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Antofagasta, 218-2019.

Efectos de nulidad del


despido no se ven limitados
si éste ocurrió con
anterioridad a declaración de
liquidación concursal de
empleador

Sumario:

En esta materia, en causa de unificación de jurisprudencia Rol


31772-2017 la Excma. Corte Suprema ha resuelto que en materia
de interpretación de la normativa laboral, uno de los
principios fundamentales del derecho del trabajo es el de
protección, y una de sus manifestaciones concretas es el
principio pro operario, que en el ámbito judicial está
referido a la facultad de los jueces de interpretar la norma
según el criterio ya aludido, esto es, al existir varias
interpretaciones posibles se debe seguir la más favorable al
trabajador, conocido también como el in dubio pro operario.

Pues bien, una labor de exégesis no inspirada en dicho


principio, esto es, una por la que dilucidando el correcto
sentido de lo que previene la norma contenida en el párrafo
final del numeral 1 del artículo 163 bis del Código del
Trabajo, concluya que contempla una suerte de inaplicabilidad
de lo dispuesto en el inciso quinto del artículo 162 del mismo
código, tratándose de todas las causales de término de
contrato de trabajo que se invocan por el empleador con
anterioridad a la fecha en que es sometido a un procedimiento
concursal de liquidación, lo que se traduciría en una de tipo
extensiva, provocaría un perjuicio en el patrimonio de los
trabajadores, pues se los privaría del derecho a obtener el
pago de las prestaciones de orden laboral devengadas desde la
data en que se los desvinculó por decisión unilateral de su
empleador -no por haberse dispuesto su liquidación en un
procedimiento concursal- hasta la convalidación del despido.
Lo anterior, porque, como se dijo, la norma del referido
artículo 163 bis es excepcional y establece una ficción legal,
esto es, la fecha de término de los servicios es la de la
resolución de liquidación; sin embargo, esa ficción no puede
extenderse a situaciones que la disposición no contempla, como
sería si se considera esa data para limitar los efectos de la
sanción de la nulidad del despido en el caso que el cese de
los servicios haya ocurrido por decisión del empleador con
anterioridad a la declaración de liquidación.

En consecuencia, en este caso, el cese de los servicios


ocurrió por decisión del empleador con anterioridad a la
declaración de liquidación, por lo que no se le aplica a la
norma excepcional del artículo 163 bis del Código del Trabajo,
que establece que la fecha de término de los servicios es la
de la resolución de liquidación (Corte de Apelaciones de
Antofagasta, 21 de octubre de 2019, Rol 218-2019).

Antofagasta, a veintiuno de octubre de dos mil diecinueve.


VISTOS:
Ante la Primera Sala de esta Corte de Apelaciones, integrada
por las Ministros Titulares Sra. Virginia Soublette Miranda,
Sra. Jasna Pavlich Núñez y la Abogado Integrante Sra. Macarena
Silva Boggiano, se llevó a efecto la audiencia para conocer el
recurso de apelación deducido por el abogado Maximiliano
Mendoza Rodríguez, en representación de la parte demandante,
en contra de la resolución de fecha 30 de mayo de 2019,
dictada en causa RIT C-43-2019, RUC 1840099715-9 del Juzgado
de Letras del Trabajo de Calama, que acogió la objeción de
liquidación deducida por la demandada solidaria, Codelco
Chile, División Chuquicamata, a fin de que se enmiende a
derecho y se rechace en todas sus partes la referida objeción.
Comparecieron en estrados el abogado recurrente ya
individualizado, solicitando la revocación de la resolución en
alzada; y el abogado William Ávalos Céspedes, por la demandada
solidaria, pidiendo la confirmación de la misma, en virtud de
los argumentos que quedaron registrados en el sistema de
audio.
Se puso término a la audiencia, quedando la causa en estado de
acuerdo.
CONSIDERANDO:
PRIMERO: Que el Abogado don Maximiliano Mendoza Rodríguez, por
la parte demandante, dedujo recurso de apelación en contra de
la resolución de fecha 30 de mayo de 2019, que acogió la
objeción a la liquidación de fecha 8 de abril de 2019,
deducida por la demandada solidaria, solicitando que se
enmiende conforme a derecho y se rechace en todas sus partes
la referida objeción.
