modern as tiene n las y et nológicas.

La índole del arte admite mejor las ideas in geniosas y los con -

ceptos de La,·ater y Porta . y los relam pagos del genio de los anti- guos fi sonomistas como de l espaiiol Hmu·te. que la s lisas r azo ne s de

los fi siólogos como Bell

y lo s hecho s q ue i ntencionadam e nte agru-

pa Darwin para defender sus teorías.

Ko co n

las prete n siones de una bibliografía. si no co mo un r e-

cordatorio de alg un as obras. d amos á con ti nu aci ón una r elación de trabajos de Anatom ía. Antropología y teoría del arte en que se trat a n estos asu n tos qu e pu eden ser dr á nuest1·o objeto . da ndo un pequciio juicio crítico <le aquellas que h emos examinado directa- mente.

Alb e rti ( f,o ó n Dautisln}.-< Tratnd o do In Pin tum . •

Obra curiosa por ol buen juicio y las

noticias que trae sobro el estudio

sob r e 1:1

movimientos y a c -

J o h• ox¡wosión on l os nrtist n s ¡; riego s . Sus mi1ximns figura humnnn y In manern do ro¡ll'osontarla , ~obro los ción, es muy notable.

y

co n ce pto s

Aranzadi (Tolesforo}.- <Estudio do lns proporciones >, manuscr ito.- <La. fotografía instantánea y la• a ctitudes•, mahuscrito. F.•tos escritos do! rlistinguido naturalista y art ista n o se han publicado toda\'ia, pero por las noticins quo de ollos tenemos, forman trab&jos tan no· tablos y surio• como tollos los do esto autor.

(Colod onio Ki co lo'ts}.- • Convorsacionos sobr e la E scultu ra. >-l 'ill6.

con que juzgoL l as lli'OJlOr ciones y

.Arce y

Castro

Obra

n otabilis ima

por

e l

con cepto

el ostudio a natómico.

Arfe y ViUafafte (Diego llc}.-

Do vari11 conmonsurnción. •

Obra c uriosa, pero tlotostab lo bnjo e l concepto q uo el autor tenia d o la nrtist.icn: lo que nconsoj l\ es una especie de r utina autinntaral y

En cambio, tiene buen concepto do las proporciones, en las

s igno iiUurero. L os oscorzos los estudia también con claridad. Sus di·

Anntomh~

anticiontificn.

q ue

bujos son amanerados, pero claro•.

B a rdon (Miguel Francisco And r és). -

torcs. , -

l'tuis, 1770.

• Trntado do Anatomin. para el u so de los piu -

Benedetti (Dr.).- <Auatomia artística. >-

Berger (Fernand o).-

Italiana.

<Manual para el uso del

eotudio anatómico d el cue rpo humano,

sobro todo para In ilustración de los artistas y do los nficionndos. >-

Alemán.

Barlin, 18!2.-

cue rpo humano, sobro todo para In ilustración de los artistas y do los nficionndos. >-

BIBLI OG R AF ÍA

!3

B ertin a tt i (Dr. J .).- <Anatomio. pictórico • -lli lán, 1897. Obra de buen criterio y concisa.

Blanc (Carlos).- c Gramática de las artes del disello. •

En esto celebrftdo libro

hay varios capi tu l es consagrados 1\ la figura

humo.na , 1\ su planta, a ctitud, exp r es ión, ot o. E s libro escrito con más

genio que verdt\d en t\lguna s Jo sus teorías.

in -

Brea (Mateo Vau).-• Leocionos do Dibujo. • -18'2l. Disertación fís ica sobre las diferencias do l os rasgos de la fison omía de los hombres y la belleza de las estatuas antiguas.

Bri s b a n e (Juan ).- <La Anatomía de la Pintnra. >-L ono.lros, 1769.-Ingl ós.

B onavera (Domingo). - •Notomia Jo Ticinno. •

Bo s io. -

B ossi (José).- <Tnblas Annl6mioas• , por la priruem vez publicadas bo.jo la di rección del pintor Sogni (José) y del pintor Sovi (Juan).-Milán.

