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LA BIBLIA

DE LAS
FAMILIAS
CATÓLICAS

TOMO I parte II/III


Los jueces, Ruth
Reyes, Paralipomenos,
Esdrás, Tobías

1855
ÍNDICE.
ÍNDICE.

tomo o tras m uchas ciudades...........*91


Capitulo X I.— Josué vence á varios
reyes confederados contra Israel
ISi y sojuzga casi toda la tie rra de
C anaan................................................. 193
Josué. Capitulo X IV .—.La trib u de José se
Capílul© I.·— El Señor alienta á Jo ­ divide en dos, que son Efraim y
sué para que conquiste la tie rra M anassés. Caleb recibe fuera de
prom etida- Josué ordena al pueblo suerte aquella porcion de t ie r r a ,
ue eslé prevenido p a ra p asar el que Dios le había destinado por
J o r d a n .. . ........................................ 48$ medio de Moisés......... ....................... 194
Capítulo I I . — Josué envía ríos espías Capitulo X V .— T erritorios que toca­
a reconocer la tie rra , y llegados á ron por su erte á la tribu de Ju d á ,
Jc ricó los escondo R ahab en su c a ­ y su¿ ciudades. Otoniel se casa con
sa; en recom pensa d e cuya obra A xa, hija de Caleb, por h aber con­
prom eten ellos salv arla con toda quistado á C a n a th -S e fe r.. ............. 104
su familia y se vuelven salvos al Capitulo XVII. — Se describen los
cam pam ento. ...................................... ¡b¡d. térm inos de la trib u de M anassés
C apítulo III.’— Los israelitas pasan pasado el Jordán. Josué da licen­
m ilagrosam ente el Jo rd án á pie cia á los hijos de José p a ra que
enjuto y delante de ellos el arca conquisten la tie rra de los ferezeos,· 195
de la"a lia n z a................ ..................... <84 Capítulo X V IIt.— Sü renueva el’sor­
C apitulo [V .— Josué erice un m onu­ teo en Silo, á donde fue trasladado
m ento despues de p asadoeU ordiin.ibid. el tabernáculo desde Gálgala. Se
C apítulo V .—-E sp a n ta rse y se llenan divide en siete porciones el te rri­
de te rro r los cananeos. Josué ce­ torio quo habia de re p a rtirse en tre
leb ra la P ascua en G álgala. Cesa las siete trib u s, y se da á B enja­
el m aná y se alim entan con frutos mín la su y a .................. ................. .ibirt.
d e la tie rra . Se aparece á Josué el Capítulo XX. " J o s u é señala seis ciu­
ange! d e l.S e ñ o r................. ...............-185 dades de asilo de una y otra p a rte
Capitulo V [.— La ciudad de Jericó del Jo rd á n y declara los privile­
es tom ada y a rra sa d a y todos sus gios de los que so refugien en ellas. 190
m o rad o re s pasados á cuchillo á e x ­ Capítulo XXI.·— Se señalan cuaren­
cepción de Rabal) y toda su fami­ ta y ocho ciudades p a ra los levi­
lia. Josué m aldice al que pretenda ta s . Cum plense las prom esas h e­
reedificar aquella c iu d a d ...............186 chas á los israelitas, los cuales h a ­
C apitulo VII. — Los de Ilaí vencen á llan la paz y el descanso..................ibid.
ios israelitas por el hurto sacrilego Capítulo XXII. — Las trib u s de Ru­
que Acón había com etido. E chan- bén y Gad y la media de M anassés
s e su ertes, y descubierto el reo es se re tiran á sus casas á poseer sus
apedreado por orden del S e ñ o r .. . 487 h eren cias. Levantan un a lta r cer­
C apitulo V III.— Toma de la ciudad ca del Jordán: justos m otivos que
de Ilaí y m uerte de su re y . Josué tuvieron p a ra h acerlo...................... 197
erige un a lta r y escribe en sus Capitulo X X III.— Josué ex h o rta á
¡picílras el D eutéionom io. Bendi­ todos los hijos de Israel á que den
cio n es para los que observen la culto al v erd ad ero Dios, observen
ley, y m aldiciones contra sus pre­ su ley y eviten el tra to y los m a­
v aricad o res............................. .............488 trim onios con los gentiles................498
C apítulo IX. — Los gabaonitas enga­ Capitulo XXIV. — Josué e x h o rta el
ñan a los hebreos y hacen alianza nueblo al tem or d e Dios poniéndo­
con ellos. Conocido el engaño, los le delan te los beneficios recibidos
destina Josué á que sirvan p erp e­ de él. Nueva alianza del pueblo
tuam ente al pueblo y al templo con Dios. M uerte de Josué y de
del S e ñ o r..................... ....................... 189 E leazar.S on e nterrados c» Síquem
C apítulo X. — Josué acude al so co r- los huesos del p a triarc a J o s é .. . . .ibid.
ro.de la ciudad deG abaon asediada
por unos reyes cananeos y los von- Los Jueces.
ce haciendo p a rar el sol hasta lo­ Capítulo I . — Judas y su hermaDo
g ra r una completa victoria. Man­ Simeón conquistan m uchas ciuda­
d a q u itar la vida á dichos reyes y des muy fuertes de los gentiles:
ÍNDICE. 607

derrota y m uerte 0c A d on ib ezec. estando p a ra sa lir á cam pana h a *


L as o tras trib u s se apoderan de ce un voto tem erario. Vence á los
m uchas tie rra s de los cananeos; enemigos y en virtud- de este voto
p e ra en vez de e x te rm in a r á sus sacrifica á su hija que sale & reci­
m oradores se conten tan con lia - ■ b irle .......................................................214
c e r l o s t r i b u t a r i o s ............... ...................201 Capítulo XII. — Los efraím itás se re ­
Capítulo II. — Un ángel del Señor re­ belan c ontra Je fté, y son pasados á
p re n d e la ingratitud de-los israeli­ cuchillo cu aren ta v^dosmil de ellos.
tas . F,l pueblo se reconoce y llora M ucre Jeftó el ano sexto de su
su pecado; pero después do la principado, y le suceden A besan,
m u erte de Josué y de sus coetá­ Ahialon y A ljdon........... *................. 210
neos va de mal en p eo r....................202 Capítulo X ÍII.— Los israelitas vuel­
Capitulo 1H .— Los israelitas contraen ven á caer en la idolatría, y el Se­
alianzas con los gentiles y caen on ñ o r los sujeta al poder de los filis­
sus abom inaciones: afligidos seria­ teos, Dios anuncia por un ángel ol
m ente vuelven sobre si y piden nacim iento de Sansón á sus padres
perdón, y el S eñor los libra por y efectuado este le b e n d ic e .......... ibíd.
medio de Otoniel, Aod y Sam gar. 203 Capitulo XIV. — Sansón se casa con
Capitulo IV. — La profetisa D ébora y una filístea, y cuando iba á v e rla ,
B arac v e n ce n á S isara, caudillo del despedaza á un león en el cam ino
rey Jabín, Sisara fugitivo es m uer­ y hallando en la boca de él un pa­
to p o rJ a h e l, m ujer de H a b er......... 204 ñal de miel form a una p arábola
Capitulo V ,— Cántico de D é b o r a ... 205 que propone á sus com pañeros,
Capitulo VI*·— Hallándose oprim idos los cuales saben la significación
los israelitas p o r los randianilas, por la m ujer de S au so h .................. ibid.
es destinado Gedeon para so c o r­ Capitulo XV. — Sansón quem a los
re rlo s, y él despues do erigir un cam pos de los filisteos, m ata mi]
a lta r y ofrecer sacrificio á Dios de ellos con la quijada de un asno
destruye el a lta r d eB aal. Prodigio v saca acua m ilagrosam ente de
del v e llo c in o .......................... .. 206 e sta ........................................................2·!8
Capitulo VII. — Gedeon cotí trescien­ L'apitulo X V I.—^Sansón se lleva las ■
tos hom bres probados y escogidos puertas de la ciudad dé Gaza'. Da-
asalta de un modo ex trao rd in ario Iila le corta los cabellos; con lo q u e
y derrota al enemigo con sus capi­ se le acaban las fuerzas. lis preso
tanes O reb y Z e b ............................. 508 por los filisteos; pero renaciendole
Capítulo VIH.'— Gedeon sosiega la con los cabellas las-fuerzas, d e rri­
trib u de Efraim que se creyó des­ ba el templo de Dagon, donde pe­
preciad a. V ence á Zebee y S alm á- rece él con gran núm ero de los
na y exterm ina <í los habitantes e n em ig o s................................. . ...........ibid.
de Soccoth y d e F a n u e ). Hace un Capítulo" XVH, — La m adre de Mi­
efod. Después de h aber goberna­ cas da ¡i estB una porcton de dine­
do cuarenta años m uere, y el pue­ ro p a ra que le litiga un ídolo. Mi­
blo vuelve á caer en la id o la tría .. ítO cas hace sacerdote á un hijo suyo
Capitulo IX .— Abimelech después de y hospedando después en su casa
m atar a sus setenta herm anos á un levita de lietlehcm le consti­
usurpa el m ando por medio de los tuye tam bién sacerdote del íd o lo .. 2Í 0
siquim itas. Su "hermano Jo atau , Capitulo XVIII.·— Seiscientos hom ­
íjuchabia escapado soto, solicita su bres de la tribu de D an, queriendo
ruina y la de ios siquim itas. Cer­ ensanchar el lugar de su m orada,
cando la to rre de Tebes es m uerto roban íi Micas el ídolo y el sa c er­
por una m u je r.......................... 211 dote: despues caen de improviso
Capitulo X. — E ntra to la á ser juez sobre la ciudad de L ais, la toman
y después de su m uerte Ja ir. Los y establecen allí el í d o l o . . . . . — ibid.
israelitas en castigo de su idolatría Capítulo XIX. — Los benjam itas de
sirven á los filisteos y á los ammo- Gabaa afrentan á la m ujer de un
nitas; pero habiéndose a rre p e n ti­ levita elrateo, el cual divide en do­
do los socorre el S c u o r ...· ............ 213 ce trozos el cadaver de su m ujer y
Capitulo X t.— Jel'té es elegido juez envia uno á cada tribu excitan d o -
do Isra el. Convoca el pueblo para las á la v e n g an z a:.:........................... 2 2 f
la g u erra contra los am m onitas y Capítulo XX.— Las once tribus d ecía- ■
608 ÍNDICE.

ra n la g uerra ¿i los boujam itas y listeos y es aprosada el arca del


en la terc era d erro ta los destrozan S eñor. Perecen en la batalla Ofni
y los pasan lodos á cuchillo, sal­ y Finees, hijos de Ileli, M uerte do
va adose solo seiscientos que huyen este y de su nuera la m ujer de Fi­
al desierto ................................ ............ nees, . ...................................................234
Capitulo XXL·— Ruiua d e J a b e s G a- Capítulo V. — Los filisteos colocan el
laotJ. El Señor se aplaca por medio arca en el templo de Dugon, el cual
de la penitencia y los sacrificios. cae derribado una y o irá vez sin
Se dan cuatrocientos doncellas a la cabeza y sin m anos sobre el um ­
trib u de Benjamín para re stau ra r­ b ral de ía puerta. Dios castiga á los
la y o tras doscientas que robaron filisteos y tienen que volver el arca . 235
ellos en S ilo.................... ..................... 235 Capitulo VI.— Los filisteos por conse­
jo do sus sacerdotes restituyen el
R uth. arca con gran solem nidad. Llega á
Capitulo I. — Elimelcch bctlcliem ita los térm inos de los hefsam itas, á
abandona su p a tria en tiem po de los cuales castiga el Señor porque
g ran carestía y se m arch a á tie rra habían m irado el arca con poco
de Moab con su m ujer y dos hijos; resp eto ................................................... 236
pero habiendo m uerto allí él y los Capitulo VII.— )il arca es llevada á
dos hijos, se vuelve Noemi ó B et- C aríatiarira en casa d eA b in ad ab .
lehem con R uth su n u e r a .. . . . . . . 227 Por las exhortaciones de Samuel su
Capitulo II.— R uth obligada del ham ­ convierten al Señor los israelitas y
bre va á espigar en el cam po de vencen á los filisteos, haciendo Sa­
Booz, el cual la recibe con agrado. muel oracioti por ellos......................ibid.
Vuelve Ruth alegre á su suegra lle­ Capítulo V1IL— M ostrándose avaros
gando cebada y lo que le habia so­ los hijos de Samuel dan ocasion al
b rad o de la comida, y sabe de ella ueblo á que pida rey que le g o -
qu e B ooí es pariente su y o ................ ibid.
Capitulo [ II.— R uth pide á Booz con
E ierne. Samuel de orden del Señor
les dice el derecho del rey , y ellos
la m ayor m odestia que la tome por insisten en su p re te n sió n .. . . . . . . . $37
esposa, y Booz le d a una respues­ Capitulo I X .— Saúl buscando unas
ta favorable............................. . . . . . . 229 pollinas de su padre que se habían
Capitulo IV.—Booz cita ante los jue­ perdido, llega á donde estaba Sa­
ces al otro pariente m as cercano de m uel. Consulta con esto y oye de
R uth, y renunciando este el dere­ su boca que será rey de Israel----- 538
cho de paren tesco , entra aquel en Capitulo X .— Samuel unge por rey á
Ja herencia del difunto Elim elcch, baúl y le da dos señales, que des-
se casa con Ruth y tiene de ella á pues se verifican. Saúl profetiza
Oberl, padro de Isní y abuelo do en tre los profetas. Convoca Samuel
D a v id ........................... ........................ibid. al pueblo: se echan suertes y recao
la elección en Saúl. Escribe Samuel
Libro primero de los Reyes. la ley del reino y la deposita dolan­
Capítulo I. — Á ruegos de Ana, que te del S e ñ o r .. . I .................................239
era m ujer de Klcana y estéril, le Capitulo XI.— Saúl poseído del espí­
coacedé el Señor un nijo, que es ritu del Señor despedaza sus bue­
llam ado Sam uel. Consagración de yes, llama el pueblo ú las arm as y
este niño al Seíior...................... .. 231 vence á los amm onitos. Es confir­
Capítulo II.—Cántico do A na, m adre m ada su elección en G álgala........... 240
a e Sam uel. Heli es reprendido por Capitulo X II.— Samuel es declarado
su dem asiada condescendencia con inocente por juicio del pueblo: da
sus hijos. Se le vaticina la ruina de en rostro á los israelitas con su in­
su casa y fa m ilia ........................ 232 gratitud: obra prodigios y exhorta
Capítulo III.—Dios declara á Sam uel al pueblo á que esté unido con el
las calam idades que van á venir so­ S eñor...................................................... 241
b re la casa d e Ileli, ó quien se las Capitulo X III.— D errotados los filis­
descubre sencillam ente, y sus pro­ teos por Saúl y su hijo .lonatás
fecías le granjean mucho crédito en levantan un ejército lormidablo
todo Isra e l.............................................233 contra los israelitas, que se llenan
Capítulo IV.—'Son derrotados los is­ de terro r. Habiendo Saúl ofrecido
raelitas en la g u erra contra los fi­ un holocausto contra la ordeD del
ÍNDICE. 009

SeÑOT es reprendido por Sam uel, ibid. de M oab, á quien deja encom enda­
Capítulo XIV .— Joiíát,ás asalta el cam ­ dos sus herm anos y la casa de su
p o de los filisteos y los ..derrota. pad re. P o r consejo ael profeta Gad
Sa.ul oyendo el n u d o los persigue. vuelve íl íu d á . Saul monda matar-
■Innatas que ignora e) m andato de. á Aquimelech y á los sacerdotes do ,
su p a d re , come un poeó de miel, y Nobe: A biatan, uno de ellos, se sal­
sabido por Saut quiere condenarle va y se acoge á David, i¡ .·......... .. 233
á muerte,; pero le salva el p u e b lo .. 242 Capítulo X X III.— David después de
C apituloX V .—M andaD iosa Saúl que lib ra r á Ceila de los filisteos huye
exterm ine á los árnalecitas; mas al desierto de Zif. Los zifeos dan
desobedeciendo él deja con vida ai aviso á Saul de que David.está en
re y Agas; por lo cuai es reproba­ su tie rra , y Saul le persigue hasta
do" segunda v e/..y Sam uel le anun­ que se ve precisado á volverse pa­
cia .que será despojado 'del reino. ra defender el reino de una irru p ­
M uerto Agag, Mora. Samuel la re­ ción de los fd isteo s................... ·,..■< 254
probación de S aú l......... .. 244 Capítulo.XXIV.— listando oculto Da­
Capitulo XVI.— Samuel unge por rey vid en la cueva de Eogaddi, entra
á David, que era el m enor de todos en ella Saul solo: David corta un
sus herm anos. Saúl es agitado del pedazo del m anto de este y estorba
espíritu m aligno y p o r consejo de ¡i los suyos que le m aten. Sale de
sus criados llama ¡i David, para allí Saui, y David le ex h o rta á que
que este íe alivie la enferm edad to­ deje de perseguirle. Confiesa Saul
cando el a r p a . . . . . . .............. 246 su culpa y se reconcilia con é i . . . . 2S5
Capítulo XVII.—Juntándose Jos filis­ Capítulo X X V .— M uerte de Sam uel.
teos para pelear contra Israel, Go- N abal dél Carmelo niega á David
liath, gigante filisteo, desafia ¡i los los víveres que lo.pedia; m as Abi—
israelitas; mas David con sola su gail, m ujer de aquul, aplaca con su
honda le derriba en tierra y le cor­ prudencia á David, quien se casa
ta la cabeza cou su propia espada. con ella despues de m uerto Nabal. 250
Vuelven, lo? filisteos las espaldas y Capítulo XXVI.— Saulavisado por los
los israelitas los persiguen y d er­ ztfeos vuelve á perseguir á David,
ro tan . . . .................. . .......................... 247 el cual le quita k lanza y la copa
Capitulo XVIII.—Jouatás entabla es­ m ientras dorm ía. Saul queda con­
trech a am istad con David.' Saul vencido de su iniquidad á vista del
concibe contra este un odio m ortal hecho y razones de David................258
y 1c da por m ujer su bija m e n o r.. . 249 Capitulo XXVII. — Temiendo David
Capítulo X IX . — Da Saul orden de la inconstancia de Saul se refugia
m atar á David; pero le aplaca J o - en territo rio del rey Aquis y alcan­
natás. Intenta el rey seguudn vez za de él la ciudad de Siceleg,- la
atrav esarle con la U nza en ocasion que desde este tiempo quedó en
que David tañía el arpa delante de herencia á los reyes de Ju d á. Dos-
él. P or indusLria deM icol huye Da­ de allí hace v arias co rrerías en la
vid á N ayoth, donde estaba Sa­ tierra de los enem igos................ 259
m uel........................................................230 Capitulo XXVIII. — Los filisteos se
Capitulo XX —Jonntás, renovada su arm an contra Saul, y David pro­
alianza con David, intenta, aunque m ete á Aquis g u ard arle fidelidad. ·
inútilm ente, reconciliarle con su Saul consulta li la pitonisa, á quien
padre; no obstante le libra de las m anda baga que se le aparezca
m anos de él con la señal de las tres Sam uel, y este le anuncia su m uer­
s a e ta s .................................. i ...............2S1 te próxim a y la de los su y o s......... 200
Capítulo X X I.— David fugitivo va á Capitulo X X IX. — Los principes do
Nobe y acosado del h am bre come los filisteos no consintieron que
de los panes santificados que le dió Aquis llevase á David al com bate
Aquiinelech, hallándose presente contra los israelitas recelando que
Doeg idutneo. Allí toma la espada al m ejor tiem po se pasara á estos. 201
de Goliath y pasa á la co rte do Capitulo X X X .— Entendiendo David
uü los am alecitas habían sa q u e a-
Aquis, rey de ü e th , donde se finge
loco.por tem or de perder la v id a .. 252 3o y prendido Fuego á la ciudad de
Capitulo XX II.— David desde, la cue­ Sicéleg los persigue, los da alcan­
va de Odollain pasa á buscar al rey ce. los vence v recobra los despo-
39
(',10 In d ic e .

ios, que re p a rte igualm ente entre por orden de Dios que esta obra
los que habían com batido y los que estaba reserv ad a á un hijo suyo.
h a b ía n q u e d a d o con el b a g a je .. . . 262 David da gracias al S eñ o r..............270
Capitulo X X X I.— Batalla e n tre los Ca|iítulo V IH .—.David veuco á los
israelitas y los filisteos y d erro ta lilistcos, i los m oabitas y á A dare-
de los primeros* M ueren Saúl, sus zer, rey de Soba en la Siria. En
hijos y m uchos de sus principales vista de cstas.victorias hace alian­
cortesanos. Los filisteos cortan la za con David Ton, rey de E m a th ,. 271
cabeza i Saúl y á sus hijos: los d e Capítulo IX. — David restitu y e á M i-
Jabes los e n tie rra n cerca de su fiboseth, hijo de .Totialós, todas las
c iu d a d .. . . . . . . . . . . . . . .................... 263 posesiones que pertenecían á su
p ad re; da orden á Siba, siervo de
Libro segundo de los Reyes. la casa d e Saúl, p a ra que le sirva
Capítulo 1,-— David m anda q u ita r la con toda su familia, y adm ite á
vida al m ensajero que le llevó la Mifibosetb á su m e s a .. .....................ibid.
n u ev a d e la m u erte de Soul y la Capítulo X .— Envia David em baja­
corona. M uestra su dolor en un dores ó ITancn, rey de los am m o-
canto fú n e b re en loor de S mjI y nitas, p a ra consolarle de la m u er­
Jonatás.................................... ...................504 te de su p a d re. Hanon los tiene p o r
Capítulo 11.— Consulta David al Se­ espías y los tra ta con afrenta. Da­
ñ o r y m archa i H ebron, donde c‘s vid irritado declara la g u e rra ó los
ungido rey de Ju d á . Isboscth reina am m onitas, losvence y d e rro ta , co­
sobre las o tras trib u s y se encien­ mo tam bién ¡i los «iros que linbíaa
de g u erra en tre la casa de David acudido á socorrerlos....................... 272
y la de ísboseth..................................265 Capítulo XI. — David es causa de la
Capítulo I I I .— Abner indignado con­ m uerte de U n as: despues se casa
tra Isboseth so pasa al partido de con líetsíibée, viuda a e este; todo
David y persuade á los principales lo cual desagrada al S e ñ o r..............ibid.
d e Israel á que reconozcan á este Ca pilulo X II.— David reprendido por
por re y . Jo ab , capitan de los tr o ­ el profeta N atan reconoce su pe­
pas de David, m ala alevosam ente cado y el Señor se le p erdona; pe­
á A bner; David llora su m u e r te ... 260 ro sujetándole i padecer m uchas
Capitulo IV .—-Baasia y H ecab, ofi­ penas tem porales. N ace Salomou
ciales de Isboscth, m atan á este en de Betsabée, Es tom ada por fuer­
su cama y llevan la cabeza ¡í Da­ za la ciudad de llnbba y David eje­
vid, el cual castiga tam aña alevo­ cuta terrib les castigos en los am ­
sía con la m uerte de los asesinos m onitas................................ ................ ^ 7 3
y m anda e n te rra r la cabeza de Is - Capítulo XIII. — Absalom m ata en
boséth....................................................267 un convite á su herm ano Atnnon
Capítulo V ,— David es ungido rey y que había insultado á su herm ana
reconocido por todo Israel: echa T atuar, v huye á la corto del rev de
de Jerusalem á los jebuseos, tom a G esu r......................................................275
la fortaleza de Sion, lab ra allí un Capitulo X IV .— Joab por industria
palacio v fija su residencia en él. de una m ujer de Tecua logra que
Em bajada de H iram , rey de Tiro. David perm ita á Absalom volver á
Los filisteos vienen contra él dos Jerusalem ; pero aunque volvjó, no
veces y son derrotados y despo­ vió en dos arios el rostro de su pa­
ja d o s....................................................... 263 dre, hasta q u o p o r intercesión del
Capítulo VI. — Llevando David el a r­ mismo Joab fue adm itido ¿ su p re ­
ca del Señor desde ia casa de Abi- se n c ia .....................................................ibid.
n a d ab , quila Dios la vida á Oza Capítulo X V .— Absalom ganandose
po r h ab erla tocado. La deposita en el favor del pueblo se rebela con­
casa de Obedcdom y despues la tra su padre en H ebron, David sa­
traslad a á Jerusalem danzando do­ le huyendo de Jerusalem , á donde
lan te de ella. Mico! se burla de su envia" á los sacerdotes con el arca
m arido y el Señor en castigo la de­ y tam bién á Cusai p a ra que des­
ja esteril............................................... 209 b a ra te los designios y consejos de
Capítulo V IL — David intenta edificar Aquitoíe!............................................. .. 270
un tem plo a l Señor: Na tan alaba Capitulo X V I.— David despoja á Mi-
el pensam iento; pero le declara liboseth de sus bienes y so los da á
ÍNDICE, Gl 1
Siba, que le ofrece víveres. Semeí rey á Salomon. Adonías oyendo lo
m aldice á David, quien impide que que pasaba se refugió al a lta r. S a -
le m aten ................................................ 278 Jomon le llamó á su presencia, lo
Capituló XVIL·— Cusai destruye el perdonó y le envió á su c a s a .. . . . 2S7
consejo q ae había dado Aquitofel Capitulo I I .— Muere David despues
de que fuese perseguido David sin de d a r varios docum entos á Salo­
pérdida de tiem po: Aquitofel se món. Sentencias dol nuevo r e y . . ., 288
ahorca de despecho. David pasa e] Capítulo III. ·— Salomon toma" por
Jordán con su gente y tre s amibos m ujer á una bija de F a ra ó n . Pide
suyos le proveen de v ív eres........... ibid. al Señor la sabiduría y el S eñor se
Capitulo XVIII.—Absalom es venci­ la concede juntam ente con la glo­
do en batalla por su padro David ria y las riquezas. Fam oso juicio
y huyendo se le enreda el cabello do Salom on...........................................290
en una encina, donde queda colga­ Capitulo IV .— Se describen las p ro ­
do; Jo ab le trasp asa con tre s lan­ visiones de com estibles de Salo­
zas. David ílora su m uerte sin con­ m on, la grandeza de su reino, su -
suelo......................................... . . . . . . 279 gloria, riquezas v sabiduría, n ú ­
Capítulo X IX .— David movido de las m ero de sus parábolas y c an tare s. 2£M
razones de Joab cesa de llorar á Capítulo V.— H iram , rey de T iro, en­
Absalom y e n tra triunfante en J e - via á Salomon operarios que cor­
rusalem . P erdona á Semei v restitu­ ten m aderas p a ra lo fábrica del
ye la m itad de los bienes a Mifibo- tem plo, á quienes Salom on sum i­
seih dejando la otra m itad á Siba. n istra el alim ento. N úm ero d é lo s
D espide á Berzellai y se queda con operarios y so b re sta n te s..................ibid.
Carnaam. Contienda de Israel con Capítulo VI. " D e s c rip c ió n de la” fá­
Ju d á en favor de D avid................... 281 brica del te m p lo ................................ 292
Capitulo X X .— Seba benjam ita se Capítulo V II.— Descripción del pala­
conjura con tos de Israel contra el cio de Salom on, D iversas obras he­
re y . David da á Amasa el encargo chas para el tem p lo ........................... 293
do m arch ar contra Seba. Joab m a­ Capitulo V III.— Dedicación del tem ­
ta alevosam ente á Amasa y sigue plo, á donde se trasla d a el a rca de
la expedición contra Seba. Esto se la alianza. Oración de Salom on.
re tira á Abela, donde u n a m ujer N úm ero de víctim as inm oladas con
persuade á Joab que levanto ef si­ motivo do aquella so le m n id a d .. . . 295
tio y le e n tre g ará la cabeza de Se­ Capítulo IX .—Dios se aparece segun­
ba. Se ejecuta todo y cesa la re ­ da vez á Salomon y le prom ete la
belión. .................. .................................283 estabilidad del tem plo y la firmeza
Capitulo X X I.— Dios envia á los is­ del tro n o , coo tal que guarde ex ac­
raelitas una»ham bre de tres años tam e n te sus preceptos. Salomon
ara c astigar la crueldad que h a - ofrece á Hiram siete ciudades y
Eia usado Saúl con lo sg ab ao n itas. envia á Ofir su a rm a d a, que le tra e
gran cantidad d e o r o . . . ..................297
David p a ra ap lacar la ira del S e­
ñor en treg a á los gabaonítas siete Capítulo X .— La reina de Sabá va á
icrsonas de la familia do S aúl, que visitar á Salomon y adm ira su s a ­
Í
ueron crucificadas............................284 biduría y m agnificencia: le hace y
Capítulo X X U l.— Se refieren las úl­ recibe de él gran d es p re s e n te s .. . . 298
tim as palabras de D avid........... .... .ibid. Capítulo XI.·—Salomon se deja llevar
Capítulo XXIV. — Enojado el Señor d e las m ujeres e x tra n je ra s y cao
con David porque habia contado el en la idolatría. El Señor le suscita
pueble», le propone tre s castigos, tres enemigos m uy poderosos. Mue­
d e los cuales escoge David la p e s­ re Salomon y le sucede su hijo R o-
te por tr$s dias. Al fin se aplaca boam ............... ....................................... 299
el Señor por las oraciones de su Capítulo X1L — ftoboam da pie para
sie rv o .....................................................2 Sü la separación de las diez trib u s,
que nom bran por su rey á Jc ro -
Libro tercero de los Beyes. boam. Este por a p a rta r ál pueblo
Capitulo í . — Adonías quiere alzarse de que acudiese á Jcrusalem hace
con el reino; m asB ctsabéc siguien­ fundir dos becerros; con lo cual da
do los consejos de Nntan alcanza al pueblo ocasión de id o la tra r,— 300
de David que proclam e luego por Capítulo XIII. — Un profeta predice
0)2 ÍNDICE.

á Jeroboani el nacim iento de Josías viña á .Acab, es acusado falsam en­


y ia dcslruccion del a lta r de Betel. te y apedreado. Elias am enaza -á
Et mismo profeta es m uerto por un Acab to n terribles castigos. Sc-hu-
lcon en castigo do h a b eí desobe­ milla este principe y Dios suspen­
decido á Dios. ..............302 de La pena para ejecutarla en su
Ca[jíttilo XIV,— El profeta Ahias v a - > sucesor. .................. 31-3
ticina el exterm inio de la familia Capitulo X X II.— El rey Acnb e n g a - -
íle Jeroboam . Muere esto principo ñado por falsos profetas sale con­
y le sucede su hijo N adáb; S csíic, tra los-siros acom pañado de J o s a - * '
rey de Egipto, saquea la casa del fíit, rey de Ju tlá, y m uere a tra v e -
Señor en .lerusalem . M uere Bo­ sado de muí sa e ta . Á Acab le s u -
bo,-ma y le.sucedc su hijo A b iam ,. . 303 cede su bijo Ócozias y ü Josafot su
Capitulo XV.— Al iropio Ahiatn suce­ hijo Jora ni.................. . . í . . . . . . . . 314
de su’bijo Asa, que limpia la t ir r ­
ia da· las abominaciones de la ido­ Libro, cuarto de los Reyes.-
latría. Bcinados de ISadab y Bau­ Capítulo 1 .— Reinado- de Ocozías.
sa , reyes de Isra e l........................... .. 303 Elias le íntima la m uerte y hace
, Capituló XVI.— El profeta Jehú p re ­ ‘b ajar fuego dgl cielo contra rosque
dice i Bíiasa lo ruina de su casa. envió el rey pnra pren d erle. Mue­
Lo sucede su hijo Jila, ú quien m a­ re Ocozias, y le sucede en e! trono
ta Zam bri. El pueblo elige por rey su herm ano .fo ra rn ..................... .. 3(7
n Am ri, el cual edifica á Sam aría. . Capitulo H.— Elias es a rre b a ta d o mi­
Á su m uerte le sucede Acab su lagrosam ente en un c arro de fue-
hijo, quw fue mas impío que todos - go diñando heredero rle.su espíritu
sus p re d ec eso res............................ 3ofi A Elíseo, que obra m uchos m ila­
Capítulo X V II.— Ellas consigue c er­ g r o ^ ............................... 3!»
r a r el cielo du ran te tres años para ■Capitulo III.— Los m oahitas se rebe­
que uo llueva. Se retira el profeta lan contra Israel después ije - la
y los cuervos le proveen de ali­ m uerte de Acab. Jorain, rey de Is­
m ento en el desierto. Pasa á S a - ra el, se coliga con el de Juflá y con
repta y se hospeda en casa de una el de Idum ea para salir contra
pobre viuda, ü quien Dios m ulti­ ellos. Faltan.doles agua en el d e­
plica la harina y el aceite: asimis­ sierto consultan á Elíseo, quien les
mo el .profeta logra cem sus oracio­ prom ete agua y Ia‘ victoria. ---------319
nes la resurrección de un hijo der Capitulo IV. — Elíseo multiplica el
aquella. . . , . . ................................. 307 aceite de una pobre viuda, resuci­
Capítulo XV11I.— Elias se m uestra ¡i to al hijo de la Sunam itis y con po­
Acab: p ru eb a con un evidente tes­ cos panes sacia ü una m uchedum ­
timonio del cielo que el Dios de Is­ bre de personas........... ..................... 320
rael era el verd ad ero y Baal una Capitulo V.·—-Elíseo cura la lepra ú
deidad falsa: m ata á todos los pro­ N aam an haciéndole lavar siete ve—
fetas de los ídolos en el tó rren le ct's en el Jordán. Oiezi por su ava­
d e Cison; y hace caer unu lluvia ricia hereda la lepra de,N aam an
a b u n d a n te .............................. .............308 para si y para su linaje p erp etu a­
Capítulo X fX .— Elias tem iendo las m ente por h aber recibido, p reseu-
am enazas de Jezabel su retira al tes de N a a m a n . , . . : ; ', , , , . , ........... 322
m onte Horeb, donde le consuela Capitulo.VI.·— Nuevos prodigios del
Dios y le m uestra lo que fia de h a - profeta Elíseo' Benadnd, rey de Si—
« e r.'U n g e a flazael por rey de Si­ m ,.s itia á Sam aría y la reduce A
ria y á Jehú p o r rey de Israel: Lla­ una ham bre espantosa. Joram , rey
m a á Elíseo que estaba a ra n d o , y do Israel, m anda m atar á- Elíseo;
este lo deja todo por seguirle......... 310 poro no se ejecuta su ordej). . ___ 3 í 3
Capítulo JOL— Acab con el favor de Capítulo V IL — Elíseo predice gran
Dios.triunfa dos veces deB enadad, abundancia en Sam aría para el día
rey de Siria, Un profeta le am ena­ . siguiente, y así se cum ple. Los si-
za gravem ente de parto de Dios ros abandonan el cerco dtvln ciu­
por h a b er perdonado y dejado li­ dad y lo dejan todo en su cam po. 3 ? i
b re al rey de Siria haciendo alian­ Capítulo VIII.— Después dé una ham ­
za con é l. . ; ............. .......................... bre de siete años vuelve la S u n a-
Capítulo XXI.—N aboth que negó su mitis i5 su casa y recobra sus bie­
ÍNDICE.

nes, “Elíseo vaticin.a la m uerte de sam aritanos. ___ ____ . . . . . . . . . . . . 33t¡


Benadad yque-H azael seria reyolo Capitulo XVIII.—-lizequias 'resíable¿·
Siria! Joram , re y de Ju d á , sigue ce el culto puro del -¿eñor y _vene o
las iniquidades dé los reyes de Is­ . á los ¡dumeos rebeldes. S en ñ aq u er
rael: ’‘m uere y le sucedí: su hijo r-ib pone sitio á Jcrusalem : am ena­
Ocoziíts........................................... .. 32.:i zas iio Rabsaces,· сеоегя! dé su
Capitulo IX.*—Je b ú es consagrado ejército, contra los sitiados; ·.. .,-.337
rey de Israel. Fin desastrado de · Capitulo X IX .— Ezequiaseuvia a lla­
Jo ram , Ocozías y Jezabel, á guien m ar al profeta Isaías y am bos acu ­
comen los perros ségim el vaticinio den al Señor, el cual manda un a.ft-.
d e E lias.................................................32G gel, que m ata á- ci.eDtd y.ocberila
Capítulo X-— Je b ú a c a b a con el lina­ .mil asirios.· Profecía de Isaías’ y -
je de Acab y con los sacerdotes de m uerte de Senná que r i b. , . , 3 3 9
B aal, cuyo tem plo destruye. Mas Capitulo X X .— Isaías alcanza dél Se-,
con .todo eso persevera ‘en la ido- ñor la salud para Ezequias y q u in ­
latvia ocasionando asi ríitichos m i ­ ce años m as d e vida, dándole p o r
les á Israel. Le sucede en d trono señal do esto que rotr.ocederííi el ,
su*ti¡ÍQ' Joacaz... . . . . . ................... .... 328 sol. Reprende Isaías la vanidad del
Capítulo XI-—Alalia, sabida la m uer­ rey y le vaticina el cautiverio de
te de su hijo Ocozias, .manda m ata r Babilonia; Sucedele su hijo M ¿-
á toda la descendencia re al, excep­ nassSs................. " . . 340
to á .Toas, y usurpa el reino; pero Capitulo X X I.— P o r Ja im piedad dé
pasados seis añ o s es m uerta de or­ M anassésanunpia el Señor qu ed es- ,
den del sacerdote Jbiada y procla­ ti u-irá á Ju d á y á Jerusalem f S uce- "
m a d o ^ Joos. D estrucción de los dele su hijo Ámon, y m uerto fiSLe
alta res y estatuas de B aal, . ......... 330 por sus sierv o s,‘reina sobre Ju d á
Capituló S ü l.— Joas restaura el tem ­ su hijo el piadoso J o s ia s .. . . . . . . . . ,34.1
plo, cuyos tesoros da i Hazaul por Capitulo X X JI.— Josias re sta u ra el
librarse de él. Es m uerto á tr a i- ■ tem plo y ef culto de Dios. Se halla-
c io iv y en tra á reinar su hijo Ama­ en el tem plo el libro de la ley, y
sias. . - ........... - ............... .. 331 atem orizado el reyjpor la lectura-
Capitulo X III, — Reinados de Joacaz de él consulta al S e ñ o r ../ ............. 342
y Jo a s. M uere Elíseo y resucita ;í Capitulo Х Х Ш .— Josias lee delante
mi m uerto que echaron en su se­ del pueblo el D euteronom ioy re ­
pulcro. . . ................................. i . . . · i b i d . novando la aliaoza con el S bhoi· y
Capítulo XIV.— Reinado de Am asias, d estruida la idolatría m anda que
rey de Ju d á , el cual es vencido por se celebre la Pascua. Es m uerto
Jo ab , rey de Isra el. Jcroboain. hijo en M ageddo, y le. sucede su hijo
de este, "acaba de libertar á Israel. ío a c a z , á quien F araón bace p ri­
Asesinado Amasias por los suyos, sionero y lleva á Egipto poniendo
le sucede su líijo A zarías................332 en su lugar a J o a ljjm .................... · 3*3
C apitulo XV.— Reinados de A zarias Capitulo X X IV .— Joaldm se. rebela
y Jo atam , reyes de Ju d á , y de Za­ contra el rey de Babilonia y le 's u - ■
carías, Seltuin, M.inaliem, Facera cede su hijo Joaquín. N abucodó-
y F acee, reyes de Israel. En tiem~ nosor se apodera de Jerusalem y
po de este óltímo principe son lle­ lleva cautivos á Babilonia Joaquín
vados prisioneros á Si-ria m uchos y sus principales v-nsallos ponien­
israelitas................................................334 do por rey á M attauias, á quien ;
Capitulo XVI.—Acaz consagra su hi­ dio el nom bfe de Sedecías......... -. 345
jo á lo£ ídolos y estando’ cercado Capitulo XXV.— Ruina de Jcrusalem
por los rgyes de Israel y de Siria v de su tem plo: transm igración de
pide socorro al de Asiría, el. cuaF íos judíos ¿B abilonia, excepto unos
se le da. Acaz en obsequio del ven*· pocos que quedaji para cultivar la
cedor^ sacrifica á>los dioses de este. t i e r r a ........... .. .ibid.
M uere y le sucede su hijo tízequias. 33ü
Capitulo XV II.—Salm anasar, rey de
Libro primero de lo s Paralipó-
los asirios, ocupa toda la tie rra de menos.
Israel y se lleva cautivas á A siría, Capítulo X I.—‘Dnvid-cs ungido rey
las diez trib u s enviando á Sainaría de todo Israel. H azañas de sus v a -
enlomas ele asirios, origen de los lii'iili’s. Heroica acción d¿ aquel
ÍNDICE.

principe e a no q u e rer b eber el Salomon y íi todos los príncipes é


agua ta n deseada............................... 348 q u e sean fieles al Señor, p rescri­
Capitulo X II.— Se enum eran los que biendo la form a del templo que se
siguieron á David antes y despues habia de edificar......... ........................ibid.
do la m uerte de S a ú l.........................ibid. Capítulo XXIX. — O frendas de los
Capítulo XÍÍI. — Traslación del arca ' m agnates y del pueblo p a ra la fá­
ue la alianza desde Cariatiarim á la. brica del tem plo. David bendice al
casa de Obededom: castigo de Oza. 349 Señor y le pide por Salomon y por
Capitulo XV. — Se trasla d a el a rca el pueblo: m uere el ano cu ad rag é­
desde la casa de Obededom al ta ­ simo de su reinado............................. 358
bernáculo de Siou. David danza
delante del arca y su esposa Mico!
Libro segundo de los Paralipó-
se b aria d e é l . ................................, . 350 m enoa.
Capítulo XVI. — Colocada el a rca en Capítulo I. — Despues de h a b er ofre­
el tabernáculo y ofrecidas las víc­ cido Salomon mil hostias en G a -
tim as, se celebra un convite: señn- baon se )b aparece el Señor de no­
lansc los m inistros p a ra el servicio che y le da la sabiduría que habia
del arca y se entona un cántico en pedido, añadiéndole riquezas y glo­
alabanza del S e ñ o r .. . . ’. ..................351 ria. M agnificencia de este r e y . . . . . 360
Capítulo X V II.— David piensa en edi­ Capítulo V II.— Uaja fuego del cielo
ficar un tem plo al Señor; pero N a- que consume las victimas, y la ma­
ten le declara que este honor está jesta d de Dios llena el tem plo. Se
reservado á su hijo............................. ibid. celebra la dedicación de este con
Capítulo X V K I.— G uerras y victo­ grande solem nidad por espacio de
rias de David: tributos impuestos á siete dias. El Señor revela á Salo­
las naciones: sus m inistros y ge­ mon que h a oído su o racio»............36-1
n e r a le s .. ............................................... 352 Capítulo V III.— Salomon edifica va­
Capitulo X IX .— H anon, rey do los rias ciudades y hace que le paguen
am m onítas, insulta á l o s enriados trib u to los restos de los cananeos.
de David i Sale este á cam paña y le O rdena los m inisterios d e los sa­
vence, como tam bién á los siros cerdotes y de los levitas conformo
sus a u x iliares....................... ...ibid. á las disposiciones de David. Envía
Capitulo X X L — David m anda hacer una arm ada á Ofir, de donde le
el censo del pueblo; de lo que ofen­ viene g ra n cantidad de o ro ..............ibid.
dido el Señor castiga á Israel en ­ Capítulo IX .—.La reina d e Sabá a d ­
viándole la peste. David aplaca con mira la sabiduría de Salomon, le
sus oraciones la ira del S e ñ o r......... 383 hace y recibe de él magníficos pre­
Capítulo X X II.— P repara David las sentes y se vuelve á su pais. R ique­
cosas necesarias para edificar cí zas inm ensas de Salomon. Muere á
tem plo del Señor y m anda á S alo - los cuarenta años de reinado y le
mon que le lab re * q u e sea fiel al sucede su hijo R o b o a m .. . . . . . . . . 363
S eñor. E xhorta A los principes de Capitulo X I.— Manda Dios á Roboam
Israel á que le ayuden en la fábri­ que no salga á cam paña contra Is­
ca del tem plo...................................... &E>4 ra el. Roboam edifica m uchas ciu­
Capítulo X X III. — David y a anciano dades, y acuden á el los levitas y
despues de h a b er declarado rey a ' sacerdotes y los otros que ad o ra­
Salomon señala los oficios de los ban á Dios, echados por Jeroboam .ibid.
levitas, á los cuales son agregados Capítulo X II,— Por los pecados de
tos hijos de Moisés............................. 3555 Roboam y del pueblo de Judá los
Capítulo X X IV .— David señala vein­ pone Dios en m anos del rey de
te y cuatro clases de las familias de Egipto. Este despues de h aber ocu­
lileazar é Itam ar p a ra el m iniste­ pado las ciudades m as fuertes do
rio del Señor: asimismo son distri­ Ju d á saquea á Jerusalem y se lle ­
buidas por su erte las familias de va los tesoros del tem plo. M uere
los otros le v ita s ....................... .. .ibid. Roboam y le sucede su rujo A b ía ., 363
Capitulo X X V .— D istribuyense por Capítulo X IV .— Reinado de Asa, el
suerte en veinte y cuatro clases los cual es feliz en paz y en g u erra por
c antores, salm istas y tañedores de su zelo á favor de la religión. Con
instrum entos........................................3li6 el auxilio de Dios vence á Z ara, rey
Capitulo X X V H I.— David ex h o rta ú de los etiopes, y á un inillou de
ÍNDICE, ti-IS
soldados...................... „........................3C5- r ida des de Jo alam , a quien sucede
Capitulo XV. — Azarías p rofetiza que su impío hijo A caz.............................373
Israel estará m ucho tiempo sin el Capitulo XX VIII,— El perverso Acaz
verdadero Dios, sin sacerdote y sin a pesar de las calam idades que se
ley. Con este motivo Asa concibe granjea por sus abom inaciones, se
m ayor zelo por la religión y ju ra obstina eu la im piedad. Muero y
. el pueblo servir á D io s.. . ............. 365 le sucede el piadoso Ezequias su
Capitulo XVI.— Asa Jlama en su auxi­ hijo......... ....................... ........................ibid.
lio' á B enadad, rey de Siria, c o n tra Capitulo X X IX .— Reinado de Eze­
Itaasa, rey de Israel. Pone en p ri­ q u ias, el c u al re sta u ra el cullo d i-
sión al profeta H anani, que le re ­ vino y ofrece con g ra n alearía un
p ren d e p o r esta alianza. M uerte núm ero m as crecido de holocaus- ■
d e Asa.......... ......................................... 3C>C> tos y sacrificios,.......... ........................375
Capitulo X V II.— Tteiuado del piado­ Capitulo X X X .— Celebra Ezequias
so Josafat, que envía doctores de una Pascua solemnísim a en J e r u ­
Ja ley por todo Jo d á para que ins­ salem convocando para ella á tod.o
tru y a n ¡i los pueblos.........................ibid. Israel y Judil........... .................. . . . . 3*íf>
Capitulo X IX .— Josafat es reprendi­ Capítulo XXXI. — líl pueblo d e stru ­
do por el profeta Je h ú con motivo ye los ídolos y sus bosques en Ju d á
de h a b er auxiliado á A cab. E xhor­ y en EFraim. Ezequias d istribuye
ta aquel rey á los jueces á que ob­ los m inisterios de los sacerd o tes y
serv en la justicia, y á los levitas á levitas. El pueblo hace copiosas
que prom uevan el culto divino é ofrendas................................. 377
instruyan al pueblo...........................367 Capitulo XXXII.— S ennaquerib haco
Capitulo XX I. — Joram , hijo de J o - irrupción en Ju d á: Ezequias ex ­
salbt, m ata á sus herm anos y á a l­ horta al pueblo á que p o n °a su
gunos de los principales de Ju d á . confianza en el Señor, y el rey
Elias le anuncia una h orrible en­ nsírio pretende a p a rta rle de esto
ferm edad y la m u erte, asi como el con sus am enazas, y. blasfem ias.
despojo de su casa y r e in o . , ------- 3G9 Mas puestos en oración Ezequias é
Capítulo X X II.— Jeh ú quita la vida ú Isaías, un ángel disipa el ejercito
Ocozías, hijo de Jo ram , y á Jo ra m , de S ennaquerib, el cual es m uerto
re y d e Israel. M ientras Atalía h a ­ por sus hijos cuando intentaba sal­
ce m orir á tos hijos del re y , Jo sn - varse huyendo. E ngreim iento de
beth salva á Joas el m as pequeño Ezequias y su m uerte. Le sucede
de todos............. ...................................370 su hijo M anassés................................. 378
Capítulo X X IV .— Joas d a orden p a ­ Capitulo X X X III.— M anassés p o rsu s
ra que se recoja eu un lugar el di­ im piedades es llevado cautivo á
nero destinado á la reparación del B abilonia; m as convirtiéndose á
tem plo. Cao en la im piedad d e s- Dios en esta aflicción es restituido
pues de la m uerte de Joiada y ha­ ¿ su reino, y destruidos los ídolos
ce m a ta r d Z acarías, hijo de este. restablece el culto de Dios. Le su ­
Los siros saquean la tie rra de .Tu- cede su hijo Amon, y m uerto este
dá y á Jeru salem , y Joas es m uer­ por los suyos, en tra á reinar su hi­
to por sus mismos siervos................ibid. jo Josías....................... ......................... 379
Capitulo X X V .— Amasias vence á los Capitulo XX X V .— Josías celebra la
idumeos y adora sus dioses; por [’ascua con grandísim a solem ni­
lo que le nace prisionero Joab, rey d a d : herido m ortalm entc en la
de iffaffl, á quien habia desafiado g u e rra contra el rey de E gipto
en b atalla. Jerusalem es saqueada m uere llorado de todos y cu es­
y Amasias fugitivo m uerto en L a- pecial de Jerem ías..............................380
quis por sus mismos v a s a ll o s ...... 371 Capitulo XXXVI.— Joacaz, sucesor
Capítulo XXVI.— Ozias, hijo de Ama­ de Josias, es llevado á Egipto, y su
sias, triunfa p o r su piedad de los sucesor Joakim á Babilonia. S uce-
filisteos, de los árab es y de losam - deie Jo a q u ín , que padece igual
m onitas y edifica m uchas ciudades; d esg racia, quedando en su lugar
m as engreído después es castigado Sedéelas, su tio p aterno, N ab u co -
con lep ra. M uere y le sucede su donosor destruye á Jeru salem , y
hijo Jo u tam .......................................... 372 Ciro perm ite d ios judios que vuel­
Cnpitulo XXVII. — Piedad y prospe- van á ella ..............................................3SI
ÍNDICE.

