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MADRID, 13 Dic.

(EUROPA PRESS) -

   La óptico-optometrista y master en optometría clínica de Alain Afflelou, Elvira


Jiménez, ha afirmado que un excesivo uso de los videojuegos por parte de los
niños puede repercutir en problemas visuales como la miopía o la sequedad
ocular cuando sean adultos.

   "El uso excesivo de videojuegos puede llegar a provocar variación significativa


de la agudeza visual pudiendo llegar a desencadenar miopías en edad más adulta,
problemas de sequedad ocular o hiperemia conjuntival", ha señalado Jiménez.

   De hecho, desde Alain Afflelou apuntan que "alrededor del 30 por ciento de los
problemas visuales de los niños que acuden a la óptica son consecuencia del uso
de videojuegos y otros aparatos electrónicos".

   Esta empresa también apunta que, según diversos estudios, el 33 por ciento de
los jóvenes en 2020 sufrirán miopía debido al uso de dispositivos tipo consolas,
tabletas, ordenadores. Por ello, Jiménez recomienda usar estos aparatos "un
máximo de 30 a 40 minutos" y, si se juega más tiempo, "realizar descansos cada
20 minutos".

   En este sentido, Jiménez ha asegurado que las personas que jueguen con estos
aparatos electrónicos deben tener una "buena agudeza visual, visión binocular,
buena motilidad ocular para seguir el movimiento de los objetos, amplio campo
visual y buena coordinación ojo-mano, entre otras cualidades".

   De este modo, y según apunta la óptico-optometrista, "si alguna de estas


habilidades nos falla, comenzaremos a tener problemas visuales como visión
borrosa y/o doble, cefaleas, dolor ocular enrojecimiento e irritación, ojo seco o
lagrimeo".

   Alain Afflelou señala que el uso de estos dispositivos no sólo afecta a la visión,
sino también a la "interacción con el medioambiente, iluminación, reflejos y fatiga
del sistema nervioso", aunque por otro lado apunta que los videojuegos también
tienen consecuencias positivas como "la mejora de la capacidad de
concentración, el aumento de reflejos y la memoria visual".
Daños en los ojos

En ocasiones, la exposición a este tipo de videojuegos puede sacar a relucir un


problema de visión antes desconocido. Según el Instituto de Optometría de la
Universidad de Illinois, si en el momento en el que se juega sufrimos algún tipo de
mareo, náusea o malestar, podemos estar ante los síntomas de estrabismos, forias
(desviaciones latentes), ojo vago y entre otras patologías.

Su pasión por los juegos móviles se convirtió en adicción: pasaba todas la noches
frente a la pantalla del teléfono inteligente. Pronto la mujer de 29 años empezó a
sentir ardor en los ojos hasta que decidió abstenerse de jugar por un par de días.

Sin embargo, luego reanudó su hábito dañino. Poco después, notó que su ojo
derecho se ponía extremadamente enrojecido por lo que decidió someterse a un
diagnóstico en el hospital. Los médicos descubrieron que tenía glaucoma,
una enfermedad peligrosa caracterizada por un aumento de la presión
intraocular y una disminución de la agudeza visual.
El subdirector del departamento de oftalmología del hospital advirtió que el uso
prolongado de teléfonos inteligentes en la oscuridad causa sequedad, hinchazón y
fatiga ocular y puede provocar daños en el nervio óptico y hasta ceguera.