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SUCESION INTESTADA

I. ANTECEDENTES
La sucesión mortis causa en la antigua Roma puede ser a título universal o
a título particular. El sucesor universal es el que abarca todo el patrimonio
del difunto, es por excelencia el heredero. La universalidad es la
característica de la institución de Heredero, ya que sino tan sólo sería un
legatario. El sucesor a título particular sería cuando la transmisión
comprende uno o varios derechos, entendiéndose no sólo la transmisión de
un objeto particular, un objeto corporal sino que también comprende los
bienes inmateriales Panero, R. ( 2008 p.707).
El párrafo precedente da cuenta siempre y cuando haya un testamento de
por medio, sin embargo, ¿qué sucede en caso de que no hubiera
testamento?, se puede producir en dos causales, que el llamado no llegara
a heredar o el testamento no fuera válido, se abría la sucesión intestada y
para ello era necesario ser ciudadano romano y ser libre, los esclavos y
extranjeros eran excluidos de la masa hereditaria aun cuando el pater
familias por herror o por voluntad los haya considerado en su testamento.

La ley de las XII Tablas refleja los caracteres propios de la realidad socio-
política en que ella nace, recogiendo el sistema familiar agnaticio con la
autoridad del pater sobre sus miembros y establece tres categorías de
herederos ab-intestatos: los herederos sui; quienes eran los hijos legítimos
libres y reconocidos en vida por el paterfamilias, en defecto de éstos, el
agnado, es decir aquel o aquellos sometidos a la patria potestad del pater
familia, siendo estos libres y teniendo la titularidad de adoptados por el
mismo, por último en defecto de los dos grupos anteriores, los gentiles, o
sea, las personas que integraban la gens a la cual pertenecía el difunto. Si
bien es cierto en el caso de los primeros, estos podían heredar sus activos
y pasivos del causante, y en casos excepcionales podían adquirir el titulo
de pater familias de un determinado gens, asumiendo el mando y siendo la
máxima autoridad entre todos los sometidos, sin embargo, los dos últimos
no podían tener tal categoría debido a que los descendían o tenían vínculos
consanguíneos directos con el causante.

La sucesión intestada en el derecho Pretoriano, se llama a heredar a


cuatro de personas:
Unde liberi: los primeros llamados a tomar posesión eran los hijos sin
exclusión de los emancipados y sus descendientes. Hernandez, L. (2017
p.73), los hijos en línea recta tenían la potestad de heredar la masa
hereditaria, si había alguien en el cual no se había plasmado la voluntad
aun siendo hijo reconocido simplemente el derecho pretoriano no le
confería la capacidad para comparecer en el proceso, simplemente eran
considerados como legatarios.
Unde legitimi: Aquí se incluyen a los agnados confirmando al Derecho
Civil. Hernandez, L. (2017 p.73), aquellos que no compartiendo vínculos
sanguíneos con el causante, estos han sido reconocidos por este en un
acto unilateral voluntario de adopción y obviamente dando la libertad para
pertenecer al glosado derecho romano.
Unde cognati: Si faltaban los descendientes directos (“sui heredes”) o sea
los que pasaron a ser “sui iuris” con la muerte del causante y tampoco hay
agnados, no se llamaba a los gentiles (resto de agnados de grado distante)
como disponía la ley de las XII Tablas, sino que se les abría la posibilidad a
los cognados, excluyendo como sucedía en todos los casos, el más
próximo al más remoto. Si hay más de uno del mismo grado se repartían
los bienes en proporciones igualitarias).
Unde vir et uxor: En este caso, y a falta de los órdenes anteriores la
posesión de la herencia le era concedida a la esposa casada “sine manu”,
que según el Derecho Civil no heredaría. Hernandez, L. (2017 p.73),a falta
de todos los anteriores, considerados hoy en día como herederos forzosos
o legatarios y teniendo una sociedad puramente machista donde la
autoridad absoluta, religiosa, política, familiar, militar era el pater familias,
aun así en el derecho pretoriano ya se comienza a dar importancia a la
mujer considerando dentro de circulo jurídico de la sucesión, que le permitía
heredar activos y pasivos , pero no le facultaba los poderes de mando, aun
cuando el causante haya prescrito en el testamento, este se revocaba y
dejaba sin efecto la voluntad del testador.

