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COMUNICACIÓN PARA EL DESARROLLO Y CONFORMACIÓN DE “REDES

DE APOYO MADRE A MADRE”

Sería ideal que el apoyo a las madres que amamantan se ofreciera como parte de
la atención de la salud rutinaria.

Esto implica la necesidad de que los trabajadores de la salud, los asesores no


profesionales y los asesores en lactancia reciban capacitación sobre métodos que
pudieran contribuir a desarrollar y respaldar la seguridad de las madres, mejorar
sus técnicas de amamantamiento y evitar o resolver problemas de lactancia, de
este modo, alentar la lactancia exclusiva hasta los seis meses y prolongarla
duración en cualquier caso.

* Para proporcionar el apoyo adecuado a las madres que amamantan, tanto los
profesionales de la salud como los asesores no profesionales necesitan
capacitarse en todos los aspectos de la lactancia.

Esta capacitación debe ser adecuada para todos los requisitos locales, que
podrían variar en diferentes comunidades y los centros de atención primaria.

Los voluntarios involucrados en el aporte de apoyo deben tener el respeto de la


comunidad, y la elección es mejor cuando se hace mediante la infraestructura de
la comunidad.

* La capacitación debe ser recurrente a fin de garantizar que el conocimiento de


los que brindan apoyo esté actualizado.

Los programas de capacitación de la OMS y UNICEF y la Iniciativa Hospital Amigo


del Niño (Baby Friendly Hospital Iniciativa) han demostrado que prolongan de
modo significativo la lactancia exclusiva y deben ser incorporados en los
programas educativos existentes en el nivel de atención primaria.

* Es necesario establecer grupos de apoyo de colegas en el nivel de atención


primaria para brindar apoyo a los que brindan ayuda a las madres que
amamantan.

Si fuera posible, los que brindan apoyo deben poder comunicarse con los
profesionales de salud siempre que necesiten orientación o consejos.

* Mientras que algunos materiales de información visual (como carteles) sobre la


lactancia pueden ser útiles, es importante comprender que se ha comprobado la
falta de efectividad de los paquetes comerciales que se entregan a las madres que
amamantan en el alta.
* Es necesario implementar pautas de práctica clínica del hospital para contribuir
al proceso de aplicar la evidencia en el apoyo de las madres que amamantan.

Desde el área de participación ciudadana se ha colaborado económicamente


mediante la convocatoria de subvenciones de participación ciudadana al 
proyecto: “Red de apoyo madre a madre”. 

Este proyecto fomenta  la participación y voluntariado  en mujeres tras la


maternidad apoyando, asesorando, acompañando a madres que optan por la
lactancia.

Muchas familias tienen especiales dificultades en el inicio de la  lactancia (por


tratarse de partos o embarazos de riesgo, bebés prematuros, partos múltiples) o a
mujeres con escaso apoyo socio-familiar, inmigrantes o riesgo de abandono
prematuro de la lactancia.

Se ha constituido un  grupo de madres que se ponen a disposición de otras


madres y familias para desde su formación, aprendizajes y experiencia propia en
la maternidad prestar asesoramiento, acompañamiento e información a otras
madres que lo solicitan.

Además de las actividades de la entidad: semana de la lactancia, charlas, talleres,


feria de participación ciudadana… la red  realiza  reuniones mensuales
incrementándose este año el número de asistentes, recibe y atiende diariamente
consultas por teléfono, correo electrónico y personalmente una media de 25/30
consultas  y  tiene un programa de préstamo de materiales  específicos de
lactancia, cuidados maternales, bibliografía que comparte e intercambia .

La educación alimentaria y nutricional es considerada una de las intervenciones


fundamentales para lograr la sostenibilidad de los proyectos que buscan mejorar la
seguridad alimentaria y nutricional SAN.

El Programa Conjunto (PC) “Alianzas para mejorar la situación de la infancia, la


seguridad alimentaria y la nutrición” considera indispensable la promoción de
hábitos saludables para erradicar la desnutrición crónica, siendo la mejor
estrategia de promoción la educación no formal y el involucramiento de la
comunidad en el proceso, especialmente el de las mujeres.

La Estrategia de Educación Comunitaria consiste en la participación de las


mujeres, especialmente de las madres de familia como un canal por el cual llegue
la información a las familias.

