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PASOS PARA LA ELABORACIÓN DE UNA SESIÓN DE CLASE EN EDUCACIÓN PRE-

ESCOLAR.

Escribir un plan de clase preescolar requiere tiempo, pero una vez que cuentes con una plantilla
efectiva para ti, el proceso será mucho más sencillo. Un plan de clase elaborado de manera cuidadosa
garantizará que los niños aprendan y se diviertan mientras cumplen con los parámetros de aprendizaje
con la finalidad de prepararse para el jardín de niños. El plan de clases preescolar se realiza en
segmentos que abarcan un esquema general y uno detallado. Con el esquema general podrás crear un
plan cohesivo para todo el semestre o año. Por su parte, el esquema detallado te ayudará a elaborar
clases significativas y atractivas dentro del esquema global.

Planificar el esquema general del plan

1 Evalúa las habilidades de tus estudiantes. Antes de que puedas planificar clases eficaces, es
necesario que determines los conjuntos de habilidades de tus estudiantes en lo relativo a la
comunicación, la conciencia del lenguaje y la disposición para la lectura, la conciencia de los números
y la disposición para las matemáticas, las habilidades motrices finas y gruesas, así como el desarrollo
social y emocional.[1]

 Diseña un plan de clases teniendo en cuenta los grupos de usuarios específicos, pues los
planes de clases preescolares deben estar específicamente diseñados para otorgar una
perspectiva adecuada para cada uno de ellos.[2]
 En la fase de proyecto, la clase deberá compartirse con cada uno de los miembros del
personal.[3]
 Los niños en etapa preescolar se desarrollan a ritmos distintos y tienen varios niveles de
apoyo en casa, de modo que no debe ser una sorpresa que tus estudiantes exhiban una gama
amplia de habilidades y disposición en diversas áreas de desarrollo.[4]
 Las principales áreas que será necesario evaluar antes del inicio de un semestre son las
siguientes: habilidades verbales, conciencia fonológica, conciencia para los números y
desarrollo motriz fino y grueso.
 La cantidad de niños que tengas y el tiempo del que dispongas para las evaluaciones
probablemente influyan en el tipo de evaluación que realices, pero en las evaluaciones breves
generales (en el caso de que dispongas de 20 minutos por cada niño o menos) pueden ser
estructuradas (en un escritorio con un maestro, con el uso de tarjetas educativas, con papel y
lápiz, etc.), mientras que las más largas deben ser más naturales (al observarlos en los centros
de juegos, prestar atención a sus interacciones con sus compañeros, etc.). Los niños pequeños
no tienen la paciencia o la capacidad para someterse a evaluaciones prolongadas.[5]
 Existen varios factores propios de la infancia temprana que contribuyen a las habilidades de
cada niño. Por ejemplo, es frecuente que algunos niños de 4 años no conozcan aún el alfabeto,
aunque otros ya podrían leer a un nivel de un niño de segundo o tercer grado, lo que es menos
frecuente.[6]
 Identifica a los estudiantes que tienen retrasos, necesidades especiales o son superdotados.
Estos estudiantes pueden necesitar un apoyo adicional a lo largo del semestre o un esfuerzo
extra para adaptar los planes de clases a sus necesidades en particular.
 Según las normas legales, es necesario garantizarles a todos los estudiantes la adaptación
razonable del plan de clases según sus discapacidades y retrasos en su desarrollo. Los
estudiantes con retrasos o discapacidades de desarrollo (incluyendo el autismo o las
discapacidades de aprendizaje como el TDAH) deben ser derivados a un coordinador
especial, quien les realizará una evaluación especializada que abarque todas las áreas de
desarrollo y que pueda elaborar un plan de educación individualizado para garantizar que
reciban los servicios necesarios para desempeñarse adecuadamente en la etapa preescolar.
Este proceso puede variar dependiendo del lugar donde vivas, así que realiza las consultas
respectivas.[7]

2 Haz un calendario del semestre o el año escolar. Puedes hacerlo utilizando un simple programa
de computadora, un pedazo de cartulina o incluso un cuaderno. Al incluir fechas de inicio y término,
y los días festivos, tendrás una perspectiva general del plan para el año preescolar.

