Sunteți pe pagina 1din 6

REPUBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA

TRIBUNAL SUPREMO DE JUSTICIA


PRESIDENCIA
La Presidencia del Tribunal Supremo de Justicia, en ejercicio de la representación del poder judicial establecida
en el articulo 22.1 de la Ley Orgánica del Tribunal Supremo de Justicia, y en cumplimiento con los deberes
consagrados en los artículos 3, 19, 131, 132, 156.2. y 333 de la Constitución de la República, informa a la
Nación y a la Comunidad Internacional, la posición jurídica que viene asumiendo este máximo tribunal
para contribuir en lograr la libertad de Venezuela, a partir de las sentencias y comunicaciones
institucionales realizadas:
Nulidad de la Asamblea Nacional Constituyente
La Sala Constitucional en sentencia de fecha 25/10/2017, expediente SC-2017-001, declaró “La nulidad de
todo el proceso de convocatoria y elección de la Asamblea Nacional Constituyente (ANC) y de todos los
actos dictados por ella, por haber ocurrido un fraude constitucional”, ordenando la “Disolución de la ANC
“que actúa de facto sin la decisión expresa del pueblo de convocarla como lo exige el artículo 347 de la
Constitución de la República, acordando “La inmediata activación de la resistencia pacífica del pueblo
venezolano”, habida cuenta que todo ciudadano investido o no de autoridad tiene el deber de colaborar en el
restablecimiento de la efectiva vigencia de la Constitución, tal como lo ordena el artículo 333 constitucional;
por lo tanto, los ciudadanos civiles y militares tienen el legítimo deber de desconocer, resistir y desobedecer
toda actuación de la fraudulenta ANC, conforme a lo previsto en el artículo 350 constitucional.
Establece la Sala Constitucional que la ANC constituye un fraude electoral masivo, es decir, estamos en
presencia de una ANC ilegitima en su origen por no ser aprobada por el pueblo su convocatoria, y fraudulenta,
al ser convocada inconstitucionalmente con el firme avieso propósito de desconocer la voluntad soberana y
tratar de consolidar un control despótico en la vida de los ciudadanos.
Fraude Constitucional continuado
En la sentencia referida ut supra, se verifica la actuación de la ANC y sus integrantes de usurpar facultades que
no le son propias, desencadenando actos como la destitución de funcionarios públicos, la elaboración de leyes
constituyentes, el sometimiento de funcionarios a sus designios, entre otras actuaciones, que invaden la esfera
de competencia de la Asamblea Nacional, único órgano legislativo legítimo, por lo que, el proceder del
régimen constituye una acción consciente y fraudulenta en detrimento de los principios fundamentales
de la Constitución, como la separación de funciones de los poderes públicos, restringiendo la libertad de
las personas, y limitando el ejercicio de derechos fundamentales, develándose, que los integrantes de la
ANC incurren en el ejercicio de actos ilegítimos al constituir un orden jurídico totalitario o absolutista.
Violaciones constitucionales contra diputados de la Asamblea Nacional
La Sala Constitucional en sentencia de ejecución dictada el 25/04/2019, expediente SC-2017-001, también se
ha referido a los actos ejecutados por la autodenominada ANC en contravención de la Carta Magna, quien ha
promovido la ejecución de procedimientos ilegales de allanamiento de inmunidad de diputados, produciendo
detenciones y torturas de algunos diputados, a quienes se les han dictado ordenes ilegales privativas de libertad,
como lo son los casos de los diputados German Darío Ferrer, Freddy Guevara Cortez, Julio Andrés Borges
Junyent, Juan Requesens (detenido actualmente), Edgar Zambrano (recientemente liberado), Tomas
Guanipa y Jose Guerra, así como amenazas de detención del Presidente Encargado de la Republica diputado
Juan Gerardo Guaidó Márquez, circunstancias también referidas por este Tribunal en comunicado de la
presidencia de fecha 13 de junio de 2019.
Además de violar el derecho a la libertad personal, el derecho a la integridad personal y a un trato humano, y el
derecho a un proceso debido, se evidencia la finalidad de restringir las potestades de la Asamblea Nacional para
amedrentar y mantener un control político de facto; en consecuencia, éste Tribunal ha declarado que los
actos realizados por los integrantes de la ilegitima ANC son nulos y no tienen efecto jurídico, ratificándose
que los diputados de la Asamblea Nacional que le han sido violentados sus derechos humanos y derechos
constitucionales mantienen su condición de diputados, y vigente la inmunidad parlamentaria en el
ejercicio de sus funciones previstas en la Constitución y en las leyes de la Republica.
