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ANALISIS DE LA REALIDAD NACIONAL DEL ECUADOR*

Nidia Arrobo Rodas**

1. Situación Política:

Se dice que Ecuador está gobernado por régimen democrático únicamente porque
cada cuatro años nos convocan para participar en elecciones “libres y directas”. Pero
democracia real no existe ya que si analizamos desde el punto de vista de los
derechos humanos y de los Derechos de los Pueblos Indígenas, no solo que no se
cumplen sino que éstos se violan permanente y sistemáticamente.

La inestabilidad política ha sido la tónica del devenir democrático de nuestro país,


desde que se superó la época dictatorial de los años 70, por lo que en 26 años de la
llamada “Época de retorno a la democracia” solo tres presidentes han concluido sus
períodos presidenciales. Desde 1997, en nueve años, hemos tenido al menos ocho
jefes de estado, lo cual imposibilita la gobernabilidad y articular políticas de estado
a favor del pueblo.

El Estado Ecuatoriano está integrado por los tres poderes: Ejecutivo, Legislativo y
Judicial, que normalmente tienen que guardar independencia entre ellos, pero que
históricamente se han producido graves episodios de interferencia. Uno de los
problemas más graves que afecta directamente a la democracia ecuatoriana es la
corrupción, mal que se halla extendido en todos los espacios gubernamentales.
Varios ex – presidentes, ex ministros de estado y ex - funcionarios públicos se
hallan en EE.UU, Panamá, Costa Rica y México disfrutando de millones de dólares
robados al erario nacional y gozando de impunidad.
La crisis de gobernabilidad llegó a su climax hace un año cuando el Ex Presidente
Gutiérrez, disolvió la Corte Suprema de Justicia y captó para sí el Congreso
Nacional, en un hecho sin precedentes de nuestra historia con lo cual quedamos en
una situación prácticamente de dictadura que nuestro pueblo no la soportó. En abril
del año pasado el proceso llamado “la rebelión de los forajidos” terminó con el
poder del corrupto Gutiérrez, y desde entonces asumió la Presidencia Alfredo
Palacio, médico cardiólogo, quien fue su vicepresidente.

La actualidad política nos remite a la presencia de un gobierno interino que termina


justo el presente año y que tiene que llamar a elecciones presidenciales. El gobierno
de Palacio –a casi un año de haber asumido el poder -está en deuda con el pueblo,
pues el mandato del movimiento forajido del mes abril del año pasado incluía la
Refundación del país mediante la Reforma Política del Estado, el llamado a una
inmediata Asamblea Nacional Constituyente y a una Consulta Popular sobre el
TLC. La incapacidad del gobierno interino ha imposibilitado que esas demandas
sean cumplidas; y únicamente por manejos de tiempos políticos se ve avocado a
llamar a elecciones presidenciales para finales de este año pero sin haber
posibilitado un solo cambio: ni en la Ley de Partidos, ni en el Tribunal Supremo
Electoral, ni en la Ley de Cuotas y Propaganda Electoral, con lo cual se prevén
elecciones amañadas que repetirán lo que nuestro pueblo dice: “más de lo mismo”.
Cabe anotar que en Ecuador, los partidos políticos no gozan de la más mínima
aceptación popular, ni credibilidad.

