Sunteți pe pagina 1din 5

“El peligro de la Concupiscencia”

1Juan 2:16-17
Porque todo lo que hay en el mundo, la concupiscencia de la carne, y la concupiscencia de los
ojos, y la soberbia de la vida, no es del Padre, sino del mundo. Y el mundo pasa, y su
concupiscencia; pero el que hace la voluntad de Dios, permanece para siempre.

I PARTE
POR LA HISTORIA DE LA CONCUPISCENCIA
Gen_3:6
Y vio la mujer que el árbol era bueno para comer, y que era agradable a los ojos, y árbol codiciable
para alcanzar la sabiduría; y tomó de su fruto, y comió; y dio también a su marido, el cual comió así
como ella.

Gen_6:2
Viendo los hijos de Dios que las hijas de los hombres eran hermosas, se tomaron mujeres,
escogiendo entre todas.

Jos_7:21
Que vi entre el despojo un manto babilónico muy bueno, y doscientos siclos de plata, y un lingote de
oro de peso de cincuenta siclos; lo cual codicié y tomé; y he aquí que está escondido debajo de tierra
en el medio de mi tienda, y el dinero debajo de ello.

Ecl_5:10-11
El que ama el dinero, no se saciará de dinero; y el que ama el mucho tener, no sacará fruto. También
esto es vanidad. Cuando los bienes aumentan, también aumentan los que los consumen. ¿Qué bien,
pues, tendrá su dueño, sino verlos con sus ojos?

Mat_4:8 (Lucas 4:5)


Otra vez el diablo lo llevó a un monte muy alto, y le mostró todos los reinos del mundo, y la gloria de
ellos,

PARTE II
EL PELIGRO DE NO CONTROLAR LA CONCUPISCENCIA
Num_11:4-6
Y la multitud de raza mixta que había entre ellos tuvo un vivo deseo, y los hijos de Israel también
volvieron a llorar y dijeron: ¡Quién nos diera a comer carne! Nos acordamos del pescado que
comíamos de balde en Egipto, de los pepinos, y de los melones, y de las verduras, y de las cebollas,
y de los ajos. Y ahora nuestra alma se seca; que nada sino maná ven nuestros ojos.

Num_11:34
Y llamó el nombre de aquel lugar Kibrot-hataava, por cuanto allí sepultaron al pueblo codicioso.

Sal_78:18-22
Pues tentaron a Dios en su corazón, pidiendo comida a su gusto. Y hablaron contra Dios, diciendo:
¿Podrá Dios poner mesa en el desierto? He aquí ha herido la peña, y brotaron aguas, y arroyos
salieron ondeando: ¿Podrá también dar pan? ¿Podrá proveer carne para su pueblo? Por tanto, oyó
Jehová, y se indignó: y se encendió el fuego contra Jacob, y el furor subió también contra Israel; por
cuanto no habían creído a Dios, ni habían confiado en su salvación;
1 de 5
Sal_78:30-33
No habían quitado de sí su deseo, aún estaba la comida en su boca, cuando vino sobre ellos el furor
de Dios, y mató los más robustos de ellos, y derribó los escogidos de Israel. Con todo esto, pecaron
aún, y no dieron crédito a sus maravillas. Por tanto, consumió sus días en vanidad, y sus años en
tribulación.

CAPÍTULO III
CÓMO ENFRENTAR LA CONCUPISCENCIA SABIAMENTE
Pro_6:25;
No codicies su hermosura en tu corazón, ni ella te prenda con sus ojos;

Mat_5:28;
Pero yo os digo que cualquiera que mira a una mujer para codiciarla, ya adulteró con ella en su
corazón.

Rom_13:14;
Mas vestíos del Señor Jesucristo, y no proveáis para satisfacer los deseos de la carne.

1Co_10:6;
Pero estas cosas fueron ejemplo para nosotros, a fin de que no codiciemos cosas malas, como ellos
codiciaron.

Gal_5:17,
Porque la carne codicia contra el Espíritu, y el Espíritu contra la carne; y éstos se oponen entre sí,
para que no podáis hacer lo que quisiereis.