Bott mann . -

<La Anatomía n ocesarit\

B ou c hard on

para olu so dol Dibujo.• -Pn ·

c Tra tado e l ementn l de ln s r e glM d o ! Dibujo. > -Parls, 1~ 1.

cCurso do Anatomía para e l uso do los artistt\S. >-Pnl'is, 1788.

(Edmundo).-

ris, nu.

But ron ( U. Juan ). -

• Discursos np o lo ¡;ót icos o n q uo so dofiondo la in¡;onuidad del

arte de la Pintura, otc. •-1 6~. 0\.m do curiosn onulición y nobles alientos¡ debo consultarse.

Caldani. -

• Roflexioncs sobro ol uso tle la Anntomln on la Pintur

n ocin, t 8().l.

italiano., >-Va ·

C

a m pe r

(P edro).-

Las dos obras de oste célebre autor •on de lo mi1s n otable que se

 

ha escrito co mo co n cepto pnra

sor apli cado en In Anutomia

ar tística.

C

ardu ch o (Viconte).-

• Dil\logos

do la Pintura. •

En ostn n otable obra hay un poquoi1o

tratado do

Anatomin, así como

otro sobro expresiones, pasiones y fisonomía, y tnmbión un estud.io do ¡wo-

porcionos. Es obr

digno. do consultarse, por su erudición y criterio.

Caru s . -

<Tratado elemental do Anatomia comparada Trae un sistema do proporción humana.

>

Cesi o

CCuri•Js).-

«Am•tomía del pintor. •-C onocimiento de los músculos del cuerpo

huma no parll el diseño.

Corne ille Chormanos).- <Eiementos do Pintura. • - Est11dianlas proporciones.-Pa-

ris, 17<H.

Co u sin (Junn el Maostro).-<Tmtado do Dibujo.• Obra citada por l os nnatómi eos modernos como la que m ejor e stud i o. l a•

é itali'lnas

proporciones. E s, sin embargo, mi1s deficiente quo las españolas do su tiempo, y sus dibujos son incorrectos.

D a r w i n (Carlos).- <La expresió n de

lns em oc iones e n e l h ombro y los animales. •

Como todo lo do! célebre naturalista, es obra ingeniosa y profunda¡ sus

teo•·ias no oon, como su título parece inclicar, aplicHbles {;. l a Anatomía

la expresión artlsticas. Entre sus láminas, nlgunns son curiosas y útiles¡ tio· no pocas ori¡;innlos.

humana¡ análi sis eléctrico-

y á

Duchenne (de Boulogne).-- <Meclmismo de la filosofía fi s io l óg i co de l o. expresión de las pnsiones. • Sus fotogra fías d e expresión provocada son

el mojor mon umento de los

tiempos ruoderuos, rclat i\'o al estudio de la expt·osión. Su estilo y concepto aplicable al arte es exeolonto.

llfo ho valido

con ó"ito de sus fotogmfia s pnro. la enseñanza.

estilo y concepto aplicable al arte es exeolonto. llfo ho valido con ó"ito de sus fotogmfia

A ~TR OPOLOGÍ A ART ÍSTIC A

Dorero (Alberto).-

•Simetrla. del cuerpo huma.no. >

Notable trabajo que, en e l co n cepto de l a. propor ción , n o ha sido supe·

rado por los escritores posteriores. Sus medidas de la ftscnomia. son asimis· mo muy notableo.

Dnval (Matbias).-• E l ementos do An

tom

l a pa r a. uso de loA art istas . >

Obra pura.mente descriptiva, hecha por un eminente profesor médico, demasiado eztensa bajo el punto de vista organogrÁfico, casi nula bajo el

Rrti oti eo, con li¡:eras

obra do Ducbenne de B oulogne. Sus lilminu están ca si tod&a toma.das d&

Sappey. El Dr. Marco hR hech o E l autor y Cuffyer han

extenso. T&mbi(m ha publicado la Anatomía de l os grandes maestros en un

gran atlas.

nociones sobre músculos expresivos, tomadas de 1&

de ell a una tra d ucción en ca stellano. publicado otro trat&do del mismo género, más-