En esta coyuntura, el pueblo ecuatoriano se debate en la incertidumbre y


desesperanza. No cree en el Régimen de Partidos, ya que los diferentes partidos
políticos sean de derecha, centro o izquierda durante todo este tiempo dentro y fuera
del Parlamento, se han sumado únicamente a componendas y amarres en lo que se
ha dado en llamar el “reparto de la troncha”.
A pesar de que aún no se llama oficialmente a elecciones, ya suenan al menos 20
candidatos que están en plena campaña: por el Partido Social Cristiano que es de
ultraderecha, se perfila Cyntia Viteri, actual vicepresidenta del Congreso que quiere
capitalizar el voto femenino aprovechándose de la última experiencia chilena. Entre
los populistas suenan: Humberto Guillem viejo polítiquero manabita por el PRE,
partido de Abdalá Bucaram; Alvaro Noboa, uno de los multimillonarios de América
Latina que intenta por tercera vez acceder a la Presidencia; el propio Lucio
Gutiérrez que luego de haber permanecido seis meses en la cárcel fue sobreseído por
la Corte Superior de Justicia, pero que tiene pendientes seis casos por
enriquecimiento ilícito; otro por la muerte de Julio García, fotógrafo chileno,
durante la represión de abril; y por haber dejado al país en estado de conmoción
nacional y avocado a una guerra civil. Por la “izquierda” se postulan varios
candidatos: León Roldós, Ex vicepresidente de la República, apoyado por la
Izquierda Democrática y su propio movimiento político; Rafael Correa, Ex Ministro
de Economía del actual régimen interino, que trata de capitalizar el descontento de
las mayorías y no tiene respaldo de partido político alguno; Eduardo Delgado, ex
sacerdote salesiano que lidera un movimiento denominado “Ecuador Decide”. Por
otro lado también está en campaña Marco Proaño Maya, desafiliado del partido de
Abdalá Bucaram que intenta captar algunos votos de sectores gremiales y jubilados
a favor de quienes ha trabajado desde el Congreso; y Luís Villacís por el
Movimiento Popular Democrático (de ideología marxista leninista).

El gobierno de Palacio es totalmente incompetente. En 11 meses de gestión


gubernamental ha cambiado 5 veces de ministro de gobierno; 3 de la cartera de
Economía, 2 de Bienestar Social; 2 de Agricultura y Ganadería. Ha enfrentado al
menos 50 paros de todo tipo en demanda de recursos; no ha podido controlar la
inflación que para una economía dolarizada el 6% es irresistible. En fin, no se siente
que el presidente tenga un proyecto político definido y parece que solo espera que el
tiempo pase para dejar el poder. En otro orden de cosas actualmente el gobierno de
Palacio enfrenta una ola de paros y huelgas entre los cuales los más relevantes son el
paro amazónico, que afectó la producción y exportación petrolera primer renglón de
ingresos del país; el paro de las provincias del centro norte en demanda de recursos
para obras provinciales; y, las movilizaciones indígenas en contra del TLC y por la
caducidad de los contratos petroleros con la transnacional OCCIDENTAL. En dos
semanas de movilizaciones que fueron creciendo, hay un indígena fallecido en
Cañar; se cuentan por decenas los heridos, tres compañeros perdieron un ojo por la
represión; hubo muchos detenidos y las ciudades del país se desabastecieron. A los
10 días de paralización, que en principio fue minimizada, el Presidente Palacio
decretó “estado de emergencia” amparándose en la Ley de Seguridad Nacional, de
manera que miles de militares salieron a calles, plazas y carreteras reprimiendo e
impidiendo las manifestaciones indígenas.

Por otro lado, a pesar de que el presidente de la república no manifiesta


públicamente estar a favor de la firma del TLC, es evidente su voluntad de hacerlo.
Mantiene al equipo negociador con todas las prebendas y canonjías; da su apoyo
irrestricto a los negociadores; mantiene reuniones permanentes con las cámaras de
industriales y exportadores; convoca y pide apoyo a los dueños de los medios de
comunicación para potenciar campañas subliminales a favor del TLC y en contra de
los pueblos indígenas. Es así como durante la última semana se ha desatado una
sistemática acción mediática propagandística explícitamente a favor del TLC y
abiertamente racista, tratando no solo de deslegitimar la lucha indígena sino aún
promoviendo manifestaciones callejeras en rechazo a la lucha indígena, y exigiendo
la salida de sus cargos a prefectos y alcaldes indígenas. Como nunca estamos
viviendo algo así como “terrorismo mediático”.