Gal_5:24;
Pero los que son de Cristo han crucificado la carne con sus pasiones y concupiscencias.

Efe_2:3;
Entre los cuales también todos nosotros vivimos en otro tiempo; en la concupiscencia de nuestra
carne, haciendo la voluntad de la carne y de los pensamientos, y éramos por naturaleza hijos de ira,
lo mismo que los demás.

Tit_2:12,
enseñándonos que, renunciando a la impiedad y a las concupiscencias mundanas, vivamos en este
presente mundo, sobria, justa y piadosamente.

Tit_3:3;
Porque nosotros también éramos en otro tiempo insensatos, rebeldes, extraviados, esclavos de
concupiscencias y diversos placeres, viviendo en malicia y envidia, aborrecibles, aborreciéndonos
unos a otros.

1Pe_1:14,
Como hijos obedientes, no os conforméis a las concupiscencias que antes teníais estando en
vuestra ignorancia;

1Pe_2:11,
Amados, yo os ruego como a extranjeros y peregrinos, que os abstengáis de las concupiscencias
carnales que batallan contra el alma;
1Pe_4:2-3,

2 de 5
para que ya el tiempo que queda en la carne, viva, no en las concupiscencias de los hombres, sino
en la voluntad de Dios. Baste ya el tiempo pasado de nuestra vida para haber hecho la voluntad de
los gentiles, andando en lascivias, concupiscencias, embriagueces, desenfrenos, banquetes y
abominables idolatrías.

2Pe_2:10,
y principalmente a aquellos que siguen la carne en la concupiscencia de inmundicia, y menosprecian
todo gobierno. Atrevidos, contumaces, que no temen decir mal de las potestades superiores.

2Pe_2:18;
Porque hablando palabras arrogantes de vanidad, seducen con las concupiscencias de la carne
mediante lascivias a los que verdaderamente habían escapado de los que viven en error;

Jud_1:16-18
Éstos son murmuradores, querellosos, andando según sus concupiscencias; y su boca habla
palabras infladas, adulando a las personas para sacar provecho. Pero vosotros, amados, acordaos
de las palabras que antes fueron dichas por los apóstoles de nuestro Señor Jesucristo;

PARTE IV
FINAL FELIZ DE LOS QUE ABORRECEN LA CONCUPISCENCIA
Job_31:1-2
Hice pacto con mis ojos: ¿Cómo, pues, había yo de pensar en virgen? Porque ¿qué galardón me
daría de arriba Dios, y qué heredad el Omnipotente desde las alturas?

Sal_119:36-37
Inclina mi corazón a tus testimonios, y no a la avaricia. Aparta mis ojos, que no vean la vanidad;
avívame en tu camino.

Sal_125:1-2,
Pro_10:25;
Jua_4:14,
Jua_6:58,
Jua_10:28-30;
1Pe_1:5,
1Pe_1:25

3 de 5
Enfrentando la Concupiscencia de la Vida
Algunas palabras de Introducción:
Las cosas del mundo pueden desearse y poseerse para los usos y propósitos que Dios
concibió, y hay que usarlas por su gracia y para su gloria; pero los creyentes no deben buscarlas ni
valorarlas para propósitos en que el pecado abusa de ellas.
El mundo aparta de Dios el corazón y mientras más prevalezca el amor al mundo, más decae
el amor a Dios.
Las cosas del mundo se clasifican conforme a las tres inclinaciones reinantes de la naturaleza
depravada:
-1. La concupiscencia de la carne, del cuerpo: los malos deseos del corazón, el apetito de
darse el gusto con todas las cosas que excitan e inflaman los placeres sensuales.
2. La concupiscencia de los ojos: los ojos se deleitan con las riquezas y las posesiones
ricas; esta es la concupiscencia de la codicia.
3. La soberbia de la vida: el hombre vano ansía la grandeza y la pompa de una vida de
vanagloria, lo cual comprende una sed de honores y aplausos.
Las cosas del mundo se desvanecen rápidamente y mueren; el mismo deseo desfallecerá y
cesará dentro de poco tiempo, pero el santo afecto no es como la lujuria pasajera.
El amor de Dios nunca desfallecerá.
Muchos vanos esfuerzos se han hecho para eludir la fuerza de este pasaje con limitaciones,
distinciones o excepciones.
Muchos han tratado de mostrar cuán lejos podemos ir estando orientados carnalmente y
amando al mundo; pero no resulta fácil equivocarse respecto al significado evidente de estos
versículos.
A menos que esta victoria sobre el mundo empiece en el corazón, el hombre no tiene raíces
en sí mismo y caerá o, en el mejor de los casos, será un profesante estéril.
De todos modos, estas vanidades son tan seductoras para la corrupción de nuestros
corazones, que, sin velar y orar sin cesar, no podemos escapar del mundo ni lograr la victoria sobre
su dios y príncipe.

