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TRASMISION DE LAS OBLIGACIONES

1.- CESION DE DERECHOS: (Art:1206)

Mario Castillo Freyre: La cesión de créditos no es sino una especie dentro de un


géneromás amplio constituido por la cesión de derechos. Los derechos comprenden no
sólo los créditos, esto es, los derechos de obligación de una persona respecto de otra,
sino toda clase de derechos patrimoniales transferibles, siempre que no tengan por ley
unprocedimiento de transmisión distinto.

Mediante la cesión se transmiten los derechos que han sido adquiridos o

transferidos en virtud de título distinto, ya sea contractual —una compraventa, por

ejemplo— o extracontractual —por ejemplo, la herencia— o cuando una

disposición legal así lo ordena.

Sin embargo, debemos señalar que si se observan las normas del Código de 1984

sobre los contratos de compraventa y permuta, se infiere que ellas regulan

expresamente sólo la transferencia de propiedad de bienes, pero no la transferencia

de otros derechos distintos al derecho de propiedad. Se ha buscado a través de la

reglamentación del tema de la cesión de derechos en el Código vigente, que se utilice

esta vía para efectuar su transmisión, para la cual no existe un conducto

taxativamente preestablecido por el propio Código. No obstante, ello, debemos

reconocer que la redacción actual del artículo 1206 —primera de las normas sobre

cesión de derechos—, no aclara esta posibilidad, sino que más bien se puede deducir
del mismo que está regulando solamente la cesión del derecho a exigir el

cumplimiento de créditos. Ello se infiere del primer párrafo del precepto, que

dispone lo siguiente:

El acto de cesión no va a significar, de modo alguno, la modificación o

extinción de la obligación; ésta va a seguir siendo la misma que fue celebrada entre

el deudor y el acreedor original. Será la misma obligación, la misma prestación, será

el mismo deudor; lo que va a ocurrir es que la persona que constituye la parte activa

de la relación obligatoria —esto es, el acreedor—, va a ceder su crédito a un tercero

que, por consiguiente, se convertirá en el nuevo acreedor de esa relación obligatoria.

Ese tercero, entonces, va a ocupar el lugar del acreedor en la relación obligacional;

lo va a sustituir por completo, ubicándose en el lugar del acreedor, pudiendo ejercer

desde el momento en que lo sustituya todos los derechos que podía ejercitar el

antiguo acreedor o el acreedor primigenio.

De esta forma, aunque en la cesión de derechos tenemos, necesariamente, la

intervención de tres sujetos, sólo se consideran como parte el acreedor y el tercero.

Aclarado esto, identifiquemos a cada interviniente:

 El acreedor, quien va a ceder su derecho. A esta parte se le denomina


«cedente».

 El deudor, cuya obligación va a cederse en favor de una tercera persona. Al


deudor se le denomina «cedido».

 El tercero, ajeno a la relación obligacional, a quien el cedente va a ceder sus


derechos respecto al deudor. A este tercero se le denomina «cesionario».
La cesión de derechos tiene como característica fundamental ser un acto de

disposición, pues importa variar la conformación del patrimonio del acreedor de la

obligación cuya exigibilidad se cede.

Por otro lado, que el cambio de acreedor ni interrumpe ni

suspende la prescripción, simplemente es irrelevante a esos efectos. Y lo es por una

razón muy simple: de ser relevante, el cambio de acreedor sería la mejor manera de

evadir la prescripción.

El artículo 1206 del Código Peruano establece, además, en su segundo párrafo, que

la cesión podrá hacerse inclusive sin el asentimiento del deudor, lo que implica que

puede hacerse, aun, con la negativa de éste.

Otra de las características de la cesión de créditos es que puede celebrarse tanto a

título oneroso como a título gratuito.

Aunque existe la posibilidad de que la cesión sea a título gratuito, lo cierto es que,

como suele ocurrir en casi todos los contratos, los casos en que efectivamente una

persona cede a otra su crédito sin recibir nada a cambio, resultan ser escasos.

Así, pese a que es perfectamente válido celebrar una cesión de créditos a título

gratuito, lo común es que sea a título oneroso.

Cabe resaltar que, como es lógico, lo usual es que dicha contraprestación valga

menos que el crédito, ya que éste implica una expectativa de cobro futuro y nadie es

dueño del futuro.

Son muchos los elementos que van a influir en las consideraciones que lleven al

acreedor cedente y al tercero cesionario a pactar un precio para esa cesión del

crédito. Uno de esos factores es el plazo, esto es, el lapso que va a transcurrir entre

la celebración de la cesión y la fecha de vencimiento de la obligación. También será


relevante la dificultad en el cobro y, vinculado a ello, la calidad del deudor.

El valor que se le otorgue a la cesión va a depender, entonces, de muchos factores.

Así, por ejemplo, si el deudor ya incurrió en mora, definitivamente, el crédito no va

a valer igual.

El que el deudor ya se encuentre constituido en mora y se generen, como

consecuencia, intereses moratorios, no hace más atractivo el crédito; por el

contrario, lo hace más riesgoso. La mora indica una falta de pago y la falta de pago

puede indicar la presencia de un deudor que es insolvente o va camino a la

insolvencia, o puede indicar la presencia de un deudor que, no siendo insolvente, va a

ofrecer resistencia a pagar; con lo cual, en uno u otro caso, el cesionario va a tener

un problema.

