Sunteți pe pagina 1din 19

EL

LIBRO DE LOS DESEOS




POR OVEIMAR PAYARES


NOVIEMBRE DE 2018































TODOS LOS DERECHOS RESERVADOS



PRÓLOGO

¿Qué pasaría si en tus manos tuvieras la herramienta para cumplir tus
deseos? ¿Estarías preparado para ello?

Esta historia se centra en un libro misterioso que puede cumplir todos
tus deseos, pero que traerá consecuencias a los que lo usen de una
manera egocéntrica. Aunque el origen del libro fue para eso: aflorar el
egocentrismo de los hombres y traer lo peor de ellos.

El joven protagonista quien narra los acontecimientos tendrá que
enfrentarse no solo con fuerzas extrañas sino consigo mismo, en un
mundo de ficción pero que abrazará realidades del corazón del
hombre.
















DEDICATORIA

Dedicado a la memoria de Yessenia Pérez Díaz “La Chica de La
Sonrisa Eterna”, quien fue una pieza fundamental en mi vida, tuvo mi
cariño y amor. Su partida dejo un gran vacío (25 de Dic. 2017).





















INDICE



CAPITULO I: DEL CIELO……………….
……………..4
CAPITILO II: EL CAOS
DESATADO………………….6
CAPITULO III: CAMINO AL
VACÍO………………….9
CAPITULO IV: EL SECRETO DEL LIBRO….
………12
CAPITILO V: LOS CINCO
PASOS……………….........14
CAPITULO VI: EL ARMA
PODEROSA……….........…16
CAPITULO VII: LA BATALLA PARTE I……...
………18
CAPITULO VIII: LA BATALLA PARTE
II………....…20









CAPITULO I: DEL CIELO

Y esa noche cuando todos dormían salí en medio de la tormenta
eléctrica al bosque donde nadie me encontrara, porque estaba harto
de mi vida, harto de ser humillado y ser pisoteado por alguien que
jamás me entendería.

Al llegar a un árbol frondoso me senté en el pasto y recliné mi espalda
al pie de ese árbol y empecé a escribir:

"Quiero que mis días acaben como se esfuma la niebla, que se acabe
mi zozobra como se acaba el día; estoy atado a estas cadenas que
parecen eternas. Basta ya!!!! quiero volar y vivir como el viento que no
tiene rumbo que solo vibra entre los árboles, quiero tener alas para
vivir como las aves que se señorean del inmenso cielo"

Mi corazón se rompía al recordar mi vida, al saber que estoy al lado de
un padrastro que me maltrata y una madre subyugada al despotismo
de aquel hombre que encarcelo mis sueños y amarro mi alma. Entre
sollozos y lágrimas recordaba a mi padre que amaba, el había muerto
hace 5 años cuando yo solo era un niño.

Mientras estaba inmerso en mis recuerdos algo interrumpió mis
pensamientos y se turbo mi corazón, porque el cielo oscuro iluminado
por los relámpagos fue iluminado por un destello azul hermoso que
cayó cerca de donde yo estaba. Me asombre y fui a ver que era eso.

Cuando llegué miré, me pareció un meteorito puesto que hizo un cráter
de 50 centímetros aproximadamente, me acerqué a observar y me dí
cuenta que no era una roca, sino una caja. Al tomar la caja vi unas
inscripciones que decía: Solo escribe.

Abrí la caja de metal, un tanto envejecido y extraño, y encontré un
libro, con pasta gruesa y envejecida, tenia por nombre: El libro de los
deseos.

Al abrir el libro pensé que iba a encontrar algo escrito, pero no, estaba
en blanco, no decía nada solo eran páginas en blanco sin ninguna
escrito. No tarde en entender que ese libro era para escribir ya que la
inscripción de la tapa de la caja lo decía. Pensé dentro de mi ¿será un
regalo del cielo? porque mi pasión era escribir, era mi escape de este
mundo que me ahoga y asfixia.

Nuevamente regresé al árbol y me senté para escribir en mi nuevo
libro, quería saber que significaba el libro de los deseos ¿Era acaso un
libro mágico? ¿O tan solo un regalo de algún ser extraterrestre? pero
ya era tiempo de averiguarlo...





























CAPITULO II: EL CAOS DESATADO



Estuve meditando, preguntándome que era lo que más deseaba yo en
la vida, y llegué a la conclusión de volver a ver a mi padre, que él
estuviera vivo y estar con él. Así que escribí:

-Deseo que mi padre Andrés Franco estuviera vivo de nuevo.

