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¿Por qué son tan importantes las abejas?

Seguro ya sabes que las abejas son pequeños insectos voladores de color amarillo y negro que
producen miel y que tienen un aguijón con el que nos pueden picar muy duro, pero te has
preguntado ¿cuál es su función en la naturaleza o por qué son tan importantes?

Hoy en Mi Señal, a propósito del Día internacional de las abejas (20 de mayo), queremos
contarte algunas cosas sobre ellas.

¿Ya conoces Cuentito Mágicos?

Las abejas son insectos realmente increíbles, no solo porque son los únicos animales del
planeta que pueden producir miel y cera, sino porque dentro de sus colmenas viven en un
complejo sistema social y están divididas en grupos que tienen funciones específicas:

 Las obreras: son hembras que tiene la función de buscar el polen y el néctar de las
flores para tener su alimento, construir la colmena, defenderla de las posibles amenazas
y limpiarla para que circule el aire.
 Los zánganos: son machos que cumplen con el deber de fecundar a la reina en los
periodos fértiles, reparten el alimento (néctar) a las obreras y aportan su calor a la
colmena. En invierno, cuando el alimento es escaso, son expulsados de la colmenay
mueren de frío.
 La reina: es la gran madre de la colmena pues se encarga de poner los huevos fértiles.
Ella mantiene el orden y guía al resto de las abejas en sus trabajos. Cuando una reina
muere, las obreras escogen a una de ellas y la alimentan con jalea real hasta convertirla
en la nueva reina.

La abeja reina de Cuentitos Mágicos.

Los seres humanos podemos mantener nuestras relaciones y nuestro sistema social en gran
parte gracias a la comunicación, pero si las abejas no pueden hablar, ¿cómo se comunican
entre ellas?

Esto es muy interesante, pues lo hacen a través de sus sentidos: el olfato, expulsando
feromonas (sustancias químicas a través de sus cuerpos); el sonido, para indicar la localización
de los demás individuos o las posibles amenazas; y el gusto, con el que identifican la variedad
de plantas disponibles.

Para muchos, las abejas son animales apasionantes y misteriosos, por lo que hay científicos y
personas especializadas en estudiarlas, y también otras que se encargan de criarlas para
producir miel o cera. A estos últimos se les conoce como apicultores.
Algo muy particular de las abejas es el aguijón, que es su mecanismo de defensa. Si alguna
vez te ha picado una sabrás que puede ser un poquito doloroso, y esto se debe a que cuando la
abeja pica inyecta un veneno, que aunque no es peligroso, si se da en altas
cantidades (cuando una persona sufre el ataque de un enjambre entero, por ejemplo) puede
causar incluso la muerte.

Entonces, ¿por qué son tan importantes las


abejas?
En realidad las abejas son animales fundamentales para los ecosistemas y la vida del resto de
los seres —incluidos los humanos—, no por el hecho de producir miel (que está compuesta
por nutrientes muy importantes) sino porque tienen una gran misión: polinizar.

La polinización es el proceso en el que las abejas y otros insectos llevan el polen de flor en
flor, lo que permite su reproducción y con ello el sostenimiento del ecosistema.

Esto quiere decir que si las abejas llegan a desaparecer, un tercio de los alimentos que
consumimos dejarían de brotar de la tierra y de los árboles, y también el de algunas
especies que los humanos consumimos.

Esto es en realidad un efecto en cadena que se produce cuando una especie animal desaparece,
solo que en el caso de las abejas aunque no lo sepamos, desencadenaría un daño mucho más
grande.

Y, ¿por qué están en peligro?


Existen varios factores que están afectando la vida de las abejas:

 La contaminación del aire: esto hace que se les dificulte oler las flores a grandes
distancias.
 El cambio climático: cuando cambia la temperatura cambian también los procesos que
realizan las plantas así que cuando una abeja llega puede que la flor no esté lista para
ser polinizada.
 La urbanización: si cada vez hay más cemento y menos flores, a las abejas les queda
más difícil encontrar el alimento que necesitan para sobrevivir.
 Los pesticidas: esas sustancias que se utilizan para fumigar los cultivos y combatir las
plagas también afectan a las abejas pues al extraer el polen de las flores este está
contaminado y se pueden envenenar.

