Sunteți pe pagina 1din 457

Acerca de este libro

Esta es una copia digital de un libro que, durante generaciones, se ha conservado en las estanterías de una biblioteca, hasta que Google ha decidido
escanearlo como parte de un proyecto que pretende que sea posible descubrir en línea libros de todo el mundo.
Ha sobrevivido tantos años como para que los derechos de autor hayan expirado y el libro pase a ser de dominio público. El que un libro sea de
dominio público significa que nunca ha estado protegido por derechos de autor, o bien que el período legal de estos derechos ya ha expirado. Es
posible que una misma obra sea de dominio público en unos países y, sin embargo, no lo sea en otros. Los libros de dominio público son nuestras
puertas hacia el pasado, suponen un patrimonio histórico, cultural y de conocimientos que, a menudo, resulta difícil de descubrir.
Todas las anotaciones, marcas y otras señales en los márgenes que estén presentes en el volumen original aparecerán también en este archivo como
testimonio del largo viaje que el libro ha recorrido desde el editor hasta la biblioteca y, finalmente, hasta usted.

Normas de uso

Google se enorgullece de poder colaborar con distintas bibliotecas para digitalizar los materiales de dominio público a fin de hacerlos accesibles
a todo el mundo. Los libros de dominio público son patrimonio de todos, nosotros somos sus humildes guardianes. No obstante, se trata de un
trabajo caro. Por este motivo, y para poder ofrecer este recurso, hemos tomado medidas para evitar que se produzca un abuso por parte de terceros
con fines comerciales, y hemos incluido restricciones técnicas sobre las solicitudes automatizadas.
Asimismo, le pedimos que:

+ Haga un uso exclusivamente no comercial de estos archivos Hemos diseñado la Búsqueda de libros de Google para el uso de particulares;
como tal, le pedimos que utilice estos archivos con fines personales, y no comerciales.
+ No envíe solicitudes automatizadas Por favor, no envíe solicitudes automatizadas de ningún tipo al sistema de Google. Si está llevando a
cabo una investigación sobre traducción automática, reconocimiento óptico de caracteres u otros campos para los que resulte útil disfrutar
de acceso a una gran cantidad de texto, por favor, envíenos un mensaje. Fomentamos el uso de materiales de dominio público con estos
propósitos y seguro que podremos ayudarle.
+ Conserve la atribución La filigrana de Google que verá en todos los archivos es fundamental para informar a los usuarios sobre este proyecto
y ayudarles a encontrar materiales adicionales en la Búsqueda de libros de Google. Por favor, no la elimine.
+ Manténgase siempre dentro de la legalidad Sea cual sea el uso que haga de estos materiales, recuerde que es responsable de asegurarse de
que todo lo que hace es legal. No dé por sentado que, por el hecho de que una obra se considere de dominio público para los usuarios de
los Estados Unidos, lo será también para los usuarios de otros países. La legislación sobre derechos de autor varía de un país a otro, y no
podemos facilitar información sobre si está permitido un uso específico de algún libro. Por favor, no suponga que la aparición de un libro en
nuestro programa significa que se puede utilizar de igual manera en todo el mundo. La responsabilidad ante la infracción de los derechos de
autor puede ser muy grave.

Acerca de la Búsqueda de libros de Google

El objetivo de Google consiste en organizar información procedente de todo el mundo y hacerla accesible y útil de forma universal. El programa de
Búsqueda de libros de Google ayuda a los lectores a descubrir los libros de todo el mundo a la vez que ayuda a autores y editores a llegar a nuevas
audiencias. Podrá realizar búsquedas en el texto completo de este libro en la web, en la página http://books.google.com
-

- —. /zzazº a 2 -
/ a
(MINIS TRN, INIAN INFINIAN,
-

CAUSAS
CELEBRES

HISTORICAS ESPAÑOLAS,
POR

EL ExCMO. SEÑOR CONDE DE FABRAQUER,

Ex-MINISTRo DE Los TRIBUNALES sUPREMOS DE GUERRA Y MARINA, or DENES, y CRUZADA,

ANTIGUo MINISTRO DEL CONSEJo DE CASTILLA, ETC., ETC.

MADRID, 1858.

ESTABLECIMIENTO TIPOGRAFICO DE D. F. Di; P. MELLADO,


calle de Santa Teresa, núm. 8.
-
IIIII, VIIII, SEÑOR MIR ), TIMAS DEL CORRAL Y NA,
MARQués DE sAN GREGoRIo, vizcoNDE DE oÑA, CABALLERo GRAN CRUZ DE LA REAL
óRDEN AMERICANA DE IsABEL LA cÁróLICA, COMENDADOR DE NúMERO DE LA DE
cáRLos III, y orRAs vARIAs, coNSEJERo DE INSTRUCCION PÚBLICA, RECTOR
DE LA UNIVERSIDAD cENTRAL, PRIMER Médico DE CAMARA DE s. M. LA REINA,
ETC., ETC., ETC.

He concluido un libro histórico y te lo dedico.


Cuántas veces en los quince años que cuenta nuestra íntima amis
tad, ora sentados cerca del lecho de mi muger ó de mis hijos, cuando has
venido á darles la salud, ora en mi despacho rodeados de libros, cuando
buscabas distraccion á tus contínuos estudios y trabajos tan útiles á la
humanidad, nos hemos ocupado en departir sobre muchos puntos de la
historia de nuestro pais, tan varia, tan pintoresca, tan romántica!!!
Al escribir una coleccion de causas célebres, verdaderos dramas que
tienen por actores y víctimas á los reyes y principales personages y por
espectadores no solo al pueblo que los presenció sino á los hijos de este
¿ los leerán hoy con asombro, he querido consagrar á la amistad este
trabajo.
Para esto no he buscado escritos ficticios que ayudasen el trabajo de
la imaginacion, sino los anales de muestra historia: he registrado los ma
nuscritos mas selectos de la Biblioteca Real y de la Academia de la His
toria y he procurado representar fielmente los sucesos.
Nada en este libro es invencion: he seguido escrupulosamente la his
toria en sus anales, y los sentimientos los he sacado de los escritos mis
mos de los personages que retrato. Los documentos son inéditos, origina
les, y los he trasladado íntegramente para poder conservar mejor el in
terés y dejarles el sabor y el sello de la época.
Asi en la causa de don Alvaro de Luna, verás que el asesinato era
entonces un medio de gobierno; y recorrerás tambien el reinado de don
Juan II, que fué una série de conspiraciones y de guerras civiles. Rey
débil, dominado por su favorito don Alvaro, justificó éste la confianza de
su monarca haciendo respetar la dignidad real, tan largo tiempo hacia
envilecida, apoderándose con audacia de la espada de Condestable arran
cada á uno de los gefes de las facciones vencidas, que empuña con mano
firme y valerosa; y las victorias de Figueras y Guadix hacen estremecer
en sus cimientos el trono de los árabes de Granada. Pero tambien verás
que los enemigos de don Alvaro escitan la codicia de don Juan II, y que
éste débil monarca para apoderarse de las riquezas de su favorito, entregó
al verdugo de Valladolid, sin mas que una sombra de formas jurídicas,
la cabeza del ministro que durante cuarenta y cinco años habia llevado
sobre sus hombros el peso de la dignidad real.
Despues al hablar de la célebre causa de don Antonio Acuña, obispo
de Zamora, tendrás que tender la vista sobre el estado de España en
aquella época, agitada por las Comunidades en demanda de su libertad y
sus santos fueros: verás su pérdida en Villalar, y ensangrentada la vic
toria haciendo servir la espada de la justicia para los rencores y la ven
ganza.
Mas adelante, en el reinado de Felipe II, observarás una causa que
en vano cerca de tres siglos despues se ha intentado reproducir casi por
idénticos pretestos, la causa del príncipe de Asturias, don Cárlos de
Austria.
Al leer la causa de Antonio Perez, célebre ministro de Felipe II,
instrumento de su política, confidente de sus planes, rival de sus amores,
observarás como las cosas mas agenas á la política, como las mas livia
nas pasiones influyen en la suerte de los pueblos: asistirás á la pérdida
de los fueros de Aragon y á los padecimientos de un hombre á quien al
mismo tiempo odia el rey y le consulta en toda su política.
Al hablar de un falso rey, don Sebastian, cuyo papel intentó repre
sentar apoyado en una asombrosa semejanza, en circunstancias estraordi
marias y en el amor de algunos portugueses deseosos de recobrar la inde
pendencia de su pais, un oscuro pastelero de la villa de Madrigal, tendrás
que recorrer rápidamente el gran suceso de la incorporacion de Portugal
á, España, que aseguró por tanto tiempo la preponderancia de nuestra na
cion en Europa.
En los castillos de Simancas y de Torrejon de Velasco, encontrarás
sangrientas huellas de la tenebrosa y pérfida jurisprudencia de Felipe II.
Verás una terrible prueba de la inconstancia de la fortuna, en el trá
gico suceso de don Rodrigo Calderon, conde de la Oliva, marqués de
Siete Iglesias y ministro de Felipe III, que en el apogeo de su poder es
encerrado por mucho tiempo en una prision, y últimamente, faltando á
todas las reglas de la justicia, sirvió de espectáculo su suplicio al adveni
miento de un nuevo reinado.
Lee, distráete un rato con este libro que te dedico como una prueba
de mi cariño, como el testamento de mi amistad.
Dá alguna vez al hojearlo un recuerdo al hombre que hace quince
años, cuando estabas aun muy lejos de los honores y alta posicion á que
te llamaba tu mérito, estrechó con la mayor simpatía tu mano y fué desde
entonces tu mejor amigo y admirador.
Madrid, 28 de Noviembre de 1858.
El CoNDE DE FABRAQUER.


-
llMy
HISTORICAS ESPAÑOLAS.

D0N ALVARO DE LUNA.

(1453.)

El trágico fin de don Alvaro de Luna la inocente Blanca de Borbon, su es


es una terrible leccion para los ambi posa, para arrojarse en los brazos de la
ciosos, un ejemplo admirable de la in hermosa María Padilla; hace dar muer
constancia de los reyes, un funesto es te á tres de sus hermanos, presencian
pejo del paradero de los favoritos que do él mismo la de don Fadrique; man
OS.
pre medran á espensas de los pue da degollar alevemente al rey de Gra
nada ¿ que se acoge á su hos
Al hablar de la causa de don Alvaro pitalidad, y hace espirar bajo el puñal
de Luna, mas que de un proceso, tene de sus verdugos al maestre de Cala
mos que ocuparnos de un asesinato ju trava y á otros personages de los mas
rídico. distinguidos. Enrique de Trastamara
El asesinato era en los siglos XIII con su propia mano asesina á su her
y XIV un medio de gobierno. Asi la his mano y á su rey.
toria nos presenta á muchos reyes va Su reinado da un respiro á Castilla,
liéndose de él para dirigir la goberna fatigada por tantas guerras civiles. Los
cion del Estado: y apenas las historias reinados sucesivos de Juan I y Enri
y las crónicas de aquellos tiempos ha que III, no son tan pacíficos, en parti
llan una , palabra de vituperio contra cular el de este último que comenzó
estas acciones, cuando no se constitu por una menoría.
yen en sus ¿ iristas. De un año sube despues al trono
Asi Sancho IVasesina á don Lope de Juan lI. Su reinado es una serie de
Haro en el palacio mismo de Valladolid; conspiraciones y guerras civiles; em
Alonso XI hace sufrir igual suerte á su pero en este reinado se presenta una
primo el infante don Juan el Tuerto, á figura colosal, la de don Alvaro de Lu
quien atrae con engaño á su córte y hace na. Aquel rey débil hizo de él su fa
asesinar sentado á su propia mesa. Pe vorito, y se dejó dominar por él en
dro I, el Cruel, comienza su reinado ha teramente. Don Alvaro justifica la con
ciendo asesinar á la manceba de su pa fianza del monarca, haciendo respe
dre, doña Leonor de Guzman; sacrifica tar la dignidad real tan largo tiempo
TOMO I. 4
2 CAUSAS (CIELEBRES.

envilecida. El, desde simple page del Habia llegado á tanto el valimiento
monarca niño, se eleva á las mas altas de don Alvaro, que habiendo quedado
dignidades á fuerza de méritos; se apo viudo don Juan II por la muerte de su
dera con audacia de la espada de con esposa, la reina doña María, valido de
destable arrancada á uno de los gefes la amistad particular que tenia con el
de las facciones vencidas; la empuña regente de Portugal, duque de Coim
con mano firme y valerosa, y las vic bra, negoció por su cuenta, aun sin
torias de Figuera y de Guadix hacen dar el menor conocimiento de ello al
estremecer en sus cimientos el trono
mismo rey, su matrimonio con la infan
de los árabes de Granada. Este hom ta doña Isabel, hija del infante don Juan
bre estraordinario lucha durante cuade Portugal. Creia sin duda don Alva
renta y cinco años, no solo con los ro de Luna que elevando él al trono de
grandes de Castilla rebelados, sino con Castilla á aquella princesa, y debiéndole
todo el poder de los reyes de Aragon y esta toda su fortuna y engrandecimien
de Navarra, á quienes veremos fre to, siquiera por gratitud le profesaria
cuentemente coligados para derribarle el mismo amor que le tenia el rey su
del favor en que le habia constituido esposo. Incurrió en el desagrado del
Juan II. Cuarenta y cinco años duró es— rey don Juan II por haber tíatado este
ta lucha; empero, escitada la codicia negocio sin darle parte ni solicitado su
de don Juan para apoderarse de las ri consentimiento, porque él queria sen
quezas que el condestable habia alle tar en el trono de Castilla á la hija pri
gado en el largo período de su fortuna, mogénita del rey de Francia; empero
entrega al verdugo en Valladolid la ca aquel rey débil no tuvo ni el valor nece
beza del ministro, sobre cuyos hom sario para oponerse á una determinacion
bros habia descansado por tanto tiem que tan de cerca le tocaba, y en que
po todo el peso de la dignidad real. aventuraba su felicidad, porno quebran
Ante don Alvaro se inclinaban los tar la voluntad del con destalble. Prestó
mas principales magnates de la córte, su aprobacion al enlace, y la princesa
las grandes dignidades del Estado se portuguesa subió al tronó de Castilla. La
hallaban ocupadas por sus hechuras. reina fué la que mas trabajó en el áni
Pero encontró, como todos los hombres mo de don Juan II para separarle de
que disponen del poder, ingratos, y la amistad que profesaba á don Alvaro
de estos traidores se valieron sus ene— de Luna, y la reina fué poderosamente
migos para perderle y dar al mundo el secundada en esta empresa de perdi
ejemplo mas prodigioso de la incons cion por don Alonso Perez de Vivero,
tancia de la fortuna. que fué uno de sus mas señalados fa
Habia recibido el de Luna en su voritos.
servicio á un Alfonso Perez, natural Veia don Alvaro, amaestrado por
de Vivero, de oscuro linage, á quien las luchas que por tanto tiempo habia
protegió hasta el punto de darle el se tenido que sostener, que comenzaba á
ñorío de su patria, cuyo nombre aña eclipsarse el brillo de" refulgente lu
dió á su apellido, concediéndole otras na, que era el emblema de sus armas,
villas y castillos, elevándole á con y trató de deshacerse de su principal
tador mayor del reino, el primero des enemigo Vivero, no sin haber intenta
pues de él en el consejo del rey, y do antes apartarle de sus propósitos y
uno de sus ministros, colmándole de traerle á buen camino. Leia el favorito
riquezas. Siempre á su lado y en su en el rostro de don Juan II que iba di
casa, habia conquistado su aprecio y sipándose su favor; pero fiado en las
confianza, para los negocios. Alfonso diversas veces que se habia visto en
Perez habia sido testigo de muchos mayores conflictos y los habia supera
actos del amor que el rey tenia á don do, disimuló, é hizo llamar á su estan
Alvaro, y ambicioso de su poder y va cia á Alfonso de Vivero en presencia
limiento resolvió hacerle la guerra y de Fernando de Rivadeneira, que era
se unió á sus enemigos, comenzando uno de sus criados mas fieles, y le dijo:
con tal insistencia y tal arte su propó —Alfonso Perez, Alfonso Perez de
sito, que logró enemistar al rey y al Vivero, mucho me maravilla que cual
príncipe de Asturias con el condestable. perro bermejo se me haya vuelto la
DON ALVARO DE LUNA. 3

voluntad del rey mi señor desde no del verdugo en Valladolid á los pocos
hace mucho tiempo á esta parte. Voto dias de la conferencia del favorito del
hago á la santa casa de Jerusalen y á rey, don Alvaro, con el favorito de la
esta cruz que en los pechos tengo, que reina, don Alfonso Perez de Vivero.
yo sé de cierto quién es el que con su
señoría me ha puesto en mal, y le he A la muerte de Enrique III, fué pro
de dar tal pena que en este mundo le clamado rey su hijo don Juan II, cuan
sea el debido castigo, y á los demas do solo tenia catorce meses de edad.
escarmiento y ejemplo. Su padre habia dejado por regentes á
Al oir Alfonso Perez de Vivero las dos de los mas poderosos señores del
palabras que el condestable habia pro reino; pero las córtes eligieron á la
nunciado con reconcentrado furor, y reina madre y al infante don Fernan
conociendo el carácter altivo del de do, su tio (1407).
Luna, que no acostumbraba á decir pa Hizo el regente con mucho suceso
labras en valde, le temblaron las pier la guerra contra los moros de Grana
nas, é hincándose de rodillas ante el da, y las escuadras de Castilla batie
maestre, le dijo: ron á las de Tunez y Tremecen, im
—Señor, nunca á Dios plazca que yo pidiendo desembarcar sus gentes en
haya sido, ni sea, en cosa alguna de lo España.
que vuestra merced dice; antes, se Pusieron los moros sitió á Alcaude
ñor, estad seguro de que entre tantos te, y los sitiados se defendieron con
criados como vuestra merced tiene, nin tanto denuedo y valor, que les hicie—
guno le ha servido como yo, en espe ron levantar el sitio con gran pérdida.
cial por conservarle en la voluntad del Se renovó la tregua con los moros,
rey, por cuantas artes y modos he po que solo duró un año, y comenzó con
¿? y plegue á Dios Nuestro Señor el mayor calor la guerra (1410). Llevó
que dé á su merced lugar, tiempo y vo sus armas vencedoras por dó quiera el
luntad de hacerme aquellas mercedes infante don Fernando, y se apoderó de
que yo por esto he merecido y merezco. Antequera, á pesar de cuantos esfuer
Entonces el maestre no le habló ya zos hicieron los moros para socorrerla.
mas; solo le dijo: La ciudad fué tomada por asalto y ca
—Agora bien, Alfonso Perez, por las pituló la ciudadela, y esta accion tuvo
obras se conocerá. tanta celebridad en su época, que sir
Alfonso Perez de Vivero le con testó: vió de renombre al infante, á quien
—Asi ruego á Dios Nuestro Señor llamó la historia don Fernando el de
que muestre por milagro cuales son mis Antequera.
hechos. La generosa conducta del infante
Medió Fernando de Rivadeneira di don Fernando, que varias veces se ne
ciendo al maestre que se dejase de mas gó á las tentadoras proposiciones de
hablar, y que creyese lo que Alfonso ceñirse la corona de Castilla, á que le
Perez le decia, y entonces comenzaron invitaban los mismos grandes, y que
á tratar de otras cosas distintas. Reti se contentó con ser el guardador activo
róse Alfonso de Vivero humillado como del niño que descansaba en la régia
todos los traidores, y aumentado en el cuna, hizo que a la muerte del rey de
corazon su odio. Fuése á concertar con Aragon, don Martin, los compromisa
la reina la perdicion de don Alvaro, y rios de aquel reino, reunidos en Alca
acelerar su propia muerte, que debia ñiz para elegir soberano entre los que
de ser la señal de la terrible esplosion alegaban derechos á la corona de Ara
de la ira de don Juan, contra el amigo gon, y cuyo órgano fué San Vicente
de su niñez, contra el favorito de toda Ferrer, se decidiesen por él y le eleva
su vida. Pasaba esto en Burgos en los senal trono de aquella monarquía (1412).
primeros dias de la Semana Santa del Cuatro años solamente ocupa el tro
año 1 453. no el infante don Fernando; pero á su
Para la inteligencia de estos sucesos muerte (1416), queda regente única la
necesitamos recorrer brevísimamente reina madre de Castilla doña Catalina,
la vida del protagonista del sangriento la que nombra algunos señores que la
drama que debia desenlazar la cuchilla sirven de consejo.
4 CAUSAS CELEBRES.

Ya en tiempo de su regencia, y al ro el rey quedó con una mortal pesa


lado del rey niño don Juan II, empeza dumbre. Fué tanto el dolor, y tantas
ba á privar otro jóven don Alvaro de las lágrimas que derramó por su au
Luna, el personage que mas influjo sencia don Juan II, que no hubo mas
debia de ejercer en todo aquel reinado. remedio que hacer que volviese inme
Era don Alvaro hijo de un noble diatamente al lado del rey el jóven fa
señor, don Alvaro de Luna, señor de vorito. Tornó, pues, con las apremian
Cañete y de Jubera, copero mayor del tes instancias que le dirigia la reina in
rey don Enrique. Habia nacido de una mediatamente don Alvaro á Valladolid;
muger de oscura y humilde esfera, y al ver que cada dia iba en aumento
de costumbres livianas, llamada María su favor todos procuraron complacerle,
de Urazandi, que antes habia tenido ya servirle, y ponerse bien con él. Augu
un hijo del alcaide de Cañete Cerezue res los cortesanos del semblante del
la, y á quien por apodo llamaban Ma monarca leian en él la elevacion futura
ría la Cañeta. Don Alvaro habia venido del jóven favorito.
por primera vez á Castilla en 1408, en Don Alvaro era galante, y apasio
compañía de su tio don Pedro de Lu nado en estremo de las mugeres, y su
na, que era arzobispo de Toledo nom galantería unida á sus gracias persona
brado por el papa Benedicto XIII, de la les le hicieron el ídolo de las damas de
ilustre familia los Lunas. Aquel pre palacio.
lado lo presentó á Gomez Carrillo de Privaba entonces con la reina doña
Cuenca, ayo del rey niño, y prendado Catalina, y era la que dirigia casi to
éste de la apostura galana y gracias del dos los negocios del reino, doña Inés
niño, don Alvaro lo dejó con él, y en— de Torres, la que se enamoró perdida
tró de page en la cámara real. Se afi mente de don Alvaro. No queria el jó—
cionó tanto el rey á su nuevo page que ven doncel corresponder al amor de
no sabia separarse de su lado. Esperi aquella dama, la que atribuia su des
mentó el cariño que le tenia el monar— den á hallarse enamorado de doña Cons
ca, ejerciendo el mayor ascendiente en tanza Barba, otra de las damas de pa
todas sus acciones, porque con solo su lacio; y habiendo escitado al mismo
presencia desterraba la melancolía á tiempo los celos de don Juan Alvarez
que era muy inclinado el niño rey; y Osorio que obsequiaba á doña Inés, y
la reina doña Catalina, que deseaba que compartia con ella el poder y la
complacer en todo á su hijo, y que veiainfluencia cerca de la reina, trató esta
el grande amor que tenia al niño Al de casarle de sorpresa, para lo que le
varo, le hizo su maestre de sala. Con citó un dia á su cámara; empero ha
ojo envidioso vieron los cortesanos el biendo oido desde ella la conversacion
rápido vuelo que en el favor iba toman que en una de las estancias interiores
do don Alvaro, preludio de lo que ha tenia la reina con doña Constanza Bar
bia de ser un dia mas adelante. ba, y la madre de ésta, se salió inme
Era don Alvaro aunque pequeño de diatamente de la cámara huyó por
cuerpo de muy apuesta figura, vestia que decia que él no tenia la suficiente
elegantemente, cabalgaba muy bien, fortuna para poder contraer matrimo
tenia mucha gracia en el decir, y pe— nio en aquel entonces. A esta fuga de
netracion grandísima, hacia muy lin don Alvaro entristecióse de nuevo el
das trovas, y era muy aficionado á los rey: suplicó y rogó tanto que la reina
poetas. doña Catalina perdonó el desaire que
En 1415, se concertó el matrimo— le habia hecho; lo hizo volver á pala
nio de la infanta doña María, hermana cio, y desde entonces don Juan HI, no
del rey don Juan, con el príncipe don se dejó servir de ningun otro mas que
Alfonso, rey de Aragon, é hijo de don de él.
Fernando su tio. Aprestóse una lucida En la mañana del 1.º de junio
comitiva para acompañar á la infanta de 1418, amaneció muerta en su cama
á Navarra, uno de los designados y la reina madre doña Catalina. Enton
ya con el objeto de separarle del lado ces algunos señores intrigaron para que
del rey, fué don Alvaro. el rey don Juan II fuese proclamado
Marchó el jóven don Alvaro, empe rey, aunque no tenia sino trece años.
D0N ALVARO DE LUNA. 5

El 20 de octubre se desposó en Medina rida que recibiera en las justas de Ma


del Campo con la infanta doña María, drid, marchó á Segovia donde se ha
hija del rey don Fernando de Aragon, llaba el rey, y obtuvo del monarca la
que habia sido su tutor. Desde alli mar facultad de acostarse á los pies de su
charon á Madrid; y el 7 de marzo del cama, una de las señales de distincion
año siguiente 1419, declaró en las cór mas marcadas de aquella época.
tes celebradas en Madrid que queria Deshizo la formidable liga que se iba
ya gobernar por sí solo. formando contra el rey, mandande á
Celebróse la toma de posesion del unos señores á sus castillos, fundado en
reino con grandes fiestas, torneos y que no debia haber tantos grandes en la
justas, las que no se terminaron por la córte; á los menos temibles los colocó
grave herida que en ellas recibió don en el consejo del rey; y al infante don
Alvaro. El airoso y apuesto doncel, Juan lo casó con la reina de Navarra
despues de haber puesto muchas lan doña Blanca, haciendo salir desterrade
las, á pesar de haberle mandado el rey de la córte á don Enrique. Este fué el
que se retirase, le pidió licencia para alarde primero que hizo de su influen
una carrera mas con Gonzalo Cuadros, cia, habiendo creado tambien trescien
un famoso justador y puntero. Hizo tos hombres de armas de su casa entre
saltar á éste de la silla, quebrando la los que brillaban cuatro señores, y
lanza; pero quedó maltratado por él muchos nobles é hijos de grandes que
en la cabeza, corriendo su vida grave solicitaron militar bajo su estandarte.
riesgo , salvándose al fin, pero ha En 1420 se casó con doña Elvira,
biendo tenido que sacarle mas de vein hija de don Martin Fernandez Porto
te y cuatro astillas de huesos. carrero, de quien no tuvo sucesion.
Todos los dias lo visitó el rey cons Habiendo ido el infante don Juan á
tantemente, y á imitacion del monar— Navarra á ver á la infanta doña Blan
ca hicieron lo mismo los grandes. Ce ca, heredera de aquel reino, con quien
lebráronse por su salud grandes roga tenia tratado su matrimonio, su her
tivas: hiciéronse ayunos: multiplicá mano don Enrique que veia libre el
ronse promesas. campo para llevará efecto su proyec
Ya en el ejercicio del poder don to de apoderarse del rey, cayó de im
Juan II, antes de cumplir los catorce proviso sobre Tordesillas en la madru
años, formó un consejo para concordar gada del 14 de julio de 1420, y forzan
las pretensiones opuestas de los gran do con sus parciales las puertas del pa
des, de quince prelados y caballeros, lacio cuya guarda era escasa y descui
ue debian relevarse alternativamente dada, llegó á donde dormia el rey y á
e cinco en cinco cada cuatro meses. sus pies ¿ Alvaro de Luna.
Don Alvaro continuó en la privanza —Buena gente, les dijo don Alvaro,
del monarca, que se dejaba gobernar con la sorpresa algun tanto sobrecogi
por don Juan Hurtado de Mendoza, ma do, ¿tan de mañana á dónde? ¿Se os ha
yordomo mayor del rey, casado con olvidado, infante, la reverencia que á
una prima de don Alvaro, llamada do los reyes es debida, cuanto mas á nues
ña María de Luna. tro rey y señor natural?... ¿Cuál pen
Los infantes de Aragon, hijos del samiento fué aquel que vos fizo acome
rey don Fernando, don Juan y don En ter tan feov desmesurado atrevimiento?
rique, habian recibido grandes here— Animado el rey reprendió al infan
damientos en Castilla. Unidos al rey te, y éste le dijo:
por los vínculos de la sangre, como —Señor, don Alvaro de Luna que
primos carnales, de mas edad y espe remos que sea cerca de vos, que es
riencia, trataban de hacer pesar sobre virtuoso y bueno, é ama vuestro servi
el inesperto y débil jóven toda su in cio; mas algunos de los otros apartad
fluencia. Aunque ambos hermanos ca los de vos.
minaban á un mismo fin, eran rivales Don Juan Hurtado de Mendoza fué
y cada cual tenia su partido. Todo cogido durmiendo en compañía de su
anunciaba una serie de perturbaciones esposa doña María de Luna, y preso por
y discordias en Castilla. las tropas del infante con otros oficia
Restablecido don Alvaro de la he les de la casa del rey.
6 CAUSAS CELEBRES.

Apenas se difundió la noticia del de don Alvaro. Oyó éste el toque de


atentado, aprestáronse las gentes de rebato; hizo que el rey marchase ade
don Alvaro, aunque cortas en número, lante, y se quedó él á pie firme para
y encontraron á las de don Enrique pelear y dar tiempo á que pudiese ve—
mandadas por el conde de Benavente rificar su fuga el rey. Pasa el Tajo con
y el arzobispo de Sevilla. En tal con bastantes apuros, y logra refugiarse en
flicto, y á punto ya de venir á las ma el castillo de Montalvan, que á toda
nos, don Alvaro se presta á presentar prisa repara; Al dia siguiente se pre
se con el infante para aplacar á unos y senta el infante don Enrique con su
á otros. Las fuerzas de don Alvaro eran gente; lo cerca, y lo estrecha, faltán
menores, y creyó prudente esperarlo ¿ los víveres hasta el estremo de
todo del tiempo: mandó á los suyos verse reducidos á comer la carne de
que se estuviesen quietos, que no se los caballos. Habló varias veces con
habia de remediar aquello por aquel don Alvaro, y quedó en que se retira
modo; que el rey lo remediaria y cas rian al Espinar; que el rey lo verifica
tigaria cuando fuese tiempo: y á la má ria á Segovia, nombrándose igual nú
gica influencia de su palabra cedieron mero de caballeros que reunidos deci
todos. El rey quedó verdaderamente diesen la cuestion, y que las tropas de
prisionero de don Enrique, y fué lle don Juan, que de Navarra venian á
vado á Avila, donde el 4 de agosto se marchas forzadas para libertar al rey,
verificó el concertado matrimonio con se retirarian á Santa María de Nieva.
doña María, hermana del infante; y en Puesto el rey en libertad, despues
las córtes de Avila justificó y aprobó de veinte y tres dias que duró el asedio
todo lo que don Enrique habia hecho, de Montalvan, mandó al infante don
por un efecto de su celo, y para librar— Juan que despidiese sus tropas y sa
le de la tiranía de Juan Hurtado, y ha liese de la córte, porque tampoco que
cer cesar las grandes injusticias que se ria vivir en su poder, sino estar ente
cometian con gran perjuicio de la co ramente independiente. Don Enrique
I'OIld. se le rebeló, y el rey revocó la dona
Desde Avila llevó don Enrique al cion que habia hecho del ducado de
¿ á Talavera, donde al fin logró el Villena, con todos los pueblos de su
infante uno de sus principales deseos, distrito. La mayor parte de estos pue
que era casarse con su prima la infan blos siguieron el partido del rey, y
ta doña Catalina, hermana del rey; en abandonaron al rebelde infante.
lace que maravilló á todos, porque la Agradecido el rey á tantos y tan
infanta no le queria, pero que se veri eminentes servicios como le habia
ficó porque acomodaba á los planes y prestado don Alvaro de Luna, le dió la
proyectos futuros de don Alvaro de villa castillo de Santisteban, si bien
Luna. El rey dió en dote á su herma con alguna repugnancia de la reina, á
na el marquesado de Villena, con una quien correspondia, esta villa, con
porcion de castillos y lugares, conce acuerdo unánime del consejo, y des
diendo ademas al infante su esposo el pues la villa de Aillon. Hubiérale dado
título de duque. mas mercedes el monarca de Castilla,
Casado don Enrique se distrae un si él mismo no se hubiera opuesto á
poco de la perenne vigilancia que te que se le hiciesen.
nia sobre el rey. Este, deseoso de sa El infante don Enrique continuaba
lir del cautiverio en que estaba, y todavía armado y no queria ceder á las
guiado por don Alvaro de Luna, á la órdenes del rey de licenciar su ejérci
hora del amanecer del 29 de noviem to. Asi es que se mantenia en Ocaña
bre sale con los halconeros á caballo, en la misma actitud guerrera. En vista
aparentando ir de caza, y acompañado de tan obstinada desobediencia, man
de algunos y decididos parientes del dó el rey secuestrar las villas de que
de Luna, como en otras ocasiones acos habia tomado posesion, haciendo vol
tumbraba á hacer. Esta cacería, que ver el marquesado de Villena á la co
encubre su fuga, es sabida pocas horas rona. Llegaron las cosas á tal punto,
despues por don Enrique, el cual sale que el rey volvió á llamar á su lado al
con su gente en persecucion del rey y infante don Juan, y entonces, al ver
D0N ALVAlè0 DE LUNA. 7

aquel que iba á servirse de la fuerza El rey de Castilla hacia á su cuña


para obligarle á obedecer, vino á verle do Alfonso V de Aragon apremiantes
á Madrid acompañado de don García reclamaciones para que le entregase la
Manrique, su amigo, que quiso espo— infanta doña Catalina su hermana, y
nerse á todos los peligros y que era el los castellanos que se habian refugiado
que le aconsejaba en sus rebeliones. en sus Estados. Al mismo tiempo el
El 13 de junio se presentó don Enri rey de Aragon reclamaba que pusiese
que en el palacio de Madrid como ha en libertad á su hermano don Enrique,
bia ofrecido, besó respetuosamente la y no habiendo querido ceder mútua
mano del rey don Juan, y empezó á mente, se prepararon para la guerra.
hablarle de sus negocios; empero el En 1425 nació el príncipe de Astu
rey no le quiso oir y le mandó que se rias don Enrique, de quien quiso el rey
retirase á su estancia, manifestándole don Juan II que su valido y favorito don
que al dia siguiente le daria audiencia, Alvaro de Luna fuese su padrino. A
como efectivamente se la dió estando los ocho dias fué reconocido y jurado
acompañado de todos los grandes y se por príncipe heredero.
ñores dc la córte. En su presencia fué Levantában se tropas en Castilla pa
acusado de haber sido autor de unas ra la defensa del reino en el caso de
cartas que habia escrito el condesta ser atacado, y en Aragon se apresta
ble Rui Lope Dávalos al rey de Grana ban tambien á la guerra; empero am
da para escitarle á hacer la guerra al bos príncipes en su corazon querian la
de Castilla. Inútiles fueron los esfuer paz y evitar venir á las manos. Sabia
zos que hizo para disculparse don En bien el de Castilla que la mayor parte
rique; él y don García de Manrique de los señores aborrecian á su favorito
fueron presos, confiscados todos sus y deseaban una ocasion para manifes
bienes, º y villas, repartidas las tar su resentimiento. El de Aragon se
plazas y el dinero del condestable Rui hallaba en circunstancias en que no le
Lope Dávalos, que indudablemente hu convenia verse embarazado con esta
biera sido preso á no haberse refugia guerra, y mandó al infante don Juan,
do en la ciudad de Valencia, acogién su hermano, que se hallaba en Casti
dóse al amparo del rey de Aragon, y lla, siempre al lado del rey, que vol
acompañado de la infanta doña Catali viese á Aragon. Dolíale á este tener que
na, esposa de don Enrique. tomar parte por uno de los dos sobe
Formada causa al condestable al ranos; pero don Juan II le permitió vol
año ºde 1 423, fué sentenciado verse á Aragon, y le dió plenos pode
á perder el cargo de condestable de res para poder arreglar la paz. -

Castila y á la confiscacion de sus in Apenas habia llegado al campo de


mensos bienes, que fueron distribui don Alfonso, recibió la noticia de que
dos entre el infante don Juan y otros habia muerto el 6 de setiembre el buen
varios señores de Castilla. rey de Navarra Cárlos el Noble. La su
Vacante la dignidad de condestable cesion de aquel reino recaia en la in
por la destitucion de Dávalos, don Juan fanta doña Blanca, su esposa; asi es
dió la espada de éste á don Alvaro de ue en Navarra y en el real de Aragon
Luna. Envió éste á visitar á Dávalos ¿ se hallaba fué proclamado rey.
que se hallaba proscripto y miserable Don Alvaro, con numerosas y luci
en Valencia; y respondió á su enviado: das fuerzas, salió á recibir á los reyes
—Decid a señor don Alvaro que de Aragon y de Navarra en Palenzue
cual es fuimos y cuál somos, será. la, donde oyó á los embajadores que á
Profecía que tuvo su terrible cum él le dirigian. Rehusó las villas con que
plimiento! le brindaban por la libertad de don
La investidura de condestable la Enrique, negándose á admitir nada que
celebró en Tordesillas con danzas, tor no viniese de las manos de su rey; pe
neos y lucidísimas fiestas, en que hizo ro se comprometió á interponer todo
gala do Alvaro de Luna de una es— su valimiento para conseguir esta li
plendidez superior á la de los reyes de bertad, como lo verificó muy en bre
aquella época, haciendo magníficos re ve, á pesar de la repugnancia de don
galos á los justadores. Juan II, como tambien la restitucion
8 CAUSAS CELEBRES.

de todos sus bienes. Tanta era la in mente preso en el castillo de Uceda.


fluencia, tanto era el valor que se da A pesar de la sentencia de los ár—
ba á la palabra de don Alvaro, que su bitros, don Juan II le rogó que perma
sola respuesta bastó para evitar las neciese á su lado; pero el condestable,
hostilidades. firme en su respeto al pacto, se fué á
Poco tiempo duró esta paz por los la villa de Aillon; mas acompañado de
celos que tenian los grandes contra tantos caballeros, que mas parecia que
don Alvaro. El rey de Castilla para la córte entera se trasladaba alli, que
contentar al de Aragon, hizo trasladar no un ministro depuesto y desterrado.
á la frontera al conde de Urgel encer Vivia en Aillon el condestable, mas
rándole en un castillo; pero el arago como un soberan o que como un pros
nés halló medio de sacarlo de allí y lle cripto, y mantenia por medio de acti
varle al castillo de Játiva, donde estu vos y celosos agentes una correspon
vo cautivo por toda su vida. dencia continua con el rey de Castilla
Comenzaba en 1427 á florecer el don Juan II.
reino, regido mas bien por don Alvaro Desterrado don Alvaro, quedó en
que por el indolente don Juan II, mas favor que nunca el infante don
cuando ingrato el infante don Enrique Enrique. Los señores y los grandes se
con don Alvaro, puesto de acuerdo con dividieron entonces entre sí, cometien
los caballeros y grandes que llevaban á do mil violencias los unos contra los
mal la privanza del de Luna,, y no po otros, y tales desórdenes produjeron
dian ver en él la superioridad y el mé las ambiciones de los dos infantes don
rito, acorde tambien con el rey de Na Juan y don Enrique, tales desafueros
varra, que hallaba en el celo del de cometian los suyos, º se alzó un cla
Luna un obstáculo perenne á sus de mor general en todo el reino, y los
mandas contínuas de ciudades, villas mismos infantes don Juan y don Enri
y tierras otorgadas por el débil monar que suplicaron que se tornase á llamar
ca, pero que rehusaba con teson un á la córte á don Alvaro, é igual súpli
hombre de gobierno y del temple co ca dirigieron los arzobispos, los prela
mo don Alvaro, vinieron ambos sobre dos, los grandes y el consejo del rey.
Valladolid con un ejército, hallándose Jamás se habia mostrado una opinion
el rey en Simancas. tan unánime, tan compacta y tan im
Ardia el reino en bandos y discor— ponente.
dias, cuando don Alvaro hizo abortar Escribió entonces el rey á don Al
la guerra civil, pues que tratándose varo llamándole, y este hábil hombre
solo al parecer de su persona, no qui de estado negóse por tres veces á vol
so que esta fuese causa de la ruina del ver á la córte. Contestaba don Alvaro
reino, y trató de retirarse. Don Juan II que bastaban al rey para darle conse
consultó con un fraile franciscano, lla jo el rey de Navarra, el infante don
mado fray Francisco de Soria, lo que Enrique y los demas grandes que tenia
habia de hacerse en aquel conflicto, y á su lado, y que él le serviria desde su
por su consejo determinó que se falla tierra en todo cuanto le pidiese. Vol
se el asunto por cuatro jueces árbitros. vió á insistir el rey, y entonces exigió
Reuniéronse estos en el monasterio de el hábil favorito que don Enrique, el
San Benito de Valladolid, y pronuncia rey de Navarra y los demas grandes ju
ron sentencia de que el condestable rasen la necesidad y utilidad de su
don Alvaro de Luna saliese en el tér— vuelta. Uno á uno prestaron el jura
mino de tres dias de Simancas, donde mento ante el rey, y entonces el as
se hallaba instalado, por año y medio tuto condestable se mostró resignado á
á quince leguas de distancia de la cór— cumplir lo que él mismo tanto de
te: asi como las gentes que habia colo seaba.
cado al lado del rey. Dos á dos, nom Acompañado de sus caballeros, don
brados por cada parte, eran los jueces; celes, pages, y una tropa lucidísima
empero vendió á don Alvaro don Fer levantada á su costa, tornó á la córte,
nan Alfonso de Robles, que todo se de donde salieron á recibirle don En
lo debia, y que mas adelante espió rique, su hermano, los grandes todos,
sus malas artes muriendo miserable que á porfia le rodeaban y solicitaban
D0N ALVARO DE LUNA. 9

su favor, tardando muchas horas en lle El rey se presentó con sus tropas
gar al palacio donde le aguardaba el delante de la plaza de Alburquerque,
mismo rey, y que al verle se levantó y ofreció amnistía á los infantes si se
de su silla y se arrojó en sus brazos. rendian (1430); pero estos, desprecian
El infante don Enrique, don Juan, do su clemencia, hicieron disparar con—
rey de Navarra, hicieron despues los tra él, con cuyo motivo los declaró re
mayores esfuerzos para ganarle á su beldes y confiscó todos sus bienes, re
partido; pero don Alvaro de Luna tuvo partiéndolos entre los principales se
la ¿ algun tiempo despues de ñores. Don Alvaro de Luna, que habia
separarlos á los dos de la córte con salvado la vida al rey en este sitio, es—
pretestos honoríficos, arreglando el ne poniéndose personalmente, no quiso re
gocio de la dote de la infanta doña Ca cibir nada de estos despojos.
talina, esposa del rey de Navarra, que Comenzóse á negociar la paz, y al
era el pretesto que tenia éste para es cabo se concluyó una tregua con los
tar ausente de su reino, y revolver reyes de Aragon y Navarra, porque los
continuamente el de Castilla. moros de Granada se habian puesto en
Cuando los enemigos de don Alvaro movimiento.
vieron que su favor se aumentaba to Firmada esta tregua, el condes
dos los dias, se conjuraron de nuevo table de Castilla, don Alvaro de Lu
para derribarle, siendo los principales na, hizo ¿ el rey aprovechase aque
el infante don Enrique y el rey de Na llos grandes armamentos para entrar
varra, por el resentimiento de haber en campaña contra los moros de Gra
sido engañados. El rey de Aragon jun nada. Reunió el ejército y acometió al
tó tropas para sostenerlos en su em rey de Granada, que se hallaba solo
peño, y todo se hallaba ya próximo á con sus fuerzas, no habiendo querido
un rompimiento. llevarle socorros el rey de Tunez. Los
Ibase ya á dar la batalla en las fron moros fueron batidos por todas partes,
teras de Aragon entre el condestable llegando las tropas castellanas hasta la
don Alvaro de Luna, que habia salido vista misma de su capital.
al encuentro del rey de Navarra y del Habiendo enviudado don Alvaro se
de Aragon, cuando el cardenal Foix, casó en 1431 con doña Juana Pimentel,
legado del papa, se presentó recorrien hija del conde de Benavente, y esta
do las filas de ambos campos con un poderosa alianza, unida al esplendor
crucifijo en la mano, exhortando á la que él ya tenia por sí mismo, le hizo
paz. Al mismo tiempo, la reina doña ser el señor mas grande y poderoso de
María, muger de don Juan II y herma Castilla.
na de los reyes de Navarra y Aragon, No pudiendo el ejército cristiano to
habia marchado presurosa al sitio de mar á Granada, retó inútilmente don
la batalla, habia hecho asentar una tien Alvaro á su enemigo, siguiendo luego
da entre los dos campos, y habló con á Loja, Archidona y otros puntos, com
tanto interés á unos y á otros, que gra batiendo siempre y talando el campo.
cias á su celo los reyes de Aragon y de Mostró don Alvaro gran presencia
Navarra se retiraron, y el condestable de ánimo al paso del Genil, cuya cre
alzó tambien sus tiendas, no retirán cida hizo peligroso el vado mientras lo
dose, empero, hasta que los reyes tor atravesaban los cristianos, siendo ne—
naron á sus tierras. cesario todo su valor y autoridad, todo
En este tiempo habia el rey juntado su influjo y ejemplo para que no per—
sus gentes y tomado el castillo de Pe diesen ánimo los de una orilla á vista
ñafiel, donde se habia declarado en re ya del enemigo, ni se arredrasen y
belion el conde de Castro y el infante rehusasen vadear el rio los que aun
don Pedro, hermano de don Enrique, permanecian en la otra.
que sin noticias del tratado entre don Tal alarma causó en el pais el paso
Álvaro y los reyes declaró la guerra, de este rio, que los sarracenos, due—
llevando un heraldo con un cartel de ños de él, huian despavoridos, inutili
desafío, que no se aceptó, y siguió á zando en su fuga cuantos víveres y
Aragon con cien mil infantes y doce efectos no podian llevarse. A esta falta
mil caballos. de víveres debió atribuirse el no ha
()
TOM0 l. -
() CAUSAS CELEBRES.

ber verificado don Alvaro su acertado El conde de Palencia, el conde de


plan de caer sobre Málaga, y tambien Haro y otros señores formaron una
á una insurreccion de un cuerpo de conspiracion contra don Alvaro en los
vizcainos que llevaba en sus huestes. momentos mismos en que ganaba la fa
Los reprimió y los hizo pasar á cuchi mosa batalla de Sierra de Elvira. A se
llo para dar un ejemplo de severa dis guirse el dictámen del condestable hu
ciplina al ejército en aquellos tiempos bieran caido sobre la ciudad de Grana
de tan frecuentes revueltas y rebe da, y no se hubiera demorado el tre
liones. molar la cruz de Cristo sobre las torres
Siempre marchando al frente del de la Alhambra hasta el reinado de Isa
ejército, llegó á sentar sus reales á la bel la Católica.
vista misma de la Alhambra. Continúan las agitaciones en Casti
Despues de algunos dias de fre lla, y los magnates que conspiraron
cuentes escaramuzas, salieron á lidiar contra don Alvaro en el campo mismo
los moros en número de doscientos de Sierra Elvira, fueron presos por el
mil infantes y cuatro mil caballos. Se rey en Zamora al saber que andaban
habian reconcentrado en Granada to en nuevos tratos con los reyes de Ara
das las fuerzas de aquel reino. Los prin gon y Navarra y con los infantes sus
cipales capitanes ds Castilla y los obis hermanos; pero el generoso condes
pos propusieron al verse en número table de Castilla ruega por ellos, y son
menor la retirada. Don Alvaro fué de inmediatamente puestos en libertad.
opinion contraria, y el rey, siempre Apenas habia terminado la guerra
dócil á su parecer, adoptó su opinion de Granada, cuando empiezan de nuc
y se dispuso á la batalla. vo las turbaciones de Castilla, escita
Recorre don Alvaro las filas de los das por los grandes y principales seño
castellanos, los habla con calor y da res, especialmente por don Juan de So
órden á todos para que avancen y le tomayor, gran maestre de Alcántara,
sigan. Era el dia 24 de junio. Entonces el conde de Castro, los que se ha
se vió una cosa singular, tal cual no ha ian unido con los infantes don Enri
vuelto á repetirse en ninguna accion que y don Pedro; pero el rey con el
de guerra, y que pudo haber costado condestable tomaron tan bien sus me
caro al reino de Castilla. Batíanse en didas, que sin derramar sangre alguna
un ala del ejército, en vez de batir al los infantes volvieron á la obediencia
enemigo, los condes de Niebla y de Le por la mediacion del rey de Portugal.
desma, que se odiaban implacablemen Las córtes que se celebraron en Ma
te. Alli corrió don Alvaro; interpúsose drid ofrecieron subsidios al rey para
entre los que se batian, les reprendió continuar la guerra contra el de Gra
con voz firme su proceder, indigno de nada. Los castellanos se apoderaron de
caballeros, les hizo ver la traicion que Huescar, si bien los moros derrotaron
hacian á su patria, y les obligó á ha á don Juan de Sotomayor, gran maes
cerse amigos hasta la muerte los que tre de Alcántara.
asi comprometian una batalla que se Continuó don Alvaro la guerra con
anunciaba como un triunfo seguro para tra los moros con la mayor felicidad,
los cristianos. porque don Juan empleaba todas las
Volvió el condestable á colocarse al fuerzas contra ellos, no teniendo que
frente de los cristianos, los animó de temer nada de los reyes de Aragon y
nuevo, invocó á Santiago y marchó de de Navarra, que habian emprendido
recho con el cuerpo de ejército contra sus guerras en Italia.
los moros, desbaratándolos y decidien Nueve años de paz permitieron al
do la accion. Diez mil moros quedaron condestable consagrarse al buen gobier
muertos en el campo: los demas toma no del reino, dedicándose á mejorar la
ron la fuga, y perdieron sus bagajes. legislacion, á hacer grandes mejoras en
Don Alvaro hizo prisionero, un cuerpo la administracion de justicia y en el
de ejército que habia quedado aislado régimen interior de los pueblos, y de
en una montaña, y despues de haber mostrando que era tan buen adminis
saqueado todo el pais de las cercanías trador como esforzado capitan, tan en
de Granada se retiró á sus estados. tendido ministro en el gabinete como
1)ON ALVARO DE LUNA. 11

caudillo en el campo de batalla. Amigo atrevia á reprimirlos. El rey de Navar


de la magnificencia, del lujo y del faus ra, el infante don Enrique y el almi
to, habituado á él desde muy niño, aga rante, le escribieron una carta desde
sajó al rey y á su córte espléndidamen Medina de Rioseco, en que le esponian
te en Tordesillas, y cuando pasaron que solo habian tomado las armas con
por Escalona, donde tenia su casa. Man tra don Alvaro de Luna, porque imo
tuvo justas en Madrid y en Valladolid, nia nuevos tributos sin su consenti
asistiendo á esta última el rey y que miento, porque despojaba á muchas
brando dos lanzas. El condestable os personas de sus bienes arbitrariamen
tentaba en su madura edad el mismo te, y hacia prender á algunos señores
ardor y la misma lozanía juvenil que y quitarles la vida sin razon ni justi
en sus primeros años. cia, disponiendo á su gusto de los em
Hecha la paz definitiva entre los re pleos, dándolos á sus parientes y á los
yes de Castilla, Aragon y Navarra, el 22 de su casa, amenazando á los ministros
de setiembre de 1436, se obligó Casti si no se conformaban con su voluntad;
lla á conceder una amnistía general á que en Arévalo habian matado á un
todos los castellanos que habian toma hombre á su misma presencia, y á otro
do parte por el rey de Navarra, á de le habia hecho dar de palos; que habia
volver las plazas mútuamente conquis hecho acuñar moneda inferior á la ley,
tadas, y á un olvido completo de todo en fin, que tenia á su magestad en una
lo pasado. El príncipe de Asturias, de vergonzosa servidumbre, y que era pre
quien habia sido nombrado antes ayo ciso que apartase de sí á un hombre tan
el condestable de Castilla, don Alvaro, peligroso, siendo muy conveniente que
se desposó con doña Blanca, infanta de él con el príncipe su hijo gobernara li
Navarra, una de las mugeres mas be bremente el reino, y que si tal hiciese,
llas de España. ellos con los que con ellos estaban, tor
Poco tiempo despues el rey don narian gustosos á servirle y obede
Juan hizo prenderá don Pedro Manri cerle.
que, mandándole poner en el castillo El rey rechazó cuanto esponian en
de Roa, pero permitiéndole que algu la carta, y los mandó las mayores
nos dias pudiese salir á caza. Don Pe penas que desistiesen de su rebelion,
dro Manrique fué trasladado despues á escribiendo sobre ello á todas las ciu
otro castillo, de donde se escapó, y dades del reino. El príncipe de Astu
marchó á reunirse con los desconten rias, engañado y seducido, tomó el par--
tos. El rey de Navarra no los quiso tido de los descontentos y fué á unirse
proteger entonces, como lo habia he con ellos.
cho en todas las ocasiones en que hu El infante don Enrique se apoderó
biera revueltas en Castilla, y si solo in en tanto de Toledo. El rey fué allá con
terpuso su mediacion para reconciliar sus tropas, pero por mas edictos que
lo con el rey. publicó para animar á sus partidarios
No tardaron en estallar nuevas tur é intimidar á los rebeldes, no pudo
baciones, porque muchos grandes, en conseguirlo. Don Alvaro de Luna y su
vez de acudir á la guerra de Granada, hermano el arzobispo de Toledo, reu
que se seguia con el mayor vigor, mar nieron muchas tropas en Escalona. Los
charon á reunirse con los revoltosos. descontentos le desafiaron á decidir sus
Al fin se llegó á una composicion, des diferencias; empero el rey prohibió á
pues de muchas dificultades y confe unos y á otros el venir á las manos bajo
rencias, consintiendo el rey de Casti penas rigorosas. Los partidarios del re y
lla en restituir al de Navarra y al in habian conseguido felizmente algunas
fante don Enrique todas las plazas que victorias, y por este motivo comenzó á
en otro tiempo habia poseido, y des confiscar los bienes de los sublevados.
terrar de la córte por seis meses al El príncipe de Asturias y la reina
condestable. -

propusieron la conciliacion, que no qui


Esta concordia no duró mucho tiem so aceptar el rey. El condestable, y el
po, la osadía de los desconten arzobispo de Toledo se fueron á Medi
tos se habia acrecentado, y el rey, na del Campo con sus gentes, adonde
aunque con fuerzas suficientes, no se se hallaba el rey, y habiendo entrado
Q CAUSAS CELEIBRES.

en aquella villa los confederados, se el condestable creian tenia ligadas y ata


Salieron los otros precipitadamente, ha das todas las potencias corporales e in
biéndose colocado el rey en la plaza telectuales del rey por mágicas y diabó
con sus tropas para dar lugar á que se licas encantaciones para que no pudiese
saliesen, lo que hicieron por espreso usar, salvo lo que él quisiese, ni de la
mandato del rey mismo, pues que el memoria para que recorduse, ni del en
condestable queria morir alli con ho— tendimiento para que entendiese, ni de
nor antes que huir. la voluntad para que amase, ni de la
No habia esperanza alguna de que voz para que hablase, salvo lo que él
las cosas llegasen á términos de con quisiera y con quien y ante tun
ciliacion. Reuniéronse en Castronuño to, que no habia religioso de la órden
compromisarios de una y otra parte, y mas estrecha del mundo que se hallase
despues de muchos altercados y con tan sometido á su superior cuanto lo es—
sultas don Juan II, tuvo que suscribir á taba la persona del rey al querer y vo
un humillante tratado con veinte y luntad del condestable; no ¿ 0 770
nueve artículos, en que se determina moria entre tantos privados como ha ha
ba que saliese desterrado el condesta bido en el mundo de reyes y grandes,
ble don Alvaro de Luna de la córte por que se atreviese á hacer cosas tales como
seis meses, sin poder escribir en este las que habia hecho el condestable.
tiempo al rey ni tratar cosa alguna en El rey no contestó á esta carta.
daño de los ¿ caballeros de Continuaron las cosas como si no exis
la liga; que diese en rehenes á su hijo tiese la concordia de Castronuño. Los
primogénito; que nueve de sus princi confederados dominaban en todas par
pales castillos quedasen secuestrados; tes. Encendiéronse discusiones escan
que se restituyesen todas las tierras dalosas en la órden de Calatrava, y el
que se habian confiscado; que se revo rey tuvo que ir con tropas á aplacarlas,
casen todas las gracias que se habian sirviéndose de los mismos señores que
concedido; que se diesen, finalmente, habian formado poco antes la liga contra
¿ nulos todos los procesos que se hu él para reducir á los amotinados que
iesen formado contra el infante ó con Se ¿ levantado por todas partes,
tra cualquiera de los aliados. En virtud (1443). El rey don Juan se fué á Ma
de este convenio don Alvaro salió de drigal, donde los confederados, á cuyo
Castronuño para Sepúlveda, ciudad de frente se hallaba el príncipe de Astu
º le hizo merced el rey en lugar rias, le tuvieron como prisionero po
de la de Cuellar, que le dió al rey de niendo á su lado para guardarle á la
Navarra. hermana del almirante y á otro señor,
Al salir de la córte dejó tan bien lo que causó al rey una gran melan
dispuestas las cosas don Alvaro de Lu colía.
na, que en breve moviéronse nuevas Hubo, sin embargo, un eclesiástico,
discordias, y el rey negó su favor á to hombre de genio, travieso, fecundo en
dos los que le habian hecho pasar por recursos, el obispo de Avila don Lope
la humillacion de desterrar á su favo Barrientos, el que emprendió rescatar
rito, no guiándose sino por sus agen al rey y al condestable, de la cautivi
tes secretos, y marchándóse á poco dad al uno, y del destierro al otro, y
tiempo con el mayor sigilo y repenti cambiar la situacion de las cosas. Aquel
namente á Salamanca, protestando asi astuto prelado, amigo antiguo de don
de la violencia que habia sufrido por el Alvaro, habia sido maestro del prínci
tratado de Castronuño. Los confede pe de Asturias, y valiéndose de su in
rados se fueron en seguida á Salaman fluencia, y tambien por medio del fa
ca; pero el rey se retiró á Bonilla de la vorito del príncipe, don Juan Pacheco,
Sierra, pueblo distante catorce leguas logró persuadir al príncipe, hombre jó
de aquella ciudad. En tal estado los ven y muy débil, de la necesidad que
confederados se reunieron en Avila, y tenia de libertar á su padre de la pri
alzaron una solemne acusacion contra sion en que le tenian constituido el
el condestable don Alvaro do Luna. rey de Navarra y el almirante. Hizo en
Terminaba esta famosa acta de acu trar en esta especie de conspiracion á
sacion con estas notables palabras: que favor del rey, al conde de Haro y á
D0N ALVARO DE LUNA. 13

otros muchos señores. Los confedera Muy cerca de Olmedo, y acompaña


dos, desconfiados siempre, y recelosos dos de unos pocos, don Alvaro y el prín
de las contínuas entrevistas del prín cipe encontraron una hueste imponente
cipe con su padre, trasladaron á éste que les hizo retroceder con bastante
á la fortaleza de Portillo, encargando apuro hasta su propio campo, donde
su custodia al conde de Castro. El in fueron sostenidos, siendo aquella á su
fatigable Barrientos, obispo de Avila, vez cargada por los soldados del rey.
hizo entrar en sus planes al arzobispo hasta cerca de los muros. Retirábanse al
de Toledo, que habia reemplazado por campamento, cuando se presentó el rey
muerte al hermano de don Alvaro de de Navarra. El de Castilla fué de opinion
Luna, á los condes de Castañeda y de de que no se empeñase la lucha estan
Alba, á Iñigo Lopez de Mendoza y otros do ya tan próxima la noche; empero
varios. Llegado el momento oportuno, don Alvaro se opone, arrastra á causa
el príncipe de Asturias alzó la voz pro de su influencia el ánimo del débil mo
clamando la libertad de su padre. Si narca, y le proporciona con su consejo
guiéronle los señores que estaban en su y con el esfuerzo de su brazo un com
proyecto con sus hombres de armas, y pleto triunfo. Dispone en órden de ba
reuniendo hasta tres mil lanzas y cua talla sus tropas, las habla con enérgi
tro mil infantes se dirigió sobre Porti ca elocuencia, arremetiendo y reno
llo, y el rey, ya de acuerdo, encontró vando el arrojo que habia demostrado
medio de escaparse de alli y reunirse en otro tiempo en la vega de Granada
con el príncipe y sus partidarios, di contra los árabes: arrolla completa
rigiéndose sobre Burgos. El rey de Na mente á los enemigos y sostiene la lu
varra y los suyos se llenaron de tal cha con ardor. Cae la bandera de don
consternacion, que salió de Tordesillas Alvaro de Luna, este es herido grave
y abandonando á Castilla se marchó mente en un muslo: pero, lejos de re
con sus tropas á Aragon. El infante tirarse del campo de batalla , conti
don Enrique perdió todas las Andalu núa haciendo prodigios de valor, ano
cías, y el rey se halló á fines del año nada al enemigo y le obliga á acogerse
de 1444 con mas autoridad y poder á Olmedo, haciéndole mas de trescien
que nunca habia tenido. tos prisioneros, quedando muchos de
La retirada del rey de Navarra, pro los señores en el campo de batalla, ha
porcionó al rey don Juan II el apode biendo peleado cuerpo á cuerpo. San
rarse otra vez de todas las villas y se gre inútil derramada en contiendas
ñoríos que aquel monarca poseia en civiles; cuando empleada en arrojar
este reino. Alzóse el destierro á don los moros de Granada hubiera acelera
Alvaro de Luna, y unido éste al prín do en muchos años la completa liber
cipe heredero, marchó en persecucion tad de España!
del infante don Enrique, que habia Completo fué el triunfo de don Al
perdido ya casi toda la Andalucía. El varo; cayeron en su poder los estan
rey de Navarra, resuelto siempre á dartes de don Enrique, del almirante
abandonar su reino para venir á inter de Castilla y otros. El revoltoso infan
venir y gobernar el de Castilla, levan te don Enrique salió herido de una ma
tó sus tropas, reunió los descontentos, no, herida que muy en breve habia de
les mandó que uniéndose con don ocasionarle la muerte. Terrible fué y
Enrique, vinieran á juntarse con él en sangrienta la batalla de Olmedo: y hu
Olmedo. Tomaron el rey y el condes biera sido mas si la noche no hubiera
table todas las disposiciones necesarias tendido su manto sobre tantos horro
para impedir esta union: pero no pu res. Tan completo fué el triunfo de don
dieron conseguirlo y se presentaron Alvaro, tanto el terror que infundió en
delante de aquella plaza con todas sus el ánimo de los enemigos, que el rey
tropas. Don Alvaro desafió á don Juan de Navarra huyó aquella misma noche.
y á don Enrique personalmente; pero Celebróse consejo de guerra en la
rehusaron acudir al reto. Despues de tienda del condestable, por el estado
algunos dias de escaramuzas, trabóse en que se hallaba á causa de sus heri
al fin la batalla, que debia ser tan fc das, y el rey don Juan, entusiasmado
cunda en resultados. con la victoria que acababa de conse
14 CAUSAS CELEBIRES.

guir su favorito, opinó por que se per sarle con doña Isabel, hija de don Juan,
siguiese sin tregua al rey de Navarra; infante de Portugal, manejando este
empero don Alvaro, tan esforzado ca negocio sin contar con el consenti
pitan como hombre de Estado, hizo miento del rey, y aun sin darle el me
prevalecer su opinion de que debia nor conocimiento de él: tanta era la
acabarse primero con el poder de los seguridad que tenia de su influencia
grandes que habian tomado partido por en el ánimo del monarca. Este, sin em
el invasor, ocupando sus castillos. Es— bargo, sintió mucho el paso que habia
to era cortar de raiz el mal ahogando dado su favorito, porque pensaba ca
el fecundo y funesto gérmen de tantas sarse con una princesa de Francia;
revueltas y de tan contínuos disturbios pero no se atrevió á contradecirle,
civiles. aprobó el proyecto, aunque esto fué
Grande fué el triunfo de Olmedo. el principio del aborrecimiento que
Alli cayeron prisioneros el almirante, empezó á germinar en su corazon y
don Enrique su hermano, el conde de que debia ocasionar la pérdida de don
Castro y su hijo, y otros muchos per Álvaro. Calló el rey, tan grande era el
sonages de distincion. El rey, por con poder que tenia el favorito sobre su
sejo de don Alvaro, hizo quitar la vida espíritu: despues hizo algunas promo
á algunos de estos personages, y con ciones y concedió algunas gracias á
fiscó los bienes de todos los que ha peticion del príncipe, y que fueron co
bian tomado las armas contra él. A la mo premio de la reconciliacion ¿
mañana siguiente de la batalla, prefi Brilló tambien el celo y la lealtad
riendo al reposo que exigian sus heri del condestable don Alvaro de Luna
das el servir los intereses de su rey, en 1446 al atacar el formidable castillo
asiste al consejo y en él opina contra de Atienza, que todavía se alzaba man
el conde de Benavente su deudo, cu tenido por los parciales del rey de Na
yas villas y castillos ocupó sin resis varra, y en que doscientos cincuenta
tencia por su parentesco, asi como los caballeros y quinientos peones, abaste
de Medina, Torrelobaton y otros varios cidos de víveres y preparados para un
sin descansar, haciéndose llevar al largo sitio, mantenian aquella fortaleza.
frente de sus tropas en una camilla ó Ilizo sobre ella un reconocimiento
andas. El infante don Enrique, el con don Alvaro, y la cercó estrechamente.
tínuo revolvedor de Castilla, mientras Volvió con el rey al campamento, y
huye á Aragon herido en la mano, cae comenzó á operar sin mas que con seis
enfermo y muere de sus resultas en cientos hombres de armas supliendo a
Calatayud. Era éste gran maestre de la todo su inagotable valor é infatigable
órden militar de Santiago; su muerte actividad, dando repetidas pruebas de
dejaba vacante esta altísima dignidad, valor y de talento. Palmo a palmo to
tan influyente en aquellos siglos, y el mó los arrabales de aquella entonces
rey don Juan, reconocido á los grandes importante plaza, llevando en todo la
méritos del condestable, quiso hacerle parte mas arriesgada del combate, y
gefe de aquella órden que recibió con conteniendo él solo una vez el impetu
aplauso general la insinuacion del rey, de los soldados que trataban de hacer
pues todos los caballeros de Santiago una vigorosa salida.
se en vanecieron de ser mandados por Llevó consigo para adiestrarle en
un capitan tan valeroso y por uno de su escuela y en los azares de la guer
los señores mas opulentos y magnifi ra á su hijo don Juan, niño de diez
cos de su siglo, y le eligieron por su años, colocándolo entre su gente, y no
maestre en 4 45. escaseando los peligros que podian
El año 1446, el príncipe de Asturias presentarse.
disiente de su padre y se retira á Sego En un segundo ataque que dió al
via; don Alvaro, que habia sido su ayo, castillo penetró en él, y se adelantó
y que conoce el grave perjuicio que trae tanto que era segura é inevitable su
la desunion del padre y del hijo, trata muerte si cuatro de sus pages, á quie
en secreto de hacer venir al condesta nes aquel mismo dia antes de la bata
ble de Portugal, para ayudar al rey, y lla habia armado caballeros, no le hu
como este se hallaba viudo, negociaca biesen seguido.
l) ON ALVARO 1, E LUNA. 5

Hallábase herido en la cabeza y en Tal vez el lujo que desplegó hizo


el hombro, y se obstinaba en no reti mostrarse celosa á la reina de su opu
rarse del campo, teniendo que ser sa lencia y poderío, y comenzó esta á tra
cado casi á la fuerza del medio de la bajar, lenta, pero asíduamente, en el
refriega por aquellos denodados don ánimo del rey contra el hombre que la
celes; pero marchaba él, siempre de habia colocado en el régio tálamo.
trás de los mismos cubriendo su reti Las divisiones que habia entre el
rada. Un hombre de armas de los ene príncipe de Asturias y el rey, tan pron
migos se le presentó y cogió la rienda to como se aplacaban se volvian á sus—
de su caballo: un tajo de la espada del citar, y cada dia se iban aumentando
condestable derribó al suelo su brazo, con el pretesto de impedir el príncipe
y continuó adelante. Apenas aplican la tiranía de don Alvaro de Luna. Cuan
los primeros remedios á sus heridas do se hallaban para venir á las manos,
cuando vuelve inmediatamente á la por la mediacion de varios obispos y
batalla para reanimar á sus gentes, y otros señores, pusieron ambos parti
en breve se apodera de la villa. dos sus diferencias en manos de don
Grande mortandad hubo en la sé Juan Pacheco, favorito del príncipe, y
rie de encarnizados combates que cos de don Alvaro de Luna, favorito del
tó la toma de Atienza. Don Alvaro en rey, y en 11 de mayo se terminó y
persona intima al castillo su entrega, concluyó un tratado de paz.
y desechada la propuesta hizo volar El rey volvió sus armas contra el
las minas que dirigió él mismo, des de Navarra, y al mismo tiempo don
truyendo parte de los muros, y sepul Juan Pacheco, enemigo capital de don
tando en sus ruinas á muchos de los Alvaro de Luna, y que ejercia sobre el
sitiados. ánimo del príncipe la misma influencia
En el mayor apuro, sin agua para ¿ don Alvaro sobre su padre, encen
apagar la sed, cortaron los corbejones ió el ánimo de aquel, y le instó á que
á los caballos, los arrojaron fuera del pidiese á su padre la separacion de don
castillo; pero por fin tuvieron que en Alvaro.
tregar la fortaleza, que el rey en se No ignoraba don Juan II la trama
guida aportilló. que se urdia contra su favorito; pero
Despues de la toma de Atienza ocu oia todos los dias los consejos de la
pó casi todo el año 46 y 47 en ir re reina Isabel, habia visto sus riquezas,
corriendo casi toda la Castilla, y to— veia eclipsado su poder por la opulen
mando sucesivamente los castillos y cia, hasta por las dotes personales de
fortalezas de los señores que se habian don Alvaro, que él mas que ningun
rebelado, y que se mantenian firmes otro habia sabido apreciar, y no le pe
contra el rey, siendo en algunas par— saba, antes bien se complacia interior
tes tan tenaz y tan larga la resisten mente en aquella tormenta que se iba
cia, que fué necesario hacer uso de la amontonando sobre la cabeza del favo
artillería de batir para tomarles sus rito, que era para él un peso, un fre
plazas. no insoportable desde que el amor le
Sometidos los nobles señores que se habia hecho ceder á otra influencia.
habian levantado en el reino, fué á Tan cierto es que las almas débiles
instancia del mismo rey á descansar necesitan siempre de uno que las do
un poco á su magnífica casa de Escalo mine!
ma, y alli fueron tambien los reyes y Don Alvaro de Luna era demasiado
permanecieron ocho dias, quedando hábil para poder conocer claramente la
asombrados ellos y toda la córte de la mudanza que empezaba á obrarse en el
suntuosidad del palacio, del lujo, de la corazon del rey. Hízole entender que
riqueza de sus habitaciones, del gusto por su autoridad, por su cuidado, por
que desplegaba en su servicio, obse su vigilancia, por la fuerza de su bra
quiándolos á porfía con cacerías, festi zo se mantenia en el trono; que le com
nes, justas, torneos y agasajos que en batian á la vez la envidia de los gran
aquella época hubieran sido dignos de des, el mal querer de la reina, supedi
uno de los soberanos mas poderosos de tada por lisonjeros favoritos que todo
a Europa. se lo debian á él, y la impaciencia de
16 CAUSAS CELEBRES.

reinar de su hijo; y que este queria ciones de sus respectivos favoritos,


apartarle de su lado para despues pri fuesen el uno á Tordesillas y el otro á
var á su mismo padre de la corona. Villaverde, debiendo verse á la mitad
Causaron al rey tanto temor estas ra del camino; pero en esta entrevista
zones, conoció sin duda lo tan acerta lejos de venir á un arreglo se encen
do y lo exacto de este cálculo, que se dieron mas los ánimos y se aumenta
resolvió á toda costa á sostenerá don ron las disensiones, porque de aque
Alvaro con mas empeño que nunca; y llas conferencias resultó el acordar la
por consejo suyo hizo proposiciones prision de varios é importantes perso
ventajosísimas al almirante y al conde nages, los cuales fueron destinados á
de Benavente para ver si querian ser varios castillos, á escepcion del almi
le fieles. rante y del conde de Castro, que lo
Hallábase el reino de Castilla en el graron salvarse y llegar á Aragon para
estado mas triste y lamentable, presa pedir auxilio y favor á este rey contra
de facciones que no le dejahan un mo el de Castilla.
mento de paz. Por consejo de don Alvaro de Luna
El rey de Navarra para vengarse se convocaron los procuradores de las
del de Castilla empeñó unas compañías ciudades, y se propuso á su aprobacion
de gascones para que entrasen por es la concordia del rey con su hijo, y la
te reino y todo lo llevasen á sangre y distribucion de todos los bienes de los
fuego. Los moros, como aliados del de condes presos y fugados. El conde de
Navarra, se apoderaron de muchas pla Benavente, cuñado de don Alvaro, ayu
zas, é hicieron infinidad de cristianos dado de algunos de su partido, logró
cautivos. El príncipe de Asturias man fugarse de la fortaleza de Portillo, en
dó al mismo tiempo á las ciudades que la que le tenian preso, y se fortificó
le obedecian que no defendiesen las en la suya de Benavente; pero á la no
fronteras, para que los progresos de ticia de que contra él venian las tro
los moros hiciesen mas odioso á su pa pas del rey, se refugió en Portugal.
dre, y le pusiesen en la necesidad de Entretanto don Alvaro tuvo que
ceder el trono, y que la corona pasase
entonces á su frente.
¿ la frontera de Aragon, adonde
sobre Cuenca con mil ginetes y cinco
En medio de tan gran conflicto, en mil peones se dirigia el hijo bastardo
situacion tan apurada, el rey don del rey de Navarra. Don Alvaro, sin
Juan II, por consejo de don Alvaro de arredrarse por lo escaso de su fuerza,
Luna, lo disimuló todo. compuesta solo de ochenta ginetes y
El rev de Navarra buscaba medios trescientos hombres de armas, se di
para escitar nuevas turbaciones en rige á marchas forzadas sobre la ciudad
Castilla, con el fin de recuperar las pla contrariado por el temporal; pero es
zas que en ella habia poseido. tal el terror de su nombre, tal la fama
Don Alvaro trabajó en reconciliar al de sus anteriores hazañas, única cosa
rey con el príncipe, y para esto se va con que contaba el condestable, cuyos
lió de su favorito don Juan Pacheco, soldados iban estropeados por la sier
confederándose ambos para ser los so ra, y sin mas alimento que el ejemplo
los que gobernaran á su arbitrio sin de su noble y valeroso caudillo, que
estorbo ni embarazo al monarca y al con número tan crecido de fuerzas no
príncipe. Entendiéronse entre sí los le esperaron, y huyeron aterrados re
dos favoritos, y acordaron prender al plegándose á Aragon.
almirante, á su hermano don Enrique, La ciudad de Toledo en el año 1449
á los condes de Benavente, de Castro, se rebeló, porque el gran maestre don
de Alba, y á otros varios, muchos de Alvaro de Luna, con órden de levan
ellos, si bien enemigos antes de don tar tropas por el rey, entró en ella, y
Alvaro de Luna, amigos fieles despues pidió un empréstito considerable. Al
que los habia perdonado cuando fueron borotóse el populacho al toque de la
vencidos en la batalla de Olmedo. campana mayor; se apoderó de las
Habíase dispuesto que el rey y el puertas y torres, quemó la casa del re
príncipe, que tan pronto estaban acor caudador del empréstito, y adhirién
des como discordes segun las inspira dose al movimiento popular el gober—
l)0N ALVARO DE LUNA. 17

nador de la ciudad, don Pedro Sar do á los habitantes de Toledo, y que te


miento, que ocupaba el alcázar y era nia amontonadas en el alcázar, llegan
el alcalde mayor por el rey, proclama do la cosa á punto de permitir el prín
la defensa de sus antiguos fueros y pri cipe la libre salida de mas de doscien—
vilegios que creian vulnerados por la tas acémilas cargadas con el fruto de
conducta del condestable; y á pretesto las escandalosas depredaciones del go—
de esta defensa, y aprovechando aque bernador.
llas circunstancias se apoderó de la ha Mientras esto sucedia en el interior
cienda y bienes de los mas ricos ciu del reino, los moros continuaban esten—
dadanos, y los puso presos en el alcá diendo sus conquistas en la frontera.
zar. Don Alvaro de Luna no tenia fuer Cansado el rey de tantas turbaciones y
zas para reducir á la ciudad imperial. revueltas, resolvió hacer la paz con los
Escribió al rey, que cercaba á Bena descontentos, y cuando esta se iba á
vente, para que viniese á ayudarle. Di verificar, el príncipe estaba resuelto á
rígese el rey desde Benavente á sofocar prender á su favorito don Juan Pache
este tumulto; mas al aproximarse á la co; pero como el príncipe era ligero, y
ciudad, Pedro Sarmiento le intima que no sabia callar nada, el favorito supo
se le negará la entrada mientras le su desgracia y pidió su retiro. Poco
acompañe el conde don Alvaro de Lu— tiempo despues el príncipe, que era
na, á quien miraba como el tirano del mas débil que su padre, lo volvió á
reino. El rey insistió en entrar, pero llamar.
la ciudad se defendió con artillería, y Si débil era el padre, no lo era me—
el rey y el favorito tuvieron que reti nos el hijo; asi es que en aquel caos
rarse á Illescas, despues á Avila y á indefinible de intrigas y revueltas no
Valladolid para contener al conde de se encuentra ni consecuencia, ni leal—
Benavente, que aprovechándose de tad, ni fé. Unido el príncipe en breve al
aquella ocasion habia vuelto con fuer rey y al condestable, entra en Toledo
zas de Portugal y fortificado de nuevo con don Alvaro, ciudad que solo habia
su villa. querido antes , entregarse al príncipe,
Entonces Pedro Sarmiento llamó á y queda don Alvaro de Luna encargado
Toledo al príncipe don Enrique, y le de la guarda de las puertas y de la for—
entregó la ciudad, pero no las puer taleza de una ciudad que habia tomado
tas, ni los puentes, ni el alcázar. El por pretesto en su rebelion el alzarse
príncipe suplicó entonces á su padre contra su valimiento.
que levantase el sitio, ofreciéndole que El estado de Castilla llamó la aten
se compondrian amigablemente las di cion del papa, y para obligar á los re
ferencias, y el rey condescendió por no beldes á la obediencia del rey envió
venir á las manos en una accion contra una bula, con comision á los prelados
su hijo, que era tal el odio que enton de Castilla y de Leon para escomul
ces le manifestaba, que hizo quitar la garlos á todos los que no se aviniesen
vida y encerrar en una fortaleza á al desde luego. Asi es que reunidos los
gunos individuos del cabildo y del cle principales gefes de los encontrados
ro, porque andaban en tratos con su bandos que agitaban á Castilla, se
padre. acordó despues de varias conferencias
Continuaba Sarmiento entretanto º para mayor firmeza y estabilidad
usurpando el poder en Toledo, cuya e lo pactado se jurase con desusada é
rebelion duró hasta el año de 1450, en imponente solemnidad en el convento
que habiendo vuelto el príncipe de de Santa Clara, la concordia. Presente
una espedicion á Roa y á Segovia, in á la misa mayor el rey, y el príncipe
timó á Pedro Sarmiento que entregase de Asturias, don Alvaro, el maestre
el alcázar al maestre de Calatrava y de Calatrava, el marqués de Villena, y
desocupara la ciudad. Intentó resistir; toda la córte, se leyeron los capítulos
pero viendo las fuerzas del príncipe y de la Concordia, teniendo alzada la
el odio que le cobró el pueblo, cedió, santísima Hostia, y ante la presencia
si bien á condicion de que se le permi del cuerpo de Nuestro Señor Jesucristo
tiera salir de la ciudad llevándose las prestaron cada uno de ellos juramento
inmensas riquezas que habia arrebata de guardarlos y cumplirlos.
3
Tomo 1.
18 CAUSAS CELEBRES.