Cuando escribí en el libro las letras desaparecieron, la tormenta
eléctrica cesó y cayó una calma en todo el lugar. De repente entre el
espeso bosque empezó a salir una silueta de una persona, era mi
padre. Yo quedé anonadado.

- ¡Papá... eres tú...!

-¡Si... hijo soy yo!- Me respondió mi padre de una manera seca.

Al verlo mi corazón se conmovió y salí corriendo al encuentro de él. Lo
abracé y lloré en su pecho inconsolablemente, pero el no me abrazó
no se inmutó en nada, solo me dijo:


- Deja de llorar Andru y escribe, porque hay mas para ti

- Papá es que te extrañe, no sabes cuánto, te quiero papá, nunca me
dejes

-Si Andru, pero escribe no pierdas tiempo.

-Sí pero... que más deseo si este es el que más quería, volver a verte.

-¡Te digo que escribas!- expreso Andrés con tono amenazante.

-Ok papá si eso es lo que quieres.

En ese momento apareció mi padrastro, en su rostro mostraba rabia y
traía en su mano un cinturón para golpearme.

-Oye. ¡Jovencito desgraciado! ¿Qué haces tú aquí?

-Estoy con mi padre

-Estás loco tu padre está muerto!!

-No lo ves? aquí a mi lado esta

-Cállate ! vete para la casa. Te voy a hacer pagar por haberme
levantado a buscarte.

-Nooooo...

-Andru, escribe que se desaparezca.- Le dijo Andrés.

Entonces enojado tome el libro y escribí: -Deseo que mi padrastro
desaparezca.

Al instante se sintió como un temblor y de la tierra se abrió una grieta y
de allí salió un torbellino de murciélagos que rodearon a Carlos mi
padrastro y lo fueron llevando a la grieta de donde esos animales
habían salido. En medio de ese episodio mientras Carlos gritaba con
angustia pidiendo auxilio, mi padre Andrés reía a carcajadas, pero yo
con temor y sorpresa quede atónito sin saber que hacer. Eso no era lo
que yo deseaba exactamente.

Carlos fue echado al abismo y las grietas se cerraron. Pero esos
animales huyeron por el bosque, hasta desaparecer.

-Eso no era lo que yo deseaba en realidad papá

-Claro que si... Dentro de ti están muchos deseos reprimidos.

Yo estaba asustado me preguntaba ¿Este hombre en realidad era mi
padre? porque no era como ese padre amoroso el cual yo recordaba.
Sin embargo decidí llegar donde mi madre.


Después de recorrer 20 minutos sin decir ni una palabra llegamos a la
casa, llame a mi madre y no me contestó, cuando corrí a la habitación
encontré encima de ellas esos murciélagos succionando la sangre de
mi madre.

-¡Mamá...!

-¡Hijo ayúdame...!-

Yo como pude espanté a esos animales que tenían un rostro más
humano que de animal, socorría a mi mama que estaba llena de
sangre y casi inconsciente.


-¿Que está pasando- me pregunte en voz audible y temblorosa,
abrazando a mi madre...

































CAPITULO III: CAMINO AL ABISMO



Mientras tanto en la cuidad, un torbellino de murciélagos hacían
estragos por donde pasaban, la gente era mordida por esos animales,
y otras era poseídos por ellos.

Yo me sentía culpable porque desde que empecé a utilizar ese libro
empezaron a ocurrir cosas terribles. Mi madre estaba en el hospital y
mi padre afuera esperándome.

Ya era de mañana y en la cuidad se respiraba un parte de tranquilidad,
los hospitales estaban llenos de pacientes "esquizofrénicos" y
mordidos por los animales que salieron del abismo.

Al salir al pasillo del hospital aun estaba mi padre esperándome, me
acerque y mirándole fijamente le pregunte:


-¿Como volviste a la vida?

-El libro me revivió?- Me respondió mi padre.

-Pero... ¿dónde estabas antes de revivir?

-No recuerdo nada, solo aparecí acá. Si quieres restaurar todo debes
escribir más deseos.

-¿Por qué te empeñas que yo escriba deseos? no lo haré, mira lo que
ha pasado.

-Porque no sabes pedirlos bien. Escribe...

-¡No...!

Con violencia me agarró del brazo y quiso obligarme, pero yo me solté
y salí corriendo a casa mi mejor amigo. Conmigo llevaba ese libro que
tantos males había desatado.