Estas mujeres son electas por su comunidad para recibir la formación en temas de
salud, nutrición y cuidado infantil y finalmente convertirse en Madres Consejeras.
Estas son formadas por Educadoras Comunitarias, tanto del Ministerio de Salud,
como de ONGs y cualquier otra educadora que tenga intervención en el tema y
que trabaje con el primer nivel de atención (puestos de salud y centros de
convergencia).

La Guía para Educadoras Comunitarias pretende presentar una estrategia que


fortalezca el abordaje de estas mujeres en el primer nivel de atención, liderado por
el Ministerio de Salud.

Tanto las ONGs, como otras instancias trabajando en la comunidad, se unirán en


el esfuerzo de la formación de la Red de Madres Consejeras y grupos de apoyo en
el que las mujeres embarazadas y madres de niños y niñas menores de tres años
comparten información sobre alimentación de la familia, principalmente la
alimentación de la niñez desde que nace hasta que tiene dos años, aprovechando
las intervenciones de los Mil Días.

Estas intervenciones incluyen el paquete de servicios básicos del MSPAS como la


promoción de la lactancia materna exclusiva, alimentación complementaria, control
prenatal, inmunización, suplementación con micronutrientes y otros.

Las Madres Consejeras formadas en temas de salud y nutrición, son parte


importante del proceso del cambio de prácticas y comportamientos esperados de
alimentación infantil en madres de niños y niñas menores de tres años.

A través del cambio prácticas que las Madres Consejeras hacen dentro de sus
familias, lo multiplican a las demás mujeres en la comunidad como un efecto
dominó.

Este trabajo consiste en grupos de apoyo de madre a madre, consejería individual


y visitas domiciliarias. A nivel mundial, ha habido un cambio negativo en las
prácticas de alimentación, especialmente de los niños y niñas. Un ejemplo es la
adopción de comidas “chatarra” o golosinas que anteriormente no tenía mayor
aceptación en las diferentes culturas.

Este fenómeno ha tenido un gran impacto en las poblaciones urbanas y rurales de


Guatemala, teniendo como resultado una alimentación deficiente en nutrientes y el
excesivo consumo de azúcar y sal.

Como un elemento fundamental en la alimentación de los menores de dos años,


especialmente la práctica exitosa de la lactancia materna, es necesario que la
madre cuente con información adecuada que la motive a amamantar a su bebé,
sin embargo, el apoyo de la familia y del personal de salud también es importante.
Cuando la madre carece de información adecuada y apoyo oportuno, podría
fracasar en la práctica de la lactancia materna, especialmente exclusiva durante
los primeros seis meses y las redes de apoyo con extensión comunitaria llenan
este vacío que eventualmente no se da.

Se ha demostrado que cuando las madres reciben apoyo o consejería calificada,


con por lo menos siete contactos por parte de personas capacitadas, las tasas de
lactancia materna exclusiva se elevan.

La estrategia mundial de la alimentación del lactante y del niño y niña pequeña,


OMS/UNICEF recomienda que para lograr el apoyo en la comunidad es necesario:

•Promover el desarrollo de redes de apoyo de base comunitaria con miras a


asegurar la alimentación apropiada del lactante y del niño pequeño, por ejemplo
por medio de grupos de apoyo entre madres y de personas comunitarias que las
madres puedan buscar después del nacimiento de sus bebés.

•Velar porque las redes de apoyo de base comunitaria formen parte del sistema de
atención de salud y de otras organizaciones trabajando a nivel comunitario.

Alrededor del mundo existen ya estas redes de grupos de apoyo madre a madre y
trabajan de diferentes maneras en distintos lugares.

Las madres se reúnen, comparten experiencias exitosas y se ayudan entre sí para


encontrar soluciones a sus dificultades.

Para lograr la formación de esta red de apoyo, es necesario desarrollar


capacidades en mujeres voluntarias para que la información que ellas proveen a
las madres sea la más adecuada.

FASES DE LA ESTRATEGIA

1. Conformación de un equipo de Educadoras Comunitarias. Las Educadoras


Comunitarias reciben una capacitación, no solamente sobre los temas técnicos de
alimentación y cuidado infantil, sino también sobre habilidades de comunicación y
grupos de apoyo de madres. La metodología se replica para la formación de
Madres Consejeras y estas a su vez a las madres de la comunidad.