El 23 de abril de este año la reina diaban graves diferencias. Debian ocu


Isabel, que cada dia iba adquiriendo par á la fuerza la casa en que paraba
mas ascendiente sobre el ánimo de el condestable, y apoderarse de él vi
Juan II, dió á luz en Madrigal á la in vo ó muerto.
fanta doña Isabel, la que debia ser en Don Alvaro vivia tambien muy so
su dia reina de Castilla, y unir para bre aviso. Si bien tenia muchos enemi
siempre por su matrimonio con don gos, como hombre rico y poderoso, te
Fernando , rey de Aragon, estas dos nia quien le avisase de cuanto contra
coronas, y fundar con los descubri él se tramaba. Traspiró el proyecto, y
mientos de Colon, y las conquistas de se preparó á evitarlo. Comenzó á en
Hernan Cortés, la inmensa monarquía tender clara y terminantemente don
española, señora de dos mundos. Alvaro que le faltaba la confianza del
La reina continuaba siempre insti rey, y que Alfonso Perez de Vivero, á
gando al rey contra don Alvaro de Lu quien habia elevado hasta el punto de
na. Queria hacerlo prender, pero no se hacerle uno de los ministros del rey,
atrevia á ejecutarlo el débil monarca: fuerte con la confianza de la reina, y
hasta que don Alvaro Perez de Vive continuando en fingirse su amigo, era
ro, contador general del rey, hombre un traidor que cada dia le iba minando
oscuro que todo lo habia debido á la y preparando su perdicion.
generosidad del condestable, y que era Habia visto don Alvaro los mane
muy favorito de la reina, se unió al jos de éste para enemistarle con el rey
conde de Plasencia, al de Haro, al de y con su hijo. -

Benavente, al marqués de Santillana, y En Madrigal habia sabido por el


á algunos otros para este efecto, dán marqués de Villena, y habia con su
doles aviso de que don Alvaro de Luna gran vigilancia frustrado el conato de
trataba de atacarlos en sus castillos y asesinato que contra él tramaban.
apoderarse de sus personas. La mala voluntad del rey era tal
Solo faltaba una ocasion, que com que nada bastaba ya á vencerla. Habia
probase las revelaciones de Vivero, y salvado á éste de una muerte cierta en
esta en breve se la proporcionó la mis mismo, deteniendo con gran
ma ambicion de don Alvaro, el que no brio el caballo desbocado que amenaza
viendo ya en el reino grande alguno ba arrastrarle en su veloz carrera.
á quien temer, celoso del conde de En otra ocasion armó Vivero un al
Plasencia, don Pedro de Stúñiga, que boroto, con la esperanza de que siendo
vivia lejos de la córte, intentó apode el primero que acudia á sosegar las re
rarse de él por un golpe de mano. vueltas don Alvaro, pudiesen alli ma
Alfonso Perez de Vivero, que era tarle; empero esta vez mas cauteloso
traidor á la confianza de don Alvaro de envia á don Pedro, su hijo, que apla
Luna, reveló á aquel con tiempo sus ca el alboroto, pero que encuentra á
proyectos: se fortificó en la villa de Vivero armado contra su costumbre, y
Béjar, resuelto á sostenerse á todo á caballo, con mas de doscientos em
trance contra don Alvaro de Luna, y pleados de los encargados de recaudar
se puso de acuerdo con los condes de las contribuciones, y disponiéndose á
Haro y de Benavente, y con el mar— estorbarle el paso sin la presencia de
qués de Santillana, resolviendo todos don Alvaro.
concluir de una vez con el hombre que El rey marcha á Tordesillas sin de
los tenia en continua alarma, y cuya cir una sola palabra á don Alvaro,
vida era para ellos una contínua ame cuando antes y hasta entonces habia
ll 3 Za. consultado con él las menores accio
Formaron el plan de que los hijos nes. Con semejante desvío conoce éste
de los condes de Plasencia y de Haro, que se eclipsa su estrella, y trata de
llevando consigo quinientos , ginetes retirarse á cuidar de su casa, y á au
marchasen á Valladolid, á donde se ha mentarla y repararla de los grandes
llaba el rey y el condestable, dando gastos que habia hecho, y cediendo en
por pretesto de que marchaban á au su hijo el maestrazgo de Santiago para
xiliar al conde de Trastamara contra lo cual impetra y obtiene bula del papa;
el conde de Benavente, con el que me empero un movimiento de amor propio
DON ALVAlt0 l. E LUNA. 19

y de vergüenza le contiene. No quiere Receloso estaba don Alvaro conoci


que crean sus enemigos que cual co— da ya la mala voluntad de la reina,
barde ha vuelto la espalda y se ha fu— conociendo por esperiencia la debili
gado; y confiando en su poder, en sus dad del rey, y seguro de la traicion de
gentes, que eran cuatro mil lanzas, sin Alfonso de Vivero, por haber intercep
los caballeros y comendadores de la tado algunas cartas suyas importantes.
órden, resuelve desafiarlos á todos, y Hombre acostumbrado á los peligros, y
se dirige por otro camino distinto del en la confianza de dominarlos hasta
que habia, llevado el rey, á cuya feliz entonces, porque hemos visto que su
casualidad debió el no haber sido pre vida fué una contínua lucha, siguió al
so, y llegó antes que él mismo á Tor rey á Valladolid, donde éste le habia
desillas, disculpándose con la reina de convidado, y donde sin duda disponia
no ir á saludarla. llevar á efecto su inícua trama.
Vivero privaba cada vez mas con Dispusieron que sus enemigos en
la reina; era el hombre que dirigia sus trasen por la puerta de los carros del
proyectos; y ésta influia en el débil monasterio de San Benito, donde mo
ánimo de su esposo, quien siempre ne raba el rey, y que despues de la hora
de comer, mientras descansaba, lo ase
cesitaba una persona que lo dirigiese,
sinaran. Con tiempo supo don Alvaro
ora fuese su muger, ora fuese un valido.
En la persecucion contra don Al la trama contra él urdida, y, sin dejar
varo de Luna, trata de envolver Vive conocer en su rostro la menor señal
ro, no solamente á éste sino al maes— de alarma, ni manifestar la menor des
tre de Calatrava , , y al marqués de confianza, se apoderó de las llaves del
Villena, el favorito del príncipe. Aper— convento, hizo vigilar las puertas, y
cibense estos, conocen el peligro, y se presentó en el festin espléndida
proponen á don Alvaro que entre los mente vestido, con la alegría en la
tres con su gente destronen al rey, y frente y la sonrisa en los labios. Per
coloquen la corona de Castilla sobre la dida esta ocasion, frustrada esta ten
frente del príncipe de Asturias don En tativa de sus enemigos, le pareció lo
rique, demasiado impaciente con el mejor al rey el irse á Burgos, cuyo
largo reinado de su padre. castillo ocupaba don Iñigo de Zúñiga,
Don Alvaro, siempre leal, siempre hermano del conde de Plasencia.
confiado en el mérito de su persona y Aprovechando la reina, impaciente
en los grandes servicios que habia por llevar á cabo su empresa esta oca
prestado, y aleccionado ademas por la sion, escribió secretamente á la con
esperiencia, habiendo visto que en di desa de Rivadeo para que se presenta
versas ocasiones habia conjurado ma se con sus instrucciones al conde su
yores tormentas que la que sobre su tio. Al mismo tiempo, el rey y la rei
cabeza rugia en aquellos momentos, no na, mintiendo alegría y confianza en
aceptó este partido. sus semblantes, rogaron con repetidas
Persuadido de que en el juego que instancias á don Alvaro para que les
habia emprendido contra él la reina y acompañase á Burgos. Receloso éste al
su favorito se atentaba directamente á ver que aquella fortaleza estaba en po
su vida, trató de prevenir el peligro, der de uno de sus mayores enemigos,
ganando por la mano al traidor Alfon no se resolvió á este viage, sino des
so Perez de Vivero. Para captarse el pues de haber recibido el juramento por
aprecio de la córte dió cañas en Torde escrito de los principales señores de
sillas tan reñidas que murieron algu Burgos de ayudarle y defenderle contra
nos caballeros, saliendo herido grave cualquiera persona, de contar en
mente don Pedro, su hijo natural, grave Bribiesca con el señor de Haro, su ami
desgracia que preparó la de su padre, go, que reunia trescientas lanzas, y con
que fiado en su secretario Alfonso Gon seiscientas que su secretario, el trai
zalez de Tordesillas, no se cuidó de la dor Alfonso Gonzalez, le habia hecho
guardia que mandaba don Pedro, fuer creer que tenia, cuando solo llegaban
te de mil lanzas, y desbandada casi á trescientas.
toda de propósito por este hombre á El conde de Plasencia, al recibir el
quien habian ganado sus enemigos. mensage del rey, mandó á Burgos a
2) CAUSAS CELEBRES.

su hijo primogénito don Alvaro, con en vez de la anterior sumision, osten


Mosen Diego de Valera, y un secreta taba el mayor orgullo y desabrimiento.
rio. En Curiel encontró el primogénito Si muchos de los que habia sacado
de Zúñiga un recadero del rey con una de la oscuridad y llenado de bienes
cédula apremiante, en la que se le or eran traidores á la causa de don Al
denaba que, dejando cualquiera otra varo de Luna, tambien tenia amigos
cosa, se apresurase á llegar á Burgos firmes y decididos entre sus servi
y se metiese en la fortaleza. dores.
Don Alvaro, á cuyo alrededor mul Alfonso Gonzalez, que tenia á su
tiplicaban las asechanzas sus enemi cargo la custodia de su casa, le era
gos, se libertó de una de ellas en Ci traidor y le engañaba diciéndole tener
gales, pretestando una indisposicion seiscientas lanzas cuando no escedian
para no ir á una cacería preparada al de la mitad, teniendo disuelta por su
intento, y en otra ocasion haciendo de descuido la guardia que mandaba su
sistir al rey, á cuyo lado iba siempre, hijo don Pedro, el que hemos dicho que
del empeño decidido que tenia de ir á habia quedado herido en Cuellar.
Castrogeriz, y cuyo señor, que lo era El maestre esperaba cada dia la lle
por don Alvaro de Luna, habian ganado gada de su hijo, y para prepararse tam
con dádivas y promesas. bien á cualquier evento que pudiese
Llegó á Burgos el condestable, y me ocurrir, dispuso que dos arcas de mo
ditando seriamente en su posicion, se neda de oro que tenia en el monasterio
decidió á abandonar la córte, dejando de San Benito de Valladolid, fuesen sa
antes buenos lados y suyos al rey para cadas de alli y trasladadas á la forta
no tener que temer en lo sucesivo. Para leza de su villa de Portillo. Se negó á
este caso habia renunciado en su hijo seguir el parecer de su camarero don
don Juan el maestrazgo de Santiago y Gonzalo Chacon, comendador de Mon
habia obtenido para don Pedro, su hi tiel, el cual opinaba que debia de lle
jo natural que habia tenido, el conda varlas á la villa de Santisteban de Gor
do de Ledesma, y otras varias gracias maz, cuya fortaleza era muy firme y el
y mercedes para otro hijo natural que alcaide uno de los nobles mas honra
tenia, llamado don Martin, reserván— dos y decididos por el maestre. El co
dose ceder en cualquiera de ellos el mendador Gonzalo Chacon unia á una
ducado de Trujillo. El conde de Pla grande fidelidad por el maestre, cuya
sencia, á quien el rey habia escrito hechura era, una prudencia y una pre
que se dirigiese á Burgos con el objeto vision poco comunes en la juventud.
de prender al condestable, escarmen Asi es que porfió con el maestre para
tado de las diversas veces que don Al que el dinero se mandase á aquella for
varo habia sido desterrado y vuelto á taleza, y no á la de Portillo, porque
llamar despues triunfante á la córte, esta no tenia agua y era fácil de ser to
creyó que era tambien un ardid del mada en el caso de un ataque, pero se
astuto favorito, y necesitó que le lleva obstinó en ello el maestre, y se cum
se cartas, juramentos, y diversos men plieron sus deseos.
sages para que se moviese. Otra de las personas que rodeaban
Creyéndose sin duda firme y con al maestre, y cuyo celo y decision por
mas poder que el mismo condestable él era tanta como la e mismo Cha
el rey en Burgos, ya no se curó de di con , comendador de Montiel, era don
simular, y en público le dió claras Fernando de Rivadeneira, empero éste
muestras de su malquerencia; entre era un tipo y un carácter distinto del
otras ocasiones, yendo un dia al mo otro. Resplandecia en aquel la pruden
nasterio de las Huelgas, y siguiéndole cia, en éste el valor, y fiándolo todo
á cierta distancia don Alvaro de Luna, á la fuerza de su brazo, vino á ser
el rey, lejos de pararse, como lo habia inadvertidamente y á su pesar una de
hecho en otras ocasiones, siguió ade las ocasiones mas próximas de la pér
lante y entró en el monasterio sin dida de don Alvaro de Luna.
aguardarle. Habia llegado la hora de Tal era la situacion de las cosas en
cesar el disimulo y de arrojar la más— Burgos, cuando el maestre tuvo con
cara, y como todas las almas débiles Vivero, en presencia de Rivadeneira,
DON ALVARO DE LUNA. 21

la conferencia con que hemos comen diese peligrar subiendo á ella, y que
zado nuestra historia. dar frustrado su plan, guardó la llave
Cada vez mas receloso de don Alfon hasta que llegase el momento de po
so Perez de Vivero, y siguiendo en un ner en ejecucion su tan bien calculado
todo las ideas de la época en que vivia, proyecto.
creyó don Alvaro que si lograba que Eligió precisamente para este in
se confesase por hallarse entonces en tento uno de los dias mas notables del
la Semana Santa, se separaria del mal cristianismo. El Viernes Santo por la
propósito que tenia éste de perderle y mañana, reunido con Vivero y Rivade
hacerle , traicion. Para esto hizo que neira, visitó don Alvaro las estaciones
Fernando de Rivadeneira se lo dijese como tenia de costumbre hacerlo en
y atrajese por cuantos medios pudiese. igual solemnidad todos los años.
Fuéronse ambos á un monasterio de Despues que las hubieron andado
los de Burgos, adonde habia abundan entró en la catedral, donde el rey se
cia , de confesores; pero Fernando no hallaba delante del monumento en una
pudo recabar de aquel que se confesa tribuna formada con cortinas, desde la
se, y antes bien le respondió que nun cual estaba oyendo el sermon. Predi
ca habia tenido menos contricion, ni cábale un fraile dominico de robus
en tan mala disposicion como entonces ta salud y colorado semblante, el cual
se hallaba para confesarse. se espresó con la mayor violencia, aun
Rivadeneira dió aviso de todo á su que sin nombrarlo, contra don Alvaro
amo don Alvaro, y éste, alarmado ya de Luna; muchas fueron las invecti
con el proceder de Alfonso Perez de vas y los insultos que dirigió contra él,
Vivero, lo estuvo cada vez mas, y asi marcando la historia de todos los actos
es que se recataba de él, á pesar de de su vida, y exhortando á todos á que
¿ este todos los dias iba á hablarle se levantaran contra su autor, y cual
os veces á su casa de los negocios, y si esto no bastase añadió todavía: uno
se le manifestaba muy parcial afecto que todos conoceis, y que está entre
para deslumbrarle mejor y ocu tar SuS nosotros!.....
maquinaciones. El rey no pudo tolerar la osadía é
Trató entonces el maestre de des insolencia con que se producia aquel
hacerse de un hombre tan contrario, religioso, y le hizo señal con el bas
creyendo que asi conjuraria la tormen ton mandándole que callase, como asi
ta que se formaba sobre su cabeza. lo verificó, saliéndose de la iglesia.
Para esto dispuso el quitarle la vi Don Alvaro se quejó en la misma
da en una torre que tenía en su habi iglesia al obispo, diciéndole que á él
tacion, desclavando el antepecho de un tocaba el saber por qué aquel fraile ha
balcon que habia en ella, para despues bia dicho tantas y tan vanas villanías,
de mostrarle las pruebas de su perfi que quién le habia escitado á ello, por
dia hacer que le arrojasen por ella y que seguramente no podia salir de él,
apareciese casual su caida. sino de otro, tan grande atrevimiento.
Habíale sujerido este pensamiento El obispo tomó á su cargo el averiguar
una torre que con iguales condiciones lo, y lo mandó prender.
á la que tenia cn Burgos poseia en su Terminado el oficio de la iglesia de
casa de Tordesillas, donde habia conce aquel dia, el rey se fué á su palacio,
bido la primera idea de deshacerse de acompañándole don Alvaro de Luna, y
don Alfonso Perez de Vivero. Asi, pues, porque ya era tarde se despidió del
trató de llevar adelante su plan largo rey bastante alterado é incomodado á
tiempo antes concebido, aprovechando causa de lo que el fraile tan desen
la torre que con iguales condiciones te frenadamente habia proferido contra
nia su alojamiento de Burgos, y de no él en la iglesia, pero desde entonces
demorar un momento mas su proyecto, tuvo para sí que aquello habia proce
teniendo secreto este artificio. Hizo dido de sujestiones de Alfonso Perez
desenclavar un lienzo de la baranda de Vivero con el fin de desencadenar
de la torre desde un poste á otro, sin y conmover el pueblo contra él.
que se pudiese conocer que estaba des Comió el maestre, subió á la torre
enclavado, y para que ningun otro pu cuya llave tenia, y en seguida hizo lla
22 CAUSAS CELEBlt ES.

mar á Fernando de Rivadeneira, á quien suelto ya á poner por ejecucion el pro


preguntó qué le habia parecido la in yecto de deshacerse de Vivero, subió
solencia del fraile dominico. don Alvaro á la torre, y llamó á su so
Contestóle Fernando de Rivadenei brino Juan de Luna, y delante de Ri
ra que le habia parecido muy mal, y vadeneira les encomendó que empuja
que lo peor era que él conocia cómo sen á Vivero cuando él se lo mandase,
iban las cosas, sin querer remediarlas; pero que antes queria confundirlo , y
que Alfonso Perez traia revueltas las hacerle confesar sus villanas traicio
cosas, y que aun habia de ver otras nes. Llegó Vivero, bien ageno de lo que
peores si no ponia mano en ello y las le esperaba, y todos tres entraron en
dejaba pasar, y no se lo dejaba matar la cámara donde se hallaba el maestre.
á él, porque solo con la muerte de Dirigióse este al desleal Vivero dicién
aquel traidor podrian escusarse todos dole:
los peligros que le amenazaban, y que —Decid, Alfonso Perez, ¿conoceis
él aquella muerte lejos de tenerla por esta letra?
un crímen, la consideraba como una Y al mismo tiempo le mostraba unas
virtud y un leal deber. cartas que tenia de él y del rey.
Entonces el maestre, que habia es Miróla Alfonso Perez, y contestó:
tado todo aquel dia bastante medita —Si señor.
bundo, le contestó quo él quisiera Díjole el maestre.
separará aquel hombre de aquella mal —¿Pues cuya es?
dad, pero que no pudiéndolo conse —Del señor rey es.
guir culpa suya era, que él debia im —¿Y esta otra?
putarse su muerte, y que asi se le en —Señor, es mia.
viase á llamar para d la paga me Entonces el maestre dijo á Fernan
recida. Instóle Fernando Rivadeneira do de Rivadeneira:
á que no dilatase mas el cumplimiento —Leed esas cartas.
de su propósito, porque él acababa de Leyó Rivadeneira, y en cuanto ter
saber de ciencia cierta que don Alvaro, minó su lectura turbóse terriblemente,
hijo del conde de Plasencia, y el ene y palideció de muerte Vivero, cuando
Inigo mas terrible del condestable, ha airadole dijo don Alvaro estas palabras:
bia sido llamado para venir con gente —Por cierto, cosa debida es, que
á Burgos. por cuantos caminos y amonestaciones
Mandó entonces el condestable á os he hecho, no habeis querido apar
uno de sus pages, don Francisco Mal taros de vuestras maldades que contra
donado, natural de Salamanca, que mí habeis urdido y amasado: que se
fuese á llamar á Alfonso Perez de Vive cumpla en vos lo que jurado os tengo
ro, con órden espresa de no volverse delante de Fernando que está aqui pre
sin traerlo consigo. Sente.
Acababa de salir el page, y estaba Entonces mandó á Juan de Luna y
aun alli Rivadeneira, cuando llegó el á Fernando de Rivadeneira que toma
obispo de Burgos con el objeto de ha sen á aquel perverso y malvado, trai
blar al maestre. En cuanto el maestre dor, criado suyo, y lo arrojasen de las
vió al obispo le preguntó qué era lo que barandas de la torre abajo.
habia declarado el fraile, y el obispo le Entonces Juan de Luna le descargó
contestó que nada habia podido sacar un mazazo en la cabeza, para evitar
de aquel fraile loco y sin sentido, sino que tal vez no quedase muerto al caer,
que habia obrado por revelacion de y pudiese revelar algo, y, para figurar
Dios, y que ninguna persona le habia que él mismo se habia caido al rio, des
inducido á ello. clavando la baranda de la torre al caer,
Entonces don Alvaro le contestó: juntos cayeron la baranda y el cadá
-Reverendo padre, hacedle pregun ver, deshaciéndose la cabeza en las pie
tar segun su hábito y refiere el derecho, dras del ángulo de la torre.
porque es escarnio decir que un fraile Para llevar adelante el fingimiento,
gordo, bermejo y mundanal, tuviese en el momento que cayó Alfonso Perez,
revelacion de Dios. para que la gente creyese que habia si
En cuanto se fué el obispo, y re do un caso desastrado y de desgracia,
D0N ALVARO DE LUNA. 23

bajaron inmediatamente por la escale Gran sentimiento fingió, y con gran


ra de la torre abajo Juan de Luna y Fer arte don Alvaro delante de todos, di
mando de Rivadeneira, dando voces y ciendo con el acento mas dolorido que
gritando: habia perdido su mejor servidor que
—¡Abajo, abajo! ¡á la calle que ha cai nunca tuviera ni esperaba tener, y que
do Alonso Perez de Vivero de la torre!!! aun cuando Alfonso Perez era muerto,
Mientras ellos bajaban se hallaba á á él le quedaba el doloroso, justo y gra
la puerta Gonzalo Chacon, camarero ve dolor y trabajo de su muerte. Aña
del maestre, y comendador de Montiel, diendo que en este dia habia perdido el
el cual recelando que se hubiese co pilar y la columna de sus hechos, de
metido alguna maldad contra su maes su casa y de su estado. Despues, vol
tre, echó mano á un puñal que tenia viéndose á los concurrentes, les decia
en el cinto y les dijo: con lágrimas en los ojos:
—Bajad vosotros si quereis, que á mí —Ved, señores, qué descanso me es
me mandó el maestre, mi señor, estar taba guardado para la edad en que es—
a(IUll. toy. En ese criado mio descansaban to
Salieron los dos caballeros alboro dos mis hechos, en él tenian reposo
tando por la calle, uniéndose con otra mis negocios, y yo por consiguiente
mucha gente que á aquella hora se ha con ellos.
llaba en la casa del maestre, para ver Despues, dejando de repente el llan
ué era lo que sucedia. No quedó na to, y como volviendo en sí, dijo:
¿ en la casa, escepto Gonzalo Cha —Empero, pues que no puede ser
con, y encontraron tendido en el suelo, otra cosa, demos gracias á Dios por to
desbaratada la cabeza contra una es do lo que hace, y estad seguros que
quina del puente de piedra que estaba tengo de mirar por Juan Vivero, hijo
junto á la casa, el cadáver de Alfonso de Alonso, por sus demas hijos y cria
de Vivero, cuyos sesos habian salpica dos, como si todos lo fueran mios pro
do las paredes. pios.
Mientras todos andaban revueltos Y envió inmediatamente á suplicar
en la calle, subió con la mayor preste al rey que concediese el destino de la
za Gonzalo Chacon á donde estaba don contaduría mayor á Juan Vivero, hijo
Alvaro, el cual, al verle, le dijo: del difunto, encargando á todos que
—¿Has visto, Chacon, qué milagro y fuesen á consolarle.
desventura para el pobre Alfonso Perez Don Alvaro de Luna representó per
de Vivero, que apenas llegó y cayó con fectamente, y como consumado actor,
una baranda estando arrimado á ella? su papel. Todavía lo desempeñó mejor
Anda, ve presto, por Dios, y hazlo me cuando despues de haber contado al
ter en una de esas casas por si se pue hijo de Alfonso de Vivero, los criados
de curar. y deudos de su padre, la tristeza que
Bajó Gonzalo Chacon á hacer lo que tenia don Alvaro por aquella desgracia,
su amo y señor le mandaba; empero, se presentó éste ante el maestre para
al ver que la casa estaba completa darle las gracias de su buena voluntad
mente sola, y que en aquel arreba y de los servicios que queria hacerle.
to y alboroto que andaba por la calle Entró el hijo de Alonso Perez de Vive
podria entrar algun criado de Alfonso ro en la cámara de don Alvaro de Luna
de Vivero, viendo á su señor muerto, y llorando, y el condestable mezcló sus
desmandarse y aun matar al mismo lágrimas con las suyas, y despues pro
maestre hallándose solo, creyó mas pru curó consolarle diciéndole, que si ha
dente permanecer en la casa guar— bia perdido un padre le quedaba otro,
dándole. porque él tomaba á su cargo á él y á
A poco de estar en el dintel de la toda su familia por respeto á su padre
puerta, volvieron Juan de Luna y Fer y á los muchos servicios que le había
nando Rivadeneira con muchas gentes, hecho; por tanto que se agregase á su
y contaron al maestre, que habiendo casa y le tuviese como un padre, por—
dado con la cabeza en la esquina del que en lo sucesivo lo seria para él, y
puente Alfonso Perez de Vivero, habia aun le daria mas para su acostamien
muerto instantáneamente. to que habia dado al mismo Alfonso de
24 CAUSAS CELEBRES.

Vivero, haciéndole muchas mercedes; tre, animaban y escitaban al rey para


y que habia ya escrito al rey para que que se decidiese á obrar contra él.
le diese la contaduría mayor como la Los amigos de don Alvaro, que se
tenia su padre. habian alarmado con la llegada de la
Engañado por el fingido dolor de gente al castillo de Burgos, le escita
don Alvaro, Juan de Vivero besó la ban á que se previniese, recordándole
mano del mismo que pocas horas antes el adagio vulgar: «á quien te quiere
habia arrebatado alevemente la vida á
matar, madruga y mátalo.» A punto
su padre, y protestándole su agrade de dar ya el golpe, arredróse el encar
cimiento, le dijo que si su padre le ha gado de darlo, Rui Diaz, el cual habia
bia bien servido, él no lo haria menos hecho juramento de homenage al maes
con todas sus fuerzas, y que las obras tre de guardarlo contra cualquiera que
lo acreditarian. fuese, y trató de retirarse de la córte;
Ya era muy entrada la noche cuan pero el rey le detuvo manifestándole
do se despidió el desgraciado hijo de que él tenia medios de que don Alvaro
Alfonso de Vivero, del maestre. Este se fuese á sus tierras.
mandó á Garci Sanchez, que era uno de Queriendo el rey quitar el miedo á
los criados de Vivero, que levantase el Rui Diaz, y tal vez el suyo propio, se
cuerpo de Alfonso Perez y le llevase á gun las cosas que por varias partes ha
enterrar á Valladolid en el monasterio bian llegado á su noticia, llamó al maes
de San Benito, donde tenia preparada tre, y en una larga conferencia que tu
su sepultura. vo con él, le hizo presente los males
Cuando acaeció la desgraciada muer que traia la envidia, los grandes peli
te de Alfonso de Vivero, se hallaba el gros á que en el trascurso de su vida
rey en la catedral en el oficio de tinie se habia visto espuesto, y que en el
blas del Viernes Santo, y al saber la estado en que se hallaba el reino contra
noticia de su muerte le pesó muchísi él, le parecia que seria muy convenien
mo de ella, no creyó ni por un momen te para él y para la seguridad de su
to fuese casual, y receló si tal vez an reino que se retirase á la vida privada
tes de morir Alfonso Perez de Vivero á descansar de tantos trabajos, protes
habria descubierto los tratos en que tándole sus sentimientos y su amor ja
con él andaba. más desmentidos para con él.
Al dia siguiente, Sábado Santo, muy Don Alvaro le contestó diciéndole
de mañana, don Alvaro de Luna, ves lo mucho que le maravillaba aquella
tido de luto rigoroso, fué á ver al rey órden, por la que le mandaba salir de
y á contarle la gran desventura que su córte, y la amargura que le causaba
habia acaecido en su casa por la im el juicio que contra él se formaba; pero
prevista muerte de Alonso Perez de Vi que estaba siempre pronto á obedecer
vero. Maravillado se mostró el rey, y sus órdenes, esperando todavía como
en su semblante no dejó ver alteracion una gracia el rodearle de personas adic
alguna ni enojo contra el maestre, aun tas y fieles para que no sufriese su ser
º en lo interior estaba persuadido vicio, haciendo que tuviese á su lado
de que no hubiesen pasado las cosas los mas leales prelados, grandes y ca
de la manera que se decia. Tampoco lo balleros, tanto mas cuanto que el rey
creyó el pueblo, antes vió, en el em iba á emprender un viage á Navarra, y
peño de propalar la casualidad de la en aquella comarca tenia grandes ene—
desgraciada muerte de Vivero, y en las migos y debia recelar de la conducta
grandes muestras de sentimiento que anterior que siempre habia observado
daba don Alvaro, cierta exageracion, y el monarca de aquel reino.
el deseo de ocultar un crímen. El rey, aunque sin ánimo de cum
El rey, en lugar de mudar del pro plirlo, concedió la peticion de don Al
pósito en que estaba de deshacerse del varo y le encargó que le propusiese las
condestable, se decidió á apresurar su personas que tuviese por convenientes.
ejecucion. Empezó el maestre á nombrarle al
No dejó don Alvaro de Luna de sa gunas, entre ellas al arzobispo de To
ber lo que pasaba, y todos los que an ledo, don Garci-Alvarez, Manrique, con
daban en la conjuracion contra el maes de de Castañeda, don Diego Furtado,
l)0N ALVARO DE LUNA. 25

hijo mayor de don Iñigo Lopez de Men to haciéndole ver que las gentes dirian
doza, marqués de Santillana, y algunos que habia ido huyendo por algun gran
otros caballeros y prelados y doctores error que hubiese hecho al rey. En mal
para el consejo. hora accedió don Alvaro á abandonar
En efecto, el rey escribió las cartas el proyecto que concibió de partir en
para ellos, y varios mensageros mar aquella misma noche, á pesar de que
charon con gran prisa á llevarlas. Gonzalo Chacon, ese hombre tan pru—
Al mismo tiempo que partieron los dente, le habia dicho que sabia á cien
mensageros para llamar á los que ha cia cierta que en el castillo habian en—
bia nombrado el rey para acompañar trado acémilas cargadas de pertrechos
le, mandó éste otro mensage para que y gentes de á caballo que no podia cal
se apresurasen las gentes de Zúñiga cular para qué serian, y que por tanto
á llegar á la ciudadela de Burgos. mirase lo que hacia.
Don Alvaro de Zúñiga, hijo del con Mandó el maestre á don Gonzalo
de de Plasencia, que estaba en Curiel Chacon que fuese á decir al rey lo que
con la gente con que se dirigia hácia sabia, y le encontró en el momento
Búrgos, obedeciendo las órdenes del mismo en que se iba á acostar para
rey apresuró su marcha. Supo en el ca dormir. Turbóse el rey al oir lo que le
mino la muerte de Alonso Perez, acae decia el comendador Chacon, y empezó
cida en la casa misma del condestable, á tartamudear un buen rato, sin poder
y tembló por él, porque conoció que acertar á formar una sola frase, y úni
sin duda habia sido el castigo del avi camente pudo, despues de un rato, de
so que antes habia dado á su padre el cirle que los que habian llegado eran
conde de Plasencia. Vaciló un momen para la defensa del castillo, y que á
to Zúñiga, pero obedeciendo á una nue la mañana siguiente él se veria con el
va y mas apremiante órden del rey, y maestre y dispondria lo que habia de
dejando la gente de armas encomen hacerse.
dada á Mosen Diego de Varela, que le Volvió Chacon con este recado á
acompañaba, andando de noche y con ver á su amo y señor, y no pudo éste
muchas precauciones, pudo llegar á a entonces menos de conocer, al sa
Burgos y meterse en el castillo. Poco er lo turbado que habia contestado el
tiempo despues, tambien logró Mosen rey, de que se tramaba alguna cosa
Diego Varela, á fuerza de ardides y ma séria contra él.
ña, introducirse en la fortaleza con su Mandó entónces el maestre á Fer
gente. nando de Sesé que le acompañaba tam
El obispo do Avila, don Alfonso de bien, que sin mas tardar hiciese ensi
Fonseca, que se mostraba muy solícito llar sus caballos y preparar su marcha;
aparentemente en favor del maestre, pero á punto de realizarla, otra vez la
era hermano de la muger del alcaide estorbó por su mal el bizarro Rivade
del castillo de Burgos. Asi, por éste neira, prefiriendo una defensa, y aun
trató de saber don Alvaro si estaba don una muerte heróica, á una evasion, so
Alvaro de Zúñiga dentro de Burgos, ó bre cobarde peligrosa. Despues éste,
dónde. El obispo sabia por su herma que vivia en una casa distinta de la
na todo cuanto pasaba, y era ademas del maestre, se fué á preparar sus
uno de los que entraban en la conju gentes.
racion para perder á don Alvaro; pero A poco de haberse ido, pasaron por
faltando á sus juramentos, preguntado la calle unos cantores que habian ve
por don Alvaro, le contestó que sobre nido de Francia, los cuales el maestre
su corona y sobre su cabeza le juraba aun no habia oido ni visto. A pesar del
que no habia entrado gente alguna en estado en que debia hallarse el ánimo
el castillo. del maestre, mostró placer en oir aque
Desconfiando cada vez mas don Al llas canciones y se puso á la ventana,
varo, no obstante del monarca, que le é hizo que los cantores cantasen un
daba pruebas de cariño aparentes, pen largo espacio de tiempo; y cuando fué
só salir en aquella misma noche de Bur la media noche, les dió generosamen
os; pero el intrépido Fernando Riva te una buena cantidad, y les mandó
eneira le hizo desistir de su propósi retirarse. 4
TOMO .
26 CAUSAS CELEBRES.

Era esta la noche del martes de Pas que habian despertado al maestre, su
cua de Resurreccion. El prudente Gon Señor.
zalo Chacon, alarmado del ánimo con que Respondió éste que abriesen, por
habia hallado al rey, y creyendo cer que queria decir al maestre como ve
cano el peligro de su señor, viendo que nian gentes de armas de hácia el alcá
la posada del maestre no tenia la gen CaZd I”.

te que requeria aquella situacion, pues Avisado el maestre, vistióse acele—


solo se hallaban en ella él, Fernando radamente con un jubon, y mandó que
Sesé, otro noble caballero que tenia la subiese Alfonso de Cartagena, el cual
custodia de la casa y las llaves, y que le manifestó que un tropel de gente ar—
se llamaba Diego Gotor, otro mancebo mada y con trompetas, y sin saber para
llamado Diego Cepeda, con unos diez qué, habia salido del castillo. Don Al
hombres de armas y dos ballesteros, varo le dijo que vendrian á la casa de su
determinó ir con Fernando Sesé á las padre Pedro Cartagena, porque era ju
diversas casas en que estaban aloja dío converso, y se habia sonado en el
das las gentes del maestre, y traerlos dia antes que los del castillo trataban
aquella noche á dormir á la posada. de saquear las casas de los conversos,
Lograron reunir asi hasta veinticinco y le mandó que fuese cerca de su pa
hombres. El maestre habia mandado, dre, que se defendiesen como hom
sin embargo, á Alonso Gonzalez de bres, y que él los socorreria con todas
Tordesillas, su secretario, para que hi sus fuerzas. Cuando estaban en esto,
ciese venir mas número de gentes para se presentó delante de la casa del
que durmiesen en su misma casa, en maestre el alcaide del castillo de la
su custodia; pero éste, que era un ciudad, don Iñigo de Zúñiga, á caballo,
traidor, no puso ningun cuidado ni dió con doscientos hombres armados y ba
el menor paso para ello. llesteros gritando: ¡Castilla, Castillal
Mientras estas disposiciones se to mueran los traidores!
maban en la casa de Pedro de Cartage Don Alvaro, creyendo que las puer
na, que era donde moraba el condesta tas de su casa estaban bien cerradas,
ble, el rey habia dirigido una cédula á se colocó en la ventana al lado de Gon
don Alvaro de Zúñiga, en la que le zalo Chacon y Fernando Sesé, y alzan
decia: do la voz, dirigiéndose á aquellas gen
Don Alvaro de Zúñiga, mi alguacil tes, les dijo:
mayor, yo vos mando que prendades el —Buenas gentes, ¿á qué venís? ¿A
cuerpo de don Alvaro de Luna, maestre qué venís hombres de armas? ¿Quié
de Santiago, é si se defendiese, que le nes sois? ¿Qué quereis?
mateis. Y estando arrimados ellos á la ca
En virtud de esta cédula, don Al sa, no respondieron, siguiendo gritan
varo de Zúñiga tomó sus disposiciones do: Castilla, Castilla mueran los trai
para ejecutar el mandato real. Apenas dores! Y al mismo tiempo uno de los de
se habia acostado y traspuesto el maes fuera arrojó un venablo que dió en el
tre, fatigada su alma con las encontra marco de la ventana.
das ideas que en ella se combatian, El condestable se retiró, y lanzán
cuando cerca del amanecer, Alfonso de dose con notable brio á una chimenea
Cartagena, hijo del dueño de la casa, co que habia en la sala, y donde ardian
menzó á llamar á grandes voces y alda varios leños, porque el tiempo estaba
bonazos á la puerta de ella, hasta que muy frio, cogió uno de ellos, lo que
se despertó el maestre. Llamó éste imitaron Chacon y Sesé, y los lanzaron
igualmente á grandes voces á Gonzalo sobre las cabezas de los hombres ar
Chacon y á Fernando Sesé, diciéndoles mados que habia á la puerta, dando
con aire enojado que viesen quién lla en ellos de tal modo y con tal fuerza,
maba á aquellas horas y de aquel modo. que los hicieron apartar de alli á bas
Entonces Fernando Sesé se asomó á tante trecho hasta donde no podian al
una ventana que estaba en la sala don canzar los leños encendidos.
de dormia, cerca de la cámara del maes Despues de esto, comenzaron á lla
tre, y habló á Pedro de Cartagena pre mar á Diego Gotor, que tenia el cargo
guntándole por qué daba tales golpazos de las llaves de las puertas, y á los de
D0N ALVARO DE LUNA. 27

mas hombres que se habian quedado fuerzo de don Juan, su hijo, de Fer
alli á dormir, los que estaban descan nando Rivadeneira, los cuales vivian
sando en diversas cámaras y tenian todos cerca y casi al rededor, y con los
cerradas las puertas por dentro; y era que viniesen en su socorro y los que
tal el sueño de que se hallaban posei consigo tenia poder romper por en me
dos aquellos hombres que tardaron mu dio de los contrarios hasta la casa del
chísimo en despertar. conde, su hijo, la que se hallaba á la
Aguardaba don Alvaro por momen espalda de la suya sobre el muro de la
tos ser socorrido por Rivadeneira, por ciudad, desde la que podria mejor de
su hijo don Juan, y por los demas que fenderse, ó irse si habia necesidad.
vivian cerca, pero lo impidieron las Nadie acudió á su socorro á causa
gentes del rey. Viendo que tardaban, del gran alboroto de la ciudad. Enton
trató de organizar como pudo la resis ces el maestre quiso hacer una salida
tencia con la gente que tenia. Los de para ir á la casa de su hijo; mas el al
fuera hubieran podido entrar desde caide del castillo con la gente de ar
luego porque el postigo de la puerta mas que traia se colocó de tal modo
estaba abierto; empero recelaban que que no pudiese pasar el maestre por
siendo un postigo estrecho se hallaba alli sin caer en su poder.
abierto á propósito para que á medida Trató entonces de hacer que Gon
que fuesen entrando cayesen sobre zalo Chacon trabajase para que se qui
ellos los que estaban dentro. Pedro de tase la gente que cercaba la casa, y
Cepeda se resolvió á salir para llegar los culebrineros y ballesteros de don
hasta su posada para avisar la gente; Alvaro, hicieron tan certeros y repeti
mas al ver el tropel de soldados que dos tiros contra los sitiadores, que les
habia delante de sí, se volvió y cerró hicieron cerrar las puertas de las casas
el postigo que estaba abierto. Creia el de enfrente, donde estaban. La puerta
maestre que tenia mas gente dentro de la casa donde vivia don Alvaro es
de su casa; pero al saber el corto nú taba enclavada con una gran tranca, y
mero de los que habia, no decayó la Gonzalo Chacon la desenclavó para sa
grandeza de su ánimo. lir por ella con el maestre. Pero á los
Gonzalo Chacon y Fernando. Sesé golpes que se daban para desenclavar
cogieron dos ballestas é hicieron va la tranca, los contrarios sospecharon
rios disparos, tan certeros, que mata que iba á verificarse una salida de don
ron á muchos de los sitiadores. Un Alvaro y las gentes que tenia
escudero, que se llamaba Alfonso Ga y entonces abrieron la mitad de las
llego, hizo un tiro con una culebrina puertas de las casas donde se habian
que mató tambien á uno de los hom— refugiado.
bres de armas que estaban al lado de Gonzalo Chacon llamó entonces á
Zúñiga. un ballestero, y le mandó tirase sobre
º ver los sitiadores que dentro de un caballero que se hallaba á caballo y
la casa del maestre habia ballestas y que parecia ser el gefe de los sitiado
culebrinas con las que traspasaban los res, creyendo Chacon que era el mis
arneses, retiráronse á las casas inme mo don Alvaro de Zúñiga. El balles
diatas de enfrente, y entornaron las tero hizo su tiro con tal exactitud y
puertas de ellas para evitar los tiros. tino, que el caballero cayó la cabeza
Entonces dieron lugar á que los hom sobre la del caballo que montaba, ha
bres de armas que habia dentro de la biéndole pasado la ballesta el brazo iz
casa del maestre se armasen y que los quierdo, á pesar de tenerlo cubierto
ballesteros y culebrineros aderezasen con una armadura de acero.
sus ballestas y culebrinas. Al ver caer á uno de sus gefes, los
El maestre queria lanzarse á la ca sitiadores se refugiaron inmediata
lle con las gentes que tenia para esca mente tras de las puertas, y las gentes
par; empero considerando que tenia de don Alvaro de Luna se regocijaron
pocos consigo y que eran muchos los creyendo que el quehabia caido era don
contrarios, lo que le pondria en un in Alvaro de Zúñiga y que habia muerto
minente peligro, desistió de salir. Ade del golpe. Pronto se desengañaron por
mas, esperaba de hora en hora el re que don Alvaro se presentó en lugar
28 CA USAS CELEBRES.

del ginete que habian derribado, y se parte y á otra; pero habiéndose adelan
juntó con las gentes que con el prime tado algun tanto en el andar, don Al
ro estaban. Viendo don Alvaro la im varo, recelando tal vez alguna traicion
posibilidad de hacer una vigorosa sali indignado sobre todo al verse huir co
da con la poca gente que tenia rom mo un cobarde por sitios tan sucios,
piendo por entre los sitiadores, que de se volvió del camino que llevaba, di
momento en momento se aumentaban, ciendo á Alfonso de Cartagena que mas
entró en su cámara, en la cual habia queria , morir con honra que salvarse
una ventana, que daba á otra calle á andando por albañales escondidos co
espaldas de su casa, y mandó que se mo hombre bellaco y de ninguna con
¿n todas las piedras que se pu dicion. Por tanto que se fuese á la bue
diesen reunir sobre ellas. Pocas pie na ventura desde alli y dijese al conde
dras habia en la casa; pero hízose aco su hijo, á Juan de Luna y á Fernando
pio de ellas levantando las de un patio Rivadeneira que se apresuraron á es
que estaba empedrado, y colocaron es caparse y salvarse lo mejor que pu
tos montones de piedras en las venta dieran.
nas y en los corredores que se halla Volvióse don Alvaro solo á la casa
ban en lo alto de la casa. de donde pocos momentos antes habia
Trataba de defenderse desde ellas salido, y halló á Fernando Sesé á la
don Alvaro, esperando todavía ser so— puerta donde habia quedado, entraron
corrido por los suyos. En este estado, y la cerraron nuevamente.
sus buenos criados y amigos, Gonzalo Al ver Gonzalo Chacon de nuevo en
Chacon y Fernando Sesé, le instaron la casa á don Alvaro, arrancábase los
repetidas veces para que huyese del cabellos de dolor, porque veia el pe
gran peligro en que se hallaba y salie ligro inevitable en que habia venido á
se disfrazado acompañado de Alfonso de meterse de nuevo su amo y señor. En
Cartagena, hijo del dueño de la casa en seguida armóse de su arnés y comenzó
que moraba. Largo tiempo resistió don á esforzar y á animar mucho mas que
Alvaro el verificarlo, porque su alma al principio á la poca gente que alli
se revelaba á la sola palabra de huir estaba. Entónces vió desde una ven
de un peligro. Pero apremiado por las tana, venir una porcion de gentes de
repetidas instancias de sus servidores armas y delante de ellos tres criados
y por las seguridades que le daba Alfon del maestre, los cuales eran, el hijo
so de Cartagena marchóse secretamen de Alfonso Perez de Vivero, Garci-San
te con él, sin que lo apercibieran nin chez de Valladolid, y algunos otros
guna de las gentes que habia en su ca mas, pensando que las gentes de don
sa, por una puerta escusada que daba Alvaro de Zúñiga se habian apoderado
á un corral, y del corral se salia cerca ya de la casa del maestre.
del rio por medio de las tenerías y al Gonzalo Chacon bajó á la puerta
bañales. Iba el maestre disfrazado, cu para ver y conocer qué gente era aque
bierto con una coraza ordinaria y una lla, é hizo abrir el postigo de la puerta
espada, y embozado en una capa para principal, dejando junto á él á Diego
no ser conocido. El comendador Cha— Gotor, Pedro Cepeda y otro hombre
con, siempre previsor, despues que sa de á pie. Salió Gonzalo Chacon él mis
lió don Alvaro, hizo que permaneciese mo á la calle armado con coraza y una
en la puerta escusada Fernando Sesé, daga, y cuando conoció la gente que
porque podria suceder que el maestre era, trató de meter en la casa á aque
volviese y encontrase la puerta abierta llos tres criados y los mas que pudiera,
en este caso. Gonzalo Chacon volvióse lo que logró quedándose él por dentro
à dar disposiciones de defensa en la de la puerta junto al postigo. En cuan
casa, y hacer de modo que nadie echa to Garci-Sanchez vió que habian entra
se de menos al maestre, animándolos y do los demas, siguió él en pos de ellos,
esforzándolos lo mejor que podia con que serian hasta unos trece hombres;
buenas palabras. mas al tiempo que estos iban entrando
Entretanto el maestre marchaba los iban desarmando por gentes de
silencioso detras de Alfonso de Carta dentro y encerrándoles en un cuarto
gena, que iba mirando azorado á una por mandato del maestre que estaba
D0N ALVARO DE LUNA. 29

alli presente. Precaucion bien tenida de Mendoza y el obispo de Burgos, fue


por la intencion con que venian, y sin ron recibidos por el maestre cortés y
embargo de la cual fueron respetados. afablemente en el mismo postigo de la
Estaba ya próximo el amanecer, y el puerta. Manifestáronle que el rey les
rey se habia ido á la plaza que llaman enviaba para que se entregase preso
de las Carnecerías en Burgos, rodeado por cuanto esto convenia á su servicio
de mucha gente y con un pendon, ha y al de su reino. Don Alvaro, dirigién
biendo dado órden á los regidores de dose á Rui Diaz le dijo:
la ciudad para que todos se aproxima —Rui Diaz; ¿es cierto que el rey mi
sen á él armados. señor me envia á decir eso que me
Mandó el rey un faraute al maestre, decís?
el cual le intimó que se entregase. El Y Rui Diaz le contestó:
maestre le dijo que estaba dispuesto á —Si por eierto, señor.
obedecer en todo la voluntad del rey, El maestre le replicó que se halla
y le pidió seguridad para sí y los su ba maravillado de que el rey, sabien
yos, y rogándole le enviase algunos do los servicios que le habia hecho,
caballeros de su casa y de su consejo, de los que todo su reino podia dar tes
para que con él hablasen. timonio, y por lo que tan agradecido
Volvió el faraute al rey y le con se habia mostrado siempre, ahora se
tó la respuesta que le habia dado el hallase tan indignado contra él. Pidió
maestre, y habiendo sabido el rey que don Alvaro un seguro para sí y para
el maestre no habia salido de su casa, los suyos, prometiendo ir á ver al rey
se puso muy contento porque todos á asegurarle de su obediencia y hacer
creian que aprovechando la oscuridad lo que le mandase.
de la noche se habria escapado de El obispo le contestó que no debia
Burgos. Sin embargo, mandó nueva pedir ahora aquel seguro porque el rey
mente al faraute que volviese á verá se hallaba muy enojado con él, y que si
don Alvaro para preguntarle qué ca iban con aquella demanda se aumenta
balleros ó personas queria que fuesen ria mucho mas su enojo.
á tratar con él, y que procurase ente Entonces don Alvaro incomodado
rarse bien de si¿ en Su casa, con las espresiones del obispo, le dijo
mandando entretanto estrechasen la con bastante desden:
circunvalacion. —Obispo, callad agora vos, y no os
Volvió el faraute para saber qué cureis de fablar donde caballeros fa
caballeros ó personas queria que fue blan; cuando fablen otros de faldas
sen á hablar, y qué clase de segurida luengas como las vuestras fablareis
des exigia; y don Alvaro lo dejó á su entonces vos, é non cureis de mas al
voluntad, dando para los que viniesen tercar, ¿ que con Rui Diaz he fa
á tratar con él un seguro que seria fiel blado é fablo con él y no con vos.
y lealmente respetado. Diputó el rey Quedó el obispo avergonzado y con
al obispo de Burgos y á don Rui Diaz temor, y marchóse con Rui Diaz é hi
de Mendoza para que hablasen con él. zo presente al rey la peticion del
Entretanto hizo el maestre que el dies maestre.
tro y buen Gonzalo Chacon subiese á Accedió desde luego el rey á que
la torre, donde pocos dias antes se ha se diese el seguro, si bien andaba dis
bia verificado la catástrofe de Alfon putando sobre los términos en que de
so Perez de Vivero, é hiciese señas á bia estenderse; por último, lo juró en
los de la casa inmediata, donde estaba manos del obispo de Burgos que llevó
el conde su hijo, para ver si éste se el seguro asegurándole la vida en el
habia podido poner en salvo. Por me momento en que viniese con don Rui
dio de señas, porque las voces no era Diaz de Mendoza y don Perafan de Ri
fácil oirlas por la grande gritería y ba vera, adelantado de Castilla, á presen
rahunda que habia en las calles, supo tarse al rey.
¿ el conde se habia puesto en salvo Los términos del seguro que el mo
isfrazado de muger con un criado su narca habia jurado eran terminantes y
yo, llamado García Gallego. concebido en estos términos: «Que el
Los enviados del rey, don Rui Diaz »rey le aseguraba por la fé real, por él
30 CAUSAS CELEBRES.

»y por cuantos con él eran á la sazon, desma que se hacia á su hijo don Pe
»y por todos los de su casa y córte dro, de que tampoco habia tomado po
»los que le acompañaban, que le reci sesion, para que de todo hiciese el rey
»bia en su seguro, asegurándole de lo que creyese mas conveniente.
»muerte, de lesion y de prision, asi á Dejó tambien alli sobre una mesa
»él como al conde don Juan, su hijo, á los juramentos de homenage que le ha
»don Juan de Luna, á Fernando Riva bian hecho Rui Díaz de Mendoza, el
» deneira, á Gonzalo Chacon, á Fernan obispo de Burgos y los condes y caba
»do Sesé y á todos los demas criados lleros de Castilla de defenderle, am
»suyos, y asimismo sus bienes y hacien pararle y ayudarle guardando su per
»das; todo esto si el maestre viniese sona, estado y honor contra todas las
»con don Rui Diaz y el adelantado don personas del mundo, juramentos y pro
»Perafan de Rivera, y haciendo lo que testas que cumplian de la manera que
»el rey le mandase sin contradiccion vemos, y que no habian sido mas que
» alguna, le seria guardado todo aque otros tantos lazos para hacerle irá Bur
»llo de la manera que el maestre lo gos y ocasionarle en aquella ciudad su
»pedia.» Firmó el rey y selló el segu perdicion.
ro con su sello real, y asi se lo mandó Hecho esto, cual si ninguna espe
al maestre. El prudente Chacon instó ranza tuviese de salvacion, por cono
todavía al maestre para que no saliese, cer el carácter del rey y su condicion,
recordándole los seguros, juramentos mandó con una serenidad sin ejemplo
y fé tantas veces quebrantados por el en aquel terrible trance, traer los man
rey, que todo lo prometia para asegu teles, porque ya era hora de comer, y
rarle, y le animó á que muriese antes colocarlos sobre tres arcas llenas de
de entregarse prisionero. El maestre oro, poniendo las unas encima de las
le contestó: otras en medio de la estancia, y man
—Nunca quiera Dios que al cabo de dando traer los manjares mas esquisi
mis dias, el mas leal, el mas honrado tos y regalados que tenia en su des
caballero, mayor servidor que sin co pensa, provista de los mejores vinos
rona ha sido en su tiempo en todas las que habia entonces en España. Mandó
Españas, agora casi en fin de sus dias, á Gonzalo Chacon, Fernando Sesé, Die
dejase tal nombre peleando contra su go Gotor y Pedro Cepeda, los cuales
rey y señor, y dejase tal sepultura á eran todos hombres buenos y de hon
sus hijos y á los descendientes suyos, rado linage, que se sentasen á comer
peleando contra la voluntad del rey, con él, lo cual rehusaron al principio
contra los suyos y contra su pendon aquellos fieles servidores. Hablóles du
real. Añadiendo despues: «Haga Dios rante la comida, cual en el duro tran
y el rey de mí lo que les plazca, que ce de la muerte puede un padre hablar
yo por cierto no haré otra cosa sino po á sus propios hijos. Concluida la comi
nerme en sus manos. El rey mi señor da, mandó que fuesen á comer sus
me hizo y puede deshacerlo si quiere.» criados y los demas que á aquella hora
Ya con estas disposiciones de áni se hallaban en su casa. Terminada que
mo se retiró á su cámara y empezó á fué la comida de los criados, mandó
ordenar tranquilamente todas sus co que el comendador Gonzalo Chacon
sas, cual si fuese á morir. Mandó traer abriese las arcas del dinero, á fin de
todo el oro que tenia en moneda, su que si el rey queria disponer de él, le
plata, la vagilla, las joyas, las cosas de quedase todo, pues lo habia ganado en
mas precio y valor, y los papeles que su servicio y queria asi satisfacer y
consigo traía. Quemó los memoriales aplacar su conciencia.
de sus deudores, y entre los papeles Al ver Gonzalo Chacon la buena vo
encontró la escritura y las bulas de la luntad del maestre que queria dejar
renuncia del maestrazgo que hacia en aquel tesoro al rey, le hizo presente
su hijo el conde don Juan, y que ya es que bueno era lo que tenia pensado,
taba aprobada por Su Santidad, y tam pero que mirase tambien por sus cria
bien la cédula del ducado de Trujillo, dos que se habian hallado con él á su
de que aun no habia tomado posesion, lado, que por él , lo habian arriesgado
y la de la merced del condado de Le todo, hasta la vida, y que podrian ser
D0N ALVARO DE LUNA. 31

vir, recompensándoles, del mismo mo: á fin de que con ellos no se pudiese co
do á sus hijos, con la misma voluntad meter, ninguna maldad mi felonía. El
que á él habian servido. resto del oro que ¿ lo dejó den
Convencióse don Alvaro de la fuer tro de las arcas, las cerró con llave,
za de este razonamiento, y mandó que que entregó á Pedro de Céspedes para
le trajesen seis talegones de doblas, é que se las diese al rey con cuanto en
hizo que vaciasen cuatro en un gran ellas quedaba. A Gonzalo Chacon le en
banco que alli estaba, y llamando uno cargó que llevase consigo las gentes
á uno á los criados que habia en la casa, que habia dentro de la casa, para que
repartió entre ellos aquellas doblas, no recibiesen daño alguno, y los fue
acompañándolas de buenos consejos y se á poner á salvo en la casa del con
de palabras de afecto. de don Juan.
Terminado esto, dió á Fernando Inmediatamente despues se puso á
Sesé y al mismo Gonzalo Chacon, á ca escribir, porque ya presagiaba su muer
da uno de los dos, dos talegos de do te, un memorial en el que esponia los
blas de oro, conteniendo cada uno de grandes servicios que habia prestado
ellos hasta dos mil. al rey, é imploraba sin creerse culpa
Gonzalo Chacon dijo á don Alvaro ble, su clemencia; y despues, reser
que para qué le daba aquello, que si vándose únicamente para su compañía
pensaba hacerle con ello una merced ó los dos pages mas jóvenes, y armado
daño. Don Alvaro le respondió: de un arnés precioso que le habia re
—Os lo doy porque no os puedo dar galado el rey de Francia, montó en su
mas, para que los podais , llevar con mejor caballo, entregando á Chacon el
vosotros, y que si os guardan el segu seguro para que sirviese á todos los
ro que el rey me ha dado, los demas suyos. Se despidió tiernamente de to
criados mios que acudan á vosotros les dos, los cuales desolados y sollozando
hagais todo el favor posible, y los lle querian correr su suerte.
veis al lado de la condesa, mi muger, Al ir á salir por la puerta de su ca
y el conde mi hijo, y Dios quiera que sa, los dos caballeros, Rui Diaz y Pe
alli llegueis. rafan, que habia comisionado el rey
Gonzalo Chacon le manifestó que con para su seguridad, escusáronse de sa
aquel dinero los perdia, porque aquel lir con él á pretesto del riesgo que
oro solo seria causa para perder su vi corria por la indignacion popular que
da por robárselo. contra él habia, no teniendo ellos bas
En aquella lucha de desinterés y tante fuerza ni prestigio para calmarla
generosidad, porfió tanto don Alvaro y desvanecerla. El animoso don Alva
con Fernando Sesé y Gonzalo Chacon, ro porfiaba diciendo que ningun peligro
que tuvieron estos que rendirse, y to le detendria, que iba á ir á donde el
maron aquel oro, y como iban armados rey estaba; pero viendo que no querian
de todas piezas, salvo la armadura de acompañarle, supuso que no se lo ha
las cabezas, entregaron los talegos á bria mandado el rey.
dos criados suyos para que lo guarda Chacon le instó y rogó, con el amor
sen, no habiendo tardado mucho tiem de un hijo, para que no se espusiese
po en perderlo, como veremos muy á algun insulto de un bellaco. Enton
pronto. ces se decidió á esperar á ¿ se apla
Hallábase vacante la encomienda de case el tumulto, recomendando á los
Usagre de la órden de Santiago, y el caballeros que hiciesen presente al rey
maestre la confirió en aquel mismo mo como él iba á salir para cumplir sus
mento á uno de sus servidores, que se mandatos, y que por él no habia que
llamaba Alvarado. Aquella fué la últi dado el ir á donde él estaba.
ma encomienda que proveyó, el último Entregado ya don Alvaro, el rey
actO ¿? como gran maestre de la ór quiso ir á comer el mismo dia, 4 de
den de Santiago ejerció don Alvaro de abril de 1453, á la misma casa de Pe
Luna. dro Cartagena en que se hallaba el con
Asi que lo hubo terminado, pidió destable. Asomado estaba éste á una
sus sellos y un martillo, y por su pro ventana, cuando vió llegar al rey con
pia mano los destrozó é hizo pedazos, el obispo de Avila, que creia haber te
32 CAUSAS CELEBRES.

nido una gran parte en lo que le esta siguiese sirviéndole bien, aun cuando
ba sucediendo. le mandó volver á la cárcel.
—Por esta cruz, don obispillo, dijo En tanto, Juan Fernandez Galindo,
formándola con los dedos en la frente, con el hijo de don Alvaro, se habia di
que me la habeis de pagar. rigido á la fortaleza de Portillo. Al lle
—Señor, juro á Dios, le contestó el gar al castillo, pidió al alcaide algun
obispo, y á las órdenes que recibí, que inero para el camino y para poder
tan poco cargo tengo en esto como el vestir al conde que seguia disfrazado;
rey de Granada. pero el alcaide, viendo la desgracia de
Intentó hablar al rey don Alvaro; don Alvaro, dijo que nada tenia, al
pero se negó aquel constantemente, zándose de este modo con aquel de
mandándole á decir que él mismo en pósito sagrado, y tuvieron que conti
otro tiempo le habia aconsejado que no nuar su camino en medio de mil pri
hablase nunca con persona á quien vaciones y trabajos hasta Escalona pa
mandase prender, y encargó entonces ra reunirse con la condesa su madre.
la custodia de su persona á Rui Diaz de El condestable solo tenia algunos
Mendoza, su mayordomo mayor, cosa guardias y no muy estrecha prision;
que maravillóá muchos, y que se miró asi es que escribia cartas á Chacon, y
como un agravio hecho á don Alvaro de á la condesa, á don Juan y don Pedro
Zúñiga, que era el que habia ejecutado de Luna, sus hijos, para su hermano
ision
con su gente esponiendo su don Juan de Luna v el traidor alcaide
V1013. de Portillo, que se habia alzado con los
Quedó el maestre prisionero en su caudales.
misma estancia, separándole de todos Trató de escaparse, y no halló otro
sus criados y no dejándole mas que dos medio mejor que salir por una venta
pages pequeños, llamado el uno Alfon na; pero tuvo que confiar este proyec
so de la Adrada, y el otro Morales. Los to á los pages, y uno de ellos, el Mo
demas criados fueron presos y llevados rales, le vendió villanamente.
á la cárcel pública, entre ellos el pru Viendo frustrado su plan, avisó á
dente Gonzalo de Chacon y Fernando don Fernando Sesé para que persua
Sesé, habiéndoles antes desarmado y diese á don Alvaro de Zúñiga que cuan
robado el dinero que pocos momentos do el rey se marchase de Burgos le re
antes habian recibido de la generosa clamase, y que le daria en casamiento
mano de su señor. El conde don Juan, á su hijo el conde don Juan para su hi
su hijo, habia escapado con un solo ja, y una hija para otro hijo del mis
criado, como hemos dicho, disfrazado mo; y obraba asi porque temia á Rui
de muger, y en el camino encontró á Diaz como caballero muy cobarde. Zú
un caballero, don Juan Fernandez Ga ñiga lo pidió al rey, alegando su carác
lindo, que iba en busca del maestre con ter de Justicia mayor de Castilla; pe
treinta caballos, y que acompañó al ro nada pudo conseguir.
hijo hasta Escalona, donde estaba la con Redoblada la vigilancia con don Al
desa. Juan de Luna salió disfrazado de varo, se acordó su traslacion á la for
clérigo, y Fernando Rivadeneira, este taleza de Portillo, confiando su guarda
hombre intrépido que con su mal con y custodia al hermano de Rui Diaz, el
sejo habia puesto á don Alvaro en aquel Prestamero. Iba don Alvaro de Luna
funesto trance, permaneció escondido en una mula sin arma alguna, lleván
en casa del obispo de Avila, hasta que dole por caminos estraviados. Supo en
pudo darle libertad. el camino que venia el arzobispo de To
La misma noche de la prision de ledo á ver al rey, y creyó que en aten
don Alvaro, mandó el rey venir á Gon cion á ser pariente suyo y hechura suya,
zalo Chacon desde la cárcel pública en vendria á rogar por él; y tan fiado es
que estaba para preguntarle dónde te taba de su amistad, que mandó á sus
nia el condestable los tesoros, y en vez criados cuando le prendieron que lle
de contestar á su pregunta, este fiel vasen el conde su hijo, aunque no qui
criado habló con tanto celo y tan bien siera la condesa, al arzobispo, que fué
en favor de su amo, que no pudo el rey uno de tantos ingratos como encuen
contener las lágrimas y le recomendó tran los hombres en la desgracia. Se
D0N ALVARO DE LUNA. 33

mostró uno de los mayores contrarios trigo, teniendo que hacerlo los mas
del condestable, y para no hallarlo del de cebada y legumbres. Asi entre
en el camino varió la direccion que las tropas que sitiaban á Escalona ha
traia. bia gran necesidad y miseria, quedan
El rey habia salido de Burgos acom do reducidas á tan escaso número que
pañado de Rui Diaz. Se dirigió á Por no pudieron tomar la plaza.
tillo, que inmediatamente fué entre Visto que no habian podido tomará
gado por el traidor alcaide. Pidióle el Escalona, el rey se retiró á Fuensalida
rey el tesoro del maestre, y aquel se y en una sala baja de la casa en que
lo entregó partiendo con él lo que ha moraba, reunió á los que le rodeaban
bia dentro de las arcas, si bien estas en consejo, en el cual no habia ni un
se hallaron considerablemente cerce solo amigo de don Alvaro, y les pidió
nadas porque con astucia habian levan parecer. Manifestáronle estos que don
tado el suelo de los cofres y sustraido Alvaro se hallaba apoderado del reino:
de ellos gran cantidad. Despues de la que tenia muchas villas, fortalezas y
salida del rey, entró preso en Portillo castillos; que era muy amado y temido
don Alvaro de Luna. de todos los suyos; que creerian que
El fiel Chacon, que con tanto teson podia volver á la gracia del rey, y que
habia dejado de decir al rey donde para evitarlo y que el rey pudiese to
estaban los tesoros del maestre, que mar sus fortalezas convenia quitarle la
riendo hablar con éste, y valiéndose vida; único medio de anular su inmen
de la prudencia y astucia de que tan so poder, porque si no todos sus par—
tas pruebas habia, dado en favor del ciales imitarian el ejemplo de Escalo
maestre, pidió hablar al rey en Due na, pues que don Alvaro tenia cuatro
ñas, y llevado á su presencia, le dijo, mil lanzas, veinte mil vasallos, sesenta
ue si él pudiese hablar con el con y tantas villas, fortalezas y señoríos.
¿ averiguaria donde tenia los De tal modo pintaron los enemigos
tesoros y se lo manifestaria al rey. de don Alvaro al monarca la necesidad
Prometióle éste que le hablaria si ju de concluir con este hombre, ante
raba no decirle mas que lo que le man quien habian temblado, y únicamente
dara. Resuelto á todo, Gonzalo Cha habian preso faltando los nobles de
con, por servir á su buen amo, juró; Burgos al juramento que habian hecho
pero sin duda receloso el rey, no per de defenderle, y el rey jurando en fal
mitió que se llevase á efecto esta en so y mintiendo el seguro que habia da
trevista en que el prudente servidor do, que condescendió desde luego en
trataba de proporcionar medios de que se hiciese un simulacro de forma
evasion á su desventurado amo. cion de causa.
Desde Portillo se dirigió el rey á No se cometió la formacion de esta
Maqueda; pero la defendia el valiente causa al consejo de Castilla, como han
don Fernando Rivadeneira, el cual co dicho algunos autores, y como parecia
mo caballero de prez y de valor y per corresponder, sino que nombró el rey
sona que queria muchísimo al condes doce individuos, de los cuales algunos
table, la defendió con el mayor valor, ni aun eran letrados, y todos ellos es—
no pudiendo el rey tomar la forta ¿? el arzobispo de Toledo que se
eza le pregonó como traidor, y enton salió del consejo por no permitirle su
ces despues de un pacto solemne en carácter votar la muerte, y el doctor
tregó la villa y su castillo. Juan Rodriguez, á quien se le quitó la
Desde alli se dirigió el rey á Esca— villa de Babilafuente porque no quiso
lona con su gente, donde se hallaba la firmar la sentencia que se dictó contra
condesa, el conde su hijo, y muchos don Alvaro, opinaron porque debia de
caballeros, y la puso sitio por veinte imponérsele la última pena.
dias, sinpodelº tOmar. Don Fernando Diaz de Toledo, el
Era esto en el mes de junio, y aquel relator de aquella especie de tribunal
año habia habido tanta escasez de pan improvisado, tribunal irregular que no
que murieron muchas personas en tenia ninguna jurisdiccion sobre la
Castilla de hambre, y eran muy pocas persona de don Alvaro de Luna que
las que en las llanuras comian pan de reunia el carácter eclesiástico como
- TOMO I, 5
34 CAUSAS CELEBRES.
-

maestre de Santiago, se presentó al en ella: Que el rey no osaba hacer cosa


rey y le dijo: alguna, salvo lo que el dicho condesta
—Señor, por todos los caballeros y ble queria y mandaba; ni queria comer
doctores de vuestro consejo que aqui sino lo que el condestable le daba:
son presentes, y aun creo que lo mis Que el condestable parecia el rey, y el
mo harian todos los ausentes, visto y rey condestable ó, criado suyo: òn Su
conocido por ellos los hechos y cosas Alteza no cataba, ni tenia otra cosa,
cometidas en vuestro deservicio y en salvo el comer, acatando todos al dicho
daño de la cosa pública de vuestro condestable como á señor; sin tener el
reino por el maestre de Santiago don rey otra cosa, salvo el nombre. Que el
Alvaro de Luna, y que ha seido usur— rey compró un caballo en Salamanca
pador de la corona real, é ha tiraniza por cien doblas, y suplicándole despues
do y robado vuestras rentas, hallan de algunos dias el vendedor que se lo
que por derecho debe ser degollado, y mandase pagar, le dijo que tomase su
despues que le sea cortada la cabeza y caballo, porque él no tenia con que pa
puesta en un clavo alto sobre un ca garlo: Que muchas veces pasaba el
dalso ciertos dias, porque sea ejemplo condestable por delante del rey sin
á todos los grandes de vuestro reino. quitarse el sombrero, y que paseando
Inmediatamente que el rey oyó la á caballo con Su Alteza iba igual con él:
sentencia firmó; y por cartas—patentes Que el condestable dió una vez al rey
dirigidas á, Diego de Zúñiga, mandó con el codo, y en modo de saña: Que
que condujese al preso á Valladolid no se entregó Atienza porque el maes
con buena escolta para que tuviese tre alzó el real, tocando sus trompetas
efecto la ejecucion. El mismo consejo indignado de que el rey no le quiso
arregló la especie de pregon que debia hacer merced de aquella fortaleza, y
de darse cuando fuese conducido al asi se tuvo que retirar desairado: Que
cadalso don Alvaro de Luna. - cuando el maestre salia de palacio ape
Este simulacro de proceso, en el nas quedaba persona para asistir al
que ni fué oido, ni citado, ni se hizo rey, y que cuando él cabalgaba le se
comparecer al reo, no comprende sino guian á caballo mil personas: Que ha
cargos vulgares y generales; ni hay cia estar separada del rey á la reina,
probanzas mas que de oidas, muy lige porque ella no le estorbase el mandar;
ras, de mugercillas y hombres de poco y que una vez que ella sin licencia del
valor, y todos testigos únicos y singu condestable vino á Valladolid y le ne
lares, y para probar artículos de poca gó la mano, él se la tomó por fuerza,
ó ninguna importancia. - pero ella no le quiso hablar, y él se sa
¿ de las fuertes presunciones lió de palacio muy enojado diciéndola:
sobre la muerte de don Alfonso Perez «Yo os casé, yo os descasaré:º Que un
de Vivero, corroboradas por las decla testigo oyó decir á un fraile de hábitos
raciones del page don Francisco Mal blancos cómo él habia pedido por mer
donado sobre la insistencia que mostró ced al rey que le diese un anillo de oro
don Alvaro en que, cuando fué á lla que traia en un dedo de la mano, y re
marle, no se volviese sin traerle con licando el rey, «No puedo, que tengo
sigo el dia de la catástrofe, referíase echo juramento al condestable, que
en este proceso que paseando una vez me lo dió, de nunca le sacar del dedo,»
y que el fraile dijera: «Yo tomo ese ju
el rey en una sala de Miraflores con el
maestre parecian hablar enojados; que ramento sobre mi corona»; y que en
el condestable echó las manos á los petonces el rey le dió el anillo, que el
chos del rey, miró á la daga, y aun fraile hizo pedazos diciendo: «Veis
puso la mano en ella; que el rey se aqui»: y le mostró dentro del anillo al
demudó, y se dirigió á él diciéndole: mismo rey pintado en una jaca, y que
«¿Qué os parece, condestable, de la el dicho rey la estaba besando por de
muerte de Alonso Perez de Vivero que tras: Que tenia el condestable en una
vos habeis hecho?» El condestable le redoma un enemigo y espíritu familiar
respondió: «Voto á Dios que si otro el cual le daba todas las cosas que ha
me lo dijera, cien dagadas le diera con bian de ser, y que asi estaba Su Alteza
esta dagal» y entonces puso la mano sin su libre poder: Que tal vez porque
D0N ALVAR0 LDE LUNA. 35

el rey mandó dar una ropa suya á un ca tradizo con el maestre que lo conocia
ballero, le dijo el condestable: «Renie bien; que desde alli con él se volviese
go de la mala hembra que me parió si á Valladolid, y en la conversacion le
en este año vistiéseis otra tal,» asi comunicase con gran secreto como le
volvió las espaldas, y se fué á su posa llevaban á dar muerte, porque los que
da: Que dió el arzobispado de Toledo á iban por él no le habian de comunicar
don Juan de Cerezuela, hermano suyo nada, segun se habia acordado en el
por parte de madre, persona de poco consejo, mas si no que el rey le man
saber y sin letras, y el arzobispado de daba pasar á Valladolid.
Santiago á don Rodrigo de Luna, su El condestable salió de Portillo con
sobrino, el cual era muy mozo y apren la gente que venia á buscarle, si bien
dia gramática en Avila á la sazon como le llamaba la atencion y le hacia sos
dijo un testigo, bien que otro le con pechar su traslacion á Valladolid, no
tradice afirmando que el don Rodrigo obstante el seguro firmado que tenia
se hallaba en Salamanca y á cargo de por el rey.
un bachiller en el estudio, y que en En el camino encontró al padre Al
tonces seria de diez y ocho á veinte fonso Espina, que se llegó á saludarle
años, sin letras, y que apenas sabia como conocido que era del condesta
las partes: Que robaba las rentas reales. ble. Las gentes que custodiaban á don
Con estos fútiles y mal probados Alvaro se apartaron para que pudiese
artículos, sobre todo siendo algunos de conversar libremente con el religioso.
ellos inverosímiles, y fundados en vul Entonces éste le participó con la
gares hablillas, se decidió la suerte del mayor prudencia su desgracia, y el ob
que por mas de cuarenta años habia jeto fatal con que era conducido á Va
llevado sobre sus hombros el peso de lladolid. -

la monarquía castellana. Apenas habia oido lo que le decia


El rencor de los enemigos de don el venerable religioso, cuando don Al
Alvaro quedaba satisfecho al ver pro— varo lanzó un suspiro, y levantando los
nunciada su sentencia. La avaricia de ojos al cielo, únicamente dijo:
Juan II contempló ya en su poder con —«Bendito tú seas, Dios y señor, que
la muerte de su antiguo favorito los riges y gobiernas el mundo;» é inme
tesoros que aquel en tantos años de diatamente rogó con mucho afecto al
valimiento habia allegado, y las villas religioso que no se separase de él, ni
y castillos que él mismo le habia do le abandonase hasta el penoso paso de
nado. -

la muerte, lo cual le ofreció el religio


El mandamiento de la ejecucion de so, y con esto quedó mas contento el
la sentencia se fió á don Diego Lopez ánimo de don Alvaro.
Zúñiga, primo del conde de Plasen Durante el camino, y separado siem
cia, el cual saliendo desde el mismo pre aunque á la vista de su comitiva,
campamento del rey en Fuensalida, continuó el maestre examinando su
donde se habia dictado atropellada conciencia y hablando con el maestro
mente la sentencia del maestre, par— fray Alfonso Espina en secreto, y con
fesando sus pecados por todo el tiem
tió primero á Valladolid; tomó consigo
número considerable de gente, y se po que duró la marcha.
presentó con mandamiento real al al Asi llegaron hasta Valladolid, lle
caide de la fortaleza de Portillo pa vándole á parar a la calle de Francos,
ra que le entregase la persona del en donde el maestre solia hacerlo en
Imaestre. tiempos mas afortunados para él, y que
Antes se concertó en el convento era la casa misma de Alfonso Lopez de
de San Francisco de Valladolid, donde Vivero. Rogó Diego Lopez á los religio
habia un famoso letrado y maestro en sos que no se separasen de él, sino
teología llamado fray Alfonso Espina, que se quedasen aquella noche en su
autor de una obra de moral muy cele— compañía, lo cual hicieron desde luego.
brada entonces, para que al dia si Todos tres durmieron muy poco
guiente partiese con un compañero ca aquella noche. Pasóse esta en arreglar
mino de Portillo, y que al pasar el rio sus disposiciones y en orar al Señor.
Duero se hiciese con disimulo el encon A la mañana siguiente muy tem
y.
36 CAUSAS CELEBRES.

prano oyó misa en su posada, y comul cia la plaza don Alvaro de Luna, acom
gó muy devotamente. Despues pidió pañado todavía del venerable religioso
unas guindas, de las que le trajeron franciscano fray Alfonso de Espina.
un plato, y comió muy pocas, bebién Llegado al cadalso situado en la plaza
dose un vaso de vino. mayor, se apeó de la mula y subió con
Preparado todo para la sangrienta la mayor entereza por los escalones
ejecucion, y levantado en la plaza un del cadalso; y cuando subió en él,
cadalso enlutado cubierto con una rica se vió donde estaba tendida la alfom
alfombra, Diego Lopez Zúñiga, acom bra, cogió un sombrero que traia en
pañado de la gente armada fué á bus la cabeza, y el anillo de sellar, y se lo
car á don Alvaro á la casa donde se dió á uno de los dos pages, únicos que
hallaba hablando con su confesor, y le le habian conservado de su tan nume
anunció que era el momento de que rosa servidumbre, el cual era el mis
bajase. Montado en una mula enluta mo que le habia descubierto en la pri
da, cubierto con una larga capa negra, sion de Burgos cuando intentaba es—
salió cabalgando con aire sereno, aun caparse, diciéndole:
que contrito. —Esto es lo postrero que te pue
Sonó el clarin repetidas veces, y do dar.
se comenzó á anunciar el pregon que El doncel se deshizo en llanto, y
habia acordado el consejo que lo habia sus lágrimas fueron acompañadas de
sentenciado á muerte, y que habia si las de la muchedumbre.
do redactado por el relator Fernando El mismo maestre se arregló los
Diaz de Toledo. Este pregon se halla pliegues de la ropa que llevaba vesti
ba concebido en estos términos: da, y porque el verdugo le dijo que
«Esta es la justicia que manda ha le convenia atarle las manos, ó al me
» cer nuestro señor el rey á este cruel nos los pulgares para que no hicie
»tirano, por cuanto él con grande or se algunos movimientos ó bascas, y
»gullo é soberbia, é loca osadía, é in apartase de sí el cuchillo con el espan
»juria de la real magestad, la cual tie to de la muerte, quitándose don Alva
»ne lugar de Dios en la tierra, se apo ro una cinta:
» deró de la casa, é córte, é palacio del —Atame con ella, le dijo, y yo te
»rey nuestro señor, usurpando el lugar ruego que mires si traes tu puñal bien
» que no era suyo ni le pertenecia; é afilado, porque pronto me despaches.
»hizo, é cometió en deservicio de nues Y le ató los pulgares.
»tro Señor Dios, en el dicho señor rey, Viendo alli cerca de sí á un caballe
»é menguamiento, é abajamiento de su rizo del príncipe, lo llamó y le dijo:
»persona y dignidad, y del estado real, —Ven acá, Barrasa, tú aqui estás
»y en grande daño y deservicio de su mirando la muerte que me dan: yo te
»corona y patrimonio, y perturbacion ruego que digas al príncipe, mi señor,
» y mengua de la justicia, muchos y di que dé mejor galardon á sus criados
»versos crímenes y escesos, delitos, que el rey mi señor á mí me man
» maleficios, tiranías y cohechos. En da dar.
»pena de lo cual le manda degollar, Llamóle la atencion un garfio colo
»porque la Justicia de Dios y del rey cado en un palo que habia sobre el ta
»sea ejecutada, y á todos sea ejem blado, y preguntó al verdugo:
»plo, que no se atrevan á hacer ni co— —Dime, aquel garabato que está en
» meter tales, ni semejantes cosas. aquel madero, ¿para qué está alli
» Quien tal hace, que asi lo pague.» puesto?
Llevaban este pregon colocado en —Para colocar vuestra cabeza, le
lo alto de una caña rajada. Una vez uno respondió.
de los pregoneros, en lugar de decir, —Despues que yo fuese degollado,
por los deservicios, dijo por los servi contestó don Alvaro, hagan del cuer
cios, y entonces esclamó don Alvaro po y de la cabeza lo que quieran.
con mucha serenidad: Demandó perdon al verdugo. Le
—Bien dices, hijo, por los servi cortó éste la cabeza y la mostró al pue
cios me pagan asi. blo, clavándola en el garfio, donde es
Caminaba, pues, en su mula há tuvo espuesta durante seis dias.
D0N ALVARO DE LUNA. 37.

Para mayor ignominia se habia co alli tambien los de su muger, doña


locado al pie una bandeja de plata don Juana Pimentel, hija del conde de Be
de recoger las limosnas para enterrarle navente, de la que tuvo un hijo de
de caridad, como se acostumbra con los quien hemos hablado, don Juan, y una
reos comunes, haciendo este último hija, doña María de Luna, en , quien
ultrage al hombre mas poderoso y opu vino á parar toda la sucesion de don
lento de la monarquía española, al hom Alvaro, y que fué casada con don Iñi
bre cuyos castillos andaba recorriendo go Lopez de Mendoza, segundo duque
en aquellos instantes el rey de Castilla del Infantado. Dejó ademas un hijo na
para , recoger sus riquezas, pactando tural, don Pedro de Luna, el que man
con los caudillos de las fortalezas la daba sus lanzas y que fué señor de
parte que á ellos habia de dejar, y la Fuentidueña.
¿ él se habia de tomar de los restos Asi pereció don Alvaro de Luna,
e la inmensa fortuna de don Alvaro. condestable, gran maestre de Santia
Tres dias permaneció espuesto el go, despues de haber vencido á los
tronco del condestable sobre el tabla
mas grandes señores y llenado de glo
do. La bandeja de plata se llenó de li ria su nombre, y hecho grandes males
mosnas, que acudian todos á echar con y tambien grandes servicios á su pa
abundancia para proporcionar una se tria. Don Alvaro de Luna en el apogeo
pultura al hombre cuyo poder y rique de su poder soltó el dique á su arro
zas habian asombrado, no solo á Cas— gancia, siendo implacable con sus ene
tilla sino á la Europa. migos, y que, segun la elegante es
Los que recogieron aquellas limos presion del historiador Mariana, era
nas, bien pudieron decir lo que el va— una fiera que agarrochean y que des
liente Belisario, á quien arrancó los pues sueltan. No podia menos de ha
ojos la ingratitud del emperador Justi cerse grandes enemigos y verificarse
niano, que le debia su trono y la con— en él la sentencia de Tácito: Imposi
servacion de su vasto imperio: Da obo— bile est, quin cadat, ille quem recentia
lum Belisurio, viator, quem eaccecavil et vetera odia premunt. No es posible
malitia non culpa. Dad limosna para que deje de caer, al que odios nuevos
enterrar á don Alvaro de Luna, á quien y antiguos persiguenl
mató la envidia de sus enemigos, no En los dias de su prosperidad, cuen
sus culpas!... tan que un astrólogo le habia pronos
Su muerte causó un terrible sen ticado que moriría en cadalso. Un pue
timiento de compasion. Recordaban to blo de este nombre en la provincia de
dos con lástima las buenas cualidades Toledo era de propiedad del maestre,
de don Alvaro: olvidaban sus defectos y aunque era despreocupado y de gran
y hasta sus crímenes, mas propios de talento, jamás quiso entrar en el pue
la época en que vivia que del hombre, blo de Cadalso para evitar el cumpli
y asi un numeroso acompañamiento miento del presagio. Alguna vez acam
siguió su cadáver á la ermita de San pó á la vista de este pueblo, pero siem
Andrés, donde se daba sepultura á los pre fuera de él. Sin embargo, el des
ajusticiados. Despues de seis dias fué tino se cumplió: don Alvaro murió en
tambien conducida alli su cabeza. Al cadalso.
cabo de dos meses fué trasladado con Dos veces, cuando ya se halla
¿ su cadáver á San Francisco, ba próximo á la muerte, cuentan que
onrado por los grandes, caballeros y estuvo á punto de perdonarle don
prelados alli existentes, y esto á pre Juan II. No era fácil que el monarca
sencia misma de don Juan II, que se hubiese olvidado al amigo de su niñez,
hallaba entonces en Valladolid. al hombre que le habia salvado de tan
Mas tarde por el celo del mismo tos peligros, que habia rehusado unir
Chacon, fué conducido á la rica y sun se á sus enemigos, y que jamás habia
tuosa capilla de Santiago, que habia hecho nada en deservicio suyo; pero
fundado en la catedral de Toledo don tambien cuentan que la reina fue la
Alvaro, donde yacen sus restos en un que impidió que se llevasen á efecto
precioso sepulcro con su busto de már las miras del rey y que escuchase el
mol sobre un lecho de alabastro. Yacen clamoreo que, ya en la desgracia y al
38 CAUSAS CELEBRES.

verle caido de su altura, comenzaba el Alvaro todas las consideraciones que


pueblo á levantar en favor del maes habia tenido su padre, y que despues
tre. Todo fué efecto de la reina Isabel, fueron revalidadas por su sucesor En
la que menos debiera haber persegui rique IV.
do á un hombre á quien era deudora Como el proceso formado á don Al
del trono, y que por haber hecho su varo de Luna fué un verdadero asesi
matrimonio hasta sin el consentimien nato jurídico, en que ni se oyó al reo,
to del rey, habia dado orígen al odio ni el rey tenia jurisdiccion para juz
que se engendró en el corazon del mo garle, tuvo que acudir al papa pidien
narca, y que tan funesto le fué. do, la absolucion para sí y cuantos in
A los quince dias del suplicio del tervinieron en el hecho, por ser don
condestable, el rey, que volvió á po— Alvaro persona eclesiástica como maes
ner sitio á Escalona, de donde antes tre de Santiago.
habia sido rechazado, logró apoderar— Cuenta fray José de Sigüenza en su
se de ella, pactando con la viuda de historia de San Gerónimo, que uno de
don Alvaro y con su hijo don Juan, los jueces, de los doce que intervinie
¿ los bienos y tesoros que alli habia ron en la sentencia de don Alvaro, fué
ejado don Alvaro, se partirian por el doctor Juan Velazquez, el cual se
mitad entre la viuda y él, dejando á retiró al monasterio de la Armedilla,
don Juan de Luna, su hijo, la villa de ue se hallaba entre Peñafiel y Cue
. Santisteban. llar. Mandóse enterrar en aquella casa,
Todas las villas que estaban por el y quiso que en la puerta de su enter
condestable se entregaron, menos la ramiento se colocase una cabeza de ce
de Montiel, que estaba señalada á su ra como en señal de la que habia qui
hija, y que defendia Chacon, aquel co tado á don Alvaro con su firma. Mos
mendador que hemos visto tan fiel al tróse asi el remordimiento y escrúpulo
maestre, y de quien si hubiese seguido de conciencia que tenia por haber fir
el consejo hubiera evitado su funesta mado la sentencia, tanto mas, cuanto
desgracia. que habiéndose llevado á firmar la sen
Desde Escalona despachó el rey una tencia de don Alvaro al arzobispo de
carta general (20 de junio), á todos los Toledo y al doctor Juan Rodriguez, lo
duques, prelados, maestres de las ór— rehusaron constantemente, y el rey no
denes, ricos-hombres, priores, conse quiso que se ejecutase hasta que la vió
jeros, alcaides, alguaciles mayores, ca firmada del doctor Juan Velazquez.
balleros, escuderos, hombres buenos Tan cierto es que no fué el consejo
de todas las ciudades, villas y lugares real el que impuso la pena á don Al
del reino, haciéndoles saber la causa varo de Luna, y que no tuvo funda
de la prision y del suplicio del con— mento legal alguno, que su primogé
destable. En este escrito los enemigos nita doña María, duquesa del Infanta
de don Alvaro vertieron todo su vene— do, demandó mas tarde al marqués de
mo, queriendo á fuerza de espresiones Villena el ducado de Santisteban, fun
denigrantes suplir la falta que se en dada en que no se confiscaron los bie
contraba en él de razon. Asi es que en nes á su padre porque no habia come
él el rey llama á su antiguo valido tido delito alguno, prometiendo probar
«hombre de serpentina osadía, de ma uno y otro, y el pleito se decidió á su
las, perversas y dañadas pláticas, de favor.
reprobados y malos actos, de palabras El mismo consejo de Castilla de
deshonestas y carecientes de toda ver claró despues, en juicio contradictorio
güenza y reverencia, lleno de fraudu con el fiscal de S. M., injusta la pena,
lencias, de recogitadas y vulpinas ma y nulo y de ningun valor ni efecto to
neras, de grandes, enormes y detesta do lo hecho y actuado contra el maes
bles crímenes, y perversa, soberbiosa tre por falta de jurisdiccion y por no
osadía.» haber sido oido.
Aunque la sentencia no comprendió Poco tiempo sobrevivió el rey don
la confiscacion, apoderóse el rey de las Juan á su infortunado favorito pues
tres cuartas partes de sus bienes, con murió el 21 de julio de 1354, sin haber
cediendo á poco al primogénito de don tenido un momento de tranquilidad ni
º
l)0N ALVARO DE LUNA. 39

de ventura en el año que sobrevivió á Nuestros lectores habrán visto fa


su antiguo amigo don Alvaro de Luna, tigados la serie de conspiraciones y de
siendo el juguete de dos sacerdotes guerras civiles que componen este rei
ambiciosos, el obispo de Cuenca don nado, guerras suscitadas por los pri
Lope Barrientos, y el prior de Guada mos del rey, don Juan y don Enrique,
lupe fray Gonzalo Illescas, por carecer infantes de Aragon, que poseian en
de los talentos, la firmeza y la decision Castilla bienes considerables en virtud
de don Alvaro, que tanto influyeron en del testamento de Fernando su padre.
aquel débil monarca, cuya salud em El rey de Aragon les prestó frecuente
pezó á quebrantar una fiebre lenta, mente el apoyo de sus armas. El mis
una obstinada cuartana. mo don Juan, el mayor de estos dos
Algunos autores se hallan inciertos príncipes, habiéndose casado con la
sobre el dia en que se verificó el suplicio heredera del reino de Navarra, se ha—
de don Alvaro. Ninguna crónica deter llaba en doble relacion con Castilla
mina el dia, ni aun la del bachiller Fer como soberano de un estado vecino y
man Gomez de Cibdad-Real, que fué tes como miembro de la oligarquía del pais.
tigo de vista, sabiéndose solo que el 30 Todas sus intrigas, todas sus maquina
de junio era viuda ya su muger, como ciones, eran ostensiblemente dirigidas
consta de una cédula espedida enton contra el favorito de don Juan II, don
ces y se deduce de otras pruebas di Alvaro de Luna, al que hemos visto
plomáticas. Nosotros creemos que la durante cuarenta y cinco años conser
ejecucion de don Alvaro de Luna se veri var sobre el alma de aquel débil mo
ficó, como dice el célebre historiador de narca un imperio absoluto.
España, don Modesto Lafuente, que tan En el órden estaba que la faccion
concienzudamente ha hecho sus estu enemiga, y casi siempre vencida, acu
dios históricos, el 2 de junio de 1453. sase á este ministro poderoso de todos
Acabamos de recorrer rápidamente los males públicos, y que le atribuye
cuanto las crónicas antiguas y manus se las mas siniestras y criminales in
critos de aquella época contienen de tenciones. Don Alvaro no era sin duda
mas importante sobre la terrible ca mas escrupuloso que la mayor parte de
tástrofe acaecida á don Alvaro de Lu los hombres de estado, y parecia ha
na. Ningun gobierno se hallaba peor ber recurrido á medios poco delicados
organizado que Castilla para sufrir las para satisfacer su avaricia y para lle
tormentas inseparables de una mino gar á la inmensa opulencia con que
ría, y en ninguna parte fueron mas eclipsaba el esplendor del trono de
frecuentes estas minorías. Verdad es Castilla; empero la energía y el valor
que cuando Juan II á la edad de cator le distinguian de esos cobardes sico
ce meses ciñe la corona de Castilla, su fantas que se elevan ordinariamente á
tio Fernando, infante de Aragon, y co la sombra del favor y la debilidad de
nocido por el de Antequera por sus los príncipes; y de seguro Castilla no
brillantes hechos ante esta ciudad, tie hubiera sido mas feliz ni hubiera pros
ne bastante virtud para rehusar un perado mas bajo el gobierno de sus
trono en que la nobleza queria colo enemigos.
carle para prevenir los males que te Su suerte ofrece una de esas lec
mia. Y en esta ocasion, sin embargo, ciones memorables de la historia.
Castilla tuvo menos que sufrir por las Despues de haber desafiado mil pe
facciones durante la infancia del so ligros, despues de haber tenido gran
berano, que despues de su mayoría. des pesares por conservar á este favo
Hemos visto á la reina madre, primero rito, tan pronto fugitivo, tan pronto
de concierto con el infante don Fer prisionero, perseguido por un hijo re
nando, y despues sola, cuando éste fué belde é ingrato, Juan II, en cuya alma
llamado al trono de Aragon, gobernar parecia eterno el afecto á don Alvaro,
la nacion con tal tino y sabiduría que cedió de repente á una intriga palacie
la hace honor. Esta época, que podria ga, y dejándose dominar de la esposa
llamarse en un sentido relativo la edad que el mismo favorito contra su volun
de oro de Castilla, cesó á la mayoría tad y casi sin obtener su consenti
de Juan II. miento, habia colocado en el tálamo
() CAUSAS CELEBRES.

real y en el trono de Castilla, conci-tigo singular, un page, Francisco Mal


bio un sentimiento de odio, y de odio donado, encargado por el maestre de
implacable, por el hombre á quien habia traerle á su casa la tarde misma en
amado por tanto tiempo. que fué precipitado de la torre. Los
Intentó varias veces asesinarle, ora demas cargos de la acusacion, como
en el monasterio de San Benito cuando" habrán visto nuestros lectores, eran
se le invitó á un régio festin, ora en fútiles y livianos; el único grave con
Cigales cuando fué convidado a una "tra don Alvaro de Luna, era el de la
cacería real, ora en otras varias oca- malversacion general, crímen que ya
siones; pero todas las asechanzas las no era tiempo de echarle en cara.
burla y desvanece la perspicaz pru- , La causa real de la mudanza repen
dencia y el arrojado valor de don Al-tina del rey, debe buscarse en la re
varo. La muerte de don Alfonso Perez pugnancia insoportable que un espíritu
de Vivero irrita á la reina, herida con débil esperimenta á la corta ó á la larga
la pérdida de su favorito, y hace tem- siempre á someterse á un genio supe
blar á los enemigos ocultos de don Al-rior, cuyo yugo no se atreve á sacudir;
varo que temen haber sido descubier-tormento que ha producido tantos
tos por Vivero tal vez en sus últimos ejemplos de inconstancia entre los so—
instantes. beranos. Debe tambien buscarse en los
Perjuro el rey, faltando al seguro contínuos y obstinados consejos de
que habia dado para que se le entre la reina para deshacerse de él, y en la
gase don Alvaro, no es menos escrupu halagüeña esperanza º habia pre
loso para arrancar su condenacion á un sentado al monarca de que aquellas
tribunal formado apresuradamente de inmensas riquezas que poseia el maes
sus mas conocidos enemigos. Ni es tre, y que eran debidas á su muni
menos escrupuloso en los cargos que ficencia, vendrian á recaer en él, y no
contra él se formulan V de los que no se se alzaria delante de su trono un va
le da audiencia ni admite defensa. La sallo mas poderoso, mas opulento y
muerte de Vivero es solo un hecho pre mas respetado en toda la Europa que
sumible y de la que solo existe un tes el mismo rey de Castilla.
--

DON ANTONIO DE ACUNA,


OBISPO DE ZAMORA,

(152G.)

