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Resumen: De los orígenes sociales de la dictadura y la democracia

1) Combinación del Capitalismo (Ksmo) y Democracia Parlamentaria (DemPar.) a través


de revoluciones. Luego las considerará las “revoluciones burguesas.”

Caso de Francia, Inglaterra, EEUU.

2) La ruta a través del Ksmo sin revoluciones. En vez fue mediante políticas que
culminan en el fascismo.

Casos de Alemania y Japón

3) Vía comunista. Revoluciones originarias en el campesinado posibilitando el


comunismo.

Caso de Rusia y China

Ojo: el autor destaca la India, que ha emprendido un proceso completamente distinto


para llegar a ser una sociedad industrial moderna. Destaca que ninguno de estos tres
procesos ocurre esclarecidamente en ella.

El autor considera que las tres formas (revoluciones burguesas que llevan a DemPar;
levantes conservadores que pasan por fascismo y revoluciones campesinas comunistas)
son estados históricos sucesivos. Es decir, que una puede anteceder a otra, e incluso ser
influencia de otra

(Ej: sin la modernización democrática de Inglaterra, el proceso de Alemania no habría


sido posible).

Inglaterra y las contribuciones violentas al gradualismo

El capítulo se centra en el papel que ejercieron las clases rurales en la transformación de la


estructura campesina a la industrialización.

el supuesto paso a través de un proceso pacífico y democrático, que en última instancia


resulta una verdad parcial.

Por su parte, el autor propone que dicho proceso inició en el siglo XIV; dos centurias
después configuró un ‘pálido’ tipo de absolutismo, con el ascenso de los Tudor tras la
Guerra de las dos Rosas, bajo la figura de Enrique VIII. Un cambio fundamental en la
estructura social se derivó de una nueva concepción de la tierra, la lógica feudal cedió su
lugar de preeminencia a una capitalista, en la cual el terreno era usufructuado en lugar de
fungir como lazo entre siervo y noble.
En la Inglaterra de los Tudor y Estuardo, el proceso hacia la democracia estuvo marcado en
principio por una convergencia entre los intereses de la aristocracia rural y de las clases altas
urbanas en un punto primitivo del proceso de modernización, que los hizo oponerse a la
autoridad real.

Para el desarrollo del capitlaismo y la democracia fueron necesarios como factores principales
la paz monárquica y el desarrollo del pensamiento comercial

Los gobiernos de los Tudor llevaron a un tiempo de paz que permitió el desarrollo de las
actitudes capitalistas en el campo. La disciplina que se impuso con la prohibición de la
livery y el maintenance, sumadas a la composición de una fuerte burocracia, terminó
'quitándole los dientes al feudalismo' en palabras de Moore,

. Eso abrió la puerta al comercio de tierras, las cuales dejaron de tener un papel
eminentemente político para adquirir un valor económico.
Inglaterra vivió un proceso de modernización industrial, el eje principal o el impulso la tierra y lo rápido que esta
empezó adquirir un carácter comercial: para la producción y la venta.

Este giro comercial permitió a los sectores agrícolas incursionar en el mercado, independizándose de las
desiciones políticas en este asunto de la corona. Rechazando toda aquella intervención de las políticas de la corona
en este aspecto.

Para ese punto, la lana se convertirá en la principal actividad económica.

que en contra del juicio extendido no fue la burguesía la que empezó a gestar el
individualismo económico, sino que nació de los propietarios rurales, aristócratas,
cercadores. Las enclosures sirvieron como principal herramienta para invadir tierras
comunales, representando beneficios para los lords of manors o sus farmers que las
tomaban en arriendo.

Simultáneamente la comercialización de la agricultura significaba pasar del señor feudal -que,


en el peor de los casos, era un tirano arbitrario, a un terrateniente más próximo a un avisado
hombre de negocios que explotaba las riquezas materiales del dominio pensando en el provecho
y el rendimiento. p. 33.

Distintas esferas rurales empezaron a utilizar la tierra con fines económicos. A la nobleza
se unían la gentry, los yeomen (grupo que promovió la agricultura comercial y resultó ser
mayor beneficiario) y el campesinado llano (que cargó con los costos), teniendo ese orden
en la pirámide social. Los primeros los que más se beneficiaron con el debilitamiento del
ancien régime; por su parte, el campesinado se vio afectado1, siendo la Corona lo único que

1
Los campesinos trataban de mantener las costumbre, pues estas permitían la cooperación y el mantenimiento
de terrenos comunales.
se oponía entre ellos y el proceso de proletarización. La gentry2 se vio beneficiada debido a
sus conexiones personales y conyugales con miembros de la burguesía.

Para los señores feudales, convertidos ahora en terratenientes con fuertes intereses comerciales y
las clases bien adaptadas a este nuevo cambio, existían dos necesidades fundamentales:
) La generación de derecho y propiedad individual, en un marco real instituido.
(2) Que, por ende, no existiera inmiscusión real alguna en los quehaceres comerciales.
Capitalista rural: Gran propietario de tierras + un "farmer" arrendatario.
- Estos intereses, claramente, no eran los del campesinado menor, al cual correspondía la mayor
cantidad de la población inglesa. Por eso es que esta revolución es eminentemente burguesa.

Los cercamientos se consideran como una revolución de los ricos contra los pobres; genera
dislocaciones sociales en el sentido de que los campesinos sin tierra quedan establecidos en
condiciones miserables.
Se da un mejoramiento económico privado a costa de un gran número de trabajadores, que se
convierten en un estamento social sumamente vulnerable.

los enclosures fueron el golpe de gracia para la estructura entera de la sociedad campesina inglesa encarnada en la
aldea tradicional.
Los cierto es que los pequeños campesinos fueron perdiendo poco a poco sus derechos sobre los terrenos
comunales en aldeas, esto produjo un avance en las técnicas agrícolas, uso de fertilizantes, incursión en cultivos,

2
Sin embargo, los estratos más ricos y los más pobres de este grupo social tuvieron actitudes distintas frente a
la Guerra Civil. Entre los segundos se hallaban elementos que apoyaron el regicidio, mientras los primeros se
negaron a juzgar a Carlos I Estuardo.
rotación de estos, la expropiación de las aldeas comunales se hacia necesario por que esto no se podía aplicar en
este tipo de agrupación por los costos que implicaban .

 esto también genero concentración de tierra en pocas manos*


“Es claro que al desaparecer los terrenos comunales y empezar a imponerse en el campo un nuevo sistema
económico, la vieja comunidad campesina cedió y paso a desintegrarse…. La expansión de la industria, el
aumento de los cercamientos condijo al fortalecimiento de la clase rural mas mas poderosa y la eliminación
política del campesinado ingles. 33

Hay algunos antecedentes: que propiciaron la guerra civil

- La mentalidad comercial
- El rechazo a la preservación del antiguo orden ( el del control de la tierra y el feudalismo)
Durante los siglos XVI y XVII, el desarrollo de comercio en las ciudades provoco una apertura de
los productos del campo que condujo hacia una agricultura comercial y capitalista.

Los procesos de industrialización y la transformación de los modos de producción implicaron en el


campo un cambio de la estructura social, sin embargo estos cambios no son simétricos y dejan a
su paso desigualdades e inconformidades. Este es el caso de la Gentry y la clase alta rural
inglesa… entre diferentes tipos de economía que se correspondían mas estrechamente con
peculiaridades regionales que con divisiones sociales, esto por que algunos sectores de la gentry
no supo aprovechar las ventajas del nuevo mercado, El segundo elemento esta relacionado con la
posesión de la tierra ( los derechos de propiedad), que produjo lo que se conoce como los
enclousures, “los dirigentes de la rebelión se opusieron a toda interferencia en cuanto a este
derecho”, logrando la abolición de la star chamber, los campesinos fueron perdiendo el amparo
capital contra el incremento de los enclousures.

Aunque puedan caber dudar sobre las características sociales de aquella Gentry que sostuvo la revolución, esta
muy claro quien salió ganando con la victoria….. “tronchando el poder del rey, la guerra civil había eliminada
todas las barreras contra el señor rural cercador. 26

Esto propicio el triunfo de la sociedad capitalista, que pudo consolidar procesos democráticos para el beneficio de
ciertos intereses propios, con la oportunidad de incursionar en el mercado, de producir riqueza y prosperidad.

, los terrenos comunales fueron cercados con dicho objeto. La burguesía, tanto en el campo
como en las ciudades, avanzó en el proceso de modernización;. La corona inglesa no tuvo
la capacidad de crear una burocracia leal que impusiera su voluntad en el campo, dicho
control quedó en manos de la gentry, contra la que se protegía al campesinado.

Al acercase la Guerra civil, los impuestos que cobraba la Corona se veían como barreras a
los intereses de dichos grupo. En cuanto a los dirigentes de la Revolución, estos se
opusieron a la injerencia monárquica y popular en los derechos de propiedad, llegando
incluso a abolir la Star Chamber.
En cambio, posteriormente, la Restauración monárquica permitió el avance demoledor de
los cercados, dejando el poder político en un Parlamento dominado por la burguesía y los
señores rurales, divididos en whig (liberales) y tories (conservadores). El Estado impulsó
los intereses de dichas clases.

Para que el Parlamento aprobara una propuesta de enclosure, se requería el consentimiento de


«tres cuartas partes a cuatro quintas partes». Pero ¿qué consentimiento? La respuesta debe
buscarse en los bienes, no en las personas. Los sufragios no se contaban, sino que se pesaban.
Un gran propietario podía hundir a una comunidad entera de pequeños propietarios y colonos.
p. 49

El autor sostiene que la transformación pacífica de la democracia parlamentaria se debió a las


transformaciones producidas en el campo, hay algunos elementos influyentes. De corte pacifico

Este primer elemento es de tipo pacífico, ya que los intereses comerciales, económicos y capitalistas de los
sectores rurales de clase alta eran similares, que ninguna clase constituía una fuerte oposición a la otra.

El segundo elemento que se agrega es la desaparición gradual del campesinado que se cuenta como
elemento del proceso de transición pacífica de la democracia, pues la eliminación total de estos
como clase permitió avanzar en el proceso modernizador si la intervención de fuerzas reaccionarias
y conservadoras, que permitió la extensión del capitalismo comercial Ingles

Inglaterra a comparación de Francia y otros países lograron incursionar e impulsar el mercado


mundial: que le dio pleno poder económico y político a la clase terrateniente capitalista, evitando la
extensión de la clase reaccionaria.

Una monarquía débil sin apoyo del ejercito y la burocracia permitió el fortalecimiento de una
democracia parlamentaria*

El capitalista rural se dividía en dos tipos: el gran propietario y el gran farmer que las
arrendaba y tenía a su servicio una gran cantidad de hombres. Tanto el uno como el otro
justificaban la miseria que causaban, arguyendo que generaban una ingente cantidad de
beneficios para la sociedad en su conjunto, motivo por el cual el movimiento cercador
resultó implacable. El movimiento tomó fuerza alrededor de 1760, cobró su máxima
aceleración durante las Guerras Napoleónicas para finalmente extinguirse.

La violencia se hizo conforme a la ley y el orden. Frente al proceso de proletarización y


debido al nivel de vida paupérrimo se formó el movimiento cartista. Las altas esferas
sociales empezaron a preocuparse por la miseria de las masas, por lo que profundizó en la
democratización y en las reformas para no encontrarse amenazadas, el conservadurismo del
Primer ministro Disraeli logró mantener de esa forma una base popular. Además, la política
imperialista avanzó como consecuencia natural del sistema económico, el campo cedió su
lugar de preeminencia a la industrial y al comercio.

Para concluir, hubieron múltiples factores que llevaron a Inglaterra hacia una democracia
parlamentaria: un Paramento fuerte e independiente de la Corona, comercio e industria
como primer país capitalista de la historia, carencia de revoluciones campesinas, unión de
las élites en un comienzo frente al rey, además de algunas concesiones a la población
cuando decayó el nivel de vida general.

Evolución y Revolución en Francia

Una de las grandes diferencias entre Inglaterra y Francia fue la capacidad que tuvo el
monarca para debilitar a las élites y unirlas a su causa. En lugar de una clase alta rural que
se dirigiera hacia la agricultura comercial, el grueso de la aristocracia vivía de las
obligaciones impuestas al campesinado. Además, los nobles no se dedicaban a la
administración de sus territorios, dichas obligaciones las cedida a renteros. De igual forma,
a diferencia de la gentry la nobleza de Francia tuvo un régimen legal relativamente claro.

En contraste, Francia no tuvo la capacidad de iniciar proceso modernizador


rompiendo con la monarquía, 1.la nobleza Fr. dependía fuertemente de la corona,
2.Para ellos la tierra no era un elemento clave para el desarrollo industrial,
sacaban de esta lo necesario para su mantenimiento. Dependían de los
campesinos para la producción. 3. Se mantenía como forma de organización
económica el arrendamiento de tierra, como medio de sustento, no había
encerramientos.

Lo anterior impidió que en Fr se iniciaran cercamientos, ya que grandes sectores


del país estaban en manos de campesinos. (esta situación empezó a cambiar para
la segunda mitad del siglo XVIII)” El gran propietario tenía interés en preservar las
tenencias campesinas desde el momento que le proporcionaban la base de su
propia existencia. 45

La decadencia de la Nobleza Fr, permitía a la corona consolidar su poder y


extender su autoridad, esto lo logró despojando a los nobles de cualquier
influencia política, integrándolos a la iglesia en donde percibían mayores tributos
que dependiendo de la corona.

A lo largo del siglo XVI el rey desposeyó a los nobles de muchas de sus funciones:
judiciales, reclutamiento de tropas, recolección de impuestos, además de forzarlos a
someterse a los parlamentos. Quedando par a la época del rey sol sujeta Versalles o
vegetando en sus dominios.

