Sunteți pe pagina 1din 5

UNIVERSIDAD NACIONAL AUTÓNOMA DE MÉXICO

FACULTAD DE MÚSICA

FILOSOFÍA DE LA MÚSICA I

TRABAJO FINAL

ALUMNO

OMAR GODOS MUÑOZ


CUARTETO No. 14 en RE MENOR D.810

(MUERTE Y DOCELLA)

El GENIO DE SCHUBERT

Este cuarteto fue escrito por el compositor Franz Schubert, uno de los más
grandes compositores de la historia. Nacido en Viena en el año en 1797, es ahí en
este mismo lugar donde fallece en el año de 1828, apenas con 31 años, un año
después de la muerte del gran Beethoven. La causa de su muerte tan prematura
fue que contrajo la enfermedad de sífilis.

“En este joven modesto parecen encarnarse todas las teorías de Immanuel Kant
sobre su talento que es expresión de libertad, pero de una libertad que no
constriñe, o que carece de imperativos categóricos para manifestarse, y que por lo
mismo parece más bien pura naturaleza: esa suerte de ingenuidad natural del
genio2”. (Trías, 2007, p.246)

Tal como lo expone Trías Schubert fue un compositor muy prolífico, alguien que
con sus pocos años de vida logro componer gran cantidad de música, pero no solo
en cantidad si no en calidad, alguien que hacía que el oficio de componer
pareciera algo “facilísimo”, logra que al escuchar sus obras, incluso la inconclusa y
el movimiento de cuarteto solo, parezcan obras así concebidas, es decir, que nos
les falta nada más. Una música que como lo dijera Schopenhauer logra exponer
los sentimientos puros de la humanidad, en este caso logra exponer el dolor pero
no el dolor que siente Schubert por su enfermedad, ni por su muerte inminente, si
no él logra reflejar en sus últimas obras el dolor en su estado puro, algo que al
escucharlo no se pueden tener palabras para explicarlo.

“Quizá fue el primer músico que se dedicó íntegramente a la composición musical,


sin que fuera un virtuoso” (Trías, 2007, 247).

Esto a la vista de los que nos dedicamos a la música es algo aún más
sorprendente ya que el grado técnico que expresa en sus composiciones es como
si él hubiera sido un virtuoso de los instrumentos para los que compone, logrando
llevarlos a las más altas exigencias técnicas. Por esto y lo expuesto antes se
reafirma lo que dice Trías que Schubert encaja perfectamente en la teoría del
genio de Kant, ya que tiene un don natural que como lo dije anteriormente logra
reunir a su música con la naturaleza, con los sentimientos puros del origen.
También además de tener una humildad que nunca busco los reflectores, ni ser el
centro de atención, aquí él no buscaba ser un “yo” es decir un sujeto, si no
expresar la libertad con su música

También podríamos decir que Schubert encarna muy bien la idea del héroe trágico
el cual también está ligado a la idea del genio, ya que, el al conocer de su
enfermedad en ningún momento rechaza su destino, el sigue componiendo como
antes hasta el final de sus días, el no quiere escapar asume su vida tal y cual es,
hasta su muerte.

LA MUERTE EN SU CUARTETO

Hemos hablado ya del genio de Schubert expresado en sus composiciones ahora


nos centraremos en su cuarteto “muerte y doncella”. Esta obra fue compuesta ya
en el ocaso de su vida en el año de 1824 cuatro años antes de que el muriera.

Él retoma para este cuarteto un lied que lleva el mismo nombre con texto de
Mathias Claudius. Esta pieza comienza con el piano tocando algo parecido a una
macha fúnebre, en modo menor creando un ambiente de desolación. Después
entra las voces diciendo:

DONCELLA LA MUERTE

¡Déjame! ¡Oh déjame¡ Dame la mano, hermosa y tierna


criatura

¡Vete, horrible esqueleto¡ Amiga soy y no vengo a


castigarte

¡Aún soy joven! Ten ánimo, no hay crueldad en


Vete por favor, y no me toques Dulcemente dormirás entre mis


brazos
Posteriormente sigue el piano sólo, pero ahora cambia a modo mayor, dejando
una sensación de tranquilidad y reposo.