Un dia del mes de mayo del año 1507 Don Antonio de Acuña era un ilus
se hallaba en movimiento toda la guar tre descendiente de una de las mas
nicion del castillo de Fermoselle, perte distinguidas casas del antiguo reino
neciente á la mesa episcopal del obis de Leon. Era hijo de don Luis Acu
pado de Zamora. ña y Osorio, y de doña Aldonza de
Hallábase alli preso con sus algua Guzman.
ciles el famoso alcalde de casa y córte La vida de don Luis de Acuña, su
don Rodrigo Ronquillo, hombre adus padre, presenta una serie de fases y vi
to, vehemente, inexorable, y severo cisitudes estraordinarias. Hombre des
juez á cuyo nombre temblaban los de tinado á brillar igualmente en la nobi
lincuentes, y que era tan terrible co lísima carrera de las armas que en la
mo magistrado, cuanto desgraciado en de las dignidades de la Iglesia, al fa
sus empresas de capitan á guerra, tí llecer su esposa abrazó el estado ecle
tulo que reunian por aquella época la siástico, y fué nombrado, en premio de
mayor parte de los magistrados. los anteriores servicios que prestara
on IRodrigo del Ronquillo acababa al estado y á la monarquía como se
de ser vencido, y hecho prisionero por ¿ primero arcediano de Valpuesta,
el obispo de Zamora, don Antonio de espues abad de Valladolid, y sucesi
Acuña, contra quien le habia manda vamente obispo de Segovia, y de la
do, con la "competente fuerza, el con santa metropolitana iglesia de Burgos,
sejo real con el objeto de evitar que en cuya altísima dignidad murió el año
tomase posesion de aquel obispado. de 1495.
El consejo real habia ordenado al Dos hijos le quedaron en su viudez:
Dean y cabildo de la santa iglesia dedon Diego de Osorio, que fué señor de
Zamora que continuase con la sede va Abarca, y don Antonio de Acuña. Con
cante, y se resistiese á reconocer por
sagrado éste, cediendo á las indicacio
obispo á don Antonio de Acuña, á pe nes de su padre, aunque violentando
sar de las bulas que de su prelacía su natural inquieto, ardiente y vale
presentaba de la Santa Sede, porque roso, y su robusta constitucion, á los
estudios eclesiásticos, fué destinado
en su obtencion y espedicion se habian
conculcado y violado todas las prero por su padre á las pacíficas funciones
gativas y regalías de la corona de Cas del templo, cuando todo , le llamaba á
tilla. vivir entre el estruendo de la guerra,
TOMO , 6
42 CAUSAS CELEBRES.

y á empuñar la espada en aquellos tiem dez Valdés, el papa Julio If, á instan
pos tan fecundos en guerras y re cia de Acuña, sin propuesta ni súpli
vueltas. ca de la corona de España, y sin que
Hijo del arzobispo de Burgos, fué interviniese para nada su gobierno,
rápida su carrera en las dignidades proveyó en él el obispado.
eclesiásticas. Todo le brindaba con un El marqués de Villena habia logra
venturoso porvenir. Fué nombrado muy do á fuerza de instancias el volverle á
jóven arcediano de Valpuesta, y ha la gracia del rey Católico don Fernan
iéndose conquistado por lo despejado do; pero nada ¿ á torcer la in
de su ingenio y por lo animoso de su fluencia del consejo real, celoso de
carácter el afecto de los reyes católi sostener las prerogativas y regalías de
cos Fernando é Isabel, desempeñó di la corona. Repetia órdenes sobre ór
versas é importantes comisiones di denes al Dean y cabildo de la iglesia
plomáticas, que llevó á feliz cima y de Zamora, para que se negasen á dar
término. Siempre activo, pero siem posesion á su nuevo prelado.
pre tambien de genio díscolo y audaz, Este, mas que un pastor apostólico
incurrió en la desgracia del prudente y piadoso, era un guerrero, y acostum
rey don Fernando y de la virtuosísima brado á batallar en Italia se propuso
reina Isabel. Lejos de abatirse, cual la apoderarse del obispado cual pudiera
mayor parte de los cortesanos, al mi hacerlo de una plaza que tuviese que
rarse en la desgracia de sus reyes, don conquistar. Reunió un cuerpo de tro
Antonio de Acuña marcha á Roma, y pas de la gente que pudo allegar, y con
alli al lado del papa encuentra una si ella se hizo fuerte en la iglesia de Fuen
tuacion enteramente adecuada á su ca te Sauco, perteneciente á su diócesis.
rácter impetuoso y guerrero. Desde alli tomó secretamente posesion
La Iglesia tenia entonces á su fren del obispado, y se fué apoderando con
te un pº batallador. Era este un ge cautela y seguridad de todas sus for
novés, el cardenal de La Robera, Ju talezas.
lio II. Mas capitan que prelado, al par A vista de tanto desacato, el con
que llevó al trono pontificio las cos sejo real mandó al alcalde de casa y
tumbres mas puras, los antecedentes córte, don Rodrigo Ronquillo, con su
mas honrosos, dejó las llaves de San ficiente número de gente y alguaciles
Pedro y empuñó la espada de San Pa para que hiciesen respetar la autori
blo. El arrojó de la Romania á César dad real. Llegó Ronquillo á la ciudad
Borgia, que la habia tiranizado desde de Zamora, reunió el cabildo, y obtu
el tiempo de su padre y tio Alejan vo de éste la promesa de que obede
dro VI; él combatió á los venecianos, ceria las órdenes reales.
que se habian apoderado de muchos El alcalde Ronquillo, cuya fama
pueblos del norte de la Italia corres como hemos dicho de hombre activo y
pondientes al patrimonio de la Iglesia; severo era tal que su nombre solo ins
él, despues de haber sido primero alia piraba terror á los pueblos, no conocia
do de la Francia, la combate fuerte seguramente el temple del hombre con
mente; lanza contra su rey Luis XII un quien iba á habérselas. Cuando se ha
terrible entredicho, y bate su ejército llaba Ronquillo mas tranquilo en su
en Bolonia y Ravena, formando la San alojamiento de Zamora, creyendo haber
ta Liga con la España y la Alemania, logrado el éxito de su comision, se vió
y hace que los franceses vencidos re sorprendido por el obispo Acuña, que
pasen los Alpes antes de su muerte. hizo armar con el mayor sigilo tres
Acuña se hallaba en su propio ele cientos hombres de su diócesis; y al
mento. Hacia en Roma la vida mas aná frente de ellos, y protegido por la os
loga á su carácter, y fué uno de los curidad de la noche se introdujo en la
que estuvieron siempre al lado de ciudad cercando la casa donde se ha
aquel pontífice batallador, habiendo llaba Ronquillo.
blandido su espada con honor en los Hombre éste" acostumbrado á las
campos de Ravena. Asi es que habien luchas y á los azares de guerra tan fre
do vacado la mitra de Zamora en Es— cuentes en aquella época, no perdió su
paña por muerte de don Diego Melen serenidad al verse atacado tan de im
DON ANTONIO DE AcUNA. *w.
43

proviso. Trató de oponer todos los me Personas de un temple como el


dios de resistencia; empero al consi del obispo Acuña no podian menos de
derar que se hallaba enteramente cer figurar en su época, Asi es que el rey
cado trató de romper por el medio ha don Fernando, olvidando la rebelion
ciendo una vigorosa salida. El obispodel obispo en el año de 1512 cuando
mandó entonces poner fuego á la casa;trataba de conquistar la Navarra y
agregarla definitivamente á la corona
al ver que todo iba á ser presa de las
lamas, y al oir el congojoso gemir yde España, arrojando de ella al rey Juan
las angustias de las gentes que consigo
Albret á quien ayudaban los franceses,
traia, don Rodrigo tuvo que entregarse
se vale del referido obispo Acuña pa
á prision, y entonces el obispo Acuñara una importante embajada cerca de
lo hizo conducir y encerrar en la foraquel soberano. Acuña desempeña esta
taleza de Fermoselle con todos los que
comision; arrostra los mayores peli
habian venido para privarle del obis gros y espone su vida en servicio del
pado que habia debido á la generosa rey Católico.
amistad del pontífice Julio II. Los navarros sin consideracion á su
Tanto escándalo hizo una gran sagrado carácter episcopal, sin respe—
sensacion en la córte del rey católico. tar el salvoconducto que del mismo
El consejo de Castilla veia altamente rey Juan Albret llevaba , le hicieron
ofendida y ultrajada la magestad de prisionero, lo maltrataron inhumana
este tribunal, tan respetado en la mo mente, y lo colocaron con su comitiva
narquía española, en la persona del en la fortaleza de Salvatierra.
delegado que enviara á cumplir sus Incomodado el rey de Navarra con
disposiciones. Asi es que se tomó el tra el obispo lo entregó al duque de
acuerdo de mandar á Zamora á otro al Longueville, general de las tropas fran
calde llamado Hernan Gomez de Her cesas, que habia venido desde el Bear
rera con cuatro compañías de caballe nes á auxiliarle; y al entregarle la per
ría, y una pieza de artillería, para que sona del obispo Acuña le hizo entender
castigase tamaño desafuero, é hicie º habia sido uno de los que al lado
se respetar las leyes y establecer el e Julio II en Italia habian publicado
órden. el entredicho que escomulgaba al rey
No era Acuña hombre que hubiese Luis XII, y uno de los que con mas de
emprendido una verdadera rebelion nuedo y decision habian combatido á
para dejarse vencer tan fácilmente. los franceses en el campo de Ravena; y
Asi es que allegando gentes de su dió sobre todo que todos los que formaban
cesis, y ayudado de sus clérigos, que su compañía, y que aparecian como
dentro de muy pocos años deberian cortesanos, eran otros tantos capitanes
hacerse famosos en las revueltas de esforzados y hombres amaestrados en
España, salió al encuentro de Hernan la artillería.
Gomez; batió completamente las tro Permaneció preso en poder del ge
pas º contra él venian; y con men neral francés el obispo Acuña, hasta
¿? e un gobierno tan fuerte como el que se verificó definitivamente la agre
el rey Católico tuvo éste que ceder gacion de Navarra á la corona de Cas
ante el valor rebelde del obispo de Za tilla, en cuya época recobró su li
mora, á quien se dejó en pacífica pose bertad.
sion del obispado adquirido por los Libre el obispo Acuña de su penoso
medios que hemos visto; y entonces cautiverio, regresó á Zamora; pero co
obtuvo su libertad el alcalde de casa mo su genio se avenia mal con la vida
à córte don Rodrigo Ronquillo, llevan humilde, apostólica y pacífica del pas
o en su corazon el despecho de su ven tor, en breve arrojando el cayado de
cimiento, y el deseo de vengarse de su éste, desenvainó la espada y fué uno
prision. . . de los mas poderosos elementos para
Hombres hay á quienes la fatalidad turbar la paz y sosiego de los reinos de
se complace en colocar unos enfrente Castilla.
de otros. El obispo Acuña y el alcalde A la muerte de Fernando el Cató
Ronquillo llevaban en sus frentes mar lico, hereda Cárlos, su nieto, las coro
cado este sello fatal. nas de España, de Nápoles, de Sicilia,
44 CAUSAS CELEBRES.

y de Cerdeña. Apenas tenia diez y seis poder militar, estableció el ejército


años; Guillermo de Croy, señor de Chie permanente y esa célebre institucion
vres, y Adriano de Utrech habian di de las milicias provinciales que ha lle
rigido su educacion. Adriano de Utrech gado hasta nuestros dias, y que en
es nombrado regente de España, y este nuestro prurito de alterar y reformar—
sabio teólogo, que no tenia la capacidad lo todo se ha desfigurado haciendo
necesaria para gobernar esta grande y desconocer las inmensas ventajas de
turbulenta nacion, haciendo justicia á aquella escelente milicia.
los talentos superiores del cardenal Ji A la llegada de Cárlos I á España,
menez de Cisneros, que tan importante lejos de conservar tan interesante mi
papel habia hecho durante el reinado nistro, que á la prudencia del hombre
de Isabel la Católica, y de don Fernan de Estado reunia la intrepidez magná
do, deja en sus manos toda la autori nima del héroe y la incorruptible inte
dad, y se contenta con el título de re gridad de un santo, da por pago á sus
gente. señalados servicios el desprecio y el
Cárlos, á la muerte de Fernando el desden, negándose á verle cuando sa
Católico, quiso tomar el título de rey lia el anciano ministro á recibirlo á
de Castilla y de Aragon; pero las leyes Burgos, y el pesar y el disgusto de tan
de España se oponian á esto, porque inmerecida afrenta hacen espirar en
ambas coronas pertenecian á doña Jua pocas horas en Roa al hombre que con
na su madre, y aunque la situacion de el hábito de San Francisco y el cordon
imbecilidad en que se hallaba la ponian de religioso habia sujetado á los nobles
fuera de estado de gobernarlas, su in y el pueblo y habia hecho mas por la
capacidad no habia sido reconocida por emancipacion del trono que todos los
las córtes, y era mirado como una vio reyes juntos.
lacion de sus privilegios. - Cárlos se entregó entonces á Adria
La energía de Jimenez de Cisneros no y á Chievres. Pronto conoció la pér
suplió á su consentimiento, y Cárlos dida de Cisneros.
fué reconocido en Castilla; mas la auto Reunidas las córtes de Castilla en
ridad de Cisneros menos poderosa en Valladolid consintieron en reconocerle
Aragon, no pudo hacer reconocer á ¿ soberano en union con su madre, y
Cárlos antes de su llegada. ajo la espresa condicion de que si la
El estado de la España era un esta reina doña Juana llegaba un dia á re
do crítico; necesitaba una administra cobrar la razon, volveria á tomar sola
cion vigorosa; las instituciones feuda las riendas de la gobernacion de la mo
les existian todavía á pesar de los co narquía. En Zaragoza fueron menos
losales esfuerzos que habian hecho Isa complacientes las córtes de Aragon, y
bel y Fernando para destruirlas. El tuvo gran dificultad en hacerse reco
oder residia casi en la nobleza turbu nocer en ellas en union con su madre.
enta, la importancia de las ciudades, Las córtes de Castilla habian votado un
sus privilegios y sus fueros les daba servicio gratuito de seiscientos mil du
una influencia estensiva á lo político. cados pagaderos en tres años, cantidad
Las facciones se mostraban con ardor enorme y desproporcionada que jamás
por todas partes y el descontento ge habian concedido á ninguno de sus re
neral amenazaba una próxima insur yes. Los aragoneses limitaron su do
reccion. nativo á doscientos mil ducados.
Por fortuna de la España el genio El descontento se dejaba ver por
del cardenal Jimenez de Cisneros se todas partes, Cárlos poseia apenas el
hallaba á la altura de aquellas grandes idioma español, se habia entregado en
dificultades. Ni la edad, ni las enfer teramente á la parcialidad flamenca, y
medades habian debilitado su vigoroso esto irritaba el carácter de los españo
y fecundo genio, ni le habian hecho les. Los puestos mas honrosos, los car
abandonar sus vastos proyectos. Su ob gos mas lucrativos se habian confiado
jeto principal era anonadar las exage á los flamencos, que cual aves de ra
radas pretensiones de la nobleza y piña se habian arrojado sobre este
asentar sobre sólidos y firmes cimien— pais dando pábulo á su sórdida avari
tos la autoridad real. Para esto creó el cia. Los tesoros de la España pasaban
DON ANTONIO DE ACUÑA. 45

todos á los Paises Bajos. Chievres hizo de y se negaba á conceder a l rey el


elevar al arzobispado de Toledo, pues diezmo de las rentas eclesiásticas que
to en aquella época importantísimo, á se le habia concedido á pretesto de ha
un jóven sobrino suyo, Guillermo de cer la guerra á los turcos. El papa
Croy, que no tenia todavía la edad re Leon X lanzó su entredicho, pero se
querida por los sagrados cánones. Esta hizo tan poco caso de él, que el mismo
elevacion fué mirada como un insulto Cárlos tuvo que solicitar su revoca
hecho á la nacion. cion.
Las principales ciudades se confe A pesar del descontento general,
deraron para la defensa de sus privile Cárlos, habiendo obtenido los medios
gios, é hicieron representaciones atre necesarios para presentarse con es
vidas al rey sobre el nombramiento de lendor en Alemania, nombró al car
los estrangeros para los empleos, sobre en al Adriano de Utrech regente du—
la venta de los cargos públicos, sobre rante su ausencia, nombramiento que
la esportacion del dinero, y sobre el hirió el orgulló de los castellanos que
aumento de las demas contribuciones.vieron con despique preferido un es
Con estas medidas animosas pusiéron trangero á la nobleza nacional; y sin
se los cimientos de la famosa union de tener en cuenta sus murmuraciones se
los comuneros, que estuvo á punto de embarcó en la Coruña el 22 de mayo
destruir el trono y variar la índole de 1520, y se dió á la vela para los
de la monarquía. Paises Bajos, para marchar en seguida
En este estado, la muerte del em á Alemania.
perador Maximiliano dejó vacante el Cárlos ciñó á su frente, adornada
trono imperial de Alemania. Mostrá ya con la corona de la península espa
ronse candidatos á él los reyes de Es— ñola, la corona de Carlo-Magno con toda
paña, de Francia y de Inglaterra. la pompa y el aparato de la dignidad
Leon X, ese gran pontífice que carac imperial.
teriza su siglo, ocupaba entonces la Cárlos era el príncipe mas podero
silla apostólica, y aunque se decidió so de la Europa. Era emperador de Ale
orque se diese á un príncipe aleman mania, rey de España y de Napoles,
a corona imperial, la dieta de Franc soberano de Austria y los Paises Bajos;
fort eligió á Cárlos I de España y V de los límites de la tierra conocidos pa
Alemania, despues de un debate de recian ensancharse á fin de que reina
cinco meses y diez dias, en 1519. se sobre un Nuevo Mundo, y el mismo
Recibió Cárlos la noticia de su elec año que se revistió la púrpura imperial,
cion en España, y los españoles vieron Hernan Cortés le conquistó el inmenso
con dolor aquel suceso que iba á pri imperio de Méjico. Sin embargo, la fuer
varles de un rey, que iba á hacerles za real de este monarca no correspon
prodigar su sangre y su fortuna por dia á sus vastos dominios. Su territorio
sostener agenas pretensiones de un tro no se hallaba contínuo, y sus vasallos
no estrangoro. se hallaban mal sometidos á su autori
Valencia rehusó los poderes del car dad. Las diversas naciones que com
denal Adriano, que en lugar del rey ponian su imperio, estrañas las unas á
Cárlos iba á presidir aquellas córtes, las otras, diferentes en costumbres,
declararon que su constitucion no en leyes y en idioma, guiadas por un
es permitia reconocer por rey á un odio mútuo, algunas veces por los ce
príncipe ausente, ni concederle un sub los, se prestaban con pesar á los pro
sidio. yectos de su soberano.
Castilla no se hallaba menos agita Una insurreccion violenta estalla en
da: las ciudades de primer órden re— España al tiempo que Cárlos se embar
presentaron contra la marcha de Cár— ca para los Paises Bajos. El pueblo
los, y por las intrigas y manejos de sus veia con indignacion que á pesar del
ministros pudieron á fuerza de seduc donativo que las córtes de la Coruña,
ciones hacer que las córtes le otorga con una debilidad sin ejemplo y ce
sen en la Coruña el subsidio que habia diendo á la coaccion y á los amaños,
pedido para marchar á Alemania. habian concedido al monarca, no es
El clero mismo se mostraba rebel cuchaba las representaciones que en
46 CAUSAS CELEBRES.

su memorial de agravios le habian pre cia de esta alarmante insurreccion.


sentado. Reunió su consejo; diversos fueron
Toledo se alza la primera, y Padi los pareceres: mientras insistian unos
lla es elegido gobernador y gefe de su sobre la necesidad de emplear la fuer
asamblea. Establécese una forma de za para reprimir la insurreccion, que
gobierno democrático compuesto de los rian otros que se tratase con mesura y
diputados de las diferentes parroquias moderacion , al pueblo, usando para
de la ciudad, levántanse tropas y se apaciguarle los medios de conciliacion.
declara gefe de la confederacion á don Prevaleció el primer dictámen soste
Juan de Padilla, hijo del comendador nido por el arzobispo de Granada, y
de Castilla, jóven ambicioso, empren Adriano dió entonces un paso impru
dedor y favorito del pueblo. Segovia, dente, que de seguro no hubiera toma
Burgos, Salamanca y otras ciudades do si hubiese escuchado su natural bon
siguen su ejemplo. dadoso, circunspecto, y propenso siem
Zamora no podia menos de levantar pre á los medios templados y de con
el estandarte de la rebelion. Hallábase ciliacion. -

en ella su obispo, don Antonio de Acuña. El alcalde don Rodrigo Ronquillo,


Grande era la ocasion que se le pre el mismo que anteriormente vimos pre
sentaba de dar rienda suelta á su fo so por el obispo Acuña en Fermoselle,
goso carácter. Repite en efecto el grito fué nombrado pesquisidor con mil hom
de la rebelion; acude inmediatamente bres de á caballo para someter á Sego
el conde de Alba con tropas numero via, donde antes habia sido juez, y don
sas, y le obliga á salir de la ciudad. No de habia dejado la fama que acompa
era Acuña hombre de darse por ven ñaba siempre á su nombre de cruel,
cido: reunió trescientos hombres, y sanguinario y severo.
aunque esta fuerza parecia al pronto Lejos de apaciguarse Segovia, re
cortísima é insuficiente para atacar una dóblase el ardor de su movimiento al
ciudad como Zamora, guarnecida de saber que es el feroz Ronquillo el en
almenas y murallas, se presenta de cargado de reprimirlo, cierra sus puer
lante de la plaza. La noticia del alza tas y se apresta á la defensa.
miento de diversas ciudades eran para Irritado con aquel insulto Ronquillo
el belicoso obispo un poderoso ejército declara rebeldes á todos, comienza el
auxiliar. La insurreccion se habia pro bloqueo de la ciudad, y ahorca inexo
pagado á Madrid, Guadalajara, Alcalá, rablemente á cuantos habitantes logra
Soria, Avila, Cuenca, y en todas par prender.
tes habia quedado vencedor el pueblo. Don Juan de Padilla acude desde
En algunas las mismas autoridades ha Toledo con un fuerte destacamento, y
bian tomado parte en el movimiento combinado con los de la ciudad sitia
insurreccional; en todas habian sido da, derrotó completamente á Ronqui
saqueadas las casas de los procurado llo; se apoderó de su bagaje, de su ca
res que habian asistido á las córtes de ja militar, y lo hizo retirar hasta Aré
la Coruña y votado los subsidios, valo.
asesinados los que de ellos habian cai Al saber Adriano la derrota del al
do en las manos del pueblo, y quema calde, mandó á don Alfonso de Fonse
dos otros en estátua, entre las maldi ca, comandante en gefe de las tropas
ciones y execracion del pueblo. de Castilla, que se dirigiese á sitiar
Zamora, al presentarse el obispo, en forma á Segovia. -

abre las puertas de la plaza, y dando Para ejecutar la órden que habia re
entrada á su animoso prelado, hace huir
cibido aquel general, quiso sacar un
al conde de Alba, agrupándose en tortren de artillería de Medina del Campo,
reuniéndose á las tropas derrotadas
no suyo toda la poblacion. En breve la
ciudad de Toro siguió el ejemplo de de Ronquillo. Medina del Campo era la
Zamora. ciudad donde el cardenal Jimenez de
Adriano, regente del reino, acaba Cisneros habia establecido su almacen
ba de vuelta de la Coruña de estable
cer en Valladolid la residencia de
¿ de municiones de guerra. Los
abitantes rehusaron dejar sacar las ar
su gobierno, cuando recibió la noti mas destinadas á combatir y destruir
l)ONANTONIO DE ACUÑA. 47

á sus compatriotas. Exasperados Fon tomó Padilla. Despues de haber liber


seca y Ronquillo por aquella resisten tado á Segovia aquel general, marchó
cia, ordenaron el asalto; y para forzar derecho á Tordesillas, donde residia la
los á abandonar las murallas hicieron reina doña Juana desde la muerte de su
poner fuego á algunas casas. Alzáronseesposo.
rápidas las llamas en todas las calles, Presentóse delante de aquella des—
reduciendo la ciudad en gran parte á graciada reina, y la pintó con tal vive
cenizas, y consumiendo los almacenes za los padecimientos de sus súbditos
llenos entonces de mercancías desti en el gobierno de su hijo, que aquella
nadas á la feria, que se hallaba próxi desgraciada princesa, que hacia mucho
ma, y que era en aquella época una de tiempo se hallaba privada de la razon,
las principales y mas concurridas de pareció despertar de repente de un lar
España. ¿ letargo; declaró que jamás habia oi
Segovia, al ver que Medina por ella do hablar de la muerte de su padre, y
se habia perdido, redobló sus esfuer añadió estas palabras: «Hasta que yo
zos, y los habitantes de Valladolid, á halle el remedio conveniente á vues
quienes la presencia del regente Adria tros males, deber es vuestro hacer
no habia contenido hasta entonces, al cuanto sea necesario para el bien pú
saber aquel desastre compartieron tam blico.»
bien el furor de sus compatriotas, des Creyó Padilla que habia vuelto á
pues de haber demostrado su indig lucir la razon en aquella débil cabeza,
nacion contra la conducta incendiaria y lo creyó tanto mas cuanto que esto
de Fonseca, quemando su casa hasta lisonjeaba sus deseos, é iba á traer un
los cimientos; ejemplo que siguieron poderoso auxilio á su causa. La Santa
otras ciudaties, eligiendo ademas nue Liga fijó su residencia en Tordesillas,
vos magistrados y alzando tropas. publicando que la reina habia recobra
Adriano trató de calmar al pueblo do la razon, y que ella misma habia to
reprobando las violencias cometidas mado las riendas del gobierno: empero
por Fonseca y por Ronquillo, y los des aquel habia sido un relámpago lúcido
tituyó de su mando; empero estos dos de inteligencia, y despues de aquel
caudillos se dirigieron á Flandes, vie corto intérvalo de lucidéz volvió á caer
ron al rey Cárlos, y éste los reintegró en su primer estado de sombría melan
. inmediatamente en sus mandos. colía, sin que jamás pudieran hacerla
Todo sonreia en un principio á la consentir ni lograr que firmase ningun
causa de las comunidades. Las ciudades documento ni que ejerciese el menor
de España eran numerosas; muchas acto del poder real.
de ellas, populosas y opulentas, poseian La Liga tuvo cuidado de ocultar es
fueros, franquicias é inmunidades con tas fatales circunstancias, y continuó
siderables, y el espíritu de su gobier— tratando los negocios del gobierno en
no interior era democrático. su nombre, y envio á Padilla á Valla
Ausente el monarca español, agota dolid para decidir á Adriano á que re
do el tesoro, habia apenas tropas en nunciase su cargo de regente, y á que
el reino. Todos estos motivos contri trajese los sellos del reino y los archi
buyeron á favorecer la causa de los ge— vos públicos.
fes populares, cuyo primer cuidado fué Recibia Cárlos entretanto en Ale
establecer entre los descontentos una mania noticias frecuentes de las tur
forma de union V de asociacion. Se baciones que agitaban la España. Como
acordó una asamblea general en Avila, el estado crítico de sus negocios en
y las ciudades enviaron á ella sus di Alemania no le permitia venir, resol
putados. Comprometiéronse por un ju vió atraerá los descontentos por las
ramento solemne á defender sus pri vias de la dulzura y de la conciliacion,
vilegios, y tomando el nombre de la reservándose emplear la fuerza si no
Santa Liga, comenzaron á deliberar vencia por aquellos médios. Ofreció á
sobre los negocios públicos de la na los insurrectos un perdon general, con
cion. -
la condicion de que rindiesen las ar
Recibió grande acrecentamiento su mas, prometiendo no exigir el subsidio
causa por las medidas ventajosas que concedido por las últimas córtes, y
48 CAUSAS CELEBRES.

comprometiéndose á no conferir en lo za; debiendo ademas sus propiedades º

sucesivo ningun empleo á los que no estar sometidas á los mismos impues
fuesen naturales de los reinos de Cas tos y gabelas que las del pueblo.
tilla; exhortaba al mismo tiempo á los fa era el estado crítico de la liber
nobles á defender los derechos de la tad de España. Hasta entonces la no
corona y de la aristocracia contra las bleza y las ciudades habian, marchado
exhorbitantes pretensiones de los co acordes entre sí. Los grandes de Es
muneros: nombró por último al almi paña, deseando limitar la autoridad
rante y al condestable de Castilla re real, habian favorido la causa del pue
gentes del reino en union con Adriano. blo, mientras este se habia limitado á
Habia llegado á tal grado la influen pedir la reforma de los abusos, pero
cia popular, que no se podia fácilmen viendo ahora que los privilegios de su
te destruir. Reposaba la Santa Liga so órden se hallaban invadidos, entonces
bre la unanimidad con que se había hubo ya una separacion entre nobles y
reconocido en todas partes su autori comuneros. Al ver los esfuerzos de una
dad, y fundándose tambien sobre el democracia que todo lo queria nivelar,
celo de las ciudades, resolvió obtener ue tendia á derribar su poder y su
satisfaccion de los agravios que estas influencia, los grandes se prepararon
últimas habian hecho presentes al rey á su defensa, y en la alternativa de
antes de su partida. Preparó un me obedecer al príncipe ó al pueblo, se
morial que contenia todas las quejas colocaron al lado del trono.
del pueblo, y todos los abusos cuyo Tres diputados fueron nombrados
remedio se deseaba. Se pedia que el por la Santa Liga para ir á Alemania á
rey volviese á España, que fijase en llevar al rey el memorial que se habia
ella su residencia, y que en el caso en redactado. El primero que llegó fué
que se viese obligado á ausentarse del preso. Habiendo recibido los demas el
reino, se comprometiese á no confiar la aviso de que no podian presentarse en
regencia sino á un español: que solos la córte imperial sin esposicion de su
los naturales de estos reinos pudiesen vida, volvieron sin haber ejecutado su
poseer los cargos y los beneficios del es comision.
tado y de la Iglesia, y que no se con Aumentó esta circunstancia el fu
cediesen cartas de naturaleza á los es
ror y la indignacion de los comuneros,
trangeros; que todas las contribucio al ver que un rey de Castilla se nega
-nes é impuestos se restableciesen al ba á admitir á sus súbditos en su pre
pie y estado en que se hallaban á la sencia; y esto que les pareció un acto
muerte de la reina Isabel; que se de de tiranía inaudita é intolerable hizo
volviesen á la corona las enagenacio. que la Liga tomase las medidas mas vi
nes que de ella se hubiesen hecho des gorosas para oponerse á los poderes
de aquella época; que á las córtes que reunidos de la nobleza y del trono.
se reuniesen en lo sucesivo enviase Veinte mil hombres se colocaron bajo
cada ciudad un representante del cle el estandarte popular: veinte mil hom
ro, uno de la nobleza y uno del pue bres que hubieran seguramente triun
blo, elegido cada uno en su clase; que fado bajo la direccion del intrépido don
ninguno de los miembros de los esta Juan de Padilla, que habia sido el ídolo
dos pudiese recibir pension ni empleo de los sublevados, y que poseia el
del rey, y que se reuniesen las córtes amor de los soldados y del pueblo.
cada tres años, ora las convocase el Se cometió una gran torpeza. Se dió
rey ó no, para deliberar sobre los asun el mando de los comuneros á don Pe
tos de la nacion. dro Giron, hijo mayor del , conde de
Estos eran los principales artículos Ureña, que por motivos de desconten
que los comuneros propusieron á Cár to personal contra el emperador habia
los. Determinados á humillar á la aris abrazado el partido de los comuneros.
tocracia, pidieron la revocacion de to Influyó grandemente para esto su no
dos los privilegios que habian obteni ble nacimiento: causa de preferencia
do los nobles con perjuicio de las ciu bastante singular en un tiempo y en
dades, y que no pudiesen ser ya nom una guerra en que el objeto que se pro
brados gobernadores de ninguna pla ponian era la elevacion del pueblo y
º
DON ANTONIO DE ACUÑA. 49

la humillacion de las demas clases. sorprendió y derrotó el regimiento de


Los resultados de este nombra los clérigos de Acuña, que se batieron
miento fueron fatales. Resentido Padi con el mayor denuedo: entró en la ciu
lla, no tuvo la abnegacion política de dad, se apoderó de la persona de la
disimularlo. Se marchó á Toledo, y con reina doña Juana, y volvió á recobrar
él llevó la gente que con él habia trai el sello real y los demas signos de la
do. Giron se puso al frente de los co autoridad monárquica.
muneros, dejando encargada la custo Fatal fué este golpe para los comu
dia de Tordesillas, donde se hallaba la neros. Giron, su general, era evidente
reina doña Juana, que servia de som mente incapaz para luchar contra los
bra y de simulacro á las disposiciones talentos superiores y la esperiencia del
de los comuneros, al obispo don Anto conde de Haro. El mal resultado de las
nio Acuña, que habia armado él solo maniobras de Giron habia hecho sospe
dos mil infantes, setenta lanzas, y muy chosa su fidelidad.
particularmente un escuadron de cua Giron y el obispo Acuña se reple
trocientos clérigos de su obispado, que gan á Valladolid con toda su gente. El
acaudillaba él mismo, y que al grito de obispo Acuña es recibido en triunfo:
jaqui de mis clérigos se les vió en di su presencia escita el entusiasmo por
ferentes ocasiones arrojarse intrépidos todas partes, mientras que la impopu
contra las tropas imperiales, y practi laridad y las señales de disgusto que
car actos de valor que hubieran hon se prodigan á Giron le obligan á dimi
rado á los soldados mas distinguidos. tir el mando del ejército.
Acuña, pues, era el encargado de La Santa Liga nombró entonces por
mantener á Tordesillas; pero viendo sucesor á Padilla. Este tardío nombra
aumentado su ejército hizo una escur miento reanimó el valor de los solda
sion á Palencia, que se mantenia fiel dos. Por ambas partes se hicieron
al emperador, y penetrando en ella grandes aprestos. El mayor embarazo
prendió al gobernador, quitó las jus era encontrar el dinero necesario para
ticias, y se hizo nombrar por aquel pagar las tropas; y esta dificultad des
cabildo obispo de aquella iglesia, re apareció casi enteramente por el atre
cibiendo de él mismo, como renta del vido paso de doña María Pacheco, mu
obispado la cantidad de diez y seis mil ger de Padilla. Superior á los escrú
ducados. pulos de la supersticion, y á los temo
Aunque don Pedro Giron estuviese res de los espíritus débiles propuso
enteramente decidido por el partido que apoderarse del rico tesoro y de los pre
servia, ni tenia la esperiencia ni los ta ciados ornamentos de la catedral de
lentos necesarios para puesto de tan Toledo; y la manera con que ejecuta
grande importancia. Fiándose en la este proyecto demuestra toda la pene
superioridad del número de sus tro tración de su espíritu.
pas, marchó derecho á Rioseco, donde Para quitar á, esta accion la apa
el ejército de los regentes mandado riencia de impiedad, doña María y to
por el condo de Haro se hallaba situa das las personas de su casa van á la
do: se apoderó de los pueblos de todos iglesia en procesion solemne, implo
los puntos alrededor, y trató de inter rando la proteccion de los santos, cu
ceptar los convoyes cogiendo por ham yos altares iban á violar, para defen
bre á los realistas. der la causa nacional. Este artificio
Hizo el conde de Haro entrar en la tranquilizó al pueblo, y evitó la impu
villa un considerable refuerzo, que pa tacion de sacrilegio. -

só por enmedio de las mismas tropas No menos embarazados los regen


de Giron. Viendo éste el mal éxito de tes para proporcionarse dinero, no se
sus medidas marchó sobre Villalpando, atrevian á recurrir á este medio. Su
donde los regentes habian establecido solo recurso fué la venta de las alha
su principal almacen. Este movimiento jas de la reina, la plata de la nobleza,
abrió el camino de Tordesillas á los y un ligero socorro que obtuvieron del
realistas, y el conde de Haro no dejó rey de Portugal.
de aprovecharse de aquella falta. Mar Despues de haber tratado en va
chó con rapidez sobre aquella ciudad; no de reconquistar al
T0M0 ,
pºlo
por algu
50 CAUSAS CELEBRES.

nas concesiones, los dos partidos se lientes compañeros en los campos de


amenazaron, y comenzaron las hostili Villalar, arrastraron la sumision de las
dades. El obispo Acuña habia caido en ciudades de Castilla. Toledo solo resis
fermo en Valladolid; empero la activi tió animado por la presencia de doña
dad de este hombre no le permitia per María de Pacheco, viuda de Padilla,
manecer pasivo en aquellos momentos, aquella muger singular en la que con
y se hizo llevar á Zaratan en una litera tinuaba el espíritu de su marido, no
para calmar algunas divergencias que obstante el gran daño que á la causa
se habian suscitado entre los capita popular hizo con su conducta el obis
nes y gefes de las comunidades. po Acuña. *

El ejército de los comuneros á las Mientras despues del asalto de Tor


órdenes de Padilla asaltó á Torreloba relobaton pierde Padilla un tiempo
ton. Mientras la Santa Liga se habia precioso entretenido en conferencias
detenido en falsas conferencias de paz con los imperiales para entablar ne
un gran número de tropas de Padilla, gociaciones, verdadero pretesto para
disgustadas de aquella inaccion, ó que concentrar sus fuerzas, y reponerse
riendo gozar del botin que habian he del terror que habia causado la pronta
cho en Torrelobaton, abandonaron el toma de aquella fortaleza, restableci
campo precisamente cuando el ejército do el obispo Acuña de la enfermedad
de los regentes se adelantó. Padilla de ¿ le tenia postrado en Zaratan, á
bilitado por la defeccion de sus solda onde habia ido á conciliar á los gefes
dos trató de verificar su retirada sobrecomuneros, marchó al frente de un
Toro. Alcanzado por el conde de Haro cuerpo de caballería hácia Madrid, Gua
á la cabeza de su caballería, antes que dalajara y Ocaña, puntos á que le ha
aquel pudiese llegar á las puertas de bia destinado la Santa Junta.
la ciudad, se vió obligado á aceptar el Su espedicion á estas provincias es
combate en un terreno cubierto de fan una continuada marcha triunfal. El mas
go y lodo, donde sus soldados se me ardiente entusiasmo le acoge por todas
tian hasta las rodillas, y permanecie partes. En todas se le reunen nuevos
ron asi espuestos al fuego de algunas defensores de la causa popular.
piezas de artillería que los realistas Evita el encuentro de las tropas del
llevaban consigo. El ejército de la Liga, conde de Benavente, que trata de im
agobiado, pues, de fatiga, quedó roto pedirle el paso del Ilenares; entra en
or el ataque impetuoso del de los rea Alcalá, aplaca las disidencias de los es
istas. Padilla, no queriendo sobrevi tudiantes, decididos unos por las co
vir á la ruina de su partido, se preci munidades y otros por la causa del rey;
pitó en medio de las filas enemigas con refuerza poderosamente su hueste, en
sus principales oficiales, esperando en tra en Madrid, donde es festejado con
contrar alli la muerte; empero solo fué el mayor entusiasmo; salva á Ocaña,
herido. Se le hizo prisionero, y fué con amenazada por las tropas de don Anto
denado sin forma alguna de proceso á nio Zúñiga, haciéndole retirar al Corral
ser degollado. Padilla vió acercarse la de Almaguer; lo persigue y lo alcanza
muerte con sangre fria, y con valor es en las llanuras del Romeral. Admite
cribió á su muger, algunas horas antes una tregua que le propone Zúñiga, em
de su ejecucion, una carta llena de pero faltando el caudillo imperial, ata
ternura y que revelaba ademas un es ca de improviso á la hueste de Acuña,
píritu superior digno de mejor suerte. que descansaba en la fé de la tregua,
En otra carta que dirigió á la ciudad de mas revuélvese Acuña cual sorprendi
Toledo, ciudad de su nacimiento, deja do é irritado leon, rehace sus gentes y
ver la alegría del hombre que muere bate completamente á los imperiales,
por una causa sagrada: Estas dos car y lo que al principio fué una disper
tas fueron muy célebres, y las ha con sion de sus tropas lo convierte en una
servado con cuidado la posteridad. So señalada victoria. Vuelve Zúñiga á pro
metióse despues á la mano del verdu poner una tregua, olvida generoso Acu
go con la firmeza del héroe y la resig ña la anterior perfidia, y aprovechan
nacion del cristiano. do la ocasion de ser los dias consagra
La caida de Padilla y la de sus va dos por la Iglesia á la memoria de los
-

A

l,0N ANTONIO DE ACUÑA. D

grandes misterios de la redencion del creyéndose seguro en España, trató de


género humano, licencia su hueste has salvarse emprendiendo un viage á Fran
ta pasados estos dias de festividades cia. Salió, pues, una noche de Toledo
religiosas, y solo y sin mas acompaña solo y disfrazado en trage de vizcaino.
miento que un guia entra en Toledo Era su intento al llegar á Francia di
para concertar con su Junta sus ope rigirse desde alli á Roma. Hombre ya
raciones ulteriores. de mas de sesenta años, sufrió, sin em
Grande fué el entusiasmo que es bargo, con valor los trabajos de esta
citó su llegada en la ciudad; frenética larga travesía. Iba ya á quedar en li
la alegría con que fué recibido por las bertad, cuando al tocar en la frontera
turbas populares. Arrebatado por es— de Navarra, en el pueblo de Villame
tas al apearse de su caballo, y llevado diana, fué reconocido por un alférez
en hombros de la muchedumbre, pene de las tropas del emperador. En vano
tró en la suntuosa y gran catedral el ofreció á éste si le queria soltar darle
Jueves Santo, en los momentos mis cincuenta mil ducados; el soldado fué
mos en que las santas bóvedas del gó fiel. Lo entregó al duque de Nájera,
tico templo resonaban con las proféti que le puso preso en el castillo de Na
cas lamentaciones de los profetas, Varrete.
anunciando la caida de la ingrata Je Antes de seguir al obispo Acuña en
rusalen. Interrumpiendo la sagrada su prision, diremos todavía dos pala
ceremonia, penetró el pueblo en el co bras para terminar el cuadro que rápi
ro, sentó al obispo belicoso en la silla damente hemos dibujado de la insur
arzobispal y le aclamó su prelado, aun reccion de las comunidades de Cas
que con aparente repugnancia de Acu tilla. -

ña, que sin duda recordaba la indig Despues de la fuga del obispo Acu
nacion que habia producido en la Igle ña de Toledo, doña María Pacheco, viu
sia su escandalosa conducta en Zamo da de Padilla, continuó todavía desa
ra y en Palencia. Al dia siguiente, 28 fiando la autoridad real, y haciendo
de abril de 1521, ya arrojó la máscara, que se estrellasen ante los muros de
cercando la catedral con doscientos aquella ciudad todos los esfuerzos de
ombres armados encerró á los canó las tropas del rey. La admiracion que
nigos en la sacristía , donde los incre inspiraba el valor y las grandes cuali
pó con palabras duras y amenazadoras dades de aquella muger infortunada,
para que confirmasen la eleccion que de la compasion que escitaba su desgra
cia haber hecho el pueblo en él para su cia, y la veneracion que se conservaba
prelado. No se dejaron intimidar los in por la memoria de Padilla, acumularon
dividuos del cabildo; treinta y seis ho sobre su cabeza todo el grande ascen
ras permanecieron sin comer ni be diente que su marido habia tenido so
ber, resueltos á perecer antes que pro bre el pueblo. Empleó para justificar la
fanar la silla de los Eugenios é Ilde confianza que en ella ponian todos los
fonsos, sentando en ella á un hombre recursos y todo el vigor de su genio.
tan poco apropósito para el ministerio No omitiendo ninguno de los medios
del altar, y que en su orgullo habia que pueden escitar al pueblo, recorría
tenido la arrogancia de vestirse los or— las calles de Toledo enseñando el hiio
namentos y atributos arzobispales. La de Padilla vestido de luto, precedido
noticia llegada á Toledo de la derrota de una bandera donde se veia el cua
de Padilla el dia 23 de abril, salvó á dro de la ejecucion de su padre, y ha
los canónigos de una indudable muer cia llevar crucifijos á las tropas en lu
te. Púsolos en libertad Acuña inme gar de banderas. Con estos medios sos
diatamente. - tuvo durante seis meses el entusiasmo
Viendo el obispo de Zamora perdi de los ciudadanos que defendian su
da su causa, y no queriendo tampoco ciudad; consiguiendo varias victorias
ser el segundo en una ciudad en don en muchas salidas que hicieron. Los
de mandaba con gran crédito una mu eclesiásticos que habian al principio
ger, ante cuyo prestigio se habia eclip abrazado su causa con ardor, aflojaron
sado el suyo, sostenido solo por el mo cuando vieron que se apoderaba de sus
vimiento fanático de las turbas, y no bienes. Llegaron por grados á hacer
º
CAUSAS C.ELEBRES.

disminuir la confianza que en ella se bir á 27 de setiembre sobre la guarda


tenia, y hubo un momento en que se del obispo de Zamora, rescebí, la cual
vió abandonada por el pueblo. Esta es me envió el cardenal de Tortosa. Por
la condicion de todos los gefes popu ella V. M. me manda que tengo de ha
lares, ser exaltados por el fanatismo cer pleito homenage por el dicho obis
popular d verse en las horas del peli po. Siendo cosa tan nueva para la ca
gro abandonados con ingratitud. lidad de mi persona, de creer es que
Reducida á este estremo, se retiró lo debió V. M. asi mandar, mas por re
al alcázar con algunos de sus mas de lacion de quien le pese porque yo lo
cididos partidarios. Alli todavía se de tengo, que no porque emanase de la
fendió cuatro meses enteros con admi real voluntad de V. M.; porque el plei
rable valor, y no pudiendo mantener to homenage que manda hacer, desde
el dia que nací lo tengo hecho para to
se por mas tiempo, salió disfrazada de das
labradora, y con no poco riesgo pudo las cosas de su servicio. Si V. M. se
llegar hasta Escalona, donde la dió un acuerda, esto paresció bien claro cuan
asilo su tio el marqués de Villena, y do fué jurado V. M. en Valladolid, que
desde alli se refugió en Portugal, á cu fuí el primero que lo juré, no querien
ya nacion llegó á los ocho dias de haber do otros juralle. Y pues estas pren
salido de Toledo, donde con el mayor das V. M. tiene de mí, y yo tengo en
afan la buscaban por todas partes, y no sus reinos las que V. M. sabe, dema
hallándola, se vengaron en derribar la siadas son las ¿ pleito homenage en
casa de Padilla demoliéndola hasta los este caso, ni hay otro ninguno, que
cimientos, sembrándola de sal para paresce mas desconfianza que poner
que no pudiese producir ni aun yerbas seguridad en lo que es á mi cargo, pues
silvestres, y levantando en el lugar ninguna obligacion puede ser tan gran
donde se alzaba un padron de igno de como la que tengo para esto y para
minia. -
lo demas que debo á su servicio. Supli
Refugiada en Portugal, murió en co á S. M. con esto se tenga por servi
Oporto, y hasta se llevó el rigor al cio, que si el pleito homenage dejo de
punto de negar que fuesen traslada hacer, es por no dar de sentir á nadie
dos sus restos al enterramiento de su que V. M. mande cosa tan nueva y no
familia en la ciudad de Toledo, ni que acostumbrada sino á los súbditos du
se sepultasen en Villalar, como ella ha dosos, y no á los que han tenido y han
bia dejado ordenado en su testamento. de tener la fé é firmeza que yo en lo
Preso el obispo de Zamora comen que á su servicio debo. Acresciente
zaron inmediatamente á entender en Nuestro Señor la vida y reales estados
su proceso los gobernadores del reino. de V. M. —Navarrete, á 16 de noviem
Acordaron su traslacion desde el casti bre de 1521 (1).»
llo de Navarrete al de Simancas inme Mientras los gobernadores conti
diato á Valladolid, y el único punto de nuaban la causa de Acuña, vino á sus
toda Castilla que habia permanecido penderla un suceso faustísimo para
siempre fiel á la causa del rey. uno de ellos que fué elevado á la Santa
El duque de Nájera, á quien se ha Sede.
bia dirigido la estraña peticion de que Vacante habia quedado el trono
prestase pleito homenage de tener en pontifical por la muerte del gran Leon X
guarda al obispo, y dispuesto siempre que habia pasado su vida entre las
á entregarle á las justicias del rey cuan magnificencias de un reinado de glo
do pidiesen su persona, vió en aque ria y las tribulaciones de un pontifi
cado lleno de dolores por el desgarra
lla traslacion una desconfianza inju—
riosa, tanto menos merecida cuanto miento de la Iglesia (1521). A su muer
que él era uno de los hombres que ha te la influencia de Cárlos elevó al tro
bian permanecido mas fieles, en tanto no pontifical á Adriano , Florencio, su
que otros muchos nobles y grandes se preceptor, bajo el nombre de Adria
ñores habian vacilado en las anteriores no IV; empero solo reinó un año. Hom
revueltas civiles. Asi es que escribió bre de conducta irreprensible, piado
esta sentida carta al emperador:
«Una carta que V. M. mandó escri (1) Manuscrito de la Academia de la llistoria.
DONANTONIO DE ACUÑA. 53
--

so, económico, activo, severo, habia no á habitar prisionero la torre de Lu


¿? siempre durante su go jan, en Madrid.
El condestable de Borbon sitió á
ierno de España á la clemencia; pero
los españoles no podian perdonarle ja Roma, y aunque pereciese al asaltar
más el gran delito de ser estrangero. sus murallas, su ejército penetra en
Al volver en julio de 1522 don Cár ella, la saquea horriblemente, y se re
los á España, anunció su venida con la nuevan todos los horrores de Alarico,
sentencia y ejecucion de varios de los de Totila, de Genserico y de los bárba
principales comuneros que habian es ros. Aquellos, sin embargo, habian
capado al rigor de las tropas imperia respetado las basílicas de San Pedro,
les en los primeros momentos; y des San Pablo, y San Juan de Letran; pero
pues de haber fatigado los verdugos nada fué sagrado para esta soldadesca.
con el suplicio de cuanta gente de Dos meses duró el saqueo. El pontífice
cuenta y valía habia tomado parte en uedó prisionero (1527) en el castillo
los movimientos y turbulencias de las ¿ San Angelo, mientras Cárlos V da
comunidades, publicó en Valladolid un ba al mundo el ejemplo hipócrita de
indulto, que mas podria llamarse una hacer orar en todas las iglesias por la
nueva lista de proscripcion; porque libertad del pontífice prisionero, liber
contenia mas de doscientas escepcio tad que podia conseguir con una sola
nes. Entonces le mandó formar la palabra: hipocresía que vemos imitar
causa del obispo de Zamora al de por los agentes de las venganzas impe
Oviedo. riales, y mas particularmente en la re
El papa Adriano no quiso asociarse lacion de la causa del obispo Acuña.
á los rencores del irritado César. Aun Fácil es conocer que propuesta en
que colocado por su influencia en el el ánimo del emperador la pérdida del
trono pontificio no quiso ser en él un obispo Acuña, se aprovecharia con ar
satélite de sus venganzas: halló en su dor de la muerte del pontífice Adria
carácter bondadoso bastante indepen no. Asi es que apenas murió Adriano,
dencia para oponerse á las miras de don el obispo de Burgos procedió á for
Cárlos: no quiso ser juez como pontí marle un nuevo proceso; pero de él sa
fice, cuando habia sido parte como an lió triunfante Acuña. -

tiguo regente de los castellanos, en el Cuando parecia que se habia apa


proceso contra el obispo de Zamora. gado y que dormia algun tanto su per
Miró á este estraviado prelado con pa secucion, el fiscal del consejo de Cas
ternal indulgencia, y le concedió un tilla don Pedro Ruiz, hombre que se
completo y absoluto perdon de todos habia distinguido en la persecucion de
los crímenes y escesos que habia co los comuneros, llevando sus procesos
metido en la época de las revueltas de con una ilegalidad comparable solo á.
Castilla, como uno de los principales la rapidez con que eran despachados,
gefes y parciales de las comunidades. pues que todo se reducia á que de
Gran desgracia fué para Acuña la nunciado por él el reo, y tomada con
temprana muerte de este pontífice, que fesion mas bien para identificar su
solo ocupó un año la cátedra de San persona que para la averiguacion del
Pedro, muriendo el 18 de setiembre crímen, sin defensa ni mas trámites
de 4523. pronunciaba el Consejo Real la senten
A Adriano sucede en el trono pon cia entre la acusacion del fiscal y la
tificio Clemente VII (1523). Era un Mé declaracion del reo: este hombre que
dicis, florentino; deseaba hacer el bien;
hacia gala de su severidad, hizo avo.
pero las circunstancias no favorecie— car á la decision del Consejo las causas
ron sus intenciones. Pesaba sobre él que debian ser sentenciadas por sus
cual una mano de hierro, la influencia
de Carlos V. Intentó librar á la Italia
¿ naturales. Este proceder escitó
as reconvenciones del mismo almiran
de la dominacion española, y se unio te de Castilla, y de los que habian ven
con Francisco I, con los príncipes de cido á los comuneros, que se dolian de
Italia, y con el rey de Inglaterra con ver que no se guardaban ni aun las
tra Cárlos V. Este venció: el rey Fran fórmulas esteriores para matarlos y
cisco I rindió su espada en Pavía, y vi concluir con ellos,
54 - CAUSAS CELEBRES.

El fiscal del consejo de Castilla, ha actuaciones que indudablemente con


biéndose entendido antes con la córte, tra él se hacian, afirmando que su de
y obtenido esta de Su Santidad el papa claracion no se tuviese por respuesta si
Clemente VIII un breve en 27 de marzo mo en cuanto á manifestar las causas de
de 1523, autorizando al emperador pa su impotencia. -

ra proceder contra el obispo Acuña, No bastó ni esta enérgica protesta,


entregó al presidente del Consejo, ar— que tuvo cuidado de repetir el obispo
zobispo de Granada, don Antonio Ro todas cuantas veces trató de exigírse
jas, á quien encomendaba el pontífice le una confesion, ni el no haber con
las actuaciones, una acusacion furi testado directamente á los cargos
bunda en que le acusaba como princi acusaciones que le hizo el fiscal don
pal causante y promovedor de las re— Pedro Ruiz. Fué acusado en rebeldía;
vueltas pasadas, como traidor á su pa y despues de haberle prorogado el
tria y á su rey, y como mal ministro término tuvo que nombrar el mismo
de la Iglesia; en que le acusaba de ha presidente cuatro procuradores de oti
ber cometido sacrilegios, de haber ro cio para que defendiesen á Acuña.
bado los templos, y de haber intentado El uno de ellos, Gonzalo del Monte,
pasarse á los franceses; y en su con aunque deseoso de servir al obispo,
secuencia pedia la imposicion de las mostró la escasez de medios en que se
penas señaladas por las leyes á tamahallaba por no habérsele pagado los
ños desafueros y delitos. gastos que en el año anterior le causó
. Hizose á Acuña firmar la notificael proceso que habia formado el obispo
cion de este auto del presidente delde Burgos á Acuña. Volvió, sin embar
Consejo, señalandole el término de go, á admitir los poderes que ahora se
quince dias para que acudiese á dar le daban de oficio, pero no pudo con
sus descargos por medio de procura seguir que se nombrase por letrado
dores. defensor al licenciado Buendia, hom
Alegó el obispo, lamentándose de bre muy versado en las materias ca
que sin cesar se le estuviesen movien nónicas, y que hubiera podido defen
o procesos, y mas siendo notorio todo der con vigor la causa del obispo de
lo contrario de lo que la acusacion fis Zamora. Nombráronse varios letrados;
cal, le atribuia, como pensaba probarlo, pero escusábanse unos, porque amaes
si de justicia habia copia y la libertad trados con la esperiencia, sabian el
que se requeria en tal caso. Atribuyó modo con que se juzgaba á los que ha
las contínuas molestias que con proce bian tomado parte en las parcialidades
sos le ocasionaba la envidia de sus de los comuneros, y el término que te
enemigos, deseosos de apoderarse de nian los procesos; y otros por temor
las rentas de su mitra, con muchos de que de consagrarse á la defensa de
bienes algo ocasionados á ser deseados. quien contra sí tenia todo el odio del
Opuso tambien á los procedimientos César, pudiese esto perjudicar á sus
que contra él nuevamente se intenta futuros adelantos en la carrera Asi es
ban el perdon que tan generosamente que fué menester que, bajo la pena de
le habia concedido el pontífice Adria escomunion, el arzobispo presidente
no, el que si hubiera vivido mas tiem del Consejo nombrase á los licenciados
po indudablemente le hubiera tambien Daza y Burgos.
Comenzaron estos su defensa con
dispensado todas las mercedes que es
taba en su mano hacerle. Hizo ver los buena fé y con celo. Entablaron una
achaques que sufria por la edad, las demanda de competencia al tribunal
enfermedades antiguas acrecentadas que entendia en la causa, é hicieron
¿ la larga y estrecha prision en que ver de una manera palpable el vicio
acia siete años estaba; y pidió que se que contenia el Breve del pontífice
le diese, como las leyes del reino pre Clemente VII, que servia de cabeza del
venian, copia de justa defension, y pro proceso, porque en él no se menciona
curador y letrado á quienes pudiese fiar ba ni hacia cargo alguno del perdon
la honra de su hábito eclesiástico por que habia dado su antecesor Adriano á
interés de su iglesia. Protestó ¿ las actuaciones promovidas por la mis
Illd CdUlS),
camente, por último, contra todas las
-

DON ANTONIO DE ACUÑA. 53


en -

A esta competencia se contestó por dades, fueron desleales y traidores á


el arzobispo de Granada admitiendo la su causa.
causa á prueba, con plazo y término Otras veces ponia por intercesor al
de quince dias, comun á ambas par duque de Nasau, al que escribia para
tes, y se nombró otro fiscal á los dos que se acordase de sus servicios he
nombrados anteriormente. -
chos á la corona real, y en especial los
La cuestion de competencia inter que habia prestado al rey don Felipe,
puesta contra el juez no podia resol de gloriosa memoria, teniendo en Roma
verse sino por la silla romana. Asi es el cargo de su embajadór. Alegaba que
que fué necesario acudir para su deci en las pasadas revueltas habia hecho
sion á Roma. Alli se paró este proceso, el bien que habia podido, sirviendo al
porque sin duda el emperador Cár rey; señaladamente que habia sido pre
los V y las gentes interesadas en la so contra toda ley, ofreciendo por su
perdicion de Acuña previeron que no libertad, y como fianza de pagar lo juz
era fácil salvar el obstáculo que los gado, cuarenta mil ducados segun qui
defensores de éste habian alegado, la siese el duque, y sin inconveniente
omision completa del perdon anterior para cumplir la paga suya en el obis
mente otorgado por la Sede apostólica. pado de parte de sus beneficios. Y que,
Interin seguia su curso lenta, pau aunque él desearia sobre todo un razo
sada y solemnemente en el tribunal nable retraimiento, siendo S. M. servi
del papa el proceso del obispo de Za do le serviria señalada y provechosa
mora, este prelado, abatido de verse mente en merced, porque suplica se le
tantos años encerrado en la estrecha de libertad, ó por sola clemencia y mer
fortaleza de Simancas, escribió cuatro ced justificada, ó por merced de man
cartas al emperador solicitando por di darle hacer justicia tan verdadera cuan
versos modos inclinar su ánimo á la to un principe debe hacer á sus súbdi
clemencia, ya recordándole los servi tos, y mas con los eclesiásticos hechura
cios prestados en otro tiempo en el rei de su real casa: certificando á su seño
nado de su padre y abuelo, ya alegan ria que son mas de doce las defensiones,
do el mérito de haber sido preso tres que cada una de ellas bastaria á no te
veces por causa del servicio público, mer daño por la justicia en ninguna
el habérsele debido á él el sosten del cosa, ya que no responda directamente;
sitio de Fuenterrabía y de San Sebas demas de haber ¿admitido ya á la
tian, y recordando que estaban sus clemencia del Santo Padre, solo escep
culpas perdonadas ya por el pontífice tuando los daños que paresciesen depar—
Adriano IV, hechura despues de Dios, ticulares, y ademas de estar ya dispen
del mismo emperador. sado por autoridad apostólica en lo
De órden especial del mismo em del juicio espiritual y temporal.
perador se pidió informe al obispo so Inútiles eran las cartas que el pri
bre todo cuanto sabia de los sucesos sionero obispo dirigia al César: inútiles
acaecidos durante la guerra de las co tambien los ruegos de algunas perso—
munidades, y en una larga comunica nas que intentaron, aprovechando oca
cion contestó á las tres preguntas de siones faustas de sus triunfos, hablar
importancia que de parte del mismo por Acuña y por los desgraciados co
emperador se le hacian sobre los di muneros. Siempre conservó Cárlos V
chos sucesos. Aunque en esta comuni en su corazon un odio profundo á los
cacion incurrió en la debilidad de in que habian movido aquellas revueltas
culpar á otros para hacer su propia en España. Asi es que nada pudo lo
defensa, no se presentó, sin embargo, grarse, ni aun en la solemne ocasion
como inocente; pero cargaba gran par en que derrotado el ejército francés
te de la culpa de aquellos sucesos so ante los muros de Pavía, y preso su
bre Laso de la Vega, el único de los rey Francisco I, parecia haber llegado
comuneros, rara y estraordinaria es á su apogeo el poder del emperador, y
cepcion, que habia vuelto á la gracia del ser la ocasion de derramar sobre los que
soberano. Tambien inculpó, por ven gemian en las cárceles ó estaban emi
ganza sin duda, á algunos de los que, grados en las naciones estrangeras una
habiendo tomado parte en las comuni mirada de compasion y de clemencia.
CAUSAS CELEBRES.
-

Varias voces se elevaron reclaman un dia cuando los parientes de aquel


do este acto insigne de clemencia del se preparaban sin duda á solicitar su
corazon del César. El célebre francis libertad, llegó al castillo de Simancas
cano, fray Antonio de Guevara, uno el licenciado Fernan Gomez de Herre
de los que mas habian contribuido á la ra con unos cuantos caballos y el ver
derrota de los comuneros, desde lo alto dugo. Sin mas forma de proceso hizo
del púlpito, cuando se hallaba cele salir atado de pies y manos del casti
brando el rey en la córte la victoria de llo sobre una mula á Maldonado Pimen
Pavía, pronunció un famoso sermon, tel, lo llevó por las calles de Simancas
que la historia ha conservado con el publicando á voces el pregonero los
nombre del Sermon de las alegrias. Alli delitos que se le atribuian; y se le de
de un modo patético, pero atrevido, golló el 16 de agosto á las nueve de la
reclamó el animoso franciscano el per IIld Ill Ild.
don de los que habian peleado á las Un año mas tarde, el 1523, el ma
órdenes de Juan de Padilla y del obis riscal de Navarra habiendo perdido la
po de Zamora. Inútiles fueron sus rue esperanza de recobrar su libertad, la
gos; Cárlos V oyó aquel cristiano ra buscó en el suicidio.
zonamiento con la misma indiferencia Cada dia se hacia mas insoportable
con que oia á cuantos se llegaban á él á Acuña su mansion en Simancas.
para suplicarle por los infelices pros Quedábale, sin embargo, una débil, una
criptos. lejana esperanza de poder conseguir
Pasaban los dias. Los grandes su su libertad, porque en los primeros
cesos prósperos de la monarquía apa meses de 1526 ¿ se preparaba para
recian, y no traian en pos de sí, cual celebrar magnificamente en Sevilla las
era de ordinaria costumbre, los bene bodas de Cárlos V con Isabel de Por
ficios de la clemencia. El obispo veíase tugal. El obispo Acuña tenia muchos
a solo encerrado en la estrecha forta poderosos parientes en la córte de Lis
eza de Simancas, donde en un prin boa, y á ellos habia acudido para que
cipio gemian cautivos con él otros dos se valiesen del favor de la emperatriz.
¿ políticos, don Pedro Maldonado Pero por si quedaba burlada en es
Pimentel y el mariscal de Navarra. ta ocasion, como en tantas otras, su
Ambos los habia visto sucesivamente esperanza, trató de entenderse con el
bajar por desgracia al sepulcro. alcaide del castillo, y aun de procurar
Pedro Maldonado Pimentel, que de á todo trance, por la fuerza, y del mo
bió haber sido degollado á la mañana si do que le fuese posible, su libertad.
iente de la derrota de Villalar, al la Al efecto procuró ganar con promesas
do de Juan de Padilla, debió su salvacion al alcaide, Mendo Noguerol, y estable
entonces á la intercesion del conde de cer inteligencias con algunas de las
Benavente, su deudo, que para decli personas que habitaban en la fortale
nar toda responsabilidad lo puso pre za. Mediaron varias cartas entre el
so en un lugar seguro. Maldonado Pi obispo Acuña y los que habia buscado
mentel pudo haberse fugado, y aun á por sus auxiliares, valiéndose de una
ello le invitaban los mismos que le lle esclava llamada Juana, muger liviana
vaban de escolta antes de entrar en la y de libre conducta, la cual tenia amo
fortaleza de Simancas; empero consi res y vivia casi en concubinato con un
derando que no todos los vencidos ha page de Noguerol llamado Armesto, un
bian de morir, salvado el primero y muchacho esclavo llamado Francisco,
mas rigoroso trance, y alentado con y por último con un tal Esteban, mozo
el íntimo parentesco que le unia á uno que cuidaba las caballerías del casti
de los hombres que debian ser mas po llo, y que fué el nucleo principal de
derosos con el César, entró en el cas las inteligencias del obispo.
tillo de Simancas. Habíale , hablado algunas veces el
Alli vió llegar mas tarde al obispo obispo desde la reja del cubo en que
Acuña. Diez y seis meses llevaba de estaba encerrado, y á poco tiempo la
prision Maldonado, cuando habiendo esclava Juana, que entraba con mas li
vuelto á España en el mes de julio el bertad en la habitacion del obispo para
emperador, al siguiente agosto de 1522 hacerle la cama y arreglarle los mue
DON ANTONIO DE ACUÑA. 57

bles del cuarto que constituia su pri decir con quien esta le dará, y asi se lo
sion, le entregó con el mayor disimulo pido y suplico, y escríbame la respues
una carta, que á la letra dice asi: la de la otra carta y sepa como Este
ban está á lo que W. S. le mandase, que
«Señor: en vos tengo mi Dios y Se bien sé que le escribió una carta y lo
ñor; el mayor deseo es de serviros en que le envió á decir; y no alargo mas
quanto yo pudiere y mis fuerzas alcan sino que si posible fuese lo que me en
zaren; pídoos por merced que me haga vió á mandar y pensase salir con ello,
esta merced, que me mande en que le que yo seria para mas de lo que pien
sirva, y la causa que me movió á es sa, y suplico á V. S. que me escriba
cribirle es que la portadora es perso todo lo que le pareciere, pues tenemos
na de quien muy bien nos podemos persona que nos encubrirá todo quanto
fiar, y hará todo lo que yo le mandare, quisiéramos, y no tenga temor ningu
y no tenga empacho en descubrirse no que el Alcayde lo sepa.—Plegue á
que es persona que no hará á la con— Nuestro Señor que le dé libertad co—
tra, y con eso me atreví á escribirle mo V. S. desea y yo tambien.—El ca
porque no sabe que placer me hace pellan servidor de W. S.»
que esto es lo de menos que por mí
hará y á esta causa me atreví. Y pí Establecida de este modo por me
dole por merced que me mande en que dio de la esclava una correspondencia
le sirva, que de cualquier modo que epistolar debió sin duda el obispo Acu
señor me mandeis estoy aprestado por ña franquearse mas por cartas con sus
la voluntad que me muestra en las auxiliares, porque en el miércoles de
ablas que me habla, y pídole por mer— ceniza al tiempo de ponerle en la mi
ced que por la ventana que no me ha sa el presbítero Ortega al obispo la
ble porque es cosa peligrosa á verlo el ceniza en la frente le entregó tambien
señor Alcayde, y pídole de merced que con el mayor disimulo esta carta:
me envie la respuesta con la que lleva
la presente, porque me hará gran «Muy Reverendísimo Señor.—Una
merced, que no haya miedo que lo des de vuestra Señoría reciví con la qual
cubra porque está á mi mandar y no save Dios el descanso que yo reciví en
alargo mas. ser yo tan dichoso que vuestra Seño
«El que queda con deseo de su li ría en cosas de tanta sustancia á mí las
bertad.—Esteban.» oviese manifestado, en la cual me en
via á mandar cosas de tanta calidad y
El obispo recibió, ya á los pocos sustancia, que no puedo pensar el me
dias por el conducto de la misma Jua dio ni manera que en ello poner se
ma una carta del presbítero Bartolomé pudiese, que no fuese con mucho pe
Ortega, que era el que celebraba la ligro y afrenta por la manera que
misa en el castillo, y aun hacia dos vuestra Señoría me ha manifestado,
meses que habia entrado á habitar en que si se oviese de negociar de ma
el mismo, porque el alcaide Mendo No nera que no oviese de ser afrentados,
guerol lo habia tomado por maestro de como W. S. ha escripto paréceme ya
sus dos hijos, Francisco y Leonardo, muy vien, mas como dice no se ¿e
para que les enseñase á leer. Decidido hacer sino con mucha afrenta y gran
el capellan con Esteban á favorecer la peligro y no salir con nuestra honra
evasion del obispo, se franquearon á por tener tan cerca el favor como tie
él, invitándole á que les mandase cuan nen, lo que á mí me parece es que si
to tuviese por conveniente, y dirigién se pudiese hacer por otro modo que
dole una carta que decia lo siguiente: nadie fuese afrentado, porque sin ello
nos ponemos avemos de determinar de
«Muy reverendo señor: suplico salir con la empresa y de la manera
á V. S. que por la reja que no me diga que V. S. dice no se puede hacer, por
nada, porque andan sobre mucho avi que si en ello nos ponemos y nos afren
so, que estotro dia azotaron á Francis— tan, avemos de determinar de librar
co porque hablaba con él; quando W. S. nos y no ser causantes de mas mal y
algo mandare puede bien enviarlo á. cautivacion, porque
TOMO le
piso que des
¿? - CAUSAS CELEBltES.

ta manera , que me pareciera mejor veis de hacer cosa sustancial á calum


que W. S. determinase padecer hasta nia, y para escusaros quando Dios
tanto que S. M. sus fiestas celebrase, quiera estoy en hacerlo de otra mane
porque pienso que W. S. alcanzará per ra y en hacer por tener primero se
don, y si en esta manera no huviése guridad del Alcayde, yo lo he de hacer
mos medio, no faltaria maña para que y no otro, y quando yo salga y o osto
oviésemos libertad, porque de la ma maré la fé como á otros, y de por casa
nera que dice, bien pienso que no sal hareis lo que os parecerá, n0 IrlaS
dremos con nuestra honra, porque nos de darme un cuchillo ó puñal ó espada
falta favor para poner nuestras perso— secretamente, y para mi defension en
mas en salvo, y si V. S. determina de las mudanzas de que por tanta razon
lo hacer, no lo ha de hacer de modo temo por la muerte del Comendador
que piensen ellos que yo soy en favor Mayor..... ni será menester, ni lo jus
y en consejo, y á mí parece que antes to puede ser injusto y tomada la se
se haga desta manera si posible es, que guridad dicha para..... obrar en la li
por la puerta que sale á la Capilla pue bertad, si me quisiéredes seguir po
de se salir, é despues que Noguerol dreis, y si os pareciere peligroso si os
dormido (que bien pienso que no lo hallasen conmigo, esta es razon rece
sentirá mas que piedra) yo dexaria larse esto, sin embargo, yo os daré ado
quitado el sorrojo y ternia puestas unas vais á, vuestro provecho y seguro que
sogas para que se colgase por la vela y por mí lo han de hacer, que no por
despues que subiese á la puerta y cor otros, si luego no le hallaren conmigo
tase las sogas de la puente y por ellas no le dirán palabra que en tiempo de
se bajase y quitase los clavos que tie mas rigor prendieron conmigo criados
me la puente, era bien ansi, mas de mios que luego soltaron, lo de aque
modo que V. S. dice no ha y medio nin lla arma os ruego mucho y que siem
guno y aun para esto que yo digo ha pre hagais por leer temprano con los
veis menester favor para poner vues muchachos y como se usa bayan á hol
tra persona en recaudo y de otra ma gar para que el de Portillo quando Dios
nera no os pongais en ello porque es diese mejor lugar, onrra y provecho y
el Diablo que le tienta, yo no se lo mejor, sin nada hacer y obligándome
aconsejo ni acepto en ello. Envíeme la á que tengais mas renta que entre vues
respuesta.»—No está firmada esta car— tros vecinos pocas veces acaece, si se
la ni tiene fecha. acertase vos acertareis, si se errase (lo
qual no soy tan vestia que no , tantee
En esta carta Ortega estaba toda muy bien), yo solo yerro, haced, her
vía por las dilaciones y por esperar al manos, lo que digo, y encomendadme
resultado de las bodas imperiales, y á á quien yo espero servir la merced
la amnistía que generalmente se creia que por su vondad me hará.»—No fir
debia darse con tan fausto suceso. ma la carta el obispo.
Esto se avenía mal con la natural
impaciencia del obispo, el que por me Cinco años hacia que Acuña se ha
dio de la esclava Juana, le remitió llaba en la prision; tenia perdidas to
aunque sin firmarla esta otra carta: das las esperanzas de perdon por las
bodas reales, y no fiaba su libertad
«Hermano: de cuerdos es recelar sino á su maña y á su fuerza. Se pro
por razon, mas lo que es contra razon veyó, pues, de tres armas: una espe
y en mi perjuicio tan grande y de la cie de maza y tres cuchillos, uno de
Iglesia, y en verdad para en perjuicio los cuales habia sujetado á la punta de
del mesmo Alcayde y sus hijos, gran un palo con clavos y cuerdas á mane
cargo teníades en me lo encaminar en ra de pica, y ademas un guijarro que
lo que buenamente pudiésedes, hacien guardaba en una bolsa de cuero como
do contra vuestra conciencia, y que yo si fuese breviario. Trató de seducir al
guial é lo que se ha de hacer Dios me alcaide Noguerol para obtener mas hol
diante, de manera que no se pueda gura en la prision, pidiendo que le
errar y con toda buena y templada ma concediese el que Ortega entrase á ayu
nera, y digo que vos, hermano, no ha darle á rezar las horas canónicas, pro
l, ON ANTONO DE ACUÑA. 50

porcionándole asi los medios de con flor de su juventud, y sus piernas en


certar su fuga. tumecidas por el largo tiempo que ha
Sus medios de seduccion se estre cia se hallaba en la prision, no le de
llaron contra la incorruptibilidad del jaron alcanzarle. Entonces el fugitivo
alcaide Noguerol, que sin faltar á las jóven cerró de golpe tras sí la puerta
consideraciones debidas á la alta dig del castillo, y echó á correr por el pue
nidad eclesiástica que representaba blo dando voces, dejando al obispo en
Acuña, no se olvidaba de su deber como cerrado; el cual en el acto se dirigió
responsable de la persona del obispo. á las almenas del castillo con intento
Una tarde, la del 25 de febrero del de arrojarse fuera de la fortaleza y em
año 1526, hubo larga conferencia entre prender su fuga. -

el obispo y el alcaide. Al parecer es Eran las cuatro de la tarde del se


forzó aquel sus razones, y puso en gundo domingo de cuaresma. Salia de
planta todo género de recursos para la parroquia de Simancas casi todo su
poder conseguir que le diese alguna vecindario, reunido alli para oir la pa
mas amplitud en su prision; y el al labra de Dios, cuando á las voces de
caide Mendo Noguerol parece que de susto y de alarma dadas por aquel jó
bió de resistirse y oponerse á las pro ven de que habia el obispo de Zamora
mesas que le hacia el obispo, las que asesinado al alcaide Mendo Noguerol,
consistian principalmente en unos be y de que aquel se huia de la fortaleza,
neficios eclesiásticos para sus dos hijos echaron todos á correr hácia el castillo,
Francisco y Leonardo; lo cierto es que que se halla casi pegado con las tapias
al parecer llegaron las cosas á tal pun ¿ pueblo. Los primeros que desem
to, que el obispo sin duda no pudo bocaron junto al castillo vieron enton
contener su irritabilidad; se dejó lle ces entre dos almenas y en ademan de
var de su genio, y con el guijarro que descolgarse del muro al prelado de
llevaba en la bolsa debió descargar un Zamora. Los alcaldes de Simancas,
terrible golpe sobre la cabeza del al Alonso Ruiz y Diego Breton, le roga
caide, el cual sin duda cayó aturdido ron con el mayor acatamiento que no
al suelo, y despues quedó muerto de se descolgase, porque lo matarian, y quo
varias puñaladas, echándole en segui se diese á prision. El obispo se entre
da encima el brasero que habia en el gó á ellos, despues de asegurarse que
cuarto, y atándole por último al pie los dos eran hijodalgos, y que no le ha
de la cama. rian mal alguno. -

Cometida ya la muerte, el obispo No le valió esto para que el hijo de


se preparó con los cuchillos que tenia Mendo Noguerol con la mayor irrita
llamó á una campanilla, haciendo su cion y atrevimiento le descargase un
ir á Leonardo, hijo del alcaide. Dijole fuerte puñetazo en las espaldas, pusie
á éste, saliendo á su encuentro, que se violentamente las manos en él, y
entrase, porque su padre estaba escri á no haberlo impedido las gentes que
biendo y lo necesitaba. cogieron al obispo se hubiera propasa
Debió ser tal la turbacion que se do á mayores desmanes.
notaba en el rostro del obispo Acuña, Juntos todos se encaminaron á la
y mas sobre todo las manchas de san prision, donde hallaron todavía calien
gre que llevaba en el zamarro que te te y casi respirando el cadáver del des
nia vestido, que el muchacho, impo graciado alcaide. Hallábase éste al pie
niéndose sin ¿ de que alguna des de la cama, atado, cubiertos de ceniza
gracia habia sucedido, retrocedió; echó los pechos, con dos ó tres contusiones
á correr; volvió con una espada á su en la cabeza, varias heridas en el ros
bir á la prision, y acometió al obispo. tro, y una mortal debajo de la barba:
Defendíase éste con la pica que habia todavía parecia que conservaba algun
improvisado con el palo y los cuchi resto de vida. -

llos; y despues de alguna lucha retro La inmediacion en que se halla Si


cedió el jóven, buscando las escaleras mancas de Valladolid, hizo que corrie
con grande alboroto. Siguióle el obispo; se inmediatamente la noticia á esta
pero tenia éste sesenta y cinco años, ciudad.
iba persiguiendo á un mancebo en la Inmediatamente que se supo este
r
60 CAUSAS (2. LEl 3RES.

suceso, i. el mismo dia 25 de febre-dáver, los alcaldes, despues de haber


ro, la chancillería de Valladolid, que recibido esta informacion de testigos,
reside tan inmediata á Simancas que dieron licencia para que enterrasen el
solo dista poco mas de una legua, envió cadáver en la iglesia.
para que procediesen á la formacion de llecho cargo los dos alcaldes del
la causa á los alcaldes de su córte don crímen, que habian venido de Valla
Juan Sanz de Menchaca y don Juan dolid, de la sustanciacion del proceso,
de Castro y Zárate, acompañados de comenzaron con gran tiento y pulso en
dos escribanos del crímen de dicha la averiguacion de aquel delito, que si
chancillería, que fueron Pedro Arias, bien indudablemente aparecia cometi
y Pedro de Garabey. do por el prelado de Zamora, preso en
Llegaron aquellos dos magistrados, la fortaleza de Simancas, podia haber
y mandaron á Alonso Calderon y á sido impulsado y arrastrado á él por
Alonso Ruiz, á quienes llamaron á su causas particulares que pudieran ate
¿º: que entregasen á los escri nuar ó debilitar en algo la naturaleza
nos la sumaria informacion que ha misma del delito gravísimo que venian
bian hecho sobre el desgraciado suceso a perseguir.
de la muerte del alcaide Mendo No Asi es que dictaron inmediatamen
guerol. te que se hicieron cargo de la causa un
Reducíase lo hasta entonces actua auto, por el cual, visto que el dicho
do á que los señores bachiller Alonso Mendo de Noguerol habia fallecido, y
Calderon y Alonso Ruiz, alcaldes ordi que el obispo de Zamora se hallaba
narios de Simancas, habian mandado preso y acusado de este crímen, que
al escribano Pedro de Garabey que les riendo proveer de justicia y de lo que
diese un testimonio del reconocimiento á SS. MM. debian y eran obligados, y
del cadáver del alcaide Mendo de No de la guarda y conservacion de la di
guerol, que se hallaba muerto dentro cha fortaleza, y de la persona del di
de un cubo de la fortaleza de Siman cho obispo, que en ella estaba, pidie
cas, detrás de una cama que estaba en ron al escribano público les diese por
el dicho cubo, y en el que se decia le testimonio signado de su signo como
mató don Antonio de Acuña, obispo de ellos en nombre de SS. M.M., y como
Zamora, preso por órden de S. M. en públicas justicias en dicha villa, to
la dicha fortaleza. Y que habiendo tra maban y aprendian la tenencia de la
tado de averiguar quién habia ocasio dicha fortaleza, y la guarda del dicho
nado realmente aquella muerte para obispo para tenerlo guardado en fiel
hacer en todo cumplida justicia, reci encomienda á nombre de SS. MM. has
bieron juramento en debida forma á ta tanto que por SS. M.M. les fuese
Juan Breton, Lope Gonzalez, Gome de mandado lo que en el caso debian ha
Leon, don Antonio Escudero, y don cer; y para ello hacian el pleito home
Antonio de San Pedro, vecinos de la nage en sus manos, como hombres hi
dicha villa, los que se hallaban pre jo-dalgos, que en este y cualquier ca
sentes, y á quienes daba fé conocer el so se requiere; y que asi lo hacian y
escribano: habiéndoles encargado los cumplirian, y que acudirian con todo
alcaldes que mirasen al dicho Mendo á SS. M.M., ó á quien por SS. MM. fue
de Noguerol, y dijesen y depusiesen de se nombrado, y cuando les fuese pedi
qué heridas estaba herido por donde do: y que como lo prometen pidieron
parecia , estar muerto, y habiéndole se les diese por testimonio en señal de
vuelto de un lado y otro los alcaldes, tenencia de la dicha fortaleza; tomaron
los testigos y el escribano, dijeron bajo las llaves de ella, y de su mano se las
juramento que Mendo tenia en la cara dieron al bachiller Alonso Carrasco, y
y en la cabeza nueve heridas como de áJuan Hernandez, hijo-dalgos, que con
cuchillo, y ademas dos ó tres golpes en el escribano de la causa estuvieron
la cabeza, y en un dedo de la mano dentro de dicha fortaleza. Y fueron
izquierda atado un cordel, y todo el ros testigos de este acto Pedro del Castri
tro y el pecho cubierto de ceniza, y que llo; Juan Breton, el mozo; Pedro Carn
al parecer se hallaba herido y muerto. po Seco, Lope Gonzalez y otros muchos
Hecho este reconocimiento del ca vecinos de la villa: autorizando este
DON ANTONIO DE ACUÑA. 6

documento Juan Jordan, escribano. cosa de dos horas: que hallándose


En el mismo dia los alcaldes de la él en una ventana de un cuarto de la
chancillería de Valladolid procedieron dicha fortaleza, vino el dicho obispo á
á tomar diversas declaraciones de tes— una ventana de una reja que se halla
tigos, para informarse de la verdad de ba enfrente de la en que él estaba, y
que se decia que era notorio cómo ha llamó á una campanillita que estaba
bia muerto á Mendo Noguerol el obis puesta á la reja, acudiendo una criada
po por escaparse de la fortaleza. de su padre para ver qué era lo que
Recibieron juramento en forma y queria el obispo. Este le dijo que se le
declaracion á Alonso Breton, escriba habia apagado una candela, que la fue
no, á Juan Lopez, á Alonso Nieto, á se á encender; y en esto acudió alli
Miguel Navarro, á Bartolomé Gutier otra criada del alcaide, porque el obis
rez, regidor, y á Miguel Gallego, veci po tornó á tocar la campanilla: y en
nos todos de la villa, los que juraron esto subió él á los corredores, llegó á
en forma. Y preguntados por los alcal la ventana donde se hallaba el obispo
des dijeron que sabian, ó habian oido llamando, y le preguntó lo que que
decir, que el dicho obispo habia llama ria: y el obispo le dijo que entrase den
do á Mendo Noguerol; y que con maña, tro, porque el alcaide, su padre, se
á pesar de ser un hombre robusto lo hallaba alli escribiendo, y que tenia
habia vencido; que lo habian visto necesidad de que firmase como testi
muerto y muy herido, y al obispo con go: vió que el obispo al decir esto, se
las manos ensangrentadas, habiendo hallaba azorado, y vió tambien man
cogido al obispo un cuchillo, y en una chas de sangre en un zamarro que
bolsa un guijarro grande; que el cu traia. Entonces llamó al alcaide su pa
chillo estaba todo cubierto de sangre; dre que saliese alli, y como no reci
que le vieron que se iba escapando de biese respuesta, y le chocase la sangre
la fortaleza, y que á las voces que da que cubria la vestidura del obispo, echó
ban los de adentro al ver la fuga del á correr á donde estaba su madre, y la
obispo acudieron los alcaldes de la vi dijo que creia que su padre quedaba
lla con otros muchos hidalgos, hallan muerto por las señales que habia visto.
do al obispo sobre la barbacana y que Tomó entonces una espada; subió á los
riéndose echar por las almenas, reu corredores; llegó á la puerta de la sala
niéndose mucha gente de la parte de donde estaba el obispo, la que él abrió;
afuera y de dentro de la fortaleza, y y al ver al obispo azorado, y ensan
prendiéndole los alcaldes y las gentes grentadas las manos, y demudado el
que acudieron: siendo todo cuanto sa semblante le dijo:—«¡Oh perro! ¡que
bian del caso porque eran pregun has muerto á mi padre!» Y al decir es
tados. to alzó la espada para darle; pero el
En vista de esta informacion los obispo le dijo que no hiciese ninguna
alcaldes de la chancillería mandaron cosa, porque su padre estaba vivo, y
poner al obispo unos grillos en los pies que le daria cien mil maravedises de
con una cadena y su candado, y unas renta. Y en esto el obispo se retiró á
esposas en las manos, asegurándole de una cuadra que estaba junto á la sa
este modo en la fortaleza: y consigna la, cogiendo un palo largo en el que
ron en la causa la diligencia de haberlo traia una varilla de hierro de la cama
asi mandado. de campo en que dormia, y en la pun
Al dia siguiente, 26 de febrero, hi ta de dicho palo un cuchillo como na
cieron comparecer los alcaldes y to vaja; al verlo asi se retiró amparán
maron juramento en forma á Leonardo dose de los golpes que el obispo le ti
Noguerol, hijo del alcaide, á quien le raba; y al tiempo de retirarse de la
preguntaron cómo habia hecho la muer puerta de la red, el obispo le tiró un
te de su padre el obispo. golpe muy recio que le pasó por enci
Contestó éste que en el dia 25, se ma del muslo y no le hirió. Entonces
gundo domingo de Cuaresma, sobre las él asió de la dicha puerta que estaba
dos y media de la tarde entró el alcai cerrada por la dicha red, y arrancó los
de, su padre, á donde estaba el obis anillos del candado, y se bajó abajo: se
po, llamado por él, y estuvo alli como fué á la villa, llamando en su ayuda á
6) (AUSAS CELEBRES.