Eogutdaoos (José L ópez).-<C Rrtill a. de p r in cipio s c.lo Dibujo, s egú n l os mejore• ori · ginal es quo posee on su• sRia.s do estudio l a Real Academia de las tres Nobles Ar· tea de Madrid. •- Madrid, 1797. En esta obra notRble, '}UO debla. babor servido á l a enseñanza del Dibujo

y nn el insípido J ulien, hay un mía y proporciones.

estudio muy

correcto y conciso de Anato -

Esquivel (Antonio Maria).- • Anatomía pictóriCA. > Esta obra, &tendidl\ la época en que fué hecha, os buen&, y por su con· cisió n y por las ider.s que inicia , rev~la o1 ta lento y concepto artístico do su ilustre autor.

en

En sus dibujos hay algunos que tienen novedad, y que no se

ballnn

atlas anterjoros¡ otros,

c Anatomo-fisiologia artiijtica.•

L&obra dol di•tiu guido profesor do BRrcolona, concisa y dando ya lugar

á la parto fisiológica, es bastante buena y muy superior 11. las simill\res ex-

am ·

pnlosidades bijas do una imaginación m uy ,·ivB¡ pero es un t rabajo excelen·

te, que se puedo consultar con

discipulos, son acoptablo•, pero inferiores al texto.

los de Miología, son muy clar os.

Faraudo y Condemlnas.-

t ranjeras de la misma epoca. Hay en

ella exageraciones, y en el estilo

fruto. Los dibujos, hechos t\, lino& por

su~

Fisch er (Juan Martín),

escultor.-t.o Explicación ele l a.s estatuas anató micas parn

arti stRs.-Vi ona , 1838.- Sin lámi nas.- :.!.0 Demostración de la

huesos y do los músculos del cuer po bumrmo, con datos do las proporciones de los mismos, r epresentados en 10 pl&cas de cobro. -Vie na, 1838.- F olio.

• Es tudio nnatómico do los huesos y músculos para el uso de los

artistas •, con plancha s adi~onales y notas explanl\th•as, por Rob ertson (Guiller-

mo).-

encontra do por 'Fock.-

Amstordam, 1865.- F olio, Obra curiosa y <le cxcel ento forma litera.ria; es más bien estudio d o pro· porciones.

182 1,-

construcción de los

Flaxman (JUim).-

Londr os, 1S33. -

Ingl ós.

Fock (A. L ).-• An&tomiB cf\nonistB ó can f)n de P oly cleto >,

F o ster {Carl os Gusta Yo, etc). - Latin.

Gamba ( Ai b orto).- • L ccciones do An& tomi o. e s tétic a , e t c. •- Italiano.

eQué artifi cio presta al pintor l a Anatomio

>-

buen criterio anatómico-a rtisti-

co, y demuestra grandes conocimientos en el autor. Sus dibujos, en litogra·

fia, son una recopilación de los trabajos mb importantes en la mnteria; como arto son muy medi ano s.

pint or francés dG Montpeller del siglo xvm.- •Nue va co le cción

Esta obra es Rcaso la' más conformo al

Gam e lin (Ja cobo l,

de Osteologia y Miologh\ . ,

•Nue va co le cción Esta obra es Rcaso la' más conformo al Gam e lin

BIBLIOGRAF(.l

25

Garcia Hidalgo (José).-•Principios para estudiar el nobilísimo arte de la Pintura,

con todo y partes del cuerpo human o, siguiend o la mejor escuela y simetrla, etc. •

tudios;

Obra de láminas al a gua fuerte, de notable dibl\io y c on<>isos

trae sistemas do pr oporciones y unas figuras de Os t eol ogía y M:io l ogla; e&

digna do consultarse. Cada ejemplar lleva algunos dibujos distintos.

Garnelo (José R.).- •El hombre ante la Estética., ó Tratado de Antropología artís- tica. >-Madrid, 1SS.5. Sigue en mucho nuestras ideas y demuestra buen deseo.

