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CONSTRUCCION

CIVIL

HISTORIA DE LA CONSTRUCION EN CHILE

Ejemplo de subtítulo

NOMBRE:
CARRERA:
ASIGNATURA:
PROFESOR:
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1 Introducción
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2 HISTORIA DE LA CONTRUCCION EN CHILE


2.1 Subtítulo
Esta sección fue basada fundamentalmente en el artículo sobre la construcción en chile aparecido
en la revista BIT de la corporación del desarrollo tecnológico de la cámara chilena de la
construcción.
Pedro de Valdivia junto con iniciar la conquista de nuestro país, comienza el traspaso de la técnica
constructiva que los españoles traían de su patria. Es así como el diseño de las ciudades siguió
las ordenanzas muy modernas que el Rey Felipe II ordeno para su reino y en las casas se siguió
un modelo español adaptado. Las obras de infraestructura del periodo colonial fueron realizadas
por las autoridades de gobierno central o de la ciudad, con artesanos españoles en un comienzo
para luego realizarla con chilenos. En esta etapa se contó con la valiosa participación de
proyectistas de maestros constructores, arquitecto, e ingenieros militares extranjeros.

Puente cal y canto. Santiago, Chile. SIGLO XVIII.

El desarrollo de nuestras exportaciones agrícolas y mineras trajo la construcción del ferrocarril a


partir de la mitad del siglo XIX y la ampliación de los puertos, luego la industria del salitre dio un
gran auge a la construcción en todo el país y con ello aparecieron los primeros contratistas que
realizaron obras de gran envergadura. Ellos eran principalmente extranjeros de Inglaterra y
Estados Unidos, pero al cabo de algunos años empezaron a participar ingenieros chilenos, como
es el caso, a fines del siglo, del ingeniero don Victorino Lastarria, en el proyecto y construcción del
viaducto del malleco. Las empresas constructoras propiamente tales, entendiéndose por ellas un
grupo humano organizado y que mantiene su actividad más allá de las personas, apareciendo en
nuestro país a fines de la segunda mitad del siglo XIX, siendo ellas en general de origen foráneo.
En el año 1939 nuestro país es sacudido por un gran terremoto que destruye Chillan y Concepción.
La reconstrucción que sigue da lugar al afianzamiento de las nuevas empresas y a la aparición de
otras y será en los años cuarenta, que a pesar de las graves restricciones que imponía la Segunda
Guerra Mundial, se inician las grandes obras en el país, como, por ejemplo: pavimentación de la
carretera de Santiago a Talca, la central hidroeléctrica sauzal, las oficinas del hoy Banco del
Estado y el desarrollo del centro de Santiago. Fue en el periodo de 1950 que dirigentes de las
principales empresas constructoras resuelven crear un organismo gremial de la actividad, que los
represente frente a la opinión pública y los poderes del Estado, es entonces que se crea la Cámara
Chilena de la Construcción.
Hasta esa época la construcción de viviendas era una actividad individual y recién el Estado
empezaba a actuar frente al déficit habitacional, construyendo algunas poblaciones. A comienzos
de la década de los sesentas, se crea el decreto con fuerza de ley numero dos (DFL-2) que
introdujo una gran significación a la construcción de viviendas en el país, introduciendo beneficios
tributarios a quienes construían viviendas de ciertas características. A fines de esta década se
inicia la construcción del metro en Santiago. A partir de 1985 se inicia en el país un desarrollo
económico que se mantuvo hasta mediados de la década de los noventa, lo que significó un
incremento significativo en la actividad de la construcción. A lo largo del país aparecen numerosos
proyectos industriales, agroindustriales, forestales, pesqueros, turístico, mineros, energéticos e
inmobiliario que llevan a un aumento importante de esa actividad y que ha servido para hacer
aflorar algunas debilidades de nuestro país, especialmente en infraestructuras y de calidad. La
forma en que el país está enfrentado estas deficiencias es a través de la creación de un
mecanismo de concesiones, que permite a los privados diseñas, construir y operar una obra de
infraestructura por un determinado periodo. Para mejorar la calidad de nuestras obras se
introducen cambios a la ley, de modo de incentivar mejoras en nuestros proyectos. Además, se
debe capacitar permanentemente a las personas que trabajan en el sector, para mejorar la calidad
y productividad en esta industria y con ello poder atraer más personas a este rubro, de modo de
efectuar las variaciones que este ante variaciones de la economía.