La dependencia del imperialismo es denigrante. Los gobiernos de turno han venido


siendo alfombras del Gobierno USA. Sistemáticamente el FMI continúa
presionando con sus “cartas de intensión” y medidas de ajuste estructural para
“garantizar” el pago total y sin retardos de la deuda externa. La Base
Norteamericana en Manta, amenaza nuestra soberanía nacional, y los problemas del
Plan Colombia traspasan las fronteras colombo-ecuatorianas; cada vez son más las
incursiones de las fuerzas colombianas en territorio ecuatoriano y se multiplican los
desplazamientos internos de nuestros compatriotas y la llegada de refugiados
colombianos.
2. Situación Socio - Económica:

Ecuador está dolorizado desde el año 2.000. Pasó traumáticamente a la dolarización


luego de un feriado bancario que congeló por un año todos los depósitos de los
ecuatorianos, la mayoría de los cuales nunca se restituyeron, y los que se
devolvieron se “licuaron” al pasar la cotización de 5.000 sucres por dólar a 25.000.
Las pérdidas fueron enormes e incalculables. Las consecuencias funestas. Cerraron
17 bancos; quebraron más de 3.000 empresas; se perdieron miles de puestos de
trabajo; y comenzó un violento proceso de emigración de compatriotas que sin
horizonte ni perspectivas de vida digna en el país, en estampida salieron rumbo a
España y EE.UU. Actualmente se calcula que en seis años al menos tres millones de
ecuatorianos han emigrado; y las remesas provenientes de las familias constituyen el
segundo rubro de ingreso de divisas, después del petróleo.

Nuestro país es un país de contrastes. Es uno de los países con mayor inequidad en
el continente! El 20% de población de más altos ingresos concentra el 63.4% de los
ingresos nacionales y el 20% más pobre de la población percibe en total solo 2.16%
de ellos. Los ingresos del 5% más rico superan en no menos 60 veces a los del 5%
más pobre.

Un grupúsculo de 10 familias millonarias “dueñas del país” controlan el 62% de las


divisas provenientes de las exportaciones. De éstos sólo el Grupo Noboa, mantiene
una fortuna de 1.200 millones de dólares equivalente al 5% del PIB; mientras que el
80% de ecuatorianos -según estadísticas de UNICEF-está bajo la línea de pobreza
crítica, y sobreviven con menos de un dólar diario.

Uno de los más acuciantes problemas económicos histórico-estructural es el de la


Deuda Externa que absorbe el 72% de las exportaciones. Para pagar puntualmente
los servicios de la Deuda se destina el 48% del presupuesto general del Estado, en
contraste van sólo el 2.8% para salud y el 3% para educación pública. De allí que
estos servicios básicos estén progresivamente en proceso de privatización.

En nuestro país la educación pública no es gratuita; sus costos cada año crecen; el
costo de la matrícula es de $25 por niño; el año pasado a consecuencia de esto,
500.000 niños se quedaron al margen del sistema educativo por falta de medios
económicos. El actual ministro de educación está tratando de llegar a la meta del
siglo: la universalización de la educación primaria, pero dudamos que esta meta se
cumpla por el enorme déficit presupuestario. En lo relativo a salud, la situación es
también crítica, tiene costo la consulta en hospitales públicos y centros de salud,
desde hace unos 8 años los pacientes tienen que comprar todas las medicinas, para
hospitalizarse los costos mínimos son 10 dólares, cuestan las cirugías entre los 150 y
800 dólares según el órgano afectado; y si tiene que hacerse curaciones el paciente
debe llevar gasas, mertiolate y esparadrapo. Además si hay huelga de brazos caídos
de médicos y enfermeras, por falta de presupuesto para cancelar luz, agua y
teléfono, los centros de salud y hospitales cierran y desconectan hasta los enfermos
de terapia intensiva y los colocan en la calle.

El modelo neoliberal vigente en nuestro Ecuador es el que ocasiona las inequidades,


exclusión e injusticias que soportan nuestros pueblos porque es un modelo que tiene
como motor de acción la plusvalía y que consiente la acumulación y la
concentración de capitales en pocas manos.