Libro primero de Esdras.. sericordia de Dios con oraciones y


a y u n o s ............. .......................... . 392
Capitulo I — Ciro inspirado de Dios,' Capitulo IT.— Nehem ias con cartas
cumplidos ios setenta »ñas. de la ucl rey va á .Terusalem y comienza
cautividad del pueblo de Israel >n la reedificación de los m uros ¿ p e ­
Babilonia, le da la libertad, resti­ sa r de lo oposicion de los enemi­
tuye los vasos del tem plo de Salo- g o s .. . . .................................................ibid.
moa y perm ite reedificar e s t e ..! , .'3 8 2 Capítulo IV.— Los judiosedifican con
Capítulo 11.“ kista de los que vol­ una m ano y c o n .la 'o tra tienen la
vieron d el.cautiverio de Babilonia espada p ara rechazar á los ene­
á Jerusaleoij y relación de los do­ migos................ .......................... .. 3j)4
nes ofrecidos para la nueva fábrica Capitulo V.·— N ehrm ins en una gran
del tem plo......... ; . . . . . ........ , .......... ibid. carestía reprende á los ricos y pro­
Capítulo IlT. — Convocado el pueblo híbe la usura dando él liberal y .
en Jerusulem se erige el a lia r, so­ ‘ graciosam ente cuanto tiene, á los
b re el cual se ofrecen victimas. Se n e c e sita d o s.......... ............................ .ibid.
celebra la fiesta de los tab e rn ác u ­ Capitulo Vi. — Nehem ías no se aco­
los y se echan los cim ientos del bard a, ni m uda íle resolución por
tem plo.............. .......................... . 383 los fraudes y am enazas de S ana-
Capítulo IV. — Los sauiaritanos im­ ballat: acaba el m uro y se llenan de
piden la reedificación del tem plo te rro r los pueblos vecinos..............395
v consiguen que se interrum pa Capitulo .VIL— Neli'cnnas convoca al
fo obra hasta el año segundo de pueblo y se hace ¡a lista de los pri—
D arío. .............................................. 384 m eros que habían vuelto á Je ru sa -
Capítulo V. — Por las exhortaciones leui con sus bestias. Ofrendas h e - .
de Afigco y'Z acarías vuelve á em ­ chas para la fá b ric a ................. .. 396
prenderse la fábrica del templo á Capitulo V III.—-Esdras lee y explica
pesar de los esfuerzos de los ene­ la fey al pueblo, á qaien consuela
migos......... ; ................ . . ............. 385 Neliemiusi se celebra la fiesta de
Capitulo V I.— Darío confirma el d e­ los tabernáculos por siete d ia s .. . . 397
creto de Ciro y niauda su m in istrar Capitulo IX, — El pueblo bace peni­
lo necesario p a ra los gastos de la tencia y ahnndona los falsos dio­
fábrica del tem plo, la cuál se con­ ses. Los ¡evitas oran por el pueblo
cluye en el año sexto de aquel y renuevan la alianza con el Seuor.ibid,
principo, fíncese la dedicación y Capítulo X.— Se nom bran los que fir­
se celebra porespacio desiele días. ibid. m aron la alianza, y se enum eran
Capitulo VII. — Estiras pasa á J e ru - las condiciones de e s l a . ..................395
salem con otros com pañeros de or­ Capítulo XII.·—Nom bres y oficios.de
den de A rtajcrjes p a r a instruir y ¡os sacerdoLes y levitas que v o k
g o b e rn ar al pueblo. Edicto del rey Vreron con Zerobabcl á Jeru salem ,
en favor de los .judíos................ 387 y do los que guardaban los teso­
Capitulo V III.---C atálogo de los que ros. Solemne dedicación de los mu­
volvieron con Esdras de Babilonia. ros de Jerusal&m. ............................. 400
Llega este á Jerysalcm y lleva, al Ca piit u Io X I H N e h c m ias cor rige v a-
tem plo los vasos que tra ía , y las - l ios desórdenes y abusos cometió
v ic tim a s .,.................. ........................... .. 3S8 dos por los ju d ío s............. .. 404
Capitulo IX. — Al oír E sdras que los
judíos habían contraído m atrim o­ Libro do Tobías.
nio cbn los gentiles rasga sus.ves- Capitulo I. — Tobías en su e a ifti^ rio
tiduras, confiesa los pecados del es fiel á la ley de Dios y da una'
pueblo y llora delante del S e ñ o r.. 3S9 santa educación á su hijo, llam ado
Capitulo X .— lisdras manda q u e se an Tobías como él. Es bieu quisto del
repudiadas lasm ujei es ex tra n je ra s, . rey Salm anasar y consuela y so­
y los israelitas prom eten h a c e rlo .. 390 co rre á sus herm anos cautivos. Le
persigue Sennaquerib, porque en­
Libro de Mehemías ó segundo te rra b a á aquellos á quienes este
de Esdras. había quitado la vida...................... 403
Capitulo I.^ -N e h e m ia s, copero del Capítulo 1L—Tobías queda ciego pa­
rey A rtajerjes, oyendo las tribula­ ra prueba de su paciencia, é in ju -
ciones dé los judíos, implora la mi­ rkido por su m ujer y sus amigos-
ÍNDICE ÍH7
suT ieestos insultos con la m ayor ccn al S eñ o r................. ........................i l 'í
paciencia ü imitación de Jo b ........... 404 Capitulo XIII. — El viejo T o b ia sb e n -
Capitulo III.“ Oración que.el a trib u ­ dice al Señor y e x h o rta á todos á
lado Tobías hizo áD ios, S a ra , hija que hagan lo mismo. En un c á n ti-:.
de R aquel, ora- y ayuna tres dias. . со profético predice la restciucii—.
Oye Dios estas oraciones y envía cíon y felicidad venidera de J e r u -
al ángel Rafael para oonsoíarlos.. 40o ' saleríi. V . : . .................. ........................413
Capitulo IV.— Creyendo Tobías estar Capitulo X IV .—tPiadoHíis e x h o rta ­
cercano á la m uerte da ii su hijo- ciones del anciano Tobías m ori­
consejos m uy piadosos y saluda­ bundo á su hijo, el· cual despu.es de
bles, le declara la virtud de la li­ cu iiip ltH a voluntad de su p ad re se .
m osna y le m anifiesta que tenia vuelve á casa d e sú s suegros,-don­
prestados á Gabelo diez talentos de de m u c re .. i . .....................................414
p ia la ........... ...................... .......................ibid.
Capitulo V .—El ángel Rafael se ofre­ Libro de Judit.
ce á acom pañar al joven Tobías en Capítulo I.;— Habiendo vencido N a - .
su viaje á Rages: ponense los dos bnoodonosor al rey de los m edos
en cam ino y ia m adre llora la au ­ uiere alzarse con, la dominación
sencia de su h i jo ............................... 406 3e todos Гоа.reinos y para este fin
Capitulo VI.— Alentado Tobías p o re l envía em bajadores ;i todas partes;
ángel m ata á un pez que le quería т а з son despreciados c.on .ignomi­
d e v o rar, y guarda el corazón y el nia. Nabucodonosor ju ra v engar
hígado d e ’éf. Se hospeda en casa esta a f re n ta .. . .·.ifl......... .............V. ; 415
de Haguel y por orden del ángel Capitulo H .— N abucodonosor ertvia
le pide la mono de su hija S a ra , á á Uolofernes, para que destru y a to­
quien el demonio babia. m atado dos los reinos y naciones con u n '
siete ma ridos......... .............................. 407 poderoso ejército, que esparce el
CapíluloV U .— Ragucl por consejo del te rro r por donde quiera y todo lo
ángel da su hija S ara por esposa á d e v a s t a .............................................. .ibid.
Tobías, y hecha la escritura de ma­ Capitulo Ш .- Л е у е э v provincias cu­
trim onio se celeb ran las b o d a s ... 408 tera s su som eten & Holofernes, el ;
Capítulo V III.— Tobías y S ara pasan cual sacando de ellas tro p a s auxi­
la noche en oracion sin recibir do­ liares destru y e las-ciudades y Jos
no alguno. Se celebra el banquete tem plos, para que solo N abucodo- .
nupcial y los padres de la novia le nosor sea tenido por D io s,.............. 41 6
señalan en dote la m itad de sus Capitulo IV. — A tem orizanse los is­
b ien e s.. . . . . . .................. 409 raelitas al saber eslo; pero e x h o r­
Capítulo IX .— Á ruegos de Tobías va tados por el sumo sacerdote E lia -
el augel Rafael á co b rar el dinero cim im ploran el auxilio de Dios con
de Gabelo, al cual tra e consigo á ayunos y o ra c io n e s .. . . . . . . . . . ..ib id .
las b o d a s .. . ........................... 410 Capitulo V .— A quioí, capitan d é lo s
Canílulo X .— Lam entanse los padres am m onitas, tra ta de disuadir á Ho-
iio Tobías por la tardanza, de .este. lolernesde la em presa contra Israel;
Raguel instruye ú s u bija S ara en pero se indignan contra A quior .
las obligaciones do una m adre de Jos principales oficiales del ejérci­
familia. .................. ..............................ibid. to a s i r i o . . . . . ................... .............447
Capitulo XI. — Tobins y Rafael so Capitulo V i;— Indignado Iloloferpes
adelantan y son recibidos con s u - . manda que Aquior sea conducido
rao' pozo p o r los pad res de aquel. á Betulia p ara castigarle cuando -
Tobías unta con la hiel del pez los sea tomada, la ciudad. Los israeli­
ojos de su p a d re , el cual recobra tas le tra ta n con h u m a n id a d .......... 418
iá vista. Todos dan gracias a Dio?, Capitulo V II.— LTolofcrnes pone sitio
y llegada Sara se celebran las bo­ á Retalia y corta las aguas; los h a­
das por siete dias........................... ... 411 bitantes de la ciudad atorm entados. '
Capítulo XII.—Tobías y su hijo, agra­ de la sed.quieren .ren d irse; pero á ·
decidos á Rafael, le ofrecen en re ­ ruegos de Ü2ias consienten en es­
com pensa la mitad de todo lo que p erar cinco dias. . .................. ...........¡bid.
habían traído; m as él les declara Capitulo V III.— Ju d it reconviene á
que-es un ángel de Dios y se eleva, los ancianos por h ab er señalado
al cielo. El padre y el lu ja ben d i- plazo á las m isericordias del Señot·
LOS JUECES.
C a p itu lo p r im e r o .

Ju d as 7 su h erm an o Sim eón co n q u ista n m u ch a s ciu d ad es m u y fuertes ile los g cn tllu s: (U rrola y m u e rfe
tlu A U onibcjeo- J,a$ oirás trib u s se apodero ti do m uclias tierras cíe Jos can n n ocs; peí o en v es lU e x term in a r .
á su s m oradores se c o u tcn ta u con liaccrlós tributarios.

1 D espués de la m u erte de Josué con­ do de la misma m anera que yo hicc. Y le


su ltaro n los hijos de Israel al Señor di­ llevaron á Jeru salem , y allí m urió.
ciendo; ¿Quién m archará i n u e stra ca­ 8 Pues habiendo asediado los hijoa de
beza c o n tra el cananeo y será el caudi­ Ju d á a Jerusalcm la1to m aro n , y pasaron
llo de la g u erra? 2 Y respondió el Señor: á cuchillo sus h ab itad o res, y e n tre g aro n ¡$
Jndá m archará: ve aquí que he puesto las llam as toda la ciudad. 9 Y bajanrarc
aquel la tie rra en sus m onos. 3 Y dijo Judá despues pelearon c o n tra el cananeo, qjut^
á su herm ano Sim eón: Ven conm igo á la habitaba en las m ontañas, y al m e d io d n ^
tie rra que m e h a tocado en su e rte , y pe­ y en las cam piñas; 10 y m archando Jura^
lea c o n tra el can an eo , y yo iré despues c o n tra el cananeo que habitaba en He-
contigo á la tie rra que te ha tocado en b ro n , d e rro tó á Scsai, y A him an, y Tol-
suerte. Y fue con él Sim eón, 4 y m a r­ m ai. 11 Y habiéndose partido de allí fue
chó Ju d á , y puso el S eñor en sus m anos c o n tra los h ab ita d o re s de D abir. 12 Y
al cananeo y al ferezeo, y pasaron á c u ­ dijo Caleb: Yo d a ré mi hija Axa por m u ­
chillo diez mil hom bres en Bezec. S Y je r á aquel que tom are á C a ria th -S efe r
hallaron en Bezec á A donibezcc, y p e ­ y la d e stru y ere . 13 Y habiéndola tom ado
learon c o n tra él, y d e rro ta ro n al cnnanco O toniel, hijo d eC cn ez,h erm an o m enorde
y al ferezeo. 6 Y huyó A donibezec, y Caleb, le dio p o r m ujer su hija Axa; 1 4 á
habiéndole 'seguido el alcance le p re n ­ la cual advirtió su m arido cuando iban de
dieron y le c o rta ro n las ex trem id ad es de cam ino, que pidiera u n cam po á su pad re.
las m anos y de los pies (o). 'í Y dijo Y como ella suspirase según iba m ontada
Adonibezec: S eten ta reyes despues de sobre su asno, le dijo.Calcb: ¿Qué tienes?
cortadas las e xtrem idades de sus m anos 16 Y ella respondió: Ya que me diste una
y pies recogían debajo de mi m esa los tie rra de secano, dam e tam bién o tra de
relieves de mi com ida. D ios me h a paga- regadío. Caleb pues 1c dió una tie rra de
regadío alta y baja. 4 0 Mas los hijos del
('tj Pf*i- jiis lo c a stig o |>i-rmU»> <"i Sei'ior <|iic
cinco, p ariente de Moisés, subieron de la
Flit'rít tra ta d o to tn n £1 liíib ia Ira h u lo a lo s o lm a ,
s rg u t) su v e en el v r r s n s ié n t e m e . E l c o r la r la s ciudad de las palm as con los hijos de
C ülroiu¡dudes 1 la s m aim p y tic los p ie s so lincia .luda al desierto que habia tocado en
ro n el n lije ln d e rpu· l,is a*i¡ m n q u ed asen
■nütili'K ]i":m m a n o jn r la s .m o a s . suerte y este y que está al m ediodía de
202 BIBLIA DÜ LAS FAMILIAS,

A rad, y h a b ita ro n con olios. 11 Y Ju d á | h a b ita b a en G azer, sino que habitó con
fue con su herm ano Sim eón, y ju n to s j él. 30 Ni Zabulón e x te rm in ó á los habi­
d e rro ta ro n al cananeo que hab itab a en ta n te s de C etron y N aalol, sino que el
Sefaat, y le pasaron á cuchillo. Y.se llamó ■ cd na neo habitó enm edio de él y fue su
e sta ciudad H orm a, esto e s, anatem a, trib u ta rio . 34 A sor no destruyó tam poco
48 Y tomó Judá á Gaza c o a su S 'lé rm i- ' á 'Io s h ab itad o res d e Acco, y de Sidou,
поз y á Ascalon y Accaron con sus té r ­ y de Alialab, y de A cazib,y de flelha, y
m inos. 19 Y el Señor estuvo con Judá. el ¡ de Afee, y de ltohob. 33 Asimismo Neftalí
cual ocupó las m ontañas; poro no pudo ¡ no acabó con los m oradores de Betsam es
ex term inal' a los h a b ita n te s del vallc(«·), ' y de B ctan ath , sino que habitó e n tre eí
porque teniau m uchos carro s arm ados de cananeo que hab itab a la tie rra , y fueron
hoces. 20 У los hijas d e J u d á dieron la i sus trib u ta rio s los beLsam ilas y los b e ta -
c iu d a d de H ebron á Caleb, como Moisés n itas. 3V Y el am orren estrechó en el
lo habia dicho, y P.alcb echó de allí á los m onte ¡i los hijos de D an, y no les dió Iu-
tre s hijos de linac. 2-1 H as los hijos de gar para d escender á los llanos. 35 Y
líenjam iu np d estru y ero n al jobusoo que h abitó en el m onte lla r e s , que se in ­
hab itab a en .Tcrusalem, y el jebuseo lía - te rp re ta m onte de tie sto s, en Avalon y
h itó en .lerusalcm con los hijos de b e n ja ­ Salebim . Mas la casa de Jacob cargó so­
m ín ha sta el dia de hoy. 2Г2 La casa de bre él y le hizo trib u ta rio . 3í> Y lo s té r -
José m archó tam bién c o n tra Betliel, y se 1 m inos del am orreo fueron desde la subi-
declaró el S eñor á su favor: 23 porque ; da del E scorpion, l 'e tr a - y los lugares
teniendo asediada la ciudad 24 vieron s a ­ | m as a lto s.
lir de ella á un hom bre y le dijeron:
C a p ítu lo I I .
M uéstranos la e n tra d a de la ciudad, y
Un del S e ñ o r repren de la ¡n^raLiUid <lc los
liarem os contigo m isericordia. 55 Y h a - i
ismuIHhs. KI p u eb lo so ntcoDOCt? y Jlora su pis­
hiéndesela él m ostrado (6), pasaron á c-u- ! cado; pero ilcspuc* i\c la m iu rLc de J o su é y de su s
chillo los h ab itan tes; m as dejaron lib re a cíjutaxiooíi ^ a du m al cxi peor*

aquel hom bre y á to d a su familia. 27 M a- ■I Y subió un ángel del S eñor de


nassés no destru y ó tam poco a B e th s a r, G állala al lu g ar de los lloradores y dijo:
n i á T hanac con sus aldeas, ni á los h a­ Yo os saqué de E gipto, y os introduje en
b ita n te s de D or, y de Jeblaam , y de Ma- la tie rra que ju ré dar á v u estro s p ad res,
gcddo con sus aldeas; y los canancos co­ y ase g u ré que m inea invalidaría m i pac­
m en zaro n á h a b ita r con ellos. 3S Mas ió con vosotros; i m as con la condicion
lueso que Israel cobró fuerzas, los hizo tri­ de que no h a ría is alianza con los hab ita-
b utarios y no quiso destruir!os. ÍO KlVaim ¡ dores de esta tie rra , sino que derriba-
no exterm inó tam poco al cananeo que ■ riáis sus a lta re s, y no habéis querido oir
mi yo/.; ¿por qué h ab éis hecho eso?
(íí > pudú Jmt.i e x te r m in a r lo s, porque «o
Ittvo )n ran fianza ffiic dobía, Ins р г о т е зд н de 3 Por lo m ism o no he querido ex term i­
Ki o r g u llo de io s h e b r e o s lo s hacía civcr narlos de vu estra presencia, para que los
([uü iluhian las victorias ú ьп va lo r y á sit tUislriza.
un dI m anejo dr íiriitüs y <[Ue irnanilrt poilian
| ten sáis por enem igos, y sus dioses sean
v e n c e r á lo s cntiniigihS, era por la superioridad <lo para vu e stra ru m a. V Y cuando el a n -
estos. ftel del Señor estaba h ablando e stas p a­
((·) D icjcm losu en lI ptVL’c d c n lc i|lic 3)ÍOti
era con lo s hchivof!, parece q u o la a cción ilc iis(e lab ra s á lodos los hijos de Isra e l, alza­
h om bre líl’Hu a lg u n a sem ejanza con la «lo Ratutb; ro n ellos su voz y llo raro n , ti Y fue lla­
por tloniln puede csriusarsc ert ric r lo m odo tic ha-
h».;r c íiU v ía d ü ú s« patria.
m ado aquel lu g ar de los lloradores ó de
LOS JUECES. 203

las lágrim as, y ofrecieron allí sacrificios á Cusan Rasath&im, rey d e S iria, y le d e r­
al Señor. 40 Y toda: aquella generación rotó. 4 4 Y quedó el. país en paz c u a re n ­
se reunió á sus padres {a), y se lev an ta­ ta años, y m urió O toniel, hijo d e Cenez.
ro n otros qlie no conocían al S eñor, ni 4 2 Mas los hijos de Israel volvieron de
las obras que había becbo con Israel. m ievo-á h a ce r el mal delante del S eñor, el
41 Y los hijos de Israel hicieron el mal cual dió fuerzas c o n tra ellos á E glon, rey
delante del Señor y sirvieron ú los Ídolos. ; de M oab, porque habían pecado en su pre­
Mi- Y enojado el S eñor c o n tra Israel los I sencia. 43 Y unió con él ¿ los hijos de
entregó en m anos de los que los saquea­ Ammon y de Amalee, y fue y derro tó á
b a n , los cuale~ los c au tiv aro n y vendie ­ Israel, y se hizo dueño de la ciudad de las
ron á los enem igos que h a b ita b a n en la palm as. U Y los hijos de Israel e stu v ie ­
com arca, y no pudieron re s is tirá b u s con­ ron su jeto s á E glon, rey de Moab, diez y
trario s, 4 5 sino que á cualquiera p a rte ocho años. 4 5 Y' después clam aron al Se­
que querían ir, caía sobre ellos la m ano ñ o r, el cual les suscitó un salvador llam a­
del S eñor, segun se lo h abía dicho y ju­ do Aod, hijo de Gen», hijo de Jem ini,
rado, y fueron afligidos g randem ente. que era am bidextro. Y los hijos de Is­
4(5 Y el S eñor suscitó ju eces que los li­ rael enviaron por medio de él presentes
brasen do las m anos de los opresores; p e­ á E glon, rey d e Moab- 16 Aod se hizo
ro ellos ni a u n quisieron escucharlos. una daga de dos cortes con su guarni­
ción larga como la palm a de lo m anó, y
C a p ítu lo I I I .
se la ciñió debajo del sayo al lado dere­
T.os isr a e lita s cúuU ai'ii alian zas con lo s g e n tile s
cho. 4 7 Y presentó los regalos á liglon,
y eami en su s alinininfii icijus: a flig id o s rLikim etili·
\ n d v u n soliru si y pilleo p erd ó n , y el S eñ o r los rey de Moab, 4D y le dijo al rey; Tengo
Ulna, por m ed io de O totiii:!, A od y Saiiigai'. que d e c iite una palabra en se c re to , ó
í> H abitaron pues los hijos de Israel rey. Y este ie m andó ra lla r, y luego que
enmedio del cantineo, y del h eteo. y del salieron todos los que e stab a n con él,
um orreo, y del ferezeo, y del beveo, y 20 Aod se acercó al re y , que estaba sen­
del jehuseo. (i Y lom aron por m ujeres las tado solo en su h a b itació n de v e ran o , y le
hijas de ellos, y dieron sus hijas á los i dijo; Tengo que decirte una palabra de
hijos de ellos, y sirvieron á sus dioses. p a rle de Dios. Aquel al p u n to se levantó
1 É hicieron el mal delante del Seño»· y de s il tro n o , 21 y Aod alargó la m ano
se olvidaron de su Dios sirviendo á Baal izquierda, y sacó ludada, y se la clavó en
y A staroth. 8 Y el S eñor enojado contra el v ie n tre 22 con ta n ta tu erz a, que la hoja
Israel los en treg ó en m anos de Cusan y la guarnición e n tra ro n por la h erida y
lííHiUhnim, rev de ^e so p o ta m ia , y e stu ­ quedó cu b ierta con la excesiva g o rd u ­
vieron sujetos á él ocho años. íl Y d « m n - ra (a). Y no sacó la daga, sino que asi
ron ni S eñor, el cual les suscitó un sal­ como dió el golpe, la dejó en el cuerpo.
vador que los libró; á sa b e r, á OUmiel, 23 Mas Aod habiendo cerrado cu id ad o ­
hijo de Ceniiz, herm ano m enor de Culeb. sam ente las p u e rta s del cuarto cun 11a -
■10 Y estuvo en él el espíritu del S eñor, y
(«) Cuino Aii*l ninU' al rey rtu M oab pin’ nr-
gobernó ¡i Israel en calidad ríe j tiez. Y salió
dvii de :iijiiel i[nc dnei’jo cíe la v id a ile todos los
al com bate, y el Señor puso en sus m anos lioiiilires, ijiicd a jiiK lilira ila una a c c ió n , q u e sin i-sa
c im in s ta u r in deb ería ilu m irarse ennio u n h o riib lü
(fl) IVasc usada c o a frecu en cia e n la 6a- a sesin a to . T.a itueírinii ilc ([ut' C ' . I u U j u p u e d u
frad a isr iilu r r t in flu y o la prol'ríimi innnilu’<¡!:i de lícita mentí: m a la r al tirano e s falsa y tr n H ita y e slíi
Ja im n. i lültdíid d r l alm a. [■omlcinda por la ig le sia .
204 BIBLIA DE LAS FAMILIAS.

ve 2-t se salió por u n a p u erta ex cu sa­ espacio de v e in te años. 4 Habia una pro­
da. Y en tran d o los criados del rey vie­ fetisa llam ada D ébora, m u jer de L api-
ron cerradas las p u e rta s del aposento y d oth, la cual ju z g a b a al pueblo en aquel
dijeron·- Quizá e stá exonerando el vien tre tiem po, ü Y se Sentaba debajo d e u n a
en la habitación de verano. 25 Y espe­ palm a que ten ia su m ism o no m b re, e n tre
rando largo rato sin saber ya qué pensar R am a y Betel en el m onte de E fraim , y
y viendo que nin g u n o les ab ría, tom aron acudían á ella los hijos de Israel para todos
la llave, a b riero n y b a ila ro n á su señor sus juicios. C Y envió á llam ar á B arac,
q u e y acia m uerto en tie rra. 26 Y m ien­ hijo de Abinoem, ·»atural de Cedes de Nef­
tr a s ellos estab an así tu rb ad o s, huyó talí y le dijo; El S eñor Dios de Israel te ha
Aod y pasó por G áhjala, el lu g ar de los dado esta orden·. Anda y lleva el ejército
ídolos, desde donde h abía vuelto a trá s y al m onto T ab o r, y to m arás contigo diez
llegó á S e ira th . 27 Y luego tocó la tro m ­ mil com batientes de los hijos de Neftalí
peta en el m onte de lifraim , y bajaron y de los hijos de Z abulón. 7 Y en un lu ­
con él los hijos de Israel m archando él á g a r del to rre n te Cison llevaré á tí Sisara,
la cabeza. 28 Y les dijo: Seguidm e, por­ caudillu del ejército de Ja b ín , y sus c ar­
q u e el Señor ha puesto cu n u e stras m a ­ ros y toda su g ente, y los pondré-en tu
nos á los m oabílas n u estro s enem igos. Y m ano. 8 Y le respondió B arac; Sí vienes
b a ja ro n d e tra s de ¿ 1, y lo m aro n los v a­ conm igo, iré: m as si no quieres v e n ir con­
dos del Jo rd án por donde se pasa ú M oab, m igo, no iré. 9 Ella le dijo: Bien, yo íré
y no dejaro n p a sa r ¿ ninguno, 29 sino contigo; m as e sta vez no se te a trib u irá
que m ataro n en. aquella ocasion cerca de á tí la v ictoria, porque Sisara será e n ­
diez mil m oabitas, hom bres todos ro b u s­ tregado por m ano de una m ujer. D é-
to s y esforzados. N inguno de ellos pudo hora pues sin p e rd er un in sta n te se m ar­
escapar, 30 Y Moab quedó hum illado chó con Barac á f.edcs. 10 Y habiendo
aquel dia bajo do la m ano de Israel, v la llam ado Barac á los de Zabulón y Nef­
tie rra estuvo en paz o chenta años. 31 Y talí m archó con diez mil com batientes.
despues de Aod (¡obernó Sarugar, hijo de 'U Mas Haber cinco se habia separado
A nath, que m ató á seiscien Los lílisteoscon m ucho tiem po a n te s d e los otros cíñeos
una reja de arad o , y él fue tam bién de­ sus herm anos, hijos de Ilobab, parien te
fensor de Isra el. de Moisés, y habia extendido su s tiendas
ha sta el valle llam ado Senniin y estaba
C a p ítu lo I V .
ju n to áCedes. 4 2 Y se di ó aviso á Sisara de
J-a profetisa IX: hora y B arac v e n c e n á Si.síira,
ca u d illo dol iv y Juliiti. S isa ra l‘ii!>'¡L¡vr) tts tunci-Ui que B arac, hijo de Abinocm, habia su b i­
l>or l u ir n r.lr. H aber. do ai m onte Tabor; 4 3 y ju n té novecien­
-I Y los hijos de Israel volvieron á tos carro s arm ados de hoces y se movió
hacer el mal delante del Señor despues de ; con todo el ejército desdo Ilaroseth de las
la m u erte de Aod. % Y el S eñor los en­ gentes hacia el to rren te, d e Cison. 14 Y
tregó en m anos de J a b in ,r e y d c C an a an , dijo Débora á liorac·. L cv a n ta le, porque
que re in ó e n A sor, y tuvo por cap itan g e ­ este es el dia en que el Señor ha puesto
neral de su ejército á Sisara, que h a b i­ á Sisara on tus m anos; m ira que él m is­
tab a en H aroseth de las gentes. 3 Y cla­ mo es tu caudillo. Bajó pues Barac del
m aron ul Señor los hijos de Isra el, porque m onte T abor v con él los diez mil comba­
tenia novecientos carro s arm ados de ho­ tie n tes. 15 V el S eñor llenó do espanto
ces y Ioí había oprim ido en e x tra ñ o por á Sisara, y todos sus carro*, Y ^ a su
LOS JUECES. 205

g e n te , q u e fue pasada ú cuchillo á p re ­ buscas. Y h a biendo-entrado á donde es­


sencia de B arac, ta n to que Sisara sa lta n ­ taba ella, vió á Sisara tendido m u erto y
do de su carro huyó ú pie. 1G Y B arac fue el clavo atrav esad o por su sien. 23 Dios
siguiendo el alcan ce de los carros que pues hum illó en aquel día á Ja b ín , rey
h u ían , y del ejército hasta H uroseth de de C anaan. delante de los hijos de Israel,
Jas g entes, y toda la m uchedum bre de los 21 los cuales crecían de dia en dia y con
enem igos perecieron h a sta n o q u ed ar uno. m ano poderosa oprim ían á Jabin, rey de
17 Sisara huyendo llegó A la tienda de C anaan, ha sta que le d e stru y e ro n .
Jah el, m ujer de H aber cinco, porque b a ­
C a p itu lo V .
hía paz e n tre Ja b ín , re y de Asor, y la
CáttLiro dtí D ébora.
casa de'H ab er cíneo. 18 Y saliendo J a ­
hel al en cu en tro de Sisara le dijo: E ntra 4 Y- en aquel dia c an taro n D ébora y
acá, mi señor, e n tra ; no tem as (ct). Si­ B arac, hijo de A binoem , diciendo: 2 Va­
sara e n lró en la tie n d a y dijo después rones de Israel, los que espontáneam ente
de haberle c u b ie rto ella con el m anto: a rrie sg a ste is v uestras vidas, bendecid al
19 Dam e, te ruego, un poco de ag u a, S eñor. 3 Oid, reycs,'escuel]ftd, príncipes:
porque tengo m ucha sed. Ella ab rió un Yo soy, yo soy la que cantaré al Señor;
odre de leche, y le dió de b eber y le cu ­ diré una canción al Señor Dios de Israel,
brió. 20 \ T le dijo Sisara; E state á la en­ i S e ñ o r, cuando salías de Seir y pasabas
trado de la tien d a, y si alguno llegare y por las regiones de Edom , se movió la
íe p re g u n ta re; ¿llav aquí alguien? Res­ tierra, y los cielos y las n u b es destilaron
ponderás: No h a y nadie. 21 Tomó pues ag u as, b Los m ontes se d e rritiero n d e ­
Jahel, m ujer de lla b c r, u n clavo de la lan te del S eñor y el Sinai á la presencia
tienda echando tam b ién m ano de un del Señor Dios de Israel. 0 E n los días de
m artillo, y e ntrando oculta y sigilosa­ S am gar, hijo de A nath, en los dias de
m ente a'plicó el clavo á u n a sien de aquel Jahel no fueron frecuentados los cam inos,
y se le clavó con el m artillo por el cele­ y los que ib an por ellos, and ab an po r ve­
bro hasta h in ca rle en tie rra; y Sisara ju n ­ redas desviadas. 7 Cesaron los fuertes en
tando el sueño con la m uerte m urió- 22 Y Israel y dejaron de se r, hasta que se le­
ve aquí que Barac venia en seguim iento v antó D ébora, b a sta que se levantó una
de S isara, y Jahel salió á recibirlo y le m adre en Isra el. S El S eñor escogió n u e ­
dijo: V en, y te m ostraré el hom bre que vos m odos de g u e rre a r, y él m ism o d estru ­
yó las fuerzas de los enem igos: no se vió
(a ) .Imcgímrio linrnnnam enlü ta la acción (le Ja* escudo ni lanza en los c u a re n ta mil de Is­
In*] no [Mxlriü (le calificarse <.lc porluUa; ^ern
ías aUbuTizcis de D c l w a inspirada jior Dios no tic- rael. 9 Mi cornzon am a á los p ríncipes de
jan ilu d a rit! qtto nt|iicl)& m u jer obró por un im p u l­ Israel: los que os ofrecisteis de propia vo­
so cxlran rd m ario t k l espírlU i dul Sl'íiíh·, E u cuanto
■\ l:is palabras <le <\n<*- so v a lió j»»rA obJi^ar ú Sisara
lu n ta d al peligro, bendecid alS eñoivl 0 Los
h que entrara s in letnor en su Liemla, si, Jahel nu q u e cabaigais sobre lucidos asnos (o), y
f'io inspirada por l»ios lia sla r) uKiiim nio -lo m alar os se n táis para ju z g a r, y andais libre­
■1 Sí^aru, no niT eslía <lc i'M 'iisa, jwrqnu habló con
sin ceridad y tic tutcn.i f i\ St y a sa h ia |ii>r hispí* m en te por el cam ino, hablad. I I D onde
raeio» Iti <jue iba ü hacer* quisiv ra u m s n o s di­ se estrellaron los c a rro s y fue ahogado el
jesen lo s m l i f o s du q u é otro m odo pudia baldar
jjara hacer q u e S isa ra fíltr a s e s í» so.spcclirt d o n ­ ojérciLo enem igo, allí sean p ublicadas las
de le aguardaba la m uerte. JCs n ecesa rio ]>«r la n ío
Ctu¡sidi:radas !ni su p o sició n co m o [rajabras du (d) S o lo lo s ju e c e s y Lis p erso n a s m n1* rlistir.-
una nnijrr cn'.’ini^.rn ntie u n a ironía « o ginii;is d e la P a k s lín a soln-J a s ilo s , q u e
dtu s a d a . ’ '--mu lu cid o s y fu ertes.
206 BIBLIA DE LAS FAMILIAS.

ju stic ia s del Señor y su clem encia para m aldecid a sus habitadores, porque no
con los fuertes de Israel: entonces el pue­ vinieron al socorro del pueblo del Señor
blo fiel S eñor se congregó en las pu ertas y en auxilio de sus m as esforzados g u e r­
recobró el señorío. -12 L ev an tate, leván­ reros. 24 Bendita e n tre las m u jeres J a -
ta te , D ébora, lev a n tate, levantate y en ­ hel, m ujer de H aber cineo, y bendita
tona u n cántico: lev a n ta te , B arac, y llé­ sea en su tien d a. 25 Dió leche al q u e le
v ate á los que has hecho cautivos, hijo pedia agua, y en copa de principes le.
ile A binoem . -13 Se han salvado la s r e li- 1 presentó la nata. 26 lícbó la m ano iz­
quias del pueblo: el Señor peleó con los quierda a un clavo y la d erecha á un
valieptes. <H l'n o de E íraim los der­ m artillo de obrero, y buscando en la ca­
ro tó , y después d e él v e n d r á uno" de beza sitio para herirle le taladró u n a sien
Benjam ín c o n tra tu s pueblos, ó Ama­ con gran fuerza. 27 Él cayó e n tre los pies
lee: de M aquir descendieron los p rín ci­ de Ja h e l, desfalleció y m urió: se re v o l­
pes, y do Zabulón los que acaudillaron caba delan te de los pies de ella y yacia
el ejército para G uerrear. 15 Los c au d i­ exánim e en u n estado lastim oso. 28 Jin-
llos de Isacar fueron con Débora y si­ írc ¡ajilo la m adre de Sisara m irando por
g uieron las pisadas de íia rac , el cual se la v e n tan a daba alaridos y decía desde su
arrojó al peligro como ú un precipicio y ú aposento: ¿róm o tard a fin volver su en r­
un abism o: dividido R ubén c o n tra sí m is­ ío? ¿C.ómo son líin pesados sus c u atro
m o, se hallaron en contienda sus hom ­ caballos? 2<J Una de las m u jeres de ¿I
bres de valor. 16 ¿Por qué, hijos de Ru­ m as d iscreta q u e las o tra s respondió es­
b é n , os estáis cjuielos en tre los dos térm i­ ta s palab ras á su suegra: 30 Quizó está
nos de. Israel y su s e n e m iy a s y no hacéis ahora re partiendo los despojos y es esco­
m as que a te n d er á vuestros re b añ o s1? Di­ gida para él la m ujer m as herm osa. Ves­
vidido R ubén c o n tra si m ism o, se hallaron tidos de diversos colores se dan á Sisara
en contienda sus hom bres de valor. t i Los por botín, y se am ontonan v a ria d as ioyas
do Galaad descansaban á la o irá p a rie d cl para adorno del ru e llo . 31 Asi perezcan.
Jo rd á n , y Dan atendia.í su com ercio: Aser Señor, lodos Mis ene,in¡gos; m as los que
h a b ita b a eu la cosía del m ar y se m an­ te am an, brillen á la m anera que resplan­
te n ía en sus pu erto s. 18 Mas Zabulón y dece el sol en su oriente. 32 V estuvo la
N eftalí se expusieron á la m uerto cu el tie rra en paz por espacio de cuarenta
país de M erom e. 1!) V inieron los reyes v años.
pelearon; pelearon los reyes de Canaan C a p ítu lo V I .
en T anacb ju n to á las ag u as de Maiígedo;
T fallanilosc lo s tenu-lila* por lo s nui'liw ii'
m as no llevaron n in g u n a presa. 20 Desde l i s , *■* ilfsiín a tlo G u lo o n so o n n v rtn s. y i»J ilos-
el cielo se peleó contra ellos·, las estrellas pitos k\ ü CfÍ£Íl' m i ¡lll.ar y olrt'Oi't· SUUÜirio :i P ío s,
(Ustruyci i l a lia r tío Jlanl. lYóriig'jo lid vellocino*
p erm aneciendo en su orden y curso pe­
learon contra Sisai"). 21 El torrente· de •I Mas los hijos de Israel hicieron el
Cison a rra stró sus cadáveres, el to rren te mal d elante del S eñor, el cual los e n tre -
de (’adiimmi, el tó rre n le de Cison: hue­ ifó e n poücr de Mndian por siete años, 2 y
lla, alm a m ia, á los cam peones. 22 Las fueron m uy oprim idos por ellos. Y se hi­
uñas de los caballos se ro m pieron, hu­ cieron g ru ta s y cavernas en ios m ontes
yendo y cayendo por precipicios los mas y lugares m uy Fuertes para re sistir. 3 Y
valerosos do los enem igos. 23 M aldecid ú cuando los israelitas h ab ía n sem brado,
la (¡errado Mevoz, dijo el an^el del Señor: v enían los m adianitas, y lo sam alccitas. y
LOS' JUECES. 207

las o tras naciones del O riente, i· y p lan ­ y te le ofrezca. Y respondió el Señor: Yo


tando las tie n d a s cerca, d e ellos lo ta la ­ esperaré ha sta que vuelvas. <19 E ntróse
b a n todo cuando aun e stab a en y e rb a, pues ü e d e o n , y coció un c ab rito , y de un
hasta la e n tra d a de C aza, y no dejaban modio de h arin a hizo pan es ázim os, y-po­
á los israelitas nada de lo que es necesa­ niendo la carne en un canastillo y e ch a n ­
rio para la vida, ni ovejas, ni bueyes, ni do en u n a olla el caldo de la carne lo
asnos; 5 porque iban ellos con todos sus llevó todo debajo de la encina y se lo
ganados y tienda« y á m anera de ¡impos­ presen tó . 20 Dijo el ángel del Señor; To­
tas lo cu b rían todo, cojuo rjue e ra n una ma la c arn e y los panes ázim os, y ponlo
m uchedum bre innum erable do hom bres sobre aquella p iedra, y derram a encim a
y de cam ellos, asolando cuanto tocaban. el caldo. Y habiéndolo hecho asi 21 ex­
(i Y fue m uy hum illado Israel en presen­ tendió el ángel del Señor la p u n ta del
cia de M adian, 7 y clamó al Señor pidién­ báculo que te n ia en la m ano, y tocó la
dole socorro c o n tra los m adíanilas, 11 Y cm ns; y los panes ázim os,' y salió fúogo
v in o el ángel del S eñor, y se sentó deba­ de ia pied ra, y consum ió la c arn e y los
jo de la encina q u e h a b ia en Efra y p e rte ­ panes ázim os, y desapareció d e sus ojos
necía á Jo a s, cabeza de la familia de Ezri. el a n ie l del S eñor. 22 Y viendo G cdeon
Y cu an d o Gedeon su hijo estaba trillando que era un ángel del S eñor dijo; |Ay do
y lim piando el g r a n o en e llu g a rp a r a es­ m i, Señor Dios! que h e visto cara á cara
conderse de los m ad ia n itas, 12 se le a pa­ al ángel del S eñor. 23 Y le respondió el
reció el ángel del Señor y le dijo: El Seriól­ Señor: La paz sea contigo; no tem as, que
es contigo, ó el mas fuerte d e los hom bres. no m orirás. 24 Edificó pues allí Gedeon
. 13 Y le respondió Gcdeon; Te n iego me di­ un altar al Señor y le llamó la paz del
gas, mi se ñ o r, p o rq u é nos han sobrevenido S eñor, como se llama ha sta este dia. Y
todos estos m ales si el S eñor es con nos­ estando a u n en E ira, 28 le dijo el Señor
otros. ¿Dónde esLan aquellas m aravillas aquella no ch e; Tom a u n toro de tu p a­
suyas que nu estro s padres nos omita ron d re y otro de sie te años, y’de stru irá s el
diciendo: El Señor nos sacó do, Egipto? a lta r de Haal que es de tu padre, y corta
Mas ahora el Señor nos ha desam parado el bosque que está en to rn o del a lta r.
y entregado en poder de M adian. 11 Y 2íi Y edificarás un a lta ra ! Señor tu Dios
te m iró el ajigcl del Señor y le dijo: Ve e n lo alto de la piedra sobre que pu sis­
con esa tu fortaleza y lib ra rás á Israel del te a n te s el sacrificio, y tom arás él seg u n ­
poder do R adian: sabe que yo te envió, do to ro , y le ofrecerás en holocausto so­
'lii Gedeon respondió: Te ruego me di­ bre un haz de leña que h a b rá s cortado
gas, mi señor, cómo podré yo lib ra r á del bosque. $7 Gedeon p u e s habiendo
Israel. M ira que mi familia es ia Ínfima tom ado consigo diez de su s siervos hizo
de Manassés y yo el m enor en la casa do lo que el S eñor le h abía m andado; m as
mi padre. 10 Dijole el Señor: Yo seré por tem or de la raiuiliakde su p ad re y de
contigo, y d erro tarás á M adian como si los h o m b res de aquella ciudad lio lo qui­
fuera un solo hom bre. 17 Y él replicó: Si so h a ce r de dia, sino que lo ejecutó todo
he bailado gracia d elante de ti; dam e u n a de noche. 2K Y habiéndose levantado á
señal tle que eres lú ei que h a b la s c o n - ia m añana los hom bres de aquel pueblo
migo, y no te re tire s de aqui hasta que ¡
yo vuelva á ti, y tra íg a un sacrificio (a) i la BS|iresijxi m i f.iv s r n h \ q n o n sn «1 hpbrco,
el mtsrtí] coiivirtin di;s|)iicri c u s ic n í lc i o lo q u e G ó­
i«) L.t V u l- a lu Iraslail.'L Jim1 lo |)ul:ibm s o m fic iu tico» le ¡labia lle v a d o com o u n r e g a lo .
208 BIBLIA DE LAS FAMILIAS.

v iero n destruido el a lta r de Baal, y cor­ dicho (o). 38 Y asi sucedió. Y lev a n tá n ­
tado el bosque, y el otro toro puesto so­ dose a n te s de am anecer exprim ió el v e­
bre el a lta r que acab ab a de edificarse. llocino y llenó una ta z a del rocío. 39 Y
29 Y se dijeron unos á otros; ¿Quién ha dijo o tra vez á Dios: No se encienda tu
hecho esto? Tí indagando quien era el furor c o n tra m í, si aun probare otra vez
a u to r de tal hecho, se les dijo; Gedeon, pidiendo una señal en el vellocino. líu e -
hijo de Joas, ha hecho todo esto. 30 Y g o te que solo el vellocino quede seco y
d ijero n á Jjoas: Saca aqui á tu hijo para toda la tie rra em papada do rocío. 40 Y el
que m u era, porque ha destruido el a lta r S eñor hizo aquella noche según babia
de Baal y corlado el bosque. 31 .loas les pedido Gedeon; y solo en el vellocino h u ­
respondió: ¿Acaso sois los vengadores de bo sequedad y rocío en toda la tie rra.
Baal para deFenderle?'E] que sea enem i­
go suyo, m uera an tes que venga la luz de C a p ítu lo V I I .
la m añana: si él es Dios, vengúese del C edeon to n tre sc ie n to s h o m b r e s p r o b ó lo s y ; sc o -
q u e ha echado por tie rra su a lta r (a). ju tos asalta de un m nilo extraordinario y derrota al
e n e m ig o l'üd su s c a p ita n e s O ivh y Zeb.
32 Desde aquel dia Gedeon fue llam ado
Jerobaal por h a b er dicho Joas: V engúe­ 4 Pues .lerobaal, que tam bién se lla­
se Baal de aquel que ha echado por tie r­ m a Gedeon, levantándose de noche llegó
ra su a lta r. 33 Ju n tá ro n se pues ;í una acom pañado de lodo el pueblo á la fuente
todos los nm dianitas, y am alecitas, y los llam ada Ilarad. Y el cam pam ento de los
pueblos de O riente, y pasando el Jordán m adianitas estaba á la p arte se p te n trio ­
acam p aro n en el valle de Jezrael. 3-tM as nal de un collado alto. % Y dijo el Señor
el espíritu del Señor en tró en Gedeon, el á Gedeon: Mucha g e n te trae s contigo;.
cual tocando la trom peta convocó á la Madian no será entregado en sus m anos,
familia de Abíezer para que lo siguiese. porque no se glorie c o n tra mí Israel y
30 Y envió m ensajeros á toda la Iribú de diga: Por m is fuerzas me libré. 3 Habla
M anassés, que tam bién 1c siguió, y otros al pueblo y haz p regonar de m anera quií
m ensajeros a Aser, y ó Zabulón, y á Nef­ lo oigan todos: El que sea m edroso y co­
talí, que le salieron al en cu e n tro . 30 Y barde, vuelvase. Y se re tiraro n del m onte
dijo Gedeon ¡i Dios; Si has de salvar á Is­ de Gahiad y se volvieron vein te y dos mil
rael por mi m ano, como has dicho: 37 pon­ hom bres del pueblo, y solo quedaron diez
d ré este vellocino d e lana en la era: sí el mil. 4· Y dijo el Señor á Gedeon: Aun hay
rocío cayere en el vellocino solam ente y m ucha gen te; llévalos á las aguas y allí
toda la tie rra quedare seca; sab ré que li­ los probaré; y el que yo te dijere que va­
brarás á Israel por nü m ano, como has ya contigo, ese ha de ir, y al que le prohi­
biere ir, vuélvase, ü Y habiendo bajado el
(n) Cíimn ili'I v . 15 s ’ in fie r e q u e Joas aduralia
:i Han!, dici-n u n n s q n e su « lije ln a! elu d ir la r e s­
pueblo á las aguas, dijo el Señor á Ge­
p u esta de In q u e Iti p r e fin í tab a» io s liabilauli'S de deon·. Pondrás á u n lado los que lam ieren
Jlfra, era sa lv a r d su hijo; ¡Mira In n ia l (»fijioni.· quo
el agua con la lengua, como suelen hacer
se íivltÍl' üc a n te s q u ién e s el UHlor <Il- aqtu’l hecho
y í¡ iu· d espués será castigarlo, aunq ue parnre rn.síi [ti) El bocho de conceder vi S ríío r ú G ctlcon lo
e x c u sa d a , porque si O aales D ios, nn n e r e sila q u ién que 1<s pedía sin reprenderte s » iltíñí’onljíu u n ju s ti­
le defienda y ven gu e', p u es él jin r sí so lo .ir'i l I fica. c m n p k líim ciU e á fiquet caudillo dtí Israel on to­
a g r a v io qu>; se !c lia hoclio. O lrns (ii'rsiM ilirndose do lo q u e hizo, F u it íi de q u e todas la s sofialcs q u e
á q u e Geilenn luibta ihinúnadfi y c^ n v e r lid o á su a q u í pide?, no im pidieron «jiiü S. Pablo le contase
p adre, lom an estas palabras on sen tid a irn n iro v ía s c n lre lo s v a r ó m e q u e lle n o s <1c fú hiciero n cosa*
íntcruÉ-cun com o lina hurta i - ¡ u J o ís li.icia del Cal- trríiiitks y e x tra o rd in a ria s, com o pu ed e v erse en el
s o !>¡n<¡ y de s u s adoradores. «j]», X I tic la t pís(o la á lo s hubivcis.
LOS JUECES. to a

los perros (o); y los que doblaren la ro­ tienda la sacudió y trasto rn ó y la echó
dilla para beber, e stará n al o tro lado. G Y en te ram e n te por tierra* 4-4 Respondió
los que bebieron el agua echandola con aquel á quien se lo contaba: E sto no sig­
la mnno en la boca, fueron trescientos nifica o tra cosasino la espada deG edeon,
hom bres; toda la gente re sta n te habían hijo de Joas, israelita, porque el Señor h a
bebido do rodillas. 1 Y dijo el Señor á puesto en su poder á Madion y todo su
G edeon: Con trescientos hom bres que cam pam ento. 13 Y cuando Gedeon oyó el
han lam ido el agua, os libraré v pondré cu sueño y su in te rp reta ció n , adoró al S e­
tu s m anos ¡i Mudian; pero toda la gente ñ o r , y volvió al cam pam ento de Israel, y
restan te vuélvase á su lugar. 8 Y hab ien ­ dijo á los suyos: L evantaos, que el Señor
do tomado Gedeon víveres y trom petas á ha puesto el cam pam ento de Madian e n
proporcion del núm ero m andó que toda n uestras m anos. 4(5 Y repartió los tr e s ­
la gente re stan te se fuese á su s tien d as, cientos hom bres en tre s pelotones, y dio
y él con los trescien to s hom bres se d is ­ d cada uno una trom peta, y u n a vasija v a­
puso para el com bate. Y el cam pam ento cia, y un a tea d e n tro de ellar 11 y les di­
do R adian estaba abajo en el valle. 9 E n jo: Haced vosotros lo que me viereis ha­
aquella.m ism a noche le dijo el Señor: Le­ cer á mí. 18 Cuando sonare la trom peta
v ántate y baja al cam pam ento, porque he que tongo en la m ano, tocad tam bién vos­
entregado á los v ia d ia n ila s en tu mano; otros las vuestras al rededor del cam pa­
10 m as si tem es ir solo, boje contigo tu m ento y gritad todos á u n a ; Al Señor
criado F ara. t t Y cuando oyeres lo que y ú Gedeon. 19 Y en tró Gedeon y los
hablan, entonces se confortarán tu s b ra­ trescientos hom bres que estaban con ól,
zos y bajarás con m as seguridad á embes­ por un lado del cam pam ento cuando co­
tir el cam pam ento de los enem igos. Bajó m enzaba la vigilia de la media noche,
pues el y su criado l’ara hasta la p arle y habiéndose despullado las centinelas,
del cam pam ento donde estaban las centi­ em pezaron aquellos a tocar las trom petas
nelas del ejército. 42 Y los m adianitas, y y á q uebrar las vasijas unas con otras.
am aiccilas, y todos los pueblos de O riente 20 Y tocando en tre s lugares distin to s al
se habían extendido por el valle como una rededor del cam pam ento y habiendo que­
m ultitud de langostas; y su s camellos brado los cán taro s tom aron las tea s en
eran asim ism o innum erables como la are ­ la mano izquierda, y con la derecha to ­
na que h a y en la playa del m ar. 4 3 Y caron las trom petas, y gritaron; La es­
cuando se llegó Gedeon, uno de ellos con­ pada del Señor y de Gedeon; 24 estándose
taba un sueño á su inm ediato y le relcria cada uno quieto en su puesto al rededor
de e sta m anera lo que había v isto: lie del cam pam ento enem igo. Asi todo el
tenido u n sueño, y me parecía como que campo se alborotó y llenó do confusion,
se rodaba un pan de cebada Goc-ido debajo y los enem igos hu y ero n dando grito s y
del rescoldo y caia en el cam pam ento de alaridos. 22 Y no o bstante esto con tin u a­
M adian, y que habiendo dado en una ban los trescien to s hom bres tocando las
(«) E¡ Srtíior m andó d Gcifonn niItí escogu-ra
trom petas. Y el Señor hizo que ios r n e -
para el com b ate á lo s tiouibi'cs q u e h^binn con la m if/os tirasen de la espada en todo el
vclr»dita<l i\e io s p e r r o s, p orq u e ron esto daban
campo y se m ataban unos á otros. 23 7
m tuslr.'is ilc ser lem plíulns y al pa so q ttü
U k quu d ob la b a n ta s rod illas para b e b e r , roaiiLfus- los que se escaparon de esta c a rn icería ,
U b .n am ig o s tic su com od id ad , poco v ig o r o s o s
huyeron hasta Bet-hsetta y hasta los con­
7 dkí cüiLsÍ£uienUi in tim es para la s Fatigas Ue ta
guerra. fines de Abelmehula en T ebbalh. Mas
U
BIBLIA DE LAS FAMILIAS.

los israelitas de las trib u s de Neftalí y• tnigos, que estaban descuidados y no sos­
de Aser y to d a la de Manassés g rita n ­ pechaban ningún contratiem po. 17 Y Ze-
do á una persiguieron á los m adiani- bee y Salm ana h u y e ro n ; m as Gedeon
tás. 24 Y envió Gedeon m ensajeros ¿ t o ­ siguiendo su alcance los prendió después
do el m onte de Efraim diciendo: Hujad al de h aber desordenado su cjercito. 18 Y
en cu en tro de Madian y ocupad las aguas d ijo á Zebeo y Salm ana: ¿Cómo eran los
ha sta B etbcra y la rib era del Jordán. Y hom bres que m atasteis en el Tabor? Ellos
todo Efraim alzó el grito y se adelantó á le respondieron: E ran parecidos á tí y
tom ar las aguas y el Jordán h a sta H et- uno do ellos parecía como hijo de uu rey.
bera. 25 Y habiendo apresado ¡í dos m y- \ Í)Y él les respondió: E ran herm anos míos,
(iianítas, Oreb y Zeb, m ataron ¿ Orcb en hijos de mt m adre- Vive el Señor que si
la pena do Oreb y á Zeb en el lagar de les hubierais conservado la vida, no os
Zeb. Y persiguieron á lladian llevando m ataría yo ahora, 20 Y dijo ¡i J e te r su
las cabezas de Oreb y de Zeb Á Gedeon prim ogénito: Ye y m atalos. Mas él no
al otro lado del Jordán. sacó la espada, porque ten ia m iedo, como
que era todavía un m uchacho. 21 Y dije­
C apítulo V III. ro n Zcbce y Salmana: L evántale tú y
G ctlcon so s ie p a la trib u de E fraítn que. se erryó m átanos, porque á proporcion de la edad
despreciada. V e n c e ú Zebeo y .SuhnaiKi y c \t i 'i i! ii ■
es la fuerza del hom bre. Levantóse Ge­
n a á lo s h abitantes do S nceolli y do Fanu e], U nce
u n e fe (i. D e sp u é s di; h ab er gob ern a d o ruarenL;i deon, y mató á Zebeo y Salmaua, y tomó
ailos m u ere, y el p u e b lo v u e lv e i caer en la ido­ los adornos y lunetas (<j) con que suelen
la tr ía ,
engalanarse los cam ellos reales. 22 Y di­
J Y le dijeron los efraim itas: ¿Qué es jeron todos los varones de Israel á Ge­
lo que has intentado hacer con no lla­ deon: Só lú nuestro p ríncipe, y tu ¡lijo,
m arnos cuando ibas á pelear con Madian? y tu nieto, porque nos lias librado del po­
Y se querellaron agriam ente faltando po­ der de M adian. 23 El les respondió: No
co para llegar ii las m anos. 1 Gedeon les seré yo v u e stro principe, ni tam poco lo
respondió; ¿No vale mas u n racim o de será m i hijo, sino que el Señor m andará.,
Efraim que las vendim ias de Abiczer (a)? sobre vosotros. 2 1 Y aiiadióf Una sola co­
3 El Señor puso en vuestras m anos á los sa os pido: Dadme los zarcillos que os han
principes de Madian O reb y Zeb; ¿qiió tocado eil el botín. P orque los ism aelitas
cosa pude yo hacer igual á la que h a­ acostum braban llevar zarcillos de oro.
béis hecho vosotros? Y habiéndoles ha­ 23 Ellos le respondieron: De m uy buena
blado asi calmó el ánim o irritado de gana te los darem os. Y extendiendo una
ellos, i Y habiendo llegado Gedeon al capa en el suelo echaron allí los zarcillos
Jordán le pasó con los trescientos hom ­ que les habían tocado del b o tín . Y
bres que ten ia consigo, 11 y subiendo pesaron mil y setecientos sid o s de oro sin
por el cam ino de los que m oraban en los adornos, y collares, y vestidos de púr­
tiendas á la p a rte oriental de Nobe v Jeg- pura que los reyes de Madian aco stu m -
baa, derrotó el cam pam ento de los e n e-
{a) E ra urtansper:e de in s ig n ia en fig u ra tío me»
(o) Con e ste m odo de bab lar p ro v erb ia l enlrfi
(lia lu n a . Menino:* ]u pnlultra hebrea q u e
d io s les da d en ten d er f[iie lo s m a s d e h ile s de ^ 'I i _ 1 ':1 la tin a Itii:Ilii*r par ·■ !!-n t Ja rníil ex p resa
Efraim valían m as t[ue lo s v a lie n te s t le A b ie z e r y
las burlas « Hocos de las tritíihlrapas y ja ec e s fie lo»
q u e su acción d e prender á O reb y Z eb or.i. de m u ­
c a b a llo s. E s do advertir í^uo lo s á ra b es y los is n ia o
f lió m a y o r iin p o r la u m q u o 1» q u e h abían Iicclio i
lita s tu vieron sie m p r e una g ra n v e n e r a ció n ¿ I#
e llo s u iísm o s. Con usto s e ap acig u a ro n . ]luuaj com o hacen b o y lo s tu r to s.
LOS JUECES.