¿Qué podemos hacer para ayudarlas?


La abeja reina y el zancudo Nicanor de Cuentitos Mágicos.

Esta solución tal vez te parezca demasiado sencilla para combatir el peligro por el que están
atravesando las abejas, pero realmente lo es y puede ayudarles muchísimo: plantar flores.

Sí, así como lo lees, el aporte que puedes hacer para su conservación es investigar cuáles
flores son nativas del lugar en el que vives, sembrarlas en algún lugar al aire libre (en la
ventana, balcón, terraza, jardín, parque, etc.) y no contaminarlas con pesticidas. Así podrán
encontrar alimentos para sobrevivir.

En Mi Señal te invitamos a conocer más sobre estos animales, contarles a los demás su
importancia y así generar conciencia y disminuir el peligro en el que actualmente se
encuentran.
¿Por qué son importantes las abejas?

por Juan Luis Estrada


24/06/2014
Últimamente -y con razón- se habla mucho de la importancia de las abejas y de
los múltiples peligros a los que están expuestas. ¿Sabías que, si las abejas, no
sólo perderíamos la miel, sino también una gran cantidad de frutas y
verduras? Y de plantas y flores, claro, porque la polinización no se llevaría a cabo
y los cultivos no se reproducirían.

La importancia de las abejas


Las abejas se pasean por las flores, libando el néctar para producir miel y
alimentar a las crías. Durante este proceso, al apoyarse en ellas, sus patas
quedan impregnadas de polen, que transportarán a otras plantas al ir a por más
néctar. Así, la planta queda fecundada y produce fruto y semillas.

Es cierto que hay muchas plantas que, o bien se autofecundan, como las
tomateras, o que con la acción del viento, que mueve el polen, les es suficiente.
Sin embargo, cerca del 50% de las especies que consumimos habitualmente
requieren polinización directa para producir fruto, al igual que el 70% de las
especies silvestres. Alimentos tan comunes como las manzanas o las
almendras, probablemente, dejarían de existir sin las abejas. Aunque otras
especies, como mariposas o murciélagos, contribuyen a la reproducción de las
plantas mediante este método, sus agentes más significativos son, sin duda, las
abejas. También es cierto que, nosotros mismos, podríamos ir recogiendo el polen
de una flor y desplazándolo a otra. Pero, desde la sensatez, nadie debería siquiera
plantearse algo así, en lugar de hacer lo imposible por salvar a las abejas.
Porque, ¿qué pasaría si las abejas desaparecieran?

Consecuencias directas
Para comenzar, no podríamos disfrutar de muchas frutas y verduras, como ya
hemos dicho. Pero el problema no es que no podamos comerlas nosotros: es que,
si los herbívoros tampoco pueden comerlas, éstos podrían desaparecer, y a ver
los animales carnívoros de qué se alimentan. Se rompería la cadena alimenticia
por todos lados en un breve período de tiempo.

También se perderían para siempre muchas especies que no son interesantes


para producir a gran escala o sencillamente a través de la agricultura, en especial,
variedades silvestres y ornamentales (flores)

La biodiversidad es la garantia de la supervivencia de un ecosistema. Y


muchos podrían romperse del todo si las abejas desaparecieran. Y, para quienes
sólo miran el dinero, que imaginen la labor que hacen estos animales a sus
campos y a sus cultivos. La mera existencia de las abejas se relaciona con la
producción de 10.000 millones de euros al año (muchos ceros, ¿verdad?)

De hecho, la cadena de supermercados Whole Foods Market realizó una campaña


de sensibilización sobre lo que supondría la pérdida de las abejas. Es, cuanto
menos, impactante.

Pero, ¿por qué desaparecen?

