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-Lidia Ortiz 2018-0165 Humanos Diseñados 19/11/2019

Comentario del tercer capítulo de la Encíclica “Evangelium Vitae”

Hoy en día las personas no se dan cuenta del gran valor que tiene la vida de cada ser
humano, y es por eso que, el sumo pontífice Juan Pablo II redactó la encíclica evangelium
vitae, con el fin de concientizar a las personas sobre el valor y el carácter inviolable de la vida
humana. En el capítulo 3: No matarás. La ley santa de Dios, nos muestra los peligros que
puede conllevar el aceptar algunos conceptos que vienen estando relacionados a la muerte, así
como la pena de muerte, el aborto, el suicidio, entre otros. A través de este escrito se tiene
como objetivo el valorizar y comentar algunos argumentos de la encíclica, anteriormente
mencionada, con el fin de que las personas puedan comprender más a fondo el verdadero
valor de la vida misma.

Para empezar el valor de la vida humana es algo inigualable, puede que haya quienes
piensen que la vida no vale nada, pero puede que eso se deba a que han perdido o no han
encontrado su fe en algo que los haga darse cuenta de que si no importantes y de que tienen
un gran valor. El título del capítulo 3, no mataras, quiere dejar dicho que los conceptos
allegados a la muerte, dígase el aborto, el homicidio el suicidio, etc.; son considerados delitos
graves, no importa de qué lado lo veas, ya que como dice Juan Pablo II “matar un ser
humano, en el que está presente la imagen de Dios, es un pecado particularmente grave.
¡Sólo Dios es dueño de la vida!”. Toda persona es libre, Dios ha creado a cada individuo de
tal manera que pueda ser libre, más allá de que el señor sea quien nos dio la vida, es el quien
decide cuando se acaba, una persona no puede dejar que otros decidan por ellos, “Sólo Dios
es Señor de la vida desde su comienzo hasta su término: nadie, en ninguna circunstancia,
puede atribuirse el derecho de matar de modo directo a un ser humano inocente”.

Por otro lado, el quitarle la vida a un ser humano inocente, que todavía no tiene como
defenderse se debería considerar el pecado más grande, por una parte, se puede entender las
razones de un aborto, ya que puede ser involuntario o una situación en la que corra riesgo la
vida de la madre y del bebé, pero por otra parte hay que darse cuenta de que al abortar se está
matando a una persona inocente que no tiene maneras de comunicarse y decir lo que siente.
“Es un homicidio anticipado impedir el nacimiento; poco importa que se suprima el alma ya
nacida o que se la haga desaparecer en el nacimiento. Es ya un hombre aquél que lo será”
toda persona tiene derecho a nacer, a tener una vida con Dios presente, es considerado
insólito el que no se le deje ver la luz del día a una persona que iba a nacer, y que no pudo
debido a que alguien le quitó ese privilegio. Así como dice Juan Pablo II, “la vida humana es
sagrada e inviolable en cada momento de su existencia”, cada persona tiene derecho de vivir,
ya sea un feto, un bebe, un niño, un adulto o un anciano, toda persona tiene el derecho de
poder vivir y de disfrutar de una vida junto al señor.

Para finalizar, se puede concluir con que la vida tiene un valor incalculable, puede que
por momentos las personas se encuentren en un abismo y no sepan que hacer para salir de
ahí, pero siempre hay una respuesta para todo si buscan en la fe Dios, la muerte nunca será la
respuesta a los problemas. Ese es el mensaje que deja Juan Pablo II, con este capítulo de la
encíclica Evangelium Vitae, busca incitar a las personas a cambiar para bien, apagar la
mentalidad actual que existe con relación a la muerte, y evitar que esto se propague. Toda
persona que cree y tiene fe en el señor tiene como responsabilidad el levantar la moral y
ayudar a las personas que creen no tener por qué más luchar, tienen el deber de hacer que el
ser humano pueda alcanzar la verdadera libertad.