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TEST SPICOMETRICO DE LOS CUATRO TEMPERAMENTOS

Al caminar:

(a) Tiene un paso firme, resuelto. Pisa fuerte, camina rápido y seguro en una dirección
determinada. No se deja desviar fácilmente.
(b) Su paso es ágil. Salta, trota, camina en zigzag y descuidadamente. Se deja desviar
facialmente.
(c) Camina silenciosamente, concentrado, lento, arrastradamente. En ocasiones da la
impresión de estar muy cansado o apesadumbrado.
(d) Camina pausadamente, perezosamente. Su andar es tranquilo y constante. Nunca anda
grandes distancias.

La mirada:

(a) Tiene una mirada punzante, resuelta, firme y critica. Mira calculadoramente y en
ocasiones de forma amenazadora.
(b) Tiene una mirada placida, lánguida e inexpresiva. A menudo cierra los ojos para dormir.
Puede llegar a ser una mirada curiosa, pero de una curiosidad lenta, calmada.
(c) Mira serio, preocupada o triste. En ocasiones parece “mirar a las nubes”, pero suele estar”
mirando hacia adentro”. Su mirada es bonachona, profunda y refleja admiración. Le gusta
cerrar los ojos y meditar.
(d) Su mirada es alegre, vivaz, amigable. A menudo curiosa.

El vestir:

(a) Sigue la moda pero recatadamente. Viste siempre pulcramente y expresando algo. Sin
embargo, llama a veces la atención porque lleva un botón desabrochado, la camisa fuera o
el pañuelo sobresaliendo del bolsillo y a punto de caérsele.
(b) Elije colores oscuros, no le gustan los colores chillones ni las formas estrambóticas. Su
ropa siempre es impecable.
(c) Le gusta la ropa elegante, llamativa. Suele ir a la moda, puede llegar a gastar demasiado
en ropa, (o andar descuidado, desprolijo).
(d) Le gusta la ropa buena, usar la que corresponde en cada caso. Quiere decir algo con la
forma de vestir sin querer ser llamativo ni demasiado elegante. Su ropa es práctica.

Al saludar:

(a) Quisiera saludar atodos, pero no se atreve. Cuandosaluda lo hace deformacortes y


amigable. Se entrega todoal saludar.
(b) Saluda recién cuando ya se ha pasado diezmetros. Entonces lo hacecortes y
amigablemente. En ocasiones puede pasar silenciosamente sin saludar a nadie.
(c) Solo saluda cuando leparece necesario y apropiado. Cuandolo hace es notoriamente, en
forma calculada y clara, sin ser impertinente.
(d) Saluda según su estado de ánimo, a todo el mundo o a nadie. Chilla de una acera a la otra,
se lanza al cuello del otro para abrazarlo efusivamente. Saluda a menudo y a mucha gente.

El tiempo libre (vacaciones):

(a) Se lanza despreocupada y alegremente a su tiempo libre. Va detrás de la última sensación.


Le gusta ir en grupo, correr aventuras, variar, improvisar. Alarga su tiempo libre al máximo
y le cuesta un mundo dejarlo.
(b) Trabaja en su tiempo libre. Es enemigo de todo lo que sea perder el tiempo. Planifica su
tiempo libre y lo ocupa en actividades relacionadas con su estudio o profesión, en todo lo
que le ayude a mejorar su profesión.
(c) Le encanta tener tiempo libre. Lo usa preferentemente para conversar, entretenerse
calmadamente. A menudo para disfrutar de una buena comida. Suele hacer largas siestas
a la sombra, se queda durmiendo aun cuando el trabajo ya haya comenzado hace rato.
(d) Se recoge a gusto en su tiempo libre. Ama el silencio, los lugares apartados, la naturaleza,
el arte. No le gustan los sensacionalismos. Piensa, lee, escribe, hace música, arma puzles.
Nunca sobrepasa el tiempo libre.

Escribiendo cartas:

(a) Escribe solo cosas importantes y profundas. Piensa bien lo que quiere escribir. No se
contenta con lo escrito, rompe la carta y la empieza de nuevo. Termina la carta y la
despacha. Le preocupa saber si escribió realmente lo que debía y si lo hizo correctamente.
(b) Escribe poco, pausadamente y con detalles. Sus palabras no son emotivas, pero si sinceras
y correctas. Puede ser que sus cartas nunca lleguen a su destino… ¡aún están sobre su
escritorio!
(c) Comienza a escribir según su estado de ánimo. Interrumpe la frase y comienza con algo
nuevo. Sigue escribiendo al día siguiente. Olvida cosas importantes. Se acuerda de la carta
a una semana después de terminarla y la despacha.
(d) Escribe sólo cuando hay una razón clara y es necesario hacerlo. Calcula lo que escribe y
como lo escribe. Sus cartas son objetivas y frías, determinantes. Las termina y las
despacha.