Responsabilidad legal de los integrantes de la ANC y la situación jurídica de los diputados que se
apartaron de la Asamblea Nacional
En la sentencia que declara la nulidad del proceso de formación de la ANC, se establece que la conducta
atentatoria contra el orden jurídico constitucional, que como limite a su poder estableció el poder constituyente
originario al promulgar la Constitución vigente, hace que los integrantes de la ilegitima ANC sean responsables
civil y penalmente por ser partícipes del fraude constitucional contra el pueblo de Venezuela.
En el caso de las personas que fueron elegidas como diputados en las elecciones parlamentarias, y que
posteriormente procedieron a integrar como constituyentes la ANC fraudulenta, tienen cuestionada su
responsabilidad disciplinaria al abandonar sus deberes como diputados, descritos en el artículo 197 de la
Constitución, que impone a los diputados de la Asamblea Nacional la obligación de cumplir sus labores a
dedicación exclusiva, en beneficio de los intereses del pueblo y a mantener una vinculación permanente con sus
electores, atendiendo sus opiniones y sugerencias y manteniéndolos informados acerca de su gestión y la de la
Asamblea. Además, tenían el deber de dar cuenta anualmente de su gestión a los electores de la circunscripción
por la cual fueron elegidos. Igualmente incumplen los deberes del cargo establecidos en el Reglamento de
Interior y Debates de la Asamblea Nacional, específicamente los previstos en los artículos 13.1 (Velar por el
cumplimiento de la misión y funciones encomendadas al Poder Legislativo Nacional en la Constitución y demás
leyes de la República); 13.2 (Sostener una vinculación permanente con sus electores y electoras, atender sus
opiniones, sugerencias, peticiones y mantenerlos informados e informadas sobre su gestión); 13.3 (Rendir
cuenta anual de su gestión a los electores y electoras); 13.4 (Asistir puntualmente y permanecer en las sesiones
de la Asamblea comisiones y subcomisiones, salvo causa justificada); 13.5 (Pertenecer por lo menos a una
comisión permanente); 13.9 (todos los demás deberes que les correspondan conforme a la Constitución, la ley
y el Reglamento); articulo 14 (Obligatoriedad de asistencia) y articulo 15 (Dedicación exclusiva). De esta
manera es evidente que los integrantes de la ANC fraudulenta, además de la responsabilidad civil y penal
por los actos efectuados de manera inconstitucional, han incumplido, en sus casos, los deberes del cargo
de diputados para el cual fueron elegidos.
Usurpación de poderes en Venezuela
El Tribunal Supremo de Justicia en sentencia del 25/04/2019; reiterada por la misma Sala Constitucional, en
sentencia del 24/05/2019, expediente No. SC-2019-0001 y; de la Sala electoral en sentencia 14/05/2018,
expediente Nro. SE-2018-003, ha determinado que en los casos del cargo de Contralor General y Defensor del
Pueblo no existe designación valida por la Asamblea Nacional, existiendo un vacío institucional en tales cargos;
y en lo que respecta a la vindicta publica, la fraudulenta ANC designó al abogado Tarek William Saab, quien
actúa en forma ilegítima, no obstante existe una designación valida, representada por la Doctora Luisa Marvelia
Ortega Diaz, como legítima Fiscal General de la Republica, al haber sido designada por la Asamblea Nacional.
En el caso de las personas que ilegítimamente ocupan los cargos de magistrados del Tribunal Supremo de
Justicia en la ciudad de Caracas, cuando la Asamblea Nacional, en fecha 21 de julio de 2017 cumpliendo con
las disposiciones contenidas en la Constitución de la República y la Ley Orgánica del Tribunal Supremo de
Justicia, designa y juramenta los nuevos magistrados del Tribunal Supremo de Justicia, para sustituir a los
magistrados designados irregularmente el 15 de diciembre de 2015, queda desconstituido el Alto Tribunal del
país a partir de esa fecha, y al pretender continuar ejerciendo el cargo de jueces en el Alto Tribunal, se infringe
el derecho al juez natural contemplado en el artículo 49.4 de la Constitución, garantía constitucional de los
ciudadanos de ser juzgados por un juez designado conforme al ordenamiento jurídico; situación que se agrava
cuando en fecha 15 de agosto de 2017, el resto de los magistrados no sustituidos por la Asamblea Nacional,
cesaron en sus funciones, al poner sus cargos a la orden de la fraudulenta ANC y subordinarse a ella,
procediendo la ANC a designar a los que ahora detentan ilegítimamente los cargos de magistrados en Caracas,
razones todas que infieren que dichas personas perdieron en derecho sus potestades jurisdiccionales.