En Ecuador, funcionan la tercerización que asegura al sistema, mano de obra barata


y la maquila sobre todo en la producción de flores y brócoli, actividades en las
cuales priorizan el trabajo de jóvencitas indígenas, a quienes las aceptan sólo por
tres meses, sin seguro ni beneficios sociales y con horarios de 10 horas diarias de
lunes a domingo. Es creciente la presencia de enfermas de cáncer de piel y de las
vías respiratorias por el abuso de químicos sin ninguna protección. Igual cosa ocurre
con la industria textil y de confección.

El desempleo y subempleo aumenta día a día. La esperanza de los jóvenes está


puesta únicamente en el éxodo hacia el exterior. La emigración campo-ciudad crece
por falta de oportunidades productivas en el agro y en las grandes ciudades como
Quito y Guayaquil se multiplican los suburbios, el hacinamiento, la delincuencia, la
inseguridad ciudadana.

3. Situación de Pueblos y Culturas:

Una de las mayores riquezas que posee nuestro país a más de su portentosa
biodiversidad –ya que está catalogado como país mega diverso- es la existencia de
trece nacionalidades indígenas y catorce pueblos indígenas que desde sus
ancestrales valores culturales y cosmovisiones aportan al desarrollo del estado -
nación y de la sociedad ecuatoriana.

En la zona andina habitan los Kichwa que constituye la nacionalidad con mayor
cantidad de población indígena. En la región amazónica también están los Kichwa
junto con los Shuar, Achuar, Siona, Secoya, A’i Cofán, Waorani, Shiwiar y, Zápara;
en la Costa encontramos a los Tsa’Chila, Chachi, Epera y Awá Koaiquer. Entre los
pueblos indígenas que pertenecen a la nacionalidad Kichwa existen los Karanki,
Natabuela, Otavalo, Kayambi, Kitu-Kara, Panzaleo, Waranka, Chibuleo, Salasaka,
Puruhá, Kacha, Cañari, Saraguro. Cada una de las nacionalidades indígenas tiene su
propia lengua, cultura y cosmovisión y aportan significativamente en el
mantenimiento de valores ancestrales, en la construcción de una sociedad
intercultural y en la preservación del medio ambiente; su amor filial a la Pachamama
así lo demuestra.
Todos los pueblos y nacionalidades indígenas del Ecuador están organizados local,
regional y nacionalmente. Existen tres grandes organizaciones regionales: El
ECUARUNARI, de la Sierra; la CONFENIAE, en la que están todas las
nacionalidades de la Amazonía; y, CONAICE, en la cual convergen las
nacionalidades de la Costa. Estas tres grandes organizaciones regionales integran la
CONAIE, organización nacional que constituye el espacio autonómico de gobierno
de pueblos y nacionalidades. Como tal la CONAIE es una organización única en el
continente; desde su constitución en 1.986 ha venido trabajando por fortalecer la
unidad en la diversidad de pueblos y culturas y, por la construcción del Estado
Plurinacional que garantice la vida y el desarrollo con identidad de los Pueblos
Indígenas del Ecuador.

A lo largo de su existencia la CONAIE se ha convertido en la primera fuerza


política organizativa, propositiva y movilizadora del país. Ha sido protagónica de
ejemplares levantamientos indígenas que han logrado visibilizar los pueblos
indígenas; introducir cambios constitucionales trascendentales; legalizar tierras y
territorios; ratificar el Convenio 169 de la OIT; incluir los derechos de los pueblos
indígenas en la Constitución vigente; y, hasta derrocar gobiernos corruptos.

La exclusión, la discriminación y el racismo, inherentes a la ideología capitalista,


han sido aspectos que históricamente han atropellado los derechos históricos de los
pueblos indígenas. Aún actualmente los problemas que enfrentan son de grandes
magnitudes; por ejemplo:

 Los Kichwa no tienen territorio definido. La falta de tierras empobrece la cultura


y las comunidades. Recluidos en los páramos a los que han tenido que
convertirlos en tierras productivas sobre los 3.000msnm; ahora con la
globalización se hallan amenazados de ser expulsados, debido a que
transnacionales se hallan empeñadas en obtener comodatos a cien años plazo
con las comunidades que tienen páramos -bajo pretexto de compra-venta de
servicios ambientales- para apropiarse de las fuentes de agua dulce.