Ante un obstáculo:

(a) No “arruga”, piensa rápidamente, agarra el obstáculo y lo quita del camino. Pequeños
obstáculos (por ejemplo una piedra) los despeja de una patada. Le gusta superar las
dificultades.
(b) Se siente tentado a saltar sobre el obstáculo o bien rodearlo para seguir su camino.
Procura “sacarle el cuerpo” a las dificultades, no las toma en serio o se mete en “camisa
de once varas”.
(c) Medita seria y un tato preocupadamente la situación. Después elimina el obstáculo
consciente de su responsabilidad. Le entristecen las dificultades y teme encontrar tarde la
solución.
(d) El obstáculo le permite hacer una pausa, siempre saludable. Una vez solucionado por si
solo el problema sigue pausadamente su camino. De ser absolutamente necesario,
comienza poco a poco a solucionarlo.

En el transito:

(a) Se lo toma con calma. Espera tranquilamente hasta que la masa se ponga en movimiento.
Entonces se deja empujar por ella. Se siente seguro y protegido de esta forma. No se
molesta tampoco cuando se convierte en un obstáculo y todos le recriminan.
(b) Va con la cara seria pero abierta; sin sentirse a gusto entre la multitud. Le molesta el ruido
de la circulación. Se preocupa de ir a la defensiva y con cuidado para no molestar, no
atropellar, no llamar la atención.
(c) Reacciona nerviosa e imprudentemente, anda zigzagueando, choca con las personas y está
en permanente peligro de acabar encima de algún radiador.
(d) Observa fría y señorialmente el tráfico, las luces y la masa. Va con seguridad entre la
multitud y, si es necesario, se abre camino codazos.

En las comidas:

(a) Llega puntualmente, comienza sin preámbulos. No se alarga en la sobremesa, vuelve


rápidamente a sus ocupaciones.
(b) Llega ceremoniosamente a la mesa. Come silenciosamente, concentrado en lo que hace.
Come poco. Come también lo que no le gusta. Habla poco. Se retira con gusto a descansar.
(c) Llega a cualquier hora. No se rige demasiado por los modales, juega con los vasos, platos,
cubiertos. Come solo lo que le gusta. Habla y gesticula. Alarga las comidas
indefinidamente.
(d) Llega demasiado pronto o demasiado tarde. Come tranquilo. Habla pausadamente.
Siempre es el último en terminar. A veces da la impresión de que dormir y comer fuesen
para el las cosas más importantes.

En la sal de espera de un dentista:

(a) Se lo ve con gesto preocupado y paciente. Se refugia en el silencio. Lee para aprovechar el
tiempo, espera, mira la hora y sufre “heroicamente” este trágico momento.
(b) No se excita demasiado, aguanta tranquilo. Puede que llegue incluso a dormitar.
(c) Esta excitado, comienza a conversar para no pensar en su dolor. Traspira, tirita. Se
alborota. Gusta ser compadecido.
(d) Pone cara dura, valiente. No quiere que se le note. Busca alguna distracción práctica.

En un micro:

(a) Se abre camino con seguridad, desafiante pero con tacto. Solo habla si es necesario;
prefiere que le hablen a él primero.
(b) Provoca una conversación amena, de vez en cuando distrayendo a todos los pasajeros. Se
sonroja fácilmente, pero está siempre dispuesto a entablar conversación y hacer
amistades con desconocidos.
(c) Está ocupado pensando lo que quiere hacer. De entrar en conversación, puede llegar a ser
un interlocutor muy agradable, ¡si no se queda dormido!
(d) Prefiere sentarse en un rincón. No habla con extraños, pero si contesta amablemente si es
interpelado.