los vecinos para que el obispo no se ro colorado á manera de breviario, y


marchase. Luego le dieron socorro: otro palo grande en que habia otro
acudieron las gentes de la villa, y to cuchillo y una varilla de hierro de ca
dos vieron que el obispo se echaba aba ma de campo, atado al palo para que
jo de la barbacana, y puesto en una al no se le pudiese cortar con espada, y
mena iba á saltar fuera, en cuyo esta que esto no era una cosa improvisada
do le prendieron y le pusieron en la sino amaestradamente hecha antes y
prision en que se hallaba hoy. Luego despacio. Dijo tambien que vió enci
subió este testigo á la cámara donde se ma de la frente del muerto una herida
hallaba el obispo, y halló á su padre que parecia ser hecha con el guijarro, y
Mendo Noguerol muerto, tendido en el que le pareció estaba degollado con el
suelo, atados los pulgares, y con cu dicho cuchillo, segun aparecia por lo
chilladas y pinchazos en la cara. ensangrentado que estaba. Asimismo
El ¿ Alonso Calderon, alcal vió que el obispo tenia las manos en
de de Simancas, fué llamado tambien sangrentadas, y que entonces se las
á prestar bajo juramento su declara lavó con vinó y le dijo al obispo:—
cion en el mismo dia, ante el alcalde «¿Por qué, señor, habeis hecho tan mal
Chinchilla, y dijo: cosa?» Que entonces el obispo le dijo:
Que hallándose en el dia anterior, —«Es verdad, pero el alcaide me ha
domingo por la tarde, en el concejo, tratado mal porque no le he traspasa
vió que habia gente movida en la que do un beneficio que me pedia para su
iba corriendo, y pensando que seria hijo;» que los dos habian andado force
algun ruido ó motin, él y Alonso Ruiz, jeando, y que como el alcaide no era
alcalde compañero suyo, fueron cor tan mañoso como él, lo habia derribado
riendo á ver lo que era, y les dijeron en el suelo y que lo que habia hecho
que el obispo de Zamora habia muerto era en su defensa.
al alcaide; que á esta voz acudió alli Los alcaldes de la chancillería hi
el pueblo en su mayor parte, y fue cieron tambien acto contínuo llamar
ron corriendo á la fortaleza , el di á Alonso Carrasco, vecino de Siman
cho Alonso Ruiz por la parte de fuera, cas, para que declarase bajo juramen
él entrando en la fortaleza porque le to lo que supiese de este lamentable
a abierto la puerta el hijo del al suceso, y manifestó que el domingo
caide, Leonardo Noguerol. Entonces despues de comer, como á cosa de las
vió, por la barrera de la fortaleza ade cuatro de la tarde, hallándose en la
lante, cómo traian al dicho obispo abra plaza de Simancas, habiendo salido del
zado, habiéndole cogido en el adarve sermon, oyó dar voces á una criada del
al irse á arrojar desde alli abajo, dos alcaide diciendo que el obispo mataba
hijo-dalgos y el hijo del alcaide. Este á su amo, y que andaba suelto el obis
queria matar al obispo, y entonces él po, y por esto se dirigió corriendo á la
le dió voces desde abajo diciéndole: no fortaleza, y llegando á las puertas de
lo hagais que os echais á perder, y ella, dieron voces que el obispo se des
guardaos que está aquí la justicia. Su colgaba del adarve. Entonces él corrió
bió entonces á donde se hallaba el di á ver el adarve fuera de la villa, y vió
cho obispo; lo cogió en su poder y le entre dos almenas sentado al obispo,
subió arriba, á la ¿ donde so con una pierna echada fuera, mas la
lia estar, mandándole echar unas ca una que la otra, y en actitud de que
denas y grillos y esposas; y que en el rerse arrojar de alli; que le dieron voces
aposento donde solia estar el obispo y para que no se echase. Que volvió en
donde dormia, halló á Mendo Noguerol, tonces á la fortaleza, entró en ella, y ya
alcaide de la fortaleza, muerto, tendi vió al bachiller Calderon, alcalde, que
do en el suelo, lleno de ceniza la cara, llevaba cogido del cuello al obispo y que
y con ocho ó nueve heridas desde el subió con él á un cuarto presenciando
pescuezo hasta la cabeza. Que alli ha como le pusieron los grillos y cadenas,
lló un cuchillo pequeño, cuyo mango viendo al alcaide muerto y degollado
estaba engruesado con muchos paños en el aposento donde dormia el dicho
para que hinchiese bien la mano, y un obispo, y á éste con la cara ensan
guijarro muy grande metido en un cue grentada, oyéndole decir que habia he
DON ANTONO DE ACUÑA. 0,3
l

cho aquello por el mal trato que le ha venas orgánicas, que estaba degollado
bia dado el alcaide, porque le habia es y tenia otras heridas en la cara, ha
citado á ello, y que no era hombre de biendo visto su cuchillo ensangrenta
sufrir tantas injurias, y no pudo aguan do con puño revuelto en unos paños,
tarlas; y contaba el dicho obispo el mo y que parecia el instrumento con que
do con que habia verificado la muerte debió haberse hecho la muerte, ha
habiendo batallado muy recio los dos, biendo visto tambien un guijarro en
y que el alcaide, si bien era robusto, vuelto en un cuero á manera de libro,
era poco mañoso, y por eso le venció, v tambien un baston con una vara de
habiendo corrido el peligro de ser hierro.
muerto por él si su destreza no le hu Llamado á declarar tambien Alon
biera servido para derribar al alcaíde; so Nieto, de edad de cuarenta años y
y que vió tambien un cuchillo con el vecino de Simancas, dijo que el do
mango lleno de lienzo atado por su ori mingo habia oido voces de que el obis
lla, y otro palo con una vara de hierro po habia muerto al alcaide; que al oir
que le cogia de arriba á bajo, y atado las se fué á la fortaleza y vió al obispo
á la punta un cuchillo, y un guijarro en el adarve, de medio cuerpo fuera
tambien muy grande con un cuero co que se queria tirar de alli; que enton
lorado que parecia un breviario, vien ces los de abajo le gritaron: Si os echais
do ademas que el alcaide tenia varios os mataremos; que entonces se detu
golpes en la cara porque le alzó la ca vo, y por la parte de adentro llegó el
beza y notó que estaba degollado y el alcalde de Simancas con otros, le cogie
cuchillo lleno de sangre. ron y le metieron en el aposento don
Habiéndole preguntado el juez si sa de estaba antes, y le echaron grillos,
bia si alguna persona habia dado favor y cadenas y esposas en las manos. Alli
ayuda al obispo para que pudiese ejecu vió al alcaide Noguerol muerto á los
tar aquella muerte, contestó que habia pies de la cama donde el obispo dor
oido decir que un criado del dicho al mia, y le vió atados los pulgares con
caide entraba en la traicion, y que lo oyó un cordel de bramante, y que tenia
á muchas personas, aunque no recuerda hasta ocho ó nueve heridas desde el
á quien, y que no sabe como se llama; pescuezo hasta los ojos, hechas sin du
pero que el criado servia de mozo de da con un cuchillo que alli vió, y que
espuela, y que lo habia visto dentro dicho cuchillo era uno pequeño que te
de la fortaleza cuando el alcalde cogió nia echado al mango unos paños, y que
al obispo, y habiéndose ausentado el tambien habia alli un palo grande, y en
dicho mozo, no habia vuelto á saber él una varilla de cama de campo, y ata
de él. do á la punta un cuchillo. Entonces
Habiéndose llamado tambien á de oyó decir al obispo que lo hecho fué
clarar sobre el mismo caso á Gonzalo porque le trataba mal y le daba malas
del Puerto, barbero de la villa de Si obras desde que murió el comendador
mancas, jóven de edad de veintiseis mayor, y que habian andado revueltos
años, dijo que el domingo por la noche un rato, y que se habia servido de su
habia sido llamado á curar un dedo al destreza y habia dado con él en el suelo.
obispo Acuña, que habia entrado en la Habiéndole preguntado los alcaldes
fortaleza y habia visto que tenia una de la chancillería si sabia ó habia oido
herida en un dedo de la mano dere decir quién diese favor y hubiese dado
cha, y habiéndole preguntado si aque ayuda á dicho º: para que hiciese
llo era una mordedura y cómo se ha lo que hizo, y si habia visto algunas
bia hecho, le habia contestado el obis gentes del campo en su socorro, dijo
po que habian andado él y el alcaide que no sabia de nadie, que lo único
revueltos de un lado á otro, y que si el que habia oido decir al obispo era: «es
alcaide era mas fuerte y jóven, él, como to no lo tengo en tres blancas, y otras
desde niño habia aprendide á luchar, cosas peores é fecho, é maldito el pen
tenia mas maña y le habia vencido, y samiento tenia que por ello habia de
despues vió alli al alcaide muerto, que quedar mal.»
averiguó las heridas y vió que tenia Llamado tambien á declarar Alonso
una puñalada en la garganta, en las Mesonero, de edad de treinta años,
64 CAUSAS CELEBRES.
--

dijo: que el domingo por la tarde, á las juraba por la consagracion que reci
voces que daban, se dirigió á la forta bió, y ¿ las órdenes de San Pedro y
leza y halló la puerta abierta, sin que San Pablo, que diria la manera con
hubiese nadie dentro, y despues vió que pasaron las cosas.
suelto al dicho obispo y no le conoció. Entonces declaró que pidiéndole el
Entonces subió arriba, al aposento don alcaide haria unos tres años, poco mas
de solia estar el dicho obispo, y alli ó menos, que le cediese algunas canti
vió muerto al alcaide Noguerol que es dades de los beneficios suyos, él se las
taba en la cámara donde dormia el di habia ofrecido en cierta manera; ade
cho obispo. Al ver esto y oir las voces mas, Noguerol habia dirigido igual sú
que daban de que el obispo se mar— plica á S. M. por conducto del conde
chaba, bajó con una lanza y se fué de Nasau y de don Juan Manuel y to
cerca de la barrera, y vió que el di dos sus buenos amigos, y que él le ha
cho obispo se queria arrojar abajo; que bia manifestado que habia andado er
entonces él le cogió y le quitó de alli rado al usar de diligencias y autos ju
y le metió dentro, y luego vino el al diciales en tratar este negocio, porque
calde de Simancas y le subió arriba, y teniendo él el oficio de guardarlo, po
le echaron prisiones, y que luego se dia dar márgen á que se le imputasen
fué de alli y no vió mas. ciertas acusaciones, y aun comprobar
Tambien dijo que habia visto al las de soborno contra él: que viendo
obispo al tiempo que se dirigia á la que se alargaba la negociacion por este
barrera, que llevaba un baston gran motivo, el alcaide procuró obtener es
de con un cuchillo de hierro á la pun tos beneficios de S. M. por medio del
ta de una vara de hierro de cama de secretario del rey don Francisco de
campo atado á ella; que le vió todas Cobos, y de otras personas; y que aun
las manos ensangrentadas, y refirió cuando le habian dado buenas espe
de qué iba vestido. Habiéndole pre ranzas de conseguirlo, las dificultades
guntado quién habia dado ayuda y fa se habian aumentado y no habia podi
vor para cometer este delito al obis do obtenerlas. Acusaba al obispo de
po, dijo que no lo sabia, pero que cuan ser causa de estas dilaciones, y asi es
do bajaba de la fortaleza de ver al que aquel dia entre otras cosas le dijo:
muerto, porque el obispo no se fuese, «Ello se hará, aunque V. S. no quiera...—
se halló con Esteban, criado de dicho Con la merced de Dios y de S. M. no
alcaide, y le dijo como no habia ar— haya miedo que yo me fuerce contra
mas en dicha fortaleza, y que dicho mi querer, repuso el obispo.
Esteban calló, y que presumia que es Entonces el alcaide, con su acos
taria en favor del dicho obispo, pero tumbrada melancolía y alteracion, se
que no lo sabia. dirigió contra él, y éste se levantó, se
Despues de haber tomado estas de agarró al alcaide, y juntos con ira y
claraciones, procedieron los alcaldes á enojo lucharon por un espacio de tiem
tomar la confesion del obispo, para lo po, diciéndole el alcaide «rendíos,» y
cual se trasladaron á la fortaleza, al él á su vez que se rindiese tambien;
aposento y cámara donde don Antonio pero que siendo mas mañoso, aun
Acuña estaba apresado, y le dijeron cuando el otro era mas fuerte, le ven
que querian tomarle y recibir su con ció en la lucha cayendo al suelo, y
fesion de lo que habia pasado, requi apagando al tiempo de caer una can
riéndole para que les dijese la verdad dela que estaba al través puesta en el
de lo que habia pasado en la muerte, t0'I) 0.
y por qué causa la habia verificado. Quiso asegurarse del dicho alcaide
El obispo, con grillos en los pies y de que no le dañaria el enojo de aque
sujetas las manos con esposas, pero al lla riña, para que el alcaide le cum
mismo tiempo con una entereza supe pliese lo que le habia ofrecido de dar
rior á su avanzada edad, les dijo que permiso al capellan que le decia la mi
él era obispo, y al seglar no le perte sa para que entrase á rezar con él, y
necia ni era justo que dijese su dicho servirle, y dejarle hablar con todos los
y confesion, pero que como á señores criados sobre la pretension de su jus
y superiores se les queria decir; y que ticia, y pasear libremente por los cor
lJONANTONIO DE ACUNA. 65

redores, y comunicar con ellos por es cerró de golpe, y dejándole encerrado


crito y de palabra. se fué á publicar por las calles su ten
El alcaide decia que seria contento
tativa de fuga, El, entonces, entrán
de que asi se hiciese de puertas aden dose por la ronda de la tela, se enca
tro, y no mas, como le tenia ofreci ramó sobre el adarve para arrojarse,
do; y para que diera estas seguridadesechando delante el baston que llevaba;
el obispo daba voces, porfiaba, y can y entonces vió á los alcaldes que en—
sándose ambos le amenazó con el cu traban en la fortaleza, siendo llevado
chillo, despues de haber dejado No con injurias y aun golpes que le dió
guerol el suyo, hasta qué mostró estar Leonardo al cubo donde se hallaba, y
muy cansado y muy ronco y se rindió, donde le habian puesto con grillos.
y se dejo atar con juramento muy so— Que él no sabe nada de la muerte del
lemne. -

alcaide, sino que era malquisto de sus


El obispo, despues de haberle car criados y esclavos. -

gado antes con alguna ropa que estaba - Habiéndole preguntado que pues se
alli cerca, y de arrimarle un poco un habia hallado muerto en la cámara
brasero para impedirle que no se le— donde él estaba, y con aquellas heri
vantase, le dejó tan cansado como él das, y degollado, quién se las habia
mismo lo estaba, reposó un buen es hecho, contestó que no lo sabia, sino
pacio; y aprestando los cuchillos con que desde las primeras revueltas el al
una manera de mango de lienzo, y po caide tenia un cuchillo, y que él le da
niendo una piedra en un pedazo de un ba unas punzadas en las manos, y no
fardel de cuero, y un cuchillo en un en ninguna otra parte.
hierro de la cama en forma de pica so Preguntado si le ató al pie de la ca
bre un palo que hasta el hombro poco ma, contestó que si, que era verdad.
mas ó menos le llegaba, y que habia Preguntado cuántos golpes le dió
tenido para pasear hasta entonces, sa con el guijarro que parecia breviario,
lió á ver si se habia sentido en la ca contestó que no le dió golpe ninguno
sa el ruido de la reyerta. con él: que despues que le tenia atado
Hallándolo todo en silencio tocó la anduvo haciendo lo que tiene dicho,
campanilla para que le encendiesen poniendo el cuchillo en el palo de la
una luz. Al llamar subió Leonardo No vara de hierro, y la piedra en el val—
guerol, hijo del alcaide, á informarse dres, y el mango en el otro cuchillo,
de lo que ocurria. Entra, le dijo éste, por el miedo que le causaba Leonardo y
porque tu padre está escribiendo, y los demas de la casa.
te necesita. Al ver Leonardo alterado Preguntado si cuando entró el al
al obispo, y algunas manchas de san— caide le echó ceniza en los ojos, con
gre en su zamarro, sospechó lo suce testó que no.
dido; bajóse inmediatamente, cogió Preguntado quién le habia dado los
una espada, y volvió á subir á los cor cuchillos, dijo que eran los del servi
redores donde estaba la prision del cio de la mesa.
prelado, gritándole con ira: «¡Ah, per Declaró tambien que no tenia con
ro, que has muerto á mi padre!» que cierto ninguno con persona alguna pa
riendo descargarle un golpe terrible. ra fugarse, y que habia puesto en el
Entonces el obispo echó mano del pa cabo del cuchillo los trapos para que
lo en que habia puesto el cuchillo; y á tuviese algun asidero, y le llenasen la
la vez que reprendia á éste, lo persi mano; habiéndolo hecho despues de
guió vigorosamente evitando las esto haber atado al alcaide, y porque el al
ca las que le tiraba; y en medio de la caide le habia pedido su cuchillo se lo
alteracion de la casa se dirigió hácia habia cogido, y puesto los trapos para
el muro por ver si hallaba algun lugar aprovecharse de él.
donde pudiese salvarse de Leonardo y Preguntado por qué tenia el guijar
de los de la casa, que ya se iban reu— ro metido en un cuero, dijo que para
niendo con algunos de los del pueblo, aprovecharse de él, y que lo tenia alli
porque no habiendo podido alcanzar para majar los colores.
por sus años á Leonardo, éste al llegar Declaró tambien que él solo habia
á la puerta del castillo, la traspuso, la puesto el hierro de lacº, y el cuchi
TQu0 lº
605 CAUSAS CELEBltES.

llo en el baston; que lo habia hecho Habiéndole preguntado el alcalde


para su defensa si era necesario: y fir por qué cuando escribió al obispo le
mó esta declaracion, confesando ade decia que la portadora era persona de
mas que en cuanto á salir de la forta confianza, y qué fundamento tenia pa
leza pudo haberse ido muchas veces, ra tener esta confianza, manifestó que
porque el alcaide en el tiempo en que la esclava Juana le habia dicho que ten
se casó el comendador mayor, dueño dria secreto cuanto entre él y el obis
de la fortaleza, don Juan de la Vega, po pasase, segun ya tenia manifestado
presidente que era del consejo de las anteriormente, pero no en la carta.
Ordenes, dejaba solo en el castillo un Habiéndole preguntado por qué el
mozo, y que ahora pudiera muy bien dia que acaeció la muerte del alcaide
haberse ido si no fuera por el caso que se éscondió, y en que lugar, manifestó:
habia ocurrido. ue hallándose en la iglesia del Salva
En el dia 27 de febrero, el alcalde or oyó voces que decian que el obis
Zárate fué á la cárcel pública de la vi po habia muerto al alcaide, y que al
lla para tomar declaracion al presbíte zándose el manteo se marchó corrien
ro Bartolomé Ortega, vecino de Bamba. do á la dicha fortaleza; entró en ella, y
Le preguntó que era lo que hacia en la cerró la puerta; y llegó en esto á ella
villa, y le contestó que habia venido Alonso Ruiz, alcalde, y se vino á casa
para decir misa en la fortaleza de ella. de la Compasquillo, que era su hués
A las diversas preguntas del alcal eda antes que él viviese en la forta
de, contestó que las misas las pagaba eza, y sentándose en un poyo de la
el alcaide, y que hacia ocho meses las cocina, se presentó Esteban con un
decia en la fortaleza, y solo unas tres lanzon, y le dijo que venian á matar
semanas que se habia trasladado á le. Encargó entonces á su ama que
ella para enseñar las primeras letras mirase lo que era, y él se marchó á ca
á los hijos del alcaide: que el obispo de sa de un tal Vicente, y se retiró á una
Zamora no decia misa, pero que él la alcoba, y se echó encima de la cama;
decia en la capilla de la fortaleza: no y al sentir que venia gente se metió
sabiendo si la oia el obispo: , que al entre los colchones, tapándose con la
acabar de , decir la misa y despues ropa de la misma.
que salia, bajaba la cabeza haciendo Preguntado por el alcalde, cómo si
reverencia al obispo; y que el miércoles no tenia culpa ninguna en la muerte
de Ceniza se la habia puesto en la cabe del alcaide se habia escondido, contes
za antes de la celebracion de la misa. tó que porque Esteban le dijo que se
Reconvenido por el alcalde de cómo escondiera, que venian á matarle.
hacia acatamiento al obispo si no sabia Tomáronle tambien declaracion á
si asistia ó no á la misa, contestó: Francisco, esclavo, y á Alonso, criado
Que como le vislumbraba detrás de del alcaide, los cuales manifestaron
una red por eso se lo hacia. ¿ nada sabian porque estaban de
Preguntado que cuanto tiempo ha icados, el uno al cuidado de las mu—
cia que conocia á la Juana, la esclava las del alcaide, y el otro á la limpieza
del alcaide, contestó: del castillo, únicamente declararon
Que desde todo el tiempo que de que veian hablar á Esteban y á Juana,
cia misa en la dicha fortaleza. la esclava, juntos en secreto, lo cual
Preguntado si la carta que le mos no estrañaban porque se decia que te
traba era de letra del obispo, y si la nian trato y se querian.
habia recibido de él; contestó que la Aquel mismo dia el alcalde Zárate
carta era del obispo; pero que no la tomó confesion á la esclava Juana. Pre
habia recibido de él, y que la Juana guntada acerca de Bartolomé Ortega, clé.
dria decir si era alguna de las que rigo, la muerte del alcaide, y la soltu
¿e, porque le parecia que no era ra del obispo, confesó: que habria tres ó
tan larga. Confesó que habia estado cuatro semanas, poco mas ó menos, que
en comunicacion con el criado Este el obispo le encargó que hablase con el
ban para tratar de la soltura del obis clérigo Bartolomé Ortega, y le dijese
po, pero que no habia concertado na que le escribiese; y ella asi lo habia
da 50bre el medio de salir, hecho, asi como con el criado Esteban;
DON ANTONIO DE ACUÑA. 67

y el Bartolomé Ortega y el Esteban le llamasen á Juana para que trajese una


dijeron que llevase una carta al obis candela encendida, y su señora la mu
po, que lo hiciese con gran secreto; y ger del alcaide le dijo, mira que llama
que ella asi lo hizo, y el obispo escri el obispo, lleva una candela; y la con
bió á los dos, á Bartolomé Ortega y á testó: válgate el diablo, ahora poco lle
Esteban; que despues la volvieron á. vé una candela, ¿para qué quiere otra?
dar segunda carta para el obispo: esta Y la primera luz que le llevó se la en
la entregó, y el obispo volvió á escri tró un niño del alcaide, y cuando le
bir á Bartolomé Ortega, entregándola fué á llevar la segunda candela se en
á estos; no habiendo vuelto á llevar contró con Leonardo Noguerol, hijo del
mas cartas para el obispo; ni de este alcaide, que le dijo: vé á saber qué es
para ellos. Que no sabia lo que conte lo que quiere el obispo. Que llegó al
nian las dichas cartas, que eran peque cuarto donde éste se hallaba, lo en
ñas, y venian dobladas y sin cerrar. contro cerrado, y llamó diciéndole:
Dijo que nada le habia dicho el obispo abra usía, y luego Leonardo le dijo al
acerca de las cartas que llevaba y traia, obispo: abra á esta moza, que quiere
sino que guardase secreto, y no lo di entrar á ver qué hace el alcaide, y á
jese á nadie. dónde está; y que el obispo respondió
Preguntada si habia llevado cartas al Leonardo: entrad, que está escri
á algunas otras personas mas, contestó: biendo vuestro padre, y firmareis el
que no. papel que está poniendo. En esto el
Preguntada por el alcalde quien le obispo se puso á la reja de la sala por
habia dado los cuchillos y las piedras la parte de adentro, y como le vió
al obispo, dijo que nada sabia, y que que tenia ensangrentado el zamarro le
no habia tenido parte en tal traicion. dijo Leonardo: ¡ay perro! que habeis
Preguntóla el alcalde quien habia muerto á mi padre: y entonces Nogue
quitado el hierro de la cama, y quién rol fué por una espada, subió al corre
se lo habia dado al obispo, y contestó dor, y al verle venir el obispo salió á su
- ¿ entrando donde dormia el ¿ encuentro con un baston que tenia en
esde el viernes antes de que sucedie la punta un hierro, y arremetió con él
se la muerte echó de menos el hierro á Noguerol. Asi, andando á revueltas
de la cama de campo que servia para entró ella á buscar el alcaide, le llamó
las cortinas de la cama, y halló las ar— y no le respondió á pesar de las mu
gollas de hierro encima de la cama; y chas voces que daba. Entonces salió,
preguntando á Leonardo Noguerol, hi diciendo que no lo hallaba á la muger
jo del alcaide, si sabia del hierro de la del alcaide, viendo al mismo tiempo
cama, le contestó que nada sabia. Es— que el Noguerol se iba por la escalera
tando comiendo el obispo, no sabe si abajo, y el obispo tras de él. Luego
el viernes ó el sábado antes de dicha fué con su señora á la cámara donde
muerte, el alcaide le dijo:—«¿Por qué dormia el obispo, y hallaron muerto al
no pones aquel hierro las cortinas?» alcaide.
Las huscó y no las halló; y el obispo Como habia varias indicaciones de
dijo que no corria prisa, y que dejasen que en la tarde en que don Antonio de
de poner las cortinas. Acuña habia tenido la conferencia con el
Habiéndola preguntado quién habia desgraciado Noguerol, y que habia sido
dado los clavos que el obispo tenia hin éste muerto, estaba todo concertado
cados en el baston, contestó que No ¿ la fuga, y se aseguraba que se ha
guerol para clavar unos santos en la ian visto hombres á caballo junto á
pared, y que se los habia pedido el las Fontanillas y por el lado de Feria,
obispo. que despues habian huido, se proce
Preguntada cuando mataron al al à. el dia primero del mes de marzo por
caide y daba voces dónde se encontra el alcalde Zárate á tomar declaracion á
ba, dijo que estaba abajo, que no oyó María Garrida, viuda, muger que fué
voz alguna, sino que ¿n t0CarOn de Diego Castellanos, mesonera, á Ma
la campanilla por la tarde despues de ría, criada de la citada mesonera, y á
comer, acudió el ama de cria y un nie Isabel, muger de Juan de Porras, sas
to del alcaide, y le dijo el obispo que tre; y de todas estas declaraciones, lo
º

(58 CAUSAS CELEBRES.

único que pudo sacarse en limpio fué Preguntado qué palabras le dijo que
que en la mañana del 25 de febrero vino habia de tener en matar al alcaide, con
al meson un vecino de Fuente Sauco, testó que ni en dicho ni en consejo se
el cual manifestó haber entregado al trató de la muerte del alcaide: que
alcaide una carta para don Antonio Acu esta era la verdad, como Dios bien
ña, y que se volvia con la respuesta. sabia.
Aquel hombre desconocido, y sobre El alcalde Zárate se trasladó nue
el que recaian ahora sospechas de com vamente á la presencia del obispo para
plicidad en el proyecto de fuga, habia exigirle su confesion; y éste le mani
sido artilleno en las tropas del obispo festó que sin él solicitar el apoyo de
durante la época de las comunidades. Bartolomé Ortega, éste se lo ofreció por
Era un hombre decidido por él, que no escrito en dos cartas; que el criado Es
se recataba de manifestar á todos el teban le escribió tambien una carta sin
sentimiento que le causaba la prision diligencia ni solicitud suya, y que él
del obispo, y que decia haber gastado les contestó agradeciéndoles su buena
en su servicio y obsequio mucha parte voluntad. Manifestó que Juana, esclava
de su hacienda, estando dispuesto á del dicho alcaide, era la que traia las
gastarla toda si fuese necesario. Mani cartas; que fueron dos, la una del clé
festó que habia encargado al alcaide rigo y la otra de Esteban.
que pusiera en su noticia que se ha Habiéndole puesto de manifiesto el
llaba dispuesto á ir á cualquiera parte, alcalde las cartas, dijo que parecia ser
á Portugal ó á cualquiera otro punto, la que Esteban le escribió, pero que
por largo que fuese el camino, sin exi no conoce su letra, y que le parece que
gir por esto ni una blanca ni un cor habra quince ó veinte dias mas ó me
nado, y que calculaba que de no valer nos se las escribió el capellan.
le ruegos ni oraciones jamás saldria el Habiendo leido la carta de Bartolo
obispo Acuña del castillo donde se ha mé Ortega, dijo: que tiene entendido
llaba. Que este hombre llevaba dos ca por algunas palabras de la dicha carta,
ballerías y unas alforjas, y en las ma especialmente de lo que dice en ella
nos unos clavos. de lo de la capilla, y descolgarse con
En el mismo dia 1.º de marzo el al sogas, y en lo que dice que esperase á
calde Zárate hizo comparecer personal que el emperador celebrase sus fiestas,
mente ante sí segunda vez al Bartolo le parece que es la carta del dicho Bar
mé Ortega, y volvió á leerle la carta tolomé Ortega, pero que no tiene cer
ue habia escrito al obispo, preguntán teza de su letra, porque no la ha visto
¿ si era suya, á lo que contestó ser escribir, y que le parece que la carta
verdad, y que se la dió al obispo por se la dió Bartolomé Ortega. -

la reja de la capilla haria unos quin Habiéndole presentado luego el al


ce dias. calde la carta que le escribió al cape
Preguntó el alcalde qué cosas eran llan, y que comienza «llermano, de
las que el obispo le habia escrito y le cuerdos es recelar,» y que hemos in
dijo, para que le respondiese lo que le sertado, contestó que le parecia ser su
respondia en ella, contestó que el obis ya, pero que si lo es que no lo sabe.
po le dijo que le favoreciese de manera aunque en las razones de la dicha car
que él se pudiese salir de la fortaleza, ta parece ser suya por algunas particu
y que en cosa de muerte no se habló iaridades que tiene, en especial de es
sino de la libertad del obispo; que esto cusarse de que él no habia de hacer si
es lo que le escribió, y le dió la carta no lo que buenamente pudiese, y le
como tiene dicho. pareciese decir á lo del ofrecimiento.
Preguntado cuál era la forma que el En cuanto á lo del cuchillo ó espada,
obispo daba para libertarse, contestó: que no se acuerda.
quo el obispo le dijo que cuando el hijo Preguntado si habia mandado dar
del alcaide llevase la luz, él se sal algun dinero á la esclava, contestó que
dria, y que entónces cuando él habló mal lo podia dar cuando no lo tenia, ni
con el obispo concertó todo lo conte tampoco á quien mandar que se lo diese.
nido en la dicha carta, aunque á él le Preguntado si habia escrito á algu
pareció imposible de verificarse. nas otras personas para que coopera
DONANTONIO DE ACUÑA. 6,9

sen á su libertad, contestó que á nin preguntó á Bartolomé Ortega y á Este


guna. ban quién enviaba aquellas cartas, y
Preguntado si Bartolomé Ortega y ellos la contestaban que eran ellos, por
Esteban tuvieron parte en la muerte que aunque no se ganase nada, no se
del alcaide, ó se la aconsejaron, ó ha perdia, y si llegaba á verse suelto el
bian hablado algo de ello, contestó que obispo les haria grandes mercedes. s.
ni palabra, ni escrito, ni pensamiento Preguntado por el alcaide quién la
sobre esto medió, ni con otro alguno, dijo que llevase guijarros escondidos
con Bartolomé Ortega ni Esteban; por para aprovecharse de ellos:
que Bartolomé Ortega siempre se es Dijo que no vió tales guijarros.
cusó y apartó, y protestó en no en Oidas las declaraciones de Francis
tender en cosa de muerte ó afrenta, y co Bravo, vecino de Simancas y de Die
asi lo habia aceptado él, escusándose go Mesoneros, que nada añaden á las
de intervenir en cosa de arenta per anteriormente prestadas por los de
sonal; y que al Esteban no le escribió, mas testigos, se procedió en el mismo
ni habló, ni envió á decir nada tocan dia átomar declaracion de Francisco Ta
te á la muerte del alcaide ni de otra vera, esclavo, el cual, si bien dijo que
persona ninguna. conocia á Bartolomé Ortega y á Este
El alcalde Zárate, el dia 2 de mar— ban por habla y conversacion, porque
zo, hizo traer á su presencia á la es estuvieron juntos en la fortaleza con
clava Juana, y la preguntó quién la ha el alcaide Noguerol, añadió que habrá
bia dado el dinero que se hallaba en su mes y medio que el Ortega comia y
poder, y contestó que Almesto, page dormia en la casa, porque enseñaba á
del alcaide, de edad como de diez y leer á los hijos del alcaide, aunque mas
nueve á veinte años, con el cual habia estaba el Ortega en la villa; y que Es
tenido trato amoroso, y que en diver teban era acemilero y hacia cinco ó seis
sas veces la habia dado varias tarjas, meses estaba con el alcaide y traia leña
las que guardaba, no acordándose de la escobas á la fortaleza. Que nunca vió
cantidad que hacian; y que al mismo blar á Ortega con el obispo, porque
tiempo tambien tenia trato con Fran tampoco entraba donde éste se hallaba
cisco el negro esclavo del alcaide, con á no ser en presencia del alcaide, y
el cual dormia muchas noches, y que esto cuando le traian regalos del obis
varias veces la dió hasta cinco ó seis pado de Zamora; que el obispo se ha
reales, los cuales guardaba en un arca llaba suelto en su cuarto dibujando y
que tenia en la fortaleza. pintando, y que solia decirle: Francis
Preguntada por el alcalde qué di co, hermano, vos no perdereis nada
¿ la habia dado Esteban el acemi si Dios me saca de aqui.
erO: Preguntado si conocia á Juana, es
Contestó que es verdad que tam clava:
bien tenia trato y dormia con el Este Contestó que sí, que estaba con ella
ban, por lo cual éste la habia dado dos en casa del alcaide, y aun ha dormido
gorgueras para ceñidores, un cordon, carnalmente con ella y la pagaba. .
unas cuentas, cintas y una sortija de Preguntado si sabia que el dicho
plata, y que la decia que la compraria Esteban dormia con Juana.
una toca para la Pascua, pero que di Contestó que sí, y que la Juana
neros no la dió jamás. siempre salia en defensa y, favor de
Preguntada que fué lo que la dió ó Esteban cuando mediaban palabras en
la prometió el obispo: - tre ellos por la particular amistad que
Contestó que el obispo no la pro le tenia, y que no sabia que Juana hu
metió ni dió cosa alguna, sino que Bar biese edia en el envio de las cartas.
tolomé Ortega y Esteban la decian cuan Batificadas las declaraciones ante
do la daban las cartas para el obispo y riores por el Bartolomé Ortega, y to
se las volvia, que no lo viese nadie y que mada declaracion á Bartolomé Raspela,
tuviese mucho secreto; pero que nunca el cual, despues de referir todas las
a dieron nada, ofreciéndola solo que circunstancias de la fuga del obispo,
añadió que el obispo, despues de pre
cuando el obispo saliese de la prision
la haria muchas mercedes, Que ella so, le dijo al referirle que habia trata
CAUSAS CELEBRES.

do de arrojarse por los adarves, que no hacerse del obispo Acuña, él que á su
opuso resistencia á los que fueron á carácter sagrado debia no haber pere
prenderle; «que si tuviera su palito cido, como habia perecido á la llegada
cuando llegaron á él, y que habia ar del emperador á España su compañero
rojado abajo, batallaran un poquito y de prision, en el mismo castillo de Si
verian lo que hacia cada uno.» Entonces mancas, Maldonado Pimentel.
él le preguntó porqué habia arrojado Necesitaba la córte un hombre que
antes el palo, y el obispole contestó que prescindiera de todo escrúpulo y se pres
cuando lo echó pensó llegar tan presto tase á la ejecucion de sus planes, y este
como el dicho palo abajo; pero que hombre se encontró en un antiguo ene
como vió la justicia de la otra parte, migo personal del obispo, el alcalde
por eso no se habia arrojado del muro de casa y córte don Rodrigo Ronquillo,
abaio. el cual fué enviado á Simancas de real
En este estado las cosas, el dia 13 órden con dos alguaciles y un escriba
de marzo mandaron los alcaldes en la no, á fin de que fallase sumariamente
visita de la cárcel notificar á la muger el procesod ejeeutase la sentencia; pa
de Mendo Noguerol, alcaide, si queria ra lo cual de paso por Valladolid tomó ,
acusar á Juana, esclava, de la muerte consigo al verdugo Bartolomé Zaratan.
del alcaide, que se presentase ante Generosamente recompensó el empera
ellos para acusarla, ó la defendiese co dor esta comision, señalando mil qui
mo á su esclava; lo que se la notificó nientos maravedises al dia al alcalde
con acuerdo en forma. Ronquillo, doscientos á cada uno de los
En el dia 4 se verificó esta notifi alguaciles, y ciento al escribano, que
cacion, y la viuda del desgraciado No fué Gerónimo de Atienza.
guerol contestó que ella no queria acu No bien se habia apeado de la mula
sar ni defenderá Juana, sino que los de paso en que habia llegado á Siman
alcaldes hiciesen jnsticia la mas cruel cas, el alcalde don Rodrigo Ronquillo,
que pudiese hacerse segun derecho el dia 20 del mes de marzo, cuando sin
contra los que hubiesen cometido la descansar ni un instante, se presentó
muerte de su marido. en la cárcel de la villa para tomar la
Asi se hallaba la causa, caminando confesion, acompañado de su escriba
el proceso lenta pero acertadamente, no, Gerónimo Atienza, al clérigo Bar
sin omitirse la menor declaracion que tolomé Ortega, que se hallaba pre
pudiese dar luz sobre el delito cometi so en ella. Comenzó el alcalde Ronqui
do, y en estado de que, nombrando un llo por enseñar al presbítero la carta
defensor al reo, pudiesen hablar el fis que habia escrito al obispo, y de que
cal y el abogado para poder pronunciar hemos dado copia, y con ademan fiero
sentencia los jueces. Estas formalida y el carácter que le era tan propio y
des judiciales, protectoras de la ino peculiar, trató de exigir á toda costa,
cencia, y que dan al sello de la justi amenazándole con el tormento, le mos
cia el carácter de una sentencia medi trase la carta á que esta era contesta
tada y no hija de la precipitacion y del cion, y en la que le decia le habia es
arrebato de un momento, no debieron presado cosas de tanta calidad y afren
¿ bien al emperador Cárlos V, al ta, exigiéndole dijese dónde tenia se
ombre que en las causas seguidas con mejante carta.
tra los que habian tomado parte en los El clérigo contestó que la habia que
movimientos de las comunidades de mado cuando la leyó.
Castilla, habia adoptado la fórmula bre ¿Por qué la quemó y no quemó las
ve y espedita de presentar el fiscal la otras que le escribió el dicho obispo?
acusacion, reconocer la identidad de Contestó ¿ el obispo no le habia
la persona y hacer que se ejecutase la vuelto á escribir.
sentencia. Asi, el ¿,la rígida y gra ¿Qué cosas son, le preguntó, las
ve mesura con que caminaban los al que escribió el dicho obispo en esta car
caldes de Valladolid, Zárate y Mencha ta que quemó, de peligro y afrenta?
ca, no encontró aprobacion en el ánimo Contestó que lo que escribia en ella
del monarca, que quiso aprovechar la el dicho obispo era, que cuando el hijo
ocasion que se le presentaba de des del alcaide fuese á llevarle una vela
DONANTONIO DE ACUÑA. 4

por la noche, que se saldria y enton llos en los pies, sujetas las manos con
ces él le favoreceria abriendo la puer esposas, delante de su antiguo prisio
ta y ayudándole á salir de la fortaleza. nero. Conocia su carácter audaz v ven
¿Cómo es, insistió el alcalde Ron gativo; conocia el malquerer y la vo
quillo, que no os escribiese otra cosa luntad del rey Cárlos V; consideraba
sino eso el obispo en su carta, y le di que no habia habido gracia para nin
jéseis que os mandaba cosas de tanto de los vencidos de la clase alta
peligro y afrenta? e las comunidades, y que únicamente
Lo dije, contestó Ortega, por lo que habian participado al cabo de mucho
me habia escrito de que cuando entra tiempo del perdon aquellos que des
se el hijo del alcaide, llamado para que pues de haber figurado en el alzamiento
llevase luz, dejaria á dicho hijo en popular, como Giron y Laso de la Ve
cerrado dentro de la cámara, y él se ga, en Toledo lo habian vendido. En
saldria y marcharia fuera de la fortaleza. su penetracion el obispo Acuña vió
Preguntado si tenian concertado ó que la llegada del alcalde , Ronqui
platicado Esteban y él, el modo con llo era mas la señal de cubrir con las
que habian de libertar al obispo de la ¿ jurídicas un asesinato que
prision: el de administrar y desagraviar la jus
Contestó que no tenia mas que ticia ofendida por él en la muerte del
decir. alcaide. Asi es que el desden y el
¿Qué personas estaban concertadas miedo que le inspiraba su juez y ene
para libertar al obispo de Zamora y de migo, se dejaba traslucir en el sem
qué modo? blante del anciano reo.
No lo sabe y nunca lo oyó decir. Presentóse aquel á exigir la confe
¿Cuánto tiempo hacia que no habia sion al obispo acompañado de su es—
entrado en el aposento de dicho obis cribano Atienza, y habiéndole recibi
po ó en la capilla donde decia misa el do juramento en forma, colocando el
referido obispo, despues que éste mató obispo las mands en el pecho y sobre
á Noguerol? -

la corona, juró por las órdenes sagra


unca entré, contestó, en el apo das de San Pedro y de San Pablo que
sento donde el obispo dormia, salvo en diria verdad en cuanto supiere y fue
la capilla donde decia misa, en la que re preguntado.
entraba todos los dias hasta que me Protestó vigorosamente que hasta
dijeron que el obispo habia muerto al entonces no habia prestado declaracion
alcaide. alguna, que solo habia espuesto su di
¿Qué cosas le pidió el obispo para cho en virtud del interrogatorio de los
matar al alcaide ó para salir de la for alcaldes de la chancillería con protesta
taleza? de no poder jurar como obispo en ma
Ninguna, contestó, ni nunca me di nos de seglares.
jo cosa alguna de dicha muerte, ni le Cambiaba desde entonces el tono
he dado cuchillo, ni piedra, ni otra ar de su conducta en su declaracion el
ma cualquiera para hacer dicha muer obispo ; tal vez conocia que estaba
te, ni tomado parte en su plan ni li juzgado, y que para nada serviria su
bertad, y no sabe cosa alguna de este declaracion. Asi es que preguntado so
hecho. -
bre la muerte del alcaide, contestó
Terminada esta confesion, la firmó decididamente que en ninguna hora ni
el clérigo Bartolomé Ortega. momento mató al alcaide de Simancas.
En aquella misma tarde el alcalde Preguntado el dia que llamó á Leo
Ronquillo se dirigió á la fortaleza y se nardo Noguerol, el hijo del dicho alcaide,
presentó en el cubo donde se hallaba para ¿ entrase en su cámara porque
preso su antiguo enemigo el obispo don su padre estaba escribiendo dentro de
Antonio Acuña; empero su entrevista ella, y le era necesario para que fir
fué esta vez muy diferente de la que años mase, requiriéndole para que dijese el
antes habian tenido en la fortaleza de dia y la hora que era:
Fermoselle Entonces Ronquillo se ha o sé que dia ni en qué hora pasó
llaba prisionero y á merced del obispo, todo eso que se me pregunta, contestó.
y hoy éste se hallaba aherrojado con gri Preguntado si cuando llamó á Leo
2 CAUSAS CELEBRES.

nardo estaba su padre dentro de su el cinto, y le cogieron los alcaldes, y


cámara vivo ó muerto, respondió: que tambien llevaba un palo que le lle
No llamé á Leonardo, ni su padre gaba al hombro, y puesto en dicho
estaba dentro. palo un cuchillo de escribanía, en la
Preguntado por qué pidió la vela y punta del cual le colocó cuando vió al
el dia, contestó: terado á Leonardo Noguerol, hijo del
No sé qué vela ni nada de lo que se alcaide.
IIl62regunta. * Preguntado qué alteracion vió en
reguntado qué dia quiso fugarse el dicho Leonardo que le moviese á
de la fortaleza, cuando lé cogieron en poner el cuchillo en el palo contra él,
las almenas, y si dejaba en su aposen contestó:
to al alcaide muerto ó vivo cuando de Que le vió con otro semblante de el
él salió, contestó: que solia, traer, y que creyó tener ne
No sé dónde quedaba el alcaide cesidad de hacer aquello.
cuando me cogieron en los adarves de Preguntado si estaba en tratos
la fortaleza. con el rey para arreglar su causa, con
Preguntado si habia estado el dia testó que su intencion era arreglar el
en que queria marcharse de la forta negocio por mediacion de su herma
leza el alcaide con él, respondió: no don Diego Osorio y el licenciado
No me queria escapar de la prision Montes.
ni aquel dia ví al alcaide en mi apo Preguntado qué cantidad ofrecia al
Sent0. rey por su parte para la libertad de su
Preguntado si entró ó vino con ar persona, contestó:
mas, contestó: Que su persona no tenia necesidad
Que no sabia si las llevaba el al de ofrecer un ducado por cosas conte
caide. nidas en las causas; pero que habia
Preguntado sobre qué habló con él, ofrecido veinte mil ducados al princi
y cuando mató al alcaide, dijo: pio, y despues, con ciertas condiciones
Que algunas veces habia hablado y promesas que se establecieron, se
con él sobre cosas de beneficios y re éstendió á sesenta mil ducados, porque
sultas de ellos; pero que entre ellos no con las demas condiciones se le acaba
habian mediado palabras que pudieran ba la cantidad.
producir la muerte, ni menos el dia Preguntado qué personas le pres
que le cogieron sobre las almenas. taban ó habian ofrecido darle el dinero
Preguntado si el dia que le cogie para esto, contestó:
ron, que queria fugarse por las alme Que de su ciudad pensaba sacar
nas, estuvo luchando con el alcaide pa arte de la cantidad, y que le habian
ra reñir y matarle, echo ofrecimientos generales muchos
Contestó que no. deudos y amigos del obispado de Búr
Preguntado qué sangre era la que gos y Zamora, con los que contaba, y
tenia en el paño del zamarro que ves con su hacienda, que era muy buena,
tia y cómo estaba alli, contestó: arrendando con un año de antelacion
ò.
ignoraba de donde provenia, y los beneficios suyos.
quo en el dia que le prendieron, ni en Preguntado qué personas son las
los anteriores se lo habia puesto. que le habian prometido prestar y con
Preguntado con qué vestido iba el tribuir á su arreglo, contestó:
dia que le cogieron en las almenas, dijo: Que el arzobispo de Toledo, el du
Que no iba en trage de zamarra, que que de Nájera, el condestable de Cas
llevaba un mongil largo, que ahora te tilla, y en Portugal un obispo, herma
nia puesto, con un bonete de cualteras, no de Alba Perez, y el arzobispo de Lis
con unas pantuflas cerradas por de boa; y que aun cuando tenia confianza
trás, pues no tenia otras. en otras muchas personas que le pres
Preguntado qué armas llevaba cuan tarian, no recuerda ningun otro que le
do se quiso arrojar por las almenas, hubiese hecho ofrecimientos.
contestó: -
Cuando arrojó el palo que llevaba
Que no llevaba mas armas que un desde las almenas abajo y se queria es
cuchillo de cortar pan que llevaba en capar ¿llevaba alguna otra arma?
boN ANTONIO DE ACUÑA. 73

No llevaba mas arma que un cuchi bia dormido en dicho cubo donde aho
llo pequeño de mesa atado al cabo del ra estaba la sangre.
astal con una agujeta, y no recuerda Preguntado de qué era el reguero
si lo encontraron los alcaldes cuando de sangre que se hallaba en el cubo,
le prendieron ó se cayó alli. que es su aposento, y donde tiene la
¿Donde teníais el cuchillo? cama,
Contestó que lo llevaba en el cinto. Dijo que no sabia mas que lo que
Entonces el alcalde se le enseñó, habia dicho.
y dijo: que le parecia que era aquel, Vuelto á preguntar por el alcalde
pero no lo sabia con seguridad, y que Ronquillo si habia visto la sangre que
estaba atado como este mismo con un aparecia en dicho cubo antes de la
trapo en el mango con una agujeta. muerte del alcaide,
Preguntado si cuando le subieron Contestó que no sabia que antes
arriba no se habia lavado las manos hubiese sangre ni ahora, que él no las
que llevaba manchadas de sangre, con vió allí, y que estas manchas no se
testó con algun desenfado: sabe si son de sangre ó de cualquiera
Que no tenia memoria de ello ni lo otra cosa; que esta es la verdad única
recordaba mas que las nubes de anta que puede decir bajo el juramento que
ño; que podria ser que tuviese sangre ha prestado.
en las manos de un golpe que se dió Preguntado si sabia quién mató al
en la puerta de la red al salir por ella alcaide ó quiere probar quién lo mató,
Leonardo, y en las almenas, cuando Dijo que no sabe quién lo mató; pe
estaba en ellas, con los clavos del bas ro que sabia que habia muchos que con
ton que llevaba; pero que si los alcal mas motivos que él pudieran haberlo
des de villa dicen que se las lavaron, hecho. -

verdad seria, mas que no se acuerda. Interrogado que quiénes son esas
Inmediatamente el alcalde Ronqui personas que dice que podrian tener
llo hizo examinar delante del escriba mas causas que él para matarle,
no el cubo y aposento donde estaba el Respondió que sus esclavos y es—
obispo para ver si habia sangre donde clavas tenian enemistad con él por los
se halló muerto al alcaide, y procedie malos tratamientos que les daba, y que
ron á este exámen con una hacha en á uno, llamado Francisco, le habia he
cendida, y viéronse por muchas par cho esclavo sin serlo; y añadió que los
tes manchas de sangre esparcidas por parientes del mariscal de Navarra es—
el cubo y aposento del obispo, y muy taban muy mal con él.
especialmente un reguero grande deba El alcalde le preguntó entonces si
jo de una estera, y la parte de las pare queria probar que mató al alcaide al
des del cubo y cerca de la cama donde guna de aquellas personas ú otras.
el obispo dormia, y tambien en un pie Contestó que no; pero que probaria
de la espresada cama, donde se cree que las causas que tiene dichas que con
ató al alcaide. curren en otros, y hacen presumir que
Preguntado entonces el obispo si fuesen ellos mas que él; y añadió que
dormia en aquella cama y usaba aque él, como obispo, suponia que se le con
lla ropa donde aparecia estar la sangre, cederia la apelacion al papa y á S. M.
Contestó que dormia en aquella ca por cualquier agravio que recibiese, y
ma y usaba de aquella ropa, pero que pedia justicia al rey y al alcalde la co
no sabia de quien es la sangre que se pia de lo procesado, y le rogaba que no
vió junto á él, ni quién mató al alcaide; tomase declaracion para la informacion
y que podria muy bien ser que no fue de este negocio á personas sospechosas
ra sangre las manchas que se veian, y y enemigas de él.
que aquel aposento no era suyo de dia Terminada esta confesion, le man
sino de noche, que durante el dia se dó el alcalde firmar, y entonces el obis
hallaba muy desviado de aquel cuarto. po lo hizo, añadiendo de su puño y le
¿Cuándo sucedió la muerte del al tra que no escribia ni decia cosa de lo
caide dormia en el dicho cubo? dicho por ser obispo y ser prohibido á su
Contestó que todo el tiempo que voluntad, haciéndolo solo por obedecer
habia permanecido en la fortaleza ha el mandato del Señor " e; y firmó
T0Mo I.
-
CAUSAS CELEIBRES. "

con su firma ordinaria, A.ZAMon ENsis. dedo por la parte de adentro, el cual
Todavía no dió por terminada la ahora llevaba con un trapo atado. Que
confesion el alcalde Ronquillo, y le di despues le dieron agua, y el obispo se
rigió las siguientes preguntas: lavó la sangre.
Le enseñó un brasero, y le pregun Preguntó el alcalde Ronquillo al de
tó si lo tenia en el cubo, donde ahora Simancas qué habia oido decir al obispo
está, el dia que dijeron que habia muer despues que se habia lavado las ma
to el alcaide. nos, y contestó que habia preguntado
Respondió con bastante mal modo al obispo por que habia muerto al al
que no sabia si lo tenia aqui, donde caide, y que el obispo le habia res
ahora está ó en Sevilla. º que quién decia que le hu
El desenfado y desden con que con iese muerto ? que le habia muer
testaba al alcalde, no impidieron á éste to su mal genio, su condicion y lo im
el continuar en sus reconvenciones y portuno que estaba siempre con él
reguntas. Asi es que despues de ha para que diese á uno de sus hijos cier
¿ hecho examinar el brasero y la ca to beneficio habiéndole insultado y
ja de madera, que parecia estar man dirigídose contra él como para matarle,
chada de sangre por la parte de albajo, y no pudo menos de defenderse dán
volvió á preguntarle de nuevo, y el dole algunos pinchazos con el cuchillo
obispo volvió á responderle: en las manos y en la cara, pero que
Digo lo dicho con la protestacion no eran heridas para que pudiese mo
dicha., rir de ellas, antes bien que se habia
Despues los alcaldes de la villa de maravillado que de aquello hubiera
Simancas trajeron al alcalde Ronquillo podido morir el alcaide.
dos cuchillos, uno mas pequeño que Al dia siguiente 21, doña Constan
otro y de escribanía, revuelto el astil za Espinosa, viuda infeliz del desgra
con un trapo sucio y atado con una ciado Noguerol, presentó al alcalde
cinta. Este trapo parecia estar lleno de Ronquillo un zamarro que dijo llevaba
sangre, y declararon que lo habian co vestido el obispo el dia que mató á su
gido al obispo al tiempo de prenderle marido, el cual parecia estar en la
cuando queria arrojarse por las alme manga izquierda manchado de sangre,
nas abajo. El otro cuchillo, algo ma y examinado por el alcalde Ronquillo á
yor, de mesa, tambien revuelto el man presencia del escribano, y siendo tes
go en otro trapo sucio atado con una tigos los dos alguaciles que le acompa
agujeta, parecia estar con sangre en el ñaban en comision, les pareció que
puño y agujeta que le sujetaba. Este efectivamente, estaba manchada de
cuchillo se encontró en la manga de un sangre la manga izquierda del dicho
zamarro que acostumbraba á usar el ZaIIld I'I'0.
obispo. Tomó Ronquillo el cuchillo y lo Ilizo comparecer entonces al obis
entregó al escribano. po y le presentó el zamarro pregun
El alcalde Ronquillo procedió á to— tándole si era suyo.
mar declaracion á Alonso Ruiz, alcalde El obispo contestó que llevaba un
de Simancas, el cual declaró que ha zamarro parecido al que le enseñaba
llándose en la plaza, y al oir voces de cuando Leonardo Noguerol, hijo del al
que se fugaba el obispo de Zamora, caide se dirigió contra él con la espada
corrió con varias gentes á la fortaleza desenvainada; pero que no sabe si es
echando por la parte de afuera, mien aquel el zamarro que veia entonces; y
tras que el otro alcalde, su compañero, añadió que aquel zamarro ó cualquiera
fué por la de dentro, y vió al obispo en otra cosa que le enseñasen en aquel
el adarve, que se queria arrojar por las tiempo que haya estado en la fortale
almenas abajo. Que llegaron otros por za, las tiene por sospechosas.
la parte de adentro, le cogieron, impi Entonces le preguntó el alcalde que
diendo que se arrojase, y le llevaron pues tenia vestido dicho zamarro el
preso á la fortaleza, donde le pusieron dia que dice que le acometió Leonardo
unos grillos; que vió estaba ensangren Noguerol, cómo se lo quitó, en dónde
tado, pero no vió que tuviese ninguna y por qué. º -

herida, á no ser un poco desollado un A esto contestó, que despues que


D0N ANTONIO DE ACUÑA. 75

vino el dicho Leonardo contra él, cree - Preguntado cuanto tiempo hacia
que lo dejó en la sala de su aposento y antes de la muerte de alcaide que tu
se mudó dentro de otro cuarto donde viese puestos los trapos en el cuchillo,
duerme, que cogió un cuchillo como Respondió que lo hizo al ver á Leo
tiene dicho, y no se acuerda si lo dejó nardo y entonces lió los trapos, pero
en la sala ó en el corredor. que no habló á Leonardo las palabras
Preguntóle el alcalde como habia que tiene dichas, sino mantengaos
podido caer la sangre que tenia dicho Dios. Que no sabe que palabras dijo
zamarro hácia el hombro. N Leonardo pues estaba sofocado.
Respondió que no podia satisfacer Preguntando que pues aparejó el
sobre esto, que tenia por sospechoso cuchillo despues que hubo visto a
al zamarro, y que le salió sangre de Leonardo como se disponia si no habia
las manos por diversas partes, lo cual oido palabra ninguna ofensiva,
debieron ver la sangre reciente los al Contestó que por las señales de al
caldes de la villa y un barbero que le teracion que habia notado en el gesto
curó. -
y en sus ademanes.
¿Qué heridas teníais entonces, le Interrogado cuando preparó el palo
preguntó Ronquillo, y quién os las de la varilla de hierro en el que colocó
hizo? el cuchillo.
Contestó que se habian curado las Volvió á repetir que cuando habia
que tenia en las manos. visto á Leonardo tan irritado.
llízole el alcalde Ronquillo presen Entonces le hizo observar el alcal
tar las manos y solo apareció en un de Ronquillo cómo habia podido pre
dedo de la mano izquierda un poco de parar aquel instrumento en tan poco
magullamiento que se estendia hasta tiempo
la cabeza de él. Contestó que porque habia tenido
Preguntado qué ropa traia vestida tiempo suficiente desde que habia vis
el dia de la muerte del alcaide, ade to la irritacion de Leonardo Noguerol.
mas del zamarro que se quitó, Preguntado si el mongil, que ahora
Contestó ¿ un mongil sin man llevaba vestido debajo es el que tenia
gas, el cual nabia tenido mangas y entonces, y es el que habia traido en la
acia dias que se las habia quitado, y fortaleza,
que era el vestido que llevaba debajo. Contestó que trajo dos mongiles y
¿Por qué las quitasteis? alli se habia hecho uno, y que no sabe
Contestó que hacia muchos dias. si es este el que le dieron en lugar del
Preguntado por el alcalde si lleva otro, ó si es el que trajo de la fortaleza
ba metido en la manga de dicho mon de Navarrete. -

gil un libro y una , piedra con la que Preguntado si habia cortado de lo


dió golpes al alcaide, largo el dicho mongil,
Dijo que la piedra por la que le Respondio que si.
preguntaba no estaba metida sino en ¿Por qué le cortó?
un cuero de valdrés y que la tenia Dijo que le incomodaba, y hacia tres
para moler ciertos colores para las pin ó cuatro meses que le habia cortado,
turas de que se ocupaba. no recordando el tiempo.
Enseñóle Ronquillo el cuchillo mas Interrogado qué hizo de la tela que
¿ liado su mango en trapos de cortó.
ienzo ensangrentados, y contestó que Contestó que la tenia junto á unos
no conocia mas cuchillo que el que libros. - -

habia dicho y que todos los demas los Preguntado quién la cortó,
tiene por sospechosos. Respondió que nadie sino él, y por
Interrogado por qué causa ató el que le embarazaba quitó un poco del
al cuchillo que habia recono paño de la falda por el peso que le da
Cl (10, ba tanta ropa.
Contestó que para defenderse de Entonces el alcalde Ronquillo le hi
Leonardo Noguerol por los motivos zo observar qne mas peso que aquella
que tenia y al ver lo irritado y altera ropa le daria el zamarro que llevaba
lo que estaba, encima,
CAUSAS CELEII Es.

El obispo contestó que le impedia que Leonasdo vino á la reja y le dijo:


dSCd". «perro, muerto has á mi padre, » hasta
Mostróle el alcalde Ronquillo el pa que volvió con la espada desenvainada,
lo clavado en la varilla de hierro con Contestó que no es verdad le dijera
un cuchillo de escribanía á la punta. semejantes palabras, y que pasaria una
Contestó que le parecia ser aquel el media hora desde que llegó hasta que
que tenia el dia de la cuestion con No tornó con la espada desenvainada, y
guerol, porque tenia la varilla y clavos que esto era la verdad.
del cuchillo incados en él. Y cuando Habiéndole mandado firmase la de
vió que tenia alguna sangre en muchas claracion el alcalde Ronquillo, escribió
partes el palo, volvió á decir que si era el obispo de su puño y letra al tiempo
este ú otro no lo sabe, repitiendo que de firmar la frase que siempre tenia
de su voluntad no es confesante, sino mucho cuidado de repetir y consignar
respondiente al mandamiento de dicho en sus declaraciones, á saber: esto fir
alcalde. mo, no confesando sino respondiendo por
Mostróle entonces éste el saquillo mandado de dicho señor alcalde. A. ZA
de cuero que parecia bolsa de brevia MORENSIS.
rio, y dentro del cual habia una pie El dia 21 el alcalde Ronquillo hizo
dra lisa de guijarro, que pesaria unas comparecer á presencia del obispo á
dos libras, preguntándole si la tenia todos los testigos que habian declarado
en el cuarto donde estaba entre dia ó en la pesquisa que contra él habian
donde dormia. hecho los dos alcaldes de la chancille
Contestó que la tenia donde estaba ría Zárate y Menchaca, para que se ra
entre dia, y le servia para sus pintu tificasen en su declaracion.
ras y laborcillas, especialmente para Asi lo hicieron; empero el obispo
cosas que tenian necesidad de que— en aquel mismo acto requirió al alcal
brarse y para que no saltasen fuera. de que los testigos que se habian rati
Preguntado en qué molia los co ficado con juramento en su presencia,
lores, -
no hacian fé, porque fueron reconocir
Contestó que en unas escudillas dos sin verlos jurar él para que hubie
grandes de barro. se espuesto lo que convenia á su dere
Preguntado por qué tenia aquella cho, y que asi protestaba que no va
bolsa en que estaba la piedra, que le liese esto, y que se le diere copia de
enseñaba, sus nombres para alegar contra ellos lo
Respondió que alli llevaba un libro que á su derecho mejor pudiere conve
pequeño. nir, y especialmente los que se halla
Interrogado qué causas habia teni ron haciendo de hecho contra él mu
do Noguerol el jóven para dirigirse á chas cosas injuriosas, injustas en la
él airado y por las que él conociese el prision, tan enormes como las habian
estado en que le veia, ejecutado siendo legos, y que pedia
Dijo que no sabe que hubiese mas principalmente al alcalde que se le
negocios sino el de la pretension de los diese copia para protestar contra ellos.
beneficios. -

El alcalde Ronquillo se limitó á con


Preguntado qué palabras le dijo No testar que oia la protesta, l. mandó po
guerol de enojo, nerlo por diligencia, siendo los únicos
Contestó que le envió á decir pala quina.
testigos los alguaciles Fanegas y Es
y.
bras con su hermano Alonso Noguerol
y con otro page, llamado Almesto. Habiendo hecho retirar al prelado
Preguntado que pues habia visto á el alcalde Ronquillo, hizo comparecer
Noguerol otras varias veces, cómo ha á Juana, esclava del alcaide Noguerol,
bia conocido en él aquella alteracion y teniendo á su lado al verdugo de Va
para prepararse con armas contra él, lladolid, Bartolomé Zaratan, que era
Respondió que la causa no era nuo una de las personas con quien habia
va, por lo de los beneficios, y que co— venido desde el primer dia á Siman
noció que tenia necesidad de precaver cas, preguntó á aquella pobre muger,
se contra su irritacion. aterrada con la presencia del alcalde,
Preguntado qué tiempo pasó desde y mas que nada con la siniestra figura
DONANTONIO DE ACUÑA. 77

del verdugo, que le dijese qué era lo Ronquillo, dijo que era aquel mismo.
que tenian concertado el obispo de Za— Preguntada qué palabras dijo el
mora, Bartolomé Ortega y el criado Es obispo á Leonardo, -

teban para matar al alcaide. Contestó que habia dicho: entrad


Contestó la esclava que viendo un aquí que está vuestro padre, y firma
dia hablar al clérigo con Esteban, les reis un concierto que yo tengo con él.
¿ de qué se trataba, y vió que Y entonces el Leonardo dijo al obispo;
ablaban sobre unas cartas que pensa vos don traidor, muerto habeis á mi
ban enviar al obispo, y entonces ella padre. A poco vino Leonardo con una
se ofreció á llevarlas, y la dieron una espada desenvainada en la mano, é iba
carta para el obispo y que la entregó; á dar con ella al obispo, y el obispo á
y que otra vez le llevó otra carta por él con un palo: que Leonardo salió hu
mandado del mismo, y el obispo no la yendo á toda prisa, y el obispo corria
dijo ni prometió cosa alguna. tras él con el arma, y luego ella se
¿Cuándo dió las demas cartas, la reunió con su señora: que dijo al dicho
preguntó el alcalde, dió parte de ello obispo: ¿qué has hecho? ¿has muerto al
al alcaide, ó á su señora, ó á alguno de alcaide? y entonces el obispo la dijo
la casa? que callase, que la daria muy bien de
Contestó: que no. comer, y que se marchó para abajo á
Entonces Ronquillo la requirió pa— huirse, y le cogieron en la dicha forta
ra que le dijese la verdad de cómo ha leza; y antes que le subiesen arriba,
bia pasado la muerte del alcaide, por— la muger del alcaide y ella y otras mu
que iba á aplicarla al tormento, y que geres entraron en el cuarto donde dor
si algun miembro se le quebrase ó mu mia el obispo, y vieron en él muerto al
riese la culpa seria suya. alcaide junto á la cama, y al tiempo
Aterrada la muger contestó que que llevó la candela al obispo tenia és
nada sabia. te un zamarro vestido, y cuando salió
Entonces el verdugo ató los pies tras de Leonardo habia dejado el za
de la esclava con un cordel de cáña marro junto á la celosía ó red de ma
mo á una piedra y una soga que suje dera, que estaba junto á la sala del
tó en una garrucha con una pieza de obispo.
hierro atada con la espresada piedra á El alcalde Ronquillo volvió á re
á los pies, que pesaria hasta unas querirla de parte de Dios y del rey que
cien libras, y por detrás la ató á las dijese la verdad de cómo pasó la muer
espaldas fuertemente con un cordel. te y quiénes fueron los cómplices, y
El alcalde Ronquillo la preguntó si haciendo una seña al verdugo, tiró és
dormia con Esteban, y si era su te de la maroma arriba por la garru
amante. cha, elevando á la esclava, y Juana dió
Respondió que con él dormia y no grandes lamentos; y habiendo bajado,
llevó mas cartas que las dichas. dijo que cuando daba las cartas al obis
Preguntada si cuando llevó la ve— o, él la decia que la haria mercedes.
la al cuarto del obispo vió muerto en Preguntada qué decia el clérigo
el "¿ al alcaide. cuando le entregaba las cartas del
ontestó que su ama la habia di obispo,
cho: el obispo te llama para que lleves La dijo que éste la daria libertad.
una candela encendida, y ella la llevó Preguntada qué mas dijo el clérigo
y estaba cerrado el cuarto de la sala, á Esteban,
y se la dió por la reja; y que luego Contestó que nada sabia.
llegó con Leonardo Noguerol, hijo del Entonces volvieron á subirla otra
alcaide, que dijo al obispo que abriese vez, levantándola los pies del suelo, y
la puerta; que la abrió y entonces ella empezaron á descoyuntarse sus miem
entró en la sala y no en el otro cuarto bros, y el alcalde la requirió que dijese
donde dormia el obispo, dijo: Ay, la verdad. Volvieron á bajarla al suelo
señor, que no está aqui el alcaide y casi amortecida y sin sentido, y con
luego el obispo salió contra Leonardo entrecortadas palabras dijo que ella ha
Noguerol con un arma á modo de palo; bia dicho al obispo que bien podia
y habiéndosela enseñado el alcalde fiarse de ella y que no hablase al clé
78 - CAUSAS CELEBRES.

rigo por la reja de la ventana porque procurase medio de librarlo. Entonces


sospechaban de ella. él le respondió que cuando durmiese
Volvieron tercera vez á subir á la el hijo del alcaide le abriria la puerta
desgraciada esclava, volvieron á des y asi se podria marchar; y asimismo le
garrar sus miembros, y al bajar y ser favoreceria en lo que pudiese en su
preguntada por el alcalde Ronquillo, salida, y como ya tiene declarado el
ya no pudo responder: un cruel des obispo le escribió, y que en la carta le
mayo se habia apoderado de ella: esta decia que cuando el hijo del alcaide
ba como muerta. Fué necesario des fuese á traerle una luz, le dejaria en
atarla y quitarla del tormento, consig cerrado y se marcharia: y por eso con
nando en la causa esta diligencia con testó al obispo que no le mandase co
todos sus terribles pormenores. sas de tanta afrenta
Ronquillo hizo despues traer á su Preguntado qué le prometió el obis
presencia al clérigo Bartolomé Ortega, po por favorecer su salida y por la
â siempre á presencia del verdugo, muerte del alcaide,
ispuesto á atormentarle para arran Contestó que no dió paso alguno
carle una confesion, le requirió que di para aconsejar la muerte del alcaide,
jese la verdad, apercibiéndole y pre ni sabe mas que lo que dicho tiene.
viniéndole que iba á darle tormento, . El alcalde Ronquillo volvió á ha
y que si moria ó algun miembro se le cer otra seña, tiró de la cuerda el ver
quebrase, seria por su culpa y no por dugo Bartolomé Zaratan, y volvieron
la, de aquel. Mandó inmediatamente á atormentar al infeliz clérigo. Volvió
ponerle en el tormento, en el mismo sele á bajar; era necesario darle algun
en que habia estado la esclava, con la respiro para que pudiese volver en sí
misma piedra y el peso de hierro, ma de los atroces dolores, porque se le ha
nifestándole que le daba tormento con
bian descoyuntado los miembros. En
forme á la órden que tenia de S. M. tonces le preguntó de dónde era y qué
Volvió á requerirle que dijese la ver tratos ó conexiones tenia con el obispo
dad, y contestó que no sabia mas que Contestó que era de Bamba y que
lo que ayer habia dicho ante el mismo no tenia parentesco ni conocimiento
señor alcalde, y el otro dia ante el al alguno con el obispo mas que lo que
calde Zárate. habia dicho, volviendo á decir que le
Entonces, á una señal del alcalde habia escrito al obispo lo que aparecia
Ronquillo, tiró el verdugo de la cuer en la carta.
da y subió un poco arriba los pies del Preguntado que como habia de fa
suelo. Empezó á lamentarse y dijo que vorecer al obispo, - -

diria la verdad y que le bajaran, y Respondió que como habia manifes


luego le bajaron. Puesto ya en el sue tado para que pudiese salir cuando es
lo, repitió que no habia mas que lo que tuviese dormido el hijo del alcaide
ya habia dicho. Mandó entonces el alcalde Ronqui
A otra nueva señal del alcalde, tor llo volver á tirar de la cuerda y se le
naron á subir en alto los pies hasta subió otra vez en alto, y entonces le
poco mas de una vara, y no subie requirió de nuevo dijese la verdad.
ron mas arriba, y en aquella terri Dijo que nada mas sabia que lo
ble posicion le preguntó el alcalde có— que dicho tenia.
mo habia concertado matar al alcaide Entonces le mandó bajar al suelo,
y dar libertad al obispo. Entretanto le desataron los pies de la piedra y le
exhalando contínuos ayes, contestó que quitaron del tormento.
ningun concierto habia mas que lo que Tan malo, tan quebrantado quedó
habia dicho en la confesion anterior. de éste, que no pudo firmar la diligen
Preguntado qué personas mediaron cia de la confesion que habia prestado
en hecho ó consejo para la dicha muerte en el tormento.
y libertad del obispo, En aquel mismo día habiendo vuel
Contestó que no hay mas que lo to á ver al obispo Acuña el alcalde
que dicho tiene; y que un dia que ha Ronquillo, acompañado de su escriba
bló al obispo Acuña por la reja, le dijo no reprodujo la diligencia de pregun
éste la mala vida que le daban y que tarle si queria probar que el alcaide,
1)ONANTONIO DE ACUÑA. b

al tiempo que él le mató, le habia aco— y á S.M. el emperador, á cuyo cargo


metido. estaba amparar á los eclesiásticos y
Entonces el obispo volvió á contes prelados de las justicias, y que daba
tarle que no, por ahora, y que le supli por nulo todas las dichas causas que el
caba le diese libertad para decir lo alcalde formaba al presente.
que quisiese, manifestándole que todo Preguntado por el alcalde Ronqui
lo que pasara por escrito ó de palabra llo si cuando habia hecho la muerte
desde que fué preso nuevamente por del alcaide tenia alli una alfombra (que
lo sucedido entre Leonardo Noguerol le manifestó), y si estaba contínua
y él, y que habian consignado en el mente en su cuarto de dormir,
proceso los alcaldes Menchaca y Zára Contestó el obispo, que algunas
te, era nulo, y que por tal lo daba por veces la vió en él; pero que el dicho
estar tan atemorizado y en contínuo dia en que pasó la contienda con No
tormento, que todo habia sido obra de guerol, si estaba alli, no lo sabia.
la fuerza y el justo miedo, y que por lo Hízole firmar esta diligencia el alcal
mismo daba por nulo lo que al presen de Ronquillo y el obispo lo hizo con fir
te el señor Ronquillo hacia y mandaba meza, añadiendo siempre de su puño
hacer, por estar asimismo atemoriza y letra: con , la protestacion dicha
do y apremiado, ya , con el respeto de no como confesante y por mandado é
su persona, ya con las palabras que le no mas.-AZAMoRENsis.
habia dicho, y que protestaba libre El dia 22 de marzo muy de maña
mente para que le dejasen decir sin na, el alcalde Ronquillo hizo llamará
p rision, como corresponde en derechoá
9 la estancia en que se hallaba preso el
toda causa, especialmente en la de un obispo, á Juan Gonzalo de la Puente,
obispo, y en causa criminal; preten barbero, vecino de la villa de Siman
diendo que el dicho alcalde forme jui cas, y le preguntó á su presencia qué
cio libre con lo dicho y por estar en la era lo que sabia de la muerte del dicho
causa personas tan sospechosas contra alcaide, quién le mató, y qué habia
rias á su vida y libertad, mandando que habido sobre quererse escapar de la
dé por nulo cuanto él hubiese hecho, prision el obispo, y si sabia quién le
por efecto de la fuerza y del tormento. habia dado apoyo y ayuda para ello.
Pidió tambien que se le concediese un Contestó el barbero que lo único
letrado y procurador segun requiere y que sabia era ¿ el domingo por la
manda el derecho, y que antes de que tarde se habia dicho en la villa que el
se entienda en su causa, se provea sea obispo de Zamora se escapaba, y que
restituido en sus bienes espirituales y habia muerto al alcaide, y que él en
temporales de que se le habia despoja tonces, con otra mucha gente, corrió á
do, y que sea asimismo nulo, como el la fortaleza donde estaba preso, y que
derecho requiere, todo, no procediendo cuando llegó ya le habian cogido y le
la dicha restitucion y bienes. Con la iban á echar ¿? cadenas: que es
dicha protesta requirió el obispo al al tando alli el obispo dentro de una pie
calde, manifestándole que diria con za que está junto al cubo donde dor
claridad evidente y concluyente lo de mia, le preguntaban todos que cómo
los cuchillos. habia muerto al alcaide, y que le ha
Erronces el alcalde manifestó al bia oido decir entre otras cosas que
obispo que ya lo tenia dicho con cla habia sido por las disputas que habian
ridad y manifestado en sus confesio— tenido; que habian andado luchando,
nes y que con esto se satisfacia sin que que aun cuando el alcaide era hom
mas declarase. re corpulento, no era mañoso como
Pidió ademas el obispo que ante él, por lo cual le habia derribado en el
todas cosas le manifestase copia de los suelo, y le habia atado y le habia pedi
testigos que en aquella mañana habia do pleito homenage de que le dejase es
mandado venir á declarar, asi como caparse, el cual se lo habia prometido;
de lo que habia dicho anteriormente, que despues volvió á dar voces y en
para que segun derecho y con la pro tonces se habia dirigido á él con un cu
testa que tenia hecha, se sometiese to chillo y le habia hecho una herida, no
do bajo la protestacion á Su Santidad para matarle, porque no pensaba que
S0 CAUSAS CELEBRES.

estuviese muerto de ellas, que nunca él porque sino le pondria á cuestion de


habia sacado sangre á nadie, ni á él se tormento. Que en cuanto á haber muer
la habian sacado hasta entonces; que le to al alcaide, no le preguntaba cosa al
habia dado aquellos pinchazos porque guna ni se lo queria preguntar.
le insultaba. Aseguró tambien que ha Entonces el obispo, C01 IrldS Ser'e
bia oido decir al mismo obispo que Leo nidad de la que podia suponerse en un
nardo Noguerol, hijo del alcaide, se ha hombre de su avanzada edad y á la vis--
bia dirigido á él porque le habia llama ta de los instrumentos del tormento,
do, y que con una espada le habia tira le contestó: ni persona de casa, ni de
do unas estocadas, y que entonces ha fuera, ni del cielo ni de la tierra, fue
bia cogido un palo con una varilla de ron conmigo en ningun concierto sobre
hierro, habia corrido detrás de él, y lo dicho, y si alguno lo pareciera, no
que como era mozo habia ido huyendo es verdad.
y corria mas que él, y que de haberle Entonces mandó Ronquillo al ver
alcanzado de seguro no se encontraria dugo Bartolomé, que atase los pies al
alli preso. Dijo tambien que habia ob— obispo, teniéndoselos sujetos con una
servado que el obispo tenia las manos cadena, y colocara en ellos una pesa
manchadas de sangre reciente, habién de hierro bastante grande, la cual pe
doselas visto lavar. Notó tambien el saria hasta unas cien libras (cuatro ar
zamarro del obispo ensangrentado con robas). Estando en esta aflictiva situa
sangre reciente, y que antes de esto cion, volvió á insistir Ronquillo en su
habia entrado en el cubo donde dor— anterior pregunta. A ella contestó el
mia el obispo, y alli habia visto al al obispo que lo que habia dicho era la
caide tendido en el suelo lleno de san verdad, y no sabia otra cosa, y que
gre, apuñalada toda la cara y llena de puesto como se hallaba en el tormento,
ceniza, cubierto con una alfombra y por miedo á él, diria cuanto supiese y
un brasero, junto al cual se hallaba una no supiese.
luz apagada. Que las heridas estaban El verdugo tenia fijos los ojos en los
por la cara, por la cabeza y una por la del alcalde, y á una señal de éste le
garganta, pareciéndole hechas con un ató las manos detrás por las muñecas
cuchillo pequeño, de lo que él tiene con un cordel. -

esperiencia por ser barbero, viendo ¿Qué dineros teneis, le preguntó el


tambien la cama ensangrentada y las alcalde Ronquillo, ó plata en Portugal
paredes, y una mesa derribada en el ó en Castilla, y en poder de quién
suelo junto al brasero, y la alfombra están?
revuelta por el alcaide: Que era cuanto En ninguna parte tengo, dineros
podia manifestar, y que tenia la edad ningunos ni plata, salvo si el alcaide
de veinte y cinco años. de Fermoselle, que se llama Juan Fer
Las ocho de la mañana serian cuan moselle, ha recogido algo de lo del Fres
do se tomó esta declaracion. no de Sayago, ó de las rentas de Fer
Dejó el alcalde retirarse al barbero, moselle y sus tierras, pudiendo subir
y en seguida bajó con el obispo a otro lo del Fresno á trescientos mil duca
cubo inmediato, en donde estaban to dos, y lo de Fermoselle hasta quinien
dos los instrumentos necesarios para el tos ó seiscientos mil, y á mas lo que
tormento. Iba el alcalde acompañado tenia dentro de la fortaleza de Fermo
de Bartolomé Zaratan, verdugo de Va selle, de artillería, municiones y pro
lladolid, y dijo al obispo que á cues— visiones de las que se le entregaron
tion de tormento iba á ponerle, segun cuando tomó la dicha fortaleza.
lo tenia mandado S. M., requiriéndole ¿Qué personas, preguntó el alcalde,
para que declarase qué personas, fue ademas de las que tiene confesadas,
ron sabedoras y participantes de la contribuian para su libertad y arreglo
muerte del alcaide y él se soltase y li de sus negocios?
bertase; quién le habia ayudado en Contestó que los Osorios, sus pa
aquellos tratos, y conciertos, y dónde rientes, especialmente Lope Osorio,
tenia concertado el irse á amparar des señor de Regueros, y Francisco Osorio,
pues de haber salido de la fortaleza pa señor de Agoncillo, el alcalde de Astor
ra estar resguardado; y que lo dijese, ga, señor de la Tablada, hijo de doña
DON ANTONIO DE ACUÑA. - 81

María Osorio Pacheco, señora de Cer— tiró el verdugo de la cuerda y volvió


rada, el duque de Bejar, el obispo de á alzarle del suelo.
Sigüenza y el marqués de Villena, le Desgarradores fueron los ayes y gri
ayudaban, aunque no con cantidades tos del pobre obispo, á quien por temor
determinadas. de que se desmayase hizo bajar el al
Mandó entonces el alcalde que le calde, volviendo á preguntarle con
atasen á las manos que ya tenia suje quién tenia concertado su huida y la
tas, una maroma colgada de una gar— muerte del alcaide. Rogó entonces el
rucha que habia en el techo, y dis obispo que le desatasen que diria la
puso que tirando de la maroma, lo su verdad. -

biesen en alto. Apenas faltó el apoyo Entonces el alcalde Ronquillo le


del suelo al sexagenario obispo, sintió hizo dar una silla para que se sentase
éste con el peso que colgaba de sus en ella, porque era imposible que el
pies descoyuntarse sus miembros, y prelado pudiese sostenerse en pie.
empezó á gritar que no tirasen, que él Despues de esto dijo que Esteban,
declararia. Bartolomé Ortega, clérigo, y Juana,
Bajáronle entonces, y preguntado esclava, eran con los que tenia con
por el alcalde, al verse en el suelo, fianza para tratar sobre su libertad.
volvió a insistir en que lo que habia Preguntado qué concierto tenia he
dicho era la verdad, y que con verdad cho sobre la muerte del alcaide,
no podia decir que nadie le hubiese Contestó, que nunca pensó matar
ayudado en lo que le preguntaba el al al alcaide ni tuvo pensamiento de ello.
calde. Preguntado que causas entonces
Insistió Ronquillo en preguntarle tuvo, ó que injurias le hizo ó que le—
cómo habia concertado su libertad, y siones para provocarle á matarle,
con quién habia fraguado la muerte del Contestó, que jamás tuvo pensa
alcaide. miento de matarle; pero que el alcai
Contestó que repetia lo que dicho de le dijo muchas injurias que le pro—
tiene. vocaron la ira al hablar de los bene—
Preguntado quien le dió los clavos ficios que de él pretendia. Que se le—
del palo y cuchillos, y aparatos con que vantó para acometerle y despues le
lo hizo, -
dió la palabra de no causarle por aque
Contestó que los clavos del palo llo enojo, y luego se desdecia, hasta
los tenia ya hacia muchos dias y que que despues se lo prometió cuando le
se los habia dado el hijo del alcaide tuvo forzado y rendido, y le pareció
Alonso Noguerol ¿ cosas que nece que no le sujetó mas que de una
sitaba, y los cuchillos eran del servi mano.
cio de su mesa. Preguntado si habia alguna persona
Insistió Ronquillo preguntándole mas que él cuando esto sucedió,
que declarase la manera como habia Contestó: que no.
cometido la muerte, y cómo pensaba Preguntado quién le dió tantos cu—
libertarse y le requeria á ello para que chillos como él tuvo entonces, -

lo dijese, teniendo entendido que si Contestó, que los tenia, dos de la


en el tormento moria ó en él se le mesa, y el otro era de la escribanía.
quebrase algun miembro, seria culpa Preguntado quién le dió el trapo ó
suya por no decir la verdad. E inme trapos para atar los cabos de los cu
diatamente haciendo una señal al ver— chillos, - =

dugo, le mandó tirar de la cuerda, y Respondió que estaban allí dichos


estándole tirando, antes de que le al trapos.
zasen del suelo, lleno de terror, pidió Interrogado si cuando cubrió con la
el obispo que no le subiesen aseguran alfombra y echó la mesa y el brasero
do diria la verdad. Alojaron la cuerda. sobre el alcaide que estaba tendido en
Entonces dijo el obispo que no te el suelo, creia que estaba muerto,
nia trato alguno con ninguna persona Dijo que pensaba que estaba tan
para dar muerte al alcaide ni para su vivo como él lo estaba ahora.
libertad. Preguntado con cual de los cuchi
A una señal del alcalde Ronquillo, llos le dió,
TUIO I, -
M4
82 CAUSAS CELEBRES.
-
=

Respondió que no sabe con cual de de en la cabeza con la piedra que te


ellos, que fué con uno de los que ha— nia en el saco,
bia en la mesa, y que alli dejó, aun Respondió, que no sabe si le dió
cuando no recuerda bien si lo dejó con ella ó con el brasero el golpe, ó si
alli ó dónde. se le dió cuando cayó al suelo.
Habiéndole preguntado si las heri Entonces el alcalde Ronquillo le
das que hizo al alcaide se las habia he hizo desatar las manos que tenia ata
cho antes ó despues que le atase, das á la espalda, y le dijo:
Contestó que no se las hizo antes Ahora que teneis desatadas las ma
de atarle. nos decidme que personas fueron las
Preguntado dónde tenia determina que os aconsejaron ó ayudaron á vues
do el irse á poner á salvo, tra fuga.
Contestó que á ninguna parte. Contestó que no tenia nada mas
Preguntado por qué llamaba á Leo que decir que lo dicho.
nardo Noguerol, hijo del alcaide, des— Preguntado quién le habia mordido
pues de lo que habia pasado con el pa el dedo,
dre, segun él ha contado, Res ondió que no creia era morde
Respondió que para asegurarle co dura, sino que se lo hizo cuando an
mo á su padre, prometiendo darle su daba en la refriega con el alcaide y
hacienda segun tenian tratado. no sabe mas.
Preguntado si habia dicho á la mu Preguntado si el zamarro que lle
ger del alcaide que la daria bastante vaba vestido entonces es el que tenia
hacienda, cuando tuvo la refriega con el alcaide,
Dijo, que al tiempo de marcharse Contestó que era otro zamarro mas
de su aposento, le dijo: No me mateis, nuevo, y que cuando andaba bregan
y la respondió: Callad, que antes os do con el alcaide se le habia caido al
daré de comer á vos y á vuestros hijos, suelo. Esto era cuanto tenia que
Interrogado por qué antes de lla decir. -
mar al hijo del alcaide habia muerto á Y lo firmó con el nombre de Za
su padre, morensis. -

Contestó que no creyó que lo deja No se atrevió entonces á renovar


ba muerto, sino caido y tendido en el la protesta con que concluia siempre
suelo, habiéndole arrimado la mesa, sus declaraciones: sin duda el miedo
el brasero, la alfombra y unos li de volverse á ver puesto en el tor
bros, y
mento le hizo abstenerse de esta for—
Preguntado cómo era que tenia cu malidad, á que tanta importancia da
bierta de ceniza la cara el alcaide, ba en vano el obispo. Redújose, pues,
Contestó que despues que le der á suplicar que no pudiéndosele pro
ribó en el suelo, habia cogido el bra bar nada se abstuviese el alcalde de
sero y arrojádolo encima con desór hacer nuevas prsguntas, insistiendo
den, y entonces le pudo haber caido en sus súplicas de que le diesen letra
la ceniza en la cara. do y procurador, como requeria el de
Preguntado qué promesas habia TeCIn0.
hecho á Esteban, á Bartolomé Ortega y Exánime, descoyuntados sus miem
á la esclava Juana si llegaba á verse bros como era natural habiendo sus
en libertad, pendido de sus pies un peso tan enor
Respondió que promesas genera— me y en una edad avanzada, tuvo que
les, de que les haria bien. meterse en la cama despues de esta
Preguntado si habia recibido alguna diligencia; pero á las cuatro de la tar
órden, ó carta de alguna persona, ó de, cuando se hallaba reposado dolo
escritura para ponerse en libertad, y rido de las grandes incomodidades del
que quien se lo habia aconsejado, tormento, se presentó nuevamente
Contestó que ninguna persona le con su escribano el alcalde Ronquillo,
habia escrito; antes bien habia servi le mandó vestir y le requirió para que
do á muchos grandes del reino y nin dijese y declarase de nuevo acerca del
guno habia hecho nada por él. trato y concierto que habia tenido con
Preguntado si habia dado al alcai Bartolomé Ortega, clérigo, con el cria
-
lJON ANTONIO DE ACUÑA. 83

do Esteban y la esclava Juana para la hecho otros muchos insultos en el


muerte del alcaide y libertarse. Amos tiempo de las alteraciones y Comuni
tazado ya el obispo, le contestó, al ver dades de estos Reynos y siendo prin
aquella incomodidad inútil que le cipal persona en ellos, y como desde
causaban, que so cargo de las órdenes aver sido preso por ello y puesto en la
sagradas que habia recibido, el diablo fortaleza desta villa de Simancas don
le llevase en cuerpo y alma si habia de agora está por mandado de S. M.
pasado otra cosa mas que lo que tenia ha sido muy bien tratado y con mu
dicho y que en ello se ratificaba. cha libertad de su persona, y como
Volvió el alcalde á preguntarle si agora últimamente seyendo ingrato á
cuando iba á arrojarse por las almenas las mercedes y buen tratamiento que
se habia llegado á él Esteban, el cria S. M. le havia hecho y mandado ha
do del alcaide, con un lanzon, y con cer en dicha fortaleza, habia muerto á
testó que al salir por la parte de la Mendo de Noguerol, Alcayde della
barrera vió alli á Esteban sin lanzon muy cruelmente por maneras nuevas
ni otra arma, y con él á Francisquillo, y nunca pensadas, que cumpliendo y
negro del dicho alcaide, y que el Fran executando lo que S. M. le mandó
cisquillo le dijo si queria una soga pa hacer del dicho obispo: le manda dar
ra echarse por las almenas y le res un garrote apretado al pescuezo arri
pondió que sí, que se la trajese, y que mado á una de las almenas por donde
Francisquillo se marchó con pretesto se quiso huir de manera que muera
de ir á buscar la soga y cºn él Este de muerte natural, y mandó notificar
ban, no habiéndoles vuelto á ver mas. lo y á los Alguaciles que lo executen:
Que luego entró gente por todas par —El licenciado Ronquillo.
tes en la fortaleza y le cogieron y lle PRoNUNCIAMIENTo. Dada, rezada é
varon al cubo. pronunciada fué esta sentencia por el
Hizo firmar el alcalde esta nueva dicho Señor Alcalde Ronquillo en la
diligencia al obispo y le dejó descansar villa de Simancas, en la posada del di
aquella tarde y noche, que de cho Señor Alcalde este dicho dia, mes
bia ser la última de su agitada vida. y año en susodicho 23 dias del dicho
El alcalde Ronquillo se retiró á su mes de marzo de 1526., Testigos que
casa y en ella escribió , firmó la sen alli fueron presentes Pedro de Esqui
tencia de muerte del obispo, senten nas y Juan de Soto, Alguaciles de la
cia que se conoce que venia prepara Córte de S. M. y Bautista Cobarruvias,
da ya desde donde habia sido enviado Hernando de Herrezuela y Juan Cas—
á Simancas. s
tro Nuño—Gerónimo Atienza.
El tenor de esta sentencia fué el
siguiente: Al dia siguiente muy de mañana,
23 de marzo, cuando todavía estaba
En la villa de Simancas á 23 dias descansando el obispo, que apenas ha
del mes de marzo del dicho año bia podido dormir en toda la noche
de 1526 años, el dicho señor alcalde con los atroces dolores que le habia
dixo que visto como despues de aver ocasionado el tormento, se presentó
hecho el dicho Obispo don Antonio de el escribano Gerónimo de Atienza,
Acuña muchos escándalos y bullicios acompañado de los alguaciles y de
en estos Reynos estando el Empera otras muchas gentes, y de los testigos
dor y el Rey Nuestro Señor ausente Bautista de Cobarrubias, vecino de
dellos, haciéndose Capitan general y Valdeastilla, de Hernando Herrezuela,
haviendo juntado exércitos ¿ mucha á quien se habia encargado de la al
gente á pie y de á cavallo y artillería, caldía por la muerte del alcaide, y de
y haver entrado lugares y ciudades Juan Castro Nuño, criado del alcalde
de la Corona Real quitando las justi Ronquillo, y le notificó la sentencia
cias de S.M. y poniendo otras por la que habia pronunciado en la noche
Comunidad, combatiendo castillos y anterior el alcalde. No debió sorpren
fortalezas, peleando contra los Gover der á don Antonio Acuña aquella sen
nadores y Capitanes y exércitos y pen tencia, impuesta con tanta rapidez, y
dones reales y saqueando lugares y sin haber oido su defensa, porque le
84 CAUSAS CELEBRES. - -

vantando sus ojos al cielo en el mo— y su juez de comision sobre la muerte


mento en que acababan de leérsela, de Mendo Noguerol, alcaide de la forta
esclamó: letulus sunt in his que dicta leza de la villa de Simancas, y soltura
sunt mihi: in domum domini bimus. de don Antonio Acuña, obispo de Za
Aquel anciano avezado desde muy mora, y la culpa que sobre ello tiene
jóven á los peligros, y á mirar la el dicho obispo, hago saber á vos, Juan
muerte sin espanto en los campos de Cuellar é Gerónimo de Atienza, escri
batalla la vió llegar ahora sin tem banos de Sus magestades, que el dicho
blar, tal vez la consideró como el tér obispo de Zamora ha de hacer hoy di
mino de una cautividad sin fin, y á cho dia ante mí y en mi presencia, re
pesar de lo quebrantado que se halla nunciacion del obispado de Zamora, y
ba por los dolores del tormento que de otros beneficios y préstamos que
habia sufrido, no mostró la menor de tiene de nuestro muy Santo Padre para
bilidad ni laqueza. que se provean en las personas que el
Preguntó que cuando habia de ser emperador nuestro señor pidiere y su
la ejecucion de la sentencia, y el es plicare: y porque el dicho obispo lo
cribano le notificó que seria en aquella quiere ansi pedir y otorgar y porque
misma mañana. Tanta era la prisa que cumple al servicio de S. M. que lo su
el alcalde Bonquillo tenia por con sodicho sea secreto, y no sean avisadas
cluir con su antiguo enemigo. otras personas de ello, y la escritura
No tenia tiempo que perder el que sobre ello se hiciere ante vos los
obispo para arreglar sus asuntos es dichos escribanos ha de ser jurada y
pirituales y temporales. w con juramento, y que si por ventura
El alcaldeltonquillo, sin duda para pusiéredes escusa é dilacion que los
atenuar el atropello que iba á come escribanos de Sus magestades no pue
ter, quiso que a la ejecucion del obis dan otorgar escritura con juramento,
po precediese una renuncia de éste porque asi lo mandan sus títulos so
de su obispado, redactada en los tér— ciertas penas; por ende, visto lo suso
minos mas humillantes. Mandó á los dicho, y como por vosotros ine fué y
escribanos Juan de Cuellar y Geróni pedido que no podíades hacer dicha
mo de Atienza que estendiesen la re escritura con el dicho juramento, por
nuncia del obispado de Zamora en es— que os temíades de ser punidos por
critura jurada y sin testigos por con ello y castigados; y por ende yo os man
venir asi al servicio del rey y que fue do en nombre de S. M. y porque ansi
se Secrclumente. -

cumple á su servicio, y mirando los de


Resistieron estos escribanos la es— litos que el dicho obispo habia cometi
tension de semejante documento en do, que luego pase, y se otorgue ante vos
aquella forma clandestina, por ser no otros la escritura, sin embargo que por
toriamente contrario á lo que previe vuestros titulos que no lo p0deis hacer,
nen todas los leyes del reino y proli por cuanto cumple ansi á la negocia
bírselo sus titulos espresamente. cion en que entiendo por mandado de
Ronquillo tenia plenos poderes del S. M.; y por este mi mandamiento
rey, y la seguridad de que habia de mando y de parte de S. M. requiero,
aprobarse cuanto hiciese; ademas ha que ningun juez ni justicia pueda pro
bia faltado en el proceso á todas las ceder contra vosotros por ello, pues lo
leyes y poco le importaba una ilegali hicisteis por mi mandato siendo compe—
dad mas ó menos. lidos para ello: lo cual haced y cum
Para vencer el justo reparo de los plid, so pena de privacion de vuestros
escribanos espidió el alcalde Ronqui oficios y destierro del reino por tres
llo la siguiente cédula que trascribi años, y diez mil maravedises para la
mos integra como un documento que cámara y fisco de S. M. á cada uno, y
da mas que ningun otro á conocer so la dicha pena á las dichas justicias
como se juzgó y sentenció esta céle y otras personas que no se entrometan
bre causa. en lo susodicho. Fecho en la villa de
Simancas á veinte y tres del mes de
El licenciado Ronquillo, alcalde del marzo de mil quinientos y veinte y seis
Consejo de S. M. y de su casa y córte, años. Testigos que vieron mandar lo
DON ANTONIO DE ACUSA.

susodicho al dicho señor alcalde: Pedro nitencia de sus culpas y pecados; que
de Esquinas y Juan Fanega; y Juan de él por la presente renunciaba é hacia é
Soto, alguaciles de la casa y córte de hizo renunciacion de su libre y espon
Su magestad.—El licenciado Ronqui tánea voluntad del dicho Obispado de
llo.—Por mandado del señor alcalde Zamora y de todos los otros Beneficios
Juan de Cuellar, escribano. y préstamos que tiene con todo lo á
ello anexo y perteneciente en mamíos
El Pedro Esquinas y Juan Fanega de nuestro muy sancto, Padre para que
que aparecen aqui como testigos, eran su Sanctidad provea dello é dé cada
los alguaciles áque
do Ronquillo consigo habia lleva cosa é parte dello á la persona é per
Simancas. v,
sonas que la magestad del Emperador
Entonces los dos escribanos redac Rey nuestro Señor pidiese é suplicase,
taron el documento de renuncia de é si necesario era dixo, que dava y dió
don Antonio Acuña del obispado de Za por ningunas otras qualesquier renun
mora, documento que evidentemente ciaciones, cesiones, traspasaciones,
fué supuesto, pues que solo intervinie contrataciones que del dicho Obispado
ron en él los agentes mas inmediatos Veneficios y préstamos tenga hechas en
de Ronquillo, y que está en contra qualesquier manera hasta el dia de la
diccion con el carácter de Acuña, el fecha de esta.—E suplica á S. M. lo
que desde que llegó Ronquillo hemos que quiera ansi aceptar y haver por
visto que mudó de tono en sus decla bien y si necesario era para mayor si
raciones, lo negó todo, contestaba con guridad y firmeza de lo susodicho dixo
desden, y solo el dolor del tormento le que jurava y juró por las órdenes sa
hacia responder mas mesurado. ¿Cómo gradas que recivió poniendo la mano
habia de firmar el obispo, cuando ya sobre la corona y el pecho, que estará y
tenia notificada su sentencia de muer— pasará por esta dicha renunciacion, y
te, cuando tenia la certidumbre de su que agora ni en ningun tiempo él ni
ejecucion dentro de pocas horas, la re- otra persona por él no irá ni vendrá
nuncia de su elevado cargo? La lectura contra lo en ella contenido ni pedirá
de este documento convencerá ademas relaxacion del dicho juramento por sí
del modo con que se hizo, de su fal- ni por otro y en caso que le fuere con
sedad. cedida á su pedimento ó motu propio
que no usará dello é de como lo dixo é
En la villa de Simancas, dentro de dice lo pidió por testimonio á nos los
la fortaleza della, á 23 dias del mes de presentes Escrivanos y lo firmó de su
marzo de 1526 años echado en la ca- nombre: testigos que fueron presentes
ma D. Antonio de Acuña, Obispo de á lo que dicho es é se lo vieron otorgar
Zamora, dixo en presencia de nos los é firmar aqui de su nombre Pedro de
Escrivanos, que por quanto estando Esquinas é Juan Fanegas é Juan de
ausente el Emperador y Rey Nuestro Soto, Alguaciles.—A. Zamorensis: ante
Señor destos sus Reynos, é havia fecho mí Gerónimo de Atienza, Juan de Cue
ocasionadamente algunas cosas en su llar, Escrivanos. -

deservicio y daño de pueblos y perso—


nas particulares, y despues y agora úl A la notificacion de la sentencia de
timamente estando en la dicha fortale muerte habian asistido varios testigos;
za mejor tratado en ella por mandado Bautista Cobarrubias vecino de Val
de S. M. de lo que sus culpas merecian, destillas, y Hernando Herrezuela, al
avia dado ocasion á la muerte de Men caide que era del castillo ahora, y
do de Noguerol, Alcayde de la dicha Juan de Castro Nuño, criado del al
fortaleza, que le tenia preso é le havia calde Ronquillo y los alguaciles y otra
muerto por algunas causas aunque no mucha gente.
bastantes para tan mal caso é él desea Retiráronse despues todos, y per
va épedia ser puesto en algun lugar maneciendo cortísimo rato el escriba
estrecho é otra clausura demudándose no Atienza solo se figuró el otorga
y despojándose de todo lo que tiene es miento de la renuncia.
piritual y temporal donde pudiere y El poco tiempo de que podia dis
pueda hacer estrecha y perpetua pe poner Acuña, le empleó en otorgar su
86 CAUSAS CELEBRES.

testamento ante el escribano Juan de del desgraciado alcaide Noguerol doce


Cuellar, y los testigos Bautista de Co mil maravedís de renta en cada año
barrubias, Gerónimo Brit y Diego de á cada uno de los herederos, encar—
Medina, y lo hizo con tanta firmeza y
gando que á los que fueren de mayor
¿ edad se les hiciese la entrega lo mas
que nada olvidó, y atendió
hasta sus menores obligaciones. - pronto posible, y que lo correspon
Dispuso que le enterrasen en la diente á los menores se pusiese á ré
iglesia de San Ildefonso de Zamora, de ditos y á ganancias, señalando para su
jando la eleccion del sitio á sus testa pago el término redondo que tenia en
mentarios. la ciudad de Burgos llamado Quinta
Estableció en la misma iglesia una nar de los Cojos que le habia compra
memoria de sesenta mil maravedís do, y si esto no bastase varias casas
de sus bienes para que todos los dias que tenia en el arrabal de la Vega en
se celebrase una misa de requiem por Burgos; esperando que las hijas del
su alma, y la del honrado alcaide Men alcaide Noguerol que se hallaban sien
do Noguerol, y los miércoles, viernes do monjas no recibiesen nada.
y sábados de cada semana una misa Legó á Diego de Osorio, su herma
cantada. no y vecino de la ciudad de Burgos, y
A la catedral de Zamora la legó á doña Isabel su muger, cien mil ma
una renta de cien mil maravedís so ravedís de renta al año para cumpli
bre sus haciendas de Villamor de los miento de promesas que anteriormen
Escuderos y Cibanal. te les tenia hechas.
A la iglesia colegial de Toro la legó A Cárlos Osorio y á Diego Torres,
cincuenta mil maravedises de renta sus parientes y criados, les mandó
sobre sus bienes de Villa-lazar y del doscientos ducados de oro.
Fresno de la Ribera, estableciendo Legó tambien otras varias cantida
tres misas semanales por su alma y la des á varios criados y amigos suyos,
de Mendo Noguerol. y nombró por testamentarios al licen
Mandó dar trescientos ducados de ciado Gonzalo del Monte, canónigo de la
oro á los herederos del obispo de Ca iglesia de Zamora, al canónigo Balba
lahorra, é igualmente otros seiscien y á Diego de Torres su pariente, veci
tos á los hijos del doctor Tello, que no de Valladolid, á los cuales y á cada
fué del Consejo de las Ordenes. uno in solidum dió poder sobre todos
Mandó que se reparasen los daños sus bienes para que con ellos cumplan
que habian hecho sus tropas en algu y ejecuten su última voluntad.
nos lugares en la provincia de Toledo , Llevó adelante en aquel terrible
y tierra de Campos, señalando pa trance el obispo su espíritu de equi
ra esto cuarenta mil maravedís, aun dad, estableciendo que, por cuanto
cuando él jamás habia tomado nada una muger, viuda de Pedro Salcedo,
para sí en las espediciones, antes al vecino de Valladolid, habia acudido
contrario habia procurado evitar los tiempo antes á Simancas á decirle que
daños y rapiñas que hacian sus tropas. le debia seiscientas picas, que asegu
Señaló tambien cien mil marave raba le habia tomado en tiempo de
dís para indemnizar los daños que las revueltas de las comunidades de
sus tropas en tiempo de las comuni Castilla, hecho de que él no tenia la
dades habian tambien causado en el menor memoria, en descargo de su
Cerro del Aguila y en el lugar de Vi conciencia rogaba á sus testamenta
llarluengo. rios pagasen sin demora el valor de
Legó doce mil maravedís de ren las espresadas picas, asi como cual
ta al año á la iglesia de San Ati quiera otra cosa y cargo que averi
lano, estramuros de la ciudad de Za guasen deber. y
mora, sobre sus bienes de la Moraleja Remitia el cumplimiento de esta
y del Fresno de Sayago, estableciendo su última voluntad á la piedad y con
que dijesen todas las semanas en los sideracion del rey, para que no acor
viernes una misa rezada por su alma y dándose de sus culpas pasadas y si de
por la del alcaide Mendo Noguerol. su buena voluntad que siempre le ha
Legó á la muger, hijos y herederos bian tenido su progenitores, mandase
l)0N ANTONIO DE ACUÑA. 87

y permitiese que de sus bienes que tero ó alfombra, y una soga atada á la
estaban confiscados se cumpliesen las almena. -

mandas y disposiciones que contenia El alcalde Ronquillo, con horrible


este testamento, aunque no fuese mas serenidad, presidia aquella fúnebre co
que por via de limosna. mitiva: gozábase en su obra, y creia
Terminado el testamento, todavía con su cruel orgullo haber hecho mas
añadió un codicilo por el cual manda en cuatro dias, que en un mes los al
ba á la iglesia de San Salvador de Si caldes de córte de la chancillería de
mancas y á los beneficiados de ella, Valladolid.
doce mil maravedís de renta en cada Estos querian juzgar al criminal,
un año, para que sobre su cuerpo que estos observaban las fórmulas protec
habia de quedar en la iglesia enterra toras del derecho; Ronquillo habia ve
do, el bachiller Francisco Perez vica nido á matar al obispo, á atropellar y
rio de la villa, y Francisco del Riaño, conculcar todas las leyes del procedi
camarero que fué suyo, á quienes aña miento. Bartolomé Zaratán, el verdugo
dia y nombraba testamentarios con de Valladolid, reasumia toda la fórmu
los otros tres ya espresados, dispusie la del proceso; por eso Ronquillo se
sen que los doce mil maravedís se re habia presentado con él desde el pri
artiesen, la cuarta parte por distri mer dia en Simancas. -

ucion cuotidiana entre los beneficia Bajaba lenta y solemne la fúnebre


dos que debian decir una misa de re procesion, entonando en lúgubre son
úiem todos los viernes por su alma, el patético salmo 50 del rey profeta.
as de sus bienhechores y las del Miserere mei, Domine, secundum
Mendo Noguerol, y las otras tres cuar— magnam misericordiam tuam, decia el
tas partes de los doce mil maravedís obispo en tono firme, y cual si fuese
fuesen para la fábrica de la iglesia; oficiando en una de las procesiones de
rogando al rey que por la reverencia su catedral de Zamora.
á Dios mandase y vigilase el cumpli El secundun multitudidem misera
miento de estas mandas y las otras, tionum tuarum.... respondia llorando
y que los dos testamentarios añadidos en coro el clero, y continuaban asi al
en el codicilo entendiesen todos los ternativamente los espresivos versícu
asuntos del testamento lo mismo que los de este salmo de dolor y de peni
todos los demas. tel) Cla.

