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5. Aplicaciones en Terapia Gestalt y otras terapias actuales.

- Qué es polarizarse (“experimentar una polarización”). El estado de neutralidad como


“no polarización”.

Como aplicación clínica directa de todo lo expuesto podemos destacar la toma de conciencia de
las propias polarizaciones desatadas ante eventos externos (a modo de patrón estímulo-respuesta,
siguiendo el modelo pauloviano, o de causa-efecto, acción-reacción, etc.) El hecho de tomar
conciencia nos permite elegir la respuesta que deseamos emitir. Estableciendo parelelismos con
el modelo conductista (aunque trascendiéndolo), habríamos pasado de un condicionamiento
clásico (basado en la toma inconsciente de decisiones inconsciente y en el hábito) a uno
operante, basado en la conciencia y en la responsabilidad sobre las propias acciones.

El trabajo con las emociones en terapia consiste en permitirse dejarlas aflorar, siendo conscientes
de qué mecanismos la han provocado o desatado, y pudiendo elegir la próxima vez que se
presenten una condiciones similares, rompiendo así el círculo vicioso emocional al que suelen
referirse con frecuencia los pacientes que acuden a terapia (periodos de estancamiento).
Experimentar la calma, un punto neutro de “tranquilidad” sería el equivalente a navegar sobre el
propio centro, o a montar en bicicleta: no nos caemos ni hacia la izquierda ni hacia la derecha, al
mismo tiempo que el devenir de acontecimientos o flujo (equiparable al tiempo cronos) no
permite que nos detengamos. Recordemos que las ruedas de una bicicleta, al igual que ocurre
con el resto de los ejemplos mostrados en este texto (moneda, taijitu-yin-tang, diferencial)
pueden ser todo lo finas que se deseen (¡al menos en un nivel abstracto!). Del mismo modo,
encontrar ese “centro” o estado de calma o no-polarización requiere cierta práctica, y más aún
mantenerse en él: en la mayor parte de las ocasiones, “nos pasamos de largo” o “quedamos
cortos”, siendo el estado de la cuestión la toma de conciencia sobre los mecanismos que mueven
“la bicicleta” (cayéndose o desequilibrándose las veces que sea necesario) hasta conseguir
encontrar el punto de equilibrio dinámico (armonía o sana alternancia entre opuestos). Siguiendo
el ejemplo ciclista, cualquier explicación teórica sobre la fuerza de gravedad, fuerzas centrífuga
o centrípeta o momento de rotación se queda corta si lo que deseamos es tener la experiencia de
montar en bici: sólo haciéndolo lo conseguiremos, a base de ensayo/error y reaprendiendo