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MOLÉCULAS BIOLÓGICAS

Todos las estructuras que conforman los seres vivos están compuestas de
moléculas orgánicas, más específicamente, macromoléculas orgánicas. Los
Carbohidratos, Lípidos, Proteínas y Ácidos Nucleicos son los pilares
fundamentales de todo ser vivo por lo tanto se podría decir que son
macromoléculas biológicas. Estas macromoléculas no solo forman parte de
estructuras como membrana plasmática (fosfolípidos, proteínas), pared celular
(Célulosa), material genético (ADN), también cumplen funciones fundamentales
relacionadas con el metabolismo celular.
HIDRÓGENO
El hidrógeno (en griego, de ὕδωρ hýdōr, genitivo ὑδρός hydrós, y
γένος génos «que genera o produce agua») es el elemento químicode número
atómico 1, representado por el símbolo H. Con una masa atómica de 1,00797,1 es
el más ligero de la tabla periódica de los elementos. Por lo general, se presenta en
su forma molecular, formando el gas diatómico H2 en condiciones normales. Este
gas es inflamable, incoloro, inodoro, no metálico e insoluble en agua.2
Debido a sus distintas y variadas propiedades, el hidrógeno no se puede
encuadrar claramente en ningún grupo de la tabla periódica, aunque muchas
veces se sitúa en el grupo 1 (o familia 1A) por poseer un solo electrón en la capa
de valencia o capa superior.
OXÍGENO
El oxígeno es un elemento químico de número atómico 8 y representado por el
símbolo O. Su nombre proviene de las raíces griegasὀξύς (oxys) («ácido»,
literalmente «punzante», en referencia al sabor de los ácidos) y –γόνος (-gonos)
(«productor», literalmente «engendrador»; es decir, "productor de ácidos"1),
porque en la época en que se le dio esta denominación se creía, incorrectamente,
que todos los ácidos requerían oxígeno para su composición. En condiciones
normales de presión y temperatura, dos átomos del elemento se enlazan para
formar el dioxígeno, un gas diatómico incoloro, inodoro e insípido con fórmula O2.
Esta sustancia constituye una importante parte de la atmósfera y resulta necesaria
para sostener la vida terrestre.
Forma parte del grupo de los anfígenos en la tabla periódica y es un elemento no
metálico altamente reactivo que forma
fácilmente compuestos (especialmente óxidos) con la mayoría de elementos,
excepto con los gases nobles helio y neón. Asimismo, es un fuerte agente
oxidante y tiene la segunda electronegatividad más alta de todos los elementos,
solo superada por el flúor.2 Medido por su masa, el oxígeno es el tercer elemento
más abundante del universo, tras el hidrógeno y el helio,3 y el más abundante en
la corteza terrestre ya que forma, prácticamente, la mitad de su masa.4 Debido a
su reactividad química, no puede permanecer en la atmósfera terrestre como
elemento libre sin ser reabastecido constantemente por la acción fotosintética de
los organismos que utilizan la energía solar para producir oxígeno elemental a
partir del agua. El oxígeno elemental O2 solamente empezó a acumularse en la
atmósfera después de la aparición de estos organismos, aproximadamente hace
2500 millones de años.5 El oxígeno diatómico constituye el 20,8 % del volumen de
la atmósfera terrestre.
AGUA
El agua es un elemento esencial para mantener nuestras vidas. El acceso al agua
potable reduce la expansión de numerosas enfermedades infecciosas.
Necesidades vitales humanas, como el abastecimiento de alimentos, dependen de
ella. Los recursos energéticos y las actividades industriales que necesitamos
también dependen del agua.1
El agua ( escuchar) (del latín aqua) es una sustancia cuya molécula está
compuesta por dos átomos de hidrógeno y uno de oxígeno (H2O).2 El término
agua generalmente se refiere a la sustancia en su estado líquido, aunque la
misma puede hallarse en su forma sólida, llamada hielo, y en su forma gaseosa,
denominada vapor.2 Es una sustancia bastante común en la tierra y el sistema
solar, donde se encuentra principalmente en forma de vapor o de hielo. Es
esencial e imprescindible para el origen y la supervivencia de la gran mayoría de
todas las formas conocidas de vida.
El agua recubre el 71 % de la superficie de la corteza terrestre.3 Se localiza
principalmente en los océanos, donde se concentra el 96,5 % del agua total. A
los glaciares y casquetes polares les corresponde el 1,74 %, mientras que los
depósitos subterráneos (acuíferos), los permafrost y los glaciares continentales
concentran el 1,72 %. El restante 0,04 % se reparte en orden decreciente entre
lagos, humedad del suelo, atmósfera, embalses, ríos y seres vivos.4 El agua
circula constantemente en
un ciclo de evaporación o transpiración (evapotranspiración), precipitación y
desplazamiento hacia el mar. Los vientos la transportan en las nubes, como vapor
de agua, desde el mar, y en sentido inverso tanta agua como la que se vierte
desde los ríos en los mares, en una cantidad aproximada de 45 000 km³ al año.