Firmó despues con mano tranquila La turbacion y angustia mas de una


y segura este último documento. vez hacia equivocarse á los clérigos, y
Arreglados sus asuntos temporales, entonces el obispo les advertia su equi
¿ una taza de caldo el obispo, con vocacion, y continuaba con voz entera
erenció como cosa de media hora con entonando el patético salmo.
un eclesiástico, y como á cosa de las Llegado á la plaza del castillo, don
doce de la mañana se levantó de la ca de debia ejecutarse la fatal sentencia,
ma, vistióse ayudado de su confesor, y postróse el obispo sobre la alfombra,
salió del cubo para el lugar de su su— hizo un momento de fervorosa oracion
plicio, contrito, resignado y sin el me á Dios, y dirigiendo primero su vista á
nor síntoma de debilidad, á pesar de lo don Rodrigo Ronquillo, la apartó luego
quebrantado que se hallaba por el tor— con desden para fijarla sobre el verdu
IIlen t0. go Bartolomé Zaratán, el que sin duda
Pintábase en su rostro la humildad debió de causarle menor repugnancia.
cristiana, y con paso tardo, salió de — Yo te perdomo, le dijo, y procura
aquella prision donde habia estado cer que en comenzando aprieles muy recio.
ca de seis años, y á la que no debia Colocóse sobre la alfombra pegada
volver mas. al muro; el verdugo le colocó el dogal
Aguardábanle á la puerta todos los á la garganta, le dió con él garrote,
clérigos que habia en Simancas, y for dejando caer su cuerpo sobre la alfom
mados en procesion se dirigieron al bra, donde permaneció toda la tarde,
patio frente á la almena por donde se hasta que al anochecer, colocado en un
habia querido salir. Alli habia tendido sencillo ataud, fué conducido á la igle
en el suelo pegado al muro un repos sia, y abrieron una fosa, donde le en
88 CAUSAs, CELEBRES.

terraron junto al altar donde entonces ra, no lo dijo antes, ni en el tormento,


- se decia la misa al puebló por estar re aunque fué con mas de dos quintales y
construyéndose la iglesia. Aunque mu medio de hierro á los pies, y siempre
chos caballeros parientes suyos quisie negó el tener conciertos con estos de
ron llevarle á sepultar a otro lugar mas la fortaleza, ni con persona de fuera
honroso, y sus testamentarios pidieron para matar al alcaide; ni para se ir,
permiso para trasladarlo á Zamora en mas de que tenia confianza en este
cumplimiento de su última voluntad, Bartolomé, clérigo, y en el Esteban,
jamás pudieron conseguirlo. que huyó, y en la Juana, esclava, que
- En la misma tarde en que se habia le favorecian si él se saliese para ayu
verificado la muerte del obispo Acuña, darle á salvar, y por ello haberles ofre
que presenció el alcalde Ronquillo, es cido y hecho promesas señaladas. Y
cribió éste á don Francisco de los Co envio á Vm. las informaciones que de
bos, secretario del emperador Cár— allá traje con algunos mas testigos, que
los V, avisandole de haber ejecutado despues se reunieron por el alcalde
cuanto se le habia prevenido. Esta car Zárate los reconocimientos fechos
ta, que íntegra trascribimos, pinta grá por el obispo de las cartas que le fue
ficamente el carácter de Ronquillo, y ron mostradas y confesiones del obispo,
revela muy á las claras que para pro en especial la última que hizo, porque
ceder como procedió tenia plenos po— S. M. pueda pedir la absolucion, asi de
deres é instrucciones del monarca. lo que S. M. mandó hacer en lo del
obispo, que es atormentarle y matarle,
Juy magnifico señor: como del atormentar á este otro Barto
lomé Ortega, clérigo, asi para S, M.,
Yo he cumplido el mandato de como para los que por su mandado lo
S. M., cuanto á lo del obispo, y él ha hemos hecho y ejecutado, y conviene
pasado desta presente vida, dándole que venga tambien asimismo para los
un garrote colgado de una almena; no alcaldes y alguaciles, asi de la córte
he podido hacer mas que poner el cuer como de esta villa, y otros muchos que
po y el alma al tablero por cumplir el le prendieron cuando se iba, y le die
mandado y servicio de S. M. Digo el ron algunos golpes y pedradas y le di
cuerpo, porque este buen hombre te jeron injurias y le echaron prisiones,
nia hartos deudos, de quienes siempre que venga para todos muy cumplida,
me tengo que recelar para andar la bar porque ya en esta villa á muchas per—
ba sobre el hombro: crea Vm. que ha sonas quitan de las horas y divinos ofi
sido con el mayor trabajo del mundo, cios, y yo no oigo misa, ni aun S. M. la
porque desde la hora en que me vió puede oir sin cargo de conciencia.
temia tanto lo que le habia de su— En lo de este clérigo yo le dí gra
ceder, que se desdijo de todo cuanto vísimo tormento, porque duró dos ho
habia dicho, y respondia cavilaciones ras y mas, subiendo y bajando y es
por círculos y palabras, que ni decia tando con tres quintales de peso y
ni concluia cosa alguna, ni habia que diez libras mas, y no confesó otra co
tomar de sus palabras, sino todo escu— sa mas de lo de las cartas y decir, que
sarse y querer dilatar y todo miedo, si el obispo se saliera que él le tenia
tanto que cada vez que entraba yo, an ofrecido que le favoreceria, dejando
tes que le comenzase á preguntar, pe durmiendo al hijo del alcaide, pero no
dia luego el bacin, que de antes no te para matar al alcaide, ni para cosa de
nia mas temor ni vergüenza de lo he peligro ni afrenta; y creo que dice
cho, y decia que se tenia en mucho verdad, porque asi parece por la car
matar un escudero, mas al fin yo le ta que él respondió al obispo, en la
apreté con tormento de manera, que él cual lo dice asi espresamente y paré
me dijo lo de la muerte del alcaide, y ceme que con éste bastaria echarle
aun no del todo a la clara; pero lo del del reino, y mas que á la sazon que
tratado y concierto con aquestos que pasó lo de la muerte del alcaide y el
están ¿ y con otros, que hubie quererse ir el obispo estuvo siempre
sen sido participantes en la muerte del en la iglesia y no fué á la fortaleza.
alcaide ni en soltarse de aquella mane La esclava tenian los alcaldes en la
DON ANTONIO DE ACUÑA. 80

cárcel de Valladolid y le habian dado ñor el muy magnífico estado, etc. De


un buen tormento, y yo la díacá otro Simancas en 23 de marzo. Besa las
tormento muy mayor, tanto que se manos de Vm.—El licenciado Ron
murió dos veces en el tormento que quillo.
pensé que nunca volveria, y está muy Asimismo han declarado algu
mala y está hecha una perra que nun— nos, que le ayudaban para su compo
ca ha querido decir otra cosa tras de sicion, y de los frutos que han renta
confesar que traia y llevaba aquellas do su obispado y beneficios.
cartas, y que nunca supo, ni entendió Al muy magnífico señor comenda
otra cosa tocante á la muerte del al dor Francisco de los Cobos, secretario
caide, y que ella no creia que escri de S. M. y de su gobierno.
bian sobre la soltura del obispo ni so
bre otra cosa mala; no sé si vivirá: El rey contestó inmediatamente al
si viviere castigarse ha conforme á la alcalde Ronquillo aprobando en todo
culpa que tuviere; contra el Esteban su conducta, y hasta elogiándole, por
procedo en rebeldía, de manera que, haber hecho las cosas como él las solia
sino fuera por esperar la respuesta hacer. -

de S. M. en lo que tengo de hacer con Curiosas por demas son las dos
el clérigo, yo me pudiera ir luego: cartas que le dirigió el rey, y la que
por tanto suplico á Vm. que á la ho le escribió el comendador don Francis
ra se me envie respuesta de S. M. co de los Cobos con quien se entendia
mandá que se haga en todo con cor el alcalde, y que hasta en tono de
reo que venga aprisa porque yo no chanza habla de la absolucion que
esté aqui perdido é impedido; temo tenia que pedirse á Roma por lo eje
lo que han de decir allá todos, en es cutado con el obispo de Zamora.
pecial algunos señores del Consejo
muy escrupulosos, de haber en el EL REY.
campo alguna gente que aguardasen
aquel dia al obispo para le recoger. Y Licenciado Ronquillo Alcalde de
puede creer S. M. que no la hubo, mi Casa y Córte del mi Consejo, ya
porque los alcaldes y villa hicieron en savedes como por la comision que os
aquella cumplida diligencia, que fue mandé dar para entender, en el casti
ron luego á caballo por todo el campo go de la muerte de Mendo Noguerol,
y por todas partes dentro de una le Alcayde de la fortaleza de Simancas y
gua á descubrir y reconocer y no ha de lo que en ella acaesció al tiem
llaron rastro de persona. po que fué muerto os señalé mill qui
Por otras dos cartas escribí á Vm. nientos maravedís para vuestra per
de lo que era menester para la co sona, cada dia de los que por dicha
branza de nuestro salario ; si Vm. comision declaré que os ocupásedes
no es servido que vamos sin él mán en ello, y para dos Alguaciles de mi
deme enviar cédula que hable con el Casa y Corte que con vos fueran dos
factor y arrendadores. cientos maravedís á cada uno, y para
Entre otras cosas que tenia este un escribano por ante quien pasare
buen hombre (que Dios perdone) es lo que en lo susodicho hiciéredes cien
muy buenas haciendas y muchas, asi maravedís cada dia, y os mandé que
en el obispado de Zamora, que ha cobrásedes los dichos salarios de los
comprado, como en tierra de Burgos, vienes de los que en ello halláredes
aunque para esto terná hermanos, y culpados ó sino hubiese vienes de los
tenia sin el obispado, segun él dijo, frutos y rentas del Obispo de Zamora,
mas de diez ¿ beneficios y de segun mas largo en la dicha comision
préstamos, y dígolo para que S. M. se contiene, éporque como quiera que
sobre todo lo que fuere servido y á por ella mandé que don Francisco de
tiempo acuda á Roma para hacer mer Mendoza Obispo de Oviedo, Adminis
cedes á quienes le sirven, á S. M. so trador de dicho Obispado de Zamora,
lamente escribo remitiéndome á la os diese y pagase los maravedís que
carta de Vm. por no le dar pena con en los dichos salarios se montasen
la larga lectura. Prospere Nuestro Se porque no os
TOMO I,
dicultº,
para que no
90 - CAUSAS CELEBRES.

os lo pagando lo pudiéredes cobrar sin hecho en las cosas en que entendeis; Yo


que en ello se pusiese alguna escusa os lo tengo en servicio y ya que eso es
ó dilacion porque no os detengais ¿ fecho en lo que resta que es enviar por
esta causa, por esta mi cédula os doy la absolucion, yo mandaré proveer que
poder y facultad para que en caso que con diligencia se procure y trayga tan
no haya vienes de culpados de que po cumplida como conviene al descargo
dais ser pagado de dicho vuestro sa de mi Real conciencia, y de los que en
lario y los dichos Alguaciles y Escri esto han entendido conforme á lo que
vano que con vos fueron, requiriendo escrivís.—En Sevilla, á 1.º de abril
ó haciendo requerir primeramente á de 1526 años.=Yo EL REY.
los factores ó acreedores ó arrendado
res y á otras qualesquier personas No es menos curiosa la contestacion
que por el dicho obispado de Oviedo del ministro del rey el comendador Co
tienen á cargo los frutos é rentas del bos, escrita con toda la franqueza que
dicho obispado, que os den y pagan daba la intimidad que tenia con el
los maravedis que en los dichos sala calde don Rodrigo Ronquillo, carta
rios se montaren, lo qual yo por la que disipa cualquier duda que pudiese
resente les mando que hagan sino lo quedarnos de que la causa del obispo
icieron y si en ello escusa y dilacion Acuña salió ya juzgada de la córte, y
pusieren los podais cobrar y cobreis de que Ronquillo fué enviado por el
de lo mejor parado de los frutos y rey, no á procesar á don Antonio de
rentas del dicho obispado y de otro Acuña, sino á darle garrote pronto y
qualesquier vienes del dicho Obispo de cualquier modo. - -

de Zamora don Antonio de Acuña,


con todas las costas y gastos que por Recibí la carta de Vmd. con la in
su culpa se os recrecieren en la dila formacion é con la sentencia que envió,
cion de la paga y cobranza dellos, y y S. M. vió la suya y la mia, y le ha
para que podas hacer dello todas y parecido muy bien lo que Vmd. ha he
qualesquier ventas y remates de vie cho, aunque algunos escrupulosos les
mes y otras qualesquier cosas que fue parezca otra cosa, pero S.M. está muy
ron menester hasta que seais pagado contento de lo hecho, como verá por
de los dichos salarios ansi de los di su respuesta; á Roma se escrivirá y
chos quarenta dias que llevasteis procurará con diligencia por la absolu
¿da que os ocupásedes en lo su cion; en lo del Clérigo Vmd. lo remita
sodicho como de los que mas á culpa l entregue á su juez como Su magestad
de los susodichos por no os los pagar o manda: para cobrar su salario se le
os ocupásedes y de las costas y gastos envia la cédula que pide; en lo que to
que para esta causa hiciéredes, que ca á sus hijos yo aré (quando sea tiem
por esta mi cédula os doy poder cum po y haya buena coyuntura) el oficio
plido para todo ello con sus inciden que devo. Guárdeme Nuestro Señor á
cias y dependencias, anexidades y su muy noble persona é casa como lo
hago saños y de paz á quien los com desea, de Sevilla, 28 de marzo.=Si
prase los vienes que por esta razon Vmd. pudiere aver su salario de los
fueron vendidos é rematados: fecha bienes del obispo, el Sr. D. Francisco
en la Ciudad de Sevilla á 28 de marzo recibirá merced. Véngase Vmd. luego:
de 1526 años.—Yo el Rey.—Por man que buenos estamos esta Semana Santa
dado de S. M.—Francisco de los Cobos. que S. M. y yo no oyremos Misa ni otros
oficios divinos, á lo que Vmd. mandare.
EL REY. Francisco de los Cobos.—El sobrescri
to decia: A mi Señor el Alcayde Ron
Licenciado Ronquillo, alcalde de mi uillo, Alcalde de la Córte de S. M. y
Casa y Córte é del mi Consejo, ví vues e su Consejo. -

tra letra de 23 del presente, y la que


escrivísteis al secretario Cobos, é por El alcalde Ronquillo no se mostraba
ellas é visto lo que aveis fecho en lo menos codicioso en cobrar sus conside
que llevásteis mandado, que ha sido rables dietas, cuanto arbitrario y cruel
como vos lo soleis hacer y aveis siempre se habia mostrado en los procedimien
DON ANTONIO DE ACUÑA. 91

tos judiciales. Hizo que la misma tar Ronquillo en vista de lo que en autos
de de la ejecucion del obispo se le pre resultaba , contra la esclava Juana, y
sentasen por Leonardo Noguerol y do en pena de la culpa que le suponia,
ña Constanza de Espinosa, muger é hi mandó que sacándola caballera encima
jo del alcaide cuantos bienes de la de un asno con una soga de esparto al
pertenencia del obispo paraban en su pescuezo, y otra atada á los pies por
poder, y fueron los siguientes: abajo, fuese llevada por las calles pú
Veinte y nueve libros pequeños y blicas de Simancas, y con voz de pre
grandes en latin y dos pares de oras, onero, diciendo la causa de su delito
que las unas eran ricas.—Un breviario. e fuesen dados cien azotes, y cortada
—Un San Juan y un San Miguel de pin la lengua por las mensagerías y cartas
cel, y que estas dos- pinturas las ha que llevó al obispo sin descubrirlo á
vian llevado de la cámara del dicho su señor el alcaide. -

obispo el dia que mató al dicho alcay Pronunciada que fué esta senten
de.—Una cama de campo con cuatro cia, se notificó en el acto á la esclava
cortinas y cielo de sarga verde.—Tres Juana, que no dijo cosa alguna, ni ¿qué
colchones y una frazada.—Dos colchas. podia decir quebrantada y moribunda
—Dos antepuertas viejas.—Un repos casi con el tormento sufrido pocas ho
tero viejo y dos almohadas.—Cuatro ras antes?
sábanas de ruan.—Dos almohadas blan Simancas que tres dias antes habia
cas vacías.—Otras dos labradas de ne presenciado aterrada el garrote , del
gro.—Tres roquetes de Olanda.—Tres obispo, se estremeció al espectáculo de
pañuelos de Olanda.—Quatro mangas ver azotar por sus calles y mutilar á
de roquetes de Olanda.—Tres camisas una infeliz muger por un delito tan li
de Olanda.—Un zamarro.—Un sombre gero.
ro viejo.—Cuatro caperuzas de lienzo. Habia lujo de crueldad. Menester
—Un repostero nuevo y otro viejo. era tambien que hubiese el escándalo
Una manta frazada de una alfombri de que el alcalde Ronquillo que no
lla.—Y una docena de pañizuelos de habia reparado en poner el dogal en
IIn63Sa. la garganta de un príncipe de la Igle
La comision principal de Ronquillo sia, aunque culpado, sin contar con la
habia terminado con la justicia ejecu Iglesia para nada violando las leyes
tada en el obispo, pero ni el alcalde ni civiles y canónicas, se mostrase escru
el verdugo podian permanecer ociosos puloso al pronunciar la sentencia de
los dias que aun permaneciesen en Si un simple clérigo: el que fué entrega
IIlan C8S. do al juez eclesiástico competente pa
El dia 26 de marzo, Ronquillo vol ra que fuese juzgado.
vió á preguntar á la esclava Juana so Terminó el alcalde Ronquillo este
bre lo que habia pasado en la muerte célebre proceso fallando en el mismo
del alcaide, haciendo que el verdugo dia 26 de marzo en ausencia y rebel
Bartolomé Zaratan la metiese varias as día la causa por lo resultante contra
tillas de tea en los dedos de la mano Esteban, condenándolo á que fuese
por entre las uñas y la carne, hacién ahorcado donde quiera que pudiese
dole saltar la sangre. ser habido para ejemplo de otros
En vano gritaba la pobre esclava criados.
que el diablo la llevase en cuerpo y El emperador Cárlos V, como habia
alma si sabia otra cosa mas de lo que escrito al alcalde Ronquillo, envió á
tenia anteriormente dicho. Roma por la absolucion por su proce
El alcalde miraba impasible los tor der con el obispo de Zamora, creyen
mentos de aquella desgraciada muger, do que habia incurrido en las censu
ue con las astillas en ¿ dedos, á ca ras eclesiásticas, porque aunque por un
a golpe de mazo que daba el verdugo breve de Clemente VII de 27 de mar—
gritaba: Nuestra Señora, valedme! zo de 1523 se hallaba autorizado para
¡Nuestra Señora, valedme! proceder contra los eclesiásticos que
Perdió el sentido y se suspendió habian tomado parte en las comunida
el tormento. des, era con sujecion á los cánones, y
Aquella misma tarde el alcalde nunca pudo creerse autorizado para
02 CAUSAS CELEBRES.

imponer y ejecutar la pena de muerte narse ante la opinion, y la conciencia


á un obispo aun sin el menor conoci pública, que ninguna fuerza es bas
miento de la autoridad eclesiástica. tante á dominar.
Tan grave pareció el caso en Roma, Asi es que á pesar de la absolu
tanto escándalo produjo en aquella cion que el papa dispensó al alcalde
época en la cristiandad el suplicio de Ronquillo, á pesar de su ostentosa
Acuña, que á pesar de hallarse en el penitencia en Palencia, el pueblo le
apogeo de su poder Cárlos V y de la miró siempre como un réprobo, como
constante presion que ejercia sobre un sacrílego, como un condenado, y
la córte romana, tardó once meses en así es que á su muerte en 1552, vein
obtener la absolucion despues de ha te y seis años despues del jurídico
ber mediado muchas consultas y teni asesinato del obispo de Zamora, se
do que vencerse grandísimas dificul forjó la ridícula tradicion que se ha
tades. conservado en Valladolid hasta nues
Vino por fin despues de cerca de tros dias, de que el cuerpo de Ronqui
un año de negociaciones la absolucion llo fué arrebatado por los demonios
para el rey, y la de Cobos, Ronquillo de su sepulcro del convento de San
los alguaciles y escribanos que ha Francisco de Valladolid, y nosotros
¿ entendido en el informal proceso mismos antes de la demolicion de este
y ejecucion de la muerte del obispo. convento, hemos oido contar con cán
La absolucion del rey vino en un dida sinceridad al enseñarnos un agu
breve aparte, y sin someterle á peni jero que se veia en lo alto de la bóve
tencia pública. da de la iglesia que por alli los de
La absolucion del secretario del rey
monios se habian llevado el cuerpo del
don Francisco Cobos vino encomenda alcalde Ronquillo.
da al nuncio de Su Santidad el car En vano algunos críticos entonces
denal Salviati, y Sevilla presenció el y en nuestros dias demuestran con
espectáculo de ver al ministro del em documentos que el alcalde Ronquillo
perador en trage de penitente postra no habia muerto en Valladolid y si en
do en la catedral ante la imágen de Madrid el 9 de diciembre de 552, y
Nuestra Señora de la Antigua, oyendo que no fué trasladado su cuerpo al
unas vísperas con una vela encendida convento de San Francisco de Valla
en las manos, como un penitenciado, dolid sino á su enterramiento de fami
y abjurando de la accion en que habia lia en el convento de monjas de Santa
tomado una parte como ministro del María la Real de Arévalo.
reV.
ºias dura fué la penitencia impues por Lala voz
voz de los críticos fué sofocada
del pueblo; la verdad quedó
ta al alcalde don Rodrigo Ronquillo y oscurecida ante la absurda tradicion,
á sus agentes. Fué comisionado por el acogida ávidamente por el vulgo, ami
papa para imponérsela el obispo de go siempre de lo maravilloso.
Palencia, don Pedro de Sarmiento. Varios escritores como Antonio Ca
Desde el convento de San Francisco, bezudo, en su Historia de antigüedades
con la cabeza cubierta de ceniza, los de Simancas; fray Dimas Sarpi, en su
pies descalzos y cubiertos de una túni tratado del purgatorio; el padre Anto
ca de grosero sayal, atravesaron las ca— linez de Burgos en su Historia de Va
lles de Palencia por entre un inmenso lladolid, dieron lugar en sus obras á
concurso para ir á la capilla mayor de esta tremenda tradicion, si bien sin
la catedral, donde el obispo despues de nombrar al condenado, hasta que don
haberles hecho recitar de rodillas con Pedro Ladron de Guevara, al anotar la
una vela verde en la mano los salmos historia inédita de Antolinez, atribuyó
penitenciales, les dió la absolucion. sin ninguna crítica y sin datos esta in
Magestuoso ejemplo del poder de la verosimil tradicion al alcalde Ron
Hglesia en aquella época en que hasta quillo.
la misma capital del cristianismo y su Estaba acorde esta aseveracion con
augusto pontífice habian estado domi la creencia popular, con el odio que el
nados y cautivos por la fuerza de un clero conservó siempre al alcalde Ron
rey, que sin embargo tenia que incli quillo; ¡qué mucho que adquiriese la
DON ANTONIO DE ACUÑA 93

esperiencia de una incontrovertible » Mañana referirás en el púlpito todo


verdad!.... »cuanto has visto y vas á ver. Dicho
Al hablar de las personas notables resto le bajaron á la iglesia, pues como
sepultadas en en el convento de San » era para ejecutar las órdenes del cie
Francisco de Valladolid dice: »lo podian entrar en los lugares sagra
«dos, y al acercarse al sitio donde es
«Despues de la muerte de un cierto »taba enterrado el desgraciado, los de
»jurisconsulto, un fraile de San Fran »monios levantaron al instante la losa
»cisco que debia predicar acerca del » y se pusieron de rodillas al rededor de
» oficio difuntos, como era costum » la sepultura, teniendo en las manos
»bre cuando se tributaban los últi »hachas encendidas. El gefe mandó en
»mos honores á personas de un ran »tonces al fraile fuese á la sacristía, se
»go , elevado, se retiró la noche pre » pusiese una sobrepelliz y trajese un
»cedente á la biblioteca del con— » cáliz, lo que verificado inmediatamen
»vento para preparar su discurso: »te, dispuso se aplicase éste á los la
»mas hallándose ocupado en este tra »bios del cadáver, que al momento ar—
»bajo, siendo ya una hora bastante »rojó en tierra la forma que habia re
»avanzada y en que reinaba el mas »cibido antes de morir. Hecha esta ce
» profundo silencio, vino á interrum— » remonia, la fué á depositar al comul
»pirle un sonido estrepitoso de trom »gatorio, hasta donde le acompañaron
»petas que le asustó en términos de »algunos de los demonios alumbrándo
» obligarle á ocultarse debajo de una » le con sus hachas, y entre tanto los
»mesa. A pocos momentos, estando en » demas se apoderaron del cuerpo y
»esta actitud, vió entrar á un gran » desaparecieron con él. A pocos ins—
º número de enlutados, á quienes man »tantes descargó en la ciudad una tem
»dó uno de ellos, que parecia ser el » pestad tan terrible, acompañada de
»gefe, trajesen el alma del desgracia »truenos y relámpagos, que todos des
»do jurisconsulto: en efecto, un es »pertaron y encomendaron su alma á
»pantoso ruido de cadenas anunció »Dios, creyendo que aquella era su úl
» bien pronto la llegada del tropel de »tima hora. Al dia siguiente refirió el
» demonios, conduciéndola en medio »fraile en el púlpito todo lo que habia
» de llamas, la atormentaban de diver »pasado.»
» sos modos.
»El que presidia ordenó entonces á En nuestros dias, el célebre poeta
»uno de ellos leyese el proceso y sen don José Zorrilla, tomando por base es
»tencia que S. M. Divina había hecho ta tradicion, esplicándola con la licen
»instruir y pronunciado contra él; lo cia de un poeta, atribuyendo á una in
º se verificó en alta voz, concluyen triga de córte lo que hoy, en el estado
»do con estas palabras: En considera escéptico del siglo repugnaria como en
»cion á los terribles pecados con que se los tiempos antiguos atribuir á un mi
»hallaba carqada á la hora de su muer lagro, ha compuesto un drama de El
»te el alma de este juez, le hemos con— alcalde Ronquillo ó el diablo en Valla
»denado y condenamos desde hoy á pri dolid.
»sion perpetua en el infierno, en cuerpo En él hace decir á Ronquillo al al
»y alma. Uno de ellos preguntó enton zarse de su sepulcro:
»ces: ¿cómo haremos publicar esta sen
»tencia? ¿y cómo para apoderarnos del Comprendo, si, mi inmensa desventura;
»cuerpo? porque vos sabeis que esto Mañana el rey y el pueblo castellano -
»nos está prohibido. Coged á ese fraile Vacía encontrará mi sepultura,
» que está oculto bajo esa mesa, dijo el Y el castigo creyendo sobrehumano,
Mi nombre execrará la edad futura,
»presidente, él publicará mañana lo Con mi fantasma soñará el villano,
»que ha visto y oido, y nos traerá ade Y de mi fin la tenebrosa historia
»mas en este momento el cuerpo del Guardará con horror en la memoria.
»maldito: con efecto, sacaron al malha a a • º • « º s - º « - -

» dado fraile, de quien es por demas re


»ferir el miedo, y se le dijo mostrán— Dileque aquesta histora trasmitida
ndole el alma en medio de las llamas: Será mañana al pueblo: mas velada
9. CAUSAS CELEBRES.

En misteriosas nieblas, referida la ronda del castillo cuando huia, á


Por la lengua del púlpito sagrada, pretesto de buscarle una soga para
Por la presente edad no comprendida, descolgarse, se aleja y no vuelve á
Por la futura edad no interpretada,
Muro será de tradicion tremenda saber nadie desde entonces de su pa
Que la gloria del rey guarde y defienda. radero, y el presbítero Ortega huye
por entre los vecinos que acudian á los
- - º e a e º e - a - º e
gritos del hijo del alcaide, y corre á
esconderse en la casa donde habitaba
Eso dirás al rey: él solamente antes de ir á vivir al castillo.
Lo entenderá: tras sí de este edificio En la formacion de este proceso
Saldrá esta historia: el clero fácilmente los alcaldes de córte de la chancillería
Del diablo la dará por maleficio: de Valladolid Zárate y Menchaca co
Cundirá como tal entre la gente,
Llegará como tal al Santo Oficio, mienzan siguiendo todos los trámites
Que en esta tumba encontrará espantado marcados por el derecho, empero cuan
Ll prodigio infernal testificado. to estaba á punto de darse defensa al
Mas crea de esa historia incomprensible reo, llegó el alcalde Ronquillo y pres
La venidera gente lo que quierà.
¿Que obra del diablo fé; no era imposible.
cindiendo de toda fórmula, negándose
¿Que fué supersticion? tambien pudiera.
á toda defensa da tormento al reo, lo
Santa verdad ó fábula increible, sentencia y da garrote con una preci
No tendrá nunca esplicacion entera. pitacion sin ejemplo. En la sentencia
Llegan. Vamos de aqui. Vulgo sencillo, le condena por el hecho de haber to
Cree tú que el diablo se llevóà Ronquillo!... mado parte en la guerra de las comu
nidades de Castilla, cargo que ni una
sola vez se le hace en el discurso de
eSta Caul Sa.

La sentencia capital es llevada, á


Hemos referido la historia de don efecto á los seis horas de pronunciada,
Antonio Acuña, obispo de Zamora, su faltándose á todas las leyes civiles y
proceso, y la ejecucion de su sentencia canónicas, y omitiendo la degradacion,
de muerte en Simancas, y la tradicion circunstancia indispensable, tanto mas
que admitió el vulgo sobre la suerte de en un obispo, cuanto para juzgar al
SUl ¿ juez el alcalde don presbítero Ortega su cómplice en el
Rodrigo Ronquillo. proyecto de fuga el mismo Ronquillo
La muerte del alcaide Noguerol fué pasa la causa al juez eclesiástico.
un hecho del que no existe mas testi—. La degradacion ha sido en todas
monio que el del obispo, su asesino, in épocas necesaria para entregar al ver
teresado en presentarle como agresor. dugo una cabeza consagrada por la re
No es probable que Noguerol faltase al ligion. Asi se habia practicado en mu
obispo, cuando de él solicitaba benefi chos pueblos de la antigüedad, aun en
cios para sus dos hijos. No debió de los tiempos mas remotos. Entre los
haber lucha cuando Noguerol, hombre romanos las vestales no podian sufrir
vigoroso y fuerte, sucumbió á manos la pena de muerte sin ser antes degra
de un anciano como Acuña, el que solo dadas por los pontífices arrancándolas
sacó una ligera mordedura en un dedo solemnemente el velo y despojándolas
de la mano. Hubo alevosía, porque los de todos los ornamentos del sacerdo
cuchillos, la varilla de la cama en for— cio. Israel adopta la misma legislacion
ma de lanza, y el guijarro metido en la con respecto á los levitas. El cristia
funda del breviario, estaban prepara nismo desde sus primeros siglos adop
dos de antemano. No tuvo cómplices tó la degradacion, y la Iglesia antes
en la muerte, que debió repentina de poner al presbítero en manos del
mente nacer de un altercado, porque verdugo le priva del sagrado carácter
Esteban y el presbítero Ortega, que de que le habia revestido con la uncion
estaban en inteligencia con el obispo santa. Gran principio religioso á la vez
¿ proporcionar su fuga, no solo se y filosófico de que el hombre encargado
allan desprevenidos en la hora de la de representar la divinidad, el minis
perpetracion de la muerte, sino que tro de Dios quede si delinque degra
Esteban, que encuentra al obispo por dado de su altísimo carácter y digni
DON ANTONIO DE ACUÑA.

dad porque ya entonces al castigarle cia en Sevilla y Palencia, fueron actos


la justicia, la cuchilla del verdugo no consecuentes á la hipocresía del empe
viola ni profana á la representacion rador que teniendo preso por sus tro
de Dios sobre la tierra sino á un sa pas al papa en el castillo de San An
cerdote degradado, es decir, que ha gelo en Roma ocupada por las tropas
perdido por la Iglesia aquella cualidad. españolas, hacia celebrar contínuas
La degradacion borrando la uncion rogativas por la libertad del pontífice,
sagrada hace cesar la ordenacion, y es— cuya cautividad podia hacer cesar con
ta ceremonia terrible é imponente va una sola palabra.
acompañada de que la misma Iglesia ar El proceso sobre la muerte del al
roja de su seno al sacerdote entregán caide Mendo Noguerol no fué mas que
dole al brazo secular para que lo cas un medio, una ocasion ávidamente
tigue como á los demas, aprovechada para matar al último
Esta doctrina, consignada en los de los comuneros de gran nombre,
cánones y decretales pontificias, se ha que habia podido salvar hasta en
lla admitida en el Derecho Romano, y tonces su cabeza, ya por el carácter
en las leyes de Partida. de príncipe de la Iglesia, con que se
Justiniano en su novela 83 dice hallaba revestido, ya por la proteccion
terminantemente sobre este punto: — que le habian dispensado el papa Adria
Illud palan est, si reum esse putaverit no y sus sucesores, arrancando por
eum qui convenitur provincia presaes, et medio de una competencia, que jamás
pena judicaveril dignum , prius hunc se hubiera decidido, su causa á los
spotiari ab episcopo sacerdotali dignita complacientes y vendidos ministros
te et ita sub legum fieri manu. de Cárlos V.
Estos mismos principios están con La muerte del alcaide Noguerol,
signados en el código inmortal de las hizo que la córte mandase á Simancas,
Partidas. Espresamente hablan de ellos como han visto nuestros lectores, al al
las leyes 60 y 61 del título VI de la calde don Rodrigo Ronquillo y al ver
primer Partida. dugo Bartolomé Zaratan.
Por todas las leyes, por todas estas Hubiera valído mas que solo hu
consideraciones se atropelló en el pro biese mandado á este último, el resul
ceso del obipo de Zamora. tado hubiera sido el mismo, y menor
Verdad es que luego, se acudió á el escándalo. La sangre del obispo
Roma á solicitar la absolucion de tan— Acuña no hubiese manchado la toga
tos desafueros, y que si se presentaron española!!!
escenas estudiadas de pública peniten
IIIIMI VIIIININIIIIN •.

(1 ó 5s).

A mediados del siglo XVI ocupaba último suplicio fué condenado él mismo
la España el primer lugar entre las por todos cuantos tenian corazon sen
naciones del mundo. Con asombro y sible en su época, por todos cuantos
estremecimiento dió entonces al mun sepan apreciar los sentimientos natu
do el espectáculo de un príncipe here rales en la posteridad.
dero de una inmensa monarquía, acu La prision del príncipe Cárlos por
sado y condenado á muerte por su su propio padre, el proceso que se le
mismo padre. Triste y fatal historia, formó, su sentencia, la reserva y mis
cuyas verdaderas causas permanecie terio con que se rodeó, fué uno de los
ron entonces, y aun permanecen hoy Sucesos mas estraordinarios de su
en parte veladas de un oscuro mis siglo. -

terio. De esta trágica historia se apodera


. . ¿Fué la religion, la justicia ó la polí ron los escritores y los poetas estran
tica y el odio los que guiaron á un pa geros, y para satisfacer la pública cu—
dre á condenar á su propio hijo? riosidad nada omitieron, revistiendo
Con cuánto escándalo y horror no este sensible hecho con todos los ata
debió recibir el mundo la noticia de víos de la novela y del drama, pres
que un príncipe destinado para dar le tando á su protagonista el carácter se—
yes á una monarquía en cuyos vastos gun sus deseos, y enunciando los mas
dominios jamás se ponia el sol, y de opuestos juicios, y desfigurando á su
los que debia ser un dia soberano, y placer los sucesos, contribuyendo á
dispensador en ellos de la justicia era envolver aun en misterio mas denso
su víctima, y terminaba su existencia un hecho harto velado ya por la sus
que habian al aparecer saludado con picaz prudencia del rey Felipe II. tan
entusiasmo tantos reinos, bajo el sensi reservado en todas sus acciones.
ble peso de la sentencia de su padre y El abate San Real, escritor aprecia
de su rey!... bilísimo, hizo de la muerte del príncipe
Aun cuando el príncipe Cárlos hu don, Cárlos una magnífica narracion;
biese sido criminal, la clemencia de verdadera novela que con todas las galas
bió haber ejercido sus derechos en el de su imaginacion embelleció, escitan
corazon del rey Felipe II que era su pa do poderosamente el interés de sus
dre. lectores con episodios entretenidos de
Al condenar Felipe II á su hijo al amores, y buscan, en la rivalidad ce
98 CAUSAS CELEBRES.

losa del padre y del hijo la esplicacion ceñir la corona imperial, era aun el mas
de tan funesta catástrofe. poderoso monarca de su siglo. España,
Campistron hizo de la muerte del Nápoles, Sicilia, el ducado de Milan,
décimo quinto príncipe de Asturias una el Franco-Condado y los Paises-Bajos,
tragedia que obtuvo un éxito inmenso: Túnez y Orán en Africa, y las posesio
dice que tuvo razones invencibles pa nes inmensas del Nuevo Mundo reco
ra transportar la escena á Constantino nocian su autoridad. De carácter poco
pla y presentar en ella á Calogeano Pa franco, era tan suspicaz y tan disimu
leólogo, emperador de Grecia, que hizo lado que no se podian adivinar sus
sufrir á Andrónico su hijo el terrible intenciones, ni conocer los sentimien
suplicio de privarle de la vista con vi tos que agitaban su corazon. -

nagre ardiendo, suplicio comun de los Afectaba una gran frialdad de áni
príncipes en aquel imperio. mo, una gran modestia y un celo ar
Mercier y Langle compusieron ver diente por la religion, empero su pie
daderas novelas de este terrible su dad era poco ilustrada. Queria ser obe
CeS0, decido sin réplica, y la menor resisten
Schiller en su tragedia de don Cár cia encendia su cólera, pero disimula
los, revistiendo al príncipe de las mas ba su resentimiento hasta que estaba
bellas cualidades, para hacer resaltar en disposicion de vengar su injuria. De
el corazon de Felipe II, que pinta con este disimulo, de esta paciencia, dió un
los mas sombríos colores, presenta un notable ejemplo en esta causa.
príncipe tan lleno de brillantes cuali Aborrecia la guerra, y sin embar
dades y virtudes, que jamás el mundo go, tuvo que hacerla constantemente en
debió encontrarlo. -
su reinado. La única prueba de valor
Nosotros al escribir la muerte del personal que dió en toda su vida, ó
príncipe Cárlos fundados sobre los da por mejor decir, la única vez que se
tos históricos y documentos que han presentó armado de pies á cabeza de
llegado hasta nosotros, y que no des lante del enemigo, y á distancia que
truyó la suspicaz política de Felipe II, no podia ofenderle, fé en la batalla de
evitaremos el entregarnos á episodios San Quintin en Flandes el 10 de agosto
propios de la novela, ó de la imagina de 1557, en que quedaron completa
cion ardiente del poeta, porque no es mente derrotados los franceses, glo
cribimos ni una novela ni una trage riosa victoria alcanzada por el duque
dia, sino una causa histórica. de Saboya, y en cuya memoria se alzó
Procuraremos, pues, encontrar el en los campos de Castilla el monaste
verdadero recurso de escitar la aten rio del Escorial, ese gigante de las ar
cion de nuestros lectores haciendo tes, esa octava maravilla del mundo.
conocer al padre y al hijo, porque en— El rey don Felipe II habia tenido de
tonces se miraran con interés los prin su primera esposa, la princesa doña
cipales personages del terrible episodio María de Portugal, un heredero á las
que asombró al mundo en la primer muchas coronas que ceñian su frente.
mitad del siglo XVI. María de Portugal dió á luz en 8 de
A Cárlos V humillando en un cláus julio de 1545, en Valladolid, un prín
tro su frente fatigada con tantas coro cipe, á quien se puso el nombre de
nas sucedió su hijo Felipe II. Este ha Cárlos, en memoria de su augusto
bia nacido en España, habia habitado abuelo, y tambien porque su madre era
constantemente en ella, habia adopta hija del rey de Portugal Juan III y de
do sus costumbres, sus hábitos, su len Catalina, cuarta hermana del empera
gua: debió fijar naturalmente en ella dor Cárlos V.
la capital de su gobierno, el centro de A los pocos dias de haber dado á
su política, el objeto de sus proyectos luz al heredero de la inmensa monar
y cuidados. La casa de Austria habia quía española, aquella reina que era
quedado, la abdicacion del imperio el encanto de sus pueblos, bajó al se
or su padre, dividida en dos ramas. pulcro, y las fiestas y regocijos con que
na ocupaba el trono imperial de Ale la nacion celebró el nacimiento del
mania, la otra gobernaba la España. príncipe de Asturias se cambiaron en
Felipe II, aunque no habia podido luto. No parecia si no que un triste
-
EL PRINCIPE DE ASTURIAS DON CARLOS, 90
-
-

¿? presidia al nacer aquel rar el no haberlo tenido por rey la


eredero de Felipe II, porque apenas España con lágrimas amargas.
salido al mundo perdió su madre, que Los poetas Campistron , y Schiller
hubiera sido indudablemente un fuerte han pintado á este príncipe de tal modo
apoyo en las desgracias que estaba que inspiran el mas vivo y tierno inte
destinado á pasar, y con sus cuidados rés: verdad es que la ley que se impone
maternales y con una buena educa el poeta es hacer verter lágrimas á los
cion le hubiera preservado de servir al espectadores en la tragedia. Otros his
mundo de escándalo y dejar en la his toriadores como Leti y Brantome han
toria una mancha de sangre en el rei puesto en gran relieve las buenas cua
nado de su padre. ¿ de don Cárlos. Nos le pintan
María de Portugal era una princesa de un carácter opuesto al de Felipe II.
bellísima: Felipe la habia preferido á El hijo tenia una pasion dominante por
Margarita de Francia, hija de Francis la guerra, el padre era pacífico. El hijo
co I, la que casó despues con Manuel ganaba los corazones por sus atracti
Filiberto, duque de Saboya. Huérfano, vos personales, el padre inspiraba un
privado del apoyo de su madre desde respeto que se mezclaba con la repul
su cuna, el príncipe Cárlos creció lejos sion por su aire severo, su gravedad
de su padre, ocupado constantemente afectada y frio continente: el hijo tenia
en hacer las guerras de Inglaterra, una tintura de diversos idiomas y se
Flandes y Alemania. acomodaba al genio de diversos paises,
No conoció las caricias paternales el padre solo sabia el español y solo
que rodean al niño desde la cuna y le apreciaba su nacion. El hijo con todas
imprimen los primeros sentimientos del las gracias de un esterior agradable,
corazon. Se crió lejos de él bajo la di hermoso color, la mas bella cabeza del
reccion de los archiduques Maximilia mundo, ojos de fuego y de espresion,
no y María y de la princesa doña Jua el aire animado, y el padre con esa fi
na de Portugal, su tia paterna, regen sonomía sombría y glacial, en que se
tes y gobernadores de España durante pintaba el disimulo y la desconfianza.
las ausencias de su abuelo y de su pa De todas estas contrarias opiniones
dre. Cuando Cárlos V, abdicando sus de los escritores, que por las pasiones
coronas en Bruselas, vino á España de que se hallaban animados se separan
¿? sepultarse en el monasterio de de la verdad al pintar á don Cárlos,
an Yuste, á su paso por Valladolid vió los unos como un héroe, los otros como
á su nieto el príncipe Cárlos, y aquel un malvado, creemos que el autor que
gran monarca de grandes talentos y mas se aproxima á la verdad, que
vastísimas concepciones, formó, segun manteniéndose en un justo medio se
refieren casi todos los escritores, un ha separado de todas las exageracio
concepto muy poco favorable de la nes, es nuestro célebre historiador don
educacion y del carácter de su nieto. Modesto Lafuente. Nosotros hemos.
Diversos son los retratos que han visto á este concienzudo historiador
hecho los escritores de don Cárlos. de nuestro pais en el archivo de Si
Partidarios los unos de Felipe II, que mancas desenterrar del polvo en que
riendo justificar las acciones de este hacia siglos yacian, preciosos documen
rey, han pintado á don Cárlos cual un tos, para escribir con un criterio y
príncipe que tenia grandes vicios, de una filosofía dignos del siglo de Tácito,
un natural malo, perverso, é indoma la historia de nuestra nacion. Asi es
ble. La compasion que inspira un que hemos consultado sus observacio
grande infortunio hace que no demos nes con preferencia, porque ellas apo
entero crédito á estos historiadores; y yadas en auténticos y no conocidos
esta compasiones sin duda la que ha dul documentos hasta ahora, llevan la con
cificado el cuadro que han formado otros viccion al ánimo de los lectores.
de don Cárlos, borrando todos sus de Nada es mas propio para caer en
fectos para representarle cual un prín un error al juzgar del carácter de un
cipe amable, cual un modelo de los re príncipe que fundarle sobre una ac
yes; que á ser cierto lo que sus enco— cion cualquiera; se necesita mucha
miadores han escrito de él, debió llo atencion y observaciones minuciosas
9
100 CAUSAS CELEIBRES.
Tr

para que formemos la idea de él tal y prestigio de un maestro. La corres


cual es. pondencia seguida entre el preceptor y
Nosotros vemos una pasion domi su padre comprueban el genio incorre
nante en el príncipe don Cárlos, que uble y desaplicado de este príncipe, y
se descubre y se revela en las ocasio ueron tambien el principio de que un
nes en que mas necesidad tenia de hombre de la severidad de Felipe Il,
ocultarla. Don Cárlos tenia ambicion, empezase á mirar con tibieza á aquel
altivez, sentia en su alma toda la gran hijo cuyas circunstancias y cualidades
deza de su nacimiento. Y este orgullo eran tan contrarias á las suyas. Tam
inseparable en un príncipe tan pode poco el trato continuo, el roce diario,
roso, no habia podido ser templado esas relaciones íntimas que solo la pre
por la educacion. sencia da, pudieron preservar de la ti
Sus tendencias á la crueldad se bieza un corazon de suyo tan frio como
descubren desde muy niño viéndole en el de Felipe II. Por su parte el príncipe
tretenerse en destrozar por sus pro— no sentia tampoco ningun sentimiento
pias manos los conejos vivos que le de ternura por su padre, no esperi
traian de la caza, los pájaros que caian mentando hácia él mas que los de te
en sus manos, y gozarse á la vista de mor al principio y de odio despues.
la sangre y de sus miembros palpitan— Es falso cuanto algunos autores han
teS. querido decir de que el enojo de don
Felipe II quiso que adquiriese una Cárlos contra su padre proviniese de la
grande instruccion. Nombró por su ayo mudanza del destino que se dió á la
á don García de Toledo, hermano del princesa Isabel de Valois, hija de En
duque de Alba, y para que le enseña rique II y de Catalina de Médicis, pro
sen la lengua latina, cuando apenas metida primero por esposa al príncipe
contaba nueve años de edad, escogió á Cárlos, que á su llegada á Madrid con
Honorato Juan, uno de los mejores hu trajo matrimonio con Felipe II, viudo
manistas de su siglo, y al padre fray en aquel entonces de su segunda muger
Juan de Matienzo. Honorato Juan fué María de Inglaterra, y que habiendo
despues una de las lumbreras del epis contrariado la pasion de su hijo y de
copado español, porque habiéndose he la reina le engendró una pasion celosa
cho eclesiástico á la edad de cincuenta que no terminó sino con la muerte del
años, el rey Felipe II, recordando siem príncipe Cárlos y de la reina Isabel.
pre los buenos servicios que le habia Los escritores que han querido dar un
prestado y el cuidado que habia tenido carácter novelesco á la terrible enemis
con el príncipe don Cárlos, le hizo obis tad del padre y del hijo no han discur
po de Osma. Al lado de estos hombres rido que no podia existir una pasion
de los mas eminentes que contaba en fuerte entre un jóven de trece años y
tonces España, dejó Felipe Il al mar— una niña de doce que jamás se habian
char á Inglaterra á su hijo: pero éste visto. Ademas, el rey Felipe II no era el
se manifestó díscolo y desaplicado; anciano decrépito que nos han pintado;
díscolo acometiendo á golpes á su ayo era un hombre entonces de treinta y
don García de Toledo, un dia que le tres años, rodeado de la aureola y del
reprendia, por lo cual hizo éste su di prestigio que le prestaba el ser el mo
mision, que le admitió Felipe II nom narca mas poderoso de su tiempo.
brando en su lugar á Rui Gomez de Las bodas del rey Felipe II y de
Silva, príncipe de Eboli, el que á pe Isabel de Valois se celebraron en Ma
sar de su ancianidad y de su dignidad, drid el 2 de febrero de 1560, siendo
no pudo contener ni tener mas en padrino el mismo príncipe , don Carlos
respeto al príncipe. La menor cosa y la princesa doña Juana de Portugal,
bastaba para encolerizarle. su tia. -

En cuanto á los estudios, diversas Veinte dias despues, reunidas las


veces el mismo Honorato Juan tuvo córtes del reino, fué jurado solemne
ue proponer á Felipe II que le llamase mente por sucesor de la monarquía el
su lado, para º su autoridad pater príncipe de Asturias. Alli, en el seno
na y su cariño alcanzasen de él lo que de las córtes, recibió en la iglesia de
no podia conseguir toda la autoridad San Gerónimo, el homenage de los
EL PRINCIPE DE ASTURIAS DON CARLOS. 401

procuradres de los pueblos y de los re recia sobre todo en ella el estudio de


presentantes del clero y de la grande— las humanidades y de la teología, y
za. El príncipe se hallaba entonces ata Felipe II queria que el príncipe siguie
cado de unas cuartanas, y sea el mal se cultivando el latin que habia comen
humor que ocasiona esta enfermedad, zado y aprendido, aunque no con gran
ó por consecuencia de su caráter im de aprovechamiento, desde la edad de
petuoso, habiéndose olvidado en el ac nueve años. Tampoco era indiferente
to de la ceremonia el duque de Alba de al rey que tuviese gran trato con los
besarle la mano cuando los demas gran consumados teólogos, que todas las re
des, distraido con el cuidado de dirigir ligiones tenian en sus colegios de Al
aquella solemne ceremonia, que á él calá.
estaba encomendado, procedió con tal Para que distrajesen al príncipe, y
descomedimiento y descortesía contra evitasen el tedio que le hubiera cau
el duque, que el mismo Felipe II le sado el trato esclusivo de los doctores
obligó á que diese una satisfaccion á y religiosos, quiso el rey que le acom
aquel magnate, á quien miraba ya el pañasen dos jóvenes de su augusta
príncipe Cárlos con gran prevencion, sangre.
que debia acabar despues de un modo Fueron destinados á vivir con él en
tan violento y ser una de las causas el palacio arzobispal donde se fijó su
que influyesen mas en su adverso y mansion con la sencilla ostentacion
triste destino. que usaba la córte, su tio don Juan
El mal de las cuartanas continuó de Austria, y su primo el príncipe de
aligiendo con tenacidad al príncipe. Parma Alejandro Farnesio.
Palido, demacrado, al ver su salud alte— Tres jóvenes sobre cuyas cabezas
rada el rey Felipe II se alarma, y cree habia la Providencia de hacer pesar un
deber dilatar el matrimonio que tenia dia tan diversos destinos. El nacido
concertado con la princesa Ana que á ocupar el trono de la nacion mas po
habia, nacido en Cigales, pueblo de derosa entonces del mundo, debia ba
Castilla la Vieja, en 1549, y que era hi jar en la flor de su edad al sepulcro
ja de los reyes de Bohemia sus tios, Ma marchita su frente con la sentencia
ximiliano y María, gobernadores en otro real y la maldicion paterna, y los otros
tiempo de España. Instaban los reyes de dos brillar como grandes y aguerridos
Bohemia porque se verificase este en capitanes y ceñir sus frentes con el
lace que debia un dia colocar sobre las laurel de la victoria!..
sienes de su hija la mas bella corona Don Juan de Austria era hijo natu-.
del universo. Felipe II lo dilata mani ral del emperador Cárlos V. Habia na
festando que no puede en conciencia cido en Ratisbona el año de 4547.
permitir se verifique un matrimonio Jamás bastardo alguno, al decir de
para el que estaba inhábil su hijo por la historia, fué de tan alto nacimiento
su enfermedad. por ambas partes, porque aun cuando
Consulta sobre si seria conveniente pasa por el hijo de Bárbara Blomberg,
enviarle á Málaga, Gibraltar ó Murcia, flamenca de rara belleza con la cual el
haciendo que los corregidores de estas emperador habia tenido amores, mu
ciudades le informen sobre la bondad chos creen que la madre de don Juan
de su clima y probabilidad de su cu era hermana del emperador, y que pa
TaCIOn. ra salvar el honor de ésta, consintió
Determinóse al fin el rey á mandar Bárbara en pasar por madre de don
le á Alcalá de Henares, poblacion que Juan, en lo que, como dice Bayle, no ha
situada en una llanura, y ventilada bia gran mérito, porque pocas damas
por buenos aires reunia á las condi habria en aquella época que no se cre
ciones higiénicas que prescribian los yeran muy honradas con ser las que
médicos, a proporcion de tener una ridas de tan grande emperador.
de las universidades mas célebres en Traido desde muy niño á España,
tonces en el mundo, á donde cursaba fué puesto por órden reservada del em
las letras la flor de la juventud espa perador al cuidado del honrado señor
ñola bajo la direccion de los mas emi de Villagarcía don Luis Quijada, el
nentes y consumados maestros. Flo cual y su digna esposa lo criaron con
102 CAUSAS CELEBRES.
-
-

tanto esmero y cuidado cual si fuera El domingo 19 de abril de 1562, á


hijo suyo. las doce y media del dia, al bajar el
El emperador no lo habia reconoci príncipe por una escalera angosta del
do por hijo suyo, durante su reinado; palacio arzobispal se resbaló, rodó al
despues de su abdicacion lo tuvo algu gunos escalones y vino, á dar contra
nas veces en San Yuste á su lado, y al una puerta que se hallaba cerrada.
morir declaró al rey Felipe II el her Terrible fué la conmocion que es
mano que le quedaba en Vera, re ¿ con el golpe, y grandes las
eomendándoselo mucho, encargándo meridas que recibió en el rostro y en
le lo destinase á la carrera de la Iglesia. la cabeza. Aquellas heridas y aquellas
Luis Quijada para mejor ocultarle contusiones que en un principio no
lo que era, no le vestia sino de paño parecieron dar cuidado alguno, se
pardo como un aldeano, y lo acostum complicaron despues de tal modo que
braba al trabajo y á la fatiga. Don Juan pusieron en grave riesgo su existencia
manifestaba gran aversion al estado y fué necesario apelar á los remedios
eclesiástico y mucha aficion á la carre mas heróicos que conoce la cirugía.
ra de los armas. Sentia ya desde niño Fué necesario hacerle la operacion
el genio que tan alto habia de elevarle del trépano, esta operacion terrible y
en la guerra. delicada, que generalmente deja un
Cuando Quijada, despues de ha sello de perturbacion en el cerebro de
berle educado como su hijo, le descu los pacientes: fué necesario ademas,
brió su estado y condicion, y se arro sajarle tambien los párpados de ambos
jó á sus pies antes de presentarle al ojos.
rey, don Juan que siempre habia crei A la noticia del grave riesgo en que
do ser el hijo de aquel honrado ancia se hallaba el heredero de la monarquía
no, lo vió de rodillas con tanta tran española, Felipe II, que se hallaba en el
quilidad cual si largo tiempo antes hu Escorial, marchó inmediatamente á ver
biese esperado aquella admirable mu á su hijo, y ordenó que por todas par
danza. No vió nada en la nueva gerar tes se hicieran rogativas públicas para
quía á que le llamaba el rey su her implorar de la Divina Providencia su
mano superior á su valor. Asi es restablecimiento. Resonaron todos los
que no le desvaneció su nueva po templos de los diversos reinos sujetos
sicion; y cuando fué reconocido de im á la dominacion de Felipe con himnos
¿ en una partida de caza en Va demandando la vida del hijo á quien
ladolid por el rey Felipe II, y dotado pocos años despues el mismo padre
cual correspondia á un príncipe de la habia de mandar matar. -

sangre, la córte vió con admiracion Alcalá de Henares poseia en su re


que aquel que hasta entonces habia cinto el cuerpo de un bienaventurado
pasado por hijo de don Luis Quijada, lego de la órden de San Francisco, por
se acostumbró en menos de media hora cuya mediacion obraba el Señor contí
á ser el hijo del emperador. nuos milagros sobre su sepulcro. El
Felipe II trató de que acabasen de cuerpo de fray Diego de Alcalá fué lle
educará don Juan de Austria, con los vado procesionalmente desde la iglesia
¿ don Cárlos y don Alejandro de San Francisco hasta el palacio arzo
arnesio, á quienes aventajaba don bispal, donde se hallaba moribundo y
Juan con mucho en las prendas de sin esperanzas de vida el príncipe don
ánimo, en la gallardía del cuerpo y en Cárlos.
la disposicion del ingenio. Con fé ardiente el jóven príncipe se
Juntos en Alcalá siguieron sus es abrazó á la caja que encerraba el des
tudios los tres jóvenes príncipes, pro pojo mortal del santo lego, y, desde
curando al mismo tiempo el cuidado de aquel momento comenzó á restablecer
los médicos robustecer la quebrantada se su salud, y se concibieron esperan
salud de don Cárlos, cuando una im zas de que podria salvarse el príncipe
prevista desgracia vino de pronto á al heredero. Desde entonces éste y el rey
terarla de un modo sensible, y que Felipe II, profesaron tan gran devocion
influyó poderosamente en todo el resto al santo á cuyo milagroso contacto se
de su vida, - habia comenzado la curacion, siendo
EL PRINCIPE DE ASTURAS DON CARLOS. 103

esto orígen de que con el mayor celo y mos citar de su carácter altivo, impe
eficacia activase el rey Felipe II la cano tuoso y escéntrico. Paseándose una
nizacion del bienaventurado fray Die noche por las calles de Madrid, y ha
go. Desde entonces ha quedado tambien biendo caido sobre su vestido una
la costumbre de traer al palacio el san ca de agua que por casualidad arroja
to cuerpo cuando enferman de peligro ron de una casa, mandó á uno de los
los reyes; costumbre constantemente que le acompañaban que fuese á dego
seguida por la dinastía austriaca y la llar á sus habitantes y poner fuego á
de Borbon, y que nosotros hemos pre ella para vengar a eli, equeña é im
senciado dos veces en el reinado de pensada injuria. El guardia no se atre
Fernando VII. vió á ejecutar una órden tan bárbara y
Habia recobrado la salud el prínci cruel, y volvió diciendo que no habia
pe don Cárlos, pero su cerebro, habia podido hacerlo porque habia entrado el
quedado profundamente lastimado. Asi Viático en la casa para un enfermo de
lo denotaba lo inconexo de sus accio ¿ y asi logró aplacar su enojo.
n otra ocasion, habiendo mandado el
nes, y la frecuente irritabilidad de su
carácter, ya de suyo impetuoso, y que rey que le hicieran unos botines, por
adquirió una nueva violencia. que los halló demasiado ajustados, los
La salud del príncipe no fué com hizo cortar en menudos trozos delante
pleta desde entonces; asi es que á los del que los habia trabajado, y se los
dos años de este suceso, en 1564, vol hizo comer en su presencia.
vió á recaer gravemente, y en 19 de Otro dia, á don Alfonso de Córdova,
mayo ordenó su testamento, en que su gentil-hombre de cámara, hermano
mandaba se le enterrase con el hábito del marqués de las Navas, lo agarró en
de San Francisco en el convento de San un momento de cólera para arrojarle
Juan de los Reyes de Toledo, sin que por la ventaria, lo que hubiera verifi
se le hiciese sepulcro alguno de escul cado á no habérselo impedido los de
tura, y sin mas que una lápida de jas mas gentiles-hombres y criados, que
pe; dispuso grandes sufragios para el acudieron á las voces que daba el infe
descanso de su alma; hizo algunas man liz, que no se defendia contenido por
das en las personas de su servidumbre, el respeto.
y recomendó que se activase y proce Otra vez hizo llamar á un cómico
diese á concluir la canonizacion del célebre nombrado Cisneros, que se ha
beato fray Diego de Alcalá, á cuyo con llaba desterrado de Madrid por el pre
tacto habia debido su mejoría en 1562, sidente del Consejo de Castilla, el ar
espresándose con estas notables pala zobispo cardenal ¿ Diego de Espino
bras, escritas todas de su puño y letra: sa, en ocasion en que se preparaba pa
porque estando en la dicha ¿ ra representar una comedia en el cuar
desahuciado de los médicos y dejado del to del príncipe. Fué tal la irritacion
rey mi padre, fué traido el cuerpo de que le causó el ver al presidente, que
dicho padre, llamado santo fray Diego. con su puñal en la mano salió á su en
Estos sentimientos religiosos le eran cuentro, é insultándole le dijo:
inspirados por su confesor, el padre -Curilla, ¿ á mi os atreveis vos, no
fray Diego de Chaves, que procuraba dejando á Cisneros que venga á servir
moderar y templar su carácter, cada me? Por vida de mi padre que os he de
vez mas impetuoso é irritable por la matar. ¿Os atreveis á apostarlas conmi
enfermedad. go, impidiendo á Cisneros que venga á
Muchas veces eran vanas sus cristia Madrid?
nas persuasiones y las de sus ayos, con El presidente se arrojó á sus pies,
las reprensiones del rey; nada hacia suplicándole con mucha mide
impresion en el espíritu y corazon del le perdonase; y de este modo logró
príncipe: trataba con dureza á sus cria aplacarle, pero mas que nada con la
-

dos, diciéndoles sin causa ninguna pa presencia de algunos grandes de España


labras injuriosas y descorteses, y lle que intervinieron.
gando alguna vez hasta el estremo de Cuantos le servian se hallaban en
darles de bofetadas. contínuo peligro, y estos escesos, y
Muchos son los lances que pudiéra la inconexion con que hablaba algu
104 CAUSAS CELEBRES.

nas veces y escribia, dieron bien pron que hubieran despoblado unos paises,
to á conocer que su cabeza habia pa de donde sacaba la mayor parte de sus
decido una perturbacion mental , , y "CCUII"SOS. -

que no estaba hábil para regir un dia Felipe II despreció estas altas con
los destinos de esta grande monar— sideraciones, hizo revivir los edictos
uía. Por esta causa , por lo escaso olvidados largo tiempo, y los hizo eje
e su talento y capacidad, el rey no le cutar con severo rigor. Margarita, du
admitió en el Consejo de Estado, ni en quesa de Parma, hija natural de Cár
el despacho de los negocios públicos, los V, gobernaba la Flandes, y aunque
cosa que el príncipe, que era ambicio inclinada á la moderacion, su ministro
so, deseaba vivamente. el cardenal Granvela, hombre inaccesi
El príncipe tenia un odio implaca ble á la piedad, dió lugar á grandes que
ble á llui Gomez de Silva, su ayo, jas y disturbios. Pidieron los flamencos
príncipe de Eboli, al duque de Alba, y la destitucion del ministro, y no la ob—
al presidente del Consejo, cardenal Es tuvieron, pero disgustado éste, tuvo
pinosa, que eran de la mayor confian que retirarse prudentemente temien
za del rey, y á quienes miraba como do las turbaciones que él mismo habia
espías encargados de velar sobre su suscitado. Estableció para estirpar los
conducta para darle cuenta de todas errores de la heregía, un tribunal que
sus acciones. Censuraba casi de contí no se llamó en verdad la Inquisicion,
nuo, con poco decoro y sin ningun res empero que estaba revestido de todos
peto el gobierno de su padre, y las los poderes de esa terrible institucion.
providencias que tomaba; y muy per El príncipe de Orange, el conde de Eg
suadido de que se oponia al matrimonio mont y Horn que tantos servicios ha
que deseaba contraer con la archidu bian prestado á Cárlos V, los principa
quesa Ana de Austria, oposicion que les señores, todos forman una liga sa
no mostraba franca y decididamente grada, y confirman su juramento de
sino dilatándolo á pretesto de su salud, obedecer al soberano, pero protestan
formó el proyccto de escaparse de Es do oponerse con todos sus medios á las
paña é irse á Alemania, no tanto para pretensiones de este tribunal ilegal,
esto, cuanto para favorecer las miras siendo el objeto de su confederacion
de los rebeldes en los Paises Bajos. resistir la tiranía, sin pretender des
Era sumamente crítica la situacion truir la religion establecida. Llamóse
de estos paises que habian sido el ob esta liga de los pordioseros, porque asi
jeto predilecto de su abuelo el empera los llamaron los ministros de la princesa
dor Cárlos V. Mientras habian desapa por sus reclamaciones, denominacion
recido las libertades de Castilla bajo el de que se gloriaron los confederados,
duro yugo del emperador, los Paises llevando desde entonces en sus som
Bajos solo habian conservado alguna breros ó en el pecho á manera de con
independencia, y aunque Cárlos V ha traseña, una escudilla. La regenta mis
bia introducido tropas estrangeras en ma conoce la justicia de los confedera
ellos, y habia faltado á sus fueros y dos, y recomienda sus peticiones á
privilegios, como Flandes era su pa Madrid (1556); empero los diputados
tria, la amaba; se rodeaba de flamen flamencos son tratados en Madrid como
cos, les confiaba los cargos mas impor sediciosos, y rios de sangre corrieron
tantes de la corona, y su preferencia en los Paises Bajos.s
se vió recompensada por el celo que Muchos historiadores han dicho que
por su gloria mostraron esos paises, el príncipe don Cárlos mantenia una
por el afecto que profesaban á su per grande inteligencia con los rebeldes de
sona. Las ideas protestantes encontra los Paises Bajos, y que trataba de irse
ron eco en los Paises Bajos, y aunque á poner á su cabeza: han añadido que
Cárlos, para sofocar en su gérmen las se hallaba en comunicacion con el con
nuevas doctrinas, habia fulminado se— de de Egmont, el marqués de Berguer
veros edictos, cuando vió que los pro y el baron de Montigny, diputados de
testantes se disponian á emigrar y Flandes que habian venido á la córte;
transportar á otros reinos sus riquezas, habian tenido con él grandes conferen
suspendió la ejecucion de sus edictos, cias, y el príncipe les habia mostrado
EL PRINCIPE DE ASTU RAS DON CARLOS. 103

el mayor afecto. Estos le representaron del príncipe la respuesta tan cortés y


el triste estado en que se hallaba la comedida del pundonoroso y valiente
nobleza de Flandes, y las prevenciones duque de Alba, sacó un puñal el prín—
desventajosas que el cardenal de Gran cipe, y abalanzándose al duque, le dijo:
vela, principal ministro de la gober —Antes os atravesaré el corazon que
nadora, le habia inspirado contra ella. consentir en que marcheis á Flandes.
Con las lisonjas y adulaciones que hi El duque de Alba no pudo librarse
cieron á este príncipe, y el arte é in— del golpe del desatentado príncipe, si
triga con que supieron remover sus no abrazándose estrechamente á él, á
pasiones, lo decidieron á su favor. Te fin de paralizar su accion, sujetándole
nia un placer sin igual en hablar con los brazos, lo que consiguió facilmente,
el baron de Montigny, en abrirle su co— á pesar de la diferencia de su edad,
razon, enteramente dispuesto á favor porque era mas fuerte y vigoroso que
de los flamencos. don Cárlos. Asi, cogido con los dos bra
Cuentan que cuando los condes de zos, y estrechando al príncipe cual si
Egmont y de Horn fueron presos, el quisiese abrazarle, empezó á dar voces
duque de Alba encontró entre los pa pidiendo socorro. Entonces entraron
peles del conde de Egmont una carta algunas personas de la servidumbre, y
de don Cárlos que le comprometia al el príncipe se retiró. -

tamente. La ida á Flandes era su sue Este suceso escandaloso no pudo


ño favorito, la realizacion de todas sus permanecer en el silencio. Habia sido
ilusiones. Asi es que al saber que Fe un desafuero cometido contra una de
lipe II habia nombrado para sujetar las primeras personas y mas respeta
aquellos rebeldes paises al duque de bles de la monarquía, y habia tenido
Alba, que iba á marchar al frente de por testigos á todos los criados y ser—
un ejército numeroso y bien discipli vidumbre del príncipe. Dióse conoci
nado, el príncipe don Cárlos sintió he miento de todo al rey, el que en este
rida en lo mas vivo su ambicion, y vió nuevo atentado vió una prueba mas de
disipadas sus mas gratas esperanzas, y la conducta irregular de su hijo, y sir—
no pudo ver sereno que le diesen una vió para que se aumentase la antipatía
comision que deseaba para sí, porque recíproca que entre ambos reinaba ya
queria pasar á aquellas provincias de de muy antiguo.
cualquier modo que fuese y con cual Disimuló, aun todavía Felipe II, é
quier motivo, fingiendo tener compa hizo que el duque de Alba devorase en
sion de los males que sufrian aquellos silencio la afrenta ¿ habia recibido,
pueblos. ¿ deseando que el duque marchase con
Asi cuando el duque de Alba fué á a mayor brevedad para evitar nuevos
besar la mano del príncipe para des lances, le dió las instrucciones corres
pedirse, lleno de cólera y furioso, le pondientes y el título de teniente ge
dijo que él era el que debia hacer aquel neral de los estados de Flandes, con la
viage é ir de gobernador á los Paises misma autoridad que si él en persona
Bajos, y que si se atrevia á tomar esta marchase alli.
comision y privarle de la gloria que Ya entonces no conoció límite ni
le podia resultar, le quitaria la vida freno la impaciencia del príncipe por
antes que sufrirlo. En vano el duque, marchar á Flandes.
movido del respeto que debia al here Exasperado cada vez mas al ver que
dero de su rey, procuró aplacarle, ha á pretesto del estado de su salud se
ciéndole presente que no iba mas que diferia su proyectado matrimonio con
á restablecer la tranquilidad de aque la princesa Ana, su prima, atribuyén
llas provincias para que el príncipe dolo á intriga del rey y del cardenal
pudiera pasar despues á ellas sin peli Espinosa, y como para mejor desde
gro alguno: que ahora solamente debia alli pasar á los Paises Bajos, proyectó
procurar vivir tranquilo y conservar el pasar á Alemania sin licencia ni con
su vida tan preciosa para la monarquía, sentimiento de su padre.
y que á él no le tocaba sino obedecer y Necesitaba para verificar su fuga
cumplir las órdenes que su padre le contar con algunos parciales. Creia te
habia dado. Lejos de aplacar el ánimo ner estos, porque cuantos se llegan á
44
106 CAUSAS GELEBRES

los príncipes, lo hacen siempre adu cion ni limitacion alguna, de acompa


lándoles y lisongeándoles hasta sus ñarle por todas partes y hacer cuanto
mas temerarios proyectos; empero le exigiese de él. Entonces don Juan se
faltaban tambien fondos, recurso in negó lisa y llanamente; rehusó tomar
dispensable, y estos no era tan fácil el un compromiso de semejante naturale
haberlos á las manos. za sobre sí, y don Cárlos, lleno de ira
Con el poco tacto, con el ningun y de cólera le despidió de su presen
juicio que presidia á todas sus accio cia, confuso de haber sido demasiado
nes, intentó levantar fondos para su imprudente para revelarle su secreto.
descabellada empresa. Para esto hizo Era demasiado previsor don Juan
que su gentil-hombre de cámara Gar de Austria, conocia demasiado el ca
cía Alvarez Osorio, pasase primera rácter receloso y suspicaz de su her
mente á Castilla y Andalucía á pedir mano Felipe II, y media con toda la
prestado á doce grandes de los princi ¿ de su buen talento todo el
pales de España, dirigiéndoles una cir abismo en que veia precipitarse al
cular refrendada por Martin Gaztelu, príncipe don Cárlos y en que habia
con fecha de 1.º de diciembre de 1567. querido precipitarle á él mismo. Asi es
De este modo, él mismo, á un proyecto que, temeroso de que el rey supiese
que debia ejecutarse con el mas pro por algun otro las confianzas que el
fundo secreto, le daba publicidad. Seis príncipe le habia hecho, quiso ser el
cientos mil ducados era la cantidad que primero en descubrírselas para mere
se proponia levantar por medio de es cer por este servicio las buenas gracias
tos empréstitos; pero los grandes y y el favor del rey su hermano, que en
señores á quienes pedia estos socorros efecto despues le colmó de sus favores.
para una necesidad que se le ofrecia, ¿Debia don Juan, que no sabia toda
respondieron que estaban prontos á vía á fondo los pensamientos y las
dárselos, con tal de que no fuese con conspiraciones que sin duda en su
tra el rey. Era harto conocida en toda mente tramaba el príncipe don Cárlos,
la nacion la mala inteligencia que rei revelárselos al rey y perjudicar á su
mala entre el padre y el hijo, porque sobrino? Cuestion es esta que mejor
las disensiones de los palacios se tras puede resolverse con el corazon que
piran muy pronto, y son alimento á la con la cabeza. El cortesano venció so
murmuracion de los pueblos; de consi bre el hombre honrado, y sobre el
uiente, no podian prestarse sin com compañero de la juventud del estra
prometerse decididamente, á una trai viado don Cárlos. Todos los sentimien
cion, á un proyecto cuyos fines igno tos que éste habia manifestado contra
raban. rios á los de su padre desde sus pri
Don Cárlos quiso asociar á sus des meros años y el odio que tenia á sus
cabellados proyectos á don Juan de favoritos, le impelian á alejarse de él.
Austria. Le hizo un dia buscar por dos Conocia la antipatía que su padre le
de sus mas íntimos confidentes, y le tenia, antipatía que sus imprudencias
preguntó si queria seguirle y secun aumentaban cada dia mas. Entre otras,
darle en una empresa de la mayor im una amarga burla habia irritado contra
portancia, y que sin contradiccion de él el ánimo de Felipe II. Hijo de un pa
lbia producirles á los dos infinitas ven dre que habia hecho tantos viages en
tajas. Don Juan era un jóven cuyo ta Europa, era Felipe II el príncipe mas
lento y prevision auguraba ya los fu sedentario. Su hijo hizo un libro
turos destinos que le reservaba en la para burlarse de su padre que tenia
monarquía española la Providencia; asi por título: Los viages de Felipe II, y
es que le aseguró que estaba dispuesto en cada una de las páginas siguientes
á servirle en todo, fuera de lo que fue en blanco puso estos epígrafes: Viage
se perjudicial al servicio y á la perso del Escorial á Toledo, de Toledo á Ma
na del rey su hermano. No satisfizo al drid, de Madrid á Aranjuez, de Aran
príncipe don Cárlos esta promesa vaga juez al Pardo, del Pardo al Escorial,
y propia de la destreza de un cortesa y de este modo llenó todo el libro de
no: insistió fuertemente en que era los viages del rey a los sitios reales.
preciso le diese su palabra sin es eu A las noticias que habia recibido el
-
\

EL PRINCIPE DE ASTURIAS DON CARLOS. 07

rey de los proyectos de fuga de su hi director de correos hace sacar secreta


jo, y las que él anteriormente habia ad mente de Madrid todos los caballos de
quirido, se añadió el haber sabido la que podia disponer, y él mismo se di
vuelta de García Alvarez Osorio con rige al Escorial donde se hallaba enton
ciento cincuenta mil ducados que a ces el rey. -

pesar de las negativas de los grandes Aun don Cárlos intenta una nueva
habia podido recabar de varias perso y última tentativa con don Juan de
nas de Andalucía. Entonces Felipe II, Austria, en que vuelve á ponderarle
reunió un consejo de conciencia al que las ventajas de que se asocie á su des
llamó varios teólogos y juristas, como tino y proyectos. Si hubiese estado en
el maestro Gallo, el confesor fray Die su sano juicio el cerebro de don Cárlos,
go de Chaves y el célebre jurisconsulto si hubiese tenido, por poca que fuese,
Martin de Azpilcueta, mas conocido alguna penetracion, habiendo ya pro
por el doctor Navarro, y les sometió la bado á don Juan la primera vez, no se
cuestion de si podia en conciencia se hubiese descubierto enteramente en
uir callando y aparentando ignorar esta segunda conferencia. Empero, ce
os proyectos de su hijo, dándole tiem gado por la pasion, y careciendo del
po y lugar para que pudiera ponerlos talento de conocer las gentes á quien
en ejecucion y sorprenderle en el acto debia ó no confiar sus secretos, nece
para tener un justo motivo de poderle sariamente debia tener su empresa el
aplicar el castigo que señalaban las le éxito que tuvo. Pidió á su tio don Juan
yes. Debatióse esta grave cuestion y sus consejos y socorros. Le abrió su
el doctor Navarro demostró lo erróneo corazon con toda la espansion de la
de semejante conducta, lo peligroso inesperiencia del jóven, y no le ocultó
que era para el rey el aguardar á que nada para ganarle y atraerle á su par
se consumasen los ¿ de su hijo, tido. Aquel procuró calmarle; no lo
debiendo en su opinion precaverlos co consiguió. Prometió guardarle el secre
mo padre para no tener que castigarlos to; pero don Juan era demasiado polí
como rey. Fray Diego de Chaves, con tico para cumplirlo.
fesor del principe, y que por su cargo Vuelve apresuradamente Felipe ll
debia conocer mas á fondo las inten desde el Escorial en vista del aviso del
ciones de éste, viendo que no podia correo mayor Tarsis, y aunque resuel
apartarlo de los proyectos que traia en to á obrar para atajar el mal que veia
su acalorada cabeza, habia ya ante inminente, nada deja traslucir en su
riormente formado y llevado á efecto semblante, siempre frio y austero, ni
la resolucion de retirarse á su con nada deja entender en sus palabras:
Vent0. Recibe á su hijo Cárlos con su glacial
Mientras el padre consultaba y dis afabilidad, y al dia siguiente, domin
cutia lo que debia hacer con su des go 18 de enero, sale á misa en público
atentado hijo, éste se disponia á obrar con el príncipe Cárlos, y con los prín
decididamente. Ya con dinero, el 17 cipes de Hungría y de Bohemia que se
de enero de 1568 escribe al correo ma hallaban entonces en Madrid. Ninguno
yor ó director general de correos, para en la córte pudo apercibirse de la terri
que le tuviese preparado caballos de ble tormenta que iba á estallar dentro
posta para la noche inmediata. de pocas horas, y que sordamente rugia
Don Raimundo de Tarsis, que era el ya en el corazon del sombrío monarca.
director de correos, recela que en esta Una sola persona habia á quien su pro
peticion hecha con tanta premura se pia conciencia le hacia preveer un gran
encuentre algun proyecto que podia SUl CCSO.
ser contrario al servicio del rey, y co La repentina vuelta del rey des
nociendo el carácter colérico del prín de el Pardo, precisamente en la no
cipe, le contesta que todos los caba che en que debia fugarse, habia alar
llos se hallaban ocupados sirviendo en mado al príncipe don Cárlos. En vano
diferentes carreras. No era el principe habia tratado de leer en el semblante
don Cárlos hombre que se satisficiese de su padre lo que pasaba en su men
con esta contestacion: insta, apremia, te. El rostro del rey estaba habituado
apura de nuevo. En este conflicto el á espresar una impasibilidad inaltera
º
08 CAUSAS CELEBRES.