Señala que su parte inició demanda de despido injustificado,
nulidad del despido y cobro de prestaciones adeudadas,
iniciándose causa Rit O-114-2018 ante el Juzgado de Calama; la
demandada principal no compareció al juicio, y la demandada
solidaria no contestó la demanda, tal como consta en autos.
Dice que con fecha 25 de septiembre del año 2018 se dictó
sentencia en la causa RIT O-114-2018 que acogió la demanda de
despido injustificado deducida por su parte en representación
de Mario Andrés Castro Ardiles en contra de Anmar S.A,
representada legalmente por don Miguel Ángel Cruchet
Campusano, todos ya individualizados en autos, declarando que
la relación laboral terminó el 8 de febrero de 2018,
encontrándose obligada la demandada a pagar la suma de
$2.414.245 por indemnización sustitutiva del aviso previo;
$7.242.735 por indemnización por años de servicios; $2.172.820
por recargo legal; de igual forma acogió la demanda de
prestaciones laborales deducida, condenando a la demandada
Anmar S.A, a pagar a) Remuneraciones del mes de enero de 2018
por $4.241.875; b) Remuneración del mes de febrero de 2018 por
$1.131.166; c) Feriado proporcional por la suma de $2.474.728;
d) Feriado legal por el período 2015-2016 por la suma de
$4.241.875; e) Feriado legal por el período 2016-2017 por la
suma de $4.241.875; f) Cotizaciones de seguridad social
correspondiente a AFP Hábitat, Administradora de Fondos de
Cesantía e Isapre Más Vida, correspondientes a las
cotizaciones de diciembre de 2017, enero 2018 y los 8 días del
mes de febrero de 2018, considerando como base de cálculo una
remuneración mensual de $4.241.875; acogió la demanda de
nulidad del despido, condenando al demandado Anmar S.A, ya
individualizado en autos, a pagar al demandante las
remuneraciones y demás prestaciones que deriven de su contrato
de trabajo y que se devenguen desde la fecha del despido, esto
es, desde el 8 de febrero de 2018 y la fecha de convalidación
del mismo; declaró la responsabilidad solidaria de Codelco
Chile División Chuquicamata, ya individualizada en autos, en
virtud de las normas de subcontratación laboral y se le
condenó a pagar de forma solidaria las sumas de dinero
indicadas en los numerales I, II y III de dicha sentencia;
condenó a la demandada principal Anmar S.A al pago de las
costas de la causa, atendido a que fue completamente vencida,
las que se regularon en la suma de $1.000.000, sin condenar en
costas al demandado solidario Codelco Chile División
Chuquicamata, atendido a que tuvo motivos plausibles para
litigar; recurso de nulidad deducido por la demandada
solidaria y que fue rechazado.
Añade, que la causa fue derivada al Juzgado de Cobranza
Laboral de Calama para su cumplimiento, iniciándose los
presentes autos RIT N° C-43-2019; practicándose liquidación
del crédito, la cual fue objetada por la demandada solidaria,
objeción que se acogió por los fundamentos que expresó la
resolución de fecha 30 de mayo de los corrientes, y que causa
un gran perjuicio a su representado.
Indica que en la objeción de la liquidación de la demandada
solidaria, la contraria señaló que la sanción de nulidad del
despido tiene como máximo el mismo período de prescripción de
la acción de cobro; asimismo que dicha sanción de nulidad no
tiene cabida en este procedimiento de cobranza debido a que la
demandada principal tiene actualmente la calidad de deudora en
un procedimiento concursal, tramitado ante el Juzgado Civil de
Santiago, debiendo aplicarse el artículo 163 bis del Código
del Trabajo; asimismo se ha señalado que la base de cálculo
sería errónea por exceder los seis meses.