oraban u sa r, y sin los sartales de oro de los ha b ita n te s de Siquem é inclinaron el


los camellos. 97 Y Gedeon hizo de ello un corazon de ellos en favor de Abim elech di­
efod (a) y le puso en la ciudad de Efra. Y ciendo: Es herm ano n u e stro , 4 Y le die­
todo Israel idolatró por causa de este efod ron se te n ta sid o s de plata, que to m a ro n
y fue causa de la ru in a de Gedeon y toda del tem plo de Tíaalberith, y con ellos le­
su casa. 28 Mas los m adianitas fueron hu­ vantó u n a cuadrilla de m endigos y vaga­
millados de la n te d e los hijos de Israel y m undos, que le siguieron. S Y pasó á la
no pudieron ya despucs levantar cabeza casa de su padre en Efra y degolló sobre
sino que la tie rra e stu v o en paz los c u a - una m ism a piedra á sus se te n ta herm a­
renLaaíiosque gobernó Gedeon. 30 Y tuvo nos varones, hijos de Jerobaal (o), y solo
este .setenta hijos 31 y adem as á Abime- quedó Joatan, que era el m as pequeño y
Jccli. 33 Despucs que m urió Gedeon, se se escondió. 6 Y se ju n ta ro n todos ios va­
rebelaron los hijos de Israel y prevarica­ rones de; Siqucn y todas las familias de la
ron, haciendo alianza con líaal para que ciudad de Mello, y fueron y alzaron por
fuera su Dios. 34 Y no se acordaron del rey á Abimelech ju n to á la encina que
Señor su Dios, que los sacó de las m anos estaba en Siquem . 7 Cuando llegó esto á
de todos sus enem igos, de que estaban noticia de Jo atan , fue y se subió sobre la
cercados, 33 ni hicieron m isericordia con cum bre del m onte Garizim y clamó en
la casa de.Terobaal, esto es, Gedeon para alta voz y dijo: Oidmc, varones de Si-
agradecer todos los beneficios que habia qncm ; asi os oiga Dios. 8 Los árboles se
hecho á Israel. ju n ta ro n u n d ia para elegir un rey que
los m andase, y dijeron al olivo: M anda-
C a p itu lo IX . nos. 9 Mas el respondió; ¿Acaso puedo yo
dejar la grosura del aceite de que usan
A b im d c c li iks¡H ics ile m alar d s u s se te n ta horrot-
los dioses y los hom bres para ir á ser
nns usurpa d m am lo jior m ed io tic tos Mijni01 i
S u b erm an o Joatan fjiin liab ia ««capado s o l« , snTifli- superior é n tr e lo s árboles? 10 Y dijeron
l& su ru in a y la di: lo s s iq u in iin s . Cercando la tor- á la higuera: Y en y reina sobre nosotros.
re cío Tubcs e s m uerto por u n a m ujer.
11 Mas la h ig u era les respondió*. ¿Acaso
4 Y fue M tim elcch, hijo de Jerobaal, puedo yo dejar m í dulzura y mis, frutos
ó Siquem á buscar á los herm anos de su suavísim os para ir á ser su p e rio r e n tre
madre y habló con ellos y con toda la fa­ los dem ás árboles? 12 Y dijeron ellos á la
milia del padre de su m adre en estos t é r ­ vid: Yen y m ándanos. 13 Mas la vid les
minos: 2 Decid á todos los h a b ita n te s de respondió; ¿Acaso puedo yo dejar mi vino
Siquem: ¿Qué es m ejor para vosotras que que es la alegría de Dios en ios sa crifi­
os manden se te n ta hom bres, lodos hijos cios y de los hom bres en los co n vites,
de .lerobaal, ó que uno solo sea vuestro para se r superior e n tre los dem as árb o ­
dueño y señor? Considerad al mismo les? 14 Y dijeron todos ellos á la zarza:
tiempo que yo estoy estrech am en te enla­ Yen y m anda sobre nosotros. 15 Mas
zado con vosotros por la sangre y el naci­ la zarza les respóndió: Si do v eras m e
miento. 3 Y los herm anos de su madre n o m b raisv u e stro re y , venid y descansad
propusieron todas estas razones á todos debajo de mi som bra, y si no quereis, sa l­
ga fuego de la zarza y devore los cedros
(a) S, A g u stín y varios in térp retes crccn tiuu
Cu(ti;fiií pücr'j, ím n í|iic no g r a v e m e n te , en hacer e s ­ (c) Tío murieron mas que sesenta y nueve, par­
to o m am en (n sagrado y ten erle eu bu casa tanto que entro iodos eran setenta (sin contar re; Abi-
tiempo. mclccli) ysosaJvj JoaLiu.
BIBLIA DE LAS l'AMUJAS?.

del Líbano (a). 16 Ahora pues considerad tras esperaban su llegada, despojaban á
si ju stam e n te y .:sín pecado habéis alza­ los pasajeros; y Abimelech litvo aviso de
do por v u estro rey á Abim elech. y os esto. 26 Y llegó G aal, hijo de Obed, con
habéis portado bien con Jerobaal y su sus herm anes y pasó á Siquem ; y a le n ta ­
casa, y habéis correspondido á los bene­ dos con su llegada los h a b ita n te s de e sta
ficios do aquel, q u e peleó por vosotros ciudad 27 salieron á los cam pos talando
47 y expuso su vida á los peligros para | las viñas y pisando las uvas, y formados
lib raro s ilel poder del m adianita, 18 sien-1 rot os d e cantores entraron cu el tem plo
do asi q u e os habéis levantado ahora ■ de su Dios, y m ie n tras com ían y bebían,
contra la casa de mi padre, y habéis qui- i m aldeciatuá Abim elech. 30 Zebul pues,
lado la vida sobro una misma piedra á que era gobernador de la ciudad, habien­
sus se te n ta hijos varones, v habéis e sta ­ do oído las palabras de Gaal, hijo do Obed,
blecido, por rey de los h a b ita n te s de S i- se enojó m ucho 31 y envió secretam ente
quem á A bim elech, hijo de una esclava m ensajeros á Abim elech diciendo: Mira
su y a porque es v u estro herm ano. 10 Si que ha llegado á Sápiem Gaal, hijo do
pues habéis obrado re ctam e n te y sin pe­ Obed, con sus herm anos, y procura le­
cado con ,lerob;.ud y con su casa; trozaos v an tar la ciudad c o n tra tí. 32 Y asi sal de
hoy con Abimelech y él se goce con vos­ noche con la g ente que tienes, y estáte
otro s. 20 Mas s¡ babeis obrado perversa­ escondido en el cam po, 33 y á la salida
m ente; sal^a fue^.o de él y devoro á los del sol cae sobre la ciudad, y cuando snlga
h a b ita n te s de Siquem y á la ciudad de Gaal con su gente c o n tra tí, usa do lu s
Mello; y salga fuego de los h abitantes fuerzas y poder. 34 M archó pues A bi­
de Siquem y de la ciudad do .Mello, y ' melech do noche con todo su ejército y
devore á Abim elech. 21 Luego que con­ puso celadas en cuatro lugares junio á
cluyó d e decir esto, huyó á Bera y h a ­ Siquem , 35 Y salió Gaal é hizo alto á la
b itó allí por miedo de su herm ano Abi­ enLrada de la p u e rta de la ciudad. Y salió
m elech. 22 tteinó pues este tre s años Abim elech del lugar donde estaba em bos­
sobre Israel. 23 Mas el Señor envió un cado con todo su ejército. 30 Y habiendo
espíritu de odio y aversión e n tre Abi­ visto Gaal A aquella ¡ie»l·® dijo á Zebul;
m elech y los h a b ita n te s de Siquem , los Mira qué m uchedum bre baja de los m on­
cuales com enzaron á d etestarle 1 í y á tes. Zebul le respondió: Lo que ves son las
e ch a r la culpa de la atro z m u e rte de, los som bras de los m ontes, que se le figuran
se te n ta hijos de Jerobaal y la efusión de cabezas de hom bres, y ese es tu enca­
la sangre de ellos á su herm ano Abim c- ño. 37 Mas Gaal le replicó: Mira la genio
lech y los oíros principales de Siquem que baja del cerro interm edio y viene un
que le hab ían ayudado. 25 Y le arm aron escuadrón p o r el cam ino que m ira á la
celadas en lo alio de los m ontes, y m ien- encina. 38 Zebul le respondió: ¿Dónde es­
(n) F á cilm en te so com p rentlc l·] se n tid o <lc tá ahora aquella osadía tu y a con que de­
ap ó lo g o . £ | o l i v o , ):[ h ign rra y Ja v id , ¡írbolos :i¡'i y cías: ¿Quién es Abim elech nara que nos
iitil: s por la bondad y e x c e le n c ia do s u s iru lo s, 11-
•piraban á Gederin y cus liijris, y la zárz.i. nryn sujetem os A él? ¿No es esa la gente que
(rulo no es lv.tL 11 o y (t M'j |;iit]y;t co n s u s c'spnns ;1 despreciabas? Sal y pelea c o n tra él. 39 Sa­
lo s <,uc la (rican, rcpresi'iilalja á A ltñ n elccli. Tv-lo,
in d ig n o de m andar y devorad o de a m liin o n , n s u i- lió pues á la vista del pueblo do los s i-
|ió el rein o, ru an d o C e d ía n f)nc por s u s J.'iu'nn'; quem itas y peleó c ontra A bim elech, iO el
primitas h ub iera p odido la c o r fe lic e s d lo s isr a e li­
ta s, rchuí-ó paca s i y para s u s r ijo s la carona rjnt
cual lo persiguió haciéndole, h u ir, y lo
se le ofrecía. obligó ú m eterse en la ciudad, lo y la to­
LOS JUECES. 213

mó, y pasando á cuchillo sus habitadores C apitulo X.


la destruyó y la sem bró de sal. 4-6 C uan­
E ntra T ula ú ser ju e z y dcspuus do su intuirlo J»ir.
do lo supieron los q u e h a b ita b a n en la Los israelitas en r a s lig o ile su idolatría sirven ú lus
torro de Siqucm , e n tra ro n en el tem plo lilis Leos y á lus am m onU as; pera luih ¡ondoso orru-
pcnlido lo s socorre ol S^iior-
de su Dios B eriih, donde h abían hecho
alianza con él, y de allí había tom ado el •1 Después de Abimelech fue caudi­
nom bre aquel lu g ar, que era m uy fuerte. llo de Israel Tola, hijo de F u á , tío de
¿7 Abim elech sabiéndolo tam bién 48 su­ A bim elech, de la trib u do Isacar, que
bió al m onte do Selmon con toda su g e n - habitó en Sam ir sobre el m onte de-
te, y cogiendo una h acha cortó uua ram a ElYairn. 2 Y juzgó á Israel veinte y tre s
de u n árb o l, se la puso al hom bro y dijo años, y m urió, y fue sepultado en Sam ir.
á sus com pañeros: Haced pronto lo que 3 A csLe le sucedió Ja ir de Galaad, que
ino veis h a ce r á mi. 49 Ellos pues co r­ fue juez en Israel por veinte y dos años.
tando á porfía ram as de árboles siguieron 4 Tenia trein ta hijos que cabalgaban en
á su caudillo; y cercando la fortaleza le trein ta pollinos y eran príncipes de tre in ­
pusieron fuego, y de esta m anera con e] ta ciudades, que de su nom bre se llam a­
hum o y clfuego perecieron mil personas ron ciudades de .luir hasta el día de hoy,
entre hom bres y m ujeres. !i0 Y Abimelech en el territo rio de tíalaad. 5 Y m urió Ja ir
pasó de allí á la ciudad de Tobes, que y fue sepultado en un lu g ar llam ado C a­
bloqueó y asedió con su ejército. SI Y h a­ m ón. (i Mas los hijos de Israel añadieron
bía com edio de la ciudad una lo rre alta, nuevos pecados á los antiguos, hicieron
ú donde se habían refugiado hom bres y el mal delante del Señor y sirvieron á lo s
mujeres y todos los principales, habiendo ídolos. 7 V' ol Señor airado c o n tra ellos
cerrado y asegurado la p u e rta y h abién­ los en treg ó en m anos de los íilisteos y de
dose situado sobre el tejado de la to r re los hijos de Am m on. 8 Y fueron allígidos
para defenderse. 1Í2 Y llegándose A b i- y oprim idos d u ram ente por diez y ocho
nielech al pie de la to rre peleaba esfor­ años lodos los quo habitaban de la otra
zadamente é in ten tab a p re n d er luego á p arte del Jordán en el territo rio de los
la puerta, Íi3 cuando u n a m ujer a rro ja n ­ am orreos, que está en Galaad. 10 Y cla­
do desde arriba un pedazo do una piedra m ando al Señor ios isra e lita s, dijeron:
de molino hirió en la cabeza á Abim elcch •liemos pecado contra ti, porque hem osde-
y la rom pió el celebro. !H El liamú p ro n ­ jado ul Señor Dios n u estro y servido á los
tam ente á su escudero y le dijo: Saca lu ídolos. 1 1 Y les dijo el Señor: ¿Acaso no
espada y m alam e. porque no se diga que os oprim ieron los egipcios y am orreos, y
he .sido m uerto por uua m ujer. El e scu ­ los hijos de Ammon y los filisteos, 12 y
dero cum pliendo esto m andato le m ató. tam bién los sidonios, y los am alooitas, y
53 Muerto Abim elech, todos los do Israel los cananeos, y clam asteis á mí, y os libró
que oslaban con 61, se volvieron á sus de sus manos? 13 Y sin em bargo me aban­
casas. ;}(¡ Y Dios pagó á Abimelech el d onasteis y disteis culto á dioses e x tr a ­
mal que había hecho c ontra su padre ma­ ños; por tanto no os libraré ya m as on
tando á sus se te n ta herm anos, 'i* Y ios adelante. 1i Id y clamad ú los dioses quo
siquemitas pagaron tam bién el mal que habéis escogido, y que os libren ellos en
habían hecho, y cayó sobre ellos la mal­ ol tiem po de la angustia, la Y respon­
dición do Joatain. hijo d e Jerobaal. dieron al Señor los hijos de Israel: He­
mos pecado: haz con nosotros lo q u e q u i-
BIBLIA DE LAS FAMILIAS,

siercs, con tal que ahora nos libres. 16 Y venido á buscarm e obligados de la nece­
diciendo esto echaron fuera de sus té r­ sidad? 9 Si verdaderam ente habéis veni­
m inos todos los ídolos ele los dioses e x ­ do á buscarm e p a ra que pelee en defen­
tra ñ o s y sirvieron al Señor Dios. el cual sa vuestra c o n tra los hijos de Animon y
se dolió de las m iserias de ellos. 17 Y los el Señor los e ntregare en m ís manos; ¿se­
hijos de Am m on cou algazara sentaron sus ré yo vuestro príncipe? 10 Y ellos re s­
tiendas en Galaad, y habiéndose cougre- pondieron: lül Señor que oye estas cosas,
gado los hijos de Israel p a ta ir c ontra es m ediador y testig o de que cum plire­
ellos acam paron en Masía. 18 Y los prín­ mos n u e stras prom esas. 11 Fuese pues
cipes de Galaad se dijeron unos á otros: Jcfté con los principales de Galaad, y to ­
El prim ero de nosotros qije comenzare el do el pueblo le eligió por su príncipe. Y
cotnhats contra los hijos de Ainm on, se­ Jefté hizo todos sus pactos con el pueblo
rá el caudillo del pueblo de Galaad. delante del Señor en Masía. 12 Y envió
m ensajeros al rey de los lujos de Am m on,
C a p ítu lo X I.
para que le dijesen en su nom bre: ¿Qué
J e flé es « legiilo ju o z úu Israel. C on voca al puohlo tienes tú conm igo que has venido con­
pava. Iíi guerra contra tos nnm u>uüas, y tslam Jo pa­
r a salir á cam paña liace m i v o ló tem era rio . Vtriicc
tra mí para asolar mi pais? 13 El rey
á Jos liafimig'Os y cu virtud do osle valo sacrillcíi ú le í respondió: Es porque Israel cuando
sü hija <juu s a le á r e cib ir le .
subió do E gipto, lomó mí tie rra desde los
^ Había en aquel tiempo u n hom bre térm inos d e A m an hasta Jaboc y el Jo r­
de Galaad llamado Jeflé, m uy esforzado dán·- restituyem ela pues ah o ra, y vivire­
y g u e rre ro , y e ra hijo espurio. 2 Mas Ga­ mos en paz. 1 i Jefté volvió á enviar los
laad .«i p a d re fue casado y tuvo hijos m ism os m ensajeros y los m andó que di­
de su m ujer, los cuales cuando fueron je ra n al rey de Am mon: 1 i5 Esto es lo quo
grandes, echaron de casa á Jefté dicien­ dice Jd'té: Israel no tom ó la tie rra do
do: No podrás ser heredero cu la casa du Monb, ui la tie rra de los hijos de Am­
nuestro padre, porque lias nacido de otra m on, I (¡ sino que cuando subieron de
m adre. 3 líl buyeudo de sus herm anos E gipto, anduvo p o r el desierto hasta el
h abitó en tie rra do Tob, y se reunieron m ar llo jo , y llegó á Cades, 17 y envió
á él unos hom bres pobres y que vivían m ensajeros á los royes de Edom y de
del botin {o) y le seguían como á su Moab 1í) y á S ebón, rey de los arnorreos.
principe. í En aquellos días peleaban los jjídífiju/oííís p e rm iso p a r a p a s a r p o r sus
hijos de Ammon c o n tra Israel; i) y como tie rr a s, y tto solo fu e despreciada la p e ­
estos los e strechasen fuertem ente, los a n ­ tición de h r a t l , 20 sino que habiendo
cianos de Galaad fueron á tra e r á Jefté de ¡untado Sehon una m uchedum bre infini­
la tie rra de Tob p a ra que los auxilíase. ta de g ente salió c ontra él en Ja sa y se
6 Y le dijeron: Ven y sé n u estro príncipe opuso á su paso con denuedo. ‘21 Y el Se­
p a ra pelear c o n tra los hijos de Ainmon. ñor le e n tre g ó con todo su ejército en
7 Y Jefté les respondió: ¿No sois vosotros m anos de Israel, quien le d errotó y ocu­
los que me aborrecisteis y m e echasteis pó todas las tierras de los arnorreos que
de la casa de mi p a d re, y ahora habéis habitaban aquella región. 23 De esta m a­
(a) E n U cn Jcsc ilel bnti» n prcsíi fjne hacían á
nera el Señor Dios de Israel a rru in ó á los
lo s e n e m ig o s ilol p u e b lo ite D io s. E a lo s tiem pos y arnorreos, peleando c o n tra ellos su pue­
mir'ionrs anticuas rrít costumbre ffin* Iwí snMndos blo de Israel; ¿y ah o ra quieres tú h a c e r­
ftjiLiaírii ú stiivir sin v ira ]ja*¿'a jii nrtolunu'aLo fijo
ina* rjiuí la s jíresas h a c h ís fcl te dueño de su tie rra? 24 ¿No se te debe
¡Solviendo ¿7ψ /εέ6 victorioso de los ^Am oratas, se.
¿y '¿/£ tz¿ encontra r con su ¡u/a^ j?or haber
de sacrt^iear/л' conjormc a su voto.
LOS JUECES; 315

de derecho todo lo que posee tu Dios Ga­ no te n ia otros, hijos) Id salió a l.en c u en ­
mos? Pues v en d rá ¡i ser posesiou nu estra tro con panderos y danzas, 35 Y cuando
lo que el Señor D ios.nuestro ganó con la ía yíó Jefté, rasgó sus vestiduras y dijo.:
victoria (a). 26 M ientras Israel h ab itó en |Ay de m il hija m ía, t i m e h a s e n g añ a­
Hescbon y su s aldelm elas, y en A roer y do y te has engañado tam bién á ti m is­
sus lugarcillos, ó en todas las ciudades v e­ m a, p o r cu an to he dado palabra al Se­
cinas al Jo rd án p o r espacio de trescientos ñor y v a no podré h a ce r otra cosa (a).
años, ¿por qué 110 intent asteis nada sobre 36 Ella lo respondió; P adre m ió, si has
esta restitución? 27 Asi pues yo no falto dado tu p alab ra al S e ñ o r, haz conm igo
contra ti, sino tú c re s ol que procedes mal todo lo que h a s prom etido, supuesto que
c o n tra mi declarándom e una guciu a injus­ te ha concedido la venganza y victoria
ta. El Señor que es árbitro d e lo tratado de tu s enem igos. 37 Y añadió: O tórgam e
hoy, ju zg u e e n tre Isra c ly e n tre los hijos solam ente lo que te pido; dejam e que v a­
de Am m on. 28 Mas el rey de los hijos de ya por dos m eses á d a r v u e lta s p o r los
Ammon no quiso ren d irse á las razones m ontes y á llo ra r m i virginidad con mis
que le liabia pro p u esto Jefté p o r sus com pañeras {&]. 39 Y pasados los dos
m ensajeros. 29 E n tró pues en Jcftc el es­ m eses, volvió ella á su pad re, el cua!
p íritu del SeÜor, y dando a q u e l vu elta al cum plió lo que h abia ofrecido con la que
p a isd e G a la a d ,y de M anassés,ydeM aafa
de Galaad y pasando desde ailí á los hijos («J A n dan m u y d iv id id o s lo s pareceres d e lo s
sa n to s padres y e x p o sito r e s y a en cuanto a la n a ­
de Ammon 30 hizo este voto al Señor: Si turaleza de e ste v o to de J efté, y a en cu a n to á su
pustei'escn m is m anos á los hi jos de A m - ejecu ció n y cu m p lim ien to . Uuus ¡suponen q u e a q u e l
mon; 31 el prim ero, q uien quiera que sea, cau d illo fínicam ente c o n sa g ró a l S ed a r la v i r g i ­
nidad de su íiija ; o íro s o p in a n q u e la sacrificó real
que saliere de las p u e rta s de mi casa á y v e r d a d e r a m e n te o fr e c ie n d o á D io s lu v id a d e e lla *
recibirm e cuando vuelva vencedor délos La m ism a d iversidad d e o p im o u e s se a d v ie rte en
cuanto ¿ a p r o b a r C reprobar e s le .volo¡ tic u n a y
hijos de A m m on, le ofreceré en holocaus­ oirá parte h a y testim o n io s y au to rid a d es resp e-
to al S eñor. 32 Y pasó Jellé al pais de los labios* a si entre (os h U crp reles y exp o sito res anlí*
^ uos co m o e n tre io s m o d e ra o s. Fío o b s U u te d ic ié n ­
hijos de Ammon para pelear c o n tra ellos, d o se en ei verso 2!) d e e ste c a p itu lo q u e entró en
y el S eñor los puso en sus m anos. 33 Y Jefté el e s p ír itu deL S e ñ o r y a la b a n d o S . P ab lo ¿
tomó y a rrasó vein te ciudades desde aquel c u u d ilJ o ju ic a m e n te co n otros v a r o n e s ju s to s
y s a u lo s en el cap. X I d e sti e p isljin a lo s h e b r e o s,
Aroer ha sta llegar á M cnnith y hasta parece q u e d e b e u n o de ser m u y canto en conde*
Abel, que esta cercada de viñas, con uar com o tem erario y hasta i m ino, s e g u n h a cen at-
g-uiios» e ste v o to , fig u ra tiv o de la co n sa g ra ció n q u e
grandísim a'm ortandad; 7 fueron h u m i­ J e su c risto hizo d e su ig le s ia , representando J etté á
llados los hijos de Ammon por los hijos J esu cristo y su hija ¡i la ig le s ia . S . A^usLin d e s p u c s
tratar am p lia m en te esta c u e s tió n y d e a co n seja r
de Israel. 31 Mas cuando Jcftó volvía ¡1 la m a yor caulcia para n o p ro n u n cia r u u ju ic io te·
su casa en Masfa, su hija única (porque m erario m fa v o r d e u n a n i do otra s e n te n c ia cou^
e tu y e asi: Estos tcstitnottios ?iós obligan d in d a j a r m as
(n) com o si dijera: A si com o v osotros está is hitw par 7WeS se h ito , que d reprobar fácilm ente to que
en la persu a sión de iju e p o seéis lcg ftiu ia m ü iitc Iíis xe h izo .
tierras q u e us d io C antos, d q u ie n ad o rá is ¿orno á (/>) S e g ú n un in terp rete m oderno la h ija d e JeC-
vu estra D ios; i1l:1 m ism o uiadu n osotros nos persu a ­ lé suplid» á su padre q u e la. perm itiese ir ¿ llorar
dim os á p oseem os con m u y ju s to Ututo las por lo s m o n te s su virg in id a d n o p n r e l d esd oro q u e
t ie r r a n u sitiú n u e stro Dios» señor da riólos y le s o b r e v en d r ía de m orir en e ste esta d o , s in o p o r ­
t¡eira, Tres titu la s y lod os le^ itiu io á aleara Jcí\ú en q u e el p r iv ile g io Lie Ja v irg in id a d n o UaUia sid o
su ja.voi‘: e-1 prijucro e s el dcreelio de conquista: el b a s c u l e para sa lv a rle la v id a por razón del v o to
s e n t i d o Ja d on ación q u e el S eñ or, su p rem o diurno ijuo su padre h abía hecho» l^or lo d en la s no ha y pa­
íle todas la s tiurras, h ab ia liucho ü su p u eb lo ; y el labras para encarecer la su m isió n y o b ed ien cia da
tercero Ja p rescrip ción y p osesiou p acífica por el esta doncella» su piedad para cotí D ios y 6U am o r ¿
esp acio de trescien to s años. la patria.
БИ Ш А DE LAS FAMILIAS.

no habia conocido varón. De aquí c u n ­ C a p ítu lo X I I I .


dió en Israel la costum bre y se lia con­
L os israelitas v u e lv en á слег en 1л id o la tría , y vi
servado el uso 40 de ju n ta rs e las hijas de Sjíñor lus su jeta al p o d er do la s filiste o s. D ios
Israel u na vez al año y llorar á la hija de cí¿i por un ansjcl el n a cim ien to íle S a n só n ti s u s p a ­
dres yclücL uw ta este le bendice.
Je íté de C alaad p o r cuatro dias.
1 Y los hijos de Israel hicieron do
C a p ítu lo X I I . nuevo el m al delante del S eñor, el cual
L os c fia im ita s se rebutan con tra Jenú. y son pifa­
los en treg ó en poder d e los filisteos por
dos i cuchillo cuarenta y dos mi] de ellos. ÍIiiitií cuarenta años. 2 Y h abia un hom bre de
Jeito ct año s e x to de su ¡irineipailo, y le suceden Sarna y del linaje de D an, que sollam aba
A b usan, A h íalon y A b ite n .
M anué, cu y a m ujer era estéril. 0 Y se
1 T ve aquí se levantó una sedición apareció á ella el ángel del Señor y le di­
en E fraim , porque pasando los de esta jo: E res e stéril y sin hijos; m as con ceb i­
trib u hácia el septentrión dijeron á Jeflé: rás y p arirás un hijo. 4 Cuida pues de no
¿Por qué no nos quisiste llam ar cuando b eber vino ni sid ra y de no com er nada
ib as a pelear c o n tra los hijos de Aramon, inm undo, 5 porque concebirás y p arirás
para que fuéram os contigo? Asi pues u n hijo, á cu y a cabeza no to cará n a v a ­
prenderem os fuego á tu casa. 2 Jcfló les ja , porque será nazareo de Dios desde su
respondio: Mi pueblo y yo teníam os una infancia y desde el v ie n tre de su m a­
g ran re y erta con ios hijos de A m m on, y d re {«), y él com enzará d lib ra r á Israel
es llam é para que m e dierais auxilio y del poder ele los filisteos.
no quisisteis hacerlo; 3 viendo lo cual ex ­ 6 á 23 L a m iije r de M a n u é cu en ta á
puse mi vida y m arche c o n tra los hijos do s u m a rid o la aparición del á n g e l, y ha­
Ammon. y el Señor lo se n trc g ó cn m is m a­ biendo orado M anué al Señor p a r a que
nos. ¿En qué he m erecido que os lev a n ­ se le apareciese d él el ángel logró se
téis c o n tra mí á hacerm e la g uerra? k Asi oyeran, sus ru eg o s.
convocando á todos los varones de G a- 24 Ella pues parió u n hijo y le llamó
laad peleaba c ontra E fraim , el cual fue Sansón. Y el niño creció, y le bendijo el
derrotado p o r aquellos. C Y perecieron S eñor. 25 Y el espíritu del Señor empezó
en esla ocasion cuarenta y dos mil hom­ á m anifestarse en el en el cam pam ento do
bres de Efraim . 7 Juzgó JeCté g a la ad i- Dan e n tre S araa y E staol.
ta seis años á Isra e l, y m urió, y fue
C a p ítu lo X I V .
e n terrad o en su ciudad de Galnad. 8 Ces­
pites de este juzgó á Isra el Abesan de S an són se casa con u n a filislc a , y cuando iba á v er­
ía, <taspud¡iza á m t león cu el ra in in o , y bal Jan ti o en
Uetlehcm . 0 Y despues de h a b er juzgado la boca «le ¿I un panal d e m iel lu m ia u n a parábola
á Israel siete años 1 0 m urió y fue e n te r­ fjne p ropone íí su s co m p añeros, to s cu a les sa b en la
si^ nU icadu n poi- la m u jer de S a n só n .
rado en Betlehem . <11 Le sucedió Alna-
Ion zabulonita, que juzgó á Israel diez 1 Bajó Sansón á T am n ata , y vien ­
años, l'I y m urió y fue e n terrad o en Za­ do allí á una m ujer filistca 2 se vol­
bulón. 13 D espués de e ste fue ju ez de Is­ vió á d a r parlo ;í sus padres y dijo: He
rael Abclon, hijo de Illel de F araton. visto cu T am nata una m u jer de las hijas
14 Y juzgó á Israel ocho años, <15 y m u­ de los filisteos, y os ru eg o que la tom éis
rió y fue e n terrad o en F a ra to n de la tie r­
(«} Esto q u ie r e decir no q u e fu e se santificado
ra de Efraim rvn el m onte de Amalee.
tn nl vitíiilru tl·: sn ruudrc, sinü q u e s u s padres de­
bían de ronsftftTaric д! So ñor luíigo ццс nació*®.
LOS JUECES.

para m u jer m ia. 3 Y le dijeron sus padres: que le oigamos. -14 Y les dijo S ansón:
¿Acaso no h a y \m a m ujer e n tre las hijas Del que com e salió com ida, y del fuer­
de tu s herm an o s y en todo n u estro pue­ te salió dulzura. Y no p udieron en tre s
blo, que qu ieres Lomar m ujer do los filis­ dias descifrar el enigm a que les habia
teos, los caíales no están circuncidados? prepuesto; <15 y como se acercase el dia
Y dijo Sansón á su padre: Dame e sta, séptim o, dijeron á la m u jer de Sansón:
porque m e ha agradado: i Mas su s pa­ A caricia á tu m arido y persuádele á que
dres no sabia 11 que esto lo hacia el Soñor te d escu b ra cuál es el significado del
y que Sansón buscaba una ocasion pa­ enigm a; y s in o quisieres hacerlo, le que­
ra p erder á los filisteos; porque en aquel m arem os á ti y la casa de tu padre. ¿A -
tiem po dom inaban los filisteos sobre Is­ Caso nos habéis convidado a las bodas
rael. í> Bajó pues Sansón con sus padres pura despojarnos? 16 La m u je r se ponía
d T am nala; y h abiendo llegado á las vi­ á llorar delante de Sansón y se quejaba
ñas de la ciudad apareció un leoncillo diciendo: Me aborreces y 110 me am as;
feroz y rugiendo, y lo hizo frente; 6 m as por eso 110 quieres declararm e el enig­
el espíritu del S eüor en tró en S ansón, el m a que propusisto á los mozos de m í
cual despedazó al león haciéndolo t r i­ pueblo. Mas él respondió'- 'No quise de­
zas com o si fuera u n c ab rito , sin ten er cirlo á m is p a d res, ¿y te lo podré d e clara r
nada en la m ano; y no quiso m anifestar á ti? 17 L loraba pues ella delan te de su
esto ií sus padres. 7 Y fue y habló con la m arido ¡os siete dias del con v ite, y a liiu
m ujer que lo haliia agradado. 8 Y vol­ Sansón, siendoleya m olesta, se lo declaró
viendo de allí ¡t algunos dias para casar­ al dia séptim o (a). La m ujer lo descubrió
se con ella se a p artó del cam ino para ver inm ediatam ente á sus convecinos, 48 los
el cuerpo del león que él liabia m atado, cuales el dia séptim o an te s de ponerse el
y vió en su hoca un enjam bre de abejas sol dijeron á S ansón: ¿Que cosa m as du l­
y un panal de m iel. í) Y habiéndole cogi­ ce que la miel, ni m as fuerte que el león?
do en las m anos se lo iba com iendo por el Y él les respondió·. SÍ no h u b iera is arado
cam ino, y cuando llegó ú donde estaban con mi becerra (£>); no h ab ríais ace rta d o
sus padres, les dió una p arte y tam bién el enigm a propuesto por mí. 19 E ntró
comieron ellos; m as no quiso d e sc u b rir­ después el esp íritu del Señor en él y se
les que habia tom ado k m iel del cuer- fue á AseaIun y m ató allí á tre in ta hom ­
]ii) ]¡mr’Wo del león. 10 I?uc pues su p a ­ bres, y les quitó los vestidos y se los dió
dre á casa de la m ujer y dió á su hijo á los que hab ían resuelto el enigm a (c).
Sansón nn con v ite, porque asi aco stu m ­ Y enojado so b rem an era p o r la d e slea l-
braban hacer los m ozos, 1 1 Y h a b ié n ­ frf) f o m o juicHcra ocurrir a lg u n a rUriutiItutl ruj»-
dole visto los vecinos de aquel lu g ar le jíccí »<lo Jajutcligcni'ia tic lo quo siíd iru cu e s lo v o r -
siV'iln, c o lo n ia c<>jt l> q u e so loe en d I I* tlul><^ ú e
dieron trein ta com pañeros para q u e le
S ll p O Í R T S U q u e l ' o n n n c i l i l o l o « jY lV i'I K 'S \íl d i l u ' l d l í i l l
obsequiasen; 12 y les dijo Sansón: Yo os ilK: r e s o l v e r v\ r a s t r o u ü e s t l e t;l p r i n ^ i ^ i o ú
U m u j e r ilü S í i n s t n i q u u v i e s e t i c s . » r a r l c a l b i n i a c ü *
propondré un enigm a, y si me le resol-
r-n , y c o l r v t.iiT ln e s t u v i e r o n e l l o s d i i s i ’ i i r r i e i i i l o s o b r o
viereis den tro do los siete dias del convi­ lo m ism o icv s <Í¡rts, y com o af Jiu déoslo·« no liftlln-
te, os daré tre in ta sábanas y o tras ta n ­ S i ’ n i i u h U o < le s a l i r t i c l : i la (M tv c Jm r o ti y
aI a c o iv íir s c d i lja < ¿ j^ u n o h n ü u i'ü u t v M ru ri.
tas túnicas. I H Mas si no pudiereis resol­ ( . 0 1 1 o i l '» li^ u ra d u q u U o U ;u · ú c n -
verle. vosotros me daréis á mí trein ta U iid v r q u o n o h a b t iiii i-jsih’IL-j u! en ig m a n no
l í ü i 's o v n l t t l ·) rli.· m i i j i f i 1 )» U ‘ü lio l e í - ü í i s u m i v i .
sábanas y otras ta n ta s tán ic as. R espon­
( l-J E s ile e n v r q im i o d o e s t o l o h $ ?.o m u v ic t o p o r
diéronlo ellos: Propon el enigm a para r* i?s[>iVÍUi «lof Señor.
218 B IB L U DE LAS FAMILIAS.

ia d de su m u je r y la m a la fé de su s cotn- m ados y suspensos. Y de allí fue á h a ­


p a n e ro s se volvió á la casa de su padre. b ita r en la cueva de la peña de Etam ,
9 Mas los filisteos e n tra n d o en la tie rra
C a p ítu lo X V . de Ju d á acam p aro n en u n lu g ar que des­
S an són r in cm i lo s cam p os d e lo s filis te o s, m a la m il pués se llam ó L equi, esto es, quijada,
de t ilo s con la quijada de un a sn o y saca m ila g ro ­ donde fue derrotado su ejército. 10 Y los
sa m e n te a g u a de o sla .
de la trib u de Judá les dijeron: ¿Por qué
'I Despues de a lg ú n tiem po estando habéis venido c o n tra nosotros? Ellos re s ­
ya próxim os los dias d é la siega dol trig o , pondieron: liem os venido para a ta r ¿ S a n ­
como Sansón quisiese v isitar ú su m ujer, són y pagarle el m al que nos b a hecho.
fue y le llevó u n cabrito; y al querer 11 E ueron pues tros mil h o m b res de Judá
e n tra r en su aposento según acostum bra, ú la cueva de la peña de E tam , АЗ y a ta ­
ba, se lo impidió el padre de ella d icien­ ron á Sansón con dos cuerdas nuevas, y
do: 2 Creí que la ab o rrecías, y por oso la le sacaron de allí. -Ii Y ¡íl llegar al lu g ar
casé con u n amigo tuyo; pero tie n e una llam ado despues la q u ijad a habiéndole
herm ana m as joven y m as herm osa; ló ­ salido al e n cu e n tro los filisteos con g rita
m ala p o r m ujer en su lu g a r. 3 R espon­ y algazara, e n tró en Sansón el e sp íritu del
dióle Sansón; De ho y m as no podrán que­ Señor, y rom pió y deshizo las ligaduras
ja rs e los filisteos, si yo les devuelvo el con que estaba atado, á la m anera que
m aí que m e h a n hecho (a). í Y se fue, y suele consum irse el lino cuando siente el
cogió trescien ta s zo rras, y las ju n tó por fuego. 15 Y cogiendo la quijada de uu as­
las colas, y enm edio ató unas teas, 5 y no que halló á mano y estaba por tie rra,
pegándoles fuego soltó á las zorras para m ató con ella mil hom bres. IS Y acosado
que d iscurriesen por todas p artes. Ellas en extrem o de la sed clamó al S eñor y
se e n tra ro n luego p o rlo s cam pos de los fi­ dijo; Tú has dado e sta salvación y victoria
listeos, é incendiándolos, ta n to las m ic- m uy señalada por m ano de tu siervo, y
ses ya hacinadas como las que aun esta­ ahora m uero de sed, y caeré cu manos de
ban en p ie, fueron ab rasa d a s, en térm inos los incircuncisos. 19 E ntonces el Señor
que las llam as consum ieron hasta las vi­ abrió una m uela en la quijada del a s ­
ñas y olivares. 0 Y dijeron los filisteos: no (я ), y salieron aguas de ella, de las
¿Quién ha hecho esto? Y les fue res­ que habiendo bebido Sansón reanim ó su
pondido: Sansón, yerno de un h a b ita n ­ e sp íritu y recobró fuerzas.
te de T am n ata, h a hecho esto, p o r­
q u e su su eg ro le ha quitado su m ujer C a p ítu lo X V I.
y se la h a dado á otro. Y fueron los fi­
S an són so l lé v a la s p u erla s do la сiiulail de Сага.
listeos y quem aron ta n to á la m ujer co­ IJalila le corta lo s c a b e llo s , to n lo fjtie ñc Ib araban
mo á su padre. 1 Mas S ansón les dijo: las fu erza s. F .spreso рог I n slilistu o sip e r o r en a cien ­
do!« con lo s c a b e llo s las fu erza s, tU -m lia el tem pla
Aunque habéis hecho esto, no o b stan ­ de D a g o n , do u d e perece él enti gran n ú m ero do lu í
te tom are v enganza de vosotros y des­ e n e m ig o s .

pués m e sosegaré. 8 íi hizo en ellos g ran


destrozo, de m uñera que qu ed aro n p a s- ■1 Sansón fue tam bién á Gaza, % y
cuando se propaló e n tre los filisteos que
(«) Tío h abla aquí S an són co m o un hort:l*rc ]iar-
Llcular q u e q u ie r e v e n d a r Slls ( i n t u í s injurias* sin o
cuino un h om bre p u b lico cscog'uto poi- fiio s para («) f.á n|j¡n io n m a s v e r is ím il y se g u id a e s <jne
com enzar la lib e r ta d d e su p n eljlu , ú q uien Urniaii el S e ñ o r hizo sa lir niilajji'OsauiL’n le u ia l'u u n le i k b
o p rim id o ios fiUslcos* tierra [>nr una de la s m u ela s ilu la qu ija d a .
GicbrmuL· unß<Hm losPhihsthm eaeltw iplo deDagm,
se α1π·α/ζ& кЛггштсоп Lzs dosJ?rmcif>¿t¿es columnas del
edi/lao,yU desploma; solve todos muntruio ¿on- eHos-P.
LOS JUECES. 249

aquel había.entrado en la ciudad, c e rc a - ' descubierto todo su corazou envió i d e­


ron su casa» y pusieron guardias ¿ la pu er­ cir á los p ríncipes de los filisteos: Ve­
ta de la ciudad, y esperaron allL en silen­ nid aun por e sta vez, porque ya me h a
cio toda la noclie con el fin de m atarle abierto su pecho. Ellos fueron y llevaron
cuando saliese al am anecer. 3 Ma3· S an ­ el dinero que hab ían prom etido. 19 Y
són durm ió ha sta medio noche, y levan­ Dalila le hizo dorm ir sobre su s rodillas y
tándose después cogió las dos hojas de la reclin ar la cabeza on su seno. Y llamó á
puerta con su s p ila res y cerradura y u n b a rb ero , el cual co rtó las sie te tre n ­
echándoselas al hom bro las llevó á la zas de su cabello; y em pezó D alila á em ­
cum bre del m onte que m ira á Ilebron. pujarle y echarle, porque al p u n to se
i Despues de esto amó á una m ujer que quedó él sin fuerza; 20 y dijo: S ansón, los
habitaba en el vallo de Sorec y se llam a­ filisteos v ie n e n sobre ti. Él d e sp ertan d o
ba Dalila. 5 Y se llegaron ¡i ella los p rín ­ dijo en su in terio r: Saldré como h ice an ­
cipes de los filisteos y le dijeron: Enga­ tes; porque no sabia que se había a p arta ­
ítale y sabe de él en qué consisto la fuer­ do de él el Señor. 21 Luego que le cogie­
za tan grande que tien e, y de qué modo ron los filisteos, le sacaron los ojos, y le
podremos vencerle y castigarle despues llevaron á liaza am arrado con cadenas, y
de alado. Sí hicieres esto; le darem os ca­ encerrándole en la cárcel le hicieron dar
da uno m il y cien m onedas de piala, v u eltas á la rueda de un m olino. 2 2 -Y ya
ü Dijo pues Dalila A Sansón: ü iin e , lo habían empezado á renacer sus cabellos,
ruego, en qué consiste tu fuerza tan "ru n ­ 23 y los príncipes de los filisteos se ju n ­
do y con qué cosa habría que a la rte para taron todos para ofrecer victim as solem nes
que no le puedas escapar. á su dios Dagon y paro c eleb ra r banque­
7 á 13 Sa n só n que desconfiaba de tes diciendo: N uestro dios ha puesto en
Dalila, se burló de ella p o r tre s veces n uestras m anos á Sansón n u e stro enem i­
diciendole. que s i fueso atado con siete go. üii Y regocijándole en su b a n q u ete
cuerdas de n a n ita s to d a vía h ú m e d o s, ó. despues de h aber com ido m andaron lla­
m i c uerdas n u e v a s , ó con siete tre n za s m ar á Sansón para que los divirLíese. Y
dti sus cabellos que se hub iesen e n tr e te ­ habiendo sido sacado de la cárcel les ser­
jido con Id te la , q u e d a ría sin fu e r z a s y via d e diversión, y le hicieron e sta r de
seria su jeta d o p o r s u s enem igos: Mas. pie e n tre dos colum nas. 26 E n to n ces dijo
habiéndolo hecho a si V a lita , Sa n só n Sansón al m uchacho que le guiaba: Déja­
rompió las tr e s veces su s lig a d u r a s. me to car las colum nas sobre que estriba
1G Pero como le im portunase y an ­ toda la casa, para que me apoye en ellas
duviese c o n tin u a m e n te al rededor de él y descanso un poco. 27 Y la casa esta­
por muchos d ías sin dejarle tiem po para ba llena de hom bres y m ujeres, y se ha­
descansar, desm ayó el ánim o de'S auson llaban allí todos .los príncipes de los fi­
y cayó en u n m ortal ab atim iento. 11 En­ listeos y como unas tre s mil personas de
tornes descubriéndole la verdad lo dijo: am bos sexos, que desde el tejado y la azo­
Nunca locó navaja ü mi cabeza, porque ica e stab a n m irando y d ivirtién d o se con
soy nazareo, esto es, consagrado á Dios las b u rlas hechas ú Sansón. í¡> T él in­
desde el v ientre de mi m adre; si fuere ra­ vocando al Señor dijo: Señor Dios, a cu é r­
pada mí cabeza, so a p a rta rá de mí mí dalo de mi y restituyem e mi antigua fuer­
fuerza, y flaquearé, y seré como los otros za, Dios m ió, p a ra vengarm e de mis ene­
hombres. 4 8 Y viendo ella que le había migos y hacerlos pagar de una solo vez
220 BIBLIA DE LAS FAMILIAS.

la pérdida de m is dos ojos (o). 29 Y co­ buscaba tie rras para fijar allí su m ora­
c ie n d o las dos colum nas en que e strib a ­ d a , porque basta entonces no había re­
ba la casa, y asiendo la uua con la mano cibido su su e rte como las o tras trib u s .
derecha y la o tra con la izquierda 30 di­ 2 E nviaron pues los hijos de D an desde
jo; H u era yo con los filisteos. Y sacu ­ Saraa y Estaol cinco hom bres m uy v a­
diendo fuertem ente las colum nas cayó la lerosos de su linaje y familia, para que re ­
casa sobre todos los principes y la dcinas conociesen y reg istrasen a te n ta m e n te la
g ente que allí había; y m ató al m orir m u­ tierra; y salieron ellos, y llegaron al m on­
chos mas que los que babia matado en te ElVaim, y habiendo entrado en casa
vida, 31 Y bajando sus herm anos con to­ de Micas descansaron allí. 3 Y conocien­
da su parentela tom aron su cuerpo y le do por el habla del joven levita que no
en terraro n e n tre Saraa y E staol en el se­ era d e aquel p a is le dijeron: ¿Quién te
pulcro de su padre M anuó. F u e Saíison ha traído acá? ¿Qué haces aquí? ¿Por
ju ez de Israel veiute años. qué causa has querido ven ir á e sta tie r­
ra? 4- Él les respondió·- Micas ha hecho
C a p ítu lo X V I I . conm igo esto y esto, y m e lia asalariado
para que sea su sacerdote. 5 Rogáronle
I.a titiii!vc de M icas <la á osle m ía porción tta dinero
]Kir¿i q u e le b aga in» M ola, p lic a s hace anéenlo U? ú pues que consultara al Señor para po­
un hijo smyo y lm spodnndo después L'ti su casa a. der saber sí llevarían feliz viaje y sí so
un lev ita tic H cllebem )c trunsliluye [aitiLdcn sa cer­
d ote del
efectúa ría su em presa. (5 Él les respon­
dió: Id en paz; el Señor m ira propicio
S En aquel tiem po hubo un hom ­ vuesfru designio y el cam ino por donde
bre del m onte de Efraim llamado Micas, vais (a·). 7 P artiéro n se pues de allí los
2 á 13 el cual hizo u n a capilla en su c a ­ cinco hom bres, y llegaron <1 Lais, y vie­
sa-, p u so u n a im atftm de talla y fu n d i ­ ron que el pueblo habitaba allí sin nin ­
ción en ella con un efod y te ra /iiíe s, esto gún recelo se^iin acostum bran los sido-
ps , v e s tid u ra sacerdotal é ídolos, ?io m - níos, tran q u ilo y sosegado, no habiendo
hrú sacerdote á uno de sus hijos y aju stó absolutam ente quien los m olestara, m uy
tam bién á u n lev ita de Jicílehcm ofre­ rico y separado lejos de Sídon y de todos
c ía n lo darle cada aíto d ie z m onadas de los hom bres. S V so volvieron á S araa y
p iu la t dos vestidos y lo que necesitara E staol donde estaban sus herm anos, y
p a ra su susten to . respondieron cuando fueron p re g u n ta ­
dos sobre lo que habían hecho: 9 Mar­
C a p ítu lo X V I I I . chem os sin tard an za contra ellos, porque
hem os visto una tie rra m uy rica y fér­
P'.'iKcii’nlQs b o m b á is de ]a Iribú de Dan, t¡ ueiioiujo
<ij.^hicJ iíu· el Jug^ir (le sn múrftdd, ro b a n (i »Micas el
til·. no os descuidéis, ni perdáis tiem po.
íJtdo y e! sacerdote: desp u és cncu de im p ro v iso so - Vamos ú ocuparla; que no nos cusíara
l>rt: Ja ciu dad do Ktds, Ja tom an y cfclrddi ecu a llí H
ídolo*
cie r ta m e n te fue m o v id o par el cs|>íi'ÍUt del S eñor,
ítH celebrado io n ju stísim a s aíabatizti* p a r io s p .v
1 En aquel tiem po no hnhia suprem o tires ik 'ln ig le s ia .S a n s ó n en m ucha* circunstancias
m agistrado en Israel, y la trib u de Dan (]<i su vida y en su n iu c ilc fuu una im agen do Je-
m u t is Io .
i . i ) L as rili-tW’S inju rias y ofen sas rjiit? filis- ítt) VA síircrriírle ress]io¡»de e sto en n o m bre d<? su
■ e « is I n f r i a n b o t r b f t á S a u s f m , m v i v e h u í m i r i e m p l a r I J í M o . E l d em o n io pw lia prever fá cilm e n te <juo la
cusido, |>oi [jiiij vu!¡nTahau lu honra de ritos riJr I| empega de [os flu lUn, hombre» valiTasns, temln*
pL'mli'iilf' en Ja persona (.L l jn e z tic &\t [hilIiÍú. El I! buen Riicefin, diri^tendíisv cen tra loa afem inada*
« f ir ·r llii- ií> r 11 ■e S r u s i í u ! i ix n d e * u p r o p í n v n la n r p ic : : bíLbUiinU’í dt¡ T-afo.
LOS JUECES.

n in g ú n trab ajo . 40 E ntrarem os en un casa. 26 Y asi co n tin u aro n el cam ino


pueblo que vive sin cuidado, en un país comenzado. Micas viendo quo eran mas
m uy dilatado, y el Señor nos en tre g ará ' fuertes que él so volvió á su casa. 27 Los
un territorio don tic no Culta ninguna cosa seiscientos hom bres llegaron á Lais, pue­
de cu an tas se crian en la tierra. H Mar­ blo que estaba tranquilo y descuidado,
charon pues de la trib u de D an, esto es, y le pasaron A cuchillo, y prendieron
de Saraa y de E staol, seiscientos hom bres Fuego á la ciudad. 28 Luego la reedifica­
arm ados para la g u erra, -i.‘i Y pasaron al ron y la poblaron 20 Uamandola ciudad
m onte de Efniim , y habiendo litigado á do Dan según el nom bre tic su pad re.
rasa ele M iras H dijeron á sus demás 30 Y erigieron la e statu a, y íi Jo n a tam ,
herm anos los cinco hom bres que habían hi jo de G crsam , hijo d e Moisés, y ¡i sus
sido enviados á reconocer la tie rra do hijos los constituyeron sacerdotes en la
Lais: Ya sabéis que en esta casa hoy un tribu d e Dan hasta el dia de su cautive­
efod, y terufines, y una im agen do talla rio. 31 Y perm aneció en tre ellos el ídolo
y fundición; ved lo que os agrada hacer, de Micas por todo el tiem po q u e estuvo
1ij Y habiéndose apartado u n poco en ­ en Silo la casa de Dios.
traron los cinco hom bres en la h a b ita ­
ción del joven levita que estaba en la C a p ítu lo X IX .
casa de Micas, y le saludaron con pala­
T,os h c n iin u b is ilo G abaa'afrcnlan á la m ujer de un
bras do paz, 1ü y los seiscientos hom ­ lev ita efi-ntoíi, i'l cnnl iliv iilo en do ce trozos n\ ea-
bres se quedaron ¡i la p u erta arm ados Oftvcr de s u m u jer y e n v ía m ío á cada trib u e x c í-
la iv liila s á ta v e n g a n z a .
como estaban. 18 T om aron pues los que
Itabian en tra d o , la estatua de talla, el 1 Hubo un levita que hab itab a al le­
efod, y los ídolos, y la im agen de fundi­ do del m onte de Efraiin y se habia case­
ción; y p reguntándoles el sacerdote: do con u n a m ujer de Tietlehem de Ju d á ,
¿.Qué es lo q u e baceis? 10 Ellos le re s­ 2 la cual le abandonó, y se volvió á B ct-
pondieron: Galla, y pon el dedo sobre tu lehem ú la casa de su p a d re, y estuvo con
boca, y ven con nosotros, para que te te n ­ él cuatro m eses. 3 Y la fue á buscar su
gamos p o r padre y sacerdote. 20 Cuando marido queriendo reconciliarse con ella
él nyó estas razones, cedió íi ellas, y to ­ y tra ta rla con cariño y volver á traé rse ­
mó el efod, y los ídolos, y la e statu a de la consigo, y llevaba en su com pañía un
talla, y se fue con ellos. 21 Y estando ya criado y dos asnos. Su m ujer le recibió
en camino 22 y desviados de la casa de bien y lo hizo e n tra r en la casa de su
Micas, los hom bres que h abitaban en la padre. El suegro cuando lo supo y le vio,
misma, los fueron siguiendo con glandes salió á recibirle contento i- y le abrazó.
voces, 23 y com enzaron á g rita r á sus Y so estuvo el yerno tre s dias en casa del
espaldas. Ellos habiendo m irado atras suegro comiendo y bebiendo familiar­
dijeron á Micas: ¿Qué quieres? ¿Por qué m ente con él.
gritas? 24 líl respondió; Me habéis qui­ 5 á 8 Á l cuarto d ia quiso p a rtirse ;
tado mis dioses que h ice para mí, y mí pero te d etuvo su suegro: al quinto á
sacerdote, y lodo lo que tengo, y decís: p e sa r de todas las in sta n cia s que este
;,Quc tienes? 25 Y le dijeron los hijos de le hizo,
Dan; Ciunrdate de hab larn o s m as, no sea 9 se levantó el joven para m archarse
1'ie vengan sobre tí unos hom bres a rre ­ con su m ujer y el criado. 1 í Y continua­
batados de ira y perezcas tú con toda tu ron el camino com enzado y al ponerse el
222 BIBLIA DE LAS FAMILIAS.