En el trabajo:

(a) Nunca se sabe cuándo llega ya que se distrae o entretiene por el cambio. Trabaja
irregularmente. De tanto en tanto sueña o silba, conversa, desaparece para buscar comida
o bebida. Le cuesta un “mundo” la constancia y la continuidad
(b) Llega puntualmente. Comienza su trabajo con decisión y firmeza. Racionaliza siempre.
Presiona su ambiente hacia un mayor rendimiento. Quiere alcanzar nuevos “records”.
(c) Se dirige al trabajo en silencio, concentrado y consciente de su deber. Siempre es puntual.
Es responsable y tranquilo en su ocupación. No le gustan los charlatanes o los “histéricos”.
(d) Se hace esperar con frecuencia. Con toda tranquilidad… suele quedarse dormido. Tiene un
ritmo de trabajo lento, pero es constante y de fiar. Si se deja llevar puede llegar a ser un
holgazán de categoría.

La risa:

(a) Se ríe solo sin motivo. Su risa no es fuerte, prefiere sonreír. Su risa es más bien interior,
así como su alegría.
(b) Le gusta reírse y lo hace calmadamente. Puede pasar una hora antes de que “capte” la
situación y comience a reírse. Lo hace sin llamar la atención pero contagiosamente.
(c) Ríe solamente cuando hay un motivo fundado para hacerlo. Entonces lo hace fuerte, de
corazón. A veces estrepitosamente pero nunca muy largo.
(d) Es capaz de reírse en cualquier lugar y por cualquier cosa, a veces incluso sin motivo.
Recorre todas las octavas, canturrea, se ríe “para adentro”, se contorsiona, aúlla, no
puede dejar de reír.

Los gastos:

(a) No gasta un centavo en cosas innecesarias. Todo gasto debe ser calculado y provechoso.
No es gastador si no cae en fumar, beber o jugar con exceso. En ese caso puede llegar a
derrochar todo su dinero.
(b) Por naturaleza ahorrador, no gasta nunca impulsivamente. Suele necesitar dinero a
menudo, ya que se toma “tiempo libre” con frecuencia. Le salva el que suela tenderse a
menudo para descansar un poco…
(c) Es incapaz de distribuir su dinero. Lo gasta según sus apetencias o estados de ánimo. Le
gusta “ser caballero” e invitar. Es incapaz de resistir una buena propaganda. Su cuota
mensual nunca llega hasta fin de mes.
(d) Es el ahorrador por excelencia. Es muy crítico con sus gastos. No se deja seducir fácilmente
por la propaganda. Da parte de su dinero a obras sociales o de caridad. Le gusta que sus
posesiones sirvan al bien físico y espiritual a los demás.

Al dar la mano:

(a) No termina nunca de dar la mano, pero a veces la da solo tímidamente. A menudo golpea
en los hombros.
(b) Aprieta firme y fuerte al dar la mano.
(c) No sabe lo que es darla mano con efusividad. Su apretón de manos es tranquilo y sincero.
(d) Da la mano plenamente convencido de lo que hace. Quiere expresar su cercanía y amistad
más profunda.

Hablando:

(a) Habla antes de pensar. Habla rápido, exagera, fanfarronea, señala, gesticula con pies y
manos. Le gusta ser el centro y llamar la atención. No es duro al hablar; si sabe galantear y
adular.
(b) Habla poco, piensa y reflexiona. Cuando habla sus palabras son profundas y con sentido.
Habla bajo. Elabora en silencio sus experiencias compartiéndolas comedidamente. Cuando
se siente defraudado o afligido puede hacer duras críticas.
(c) Es objetivo y parco al hablar, de voz clara y dominante. Su expresión es clara, decidida, a
menudo dura. Pie3nsa antes de hablar. No habla innecesariamente.
(d) Normalmente habla poco. Sus palabras son comedidas y bien escogidas. Habla “al grano”
sin agobiarse. No hace valoraciones ni da juicios prematuramente. Habla con cierta
monotonía. A veces es bueno para conversar.

Cómo ve la vida:

(a) Valora la vida según la posición que ocupa y lo que rinde en ella. Su objetivo es vencer en
la lucha por la vida. La Historia Universal es a sus ojos a historia de la lucha por la vida.
(b) Valora la vida según el cobijamiento y la paz que le brinde. Equilibrio y tranquilidad son lo
principal. Opina que muchas cosas deberían aceptarse tal y como son. El sentido de la vida
es alcanzar el mayor grado de paz interior y exterior.
(c) Valora la vida según las alegrías que esta le depara. Si no encuentra alegría tampoco le
encuentra sentido a la vida, ya que este consiste en dar y recibir alegría y felicidad.
(d) Juzga la vida de acuerdo a la medida de la culpa y la gracia. La Historia es para él una
historia de pecado y conversión. El sentido de la vida es superar el pecado con la virtud y
la santidad.

