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 Algunas propiedades de los campos.

Bourdieu
Los campos se presentan como espacios estructurados de posiciones cuyas propiedades dependen
de su posición en dichos espacios y pueden analizarse en forma independiente de las características
de sus participantes. Existen leyes generales de los campos de funcionamiento invariante.
Un campo se define a partir de aquello que esta en juego y los intereses específicos, que son
irreductibles a lo que se encuentra en juegos en otros campos o a sus intereses propios (no será
posible atraer a un filósofo con lo que es motivo de disputa entre geógrafos) y que no percibirá
alguien que no haya sido construido para entrar en ese campo. Para que funcione un campo, es
necesario que haya algo en juego y gente dispuesta a jugar, que este dotada de los habitus que
implican el conocimiento y reconocimiento de las leyes inmanentes al juego. Un habitus es un
cumulo de técnicas, de referencias, un conjunto de creencias que dependen de la historia, de la
disciplina, e su posición y que son a la vez condición para que funcione el campo y el producto de
dicho funcionamiento.
Se define al habitus como maneras de hacer, pensar que están incorporadas en los agentes por ser
participantes del espacio social. Son el producto interiorizado de las estructuras del mundo social.
Los habitus se adquieren a partir de ciertas condiciones de existencia ya que van a establecer a los
agentes en determinados lugares que justamente y en relación con otros, de acuerdo con esas
condiciones de existencia, transmiten cierta representación del mundo; esto lleva a que uno
produzca determinadas acciones y elecciones de acuerdo a la posición que ocupa en el espacio
social. La posición de un agente, su habitus, genera un estilo de vida dado por consumos
diferenciados y diferenciadores. Se presenta como gusto. Produce un estilo que tiene que ver con la
concurrencia que el agente ejerce distintas practicas. Las significaciones no permanecen estables.
Los agentes se clasifican ellos mismos y se exponen a las clasificaciones al elegir. Los signos son
clasificables para quien posee el código.
El habitus es un conjunto de disposiciones duraderas que las podemos pensar como ciertos
principios generadores y organizadores de prácticas, es decir, que nuestras condiciones de
existencia hacen que tengamos ciertas percepciones del mundo social, por ende actuamos de una
determinada manera. Por lo tanto, son representaciones que uno casi inconscientemente las
produce y reproduce. Bourdieu plantea que están construidos socialmente porque sus condiciones
tienen que ver en donde yo me formo, lo cual incluye a la familia, escuela, etc. Ese habitus que es
producto de la clase de pertenencia engendra (incorpora) conductas razonables que nos parecen
propias del sentido común.
El autor plantea que son de clase porque definen las clases sociales, es una construcción social, no
hay nada que el agente construya por sí solo.
Se define al habitus como maneras de hacer, pensar que están incorporadas en los agentes por ser
participantes del espacio social. Son el producto interiorizado de las estructuras del mundo social.
Es un conjunto de disposiciones duraderas que las podemos pensar como ciertos principios
generadores y organizadores de prácticas, es decir, que nuestras condiciones de existencia hacen
que tengamos ciertas percepciones del mundo social, lo cual lleva a que uno produzca
determinadas acciones y elecciones de acuerdo a la posición que ocupa en el espacio social. La
posición de un agente, su habitus, genera un estilo de vida dado por consumos diferenciados y
diferenciadores. Se presenta como gusto. Produce un estilo que tiene que ver con la concurrencia
que el agente ejerce en distintas prácticas.
Por lo tanto, son representaciones que uno casi inconscientemente las produce y reproduce.
Ese habitus que es producto de la clase de pertenencia engendra (incorpora) conductas razonables
que nos parecen propias del sentido común.
Bourdieu plantea que son de clase porque definen las clases sociales, es una construcción social, no
hay nada que el agente construya por sí solo.
La estructura del campo es un estado de la distribución del capital específico que ha sido
acumulado durante luchas anteriores y que orienta las estrategias posteriores. Estas luchas que
ocurren en el campo ponen en acción al monopolio de la violencia legítima (autoridad específica)
que es característico del campo considerado. Hablar de capital específico significa que el capital
vale en relación con un campo determinado. Aquellos que monopolizan el capital específico se
inclinan hacia estrategias de conservación (tienden a defender la ortodoxia: conformidad con
respecto a cualquier doctrina), mientras lo que disponen de menos capital se inclinan a utilizar
estrategias de subversión: la de la herejía (heterodoxa: que no está de acuerdo con las ideas y
principios de cualquier doctrina).
El que tiene más capital especifico, impone las reglas en el campo de juego. Conservar el capital es
el objetivo de los que ya lo tienen y los que no, buscan lograr adquirirlas para cambiar las reglas.
Otra propiedad de un campo es que toda la gente comprometida con el mismo tiene una cantidad
de intereses fundamentales comunes. La lucha presupone un acuerdo entre los antagonistas sobre
aquello por lo cual merece la pena luchar. Los recién llegados tienen que pagar un derecho de
admisión que consiste en reconocer el valor del juego y conocer ciertos principios de
funcionamiento del mismo; en ellos están presentes en cada acto de este juego toda su historia y
todo su pasado.
Otro indicio del funcionamiento de un campo como tal es la huella de la historia del campo en la
obra, es decir, no se puede comprender una obra sin conocer la historia de su campo de
producción. Adquirir la historia del campo es adquirir el capital específico. La apropiación de la
historia permite leer la obra.