En cuanto a los factores económicos, a diferencia de Inglaterra, Francia no se volcó hacia el


comercio; en la mayoría de los casos la producción era consumida en las áreas aledañas.
Por ejemplo, el vino era un producto comercial, pero solo una ínfima parte tenía la calidad
suficiente para ser exportado, en casi todo el territorio se producía uno de baja calidad para
el consumo local. A su vez, en oposición a la producción de lana inglesa, la vinicultura
requería una ingente cantidad de mano de obra y muy poca de capital.

Mientras en Inglaterrala base económica para el progreso del capital se baso en la


lana, fr, se vio apoyado en el vino
La distinción esencial es bien simple: el aristócrata francés retenía al campesino en la tierra y
utilizaba los resortes feudales para extraer de él mayor cantidad de productos. Después el noble
vendía esos productos en el mercado. ellos podía hacer mucho para impedir que los campesinos
llevaran vino a Burdeos en competencia con el de los châteaux nobles. Careciendo del
privilegio de llevar vino a la ciudad, y asimismo de los recursos necesarios para aplazar su
venta hasta el momento más favorable, los productores más modestos se veían obligados a
vender su vino al terrateniente noble. pp. 84-85

sto evidencia la total dependencia de los Nobles franceses a


despegarse de la clase rural ya que ellos eran la fuente principal de sus
ingresos, los intentos de cambio en la estructura social y economica en
el campo, fue uno de los detonantes.. “La aristocracia Fr. retenía al
campesinado en el campo y utilizaba los resortes feudales para extraer
de el mayor cantidad de productos. Que comercializaban en el mercado

A pesar de lo anterior, en lugar de buscar ahondar en las actividades comerciales la anterior


tendencia de la nobleza la llevó a sacar más del campesinado. En Francia meridional
hubieron grandes incentivos para cultivar grano a nivel comercial. La presión demográfica
fomentó el cultivo, especialmente en Tolosa, no obstante las múltiples similitudes entre la
última zona mencionada e Inglaterra existían diferencias.

En contraste con la situación inglesa, el comerció no destruyó las prácticas sociales


feudales, lo que a la larga afectó a la nobleza. El aristócrata francés había perdido la mayor
parte de sus funciones que ahora cumplían los funcionarios reales, tampoco logró
convertirse en un capitalista al modo inglés; solo tenía algunos derechos de propiedad que
debían ser salvaguardados por el aparato represivo estatal.

La burguesía francesa a comparación de Inglaterra, no era una clase de avanzada


ni autónomo con deseos de lanzarse hacia la modernidad y el desarrollo industrial,
dependía como ya se ha dicho enteramente de la corona, sujeta a la regulación
real, y la producción estaba orientada hacia la fabricación de armas y artículos
suntuosos para una clientela restringida

Si se observan las condiciones del comercio y la industria en Francia para el siglo XVIII,
quedarían serias dudas de cómo se podría engendrar una revolución burguesa3 y capitalista.

3
El término revolución burguesa puede ser demasiado simplificado: “Para advertirlo, sólo necesitamos
recordar: a) la importancia del capitalismo en el campo inglés, que permitió a la aristocracia rural inglesa
seguir controlando la maquinaria política hasta muy avanzado el siglo XIX; b) la debilidad del impulso
A diferencia que la burguesía inglesa, la francesa careció de la fuerza para introducir la
modernidad hacia el capitalismo industrial; esta dependía de la monarquía, de su protección
real, orientada por el consumo lujoso y la demanda de armas, además de su legislación.

El proceso de modernización bajo Luis XIV, por ejemplo la consolidación de un Estado


unificado avanzó más con las acciones de la burocracia real que con el actuar de la
burguesía. El deseo de garantizar la propiedad privada se vio apoyado por la monarquía,
mientras el que la independencia política de la burguesía se vio frenada al convertirla en
parte de la aristocracia mediante la venta de títulos; en lugar de aburguesar a la nobleza se
“feudalizó” a la burguesía, caso contrario al anglosajón.

Luis XIV habría tenido que buscar probablemente el consentimiento de la nación, a través de
los Estados Generales, para reunir dinero. La venta de oficios estaba, pues, en la raíz de la
independencia del rey respecto a la aristocracia y a cualquier control eficaz por un parlamento.
Era el punto de apoyo clave del absolutismo real… Si bien en las primeras fases del desarrollo
de la monarquía la venta de oficios había ayudado a vincular la burguesía a la arremetida del
monarca contra el feudalismo, el recurso continuo a tal medida debía revelar más y más que
comunicaba también características feudales a la burguesía… [lo que hacía que] el sistema
distraía energía y recursos del comercio y la industria. pp. 101-102.

Sin embargo a pesar de lo mencionado anteriormente, la monarquía vio en riesgo


su autoridad por tal razón durante el gobierno de Luis XV se decidió terminar con
la venta de bonos nobiliarios, esto genero rechazo entre quienes habían adquirido
ciertos privilegios, la burguesía real alentada por la nobleza se levanto en
oposición a esta determinación.: aristocracia y burguesía pusieron en marcha
ideas revolucionarias. Que condujeron a la eliminación de la monarquía.

Desde la segunda mitad del siglo XVIII, empezó en Francia un pobre movimiento cercador,
guiado por la monarquía bajo la lógica fisiocrática, las prácticas capitalistas ingresaron a
través de métodos feudales; cuando se encontró con oposición dejó de avanzar. Se buscó
restablecer los derechos e impuestos anteriores reclamados por el señor feudal.

La presión de la Corona y de la aristocracia hizo hostil al campesinado que se volvió contra


el ancien régime. - Segunda mitad del siglo XVIII, Francia inicia un proceso de
cercamientos, para este periodo se evidencia una penetración de las prácticas
comerciales y capitalistas, pero todo entorno al sistema feudal establecido. Este
proceso se dio por la restauración de derechos y tributos feudales,

La incursión del capitalismo en el campo por métodos feudales inicialmente,


apunto a la eliminación gradual de los cultivos comunales, cosa que genero

puramente burgués en Francia, sus estrechos vínculos con el antiguo orden, su dependencia de aliados
radicales durante la Revolución, la persistencia de la economía campesina en tiempos modernos; c) el que el
esclavismo de plantación de los Estados Unidos se desarrollara como parte integrante del capitalismo
industrial y obstaculizara, mucho más que el capitalismo, la democracia.” pp. 607-608
reacciones negativas en el campesinado contara la corona, los motivos: 1.
Restablecimiento de los Dº feudales y 2. por el proceso de cercamiento.

esto llevo a la unidad del tercer estado, en oposición al antiguo régimen.

La incursión del capitalismo en Fr. hizo necesario el derrocamiento del antiguo


régimen, contra la monarquía y en algunas ocasiones contra los anticapitalistas.

El proceso de cercamiento que ya vivía fr. perjudico a la comunidad aldeana a la


que estaba acostumbrados los campesinos, esto llevo a que en las tesis
revolucionarias estuviera alentada por ideales igualitarios.

“La igualación de la propiedad era probablemente la idea que contaba con mayor
predicamento entre los campesinos mas pobres, pero circulaba otras que
trascendían las concepciones de la propiedad privada en que permanecieron
siempre los dirigentes revolucionarios incluso durante la fase siguiente la mas
radical.”75

La revolución se radiclaizo con el asunto de la propiedad privada y anticapitalista,


aunque esto era algo dual, los campesinos se acogieron a esto por que eran los
mas efectados con las medidas comerciales, y tenían bajos ingresos.
Las protestas radicales agrarias reclamaban; o *bien la abolición de la propiedad privada o su limitación
mediante líneas igualitarias, * Medidas para controlar los mecanismos del mercado: depósitos,
almacenajes, libre circulación de productos. La Revolución Radical: estaba dirigida de lleno contra
aquellos que se enriquecían manipulando el mercado.

Sin embargo, la revolución que se daba por otro lado, la revolución burguesa, poyada en la R.R, aboga
por la P:P y los derechos del hombre. 77

LA CONTRADICCION DE IDEARIOS EN TORNO A LA P.P, ROMPIÓ CON LAS FASES DE


APOYO QUE SIRBIERON PARA EL DERROCAMIENTO DE LA MONARQUÍA

Turgot sus medidas para desregular el mercado, por ejemplo, le acarrearon la enemistad de
los sectores más bajos de la sociedad francesa. En dicha sociedad los actores capitalistas no
eran todavía mayoritarios. De hecho buena parte del impulso de la Revolución, tanto los
sans-culottes como algunos campesinos buscaban retornar a una sociedad previa, eran un
elemento anticapitalista; a pesar de eso fueron utilizados por los sectores burgueses.

Los campesinos ricos fueron los que frenaron los impulsos anticapitalistas, pues afectaban a
la propiedad privada. Al faltar una reacción aristocrática cercadora como en Inglaterra o un
retorno feudal como en Rusia, los campesinos franceses empezaron a convertirse en
pequeños (muchas veces su posesión era insuficiente para subsistir) propietarios desde el
siglo XVI. De cualquier forma, subsistían terrenos comunales, especialmente importantes
para los más ricos (ahí pastaba su ganado) y para los más pobres (podían conseguir algo de
leña y alimento).

Se debe decir que los campesinos fueron el motor de la revolución, que


terminaron siendo utilizados por las dos revoluciones que se llevaron a cabo;

1º Rev. Burguesa modernizadora de corte capitalista, 2º la Rev. Reaccionaria, que


tenía por objetivo eliminar a la monarquía e impulsar nuevas políticas comerciales

El proceso de liberalización, sumado a las malas cosechas y tempestades de 1788


prepararon el camino para la conflagración. “Aunque los trastornos conocidos como la
Grande Peur revistieran distintas formas en las diversas partes de Francia, la oposición al
feudalismo se presentó por doquier.” p. 123. La burguesía cobarde se alió muchas veces
con la nobleza para reprimir al campesinado.

. El principal impulso que determinó cada flujo procedía de los sans-culottes parisienses, y el
éxito de las sucesivas oleadas duraba siempre tan sólo lo que el apoyo activo del campo.
Cuando ése cesaba, cuando las exigencias de los sans-culottes entraban en conflicto con las de
los campesinos propietarios, el impulso motor de la revolución radical se iba agotando, y sus
residuos urbanos eran fácilmente reprimidos. p. 126.

El motor de la revolución que avanzó desde la sociedad campesina


apuntaba a abolir el sistema feudal; los campesinos buscaban
reivindicar su derecho a la propiedad, a poseer una parcela para su
sustento y por otra parte, a preservar las costumbres de la comunidad
aldeana. Sin embargo, en los albores de la revolución los campesinos
parecían dispuestos a sacrificar éste último valor si lograban acceder a
una porción de tierra, dividiendo los terrenos comunales; a excepción
de los campesinos ricos que hacían uso de los pastos para el ganado –
derecho de vaine pâture4. La modernización, el avance rural hacia
formas modernas de propiedad privada hicieron notable la
desintegración de la comunidad campesina. Los campesinos más
prósperos bloquearon el reparto del suelo y restringieron los derechos
de espigar y pastoreo

“Todas las protestas radicales reclamaban la abolición absoluta de la Propiedad


privada o bien su limitación muy estricta conforme a líneas igualitarias; así como
medidas para llegar a un control de los mecanismos de mercado, tales como
depósitos de almacenaje y libre distribución de los productos a escala local o los
más complejos graniers d’abondance”5; incluso inclinándose para tal fin, por la

4 Las prácticas colectivistas de la tierra se relacionaron con en el derecho de vaine pâture y el derecho de espigar.
En las extensiones cultivadas, este derecho hacia parte del antiguo sistema de campos abiertos, que imperaba
en grandes zonas de Francia a falta de un movimiento cercador poderoso. Pp. 68-69
5
Ibídem. pp.
guillotina como mecanismo efectivo para controlar los intereses mezquinos de las
clases pudientes.

La revolución burguesa necesitaba la ayuda de la revolución


radical, pese que en el fondo eran bastante incompatibles respecto
a la propiedad. Un levantamiento popular en 1973 significó la
principal jornada revolucionaria que permitiría a la facción más
radical de la burguesía acaudillada por Robespierre imponerse
sobre la Gironda

Para 1792, el campesinado obtuvo importantes avances: anulación de los derechos feudales
sin indemnización, salvo que se contara con el título original, devolución de terrenos
comunales, venta de grandes haciendas en pequeñas parcelas para el campesinado pobre; la
Comuna empezó a utilizar a los desocupados para labores de fortificación.

Pero, careció el paso de repartir las tierras comunales, lo que generó fricciones entre
campesinos ricos y pobres. “Los campesinos más ricos proclamaban soliviantados que dar
propiedad a los desheredados significaba lo mismo que la loi agraire el comunismo de la
propiedad” p. 131.

La Revolución francesa no fue homogénea, el proceso revolucionario requería el apoyo de


los sectores más radicales como se mencionó con antelación, pero chocaban en el tema de
la propiedad privada. De hecho era muchas revoluciones que se pueden agrupar en dos
grandes corrientes discernibles.

