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LA MONOGRAFÍA – RAZONAMIENTO

VERBAL

Fuente 2
La dependencia tecnológica en la
comunicación de la juventud
contemporánea
Autora: Gambaretto, Adriano

Hablar de la comunicación hoy en día puede abarcar muchísimos aspectos,


gracias a la gran cantidad de formas que existen para comunicarse con
otras personas en cualquier lugar del mundo, o en nuestra misma sociedad.
La tecnología es la mayor responsable de crear medios y nuevas formas de
expandir las fronteras comunicacionales y poder tomar contacto con otra
persona en cualquier lugar en cuestión de segundos.

En nuestro presente tenemos que hablar indudablemente acerca de los


avances tecnológicos y eso conlleva a mencionar y reflexionar un poco
acerca de su contexto. La globalización se ha convertido en una palabra a la
que todo remite y es invocada en nuestra época para subrayar distintas
acciones: ya sea modernización, democracia, éxitos económicos, justicia, y
también hay quienes la utilizan para connotar lo contrario: atrasos,
continuación de un capitalismo salvaje, despolitización, inexistencia de los
Estados-nación, etc.

Sin duda, se transformó en un fenómeno social, político, e ideológico que


posee variadas consecuencias según la región geográfica, el país y
territorio. En la actualidad lo que caracteriza a la globalización es la nueva
economía que remite a la liberalización del comercio y a los avances de las
nuevas tecnologías de la información y la comunicación que suponen una de
las transformaciones técnicas y económicas más importantes desde la
Revolución Industrial.

En este ensayo se tratará el tema de la dependencia que tienen los jóvenes


contemporáneos con la tecnología para comunicarse social y culturalmente.
El objetivo es reflexionar acerca de la importancia de la tecnología en la
comunicación de los jóvenes contemporáneos. Analizar las relaciones
intercomunicaciones de los jóvenes en el presente, haciendo hincapié en la
importancia de la tecnología en el desarrollo social y cultural de la juventud.

La actualidad es una época llena de tecnología, donde aparatos tecnológicos


aparecen y van evolucionando con el correr de los días, donde las
aplicaciones de estos aparatos incrementan y superan la imaginación de
cualquier consumidor actual. Se puede estar de acuerdo que la sociedad
actual vive sumergida en un mundo tecnológico donde hay inevitablemente
una dependencia “casi” total para poder desarrollarse laboralmente y
asentarse culturalmente.

Tanta es la importancia de la tecnología en la cultura y el de su utilización


en los últimos años, que se llegó al nivel de anteponer objetos tecnológicos
a bienes fundamentales para la vida humana.

Se puede tomar como ejemplo lo que comenta la autora Del Brutto López
(2000), acerca de los cambios en las parejas jóvenes, que cuando se van a
vivir juntos es común que compren antes que nada una PC junto al
microondas. De este modo se debe reflexionar y darse cuenta del nivel de
dependencia que hay con respecto a la tecnología y sus variantes.

No es un tema completamente nuevo para la discusión, pero sí primordial.


Se está hablando de lo que todos los adultos comentan y la mayoría
recrimina, mientras que la minoría intenta entender. La tecnología cada vez
tiene un papel más importante en la comunicación de la juventud
contemporánea, ya sea por los celulares, mensajes de texto, internet,
teléfonos, etc. Al parecer se ha perdido la magia y la costumbre de escribir
cartas y mandarlas por correo, o simplemente hablar cara a cara.

El papel que la tecnología juega en la juventud de hoy en día, y más que


nada en la propia sociedad, es tema de debate constante. Por un lado los
adultos se resisten a la idea de avanzar conjuntamente con la tecnología y
se van quedando en el tiempo, excluidos de ciertas actividades o
modalidades sociales, mientras que otros, aceptan los nuevos métodos de
comunicación y parecieran entender un poco más lo que le sucede a la
juventud en nuestro presente.

El debate sobre la globalización provoca adhesiones y rechazos en los que


se incluyen los rasgos particulares de cada uno de los cambios que trajo el
nuevo siglo, aunque las preocupaciones estriban en los valores de igualdad
y de justicia con una creciente matriz de desigualdades en el mundo. En lo
que parece que hay cierto consenso es que estas cosmovisiones
universalizadas cuentan con un nuevo tipo de comunicaciones que
pertenecen a la era electrónica y que describen con un nivel explosivo el
crecimiento de las naciones. (Del Brutto López, 2000).

Como se mencionó previamente, los tiempos han cambiado, las


computadoras y celulares hoy en día son una parte fundamental de la vida
cotidiana de gran parte de la sociedad en la que se vive actualmente. Como
toda nueva popularización, además de tener sus grandes ventajas también
lleva consigo la aparición de problemas educativos o comunicacionales.
Las generaciones más jóvenes, o mejor dicho, los nacidos a lo largo de la
década de los noventa, han sido socializados culturalmente bajo la
influencia de las nuevas tecnologías de la información y comunicación en
sus diversas variantes (televisión digital, telefonía móvil, Internet, video
juegos, etc.), y por esta razón presentan una serie de rasgos de
comportamiento social y cultural diferenciados respecto a los niños y
adolescentes de décadas anteriores. Lo cual, en consecuencia, requiere que
los padres y docentes se planteen nuevos modelos educativos y métodos de
enseñanza.

