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Educación de la interioridad para el desarrollo de la Inteligencia Espiritual

PRÁCTICA MÓDULO 4:
HERRAMIENTAS PARA EL
DESARROLLO DE LA
INTELIGENCIA ESPRIRITUAL

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Educación de la interioridad para el desarrollo de la Inteligencia Espiritual

1. La meditación.

1.1 Práctica para los educadores:

 Hemos comentado que la respiración es una parte importante de la meditación en el


sentido de que nos prepara el camino para ese viaje interior. Vamos a realizar un
ejercicio de respiración consciente:

“Durante unos 10-15 minutos, vamos a coger aire durante 5 segundos, lo mantenemos
durante 3 segundos, soltamos el aire lentamente durante otros 5 segundos, volvemos
a mantener durante 3 segundos. Mantenemos este tipo de respiración durante el
tiempo indicado. Si al realizar esta práctica viene algún pensamiento no le prestamos
atención, y ponemos de nuevo la atención a la respiración usándola como anclaje al
momento presente”.

Cuéntanos que experiencias has tenido:

 En el módulo se hace referencia a la necesidad de la práctica de la meditación diaria


para que, poco a poco, se pueda producir una verdadera transformación en nuestra
manera de ver y vivir la vida. Te animamos a buscar un lugar en tu casa en el que
puedas llevar a cabo esa práctica y que seas constante en su aplicación.
A continuación te sugerimos una práctica meditativa para que te sirva de guía en ese
viaje hacia el interior.

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Educación de la interioridad para el desarrollo de la Inteligencia Espiritual

Meditación “Mi habitación interior”:


Nos colocamos en la postura de meditación, la que hayamos elegido según las
indicaciones del módulo. Cerramos los ojos e imaginamos que estamos en una
habitación completamente blanca. Nos colocamos en el centro y vemos que en una de
las paredes hay dos ventanas grandes, como si fueran las ventanas de nuestros
ojos.
Nos sentamos en el suelo y a través de esas ventanas, observamos nuestra vida:
nuestra casa, nuestra familia y amigos, nuestro lugar de trabajo, nuestras relaciones,
etc.
Podemos ver todo lo que acontece fuera de nosotros, pero nosotros permanecemos
en nuestra habitación interior, en ese silencio interno que nos provoca mucha paz y
calma. Vemos claramente todo lo que ocurre allí fuera, en nuestra vida, pero nosotros
no somos eso, no somos todo lo que nos ocurre, sino que somos mucho más.
Somos la energía que mueve nuestro cuerpo, somos presencia y conciencia.
Permanecemos unos minutos en este espacio interior, en nuestro espacio sagrado de
silencio y calma, donde sólo podemos entrar nosotros, nada ni nadie, ni siquiera un
pensamiento, puede entrar en este lugar.
Este es el espacio del Ser, donde solo cabe el amor, la paz, la dicha, la alegría.....

Coméntanos tu experiencia al realizar esta práctica.

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1.2 Práctica para realizar con los niños/as:

Estructura de los talleres:

La práctica del desarrollo de la inteligencia espiritual en niños que aquí se presenta la


llevaremos a cabo a través de la realización de talleres, en los que se tratará un tema
diferente, pudiéndose repetir el tema a lo largo del curso, pero intentando cambiar la
manera de enfocarlo a los niños.

Cada tema tiene cuatro apartados y de cada apartado hay un ejemplo de taller para cada
etapa:

Educación infantil.

Educación primaria.

Educación secundaria.

Bachillerato.

De esta manera se muestran un total de unos 60 talleres para poder llevar a la práctica.
En algunos casos el mismo taller sirve para todas las edades, en otros se agrupan dos
etapas y en otros hay pequeñas variaciones según la edad. El contenido y la estructura de
los talleres son orientativos, pudiendo cambiar, añadir o quitar cualquier concepto y así
dar paso a la creatividad de cada educador y adaptar el taller a sus necesidades.

Las sesiones de interioridad empiezan siempre con 10-15 minutos de relajación con
música. En cada taller se presentarán ejemplos de relajación que se pueden hacer con
todos los grupos, simplemente usaremos un vocabulario u otro dependiendo de la edad.

Posteriormente comenzamos a hablar sobre el tema del día, haciendo preguntas a los
nenes/as, dialogando y reflexionando con ellos.

Continuamos el taller realizando alguna práctica dinámica, una reflexión sobre ella y una
pequeña manualidad (si el taller lo requiere), que se llevan a casa, junto con una hoja en
la que queda reflejado el mensaje de la sesión de ese día.

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Educación de la interioridad para el desarrollo de la Inteligencia Espiritual

Acabamos con unos ejercicios de respiración consciente y meditación. En total la duración


del taller es de una hora (más o menos).

El único material que tiene que aportar el niño/a son una mantita y un cojín para realizar la
relajación y la meditación.