Las clases populares, campesinas y ciudadanas, compartían su aversión por los ricos que
especulaban con los alimentos para obtener mayores ganancias. Una vez la Montaña6 se
encontró en el poder intentó solucionar dichos problemas, eliminó todos los derechos
feudales sin indemnización, venta de algunas haciendas en pequeñas partes pagaderas a
diez años. “la revolución burguesa había sido fuertemente empujada hacia la izquierda bajo
la presión radical y forzada a desembarazarse de los moderados” p. 138

6
En contra de prejuicio conservador en contra de Robespierre, la Montaña y el Terror, Moore afirma que “En
esencia, lo que sucedió fue que Robespierre y la Montaña adoptaron gran parte del programa de los sans-
culottes, incluso el «terror» en masiva escala, trataron de utilizarlo para sus propios fines y, con el tiempo,
volvieron las armas contra las fuerzas populares. Su proceder, en globo, fue racional. Nos consta, gracias a
detalladas investigaciones, que el «terror» se ejerció sobre todo contra las fuerzas contrarrevolucionarias y
que fue más severo allí donde la contrarrevolución había prendido más. Hubo, ciertamente, excepciones e
injusticias. Pero el Terror, en sus rasgos esenciales, no consistió en un derramar sangre por el insano placer de
derramarla” p. 161. Además, agrega basado en cifras que “hacer hincapié en los horrores de la violencia
revolucionaria olvidando la de los tiempos «normales» es pura hipocresía partidista” p. 163.
Sin la Revolución, aquel proceso integrador de la nobleza y la burguesía habría quizá
continuado e impulsado a Francia hacia una forma de modernización desde arriba, semejante en
sus rasgos esenciales a la de Alemania y el Japón. Pero la Revolución lo impidió. No fue
aquélla una revolución burguesa en el sentido estricto de la conquista del poder político por una
burguesía que ya con anterioridad hubiera ganado las alturas cimeras del poder económico… no
era lo bastante fuerte para poder conseguir demasiado por sí solo. Lo que en realidad aconteció
fue que determinados sectores de la burguesía escalaron el poder apoyándose en movimientos
radicales de la plebe urbana, desatados por el colapso del orden y la monarquía. p. 171.

1. La destrucción violenta del Anciane Régime fue un paso crucial para


Francia en su camino a la democracia. Respecto a Inglaterra, Francia no
podía engendrar un parlamento de señores rurales con ingerencias
burguesas; en Francia las clases altas fueron adversas a la introducción de
la democracia liberal.
2. Tuvo lugar un cambio institucional; suprimiendo ciertas instituciones
arraigadas en el antiguo régimen como la monarquía, la aristocracia y los
señores propietarios.
3. Las clases altas rurales- aristocracia campesina- se adaptaron a la
introducción gradual del capitalismo oprimiendo a los campesinos.
4. La fusión de la burguesía y la nobleza se dio a través de la monarquía, por
la “feudalización” de un sector de la burguesía, hasta el periodo
revolucionario
5. La limitada libertad de acción de la corona, su incapacidad de decidir q
cargos debían repartirse entre los distintos sectores sociales (Luis XVI) fue
un de los síntomas más relevantes para el estallido de la revolución.
6. No fue una revolución de la burguesía por la toma del poder simplemente,
esto lo habría conseguido sin ayuda del proceso revolucionario; lo relevante
es que determinados sectores de la burguesía escalaron el poder
apoyándose en movimientos radicales de la plebe urbana.
7. “El radicalismo rural y el urbano, que compartían una contradictoria
amalgama de ansias de pequeña propiedad y de actores colectivistas,
pudieron marchar juntos por algún tiempo; pero la necesidad de abastecer
los estratos urbanos más pobres y a los ejércitos revolucionarios chocó con
los intereses de los campesinos acomodados”7.

La Guerra Civil americana: La última revolución capitalista

La construcción de la democracia en Estados Unidos, a diferencia de Inglaterra y Francia,


no tuvo que enfrentar el desmantelamiento de una arraigada sociedad feudal, ni sufrió
enfrentamientos entre la nobleza, la monarquía o le campesinado. El obstáculo que debió
batir fue la esclavitud. El panorama social mostraba una clara división en tres partes: el Sur
algodonero, el Oeste con granjeros independientes y el Norte industrial.

7
Ibídem. pp. 98.
La agricultura comercial fue importante desde el principio. Además la sociedad
norteamericana nunca ha tenido una gran masa de campesinos comparable a la
de Asia y Europa. En Norteamérica por distintos motivos se ha dicho que no se ha
producido un gran revolución, por ejemplo, como del talante de la Revolución
Puritana y otras, sin embargo se produjeron dos grandes estallidos de violencia ,
la Revolución Americana y la Guerra Civil. La Guerra Civil marcó una violenta
divisoria entre las épocas agrarias e industriales de la historia norteamericana

Se llego a la conclusión de que la Guerra Civil americana fue la última ofensiva


revolucionaria por parte de lo que se podría llamar legítimamente democracia
capitalista o burguesa

Hasta 1830 la economía estadounidense se basó en el algodón, principalmente exportado


hacia Inglaterra. La esclavitud contraria a ser anacrónica, representó un motor fundamental
en el avance del capitalismo. A su vez, en el Sur el 7 por ciento de los blancos poseían las
tres cuartas partes de los esclavos, una situación similar acontecía en la tierra.

Tres formas de sociedad distintas y en lugares diversos: el Sur algodonero; el


Oeste tierra de granjeros independientes; y el Nordeste, en rápido proceso de
industrialización.

Gran Bretaña sacaba de los EE.UU. del Sur las cuatro quintas partes de sus
exportaciones de algodón. Con esto queda claro que la plantación explotada por
medio de esclavos no represento una excrecencia anacrónica para el capitalismo
industrial.

Si el esclavismo tenia que desaparecer de la sociedad Norteamericana era


necesaria la fuerza.

Las consideraciones precedentes inclinan con fuerza a concluir que el esclavismo


resultaba provechoso económicamente; de ahí radico la causa principal de que
persistiera en el Sur.

Se presento el migrar del esclavismo de plantación del Sur hacia el Oeste lo que
acarreo un grave problema político. Si el esclavismo se extendía, el equilibrio entre
los Estados esclavistas y los de hombres libres podía romperse

Las tesis liberales burguesas, las de las revoluciones Americana y Francesa, se


convirtieron en peligrosas doctrinas subversivas para el Sur, por cuanto
amenazaban la misma médula su sistema: la propiedad de esclavos.

Hacia 1850 el Nordeste se convirtió en una región manufacturera. Esa expansión


puso término a la dependencia de la economía norteamericana de una sola
materia prima agrícola. Si bien el pasar a depender menos el Norte del algodón
del Sur y el desarrollo de ciertos antagonismos económicos fueron las tendencias
dominantes, no son las únicas que merecen la atención.

Desde el Sur empezó a colonizarse el Oeste, lo que podría generar una ruptura en el
equilibrio entre estados libres y esclavistas. Este se convirtió en un problema de primer
orden frente a los «territorios», partes que aún no alcanzaban a categoría de estados. “La
civilización del Sur, por tanto, fue capitalista, pero escasamente burguesa… en vez de
impugnar la idea de calidad según el nacimiento… los plantadores sureños asumieron la
defensa de los privilegios hereditarios”. p. 188. Las ideas liberales que impulsaron la
Guerra de independencia eran peligrosas doctrinas subversivas en el Sur.

El pleito era en esencia moral y político, dos tipos de sociedades capitalistas que chocaban
por la idea de libertad inherente a cada ser humano8. Sin embargo, sin ser la causa
fundamental de la Guerra Civil, también existía un conflicto de índole económica, el cual se
debió a la disponibilidad de mano de obra:

[La] necesidad de los capitalistas del Norte era disponer de mano de obra suficientemente
abundante que trabajara por salarios que pudiesen permitirse pagar. He aquí un grave punto
conflictivo. El territorio libre del Oeste motivaba que los obreros tendieran a marcharse. p. 195.

Se puede decir que los antagonismos estrictamente económicos entre el Norte y el


Sur eran negociables. ¿Por qué, pues se produjo la guerra? ¿Qué se ventilo en
ella? Algunos historiadores han dicho: que la guerra civil consistió
fundamentalmente en un conflicto moral en torno al hecho de la esclavitud. La
segunda exégesis intenta deshacerse de ambas clases de dificultades
(económicas y morales) mediante la proposición de que todos los puntos
conflictivos eran en realidad negociables; solo los desatinos políticos llevaron a
una guerra que la mayoría de la población la del Norte y la del Sur, no quería. LA
tercera interpretación viene a ser una tentativa de desarrollar algo mas la anterior
analizando cómo la maquinaria política, que debía crear consenso dentro de la
sociedad norteamericana, se desintegró, con lo que dio lugar a que la guerra
estallase.

Las causas ultimas de la guerra pueden versen en el desarrollo de


sistemas económicos distintos que condujo a civilizaciones también

8
el esclavismo de plantación era, en efecto, un obstáculo para la democracia, por lo menos para un concepto
de la democracia inclusivo de los objetivos de igualdad humana —siquiera sea en la forma limitada de
igualdad de, oportunidades— y libertad humana. Pero los datos de que se dispone no establecen en absoluto
que el esclavismo de plantación fuese un obstáculo para el capitalismo industrial en sí mismo. p. 230.
distintas (aunque capitalistas) con actitudes incompatibles respecto al
esclavismo

En un inicio el Sur apoyó la expansión hacia el Oeste, promoviendo la entrega de tierras a


quienes las cultivasen, mientras el Norte lo rechazaba pues permitía migrar a la mano de
obra. La implementación de una economía agraria comercial vino a modificar dichas
alineaciones. La unión Norte-Oeste no se concretó hasta la campaña de 1860 que llevó a
Lincoln a la presidencia9.

Con el aumento de las manufacturas en el Norte, este dejó de depender del Sur y empezó a
relacionarse más con el Oeste. Los políticos buscaron atraerse al Oeste a su causa. Las
plantaciones de algodón no se extendieron hacia esa área que fue tomada por granjeros que
cultivaban tierras vírgenes, en compañía de su núcleo familiar; los cuales exportaban sus
cultivos al Norte10. Ambas sociedades agrarias entraban en competencia.

Posteriormente Moore trata de analizar los requerimientos económicos de cada sistema: a)


requisitos de capital, b) de mano de obra, y c) los conexos con la comercialización de los
productos. En lo referente a esos requerimientos se puede observar lo siguiente:

El Sur requería expandirse, necesitaba nuevas tierras para plantar y más mano de obra
debido a la prohibición de importar esclavos. Además tenía que vender su algodón a altos
precios en el mercado internacional. A su vez, el Norte requería apoyo del gobierno para
acumular capital (instituciones favorables, transporte, aranceles y circulación monetaria),
en cuanto a mano de obra necesitaba obreros libres asalariados. Su mercado estaría dado
por el Oeste y las exportaciones.

Además del conflicto entre los granjeros libres del Oeste y el sistema de plantación, el
argumento más sólido que se puede aducir en términos estrictamente económicos es quizá que
la secesión no representaba en conjunto para el Sur un propósito irrazonable, ante todo porque
no necesitaba demasiado lo que el Norte tenía realmente para ofrecerle. En el futuro inmediato,
el Norte no podía comprar mucho más algodón del que ya compraba. Lo máximo que hubiese
podido ofrecer el Norte habría sido volver a abrir el tráfico de esclavos. p. 206.

Tras la Guerra, los únicos intentos de una revolución provinieron de republicanos radicales,
del Norte capitalista. Durante un breve periodo atacaron los resquicios de esclavitud que
quedaban en el Sur, atacando a las economías de plantación, incluso tratándolos como un

9
La esencia del pacto era muy simple: el mundo de los negocios debía sostener la exigencia de los granjeros
de tierra, popular también entre los obreros industriales, a cambio de su apoyo para un arancel más elevado.
«¡Vota por tu granja! ¡vota por tu arancel!» fue la consigna solidaria republicana en 1860. p. 200.

10
La conexión entre el capitalismo del Norte y la agricultura del Oeste contribuyó a hacer innecesaria por el
momento la característica coalición reaccionaría entre élites urbanas y rurales [como si ocurrió en Alemania o
Japón, que según el autor derivó en fascismo], a excusar, pues, el único compromiso que hubiese podido
impedir la guerra. (El compromiso, por lo demás, que a la postre liquidó la guerra.) p. 219.
pueblo conquistado, según la tesis de Stevens. A la larga el proceso se ahogó en la
corrupción de sus representantes. La reforma agraria, en contra de los plantadores fracasó
porque en ningún modo las élites norteñas estaban dispuestas a atacar la propiedad.

la versión radical de la reconstrucción estribaba en utilizar la potencia militar del Norte para
destruir la aristocracia de plantación y crear un facsímile de democracia capitalista asegurando
propiedad y derechos electorales a los negros. A la luz de las condiciones imperantes entonces
en el Sur, era realmente revolucionaria. Un siglo después, el movimiento de derechos civiles
para los negros no pretende más, de hecho pretende menos, por cuanto deja a un lado lo
económico. p. 222.

La situación social se hizo propicia para nuevas exigencias. Grupos radicales agrarios en el
Oeste y obreros en el Norte hicieron que las élites cerraran filas y dejaran a un lado el
discurso de derechos. Los propietarios rurales del Sur ya no tenían esclavos (ahora eran
asalariados)11 y los del norte se veían amenazados, lo que posibilitó la unión reaccionaria.
La vía a reformas profundas se vio cerrada.

se habían hendido netamente en dos. En la Guerra Civil Americana, no hubo


ninguna oleada verdaderamente comparable con la Revolución Francesa o la
Revolución Puritana. Lo poco que se manifestó a modo de impulso revolucionario,
es decir, un intento de alterar por la fuerza el orden social establecido, provino del
capitalismo del Norte. Dentro del grupo de los “republicanos radicales”, los ideales
abolicionistas se combinaron con los intereses industriales para encender un
breve relámpago revolucionario, pronto extinguido en un fango de corrupción.

A partir de la guerra civil, los movimientos revolucionarios han sido o bien


anticapitalistas, o bien fascistas y contrarrevolucionarios si han surgido en apoyo
del fascismo.