2. Coordinación y abogacía local. Conocer las autoridades municipales y


comunitarias y coordinar con el personal de salud que trabaja en el Centro o
Puesto de Salud, así como con las ONGs que tienen intervenciones en la
comunidad. Informar a todos y todas en qué consiste la Estrategia de Educación
Comunitaria y cómo funciona.
3. Selección y nombramiento de las mujeres voluntarias. Las autoridades
locales convocan a las mujeres y en asamblea comunitaria se informa sobre la
estrategia y se nombra a las mujeres que serán formadas como Madres
Consejeras. Estas mujeres representarán a su comunidad de manera oficial y
cuando terminen su formación, contarán con el apoyo de las autoridades.

4. Formación de Madres Consejeras. Las Educadoras Comunitarias viajarán a las


comunidades para desarrollar las capacidades de las mujeres electas a través de
sesiones cortas y participativas con los temas sobre alimentación y cuidado
infantil. Esta formación se dará empleando educación de adultos con técnicas de
educación participativa y metodología de apoyo madre a madre y grupos de
apoyo. El tema de grupos de apoyo se abordará desde un principio para que las
mujeres puedan iniciar su trabajo comunitario desde que reciben el primer tema. 8
Guía para la Educadora Comunitaria

5. Formación de grupos de apoyo. Luego de recibir los temas, las mujeres


voluntarias inician el trabajo comunitario a través de la conformación de sus
grupos de apoyo con las mujeres embarazadas y madres de su comunidad. Se
abordará un tema por reunión, tratando que las mujeres aporten sus experiencias
y también pregunten lo que no saben. 6. Acompañamiento y monitoreo. Esta fase
es sumamente importante para que las Madres Consejeras se sientan seguras en
sus grupos y poder darles una realimentación sobre sus reuniones. 7.
Reconocimiento. Cuando finaliza la formación, es importante reconocerlas como
Madres Consejeras. Puede hacerse a través de un diploma, carné de
identificación y material educativo. Este reconocimiento será entregado por las
mismas autoridades que las seleccionaron. 8. Sistema de información. Es muy
importante que las Madres Consejeras puedan registrar de forma muy sencilla, las
reuniones que tienen y las mujeres que participan para luego entregar las hojas a
la Educadora Comunitaria. Esta información se vacía en una base de datos que
permita visualizar el trabajo que realizan las Madres Consejeras.

9. Monitoreo y evaluación. El monitoreo y evaluación de las intervenciones


educativas es importante para verificar si se logró implementar la estrategia y si la
misma tuvo los cambios de comportamiento deseados. El siguiente esquema
muestra la forma en que la estrategia funciona desde los servicios de salud
públicos, MSPAS u ONGs que trabajan en la comunidad hasta el nivel local en
cada una de las comunidades.

Las educadoras formando mujeres voluntarias como Madres Consejeras y ellas a


su vez trabajando con las madres en la comunidad a través de sus grupos de
apoyo madre a madre. Redes de voluntarias y de grupos de apoyo.
PRACTICIPACIÓN COMUNITARIA Y DEL GOBIERNO LOCAL

El apoyo prestado por el Instituto de Investigaciones Económicas y Sociales


(IDIES) y la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales, de la Universidad Rafael
Landivar ( URL), en respuesta a la solicitud del Parlamento Centroamericano para
promover la participación ciudadana en el gobierno local, tuvo como objetivo
general:

Fortalecer la participación comunitaria en el gobierno local o municipal, con la


finalidad de mejorar la calidad de vida de todos los habitantes de la Región del
Trifinio.

Para alcanzar el objetivo general citado se previó la realización de cuatro


seminarios, tres de los cuales se llevaron a cabo a nivel nacional, en cada uno de
los países miembros de la Región del Trifinio:

Guatemala, en Esquipulas; El Salvador, en Metapán; y Honduras, en Santa Rosa


de Copan. El cuarto seminario se previo a nivel internacional, con la participación
de los alcaldes de la Región de los tres países involucrados.

El objetivo de los seminarios nacionales era: Incentivar a los alcaldes a apoyar e


incorporar la participación comunitaria en sus distintas jurisdicciones.

El plan original contemplaba únicamente la participación de los alcaldes en los


seminarios, pero dada la importancia y el papel que desempeñan en los gobiernos
locales las gobernaciones, los miembros de los consejos municipales

y la Asociación de Apoyo al Parlamento Centro Americano y Plan Trifinio


(ASIAPACTR1), que es una asociación social regional, se resolvió incluir su
participación, lo cual enriqueció significativamente el análisis de la problemática
que se enfrenta en la promoción de la participación de la población en el gobierno
local.