Siempre acabamos con una meditación o un minuto de silencio.

Breve referencia a la meditación con niños/as:

La meditación es una práctica muy positiva tanto para adultos como para niños, por los
beneficios que ya hemos argumentado que genera. En edades de 3 a 6 años podemos
comenzar a practicar la meditación y el silencio con periodos muy breves de tiempo. A
partir de los 6 años podemos ir aumentando los tiempos, aunque depende de cada niño la
capacidad que tenga para estar en calma y silencio, y sobre todo con los ojos cerrados,
eso les cuesta muchísimo. En este caso se pueden usar antifaces para ayudarles en la
concentración.

Podemos encontrarnos con algún niño que no quiera meditar. En ese caso, le decimos
que no es necesario que medite, pero si que permanezca en silencio, por respeto a los
demás que sí quieren hacerlo.

La meditación con niños siempre debe ser guiada. A medida que vayan creciendo,
podemos incorporar momentos de silencio cada vez más largos durante la meditación, y
dejarles que experimenten solos. Como educadores acompañaremos al niño en su
práctica meditativa, pero lo importante es que sea él mismo quien llegue a la experiencia
de los beneficios que ésta le aporta. Así se convertirá en una práctica habitual en su vida.
Los guiaremos en el camino y les proporcionaremos las herramientas para que puedan
vivir su vida en completa felicidad.

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Educación de la interioridad para el desarrollo de la Inteligencia Espiritual

Talleres:

1. “¡Vamos a meditar!”:

 Dirigido: Educación infantil y Educación primaria.

 Tema: La meditación.

 Mensaje: “La meditación me ayuda a sentirme mejor”

 Estructura de taller:

1. Relajación con música (10-15 minutos “El barco que se mece”):

Nos tumbamos en el suelo, sobre una manta o esterilla. Cerramos los ojos, no nos
movemos (como si fuéramos estatuas) y colocamos nuestras manos sobre el pecho,
una frente a otra.

Vamos a poner atención a la respiración, observamos el movimiento de nuestro pecho


arriba y abajo. No debemos hacer nada más, simplemente observar ese movimiento.
Sentimos como, poco a poco, nuestra respiración se hace más calmada, más
lenta. Si notamos que viene un pensamiento no le prestamos atención, le dejamos que
se vaya y continuamos atendiendo a nuestra respiración. Ahora vamos a colocar las
manos a la altura del ombligo, dos dedos por debajo.

Empezaremos a realizar otra clase de respiración, una más profunda, que nos ayudará
a relajarnos mucho más. Cuando cogemos aire hinchamos la barriga como si se
hinchara un globo, y cuando soltamos el aire la vaciamos. Vamos notando como
nuestro cuerpo está más relajado y pesa cada vez más. Sentimos todo nuestro cuerpo
en contacto con el suelo. Ponemos atención al movimiento de nuestra barriga e
imaginamos que nuestras manos son como un barco que se mece en las olas del mar.
Respiramos profundamente y muy despacito, vamos moviendo las manos, los pies,
nos estiramos a un lado y al otro, nos colocamos de lado y lentamente nos
incorporamos para sentarnos.

2. Reflexión:

¿Algunos de vosotros habéis meditado antes?

¿Sabéis cuál es la postura para meditar?

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¿Cómo se colocan las manos?

¿Por qué es bueno meditar?

3. Práctica: Enseñamos a los niños/as la correcta postura para la meditación, así


como las posiciones de las manos o mudras.

4. Manualidad: “Me dibujo a mí mismo meditando”.

5. Meditación guiada:

Nos colocamos en la postura de meditación y cerramos los ojos. Vamos a respirar


profundamente a cuatro tiempos (cojo aire por la nariz, mantengo la respiración, suelto
el aire por la boca, mantengo la respiración y así unas cuantas veces), poniendo
nuestra atención al ruido del aire cuando entra por nuestra nariz. Si viene algún
pensamiento, imagino que yo soy una montaña y el pensamiento es una nube que me
toca, pero no puede moverme. Dejo que la nube se vaya, pero yo me mantengo en mi
sitio, atento a la respiración.

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2. “Aprendo a meditar”:

 Dirigido: Educación secundaria y Bachillerato

 Tema: La meditación.

 Mensaje: “La meditación me ayuda sentir paz interior”

 Estructura de taller:

1. Relajación (10-15 minutos “El barco que se mece”):

Nos tumbamos en el suelo, sobre una manta o esterilla. Cerramos los ojos, sin
movernos y colocamos nuestras manos sobre el pecho, una frente a otra. Vamos a
poner atención a la respiración, observamos el movimiento de nuestro pecho arriba y
abajo. No debemos hacer nada más, simplemente observar ese movimiento.

Sentimos como, poco a poco, nuestra respiración se hace más calmada, más
lenta. Si notamos que viene un pensamiento no le prestamos atención, le dejamos que
se vaya y continuamos atendiendo a nuestra respiración.