5. El significado de la Guerra Civil

Determinar el significado de la guerra civil, asignarle el lugar que le corresponda


en una historia que aun esta haciéndose, es tan difícil como dar cuenta de sus
causas y desarrollo. Tras la Guerra Civil el capitalismo industria avanzó a pasos
agigantados.

11
La historia de la Decimocuarta Enmienda, que prohibió a los Estados privar a cualquier persona de vida,
libertad o propiedad, compendia la ambigüedad del último extremo. Como sabe toda persona instruida, la
Decimocuarta Enmienda ha protegido muy poco a los negros y muchísimo a las sociedades anónimas. p. 227.
El gobierno federal quedo convertido en una serie de murallas alrededor de la
propiedad.

La sociedad sureña, dominada por la plantación, constituía un obstáculo


formidable para el establecimiento de la democracia capitalista industrial.

Acabar con el esclavismo fue un paso decisivo. Los mayores logros de la Guerra
Civil Americana fueron políticos, en el sentido mas amplio del termino.

Nota preliminar: Problemática de la comparación entre procesos políticos europeos y


asiáticos

El autor argumenta que existen vías alternas a la democracia capitalista en el consolidación


de la modernidad, Alemania y Japón (con un proceso desde arriba que culminó en el
fascismo); China y Rusia (con sus revoluciones campesinas que derivaron en regímenes
socialistas), así lo demuestran.

Adicionalmente, son equiparables las experiencias políticas en algunos países de Oriente y


Occidente. Lo anterior permite que iguales epítetos (democracia, comunismo o fascismo)
sirvan para definir acontecimientos similares, aunque estos hayan ocurrido en distintos
continentes, en este caso Asia y Europa.

La decadencia de la china imperial y los orígenes de la variante comunista

Este capitulo responde a las preguntas

¿Cuáles fueron las características de la sociedad china durante la última gran


dinastía de los manchúes (1644-1911)?

¿Qué características de las altas clases rurales chinas ayudan a explicar la


ausencia de todo impulso poderoso hacia la democracia parlamentaria cuando el
sistema imperial se vino abajo?

- la organización estatal china había ya eliminado el problema de una


aristocracia rural turbulenta. Tenían un sistema de exámenes que ayudo al
emperador a reclutar una burocracia con que combatir la aristocracia.
- En china hay una conexión entre poseer tierra, tener grado y ejercer
ejercicio político en la China. Todo esto estaba articulado por la familia (el
linaje patrilineal).
Al investigar la historia del Imperio chino los investigadores cometen el error de
desvalorizar el nexo entre burocracia y propiedad del suelo. En primer lugar, la
historiografía tradicional trata de criticar dicha relación para atacar la tesis marxista de
estructura y a su vez para tratar de mostrar a los Estados comunistas como una regresión al
despotismo oriental. En segundo lugar los marxistas tratan de mostrar a dicho periodo como
feudal. Ambos se equivocan.

Los gobernantes chinos lograron antes del siglo X deshacerse de la aristocracia mediante un
examen que permitía seleccionar un cuerpo burocrático. A su vez, es difícil distinguir los
dos grupos de la élite, que tenían tierra y títulos académicos, estaban relacionados aunque
ni eran los mismos. “Habían, por lo menos, los terratenientes medianamente ricos que no
tenían ningún grado académico y los graduados que no tenían ninguna tierra” p. 246. Lo
importante no es el número de sujetos, lo relevante es saber cómo se relacionaban.

La forma en que se relacionaban partía del linaje patrilineal, el clan, que contenía elementos
familiares a través de distintos niveles sociales. Las fortunas adquiridas en el servicio se
invertían en tierra, aumentando el patrimonio familiar. Para esto, la familia mantenía a un
miembro con aptitudes académicas (incluso adoptándolo) para que revirtiera en un
beneficio económico.

Para la producción, los terratenientes arrendaban a los campesinos parcelas, la cosecha se


dividía entre estos. El primero daba la tierra, el segundo el trabajo; la burocracia servía para
garantizar el control del poseedor y la existencia de canales para riego. El erudito no
realizaba tareas manuales, carecía de una función agrícola. Las retribuciones se hacían en
especie, de hecho el emperador era un “súper-terrateniente” que recibía pagos en grano.

El predominio de la aparcería explica que el terrateniente tuviese un marcado interés en lo que


suele llamarse, de modo poco preciso, superpoblación. Un sobrante de campesinos elevaba sus
rentas. Si un campesino hambriento estaba dispuesto a ofrecer la mitad de la cosecha para tener
tierras que cultivar, otro aún más hambriento se avenía a ofrecer un poco más. .

La dinastía requería de la burocracia para recaudar los impuestos, pero carecía de los
medios para evitar la corrupción y de recursos suficientes para pagar los salarios. Esta se
tornó una práctica común entre los funcionarios, que solo se frenaban por miedo a que
fuese demasiado, causando un escándalo y perjudicando su carrera.

En China no se formó una clase mercantil como en Europa, en buena medida esto se debió
al éxito que tuvo el sistema imperial en reclutar a la élite. Por así decirlo, Se preferiría la
vida burocrática a la burguesa. Por otra parte, las actividades mercantiles representaban una
amenaza para la burocracia, pues representaban otra forma de ascenso social, las sentencias
confucianas y las leyes suntuarias no podían impedirlo para siempre. Por ende:

Impusieron contribuciones al comercio para incautarse las ganancias. O bien lo convirtieron en


un monopolio estatal reservándose los puestos más lucrativos. La actitud de los oficiales era
primordialmente explotadora. El comercio, como la tierra, debía ordeñarse en beneficio de una
clase superior culta. p. 258

La decadencia del aparato imperial, desde finales del siglo XVIII, sumado al ingreso de
Occidente minaron la capacidad de mantener el orden establecido. Tras las Guerras del
Opio en 1842 y los subsiguientes tratados, se constituyó una clase mercantil encargada de
mediar entre la burocracia imperial y los extranjeros. El precario proceso de
industrialización fue absorbido por la gentry provincial que tenía objetivos separatistas.

Las primeras industrias fueron esencialmente militares: arsenales, astilleros para buques de
guerra, entre otros. Pero a diferencia de Occidente, donde Estados fuertes promovían la
industria, en China la decadencia imperial legó esa labor a los focos de poder provincial.
Además, China no desarrolló una agricultura comercial como la de occidente o Japón. Esto
se debió, según Moore, a que la proximidad con las ciudades permitió la creación de
mercados de consumo local; sin que se diera una revolución técnica12.

El pobre proceso industrializador no se debió solo al impacto occidental (como indican los
marxistas), la causa original era interna. De esos focos locales de poder surgieron los
caciques guerreros13, que se encargarían de desintegrar el Imperio durante más de década y
media, entre la semianarquía que siguió a la proclamación de la República en 1911 y la
victoria del Kuomintang en 1927.

Durante su último medio siglo de mando, el gobierno manchú estuvo en un serio dilema. Por un
lado, necesitaba mayores rentas públicas para sofocar la rebeldía interna y enfrentarse con los
enemigos extranjeros. Por el otro, no podía obtenerlas sin destruir todo el sistema de privilegios
de la gentry. Colectar los tributos adecuados hubiera requerido el fomento del comercio y la
industria, El que los derechos de aduana estuviesen administrados por extranjeros hacía aún
más difícil semejante programa político. Para elevar las rentas públicas, hubiera sido también
indispensable la introducción de un sistema tributario eficiente y poner fin al hábito de los
oficiales de embolsarse la parte del león de lo que el gobierno percibía de sus súbditos. p. 268.

Las necesidades económicas llevaron a la dinastía a vender los puestos en la burocracia,


eliminando el sistema de exámenes. Esto generó enemistad entre el funcionariado y la

12
Dadas las condiciones que imperaban: tecnología simple y abundante mano de obra, el terrateniente chino
no necesitaba en absoluto racionalizar la producción de su granja a fin de producir para el mercado urbano. Si
su granja se hallaba en las cercanías de una gran ciudad, les resultaba mucho más simple y cómodo hacerse a
un lado arrendando la tierra a campesinos y dejando que la competencia por la misma elevara sus ingresos
con poco esfuerzo personal. De modo parecido, los ciudadanos más prósperos tendieron asimismo a ver en la
tierra una provechosa inversión. En lo económico, ese proceso entrañó el desarrollo del absentismo en las
proximidades de las urbes. pp. 264-265.

13
Entre el terrateniente y el bandolero-cacique guerrero, hubo una relación simbólica. Eso aparece muy por lo
claro en el funcionamiento del sistema de requisas, contribuciones en trabajo y en especie, que siguió siendo
el principal medio compulsivo para que el campesinado sustentase a las élites rurales. También tuvieron ahí
un papel comerciantes, anunciando la coalición entre grupos comerciales y terratenientes que serviría de base
al Kuomintang. pp. 273-274.
Corona, siendo la gentry mercantil y local la que más se benefició, pues podía comprar los
puestos y hacerse con el poder. La situación de caos generada por estos hechos continuó
hasta la victoria comunista en 1949.

Hacia los años veinte, el comercio y la industria tomaron un papel relevante, aunque
distinto al que tuvieron en Occidente, producto de la subordinación a los intereses agrarios
y extranjeros. Para 1927, con ayuda de los soviéticos y de los comunistas locales, el
Kuomintang estaba unificando China, uniendo de sectores heterogéneos y con un
programa social generaba una base.

Sin embargo, las diferencias entre el programa nacionalista (que beneficiaba a las élites) y
el social (que lo hacía con los campesinos) empezaron a generar fricciones. Chiang Kai-
chek eligió a las altas esferas, en un intento de preservar el statu quo, disociándose del
programa social; era la clásica alianza agrario-burguesa que derivaba en fascismo14. “El 12
de abril de 1927, sus agentes, en colaboración con otros extranjeros… francesas, británicas
y japonesas, llevaron a cabo una matanza masiva de obreros, intelectuales y toda suerte de
personas acusadas de simpatizar con los comunistas” p. 277.

Por otro lado, China contaba con un largo historial de rebeliones15 campesinas. Según
Moore, el Estado no brindaba a los campesinos algún servicio realmente indispensable, lo
que hacía que los lazos sociales entre las élites y ellos fuera endeble. Esto generó que en la
sociedad china premoderna las rebeliones campesinas se tornaran endémicas.

Debido a esto el régimen imperial intento tres procedimientos: graneros imperiales, pues
era evidente la conexión entre rebelión y hambre (cayeron en desuso en el siglo XIX), un
sistema de vigilancia denominado paochia, cada diez hombres estaban agrupados en un
pao, con un responsable que debía informar su conducta (fue bastante ineficaz), por último,
hsiang-yüeb, sermones periódicos a la población sobre ética confuciana. Sin embargo, la
única atadura fuerte en la sociedad era el clan, que también generaba vínculos laborales. La
sociedad china en general estaba bastante atomizada, debido a distintos factores.

Así pues, en suma, la cohesividad de la sociedad campesina china parece que fue
considerablemente menor que la de otras sociedades campesinas, y que dependió en gran
manera de la posesión de una cantidad suficiente de tierra. p. 310.

A pesar de la gran cantidad de rebeliones, estas solo se volvían una amenaza para el
gobierno imperial si conseguían una base territorial independiente. Esto requería un cambio

14
La débil posición de China le impidió que se asemejara más a las experiencias de Alemania, Japón o Italia.
El papel que cumplían las potencias extranjera y la posterior invasión nipona impidió que tuviera un carácter
expansivo. En ese sentido, más que parecerse a las potencias del Eje su situación fue similar a la de algunos
países subdesarrollados de Europa.

15
fueron rebeliones, no revoluciones; es decir, que no alteraron la estructura básica de la sociedad. p. 294.
de lealtades, es decir la participación de la élite para que cooperase (lo cual impedía un
cambio sustancial en la estructura social), además de reclutas que se obtenían mejorando las
condiciones de vida del campesinado.

Con la introducción del capitalismo y de la colusión por parte de los comerciantes


(apoyados en los terratenientes que podían quedarse con las tierras), se deterioró la
situación del campesino chino. Esa masa de población sin tierr16a, es decir, sin nexos con la
sociedad, formó el cuerpo del ejército revolucionario que dio el triunfo a los comunistas en
1949. La chispa que lo encendió fue la falta de una función social, por parte de las élites.

La invasión japonesa permitió que el Partido Comunista adquiriera una base mayor. Ante el
avance nipón, el Kuomintang (y sus terratenientes aliados, que muchas veces fueron
colaboracionistas) abandonó a los campesinos mientras el ejército invasor realizaba
limpiezas. “Así, los japoneses hicieron por los comunistas dos tareas revolucionarias
esenciales: eliminar a las antiguas élites y forjar solidaridad entre los oprimidos.” p. 325.

Por último, los comunistas tenían que deshacer los lazos del clan, los cuales se basaban en
la tierra. Estos repartieron la tierra, dando a cada individuo una porción igual sin importar
su género o edad. Lo anterior permitió que afloraran los conflictos de clase. Las políticas
centrales hicieron que la división local de poder se desbaratara, generando un orden
nacional.

El fascismo asiático: el Japón

A diferencia de China y Rusia (donde se creó una burocracia agraria que impidió
revoluciones liberales) en el Japón existió una forma de feudalismo17 similar al alemán.
Una parte de las clases dirigentes se separó e hizo una revolución desde arriba. Dicho
proceso requirió en primer término paz, la cual fue otorgada por los gobernantes

16
El fracaso de los comunistas [en el inicio de la guerra]… puede explicarse en parte por su estrategia
equivocada. Interés en serio por utilizar a los campesinos como base para un movimiento revolucionario, no
había empezado a manifestarlo hasta 1926. Tras la ruptura con Chiang Kai-chek en 1927, el Partido aún
intentó tomar el poder por medio de sublevaciones proletarias en las grandes ciudades, con desastrosos y
sangrientos resultados. No cabe duda que el abandono de ese aspecto de la ortodoxia marxista y la adopción
de la estrategia de Mao de apoyarse en el campesinado eran indispensables. pp. 324-325.

