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El arte de apostar y ganar

INDICE

INDICE

INTRODUCCIÓN

LA MENTE DE UN JUGADOR
NOTA DEL AUTOR

TU MENTE ES TU GUÍA

MI MEJOR AMIGO

MI MEJOR ENEMIGO

LA GENTE NO SABE

ENTREVISTANDO A MI AMIGO

HAY QUE VER LOS PARTIDOS

EL EQUILIBRIO

EL FACTOR MENTAL
MOMENTUM
SIGAN AL LÍDER
EL JUEGO DE LA NECESIDAD

DE LA MONTAÑA RUSA AL CARRUSEL

PERDER NOS HARÁ LIBRES


PREGUNTAS PODEROSAS

TRABAJANDO A MEDIA MÁQUINA

¿CUÁL ES SU ESTILO?
QUIÉN ERES
ACOMÓDESE
DERROTANDO A MI NÉMESIS

COMPRAR O NO COMPRAR

BUDGET
DEDICACIÓN

CUÁL ES MI MESTILO
CONTROLANDO MI RIESGO
LA REGLA DE LAS 5 APUESTAS
DEFINIENDO MI BUDGET
RETIRARME CADA 3 MESES

MI SELECCIÓN

EPÍLOGO
INTRODUCCIÓN

Desde pequeño sentí pasión por los deportes, ver jugar a mi equipo era el

momento más emocionante del día y mi pasatiempo favorito, conocía todos


los jugadores, sus estadísticas y no dejaba de seguir los juegos por la radio o
la televisión. Lloraba y sufría por ellos, la inocencia de mi niñez me hacía
verlos como dioses, eran mis héroes. A medida que crecí, esa pasión se fue
agotando, comencé a entender que los deportes son un negocio más, y que
ese gran equipo de héroes, el de toda mi vida, no era una religión, era
simplemente un equipo de atletas ejerciendo una profesión y que algunas
veces vería a mi equipo ganar y otras perder. Cuando comprendí eso, me di
cuenta de que no tenía sentido apoyar con tal fervor a ningún equipo, pues

todos pasan por altibajos y simplemente tenía que entender que esto era un
negocio. Entonces comencé a ver los juegos sin pasión. A los 11 años, el
mundo de los deportes perdió sentido para mí, y lo deseché.

Al no tener los deportes como primera opción de distracción, me vi en la


necesidad de buscar otro pasatiempo. Lo encontré durante un fin de semana
con mi familia. Ellos usualmente se reunían en casa de mis abuelos; y
mientras compartíamos, seguíamos las carreras de caballos en la televisión o

en la radio. No todos jugaban a las carreras, solo uno de mis tíos; el menor de

6 hermanos, y mis dos abuelos. Yo siempre estaba interesado, y les hacía


preguntas, así que ellos algunas veces me dejaban apostar un monto
simbólico en lo que la mayoría del mundo se conoce como un “pick-6”,
jamás gané, sin embargo, era un mundo demasiado apasionante, no solo

disfrutaba la emoción de las carreras, sino también el tema de pronosticar era


igual a predecir el futuro. Cuando lo lograba, para mí era más emocionante
que ganar dinero, pues a esa edad, el dinero no significaba nada para mí, yo
no entendía en ese entonces cuánto valor tenía en el mundo real. Por ello,
acertar el ganador era mi verdadera adrenalina.

Con el tiempo, y después de jugar varias semanas al pick-6, comenzaba a


entender como en una misma situación se podían tener opiniones distintas,
incluso contradictorias. Es algo que ocurre con frecuencia en las carreras de

caballos; aunque para todos es el mismo evento con los mismos participantes,
cada uno ve las cosas de una manera particular. Pude notar también que esas
opiniones generalmente iban de la mano de sus personalidades. Era un
mundo demasiado interesante para mí, las emociones y el análisis mental que
involucraba no tenía precio, esperaba cada fin de semana para disfrutar esos
momentos.

Como el monto que me permitían jugar era simbólico, y yo solo era un


niño, nunca llegué a ver las carreras de caballos como algo más que un

pasatiempo; para mí, era como una entrada a un parque de diversiones.

Además, de haber acertado un pick-6, probablemente lo máximo que habría


ganado me serviría para comprar un álbum de barajitas o para un nuevo balón
de baloncesto, pues había prometido darle todo el dinero a mi tío y mis
abuelos si yo era el ganador. Sin saberlo, había estado desarrollando un

instinto y entendimiento de los pros y contras de las apuestas, y


prácticamente gratis. Desde pequeño tenía ya muy claro cuáles eran los
sentimientos y emociones que producen las pérdidas y las ganancias; cómo se
sienten los ganadores; la definición de hándicap; qué tan efectivos son los
pronosticadores; qué influencia tienen la mente y la percepción psicológica
de un evento para distintas personas, y cómo varían de persona a persona,
incluso estando en la misma casa y en el mismo momento.

Un día, vi que mi tío no solo había jugado a las carreras del Domingo,

sino que había apostado a los Atlanta Braves en el baseball de la MLB, yo


quedé sorprendido, así que, cuando le pedí que me explicara un poco más, me
dijo que ahora también era posible apostar al deporte. Funcionaba de manera
incluso más sencilla, solo se debería escoger el ganador y, de acertarlo, se
obtendrían las ganancias dependiendo del favoritismo del equipo escogido. A
partir de ese día, ya no solo me distraía con las carreras de caballos, sino que
también pasaba mucho tiempo con mi tío viendo los juegos, aunque yo no
podía apostar, saber que él podía ganar dinero hacía que mi mente se
concentrara en el partido y viviera las jugadas con gran emoción. Era

probablemente la primera vez que veía juegos de la MLB, pero pude sentir de
nuevo esa pasión que sentía años antes viendo jugar a mi equipo local, los
Leones del Caracas. A los 16 años, había recuperado esa pasión por el
deporte, y adicionalmente, había descubierto, sin saberlo, la influencia que el

dinero tenía en nuestras mentes y en la manera de ver una actividad. Estaba


viendo un mundo totalmente nuevo y apasionante. Todo cambio para mí.

No fue hasta que cumplí 18 cuando aposté por primera vez al deporte, la
emoción que sentí en el momento en el que estaban en juego mis primeros 5$
en un parlay de MLB, fue única e irrepetible. Viví cada picheo, cada turno,
cada jugada como la última. Como guinda del pastel, ese primer parlay lo
gané. Parece increíble, pero suele pasar que la mayoría de los apostadores
actuales, ganaron su apuesta de debutantes, creo que, de no ser así, no

hubiesen jugado de nuevo.

Seguí apostando a la MLB constantemente durante varios años, tuve


grandes pérdidas y momentos de muy mala racha, daba la impresión de que
nunca iba a poder ganar un solo juego el resto de mi vida y que el mundo de
los deportes estaba en contra de mí y de mis apuestas. Sin embargo, cada
dólar representaba una enseñanza. No me había dado cuenta, pero estaba
aprendiendo cada día más y no tenía ninguna intención de detenerme. En ese
momento, para mí, no importaba qué equipo estaba jugando, podía disfrutar

del deporte con una emoción mayor y estaba aprendiendo a verlo en detalle, a

entender cada decisión, a ver cómo cada jugador puede hacer la diferencia,
cómo cada factor cuenta. Estaba aprendiendo a ver el deporte de una manera
más seria que la que significa para muchos un pasatiempo de 3 horas en una
noche de fin de semana. A pesar de esto, me molestaba no poder ganar, más

aún porque estaba seguro de que debía existir alguna manera de hacerlo, me
preguntaba: “¿Por qué hay gente que podía ganar y otra que no?, ¿Por qué
siempre había perdedores y casi nunca ganadores? ¿Dónde estaba el
equilibrio?”. Así que leí infinidad de libros y blogs; vi vídeos y tutoriales,
consulté y seguí métodos milagrosos y estrategias de como derrotar al
sistema, pregunte a gurús y trate de escuchar a todos mis amigos. Nada
funcionó.

Seguí buscando respuestas; a los 21 años había encontrado una de las

piezas más importantes del rompecabezas. Me di cuenta de que las derrotas


no eran culpa de los métodos ni de las estadísticas que se consultaban,
tampoco dependían de la inteligencia o la capacidad de análisis de un
apostador, sino que la efectividad de un apostador iba de la mano con su
forma de pensar y hablar.

Esta idea siguió dándole vueltas en mi cabeza durante mucho tiempo y,


años más tarde, tuvo más sentido cuando llamé a mi tío para vernos y jugar
un parlay de MLB. Me gustaba reunirme con él, no solo por el gran lazo

familiar que tenemos, sino también porque era una persona muy acertada en

todo tipo de apuestas, incluso en las que dependen del simple azar, era algo
asombroso para mí, es uno de los apostadores más certeros que conozco y al
primero que vi acertar un parlay de 8 juegos (cosa que hasta la fecha puede
lograr con relativa frecuencia). Mientras mis amigos y yo nos lamentábamos

cada día con los deportes, el parecía siempre estar en buena racha. En una de
las mejores que recuerdo, le llegué a calcular un 70% de aciertos en sus
selecciones. Durante esa llamada, noté algo que me llamó la atención, mi tío
estaba seleccionando los juegos sin ver una sola estadística, estaba
escogiendo el parlay con tan solo escuchar por teléfono los juegos del día.
Mientras conversaba con él, pensaba: “esto no es posible, no ha leído siquiera
los lanzadores del día, ni las estadísticas o rachas de los equipos, está en su
oficina y lo he llamado por sorpresa, ¿Cómo puede acertar parlays tan

seguido?”. En ese momento me di cuenta de que él tenía algo distinto, y que


lo tenía desde siempre, la forma en que manejaba sus pensamientos para
seleccionar el equipo era diferente, parecía que hablaba desde el futuro, su
percepción sobre el evento y el estado de su mente no tenían nada en común
con la mayoría de mis amigos e incluso conmigo. Eso causó en mí un
impacto tremendo, a pesar de que los dos conocíamos el deporte, jugadores y
estadísticas, él podía seleccionar a los ganadores y yo no.
No fue hasta que cumplí los 30, cuando me fui de mi país por trabajo, que
pude terminar el rompecabezas. Me encontraba en New York, y no tenía

acceso a mis cuentas para apostar, así que estuve viendo los partidos por
televisión, pero, sin el incentivo adicional del dinero, no era lo mismo, no me
importaba quién ganaba, solo veía el resultado. Es algo normal cuando se
tienen tantos años en el mundo de las apuestas, ver un juego por pasatiempo

ya no tiene tanto sentido. En busca de esa emoción, decidí entrar a una de mis
cuentas que tenía sin cerrar en mi país, y colocar un monto simbólico, a
sabiendas que no iba a poder disfrutar de esas ganancias. Como por arte de
magia, mi cerebro estaba concentrado de nuevo en el juego, veía los partidos
con más atención, con más detalle, me di cuenta de que no se trataba de la
emoción de ganar dinero, era la pasión que generaba en mí el deporte y su
dinámica y que era solo posible cuando mi mente estaba concentrada en él.
Un monto simbólico había logrado que yo pudiera ver los partidos de esa

manera, pues no me enfocaba en la ganancia o la pérdida, sino en el juego en


sí, para tratar de saber si mi pronóstico sería correcto. Mi cerebro se
concentraba porque le molestaba estar equivocado, era como estar de vuelta a
cuando era niño y solo jugaba por diversión, por la satisfacción de predecir el
futuro. Sin la presión del dinero, estaba acertando los partidos con increíble
facilidad, en cada jornada podía ver cómo los ganadores saltaban a la vista,
los partidos me hablaban y los equipos me pedían que los seleccionara como
ganadores. Entendí entonces cómo mi tío lo lograba, él tenía su mente
siempre equilibrada, ella le decía a quién jugar y nadie más. Desde ese día

comencé a trabajar en mi mente y en mi equilibrio emocional. Aprendí a


manejar las emociones en las victorias y en las derrotas, a descubrir mi monto
límite de apuestas y a entender la forma de pensar de los que me rodeaban y
de qué manera ellos podían ayudarme a seleccionar ganadores. Supe también
cómo ponerme en los zapatos del deportista, de los técnicos, del lado del

equipo débil y del equipo fuerte, todos eran engranajes de una gran máquina
y mi cerebro podía leerlo. Con todo esto hice de mi mente la mejor
herramienta para jugar, ya no necesitaba el análisis perfecto, solo necesitaba

una cosa, la mente de un jugador.

Había aprendido no solo a disfrutar del deporte, sino a seguir en el mundo


de las apuestas sin lamentar grandes pérdidas y, con una mente equilibrada,
logré conseguir mi propio método para apostar. La idea de este libro es que

usted también pueda hacerlo, y con ella seguir disfrutando del apasionante
mundo de las apuestas, bajo una perspectiva sana y agradable tanto en las
victorias como en las derrotas.
LA MENTE DE UN JUGADOR

Durante mi época de jugador, me paseé por diversos libros y blogs que


aseguraban tener métodos novedosos e infalibles para triunfar en las apuestas.
Así, pude notar varias tendencias, las cuales describiré a continuación.

Las más populares y abundantes son las suscripciones. A cambio de una


cierta cantidad de dinero, usted tendrá acceso a una selección de partidos
realizada por “expertos” con ganancias “garantizadas”. El cobro se justifica
afirmando que usted tendrá acceso a información privilegiada que solo ellos
manejan y que no desean compartir con el público en general, ya que
entonces no sería especial. Intentan darle a usted la sensación de ser alguien
VIP. Nada más alejado de la realidad. En primer lugar, en los tiempos
modernos y gracias a internet, es casi imposible que alguna información

quede oculta. Segundo, como explicaremos más adelante, si existe algún


factor adicional, la casa de apuesta también lo conocerá. Por último, si
alguien conoce este tipo de información privilegiada, pero se dedica a
venderla, esa persona probablemente está mintiendo. La realidad es que su
ingreso proviene de la venta de la suscripción y no de la aplicación de ese
sistema. Lamentablemente usted descubrirá que no existe nada novedoso
luego de desembolsar algún dinero.
Luego están los que se basan en historias pasadas, o que le han sucedido a
una persona en específico, rodeadas de ciertos elementos y con ciertas

características. Estos son métodos inspiradores, pero debe tomar en cuenta


que, a pesar de ser reales, estas técnicas tuvieron éxito en situaciones
aisladas, bajo circunstancias que seguramente usted no pueda repetir. Le daré
un ejemplo: si usted se copia el proceso que atravesó Bill Gates para volverse

rico, es muy probable que no se haga millonario, pues las condiciones son
totalmente distintas ahora a las que eran cuando él lo hizo, así que imitar lo
que alguien hizo en algún momento, puede no servirle de mucho el día de
hoy.

En la siguiente categoría, encontramos los métodos técnicos o teóricos,


los cuales explican estrategias de juego basadas en estadísticas y cálculos
matemáticos, que, aplicados correctamente, generarían ganancias a largo
plazo. Estos métodos son de gran ayuda, pues tienen una base real, científica

y al alcance de todos. No obstante, carecen de elemento más importante, y es


que no explican cómo seleccionar los ganadores, y asumen que el usuario
está en la capacidad de realizar la jugada correcta

Por último, nos encontramos con los métodos ficticios, diseñados o


escritos con el único fin de entretener, pues son incomprobables y no aportan
datos fiables. Antes de seguir algún método, investigue si este fue realizado
en la vida real o es simplemente un libro de ficción.
Usted se encontrará constantemente con estos métodos, aprenda a
identificarlos y utilícelos adecuadamente. En mi caso en particular, solo

utilizo los métodos técnicos.

Si revisa nuevamente las categorías que acabo de describir, notará algo


muy particular, y es que ninguna de ellas se enfoca en algo muy importante,
la selección de los juegos, bien sea porque las jugadas son seleccionadas por

otros, fueron seleccionadas en el pasado, son ficticias, o no son


seleccionadas. Además, en ninguno de los casos se enfocan en el personaje
principal, usted. Cada persona es diferente y juega de manera particular, es
ahí donde este libro quiere enfocarse, en tomar en cuenta a la persona y no a
la técnica. Usted es el protagonista y es usted quien desarrollara su propio
método de jugadas en compañía de su mente.

Explicaré esto con más detalle a continuación.

La mente humana es una de las máquinas más complejas que existen en el

mundo, cada uno de nosotros actúa de manera distinta incluso en situaciones

exactamente iguales, por lo que, el hecho de que estos métodos hayan


funcionado una vez, no es garantía de que sean efectivos nuevamente. Su
cerebro es único, extraordinario y especial, y es por ello que solo usted sabrá
cómo sacarle el mayor provecho, solo usted podrá entender que método le
favorece para jugar y cuál es el que lo hace más feliz, tanto para ganar en las
apuestas como para disfrutar del deporte, recuerde que su mente es quien
tiene más deseos de ayudarle a que sea feliz, es quien le dará las endorfinas

cuando esté viendo esa final del Super Bowl, o cuando espera que el triple de
media vuelta a contra pie se enceste con 0.00 segundos en el reloj. Por ello,
entienda que es su mente la que puede ayudarlo a seleccionar los equipos
ganadores, pues sabrá identificar todo lo que es afín a usted, lo que empatiza

con su forma de ver la vida, es quien le ayudará a aprender de sus derrotas y a


disfrutarlas, a reírse de ellas. Si su mente le dará todos estos beneficios ¿Por
qué no entrenarla y escucharla?

En este libro, quiero compartir el método que me he permitido ganar


consistentemente desde 2014, con épocas buenas y malas, pero lo más
importante, el que me ha permitido hacer lo que más me gusta, que es
disfrutar de los deportes apasionadamente. Contaré algunas historias de esa
racha ganadora y cómo las derrotas más doloras me hicieron aprender y

mejorar. Aún sigo aprendiendo, he descubierto que lo que más me apasiona


no es ganar dinero, ni hacerme millonario con el deporte, sino que puedo
aprender de él, puedo vivir cada partido y esto lo hace el mejor pasatiempo
para mí. No es igual observar un juego cuando no existe esa pasión. Apuesto
por pasión al deporte, no al juego.

Con este libro no pretendo que deje de creer en alguno de los métodos
que ha leído en internet, ni que siga mi método particular de apostar; la
motivación de mi libro es enseñarle que solo usted sabe lo que le funciona, y

que es posible apostar de manera sana. Se puede apostar y disfrutar de los

deportes a un nivel mucho mayor, quiero enseñarle que, mayoría de las veces,
es el instinto quien le dirá el ganador y que, si usted sigue la psicología
humana y deportiva, estará más cerca de derrotar las estadísticas.

Si al final de este libro puede lograr mejorar sus ganancias en apuestas

deportivas, equilibrar su mente para jugar, y disfrutar del deporte tanto en las
victorias como en las derrotas, entonces habré cumplido mi objetivo.
Bienvenidos a mi mundo, bienvenidos a la mente de un jugador.
NOTA DEL AUTOR

A partir de este momento, el libro asume que usted conoce los conceptos
básicos del mundo de las apuestas deportivas, específicamente: logros o
momios, altas, bajas, machos, hembras, parlays, apuestas por derecho, run-

line, money line, hándicap y compra de puntos.

Tenga en cuenta que el material contenido en este no representa un


consejo para apuestas de ningún tipo, el autor no se hace responsable por las
decisiones tomadas por los lectores que puedan ser basadas en los consejos
dados. El autor no asume responsabilidad alguna de las pérdidas ocasionadas
en apuestas por los lectores.
TU MENTE ES TU GUÍA

Si cada cabeza es un mundo, ¿por qué habría de existir solo un tipo de


apostador?