Argumenta que el régimen de subcontratación en sus diversos
aspectos ha buscado que el trabajador vea cubierta sus
prestaciones laborales y demás derechos que surgen de la
relación laboral, extremando la responsabilidad, es decir,
dándole el carácter de solidaria debido a su falta de
diligencia en el ejercicio de controles en el pago de las
obligaciones laborales y previsionales que se vean en
situación de no ser integrados. Añade que el alcance y
contenido de las normas, atendido el fin que persiguen no cabe
duda que no ha existido errada interpretación de las mismas,
al darles aplicación en los términos que la sentencia lo hizo,
que es en definitiva, asegurar el pago de las prestaciones
adeudadas por el empleador, todo conforme los principios que
ilustran el derecho laboral, en cuanto a la protección de la
parte más débil de la relación laboral, esto es, el
trabajador.
Hace presente jurisprudencia de la Excma. Corte Suprema que en
recurso de unificación de jurisprudencia Rol N° 27447-2014, de
veintidós de septiembre de dos mil quince, indicó que la
responsabilidad por el pago de las remuneraciones desde la
fecha del despido y hasta su convalidación, se encuentra
comprendida dentro del concepto de “obligaciones laborales y
previsionales” que señala el artículo 183 B, en comento, por
lo que hace responsable a la empresa mandante en el régimen de
subcontratación, de tales prestaciones y hasta la
convalidación del despido (Corte de Apelaciones de San Miguel,
15 de abril de 2015, Rol 31-2016 y Corte de Apelaciones de
Valparaíso, 11 de mayo de 2016, Rol 99-2016). La Cuarta Sala
de la Excma. Corte Suprema sustentó la misma posición al
señalar que en lo concerniente a la aplicación de la sanción
dispuesta en el artículo 162 a la empresa mandante, es una
cuestión jurídica respecto de la cual, en la actualidad, no
hay diferentes interpretaciones que justifiquen unificar la
jurisprudencia, en cuanto a que la correcta interpretación de
la materia de derecho es aquella que determina que la sanción
establecida a propósito de la nulidad del despido contenida en
el artículo 162 del estatuto laboral, se extiende a la
responsabilidad solidaria o subsidiaria del mandante en el
contexto de un régimen de subcontratación, conclusión que está
acorde con los objetivos de la ley que regula el trabajo en
dicho régimen, en la medida que establece un sistema de
protección a los trabajadores que se desempeñan en dichas
condiciones, ya que, como se indicó, instituyó respecto de la
empresa principal una responsabilidad solidaria y subsidiaria
en lo concerniente a las obligaciones laborales y
previsionales que debe asumir el contratista respecto de su
dependiente, para, en definitiva, estimular y velar por el
cumplimiento efectivo y oportuno de dichas obligaciones (Corte
Suprema, Tercera Sala, 12 de abril de 2016, Rol 12150-2016).
En el mismo sentido, se argumentó que de acuerdo a lo
dispuesto en el artículo 162 del Código del Trabajo, el
despido de un trabajador no surte efecto si el empleador no
está al día en el pago de las cotizaciones previsionales,
sancionándolo con el pago de las remuneraciones y demás
prestaciones a contar de la data del despido y hasta su
convalidación, lo que queda comprendido en los términos de
“obligaciones laborales y previsionales” que utiliza el
artículo 183 B del mismo cuerpo legal, y de lo que debe
responder la empresa principal, según se señaló en el motivo
precedente; razón por la que corresponde imputarle las
consecuencias de la ineficacia del despido por la existencia
de una deuda previsional y, en su caso, al contratista,
siempre que los presupuestos fácticos de dicha institución se
configuren durante la vigencia del contrato o subcontrato
(Corte Suprema, Cuarta Sala, 30 de julio de 2014, Rol
1618-2014).
Añade que la posición del máximo tribunal se mantiene al
señalarse que la sanción prevista en el artículo 162 del
Código del Trabajo es aplicable a la empresa principal, sin
que sea óbice el límite previsto a favor de las empresas
contratistas en el artículo 183 B del mismo Código. No obsta a
la conclusión anterior, la circunstancia que la
responsabilidad solidaria de la empresa principal esté
limitada al tiempo o período durante el cual los trabajadores
prestaron servicios en régimen de subcontratación, porque como
el hecho que genera la sanción que establece el artículo 162
del Código del Trabajo se presenta durante la vigencia de
dicho régimen, se debe concluir que la causa que provoca su
aplicación -no pago de las cotizaciones previsionales- se
originó en el ámbito que debe controlar y en el que la ley le
asignó responsabilidad, debido a la utilidad que obtiene del
trabajo prestado por los dependientes de un tercero y por la
necesidad de cautelar el fiel cumplimiento de las obligaciones
laborales y previsionales (Corte Suprema, Cuarta Sala, 23 de
septiembre de 2015, Rol 28586-2014 y 22 de septiembre de 2015,
Rol 27447-2014, 19 de noviembre de 2015, Rol 3797-2015 y 28 de
junio de 2016, Rol 20400-2015).