 Los Chachi subsisten estoicamente a la voracidad de transnacionales madereras,


y de camaroneras nacionales que talan el mangle y convierten su hábitat en lugar
propicio para el desarrollo del insecto causante de la oncocercosis, enfermedad
que produce la ceguera progresiva, de la cual está afectada al menos el 30% de
la población Chachi.

 Los Waorani, al igual que los Siona, Secoya, Cofán, Shuar y Kichwa de la
Amazonía se hallan amenazados por la presencia de transnacionales petroleras.
Estos pueblos mantienen un juicio contra la Texaco por contaminación
ambiental debido a la desaparición de al menos 300 especies endémicas;
presencia de cáncer en niños y ancianos, daños que ascienden a más quinientos
mil millones de dólares evaluados por una auditoría ambiental. El pueblo kichwa
Sarayaku mantiene la decisión de no permitir el ingreso de las petroleras; en
respuesta la comunidad está militarizada y han colocado hasta cantidad de minas
que amenazan la vida misma.

 Los Zápara, nacionalidad indígena de la Amazonía que se halla en peligro de


extinción. Únicamente cinco ancianos hablan la lengua zápara. Gracias a un
proyecto integral, la UNESCO declaró a esta lengua Patrimonio Intangible de la
Humanidad y mediante la dotación de recursos, actualmente los cinco ancianos
están enseñando la lengua y la cosmovisión al menos a doscientos de sus
habitantes.
El empobrecimiento creciente; la falta de recursos; la desnutrición crónica; el
analfabetismo que en algunas comunidades indígenas supera el 80% entre las
mujeres; los altos índices de mortalidad infantil; la falta de medios para la
profesionalización de los jóvenes, constituyen factores que mantienen a pueblos y
nacionalidades en situación de pobreza crítica. Si a esto sumamos la creciente
pérdida de identidad y de valores ancestrales vislumbramos un panorama difícil para
lograr la subsistencia de pueblos y culturas milenarios. Con cuanta razón Mons.
Leonidas Proaño, nuestro Profeta, nos decía: estamos en la última hora de los
pueblos indígenas, tenemos que hacer ingentes esfuerzos para que no desaparezcan.

4. Situación Eclesial:

Desde la realización del Concilio Vaticano II y de las Conferencias de Medellín y


Puebla la Iglesia Latinoamericana cambió su rostro. Sectores importantes de
obispos, sacerdotes, religiosos y laicos hicieron la opción preferencial por los pobres
y empezaron a construir la Iglesia pueblo de Dios, comunidad de comunidades.

En Ecuador esta transformación eclesial fue liderada por Mons. Leonidas Proaño,
Obispo de los Pobres, Obispo de los Indios, Santo Padre de la Iglesia
Latinoamericana. Desgraciadamente, la jerarquía eclesiástica ecuatoriana en su
conjunto no hizo esta opción preferencial por los pobres y por la pobreza1, por lo
que al interior de nuestra iglesia ecuatoriana se puede ver claramente al menos dos
tendencias: una, la de la iglesia institucional aliada al poder y defensora del status
quo, y la otra, la iglesia de los pobres integrada por comunidades eclesiales de base,
algunos obispos, sacerdotes, religiosos y laicos que nos esforzamos por ser
coherentes con la construcción del Reino de Dios y su justicia, con la vida del
pueblo empobrecido y excluido y el Evangelio Liberador.
Durante el presente año el pueblo ecuatoriano y los pueblos indígenas han soportado
un empeoramiento en sus condiciones de vida. Momentos críticos como las jornadas
de abril del 2005, las movilizaciones sociales contra la deuda externa, la base de
Manta, el Plan Colombia; y los levantamientos indígenas contra el TLC han sido
siempre secundados por cristianos de base de la Iglesia de los pobres. Pero desde la
iglesia institucional, sistemáticamente hemos escuchado únicamente llamados a la
“paz” y a la “cordura”, a la necesidad de entrar en negociación y diálogo con el
poder constituido. Lo único alentador -a favor del pueblo- que hemos escuchado de
parte de la Conferencia Episcopal Ecuatoriana en estas últimas jornadas de lucha
contra el TLC y la OXY, ha sido el pronunciamiento que hicieron los obispos
pidiendo al gobierno que acoja el llamado de Consulta Popular formulado por la
CONAIE y los movimientos sociales.

