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UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DEL ECUADOR

FACULTAD DE CIENCIAS SOCIALES Y COMUNICACIÓN

DIPLOMACIA Y RELACIONES INTERNACIONALES

ADMINISTRACIÓN PÚBLICA

ENSAYO:

TEORÍA DE LA BUROCRACIA SEGÚN MAX WEBER

ESTUDIANTES:

EVELYN CASTILLO

ANDRÉS ZAMBRANO

08 DE MARZO 2019
El presente ensayo académico tiene como fin, elaborar una recopilación de textos
relevantes de diversos autores que cuestionan y debaten acerca de la teoría de la burocracia
según Max Weber bajo un criterio crítico que permita contrastar lo que se planteará a
continuación en el desarrollo del presente trabajo con lo que la investigación para el efecto
ha contribuido a la disciplina de la Administración Pública, para lograr la comprensión del
tema planteado.

Antes de abordar el tema, se hace necesario contextualizar la definición de estado


moderno según el científico alemán Max Weber, la cual origina la existencia del derecho
formal para el surgimiento del cuerpo administrativo burocrático, ya que en el Estado
moderno los funcionarios no son los dueños de los medios de administración. Es por ello,
que el cuerpo burocrático del estado ha sido distinguido del de los políticos, ya que mientras
la burocracia era vista en el modelo de la administración pública, los políticos eran vistos
como los encargados de tomar las decisiones vinculadas al diseño de las políticas, aunque
también se ha dado capacidad a las burocracias para que incidan sobre las decisiones de
políticas, es decir, legitimidad para tomar decisiones públicas (Abal, 2010).

De acuerdo a lo antes mencionado, se deduce que si se habla de la burocracia se hace


referencia al poder y al Estado como institución; lo que concuerda con lo mencionado por
Pretella (2007) sobre la construcción del modelo burocrático que surge a partir de la búsqueda
de las características comunes de las organizaciones formales. Por ello, Weber acuñó el
término “burocracia” para identificar las organizaciones que poseían esas características. La
burocracia resultaba un factor indispensable para administrar una organización compleja en
una sociedad moderna.

Precisamente, esta teoría clásica de la burocracia cuyos orígenes en la Escuela


burocrática de la Administración Pública son el resultado de los trabajos de Weber, quien
escribió sobre la forma burocrática de organización entre los años de 1905 y 1915, aunque
sus obras no fueron traducidas al inglés hasta 1946. Weber empleó un enfoque de "tipo ideal"
para extrapolar del mundo real el núcleo central de los aspectos característicos de la forma
burocrática más plenamente desarrollada de organización (Sánchez, 2007).

El tipo ideal de esa organización que surgió a partir de la década de 1940 es la


burocracia y, el análisis clásico de la burocracia es el de Max Weber; quien dice, que la
burocracia supone una división tajante de actividades unificadas que se consideran deberes
inherentes al empleo. En la reglamentación se formula un sistema de controles y sanciones
diferenciadas. La asignación de papeles tiene lugar a base de aptitudes técnicas que se
averiguan mediante procedimientos formularios impersonales (por ejemplo, exámenes).
Dentro de la estructura de la autoridad, jerárquicamente ordenada, las actividades de expertos
especializados a sueldo son gobernadas por reglas generales, abstractas y claramente
definidas que evitan la necesidad de emitir instrucciones específicas para cada caso concreto
(Merton, 1949).

La escuela de la burocracia presentó una nueva perspectiva de la administración


pública, pues introdujo el estudio de su aspecto institucional, con base en la ciencia política,
el derecho y la sociología. De tal manera, propuso un modelo aplicable y comparable que
completó el panorama de la naturaleza de la administración, debido a que proporcionó el
complemento que se necesitaba para consolidar la doctrina clásica. Los conceptos de la
burocracia influyeron fundamentalmente en el estudio de la administración pública, que
constituye el campo lógico y natural para aplicar estas concepciones (Sánchez, 2007).

Lo antes mencionado, lleva a concatenar lo mencionado por Fernández-Carnicero


(1983) sobre que las primeras Cortes constituyentes tuvieron profunda conciencia de la
importancia de la continuidad de la acción burocrática; ya que se advierte la necesidad de
“… dar al Gobierno el carácter de estabilidad, prudencia y sistema que se requiere” (p: 4);
para hacer que los negocios se dirijan por principios fijos y conocidos, y para proporcionar
que el Estado pueda en adelante ser conducido, por decirlo así, por máximas y no por ideas
aisladas de cada uno de los Secretarios del despacho, que además de poder ser equivocadas
necesariamente son variables a causa de la amovilidad a que están sujetos los ministros. Es
por ello, que el esquema burocrático que describe encuentra sus raíces en el derecho
administrativo y acusa la influencia de la cameralística. (Fernández-Carnicero, 1983).

