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Jesús un modelo de Salud

Nuestro Señor es el mejor ejemplo, no hay en él tabú ni ascetismo

con respecto la sexualidad. Aun su celibato no es dado como un estado

de vida superior, ni un ejemplo a seguir. Muchos de sus apóstoles eran

casados y esto no estorbó en nada su misión de expandir el reino. Su

celibato ni es aun comentado.

Se presentó como amigo del matrimonio, lo dignifica en el marco de

la fidelidad total, y llega a decir que aun Dios interviene en esa unión.

No se presentó como enemigo del cuerpo, ni asceta, ni esenio, no

marcó dualismo entre "el cuerpo" y el "espíritu". Su ministerio comenzó

con una fiesta (Jn. 2) y no reusaba ir de casa en casa para encontrarse

con la gente sin importar su condición religiosa, pecado ni status social.

No guardaba el ayuno (Mr. 2:18-19), y era aún acusado de comilón y

bebedor, amigo de publicanos y pecadores (Mt. 11:19). No se asiló del

mundo ni "temió contaminarse" como los fariseos. No fue un faquir, ni

siquiera un monje místico.

Su actitud hacia las mujeres no fue de desprecio, ni de racismo, ni

de machismo. No hay en él misoginia, ni agresión ni desconfianza. Eleva

a la mujer a la categoría de ser humano igual al varón. Se deja servir

por las mismas (Le. 8:2), deja que le adoren y le besen los pies (Le. 7:3650)

y aún tiene amigas mujeres (Le. 10:38). Se interesa por los niños,

los ve como seres humanos en un contexto donde los mismos no tenían

ni voz ni parte. Se presenta como el mismo Hijo de Dios, pero puede

lavar los pies a los discípulos, enseñarles con paciencias las verdades

del reino y dar la vida por nosotros...


No está atado como los religiosos a "fórmulas" y "mandatos", es libre

y creativo, elige y hace descubrirá los hombres que también ellos pueden

elegir. Muestra un Dios de amor, no policiaco, sádico, tirano, malo y

castrador con el ser humano. Es un Dios de amor que lo encarna él mismo

y nos da su ejemplo. Invita a todos los seres humanos a recuperar la

vida y la libertad en él, a encontrar la luz, la puerta, la paz...

Viene a decirle al hombre que la vida es maravillosa; que hay que

disfrutarla; que todo lo ha puesto Dios para el hombre y que todo esto

puede potenciarse si es vivido con él.

No condenó a los que vivían una sexualidad "desviada", los llamó para

ayudarlos y decirles que aún hay esperanzas de ser nuevas personas.

Orientó a los perdidos, dio paz a los afligidos, sanó a los enfermos y

resucitó para dar vida en abundancia. Condenó la hipocresía, el legalismo,

el ascetismo, la injusticia. No dijo nada directamente sobre la sexualidad

pero sí dijo sobre el amor como fundamento de la vida, ya que lo más

importante de todo es "amar a Dios y al prójimo como a uno mismo".

¡Gloria a su nombre!