-¡José...!- grité al llegar a la casa de mi amigo.

-¡Andru! también te atacaron los murciélagos?
-No... Pero a mi madre si, está en el hospital.

-Cuanto lo siento... y ¿por qué estas así? Estas muy pálido.

- José te tengo que contar algo

-Claro amigo, dale entra. Acá en mi casa estamos seguros.

Entre con mi amigo a su habitación para contarle todo, el al principio
no me creía ya que era muy increíble mi historia, al hacerle una
demostración quedó atónito.

-¡Increíble! Andru déjame usarlo

-No, no estás escuchando que pasó?

-Si pero... tienes a tu padre devuelta. Que no haría yo con ese libro!

-Pues yo no lo quiero, necesito que me ayudes a revertir este mal y
deshacerme de ese libro.

- Ok, pero déjame verlo...

Está bien, toma.
Al José tomar ese libro se le iluminaron los ojos, y maquino cosas en
su corazón, su mente divagó por muchos pensamientos.

-¡José...! Le interrumpí

-¡Que...! déjame soñar- exclamó con una sonrisa codiciosa.

-No... Nada ni creas que te lo voy a dar.


Vi a un José desconocido, me miró con una malicia, con ambiciones;
me empujó al closet y me encerró con llave mientras me decía:

-Perdón amigo, pero debo cumplir mis sueños... esta es mi
oportunidad.


Yo gritaba y golpeaba la puerta del closet, pero mi amigo se fue allí
con el libro. Trate de llamar a los padres de José pero nadie respondió
a mi llamado.


José se fue al bosque a un lugar donde solíamos jugar, era un lugar
tranquilo y solitario, perfecto para escribir sus deseos. En ese instante
llegó mi padre quien le dijo:
-¡Hola José!

-Hola Señor Andrés, mire Andru me lo prestó.- contestó con voz
aturdida.

-Tranquilo que ese niño tonto no sabe de nada, tú si vas a ser grande,
escribe.

- Si... Ya lo voy hacer...- sonrió con malicia.


























CAPITILO IV: EL SECRETO DEL


LIBRO

Al lograr romper la puerta y salir del closet vi un mundo diferente un
silencio espectral y un cielo ennegrecido. Rápidamente me di cuenta
que José mi amigo había alterado el mundo como lo conocemos ya
que todo se tornaba oscurecido y no hallaba gente en la ciudad. El
mundo estaba lleno de espectros y huestes de maldad que
gobernaban los corazones de las personas. A las que no se sometían
y no podían ser poseídos eran asesinados de una manera horrenda,
de tal manera que las calles tenían charcos de sangre. Corrí a mi casa
y la encontré vacía, fui al hospital pero estaba desierto, mi madre no
estaba por ningún lado. Tenía que estar escondido porque gente
armada recorría la cuidad. No supe que hacer así que me fui al bosque
donde empezó todo y me arrodille a pedirle a Dios que me ayudará. Al
poco rato escuche al alguien que me llamó:

- ¡Andru!

-¿Quién eres?- pregunté asustado.

- He venido hasta acá a causa de tus oraciones.- respondió un varón
extraño y de aspecto muy singular. Tenía vestimenta blanca y su rostro
era blanco como la nieve.

- ¿cómo así? ¿Eres un Ángel del cielo?

-He venido en nombre del altísimo a ayudarte ya que has desatado el
caos en la tierra al utilizar el libro.

-Perdón pero por ignorancia lo hice. No sabía que era y me arrepiento.
-Lo sé por eso he venido, porque es necesario revertir el mal de ese
libro.

Al decir esto el varón que me hablaba resplandeció y su rostro brilló de
una manera indescriptible.
- Una pregunta: ¿Que es ese libro?- le pregunté con asombro y temor
al Ángel.

- Es un libro antiguo creado por seres que se revelaron en la
antigüedad contra el Altísimo. Pero sólo tú puedes revertir ese mal.-
me respondió con voz de autoridad.

- y mi padre ¿por qué volvió de esa manera?- Seguí cuestionándolo.
- ese no es tu padre.-

- ¿Quien es entonces?
- Lo conocerás cuando te enfrentes a el... ya que el controla a tu
amigo... tu amigo deseo ser un dios y fue poseído por ese ser.