El informe se divide en dos partes:

La primera es un resumen ejecutivo o síntesis de los resultados y conclusiones


obtenidos en los tres seminarios nacionales, en el que se observan con facilidad
las similitudes y diferencias entre los tres países;

y la segunda es el informe del seminario realizado en cada uno de los países, del
cual se extractó el material para la primera parte.
La redacción de la segunda parte respeta, en lo posible, los informes presentados
por los grupos de trabajo.

Se requiere de un análisis legal y minucioso que dé como resultado la liberación


del uso del 8 %, para que éste responda a las necesidades de las comunidades y
no a los rubros de inversión que el gobierno central defina.

Se requiere además buscar un mecanismo legal que promueva y fortalezca, por


ley, a la ANAM (Asociación Nacional de Municipalidades), a efecto de que ésta
pueda tener un mayor peso institucional y que sus decisiones sean respetadas por
las otras instituciones, especialmente por el INFOM (Instituto Nacional de Fomento
Municipal.

Se debe buscar un mecanismo legal que permita a las corporaciones municipales


descentralizarse del gobierno central, y particularmente del INFOM, ya que por los
cobros de esta institución resulta en que los costos de inversión de los proyectos
se incrementan en hasta un 20%,

debido a que no se deja a las alcaldías utilizar recursos locales para planificar y
ejecutar obras con su misma gente,

sino que ello debe adjudicarse a empresas o al mismo INFOM, con el agravante
de que no son de la localidad. Se debe dar vigencia al cumplimiento del
reglamento interno de los consejos municipales, que sí toman en cuenta la
costumbre y participación de la comunidad.

- La Contraloría General de Cuentas de la Nación utiliza el poco conocimiento y la


falta de asesoría jurídica de las municipalidades para imponer sus criterios y
coartar la libertad y autonomía del gobierno local.

La misma situación se da con los funcionarios del INFOM. - La poca presencia


institucional de entidades o mecanismos que sean de verdadero apoyo a las
comunidades, y que no estén comprometidas ni política, ni económica, ni
religiosamente.

- El desconocimiento real de las leyes por parte de las autoridades locales y de


los vecinos, lo que es un impedimento para la adecuada aplicación de las mismas.

Los nuevos alcaldes han tenido pocas reuniones con los líderes y la mayoría de
los alcaldes aún no ha hecho uso de los cabildos; en el caso de alcaldes reelectos,
éstos sí han hecho uso de ese mecanismo; de acuerdo a la experiencia que han
tenido en la práctica de cabildos,.
consideran que éstos constituyen un mecanismo muy positivo, que facilita al
alcalde una consulta popular, aunque la desventaja de los mismos reside en el
hecho de que existen dirigentes negativos, que pueden mal utilizar esa instancia y
confundir a la población.

En general las alcaldías han orientado sus acciones a obras de infraestructura, las
cuales les resultan muy honerosas, y de lo cual consideran que es responsable el
INFOM, ya que éste no aprueba proyectos presentados por las alcaldías,

aun cuando los presentados hayan sido elaborados por profesionales graduados,
como ingenieros civiles vecinos de la localidad, quienes no cobran o cobran poco
por sus servicios.

En embargo, el INFOM no sólo no aprueba los proyectos sino que exige hacerlos
él mismo, incrementándose de esa forma el costo de la obra en hasta un 20%; los
alcaldes se preguntan si ello es legal.

El concepto de participación comunitaria en los asuntos que afectan la


supervivencia, bienestar e identidad de la comunidad es tan antiguo como la
historia humana y como una expresión del movimiento continuo que es parte de la
vida comunitaria cotidiana, es a su vez una parte esencial de todas las sociedades
humanas.

La participación social significa que todos los actores sociales de una comunidad
toman parte en las deliberaciones (discusión, debate),

decisiones sobre cualquier problema que afecta a la comunidad, incluyendo las


decisiones sobre necesidades, prioridades, la asunción de las responsabilidades,
obligaciones para la formulación de planes, adopción de medidas y evaluar los
resultados.