sol se hallaron ju n to á Gabaa, que está 27 Cuando fue ya de dia, se levantó


en la trib u de Benjam ín. 15 Y torcieron el m arido y abrió la p u e rta p a ra conti­
h acia ella para quedarse allí. Habiendo n u a r el cam ino com enzado, y ve aq u í que
en trad o en la ciudad se sen taro n en la su m u je r yacía delan te de la p u e rta con
plaza, y nadie quiso hospedarlos. Ití Mas las m anos extendidas sobre el um bral.
he aquí que pareció un anciano que vol­ 58 El c rey en d o que estaba dorm ida le
vía del cam po y de su lab o r al anoche­ decía: L cv a n ta te, y vám onos, l ’cro como
cer. el cual era tam bicu del m onte de ella no respondiese, conoció el marido
Efraim y habitaba como forastero en Ga­ que estaba m u erta, y la tom ó, y la puso
b a a. Y los hom bres de aquella región sobre su a sn o , y so volvió á su casa.
eran hijos de Jem ini. 17 Aquel anciano 20 Cuando entró cu ella, tom ó un cu ­
alzando los ojos vio al hom bre sentado chillo y dividiendo el cadaver do su m u­
en la plaza de la ciudad con su ligero je r con sus huesos en doce p artes ó tro ­
equipaje y le dijo-, ¿De dónde vienes? ¿Y zos los envió á todas las regiones d e Is­
á dónde vas? 18 Y él respondió; Hemos rael. 30 Y cuando vieron esto, ex clam a­
salido de B ctlehem de Ju d á y vam os ti ro n todos diciendo; Jam as se lia visto una
nu e stra casa, que está al lado del m ente cosa tal en Israel desde el dia en que sa­
de Efraim , desde donde habíam os ido á lieron de E gipto nuestros padres hasta
B ctlehem , y ahora nos encam inam os á este tiem po. Decid v u estro parecer y re ­
la casa de Dios, y nin g u n o nos quiere solved de com ún acuerdo qué se lia de
reco g er en su m orada, 19 aunque te n e ­ hacer en este caso.
m os p aja y heno p a ra pienso de los as­
nos y p a n y vino para mí y lu sierva y C a p ítu lo X X .
el criado q u e está conm igo: no necesita­ T.»s o n c e trib u s declaran la g u e r r a ¡i lo s b ea ja m i-
m os n ad a sino posada. 20 El anciano le l.v;, y crt la U t c l t :1. derrota io s d estrozan y lo s [ra­
san lo d o s ¿ c u c h illo , siilv iitid o sc s o lo s u isr ifn to í
respondió·. La paz sea contigo: yo le daré q u e h u y e n al d e sie r to .
todo lo necesario: solam ente te ruego
q u e no te quedes en la plaza. 21 Le lle­ 1 Salieron p u e s todos los hijos de Is­
vó p u e s á su casa y le dtó pienso para rael y se c o ngregaron como sí fueran
los a sn o s, y después que se lav a ren los un solo hom bre desde Dan hasta Bersa-
p ies, les sirvió de cenar. 22 M ientras es­ bóe y la tie rra de Galaad para consultar
taban cenando y reparaban su s fuerzas al Señor en Masía. 2 Y todos los caudi­
con la comida y la bebida después de Ja llos de los pueblos y todas las trib u s de
■fatiga del cam ino, llegaron unos hom bres Israel acudieron ü la ju n ta del pueblo de
de aquella ciudad hijos de Behal, esto es, Dios en núm ero de cu atro cie n to s mil
sin freno, y cercando la casa del am orreo hom bres de arm as. 3 Y no se ocultó á
com enzaron á golpear la p u e rta g rita n ­ los hijos de Benjam ín q u e habían subido
d o al dueño y diciendo; Saca á eso hom - á Masía los hijos do Israel. Y p regunta­
i»re que h a entrado en tu casa, para que do el levita, m arido de la m ujer que ha­
abusem os de él. bía sido m u erta, cómo se había com eti­
23 á 2 f> A p e sa r de lo que les dijo do u n a m aldad tan enorm e, 4, respon­
■■el anciano y de la sin g u la rísim a é in ­ dió: L legué a Gabaa de B enjam ín con mi
explicable o fe rta que les h izo , aquellos m ujer y me albergué en aquella ciudad,
hom bres íio s e re tir a ro n h a sta que se 5 cuando unos hom bres de la misma
lleva ro n la m u je r del lev ita . cercaron de noche la casa donde yo pa-
LOS JUECES. 223

rnbn, con designio de m atarm e, y mi m u­ Ju d á sea vuestro caudillo. *9 Y levan­


jer después de haber sido ultrajíida por tándose luego de m añ an a los hijos de
ellos con increíble furor de liviandad al Israel acam paron cerca de G abaa, $0 y
fin m urió. C Yo la cogí, la dividí en t r o - avanzando desde allí p a ra pelear c o n tra
sos y los e n v ié ü lodos los térm inos de B enjam ín com enzaron á asediar la ciu­
la tierra q u e poseéis. 7 Aquí están p re­ dad. 21 Mas saliendo de G abaa los hijos
sentes todos los hijos de Israel; resolved de Benjam ín m a ta ro n en aquel día vein ­
lo que debeis h acer. 8 Y poniéndose; en te y dos mil hom bres de los hijos d e Is­
pie todo el pueblo respondió como si rael (rf), 23 que fueron á llorar delante
fuera u n solo hom bre: No nos re tirare ­ del Señor hasta la noche y á consultarlo
mos á n u e stras tiendas, ni e n tra rá n in ­ diciendo: ¿Debo de salir o tra vez á p e­
guno en su casa, 9 hasta que de conum lear c o n tra los hijos de Benjam ín m is
acuerdo ejecutem os esto c o n tra Gabaa. herm anos ó no? El Señor Ies respondió:
40 Escójanse diez liom brcs de cada cien­ Salid c o n tra ellos y dadles la batalla-
to de todas las trib u s de Israel, y ciento 21- Y habí endose adelantado los hijos de
de m il, y mil de diez m il, para que lleven Israel al dia siguiente para pelear c ontra
víveres ni ejército y podam os pcle.m· con­ los hijos de B enjam ín, 25 salieron con
tra G abaa de Benjam ín y darlo el pago ím petu estos de las p u e rta s de G abaa v
que m erece p o r su m aldad. -12 Y envia­ encontrándolos hicieron en ellos ta n gran
ron m ensajeros á toda la trib u de Benja­ c a rn ic e ría , q u e dejaron tendidos en el
mín p a ra decirle: ¿Por qué se ha come­ cam po diez y ocho mil hom bres de g u e r­
tido en tre vosotros un delito tan abomi­ ra. 20 Por lo cual todos los hijos de Is­
nable? I 3 E ntregadnos los hom bres de rael fueron á la casa de Dios, y sentados
Gabaa que com etieron e ste crim en, para lloraban delante del S eñor, y a y u n aro n
que m ueran y sea d esterrad o de Israel el aquel dia h a sta la tard e , y le ofrecieron
mal. Los benjam ítas no quisieron dar oí­ holocaustos y h ostias pacificas, 27 y le
dos al m ensaje de sus herm anos los hi­ consultaron sobre su estado, 28 y dije­
jos de Israel, 14 sino que acudieron á ron: ¿Debemos de salir o tra vez á pelear
Gabaa de todas las ciudades que eran de c o n tra los hijos de b enjam ín nu estro s
su trib u , para darles socorro y pelear herm anos ó estarn o s quietos? El Señor
contra todo el pueblo de Israel. 15 Y se les dijo: Salid, porque m añana los pondré
contaron vein te y cinco mil benjam itas en v u e stras m anos. 20 Y los hijos de
hábiles para llevar las arm as á m asd e loa Israel pusieron em boscadas al rededor de
habitantes de G a b a a , *10 que e ran sete­ la ciudad de G abaa 30 y por tercera vez
cientos h o m b res m uy esforzados y m u y ordenaron el ejército en batalla c ontra
diestros honderos y com batientes. 17 Y B enjam ín como la p rim era y la segunda.
de Ius hijos de Israel sin c o n ta r los de 31 Mas los hijos do Benjam ín salieron
Benjamín se hallaron cu atro cien to s mil
hombres hábiles para las arm as y dispues­ («) El Suiior p erm itió q u e lo s isra elita s a n te s
Uc d estru ir ¿ lo s b en ja in ila s fu esen (Ierrohuios iliis
tos para la pelea. 18 Y se pusieron en v eres por o l io s , l . n p o r q p r e s u m í a n rlc S:ts
marelia, y llegaron á la casa de Dios, es­ fuerzas y ilc su v a lo r a trib u y en j ó s e á sí pro píos
las y u - . o i i , 2.^ p orqun m ostrándose tan zclo-
to es, á Silo, y consultaron al Señor d i­ so s ú in d ig n a d o s para ca stig a r lo s pecados ajen os
ciendo: ¿Quién será el caudillo de nues­ no p en sa b a n en los s u y o s p ro p ia s. A sí q u iso Dios
tros ejércitos para pelear c o n tra los hijos h u m illa rlo s a n tes q u e v e n d e r á n ti Ins lien ja m ita s,
7 ejercitar con estas derrotas su 17-, d e la n ia l dio-
de Benjamín? El S eñor les respondió: ro n u n u in s ig n e p r u e b a en la p r e sen te ocasion.
*24 BIBLIA DE LAS FAMILIAS.

tam bién con ím petu y osadía de la ciu­ h uían y los cargaban con mas vigor por
d a d y persiguieron largo tre c h o á sus haber m uerto á tre in ta hom bres de su
contrarios que liutan, de manera que hi­ ejército), 40 viendo subir de lo ciudad
riero n á algunos de ellos como el prim e­ como una colum na de hu m o , y los do
ro y segundo din y m ata ro n á unos tre in ­ Benjam ín que m iraron tam bién liúcia
ta hom bres, 32 porque creyeron des­ a trá s , advirtiendo que las llamas subían
trozarlos como solían. Pero los israelí- ú lo alto y conociendo que liabia sido
tas fingiendo con astucia que huían for­ lom ada la ciudad, t-l los que an tes h a -
m aron el plan de ap artarlo s lejos de búin lingido h u ir, volvieron caras y so
la ciudad y llevarlos como en retirada ú resistían con m as fuerza. Visto lo cual
unas veredas. 33 E n to n c es saliendo de por los hijos de Benjam ín em prendieron
sus puestos todos los hijos de Israel se la fuga .í2 y se encam inaron hacia el de­
o rdenaron en batalla en el sitio llam ado sierto persiguiéndolos aun hasta allí lo3
Baallaniar. Los que estab an en em bosca­ enem igos. Mas los que habían incendia­
da al rededor de la ciudad, com enzaron do la ciudad, los em bistieron tam bién de
tam bién ¿ aparecer poco á poco 31- y á frente. .1-3 Asi sucedió que acuchillados
adelantarse p o r la p a rte occidental de la de una y o lía p a rte los honjam itas por
ciudad. Asimismo los otros diez mil hom­ los enem igos í i dejaron diez y ocho mil
b res dei ejército de Israel desafiaban al m uertos en aquel lu g a r, todos g uerreros
com bate los h a b ita n te s de la ciudad; y se m uy valientes. i-S Al ver esto los benja-
em peñó la b atalla contra los hijos do m ítas que habían quedado, hu y ero n al
B enjam ín, y no entendieron que por to ­ desierto y so encam inaban á la peña lla­
das pa rte s ten ía n sobre sí la m u eríe. m ada K enunon; m as como ee hallaban
3íi Y el S eñor los azotó en presencia de desordenados y h u ían dispersos, perecie­
los hijos de I s ra e l, los cuales m ataron en ron tam bién en aquella huida cinco mil
aquel día vein te y cinco mil y cien hom ­ h om bres. Y siguiéndoles los israelitas el
b re s do sus enem igos, todos g ente de alcance m ataron aun otros dos m il. 4-6 Asi
g u e rra y útiles para las arm as. 3ü lia s los benjam ilas que perecieron en diver­
los hijos de Benjam ín viendo que iban sos lugares, fueron vein te y cinco mil
de vencida com enzaron á h u ir, a d v erti­ hom bres, g u errero s m uy d iestros en el
do lo cual por los hijos de Israel los d e­ manejo de las armas. 47 No quedaron
jaron para que dieran en la emboscada pues de to d a la trib u de Benjam ín mas
q u e ten ían preparada ju n to d la ciu­ que seiscientos hom bres, que pudieron
dad. 37 Y saliendo estos de repente do escapar y refugiarse en el desierto y ha­
sus em boscadas, como volviese B enja­ bitaron c u atru m eses en ia peña de Rem-
mín la espalda a ios que los acuchillaban, inou, -tS Cuando volvieron los hijos de
e n tra ro n en la ciudad y la pasaron ;í cu­ Israel, pasaron ú cuchillo todo lo que
chillo. 3S Y los hijos do Israel habían q uedaba en la ciudad desde los hombres
dado p o r señal á los que estaban puestos ha sta las bestias, y todas las ciudades y
en e m b o sca d a , que encendiesen fuego aldeliuelas de Benjamín fueron presado
después que tom asen la ciud ad, a íin de la voracidad de las llam as [a).
que saliendo .el hum o ú lo alto anunciase
(#} Los terai.'Ulíis cr ey ó mi o q tie c! a lro z delito
la tom a de aquella. 2!) Los hijos de Is­ couiu'liiJí.» |»cu* lo s b ú n fn rn ila s c o n tr a la m u je r iM
ra e l que aun estaban en el com bate (pues luvU ii n o it h i„i'-í:o r |iLMiíicl·i (jiiíi t’M a l i 't a Jo s li' u -
iliHiarou a) anatem a, r^nc s e prcarribc para tos r<-’os
los de Benjamín pensaron q u e aquellos de esla en el capítulo XIII úa i Düuturoiwm io.
LOS JUECES.

C a p ítu lo X X I , , dieron m ujeres de las doncellas de'.labes


Galaad. 4r» Y todo Israel tuvo g ra n p e ­
llu ín a dtf .labes G alaud. El S eñ or so apiaiTi j>oi‘
m ed io de la p en iten cia y lo.« sucrilirin?. S*¡ dan sar é hizo penitencia por la d estrucción
tu o ir o i icnlaR tlu n to lla s ;í la Iribú J e )>nja:>.:i:i ¡ia- de u n a trib u de Tsrael. <10 Y dijeron los
iM r rsfáu i.ii I:i y o irá s d oscien tas i¡¡;o ;'<¡li/in p, 1 s
en S il» .
m as ancianos: ¿Qué liarem os c o a los
otros (jiK‘. han quedado sin m ujeres? P o r­
1 Los hijo.·? de Israel h abían h e d ió que todas las m ujeres de Benjam ín han
tam bién un j intím enlo en Masía dici-.;n- ' perecido, 11 y debem os de p ro c u ra r con
fio·· N inguno de nosotros dará su bi ja por tiran cuidado y em peño que no sea b o r­
m ujcL- á los hijos de B enjam ín. ■£ V fue­ rada u n a trib u de Isra el. 18 Pues no po­
ron todos á la casa de Dios en Silo y m an­ demos darles n u e stras hijas estando obli­
teniéndose sen tad o s en presencia de él gados («) con el ju ram en to y m aldición
h a sta la lard e lev a n taro n la voz y em ­ en que· dijimos·. M aldito sea el que diere
pezaron á llorar con g ra n d es alaridos di­ á B enjam ín m ujer de su s hijas. 4Í> Y to ­
ciendo: 3 ¿Por qu é, S eñor Dios de Tsrael, m aron esta resolución y d ijeron: Ve aquí
ha acontecido e sta calam idad en tu pue­ q u e se ¡¡cerca la solem nidad anual del
blo q u e fuese hoy h o rrad a una de las S eñor en Silo: SO id y escondeos en las
trib u s de e n tre nosotros? 4 Y lev a n tán ­ viñas; 21 y cuando viereis salir á las
dose al dia siguiente al am an ecer erigie­ doncellas de Silo á d anzar según costum ­
ron un a lta r,y ofrecieron en él holocaustos b re , salid de repente de las viñas, y robad
y victim as pacificas, y dijeron: 5 ¿Quién cada uno la suya para m u jer (6), y m a r­
es e n tre todas las trib u s de Israel el que chaos á la tie rra de B enjam ín. 22 Y
no vino con el ejército del Señor? P or­ cuando vinieren sus pad res y h erm anos
que cuando estab an en Masfa, se habían y em pezaren á quejarse d e vosotros y á
obligado con solemne ju ram en to á m a­ a lte rc a r con nosotros, les direm os: T ened
ta r á los que faltasen. 8 Y se halló que piedad de ellos, pues no las robaron por
los m oradores de Jabos G a huid no habían derecho de g u e rra , ni como vencedores,
estado en aquel ejército. 10 E nviaron sino que no se las disteis cuando os las p e ­
pues diez mil hom bres m uy v alientes y dían, y asi la culpa está en vosotros (c).
les dieron e sta orden: Td y pasad á c u ­ (íi) Los isra elita s cruyeiiilnv-’ por c o n c ie n c ia c r ­
chillo los m oradores de .labes G alaad, io lita o b lig a d o s c u m p liero n mi ju ra m en to <|uc sc-
"uii m m-luis ¡iitiVpri'tiíS fra inicuo y n o los o lili-
ü in to á las m ujeres como á sus niños (a)·, £¡il)ri, s ¡ bic'ti o íro s, y no poi'tw, snll lio si'iü ir q u e
mas dejad con vida á las doncellas. 43 Y ilfliii'id ii Lu111 ]>I iil■’ |niutnti¡»ii:iilc evilüildft por
olr.1t; m oilins lns iu r o iiv c n te n lc s riuno lo h ic ie r o n .
se halló que h abía en Jabes Galaad cua­ iM No l n ilc ó fm siiln R iw esta a cción com o un
trocientas doncellas, y las llevaron ni vi-nlm ler» r.ijiiii, ya portille se Imilla huello por ln
[’¡.unpameiUo de Silo en la tie rra de Ca- utilüi-itla·! <lc los ar.rianns y m a g istra d o s iír Israel,
y a por ti IiÍl'H '",b [( <i q u e r esu lta b a , la co n serv a -
uaan. 13 Y enviaron m ensajeros á los rioi> tle im¡i in tu í. Ail.:in¿<s r^ruralm ii ob ten er el
hijos de B enjam ín que estab an cu la conscDÜinii'iii o de la s m ism as danciíllas y aun el di-
su s padres.
peña de Ttommon, y les dieron orden de [(■) CoiiMili-ra»di· lodos uítns prnociltrcs ik’ los '
concederlos la paz. <14 Y vinieron en­ inra'-lilaíj mil ’<: ! 1;! ¡o ‘¡"l’ pi'ese liben y ilirLan
la justicia y ln pm^uiicia liHinnuíut. dtlicihncHl·.·
tonces los hijos d c B c n ja n iin y se les intéikti jnslilirarscla pi-t-üij'it;n-i011, la lomoi-idad y
(«) Si liwn faltaron Eoh habilanlus ilc¡ .(abes íjii liusUlaVi-u^ldail cmi i|i¡.· oliiMrm muchas vb-lt.
na hnhav cmit-urrUta íi vimg-ar d a k o z d e lito <k Ins IVro aen«n l»i«s por rtetli tus j « ¡1 i.is l e í inüplri* t*·
hiHijnmilaft y pf>r lo tan to or.111 Híutuok d*· in sliíjo ; 10 - v o ln s y .jliran’CulOS Oxtl-JOrtliOJll iilS pít l:'. 111-
un oU-^LaiiUí pnrvcc q u e ext o iik ro n lo s isrrit'iitas lutiiUr 111:1; 01 liorn'tr ai ilulilo di; lu* y
;·, |a ic ilifr m » . la d .‘ l«s. Ualilln'iU '■>1-: f.'.irí ■
u a U tu lo ii la s ro'ij»'i*cs y ' n iii”*·

1.1
BIBLIA DE LAS FAMILIAS.

23 Y los hijos de Benjam ín lo h iciero n se­ hijos dtrlsrael se \o lv ie ro n tam b ién á sus
gú n se les había m andado, y cada uno tiendas por trib u s y por familias. En
robó p a ra sí u n a m ujer de las que dan­ aquullos dias no había suprem o m ag istra­
z ab a n , y se fueron á su tie r r a , y edifica­ do en Israel, sino que coda uno hacia ío
ron ciudades, y h ab itaro n en ellas. 2¿ L o s que le parecía ju sto .
RUTH.
C a p itu lo p r im e r o ,

□ iiuelcch b iu lelicim u i ab and ona s;> ¡isu*í:i l-h lirm jto il·· gi'au .‘x ir ^ j ú y se m arch a á tierra de M nab fo n
Mi w n jc r y rlAí h ijas; pero habioncEr· nnicr-ln nlU él y lg s H liijns, *t: vcuiivr Tígciní u RüÜL'hem c o a R<itli
*11 mjor j

1 En el tiem po cu que cohernalm n me hallo yo en edad de te n e r mas hijos,


los jueces á Israel, sobrevino una gnm p a ra que podáis esperar de mí m aridos?
ham bre cu el país; y un hom bre tic* 11c*- I V Ellas entonces com enzaron á llorar de
lohem de Juila se fue á m tirar en b tie r ­ nuevo á a rito s. Orla besó á su s u e sra y
ra de llo a b con su m ujer y dos híjus. se volvió; m as R uth se asió Á su suegra
i El se llam aba Elim clech y su m ujer sin q u e r o r s o l t a r l a , lo Dijole Noemi:
Nocmí, y los dos hijos el uno Mah;don y Mira cómo lu cuñada se ha vuelto á su
p1 olro Quelion. Y h abiendo entrarlo en pueblo y á sus dioses (a }: v ete con ella.
ia tie rra de ^Joab h a b ita b an allí, 3 Y m u ­ 10 ltu th le respondió; No me e strec h es
rió E lim elech.y quedó Noemi con sus hi­ para que le deje y me vaya, porque á don­
jos, k los m ale s s e casaron con m ujeres de quiera que lú fueres, iré y o , y donde
moiibiUis, que se llam aban la u n a ü r fa y m orares, m oraré asim ism o. T u pueblo
la o Lia f tu lh . Y estuvieron allí diez años, será nú pueblo, y lu Dios será mi Dios:
5 y m ti rieron los dos, y quedó la m ujer 'i 7 en la tie rra que te recibiere cuando
sin los dos hijos y sin el m arido, 6 Y se m ueras, en esa m oriré y nlli seré sep u lta­
partió du la región de M oab con sus dos da. i 8 Viendo pues Noemi que R u th h a­
nueras p a r a ’volverse á su p a tria, porque bía determ inado con firm e resolución irse
había oído decir que el Señor había mi­ con ella, no quiso c o n tra ria rla m as, ni
rado propicio á su pueblo y les había persuadirla á que se volviese á lo s suyos.
dado que com er. 7 Y estando ya en ca­ 19 Y se p a rtiero n ju n ta s y llegaron á
mino p a ra volver á la tie rra de Judá líetlehcni 22 cuando com enzaban á se­
8 dijo á aquellas: Id á la casa de v uestra garse las cebadas.
madre; el Señor haga con vo so tras mise­
C a p itu lo I I .
ricordia como la hicisteis vosotras con
los difuntos y. conm igo, í) y os conceda H iilh nM iepula (Id hnm hrc v a A e s p ig a r e n el rsm pn
d e D o o í , til cual la m'··il'C m u .'tiirailo, V u e lv e
que ballets descanso en casa de los m ari­ Rntli alt'gri: á su siu ’^tíi Hi'vnnil» cubada y lo rjui·
dos que os locaren en su e rte . Y las besó, le habí:» so b ra d o i5r l.i rnmirin, y Hnlje de o lla q u e
B ooü os ¡latiente s u y o .
y ellas em pezaron ú llo ra r á g rito s 40 y
a decir: Contigo irem os á tu pueblo. \ Y Elim elech su m arido tcuia nn
4 \ Ella les respondió: Vol veos, h ijas mías; (a | O rla ó nn se había c n n v c iiid o a l vw dadcrw
¿pain qu6 venís conm igo? ¿Por v e n tu ra Ttioft. IV» [ u 'r n 'v o m i1» r l p « 1l ^ «1»: 51; p o r el
BIBLIA DE LAS FAMILIAS.

p arien te, hom bre poderoso y muy rico, obras y recibas cum plido galardón del
que se Humaba Booz. “2 Y dijo R u th la S eñor Dios de Israel, á quien has venido
m oabtta á ни suegra: Si lo m anflas; iré al y bajo de cuyas alas te has acogido.
campo y recogeré las espigas q u e se hu­ 13E lla dijo: He hallado g ra d a en tus ojos,
y a u oseapailo «Je lns m im os d e los sega­ mi señor, que m e has consolado y has
dores, donde quiera que bailare bondad hablado al corazon de tu esclava, que no
en algún padre de familia compasivo pa­ puedo com pararm e con una de tu s cria­
ra conm igo. Y ella le respondió: Anda, das. H Y ]e dijo ftooz: Cuando fuere
bija m ia. 3 Se fue pues y cogía las espi­ hora de com er, ven acá, y com e p a n , y
gas detrás de los segado'.es. Y sucedió moja tu bocado en vinagre. Sentóse pues
que el dueño (le aquel campo era Uoo¿, ella al lado d e los segadores, y cogió una
p ariente de F.limelecb. 4 Y vino él de porcion de polenta para sí, y comió, y se
Betlebem y dijo á los segadores: El Señor h artó , y se llevó las sobras. 13 Y se le­
sea con vosotros. Y ellos le respondieron: vantó para co n tin u a r espigando, Y Booz
B endígale el Señor. $ Y dijo Booz al т о г о dió orden á sus criados y Jos dijo: Aun
que cu ¡daba do los segadores: ¿De quién cuando ella quiera se g a r con vosotros,
es esta m uchacha? 0 El т о г о le respon­ no se lo im pidáis; 4 0 y de in te n to echad
dió: lis esa m oabita que vino conN ocm i tam bién a lgunas espigas de v uestras g a ­
del país de Monb, 7 y suplicó que la de­ villas y dejadlas que queden allí, para que
jásem os coger las espigas que se fuesen las coja sin ru b o r, y nadie la reprenda
quedando, siguiendo los pasos ele los se­ cuando las coja. 17 E stuvo pues espigan­
gadores, y eslá en el cam po desde esta do en el cam po bosta la tard e , y sacu ­
mañana hasta ahora siu h a b e r vuelto á su diendo y m achacando lo que h abia co­
casa ni siquiera por un in stan te . 8 Y dijo gido, holló ser com o la m edida de un el!
Booz á Itu th : O ye, bija, no vayas á es­ de cebada, esto es, tre sm o d io s. 18Y car­
pigar á o tro cam po, ni te separes de este gándolos se volvió á la ciudad y lo mos­
lugar; m as jú n ta te con m is m uchachas, tró á s u suegra; adem as sacó y lo dió las
9 y donde segaren, síguelas, porque be sobras de la com ida de que se h a b ía h a r­
dado orden á m is criados de que nadie te tado ella, ly Y le dijo su suegra*. ¿Dón­
in q u iete, y a u n si tu v ieres sed , т е al h a­ de has espigado y dónde has trabajado
to y bebe el agua de que beben tam bién hoy? B endito sea el que se ha compade­
m is criados, 10 Ella inclinando su ro stro cido de ti. Hulh le indicó en casa de quién
basta la tie rra y haciéndole u n a profun­ habia trabajado, y le dijo que aquel hom ­
da reverencia dijo: ¿De dónde m e viene i b re se llam aba Booz. 20 R epuso Noemí;
mí el h a b e r hallado g racia en tu s ojos y Bendito sea del S eñor, pues que ha guar­
el dig n arte de hacer caso de mí, que soy dado tam bién á los m u erto s la misma
una m ujer e x tra n je ra ? 11 Booz le res­ buena v o lu n ta d que tuvo con los vi­
pondió: Me han contado todo lo que hi­ vos (a). Y añadió; Ese hom bre es parien­
ciste con tu suegra despues do la m u erte te nu estro . 2·) Y dijo R u th : T am bién me
de tu m arido, y que bus dejado á tu s m andó que me incorporase con los sega­
parientes y la tie rra en que n aciste, y has dores hasta que segaran todas las míeses.
venido á un pueblo que lio conocías a n ­ 22 Respondióle la su eg ra: Mas vale, hija
tes. 1*2 El Señor te prem ie conform e á tus
(«) Quícrr. ilnr fi u n lc m liir q u c IÍ007. m n n iliü ila l»
eonlrano pro* (¡no ol l>:os ij.' X o c i n f c* su li;it:ia d í a y s » m 'f i'i la m ism a ln icn a vdlullU il
1»!П^ Hiii: liivi, s u m arido y ú s u s liijo s y a d ifu n to s.
RUTH. 223

mía, que vayas á segar con sus criadas, cual le p re g u n tó : ¿Qué has hecho, hija?
no sea que alguno te rechace en campo Y R uth le contó todo lo que Dooz habi?
e x tra Fio. hecho con ella. 17 Y dijo-. Ye aqaí que
C a p ítu lo III. me ha dado seis m odios de cebada y me
ha dicho·. No quiero que vuelvas ú casa
R u lli p id e á )!u>i>x con tu m a y o r mfwluslia pjue la
lom e por esp osa, y liu o i l e d a u n a resp uesta fa ­ de tu suegra con 1^> m anos vacias (,«).
vorable.
C a p itu lo IV .
1 D espués que R uth volvió á su sue­
Booz r !,Li .uiU; 1ij s ,ui';^ s til otro p arietite m as cerca­
g ra , oyó decir á osla·. Hija m ia. yo te
no de R u th , y renu n cia n d o e ste el derecho (le paren­
buscaré descanso y proveeré para que tesco e n tra ¡m u e le n la liuruncis d el d ifu n to El i ni u-
estes bien. 2 Ese Bouz, con c u y as cría_ lec h , se c a sa cun Ruth y lie n c (le «Da :í O ljed, paden
d e l s u i y alio cid de D a v id .
das le has incorporado en el canino, es
n u e stro pariente; y e sta noche avien ta 4 Fue pues Booz á la p uerta de la ciu­
]a cebada en su e ra. 3 L ávate pues, y dad; y se sentó allí; y viendo pasar á aquel
lin é e le , y v ístete tu s vestidos m as asea­ p ariente de quien se ha hablado ¡mies, le
dos, y ve á la e ra. No Le ve.t ese h o a ib ie dijo llam ándole por su nom bre: Llegate
h a sta que haya acabado de com er y be­ por un m om ento y sicotate aquí. Él se
ber. 1 Y cuando él te h a y a vial·», le J rú llegó y se se n tó .'3 Y tom ando Rooz diez,
lo que debes h a ce r. 6 Fuese pues R uth hom bres de los ancianos do la ciudad les
¿i la c ía é hizo lodo lo que le había m an ­ dijo; Sentaos aquí- 3 Y después que se
dado su suegra. 7 Y luego que Booz se n taro n ,d ijo él á s u pariente: tsoemí que
hubo comido y bebido, y se pusO íilc- ha vuelto de la región de Moab, está p a­
fire, y se fue á dorm ir ju n io á un m on­ ra vender u n a p arte del campo de n u e s­
tón de gavillas, se lleizó calladam ente tro herm ano Elim elecb; i lo cual h e que­
R u th y se eclió á ttrs p es. 8 Y lie n q « : rido que sepas y decírtelo delante de to -
que ¡i m edia noche despertó el hom lirc
(nl Nt) esta rá n d em á s a lg u n a s b r e v e s rotlexion cs
despavorido y tu rb ad o . y vió u n a m u :niv
so b re tu ron d u ela lie esto s Iros p erso n a jes N o cn ii,
echada á sus pies, 9 y le dijo: ¿Quien R u th y l'iuoz. J^niiL'.iúiíKiilv no 1a de cx u in in a rse
to n o jo s c a rn a les, ¡lOnjiic e n to n c e s, s e g u u nota
eres? Y ella respondió: Soy R u th tu es­
S. A m b r o sio , }illlliera en contrarse al JO q u t oí e n ­
clava: recibe bajo lu protección á tu sier- diose al pudor y ¡íl decoro; m as si s e co n siilu ia n e!
va, porque eres mi p a rie n te y como á i al lin , el m u liv o y el se n tid o o c u lto , y a e s otra to sa .
La p rudente y a v isa d a iSciemi, (¡tío m o v id a do su
le loca desposarle conm igo. 10 Y respon­ p eliu i' e s p ír itu a co n seja i Un til, co n o cía la virltnl
dió Booz: Hija, bendita seas del Señor. probada tle esta y la cordura do B o o z, E lla erei::
(JIIU era «1 nuii'i, pacien te ó el m as p ró x im o . :i
12 No íiieiio (,ne soy tu p a rie n te ; pero q u ie n c o rresp o n d ía la o b lig a c ió n d e d e sp o sa r se con
hay oti'o que lo es m as cercano que yo. R u lb , T e m ia lia s anuol hom bro p o deroso y di
ava n za d a edad no su m o v ie s e lu c ilm c n le a dar si
13 Si él quisiere quedarse conl'go por
m ano á « n a m ujer p o b re y extra n jera de o r ig e n ; y
derecho (le proxim idad; sea enhorabuena; b u scó un u ied ío de so rp ren d erlo . 1.a se ñ a l uvtiluiilu
pero si no quisiere él, yo sin duda a lg u ­ d e uno la m ano d e Itjos g u ió lodo este n e g o c io e^
<|tie lio o z lejo s de furniar ruin idea de R n lli cuand"
na te recibiré, lo ju ro por el Señor, lo V o c lu id o ver ijiic la Lenin ¡i s u s pius, atabñ su virtud
añadió: tiende el m an to con que le y se aüi'íom i m a s d ella. Todo lo q n e liiüo Inejí"
lio o z a a U s de Ile g a l1 á efectuar el ni.it nn u i ti i.·
cubres, y tenle con am bas m anos. E x­ tk iim e s lr a evidenl.eineuli! i¡«e so lo poi- el am or di
tendiéndole y teniéndole R u th . Ic midió la ¡usi'icia y )ior OLieiieeer la le y y prem iar la u r
t "IlI ilu lllltb s·'. iv in lv iñ ¡i l'ílSiU'SL' l 1111 t'l líl Avi "O
él seis m edios de cebada y sí1 los puso
Hul.h p o cem o s aihnirar la hunn!d:iih ln tlm-iUfl-id ■
encim a.’ Caranda con ellos entró en la ia le io n io rúii olía isiii^oi.'Li' c :r s .4.,1,1 y i;r< lio»',: I
ciudad 1G y l'ue á casa de su ítiOfíni, U’ lii |>iu-.'.^aiin v !■.
230 BIBLIA DE LAS FAMILIAS.

dos los que están senLados aquí, y de los b ita , m ujer que fue d e Mahalon (a ), p a ­
ancianos de mi pueblo. Si quieres poseer­ ra hacer re v iv ir el nom bre del difunto en
le por derecho de parentesco; cóm prate su herencia, ,í fui de que 110 quede e x tin ­
y poseele; pero si no te agrada, declára­ guido su nom bre en su familia, y herm a­
melo para que sepa yo loque debo hacer, nos, y pueblo. 11 Respondió todo el pueblo
porque 110 hay otro gariciilo m as que tú , que estaba en la pu erta, y los ancianos:
que eres el p rim ero, y yo que le sigo. Y X osolros som os testigos; el Señor haga á
respondió el: Yo com praré el cam po. esta m ujer que m itra en tu casa, como á
3 Mas repuso líoor. Cuando hayas com ­ Itaquel y L ia, las cuales fundaron la ca­
prado el campo á N oem i, debes casarle sa de Israel, para que sea un dechado do
con R u th m oabita, que iuc m ujer del di­ v irtu d en E frata y tenga un nom bre cé­
funto, p a ra que viva el nom bre de tu pa­ lebre en Betlehem . V i Y sea tu casa co­
rien te eti su herencia. 6 t i respondió: mo la de Fares. hijo de Tom ar y de Ju -
R enuncio el derecho de parentesco, po i­ dá, por la posteridad que te diere el Se­
que no debo yo e x tin g u ir la posteridad de ñor de esta m oza. 13 Tomó pues Booz á
ini familia (a). T sa tú de mi derecho, del ltu th y se rasó con ella, y el Señor le
que p rotesto privarm e v o luntariam ente. concedió 1111 hijo de este m atrim onio. 14 Y
7 E ra costum bre antigua en Israel entro decían las m ujeres á Nocmi: Bendito sea
los p arien tes que cuando uno cedia su el Señor, que no ha perm itido faltase su ­
derecho á o tro , para que fuese- válida la cesor á tu familia y h a q u e r i d o se conser­
cesión, se quitaba aquel el calzado y se vase tu nom bre en Israel; para que
le daba á su pariente. Esto era el testi­ tengas quien consuele ¡u ahna \ su ste n te
monio de la cesión un Israel. 8 Dijo pues tu vejez; porque ha nacido de tu nuera
Bouz á su parien te; Q uilate el calzado; y que le am a y es m ucho m ejor pani ti que
él so le quitó al punto. 'J Y Booz dijo á si tuvieras siete hijos. 16 Y tom ando Xoe-
los ancianos y á todo el pueblo: V osotros mi al niño le puso en su recazo y hacía
sois hoy testigos de que en tro á poseer con él oficio de nodriza y de niñ era. 17 Y
todo lo que poseyeron E lim elech, y Quc- sus vecinas congratulándose con ella le
lio n , y Mnhaion, entregándom elo N'oemi, decían; Ha nucido un hijo á Noemi: y I?
't 0 y de que lomo por m ujer á R u th moa- llam aron Obcd, Este es padre de Isui. que
fue padre de David.
fu) l:ní»s explican estas рпЫллч ilicíonclo que
«ste liúuibic UhIíí li¡.jo&deot:u malrtmomo y qno
»i Stf casaba can Ruth, la mal onmo.jovi»n pudiaibr- (íi) l.<JS hjj<»s dtf Afuwmiílí'eli, (jtic so clisaran
le muchas mus, чи lÜ-rrimfiiijn. la legítima ilu lo* el píñs tJtf Mnnh ron Stí cxf’WSJi’
pntücroSí ponqué U íictl'IICÍu iKí Ruth piírlíMincia rtl ron pur iKMícsiihul: pri o oa lo «[no ííu iiü a A
ciníin tiijo Mu ATaliolrni у Iиь oíros )ji— lto(»2 fjiU- se m sa en Isimc-I ci>ri una lurjnliifa? Ijcstsx-
jos del ímUriunmio «íiilnirian ú )ггрлгктид rn sa la oUsíTi viini-ía tlt* la le y , l.i trnal ubJrgnl’ii íi ra-
jürt iltíi pt iincro ti) JitllCl4 Elciai.il.1 SU. pUlílO. Olrotf- con la v iu d a i\v\ parit’nlo difnrilo. A d n u ss
siguiendo ]л po,rüJr^sÍs ríí.hlii.ií’.'i exponчп <jut· a<¿Uc! ííivu S . A ^ u sü u ípicM·! m audalo tío Ulns fiara no ad­
IjoujWí· tüijííi ya /uiijiíi· ¿ hijos y dccia *ц\е no <[lléj- m itir ¡V Jas m oaL li'is t-n la soeífílatJ di> Ibiacl hasta
t ía cíoarsc con otr-t ¡mmo turbar la [\o.i rioniútliea la dOcitna g 'cn cin cio a n o se cxlon d i.t á Jas tnujci'CS
y пгпппчг ;i l.i Гни1Пi-·♦ r¡nit s e h a b ía n fnijviT lidfj ri !u v^i-driiícra rdigínt».
ututo riu m o d e l « s r eyes .
C a p ítu lo p r im e r o ,

Á r u e g o s (le A lia , u n e era m uj,»· (le Eli ina y e sle r il, le co n c e d e el S eñ o r un h ijo rp.e e s Humado S a m u e l.
CüHsasrracion (lu Cile n iñ o al Señov.

4 ■Hubo mi h am bre efruloo de Uunía­ Señor, -10 como Ana tuviese el corazón
la im-Sofim del m onte de; Efraim , que se lleno de am arg u ra, oró al Señor con a bun­
llam aba Elcana. “2 V tuvo dos m ujeres (a), dantes lagrim as 1 I é hizo u n voto dicien­
la una llamada Ana y la otra Fcnenna. Y do: Señor de los ejércitos, si volviendo
Fenenna lenia hijos; mas Ana no los te­ los ojos m irares la adicción de tu esclava,
nía. 3 Y este hom bro subía do su ciudad y le acordaros d e mí, y no olvidares á t u
en los rlias establecidos á adorar al Señor síerva, y le dieres un hijo v a ró n , le con­
de los ejércitos y ofrecerle sncnficins en sa g raré al Señor por todos los días d e su
Silu. Y estaban allí dos lujos de Tleli, Ol'ní vida, y uo pasará navaja por su cabezas
y Finees, sacerdotes del Señor. i Llegó 12 á IG Ilelí que la estaba observan­
pues un dia de aquellos, y ILlcana ofreció do ij (((¡vertía que p e rm a n e cía a llí ta n ­
su sacrificio y tlió sus porciones de la vic­ to tiem po sin- que se le oyese u n a p a la ­
tim a sacri ficada á su m ujer F e n i ' i i u ü y b ra , porque oraba in le rio rm e n le y so­
á todos su s hijos c hijas; 5 m as á Ana le lo m o v ía los labios, la tu vo p o r e m ­
dió una sola porcion y quedó triste , por­ b ria g a d a y se lo d ijo a s i. M as A n a con
que la am aba y el Señor la había hecho m u c h a h u m ild a d y respeto le contestó
esleril. C Y sil com petidora la afligía tam ­ que no había bebido v in o , n i cosa a lg u ­
bién y la angustiaba sobrem anera, ta n ­ n a capaz de e m b ria g a rla , sino que era
to que le echaba en cara que el Señor la u n a m u je r m u y in fe liz y llena d e a m a r-
liahiabecho esleril. 7 Con c^to Ana lloraba y u ra , que iba á d e r r a m a r su a lm a d e ­
y no comía. 8 Dijale pues su marido Elcu- la n te del S e ñ o r.
na- Ana, ¿por que lloras y no comes? 17 E ntonces le dijo Helí·. Y ete en paz,
¿l’or qué causa se aflige ln coraron? ¿l'or y el Dios de Israel le conceda la petición
ventura no valgo yo para ti mas que diez que le lias hecho. 18 Y Ana le respon­
hijos? y Ana entonces com ió, y tlespues dió: ¡Ojalá tu sierva halle gracia en tu s
du liaber comido y bebido en Silo se le­ ojos! Y se fue á su cam ino, y comió y no
vantó, y estando el sacerdote Helí en su se m udó mas su ro stro en adelante.
siita delante de las p u e rta s del tem plo del ■19 Y se levantaron de m añana, y adora-
flj 1‘tillo sev fjuc 1íi L*s't‘iüiifnrl Jl* Au:i f;' ntdu- io n al S eñor, y llegaron á su casa cu tta-
¡\ coijLraw1 s e g u m t o u i i i t r i i m u i i o : l a
n o i'i’íi (‘o n lr u i iu á la ley y t e m u ú s u f a v ii r eí m ata. 2tf Y aconteció que pasado algún
4c m uy ivrauik's y siiMl·»*. tiem po concibió Ana, y parió un hijo, y
BIBLIA DE LAS FAMILIAS.

lo llamó Sam uel, porque le había pedi­ ra g a n ar fian, y los ham brientos se har­
do ni Señor. %\ Y Eleana su m arido fue taro n , hasta que la esteril parió m uchísi­
con toda su la mil ia ¡tara sacrificar al Se­ m os, y la que tenia m uchos hijos, se vol­
ñor una hastia solem ne y c u m p lir su vió estcril, tí El Señor es quien q u ita y
'o to . 22 Mas Ana no fue» porque dijo á da la vida, el que lle ra al sepulcro y lib ra
mi m arido; No iré hasta que el niño esté de ó!. 7 El Señor em pobrece y e n riq u e ­
destetado y le lleve y o , para q u e so pre­ ce, abale y ensal/,«. 8 L evanta del polvo
sente de la n te del S eñor y quede allí p er­ al m endigo y ensalza del csLiercol al po­
petuam ente. 23 Quedóse pues Ana y dió bre, para que se siento con los principes
de m am ar á su hijo hasta que le quitó el y ocupe un tro n o de gloria: porque del
pecho. Y despues que le hubo de ste ­ Señor son los fundam entos d e la tie rra y
tado, le llevó consigo y ju n ta m e n te tres sobro ellos asentó ol m undo. 9 D irigirá los
becerros, y tres modios de harin a, y un pasos de sus sa n to s; m as los im píos e n ­
cántaro d e vino y le presentó cu la casa m udecerán en las tin ieb las, porque no
del Señor en Silo. Y el niño era aun p e­ será fuerte el hom bre por su propia fuer­
queño. ?"> Y sacrificaron un b ecerro v za. 10 T em erán al Señor sus adversarios,
presen taro n el niño á Ilelí. '20 Y dijo Ana: y c ontra ellos tro n ará en los ciclos: el S e­
O yem e, m i señor, por tu vida: yo soy ñ o r ju zg a rá los térm inos de la tie rra , y
aquella m ujer que estuve orando aquí al dará el imperio á su re y , y ensalzará el
S eñor d elante de tí. 37 Yo le pedí csie poder de su Cristo, -I I Y se volvió Elca­
niño, y el Señor me ha otorgado ini pe­ na á su casa en R am ata, y el niño servia
tición. 28 Por tanto le entrego tam bién en la presencia del Señor á v ista del su ­
al Señor por todos los dias que Dios le mo sacerdote ITelí. -12 Mas los hijos do Helí
diere. Y adoraron allí al Señor, y oró eran hijos de Belial, que no conocían al
Ana y dijo: S e ñ o r, 13 ni la obligación de los sacerdo­
tes respecto del pueblo, sino que cuando
C apítulo I I . cualquiera había inm olado la viclim a, ve­
b u t ir o tic A n a, m adre d e uL'l. I:»1 : e s rcprei;- nia el criado del sacerdote 15 y decia al
■1i '.lo j i o r s u i l i í i n a K Í a i l a R u r i i t a s a i n i l u n r i - i c o n s u s l i i - que sacrificaba: Dame carne para cocer­
;ok. Sü U· v a tic in a la ruin» ile su cusa y Inutitin.
la para el sacerdote, pues no to m aré de
' Saltó de gozo mi corazon en el Se­ tí carne cocida, sino cru d a. 10 Y el que
ñor. y Dios me ha ensalzado: mi boca se sacrificaba decía: Quém ese prim ero hoy la
ha abierto para responder á mis enem i­ grosura según costum bre, y tom a despues
gos, porque me he alegrado en la salud cuanto quisieres. Mas el criado respondía
que me viene d e tí. 2 Nadie es santo co­ diciendo: No, que m e la has de d a r aho­
mo el S eñor, purque ninguno lo es fu e­ ra, y sí no la to m a ré por fuerza. 17 Asi el
ra de tí, y nadie es fuerte como el Dios pecado de los hijos da H d i era m uy g ra n ­
nuestro. II No m ultipliquéis las palabras de delan te del S e ñ o r, po rq u e re tra ía n á
hablando grandezas y variagloriandoos: los hom bres de sacrificar al Señor. 18 Y
apartesc de v u e stra boca el lenguaje an ­ el joven Sam uel, vestido de u n efod de li­
tiguo, porque Dios que lo salte todo, es no, servía delante del Señor. 10 Y su m a­
el Serio;', y <’1 lleva á efeelo sus desig­ dre le hacia una (.única pequeña, que ¡e
nios. l· El arco de los fuciles se quebré, llevaba linios los fifias en ciertos din?
y los flacos h:m sidn reves! ¡ilos tie Í i j ! ' ! ; ; ~ cita lulo iba con su m arido ¡i ofrecer el «i-
lezu. f» Los autos ¡turtos se alquilaron pü- c: iíi. io solem»«. 21 El Señor v ¡.sil ó ;i Ana,
LIBRO I DE LOS REYES. m

y ella concibió y parió tre s hijos y dos sum a tu alm a, y u n a gran p a rte d e tu fa­
hijas, y el niño Sam uel fue engrandecido milia m orirán cuando lleguen á la edad
d elante dct S eñor, Ш Mas Helí era m uy viril. 34 Y la señal que ten d rá s es lo que
viejo y supo todo lo que hacian sus hijos ha de suceder á tu s dos hijos Ofni y F i-
con el pueblo de Israel. 23 Dijoles pues: nees, que m orirán en u n m ism o dia. 35 Y
¿l*or qué hacéis esas m aldades que oigo su scitaré para mi u n sacerdote fiel, q u e se
decir á todo el pueblo? 2 l· No hagais eso, portará conform e á mi cornzon y á m i al­
hijos m íos, porque no son buenas lns vo­ m a, y le edificaré una casa estable, y an ­
ces que oígo, de que hacéis p re v arica r al dará todos los dias delan te de mi ungido.
pueblo del Señor (o). Tá Mas ellos no oye­
C a p itu lo I I I .
ron la voz de su padre, porque el Señor
D ia s decla ra á S a m u e l las calam idades q u e va n ¿
quería' m atarlos (b ). 26 Mas el joven Sa­ v em r so b re Ia en saítü LloTí, ^ ^ nicn so fas <tascubrü
muel aprovechaba, y crecía, y agradaba s c n c tlla m m ü c , y s u s p rofecías le g rnujcaii inuchu
c réd ito en lo d o Israel.
Vauto al Señor como á los hom bres. 2 “ Y
vino un varón de Dios ¡i Helí y le dijo: 1 Y el joven Sam uel servia al Señor
Eslo dice el Señor: 30 Yo habia declara­ en la presencia de Helí, y la palabra del
do y prom etido que tu casa y la casa de Señor era r a r a y preciosa en aquellos dias.
tu padre servirían en mi presencia p e r­ y no era com ún la profec'a. 2 Sucedió
petuam ente; pero ahora dice el Señor: pues e n cierto dia que Heli e stab a acos­
Lejos sea esto de m í, sino que á todo el tado eñ el sitio acostum brado, y sus ojos
rjue m e diere gloria, se I d daré yo, y los se habían obscurecido y no podía ver,
rpie m e desprecien, serán envilecidos. 3 No habiéndose apagado aun la lám para
31 Ve aquí llegan los dias en que c o rta ­ de Dios, dorm ía Sam uel en el tem plo dol
ré tu brazo y el brazo de la casa de tu Señor donde estaba el arca de Dios, i Y
padre, y no habrá jam as viejo en tu ca­ llamó el S eñor á Sam uel, el cual resp o n ­
sa (c). 32 Y enm edio de todas las prospe­ dió: Aquí estoy· S Y se fue corriendo á
ridades de* Israel v en ís á tu ¿m ulo en el Hüli y le dijo: Aquí estoy, pues me has
lemplo, y no habrá jam as viejo en tu ca­ llam ado. Helí le respondió: No te h e lla­
sa. 33 No obstante no a p artaré del todo ú mado, hijo mió; vuelvete y duerm e. Y
tus descendientes de mi altar; m as será Samuel se fue y durm ió. 6 Y el S eñor
ряса que desfallezcan tu s ojos y se c o n - volvió o tra vez á llam ar á Sam uel, el que
levantándose fue á Heli y dijo: Aquí e s ­
(я( ,ln<-Umeuíi: i s vitup erado l i *'Ii por fiti e x c e -
siva in d u lg en cia , pon | ‘.i o cu ¡tullí) ига tLcinpiu)« ¡i|jli-
to y , pues m e has llam ado. Helí resp o n ­
rar m ed icin as ftiiirtvs, so iw iilc u ló con r i i r u n n l í - dió: No le he llam ad:), hijo mío: vuelvete
L'i'Ci repren sión :i su s Ы;« s, roas de tatitos e s c á n ­ y duerm e. 7 Porque Sam uei no sabia aun
dalos.
(и) E ndurecidos en t'| mal m erecieron qtto lü n s distinguir la voz del S eñor, ni 1c habia
los cntroernse ¡i lo s d eseo s dn su rnraznn, |Kir<iue sido revelada su palabra. 8 Y volvió el
liabht determ in ado c a slia a rln s Jo m u erto y hacer
cun u n O j C X i l fie Sil ju stic ia . Señor á llam ar por terc era vez á Sam uel,
(i ) Por el brazo (le t ie lí en tie n d e n a lg u n o s япк el cual levantándose fue á Heli 0 y dijo:
•los hijos O fn i y F in o r s, y esto parece m a s natural
Aquí estoy, pues me has llam ado. E n to n ­
‘i» e lU riu lerel p ontüicado. D ice p n c s ltiu s : Y o cor­
laré on la flor d a s u s rtiins la vicb do tu s hi jos y la ces entendió Helí que el Señor llam aba at
'*Ыя i.lti tus d e sc en d ie n te s, lo s cuales deb ía n d e s o s -
mozo y dijo á Samuel; Ve y duerm e, y si
U 'hlt la Familia do tu p adre. O bservan tos in lér|ti‘e-
tcs ipil; A i|u ¡ln b , At|U¡án y A ijU tnielecli, su resn re* d esp u es Lo llam are, responderás: H abla.
d<i Ilelí en el |"i¡tli!icri'lo v iv ie r o n [>oro liu n ip o , y S e ñ o r, <itte tu siervo escucha. Samuel
í|||ú A liialar, últim o ]n u ilííic-с de la m isinu fa m ilia .
Гщ: [¡vivido del 11Г! sacerdocio. pues su fue y durm ió en su sitió. 4U \
23 í BIBLIA DE LAS FAMILIAS.

vino el S eñor, y se acercó á Sam uel, y le le a r con ellos y acampó ju n to á la piedra


llamó como habia hech o .las o tras veces: del socorro. Y los filisteos llegaron á Afee
Sam uel, Sam uel. Y respondió Samuel: t y ordenaron su ejército en b a ta lla con­
H abla, S eñor, que tu siervo escucha. 11 Y tra Isra el. Y trabado el com bate, Israel
dijo el Señor á Sam uel: Mira que voy á volvió la espalda á los filisteos y fueron
hacer una cosa eu Israel, que todo el que m uertos como cuatro mil hom bres en
la oyere, quedará asom brado y lleno de aquel re e n c u e n tro acá y acullá por los
te rro r. I'ü En aquel dia cum pliré todo lo cam pos. 3 Y se volvió el pueblo á lo s re a ­
que he dicho c ontra 1-Iclí y su casa*, co­ les, y dijeron los ancianos do Israel: ¿Por
m enzará y acabaré. 13 Porque v a le pre­ que nos ha herido el S eñor ho y delante
dije que había de ejercer mi ju stic ia sobre de los filisteos? T raigam os aquí de Silo el
su casa parasíem pre p o rla iniquidad, por­ arca de la alianza del S eñ o r y venga en -
que sabia que sus hijos obraban indigna­ medio de nosotros, para q u e nos libre del
m en te y no los ha corregido. 11- Por tan­ poder de nu estro s enem igos. 4 Envió pues
to he ju rad o á la casa de tlelí que no se el pueblo á Silo y tra je ro n de allí el arca
expiará jam as la iniquidad de su casa con de la alianza del S eñor de los ejércitos,
victim as, ni con ofrendas. 1U D urm ió Sa­ que esta sentado sobre los q uerubines; y
m uel hasta la m añana y abrió las pu ertas los dos hijos de Heli Ofui y Finees esta­
de la casa del Señor; y tem ía d escu b rir á ban con el arca de la alianza del Señor.
Helí la visión. 16 Llamó pues Heli ú Sa­ 5 Y cuando llegó esta al cam pam ento,
m uel y le dijo; Sam uel, hijo mió. El cual clamó todo Israel con gran algazara y
respondió: Aquí estoy, -I" Y le preguntó resonó la tie rra. C Y los filisteos oyeron
Heli: ¿Qué es lo que te ha dicho el Se­ las voces y dijeron: ¿Qué grite ría tan
ñor? lluego que no me lo ocultes. El Se­ grande es esa en el cam pam ento de los
ñ o r te tra te con toda severidad y rigor hebreos? Y supieron q u e el a rca del Se­
si ine ocultares una palabra de cuanto se ñor habia llegado al cam pam ento. 7 Y
te ha dicho. 18 Sam uel pues 1c declaró se intim idaron los filisteos diciendo: Ha
todas las palabras v no lo ocultó nada. Y venido Dios al- cam pam ento. Y dijeron
Heli respondió: Él es el Señor; haga lo gim iendo: 8 ¡Ay de nosotros! No fue tan
q u e sea agradable en sus ojos, -i 9 Y Sa­ grande el júbilo a y er, ni antes de ayer.
m uel creció, y el Señor era con él, y no ¡Ay de nosotros! ¿Quién nos lib ra rá de
dejó d e cum plirse ni una sola de todas ¡a mano de esos dioses excelsos? Estos
su s predicciones. 20 Y conoció lodo Israel son los dioses que hirieron á Egipto con
desde Dan bnsta Bcrsabee que Samuel era todo género de plagas en el d e s ie rto .!) Es­
fiel profeta del Señor. 'i\ Y el Señor con­ forzaos y sed h om bres, filisteos: no sir­
tinuó apareciéndose á Sam uel en Silo; y se váis á los hebreos como ellos os h a n ser­
cumplió lo que Sam uel dijo á todo Israel. vido á vosotros: esforzaos y pelead. 10 Pe­
learon pues los filisteos, y fue derrotado
C a p ítu lo IV .
Israel, y huyó cada uno á su tienda,- y
Son ilcrrolad os los istauliU tí cu la {jutrra con Ira Isü
hubo un destrozo grandísim o, y perecie­
( l l i s U i o s y (íS .1 11r. .1 l;i el n’ .l I 11 S íiioi-, I'urrcen

i-n 1:1 l>al:illa Úl'iii y ¡-'¡tices, lujos <¡·' >1 rerl>> i]c ron tre in ta mil peones de Israel. 11 Y
CSU’ y dií s o l i l K 'r l la LUlijiT fli: riilL-iü,. fue apresada el arca de Dios: tam bién
1 Y aconteció en aquellos dias que se m urieron los dos hijos do llcli Ofní y
ju n ta ro n los filisteos para hacer la g u er­ Finees. № Y un hom bre de Benjamín
ra, y les salió Israel al en cu en tro para pe­ huyendo del cam po de batalla llegó aquel
LIBRO I DE LOS HEYES.

dia*á Silo con lo.? vestidos rasgados y y la llevaron desde la piedra del socorro
cu b ierta de polvo la cabeza. 43 V cuan­ á Azoto, 2 y la m etieron en el tem plo dé
do ¿1 llegó, estaba lleli sentado en una Dagon, y la pusieron cerca dél ídolo. 3 Al
silla m irando hacia el cam ino, pues su día siguiente habiéndose levantado de ma­
corazon estaba sobresallarlo por el arca ñana los do hallaron que Dagon
del Señor. Y aquel hom bre, en cuanto estaba tendido en tie rra boca abajo d e -
en tró , extendió la nueva por la ciudad, imite del arca del S eñor, y tom aron á
y comenzó toda la ciudad ú dar alaridos. Dagon, y le repusieron en su lu g ar. 4· Y
H Y oyó lleli los .gritos y dijo·.'¿Qué rui­ levantándose tam bién de m añana al dia
do y alboroto es este? Y el hom bre llegó siguiente hallaron á Dagon ten d id o en
apresurado y se lo participó ú lleli. 1 T e­ tie rra boca abajo d e la n te del arca del
nia entonces este noventa v ocho años, Señor; m as la cabeza y las dos m anos de
y sus ojos se habían obscurecido, y rio él e stab a n cortadas sobre el um bral de la
podia v e r, I í¡ Y dijo á lleli aquel hom bre: p u e rta . G Y la m ano del Señor se agravó
Yo soy el q u e he llegado de la batalla y sobre los de Azoto, y los d e stru y ó , é h i­
el q u e be escapado del r o m b a l« . U cíIí le rió á (os hábil antes i¡e aquella ciudad y
preguntó; ¿Qué lia sucedido, lujo mió? su s confines c-n la p arte m as secreta de
•17 Y respondió el m ensajero: Israel huyó las nalgas. X las aldeas y los cam pos en -
tic los filisteos y lia habido un gran des­ meciío de aquel país hirvieron en ratones)
trozo cu el pueblo, y tam bién han p e re ­ y se consternó la ciudad por la gran m or­
cido i us dos hijos Ot'iii y Fitiees. y el ar- tandad. 1 Cuando vieron los h abitantes
c a d e Dios ha sido apresada. 18 Apenas de Azoto esta plaga, dijeron; Tvo quede
el hom bre nom bró el atea de Dios, ca­ el arca de Oíos e n tre nosotros, porque su
yó de espaldas líaii de la silla c e tra de muño es dura sobre nosotros y sobre Da­
ia puerla y desnucándose m urió. Ju z ­ gon nuestro dios, 8 Y ju n ta ro n á todos
gó á Israel cuarenta años. 19 Su nuera los sátrapas de los filisteos y dijeron:
la mujer do 1‘iuees estaba próxim a ¡i pa­ ¿Qué harem os del arca del t>Íos de Israelí
rir. \ habiendo oído la n o tic iad o que h a­ Y respondieron los de Getlv; Llevóse por
bía sido apresada el ;¡ira de.D ius y de el contorno el arca del Dios de Israel. Y
que habían m uerto su suegro y s u m ari-, llevaron de un lugar en otro el arca del
do se inclinó y parió, porque’ de im pro­ Dios de Israel. 9 Y cuando la llevaban
viso la acom etieron los dolores. 20 Y en ellos, la m ano del Seiior hacia grandísi­
el m o m e n to mismo d e espirar, le dijeron ma m ortandad en cada ciudad. 10 E nvia­
lasque la asistían: Buen ánim o, que lias ron pues el arca de Dios á A ccaron, y
parido un hijo. M as ella no les r e s p o n d ió , cuando llegó allá, clam aron lo sa cc aro n i-
ui hizo alto. 31 Y lla m ó Icabwl al niño tas diciendo; Nos han traído el a rca del
dieiendo: E s pasada la gloria de Israel; Dios de Israel, para q u e nos m ate á nos­
l'ioc h ab er sido ap resa d a o! a rca d e Dios y otros y á nuestro pueblo. 11 M andaron
por la pérdida de su suegro y su marido, pues ju n ta r ¡i lodos los sá trap a s de los
filisteos, los cuales dijeron: Enviad él a r­
C a p ítu lo V.
ca del Dio-; do Israel, y vuelva á su lu -
L'"* '¡li-.l'.v-s rrdcjciAii el a tv a »*:> *'1 '¡‘r
nrtr, y no nos m ate á nosotros y á n u e stra
*·* cv,i\,] <!rn'tliiiiJf» u(»,i y fifra voü s in c n l u z a y
*h\ im ii s ■* sfth i’t* í í n n tíji sll ríe l a j i h r t r i . 1)¡í>s c a s '.i- pueblo.
-.yt ¡» !·►* íü ík I iím*;. y Licitoii vmJ v lt c-l ul*cre.