Frente al álgido problema estructural ocasionado por el modelo neoliberal y la


globalización capitalista, hasta ahora no hemos escuchado pronunciamientos
proféticos denunciando la miseria del pueblo y el enriquecimiento creciente de unos
cuantos. La C.C.E. tampoco ha condenado la deuda externa que es inmoral,
antievangélica y antiética y constituye un mecanismo de extorsión de nuestro
pueblo. Frente a las políticas del FMI, el Plan Colombia, la base de Manta hay un
silencio cómplice.

Muy por el contrario en meses pasados sufrimos la afrenta al conocer –por denuncia
de la fiscalía- que desde la CEE altos jerarcas de nuestra Iglesia, en plena crisis
financiera del 2000, para tratar de “salvar” sus capitales, el de diócesis,
comunidades religiosas y personas particulares, organizaron fideicomisos y
realizaron un enorme negociado mediante el cual adquirieron 135 bienes inmuebles
(haciendas, edificios, terrenos, departamentos, oficinas y casas lujosas) por el valor
estimado de 8´117.429,68 (Tintají no. 86, marzo 2006) que se entregaron como
dación en pago por medio de Certificados de Depósitos Reprogramables,
ocasionando un perjuicio al estado por el orden de al menos 6,7 millones de dólares.
Los mecanismos utilizados para realizar estas operaciones, según la fiscalía fueron,
constituir dos grandes empresas Ervo y Cayuga Corporation en las Islas Vírgenes
Británicas en el Caribe, a fin de evadir impuestos y gravámenes y, hacer constar
nombres de personas de su confianza, porque las leyes nacionales prohíben a los
religiosos actuar en asuntos financiero – comerciales. El affaire salió a la luz pública
cuando descubrieron además que uno de los inmuebles, avaluado en 180.000 dólares
había sido adquirido por uno de los prelados en 1,350 dólares y que otro arzobispo
había adquirido otro apartamento y constituido empresas nacionales tales como
Faintek, Imbaterra e Imbabienes siendo él mismo accionista junto con otros
personajes de dudosa reputación. La curia, sostuvo la prensa, se convirtió en un
actor financiero, lo cual es totalmente contrario al mensaje evangélico y al ejemplar
testimonio de las primeras comunidades cristianas que obedeciendo el mandato del
Maestro “Nadie consideraba como propios sus bienes, sino que todo lo tenían en
común” (Hechos 4, 32)

En lo referente al endeudamiento externo, nunca la Iglesia Institucional ha sido


profética. Muy por el contrario sus acciones siempre han estado encaminadas a
buscar para sí financiamiento extra mediante compra de tramos de la ominosa e
inmoral deuda externa2.

