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1.

INTRODUCCIÓN
Pese a que, a nivel mundial, la dieta de los seres humanos comprende una
amplia variedad de productos animales, vegetales y minerales, desde tiempos
ancestrales la humanidad ha tenido una marcada preferencia hacia los alimentos
dulces, lo que explica que a lo largo de la historia se hayan obtenido y sintetizado
compuestos que satisfagan esa necesidad.1 Se ha masificado el consumo de
bebidas carbonatadas con edulcorantes no nutritivos (ENN). Los ENN se utilizan
cada vez más como un sustituto del azúcar con el fin de reducir la ingesta de
calorías, este consumo ya es masivo en Latinoamérica tal como lo muestran
estudios tanto en adultos como en niños.2
En este mundo moderno, las personas están acostumbradas a tomar bebidas
gaseosas junto con la ingesta de alimentos que contiene el edulcorante artificial
aspartamo ( N -alfa-aspartil- L -fenilalanina ), y se sabe que el consumo
prolongado de aspartamo conlleva un riesgo debido a la formación de
metabolitos. , especialmente metanol (10%), ácido aspártico (40%) y fenilalanina
(50%) estas cantidades pueden variar dependiendo de la naturaleza del
producto.3
El aspartamo (N-(L-α-Aspartil)-L-fenilalanina, 1-metil éster) es un edulcorante no
calórico que se sintetiza de manera artificial. Se utiliza como ingrediente en la
elaboración de alimentos para niños y adultos en más de 100 países4,
convirtiéndose en el segundo aditivo artificial más consumido por la población
mundial. La globalización de esta sustancia tiene como consecuencia que esté
presente en más de 6000 productos entre los que se incluyen: bebidas
carbonatada, refrescos en polvo, chocolates, gomas de mascar, caramelos,
postres, edulcorantes de mesa, fármacos, vitaminas, etc; productos de elevada
demanda en nuestro país 5,6.
El consumo de bebidas carbonadas produce numerosos efectos adversos:
elevan el riesgo de enfermedades cardiovasculares, gastrointestinales,
neurológicas, renales y endocrinas. Entre los principales órganos afectados se
encuentran el corazón e hígado. Tras el consumo sus metabolitos aumentan en
la sangre y son metabolizados principalmente por el hígado, cuya función
principal es el desglosamiento, donde el xenobiótico de las drogas y el
metabolismo químico se lleva a cabo en gran medida. Sorprendentemente, a
veces los derivados de esas sustancias de descomposición son más tóxicos que
la sustancia original 7. Cuando el aspartamo es absorbido por el cuerpo, el ácido
aspártico se transforma en alanina y oxaloacetato, la fenilalanina se transforma
en tirosina y feniletilamina y fenilpiruvato en menor medida y el metanol se
transforma en formaldehído y luego se convierte en formiato. Este metabolismo
involucra un aumento en la formación de radicales libres. El metanol está siendo
documentado como una sustancia que daña las células del hígado cuando se
oxida a formaldehído y formiato porque el cuerpo no lo puede metabolizar como
al alcohol etílico8.

El Departamento de Fisiología, Dr. ALM PG Instituto de Ciencias Médicas


Básicas, Universidad de Madras, Chennai, India. Realizo una investigación
sobre: El estrés oxidativo provocó daños en el hepatocito de rata que condujo a
niveles desencadenados de óxido nítrico sintasa (NOS) en el consumo a largo
plazo de aspartamo el cual concluyó administración de aspartamo altera la
actividad enzimática en el hígado probablemente al elevar los niveles de
radicales libres. Los cambios observados pueden deberse al metabolito de
metanol o aspartamo para la generación de radicales libres en el
hígado. Además, la administración a largo plazo de aspartamo distorsionó los
marcadores de estrés y las proteínas que conducen a la hepatotoxicidad. 9