Ahora vamos a colocar las manos a la altura del ombligo, dos dedos por debajo.
Empezaremos a realizar otra clase de respiración, una más profunda, que nos ayudará
a relajarnos mucho más. Cuando cogemos aire hinchamos la barriga, y cuando
soltamos el aire la vaciamos. Vamos notando como nuestro cuerpo está más relajado
y pesa cada vez más. Sentimos todo nuestro cuerpo en contacto con el suelo.

Ponemos atención al movimiento de nuestra barriga e imaginamos que nuestras


manos son como un barco que se mece en las olas del mar. Respiramos
profundamente y vamos moviendo las manos, los pies, nos estiramos a un lado y al
otro, nos colocamos de lado y lentamente nos incorporamos para sentarnos.

2. Reflexión:

¿Algunos de vosotros habéis meditado antes?

¿Sabéis cuál es la postura para meditar?

¿Cómo se colocan las manos?

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Educación de la interioridad para el desarrollo de la Inteligencia Espiritual

3. Práctica: Enseñamos a los niños/as la correcta postura para la meditación, así


como las posiciones de las manos o mudras.

4. Meditación guiada:

Nos colocamos en la postura de meditación y cerramos los ojos. Vamos a respirar


profundamente a cuatro tiempos (cojo aire por la nariz, mantengo la respiración, suelto
el aire por la boca, mantengo la respiración y así unas cuantas veces), poniendo
nuestra atención al ruido del aire cuando entra por nuestra nariz. Si viene algún
pensamiento, imagino que yo soy una montaña y el pensamiento es una nube que me
toca, pero no puede moverme. Dejo que la nube se vaya, pero yo me mantengo en mi
sitio, atento a la respiración.

5. Reflexión sobre la meditación:

¿Habéis podido conectar con vuestra paz interior?

¿Qué habéis notado durante la meditación?

¿Cómo os sentís ahora?

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2. El silencio:
2.1 Práctica para los educadores:

 A continuación te proponemos la realización de una práctica meditativa.

Vamos a llevar a cabo la meditación “Escuchamos el silencio”:


Esta meditación la realizaremos sin música.
Cerramos los ojos y comenzamos con una respiración a cuatro tiempos,
durante unos minutos.
Respiramos profundamente y visualizamos en el centro de nuestro pecho, una
pequeña perla, la perla de la interioridad. Esta perla es nuestro tesoro interior y
emana paz, mucha paz.
Imaginamos como si realizáramos una mirada interior, como si nuestros ojos en
vez mirar hacia el exterior, lo hicieran hacia el interior.
Con cada respiración comenzamos a notar como la paz va emergiendo de
nuestro interior.
Simplemente continuamos respirando y nos abandonamos a esa paz y quietud
a través del silencio.

 Preguntas para la reflexión:

Contesta desde tu propia experiencia:

¿Qué es para ti el silencio?

¿Qué barreras te has encontrado a la hora de poder experimentarlo?

¿Por qué crees que es importante practicar el silencio?

¿Qué necesitas para viajar a silencio?

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2.2 Práctica para realizar con los niños/as:

Talleres:

1. “Viajamos al silencio”:

 Dirigido: Educación infantil y Educación primaria.

 Tema: El silencio.

 Mensaje: “El silencio nos sirve para escuchar mejor”.

 Estructura de taller:

1. Relajación (10-15 minutos) “El barco que se mece”:

Nos tumbamos en el suelo, sobre una manta o esterilla. Cerramos los ojos, sin
movernos y colocamos nuestras manos sobre el pecho, una frente a otra.
Vamos a poner atención a la respiración, observamos el movimiento de nuestro
pecho arriba y abajo.
No debemos hacer nada más, simplemente observar ese movimiento.
Sentimos como, poco a poco, nuestra respiración se hace más calmada,
más lenta.
Si notamos que viene un pensamiento no le prestamos atención, le dejamos
que se vaya y continuamos atendiendo a nuestra respiración.
Ahora vamos a colocar las manos a la altura del ombligo, dos dedos por debajo.
Empezaremos a realizar otra clase de respiración, una más profunda, que nos
ayudará a relajarnos mucho más. Cuando cogemos aire hinchamos la barriga, y
cuando soltamos el aire la vaciamos. Vamos notando como nuestro cuerpo
está más relajado y pesa cada vez más. Sentimos todo nuestro cuerpo en
contacto con el suelo.
Ponemos atención al movimiento de nuestra barriga e imaginamos que nuestras
manos son como un barco que se mece en las olas del mar.
Respiramos profundamente y vamos moviendo las manos, los pies, nos
estiramos a un lado y al otro, nos colocamos de lado y lentamente nos
incorporamos para sentarnos.