Así como es muy difícil pedirle al delantero estrella que se convierta en el

defensa titular de la temporada o a un defensa consagrado que se convierta en


el líder anotador del equipo, también lo es forzar a la mente humana a
cambiar. Si una persona es tímida, no se le puede pedir que de la noche a la
mañana sea el orador de costumbre. Si es alguien distraído, le costará prestar
atención a los detalles.

Es por eso que a pesar de que existen distintas maneras de realizar una
misma actividad, solo algunas funcionan para nosotros. La meta es encontrar
la que se ajuste a nuestra personalidad y, cuando lo conseguimos, es cuando

realmente podemos realizar el cambio que queremos. La razón principal de


que estos cambios sean posibles, es que nuestra mente lo acepte así.

Ocurre lo mismo en las apuestas, y no existe razón natural para que no


sea así, la mejor guía que puede utilizar en el mundo de las apuestas, es usted
mismo. Solo usted sabe cuáles son sus virtudes y debilidades, de qué manera
aprende, cuáles son las emociones que más le agradan y aterran o si le parece
más fácil aprender de manera práctica, escuchando, observando o a través de

sentimientos y recuerdos.

Si usted trata de seguir el patrón de apuestas de un jugador agresivo


siendo un jugador conservador, estará destinado al fracaso. De igual manera,
el jugador agresivo no se sentirá cómodo tomando la postura de un jugador
conservador. Usted debe encontrar el equilibrio en su mente, conocerse y

entender qué tipo de jugador es y desea ser. Es entonces cuando su mente


comenzará a trabajar a su lado, y no al lado de los demás. Usted es único y su
mente también, trabajen unidos.

Una de las principales ventajas de utilizar a la mente como guía en las


apuestas, es que podemos disfrutar de cualquier evento deportivo
independientemente del resultado; si nuestra mente está en sintonía con
nuestras acciones, vamos a poder entender cualquier resultado del juego, sea
bueno o malo. Por ejemplo, si apostamos a un equipo, pero nuestra mente

piensa que ganará el contrario, si perdemos esa apuesta, nos recriminaremos


por no habernos escuchado. Por el contrario, si apostamos algo y nuestro
cerebro también está de acuerdo con ese algo, si la apuesta se pierde, no
tendremos nada que lamentar, fue nuestro análisis, y era lo que tenía sentido
para nosotros. Debemos estar siempre en sintonía con nuestra mente, si no
hacemos tal cosa, al final de partido, nosotros mismos nos preguntaremos qué
fue lo que pasó, pues estaremos apostando a algo que nuestro cerebro no
entiende. Recuerde que el cerebro humano siempre buscará estar en lo

correcto.

Debemos tener siempre en cuenta a nuestra mente, pero también hay que
entender la diferencia entre estar con ella y el deseo que tenemos de un
resultado en particular. Por ejemplo, jugar a nuestro equipo de toda la vida, es
un deseo más que una alianza con nuestra mente. Pensar que, para estar en

sintonía con mi mente, lo mejor es siempre jugar a nuestro equipo de toda la


vida, es un error. Lo correcto es evaluar el evento de manera objetiva,
equilibrada, y tomar una decisión una vez hayamos entendido los factores
que están en juego y que nuestra decisión está alejada de cualquier
corazonada o pálpito. Aprenderemos a desarrollar esta forma de pensar a lo
largo del libro, a controlar nuestros miedos y a desarrollar nuestras virtudes.

Otra parte importante de contar con nuestra mente como guía, es que
podemos entender y aprender el funcionamiento de los deportes. Si lo

conseguimos, estaremos en una etapa de equilibrio donde las derrotas y las


victorias significarán lo mismo para nosotros, donde podremos disfrutar de la
emoción de las apuestas y del deporte a un nivel superior. Cuando nuestra
mente puede observar un juego y entender los movimientos tácticos, el
talento de ambos bandos, los errores forzados y no forzados, la mentalidad de
los jugadores y los pequeños detalles que inclinaron los resultados, no existe
resultado que pueda molestarnos, pues nuestra mente entenderá qué pasó, sin
excusas ni culpables.

El mejor consejo que puedo darle si usted desea tener a su mente de su


lado, es poner manos a la obra. Esto, en el mundo de las apuestas, es
simplemente colocar dinero en algún juego; y no tiene que ser un gran monto,
puede ser algo simbólico. En el momento en que lo hagamos, nuestra mente
entrará en acción, automáticamente luchará para no equivocarse, es

naturaleza humana querer estar en lo correcto, lo que hará que usted pueda
realmente ver la intensidad de un partido, cuanta energía le pone tal o cual
jugador, y qué tan superestrella es ese jugador de las portadas de las revistas.

En el momento en que usted pone algo de dinero en un juego, comenzará


a evaluar cada picheo, cada movimiento de la banca, cada lanzamiento, cada
pase… todo minuto a minuto, y podrá entender una infinidad de cosas que
son invisibles para su amigo que está al lado y que solo ve el partido para
“disfrutar”. La cantidad de cosas que aprenderá, lo convertirán en un

conocedor mayor y su mente se fortalecerá.

Si apuesta, usted realmente apreciará que tan recia es una defensa cuando
no puede anotar un Touchdown en 2 cuartos. Entenderá qué tan difícil es
encestar un triple o qué tan efectivo es el Cy Young del año. Entenderá
también la diferencia entre ver un partido y estar en el lugar donde están
pasando el partido. Estas son lecciones invaluables que usted está
adquiriendo y de las que podrá sacar provecho más adelante. Recuerde que
estamos haciendo a nuestra mente una experta y ella le dará la información en

el futuro.

Usted puede ser el creador de su propio estilo, a lo largo del libro lo


llevaré por lo que personalmente considero son las cosas que deben hacerse
para poder tener éxito en las apuestas deportivas. No obstante, por favor,

siéntase libre de crear, sea usted el artífice de su felicidad, yo lo acompañaré


en ese camino mostrándole mi forma de jugar y la que me dio éxito, tome los
consejos que usted desee y únalos a los suyos, cada cabeza es un mundo.
Cuando lo logre, en compañía de su mente, podrá determinar qué es lo
indicado. Escúchela atentamente y ella lo guiará a la victoria.
MI MEJOR AMIGO

Las computadoras utilizadas hoy en día para calcular los logros de los
eventos deportivos, cuentan con la base de datos más completa que se puede
encontrar. En ella está la historia y los resultados de todos los partidos de un

deporte y liga en específico, y es capaz de calcular cientos de miles de


probabilidades por segundo, además de tomar en cuenta todos los factores
climáticos, históricos y de localía. Pueden además sumar un factor
preponderante si el equipo ha sido reforzado en el último año o si el jugador
estrella va a estar en el juego para el partido de la noche. No pierda energía
en estadísticas.

Cuando veo apostadores que pasan horas enteras analizando las


estadísticas y buscando en cientos de páginas por el dato crucial que hará que

ellos puedan pronosticar, lo que veo es que ese jugador ya está perdiendo
contra la casa. Esto ocurre porque la banca ya tiene todas esas estadísticas, e
incluso más de las que usted puede conseguir. No existe ningún periódico o
página popular que pueda darle alguna información que no sea ya conocida
por el software que maneja la máquina que coloca los logros de las apuestas.

No se sature de estadísticas. Si bien es cierto que son importantes, lo más


probable es que cuantos más datos obtenga sobre estadísticas pasadas, más en
desventaja esté con respecto a la banca, porque mientras usted puede manejar
(si es un lector ágil) unas 200 palabras por minuto, la computadora ya ha

utilizado esa información y ha realizado miles de cálculos en unos cuantos


segundos. Así que mientras trata de ajustar su precisión con estadísticas, la

computadora se ríe de usted.

Utilice las estadísticas como guía y no como factor. Por ejemplo, si desea

jugar las altas en un partido de béisbol, no busque cuáles son los últimos 10
partidos de los lanzadores abridores, cuántas veces lanzó contra el equipo

rival, qué porcentaje tiene de día, de noche, cuántas veces gana los lunes, qué
pasa si hace frío, si hace calor, cuánto es su porcentaje contra zurdos; además,
usted busca cuál es el promedio de carreras de los últimos 10 juegos y lo
divide entre los últimos juegos sumado a eso, verifica el average del equipo
contrario, para luego hacer el mismo trabajo con el equipo B. Usted
probablemente habrá gastado unos 45 minutos o más para determinar que el

juego debería estar entre 9 y 10 carreras, la computadora lo hizo en 3


minutos. En lugar de esto, solo entienda que el cálculo general ya fue
realizado, y use esos datos estadísticos para buscar recuerdos en su mente y
obtener una idea del posible desarrollo del encuentro.

Si usted en su tiempo de investigación logra ver que, en los últimos 10


partidos, si el juego es a las 4:00pm, el lanzador se retira a rezar en el
segundo inning, y esto le parece que es un factor, tenga la plena seguridad de

que la computadora ya lo sabe y desde hace mucho. Para el momento que

usted accede a la noticia ya la banca ajustó la línea. Así pues, como la


computadora sabe más que usted, ha hecho un grandísimo trabajo y está a su
disposición, utilícela a su favor.

Ahora bien, sabiendo esto, es lógico pensar entonces que El Casino tendrá

el mejor porcentaje de ganancias posible en el año, pues cuenta con la


máquina a su favor. ¿Obtendrá el casino el 100% de aciertos en los resultados
del juego? La respuesta es NO. El casino no acierta el resultado exacto de los
partidos, me atrevería a decir que solo un 30% de los juegos quedan
exactamente como ellos predicen en sus líneas. Si el casino acertara el 100%
de los juegos sería muy fácil apostar, simplemente haría falta comprar ½
punto todos los días a cualquier jugada. Tome esto en cuenta, entienda que la
computadora ya ha hecho una predicción matemática y estadística del

resultado y que, si la máquina no puede acertar más del 50% ¿qué le hace
pensar que su análisis lo hará?

Si usted logra reconocer esto, no perderá tiempo sacando cuentas que no


lo llevaran a ningún lado, tiempo que podrá aprovechar para poner a trabajar
a su mente. Lea las estadísticas por encima, y obtenga una idea del
momentum de los equipos. La computadora ha hecho ya un gran trabajo para
decirle a usted que el juego estará, por ejemplo, alrededor de 210 puntos. Es
hora de evaluar el factor humano, que es el que decidirá al final hacia donde

se moverá el resultado, el factor humano no puede ser predicho por la

computadora, pero puede ser estimado mejor por otros humanos, es ahí donde
debe usted concentrase, es ahí donde está la diferencia.

En capítulos posteriores explicaré cómo con un golpe de vista podemos


tener una idea del momentum de los equipos y cómo hacer nuestra selección.
MI MEJOR ENEMIGO

En el mundo de las apuestas, escuchar a otras personas le permitirá ver


una misma situación desde distintos puntos de vista. La personalidad de cada
quien lo hace pensar y comportarse de una manera única, y esa conducta se

verá reflejada en su estilo de juego. Rodéese de apostadores y escúchelos,


pueden ser conocidos, amigos, o simplemente alguien que pasa por su lado,
da igual, solo este cerca de ellos e intente entender la razón por la cual sus
opiniones son expresadas, bien sea por pasión hacia un equipo, por
estadísticas, por odio, por diversión, etc. Esto le permitirá conocer, de
primera mano, cómo la mente y el comportamiento que tenemos influye en
nuestra selección de jugadas. Aprender esto le permitirá también identificar el
tipo de acciones y decisiones que estará tomando a lo largo de su carrera
como jugador, y así decidir si desea controlarlas o, por el contrario,

permitirles tomar el control.

Otro punto importante de rodearse de un círculo de apostadores, es que


usted aprenderá a determinar la fortaleza mental de las personas,
especialmente a identificar a los que tienen una mentalidad débil ante el
mundo de las apuestas, o los que siguen, por ejemplo, una mala práctica de
apuestas, o alguna metodología obsoleta, como lo es la descrita anteriormente
de saturarse de estadísticas. Una vez que usted entienda esto, podrá filtrar de

una mejor manera el sinfín de información que nos llega diariamente,


agudizando sus sentidos y aumentando así su efectividad.

En los siguientes capítulos comentaré brevemente los tipos de personajes


que nos encontraremos en nuestro círculo de apostadores. Cuando logre
identificarlos, estos deben convertirse en “su mejor enemigo”; los llamo así,

porque necesita tenerlos cerca, pero no quiere escuchar lo que dicen, pues
constantemente cometen errores y mantendrán un rating de aciertos de un
40%, lo que quiere decir que usted aumentará sus ganancias. Sí…jugando lo
contrario.

Lo explicado anteriormente también aplica si tiene un círculo de


amistades que apuestan, reúnase frecuentemente con sus amigos y escuche
sus historias, identifique las personalidades de cada quien, y sepa detectar
cuando las apuestas están siendo realizadas bajo las razones equivocadas.

Escuche, identifique y aprenda de su mejor enemigo.


LA GENTE NO SABE

Usted también puede sacar ventaja de conversaciones con personas que


no son apostadores. En 2017, unos meses antes de la pelea entre Floyd
Mayweather y Conor McGregor, yo conversaba con un colega irlandés en un

Pub en Dublín. Me pareció interesante escuchar la versión de un irlandés


sobre su peleador estrella, McGregor. Yo prestaba atención a cada detalle, me
gusta escuchar y estudiar a las personas para entender su visión y, así, ver si
puedo utilizarla como beneficio en caso de que decida apostar. Mi amigo
estaba tan convencido de que McGregor ganaría, que me propuso una
apuesta: el perdedor pagaría al ganador todos los gastos de unas vacaciones
de una semana. Yo me reía a carcajadas internamente, pues sabía que estaba
hablando el corazón de mi amigo, pero no su mente. Después de dos cervezas
más, le advertí que realmente estaba siendo muy osado, que no quería

quitarle su dinero, pero insistió, y comenzó a explicarme varias técnicas de


pelea de McGregor; yo seguía escuchando atentamente, estaba seguro de que
Floyd era demasiado rival para McGregor, además de que Floyd lo llevaba a
su terreno, McGregor no tendría resistencia en las condiciones pautadas en la
pelea. Aun así, el insistió tanto en apostar, que tuve que ceder.

Unas semanas después asistí a un juego de NFL en la ciudad de Seattle;


conversaba con un fanático y salió el tema del MMA y de la pelea entre

Floyd Mayweather y Conor McGregor y noté que sus palabras eran muy

similares a las que había escuchado con mi amigo irlandés algunos meses
atrás. Este joven, un poco pasado de copas, comenzó a argumentar a favor de
McGregor utilizando prácticamente las mismas palabras que mi amigo
irlandés había usado meses atrás. El fanático me aconsejaba que llamara a

Las Vegas y pusiera algún dinero a McGregor, pues este ganaría, yo


inmediatamente reconocí el discurso y sabía que era un discurso pasional. Lo
demás es historia, Floyd ganó la pelea, yo la apuesta con mi amigo irlandés y
el fanático perdió posiblemente el dinero que quería jugar en Las Vegas.

La moraleja de estas dos historias, si no ha sido obvia para usted, es que,


así como ambos personajes estaban convencidos de que MacGregor iba
aganar, existen cientos de miles de personas que también estaban convencidas de

ello, así que, guiarse por la opinión de la gente, puede llevarlo a usted a tomar

una decisión errada.

Si usted desconociese del boxeo y solo escuchara a la gente, habría


terminado apostando a McGregor y perdiendo ese dinero inmediatamente.
Como este ejemplo, hay millones de casos en el que miles de personas
estarán aupando por tal o cual equipo, boxeador o persona, pero eso no quiere
decir que, porque muchos lo digan, tengan la razón. No escuche a la gente,
evalúe su opinión, entienda desde que punto de vista se está dando y obtenga

usted su propio criterio.

Le daré otro ejemplo: los New York Yankees tienen alrededor de 9


millones de fanáticos, mientras que los Chicago Cubs tienen unos 4 millones.
Si usted hace una encuesta sobre quién ganaría si se enfrentaran en una serie
mundial, usted obtendrá como resultado que serán los NYY, ¿la gente sabe?

No, la gente solo responde lo que quiere basada en su pasión y fanatismo, y


nada tiene que ver con qué equipo es mejor. Caso contrario ocurre, si usted
va a Chicago y realiza la misma encuesta, donde el resultado será Chicago
Cubs en un 80%. ¿Es un resultado real? No, ¿verdad? No se guíe por lo que
dice la gente, recuerde que usted es un apostador, el fanático no lo es.

Uno de los casos más comunes, es seleccionar una apuesta después de


escuchar los programas deportivos especializados. Esto es un error, y explico
por qué. Durante los programas de televisión y radio, los especialistas

prácticamente hablan bien de todos los jugadores, y sí, todos los jugadores
son excepcionales, por eso están al más alto nivel. Sin embargo, recuerde que
un narrador está ahí para animar el partido, y de manera imparcial tratar de
darle mayor emoción e intriga antes y durante la transmisión. Para un
narrador es totalmente indiferente si un equipo debe ganar por 10 puntos, por
lo que si usted oye algo como: “Este equipo esta imbatible, ganaron 15
partidos al hilo”, no quiere decir bajo ninguna circunstancia que ganarán
ahora. Lo que usted debería en todo caso, es saber en cuales de esos 15

juegos fue capaz de derrotar el logro. Por ejemplo, los NYY de 1998

quedaron con récord 98-64 partidos y, considerando que eran el mejor equipo
de la liga, usted encontraría a los NYY favoritos en un 95% de las veces con
un promedio de -150, lo que implica que jugando todos los días 100$ a los
NYY (162 veces) usted habría ganado 98 veces 66.67$, pero habría perdido

64 veces 100$, lo que significa que solo estaría ganando 133$, lo cual es
poco considerando que está usted apostando al mejor equipo de la liga. Así
pues, entienda que no necesariamente el mejor equipo del torneo es el que
más dinero le dará, ni tampoco el que la gente conoce como el mejor, es que
le dará los resultados deseados.

Entonces, a pesar de que los periodistas, narradores y comentaristas son


conocedores (y de los mejores) del deporte; en lo que se refiere a las
apuestas, realmente no saben, por lo que sus comentarios no sirven de mucho

al hacerse fuera de nuestro ambiente.

Analice además el contexto en el que se dicen las cosas en la televisión y


la radio, y adáptela a la situación particular en el mundo de las apuestas.
Utilice los datos como guía para detectar momentum de equipos, pero ignore
comentarios de creencias populares y sentimientos de los narradores de TV.
Generalmente tendrán comentarios buenos sobre todos los equipos. Ellos
están ahí para informar, no para pronosticar, esto debe quedarnos claro. En
toda transmisión verá que siempre habrá cosas positivas de ambos bandos,

con especial atención a las estrellas del momento, o los jugadores franquicia.

Escuche las transmisiones con atención, pero mantenga la objetividad en todo


momento. Es un error esperar por los comentarios de los especialistas para
apostar ya que, hoy por hoy, cualquier persona tiene acceso a la información
de un evento y esa información que tanto esperamos, está desde hace mucho

tiempo en los medios de comunicación e Internet. Adicionalmente, creer que


estamos escuchando a alguien que “sabe más” nos puede sugestionar para
tomar una decisión que no necesariamente sea la correcta.

No espere por estos comentarios para apostar, pero si así lo hiciere, tenga
una selección de apuesta en su mente y solo si escucha algo que cambia
radicalmente lo que usted y su mente han decidido que debe pasar, cambie su
apuesta.