Como reza:

(a) Da la impresión de esta distraído y ser superficial. Reza saltando de una cosa a otra,
entremezclando la gratitud con el perdón y las peticiones. Lo hace con buena intensión y
quiere llevarse con Dios tan bien como con los hombres.
(b) Reza seguro, con orgullo y sopesadamente. Siempre orienta su oración para beneficio
propio. Se presenta decidido y exigente ante Dios.
(c) Presenta como su intención más grande el hecho de estar en desventaja con los demás.
Pide paciencia y aguante, energía y rendimiento. Reza en silencio, meditativamente, sin
exigir y nunca atropelladamente.
(d) Tiene un impulso interior, profundo y sincero de hablar con Dios. Se sabe pecador y se
siente a menudo como “hijo prodigo”. Su oración más frecuente es la petición, muchas
veces interior, por otros.

En la confesión:

(a) Se prepara bien y con exactitud, acercándose seguro de sí mismo a la confesión. Se


confiesa tranquilo, recibe la penitencia y se retira igualmente seguro de sí mismo.
(b) Llega con recogimiento y bien preparado a la confesión. Se siente abatido por lo grave de
sus culpas y se acusa detalladamente de ellas. Agradece sinceramente cada palabra de
aliento. Se siente aliviado y cumple exactamente la penitencia.
(c) Se siente intranquilo, le cuesta ordenar sus pensamientos, habla nerviosamente y sin
orden, se olvida con frecuencia de la penitencia.
(d) Se deja tiempo, pero es sincero y exacto. No está especialmente excitado ni es superficial.
Agradece sinceramente la absolución. Cumple exactamente la penitencia… ¡cuando se
acuerda de ella!

Como se imagina el cielo:

(a) Anhela y espera alcanzar la redención de todo el odio e intranquilidad de este mundo. Allí
no habrá más luchas ni esfuerzos, sino solo la paz y la tranquilidad divinas, el cobijamiento
y la seguridad en Dios.
(b) Espera alcanzar la remisión total de sus culpas, la presencia infinita de Dios y la unión con
El. Espera alcanzar gracia y santidad. Así estará profundamente cobijado y protegido,
habrá alcanzado la plenitud.
(c) Espera encontrar alegría y felicidad. La fascinante magnificencia y gloria divinas dominan
su visión del paraíso.
(d) Espera participar de la gloria y del poder divino. Confía en la palabra del Señor “. El cielo es
para él la mayor excelsitud y grandeza.
HOJA DE RESPUESTAS

Apellidos: _________________________________________________

A B C D C S M F

Al caminar
La mirada
El vestir
Al saludar
El tiempo libre
Escribiendo cartas
Ante un obstáculo
En el transito
En las comidas
En la sala de espera de un dentista
En un micro
En el trabajo
La risa
Los gastos
Al dar la mano
Hablando
Como ve la ida
Como reza
En la confesión
Como se imagina el cielo
SUMA:

Temperamento Principal: ____________________________________________

Temperamento Secundario: __________________________________________


TEST PSICOMETRICO DE LOS CUATRO TEMPERAMENTOS

Cada uno marca en una hoja una sola letra por característica, correspondiente al tipo con el que
más se identifica (aun si no se identifica totalmente).

CORESPONDENCIAS:

C: colérico

S: sanguíneo

M: melancólico

F: flemático

TEMPERAMENTO CORRESPONDIENTE:

A B C D
Al caminar C S M F
La mirada C F M S
El vestir F M S C
Al saludar M F C S
El tiempo libre S C F M
Escribiendo cartas M F S C
Ante un obstáculo C S M F
En el transito F M S C
En las comidas C M S F
En la sala de espera de un dentista M F S C
En un micro C S F M
En el trabajo S C M F
La risa M F C S
Los gastos C F S M
Al dar la mano S C F M
Hablando S M C F
Como ve la ida C F S M
Como reza S C F M
En la confesión C M S F
Como se imagina el cielo F M S C

Sumar los puntos por cada temperamento. El temperamento de mayor puntaje es su


temperamento principal, el siguiente el temperamento secundario.
EL TEMPERAMENTO COLERICO

CARACTERIZACION GENERAL

El colérico reacciona de inmediato y con vehemencia ante las influencias que recibe. La impresión
queda en el por mucho tiempo. El colérico siente y se entusiasma por lo grande, no busca lo
común y ordinario, sino lo grandioso y sobresaliente. Tiende a lo alto ambicionando un puesto
destacado, montar una gran industria, cumplir una gran misión, llegar a la cumbre de la
perfección, etc. Es un hombre de grandes ideales y de acción, que realiza aquello que se propone.
Gusta de lo que encierra heroísmo.