II. CONCEPTO
Como bien lo señala y explica Beliquia (1955 ), dentro del derecho privado,
el derecho sucesorio se relaciona con todos los campos del derecho civil
por tener instituciones que le son comunes: así como el derecho de
personas: el nacimiento, la capacidad, el domicilio, la ausencia y la muerte;
con el derecho de familia: la relación consanguínea, el matrimonio y la
adopción, con los derechos reales: por cuanto la sucesión es de modo de
adquirir las cosas como el derecho de obligaciones, en la medida que las
obligaciones son también objeto de trasmisión; con la caducidad; con la
existencia de plazos perentorios y con el acto jurídico, pues sus normas son
aplicables al testamento. Está vinculado también al derecho internacional
privado, en los casos en que es necesario terminar la legislación aplicable a
la sucesión, cuando existe conflicto de leyes en relación con el causante,
los sucesores y la masa hereditaria.(p.11)
A nuestro parecer Beliquia tiene un concepto genérico en cuanto a la
sucesión, ya que lo compara y explica la relación existencial con otras
disciplinas del derecho que estan interrelacionadas, debido a la amplio
institución que nos convoca.

La sucesión es definida según Ernesto, E. (2015) como; “El hecho jurídico


por el cual los derechos y las obligaciones pasan de unas personas a otras
después de su muerte” (p.17).
Las sucesiones pueden ser testamentarias, intestadas y mixtas; esto
depende si se rige la voluntad del testador o la ley. Según el diario Perú 21
(2013), solo el 10% elaboran un testamento en la mayoría de casos se
recurre a una sucesión intestada.

La Sucesión Intestada también es conocida como Sucesión Legal , según


Sams (2007) es establecida cuando no existe herederos específicos o
documento legal como el testamento que indique el sucesor de la herencia;
previo fallecimiento del titular de los bienes a heredar; a consecuencia de
ello la ley tiene la obligación de indicar los herederos de dicha masa
patrimonial.

Según el artículo 815 del Código Civil (1984) la sucesión intestada se


presenta bajo los siguientes supuestos:

No existen herederos o documento legal


El testador tiene que haber fallecido
La ley indica los herederos

III. ELEMENTOS DE LA SUCESIÓN


3.1.1 El Causante
Es el actor de la sucesión, quien la causa, quien la origina. Se le
denomina también de cujus, por la frase latina de cujus
successione agitar, que significa” aquel de cuya sucesión se trata”.
También se le llama heredado o sucedido. Esteban, E. (2015).

Es aquella persona quien en vida no dejó manifiesto su voluntad en


un testamento por lo cual la ley permite acceder para ser
reconocido por un derecho el cual ha sido conculcado, preterido,
postergado, para disponer los derechos deberes y obligaciones de
quien en vida fue su sucesor.
3.1.2 Los Sucesores

Son los causahabientes, o sea, las personas llamadas a recibir la


herencia, que pueden ser herederos forzosos o legatarios.
Esteban, E. (2015).
Estas personas llamadas a recibir la herencia tal como lo explica
Esteban, pueden ser de dos tipos, legatarios o herederos forzosos,
los primeros quien no perteneciendo al vínculo sanguíneo del
causante, pero que en vida tuvo gran afinidad con el sucedido, pr
otro lado los herederos forzosos son aquellos que comparte directa
e inmediatamente vínculos sanguíneos en línea recta con el
causante.

3.1.3 La Herencia

Está constituida por el patrimonio dejado por el causante,


entendiéndose por tal el activo y pasivo del cual es titular el de
cujus al momento de su fallecimiento. Se le denomina también
masa hereditaria. Es el objeto de la transmisión. Esteban, E.
(2015).
Como bien manifiesta el autor citado, la herencia es la transmisión
de derechos deberes y obligaciones, quienes pueden disponer o
en su defecto pueden abstenerse de incrementar su patrimonio
adquiriendo activos y devaluando según el caso cuando el testador
ha dejado más pasivos, lo cual perjudicaría al causahabiente.