17
Dentro de los feudos, los grandes feudatarios ejercían el poder a su albedrío. No podían, sin embargo, erigir
nuevos castillos, acuñar moneda, construir buques de guerra o concertar matrimonios sin la sanción del
shogun. La continuidad de los feudos como unidades distintas se manifiesta en el hecho de que todas las
dieciséis grandes «casas exteriores» que existían en el año 1664 siguieron rigiendo sus respectivos feudos
hasta la abolición formal del feudalismo en 1871. Cierto que, al principio, el shogun intervino bastante a
discreción en los asuntos locales de los feudos, confiscando y transfiriendo territorios en gran escala. Pero, a
partir de la segunda mitad del siglo xvii, habiéndose consolidado el sistema y la posición del shogun, su
conducta se volvió más cauta, y las intervenciones en los asuntos internos de un feudo mucho más raras. 339
Tokugawa, lo que permitió la consolidación de un Estado-Nación al derrotar a los poderes
locales.

Gracias a su victoria en la batalla de Sekigahara en el año 1600, Tokugawa Ieyasu… puso fin al
período de guerras entre barones e inauguró una era de paz interior. En sus aspectos políticos
formales, ese régimen, conocido por los historiadores como el Shogunato Tokugawa, perduró
hasta la Restauración del emperador en 1868. La idea política dominante del Shogunato fue de
naturaleza estática: mantener el orden público. p. 336

Se buscó mantener a toda costa la estructura vigente, alejando al Japón del mundo exterior.
Tras esto, la paulatina apertura de Japón al comercio y el papel de los mercaderes serían
con el tiempo las máximas fuentes de ruptura.

La estructura política de la era Tokugawa era la siguiente: en primer lugar estaba el


emperador, pero este carecía de un poder real, por esto a la cabeza se hallaba el shogun,
(más similar al rey absolutista que al medieval18), poseyendo la carta a quinta parte de la
tierra. Tras este se encontraba el daimyo o señor y bajo estos estaban los samurái 19,
(existían grandes diferencias de riqueza al interior de este último grupo) los cuales
dependían económicamente del anterior, por lo que no formaron una base de poder agrario.

Consistía entonces en un feudalismo ligeramente centralizado y burocrático que


intentaba ordenar las unidades feudales y sus distintas clases. Los señores
feudales, llamados daimayõ (en 1614 había 194, y para 1868, 266) eran quienes
ejercían el control local de las aldeas, estas ultimas se reunían alrededor de los
castillos de los señores feudales. Estos señores tenían sus propios ordenamientos
de defensa, que eran los samurai, la casta guerrera, vasallos militares, los cuales
se les otorgaba arroz a cambio de sus servicios; estos vasallos guerreros, no
trabajaban el campo.

Los samurai al carecer de función social dependían de su señor. Además, tenían prohibido
dedicarse a cualquier actividad económica, lo que generó que muchos cortaran sus vínculos

18
En buena parte, la paz y el lujo emanaban del centro del régimen. Así como Luis XIV compelió a sus
nobles a residir en Versalles, de la misma manera el shogun exigió a los daimyo que pasaran determinados
períodos de tiempo en la capital, Edo… Al fomentar distintas formas de suntuosidad, el shogun debilitó la
posición de sus nobles y, a la vez, echó una mano a las clases mercantiles de las ciudades. La doble
residencia, en el feudo y en Edo, aumentó los gastos de los daimyo. Para su establecimiento en la capital y los
costes de trasladarse a ella con un amplio séquito, habían de pagar en moneda metálica, que no tenían derecho
a acuñar... Por lo general, los daimyo tuvieron que llevar al mercado sus excedentes de arroz y otros
productos locales, valiéndose de los servicios del comerciante. A menudo el aristócrata feudal pasó a
depender del comerciante en el crédito, mientras que ése, por otro lado, dependía del daimyo en la protección
política. pp. 341-342

19
los Tokugawa les desasentaron de sus bases autónomas de poder en el campo, y así eliminaron de un golpe
una de las máximas fuentes de inestabilidad política en la era precedente. A la vez, imponiendo la paz, el
Shogunato privó a los samurai de cualquier función real en la sociedad japonesa y contribuyó a la creación de
un grupo —los samurai empobrecidos— que, a la larga, tendría un papel decisivo en su derrocamiento. p. 338
y pasaran en ronin, es decir, mercenarios. La única ventaja que tenían frente al
campesinado (que solo era visto por las clases militares dominantes como una vaca que
ordeñar) era que podía portar espada. En los conflictos de la restauración estuvieron
repartidos en ambos bandos.

La relación de las clases militares con el chonin (comerciante) eran complejas. Este se veía
como un parásito social, pero que era necesario para los dominadores, ya que le proveía de
importantes servicios. Aun sin desarmar la estructura feudal de la sociedad japonesa, el
mercader logró que su posición mejorara hasta el punto de ser fundamental en la
Restauración Meijí.

En todo caso, la aristocracia feudal disponía de cierto número de armas que podía utilizar y
utilizó contra los comerciantes: confiscaciones ex abrupto, préstamos forzosos (que se hicieron
más y más frecuentes hacia el término del régimen de los Tokugawa), y negarse a pagar las
deudas. El efecto de tales medidas, en particular las confiscaciones, no fue otro que la mayor
renuencia de los comerciantes a conceder préstamos en el período final de la era. p. 345.

Por otro lado, el régimen castrense expresaba que la principal actividad económica era la
agricultura que representaba la base de una sociedad "sana". Sin embargo, “los Tokugawa
tuvieron en gran estima la agricultura, pero en muy poca a los agricultores” p. 350. De
hecho, ante la amenaza de Occidente, se dudó armar a los campesinos pues podrían ser una
fuente de rebelión que se suma los daimyo.

Esto ultimo fue impulsado por una elite del gobierno Tokugawa, con la intención de
modernización en el sentido de de impulsar una economía industrial y un estado
centralizado para no quedarse rezagado con el resto del mundo, una no
modernización implicaba la posibilidad de perder la independencia nacional. La
revolución entonces se presenta desde arriba, por una elite impulsando a las
clases como el campesinado y los samurai despojados de su poder. De esta
manera suben al poder los Meiji, quienes fortalecen el proceso de centralización
del estado que habían impulsado los Tokugawa, con el apoyo de feudos
importantes y comerciales como Choshu, Satsuma, hizen y Toza

Las fuerzas pro-emperador obtuvieron de esos dos grupos las fuerzas requeridas para
terminar con el Shogunato, aunque en ambos bandos combatieron campesinos. La
Restauración fue en muchos de sus aspectos una lucha del poder central contra los poderes
locales. Dicho proceso se basó en sectores conservadores que solo buscaban sacar a los
extranjeros ante la incapacidad del shogun.

A vista de los grupos que apoyaron la Restauración, lo que sorprende no es que el nuevo
gobierno hiciera tan poco, sino que hiciera tanto. Según veremos en breve, el gobierno meiji
(1868-1912), como suele designarse el nuevo régimen, tomó muchas e importantes medidas
tendentes a remodelar el Japón a imagen de las sociedades industriales modernas. p. 356.
Esto se debió a que la amenaza foránea unificó intereses, lo que hizo que el gobierno
preservara los privilegios de un pequeño grupo, abriera las puertas a otros y mantuviera la
existencia de un Japón independiente. Lo anterior implicó la consolidación de un Estado
moderno centralizado20 y la formación de una economía capitalista21 e industrial.

La abolición del feudalismo buscó acabar con los poderes locales, sin embargo, los señores
aún tenían suficiente poder por lo que consiguieron tratos ventajosos a cambio de sus
tierras22; los samurai fueron desechados23. La tradición castrense de la estructura social
nipona le ofreció una base para la industrialización reaccionaria, una revolución desde
arriba.

[Es grande el paralelo entre Prusia (Alemania) y Japón debido a] la capacidad de un sector de la
aristocracia rural para promover la industrialización contra la voluntad de sus miembros más
retrógrados a fin de alcanzar a otros países, así como el desastroso remate de tal programa a
mediados del siglo XX. La supervivencia de las tradiciones feudales, con un sustancioso
elemento de jerarquía burocrática, es común a Alemania y el Japón24.

20
Un primer paso muy importante hacia la creación de un gobierno central efectivo se dio en marzo de 1869,
cuando los grandes feudos occidentales de Chóshu, Satsuma, Hizen y Toza ofrecieron «voluntariamente» sus
territorios al trono, a la vez que declaraban: «Debe existir un solo cuerpo gobernante central y una sola
autoridad universal, que deben ser conservados intactos»... Por el momento, el gobierno no estaba en
condiciones de poner a prueba sus nuevos poderes, y siguió sirviéndose de los antiguos mandos feudales,
ahora como legados imperiales con el título de gobernadores. Sólo dos años más tarde, en agosto de 1871, dio
el paso definitivo de anunciar por un breve decreto que los dominios feudales iban a convertirse en unidades
de administración local (prefecturas) bajo el gobierno central. Poco después, ordenó a todos los antiguos
daimyo que abandonaran sus estados y se establecieran con sus familias en la capital. pp. 358-359.

21
En 1869, el gobierno declaró la igualdad ante la ley de todas las clases sociales, abolió las barreras locales
al comercio y las comunicaciones y permitió la libertad de cultivo y que los individuos adquiriesen derechos
de propiedad sobre tierras. p. 359.

22
La medida, según hemos visto, aseguró al nuevo gobierno la lealtad de los daimyo y, a la vez, privó a éstos
de su base económica originaria. También permitió a algunos de los principales señores pasar a integrarse en
la oligarquía financiera dominante. Los fondos obtenidos de ese modo contribuyeron poderosamente a
promover la industria capitalista. Hacia 1880, algo más del 44 por ciento de los depositados en los Bancos
nacionales pertenecían a los nuevos pares, por la mayor parte antiguos daimyo y miembros de la corte
imperial (kuge). p. 398.

23
[Sin embargo] el gobierno no podía cruzarse de brazos y dejar que los samurai se las apañasen por sí
mismos o muriesen de hambre… Tampoco podía permitirse que dependieran por siempre jamás de un
subsidio de paro. Buena parte del ímpetu que se puso en el programa de industrialización, sugiere Smith,
procedía de la necesidad de hacer algo por los samurai. p. 400 [medida que en última instancia fracasó].

24
El fascismo japonés difirió de la forma alemana, y asimismo de la italiana, en varios otros puntos. No hubo
en el Japón ni toma brusca del poder, ni franca ruptura con la democracia parlamentaria, ni el equivalente de
la Marcha sobre Roma, en parte porque tampoco había preexistido una era democrática comparable a la
República de Weimar. El fascismo emergió de un modo mucho más «natural»; eso es, aún halló más
elementos afines en las instituciones japonesas que en las alemanas. El Japón no tuvo ningún Führer o Duce
plebeyo. En su lugar, y con idéntica virtud, sirvió de símbolo nacional el Emperador. Tampoco tuvo un
partido de masas único que funcionase adecuadamente. La Asociación de Ayuda al Gobierno Imperial fue un
remedio bastante tosco. Por último, el gobierno japonés no se empeñó en una política de terror y exterminio
Asimismo, Japón careció de una revolución intelectual que enfrentara el confucianismo
militar, al modo que lo hizo el liberalismo en los países democráticos occidentales. De igual
forma la ausencia de una revolución campesina se debió a tres factores: el sistema tributario
de los Tokugawa dejaba más rendimientos al campesino productivo, pues se gravaba la
cantidad de tierra y no la producción; la comunidad campesina tenía fuertes lazos con el
señor feudal25; la capacidad coercitiva del sistema heredado del antiguo orden.

El elemento clave fue una porción de campesinos que se transformaron en comerciantes e


impulsaron el proceso, además que el arrendamiento benefició a los niveles más bajos. En
última instancia “resultó posible salvar el antiguo orden e injertar la economía campesina
en una sociedad industrial —al precio del fascismo.”26 p. 369.

[Sin embargo, es menester recordar que al final de la era Tokugawa] la intrusión de elementos
comerciales en la organización feudal del campo creaba problemas cada vez más serios al grupo
dirigente. Hubo tres grandes fuentes de violencia campesina: oposición al señor feudal, al
comerciante, y al terrateniente, nueva y ascendente figura. 371.

De igual forma la primera década de los Meijí debió afrontar las revueltas campesinas. La
introducción de reformas y los puntos mencionados con antelación hicieron regresar la
estabilidad. Entre las reformas “destacadas” está el derecho al voto que cobijó a menos del
1 % de la población.

A pesar de esta explotación del campesinado, este solo presento algunas


revueltas importantes pero controlables. Hay varias razones. Primero, el control
social se llevaba a cabo por la misma aldea, con la imposición de un orden

contra un sector específico de la población subalterna, como hizo Hitler con los judíos… Pese a tantas
diferencias, prevalecen con todo las semejanzas. Así Alemania como el Japón entraron en la era industrial
tardíamente. En ambos países, surgieron regímenes caracterizados por los objetivos de represión interior y
expansión exterior. En ambos, la máxima base social para ese programa estuvo en una coalición entre las
élites del comercio e industria (débiles al principio) y las clases dirigentes tradicionales del campo, dirigida
contra los campesinos y los obreros. En ambos, por último, el ahogo de la pequeña burguesía y el
campesinado bajo el capitalismo ascendente produjo un radicalismo derechista, que suministró algunas
consignas demagógicas a sus regímenes represivos, pero fue sacrificado en la práctica. pp. 438-439.

