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La Ética en México

a) Para mí lo interesante de los temas tratados es:


La ética desde la visión filosófica es la teoría o ciencia del comportamiento moral de los
hombres en sociedad. Es decir, la ética se concibe como algo que trata de la conducta
humana y que decide que es virtuoso y que es vicioso entre los tipos de conducta entre
los cuales, en la práctica, la gente tiene que escoger.
El fundamento de la ética esta en los valores, es un instrumento del ser humano, es la
capacidad para crear un fundamento, un criterio y una serie de normas que lejos de
hostigar o limitar, permiten al ser humano desarrollarse en niveles más acordes con su
visión de los valores.
La ética es aquella instancia desde la cual juzgamos y valoramos la forma como de
hechos se comporta el hombre y al mismo tiempo, la instancia desde la cual formulamos
principios y criterios acerca de cómo debemos comportarnos y hacia donde debemos
dirigir nuestra acción.
El origen profundo y real de la crisis en México es ético y moral. Ese el centro de la
complicada situación social y política que vive el país
Hoy, la clase política sin importar su origen, sea priista, panista, perredista o de
cualquier otro partido, sigue desdeñando a los ciudadanos y administra el gobierno
como si sus recursos fueran propios y no de la nación, pero además norman su actuar
bajo la premisa de la impunidad, por lo que disponen de los bienes públicos de manera
discrecional, igual que los delincuentes comunes que roban, violan y matan sabedores
que es muy improbable que sean castigados.
Pero por desgracia, actores y grupos sociales que legítimamente demandan cambios y
cuestionan las desviaciones y excesos de los hombres del poder también forman parte
de esta crisis de valores, ya que no someten su discurso y su actuar a estándares éticos
que los diferencien claramente de los políticos y funcionarios objeto de sus críticas y en
no pocas ocasiones actúan bajo la premisa de que la bondad de su causa justifica el uso
de cualquier medio. Y esta circunstancia también alcanza a medios y periodistas que
pierden de vista el objetivo de informar y de plano desdeñan los hechos en pos de una
causa generando un daño social que se suma a los que dicen combatir.
Al final, la recurrente ruptura del orden institucional promovida desde el propio
gobierno y la falta de proyecto y compromiso real de parte de los actores que se dicen
promotores del cambio llevan a México a una espiral de polarización que parece no
tener fin y por desgracia no se ve en el horizonte el nacimiento de liderazgos políticos o
sociales que tengan en su agenda reencauzar al país para rescatarlo de ese terrorífico río
revuelto en el que nadan a placer gobernantes y opositores.
El mayor problema de México es la falta de ética de sus habitantes, y la raíz de este
problema es la mentalidad del mexicano. No me atrevo a escribir ciudadanos, ya que un
ciudadano es aquel que se interesa y participa en la vida política. Ahí comienza el
problema de mentalidad mexicana: a muchos habitantes no les interesa tener ni construir
un mejor país, tampoco se preocupan por la política de su sociedad, no son autónomos,
ni tampoco solidarios. No sirve de mucho tener a gente preparada, inteligente,
trabajadora, pero con una mentalidad donde los actos moralmente correctos y éticos
sólo retroceden y no al revés; esa mentalidad hace casi imposible que México pueda
avanzar. Varias veces he escuchado entre mis amigos ingenieros una frase muy
peculiar: “la diferencia entre el 90 y el 100 es un iPhone; y aquella persona que tal vez
tenga un iPhone, pero decide no sacarlo porque no quiere copiar en el examen, es visto
como un tonto en lugar de una buena persona. ¿Cómo es posible que hayamos llegado a
esta mentalidad? Sucede que México vive en la cultura de “el que no tranza no avanza”.
La corrupción, por ejemplo, es una mezcla entre falta de cultura de responsabilidad,
ética del cuidado y ética kantiana.

Jamás nos ponemos a pensar en los demás y nos enfrascamos en una sociedad civil
sumamente egoísta. No sé si la gente se dé cuenta del daño que crea en la sociedad
cuando comete un acto corrupto. Me imagino que han de tener una idea, pero no creo
que entiendan el hecho de que cada acto corrupto rompe leyes para buscar el beneficio
personal, e inevitablemente, termina corrompiendo a la sociedad. Deberíamos ser más
como Kant en este sentido: pensar en reglas universales antes de realizar cada acto y
hacer lo correcto. Pero esto no es tan fácil si no se tiene una educación adecuada: la
educación es para la acción; aunque parece que en México esto no se ve reflejado.