Bien ahora hablaremos del cuarteto el cual empieza con el mismo motivo en
todas la voces pero en diferentes octavas, provocando a mi parecer una especie
de caos el cual después se tranquiliza comenzando con una melodía muy solitaria
en violín, lo cual trata de representar la llegada de la muerte. Después presenta el
segunda el segundo tema el cual es un tema que evoca la juventud de la doncella
pero siempre hay algunos acordes que le quitan ese tono juvenil y de libertad, con
la presencia de la muerte. Ya en el desarrollo hay una especie de confrontación
entre la doncella y la muerte, lo cual hace que la música sea muy tensa en
algunas partes, llevándote a un lugar que no sé cómo describirlo lleno de angustia
e inestabilidad por no saber qué va a pasar, hasta que regresa al tema inicial pero
ahora teniendo un poco más de tranquilidad, hasta la parte final donde otra vez el
caos se hace presente a mi entender para darle paso a la tragedia de la muerte, al
final por fin el caos se termina y la unión del cuarteo se da nuevamente pero ahora
de una manera en que todo desaparece creando un estado de tranquilidad.

Como dice el filoso Trías sus obras podrían ser piezas aisladas sin movimientos y
uno no reclamaría porque no existen más movimientos, ya que, están tan bien
hechas que uno siente inmediatamente lo que el compositor quería expresar. Para
mí es el caso de este primer movimiento que nos expresa sentimientos
inigualables llevándonos a un lugar dionisiaco.

Después viene el segundo movimiento el cual comienza con la marcha fúnebre del
lied antes mencionado, después del caos del primer movimiento viene un
ambiente de tranquilidad, el cual a mi entender trata de dar a entender que la
muerte no es algo malo, tal como lo dice en el texto de la cual fue basada. A lo
largo de este segundo movimiento hay momentos de reflexión cantados por el
violonchelo.

“Va dándole a la muerte una versión épica grandiosa” (Trías, 2007,p. 260).

Hago referencia a esta cita, ya que en el último movimiento de este cuarteto hace
lo mismo, obviamente con otras notas y demás, pero pareciera que mediante una
marcha repetitiva es lo que logra. Terminando de una manera muy heroica.

“La muerte incuba sus huevos de perdición sobre las rutas y los caminos, pero así
mismo constituye un reclamo, un acicate: el que condujo a este compositor a
extremar sus fuerzas creadoras hasta agotarlas y agotarse en los tres años de su
labor de composición” (Trías, 2007, p. 260).
Aquí también reafirmo que Schubert es la representación de un héroe trágico, ya
que al saber que iba a morir nunca renunció a su don que era componer al
contrario lo llevo hasta donde más pudo. Para mí esto es de admirarse, ya que, no
solo logro mantenerse para la eternidad componiendo, también pudo enseñarle a
la humanidad lo que es el dolor representado en música.

Es impresionante ver como la música puede retratar tantas cosas inexplicables y


llevarnos a lugares que tampoco podemos explicar. Es decir al origen al yo
escuchar esta pieza fue lo que hizo y además haciendo sentir sentimientos que
nunca había sentido, expresando un dolor que no es suyo si no de la humanidad.

“Esta vida, tal como al presente la vives, tal como la has vivido , tendrás que vivirla
otra vez y otras innumerables veces y en ella nada habrá de nuevo; al contrario,
cada dolor y cada alegría, cada pensamiento y cada suspiro lo infinitamente
grande y lo infinitamente pequeño se reproducirá para ti, por el mismo orden y en
la misma sucesión; también aquella araña y aquel rayo de luna, también ese
instante y también yo” ( Nietzche; Gaya ciencia, p. 341 p. 166)

Por ultimo solo quisiera hacer mención de que Schubert hizo de su vida una obra
de arte, aplicando en ella el eterno retorno repitiendo una y otra vez ese don que
el tenia de la composición, así aceptándose así mismo para la eternidad.

Bibliografía

Trias, E. (2007) EL CANTO DE LAS SIRENA. España Galaxia Gutemberg