Los jóvenes que se encuentran estudiando el secundario o la universidad,


pertenecen a una generación que ha sido enseñada culturalmente en
contacto permanente con variadas tecnologías audiovisuales e informáticas.
Para ellos es completamente cotidiano acceder a múltiples canales de
televisión, escribir sus trabajos y tareas en una computadora o laptop,
llamar y recibir mensajes a través de celulares, navegar por Internet para
buscar información y comunicarse con sus amigos a través de un chat o
alguna de las tantas redes sociales que hoy en día existen. Esta generación
de adolescentes necesita la tecnología digital de forma indispensable, para
divertirse, aprender, comunicarse, relacionarse con otras personas de su
misma sociedad, etc.

Algo por lo que los estudiantes contemporáneos atraviesan, al igual que el


resto de los ciudadanos, es el estar expuestos a un flujo de información
constante, que provoca saturación de datos. La televisión, Internet, la
publicidad y la radio; permanentemente están difundiendo mensajes y
acontecimientos, noticias, opiniones e ideas que llegan en segundos y de
forma repetida.

En consecuencia, la cantidad de información que los jóvenes y adolescentes


poseen sobre los acontecimientos de la realidad, ya sea de tipo político,
deportivo, musical, social, es abrumadora. Pero mucha información, no
significa necesariamente más conocimiento. Según Néstor García Canclini,
es todo lo contrario.

García Canclini (2004) comenta en su texto Diferentes, Desiguales y


Desconectados: Mapas de la interculturalidad, que gracias a la
mediatización que existe en nuestra sociedad como consecuencia de la
globalización, existe una fragmentación del saber que aleja o enfría la
interconectividad que proporciona sanciones de cercanía y simultaneidad. A
esto le agrega también la abundancia de información y entretenimiento,
como se hizo mención previamente.

Según García Canclini (2004) otra de las consecuencias en el avance de la


tecnología y globalización en la sociedad, es lo que él llama: la conexión y
desconexión, donde explica que no todos los jóvenes de la actualidad tienen
acceso a la información y la tecnología, y quienes no lo tengan poseerán
menos oportunidades a la hora de enfrentarse a un mundo globalizado.

Es así como se pasa de la integración de las sociedades al sometimiento de


la población. Las más informadas sobre las menos informadas. A la hora de
acceder a la información, otra desventaja –según este autor– es el
monolingüismo proveniente de las ciencias y tecnologías del occidente
adoptado por las sociedades mundiales, donde el inglés es el protagonista
absoluto; creando así una desventaja en el mundo informático y laboral
para aquellos que no lo manejan.

Puede parecer mentira, pero la tecnología y su importancia comunicacional


depende muchísimo de las clases sociales, es decir, no es lo mismo para
una determinada clase social la utilización de la tecnología para
comunicarse con otras personas que para otra clase social.

Para entender un poco más sobre el tema, “las clases son agrupaciones que
surgen de las desigualdades sociales en sociedades que reconocen que
todos los hombres son formalmente iguales ante la ley”. (Saborido, 2002)
Así se puede decir que la brecha lingüística y digital genera claras
desigualdades a la hora de conseguir trabajo, movilidad ocupacional, acceso
a mercados, voz y voto en la política, o simplemente desigualdades
comunicacionales.

El autor Hobsbawm (1995) profundiza acerca de la desigualdad creada por


la tecnología hoy en día y cómo perjudica a la juventud a la hora de buscar
trabajo, planteando que el mundo está dominado por la tecnología y los
sistemas de comunicación de transportes, lo cual trae como consecuencia el
desempleo masivo. Al implementar constantemente nuevas tecnologías que
reemplazan la mano de obra, se pierden puestos de trabajo que no se
recuperarán. Además, al haber mayor tecnología, más cara resultará la
mano de obra. Según Hobsbawn, esto junto al enfrentamiento entre
mendigos y clases acomodadas, fueron causas fundamentales del
hundimiento del siglo XX.

El problema educativo que se deriva de este hecho consiste en cómo ayudar


al adolescente a dar sentido y forma a todo ese cúmulo de información que
obtienen desde que se levantan hasta que se acuestan.

El autor comenta en su texto acerca de la ruptura del prestigio que es la


docencia. El nuevo reto para la docencia es ayudar a reconstruir dicha
información con la finalidad de convertirla en un conocimiento comprensible
y con significado.

Esta meta educativa requiere que en las aulas se potencie y se desarrolle en


los estudiantes las habilidades y competencias relacionadas con la búsqueda
de información, con saber discernir lo que es información útil o inútil, de
interés para ciertos propósitos, analizar y contrastar datos obtenidos de
diversas fuentes, así como aprender a organizarla, reconstruirla y difundirla.
En definitiva, es enseñar a utilizar la enorme información disponible y
ofertada por las tecnologías de la información y comunicación de forma
inteligente y crítica.

Finalmente, García Canclini (2004) habla sobre la diversidad cultural que


hoy en día es tema cotidiano y ha llegado a ser aceptado por los Estados
como algo común dentro de los países. Los medios masivos y las
tecnologías de la información fueron importantes para la expansión de
muchas de las culturas y la aceptación de la multiculturalidad.

Referencia

(Tomado de:
/http://fido.palermo.edu/servicios_dyc/publicacionesdc/vista/detalle_a
rticulo.php?id_libro=333&id_articulo=7336) (Consulta: 28 agosto 2018)