ble. Sus músculos no cedian como en efecto de las violentas emociones que
los demas hombres á las impresiones le habia causado su cólera se sintió
de su alma. Habíale llamado la aten algo indispuesto aquella misma tarde,
cion una larga conversacion que su y se recogió acostándose mas pronto.
padre habia tenido con don Juan de Habia llegado para Felipe II el mo
Austria: recelaba de éste á quien el mento de obrar. Aquel sombrío silen
dia antes tan imprevisora é impruden cio, observado por tantos años con los
temente habia revelado su secreto. Asi desmanes de su hijo iba á romperse,
es, que despues de haberse terminado é iba su voz á llevar el terror á todos
la funcion religiosa en la capilla real los pueblos de la monarquía española,
y retirado el rey á su cámara, el prín y el asombro á todas las naciones del
cipe Cárlos al llegar á su cuarto, á mundo. Se habia revelado por diversas
donde le acompañaba su tio don Juan, veces la profunda antipatía del hijo
cerró la puerta de su aposento, y le con el padre; iba pues á revelarse la
¿, por qué le advertia que esta antipatía del padre con el
a triste y como pesaroso, qué era lo ijo, si bien cubierta con el manto del
que habia hablado con su padre. Don servicio de Dios y del reino. -

Juan de Austria le refirió entonces que Era poco antes de la media noche,
el rey le habia hablado del apresto de cuando el rey acompañado de Ruy Go
varias galeras que se estaban armando mez de Silva, príncipe de Eboli; del
para enviar á América. No quedó sa duque de Feria; del prior de San Juan,
tisfecho de la conversacion don Cárlos, don Antonio de Toledo, y de don Luis
aun le insinuó sus recelos de que Quijada, ayo que habia sido de don
altando á la fé de caballero hubiese Juan de Austria y caballerizo del prín
hablado á su padre de los proyectos cipe, se dirigió silenciosa y callada
que en confianza le habia manifestado. mente á la cámara del príncipe real,
Don Juan procuró desvanecer sus sos— que dormia en un profundo sueño, por
pechas, empero porfiando cada vez mas que se habia acostado en la mayor se
el príncipe, y exigiendo con el tono y º y sin el menor presentimiento
ademan colérico que le eran tan fami e la desgracia que le aguardaba. La
liares nuevas y terminantes esplicacio puerta de la estancia del principe ha
nes, se acaloró la conversacion hasta bia quedado cuidadosamente abierta,
el último término. Sacó su espada el porque asi lo habia prevenido antici
príncipe Cárlos, y don Juan de Aus padamente el rey al conde de Lerma y
tria, que no era hombre de dejarse á don Rodrigo de Mendoza, gentiles
mancillar por nadie, desenvainó la su hombres del príncipe.
ya tambien, y poniéndose en guardia Entró el rey, á quien acompañaban
con tono firme y resuelto le dijo: Tén ademas varios empleados de palacio
gase W. A. con martillos y clavos. Tan profundo
La cámara del príncipe de Asturias era el sueño del príncipe don Cárlos,
iba a ser el teatro de una lucha cuyo y tan calladas las pisadas con que ca
éxito de seguro no hubiera sido dudo— minaba el rey y su comitiva, que pudo
so, cuando atraidos por las voces la éste llegarse, sin que aquel se aperci
servidumbre que se hallaba en la régia biese, hasta la misma cabecera de su
antecámara haciendo saltar el pestillo cama. Cogió el rey una pistola que te
que sujetaba la puerta, la abrieron, y nia debajo de su almohada, y la espa
vieron al tio y al sobrino espada en da que tenia junto á la cabecera, y se
mano y dispuestos á una sangrienta la dió al duque de Feria.
CSCena. Despertó azoradamente el príncipe,
Don Juan de Austria, al ver las y poniéndose en pié esclamó al ver al
gentes que habian acudido, y hombre, rey delante de sí:
tan prudente como animoso, se retiró —¿Qué quiere V. M? ¿Qué hora es
contento con haber evitado su propia esta? ¿Quiere V. M. matar ó prender?
defensa, cuyas consecuencias inmen— —Ni lo uno, ni lo otro, respondió
sas eran fáciles de imaginar. el rey con la mayor tranquilidad y san
Quedó solo vociferando y exhalan gre fria; y á una señal suya los cama- .
do su rabia el frenético príncipe, y por reros que habian entrado con clavos y
EL PRINCIpE DE ASTURIAS DON CARLOS. 100

martillos comenzaron á clavar las puer uno de los grandes encargados de su


tas y ventanas. -
custodia debia dormir siempre dentro
Entonces el príncipe, entrando en de su cámara, á la que no se permitia
el mayor furor, trató de arrojarse en entrar recado alguno sin espresa ór
ún gran fuego que habia encendido en den primero del rey, y sin haber pres
la cámara real, siendo necesario que le tado antes juramento ante el secre
sujetase, para que no se abrasase en él, tario Pedro del Hoyo. El gefe prin
el prior de San Juan, don Antonio de cipal de , esta guardia particular y
Toledo. Tambien fué necesario arran privilegiada, encargada de custodiar
carle de las manos un candelero, con en su prision al príncipe heredero,
el cual , queria matarse; y entonces, fué Ruy Gomez de Silva, príncipe de
hincándose de rodillas, suplicaba á su Eboli.
padre que le matase, que si no se ma Era necesario conocer el carácter
taria él mismo. de don Cárlos para figurarse la situa
—Sosegaos, príncipe, le contestó el cion de su alma. Seguramente en los
rey con su ordinaria sangre fria, y rimeros momentos de su furor se hu
volveos á la cama, que lo que se hace iese matado, si no le hubiesen desar—
es por vuestro bien y remedio. mado y sujetado. La severidad de su
Mandó quitar la lumbre de la chi padre, su desgracia, aquella súbita re
menea; se apoderó de todos los papeles volucion en la víspera de su partida,
que contenia un escritorio, y de varias la prevision de la desgracia que le
armas de fuego que habia en un cofre amenazaba, la antipatía invencible que
debajo de su cama. habia entre él y su padre, á cuya cóle
El príncipe habia mandado á un ra se hallaba entregado sin defensa al
maestro cerrajero francés, que traba guna, todo esto hacia nacer en su ca
jaba en el Escorial, que le hiciese una beza diferentes pensamientos que ago
cerradura para su cuarto que no pu biaban su alma, y le hacian sucumbir
diese abrirse sino por dentro. Todas bajo su peso. Mirábase en el colmo del
las noches colocaba debajo de las almo infortunio: altivo, orgulloso, de una
hadas dos espadas y dos pistolas: no imaginacion viva y ardiente, abrasado
queria ser sorprendido durmiendo; em por sus pasiones, todo lo llevaba á la
pero todas estas precauciones hemos estremidad.
visto cuan vanas fueron. Felipe II, por otra parte, que tenia
Cerradas y clavadas las ventanas, una antipatía á su hijo igual á la que
salióse el rey de la estancia, dejando éste le profesaba, batallaba interior—
su cuidado por aquella noche al duque mente entre mil encontrados proyec—
de Feria, al marqués de Lerma, y á tos. Deseaba ardientemente verse libres
Mendoza, exigiéndoles juramento de de su hijo, que miraba como su mas
que tendrian á buen recaudo al prín grande enemigo. Vacilaba ante la opi
cipe; colocando ademas en las piezas nion que formaria el mundo de sus ac
inmediatas cuatro monteros de Espino tos, y queria que la justicia, prevale
sa V cuatro alabarderos. ciendo sobre toda suerte de considera
El servicio de la guardia inmediata ciones, le autorizase á hacer sufrir á su
al príncipe se repartió en lo sucesivo hijo un suplicio capital. Estaba firme
entre el duque de Feria, el de Lerma, mente persuadido de que la partida y
Ruy Gomez de Silva, el prior don Anto fuga proyectada de su hijo á los Paises
nio de Toledo, Luis Quijada y don Juan Bajos, no tenia mas objeto que irse á
de Velasco, relevándose de do: en dos poner á la cabeza de aquellos rebeldes
alternativamente de seis en seis horas. que tantos disgustos le causaban, y que
Estaba mandado que no se entrase en tantos tesoros y sangre costaron á la
la cámara cuchillo ni instrumento al nacion.
guno cortante, y para servir la comida No se ocultaba á su prevision que
se estableció la vigilancia mas esqui en los ánimos de todos en aquel enton
sita y las mayores precauciones. No se ces pasaria por un padre bárbaro é in
permitia tampoco hablar alli en secre humano si inrnolaba á su odio á su pro
io, ni con persona de fuera; la puerta pio hijo, el heredero de su reino, que
debia permanecer siempre abierta, y por este título augusto, tanto como por
40 CAUSAS CELEBRES,

ser hijo suyo, deberia estar al abrigo rey dirigió al ayuntamiento de Madrid,
de un suplicio. y parecidos fueron los que comunicó á
En la cruel perplejidad en que se las demas ciudades del reino:
hallaba, convocó al dia siguiente, 19 de
enero, á todos los Consejos con sus pre EL REY.
sidentes en su cámara, y les hizo pre
sente que se habia determinado, por Concejo, justicia y regimiento de la
convenir asi al servicio de Dios y del villa de Madrid, sabed: que por algu
reino, á proceder contra su hijo por las nas muy justas causas y consideracio
causas que á su tiempo les declararia. nes que conciernen al servicio de Dios
Felipe II, al pronunciar estas palabras, y bien y beneficio público de estos rei
dejaba ver las lágrimas con que se ar— nos, entendiendo que para cumplir con
rasaban sus ojos. la obligacion que como rey y padre te
Al dia siguiente nombró el rey una nemos, lo habiamos asi proveer y orde
comision ó tribunal para que entendie nar; habemos mandado recoger la per
se en la causa del príncipe don Cárlos. sona del serenísimo príncipe don Cár
Este tribunal, compuesto á voluntad los, nuestro hijo, en aposento señalado
del rey, lo formaron el cardenal Espi dentro en nuestro palacio, y dado ór
nosa, inquisidor general y presidente den en lo que á su servicio, trato vi
del Consejo de Castilla; don Ruy Go— da toca. Y por ser esta mudanza de la
mez de Silva, príncipe de Eboli; el con- cualidad que es, nos ha parecido justo
de de Melito; el duque de Pastrana, y decente hacéroslo saber para que en
consejero de Estado; el duque de Fran-tendais lo questá hecho, y el justo fun
cavila, mayordomo mayor del rey, y el damento y fin que se tiene y lleva, y
licenciado don Diego Briviesca Munta- que habiendo Nos venido á tomar y
ñones, consejero de Castilla, á quien se usar deste término con el dicho ser e
dió el encargo de dirigir el órden del nísimo príncipe, se debe con razon
roceso y su sustanciacion, recibiendo creer y juzgar que las causas que á ello
as declaraciones de los testigos el se- nos han movido han sido tan urgentes
cretario Pedro del Hoyo, todos bajo la y precisas que no lo habemos podido
presidencia del rey. excusar; y que no embargante el dolor
El ver á la cabeza de este tribunal al y sentimiento que con amor de padre
cardenal Espinosa, inquisidor general desto podreis considerar que habemos
del reino, ha sido sin duda el motivo tenido y tenemos, habemos querido
por el que muchos autores han creido preferir á la obligacion en que Dios nos
que la causa del príncipe don Cárlos puso por lo que toca á estos nuestros
fué sometida al juicio de la Inquisicion; reinos, súbditos y vasallos dellos, á los
error en que incurrió Llorente al es— cuales, como tan fieles y leales y que
cribir la historia de este tribunal, pero tambien nos han servido y han de ser—
que no puede sostenerse á los ojos de vir, con tanta razon amamos y estima
la sana crítica, y porque están en con mos. Y porque á su tiempo y cuando
tra de semejante asercion todos los do fuese necesario entendereis mas en
cumentos de aquella época. particular las dichas causas y razones
No bastaba que Felipe II hubiese desta nuestra determinacion, por aho
hecho la manifestacion del gran suceso ra no hay mas de que advertiros. De
de la prision del principe de Asturias Madrid, 22 de enero, 1568.—Yo EL REY.
al mundo oficial, es decir, á los conse
jeros suyos; se creyó que habia necesi Necesitaba tambien Felipe II justi
dad de comunicar tan grave suceso á ficar un paso tan estraordinario á los
todos los pueblos de la monarquía; y ojos de la Europa. Asi es que escribió
asi escribió el rey á todas las ciudades, al emperador y á la emperatriz de Ale
prelados, cabildos, consejos, goberna mania, á la reina de Portugal, á todos,
dores y corregidores, dándoles cuenta los soberanos de Europa, al pontífice
de aquel suceso gravísimo que llevó á romano, y al duque de Alba, que se
todas partes de la monarquía el terror, hallaba sometiendo los Paises Bajos, re
el asombro, y el estremecimiento. belados por causas religiosas contra la
Esta es la carta ó manifiesto que el España, si bien á todos ellos lo hizo en
EL PRINCIPE DE ASTURAS DON CARLOS. 111

términos vagos y generales, que no po tiempo y su término; ni tampoco lo he


ian revelar las causas verdaderas de tomado por medio, teniendo esperanza
la prision, pero en que se veia bajo el que por este camino se reformarán sus
velo del misterio y de la duda, que en escesos y desórdenes. Tiene este nego
la prision del príncipe iba virtualmen cio otro principio y raiz, cuyo remedio
te decretada la sentencia de su muerte. no consiste en tiempo ni en medios, y
Como muestra de estas cartas, pre que es de mayor importancia y consi
sentaremos á nuestros lectores algunas deracion para satisfacer yo á la dicha
de las mas principales... La que dirigió obligacion que tengo á Dios y á los di
á la reina de Portugal en 20 de enero, chos mis reinos; y porque del progre
es decir, al dia siguiente del suceso, so que este negocio tuviere y de lo que
estaba concebida en estos términos: en él hubiere de que dará W. A. parte
y razon, se le dará contínuamente; en
Aunque de muchos dias antes del esta no tengo mas que decir de supli
discurso de vida y modo de proceder cará V. A., como madre y señora de
del príncipe mi hijo, y de muchos y todos, y á quien tanta parte cabe de
grandes argumentos y testimonio que todo, nos encomiende á Dios, el cual
para esto concurren, sobre que ha dias guarde á V.A. como yo deseo. De Ma
respondí á lo que V. A. me escribió lo drid, á 20 de enero, 1568.—Besa las
que habrá visto; y entendido la nece— manos de V.A. su hijo,—EL REY.
sidad precisa que habia de poner en
su persona remedio, el amor de padre Aquella misma tarde habia hecho
y la consideracion y justificacion que llamar al Nuncio del papa, arzobispo
para venir á semejante término debe de Rosado, para decirle que en la con
preceder, me he detenido buscando y ducta que habia observado con su hijo
usando de todos los otros medios y re habia sido movido por motivos de reli
medios y caminos que para no llegar á gion, á los que habia sacrificado su ter
este punto me han parecido necesarios. nura paternal. Asi Felipe II cubria bajo
Las cosas del príncipe han p sado tan el manto respetable de la religion una
adelante y venido á tal estado, que pa causa puramente política, como mas
ra cumplir con la obligacion que tengo adelante investigaremos. Hé aqui la
á Dios como príncipe cristiano, y á los carta que escribió al papa con fecha
reinos y estados que ha sido servido tambien de 20 de enero, el dia si
de poner á mi cargo, no he podido es— guiente de la prision del príncipe.
cusar de hacer mudanza de su persona
y recogerle y encerralle. El sentimien Muy Santo Padre: Por la obligacion
to y dolor con que esto habré hecho, comun que los príncipes cristianos tie
V. A, lo podrá juzgar por el que yo sé nen, y la mia particularmente, por ser
que tendrá de tal caso como madre y tan devoto y obediente hijo de Vues
señora de todos; mas en fin, yo he que tra Santidad y de esa Santa Sede, de
- rido hacer en esta parte sacrificio á darle razon como á padre de todos, de
Dios de mi propia carne y sangre, y mis hechos y acciones, especialmente
preferir su servicio y el bien y benefi— en las cosas notables y señaladas, me
cio público á las otras consideraciones ha parecido advertir á Vuestra Santi
humanas: las causas, asi antiguas como dad de la resolucion que he tomado en
las que de nuevo han sobrevenido, que el recoger y encerrar la persona del
me han constreñido á tomar esta reso— serenísimo príncipe don Cárlos, mi
lucion, son tales y de tal calidad, que primogéñito hijo; y como quiera par
ni yo las podria referir, ni V. A. oir satisfaccion de Vuestra Santidad, y
sin renovar el dolor y lástima, demas para que de esto haga el buen juicio
que á su tiempo las entenderá W. A. que yo deseo, bastaría ser yo padre, y
Solo me ha parecido ahora advertir que á quien tanto va y tanto toca el honor,
el fundamento de esta mi determina estimacion y bien del dicho príncipe,
cion no depende de culpa, ni inobe juntándose con esto mi natural condi
diencia, ni desacato, ni es enderezada cion, que como Vuestra Santidad y to
á castigo, que aunque para esto habia do el mundo tiene conocido y entendi
suficiente materia, pudiera tener su do, es tan agena de hacer agravio, ni
12 , CAUSAS CELEBRES.

proceder en negocios tan árduos sin De Vuestra Santidad muy humilde


gran consideracion y fundamento; mas y devoto hijo don Phelipe, por la gra
con esto asimismo es bien que Vuestra cia de Dios rey de España, de las Dos
Santidad entienda que en la institu Sicilias, de Ilierusalem, que sus muy
cion y crianza del dicho príncipe des santos pies y manos besa,—EL REY.
de su niñez, y en el servicio, compa
ñía y consejo, y en la direccion de su En esta carta, asi como en todas las
vida y costumbre se ha tenido el cui demas, Felipe II hace un odioso retrato
dado y atencion que para crianza é de su hijo. ¿ hacer creer, y nos
institucion del principe é hijo primo— otros tambien debemos creerlo por ho
génito y heredero de tantos reinos y nor á la humanidad, que habia habido
estados se debia tener, y que habién en su corazon un terrible combate en
dose usado de todos los medios que tre la ternura paternal y el deber que
para reformar y reprimir algunos es le obligaba á prender á su hijo. Nada
cesos que procedian de su naturaleza olvida para persuadir que ha tenido
y particular condicion eran convenien que hacerse gran violencia para llegar
tes, y héchose de todo esperiencia en á aquel estremo, empero que á ello le
tanto tiempo hasta la edad presente han , determinado razones urgentes.
que tiene y no haber todo ello bastado, Acude siempre la religion en socorro
y procediendo tan adelante y vinién de su política, y como anuncia grandes
dose á tal estado, que no parecia ha resoluciones quiere preparar , al papa
ber otro ningun remedio para cumplir para que reciba de un modo benévolo
con la obligacion que al servicio de la que pudiera adoptar. Toma todas las
Dios y beneficio público de mis reinos formas capaces de insinuarse en su es
y estados tenia, con el dolor y senti píritu á fin de que esté dispuesto á
miento que Vuestra Santidad puede justificarle de aquella sangrienta catás
juzgar, siendo mi hijo primogénito y trofe.
solo: me he determinado, no lo pudien No consiguió el objeto que se pro
do en ninguna manera escusar, hacer ponia con sus comunicaciones el rey
de su persona esta mudanza, y tomar don Felipe II. Don Luis de Venegas y
tal resoluccion sobre tal fundamento, Figueroa, embajador estraordinario, y
y tan grandes y justas causas, que el conde de Chantoney, embajador or
asi acerca de Vuestra Santidad á quien dinario en la córte ¿ emperador, tu
yo deseo y pretendo en todo satisfa vieron que trabajar mucho para calmar
cer, como en cualquier otra parte del el resentimiento de aquel príncipe y
mundo tengo por cierto será tenida de la emperatriz su esposa, que con
mi determinacion por tan justa y ne denaban altamente los procedimientos
cesaria, y enderezada al servicio de que se seguian contra el príncipe de
Dios y beneficio público, cuanto ella Asturias. -

verdaderamente lo es; y, porque del El papa suplicó al rey católico que


progreso que este negocio tuviere, y se limitase á dar á su hijo una correc
de lo que en él hubiere de qué dar cion paternal y caritativa, sin llevar
parte à Vuestra Santidad se le dará las cosas al último estremo. El rey de
cuanto será necesario, en esta no ten
Portugal, un gran número de príncipes
go mas que decir de suplicar muy hu y de prelados presentaron al rey ur
mildemente á Vuestra Santidad que, gentes y respetuosas esposiciones so
pues todo lo que á mí toca debe tener bre el mismo objeto. La misma reina
or tan propio como de su verdadero doña Isabel y la princesa Juana, no
ijo, con su santo celo lo encomiende solo intercedieron por la libertad del
á Dios Nuestro Señor, para que él en príncipe don Cárlos, sino que instaron
derece á que en todo hagamos y cum una y otra vez, aunque sin conseguir
plamos con su santa voluntad; el cual su objeto, para que se les permitiese
guarde la muy santa persona de Vues ir á ver y consolar al príncipe en su
tra Santidad y sus dias acreciente al al're St.O.
bueno y próspero regimiento de su uni El rey dirigia por sí mismo el pro
versal Iglesia. ceso, bajo la inspiracion de Briviesca
De Madrid, á 20 de enero, 1568. Muntañones. Para que sirviese de nor
EL PRINCIPE DE ASTURIAS DON CARI.OS. 113

ma, se envió á buscar á los archivos de esta sucesion en los reinos de Aragon,
Barcelona el proceso criminal que don Valencia, Sicilia y Cerdeña; pero los
Juan Il de Aragon habia formado en sicilianos y sardos ofrecieron la corona
otro tiempo al príncipe de Viana, don á don Cárlos, y éste contentándose con
Cárlos, su hijo. Se hizo traducir este aceptar el gobierno en nombre de su
proceso del catalan al castellano, y al padre, se reconcilió con éste, y obtuvo
mismo tiempo se pidió tambien al obis el condado de Barcelona. -

o de Barcelona el manifiesto que pu Acababa don Juan de dar su consen


blicó don Juan II en aquella ocasion, timiento para el matrimonio de Cárlos
haciéndolo tambien traducir del lemo con Isabel, hermana de Enrique IV,
sino al castellano, para comprender me rey de Castilla; la cruel madrastra Jua
jor el sentido y la energía de las pala na, enemiga siempre del príncipe, ha
bras. Hízose esta publicacion para que bia destinado en secreto aquella prin
semejante ejemplo hiciese callar á los cesa para su hijo Fernando, con quien
que sostenian que el heredero de la casó despues, y con este enlace que
corona se hallaba al abrigo de todo cas daron unidos todos los reinos de Espa
tigo y era inviolable como el mismo ña, El rey mandó á su hijo prisionero
V. á Zaragoza; los catalanes solicitaron
El príncipe de Viana don Cárlos, que fuese puesto en libertad, y ha
tuvo muchos puntos de contacto con elbiéndolo conseguido, nació de aqui un
príncipe Cárlos, objeto de esta causa.
pretesto para sublevarse los pueblos y
Hijo de Juan II, rey de Navarra y deslos estados de Navarra y Barcelona, los
¿ de Aragon, y de la reina Blanca, cuales declararon guerra á Juan II pa
mija y heredera de Cárlos III, rey dera libertará don Cárlos. El rey se vió
Navarra, era á la muerte de su madre forzado á cederle la Cataluña y á re
heredero de la corona de Navarra. conocerle por su heredero, y conce—
Juan ll contrajo segundas nupcias con derle el matrimonio con Isabel de Cas—
Juana, la hija del almirante de Casti tilla, el que no se realizó por la muer—
lla. Madrastra cruel, muger ambiciosa, te de don Cárlos, sucedida en 1461.
gobernaba el reino de Navarra maltra Los historiadores dicen que fué en
tando á don Cárlos, que era el que por venenado por la reina Juana, su ma
la sucesion de su madre debia ceñirse drastra.
la corona de aquel reino. Los pueblos Asi el ejemplo mismo que Felipe II
tomaron parte en su favor, coronaron queria tener á la vista, si bien le su
por su rey al príncipe, y trataron de ministraba la pauta que en el proceso
sostenerle contra su padre, que ven de un príncipe ¿o se habia se
ciéndole en el campo de batalla, le co— guido por su padre un siglo antes, tam
gió prisionero, le encerró en un casti bien encerraba la terrible leccion de
llo y le formó un proceso, cuyo éxito que los pueblos podian tomar parte por
hubiera sido indudablemente fatal al la causa de un príncipe encausado y
príncipe, á no haber temido el rey pa perseguido por su padre. Era un ele
dre las iras del pueblo y haber dado mento de que podian aprovecharse los
palabra el hijo de no ser rey de Navar descontentos, si bien Cárlos no podia
ra durante la vida de su padre. alegar derechos algunos ínterin vivie—
Impulsado mas tarde el príncipe de se Felipe II; pero bastante era mostrar
Viana por el rey de Castilla, olvida su distintas tendencias políticas, y sobre
palabra, vuelve á tomar las armas, y todo, en los sucesos de Flandes, en
tan desgraciado como la vez primera, ue á la cuestion política de indepen
queda derrotado, teniendo que huir á ¿ se habia unido la cuestion re
Nápoles acogiéndose á la proteccion de ligiosa.
su tio Alfonso, rey de Aragon, herma A pesar de la intercesion del papa
no mayor de su padre. Mediador éste y de los reyes de Europa, Felipe II se
entre las discordias del padre y del hi decidió á deshacerse de su hijo, en
jo, muere antes de haber podido veri quien miraba á un rebelde, y asi la
ficar entre ellos la reconciliacion. causa del principe don Cárlos conti
La sucesion de aquel príncipe per nuaba tratándose en el tribunal forma
tenecia al rey de Navarra, consistiendo do por su padre, º todo el misterio
v)
114 CAUSAS CELEDRES.

con que envolvia sus acciones el rey su atencion, toda su inquietud y redo
Felipe II, misterio que ya en aquella blaba sus sospechas. Las quejas y las
época dió mucho que hablar, y cuyos murmuraciones de los pueblos, que
rumores trasmitidos á la posteridad, siempre se colocan del lado del infeliz
han introducido la vacilacion y la duda que padece y que se lamentaban de la
en las causas que dieron márgen á es triste suerte de aquel príncipe jóven,
te Sul CeSO. en quien no veian defecto alguno y en
El motivo de la prision de don Cár quien solo contemplaban la desgracia
los fué puramente político. Su intento y el infortunio, hacia que al menor rui
era ir á Alemania sin permiso del º do que oyese en el palacio, temiese que
para realizar su casamiento con la fuera una conspiracion ó alguna rebe
princesa Ana, su prima, á la qué hacia lion para forzar la prision y arrebatar
tiempo estaba prometido, y cuyo ma á su hijo de donde le tenia encerrado.
trimonio diferia el rey alegando el es Siempre tenia en su imaginacion al
tado de su salud. Este casamiento, dig otro Cárlos príncipe de Viana, á quien
no y ventajoso para el príncipe, lo hu el pueblo habia sacado de la prision en
biera consentido su padre, porque no que le pusiera Juan II su padre.
repugnaba á sus miras políticas, como El rey, presidiendo el tribunal que
despues de su muerte lo dió muy bien habia formado, fué reuniendo cuidado
á conocer tomándola al quedar viudo samente todas las pruebas del crímen
por esposa; pero bajo este pretesto se de Estado que imputaba á don Cárlos.
encubria, y lo comprobaron documen Tomáronse una multitud de declara
tos de aquella época, el proyecto de ciones que inculpaban al príncipe de
pasar á los estados de Flandes á colo haber procurado establecer relaciones
carse á la cabeza de los rebeldes. Las con los rebeldes de Flandes.
relaciones que tenia el príncipe don Llegaba el momento de obrar.
Cárlos con el baron de Montigny, comi Entonces el rey convocó un con
sionado de Flandes, con el marqués de sejo de conciencia. Llamó á su pre
lbergues, y otros que perecieron poco sencia á los teólogos mas distingui
despues á impulsos de las iras de Feli dos y de mas reputacion en su épo
pe II, asi como una carta del príncipe ca, y les preguntó qué pena merecia
encontrada al conde de Egmont, pre don Cárlos, culpable del crimen cuyas
so y decapitado despues en Bruselas, pruebas tenia. Discordes anduvieron
comprueban que existia en el principe los pareceres de los hombres llamados
el proyecto deliberado de ir á apode á discutir sobre tan gran negocio, de
rarse de aquellos paises, y ceñir anti los hombres en cuya opinion esperaba
cipadamente en sus sienes una de las encontrar la tranquilidad de su alma
coronas que debian recaer en él por la Felipe II; porque los unos le aconseja
muerte de su padre. ban que perdonase apoyados en pode
Absorvia dtal modo al rey Feli rosísimas razones, y los otros se deci
pe II el negocio de la causa de su hijo, dian por un castigo severo.
ue al tiempo que habia condenado á. Los que opinaban porque la cle
on Cárlos á una reclusion estrechísi mencia reemplazase á la justicia en es
ma, y en la que era severamente vigi te negocio, fundados sin duda en el di
lado continuándose en su custodia el cho del filósofo antiguo de que si la
mismo método que se habia establecido justicia mata al criminal, la clemencia
desde el primer dia, él mismo tambien mata al crimen, decian que el crímen
estaba como preso en Madrid sin atre que se imputaba al príncipe don Cár
verse á mover de la capital ni ha los no habia llegado á tener ejecucion;
cer sus acostumbradas espediciones á debia mirarse solo como un simple pro
Aranjuez, al Pardo y aun al Escorial, yecto, como un conato, que no habia
habiendo dejado de ir á ver sus obre llegado á tener efecto: que los hombres
ros y el soberbio edificio que levanta no pueden estender su imperio sobre
ban. Habia renunciado hasta á esta di el alma ni sobre el pensamiento, el
version favorita, que fué la preocupa que debia hallarse solo sometido al
cion de toda su vida. tribunal de Dios. Dios único ha limita
La causa de su hijo escitaba toda do la dominacion al decir: no temais
*

EL PRINCTE DE ASTURIAS DON CARLOS. 4 3

á los que pueden quitar la vida del misma persona que el padre; por con
cuerpo; empero temedá aquel que puede siguiente castigar al hijo es castigar al
itar la vida del alma. (Lucas, XII— padre. Cubrir de oprobio al hijo, es
I—V). Se pretendia perseguir, es cubrir de oprobio al nombre del padre.
verdad, el designio de un crimen de Ver un rev sentado sobre el trono man
lesa magestad; mas para que hubiera chada su ¿ con la ignominia de la
este crimen era necesario que hubiese rebelion y humillada su cabeza por el
un principio de ejecucion. El hombre castigo, es un contraste terrible y no
sometido á sus pasiones es capaz de puede inspirar ningun respeto á sus
formar los designios y los proyectos estados. Podrá dejar de ser rey; pero
mas criminales; empero su razon viene jamás º dejar ni despojarse del
en su ayuda; los rechaza é impide su título de padre. Y el rey, que no pue
ejecucion. Castigar á un hombre por de dejar de ser padre, ¿podrá conde
que haya formado el proyecto de un nar á su hijo? Y si pudiese hacerlo,
crímen, cegado por sus pasiones, es solo la memoria de semejante suceso,
hacer un crímen de que el hombre siempre, sobre todo si llegaba á ejecu
tenga pasiones. Hasta que se ha ejecu tarse, seria su remordimiento SU1
tado el crímen que se ha proyectado, pesar. Si un príncipe es el padre de su
debe reputarse siempre que la razon pueblo y debe ser amado de él por es—
triunfará de aquel que lo va á cometer. ta cualidad, ¿cómo podria serlo si lle
¿Puede condenarse á un hombre en gaba á sofocar la ternura paternal con
¿ la razon se presuma ha domina su propio hijo, con el que habia nacido
o sobre el crímen á que le inducia su
de su propia sangre? Si su imágen es
imaginacion? Ademas la persona au tan familiar á los ojos de sus súbditos
gusta del heredero presuntivo de la estando timbrada sobre la moneda, és
corona debe estar al abrigo del cas— ta les presentaria contínuamente un
tigo: este es el privilegio que debe dis padre cruel é inhumano, y seria mas fa
tinguirle de los demas súbditos. Su miliar todavía porque se entristecerian
dignidad le aproxima tanto á la corona, profundamente todos los corazones.
que debe mirarse como su propio bien. Todas estas razones alegaban los
La soberana justicia que debe dispen teólogos favorables á la causa de don
sar, ¿ha de herir con su espada á aquel Cárlos, para que el rey don Felipe II
que está destinado por la Providencia se contentase y se limitase á poner al
á empuñarla para mantener con ella príncipe en la imposibilidad de ejecu
en paz y en justicia á los pueblos? tar los proyectos criminales que habia
Pueden los jueces ser justiciables y concebido; empero perdonándole , la
castigados, porque no son mas que los pena de los crímenes de que le habian
depositarios de esa espada que el prín juzgado capaz.
cipe, de quien son ministros, ha colo Si esta era la opinion de los teólo
cado en su mano; al confiarles el poder gos favorables al príncipe don Cárlos,
que ejerce la justicia, debe revestirlos otros mas inflexibles ó mas lisonjeros
con la autoridad que ha recibido, con y conocedores del carácter de Feli
el derecho de ejercerla sobre ellos pe II, espusieron contrarias razones,
mismos; empero no puede decirse que manifestando que su crímen no se ha
el príncipe que es la fuente, el orígen bia reducido á un simple conato ó
y el manantial de la justicia se halle proyecto, sino que habia tenido un
sometido á ella: no. d¿. sino de principio de ejecucion; que habia car
Dios de su espada. tas donde se manifestaba enteramen
El heredero presuntivo de la coro te; que todas las medidas de don Cár
na debe tener el mismo privilegio que los se hallaban tomadas para que al
el rey, pues que tiene un derecho in dia siguiente del en que se verificó su
contestable á la corona y que rom prision, pudiese haberse marchado
piendo el velo del porvenir que se toca para ponerse á la cabeza de los rebel
siempre de cerca, el mundo le mira á des; que la ingratitud igualaba á la
la misma altura y sentado en el mismo enormidad de la culpa, pues que iba á
trono. Aqui el heredero presuntivo de hacer la guerra, no solo á la nacion que
la corona es el hijo del rey; el hijo es la ún dia debia gobernar, sino á su rey y
113 CAUSAS CELEBRES.

á su padre, es decir, al que era por Dios mismo sacrificando á su Hijo? Y


doble título su soberano. Que su relbe qué Hijo el Justo por escelencia. Ci
lion debia mirarse cual una enorme taban ademas los teólogos la causa
traicion, y que los designios de críme de los hijos de Bruto, que habiendo
nes de lesa magestad, sus mismos co conspirado contra la libertad de Roma
natos, aun cuando no llegasen á ser y arrestados por el cónsul Publio Va
puestos en ejecucion, eran castigados lerio, fueron juzgados por su mismo
por las leyes. Que no debia mirarse padre, que negándose á los clamores
este conato solo concebido en el alma, del pueblo, que pedia por suficiente
en la que solo habia sobrevivido; y que castigo el destierro de aquellos hijos
no era presumible que la razon lo hu culpables en recompensa de los servi
biera contenido. cios del padre, dictó con rostro infle
Era un proyecto, un designio re xible y con voz segura la sentencia de
flexionado, meditado, que don Cárlos muerte de sus propios hijos, presen
habia comenzado á ejecutar y que hu ciándola él solo sin conmoverse.
biera consumado si no hubiese sido tan Tal fué la contestacion que los teó
fiel el director de correos de Madrid. logos dieron al caso de conciencia pro
Que su dignidad de heredero presun puesto por Felipe II. Al preguntarles
tivo de la corona le constituia en el si conociendo en toda su estension el
primer súbdito del rey, y por conse mal que debia causar en todos sus Es—
cuencia en mayor obligacion de obede tados el perdon del crímen proyectado
cer las leyes que el príncipe imponia á por su hijo, ó su negligencia en casti
los demas súbditos á quienes él debia garle, podia con tranquilidad de con
ser un ejemplo. Aun cuando estuviese ciencia perdonar á aquel hijo criminal
tan próxima de aquella persona la co sin hacerse él mismo responsable ante
rona, no podia gozar de sus prerogati Dios de los males que pudiese traer su
vas ni debian cubrirle las inmunida clemencia; á esta cuestion los teólogos
despropias de los reyes. respondieron con los ojos bañados en
Se hallaba sometido á la espada de lágrimas, trémula la voz, compunjido
la justicia desde que se habia hecho el semblante, manifestando que la
reo. Añadian ademas los teólogos; que salvacion de su pueblo debia serle mu
si el Hijo de Dios, que era la inocencia cho mas querida que la vida de su
misma, porque se habia cargado con propio hijo; que era piadoso perdonar
todos nuestros crímenes fué sometido las faltas; pero que las habia de tal
á la justicia de su Padre ¿cómo don naturaleza que debian ser castigadas sin
Cárlos, realmente culpable, podria sus misericordia con todo el rigor de la
traerse á la del suyo? Si el título de hi justicia.
jo clama por él en el corazon del mo Despues de oir á los teólogos se de
narca, la voz de su crímen debe sofo— cidió por el rigor el rey, que vacila
car aquel poderoso grito. Los deberes ba, no diremos entre la ternura que
de la justicia como del amor que el rey tenia por su hijo, sino en una contí
debe tener por su pueblo, deben pre nua lucha entre el honor del mundo
valecer sobre toda clase de considera que le obligaba á no despojarse del ca
ciones, sobre todos los motivos mun rácter de padre y su política suspicaz
danos. que queria el sacrificio de su hijo. Se
Cuando olvida que es padre de don decidió á dar un ejemplo severo de en
Cárlos, olvida á un hijo indigno que ha tereza y de respeto á la ley. Cualquiera
cesado de serlo; si olvida que es padre que fuese el grado de su cariño pater
de sus súbditos, ¿cuántos mas hijos nal, se inclinaba á seguir el dictámen
olvidará que forman su grandeza y de los que querian que se templase el
constituyen su gloria? Respecto á lo que rigor de la pena á que se habia hecho
se dice de que el oprobio del hijo cu acreedor por sus culpas su hijo; em
brirá la frente del padre, jamás podrá pero su conciencia no le permitia deja
ser cubierta de él cuando su magnani se de cumplir los deberes de sobera
midad le haga inmolar la ternura que no. Cuentan algunos historiadores que
tiene por su hijo á la ternura que tie: entonces el rey firmó la sentencia de
ne por su pueblo. ¿No hemos visto á su hijo; mas esto no es exacto,
EL PRINCIPE DE ASTURIAS DON CARLOS. 17

No consta que Felipe II hubiese lle drigo de Mendoza con el conde de Ler
gado a firmar, como han pretendido ma, tuvieron por encargo del rey abier
algunos escritores, la sentencia de su ta la puerta de la cámara del príncipe,
hijo. Aunque resuelto á desplegar to y asi pudo ser sorprendido tan callada
da severidad, y dar al mundo un ejem y silenciosamente, que un suceso tan
plo terrible de su justicia, encontró grande pasó sin haberse notado nada en
mas prudente y de igual resultado que palacio, ni haberse sabido aun hasta el
una ejecucion, dejar la resolucion de dia siguiente por los mismos ministros.
tan gravísimo negocio al tiempo, por— El conde de Lerma, don Francisco
que se veia de un modo indudable que Manrique, don Rodrigo Benavides, don
el miscrable estado en que se hallaba Juan ¿ Borja, don Juan Mendoza, es—
el desgraciado don Cárlos, efecto de la taban alternando de dos en dos siem
desesperacion en que le habia puesto pre con el príncipe para hablar con él
la estrechísima prision en que se ha y servirle. Los demas señores de la
llaba, y los escesos que cometia, ora córte no entraban en su cuarto sin un
por aburrimiento, ora por provocar una permiso espreso del rey, y prévio ju
pronta muerte, no podian tardar en ramento, escepto el médico Olivares y
terminar su infeliz existencia. el cirujano cuando habia necesidad.
Hacia cerca de seis meses que don El conde de Lerma se acostalia
Cárlos se hallaba encerrado en el últi siempre en su mismo cuarto y junto á
mo cuarto de sus régias habitaciones, su cama: cuando éste se hallaba malo,
en un cuarto que se flamaba de la Tor ocupaba otro su lugar. Testigo de los
re, porque estaba en una de las torres padecimientos de aquel jóven infeliz á
del palacio, cerradas y clavadas todas quien al nacer prometia el cielo un
las ventanas, y sin recibir la luz mas porvenir tan rico de felicidad y de ven
¿ por unas altas claraboyas. Despi tura, y cuya suerte era entonces tan
ieron toda su servidumbre, en lo que adversa, concibió por su augusto preso
recibió no poca pesadumbre en los pri el de Lerma el vivo interés, el tierno
meros dias. Cuando Ruy Gomez de Sil afecto que en los corazones nobles des
va, el encargado de su prision, le no pierta la desgracia.
tificó esta medida, nada replicó, y solo Tenia el de Lerma y los caballeros
preguntó: ue ya hemos nombrado, encargados
—Y don Rodrigo de Mendoza, mi del triste deber de la custodia del
amigo, ¿tambien me lo quita S. M.? príncipe, la órden de ejecutar cuanto
—Si señor, respondió Ruy Gomez. éste les mandase, escepto el enviar
Entonces le hizo llamar, y echán fuera mensages, recados ó cartas, sin
dole los brazos al cuello, le dijo: un espreso permiso del rey, á quien se
—Don Rodrigo, pésame de no habe daba minuciosamente cuenta de todo,
ros podido mostrar por obra la volun y se le referian los recados antes y en
tad que os tenia y tendré: plegue á tregaban las cartas.
Dios que me halle en disposicion para La órden era que todo el mundo
mostrárosla, como lo haré. pudiese oir lo que se decia en la cá
Y con lágrimas infinitas lo estre mara del príncipe, quien no podia ha
chaba en sus brazos, de los que costó blar al oido ni en secreto, para evitar
no poco arrancarle. Desmayóse al se los inconvenientes que podian causar
¿ del príncipe don Rodrigo de estos misterios. Estaba espresamente
endoza, jóven de gran talento y bellí prohibido contar fuera á nadie lo que
simas prendas, é hijo del duque del el príncipe decia en particular. No ha
Infantado, y que hacia cuatro meses bia en el cuarto del príncipe ni pisto
habia sido nombrado por el rey gentil las, ni espadas: se las quitaban al en
hombre del príncipe, que le habia co trar por respeto, porque el príncipe se
brado un entrañable afecto. hallaba desarmado. Oia todos los dias
El rey, bastaba que fuese querido “desde su cuarto la misa que celebra
del príncipe, para que no le permitiese ban en un altar portátil colocado en
á su lado, y eso que como recordarán medio, capeilanes nombrados por el
muestros lectores, cuando el rey fué á rey para este servicio. Dos gentiles
prenderá su hijo, este mismo don Ro hombres se hallaban siempre á su la
48 CAUSAS CELEBRES.

do, y le acompañaban para recitar las No divisando el dia en que pudiese


horas y el rosario, ó bien hacer la lec obtener su libertad, conociendo dema
tura de algun libro piadoso, segun su siado el carácter de su padre, y no pu
devocion y voluntad. Todos los emplea diendo acostumbrarse á la dura prision
dos y gentiles hombres que le servian, en que se hallaba, cayó en una pro
ademas del juramento general, habian funda melancolía que le redujo poco á
hecho, como ya hemos visto, uno par poco á la última estremidad.
ticular de cumplir fielmente su minis Un dia que su padre habia ido á
terio en el servicio que prestaban al visitarle, y le exhortaba á que tomase
príncipe. algun alimento, comió con tal, esceso
Habia á la puerta de la estancia un que no pudo soportarlo la debilidad de
cierto número de alabarderos, que la su estómago estragado y ya falto del
abrian y cerraban segun las órdenes de calor natural. Esta indigestion le pro
Ruy Gomez de Silva. No se dejaba en dujo una fiebre maligna, vómitos, y la
trar alli á nadie sin advertirlo al mis disenteria, de que el uso continuado
mo Ruy Gomez espresamente, ó al con del agua de nieve habia sido la causa
de de Lerma, si aquel se hallaba ausen principal.
te, ó algunos otros de los altos digna Gran responsabilidad resulta al re
tarios empleados en el servicio de la y á los inmediatamente de
ersona del príncipe. Los tenientes de cuidado del príncipe, cuya salud iban
a guardia española y alemana tenian viendo momento á momento destruir
órden de S.M. de colocar á la puerta se. El doctor Olivares, primer médico
del príncipe diez ó doce alabarderos, yde Felipe II, que ¿ al príncipe
dos á la puerta del príncipe de Eboli, diariamente, notó que el mal de éste
Ruy Gomez de Silva, desde el momen no tenia remedio en la medicina, y
to mismo en que se abria, porque es que la muerte venia precipitadamente
taba encargado personalmente de todo á resolver la grave cuestion que se
cuanto concernia á la guardia y custo agitaba entre el padre y el hijo. Ad
dia del príncipe. virtió á Ruy Gomez de Silva ¿ peligro
Una prision tan estrecha, un trata en que se hallaba el augusto enfermo,
miento tan duro en un jóven tan im y de que era necesario que le anun
presionable cual hemos visto que lo era ciase habia llegado el momento en que
el príncipe don Cárlos, no podia menos debia prepararse á comparecer ante el
de causar una grandísima alteracion en tribunal de Dios, y morir como cris
su cerebro, ya no muy firme desde su tiano. El principe se decidió á recibir
rimera enfermedad en Alcalá, y tam los santos sacramentos de manos de
ien una grande indignacion y cólera su confesor fray Diego de Chaves, y á
al ver que no hallaba medio de salir de pedir perdon al rey.
aquella prision. Asi es que desde los El rey, que en los seis meses habia
primeros dias, sobreescitada su parte pocas veces puesto los pies en la pri
mental, se condujo con la mayor estra sion de su hijo, consultó con sus con
vagancia desórden. La indignacion y sejeros si deberia ir á bendecirle an
la cólera le ponian muchas veces como tes de su muerte; empero los conseje
furioso y fuera de sí. El ardor escesivo ros le manifestaron que su presencia
del verano encendia en sus entrañas podria alterar al príncipe, afectarle á
una especie de fuego ardiente que le él mismo sin provecho ninguno, y su
devoraba; de modo que á cada momen emocion renovar recíprocamente sus
to bebia sin método ni medida agua de dolores, siendo ademas aquella visita
nieve capaz de arruinar el tempera en el estado en que se hallaba el
mento mas robusto. Otras veces pasa príncipe enteramente inútil.
ba noches enteras paseando por la es Sin embargo, agravada ya consi
tancia desnudo y descalzo. Otras trató derablemente la enfermedad del prín
de no comer en muchos dias para pro cipe don Cárlos, cuando éste se halla
curarse la muerte por medio de la ina ba en la agonía, turbado el sentido, y
nicion, habiendo ocasiones en que per perdido el conocimiento, en la noche,
maneció tres dias enteros sin tomar el del 23 al 24 de julio, se presentó Feli
menor alimento, pe II para darle la bendicion á su hijo,
EL PRINCIPE DE ASTURAS DON CARLOS, 9

lo cual hizo colocándose detrás del porque de ella no entendió nunca el


príncipe de Evoli y del prior de San Santo Oficio, sino el tribunal especial
Juan, estendiendo sus brazos por en creado por Felipe II: que el rey, des
tre los hombros de éstos. Retiróse plegando un corazon inflexible firmó
despues el rey inmediatamente con el la sentencia: que rogado por su hijo
dolor pintado en el rostro, y las lá para que le concediese el perdon, y
grimas en los ojos, cual si verdadera recordándole que era su sangre, le ha
mente se destrozase de pena su co bia contestado fria y secamente el
I"dZ0ll. -

monarca, que cuando tenia mala san


A las cuatro de la mañana el 24 de gre hacia que se la sacase el cirujano.
julio, víspera del dia en que la España Refieren tambien que le fueron
celebra desde tiempo inmemorial por presentadas al príncipe varios géneros
su patrono al grande apóstol Santiago, de muerte pintados en un lienzo, para
terminó su vida el príncipe don Cár— que de ellos eligiera el que menos le
los. repugnara, ó el que le pareciese me
Asi acabaron los dias del príncipe nos terrible: que el príncipe se negó
á quien un dia saludaron los pueblos á elegir y que entonces se echó mano
como el heredero de esta inmensa mo— del veneno. Cuentan otros que se hizo
- narquía. No intervino en su muerte ni abrir las venas en un baño caliente:
la cuchilla, ni el veneno, ni el dogal; otros que con un cordon de seda fué
intervino solo la crueldad de su padre estrangulado por cuatro esclavos, los
y el mal trato que sufrió en una estre cuales se le presentaron una mañana en
cha y dura prision por seis meses, que su aposento, y luego tres de ellos le
le ocasionó una terrible enfermedad, sujetaron los pies y las manos, mien
enfermedad que de propósito fué des tras el cuarto le apretaba la garganta.
cuidada por los que tenian un deber Todos estos son cuentos que se han
por la naturaleza y la humanidad de introducido en la historia: lo único
contrariarla y combatirla. Asi es que cierto, lo verdadero es que el príncipe
algunos autores hacen recaer sobre el Cárlos murió de una enfermedad con
rey, sobre el proto-médico Olivares, el traida y descuidada en la prision, el
concierto de haber terminado mas dia 24 de de 1568.
pronto la vida del príncipe propinán El rey Felipe II afectó el mayor
dole una purga inoportuna y nociva, y sentimiento por la muerte de su hijo,
omitiendo atacar el mal por los medios como lo prueban las dos cartas que
que aconsejaba la medicina, entonces. escribió en aquel mismo dia el mar—
Lástima es que la fé de la historia qués de Villafranca y don García de
se halle opoyada sobre dichos de his Toledo, consejero de Estado.
toriadores que se contradicen en los
sucesos mas importantes: de deplorar EL REY.

es la condicion de los hombres por no


poder llegar á abrirse camino la ver Marqués de Villafranca, pariente:
dad sobre la suerte de los mas altos Sábado que se contaron 24 deste mes
personages en el teatro del mundo, y de jullio ántes del dia fué nuestro Se
por consecuencia de los mas visibles á ñor servido de llevar para sí el sere
sus ojos. mísimo príncipe don Cárlos mi muy
Segun la opinion mas verdadera, caro y muy amado hijo, habiendo re
don Cárlos murió en ejecucion de la cibido tres dias ántes los Santos Sa
sentencia que le habia condenado á cramentos con gran devocion. Su fin
un suplicio capital. La ejecucion , de fué tan cristiano v de tan católico
esta sentencia se encomendó al des príncipe que me ha sido de mucho
cuido, á la indolencia, al abandono en consuelo para el dolor y sentimiento
que se dejó la enfermedad del príncipe. que se acostumbra, y de vos como de
Algunos historiadores como Thou, tan fiel vasallo y servidor nuestro se
Pedro Mateo y los italianos Justiniani espera. De Madrid, á 27 de jullio 1568
y Leti, cuentan que la causa de don años.—Yo el Rey.—Por mandado de
Cárlos fué fallada por el tribunal de la Su Magestad.—Francisco de Erasso.—
Inquisicion, lo cual es un nuevo error, Con rúbrica.
120 CAUSAS CELEBltES.

En el sobre.—Por el Rey—Al durante los seis meses en la guarda y


marqués de Villafranca, su pariente. custodia del príncipe de Asturias. Con
cedió una encomienda de Calatrava al
EL REY. conde de Lerma, y lo hizo gentil hom
bre de cámara de su cuarto. Por estas
Don García de Toledo del nuestro acciones quiso imponer y hacer olvidar
Consejo destado: habiendo sido Dios el odio político que le habia obligado á
servido llevar para sí al serenísimo inmolar á su hiio.
príncipe don Cárlos, mi muy caro y Para cubrir de algun modo el horror
muy amado hijo, podreis bien consi que inspiraba aquella muerte en la cór
derar el dolor y pena conque queda te, y acallar las conversaciones que en
mos. Fué su fallecimiento á los 24voz baja se hacian entre sí sobre aquel
deste, habiendo con gran devocion suceso que tanto habia alarmado á la
recibido tres dias ántes todos los sa monarquía española en toda la esten
cramentos, y hecho fin tan cristiano y sion de su reino, trató de hacer á la
con tanto conocimiento y contriccion memoria de su hijo los funerales mas
que nos ha sido muy gran consuelo y ostentosos que hasta entonces se ha
alivio para este trabajo, y esperamos bian visto. Mandó á todas las ciudades
en Dios le habrá llevado para que go y villas que se celebrasen régios fune
ce dél perpétuamente, y que nos dará rales y se hiciesen grandes sufragios
su fabor y ayuda para que nos con por el descanso del alma del príncipe de
formemos con su divina voluntad; de Asturias, muerto en la flor de su edad
que os habemos querido avisar como por una muerte imprevista, que habia
es razon, siendo como somos ciertos afligido estremadamente á S. M. C. In
que nos ¿ á llevar este traba digna hipocresía, comparable solo á la
jo. De Madrid á 29 de jullio 1568.—Yo que practicó Cárlos V cuando hacia ha
el Rey.—Antonio Perez.—Con rú cer procesiones en España para obte
brica. ner la libertad del papa Clemente VIII,
En el sobre.—Por el Rey.—A don que tenia prisionero en Roma por los
García de Toledo del su Consejo des ejércitos mandados por sus generales.
tado. Felipe II, al imponer á toda la nacion
las apariencias de un fastuoso dolor,
El conde de Lerma, que en el pe guardaba para dentro de sí en lo mas
noso y duro encargo de haber custo interior de su corazon la satisfaccion
diado durante seis meses al príncipe que sentia al verse libre de su hijo,
don Cárlos, habia manifestado á la par que miraba como su mas grande ene
que al rey toda su fidelidad, toda la migo, y que podia haber causado mas
consideracion y deferencia que mere de un conflicto á su corona.
cia el infortunio y la alta clase á que El cuerpo del príncipe don Cárlos
rtenecia el desventurado que sufria, fué conducido para ser enterrado en el
¿ concluido por tener un verdade convento de monjas de Santo Domingo
ro amor á aquel desventurado príncipe. el Real de Madrid, donde permaneció
Asi es que su muerte le causó el ma hasta el año de 1573, en que fué tras
yor dolor, y aparecia inconsolable á los portado al monasterio de San Lorenzo
ojos de la córte por la pérdida de aquel del Escorial, no obstante que el testa
jóven. mento que tenia , otorgado al año si
Felipe II, para quien aquellos pesa guiente de su enfermedad en Alcalá,
res eran una verdadera reconvencion, prevenia que se depositase en el con
Felipe II, que á pesar de que nadie en vento de San Juan de los Reyes de To
su reino se atrevia á levantar la voz y ledo.
echarle en cara la muerte de su hijo, Magnífica fué la comitiva que asis
tenia dentro de sí, como implacable tió á la pompa fúnebre. Alli fueron to
acusador, su turbada conciencia, to dos los Consejos y grandes de la na
mó un medio para hacer cesar en par cion: el nuncio del papa caminaba en
te el sentimiento del conde de Lerma. medio de los obispos de Cuenca y de
Recompensó con mano generosa á to Pamplona, presidiendo el cardenal Es
dos los criados que habian intervenido pinosa entre los archiduques Rodulfo y
EL PRINCIPE DE ASTURIAS DON CARLOS. 121

Ernesto, hijos de Maximiliano II y so— un padre penetrado de dolor por la


brinos del rey. Los archiduques cedian muerte de su hijo. ¿Quién sino los ini
su puesto de honor al cardenal Espi ciados íntimamente en las cosas de la
nosa, ante quien se inclinaba toda la córte podria suponer que hubiese sido
España, y que habia sido uno de los el instrumento de su pérdida?
mas terribles enemigos del desgracia Asi terminó su vida el décimo
do príncipe don Cárlos, desde que, co quinto príncipe de Asturias, don Cár
mo hemos referido, se vió amenazado los de Austria. -

con un puñal por él, á causa de haber La causa de su muerte fué verda
se negado á levantar el destierro al deramente política y tomada para evi
cómico Cisneros. tar el que verificando su proyecto, ó
Felipe II manifestó una estóica y animando á los rebeldes de Flandes,
fria tranquilidad el dia, de esa pompa pudiesen separarse aquellas provin
fúnebre, cuando mirando desde uno de cias de la monarquía española.
los balcones de su palacio la disposi Asi es que Felipe II, que no per
cion de la marcha de la comitiva, deci donó ni á su hijo primogénito, desple
dió en el acto una dificultad que sobre gó una crueldad inmensa en los Paises
vino sobre el sitio que debian ocupar Bajos por medio de su teniente el du
los diferentes Consejos del Estado que que de Alba. Este, bajo el pretesto
asistian. Al llegar cerca de la puerta de una conferencia, invita á los con
del templo, el cardenal Espinosa se re des de Egmont y de Horns a ir á su
tiró inmediatamente, bajo el pretesto palacio, y alli son presos y conducidos
de un fuerte dolor de cabeza; pero co á la fortaleza de Gante.
mo era conocido por el mas peligroso y Felipe II habia preso al baron de
mas irreconciliable enemigo del prín Montigny que había venido de Flan
cipe don Cárlos, se oyó murmurar á des, y secretamente lo hizo ahorcar en
muchos, aunque en voz baja, que era Simancas.
porque no habia podido sufrir la pre La duquesa de Parma, gobernadora
sencia del príncipe ni muerto ni vivo. de los Paises Bajos, desaprueba aque
La primer cosa que se descubrió en llas medidas arbitrarias, y deja un
el pórtico de la iglesia, fué aquel elogio gobierno en que se herian sus senti
célebre de la Escritura para un muer mientos, y se insultaba su dignidad.
to, escrito en grandes caractéres de El duque de Alba quedó solo, y
oro sobre la puerta por donde se en continuó desplegando de una manera
traba. atroz sus , persecuciones. Los protes—
tantes y los católicos , se perseguian
Nos ha sido arrebatado de miedo mútuamente. Cada ciudad era un cam
de que la malicia del siglo no cambiase po de batalla que se regaba con la
su corazon, y de que la lisonja no sedu sangre de los unos y de los otros.
jese su espiritu. - -
as órdenes de Felipe II eran cada
A la memoria de don Cárlos, princi vez mas severas. Despues de la muer
pe de las Españas, de las Dos Sicilias, te del príncipe don Cárlos, los condes
de las Galias Bélgica y Cisalpina, here de Egmont y de Horns fueron sacados
dero del Nuevo Mundo; incomparable de la fortaleza de Gante, y ajusticia
en grandeza de alma, en liberalidad y dos en la plaza pública de Bruselas.
en amor á la verdad. En vano la condesa de Egmont implo—
ró de Felipe II el perdon, recordándo
Asi sufrió Felipe II, que se pre le que al valor de su marido se debia
sentase cual un héroe á la vista la gloria de San Quintin y de Graveli
del pueblo al príncipe á quien habia nas. Ni las lágrimas, ni los ruegos, ni
condenado de hecho á sufrir la muerte el recuerdo de las victorias conmovie—
como un rebelde. Poco le importaba al ron su corazon. Ya desde entonces la
padre que se borrase el oprobio del crí insurreccion se hizo general: el prín
men que le habia imputado: habia cipe de Orange abjuró públicamente
muerto, y de los muertos nada hay que el catolicismo, y declaró que su objeto
temer. Engañaba asi al público, y le era salvar el pais. Desde aquel mo
ocultaba su crueldad bajo el esterior de mento comenzó ": lucha terrible,
122 CAUSAS CELEBRES.
=

cuyo fin debia ser tan desastroso para Lorenzo el 24 de agosto de 1597, ante
la España. el secretario Gerónimo Gasol, al tenor
Tres meses despues, el 3 de octubre de la cláusula siguiente, que es la 14."
de 1568, murió tambien la reina Isabel; «I porque es justo poner cobro en
y esta circunstancia ha dado márgen muchos papeles que yo queria poder
á corroborar la idea de los que han reconocer, si mis indisposiciones y
supuesto unos amores entre el desgra ocupaciones dieren lugar, mando y es
ciado príncipe don Cárlos y su ma— mi voluntad que sino lo hubieren he
drastra, destinada antes á ser su es— cho en vida, fallecido que yo haya, se
posa. Empero están desvanecidas es— entreguen á don Cristóbal de Mora,
tas sospechas, sin mas que considerar conde de Castel-Rodrigo, todas las lla
la causa de la muerte de esta jóven ves que yo tengo, asi maestras y do
princesa, la que habiendo quedado des bles como de escritorio; las primeras
de 1567 sumamente debilitada del par para que las dé al príncipe mi hijo, (al
to, en que dió á luz su segunda hija, y príncipe don Felipe) á su tiempo, y
habiéndose hecho nuevamente emba haga de ellas lo que mandare, y las de
razada, padecia todos los meses tales los escritorios para que el mismo don
desmayos y ahogos que desde luego Cristóbal y don Juan de Idiaquez se
opinaron los médicos porque era im junten con fray Diego de Yepes, mi
posible que pudiese vivir. Asi es que confesor, con la mayor brevedad que
el 3 de octubre, despues de un traba— fuere posible, y que hallándose pre
joso aborto de una niña de cuatro me sente Juan Ruiz de Velasco, que les
ses y medio, dejó de existir, dejando podra advertir donde están algunos
en el mayor desconsuelo su muerte papeles, abran y vean los tres todos
los ánimos de todos, porque era una los escritorios que yo tengo y se halla
reina que se habia adquirido con sus ren, asi en el lugar donde fuere mi fa
gracias y virtudes las simpatías de llecimiento, como en la villa de Ma
cuantos la conocian, y de los pueblos drid, si fuera de ella sucediese; y quie
españoles. ro que todos los papeles abiertos ó
-

Por una coincidencia particular, Fe cerrados que se hallaren de fray Diego


lipe II, dos años despues contrajo ma de Chaves, difunto, que fué mi confe
trimonio con la princesa Ana de Aus sor, como se sabe, escritos de él para
tria, la que estuvo tambien destinada mí, ó mios para él, se quemen desde
para ser la esposa del príncipe don luego en su presencia, habiendo reco
Cárlos, y á cuyo matrimonio hemos vis nocido primero, sin leerlos, si entre
to las contínuas dilaciones que oponia ellos habrá algun breve ú otro papel de
Felipe II, fundándose en el mal estado importancia que convenga guardar, el
de su salud. Asi este rey se casó dos cual se apartará en tal caso, y otros
veces con las esposas destinadas á su papeles de cualesquier que tratasen de
hijo. cosas y negocios pasados que no sean
Hemos referido cuanto de mas se ya menester, especialmente de defun
guro y cierto consta sobre la muerte tos, y cartas cerradas, se quemarán
del príncipe don Cárlos; esa muerte tambien alli en presencia de los mis
lll OS.))
contada de tan diversos modos y con
tan diferentes episodios, y atribuida á
tan distintas causas por los diversos
historiadores que se han ocupado de
ella.
Nosotros no hemos podido consul— Con gran rigor fué tratado el prín
lar la causa original, la que sin duda, cipe don Cárlos por la sagaz política de
como dice el laborioso don Modesto La su padre. Si bien, como habrán visto
fuente, que ha estado muchos años re nuestros lectores, hubo motivos lega
corriendo el archivo de Simancas para les, morales y políticos para poder de
buscar documentos con que escribir su terminar su reclusion y arresto, tal vez
magnífica historia de España, debió ser para intentarle un proceso, no lo hubo
de los papeles que Felipe II mandó se nunca para llevar tan adelante las co
SdS.
quemasen en un codicilo hecho en San
EL PRINCIPE DE ASTURIAS DON CARLOS. 423

Pudieran muy bien aquellos proce españoles han mirado siempre con in
dimientos haber servido de base para terés á los príncipes desgraciados, como
una declaracion en que fuese escluido sucedió en esta ocasion, y como tres
de la sucesion á la corona; empero sin siglos despues iba á mostrarlo de un
duda el rey Felipe II tendria presente modo poderoso y patente en favor de
el ejemplo del príncipe don Cárlos de otro príncipe de Asturias (Fernan
Viana, á quien no bastaron los proce do VII), con quien en nuestro siglo
sos para privarle del derecho que te— parodiarse el escandaloso suceso
nia á la corona de Navarra, y á quien e Felipe II.
en dos ocasiones distintas, cuando se Es indudable que el príncipe don
hallaba preso, los pueblos trataron de Cárlos llevaba una conducta desarre
libertarle; y mas tarde, y despues de que su genio irascible y sober
reconciliado con su padre, cuando vol io le hacia incapaz de reinar, pero co
vió á hallarse preso en la Aljafería de mo dice perfectamente el sabio histo
Zaragoza, tuvo su padre que ponerle en riador Lafuente, si esto pudo atraerle
libertad, reconocerle por su heredero, el despecho, el enojo y la antipatía de
devolverle el condado de Barcelona. su padre, no parece ser esta la causa
Era Felipe II de los hombres que creen inmediata de su reclusion. «Esta mi
que los odios profundos no deben dar— determinacion, decia el rey en las car
se á guardar á la prision mas estrecha, tas que han visto nuestros lectores,
sino al sepulcro, que jamás devuelve no depende de culpa, ni inobediencia,
las personas que una vez han sido co ni desacato, ni es enderezada á casti
locadas en él. go, que aunque para esto habia sufi
A pesar del gran dominio que ejer ciente materia, podia tener su tiempo
cia ¿ toda la nacion, no podia ocul y su término.» Es indudable que Feli
társele que el infortunio de su hijo ha pe II no obró como padre ofendido, sino
bia escitado grandes simpatías, porque como príncipe agraviado.
aunque callada y silenciosamente, se Es indudable para nosotros qu
hablaba y se murmuraba en su reino existió el conato, y que no le realizó
del rigor con que procedia. El pontífi por la falta de medios, y por la opor
ce supremo de la Iglesia, el emperador tuna denuncia que hizo rey Feli
de Alemania, los reyes estrangeros, la pe II el director de correos Tasis, de
reina misma doña Isabel, y la princesa la marcha clandestina á los Paises Ba
doña Juana, todos sin cesar le pedian é. jos del príncipe don Cárlos. Como en
instaban por el príncipe don Cárlos; aquellos paises, al par de la subleva
prueba evidente del interés qne susci cion contra la dominacion de Feli
taba su desgracia en todos los ánimos, pe II, la guerra tenia un carácter reli
en todos los corazones. gioso, Felipe II vió en la intentona de su
El rey don Felipe se mostró sordo hijo una causa religiosa y política á la
á los clamores tan distintos que por vez. Asi es que en una de las cartas
todas partes llegaban á él pidiendo in habrán notado nuestros lectores estas
dulgencia y piedad para su hijo. La espresiones: «Tiene este negocio otro
muerte de don Cárlos estaba decidida principio y raiz, y que es, de mayor
en su corazon; era una parte del plan importancia y consideracion para sa
suyo que con tanto celo seguia el du tisfacer yo á la dicha obligacion que
que de Alba en los Paises Bajos, y que tengo á Dios y á mis reinos.»
él mismo completó despues de la muer La prision de los nobles flamencos,
te del príncipe don Cárlos, haciendo que con el noble baron de Montigny
ahorcar secretamente en Simancas al habian venido á España y que habian
baron de Montigny y á otros de los que encontrado tan favorable acogida en el
habian venido de los Paises Bajos para ánimo del príncipe don Cárlos, prueba
esponer las quejas y los agravios de esto mismo.
aquellos naturales, y que se habian El odio que el príncipe don Cárlos
ranjeado el afecto del príncipe don hemos visto profesaba al duque de
árlos. Alba, cuyas medidas altamente mote
Don Cárlos tenia partidarios, entre jaba declarándose en favor de los he
otras causas porque era príncipe, y los reges flamencos sin considerar el ca
124 CAUSAS CELEBRES.

rácter intolerante de su padre, cons º que podia resultarle de


tituyen tambien un delito que él no aber entregado á la cuchilla de la
podia perdonar. Felipe II, habia es ley la cabeza de su hijo. Se valió del
presado públicamente, segun refieren medio indigno de que en una enfer
todos los historiadores, en un auto de medad cruel que le sobrevino durante
fé en Valladolid, que si él supiera que el curso de la causa, en lugar de su
su hijo se hallaba contaminado con la ministrarle los remedios que exigia la
heregía él mismo seria capaz de llevar humanidad y que jamás se han nega
la leña á la hoguera para que fuese do ni aun al reo á quien se destina al
uemado. Es ¿ pues, funda cadalso, pues se le auxilia hasta el úl
o en estos motivos V en el conoci— timo momento con todos los recursos
miento del carácter de Felipe II, que del arte, se valió, repetimos, del pro
una de las causas principales de la to-médico Olivares, dejando seguir
prision del príncipe don Cárlos fué la adelante el curso de esta perniciosa
persuasion en que aquel se hallaba de enfermedad , y aun dándole remedios
que su hijo no solo atentaba á su coro contraindicados como aseguran otros
na procurando desmembrar de ella autores, á consecuencia de lo cual su—
uno de sus mas importantes reinos, cumbió prematuramente.
sino que trataba de favorecer la re Por último en los momentos de la
forma y la heregía de Lutero. agonía, á pretesto de no perturbar sus
De cualquier modo que sea, por últimos momentos, colocado detrás de
mucho que algunos historiadores ha— los magnates que le habian servido de
yan querido justificar la conducta de carceleros en la estrechísima prision,
Felipe II y aun ensalzando el heróico le da Felipe II una bendicion que bien
sacrificio que contaba hacer de su pro podia ser un sarcasmo cruel en un
pia sangre, segun las espresiones del hombre que tan preciado de religioso
mismo rey tratando de repetir el y de buen cristiano, dejaba sin embar—
ejemplo de Abrahan, no puede hallar go perecer asi al hijo que le habia con
disculpa á los ojos de la humanidad la cedido el cielo, y que habian saludado
manera , tan indigna con que logró con tanto entusiasmo los pueblos de
llevar adelante sus propósitos. No tu Castilla veinte y tres años antes com o
vo la franqueza de arrostrar á los ojos el príncipe heredero de su corona.
de su siglo y de la posteridad la res

- = x3.229 2232z=—
ANTONIO PEREZ.

MINISTRO DE FELIPE II.

(1578.—1501.)

Eran las once de la noche del dia 28 cumplido sus órdenes, tornó á palacio,
de julio de 1579, y permanecia silen donde pasó la noche inquieto y medi
ciosa la capital de la monarquía espa tabundo sin haberse recogido; y muy
ñola, cuando un hombre de aspecto de mañana escribió al duque del Infan
sombrío y grave, acompañado de otro tado, pariente de la princesa, y al du
mas jóven, se hallaba oculto y embo que de Medina Sidonia, su yerno, esta
zado en su capa, á pesar de lo caloro Carta.
so de la estacion, en el pórtico de la
iglesia parroquial de Santa María, in— Duque primo: Ya avreis entendido
móvil cual una sombra, y mirando con que entre Antonio Perez y Matheo Vaz
mucha atencion á la casa donde hoy uez, mis secretarios, ha avido algunas
están situados los Consejos. ifferencias y poca conformidad, in
Aquel hombre rodeado de tanto terponiendo en ellas autoridad de la
misterio era Felipe II, el rey de Espa princesa de Eboly: con la cual he te
ña, acompañado de su ayuda de cáma nido la cuenta que es razon, assi por
ra don Sebastian de Santoyo, que iba los deudos que tiene, como por haver
á presenciar por sí mismo la prision de sido muger de Ruy Gomez, que tanto
la princesa de Eboli, la viuda de su me sirvió y á quien tuve la voluntad
gran privado Ruy Gomez de Silva. que sabeis. Y aviendo querido enten
Presenció, en efecto, desde alli có— der la causa desto, para tratar del re
mo el alcalde de córte Alvaro García medio, y porque se hiciesse con el si
de Toledo sacó á aquella deshora de la lencio que convenia, y por la satisfac
noche de su casa á la mencionada se— cion que tengo de la persona de fray
ñora, tan preciada y notable en la cór— Diego de Chaves, my confesor, le or
te, y la condujo despues á la fortaleza dené que hablasse de mi parte á la
de Pinto. Momentos antes el mismo al princesa y entendiese la queja que te
calde habia preso en su casa de la pla nia del dicho Matheo Vazquez y en lo
za del Cordon, casa perteneciente al que la fundaba, como lo hizo, y habló
conde de Puñonrostro, á Antonio Pe— para comprobacion de ello á otras per
rez, el ministro favorito de Felipe II, sonas qué ella le nombró, y no hallan
á quien llevó arrestado consigo á su do el fundamento que convenia, pro
propia casa. curó con ella, siguiendo la comision
Cerciorado el rey de que se habian que yo le dy, de atajarlo para que ces
426 CAUSAS CELEBRES.

sase y mo pasase adelante, y que los prision siguiese manejando los gran
dichos Antonio Perez y Matheo Vaz des negocios de estado que se agita
quez se tratassen y fuesen amigos, assy ban entonces en la ¿ españo
por lo que convenia á mi servicio, co— la, la cual representaba á la sazon tan
mo á todos ellos. Y entendiendo yo principal papel en toda Europa.
¿ la princesa lo impedia, le habló Antonio Perez, ministro de Fcli
icho mi confessor algunas veces para pe II, y favorito suyo, tal cual podia
que encaminase de su parte lo que yo tenerlos aquel monarca suspicaz y re
tan justamente deseaba. Y viendo que celoso, ejerció la mayor autoridad en
mo solamente no aprovechava, pero que los negocios mas complicados de Euro
el término y libertad con que a proce pa, y muy particularmente en ciertos
dido es de manera que por ello y su reservados de estado. No solo fué pri
bien he sido forzado mandarla llevar y vado del rey cuando se hallaba libre,
recoger esta noche á la fortaleza de la sino que continuó siendo su ministro
villa de Pinto. De lo cual por ser vos los once años y medio que estuvo en
tan su deudo, he querido avisaros co prision mas ó menos estrecha, creyen
mo es razon, para que lo tengays en do todos que podria recobrar su liber
tendido: que nadie desea mas su quie tad un dia y no sabiendo á qué atri
tud y govierno y acrescentamiento de buir aquel proceder tan singular del
su casa y colocacion de sus hijos.—En r (º V.
Madrid, á 29 de julio de 1579.—Yo Antonio Perez era hombre de genio,
EL REY. de política sagaz, pero inmoral, de
condicion perversa. Cuando se persua
Diez años y medio hacia que tam dió de que nada tenia que esperar de
bien en el silencio de la noche se ha Felipe II, de quien poseia todos los se
bia verificado la prision del príncipe cretos, huyó áAragon, desde alli al es
don Cárlos, el heredero de la monar— trangero, vendió los secretos de su pa
quía, decretada por su padre, y no se tria, y fué causa de la pérdida de las li
sabe cuál prision de estos dos perso— bertades de aquel pais, que habian sido
nages fué la que causó mayor sensa su escudo y salvaguardia, y pudo mas
cion en España; porque en ambas pri en su corazon egoista el deseo de sal
siones se nota el velo del misterio, la var su vida, que el de darla gloriosa
vaguedad, la indecision en el obrar, mente en defensa de los fueros que él
presentando ambas causas continua habia comprometido, ó bien resignar
das y variadas peripecias. se á perecer en el cadalso con el gran
El motivo ostensible de la prision justicia de Aragon Lanuza, y demas
de Antonio Perez, que en cuanto se su nobles caballeros que por su causa se
o al dia siguiente llenó de estupor á habian levantado. -

a capital de la monarquía, fué objeto Antonio Perez tuvo la suerte de to


de grandes comentarios, no solo en las dos los favoritos del mundo. Mientras
provincias de España, sino en los di permaneció al frente de la administra
versos reinos que tenia Felipe II some cion del estado, á él se dirigian todas
tidos á su dominio, porque se dijo que las acusaciones; contra él levantaba su
fué la oposicion constante en que se voz el pueblo, del modo que podia le
hallaban dos ministros del monarca, vantarse en tiempo de Felipe II, y con
Mateo Vazquez y Antonio Perez. Esta tantos motivos como habia para poder
es la causa que se alegó por la justicia, acusarle de inmoralidad, se exageraban
pero es causa de suyo harto liviana pa todavía mas estos motivos, inventando
ra producir la prision de dos personas otros nuevos. La multitud de descon
tan altamente colocadas. tentos, los que no salian airosos en sus
La causa formada contra Antonio pretensiones, el tropel de ambiciosos
Perez es un escándalo tan grande, que que circunda siempre los tronos, de
no tiene ejemplo en los fastos judicia seando arrancar importunos, una par
les del mundo. Por ella se redujo á te del poder, y despues de todo esto la
prision á un ministro favorito del rey, envidia cortesana, le hicieron el blan
â se le tuvo encerrado once años, dán co de sus envenenados tiros.
ose el espectáculo de que desde la Cuando á aquel mismo hombre con
ANTONIO PEREZ. 127
=

tra quien se dirigian las acusaciones sibles sus planes y que ha hecho ocu
del pueblo y el odio de los grandes parse tanto para penetrarle á sus con
que ¿ humillado con su orgullo, le temporáneos como á los siglos poste
vieron caido, proscripto y desgraciado, riores. Monarca de la primera potencia
cuando la fortuna adversa acumuló so del mundo en aquella época, estiende
bre su cabeza todas las calamidades, á diversos reinos su actividad prodi
que fueron un ejemplo terrible á su giosa y enérgica, y los mantiene todos
siglo, y que le hicieron decir á él mis bajo su dominio con tal severidad y
mo que era el espectáculo, el monstruo reserva, que le hacia tan temible como
de la fortuna luchando con la naturale respetable.
za, entonces desaparecieron á la vista Todo lo subordinaba á su plan de
del pueblo los defectos, las concusio— gobierno. Consagraba casi todo su tiem
nes del insolente favorito, y solo se vió po al despacho de los negocios, y es
la víctima de la desgracia, y el juguete admirable el número de resoluciones
del capricho y de la venganza de su rey. que se encuentran escritas de su puño
La posteridad juzgó asi á don Al y letra al márgen de las consultas que
varo de Luna, de quien hemos hablado le dirigian los diversos gobiernos de
á nuestros lectores, de quien conspi sus estados. Jamás confió á nadie el
rando todos los grandes para hacer caer cuidado de leerle estas consultas; él
su cabeza cuando se hallaba erguida al mismo las examinaba detenidamente,
lado del trono de Juan II, lloraron des y al márgen de cada asunto de ellas,
pues al verla rodar sobre el cadalso de anotaba su resolucion ó las adverten
Walladolid. No ve la posteridad en el cias que tenia que hacer, contestando
poderoso condestable sino sus altas párrafo por párrafo.
dº su noble valor, y la historia De carácter frio, son pocas las ve
ha convertido en arco triunfal los ces que ha dejado traspirar en la his
escalones de su cadalso. toria de su vida las pasiones fogosas
Asi tambien la posteridad ha con que en su juventud, y aun mas en su
templado á Antonio Perez objeto del edad madura, alteraron su corazon. A
odio del pueblo, mientras conserva la una de estas pasiones hay que atribuir
influencia de Felipe II; ídolo de aquel la causa de la prision y proceso de An
mismo pueblo cuando se le pone fren tonio Perez y de la princesa de Eboli,
te á frente, y cuando separándose del como hubo que atribuir tambien á su
monarca invoca los fueros y las liber deseo de conservar ilesa la unidad de
tades de Aragon para salvar su vida, su reino, la causa de que hemos habla
fueros y libertades que encontraron su do anteriormente á nuestros lectores,
ruina y destruccion en el proceso de la causa del príncipe don Cárlos.
que vamos á hablar. No entra en los límites de la nar
La misteriosa córte de Felipe II es racion de un proceso célebre el formar
el teatro de esta gran causa, de este la historia de Felipe II, que con mano
¿ célebre por el resultado terri maestra han trazado ya los escritores
le que trajo á Aragon y por las gran modernos, separándose de las vulgari
des peripecias y episodios á que dió dades con que procuraron infamarle
lugar durante el largo período de su sus enemigos ó de las escesivas ala
duracion de once años y medio. Nos— banzas que le ha tributado el clero. El
otros creemos deber presentar á la vis célebre Prescott ha trazado su vida, y
ta de nuestros lectores, dibujados á nuestro compatriota el general San Mi
grandes rasgos, las personas que son guel, aunque mirándole bajo el prisma
los principales actores de este drama de las opiniones altamente liberales
terrible que tuvo por víctima las liber que le han distinguido toda su vida,
tades y fueros de un gran pueblo. nos ha dejado tambien un cuadro de
No necesitamos volver á retratar á este gran monarca. Las ligeras reflexio
Felipe II; es una figura colosal que apa nes que al hablar de la causa del prín
rece en la historia del siglo XVI tan di cipe don Cárlos hemos espuesto, cree
versamente juzgada por la posteridad, mos que bastarán para dar á nuestros
empero que se presenta siempre vela lectores la idea necesaria del carácter
da de un misterio que hace incompren de Felipe II, y harán que no vean con
128 CAUSAS CELEBlkES.
-

estrañeza el curso variado que sigue la todavía á viajar por la Europa, dándo
causa de Antonio Perez. le cartas de recomendacion para los
Antonio Perez nació en Monreal de diversos gobernadores que mandaban
Ariza, en el reino de Aragon, circuns los estados que poseia la España, y
tancia sumamente importante porque para los ministros de los reyes estran
es la que le da un colorido particular, geros.
y la que fué causa del resultado de los Habia Antonio Perez nacido con
rincipales y mas interesantes episo grandes disposiciones; era un hombre
¿ de este proceso. Fué su padre Gon destinado á hacer un gran papel sobre
la escena del mundo, y asi es que des
zalo Perez, secretario único de Estado,
que sirvió cuarenta años con grande de muy niño comenzó á tratar con los
honor al emperador Cárlos V, y des hombres mas eminentes de su siglo, y
es de la abdicacion de éste, á su jóven aplicado, , deseoso de adquirir
ijo Felipe II. Algunas versiones hay instruccion, se dedicó al estudio de la
que suponen que el padre de Antonio administracion, la política y de los re
Perez no fué el honrado secretario del cursos de las naciones que recorrió.
emperador y del rey, sino el poderoso Bajo el esterior de un jóven con la ale
magnate Ruy Gomez de Silva, príncipe gría, la viveza, y aun el atolondra
de Eboli, que á imitacion de su señor, miento de su edad, ocultaba una saga
hizo criar á su hijo natural por Gonza cidad penetrante y una ambicion des
lo Perez, dándole una educacion bri enfrenada. De una memoria prodigio—
llante, como el emperador habia hecho sa, conservaba cuanto pasaba por ella,
con don Juan de Austria. Punto es es— cuanto adquiria con su mucha lectura.
te que no vemos bastante aclarado en Aficionado á la literatura, Ovidio y Ho
la historia, mas ora fuese Gonzalo Pe racio forman sus entretenimientos, y
rez el padre verdadero de Antonio, ó Tácito, ese severo historiador, y Ma
fuese el ayo y tutor, como el señor de quiavelo, el político profundo de Flo
Villagarcía, don Luis Quijada, lo era rencia, constituyen sus delicias. En
de don Juan de Austria, es lo cierto tregado á los placeres durante el dia,
que le miró con el amor de hijo, y que emplea la noche, que debia dedicar al
trató de darle y dejarle por principal descanso, á un contínuo y asíduo es
atrimonio una instruccion sólida y tudio.
¿ Llegó á conocer el mundo, llegó á
La honradez de Gonzalo Perez le apreciarlo en lo que valia; sentia en su
hizo mantenerse en el difícil puesto de corazon arder la llama de la ambicion,
ministro de Estado en dos reinados cu sin temer los peligros á que espone
yos monarcas tenian un carácter tan a fortuna de los hombres, sin asustar
diferente; pero si bien le salvó su hon le los palacios de los reyes, se lanza á
radez de las intrigas palaciegas, cono conquistarla creyendo que podria do
cedor de la córte, trató de dirigir á su minar la suerte, la suerte que le re
hijo por una senda en la que pudiese servaba para ser uno de los mas ter
evitar los escollos de que se hallan eri ribles ejemplos de su veleidad é in
zados los palacios de los reyes. constancia.
Hizo Antonio Perez sus primeros Habia pasado su juventud en las
estudios en la universidad de Alcalá córtes de la Italia y en Roma, y alli ha
de Henares, en esa célebre creacion bia respirado y empapádose en el amor
del inmortal cardenal Jimenez de Cis á las artes, pero tambien habia adqui
meros, que se hallaba entonces en el rido la aficion al lujo y á la vida de los
apogeo de su brillo y de su esplen placeres, tan distinta de la que se ha
dor; universidad donde se reunian los cia en la austera córte de Felipe II.
hombres mas célebres de la España, Durante sus viages habia quedado
empero que por la circunstancia de huérfano Antonio Perez. Volvióá su pa
la época limitaba su instruccion únicatria lleno de deudas por la vida disi
mente á las ciencias sagradas y á la pada que habia hecho, pero tambien
jurisprudencia. Queria Gonzalo que su lleno de instruccion y de conocimien
hijo ensanchase mas la esfera de sus tos superiores á los que tenian los
conocimientos, y le mandó muy jóven hombres que ocupaban altos puestos
ANTONIO PER.Z, 420

en la córte del rey de las Españas. del trono, y en medio del zumbido y
Si bien habia perdido á su padre du la ambicion celosa de los cortesanos,
rante sus viages, vivia todavía su pro su voz es tan alta y tan poderosa en el
tector Ruy Gomez de Silva, el prín corazon del monarca que los acalla á
cipe de Eboli, el hombre que le miraba todos, y sus méritos alejan á todos sus
con tanto afecto y con tanto cariño, enemigos y rivales.
causa de que algunos historiadores le Perez penetró los misterios de la
supusiesen su verdadero padre. córte, penetró el corazon del rey, y has
Nuestros lectores han visto al ha ta una de aquellas pasiones qué su ca
blar de la causa del príncipe don Cár rácter severo y austero comprimia en
los, que el príncipe de Eboli era uno el último pliegue de él, le fué revelada
de los primeros personaces de la córte por su soberano. Fué Antonio Perez,
y que á él fué encomendada la guardia pues, confidente de los amores del rey
y custodia del príncipe don Cárlos lu Felipe II. El rey amaba á la princesa de
rante su prision. Ruy Gomez de Silva Eboli doña Ana de Mendoza.
con el caracter flexible, que es el único Doña Ana de Mendoza y de la Cer
talento de los cortesanos, habia logrado da, hija única de los coñdes de Me
atraerse el afecto de Felipe II, á lo que lito, brillaba por su hermosura y sus
se añadia la pasion que este príncipe gracias en la córte de Felipe II.
profesó siempre á su esposa doña Ana Habia ya conmovido el corazon del
de Mendoza. sombrío Felipe aun antes de que éste
Asi, á su vuelta Ruy Gomez pre se ciñese la corona de ambos mundos;
sentó al rey á Antonio Perez como el asi es que siendo todavía príncipe, es
hijo de su antiguo secretario, ponderó Felipe el que arregla la boda con el
de tal modo sus particulares talentos anciano Ruy Gomez de Silva, duque de
y apreciables dotes, que el monarca Pastrana, príncipe de Eboli, con quien
deseó conocerle. se casa doña Ana á pesar de su corta
Presentado pues Perez por el prín edad, pues solo contaba trece años. Fe
cipe de Eboli á Felipe II, contestó con lipe II asiste en persona á la boda, y ha
tal precision, con tal soltura á las mu ce merced á Ruy Gomez de seis mil du
chas preguntas que sobre política y cados de renta perpétua, y continuó
sobre los diversos reinos que habia re siempre aumentando su favor y vali
corrido le hizo Felipe II, fueron tan miento con una liberalidad estraordi
exactas las observaciones que hizo, naria y desusada hasta entonces y agena
tan rectos los juicios que espuso sobre de su carácter parco y miserable.
las cosas, sobre las personas, y, sobre Felipe II, cuyo carácter sombrio y
las materias mas complicadas de Es tétrico no se dejaba dominar por na—
tado, que Felipe II, que tenia su vani die, cede en todas ocasiones, y se pre
dad en sus conocimientos geográficos, senta dócil á las voluntades y capri
históricos y de ciencias morales, se chos de la hermosa jóven que hábia
sorprende y reconoce á primera vista logrado dominar el corazon del rey,
que el jóven que se le presenta es el que hasta entonces habia parecido im
hombre que le conviene, es el ministro penetrable á las pasiones y los afectos
que necesita para su política profunda del amor.
y misteriosa. El anciano príncipe de Eboli fué
Asi es que Antonio Perez sale de elevado á las mas altas dignidades del
la presencia del monarca ya con todo Estado, y su esposa era la belleza do
su favor, y bien pronto debia ser su minante en palacio. A tiva con su her
único confidente y favorito. mosura, humillaba á los grandes, como
A los veinte y cinco años se ve se habia humillado al rey: de imaginacion
cretario de Estado, se ve colmado de viva y fecunda, ansiosa de placeres, no
favores y rodeado de aquella córte en podia ver en dos ancianos, ni en su es
que se veian príncipes y poderosos se poso ni en su real amante, la satisfac
ñores estrangeros que traian á Madrid cion de sus deseos.
sus pretensiones desde los diversos Asi el rey se valió de su ministro
reinos que dominaba la España. Tan Antonio Perez, á causa de que, sobre
jóven, se ve sobre la primera grada sus cualidades prºles, tenia grande
l
4 30 CAUSAS CELEBRES.

entrada y acceso en la casa de la prin das y haciendas podia deshacerse de


cesa por ser el protegido del príncipe cualquiera de sus vasallos que tuviese
de Eboli, que le amaba tanto, para que por conveniente, ora entregándole á
fuese agente de sus amores, depositan los tribunales, ora haciéndole ejecutar
do en su corazon el secreto de su pa en secreto: consideraba al rey como la
sion. Antonio Perez al servir en un fuente de la justicia; á los tribunales
principio con lealtad la pasion del rey, como meros delegados para ejecutar
al hablar contínuamente con la prince su voluntad, y á las formas judiciales
sa, aunque en nombre de Felipe II, del como medios únicamente para ilustrar
amor que aquel sentia, concibió el au al juez, no para embarazar la accion
daz proyecto de rivalizar con el monar del monarca en quien reasumia todo
ca y con el amigo que á él se habia con derecho, toda justicia, todo poder.
fiado; y acostumbrado al trato de las Asi es que por consejo de este mis
mugeres, con gracias personales se mo confesor, Felipe II usa de esta doc
ductoras, con una con versacion fina, trina haciendo ahorcar en secreto sin
galana y delicada, contando con la va formacion de causa al baron de Mon
midad y capricho de una muger á quien tigny, en Simancas, como hemos visto
veia todos los dias, que tenia una ima al hablar de la causa de don Cárlos; y
ginacion tan ardiente, se hizo amar de le veremos decretar tambien mas tar—
ella, y vió correspondida su pasion. de la muerte de Escobedo, fundamento
Uniéron se en lazo comun aquellas y orígen de la causa en que nos ocu
dos almas nacidas la una para la otra; pamos: y todo esto con la conciencia
conocieron los peligros á que se espo mas tranquila, creyendo haber ejecu
nian y los desafiaron todos. Aun cuan tado un acto comun y ordinario de go
do el rumor público hizo llegar alguna bierno. Verdad es que las muertes se
vez á los oidos del rey las sospechas cretas eran muy frecuentes en aquellos
de estas relaciones, creia que los tiempos; por lo que Felipe II, creyó
cortesanos atribuian á su causa propia hasta el último momento de su vida,
cuanto hacia en su nombre, y por él. que solo habia usado de un derecho al
El príncipe de Eboli no amaba á su ordenar la muerte secreta de Escobe
esposa, y miraba con indiferencia las do, cabiéndole solo dudas acerca de si
relaciones amorosas que tenia, porque pudo ser engañado sobre la causa que
cada dia su poder iba en aumento. la motivó.
Muerto el príncipe de Eboli, su espo Al lado de todos estos personages
sa cada vez mas enamorada de Antonio hay que colocar en la córte otra per
Perez, se entregó á rienda suelta á su sona, si bien de modesta figura de al
pasion, olvidando el terrible y podero tísima importancia por el hombre á
so monarca á quien engañaba; siendo quien representaba. Hablamos de Juan
tal su imprudencia que dió ocasion á Escobedo, secretario de don Juan de
que no cupiese duda al señor de dos Austria. Don Juan de Austria, á quien
mundos de que era el objeto de la bur hemos dado á conocer á nuestros lec
la de su amante y de su ministro. tores ya en la causa del príncipe
Era confesor del rey fray Diego de don Cárlos, habia nacido para la guer
Chaves, hombre de buenas costum ra; habia rechazado el destino á que
bres, pero de cortísimos alcances; ha su padre Cárlos V le designara se
bia sido el confesor del desgraciado ñalándole , para la Iglesia, porque ha
bia sentido hervir en sus venas la
príncipe don Cárlos, habia servido los
proyectos de Felipe II en aquella ter sangre de aquel monarca guerrero: y
rible catástrofe, hombre que creia do los estraordinarios triunfos y los gran
minará su augusto penitente, que no era des servicios que prestó á su patria,
mas que el instrumento que manejaban justificaron su noble ambicion. Redu
sus robustas y sus diestras manos, sin cíase esta á tener el tratamiento de Al
saber ni conocer de todos los asuntos teza y la consideracion de infante de
en que intervino mas que lo que queria España: pretension que repetia con
Felipe II. Era de los casuistas de aque ahinco, pretension á que todo el mun
llos tiempos, que sostenian la doctrina do accedia dándole este tratamiento
de que el soberano como señor de vi dentro y fuera del reino, á escepcion
*. ANTONIO PEREZ. 13

de su hermano. Y de seguro, que si Emprende despues la campaña del


alguna vez puede suplir el mérito y el reino de Tunez, y es una de las pági
valor á la ilegitimidad del nacimiento, nas gloriosas de la historia de don Juan
en nadie se verificó esto mejor que en de Austria. Alli se suscita tambien la
don Juan de Austria. idea de que una corona ciña la frente
Activo, lleno de gloria y de repu del bastardo de Cárlos V.
tacion qué mucho que aspirase al in Felipe II despues de maduras refle
fantazgo de España y aun á la corona xiones con el consejo de Estado, man
en un reino estrangero el que miraban da que se desmantelen las murallas de
todos como un héroe! Asi es que des aquella importante ciudad. Pero don
pues de la batalla de Lepanto, despues Juan, animado con el parecer de su se
de haberle recibido en sus brazos el cretario Soto, cree que desde aquella
papa Pio V, sintió nacer en su corazon ciudad es fácil conquistar y dominar to
deseos propios de su nacimiento. Las da el Africa y hacer de ella la metró
alabanzas que le prodigaban los vene poli y el centro comercial del Mediter
cianos, las atenciones del papa, las li ráneo; y cree tambien que alli se puede
sonjas de la Francia, le inspiraron una levantar un imperio cristiano podero—
alta idea, y tanto los aliados como los so, alli donde siglos antes habia pere
enemigos de Felipe II, tuvieron parte cido la flor de los cruzados de San
en que se formasen en su cabeza planes Luis.
que alarmaban el genio suspicaz y me Con desprecio de las órdenes reci
ticuloso de su hermano. Cuantos de bidas de Madrid, solicita del papa la
seaban hacer fortuna, los hombres de creacion de un nuevo reino, y Pio V,
corazon que veian en las arriesgadas ese pontífice tan grande como político
empresas un medio de medro y de glo y como santo, por medio de su nuncio
ria, pedian alistarse en las banderas en España solicita de Felipe II que
del jóven don Juan de Austria, repu consienta en la creacion de un reino
tado por el primer capitan de su época. para ceñir con su corona la frente del
Trató el rey de poner á su lado con vencedor de los turcos en Lepanto, el
el cargo de secretario hombres que pu que habia salvado á la Europa de una
diesen dirigir el genio inquieto y beli nueva irrupcion del islamismo.
coso de su hermano. Primero, y en Felipe ll, suspicaz, receloso siem
vida del príncipe Rui Gomez, por con pre en el mas mínimo ápice de su au
sejo suyo, colocó á su lado al secre toridad, disimula su justo enojo al ver
tario Juan de Soto, hombre de anti que no habia tenido mas noticia de los
guos servicios y reconocida esperiencia, planes de su hermano que por la me
y que se habia distinguido notable diacion del pontífice. Contesta á éste
mente en el despacho de la secretaría en términos corteses, pero le mani
de los asuntos de Nápoles. Sobresalia fiesta las poderosas razones que se opo
principalmente en la administracion nen á su plan, afectando grande amor
militar. Fué á reunirse con don Juan y cariño á su hermano.
de Austria cuando se hallaba conte Entretanto don Juan de Austria
niendo el levantamiento de los moris desobedece las órdenes; mantiene la
cos de la Alpujarra. Con sus consejos ciudad y el reino de Tunez y añade
su esperiencia, contribuyó al exito fortificaciones, las guarnece con lo me
rillante de aquella jornada. A la vista jor de sus tropas, con lo mas fuerte
de aquel héroe, al poder apreciar de de su artillería y pertrechos de guerra.
cerca sus bellas cualidades, tomó parte Sucesos posteriores vinieron á jus
en las empresas que meditaba, y lejos tificar la prevision de Felipe. Sinam
de contener su ambicion le sirvió po— Baja d Aluch—Ali aprovechándose del
derosamente. desórden y descuido de los cristianos,
Sometida la Alpujarra, castigado ek. sitian y ganan la Goleta y su fuerte, á
levantamiento de los moriscos, don pesar del heróico valor que desplegan
Juan marcha á Italia, y su secretario alli los italianos y los españoles, y dan
Juan de Soto, siempre á su lado, co á los turcos una gran preponderancia.
opera con él á las grandes empresas Todo esto se atribuia á los consejos de
con que alli se distingue, -
Juan de Soto. -
132 (AUSAS CELEBRES.