Queda así establecido en sentencias de este Alto Tribunal, que las personas que en forma ilegítima detentan
los cargos de magistrados del Tribunal Supremo de Justicia que se encuentran en Caracas; el cargo
ilegítimo de Fiscal General de la República, que usurpa el abogado Tarek William Saab; el de Contralor
General de la República, que usurpa el abogado Elvis Amoroso; y el Defensor del Pueblo, que usurpa el
abogado Alfredo José Ruiz Angulo, quienes actúan en evidente complicidad con los integrantes de la
ANC, son responsables civil y penalmente conforme lo prevén los artículos 138 y 139 del texto constitucional,
y demás leyes de la República, de la crisis institucional y los actos ejecutados como una afrenta a la Constitución.
Vacío institucional del poder ejecutivo y la ilegitimidad de Nicolás Maduro Moros para el ejercicio de la
presidencia de la Republica
La Sala Plena del Tribunal Supremo de Justicia dictó sentencia condenatoria el 15/08/2018, publicado en
extenso el 29/10/2018, donde se declara la culpabilidad de Nicolás Maduro Moros, en la perpetración de
los delitos de Corrupción Propia y Legitimación de Capitales, previstos y sancionados en los artículos 64
y 35, de la Ley Contra la Corrupción y la Ley Orgánica contra la Delincuencia Organizada y
Financiamiento al Terrorismo, imponiéndose una pena de dieciocho (18) años y tres (3) meses de prisión;
como penas por la culpabilidad declarada en el delito de Corrupción Propia una multa Veinticinco
Millones de dólares americanos (US$ 25,000,000) y por la culpabilidad declarada en el delito de
Legitimación de Capitales el de resarcir al patrimonio de la República Bolivariana de Venezuela la
cantidad de Treinta y Cinco Mil Millones de dólares americanos (US$35.000.000.000,00), ello de
conformidad con lo establecido en los artículos 64 de la Ley contra la Corrupción y 35 de la Ley Orgánica
contra la Delincuencia Organizada y Financiamiento al Terrorismo, respectivamente; Se declara la
Inhabilitación Política de Nicolás Maduro Moros por el tiempo que dure la pena, es decir, durante dieciocho
(18) años y tres (3) meses, no pudiendo ocupar ningún cargo en la Administración Pública.
El juicio penal se inicia por querella presentada por la Fiscal General de la Republica Dra. Luisa Ortega Díaz,
y después que la Sala Plena determinara por sentencia la existencia de causa probable para el enjuiciamiento,
se procedió a solicitar la autorización de la Asamblea Nacional, quien por mandato de la Constitución y la ley,
mediante sesión del parlamento del 17/04/2018, autorizó a este Tribunal Supremo de Justicia, para continuar la
querella penal por existir causa probable en la comisión de graves delitos, quedando suspendido e inhabilitado
en el cargo de la presidencia de la Republica y cualquier otro cargo público al tenor del artículo 380 del Código
Orgánico Procesal Penal; ya con la sentencia condenatoria se procede a la DESTITUCION de Nicolás Maduro
Moros del cargo de presidente de la Republica.
Por otra parte, Nicolás Maduro Moros, en franca rebeldía al orden constitucional vigente, en fecha 20 de mayo
de 2018, participó en un espurio proceso que un sector del régimen se atrevió a calificar temerariamente de
“Electoral”, siendo que la Sala Electoral del Tribunal Supremo de Justicia (en el expediente SE-2018-003,
sentencia de fecha 14/05/2018), había declarado inconstitucional la convocatoria a elecciones presidenciales
que fueron celebradas el 20 de mayo de 2018, y de cuyo resultado espurio surge nueva circunstancia de
ilegitimidad de Nicolás Maduro Moros para ejercer como presidente de la Republica, siendo necesario señalar
que la Sala Electoral razona en su fallo, que la ANC, es quien emite decretos inconstitucionales para la
convocatoria de las elecciones, sin tener la autoridad para hacerlo, siendo NULO y en consecuencia IRRITO el
acto comicial a destiempo, donde se desconoció taxativamente lo establecido en el artículo 230 de la
Constitución.