I Los filisteos lom aron el arca de Pió?


'230 BIBLIA d i; l a s f a m i l i a s .

C apítulo V I. m itas ofrecieron en aquel dia holocaustos


y sacrificaron victim as al Señor. 10 Y los
L o s liüstoDS por consejo «le s u s saeoi'iloles' r o slih i-
y e n t i arca co n gran solem n id a d . L b g a á to s lúr- cinco sátrapas de los filisteos lo vieron y
m iim s de lo s b clsiin iíM s, я los oiiril.-s rn slig n ul S e ­ se volvieron á Accaron en el mismo dia.
ñor p o r g u e habían m i m ío l4 are n ca n [юсо
respe Lo. 19 Y el Señor hiriu á los h a b ita n te s de
Betsam es p o iq u e h abían m irado con c u ­
*1 E stuvo pues el arca del Señor en la rio sid a d el arca del S eñor (a ), é hizo
región de los filisteos siete m eses. 2 Y lla­ m orir se te n ta hom bres de ios p r in c ip a ­
m aron los filisteos á los sacerdotes y adi­ les del pueblo y c in c u en ta mil del vulgo.
vinos y les dijeron: ¿Que harem os d e la r ­ Y lloró el pueblo porque el Señor habia
ca del Señor? Declaradnos cómo la en ­ herido á la plebe con una plaga ta n g ra n ­
viarem os á su lu g a r. Ellos respondieron: de. 20 Y dijeron los belsam ítas: ¿Quién
3 Si volvéis á enviar el a rca del Dios de podrá e star en la presencia de este Señor
Israel; Eo la enviéis vacia; uias pagadle Dios santo? ¿Y á q uién irá en saliendo de
lo que debeis por el pecado, y entonces e n tre nosotros? ‘21 Y enviaron m ensaje­
sonareis. 1 Haced pues u n carro nuevo, y ros á los h a b ita n te s de C ariatianm d i­
uncid al carro dos vacas recien paridas ciendo; Los filisteos han re stitu id o el a r­
que no hayan traído yugo, y encerrad en ca del Señor: venid y llevadla á v uestra
el establo su s becerros. 8 Y tom areis el ciudad.
arca del S eñor, y la pondréis sobre el car­
C a p ít u lo V I I .
ro,. y colocareis al lado de ella en una c a -
2 El arca e s llu v a d a á O iriíiltai'im c\\ casa de Atiírta-
jita las figuras de oro que le habéis paga­
I d a b . P o r la s c x liu iia c in n c s S a m u e l se rn u v iu rte u
do por el pecado, y la dejareis ir. 9 Y ob­ a l S iifio r Jo s isríH ilU ü s y v in u -u n d Jo s f i l i s te o s l i a '

servareis: sí fuere por el cam ino de sus ciando Samuel oración por días»
térm inos h acía Uctsomes, él es el que nos •I F u ero n pues los h a b ita n te s do Ca-
h a causado este gran m al; pero si no, sa­ n a tia rim , y se llevaron el arca del Señor,
brem os que no es su m ano la que nos ha y la m etiero n en la casa de A binadab en
herido, sino que ba sucedido por acaso. G abaa v c o n sa g ra ro n á su hijo Eleazar
J4 Hicieron pues ellos lo que les habían para q u e guardase el arca del Señor, 2 Y
aconsejado sus sacerdotes. 12 Y las va­ ya habían pasado veinte años desde que
cas iban en d erech u ra por el camino que el a rca del Señor hizo m ansión en Ca­
va á B etsam es, y seguían andando y b ra ­ ria tia n m , y toda la casa de Isra el tuvo
m ando, y no se desviaban ni ¡í la derecha paz siguiendo al Señor. 3 Y Sam uel ha­
ni íi la izquierda. Y los sá trap a s de los bló á toda la casa de Israel diciendo: Si os
filisteos fueron siguiendo hasta los té r ­ volvéis al S eñor de todo v u estro corazon;
m inos de B etsam es. ‘13 Los betsam ilas q u ita d de enm edio de v o so tro s los dioses
estab an segando el trigo en un valle, y e x tra ñ o s, Baal y A staro th , y preparad
alzando los ojos vieron el arca y se ale­ vu estro s corazones al S eñor y servidle á
braron cuando la vieron. 1 i Y el carro él solo, y os lib ra rá do la m ano de lo sli-
llegó al campo do Josué B etsam itu y se listeos. A Q uitaron pues los israelitas á
paró allí. Y había en él una piedra g ran ­
4«) El Seíim· casl'ipj Lan UrmblemurUe'íklns J>*.t
de. 45 Los levitas bajaron el arca de Dios sa m ila s, lio p^nju«? shiiplottierU e hnbi&u m irada i-i
V ¡a cajita que había ju n to á ella, donde arca, sin o i»ü[i[iw Uahian m irado co n ilum ustoil■»
curiosidad y poco t cspuin; Iíl lialjian \ i s t o íJcscii-
estaban las figuras de oro, y las pusieron hturla y sin vulus; tn cuf.l i-suiIiíl príditljtün aun ■
sobre aquella piedra grande. Los betsa- lo« h u sm o s IcviLtth con de nUltrU'
LIBRO I DE T*OS REYES. '2-37

Raaly A staroth y sirvieron al Señor solo. tam bién edificó aüí nn a lta r al Señor.
!> Y Sam uel dijo: Congregad ¡í todo Is­
C a p ítu lo V I I I .
rael en M asfath, para q u e ru e g u c yo
lloslríiiu trise av a ro s lo s liijns de Snninel dan ora -
por v osotros íil S eñor. 0 Y so ju n ta ro n
st.ni al ['iu-ljt(> á i[u e [liilri un rey <[Ue ti¡ g o b ic i nv.
en M asfath, y sacaron agua, y la d e rra ­ S u iiiiu if a .- íiriii-ii riel S t-ñ iir le s ilic e e l it i'r e d io ilul
r e y . y bIIds insisLtn en su p r c le n s io n .
m aron en presencia del S eñor, y ayu­
naron aquel (lia, y dijeron allí: liem os pc- -1 Y siendo viejo Sam uel puso á sus
cíh Io con I ra el Señor. Y j u z g ó Sam uel á hijos por ju ec es de Israel* 1 Y el nom ­
los hijos dsi Israel en M asfath. 7 Y su­ bro de su hijo prim ogénito fue Joel y
pieron los filisteos que se hab ían ju n ta d o el del segundo A bia, lus Ai ales eran
lus lujos de Israel en Masfath, y salieron jueces en Bcrsabée. 3 Y no anduvieron
los sá trap a s ile lus filisteos c o n tra Israel- los hijos por los cam inos d e su padre,
Habiéndolo sabido los israelitas tem ieron sino qno se torcieron corriendo en pos
el en cu en tro d e los filisteos 8 y dijeron de la avaricia, y recibieron regalos, y
;’i Sam uel: No ceses de clam ar por n o s­ perv irtiero n la justicia. A- .1untándose
otros al Señor n u e stro Dios, p a ra que pues todos los ancianos de Israel fueron
nos salve de las m anos de los filisteos. á buscar á Sam uel en R am ata o v le dije­
9 Y Sam uel tomó un cordero de leche y ron: Ya ves que eres viejo y tu s hijos no
le ofreció e ntero en holocausto al Señor. andan por tu s cam inos: nom branos un
40 Y aconteció que m ien tras Sam uel rey para que nos ju z g u e , como le tienen
ofrecía el holocausto, los filisteos trab a ­ tam bién las dem as naciones. G D esagradó
ron la batalla con Israel; m as el Señor á Samuel este razo n am ien to , é hizo ora­
tronó aquel dia con espantoso estruendo ción al Señor. 7 Y dijo el S eñor á Sam uel:
contra los filisteos y los a te rró , y fueron Oye la voz del pueblo en todo lo que le
derrotados p o r Israel. 11 Y saliendo de dicen {«.), porque no te han desechado á
Masfath los israelitas persiguieron á los tí, sino á mi, para que n o re in e sobre ellos.
filisteos y los fueron acuchillando ha sta Asi han hecho en todo desde el d ia
el lu g ar que cae debajo de B ethcar. 12 Y que los saqué de Egipto h a sta hoy: como
Samuel tom ó u n a piedra, y la puso en ­ me dejaron á mi y sirvieron á dioses ex­
tre Masfath y S en, y llamó á aquel lugar trañ o s, asi lo h arán tam bién contigo.
piedra del socorro, y dijo: H asta aquí nos O Ahora pues oye su voz; pero p rotestales
ha socorrido el Señor. J| 3 Y fueron hum i­ prim ero y anuncíales el derecho del rey
llados los filisteos y do allí adelante no que h a de re in a r sobre ellos. tO Sam uel
osaron v e n ir á los térm in o s de Israel. pues refirió al pueblo todas las p a la b ras
14 Y7 fueron restituidas á Israel las c iu ­ del Señor I I y dijo*. E ste será el derecho
dades que les habían tom ado los filisteos del voy que os ha de m andar: T om ará
desde Acearon haslaíJeLli y su s térm inos, vu estro s hijos, y los pondrá en sus c arro s,
y libró Sam uel á Israel de la mano de los y los h a rá su s guardias de á caballo y
íilisleos, y había paz e n tre Israel y el
(r/] (juatJÚ;) P ips rnuiiLsle n tos hom bres ]p rjuu
amorreu. 1o Y juzgó Samuel á Israel pidón coutivi el orden r o tu la r d e mi p r o v id e n c ia , es
m ientras vivió. 1G Y todos los años iba purn cttMLterarios enm o inrreeiMi. A si su eo ílió (*n iísUj
isr a o titis in ju sto s y doMtivrrtdccidtn para
(lamió vuelta á l'otel, y ¡i G állala, y á Mns- con (.’I J?cñoi* y su ¡»m iela pidmi svr g o b ern a d o s por
latli y juzgaba á Israel en los lugares su ­ uu r v y , y D ios o» su j u s i i m los c o n ced e ;a ra ca s-
t iir n ilií rujiiúlln m U um 'fisi! pidan y <\na en otro
sodichos. 17 Y se volvía á Ram ata, poi que
caso Ius lin b icm n egad o n no lialicr&e liucho indig·-
allí estaba su casa y allí juzgaba ¿ Isra e l: n o ?; do su m isericordia*
238 BIBLIA DI·. LAS FAMILIAS.

su s batidores. 42 Y los b&rá sus trib u n o s ma contigo un criado y ve a buscar las


y centuriones, y labradores de su s cam ­ pollinas. Y habiendo ellos atravesado el
pos, y segadores de sus m íeses, y sus m onte de Kfraím h y el te rrito rio de S a -
arm eros, y co n stru cto res de sus carros. lisa sin haberlas hallado pasaron tam bién
13 H ará tam bién á v uestras hijas sus per­ por la tierra do Salím , y no estaban allí,
fum eras, sus cocineras y sus panaderas. y asimismo por la tierra de Jeinioi, y no
\ k Tom ará tam bién v u estro s campos y las e n co n traro n . l‘> Y Helando á tierra
viñas y Jos m ejores olivares y los dará á de S nf dijo Saúl al criado que iba con él:
sus siervos. 4 5 V diezm ará v uestras m ie- Volvámonos, no sea que mi padre no se
■ ses y los productos de las vinas para d ar­ acuerde ya de las pollinas y esté conr-ui-
los á sus coi'tesanosy.criadop. Wi Tomará dado por nosotros. Г> F.1 criado le respon­
tam bién vuestros siervos y síervas, y los dió: Mira, en esta ciudad hay un v a ró n
mozos m as ro b u sto s, y vu estro s asnos, y de Dios, varón insigue: lodo lo q u e dice,
los aplicará á su labor, n Diezmará asi­ se cum ple infaliblemente* Vamos pues
mismo v u e stro s rebaños, y vosotros sereis ahora allá por si acaso nos da algún in­
su s siervos. 18 Y clam areis en aquel día dicio sobre el objeto de n u estro viaje.
á causa de vuestro rey que elegisteis, y 10 Y dijo Saúl á su criado: Dices m uy
, el S eñor no os oirá en aquel dia, porque bien, vamos. Y fueron á la ciudad donde
pedisteis un re y . 19 H as el pueblo no estaba el varón de Dios. 11 Y cuando su ­
quiso oir las razones de Sam uel, sino bían por la cuesta de la ciudad, halla­
q u e dijo: No; mas tendrem os rey que ron unas m ozas que salían por agua, y
nos gobierne, 20 y serem os tam bién co­ Ies p reg u n ta ro n ; ¿Está aquí el vidente?
mo todas las naciones, y nos ju zg a rá 13 Ellas respondieron: Aqui está; ahi le
n u estro re y , y m archará á la cabeza de tienes delante de ti; date ahora priesa,
nosotros, y peleará por nosotros en nu es­ porque ha venido hoy á la ciudad por ser
tra s guerras. 21 Y oyó Sam uel todas las el sacrificio del pueblo en el lugar alto.
palabras del pueblo y las refirió al S e­ U· Y subieron á la c iu d a d , y and an ­
ñor. <22 Y dijo el Señor á Sam uel: Oyelos do por ella, se dejó ver Sam uel que ve­
y dales un rey. Y dijo Sam uel ;í los v a­ nia hácia ellos para su b ir ai lu g ar al­
rones do Israel: Y ay ase cada cual á su to. I ;> Mas el Señor había revelado á
ciudad. Sam uel la llegada ilc Saúl un dia antes
diciendole: 10 M añana á e sta misma
C a p ítu lo IX .
hora enviaré á ti un hom bre de tie rra
S a n l b n srn n d n unas p o llin a s il.u.sit padre q u e se ha­
de Benjamín', y le ungirás por caudillo del
b la n perdido, lle g a á d o n d e estab a S a m u el. Cnn- pueblo de Israel, y salv ará á mi pueblo de
s u lla con esLo y o y e ile su boca q u e será r e y dt:
la m ano de los filisteos. \~¡ Y habiendo
Isra e l.
mirado Sam uel á Saúl, le dijo el Señor:
4 Y había un hom bre de Benjamín Yé ahi el hom bre que lo habia dicho: ese
llam ado Cis, fuerte y robusto. 2 Y tenia reinará sobre mi pueblo. 18 Llegóse pues
un hijo que se llam aba Saúl, gallardo y de Saúl á Sam uel en la p u e rta de la ciudad
buena presencia, y no había e n tre los is- y le dijo: E aseñam e, te ruego, dónde está
realitas otro m ejor que él, y llevaba toda la casa del vidente. 19 Y respondió Sa­
la cabeza al m as alto de todo el pueblo. muel á Saúl: Yo soy el vidente. Sube de­
3 Se.habían perdido unas pollinas de Gis, lante de mí al lugar alto para que comáis
padre de Saúl, y dijo Cis á su,hijo: T o­ boy conmigo, y m añana p o r la mañana
LIBRO I DE LOS REYES, 539

te despacharé y te d eclararé todo lo que b re s ju n to al sep u lcro de R aquel en los


tienes en el corazon. 20 Y acerca do las térm in o s de Benjam ín al m ediodía, y te
pollinas que p erdiste a n te ay e r, no ten g as dirán: [Tan sido halladas las pollinas que
cuidado porque h a n sido halladas. ¿Y de fuiste á b u sc a r, y tu padre no pensando
quién será todo lo m cjor.de Israel? ¿l’or ya cu ellas e stá con cuidado por vosotros
ven tu ra no será p a ra tí y para toda la y dice; ¿Qué haré yo por mi hijo? 3 Y
casa de tu padre? 21 Mas Saúl le resp o n ­ cuando pasares m as adelante y llegares á ‘
dió: ¿Acaso no soy yo'hijo de .lem ini, de ¡u encina de T&bor, te e n co n trará n allí
la trib u m as pequeña de Israel? Y mi fa­ tre s hom bres que suben ü a d o rar á Dios
milia ¿no es la últim a de todas las fami­ en Belei llevando el uno tre s cabritos, el
lias? ¿Por qué p u e s me h a s dicho estas o tro tres to rta s y e l otro u n c án taro de
palabras? 22 Sam uel tom ando á Saúl y su vino. í- Y luego que te saludaren, te da­
criado los hizo e n tra r en la sala y les dio rán dos panes, y los tom arás de su m ano.
lugar á la cabecera de los que h abian sido 5 De allí irás al collado de Dios, donde
convidados, q u e e ran como unas tre in ta está la guarn ició n de los filisteos, y c u an ­
personas. Y comió Saúl con Samuel do h u b ieres en trad o en la ciudad, en ­
aquel dia. 23 Y bajaron del lu g ar alto á la contrarás una turba de profetas, que ba­
ciudad, y S a m u e l habló con Saúl en el ja rá n del lugar alto precedidos de salterio,
terrado, donde hizo poner una cam a para tam b o r, flauta y cítara y profetizando.
Saúl, que durm ió allí. 20 Y habiéndose 6 Y vendrá sobre tí el esp íritu del Señor,
levantado por la m añana al ra y a r el dia, y p ro fetizarás con ellos, y sorás m udado
llamó Samuel á Saúl en el terrado dicien­ en .otro hom bre, l Luego que le a co n te­
do: L ev an tatc, y le despacharé. Y se le­ cieren todas e stas señales, no tem as em ­
vantó Saúl y salieron los dos. 27 Y c u an ­ p re n d er todo lo que se te ponga p o r de­
do bajaban al extrem o de la c iu d ad , dijo la n te , porque el Señor e stá contigo. 8 Y
Sam uel á S auh Di al criado que se ade­ ba ja rás delante de mí á tráigala (porque
lante á nosotros y vaya andando; m as tú yo bajaré á.t-i), para que hagas ofrendas y
detente u n poco, para que yo te declare sacrifiques víctim as pacificas: esperarás
la palabra del Señor. siete dias h a sta que yo vaya á tí y te
mue&ire lo que has de hacer, n Y con­
C a p ítu lo X . vocó Sam uel al pueblo delante del Señor
Samuel u n g e p or r e y á Saú l y le da d o sscf.-ilo s que
en Masía 18 y dijo á los hijos de Israel:
despuiis s e vu rilican . Sutil profetiza c n lr c lus |im - Esto dice el S eñor Dios de Israel: 40 Vos­
fetas. C on voca S am u el ol [jueljloi so ech a n s u e r te s
otros habéis desechado hoy á v u e stro
y « c a e la cluccinn cu Stm l. K sn '¡be S a m u el la k-y
ilnl r ein o y la depobila rtiilauw ti«.·! beñoi·. Dios, e l mismo que d s ha salvado de to ­
dos v u estro s m ales y trib u lacio n es, y ha­
4 Y tom ó Sam uel una ampolla de béis dicho: No ha. de ser asi; m as esta­
aceite, y la derram ó sobre la cabeza de blece un rey sobre no so tro s. Ahora pues
Saúl, y le besó y dijo: Ye aquí que el Se­ presentaos delante del Señor por trib u s
ñor te ha ungido por principe sobre su y familias. 20 Y sorteó Samuel todas las
heredad, y librarás d su pueblo de las Lríbus de Israel, y cayó la su e rte sobre la
manos de los enem igos que le rodean. Y tribu de Benjam ín. 21 Y sorteó la trib u
esta será la señal de que Dios te ha u n ­ de Benjamín y sus familias, y cayó en la
gido por príncipe. 2 Hoy luego que te familia de M etri hasta que llegó á Saúl,
hayas separado de mí. hallarás dos hom ­ hijo de Gis. B uscáronle pues y no le ha-
' BIBLIA DE I,AS FAMILIAS.

liaron, 22 Y consultaron después al Se­ de estaba S aúl, y contaron todo esto d e­


ñor si veudria él allí. Y respondió el Se­ lan te del pueblo, y todo el pueblo alzó
ñor: E stá escondido en su casa, %'í Fueron la voz y lloró. 5 Y Saúl volvió del campo
pues c o n ’ieudo y le trajero n de allí, y se d e trá s de su s bueyes y dijo·. ¿Qué tiene
presentó enm edío del pueblo, y era m as el pueblo que llora? Y le c ontaron lo que
alto q u e todos los del pueblo desde el habían enviado ά decir los hab itan tes de
hom bro arriba. 24 Y dijo Sam uel á todo Jabes. G Y luego que Saúl oyó estas pa­
el pueblo: Bien veis al que ho elegido el lab ras, vino sobre él el espíritu dol S eñor,
S eñor, y que no hay otro sem ejante á él y se encendió so b rem an era en ira. *7 Y
en todo el pueblo. Y g ritó toilo el pueblo: lom ando los dos bueyes los hizo pedazos
Viva el rey. 2a Y declaro Sam uel al pue­ y los envió á todos los tó rm in o sd e Israel
blo la ley del reino, y la escribió en un por medio de m ensajeros diciendo; Asi
lib ro , y le guardó delante del S eñor. Des- se hará con los b u e y es de todo aquel que
pues despidió á todo el pueblo cada uno no saliere y siguiere á Saúl y Sam uel, Se
á su casa. 26 Y Saúl se fuo tam bién á la apoderó pues del pueblo el tem o r del So-
suya y con él una p a rte del ejercito, ñ o r, y tom aron todos las arm as com o si
aquellos cuyos corazones h a b ia tocado fueran un solo hom bre, 8 Y S a ú l pasó
Dios. 27 Mas los hijos de Belial (a) dije­ m uestra de ellos en B ezech, y se halla­
ron; ¿Por v e n tu ra podrá esc salvarnos? ron trescientos mil de los hijo s de Is­
Y ¡e despreciaron y no le llevaron dones; rael y tre in ta mil de la trib u de Judá.
m as él disimuló é hizo como que no oía. 9 Y respondieron ά los m ensajeros que
habian venido de Jabes: Diréis esto á los
C a p ítu lo X I- habitantes de Jabes de Galaad: M añana
cuando el sol caliente, seréis socorridos.
Sau l poseíd o d e l esp íritu (!<-■! S eñ o r ilcsp cch za su s
b u e y e s , П я т я pl p u eb lo á las a rm a s, y v e n r a ü lo s P art iéronse pues los m ensajeros y llevaron
am m o n ita s. E s confirm ada su e le c r io ii en esta noticia á los h a b ita n te s de Jabes, que
G il galo,
se alegraron. Ί Ο Υ d ijero n estos á los
1 У aconteció como u n m es despues am m onitas: M añana nos en treg arem o s á
que salió á cam paña Naus am m onita y co­ vosotros, y nos tra ta re is como os parecie­
m enzó d sitiar á Jabes de Galaad. Y dije­ re. H Y al dia sig u ien te Saúl dividió el
ron todos los h a b ita n te s de Ja b e s áN aosi pueblo en tre s cuerpos y al rayar el alba
Haz alianza con no so tro s, y te serem os se e n tró por medio del cam pam ento y
trib u ta rio s. 2 Y les respondió Tíaas am ­ derrotó i los am m onitas h a sta que calen­
m onita: La alianza que haré cou voso­ taba el sol; y los otros se dispersaron de
tro s, será sacaros á todos el ojo derecho m anera, que no quedaron dos ju n to s.
y poneros para que seáis el oprobio de Γ2 Y dijo el pueblo á Samuel·. ¿Quién es
todo Israel. 3 Y le dijeron los ancianos el que dijo: ¿Por v e n tu ra re in a rá Saúl
ile .Tabes; Concédenos siete dias, p a ra qu ■ sobro nosotros? Daduos esos hom bres, y
enviem os m ensajeros á Lodos los térm i­ los m atarem os. 13 Mas Saúl les dijo: No
nos de Isra el, y sí tto hu b iere quien nos m orirá nadie en este d ia, po rq u e hoy ha
defienda, nos en treg arem o s á U. A Lle­ obrado el S eñor !a salud en Israel. 14 Y
g a ro n pues los m ensajeros á (lahaa d o n - dijo Sam uel al pueblo: Venid, y vamos ¡í
Gálgala, y confirm em os alli ά S a ú l en el
fu) 1'or esLa e xp resión se i'n.tienileti lo s iionihi'es
reino.
■millos, in s ó le n le s y :4'li Mus del (m ebki, <[ILC d e s­
p reciaron y (Icsobi'diiciiTon al n u e v o rey ,
LIBRO I DE LOS REYES. 241
C a p ítu lo X I I . y d Sam uel, y os libró de m anos de vues­
Sam u el e s declarado in o c e n te por ju ic io del p u e ­ tro s enem igos que os rodeaban, y habi­
blo: da ct\ rostro á to s israelitas con jsu in g ra titu d : tasteis con seguridad. 12 Mas viendo que
obi‘£ p r o d ig io s y e x h o r ta aJ p u eb lo á q u e e sté uui-
do con el S eñor,
Naas, re y de los am m onitas, m archaba
c ontra vosotros me dijisteis: No ta l, sino
4 Y dijo Sam uel á todo el pueblo de que nos m andará un rey; siendo asi que
ísrael: Ya veis que h e condescendido con el Señor Dios vuestro reinaba sobre 'vos­
vosotros en todo lo que me habéis p ro ­ otros. 13 Ahora pues ya te n e is á vuestro
puesto, y os lie dado un rey. 2 Y ya el re y que elegisteis y pedisteis: bien veis
rey va al Trente de vosotros; m as yo he que el Señor os ha dado un re y . 14 Si
envejecido y estoy lleno de canas, y mis tem iereis al Señor, y le sirviereis, y oye­
hijos oslan cou vosotros. Habiendo pues reis su voz, y no fuereis rebeldes á la pa­
pasado yo mi vida con vosotros desde mi labra del Señor; viviréis prósperos vos­
mocedad hasta e ste dia, aquí me tenéis. otros y vuestro rey siguiendo al Señor
3 D eclarad c o n tra mi (leíanle del Señor Dios vuestro. 1S Pero si no oyereis su
y su ungido si acaso he usurpado el buey voz, sino que fuereis rebeldes á su pala­
ó el asno de alguno, si he calum niado ú bra; caerá sobre vosotros la m ano del
oprimido á alguien, si b e aceptado dones S eñor como cayó sobre vuestros padres.
de nadie; y hoy lo despreciaré y os lo 23 Mas no perm ita Dios q u e yo com eta
restituiré. 4 Y respondieron ellos·. No c ontra él el pecado de cesar de ro g ar por
nos has calum niado, ni oprim ido, ni has vosotros: siem pre os enseñaré el cam ino
tomado cosa alg u n a de m ano de nadie. bueno y recto . 24 Temed pues al Señor
B Y les dijo: El Señor es testigo c ontra y servidlo de veras y de todo corazon,
vosotros y su ungido es testigo en este pues habéis visto las grandes m aravillas
dia de que no habéis hallado nada con­ que ha obrado e n tre vosotros. 2 o Mas si
tra mí conducta. Y respondieron ellos: os obstinareis en la m alicia, perecereis
Testigos. G Ento.Mces dijo Sam uel al pue­ ju n ta m e n te vosotros y v u estro rey.
blo: 8 Vosotros sabéis como e n tró .lacob
en Egipto, y v u e stro s padres clam aron a! C a p ítu lo X I I I .
Señor, y e ste envió á Moisés y A aron, y DeiTOladns lo s litis toas por S a ú l y su lujo J o n a t ií
lev a n ta n un ejúrcilo r<. f n i i tJu!>[t· contra lo s isr d d i-
sacó á v u estro s padres de E gipto, y los lus, rpie se llen a » ile ler n ir . H a biendo Saúl olt'eciüo
estableció en e ste lugar. 9 Y ellos se ol­ un liukieauslo cutili-i la o n lc u (Id S eñ o r es repren­
did o por S a m u el.
vidaron del Señor su Dios, el cual los en­
tregó en poder de Sisara, capitm i del 2 Escogió Saúl tres mil israelitas, y
ejército de lia so r, y en poder de los fi­ estab an con Saúl dos mil en Macmas y
listeos, y en poder del rey de Moab, que en el inoulc Betel v mil con Jo natas en
les hicieron g u e rra . 10 Mas después cla­ Gabaa de B enjam ín, y envió al resto del
maron al Señor y dijeron: Hemos peca­ pueblo cada uno á sus tiendas. 3 Y Jona-
do, porque liem os abandonado al Señor y Lás pasó á cuchillo la guarnición de los fi­
hemos servido á Baúl y A síaroth: ahora listeos que había en G abaa, y cuando
pues líbranos de m anos de nuestros ene­ hubo llegado á oídos do los filisteos,
migos, y te servirem os. 41 Y el Señor cn- Saúl lo m andó publicar á son de tro m -
i iú á .lerobiial, y á Bad¡m («), y á Jeric,
é l. P o la ciium niiietile lus in tjr |jr elr a ufirunui can
U·) Esto n om bre no se Imilla en la lii.síoiia d e lo s lii'breuK((tu’ liitilftií fü S;tusnn, rom o si dijera
Ju eces, y lo s S<:touta ponen ISirac en lu g a r d e ol (la ilita , hijo de Dan tí t’e Irl· Irtlju do iJau,
10
DIRIJA DE LAS FAMILIAS.

pela por todo el pnis diciendo: Sepan los h u b ieras hecho esto ;.el Señor desde aho­
hebreos. 4- Y todo Tsrael oyó esta nueva: ra habría asegurado ya tu reino sobre Is­
Saúl ha pasado á cuchillo la guarnición rael para siempre. M astu reino no d u ­
de los filisteos; 6 Israel coliró aliento ra rá largo tiem po. El Señor se h a busca­
c o n tra los filisteos, y el pueblo alzó el do un va i on según su a m r/o n y le ha
g rito tra s de Saúl Qn Cúlpalo. S V lo? fi­ m andado que, sea el caudillo de su pue­
listeos se ju n ta ro n para pelear conlra Is­ blo, porque no lias observado lo que te
rael re u n ien d o trein ta mil carros, y sois mando el Señor. 1 ij V se. p artió Sam uel
mil caballos, y tan ta gente de ó pie como y fue desde Gálgala á Gabaa de Benjam ín.
aren as hay en la playa del m ar. Y mo­ El resto dé la gente se lúe tra s Saúl al en ­
viéndose acam paron en Macmus á la p ar­ c u en tro de los que asaltaban en el colla­
le oriental de Hethoven. 6 Mus cuando los do ile Benjam ín á los que iban de Galga-
israelitas se vieron en este aprieto (por- la á Gabaa. Y Saúl pasó m uestra de la
r¡ne el pueblo estaba desalentado), se es­ gente.que llevaba, y halló que r r a n como
condieron en cuevas, y en subterráneos, seiscientos hom bres. 10 No se e n co n tra­
y en las peñas, y en cavernas, y en cis­ ba un h e rre ro en toda la tie rra de Israel,
tern a s. 7 V los hebreos pasaron el Jo r­ porque los filisteos habían tomado esta
dán para ir á la tie rra de fiad y de Ga- precaución ó fin de que los hebreos no
laad. Y oslando aun Saúl en Gálgala, se pudieran forjar espadas ni lanzas. 20 Por
a te rró todo el pueblo que lo seguía. 8 Y lo cual todo Israel tenia que ir ;í los filis­
esperó S a ú l siete dias según el m andato teos para aguzar la reja, y el azadón, y !a
de Sam uel, y este no fue á Gálgala, y todo segur, y el escardillo, t \ no habiendo allí
el pueblo se lo iba á la deshilada, í) Dijo ni quien com pusiera u n a ahijada. 2-2 Y
pues Saúl; T raedm e el holocausto y las llegado el día de la batalla, no se halló
hostias pacíficas. Y ofreció el holocausto. espada ni lanza en n a n o de todo el pue­
10 Y habiendo acabado de ofrecerle, he blo que estaba con Saúl y Jonatás, excep­
aquí que llegaba Sam uel, y Saúl le salió á to estos dos. 23 Y salió un destacam ento
recibir para saludarle. -I I Y le dijo Sa­ de los filisteos para avanzar al otro lado
m uel; ¿Quó has hecho? Respondió Saúl·. ríe Macnias.
Como vi que el pueblo se mo iba á la
deshilada, y tú no habías venido denlro C apítulo X IV .
de los días señalados, y los filisteos se ha­ .T r u ií U á s i m i l l a d cam po < Ic I n s f i l i s l ü P S y l o s íU , n v > -
!a. S auT o y e n d o e l r u b l o lo s p e r s i g u e . J o n a t á s <jue
bían ju n ta d o en Mücmas; I 2 dijo: Ahora
i g n o r a el m a ú l l a l a th s u p a i h - i \ c rm ttM in p o c a ifc
bajarán los filisteos, contra mi á G állala, n iu * l. y S íit m fo p o i· S n i i f f j i i i o i o c o n ií c n ;u * ] o á m u e l ­
le ; p e r o le s a l v a c í p u e b lo «
y no be aplacado al Señor, fo rza d o de !a
necesidad he ofrecido el holocausto, t .'1 Y 1 Y acaeció u n dia que Jonatás, hijn
dijo Sam uel á Saúl: Has obrado noria- de Saúl, dijo al mozo su escudero; Ven, y
m ente y no has guardado lo? m andam ien­ pasemos á donde están apostadas los fi­
to s que te dió el Señor tu Dios («). Si no listeos, que os m as allá de aquel lugar; y
(« } I.a im p a c io n r ia y p r e c ip i t a c i ó n i]o S a n ] p o ­ no dió p a rte de ello á su padre, 3 Tam-
d rá p a r e c e r < lis c u lp a ljle en íil jr n n m o d o ;1 l o s e j i *
d e t o s h o m b r e s p in · ) n s r í B t i n r s r j n c a l e g . i ¿1 m i s m o r i r l o ílo e s líi la a g r a v a , s f ^ u n «ftlA S , ( ¡ iv í t w í o .
e n e l v . 11; p e r o D io s s iu m p re ji ^ l o y r e c i o y k í l 'j i i - A * í la a u i j ^ n a p i w a r i r a c í o n ile A i l a m («litu S.
p rü in fa lib le en s u s jn ic io s jn x s r ó i.Il· n l i . i i i u m i n .
n.tnl·* L^pniirriKlci uMi? J ¡Tiran, 'l e fjlK1 l a n í o «laño
L a m i s m a e x e n s f t c o n i m e S a u l t | m s ip c t i h o m - M a ] · ,- u ROsiguió :l| Uldiuln, pmüir^ liuhor t'l'hSC'glIldo I'U’-
ik s a b c d ío iK ia a l n u im t a lo d iv in o , c o m o ( ¡lie n a r ia i h f l y pr* !or»t si 1j u *j í i ‘sií s » | n rm H V sa fla y u o t l i s -
(le ¡a « í b n b ia , o r ig e n d o s u c u lp a , le jo s d e m u cc . C!1T|K»-J;if
LIBRO I DE LOS REYES. 243

bien el pueblo ignoraba á dundo habia ido el arca de Dios se hallaba allí aquel dia con
Jonatás- 4 Y e n tre las cu estas por donde los hijos de Israel). 49 Y m ientras Saúl
Jonatás intonU bíi atra v esar htista el sitio hablaba al sacerdote, se levantó gran al-
en que estaban apostados los filisteos, des­ horoto en el cam pam ento de los filisteos,
collaban por en tram bas pa rte s unos pe­ 6 iba creciendo poco á poco y se percibía
ñascos altos y dos picos cortados por uno m as d istin tam en te. Y dijo Saúl al sa c er­
y otro lado á m anera de dientes: el uno se dote; Baja tu s m anos (a). 20 E ntonces
llam aba liosos y el otro Sene. 5 F<1 un pi­ Saúl y todo el pueblo que estaba con él,
co se levantaba por In p arte del norte e n ­ al zaron el g rito y llegaron hasta el lugar
frente de Macmas, y el otro por la del m e­ del com bate; y v e aquí que cada cual ha­
diodía hasta Gabaa. 14 Dijeron pues los bía vuelto su espada c o n tra el que e stab a
filisteos cuando descubrieron á Jonatás y inm ediato, y era m uy grande la m ortan­
su escudero: Ved allí á los hebreos que dad. 21 Ademas ios hebreos que se ha­
salen de las cavernas donde se habían es­ bían pasado i los filisteos en los días an ­
condido. 12 Y algunos de la guardia avan­ teriores y e stab a n con ellos en el cam ­
zada hablaron á Jonatás y y su escudero pam ento, se volvieron para incorporarse
y d ijeron; Venid y os m ostrarem os una con los israelitas que estab an c o a Saúl y
cosa (a). Y dijo Jonatás á su escudero; Jonatás. V i Asimismo todos los israelitas
Subam os, síguem e, porque el Señor los que se habían escondido en el m onte de
ha entregado en m anos de Israel. 13 S u­ Efraim , cuando oyeron que h u ían los fi­
bió pues Jonalás trepando con pies y ma­ listeos, se ju n ta ro n con los suyos en la
nos y en pos de él su escudero; y em bis­ batalla. Y tenia Saúl como unos diez mil
tiendo á los en m u g a s , unos caían á los hom bres. 53 Y en aquel dia salvó el S e­
píes de Jonalás, y á otros los m ataba su ñor á Israel; y se exten d ió el com bate
escudero que le seguía. 4 4 Y este fue el hasta B elhaven. ‘H Y los israelitas se
prim er destrozo en que Jonatás y su es­ reunieron aquel dia; mus Saúl juram entó
cudero m ataron como unos veinte hom ­ al pueblo diciendo: Maldito sea e! hom ­
bres en la m itad de una yugada, que es la bre que probare bocado an te s de la no­
tie rra que un par de bueyes suelen arar che, h a sta que yo m e vengue de mis ene­
cu u n dia. 45 Y toda la gente de la guar­ migos. Y todo el pueblo no probó boca­
dia avanzada que habia salido al pillaje, do. 'So Y toda aquella tu rb a d e gente lle­
quedó esp an tad a, y se conm ovióla comar­ gó á u n bo sq u e, donde habia m iel en la
ca, y este suceso fue como un p ortento superficie del cam po. 26 Y entrando en
de Dios. 16 Y observaron los explorado­ el bosque vieron c o rre rla miel; m as nin­
res do Saúl que estab an en Gabaa de Ben­ guno la acercó H la boca, po rq u e tem ían
jam ín, y vieron gran núm ero de ellos ten ­ el ju ram en to . t"i Pero Jo n atás no habia
didos por tie rra y á otros que h uían por oído que su padre habia juram entado a!
todas p artes. 17 Y dijo Saúl al pueblo que pueblo, v a-si alargó la p u n ta de u n a vara
iba con él; R econoced y ved q uién es el que tenia en la m ano, y la mojó en un
que se ha ido de los n u estro s. Y hecho pana) do m iel, y la aplicó á la boca; con
el reconocim iento se hallo que faltaban lo que se le confortó la vista. 31 Los is­
Jonalás y su escudero. 18 Y dijo Saúl á raelitas acuchillaron en aquel dia á los·
Aquias: A cércate al arca de Dios (porque
ln ) C tiiiu el j i o n li f i c c c x t u m ü i y l u v í u i U l j a l a s
l¡^ F,1 scu lid o <lc esla locu cio n os: V ctiid y p n v u i a n o s luis·« i 'n i v , « n ía l u t i u 'i o » « j u i v a ! · : íi tli’í t r :
barviit d l i m p i e d e n u c i r á s espartas* CüSn oh lu c i a o i o n , ¡íOL'tjni! i í ;> i ’s ya d e o ia i·.
su BIBLIA DE LAS FAMILIAS.

filisteos desde Maomas hasta Ayalon. no en Israel, peleaba c o n tra todos sus
35 Y Saúl edificó un a lta r ni Señor por enem igos com arcauos, c o n tra Moab y los
la p rim era vez; 3'í y consultó al Señor: hijos de Ammon y de Edon, y los reyes de
¿Seguiré el alcance de los filisteos? ¿Los Soba, y los filisteos; y e n cualquiera p a rte
entregarás en m anos de Israelí Y no le ü donde se volvía, era vencedor. 49 Los
dio el S e ñ o r respuesta en aquel día. 38 Y hijos de Saúl fuerou Jonatás, y Jcsuí, y
dijo Saúl·· Haced Yenir aquí ü todas las Melquisua,; y d e dos hijas que tu v o , la
cabezas del pueblo, y exam inad y ved por prim ogénita se llam aba Meroli y la m enor
culpa de q uién ha acontecido lioy esle Micol. 30 Y la m u jer de Saúl se llam aba
pecado- 39 Vive el Señor salvador de Is­ A quinoam , hija de Aquim aas; el capitau
rael que si la causa de esto es mi hijo Jo­ general de sus ejércitos so llam aba Alm cr,
natás, m orirá sin rem isión, Á lo cual no hijo de N er, prim o herm ano de San!;
le contradijo ninguno de todo el pueblo. 51 porque Oís fue padre de Saúl y N cr,
40 Y dijo á todo Israel: Separaos vosotros padre de A bner, fue hijo de Abiel.
á un lado, y yo con mi hijo Jonatás esta­
ré al otro. Y respondió el pueblo á Saúl: C apítulo X V .
Haz lo que te parezca Lien. M Y dijo M a n d a P i n s :l S a ú l q u e e x t e r m i n e d ]n s a r o a le c iln F ;
mas dosobedovieinln ¿1 dvja con vula al rey Agag;
Saúl al Señor Dios de Israel: Señor Dios por lo cuut i'S roprohndo secunda vez. y Samuel 1«
de Israel, da ó conocer por qué motivo no üimneiaqnr ясга dL'SprtjAilr» tM reino. .Muerto Agag-,
has respondido hoy á tu siervo. Si la IJoia Samuel La reprobación de SauL
culpa está en mí ó en mi hijo Jonatás; -I Y dijo Sam uel á Saúl: El Señor me
declaralo, ó si está en tu pueblo, m ani­ envió para u n g irte por re y sobre su pue­
fiesta tu santidad d escubriendo al c u l­ blo de Israel: oye pues ahora la voz del
pable. Y la su erte descubrió d Jonatás y Señor. 2 Esto dice el Señor de los ejér­
S a ú l, y el pueblo salió libre. 4-2 Y dijo citos: lie registrado todo lo que hizo
Saúl: E chad suerte e n tre mí y mi hijo Amalee con Israel y cómo se le opuso en
Jo n atás; y cayó sobre Jo n atás. 43 Dijo el cam ino cuando subia de Egipto. 3 Ve
pues Saúl á Jonatás: Declárame lo que pues ahora, y destroza á Am alee, y des­
has hecho. Y Jonatás lo declaró diciendo: tru y e cu an to tiene: no le perdones, ni
G usté con ansia un poquito do miel con codicies nada de sus bienes; m as pasa á
la p u n ta de la va ra que tenia en mi mano; cuchillo desde el hom bre hasta la m ujer,
y por eso m uero, 1-4 Y dijo Saúl: El Señor á los m uchachos y á los niños de pecho,
haga conm igo esto y otra cosa peor, si bueyes y ovejas, cam ellos y asnos (я).
tú no m ueres irrem isiblem ente, Jonatás.
f«) KsLa s e v e r a s e n l c n m , consid erada i:nn tus
4b Y dijo el pueblo á Saúl: ¿Con que ha lijos de Ja prudencia hum ana, pndrá parecer rxr-f-
de m orir Jonatás que acaba de salvar á bitan to y h a sta inju sta; pero asi no han da ju z g a rse
lo s ju ic io s <lc IHoík A llom as tUM|UO üs d ueño de la
Israel de un modo tan portentoso? Esto
v b lu y la m iiurlc ilc Unios lo* h o m b res d igaso: a que­
es injusto: vive el S eñor que no ha de llo s n iñ o s do p ech o ¿tío eran reo s de т н с И е por d
caer en tierra ni u n solo cabello de su pecado nríginnl? Y ei h u b iera n tenido v illa m as Jar-
gr<i,¿no h ab rían se g u id o Jos crím en es tje&iis p itliv s
cabeza, porque ha obrado hoy con la g ra n jeá n d o se po n a s т л я a troces en el otro mundo?
asisten cia de Dios. El pueblo pues liber­ Гпек DkiS co m p ren d ién d o lo s en a ^ iid su p lic io g e ­
neral lejos d e im p o n er le s una pena Scyítu y JiaslA
tó d é la m u erte ¿ Jonatás. 46 Y se retiró
cruel ¿ Jos o jo s de los h o m b r e s (су h izo un benefi­
Saúl y no siguió el alcance de los filisteos; cio, E n onanto a ío s a n im a le s len g a su presente rpío
s e g ú n e l m án d alo del S e ñ o r , cuando un pnis era
y así estos se volvieron á su s tierras.
con d en a d o at anau-m a, b abia r|tie ik -sim iiJo lodo y
47 Y Saúl luego que vio afirm ado su tro ­ lle v a r lo d sa n a r e y fu e g o .
LIBRO I DE LOS REYES.

i Así Saúl convocó al pueblo y le pasó m uel: ¿Qué balido de ovejas es este que
m uestra, como c u e n ta el p a sto r los corde­ resuena en m is oídos, y q u é m ujido de
ros, y halló que te n ia doscientos mil peo­ vacas estoy oyendo? 45 Y respondió
nes de t-odas las trib u s de Isra el y diez Saúl: Los trajero n de Am alee, porque el
mil hom bres de la de Judá- 5 Y h ab ie n ­ pueblo reservó las m ejores ovejas y v a­
do llegado Saúl hasta la ciudad de Ama­ cas para sacrificarlas al Señor tu Dios (a);
lee, puso coladas en el to rre n te . 0 Y dijo pero lo dem as lo matamos. 22 Y dijo Sa­
á los cincos·. M archaos, retiraos y sepa­ m uel: ¿Por v e n tu ra quiere el S eñor ho­
m os de los am alecitas, no sea que yo te locaustos y víctim as ó m as bien que su
envuelva en la destrucción con ellos, voz sea obedecida? Porque v a l e m a s la
pues tú usaste de m isericordia con todos obediencia que las víctim as (6), y el obe­
los hijos de Israel cuando "venían de E gip­ decer es m ejor que ofrecer el sebo de los
to. Y se retiraron los cincos de e n tre los carneros. 23 Porque el desobedecer es
am alecitas. 7 Y Saúl acuchilló á los ama- como un pecado de m agia, y el no q u e re r
lecítas desde Hcvila ha sta llegar ú S ur, sujetarse al Señor como u n crim en de ido­
que está en !a frontera de E gipto. 8 Y co­ latría; pues porque has desechado la p a­
gió vivo ¡i Agag, re y de Amalee, y pasó labra del Señor, e ste te lia desechado á tí
ú cuchillo todo el pueblo. ü Mas Saúl y para que no seas rey. 5 i- Y dijo Saúl á
el pueblo perdonaron á Afras, y reserva­ Sam uel: He pecado, porque he q u e b ra n ­
ron los m ejores rebaños de ovejas y va­ tado la palabra del Señor y he d e sp recia ­
cas y carneros, y las m ejores ropas, y en do Lus dictám enes tem iendo al pueblo y
general todo lo que era precioso, y uo lo condescendiendo con su s deseos. 27 Y se
quisieron d estru ir; m as todo lo vil y des­ volvió Sam uel para irse; m as aquel le
preciable eso fue lo que d e stru y ero n . agarró la p u n ta del m anto que se rasgó.
10 E ntonces habló el Señor d Samuel y “2 8 Y lo dijo Sam uel: El Señor ha rasgado
le dijo: 11 Pesame de h aber puesto por hoy y arra n ca d o de tí el reino de Israel
rey á Saúl (a), porque mo ha dejado y no y se le ha dado ú otro que es m ejor que
lia ejecutado mis m andatos. C ontristóse tú . 30 Mas Saúl repuso: Ilc pecado; pero
Samuel y estuvo clam ando al Señor toda ahora hónram e d elante de los ancianos
la noche. 12 Y habiéndose levantado an­ de mi pueblo y delante de Israel y v u é l­
tes del dia para ir en busca de Saúl por vete coumigo para que adore al Señor tu
la m añana, tu v o aviso d e que esle había Dios. 31 Volvió pues Sam uel y siguió á
ido al Carmelo y había hecho e rig ir un Saúl, y este adoró al Señor. 32 Y dijo Sa­
arco triunfal y que de vuelta h abía baja­ m uel: T raedm e aquí á Agag, rey de Ama­
do á Gálgala. F u e pues Sam uel en busca leo. Y le fue presentado Agag, que era
d eS ¡u il,y este estaba ofreciendo al Señor m uy gordo y estaba tem blando. Y dijo
un holocausto de las prim icias del botin Agag; ¿Con que asi m e ha de separar de
que habia traído de Amalee. -13 Y cuando («1 A q u í y vil lo s v, 21 y - I Saiil u xensa sn p e ­
llegó Sam uel á donde e stab a Saúl, le dijo cado ecliam lo la cu lp a al p u eb lo , y q u iere c o llo n e s-
Hir la di; e ste con l-1 p retex to tic la jiiodail.
osle·. Bendito seas del Señor; he cum pli­ (ft) La o b ed ien cia ¿ lo s m andam ientos de Dios
do la palabra del Señor. 1 l· Y dijo Sa- « ilc a b so lu ta n ecesid a d , y la ofrenda de las v ic t i­
m as e s lib r e y v o lu n ta ria , itice S . G reg o rio . I'.n la
í «0 C o m o y a W m o « a í l v i x l i í t o o t r a v o z , e l S i:> lo r ob lación ili; his v ictim a s se oFriicü á Oíos lu c a m c ilu
«sa do este niniki ú\¡ hablar [»ara acflntodanw ícit- lo s a nim aL s, y e n la o b ed ien d :) sa c ritiia m iif al m is ­
di* lo s hom bros; pero tío porque & él le con- m o tm cslrii p r o p ii v o lu n ta d . L as v ictim a s no u;Ye-
puc* ftu volu n ta d m ítica se emula, si bren él tt!ii por el pecado co m etid a , y la o b e d ie n c ia liare