Los valores se quedan escondidos o terminan convirtiéndose en antivalores. Se nota


que la mayoría de la nación vive en un nivel de ética pre convencional o convencional,
incluso aquellos que se supone deberían ser las personas con mayor moral: nuestros
policías, políticos, funcionarios públicos, intelectuales, o los mismos estudiantes
universitarios. Los que se supone que deberían poner el ejemplo son los primeros que
caen en los niveles de ética más bajos, y es así como comienza el camino de la
corrupción. Insisto, si las autoridades no pueden demostrar un nivel alto de ética, para
tan siquiera impedir que los demás cometan delitos, entonces definitivamente estamos
en una crisis, es lo que comenta el conferencista juan miguel zunzunegui.

b) Para mí lo positivo de los temas tratados es:


La ética en el ser humano es un tema complejo, ya que ésta comprende las interacciones
del ser humano entre individuo-sociedad-especie.

El humano ya no es solamente un ser reproductor, a lo largo de los años ha creado y


practicado una cultura rica en valores y una búsqueda por la humanización de la
especie.

La triada individuo-sociedad-especie no es solamente inseparable, sino más bien


necesita de una retroalimentación entre sus partes. Conociendo esto entramos a una
conciencia y espíritu de los individuos que les permite comunicarse y entender la
complejidad de una antro-poética propiamente tal. La antropo-ética es el estudio que la
humanidad realiza a los valores primordiales y a la dialógica entre sus individuos.
El antro-poética trabaja para el bucle individuo-sociedad sin separarlo, sino más bien
busca un punto de cohesión para desarrollarlas. Esto conllevara aspiración a una
conciencia individual, más allá de la individualidad. El bucle individuo-sociedad enseña
la importancia de una democracia en la educación, nos invita a participar y respetar
opiniones.

La democracia se instaura para enfatizar las relaciones tanto grupales como


individuales, nos permite realizar un consenso entre las mayorías para lograr un objetivo
en común.

La educación necesita de la democracia y su retroalimentación. Debemos fijar un


aprendizaje esperado, mirar sus variantes y realizar en nuestra conciencia una
proyección enfatizada en valores que nos permitan discernir.

La educación no debe ser monótona, debe ser didáctica que permita la ejecución y el
desarrollo de los estudiantes en sus distintas habilidades. Ésta es un paso primordial
parque las futuras generaciones se desarrollen en un contexto democrático para crear
conciencia y espíritu en los individuos.

La humanidad siempre ha buscado una mejora y un buen presagio para el futuro; trabaja
con la esperanza de obtener un mundo donde todos seamos libres de pensar, sin obstruir
ni desmerecer la opinión de la oposición. La ética es el recurso que predomina, que nos
insta a mantener la relación entre individuo-sociedad-especie.

c) La forma en que lo puedo relacionar con la educación es:


Una adecuada formación ética empieza desde la familia, y muy específicamente, desde
los papás. Por más potencial que tenga un niño, es muy difícil que llegue a crecer como
un hombre de bien cuando tenía el ejemplo del papá metiéndose en la fila del súper,
pagando una mordida o evadiendo impuestos. Una cultura que debería ser inculcada en
todas las personas, pero sobre todo en los niños, es la ética del cuidado, o en otras
palabras, la empatía. Mucho se ha comentado de la crueldad de los niños en las
escuelas, y aunque esto tiene que ver con otras variables como la edad y la inmadurez,
creo que el famoso Bullying se pudiera evitar, en parte, si los padres inculcaran una
ética del cuidado a sus hijos.

La ética del cuidado tiene mucho que ver con sensibilizar a las personas y hacerlos
empáticos: ponerse en el lugar de los demás. De manera que, si los niños y también
adultos tuvieran una ética del cuidado, no molestarían a sus compañeros por el hecho de
que está mal y me van a castigar, sino porque estarían conscientes de la humillación y la
burla que el otro niño sufrirá. Aunque parece un razonamiento muy maduro para un
niño de primaria o secundaria, no está de más recordar que la inteligencia emotiva se
enseña, y toda persona sin importar su edad debería de preguntarse esta sencilla
pregunta antes de actuar en contra de alguien: ¿me gustaría que me lo hicieran a mí?.
Creo que esta ética del cuidado es un complemento básico para que se cumpla la
justicia, y es parte de una sensibilización que en México mucha gente no tiene. Tiene
que ver con la inteligencia sintiente donde somos a la vez sentimiento y razón; de forma
que ni nuestros sentimientos son puramente irracionales ni nuestra razón fría e
insensible