Mientras tanto en el enorme castillo que creo José estaba José en su
trono no como rey sino como un dios. Pero su aspecto era de un
adulto y el en sí no estaba consciente ya que estaba poseído por el
supuesto padre de Andru.



















CAPITULO V: LOS 5 PASOS



El ángel que me hablaba me siguió diciendo:

-Para poder vencer al dios de este mundo tendrás que llevar acabo 5
pasos
-¿Cuáles son? Pregunté

-Tendrás que leer el Libro de la verdad, El Libro del amor y entenderás
el por qué de las cosas.

-¿Cuál es ese libro?- pregunté con dudas

-El libro de libros.- me respondió el Ángel

-Pero no entiendo. ¿Cuáles son esos 5 pasos?- seguí en mi
interrogatorio.

-El 1° Es descubrirte a ti mismo. El 2° Descubrir el Camino. El 3° Morir.
Y el 4° Encontrar el Arma…- Me dijo con vehemencia.

-Y ¿El 5°?- pregunté.

-Pues, pelear.- me respondió el ángel abriéndome los ojos.

-La verdad no entendí nada. ¿Cuál es el arma? ¿El camino? ¿Cómo
así que morir?- seguí con dudas preguntándole.

-Eso tendrás que descubrirlo tú mismo- me dijo por último el ángel
quien desapareció de repente dejándome una laguna de dudas acerca
de lo que debía hacer.

De inmediato me dispuse a buscar información por internet de cual era
ese Libro de libros, y descubrí que era la Biblia. Ahora ese libro
sagrado contenía las respuestas para poder arreglar el problema que
había suscitado por culpa de un Libro extraño.

Yo me preguntaba meditando sobre el primer paso -¿descubrirme a mí
mismo? ¿Cómo hago eso? pero para poder descubrirme a mi debo
verme a mí mismo y para verme a mi, debo tener un espejo. Eso, un
¡espejo! Me levante de donde estaba acostado y busque en la biblia
donde decía espejo y encontré estos versículos: “Por tanto, nosotros
todos, mirando a cara descubierta como en un espejo la gloria del
Señor, somos transformados de gloria en gloria en la misma imagen,
como por el Espíritu del Señor.”2Cor. 3:18 – “Ahora vemos por espejo,
en obscuridad; mas entonces veremos cara a cara: ahora conozco en
parte; mas entonces conoceré como soy conocido.”1Cor. 13:12. Y
medité toda la noche en ello.

De repente aparecí en desierto donde había muchos espejos, y en
cada espejo que me miraba encontraba mi imagen distorsionada, en
una estaba lleno de ira, en el otro llorando y en el otro decaído en
semblante. Y grite: ¡¿Quién son yo?!. De pronto desperté.

Al despertar me di cuenta que de muchas cosas. Me mire al espejo de
mi cuarto, vi mi corazón lleno de resentimientos contra mi padrastro
por ser ese que me maltrataba y contra mi madre por ser de débil
carácter, resentimiento contra Dios por quitarme a mi padre y lleno de
tristeza por sentirme un ser despreciable a mi mismo. No pude
contener las lágrimas y lloré ese mañana. Al levantarme de la cama
me asomé por la ventana escuche un ruido y vi que eran unos
hombres armados que venían para matarme. Yo Salí de la casa por la
parte trasera con la Biblia en mano y huy al bosque, donde encontré
un lugar porque debía seguir en mis averiguaciones acerca de los
pasos que debía dar antes de enfrentarme al enemigo.
Ya descubrí mi verdadero yo, quite mis mascaras y fui sincero conmigo
mismo de lo que sentía, ahora debía seguir al siguiente paso: El
camino.

Juan 14: 6 Reina-Valera 1960 (RVR1960)
“Jesús le dijo: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; Nadie viene al
padre, sino por mí.”
















CAPITULO VI: EL ARMA


PODEROSA

Yo me pregunte a mi mismo: - ¿Es Jesús el Camino?¿El Camino de
qué?. Al indagar estudiando el contexto de este verso y uniéndolo con
el primer paso encontré la respuesta:

Yo que he vivido de una manera arrogante y llena de resentimientos,
sin tener en cuenta a esa bella persona que es Jesús, y viviendo por
el camino del rencor y en la tristeza, desalentando lamentándome por
lo que estaba viviendo, con malos deseos y ambiciones, se me mostró
El camino para poder cambiar de vida, a esa imagen nueva que es
JESUS. El único que nos trasforma a una nueva vida, un a nuevo
carácter. Este fue el camino que se me mostró: solo Jesús, nos guía a
ser una nueva persona para seguir sus pisadas.