Se puede definir la participación comunitaria como el proceso mediante el cual los


individuos se transforman de acuerdo a sus propias necesidades y las de su
comunidad, adquiriendo un sentido de responsabilidad con respecto a su propio
bienestar y el del grupo, contribuyendo conscientemente y constructivamente en el
proceso de desarrollo.

En última instancia se busca llegar al momento en que la participación social


quede establecida como cultura, es decir, como fundamento de las formas de
relación, producción, creación, reproducción de la sociedad, establecida a todo
nivel al ser interiorizada (enterada, informada) por individuos y actores sociales
como una manera “normal” de relacionarse.
En el contexto actual hay que asumir la participación social en un sentido amplio
ya que tiene que ver con las relaciones sociales, con la producción y usufructo de
la cultura, y por ello con las relaciones de poder.

Por esto estudiar y promover la participación social, parte de asumir que hay
quienes no participan o quienes no lo hacen de una manera suficiente.

Esto justifica impulsar procesos de participación social en la lógica del desarrollo


comprendido en relación con una visión de bienestar definido por la propia
comunidad.

La intencionalidad de la participación social se comprende así, necesariamente,


en su propósito de transformar las relaciones sociales y socializar la cultura.

La participación requiere ciertas premisas. Algunas de ellas son objetivas:

• Que el aparato jurídico institucional sea abierto y permita la participación efectiva


e influyente de todos los ciudadanos y de sus organizaciones;

• Que el sistema político sea transparente y que permita el ejercicio libre de la


contradicción y del disenso;

• Que se respete la voluntad popular; y

• Que los medios masivos de información contemplen los mecanismos adecuados


para la no manipulación de la opinión pública.

Hay otras premisas que son subjetivas, que pertenecen a la racionalidad del
individuo y de sus organizaciones, a sus afectos y necesidades; ellas tienen que
ver con la autoestima y la valoración que la persona tenga de su propia dignidad.

es decir, de la conciencia que posea el ciudadano como sujeto portador de


deberes y derechos que en última instancia determinan las motivaciones que
siente para participar; con la credibilidad, la confianza y el respeto que tenga el
ciudadano por las instituciones políticas;

con la utilidad y el beneficio que directamente perciba como individuo o como


parte de la comunidad.

La sociedad civil debe generar interlocutores colectivos para hacer posible la


participación.

Estos interlocutores ya existen; son, fundamentalmente, los partidos políticos, las


organizaciones sociales, sindicales, cívicas, culturales, de interés común, etc.
Unos se caracterizan por su representatividad, otros por su iniciativa, o por su
fuerza o gestión de servicios o de organización de actividades.

La consolidación democrática exige que el pueblo se organice, porque ésa es la


única manera que tiene el pueblo de producir su propia cultura y no sólo de
recibirla.

Para que el pueblo pueda ser creador de la cultura, es necesario que tenga una
vida común para que se disperse y se atomice

La incidencia necesita de una ciudadanía en un rol activo que impone también


asumir diversas obligaciones.

Este proceso cumple un rol de control social y tener la capacidad de organizarse


para poder incidir en la agenda pública y lograr que en la misma se incluyan sus
intereses y que éstos sean convertidos en políticas públicas.

El sistema de elecciones y de representación, sin otros mecanismos adicionales,


acaba por producir una distancia entre instituciones y sociedad civil, incluso sobre
cuestiones políticas de interés general. Este distanciamiento resulta
particularmente insoportable en el ámbito local - porque se espera de él una mayor
proximidad y articulación -, que es donde más fuerte es hoy la demanda de
participación popular.

b. La representación política mediante los partidos tiene un carácter sobre todo


general, pero no asegura la representación de intereses especiales, sectoriales o
territoriales; que, o bien actúan como grupos de presión, o bien deben encontrar
canales de participación complementaria, no siempre regulada y transparente.

c. Una parte importante de las instituciones o aparatos del estado están de hecho
bastante al margen de la representación popular que personifican los cuerpos
colegiados: la justicia, la seguridad social, el aparato educativo o cultural, el sector
público, etc. En estos casos parece obvio que hay que inventar formas de
participación distintas de la elección de asambleas representativas de carácter
global.

d. Hay que relacionar la participación con la existencia de grupos sociales que


disponen de menos recursos económicos, culturales o políticos y que requieren
mecanismos de participación que les equiparen a los grupos mejor situados y que
les integrina la vida política.

