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HISTORIA DE LOS TITULOS VALORES.

Babilonia
a) Origen de comercio a través del intercambio de cosas mercantiles o comerciales entre
un pueblo y otros que se daban principalmente en Mesopotámica.
b) La utilización de la plata y el oro como medidas de cambio que se distinguían como
signo de cambio.
c) Las rutas mercantiles aparecen como factores capitales del progreso
d) La navegación aparece como elemento importante del progreso, los mares y los ríos
determinaban el cambio de productos
e) El rey Amurabi codifica las costumbres del comercio (“El código de Amurabi”),
donde se ven contratos de sociedad, préstamo con intereses, contratos de comisión,
el depósito, etc.

Roma
a) Origen y nacimiento del derecho mercantil como disciplina sistemática.
b) Se conocen los términos del comerciante, mercancías, etc.
c) Surgen algunas normas o reglas de responsabilidad sobre el comercio.
d) Se aplican disposiciones como la obligación de llenar libros a cierto tipo de
comerciantes como los argentari (antecedentes de los banqueros)
e) No existe el derecho mercantil solo el derecho de gentes.

Banqueros y Bancos:

Se remonta a los comienzos de la civilización. Parece que las instituciones bancarias


tienen su origen en Babilonia. Cumplen allí esta función los templos, entonces no solo
centros religioso sino también políticos y económicos, prestando dinero a interés según
los tipos establecidos en el Código de Hamurabi (1792-1750 A. de C.).
Templos dedicados a esta actividad: Eridon, Sippar, Babilonia y el Rojo de DOrouk, del
que se dice que es el establecimiento bancario mas antiguo (3.400 a.c. aprox.).
Los banqueros Griegos llevaban libros de contabilidad donde los pagos se efectuaban
por anotación en cuenta y no en efectivo, tal como se realizan hoy en día y en muchos
casos por las instituciones financieras. Llevaban un libro Diario y un Mayor que hacían
prueba en juicio.
Los cambistas comerciantes cuya actividad radicaba en el cambio de moneda o
lingotes surgen en Grecia bajo el nombre de TREPEZITAS (de trepeza = mesa en la
que trabajaban) y en el préstamo de dinero. Algunos de ellos son: Filestéfanos de
Corinto, Antístenes y Arkestratos.
EVOLUCION LEGISLATIVA DE LOS TITULOS VALORES EN COLOMBIA

Al producirse el descubrimiento de América y los posteriores procesos de Conquista y


