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PORTE PAOOj

de una cosa que puede que sea algo y


Correspondencia Administrativa:
PASCUAL MINOTTl
Lo secundario como norte principal puede que no sea nada* pero que cuan­
Calle YÍ, m i Montevideo
Persoo-umaots Coác-s las noches er> el menciona­ en la vida humana do existe animando el cuerpo del indi­
viduo es algo bellaco unas veces, o co­
da iücai, da les 21 a los 22,
barde, o rastrera o cretina?
lUas sensata es la naturaleza en las
Sin duda, es impresionante y confu­ se lo mandan, lo obsequian con un
Asociación Obrera so el arcano del espíritu humano. Entre nombre que en la sociedad goza de res­
bestias que en el hombre, Quizá, en
un rumiante estático y cansino, haya
los hombres, ya en lo individual, ya en peto : le dicen pundonoroso.
Continental lo social, las cosas que parecen más fá ­ Y bien, ¿a qué cosa si no a sí mismo
un filósofo de fábula; pero no es pre­
sumible que se les ocurra pensar vani­
ciles, las resoluciones más asequibles- comparar al hombre?
dosamente, que sería de su espíritu
resultan las más difíciles e imposibles. Se dice, que la moral, no es un con­
Mientras escribimos estas líneas, con­ cuando el cuerpo fallezca, ni a que mis­
Igual en los- tontos, «n los reducidos cepto ideal. La moral, es siempre un
vocados p or la F. O. R. A , y por la terio se debe el origen de su especie.
mentales, que en los advertidos, en los determinismo de la fu erza. Cambia la
Confederación General de Trabajado­ Bien está que no Ies importe su fu ­
bien dotados de inteligencia. fuerza, cambia la moral. La moral es
res de México, se hallan reunidos en turo metafísico ni su remoto origen,
Hay sin duda misterios profundos una abstracción moldeable que toma"
Buenos Aires, los representantes de to­ ya que tampoco han pensado seriamen­
para el hombre: el origen de la vida, las formas según sean las presiones ex­
das las organizaciones obreras latino te ni han hecho nada entre sus proble­
por ejem plo; la personalidad del alma ternas. La moral no precede los aconte­
americanas, que, habiendo repudiado mas actuales. El pez en el agua, el ti­
o espíritu^ sus destinos futuros o su cimientos según tal concepto, sinó que
pi‘imei’0, los métodos de lucha de los gre en la selva, el caballo en el pes;e-
desaparición. deriva de ellos. Realmente» razonando
socialistas reformistas, y, rechazado bre, la cabra en la montaña.
Pero, contemplemos un poco la rea* |)or estos caminos, es que se llega a
después, el dogma de la dictadura, que Pero al hombre, el animal por exce­
lidad social, el verdadero estado de la sondear un poco en los arcanos brumo­
loa modernos comunistas han pretendi­ lencia de las contradicciones y ios ab­
vida del hombre. Nadie es señor abso­ sos del espíritu humano. Porque todo
do imponer a la clase obrera de todo el surdos le interesa siempre lo que me­
luto en el mundo aunque parezca muy tiene una explicación.
mundo, se inspiran en los métodos de nos importa, y en vez de cambiar los
poderoso. Ni un rey, ni un papa, ni un ¿Cómo explicar sino el que no se
la vieja Internacional — anterior a la sienta asco ni horror por el espectáculo nortes de su vida interior y los sis>te-
millonario. Podrán ser maquiavélicos,
división provocada por Carlos Marx — de la vida humana, y por nuestra pro­ mas sociales que lo restringen y per­
podrán con un espíritu canalla contri­
hoy sustentados por la fracción anar­ pia vida? La mayoría social, no ha re­ vierten, hace suya con el silencio o el
buir a aumentar los dolores del mundo-
quista que milita en el movimiento flexionado nunca que es absui'do el sis­ apoyo toda causa envilecida, y para
pero no son voluntades omnímonas.
obrero. acallar la voz intima que alguna vez; le
Quiere decir, que de algún modo se es tema de trabajo conocido.
Sean cuales fueran las resultantes de El mecanismo capitalista, como se pregunta algo a su conciencia, cultiva
subalterno de algo. O de fuerzas polí­
eáe Congreso, que nos auguramos aus­ sabe, es quitar a las gentes lo que han lo que llama religiones del espíritu»
ticas o de fuerzas económicas, y que,
piciosas para la clase .obrera .an svene­ iiecno, guardarlo para sí, darle en re- quinta esencia, supraterrfeol,.
señor, muchas veces, se es otras siervo
rai, el hecho 'eii si entraña una impor­ 'tribución una centésima parte del va­ su vida real, efectiva y evidente, si­
vil y asustadizo, Y si esto pasa arriba,
tancia tan grande' que no puede pa,sar lor producido. De este modo se consi­ gue chapoteando en el lodazal de los
¿que pasará ahajo? Es un mar »®cio
■inadvertida; gue que mientras los trabajadores la­ miedos y las ambiciones humanas.
realmente sucio y asqueroso el apiña-
• El progreso de las ideas libertarias boran años y años y están cada vez — ooooOoooo—
dero humano.
en la América - Latina, debido a una Nada, desde luego, que no sea de. los peor, el capitalista que nunca trabaja
infinidad de causas determinadas- por
el ambiente mismo y que seria muy lar­
hombres, puede ser comparado a éi, está cada vez m ejor. El absurdo de U MENTIRA JE U PIZ
porque, ¿a que cosa conocida puede esto es claro y evidente y si lo es, ¿cómo
go enumerar, ha adquirido un desarro- sér comparada la vida siniestra del ru­ • entonces se le admite sin resistencia?