Gauchar (Carlos Esteban ).- • Tratado de Ana to mla p nra el uso do los artistas. •

<Miolo•

gia de la cabeza, faringe del tronco y extremidades. •- •Descripción do los múscu•

Gautier Dagoti (Santiago), pintor, grabador y anatómico del siglo xvm.-

los del cuerpo humano. •

Genga (Bernardin o) y Errard (Carlos).- <An atomia para el uso ó inteligencia del dibujo. • -R oma, 1691.-Italiano.

Gerdy.- cTratado de Anatomía do la forma externa del cuerpo humano, aplicable á la Pintura, i\ la Escultura y 11. la Cirugla.•-Parls, 1829.

Obra quo

tiene obse1·vacionos ing,,niosas ,

pero quo signo el crit erio la formA. externa .

<Am•tomia do l os huesos y músculos, para el uso de lo&

gencrnl . Ha s ido seguido por Fau respecto do

Gracht (Jacobo Vasder).-

artistas.• -

1660.

Gutiérrez de los Rios (Gnspar).-• Noticia de las artes. • Excelente estudio y ·de buen criter io en lo que so refiero á la Anatomía.

1~

Halma-Grand. -

• Algunas

consideracion es

sobro l os

aplicables Í\ las Bellas At·tes. •- Pnris, 1800.

conocimiento~ anatómicos

Harless. - <LiLro de onsoi.umza parl\ h• Anat.om ia pli\stica • , para l as Academias y para la instrucción propia, del profesor Ha.rlo•s. Segunda edición, pnblicada por el p rofe sor HnrmA.n, con <lOl gr a bados en ma.dera y :!<j p l anchas litografiadA.s.-Alomi\n. Esta obra , dema siad o extons~<, si bien t i ene algunA.s obse rva c iones cu~ ri osas, des ciende i• unos detalles impropios dol carl•c ter d o ¡,. Anatomi" h e- cha pA.rl\ arti stas, y so ocupa mi<R de aquella s partes, com o la forma externa y la mecimica nnimal, monos importantes. Sus dibujos, originales, son im- propios do un libro quo debo andar en manos do artistas.

con la idea de mejorar el

Hogart (Gnillermo).-

• El Análisis de In Belleza, escrito

gusto. •-

Liorna, 1761. Esta obrA. rArísima dol célebre caricaturista y pint or filósofo

sobre expresión.

inglés, t ra-

ducida al italiano, tiene un pequei\o recuerclo con dibujos de Anatomía y

nociones bMtanto buenas sobr e' proporciones y

<Auatomía pictórica y tablas do proporción del hombre.

Hoogstree ten (Samuoi). -

la

mujer y el niiio.>-

l6i8.

Joubest .-

• Sobre Anatomía artística y proporciones. • -

17oo.

Kock. - <La mina.~ de Anatomla. de l

c u erpo Con 12 planchas dibujadas.-1>Iunioh, 1822.

humano ¡1ara lo s j óvenes artistas• .-

La vater (hijo}.-• Anatomía pictórica. •-

Obra traducida al francés por Gauth ier

Pagromé. Es de la s que mejor criter io artístico tienen. Sus dibujos, &lineas y colo• res, son muy buenos y claros. De los libros extranjeros os qu.iz& o! m6jor, por su brevedad y verdadero punto de vista. Traducido. a.l castellano por

D. Atana si o Echevarria y God oy.- México, 1807.

Lelli (H ércules). -

<Anat o mía extern a del cuerpo l iUmano, para. el uso de l os pintores

y escultores.»-Bolonia.

(H ércules). - <Anat o mía extern a del cuerpo l iUmano, para. el uso de

26

Al'iTR O POLOGlA

ARTI S TICA

Lemoine (Alberto).-

• De la fisonomía y do la palabra. >-Parls, 181».

Es tudi a bien l os princip ios

g e n oral es exp resivos y su aplic ación i< la voz

articul ada. Poco nplicab lo ú. la a s ignatura.

Lodat (J.).- • Estudio do

Iconología módica ó sobro las relaciones que exiaten entre

el arto de l Dibujo y ol estudio do la Modicina. >-

Montpellor, 1833.