PROMOCIÓN DE LACTANCIA MATERNA Y ALIMENTACION


COMPLEMENTARIA
La leche humana es el alimento de elección durante los 6 primeros meses de la vida para todos
los niños, incluidos los prematuros, los gemelos y los niños enfermos salvo rarísimas
excepciones y se debería prolongar al menor durante todo el primer año y más allá de dicha
edad si lo desean tanto la madre como el niño. (9-14).

La leche humana es sin duda la más adecuada y es especie específica; alimentar a los niños
con otra leche diferente a la leche de madre es alimentarlos con sucedáneos de leche de
madre que, a pesar de los diseños sofisticados y de su precio elevado, están muy lejos de
poder ofrecer todas las ventajas de la leche de madre.

El niño alimentado al pecho es el modelo de referencia que hay que seguir para evaluar el
crecimiento, desarrollo y estado de salud delos niños.

Como se comentará más adelante, la leche de madre tiene un impacto beneficioso en la salud
del niño, en el crecimiento y desarrollo, en la inmunidad, en aspectos psicológicos, sociales,
económicos y medioambientales.

Hoy por hoy la leche de madre sigue siendo una sustancia compleja que, a pesar de todos los
esfuerzos que sean realizados en el campo de la investigación, sigue siendo en gran parte una
desconocida y no se entienden bien sus mecanismos de acción.

A continuación se describen los beneficios demostrados de la leche de madre, aunque


probablemente el impacto real de la lactancia materna no pueda ser recogido por estudios que
miden resultados parciales y en general a corto plazo.

Lactancia materna y protección frente a las infecciones y atopias. Desde hace varios años se ha
venido demostrando en estudios de cohortes que los niños alimentados con lactancia materna
presentaban menos diarreas (15-19) e infecciones respiratorias y otitis medias (20-24).

Ninguno de estos estudios cumplía criterios de ensayo clínico, ya que no sería ético aleatoria a
los niños para recibir lactancia materna o sucedáneo de leche de madre, por ello, cuando se
analizaban los resultados de estos estudios.

Siempre se refería que no se podía asegurar que las diferencias encontradas se debieran a la
leche de madre, ya que el hecho de que una mujer decida amamantar o no a su hijo puede ser
un marcador de actitudes diferentes hacia el niño y por tanto los grupos de niños que reciben
lactancia materna y los que no la reciben no serían comparables, ya que sus madres serían
mujeres con actitudes bien distintas y esto podría justificar muchas de las diferencias
encontradas en la evolución de los niños amamantados.

Lactancia materna y crecimiento. Los estudios realizados en las últimas décadas sugerían que
los niños amamantados, sobre todo durante tiempos prolongados, alcanzaban un peso y una
talla a los 6 y 12 meses de edad inferiores a la de los niños alimentados con sucedáneos de
leche de madre(29-30).
Como ya se ha comentado en el párrafo anterior, estos estudios tenían limitaciones importantes
que disminuían la validez de sus resultados.

En el estudio realizado por Carme y cols. en referencia al crecimiento , se sugiere que la


lactancia materna prolongada y exclusiva, realmente podría acelerar el crecimiento (incremento
de peso y talla) durante los 6 primeros meses de la vida.

En un estudio realizado recientemente en España no se aprecian diferencias entre la población


amamantada y la población general en cuanto a desarrollo físico.

En cuanto al crecimiento cerebral expresado por el aumento de la circunferencia craneal,


destaca el mayor aumento en los niños amamantados.

En 1994 la Asamblea de Salud de la OMS solicitó la elaboración de nuevas curvas de


crecimiento de los niños amamantados y por ello se puso en marcha el Estudio Metacéntrico
de la OMS sobre el Patrón decrecimiento

La lactancia materna es lo más cercano que el mundo tiene a una solución mágica
para la supervivencia infantil. En los países en desarrollo, la lactancia materna
óptima –que se inicia durante la primera hora después del nacimiento, se
mantiene como lactancia materna exclusiva (ningún alimento ni líquido
adicionales, incluyendo el agua) por 6 meses y posteriormente se aplica como
lactancia materna continua hasta la edad de 2 o más– tiene el potencial de evitar
el 12% de las muertes entre los niños menores de 5 años 1. Los niños que reciben
leche materna de manera exclusiva tienen menos posibilidades de contraer
diarrea y neumonía, y 14 veces más probabilidades de sobrevivir que los niños
que no reciben leche materna2.