' lio tal que los compañeros europeos, di-, fián, ..del alcahuete* del polizonte, del Es que de esa fuerza del régimen, ha La limitación de armamentos, que
fícilmente logran aquilatar con jüste- ilitustriai èspeculadòr e inesccrupuloso, , emanado una moral conformista, que desde hace tiempo viene debatiéndose
za. A ese enorme desarrollo en las ideas agente provocador, del político se- no se quebrará sí otra fuerza no ema­ en las conferencias internacionalefi. @s
ha respondido también una mayor pre­ guádón del periodista profesional, del na en el medio otra moral. Algunos una'nueva mentira política que se tien­
cisión en los métodos de lucha y la capitalista, en general? hombres de riqueza mental, compren­ de como espeso velo, sobre la creduli­
finalidad del movimiento obrero, swao ¿A'^qué cosa comparada, la vida de den el inmenso absurdo; pero éllos no dad ingenua de los pueblos.
factor de emancipación social- miseria sublevante del esclavo indus- son una fu erza . Son nada más que El ideal de la paz universal no exi#'
Los diversos Congresos de la A. I . trialj :del . pobre moderno,, heredex'o, sin un criterio. te ni remotaiBente en el ánimo de los
T. primero, ei> los que se hizo oír ía voz duda del hombre de la gleba^ cuerpo La moral social, na es solo confor­ que pretenden consolidar ese alto ^prin­
de las organizaciones amerieanaSí y el humano que no parece dotado de cere­ mista, es acomodaticia también. En las cipio de fraternidad.
actual Congreso, ahora, evidencian esos bro como órgano de. pensamiento, de personas que se manifiesta esta for-' Los pi'oblemas planteados, las, solu­
eión esencialmente continental, que con análisis, de raciocinio? ¿A qué cosa iña, no es en los simples trabajadores; ciones propuestas y las mociones lige­
hechos. comparar las distintas funciones y o fi­ se manifiestan en tipos peligrosos, en ramente simpáticas, no son más que un
Era necesaria, pues, una organiza- cios del hombre? Ved al verdugo: le tipos que caen pei*fectamente dentro torneo de esgrima, que carecen de la
su labor diaria y directa, pudiese acre­ pagan y mata sin conocer, ni odiar a de las prevenciones de la psiquiatría y sinc^ira eficacia de un concepto. -
centar los progresos apuntados. la víctima. Ved el carcelero: le pagan, de los nuevos conceptos del penalismo. iSi en realidad se deseara que las
Esperamos, que de ese Congreso, sal­ y así como el albañil hace casas, el Tal, el político logrero, el abogado vi- guerras no fueran ya posibles, si alen­
ga la Asociación soñada, y que Am é­ guarda bajo llave y trata, con dureza " vidor, el raacreaux. Ni tienen ideas re­ taran ese alto propósito, esa- noble es­
rica— latina especialmente— que ha re­ a gentes, que maldito si ha visto quié­ ligiosas- ni sienten respeto, porgas cos­ peranza. ¿qué más objetivo que la paz
cibido las enseñanzas del V iejo Conti­ nes son, ni sabe ni le interesa lo que tumbres y leyes socales. Hacen un misma? Es que ei bueu sentido y la
nente, que las ha transplantado en es­ han hecho, si es o no cierto ^ delito ariete con su vileza y atropellan al lógica no interviene en estos asuntos,
tas tierras vírgenes y las ha hecho fru c­ que le atribuyen. Ved al militar. Sien­ mundo; cuidando naturalmente, de adu­ porque si así aconteciera, popdría ea
tificar en una form a asombrosa, pueda te orgullo porque no le es dado anali­ lar o servir incondicionalmente al que evidencia la farsa inicua de todos loa
hacer revivir los anhelos de los anti­ zar ni razonar ante las. órdenes que en e l’ radio de sus actividades, sea más gobiernos. Por eso que cada congresal,
guos libertarios^ que han alentado el recibe. Le mandan ir allá y matar. Va;^ poderoso. es la síntesis del egoísmo y las ambi­
espíritu de la Revolución desde los tiem­ y mata. Le mandan quedarse quieto ho­ No se trata aquí de un estudio pesi- ciones desenfrenadas de los jefes de
po de la primera Internacional hasta la ras enteras, se queda. L e mandan mo- ’"niista de la vida. Se trata de hechos co­ sus países. Y mientras ellos floretean
fecha. verse^ se m ueve. Y si lo hace todo como munes, .demasiado generales. El hom* y entretienen la atención del mundo^
Europa, desangrada por la guerra, la­ bre no siente asco por su propia vida, que está a la expectativa -de' algo re-
cerada Iporf las dictaduras, agobiada hasta el pxinto que es d'e admirarse confortador para la tranquilidad uni­
bajo el peso de su pasado milenario, Que sea, puesi ese Congreso Conti­ ciertas actividades metafísicas, cierta versal, los astilleros y los fabricantes
impotente para luchar contra todas las nental, el inicio de ,\ma nueva era pa­ inconcebible ‘‘curiosidad’' humana, en de pertrechos bélicos, están en más ac­
fuerzas de la reacción^ ha pasado la an­ ra los revolucionarios americanos, que materia completamente nebulosa y sin tividad que nuttca. MB
torcha encendida de la Revolución al se precisen en él nuestras ideas en for- ■, importancia como el origen de la vida Estos problemas no podrán nunca
proletariado de, América, ma inconfundible y que de él salga’‘el ' y el destino del alma, resolverlos los gobiernos.
R ecoja, ahora, el prolettóado ame­ primer impulso que habrá de libertar ¿Porque es ta » necesario saber el ori­ En el concepto social de la vida hu­
ricano, esa antorcha gloriosa y hágala de lá ' esclavitud capitalista al proleta­ gen. ,der, la iúda humana, de una vida mana, no puede considerarse como un
flam ear desde el más alto picacho an­ riado universal. , repugnante y ,^ a jt t ^ , tan importante problema, puesto que es un asunto cía*
dino. Estos son nuestros votos. eonoQ,er el destiífo del'.éspíritu' humano, ro y terminantemie^te criminal. Y sólo
jrag. 2 AÌ-...A

asegure, en form a cómoda y regalada» Otro es m otor de progreso, foco de Los dueños de casas .alquilan de
R E F L E X IO N E S ... ia pitanza diaria. rebeldías, vida luminosa. muy buenas ganas a las prostitutas, por­
No querremos, en este momento, ha­ ¡Son dos éticas, inconfundibles que que éstas pagan cuatro veces más caro
cer nombres que están en los labios y se ofi'ecen constantemente a la espe­ que las personas honestas, las teologías
en la mente de todos; pero, para dar ranza humana, para reducirla o para morales de los Escobar, siempre sabias
OBREROS E INTELECTUALES
un ejemplo, queremos hacer una excep­ salvarla. en sus máximas, dice: “ está permitido
ción. --------- orjoOooo--------- al<iui!ar Su propia caSa para lugar de
— ¿Por qué? — noís escribe un anó­
Hace unos treinta años, figuraba en prostitución” , porque por ellas “ la lu ju ­
nimo camarada, reíii-iéndose ai artículo
publicado en esta misma rúbrica dei nú ­ nuestro
Julio Camba.
movimiento un joven español: La Prostitución ria, la sodomía y la bestialidad, Son pe­
cados de naturaleza ínfim a a tal punto
mero precedente — los anarquistas en
Nos recordaba, día.s pasados, un que es suficiente confesarse de IiaberSe
general, abominan de los intelectuaiesi
.?nn‘go, que caminaba siemi^re con el procurado un placer de tos sentidos” .