Reitera que, en el mismo sentido, la ley hace responsable
solidaria o subsidiariamente según corresponda, a la empresa
principal y al contratista de las obligaciones laborales y
previsionales de dar, en favor de sus trabajadores incluidas
las indemnizaciones legales, que deban pagarse por el término
de la relación laboral. La misma norma atribuye a la empresa
principal, responsabilidad solidaria en el pago de las
obligaciones laborales y previsionales de dar, en el evento
que ésta no haga valer los derechos de información y de
retención, que la ley le otorga, como una forma de sancionarla
por la negligencia en el cumplimiento de sus deberes, siempre
limitado al período durante el cual los trabajadores prestaron
servicios en régimen de subcontratación, lo que no impide
extender los efectos de la sanción del artículo 162 del Código
del Trabajo a la empresa principal, en virtud de su
responsabilidad solidaria (Corte de Apelaciones de Santiago,
21 de julio de 2015, Rol 1975-2014 y 18 de julio de 2016, Rol
564-2016 y 4 de agosto de 2016, Rol 721-2016).
Así las cosas, sostiene que la demandada solidaria es
responsable del pago de lo sancionado en autos, toda vez que
el artículo 162 del Código del Trabajo solo limita la sanción
de nulidad hasta que se convalide el despido, el cual no ha
ocurrido con su mandante hasta la fecha y que en la especie no
es procedente la aplicación del artículo 163 bis del Código
del Trabajo, toda vez que las limitaciones a la sanción de
nulidad que establece esta norma, dice relación solo cuando el
despido es motivo de la declaración de quiebra, y en el caso
de su mandante no fue así, pues fue despedido con anterioridad
a la declaratoria de quiebra de Anmar S.A., que ocurrió con
fecha 30 de abril del año 2018, publicada en el boletín
comercial con fecha 26 de septiembre del año 2018.
Por otra parte, no le es aplicable a la demandada y condenada
solidaria de autos procedimiento concursal, razón por la cual
tampoco le es aplicable la excepción prevista en artículo 162
del Código en comento en relación al artículo 163 bis del
mismo cuerpo legal.
Dice que atendida la naturaleza de la objeción a la
liquidación se constata que se trata de una verdadera
excepción a la pretensión ejecutiva, y no una mera precisión a
los cálculos numéricos de la liquidación practicada en autos,
pues la empresa y deudora solidaria objetó la liquidación,
alegando la insolvencia de la empresa ANMAR S.A., y asimismo
interpretando la norma del inciso 3° del artículo 510 del
Código del Trabajo, desarrolló largamente en su escrito los
argumentos para justificar su objeción.
Hace presente que señalar que la demandada solidaria no
contestó la demanda, ni hizo alegación alguna mientras se
discutió la demanda y sus recursos, es una alegación que
efectúa en su incidente de objeción de la liquidación que
nunca planteó, por lo que lo resuelto por el tribunal a quo en
la resolución de fecha 30 de mayo de los corrientes, altera y
modifica una sentencia fija y que se ejecuta en los presentes
autos, lo que causa perjuicio a su parte porque al acoger la
oposición de liquidación interpuesta por la demandada Codelco
Chile debe practicarse una nueva liquidación que comprenda los
períodos solo hasta el día 30 de abril de 2018, y con ello se
va a disminuir sin fundamento plausible los créditos y
derechos que le asisten en mérito de lo sentenciado, pues
rebajaría más de cuarenta y cinco millones la liquidación que
se practicó conforme a derecho.
Pide que se revoque la resolución recurrida y que en su lugar
se rechace la objeción a la liquidación planteada en autos por
la demandada solidaria por carecer de fundamentos de derecho,
todo con costas.