 Marca todos los descansos y días festivos, y enumera cada semana de instrucción. Estos
números corresponderán a tus planes.
 Considera el esquema general. ¿Cuáles son los objetivos de aprendizaje para tus estudiantes?

3 Elige un tema para cada mes y enfócate en las áreas de cada semana. Un tema es una categoría
amplia que puedes considerar como un tema permanente de discusión o énfasis. Un área de enfoque
es una subcategoría de dicho tema o un punto más específico hacia dónde dirigir la atención de los
niños con respecto a las características del tema.

 Por ejemplo, en los Estados Unidos, el programa para la infancia temprana de la Universidad
Estatal de Mississippi sugiere contar con unidades mensuales tales como “Todo sobre mí”,
“La comunidad”, “La alimentación”, “El clima”, etc.[8] Cada semana, estas unidades
contarían con un área de enfoque. Por ejemplo, si el tema del mes es “La alimentación”, las
semanas pueden dividirse en áreas de enfoque denominadas “desayunos”, “almuerzos”,
“cenas” y “postres”. Estas áreas de enfoque se desarrollarán a una mayor escala en las clases
diarias (en este caso, cada día podría dedicarse a mencionar la gastronomía de una cultura
distinta).
 Al principio, algunos maestros prefieren elegir solo unos cuantos temas y áreas de enfoque y
a partir de ese punto dejar que los intereses de los estudiantes guíen el desarrollo del resto de
los temas para el semestre.

4 Busca o escribe el programa diario para tu clase. La duración del día de clases varía en los niños
de edad preescolar, pues algunos asisten medio día mientras que otros van todo el día, por lo que
deberás comenzar anotando las horas en las que los estudiantes llegan y se van, así como cualquier
otra actividad diaria integrada (la hora de la merienda, el recreo, el almuerzo, etc.). Esto podría ser
similar al siguiente ejemplo:

 De 8:00 a 8:10 a.m.: llegada, canto del himno nacional e izamiento de la bandera
 De 9:00 a 9:20 a.m.: descanso para ir al baño, merienda
 De 10:00 a 10:20 a.m.: recreo en exteriores
 10:50 a.m.: recojo de mochilas y formación de filas para ir a casa

5 Divide el resto del día en áreas temáticas. Estas son áreas en las que concentrarás tus clases y
actividades individuales. Mantenerlas inalterables día tras día mientras modificas la actividad en
particular puede ayudarles a los estudiantes a desarrollar una rutina que les ayude a sentirse seguros
y confiados de que saben lo que les deparará cada día.

 Estas áreas pueden incluir el uso del lenguaje oral o el tiempo compartido entre todos, el
reconocimiento de las letras o la conciencia fonológica, los centros motrices finos, el tiempo
para leer, el reconocimiento de los números y la disposición para las matemáticas, los grupos
pequeños, etc.
 No olvides enfocarte en todas las áreas principales del aprendizaje temprano, entre las que se
encuentran el desarrollo emocional, social, físico y cognitivo. Cada una de ellas es de suma
importancia en la preparación para la escuela, lo cual es el objetivo principal del programa
de estudios preescolar.[9]

6 Organiza estas áreas temáticas en bloques de tiempo pequeños de aproximadamente 10 a 20


minutos cada una, según la duración del día escolar. La capacidad de atención de los niños en
etapa preescolar es corta, así que será necesario modificar la actividad con regularidad. Esto
garantizará que todos los estudiantes puedan enfocarse en la actividad en cuestión y cumplan con sus
objetivos de aprendizaje, y también les ayudará a evitar los problemas de conducta que podrían
derivarse del aburrimiento. En este punto, el programa que crees podría verse de la siguiente manera:

 De 8:00 a 8:10 a.m.: llegada, canto del himno nacional e izamiento de la bandera
 De 8:10 a 8:30 a.m.: círculo comunitario
 De 8:30 a 8:45 a.m.: conciencia fonológica
 De 8:45 a 9:00 a.m.: juego libre en los centros o actividades artísticas
 De 9:00 a 9:20 a.m.: descanso para ir al baño, merienda
 De 9:20 a 9:40 a.m.: taller de lectura
 De 9:40 a 10:00 a m.: matemáticas
 De 10:00 a 10:20 a.m.: recreo en exteriores
 De 10:20 a 10:40 a.m.: vocabulario
 De 10:40 a 10:50 a.m.: círculo comunitario
 10:50 a.m.: recojo de mochilas y formación de filas para ir a casa

7 Comienza a ocupar todas las actividades y clases. Cada actividad o clase debe conectarse con el
tema, el área de enfoque y el área temática.

 Por ejemplo, el tema del mes podría ser “Todo sobre mí” y el área de enfoque para la semana
podría ser “Mi familia”.
 En este caso, en el tiempo compartido en el círculo comunitario se podrían mencionar a los
miembros de la familia, en la hora de matemáticas se podría mencionar el número de
familiares y en las actividades artísticas se podría hacer un dibujo de un retrato familiar
utilizando fideos y frijoles secos.

Parte 2

Planificar la clase
1 Identifica tu objetivo. El objetivo debe señalar lo que quieres que tus estudiantes sepan o puedan
hacer después de implementar un plan de clase. Los objetivos pueden estar basados en las habilidades,
en los aspectos conceptuales o en ambos.[10]

 Los objetivos basados en las habilidades requieren que los estudiantes aprendan a hacer algo
nuevo, por ejemplo, dibujar un triángulo, abotonarse la camisa por sí solos o deletrear sus
nombres.
 Los objetivos conceptuales requieren que los estudiantes entiendan un concepto o capten una
idea, por ejemplo, identificar un triángulo, describir el clima, compartir sus sentimientos al
momento de estar en el círculo comunitario.
 Algunos objetivos combinan las habilidades y conceptos, tales como la pronunciación de una
palabra, lo cual requiere que los estudiantes comprendan la relación existente entre las letras
y los sonidos (un concepto), y que los unan verbalmente a fin de formar una palabra
(habilidad).

2 Toma en cuenta los intereses de tus estudiantes actuales. Pregúntales lo que quieren aprender y
mantén una lista recurrente que puedas consultar en busca de ideas.

 Los estudiantes de todas las edades aprenden mejor cuando se involucran en el tema en
cuestión. Algunos de ellos, en especial los que tienen problemas de atención o conducta, se
benefician de las clases específicamente estructuradas en torno a sus áreas de interés.[11]
 Algunos intereses comunes en los niños de edad preescolar se concentran en los animales (en
especial los bebés), las estaciones y el clima, los dinosaurios, la vida marina, el espacio
exterior, los cuentos de hadas, los robots, las muñecas y las actividades domésticas, tales
como cocinar, limpiar y el mantenimiento del hogar.[12]

Por lo general, los niños en edad preescolar también tienen entre sus favoritos a las figuras de la
cultura pop y a personajes imaginarios, y si bien varían, podrás hacerte una idea concreta
preguntándoles quiénes son sus cantantes, personajes de caricaturas y videojuegos favoritos o
prestando atención a los personajes que aparecen en sus mochilas o en su ropa.

3 Elige tu enfoque. Este variará según tu objetivo, las habilidades de tus estudiantes y sus intereses.
También deberás modificar tu enfoque según la actividad y día tras día con la finalidad de mantener
el interés de los estudiantes. Estos enfoques pueden ser los siguientes:

 Escribir o trazar letras o números.


 Pintar, dibujar o realizar otra actividad artística.
 Hacer ejercicios o actividades para desarrollar las habilidades motrices gruesas.
 Leer libros relevantes para la hora del cuento y para que los niños puedan leer de forma
independiente.
 Cantar canciones con o sin movimientos.

Hacer actividades de clasificación y conteo con la ayuda de figuras o juguetes pequeños, etc.