Colonia se traslada al país toda la normatividad existente en España. Para entonces ya se
conocía en la Metrópoli española los Estatutos de Barcelona, en los cuales se
condensaba en cierta medida uno documentos llamados “efectos de comercio”.
Luego mediante la compilación de legislación se abren paso las Ordenanzas españolas
de Baltasar, aparecidas en el siglo XVI. Las anteriores Ordenanzas fueron reformadas
por las Ordenanzas de Bilbao, las cuales dan paso a su vez a la Casa de Contracción,
base de las Nuevas Ordenanzas de Bilbao. Esta, la nueva legislación, tiene importancia
para el tema que nos ocupa, en la medida que contenía normas atenientes a la letra de
cambio, los avales y las cartas y órdenes de pago. Como era ya de costumbre, las
Nuevas Ordenanzas de Bilbao rigieron en nuestro país incluso hasta después de la
Independencia de 1810. Se puede afirmar que después del grito de independencia de
1180. Se puede afirmar que después del grito de la independencia no existió
normatividad mercantil expresa en esta materia sino hasta 1853. En efecto los vacíos
jurídicos se perpetuaron hasTa tal fecha cuando es expedido el Código de Comercio
durante el gobierno de MARIANO OSPINA RODRIGUEZ, Código que se llego a
concebir como una fiel copia del Código de Comercio Español de 1829. El Código de
Comercio de 1853 fue de vida corta, puesto que entró a regir en el país el sistema
federal de gobierno inesperado en la Convención de Rionegro, sistema que dejo en
libertad a los Estados para regular lo relativo a los asuntos de derecho comercial.
Dentro de esta concepción se destacó el Estado Soberano de Panamá quien en el año de
1869 adoptó su Código de Comercio Terrestre, con grandes similitudes al Código de
Comercio chileno de 1865. Código este orientado básicamente por el Código de
Comercio de NAPOLEON DE 1807 y el español de 1829.
En 1887 el gobierno de la regeneración produce la Ley 57 por medio de la cual se
adopta con carácter nacional el Código de Comercio de Panamá, este Código de
Comercio de 1887 rigió con sus respectivas reformas hasta el año de 1971, cuando se
expide el nuevo Código de Comercio que hoy nos rige.
El Código de Comercio de 1887 se refería a los “efectos de comercio”, los cuales eran
regulados en la parte correspondiente a los contratos mercantiles, en donde se
normalizaba el contrato de cambio, letra de cambio, las libranzas, los pagares a la orden
y la carta u órdenes de crédito. El Código no se ocupó del cheque, razón por la cual fue
necesario adoptar la Ley 75 de 1916, norma reguladora del cheque y de algunos
aspectos atenientes al protesto.
En el Gobierno de PEDRO NEL OSPINA, como producto de la Misión Kemmerer, se
recomendó la adopción de una normatividad relativa a los títulos valores,
recomendación que se convirtió en norma mediante la expedición de la Ley 46 de 1923,
conocida con el nombre de “Instrumentos Negociables”.
La Ley 46 de 1923 introdujo al país la concepción anglosajona de los títulos valores, es
de anotar que esta Ley no derogó la anterior sino que se convirtió en una adición de la
misma.
En definitiva, la Ley 46 de 1923 viene a regir, conjuntamente con el Código de
Comercio de 1887, toda la actividad mercantil del país hasta la expedición del Decreto
410 del 27 de marzo de 1971, actual Código de Comercio.
Es de anotar que además de la normatividad citada se conoció la Ley 26 de 1922
referenciada al contrato de cambio, el protesto, la prestación para el pago y los endosos,
y la Ley 83 de 1925 referida a los cheques, a su presentación para el pago y el protesto.

TÉRMINOS - LOS TÍTULOS VALORES:


así se conocen:
a) Títulos de Crédito: Fundamentada por los Italianos, igualmente acogido por los
franceses y acatado en alguna legislación latina, como fue México y Argentina.
Dicha denominación se empleaba bajo la concepción de documentos
confeccionados especialmente para incorporar en los mismos determinadas
operaciones de crédito de lo cual se puede decir que si todo título valor implica
un crédito, no todos los títulos Valores conllevan crédito, razón por la que se
afirma que la terminología utilizada es restringida, en la medida que sólo abarca
a los títulos valores de contenido crediticio.
a. Crédito Documentario
b. Documento Crediticio
c. Papeles de crédito,
d. Títulos Valores (El más generalizados y actualmente utilizado): Fue
Alemania, quien empleo esta denominación, termino este extendido a la
mayor parte de los países de habla hispana. La idea de tal expresión es la
de que se trata de documentos que tiene valor por sí mismo.

En Colombia es interesante precisar acerca de la terminología en materia de Títulos


valores debido a los cambios que al respecto ha tenido la legislación en este campo.
a) Efectos o papeles de comercio: Terminología adoptada del Código de Comercio de
Napoleón
b) Código de Comercio de 1887. utilizó la expresión “efectos y papeles de comercio”, la
cual estuvo en vigencia por un largo periodo, hasta cuando entro a regir el Código
de Comercio de 1971.
c) La ley 46 de 1923, Introdujo al país la denominación “instrumentos negociables”
proveniente del sistema anglosajón, y mientras subsista esta ley subsistirá también la
expresión. “instrumentos Negociables”.
INFLUENCIA DE LOS CODIGOS EUROPEOS.

Durante la Época de la Colonia, fue España el primer país europeo cuyas instituciones
jurídicas influyeron y se reflejaron en el derecho comercial americano en general y
colombiano en particular. Pero en general este solo sirvió de puente entre el
pensamiento francés que si adquirió carta de naturaleza en Colombia.
En España pueden destacarse como antecedentes significativos en materia de Títulos
Valores,
a) El Estatuto de Barcelona de 1394
b) La Ordenanza de Barcelona en 1455
c) La ordenanza sobre Cambios de Enrique IV en 1464
En Colombia la primera influencia en derecho mercantil fue la Francesa, introducida
por ósmosis a través de las Nuevas Ordenanzas de Bilbao que duraron en nuestra
legislación hasta 1853, año de la promulgación del Primer Código de Comercio
Por último queda la necesidad de hacer referencia a la legislación angloamericana,
porque durante muchos años fue la que imperó en Colombia, a través de la Ley 46 de
1923, casi copia de la Ley de Instrumentos negociables de los Estados Unidos.