Entonces Antonio Perez, y don cuyo trono ocupaba entonces su hija


Juan Escobedo se presentan á Feli Isabel.
pe II, le esponen los , perjuicios que Felipe II cree conveniente separar
traen los desaciertos de aquel secre á don Juan de Austria de las inmedia
tario y la necesidad de separarle de su ciones del pontífice, y le confiere el
lado. Felipe trata entonces de poner al gobierno de las provincias de Flandes.
lado de su hermano á Escobedo, y por Admite don Juan de Austria aquel go
no disgustarle al separar de su lado á bierno, y envia á Escobedo, su secre
su favorito Soto, le nombra proveedor tario y el confidente de sus mas ínti
de la armada , destino entonces de mos pensamientos, á Madrid, para que
gran consideracion, y sobre todo de arregle todo lo necesario al efecto.
crecidísimos emolumentos y al que in Mientras se hallaba en Madrid Es—
dudablemente lo hacian muy á propó cobedo, recibió Antonio Perez el aviso
sito sus talentos en la administracion del nuncio de haber tenido un despa
militar. cho de Su Santidad en cifra, mandán
Colocado Escobedo al lado de don dole que procurase obtener del rey el
Juan de Austria, que habia vuelto á consentimiento para la pronta realiza
italia, precisamente para seguir una cion del matrimonio de don Juan con
marcha distinta de la de su antecesor la reina de Inglaterra, y la seguridad
Soto, se dejó arrastrar de la admira de que él le daria su investidura, todo
cion que le inspiraba aquel principe, en la manera y forma que Escobedo le
de su carácter ardiente y ambicioso, y propusiese.
lejos de retraerle de los proyectos en Antonio Perez ofreció guardar se
que se hallaba empeñado, fué su mas creto acerca de esta nota, pero dió
activo favorecedor y les dió nuevo y cuenta de ella al rey; y éste que obs
mas fuerte impulso. tinadamente negaba á su hermano el
Escobedo era hombre de mas talen título mas modesto de Alteza y la con
to y al mismo tiempo de mas actividad sideracion de infante, se negó mucho
que Soto; asi es que se dedicó á soste mas á favorecer en nada un proyecto
ner una activa correspondencia con los que pudiese colocar sobre sus sienes
cardenales mas influyentes de la córte una corona, y darle tratamiento de
romana, oculta toda bajo el velo del Magestad.
mas profundo misterio. El mismo Es— Era don Juan de Austria impacien
cobedo iba y venia á menudo á la cór— te, y al ver la dilacion que daba el rey
te pontificia, á pretesto de comisiones su hermano á estas negociaciones, se
del gobierno conferidas por don Juan, presentó él mismo en Barcelona con
que tenia alli, poderosas relaciones, y dos galeras, á dº de la órden
era considerado como una de las per— terminante que habia recibido de su
sonas mas importantes de la cristian soberano de marchar directamente
dad, desde que habia vencido á la mo desde Italia á los Paises Bajos, sin que
risma en Lepanto. sus buques entrasen en ningun puerto
El embajador del rey de España en español.
Roma, don Diego de Zúñiga, comenda— Este primer acto de desobediencia
dor de Castilla, tenia muy al corriente hirió mucho el ánimo suspicaz de Fe—
al ministro Antonio Perez de todos los lipe II; empero disimulado como lo era
pasos que se daban en Roma, de los en todas las grandes ocasiones, recibió
proyectos que ali se fraguaban. afable á su hermano, oyó con pacien
Ocupaba entonces la silla pontificia cia sus pretensiones, las aplazó con ma
Sisto V, el papa de las grandes empre ña, dejándole entrever que mas ade
sas; y aquel soberano pontifice, que lante le concederia el infantazgo y tra
desde el humilde oficio de pastor de tamiento de Alteza; y que si terminaba
puercos habia subido por su propio felizmente la guerra de Flandes, y los
mérito á la elevacion del pontificado, Estados concedian que por mar pudie
habia concebido el proyecto de hacer sen salir los soldados estrangeros que
volver á entrar en el gremio de la Igle ocupaban el territorio, se verificaria
sia católica á la Inglaterra, separada entonces aquella empresa que era el
de él por el cisma de Enrique VIII, y objeto de sus deseos y de sus afanes.
N.
ANTONIO PEREZ. 133

Asi Felipe II escitaba hasta cierto pun Empero Felipe II era un hombre muy
to la ambicion que hervia ya en el pe— prudente; el disimulo y la reserva has
cho de su hermano; y éste marchó en ta el mormento decisivo de obrar, sfor
compañía de Escobedo para los Paises maba el sistema de su carácter. Asi es
Bajos. que no conformándose con lo propues
El plan colosal de Felipe II era in— to por Antonio Perez, le encargó que
vadir con sus tercios de Flandes la In le escribiese, y que siguiera enten
glaterra, y rescatar á la desgraciada diéndose con él cual si nada hubiese
María Estuardo, con quien se hallaba sabido.
en activa correspondencia, y que es— De acuerdo, al parecer, el secre
taba presa en la Torre de Lóndres, tario de Estado con el de don Juan,
donde debia caer en breve su cabeza á y por medio de un juego doble, de
impulsos del hacha del verdugo. nunciaba al rey las intrigas de éste, al
Conocia Felipe II que él seria el se paso que lisonjeaba su ambicion. De
ñor del mundo y el príncipe mas po aqui es que engañado , el príncipe le
deroso del cristianismo, si lograba ca— mandó en cifra varios despachos, á fin
sando á aquella desgraciada reina con de que impidiese que se retirase la
don Juan hacer desaparecer el poder gente de Flandes á Italia, ofreciéndole
de su hermana Isabel, porque entonces para ello ricos presentes y crecidas
bajo el nombre de don Juan de Aus— cantidades. Antonio Perez contestaba
tria, se obedecerian sus determinacio prometiéndole acceder á sus deseos;
nes en toda la Inglaterra, y el pabellon y los soldados entretanto no salian
español dominaria sin rival en todos como debieran de las provincias de
los mares. Flandes.
El príncipe de Orange penetró las El príncipe de Orange, que era el
intenciones del monarca español, y alma y el caudillo de la reforma, pe
oponiéndose á los proyectos del rey, netró la noticia del indicado casamien
impidió la ruina de la Inglaterra. Los to, conveniente á sus fines, y puso en
Estados no consintieron la salida por comunicacion por su mediacion á los
mar de los soldados estrangeros que pretendidos novios.
habian restablecido la paz en las pro Ya entonces tenia conocimiento el
vincias de Flandes, y no pudo llevarse rey por medio de su embajador en Pa
á efecto tan colosal empresa. rís don Juan de Vargas Mejía, y por las
Vió desvanecerse don Juan la co— comunicaciones confidenciales de don
rona que se preparaba para su cabeza Juan y de Escobedo con Antonio Percz.
con el consentimiento de su hermano, Meditaba Felipe II el medio de ata
y entonces volvió áreanudar sus rela jar aquellos males, y revolvia en su
ciones con Roma. Ya no se trataba en— mente diversas medidas para impedir
tonces de María Estuardo, aquella in tales proyectos, cuando Escobedo, al
feliz víctima de los odios de su herma que se suponia autor é instrumento de
na Isabel, sino de la mano de esta mis aquellos arriesgados planes, llegó á
ma, creyendo el papa que una vez ca— Santander, y de Santanderá Madrid.
sada aquella poderosa é inflexible rei Aqui comienza, pues, la accion del
na con el vencedor de Lepanto, abju— drama que va á desarrollarse en esta
raria por su influjo el protestantismo, célebre cansa, y cuyos principales ac
y volverian sus súbditos á la comunion tores hemos procurado dar á conocer.
de la Iglesia católica. Mandó el rey á Antonio Perez que
Don Juan de Austria recibió breves, saliese á recibir á Escobedo, y que tu
bulas, dinero, cuantos socorros podia viese sumo cuidado y vigilancia con
proporcionar en aquel entonces la silla todos sus pasos y con todas sus accio
romana; y sin embargo, el rey nada nes, á fin de penetrar mejor su inten
sabia de oficio ni particularmente. cion, y asegurarse de su conducta.
Antonio Perez vió el vuelo que lle— Desde entonces, pues, aquellos dos
vaban los negocios; conoció que Esco— hombres hábiles y ambiciosos, que se
bedo atizaba con sus insinuaciones la tenian por muy amigos, que se trata
llama de la ambicion de don Juan, ban con la mas aparente intimidad,
propuso la separacion de Escobedo. comenzaron á observarse mútuamente,
4 34 CAUSAS CELEBRES.

mientras el rey se proponia perder al ca la entrada en casa de su viuda.


uno por medio del otro; al uno por mo El marqués de Favara y el conde
tivos políticos de que tenia casi una de Cifuentes le habian enterado de
certidumumbre; al otro por motivos aquellas sospechas, y le recordaron
personales de que comenzaba á tener como una comprobacion de ellas la
algunas sospechas. - repugnancia que habia opuesto años
Nada omitió Escobedo para tener antes Antonio Perez á contraer su ma
en favor suyo á Perez, que ademas de trimonio que le dictaban los deberes
la íntima amistad que al parecer le de la conciencia y á que le obligaba el
profesaba ahora, fué ya su antiguo príncipe mismo de Eboli con doña Jua
amigo. na Coello, muger de alto linage y de
Dueño Escobedo de los secretos de particulares prendas, y en que habia
Perez y de los de don Juan de Austria, mediado el mismo Escobedo por órden
esperaba ser despachado en breve en de Ruy Gomez de Silva cuando Antonio
la importante comision que traia de Perez se manifestaba reacio y poco
su señor, que era dar cuenta al rey de dispuesto á verificarlo. -

las plazas que aquel iba ganando, y ro En la misma casa de la princesa de


arle que no se olvidase de lo prometi Eboli los criados enteraron á Juan de
o respecto á la empresa de la Ingla Escobedo, de la pasion que mediaba
terra, pues confiaba que en breve las entre Antonio Perez y su ama, quienes
provincias flamencas se hallarian del no se recataban para nada en sus inti
todo sometidas. midades amorosas.
Antonio Perez, mediador del rey y La princesa enviaba regalos de con
de su hermano, era dueño de todos los sideracion á Perez desde su palacio de
secretos mas importantes de la mo Pastrana; y el mismo arzobispo de Se
narquía. villa, don Rodrigo de Castro, en una
Conocia bien la córte Juan Escobe de las declaraciones que están en su
do, y temia por algunos desaires que proceso, dice que Antonio Perez se
habia recibido de Felipe II que se re servía de las cosas de la princesa como
pitiese en él el ejemplo de Juan de So de las suyas propias. Otros muchos
to, y que su posicion, y su vida tal veian las familiaridades de todo géne
vez, dependerian de las comunicacio ro á que se entregaban, y como testi
nes que él iba haciendo. Asi miraba gos las han consignado en su causa.
con la mayor reserva á Antonio Perez, La princesa de Eboli disculpaba estas
cuya doblez comenzaba ya á no ser un muestras señaladas de afecto, dando
misterio para él. á entender y corroborando la idea que
Viendo cuán poco adelantaba en su algunos tenian de que Antonio Perez
comision, como hombre prudente tra era hijo de su marido Ruy Gomez de
tó de observar con cautela las intrigas Slva. -

que en su alrededor se cruzaban, y El marqués de Favara, pariente de


procuró adquirir ademas prendas que la princesa, confiesa en el proceso ha
pudieran ponerle á cubierto de la mala ber visto tales cosas que encendieron
fé del secretario de Estado, que por tan su ánimo, en términos de querer matar
su amigo se vendia. º á Antonio Perez, tanto que en un Jue
No pudo menos de fijarse en los ru ves Santo tuvo que entrarse en la igle
mores que circulaban en la córte entre sia de Santa María á pedir á l)ios fer
las personas que se creian mejor ente vorosamente que le quitase tal pensa
radas, acerca del trato íntimo de la miento.
princesa de Eboli con Antonio Perez Dueño Juan de Escobedo de este
Fácil le fué enterarse á fondo sobre la
secreto de Antonio Perez, hechura
verdad de aquellos rumores, y adqui del príncipe de Eboli, como él, pero
rir la prueba por sí mismo, porque ha indignado de que asi se ultrajase su
biendo servido por mucho tiempo al memoria, lo reprendió un dia, creyen
príncipe de Eboli, de quien fué muy do de este modo subyugar al ministro
amigo, y á quien en parte debió tam á la vez que á la favorita, pero no hizo
bien el haber sido secretario de don mas que acelerar su pérdida. Antonio
Juan de Austria, tenia facil y fran Perez aparentó redoblar la amistad, y
ANTONIO PEREZ. 433
-

le prometió todo su valimiento con el que habia hecho Escobedo para llevar
rey; pero la princesa sin inmutarse en adelante la empresa de Inglaterra, y
lo mas mínimo le respondió con el mas le recordó que en público habia dicho
irritante desaire, confesando en su ar ante varios señores antes de marchar
rebato sin pudor alguno que amaba á Flandes, ¿ siendo dueños de Ingla
mas uno de los cabellos de Antonio terra se podrian alzar con España, so
Perez que al mismo soberano en per lo con tener la entrada de Santander
sona, recordándole ademas con des y su castillo, con un fuerte en la Peña
precio la distancia que le separaba de de Mogro, añadiendo que cuando se
ella, dama de la primera gerarquía, perdió la nacion española se habia
mo siendo él mas que un escudero restaurado y reconquistado desde las
afortunado. lmontañas.
En tanto crecian los manejos de Este acto unido á sus jactancias le
don Juan de Austria, y sus intrigas en constituiap á los ojos del rey como reo
Francia; y Perez sabedor de todas ellas de sedicion, y era fuerza el proceder
se las comentaba al rey, y le pondera secretamente á su castigo para evitar
ba la necesidad de deshacerse del hom turbulencias.
bre que tan pérfidamente aconsejaba Felipe II habia adoptado las doctri
al príncipe don Juan. Felipe II, siem nas de su confesor, el padre fray Diego
pre prudente y detenido en el obrar, de Chaves, ese casuista cuyo carácter
se resistia á castigar con la muerte al hemos procurado delinear brevemente
hombre que comprometia la lealtad deá nuestros lectores, consultó con don
su hermano. Queria á éste como á un Pedro Fajardo, marqués de los Velez,
verdadero hijo, y en su corazon suspi del consejo de Estado, y mayordomo
caz y receloso luchaba el afecto que le mayor de la reina doña Ana.
profesaba; pero insistia tanto Antonio El marqués de los Velez era un
Perez, y eran tales las pruebas de la hombre entusiasta de Antonio Perez,
traicion que le presentaba, de tal gra de poquísimos alcances, y que se ple
vedad las exigencias que hacia don gaba facilísimamente á la voluntad de
Juan de Austria por medio de su em aquel ministro. -

bajador, que ya pareció que no era Reunidos en conferencia secreta, el


bastante para atajar los daños que ame rey, el marqués y Perez que llevó to
nazaban el separar de su lado al ambi dos los papeles que podian comprobar
cioso secretario. las culpas de Juan de Escobedo, el
Este, creyéndose fuerte y vence marqués de los Velez con la mayor se
dor á la hora que quisiese de Antonio guridad dijo al rey que hasta con el
Perez, con el arma que se habia pro sacramento en la boca votaria la muer
curado, hablaba sin la menor conside te de Escobedo. Entonces se decretó
racion del rey, y con el mayor despre su ejecucion por el rey, habiendo te
cio de la princesa y de Antonio Perez; nido el cuidado y habilidad Antonio
soltaba punzantes sarcasmos contra Perez de procurarse algunos documen
sus amores, y si bien en público apare tos y billetes de Felipe II en que se ha
cia íntimamente unido con el ministro, blaba de este suceso: documentos que
en secreto no se cuidaba de ocultar el veremos despues hacer un papel prin
odio profundo con que se aborrecian. cipal en esta causa.
No podia durar largo tiempo esta Habia considerado Felipe II, que
situacion: tenia que resolverse preci volverle al lado de don Juan era ar
samente por la pérdida de uno de los riesgado, que no era posible entrete—
dos rivales; y una circunstancia vino nerle mas tiempo so pretesto de las
á acelerar la ruina de Escobedo. comisiones que traia; y que entregar
Una de las pretensiones de este se le á los tribunales era tal vez lanzar á
cretario fué la de que se fortificase la don Juan en la rebelion por hacerse
Peña de Mogro, junto á Santander, y superior á los peligros que debia te
que se le diese el gobierno de ella. mer. No habia, pues, otro medio que
Aprovechó Perez aquella ocasion que acudir á esa tenebrosa jurisprudencia
ansiosamente anhelaba para perderle. que entonces regia de sentenciarlo en
Hizo recordar al rey todas las tentativas secreto, y encomendar la ejecucion de
133 CAUSAS CELEBRES.

la sentencia al tósigo ó al puñal. A uno Frustradas las diferentes tentativas


y á otro se apeló, pero cuidando de de en venenar á Escobedo, determinó
que pareciese hijo de una venganza Antonio Perez acudir á un medio direc
particular la ejecucion de este de to, y mandó á Barcelona al page Antonio
Cret0. Enriquez á buscar un pariente suyo pa
Condenado á muerte secretamen e ra que le ayudase á la muerte, mientras
en aquel misterioso tribunal, Escobedo el mayordomo Diego Martinez hizo lla
continuó por algunos dias paseando fa mar al aragonés Juan de Mesa, que
miliarmente coa su verdugo sin aper trajo consigo á un célebre maton de
cibirse de su terrible destino. llábil y genio atroz, llamado Insuati.
profundamente aumentó Perez las prug Reuniéronse y concertaron los me
bas de afecto que le prodigaba. Le hacia dios de llevar adelante su crímen,
comer con frecuencia en su casa, ha acordando usar del estoque y no de la
biendo elegido como medio de ejecu ballesta, ¿mas certero el golpe. Ar
cion para su muerte, el veneno. Uno regladas friamente y tomadas todas las
de sus pages llamado Antonio Enri medidas para este asunto, Antonio Pe
quez, y su mayordomo Diego Martinez, rez, para mayor disimulo, se marchó á
se prestaron á ser los instrumentos la ciudad de Alcalá de Henares unos
del asesinato, habiendo marchado este dias antes so pretesto de pasar la Se
último primero á Murcia á buscar unas mana Santa. -
yerbas emponzoñadas, que no surtie ltondaban contínuamente por la
ron buen efecto. plaza de Santiago todas las tardes al
En medio de las mas alegres y ani anochecer Miguel Bosque, Juan Rubio
madas conversaciones, sin inmutarse é Insuati, espiando una ocasion opor
lo mas mínimo, sin perder el apel ito, tuna para cometer el crímen, quedán
cuidaba Antonio Perez en otra comida dose a cierta distancia para guardarles
de que se mezclase con el veneno una las espaldas y auxiliarles en caso ne
agua sinsabor, pero envenenada, que le cesario, Juan de Mesa, Antonio Enri
habia proporcionado un boticario. Tam quez y Diego Martinez. Varios dias
poco esta vez hizo efecto el veneno. aguardaron en vano, y no pudieron
Fué necesario echar mano de otro, llevar á efecto su proyecto, ya por el
y un dia en un magnífico banquete que tránsito contínuo de gentes, ya porque
daba en su casa y al que asistia la mu Escobedo no venia solo. Por último, su
ger de Antonio Perez y la de Escobe desgracia hizo que el dia segundo de
do, hizo que el page Antonio Enriquez Pascua de Resurreccion, 31 de marzo
echase una gran cantidad de polvos de 1578, á las siete de la noche se pre
minerales en el plato de Escobedo. sentase descuidado y de vuelta de pa
Retiróse despues de la comida en lacio. Arrojáronse de pronto los asesi
fermo, pero sin sospechar nada , y nos sobre él, é Insuat i le dió tal esto
mientras se hallaba convaleciente del cada, que no hubo necesidad de darle
mal, del que habia triunfado su cons mas golpes. -

titucion robusta, un pinche de la coci La noticia de la muerte cundió rá


na del rey llamado Juan Rubio, hom pidamente, y cual si hubiese un acon
bre de distinguido nacimiento, que tecimiento estraordinario en la córte,
se habia reducido voluntariamente á corrian las gentes y cerrábanse las
aquella villana condicion para ocultar puertas de las casas. A favor de la con
su persona por el asesinato que habia fusion y de la oscuridad de la noche,
hecho de un canónigo de Cuenca, in se retiraron libremente los asesinos.
troduciéndose en la casa de l.scobedo Aquella misma noche, Juan Rubio
le echó unos polvos en la comida pre salió para Alcalá á dar cuenta á Anto
parados para este; pero su mal salor nio Perez del resultado de la ejecucion.
al probarla le hizo que la dejase, y ha Este le mandó que volviese á Madrid,
biendo recaido las sospechas sobre una y el mayordonmo les entregó cien escu
infeliz esclava que servia en su coci dos á cada uno, encargándoles la ma
na fué alhorcada en la Plaza Mayor y or reserva en las con versaciones que
de Madrid, sin mas formalidades y pudieran tener con sus amigos. Pero
pruebas. para asegurarse mas todavía de su si
ANTONIO PEREZ. 137

lencio, hizo Antonio Perez que en bre Desgarradora fué la escena en que
ve saliesen todos de la córte. Tres de aquella infeliz viuda vestida de luto y
ellos recibieron veinte escudos de oro rodeada de sus hijos, demandaba á Fe
al mes y el nombramiento de alférez, lipe II la satisfaccion del horrible agra
que preventivamente tenia firmados en vio que la habian ocasionado, y en que
blanco por el rey. Antonio Enriquez el monarca habia tomado una parte tan
marchó á servir á Nápoles, Insuati á principal. Entonces el hijo mayor de
Sicilia, y Juan Rubio á Milan. Estos Escobedo reveló al rey lo que nadie
nombramientos tienen la fecha del 19 hasta entonces habia osado decirle ca
de abril de 1578, están firmados por ra á cara, y le contó cuantos pormeno
el rey, y refrendados por Antonio res habia oido á su padre de los amo
Perez. Para que no tuviesen conoci res de Antonio Perez y de la princesa
miento de ellos los oficiales de la se de Eboli.
cretaría, no se anotaron en los libros Acostumbrado Felipe II á oirlo todo,
generales de registro, tomándose razon aun las cosas que mas afectaban su co
de ellos en un pliego aparte. razon, con faz inalterable y fria, oyó
Sin cuidado ya por Escobedo, segu sin alterarse la terrible acusacion que
ro de que su trato familiar con la prin debia perder á su favorito. No dió en
cesa pudiera llegar á descubrirse por la apariencia valor alguno á la acusa
el rey, con la imprudencia que da el cion, y recibiendo el memorial en que
amor aun á los hombres mas entendi le pedian justicía la esposa y º
dos y dando suelta á la pasion amorosa jos de la víctima, le dió el curso acos
que se habia visto precisado á compri tumbrado.
mir por las amenazas de Escobedo, se El rey dejó correr, tal vez á pesar de
abandonó Antonio Perez al amor con lo que él mismo se habia propuesto, la
una seguridad fatal que debia produ acusacion entablada contra Antonio Pe
cir su perdicion. rez. Este, no comprendiendo el fin que
Honda sensacion causó en el ánimo se proponia Felipe II, no podia sospe
de todos el asesinato de Escobedo, ya char en lo mas mínimo que fuese sa
por la alta dignidad que ¿ bedor de sus relaciones amorosas con
al lado de don Juan de Austria, perso la princesa, porque conocedor bastan—
na tan visible en aquella época, ya por te de su carácter terrible y vengativo,
el interés que escitaba el misterio de hubiera encomendado la satisfaccion
que se hallaba rodeada su muerte, y á de su agravio á un castigo pronto, en
que daba y atribuia diversas causas el vez de tiarlo á un largo proceso, en el
espantado vulgo. que el mismo rey sabia que el minis
Hablábase, aunque en voz baja, en tro habia de salir completamente libre.
tre mejor enteradas de la Asi es que cuando el rey le escribió
córte, de que habia gran resentimien á Alcalá avisándole de la querella que
to entre Antonio Perez y la princesa contra él se habia presentado, y de las
de Eboli contra el desgraciado Escobe enemistades que contra él se levanta
do por haber descubierto sus amores y ban, Perez le manifestó sus temores y
por haberlos criticado libremente en cuidados, y le decia «que no creía con
varias reuniones; y la opinion, ese sen veniente la remision al presidente del
timiento que inmediatamente se le Consejo de Castilla de la querella sin
vanta en el pueblo en cuanto se come oir su traza.» Concluyendo con de
te un crímen, señaló como reo de aquel cirle en sus cartas: «Mírelo V. M., ó si
delito al secretario de Estado y como se remite no lo debe hacer el presi
cómplice á la princesa favorita del dente sin oirme, pero por mejor ter
rey. nia que S. M. con la ocupacion de estos
La muger del desgraciado Escobedo dias le entretuviese, y yo comunicaré
ä. hijos se presentaron al rey pi al presidente mi traza, y las memo
iendo justicia; y bien movidos por el rias, si le paresce á V. M. tambien se
rumor público, bien escitados por los podrá hacer esto.»
enemigos de Perez, acusaron á éste co El rey le contestaba de su mismo
mo autor del asesinato, y como insti puño y letra con la mas cariñosa fami
gadora á la princesa. liaridad, tranquilizándole y prome
18
138 CAUSAS CELEBltES.
==e

tiéndole no abandonarle nunca. Asi le


la edad, la alta gerarquía del primer
decia: funcionario de la nacion, y lo desti
tuidos de pruebas en que se hallaban
«Paresceme que no se puede dejar los acusadores, guiados y movidos solo
de remitir esto al presidente, aun pa por el rumor público.
ra la misma traza que hoy me dezades. Asi es que el presidente de Casti
Pero será bueno no hacerlo hasta vol lla, dirigiéndose al hijo mayor de Esco
ver aqui, porque vos tengais tiempo bedo le dijo:
de hablar al presidente; y si os pare— «Señor Pedro de Escobedo, el rey
ciese que será esta bien asi, avisád.— me ha remitido estos memoriales vues
melo; y es muy bien que vos comuni tros y de vuestra madre, en que pedis
queis vuestra traza al inte,
y justicia de la muerte de vuestro padre
las memorias como aqui decis.» contra Antonio Perez y la señora prin
cesa de Eboli, y me manda os diga que
En otra carta pretendia Antonio Pe se os hará justicia cumplidísima, sin
rez que el proceso se dirigiese á él escepcion de persona, ni de lugar, ni
solo, separándose de la causa á la de sexo, ni de estado. Pero primero os
princesa por mediar en ello la honra quiero yo decir que mireis bien qué
de una señora; pero Felipe II no quiso fundamento y recursos teneis para la
mandar esto, y encargó al presidente probanza, y que sean tales que esteis
del Consejo de Castilla, don Antonio disculpado de la ofensa de tales per
Pazos, obispo de Córdoba, persona su sonas. Porque no siendo muy bastan
mamente afecta á Antonio Perez, que tes, y por eso disculpables, vuestra
hablase al hijo de Escobedo para que querella se convertirá en demostra
desistiese de la acusacion. cion contra vos, por ser la princesa la
Asi lo hizo el arzobispo, despues de persona que es, y su estado y gran ca
haber conferenciado con Antonio Perez, lidad mucho de reverenciar; y Antonio
y de haberle contado éste las causas Perez, el que es por hijo de padres y
de aquella muerte, el modo como se abuelos tan antiguo criado de la coro—
habia ejecutado, el compromiso en que na, y por el lugar que él tiene. Pero
el rey le colocaba si continuaba la antes que me respondais os digo tam
causa, y la ofensa que se hacia al ho— bien en conciencia, y afirmo in verbo
nor de la princesa, en lo que parecia sacerdotis que la princesa y Antonio
sumamente interesado. Perez están tan sin culpa como yo.»
Como los hijos de Escobedo se ha— Entonces Escobedo le dió al obispo
llaban sostenidos por los enemigos de presidente su palabra de honor por él,
Antonio Perez, entre los que sobresa ¿ su hermano, y por su madre de no
lia principalmente Mateo Vazquez, an ablar mas de aquella muerte contra
tiguo secretario del rey y enemigo de la una, ni contra el otro.
aquél, acordó Felipe Il que el presi Despues veremos cómo cumplió es
dente de Castilla hablase tambien á ta palabra.
Mateo Vazquez. No fué tan dócil ó las insinuaciones
Nada podia resultar contra Perez del presidente de Castilla el secretario
acerca del asesinato de Escobedo. El, Mateo Vazquez á las reflexiones que
al tie:upo en que se habia cometido el le hacia aquel de que solicitaba mucho
crímen, se hallaba distante de Madrid, del rey sobre esté asunto, él que no
en Alcalá de Henares. Los asesinos ha tenia oficio mayor que le obligase á
bian huido todos; nadie los conocia, ello, ni era deudo, ni tenia obligacion
no habia, pues, prueba ninguna para al muerto, siendo muy sospechosa la
una acusacion de tan terribles conse solicitud que mostraba, aconsejándole
cuencias, y dirigida, contra una perso ¿º
mient OS.
mas medida en sus proce
na de tan alta posicion.
Esperaba Antonio Perez que con el Aparentó no obstante calmarse al
paso que iba á dar el presidente de gun tanto, y Antonio Perez pareció
Castilla con los que hasta , entonces se tambien respirar algunos dias libre de
mostraban sus perseguidores, todo las persecuciones que en t Orn O ¿? Se
quedaria concluido. llacia esperar esto agitaban; y aun cuando no tenia el me
ANTONIO PEREZ. 39

nor conocimiento de que el rey supiese muerto en el camino á los pocos dias.
sus relaciones con la princesa de Ebo Continuaba Antonio Perez insis
tiendo en su demanda de retirarse,
li, observó en aquellos dias mas caute
porque sus enemigos, deseosos de dar
la en el trato que con ella tenia; y mo
vido sin duda por un instinto que le impulso á la acusacion de la muerte
de Escobedo, y al ver que el hijo ha
anunciaba los grandes peligros que iba
á correr, solicitó diversas veces de bia desistido, buscaron otro pariente,
aunque mas lejano, que redoblase sus
Felipe II el permiso de retirarse de la
córte y alejarse de la envidia de losinstancias y activase la acusacion. Al
COrteSanOS. mismo tiempo Mateo Vazquez propala
No convenia al rey este proyecto. ba cuanto podia por Madrid las rela
Quedaba en su corazon una duda, du ciones de los amores de Antonio Pe
da terrible, y le era necesario aclarar— rez y de la princesa de Eboli, refirien
la. O Antonio Perez le habia sido fiel, do los regalos que recibia Antonio Pe
en cuyo caso hubiera perdido un con rez, y el palco que tenia en los corrales
fidente difícil de reemplazar, porque de las comedias, donde se presentaban
era el hombre que habia nacido para solos.
ser el confidente de Felipe II, ó le ha Llegó la murmuracion á tanto, que
bia sido desleal, en cuyo caso escapa hasta los mismos criados de la prin
ba á su venganza. cesa se atrevian á hablar con menos
En la misma renuncia de Antonio consideracion y hasta con desprecio,
Perez encontró el genio suspicaz de tal vez porque creian no tenia ya el
Felipe II el medio de aclarar sus dudas afecto del rey, que hacia tiempo que
recelos. Escribió al cardenal de To— no la visitaba.
ie don Gaspar de Quiroga, para que La princesa de Eboli era una mu
en su nombre solicitase de la princesa ger tan bella como audaz; y al ver la
de Eboli que procurase de Antonio ofensa que recibia de algunas personas
Perez no insistiese en sus deseos de resolvió aventurarlo todo, y escribió
alejarse de la córte y dejar el ministe una carta al rey dándole sus quejas y
rio, ofreciendo colmarlos á ambos de pidiéndole una satisfaccion. Tal vez
hoñores y distinciones. era el último quejido de una muger
De este modo hacia preciso que se favorecida y acostumbrada á dominar
viesen Antonio Perez y la princesa; y á su amante en otro tiempo.
de estas frecuentes visitas debia re
sultar necesariamente el esclareci— «Señor, le decia, por haber manda
miento de la verdad para el rey, que do V. M. al cardenal de Toledo que me
estaba solícito y atento á investi hablase en estas cosas que han pasado
garla. de Antonio Perez para que yo procu
En este tiempo don Pedro Fajardo, rase reducirle, he entendido yo y tra
marqués de los Velez, grande de Espa tado de ello muy diferentemente de
ña, consejero de Estado, mayordomo lo que entienden : pues quedar un
mayor de la reina doña Ana de Aus hombre inocente despues de muchas
tria, empezó á caer en desgracia, tal persecuciones, sin honra ni sosiego,
vez á causa de la íntima amistad que no era cosa que á él podia estár bien
tenia con Antonio Perez, cuya fortuna ni nadie con razon persuadírselo: mas
se veia tan combatida. todo lo puede el servicio de V. M. Bien
Enfermo, disgustado de las intrigas se acordará V. M. que le he dicho en
de la córte, determinó retirarse á sus un papel que habia entendido que de
estados para disfrutar alli en paz los cian Mateo Vazquez y los suyos que
últimos dias de su vida, ó embarcarse perdian la gracia de V. M. los que en
para el Perú, abandonando todos los traban en mi casa. Despues de esto
oficios y cargos que poseia al lado de he sabido que han pasado mas adelan
su soberano. te, como á decir que Antonio Perez
Pérdida grande fué esta para Anto mató á Escobedo por mi respeto, y él
nio Perez, que tuvo el dolor de saber tiene tales obligaciones á mi casa, que
que su amigo, y uno de sus mas fuer cuando yo se lo pidiera estuviera obli
tes apoyos al lado del monarca, habia gado á hacerlo. Y habiendo llegado es
4.40 CAUSAS CELEBRES.

ta gente á tal, y estendídose á tanto darse sin satisfaccion. No irá mi per


su atrevimiento y desvergüenza, está sona para andar en tratos de amis
V. M como rey y caballero obligado á tad con personas tales que no los sufre
que la demostracion de esto sea tal la ofensa de que se trata.»
que se sepa y llegue á todos, y si V. M. Felipe II conocia bien que no era
no lo entendiere y quisiese aun la au fácil doblegar el ánimo de la altiva
toridad se pierda en esta casa, como princesa de Eboli.
la hacienda de mis abuelos, y la gra Dividida se hallaba la córte en dos
cia tan merescida del príncipe, y que partidos: el uno le componian los ami
sean estas las mercedes y recompen gos de Antonio Perez; los enemigos de
sas de sus servicios, con haber dicho éste se habian agrupado al rededor de
yo esto me habré descargado con V. M. Vazquez. Felipe II trató de reconciliar
de la satisfaccion que debo á quien por lo menos á estos dos entre sí, ya
soy, y suplico á V. M. me devuelva es— que no habia podido conseguirlo con la
te papel; ¿ lo que he dicho en él es princesa de Eboli.
como á caballero y en confianza de tal, Se habia exacerbado la enemistad
y en sentimiento de tal ofensa.» que se tenian estos dos secretarios por
un incidente que habia ocurrido en
Ademas se quejaba en esta misma aquel, entonces. Mateo Vazquez habia
carta de que un pleito que sostenia en introducido en la cartera de despacho
su nombre y en el de sus hijos no se de Antonio Perez, en los momentos en
despachaba y decia: que iba á dar cuenta á S. M. de los
«Aunque en esto se ha usado de buen negocios, un anónimo, diciendo entre
gobierno con otro, soy yo tan mohina otras cosas que Antonio Perez no po—
con V. M. y ha tomado de tal manera dia tener hábito de las Ordenes Mili
el desfavorecerme que la razon que da tares por no ser de buena casta. Tanto
el presidente, es decir, que el no ha irritó esto á Perez, que propuso al rey
cerse conmigo lo mismo, es porque matarle; pero Felipe II procuró tem
V. M. lo quiso asi.» plarle ofreciendo castigar severamente
Ninguna impresion hicieron en el á Vazquez.
ánimo del rey estas razones. Limitóse No es fácil comprender lo que el
únicamente á hacer que su confesor rey se proponia con estos manejos.
fra y Diego de Chaves hablase á la prin Sin duda era su objeto ganar tiempo y
cesa para que declarase los fundamen averiguar que era lo que habia de cier
tos de su queja. Esta se remitió á que to en las relaciones de Antonio Perez
el rey ya sabia la verdad, y no quiso con la princesa de Eboli.
entenderse con el fraile. Asi es que aun cuando ya se halla
Insistia la princesa quejándose á ba separado de los amores de esta her
Felipe II de la conducta y enemistad mosa jóven, todavía debian quedar en
que con ella observaba el secretario su corazon cenizas de aquel mal ápaga
Vazquez, y el rey contestaba de una do fuego, cuando muchas noches salia
manera ambigua sin decidirse ni á des por una puerta escusada de palacio
contentarla ni á satisfacerla completa acompañado de uno sus criados y embo
mente. Tenia sin embargo, el rey grande zado rondaba la casa de la princesa de
empeño en que se reconciliase la prince Eboli por la calle de la Almudena. En
sa con el secretario Vazquez, y para es una de aquellas noches vieron sus
to comisionó nuevamente á su confesor ojos de un modo indudable salir á des
fray Diego de Chaves, que como van hora de la noche á Antonio Perez de
viendo nuestros lectores era un instru la casa de la princesa. Ya no quedó
mento á propósito para todo en las ma duda al engañado amante de la con
nos de Felipe II. Estrellóse todo el es— ducta de su ministro. Veia en él un
fuerzo del confesor en la altiva firmeza rival; se representaba en su imagina
de la princesa de Eboli, que respondió: cion que aquel á quien habia hecho
«Yo he satisfecho al rey como sabe: mensagero de sus amores, faltando á
haga S.M. lo que bien visto le sea. su confianza, le habia vendido y hecho
Las quejas justas ó injustas no tie el amor á la princesa por cuenta
men otra pena de su natural sino que propia.
ANTONIO PEREZ, 4

Felipe II se retiró al amanecer á pa terada, á pesar del esmero con que


lacio, y mandó llamar á fray Diego de procuraba el rey que se le tratase. En
Chaves, que habia intervenido en todas tonces consintió Felipe II, á los cuatro
aquellas negociaciones. Informóse del meses de prision, que fuese traslada
estado en que se hallaba el negocio de do desde la casa del alcalde de córte á
la reconciliacion entre Antonio Perez la suya propia, que como hemos dicho,
y Mateo Vazquez; y llamando despues era la casa llamada del Cordon, ofre
al conde de Barajas, mayordomo mayor ciendo tenerla por cárcel.
de la reina, que habia entrado á sus Alli se le presentó á nombre del
tituir al marqués de los Velez, el gran rey el capitan de su guardia don Ro
de amigo de Antonio Perez, les comu drigo Manuel á pedirle que prestara
nicó la resolucion que habia tomado, pleito homenage de amistad con Mateo
encargándoles la inviolabilidad del se Vazquez y que ofreciese que ni él ni
creto. En efecto, el dia 28 de julio ninguno de su familia le haria daño en
de 1579, á las once de la noche, se ve tiempo alguno. Prestó esta caucion Pe
rificó la prision de Antonio Perez y de rez, que continuó arrestado en su casa
la princesa de Eboli, presenciando la con guardias de vista por espacio de
ejecucion de esta última el rey escon ocho meses, al cabo de los cuales le fué
dido en el portal de la iglesia de San permitido salir á misa y á paseo y re
ta María, como hemos dicho al comen cibir cuantas visitas quisiesen hacerle,
zar la relacion de esta causa. pero no hacerlas él.
Preso Antonio Perez, aunque por La princesa de Eboli, que como he
una causa al parecer tan liviana como mos dicho al principio, habia sido con
era no haberse querido reconciliar con ducida á la fortaleza de Pinto, fué pues
su enemigo el secretario Mateo Vaz— ta en libertad á los muy pocos dias.
quez, empezaron á agitarse los enemi Continuaba en su casa-arresto An
gos de Antonio Perez, bien que no des tonio Perez, despachando todos los ne
caradamente, porque todavía temian gocios de Estado, ocupándose en los
que pudiese volver al poder, y sobre asuntos públicos con los oficiales de
todo al ver con asombro que el minis secretaría, y reuniendo en su casa la
tro, aunque preso, continuaba encar— flor de la córte, desplegando el lujo
gado del despacho de todos los nego inusitado que tenia en su trato; pero
cios de esta inmensa monarquía. hombre previsor, y receloso siempre
No quedó en esto, sino que al dia del carácter del monarca con quien te
siguiente, el cardenal de Toledo, fué á nia que habérselas, preparó hábilmen
consolar á doña Juana Coello, esposa de te los medios para buscar en su dia la
Antonio Perez, á su misma casa, afligi salvacion en su pais. *,

da con aquel golpe imprevisto, y cuyo Aragonés, habia cuidado siempre


alcance no le era dado en los primeros de servir con grande empeño á los na
momentos calcular. El mismo confesor turales de aquel pais, y de cultivar
del rey, fray Diego de Chaves, fué en amistad con los principales y mas po
yiado por Felipe II á visitar á Perez en derosos señores de aquel reino, por
la casa del alcalde de córte, donde he si algun dia arreciaba la tormenta aco
mos dicho se hallaba arrestado; y gerse á sus leyes y escudarse con
aquel buen religioso, que tan entro— sus fueros. Era íntimo amigo del con
metido vemos en todos los negocios de de de Luna, hermano del duque de
política, en tono festivo y chancero, le Villahermosa, una persona de las mas
dijo al acercarse al preso ministro, que importantes de Aragon por su riqueza,
aquella enfermedad no seria de muerte. su nacimiento y su influencia. Don Juan
Era, sin embargo, Antonio Perez de Lanuza era el justicia mayor de
demasiado conocedor de las cosas del aquel reino, y habia venido áMadrid á
mundo, y sobre todo del carácter de Fe obtener del rey el permiso de , renun
lipe II, para no comprender lo crítico y ciar en su hijo su elevada magistratu—
arriesgado de su posicion, y sentia en ra. Queria conocer á Antonio Perez, de
su alma bastante orgullo para que no quien como valido y ministro influyen
le doliese la humillacion de su prision. te de Felipe II, se hablaba mucho en
Asi es que su salud en breve se vió al Aragon, de quien se hallaban orgullo
142 CAUSAS CELEBRES.
-
-

sos los aragoneses por haber nacido en contra cualesquiera fuerzas estrange
su suelo, y de quien, en fin, habia vis ras que entrasen en el reino en ofensa
to elogios de la legislacion de aquel suya, aun cuando fuese contra el mis
pais, en la correspondencia activa que mo rey, si en tal forma entrase.
seguia con el duque de Villahermosa. Este es el famoso fuero que san
Fué presentado por el conde de Luna cionó el rey don Pedro y que al pre
el justicia mayor á Perez, y éste le pro sentárselo á la firma, sacando su pu
metió apoyar su solicitud, mostrándo ñal, rasgó el privilegio haciéndose san
se orgulloso de poder hacer la amistad gre en la mano y diciendo:
de tan alta autoridad, á quien estaba «Tal fuero de poder elegir rey los
confiada la guarda de las venerandas y vasallos, sangre de rey habia de cos
antiguas leyes de su patria. tal".))
Aprovechó Antonio Perez hábil La historia por eso le apellidó don
mente las visitas del justicia Lanuza Pedro el del Puñal.
para hablar con entusiasmo de la in Pronto sintieron las córtes el valor
dependencia de sus paisanos y de las de esta concesion, y pronto la corona,
libertades de Aragon, y manifestó los ya sin temor, comenzó á dominar. La
mas vivos deseos de poder un dia, re union de Fernando V é Isabel I, el des
tirado del fausto y del brillo de la cór cubrimiento de un nuevo mundo, el
te, ir á terminar su vida en Aragon desarrollo de la nueva monarquía,
ambicionando el modesto título de di acrecentaron el principio monárquico
putado. y le dieron una preponderacion cada
Ponderaba la importancia del jus vez mayor por las grandes conquistas
ticia mayor, la autoridad que mante que en la Europa hicieron Cárlos I y
nia la balanza entre las prerogativas Felipe II, y con la derrota de las co
del soberano y los derechos del pue munidades de Castilla en Villalar, y el
blo; dejó insinuar cuidadosamente y abandono de esta causa por la nobleza,
en secreto que hacia tiempo que el rey con disgusto del pueblo. Representan
proyectaba suprimir aquella magistra do otra sociedad, otros derechos y otras
tura que coartaba el ejercicio de su costumbres, no podia acomodarse ni
poder absoluto, cuyo proyecto habia subsistir mucho tiempo la constitucion
podido paralizar. Prendado quedaba el aragonesa en los tiempos de Felipe II.
justicia al ver el entusiasmo con que Iban cayendo en desuso, pertenecian
ablaba de las leyes de su pais el mi casi á la historia, la mayor parte de
nistro aragonés, y quedaba tambien sus fueros é inmunidades, pero con
admirado de su despejo cuando algu servaban la mas antigua de las prero
nas veces delante de él iban á despa gativas aragonesas.
char los primeros oficiales de la secre El justicia mayor de Aragon era el
taría de Estado con Antonio Perez. guardador de los fueros y el protector
Admirábale la solicitud de su ra contra todas las injusticias que pudie
ciocinio y sus grandes conocimientos ran proceder de los agentes del mo
de la historia y de la legislacion de su narca; era el árbitro supremo de las
pais que, constituido el reino en inde diferencias entre el rey y los de Ara
pendencia desde la reconquista, con gon; sus sentencias eran inapelables
servó sus instituciones protegidas por é inamovible su cargo. Semejante po
el sumo pontífice y que tenian mas de der era incompatible con el del rey en
republicanas que de monárquicas. una monarquía absoluta. En los pleitos
En un principio el peligro comun de los aragoneses en su territorio era
y la buena fé de los súbditos hizo que nula la jurisdiccion real si acudian al
todos caminasen en paz y ejerciesen justicia, ante quien era parte el sobe
libremente sus funciones los poderes. rano; y sin mas que presentarse ó ma
El rey don Pedro obtuvo de las córtes nifestarse quedaban exentos de reco
la derogacion del fuero que les permi nocer la autoridad real. Este es el pri
tia quitar al rey que quebrantase los vilegio de la manifestacion que luego
fueros y elegir otro, y esto lo consiguió veremos hacer un principalísimo papel
á cambio de otras prerogativas, entre en el curso de este proceso.
otras, la de poder tomar las armas En el verano de 1580 habia mar
ANTONIO PEREZ. 143
-

chado Felipe II á tomar posesion del somete al vencedor. En la segunda don


trono de Portugal, que habia conquis Sancho de Avila bate en las márgenes
tado apoyando sus derechos como pa del Duero al prior de Ocrato, que tiene
riente del último rey don Sebastian. que huir y con pena salva su cabeza,
El rey don Sebastian, desoyendo los por la que ofrece ocho mil ducados
consejos que le da lleno de prudencia Felipe II, empero ningun portugués
Felipe II al negarle los auxilios que le quiso vender y entregar á su enemigo
pide en una entrevista que tiene en este desgraciado príncipe.
Guadalupe, marcha á Africa águerrear Felipe II habia ido, á tomar pose
contra los moros, donde muere en la sion de aquel reino, dejando en Ma
célebre batalla de Alcazarquivir tan drid á Antonio Perez que tanto le ha
desastrosa para los portugueses, y en bia ayudado en la parte política de la
la que ni pudo encontrarse su cuerpo, conquista de él, si bien preso, como
circunstancia de que no nos haríamos ministro entendiéndose con los conse
cargo sino hubiese dado lugar á otra jos de Madrid y con la córte de Lisboa.
célebre causa que escribiremos á con Siguió Antonio Perez desplegan
tinuacion de la presente. do el mismo fausto y lujo que por poco
Muerto el rey don Sebastian le su— tiempo antes habia moderado, conti
cede su tio el cardenal don Enrique; nuó comunicándose con la princesa,
poco despues de un reinado de un año recibiendo visitas y sin apercibirse de
muere sin designar su sucesor entre que sus enemigos insistian incansables
los diversos pretendientes á aquel tro trabajando en la obra de su perdicion.
no. Los principales eran Felipe II, la El presidente del consejo, Pazos, es
duquesa de Braganza, el ºde Sa cribia sin cesar al rey en favor del mi
boya y don Antonio, prior de Ocrato, nistro, mientras sus enemigos exage
nietos todos de Manuel el Grande, pa raban al rey su insolente lujo y sus
dre de Enrique. relaciones con la princesa, y el hijo
El derecho de primogenitura favo de Escobedo faltando á su palabra vol
recia á la duquesa de Braganza, pero via á reproducir su querclla y deman
las leyes de España daban en igual dar justicia por la muerte de su padre.
grado de parentesco la preferencia á Hallábase el rey perplejo, vacilante sin
los varones. El valor real de los títulos decidirse á nada, queriendo darle li
era de poca importancia en una cues bertad, y al mismo tiempo no resol
tion que debian decidir las armas. Fe viéndose á soltarle.
lipe II era el mas poderoso de los pre Decidióse al fin Felipe II, y en 1582
tendientes, y antes de la muerte de dió comision secreta al presidente del
Enrique había tomado sus medidas pa Consejo de Hacienda, Rodrigo Vazquez
ra asegurarse su sucesion. Bajo el pre de Arce, para que formase reservadísi
testo de invadir á Marruecos habia mamente un proceso á Antonio Perez,
juntado una poderosa escuadra y le examinando y oyendo las deposicio
vantado un numeroso ejército. nes de los testigos bajo palabra de si
Los portugueses, por aversion á la ilo.
dominacion española, proclamaron rey 9Comenzóse esta primera informa
en Lisboa á Antonio prior de Ocrato. cion en Lisboa en 30 de mayo y duró
Aunque el duque de Alba se hallaba hasta mediados de agosto.
en desgracia desterrado de la córte por Los testigos que declararon en ella
una intriga amorosa que habia tenido fueron ocho personas, todas de alta po
su hijo con una dama de la reina, Feli sicion pero reconocidamente enemigas .
e II lo colocó al frente del ejército que de Antonio Perez.
invadió el Portugal para hacer recono Fueron estos testigos Luis de Ohe
cer sus derechos. -
va, comisionado del gran duque de
El duque de Alba sofoca su resenti Florencia.
miento, y aunque encorbado con el pe Don Luis Gaytan, mayordomo del
so de los años conquista aquel reino. príncipe Alberto.
Dos batallas deciden de la suerte de El conde de Fuensalida.
este reino, en la primera manda en Don Pedro Velasco, capitan de la
persona el duque de Alba y Lisboa se Guardia Española.
144 CAUSAS CELEBRES.
=-e

Don Rodrigo de Castro, arzobispo formacion, arreció el ímpetu de los ene


de Sevilla. migos de Perez, abandonáronle todos;
Don Luis Enriquez, de la cámara solo tres personas no le volvieron la
del príncipe cardenal. espalda al amago de la nueva tormenta
Don Fernando Solís. que contra él se preparaba: el presi
Don Alfonso de Velasco, page del ente de Castilla Pazos, que continua
rey, hijo del capitan don Antonio Ve ba escribiendo, aunque tímidamente,
lasco. en su favor al rey, don Gaspar de Qui
Estos testigos, escogidos no dieron roga, que procuraba conciliarle el apo
ninguna luz sobre el asunto principal, yo del clero, y su resentida muger do
sobre el objeto ostensible por que se ña Juana Coello, que olvidando sus
hacia la informacion, nada sabian, na agravios, solo veia en él el padre de
da pudieron decir sobre el asesinato sus hijos, y olvidaba con sublime ab
de Escobedo, empero formularon car— negacion sus adúlteras relaciones.
gos gravísimos contra Perez. Revela A pesar de esto, no se le estrechó
ron que el ministro comerciaba escan su prision, continuó Antonio Perez en
dalosamente con el poder, que vendia su arresto puramente nominal. Aquel
la confianza del monarca, que se hacia monarca tan severo, tan rígido en las
pagar muy caro el empleo de su in costumbres, cuya penetrante mirada
fluencia, que don Juan de Austria, An escudriñaba hasta lo que pasaba en lo
drea Doria, los príncipes y vireyes de mas oculto del hogar doméstico, sabia
Italia le hacian costosos regalos, y le de antiguo la conducta de su ministro,
contribuian anualmente con crecidas conocia su lujo, tan contrario á su par
sumas para que los mantuviese en simonia, y su vida licenciosa, y sin
sus gobiernos y vireinatos, que hasta embargo, por muchos años le ia
los pretendientes preferian mas bien concedido su favor; ahora la veia con
gastar en regalos al ministro lo que signada por testigos de la mas elevada
habian de gastar por su larga estancia categoría, y nada resolvia, y ni aun se
en la córte á trueque de ser pronto y agravaba su prision.
bien despachados; que hijo de un pa Terribles lazos debian ligar al mo
dre pobre, era opulentísima su fortu narca y al ministro cuando toleraba
na, superior á la de los grandes mas aquel cosas tan en contradiccion con
ricos de España: mantenia en su casa su carácter grave, severo, y fanática
un fausto casi real, tenia una lindísi mente religioso.
ma y perfectamente alhajada, casa de Pasaban los dias, pasaban los me
campo al estilo de las vilas de Italia, ses, y aunque sin agravarse la prision,
poseia galerías de pinturas formadas permanecia Antonio Perez en una po—
con preciosos cuadros regalados, sus sicion equívoca, en que si bien el po
cuadras tenian treinta caballos, su ca der continuaba en parte en sus manos,
sa era en lujo un palacio, con multitud aparecia como culpable á los ojos del
de pages y criados á su servicio, co pueblo y recluido en una prision.
ches, carrozas, literas, y no bajaba el Asi es que envió á Lisboa al jesuita
gasto anual de su casa de ciento cua padre Rengifo, que era muy amigo su
renta mil doblones. yo, con el objeto de que adoptase el rey
Acusábanle de tener ademas de las una resolución cualquiera, poniendo
relaciones escandalosas con la princesa término á una situacion tan singular y
de Eboli, de quien recibia hasta acémi tan anómala.
las cargadas de plata, frecuentes orgíasNada contestó el rey á esta apre
en su casa, en la que habia juego á miante mision. Vanos fueron los es-.
que asistian el almirante de Casti fuerzos que para conseguirlo intentó el
lla, el marqués de Auñon y otras per celoso jesuita.
sonas de las mas elevadas de la córte, Entonces Antonio Perez determinó
y concluian, si bien no dando pruebas, que marchase su muger, doña Juana
con que se atribuia á Perez y á la Coello, á verse con el rey; y esta espo
rincesa de Eboli la muerte de Esco— sa, ejemplo de abnegación y de virtud,
edo. emprendió aquel largo camino desa
Al transpirarse el resultado de la in fiando todos los peligros consiguientes
ANTONIO PEREZ. 43

á él, y los disgustos de su situacion. Salazar, del Consejo de la Inquisicion,


Al llegar á Aldea Gallega, el alcal ¿ general de Cruzada, nom
de Tejada la arrestó é impidió conti rando por escribano á Antonio Mar—
nuar su viage, examinándola ademas quez, el mismo que actuaba en el pro
detenidamente sobre las instrucciones ceso formado por Rodrigo Vazquez con
que llevaba. tra el secretario de Estado.
Creia el alcalde hacer un gran ser— En esta clase de juicios de residen
vicio al rey, y escediéndose en su co— cia se procedia de una manera inqui
mision, arrancó los papeles que lleva sitorial; no se daba traslado del pro
ba la desgraciada esposa del ministro ceso al residenciado, ni se le comuni
proscripto para enterarse de las ins eaban los nombres de los testigos. Asi
trucciones que le habia comunicado su es que resultaron grandes cargos con
marido. tra Antonio Perez, principalmente el
Ufano, creyendo obtener una gran de haber recibido cuantiosas dádivas
recompensa de Felipe II, se le presentó de don Juan de Austria, del cardenal
el ¿ con las diligencias que habia arzobispo de Toledo, de los vireyes y
formado para examinar á la desgracia capitanes de Italia; el de haber descu
da doña Juana; pero fijando sus ojos el bierto los secretos diplomáticos pro
sombrío monarca en alcalde, cual si pios de su oficio, y el de haber hecho
quisiese con ellos penetrar hasta el alteraciones, adiciones y supresiones
fondo de su alma, le cogió los papeles en los documentos que venian en cifra,
sin hablar una palabra, y sin volver el habiendo alterado tambien muchos pe
rostro, los arrojó en el fuego de una ríodos de la correspondencia que ha
chimenea que ardia en su régia estan bia mediado entre don Juan Escobe
cia. Volvióle despues la espalda, dejan do y él, como secretarios respectivos
do al alcalde trémulo y espantado de de don Juan de Austria y de Feli
tan fria acogida. pe II.
Inmediatamente el rey hizo llamar Cargos se hacian aqui á que le era
al padre Rengifo, y le mandó que fue muy fácil contestar á Antonio Perez;
se de su parte á tranquilizará doña porque si alteraba algunas comunica
Juana, que seguia arrestada en Aldea ciones, si al reducir y traducir las ci
Gallega, mandándola que volviese á fras de los despachos diplomáticos los
Madrid, y prometiéndola que á su re modificaba, era efecto de que asi se lo
greso á esta capital resolveria definiti prevenia el mismo rey; y esta autori
vamente sobre los negocios de su ma zacion era una cosa comun, ordinaria
rido. en la marcha que llevaban los nego
Continuaban las maquinaciones de cios en aquella época. Los diversos
los contrarios de Antonio Perez. Apo— consejos establecidos para la consulta
yábanse en los testimonios secretos de los negocios entendian en el despa
de la primera informacion, y sin in cho de todos ellos y remitian al rey su
sistir, porque no lo creian convenien parecer, el cual ponia por su mano
te á causa de poderse herir la suscep anotaba al márgen de las consultas,
tibilidad del monarca, en las relacio párrafo por párrafo su resolucion.
nes amorosas de Perez y de la prince Los negocios relativos á la hacien
sa, hicieron fijar su atencion sobre las da, á la justicia, á la gobernacion in
concusiones de que le acusaban los terior del reino, se remitian ordina
testigos. Entonces se dió un nuevo gi riamente íntegros para la discusion de
ro á esta causa. los consejos; empero de las notas re
Acostumbrábase á hacer de vez en servadas de los embajadores, de las
cuando en aquella época la visita de comunicaciones importantísimas de los
residencia en las secretarías y tribu vireyes, de los partes de los generales
nales para averiguar el comportamien en que se hablaba de las operaciones
to de los empleados públicos en el ejer de guerra, de los futuros planes de
cicio de sus funciones; y el rey, en conquista mandaba el rey suprimir la
enero de 1585 mandó hacer una visita parte que debia de quedar secreta y
á todas las secretarías del despacho, no era propia del exámen de aquellos
dando esta comision á don Tomás de cuerpos y en que nº º un interés
9
146 - CAUSAS CELEBRES.

grande del Estado en que no se traspi jueces de la visita, como era la cos
a Sen. tumbre general, solo se dió un auto
Antonio Perez tenia á su cargo el del visitador Salazar, refiriéndose á
hacer estas modificaciones, y de acuer ellos, mandándoselo notificar, aunque
do con Felipe II alteró muchas veces sin entregarle copia, como pretendió y
la notas que creian ambos no poder pidió diversas veces.
presentarse íntegras. . . Dictada esta sentencia contra toda
Tambien en las comunicaciones que ley, faltándose hasta á las fórmulas
habian mediado entre don Juan de mas esenciales para su validez, se pro
Austria y Antonio Perez, estaba éste cedió á su cumplimiento el 20 de ene
¿do or aquel para suprimir, al ro de 1585. Los alcaldes de casa y cór
leerlos, ¿ párrafos que, de te García de Toledo, que ya anterior
masiado conocedor del carácter de Fe mente le habia preso, y Espinosa, se
lipe II, pudiese creer que habian de presentaron en la casa de Antonio Pe
ser perjudiciales á los intereses de don rez, llamada la casa del Cordon.
Juan de Austria, de quien se tenia por Hallábase Antonio Perez tranquilo,
muy amigo. Verdad es que en estas sosegado, conversando con su esposa
comunicaciones con don Juan de Aus doña Juana. Mientras uno de los alcal
tria y su secretario don Juan de Esco des ocupaba con minucioso afan todos
bedo, Antonio Perez hizo un juego do sus papeles, el otro le notificaba su
ble, porque aun de aquellos mismos sentencia.
párrafos que, aparentando servir , á Antonio Perez, sin inmutarse, con
don Juan de Austria, suprimia, daba la mayor tranquilidad; recibiéndolos
exacta y detallada cuenta al rey. con aquella gallarda cortesanía que dis
Tambien resultó de la visita haber tinguia sus modales, sin que ninguno y
recibido del gran duque de Toscana de los alcaldes se apercibiese habló un
diez mil escudos á título de derecho momento con un criado. Salió éste, y
por el despacho de la investidura de volvió pocos instantes despues.
Sena; pero esta cantidad se la habia Aquel criado, mozo listo, en quien
regalado Francisco de Médicis, como tenia gran confianza, fué enviado á ver
derecho de costumbre á los secretarios
al cardenal de Toledo, cuyo palacio se
de Estado desde el tiempo de los re hallaba situado junto á su casa, para
es Católicos, es decir, que debian re e un consejo de lo que debia
cibir la mitad de lo que pagaban por el a Celº. -

derecho de investidura, entregando lo Mientras Antonio Perez entretenia


restante á la cámara del rey, al alcalde con corteses cumplimientos,
Antonio Perez se dirigió al rey al se presentó de vuelta el criado á la
verse abandonado y en manos de sus puerta de la estancia en que se encon
enemigos; pero el confesor del rey, el traban. Una ligera seña, que nadie pu
padre Chaves, cuya intervencion tan do percibir, que solo comprendió Án
directa vemos en todos estos negocios, tonio Perez, le significó la aprobacion
era tambien uno de los jueces de la de lo consultado.
visita, y le aconsejó que no se discul Entonces pasa acompañado del al
ase de aquellos cargos que contra él calde, siempre á su vista, á una pieza
¿ porque no seria condenado ni inmediata. Tenia ésta una ventana de
en un par de guantes; por lo cual An mediana elevacion que caia á San Jus
tonio Perez se limitó únicamente á dar to: fué como para mirar, y mas rápido
descargos generales. -
de lo que puede tardarse en referir el
A pesar de esta promesa fué conde hecho, se arrojó por la ventana que
nado en suspension de oficio por diez daba al atrio de la iglesia. -

años, en dos de reclusion en una for Asombrados quedaron los alcaldes,


taleza, en ocho de destierro de la cór comenzaron á dar grandes gritos, no
te del rey, y en treinta mil ducados de atreviéndose á acompañarle en su pe
multa é indemnizacion. ligroso salto. Salieron inmediatamente
No se observaron en la causa las dando voces, acudieron con gente á la
formalidades debidas. En lugar de dar iglesia; empero en el corto tiempo que
se su sentencia firmada por todos los habian tardado en bajará la calle ya se
ANTONIO PEREZ. 147
-

hallaban cerradas las puertas de aque Apeló el fiscal, y se pidió entretanto


lla. Dieron sobre ellas golpes los al la escomunion contra los alcaldes por
caldes y las puertas no se abrieron. los grillos que le habian puesto, y el 14
Entonces las derribaron con palancas; de febrero pronunció sentencia el vi
entraron en el templo; registraron es cario mandando que se le restituyese
crupulosamente todos, los rincones y á la iglesia. El fiscal del rey interpuso
los altares, bajaron á la bóveda, y en su apelacion ante el Consejo enta
ninguna parte hallaron á Antonio Pe blando el recurso de fuerza.
rez, hasta que subiendo uno de los de Los autos entretanto, fueron lleva
pendientes de justicia á los desvanes dos al tribunal de la nunciatura, que
del tejado lo encontró escondido en confirmó la sentencia del vicario; y
uno de ellos. este negocio, que parecia marchar con
Apoderáronse de él; metiéronle en tanta actividad, queda, por una de
un coche que tenian prevenido, y lo esas circunstancias que vemos tan re
enviaron á la fortaleza de Turuégano á petidas en esta célebre causa, como
cumplir su condena. paralizado hasta el año 1589 en que se
Vemos, pues, que en esta nueva llevó al Consejo la apelacion del fiscal
faz que va tomando el proceso de An que declaró la fuerza en conocer, anu
tonio Perez, el auto de su prision se lando lo hecho, alzando las censuras
refiere solo á las concusiones cometi impuestas, absolviendo á los notifica
das como ministro de Felipe II, y al dos y haciendo salir á los jueces del
abuso de su poder, y ni una sola pala nuncio de Madrid y del reino en el
bra se indica del asesinato del secre término de segundo dia.
tario Escobedo. Mientras que tenia lugar este epi
Encerrado sin comunicacion en el sodio del proceso, episodio que habia
castillo de Turuégano, embargados y durado nada menos que cuatro años,
mal vendidos parte de sus bienes, su el rey Felipe II habia tenido que ir,
muger fué ¿ con sus hijos cons pocos meses despues de la extradicion
tituida en prision. El arzobispo de To de Antonio Perez de la iglesia de San
ledo no le abandonó, sin embargo, en Justo, á Aragon para celebrar córtes,
este apuro; hizo, aunque tibiamente y marchó acompañado de Rodrigo Vaz
que el clero se pronunciase en su fa quez, presidente del consejo de Ha
vor. Asi es que el 30 del mismo mes cienda y juez de la causa. En esta es
denunció el fiscal eclesiástico ante el pedicion recibió el rey en Lérida una
doctor Noroni, vicario general, la vio esposicion de Antonio Enriquez ofre
lacion del templo de San Justo, y se ciendo declarar cuanto sabia del asesi
entabló una gran competencia entre nato de Escobedo, empero pidiendo un
las autoridades eclesiástica y civil, salvoconducto que le pusiese á cubieto
disputa de jurisdiccion que duró largo de toda persecucion. Manifestaba que
tiempo, bien que el vicario despació no era el interés, que era la venganza
cartas de censura contra los alcaldes la que le impulsaba á dar aquel paso,
de córte si no volvian al dia siguiente porque tenia fundadas sospechas de
á San Justo al preso que habian sacado que Antonio Perez habia hecho atosi
de alli con manifiesta violacion del de gar á un hermano suyo.
recho de asilo y profanando el templo. Tambien llegó alli otra esposicion
Los alcaldes contestaron protes del capitan don Pedro Quintana, so
tando de la fuerza que se les hacia y brino de Escobedo, el que, habiendo
negándose á reconocer el derecho de podido rastrear en uno de los barrios
inmunidad en el delito de que se bajos de Madrid que habia un hombre
trataba. Aparte de que Antonio Perez que habia intervenido en el asesinato
contestó pidiendo de que se procedie de su tio y se habia marchado al es
se á la imposicion de las censuras si no trangero, recorrió varios paises en su
se le volvia al lugar sagrado. busca, y al fin habia podido encontrar
El fiscal de la jurisdiccion real pi al alférez Enriquez en Zaragoza y po
dió la reposicion de aprobado. Se ad dido reducirle á que acusase á Anto
mitió por el tribunal eclesiástico el nio Perez y diese las pruebas de su
negocio á prueba por breve término. crimen.
e
9.
l 8 CAUSAS CELEDRES.
--->

El presidente del consejo de la to examinó á otro testigo llamado Ge


cienda, Rodrigo Vazquez, recibió de rónimo Diez, que se estendió larga
Antonio Enriquez el 30 de julio la de mente en su declaracion refiriendo
claracion que habia ofrecido. Entonces cuanto habia oido de las relaciones del
es cuando por la vez primera se des secretario Antonio Perez con la prim
cubrieron todas las circunstancias y cesa de Eboli y lo que de ello hablaba
todos los cómplices del crímen en que el secretario Escobedo, atribuyendo á
se hallaba comprometido Antonio Pe eSt O Su muerte.
rez y que habia sido ejecutado por el En la ciudad de Tortosa fué tam
mandato del mismo rey. Se mandó en bien llamado á declarar el 11 de se
tonces la prision de biº, Martinez, tiembre, Martin Gutierrez, vecino del
mayordomo de Antonio Perez. lugar de Molina, paisano de Juan de
Durante este tiempo existian en Mesa, el cual contó particularidades
poder del secretario de Estado la cor de las salidas y entradas de éste al
respondencia que habia mediado en tiempo de la muerte del secretario Es
este asunto con el rey y la de otros cobedo. . -

muchos negocios gravísimos. El rey Veia Antonio Perez que la situacion


trataba de arrancárselas, é hizo que el se iba complicando y que de la prision
confesor, el indispensable padre Cha de su mayordomo Martinez podia re
ves, se la exigiese á la muger de Pe sultar un giro muy perjudicial para el
rez. En vano el buen religioso apeló á proceso, y entonces trató de evadirse
las súplicas y á las promesas; en vano de la cárcel y fugarse á Aragon, para
usó tambien de amenazas agenas á su lo cual se habia preparado y enviádole
sagrado ministerio; todo fué en vano. de aquel pais dos yeguas herradas al
Aquella muger mostró una fortale revés. Descubierto el plan de su fuga,
za superior á su sexo, y se negó á to- quedó frustrado, y su prision se hizo
do; hasta que Perez, sabedor de las mas severa y estrecha.
persecuciones que sufria, y temeroso Respiró el rey al saber que los pa
de que se abandonasen con ella á los peles que tenia Antonio Perez habian
mayores escesos, escribió con su san- sido entregados por su esposa doña
gre á falta de tinta é hizo llegar á su Juana Coello. No sabia aquel astuto
mano una carta, previniéndola entre-monarca que tenia que habérselas con
gase dos arcas de papeles importantes un hombre del temple de su secretario
ue tenia en su poder. Entonces, obe que habia aprendido mucho con su tra
iente doña Juana Coello, los envió á to en el disimulo. El rey creyó que
Monzon con persona segura al confesor quedaba Antonio Perez desprovisto de
del rey. En seguida ella y sus hijos sa los medios de probar que en la muer
lieron inmediatamente de la cárcel, te de Escobedo habia obrado por su
recibiendo de fray Diego de Chaves órden. No calculó que mucho tiempo
las seguridades mas completas de antes, con una prevision singular, hu
¿ á costa de su vida aquellos biese reservado algunos billetes, los
OcumentOS. bastantes para que en su dia le sirvie
Antonio Perez era demasiado há sen de descargo y pudiesen causar te
bil. Al entregar aquellos papeles, que mor al rey.
evitaban la persecucion y devolvian la A esta seguridad que tenia Feli
libertad á su inocente familia, como pe II se debió sin duda que á su vuel
previsor y suspicaz habia reservado en ta de Aragon oyese con mas benigni
secreto papeles de grande importan— dad las súplicas y memoriales de su
cia, papeles que debian un dia servir antiguo secretario de Estado, en que
le poderosamente en el proceso de Za recordaba los grandes servicios que le
ragoza y obligar al rey á desistir de su habia prestado en otro tiempo, y le
empeño teniéndole en una continua permitiese venir desde la fortaleza de
alarma y zozobra. Turuégano á la córte, dándole por cár
Rodrigo Vazquez en tanto conti cel la casa de don Benito de Cisneros.
nuaba examinando , cuantos testigos Alli volvió á gozar, con grande estra
podian corroborar la relacion hecha ñeza de todos, de cierta libertad; alli
por el alférez Enriquez. El 11 de agos le visitaba toda la grandeza, el cuerpo
º.
ANTONIO PEREZ 40

diplomático, los ministros de Estado, cándolo á las partes. Se procedió á un


los consejos y tribunales; y hubo has minucioso registro en la casa que ocu
ta momentos en que, al ver el curso paba Antonio Perez, y se redobló la
tan raro y estraordinario de este pro vigilancia colocando mayor número de
ceso, muchas personas creyeron que alguaciles de centinelas de vista.
volveria al poder. Llegó la Semana Presentaron para que las recono
Santa, y Antonio Perez pidió licencia ciese las cartas que habia escrito al
rey recomendando á su mayordomo
al rey para salir á los Oficios Divinos.
Le fué concedida, y la córte vió á An Martinez, y pidiendo la pronta termi
tonio Perez pasear libremente por las nacion de aquella causa; cartas que,
calles. -

como hemos visto, el rey entregaba á


Gran cuidado, sin embargo, tenia Rodrigo Vazquez, y que se unian á la
Antonio Perez por la prision de su ma causa. Antonio Perez negó con la ma
yordomo Diego Martinez, y por los trá yor imperturbabilidad su firma.
mites que se siguieron en el proceso. Recibióse despues el negocio á
Negaba, no obstante, el mayordomo prueba por término de diez dias, con
todos los cargos, y Antonio Perez es cargos de peticion y de castigo. Se
cribió diferentes veces al rey en su fa procedió dentro de este mismo térmi
vor, pidiéndole encarecidamente abre no á la ratificacion de los testigos del
viase el fallo de la causa, poniendo sumario, y el 31 de agosto presentó en
término á tantos disgustos. El rey, en forma su defensa Antonio Perez, soli
vez de atender á sus súplicas, entre citando que con arreglo á derecho se
gaba sus cartas al confesor, y éste al le absolviese de la instancia por no ha
juez, que las mandaba unir al proceso. ber pruebas suficientes para su conde
No quedaba, pues, ya duda de que la nacion.
intencion del rey era perderle. Sin Hasta ahora se habia seguido en
embargo, nada resultaba probado del un todo la tramitacion y procedimien
delito. tos marcados por el derecho, empero
El 20 de febrero de 1587 volvió An aqui se da ya un nuevo giro á esta
tonio Perez á escribir al rey con mayor causa singular, mandando el juez que
calor, y su carta fué tambien á unirse en este proceso, que habia empezado
al proceso. Ni en la declaracion, con de oficio, se diese traslado á Pedro
fesion y careo con Enriquez, descubrió Escobedo.
Martinez nada. De esta manera se obligaba en cier
El sistema adoptado por Perez era to modo á un hombre que ya se habia
un sistema hábil por la serenidad y separado de su querella, y habia com
firmeza con que le siguió: negaba to prometido su palabra de no figurar en
dos los cargos, desconocia sus propias el proceso como parte, á que la repro
cartas que le presentaba el juez, y que dujese. Aunque retraido por la ante
habia escrito al rey. rior promesa que habia hecho al res
Del sumario no resultaba proba petable presidente del Consejo de Cas
do delito alguno; el alférez Enriquez tilla, fueron tantos y tan poderosos los
era un delator en causa propia, y sus enemigos de Antonio Perez, que qui
crímenes le incapacitaban para hacer sieron reanudar por este medio el pro
fé en juicio, y el secretario de Estado ceso que veian iba á terminar, que ol
no podia ser convicto de la muerte de vidado de su palabra, faltando á sus
Escobedo. anteriores compromisos, Pedro Escobe
-

Antonio Perez y su esposa contes do, en 12 de setiembre contestando


taron acordes, y en absoluta negativa, al traslado que se le habia pasado de
en la confesion que se les tomó el 30 la causa de oficio, presentó en forma
de julio de 1579. Despues se volvió á su querella.
tomar , otra declaracion supletoria en No deseaban mas los contrarios
el 15 de agosto, en la que Antonio Pe encarnizados de Antonio Perez, y asi
rez estuvo enteramente conforme con es que con sorpresa general de todos
lo que antes habia dicho. fué estraido de la casa en donde se
En el dia 25 se le dió traslado de hallaba preso y conducido á la fortale
cuanto resultaba en el proceso, notifi za de Pinto.
450 CAUSAS CELEBRES.

A muy pocos dias de esta prision, declaraciones dadas el 7 de setiembre


mandó el rey que se le volviese á la de 1589 aseguran que al tiempo de
córte. Los enemigos de Perez que veian la muerte se hallaba Antonio Pérez en
en este paso que se les escapaba el éxito Alcalá de Henares con el marqués de
que se habian propuesto en el nuevo los Velez, espresando sus sospechas
giro que se habia dado á esta causa, de que Antonio Enriquez, su delator,
representaron diversas veces al mo estuviese sobornado por la familia de
narca; le hicieron ver la inconvenien los Escobedos, hallándose resentido
cia de su traslacion á la córte; y opo—de que Diego Martinez con consenti
niendo obstáculo sobre obstáculo lo— miento de su amo habia hecho atosigar
graron dilatar por espacio de dos me á su hermano.
ses y medio el cumplimiento de esta En tal estado se hallaba la causa,
resolucion, hasta que firme el rey en cuando Pedro de Escobedo pidió sus
su propósito lo hizo venir á Madrid, y pension del negocio para ir á buscar
colocarle en una casa principal por al boticario que dió el agua emponzo
prision. ñada, en una de las comidas á que
El juez de la causa, Rodrigo Vaz asistia en casa de Antonio Perez, á Es
quez, era un enemigo personal, decla cobedo, y tambien para ir á buscar al
rado, decidido, de Antonio Perez. Asi alférez Juan Rubio, cuyo paradero,
es, que se lamentaba muchas veces, aunque confusamente habia podido
cuando el rey le iba á la mano conte traslucir, y el que, como han visto
niéndole en los procedimientos que nuestros lectores, habia recibido un
intentaba contra Antonio Perez. despacho de alférez é ídose á servirlo
, , Recibia éste de contínuo de parte en Milan.
del confesor del rey, que tambien era Alarmaba á Antonio Perez este tor
enemigo suyo, las seguridades y espe cido curso que iba dándose á su pro
ranzas de que aquel proceso, que ya ceso. Veia que se caminaba en él con
contaba tantos años, no pasaria ade mas precipitacion que lo que se habia
lante. hecho en los años anteriores, y asi es
Preguntándole una vez uno de los cribió diversas veces al rey manifes
señores mas principales á Rodrigo Vaz tándole los grandes inconvenientes que
quez sobre las anomalías que presen traia el conducir el proceso á punto de
taba aquel proceso, consta que le con que se viese forzado á decir la verdad.
testó: Estas cartas eran, como las anteriores,
«¿Qué quereis que os diga? Unas inmediatamente entregadas al juez de
veces me da priesa el rey y me alarga la causa y unidas á los autos.
la mano; otras espacio, y me la enco Hay mas: el rey hizo que su confe
ge. No lo entiendo, ni alcanzo los mis sor, fray Diego de Chaves, escribiese á
terios y las prendas que hay entre el Antonio Perez dos cartas. En la una de
rey y el vasallo.» -
ellas le decia:
En otra ocasion tambien el arzo
bispo de Toledo, Quiroga, hablando «Señor: habiendo entendido los
con el padre Chaves ¿r del rey, grandes trabajos de su merced y de su
le decia: casa, tiempo ha he andado, pensando
«Señor, ó yo soy loco, ó este nego conmigo, que era bien por lo que la
cio es loco. Si el rey mandó á Antonio caridad pide, dar consejo á quien , no
Perez que hiciese matar á Escobedo, lo pide. En fin, me he resuelto á ha
¿qué cuentas le pide, ni qué cosas? Mi cerlo; y asi le digo que pues vuesa
merced en realidad de verdad tiene
ráralo, y entonces él lo viera.»
Antonio Perez contestó á la quere— escusa perentoria en este hecho, cuan
lla con una prueba robusta, con una do se venga á saber, que vuesa merced
informacion de seis testigos, que fue deberia de confesar de plano lo que se
ron don Diego Bustamante, Antonio le pide, y con esto se quita, á mi jui
Martinez, Claudio Vara, Juan de Vega, cio, de todos los trabajos que tiene,
el alférez Gil de Mesa, y Luis Juan de ¿ el fundamento de todos ellos es y
Orihuela, contador del rey y escribano a sido esto, que cada uno responda
del consejo de Aragon; los que en sus por sí.»
N,
ANTONIO PEREZ. 15
- =º

El padre Chaves era enemigo de de ello, que á esta no se llega en ma


Antonio Perez, no personalmente, sino teria alguna. »
por ese espíritu exagerado de concien
cia con que el buen hombre era el ju— Ya ven nuestros lectores la singu
guete de Felipe II, en todos los nego— lar jurisprudencia del confesor de ¿
cios en que le hacia entrar: creia que lipe II, del hombre á quien se vió in
su augusto penitente no tenia el menor tervenir en su reinado en todos los ne
antecedente de la muerte de Escobedo, gocios.
y que era todo obra de Antonio Perez; Antonio Perez conoció que el con
y tambien porque queria servir y com sejo del confesor era un lazo que se le
placer al monarca en todo cuanto se tendia, puesto que todos los esfuerzos
le antojase. se dirigian á que se declarase por autor
Antonio Perez vió en la correspon del asesinato, y que una vez confesado
dencia que con él entablaba el confe el hecho, falto de las cartas en que el
sor de órden del rey un nuevo lazo. rey asi se lo mandaba, por creer el rey
Consultó, pues, con el cardenal Qui haberlas recogido antes en los baules
roga, que era su amigo verdadero, y de papeles que envió su esposa doña
respondió con acuerdo de éste en una Juana Coello á Monzon, se quedaba in
carta sumamente hábil, manifestándo defenso y sin escudo alguno para resis
le los peligros que se seguirian al ser tir los golpes de sus enemigos.
vicio y al buen nombre del rey de se Prefirió, pues, entonces entrar en
mejante declaracion, manifestándole negociaciones de transaccion con el
que ni su conciencia le permitia conde hijo de Escobedo, que intimidado por
narse en caso tan grave sin probanzas un fuerte anónimo que habia recibido,
de valor, alcanzando á sus hijos las re consintió en separarse de la causa me
sultas, ni por su afecto al rey podia diante una suma de 10,000 ducados,
prestar la peligrosa declaracion á que haciéndole una formal y solemne escri
él le escitaba cuando habia prometido tura de desistimiento en 28 de setiem
solemnemente lo contrario á ruegos bre de 1589, en la que, despues de la
del rey, no debiendo mezclar nunca su firma de los contrayentes, concurrie
nombre augusto en esta causa; estando ron como testigos el almirante de Cas
ademas pronto á transigir el negocio tilla don Luis Enrique de Cabrera, du
con Escobedo por medio de un con que de Medina de Rioseco, conde de
cierto pecuniario. Módica; don Diego Zapata, comendador
El padre Chaves contestó á esta de Montealegre en la órden de Santia
carta insistiendo en su primera opi go; don Alonso del Campo, y Jácome
nion, exhortándole á que dijese de pla Marengo.
no lisa y llanamente la verdad del he Como Antonio Perez tenia embar
cho; que esta seria la manera de li gados todos sus bienes, como carecia
brarse de una vez de prisiones, des enteramente de recursos propios, el
cargándole de toda culpa, y añadia: rey pagó por él esta crecida cantidad.
Presentada esta escritura de desis
«Puesto que no la tiene el vasallo timiento ante el juez Rodrigo Vazquez,
que mata á otro hombre de órden de pidiendo al mismo tiempo el sobresei
su rey, que como dueño de las vidas miento de la causa, mediante á haber
de sus súbditos, puede quitárselas con retirado su demanda la parte ofendida,
juicio formädo, ó de otro modo, estan mandó el juez que se diese traslado á
do en su mano dispensar los trámites Pedro de Escobedo, para que se ratifi
judiciales; y se ha de pensar siempre case en la escritura aprobándola nue
¿ lo mandó con causa justa, como el vamente, y asi fué.
erecho presupone; y asi con decir la Pareció por un momento que habia
verdad se acaba el negocio, y habrá concluido este estraño proceso; empe
S. M. satisfecho á Escobedo....... Y si ro los enemigos de Antonio Perez, á
él quisiere convertir contra S. M. se le cuya cabeza se hallaba su juez Rodrigo
ordenará que calle y salga de la córte; Vazquez, encontraron el medio de dar
agradezca, como que mas se pudiera le una nueva faz; y asi, cuando lo que
ha¿ contra él sin declararle la causa procedia, segun derecho, era que An
152 CAUSAS CELEBRES.

tonio Perez fuese declarado libre de habia burlado la perfidia de su sobe


toda culpa y de toda pena, Rodrigo "l 10.