SEGUNDO: Que el Abogado de la parte demandada don William
Ávalos Céspedes solicitó la confirmación de la resolución en
alzada.
Señala que el efecto de la Ley 20.072 es general y, por lo
tanto, en ninguna parte de ella se señala que es menester que
el término de la relación laboral requiera la liquidación
concursal, es un efecto legal que hace que, como lo señala el
artículo 163 bis del Código del Trabajo, no se aplique el
inciso quinto del artículo 162 a este tipo de sanción cuando
se esté declarada la declaración de una empresa, pues no se
exige que haya terminado por la causal de liquidación, lo que
se señala es que no se va a aplicar la sanción del artículo
162 cuando haya ya declarado un proceso de quiebra como ocurre
en el caso de autos, por lo tanto, tomando en cuenta la ley
especial que establece un límite para la aplicación de la
sanción del inciso quinto del artículo 162 del Código del
Trabajo, señala que se debe aplicar porque se está en el caso,
la declaración de quiebra es de abril del año 2018, el despido
se hizo en febrero de 2018 y en consecuencia, cuando se haga
la liquidación y corresponda hacerla se tiene que limitar a la
fecha de declaración de quiebra, por lo tanto, la liquidación
debería corresponder a los meses de enero, febrero, marzo y
abril de 2018, cuando se declaró la quiebra de ANMAR.
En consecuencia, por tratarse de una ley especial que se
aplica por sobre todo el régimen general, señala que la
interpretación del tribunal es correcta y consecuentemente,
solicita el rechazo del recurso de apelación interpuesto.
TERCERO: Que la Ley 20.720 publicada en el Diario Oficial de 9
de enero de 2014, que sustituyó el régimen concursal vigente a
la fecha de su entrada en rigor, por uno de reorganización y
liquidación de empresas y personas, e incorporó la quiebra del
empleador como una causal de término del contrato de trabajo,
excluyó en forma expresa la aplicación de lo dispuesto en el
artículo 162 inciso quinto del Código del Trabajo, en el
evento que la relación laboral termine porque el empleador fue
sometido a un procedimiento concursal de liquidación.
Lo señalado, con el objeto de no obligar a la masa de bienes
con mayores obligaciones que aquellas que quedaron fijadas a
la fecha en que se dictó la resolución de liquidación por el
tribunal que conoce el procedimiento concursal respectivo, que
es precisamente la que pone término al contrato de trabajo.
El citado artículo 163 bis, norma excepcional, dispone una
ficción legal para todos los efectos legales, en cuanto a que
la resolución de liquidación hace las veces de término del
contrato de trabajo.
En el caso de que el cese de la relación laboral se produzca
por despido, con anterioridad a la fecha de la citada
resolución no le es aplicable la norma excepcional del
artículo 163 bis, sino la del artículo 162 ambas del Código
del Trabajo, toda vez que no existe diferencia con los otros
casos en los que se aplica la citada disposición.
CUARTO: Que los preceptos citados permiten concluir que se
trata de normas de carácter especial, aplicables solo a la
persona natural o jurídica que es declarada en liquidación
concursal la demandada principal, de manera que sus efectos o
consecuencias jurídicas no pueden extenderse a las demandadas
que no están en tal situación.
Asimismo, el inciso primero del artículo 54 de la ley 20.720
establece que “El Procedimiento Concursal de Reorganización
Judicial será aplicable sólo a la Empresa Deudora, que para
efectos de este Capítulo se denominará indistintamente Empresa
Deudora o Deudor.”
QUINTO: Que de los antecedentes de la causa se desprende que
el término de la relación laboral se produjo con fecha 8 de
febrero de 2018, invocándose la causal de necesidades de la
empresa, lo que ocurrió con anterioridad a la fecha en que la
demandada principal fue declarada deudora en un procedimiento
concursal de liquidación forzosa de fecha 30 de abril de 2018,
resolución emanada del vigésimo juzgado civil de Santiago, de
manera que concurren los presupuestos que el legislador
establece tratándose de lo dispuesto en el artículo 162 inciso
quinto del citado cuerpo legal, siendo exigibles y aplicables
a la demandada las obligaciones que el derecho laboral
contempla y en consecuencia, cada una de las sanciones
previstas por su incumplimiento, entre las cuales se encuentra
el citado artículo 162, de tal modo que al resolver la
resolución recurrida acoger parcialmente la objeción de la
liquidación de la deuda, interpuesta por la demandada
solidaria Codelco Chile, y hacer aplicable lo dispuesto en el
artículo 163 bis del Código del Trabajo, ha incurrido en un
yerro que debe ser enmendado.