— escritores y periodistas, en su mayo­ El problema social no es
cuello del saco levantado, porque no Esto explica porque hay corporacio­
ría — que han rcíiiegado de sus ideas, otra co.«a que el problema de
tenía camisa; que vivía peremnemente nes religiosas y sacerdotes que prefie­
y nú hacen lo mismo con taiitos obre­ la destrucción de la prostitu­
de agregado en las piezas de los com- ren alquilar sus casas a los sostenedores
ros, que se lis,n convertido en burgueses ción.
rañero?, y que almorzaba y cenaba — de prostíbulos y no a familias honradas.
explotadores de proletarios?
cuando poda — en el ca fé. En esta form a hacen un buen negocio y
— “¿La misíua acción — ■agrega ^ — es El meretricio no es la form a más abo­ están en regla con la moral de la Igle­
Fue- deportado de la Argentina- y
mala cuando la ejecuta un intelectual, minable de la prostitución. La mujer, sia. ■■
croemos que todavía ande por ahí un
y es buena cuando la ejecuta un obrero? foLt'to ñuyo, donda relata las inciden- cuando ríe tira a vida perdida en el vi­ Las prostitutas son pagadoras admi­
Contestamos; Obrero o intelectual, .el cio. JJ- de la prostitución hace su p rofe­ rables- compran todo a ojos cerrados;
i.-ias de su deportación.
que se va del otro lado de la barricada, Ahoi'a, Julio Gamba, no es más anar­ sión, Grcneralmente va a expiar .— holo­ de manera que la clase respetable de
el que combate hoy lo que ha defendido quista- es un burgués rematado. Escri­ causto apotccido para esta civilización los negociantes cultiva la prostitución
ayer; no es más que un apóstata, iin que genera la culpa para sostenerse —
be en los diarios de la, burguesía que como un botánico ciiltiva*el ejem plar
la iíifnmia de un hombre o de varios
renegado. Ese acto merece siempre la lo pag’a muy bien. Hace el humorista. raro y delicado de ima flora exótica
mayor censura- lo ejecute quien lo eje­ Y él, que se ha pasado media existen­ hombres “ buenos cazadores” . Las pros­ en un invernáculo.
cute. y nadie, que sepamos, en casos titutas que calculan antes de venderse
cia fin comer, actualmente está prepa­ El progreso está a disposición de la
semejantes, ha tratado jamás de justi­ al primero que llega- sin mirarlo en la
rando un libro de. . . cocina! alta y medía prostitución: a pié va sola­
Las hondas cuestiones sociales, los cura, son pocas; las que calculan des­
ficar al obi-ero, para condenar al inte­ mente la prostitución plebeya.
lectual . pués, poquísimas; las que para la vejez
problemas que plantea la caída de esta En cambio al hombre que trabaja, el
Pero, eá evidente que la defección do tienen asegurada — como un policía
.sociedad moribunda, no le interesa más; progreso raramente le alcanza; para él
un intelectual ha de llamar mucho más cualquiera — una pensión, constituyen
su única preocupación de ahora, es la no es más que una burla sangrienta.
la atención que la de un simple obre­ una excepción
de saber cómo se cocina un pavo o El oro ha prostituido tod o: arte, tra­
ro, luuchas veces casi desconoeido. En la vida de la prostituta, hay de
cómo se asa al horno un le c h ó n !.. . bajo, ciencia, literatura, moral.
todo: infamia y heroísmo, humanidad y
En nuestro campo — forzoso es con­ Y luego, hay todavía algunos compa­ A n a de Gigíí.
cinismo, llanto y risa, blasfemia y plega­
fesarlo — la intelctualldad no abunda ñeros que nos piden respeto por esa N . de la R . — Con este artículo ini­
ria . Ella representa un cúmulo de. ma­
mucho. Los anarquistas, salvo muy ra­ clase d e . . . intelectviales 1 (Ibamos a ciamos la publicación de un interesante
les, pero tiene el heroísmo de expiarlos^
ras excepciones, no salen de las clases decir d e . . . cochinos!). trabajo que ha aparecido, hace muchos
Pop. personalmente. Vende lo que haj?- de
acaudaladas, que han tenido el tiempo años en el periódico “ L ’Era Nuova” de
m ejor en la naturaleza humana, lo que
y la oportunidad de estudiar y de ilus­ — ooooOoooo— P atersón.
ella vende es toda sí misma — se vende
trarse. Vienen, casi todos, de las clases. Es un estudio muy poco conocido. Se
enteramente.
hu£.ii.ides, y so/i, r-n .sa enorme mayoría, lo recomendamos a los compañeros por­
La prostituta, además de su cuerpo
obrcrc-s manuaioS:. Algunos, a fu er/a
f&iudio y íle 'aeriíicio?, y más que
DOS ÉTICAS vende los males y los vicios- que los
horabres le han regalado; pero cuando
que, esos articulitos reunidos, darían un
material excelente para un folleto de
í-j, j>or innata, lle ­ propaganda.
más vende más le quedan; y tantos le
gan a elevarse y se convierten en ver­ quedan que después de haberlos vendi­ -oooOooo-
daderos intelectuales, com o: Anselmo He aquí dos características del hom­
dos por meses y por años, esos mismos
Lorenzo, Graver Borghi- Damiani, etc. bre, una fácil- que no requiere volun­
Pero, esos son caso.s raros; lo.s otros in- tad ni esfuerzo; otra levantada, m ovi­
males y esos mismos vicios, acaban por
matarla.