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Educación de la interioridad para el desarrollo de la Inteligencia Espiritual

2. Reflexión: Es importante saber hacer silencio para poder escuchar al otro y


también a nosotros mismos. Hacer silencio significa también silenciar nuestra
mente, calmar la mente. Acostumbrarnos a buscar momentos de silencio
exterior y también interior.

3. Práctica: Colocamos dos nenes/as uno frente al otro, separados por unos
dos o tres metros de distancia. Deben intentar comunicarse entre ellos mientras
los demás hacen mucho ruido, todo el que puedan. Vamos cambiando a los
nenes/as para que todos realicen la actividad. Reflexionamos todos juntos sobre
lo que ha ocurrido y sobre la importancia de saber hacer silencio.

4. Manualidad: En una cartulina tamaño medio folio escribimos a lápiz la frase


“Silencio es calma interior”. Los niños/as deben repasar las letras con
rotuladores. Le hacemos dos agujeros en las esquinas y pasamos una cuerda
entre ellos para que lo puedan colgar en su habitación.

5. Meditación guiada “Escuchamos el silencio”:

Esta meditación la realizaremos sin música. Cerramos los ojos y comenzamos


con una respiración a cuatro tiempos, durante unos minutos.
Respiramos profundamente y visualizamos en el centro de nuestro pecho, una
pequeña perla, la perla de la interioridad.
Esta perla es nuestro tesoro interior y emana paz, mucha paz. Imaginamos
como si realizáramos una mirada interior, como si nuestros ojos en vez mirar
hacia el exterior, lo hicieran hacia el interior.
Con cada respiración comenzamos a notar como la paz va emergiendo de
nuestro interior. Simplemente continuamos respirando y nos abandonamos a
esa paz y quietud a través del silencio.

2. “Comemos en silencio”

 Dirigido: Educación Secundaria y Bachillerato)

 Tema: El silencio.

 Mensaje: “Cuando prestamos atención a lo que estamos haciendo disfrutamos


mucho más de ello”.

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 Estructura de taller:

1. Relajación (10-15 minutos “El barco que se mece”):

Nos tumbamos en el suelo, sobre una manta o esterilla.


Cerramos los ojos, sin movernos y colocamos nuestras manos sobre el pecho, una
frente a otra.
Vamos a poner atención a la respiración, observamos el movimiento de nuestro
pecho arriba y abajo. No debemos hacer nada más, simplemente observar ese
movimiento.
Sentimos como, poco a poco, nuestra respiración se hace más calmada, más
lenta. Si notamos que viene un pensamiento no le prestamos atención, le dejamos
que se vaya y continuamos atendiendo a nuestra respiración.
Ahora vamos a colocar las manos a la altura del ombligo, dos dedos por debajo.
Empezaremos a realizar otra clase de respiración, una más profunda, que nos
ayudará a relajarnos mucho más. Cuando cogemos aire hinchamos la barriga, y
cuando soltamos el aire la vaciamos. Vamos notando como nuestro cuerpo
está más relajado y pesa cada vez más.
Sentimos todo nuestro cuerpo en contacto con el suelo. Ponemos atención al
movimiento de nuestra barriga e imaginamos que nuestras manos son como un
barco que se mece en las olas del mar.
Respiramos profundamente y vamos moviendo las manos, los pies, nos estiramos
a un lado y al otro, nos colocamos de lado y lentamente nos incorporamos para
sentarnos.

2. Reflexión: Cuando permanecemos en silencio podemos permanecer más


fácilmente en el momento presente. Esto nos ayudará a ser más conscientes de lo
que estamos haciendo y disfrutar mucho de hacerlo.

¿Soléis practicar el silencio en casa?

¿Habéis comido alguna vez en silencio?

3. Práctica: Previamente hemos traído algo de comer como unas galletas o algo
de fruta. Nos colocamos en posición de meditación y comenzamos a comer en
silencio y con los ojos cerrados.

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4. Reflexión de la práctica:

¿Qué experiencias habéis tenido al comer en silencio?

¿Qué otros beneficios nos aporta la práctica del silencio?

5. Meditación “Escuchamos el silencio”:

Esta meditación la realizaremos sin música. Cerramos los ojos y comenzamos


con una respiración a cuatro tiempos, durante unos minutos.
Respiramos profundamente y visualizamos en el centro de nuestro pecho, una
pequeña perla, la perla de la interioridad.
Esta perla es nuestro tesoro interior y emana paz, mucha paz. Imaginamos
como si realizáramos una mirada interior, como si nuestros ojos en vez mirar
hacia el exterior, lo hicieran hacia el interior.
Con cada respiración comenzamos a notar como la paz va emergiendo de
nuestro interior. Simplemente continuamos respirando y nos abandonamos a
esa paz y quietud a través del silencio.

6. Ejemplo de hoja con el mensaje para llevar a casa:

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3. La contemplación:
3.1 Práctica para los educadores.