SEXTO: Que en esta materia, en causa de unificación de
jurisprudencia Rol 31772-2017 la Excma. Corte Suprema ha
resuelto lo siguiente: “Séptimo: Que, en materia de
interpretación de la normativa laboral, uno de los principios
fundamentales del derecho del trabajo es el de protección, y
una de sus manifestaciones concretas es el principio pro
operario, que en el ámbito judicial está referido a la
facultad de los jueces de interpretar la norma según el
criterio ya aludido, esto es, al existir varias
interpretaciones posibles se debe seguir la más favorable al
trabajador, conocido también como el in dubio pro operario.
Pues bien, una labor de exégesis no inspirada en dicho
principio, esto es, una por la que dilucidando el correcto
sentido de lo que previene la norma contenida en el párrafo
final del numeral 1 del artículo 163 bis del Código del
Trabajo, concluya que contempla una suerte de inaplicabilidad
de lo dispuesto en el inciso quinto del artículo 162 del mismo
código, tratándose de todas las causales de término de
contrato de trabajo que se invocan por el empleador con
anterioridad a la fecha en que es sometido a un procedimiento
concursal de liquidación, lo que se traduciría en una de tipo
extensiva, provocaría un perjuicio en el patrimonio de los
trabajadores, pues se los privaría del derecho a obtener el
pago de las prestaciones de orden laboral devengadas desde la
data en que se los desvinculó por decisión unilateral de su
empleador -no por haberse dispuesto su liquidación en un
procedimiento concursal- hasta la convalidación del despido.
Lo anterior, porque, como se dijo, la norma del referido
artículo 163 bis es excepcional y establece una ficción legal,
esto es, la fecha de término de los servicios es la de la
resolución de liquidación; sin embargo, esa ficción no puede
extenderse a situaciones que la disposición no contempla, como
sería si se considera esa data para limitar los efectos de la
sanción de la nulidad del despido en el caso que el cese de
los servicios haya ocurrido por decisión del empleador con
anterioridad a la declaración de liquidación.
Octavo: Que, atendido lo expuesto y considerando, al mismo
tiempo, los términos del artículo 163 bis, tanto su inciso
primero como el acápite final de su número 1.-, del Código del
Trabajo, se debe concluir que solo regla la nueva causal de
término de contrato de trabajo que se introduce a la normativa
laboral, esto es, aquella que se configura por el hecho de
someterse el empleador al procedimiento de liquidación; razón
por la que se uniforma la jurisprudencia en el sentido que si
el vínculo laboral cesó antes de la fecha en que se dictó la
resolución que dispuso la liquidación del empleador, el efecto
que establece el inciso quinto del artículo 162 del referido
código se aplica hasta la convalidación del despido, por lo
tanto, la masa de bienes debe responder por el pago de las
remuneraciones y cotizaciones previsionales devengadas en
dicho periodo y, en forma subsidiaria, la dueña de la obra o
faena (Junta Nacional de Jardines Infantiles).
Noveno: Que, en estas condiciones, yerran los sentenciadores
de la Corte de Apelaciones de Valparaíso al concluir que
corresponde limitar los efectos de la sanción de nulidad del
despido hasta la fecha de la resolución de liquidación, pues,
como ya se dijo, el artículo 163 bis del Código del Trabajo
solo regla la nueva causal de término de contrato de trabajo
que se introduce a la normativa laboral, esto es, aquella que
se configura por el hecho de someterse el empleador al
procedimiento de liquidación, pero no restringe el efecto que
establece el inciso quinto del artículo 162 del referido
código si la relación laboral terminó por despido incausado,
antes de esa fecha.