4 Reúne los materiales necesarios. Entre ellos pueden incluirse papeles, lápices, crayones,
materiales de artesanía, libros, casetera u otros artículos.
 Asegúrate de realizar los planes suficientes para cada estudiante, además de materiales
adicionales en caso de errores o accidentes.

5 Implementa la clase. Presta atención al tiempo, pero tampoco tengas miedo de salirte del guion.
Algunos de los mejores momentos de aprendizaje se producen cuando los maestros responden las
preguntas e intereses de los estudiantes, aun cuando los desvía del plan original.

 Asegúrate de tomar notas acerca de lo que funcionó bien y lo que no. En los próximos años,
podrás recurrir a dichas notas para reutilizar, reescribir o descartar los planes dependiendo de
lo bien que hayan funcionado durante la implementación.

Parte 3

Crear objetivos para el aprendizaje preescolar

1 Crea una lista de los objetivos de aprendizaje apropiados para el desarrollo que les impartirás
a tus estudiantes. Si bien hay estándares para el desarrollo de la niñez, probablemente necesites
adaptar los objetivos a tus estudiantes en particular. Por ejemplo, los que provienen de entornos con
bajos ingresos tienden a requerir intervenciones más intensivas en las primeras etapas, mientras que
aquellos que provienen de entornos con mayores ingresos cuentan con acceso a libros, a tiempos
individualizados con adultos, así como a actividades de enriquecimiento suplementarias durante las
primeras etapas de su niñez, además de una ventaja al momento de ingresar al preescolar.[13] Lo mismo
se aplica para los estudiantes que vienen de hogares nativos en otro idioma en comparación con
aquellos que lo tienen como segunda lengua.[14] No olvides que la función principal del preescolar es
la preparación para el jardín de niños, por lo que deberás trabajar en coordinación con los maestros
de jardín de niños locales para determinar las áreas de mayor importancia en las que debes enfocarte.
En general, dichas áreas incluyen:

 El lenguaje expresivo y receptivo: los estudiantes deben hablar formulando oraciones


completas la mayor parte del tiempo; entender y seguir indicaciones que tengan más de un
paso; entender el vocabulario relacionado con la posición, el tamaño y la comparación (por
ejemplo, similar o diferente, arriba o abajo, dentro o fuera); además de realizar predicciones
simples acerca de una historia.[15]
 La disposición cognitiva o para el aprendizaje: los estudiantes deben tener la capacidad de
emparejar imágenes similares; clasificar objetos por características físicas como el color, el
tamaño y la forma; el reconocimiento de secuencias de patrones; ordenar hasta 3 imágenes
que son parte de una historia; volver a contar una historia simple; completar un rompecabezas
sencillo; e identificar 5 colores o más.[16]
 La conciencia fonológica y el reconocimiento de letra: los estudiantes deben tener la
capacidad de reconocer su propio nombre por escrito, señalar e identificar las letras de un
nombre, tratar de escribir su nombre, demostrar la conciencia de los libros (por ejemplo, leer
los libros de izquierda a derecha y las palabras de arriba abajo, incluso si no saben leer),
identificar las palabras que riman, emparejar por lo menos 3 letras por medio de sus sonidos,
utilizar símbolos o dibujos para expresar ideas.[17]
 Las matemáticas: los estudiantes deben tener la capacidad de contar hasta 5 objetos,
emparejar los números del 0 al 5 con la cantidad de objetos agrupados, ordenar los números,
contar hasta 10 y entender el concepto de más o menos.[18]
 Preparación social o emocional: los estudiantes deben tener la capacidad de identificarse por
medio de su nombre, su edad y su género; interactuar con otros estudiantes; darles a conocer
sus necesidades a sus compañeros y a su maestro; demostrar independencia al lavarse las
manos; utilizar los servicios higiénicos; comer y vestirse; y demostrar la capacidad para
separarse de sus padres.[19]
 El desarrollo motriz: los estudiantes deben tener la capacidad de utilizar lápices, crayones y
tijeras con control; reproducir una línea, un círculo y una X; brincar, saltar, correr y atrapar
una pelota.[20]

Parte 4

Mantener las clases divertidas

1 Recuerda que la manera más apropiada para el desarrollo orientada al aprendizaje de los
niños pequeños es por medio del juego. Las clases preescolares deben ser divertidas, atractivas y
hacer participar una serie de sentidos y habilidades. En general, las actividades con memorización o
repetición serán menos interesantes para los niños en edad preescolar que las actividades similares.