Les contaré una anécdota que me parece que ilustra de qué manera se

puede ilusionar a los espectadores a través de los medios de comunicación y


hacer que nuestra mente se parcialice. En 2010, La selección de Venezuela se
jugaba el pase al mundial de fútbol. Durante meses, un canal de televisión
local inundó los espacios publicitarios con propagandas alusivas a las grandes
posibilidades del equipo de ir al mundial, el fútbol estaba creciendo en mi
país, y mucha gente realmente no conocía mucho del deporte ni las
posibilidades del país, pero tras esta avalancha de propaganda, comenzaron a
creer ciegamente que era posible. Me cansaba de escuchar a la gente

asegurando, con todos los argumentos posibles, que el país iría al mundial,

básicamente siguiendo lo que decían en la TV. Yo había seguido a la


selección desde siempre, además de que veía al resto de los equipos con
objetividad, y estaba seguro de que Venezuela no tenía ningún tipo de
chance. Sin embargo, para la mayoría de la gente yo estaba loco. Tras la

eliminación, recuerdo un comercial muy famoso que tenía como slogan, “no
perdimos, ganamos una pasión”. Yo no podía creerlo ¿cómo era posible que
estuviesen sacando esa conclusión de una derrota tan fuerte como la que
habían sufrido los fanáticos? Después de todo el incentivo que les habían
dado, toda la ilusión que habían creado, ellos decían algo como esto. El sueño
había terminado, y en mi opinión, tratar así a la gente era una burla.

Por eso hay que entender las circunstancias, y comprender que, en la

mayoría de los casos, los medios de comunicación tratarán de venderle lo que la

gente quiera escuchar, poner las cosas más grandes de lo que son.
Manténgase inmutable antes estos engaños, esté equilibrado y, sobre todo,
vea los partidos.
ENTREVISTANDO A MI AMIGO

He comentado la importancia de estar rodeado de personas que conozcan


el mundo de las apuestas. De ellos podemos sacar cosas buenas y malas,
recuerde que usted es un individuo completamente diferente a los demás,

usted tendrá una opinión y su amigo otra, su familia otra, hasta su alma
gemela tendrá algo que decir. Es necesario que usted conozca las
personalidades de los jugadores que lo rodean, para sacar provecho de ello. A
continuación, una lista del tipo de personas que generalmente están alrededor
de todo círculo de apostadores. Como ejercicio, trate de identificarse con las
características de cada uno de ellos, a pesar de que no las cumpla todas, es
posible que algunas veces haya estado en ese estado de ánimo:

El estadístico: Esta persona conocerá todo sobre el juego en

cuestión, habrá estudiado todas las páginas deportivas del


momento y habrá revisado cuanto diario, revista especializada y
página web se le atravesaran en el camino. Esta persona tendrá un
estimado de todas las situaciones que rodean un juego.
Como expliqué anteriormente, estudiar demasiadas estadísticas no tiene
ningún sentido, a fin de cuentas, la computadora sabrá más que usted y
el dueño de la casa de apuestas se asegurará de que, al sacar los logros,
ninguna noticia trascendental esté latente.
Cuando esté en compañía de esta persona, escúchelo con atención y tome de allí

uno o dos datos relevantes para el juego, pero no preste demasiada


atención a estadísticas soñadas sobre que si “x” o “y” jugador, cuando
desayuna cereal, batea de 5-4 o anota 45 puntos en un partido. No
pierda su tiempo con eso, tome algunos datos, pero escuche a su mente

para tomar la decisión.


El pasional: Este jugador sobrevalora todo lo que le gusta o le
disgusta. Se enamora de los jugadores y equipos de manera tal, que
cualquier logro es poco para lo que pueden hacer su equipo o su
ídolo. Igualmente, sentirá que los equipos que odia jamás serán
capaces de ganar ningún juego, así se trate de los Chicago Bulls de
Michael Jordan.
En esta categoría también están los que apuestan siempre a su equipo

favorito. Un jugador pasional sentirá; por ejemplo, que es traición


apostar en contra de su equipo preferido. Jugar de esta manera es un
gran error, pues no tienen nada que ver la pasión o empatía que uno
sienta por alguna organización, con las apuestas y el beneficio del
dinero. Usted tiene que tener la mentalidad de que está trabajando por
dinero, y que debe tomar una decisión objetiva y sin pasiones, si no
puede hacerlo, es mejor que no apueste. No hay peor error que apostar
cuando uno es fanático de un equipo, la selección estará totalmente
distorsionada por nuestra mente. Además, considere que ya se tiene

suficiente emoción con ver jugar a tu equipo, así que ¿qué sentido tiene
apostar? Por experiencia he notado que cuando mi equipo favorito gana
y aposté a él, la alegría no difiere mucho de la que siento cuando ganan
y no aposté, así que ese factor extra del dinero carece de sentido, ya que

la simple victoria de mi equipo ya representa suficiente felicidad para


mí. Recuerde que perder dinero, a nivel de escala emocional, se siente
mucho más intenso que ganarlo; Si sumamos la derrota de tu equipo
con el dolor de perder dinero, el sufrimiento será mayor, lo que influirá
directamente en nuestro equilibrio emocional. No tiene sentido
recriminarle a tu equipo favorito porque te hizo perder dinero, ni
tampoco tiene sentido emocionarte al ganar dinero cuando ellos lo
hacen, la victoria de por sí da suficiente satisfacción. No confunda

entonces la pasión con las apuestas, pues es un camino seguro a la


derrota. El deporte es una actividad apasionante cuando se es fanático,
el factor apuesta entra cuando el juego carece de interés natural para
nosotros. Evite seleccionar juegos por pasión, escuche también a su
mente para evitar jugar en los partidos donde la pasión vaya más allá de
la razón, identifique a su amigo pasional, y espere de él una selección
de equipo realizada sin más motivos que su deseo de verlos ganar o
perder.

El que siempre pierde: Este es el típico apostador con baja


autoestima, generalmente está en una mala racha, y además lo
expresa constantemente, diciendo que siempre pierde. A pesar de
que esto puede ser cierto y el jugador puede estar en mal momento,

las malas rachas no son eternas. Se ha comprobado que es igual de


difícil escoger un equipo ganador a uno perdedor. Así que usted
debe escucharlo e indagar en su racha de derrotas; si tiene una
larga racha, las probabilidades indican que ahora está cerca de
escoger una selección ganadora. No importa cuántas veces él lo
diga, es imposible que pierda siempre, escúchelo para sacar
provecho de sus posibles selecciones correctas después de malas
rachas, tome en cuenta sin embargo que su lenguaje siempre será

desalentador y no permita que ese vocabulario perturbe su


equilibrio mental.
El que siempre gana: contrario al caso anterior, esta persona
siempre dice haber ganado y siempre tiene una cantidad de dinero
alta producto de sus apuestas, es el típico fanfarrón del grupo,
suele ser un charlatán de primera y, como tal, es peligroso.
Apuesta grandes cantidades y vocifera de lo que logra, pero nunca
cuenta una derrota. Es muy importante estar equilibrado ante estos
personajes, pues nos pueden llevar a tomar una decisión basada en

la pasión y emoción del momento. Por otro lado, podemos


alimentarnos de esa energía cuando necesitamos un empujón para
hacer alguna jugada arriesgada o en la que tenemos dudas producto
de una mala racha, pues su energía siempre es positiva. Tiene una

mentalidad ganadora, pero no equilibrada, así que usted no tiene


que imitar sus selecciones, simplemente tiene que buscar ese
empuje para tomar su propia decisión.
El temeroso: Esta persona pasará horas e incluso días antes de
poder apostar un centavo, es demasiado precavido para estar en
este mundo, le preguntará a todo el mundo qué es lo que piensan y
tomará una decisión, si es que la toma, luego de cientos de
preguntas. Además, jugará un monto simbólico, solo para

pertenecer al grupo. Tienen tanto temor, que generalmente


seleccionará equipos cuyo favoritismo es muy alto y sus ganancias
muy bajas. Generalmente se lamentará más que cualquier otro si
sale derrotado y, si llega a ganar, se irá a su casa o no jugara más en el

día o en la semana, pues no quiere arriesgar su suerte. Si identifica a

alguien así, utilícelo para obtener equilibrio cuando se encuentre


desesperado por hacer alguna apuesta siguiendo una serie de
derrotas. Cuando se está en ese estado, lo mejor es controlar el
ímpetu; y estas personas generalmente están en un estado de ánimo

relajado, pues nunca suelen perder altas cantidades de dinero, ni


ganarlas.
Nostradamus: también conocido como el apostador de periódico,
es aquel que dice conocer desde antes el resultado de un partido,

solo que lo expresa una vez que el partido terminó. Escuchará


siempre frases como “Yo sabía que iban a anotar pocos puntos” o
“Me gustaba Detroit contra Yankees de hembra”. Él puede analizar
todas las jugadas, pero siempre después de que ocurren; además,
dice haberlo comentado con otras personas antes, este personaje
siempre sabía todo lo que iba a ocurrir. Me cuesta mucho pensar
en una manera de utilizar a este amigo a su favor, pues siempre
habla cuando el partido ya ha terminado. Hasta la fecha no he

conseguido una forma de beneficiarme de ellos, más que la de


divertirme.
El callado: Para mí son los más peligrosos para los casinos. Los
callados generalmente son los que piensan las cosas con detalle,
son jugadores inteligentes, están callados porque escuchan a su
mente, son los que ignoran los agentes externos y analizan el
verdadero sentido del deporte y del juego. Tenga conversaciones
frecuentes con estas personas, generalmente tienen grandes ideas y
percepciones de los juegos, pero no lo comentan con los demás.

Mucha información importante sale de ellos, darán pocas


explicaciones, pero generalmente estarán en lo cierto. Tres de los
apostadores más acertados que conozco entran en esta categoría.
Me fue muy difícil saber qué tan acertados eran hasta que descubrí

su personalidad. Voy a compartir una de las cosas que descubrí al


tratar con ellos: me di cuenta que no les gusta decir lo que quieren
apostar, cuando eso ocurre, su estado mental cambia y tienden a
seleccionar una apuesta perdedora. Solo hablarán de su jugada si
ellos lo sienten necesario, no indague en detalles, solo converse
con ellos y espere a que ellos le digan lo que piensan, solo de este
modo entenderá que lo dice porque así lo decidió y quiere
compartirlo con usted, no porque fue algo forzado.

El todero: es el tipo de jugador que apuesta a lo que sea. Uno de


mis amigos solía bromear con otro diciéndole que en dos horas
salían a correr dos leones en África, que se apurara para que jugara
algo. Esta persona generalmente está en el mundo de las apuestas
por diversión, no tiene ningún sistema o método y analiza poco o
nada su siguiente inversión, se mueve únicamente por la sensación
y el placer de apostar. Al estar metido en todos lados, esta persona
no tiene información suficiente sobre un tema en específico, pues
seleccionará las jugadas como las vaya viendo en su día a día. Una

de las ventajas de conversar con estos personajes, es que su mente


está sin preocupaciones, y basará la selección de partidos
simplemente en unas cuantas revisiones a la hoja de logros del día
y una pequeña búsqueda en su memoria. Cuando queremos

apostar, necesitamos esa frescura de pensamiento, no tener el


estrés de la necesidad. Esta persona vive generalmente en ese
estado, así que es conveniente pasar tiempo con ellos y aprender.
El que no apuesta: es el amigo que ve el juego con usted, pero no
apuesta. No escuche amigos que no apuesten, su comportamiento
es similar al del fanático de periódico; ellos siempre dirán “yo
sabía que tal o cual iba a ganar”, siempre lo dirán. El ser humano
por naturaleza querrá tener la razón. Es muy fácil hablar con el

periódico de mañana. Si un amigo que no apuesta le da un análisis


de un partido que está por venir, aprenda a tomarlo, recuerde que
él no apuesta y puede estar dándole una recomendación
parcializada, sea inteligente en tomarlo, recordando que la gente
no sabe. También es usual para ellos decir que un equipo muy
superior ganará, lo que ellos desconocen es que en el mundo de las
apuestas esto representa un -350. Mientras para ellos decir esto no
implica riesgo alguno, a un apostador puede costarle 350$.
HAY QUE VER LOS PARTIDOS

No existe tal cosa como “he visto muchos partidos”, debe ver todos los
que pueda y, si cree que ve muchos, vea más. Si desea aprender algo, debe
estar metido de lleno en ese algo. Predecir eventos deportivos no es la

excepción. Así que, para poder aprender cómo se desarrollan los deportes,
conocer los jugadores y el estilo de cada equipo, no hay mejor forma de
hacerlo que observando tantos juegos como sea posible. Afortunadamente,
hacer esto en la actualidad es muy sencillo, puede adquirir los paquetes de las
ligas más importantes del mundo para tener acceso a la totalidad de los
partidos, en cualquier momento y en cualquier lugar, a través de su celular,
tableta o televisor. Además de todo el contenido audiovisual, tendrá acceso a
un sin fin de noticias y estadísticas. Adicionalmente, usted puede recibir
notificaciones automáticas dependiendo de los equipos que desea seguir y así

mantenerse totalmente informado de todos los eventos que ocurren a su


alrededor.

Pero ver los partidos no significa sentarse en frente del televisor, hay que
observar los detalles y aprender a entenderlos. Para lograr esto es importante
enfocarse, ser objetivo y tratar a los jugadores como profesionales. De esta
manera, podremos evaluar de forma positiva cada una de sus jugadas,
entender si realmente se trató de un error, si existió alguna táctica

involucrada, etc. En fin, innumerables detalles que harán que, para nosotros,

ver el partido represente un aprendizaje más que una diversión. Vea los
partidos entendiendo que los participantes son seres humanos y, por lo tanto,
podrán tener fallos. Cuando esto ocurra, no odie al jugador, mantenga su
mente positiva y entienda la situación del juego, la táctica y la razón por la

que se cometió la falla. Es mi costumbre premiar al que forzó el error, antes


que castigar al que lo cometió (salvo ciertas ocasiones en que realmente son
errores graves), de esta manera, mantengo mi mente clara y objetiva y puedo
aprender las virtudes de mis oponentes. Es común cuando apoyamos a un
equipo ver los errores y destacarlos en lugar de las virtudes de equipo rival.
Debemos entrenar nuestra mente para ver ambos lados de la moneda, para así
entender si se trató de un equívoco o de una falla forzada por el talento
contrario.

Con el pasar de los partidos comenzara a detectar de manera natural


ciertos factores propios del ser humano que son muy influentes en el
desarrollo y resultado de los partidos. Además, notara que estos elementos no
son tomados en cuenta o reflejados en la estadística. Son esos factores los que
al final del día podrán inclinar la balanza a su favor, y le van a permitir
vencer a las casas de apuestas en el futuro. Por eso, manténgase atento a
cómo los equipos reaccionan en diferentes situaciones, cómo se comportan
ante la derrota, cuál fue la razón principal de la resolución del partido, y qué
pasó en el momento de quiebre.

Identifique estos elementos y recuérdelos, pues le serán de gran ayuda en


sus selecciones futuras

Hay que ver los partidos, e ir al bar con mis amigotes a ver el encuentro

no es ver el partido. Muchas de las personas que lo invitan a ver juegos,


realmente buscan otro tipo de emoción; ellos quieren compartir con usted y
con sus amigos, comer, tomarse algunas cervezas y aupar a su equipo
favorito. Si usted decide ir, no apueste en ese juego, deje de trabajar y
disfrute de la compañía de sus amigos, aproveche ese tiempo para distraerse y
relajar su mente. Ahora bien, en el caso de que igualmente decida apostar,
tome en cuenta que el resultado de esa jugada no le será de utilidad, pues no
aprenderá nada. Explico el porqué, cuando hablo de ver el partido, me refiero
a prestar atención, usted está trabajando para encontrar detalles, está

observando factores humanos, aprendiendo y le será muy difícil hacerlo si se


encuentra con las distracciones propias de un bar lleno de amigos.

Para aprender realmente de sus apuestas, debe entender de qué manera su


mente percibe los deportes. Cuando realiza una selección, esta ha sido
procesada por su cerebro de acuerdo a una cierta lógica, así que para que esto
sea aprendido, usted debe comprobar que lo que razonó, se cumple en la
realidad. Es por esto que es crucial observar el desarrollo completo del
encuentro. Si realizó una jugada pensando que cierto partido iba a

desarrollarse de manera X y que luego pasaría Y o Z situación, la única forma


de saber si eso ocurrió así, es viendo en partido; si la situación no ocurre
como la imaginó, entonces solo viendo el partido entenderá por qué no
ocurrió. ¿El lanzador salió temprano? ¿no utilizó su recta? ¿el líder anotador

del equipo tuvo un mal partido? ¿el jugador clave fue defendido con doble
marca? Si usted no está prestando atención, no podrá notar estas pequeñas
cosas que no van a la estadística, pero que son la verdadera razón por la que
el resultado no se dio y son las que le ayudarán en la siguiente selección de
jugada. No las anote, memorícelas, su mente es la que debe trabajar,
internalice esos movimientos y luego los verá con tan solo leer las hojas de
los logros, con tan solo ver a los rivales, podrá saber si será un partido reñido
o no, sin necesidad de consultar estadísticas, usted tiene la experiencia.

Aprender el deporte con este detalle tiene también sus desventajas. Suelo
tener muchas discusiones con mis amigos, y las seguiré teniendo, ya que
puedo ver muchas cosas que ellos no ven, y me di cuenta de que es así porque
veo los partidos con mucha atención, más allá del resultado. Esto ocurre
porque la persona que no apuesta, al no ser penalizado por errar, será más
resultadista que detallista.

Recuerdo tener muchas conversaciones acerca de por qué el Atlético de


Madrid de Simeone, con un estilo de juego poco vistoso, era tan efectivo.

Para unos ojos sin entrenamiento, puede parecer que el equipo no sabe a lo

que juega y que ganan siempre con un golpe de suerte. Sin embargo, yo podía
ver claramente otras cosas, y era que al equipo le gustaba “sufrir” los
partidos, era un equipo con garra, y hacían que los demás entraran en un
juego trabado para cortar las habilidades de sus contrarios, especialmente

cuando ellos estaban en desventaja sobre el papel. Además de este estilo de


juego, tenían unos últimos minutos de alto nivel plagados de tácticas a balón
parado que generalmente daban buenos resultados, así que ellos jugaban y
creían en eso, y lo repetían una y otra vez tanto en la victoria como en la
derrota, era su sello y su identidad.

Estos son los detalles que usted debe analizar, si no ve los partidos con
esta mentalidad, probablemente se aburra con un 0-0 en futbol. Ya hoy por
hoy esto no me sucede, puedo disfrutar un 0-0, una goleada o un 5-3 de la

misma manera.

Pondré un ejemplo de cómo ver los partidos al detalle lo ayudará a tener


una ventaja sobre la casa. En la temporada 2015-2016 Los Golden State
Warriors de la NBA; finalizaron con 78-9, usualmente obtenían victorias
holgadas y a partir del 3er cuarto todo estaba decido a su favor. Si usted
abandonó el partido en el último cuarto o leyó el periódico al día siguiente,
pudo pensar que los Warrios estaban imbatibles, producto de su gran equipo.
Sin embargo, habría ignorado que en el 60% de los partidos, Steve Kerr

sentaba a sus estrellas en los minutos finales y que esto había impedido que

su equipo cubriese el hándicap en muchas ocasiones.

