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Gómez Hernández Cristóbal

Facultad de Medicina y psicología


Sexualidad Humana
Grupo: 352
Los cuatro acuerdos

Introducción
El libro escrito por el chamán tolteca, Miguel Ruiz planteó una nueva perspectiva de ver la
vida, nos ayuda con la explicación de ciertos aspectos de nuestras vida los cuales no las
interpretamos correctamente y no podemo llegar a vivir con plenitud.

Como bien sabemos, en la actualidad contamos con una sociedad mediocre en aspectos
emocionales principalmente, pues como nos regimos bajos sus normas, esta sociedad nos
orilla prácticamente a desarrollar nuestros miedos e ir decayendo a una baja autoestima. El
libro nos explica la raíz de nuestro falsa identidad, esto debido a que desde pequeños no
tenemos ninguna clase de libertad, ya que nuestros padres y sociedad nos crean una imagen
que ellos consideran correcta, y anulan nuestra opinión y libertad de elegir algo por nuestra
cuenta.

Muchos problemas surgen cuando nos damos cuenta que nuestro modelo base, y el que
tenemos predispuesto es inalcanzable porque no tiene ni una gota de nuestra esencia y por
esta lucha, muchas veces se nos juzga y se burlan de nosotros llevándonos a herirnos
emocionalmente. El resultado final es nuestra ideología errónea que nos lleva a creer que
somos incapaces de hacer algo.

Este libro básicamente se encarga de explicarnos cuatro acuerdos magníficos, que buscan
armonizar la vida de cada individuo.

Sabemos que estos cuatro acuerdos con compromisos valiosos, los cuales nos van a ayudar
a crear nuevos hábitos que transformaran la vida y nos permitirá emanar armonia hacia todo
aquel que nos rodee.

Desarrollo
En general la filosofía Tolteca nos propone cuatro maravillosos acuerdos:
● Sé impecable con la palabra.- ​Las palabras tienen un gran poder de crear, ya sea
realidades, pero sobretodo emociones. Las palabras son mágicas: de la nada y sin
materia alguna se puede transformar lo que sea. Con las palabras correctas, podemos
llegar a ser grandes médicos, pues las palabras sanan, hacen sentir bien a los demás,
y nos ayudan como vectores de sentimientos, aunque no olvidemos, que también
puede ser una arma letal. Si somos conscientes del poder de nuestras palabras, de su
enorme valor, las utilizaremos con cuidado, sabiendo que cada una de ellas está
creando algo.
● No te tomes nada personalmente.- ​Cada persona vive su propia película en la cual
es protagonista. Cada persona afronta su propia odisea viviendo su vida y resolviendo
sus conflictos y sus miserias personales. ​El tomarse las cosas personalmente es la
expresión del egoísmo, porque implica creer que todo gira a nuestro alrededor.
Creemos ser responsables de todo, pero cada uno hace las cosas por sí mismo, y no
por nadie más. El no tomarnos las cosas personalmente nos hace inmunes al veneno
emocional de los demás, y además significa que no dependemos de su aprobación.
● No hagas Suposiciones.- ​El problema de hacer suposiciones es que creemos que lo
que suponemos es cierto. Sería mejor preguntar que suponer, pero tenemos miedo a
pedir aclaraciones. Esto nos lleva a no ver las cosas tal y como son. Nuestra mayor y
más falsa suposición es creer que los demás ven el mundo y sienten y piensan como
nosotros. Por eso tenemos miedo de mostrarnos tal y como somos, porque creemos
que seremos juzgados y maltratados, tal como nosotros mismos hacemos.
Con una comunicación clara, las relaciones cambian y dejamos de sufrir por ellas.

● Haz siempre lo mejor que puedas.- ​El cuarto y último acuerdo permite que los otros
tres se conviertan en hábitos profundamente arraigados: haz siempre lo máximo y lo
mejor que puedas. Siendo así, pase lo que pase aceptaremos las consecuencias de
buen grado. El nivel de realización variará a lo largo de los días o a lo largo de los
diversos momentos del día. Pero no hay que exigirse más de lo posible ya que no nos
estaríamos aceptando a nosotros mismos. La vida no consiste en alcanzar el objetivo
sino en disfrutar el camino.

Conclusiones
Este magnífico libro busca principalmente darle una luz a nuestra vida, encontrar una razón
para vivir mucho más espiritual, sin necesidad de adentrarnos a una religión como tal. Con la
práctica de estos 4 acuerdos será cada vez más fácil la identificación y los cuatro acuerdos
forman parte de nuestra manera de ser. Simplemente somos así. Sin duda nuestra vida será
más sencilla y satisfactoria, para nosotros mismos y para las demás personas que nos rodea.

Para ser honesto llegue a pensar que este libro no me gustaría, sin embargo me lleve la
gran sorpresa que me ha encantado el libro, siento que le hacía falta un poco de
conocimiento espiritual en mi vida, y este libro ha llenado espacios que creí no tener. ​Somos
nosotros mismos y nuestras creencias lo que no nos permite ser como somos realmente. No
podemos culpar a nadie, ya que forma parte de la cadena de aprendizaje, pero podemos
aprender a romper los acuerdos a los que estamos sometidos.

Actuamos para complacer a los demás, pero la mayor parte de la gente no es consciente de
ello. El primer paso para resolver un problema es ser consciente de su existencia. La libertad
consistirá en vivir nuestra propia vida en lugar de la vida de nuestro sistema de creencias:
Tomar consciencia de que, como adultos que somos, podemos elegir. Para elegir,
deberemos conocer los acuerdos que queremos cambiar y enfrentarnos a ellos. Cada vez
que nos enfrentamos a uno de nuestros miedos, somos un poco más libres.

Por último, el acuerdo que me hace falta trabajar y en el que constantemente fallo es en el
primero: “Se impecable con la palabra”, ocasionalmente suelo ser una persona que no suele
tener filtros, lo que pienso lo digo sin pensarlo mínimo una segunda vez. Siempre que me
domina una emoción, digo todo lo que pienso y siento, sin importar el daño que pueda
ocasionar. En muchas ocasiones digo cosas que llegan a herir a mis seres queridos, a pesar
que ese no es el objetivo. Me encuentro trabajando en este aspecto de mi, ya no lo hago tan
frecuente y esto es por la paciencia que he estado trabajando dia con dia.

Bibliografía:
● Ruiz, M. (1997). ​Los cuatro acuerdos L.​ San Rafael, CA: Amber-Allen Pub.