La leche materna es segura: está siempre a la temperatura adecuada, no requiere


preparación y está disponible incluso en entornos con malas condiciones de
salubridad y agua potable. De esta manera, la lactancia materna garantiza el
acceso de los bebés a una cantidad suficiente y segura de alimentos asequibles y
nutritivos. La lactancia materna también promueve el desarrollo saludable del
cerebro, un rendimiento educativo más elevado y disminuye el riesgo de obesidad
y otras enfermedades crónicas.

Las madres también se benefician de la lactancia materna: ayuda a prevenir la


hemorragia después del parto, a reducir el riesgo de padecer cáncer de mama y
ovario, y permite a las mujeres espaciar mejor sus embarazos.

Después de los 6 primeros meses de vida, UNICEF recomienda que los niños
consuman una dieta diversa y frecuente de alimentos complementarios ricos en
nutrientes e higiénicamente preparados, además de la leche materna. Estos
alimentos no sirven sólo para llenar la barriga del niño: deben proporcionar
suficiente energía, proteínas, grasas, vitaminas y minerales que satisfagan sus
crecientes necesidades.
El papel de los cuidadores es tan importante como el alimento: los cuidadores
necesitan interactuar con el niño, responder a las señales que indican que tiene
hambre, seleccionar los alimentos adecuados y preparar estos alimentos en
condiciones de seguridad.

La falta de acceso a alimentos asequibles y ricos en nutrientes es un problema


constante para muchas familias en todo el mundo. Con mucha frecuencia se
introducen alimentos sólidos y blandos demasiado pronto o demasiado tarde, la
frecuencia y la cantidad de comida que se ofrece es menor de lo que se necesita
para el crecimiento normal del niño, o la consistencia o la densidad en materia de
nutrientes de los alimentos pueden llegar a ser inadecuadas para las necesidades
del niño.

Las prácticas deficientes de alimentación y de higiene se relacionan con una serie


de factores: falta de instrucción de los cuidadores; creencias y tabúes culturales;
una excesiva carga de trabajo del cuidador; escaso acceso a los recursos;
pobreza; e inseguridad alimentaria. La comercialización de alimentos y bebidas
poco saludables para los niños es también un obstáculo para una buena nutrición.

La lactancia materna (LM) es la alimentación ideal para los bebés humanos. Sus
beneficios para la salud de madres y bebés están científicamente demostrados
incluso en las sociedades industrializadas. Además el aumento de la prevalencia y
duración de la LM proporciona beneficios para toda la sociedad. Promocionar la
LM desde todos los ámbitos asistenciales favorece mejores resultados en salud y
constituye un marco para fomentar un apego saludable y con ello contribuir a la
promoción del buen trato a la infancia y entre iguales. Aunque debemos
promocionar y animar la LM, en última instancia se debe respetar el derecho de
las mujeres a decidir lactar o no hacerlo.

Amamantar a demanda y sin restricciones promueve la producción láctea,


aumenta la duración de la LM, disminuye la pérdida inicial de peso del lactante e
incrementa las tasas de ganancia ponderal.

- La respuesta temprana a las primeras señales del lactante de que está dispuesto
a mamar facilita el agarre correcto y la succión efectiva.

- El contenido de grasa de la leche se incrementa a lo largo de la toma, por tanto,


para asegurar que el lactante recibe esa leche de mayor contenido calórico debe
fomentarse el vaciado completo de uno de los pechos en cada toma, así como
evitar los cambios forzados del primer pecho al segundo.

Cuando la leche materna deja de ser suficiente para atender las necesidades
nutricionales del lactante hay que añadir alimentos complementarios a su dieta. La
transición de la lactancia exclusivamente materna a la alimentación
complementaria abarca generalmente el periodo que va de los 6 a los 18 a 24
meses de edad, y es una fase de gran vulnerabilidad, cuando para muchos niños
empieza la malnutrición, y de las que más contribuye a la alta prevalencia de la
malnutrición en los menores de 5 años de todo el mundo. La OMS calcula que en
los países de ingresos bajos dos de cada cinco niños tienen retraso del
crecimiento.