 En el módulo hemos comentado que contemplar es mirar desde el corazón.

Te proponemos el siguiente ejercicio de contemplación. Si es posible, es mejor realizarlo


al exterior, en un parque o en medio de la naturaleza. Si no es así, es suficiente que
coloques frente a ti una flor o una planta:

Cerramos los ojos y realizamos unos minutos de respiración consciente que nos ayudarán
a relajar nuestro cuerpo y nuestra mente.
Abrimos los ojos y simplemente observamos aquello que tenemos frente a nosotros (una
flor, un árbol, etc). Lo observamos sin prisa, deteniéndonos en los pequeños detalles de
color, forma, etc.
Ayudándonos de la respiración, vamos a ir poco a poco hacia nuestro silencio interior,
hacia esa paz que nos permitirá continuar observando lo que tenemos delante de
nosotros pero con una mirada cada vez más profunda, intentando conectar con su
verdadera esencia.
Dejamos de observarlo y analizarlo para llegar a fundirnos con ello y trascender nuestros
sentidos, y así llegar a conectar con la Energía de Vida que yace en todas las cosas que
existen en la Creación. Esa energía es la que nos mantiene a todos unidos.

 Preguntas para la reflexión:

¿Has podido trascender los sentidos y llegar a conectar con la esencia de lo que
observabas?

Si lo has conseguido, describe tu experiencia. Si no ha sido así, describe qué crees


que te ha impedido el poder conseguirlo.

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3.2 Práctica para realizar con los niños/as.

Talleres:

1. “Observo con atención”

 Dirigido: Educación infantil.

 Tema: La contemplación.

 Mensaje: “Cuando consigo estar quieto puedo apreciar más lo que hay a mi alrededor”.

 Estructura de taller:

1. Relajación (10-15 minutos “Campanilla”):

Nos tumbamos en el suelo, sobre una manta o esterilla.


Cerramos los ojos, sin movernos y colocamos nuestras manos sobre el pecho, una
frente a otra. Vamos a poner atención a la respiración, observamos el movimiento
de nuestro pecho arriba y abajo. No debemos hacer nada más, simplemente
observar ese movimiento. Sentimos como, poco a poco, nuestra respiración
se hace más calmada, más lenta.
Si notamos que viene un pensamiento no le prestamos atención, le dejamos que se
vaya y continuamos atendiendo a nuestra respiración. Ahora vamos a colocar las
manos a la altura del ombligo, dos dedos por debajo.
Empezaremos a realizar otra clase de respiración, una más profunda, que nos
ayudará a relajarnos mucho más. Cuando cogemos aire hinchamos la barriga, y
cuando soltamos el aire la vaciamos. Vamos notando como nuestro cuerpo está
más relajado y pesa cada vez más.
Sentimos todo nuestro cuerpo en contacto con el suelo. Vamos a imaginar que por
encima de nosotros está volando una pequeña hada parecida a Campanilla y se
coloca a la altura de nuestros pies.
Con su varita comienza a tirarnos polvos mágicos de color amarillo. Va subiendo
por las piernas hasta las rodillas, después sigue por el muslo, continua hacia la
barriga, las manos, los brazos, el pecho, la garganta, la cara y se detiene en la
coronilla. Imagino todo mi cuerpo envuelto en la luz de los polvos mágicos. Me
siento muy tranquilo y voy a disfrutar un minuto de estar muy quieto y disfrutar de

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mi paz interior. Ahora, lentamente empezamos a mover las manos, los brazos, los
pies y las piernas. Nos colocamos de lado, y muy despacito nos vamos sentando.

2. Reflexión: Cuando estáis mirando un cuento o unos dibujos que os gustan


mucho,

¿Prestáis atención a lo que estáis viendo?

¿Qué ocurre cuando dejo de prestar atención y me distraigo?

3. Práctica: Ahora vais a elegir con la mirada un objeto pequeñito de la clase.


Lentamente y por turnos os levantáis a cogerlo. Colocamos el objeto delante de
nosotros. Vamos a mantener los ojos centrados en el objeto. Nos fijamos en su
color, en la forma o en cualquier otro detalle. Permanecemos unos minutos
observándolo.

4. Reflexión sobre la práctica:


¿Qué os ha llamado más la atención de lo que habéis observado?

¿Cómo os habéis sentido al principio?

¿Y más tarde?

¿El tiempo ha transcurrido rápido o lento?

5. Meditación: Únicamente dos minutos, ya que previamente han realizado la


práctica de contemplación.

1. “Observo con atención”:

 Dirigido: Educación primaria.

 Tema: La contemplación.

 Mensaje: “Cuando consigo estar quieto puedo apreciar más lo que hay a mi
alrededor”.

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 Estructura de taller:

1. Relajación (10-15 minutos “La mariposa”):

Nos tumbamos en el suelo, sobre una manta o esterilla.