Por consiguiente, cabe concluir que, al tratarse de un despido
verbal ocurrido con anterioridad a la fecha de la resolución
de liquidación y adeudarse las cotizaciones de seguridad
social por el tiempo trabajado, concurren los presupuestos que
el legislador prevé en el artículo 162 inciso quinto, siendo
exigibles y aplicables a las demandadas las obligaciones que
el derecho laboral contempla, y consecuencialmente, cada una
de las sanciones previstas por su incumplimiento, entre ellas,
la del artículo 162 ya citado, de tal modo que al decidirse
como se hizo en el pronunciamiento del grado, no se incurrió
en la vulneración de la norma del artículo 163 bis del Código
del Trabajo.
Décimo: Que, conforme a lo razonado, y habiéndose determinado
la interpretación acertada respecto de la materia de derecho
objeto del juicio, el presente recurso de unificación de
jurisprudencia deberá ser acogido.
Por estas consideraciones y visto, además, lo dispuesto en los
artículos 483 y siguientes del Código del Trabajo, se acoge el
recurso de unificación de jurisprudencia deducido por los
demandantes respecto de la sentencia de veintitrés de mayo de
dos mil diecisiete, dictada por la Corte de Apelaciones de
Valparaíso, que hizo lugar al recurso de nulidad que interpuso
la demandada subsidiaria, Junta Nacional de Jardines
Infantiles, en contra de la sentencia de base de dieciocho de
abril de dos mil diecisiete, emanada del Primer Juzgado de
Letras de Quilpué, en autos Rit O-76-2016, Ruc 16-4-0055768-7,
y se declara que aquella es nula, debiendo dictarse acto
seguido y sin nueva vista, pero separadamente, la respectiva
de reemplazo.
Acordada con el voto en contra de la ministra señora Muñoz y
de la abogada integrante señora Etcheberry, quienes fueron de
opinión de rechazar el recurso de unificación la
jurisprudencia interpuesto por los demandantes respecto de la
exégesis del artículo 163 bis del Estatuto Laboral, por
estimar que ante la disconformidad de interpretación de
determinadas normas legales que se constata en la sentencia
respecto de la cual se lo deduce y en las que se acompañan, su
correcta inteligencia es la que sustenta la primera, toda vez
que si el vínculo laboral cesó antes de la fecha en que se
dictó la resolución que dispuso la liquidación del empleador,
como es el caso de autos, el efecto que establece el inciso
quinto del artículo 162 del referido código se aplica hasta
dicha data, con el objetivo de no gravar la masa de bienes con
mayores obligaciones que aquellas que quedaron fijadas a la
fecha en que se dictó la mencionada resolución de liquidación,
siendo, por lo tanto, esa data el límite al que debe ceñirse
la obligación de pagar las remuneraciones y cotizaciones
insolutas de los trabajadores.
Se deja constancia que en el fallo de unificación de
jurisprudencia se modificó la postura interpretativa anterior
sobre la materia de derecho propuesta, al estimarse más
ajustada a los hechos acreditados y a la normativa que la
rige.
Regístrese.
Rol N° 31.772-2017.-
Pronunciado por la Cuarta Sala de la Corte Suprema integrada
por los Ministros señores Haroldo Brito C., Ricardo Blanco H.,
señora Andrea Muñoz S., señora Carlos Cerda F., y la Abogada
Integrante señora Leonor Etcheberry C.
SENTENCIA DE REEMPLAZO:
Santiago, ocho de marzo de dos mil dieciocho.
En cumplimiento a lo dispuesto en el artículo 483 C del Código
del Trabajo, se dicta la sentencia de reemplazo que sigue en
unificación de jurisprudencia.
Vistos:
De la sentencia dictada por la Corte de Apelaciones de
Valparaíso con fecha veintitrés de mayo de dos mil diecisiete,
se mantienen los fundamentos primero a séptimo, que no se
modifican con la decisión que se emite a continuación.
Asimismo, se reproducen las argumentaciones sexta, séptima y
octava de la sentencia de unificación de jurisprudencia que
antecede.