DEFECTOS

Orgullo: El colérico es pagado de sí mismo, tiende a despreciar a los demás por incapaces, rechaza
la ayuda de otros y haciéndolo el mismo lo que podrían hacer los demás. Es difícil trabajar con el
en equipo, puede ser mandón. No pocas veces se deja dominar por la ambición: en todo quiere ser
el primero y ser reconocido como tal.

Dureza: Puede ser violento, pasa por encima de los otros de modo que estos no se sienten
tomados encuentra o se consideran “utilizados”. Fácilmente se deja llevar por la ira y profiere
palabras duras que hieren. Llevado por su idea o la tarea que tiene entre manos no considera la
realidad de las otras personas ni las circunstancias.

Impresionalismo: Todo esto hace que el colérico aparezca como alguien impersonal, más aún, si
se considera que no tiene muy desarrollada su afectividad. No repara en detalles de delicadeza y
atención. Más bien es exigente y atropella con facilidad.

Testarudez: Puede ser terco y obstinado, sufre que se le contradiga, pues “quiere salirse con la
suya”, no cede y puede cegarse ante la realidad. Si se da cuenta que ha fallado le cuesta
reconocerlo y tendera a justificarse. Cree tener siempre la razón.

Susceptibilidad: el colérico es muy sensible ante todo aquello que lo desacredite o que disminuya
su valor ante la vista de los demás, le teme a todo tipo de humillación. De ahí que fácilmente
oculte inauténticamente lo menos bueno que hay en él. Disimule y hasta llega a la mentira y a la
hipocresía. Si alguien lo pone al descubierto, se defiende, ataca con ironía y sarcasmo, guarda
rencor, no lo olvida y se venga.

CUALIDADES POSITIVAS

Entendimiento: La mayoría de las veces, aunque no siempre,, el colérico posee un entendimiento


agudo, gusta de la claridad de ideas tendiendo a la objetividad. Esto le facilita el ser calculador, le
gusta planificar tomando en cuenta todos los detalles. Su entendimiento agudo le lleva, además, a
ser hombre de principios claros.

Voluntad: Es una persona combativa, fuerte, enérgica. Nació para ser luchador, le gusta probar su
voluntad enfrentando las dificultades y superando los obstáculos; es seguro de si mismo y ama el
riesgo. Su voluntad lo lleva a perseguir las grandes metas que se ha propuesto, con perseverancia;
sabe decidir y decidirse.

Afecto: No es una persona que se caracterice por una emotividad sentimental, pero puede
albergar en su corazón un gran afecto, aunque le cuesta demostrarlo, pues piensa que ello es
signo de debilidad. Es extraordinariamente apasionado y desprecia las cosas bajas.

Ante los demás: Le gusta mandar y ponerse a la cabeza de las empresas. Toma iniciativa, es activo
y trabajador, desconoce el “respeto humano”. Es abierto y franco.

EL TMPERAMENTO SANGUINEO

CARACTERIZACION GENERAL

El sanguíneo reacción rápida y vehementemente ante las influencias e impresiones que recibe,
pero la impresión queda por poco tiempo en su alma, se le ha llamado al sanguíneo la “alegría de
la casa” debido a que es un temperamento afable, optimista y liviano. El sanguíneo se caracteriza
por no complicarse con las cosas ni apesadumbrarse por las dificultades. Es una persona de trato
fácil y por ello contribuye mucho a la vida comunitaria. Es sin embargo, inconstante y tiende a la
superficialidad.

DEFECTOS

Superficialidad: Uno de los mayores problemas del sanguíneo es la superficialidad. Suele ser
superficial en su manera de pensar y de juzgar las cosas. Le cuesta mucho concentrarse para
estudiar seriamente o en su trabajo. Esta superficialidad se manifiesta también en la dispersión,
es “picaflor”, emprende una y mil cosas, sin terminar ninguna bien. Se distrae fácilmente de lo que
está pensando o haciendo. También sus relaciones personales suelen ser poco profundas: es “muy
amigo” de todos, pero no siempre cultiva sus amistades con hondura.