En tierra firme, la evaporación y transpiración contribuyen con 74 000 km³ anuales,
por lo que las precipitaciones totales son de 119 000 km³ cada año.5
Se estima que aproximadamente el 70 % del agua dulce se destina a
la agricultura.6 El agua en la industria absorbe una media del 20 % del consumo
mundial, empleándose en tareas de refrigeración, transporte y como disolvente en
una gran variedad de procesos industriales. El consumo doméstico absorbe el
10 % restante.7 El acceso al agua potable se ha incrementado durante las últimas
décadas en prácticamente todos los países.89 Sin embargo, estudios de
la FAO estiman que uno de cada cinco países en vías de desarrollo tendrá
problemas de escasez de aguaantes de 2030; en esos países es vital un menor
gasto de agua en la agricultura, modernizando los sistemas de riego.7

DIÓXIDO DE CARBONO
El dióxido de carbono (fórmula química CO2) es un gas incoloro. Este compuesto
químico está compuesto de un átomo de carbono unido con enlaces
covalentes dobles a dos átomos de oxígeno. El CO2 existe naturalmente en
la atmósfera de la Tierracomo gas traza en una fracción molar de alrededor de
400 ppm.2 La concentración actual es de alrededor 0.04% (410 ppm) en volumen,
mayor a los niveles preindustriales de 280 ppm. Fuentes naturales
incluyen volcanes, aguas termales, géiseres y es liberado por rocas carbonatadas
al diluirse en agua y ácidos. Dado que el CO2 es soluble en agua, ocurre
naturalmente en aguas subterráneas, ríos, lagos, campos de
hielo, glaciares y mares. Está presente en yacimientos de petróleo y gas natural.3
El CO2 atmosférico es la principal fuente de carbono para la vida en la Tierra y su
concentración pre-industrial desde el Precámbricotardío era regulada por los
organismos fotosintéticos y fenómenos geológicos. Como parte del ciclo del
carbono, las plantas, algas y cyanobacterias usan la energía solar para
fotosintetizar carbohidratos a partir de CO2 y agua, mientras que el O2 es liberado
como desecho.4 Las plantas producen CO2 durante la respiración.5
Es un producto de la respiración de todos los organismos aerobios. Regresa a las
aguas gracias a las branquias de los peces y al aire mediante los pulmones de
los animales terrestres respiradores, incluidos los humanos. Se produce
CO2 durante los procesos de descomposición de materiales orgánicos y
la fermentación de azúcares en la fabricación de vino, cerveza y pan. También se
produce por la combustión de madera (leña), carbohidratos y combustibles
fósiles como el carbón, la turba, el petróleo y el gas natural.

CARBOHIDRATOS
Los carbohidratos son unas biomoléculas que también toman los nombres de
hidratos de carbono, glúcidos, azúcares o sacáridos; aunque los dos primeros
nombres, los más comunes y empleados, no son del todo precisos, ya que no se
tratan estrictamente de átomos de carbono hidratados, pero los intentos por
sustituir estos términos por otros más precisos no han tenido éxito. Estas
moléculas están formadas por tres elementos fundamentales: el carbono,
el hidrógeno y el oxígeno, este último en una proporción algo más baja. Su
principal función en el organismo de los seres vivos es la de contribuir en el
almacenamiento y en la obtención de energía de forma inmediata, sobre todo al
cerebro y al sistema nervioso.
Esto se cumple gracias a una enzima, la amilasa, que ayuda a descomponer esta
molécula en glucosa o azúcar en sangre, que hace posible que el cuerpo utilice la
energía para realizar sus funciones.
Tipos de carbohidratos
Existen cuatro tipos, en función de su estructura química: los monosacáridos, los
disacáridos, los oligosacáridos y los polisacáridos.
Monosacáridos
Son los más simples, ya que están formados por una sola molécula. Esto los
convierte en la principal fuente de combustible para el organismo y hace posible
que sean usados como una fuente de energía y también en biosíntesis o
anabolismo, el conjunto de procesos del metabolismo destinados a formar los
componentes celulares. También hay algunos tipos de monosacáridos, como
la ribosa o la desoxirribosa, que forman parte del material genético del ADN.
Cuando estos monosacáridos no son necesarios en ninguna de las funciones que
les son propias, se convierten en otra forma diferente como por ejemplo los
polisacáridos.