Vea los partidos con seriedad y no por diversión. Yo soy un gran fanático
de ir al estadio, pero en el mundo de las apuestas, es más conveniente verlos
por TV, ya que podemos disponer de la tecnología que ofrecen; tendremos

los mejores ángulos, la repetición, algunas estadísticas, tomas cercanas para


evaluar lenguaje corporal, y evitaremos las miles de distracciones propias de
asistir al estadio.

Si usted decide ir a al estadio, trate de aprender de ello. Lo que más me


gusta sacar de mis visitas a los juegos, es entender el ambiente que la localía
hace sobre el equipo. Le daré un ejemplo. Cuando me mudé Seattle en 2017,
asistí a varios juegos de los Mariners, en esa época el equipo estaba
medianamente bien, con una serie de victorias aun podían luchar por un

puesto en la postemporada. Estando en el estadio, esperaba unos fans


volcados apoyando, pero lo que encontré fue que la fanaticada iba a ver los
partidos solo por pasatiempo, y que para ellos era irrelevante ganar, no había
ambiente de apoyo. En este momento comprobé que la ventaja de localía para
un equipo como Seattle no era tal, así que esto podía ser utilizado a mi favor
cuando estuviese considerando el factor psicológico de los jugadores para un
partido en el que quería apostar. Por ejemplo, apostar a los Mariners en -150

de local, con un ambiente tan flojo como el que describo, es realmente

arriesgar demasiado dinero para la ganancia que se puede obtener. Un equipo


que pelea por la postemporada, generalmente es considerado como “bueno”
por las casas de apuestas, por lo que el -150 podría sonar lógico para un
equipo en casa, sin embargo, yo sabía que era demasiado. El record de Seattle

esa temporada en casa fue de 40-41, claramente no tiene sentido jugarlo en


un logro más caro de -120.

Por el contrario, en el estadio de los Seahawks, el ambiente es mucho


mejor. El público está metido de principio a fin y los apoyará durante todo el
juego. Por las características del estadio, el ruido generalmente provoca
errores del equipo rival a la ofensiva, el público lo sabe, y apoyan con gran
energía cuando el equipo se encuentra defendiendo. Si usted está en el estadio
y entiende esto, podrá inferir también el comportamiento del equipo y, por lo

tanto, en que momentos la localía hará efecto. Esto puede ayudarnos a


determinar si un equipo ganando por 5 puntos intentará anotar o, por el
contrario, buscará consumir el reloj; también nos puede ayudar a entender si
un equipo prefiere despejar para confiar en su defensa y el público a su lado,
como presión al rival, que jugársela en 4ta y 1 en la yarda 50. Estos son
factores psicológicos que no pueden ser aprendidos en ninguna página web ni
tampoco por TV, pero que podrá notar si está prestando atención en todo
momento.

Recuerdo también un partido de los NY Knicks en el Madison Square


Garden en 2014, el equipo estaba en su peor momento, no había química y el
plantel estaba totalmente roto, sin embargo, tenía el estadio lleno y los
fanáticos se mantuvieron apoyando durante la totalidad del partido. Los
Knicks de ese año, con un equipo terrible, terminaron con un récord en casa

de 19-22, un récord más que decente si usted utiliza el hándicap de las casas
de apuestas para la NBA, en el que los Knicks recibieron puntos en más del
60% de los juegos de la temporada.

Otras de las cosas que puede observar durante un juego en vivo, son los
movimientos tácticos y habilidades de algunos jugadores. Por ejemplo,
Robinho era más rápido de lo que podía imaginar, podía dejar rivales atrás
con tan solo unos cuantos regates, su bicicleta era rapidísima y el control con
el balón incomparable. D. Wade era más efectivo de lo que podía creer,

anotaba en situaciones complicadas e incómodas, lleno de marca. Lebron era


menos visible en el campo de lo que mostraban sus estadísticas y, sobre todo,
de lo que los medios de comunicación alardeaban, pues tiene un juego más
silencioso en cancha, y parece increíble que pueda lograr 42 puntos y 10
asistencias tan fácilmente. K. Irving era más rápido y habilidoso que nadie, la
recta de Verlander es realmente invisible, y la defensiva de Cano daba mucho
que desear. Son cosas que la TV no te da.
Entonces, hay ventajas de estar en el estadio y otras de verlo en la TV. En
mi opinión se necesitan ambas, recuerde que usted está entrenando su mente.

Vea los partidos buscando detalles, practíquelo día a día y se volverá natural.
EL EQUILIBRIO

¿Se ha dado cuenta de que cuando tiene la mente fresca, puede


pronosticar fácilmente los eventos deportivos? ¿Ha notado que después de un
tiempo sin apostar, le es más fácil ver las jugadas del día?

Estar fresco de mente, le permitirá sacar ventaja sobre la banca, y la


psicología y el equilibro mental, son pilares importantes para conseguir esto.
En el mundo de las apuestas, la objetividad juega un factor importante al
momento de seleccionar los ganadores, y para ser objetivo, hay que
convertirse en un témpano de hielo y saber manejar nuestras emociones. En
el momento en que la mente se parcialice o sea dominada por un sentimiento,
nuestra selección de jugadas se distorsionará y estaremos seleccionando
algún equipo por las razones equivocadas.

Nuestra mente puede desequilibrarse por numerosas razones, problemas,


presión, falta de dinero o necesidad de ganarlo, fanatismo, etc. Estar al tanto
de cómo reaccionamos ante cada uno de estos elementos nos permitirá estar
equilibrados al controlar los efectos negativos que experimentamos. De igual
manera, debemos controlar todos aquellos elementos que nos sobresaltan,
como el exceso de dinero tras acertar un parlay, el exceso de confianza, la
algarabía, etc. Debemos internalizar amabas sensaciones y conseguir el
equilibrio pues, de no hacerlo, nuestra mente podría jugarnos una mala

pasada.

Intente en todo momento poner su mente en blanco, sin pasiones, sin


enamoramientos. Analice los juegos con mente fresca y encontrara más
fácilmente a los ganadores. Es como si siempre empezara desde cero,
imagine el primer día de escuela, el primer día en el trabajo, la primera cita,

etc. Mantenga esa alegría mental, ese equilibrio y ánimo y, con seguridad,
podrá seleccionar jugadas acertadas.

Tome en cuenta que para estar equilibrado mentalmente es necesario


tener tanto victorias como derrotas, aprenda a apreciar ambas caras de la
moneda y sobre todo las derrotas, pues son las que más enseñanzas nos
dejarán. Esto no quiere decir que cuanto más perdamos más felices debemos
estar por aprender, pues habríamos perdido el equilibrio. Más adelante
compartiré con usted mi forma de saber si me encuentro equilibrado

mentalmente y cómo apreciar las rachas negativas.

Un elemento clave para mantener el equilibrio mental, es que no se


obsesione con vivir de las apuestas. Debe asumir en todo momento que está
jugando por diversión y no para vivir, véalo como recreación, como su
pasatiempo, y, de esa manera, su mente no se preocupará en exceso ante los
resultados, sean buenos o malos. Tampoco se obsesione con la idea de
derrotar al sistema, recuerde que está jugando contra computadoras y
sistemas estadísticos y probabilísticos realmente complejos, que han sido

históricamente casi imposibles de derrotar. Recuerde que solo en algunos


contados casos el sistema fue derrotado, pero por poco tiempo, pues los
casinos y casas de apuestas siempre realizaran los ajustes antes de que sea
demasiado tarde. Si desea leer un poco más sobre estos casos, le recomiendo

leer los libros “Beat the Dealer” (Vence al croupier) y “The Eudaemons” (la
Historia de los Pelayos) e investigar sobre Billy Walters, quien es conocido
por ser el primer apostador deportivo profesional millonario. Sin embargo,
esto es 1 en un millón y, en todos los casos, las técnicas no son aplicables hoy
en día.

Otro mecanismo muy útil para equilibrarnos, es ajustarnos a un Budget.


Debemos determinar la cantidad de dinero que estamos dispuestos a perder, y
jamás, bajo ningún concepto, exceder de ese monto. Está comprobado que en

el momento en que sobrepasamos nuestro Budget, nuestra mente se


desestabilizará, prestando más atención a la escasez o abundancia de dinero,
que al deporte en sí. Se debe conocer esa delgada línea entre la diversión y las
emociones, entre lo que nos generará satisfacción al ganar y lo que nos
generará el perder. Un Budget es similar a una meta, debemos tenerla clara y,
al alcanzarla, sabremos entonces si podríamos dar más, o si por el contrario
nos costó llegar allí. De esa manera nos conoceremos mejor y ajustaremos
nuestras metas de acuerdo a lo que nuestra mente nos dicta, siempre
visualizando nuestro equilibrio emocional.

Finalmente, mi recomendación es que no de datos a sus amigos. Existe ya


suficiente presión sobre usted para seleccionar al equipo ganador como para
añadir el peso de los demás en sus hombros. Cuando usted seleccione sus
jugadas, guárdelas para sí mismo, no hace falta que las comparta. Explicaré

brevemente cómo ambos casos ejercerán presión sobre usted, o al menos


cómo ocurre para la mayoría de las personas.

1. Si usted da un dato y el equipo gana, su amigo automáticamente le


preguntará qué jugar la siguiente vez, lo que hará que su mente tenga
aún más presión para dictar el ganador. Probablemente intentará ser
más arriesgado por exceso de confianza, o muy precavido para
intentar dar siempre un ganador. Esto es algo que no queremos.
2. Si da un dato y el equipo pierde, posiblemente se sentirá mal por su

derrota, pero también se sentirá mal por haber hecho que su amigo
perdiera. Así que, si en algún momento su amigo le pide otro consejo,
usted tendrá una presión adicional para darle el juego correcto,
poniendo presión extra sobre sus hombros, lo que es garantía de que
seleccionará algo más “seguro”, perdiendo objetividad.

Este, por supuesto, es un caso general, si usted, por el contrario, siente


equilibro al exponer sus ideas, y ha comprobado con hechos de que debe
expresar sus deseos de jugadas, entonces siéntase libre de hacerlo, pues es lo

que funciona para usted. A fin de cuentas, se trata de conocernos y descubrir


nuestro propio equilibrio.

Disciplina y objetividad.
EL FACTOR MENTAL

MOMENTUM

He comentado a lo largo del libro, la necesidad de conseguir la ventaja


sobre la casa, ventaja que se logra identificando aquellos elementos que no

son tomados en cuenta en las estadísticas, específicamente en lo intangible


del comportamiento humano.

Imagine que todos fuésemos robots, sería muy sencillo predecir un evento
deportivo, pues todos harían exactamente lo mismo una y otra vez, entonces
todos ganaríamos en las apuestas, o en todo caso las apuestas no tendrían
ningún sentido. Es por eso que expliqué que no debe estudiar estadísticas en
exceso, sino enfocar su mente en el comportamiento de los verdaderos
protagonistas del evento, los jugadores. Son solo ellos quienes podrán hacer

cambiar el resultado de un partido, son ellos quienes, con su comportamiento


humano natural y errático, inclinarán la balanza. Es en ellos en quien
realmente estamos confiando nuestro dinero y es por eso que nuestra mente
debe estar concentrada en el humano, y no en los números.

En cada selección, intento seleccionar al equipo que tenga el mejor estado


de ánimo, y el que venga con ese ímpetu de querer ganar, sin importar lo que
digan las cosas en el papel. Para poder comenzar a evaluar un juego, siempre

trato de darle a ambos equipos el mismo peso y posibilidades de ganar,

independientemente de su nivel, y entonces utilizo una frase muy conocida y


que me ayuda enormemente, “ningún equipo es tan malo como cuando
pierde, ni tan bueno como cuando gana”. Me hago esta afirmación y
automáticamente mi mente asume que ambos equipos pueden ganar, y así mi

percepción sobre el partido cambia, equilibrando a los equipos desde mucho


antes de realizar un análisis.

He comprobado que esta afirmación es muy cierta, y que se cumple a lo


largo de las temporadas, pues como todo en la vida, hay procesos con altos y
bajos, y el deporte no es la excepción. Los equipos están constantemente
ajustando, tendrán rachas buenas y malas. De nuevo, no estamos hablando de
máquinas sino de personas que, como usted y yo, cometen errores
constantemente; se sentirán mal, bien, tendrán juegos malos y buenos,

sentirán fatiga, desgana, emoción…Debe ser consciente de que estos cambios


ocurrirán y que lo que pasó ayer no es indicativo de lo que pasará hoy o
mañana.

Habiendo dicho esto, debemos dar un mayor peso al momentum de los


equipos y jugadores que a la estadística de estos, pues ese empuje con el que
vienen los equipos, nos será de gran ayuda para inclinar la balanza a nuestro
favor, mucho más de la que nos pueden dar algunos números rebuscados.
Le pondré un ejemplo: Los Cleveland Cavaliers de 2017, habían
comenzado la temporada con un juego terrible, luego de los primeros 10

encuentros se encontraban en el fondo de la tabla, y estaban recibiendo un


sinfín de puntos en contragolpe. Yo había notado esto, y confirmé mi
aseveración en un análisis en NBA-TV días después, así que decidí esperar a
que Cleveland hiciera los ajustes, pues para mi carecía de sentido jugar a un

equipo que no había logrado identidad, más aún cuando las casas de apuestas
todavía lo consideraban poderoso (lo cual tenía sentido pues es basado en
estadísticas y nombres). Un día, escuché a uno de mis amigos, que es muy
fanático de la defensa, decirme ¿Cleveland ahora defiende? Yo no estaba
viendo ese partido específicamente, pero el comentario hizo que comenzara a
pensar en que Cleveland podría haber cambiado su juego. Tomé con bastante
seriedad el comentario, pues este amigo es un fanático de la defensiva y, que
me lo dijera sin yo preguntarle, era una señal que no podía dejar pasar. Para

mi vale más un comentario espontáneo, que aquel que viene tras una
pregunta, más aún cuando esta persona aprecia el juego defensivo. El
momentum había cambiado para los Cavs, y era el punto de quiebre que
había estado esperando, aquel que diera inicio a su racha ganadora.

Así como usted identifica estos momentum para bien, debe identificarlos
para mal, pues, igual que Cleveland ajustó en el ejemplo pasado, el resto de
los equipos también lo hicieron, es lo bonito del deporte profesional, las
estrategias van cambiando de acuerdo al comportamiento y al desarrollo de
las temporadas. Esté siempre atento a estos cambios para que pueda

aprovechar esos momentum a su favor

Otro elemento que determina el momentum de los equipos, es la


necesidad. Curiosamente, esto lo aprendí de mi experiencia como jugador
amateur, en mi equipo de fútbol sala de la universidad. Pertenecía a el equipo

más poderoso del torneo de nuestra escuela y, además de que lo habíamos


organizado a nuestro antojo, uno de nuestros jugadores era realmente
dominante y podía resolver prácticamente el partido por sí mismo. Al tener
nosotros esa facilidad, generalmente nos relajábamos en los partidos, y no
nos costó trabajo clasificarnos invictos a la final. Durante todo el torneo
fuimos odiados por el resto de los equipos y todos y cada uno de ellos daban
el máximo para enfrentarnos, sin embargo, como para nosotros era
relativamente sencillo ganar, nunca tuvimos la necesidad de dar algo extra. El

día de la final llegó y nos enfrentábamos a un equipo de mucho menos nivel.


En ese momento, ya éramos ganadores. Sin embargo, tuvimos bastantes
problemas desde el comienzo pues el quipo, en el papel débil, estaba jugando
inspirado. Parecían habernos estudiado, o simplemente el ímpetu de sentirse
inferior, había hecho que se sintieran imbatibles y lo estaban demostrando en
la cancha. Logramos despertar, pero ya era muy tarde para remontar el juego
y perdimos. El momentum con el que nosotros llegamos a esa final fue muy
bajo, sin la necesidad de ganar, jugamos nuestro peor partido y fuimos
sorprendidos por un equipo que venía inspirado y concentrado en hacer las

cosas bien. Adicionalmente, a lo largo del torneo nunca nos vimos en la


necesidad de remontar y no habíamos tenido esa sensación de derrota en
nuestras mentes, no habíamos aprendido como remontar los juegos. El
momentum pudo más que el talento.

Algo similar ocurrió en la Super Bowl XLVI entre New England Patriots
y New York Giants. Recuerdo las palabras de Brady prácticamente dándose
de ganador, lo que ocurrió esa noche, fue que los Giants salieron con más
hambre que los Patriots y ese momentum los ayudó a derrotarlos en uno de
los juegos más emocionantes de la historia. Como puede ver, el momentum
fue fundamental para que el débil derrotara al fuerte, y esto ocurre
constantemente en el mundo de los deportes. Esté atento para que no los
tomen por sorpresa.

Identificar el momento le ayudará a inclinar la balanza a su favor, pero


tome en cuenta que esto no es siempre efectivo, entienda que puede fallar,
pues en todo momento está involucrado lo impredecible del ser humano, y en
cualquier instante, el momentum puede pasar de un lugar a otro, o usted se
dará cuenta que nunca cambió.

Puedo darle un ejemplo en el que el momentum no funcionó para mí.


Cleveland Cavaliers venía de 5 derrotas seguidas, su nueva adquisición,
Crowder, estaba jugando terriblemente mal y había sido relegado a la banca.

En el tercer partido de esa mala racha, vi a Crowder jugando mucho mejor y


haciendo las cosas bien, comenzaba a retomar protagonismo, encestaba
nuevamente sus tiros y participaba más en la dinámica grupal, dos jornadas
más tarde estaba nuevamente de titular. Identifiqué esto como un punto de

quiebre en la mentalidad de Crowder y del equipo; era un jugador importante


y, que estuviese bien, era claro indicio de que las cosas tenían que mejorar.
Con la nueva mentalidad de Crowder y los ajustes de Cleveland, las cosas
estarían mucho mejor ahora. Además, venían de 5 derrotas, ya deberían
ganar, ningún equipo es tan malo como cuando pierden, de hecho, Cleveland
no es un equipo de perder 5 seguidos. Así que, sin ver el rival de turno, jugué
a Cleveland. Lamentablemente, Crowder tuvo otro partido terrible, jugó
pocos minutos, Cleveland seguía con problemas en defensa y perdieron el

juego. Son cosas que pasan, y no hay que molestarse, los ajustes no son
automáticos, no son robots, pero ese juego confirmó, por ejemplo, que la
defensa de Cleveland debía mejorar más y que Crowder debía pasar a
segundo roll en el equipo nuevamente. Derrotas como esta aportan una gran
enseñanza y entendimiento del juego, y dejan en nuestra memoria factores de
comportamiento que debemos recordar, pues les sacaremos provecho en las
siguientes jornadas. No se moleste con las derrotas, aprenda y siga
aprendiendo siempre.
SIGAN AL LÍDER

La psicología de un equipo será la de su líder. El capitán del equipo no es


necesariamente el líder, es sólo un símbolo, para mí el verdadero capitán es
quien marca la personalidad del juego, el que hace que la balanza se incline a

su favor. La manera en la que actúa el líder es la manera en la que el resto del


equipo se comportará, entienda cómo se comporta el líder en cada situación y
tenga ese factor a la mano durante su selección. Le daré unos ejemplos:

Lebron James es uno de los jugadores más completos y


dominantes jamás visto: consistencia, trabajo y títulos.
Ahora bien, no es un secreto para nadie la cantidad de
veces que Lebron ha sido juzgado por no tener sangre fría
en situaciones de clutch. Algunos se molestarán en este
momento y dirán que las estadísticas indican lo contrario,

pero, si usted ha llegado hasta aquí en este libro, entenderá


que me importa muy poco lo que sale de un periódico o
una página web. No es casualidad que Lebron siempre se
rodee de talento con sangre fría, Ray Allen, Bosch, Wade,
Irving, Miller, Korver. Si hace un poco de memoria,
recordará probablemente muchísimos más tiros de estos
jugadores que del propio Lebron en momentos decisivos.