Inconstancia: Este defecto está muy unido al anterior. Por sus superficialidad y extroversión el
sanguíneo peca de inconstante. Depende mucho de los estados de ánimo y del ambiente. Esto
hace que cambie sus opiniones con demasiada facilidad, que deje sus trabajos porque “encontró
algo más interesante”. Es versátil, emite juicios apresurados y emprende acciones que no ha
pensado mucho; esto hace que luego cambie también sin mayores problemas. La inconstancia se
debe también a su tendencia a evitar el trabajo muy duro o cuando este ha perdido el atractivo del
inicio.

Exagerada extroversión:Al sanguíneo le cuesta el cultivo de la profundidad interior, todo lo tiene


que ver y oír, de todo tiene que hablar, está pendiente de las cosas exteriores, de la ropa, de lo
que le agrada a los sentidos, es galantero y a veces dado a los “amoríos”. Esta extroversión hace
también que no pueda guardarlos secretos con facilidad y este a la caza de noticias; es curioso y
sensual.
Vanidad:El sanguíneo no conoce el orgullo del colérico, pero si la vanidad que le hace
experimentar una alegría casi infantil de sí mismo, de sus trabajos, de su apariencia, se mira de
buena gana en el espejo o en el vidrio de puertas y ventanas, a ser alabado se siente feliz. Puede
ser un tanto fanfarrón y snob.

CUALIDADES POSITIVAS

Intelecto:El sanguíneo por lo general, posee un intelecto vivo, es ocurrente e ingenioso. Lee o
escucha algo lo capta fácilmente, aunque no siempre en profundidad y muchas veces incluso, cree
que ha captado, pero no ha entendido el asunto a fondo. Le ayuda en esto su gran imaginación. El
intelecto vivo, la imaginación fecunda y la capacidad de captar las situaciones hacen que el
sanguíneo posea la cualidad de improvisar fácilmente y, con ello, salir del paso. En ciertos casos
pareciera que el sanguíneo piensa “a saltos”, debido a que si vivacidad e imaginación le lleva a
adelantarse a un raciocinio lento y progresivo.

Voluntad:Es propio del sanguíneo tener una disposición positiva, una actitud de disponibilidad
para emprender cosas. Es el hombre de la “buena voluntad”, abierto a lo que se le pide. Es
también, en el mismo sentido, adaptable, se adecua a las circunstancias y sabe darse cuenta que
es lo que más conviene en el momento. Esta disposición abierta de su voluntad se ve reafirmada
por el hecho de confiar siempre en el éxito, difícilmente piensa que algo no le va a resultar y si algo
fracasa no se aflige por demasiado tiempo.

Afecto:El sanguíneo posee un estado de alma alegre y optimista. Es el hombre que no se complica
innecesariamente. Goza con la vida, con las cosas pequeñas. No es la persona ensimismada y
meditativa; él tiene su “filosofía”, es extrovertido y se ríe de todo un poco, muchas veces incluso
de las cosas más serias. Por esta extroversión dice también todo lo que piensa y siente, sin r4parar
en ciertas ocasiones en la oportunidad; pero es sincero y sin mayores dobleces en su interior.

Ante los demás:Bien pronto se hace conocido en todas partes, es confiado y locuaz y se comunica
fácilmente con personas conocidas y desconocidas. Es afable y alegre en sus palabras, sabe
entender y contar interesantes narraciones poniéndoles mucho “color”. Se hace querido por los
demás ya que es atento y generoso, presta ayuda de un modo alegre y sereno. Tiene también
sensibilidad para las desgracias de otros, es sumamente compasivo. Sabe corregir sin que las
personas se sientan heridas. Si se le ofende o se enoja “explota” y se desahoga con facilidad, luego
olvida todo y no guarda rencor. No le cuesta mucho “sintonizar” con el medio y ser sociable. Ante
los superiores es sumiso y abierto.

EL TEMPERAMENTO MELANCOLICO

CARACTERIZACION GENERAL

El melancólico se caracteriza por reaccionar lentamente ante los estímulos exteriores, pero su
reacción es profunda y duradera. El melancólico es el hombre de la interioridad, del pensar
profundo y de la honda afectividad. Se caracteriza por cierta “melancolía” o tristeza; es más bien
lento y reflexivo; no es fácil empujarlo a acciones rápidas. Se desanima rápidamente y cae con
frecuencia en el pesimismo.