Cerramos los ojos, sin movernos y colocamos nuestras manos sobre el pecho, una
frente a otra. Vamos a poner atención a la respiración, observamos el movimiento
de nuestro pecho arriba y abajo.
No debemos hacer nada más, simplemente observar ese movimiento. Sentimos
como, poco a poco, nuestra respiración se hace más calmada, más lenta. Si
notamos que viene un pensamiento no le prestamos atención, le dejamos que se
vaya y continuamos atendiendo a nuestra respiración.
Ahora vamos a colocar las manos a la altura del ombligo, dos dedos por debajo.
Empezaremos a realizar otra clase de respiración, una más profunda, que nos
ayudará a relajarnos mucho más. Cuando cogemos aire hinchamos la barriga y
cuando soltamos el aire la vaciamos. Vamos notando como nuestro cuerpo está
más relajado y pesa cada vez más. Sentimos todo nuestro cuerpo en contacto con
el suelo. Imaginamos que tenemos una mariposa de muchos colores
revoloteando por encima de nosotros. Ahora se coloca en nuestros pies, y con
cada movimiento de sus alas, esparce sobre nosotros una purpurina brillante de
todos los colores. Va subiendo por las piernas hasta las rodillas, después sigue por
el muslo, continua hacia la barriga, las manos, los brazos, el pecho, la garganta, la
cara y se detiene en la coronilla. Imagino todo mi cuerpo envuelto de purpurina de
colores mágicos y brillantes. Me siento muy tranquilo y voy a disfrutar un minuto de
estar muy quieto y disfrutar de mi paz interior.
Ahora, lentamente empezamos a mover las manos, los brazos, los pies y las
piernas. Nos colocamos de lado, y muy despacito nos vamos sentando.

2. Reflexión:

¿En qué momentos notáis que estáis más concentrados?

¿Por qué creéis que os ocurre?

¿Es lo mismo concentrarse en algo que contemplarlo?

¿Qué diferencia hay?

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3. Práctica: Si es posible, haremos esta práctica en el exterior, en un parque o en


el patio del colegio. Si no es posible, otra opción es la siguiente: Entregamos a los
niños/as una fotografía de un paisaje que nos transmita calma, una para cada uno.

Colocamos la fotografía delante de nosotros y vamos a observarla durante unos


minutos. Después respiramos profundamente y cerramos los ojos. Vamos a
intentar imaginar que estamos en ese lugar, caminando por el, percibiendo los
olores y colores del lugar, etc.

5. Reflexión sobre la práctica:

¿Has conseguido visualizarte en el lugar de la fotografía?

¿Qué has sentido?

Si no lo has conseguido: ¿Cuál crees que ha sido el motivo?

6. Meditación: Solo dos minutos en silencio.

7. Ejemplo de hoja para llevar a casa con el mensaje del taller:

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1. “Observo con atención”:

 Dirigido: Educación secundaria y Bachillerato.

 Tema: La contemplación.

 Mensaje: “Contemplar la realidad a través del silencio me llena de paz”.

 Estructura de taller:

1. Relajación: (10-15 minutos “Escaner corporal”):

Nos tumbamos en el suelo, sobre una manta o esterilla. Cerramos los ojos, sin
movernos y colocamos nuestras manos sobre el pecho, una frente a otra. Vamos a
poner atención a la respiración, observamos el movimiento de nuestro pecho arriba
y abajo. No debemos hacer nada más, simplemente observar ese movimiento.
Sentimos como, poco a poco, nuestra respiración se hace más calmada, más
lenta.
Si notamos que viene un pensamiento no le prestamos atención, le dejamos que se
vaya y continuamos atendiendo a nuestra respiración. Ahora vamos a colocar las
manos a la altura del ombligo, dos dedos por debajo. Empezaremos a realizar otra
clase de respiración, una más profunda, que nos ayudará a relajarnos mucho más.
Cuando cogemos aire hinchamos la barriga, y cuando soltamos el aire la vaciamos.
Vamos notando como nuestro cuerpo está más relajado y pesa cada vez más.
Sentimos todo nuestro cuerpo en contacto con el suelo.
Visualizamos un pequeño punto de luz sobre nuestros pies, una pequeña estrella.
Comienza a moverse y va dejando tras de sí una estela de luz brillante que
lentamente se va depositando sobre mi cuerpo. Va subiendo por las piernas hasta
las rodillas, después sigue por el muslo, continua hacia la barriga, las manos, los
brazos, el pecho, la garganta, la cara y se detiene en la coronilla. Imagino todo mi
cuerpo envuelto de esa luz maravillosa.
La estrella de luz continua su viaje desde la coronilla a la nuca, me recorre todo la
espalda, la parte posterior de las piernas, el hueco de detrás de las rodillas, sigue
el recorrido hasta los talones, la planta del pie y vuelve de nuevo a colocarse sobre
mis dedos.
Visualizo todo mi cuerpo sumergido en esa luz mágica que me transmite paz y
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tranquilidad y disfruto de estar aquí tumbado, escuchando la música durante unos


minutos.