La ingesta diaria de aspartamo recomendada es de alrededor de 40 mg/kg de


peso corporal aunque existe una pequeña variación en la cantidad dependiendo
de la organización. Hay numerosos estudios relacionando el aspartamo y
determinadas enfermedades, todos ellos rechazados por la Administración de
Alimentos y Fármacos (FDA), la Autoridad de Seguridad Alimentaria Europea
(EFSA); que han determinado que el consumo de este edulcorante dentro del
nivel recomendado es seguro para los seres humanos.10
Pero existen numerosas investigaciones acerca del daño cardiaco y/o hepático
por el consumo de bebidas carbonadas. Bárcenas-García Jetal (2017) realizado
en ratas Murinae sugieren que el consumo excesivo de bebidas carbonadas
podría desarrollar cardiomegalia, congestión vascular y edema cardíaco en
catorce días de consumo. El tejido hepático también resulta afectado, así como
lo demostraron Oluwakemi Iyaniwura y Ayoade Abdulfatai en su estudio
experimental realizado en conejos analizando las enzimas hepáticas (Aspartate
Transaminase AST, Alanine Transaminase ALT).11 Por tal motivo, la presente
investigación tiene como objetivo corroborar el efecto citotóxico por el consumo
de bebidas carbonadas LIGHT en ratas cepa Holtzman.

1. Guerrero Villegas T, Mora Flores G. Posibles riesgos para la salud debido


al consumo de aspartame. EnfoqueUTE. 30 de junio de 2014;5(2):1
2. Duran Aguero S, Onate G, Haro Rivera P. Consumption of non-nutritive
sweeteners and nutritional status in 10-16 year old students. Archivos
argentinos de pediatria 2014;112(3):207- 14
3. Humphries, P., Pretorius, E. y Naude, H. Efectos celulares directos e
indirectos del aspartamo en el cerebro. Eur J Clin Nutr . 2008 ; 62 : 451–
462
4. Abegaz E., Bursey R., 2007, Response to “The effect of aspartame on the
acetylcholinesterase activity in hippocampal homogenates of suckling rats”
by Simintzi et al., Pharmacological Research, Volumen 5, 87-88 3.
5. Osorio Pineda AC. El aspartamo: ¿Un dulce toxico o un inocente
edulcorante en la salud de las personas? Repositorio académico UPC.
[Internet]. 2015 Oct [citado 2018 Mayo 01]. Disponible en:
http://repositorioacademico.upc.edu.pe/upc/bitstream/10757/581581/2/El
+aspartamo.pdf

6. Quiroz Rodriguez DA. Determinación cuantitativa de aspartame por


cromatografía liquida de alta resolucion, en bebidas carbonatads que
consume la problacion de Trujillo-Perú,2017. [Internet]. [TRUJILLO]:
UNIVERSIDAD NACIONAL DE TRUJILLO; 2017. Available
from: http://dspace.unitru.edu.pe/handle/UNITRU/9349
7. Embid Fonfría A. Lo que no os han contado sobre el Aspartamo, E-951, un
aditivo neurotóxico y cancerígeno en los chuches y productos "light" que
tomáis. Revista de Medicinas Complementarias. Med Hol. 2003;(64): 101
-114. Disponible en:
http://www.amcmh.org/PagAMC/medicina/articulospdf/AspartamoE951.pd
f
8. Trocho, C., Pardo, R., Rafecas, I., Virgili, J., Remesar, X., Fernández-
López, JA y Alemany, M. El formaldehído derivado del aspartamo en la
dieta se une a los componentes del tejido in vivo . Life
Sci . 1998 ; 63 : 337–349
9. Ashok I, Sheeladevi R. Oxidant stress evoked damage in rat hepatocyte
leading to triggered nitric oxide synthase (NOS) levels on long term
consumption of aspartame. Journal of Food and Drug Analysis. 1 de
diciembre de 2015;23(4):679-91.
10. Joyanes-Cárdenas V. Determinación de edulcorantes artificiales en
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en: http://tauja.ujaen.es/jspui/handle/10953.1/554.
11. García-Villacorta et al. Daño cardiaco frente a hepático por consumo de
bebidas energizantes en ratas cepa Holtzman. Rev méd Trujillo
2019;14(3):127-34.; Disponible en:
http://revistas.unitru.edu.pe/index.php/RMT/article/view/2506/2549