Por supuesto que Weber reconocía que el funcionamiento de la burocracia crea


“atrancos e inconvenientes” según Petrella (2007), pero creía que este era el precio para poder
contar con una organización racional y eficaz. Y este equilibrio tiene las ventajas de:

“.. mejorar la efectividad con la que se consiguen las metas, maximizar la eficiencia
para lograr el mejor resultado al más bajo costo y además se controla mejor la
incertidumbre, al regular a los trabajadores, a los proveedores y a los mercados a partir
de reglas formales conocidas” (p:65).

Sin embargo, el propio Weber notó la fragilidad de la estructura burocrática, que


enfrenta un dilema típico: por un lado, existen presiones constantes de fuerzas externas para
obligar al burócrata a seguir normas diferentes de las organizaciones; y por otro, el
compromiso de los subordinados con las reglas burocráticas tiende a debilitarse
gradualmente. Para ser eficiente, la organización requiere un tipo especial de legitimidad,
racionalidad, disciplina y limitación en sus alcances (Sánchez, 2007).

Llegando al punto de que el propio Max Weber percibió que realmente no puede
existir un tipo de organización ideal. Por tanto, la burocracia real será menos óptima y
efectiva que su modelo ideal. Según Weber, puede degenerar de las siguientes maneras, esto
menciona (Peris & Ortiz, s.f.):

“A) La jerarquía vertical de autoridad puede no ser lo suficientemente explícita o


delineada, causando confusión y conflictos de competencia. B) Las competencias
pueden ser poco claras y usadas contrariamente al espíritu de las reglas; en ocasiones
el procedimiento en sí mismo puede considerarse más importante que la decisión o,
en general, sus efectos. C) Nepotismo, corrupción, enfrentamientos políticos y otras
degeneraciones pueden contrarrestar la regla de impersonalidad, pudiéndose crear un
sistema de contratación y promoción no basado en méritos. D) Los funcionarios
pueden eludir responsabilidades. E) La distribución de funciones puede ser inefectiva,
produciendo excesiva actividad regulatoria, duplicación de esfuerzos y, en general,
ineficiencia” (p:15).

Además, cabe recalcar que al formular el modelo burocrático de organización, Weber


no pronosticó la posibilidad de flexibilidad de la burocracia para atender dos circunstancias:
la adaptación de la burocracia a las exigencias externas de los clientes y la adaptación de la
burocracia a las exigencias internas de los participantes. Esto porque como menciona
Sánchez (2007) la burocracia no es rígida ni estática, como afirmaba Weber, sino adaptativa
y dinámica, e interactúa intensamente con el ambiente externo y se adapta a él. Con lo que
se llega a la conclusión que Weber pensó en la burocracia como en una forma de organización
social, política y económica, una organización que ha constituido y constituye hasta el
presente, el carácter y el instrumento fundamental del progreso social en el mundo occidental;
presentó a este tipo de organización como ejemplo supremo de racionalidad en las relaciones
sociales.

Bibliografía

 Abal, J. M. (2010). El Estado. Manual de Ciencia Política. Buenos Aires: EUDEBA.


Recuperado de https://ebookcentral.proquest.com
 Fernández-Carnicero, G. C. J. (1983). La burocracia como tradición. revista de
administración pública, núm 100-102. Recuperado de
https://ebookcentral.proquest.com
 Merton, R. K. (1949). Estructura burocrática y personalidad. Recuperado de
http://materiales.untrefvirtual.edu.ar/documentos_extras/1075_Fundamentos_de_est
rategia_organizacional/05_Teoria_de_la_organizacion.pdf
 PETRELLA, C. (2007). Análisis de la teoría burocrática. Recuperado de
https://www.fing.edu.uy/catedras/disi/DISI/pdf/Analisisdelateoriaburocratica.pdf
 Peris-Ortiz, M. (s.f.). Teoría burocrática de la organización. Recuperado de
https://riunet.upv.es/bitstream/handle/10251/31215/Teoria%20burocratica_submissi
onb.pdf;sequence=5
 Sánchez, G. J. J. (2007). Estudio de la ciencia de la administración. Recuperado de
https://www.mdconsult.internacional.edu.ec:2095