En el verano pasado se evidenció la crisis al interior de la arquidiócesis de Quito por


el enfrentamiento del Sr. Arzobispo con los cristianos y sacerdotes de la Iglesia del
Inti. En esa parroquia pobre ubicada en el Sur de Quito, dos sacerdotes españoles
mantenían una pastoral de conjunto, liberadora; crearon una escuela aconfesional y
gratuita para los niños pobres del sector; y, dieron prioridad al trabajo de los laicos.
Fricciones con el Sr. Arzobispo siempre se dieron. El problema se agudizó cuando
el Sr. Arzobispo demandó o que esa escuela sea católica o que los sacerdotes
abandonen la parroquia… Los cristianos defendieron a sus párrocos por todos los
medios posibles, hasta con una huelga de hambre, pero el arzobispo no cedió.
Nombró otro párroco, intentó prohibir el funcionamiento de la escuela en los locales
construidos con aportes de amigos españoles y trató de que los sacerdotes regresaran
a su patria… Los sacerdotes decidieron quedarse bajo autoridad directa de su
obispo. Actualmente la escuela de Santa María del Inti continúa siendo fuente de
aprendizaje y formación de los niños de la barriada y los fieles continúan
fortaleciendo las Comunidades Eclesiales de Base y su compromiso liberador.

Otros asuntos que nos mantienen preocupados son:

 Varios intentos de la CEE de “apropiarse” de la capilla donde - por propia


voluntad- yacen los restos de Mons. Leonidas Proaño. La humilde capillita de
barro con vitrales en homenaje a dirigentes indígenas pertenece al Centro de
Formación de Misioneras Indígenas por voluntad testamentaria del Obispo de
los Indios y está ubicada en la comunidad indígena de Pucahuaico vecina a su
tierra natal.

 La última declaración del Vaticano mediante la cual prohíbe todo trabajo en


relación al nacimiento de la Iglesia Indígena.

 Un problema surgido en el imponente Santuario Mariano El Cisne de Loja,


ubicado en un pueblo paupérrimo, en el cual una pugna entre el Obispo y los
comuneros no se resuelve. El Obispo busca por todos los medios hacerse dueño
de los terrenos de la comuna en los cuales se levantó, hace muchos años el
Santuario y los comuneros impiden que ese despojo se ejecute. Además quieren
ser copartícipes de los ingentes ingresos de los que el pueblo hasta ahora no se
ha beneficiado. Actualmente los moradores tienen prácticamente “secuestrada”
la imagen y el Santuario.

 El nuevo plan de irrupción desde el imperio de la tendencia pentecostal que


promueve una espiritualidad alienante y tiene que ver la denominación “Pare de
Sufrir”, que entra con fuerza en los sectores populares del país y que al igual que
en Guatemala tratan de fortalecer la concepción de la Mega Iglesia. Millones de
dólares se invierten con los objetivos de destruir la potencialidad de la
espiritualidad indígena y la teología de la liberación.

Desde la Iglesia de los pobres, tratamos de unirnos, coordinarnos y organizarnos.


Desde la Fundación Pueblo Indio del Ecuador vemos la necesidad de articular
esfuerzos comunes con una visión y praxis macroecoménica que de prioridad a la
espiritualidad desde la cosmovisión indígena y el evangelio liberador. Varios de
estos esfuerzos provienen de la creación de articulaciones de las CEBs urbanas,
campesinas e indígenas; del nacimiento del Movimiento Mons. Leonidas Proaño
que ya posee la formulación de su anteproyecto de constitución; de la creación de la
CAPIP (Coordinadora de Agentes de Pastoral de la Iglesia de los Pobres); el trabajo
de integración de los sacerdotes casados3 en la organización nacional llamada
“Yaguarcocha”; de la articulación permanente de los cristianos en las luchas del
pueblo; y de la participación proactiva en el Foro Social Mundial capítulo Ecuador.

Entendemos que nuestra Iglesia pobre y de los pobres, para poder decir al tullido
“En nombre del Mesías Jesús, el Nazareno, camina”, tiene que decir antes “No
tengo oro ni plata pero te doy lo que tengo” (Hechos 3, 5)

“Creo en la Iglesia. Me siento como una parte pequeñita pero viva de Ella. Después
del Concilio, la he descubierto como comunidad concreta, como familia llamada a
ser signo de fraternidad en medio de este mundo. La amo entrañablemente y porque
la amo me duelen como en carne propia sus desvíos”

Hago mías estas palabras de Monseñor Leonidas Proaño.

Quito 26 de abril del 2006