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El texto (Es un articulo sacado de un correo de PRH-Argentina)

Se les invita a leer con lápiz en mano subrayando lo que les toca y lo que les puede cuestionar.

La conciencia profunda remedio para la exigencia


En este articulo quiero brindar mi propia experiencia, la mía y la que estuve observando estos años al
acompañar a las personas.
Se trata del fenómeno de la exigencia vivido en varias personas y del cómo se puede llegar a que se
cambie por un funcionamiento ajustado a la persona y a su ritmo de crecimiento.

Es un fenómeno muy frecuente.


Se lo encuentra en varios sectores de la vida personal y de la vida de relación. Existe la exigencia de uno
mismo hacia si mismo, de uno mismo hacia los demás, de los demás hacia uno mismo.
Es vivido como un peso arrastrado en la vida de varias personas durante muchos años. Es adoptado como
sistema para vivirse y relacionarse.

Quiero describir una experiencia para que sea más fácil captar a través de un ejemplo en que consiste,
como se detecta, como se trabaja. Por supuesto los que irán descubriendo en ellos este mecanismo,
tendrán que hacer su propio camino y verificar su experiencia. Se da en cada persona de una manera
particular y única, pero una experiencia puede ayudar para detectar la suya.

A continuación viene el testimonio de la persona.

“¿CÓMO COMENCÉ A DARME CUENTA?


1 Cuando se despertó en mi la aspiración a ser yo, totalmente yo y solamente yo, eso fue desde varios
años. Comencé a experimentar una tal felicidad que sentí que comenzaba a vivir de verdad. Aquí
digo bien “aspiración a ser yo” ¿Por qué? Simplemente sentía que no era yo todavía. Percibí esta
aspiración con una sensación de empuje, de esperanza, de felicidad, casi eufórica... de que era eso
que en mi se estaba diciendo desde hacía varios años y bajo diversas insatisfacciones profundas.

Esta aspiración a sentir que quería ser yo, comenzó a abrirme los ojos para darme cuenta de que
vivía la exigencia instalada como sistema casi permanente. Hasta ese momento, no percibía que
me vivía exigiéndome ser de tal o cual manera, exigiéndome seguir tal o cual modelo. Para mí eso
era bueno y normal.

¿Cómo fui trabajándolo?


1. Abrirme a querer ser yo antes que tener que ser de una determinada manera, comenzó a darme la
sensación de esperanza, de un nuevo sabor a vida. Comencé a percibir la capacidad de preguntarme,
¿qué sería ser yo en tal o cual situación, circunstancia, frente a tal o cual personas?
2. Después me di cuenta que no era fácil deshacerse de este mecanismo, lo sentía inscrito en mi propio
dinamismo de vida. Esta exigencia me había dado, hasta entonces, la sensación de vivir. Era como el
motor de mi propia vida. Le daba sentido a mi vida. Lo único que había aprendido de lo que era vivir:
era poder, deber, hacer... era el valor y el sentido de la vida...lo que había visto vivir y lo que se me
exigía vivir. En mi ambiente se decía que las personas que no se exigían, eran personas sin perfil,
desdibujadas, sin consistencia, que no iban a lograr nada en la vida. Adopté esta forma de vivirme a
partir de la aspiración a llegar a ser alguien en la vida. No fue fácil deshacerme de estas enseñanzas.

3. Después esta exigencia se aplicó a mí caminar personal ¿Cómo? Aquí describo las manifestaciones
que encontré:
- Si no me exigía me sentía culpable, delante de mí y de las personas importantes para mi, que sentía
que esperaban mi crecimiento. Eso me obligaba a darme todos los medios para avanzar, que por
otra parte nunca eran bastantes.
- Si no me exigía, tenía la sensación de caer en un abandono de mí.
- Si no me exigía tenía la sensación de estancarme, de permanecer en una sensación de dejarme estar.
- Si no me exigía tenía la sensación de que mi propia vida no podía crecer sola, tenía que esforzarme,
tirar de ella.
- Si no me exigía no lograría ser como tal o cual persona, que me despertaban mi aspiración a ser más.
- Si no me exigía no podría ayudar bien a las personas que tanto quería ayudar a crecer.
- También se manifestó bajo el mecanismo de apropiación de mis aspiraciones, transformándolas en
proyectos e ideales.
Todo eso me daba un gran malestar constante, y sentía que me trababa en avanzar en mi autonomía.
¿Por qué?