3 HISTORIA DE LA CONTRUCCION ANTISISMICA EN CHILE

Los fenómenos sísmicos, tan frecuentes en nuestro país, demostraron que los grandes daños
causados en todo tipo de obras de construcción se debían, en un alto porcentaje, a defectos en
su ejecución. Se podría decir que el terremoto de Chillán, en 1939, marca el INICIO de nuevos
estudios para las modificaciones a la Ordenanza General de Construcciones.

En el año 1944, la Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas de la Universidad de Chile, vistas


las necesidades del país en lo referente a las construcciones, resolvió la creación de una nueva
Escuela Universitaria que formaría un profesional especialista en la dirección de obras de
construcción, dando nacimiento a la carrera de Construcción Civil.

En 1950, la UC, sensible a las exigencias de la comunidad y siempre preocupada de servir al país
dentro de su rol como institución de la Iglesia, crea la Escuela de Construcción Civil, perteneciente
a la Facultad de Tecnología, afianzando el carácter universitario de esta profesión. Su fundador
fue Enrique Hewstone.
En 1955, se promulgó la Ley 11.994 que regula el ejercicio de la profesión de Constructor Civil,
cuyo reglamento en lo medular establece sus roles, que son:

 Construir, dirigir, fiscalizar, y actuar de empresario en las construcciones de edificios, obras


industriales, marítimas, hidráulicas, puentes, caminos, pavimentación, ferrocarriles y
aeropuertos, conforme a los proyectos y cálculos previamente ejecutados

 Proyectar, ejecutar, dirigir y fiscalizar las instalaciones anexas o complementarias de las obras
de construcción

 Realizar estudios de presupuestos y trabajos topográficos

 Dirigir industrias que se dediquen a la explotación y fabricación de materiales de construcción y a


investigar y efectuar estudios sobre ellos que conduzcan a su mejoramiento y normalización

 Desempeñar funciones docentes en materias propias de su especialidad

 Finalmente, servir de árbitro, perito, tasador, interventor, asesor y consultor en materias propias
de su profesión.

En 1970 la Escuela de de Construcción Civil pasa a formar parte del Sector de Ciencias de la
Ingeniería para, en el año 1982, quedar inserta en la actual Facultad de Ingeniería, con la
autonomía académica, administrativa y económica necesarias para desarrollar sus actividades.

Como aspectos más importantes durante los últimos diez años cabe destacar la creación del
Grado Académico de Licenciado en Construcción como requisito previo al título profesional en
1992, y la reforma curricular de 2002, que incorpora el otorgamiento de un Bachillerato en el
contexto del nuevo plan de Formación General aprobado para todos los programas de pregrado
de la Universidad. Además, en el año 2006 comenzó a dictarse el Magíster en Construcción,
programa inédito en Latinoamérica, que ofrece las especializaciones en Infraestructura y
Edificación.

4 LA CONSTRUCCION ANTICISMICA DE CHILE YA ES


MODELO EN EL MUNDO
Después del sismo de 2010, el país ha desarrollado sistemas que lo han puesto entre
los líderes en estas tecnologías.

seguro de que la inmensa mayoría de los edificios de Santiago sobrevivirá a un fuerte terremoto,
a René Lagos, un ingeniero que está detrás de los cálculos de algunos de los más altos, le encanta
mirar cómo se mueven cuando tiembla. Todo lo que tenía que caer ya ha caído, exclama. Por lo
que cuando viene un sismo fuerte, trato de disfrutarlo más que de sufrirlo.