Disacáridos
Son otro tipo de hidratos de carbono que, como indica su nombre, están formados
por dos moléculas de monosacáridos. Estas pueden hidrolizarse y dar lugar a dos
monosacáridos libres. Entre los disacáridos más comunes están la sacarosa (el
más abundante, que constituye la principal forma de transporte de los glúcidos en
las plantas y organismos vegetales), la lactosa o azúcar de la leche,
la maltosa (que proviene de la hidrólisis del almidón) y la celobiosa (obtenida de la
hidrólisis de la celulosa).
Oligosacáridos
La estructura de estos carbohidratos es variable y pueden estar formados por
entre tres y nueve moléculas de monosacáridos, unidas por enlaces y que se
liberan cuando se lleva a cabo un proceso de hidrólisis, al igual que ocurre con los
disacáridos. En muchos casos, los oligosacáridos pueden aparecer unidos
a proteínas, dando lugar a lo que se conoce como glucoproteínas.
Polisacáridos
Son cadenas de más de diez monosacáridos cuya función en el organismo se
relaciona normalmente con labores de estructura o de almacenamiento. Ejemplos
de polisacáridos comunes son el almidón, la amilosa, el glucógeno, la celulosa y
la quitina.
PROTEÍNAS
Las proteínas son moléculas formadas por aminoácidos que están unidos por un
tipo de enlaces conocidos como enlaces peptídicos. El orden y la disposición de
los aminoácidos dependen del código genético de cada persona. Todas las
proteínas están compuestas por:
Carbono
Hidrógeno
Oxígeno
Nitrógeno
Y la mayoría contiene además azufre y fósforo.
Las proteínas suponen aproximadamente la mitad del peso de los tejidos del
organismo, y están presentes en todas las células del cuerpo, además de
participar en prácticamente todos los procesos biológicos que se producen.
Funciones de las proteínas
De entre todas las biomoléculas, las proteínas desempeñan un papel fundamental
en el organismo. Son esenciales para el crecimiento, gracias a su contenido de
nitrógeno, que no está presente en otras moléculas como grasas o hidratos de
carbono. También lo son para las síntesis y mantenimiento de diversos tejidos o
componentes del cuerpo, como los jugos gástricos, la hemoglobina, las vitaminas,
las hormonas y las enzimas (estas últimas actúan como catalizadores biológicos
haciendo que aumente la velocidad a la que se producen las reacciones químicas
del metabolismo). Asimismo, ayudan a transportar determinados gases a través de
la sangre, como el oxígeno y el dióxido de carbono, y funcionan a modo de
amortiguadores para mantener el equilibrio ácido-base y la presión oncótica del
plasma.
Otras funciones más específicas son, por ejemplo, las de los anticuerpos, un tipo
de proteínas que actúan como defensa natural frente a posibles infecciones o
agentes externos; el colágeno, cuya función de resistencia lo hace imprescindible
en los tejidos de sostén o la miosina y la actina, dos proteínas musculares que
hacen posible el movimiento, entre muchas otras.
Propiedades
Las dos propiedades principales de las proteínas, que permiten su existencia y el
correcto desempeño de sus funciones son la estabilidad y la solubilidad.
La primera hace referencia a que las proteínas deben ser estables en el medio en
el que estén almacenadas o en el que desarrollan su función, de manera que su
vida media sea lo más larga posible y no genere contratiempos en el organismo.
En cuanto a la solubilidad, se refiere a que cada proteína tiene una temperatura y
un pH que se deben mantener para que los enlaces sean estables.
Las proteínas tienen también algunas otras propiedades secundarias, que
dependen de las características químicas que poseen. Es el caso de la
especificidad (su estructura hace que cada proteína desempeñe una función
específica y concreta diferente de las demás y de la función que pueden tener
otras moléculas), la amortiguación de pH (pueden comportarse como ácidos o
como básicos, en función de si pierden o ganan electrones, y hacen que el pH de
un tejido o compuesto del organismo se mantenga a los niveles adecuados) o la
capacidad electrolítica que les permite trasladarse de los polos positivos a los
negativos y viceversa.
Clasificación de las proteínas
Las proteínas son susceptibles de ser clasificadas en función de su forma y en
función de su composición química. Según su forma, existen proteínas fibrosas
(alargadas, e insolubles en agua, como la queratina, el colágeno y la fibrina),
globulares (de forma esférica y compacta, y solubles en agua. Este es el caso de
la mayoría de enzimas y anticuerpos, así como de ciertas hormonas), y mixtas,
con una parte fibrilar y otra parte globular.
Tipos
Dependiendo de la composición química que posean hay proteínas simples y
proteínas conjugadas, también conocidas como heteroproteínas. Las simples se
dividen a su vez en escleroproteínas y esferoproteínas.