25
Adicionalmente se copió el sistema de pao chino, siendo efectivo en su versión japonesa. En este sistema
también existía un cabeza de aldea quien intermediaba entre su grupo, el señor y las demás aldeas. “Hubo
además fuentes internas no menos importantes: ante todo el sistema de cooperación económica y,
estrechamente interrelacionada con él, la estructura de las obligaciones de parentesco y las reglas por las
cuales se regía la herencia. Aunque no hay indicios de ningún sistema de cultivo colectivo, la tierra pertenecía
a la aldea, que reservaba para sus habitantes el derecho exclusivo de labrarla.” p. 381. Los problemas de mao
de obra se resolvían con el parentesco, semiparentesco o seudoparentesco; estando en el centro la ram
principal de la familia.

26
La adaptabilidad de las instituciones sociales y por líticas japonesas a los principios capitalistas le permitió
al Japón ahorrarse las costas de una entrada revolucionaria en la escena de la Historia moderna. En parte por
haberse librado de esos horrores previos, el Japón sucumbió andando el tiempo al fascismo, que lo condujo a
la derrota. Así le ocurrió también a Alemania, por sobre poco más o menos la misma causa. El precio de
evitar una entrada en escena revolucionaria ha sido, pues, muy alto. p. 449.
obligatorio, las cabezas de familia debían organizarse en grupos de cinco hombres
para lograr la unanimidad de la aldea en decisiones sobre las contribuciones

Las mejoras técnicas no llevaron a disminuir la cantidad de mano de obra. Se usó el


bicultivo, mezclando los puntos de mayor faena para distribuirlos durante el año. Con los
Meiji, la situación de parentesco en la que se basaba la aldea premoderna cedió su puesto a
granjas familiares (propias, o en la mayoría de los casos bajo arriendo), debido a la
atracción de las ciudades que disminuía la cantidad de mano de obra. El terrateiente
parasítico llegó a dominar el panorama para 1915.

El resultado final no fue, por tanto, la desaparición de las grandes haciendas, sino un cambio en
el método de explotarlas: de un sistema basado en la familia y sus extensiones se pasó a un
sistema basado en el colonato. La unidad de cultivo se hizo menor; la unidad de propiedad, si
acaso, mayor. Los poseedores de grandes haciendas… lejos de liquidarlas, las ensancharon
notablemente tras hallar solución a sus problemas en el colonato [arrendamiento]. p. 390.

La situación de tal forma evitó que hubiera una expropiación masiva al campesinado, como
en la versión capitalista democrática, o al terrateniente como en la versión comunista. Al
igual que en los otros sistemas, el campesino fue el que tuvo que soportar la carga
económica que llevaría a la acumulación de capital requerida para el proceso de
industrialización. En el caso japonés, el Estado fomentó la industria para luego cederla a
privados.

El gobierno conservador de los Meijí, trató de conservatizar al campesinado para eliminar


su potencial revolucionaria. Pasos en este sentido fueron la adopción del servicio militar, la
creación de una escuela pública que para inicios del siglo XX cobijaba al 100% de los
niños. Se tomaba de Occidente las pautas necesarias para crear un Estado moderno fuerte,
conservando la estructura social.

La transición al sistema comercial y capitalista no fue tan traumático para el


campesinado mas pobre (alguno se había convertido en propietario de la tierra) y
el control social interno, por medio de las costumbres y las normas espirituales,
permitieron contener o absorber cualquier tipo de revuelta campesina. Además la
educación y el servicio militar obligatorio fueron implantados por la dinastía Meiji
como forma de control social. Los campesinos reclutados en el ejército eran
quienes peleaban contra los propios campesinos sublevados dirigidos por samurai

Allí donde el impulso burgués es débil, como en el Japón, los adalides capitalistas suelen acoger
de buena gana la contribución del agro conservador al orden y la estabilidad. Ello, en el fondo,
significa que los elementos capitalistas no son lo bastante fuertes como para introducir nuevas
formas de represión por cuenta propia. p. 414.

A pesar de la coalición entre clases burguesas-rurales dominantes, existían puntos de


desacuerdo: el precio del arroz y el régimen tributario. Sin embargo, los vínculos eran más
fuertes frente a la amenaza de un movimiento popular en el interior y por la amenaza de las
potencias extranjeras en el plano exterior.

En orden a nuestros propósitos, la historia política del Japón moderno a partir de la


Restauración puede dividirse en tres grandes fases. La primera, caracterizada por el fracaso del
liberalismo agrario, concluye en 1889, al adoptarse una constitución formal y algunos de los
arreos de la democracia parlamentaria. La segunda se cierra con la impotencia de las fuerzas
democráticas para derribar las barreras impuestas por aquel sistema, resultado que se manifiesta
de par en par en los primeros años treinta tras el estallido de la Gran Depresión. La crisis de los
años treinta inaugura la tercera fase, en que se desarrolla una economía de guerra y la versión
japonesa de un régimen totalitario de derechas. p. 420.

La oleada liberal provino de los samurai descontentos con los frutos de la Restauración, los
cuales se agruparon en el Partido Liberal Jiyuto. Los pequeños terratenientes que lo
conformaron buscaban obtener el apoyo del campesinado, pero ante los intereses radicales
de estos se desarmó en 1884 frente a los industriales y grandes terratenientes.

El proceso de concentración del poder en el Estado, llevó, (“como en cualquier


país industrializado”, dice nuestro autor) a una separación entre la clase dirigente
con vínculos directos con la tierra. Japón presenta un fortalecimiento económico
respecto a la producción de arroz, debido a la tecnificación y el cultivo intensivo;
sin embargo como en China, la explotación agrícola se presentaba en pequeñas
parcelas, de arrendatarios o pequeños propietarios, que impedían un uso de
maquinaria tecnificada para agricultura. El poder de los terratenientes se basaba
en su capacidad de compra de grandes extensiones de tierras, las cuales
arrendaban en especie (más de la mitad de la cosecha), haciendo del terrateniente
una figura parasítica que vivía de la explotación del trabajo de los campesinos,
para los cuales su única paga era el derecho a trabajar la tierra. Pero este
parasitismo no se puede comparar al francés netamente, pues estaba sustentado
en el autoritarismo y el nacionalismo impulsado desde las altas clases y obedecido
por los campesinos que imponían por medio de las costumbres, que venían desde
el gobierno de los Tokugawa

La estrategia gubernamental frente a los retoños de opciones políticas disidentes era clara:
represión policíaca directa, medidas económicas para mitigar el descontento sin arriesgarse
a poner en peligro la hegemonía de las clases dominantes, y generar acefalia en los grupos
de oposición atrayendo a sus principales figuras a la burocracia imperial.

Resultan más importantes las corrientes intelectuales a las que fueron afines los
terratenientes, el Nohon-shugi, en especial. Este fue una mezcla de chovinismo sintoísta e
ideas fisiocráticas; el campo se idealizaba frente a la ciudad. La exaltación de las virtudes
campesinas, sobre todo a las útiles para las clases altas es un rasgo propio de una sociedad
rural infiltrada por el comercio. Su efecto en la política fue nulo.
El impulso que la Primera Guerra Mundial dio a la industria modificó los equilibrios de las
altas esferas, en detrimento de la élite rural. Durante la segunda década del siglo XX, hubo
un experimento democrático, las curules en la Dieta pasaron de estar compuesta por
militares a ser conformada por burgueses. La Gran Depresión hundió dicho proceso.

La Depresión no hizo sino dar el golpe de gracia a una estructura que adolecía de graves
debilidades. Sólo un puñado de favorecidos palpaban las excelencias del capitalismo japonés,
mientras que sus efectos perniciosos eran evidentes para casi todo el mundo. No difundió lo
bastante sus beneficios materiales —y, dadas las circunstancias, casi seguro que no podía
hacerlo— para suscitar un interés popular masivo en el mantenimiento de la democracia
capitalista.

A pesar de las victorias de los liberales, como la obtención del sufragio universal, los
movimientos anticapitalistas y protofascistas, que defendían los intereses “patrióticos” y
rurales, se infiltraron en algunos sectores de la población. Esto representó un freno a los
movimientos obreros y campesinos de base, llegando a utilizar la violencia contra ellos, el
estudiantado, los sindicatos y la prensa.

En los treinta colapsó el intento democrático, aunque no de la manera estruendosa que lo


hizo la República de Weimar. Lo anterior dificulta separar la fase democrática de la
totalitaria. En 1931 se da la invasión a Manchuria y en el 32 se da un intento de golpe de
Estado en el que son asesinados varios zaibatsu (ricos), políticos, funcionarios, etc.

Para 1936 se celebraron elecciones en las que la extrema derecha resultó vencida. Como
resultado de las elecciones, algunos militares intentaron otro golpe de Estado, conocido en
la historiografía como Incidente del 26 de Febrero (1936). En este múltiples oficiales
murieron, los amotinados se tomaron un barrio de Tokyo, argumentando que debian salvar
a Japón con un nuevo orden.

Tras estos, “los facciosos se rindieron, movidos por una orden personal del emperador, la
designación de un negociador que gozaba de su confianza y el aprontamiento de poderosas
tropas para reducirlos” p. 433. Entre 1938 y 1940 las maniobras políticas permitieron el
ascenso del fascismo. El fracaso del golpe “significó la ruina del «fascismo desde abajo»,
esencialmente la derecha anticapitalista y popular, sacrificado al «fascismo desde arriba»”
el de los ricos y poderosos.

Se decretó la movilización nacional, los partidos fueron disueltos cambiándolos por la


Asociación de Ayuda al Gobierno Imperial, los sindicatos fueron eliminados y Japón se
unió a la Triple Alianza, además, el sistema de pao le resultó bastante útil. A diferencia que
en otros totalitarismos, el Estado no asumió el control de la industria, los zaibatsu se
hicieron con el poder económico27 generando un paso de industria ligera a pesada.

La democracia en Asia: La India y el precio del cambio pacífico

Según Moore, la India pertenece a dos mundos: en el plano económico pertenece a la era
preindustrial, pero en el político pertenece al moderno, con la consolidación de una
democracia. Los problemas de dicho país derivan de su cambio sin pasar por los problemas
de una revolución.

Para el siglo XVI, la India estaba dominada por los mogoles. Los conquistadores islámicos
impusieron una burocracia agraria más primitiva que la china; un terreno infértil para
movimientos democráticos. Adicionalmente, el sistema de castas evitaba la movilidad
social, generando un control tan profundo que hacía casi superfluo el gobierno central en la
vida aldeana. La disgregación impidió que las rebeliones campesinas fueran masivas.

Lo mismo la oposición que la innovación pudieron absorberse sin cambios creando nuevas
castas y subcastas. En ausencia de todo impulso fuerte hacia un cambio cualitativo, el sistema
mongol no se vino abajo sino por la dinámica de la creciente explotación producida por el
régimen de agricultura tributaria. Ese colapso dio a los europeos la oportunidad de establecer
amplias bases territoriales durante el siglo XVIII. p. 453.

A diferencia del Japón, donde una élite nativa absorbió el excedente agrícola para fomentar
la industrialización, en la India, el conquistador extranjero, el terrateniente y el prestamista
desperdiciaron el excedente. Los británicos se apoyaron en las élites rurales, mientras la
burguesía se veía afectada por el libre comercio; esta última se unió al campesinado en el
movimiento nacionalista guiado por Gandhi.

La dinastía mogol alcanzó su mejor momento bajo Albar (1556-1605). Los jefes nativos
gozaban de independencia, la cual los conquistadores musulmanes lograron disminuir
incorporándolos al aparato burocrático, bajo el nombre de zamindars. Los oficiales recibían
rentas de aldeas como pago; esto daba demasiada libertad, por lo cual Akbar trató de
eliminar dicho sistema, la tentativa fracasó.

Tampoco existía teóricamente ninguna forma de herencia del oficio... A la muerte del oficial,
sus bienes revertían al tesoro. Los jefes hindúes, mandos locales que los mogoles habían
rendido y dejado en funciones a cambio de su lealtad al nuevo régimen, constituyeron una
importante excepción. Y subsistieron entre los conquistadores algunas familias nobles. Con
todo, la confiscación a la muerte se daba lo bastante a menudo como para hacer aventurada la
acumulación de riqueza. p. 458.

27
Los cuatro grandes zaibatsu, Mitsui, Mitsubishi, Sumitomo y Yasuda, salieron de la Segunda Guerra
Mundial con activos de más de 3 billones de yens, mientras que en 1930 no contaban sino con 875 millones.
p. 434.
Lo anterior impidió la acumulación que sirviese para impulsar la industria, es decir, la
acumulación de capital. El excedente se desgastaba en lujos, pues, se corría el riesgo de que
el Estado se adueñara de él en caso de muerte. Contrario a aquello que “los marxistas y los
nacionalistas indios sostienen que la sociedad india estaba para romper las cadenas del
sistema agrario, pero que el advenimiento del imperialismo británico aplastó y torció el
proceso potencial en ese sentido.” p. 460. Aunque es cierto que los ingleses lo obstruyeron.|

Para evitar la paulatina acumulación de poder en manos de los funcionarios, los monarcas
mogoles trasladaban continuamente a los funcionarios; por lo cual estos intentaban sacar la
mayor cantidad de excedente de los campesinos en el menor tiempo posible, sin importar
las condiciones en que viviera o el desgasto que sufriera el suelo.

Cuando el sistema se debilitó, los zamindars empezaron a ser el núcleo de las rebeliones,
utilizando a los campesinos de sus dominios, muchos de los cuales huían de otras regiones
para obtener mejores condiciones. El proceso creó pequeños principados al interior de la
India que se hallaban constantemente en guerra; los portugueses y después los británicos
encontraron a la India en esa situación.