Esto no tiene nada de malo, simplemente son estilos de


juego que usted debe conocer, al final del día, será el
MVP, no hay duda de ello, pero recuerde que usted es un

apostador, no debe ser pasional. Si piensa que, en un


partido cerrado, contará con el mejor jugador del mundo
para decidirlo, estará equivocado, en un 80% de las veces,
Lebron pasará el balón a uno de sus compañeros. Por otro
lado, si ese partido está abierto, Lebron James parece
volar, es más imponente de lo normal y su confianza se va

al cielo. También tome en cuenta esto si desea que ese


partido quede abierto o con anotaciones altas. Lebron,
como líder, puede decidir claramente cómo se definirá un
encuentro, pues es él quien lleva las riendas del juego para

bien y para mal


Tom Brady: un asesino del emparrillado, este señor jamás
se rendirá, ni él ni su técnico Bill Belichick, por eso han
llegado tan lejos, ellos irán siempre a por todas, pueden
manejar de igual manera situaciones de presión como
situaciones relajadas, este es un gran ejemplo de alguien al
que pongo la mayoría de mi dinero, porque estoy seguro
de que siempre darán el 100%, además de que comparten
mi idea de juego, ofensiva y defensivamente. Tener un

jugador así no solo inspira a sus compañeros, sino que


debilita al resto, es como la película de Rocky donde Iván
Drago dice “él no es humano”, esta es la sensación del
resto cuando lo enfrenta, todos dan el resto para ganarle,

pero él siempre está ahí.


Kobe Bryant: pedía el balón, sin importar la situación del
partido, él quería tener la última palabra, no tenía miedo.
Al ser el principal protagonista, el equipo dependía de su
efectividad en cancha, la mayoría de las veces, su equipo
fue “Kobe dependiente” por lo que, cuando él estaba mal,
probablemente su equipo también lo estaba. Aplique esto
para otros escenarios con otros jugadores similares ¿Cuál

es el comportamiento del resto del equipo si el líder no


está?
Tony Romo: Jugador con gran talento, pero no tiene
colmillo, en situaciones de presión generalmente cometía
el error. Fue sin duda el líder del equipo durante su
carrera, sin embargo, su talento no fue suficiente para
sobreponerse ante situaciones de presión, y no pudo cargar
a su equipo hacia las grandes victorias. Para un apostador,
saber que el líder carece de colmillo es fundamental para

nuestras jugadas, pues sabremos en qué tipo de partidos


apostar a favor o en contra.
Alex Rodríguez: No fue hasta la temporada de 2009
cuando, por fin, Alex logró sobreponer su mente (y la de

los rivales que ponían más atención en él) para poder tener
una postemporada de ensueño que lo llevó al campeonato.
Pablo Sandoval y David Ortiz: Money Players. Ambos
jugadores parecían estar dotados de una magia para
momentos importantes. Sin tener temporadas regulares
con números extraordinarios, lograban sacar un extra en
situaciones de clutch. Contar con estos jugadores en
momentos importantes es vital para la selección de

jugadas. En una serie mundial, vale más tener a alguno de


estos dos en el plató que al MVP de la temporada. Son los
llamados Money Players. No destacan generalmente en las
temporadas regulares, pero son los verdaderos líderes en
momentos de presión. Pablo Sandoval es el ejemplo
perfecto pues, en la temporada regular, ponía números
regulares y nada impresionantes, sin embargo, logró
llevarse 2 series mundiales, siendo el MVP de una de ellas
y bateando para .425 en la otra.

Gheorghe Hagi / James Rodríguez / Lionel Messi:


Jugadores de selección vs jugadores de clubes. Estos son
jugadores que parecen ser una persona al jugar con su
selección y otra al jugar con su club. Hagi y James, por

ejemplo, son jugadores que sobresalen al estar con la


camiseta de su selección, se transforman y suelen jugar a
un nivel superlativo, nada comparado con lo que dan en
sus clubes. Hay que tener esto en cuenta cuando se
apuesta, pues ambos jugadores aportan un factor diferente
al encuentro dependiendo de la situación y no es tomado
por la estadística. Caso contrario ocurre con Messi, quien
con el Barcelona es un Dios, pero con Argentina parece

nunca estar a ese nivel. Sin caer en el tema de qué equipo


lo rodea en cada caso, la personalidad del Messi de
Barcelona es distinta a la del Messi de Argentina, quien,
para el momento de escribir este libro, ha perdido 4 finales
con su selección.

Utilice todos estos factores para inclinar la balanza a su favor,


recuerde que usted lucha por sacar un logro, no por ganar un partido. No se
sienta mal si critica a sus jugadores favoritos, no tiene relación el dinero con
la admiración que pueda sentir por algún jugador. De hecho, para mí cuando

debo apostar en contra de mis jugadores favoritos, es un win-win.


EL JUEGO DE LA NECESIDAD

Había comentado sobre la necesidad y el momento deportivo en los


eventos deportivos. La psicología del partido es clave para la selección de las
jugadas. La necesidad de ganar de cada quien cambia según los partidos, los

que están arriba se relajan y los que están abajo se enfocan e intentan recortar
la ventaja, los segundos quieren ser primeros y los primeros no necesitan
mucha motivación.

Identificar las necesidades de los equipos en cada situación es vital para


determinar quién dará el esfuerzo extra que inclinará la balanza a nuestro
favor. Ilustraré esto con un ejemplo que ocurre frecuentemente en las
semanas finales de la NBA y que incluso la propia liga tiene en cuenta.
Ocurre cuando un equipo ya clasificado, comienza a descansar a sus estrellas.
Muchas veces escuché a oídos inexpertos decir que el equipo A, ya

clasificado, sería un rival fácil pues sus titulares estarían descansando. Nada
más alejado de la realidad. Primeramente, le recuerdo que ese dato ya ha sido
tomado en cuenta por la computadora, así que usted está analizando el juego
sobre un logro que ya tomó en cuenta a los suplentes que entrarán en la
formación inicial. Por otro lado, esos jugadores que están en la banca, tienen
incluso mucha más “hambre” que los que tienen sus puestos asegurados, es
precisamente su momento de demostrar que se puede contar con ellos. La

necesidad está del lado de los jugadores que vienen de la banca. Sí, es cierto
que su nivel es inferior, pero en este caso estamos dejando de lado el talento

individual para comparar necesidades.

Imagine un juego San Antonio Spurs vs. New York Knicks, en casa de
los Knicks. Los Spurs se encuentran clasificados a postemporada como

número 1, mientras que los Knicks pelean por el 8º y último puesto a los
playoffs de la NBA. Ahora tenemos los siguientes escenarios:

Escenario 1: 9:00 am. Logro: San Antonio (-5.5). Siendo San Antonio un
equipo en el papel muy superior, las casas de apuestas le dan un -5.5
asumiendo que ambos equipos irán con los titulares. En este caso,
independientemente del talento de un equipo sobre el otro, la motivación
adicional estará de parte de los Knicks, quienes necesitan una victoria,
además de que la fanaticada estará volcada con ellos sabiendo la necesidad

del club. No será fácil, son inferiores, pero sin duda darán un extra, no tanto
como San Antonio, que, al estar clasificado, podría bajar la intensidad si el
partido se le complica. La necesidad está del lado de los Knicks.

Escenario 2: 2:00pm. Una noticia advierte que, San Antonio clasificado,


descansara a 3 de sus estrellas con miras a los playoffs. Como espectador,
usted podrá evidenciar dos cosas, si tiene acceso a la noticia lo
suficientemente rápido, podrá notar que el logro cambio de, digamos San
Antonio -5.5 a Knicks -1. En este caso usted podrá comprobar como la casa

de apuesta ha ajustado el valor del logro debido a la noticia. Por el contrario,


si no ha visto el logro a lo largo del día y se entera de la noticia, debe esperar
unos 10 minutos, si el logro no se mueve, quiere decir que ya la máquina hizo
el ajuste. Espere siempre a que la máquina haga el ajuste, no intente jamás

asumir que usted va más rápido que la computadora, que la noticia la sabe
usted antes que nadie, y que ese logro de -1 Knicks pasará pronto a ser -5
Knicks. Pasando al análisis de la necesidad, en este caso pareciera que esta se
encuentra del lado de los Knicks y que, además, la tendrán más sencilla, pues
no estarán las estrellas. Ahora bien, tome en cuenta que el factor de que no
estarán las estrellas ya fue contabilizado por la máquina, y es la razón por la
cual el logro se movió de -5.5 a +1 para San Antonio. Por lo tanto, es un
elemento que no debe considerar, ya su amiga hizo el trabajo por usted. Lo

que si debe considerar es el hambre. En este caso, ambos equipos tienen


necesidades similares, tanto los Knicks por su aspiración de clasificar, como
la banca de San Antonio por su deseo de destacar con miras a ser
seleccionados en la rotación de los playoffs. Yo calificaría a ambos equipos
con necesidad 0.

Escenario 3: Supongamos ahora que no solo San Antonio está clasificado,


sino que también los Knicks lo están. Ambos equipos salen sin sorpresas en
sus titulares. El logro -5.5 San Antonio. En este caso, al no haber nada en
juego, no existe una necesidad de victoria más allá del deseo de salir

victorioso. Así que en este caso podríamos decir que el factor necesidad es 0.

¿Puede usted ver la diferencia entre el escenario 2 y el 3?

Antes de concluir, es necesario comentar que es riesgoso apostar en

juegos en los que existan noticias de último minuto que modifiquen las
alineaciones acostumbradas, ya que estas modificaciones conllevan cambios
en el sistema de juego que usted desconoce. En este caso, ni la máquina ni
usted podrán predecir un resultado acertado, está usted dependiendo
únicamente de la suerte.
DE LA MONTAÑA RUSA AL CARRUSEL

El ser humano, por naturaleza, busca obtener emociones de todo tipo; es


por esto que nos gusta ver una película, escuchar música, o ir a un concierto,
es la razón por la que nos hacemos fanáticos de un equipo, por la que nos

gusta sentir amor, incluso por la que se bebe, fuma, etc. El mundo de las
apuestas tiene la característica de proveer todo tipo de emociones, y todas
muy fuertes, la causa de que esto sea así es que involucra dinero, algo que es
de muchísimo valor para la gran mayoría de nosotros, para algunos podría
incluso puede ser el segundo después del deseo de vivir.

Durante mi periplo en el mundo de las apuestas, me atrevería a decir que


he experimentado todo tipo de sensaciones: intriga, ira, envidia, alegría,
tristeza, tensión, odio, admiración, gratitud, optimismo, impaciencia,

indignación, venganza, amor, fe… en fin, una montaña rusa de emociones


que me ha llevado desde un estado épico de felicidad, hasta el peor
sentimiento de derrota y depresión.

Al apostar, experimentaremos estos sentimientos una y otra vez. La


influencia del dinero hará que las emociones sean más intensas de lo que
realmente son. Hay que ser consiente en todo momento de esto y de que, por
más eufóricos o derrotados que nos sintamos, no todo es tan bueno ni tan
malo como parece. Debemos aprender a sentir, y entender si ese sentimiento
modifica nuestro comportamiento. Está en nosotros encontrar el equilibrio

mental y, con ello, la mente clara para ser siempre objetivos a la hora de

apostar.

Así como sucede en la vida real, las cosas cambian, habrá momentos
malos y momentos buenos, lo que un día está arriba, podrá estar abajo

mañana, para volver a subir después. De igual manera ocurre en el deporte,


los equipos ajustan, y tendrán rachas buenas y malas. Usted también las
tendrá, sea consciente de que después de una gran emoción vendrá
probablemente una derrota, y que estará experimentando esto
constantemente.

A esta avalancha de sentimientos que nos llevan de arriba abajo la llamo


“la montaña rusa de emociones”. Como apostadores, no queremos estar en la
montaña rusa, pues nos hará tomar decisiones basadas en nuestros

sentimientos y no en nuestra razón. Pero no debe temer estar en ella, es


importante que entienda y conozca todos los sentimientos que se generan en
usted y que, poco a poco, logre dominar esa respuesta natural que
experimenta.

Lentamente aprenderá a salir de la montaña rusa, a controlar sus impulsos


y a darle cabida a su mente para que actúe. Cuando lo logre, será como estar
en un carrusel, con altos y bajos, pero que no alterarán su estado de ánimo.
Usted seguirá dando vueltas tranquilamente, experimentando todas y cada

una de esas emociones, pero sin que eso afecte su ser.

Mantenerse en el carrusel le permitirá disfrutar de los deportes


apasionadamente sin importar el resultado, aprender del juego en sí, controlar
sus impulsos y tomar decisiones con la mente clara, lo que se traduce

automáticamente en ganancias para usted. Mantenerse en el carrusel es


garantía de que usted no necesitará retirarse del mundo de las apuestas, pues
no habrá motivo por el que tome decisiones que lo perturben al estar
actuando en concordancia con su mente, sin sentimentalismos.

Sin embargo, aunque logremos perfeccionar esta técnica y convertirnos


en un témpano de hielo, siempre llegará el momento en el que el carrusel será
tan aburrido que entraremos, sin querer, a la montaña rusa, pues intentaremos
buscar nuevamente esas emociones que nos trajeron aquí en primer lugar. Si

usted siente que debe salir del carrusel, esa es la señal de que necesita un
descanso, es el momento de retirarse. Entrar en la dinámica de la montaña
rusa, solo lo llevará a perder su equilibrio emocional y, con ello, su dinero.

Mientras se mantenga en el carrusel tendrá ganancias y pérdidas, rachas


buenas y malas, pero siempre podrá seguir sin estar expuesto a grandes
derrotas que nos saquen del juego, o a grandes victorias que nos llenen de una
euforia falsa. Mantenga su mente en el carrusel de emociones y obtendrá su
primera victoria.
PERDER NOS HARÁ LIBRES

Una de las maneras de mantenernos en el carrusel, es disfrutar de las


derrotas. Suena complicado e incluso masoquista, pero no lo es si le vemos el
lado positivo. Las derrotas son las responsables de enseñarnos, pues haremos

ajustes cada vez que ellas lleguen, por lo que, si lo vemos como una
oportunidad de mejorar, nos será más fácil darles la bienvenida en lugar de
molestarnos.

Las derrotas nos van a generar una serie de sensaciones fuertes, las cuales
solemos tomar como catastróficas. Sin embargo, si logramos entender que las
derrotas son parte de los altos y bajos de la vida, estas no nos causarán
sobresaltos, pues sabemos que pasarán, las estamos esperando. Si estamos
preparados para la derrota, no habrá manera de que esta nos perjudique, por

el contrario, nos ayudará a mantener el equilibrio mental.

Si apostamos a un equipo y este pierde, no nos echemos al abandono, no


justifiquemos ni culpemos a nadie, en lugar de ello, aprendamos del
resultado, comprendamos qué fue lo que pasó en el juego que hizo que
nuestro pronóstico fallara, qué hizo el equipo ganador diferente esta vez, y
cómo lo puedo aprovechar en el futuro.
Si su apuesta no se da como esperaba, no pierda el interés en el juego, es
muy común que, si jugamos a un equipo a ganar por 7 puntos y comienza

perdiendo por 20, cambiemos el canal o nos olvidemos de ello, ahí está el
error. De hecho, podría ser el peor error de todos, pues no solamente estamos
perdiendo dinero, sino que no estamos aprendiendo nada de nuestra apuesta,
pues no estamos aprovechando la oportunidad de aprender del juego, nos

privamos del análisis y, por lo tanto, estamos dejando de darle información a


nuestra mente. Además, tratar de huir del sentimiento de derrota no nos hará
lograr inmunidad ante ella, debemos estar entrenados para mantener la calma
y la cabeza fría incluso en las peores circunstancias.

Aprender de los errores es mejor que aprender de las victorias, me cuesta


mucho pensar que a lo largo de mi vida haya aprendido más de las victorias
que de las derrotas, por el contrario, son las malas circunstancias las que me
han hecho dar saltos de calidad. Cuando todo marcha bien, uno deja pasar

gran cantidad de detalles, por el contrario, cuando algo anda mal empezamos
a notar cosas que antes eran literalmente invisibles para nosotros. Entonces
aproveche esa energía y ese odio que generan las derrotas para buscar detalles
que dejó pasar; no huya del partido, no evada el sentimiento de derrota,
utilícelo para entender el detalle de los juegos, aprenda y entienda que esa
derrota de hoy se podrá convertir en la victoria de mañana. Conozca los
equipos, identifíquese con los jugadores, vaya construyendo su mapa mental
de cada uno de ellos, identifique a los líderes y aprenda los distintos
comportamientos y vaivenes del deporte. Encuentre sus aliados en las

derrotas y reconozca a su némesis. Sus enemigos de hoy serán sus amigos de


mañana.

Le daré un ejemplo de cómo una derrota me sirvió para ganar unos días
después. Se enfrentaban Miami Heat vs Golden State Warriors en la ciudad

de Oakland, los puntos del juego estaban en 210 ½ y, analizando los


elementos del partido, decidí jugar la alta. Comencé a ver el partido por la
televisión, y en el minuto 2 ya sabía que había perdido. Miami había decidido
ir a “golpear” a Warriors, y habían acordado que, para ese partido, bajarían
las revoluciones de las ofensivas, tanto la suya como la del rival. Su idea era
clara, mantener el partido lento, con pocas anotaciones, para así incomodar a
Warriors durante el juego e intentar llevarse una victoria en los minutos
finales, así que vi claro que los puntos no se iban a dar. No es culpa de la

estadística ni de la computadora, tampoco era culpa de la mala o buena


suerte; lo que cambió el desempeño del juego fue el factor humano y la
estrategia de uno de los equipos que logró convertir el partido de uno con
alta, a uno con baja anotación. Esto es lo que debemos buscar y lo que
debemos aprender.

En el segundo cuarto de ese partido estaba perdido, no había manera de


que la jugada se diera, incluso si se iban a doble tiempo extra, pues el partido
ya había sido definido. Pero no apagué el televisor, comencé a estudiar qué

tipo de defensa le hacía daño a Warriors, cuál era el ritmo del juego y me di

cuenta de qué tan complicado le sería anotar a Warriors con una defensa
como la de Miami, noté que aun con todo el esfuerzo de Miami, ellos
pudieron anotar 97 puntos. Había aprendido qué tipo de ritmo le complicaría
el juego a Warrios, cómo responderían ante una presión de ese estilo, y

también las reacciones de los jugadores clave ante marcajes de presión y


ajustes ofensivos, entre otros.