Corresponde establecer las diferencias existentes entre la cesión de

derechos y la cesión de deudas. Esta figura, que no resultó ajena en otros tiempos a

la legislación nacional, difiere de la cesión de derechos en cuanto aquélla importa la

transferencia del elemento pasivo que existe en toda obligación, representando, en

buena cuenta, el otro aspecto de la negociabilidad en esta materia. Por tal razón,

para que la cesión de derechos produzca efectos no será necesario contar con el

asentimiento del deudor cedido al que sólo es necesario comunicársela

fehacientemente; mientras que, en la cesión de deudas, será indispensable que el

acreedor manifieste su conformidad, exonerando al deudor primitivo.

Se trata, de definir la cesión de acuerdo a la doctrina uniforme como la renuncia o

transmisión, gratuita u onerosa, que se hace de una cosa, crédito,

acción o derecho a favor de otra persona. Y de dejar establecido, además, que ella

puede efectuarse por venta, permuta, donación, legado o cualquier otro título eficaz.
2.- FORMALIDAD DE LA CESIÓN DE DERECHOS: (Art 1207)

Osterling Parodi y Castillo Freyre señalan: al tratarse de un acto de importancia no sólo

para quienes celebran el contrato de cesión de derechos (acreedor o cedente y tercero o

cesionario), sino también para una persona ajena a dicha convención (el deudor o

cedido), la ley exige que dicho acto se concierte por escrito, bajo sanción de nulidad".

Si nos damos cuenta la ley con este artículo busca brindar un medio de prueba, frente al

deudor de la cesión.

"Cuando el artículo habla del término "título de transferencia del derecho", se está

refiriendo a la causa que da origen a la cesión derechos, es decir, el acuerdo previo

mediante el cual el cedente se obliga a transmitir al cesionario su crédito, que puede ser

una compraventa, una permuta, una donación u otro acto jurídico que le sirva de fuente;

por lo tanto, siendo la causa de la cesión el acuerdo previo que obliga al cedente a

transferir el derecho a favor del cesionario, ello no debe ser confundido con el derecho

mismo que es objeto de la cesión; así, por ejemplo, en el caso que el cedente transmita al

cesionario el derecho de crédito consistente en exigir al deudor el pago de una suma de

dinero, el objeto de la cesión es el derecho a exigir el pago de la suma de dinero, en

cambio la causa de la cesión puede ser una compraventa, una donación y otro acto

jurídico que obligue al cedente a transferir el derecho a exigir la suma de dinero".

3.- CESION DE DERECHOS EN CONTROVERSIA: (Art: 1208)

Luciano Barchi Velaochaga señala que "El artículo 1208 se refiere a la transferencia de

créditos litigiosos y guarda relación con el artículo 1409 del Código Civil, que establece

que la prestación materia de la obligación creada por el contrato puede versar sobre
bienes sujetos a litigio. Si bien no se establece de manera expresa, el cedente tiene el

deber de informar al cesionario, antes de celebrar el título, acerca del carácter litigioso del

crédito (deber precontractual de información), de tal manera que el cesionario pueda

tomar la decisión de celebrar el contrato y de los términos del mismo"

4.- PATRIMONIO HEREDITARIO YA CAUSADO – PATRIMONIO HEREDITARIO:


(Art:1209)

El patrimonio hereditario también puede ser materia de cesión, pero hablamos de un

patrimonio ya causado, como lo señala el presente artículo, no podemos ceder la

participación al patrimonio hereditario antes de la muerte del causante, sería un acto nulo,

cómo nos indica el artículo 1405 del Código Civil.: "es nulo todo contrato sobre el derecho

de suceder en los bienes de una persona que no ha muerto o cuya muerte se ignora".

Pues, con lo antes dicho rescatamos lo que menciona Ferrero Costa Raúl: "no cabe la

cesión al derecho sobre la herencia futura, sino al patrimonio ya causado".

Cuando el artículo hace mención de un patrimonio ya causado, "ya causado" viene a

significar que el causante a muerto, por tanto, su patrimonio toma el nombre de patrimonio

ya causado (por la muerte del causante) o masa hereditaria. Y la transferencia del

"derecho a participar de un patrimonio hereditario ya causado" significa que el heredero

decide transferir en conjunto o en parte alícuota, la titularidad de las situaciones jurídicas

subjetivas que le corresponden en el patrimonio hereditario.

Para analizar este artículo, debemos considerar que el patrimonio es un conjunto de

bienes, que son atribuidos a una persona o grupo de personas, las cuales tienen derecho

sobre ellas. Para De los Mozos: "el patrimonio constituye un conjunto coherente de

bienes, pero este conjunto se identifica, sobre todo, no por la individualidad de los objetos

que lo componen, sino por su atribución a una persona o grupo, a cuyas


responsabilidades se halla sujeto y de los que recibe su existencia como tal..."

Lanatta Guilhem dice: "La cesión de herencia puede ser a título oneroso, que es el caso

más frecuente y en que recibe el nombre de compraventa de herencia, ya título gratuito,

en cuyo caso se rige por las disposiciones referentes a la donación".