Nutrición
Las proteínas son esenciales en la dieta. Los aminoácidos que las forman pueden
ser esenciales o no esenciales. En el caso de los primeros, no los puede producir
el cuerpo por sí mismo, por lo que tienen que adquirirse a través de la
alimentación. Son especialmente necesarias en personas que se encuentran en
edad de crecimiento como niños y adolescentes y también en mujeres
embarazadas, ya que hacen posible la producción de células nuevas.
LÍPIDOS
Lípidos comunes
Fosfolípidos organizados en liposomas, micelas y bicapa lipídica.
Los lípidos son un conjunto de moléculas orgánicas (la mayoría biomoléculas),
que están constituidas principalmente por carbono e hidrógeno y en menor medida
por oxígeno. También pueden contener fósforo, azufre y nitrógeno.2
Debido a su estructura, son moléculas hidrófobas (insolubles en agua), pero son
solubles en disolventesorgánicos no polares como la bencina, el benceno y
el cloroformo lo que permite su extracción mediante este tipo de disolventes. A los
lípidos se les llama incorrectamente grasas, ya que las grasas son solo un tipo de
lípidos procedentes de animales y son los más ampliamente distribuidos en la
naturaleza.2
Los lípidos cumplen funciones diversas en los organismos vivientes, entre ellas la
de reserva energética (como los triglicéridos), estructural (como los fosfolípidos de
las bicapas) y reguladora (como las hormonas esteroides).
Características
Los lípidos son moléculas diversas en el cuerpo ; unos están formados por
cadenas alifáticas saturadas o insaturadas, en general lineales, pero algunos
tienen anillos (aromáticos). Algunos son flexibles, mientras que otros son rígidos o
semiflexibles hasta alcanzar casi una total Flexibilidad mecánica molecular;
algunos comparten carbonos libres y otros forman puentes de hidrógeno.
La mayoría de los lípidos tienen algún tipo de carácter no polar, es decir, poseen
una gran parte de apolar o de hidrofóbico ("que le teme al agua" o "rechaza el
agua"), lo que significa que no interactúa bien con solventes polares como el agua,
pero sí con la gasolina, el éter o el cloroformo. Otra parte de su estructura es polar
o hidrofílica ("que tiene afinidad por el agua") y tenderá a asociarse con solventes
polares como el agua; cuando una molécula tiene una región hidrófoba y otra
hidrófila se dice que tiene carácter de anfipático. La región hidrófoba de los lípidos
es la que presenta solo átomos de carbono unidos a átomos de hidrógeno, como
la larga "cola" alifática de los ácidos grasos o los anillos de esterano del colesterol;
la región hidrófila es la que posee grupos polares o con cargas eléctricas, como
el hidroxilo (–OH) del colesterol, el carboxilo (–COOH–) de los ácidos grasos,
el fosfato (–PO4–) de los fosfolípidos.
Los lípidos son hidrofóbicos, esto se debe a que la molécula de agua está
compuesta por un átomo de oxígeno y dos de hidrógeno a su alrededor, unidos
entre sí por un enlace de hidrógeno. El núcleo de oxígeno es más grande que el
del hidrógeno, presentando mayor electronegatividad. Como los electrones tienen
mayor carga negativa, la transacción de un átomo de oxígeno tiene una carga
suficiente como para atraer a los de hidrógeno con carga opuesta, uniéndose así
el hidrógeno y el agua en una estructura molecular polar.
Por otra parte, los lípidos son largas cadenas de hidrocarburos y pueden tomar
ambas formas: cadenas alifáticas saturadas (un enlace simple entre diferentes
enlaces de carbono) o insaturadas (unidos por enlaces dobles o triples). Esta
estructura molecular es no polar.
ÁCIDO NUCLEICO
Los ácidos nucleicos son grandes polímeros formados por la repetición
de monómeros 1denominados nucleótidos, unidos mediante enlaces fosfodiéster.
Se forman largas cadenas; algunas moléculas de ácidos nucleicos llegan a
alcanzar tamaños gigantescos, de millones de nucleótidos encadenados. Existen
dos tipos básicos, el ADN y el ARN.2
El descubrimiento de los ácidos nucleicos se debe a Johan Friedrich Miescher,
que en el año 1869 aisló de los núcleos de las células una sustancia ácida a la
que llamó nucleína,3 nombre que posteriormente se cambió a ácido nucleico.
Posteriormente, en 1953, James Watson y Francis Crickdescubrieron la estructura
del ADN a partir de la Fotografía 51, realizada por Rosalind Franklin empleando la
técnica de difracción de rayos X.4
Importancia de los ácidos nucleicos
Todos los organismos poseen estas biomoléculas que dirigen y controlan la
síntesis de sus proteínas, proporcionando la información que determina su
especificidad y características biológicas, ya que contienen las instrucciones
necesarias para realizar los procesos vitales y son las responsables de todas las
funciones básicas en el organismo.5