Valiosa adquisición
teleetualer-, son corazones generosos, que da por pensamientos dignificadores ; el
La prostituta es la víctima que so
han venido a nosotros de las otilas cla­ hombre de partido, el hombre neutro,
transforma en la guadaña segadora de
ses: Kropotkine* Bakunine, Gort, Mala- * ■y el hombre libre^ el hombre inquieto El partido de las “ masas" férream en­
sus mismos verdugos.
test, etc*, etc. y revolucionario. te organizadas tiene en sus manos al
Ella es terrible, pero no engaña: to­
líl hombi'e de partido, renuncia a sí impor'iante “ plantel'’ de “ vareadores de
Naturalmente que los intelectuales, dos saben que mezcla el breva je de la
m ismo. Es uno del montón, imperso­ caballos de carreras” , y probados líders
*cualquiera haya sido su origen, en nues­ muerte en la copa de la lujuria.
nal, uno que levanta la mano cuando lo están preparando convenientemente
tro campo, se convierten en seguida^ en
guías, eñ maestros. Son ellos los que hay que rotar o que pone su voto en pai’a presentarlo en el próximo “ Congre­
las elecciones. Jamás piensa por sí Pero no es solamente la m ujer que so Continental Ameiñcano a fin de que
redactan nuestros mejores periódicos^
m ism o. se prostituye; puede afirmarse que hay ese importante gremio de “ alta utilidad
son ellos les que publican nuestros li­
Sus ideas son las del partido. No más hombres prostituidos que meretri­ social” y fa ctor preponderante para la
bros de propaganda, son ellos, en una
comprende realmente si buenas o mac­ ces. fiitura revolución roja proletaria, se
palabra, la paite más representativa dtí
las En efecto '.sin salir del campo de la halle convenientemente representado.
nuestro movimiento el exponente, di­
Simpatiza por tal partido, y eso bas­ prostitución, se constata que la mere­ Por inform es fidedignos sabemos
ríamos casi, del Anarquism o.
ta. No importa si comunista, socialista triz está obligada a mantener un ejér­ también que muy pronto el gremio de
Y ,,por todo esto, es a ellos que les cito enorme de auxiliares, que, excep­
o conservador en sus diferentes colores “ llevadores de quinielas” engrosará las
incumbe también una mayor responsa­ tuado el rufián, gozan todos de la con­
es denominativo. filas de los sindicatos que se inspiran
bilidad. ^ Un hombre libre- por lo contrario, sideración y del respeto de la gente. en la táctica de lucha comunista: “ cual­
Se le puede hallar atenuantes ai no tiene partido: se tiene a sS mismo. La clase de las prostitutas es muy quier medio es bueno para el fin que
simple obrero, que, falto de conocl- Sobre todo problema, piensa. No hace devota y paga una renta considerable a s e busca” .
mienios .poco a poco, se deja dominar lo que le mandan, sino lo que quiere, la Iglesia. La iglesia católica tiene en ¡Alegrém onos, pues^ q\ie vamos al
por et ambiente podrido en que actúa, lo que juzga útil hacer para bien, de mucha consideración a las prostitutas, encuentro de la revolución a toda ca­
y por eí afán del dinero, se convieiie alguien; de él o de la sociedad. No fía y para ellas ha instituido un santo pro­ rrera! . . .
en el verdugo de sus hermano? de ayer; en otros sus cosas; fía en sí mismo. No tector: San R oque. M.
pero no puede haber atenuantes para es uno de tantos: es él- No le conoce­
el intelectual que se pasa al bando con­ rán por haberlo visto en los grupos de
trario, para ocupar una banca en el incondicionales; le conocerán por sus
parlamento, un puesto en un diario i ideas y por sus obras.
burgués, o un empleo público que le Vendrá una güera y él no será sol­ Por la libertad de Radowít^ky
dado; no matará. Vendrá una dictadu­
ra canalla^ y él no aplaudirá al César, EL DIA 20 DE MAYO, A LAS 21, EN LA PLAZOLETA DEL
ni callará su indignación contra el des­
los pueblos son los indicados en impe­ potismo, ni adormirá sus ideas en el PALACIO LEGISLATIVO ORGANIZADO POR LAS AGRU-
dirlo, evitarlo, que son los que traba­ fondo de la conciencia.
PA.CIONES LIBERTARIAS : SUPERACION, PROGRESO,
jan en esas industrias mortíferas, y El hombre de partido, es una nuli­
quienes por desgracia- tienen que car­ dad. Es un autómata. El hombre libre, SEMBRANDO IDEAS Y VOLUNTAD, SE REALIZARA UN
garlas, convirtiéndose -en inconscientes siaupre es una personalidad; es altivo,
asesinos de sus propios hermanos, para inteligente. Uno ama la disciplina im­ GRAN MITIN EN FAVOR DPJ LA LIBERTAD DE RADO-
sostener el régim en de esclavitud y ex­ puesta y la pereza mental. El otro, in­ WITZKY.
plotación actuales,. quieto- no da líinite a ^ cultura, él
L a paz mundial será efectiva, una piensa ante cada progreso humano, que HABLARAN DIVERSOS COMPAÑEROS.
hermosa realidad, cuando las armas no basta, que es necesario más. Uno,
sean empleadas para defender la^ vida, es pedestal de vividores, de sáprata?, ¡ QUE NADIE FALTE !
la verdad, y la belleza del trabajo. de canallas, de regresiones sociales.
de la felicidad de los trabajadores” . ha de alcanzar sus objetivos de supera­ quinas y egoístas realidades del pi^esen-
DIVISIONISTAS De modo que ya lo sabéis: dei pan que ción humana; hay que bajar al llano teí’'^ ¿Veis que lindo canto a la anti-«
no podéis llevaros a vuestra boca, de­ donde, agobiada por la esclavitud^ gime organización? ¡Qué lástima que tan
béis ahorrar para forja r vuestra di­ la muchedumbre, hambrienta de pan y luego sea un periódico de una organiza-^
Estamos acostumbrados, ya a oir cha. ., de sa b e r.. . ción obrera el que dé curso a esas 00-
de boca de nuestros enemigos ia con­ ¿Se quiere mayor c-scíirnio, inferido sas! ¿Cómo es posible — pregunto yo — ■
tinua y torpe cantilena, que, con voz a ios que todo lo producen, en pago de ..Fraternidad'—- que humbi’es que han utilizado las
afónica y destemplada entonan para lo cual solo miseria y privaciones pa­ libres de ia organización obrera para
com batirnos. san? El peor obstáculo a la comprensión llevar la savia vital de su elemento a
Incapaces de oponer a la clara de­ recíproca de los pueblos, son la? dife­ la formación intelectiva de su sér lle­
finición de principios que susteú- La Prensa— rencias idiomáticas guen a negar el valor de la misma?