Lomazo (Juan P 1•blo).- <Tratado del arte do la Pintura, Escultura, etc. • -lli-

li<n, l &.ló.

Obra notable, que trata de Anatomía, proporciones y expresión con buen criterio, poro iucu•Tiendo en loo dofoctos do 8U ópocn. Ha sido ol modolo de

l os t ratados generales. Son co, etc.

Ludwig Cboulaut. Obra citada con gran elogio por los autores no.-isimos de Anatomía ar- tística. No es mi1s que un cat.illogo sucinto do obra s a ntiguas do Anatomía, do las q ue reprod uce li•minlls. Ti ouo tambión una b ibliografil\ do nutoros <le Anatomía artistic:n.

suporinre s i< é sto l os de l os

espaii o les Pnche -

 

M

arttn.- <Anatomía do artistas. >-18"21. F olleto muy sucinto, poro no mal bocho.

M

artinez (J usope).-Su conocida obra.

Martinez (M.). -

Masc agnl (Pab lo).- <Anatomía pam uso do los estudiosos U.o Escultura y P int u- ra.>-F"loroncia, 1816.

M é dico (Jo só doi ). - <A nntomia pnra e l uso uo los p in t o r es y escul to r es. >- Roma. 1 11. EH obrn sencilla y do uibujos bastante c laros . Ha servido de n orma it caoi toda la genomcióu do artistas no! renacimiento U.o la Pintura espailola do esto siglo r¡ue estudiaron en Italia.

Mob sen (.f. C. W .). -

Monne t (Carlos). - • Estu<lio de Anatomía para el uso do los pintores. >-París.

Montabert. -• Tratado do la Pintura. > Obra qu o tien e curiosa• ind i caciones sobro !Rs apti t udes y la e"prosi ón ; trae un estudio ue Anutomia artística aceptable, y do proporciones.

M ont ailes (Bo rnardin o).- • Anntomia pictóri ca • , mnnu sc dto .-Znragoza , 185i .

E s-

<Catocismo do la Naturalozi\. >-Alomán .

<Ob.-a sobro Anatomía artística . >-1 777. -

Al emit n .

Ohm hecha tmclucionuo del

tratado itnUano dol Módico y algo del

quive!. No tiene mal

t ístico !lo su autor; poro tiene algunos erro res.

plrm, y In introducción demuestra el buen juicio ar -

Moro (Jacobo) . - • An atomía a l uso do pintores

Pach eco (}'rancisco).- <Arto

do la Pintura.>

y

escultores. >-

Venecia, 1679.

Jlay un tr ntrutito co tn pl e t o Uo Anntomin, co n cul'iosns ohsorvac i onoe so ·

bro fiso nomía y expresión. La o•·udición y talento de este clásico hacen muy rccomendnblo esta cólcbre obrn, superior en todo á las similares que

so escribieron en au. tiompo on las tlomás nf\cioncs.

Palomino.- • Museo Pictórico. • En su tan citada obm hay un verdadero tratado do Anatomía artística

pat · te descriptiv a.

y notnb l es estudios sob 1·u fl~ o notn l n. y cxpl'e¡;;cioocs. En la

no es tRn comploto como on l u demils, y rindo el tributo il su época . Trae, siu embnrgo, obsen·acionos notnbilisimas.

Perg er (Anton io).- • Estudio anatómico del cuerpo bu!llano para ilu,t ra ción de l os

nrtistlls. • -

Viena, IS!ll.-Siu lám inas.

Pino (Pablo).- <Estudios de Anatomía artística.»

ra ción de l os nrtistlls. • - Viena, IS!ll.-Siu lám inas. Pino (Pablo).- <Estudios de

B I BLI OG RA FiA

27

Ploos van Amstel (Cornelio).-

la

figu r a d el c u erpo hum a no>, con a lgunas p lanobi\S, 27, de cobre, do l as cual e s se han estampado 9.-Amsterdam, 1783.-En holandés.

• P rincipio de los conocimientos de Ana towla d o

Poleró (Viconte).-<Tratado de I n. Pintura en g on ernl.> -

Madr id , 1886.