Unos días después, vi que Warrios jugaba con Philadelphia 76ers,


recordando los encuentros que había visto, sabía que 76ers no era un equipo
tan físico como Miami, de hecho, nada físico. Solo para confirmar, revisé su
ranking defensivo, eran el 23 de 30 equipos. Era todo lo que necesitaba saber,
ni siquiera tuve que ver el logro de los puntos, no tuve que analizar los
partidos pasados, leer ninguna estadística ni las alineaciones; sabía el ritmo

del partido, Warriors recuperaría su estado normal anotador y, al volver a su


ritmo, no estarían preocupados por defender, así que no podrían detener a un
equipo inspirado como 76ers. Sin pensarlo jugué la alta, no necesité ver nada
más, solo recordar lo que había aprendido hacía algunas noches y buscar
vagamente en mis recuerdos de los juegos que tenia de los 76ers. El
resultado: victoria de GSW 135 – 76ers 114. Excedieron el logro por 18
puntos.
Pongamos ahora en perspectiva lo que hubiese ocurrido con un tipo de
jugador que abandona los juegos al verse derrotado. En el primer juego de

Warriors ante Miami, la persona probablemente hubiese abandonado el juego


en el 1º cuarto, y se estaría yendo con la idea de que Warriors no tiene tanto
potencial anotador, y que está pasando por un mal momento. Si se lleva esta
idea para el siguiente partido entre Warriors y 76ers, entonces este sujeto

podría verse tentado a jugar la baja, pensando que Warriors, al enfrentar a un


equipo superior como 76ers, tendrá aún más problemas en ofensiva. Esto lo
llevaría a cometer un error en jugar la baja, al aplicar una especie de
propiedad transitiva. Si además de esto sumamos que, por la naturaleza débil
del jugador para aprender de las derrotas, abandona en este caso el juego al
ver que su apuesta está destinada al fracaso en el 2º cuarto, se hubiese
privado nuevamente del aprendizaje del juego, donde hubiese entendido que
realmente el juego contra Miami fue una excepción y no la regla y que

Warriors no había hecho cambios en su juego. Además, hubiese


desaprovechado la oportunidad de conocer y entender a dos rivales con
defensivas poco rudas y con ofensivas poderosas, que le habrían generado un
conocimiento invaluable para futuras oportunidades. Así pues, abandonar no
es la respuesta que buscamos, debemos enfrentar la derrota con
responsabilidad y madurez.

Las derrotas le enseñarán más de lo que usted cree, y le darán claridad en


el futuro; no odie al que le hizo perder, entienda por qué paso, y dele el
beneficio al ganador, independientemente de si fue su selección o no. La

mente positiva ante la derrota lo ayudará a entender mejor el deporte,


aprenderá mucho más de lo que las estadísticas le digan y lo convertirán en
un jugador más acertado.
PREGUNTAS PODEROSAS

Una de las técnicas que utilizo para saber si estoy seleccionando una
apuesta con mi mente equilibrada, es hacerme preguntas y responderlas con
total honestidad. No tiene sentido engañarme con la necesidad de encontrar

una excusa para apostar, si alguna de las preguntas es negativa, simplemente


no sigo con mi apuesta hasta que esa barrera este superada. Usted debe ser
honesto consigo mismo, si se engaña, solo logrará perjudicarse. Tampoco
intente responder lo que su mente quiere escuchar, no intente auto
convencerse de que todo está bien por el solo deseo de apostar, debe ser
exigente consigo mismo y responder a cada una de las preguntas con
sinceridad.

El principal causante del desequilibrio mental es la derrota. Así que,

la primera pregunta que me hago es. ¿Estoy equilibrado psicológicamente?


¿Tengo mi mente clara? Si la respuesta es positiva, siga adelante, si no lo es,
abandone su deseo de jugar. Usted mismo se lo agradecerá. Cada decisión
que usted tome con la mente desequilibrada y sin paz, será una que
beneficiará más a la banca que a usted. No digo que no pueda ganar en este
estado, pero si es mucho más probable que sus decisiones sean equivocadas,
o que las realice por sentimientos y no en compañía de su mente.
Una vez que compruebo que me encuentro en un estado de ánimo
equilibrado, intento saber si el resultado de mi siguiente jugada afectará mi

comportamiento futuro, me pregunto ¿Cómo me sentiría después de apostar y


perder? ¿Cambiaré mí estado de ánimo? Sí, no me pregunto cómo me siento
al ganar, me pregunto cómo me siento al perder, pues la victoria no me
desestabilizará tanto como la derrota. Con esta pregunta lo que busco son

inseguridades. Generalmente la respuesta que espero de mi mente es algo


similar a “no me importa nada”, “no significa nada para mí si pierdo esta
cantidad”, “incluso ganarla no significa nada para mí”. Pueden ser montos
que realmente signifiquen mucho para usted, pero si esto no lo perturba, usted

podrá continuar.

Una vez que tengo identificado mi estado de ánimo, busco plantarme


en un lugar donde pueda tener objetividad. Entonces intento imaginar el
partido, simulándolo en mi mente y, a medida que el juego se desarrolla en

mi imaginación, me voy haciendo las siguientes preguntas: ¿Qué tendría que


hacer cada equipo para ganar? ¿Es posible que el equipo A gane?, de ser así,
¿Qué tendría que hacer? ¿Puede el equipo A contener a B si ellos cambian la
estrategia? ¿Qué elementos tiene B que pueden sorprender a A? Hago lo
mismo con el equipo B, lo que me permite pasearme por todas las
posibilidades y desenlaces del juego, y en el caso de que ocurran durante el
desarrollo real del mismo, será más fácil para mi identificarlos y aprender.
Póngase de los dos lados de la moneda y entienda que ambos resultados son
posibles, respóndase durante esa simulación mental, qué cosas podrían hacer

los equipos A y B para derrotar al otro, si usted fuera el técnico de ese


equipo, cómo derrotaría al rival, vea si el equipo cuenta con esas
herramientas y haga conjeturas que hagan divertido en todo momento el
desarrollo del juego.

Solamente cuando he validado los 3 pasos anteriores, es que me


decido a apostar. Es posible que ya tenga las jugadas en mente, y que solo
estuviera esperando la confirmación mental, o que no las tenga y haya
necesitado saber si estoy equilibrado para entonces comenzar a estudiar los
partidos. Independientemente del orden en que haya sucedido, justo antes de
realizar la apuesta, indago por última vez en mi mente y me pregunto ¿Si
pierdo esta apuesta, debo recortar mi estilo de vida? Esta pregunta es
importante, pues puede indicarle que usted está haciendo un uso inadecuado

de su presupuesto, o que no está tomando la apuesta como método de


diversión y esparcimiento y, entonces, con toda seguridad su selección acaba
de ser realizada con su mente desequilibrada, está forzando la apuesta y
probablemente perderá. Si llega hasta este punto y no consigue una respuesta
positiva, reinicie el proceso de preguntas una vez más, pero, si aun así no
logra responder, la mejor decisión es que no juegue.

No se arriesgue a perder dinero si esto le cambiará el ánimo, usted sentirá


la necesidad inmediata de recuperarlo, y esto hará que entre en una bola de

nieve de derrotas que puede llevarlo a un lugar no deseado. A veces, el ganar

el dinero está en no apostar, vea el “no jugar” como una ganancia para usted,
recuerde que siempre podrá aprender del partido, utilice estos momentos para
confirmar cómo hizo su selección en un estado desequilibrado y,
nuevamente, no se sobreexcite si gana o pierde y no apostó. El objetivo

principal, al menos de este libro, es que usted entrene a su mente, y que


pueda apostar constantemente mientras disfruta apasionadamente de los
deportes.
TRABAJANDO A MEDIA MÁQUINA

Hemos aprendido una serie de técnicas que nos permitirán ser acertados
en las selecciones de apuestas deportivas, pero, ¿Qué significa ser acertado?
¿Cuán acertado debo ser? La respuesta es simple si entendemos de qué

manera trabajan los casinos.

Un casino generalmente tiene un logro para un juego en el que ambos


equipos tienen la misma probabilidad de ganar (50% c/u) en -110 para los
dos. Es como lanzar una moneda, usted obtendrá a largo plazo un 50% de las
veces cara y un 50% de las veces sello. Si se lanza una moneda 100 veces, y
usted apuesta 100 veces cara, usted habrá ganado 50 veces y el casino 50, sin
embargo, debido a ese -110, usted no habrá recuperado su inversión, de
hecho, perderá. Esto es porque usted no apuesta en contra del casino, sino en

contra de otras personas. Si apuesta 100 veces cara, el casino se lo permitirá,


porque habrá otra persona que apostará 100 veces sello, y entonces él le
pagará al ganador el dinero del perdedor y conservará una porción del 10%
de ambos como comisión por la transacción, de ahí el -110. Entonces, si dos
personas apuestan constantemente cara o sello, el casino ganará sin importar
cuál de los dos bandos acierte más caras o sellos. De ahí la conocida frase, “la
casa pierde y se ríe”. Entonces para que alguno de los jugadores involucrados
gane dinero sobre el casino, es necesario que uno de los dos supere el 50%,

más específicamente si obtiene un porcentaje de aciertos mayor al 52%. Esto

se cumple para todos los casos para este ejemplo, eso significaría que alguno
de los dos involucrados debe acertar al menos 53 veces su selección. Si lo
logra, tomando en cuenta que el logro se mantendrá invariable a -110,
obtendrá una ganancia del 18% de su inversión. representará una ganancia de

X% para este jugador, una pérdida para el que solo acertó el 48% de las
veces, y una ganancia, pase lo que pase, para el casino.

Este número es clave para establecer nuestras metas, debemos concentrar


todos nuestros esfuerzos en garantizar que, al menos, obtendremos un 52% de
aciertos. Haciendo esto, estaremos garantizando ganancias sobre la casa. No
es algo inalcanzable, significa simplemente trabajar a media máquina, y
asumiendo que podemos perder casi la mitad de las veces y aun así salir
victoriosos.

Tendemos a pensar que debemos ser una máquina de aciertos,


pronosticadores que no deben cometer errores, pero no es así, con tener
aciertos cercanos al 50% ya estaremos muy cerca de ganar o en todo caso
perderemos muy poco, es por eso que digo que, trabajando a media máquina,
se pueden obtener victorias en las apuestas, no es necesario morirse en el
intento, no es necesario preocuparse si perdí el 50% de las veces. Perder la
mitad de las veces es perfectamente posible y, aun así, si jugamos de manera
inteligente estaremos recibiendo ganancias constantemente. Imagine ahora

que usted puede tener 55% o incluso un 60% en un mes. Es más que

suficiente para ganar en las apuestas.

No es posible derrotar al casino, ya que ellos parten con ventaja, pero


nosotros, a media máquina, podríamos tener 7 meses de ganancias y 5 de
pérdidas, lo que se traduce en ganancias a largo plazo. Lo más importante de

este sistema es que apostamos y estamos felices de perder, nos reimos de la


derrota. Si el casino no puede acertar más del 60%, créame que usted
tampoco podrá. No existe nadie que pueda predecir el futuro, por eso usted
debe entender que estar acertando alrededor del 50% es más que suficiente,
solo debe concentrarse en inclinar la balanza a su favor. Al lograr esto, no
solo comenzará a tener ganancias, sino que podrá comenzar a disfrutar de
todos los eventos deportivos sin importar el resultado del juego. Esto no tiene
precio para mí.

Mi meta es el 52%.
¿CUÁL ES SU ESTILO?

Usted debe encontrar su propio estilo de juego, no importa cuál elija,


todos son buenos, siempre y cuando sea el que mejor se adapte a su
personalidad, usted puede adoptar un estilo de juego agresivo, conservador,

arriesgado, para divertirse, etc. No importa, siempre y cuando esté contento


con lo que hace, al hacerlo, su mente lo ayudará de una mejor manera, y
podrá desarrollar su estilo más fácilmente.
QUIÉN ERES

Debe saber cuál es su forma de pensar, cuál es su forma de ver la vida ¿Es
usted una persona calmada o hiperactiva? ¿Le gusta ser cauteloso o atrevido?
La selección de sus jugadas generalmente irá de la mano con su personalidad.

Por ejemplo, si usted es una persona precavida, probablemente le gustará un


estilo de juego calculador y de paciencia. Lo que pensamos se refleja en
nuestras decisiones. Por eso usted debe conocerse primero, para poder
entender qué equipos le generarán mejor empatía. Si sabe lo que le gusta, le
será más fácil encontrar a los equipos ganadores en las apuestas, pues
seleccionará a sus similares. Le daré un ejemplo: Fui un buen jugador de
baloncesto, pero no soy muy alto (175cm), así que me vi forzado a aprender a
marcar a jugadores más altos que yo, a jugar desde el perímetro y a derrotar a
mis rivales con rapidez y agilidad. Son cosas que mi mente tiene aprendida

desde siempre, así que, cuando veo este tipo de jugadores en la cancha, me
identifico rápidamente con ellos, pues entiendo cuáles son sus debilidades y
virtudes y de qué manera tienden a pensar. Conocer mi forma de pensar en
cancha y mis reacciones me facilitan la tarea de selección cuando identifico
los mismos patrones en los equipos que deseo apostar, pues es como si
apostara a mí mismo.
Por otro lado, en mi vida diaria, suelo ser una persona que, al realizar una
actividad, le doy toda mi atención y concentración. Me gusta buscar equipos

que sean así, que estén siempre concentrados, tratando de minimizar sus
errores y aprendiendo constantemente. Me es muy sencillo ser empático con
equipos así y, por lo tanto, puedo entender cuándo serán capaces de realizar
cierta actividad. Por el contrario, me es muy difícil acertar en juegos donde el

partido se encuentre trabado, o de juego lento y calculador. Mi forma de ser y


de pensar chocan con ese estilo de juego, pues me gusta realizar actividades
de manera rápida y efectiva, haciendo ajustes a medida que avanzo.

Practicando fútbol, también aprendí muchas cosas que luego me sirvieron


en las apuestas. Al contrario del baloncesto, no fui bendecido con mucho
talento para el futbol, así que nunca destaqué, sin embargo, aprendí a no
cometer errores en cancha, desarrollé un entendimiento táctico que me
ayudaba a contrarrestar las carencias técnicas, así que siempre trataba de

organizar al equipo tácticamente, conocía mis debilidades, y trabajaba para


mejorarlas, tenía garra. Cuando selecciono equipos, generalmente busco eso
en ellos, equipos con garra, porque puedo identificar lo qué harán en tal o
cual situación, ya que puedo imaginarme estando yo en el campo.

Poco a poco usted irá perfeccionando su estilo de juego, y lo hará cada


vez más suyo. Una vez que tenga esto claro, puede dar un paso más adelante,
y no solo utilizar su estilo como arma, sino que puede también comenzar a
entender los estilos de juego de las personas a su alrededor.

Mencioné anteriormente que tengo un amigo adorador del juego


defensivo, en cualquier deporte siempre querrá estar del lado de la defensa, y
así era el en la cancha, cuando conversamos, él siempre destaca jugadas
defensivas o recuerda grandes equipos defensivos, él puede ver aspectos
defensivos que yo no, y lo puede hacer porque se siente identificado con ese

estilo de juego. He aprendido mucho de él y también he aprendido la razón


por la cual selecciona sus jugadas, así que me apoyo en su análisis en juegos
en los que la empatía esta de su lado.

Pero esto no termina aquí, usted podrá, por ejemplo, imaginar qué estilo
de juego se ajusta a cada personalidad. Digamos que usted desea conseguir el
aliado de alguien perseverante, que no se detiene ante obstáculos y que cree
que la derrota no es una respuesta. En ese caso, esa persona, probablemente
se identificará con un equipo como los New England Patriots de Brady y Bill

Belichick, que siempre van por todo hasta el final, pierda por lo que pierda o
gane por lo que gane. O por ejemplo son los Sacramento Kings de Webber,
Divac y compañía; o los Grizzlies de Memphis de Zach Randolph, Gasol y
Conley. Note que, en este ejemplo, comparamos un equipo extremadamente
ganador, con otros dos que no ganaron nada. Lo importante aquí es destacar
la personalidad de los equipos, entender que los tres daban el todo por el todo
y que, independientemente de sus posibilidades de campeonato, les encanta
estar en situaciones de presión, no se rendirán ni aminorarán ante nadie.

Otro ejemplo son la selección de fútbol de Uruguay, en cualquier versión,


o el Atlético de Madrid de Simeone, son equipos a los que les encanta la
presión, el juego físico, molestar al rival, tratar de sacarle de quicio. Si usted
es de esas personas, le será más fácil reconocer cuándo su equipo podrá
vencer, pues es como si usted mismo estuviese en cancha.

Utilice esta herramienta para identificar también momentos en los que la


personalidad de los equipos podría significar una pérdida. Tomemos como
ejemplo los Súper Golden State Warrios de 2014-2015, que sacaron tanta
ventaja en su división y ganaron sus partidos con tanta facilidad, que nunca
ejercían presión a sus rivales en los minutos finales, donde se deciden los
logros de las apuestas. ¿Es usted de esas personas, que cuando tiene el trabajo
bajo control se relaja?

Si usted identifica quién es, podrá también saber cuál de los partidos se

acomoda más a sus gustos y, por lo tanto, le será más fácil seleccionar al
ganador. Estas pequeñas cosas, estos factores humanos son los que inclinan la
balanza a favor del apostador. Conocerse le dará una perspectiva más clara
para seleccionar sus apuestas.
ACOMÓDESE

El mundo de los deportes se basa en ciclos y rachas. Debemos ser


conscientes de esto y realizar los ajustes de acuerdo al desarrollo de la
temporada. Si usted había estado ganando siguiendo un determinado esquema

y luego comienza a perder, seguramente deba realizar ajustes.

Empezando la temporada de la NBA de 2016, noté que los Washington


Wizards tenían un récord bastante malo, que no correspondía al talento de sus
jugadores. Durante su mala racha, comencé a jugarlos, esperando que el
equipo respondiera a lo que se esperaba de ellos. Observaba los partidos y,
por más que pensara que ya había podido entender su manera de jugar,
perdía. Viendo esto, me pareció que los Wizards podrían convertirse en mi
némesis de la temporada, así que decidir dejar de jugarlos y de seguirlos. La
temporada fue pasando, y como ya no veía los juegos de Washington, para mi

mente, ellos seguían jugando un mal baloncesto. Así fueron pasando los días,
y terminando la temporada, decidí jugarlos de nuevo. Mi mente me indicó
inmediatamente que no tendrían oportunidad, pues tenían demasiadas
carencias de juego. Para mi sorpresa, Washington aplasto a su rival, su juego
había cambiado por completo, y definitivamente habían conseguido engranar
sus piezas. Inmediatamente me di cuenta que ellos ajustaron, pero yo no.
Pagué el precio.

Entienda la dinámica de las temporadas y entienda que no siempre el


equipo se comportará de la misma manera a lo largo de ella; todos los
equipos tienen altos y bajos y los ajustes vendrán. Así que usted vaya
remando junto a esa marea, ajústese y acomódese lo mejor posible a los
cambios que vayan sucediendo en la temporada, no luche contra ellos, vaya

navegando y manténgase en rumbo junto con los equipos.

Un error común tras una derrota, es acomodarse usando la conocida


propiedad transitiva. En el mundo de los deportes aplicaría de la siguiente
forma: Si el equipo A ganó al B, y el equipo B ganó al C, quiere decir
entonces que A le ganaría a C. En el mundo de los deportes esto no aplica.
Los equipos irán ajustando de acuerdo al rival, y lo que puede hacerle daño a
un equipo, puede ser no tan efectivo para otro. Por ejemplo, en el baloncesto,
un equipo que tenga transiciones rápidas podría ganar más fácilmente a otro

de condiciones similares, ya que se entra en un ritmo de juego de intercambio


de puntos, pero podría serle imposible si se enfrenta a un equipo que sea
fuerte en defensa y tenga transiciones lentas.