ta la F . O. R. U, ideales superio­ Solo -hay dos aspectos de la actividad Concebimos que a ello se puede liegas
res. desde las obscuras cavernas do Nü ric puede un diario en la humana en las que son obstáculos se­ cuando se reniega de todo; de ios hom­
su mentalidad autoritaria nos lanzan mano, cun c-1 n-Oí.ile pri>pu?ÍLü de Sola­ cundarios, las fronteras creadas pur el bres. de las instituciones, de las creen­
la 4terna canición: Divisionistas. Dl- zar íil espíritu a traví.s de su lectura; privilegio y la diferencia de idioma: cias, cuando se vuelve el hombre un
visionistas dicen los políticos y divi­ entre deportes- carreras de, caballos, una mincha de trabajadores del múscu­ espectro del excepticismo. Pero enton­
sionistas repiten en coro las demás reclames y chiornív-; de política, se lle­ lo que han sabido superar prejuicios ces el hombre huye, se aleja de la or­
fracciones del movimiento obrero. nan sus páginas, — me decia hace unos ■patriotero.?,, y ana más ínfima minoría ganización con su . . . sinceridad o lo
Sin embargo nada hay más incier­ días un amigo. ¿Comentarios? aún de laborantes del intelecto, de esos que sea. Lo malo está en que no ale­
to : siempre hemos deseado y propa­ pocos que legran substraerse a la égi­ jándose como el renegado se quedan
gado que los trabajadores deben Los, Inte}e«í«ales—- da guüfernamental en sus respectivos en las filas haciendo la obra ds ese
imirse para combatir a la burgucoia ■p£tí£s.s de residencia. tipo de personaje-
pero para que su lucha pueda llegi'r ¿A qué aspiran? ¿Cuál el fín que- El dia que la gran masa de los pue­ Querem,os creer que A. Vidal se rec­
a hacer desaparecer de la tierra la ■persiguen con sus acrivldades? blos llegue a la comprensión de ese tificará de su pobre concepto de la or­
injusticia y la explotación del hom­ Establecemos estüi interrogantes, en deber y dorecnoí a la vez, de fraterniza- ganización. No podemos imaginarnos
bre por el hombre deben hacerlo bajo vista dei circulo restringido en que ac­ cluii, serán imposible las guerras y su que él, que en todo su artículo clama
los postulados del Comunismo Anár- túan. y poi’Quc creemos que nu es cun causa originaria; El capitalismo. sinceridad sea enteramente sincero al
-'quico^.■ oí ditii'ambo elogioso que se estila como . E- L. hablar contra el institucionisino, cuan­
A darnos ia razón sobre nuestro do él es un ferviente admirador de que
punto de vista en el movimiento se realice la unidad entre la F. O. R, TJ.
obrero, ha venido la situación que ac­ TEMAS DEL MOxMENTO y la U . S. U . (unidad que el suscripto
tualmente se plantea en nuestro movi­ no cree). Creyendo entonces en que él
enmendará su garrafal error y volverá
miento .
Los comunistas que crecieron gracias “ LOS MÂLES DEL INSTITUCIONISMO” a practicar la sinceridad que pide a
■ al apoyo que le prestaron los que, es­ demás, nosotros damos por ■terminada
cindidos de la F . O . R . U ;, constitu­ esta plática pensando no haber perdido
yeron la U . S . ü ., hoy que han logra­ La intención nos pertenece; lo? títu­ jjárralo que hemos transcripto copia“ el tiempo en señalarle los errores a di­
do form ar un movimiento de opinión los no. El segundo lo suscribió la fir­ T’..vaoA otras partes del artículo que ve- cho militante.
hacia sus tendencias, dejan en la esta­ ma A. Vidal en el órgano “ El Obrero nhnoö comentando. Después de ironi­ F, L. Rivolta.
cada a sus antiguos aliados y crean una Panadero” de fecha l.o de i\hiyu. Puso zar sobre “ la verdad’ ’ y que los que la
Montevideo, Mayo de 1929.
institución que responde a sus fines lo ­ como substancia del mismo toda una dicen son sacrificados y le imponen
greros y les sirva de escala para llegar acumulación de odios, meríquinas pasio­ martirios m ora les.. . dice así: *'a veces
ai parlamento y prenderse de la fructí­ nes y hasta la forma repulsiva del que las instituciones han instruido procesos
fera ubre del presupuesto. obra movido pur intenciones bastardas a estos reos de heregía y los han des­ Cultura y Religión
__ Y los componentes de la F. O. R. U.* o de una segunda prem-ditaci'jn. No calificado y les retiraron su patente de
que no creen en la bondad de una uni­ comentaré todo .su artícu>.i ;es mucha anarquistas.. Creemos obvio refutar-
ficación, que no sea hecha sobre una la redundancia que en él hay y es mu­ el fondo de esa argucia, porque ten­ La cultura ,no crea fanáticos. La cul-r
base y principios claros y bien defini­ cha ¡pero muchaí la maligna intención dríamos que empezar por saber el pen­ tura, hace comprensiva a la gente. La
dos, continúan siendo para los unos y que allí se refleja cuando pide since­ samiento de Vidal sobre esa forma de cultura da elementos al pensamiento,
])ara ios otros los divisionistas que se ridad a los demás. despejar la pesadez de la atmósfera que y la razón, la crítica, el análisis, tienen
fijan en rencillas y cuestiones persona­ Aparte de todos esos mayúsculos se eirnió sobre el campo anarquista en ella su campo de acción. Y he aquí
les. defectos de su artículo existe esta con­ hace unos años en ía Argentina, que es porque los padres dr.- las iglesias y las
Todos queremos la unificación pero tradicción manifie.sta: su autor escribe donde él se inspira a raíz de los acon­ rel'giones en general, han abominado
la únicii forma de realizarla, si quere­ ‘ •'loE males del instituciónismo” y no tecimientos de hace un lustro que obligó siempre de la cuhura. La cultura es
mos mantener en alto los ideales que se da cuenta que él es. miémbro conse­ a la F. O. R. Argentina a poner en tela el cemonio. La cultura es; la duda. La
siempre sustentamos, será dejando jero de una institución obrera {la F . de juicio la conducta de varios militan­ cultura pone en “ aguas de borraja’ * las
abiertas las puertas a todos aquellos que O. R. U .), y además que escribe con­ tes. ideas hechas ,las creencias fabricadas ■
sinceramente manifiestan haberse equi­ tra la organización o institución desde Como decimos, quisiéramos primero co que se imponen a la humanidad para
vocado. un órgano gráfico perteneciente a una nocer su criterio, para saber si él defien­ sustituir con su ejercicio repetido y cie­
M . Carrera- organización obrera. Cabe entonces de a los acusados y se hace cargo de los go la función del pensamiento.