DEFECTOS

Ensimismamiento: El melancólico cae fácilmente en la excesiva reflexión y ensimismamiento. No


afronta la realidad decididamente, sino que da vuelta tras vuelta a los asuntos, sin atreverse a
resolver los problemas. La auto introspección posee en él muchas veces una tonalidad pesimista y
lo lleva a aislarse de los demás. Se encierra en sí mismo, parece no escuchar lo que se está
diciendo, como si estuviese soñando y no se fijase en las personas.

Pesimismo: El melancólico muchas veces considera las cosas en su aspecto más negro y adverso;
es el hombre que ve el día como encerrado por las noches, justamente lo contrario del sanguíneo.
Si en sus empresas se le presentan dificultades, aunque pequeñas, pierde el ánimo, y quisiera
dejarlo y abandonarlo todo; puede sucumbir ante los fracasos. Con gran facilidad se desengaña de
los demás, pues les exige mucho y pareciera no aceptar que tengan defectos, se descorazona y el
hecho por ejemplo de que le haya fallado un amigo lo lleva a no creer más en los hombres ni en la
amistad, cayendo en un profundo escepticismo. Es demasiado susceptible. Todo esto hace que el
melancólico se cierre con facilidad, se aísle en su tristeza y pesimismo.

Desconfianza: Esta unido con lo anterior. Es desconfiado y receloso ante las personas que no
conoce suficientemente. Cree que los otros no lo toman en cuenta o que le tienen mala voluntad.
Difícilmente logra olvidar las ofensas. Poco a poco va infiltrándose en él el virus de la antipatía. La
aversión respecto a las personas que le son antipáticas llega a ser tan fuerte, que apenas se digna
mirar a tales personas, o dirigirles la palabra. Puede guardar rencor por años. Rara vez logra
confiar en alguien; tiene, a menudo y sin motivo, duras e injustas sospechas de su prójimo. Todo
esto convierte al melancólico en un misántropo.

Se considera menos de lo que es y puede: En los trabajos cede el lugar a las personas menos
aprovechadas y aun incapaces, en gran parte por miedo al fracaso. Pero, sin embargo, se siente
herido por no habérsele respetado y apreciado en sus talentos. Es susceptible a las más pequeñas
humillaciones. Muchas veces va guardando en su corazón las cosas que tiene contra otros, las
injusticias de las cuales cree haber sido objeto, etc., y repentinamente “explota”, para gran
sorpresa de quienes lo rodean. Si tiene que corregir a otro, sin tener nada personal en su contra,
es demasiado suave y le cuesta mucho hablar claro.

Indecisión: Por su temor ante las dificultades, por sus interminables reflexiones, por miedo al
fracaso y a la humillación, por timidez ante los demás, el melancólico no termina nunca de
decidirse; es a veces el “hombre de las oportunidades perdidas”, hay que tirarlo al agua para que
aprenda a nadar.

CUALIDADES POSITIVAS
Intelecto: Su pensamiento tiende hacia lo profundo; se da también de buena gana a la
consideración de lo pasado, recordando los acontecimientos de tiempos anteriores. Tiende a
considerar todo con atención y a examinarlo seriamente, hasta formarse un juicio.se detiene en el
análisis de sí mismo, en la introspección, no pocas veces desmesurada. Es una persona que le
gusta “soñar despierto”

Voluntad: El melancólico tiene una voluntad fuerte, siempre que algo se haya arraigado en su
interior. Esa voluntad lo puede llevar a hacer los más grandes sacrificios por una causa o por una
persona. Es una voluntad constante, fuerte, callada. Sin embargo, le cuesta decidirse por algo.

Afecto: Posee un afecto rico y profundo; es muy sensible; mas que con la cabeza piensa con el
corazón. Sus reflexiones van acompañadas de un misterio so anhelo; con facilidad se siente
conmovido en su interior, pero no siempre deja traslucir en su exterior su emotividad.

Ante los demás: El melancólico revela su interior son suma reserva y por lo general solo a los que
tiene más confianza pero experimenta alivio cuando ha logrado “desahogarse”. Posee un gran
sentido para captar las necesidades de los demás y de corazón desearía ayudar, se conmueve
fácilmente y puede darse y servir con gran desprendimiento de si mismo: es humanitario. Con
gusto desearía tener amigos y es capaz de gran lealtad, pero por su reserva y debido también a
que se desengaña con facilidad, le cuesta tenerlos. En general huye de la masa, prefiere estar solo
o moverse en un grupo pequeño de personas conocidas que lo aprecian.