Supongamos que el equipo A anota 110 puntos por juego, y se enfrenta al


B, que permite solo 85 puntos. El resultado final es que A logra anotar 100
puntos. En la jornada siguiente el equipo A enfrenta al equipo C que permite
95 puntos por juego. Usted podría pensar que el equipo A no tendría
problemas ahora para anotar al menos 100 puntos. Si bien es lógico hacerlo,

la realidad es que los números no indican cómo se comportará el equipo A


ante un equipo con más libertad en defensa; que hayan logrado anotar 100
puntos en el juego anterior, puede haber sido debido a infinidad de factores,
que usted debió haber notado si vio el partido. Si usted reconoce, basado en

su experiencia, que lo correcto es que al equipo A le sea más sencillo anotarle


al C que lo que fue para el B, entonces realice la jugada basado en esa
conclusión y no en la propiedad transitiva. Ahora bien, en caso de que usted
no haya tenido la oportunidad de ver el juego, lo correcto en este caso es
comparar el equipo A con equipos de las mismas características que el C, y
entender el comportamiento que tuvo en esos encuentros.

Entienda la dinámica de los playoffs. Uno de mis amigos de mi grupo de


apuestas comentó “no me gusta jugar en los playoffs porque los jugadores se

transforman”. Si bien esto es totalmente cierto, para mí la realidad es que se


transforman porque hay más nivel. Pongamos un ejemplo: en la temporada
regular de la MLB hay 162 juegos, lo cual es una cantidad bastante elevada,
pues estamos hablando de casi 7 meses de temporada, por lo que es imposible
que todos los juegos sean de gran nivel. Por ello, la mayoría de las veces los
jugadores se enfrentan a rivales de un nivel medio-bajo, los manager se ven
forzados a hacer pruebas, necesitan recurrir a novatos por las lesiones y dejan
a los lanzadores más de la cuenta, entre otras cosas. Esto no ocurre en la
postemporada, así que lo que un jugador hace en esta, nada tiene que ver con

lo que pudo ser en temporada regular. Para poder entender la dinámica de los
playoffs, debe haber prestado atención a los partidos que en la temporada
regular fueron cerrados, de importancia alta y de presión para el equipo que
esté estudiando. Tome en cuenta que el 80% de las estadísticas de un jugador,

fueron en situaciones de presión baja, sin necesidad. Así que los números que
se muestran en la temporada regular, nada tienen que ver con lo que será
capaz de hacer en situaciones de clutch.

Realice ajustes entendiendo los momentum de los partidos y las


situaciones especiales que pueden cambiar entre partidos; un jugador puede
meter 100 puntos, pero eso no indica que tuviera un juego fuera de lo normal.
Recuerdo que, en 2016, Devin Booker anotó 75 puntos para los Phoenix
Suns. Para el que leyó el periódico, pudo ser un gran logro, sin embargo,

viendo el juego, se pudo evidenciar que lo logró porque el equipo perdía por
50 puntos y todos jugaron para él en los minutos finales, sabiendo que estaba
en un buen día. Ocurrió lo mismo con los 82 de Kobe en su despedida, todo
el equipo jugó para él. Como estos, existen centenares de ejemplos en los que
el desempeño de un jugador o equipo reflejado en la estadística, no
corresponde con lo que se está generando en la vida real.

Los ajustes de los equipos podrían hacer que usted se retire


momentáneamente del juego. Si usted ha venido ganando constantemente con

los conjuntos a los que ha tomado la medida, y comienza a perder, es un

indicativo de que debe retirarse, pues es probable que los equipos hayan
hecho ajustes que usted no ha notado aún. Espere unos días, PERO SIGA
VIENDO LOS PARTIDOS, manténgase en la búsqueda de esos cambios que
no pudo notar, cambios defensivos, lesiones, nuevas estrategias… vea si

existe alguna nueva rotación de jugadores, si hay algún novato que ha


cambiado el estilo de juego de sus equipos, etc. Este tiempo le permitirá
aprender, tómeselo con responsabilidad y no vuelva hasta que se sienta
emocionalmente equilibrado.

Yo trabajo constantemente en mí y en mi mente. Realizo ajustes a lo


largo del año de acuerdo a las situaciones particulares de cada deporte.
Mantengo mi mente positiva ante las derrotas, y siempre busco la mejora
dentro de mí antes de culpar o juzgar a los equipos. Me mantengo siempre

abierto y en total disposición de jugar todos y cada uno de los equipos que
conforman una determinada liga o competición, y navego junto a ellos a lo
largo de su camino, acompañándolos.

Haga los ajustes y navegue en compañía de su mente hacia la victoria.


DERROTANDO A MI NÉMESIS

No importa cuánto tiempo pase viendo juegos, ni cuanto conozca una liga y sus

equipos. Usted siempre tendrá un equipo al que no podrá derrotar. Es ese al que sin

importar las condiciones, las estadísticas, los análisis y hasta las corazonadas,

no podrá sacarles ni un centavo. Ese equipo es su némesis.

En mi caso particular, y hasta la fecha de escribir este libro, son Los


Angeles Clippers, simplemente no puedo ganar en nada que involucre a este
quipo y esto ha sido así durante 3 generaciones de jugadores. Si juego la alta
ellos se las arreglan para fallar todos los disparos, si juego la baja, ellos
encestan todo lo que lanzan. Si por alguna razón, la alta estaba encaminada,
en algún momento el juego se tranca por algo inesperado y sencillamente
cambian el paso y se da la baja. Pasa lo mismo si los juego recibiendo puntos,
dando puntos, money line… No hay manera, no existe combinación posible

que me haga ganar una apuesta que yo haga con ellos. Aun intentando
seleccionar lo que no me parece, pierdo. Ellos son mi némesis, y lo tengo
identificado. Así que no apuesto cuando ellos están involucrados, pues sé que
encontrarán la manera de hacerme perder.

Una vez identifique a su némesis, intente no jugarlos ni a favor ni en


contra, especialmente después de rachas malas. Su mente no está clara
producto de las derrotas y, además, su némesis no colaborará. Sin embargo,
no debe rendirse, a pesar de que el némesis nos traerá bastantes amarguras, es
necesario aprender a derrotarlo. Manténgase alejado, pero siempre sígalos y,
eventualmente, juegue alguna cantidad si identifica alguna característica del

equipo que tal vez no haya notado anteriormente y que pueda ayudarlo ahora

a entender su forma de jugar.

Debo seguir intentando hasta que pueda derrotarlo. Siéntase feliz si usted
lo logra, pero como en cualquier historia de héroes y villanos, encontrará otro
y entonces comenzará una nueva aventura.

Así como ahora mi némesis son los Clippers, antes lo eran los New York
Yankees de finales de los 90 y primera década del 2000. Para ellos eran años
de excesiva felicidad, pero no para mí, no encontraba la manera de seguir su
estilo de juego, era como tratar de pegarle a la Luna con una piedra. Fue un
equipo al que nunca pude derrotar, tuve que esperar a una nueva generación

de jugadores para poder acertar jugadas en partidos que los involucraran.

Así he reconocido a muchas de mis némesis, también me he divertido

mucho cuando reconozco las de los demás. Para mi tío, eran los Houston
Astros de principios de la década de los 2000, Cincinnati para otro de mis
amigos de la Universidad, quien generalmente los jugaba por su gran
admiración y fanatismo. Y así muchos otros.
Al igual que tengo equipos que son mi némesis, tuve también jugadores
que parecían odiarme. D. McNabb, T. Romo, D. Wright, e incluso C.

Kershaw han sido mis némesis. Eran realmente unas superestrellas, pero tan
pronto yo ponía un dólar, ellos olvidaban todo, se comportaban como
novatos, y su talento desaparecía. Si yo hiciese un resumen estadístico de su
performance cuando yo apostaba, probablemente esos números hubiesen sido

causa de despedido. De estos, el que más recuerdo es el caso de David


Wright, uno de los tercera base más destacado de los últimos años en el
béisbol de la MLB, líder ofensivo de los Mets, buenas manos a la defensiva,
jugador franquicia y pare usted de contar. Cada vez que yo lo jugaba, Wright
se las arreglaba para irse de 4-0 y mantenía un promedio de un 50% de esos
turnos fallidos con Rolling para dobleplay. Bromeaba constantemente con
uno de mis amigos diciendo que hoy había jugado a los Mets, así que ya
podía predecir que iba a pasar cada vez que Wright tomara un turno con un

hombre en primera.

Reconocer a su némesis le permitirá reducir sus derrotas


significativamente. Si lo consigue, entienda que él ganará más batallas que
usted, o todas, no se preocupe, disfrute de esa batalla y diviértase intentando
derrotarlo.

¡Sea el héroe de la historia!


COMPRAR O NO COMPRAR

Una de las opciones que ofrecen las casas de apuestas es la de comprar


puntos. Este tema es bastante abierto y dependerá de cuál es el estilo que
usted elija para jugar. Si usted, por ejemplo, es una persona que solo desea

jugar equipos en -110, el comprar puntos podría no ser beneficioso, porque


eso convertiría su jugada en una de -120 o -125. Sin embargo, voy a explicar
lo que considero que es importante conocer a la hora de comprar o no
comprar puntos.

Para empezar, debemos recordar que estamos jugando en contra de la


máquina, por lo que ella tendrá la razón más veces que nosotros, en tal
sentido, si la maquina dice que un juego quedara por 7 puntos, es la
probabilidad más alta que así ocurra, nuestro trabajo como apostadores es

seleccionar el lado correcto de la apuesta. Entonces no sirve de nada que


desperdiciemos 4 horas seleccionando un equipo y viendo un juego, para que
al final de todo, quede por 7 puntos y el casino nos regrese el dinero,
producto de empatar el logro. En este caso es mejor PERDER, sí, es mejor
perder, pues perdiendo realizará ajustes. De las tres opciones de apuestas, el
empate es la peor, pues la ganancia le dará felicidad y perder le ayudará a
realizar ajustes, pero el empate no le dará absolutamente nada.
Recuerde que estará intentando acertar aproximadamente entre el 52% y
el 60% de los resultados contra la computadora, así que debe usted inclinar la

balanza a su favor todas las veces que sea posible. Si usted fue lo
suficientemente eficaz para determinar que un juego iba a estar por 7 puntos
para el equipo A, incline la balanza a su favor y cobre los dividendos
comprando el ½ punto y convirtiéndolo en un logro de 6 ½. Un partido

tablas, no le sumará nada, pero si le quitará tiempo.

Hay estudios de probabilidades que indican que el mayor porcentaje de


ganancias de los equipos de fútbol americano estarían entre 3, 7, 10, 14, nada
sorpresivo, ¿verdad? En este libro no perderemos tiempo en tonterías como
estas. De verdad, me dan mucha pena esas personas que piensan que con
estadísticas pueden derrotar al sistema cuando, la única forma de derrotar a la
computadora, es ser la computadora. Si usted logra hacer una computadora
que mejore las existentes, lo felicito, véndasela a un casino cuanto antes y

siéntese a recibir dinero por siempre. Si no la vende, los casinos tarde o


temprano la desarrollarán. En fin, el estudio mostraba una tabla con
porcentajes que indicaban la probabilidad de que el juego de NFL quedase
por 3 puntos (3%), 7 puntos (5%), 10 puntos (2%), 14 puntos (2%). Como
puede ver, los porcentajes no indican nada conclusivo, la verdadera diferencia
será si seleccionó al ganador. La ventaja la obtendrá, no de la historia de las
estadísticas, sino de comprar el punto.
Le daré un ejemplo para que entienda que comprar el punto es 100%
beneficioso para usted, así deba reducir sus ganancias. Supongamos un juego

de la NFL entre A y B. El equipo A es favorito 7 puntos (-7 @ -110), dejando


así al equipo B con +7 @-110. Ahora bien, Juan cree que el ganador es el
equipo A, y compra el punto para poner a favor las probabilidades, y juega A
en -6.5 @-120. En otro lugar del mundo, Pedro apuesta al equipo B, pero

también compra el punto a su favor, y obtiene B en +6.5. Si el partido queda


14 a 7 a favor de A, gana Juan y gana Pedro, pero la casa pierde. Por el
contrario, si ambos no compraban los puntos, nadie gana, la casa no pierde,
pero probablemente usted se verá forzado a realizar otra jugada.

No es lo mismo empezar con 120$ comprar ½ punto y tener 200 y 1


victoria, a tener los mismos 120 iniciales y un empate. Otra vez recuerde que
debemos ganar el 52% de las veces, no empatar ¡ganar! La computadora les
da el resultado más probable, así que siga sumando victorias a su récord y

evite todos los empates posibles.

Por otro lado, no tiene ningún sentido, o al menos no he conseguido


alguna razón beneficiosa por la cual hacerlo, comprar para empatar. Si el
logro está en -3.5, y usted lo baja a -3, usted está arriesgando demasiado, esto
es una jugada a no perder, más que a ganar, haciendo esto, el resultado que lo
hará ganador no varía, ya que igual usted espera que el equipo gane por 4
puntos, entonces deje el -3.5, y si le parece mucho, pues compre entonces a la
hembra. El empate no lo ayudara a ganar, ni a disfrutar del evento.

Hay una técnica muy famosa, que dice que no se debe comprar el medio
punto, porque si haces 100 apuestas ganadoras sin comprar línea, solamente
por eso, habrías ganado 10$ adicionales por cada 100$ pase lo que pase, esto
es realmente irrisorio para mí, es una teoría de centavos, estas personas no se
dan cuenta que el verdadero valor está en ganar la apuesta y no en estas

tontas técnicas estadísticas que, si bien es cierto matemáticamente son


irrefutables, son poco aplicables en la vida real, ponen a la gente a cuidar los
centavos pero a perder los dólares. En lugar de pensar en estas cuentas
matemáticas, ponga la atención en escoger el equipo correcto. Si usted no
acierta, no importa cuántos puntos compró, usted perderá.

Si el juego está cerca del resultado de la casa, compra siempre y evita los
empates, quedar tablas solo te hará perder tiempo, no te enseñará nada, haz
valer tu tiempo y no tengas miedo de perder.
BUDGET

Posiblemente la frase más trillada, pero la más importante de todas, usted


debe tener un Budget para apostar y bajo ningún concepto salirse de él. Esta
es la parte más complicada de ser un apostador ¿Cuánto debo arriesgar?

¿Cuánto es mi Budget? ¿Estaré arriesgando mucho o muy poco? En capítulos


posteriores de este libro explicaré exactamente de qué manera puede
determinar su Budget, pero por ahora quiero que entienda la manera en la que
su mente debe procesar este concepto.

Para ser el jugador que queremos ser, debemos tomar las apuestas como
un hobby. Así como para algunos es escuchar música, catar vino, coleccionar
objetos antiguos, los carros, ir al gimnasio o ver películas, el jugador tiene las
apuestas, y, por tanto, debe tener un presupuesto para ello. Todo hobby es sin

fines de lucro y generará un gasto, entonces si usted ve las apuestas como


hobby ¿Qué tiene de malo que pierda dinero? Tomar las apuestas desde esa
perspectiva, generará un efecto positivo en su mente que le permitirá estar
siempre relajado e identificar rápidamente el monto que desea disponer para
ese entretenimiento que recibirá.

Por la naturaleza de este hobby, es posible también que usted obtenga


ganancias monetarias, mantenga en su mente que este dinero es por diversión,
y si gana, reserve ese dinero extra como parte del pote para sus gastos de
entretenimiento, las apuestas. Evite siempre considerar el mundo de las

apuestas como un ingreso, o como una forma de vida, es muy difícil, si no

imposible, derrotar a las casas de apuestas en largos períodos.

Una vez definido el Budget, es importante que le quite todo el valor, tiene
que pensar en él como un dinero que nunca volverá a ver. Aunque
intentaremos que no sea así, eso le dará a su mente una sensación de alivio
más que de preocupación, lo que le permitirá posteriormente seleccionar
mejor las jugadas.

En un capítulo posterior, le explicaré cómo selecciono mi Budget,


siéntase libre de elegir el que mejor le parezca de acuerdo a sus necesidades,
pero, sobre todo, el que no afecte sus preguntas poderosas y su equilibrio
mental.
DEDICACIÓN

Hemos llegado al final de los puntos que quería enseñarle, le he mostrado


las que, considero, son las herramientas más importantes para que usted

pueda desarrollar su propio método de apuestas, y para que logre convertir a


su mente en una aliada para lograrlo. Entender todos los conceptos que
expliqué, le será de gran ayuda para mejorar su porcentaje de aciertos, pero
solo hay una manera de que usted los aprenda e internalice en su mente, y es
con dedicación.

Debemos estar siempre aprendiendo, pues las situaciones cambiarán


constantemente a nuestro alrededor y, dedicarnos, nos permitirá estar al día
de todas estas alteraciones. Enfoquémonos cada día en aprender algo nuevo y
en entrenar a nuestra mente para que nos ayude a ver los factores humanos

intrínsecos del deporte.

Al final del día, solo usted podrá determinar lo que es mejor para sí
mismo. Así que manos a la obra.

Dedíquese, y camine junto a su mente hacia el éxito.


CUÁL ES MI MESTILO

Como he comentado, no considero que exista el método perfecto, pues


intentamos predecir eventos que involucran humanos y, como tales, son
impredecibles. Tampoco comparto la idea de leer cuanto método exista para

ganar en las apuestas, pues estoy convencido de que no existe ningún secreto
para ganar, ni ninguna herramienta que no pueda ser encontrada en la mete de
cada uno de nosotros. Así que creo que, con lo que usted ha aprendido en este
libro, está en la capacidad de deducir cuál es la manera en la que se siente
cómodo al apostar. El método que describiré a continuación, es solo una guía
de lo que funcionó para mí, y un ejemplo de lo que usted puede lograr por sí
mismo.

A continuación, relataré los 5 elementos que describen quién soy como

jugador, y el método que me hizo capaz de desarrollar una estrategia


ganadora desde el 2014 hasta el presente.
CONTROLANDO MI RIESGO

Controlar el riesgo es de vital importancia para un jugador, es necesario


mantener una estrategia predefinida que nos permita mantener nuestra mente
equilibrada. Al ser conscientes de lo que arriesgamos, estaremos preparados

tanto para las situaciones buenas como para las malas, lo cual nos dará un
equilibrio. No controlar el riesgo es uno de los grandes problemas de los
apostadores pues, como hemos visto, pueden afectar los sentimientos y
llevarnos a tomar decisiones equivocadas.

Mi primera regla para controlar el riesgo es realizar únicamente jugadas


por derecho. Si bien es cierto los parlays pueden generar mayores ganancias
con montos menores, es una forma de apuesta que, en mi opinión, está
dirigida a apostadores esporádicos, o para diversión y que a largo plazo serán
más riesgosas que una simple jugada por derecho. Hago esta comparación

suponiendo que usted realiza ambos tipos de jugadas constantemente durante


un largo periodo de tiempo. Si realiza el cálculo de probabilidades de acertar
N número de parlays a lo largo de 1 año frente a la probabilidad de acertar N
jugadas por derecho y sus ganancias, notará una gran diferencia. No es la
intención de este libro demostrar estos puntos, siéntase libre de hacerlo y
saque sus propias conclusiones.
Un parlay es recomendable para personas que no quieren arriesgar
mucho, pero para poder salir positivo jugando parlays, tiene que acertar el

100% de los juegos al menos una de cada 10 veces (en el caso de que siempre
juegue una morocha, es decir, dos partidos).