-oooOooo- preguntarnos; ¿cuál es la posición sin­ agravantes que dieron margen a lo allí Esta es la diferencia capital entre
cera de ése hombre que clama por la hecho. También agregamos que aquellas el dogmatismo religioso y el racionalis­
sinceridad (de los demás) ocupando descalificaciones no fueron para sacar la mo y libre pensamiento. -
MENUDENCIAS posiciones que se repelen?
Trascribiremos, para ser más gráfico
“ patente de anarquistas ” , sino simple­
mente valorí¿ar la obra y actuación de
En los tiempos modernos^ donde la
cultura trabajó con un gran acerbo de
nuestro breve comentario, algún parra- esos militantes para saber si convenía conocimientos, no se ha dado el parto
fito del susodicho artículo. He aquí una su existencia dentro del movimiento de de ninguna religión nueva Las que hay*
imitación—
parte: “ El institucionismo ha hecho de ía P. O. R. Argentina, De ahí, pues, vienen de tiempos brumosos, lejanos,
nuestro movimiento revolucionario y que si los “ descalificados’ ' se. conside­ confusos, de la humanidad.
Siempre hemoá dado la impresión de
emancipador un campo donde reina el raban sinceros tenían fuera del movi­ Hay un origen de las religiones. Es
no tener personalidad propia, así en
egoísma y la baja y ruin politiquería, miento que no los aceptaba, todo un la ignorancia, es la superstición. L a
otras actividades del movimiento, como
ckmpo propicio para que cualquiera mundo obrero para propagar sus p.rin- idea de los dioses, de las divinidades
-sn el periodismo: pues que todo se ha­
quídam se erija en caudillo’ ¡y mentor cipies. buenas y males, no vienen del cónoei-
ce a imagen y semejanza de lo que
del movimiento” . Continúa Vidal clamando por la sin­ miento de los fenómenos fsicos ni del
liacen en tal o cual parte.
Ni una coma ni un punto hemos, sa­ c e r id a d .., y vierte frases que si él. conocimiento de] origen de la vida, Je-
Hagamos de ACCION LIBE R TA RIA
cado o puesta en lo transcripto; es mismo las lee dentro de un tiempo le hová, no es el primer dios admitido
una publicación con características pro-
como lo puso A . Vidal en el artículo va a sonrojar la cara. Tal es la doble por la credulidad humana. Los prime­
piaSj aunque este afán no involucra,
en mención. Y ahora bien; ¿qué defi­ intención que- en ella gasta. Niega por ros, quizás, fueron A riman y Ormuz,
■en nuestra intención, pretensiones de
nición cabe darle al que dentro mismo párrafos enteros el valor de las insti­ concebido por la asustadiza mentalidad
supei'-fenómenos, . . tuciones u organizaciones obreras: su de los persas, que sentían alegrar
de la institución u organización pone
su capacidad en combatir la existencia existencia en fuerza numérica y en va­ corazón a la vista del sol. que llenaba
Escarnio— lor de tendencia o ideología. Propia­ de luz sus campos, y se aterrorizaban
y movimiento de las mismas? Pues fren­
Hay un reclamismo mercantilista tan te a eso no cabría ©tro término que mente dice lo que se ve en las orónicas cuando caía la noche, obligándole a unir
■estúpido y ramplón, que lo mismo sir­ el de antiorganizador? Podrá sorpren­ de los diarios burgueses cuando critican a sus chozas, temerososi de la obscuri­
ve para alabar las supuestas virtudes de el calificativo por su forma, pero nuestra obra. dad y de las fieras. En su reducida com­
•de un eiípecifico, cuyas positivas, y a no tiene »otra vuelta. El antiorganiza­ Mas no creemos que Vidal quiera, prensión, admitan un dios bueno. Or­
veces únicas, son las de hacer enrique­ dor no se colocó nunca al margen de la parecerse a los burgueses en su fondo muz que luchaba ron el malo Ariman, y
c e r a sus traficantes, que para prodi­ organización para el logro de sus pla­ de crítico. Pero nos olvidábamos de lo: les traía a la luz cada voz que éste se
g a r consejas de moral, a Ins que, más nes, sino que infiltróse en la misma y m ejor: su broche final. Dice así: "¡N o la quitaba trayendo la noche.
que eso, lo que necesitan es pan: los ocupó puestos para, desde allí, hacer sacrifiquemos nunca lo sublime y g ra n -; Siempre los primitivos pusieron nn
trabajadores. más efectiva su campaña disgxegadora de de nuestros cax-os ideales y nuestras símbolo o supusieron una fuerza supe­
Así, en uno de tantos “ moralizantes” de la masa o pueblo organizado. nobles aspiraciones de un futuro feliz rior en aquellas cosas que no sabían
reclames se lee: “ El ahorro es la bases Pero por si aún no ha dicha todo ei y bello, al institucionismo, a las mez-s explicarse. Y no es de sospehar que el
en alzar tugurios, en tejer malas lanas, cendiendo hasta la cumbre de nuestra
EL TBABAJO ANTSSOCiAL en proditcir ana nutrición averiada y ideal, y determinaremos como hasta,
falsificada. hoy, la,9 múltiples manifestaciones del
, , Alberto Libertad. progreso en la tierra y constituiremos--
Defendía yo, desde los primeros nú­ mencionados, en descubrir esta cues­
ia incesante fuerza de renovación de
meros de “ L ’Anarchie"3 en artículos, a tión en un sentido práctico, y prepara­
- —ooooOoooo-— la vida. .
propósito de la jornada de ocho horas, ba un extenso trabajo a este fin .