Ordenanzas de Colbert.

Fue el autor de la Ordenanza Marítima, quien inicia una nueva época en la historia
económica de Francia. En efecto, por lo que a nuestra materia se refiere, es a este
estadista a quien se debe la creación de la marina francesa mercante y de guerra, que era
incipiente antes del siglo XVII. Cuando Colbert inicia su gestión administrativa las
unidades navales de Francia no pasaban de seiscientos navíos, y la flota de guerra se
componía de solamente treinta naves. Durante su gestión se construyeron los arsenales
de Dunquerque, Brest, El Havre y Tolón. Mediante el pago de primas a los armadores,
logró elevar la marina de guerra, en un término de veinte años, de treinta a ciento
sesenta buques.
En el aspecto legislativo su labor es valiosísima por lo que al derecho marítimo se
refiere, toda vez que la Ordenanza Marítima de 1681 reglamenta en forma muy precisa
una serie de instituciones relativas al mar, siendo tanta su importancia que llegó a
proyectarse hasta en el Código Napoleónico.

Burgos.

En las postrimerías del siglo XV y mediados del XVI, se promulgaron las Ordenanzas
de Burgos, que al igual que las de Bilbao, reglamentan el contrato de fletamento, la
avería y el seguro marítimo, presentando además la importancia de ser fuentes
supletorias del derecho indiano, de acuerdo a lo ordenado en la Recopilación de Indias.
Sevilla.

Desde la antigüedad los ordenamientos locales y recopilaciones de leyes no


reglamentaron separadamente el derecho público y el derecho privado ni tampoco
distinguieron el derecho común del comerciar. Sevilla en 1664 junto con Burgos crea
una casa de contratación para las indias, que era un centro para fomentar el trabajo de la
corona en indias, debía recoger en sus almacenes mercancías y abastos de toda clase
requeridos por el tráfico Americano y recibir en ellos todo lo que se trajera en cambio a
España.

INFLUENCIAS DE LA ORDENANZA DE BILBAO.

Las Ordenanzas de Bilbao de 1737 constituyen el primer cuerpo de Derecho Mercantil


español que abraza el comercio terrestre y el marítimo; se propusieron evitar, en lo
posible, dudas, diferencias y pleitos; están redactadas con claridad y acierto, y algunas
de sus disposiciones pueden considerarse como las primeras que de su clase se dictaron
en España, como sucede tratándose de contabilidad mercantil y compañías comerciales.
Alcanzaron tal autoridad que, como escribe Pardessus, "tuvieron, desde que se
publicaron, una especie de prioridad y universalidad", (20) rigiendo por costumbre
como ley general de la monarquía.
 La Importancia de las Ordenanzas de Bilbao. La vigencia de un sistema jurídico
acorde con las evoluciones normativas de los fenómenos comerciales, han
demostrado desde siglos pasados, la importancia que significa la compilación de
fenómenos jurídicos por la Ley, indudablemente las colonias españolas en el Perú
han significado un emporio comercial constante. Las Ordenanzas de Bilbao,
encuentran sobre las bases de estos hechos, una regulación casi directa e inmediata
al fenómeno IUS comercial.

 Lo que a Bilbao respecta, aunque algunos autores se refieren a unas “ordenaciones”


de Bilbao, que datan de 1399 las noticias históricas comprobadas se refieren a unas
primeras normas de la “Casa de Contratación” de Bilbao de 1459.

 A partir de la situación real de establecimiento de Bilbao por la reina Doña Juana el


2 de Junio de 1511, el Consulado de Bilbao y sus Ordenanzas, van a ser el referente
jurídico de la mercantilidad en España.