Si me paso la vida diseñando para la ocasión, no puedo ponerme nervioso al punto de no vivirlo,
asegura desde el piso 24 de una torre de Santiago, remecida varias veces durante la entrevista.
Chile es el país más sísmico del planeta. Solo en los últimos 5 años ha registrado tres terremotos
de magnitud superior a 8, pero es también uno de los más resistentes porque la normativa que
regula la construcción exige que el edificio quede en pie para salvar vidas humanas.

Eso hace que la siniestralidad e incluso los daños materiales sean bajos en comparación con otros
países también asentados sobre el cinturón de fuego que rodea el Pacífico. Ahora, exporta su
conocimiento antisísmico a América Latina y a otros países del mundo.

Ofrecemos soluciones mucho más enfocadas en la realidad local con estándares de seguridad tan
buenos como los que podrían ofrecer en EEUU, dice Lagos, cuya empresa del mismo nombre
lleva construidos más de 2.000 edificios, entre ellos el Costanera, que con 300 metros de altura y
64 pisos es uno de los más altos de América Latina.

Chile está en el grupo de países con mejores tecnologías antisísmicas del mundo, junto con
Estados Unidos, Japón y Nueva Zelanda, asegura el ingeniero.

A menudo, los tsunamis son tan letales como los sismos que los provocan. De las más de 500
personas que perdieron la vida en el terremoto de 8,8 que sacudió Concepción el 27 de febrero
de 2010, 156 murieron ahogadas por la gigantesca ola que provocó.

En comparación, el terremoto de Haití de enero de 2010 de magnitud 7 dejó más de 300.000


muertos y arrasó Puerto Príncipe, la capital.

Aunque existen nuevas tecnologías para minimizar daños en infraestructuras, como los aisladores
sísmicos y los disipadores de energía, la mayor parte de las construcciones en Chile son
tradicionales.

Es decir, de concreto armado y acero en cantidades reguladas para que resistan. A ello se suman
estudios de ingeniería exhaustivos, que incluyen la calidad del suelo.

El diseño de ingeniería está totalmente vinculado al diseño de la arquitectura, dice Fernando


Guarello, ex director de la Asociación de Oficinas de Arquitectos. El Código Civil chileno
responsabiliza al empresario por deficiencias en la construcción.

Cada terremoto enseña

Daños siempre va a haber, puede que sean poco visibles. Los materiales siempre van a sufrir al
estirarse y encogerse, arguye Guarello. En cierta manera, el terremoto de 2010 fue un campo de
pruebas que no sólo reforzó la legislación, sino que contribuyó a mejorar la tecnología y elevar los
estándares de seguridad.

En la retina de todos está el conjunto de edificios de viviendas sociales que el remezón hizo caer
como un castillo de naipes porque el constructor había utilizado varillas de acero más finas de lo
que exigía la normativa.
Cada vez más, el mundo reconoce nuestro saber hacer, asegura Lagos antes de contar que
cuando llegó a China, en ese país nada se sabía de Chile salvo que tiene unos terremotos
tremendos y los edificios no se caen, dice orgulloso.

En las nuevas tecnologías para minimizar el daño de los terremotos el país también es pionero.
Las universidades son laboratorios de ingeniería antisísmica. La católica de Chile, por ejemplo, ha
creado una empresa con dos de sus profesores, Sirve, que ya ha patentado más de media docena
de dispositivos para reducir el impacto de los sismos, como tabiques disipadores, deslizadores
con tirantes o bielas autocentrantes, entre otros.

Juan Carlos de la Llera, decano de la Facultad de Ingeniería de esa universidad y uno de los
accionistas de la empresa, asegura que el reto ahora es hacer que la tecnología sea asequible
para todo tipo de viviendas, sobre todo las sociales, que tradicionalmente han sido las más
vulnerables.

Aunque no existe riesgo cero, la instalación de aisladores sísmicos o disipadores de energía


permiten reducir el potencial de daños en 80% y 40%, respectivamente. El gran desafío de la
ingeniería moderna es lograr que el edificio no colapse y que la estructura quede operativa
después de un terremoto, por muy potente que sea, asegura.