El ámbito rural agrícola indio destacaba por dos características: la poca productividad y la
debilidad de sus rebeliones. La abundancia de la tierra un factor que las permitía aunque no
las generaba. Con respecto al primer problema, el sistema tributario era nocivo, ya que no
gravaba la tierra sino la producción lo que desalentaba su aumento; esto se sumaba a que el
recaudador presionara para obtener más.

En cuanto al segundo, si bien las ideas religiosas no eran el factor determinante de la


pasividad social, su estructura social y la fragmentación local sí. El sistema de castas
cumplía una función local, ordenándola e impidiendo la conformación de un interés por la
situación nacional.

El gobierno sobre la aldea fue una excrecencia, impuesta de ordinario por un forastero, no una
necesidad; algo que soportar con resignación, no algo que cambiar... No teniendo ningún
cometido real que cumplir en la aldea, donde las castas cuidaban de todo, es probable que el
gobierno pareciese particularmente depredador. p. 484.

La enorme capacidad de la casta para evitar movimientos revolucionarios, que persiguieran


la modificación del orden social imperante, se debe en buena medida a que el descontento
se canalizaba con la creación de una nueva casta. Incluso a los conquistadores foráneos se
les consideraba como una casta aparte. De igual forma, los miembros de alguna casta
buscaban elevarla adoptando las prácticas brahmánicas.

[En cuanto al dominio británico] Algunas de las mutaciones más significativas tuvieron lugar
durante, grosso modo, la centuria 1750-1850. A mediados del siglo XVIII, estaban aún
organizados para el comercio y pillaje en la Honorable East India Company, y no controlaban
sino una pequeña porción del territorio indio. A mediados del siglo xix, se habían convertido de
hecho en los gobernantes de la India y organizado en una burocracia orgullosa de su tradición
de justicia y trato legítimo.

En tiempos de Isabel I, los ingleses partían buscando rutas de comercio, pillaje y razones
de Estado; sin embargo el comercio requería puntos de acopio y embarque. Ante la
volubilidad de la conducta monárquica nativa, los británicos extendieron su control más
allá de los puertos para controlar los productos y sus precios.

Por ello, “Al ir extendiendo su base territorial, fueron adjudicándose los ingresos de los
soberanos vencidos, forzando así a los indios a pagar en buena parte su propia conquista” p.
490. El control de la tierra y la población los obligó a buscar establecer paz, pasando de
saqueadores a gobernantes28.

A su vez, el control que los británicos ejercieron sobre los impuestos generaron los
settlements. Estos generaron un proceso de imposición de orden público y propiedad, lo
que intensificó el problema de la posesión parasítica de la tierra. Cimentaron un sistema en
el cual el extranjero, el terrateniente y el prestamista se quedaban con el excedente sin
invertirlo en la industria.

Bajo el gobierno británico, el zamindar recibió el derecho a la propiedad y continuó siendo


el recaudador, dando las nueve décimas partes a los extranjeros. Muchos fueron
desposeídos por no llegar a la cuota; para el siglo XIX el 40% de la tierra había cambiado
de dueño, pero continuaban las prácticas parasíticas. Las rentas se elevaban con el
crecimiento poblacional, las cuotas permanecían fijas.

En el sur de la India se utilizó otra forma de settlement. Esta se conoció como Ryotwari,
mediante la cual los impuestos se recolectaban directamente a los campesinos sin recurrir a
intermediarios. A largo plazo se formó también la propiedad rural parasítica. Los mayores
logros británicos entonces fueron la consolidación de la paz y la propiedad 29. De cualquier
forma, era un gobierno extranjero y opresor.

La situación llegó a tal punto de generar el Motín (1857-1858). Entre las razones que
subyacen a él estuvieron: la política contraria a las élites, la eliminación de oficios urbanos
por el libre comercio, la prohibición de prácticas como el sati (quema de viudas), lucha

28
La explicación decisiva de que los británicos se aposentaran en la India una vez que hubieron logrado meter
firmemente el pie en ella no dimana de los motivos comerciales. Creo que es mucho más simple. Retirarse —
posibilidad que nunca se consideró en serio, que yo sepa— habría equivalido a darse por derrotados sin haber
sufrido ninguna derrota. Y, si tenían que quedarse, debían hallar la forma de hacer viable su permanencia, lo
cual significaba recaudar impuestos.
29
[Además] los principales efectos del dominio británico fueron la escasez de tierras entre los campesinos y la
aparición de una reducida, enormemente acaudalada e indolente clase poseedora.
religiosa y bárbara causada por la introducción de la ciencia occidental, el valor de la
competencia frente a lo hereditario y el comercio30.

Los cipayos (soldados nativos usados por los británicos) iniciaron la revuelta. Sin embargo,
el Motín no alcanzó el carácter nacional; esto permitió a los británicos subsistir. En algunos
puntos con el apoyo de las élites locales, en otras la población india luchó sin distingo
contra el invasor. “En el fondo, el Motín fue un intento de restaurar un idealizado statu quo
supuesto en existencia antes de la conquista británica”.

Fuera de algunos problemas menores, tras el Motín los británicos impusieron casi un siglo
de paz. Se basaron en las altas clases rurales, separándolas de las débiles corrientes
burguesas, evitando la coalición que ascendió en Alemania y Japón. La paz permitió el
aumento de la población, lo que condujo a la competencia y la subsecuente elevación de las
rentas.

Además de orden público, los británicos introdujeron en la sociedad india durante el siglo XIX
ferrocarriles y una cantidad considerable de riego. Existían, pues, a primera vista, los más
importantes requisitos previos para el desarrollo de la industria y de la agricultura comercial.
Con todo, el que hubo resultó raquítico y abortado. ¿Por qué? Una parte decisiva de la
respuesta, a mi entender, es que la pax britannica no redundó más que en facilitar al
terrateniente, y al prestamista, el esquilmo del excedente económico engendrado en el campo,
que, según hemos visto, sirvió en el Japón para pagar los costosos primeros estadios de la
industrialización. Conquistadores extranjeros, los ingleses no iban a hacer en la India una
revolución industrial.

La llegada del mercado indujo a la tierra a convertirse en una mercancía, la presión


demográfica elevó los precios de manera constante. El prestamista, que existía antes de la
llegada europea, solía codiciar la cosecha y no la tierra, esta situación cambió. El
campesino permanecía en la tierra cuando la perdía, pues se convertía en mano de obra que
producía un ingreso para el prestamista convertido en terrateniente. No hubo un
movimiento cercador ni mejoras técnicas; el bajo rendimiento continuó.

Los británicos trataron de imponer leyes que protegieran al campesino, sin embargo, los
terratenientes lograban evitar sus efectos prácticas. Una de estas fue la que permitía

30
Salvo una, todas las revueltas fueron reaccionarias “Los comunistas empezaron a operar entre los
campesinos de Telingana en 1940. Su éxito fue sorprendente. Aldea tras aldea… los labriegos fueron
rehusándose en 1943-1944 a obedecer las órdenes de los señores, a suministrar trabajo forzado, a pagar rentas
e impuestos. El caos y el colapso momentáneo de la autoridad producidos cuando el nizam de Hyderabad
maniobró para evitar la absorción en la recién creada Unión India depararon a los comunistas una coyuntura
muy favorable. Hablaban entonces, postrimerías de 1947 e inicios de 1948, de… 2.000 pueblos «liberados».
Surgieron de golpe multitud de soviets aldeanos que pasaron a dominar un área considerablemente... Por corto
tiempo los comunistas rompieron el control de los grandes propietarios y de la policía, distribuyeron tierra,
cancelaron deudas y liquidaron enemigos a la manera clásica… El 13 de septiembre de 1948, el ejército indio
lo conquistó en menos de una semana. Pero el reprimir a los campesinos comunistas dirigidos de Telingana
llevó «algunos meses» de intensas operaciones militares y policíacas, miles de detenciones sumarias y una
caza de líderes a tiro limpio.” pp. 542-543.
derechos de arrendamiento transferibles. La cadena de subarrendamientos se estiró mientras
la producción no creció31.

[En cuanto a la concentración de la tierra] La única información estadística sobre la India en


general proviene de un estudio realizado en 1953-1954. Como por entonces se estaba
procediendo a la abolición del sistema zamindari… y como ello debió de producir un fuerte
estímulo a ocultar la magnitud de las haciendas a los funcionarios inquirídores, nada nos
sorprende que él estudio informe de un grado de concentración bastante más bajo que no él que
imperaba al final del período británico... Alrededor de un quinto de las familias rurales indias,
entre unos 14 y 15 millones de personas, no poseían ninguna tierra. La mitad de ellas poseían
menos de un acre. Su proporción de tierra sólo ascendía, en conjunto, a un 2 por ciento. En el
extremo superior de la escala, nos encontramos con que en todas las regiones el 10 por ciento
de las familias rurales poseían un 48 por ciento o más del área total. Los grandes terratenientes,
sin embargo, digamos los propietarios de a lo menos 40 acres, no poseían sino alrededor de un
20 por ciento. La imagen que se configura es la de un enorme proletariado rural, sobre la mitad
de la población rural; una reducida clase de campesinos prósperos, no mucho más de un octavo
de aquélla; y una exigua élite.

La burguesía que se formó durante el dominio británico (abogados que servían en la


burocracia por ejemplo) fue el principal grupo que empezó a cuestionar el mando europeo.
Los comerciantes indios sabían que el libre cambio ahogaba el desarrollo, por lo que
buscaban un mercado protegido, subsidios entre otros. La élite estaba fragmentada entre la
rural que era la principal beneficiaria del dominio extranjero y la urbana que lo padecía.

El Congreso Nacional Indio empezó a aglutinar a distintos sectores, pues en un inicio era
un órgano de intelectuales que buscaban reformas con métodos establecidos; el programa
tenía aspectos socialistas y democráticos, a pesar de estar compuesto además por
empresarios. De cualquier forma era un movimiento al que solo pertenecían sectores de la
élite india.

Después de la Primera Guerra Mundial y el ascenso de Gandhi, el movimiento nacionalista


se acercó al campesinado. La táctica de la no violencia proporcionó una salida a la
violencia y al “insípido constitucionalismo”. A parte de la no violencia y la búsqueda de la
independencia, el programa político-económico de Gandhi tenía por objeto retornar a un
pasado idealizado, depurado de sus peores rasgos, donde el papel de lo local autosuficiente
era fundamental32.

[En cuanto a la propiedad] Dado que haya reunido una considerable cantidad de riqueza ya por
vía de herencia, ya por medio del comercio o la industria, debo saber que toda esa riqueza no
me pertenece a mí, lo que me pertenece es el derecho a una vida honrosa, no mejor que la

31
La competencia por la tierra condujo a que se repartiese entre muchas personas, la gran mayoría de las
cuales distaban de ser ricas. Como los autores del censo indio cuidan de subrayar, el rentista rural de la India
no siempre es el hombre acomodado que se da buena vida. Puede estar viviendo en el límite de la subsistencia
sin hacer, con todo, ninguna contribución económica. p. 517.
32
El industrialismo, pensaba, sólo traía materialismo y violencia. A sus ojos los ingleses eran víctimas de la
civilización moderna, y merecían más compasión que odio. p. 535.
disfrutada por millones de otros. El resto de mi riqueza pertenece a la comunidad y debe usarse
para el bien de la comunidad. p. 533.

Esas ideas molestaban a los empresarios, sumadas a otras acciones como el apoyo de
Gandhi a la huelga de Ahmedabad o la admisión de intocables. Sin embargo, sus ideas
buscaban que se consumieran los productos indios, lo que las beneficiaba y era uno de los
principales objetivos que perseguían al expulsar a los británicos. La heterogeneidad de los
nacionalistas indios era obvia.

La ocupación británica había suscitado un movimiento de oposición, el Partido del Congreso,


compuesto de intelectuales, como Nehru, simpatizantes con el socialismo; de sólidos hombres
de negocios para quienes ése era veneno; de periodistas, políticos y abogados que daban
expresión articulada a una amplia variedad de ideas —el todo reposando sobre una base
Campesina recién despertada por Gandhi... La clase obrera industrial era aún muy reducida, y
nunca había desempeñado un papel político mayor. La oposición común a los británicos, cuyo
régimen deparaba a cada uno de dichos grupos tina explicación conveniente para todo lo que
parecía malo, había puesto sordina largo tiempo a los conflictos entre sus respectivos líderes y
les había acostumbrado a trabajar juntos. Esos conflictos salieron a luz tan pronto como el
enemigo común desapareció. p. 551

La política india postindependencia recaía en tres personajes: Patel, Nehru y Gandhi. El


primero representaba los intereses capitalistas, el segundo a los intelectuales de izquierda y
el tercero era la gran figura del movimiento. El primer gran problema tuvo que ver con el
control al precio de los alimentos. Gandhi hizo caer la balanza a favor de los conservadores
que buscaban liberarlos. El gobierno tuvo que reimplantar los controles cuando la inflación
fue del 30 % en pocos meses.

La posibilidad de una sola cabeza llegó en 1950 cuando Patel murió y Gandhi llevaba dos
años fallecido. En “1950 se estableció la Planning Commission con Nehru como presidente.
El Primer Plan Quinquenal empezó en 1951, y lo siguieron de inmediato un Segundo y un
Tercero.” P. 553. A pesar de eso no se le puede considerar como un sistema socialista33,
uno de sus principales rasgos era que las empresas impulsadas por el Estado convivían con
las privadas.

En cuanto al ámbito rural el periodo de Nehru se basó en dos objetivos: solucionar el


problema de la tenencia parasítica de la tierra y el estímulo a la producción. Su principal
consecuencia fue elevar a los pequeños rentistas y campesinos ricos, convirtiéndolos en el
rasgo dominante del campo indio.

