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Maritza Montero define la Psicología Comunitaria como «la rama de psicología cuyo

objeto es el estudio de los factores psicosociales que permiten desarrollar, fomentar y


mantener el control y poder que los individuos pueden ejercer sobre su ambiente individual
y social para solucionar problemas que los aquejan y lograr cambios en esos ambientes y en
la estructura social. (Introducción a la Psicología Comunitaria, 2004,)

Partiendo de esto podríamos decir que la psicología social-comunitaria es la encargada de


intervenir en factores psicosociales cuyo objetivo es el mejoramiento de la calidad de vida y
bienestar de las personas.

Es también de gran importancia mencionar que en América latina la psicología comunitaria


nace a partir de la disconformidad con una psicología social que se situaba,
predominantemente, bajo el signo del individualismo y que practicaba con riguroso cuidado
la fragmentación, pero que no daba respuesta a los problemas sociales Puede decirse,
entonces, que es una psicología que surge a partir del vacío provocado por el carácter
eminentemente subjetivista de la psicología social psicológica (Striker, 1983).

Descatando algunos de los aspectos que marcaron a la psicología comunitaria en sus


inicios según (Montero, 1994b; 1994d) son:

 La búsqueda de teorías, métodos y prácticas que permitiesen hacer una psicología


que contribuyese no sólo a estudiar, sino también a aportar soluciones a problemas
urgentes que aquejen a una comunidad. Es decir en este sentido Maritza Montero la
plantea como una posible respuesta a problemas sociales que puedan presentarse.
 Orientación hacia la transformación social (Escovar, 1977, 1980; Serrano García e
Irizarry, 1979; Serrano-García, López y Rivera-Medina, 1992; Arango, 1992) Según
estos autores el objetivo de esta rama de la psicología es el cambio social, es decir
buscar mejorar la calidad de vida, y que exista mas satisfacción vital.

La psicología comunitaria nace de una práctica transformadora, innovando elaborando


modelos teóricos propios que respondan a las necesidades de las comunidades buscando
llevar de la teoría a la praxis, planteándose entonces como una psicología de la acción para
la transformación.

Maritza Montero ha querido resaltar cómo al atender las necesidades propias de nuestras
poblaciones, la psicología ha podido producir una forma de quehacer que ha generado
métodos y teorías, a la vez que ha producido respuestas a los problemas de estas
comunidades. Por esto rescatamos que l a psicología social comunitaria, tiene como centro
el desarrollo de comunidades autogestoras para la solución de sus problemas; estudia para
ello las relaciones de poder y de control sobre las circunstancias de vida, su efecto sobre
procesos psicosociales planteando posibles soluciones como fue dicho anteriormente, todo
en pro de una mejor calidad de vida y bienestar psicológico para todas las personas que
habitan en estas comunidades.
La definición antes citada (Montero, 1982) señala el poder y el control sobre las
circunstancias de vida por parte de las personas que integran las comunidades, así como el
cambio social como objeto de esta rama de la psicología.