Me impedía el acceso a mi conciencia profunda donde naturalmente sentía que me podía hacer la
pregunta: ¿Qué es bueno para mí hoy? ¿Qué me construye?

Me hacía sentir que caminaba sobre algo frágil que estaba a la merced de los acontecimientos, de los
fracasos, del cansancio, de la pérdida del sabor de vivir.
El fracaso o las dificultades me remitían fácilmente a la desvalorización de mi misma, al desanimo, a la
desesperanza por no poder, al cansancio.

Con el tiempo ¿qué me permitió salir de este mecanismo?


- Volver constantemente a esta determinación a ser yo, nada más que yo y totalmente yo.
- Buscar constantemente la recuperación del camino a mi conciencia profunda.
- Mi constante gusto por la verdad y la aceptación humilde y progresiva de este mecanismo. Creo
que eso fue lo más difícil, aceptar tener este mecanismo y detectar como se daba en mí.
- Buscar el enraizamiento en mí de esta exigencia y las secuelas que me dejó.
- Experimentar el mal que produjo en mí queriendo ser yo, este ambiente nefasto del origen.
Liberar ese sufrimiento enquistado en el silencio de mi subconsciente.
- Comprender a las personas que me lo inculcaron.
- Rescatar de la exigencia, la fuerza de voluntad real que desarrollé, el hábito de avanzar y no
quedarme, la sensación de querer ser yo que estaba debajo de todo eso.

Después de haber salido de este mecanismo y de esta manera de vivirme siento que tengo que permanecer
atenta constantemente para no caer en la costumbre de exigirme.”

Las varias formas de exigencia que encontré


Al acompañar a las personas durante estos años, fui descubriendo varias maneras de experimentar la
exigencia. Les quiero brindar eso, a lo mejor se pueden reconocer en ellas.

1 Mucha gente experimenta la exigencia bajo estas sensaciones:


- la sensación de tener que cumplir, llegar, lograr objetivos.
- de sentirse obligado a obedecer los pedidos de todos.
- de sentirse pegado, hecho carne, con lo que siente que esperan de él los demás.
- de insatisfacción de lo que logra hacer, de desvalorización a veces de lo que vive, no es
suficiente...siempre les falta algo para alcanzar.
- de cansancio continuo.
- de malestar cuando quiere ir a su conciencia profunda.
2 También existe la exigencia que viene de un ideal, un modelo que se quiere lograr. Uno está
convencido que la realización de si mismo se encuentra en la concreción de ese ideal. .

2.1 Signos que permiten detectarlo:


- La persona expresa que vive la sensación de buscar en su cabeza lo que hay que hacer. Es una
búsqueda inconsciente de quien es ella y que quiere llegar a ser. Pero no lo busca en lo más
profundo de sí misma…
- Siente una constante “inconformidad” de lo que es, de lo que logra vivir, no puede saborear
sus pasos de avances.
- Tiene la sensación de vivir para lograr algo y nunca llega.
- Experimenta una inseguridad frente a la posibilidad de abandonar este mecanismo. Toda una
vida esta ligada a esta búsqueda del ideal.

3 Existe la exigencia “tendría que ser de otra manera”. Es diferente de la exigencia producida por el
ideal en si. Más bien se trata de una no aceptación de lo que uno es en su realidad total. Esta no
aceptación produce en ella una exigencia. La realidad que el yo-cerebral descubre que no es
conforme a lo que busca que sea, la elimina, la pone a un costado y quiere seguir adelante, eso
produce una exigencia.

3.1 Signos que lo manifiestan: :


- Las palabras que acompañan esta exigencia son “tendría que ser capaz”, “tendría que haber
cambiado”, tendría...tendría...
- Las decisiones son tomadas en función de lo que debería ser bueno y no lo que es bueno.
- Vive también la sensación de ser víctima de las exigencias de los demás. Vive la sensación de
tener que soportarlas.