Gomo los arboles que se cubren de
la teoría del trabajo antisocial y de ia Hace poco hojeaba yo un folleto, que
flores en la primavera que la. savia d »
labor ú til. lleva ya bastantes años en la circulación
A mi juicio, los actos inútiles se tra­ anaiiquista. Es la traducción de una
Propaganda en el interior la tierra vigoriza, retoñan nuestras,
fuerzas y nuestras esperanzas.
ducen por actos nocivos. En anatomía comunicación leída el 5 de Diciembre de
En nuestras almas la vida late y su.
se enseña que un órgano inútil se con­ 18y9. ante el “ Fr«edom Discussion
Por iniciativa de un compañero que ritmo nos impulsa a la acción. No he­
vierte rápidamente en peligroso; idénti­ Group’’, de Londres, y está basada en
ha podido constatar la necesidad de la mos caído ni caeremos vencidos!
camente ocurre en lo que yo me permi­ un artículo aparecido en Noviembre de
propaganda en el interior y ha expues­ Somos energías, somos vida, y coma
tiría denominar, la anatomía social. 1897 en “ Freedom” , periódico ácrata
to la manera más práctica de realizarla, tal nos impondremos por nuestra sana
Y o no pensaba, justo es decirlo, haber inglés. No era de ayer. Este folleto, ti­
el Centro Superación ha recogido esa labor.
lanzado la idea de esta teoría en el mo­ tulado “ La responsabilidad y la solida­
iniciativa y ha dispuesto abrir una lista ¡Nada hay que pueda vencernos, y
vimiento anarquista; pero la hostilidad ridad en la lucha obrera, sus límites ac­
permanente con el fin de poder adqui­ triunfaremos a pasar de todos los man­
que encontró en el ambiente obrero, tuales y su extensión posible’', contiene
rir quincenalmente folletos de propa­ datarios!
llamado avanzado^ en las Bolsas de todas las ideas que yo expresaba.
ganda para ser repartidos gratis, y, : PaScttal, Miaotti*
Trabajo y en los Sindicatos, hubiera po­ En una form a agradable, pero pre­
dido autorizarme a creer, que se trata­ cisa, M. Nettlau, autor de este folleto, además, editar manifiestos de acuerdo
ba de una idea flotante, aunque en ver­ se aferra a mostrar toda la imbecilidad con la mentalidad del obrero del inte­ — ooooOoooo—
dad no había sido precisada punto por de los trabajos efectuados por los obre­ rior.
punto. ros, en la -mayoría de los casos. Los Los Centros- las editoriales y los com­
Indudablemente, los teóricos anar­ obreros no trabajan por actuar útil­ pañeros aislados pueden contribuir js. Doña. J u sta
quistas habían mostrado todo el absur­ mente; trabajan por trabajar. Si ejecu­ esta labor de propaganda enviando pu­
do de una gran parte de los esfuerzos tan actos nocivos para sus compañeros blicaciones o aportes en metálico.
hechos por los hombres, pero esto ha­ obreros, cuídanse muy luego de colgar Para las contribuciones monetarias Los que propagan que hay que oí~-
bía quedado en las alturas de la teoría; el mochuelo de la responsabilidad al pa­ dirigirse los días martes, viernes y sá­ ganizarse en los Mndicatos de resisten­
sin, duda, ios oradores revolucionarios trono que les manda. Si éste les dice bados, horas 21 a las 23. al Centro Su­ cia para hacerse respetar de la burgue­
se habían pronunciado contra los pará­ que ae arrojen al agua, no sé si con­ peración, calle Y í N .o 1771, — Corres­ sía, los que propagan que es necesario-
sitos de todas clases, pero nunca habían servarían bastante individualidad para pondencia, a la misma dirección. hacer una revolución para que despa­
tratado de establecer lo que era verda­ resistirse. En todo caso, no tienen la rezca este régimen inicuo de explota­
deramente. un parásito. necesaria voluntad para negarse a echar oooooooO— Oooooooo ción, son unos tontos de capirote, que
Unicamente Parax - Javal, en una se­ al agua, a envenenar, a robar a sus aún no han encontrado la fórm ula sen­
rie de artículos publicados en “ Le Li^
bertaire^’, había puesto de manifiesto,
amigos, a sus hermanos, a sus compa­
ñeros de trabajo, cayos intereses son,
¿Yeieide? ¡No, núnca! cilla, práctica y revolucionaxia. Si, aer
ñ or: “ revolucionaria’ ^ que no causa
de manera precisa, que se malgastaban no obstante, solidarios de los suyos. ninguna molestia.
los esfuerzos humanos; pero no se pre­ Cuando Nettlau lanzaba estas ideas No hay necesidad de organizarse.
ocupó de trazar una línea de conducta en el ambiente anarquista, insistía en Nunca será vencido quien tenga va­ Hay que recurrir al gran ingenio no­
a seguir, absorbido en exteso por lo ab­ el hecho de. no querer aminorar ningún lor y fuerza para luchar! vedoso ds ‘‘ Doña Justa” . Hay que ves-” '
soluto de su idea. m étodo actual de propaganda, pero sí. No puede ser vencido quien sienta tirse bien, llevar botines de charol, cue»
Podía, pues, creer que yo había sido que le produciría satisfacción ver dis' en sí renacer continuamente ese tesoro lio duro» usar gomina, ponerse polvos
.el primero, en reuniones y en artículos cutir el que él presentaba que es la energía y la esperanza, e ifu a l para suavizar el cutis rudo de los tra­
No ha sucedido así- Incluso después que el ave Fénix de la leyenda que re­ bajadores y ya está. Ño "hay necesidad-
de la publicación de su folleto, a nadie nace de sus cenizas, renacerá quien de huelgas ni otros gestos. Como por
se le ha ocurrido plantear esta cuestión tiene aliento vigoroso y voluntad inque­ arte de magia todos los burgueses o«
sacerdote haya sido siempre un espíritu ante el mundo ob rero. Desde hace unos brantable. respetarán y pondrán a vuestros pie*
taimado .E s indudable que en las pri- tres años trato esta cuestión en la B ol­ Y nosotros, los anarquistas, tenemos todas sus riquezas. Y si no lo creeis
mex'as edades, el sacerdote fué también sa del Trabajo, de París, en donde me fuerzas, energías y esperanzas, que no teneis más que recurrir a “ Doña
como los otros hombres, un espíritu obs­ valió numerosos sarcasmos y críticas, eternamente retoñan cada vez más p o­ Justa” del l.o de Mayo. A pág 4, vereis
curo que alimentó en su alma la supers­ sin que ninguno acudiese a rechazar derosas y fecundas; aliento \^goroso y el siguiente aviso:
tición y eí m iedo. regularmente este método, desde la tri­ espíritu tesonero de luchar contra las “ ¿Quiere ganar la huelga? ¿Quiere
Por ello, es explicable que en tiempos buna; a tal punto son irrefutables los injusticias sociales. mejorar sti situación económica? Vísta­
remotos hayan florecido toda clase de argumentos en su fa v or. Por eso no seremos nunca vencidos. se bien para que su patrión lo respete
religiones y supercherías absurdas. Pero; En 1897, los “ anarquistas’^ no ha­ Hemos de continuar por mucho tiem­ y haga ssn compras en la casa “ Moscú” »
no lo es en los tiempos modernos en bían penetrado en la vida de los Sindi­ po aúxi nuestra labor reparadora y re­
que ei conocimiento científico de las catos, o muy pocos. Desde entonces, to­ novadora.