Vazquez se presentó al rey; le hizo verEn vano el arzobispo de Toledo lle


que su fama quedaria empañada, com ga hasta indisponerse con el confesor
prometido su nombre aun para la pos del rey por interceder en favor del
teridad, si no se llevaba adelante cl desgraciado Perez: el nuncio de Su
proceso contra Antonio Perez, porque Santidad, en valde tambien se aboca y
éste se habia dejado decir y dado á empeña con el inflexible Vazquez: na
entender de un modo terminante que da pudieron, pues, ni las súplicas del
del asesinato de Escobedo habia sido primado de las Españas, ni los buenos
solo él el instrumento, habiendo pro oficios del representante de Sisto V.
cedido de completo acuerdo y con ór Incomunicado estrechamente, cer—
denes del rey; que de consiguiente cado de alguaciles á quienes se habia
convenia al decoro de la magestad y al impuesto la pena de muerte si deja
buen nombre del rey el que se apura ban que alguien hablase con el preso,
sen aquellas causas. permaneció éste desde el mes de se—
Con gran disgusto recibio el rey tiembre en que se dictó el auto de que
don Felipe II las razones del presiden acabamos de hablar, hasta el dia 11 de
te, pero no pudo menos de asentir enero del año siguiente de 1590, en
á lo que le proponia el juez; y éste, que presentándose en su prisiou á to
ara investigar las causas que dieron marle declaracion Rodrigo Vazquez, le
ugar á la Inuerte de Escobedo, y que enseñó un mandamiento del rey con
Antonio Perez dió al rey por cartas, cebido en estos términos:
dictó este auto singular y notable:
«Presidente, podeis decir á Anto
«Habiendo hecho al rey N. S. rela nio Perez de mi parte, y si fuese ne
cion de que parecia ser Antonio Perez cesario enseñarle este papel, que él
el autor de la muerte del secretario sabe muy bien la noticia que yo tengo
Escobedo con voluntad y consenti de haber hecho matar á Escobedo, y
miento de S. M., y que era convenien las causas que me dijo para ello habia.
te obrase este consentimiento en el Y porque á mi satisfaccion y á mi
proceso para descargo de Antonio Pe conciencia conviene saber si estas fue
rez, y poder conforme á esto absolver ron ó no bastantes, ya yo le mando que
le como era justo, y que asimismo se os las diga, y dé particular razon de
ria necesario se mostrasen las causas ella, que os muestre ya la verdad lo
para que no se ofenda en un punto la que á mí me dijo que vos sabeis, por
reputacion de S.M., convino el rey en que yo os lo he dicho particularmente:
que asi se hiciese; en consecuencia, para que habiendo yo entendido lo que
manda S.S. que Antonio Perez mues— asi os dijere, y razon que os diere
tre las dichas causas, y la averiguacion de ello, mande hacer lo que en todo
de probanzas que haya de ellas.» convenga. En Madrid, á 4 de enero
de 1590.—Yo el Rey.»
Estraña y singular providencia;
esceso de notable injusticia, intriga Al ver Antonio Perez la alegría que
infame urdida bajo el velo de la justi— brillaba en el rostro de su enemigo,
cia! A los doce años, cuando se creian respondió sereno y tranquilo, refirién
ocupados todos sus papeles, cuando ha dose ó cuanto tenia dicho, sin que su
bian fallecido muchas de las personas piese de la muerte mas que lo que to
que habian intervenido en el suceso, dos sabian, sin haber tenido parte al
cuando no quedaba al que se acusaba guna en ella.
como reo, medio alguno para su de— Decididamente se caminaba en la
fensa, se le compelia á una declara persecucion de Antonio Perez. Tapá
cion, á la presentacion de documentos ronse las ventanas por donde recibia
que creia el rey que no podian presen luz en su prision; claváronse algunas
tarse, empero que mas tarde veremos puertas, y todo anunciaba que des
como la prevision de Antonio Perez pues de un largo período de doce años
ANTONIO PEREZ. 133

iba la causa aproximándose al punto el vestido de aquel hombre elegante,


de la catástrofe. objeto del respeto de los cortesanos,
Admirado el rey de la resolu cuya amistad ansiaban los príncipes
cion y firmeza de su ministro, hu estrangeros y que era las delicias de
bo un momento en que intentó sal las damas de la córte. Desnudo aquel
varle. Asi es que cuando Antonio Pe hombre ante quien, aun en la prision,
rez recusó á su juez Rodrigo Vazquez, se postraban los magnates del rey, le
el rey dió por ¿? con—juez á cruzó el verdugo los brazos, le ató una
Juan Gomez, miembro del Consejo y cuerda de cáñamo y comenzó á darle
de la cámara. Ambos jueces requirie una vuelta de cordel. Los alaridos del
ron varias veces á Antonio Perez á desgraciado Perez atronaban la redu
que declarase los motivos de la muer cida estancia de su prision y protesta
te de Escobedo; pero jamás pudie ba que primero moriria que declarar
ron arrancarle una palabra mas de lo nada.
que habia dicho. Entonces, el 21 de Una segunda, una tercera , una
febrero, mandaron, para vencer su cuarta y una quinta vuelta aumenta—
tenacidad, echarle una cadena al cuer ron sus intensos dolores. Parecia que
po y ponerle dos pares de grillos. Al el reo iba á espirar. Los jueces impasi
mismo tiempo, para que no pudiese bles le requerian á que dijese la ver
gestionar en favor suyo, la desgracia dad. Todavía permanecia firme. La na
da doña Juana Coello fué arrestada en turaleza, sin embargo, sucumbia, y á
su misma casa con tanta estrechez que la sétima y octava vuelta se rindió
solo se la permitió poder salir á misa, manifestando que no podia resistir á
sin embargo de que contra ella no re tan agudos dolores y ofreció declarar
sultaba culpa ninguna. y declaró las causas políticas que ha
Se trataba á todo trance de que Pe bian preparado la muerte de Escobe
rez se declarase reo del asesinato de do. Estas causas las conocen nuestros
Escobedo; sus enemigos querian lle lectores porque las hemos espresado
var su cabeza al cadalso crevéndole al principio de nuestra relacion. Ma—
falto de pruebas. Asi es que l dia 23 nifestó tambien que no habia declara
de febrero se presentaron los jueces do antes por guardar fidelidad al rey,
en la prision y le espresaron la volun en cumplimiento de órdenes que tenia
tad del rey de que declarase la ver escritas de su puño y letra para que
dad. Contestó lo que repetidas veces no rebelase jamás aquel secreto.
habia manifestado. Entonces le ame Tenian, pues, los enemigos de Pe
nazaron con el tormento y recibió esta rez cuanto deseaban. Obraban bajo la
noticia cruel con la mayor serenidad. creencia de que no quedaba en su
En vano espresó su cualidad de hijo poder documento alguno para probar
dalgo y de noble; en vano, cual aquel la disculpa presentada de haber pro
ciudadano de Roma, á quien Verres cedido en virtud de las órdenes del rey.
condenó á la pena infamante de los La fuerza con que-le habian ator—
azotes, clamaba: civis romanus sunt; mentado produjo á Antonio Perez una
de nada sirvió á Antonio Perez, que grave enfermedad en la que estuvo á
era noble, y noble aragonés, ningun punto de perder la vida. Se dirigió al
caso se hizo de su manifestacion. Per rey pidiendo se le concediese la asis
manecieron inexorables aquellos dos tencia de su familia. El médico de la
hombres que le interrogaban, que mas córte, Torres, certificó que se hallaba
que jueces eran sus verdugos. Llamóse con una fuerte calentura, y entonces
al que verdaderamente lo era por su se le concedió la asistencia de un cria
oficio º por su carácter, Diego Ruiz, do, que entró por primera vez en su
el cual se presentó á la vista de Anto prision el 2 de marzo de 1590, con
nio Perez con todos los repugnantes y prohibicion absoluta de volver á salir
horribles instrumentos de su odiosa ni de hablar con nadie. No servian á
¿ Puso el verdugo la mano so un hombre atormentado, á un hombre
re el hombro del primer ministro del que se hallaba con enfermedad, los
rey mas poderoso del mundo; desató cuidados de un criado; eran necesa
una por una las piezas que constituian rios los cuidados de su afligida esposa.
154 CAUSAS CELEBRES.
=== =3

Esta lo solicitaba vivamente, y el rey habia aplicado cuando se hallaba en


conmovido la dió licencia para ir con el poder; solo habia un punto en Es
sus hijos á cuidar al prisionero, lo que paña, donde la justicia pudiese ha
verificó en los primeros dias de abril. cer valer sus fueros, y ese punto era
No quedaba ya duda á Antonio Pe Aragon; habia llegado el momento de
rez del fin que se proponian sus ene que él pudiese ampararse de sus leyes:
migos, por lo cual, en cuanto recobró en Aragon, y con la prevision del pe
algunas fuerzas, se dedicó á preparar ligro en que pudiese verse un dia, ha
su fuga para el momento en que se lo bia, como hemos visto, alhagado, y ser
permitiese el estado de su salud. vido á los naturales de aquel pais, y
Estendida por la có te y por las contraido estrecha amistad con los
provincias la noticia de su tormento, principales magnates y con don Juan
la opinion esperimentó un gran cam de Lanuza, justicia mayor de Ara
b o. Aquel hombre á quien poco antes 20Il.Apenas restablecido algun tanto de
so

miraban con odio los unos, con envi


dia los demas, fué el objeto del duelo las dolencias que le ocasionara el tor
y de la compasion general. Algunos mento, lo dispuso y concertó todo
cortesanos envidiosos gozaban al ver para la fuga con el mayor sigilo. Vino
los tormentos de aquel á quien por su paisano , y pariente Gil de Mesa,
tantos años se habian visto precisados y de acuerdo con su secretario parti
á adular y humillarse en su presencia, cular, un genovés Juan Francisco Ma
una sola voz se alzó en su favor para yorini, tuvieron caballos de posta pre
ímplorar la gracia de Felipe II. Solo un parados fuera de la puerta de Alcalá
digno sacerdote, un fraile observante para trasladarse rápidamente á tierra
de San Francisco, el padre Salinas, de Aragon.
predicando un dia en la capilla real del Faltaba encontrar el dia y la ocasion.
palacio, y hablando de lo efímero de Presentóse esta el 18 de abril, Miérco
las cosas de este mundo, de las vani les Santo. Habia dos dias antes su mu
dades, de los honores y del poder de ger, que le asistia, hecho creer que se
la tierra, terminaba su fervorosa ora hallaba mas agravado de sus dolencias.
cion con estas sentidas palabras: . A las nueve de la noche despues de
«Hombres, que os hallais desvane haber colocado un bulto enmascarado
cidos y boqui-abiertos ¿no veis el de en su cama, se puso Perez un vestido
sengaño, no veis el peligro en que vi de su muger, y con el trage y manto
vis? ¿No le veis? ¿No le vísteis ayer en de esta salió por en medio de sus guar
la cumbre y hoy en el tormento, sin das, que no hicieron reparo, y mas al
saber porque ha tantos años que le ver que con voz fingida les encargó que
afligen? ¿Qué buscais? ¿Qué esperais?» no hiciesen ruido por no despertar al
Perez, resuelto á verificar su fuga, enfermo.
y habiéndose convenido antes por me Ya en la calle marchó á casa de un
dio de algunos amigos suyos, resolvió amigo donde le esperaba Gil de Mesa,
irse á Aragon á ampararse alli de sus cambió el trage de muger en un mo
fueros y libertades. Veia que su causa desto vestido, y se dirigió con Gil á
se iba complicando con otros ramos tomar la puerta de Alcalá.
separados y peligrosos. Cuantos tenian A punto estuvo de frustrarse su bien
quejas contra él ó habian descubierto combinado plan, porque en las calles
algun delito, se presentaban á los jue encontraron á un alcalde de córte con
ces y estos los acogian con ansia para su ronda. Habló el alcalde con Gil de
aumentar las causas que jugaban en Mesa que le respondió con toda sereni
el proceso. dad permaneciendo un tanto aparta
Arreciaba por momentos la tor do Pérez, como si fuese un criado de
menta: no habia tiempo que perder, aquel.
de un momento á otro podia dictarse Salvado este encuentro logró llegar
la sentencia, y ejecutarse instantánea á donde estaban los caballos. Aunque
mente ya ui. ya secretamente: flaco y casi descoyuntado montó á ca
conocia Perez muy bien la jurispru ballo y corrió sin descanso hasta las
dencia de su época, y él mismo la fronteras de Aragon, que nada da mas
ANTONIO PEREZ. 455
-

aliento y ánimo, que el deseo de huir ni contaban con fondos, y cuidaron se


de la muerte. -

gun su interés de emplearlos todos.


Para dificultar que pudiese darse Alcanzó la órden del rey al fugiti
alcance al fugitivo ministro, descubier vo Antonio Perez en Calatayud, pe
ta que fuese su fuga, algunas horas ro ya éste, de acuerdo con sus amigos
y esperando de un instante á otro la
despues salió en posta Mayorini, el ac
tivo é infatigable genovés, para cansar
Ilegada de las requisitorias y de las
segunda vez los caballos de posta, y gentes del rey, se habia ¿¿ t0

evitar que pudiesen las gentes del rey mado asilo en el convento de los frai
alcanzarlo. les dominicos.
. Pasó toda la noche del Miércoles Presentóse para prenderle don Mi
Santo sin que se advirtiese la fuga guel Zapata, delegado del rey, el cual
de Perez, pero á la mañana siguiente, rodeó con gente armada el convento
Jueves Santo 19, se descubrió el en intentando estraerle; pero el pueblo se
gaño. alarmó, formaron grande oposicion las
Irritado el rey, burlados los jueces autoridades eclesiásticas; y habiendo
al ver que se les escapaba la presa que avisado á don Juan de Luna, señor de
creian tener segura, y contemplando Purroy, diputado del reino, acudió és
desvanecido el fruto de doce años de te con cuarenta arcabuceros de los
amaños y de intrigas, convirtieron todo que tenia en su territorio, é hizo reti
su ódio contra la muger y los hijos de rar á las gentes que venian á pren
Antonio Perez. derle, permaneciendo Perez arrestado
Entonces el juez don Rodrigo Vaz en una celda del monasterio.
quez dió auto de prision contra la mu El dia 24 de abril escribió Antonio
ger é hijos de Antonio Perez, y presen Perez al rey una carta llena de respe
ció Madrid el bárbaro espectáculo de to y sumisión manifestándole las cau
que atravesando por en medio de las sas que le habian movido á fugarse de
procesiones de Jueves Santo fuesen la prision , y disculpándose de este
conducidos públicamente y con desu hecho y solicitando le enviase su mu
sado aparato á la cárcel de Madrid, sin ger y sus hijos para poder vivir tran
consideracion ni á su sexo ni á su quilo el resto de sus dias en un rin
edad y cualidades!..... con del reino aragonés. Escribió tam
El pueblo que siempre se pone con bien al mismo tiempo al confesor de
noble instinto de parte de los oprimi S. M., el padre Chaves y al cardenal
dos, acompañó con su conmiseracion á arzobispo de Toledo.
aquellas desgraciadas víctimas, olvidó Ya desde el primer dia de su es
los crímenes del un tiempo favorito tancia en Calatavud habia enviado á
del monarca y solo vió su desgracia y su grande amigo Gil de Mesa á Zarago
la noble abnegacion de una esposa y za para que solicitase del Justicia el
de unos hijos que comprometian su privilegio de la manifestacion.
vida por salvar la de su esposo y Este privilegio de la manifestacion
padre. era uno de los puntos principales de
Al mismo tiempo partian con toda los fueros aragoneses: era una garan
diligencia requisitorias á Aragon para tía de que no podian ser atropellados
que se prendiera vivo ó muerto á An los naturales de aquel pais por los ofi
tonio Perez. ciales y justicias del reino. Segun la
La industria , de Mayorini habia legislacion aragonesa, en las materias
producido su efecto. Donde , quiera contenciosas de aquel reino, el que se
que llegaban los emisarios del rey sentia agraviado se manifestaba, es de
encontraban cansados los caballos. Ha cir, se presentaba por sí ó por medio
bian hecho estos sucesivamente en de apoderado al Justicia mayor ó á al
aquel dia dos carreras. Entonces ha guno de sus cinco lugartenientes, y
bia muy pocos caballos en cada para sin mas que esta manifestacion deja
da. El servicio de las postas estaba re ba de tener por juez al rey, el cual
ducido solo á los mensages del gobier únicamente podia presentarse en el
no, y para esto bastaba cuatro ó cinco juicio como parte acusadora, sometién
caballos en cada punto. Mesa y Mayori dose el fallo del negocio al Justicia ma
1.36 CAUSAS CELEBRES.
-

yor, y de su sentencia no habia apela con el objeto de trabajar en la modifi


C10n, cacion de uno de sus mas importantes
Habia una cárcel particular en la fueros: tratábase de hacer que fuesen
que se detenian y custodiaban los que admitidos en aquel reino los vireyes
se manifestaban y que tenia el nombre que el monarca quisiese poner, aun
de Manifestacion ó de los Fueros. cuando fuesen estrangeros, es decir,
El Justicia mayor, don Juan de La no naturales de Aragon.
nuza, que á su amor por la conserva Los diputados de Aragon, cuando
cion de los fueros unia una grande el monarca nombraba algun virey que
amistad con Antonio Perez, le concedió no fuese del pais, presentaban inme
luego la manifestacion, siendo Perez diatamente su inhibicion ante la córte
trasladado con custodia bastante para del Justicia, y únicamente cuando el
que las tropas del rey no le arrebata conde de Mélito ejerció su cargo, lo fué
sen en el camino, á Zaragoza. con la espresa condicion de que jamás
Grande fué el entusiasmo con que podria alegarse su admision como an
Antonio Perez fué recibido en Zarago tecedente, y se entendia que el monar
za. Tenia alli muchos amigos, que con ca renunciaba al derecho que preten
tiempo y prevision habia sabido ga dia tener de ponerlos sin consenti
narse. Enseñaba á los aragoneses las miento de las córtes de Aragon.
huellas que habia estampado en sus El rey Felipe Il no contestó á las
brazos el tormento; alababa la le cartas que desde Calatayud habia es—
gislacion protectora de aquel pais, de crito Antonio Perez; y asi volvió éste
la que decia aguardar toda su salva á repetir sus gestiones escribiendo al
cion, y no solamente las gentes del rey en 1.º de mayo, y al confesor en
pueblo sino las del clero y hasta los el dia 7. -

religiosos ensalzaban el amor que á Al ver Antonio Perez que el rey se


aquellas instituciones tenia Antonio proponia continuar el proceso ante el
Perez, é iban preparando y fomentan Justicia de Aragon, volvió á escribir al
do la opinion pública en su favor. confesor el dia 10 de mayo; y viendo
Entretanto en Madrid el rey habia que no tenian respuesta sus cartas, que
hecho que se acumulasen al incidente el proceso instaurado en el tribunal del
de la evasion otras dos causas gravísi Justicia continuaba, y que se aproxi
mas. Bartolomé de la Hera acusó á An maba el momento decisivo de defen
tonio Perez de haber muerto con ve— derse, escribió al rey en 10 de junio
neno á su hermano don Pedro, astró esta sentida carta:
logo, hombre á quien dispensaba gran
de amistad y confianza. Andrés Mar— SACRA, CAToLICA, REAL, MAGESTAD.
gado le acusó de que habia cometido
igual crímen en la persona de su her «He escrito á Vuestra Magestad por
mano Rodrigo, caballerizo suyo, confi dos cartas la causa de mi salida de Cas
dente y portador de las cartas y men tilla y venida á este reino, y al confesor
sages frecuentes que mediaban entre de V. Magestad, he advertido despues
la princesa de Eboli y Perez todo el algunas otras cosas mas en particular
tiempo que estuvo preso. por lo que debo á su Real servicio, y
Acumuladas todas estas piezas con aunque entiendo que él ayrá dado
la parte del proceso que se habia se quenta á V. Magestad de todo aquello
guido en el largo período de los once por su obligacion, como esta causa se
años y medio, se remitió todo á Zara va poniendo muy adelante y en neces
goza para que se acusase en forma á sidad de á descargos vivos,
Antonio Perez, pues ya hemos dicho por tratarse de la honra de mis padres
que en virtud de la manifestacion, el y hijos y mia, he querido hacer de
rey de juez pasaba á constituirse en nuevo advertimiento á V. Magestad de
parte acusadora. lo que me paresce que mucho convie
Se encargó el activar esta causa ne. Y por ser de la calidad que son es
al marqués de Almenara, don Iñigo de tas materias, he procurado no fiar de
Mendoza y la Cerda, que se hallaba papel solo la informacion de V. Mages
de comisario del rey en aquella ciudad tad sobre ellas, y tambien porque con
ANTONIO PEREZ. 157

relacion de voz viva sea V. Magestad fácilmente, devió de haber particular


mejor informado; y ansi he pedido al passion en el que aconsejó despues que
conde de Morata, por su calidad y es— se pussiessen en ju yzio aquellas cau
tima en este Reyno, con cuyos padres sas, pensando por ventura meter en
y con él tuvo el mio mucha amistad, dilaziones nuevas por aquel camino mi
que me encaminasse una persona de justicia y el fin de mis trabajos, y que
christiandad y prudencia de quien po con averme tomado mis papeles y pe
der fiar un despacho y comission tal. dido á mi muger los ¿ entr"Gº
El que me ha dado para esto es el pa V. Magestad y my, habia de faltar des
dre prior de Gotor. El lleva entendido cargo y ahogarse mi justicia, y quedar
muy en particular en la confianza de por embuste todo, como el tal ministro
sacerdote, y visto por vista de ojos dezia y escribia á V. Magestad. Y sup
muchas de las prendas que yo tengo plico á V. Magestad por aquel amor y
para my descargo que he hallado entre fidelidad con que siempre le he servi
otros papeles y cosas mias que acaso do, que haga mirar bien á personas
eriados mios en los arrebatos de la desapassionadas sobre esto, y si con
justicia, que han sucedido en mi casa viene que lleguen á juizio tales pape
los años pasados, pusieron en cobro: les de V. Magestad y tales cartas de su
y cuán llenas están de confianzas y se confessor, y tal variedad de juizio y
cretos tocantes no solo á esta materia, caminos como se han mudado en esta
pero á otras muchas de grande impor causa y persona, pero que no se diffie
¿ á personas muy graves, vas ra la resoluzion y remedio, porque lle
sallos de V. Magestad. A V. Magestad gará la hora del descargo á que en ley
suplico sea servido de oyrle, por lo natural y divina no se puede faltar,
que conviene á su Real servicio y á la tratándose de la honra de tantos inno
auctoridad de sus negocios, que han centes. Tambien supplico á V. Mages
passado por estas manos y confianza: tad por quien es y por lo que toca á su
y verá V. Magestad que las veces que Real auctoridad, que advierta con su
le he advertido tanto tiempo ha que se gran prudencia que no le engañen ma
tomasse en este negocio otro espedien los consejos en sombras de m y perso
te y traza del que se ha tomado última na, que no son menester, señor, me
mente, no era por faltarle verdad á dios tan costosos ni de tanta desaucto
m y justicia, pues euando mas no hu— ridad y escándalo para effecto tan se
viera, tenia á V. Magestad por testigo guro y cierto, pues la , voluntad de
y juez della, sino por escusar (como V. Magestad y sus mandamientos se
quien sabia los sacramentos y miste— rán las verdaderas cadenas y prisio
rios grandes del discurso de esta cau nes, como he dicho diversas vezes, pa
sa) los grandes inconvenientes y es ra que yo viva en el rincon deste Rey
cándalos que de la publicidad della se no que V. Magestad mandare y seña
podian seguir. Y aunque puede ser que lare mientras no valiere algo para su
con buena intencion, por algun res servicio. Y , que V. Magestad se sirva
pecto particular, hayan algunos acon— que se me den my muger y hijos para
sejado á V. Magestad que venia decla que vivan conmigo y que repossemos
rar como passó la muerte de Escobedo, todos ay un rato de tantas miserias y
como me escribió el confessor de V. Ma tormentas; pues en ello hará V. Mages
gestad, por dos cartas que se hiciesse, tad una piedad muy digna de su ¿
no sé sy con la misma buena intencion christiandad, y grata á los ojos de Dios
lo haya hecho el que ha aconsejado que y de las gentes. El guarde la real per
se llegue á juyzio y averiguacion de las sona de V. Magestad y dé tan larga vi
causas que movieron á V. Magestad da como la christiandad ha menester.
para el tal effecto: á lo menos en lo De Zaragoza, á 10 de junio de 1590
primero sé yo º paresció al confesor años.—Antonio Perez.»
de V. Magestad, entonces acertado el
medio que yo le propuse de amistades Tambien escribió al confesor di
para salir de lo de la muerte; y assy ciéndole el apuro en que se hallaba, y
creo tambien que pues aquella resolu que habia llegado la hora de su des
cion con ser tan grande se mudó tan cargo, en los términos siguientes;
58 CAUSAS CELEBIRES.
==e

«Viendo que se va llegando la hora con la misma ortografía, la instruccion


de my descargo en este juyzio en que dada al padre prior de Gotor, porque
estoy puesto, y que no tengo respues ella da una idea completa y acaba
ta á cosa de las que he escrito á V. Pa da del objeto de su importantísima
ternidad, me he resuelto de hazer este mision.....
último officio, con Su Magestad y con
V. Paternidad, porque no quede prue INSTRUCCION DADA AL PADRE G0TOR.
ba por hazer de mi fidelidad, y porque
de lo que escrivo á Su Magestad, de Llegado que sea V. Paternidad á
que va copia con esta, y por lo que Madrid, podrá comunicar muy segu
V. Paternidad oyrá del padre Prior ramente toda la comision con el padre
de Gotor, entenderá muchas verda prior de Nuestra Señora de Atocha en
des que no le repetiré yo en esta, ni confianza de sacerdote, porque demás
cansaré á V. Paternidad con suppli de ser persona tan grave en religion
carle mire bien en todo ello, pues ello y christiandad, tiene alguna notizia de
mismo le dirá lo mucho que conviene mis trabajos y mucho amor y compa
al servicio de Dios, al de Su Magestad, sion hácia ellos. Despues desto y con
á la auctoridad particular de V. Pater su comunicacion y medio, ó el que le
nidad. Cuya Reverendísima persona diese á V. Paternidad, hablará al se
guarde Dios muchos años. De Zara ñor Confesor de Su Magestad ó le dará
goza á 10 de junio de 1590.—Antonio my carta que para él lleva, en que le
Perez.» embió copia de la que escrivo á Su
Magestad. Por las cuales y por lo que
No podia en tan apurado lance ol V. Paternidad le dirá en conformidad
vidar Antonio Perez á su sincero ami dellas y lo demas que lleva entendi
go y protector don Gaspar de Quiroga, do, entenderá Su Paternidad Reveren
cardenal, arzobispo de Toledo, a quien dísima la causa que me ha movido á
tambien escribió con la misma fecha de dar á, V. Paternidad el trabajo desta
10 de junio, en los mismos términos jornada y commission. Que es todo fi
dándole cuenta de la mision que ha— delidad al servicio de Su Magestad y
bia comunicado al padre Gotor, y ro respecto á la auctoridad de sus ne
gándole que hiciese conocer al rey que gocios y de Su Paternidad Reverendí
aquel era el último medio de concilia sima.
cion que intentaba, porque era llega Hecho esto, aunque es de creer que
do el momento de defender su honra, el señor Confesor no impedirá que se
y estaba resuelto á usar de la defensa haga officio con Su Magestad tan im
tan propia y de derecho natural por portante á su servicio, y en tanta jus
mantenerla ilesa y sin mancha, como el tificacion y descargo mio y remedio de
mas preciado, y único patrimonio que tantos inconvenientes, todavía en caso
podia dejar á sus hijos. contrario vaya V. Paternidad adverti
Desconfiaba Antonio Perez de que do que en cualquier manera ha de pro
se contestase á su correspondencia, y curár hazer el tal officio con Su Mages
asi para hacer ver al rey que estaba tad, ny contentarse tampoco con que
en la falsa persuasion de que le habia le offrezcan que embiarán á Su Mages
ocupado todos los papeles y que no le tad razon de todo, y que con esto po
quedaba medio alguno de de de drá escusar el darle pesadumbre, por
º.
terminó enviar á la córte al padre Go— que es el efecto y acertamiento de estas
tor, á quien habia enseñado confiden comisiones, que Su Magestad oiga de
cialmente los billetes originales del V. Paternidad mismo las verdades que
rey en que constaba haberle mandado le he dicho y mostrado. Y assy encar
dar muerte á Escobedo, y al mismo go y supplico á V. Paternidad que por
tiempo redactó para él una instruccion ningun caso dexe de hacer en persona
para que siguiéndola le hiciese ver lo este offizio con Su Magestad. El qual
conveniente que seria el que desistie en sustancia es lo que contiene la
se de su demanda y le devolviese su carta que le escrivo, que consiste en
libertad. No podemos renunciar á la dos puntos. El uno que vea mi fide
idea de copiar literalmente y hasta lidad en no querer llegará mi descar
ANTONIO PEREZ.
# 3->

go sin darle quenta de las prendas que potro tan lastimosamente, y de mano
tengo con que descargarme. El otro de un juez enemigo mio, y apassiona
supplicarle que no permita que con do y recusado, y el temor que tras es
medios de tanto escándalo y desauc— to pude concebir de que ministros que
toridad de la justizia se procure lo que assy me maltratavan y havian tornado
está tan cierto y seguro con cualquier á encantar mi causa, devian de llevar
seña, quanto mas mandamiento suyo, fin de ahogar mi justicia, y acabar la
que es el sosiego y residencia desta vida y honra de padres y hijos desta
persona en la parte y rincon que Su persona con mucha offensa de la gran
Magestad fuere servido señalarme des chistiandad y justicia de Su Magestad.
te reyno.
A este propósito vaya Vuestra Pa SOBRE EL PRIMER PUNTO.
ternidad advertido de hazer fée de lo
ue sabe de mi llegada á Calatayud y Sobre lo primero, demas de haver
e lo que ally vió y passó, en prueva perdon de parte, de que consta, ha
de la seguridad de mi ánimo y inten visto V. Paternidad por sus ojos que
cion, y de haber podido, si quissiera, se hizieron las amistades con comuni
dexar de ser preso y salir deste Reyno cacion del señor Confessor de Su Ma
segun tuve el tiempo y comodidades, y gestad.
que pues esto passa assy, y es tan no Ha visto por cartas de mano de Su
torio en todo este Reyno, y el mismo Paternidad Reverendíssima como me
Reyno ha escrito á su Magestad, sea aconseja que declare la muerte y por
servido dar crédito antes á tales prue cuya órden se hizo, sin tratar ni de
bas reales que á las sombras que la clarar nada de causas. Las quales di
Invidia pone contra my. Para que chas dos cartas, cuando no huviesse
V. Paternidad tenga memoria de la in otros recaudos, son bastante descargo
formazion que le he hecho y de los pa de todo lo que puede tocar á muerte y
peles que le he mostrado, le he dado causas della, que lleva V. Paternidad
un advertimiento sobre que se fundº copia para mejor informazion suya.
todo este negocio, con memoria de los Ha visto demas desto diversos vi
papeles que le he mostrado tocantes á lletes mios para Su Magestad, respon
cada cosa, y demas de aquellos, reco didos de su Real mano, sobresta muer
jere aquy la materia en algunos cabos. te, y sobre muchas particularidades
Ya V. Paternidad tiene entendidos los corrientes sobre el tal caso.
cargos que se me ha hecho, que son: Ha visto assymismo diversos ville
4. º Muerte de Escovedo alevosa— tes del sentimiento de Su Magestad de
mente, con nombre de que su Mages las licencias y atrevimientos del dicho
tad lo mandáva, non siendo ansy. Juan de Escovedo precedentes á la
2.º Haber descubierto los secretos muerte.
del officio de Secretario de Estado á Ha visto como despues que Esco
diversas personas, y que en los des vedo entró en el servicio del señor don
pachos que venian en cifra á Su Ma Juan, se tuvo noticia de las intelligen
gestad añadia y quitaba lo que me pa cias, que se comenzaron á tener estan
rescia á m y á propósito, y que assy do en Italia, y se prosiguieron despues
lo avisaba al secretario Escovedo, co desde Flandes, sobre la empresa de
mo constará por cartas para él mias.Inglaterra. Todo esto por villetes mios
3." La fuga accumulando en esto para Su Magestad, respondidos de su
que la intenté otras diversas veces.Real mano, y por minutas de my mano
Sobresto dire primero que hay poco de cartas para el señor don Juan y pa
que dezir, pues verdaderamente se ra Escovedo en que se trata destas
vee que yo me vine: he escrito á Su mismas intelligencias, y en que repre
Magestad la causa dello, que fué ver hendo á Escovedo como no havia avi
me á cabo de onze años, y despues de sado acá dello glosadas de mano de Su
tantas prisiones y destrozos, y mise Magestad.
rias, y despues de haver sido puesto Ha visto V. Paternidad diversos
en tanta manera de juizios sin ver el villetes de como daba quenta á Su Ma
fin de ninguno dellos, ponerme en un gestad de lo que passaba con el Nun
60 CAUSAS CELEBRES.

cio sobre esto, y de lo que me escri tad, y el cuidado que le daba de como
vian, y de lo que yo les respondia so se habian de volver á cerrar. Estre
bre el caso, y sobre el nuevo desseo churas tan grandes y confianzas tan
que concibieron bien apretado, de de hondas, que no hay caso por grave y
xar lo de Flandes por cessar esta em grande que fuesse, que no pudiesse
presa, de venirse á España, ó ir á Fran caber y hundirse en ellas.
cia con gente de guerra á salir de ally Ha visto diversos villetes de con
por aquellas ó por otras trazas. Y , en fianzas y favores grandes de Su Ma
particular al propósito desto, ha visto gestad á esta persona perseguida, en
cartas en cifras y descifradas y firma particular uno despues de la muerte
das del señor don Juan y de Escovedo de Escovedo, comenzada ya en vida del
bien estrechas y apretadas: Marqués de los Velez y corriente la per
Ha visto V. Paternidad la venida secucion contra my por la tal muerte
de Escovedo á España de rebato sobre con el cual (avisando yo á Su Magestad
havérsele escrito que en ninguna ma que el Marqués era muerto con harta
nera lo hiziesse, y del desgusto que de lástima mia de tal pérdida y temiendo
llo recibió Su Magestad, declarado de la falta que havia de hacer su persona
su Real mano, sobre una carta de ma por andar yo á la parte de la invidia
no de Escovedo para my. contra el de sus enemigos, como tan
amigo suyo, sin la que yo por my y por
SOBRE EL SEGUNDO PUNTO. la gracia de Su Magestad ya padescia y
por ser servidor y Consejero el mismo
Marqués de toda esta historia, y verda
la visto V. Paternidad muchas des de ellas y consultor y medianero de
cartas descifradas y glosadas de ma las mercedes que Su Magestad me tenia
no de Su Magestad, que se quite, ponga hechas). Su Magestad me responde en el
mude. -

tal villete que no me faltará y , que no


Ha visto cartas del señor don Juan me hallaré solo por la muerte del Mar
de Escovedo en cifra y firmadas de qués de los Velez, y otras tales cosas,
los, y los descifrados de mano de ller y en particular que á my no me hará
nando de Escovar (que era la mano de falta el Marqués, y que esté seguro
todas estas cosas concernientes á esta desto, y que tenga buen ánimo que
fuerte historia) en que me escriven bien lo puede tener. (Diciendo de su
que las tiemple y modere y sazone, Real mano, apropósito de la muerte
(palabras dellos son) sy me paresciere del dicho Marqués estas palabras):
convenir. «Estoy de manera que no sé lo que
Ha visto villetes mios pa Su Ma me digo, y cuanto mas pienso en ello,
gestad, y respondidos de su real mano mas lo siento, y cierto por vos y por
por donde paresce que le devia de my que pierdo mucho, y esperó que
mostrar los despachos como tenia; y vos no tanto, porque yo no os faltaré
ha visto minutas de cartas mias en y desto estad seguro y tened buen
que á ellos les escrivia que quitava y ánimo que bien podeys.» (Y revuelve
ponia, y estas glosadas de mano de Su Su Magestad sobre el sentimiento y
Magestad. dice: «No sé que me diga agora sobre
Ha visto el villete que yo llamo de nada, sino en lo que de vos he dicho,
la Theología, de que (si no me engaño) que en esto no me desdigo, y se lo que
hize mencion la noche de aquel glo me digo en ello.» Prendas, señor, que
ioso tormento, pues fué por fideli les haria yo ofensa en calificarlas,
dad de my Rey, en que le doy cuenta pues si se pudiessen hallar hombres
de como he escrito al señor don Juan de ley no natural, no dudarian de po—
y á Escovedo y de como me responde ner y dar sobre ellas la sangre y el
Su Magestad que haga lo que devo y caudal todo, como yo no he dudado de
que aquella es su Theología y lo que de llas en lo mas profundo de mis mise
vo hacer. rias y persecuziones, ny perdido la
Ha visto algunos villetes de como confianza, que hoy en dia me la tengo
se abrian despachos de personas par aquy viva y depositada en my seno y
ticulares con sabiduría de Su Mages ánimo. Testigo de mi verdad y fidelidad
ANTONIO PEREZ, 164
g =Nue-º

que, con el testimonio de Su Magestad como consta haverlos recibido el señor


lo tengo por dos mill testigos. Confesor por cartas y por tes
Ha visto V. Paternidad copia de un timonio de los que se los entregaron,
villete de Matheo Vazquez á Su Mages hayan quedado acaso papeles de tanta
tad, cargándole la mano y la pluma razon y luz para my descargo. Con ser
bien pesadamente sobre la muerte de tales, y que por ello no solo me podré
Escovedo, hasta llegar á valerse de descargar, pero que parescerá la lim
juizios mathemáticos, provanza bas pieza de mi servicio, y fidelidades y
tante por cierto para tales cosas y mas méritos della, antepongo, como siem
de un sacerdote y ministros y de la pre, el respecto del servicio de Su
Inquisicion. Magestad y la auctoridad de sus nego
Ha visto sobre esto un papel de tal cios y el juizio del mundo, que pues
importancia para prueba de lo que la causa se ha hecho ya tan notoria
digo, y de la muerte y de las causas á todo él por la gran duracion de mis
que devia de tener para ello bien for trabajos y prisiones y por haber sido
zosas el que la hizo hazer, que deste conoscido de tantas naciones cerca de
papel le he querido dar copia de m Su Magestad por su gran clemencia, por
mano cotejado por entrambos con e causa de las principales se ha de tener
original. la consideracion de la satisfaccion del
Todo esto, señor, va dicho y ad mundo en m y causa, y que no viessen
vertido porque Su Magestad entienda las gentes quan poco en falso sino fir
las prendas que yo tengo para my des me y seguro respondí en aquel papel
cargo, y quán llenas estan estas de que anda por el mundo de mis descar—
muchas confianzas y secretos tocan gos, lleno todo de preñezes y señales
tes á esta materia y á otras muchas, destos mismos sacramentos y miste
y si conviene que salgan en juizio rios que no declaré por ha verse me or
en nota de muchas personas graves, denado entonces por el señor Confessor
en desconfianza de sus mismos vas que no me descargase con villetes de
sallos, en escándalo de todas las na mano de Su Magestad, por cuya obe
ciones, en offensa de la g" pruden dienzia y por la fidelidad devida á Su
cia y christiandad de Su Magestad, Magestad, obedescí y me dexé tras—
porque no se piense en el mundo que quilar, como cordero, y he callado
la culpa de aver sido tan mal gober onze años ha, hasta derramar la san
nado y guyado un negocio de tanta gre y dexar tender my persona y car—
importancia y de tantas consecuencias nes en un potro, glorioso todo para
haya sido de Su Magestad, siendo toda my, por haber sido en prueva de my
ella de ministros ó poco esperimenta fidelidad y secreto. Y pues al sabio y
dos en cosas tan grandes, ó apasiona prudente basta poco, siendo esto y lo
dos, que pensando que con averme to que V. Paternidad ha visto tanto, no
mado todos mis papeles y casi se pue ay para que advertirle de mas sino que
de dezir, saqueado mi casa de algua mire que dentro de ocho ó diez dias
ciles, havian de faltar descargos y me he de comenzar á descargarme, y que
ter en confusion mi justicia, como sy tendré por respuesta la hora y la ne
en semejantes y tan grandes negocios cessidad de my descargo, y advierta
y de tan gran secreto y confianza, y en esto V. Paternidad muchó.
precediente lo que he dicho, y á cabo Lleva V. Paternidad carta mia pa
de tanto tiempo, se pudiesse pedir á ra el Ilustrísimo cardenal de Toledo,
nadie las pruevas que en las causas á quien V. Paternidad ha de dar quen
ordinarias. Pero como para Dios todo ta de toda esta commission. Demás de
está presente, y en aquel abismo de lo que está dicho, se haze aquy á
Misericordia y Justicia proveydo, cuan V. Paternidad memoria de las copias y
do él es servido, muy con tiempo de papeles que lleva para su informazion
remedio contra la Malicia y Veneno, y para el officio que ha de hacer.
ha permitido que con haverse me to Lleva un apuntamiento sobre que
mado todos mis papeles, como he di se funda la informacion de todo este
cho y, es notorio, y los particulares y negocio. Lleva la copia de las cartas
confidentes entre Su Magestad y my, que he escrito al señor Conffessor á 7
462 CAUSAS CELEBRES,

y á 10 de Mayo, de que ay aviso que sas de Antonio Perez, secretario que


se le dieron. . fué de S. M., dijeron: que por cuanto
Copia de la carta de Antonio Perez la culpa de todo ello resulta contra el
para Su Magestad de primero de Mayo. dicho Antonio Perez, secretario que
Lleva copia de las cartas del señor fué de S. M., le debian condenar en la
Confessor sobre la muerte y silencio pena de muerte natural de horca, y
de las causas della, y sobre las amista que primero sea arrastrado por las ca
des. Cartas mucho de ver para my lles públicas en la forma acostumbra
descargo y de mucha consideracion da; que despues de muerto sea corta
por lo que toca al señor Confessor. da la cabeza con un cuchillo de hierro
Lleva una carta original de mano y acero, y sea puesta en lugar público
del presidente de Castilla, obispo de y alto, el que paresciere á dichos jue
Córdoba, don Antonio de Pazos, sobre ces, y de alli nadie sea osado á quitar
el negocio de la muerte, para que por le, pena de muerte, condenándole en
ella y por la letra que en ella va de la pérdida de todos sus bienes, que se
mano de su Magestad, vea que de aplicarán para la cámara y fisco de
aquella mano y letra son todos los pa S. M., y para las costas personales y
peles que ha visto y otros muchos mas procesales que con él y por su causa
que ay de la misma. se han hecho. Y asi lo proveyeron,
Lleva tambien copia del villete que mandaron y firmaron de sus nombres.
arriba se dize mio para su Magestad y —El licenciado Rodrigo Vazquez de
de la respuesta de su mano sobre lo Arce.—El licenciado Juan Gomez.—.
que avia de responder y respondió al Ante mí, Antonio Marquez.»
secretario Matheo Vazquez sobre la
muerte de Escovedo, por el qual se ve Mientras en Madrid el rey llevaba
rán tres ó cuatro cosas. las cosas á este estremo, mientras ha
1. Como se communicava con el bia formado una junta especial para
marqués de los Velez toda esta ma que detenidamente le consultase cuan
teria. - to se ocurriese sobre los asuntos de
2. Los officios que se y van hazien Antonio Perez, dándole parte en con
do contra Antonio Perez, sobre que ay sulta de los trámites que seguia el
demas desto muchos papeles y villetes. proceso en
3. Razon de la muerte.
º
y de los incidentes
que revelaban las comunicaciones del
4. Y lo que mas es, muestra en su marqués de Almenara, consultas que
Magestad de la satisfaccion de las cau el mismo rey leia y despachaba ano
sas que huvo para ella. tando de su puño y letra al márgen de
Zaragoza, á 10 de junio de 1590 cada párrafo la resolucion, llegaba el
años.—Antonio Perez. prior de Gotor á Madrid á desempeñar
la comision que le habia confiado An
Por una coincidencia singular, en tonio Perez.
el mismo dia en que Antonio Perez es Presentóse el buen religioso al con
cribia al rey, al confesor padre Cha fesor padre Chaves, y fué recibido du
ves, y al arzobispo de Toledo, y envia ra y bruscamente por éste, negándole
ba al padre Gotor para que hablase al desde luego que Antonio Perez pudie
rey: en Madrid se fallaba el proceso se tener ningun papel en probase
que se le habia formado, el que hemos que el rey le habia ordenado la muer
visto atravesar por tantas y tan varia te de Escobedo, y desmintiendo lo que
das peripecias en el largo periodo de los ojos mismos de aquel ilustrado sa
once años y medio, y se dictaba en él cerdote habian visto antes de tomar
la sentencia siguiente: sobre sí la delicada comision de hablar
al rey de asunto tan árduo.
«En la villa de Madrid, córte de Mejor acogida encontró en Felipe II,
S. M., á 10 de junio de 1590: visto por que le recibió con el mayor aprecio, le
los señores Rodrigo Varquez de Arce, oyó detenida y bondadosamente, y sin
presidente del Consejo de Hacienda, y comprometerse á nada le despidió de
el licenciado Juan Gomez, del Consejo jándole entrever algunas esperanzas
y Cámara de S.M., el proceso y cau en favor de su protegido.
ANTONIO PEREZ. 163

Nada, sin embargo, hizo el rey. La Aqui tenemos una muestra de las
sentencia dictada en Madrid se mandó que iremos presentando, algunas mas
á Aragon. Los agentes del rey en aquel culminantes todavía, de la interven
bais continuaban el proceso ante el cion directa que tomaba Felipe II en la
justicia, no dando paso alguno que no perdicion de su antiguo valido y mi
fuese mandado desde Madrid y orde nistro. -

nado por el rey á consulta de la junta Habia llegado la hora de que cesa
formada para entender en la causa de sen todas las contemplaciones de éste,
Antonio Perez. y resolvió justificarse ante los jueces
Habia llegado el momento, por ha de Aragon, apoyando la defensa y des
ber cumplido el término de presentar cargos en los billetes originales que
la defensa y descargos Antonio Perez conservaba del rey y en las cartas de
ante el tribunal de Justicia. Nada con su confesor; y esto es lo que forma el
testaba el rey á sus cartas; al contrario, célebre Memorial de Antonio Perez.
no pudiendo influir en la prision por En el descargo y probanza que pre
hallarse en la cárcel de los manifesta sentó para su defensa, probó Perez que
dos, el marqués de Almenara situó (º "d ¿ - -

una guardia esterior de vigilancia dia Hizo una breve relacion de sus ser
y noche para impedir que pudiera vicios al Estado y de la injusticia con
marcharse. Receloso tambien de que, que se le habia perseguido.
despues de presentada la defensa pi Refirió brevemente la acusacion
diese una fianza y se le otorgase la li que contra él dió Escobedo.
bertad, se dirigió al rey manifestán Mostraba que habia durado once
dole este peligro, y la Junta le con años su prision y pasaban años entre
sultó que temiendo que en Aragon la declaracion de un testigo á la de
diesen fianza á Perez con la probanza otro, paralizándose mientras sus nego
que hubiere hecho, y despues de pu Cl0S. -

blicada era menester procurar por to Hacia presente que habia sufrido
dos los medios que permaneciese pre el daño en su hacienda de ciento cin
so, siendo necesario acumularle las cuenta mil ducados, y padecido graves
muertes de Mangrado y de Pedro de la trabajos en su persona y en su casa.
llera, y que era urgente se remitiesen Manifestaba que al hacerle cargo en
estas diligencias. El rey, de su mismo el juicio de visita de que habia reve
puño y letra, contestó lo siguiente: lado los secretos del Estado se le ha
bia mandado que no se descargase de
«Yo escribo largo á Rodrigo Vaz— ellos. - -

quez sobre cosas en respuesta de lo Presentaba á la vista de sus jueces


que él me ha escrito sobre ellas: y asi que dos yeces habian entrado los mi
vos, Micer Campi (era el presidente de nistros de justicia en su casa y habian
la Junta formada sobre los negocios de arrebatado todos los papeles que tenia
Antonio Perez), os juntareis con él pa— sin formalidad alguna de inventario:
ra que os diga lo que me ha parecido Que su muger doña Juana Coello habia
para que comunicándolo luego con vos sido presa y apremiada duramente
trateis de ver la forma en que se ha para que entregase los papeles, los
de hacer lo que se refiere á los des— cuales tuvo que entregar para poder
pachos del modo que mas convenga. lograr su libertad: Que estos papeles
Con que no tengo mas que decir aqui fueron entregadas al confesor del rey
sino remitirme á lo que dirá Rodrigo ue ofreció tenerlos guardados para el
Vazquez conforme á lo que le he dicho; ¿ de sus descargos.
si esto que dice el gobernador sobre Estos papeles, contra su espresa
o de acumularle estas dos muertes, se voluntad, fueron vistos por Rodrigo
pudiese hacer á instancias de las par Vazquez su enemigo capital y juez, á
tes y no mia, creo que estaria bien, quien habia recusado, y que estos pa
pues á la mia no conviene por lo que peles no se le habian ¿
dirá Rodrigo Vazquez. Y asi se mire En aquellos papeles estaba su des
tambien en esto con los demas con el cargo de todo, y pues que se los ha
cuidado que hasta aqui.» bian quitado sin inventario, pedia al
164 CAUSAS CELEBRES.

tribunal diese por probados todos los l Dice que igual licencia y autoriza
artículos de su demanda. cion tenia del rey para variar las car
Manifestaba que despues de haber tas de don Juan de Austria, y como
se arreglado con el hijo de Escobedo prueba presenta cuatro cartas, donde
para la cesacion de sus proyectos, si al márgen habia el rey escrito de su
guiendo el parecer del confesor del puño y letra lo que habia que quitar ó
rey, de quien presentaba la carta, le añadir, ó mostrar, ó dejar de mostrar
iia dado tormento en Madrid Rodri al Consejo de Estado y otros particu
go Vazquez, juez á quien él habia re lares.
cusado. Ofrece presentar copia de una carta
Espresaba que por temor á los tor y respuesta original, en la que persua
mentos y á sus acerbos dolores, y pa dia á Escobedo de que no se hiciese
ra que no le obligasen á descubrir los cosa alguna sin órden de S. M.
secretos de Estado, se habia fugado sin Manifestó que aun cuando decia á
fracturar ni romper la cárcel, sino sa don Juan de Austria y á Escobedo que
liéndose disfrazado por las puertas de quitaba y añadia de sus cartas, nunca
ella, y habia venido á refugiarse al rei añadió ni quitó nada, porque todo se
no de Aragon y á ampararse de sus lo enseñaba á S. M. En prueba de esto
leyes. presentó un billete que escribió al rey
Su fuga habia sido con el objeto de con una carta de Escobedo. Este bille
ponerse en manos de los ministros del te era de un negocio grave y sospecho
TeV. so; y la respuesta del rey está en la
ºbesde el camino de Zaragoza, y de misma conformidad, admirándose de
Zaragoza mismo, habia acudido una y las ¿ diciéndole que no hi
dos veces al rey pidiéndole que se ciera lo que debia, sino le avisara de
acordase de sus descargos, y que no aquella manera de todo.
permitiese que se manifestasen las Presentó tambien otro billete que
pruebas que para ello tenia, habiendo escribió al rey, en el que le decia que
enviado en comision para esto al prior por lo que se murmuraba, queria jun
de Gotor. tar sus papeles y los de aquel hombre
Que no habiendo sabido la volun para probar la verdad, y el rey le con
tad del rey, y siendo perentorio el testó que no era menester darle este
tiempo de defenderse, y obligarle á descargo.
ello su conciencia, lo hacia. Manifestó que aun cuando se halle
Pasa despues á tachar los testigos que escribió á don Juan de Austria y
que contra él han depuesto, y vindi á Escobedo que ponia y quitaba, lo ha
cándose de la infidelidad de que se le cia por convenir asi para asegurarles
acusa, muestra el sentimiento que de mas, para que fiasen en él, y poder
ello tiene, y opone como prueba de servir al rey.
ello los tormentos que por no faltar á Alegaba tambien que en el proceso
su lealtad ha ¿ de visita que se le habia hecho, se ha
Manifiesta que su fidelidad está bia formulado contra él el cargo de infi
comprobada en los papeles que dió al delidad y de descifrar malamente; por
confesor del rey, pero que sin em— lo cual fué sentenciado á una multa
bargo, previsoramente habia guardado crecida, la cual pagó, y que no podia
seis billetes, cuyas primeras y postre ahora volver á reproducirse ni agitar
ras palabras anota, y que no presenta, se un cargo ya juzgado.
sin embargo, todavía, por ser tan gran Manifiesta tambien que no tenia
de la confianza y favor que revelan. enemistad con Escobedo, y que le de
A la acusacion de que habia alte fendia con S.M. en todo, y especial
rado las cifras de algunos despachos, mente en los billetes atrevidos que le
COntesta º lo habia hecho, porque escribia. En prueba de esto, presenta
don Juan de Austria y Escobedo le ro— varios billetes en que S. M. le envia
gaban que templase y sazonase los des ba otros de Escobedo para que le dije
pachos como mejor le pareciese; y pa se qué era lo que le parecia y habia de
ra probar esto, presenta cuatro cartas responder, y alli está marcado en ellos
de don Juan de Austria y de Escobedo, sus respuestas, procurando templar el
ANTONIO PEREZ. 465
-

disgusto del rey; y éste le contesta que muerte de Escobedo. S. M. responde


haria lo que proponia; y en otro bille que esto dará mas que sospechar, y
te tambien se prueba el disgusto que que oportunamente se mandaria si hu
Escobedo causaba al rey, y el modo biese cosas secretas. Dice que quiere
con que procuraba dorárselo Antonio ir á donde S. M. está, y S. M. respon
Perez. de que dará mas que sospechar, y que
Tambien presentaba otro billete en ha de venir al parto de la reina: y
que S. M. le decia que no tuviese pe
S00.
imº
en lo que Perez dice se halla
sadumbre de lo que se trató en una
casa de su acusacion y del perjuicio Mostraba otro billete donde Anto
que podria traerle. Le daba conoci nio Perez da razon á S. M. de lo que
miento de la determinacion que habia pasó un dia con el alcalde Velazquez,
formado para que no entrasen muchas S. M. le avisa del memorial que
personas en aquel negocio, y que si le ha dado el hijo de Escobedo, ha
queria mostrar á aquella persona los ciendo relacion de que teme que de
papeles lo hiciese; que para el rey no Flandes ha procedido la maldad de su
era menester sino seguir por el cami muerte. Decia al rey que despachará á
no que habian antes concertado y le los hombres, y S. M. le responde que
encargó que se esforzase en ello. sea por caminos desviados de la raya
Presentó tambien otro billete en de Aragon, y que el que tenia en su
que prueba dieron á S. M. ciertos pa casa no le envie porque no dé que sos
peles sobre el negocio de Escobedo, y pechar.
el rey le dice que le avisaria de lo que En otro billete dice S. M. á Antonio
contenian y le preguntaba si seria Perez las diligencias que se hacen por
bien remitírselos al presidente del los alcaldes.
Consejo de Castilla. Presentaba otro con la respuesta,
Otro billete tambien mostraba en en el que Antonio Perez dice el medio
que decia que no habia podido escri que le ha comunicado el presiden e de
bir al presidente; que le enviaba un Castilla de que se mande callar á Es
plieguecillo; que le vea y hable para que cobedo, diciendo que ya se sabe quien
comunicándolo con el marqués de los mató á su padre, aprovechándose de
Velez, ó con quien le dijere, vea lo lo que el verano antes se dijo de que
ue convendrá; que ha visto cartas los mismos querian matar á Francisco
Italia y puesto en ellas lo que le ha Valdés. Y dice Antonio Perez que no le
parecido: que si falta algo lo supla An parece buen medio; y S. M. le respon
tonio Perez como suele. de que comunique al presidente los
Presentó tambien Antonio Perez medios que á él le parecen, y que le
otro billete en que se quejaba al rey encarga que busque alguno bueno por
de estar juntos Escobedo, Mateo Vaz que es menester hallarle. Se queja á
quez y el presidente, y el rey le dice S. M. de que el hijo de Escobedo le
que todo aquello va encaminado al re espera de noche, y S. M. le dice que
medio del negocio y para su sosiego. no salga de noche y que lo diga al pre
Tambien presentaba otro billete sidente para espiarle y echar mano de
que avisa de su llegada á Madrid, en él por este camino.
el que cuenta lo que le ha pasado con Presentaba tambien otro billete de
Robles y los alcaldes Hernan Velaz Mateo Vazquez á S.M. en que le dice
quez, Gimenez Ortiz, Escobedo el mo que crece en el pueblo la sospecha con
zo y su madre; y aprueba S. M. todos tra aquel secretario de la muerte del
los desvios y escenas que dió de la otro; y que anda con temor despues
muerte del secretario Escobedo, y par que se hizo un juicio de que le hizo
ticularmente avisa á S. M. de no ha matar un amigo suyo y por una mu
berse ido aquella gente y que los quie ger: y que el dia que entró la muger
re despachar. de Pérez á visitar á la de Escobedo,
S. M. le responde que no lo haga empezó esta á gritar maldiciendo á
por aquellos dias que no den mas sos quien lo habia hecho, y que conviene
pechas. Pide que solo un alcalde se se averigüen las causas que tuvo para
encargue de la averiguacion de la eSt0,
166 CAUSAS CELEBRES,

S. M. envió á Antonio Perez es e bi de la córte haciendo dejacion de sus


llete de Mateo Vazquez para que lo co destinos.
municase al marqués de los Velez Que S. M., por medio de la prince
respondiese á él; y con otro billete sa de Eboli procuró el que se quedase
envian á S. M. minuta de lo que ha de y que el cardenal de Toledo la llevó la
responder á Mateo Vazquez, y es que aprobacion de Perez diciendo á S. M.
S. M. sabe de dónde procedió este caso ¿ mandase y que asi lo haria, que
y diese un desvio algo desabrido á Ma ando el rey muy satisfecho.
teo Vazquez. Que al rey no le pareció bien pren
. Presentaba tambien cuatro cartas der á Escobedo por ser secretario de
del presidente Pazos en las que dice su Consejo sino castigarle secretamen
le consta ser órden de S. M. la muerte te con la muerte.
de Escobedo. Decia que tenia por juez apasionado
Por último presentaba dos cartas á Rodrigo Vazquez, que le dió tor
del confesor fray Diego de Chaves, en ment0.
las que le aconseja con diversas razo Que habia sido un yerro de su pro
nes que confiese lo que pasó en la curador el decir que estuviese conde
muerte del secretario Escobedo, pues nado por lo de descifrar en falso y la
conviene para su descargo y para los infidelidad, porque del mismo proceso
demas que por ello padecen, sin decir resultaba la inmunidad y limpieza con
las causas que hubo para que se le que habia procedido en todo: que Fui
mandase intervenir en esta muerte ca y Escobar eran los que descifraban
porque de ellas no se ha de tratar. y están de sus letras las cartas desci
Presentó á muy pocos dias Antonio fradas. -

Perez una segunda cédula de defensa Los billetes de la primera cédula


con gran multitud de cartas, billetes que citaba para probar la confianza que
y documentos en la que confesaba Pe tenia en él el rey y que no presentó,
rez que el rey le habia dado la órden los exhibia ahora. Estos billetes eran
para matar á Escobedo. varios y contenian de puño y letra de
Probaba que por el billete que se S. M. indicaciones en que le decia: es
le mostró cuando se le dió tormen— te asunto se debe suprimir, este otro
to, el rey se habia hecho autor de la debe alterarse, este otro referirse al
muerte. Consejo, etc.; y de estas presenta hasta
Pretendió probar que por un bille veinte documentos en los que con las
te donde S.M. le decia que convenia mismas notas escritas del puño y le
abreviar lo del verdinegro, le daba ór tra del rey, comprueba hasta la evi
den de matar á Escobedo. dencia que para las alteraciones que
Dijo que lo podria tambien probar habia hecho en los despachos de las
¿ otros billetes, y pues ¿ se le ha cifras se hallaba autorizado por el
ian ocupado sus papeles debia pasar mismo rey y tambien por los mismos
se por su juramento. personages de quienes eran las comu
Pretendió probar que S. M. llama ll Cl (21000.S.
ba á Escobedo el verdinegro efecto del El abogado fiscal, el 28 de junio,
color de su rostro, y que bajo este pidió copia de esta cédula y de los bi
nombre le designaban mútuamente. lletes que habia exhibido Antonio Pe
Presentó dos billetes de Escobedo rez para su defensa, y al remitirlas al
donde trataba de su enfermedad, y le rey hacia presente que habia necesi
preguntaba si habia nuevas para que dad de nombrar un comisionado que
las escribiese á Flandes , ¿ pasase á Madrid para averiguar y com
nuestro amo á don Juan de Austria: y probarlos; y que como no sabia qué
el rey Felipe II le respondia acerca de juez habia de ir de Madrid, lo prevenia
esto que andaba Escobedo al tono de á S. M. para que pasando los ojos por
Octavio y que no solo quiere que don los billetes, viese lo que habia de res
Juan de Austria fuese su amo, sino ponder acerca de que la muerte de Es
tambien de Perez. cobedo habia sido hecha por órden su
Que viendo Antonio Perez los ene ya: que para dar las réplicas á esta de
migos que tenia, trató de marcharse fensa no habia mas que cinco dias des
ANTONIO PEREZ, 467
g =-e

pues de que se hubiese publicado la «In Dei nomine.—Sea á todos ma


probanza de Antonio Perez; pero que nifiesto que nos Don Felipe por la
él se reservaria unos quince ó veinte gracia de Dios, rey de Castilla, de
mas; que sobre todo le remitia dos bi Aragon, de Leon, de las Dos Sici
lletes, que eran los que aparecian de lias..... etc., atendido y considerado
mas consideracion. que en virtud de un poder que como
Habiendo pasado el rey esta comu rey de Castilla mandé despachar en
nicacion á la junta que entendia en favor del magnífico y amado consejero
los negocios de Perez, no dejó de alar el doctor Hierónimo Perez de Nueros,
marle y ponerle en cuidado las revela nuestro abogado fiscal en el reino de
ciones que iba haciendo, en tales tér Aragon..... se dió demanda y acusacion
minos que encargaba mucho á aque criminal contra Antonio Pérez en la
lla junta viese el medio de evitar el córte del Justicia de Aragon sobre la
que se presentasen estas en el pú muerte del Secretario Escobedo, des
blico. cifrar falsamente y descubrir secretos
Entonces la junta recomendó al rey del consejo de Estado, y otros cabos
que convenia separarse de la causa de que se contienen en el proceso que so
Ántonio Perez, encargando muy viva bresto está pendiente, y habiendo sido
mente al regente de la audiencia de preso por mi parte, se hizo la provan
Aragon que activase la formacion de la za necesaria y por la del dicho
causa que se seguia al mismo Perez por Antonio Perez se dió su cédula defen
la muerte de Pedro de la Hera, con lo siones y se procuró probarlas, y asi
que se aseguraba su prision: que por como son públicas las defensiones que
la poca cuenta que los lugar-tenientes Antonio Perez ha dado, lo pudiera ser
del Justicia de Aragon habian tenido la réplica dellas, y fuera bien cierto
con ella, á pesar de habérsela reco º no hubiera duda en la grandeza
mendado mucho la córte, porque tra e sus delitos, ni dificultad en su con
taban de poner en libertad á Perez ba denacion por ellos; y aunque mi de
jo fianza, eran de opinion de que se les seo en este negocio fué encaminado
debia reprender. como en los demas á dar la satisfaccion
Conformándose el rey con el dic general que yo pretendo, y esta ha
támen de esta junta, y para calmar la sido la causa acá de su larga prision,
alarma en que le habian puesto los do y de ahi haberse llevado estas cosas
cumentos originales que habia presen por la via ordinaria que se han segui
tado Antonio Perez, y que habian cau do; pero que abusando Antonio Perez
sado gran sorpresa y asombro al tri desto y temiendo el suceso, se defiende
bunal del Justicia mayor, dió el rey un de manera que para responderle seria
decreto el 18 de agosto de 1590 en San necesario de tratar de negocios mas gra
Lorenzo del Escorial, apartándose del ves de lo que se sufre en procesos públi-.
proceso de Antonio Perez, declarando cos, DE SEcRETos QUE No CoNVIENE QUE
reservarse libre su derecho para per ANDEN EN ELLos, y de personas cuya re
seguir al delincuente, en cualquier otro paracion y decoro se debe estimar en
tribunal y tiempo que le pareciese mas que la condenacion de dicho Anto—
oportuno; reserva que demostraba to nio Perez, he tenido por menor inconve
da su saña impotente y el miedo de niente dejar de proseguir en la córte del
que se diesen al público y conociese el Justicia de Aragon su causa que tratar
mundo sus tenebrosos proyectos, ha de las que aqui apunto: y pues la inten
ciendo desaparecer las sombras que cion con que procuro proceder es tan
ocultaban al autor del asesinato de Es sabida como cierta, aseguro que los de
cobedo hacia doce años. lictos de Antonio Perez son tan graves,
Este documento es sumamente im cuanto nunca vasallo los hizo contra
portante, es poco conocido, y vamos á su rey y señor, asi en las circunstan
trascribirle literalmente (1). cias dellos como en la conjetura, tiem
po y forma de cometellos; de que me
(1) Ilistoria general de España de don Mo ha parecido es bien que en esta sepa
desto de Lofuente, sacado del archivo de Si racion conste, para que la verdad en
IIlalC38, - ningun tiempo se confunda ni olvide,
168 CAUSAS CELEBRES.
-2

cumpliendo con la obligacion que co se habia seguido por doce años, cre
mo rey tengo. Por tanto, en aquellas yeron todos por un momento que el
mejores vias, modos, formas y mane perseguido ministro obtendria su li
ras..... etc., mando que se separen y bertad, y á punto estaba ya de obte
aparten de la instancia y acusacion nerla y decretarla el tribunal del Jus
criminal y pleito que en mi nombre ticia mayor, cuando se dió nueva comi
tienen en la córte del Justicia de Ara sion para que el doctor Urbano Jimenez
gon contra el dicho Antonio Perez so de Aragües, que era entonces regente
bre la muerte del dicho secretario Es de Aragon activase la causa que pen
cobedo, y sobre todos los demas cargos dia en la audiencia real sobre haber
que se le han impuesto por mi procu dado veneno y quitado la vida Perez á
rador ó procuradores fiscales tocantes Pedro de la Hera, su amigo, con el ob—
á la fidelidad de su oficio y á otras jeto de que no se descubrieran los se
cualesquier causas y cabos, demanda cretos y confianzas que le habia hecho,
contra el dada en el dicho proceso ar causa que empezó en Madrid y que
riba intitulado, y que en él no hagan hemos dicho ya haberse remitido á
mas parte ni instancia, ni diligencias, Aragon.
sino que del todo se aparten y sepa Al mismo tiempo el marqués de
ren del, la cual separacion y aparta Almenara, por órdenes de la córte
miento quiero y es mi voluntad que preparaba en la parte esterior de la
los dichos mis procuradores hayan de cárcel de la Manifestacion todos los
hacer y hagan , con cláusula, ¿ medios para que no pudiese escapar
tacion y salvedad de que queden ansi se de ella Antonio Perez, teniendo
i, á mis procuradores en cualquier tri apostada constantemente gentes de
unal del dicho reino salvos é ilesos confianza que le vigilasen, y aun puso
todos y cualquier derechos que contra delante de la puerta un capitan de to
el dicho Antonio Perez me pertenez- da su devocion con algunos soldados.
can, ó me puedan pertenecer cevil ó ... Muchos eran los medios de que po
criminalmente, como contra criado y dia disponer el rey, y estaba dispues
ministro mio, ó como á rey contra su to á apurarlos todos para acabar con
vasallo, asi en nombre del rey de Cas-Antonio Perez.
tilla como de Aragon, de ambas partes Cuando todos veian que aun des
y de cada una de ellas, tam conjunctim pues del desistimiento del rey se con
quam divisim y en otra cualquier parte tinuaban los procesos de Antonio Pe
y manera que pueda tener derecho rez se aumentó la compasion hácia él.
contra dicho Antonio Perez, por via . Perez imploraba en los consistorios
de acusacion ó en otra cualquier ma- el oficio de la justicia; y no dejaba de
nera á mi bien vista, pedirle cuenta y inculcar á las personas particulares,
razon de los dichos delictos..... el cual á los eclesiásticos y religiosos, y al
derecho quiero que me quede salvo é pueblo, que en él se querian violar las
illeso..... Y para que conste de mi vo-leyes y privilegios de Aragon.
luntad y de lo que en este negocio pa- Uno de los jueces, ante quien se
sa, y de las causas que á la separacion puso la acusacion contra la muerte de
me mueven y de la manera que soy Pedro de la Hera renunció su oficio;
servido que se hagan quiero que este y fué voz pública que lo habia hechó
poder quede inserto á la letra en la por no tener ánimo de condenarle, ó
separacion que por mí se hiciere, , y mas bien por no disgustar al rey ab
puesto en el proceso que por mí se ha solviéndole.
activado y llevado contra el dicho An Para aumentar mas la compasion
tonio Perez, en testimonio de lo cual decian los amigos de Antonio Perez
mando despachar la presente con que estaba tan pobre que no tenia pa
nuestro sello real comun pendiente se ra comer, y para hacer ver de un mo
llada.—Yo EL REY.» do palpable esta necesidad iban los
religiosos y otras personas de su de
Separado el rey con gran solemni vocion pidiendo limosna por las casas
dad á la faz de la nacion y del mundo para el pobre Perez.
de la causa que con tanta insistencia Las mugeres tenian muchísima com
ANTONIO PEREZ. 469

pasion de él y le llevaban grandes so Era el empeño del rey que ya que


corros, é incitaban á los hombres á su no pudiese ser sentenciado alli á la
defensa diciéndoles que en aquello pena de muerte, se tratase del modo
consistia la libertad pública. de sacarle de Aragon y traerle á Cas
El rey no satisfecho de que pudie tilla. Para esto dirigian todos sus pa
se ser condenado por la muerte que se sos y conatos á que fuese condenado á
le acumulaba de Pedro de la llera, y destierro á cualquier punto que fuese,
cuya causa se dirigia paso á paso por lo cual les importaba poco, porque en
la junta establecida en Madrid, hizo cualquier otro punto que no fuese el
que se entablase contra él un juicio que reino de Aragon, el rey podria echarle
en Aragon se llamaba el juicio de en la mano.
questa, derivado de inquisitio, juicio Seria una cosa interminable el re
contra los que han ejercido algun car ferir aqui todas las consultas que me
go público y sobre el modo de des diaron entre la junta nombrada por el
empeñarlo. ¿? aconsejarle y dirigir el nego
ste juicio equivalia á la visita ó cio de Antonio Perez, y las respuestas
residencia en Castilla, la cual hemos escritas de puño y letra de este mis
visto el éxito que tuvo, y el modo co mo soberano. Publicadas están la ma
mo fué conducida por los jueces para yor parte de ellas en los tomos XII
condenar á Antonio Perez. XV de la Coleccion de documentos
En este juicio se acusaba á Antonio inéditos de la Academia de la Historia.
Perez de los mismos cargos que se le La junta de Madrid, el 20 de se
habian hecho en Madrid, cargos por tiembre, aconsejaba al rey que procu
los que le habian sentenciado, y hasta rase despachar á Antonio Perez de
se habia ejecutado la sentencia como cualquier manera, diciendo: «Pues no
hemos dicho. Se añadia sin embargo en se debe reparar en la ejecucion de su
juicio un cargo mas: inteligencias con condenacion, en caso de que no se pue
el rey de Francia, y proyectos de fuga
da hacer por la via ordinaria: porque,
al estrangero. s á cualquier particular, conforme á
Antonio Perez opuso la escepcion derecho, le es permitido el matar á
de estar ya juzgado y sentenciado en cualquier foragido ó bandido á quien
Castilla, dºnd habia dado sus descargos la justicia ha condenado y que no pue
ante la justicia, y donde podia presen de haber á las manos, mucho mas líci
tar papeles de la mayor importancia y to le será á V. M. mandar ejecutar por
de negocios mas delicados; que no de cualquier via su sentencia contra quien
seaba escándalos, pero que no omitiria anda huido.»
medio alguno para su defensa; que no Y mas abajo añadia: «para el buen
le competia la enqüesta, porque el po gobierno y estado de las cosas suelen
der absoluto no le tenia el rey en Ara usar los príncipes de remedios fuertes
gen, sino sobre sus criados y oficiales y arbitrarios, por ley de buen gobier—
aragoneses y de oficio, y ministerios no, en caso de que por las vías ordina
del rey de Aragon, en cuanto rey de rias no se pueda conseguir el castigo
Aragon, en cosas de Aragon. que conviene se haga.....» Y luego mas
l fiscal decia que el Consejo de abajo añadia tambien: «que no faltan
Estado comprendia á toda la monar medios para la dicha ejecucion, y cuan
¿ y por consiguiente al reino de
ragon, y que habiendo sido Perez mi
do el caso sucediere se podria tratar de
espedientes.»
nistro de Estado se debia contar entre El rey estuvo conforme con la pro
los ministros de aquel reino. El objeto puesta de esta junta y al márgen de
era apoderarse de Antonio Perez: los la consulta se lee de su puño y letra:
medios importaban poco. «Será bien que se mire todo lo que se
Asi es que en Madrid y en Zaragoza debe hacer conforme á lo que aqui se
se seguia una correspondencia directa ¿? parece. A lo que se dice que
con el rey, sin omitir medio alguno, ni cuando el caso sucediese se podrá tra
perdonar manejo de cualquiera espe tar de los espedientes, me parece que
cie, para que de uno ú otro proceso re seria mejor tratarlo luego de estar re
sultase culpable Antonio Perez. suelto á lo que se será
hacer en cual
70 CAUSAS CELEBRES.
-
-

quier caso que suceda, y se conviniese ciere que no merece tanta pena, podrá
tener prevenido lo que para ello fuere dársele la de confinarle en alguna
menester, pues despues podria ser que fortaleza, como la de Oran, ú otras de
no fuese tiempo aunque se quisiese.» las de V. M., de donde V. M. podrá
Repetimos que la preocupacion con mandalle traer con la ocasion de pedi
tínua y constante del rey, todo su de lle cuentas, y proceder á apurar sus
seo y el de sus agentes, era que Anto culpas, sin que nadie lo estorbe.
nio Perez pudiese ser traido á Castilla. » La tercera forma de condenacion
Por eso todas sus gestiones tendian á parece forzosa, porque ¿ poca pro
arrancar una sentencia á los tribunales VaI)Z8 haya de sus delictos, por lo
de Aragon, que le condenase á ser re menos la habrá para que sea condena
cluido en un punto cualquiera de don de Antonio Perez á algun destierro de
de el rey pudiese sacarle y traerle. Aragon , perpétuo ó temporal. Esta
El 4 de octubre dirigió la junta una sentencia se ejecutará por el juez de
consulta al rey, en la que se revelan enqüestas, sacándole á ¿? y á sus mi
completamente , y de la manera mas nistros del reino de Aragon á cumplir
palpable evidente estos proyectos. su destierro, dejándole en la raya de
Decia la junta al rey: Que en el Castilla, donde V. M. podrá mandar
caso de que por la via ordinaria no pu hacer de él lo que fuese servido, y se
diese conseguir el rey el que se traje ha usado en remision de presos de Na
se á Madrid á Antonio Perez, debia de varra á Aragon, que poniéndolos en la
mandar tres cosas: raya de Navarra estaban en la de Ara
La primera que se le avisase de los gon los oficiales de aquel reino, y los
espedientes que podia haber para este prendian. Y aunque segun esto parece
caso que no hubiese forma de hacer que el tratar de los demas medios es
justicia á Antonio Perez por la via or traordinarios es caso que no puede su
dinaria. ceder conforme al estado de los asun
La segunda si habia medios para tos y guardando en ellos justicia, pero
que fuese remitido á Madrid. por si alguna via sucediese lo contra
Y la tercera, lo que toque al encar rio, presupuesto que V. M. tiene el
gar la guarda de Antonio Perez, de parecer de grandes letrados y de jus
manera que no haya descuido en ella, ticia, habian los jueces de Aragon de
aunque pase á otra cárcel del juez de remitir á Antonio Perez á Castilla,
las enqüestas. donde delinquió, para castigarle segun
Se proponia que el regente Jime sus culpas, sin haber en ello quiebra
nez avisase cuando tuviese hecho y y rompimiento de fueros. Y demas
concluido el proceso de Antonio Perez, de esto estando condenado á muerte
para que viniese con él á Madrid á dar por los delitos º aqui tiene cometi
razon al rey, con lo cual se conseguian dos, y que ha ido de la cárcel al reino
todos los fines que se podian desear: de Aragon, donde los jueces no acuden
porque no se hallaria el negocio en á remitirlo, pudiéndolo hacer, para
confianza de su deliberacion sola, sino que se ejecute la sentencia que contra
que el rey se informaria oyendo el pa él está dictada, parece que sin escrú
recer de personas graves. pulo ninguno puede V. M. procurar
Discurriendo sobre el negocio, la por los medios ordinarios, y si estos
junta advierte que la sentencia es for no alcanzan, los estraordinarios, el que
zoso que sea en una de tres ma se consiga el fin de traerlo á Castilla
In69l'aS. -
donde delinquió.»
«La primera es condenando en la Y despues entra la junta en con
pena de muerte á Antonio Perez, y si sulta y en detalles sobre los medios
esto se consigue no habrá que tratar como podrian llevarse á efecto estos
de otro, pues habrá salido cumplida proyectos.
mente con el castigo que se pretende, En esta consulta, á que segun su
de la sentencia que asi se le diese no costumbre contestaba el rey de su
ay recurso en la córte del Justicia de puño y letra párrafo por párrafo, es
Aragon. cribió Felipe II al márgen una comple
»La segunda es, que cuando pare ta aprobacion. -
ANTONIO pEREZ. 474

Seguido con actividad el proceso de Notificada la firma podian las per


la enqüesta, se concluyó, publicó el sonas á quienes se les inhibia del co
fiscal su acusacion, y se dió de ella el nocimiento de un proceso ó causa,
traslado á Antonio Perez por término usar de varios medios para evitar la
de diez dias para que se defendiese. inhibicion. El mas eficaz, el mas pron
Comenzó á correr este término el 9 de to, el mas natural era el de la revo
febrero, pero Antonio Perez, no quiso cacion de la firma; el que se podia in
hacer ningun descargo, habiendo in tentar en todo tiempo, valiéndose de
terpuesto anteriormente y con repeti las fórmulas que el mismo fuero es
cion el juicio de la firma con el objeto tablecia. Se ¿? por medio de
de embarazar la enqüesta; pero los procurador el inhibido en el tribunal,
jueces hablados por el marqués de Al refiriendo la firma que se le habia no
menara se la habian negado, y él ha tificado, y alegando haberse despacha
bia vuelto á reproducirla nuevamente do nulamente por falta de alguna so
habiendo conseguido de cinco firmas lemnidad, ó por alguna circunstancia
que habia pedido, una. que se requiriese en el tribunal para la
El juicio de la firma es uno de los provision de la firma, y en su conse
cuatro juicios privilegiados que se co cuencia pedia la revocacion. La audien
nocian en los fueros de Aragon, á sa cia daba traslado y pasaba los autos al
ber: firma, aprehension, inventario, y firmante, y terminado con su respues
manifestucion. Ya hemos visto en que ta el espediente decretaba si ha lugar
consístia el juicio de la manifestacion. ó no á la revocacion de la firma.
Pues el juicio de la firma no era mas que Entretanto, viendo el marqués de
un interdicto ó decreto que espedia Almenara, agente incansable del rey en
el Justicia por el que se inhibia y ve Aragon, activo ejecutor ademas de las
daba el molestar y turbar al que lo ob órdenes que se le comunicaban de la
tenia en su derecho, persona ó bienes. junta establecida en Madrid para en
Llamábase firma este decreto, por tender en la causa de Antonio Perez,
que para obtenerlo afirmaba, y asegu que el juicio de la enqüesta se con
raba con fianza el que la pedia que es cluia, consultó con el asesor y abogado
taria á derecho en aquel tribunal. fiscal lo que deberia hacerse para en
Dividíase el juicio de la firma en fir el caso de que, ó bien por la causa de
ma de agravios tenidos, y firma de agra la enqüesta, ó bien por la que con ac
vios hechos. Esta última se hallaba ya tividad se le seguia sobre la muerte de
desconocida. La de agravios tenidos Pedro de la Hera, se diese alguna sen
era ó comun ó casual. Era la comun tencia.
aquella en que generalmente se inhi Consultó, pues, con Micer Torralba,
bia á todos los jueces seculares del uno de los tenientes del Justicia de
reino el que contra derecho y fuero Aragon los cuatro puntos siguientes:
turbaran ni molestasen al que inten 1." Si despues de condenado Anto
taba este recurso en sus derechos, nio Perez á muerte, ó á otra pena, y
persona ó bienes. Y la casual era entregado ya al comisario para ejecu
aquella en que se inhibia el molestar tarla, seria bien que S. M. revocase
al que interponia el recurso en una co de comisario al regente, y nombrase
sa especial. otro que aunque natural de Aragon no
Estos recursos de la firma se sub tuviese que perder, y que éste sacase
dividian tambien en simples, porque se á Antonio Perez, con lo cual el regen
obtenian con la sola caucion de estar á te quedaria descargado.
derecho en la justicia de Aragon y otras Respuesta. Que aunque por este
motivadas, porque al pedirse se alega medio fuese traido á Castilla Antonio
ban ante el Justicia de Aragon un Perez y el regente quedaria descarga
conjunto de escepciones y defensas do, se daria ocasion á grande senti
relevantes, capaces de estinguir ó sus miento del reino por llevarle de las
pender cualquiera obligacion. De esta cárceles sin estar remitido, y haber
última clase eran los recursos de firma tanta duda en que pueda serlo ó no;
ue interponia Perez ante el tribunal ademas de que seria desautoridad que
el Justicia mayor. en la córte del Justicia condenasen al
172 CAUSAS CELEBRES.
-====

comisario por hacer lo que S. M. le Para esto habia vuelto á establecer


mandó. nuevas firmas, y le habia sido denega
2.º Que si habiéndole condenado á da por el regente de la audiencia la so
muerte podria dar S. M. una cédula en licitud de libertarse. Entonces trató de
que mandase al comisario que no eje fugarse.
cutase la sentencia hasta que otra cosa Intentó escaparse Antonio Perez;
se le mandase, y que en el interin se pero descubierto, se trató de ponerle
pusiese la persona de Antonio Perez grillos en la prision, á lo que en un
en la Aljafería, ó en la Fuerza de Te principio se resistió vigorosamente el
ruel, y de alli traerlo acá. Justicia mayor, si bien despues mas
Respuesta. Que bien puede S. M. tarde cedió, mandando tambien que no
mandar suspender la ejecucion de la le visitase nadie y durmiese dentro de
sentencia; pero que el poner al preso su aposento uno de los guardas, y pu
en el ínterin en una fortaleza tiene siesen maderas en el suelo de la habi
mucha dificultad conforme á fuero. tacion en que estaba, y en la que se
3.º Que si podria condenarle á pri hallaba encima se colocasen presos de
sion perpétua en la fortaleza que S. M. ligeros delitos.
mandare, con conminacion de muerte Al mismo tiempo trataron de bus
si la quebrantare, diciendo que aunque car el medio de sacarle de la cárcel de
era digno de mayor pena, por usar los manifestados, de donde á pesar de
S. M. de su clemencia, le condena en la guardia interior y esterior, que ofi
la dicha con motivo de haberse queri ciosamcnte hemos dicho tenia puesta el
do ir á Bearne. marqués de Almenara, temian pudiese
Respuesta. Que se puede hacer co en un momento de descuido escapar—
mo se dice en este tercero cabo; advir se. Era, pues, su objeto trasladar
tiendo que la fortaleza en que sea re le á la cárcel de la Inquisicion, donde
cluido esté dentro del reino. una vez dentro, quedaba enteramente
4.º Que en cumplimiento de lo di bajo la mano y el poder de Felipe lI.
cho se podria poner en el fuerte de Te Para esto trataron de formular una acu
ruel, ó en la Aljafería, de donde seria sacion con datos que seguramente se
fácil traerlo á Madrid. resistiria uno hov á creerlo si no estu
Respuesta. Que condenándolo es— viesen consignados en documentos au
to de á reclusion, es cierto que S. M. ténticos de aquella época. Como la fu—
le podrá señalar la fortaleza que fuese ga que intentó Antonio Perez con su
servido dentro del reino, aunque sea secretario el genovés Juan Francisco
la Aljafería, como sea por pena en eje Mayorini, era á Francia, al Bearnés,
cucion de la sentencia, y no por pri pais donde habia muchos hereges, sa
sion en el ínterin. caron la consecuencia de que era sos
El marqués al comunicar al rey la pechoso de heregía. El proyecto de Pe
resolucion de estas dudas, se inclina rez, que llevó á cabo mas tarde, era el
ba á que Antonio Perez fuese puesto ir á ampararse del rey Enrique IV de
en la Aljafería, de donde podria sacar Francia y de su hermana. Valiéronse
se y traerse cuando se quisiese. tambien en la informacion secreta que
El juicio de la enqüesta fué decla para preparar la prision disponia el re
rado improcedente al fin, por el jurado gente Jimenez, hasta de las espresio
de los veinte, y que ningun derecho nes que en los momentos de impacien
tenia el rey contra Perez, condenando cia y desesperacion se escapaban al
en las costas al que promovió el juicio. desgraciado ministro; espresiones que
Apenas se veia libre de esta nueva si bien son blasfemas, suelen usarse en
persecucion Antonio Perez, quedándo los momentos de apuro para espresar
le solo pendiente el proceso sobre el el mal humor, la ira y la desespera
asesinato de la Hera, cuando de repen cion. Refiere algunas de estas Llorente
te se vió envuelto en otro mas grave. en su historia de la Inquisicion, y en
Por consejo de sus letrados habia tre otras la de: «bueno es que despues
intentado marcharse donde no le al de ponerme el rey en demanda y tan
canzase la accion del rey, y donde pu to aprieto diciendo que yo descifraba
diese verse libre de sus enemigos, falsamente y revelaba secretos, repare
ANTONIO PEREZ. 173
-
-Er

yo ahora en la honra de nadie para dependencia; ante la Inquisicion ce


mostrar mis descargos. Si Dios Padre saban todos los privilegios y los reos
se atravesara en medio, le romperia las podian ser arrancados de la cárcel de
marices, á trueque de hacer bueno cuán la Manifestacion.
villano caballero ha sido el rey con-. Sin embargo, el licenciado Molina
migo.» de Medrano, inquisidor de Zaragoza,
Agregáronse otras acusaciones sa- contestó á la órden de la Suprema, que
cadas de las declaraciones de un cria—, le mandaba prender á Antonio Perez
do que habia tenido en los tiempos de y á Juan Francisco Mayorini, manifes
su prosperidad, y en que venia á acu-tando que hallándose presos los reos en
sarle del crímen de sodomía. la cárcel de la Manifestacion, que era
Antonio Perez era demasiado sagaz la mas privilegiada de aquel reino con
para no advertir, á pesar del sigilo con forme á sus fueros y leyes peculiares,
que se envolvia, la acusacion que pre necesitaba dar el mandamiento de pri
paraban y la manera con que la trama sion con penas y censuras contra el
se urdia. Asi es que acusó de cohecho Justicia mayor y sus cinco lugarte
y soborno en los testigos que habian nientes que con él formaban su tribu
declarado sobre sus proyectos de fuga, nal, y que sin esta cualidad y manda
cuya justificacion se practicó ante el miento no seria obedecido: que le pa
justicia ordinario y tuvo por resultado recia que constando de tres inquisi
dores el tribunal, si la provision iba
desdecirse cuatro de los testigos, uno
firmada por uno solo de ellos no seria
de ellos in articulo mortis, y manifes
tar que habian sido amenazados y se obedecida; y que si e