>m íta bus obras, t[uu n o su em ítela.
BIBLIA DE LAS FAMILIAS.

todo la m u e rte am arga? 33 Y dijo Sa­ Sam uel é sus sjete hijos, y lo dijo Sa­
m uel: Asi corno tu espada dejó sin hijos m uel: Á n inguno do estos ha escogido el
á Jas m adres, de la m ism a m anera tu m a­ Señor. 1 -I ¿Por v e n tu ra no tienes mas h i­
dre e n tre las m ujeres quedará sin hijos. jos que estos? Respondió Isaí: Auu hay
Y Sam uel 1c dividió en trozos en G ilgala otro pequeño que está apacentando las
delante del Señor {«). 34 D espués se fue ovejas. Y dijo Sam uel á Isaí: Manda tra e r­
ά R am ata, y Saúl se volvió á su casa en le, pues no nos sentarem os á com er has­
Gabaa. ta que él venga acá. \ % M andó pues Isaí
llevarle. Y el m ancebo e ra rubio, de ga­
C apítulo X V I.
llarda presencia y herm oso ro stro . Y dijo
S a m u e l u n ^ c p o r r e y i D a v id , q u e e ra d m enor de el Señor d S a m u e l: Ea- úngele, porque
t o r io s r u s h c r m a n A S . S a ú l a f ila d o < L 1 e s p ír it u ,
m a lig n o y por consejo de s u s rri.itlos llam a á ]>»’ esc es. 13 Tomó pues Sam uel el cuerno
v í i l j p a r a q u e c s t u le a l i v i e lu c t il't f r ¡u i:d a .d t a c a u d u del aceite y lo ungió enm edio de sus h e r­
v i : i r j iu .
m anos; y desde aquel dia en adelante
1 Y dijo el Señor á Sam uel: ¿Hasta quedó difundido en David el espíritu del
cuándo has de l lo r a r á Saúl, habiéndole Señor («), Sam uel so partió á Ram ata.
desechado yo p a ra que no reine sobre Is­ ■14 Mas el espíritu del Señor se re tiró de
rael? Hinche tu cuerno de aceite y ven Saúl, y le atorm entaba u n espíritu m a­
para que te envie yo a Isaí de BcLleherri, ligno por perm isión del S eñor.
porque me he provisto de un rey e n tre t ;i á 1 7 E n te n ce s aconsejaron á S a u l
sus hijos. 2 Y dijo Sam uel; ¿Cómo he de su s cortesanos que llam ase á u n diest ro
ir? Porque lo sabrá Saúl y me m atará. Y ta ñ ed o r d e a rp a vitando se vie-sa a flig i­
respondió el Señor: Tomarás en tu inano do de la m elancolía, y lo hablaron de
un becerro de la vacada y dirás: Ue v e­ D avid diciendo:
nido ά sacrificar al Señor (í>). 3 Y con­ 18 Sabe ta ñ e r, e stá dotado de m ucha
vidarás á Isai á com er de la victim a, y yo fuerza, es diestro p a ra la g uerra, pru d en ­
te m anifestaré lo que has de h a ce r, y u n ­ te en sus palabras y mozo de gallarda
girás á aquel que yo te m ostrare. 4 lli— presencia, y el Señor está con él. -19 E u-
zolo pues Sam uel como le había m anda­ v ió p u es Saúl m ensajeros á Isaí diciendo:
do el Señor. Y fue á U etlehcm , y lo ex ­ Envíame tu h ijo David, que ap acienta tus
trañ aro n lo.; ancianos de la ciudad, y sa­ ganados- 20 Y tom ó Isaí un asno cargado
liendo á recibirle le dijeron: ¿Vienes de de pan, y un cántaro de vino, v u n ca­
paz? 5 Y respondió: De paz: he venido á brito, y ¡o envió á Saúl por m año de su
sacrificar al Seiíor: purificaos y venid hijo David. 21 Y llegó este á donde e sta ­
conm igo para que ofrezca la víctim a. P u ­ ba Saúl, y se le presen tó , y Saúl le cobró
rificó pues á Isaí y á sus hijos y los lla­ m ucho cariño, y le hizo su paje de arm as.
mó al sacrificio. Ί0 Isai llevó delante de 2'2 Y envió Saúl á decir á Isaí: Quedese
(b> A u n ftianilfp S.'nniid lo Jiubieso h ech o jnii-su David cerca de m í , porque ha hallado g ra­
j.TOpia m ann y no por la de o lio , cntnn «rcull riiu- cia en mis ojos. 23 Con esto siem pre que
Hiu*; no hab ría iK-clm m as (¡uc- lo q u e h iticron los
Iñ'vilap, scí^’u n i-1 ' mÍK're el <;ιρ. X X X H dol Kxíjiln,
el esp íritu malo asaltaba ú Saúl por p e r­
F r u te s ν E lia s. Üamnül nhró com r m in istro du l:i jns- misión del Señor, tom aba David el arpa
tii in de D ios, ]ior c u y a orden liacin lo q u e l¡t dos-
y tañía con su m ano, y Saúl so recreaba
obutliencia Je San! nu h;il)í;i q u erid o ejccutiu*.
f i | Sam uel ng niiiiLuj.fpiies maniídHtó liria (le la s
raiisns de su ida, si Uien cali'» la p rincipal; Cü5;i<¡nc (rt) El e s p ír itu d e fortaleza, d e |irnclem :ia,dc ton*
¡niuilt· líciiam iinU 1 hacersc cu an d o im parta i;I sc - scjo , lli: profería e tc ., y usté esp íritu fu e pcrm .in'jn-
c r tlo . tn t í.
JLÍ.
LIBRO I DE LOS REYES.

y se aliviaba, porque se retiraba de él el m atare y vosotros sereis n u estro s sier­


espíritu m alo. vos. i \ Y oyendo Saúl y todos los israe-
litas e sta s palabras del filisteo, quedaran
C apítulo X V II. atónitos y tuvieron m ucho m iedo. 13 Y
Ju n tán d ose lo s IHistcos para polour co n tra Israel, los tre s hijos m enores do Isaí habían se­
U olíalh , g ig .in lc lilis fc o , iksaG a á lo s isin d iU is;
guido á Saúl á ia guerra: llainabase el
n í a s D a v i d r o a sola su liou d a le d e r r i b a e n ü c i t u y
(t‘ corla la cabeza con su propia espada. V u elv e n prim ogénito Eiiab, el segundo Abim i-
[ns lilisteos lus ostia Ida?, y lo s israeliUi-i lo s persi­ dab, y el tercero Sam m a. 14 David era
g u e n y (ie n o ta ií.
el m as pequeño, y como los tre s m ayo­
1 Y ju n ta n d o los israelitas sus escu a­ res habían seguido á Saúl, 15 él se vol­
drones p a ra pelear se reu n iero n en Soco vió á a p ac en ta r el ganado dé su padre en
de Judá y acam paron e n tre Soco y Azoca B etlchem .-16 Mas el filisteo e n tre lanío
en los térm in o s de Dommim. 2 T am bién se presen tab a m añana y tard e , y asi con­
Saúl y los Lijos de ísrael se ju n ta ro n y tin u ó haciéndolo d u ra n te c u are n ta dias.
llegando al valle del T erebinto ordenaron 17 Y dijo Isaí á su hijo David: Toma un
sti ejército para pelear c o n tra los filisteos. eft d e polenta y estos diez panes para
:) Y estaban estos acam pados en u n m on­ tu s herm anos y ve corriendo al cam pa­
te de la una p a rle y los israelitas en otro m ento donde e stá n . 30 L evantóse pues
m onte de la o tra, y babia un valle e n tre David de m añana, y encargando el ga­
ellos. 4 Y salió del cam pam ento de los fi­ nado á otro pastor se m archó con su
listeos un hom bre bastardo llam ado Go- carga, como se lo había m andado Isaí.
liatli, n a tu ra l de G eth, que tenia seis co­ Y llegó al lu g ar de Magala cerca del e jé r­
dos y un palm o de a ltu ra {a). S Y traía cito, el cual habiendo salido á poicar le­
en la cabeza uo m orriou de bronce, y vantaba el g rito en señal de com bate;
vestía una coraza escam ada, y el peso de 2-1 porque Israel Labia form ado sus es­
ella era de cinco mil sid o s de bronce [l>). cuadrones en orden de batalla, y los Filis­
G Y calzaba botas del mismo m etal, y cu ­ teos estaban ya preparados al frente.
bría sus hom bros con u n escudo de igual 22 David pu es dejando todo lo que había
m ateria. 1 El astil de su lanza era como el traíd o , al cuidado de uno que se lo g u a r­
cilindro de los tejedores, y el hierro de dase e n tr e los bagajes, corrió al lu g ar de
ella pesaba seiscientos sid o s: su escude­ la batalla y se inform aba.do la salud y
ro iba delante de él. 8 Y puesto en píe b ien e star de su s herm anos. 23 Y cuando
d ¡fiíjanle, g rita b a c ontra los escuadro­ todavía estaba hablando con ellos, apare­
nes de Israel diciendo: ¿Por q u é habeís ció aquel filisteo b astardo, llamado G o-
venido ordenados p a ra la batalla? ¿No soy liath y n a tu ra l de G eth, que salia del
yo filisteo y vosotros siervos de Saúl? cam pam ento de los filisteos; y como r e ­
Escoged uuo de entro vosotros q u e salga pitiese las m ism as palabras, las oyó Da­
;i pelear cuerpo á cuerpo. 9 Si pudiere vid. S-l Mas todos los israelitas, eu cuan­
pelear conm igo y me m atare; serem os to vieron á aquel ho m b re, h u y e ro n m uy
vuestros siervos; mas si yo venciere y le atem orizados de su presencia. Sí» Y dijo
David á los hom bres que estaban con él·.
C'O A s iv c iiia á U iio r la ^ slalu iíw lu dos liohiliiv$
¿Qué d a rán al que m atare á este filisteo
y m u s.
(¿0 C o n la i x lo m t 'ilia m iz a |>nr s i d o , p is o y q u ita re el oprobio de Israel? P orque
c^uiv^lia ¿i nías <!u tlosd cm ap lib ia s i o m in a s ¡'‘li­
¿quién es ese filisteo incircunciso, que ha
nio refierevarios <íj^m[i!QR]>aivcÍ<lc)S lí uhU·, y iíc etilo
d ic u h a b e r s id o I ü s ü l t o u i í i i l í i r . insultado á los escuadrones del Dios vivo?
3S8 RIBLIA DE LAS FAMILIAS.

27 Y el pveblo le decía qu e el re y le de g a lla rd a p resen cia; 43 y lo dijo: ¿Por


colm aría d e riq u ez a s, le d a ría su hija v e n tu ra soy yo a lg ú n p erro , q u e vien es
p o r m u je r y d ecla ra ría e x e n ta d e tri­ á mí con un palo*? Y m aldijo el filisteo á
butos la casa d e su p a d re . 28 Y h ab ién ­ D av id ju ra w rfo por su s dioses. 41- Y dijo
dolo oido su h erm ano m ayo r E liab h a­ á D avid; Ven acá y d aré tu s ca rn es á las
b lar asi con l a ge n te se in dign ó co n tra aves del cielo y ¡i la s b estias de la tie r r a ,
David y dijo: ¿P or q u é te h as venido y •lo Y D avid resp on dió a l filisteo : Tú v ie ­
h as abandonarlo a q u ella s p o q u itas ovejas nes ¡i mi con e sp a d a , y la n z a , y escudo ;
en el d esierto ? Yo conozco tu sob erb ia mas yo vengo ú tí en el n om bre del S e ­
y la-m alic ia de tu co razo n; h as venido á ñor de los e jé rc ito s , del Dios d e lo s es­
v e r la b a ta lla . 2!) Y respondió D avid: cu ad ro n es de Isra el, á q u ie n h as in s u l­
¿Q ué he hecho? ¿No m e es perm itido Ha­ tado h o y . 46 Y el S eñ o r te p on drá en m is
b la r una p alab ra? 31 Y fueron referidas m ano s, y yo te m a ta r é , y te c o rta ré la
á S a ú l las p alab ra s que habló David. ca b ez a, y d a ré h oy Ids c a d áv ere s d el
32 Y habiendo sido este llevado á la p re­ cam po de los filisteo s á las av e s del cielo
sen cia del re y d ijo ; Nro d esm aye n in g u ­ y á la s b estias de la t ie r r a , p ara q u e sep a
no por razón de esc filisteo : yo tu s ie r­ todo el m undo que h a y Dios en Isra el,
vo ir é y p ele a ré con él. 33 Y dijo S aú l 47 y conozca toda esta g e n te c o n g re g a ­
á D avid; No p uedes r e s is tir á esc filisteo , da q u e el S eñ o r s a lv a s iu esp ad a n i la n ­
n i p ele ar con é l, porque eres un m u ch a­ za, p o rq u e e s el á rb itro de la g u e rra y
cho y ese es un hom bre agu errid o desde os en tre g a rá en n u estro poder. 48 Y co­
su ju v e n tu d . 31· Y replicó David á S a ú l: mo el filisteo se le v a n tase y v in iese h a­
A pacen tab a tu siervo el ganado de su cia D avid, este se ap resu ró y fue cor­
p ad re, y v e n ia un león ó un oso y ro ba­ riendo á p ele ar co n tra su en em ig o . 49 Y
b a un carn ero de 1a m an ad a, 35 y yo iba m etió la m ano en el z u rró n , y sacó una
t ras ello s, y los m atab a, y les sacab a la p ied ra, y d isp arán d o la con la hon da h i­
presa de e n tre los d ie n te s, y ello s se vo l­ rió en la fren te al filisteo ; y quedó la pie*-
v ían co n tra m i, y lo s ag arra b a de las qui­ d ra h incada en la frente de é l, y cayó el
ja d a s , y los ab o gab a y m atab a. 36 Yo tu ¡fiíjanle en tie rra sobre su ro stro , 60 Y
siervo m até un león y un oso; p u es esc como David no tu v iese esp ad a á m ano,
filisteo in circu n c iso s e rá como uuo de íit co rrió , y se puso so b re el filisteo , y le
e llo s. Yo iré ahora y q u ita ré el oprobio qu itó la esp ada, y la desen v ain ó , y le
d el p ueb lo . 37 El S eñ o r qu e rne libró de acab ó de m ata r, y le cortó la cab ez a.
la m ano del Icón y del o so , m e lib rará Cuaudo los filisteo s viero n q u e h ab ía
tam bién de la mano de ese filisteo . Y S aú l m uerto el m as esforzado de ello s, h u y e ­
dijo á D avid: A nda, y el S eñ u r sea co n ti­ ro n. !32 Y le v an tán d o se los de Israel y
go. -5-0 Y tomó David su cayado que lle ­ ,1udá con gran g r ita p ersig u ie ro n á los
v ab a siem p re en la m ano , y escogió cinco filisteo s h asta lle g a r a l v a lle y h asta las
g u ija rro s m u y liso s, y los echó en el z u r­ p u e rta s de A ccaro n , y cayero n heridos
rón de p asto r qu e ten ia siem p re co n sigo , m uchos filisteo s por el cam ino de S a -
y tomó la honda en la m ano, y se lú e en raím y h asta Geth y A ccaron. 33 Y vo l­
b u sca del filisteo , 41 Y este se ven ia a c e r­ vien do los h ijo s de Isra e l desp ues de
cando á David con su escudero d ela n te , haber p ersegu id o á los filisteo s saq u ea­
42 y habiendo m irado y visto á David le ron su cam po. 54 D avid tom ando la ca­
desp reció , p orque era un mozo rub io y beza del filisteo la llevó á Je ru salem y
LIBRO I DE LOS 1VEYES. №
puso la s arm as de este en su tie n d a . y evitó el go lp e. 1*2 Y S a u l tem ió á D avid,
porque e l S eñ o r e stab a con este y se b ab ia
Capítulo X V III.
ap artado de él. 13 S a u l p u es le a le jó de sí
J o n a tá s c u h lila . estrech a am istad con D a 'iJ S a ú l
tuiu-ibo t o n lia cslc un oriío m o ría! y lo lia ]io r nm - y le hizo trib u n o de m il h om bres, y D avid
ju r su m enor. s a lía y en tra b a á v ísta d el p ueb lo . 16 Y
2 Y en aq u el día se le llevó consigo todo Isra e l y Ju d á le am ab an , p orque ib a
S aú l y no le p erm itió vo lv er ¿ la casa do a l frente de ello s al com bate, n Y dijo
su p ad re. 3 Y D avid y Jo n a tá s se unieron S au l á D avid: A quí tie n e s á m i h ija m a­
estrec h am en te, p o rq u e e ste am aba á aq u el y o r Mei ob, q u e te d aré por m u je r, con
eomo á su alm a, t Por esto .lo natás se ta l que seas hom bre v a lien te y p elees las
despojó de la tú n ic a que v e s tía , y se la b ata lla s del S eñ o r. Y S a u l re ca p a c ita b a
dio á David con o tra s v e stid u ra s s u y a s y co usigo m ismo y d ecía; No sea yo q u ie n
h asta su esp ad a, s u arco y su ta h a lí. 5 Da­ le m ate por m i m ano , sino m áte n le los
vid s a lía d todas la s ex p ed icio n es á qu e filisteos. 4 8 M as D avid respondió á S a u l:
le en v iab a S a u l, y se p o rta b a con co rd u ­ ¿Q uién so y yo ó c u á l ha sido m i vid a ó
ra. Dióle S au l m ando sobre alg u n a g e n te la p aren te la de mi padre en Israel p ara
de g u e rra y se hizo acepto á los ojos de que lle g u e á s e r y e rn o d el re y ? 19 P ero
todo el p ueb lo y esp ec ia lm en te de los sucedió que llegad o el tiem p o en q u e d e ­
criados de S a u l. 6 Y cuando v o lv ía Da­ bía de casa rse con D avid M orob, h ija de
vid desp ués de h ab er m uerto a l filisteo , S a u l, fue dada por m u je r á Ila d ric l M ola-
salieron las m u je res de Israel á re c ib ir al tita . 20 M as M ícol, la o tra h ija de S a u l,
rey S au l can tan d o y d anzando y m ani­ tom ó cariño á D avid. Y se lo avisaro n A
festando s u ale g ría con pan deros y so n a­ S a u l, y se alegró de la n o ticia. 21 Y d ijo :
ja ? . *J Y las m u jeres danzando can tab an Se la d a ré á é l, p ara q u e sea cau sa de su
y repetían este estrib illo : S a u l m ató á ru in a y m u e ra á m anos de lo s filisteo s.
m il y D avid á d ie z rnil ( a ) . S Y se enojó Y dijo S a u l á D avid: Por dos títu lo s
Saul en ex trem o , y le d esag ra d aro n m u­ s e rá s h oy mi y e rn o . 2 2 Y m andó á su s
cho estas p a la b ra s , y d ijo : Á D avid han criad o s que hab lasen á D avid como qu e
dado d iez m il y á m í m e han dado m il; el no lo s a b ia , y le d ije s e n : Y a ves qu e
¿qué le falta y a si no ser r e y ? 9 A si S au i e stá s en la g ra c ia del r e y y todos su s
desde aq u el d ia no m irab a á D avid con criad o s te am an: p ro cura p ues aho ra ser
huertos ojos. 10 Y al otro día el e s p íritu su yern o . 23 Y los criad o s d e Saul· rep i­
malo por perm isió n de Dios se apoderó de tiero n todas e s ta s p ala b ra s .i D avid, el
■Saul, el cu al h ac ía el profeta enm edio de cu al le s respondió: ¿P o r v e n tu ra os p are­
su casa (6 ), y D avid ta ñ ía el a rp a como ce poca cosa el ser y e rn o del r e y ? Y yo
los otros d ía s . Y S a u l te n ia en la m a m so y pobre y de baja co n dicio n . 2l· Y los
una lanza 41 y la arro jó creyen d o poder criad o s de S au l le dieron p ai te diciendo :
atravesar á a qu el y cla v arle en la p ared ; Esto ha respondido D avid. M as S a u l
mas David h urtó por dos v eces el cuerpo d ijo : H ablad a s i ¡í D avid: El re y no n ece­
(а) El elo gio <lc Ttovi'I e ra m rrerÍi 3o, el sita dote p o r a s u h ija , sino solam ente la s
liahei' nHU*i ti> á GoLialh e q u iv a lía ú Ul d erro ta du cab ezas de cien filisteo s p ara v e n g a rse de
v ji-m k i; iilt. h :! iiaríüoto o ía in ílís c rc ío .
(б) El espíritu mato rjuc 1e atormentaba, hacia e s ta s u e rte de su s en em igos. P era el á n i­
«|m* ivmi'iiasL! d un profeta hablantín Uo (uisasnbstru- mo de S a u l e ra e n tre g a r á David en m anos
MS obscuramente y cen mía ospecu? tic ctrlusiají-
n»fl, 'Xo «¡s «nievo que ul dinblo í r;i io t\*t ramblar de los filisteo s. 20 Habiendo p ues referido
bis obras i\v Dios. á David los criad o s de S a u l las p ala b ra s
BIBLIA DE LAS FAMILIAS.

q u e h ab ía díclio este , agrad ó á David la lo s filisteo s, é hizo en ello s g ra n estrago ,


proposición p ar a lle g a r á ser y e rn o del y ah u ye n tó á los dem as. 9 Y en tró en
r e y . 27 Y m arch ando de allí á pocos dias S a ú l el esp íritu m alo perm itiéndolo el
con la g e n te q u e te n ía á su s ó rden es, S eñ o r. E staba a q u e l sen tad o e a su casa
m ató do scientos filisteo s; y cotí esto S aú l ν ten ía u n a lan za en la m a n o , y David
le dió por m u je r su b ija M iool. 28 Y co ­ ta ñ ía, el a rp a . 10 Y S aú l tiró á a tr a v e ­
noció S a ú l q u e el S eñ o r estab a con Da­ s a r á D avid con la la n z a clavándole en
v id . Y jMtcol le am aba. j29 S a ú l com enzó la p ared . M as David h urtó el cu erp o , y la
ó re c e la rse m as de D avid y llegó á ser lan za sin h e rirle fue á d a r en la p a re d , y
en em igo de él p erp etu am en te. David h uyó y se salvó aq u ella noche.
11 Envió p u e s S a u ! s u s g u a rd ia s ά David
Capítulo X IX . p ara q u e le cu sto d iasen y le m atasen á la
Da S a ú l orden di» m ala r i D avid; pero lu ajriaca Jo - m añano s ig u ie n te . Pero se lo av isó á Da­
u a tá s . r 1 [\:Y .s .';r i 11: l.i Vi·/ a tr a v e s a rle con
I;i la n z a en ocasion q u e D avid (¡ifiia el ;i<-j:a d d a n lu vid su m u je r M icol d ic ie n d o : S i no te po­
ilo e l. Por In d ustria de Micol itiiv « D avid ¡i KayoÜi, n es en salvo esta noche; m añan a m o ri­
d o n d e o s la b a S a n iu c l.
rá s. \ l Y 1c descolgó por u n a v e n ta n a. Él
-I Y habló S a ú l á su h ijo J o n a lá s y á se fue y huyó y so salv ó . 13 Y Miool to­
lo d o s su s criad o s p ara que m atasen á Da­ mó una e s ta tu a , y la puso s a b ré la cam a,
v id . M as Jo n a tá s, h ijo de S a ú l, am aba y envolvió la cab eza con u n a p iel p eluda
m ucho ú D avid 2 y le avisó diciendo : Mi de cab ra, y la cu b rió con la ropa. 14 Y
p ad re S a ú l b u sca cómo m atarte; por lo S a ú l envió m in istro s que p ren d iesen á
c u a l te ruego que te g u ard es m añan a y D avid, y so Ies respondió que e s ta b a en­
v a y a s á esco n d erte á un lu g a r rc-tirado, ferm o. 4 5 Y de nuevo en vió S a ú l m en ­
donde p erm an e ce rás, 3 en el cam po don­ sajeros para q u e viesen á D avid, d ic ie n ­
de q u ie ra s; que y o s ald ré y estaré a l la ­ do1- T raédm ele a c á en su cam a p ara que
do de m i p ad re , y le h ab laré de t í, y te m u era. 1(J Y hab iendo llegad o los m en ­
p a r tic ip a ré todo cu anto observe. V Jo - sajero s h allaro n en la ra m a la e s ta tu a ,
n atas p u es habló á su p adre en Favor de que ten ia en vn elln la cabe/a con u n a piel
D avid y le dijo-· >¡o h ag as tlauo , ó r e y . á de ca b ra . 17 Y dijo S aú l á M iool: ¿Poi­
tu siervo D avid, p o rq u e no te lia ofendi­ qué te h as b urlado asi de m í y bus d e ja ­
do , y su s obras te son m uy v e n ta jo sa s. do e sc ap ar á mi en em igo? Y respondió
I) !il puso su vid a en el m a yo r rie sg o , y Micol á S a ú l: Porque él me dijo: Déjame
m ató a l filisteo , y el S eñ o r salvó á lodo ir , y si n o , te m a ta ré . 48 Y D avid h uyó ,
Israel de un modo p o rten to so ; tú lo viste y puso en salvo su v id a , ν fue á b u scar :í
y te a le g ra s te . P ues ¿po r q u é h as de pe­ Sam u el en l\ am ata, y le contó todo lo que
c a r ah o ra derram ando s a n g re in o cen te y h ab ía h ech o S a ú l con é l; ν se p artiero n
m atan do á D avid, q u e está sin culp a? é! y S am u el y m oraro n en N av o lh . 19 Y
(i Cuando oyó S a ú l esto , ap lacad o con S a ú l tuvo aviso de q u e D avid e stab a cu
las p ala b ra s de Jo n a lá s ju ró : V ive el S e ­ N ayoth de H an iata. 20 Envió p ues esb ir­
ñor qu e no se le quiU irá la v id a . 7 Y a si ros p ara p ren d erle, y hab iendo v isto ellos
llam ó Jo n a tá s á D avid, y le r e f ir ió todas n na com pañ ía de p rofetas q u e p rofetiza­
es*us co sas, y lo in tro d u jo a la p resen cia b an , y á Sam uel que los p resid ia, vino
de S a ú l, en c u y a co rte so quedó David tam b ién sob re ello s el esp íritu del Señor
como an tes. S Y de nuevo se suscitó la ν com enzaron asim ism o á p ro fetizar.
g u e rr a , y salien do David peleó co n tra '¿1 á “2.V Lo minino sucedió ά oirnii
LIBRO I DE LOS í’. EY B S . 2íjI
m ensajeros enviados seg u n d a y te rcera sí yo su p ie re de cierto que ha llegado íil
vez p o r S a u l, el cual tam bién, habiendo colm o la m ala v o lu n tad de mi p ad re con-
querido i r « N atjoíh, profetizó con fas Lí a t í, no te lo av ise . \O Y respondió Da­
otros delante de S a m u el. vid á .Tonatás: ¿Q uién m e d a rá aviso si
acaso te resp o n d iere ásp e ram e n te cuando
Capítulo XX.
le h ab le s d e m i? 1 1 Y dijo Jo n a tá s á D a­
Jo n a tá s, rrn o vatln su a lia n z a con D avid. L íten la,
v id : 11) V endrás el p rim er día desp ues de
au nq ue imHtlinoiUo, rocuiiciliai'To con su |ia.<trc¡ no
u b sla n lc le libra. ck> la s m ano« de el con la señ al de la fiesta y Le sen tarás ju n to á la p eñ a
[üs tros sa eta s, llam ada E zel. 20 Y yo tir a r é tre s s a e ­
1 Y David h u yó J e N ayoth qu e e stá t a s ju n io á e lla , como si m e e je r c ita r a a l
en R a m a ta , y Fue,á b u s c a r á Jo n a tá s y b lanco. 21 Y m an d aré tam b ién u n c r ia ­
le d ijo : ¿Q ue he hech o ? ¿C uál es mi m al­ do d ic ie n d o le : Y e y traem e la s sa e ta s.
dad y en qué he ofendido á lu p ad re , qu e 22 S i yo le d ije re : M ira , las s a e ta s e s tá n
íisi m e b u sca p ara m a ta rm e? $ D ijole Jo - m as acá de t i, có gelas; ven tú á m í, por­
n atas: No ta l, no m o rirá s, p u es m i p adre q u e e s tá s seg u ro y v iv e el S eñ o r q u e no
no h ará n in g u n a cosa c h ic a , n i g ran d e h a y q u e te m e r. M as si d ije re a l criad o :
sin q u e me la m anifiesto a n te s: ¿acaso m i M ira, la s sa e ta s están m as a llá de tí; v e ­
padre m e h ab rá o cultado so lam e n te esta te e u p az , p orq ue el S eñ o r te m an d a r e ­
reso lució n? No será a si. 3 É hizo nuevo t ir a r . 2'i- E scondióse p u es D avid en el
ju ram en to á D avid. Y este le d ijo : Tu p a­ cam p o, y llegó el p rim er d ia del m es, y
dre sa b e c ie rta m e n te q u e yo he h allado el re y se sentó á la % u :s a . 2o Y estan d o
gracia en tu s ojos y d irá ; No sepa .Tona- el rev sen tado c u su s illa q u e e sta b a ju n ­
tas esto , p a r a que Jio se ap esad um b re. to á la pared segú n co stu m b re, se levantó
4 Y Jo n a tá s respondió á D avid: lia r é por Jo n a tá s ( « ) , y se sen tó A bner a l lado de
ti todo cu an to me d ijere s. íi Y dijo D a- S a ú l, y so echó de v e r vacio el lu g a r de
víil á .Tonatás: M ira, m añan a os ol p rim er D avid. 20 Y S a ú l no d ijo n ad a aq u el d ia ,
din del m es, y yo segú n co stu m b re s u e ­ p orque pensó q u e ta l vez h ab ría aco n te­
lo sen tarm e á com er a l lado del r e y : do - cido no e s ta r D avid lim pio ni p u rificad o .
ja pues que, vaya á escon derm e en el cam ­ ■27 Mas ap arecien d o tam b ién vacío el lu ­
po hasta la ta rd e del d ia te rc e ro . f> S i tu g a r al segundo d ia , d ija S a u l á su hijo Jo -
padre lo e c h a re de v e r y p re g u n ta re por n atás: ¿Por q u é no h a venido á com er ni
mí; le resp o n d erás: Robóm e David q u e le a y e r , n i h oy el hijo de ls a i? 28 Y resp on ­
dejara ir p ro n tam en te á B eííeh em su p a­ dió Jo n a tá s; R ogóm e con m ucho em p e­
tria, p orq ue todos los do su trib u c e le­ ño qu e le d e ja ra ir á B elleh em . 30 Mas
braban a llí un sacrific io so lem n e. 7 Si' enojado S a u l co n tra Jo n a tá s le d ijo : ¿P or
ilijere el r e y : E stá b ien ; tu sierv o ten d rá v e n tu ra no sé q u e am as a l h ijo do ls a i p a ­
paz. Pero sí se en o jare; sab e q u e h a lío- ra ve rgü e n z a tu y a y confusion d e tu in ­
guio al colmo su m ala vo lu n tad p a ra con­ fame m ad re? o l P o rq u e m ien tras e l hijo
m i g o . 8 Ilaz p u es m iserico rd ia con tu d e ls a i vivioro so b re la t ie r r a , no e s ta rá s
ciervo, y a que q u isiste q u e yo tu siervo tú se g u ro , n i tu re in o . Asi e n v ia ah o ra
hiciese contigo la m as e s tre c h a a lia n z a . m ism o á b u scarle y traem ele a c á , p orque
Mas si h ay cu mí algu n a m aldad; m ata­ es d ig n o de m u e rte . 32 Y Jo n a tá s r e s -
dle tú m ism o y no me in tro d u zca s á la (n) Jm iu lá s so lu v an lú por ιτ .ψ ΐ’ ίο ρ;ι!·;ι sal H ila r
¡i A b n r r . jj-r'tiL’ i* ; ü is íiii. i il<í lu.-. i r o j in a ilc s u p a l i o ,
presencia de tu pudre. 9 Y dijo Jo n a lá s: i l t í p m r s <LI fuíil <1c ]j : n i l e s i ' n l a r . - r U . . V : ! y c u B c -
I-H’secha osla id e a, pues no es posib le que : . u t l l : l l o s iU'UI.is i ' J iJ t i U ll i ' s .
252 BIBLIA DE LAS FAMILIAS.

pondió á s u p ad re S a ú l: ¿P o r q u é h a de p u cs dam e de com er a lg u n a c o s a ? s i t ie ­


m orir? ¿Q ué es lo q u e h a hech o ? 33 Y co­ n es á m ano , a u n q u e no sean m as qu e
gió S a ú l la la n z a p ara a tra v e s a rle . Y co­ cinco p an es, ó lo q u e h a lla re s . 4 Y' le res­
noció Jo n atás que s u pudre te n ia re su e l­ pondió el sa ce rd o te: No ten go á m ano
to m ala r á D avid. 34 L evantóse p ues de p anes d e le g o s, sino so lam en te el p an san ­
la m esa Jo n a tá s lleno de in d ign ació n y to . C o r todo te le d a ré si tu s criad o s es-
furor y no com ió bocado en aq u el día, tan lim p io s, m ayo rm en te en cu an to ú m u­
p orq ue se apesadum bró por c a u s a de Da­ je re s ( á ) . a Y respondió D avid al sace rd o ­
vid y p o rq u e le h ab ia afren tad o su p a ­ te : De c ie rto por lo que to ca á m u jeres.
d re . 35 Y en cu anto am aneció el d ia s i­ 6 Dióle p u es el sacerd o te el pan s a n tif i­
g u ie n te so fue al cam p o , segú n lo te n ia cad o ; porque no h ab ia allí otro p an m as
concertado con D avid, y llevó consigo un q u e los p an es de la p ro p o sicio n , q u e se
m u ch ach o , 36 a l cu al d ijo ; Yo y traem e h ab ían qu itad o de la p resen cia del S eñ o r
la s sa e ta s q u e v o y i tir a r . Y m ien tras co r­ para pon er otros c a lie n te s (i>). 1 H a llá ­
r ía el m uchacho , tiró Jonatás o tra sae­ b ase a llí a q u e l dia den tro d el ta b e rn á c u ­
t a m as a llá de é l. 37 L legó p u es el m u­ lo del S eñ o r u n criado de S a ú l, lla m a ­
chacho al lu g a r de la p r im e r a sa e ta y do Doeg idu m eo, el mas· poderoso de los
g rító Jo n a tá s d icien d o : M ira que la sae­ p asto res de S a ú l. 8 Y dijo D avid á A qu i-
t a e stá m as a llá d e ti. 38 G ritóle o tra m elech : ¿No tien es a q u í á m ano u n a la n ­
vez dicien d o ; D ate p rie s a , no le d e te n ­ za ó u n a esp ada? P o rq u e no he traído
g a s . Y el m uchacho recogió las s a e ta s conm igo m i e s p a d a , ni m is a rm a s, p ues
y se las llevó á su am o; 3'J m as ig n o ­ u rg ía la orden del r e y . 9 Y dijo el s a c e r­
rab a ab so lu tam en te la razó n de lo qu e dote; A quí e s tá la esp ad a de G oliath el fi­
se h ac ia , p orq ue solo Jo n a tá s y D avid listeo , á q u ien m a ta ste en el v a lle del Te­
lo sab ían . 43 Y se le v an tó David y se fuej reb in to : e n v u e lta e s lá en un paño detrás
m as Jo n a tá s so volvió á la ciudad. del ofod: si q u ie re s lle v á r te la , tó m ala. Y
dijo D avid: No h a y o tra sem ejan te á ella ;
C a p ít u lo X X I . d am ela. 10 Y so m arch ó D avid , y h uyó en
D avid fu g itiv o v a á Tíobc y acosado M h am b re t c - aq u el dia por tem or d c S a u l,v se fue á la
m e los panes sa n lificad o s q u e 1c dio A q uhucleclir. corto de A q u is, re y de G eth,
h a llá n d o se p resento Dnct? úIuükmí. AHi la m a la t*K-
]ia d a de G o líalli y pasa á Irt e c U1 ilo A fju ts, re y de 11 ú 15 Mas notando que se hacia
G eth , itontíe se; Jinsre Joco por tomui· de p erd er la sospechoso á los cortesanos de este p rin -
vida*

1 Y fue D avid á Nobe á b u s c a r al s u - JVsatlo '] ue eslava en desgracia (leí rey, podía temer
rjuf A([ii¡mdeeh la nn^asu lodo aujJIin por m¡e<!o
m o sace rd o te A rju im c lc c h ,y e s le asom bra­ (lo Saúl. Tinto oslo no ’vale para jiisliCicai· la mulli­
do de su lleg ad a le d ijo : ¿Cómo v ien es tú rá; pero sirve para alcnuar la (Milpa.
(n| CuiidesccmUcndu «l sacerdote con (lar d IJavl·!
solo y sin que n adie te aco m p añ e? 1 Y res­ Jijs panes fie la jii opositinii por rilar persuadido 'la
pondió D avid: líl re y me h a dado un a co­ íjiiu Dios In permitía en la ¡rran nscesidad de «sle y
m isión diciendo : N adie sep a el m otivo sus compañeros, pifie á lo nirnns i|ne pura i-cnur
ai[tti*l pan Lslen limpios de loda impureza.
por qué Le be en v ia d o , n i la s ó rdenes qu e Í.V. M as¿u o [loilia Thiviil re c u r r ir á rjlt'O en
le he dado: por eso tam b ién he desp ed i­ ip il! ]i; diese pan? A esto se· rusporirlr ' i [)-1 no q u e ris
d arse il conocer, y pnr eso fue y en ^ecriílo á
do y m is eriudos'í/ les he dicha que m e Ij iiKi-ar al sum o smc-riJole. L ni|«o aconteció 11 Aijni-
esp eren cu ta l y ta l p a r te ( a ) . 3 Ahorn mclei-h por h ab erlo fa e ilila d n li'[u e l luiuin a u x ilio ,
d em u estra cu á n p ru d en tem en te o b ra lia P a v id e n n n
(« ) l l a v i i l p iic t n t '. j L iív o c u r a i' r r n y e m ln l í c i l n ile - d ejarse ver (le pm-Sona : ’ ; y au n a si no b asli1
i i r u n a n iru lira p>r c a lv a r la virla. Si h u b iera cun- (tula su can lu la.
LIBRO I DE LOS REYES. ■253
cipe se fingió loco y le echaron de la de R am a con la lan za en la m ano y ro ­
corte. deado de todos su s criad o s 7 les dijo á
esto s: Oídme a h o ra , h ijos d e B en jam ín ;
Capítulo X X II. ¿A caso el h ijo de Isaí os d a rá á todos vos­
D avid clrsdc la cu ev a de Odúllart] pnsíi íl b u sc a r til tros h eredades y v iñ as y os h ará á todos
re y fie M oati, ¡i q u ien d eja ertrn iuen dades su s h er­ trib u n o s y ce n tu rio n e s, 8 sup u esto qu e
m anos y j a de su ¡uidre, Por consejo dol ]>ro-
fe u G a d v u e lv e á J m lú . S a ú l m an da m atar á A<|u¡- todos os h ab éis conjurado co n tra mi y no
m e ltc li y á ¡o s sacerilo lo s de ÍV'obc: A lm ia r , m ío h ay q u ien m e dé n o ticias, m ayo rm en te
d e e llo s , se s a lv a y su aco gc ¿ D avid.
cuando h asta m i hijo se h a coligado con
\ S alió p u es D avid tic allí y se refugió e l h ijo de Isaí? ¿No h ay e n tre vosotros
en la cu ev a de O dollam . Y habiéndolo s a ­ q u ien se d u ela de mi s u e rte , ni q u ien me
bido su s h erm ano s y toda la fam ilia de su dó co n sejo , sup uesto q u e mi h ijo h a le ­
p adre, b ajaro n allí á b u scarle. % Y se v an tad o co n tra mí á un siervo m ió, q u e
reu n iero n á él todos lo s q u e se hallab an no cesa h asta hoy de ponerm e a sec h a n ­
an gustiados y agobiados tic deudas y lle ­ zas? íl R espondió en to n ces Doeg idum eo,
co s d e a m arg u ra , y so hizo cau dillo de que e sta b a p resen te y era el p rim ero
ellos, y tuv o co n sigo como cu atro cien to s de io s criad o s de S a ú l; Yo he v isto a l
hom bres (o ). 3 Y do allí m archó David á h ijo de Isaí en Nobe en ca sa d el sace r­
M asía, que está en tie rra de M oab, y dijo dote A q u ím ele ch , h ijo de A q u ilo b , 1-0 e l
al r e y d e M oab: Te ruego qu e m is padres c u a l co n sultó al S eñ o r por él y le dió
se queden con vo sotros, h asta q u e y o sepa v ív e re s y adem as la esp ad a de G oliath
lo q u e Dios dispone de m í. 4 Y los dejó el filisteo . 1*1 Mandó p ues el re y lla m a r
encom endados al re y de M oab, con quien a l sacerdo te A quím elech y á todos los
perm aneciero n todo ef tiem p o q u e D a­ sacerd o tes de la casa do s u p a d r e , q u e
vid estuvo en aq u ella fortaleza de Masfa. estab an en N obe; y todos fueron ú p re­
a Y el profeta Gud dijo, á D avid: No te s e n ta rs e al re y . *12 Y dijo S aú l á A q u í-
estes en e sla fo rtaleza; m arch a y vete á m elecb : 13 ¿Por q u é os h ab éis co n ju ra ­
tie rra de .Tudá. Y David se partió y fue al do co n tra m í tú y el hijo de Isaí, y le h as
bosque de Ila re t. C Y supo S a ú l q u e h a­ dado los p an es y la esp ad a, y h as co n su l­
bían ap arecid o D avid y la g e n te que iba tado por él a l S eñ o r, p a r a que- se le v a n tase
con é l. E stando p ues S aú l en Gabaa y co n tra m í y co n tin u ara p oniéndom e ase­
lid ián d o se u n a vez en un b osqu e c e rca ch an z as h asta el d ía de b o y ? 1-1 Y re s ­
pondió A quím elech a l r e y ; ¿Y q u ién h a y
(«) No era esta u n a tropa di' vag am u n d o s y v i­ e n tre todos tu s siervo s tan le a l como Da­
ciosos, (jun bu scando t i ini|iuniilrul y la licen cia se
punían á la s órdenes de T>uvut jia ra '[itc lo s oa|ii t n-
v id , yern o del r e y , pronto á cu m p lir tu s
ni-itv y condujese1 á fo m r le r feclin n n s, sino f¡»c ó rdenes é ilu s tre en tu ca sa ? 4 a ¿A caso
fian nnos hom bres d esg raciad o s y in ¡u s (;i m k·
he com enzado h o y á c o n su lta r á Dios por
npri[nidos, r|iio so a c o g ia n ú D avid romo á un pa­
dre tierno y am o roso, p a ra q u e los co n so lara y les él (a )? L ejos de m i o tra id e a: no sospeche
proporcionan! e l m odo de sa tisfa cer su s d eu d a s Mc- el re y ta l cosa ni de m í su s ie rv o , n i de
vriiiildlns ¡i h acer la g u erra en jia is li l i l í ! I"I I
ronverliilo en p rín cip e, d ig ám o slo a s i, de a q u e lla toda la casa de m i p ad re, p orq ue tu s ic r-
n iiilliliid de pro« le liiio v e r en ti nía su conducta vó no h a sabido nada n i poco, n i m ucho
i'uáit (liita iiu i e s ta lla de toda id e a de reb elió n con-
li"i su soberano, ron c) en ni no jieleú n u n ca sino
i'im la {incieiiria, h ffenernsíilad y e l reüpelo. Aun (a) Ahí A q n im n lc d i, n.1 ¡*isn q u e ye .justificaba:,
en eslo fue fig u ra de C risto , q u e aco gín L enignisi- i-rcoildnt)¡i a i r r y ta ñ ía s {gloriosas cx j'ctlic iu n c s cu­
1 1 :ni-' l1[■ ;t 11>s],r.hi'i-s y ¿ lo s íillig id u s am p arán d o ­ que JJav iil li&hiu tontíulf] p a rlo , y por las c u a le s h a ­
las y co r solándolos. b la consu ltado a) Stfíior til su m a saccrdctlu«
254 BIBLIA DE LAS FAMILIAS.

de e ste negocio. № Y dijo e) re y á su s yó ;í donde e stab a D avid, se llevó co n ­


g u a rd ia s q u e le ro d eab an : V olveos y m a­ sigo el efod. 7 Y se dió p arte á S au l de
tad á los sacerd o tes d el S eñ o r, porque q u e habia llegado D avid á C eila; y dijo
está n coligados con David sabiendo qu e S a u l: Til S eñ o r le ha p uesto en m is m anos
ib a fugitivo y no m e dieron aviso de ello . y está en ce rrad o , porque ha e n trad o en
M as los siervo s d el r e y no q u isiero n po­ u n a ciu d ad qu e tie n e p u e rta s y c e rra d u ­
n er sus m anos en los sacerdot es del S eñ or. ra s . 8 Y m andó á todo el pueblo qu e
18 Y dijo el re y á Doeg; A rrójate tú sobre m arch ase á C eila para p elear y ce rc ar á
los sacerd o tes. Y arrem etien d o con el ¡os D avid y su g e n te. 9 H abiendo sabido e s te
Doeg degolló en aq u el d ia o ch en ta y cinco q u e S au l disp on ía secretam en te sn m in a
hom bres que vestían el efod de lino- \!) Y dijo al sacerd o te A b in tan P o nte el efod
luego fu e á N obe, ciu d ad de los sace r­ p a ra consultar al S eñ o r. -10 Y dijo Da­
do tes, y pasó á cu ch illo á hom bres y m u­ v id : S eñ or Dios de Israel, tu sie rv o ha
je r e s . y m uchacho s y n iño s de pecho, y oido d e c ir que S au l se dispone á v e n ir á
b u e y e s , y a sn o s, y o vejas. 20 M as e sc a ­ Coila p ara a rru in a r la ciudad por m i ca u ­
p ándose un h ijo de A qm m elech llam ado s a . 11 ¿M e en treg arán lo s m orado res de
A b ía ta r s e refugió a d o n d e e stab a D avid, Ceila en su s m anos? ¿V en drá S a u l como
2-1 y le dió n o tic ia de cómo S au l h ab ia h a oido d ec ir tu sie rv o ? S eñ o r Dios de Is­
m andado m a ta r á los sacerd o tes del Señ or. ra e l, m an ifiéstalo á tu sie rv o . Y d ijo el
22 Y dijo David á A b ía ta r: Bien sab ia S eñ o r: V en drá. 12 Y p rosigu ió D avid:
y o aqu el dia que estan d o a llí Doeg id u - ¿A caso los m oradores de C eila m e e n tre ­
m eo , sin duda se lo a v isa ria a S a u l: yo g a rá n á mí y á mi g e n te en m ano s do
ten go la cu lp a de las m u e rte s de toda, la S a u l? Y d ijo el S eñ o r: Os e n treg aran .
fam ilia de tu p adre. 23 Q uédate conm igo 13 D ispúsose pues á m arch ar D avid con
y no tem as: si alguno b uscare m i vida, lo s s u y o s , qu e eran como un o s seiscientos
b u sca rá tam b ién la tu y a , y te sa lv a rá s h om bres, y salien do de Coila andab an de
conm igo. u n a p a r le á o tra sin asien to fijo. Y Saul
tuvo aviso de que D avid h ab ia h u id o de
Capítulo X X III. C eila y se h a b ia puesto en salvo ; por lo
c u a l ap aren tó que no se m o v ía. -H Entre
P av w l dr&purs ita lib r a r ;í Ceila, do tos filisteos
l l u v i a l desierto do 2 iJ\ Los zíl'uns dan a v isn á Ka^l
tan to D avid se estab a en el d esierto en
<lr íjuo David está iti sn lií’rrri, y S a u l ta p o ^ itru c lu gares m uy fu ertes y se quedó en el
liastíi fjiic se? vi» precisad o ú vid verse j a r a riclcuulcr m onte d el d esierto de Zif, m onte espeso.
t’l ricino riít u n a im ip iio n dt! los íiíisleo s.
M as S au l le b u scab a todos lo s d ias, y el
4 Y dieron n o tic ia á D avid do que Señor no le puso en su s m an o s. 1!3 Y vió
los filisteo s te n ía n p u esto sitio á Ceila y David quo S a u l h ab ía salido p ara q u itarle
saqueab an las e ras. 2 C o nsultó p ues David !a v id a; p o r lo qu e se m an tuv o en el de­
al S eñ o r d icien d o : ¿Iré y d e rro ta ré á esos sierto de Zif en u u bosque. 4(3 En este
filisteo s? Y respondió el S eñ o r á D avid: tiem po se puso en cam in o JonaU ís, y fue
A nda, y d e rro ta rás á los filisteo s, y lib ra ­ á b u sca r á David al b o squ e, y lo confortó
rá s á Ceila. 5 M archó p u es David y su reco rdán do le las prom esas de Dios, y le
g e n te á C eila, y peleó co n tra lo s filis­ dijo: 17 No le m a s, p orque no le b a ila rá
teo s. y se llevó su s g an ad o s, c hizo en mi p adre S a u l, y tú re in a rá s sobre Israel*
aq u ello s grau m a ta n z a , y libró á los mo­ y yo seré tu segu n d o ; y a u n mi padre
rad o res de C eila. f>Y cuando A b ia ía r h u­ sab e esto . 18 H icieron p ues am bos alian -
LIBRO I DE LOS R EYES. ílb'ó

?.a d e la n te del S eñ o r, y D avid se quedó C ap ítu lo X X IV .


en el b osqu e; m as J o n a tá s s c vo lvió á su E stando o cu lto D avid t u l a cu eva de En jacU li, cnlr.?
ra sa . 1 ‘i Y los /.¡feos fueron á Gabna á en f i l a S a n ! solo: D avid co rla un pedazo ii<;l niantii
b u scar á S a ú l y le d ijero n : ¿No sab es que
tío csU1 y «Mm'I'.i :'t los su y o s íju e le u ia li'n . S ; i l ■ 11
n !lí H an!, y Ü aviti le exh o rlü ú (pío dejo do [i< :-
David está escondido e n tre nosotros en si-a-u lrb . СоиПе*л S a ú l su c u lp a y so reco n cilia
los lu gares m as segu ros del bosque en ro n é l.

el collado de lla q u ila , q u e está ¡i la d ere­ 1 P artió se D avid de allí y fue á h a b i­


cha dol d esierto ? 20 A ho ra p u es ven a llá ta r en los lu g a re s m as seg u ro s de E n -
como lias deseado, y queda de n u estro garldi. 2 Y h ab iendo v u elto S aú l desp ués
cargo el e n tre g a rle en m anos del re y . de p e rs e g u ir á lo s filisteo s, le diero n a v i­
'¿I Y dijo Saúl·. B endito s seáis vosotros so de q u e D avid e sta b a en el d esierto de
del S eñ o r, p orq ue os h ab éis co n d o li­ E ngarkli. 3 Tom ando p ues S a ú l tre s m il
do de mi su e rte . 22 Td p u es, os lo ruego , hom bres escogidos de todo Is ra e l se fue :i
y poned toda d ilig e n c ia , é inform aos con b u scar á D avid y su g e n te a u n por las
mucho cuidado , y a v e rig u a d el sitio don­ p eñas m as esc arp ad as, qu e solo sou a c ­
de está ó q u ien le b a y a v isto nlli. porque cesib les á las ca b ra s m o n teses. í Y lleg ó
él № recela de mi q u e con ca u te la íe pon­ á u n as m ajad as de o v e ja s q u e estab an al
go asec h an zas. .23 R e g istra d y ved lodos paso, y h ab ía a llí u n a c u e v a , en la qu e
Jos escondrijos donde él se o c u lta, y vo l­ entró S aú l á ex o n e rar el v ie n tre : D avid
ved á mí con n o ticia c ie rta , para q u e v a y a y los su y o s estab an escon dido s en lo in ­
con vosotros; pues a u n q u e se m e tie re en terio r de la cueva^ 5 Y d ijero n á D avid
las en trañ a s de. l¡i t ie r r a , y o 1c b u scaré sus criad o s: l i e a q u í el d ia del q u e te d i­
con todas las legio nes de Ju d á . Y ello s jo el S eñ o r: Y o te e n tr e g a r é tu en em i­
se fueron á Zif d ela n te de S a ú l; m as Da­ go, p ara q u e b ag as con él lo q u e q u ie ­
vid y su g e n te estab an en el d esierto de ra s (я ). E ntonces D avid se le v an tó y
Maon en las lla n u ra s á la derech a de .Te- sin ser sen tid o cortó la o rla del manLo
simón. 55 F u e p u es S a ú l con su tropa en de S a ú l, G ó in m ed ia tam en te le rem ordió
busca de é l, y D avid tuvo av iso ó in m e­ la co n cien cia de h a b e rla cortado 7 y d ijo
diatam ente se re tiró á u n a p eña en el á los s u y o s : No p erm ita el S eñ o r q u e yo
desierto de M aon. Y hab iéndo lo sabido h aga ta l cosa co n tra m i señ o r, co n tra el
Saul p ersigu ió á D avid. 2(> Y S a ú l iba cos­ ungido dol S eñ o r, ni que e x tie n d a m i
teando el m onte por un lad o , y David v m ano co n tra é l, p orq ue es el u n gid o d e l
su conté p or el o tro : D avid no te n ia e s ­ S eñ o r. 8 Y co n tu vo D avid á los su yo s
peranza de poder e sc a p a r de ¡as m anos con s u s p ala b ras y no p erm itió que se
de S a ú l, p orque este y los su y o s ten ían ech asen so b re S a ú l. Y este saliendo de
en cerrados á D avid y s u ge n te com o en la c u e v a , p ro sig u ió su cam in o . 9 S a lió
un circu lo p ara co gerlo s. 27 Mas llegó un tam b ién de la cu ev a en pos de él D avid
m ensajero ü S a ú l y le d ijo : Dote p riesa á y dio vo ces á esp ald as del re y dicien d o :
venir, p orque los filisteo s h an in undado Mi re y y señ o r. S a ú l volvió la c a b e z a , y
el p ais. 28 V olvióse p u es S a ú l d esistien ­ («) Tío so loo ni '‘nfindo, ni fimo el Угпог halm
do de p erseg ir á D avid y se fue a l en ­ dicho Pisto á l)avul; pero suponiendo que los criados
dü líiiv id lia b J a s im v e r d a d , la p ro m e sa d e l S n lo r iu>
cuentro de los filisteo s. Por esto llam aro n in d ica b a (¿tu1 D avid v.n a q u o !la p a s ió n |iudicso m a­
¡i aquel sitio la piedra de sep aració n . la r lúíiUimiuitf’ á S a ú l, s»iíio q u e Dios d isp o n d ría
Ы nuidii las uiuus. фи1 aq uid m ism o S au J que сип
lanío ГпгоГ maquillaba su muiMc, vúiíoru í» ponoi'-
sl· |>►«]* ^ m i s m a o n .sus т . н и н .
S56 BIBLIA DE LAS FAMILIAS.

