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RESUMEN:

Este artículo de María Elvira Luna Escudero-Alie hace un análisis profundo entre 2 artículos de
Mario Vargas Llosa como son “Los Inmigrantes” (1996) y “Los pies de Fataumata” (1999), y la
Carta Encíclica del papa Juan Pablo II: “Sollicitude Rei Solialis” (1987). Haciéndolo parecer más
que un artículo un ensayo, empezando por resaltar la trayectoria de Mario Vargas Llosa como
escritor resaltando su obra: “El Lenguaje de la Pasión” (2000) el cual está compuesto por 46
artículos periodísticos y que fueron publicados en la columna “Piedra de Toque” cuyo tema
central son los problemas sociales y políticos de nuestro tiempo; de los cuales el artículo de
María Elvira esta inspirado en base a dos de ellos.

A grosso modo “Los pies de Fataumata” es un relato en el que Mario Vargas Llosa recrea la
historia de una mujer africana originaria de Gambia que tuvo que emigrar de su país de origen
a Cataluña – España cuyo propósito es mejorar la calidad de vida de su familia y se aventura en
busca de nuevas oportunidades. Sin embargo, esta mujer pasara por muchas penurias y
dificultades entre ellas perder su vivienda al igual que muchos de sus vecinos a causa de unos
jóvenes catalanes neo-nazis quienes a causa de sus ideologías racistas y cerradas queman su
casa y la de sus vecinos. No obstante Mario también la describe como una mujer luchadora,
que no se amilanaba ante los obstáculos y la adversidad, del mismo modo resalta como su
principal fuente de capital de trabajo sus pies, que debido a la vida agitada y dura que ha
vivido en su lejana África le ha confiado unos pies fuertes y resistentes. Así mismo hace alusión
a las penurias que tuvo que vivir y fue sometida debido a las costumbres de su comunidad, de
este modo la Sra. Fataumata Touray es catalogada en este artículo de Mario Vargas Llosa como
un símbolo de los tantos emigrantes que existen por el mundo y que cuyo único propósito por
el cual arriesgan su vida en ir a otros países es la búsqueda de una oportunidad que ayude a
mejorar su calidad de vida y por ende la de sus familias.

El siguiente artículo de Mario en el que María Elvira se inspiró es “Los Inmigrantes” en donde
se narra la historia de varios inmigrantes peruanos que arriesgaron y se esforzaron
intensamente huyendo de la pobreza de su país, así como de la carencia de oportunidades.
Todos sus sacrificios eran pocos pues tenían el firme propósito de mejorar su vida en búsqueda
de nuevos horizontes económicos en tierras ajenas y remotas.

En estos dos artículos Mario resalta con audacia, valentía y total lucidez sus sólidas opiniones
sobre el tema controversial de la inmigración, no obstante, sus pensamientos van acorde con
los expuesto por el papa Juan Pablo II en su Carta Encíclica “Sollicitude Rei Solialis” en la cual se
afirma que <<el proceso del desarrollo (de los pueblos) se concreta en el ejercicio de la
solidaridad, es decir, del amor y servicio al prójimo, particularmente a los más pobres>>. Esta
encíclica es la continuación de Encíclica “Populorum Progressio” de 1967 escrita por el Papa
Pablo IV, donde se afirma que <<Los gozos y las esperanzas, las tristezas y las angustias de los
hombres de nuestro tiempo, sobre todo de los pobres y de cuantos sufren, son a la vez gozos y
esperanzas, tristezas y angustias de los discípulos de Cristo. Nada hay verdaderamente
humano que no encuentre eco en su corazón>>. Ambos documentos invitan a solidarizarse con
los más pobres y marginados del mundo. Siendo el nexo entre Llosa y las Cartas Encíclicas la
“SOLIDARIDAD”.
APRECIACIÓN PERSONAL

Llosa en sus dos artículos es audaz, inteligente y diplomático, pero firme en sus ideas poniendo
en evidencia la intolerancia, la desigualdad, la falta de sentido común y lo que es más grave
aún la falta del valor a la vida, todos ellos conllevando a un gran problema social en cual nos
vemos envueltos, de donde parece que nos alejamos más y más de la solución que estar cerca
de ella.
Llosa resalta el hecho de que al mundo en general le falta ser mucho más solidario y que el
sentido humano es el principio de todo. Y en términos míos no hace recordar que <<Nadie es
Profeta en su propia Tierra>>.

Por otro lado, desde el sentido de la iglesia nos hace recordar que todos somos iguales ante los
ojos de Dios y que debemos predicar el amor el prójimo, que el que más tiene debe
compartirlo con el que menos tiene. No obstante, nos recuerda que parte de nuestra
humanidad es ser solidarios los unos con los otros, que la vida es un don y hay que vivirla
dignamente y valorarla como tal.

CONCLUSIONES

 El derecho a tener una vida digna es un derecho de todos y no de unos pocos.

 La grandeza no esta en cuanta riqueza material tengas o poder político que poseas, la
grandeza esta en el valor que le des a esa riqueza y como la administres para engrandecer
el espíritu y dignificar la vida. Así mismo, no importa cuanto poder poseas; importa que
sentido y utilidad le des a ese poder para agradecer lo que ahora posees.

 Las diferencias de culturas, religión, pensamientos y raza no deben ser obstáculo para la
armónica convivencia entre nosotros seamos de procedencia que seamos, de la condición
social que tengamos. Lo que debe prevalecer es el sentido humano por encima de todo.

 Vivimos en una sociedad donde claramente resaltan nuestros defectos, sin embargo,
todavía hay esperanza, aun hay personas que creemos y trabajamos para crear una mejor
sociedad, una mejor convivencia digna y armoniosa entre nosotros y soñamos con un
mundo mejor

 Todos tenemos diferentes credos y costumbres religiosas, no obstante, el mandamiento es


uno solo Amarse los unos a los otros como Dios no ha amado. No seamos indiferentes
entre nosotros, seas más solidarios y humanos.