 Las Ordenanzas de Bilbao fueron reordenadas por el Consulado y ratificadas por


Felipe II el 15 de Diciembre de 1560 y posteriormente completadas con sanción real
de Carlos II el 19 de febrero de 1672, el 28 de Junio de 1675, el 6 de Marzo de 1677
y el 20 de Junio de 1688. Además, complementariamente, el consulado aprobó en
1685, una Memoria sobre los Derechos de los Pilotos del Puerto de Bilbao.

 Ya en el siglo XVIII, sancionadas por Felipe V, se promulgaron las Ordenanzas del


17 de mayo de 1731, que añadieron a las anteriores, fundamentalmente, las normas
para la Liquidación de Averías Marítimas. Finalmente, el propio Felipe V, el 2 de
diciembre de 1737, aprobó las últimas y más completas Ordenanzas de Bilbao,
antecedente de los Códigos de Comercio. De ellas dice Faustino Álvarez del
Manzano, Adolfo Bonilla y Emilio Miñana (Tratado de Derecho Mercantil Español
Comparado con el Extranjero, Madrid, 1915) que “regulan todas las instituciones
del comercio en general... y nada hay que racionalmente se oponga a considerarlas
como un verdadero “Código”. En efecto, las Ordenanzas de 1737 constaban de 29
Capítulos con 723 números o artículos y su relación capitular ya explica claramente
su carácter de legislación general mercantil.

 Estas Ordenanzas de 1737 tuvieron una complementación (poco o nada citada por
los autores) avalada por una Provisión de Real y Supremo Consejo de Castilla,
durante el reinado de Fernando VII, expedida el 9 de Julio de 1818. Esta
modificación afectó parcialmente a los Capítulos II, V y VI de las Ordenanzas, es
decir, a su régimen interno. Se refería a la elección y calidades de los Cónsules y a
los emolumentos del Prior, Cónsules y Síndico, “destinados” al establecimiento de
escuelas para instrucción de la juventud” (con lo que el consulado de Bilbao
confirmaba un espléndido mecenazgo).

 La excelencia de las Ordenanzas de Bilbao hizo que fueran referente para otras
Ligas de Comerciantes tanto en el Reino como en las Colonias Americanas
(extendiéndose a diecinueve naciones de Íbero América), adelantándose al primer
Código de Comercio del mundo, el francés de 1807.

 Es una de las más importantes fuentes históricas del moderno derecho mercantil. Se
recopilaron las costumbres de interpretar y dirimir las relaciones mercantiles,
inicialmente era un almanaque de consulta. El origen es remoto aproximadamente
hacia 1560. Define los antecedentes de figuras jurídicas mercantiles como la letra de
cambio, conocimiento de corretaje, seguro de flete, riesgo derivados del naufragio,
regulación de la suspensión de pagos, quiebras.

 Se imprimen en 1779, es la espina dorsal del derecho mercantil, tiene 29 capítulos


del 1 al 6 hablan de la conformación de la universidad, del 7 al 9 como se registran,
de 10 en adelante habla de compañía y define esta como:
“Compañía, en términos de Comercio, es un contrato entre dos, ó mas personas,
en virtud del cual se obligan recíprocamente por cierto tiempo, y debajo de
ciertas condiciones, y pactos, á hacer, y proseguir juntamente varios negocios,
por cuenta y riesgo común, y de cada uno de los compañeros respectivamente,
según, y en la parte que por el caudal, ó industria que cada uno ponga, le puedan
pertenecer, así en la perdidas, como en las ganancias, que al cabo del tiempo que
asignaren, resultaren de la tal Compañía.”
 Se aplica el principio de publicidad. El consulado hace las veces de registro
público de comercio, estricto al manejar el capital de las compañías comerciales y
no se podía disponer de recursos para fines diferente. Tenia jurisdicción propia pero
bajo la tutela de los reyes.

 En el capitulo 11 define el contrato como un acuerdo de voluntades, documento


escrito que sirve en caso de controversias, define el carácter publico y el privado.
 Define el titulo valor, los títulos de crédito, los cataloga como documentos
ejecutivos se consideraban cosas mercantiles y emisión, expedición, endoso, aval
eran actos de comercio. Se reconocía la autonomía en los títulos, independiente de la
cauda, permitían su negociación y circulaban como dinero. La liberalidad era
aceptada como la incorporación, los vales se consideraban como pagares
quirografario, letras de cambio como la libranza.