cosas no da lugar a la menor sospecha do lo contrario, han llegado a ser una Impelidos p or la grandeza de ese A la señora “ Doña Justaa” , que para
de divinidades presidiendo los fenóm e­ verdadera autoridad. Ninguno, sin eni- ideal de amor y de libertad, persistire­ vivir, levanta escandalosamente sua
nos físicos, que ya se tienen noticias bargOí ha intentado desarrollar esta mos en nuestra, vida provechosa, para faldas, hay que reconocerle que a fal­
antes de que ocurran y en ia vida es­ teorÍEi. Algunos, incluso, han hecho por conquistar lo que nos hemos propues­ ta de vergüenza tiene un amplio espí­
piritual, que no florece por voluntades ridíeularizarla cuando ha sido presenta­ to obtener dentro del estado social ac­ ritu comercial, que muchos bxirgueses
ajenas,- sino por el ejercicio que para da en los Centros obreros. tual, y crear para lo futuro, un estado quisieran para sí. Con motivo del pa­
su extensiún haga cada uno posr sí Parece, por lo tanto, que esta idea de cosas más equitativo y más humano. sado primero de Mayo ha aumentado
m ism o. de constante solidaridad entre indivi­ Y no persistiremos como losa muerta sus faldas, no para con ellas dar her­
No crüomos. ;;or o'fcra parte, que los duos de todos los oficios, rompería esas o estéril; seremos anarquistas y conti­ mosura a su flácido cuerpo, sino para
dirigentes de las religiones, consideren barreras ridiculas que con tanta facili-, nuaremos siendo lo que somos: fuerza ir entregándolas, una a una> en mano»,
seriamente los dogmas que enseñan. dad se erguían entre las Corporaciones. y vida. de los burgueses para que en ellas hi­
Eso i>ería admitir su imbecilidad, y bien “ Esto daría a los Sindicatos una finali­ Un contraste^ un simple revés,, nada cieran sus más bajas necesidades. A sí
se sabe que los dirigentes o explotado­ dad verdadera'’ . I^epr‘esenta para nosotros, los anarquis­ vemos comq ha entregado una entera
res de religiones son vividores, pero no Eso jes alejaría de las mezquiiias tas. Al contrario, serán un aliciente. a un industrial que ha defecado en ella
imbéciles. Corto, reducido m&ntal, im- cuestiones de reformas del salariado, Nuetro ideal, la anarquía, no se de­ lo que sigue:
' béeil, es únicamente el obscuro faná­ fin. que les ocupa únicamente en el m o­ tiene ante escollo alguno. Marcha “ 1.0 de M ayo, ¡S a lu d !
tico de las religiones, que no se ha de­ mento actual. siempre adelante, sobrepasa todo obs­ “ Los cigarrillos Montevideo y Gue­
tenido nn rnom^nto a analizar que base Esta idea, hállase tan distante de táculo, no sabe de dificultades, las ven­ rrillero se asocian a la conmemoración
de lógica tienen esas cosas disparatadas sor aceptada — véase en los Centros, ce siempre.. proletaria y saludan a la clase trabaja­
cayo respeto le han impuesto. anarquistas — , que últimamente^ “ Le Vano es el e«mpeño de los tiranos d,e dora del p a ís .”
,Si las religiones fueran tolerantes, si Líbertaiíe” la criticaba, aún, insinuan­ todos los colores, que pretenden op o­
expusieran a la razón y a la crítica sus do que- no podía hacerse a los obreros nerse a nuestra infatigable marcha ha­
enseñanzas^ naturalmente que ya no “ ■responsables" de] trabajo que ejecuta­ Pero no ha parado ahí, ha ido más
cia la redención de la humanidad.
quedaran ni siqiiiera'teósofos en-la tie­ ban í. ' ' , ,, , ., lejos aún. Conocido es el con flicto que
Continuaremos la gran obra empeza­
rra. Les saiva a.tod a s, la persecución Pienso insistir sobre este asunto con el Sindicato de Mozos sostiene con el
da por Bakunín, y no babrá en nuestro
, que hacen en todo tiempo y lugar a la amplitud. C afé Vacearo, situado en General Flo­
sendero un sola curva, una sola señal
cultujca. Termino conviniendo como él, que no res y Domingo Aramburú. “ Doña Jus­
de flaqueza, o de claudicación.
Porque, si bien es cierto que hay podrá existir ninguna esperanza en lo ta’ ’, acude presurosa en su ayuda y
Somos fuerza creadora de vida^ y
hombres cultos, a quienes no han p o­ venidero, mientras que los obreros tra­ presta su concurso a, dicha firma para
como la vida renovaremos el curso f e ­
dido ahogar con sus libros y sus ideas, bajen, no sólo en la construcción de pa­ que pueda salir de su situación, escon­
cundo de la bumanidad.
es la cierto en, cambio que las masas lacios, en fabricar bonitos vestidos ,pro­ diéndola por unos miserables “ vinte-
do pueblos permanecen ignorantes. He ducir alimentos sanos para sus amos, „ Es, ridículo intentar
, , detenernos; ri- entre sus faldas. El que no lo
diculo como aqiid loco qoa í^ X p u e d e leer el aviso qu hay on la
ig^iorancia supone fanatismo, como pue­ sino mientras se empleen para sus conaw aprisionar w txe aua manos el„sol. ;:.--'— p í g ^ 7 del l.o de Mayo.
blo supone fuerza. Fuerza dormida. pañeros, para sus familias y para ellos,, De etapa a etapa,-continuareinq^-ais-,'.7<L\ Nareioo