EL TEMPERAMENTO FLEMATICO

CARACTERIZACION GENERAL

El flemático, al igual que el melancólico, se caracteriza por reaccionar lentamente ante los
estímulos exteriores; pero, a diferencia de sí mismo, su reacción no es profunda, asemejándose en
esto más bien al sanguíneo. No es un hombre que se interese vivamente por las cosas, podría
caerse el mundo y el permanecería muy tranquilo sin inmutarse mayormente. Normalmente
aparece como el tipo de hombre típicamente tranquilo y, por lo tanto, muchas veces marginado
un poco del grupo en el que se encuentra. No se altera casi por nada y la intensidad de sus
reacciones es débil, corta y superficial, además de ser lenta. Esto hace que el flemático tenga una
cierta apariencia de hombre “placido” y sin novedad.

DEFECTOS

Uno de los mayores problemas que tiene que superar el flemático es la comodidad. Por su
temperamento más bien pasivo tiende a quedarse tranquilo y cómodo. Como no es arrastrado por
grandes pasiones, fácilmente se acomoda en lo más fácil. Le huye al sacrificio y a aquello que
resulta difícil de lograr, se queda contento con lo que ya tiene o los demás le han procurado. Si se
trata de emprender una labor le cuesta salir de sus “costumbres”, no posee la agilidad para alterar
su ritmo normal de vida. En este mismo0 sentido se constata en el flemático una marcada
inclinación al descanso. No es raro que el flemático también haga del gozar la vida uno de sus
objetivos principales. En este sentido se puede convertir en el típico “gourmet”, en el gozador
ávido de placeres y de sensualidad; simplemente se dedica a “pasarlo bien”, a gozar sin mayor
esfuerzo, a dejarse “regalonear”-

Otro de los grandes problemas para el flemático es su falta de iniciativa y participación


comunitaria. Su carácter modesto, su tranquilidad, puede llevarlo, si no se educa, a marginarse por
completo de la vida comunitaria y a no aportar nada de si a los demás.

Le cuesta tomar iniciativas y sacarlas adelante. Con ello puede pasar a ser un peso muerto dentro
de la comunidad; pude caerse el mundo, pero él no se inmuta por hacer algo. Todo le pasa por
encima. Falta de decisión y energía pueden ser también defectos contra los cuales tiene que
luchar. Su parsimonia y falta de apuro pueden prolongar mas allá de la cuenta el tiempo de tomar
una decisión. Siempre piensa que hay que madurar aun más las cosas, o bien no ve la urgencia que
ellas entrañan. Entonces deja pasar los días y meses sin actuar. Desde este punto de vista, puede
convertirse en una persona sin voluntad, le falta la capacidad de decisión y la energía en la
realización de las cosas difíciles.

CUALIDADES POSITIVAS

Intelecto: El fuerte del flemático resiste en la capacidad de abocarse al estudio y compresión


sistemática, razonando paso a paso hasta llegar a la posesión de la verdad. No es alguien dado
precisamente a soñar despierto o a fantasear, más bien es sobrio en sus razonamientos y
consideraciones.

Voluntad: La voluntad del flemático es la que, si se ha educado, puede ser extraordinariamente


constante y fiel en lo pequeño. Entonces, cuando se ha propuesto algo, realiza con tranquilidad su
trabajo mostrando gran paciencia y sin dejarse distraer por factores ajenos a su labor.

Afecto: El flemático posee una gran estabilidad emocional, puede guardar calma en las situaciones
más difíciles. La estabilidad de su vida emocional le permite también un razonamiento objetivo. Es
difícil que algo lo saque de sus casillas, no es demasiado sensible.

Ante los demás: Es el hombre tranquilo, sin conflictos ni tensiones. Muchas veces está dotado de
un cierto sentido del humor que le lleva a hacer observaciones esporádicas donde se demuestra
que, a pesar de que los otros casi no reparaban en su presencia, el estaba presente en lo que
sucedía en el grupo. También es positiva su influencia en la comunidad en cuanto el flemático es
una persona sencilla que no acostumbra poner demasiadas exigencias a los demás y se contenta
con lo normal para todos. Es modesto y sencillo, y estos son grandes valores en la construcción de
una comunidad. Es por eso que los flemáticos dan a la comunidad una cierta estabilidad y
permanencia, elementos muy necesarios para la vida de la comunidad. Huye de las disputas
acaloradas, manteniéndose al margen cuando otros se enfrascan en una discusión. Por ello puede
se también u elemento de unión pacificación de los ánimos.

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