En comunicación TSJ/P/2019/2 girada por la presidencia de este Tribunal a la Junta Directiva de la Asamblea
Nacional el 07/01/2019, se invita a la Asamblea Nacional a realizar los actos que fueren necesarios para
cubrir la vacante del cargo de la presidencia de la República, al producirse causas de cesación previstas en
la Constitución, a saber: 1. El acuerdo de la Asamblea Nacional de fecha 9 de enero de 2017, donde se declara
el abandono del cargo de la presidencia; 2. El Acuerdo de la Asamblea Nacional del 17 de abril de 2018, donde
se autoriza el enjuiciamiento penal contra Nicolas Maduro Moros; 3. La sentencia de la Sala Plena del Tribunal
Supremo de Justicia del 2 de julio de 2018 que declara la suspensión e inhabilitación de Nicolas Maduro Moros
del cargo de la presidencia; 4. La sentencia de la Sala Plena del Tribunal Supremo de Justicia dictada el 15 de
agosto de 2018 y publicada en extenso el 29 de octubre de 2018, que declara la destitución de Nicolas Maduro
Moros en el cargo de la presidencia de la Republica; 5. La culminación del periodo presidencial en fecha 09 de
enero de 2019, conforme lo dispone el artículo 231 de la Constitución.
Asunción del Presidente Encargado diputado Juan Gerardo Guaido Márquez como Presidente
Encargado de la República Bolivariana de Venezuela
En comunicación de la presidencia de este Tribunal Supremo de Justicia TSJ/P/2019/2 de fecha 11/01/2019,
dirigida al diputado Juan Gerardo Guaido Márquez, quien fue designado presidente de la Asamblea Nacional,
se le exhorta de conformidad con el artículo 233 de la Constitución asuma la Jefatura del Estado venezolano y
por consiguiente las atribuciones como Comandante en Jefe de la Fuerza Armada Nacional.
El diputado Juan Gerardo Guaido Márquez, el 11/01/2019 manifiesta de manera publica su voluntad de
asumir el cargo de presidente de la Republica, lo cual fue saludado por este Alto Tribunal Supremo de
Justicia (ese mismo día y después por comunicado oficial de la presidencia del Tribunal del 23/01/2019); por la
Secretaria General de la Organización de los Estados Americanos y; por varios países de la Comunidad
Internacional, siendo así reconocido formalmente como presidente encargado de la Republica, al tenor de lo
establecido en el artículo 233 de la Constitución.
Juramentación del Diputado Juan Gerardo Guaido Márquez como Presidente Encargado de la
República Bolivariana de Venezuela
Mediante comunicado de esta presidencia del Tribunal Supremo de Justicia, de conformidad al artículo 136 de
la Constitución referido al principio de colaboración entre los Poderes Públicos, se emitió un Comunicado
Oficial, dirigido al pueblo de Venezuela, a la Comunidad Internacional y a los medios de comunicación, con
ocasión al proceso de transición constitucional del Poder Ejecutivo en la República, dejando expresamente
sentado:
1. Que en fecha 23 de enero de 2019, el Diputado Juan Gerardo Guaidó Márquez prestó el juramento de
ley como Presidente Encargado de la República Bolivariana de Venezuela, ante la Directiva de la Asamblea
Nacional, Diputados, y ante el pueblo de Venezuela reunido en “Cabildo Abierto”, como un medio de
participación y protagonismo del pueblo en ejercicio de su soberanía, previsto en el artículo 70 del texto
constitucional, dando así cumplimiento satisfactorio a los requisitos de ley.
2. Que el Diputado Juan Gerardo Guaidó Márquez, en su condición de Presidente Encargado de la
Republica asumió las atribuciones respectivas y por tratarse de un cargo temporal, mantiene su condición
de presidente de la Asamblea Nacional, de donde emana la legitimidad que le adjudica las atribuciones como
Jefe de Estado y de Gobierno, llenando el vacío institucional del Poder Ejecutivo conforme al principio que se
extrae del artículo 233 constitucional.
3. Asimismo, se advierte, que una vez concluida esta temporalidad continuará sus funciones de
parlamentario como presidente de la Asamblea Nacional.