IV. CLASES DE SUCESION.


4.1.1 Testamentaria
El Derecho de sucesiones está regido por un principio regulador
fundamental: la voluntad del causante. Este es el elemento que
prima para determinar la forma y entre quienes debe distribuirse el
patrimonio hereditario. Dicha declaración está condicionada a
ciertas formalidades y limitaciones, dentro de las cuales debe
formularse. Las primeras han sido creadas para garantizar
Fehacientemente que se trata, en efecto de la voluntad del
causante, y las segundas, para proteger a las personas más
allegadas al mismo. La voluntad debe deferirse mediante un acto
jurídico: el testamento, en cuyo caso nos encontramos ante una
sucesión testamentaria, testada o voluntaria.

4.1.2 Intestada
En la mayoría de los casos, la voluntad del causante no es
conocida cabalmente por cuanto éste ha fallecido sin dejar
testamento; o, de haberlo hecho, resulta este incompleto o nulo.
Mediante un conjunto de normas que regulan la transmisión
hereditaria, el legislador ha creado una transmisión hereditaria, el
legislador ha creado una voluntad supletoria; la ley. Esta rige la
sucesión a falta del testamento. Cuando ello ocurre, nos
encontramos ante una sucesión denominada intestada o
abintestato. Se le conoce también con el nombre de sucesión legal,
término que ha quedado parcialmente suprimido de nuestro
ordenamiento.

4.1.3 Mixta
La sucesión es mixta cuando el testamento no contiene institución
de herederos, o se ha declarado la caducidad o invalidez de la
disposición que lo instituye o cuando el testador, que no tiene
herederos forzosos o voluntarios instituidos en testamento, no ha
dispuesto de todos sus bienes en legados. En estos casos, la
sucesión es testada en una parte e intestada en otra, rigiéndose
por el testamento y por la declaración de herederos.
4.1.4 Contractual
La sucesión contractual se encuentra expresamente prohibida en
nuestra legislación, a tenor de lo prescrito en los artículos 678,814
y 1405. El primero dispone que no hay aceptación ni renuncia de
herencia futura: el segundo señala que es nulo el testamento
otorgado en común por dos o más personas; y el tercero expresa
que es nulo todo contrato sobre el derecho de suceder en los
bienes de una persona que no ha muerto o cuya muerte se ignora.

V. FUNDAMENTOS

El fundamento de las sucesiones se basa en primer lugar en reconocer la


muerte del causante, como hecho jurídico, por consiguiente genera efectos
que son ser regulados por un legislador. Cuando una persona fallece, se
determina que las normas sucesorias que regulen el destino de su
herencia, por lo que el testador a través de su testamento crea la regla
sucesora, en el caso en que no hubiese dejado testamento la sucesión se
regirá por las pautas establecidas por el legislador(Tantalean,2016).

Según Pérez (2016) La sucesión intestada, tiene doble fundamento: el


reconocimiento del orden natural de los efectos del causante y la protección
de la familiar, esto quiere decir que cuando no hay testamento la ley
interpreta la voluntad del causante inspirándose en el orden natural de los
afectos: por eso llamará primero a los descendientes, después a los
ascendientes y por último a los colaterales.

Existen diversas teorías que explican que el fundamento de la sucesión


intestada se basa en principios de derecho individual, familiar y ecléctico.
Según el principio de derecho individual se busca justificar esta clase de
sucesión basándose en la voluntad tácita o presunta de los afectos del
causante; en cambio según el principio de derecho familiar, se pueden
basar en el elemento físico o biológico de la familia (la comunidad de
sangre), en el elemento espiritual o ético (la comunidad de vida y deberes)
y algunas en el elemento jurídico o patrimonial (la comunidad de
patrimonio) y por último según el principio ecléctico u orgánico se basa en
fundamento de las exigencias combinadas de la familia, que obligan a
proteger el orden natural de los afectos y el de los deberes que median
entre sus miembros, y las de la sociedad (Aquino, 2011.p.18)

Chibly, A. (1997). “Anotaciones y Comentarios de Derecho Romano III. Derecho


Sucesorio y Protección de los Derechos”. Caracas: Universidad Central de
Venezuela, Ediciones dela Biblioteca.

Ferrero, A. “Tratado De Derecho De Sucesiones”,2da Edición, Editora Jurídica


Grijley, Lima, 1999.