Como segunda regla, solo juego equipos que sean -120 en adelante (con
excepción del béisbol). Con esto, evito que mis rachas perdedoras sean más

difíciles de recuperar. Cualquier juego en más de -125 está vetado para mí y


cualquier juego con un “+” será mejor visto para mi mente, pues significa que
corro un riesgo menor.

Con esto en mente, procedo a definir en detalle mi sistema de control de


riesgo. Hay muchas técnicas que se pueden aplicar, y pueden acceder a ellas a
través de internet. Al ser tantas, sería imposible para mi describirlas en este
libro, así que mencionaré la que yo utilizo, y que aplica perfectamente para
mi estilo de juego de solo jugadas por derecho, la cual se rige por los

siguientes pasos:

1. Definir mi Budget
2. Definir mi jugada mínima
3. Definir mi ganancia esperada
4. Si gano, repito mi monto inicial de jugada mínima
5. Si pierdo, duplico mi monto anterior de jugada hasta ganar,
donde vuelvo al paso 3
6. Si no logro acertar más del 50% de mis predicciones me retiro

Seguir estos 6 sencillos pasos me permite saber exactamente cuánto


dinero estaría destinado a perder y cuánto dinero quiero ganar, de esta
manera, no abuso de mi suerte y no persigo mis derrotas. Manteniendo mi
mente equilibrada.
LA REGLA DE LAS 5 APUESTAS

A lo largo de los años, descubrí que era capaz de acertar ganadores al


menos un 53% de las veces, y también que mis rachas perdedoras más
catastróficas eran de 5 juegos. Estos números se repetían a lo largo del año

consistentemente. Al reconocer este patrón, decidí ser más agresivo, y en


lugar de apostar a todos los juegos por derecho usando los mismos montos,
distribuía mi Budget de manera tal que perdiera mi monto total si igualaba mi
peor racha de 5 juegos perdidos.

Explico un poco más. Si usted luego de un análisis a sus apuestas


determina que es capaz de acertar 50% o más (no se engañe, escríbalo, saque
la cuenta, anótelo, véalo con sus ojos, entienda y confirme que es capaz de
hacerlo) quiere decir que, en un periodo de 10 apuestas, lo máximo que usted
podrá perder suponiendo el peor de los casos es 5 apuestas, ya que las otras 5

deberían ser ganadoras, es la única forma de cumplir el 50%. Claramente no


siempre pasa así, usted puede tener rachas de 10 derrotas o 100 derrotas, por
eso es importante el Budget, ya que no tenemos dinero infinito. Entonces,
asumiendo que seremos capaces de acertar el ganador el 50% o más de las
veces, podríamos estar dispuestos a perder la totalidad de nuestro Budget si
esto no sucede. Si utilizamos la técnica que llamo “redoblona”, en la que, si
usted pierde una apuesta, dobla la siguiente, tendríamos:

Usted apuesta 1 unidad, si gana, apuesta de nuevo 1 unidad, si pierda,


entonces pasa al segundo escalón y juega 2 unidades, si gana, regresa al
punto inicial, si pierde, pasa al 3er escalón y así sucesivamente hasta el 5to
escalón, momento en el cual, si gana, recuperará su inversión, y si pierde,
usted habrá perdido la totalidad de su monto y deberá retirarse.

1ra apuesta: 1 Unidad


2da Apuesta: 2
Unidades
3ra Apuesta: 4
unidades
4ta Apuesta: 8
Unidades
5ta Apuesta: 16
Unidades

En total son 31 unidades (factor de Budget). Este es su total de Budget a

perder. Ponga el monto que quiera. Por ejemplo, si tiene un Budget de 3100$,
usted deberá jugar 100$ por jugada.

En la 5ta apuesta usted debería ganar, lo que haría que ganara su monto
inicial y, si pierde, eso significa que no cumplió con el 50%, así que debe
retirarse. Tómese esto como regla, usted no fue capaz de acertar el 50% así
que es momento de salir, por eso es la última apuesta.
A continuación, un ejemplo de 20 apuestas, donde garantizas tan solo
50% de aciertos, lo cual es su meta. En este caso asumiré que tuve la máxima

racha perdedora posible de 5 al final de las jugadas:

Budget 3100
Line Risk To Win Result Profit Balance Total
-110 100.00 90.91 Lose -100.00 3000.00 3,000.00
-110 200.00 181.82 Lose -200.00 2800.00 2,800.00
-110 400.00 363.64 Lose -400.00 2400.00 2,400.00
-110 800.00 727.27 Lose -800.00 1600.00 1,600.00
-110 1,600.00 1,454.55 Win 1454.55 3054.55 3,054.55
-110 100.00 90.91 Win 90.91 3145.45 3,145.45
-110 100.00 90.91 Win 90.91 3236.36 3,236.36
-110 100.00 90.91 Lose -100.00 3136.36 3,136.36
-110 200.00 181.82 Win 181.82 3318.18 3,318.18
-110 100.00 90.91 Lose -100.00 3218.18 3,218.18
-110 200.00 181.82 Lose -200.00 3018.18 3,018.18
-110 400.00 363.64 Win 363.64 3381.82 3,381.82
-110 100.00 90.91 Win 90.91 3472.73 3,472.73
-110 100.00 90.91 Lose -100.00 3372.73 3,372.73
-110 200.00 181.82 Win 181.82 3554.55 3,554.55
-110 100.00 90.91 Lose -100.00 3454.55 3,454.55
-110 200.00 181.82 Win 181.82 3636.36 3,636.36
-110 100.00 90.91 Win 90.91 3727.27 3,727.27
-110 100.00 90.91 Lose -100.00 3627.27 3,627.27
-110 200.00 181.82 Win 181.82 3809.09 3,809.09
Total Profit 709.09
DEFINIENDO MI BUDGET

¿Puedo duplicar mí dinero? Si, en una buena racha se puede duplicar el


dinero en unas cuantas semanas. Todo dependerá de su racha de aciertos, y de
cuánto y cómo ajuste su presupuesto inicial.

Definir el Budget es saber cuánto quiero perder, pero también, y para mí


lo más importante, cuánto deseo ganar. Si no tenemos una meta clara, no
podemos determinar si realmente lo estamos haciendo bien o mal. Además,
cualquier monto que ganemos nos parecerá poco. No definir una meta hará
que, sin importar cuanto ganemos, siempre podríamos pensar que debimos
ganar más. Si usted tiene un objetivo claro, podrá determinar mejor cuál es su
performance y Budget.

Usted puede definir metas mensuales o semanales o anuales o diarias, da

lo mismo, en mi caso, utilizo metas mensuales, esto no quiere decir que usted
las va a lograr en el tiempo que determinó, puede ser antes o después.
Pongamos un ejemplo en el que me propongo ganar 600$ mensuales. Esa es
mi meta, con ello voy a determinar entonces cual es mi Budget, tomando en
cuenta lo explicado anteriormente en este libro. Entonces divido ese monto
en la cantidad de días, en este caso 30. Por lo tanto, mi meta diaria es 20$.
Con esto yo sé que, para llegar a mi meta, simplemente debo ganarme 20$
diarios. Como siempre apuesto a logros de -110, para obtener 20$ diarios,
necesito apostar 22$, ahora, 22$x31 (factor de Budget) = 682$ diario.

Teniendo esto, juego bloques de 5 apuestas diarias y los separo en


bloques de 5, pues en teoría, pase lo que pase, no debería tener derrotas
superiores a 5. Entonces suponiendo el peor de los casos en el que acertamos
el último juego del bloque, tendríamos algo así

Budget 682
To
Line Risk Result Profit Balance Total
Win
-110 22.00 20.00 Lose -22.00 660.00 660.00
-110 44.00 40.00 Lose -44.00 616.00 616.00
-110 88.00 80.00 Lose -88.00 528.00 528.00
-110 176.00 160.00 Lose -176.00 352.00 352.00
-110 352.00 320.00 Win 320.00 672.00 672.00

Con lo que, pese a haber errado 4 de 5 apuestas, yo solo perdí 10$.


Nótese que en este caso estamos asumiendo que solo pudo acertar un 20% de

las veces y que usted ha demostrado que puede ser mejor que eso. Estar
errado 80% de las veces solo ha significado una pérdida de 10$.

Al día siguiente, empiezo de nuevo. Tome en cuenta que la primera


apuesta del segundo bloque dependerá de lo que ocurrió el día anterior, así
que, en este caso, por haber ganado, vuelvo a mi monto inicial de 1 unidad
(22$):
To
Line Risk Result Profit Balance Total
Win
-110 22.00 20.00 Win 20.00 692.00 692.00
-110 22.00 20.00 Win 20.00 712.00 712.00
-110 22.00 20.00 Lose -22.00 690.00 690.00
-110 44.00 40.00 Win 40.00 730.00 730.00
-110 22.00 20.00 Lose -22.00 708.00 708.00

El segundo día, con 3 victorias y 2 derrotas, algo normal si usted está por
encima del 50%, ya estaría ganándose 36$. Note que en 10 jugadas usted no

ha superado el 50%, sin embargo, está ganando un total de 26$. Parece


increíble, pero no lo es. Es simple disciplina y mantenerse encima del 50%.

Esto lo hago durante un tiempo indefinido, como verá esto me permite


estar siempre apostando con un riesgo muy bajo y controlado y además con
ganancias garantizadas a largo plazo si soy capaz de estar por encima del
50%.

Si ocurre una catástrofe, y pierdo mi Budget en menos de un mes. Pues


entonces me retiro hasta el siguiente periodo. Por ejemplo:

To
Line Risk Result Profit Balance Total
Win
-110 22.00 20.00 Lose -22.00 660.00 660.00
-110 44.00 40.00 Lose -44.00 616.00 616.00
-110 88.00 80.00 Lose -88.00 528.00 528.00
-110 176.00 160.00 Lose -176.00 352.00 352.00
-110 352.00 320.00 Lose -352.00 0.00 0.00

En este caso, mi máxima perdida se limita a 680$, sí, pero ha sido una
derrota justificada, pues no cumplí con mi meta de 50%, de hecho, acerté 0%,
y no existe método que le haga ganar si usted no acierta nada. No es culpa de

los jugadores ni del árbitro, es mi culpa y de nadie más, asumo la

responsabilidad y con personalidad me retiro hasta que pueda recuperar mi


equilibrio o realice los ajustes.
RETIRARME CADA 3 MESES

No es para nadie un secreto que la vida tiene altos y bajos, y esto es para
todas las cosas, la bolsa de valores, el amor, el trabajo, las dietas, todo tiene
momentos cumbre y momentos bajos. El mundo de las apuestas no es la

excepción y estoy seguro de que, si usted ha estado en este mundo lo


suficiente, entenderá lo que le digo. Es importante que usted entienda los
ciclos de su vida, su mente también se agota y necesita refrescarse. Durante
mi experiencia, he determinado que mi ciclo de ganancia no sobrepasa los 3
meses, me saturo y comienzo a perder, en ese momento me retiro un tiempo
suficiente. Este retiro es diferente al que explico en el capítulo anterior,
después de perder mi Budget inicial, es un retiro que llevo a cabo cuando
acabo mi Budget varias veces. A pesar de que siempre apuesto solo lo que
estoy dispuesto a perder, hay momentos en que no deseo perder ese dinero, y

es entonces cuando entiendo que mi mente está desequilibrada. He


descubierto que puedo mantener mi mente clara y mis ganancias por encima
del 50% durante 3 meses. Después de eso, los ajustes de equipos y mi mente
necesitan descansar. Tómese un descanso, siga viendo los partidos, pero dese
la oportunidad de pensar las cosas en claro. Conozca cuál es su propio ciclo
de vida y, cuando no apueste, dedique el tiempo a sus seres queridos y a sus
otras actividades. Para mí es muy importante el retiro, gane o pierda en esos 3
meses, pues no es una opción dejar de ver los juegos ni apostar en los
deportes, así que me cuido de excederme para poder siempre disfrutar de este
apasionante mundo. He logrado esto porque he aprendido a ver las apuestas

como un método de diversión, lo considero como un hobby que incluye un


gasto de dinero, no lo veo como la fuente de hacerme rico. Lo utilizo para ver
los deportes de manera apasionada, no para dejar mi trabajo o comprarme mi
siguiente carro. Si usted quiere tener éxito a largo plazo, siempre considere

darse tiempos de descanso, pues no es posible ganar durante todo el año.


MI SELECCIÓN

Seleccionar los partidos o el juego para apostar es como ir al mercado, si


hay buenas ofertas, se deben aprovechar. Por ejemplo, Tom Brady recibiendo
puntos en casa, sería como conseguir un TV de 75 Pulgadas en 200$, una real

ganga, no hay razón para no comprarlo. Me gusta pensar que los equipos
quieren que yo los compre, por eso me detengo y analizo cuál de los dos
equipos tendrá una mejor oferta para mí, el que me regala puntos o al que da
los puntos. Por ejemplo, las hembras son como el nuevo producto que quiere
batir al de la marca de costumbre, el favorito. Verlo de esta manera me
divierte, hace que mi mente lo vea como un juego y no con la presión de
ganar dinero, lo que puede manipular y condicionar mi selección, recuerde
que debe mantener su mente equilibrada.

Cuando usted va al mercado, también escoge lo que parece más bonito, es


muy difícil que usted escoja algo que no le dé buena espina, haga lo mismo
en el mercado de los logros, no vaya a meterse en el partido más complicado
de la jornada, o en aquel que tiene a su némesis, o el partido más esperado del
día, el impredecible; tome en cuente su estilo de juego y seleccione las
jugadas de acuerdo a eso. Hay decenas de partidos esperando por usted,
seleccione el más claro para su mente, no el más emocionante. Esto no quiere
decir que seleccione el que en el papel sea más claro, tome en cuenta todo lo
que le he explicado a lo largo de este libro y utilícelo para realizar su compra.

Evalúe también el valor de los equipos, por ejemplo ¿Valen los New
York Mets -135 en casa? ¿Es Green Bay Packers tan débil como un +135 de
visitante? Recuerde que la casa (en este caso el mercado) va a tratar de
sacarle el mayor dinero posible a usted, así que debe evaluar si la oferta que

le da el mercado es la correcta, póngale valor usted mismo al equipo, ¿Cuánto


pagaría por la compra de ese equipo para que represente su dinero?

Una forma de entender más fácilmente la manera en la que se presentan


los logros, es asignar porcentajes a ellos, por ejemplo, si usted ve que un
logro en @-110 eso representa que ese equipo tiene un 50% de
probabilidades de ganar. Ahora, si ve un logro de @-200, eso quiere decir
que el equipo tiene aproximadamente un 60% de probabilidades de ganar, y
así sucesivamente. Mientras más probabilidades tiene un equipo de ganar,

este será más caro, y el casino le pedirá más dinero por su selección.
Encuentre las ofertas comparando probabilidades de ganar de los equipos con
el precio que el casino le ofrece.

Si luego de ir al mercado no encuentra ningún juego que se adapte a su


estilo de juego, a su personalidad o no consigue ofertas, ¿Qué sentido tiene
apostar? Ninguno ¿verdad? Si no hay nada en el mercado, no juegue, usted ya
habrá ganado, e incluso tendrá la oportunidad de aprender. Por ejemplo, veo
un juego en el que no quiero apostar, pero igualmente hago mi pronóstico,

veo el partido, lo analizo y lo entiendo para saber si estaba en lo cierto a pesar


de no haber apostado; muchas veces me equivoco y entonces ahí premio a mi
mente con una victoria pues no perdí por la decisión de no jugar. Puede
descubrir cosas increíbles si usted hace ese ejercicio, por ejemplo, puede

descubrir si su equipo némesis ya no es tal. Puede descubrir si ese equipo que


usted creía que era defensivo, ha cambiado, puede descubrir también que no
puede hacer nada para evitar errar con tal o cual método, usted siempre
ganará, es lo importante de contar con nuestra mente en todo momento.

Luego de esto, evalúo lo siguiente, en este orden:

Equilibrio mental
Momentum
Necesidad

Psicología del líder


Psicología del equipo en la situación del juego
Mi némesis
Mi estilo de juego
Preguntas poderosas, con especial atención a la objetividad
Comprar o no comprar
Tome en cuenta que este es el orden que funciona para mí y el que me ha
dado resultados, siéntase libre de utilizarlo, o de organizarlo como le parezca,

o incluso de generar su propio método.

Al seguir estos pasos he conseguido que, al momento de apostar, mi


mente este equilibrada y que haya tomado una decisión objetiva en compañía
de mi mente. Además, he acompañado la juagada con mi forma de ser y

pensar y, al hacerlo, he preparado mi mente para aceptar las derrotas y para


disfrutar las victorias responsablemente, apreciando de manera positiva
cualquiera de los dos resultados. Con esto, no hay manera de que termine
infeliz luego de una jornada de juego. Me hace disfrutar cada día al máximo,
y espero que logre hacerlo también con usted.
EPÍLOGO

A lo largo de mis años como jugador, aprendí muchas lecciones, muchas


de ellas me ayudaron a generar el sistema que he presentado en este libro,
otras también me beneficiaron en mi vida diaria, pues me ensenaron a

equilibrar mis sentimientos y a entender mis reacciones ante situaciones


adversas.

El juego me enseñó por las malas lo importante que es para la mente


humana tener la razón, pero gracias a ello, hoy es posible para mi disfrutar de
los deportes de alto nivel a un alto nivel. El mundo de las apuestas me
permitió disfrutar cada evento, cada balón, cada jugada. Me enseñó a
distinguir entre estrellas y superestrellas; aprendí a ver que no tiene sentido
fanatizarse con un equipo (aunque sigo siendo fanático del Real Madrid), que

más allá del mundo del fanatismo deportivo, existía otro mundo, uno en el
que puedes ser fan de todos los equipos, puedes ser fan de todos los jugadores
del planeta, eres libre de escoger.

Las apuestas me enseñaron cuan emocionante es jugar a predecir el futuro


y cómo nuestra mente nos puede jugar una mala pasada si no sabemos
entender sus sentimientos.
Las apuestas siempre mantendrán en mi la pasión de un niño. Recuerdo
cuando era niño, ser un gran fanático de los Chicago Bulls de Jordan (¿y

quién no?). Cuando él se fue, el mejor baloncesto del mundo no era tal para
mí. El mundo de las apuestas me trajo de nuevo esa emoción, me hizo
retomar esa pasión que perdí muchísimas veces por ser fanático de solo un
equipo, o un jugador.

También aprendí a ser disciplinado, las apuestas hacen que las palabras y
pensamientos valgan, pues tus acciones se verán recompensadas o castigadas,
es un mundo que no permite grises, y los resultados hablarán por ti.

Con este libro he intentado que usted vea el mundo de las apuestas de
manera más objetiva, menos emocional. He buscado que reflexione sobre la
disciplina mental y el factor humano involucrado en este apasionante mundo.
Finalmente, es mi intención que usted pueda utilizar las herramientas aquí
expuestas para desarrollar su propio método para jugadas, pero, sobre todo,

que pueda apreciar el deporte en su máxima expresión y con cada detalle. Si


al final de este libro yo he logrado alguno de estos puntos, habré quedado
satisfecho.

Si le parece que este libro puede ser de utilidad, por favor compártalo
entre sus conocidos. En lo que a mí respecta, apreciaría obtener sus
comentarios y sugerencias, los cuales pueden hacer enviándolos a mi correo
sandoval.c.roberto@gmail.com Sus comentarios significarían mucho para mí.

El secreto está en cada uno de nosotros, en nuestra mente. Trabajemos


junto a ella.

¡Hasta pronto!