D avid in clin án d o se h a s ta el suelo le hizo tin g u irá s m i lin a je d esp u és de m í, n i bor­


u n a profunda re v e re n c ia . 10 Y d ijo á S a u l: r a r á s m i nom bre de la casa de mi p ad re.
¿ P o r q u é d a s oidos d lo s h om bres que te 23 Y lo ju ró D avid; con lo q u e se re tiró
d icen q u e D avid anda m aqu inan do tu S a ú l á su c a s a , y David y su g e n te su b ie­
ru in a ? W Hoy h as visto por tu s propios ron á lu g a re s m as seg u ro s.
ojos g u e e l S eñ o r te h a puesto en m i
C a p ít u lo XXV,
m ano en la c u ev a ; y tu v e p en sam iento
Muerte di! S a m u e l. N abal dpi C arm elo á Da­
d e m a ta rte (a ); pero te he p erd o n ad a, v id lo s vivero s q u e le pedin; m as A lií¡ra tl, m uji-r
p orque h e dicho: No ex te n d e ré mi mano d c a q u u l, a p la ca con su p ru d e n c ia á D .ivid, q u ie n su
caxa con o lla d esp u és de m uerta Na b a 1.
co n tra m i señ o r, por cu an to es el ungido
d el S eñ o r. 1 2 A dem as o b serv a, padre m ío, 1 Y m urió S a m u e l, y se co n gregó todo
y m ira y conoce s i e s la o rla de t u m an­ I s r a e l, y le llo ra ro n , y le e n te rra ro n en
to la q u e esta en m i m ano, y cómo h a­ s u ca sa en R a m a ta. Y D avid se puso en
biendo co rtado la ex trem id ad de tu m an ­ m arch a p ara ir al d esierto de F a ra n . 2 Y
to no he qu erido e x te n d e r mi m ano con­ h ab ía u n h om bre en e l d esierto de M aon
tr a tí. C onsidera y e n tie n d e cómo en mí que te n ia su h ac ie n d a en el C arm elo, y
m ano no h a y m al, ni in iq u id ad , n i he de­ e ra m u y ric o , y poseía t r e s m il ovejas y
linq uido co n tra t i; m as lú me pones a se ­ m il cab ro s. Y sucedió q u e se hacia enton­
ch an z as .para q u ita rm e la v id a. 13 Ju z ­ ces el esquileo de su s reb añ o s en el C ar­
g u e e l S eñ o r en tre mi y ti y vengúem e m elo. 3 L lam ab ase e ste h om bre N ab al y
el S eñ o r d e t i; m as ja m a s se ex tie n d a mi su m u je r A b ig a il. Esta era m uy p ru d e n ­
m ano co n tra t í. 14 De los im píos v e n ­ te y h ern io sa ; "mas su m arid o e ra hom bre
d rá la im piedad, como d ice un an tigu o d u ro , m uy p erverso y m alicio so , y des­
p ro v erb io ; no se e x tie n d a p u es ja m a s ce n d ía del lin a je de C aleb. 4 Y h abiendo
mi mano co n tra tí. 17 Luego q u e David sabido David en el d esierto q u e N abal
acabó de h a b la r en estos térm in o s, d i­ o sla b a esq uilan d o su s reb añ o s [} envió
jo S a ú l; ¿E s esta t u vo z. h ijo mió Da­ diez m ozos y le s d ijo : S u b id al C arm elo,
v id ? Y dio u n g rito y echó á llo ra r. 18 Y é id á ca sa do Isa b al y sa lu d a d le c o rle s-
dijo á D avid; M as ju s to eres tú q u e y o , m en te en'rni n o m b re, 0 y d ec id le; L a paz
p o rq u e lú no me h as hecho sino bienes,- s e a con m is h erm an o s, y co n tigo , y con
pero yo te h e pagado con m ales. -10 Y tú Lu c a sa , y con to d as las co sas q u e posees.
h as m ostrarlo b o y los b ien es q u e me h as 7 He sabido q u e tu s p asto re s q u e m ora­
hecho, p o rq u e habiéndom e en tregad o el b an con nosotro s en el d e sie rto , hacen
S eñ o r en tu s m ano s, no m e has quitado el esq u ileo : ja m a s lo s hem os m olestado ,
la v id a : 20 p u es ¿q u ién h abiendo hallado ni les h a faltado n u n c a co sa a lg u n a del
á su en em igo d esp revenid o le deja ir en reb añ o m ie n tra s h an estado con nosotros
p az? M as el S eñ o r te dé la recom pensa en el C arm elo. 8 In fó rm ale de tu s c r ia ­
por lo q u e Jio y h as hecho conm igo. 21 Y dos, y ello s le lo d irá n . A ho ra p ues hallen
ah o ra p orque sé que ce rtisim a m c n ie hns tu s siervo s g r a c ia en tu s o jo s, y a que
de re in a r y ten er en tu m ano el reino de hem os venido en d ía tan a le g re , y da á
Isra el, 22 jú ra m e por el S eñ o r que no c x - tu s siervo s y á D avid lu h ijo lo qu e có­
(n) D avid c o iiliesa <'110 le a saltó ni m al ¡>e<isa· m odam ente p u d ie res, í) L legad o s pues
tn k n ío t k m ata r ΰ su r e y , on c u y a confesiuu r e s ­ los mozos de David d ijero n á N abal to­
plan d ece su liliunidad (nn[o como su m agnánitUJi
p e a e io sid a d c¡i h ab er desechado in m cd ialam cn tu
das e s ta s co sas d e p a rte de aq u el y ca­
tal pensam iento. llaro n a g u a rd a n d o la resp u esta , 10 Mas
LIBRO I DE LOS HEVES.

N abíll les resp on dió : ¿Q uién es D avid? asno y le hizo u n a profunda re v e re n c ia


¿Y q u ién es el hijo do Tsaí? Cada día f-e p o strán d o se en tie r r a so b re su ro stro ,
m u ltip lican m ns los sie rv o s que liu v e n 21* y se echó á su s p ies y d ijo ; R e c a ig a
do su s señ ores. 11 ¿ lie de to m ar p u es mí sobre m í, señ o r m ió , r.l caslitju d e esta
p an , y mí a g u a , y la ca rn e de la s roses in iq u id ad ; p erm ite q u e b ab le t u s ie rv a y
iju c he m andado m a la r р уга ruis e s q u ila ­ o ye sus p a la b ra s . '23 No h ag a s a p re c io , te
d o res, y se lo lie de d ar á unos hom bres ru e g o , ini señ or y r e y , de la in ju s tic ia
que no sé do dónde son? 12 A si los m o­ de N a b a l, p o rq u e es un n ecio , se gn u in­
zos de David v o lv iero n á to m ar su cam i­ dica su nom bro ( « ) , y la n ece d a d le do­
no y le co n taro n todo lo q u e h aliia d i­ m in a; m as yo tu s ie rv a no v i á lo s c ria ­
cho N abal. 13 E ntonces dijo D avid á mi dos q u e e n v ia ste , m i se ñ o r. 20 A ho ra
líen te ; ('¡fiase cada c u a l su esp ad a. Y p u es, m i señ o r, v iv e Dios y v iv e tu a l­
iodos se ciñ iero n su s esp ad as, y D avid m a qu e él l e b a p ro h ib ido v e n ir ü d e r ra ­
tam b ién la s u y a , y le s ig u ie ro n como m ar san gro y h a contenido tu m ano : sean
unos cu atro c ien to s hom bros, q u ed án d o ­ desde luego tan débiles como N abal tu s
le do scientos con el b a g a je . \ ' Y avisó en em igos y los q u e p ro cu ran m al á m i se­
;i A liig a il, m u jer de N a b a l, uno de su s ñ o r. 27 P o r ta n to a c e p ta este p resen te qu e
criados d ic ie n d o : M ira q u e D avid lia en ­ t u s ie rv a .lia traíd o p ara ti su se ñ o r, y d á ­
viado m en sajero s d el d esierto p ara s a lu ­ selo ;'i la g e n te q u e te s ig u e . 28 Perdon a á
dar ú n u estro auto , y este lo s h a r e c ib i­ tu s ie rv a este pecado , p orque s e g u ra m e n ­
do con d esp rec io . 4 3 Esos h o m b res h an te el S eñ o r h ará p ara ti u u a casu p erm a­
sido m u y b uenos p a r a nosotro s y no nos n en te, por cu an to peleas las b a t a ll a s t e !
lian m o lestad o , n i ja m a s nos faltó n ad a S eñ o r; y a s i no se b aile culp a-cn tí o h to ­
todo el tiem po que estu v im o s con ello s dos los titas de tu v id a ; 2!) p o rq u e si a l­
en el d e sie rto . 4 (i Nos re sg u a rd a b a n y g a lió s e le v a n ta re en a lg ú n tiem p o para
defendían de n o ch e y de din lodo el tiem ­ p erseg u irte y m a q u in ar co n tra tu v id a,
po q u e an d u v im o s ap ac en tan d o lo s r e ­ será g u a rd a d a el alm a do mi señ or como
baños en tre ello s. 4 “ l’ or tan to co n sid era eii el ram ille te de lo s vivienL es cerca d el
y re lie s iona lo rjuo lia s de h a c e r, porque S eñ or tu D ios; m as el almo de tu s en e­
am enaza u n a g ra n d e s g ra c ia ;'i lu m a ri­ m igo s será a g ita d a y a rro ja d a como la
da y á tu casa, y él es hom bre duro y p ied ra d isp arad a con la h o n d a. 30 C u an ­
viólen lo, de modo que- n in g u n o puede ha­ do el S eñ o r p ues te d ie re todos los b ien es
blarle. 18 A b ig ail p ues se ap resu ró á to ­ que b a prediebo en o rden á t i, y te h u ­
m ar-d o scien to s p an es, y dos p ellejo s de b iere estab lec id o cau d illo sob re Isra el.
vino, y n n e o carn ero s co cido s, y cinco 31 no ten d rás este p esa r y rem o rd im ie n ­
m edidas de h a r in a lo s ta d a , y eicn c o l­ to de corazón de h ab er d erram ad o s a n ­
gajos de p a s a s , y do scien to s p an es de gro in o cen te y vengado te por ti m ism o:
lugos, v lo carg ó todij so b re a sn o s, l í i Y y r uando el S eñ o r le d iere b ien es, te 'a c o r-
(lijo ¡i sus tria d o s : Id d e la n te do m i; qu e d arás de tu s ie rv a . 3,2 Y dijo D avid á
yi) os seg u iré . TJas no dijo n ada ¡i su m a­ A b ig ail: b en d ito sea el S eñ o r Dios de Is­
rido N ab al. -0 Y h ab ien d o m ontado en r a e l, qu e te lia en viad o h o y á m i en cu en ­
un asno bajó á la falda del m onte, donde tro , y b en d itas sean tu s p alab ras. 33 B en-
se encontró con D avid y su g e n te , qu e d iía seas t ú , q u e me lias estorb ado h oy el
venían Inicia e lla . 23 En cu an to vió A bi­ (if) El iiíim tn « N abal -ni lii'b ic n íi g ii il ir a lora.
gail ú D avid, se bajó p ro n tam en te del nrciy, sin
1*
1UBLIA DE LAS i'AMILIAS.

ir ;i d erram a r s a n a re y v e n g a rm e por mi ccm él tre s m il h om bres escogidos ue Is-


m ano. So R ecib ió ¡m es David de m ano tío r a d pura b u scar á D avid. í.t Y acam pó en
A bigail lo do lu *jne lo h ab ía íra id o . y le «'■aljiiu de H aq u ila, y D avid m orab a en
ilijo ; V ele o h paz ú lu c asa ; y a ves qu e el d esierto . Mas viendo (¡ue S a ú l h ab ía
Se he aidu y Lo lio tra la d u con respeto. ido en su segu im itu ilo 4 en vió esp ías y
;’ 8 A l cab o de diez dios el S eñ o r iíirió de supo q u e lia b ia llegad o allí c c r lís m ia -
m u erte á N ab a!, que m urió . IV.l V h a ­ fu en te. f; Y David se p arlió con sigilo
biendo llegado á oídos de D avid (¡ue N a­ y lle g ó al lu g a r donde esta b a S a ú l; y
bal había m u e rto , dijo·- B endito s e a el S e ­ h abiendo o bservado ol lu g a r donde d o r­
ñor que ha ju zg a d o la c a u cad o la afre n ­ m ían S a ú l y A b n er, lu jo do N cr, c a p itá n
ta que m e hizo N abal ( a ) , y lia p reserv ad o do su s (.ropas, y q u e S a ú l d o rm ía en su
del m al á su sie rv o , y h a h ech o re c a e r la tie u d a y a l rededo r de él lodo eí reslo
m aldad de N abal sobre su cab ez a. Envió do su g e n io , ti.d ijo á A qu im eleeb b e -
pues David a d e c ir á A bigail que la tom a­ leo y á A b isal, h ijo de S a rv ia y h erm ano
ría por m u je r- 4l> V fueron los criado·; de de Jo a b ; ¿O uicii v en d rá co nm igo al cam ­
David á b u sca r á A b ig ail en el Carm elo y p am ento de S a u i? Y dijo Abisal·. Yo iré
le d ijero n de p arle de é l: David nos h a ■ co n tigo . 1 Fueron pues D avid y A bisai
en viado á l¡ p ara lo m arlo por su m u je r. de noche á do nde e s ta b a a q u e lla g e u íe ,
í-1 Y c lia le v an tán d o se so in clin ó h asta y h alla ro n á S aú l ten dido y dorm ido en
el suelo y d ijo : Tu siervo o slé en lu g a r'd e su tie n d a y su la n z a h incada en tie rra .i
esc lav a p ara ta ca r los pies de los sie rv o s la. c a b e c e ra . A bner y la dem as g e n te
de mi señ o r. Y con to d a d ilig e n c ia se dorm ían al red ed o r do él. 8 Y dijo A bi­
dispuso y m onto en un asn o , y fueron con sai á D avid; Dios ha p u eslo b oy á tu
ella cinco d o n c ella s que la s e rv ía n , y si - en em igo en Ltis ¡n an o s: ah o ra p u es yo
gu ió á los m en sajero s de D avid, y vino á le a lra v o sari: do p arlo ;í p a r le de una
s e r m u je r de é l. 41 Y S a ú l dio su h ija la n z a d a, y no h a b ía n ece sid ad de re p e tir
I'lico !, m u je r de D avid, á l'a l l i . hijo de Ja s e g u n d a . í> M as David le rep licó ; No
b ais, (pie e ra de ü a l'im (/;). lo m ate s, p orque ¿ q u ié n e.vLeiiderá sin
pucado su m ano co n tra el ungido del S e -
Capítulo X X V I. Пог? 1o V ive el S eñ o r q u e si él no le
S a u i ¡ t v is r u lo [ w ln<, scüoos v n d v c s\ [ k - is ^ - ííS i ú p i;u m a ta re , ó lle g a r e el d ia de su m u e rte n a­
vitl tcj cisfi! )<? MTlilu ¡tt Inní.n y Jíi ci^u cih silriiy ■I·>j·-
miík, Saú l q in iln fnnY m ritie ili’ mi m írp ¿'huí a v ís ­ tu r a l, ó p ere cie re en un a b a ta lla ; nu mo­
ta del hecho y 1!^ I·1iviil, r i r á . 12 V cogió D a v id ia la n z a \ la co ­
1 Y fueron los zifeos á b u sca r á Snul p a d el a g u a q u e o slab a á ia c a b e c e ra de
en Gabna y le d ijero n : M ira q u e David e s ­ S a u l, y se m a rc h a ro n ; y no lia b ia nadie
t á esco n d id o cn el collado de H aqu ila. que q u e v iese, ni entendie.se, ni e s tu v ie se en
e s ta en fren te del d esierto . 2 Y ü a u l se pu­ v e la , sino q u e todos do rm ían con un su e­
so en m arch a p a ra ir ni d esierto de z il'y ño m u y profundo- 13 Y cu an d o David
hubo pasado á la p a rte o p u esta y s o p a -
ífl) W . v i í l i"!n ¿» 'rfiriíiS a: S i ••¡•mí' jn .r t : u ¡ j la l 'm v j^ :
r l e i i f i a s i c t u p i o j u s U t b u ^ ín , rM .st'í’ a í l o !u
il:u l di* T ía l> » !; q u n »so i*« c iu c i í ju l í ^ n a ilc t o s v í^ 'h - mu,¡ci* AJiroJ. ¡v?!-. Jii: c! iíj uir^író suli’iuub su imjini-
ji,c s y a ji r o l ju r p o r ru iu n ln j t r J i c i u u rn-:h[( jH.cs :iaijbuh>'i‘ r i¡ii[i s.ulfi íj ui: s:ifií:i q nií i Jsí-
losí r a s L¡f¿-<>s <| u e T^ios vu v í a á. to s n u iío s . l :Ijj h\ Ajm>- v;d h a h ia cU* sncií«lci’‘U1 u n ri;Ír>ü y luilítctiíliíli- ¡'ü-
<:;i!\[isí*t v e m o s ít to s £ a n l ( i s m :ii l : r f ’» | ii'ji¡r ú íKmS !;í l-licibio í|uo se coíri|>íid<4Íi.‘ra ile su le tin »-
vtU iiiiirzífc «lu s u w n j^ n ; c » c ! í;t:n !Í:!;> v i i¡iu ч SU v u e*1)o I j » i i (í tU; Л ‘ Г и и л |>fcn<fo «1-
Kí: Ü l í ‘ 0 q 11'- ] jt M l ü í v i ’ ií t\ ' A h I i‘ í : i ¡ í > : ; ! v : i 1 iu r' íitüfsl:*·! «leI *m |»: гл von
(hj Síril ¡-úLi' í+íu:4Vi¡ne;jiu fjUiL;r№l·* ¿ íhn- ><¡ '
LIBRO I DE l.OS R E Y E S.

ró á lo lejo s en la cu m b re del m onte, m an o , y no he, querido e x te n d e r la m ano


hab iendo un g r a n trech o (M itre o lio s, c o n tra el un gid o del S eñ o r. 24 Y a s i co­
■1!¡ dió vo ces á la g e n te y á A b n er y d i­ mo tu vid a h a sido ta n e stim ad a h o y á
jo : ¿No rae re sp o n d erás, A b n er? Y este m is ojos, a si tam b ié n lo sea la m ia ú los
resp on dió : ¿Q uién ores U'i q u e g r ita s é ojos del S eñ o r y me lib re d e to d a aflic ­
in q u ie tas a l voy? lo Y d ijo D avid: ¿P o r ció n . 2 "> Dijo p ues S a ú l á D avid: B en d i­
ven tu ra no e re s tú 1111 h om bre de v alo r? to s e a s , hijo mió D avid: c ie rta m e n te a c a ­
¿Y q u ié n otro so asem eja á ti en Isra e l? b ar ás g ra n d e s em p resas y se rá s so b re­
Pues ¿p o r qué no h as g u ard a d o á lu re y m an era poderoso. Y D avid sig u ió s u c a ­
y s e ñ o r? l ’ o rq u e b a e n trad o uno del m in o , y S a ú l se volvió á su c a sa .
pueblo p ara m a la r ;il r e y tu se ñ o r. íí í No
está bien la q u e I i í i s h ech o : v iv e e l S e ­
Capítulo X X V II.
ñor que- so is d ig n o s de m u e rte los qu e T i'iii'k íii'I«' TVivkí la in<, o;i.'i.7rt<na <!v: S a n ! * r iTÍi»£Ín
e n itT u K ’ i-iii tlf l r<?y Ai|n¡w y a lc a n z a ilo e l la o h t'
no g u a rd a is á v u estro s e ñ o r, ungido del iliul Oí- lfi ([Tío Jl's-Ic o.sli' In'mjjfi rjufiló 111
S eñ or. M ira p u es a h o ra dónde e s tá la h i : r e n c i a ú I*»* i v y i 1*· t ! o J u i t f i . i V s í l o n l l i l i a r e v a H . i s

lan za del r e y y la copa que te n ia á la e a - corrci *;j<


s t'illa fioira. 4* lnsrni%
n*¡sr,,P·
I »cerra. IT Conoció S a ú l la voz de D avid ■1 M as dijo David en su corazon-. A l
y dijo: ¿No es esta tu vo z, D avid hijo fin v e n d ió n cae r a lg ú n d ia en m anos de
mió'? Y resp on dió D avid : Mi voz e s, ó mi S aúl· pues ¿no es m ejor q u e vo lu iy a y
rey y se ñ o r. -18 ¿ P o r q u é m otivo p e rs i­ me ponga en salvo en el p aís de los filis­
gue mi se ñ o r a s u sie rv o ? ¿Q ué h echo ó teos (ü ), para q u e S aú l pierda toda esp e­
qué d elito b e co m etido ? 10 Oye p ues ran za y cese de b u scarm e por lodos los
a h o ra, Le ru e g o , mi r e y y señ o r, la s p a ­ térm in os de Israel? H uiré p ues de su a l­
lab ras de tu sie rv o : si e l S eñ o r es el qu e can ce. i Y David se partió con s e isc ie n ­
Le in c ita co n tra m i; esto y pronto á s a c ri­ tos hom bres y fue á la co rle da A qu is,
ficarm e, y s e a le a g ra d a b le m i sa c rific io ; h ijo de Maocb y re y do G elh. 3 Y h ab itó
pero si son los lu jo s d e lo s h o m b res, m al­ David con A quis en G etli, él y los su y o s,
ditos sea n cu lu p resen cia de) S eñ o r los cada uno con su fam ilia y David con su s
que me h an ccb ad o h oy p ura que no h a ­ dos m u je res A quino a::i jc z r n c lila y A b i-
bite en la h ered ad d el S e ñ o r, d icien d o : g a il, m u jer qu e había sido d e N abal del
Anda y sirv e ú dio ses e v lra ñ o s . 20 A hora C arm elo. í Y supo Sutil q u e David había
pues no sea d e rra m a d a n ¡i sa n g re sobre b uido A Golb y no tra tó m as de b u sca r­
la tie r ra d e la n te d eí S e ñ o r, p orque h a sa­ le . 5 M as David dijo á A qu is: S i b e h alla­
lido el re y do Is ra e l p ara p erseg u ir á un a do g ra c ia en tu s ojos; dam e h ab itac ió n
pulga como se p ersig u e un a p erdiz en el en u n a ciu d ad de esLe p aís; porque ¿á qu é
monte. 21 Y dijo S a ú l: líe p ecad o ; v u é l­ fin h a de m o rar tu siervo en la ciudad del
velo, hijo m ió D avid ; que, no te h aré m al re y ? (S Con esto A quis le dió desde aq u el
alguno de aquí a d e la n te , p o rq u e h as a p re ­ día la ciu d a d da S ic eleg ; por c u v a cau sa
ciado b oy tan to mí v id a : liten se ve qu e vino á sor S ic e le g de lo s re y e s de J u -
he obrado n eciam en te y q u e be igno rado {«) 7 >u vi-jíOiucUm 'p ío P av itl lomo <]e ir á r ü f u -
m uchísim as co sas. Y D avid resp on ­ £Íui'sü L-n Ja corte ik’í rey üli.sloíi, Jj;i ri«í crecrsc que
l u r s u-J L ^n rln j i o v l } i . » s , i'l c u a l rjm 'ria salv-inu y
dió: Y e a q u í la la n z a del r e y : v e n g a uno ^SEiintuj lo pura ocu par u| 1p-cjnn «1« ta r a r í; jie io a l
d élos criad o s del re y y tó m ela. 23 El S e- tuisiuo tk-nipo ij i loria st· vaIíi'Sl.1 ik* los m ullios h u ­
m an as a u n ios m as f& toioH inarfnK y ri p rim e ra v is-
uor re trib u irá á cad a uno seg ú n su ju s t i­
l a p c l i ^ r o s i s i m t i s m i Siilr« p a r a l a ¿ t a l u d lc*in ^ ^»ro l>
cia y k ’idUid. paos h o y le en tregó en mi «• ¡un la rc ü iriu ii d e y (íi- m i s c o i i i i i n f i c r o s *
BIBLIA DE LAS FAMILIAS.

ilá. h asta h o y . 7 Y moró I)av id-cuatro me­ da d e nti persona lo d o s los d ia s. 3 Y S a ­


ses en el p a ís de los filisteo s. S Y s a ­ m uel liab ía m u e rto , y le lloró todo Is ra e l,
ltó con su g e n te v h acían co rrerías so­ y le e n terra ro n en Ttam ala su p a tr ia . Y
b re G essuri y G e m y los a m a ta d la s ( a ) , S a ú l h ab ía echado de su reino á los m a­
porque e s ta s a ld e a s estu c an y a p obladas gos y a d iv in o s. V Y se ju n ta r o n los filis­
d e tiem p o a n ticu o en aq u e lla tie rra d e s ­ teos y fueron á acam p ar en S u u a m . T am ­
de el cam ino de S u r b asta la tie rra de bién S a ú l re u n ió á todo Isra e l y llegó ¿t
E gipto. í) Y D avid asolaba todo el p ais, y G elboe. ii Y, h ab ien d o visto el cam p a­
no d ejab a hom bre n i m u je r con v id a , y m ento de los filisteo s tem ió , y su co razon
cogiendo o vejas, y b u e y e s , y' a sn o s, y ca­ se sobresaltó en g ra n m a n e ra . 0 Y co n ­
m ellos, y ropas sé v o lv ía y se p resen tab a su ltó al S eñ o r, el cu al no le resp o n d ió n i
4 A q u is. 4 0 Y e ste d e c ía : ¿H ácia q u e la ­ por su eñ o s, n i por los sacerd o tes, n ¡ por los
do h as caido h o y ? Y resp o n d ía D avid: p rofetas. 7 Y dijo S a ú l á su s sie rv o s: B u s ­
Hacia el m ediodía de Jud¡J, ó de Je rn - cadm e u n a m u jer q u e te n g a oí espíritu
re eel. ó de Geni (h). 11 D avid no dejaba de Pitón ( a ) , y yo iré ú ella y p re g u n ta ­
con vid a á hom bre ni m u jer y no traía ré por su m edio . Y le resp on dieron su s
n ingun o á G e th , d ic ie n d o : No sea q u e ha­ siervo s: En E ndor lia v u n a m u je r que tien e
blen co n tra nosotros. 2 Fióse p ues A quis al esp íritu de P itó n . 8 D isfrazóse p u es SomÍ
de David y d ijo : M uchos m ales h a hecho con otro tra je y se fue con dos h om bres,
■contra su p ueb lo Israel: asi se qu ed ará y llegaro n de noche á donde esta b a la m u­
p ara siem p re á mi serv icio . je r , á qu ien dijo él: A d iv in a por el e s p íri­
tu de P iló n y haz se me ap are zca q u ie n
Capítulo X X V III. yo te d ije re . *■> Y le respondió la m u je r:
L o sT ilislco s £c a rin a á i*ontríi S n n l, y D avid prom e­ M ira, b ien sa b e s todo lo q u e h a hecho
te á A q u is grunrdarlo Jid d id iid , KauJ etn isn Jiii h
p itQ iii & n , á ti i t ¿ u m anda h a g a (¡lid so Je a p a re z c a .
S aú l y cómo .ha ex term in ad o d el re in o á
S a m u e l, y ostií le ¡m ím ela *11m u e rte p ró x im a y la los m agos y a d iv in o s; p u es ¿po r q u é me
r|(^1os suyos.' arm as lazos p ara q u e p ere z ca ? 10 Y S aú l
4 Y suced ió en aqu ello s d ia s que los le ju ró por el Süñ or d ic ie n d o : V iv e el S e ­
filisteo s ju n ta ro n su s tro p as p ara p rep a­ ñor q u e no te so b rev en d rá m al algu n o por
ra rs e á la g u e rra co n tra Is ra e l, y dijo esto . 'U Y dijo la m u je r: ¿Q uién be de
A qu is á D avid; Sabe p or to s a c ie rta qu e h ac e r que se te ap arezca? R espondió S a ú l:
t ú y tú ge n te v a is á s a lir conm igo á cam ­ Haz a p a re c e r á S a m u el. 4 2 Y lu eg o que
p a ñ a .2 Y resp on dió David ú A qu is: A hora la m u je r\ ió a p a re c e r ü S am u el (b), dió
sa b rá s lo q u e h a dé h ac er tu siervo (c).
{n) E n e l hebreo s q le u : u n a m u je r q u e tengra
Y A qu is le d ijo : Y yo te co n fiaré la g u a r ­ un cltuiioiiiti q u e la in s p ír e , y u si es cómo ha ¡1c cu-
ía) Estos ¡iucIiIds entn reliq u ias do los cana- icurfiTsü la expreM rm d e e s lc m a iiu rr« * d e sa le n liulfl,
u r o s q u e I>iu* h íib ia m a n d a d o á su p r n iljlg c ^U t - el cual ttaspm'S do h a b er arro jad o d e mi re in a ¿ lo^
n iin a i' sin-¡iLÍM.‘i-it nnliiL , L o s ¡im oiucit;u> i t :ih a iju ií- m ag o s y a d iv in o * m aiiila Imncur u iu»a m u je r o n a
lla poi'cbm Imilla oscajíadú dfl analsm a dt,•re­ ic u g a el cstiíi'iU t ilii FíUm* p o rg u e I»ios no h abla
tad a jior Dios cu ti Ira ctlos y no Jieltuenlu ejecuta­ «[tiendo d arlo re sp u e sta.
da por S a ú l. (b) AhIl'm riuo tu m iijei* p u d iese lia e r r su$f>]>e-
(A) K slas fircim lí*; y re s tric c io n e s JIM: N t:j N:- de r-'icioncs m á g ic a s , tJios liu o ,41 cre ce r ú S a m u el; y
q iie 'so v a l i ;i D avid, eran viT ilsulüras m e n tira s, Jas por eso la p ito n isa di·» un g r a n y r ilo y asusli».
tn u lcs siem prt! y rn 1ndns ru so s son ilíc ita s y de El S c fio r dispuso «jtic se apnreeieíic ú & u il c| v e r ­
e o iis iíu ic n lo petado-?. La co n d u ela do U a v iil on e s ­ dad ero S a m u e l, ít¿ h a b lase y 1c in tim a s e lo? o as Li­
ta y o tras ocasione·? no lia de s e r v ir di· r e g la rjid i- gios im u in v iile s de la d iv in a ju s t ic ia . P á r e te que
11a r ia d nu estras C dstum b res. ol pi o ló la en el niuimnUo de a p a re c í’? luzo c.unotcr
(c) Tnmpoco pu ede aprobaran a q u í la ficción de i\ la m u jer (| 11e <d <ji;c estab a d cfanlcv e ra d ro \ :p o r
Iia v id . eso dijo e lía : V« rm ? S t tu i.
LIBRO I DE LOS ÍIEY ES . 26*

un gran g rito y dijo á S a ú l: ¿P or q u é me C a p itu lo X X I X .


h as en gañ ado ? P u e s tú ere s S a ú l. 4 3 Y le
Los fíriudjK 's do los filisteo s no c o n sin tie ro n q u e
dijo el r e y : No temas·. ¿qu é h as v isto ? Y A i¿uís lle v a s e á D av id ut o ou ibu le c e n tra lo s isra e*
dijo la m u je r ¿ S a ú l: He visto s a lir fuera lilu$ recelan d o , q u e al m e jo r Ношра. se p ü éara ¿
de k t ie r r a un hom bre divin o lleno de
g ra n d e z a y m a je s ta d . U Y p regu n tó I R eu n iéro n se p ues to d as la s tro p a s
S a ú l: ¿C u al es su fig u ra? R espondió e lla : de lo s filisteo s en A fee, é Is ra e l acam p ó
Es u n viejo y e s tá cu b ierto con u n m an­ ju n to a ía fu en te q u e h ab ía en J e z r a e l.
to. Y en ten d ió S a ú l q u e era S a m u e l, y se 2 Los s á tra p a s de los filisteo s m arch a b a n
postró so b re su ro stro en t ie r r a , y le por c e n tu ria s y cuerp o s de á. m il h o m ­
adoró. 4 Sí M as S am u el dijo á S a ú l: ¿I'or b re s: D avid y su g e n te ib a n con A q u is
qué me h as in q u ietad o p ara q u e me apa­ en fa r e ta g u a r d ia . 3 Y d ijero n los p rín c i­
re cie se? Y dijo S a ú l: M e veo en g ra n d ís i­ pes de lo s filisteo s á A q u is; ¿Q ué h acen
m a a n g u s tia , p orque los filisteo s p olcan a q u i esto s h eb reo s? Y le s respondió A qu is:
co n tra m í, y Dios se ha retirado de mi y ¿No conocéis á D avid , q u e sirv ió á S a ú l,
no lia qu erido escu ch arm e n i por m edio r e y d e I s ra e l, y q u e .e stá co n m igo h ac e
de los p ro fetas, ni por su e ñ o s. Te he lla ­ m uchos d ia s ó m ejo r a ñ o s ,'y no he te'nidn
mado p u es p ara q u e m e m u e stre s lo qu e q u eja de él desdo el d ía en q u e se pasó á
lie de h ac er. *16 Y respondió S a m u el: m í, h a s ta el p re se n te ? i M as lo s p rín c i­
¿Por q u é me. p reg u n ta s h ab iéndo se re ti­ pes de los filisteo s s e ,e n o ja ro n c o n tra él
rado de t i el S eñ o r y pasado d tu com pe­ y le d ije ro n : V u clv ase o tra s ese hom bre
tí dor? 17 Porque el S eñ o r o b rará co n ti­ y h ab ite en e l lu g a r q u e le s e ñ a la s te , y
go como te p red ijo por m i, y a rra n c a rá no v e n g a con n o so tro s á p e le a r, no se
üe tu s m ano s tu rein o y se le d a rá á tu nos to rn e en em igo cu an d o tra b á re m o s la
p arien te D avid. >18 P o rqu e uo o bedeciste ú b a ta lla ; p o rq u e ¿d e q u é otro modo h a de
la voz del S e ñ o r, ni q u isiste sa tisfa ce r su poder a p la c a r á su señ o r sino con n u es­
ira é in d ign ació n co n tra A m alee; p o ro so tr a s ca b ez as? ¿No es e s te aq u e l D avid
te h a en viad o h oy el S eñ o r lo q u e p ad e­ de q u ien c a n ta b a n en la s d an z as d ic ie n ­
ces. 49 Y el S eñ o r e n tre g a rá tam b ié n con­ do ; S a ú l m ató á m il y D avid á diez m il?
tigo á Isra el en m anos de lo s filisteo s; y 0 Llam ó p ues A quis ú D avid y le d ijo :
m añana tú y tu s h ijo s e staréis e n tre los V iv e el S eñ o r que tú eres ju s to y bueno
m uerto s, 'y el S eñ o r pon drá tam b ién el á m is ojos, y h as en trad o y salid o en m i
cam pam ento de Is ra e l en -p o d er de lo s fi­ cam p am en to , s in q u e yo b a y a h alla d o en
listeos. 20 De re p e n te cayó S a ú l tendido tí n a d a m alo desde el dia en q u e te p a ­
cu tie rra , p orque se a terró a l oir las pa­ s a s te á m í b a s t a d p resen te ; m as no eres ’
labras J e S am u el y no le n ia fu erzas por del ag rad o de los s á tr a p a s . 4 0 Por tanto
no h ab er com ido en todo el d ía . 21 Y la m ad ru gad m añ an a tú y tu s sie rv o s qu e
m ujer te n ia en su casa u n tern ero ceb a­ h an venido c o n tig o , y a l ro m p er el dia
do y se ap resu ró á m atarle, y tom ando m a rch a o s. 14 L ev an tó se p ues David de
harina la am asó y coció p an es sin le v a ­ noche y se p artió con su g e n le p ara vo l­
dura. 28 Y se lo p resen tó á S a ú l v á su s v e r á la t ie r r a de lo s filisteo s; y esto s su ­
criados, los c u a le s lu eg o q u e h ubieron b iero n á Jc z n tcl.
comirlo, se p artie ro n y cam in aro n toda
aqu ella noche.
flIBIJA DK I-AS FAMILIAS.
Capítulo X X X , •I5 D ijole en to n ces D avid; ¿De q u ién eres
E ntendiendo D avid i¡n c l na »m a le e i l a * lia b ia ti s a ­ tú ? ¿Ó de dónde vien es? ¿Y á jlo n d e vas?
tu r a d o y prendido ju e g o ú lu vinrlnd di> S íiíp I c j los; Él respondió'- Soy un esclavo eg ip cio y
l’ tTsig'llO, Jcü dn íllc íllW , ] OS vom v y I L C O h l l los
sirv o á un a m a le c iía ; m a s ’m i am o me h a
d espojos, f[iíu i'cpiu'lt; i^ u aln n íM c cntrtí lo»t|0.tf b a ­
ldan cotnbítlidi) y los <|iui {picdailo c fi( el ab an d o n ad o , p orque eaíeuFerm o a n te s de
liu^ujc»
a y e r . ! 5- p ues h icim o s una irru p c ió n Itácia
1 V habiendo llegad o David y los su ­ ia p a rle m eridional de C e re tiy h acia .Tuda
yo s á S ic e le g al te r c e r d ía , los a m a le c ita s y al m edio día d eC aleb y pren dim os fuego
h ab ían lioclio u n a irru p ció n por !a p arte á S ic e le g . t ij D ijole D avid: ¿P u e d e slle v a r­
del m ediodía h asta B icclcg y h ab ían lo m a­ me á donde e s tá esa g e n te ? Y respondió
do é incendiado esta ciu d ad . 1 Y se habían é l: .lu ía m e por Dios q u e no me m a ta rá s,
llevado c a u tiv a s ú la s m u je rc s desde la m e­ n i m e entrogur:i.s on m anos de mi am o , y
nor h a s ta la m ayo r; m as no m ataro n ú v o te llev aré á d o n d e e s lá la g e n te . David
n in g u n o . 3 Cuando David y los su y o s v ie­ lo ju r ó . 1(5 Y h ab ién d o le gu iado é l, lle ­
ro n e s t o , -í-comenzaron y g r ita r v lloraro n g a n y ven á los awttlecit-as qu e estab a n
b asta n ías no p o d er, o p ues tam bién se tendidos en tie rra p or todo el c¡unpo c o -
h ab ían llevad o c a u tiv a s á la s dos m u jeres . m iendo y bebiendo y como celebran do un a
de D avid, ü Y este se e n triste c ió m ucho , | fiesta por todo el b olín y los despojos que
p ues el pueblo lo (p ieria a p e d re a r, por- h aln an co gido en el p aís de los filisteo s
tjuo Lodos estab an llen os de am arg u ra por y en el do Ju ila . (7 Y D avid cayó sob re
la p érd id a d·- su s h ijo s ó h ija s . H as Da­ ello s y los luo a c u c h illan d o desde aq u ella
vid se confortó en sil Dios y S e ñ o r. 7 Y ta rd e h asta la tard e del d ía s ig u ie n te , y
dijo a l sace rd o te A h ia ía r, h ijo de A q u i- no se escapó n in g u n o , e x c e p to c u a tro -
m elech : Tráem e el efud («} . Y A b iatar cien Los jó v e n e s q u e m on taro n en su s ca­
se lo lle v ó . 8 Y David co n su ltó a l S eñ o r m ellos y h u y e ro n . IS tleco bró pues Da­
y d ijo : ¿ P e rse g u iré á esos ladronzuelo?, y vid Lodo cu anto se h ab ían llevad o los
los co geré ó no? Y el S eñ or resp on dió : a m a le r ila s , y lib e rtó á sus do=; m u je re s.
P e rsíg u elo s, p ues sin d u d a los co g e rás y 2\ Y llegó á donde e s ta b a n ios d o sc ie n ­
les q u ita rá s la p resa. í) P artió se ¡m es tos hom bres que se h ab ían quedado a li as
David con se isc ie n to s hom bres q u e te n ia , can sados y no h ab ían podido s e g u irle , y
y llegaro n h asta el tó rre n le de B eso r, y á qu ien es m andó que d esc an saran en el
algu n o s de ellos can sados h iciero n a lto . tó rre n lo de Besor: ello s salie ro n ¿ re c i­
10 Mas David sigu ió el alcance-cun c u a ­ b ir á David y á la " e n te q u e iba con él.
tro cien to s h om bres, p orque eran d o scien ­ Y acercán d o se D avid los sidudó afab le­
to s )oü q u e se h ab ían quedado can sados. m en te . 12 Y todos los h om bres m alignos
■I! Y en co n traro n en el cam po á n u eg ip ­ y p erverso s de e n tre los q u e h ab ían ido
cio, y le llevaro n á la p resen cia tic D avid, con D avnl, co m en zaron á d e c ir: Ya que
y le dieron pan p ara que co m iese, y ag u a no v in iero n con n o so tro s, no les darem os
lia r a que b eb iese, 12 y adem as un pedazo n ada del b«U n q u e hem os re co b rad o :
de p an de higos y dos co lg ajo s de p asas. m as b ás te le á c a d a uno q u e so le vu elvan
su m u je r y su s h ijo s, y lu ego qu e los ha­
1KI La ni.\yrT j'.irlu do ín* m h r j . i-l·:* c-iifjotv
tii ii así rs la r:; ¡ji . T n u m c el vJod tí
y a n re cib id o , v a \ an se . 23 Pero David
Jü pininas Ht!Í¡U)iü t k »ni y Cfü»Anl'<’S ;d £ls"ioi\ d ijo : N o i i a r c i s ta l, h erm an o s m i o s , con
poi'ijUi: ricrlMUijl'-U: el riíVtrstii'Si'<■! oj'iid y {‘fHisii! la s co sas q u e nos h a dado el S eñ o r, ya
t:ir £tl Scfn»r ci Ail 1'nn rifa o s [ií<int i.<; íU isííi;:- -a-
t’Mi'ilnti' ■ q u e n o s lia g u a r d a d o y h a puesto en
LIBRO I Di; LOS REYES. 2E>3

n uestro poder aq u ello s lad ro n z u elo s que esp ad a y se a rro jó sobro e lla (a). Si Ha­
so a rro ja ro n so b re n o so tro s. 24 Y n in g u ­ biendo v isto el escu d ero de S a ú l q u e e s ­
no a p ro b a rá v u e stra p rop osició n, p orque to h a b ía m uerto so a rro jó tam b ién so b re
¡.«u al s e rá 1« p orcion del q u e fue á p ele ar s u esp ad a y m urió co u é l. 1 Y v ien d o los
y del q u e quedó a l cu id ad o do los b a­ is r a e lita s que m o rab an d el otro lado del
g a je s. 25 Y a s i so h izo d esd e aqu el din, y v a lle y d el Jo rd á n , que h ab ían h uido los
desp ués quedó resu cito y estab lecid o ('li­ so ldado s de Israel y que e ra m uerto S a ú l
mo le y en Isra e l b asta el p resen te . 3 ti L le ­ y su s h ijo s, ab an d o n aro n su s ciu d a d e s y
gó D avid á S íc e le g y del b olín envió d á ­ h u y e ro n , y lle g a ro n lo s filisteo s y m o ra ­
d iv as ;i los a n c ia n o s de ,lud;i p arie n te s ron en ella s. S Y al d ía s ig u ie n te fueron
su yo sd icíem lo :H o cib id este p resen te , qu e los (¡lísteo s a d esp o jar á lo s m u erto s y
es del despojo de los en em igos del S eñ o r. b a ila ro n á S a ú l y sus h ijo s ten dido s so ­
b re el m o n te (le lb o c. 1) Y co rta ro n la c a ­
Capítulo X X X I. beza ;i S a ú l, y le desp o jaro n de la s a rm a s,
y en v iaro n m en sajero s por todo el p ais de
1 Í í ll il i 13. l ' I t l l ' i l l o s i s n u ' J i l ' i * » y i o s flU^Li/lJS y
l i o |i»S [ i r l f l l í r n s , ^ I n o r r i l S ; i u l , M IS hlJO S y í i i u c ! » ^
los lilis íe o s p ara q u e se p u b licase la no-r
í I ií su« jirÍM c ifialc s eo rlcsrjn n s. It l i s í e o s e n r í a n tic ia c.n el tem plo de (os ¡dolos y en los
l a c a b i d a u í j s i u l y ú s u s h i j o s : l o s iU; J n l u i s lu s ou*
p u eb lo s. 10 Y colo caro n las a rm a s de e l
liri-ran ctiren ik» *t\ liiiijaii.
en el tem plo de A slo ro th , y el cuerp o le
^ Los filisteo s v in iero n á las m ano s co le aro n en la m u ra lla de lie tlisa n .-H U a-
con los is r a e lita s , lo s c u a le s h uyero n y bien do sabido los h ab ita n te s de .lab es d e
ñ icro n p asad o s á c u ch illo en el m onte tiain a d lo q u e h ab ían h echo los filisteo s
(¡elb oe. 2 Y c ay ero n los filisteo s sobre con S a ú l, Vi saliero n todos los m as e s ­
Suiil y su s h ijo s y m ataro n á J o u a tá s , y fo rzado s. y an d u v iero n lú d a la n oche, y
:í A b in ad ab . y á M e lq u is u a , h ijo s d e S a id . q u ita ro n de la s m u ra lla s de B eth san los
'3 V to d a la fu erza del c o m b ate vino á cad á v e re s de S a u l y de su s h ijo s, y v o l­
e a iu a r so b re S a ú l, y lo a lc a n z a ro n los vién dose á .lab es de Galnart los q u em a­
flecheros h irié n d o le g ra v e m e n te . 4 Y d i­ ron a llí. -13 Y tom aron su s h u eso s, y los
jo S a ú l á su escu d ero ; D esen vain a tu es­ e n te rra ro n en el bosque·de J a b c s , y a y u ­
pada y m a tam e , p ara q u e no lle g u e n esos n aro n s ie te d ias.
in circu n ciso s y m e m aten h acien d o e s ­ [t/\ K ü l t i ] > n i u * i ) i L M 4i i ’ gi > y t l e s ; U i ’ n i ; nl » > n c a b ñ mi
carnio d e m i. Mas el escudero no qu iso vU I.i 11u e n o r m e ! tfi-jnu'n, e l s u i c i d i o , y n u r r i ú
cc :r it ( » <m ( i c c ^ l U ' J · iji:| iciiel out<ct s k m l o su u m c iiu
hacerlo, p orque esta b a sob recogido do t i M n p n r a l e l t r á n s i t o u l a n>Ms t n r r í M L · y p m l m - f l h l c
un terro r desm edido. Asi S a ú l tom ó la ild :i[iu :u
LUtRO SElilNDO DE LOS REYES.
Capítulo primero.
*

D avid m an d a q u ita r la vicia al m ensajero <fue le tltv íi la n u e v a tío’ \u im tc iic í k ¡Suul y la corona-
M u estra su. üotar en m i ca n io ÍYmcbiorn loor tío S a u l y Jo m ilú s.