Mis lágrimas volvieron a brotar, era un llanto liberador como si hubiera
aceptado que esa muerte que EL sufrió hubiera sido por mis culpas y
mis dolores y asi quede libre de las cargas que por mucho tiempo
lleve.

Cuando me erguí para levantarme del suelo me resbalé y cai en un rio
caudaloso que me sumergió y sentí que me ahogaba porque no podía
salir. Las aguas eran fuertes y no podía sostenerme, perdí el
conocimiento. Al despertar estaba en la orilla del rio y al lado el varón
del cielo, quien me dijo:

-Has nacido de nuevo, has muerto para tu vida pasada y vives con un
nuevo yo.
-¿Como así?- pregunte asombrado.

-Al descubrir el Camino descubres que debes morir al pasado para
vivir una nueva vida, eso fue lo que te paso al caer en el rio y
sumergirte. Moriste y resucitaste.

-Entendiendo, ósea que ¿ya pase al cuarto paso?-

-Sí.
-Mas que pasos para derrotar al mal me estoy preparando para algo
mayor.

-Para una vida eterna.

Al escuchar esas palabras me asombré pero no le dije nada solo que
guarde silencio ya que lo que estaba experimentando me tenía tan
atónito que solo quería tener mi alma acallada.

Después de un rato de silencio descubrí el arma, el mismo ángel me la
entregó para derrotar al espíritu del libro que trajo caos al mundo.































CAPITULO VII: LA BATALLA PARTE
1

Empecé a dirigirme al castillo donde moraba mi amigo José, quien se
había apoderado del mundo. Todos eran esclavos de él, lo que no
había entendido porque nada me afectó a mí, pero más tarde entendí
que los que habían utilizado el libro no los afectaba los deseos de los
otros.

Al llegar a las puertas del castillo estaba un hombre vestido de negro
quien vigilaba las puertas y me dijo:

¿-A que has venido?

-A derrotar al que se cree dios de este mundo.- expresé con
vehemencia.

-¿Vas a desafiar al príncipe de este universo? eres un estúpido no
sabes a quien te enfrentas.- exclamó una risa malvada.

-El que no sabe en nombre de quien vengo eres tú.

-¿Como así?- pregunto asombrado

-Sí. Yo vengo en nombre del único Rey de Reyes y Señor de Señores
que gobierna en todo el universo, en el nombre del Mesías. El hombre
cambió su semblante y se tornó aterrorizado ya que él era el portero
del infierno llamado cancerbero, y había sido derrota hacia más de 2
mil años en la última batalla que tuvo contra el Mesías.

De repente sacó una espada y dijo:

-¡Tu no pasarás por aquí! Eres débil, frágil, tan mediocre que tu madre
te abandonó en manos de un hombre que te golpea. Tú no eres nadie!

-Sí. Soy débil, frágil y todo lo que dijiste. Pero por eso necesito un Dios
fuerte porque ¡SU PODER se perfecciona en mis debilidades…!

Cuando dije estas palabras apareció una espada dorada que flameaba
y resplandecía de tal manera que provocó rayos y centellas en el lugar.
Sobre cancerbero cayo un pavor que no podía ocultar y me desafió
diciendo:

-¡Jamás entrarás, tú no eres rival para mí!

-¡En en nombre de Cristo el Señor te derribo hasta los abismos para
que vuelvas al lugar de tu condena!

De la espada salió un poder que el portero intento retener con su
espada oscura, pero no pudo y fue derribado y llevado al pozo de los
abismos. De inmediato se abrió las puertas y entre. Había una multitud
de huestes con espadas esperándome pero llegó el ángel que me
ayudó y me dijo:

-No te preocupes por ellos, detrás de ti viene un ejército celestial con
espadas que te ayudarán. Ve busca al del libro.

Yo asenté con la cabeza y corrí para entrar al castillo. Las huestes
intentaron detenerme pero una multitud de ángeles se lo impidieron.
Llegaron volando del cielo con espadas de fuego.
Uno a uno eran derrotados y se debilitaban las filas enemigas. El cielo
se tornó rojo como la sangre y había rayos y centellas.

Mientras tanto yo subía las escaleras pensando en todo lo que había
vivido, en esos días, pensando donde estaría mi madre, ya que el
mundo se había convertido en un caos. Cuando llegué a la sala
principal me espera alguien sentado.