2. Reflexión: Este taller lo realizaremos fuera del aula, en un parque cercano o en


el patio del colegio:

¿En qué momentos de vuestro día a día notáis que estáis más
concentrados?¿Por qué creéis que os ocurre?

¿Es lo mismo concentrarse en algo que contemplarlo?

¿Qué diferencia hay?

3. Práctica: Nos tumbamos en el suelo, sobre la esterilla y vamos a contemplar el


cielo, las nubes, su color. Vamos a permanecer muy quietos, intentando ir más allá
de lo que ven nuestros ojos para conectar con la esencia de lo que estamos
observando.

4. Reflexión sobre la práctica:

¿Qué sensaciones habéis tenido?

¿Habéis podido conectar con la esencia de lo que observabais?

¿Qué creéis que necesitamos para poder contemplar desde el corazón?

5. Meditación: Sólo dos minutos de silencio.

6. Ejemplo de hoja para llevar a casa con el mensaje del taller:

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4. La soledad:

4.1 Práctica para los educadores.

 Preguntas para la reflexión:

¿Buscas o tienes momentos de soledad en tu vida diaria?

¿Te sientes cómodo estando a solas contigo mismo?

¿Qué sensaciones te produce estar solo?

¿Necesitas siempre estar rodeado de gente?

Si es así:

¿Cuál crees que es el motivo de esa necesidad?

4.2 Práctica para realizar con los niños/as.

Talleres:

1. “Disfruto de estar conmigo mismo”:

 Dirigido: Educación infantil y Educación primaria)

 Tema: La soledad.

 Mensaje: “También es divertido estar a solas”.

 Estructura de taller:

1. Relajación (10-15 minutos “La mariposa”):

Nos tumbamos en el suelo, sobre una manta o esterilla. Cerramos los ojos, sin
movernos y colocamos nuestras manos sobre el pecho, una frente a otra. Vamos a
poner atención a la respiración, observamos el movimiento de nuestro pecho arriba y
abajo. No debemos hacer nada más, simplemente observar ese movimiento.

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Sentimos como, poco a poco, nuestra respiración se hace más calmada, más
lenta.
Si notamos que viene un pensamiento no le prestamos atención, le dejamos que se
vaya y continuamos atendiendo a nuestra respiración. Ahora vamos a colocar las
manos a la altura del ombligo, dos dedos por debajo. Empezaremos a realizar otra
clase de respiración, una más profunda, que nos ayudará a relajarnos mucho más.
Cuando cogemos aire hinchamos la barriga, y cuando soltamos el aire la vaciamos.
Vamos notando como nuestro cuerpo está más relajado y pesa cada vez más.
Sentimos todo nuestro cuerpo en contacto con el suelo. Imaginamos que
tenemos una mariposa de muchos colores revoloteando por encima de nosotros.
Ahora se coloca en nuestros pies, y con cada movimiento de sus alas, esparce sobre
nosotros una purpurina brillante de todos los colores. Va subiendo por las piernas
hasta las rodillas, después sigue por el muslo, continua hacia la barriga, las manos,
los brazos, el pecho, la garganta, la cara y se detiene en la coronilla. Imagino todo mi
cuerpo envuelto de purpurina de colores mágicos y brillantes. Me siento muy tranquilo
y voy a disfrutar un minuto de estar muy quieto y disfrutar de mi paz interior.
Ahora, lentamente empezamos a mover las manos, los brazos, los pies y las piernas.
Nos colocamos de lado, y muy despacito nos vamos sentando.

2. Reflexión:

¿Dedicáis algún rato en casa para estar a solas en vuestra habitación?

¿Os gusta hacerlo?

¿Necesitáis tener siempre a papá o a mamá a vuestro lado para jugar?

3. Práctica: Previamente habremos colocado en un rincón de la clase una pizarra con


tizas de colores.
Cada uno de niños/as, por turnos, se podrá ir al rincón de la pizarra y disfrutar de
estar allí un ratito a solas pintando. Los demás se sentarán en silencio y harán un
puzzle mientras esperan su turno.

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Educación de la interioridad para el desarrollo de la Inteligencia Espiritual

4. Reflexión de la práctica:

¿Os ha gustado la práctica?

¿Os sentíais extraños estando solos dentro de la clase?

¿Qué otras sensaciones habéis tenido?

5. Meditación guiada “Disfruto de estar conmigo”:

Comenzamos con una respiración a cuatro tiempos, durante unos minutos.