Texto Base:

1Juan 2:16 Porque todo lo que hay en el mundo, la concupiscencia de la carne, y la


concupiscencia de los ojos, y la soberbia de la vida, no es del Padre, sino del mundo.

PARTE I DEL SERMÓN


EL ORÍGEN DE LA CONCUSPISCENCIA
 Satanás atacó los ojos de la mujer, Gen_3:6,
 El deseo de tener lo prohibido se multiplicó con el paso de los años, y de la multiplicación de la
población en la tierra, Gen_6:2;
 Es Satanás el promotor de la Concupiscencia en el mundo, Mat_4:8;

TRISTES EJEMPLOS DE PERSONAS QUE NO DOMINARON LA CONCUPISCENCIA DE LA


VIDA

 Adán y Eva, al comer del fruto prohibido, la primera pareja de la Creación, fracasaron al no
acatar las leyes divinas, Gen_3:6
 El pueblo de Israel en el Desierto, al pedir comida a su gusto, Num_11:4, Sal_78:18,
 La concupiscencia es reprobado por el Altísimo Dios para sus hijos, Num_11:34;
 Acán, quién se robó un manto y joyas del pueblo de Hai, Jos_7:21;

4 de 5
PARTE II DEL SERMÓN
LA TRANSITORIEDAD DE LA CONCUPISCENCIA

TEXTO BASE:

1Juan 2:17 Y el mundo pasa, y su concupiscencia; pero el que hace la voluntad de Dios,
permanece para siempre.

A. Todo es temporal:
 La vida misma y sus deseos, son temporales, Sal_39:6,
 Todo llegará a un triste final, Sal_73:18-20,
 Nuestra vida es corta delante de Dios, Sal_90:9,
 La vida es corta sobre la tierra, Isa_40:6-8; 1Pe_1:24
 El mundo mismo y sus deseos pasarán, 1Co_7:31;
 El rico y su riqueza perecerán, Stg_1:10-11
 La vida es una invertidumbre total, Stg_4:14;

B. Entonces, ¿Qué hacer para agradar a Dios en la vida?


 Buscar y hacer la voluntad de Dios, Sal_143:10; Mat_7:21,
 Trabajar honesta y entregadamente en la viña del Señor, Mat_21:31;
 Ser verdaderos y auténticos hermanos en el Señor, Mar_3:35;
 Conocer, proclamar y defender la verdadera doctrina de Dios, Jua_7:17;
 Transformando la vida en general, día a día, Rom_12:2;
 Llenarnos del conocimiento de Dios y de su hijo, mediante la lectura de la Escritura, Col_1:9,
 Siguiendo al firmeza y la valentía, Col_4:12;
 Absteniéndonos de la Fornicación y demás manifestaciones del pecado, 1Te_4:3,
 Viviendo en y para la Voluntad de Dios, 1Pe_4:2

C. Y ¿Qué obtendremos a cambio? Final feliz, LA CORONA DE LA VIDA


 Permanecer siempre delante de Dios y gozar de su protección, Sal_125:1-2, Pro_10:25;
 Alcanzar la Vida Eterna, Jua_4:14, Jua_10:28-30;
 Vivir eternamente delante la presencia de Dios, Jua_6:58,
 Guardados por el Poder de Dios para el día postrero, 1Pe_1:5,

5 de 5