-¡Hola jovencito!- Me dijo el hombre que me esperaba

-¿Quién eres?- Le pregunté

-¡Soy tu padrastro y acabo de matar a tu madre! – me respondió con
una voz maliciosa y perversa.

-¡No. Eso es mentira! - Dije con angustia

Se levantó el hombre que estaba sentado de espalda y se volteó
lentamente. Efectivamente era mi padrastro, tenía un cuchillo lleno de
sangre y una mirada oscura y perversa. De repente con la otra mano
tiro el cuerpo de mi madre al suelo y yo grite con tanta angustia
tratando de negar ese suceso:

-¡No. ¿Por qué lo hiciste?!

-¡Ahora te toca a ti! – me dijo acercándose a mi con el cuchillo
extendido hacia mí.

-¡Ahora te mataré!- le dije con furia extendiendo la espada dorada,
pero de pronto algo toco mi corazón que hizo que cerrara mis ojos y
me detuviera.

CAPITULO VIII: LA BATALLA


PARTE 2


Entré como en un trance o una especie de éxtasis, donde me vi de
niño y mi padre me cargaba… esta escena me conmovió y empecé a
llorar. Una voz detrás de mí me dijo:

-No destruyas lo ya destruido. Edifica encima de las ruinas. El que hizo
eso, fue el mal que está detrás de él.

Al escuchar esa voz y lo que dijo me hizo volver en sí, vi que en
realidad no era mi padrastro ya que el desapareció cuando escribí en
el libro que él desapareciera y esa no era mi madre, todo fue una
ilusión. Esa era otra mujer y José mi amigo era el que sostenía el
cuchillo quien estaba poseído por el ente que se hizo pasar por mi
padre.

-¡Si tu hubieras matado este cuerpo yo hubiera entrado a ti!- exclamó
con risa espeluznante el ente.

-Dios libró mi mano de hacer tal cosa.- contesté con un tono nerviso.

-Tu odias aun a tu padrastro. Haré que haga lo que viste, así como
maté esa mujer así haré con tu madre.

-¡No lo harás, porque voy a cambiar todo!

-Sí. ¿Cómo lo harás?

Sonreí y le expresé lo siguiente: -“Nuestras armas no son carnales
sino poderosas en Dios para la destrucción de fortalezas” ¡Así que Te
echo fuera de esta alma en el nombre de Cristo Jesús, ángel caído de
orgullo! – cuando dije estas palabras extendí mi espada flameante
donde salió el poder (La Espada representa la Palabra Divina)
apuntando hacia José quien cayó de rodillas gimiendo y dando
grandes voces. De él salió un espíritu inhumano que fue lanzado a los
abismos.

De pronto callo el libro de los deseos frente de mí. Yo lo destruí con la
espada y todo se tornó oscuro. Abrí mis ojos y estaba donde todo
comenzó debajo del árbol frondoso con mi libreta de apuntes en mi
mano, y de pronto se acercó el ángel que me ayudó y me dijo: - Ya
todo pasó, todo volverá a ser como antes.
-No todo – le dije con una sonrisa.

En ese momento llegó José mi amigo acompañado de una chica
hermosa, el se acercó a mí y me dijo: - perdóname amigo, por querer y
desear cosas que lo que hacen es destruir, por mi culpa paso todo
esto.

-No te preocupes, yo fui el que comenzó todo por querer cambiar las
cosas de la manera incorrecta, porque la mayoría de los deseos del
hombre son del ego, y destruyen –

-Bien amigo – me dijo José mientras me daba un abrazo.
Y le pregunte a José: - ¿Quién es esa chica hermosa que está
contigo?
-Es la chica de la sonrisa eterna.-

Yo sonreí a los 2 pues el ángel se había esfumado desde el momento
que llegó José. En ese momento quedé solo y escribí:

“Quiero que mis días acaben con amor, llenos de esperanza, que sean
una antorcha que todos puedan ver, que sean guía para muchos. Que
mi vida sea el reflejo del amor de Aquel que murió en una cruz”

Las cosas cambiaron en mi casa. Mi padrastro entendió que debía ser
una persona diferente y los tres conformamos una familia nueva y con
nuevo integrante en la familia, un hermanito.


Cuatro mil años atrás.

-¡Vengan! vamos a crear un libro que será poderoso, quien lo posea
tendrá todo lo que desee y se los entregaremos a los hijos de Adán-
dijo uno de los ángeles.