Respiramos profundamente e imaginamos que delante de nosotros se abre una puerta
en la que vemos un precioso camino rodeado de flores.
Decidimos comenzar a caminar por él y lentamente avanzamos, disfrutando del olor de
las flores y de sus vivos colores. Seguimos caminando y a lo lejos divisamos un
pequeño río que atraviesa un bosque lleno de árboles enormes, de un intenso color
verde.
Elegimos un lugar para tumbarnos junto al río y permanecemos allí unos minutos,
disfrutando de estar a solas. Lentamente, nos levantamos y comenzamos el camino de
vuelta, atravesando de nuevo el campo de flores. A lo lejos vemos la puerta por la que
hemos entrado y nos dirigimos hacia ella, la traspasamos y nos sentamos de nuevo en
el suelo de la clase.
Poco a poco vamos moviendo nuestras manos, brazos y piernas, y vamos abriendo
los ojos, siempre recordando que en cualquier momento que yo quiera, puedo volver a
mi lugar junto al río.

2. “Practicando la soledad”

 Dirigido: Educación secundaria y Bachillerato.

 Tema: La soledad.

 Mensaje: “Estar a solas es un buen momento para conocerme a mi mismo”.

 Estructura de taller:

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1. Relajación: (10-15 minutos “Escaner corporal”):

Nos tumbamos en el suelo, sobre una manta o esterilla. Cerramos los ojos, sin
movernos y colocamos nuestras manos sobre el pecho, una frente a otra. Vamos a
poner atención a la respiración, observamos el movimiento de nuestro pecho arriba
y abajo. No debemos hacer nada más, simplemente observar ese movimiento.
Sentimos como, poco a poco, nuestra respiración se hace más calmada, más
lenta.
Si notamos que viene un pensamiento no le prestamos atención, le dejamos que se
vaya y continuamos atendiendo a nuestra respiración. Ahora vamos a colocar las
manos a la altura del ombligo, dos dedos por debajo. Empezaremos a realizar otra
clase de respiración, una más profunda, que nos ayudará a relajarnos mucho más.
Cuando cogemos aire hinchamos la barriga, y cuando soltamos el aire la vaciamos.
Vamos notando como nuestro cuerpo está más relajado y pesa cada vez más.
Sentimos todo nuestro cuerpo en contacto con el suelo.
Visualizamos un pequeño punto de luz sobre nuestros pies, una pequeña estrella.
Comienza a moverse y va dejando tras de sí una estela de luz brillante que
lentamente se va depositando sobre mi cuerpo. Va subiendo por las piernas hasta
las rodillas, después sigue por el muslo, continua hacia la barriga, las manos, los
brazos, el pecho, la garganta, la cara y se detiene en la coronilla. Imagino todo mi
cuerpo envuelto de esa luz maravillosa.
La estrella de luz continua su viaje desde la coronilla a la nuca, me recorre todo la
espalda, la parte posterior de las piernas, el hueco de detrás de las rodillas, sigue
el recorrido hasta los talones, la planta del pie y vuelve de nuevo a colocarse sobre
mis dedos.
Visualizo todo mi cuerpo sumergido en esa luz mágica que me transmite paz y
tranquilidad y disfruto de estar aquí tumbado, escuchando la música durante unos
minutos.

2. Reflexión:

¿Buscas o tienes momentos de soledad en tu vida diaria?

¿Te sientes cómodo estando a solas contigo mismo? ¿Qué sensaciones te


produce estar solo?
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¿Necesitas siempre estar rodeado de gente?.

3. Práctica: Escribe en un folio por una cara, los momentos en los que te sientes
solo y en la otra cara los momentos en que estás solo.

4. Reflexión de la práctica:

¿Puedes ver la diferencia entre el sentirse solo y el estar solo?

¿Qué sensaciones tienes en cada situación?

¿Crees que estar solo es positivo o negativo?

5. Meditación guiada “Disfruto de estar conmigo”:

Comenzamos con una respiración a cuatro tiempos, durante unos minutos.


Respiramos profundamente e imaginamos que delante de nosotros se abre una
puerta en la que vemos un precioso camino rodeado de flores.
Decidimos comenzar a caminar por él y lentamente avanzamos, disfrutando del
olor de las flores y de sus vivos colores.
Seguimos caminando y a lo lejos divisamos un pequeño río que atraviesa un
bosque lleno de árboles enormes, de un intenso color verde. Elegimos un lugar
para tumbarnos junto al río y permanecemos allí unos minutos, disfrutando de estar
a solas. Lentamente, nos levantamos y comenzamos el camino de vuelta,
atravesando de nuevo el campo de flores. A lo lejos vemos la puerta por la que
hemos entrado y nos dirigimos hacia ella, la traspasamos y nos sentamos de nuevo
en el suelo de la clase. Poco a poco vamos moviendo nuestras manos, brazos y
piernas, y vamos abriendo los ojos, siempre recordando que en cualquier momento
que yo quiera, puedo volver a mi lugar junto al río.

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