Mandato constitucional para elecciones libres
La Sala Electoral del Tribunal Supremo de Justicia dicta sentencia en un recurso contencioso electoral en contra
del Sistema Electoral Venezolano, expediente SE-2018-0011, sentencia del 13/06/2018, donde se declara:
1. La nulidad del sistema automatizado de votación y escrutinio, que el Consejo Nacional Electoral utiliza
para la elección de los cargos de representación popular de los poderes públicos y otras elecciones.
2. La inconsistencia del Registro Electoral, ordenándose la actualización y depuración de este, teniendo que
realizar las debidas correcciones sobre la identidad de cada ciudadano venezolano o extranjero habilitado para
ejercer el voto; verificándose las debidas actas de nacimiento, actualizándose en la data su lugar de residencia;
excluyéndose a los fallecidos e inhabilitados por decisión judicial, y generándose un archivo digitalizado
confiable que contenga además de sus datos de identificación, los registros biométricos y las direcciones de
cada elector, el cual debe estar a la disposición de las organizaciones políticas antes de la celebración de cada
elección
3. se ordenó el diseño e implementación de un sistema de votación y escrutinio fundamentalmente manual,
con preminencia del voto físico o papeleta electoral. Las nuevas autoridades del Consejo Nacional Electoral
(CNE), con la participación obligatoria de las universidades, los partidos políticos, los grupos de electores, la
Academia de Ciencias Políticas y Sociales y los Institutos de Estudios Jurídicos de los Colegios de Abogados,
deberán diseñar e implementar un sistema de votación y escrutinio fundamentalmente manual, con
preminencia del voto físico o papeleta electoral, en donde el uso de la tecnología e informática sea auxiliar y
solo en beneficio de la celeridad, publicidad, transparencia y eficiencia del voto, escrutinio y totalización, con
el objetivo de recuperar la confianza pública de los ciudadanos en el sufragio, como la forma legítima de
participación democrática.
4. Se exhorta a la Asamblea Nacional que de conformidad al artículo 296 de la Constitución, iniciara el
proceso de selección y designación de nuevos Rectores del Consejo Nacional Electoral, garantizando
árbitros idóneos e imparciales, no vinculados a organizaciones con fines políticos, que puedan generar la
imparcialidad, transparencia y eficacia en la organización, administración, dirección y supervisión de los
próximos procesos electorales. Esta designación corresponde de manera exclusiva a la Asamblea Nacional en
los términos previstos en el artículo 296 de la Constitución.
La transición y la lucha por la libertad de Venezuela
En Venezuela comenzó una transición para regresar a la institucionalidad democrática donde convergen todas
las energías de lucha a partir del anhelo de los ciudadanos, quienes demandan el retorno de la libertad y la
democracia en el país, encausando una lucha amparada en el derecho a la resistencia civil en forma pacífica en
conformidad con el artículo 350 de la Constitución.
Es así, como el pueblo se manifiesta en las calles, despertando conciencias en la comunidad internacional del
sufrimiento de la población por la falta de acceso a los alimentos, medicinas y servicios médicos, que se traduce
en una “Emergencia Humanitaria”; agravada por la grave situación económica; la crisis institucional; la
corrupción; los delitos de lesa humanidad; las violaciones graves de derechos humanos; la presencia en el país
de carteles del narcotráfico, el crimen organizado y grupos terroristas, que mantienen en constante asedio a toda
la población, quien se ha visto desplazada de manera forzada a huir de Venezuela, además de que el régimen
conforma un eje criminal que amenaza la seguridad del hemisferio.
El artículo 233 de la Constitución Venezolana establece un proceso de transición cuando se produce alguna de
las causas de cesación del cargo del presidente de la Republica, fijando dos presupuestos claros; el primero,
que se proceda a una elección universal, directa y secreta dentro de los treinta días consecutivos
siguientes; y el segundo, que mientras se elige y toma posesión el nuevo Presidente, se encargará de la
Presidencia de la Republica el Presidente de la Asamblea Nacional.
El propósito de la norma constitucional es llenar el vacío del poder ejecutivo, mediante una “encargaduria”,
hasta que sean celebradas unas elecciones libres, donde el pueblo elija el presidente que regirá los destinos de
la Nación Venezolana. De esta manera se produce una transición prevista en la misma Constitución, donde el
presidente encargado asume todos los deberes y obligaciones que impone la Constitución y las leyes de la
Republica como Presidente de la Republica.