 Dedica una gran cantidad de tiempo estructurado en el patio de juegos. Si bien podrían no
parecer “clases” en el sentido tradicional de la palabra, los investigadores han descubierto
que el juego libre amolda el desarrollo de la corteza prefrontal durante un periodo crítico en
la infancia temprana, lo que tiene implicaciones para toda la vida en cuanto a la regulación
de las emociones, la planificación y la resolución de problemas.

2 Crea todo un salón de clases en torno a la idea del juego. Los centros en el salón de clases deben
estar diseñados para fomentar el juego imaginativo y cooperativo. Esto puede fomentar el juego de
roles, los turnos y la cooperación con los compañeros. También puede mejorar las habilidades
interpersonales y la confianza de los estudiantes.[22]

 Considera la posibilidad de crear un centro diseñado para ser similar a una casa de muñecas,
con una cocina, una mesa y sillas pequeñas para niños, muñecas bebé y cunas, etc. Los
juguetes pequeños y asequibles disponibles en las tiendas de segunda mano pueden hacer que
este plan sea muy posible.
 Haz un armario con disfraces. Puedes conseguir desde disfraces elegantes hasta bufandas de
seda sencillas. Por lo general, se pueden encontrar disfraces a la venta justo después de
Halloween o simplemente puedes comprar ropa creativa en una tienda de segunda mano, tales
como mamelucos, un vestido de princesa elegante, un sombrero de vaquero, cualquier tipo
de uniforme, etc.
 Los animales de peluche suelen ser un buen inicio para muchos juegos creativos para los
niños en edad preescolar. Los niños pueden utilizar su imaginación para fingir que son
estudiantes en un salón de clases, mascotas en un hogar, animales en un centro de rescate o
clínica veterinaria, etc. Elige juguetes que puedas lavar con facilidad a lavadora cada pocos
meses.

3 Incorpora la interacción adulta. Por lo general, esto puede ser difícil en los salones de clase
grandes, pero busca una forma de pasar el tiempo con cada niño de manera diaria o semanal por medio
de un juego pequeño o una lectura individual. Los estudios revelan que la interacción con un adulto
es importante para desarrollar la confianza y las habilidades de alfabetización tempranas. También
refuerza el vínculo entre maestro y estudiante, lo que hace que el niño se sienta más seguro en la
escuela.[23]

 Además de pasar un momento individual con el niño, considera la posibilidad de invitar a


padres voluntarios para que les lean a los niños 1 vez a la semana en grupos pequeños. La
cantidad de voluntarios que consigas podrá determinar el tamaño de los grupos. La
interacción individual o de grupos de 5 estudiantes por adulto fomentará las relaciones y la
discusión, factores clave para la alfabetización temprana.
Consejos

 Si eres maestro sustituto, asegúrate de que tu plan de clases sea claro y comprensible. Proporciona
las instrucciones sobre cada actividad en un lugar accesible con facilidad.
 Consulta con la guardería, la escuela o los organismos de acreditación locales para asegurarte de
abordar todas las áreas de desarrollo necesarias en el plan de estudios.
 Cada vez que implementes un nuevo plan de clases, tómate el tiempo para evaluar su eficacia.
Escribe notas relacionadas con las actividades que los niños hayan disfrutado y en las que hayan
participado particularmente, así como aquellas que no hayan resultado tan eficaces. Mantén este
plan de clases y las notas al alcance para utilizarlos como referencia para años posteriores.
 Sé flexible. Los niños pequeños pueden ser impredecibles, por lo que si tus estudiantes no
muestran interés en algunas actividades, prueba un método nuevo o simplemente realiza otra
actividad.