Y teniendo, además, presente:
Primero: Que, conforme a lo razonado, concurren en la especie
los presupuestos fácticos que conducen a aplicar la sanción
remuneratoria establecida en el artículo 162, incisos quinto y
séptimo, del Código del Trabajo.
Segundo: Que, en consecuencia, en el contexto referido la
sentencia de base al acoger la acción de nulidad del despido y
condenar a la empleadora y, subsidiariamente, a la Junta
Nacional de Jardines Infantiles al pago de las remuneraciones
y demás prestaciones que se devenguen desde la fecha del
despido hasta su convalidación mediante el pago de las
cotizaciones previsionales impagas durante el período
trabajado, no incurrió en la infracción legal denunciada,
razón por la que el recurso de nulidad interpuesto, fundado en
la causal contenida en el artículo 477 del Código del Trabajo,
en relación con el artículo 163 bis del mismo texto legal,
también deberá ser desestimado.
Por estas consideraciones y, visto, además, lo dispuesto en
los artículos 474, 477, 478 y 479 del Código del Trabajo, se
rechazan, sin costas, los recursos de nulidad deducidos por la
parte demandante y por la Junta Nacional de Jardines
Infantiles, contra la sentencia de dieciocho de abril de dos
mil diecisiete, dictada por el Primer Juzgado de Letras del
Trabajo de Quilpué, en autos Rit O-76-2016, Ruc
16-4-0055768-7.
Acordada con el voto en contra de la ministra señora Muñoz y
de la abogada integrante señora Etcheberry, quienes estuvieron
por acoger el recurso de nulidad interpuesto por la demandada
subsidiaria, por estimar que la sentencia de base incurrió en
la causal del artículo 477 del Código del Trabajo, al
infringir el artículo 163 bis del mismo texto legal, de
acuerdo con los fundamentos expresados en la disidencia de la
sentencia de unificación que precede.
Regístrese y devuélvase.
Rol N° 31.772-2017.-
Pronunciado por la Cuarta Sala de la Corte Suprema integrada
por los Ministros señores Haroldo Brito C., Ricardo Blanco H.,
señora Andrea Muñoz S., señora Carlos Cerda F., y la Abogada
Integrante señora Leonor Etcheberry C.”.
SÉPTIMO: Que en consecuencia, en este caso, el cese de los
servicios ocurrió por decisión del empleador con anterioridad
a la declaración de liquidación, por lo que no se le aplica a
la norma excepcional del artículo 163 bis del Código del
Trabajo, que establece que la fecha de término de los
servicios es la de la resolución de liquidación.
OCTAVO: Que, por lo demás, se advierte que los fundamentos de
la objeción deducida están referidos al fondo de la acción
ejecutiva, específicamente a los efectos de la sentencia
definitiva y no a los errores de suma o cálculos numéricos.
NOVENO: Que por lo razonado de manera precedente, procede
revocar lo resuelto, y en consecuencia rechazar la objeción a
la liquidación practicada en autos, deducida por la demandada
solidaria Codelco Chile División Chuquicamata.
Por estas consideraciones, disposiciones legales citadas y lo
prevenido en los artículos 474 y siguientes del Código del
Trabajo, SE REVOCA con costas del recurso, la resolución
apelada de fecha treinta de mayo de dos mil diecinueve,
dictada en causa RIT C-43-2019, RUC 1840099715-9 del Juzgado
de Letras del Trabajo de Calama, que acogió la objeción de
liquidación de deuda en cobranza laboral de fecha 8 de abril
de 2019, deducida por el demandado solidario Codelco Chile
División Chuquicamata y en su lugar SE RECHAZA la referida
objeción a la liquidación, por carecer de fundamentos de
derecho.
Regístrese y comuníquese.
Rol 218-2019 (LAB)
Redacción de la Ministra Titular Sra. Virginia Soublette
Miranda.
Pronunciado por la Primera Sala de la C.A. de Antofagasta
integrada por los Ministros (as) Virginia Elena Soublette M.,
Jasna Katy Pavlich N. y Abogada Integrante Macarena Silva B.
Antofagasta, veintiuno de octubre de dos mil diecinueve.
En Antofagasta, a veintiuno de octubre de dos mil diecinueve,
notifiqué en Secretaría por el Estado Diario la resolución
precedente.