Con base a lo anterior, el diputado Juan Gerardo Guaido Márquez, en su condición de presidente de la
Asamblea Nacional, es el llamado por mandato del artículo 233 de la Constitución, para asumir la
presidencia encargada de la Republica, y al manifestar de manera inequívoca su voluntad de asumir tal
responsabilidad, a partir de su juramentación, se tiene como legitimo presidente encargado de la
Republica, y así fue reconocido por los venezolanos y por la comunidad internacional.
El ejercicio de la Presidencia Encargada de la Republica por el diputado Juan Gerardo Guaidó Márquez,
implican una gobernanza, atendiendo a la excepcionalidad y la emergencia humanitaria que vive Venezuela, y
frente a la imposibilidad jurídica y material de celebrar elecciones libres y democráticas, es claro que no
ha comenzado a transcurrir el lapso de treinta días que dispone el artículo 233 de la Constitución, hasta
que se tengan las condiciones necesarias para garantizar el derecho al sufragio y la expresión de los
electores por medio del voto, es decir, que en Venezuela no puede haber elecciones general presidenciales, ni
elecciones para elegir diputados de la Asamblea Nacional, ni otros cargos de elección popular, hasta que existan
las condiciones para que se puedan celebrar elecciones libres y con base a los estándares de la democracia.
La misma Asamblea Nacional ha fijado una ruta para el regreso del Estado de derecho que lleva una línea de
razonamiento parecido de lo que ha venido estableciendo este Tribunal Supremo de Justicia por medio de sus
sentencias, siendo claro que Venezuela debe pasar en primer lugar por la cesación de la dictadura con la
salida del régimen que dirige Nicolás Maduro Moros, y una necesaria transición donde se promueva el
ingreso de la ayuda humanitaria y los actos necesarios para que se tengan las condiciones electorales.
Este Tribunal ha determinado claramente la activación del derecho a la resistencia civil de los ciudadanos
investidos o no de autoridad, cuyo deber es realizar todos los esfuerzos para recuperar el Estado de derecho
violentado por el régimen dictatorial, y ello infiere, que todos los poderes públicos legítimos de Venezuela,
desde la presidencia legítima que dirige el Presidente Encargado de la Republica, diputado Juan Gerardo Guaido
Márquez, los diputados de la Asamblea Nacional, los Alcaldes, la Fiscal General de la Republica y los
Magistrados de este Tribunal Supremo de Justicia, incluso los que se encuentran fuera de Venezuela producto
de la persecución del régimen, actúan bajo el amparo de los artículos 333 y 350 de la Constitución, normas
constitucionales que son la base jurídica para lograr la libertad de Venezuela.
Hacemos un llamado a la concordia de todos los venezolanos; y unir todos los esfuerzos y energías en la
salida del régimen del dictador Nicolás Maduro Moros y sus cómplices, quienes son los únicos
responsables de la tragedia que atraviesa la Nación; se trata de un régimen que se encuentra en su fase
final, y ahora pretende dividir para tener algo de oxígeno, pero la realidad es que el pueblo ha tomado la
decisión de recobrar su libertad.
Los venezolanos seguimos en pie de lucha, basados en el derecho a la resistencia civil, por lo tanto, alrededor
de la figura del presidente de la Republica Juan Gerardo Guaido Márquez, la Asamblea Nacional, la Fiscal
General de la Republica, los legítimos Gobernadores y Alcaldes, así como este Tribunal Supremo de Justicia, y
todos los integrantes de la sociedad civil organizada, todos tenemos el sagrado deber de colaborar con el
restablecimiento del Estado de derecho que postula la Constitución Política de Venezuela.
El Tribunal Supremo de Justicia continuará vigilante en el cumplimiento de las normas constitucionales y
Tratados Internacionales que amparan los derechos humanos, en función del principio de colaboración y
separación de poderes y en la realización de los fines del Estado, conforme al artículo 136 de la Constitución
Nacional, promoviendo las acciones necesarias para la liberación de Venezuela.
Es justicia, en Washington DC, a los veinticuatro (24) días del mes de septiembre de dos mil diecinueve (2019).
Año 208 de la Independencia y 160 de la Federación.

Magistrado Miguel Angel Martin Tortabu


Presidente