 Capitulo 13 define la letra de cambio, estipula los requisitos legales y aparece la


figura de protesto.

 Las Ordenanzas de Bilbao rigieron en el virreinato del Río de la Plata, y en el resto


de las colonias españolas, durante todo el período colonial, e incluso mucho después
de la independencia, hasta que nuevos estados se fueron dando sus propias leyes y
códigos comerciales. Con lo que hasta el momento de la codificación, y de la
absorción de los usos por la legislación nacional, aquéllos gozaron también de cierta
importancia.
CÓDIGOS DE COMERCIO.

Código de comercio Español.

El primer código español creado por Saine de Andino y es del año de 1829, este código
pretende acentuar el carácter objetivo del derecho comercial, se basa en el acto de
comercio, aunque sin enumerar aquellos a los que atribuye tal carácter. Había sufrido
diversas modificaciones para darle carácter sistemático, en diversas ocasiones se había
intentado una revisión general, los diversos trabajos realizados no tuvieron consagración
legislativa si no hasta el 22 de agosto de 1885 en que se promulgo un nuevo código que
habría de entrar en vigor en todos los territorios de España el primero de 1886.

Código de comercio Alemán.

Entro en vigor en el año de 1900 y este se encarga de regir a los comerciantes: por lo
que se hace predominante el carácter subjetivo que había tenido en sus principios el
derecho mercantil.

Código de comercio Francés.

 Para iniciar, el Código de Comercio de Napoleón fue la primera legislación que dio
una denominación a los papeles en estudio. Para entonces se le conoció con el
nombre de “efectos o papeles de comercio”. Sabido es que este código se traslado a
muchas legislaciones que lo acogieron como modelo.

 Con este código se vuelve predominante objetivo el de realizar actos de comercio, y


no la cualidad de comerciante, lo que termina la competencia de los tribunales
mercantiles y la aplicación del código, pero el elemento subjetivo no deja de influir
en cuanto se presumen mercantiles los actos realizados por un comerciante.

 Da a entender que existían ciertos papeles cuyas características y privilegios eran


especiales, a través de los cuales los comerciantes los podían transferir por formas o
procedimientos diferentes a la Cesión que ordinariamente se afectaba respecto de
otros documentos.

 Eran pues instrumentos que agilizaban el tráfico comercial. Pero con el transcurso
del tiempo esta denominación de “efectos o papeles de comercio” se tornó inexacta,
es así como en primer lugar dicha denominación pecaba de amplitud porque
cualquier papel que se asemejara a estos podría encajar en esta definición y ser
considerados como papeles de comercio, por otra parte se noto que a estos papeles
no solo los podía manejar el comerciantes sino que personas no comerciantes podían
igualmente utilizar los mismos “efectos o papeles”, es decir, no era una institución
exclusivamente empleada para comerciantes.
El Código de Comercio Terrestre y los efectos de comercio:

El derogado Código de Comercio que rigió la materia desde el año de 1887 hasta 1923,
consagraba algunos capítulos al estudio de los efectos del comercio, de las letras de
cambio, libranzas y vales o pagares a la orden denominados efectos de comercio. En
donde la letra era un simple instrumento probatorio y ejecutivo del contrato de cambio. (
art. 476. El contrato de cambio es una convención por la cual una de las partes se obliga,
mediante un valor prometido o entregado, a pagar o hacer pagar a la otra parte, o a su
cesionario legal, cierta cantidad de dinero en un lugar distinto de aquel en que se celebra
la convención).

CODIGO DE 1971.
REGULACION Y ESTRUCTURACION DE LOS TITULOS VALORES EN EL
CODIGO DE COMERCIO.