Los principales problemas


Actualmente, no existe una explicación absoluta sobre los motivos de la repentina
desaparición de las abejas, aunque sí nos encontramos con múltiples teorías. Lo
que sí es seguro es que mueren a un ritmo anual de un 35% sobre la población
total.

La primera, y más recurrida, es el calentamiento global.

Pesticidas y productos contaminantes


En segundo lugar, la causa aparentemente más directa y lógica es el uso de
pesticidas y productos contaminantes en la agricultura extensiva de una sola
variedad o especie (monocultivo extensivo). A raíz de ello, se derivan otros
grandes problemas: Los cultivos de un solo producto no les ofrecen todo el néctar
que necesitan, por lo que no están bien nutridas. Además, los propios pesticidas
no distinguen entre “bichos” buenos y malos.
El Síndrome de despoblamiento de las colmenas
El Síndrome de despoblamiento de las colmenas, que se inició de forma masiva
hace unos ocho años, consiste en la desaparición súbita de las abejas, dando
lugar a un descenso de producción de miel y polen (y, por tanto, polinización) y
que deriva en un aumento de las enfermedades sobre las crías, puesto que no
hay adultas para criarlas.

El factor que se aprecia claramente junto a este despoblamiento es la falta de


energía de las abejas adultas y su imposibilidad de volar, que se relaciona con la
nosemosis, provocada por un parásito unicelular que afecta a su aparato digestivo,
provocando diarrea. Es un parásito muy resistente al calor y la deshidratación, que
sobrevive en las heces durante más de dos años, más de 40 días en el suelo y
unos dos meses en la miel, por lo que se propaga entre todos los zánganos,
obreros y la propia reina con gran rapidez, acabando con todos.

El virus de la parálisis de la abeja


También el virus de la parálisis de la abeja, o síndrome de la abeja negra, que
mata a los ejemplares infectados en 3-7 días, está causando estragos en las
grandes colmenas. Se piensa que las altas temperaturas dentro de las mismas
pueden ser uno de los factores que desencadena la sintomatología. Además, se
ha observado que se da en las épocas más calurosas, en todos todos los
continentes menos África y, sobre todo, en colmenas donde existen reinas
cercanamente emparentadas (consanguíneas). La solución más sencilla, a falta
de una cura real, es que los criadores de reinas las crucen para obtener
especies híbridas.

Otras teorías hablan de la repercusión de las especies invasoras sobre las


poblaciones de abejas locales a lo largo de todo el mundo. En este vídeo se puede
apreciar el devastador efecto de un ataque de avispas gigantes sobre una
colmena de abejas domésticas. Las abejas africanizadas, una variedad híbrida,
son muy agresivas también, tanto contra las avispas como contra las abejas
melíferas.

¿Y qué podemos hacer? Obviamente, la solución pasa por grandes acciones y


medidas por parte de los responsables, directos o indirectos, de la desaparición de
las abejas. Eso sí: ¡nosotros podemos aportar nuestro granito de arena!
Qué podemos hacer nosotros para ayudar
Mediante pequeños gestos, ¡todos podemos aportar un poco para salvarlas!

Los huertos urbanos y los productos ecológicos


Un huerto urbano para las abejas es un oasis en medio de la ciudad, donde
puede encontrar vegetación bien nutrida y muy cuidada. Y, sobre todo, sin
pesticidas ni elementos tóxicos. No vale la pena asustarse de un animal que sólo
va a realizar su trabajo y que sólo ataca cuando se ve amenazado de muerte
(cuando atacan, el aguijón se agarra en el objetivo, y les es imposible sacarlo sin
morir). Basta con aplicar la máxima “vive y deja vivir”, y actuar con normalidad
frente a ellas, sin provocarlas ni asustarlas.

Si tratamos nuestros cultivos con productos fitosanitarios ecológicos, las


abejas no morirán ni tendrán problemas cuando busquen polen y encuentren
nuestras flores. Existen opciones para todo tipo de plagas, ¡así que no hay
excusa!

