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MARCO METODOLOGICO

Agricultura eco-sostenible.
Según Stephen R. Gliessman (Gliessman, 2002) la agricultura eco-sostenible es el nuevo
mecanismo para idear formas en la agricultura que permitan un mejor aprovechamiento de
los recursos naturales sin realizar explotaciones excesivas que dañen el ecosistema o
entorno de los cultivos; por lo cual es relevante destacar que este autor en su libro
“Agroecología: procesos ecológicos en agricultura sostenible”1 refiere a que los cultivos o
agricultura convencional no es sostenible por la degradación y erosión del suelo producto
del uso incesante de procesos que maximizaron en gran medida la productividad de los
cultivo en su momento y que hoy en día han tenido una disminución; es decir, las prácticas
como monocultivos, fertilizantes no ecológicos, semillas modificadas y otras acciones han
afectado negativamente la fertilidad del suelo donde la erosión y salinidad del mismo es el
principal problema entre las comunidades agrícolas de todo el mundo, puesto que se ha
afectado de forma irreversible el daño en los recursos naturales, dejando así que en muchas
ocasiones estas áreas sean abandonadas por su baja productividad. Por otro lado el mismo
autor hace énfasis que algunos países que optaron por una agricultura verde, en estos
momentos no cuentan con esta problemática de baja fertilidad y productividad en sus
cultivos; lo cual evidentemente es una muestra que a pesar que en su momento esta
práctica no generaba cantidades gigantescas de productos como la agricultura convencional
si se manifiesta una preservación del suelo que a futuro trae mejores ganancias y
productividad; para finalizar una explotación eco sistémica más amigable con el entorno
genera a futuro una rentabilidad y por ello se deben buscar nuevos mecanismos que
permitan tener una sostenibilidad ecológica para la obtención de recursos y productividad
del suelo.

Teoría y práctica para una agricultura sustentable.


De acuerdo a Altieri Miguel y Clara I. Nicholls en su trabajo de libros para la formación básica
de la agricultura ecológica; recalcan el hecho importante de una buena práctica agrícola
amigable con su entorno, donde evidentemente el efecto de muchos factores producen
alteraciones significativas en el ecosistema en el cual se explota la tierra, de igual manera
en su texto se habla de aquellos servicios que la biodiversidad provee para “subsidiar el
funcionamiento del agroecosistemas”2, como por ejemplo reducción del impacto de la
explotación del suelo en cuanto a sus nutrientes y la conservación del agua, de allí la gran
importancia de que se lleven acciones compenetradas con el manejo de la tierra; puesto
que los recursos naturales usados en la agricultura derivan su productividad de lo estable y
rentable que sale un cultivo, por ello se deben integrar las funciones de la biodiversidad y

1
Gliessman, S. R. Agroecología: procesos ecológicos en agricultura sostenible. En: ¿Por qué la agricultura convencional no es
sostenible?, CATIE, Costa Rica 2002; 6.
2
Altieri, M., & Nicholls, C. I. (2000). Teoría y práctica para una agricultura sustentable. Serie Textos Básicos para la Formación
Ambiental, 1.
agroecología como un mecanismo de crecimiento económico a partir de la sustentabilidad
medio ambiental.

El desarrollo y uso de indicadores para evaluar la sustentabilidad de los agro ecosistemas.


Teniendo en cuenta el escrito de Sarandón3 los estudios a que se realizan a los agro
ecosistemas ya sea para caracterizarlos o solo evaluar la sustentabilidad de estos; se basan,
en la identificación productiva, riesgos, comparativa de uno o más sistemas durante el
tiempo, generación de hipótesis, efectos de los agentes y variabilidad de condiciones
determinadas de cada uno de los ecosistemas; dicho esto es importante que a la hora de
caracterizar un agro ecosistema se tenga en cuenta que cada entorno es diferente con
variables distintas entre cultivos, por lo cual se deben determinar estudios de tiempo entre
comunes y tener disposición de análisis para nuevas variables para poder tener una fuente
solida sobre el funcionamiento, mejores prácticas y generación de nuevas metodologías de
uso de los recursos naturales de manera ecológica. Además de lo anteriormente enunciado,
el estudio de estos debe ser puntual con la calificación de cada variable y sus efectos; es
decir que no existe un término medio para definir si entre una u otra práctica hay mejores
o no resultados, como por ejemplo no existe un término medio para para la situación de si
un fungicida es más dañino para el entorno que una agricultura ecológica, puesto que bien
es sabido que muchos de esos productos químicos en un comienzo pueden dar resultados
pero a futuro son perjudiciales para el entorno y lo daños son irreversibles; de ahí el hecho
de realizar un estudio de espacio – tiempo para ver los efectos y generar indicadores
basados en la realidad.

3
Sarandón, S. J. (2002). El desarrollo y uso de indicadores para evaluar la sustentabilidad de los agroecosistemas. Agroecología: El
camino para una agricultura sustentable, 20, 393-414.