La alimentación complementaria debe introducirse en el momento adecuado, lo


cual significa que todos los niños deben empezar a recibir otros alimentos,
además de la leche materna, a partir de los 6 meses de vida. La alimentación
complementaria debe ser suficiente, lo cual significa que los alimentos deben
tener una consistencia y variedad adecuadas, y administrarse en cantidades
apropiadas y con una frecuencia adecuada, que permita cubrir las necesidades
nutricionales del niño en crecimiento, sin abandonar la lactancia materna.
Los alimentos deben prepararse y administrarse en condiciones seguras, es
decir, reduciendo al mínimo el riesgo de contaminación por microorganismos
patógenos. Además deben administrarse de forma apropiada, lo cual significa
que deben tener una textura adecuada para la edad del niño y administrarse de
forma que respondan a su demanda, de conformidad con los principios de la
atención psicosocial.

La adecuación de la alimentación complementaria (en términos de tiempo,


suficiencia, seguridad y adaptación) depende no solo de la disponibilidad de
alimentos variados en el hogar, sino también de las prácticas de alimentación
de los cuidadores. La alimentación del niño pequeño requiere cuidados y
estimulación activa, que su cuidador responda a los signos de hambre que
manifieste el niño y que lo estimule para que coma. A esto se le llama
alimentación activa.

La OMS recomienda que los lactantes empiecen a recibir alimentos


complementarios a los 6 meses, primero unas dos o tres veces al día entre los
6 y los 8 meses, y después, entre los 9 a 11 meses y los 12 a 24 meses, unas
tres o cuatro veces al día, añadiéndoles aperitivos nutritivos una o dos veces al
día, según se desee.

Las prácticas alimentarias inadecuadas son a menudo un determinante de la


ingesta insuficiente más importante que la disponibilidad de alimentos en el
hogar.

La OMS ha elaborado un protocolo para adaptar las recomendaciones


alimentarias que permite a los gestores de programas identificar las prácticas
alimentarias locales, los problemas frecuentes relacionados con la alimentación
y los alimentos complementarios adecuados.
Promover la lactancia materna exclusiva y óptima, en cumplimiento de esta Ley y
de las políticas y planes del Sistema Público Nacional de Salud. A tal efecto,
deben brindar una información oportuna, veraz y comprensible sobre los principios
y beneficios de la lactancia materna a las madres, los padres y sus familias.

Para la mayoría de los lactantes amamantados, entre 6 y 12 meses, la


introducción lenta y progresiva de pequeñas cantidades de otros alimentos sin
forzar y en el momento en que están “listos “para aceptarlos (el bebé suele
mostrar su interés por los alimentos que se presentan en la mesa familiar) no
interfiere con las tomas de pecho, siempre que no se fuerce al lactante a comerlos
cuando está muy hambriento o claramente muestra señal de querer el pecho.

Durante todo el primer año, la leche materna debe ser el principal alimento y es
importante tener presente que la misión de la alimentación complementaria es
ofrecer energía y nutrientes adicionales para complementar a la leche materna,
pero no para sustituirla.

¿QUÉ ALIMENTOS?

Una oferta variada de alimentos de elevada calidad nutricional ofrece mayor


seguridad de alcanzar las necesidades requeridas. Además, los lactantes suelen
ajustar su ingesta manteniendo el aporte calórico diario relativamente constante y,
si se les ofrece variedad, son capaces de seleccionar una dieta nutricionalmente
adecuada.Las experiencias gustativas prenatales (a través del líquido amniótico) y
posnatales tempranas (leche materna) condicionadas por la dieta materna influyen
sobre las preferencias en sabores y olores en el bebé y determinan en parte su
actitud de aceptación o rechazo hacia nuevos alimentos, olores y sabores11. Los
lactantes amamantados suelen aceptar mejor los nuevos alimentos ya que se han
acostumbrado a todo un rango de olores y sabores procedentes de la dieta de su
madre a través de la leche materna. Esto mismo les puede llevar a rechazar
alimentos como las papillas de cereales industriales cuyo sabor y aroma (vainilla,
vainillina y otros) están ausente en la dieta de sus madres. Por otra parte, parece
que el lactante tiene una preferencia innata por el dulce desde el nacimiento y
tampoco precisa aprender a que le guste el sabor salado, pero hay suficiente
evidencia para demostrar que la preferencia por el resto de los alimentos está
fuertemente influida por el aprendizaje y la experiencia: los lactantes desarrollan
sus preferencias en relación con la frecuencia de exposición.