33
[En el ámbito rural] Los antecedentes intelectuales e institucionales del Programa de Desarrollo de la
Comunidad no guardan ni la más remota relación con el socialismo marxista. Uno de sus elementos
importantes es la fe de Gandhi en una versión idealizada de la aldea india como la comunidad más idónea
para el hombre civilizado. Otro, la experiencia norteamericana con el «servicio de extensión agrícola». Otro
aún, la influencia del paternalismo británico y, más específicamente, de los movimientos para «la elevación
de la aldea». Ese último ingrediente me parece el más importante de todos. 557.
El programa no generó grandes cambios, pues “no hacían al principio la menor referencia a
la casta, las relaciones de propiedad o el excedente de mano de obra —en otras palabras, a
ninguno de los auténticos problemas de la aldea” p. 559. Lo más que intentó fue
reimplantar la democracia aldeana fomentando los Consejos de aldea (panchayats), pero el
poder local resulta inútil en el plano moderno, lo desborda.

Lo malo es que, dejando que las instituciones antiguas persistieran bajo una nube de retórica
reformista y de tejemanejes burocráticos, el gobierno de Nehru a) permitió que continuaran las
inveteradas formas de distraer el excedente agrícola; b) no introdujo una economía de mercado
o un sustitutivo operante para llevar los comestibles de los campesinos a las ciudades, y c) por
las razones anteriores no incrementó la productividad agrícola ni explotó el enorme excedente
potencial que existe en el campo. p. 561

A pesar de los problemas, la India se ve como un proyecto posible de consolidación


democrática. Aunque con los inconvenientes de la transición pacífica y no revolucionaria,
que generó atraso y dificultades en el establecimiento de una democracia liberal “han
cumplido dos condiciones: el debilitamiento de la aristocracia rural y la prevención de una
coalición aristocrático-burguesa contra los campesinos y los obreros” p. 611

La ruta democrática hacia la sociedad moderna

Para Moore, las revoluciones liberales son luchas inacabadas en pos de tres objetivos:
eliminar a los gobernantes arbitrarios, sustituirlos por regímenes justos y racionales y
lograra la participación popular. Según él, el feudalismo occidental generó algunas
condiciones favorables al establecimiento de una democracia: la noción de inmunidad de
determinados grupos y el derecho a resistir una autoridad injusta.

Por otro lado, el mantenimiento del absolutismo real o de un aparato preindustrial resultó
desfavorable; de igual modo una nobleza demasiado fuerte también.; el autor coincide con
“la tesis marxista de que una clase urbana vigorosa e independiente ha sido un elemento
indispensable en el desarrollo de la democracia parlamentaria. Sin burguesía, no hay
democracia”34 p. 593. En el caso inglés, la nobleza se aburguesó.

Era preciso convertir al campesino en un granjero que produjese para el mercado y no para su
propio consumo o el del propietario. En ese proceso, las clases altas rurales o bien pasaron a ser
una parte importante de la corriente capitalista y democrática, como en Inglaterra, o bien, de
venir a oponérsele, fueron arrolladas en las convulsiones de una revolución o guerra civil. En
una palabra, o ayudaron a hacer la revolución burguesa o fueron destruidas por ella. p. 610.

34
[A su vez, dichas revoluciones tuvieron su momento histórico] Desahuciadamente prematura tal vez, y nada
más una corriente menor, en el siglo xiv o en el xvi, puede ser desahuciadamente anacrónica en la segunda
mitad del siglo xx. Por encima y más allá de las, condiciones históricas concretas de un país particular en un
momento dado, hay condiciones universales, como el punto de desarrollo de las artes técnicas y de la
organización económica y política alcanzado en otros países, que influyen de recio sobre las perspectivas de
una revolución. p. 606.
Para el autor, es menester cumplir con cinco condiciones para el establecimiento de una
democracia: 1. Un equilibrio que evite una corona demasiado fuerte y aristocracia rural
muy independiente, 2. evolución hacia la agricultura comercial, 3. el debilitamiento de la
aristocracia rural, 3. evitar la coalición aristocrático-burguesa contra los campesinos y los
obreros y 5. Ruptura revolucionaria con el pasado.

Revolución desde arriba y fascismo

En este caso, las élites rurales lograron mantener la estructura de la sociedad agraria,
introduciendo únicamente los cambios necesarios para elevar la productividad y con ella los
excedentes35. En otros lugares, el capitalismo reaccionario evolucionó hacia la utilización
de mano de obra esclava o servil. De cualquier forma se habla de sistemas represivos de
mano de obra.

Suele haber, una fusión entre la aristocracia y la monarquía, basados en la utilización de


una ética militar36, lo que resulta desfavorable como semillero de una democracia. De igual
forma, es importante recordar que la alianza entre “una élite rural fuerte y una burguesía
débil… ha sido el origen social de regímenes y movimientos autoritarios de derechas en
Europa y Asia”37 p. 611.

Debido a su naturaleza, los sistemas agrarios represivos de mano de obra chocan contra
sistemas técnicamente más avanzados. Lo anterior genera que las condiciones represivas,
reaccionarias y autoritarias se fortalezcan38. Las clases altas rurales al ver que su base
económica se erosiona recurren a una mayor cantidad de represión para garantizar la
supervivencia del statu quo.

35
El caso inglés es interesante, pues los conservadores tuvieron mucho poder tras la Revolución francesa que
se veía como algo radical e indeseable “¿Por qué aquel acceso reaccionario no fue en Inglaterra sino una fase
transitoria? ¿Por qué Inglaterra no siguió avanzando por aquel camino hasta parar en otra Alemania? La
respuesta no está en las libertades anglosajonas, la Carta Magna, el Parlamento, etc. El Parlamento votó
medidas represivas por enormes mayorías... A un nivel de causación más profundo, toda la historia previa de
Inglaterra, su basarse en la armada antes que en el ejército, en jueces de paz no retribuidos antes que en
funcionarios reales, había determinado que el gobierno central dispusiera de un aparato represivo más débil
que el poseído por las monarquías fuertes del Continente. Faltaban, pues, o escaseaban, los materiales
necesarios para construir una Alemania” p. 630.
36
Por ejemplo, en el caso alemán “El resultado, en los siglos XVII y XVIII, fue la «Esparta del Norte», fusión
militarizada de burocracia real y aristocracia rural” p. 619.
37
En general, fue un fenómeno político del siglo XIX, aunque ha persistido hasta el XX. Marx y Engels, en su
análisis de la abortada revolución alemana de 1848… supieron discernir este ingrediente básico: una clase
comercial e industrial que es demasiado débil y dependiente para conquistar el poder por sus puños y que,
entonces, se echa en brazos de la aristocracia agraria y la burocracia real, canjeando el privilegio de gobernar
por el de hacer dinero. p. 620
38
Otro de sus rasgos fue el exaltamiento de la violencia. Ese exaltamiento va mucho más allá de cualquier
apreciación fría, racional de la importancia objetiva de la violencia en la política; constituye un verdadero
culto místico de la «fuerza» por sí misma. La sangre y la muerte adquieren tintas de atracción erótica. p. 635.
En los principales países donde el fascismo ascendió al poder existió una débil
consolidación del periodo democrático tras la Primera Guerra Mundial, (la República de
Weimar en Alemania, el Japón de los años veinte, la Italia de Giolitti). Estas fueron
incapaces de solucionar los problemas de sus respectivos países, abriendo la puerta a los
grupos de extrema derecha y a la Segunda Guerra Mundial.

[De cara a una industrialización] Saber leer y escribir y algunas destrezas técnicas rudimentarias
son elementos necesarios a las masas. Es muy probable que el instaurar un sistema de
educación nacional acarree un conflicto con las autoridades religiosas. La lealtad a una nueva
abstracción, el Estado, debe asimismo reemplazar las lealtades religiosas si ésas traspasan los
límites nacionales o pueden competir tan vigorosamente con cualquier otra como para destruir
la paz interna. El Japón tuvo ahí menos problemas que Alemania, Italia o España… Para
superarlas, puede resultar bastante útil la existencia de un enemigo extranjero. p. 624

La guerra se convierte en un factor fundamental para la consolidación del Estado-Nación.


Los llamamientos patrióticos y las lealtades tradicionales hacia las élites rurales. En ese
marco aparecen importantes líderes conservadores: “Cavour en Italia; en Alemania, Stein,
Harden- berg y Bismarck, el más famoso de todos; en el Japón, los estadistas de la era
Meiji” p. 625. Modernizando sus países sin revolucionar sus sociedades.

[Es posible afirmar con respecto al] síndrome fascista a) puede aparecer en respuesta a las
tensiones del industrialismo ascendente sin necesidad de un fondo social y cultural específico;
b) puede tener muchas raíces en la vida rural; c) aparece en parte como reacción a un débil
impulso hacia la democracia parlamentaria; d) pero no puede desarrollarse sin industrialismo o
sobre un fondo muy predominante agrario. p. 632.

En buena medida, el fascismo surge como la reacción anticapitalista conservadora; por


ejemplo, en Alemania muchos de los rasgos ideológicos nazis habían sido expandidos por
los junkers en el siglo XIX. Sin embargo, en la práctica la oposición al gran capital no se
llevó a cabo; se utilizó a las masas oprimidas e inconformes con el objetivo de acceder al
poder, para luego darle prelación a los industriales.

Los campesinos y la revolución

“El proceso de la modernización empieza con revoluciones campesinas que fracasan.


Culmina durante el siglo XX con revoluciones campesinas que triunfan”39 p. 643. Los
campesinos, han hecho contribuciones muy distintas dependiendo el país: Fundamental en
Rusia y China, importante en Francia, poco importante en Japón y Alemania, e
insignificante en la India.

39
Que [el potencial revolucionario del campesinado]… llegue a ser efectivo políticamente depende de que los
agravios campesinos vengan o no a fusionarse con los de otros estratos. Los campesinos nunca han podido
consumar una revolución por sí solos. p. 678.
No solo interesan las condiciones económicamente paupérrimas en que viva el
campesinado para hacer una revolución, ni depende de la amenaza a las tradiciones. Según
Moore, estaría más cerca el problema por poseer tierra, donde haya un proletariado rural sin
posibilidades de acceder a tierra (no necesariamente como propietarios) puede haber un
potencial revolucionario.

A pesar de eso, el proletariado rural no hizo las revoluciones china y soviética. Para el
autor, el factor esencial estriba en que se debe observar no solo al campesino sino sus
relaciones con las altas clases rurales, que tanto necesitan de un centro fuerte para obtener
los excedentes y la forma en que la sociedad se articula.

[U]na sociedad muy segmentada que se apoye en sanciones ampliamente esparcidas para
salvaguardar su coherencia y para extraer el excedente del campesinado es casi inmune a la
rebelión campesina, toda vez que la oposición tiende a tomar la forma de un nuevo segmento
[como en la India]. En cambio, una burocracia agraria, es decir una sociedad que confía en una
autoridad central para extraer el excedente, es un tipo más vulnerable [es el caso de China y
Rusia]. Los sistemas feudales, donde el poder real está esparcido en varios centros bajo la
autoridad nominal de un débil monarca, se halla entre lo uno y lo otro [demás países estudiados
en el libro]. pp. 651-652

Además, en los lugares donde el capitalismo generó una producción para el mercado las
revoluciones campesinas escasearon. El paso tuvo distintas formas: en Japón se remplazó a
la élite pero se mantuvo la estructura social, en Prusia e Inglaterra se rompió el vínculo del
campesino con la tierra. Por el contrario si se busca sacar más del campesinado en un
mundo cambiante sin modificaciones se dan los casos de Francia, Rusia y China.

En dicho complejo de cambios interrelacionados, tienen especial importancia política tres


aspectos: el carácter del vínculo entre la comunidad campesina y su superior inmediato 40, la
distribución de la tierra y las divisiones de clase dentro del campesinado, y el grado de
solidaridad o cohesión de la comunidad campesina. p. 663.

Del mismo modo, es importante la noción de justicia en el entramado social. Los pagos a
las clases dirigentes, militares y religiosas debe ser percibido por el campesinado como
justo y proporcionado “las nociones populares de justicia tienen una base racional y
realista; y los sistemas que se desvían de esa base necesitan por lo regular tanto más engaño
y tanta más fuerza cuanto más lo hacen” p. 668. Se acostumbran a los cambios paulatinos.

En suma, las causas más importantes de revoluciones campesinas han sido la ausencia de una
revolución comercial agrícola dirigida por las clases altas rurales y la concomitante
supervivencia de las instituciones sociales campesinas en la era moderna, en que están
sometidas a nuevas presiones y tensiones... De ahí que otra importante concausa haya sido la
debilidad de los vínculos institucionales que atan la sociedad campesina a las clases altas, junto

40
Hay bastantes hechos favorables a la tesis de que, allí donde los vínculos derivados de dicha relación entre
la comunidad campesina y su superior son fuertes, la tendencia a la rebelión (y más tarde revolución)
campesina es débil. Tanto en Rusia como en la China, los vínculos fueron tenues y las convulsiones
campesinas endémicas. p. 665.
con el carácter explotador de esa relación... Las grandes burocracias agrarias anexas al
absolutismo real, la China incluida, han estado especialmente expuestas a dicha combinación de
factores favorables a la revolución campesina. Su misma fuerza les permite inhibir el desarrollo
de una clase comercial y manufacturera... Además, una burocracia agraria, con sus onerosas
exigencias contributivas, corre el riesgo de empujar a los campesinos a aliarse con las élites
urbanas locales, hecho particularmente peligroso. pp. 676-677