Y, por supuesto, el consumo de productos ecológicos y bio provenientes de


una explotación apícola sostenible garantizan no sólo que los apicultores
puedan continuar con su buenhacer en la conservación de las abejas, sino
también que es un alimento nutritivo y de calidad.
Más de 20.000 especies, las abejas tienen un papel muy importante en el ecosistema; de hecho
la producción de la alimentación y la biodiversidad mundialdepende de ellas. Dado que las
poblaciones de abejas están disminuyendo drásticamente a escala global, estos insectos son más
necesarios que nunca.

¿Qué aportan las abejas a la biodiversidad


y a la agricultura?
La reproducción de muchas especies botánicas depende directamente de estos polinizadores. Las
abejas utilizan el polen y el néctar de las flores para alimentarse o para producir miel (5), por lo que a la
vez que se alimentan y recolecta polen de los estambres de las plantas, transfieren semillas. Este tipo de
relación, es un claro ejemplo de dependencia simbiótica.
Entre la multitud de especies, las abejas solitarias (oligoleges) también son muy importantes porque
recogen el polen solamente de algunas plantas específicas- las que suelen ser más raras y salvajes. Es
decir, la supervivencia de esta floradepende de la actividad directa de las abejas.
Teniendo en cuenta el papel que juegan las abejas en el proceso de polinización cruzada, se entiende la
importancia que tienen en la biodiversidad del cultivo y en la agricultura y viceversa. De hecho hay
estudios que afirman que un tercio de la alimentación que consumimos diariamente es producto de la
polinización de abejas.

Panal de abejas

¿Por qué están desapareciendo las abejas?


Según el informe “El declive de las abejas”, entre 1985 y 2005 las poblaciones de abejas disminuyeron
un 25% en Europa y el declive continua actualmente. No sólo en nuestro continente, sino en todo el
mundo (1), con el fenómeno de Colony Collapse Disorder (el síndrome del desplome de las colonias)
afectando a un tercio de las colonias de abejas en EEUU a partir del año 2006 (3). Ésta desaparición
alarmante de las abejas también significa que las cosechas y la producción de alimentos están en riesgo
(3).
Varios y entrelazados son los factores que han contribuido al declive de las abejas. Las prácticas de la
agricultura industrializada, tales como la monocultura y el empleo de los pesticidas y los herbicidas,
están llevando a cabo la pérdida de hábitats de las abejas y, a largo plazo, contribuyen al cambio
climático (1).
Como ya os hemos contado, el monocultivo reduce la biodiversidad y la disponibilidad de la flora y,
teniendo en cuenta la simbiosis de las especies, también reduce las fuentes de alimentación de las abejas.
En cuanto a los pesticidas, una investigación reciente ha demostrado que el uso de productos que
lleven neonicotinoides, tienen un impacto significativo en la disminución de las abejas. En abril de
2013, la Unión Europea suspendió tres tipos de estos pesticidas- clothianidin, imidacloprid y
thiametoxam- durante dos años (2).

¿Qué podemos hacer para salvar a la


abejas?
Para poder asegurar la supervivencia de las abejas, y otros polinizadores, se deberían tomar medidas
políticas enfocadas a los sistemas de cultivo, pero a nivel individual con gestos simples también
podemos aportar nuestro granito de arena:

 Reemplazar productos de horticultura que lleven neonicotinoides por alternativas biológicas


tales como nematodes o BT (Bacillus thuringiensis).
 Crear un ecosistema de diversos hábitats basándonos en la rotación de cultivos para controlar
plagas y favorecer a las abejas.
 Consumir productos ecológicos, locales y de temporada para apoyar al sistema de agricultura
ecológica, lo cual es menos perjudicial para los antófilos.
 Localizar a los apicultores cercanos y comprar sus productos provenientes de la colmena, que
incluyen la cosmética de cera, miel, propolis y jalea real, para apoyar la crianza sostenible de
abejas.
 Echadle un vistazo a esta petición de Greenpeace para animar a las autoridades españolas a que
protejan a las abejas.

El apicultor es el encargado de extraer la miel que producen las


abejas

https://www.ludicobox.com/polinizacion-abejas-actividades-ninos/