El Código de Comercio dedica la tercera parte del libro tercero, sobre bienes
mercantiles, a la reglamentación de los títulos valores.
Esta regulación esta comprometida entre los artículos 619 – 821
a) De los artículos 619 al 647 se habla de manera genérica de los títulos valores. Entre
los artículos 648 a 650 se estudian los títulos nominativos. Del artículo 651 al 667 se
mencionan los títulos a la orden.
b) Entre los artículos 668 a 670 se regulan los títulos al portado.
c) Ya abocado cada título en particular, la letra de cambio es estudiada desde los
artículos 671 al 708 y comprende la creación, la aceptación, el pago y el protesto. El
pagaré es regulado sólo en tres artículos (709 a 711).
d) Entre los artículos comprendidos del 712 al 751 el Código hace mención al cheque,
su creación y formas, la presentación y pago y los cheques especiales. La sección IV
entre los artículos 752 al 756, reglamentan los bonos. El certificado de depósito y el
bono de prenda es legislado en los artículos 575 al 766.
e) Por su parte, la carta de porte y el conocimiento de embarque se reglamentan dentro
de los artículos 767 al 771. Por último, las facturas cambiarias se articulan entre el
772 y el 779.
Asimismo el Título III dedica un capítulo entero al estudio de los procedimientos, el
cual es dividido entre partes o secciones: Las acciones las consagra entre los artículos
780 y 793, el cobro del bono de prenda se regula mediante los artículos 794 y 801, y la
reposición, cancelación y reivindicación de los títulos valores, desde el artículo 802
hasta el 821.
En desarrollo de lo esbozado podemos enunciar la siguiente estructura: El Código de
Comercio, una vez regulado el estudio de los establecimientos de Comercio, entre los
artículos 551 a 533, y la propiedad industrial, entre los artículos 534 al 618, inicia a
partir del título III del libro tercero al estudio de los títulos valores, más concretamente
desde el artículo 619 y hasta el 821.
PROYECTO INTAL.

Referencia especial merece el Proyecto Intal, en la medida en que este Proyecto fue la
base para la elaboración de la parte correspondiente a los títulos valores en el actual
Código de Comercio. El proyecto recibe este nombre porque se elaboró a solicitud del
Instituto para la Integración de América Latina (INTAL), organismo dependiente de
Banco Interamericano de Desarrollo (BID).
En el plano americano se han hecho también diversos esfuerzos, en 1928 se reunió en la
Habana la Conferencia Interamericana que aprobó el Código de Bustamante, el cual
introducía normas para resolver conflictos en materia cambiaria.
Se denomina "Proyecto Intal", al Proyecto de Ley Uniforme de Títulos Valores para
América Latina, aprobado por el Instituto para la Integración de América Latina
(Intal).
Auspiciado por el Banco Interamericano de Desarrollo “BID” El proyecto El INTAL se
celebró, en su sede de Buenos Aires, del 13 al 15 de octubre de 1966, una reunión de
especialistas que discutió exhaustivamente el proyecto de ley uniforme de títulos
valores para Latinoamérica. A esto reunión concurrieron profesores de la mayoría de los
países latinoamericanos, especialmente imitados por el INTAL, y representantes de los
Bancos Centrales. En calidad de observadores concurrieron representantes de la
Federación Latinoamericana de Bancos, y de diversos organismos jurídicos
estrechamente vinculados con la materia.

Motivos y razones Proyecto INTAL.

La idea básica fue que los títulos valores se constituyeran en un instrumento de fácil
movilidad y ejecución en todo el continente Latinoamericano. En primer orden no se
pretendía definir los títulos valores; sino establecer requisitos generales para que fluyera
en toda la comunidad los títulos valores con ciertos parámetros o estándares que
cumplirían los distintos títulos de valor, garantizando a las partes involucradas su
ejecución o pago, sin desconocer la costumbre, que al fijar dichos requisitos mínimos,
las costumbres de los diversos países encontrarían un cauce de armonía.
Los suscriptores no se consideraban obligados solidariamente sino en el caso que sean
signatarios[1] de un mismo acto; para quien suscriba un acto independiente, su
obligación será autónoma, o según ya se dijo independiente y eventualmente distinta de
todas las demás obligaciones incorporadas en el título.
En cuanto a la forma de circulación, se mantenía la tradicional distinción entre títulos
nominativos, o sea aquellos que necesitan el endoso, la entrega del titulo para su
trasmisión y la inscripción en el registro del creador de este; títulos a la orden, los
trasmisibles por endoso y entrega del título; y títulos al portador, que se trasmitirán por
la simple tradición del documento.