T iene un tra t ado de Anatomía, nociones de proporciones y do ox_Presióu y clibuj os anatómicos de Osteología y ll iologia según ln mnuem do los au- tores del s iglo X\"111.

Pomponio G a urlc o . - Idom.

Porta (Juan Bautista Della).-• Dolla fisonomía doll'uoruo. >

A posar de las criticas do los modomos fisonomistas, os un libro Inge -

con la• de los ani-

males, y por las cualidades que supone en óstos deduce las do aquéllas. Compara 1\ P latón con e l p orr o, ol i1guila c on Gl\lba, oto . Tie ne o b se n ·a c io·

nos do l os 1\ntignos muy

g rabl\dos son, dl\da l a ópoca, muy

claros. Es libro que so puedo consultar con fruto ni ostudinr In 1\sonomin.

<E•tudio do Anatomía y proporciones, y otro sobre ll\

nioso y muy notable. E studia l as fi•onomil\s comparsull\•

curiosas. Sus

Pousln ( Leonardo do Vinci).-

medida do In antigua estatua d e Molengro. >- 166~. Tiene esta obrn grabados buenos por su claridad; muchos son copias.

Preisler. -

<Oe la Anatomía al uso do los pintores. >-Coloccióu destlo Andrés V esa·

lio bastl\ nosotros.-

Dos t om os en folio.-In glós y francós.

Obra curiosa por los <latos ; on mucho hl\ sot·vi<lo do no1·ma ít Choulant.

Próspe ro Bresa no.-

c Papolos sueltos sobro t(\orla y Anatomin.>

Riedel (Ooul. Frie<l r .). <Anato miíltut isticll. >-Alomim.

Ro c her (Cndos).-

• Tratado do Anatom i11 olemen tul , <lo Anti'Opologia y clo Etnología

aplicadas il IM Dollas Artos. >-P nri•, lbl.i6.

O bm quo tien e 11\ apl\rioncifi <le un estudio amplio , poro que n o h ace

n m puloso, algu n as c uestiones . Sus dibujos, it

más que osboznr, con

es tilo

pluma, son tam b i<in poco importtmtos.

Rómulo Cloclnato .- • E studios do Anatomía y propo•·cionos. •

Ro s enm ü ller (Juan Crisóstomo). - <Prodromos nnntó micos. • - Loipzig, 1 19.

Rub els (J nl\n Dnutista <le).-

e Tratado do Anntomia pnra uso tle los pintores. • -Pa-

rís, 1809.-- Va unido i1 otros dos estudios sobro fiso n o mía.

Rub e ns (Pedro Pablo). -

<Teo rin Jo In figura humn na. >

Obra de oxcolonte criterio, si bien s us dibujos son algo

do L eonardo do V inci. Algún

rutinarios. Co- npuute de expre·

pia casi t odns sus figurns sión es muy bueno.

Sagredo (Diego do).- • ll! od idns del Romano, agora nuov,.monto impros.•s y nit l\didtts

Za r co del

do muc has piezas y

Val le , í• cuy a amabilida d d e bo

figura s, e t c . >-

V lll on cia , 15H .-

Colocci6n del St·.

ol hab e rla podido estudiar , a si c omo otm~.

\ \ bi l i s iml\ y In prim em llCilSO e n tre l as impresa s

del cuerpo h umano. Tiene observaciones muy

,~

Trat a de oxpresione•

.on

a.rroglo

P

o rtada grabada c o n excolonto gubto, 1\ton<lida la IÍ I>Oca. Es obrll nota -

que estud ian l as p r oporciones notllblo•.

Salvado r y Góm e z (Vicente).- • Cartilla y fundllmcntales r eglas do Pintura, etc. • Valen c ia, 167.1 -M nnus c rit o d o JI\ Colo ccion <l e l Sr . Zar c o d el Vall o.

(t Aristóteles y do propo rciones; •us

dibujos, á pluma, son muy buenos• .

Sabattini (Jua n Bautista ). -

B ol onia, 18

<Tablas anatómic a s para l os p intores y los escultores . >

. Sabattini (Jua n Bautista ). - B ol onia, 18 <Tablas anatómic a s para

28

A