4 Existe la exigencia sentida por la lucha contra la imagen negativa, contra los fracasos, los errores.
4.1 Signos más frecuentes: :
- La exigencia para luchar contra los defectos. No puede aceptar sus límites..., los viven como
una imagen negativa de si mismo.
- Tienen la sensación de que, percibir los límites normales que les constituyen es sentir una
imagen negativa de si mismo. Vive un esfuerzo constante para llegar a ser de otra manera.
- A menudo, los fracasos son acompañados de una sensación de depresión, de desanimo, de
desesperanza.
- Se vive con una sensación de gran inseguridad frente las dificultades.

5 Encontré que frecuentemente la exigencia se puede despertar cuando uno entra en la formación
PRH. La exigencia se manifiesta por el hecho de tener que "aplicar algo... "
- Cuando la formación se transforma en un "ideal " que hay que vivir. Allí se pueden encontrar
algunas características descritas en el no 2.
- Pero lo quiero describir de una manera especial aquí. Por ejemplo, la formación se vuelve como
"algo que se tiene que sentir, que vivir". Eso puede pasar, inconscientemente, cuando se lee,
escucha, descubre lo que es la persona humana. La "buena noticia recibida" cae en un lugar de
buenas y fuertes aspiraciones, y se despierta la fuerza de querer vivirlo, si o si. es allí donde se
puede transformar en una exigencia, un tironeo.
También ligado a eso, está el método de auto formación que no es captado en lo que es. El método
se vuelve exigencia, no una manera de caminar a su ritmo y con sus tiempos. Allí se puede chocar
con una experiencia de aprendizaje del pasado.
A demás de las características descritas en el punto 2, nombro algunas más:
- Uno tiene la sensación de meter esta enseñanza en su cabeza. Después todo lo que vive que no es
conforme a este modelo es malo, lo rechaza. Vive para llegar a ser lo que ha aprendido. Así no
puede nunca ajustarse a su realidad de hoy, porque no la puede aceptar.
- No puede pegarse a su sensación, porque según el ideal que tiene, tendría que sentir otra cosa.
Se desvaloriza frente a sus dificultades, tendría que lograr hacer todo.
Tiene la sensación de no estar pisando lo real, todo es frágil en lo que vive y va descubriendo de
si mismo.
Tiene la sensación de cansancio y no puede dejar de funcionar así, exigiéndose.

Todas estas manifestaciones de exigencia son grandes dificultades para poder vivirse en verdad y
humildad frente a sí mismo o a los demás. Es muy nocivo para el crecimiento. Hasta que este
mecanismo no es detectado, el crecimiento esta frenado. Es difícil de detectar porque estas
personas buscan lo contrario, avanzar, cambiar Pero viven una exigencia con ellos mismos.

Es por un trabajo con las actitudes fundamentales del crecimiento que se llega a detectar, aceptar y
reeducar este mecanismo. Poco a poco se encontrará el origen y se podrá liberar de él.
Realmente estoy cada vez más convencida que es el camino hacia la conciencia profunda que
permite recuperar la libertad interior deteriorada por el mecanismo de la exigencia.
Este camino permite evitar permanecer o caer en la trampa del fenómeno del “péndulo” que llamo.
Es decir después de haber vivido tantas exigencias o haber aguantado tantas exigencias uno tiene la
tentación de pasar del otro lado, no exigirse nada y creer que eso es la vía de liberación. El
equilibrio del paso de la exigencia a vivirse ajustado a lo que uno quiere vivir lo da la CONCIENCIA
PROFUNDA.
Aprovecho para decirte que si todavía no te has planteado hacer la sesión “Decidir de acuerdo con
tu ser”, no tardes en preguntar por ella. Es una sesión que permite experimentar este camino hacia
la liberación de lo que nos desvía de nosotros mismo.

TPA de Integración
- Leo atentamente dejándome reaccionar al texto
- Al finalizar, me pregunto:
§ ¿Qué se me aclaró?
§ ¿Algo me tocó en profundidad? ¿Qué?
§ ¿Encuentro en mí reticencias, resistencias o rechazo? Las describo