1 Y a co u teo ió d esp u esd eL iab er m u e r- que


j no podia v iv ir d esp u és J e tul d e sa stre ;
to S a ú l qu e D avid vo lvien do de d e rro ta r y tom é la diadem a que te n ia en la cab eza
á lo s am a le c ita s descansó en S ic e le g , d o n - ¡ y el b ra z a le te de su b razo , v i c i o tra ig o ,
do y a lle v a b a dos d ia s , 2 y a l terc ero a c á , mi señ o r, t i David en ton ces co gien ­
co m p areció un h om bre q u e T enia del do su s v e s tid u ra s la s ra s g ó , y lo m ism o
cam p am ento de S a td , r a s g a d a s la s v e s ti­ ftíc/eron cu an to s le ac o m p añ ab an . 42 Y
d u ra s y c u b ie rta de polvo la cab ez a, y p lañ iero n , y llo ra ro n, y a y u n a ro n b asto In
lu eg o q u e llegó á la p resen cia d e D avid, tard o por S a ú l y su liijo J o n a lá s y la casa
se postró so b re su ro stro .v le h izo u n a de Is ra e l, p orque h ab ían caído a l Jilo de
profunda re v e re n c ia . 3 Y le, d t p David·- la e sp a d a. 13 V dijo David a l m en sajero :
¿De dó nde vien es? Él resp on dió : He h uido ¿De dónde ere s tú ? Y respondió é l: S oy
d el cam p am ento do Israel. 4 Y p regu n tó h ijo do un h o m b re ex tra n je ro am alecitn .
D avid : ¿Q u écs lo q u e h a suced id o ? Él re s­ 11 R ep licó le David·. ¿I’ or q u é no tem iste
pon dió ; El pueblo h u yó de la b a ta lla , y c U e n d e r tu m ano p ara m a ta r a l ungido
m ucho s c a y ero n y q u ed aro n ten d id o s en d el S eñ o r? 1 a Y llam ó á uno de su s so ld a­
e l cam p o: tam b ié n S a ú l y fu l i i j o 3 o n a- dos y le d ijo :M a ta á esc, Y el soldado cay ó
tá s p ere cie ro n , 'ó Y dijo D avid al m en sa­ sob re él y lo m ató . 1(i Y le dijo D avid:
je r o ; ¿De dónde sab es que b;i m uerto S aú l A n ad ie sino á ti se im p u le tu m u erte,
y su h ijo .lo n n lás? 0 Y respondió el m en ­ p orque tú m ism o h as dado testim o n io
s a je r o : C asu alm e n te lle g u é a l m onte G el- co n tra ti d ic ie n d o : Yo m a té a l ungido
boc ni tiem po q u e S a ú l se, a rro ja b a so b re d el S eñ o r, t " Y David com puso este c a n ­
la p un ta tic su la n z a ,- y y a se a ce rc a b a n to fúnebre sob re S a ú l y J o n a tá s su h ijo .
á él los ca rro s v la c a b a lle r ía d el en en ti- 18 Y m andó q u e se e n señ a se á lo s lu jo s
(¡o. 7 Y vo lv ien do la c a ra y vién dom e de .Tuda este m u lo llamarlo el a rc o , co ­
m e llam ó . Y h ab ién d o le respondido yo : mo está escrito en el lib ro de lo s .lu s-
Aquí e s to y ; 8 me dijo: ¿Q uién ere s tú ? Y to s. Dijo p ues a s i: C o n sid era, Isra e l,
le resp o n d í: S o y un a m a le c ita . 0 Y a ñ a ­ q u ién es fueron lo s que h erid o s m urieron
dió: P o nte sobro mí y m atn m e, p orque en tu s co llad o s. 19 I.os escogidos de Is -
y a esto y con la s a n g u s tia s de la muerto. r;:el lien sido m uerto s so b re tu s m ontes.
y no a c a b a de s a lir mi a lm a . 10 Y po­ ¿Cómo c a y ero n lo s Tuertes? 20 No publi­
n iéndom e so b re él le in a lé , p orque sabia q u éis la n uev a en G eth, no la an u n ciéis
LIBRO TI DE LOS R E Y E S. 2Ü3
en la s p laza s de A sc a lo u , p a ra q u e no so .I te rra d o -á S a u l* o Envió p u e s m e n sa je ro s.
a le g re n la s h ija s d e lo s filisteo s, p a ra q u e | á lo s h a b ita n te s de a q u e lla c iu d a d d i-
no s a lte n de gozo la s h ija s d o .lo s in c ir ­ cicn d o lés: B en d ito s v o so tro s del S e ñ o r,
cu n ciso s. 31 M ontes de Gelbo.e, no c a i­ q u e h a b é is h echo e s ta m iserico rd ia con
g a n sobre vo sotros n i ro cio , n i llu v ia , ni Saúl, v u estro señ o r y le h a b é is e n te rra d o .
h a y a cam pos cié p rim icia s, p orque allí 0 El -Señor ta m b ié n d esd e a h o ra os p ag a ­
fue arro jad o por el suelo el escudo de los rá e sta 'm ise rie o rd ia y fid elid a d ; y yo a s i­
fu e rle s, el escudo de S a ú l, como si no m ism o os e s ta ré a g ra d e cid o p o rq u e h a ­
h u b ie ra sido ungido con o leo. 22 N unca b éis hecho eso. 1 T ened b uen ánim o y co ­
volvió a t r a s 'la (lecha de .lo ríalas sin te­ b ra d a lie n to , p ues a u n q u e h a y a m uerto
ñ irse en la s a n a re de los h erid o s, n i la S a ú l v u estro señ o r, la c a s a de Ju d á m e h a
esp a d a de S a u l dió ja m a s go lp e en vil no. u n gid o por su r e y . & En ta n to A b n er, h i­
2-3 S a u l y J o n a tá s , am ab les y glorio sos en jo d e S 'e r, cap ita n g e n e ra l del ejé rc ito d e
v id a , m as ligero s q u e las á g u ila s y m as S a ú l, tomó á Isb o seth , h ijo de e s te , y lo
esforzados q u e los leo n es, no se s e p a ra ­ llevó por todo-el cam p am e n to ,.9 y le alzó
ro n tam poco en la m u e rte . H ijas de por r e y sobre G alaad, y G essu ri, y J e z -
Isra el, florad por S a id , q u e os v e s tía de ra e l, y E fraim , y B en jam ín , y todo I s r a e l ..
tra je s d elicad o s de g ra n a y os d ab a jo y e ­ -10 T enia Isboseth c u a re n ta añ o s d e ed ad
le s de o ro -p ara a ta v ia ro s . 23 ¿Cómo c a ­ cuando em pezó si. re in a r so b re I s r a e l, y
y e ro n ios v a lie n te s en la b a ta lla ? ¿Cómo rein ó dos añ o s. Á D avid so lam en te le s e ­
fue m u erto J o n a tá s en tu s co llad o s? g u ía la ca sa de .lu d á . 4-1 Y el tiem po q u e
20 L lo ro por li , h erm an o m ió Jo n a tá s , moró D avid en Hebron re in an d o sob re la
herm oso so b rem an era y am a b le so b re ca sa de J u d á , fue de s ie te año s y seis m e­
todas las m u je res m as am ab les. Como u n a ses. >12 Y A bner con la ge n te de Isbo seth
m adre am a á su h ijo ún ico, a s i le am ab a le v an tó el cam po y m arch ó á G abaon, 13 Y
yo á ti. 27 ¿Cómo c ay ero n los fu erte s, y Jo a b , h ijo de S a r v ia , y la ge n te d e D avid
perecieron su s a rm as b elico sas? les salie ro n a l en cu en tro ju n to al e sta n ­
q u e de G abaon, y h ab ién d o se a p ro x im a ­
Capítulo II.
do sen ta ro n los re ale s los u n o s en fren te
(’■jjisiiha D avid a l S c íju r y m ai'd u i d I lr b r a u , ünti’
tic nimido i4cy íle Jiidá. lüho.sizth reina las d e los otros á los dos' lado s d el e s ta n q u e .
u lt ít s U íb u s y s e ü i ic io i if l ü » u c i r n t : n l r c la casa d e 17 Y se trab ó en aq u e l d ia un co m bate
D avid y ]a ..lo Isboseth·
m u y reñ id o , y D avid con su g e n te puso
1 D espués de csCo co n su ltó D avid a l en fuga á A bner y á lo s h ijo s de Is ra e l.
Señor diciendo·. ¿ lió á u n a de la s c iu d a ­ •18 Y estab an a llí los tre s h ijo s de S a r v ia
des tío J u d á ? Y le respondió el S e ñ o r: Jo n li, y A b is a l,-y A sa e l: este e r a velo cí­
Ye. Y dijo D avid: ¿Á dó nde iré? Y le res­ sim o en la c a rre ra como u u cor,zo de los
pondió el S eñ o r: Á Ile b ro n . 2 F u e p ues q u e h ab itan en J o s m o n tes. -19 S e g u ía
David con su s dos m u jeres 3 v -llevó con­ p u es el alc a n c e á A bn er y no d ejaba de
sigo la fíen te q u e le aco m p añ ab a, cad a p erse g u irle sin d esv ia rse ni á la d erech a,
uno con su fa m ilia , y m o raro n en los pue­ n i á la izq u ierd a. .50 Y vo lvió A bner la
blos co m arcan o s de Ile b ro n . í Y lle g a ­ cab eza y d ijo : ¿E res tú , A sael? El c u a l
ron los varo n es d e J u d á y u n g ie r o n ’a llí resp on dió ; Yo so y. 2 2 Y añ ad ió A b n er:
á D avid, p ara q u e re in ase sob re la casa R e tír a te y no me s ig a s , no n\e o b lig u e s
de Ju d íl. Y D avid tuv o aviso do q u e los á 'a tra v e s a rte de p arte á p a rte con la lá n -
hábil an te s de Ja b e s ríe G alaad babiun en- '’ z a , y en to n ces no p odré le v a n ta r la v is -
BIBLIA DE LAS FAMILIAS.

t a p ara m ira r á m i h erm ano .Toab. 23 Mas do siem p re este y fo rtificán do se m as y


A sae l no hizo c a s o , n i q u iso d e sv ia rse . m a s, y la ca sa d e S a ú l d ec a ye n d o y vi­
H irióle p u es A bnor con el cu en to d e la n iendo c a d a d ía á m enos. 1 Y nacieron
lan za en la in g le y le a trav esó de p arto h ijo s á David en H ebron, y fue su p rim o ­
á p a it e , y quedó A s a e l m uerto en el sitio . g é n ito Anm on ten ido en A qu in o ain jc z -
Y todos los q u e p asab an por el lu g a r do n ­ ra e lita ; 3 el segu n d o O uoleab, hijo de Abi-
de h ab ía ;$i do m uerto A sa e l, se p a rab a n . g a il, viu d a de N abal del (’árm elo ; el te r ­
2-¿ V m ien tras Joab y A bisaí p erseg u ían cero A bsaloni, h ijo de М ааса, h ija do T o l-
á A bner fu gitiv o , se puso el sol; y lle g a ­ m ai, re y de O essur; í- el cu arto A donías.
ron b asta el collado d el acu ed u cto , qu e h ijo de H a g g ilh ; el q u in to S a fa tia , hijo
e s tá en fren te del v a lle cam in o del d esier­ ile A b íta l, 3 y el sex to lo lr a a m , hijo de
to á G abaon. '2'j Y se re u n iero n los hijos E gla. (i Y como co n tin u ase la g u e r ra en ­
d e B en jam ín a l red ed o r de A lm er y for­ tre la casa de S aú l y la de D avid , g o b e r­
m ando en co lum n a se ap o staro n eti la ci­ nab a A bner la casa de S a ú l.
m a de un co rro . 2G Y griLó A bner á ,loub 1 á 11 E s le caudillo resen tid o de la
y d ijo ; ¿No se s a c ia rá de sa n g re Lu esp a­ rep ren sió n qu e lsbos^th le diú¡ resolvió
d a h asta el to tal e x term in io ? ¿No sab e s a ba n d o n a r su p a rtid o .
q u e es p eligro sa la d esesp eració n ? ¿No es 1 2 Y envió m en sajero s á D avid p ara
y a tiem po de q u e d ig as al p ueb lo que deje que le d ijeran de su p arte ; ¿A q u ién p er­
de p e rs e g u ir á su s h erm an o s? 27 Y re s ­ ten ece toda e s ta tie r r a ? Y p ara que a ñ a ­
pondió .lo ab : V ive el S eñ o r q u e si h u b ie ­ d ie sen . Haz am ista d conm igo, y m is fu er­
ra s h ab lado a n t e s , desde la m añ an a h a ­ zas serán co n tigo , y re d u c iré todo Israel
b ría dejado el p u eb la de p e rse g u ir á sus á tu o b ed ien cia. 13 David resp on dió : M uy
h erm an o s. 28 M andó puos .loab locar, la b ien ; yo h a r é a m ista d co n tig o ; p ero te
b o c in a , y todo el ejérc ito hizo a lto , y no pido u n a co sa: no v e rá s mi ro stro h asta
p ersig u ie ro n m as d Is ra e l, n i p elearon . q u e m e tra ig a s á M icol, h ija de S a u b en ­
;}0 Y .loab volvió u tra s dejan do á A bner ton ces ven y me v e rá s, I V Y D avid e n ­
y ju n tó á todo el p u eb lo , y de los so ld a­ vió m en sajero s á b b o s e lh , h ijo de S a ú l,
dos de D avid faltaro n d ie z y n u ev e sin d icien d o : R e s titu y e m e mi m u je r M ico !,
co n tar á A sael. 31 M as la s g e n tes de Da­ con q u ie n m e ca sé por h ab e r yo m atad o
vid m ataro n tre sc ie n to s y se te n ta h om ­ cien filisteo s. 13 Envió p ues I s b o s e th á
b res de B en jam ín y de los q u e ¡h an con b u sc a rla y la q u itó á su m arid o l'a lt ie l,
A b n er. 32 Y se llev aro n á A sael y le e n ­ h ijo do L a is. Ifi Y la s e g u ía su m arido
te rra ro n en el sep u lcro de su p adre en llo ran d o h asta B a h u rim , y le di jo A bner:
líe tle b e in . Y Jo a b y lo s q u e le aco m p añ a­ V uelve te. Y7 se v o lv ió . I 7 T am bién en tró
b an , cam in aro n toda la n o ch e v a l r a y a r A h u e re n tra to s con lo s a n c ia n o s de Israel
el d ía lleg aro n á H ebron. d icien d o : Ya h a c e m ucho tiem po q u e de­
sea b a is te n e r p or re y á D avid. -IX R eco­
Capítulo III. nocedle p ues a h o ra , p o rq u e el S eñ o r ha
A L hkt ]niligii:ulo touLra Isbirsutli se pasa iú parii- h ab lado y h a dicho ilc é l: Yo lib e rta r é á
t ]«> de David y ¡icr? nade á |>niic[]ial*íS «lo í s r u ‘1
;i t[uo roiviiioaran á esto pur i\:y. -IoíJj, oaj>¡Lm tío m i pueblo Isra e l por m ano de n ú 'sie rv o
t r o p a * ' l u D a v i i l , m a la a l ^ v o s í im e n l e A b n e r: David del poder de los filisteo s y de to ­
1>u ví< i J J o ra s u n im * ! U \
dos su s en em ig o s, 1 í) Del m ism o modo ha­
í V'ue pues la rg a la lu c h a e n tre la c a ­ bló A b n er á B en jam ín . У fue á Hebron
sia de Satil y la casa de D avid, a d e la n la n - p ara d ec ir, á D avid todo lo q u e habían
LIBRO II DE LOS R EYES. 2C7
»co rd ad o lo s de la n iel y lo dos lo s de b e n ­ ron a ta d a s tu s m ano s, n i c a rg a d o s de
ja m ín . 20 Y llegó D avid á H ebron con g rillo s tu s p ie s, sído q u e c a íste como su e­
v e in te h o m b res; y A bner les dió un b an ­ len cae r los buenos á m anos de lo s h ijo s
q u ete . 21 Y dijo á D avid: Tré y re u n iré á de in iq u id a d . Y todo el pueblo r e p itie n ­
t í. mi re y y señ o r, lodo Is ra e l, y h aré do lo m ism o lloró sobre é l. 3^ Y cu an do
a lia n z a co n tig o , v re in a rá s sobre Lodos, vino to d a la m u ltitu d á co m er con D a­
como lo desea tu alm a. Habiendo pues v id , siendo a u n de día c la r o , ju r ó D avid
despedido D avid á A b n er y hab iéndo se y d ijo ; Esto y peor b ag a Dio.-! co n m igo ,
este m archado en p a z , '¿2 lle g a ro n a l sí p ro b are yo p;ni ó a lg u n a o tra co sa a n ­
p un to Jo ab y la s a c a le s de D avid, qu e tes q u e se p on ga el sol. 30 Y todo el
h ab ían m atado ¡i unos lad ro n es y tr a ía n p uelilo lo oyó y quedó co n tento de c u a n ­
un botín ¡'ra u d ísim o . ¿3 Y .loab y to d as to hnbia hecho el re y d ela n te de él. 38 Di­
su s tro p as lle g a ro n d e b u t s ; m a s no falló jo ta m b ié n D avid á sus criad o s; ¿ Ig n o rá is
q u ie n n o tic iase ü a q u e l q u e A b u cr h ab ía acaso q u e h oy h a m uerto en Is ra e l uno
venido á v e r al re y y .se h ab ía ¡do co n ­ de su s m ejo res p rin cip es?
ten to . 2l· Jo ab p ues en tró al re y y le d ¡-
Capítulo IV .
jo·. ¿Q ué lia s bocho? A b u er acab a de v e ­
ij u a iin y t ilic ia li- ’ á ili* l a li n s i 't h , m u ía n A c s t n
n ir á t i: ¿ p o rq u é le h as dejado ir y él se i ii mi c a m a y Ikrvím la c alie::a fi P a v ú i, et cunl c a s-
h a m arch ad o ? '2‘6 ¿No co n oces á A b n er, ttjyji lau iu fla a!cvo> ia coi* ht lu n c rtc ti o los a s e s i­
hijo de N er, q u e lia venido á e n c a ñ a r le nos y inunda cnlijn'ai’ Ja cu b ^ a di* Isbosutli.

y reco n o cer tu s e n tra d as y salid as y a v e ­ 1 C uando supo Isbo seth q u e h ab ia


rig u a r todo lo qu e hace*? 2(i Y lu ego qu e sido m uerto A bner en H ebron, d esm ayó
Jo ab salió d e la p resen cia de D avid, en ­ su eo razó n , y todo Israel quedó c o n ste r­
vió m en sajero s tr a s A bner y le hizo vo l­ n ado . 2 T enia el h ijo de S a ú l dos c a p ita ­
ver desde la ciste rn a de S ira sin sab e rlo n es de tr opas lig e ra s llam ad o s lin aria y
David. 21 Y habiendo v u elto A b n e r á R e c a b , h ijo s d e llem m o n de fiero ib de
íieh ro n , Jo ab le llevó a p a rte en m ed io de la trib u de B e n ja m ín , p o rq u e Ueroth e r a
la p u e rta p ara h ab larle con e n g añ o , y co n tad a e n tre las ciu da d es de B enjam ín.
;illi le h irió en u n a in gle y le m ató para A Y te n ia Jo n a tá s, h ijo de S a ú l, u n h ijo
v e n g a r la m u erte de su h erm ano A sa d . tu llid o de los p ie s, p orq ue e ra de cinco
28 Cuando David supo lo q u e h ab ía a co n - año s cu an d o llegó d e . Jc z rn e l la n o tic ia
íe iid o , dijo·. E sto y p ara siem p re in o cen ­ d é la m u erte de S a ú l y Jo n a tá s. y tom án ­
te yo y mi rein o de la m u e rte de A b n er, dole su n o d riz a h u yó y con la p re c ip ita ­
hijo de N er; 21) y c a ig a su sa n g re sobre la ción de la fu ga c a y ó , y el n iño quedó co­
cabeza d e Jo ab y sob re toda la casa de jo . L lam ah ase M ifib oseth . ü E n traro n p u es
su padro. 31 Y dijo á Jo ab y á todo el líe c a b y B aan a en la m a y o r fu erza d el
pueblo q u e e sta b a ca n é l; R asn ad vu es- dia en ca sa de ísb n sc th , el cu al d o rm ía
Inis v e s tid u ra s , y ceñios sa co s, y llorad la s ie s la en su r a m a . Y la p o rtera de la
en los fu n e rale s de A b n er. Y el re y Da­ ca sa se quedó do rm ida lim p ian d o Irigo.
vid iba d etras del fé retro . 32 Y h abiendo (I E n traro n p ues sin ser sen tidos é h irie n ­
enterrado á A bner en 1le b ró n , el re y Da­ do á i./boselh le m ataro n y co rtán d o le la
vid al/ó la voz y lloró sob re el sep ulcro ca b e z a an d u v ie ro n toda la n oche por el
(le A bner, y tam b ié n llo ró todo el p u e­ cam in o del d e sie rto . 8 Y llev a ro n la c a ­
blo. lili Y dijo el rey·· No lia m uerto A b u er beza de Isbosel.il a David qu e estaba en
romo suelen lo s co b ardes. 3 ’: No e s tu v ie ­ H ebron, y le d ije ro n : A qui tie n e s la cu -
208 BIBLIA DE LAS FAMILIAS.

b e z a de Isb o setli, h ijo do tu en em igo te q u e te n ia co n sigo, á Je ru s a lc m co n tra


S a ú l, q u e m a q u in a b a c o u tr a tu v id a , y h o y lo s je b u se o s, q u e h ab itab a n aq u e l p aís;
el S eñ o r h a dado a l r e y m i señ o r la v e n ­ m as ellos d ijero n á D avid: No e n tra rá s
g a n z a eje S a iil y su d esc en d en cia. § M as aqu í si no ec h are s á lo s ciego s y lo s cojos
D avid les resp on dió : V iv e el S eñ o r qu e q u e d ic en : No e n tra rá aqu í D avid (o).
h a lib rad o m i a lm a de to d a aflicció n , 7 Poro D avid tomó la fo rtalez a de Sion·.
1 0 que s ¡ a l q u e me an u n ció y d ijo , p e n ­ e s ta es la c iu d a d de D avid. 9 Y h ab itó es­
sando tra e rm e u n a feliz n u e v a : S a ú l h a te en la fo rta le z a , y la Hamo la ciu d ad
m u e rto ; le h ice p ren d er y m a ta r en S i- de D avid, y edificó a l red ed o r desde Mello
cc le g j cuando p ar e c ía q u e d e b ía d ársele v en lo in te rio r . 10 Y se ib a fortificando
p rem io pór la n o tic ia ; 11 ¿cu án to m as y en gran d ecien d o m as y m as, y el Señor
a h o ra que un o s h om bres im píos h an q u i­ Dios d é lo s e jé rc ito s e sta b a con é l. 11 Hi-
tad tí la v id a á ul) in o cen te en su c a s a y r a n i, r e y d e T iro , envió tam b ié n á David
en su cam a, no he de v e n g a r su s a n ­ o m b ajad o res, y m ad eras de ce d ro , y c a r ­
g r e en vo so tro s y e x te rm in a ro s de la p in tero s, y ca n tero s p ara ed ific a r casa s;
tie r r a ? 12 A si dió orden á su g e n te y los y esto s lab ra ro n la casa de D avid. 12 Y
m a ta ro n , y co rlán d o lo s la s m ano s y los conoció D avid q u e el S eñ o r le h ab ía co n ­
p ies los co lgaro n ju n to a l esta n q u e de firm ado r e y sobre Isra el y cjue h ab ia e n ­
Ile b ro n . M as la cab ez a de Isboseth la to ­ salzad o su reino sobre su p ueb lo de I s ­
m aron y la e n te rra ro n en el sep u lcro de ra e l. 17 S ab ien d o p ues los filisteo s qu e
A b n er en H ebron. D a v id .b a b ia sido un gid o r e y d e Is ra e l,
se p usieron todos en m arch a p ar a ir á
Capítulo V . b u s c a rle . L u ego q u e llegó á n o tic ia de
David es ungirlo rey y rernnorúfo por loilo Isra e l: D avid este m o v im ien to , se re tiró á un lu ­
c4cha tlü JcruspJeiu á los jcbtiscns, ta in i fortaleza g a r fu e rte . -18 Y los filisteo s llegaro n y
<lc ISion, 1nbrji allí un palacio y fija su resillen el» en
ti]. E m bajada ilü flíra in . rev líe T iro* I a r IjüsUo.s se e x ten d ie ro n por el v a lle de B a laiin .
'vienen vet: Lta ól ila& vcucs y son ctciTolados y dus- •19 Y co n su ltó D avid a l S eñ o r diciendo :
¿S a ld ré co n tra los filisteo s? ¿L os en ­
1 Y fueron to d as la s trib u s de Israel tr e g a r á s t ú en m is m an o s? Y lo resp on ­
á David en Hebron y d ije ro n : N osotros dió el S e ñ o r. Y e , q u e yo le e n tre g a ré los
som os de tu m ism a sa n g re y p ueblo. filisteo s. 20 L legó p u es D avid á lia a I F a -
2 A dem as tiem p os a tr a s cuando S a ú l era ra s im , y los destrozó a llí, y d ijo : El S e ­
n u estro r e y , t ú lle v a b a s Israel al cómba­ ñ or ha d isp ersad o á m is en em igos d e la n ­
le y le c a p ita n e a b a s ; y á t í te h a dicho te de mi como s e d iv id en las a g u a s . Por
el S e ñ o r: Tú p a s to re a rá s á mi p ueb lo y eso se llam ó aq u e! lu g a r B aúl E arasim ó
s e rá s s u -c a u d illo . 3 T am bién se p resen ­ las dioses d is p e rs o s . 21 Y los filisteos
taro n a l re y cu H ebron los a n c ian o s de d ejaro n a llí su s ído lo s, los qu e se llevaro n
Isra el y D avid hizo p acto con ello s en ¡le ­ (<i) in U r p i -I 's : lí!(1_ih M ivi-iu l“ '· Ü<;L

brón d e la n te del S e ñ o r; y ello s le u n c ie ­ sjiUido cu qi.u' l»íin (1¿-imi1üiu1i!I'su lab palabras


o d w v ij a lu&ni'fffm tf (i ton a¡jo¿. Lo m as ik U u u I jia-
ro n re y d e I s ra e l. 4 D avid te n ia tre in ta rú c e tju c su o n lieiu ln n lo ^ venlaU rro ñ ciVjífW y i:ojos,
an o s cu an d o com enzó á r e in a r , y reinó A ([UÍcih's los h ab ían pu eslu sobre kisimi-*
ra lla s p a r a ilu r í’l c u lc m lti' ú· Dnvul c u á n M ^nrus si'
c u a re n ta . í} En Ileb ro n re in ó .sie te año s y cre ía n y n n é pono ten itau s u s acn irk itíd as, puo* no
seis m eses so b re J u d á , y en ,lerusa)em p ojtiaii p u ra mi d efen sa u lrn s solitarios <jhü los *№*
g o s y los c a jo s. V e n ía á sor nomo si le fllje rci): S o ­
tr e in ta y tres unos so b re todo Israel y so­ bo a la m u tu lla , T íiw íd, y Una prisión uros á tíslns. \
b re .lud:i. GY m arch ó el rey y toda la gen ­ nUi*urys U* apoderaras ^u !ii fortaleza.
LIBRO . II DE LOS R E Y E S. 26 í>

D avid y su g e n te . 22 Y o tra vez ■volvie­ so b rem an era co n tra Oza (a) y le castigó
ron lo s filisteo s y se ex ten d ie ro n por el por su te m e rid a d ; y quedó a llí m u erto
v a lle do ftafaim . 2 3 Y D avid co n su ltó a l ju n to a l a rc a de Dios. 8 C o ntristóse Da­
So ñor d icien d o : ¿ M a rc h a rá ronl-ra los fi­ vid p orque el S e ñ o r h a b ia castigad o ü
liste o s y los e n tr e g a r á s en m is m ano s? Y O za, y a q u e l sitio se llam ó : h a s ta e l.d ia
el S eñ o r resp on dió : No v a y a s en d erech u ­ de h o y el ca stig o de Oza. 0 Y D avid t e ­
ra co n tra ello s; m as da la v u e lta por su m ió a l S eñ o r en aq u el d ía y d ijo : ¿Cómo
esp ald a y v e á ello s por enfrento de los h a de e n lr a r en mi c a s a e l a r c a del S e ­
p e ra le s; 5l· y cuando o yeres el ru id o de ñ o r? -10 Y no q u iso lle v a r la á su ca sa .e n
uno q u e an d a por e n tre la s co p as de los -la ciud ad de D avid, sino q u e la co n dujo
p e ra le s, en to n ces co m en zarás la b a t a lla , ii c a s a de Obededom getco . 1 \ Y' estu v o
p orque en to n ces s a ld r á el S eñ o r ¡i tu freti- el a r c a del S eñ o r tre s m eses en c a s a de
le p a r a a s a lta r el cam p am ento de lo s filis­ Obedrdom g e tc o , y el S eñ o r b en d ijo á O -
teo s. 2í> D avid lo hizo asi como so lo h a - bededom y á toda su" fam ilia . 12 Y el re y
h ia m andado el S e ñ o r, y llevó* en r o la á D avid tuv o u o tic ia de q u e el S eñ o r h a b ia
Sos filisteo s desde G abaa h asta G ezer. b en decido á O bededom y todas su s co sa s
á c a u s a del a rc a de D ios. F u e p ues D avid
Capítulo V I. y la llevó de la ca sa de O bededom á la
L levand o D iiviil c] a r t a d el S eñ o r destín la casa de ciu d a d de David con gozo. Y le aco m p a- ,
A b ’m adnb. q u ila 1">1os la v illa :í Oza pnr b a b n !?i ío - ñ ab a n s ie te coros de m úsicos¿ v lle v a b a
ríulo. La d iíp o sila i n ra s a do O bedcdoin y H ^^iiiís
\a la u d a d a á Jcru s a tc m d anzando d ela n te tío id la . un b ecerro p ar a v ic tim a ; \3 y á cad a seis
Mi col su bn ría tic m arid o , y el S eñ o r cu r a s lig o pasos que a n d a b a n los q u e co n d u cían el
la duja e s té ril,
a rc a del S e ñ o r, sacrific ab a Un b u ey y un
\ D avid ju n io de nuevo á todos los c a rn ero . IA Y D avid b aila b a con. to d as
escogidos de Israel en n úm ero de tre in ta su s fu erzas d e la n te del S e ñ o r, y e s ta b a
m il. '2 Y se puso en m a rc h a con toda la revestid o de n n efod d e Uno (í>). -\b Y Da­
gen te de la trib u de Ju d á q u e le aco m p a­ v id y to d a la ca sa de Tsrael co n d u cían
ñ ab a, p ara tr a e r el a r c a d el S eñ o r, sobre el a r c a d el testam en to del S eñ o r con jú ­
la c n a l es invocado el nom bro d el S eñ or bilo v a l son de la s tro m p e ta s. 1(í Y h a ­
de los e jé rc ito s , q u e está sen tad o en cim a b iendo en trad o el a rca del S eñ o r en la
de ella sob re los q u e ru b in e s . 3 Y p u sie­ c iu d a d de D avid, M icol, h ija de S a ú l, q u e
ron el a rc a de Dios sobro un carro nuevo m irab a p or u n a v e n ta n a , vió a l re v d a n ­
y la saca ro n de la ca sa de A bin adab, que zar y s a lta r d e la n te del S eñ o r y le d e s ­
oslaba en fia b a a ; y Oza y A lu d , h ijo s de p reció en su c ü ia z o u . A l Y e n tra ro n el
A bin adab, g u ia b a n el c a rro n u ev o . í Y a rc a del S eñ o r y la colo caro n en su lu ­
cuando la h u b iero n sacad o de la ca sa de g a r enm edio del ta b e rn á c u lo q u e h ab la
A h in adad, A liio iba d e la n te del a rc o , 5 y le v an ta d o D avid ; y .e ste ofreció h o lo cau s-
David y todo el pueblo do Israel ta ñ ia n
delan te del S eñ o r toda s u e rte de in s tru ­ ( íj ) P o r q u e la íoc*’> n o s ie n d o s a c e r d o t e , s in o
s im p lit K 'V ¡u .
mentos de m a d era , y c ita r a s , y lir a s , y (6) E ste efod, ab so h tU im en ted islin to del d el pon-
panderos, y s is tro s , y cím b alo s, (i M as liTice* árcese <itie tira un ceñid or q u e s u je ta b a la t ú -
n ira iu lo rio r. Los santos p ad res c e le b ran ro n g r a n ­
luego qu e lleg aro n á la era de Na co n , des a la b a n z a s el fervoroso V h u m ild a d ilo
alargó Oza la mano h ac ia el a rc a de Dios y D avid: G regorio afirm a qnp u d u m u m as á l> a v id
b ailan d o y s-nliando q u e jjekvim io y b a ta lla n d o ,
la sostuvo , p orq ue los b u e y e s co ceab an y porque cu ra sn vtmet» ir su s oiu-m i^os y en.
la h ab ían lad ead o . 1 Y el S eñ or se in dignó a'i'K Í vüiH’ió á s i m is il« !.
270 BIBLIA DE LAS FAMILIAS.

tos y v ictim a s p ac ific as d ela n te d el S e ­ b iese en carg ad o el gobiern o de Isra el, n i


ñ or. 48 Y cu an d o acab ó de ofrecer los h e dich o ja m a s : ¿P o r q u é no m e ed ificáis
h o lo cau sto s y v ictim a? p ac ific as, b en d ijo u n a casa de cedro ? 8 A ho ra d irá s á mi
a l pueblo en n om bre del S eñ o r de los siervo D avid: lisio d ice el S eñ o r de los
ejé rc ito s. 4 ‘) Y d is trib u y ó ;'i todo el p u e ­ ejé rc ito s: Yo te saqu é de la s d eh esas don­
blo do Isra el la u to h om bres como m u je ­ de ap a c e n ta b a s los g an ad o s, p ara que fue­
res u n a to r ta de p an , un p edazo de c a r­ ses c a u d illo de m i pueblo de Israel, 9 y h e
ne de b u e y a sa d a у Лог do b a rín a frita estado co n tigo en to d as p a r le s por do n ­
en a c e ite ; y todo el p ueb lo se vo lvió c a ­ de h a s an d ad o , y hu ex lern iid u d o ú todos
da uno á su casa. 20 Y D avid se fu« á tus en em ig o s, y be h echo tu n om bre ta n
b en d ec ir á su fam ilia, y sa lie n d o le ú re­ famoso como el de los g ra n d e s q u e b a y
c ib ir M icol le d ijo : ¡Q ué lleno do g lo ria se en la t ie r r a . 10 Y co lo care on lu g a r e s ­
lia m ostrado h o y e l re y de Is ra e l, d e sc u ­ tab le á mi pueblo de I s r a e l, y le. e s ta b le ­
b rién d o se a n te las c riad a s de su s sie rv o s c e ré , y h ab ita r,! a llí, y un sei'ii in q u ie ta ­
y desn ud án d o se como si se d esn u d a ra un do m a s, *ui·dos h ijo s de in iq u id ad vo lv e­
bufón! 21 D ijole D avid: D elan te d el S o - rán ú aflig irlo como a n te s, II desde el
ñor q u e me, esco gió á m i m as bien q u e á dio. en q u e nom bré ju e c e s de mi pueblo
tu p adre y toda üii casa y me m andó fue­ ile Is ra e l. V le d a té paz con (odos tiu?
se el cau d illo dol pueblo del S eñ o r en Is­ en em ig o s. Adem as el S eñ o r ie p red ice
ra e l, 22 d an z aré y me lia ré m as vil tj tlen - que Le dan ! d ila ta d a y g lo rio sa d esc en ­
prnciable de lo q u e i no li e h ech o , y seré d e n c ia . -12 Y cu an d o se cu m p liere n tu s
bajo en m is ojos y a p a re c e ré m as lleno d ias y d e sc an sa res con tu s p ad res, le v a n ­
de g lo ria d e la n te de las c ria d as d e q u ie ­ ta ré desp ues de tí ú un hijo tu y o q u e n a­
n es h as h ab lad o . 23 A co n se cu en cia de cer;! de t i, y a firm aré su re in o . 13 Él e d i­
esto M icol no tuv o h ijo s en toda su v id a. fic a rá u n a casa á mi n o m b re, y yo a fir­
m aré su trono re a l p ara sie m p re. I V Yo
Capítulo V II. seré p adre p ara él y él s e rá h ijo p ara m í; y
si co n ielie re a lg u n a in ju s tic ia , yo le cor­
iJnvid hituiita utiJicar ми IrmpJo ni Stnor:
alaba al |H?n5.am!üui*; ¡i-.тп 1c rie la ra \utr do re g ir é p a tern a lm en te con v a r a de h o m ­
!>¡as q u e csln o b ra cMil>a iv sur v a ila :i un liijn s u ­ b res y con castig o de h ijo s de h om bres,
yo, D avid da "-raehis *1 SríWir.
fíi Mas no a p a r ta r é de él mi m iserico rd ia
4 Y ac ae c ió .q u e estan d o y a el re y de como la a p a rlé de S a ú l, á q u ie n desech é
asien to en su casa y h ab iéndolo concedido de mi p resen cia . I í> Y tu c a s a será e s ta ­
el S eñ o r paz en todas p a r le s con lo dos su s blo, y tu reino y tu tron o se afirm a rá n
en em ig o s, 2 di jo al profeta N ata n : ¿No re ­ ig u a lm e n te d ela n te de m í. 17 N atan h a ­
p aras que yo h ab ito en una casa de cedro bló á D avid conform e á le d a s e sta s p a­
y el a rc a de Dios está co lo cada en una lab ras y á toda esta re v ela ció n . -Ifj Y en-
tie n d a de. p ieles? 3 Y dijo N atan al r e y : Iró el re y D avid ejí el l a - t e n u h i i l » , y sen­
Y e y h az todo lo que lo d ic ta tu co n izo n , tóse d e la n te d<:.l S e ñ o r, y d ijo : ¿O uién soy
porque el S eñ o r está co n tigo . Y aco n ­ y o , m i S eñ o r y m i Dios, y q u ién es mi
teció on a q u e lla m ism a noche q u e el S e ­ casa p a ra h ab erm e elev ad o á ta n ta g ran ­
ñor h ab ló ¡i M atan d icien d o : 7 En lodos d eza?
lo s lu g a re s por donde pasó con todos los ¡ 1Í) á 29 Y prosir/uió d a ndo al S eñ o r
h ijo s de Is ra e l, ¿ h e h ab lado yo á a lg u ­ ¡ /ira d a s p o r las p ro m esa s que le había
na de Iris trib u s de Isra el, ;i q u ien h u ­ hecho respecto de su cana y rein o .
LIBRO II DE LOS R E Y E S. , 274

C a p ítu lo V I I I . ad qu irió D avid g ra n .H om bradía cu an do


volviendo de la c o n q u ista de Ja S iria m a ­
D a v id 'v íh c c á iu s filistt'os, ¡i ¡o í iiio ab itn s y ¡i
A d a rra e r, r e y i l j Su lu i t·» 1:1 S ir ia . Kn vi>(;i J e tó diez y ocho m il h om bres en el v a lle
«-‘frtUM v i ;ij i ;i ti7.a c u » i>:t v i i l T u t i , r e y de las S a lin a s . H Y puso go b ern ad o res y
de Kiiinlli.
g u a rn ic io n e s en la Id u m ea, la c u a l q u e­
1 De sp u es ilc esto acaeció q u e Da­ dó Loda s u je ta á él. 1 ii Asi D avid rein ó
vid dei r o l» á luri filisteo s, y los h u m illó , so b re todo Is ra e l, y d a b a a u d ie n c ia , y
y le s q u itó la ciu d a d di·, Celh librando a d m in istra b a ju s tic ia á todo el p ueb lo .
á Isra el d el tríbulo, '2, Y d erro tó á Moab. 4(5 Jo a b . h ijo de S a r v ia , e r a c a p itá n g e n e ­
é hizo te n d er en tie r ra á loa p ris io n e ­ ral del e jé rc ito , y J o s a f a l, h ijo de A h iu d ,
ro s, y m idiendo con u n a c u erd a el aupa­ s u se c re ta rio , 1 ' Y S a d o c , h ijo de A q u i-
d o que, ocupaban, destinó la m itad ú la lo b . y A q u im ele ch , h ijo de A b ia ta r, e ra n
m u e rte y dejó la oirá mitad con vida. sfonos sa ce rd o tes, y S a r a ia s esc rib a n o .
V-Moab quedó su jeto ú p a g a r tr ib u to i 18 Y B a n a ía s . h ijo d e .lo iad a, m an d ab a
D avid. 3 D errotó ig u a lm en te ú A d are z e r, la g u a rd ia de los c e r d e o s y fe le le o s; m as
liijo d e t t o h o b y r e y de S u b a , cu itad o .sa­ lo s h ijo s de D avid e ra n los p rim ero s des-
lió p ara e x te n d e r su s dom inios b asta el p u es d el r e y .
rio E u frates, i Y h ab ien d o hecho p risio ­
n eros m il y se tec ie n to s de á c ab a llo v
Capítulo IX .
v e in te m il in fa n te s d e s ja rre tó á todos lí.iviit rusfitnyi: i MilRiostílli, liijo ilc Jonalás,
[.M ías ! iis ji 'js c s i o i K 'S ijii u |)fi*l(3tiL'ciau á s u padre:
los cab a llo s de Jos ca rro s y reservó solo fin nnldi á Silia, siervo ilo la casa fie San], liara
los n ecesa rio s p a ra cien de esto s, o V i­ rjni' sii va Co>i luilu su familia, y »(Imite á lliíibo-
sclii á su nirsa.
n iero n tam b ién los siro s de Damasco p a­
ra so c o rre r á A d arezer, re y de Soba', y 1 á 8. Jhtbicndo sabido David que
David m ató v ein te y dos m il piros. 0 Y' a u n quedaba u n hijo d e Jonatás llam a­
[»uso g u a rn ic io n e s en la S iria do D am as­ do Mifiboseth le envió á lla m a r, le tra ­
co, q u e quedó s u je ta á él y tr ib u ta r ia , tó con lodo ca riñ o p o r su p a d re y le re s ­
v el S eñ o r le g u ard ó en to d as la s e x ­ tituyó todas las posesiones de su abu e­
pedicio nes q u e h izo . 1 Y D avid cogió las lo S a ú l.
arm as de oro q u e te n ía n los co rtesan o s 9 D espués de esto llam ó el r e y á S itia ,
de A d areze r, y se la s llevó ;í Jeru .su - siervo de S a ú l, y le d ijo : He dado a l h ijo
lein. S Y de H ete y Tícroth, ciu d ad e s de de tu señ or todo lo q u e p o seía S a u ! y
A darezer, se llevó g ra n d ísim a c a n tid ad lodos lo s b ien es d e su c a s a . <10 Tú p u es,
Jt’ co b re. í) M as T o u, re y de E m atb, y tu s h ijo s, y tu s criad o s le lab rai& is ia
oyó d e c ir q u e D avid lia b ia d estro zado t ie r r a v s u m in is tra rá s alim en to s ú M ica,
todas la s fu erzas de A d arezer 10 y en vió hijo de tu señ o r; m as M ifiboselh co m erá
á su hijo .lo ram , p ara q u e salu d a se a l re y siem p re ¡i mi m esa. T en ía S ib a q u in ce
David y le diese el p arab ién y las g ra c ia s liiju s v v e in te sie rv o s. -I I Y dijo a l le v :
por h ab er \ cu cido y d erro tado á A dare- Tu sierv o h ará com o h as m an d a d o , m i
zu\ porque- este e r a enem igo de Ton. señ o r y m i ie y . 12 T enia M ífiboselh nn
•ioraut llevó co n sigo vasos de oro, de hijo p eq u ciiiio llam ado M ica; y to d a la
plata y de b ro n c e , 11 lo s c u ale s co n sa­ fam ilia de S ib a se rv ia á M iílb o selh , 13 el
gró e) rey D avid a l S eñ o r con la p ia la y c u a l m oraba en Je ru s a le m , p orque co m ía
t’l oro (pie lia b ia co n sag rad o de to d as las co n tin u am e n te á la m esa del r e y ; y era
unciones sojuzgada,·; por él. Kí Tam bién cojo de am itos p ies.
Í7S BIBLIA" DE LAS FAM-fLIAS,

-Capítulo X. , de. b ata lla en fre n te de los si r a s . 40 Ei


l-.nvin D avid em b ajad o res ü íla n o o , rey. do ios am -
resto d e la trop a ía dejó al cu idado de su
n m n ilas, im ra co n so larle tlu 1л m u erlu i b su jia ilre . h erm ano A b isa i, el c u a l d irigió su fren te
K anon |os lio n a por c s jiú s y lo s lr « la i*uti a íre n la .
co n tra los a m m o n ila s. -I I Y dijo Jo a b :
D av ai irriU lilo ilú d a la la LrtKtTu á los lu m u o n ilíis,
Ins v cn cc y i
cli i'iMt rom o tam bién i ]:vs viro sr . u L' S i Jos siro s m e lle v a re n v e n ta ja ; a c u d irá s
. h a b ían a c u d iilo íi s o c r u r tílu í. - '. . en m i socorro ; si por el co n trario lo s
1 A conteció desp ués que m u rie se el. am m o n itas te lle v a re n v e n ta ja á t í, ',vo-te
r e y de los a n im o n ita s, y le sucedió en el a u x ilia r é , 1'¿ P ó rtate como h o m b re v a le ­
tro n o su h ijo Manon. 2 V dijo D avid: roso, y p eleem o s por n u estro pueblo y
T r a ta ré con m iram ien to y c'ottm iscracion por la ciu d a d do n ú estró D ios; y el S eñ o r
á H auon,! liijo d e N aás, como su pa-* lia r á lo que sea m ejo r ¡i su s ojos. 43 Con
d re hizo conm igo. líjiv íó Je pues algunos esto .lo ab y siía tro p as co m en zaro n la
d e su s co rtesan o s p ara q u é le co n so laran b a ta lla con los s iro s, los c u a le s h u y e ­
d e la m uerto d e s il p a d r e ; y llegad o s ron in m ed iata m en te . 1i V iendo los hijos
esto s a l p aís d é lo s h ijo s de A m m on, 3 d i­ de Am m on la fuga de lo s siro s h u y e ro n
je ro n los m a g n a te s do aq u el reino á H a- tam b ié n de A-bisnr y .e n tr a r o n en la c iu ­
.u o n su señ o r: ¿ P ie n s a s q u e D avid h a d ad , ,loab se vo lvió del p ais de lo s a r e -
en viad o q u ien te co jisuclu por h o n ra r la m ó n itas á J e ru s a lé m . <Id E ntre ta n to lo s .
m em o ria de tu p adre y 110 p ara q u e es­ siro s co n sideran do como h a b ía n sido d er­
p íen y reco n o zcan la ciu d a d ú fin de d e s ­ ro tado s en la p resen cia de Israel s e r e ­
tru irla ? i- Con esto Híuioft hizo p ren d er , h iciero n . 10 V A d arezcr sacó á los siro s
á los co rtesan o s d e D avid, y afe ita rle s la q u e e s ta b a n de la o tra p a rte del rio , ó h i­
m ita d d e la b a r b a , y c o rla rle s la s v e s ti­ zo v e n ir a l ejército de ello s; m an d áb alo s
d u ra s h a s ta c e rc a de la c in tu ra ; y los d es­ S o b a c h , g e n e ra l de la s tro p a s d e A d a re-
p id ió . o H abiéndolo llegado ' á sa b e r D a­ zer. I 7 H abiendo D avid tcuido n o tic ia
v id , en vió á re c ib irlo s (po rque aq u ello s de esto ju n tó á todo I s ra e l, y pasó el Jo r­
esta b a n co rrid o s y a v ergo n zad o s) v ¡i de­ d á n , y llegó ü H elam : y los siro s ordena­
c irle s: Q uedaos en .TeriGó lia s la q u e os ron su ejérc ito co n tra David y pelearon
crezca la b a r b a , y en to n ces v o lv ereis. co n tra él. -18 Y h u y e ro n lo s siro s de Is­
(i M as los am m o n ilas co n sid eran d o que ra e l, y D avid d estru y ó setec ie n to s carro s,
h ab ía n h ech o u n a in ju ria á D avid to ­ de ello s y. c u a re n ta m il ca b allo s é h irió
m aro n ¡í sueldo v e in te m il peones de la ¡i S o b u cli, q u e m urió luego a l p u n to ,
S ir ia de lYobob y do la S ir ia d e S o b a, y i 9 Viendo todos los re y e s q u e se liab ian
m il hom bres del re y М ааса, y doce m il unido p ara s o c o r r e r á A d a rez c r, que h a ­
de Isto b . 7 Inform ado de esto D avid e n ­ b ían sido vencido s p or Is ra e l, se atem o ­
vió co n tra dt-os á Jo ab con to d as sus tro­ riz a ro n , y vo lv iero n las esp ald as á Israel
p as. 8 M oviéronse p u es los h ijos de Am­ cu a re n ta y ocho m il h o m b res. Ii h iciero n
m on y se form aron en b a ta lla ú 3a m ism a las paces con Israel y se so m etiero n á él.
e n tra d a de la p u e r ta ; m as lo s siro s de So­ De a llí a d e la n te no osaron Jo s siro s dar
b a , y de R ohob, y d e Isto b ,-y de М ааса es­ a u x ilio á los h ijo s do A m m on.
taban en sitio a p a rte en el cam po. П V ien ­
Capítulo XI.
do p ues Jo ab q u e e s ta b a n p rep arado s los
DítviJ l»,s causa de la muerte do. Ums: ílcfipiifs se
enem igos á aco m eterle de fren te y p or la casa con Bcisuhóc^-Tr’im líM lc esltt; totlü lo
e sp a ld a , escogió á los m a s esforzados de ¡ig r a d i itl Scfior.

lo s soldados d e Israel y lo s puso en orden ( \ Y aco n teció á la v u c lta .d e un año


LIBRO II DE LOS REYES. 273

« a la época en q u e salen los re y e s ;i á tus g u erre ro s y an ím alo s, p ara qu e des­


ca m p a ñ a , q u e David envió a Jo a b y sus tru y a n la ciu d ad . 26 Y supo la m u je r de
o ficiales con 61 y á todo I s ra e l, y asolaron U rias que h ab ía m uerto s u m arido y le
el pais de Am m on, y ased iaro n á R ab b a . llo ró '(a)- 27 V pasado e l tiem po del lu to ,
M as D avid se quedó en Je ru s a le m . t En­ David la h izo ir á su c a s a , y se casó con
tre tan to sucedió q u e le v an tán d o se Da­ ella ( ¿ ) , y tuv o u n h ijo . M as e s ta acció n
vid de d o rm ir la sie sta y pascando p or el de D avid desagrad ó a l S eñ o r.
terrad o de su palacio v iú en la ca sa de
en fre n te ¡í un a m u jer qu e se e sta b a b a ­ Capítulo X II.
ñando; y esta m u je r era m u y h erm osa. D av id reprendido por el profetzt Natan reconoce su
3 Envió p ues el re y á p re g u n ta r qu ién pecado, y el Soñot s c le [jurclona: pero su jetán d o le
á p a d e w r m uelins penas te m p o rale s. N ace Sulom oti
e r a , y supo q u e era B e ls a b é e , h ija de (1c Dcfcsabíe* Es tftmruta por fu erza la c iu d a d da
Eliam y esposa de U rias h eteo . 4 Con es­ R a b ia y. D avid eje c u ta te rrib le s c a s illo s en lo · ara-
m o m 'ta s.
t a n o tic ia m andó m en sajero s qv e habla­
ro n con ella y se Ííi llevaron á pala cio . 1 El S eñ o r p ues envió N atan á Da­
b á H . Como U rias sirv iese en el v id , a l c u a l dijo N atan luego qu e lleg ó :
ejército qu e tenia a sediada á liabba, Había dos hom bres en u n a c iu d a d , el uno
David escribió u n a ca ria á Joab p o r rico y el otro p o b re. 2 El rico te n ia g ra n ­
conduelo d el m ism o. U rias d k ie n d o h : dísim o núm ero d e o vejas y b u e y e s; 3 m as
\5 Poned á U rías-á la frente de la ba­ el pobre no te n ia ab so lu tam en te n ad a
ta lla , donde fuero m as recio el co m b ate, sin o u n a o v ejilla que h ab ía co m prado y
y aban d o n ad le p ara q u e sea herido y p e­ c ria d o , y que h ab ía crecid o en su c a s a
re zca. \G Jo a b p ues q u e te n ia asediada ju n ta m e n te con su s h ijos com iendo de su
la ciu d ad , puso á U rias en el sitio donde p an , y bebiendo en su vaso , y durm iendo
sabia q u e e sta b a la ge n te m as esforzada. en su regazo ; y era para él como u n a
17 Y h ab ien d o h ech o u n a salid# los de h ija . 4 Mas h abiendo llegad o u n h uésp ed
la ciu d ad peleaban co n tra Jo a b , y m u rie­ á ca sa del ric o , este q u e no q u e ria to c a r
ron alg u n o s de la ge n te de D avid y tam ­ á su s o vejas y b u e y e s p ara d a r u n co n ­
bién Urius h eteo . 18 Y Jo ab en vió p a r le v ite al Forastero, tom ó la o v e ja d el po­
á David de todo lo que h ab ía ocurrido b re y la aderezó p ara d ar de com er á su
eii la b a ta lla . 22 Llegó p ues el m en sajero h u esp ed . □ D avid in dign ado en g r a n m a­
y refirió á D avid todo lo q u e Jo ab le h a­ n era co n tra aqu el dijo á N atán : V ive el
b ía m andado . 23 Y dijo el m en sajero al S eñ o r que el hom bre que h a h ech o eso ,
re y ; Los de la ciud ad lo graro n v e n taja es reo de m u e rte . 6 P a g a rá la o veja con
sobre nosotros c h iciero n u n a salid a; m as cu atro ta n to s por h ab er hecho eso y no
nosotros arrem etien d o con ellos lo s p er­ h ab e r tenido co n sideración a l pobre.
seguim os b asta la s p u e rtas de la ciu d ad . 7 Mus N atan dijo á D avid: Tú eres ese
2'j. Y lo s (lech ero s d isp araro n sa eta s con­
(<;) T al v p i l ( Unrú do r e r a s y no supo tum o
tra tu s siervos desde e n c im a de la s m u ­
D avid lia b ia liccho p c rc c rr á sn m arid o ,
rallas, y m uriero n algu n o s do esto s y ( í) El m atrim o n io (¡no D av id ro n lra jo ton tu
tam bién U rias h eleo tu sie rv o . 2 3 Y dijo v iu d a ile V n n s .íi-a contrarío ¡i 1oil;i buena r í g l a y
t i c |ii‘ s L i n n ^ l i m p i o ; a si e s (]iie d i sn srn ilií a l S o iio r;
David al m en sajero : D irás á Jo ab : No te m as tío TuquoIli, y B otsabéc es euritm ia pomo m u je r
acobarde este co n tratiem p o , p orque los di! D avid en la Í7n i!■:11' 'u l:l '!·- n u estro fttíJior J j s u -
Oriatfi. Imi la i^ li'sia catóU ra esfcui s a liia m c u lc iV -
sucesos d é la g u erra son v ario s, y y a un o , ctoraitos por Hillos y de n in g ú n v alo r si niejanlen
y a otro cae a l filo de. la esp ada. A lien ta malrimüüiiii.
18
BIBLIA DE LAS FAMILIAS.

h om bre. Esto p u es d ic e el S eñ or Dios to el n iñ o ? Ellos le respondieron·. S i h a


de Is ra e l; Yo te u n g í por r e y de Israel m u e rto . 20 L ev an tó se p u es D avid del
y te lib r é de la mano d e S a ú l: 8 te d i s u e lo , y se lav ó , y se u n gió , y m udán­
la c a s a de tu señor y la ca sa de Israel dose do ro pa en tró en la casa del S eñ o r,
y de Ju d á ; y si esto e s poco, te a ñ ad iré y le ad o ró , y vo lv ió se á su c asa , y pidió
co sas m ucho m ayo res. 0 P u es ¿por qué q u e le s irv iera n de co m er, y com ió. 21 Y
h as despreciado la p a la b ra del S eñ o r p a ­ le d ijero n su s criad o s; ¿Q ué es lo q u e h as
r a h ac er el m al en m ¡ p resen cia? H iciste h ech o ? A yu n aste y llo ra b a s por el niño
p e re c e r á U n a s h uleo al filo de la esp ada cu an d o au n te n ia v id a , y ulioru que es
y tom aste á su m u je r por m u je r tu y a y m u e rto , te h a s le v a n ta d o y h as com ido,
1c m ataste con la espada de los h ijo s de 2 2 El le « resp o n d ió : A yu n é y llo ré por el
A m m on. 14 l í e aqu í que yo su sc ita ré el niño m ie n tra s v iv ia a u n , p orque dije:
m al sobre tí de tu m ism a casa y te q u ita ­ ¿ q u ién sab e si acaso m e le d a rá el S eñ or
ré tu s m u je re s d ela n te de tu s ojos, y s e las y v iv irá el niño ? 23 M as a h o ra q u e y a
d a ré ó o lro , y será s deshonrado p o r tu ha m u erto , ¿ p a ra qué he de a y u n a r ?
hijo á la luz del so l; 42 p orque tú lo h ic is­ ¿P or v e u tu ra podré y a re su c ita rle ? Mas
te sec retam e n te ; m as yo h a ré e sta s cosas b ien iré yo á b u sc a rle ; pero él no vo lv e­
á v ista de tocto Israel y á la lu z del sol. rá á mí. V i Y consoló D avid á su m u jer
4 3 Y dijo D avid á N a la n : lie pecado con­ K etsab é ey tuv o de ella otro h ijo llam ado
tr a el S eñ o r, Y N atan le respondió·- El S e­ S a lo m e n , á qu ien amó el S eñ or. 2í> Y por
ñor tam b ié n h a perdonado tu p ecad o (c¿): m edio del profeta N atan le puso el nom ­
no m o rirá s. 4 i S in em b argo por cu an to b re de am ab le al S e ñ o r, p o rq u e el S eñ or
h as h echo q u e lo s en em ig o s d el S eñ or le am a b a . 2 0 E n tre tan to Jo ab c o n tin u a ­
blasfem en de él por ta l c a u s a , m o rirá ir­ b a ased ian d o á U abbíith de los am m o n i-
rem isib le m en te el h ijo q u e te h a n acido . t a s v estab a p ara to m ar e sta ciud ad re a l.
45 Y se vo lvió N atan á su c a s a , Y el S e ­ 27 Y envió m en sajero s á D avid p ara que
ñ o r hirió a l niño q u e D avid h ab ia tenido le d ijesen ; He p eleado co n tra R a b b a lh y
de B clsíib éc, y fue d esah u c iad o . 4 GY D a­ e s tá p ara ser tom ada la ciudad de la s
vid oró a l S eñ o r por el n iñ o , y a yu n ó ri­ a g u a s . 28 A ho ra p u es ju n ta el re sto del
g u ro sa m e n te , y re tirá n d o se ap artó se pos­ p ueb lo y ven á a s a lta r la ciu d ad y to ­
tró en t ie r r a . M Y su s criad o s m as a n ­ m a rla , no sea qu e si yo la tom o, so me
tig u o s fueron p ara o b lig a rle á q u e se le­ a trib u y a á mi la v ic to ria . 20 Asi D avid
v a n ta s e , y él no quiso h ac e rlo , ni to m ar ju n tó á todo el p u eb lo , y m archó co n tra
con ello s a lim en to . 48 Al sép tim o di a R a b b a th , y dando el asa lto la tom ó. 30 Y
m urió el n iñ o , y lo s criad o s de D avid te­ quitó de la cab eza de su re y la co ro na,
m ieron d a rle la n o tic ia , porque d ijero n : que p esab a u n ta len to de oro y ten ia
S i cu an d o a u n v iv ia el n iñ o , le h ab láb a­ p ied ras m u y p rec io sa s, y íu e p u esta so­
mos y d o nos o ia; ¿cu án to m as so a fli­ b re la c ab ez a de D avid. T am bién se llevó
g irá si le decim os: El niño h a m uerto ? de la ciu d ad un rico b o tín . 31 Y tra y e n ­
49 Mas vien do D avid q u e los criad o s an ­ do á lo s h a b ita n te s de e lla m andó aser-.
d ab an en cu ch ich eo s en ten dió q u e h ab ia r a r á u n o s, y p asa r carro s con ruedas
m uerto el n iñ o y les d ijo : ¿ lia m uer­ de h ierro sob re o tro s y d esp edazarlos cou
c u c h illo s, y p artirlo s á m an e ra de los la ­
to) El Señor perdonó ú David el pecado con-
niuiaiidolc la jiwia clvrnu jior ú] mcrteíi, í>n d rillo s cuundo están blandos {«■). Asi Iii-
castig o s (enipO ia!es. («1 lis io s su p licio s so » v erd a d e ra m e n te atroces;
LIBRO II DE LOS R EYES. Í75
zo con to d as la s ciu d ad e s de lo s am m o - h ac e m ucho tiem p o . 3 Y te p re se n ta rá s
u ila s . Y se vo lvió D avid con todo su e jé r­ al r e y y le h a b la rá s en esto s térm in os ( y
cito á Je ru sale m . Jo ab le su g irió lo q u e h a b ía de d e c ir).
4 A si h ab ien d o en trad o á l a p resen cia del
C a p ít u lo X I I I . re y la m u je r te c u ita s e postró en tie rra
A bsalom mMn en un co n v ite a. su h erm ano Am* d e la n te de é l, y le adoró, y d ijo : S a lv a -
non, q u e b a h ía in su ltad o d su h erm a n a T a m a r, y m e, ó r e y . 5 Y le dijo el r e y : ¿Q ué es lo
huyo á líi co rle dpi roy ilc Gc-ssur,
q u e tien es? E lla respondió: i A v! S o y un a
4 á 36 . E n el m ism o palacio de Da­ v iu d a , 6 y tu s ie rv a te n ia dos h ijo s qu e
vid o cu rrió u n a escena h o rrib le, qu e co­ riñ iero n e n tre si en el cam p o, y no h a ­
m enzó p o r la igno m inia y acabó p o r el b ía n ad ie q u e p ud iese co n te n e rlo s, y el
hom icidio. A m n on , hijo p rim ogénito d e uno hirió a l otro y 1c m ató . 7 Y v e a q u í
D avid, a fren ta á T a m a r, su h erm a n a q u e lev an tán d o se toda la p are n te la co n ­
p o r p a rte de p a d re y h e r m a n a d e Ab­ t r a tu s ie rv a d ice: E n treg a a l q u e h irió á
salom p o r p a rte d e p a d re y m a d re . Ab­ s u h erm an o , p ara q u e le m atem o s ó fin
salom d esp u es de d isim u la r s u resen ti­ de v e n g a r la m u e rte de su h erm an o y
m iento p o r espacio de dos años mató á quitem os del m undo a l h ered ero . Y p re ­
su h erm a n o A m non en uti convite. ten d en a p a g a r la ú n ic a ce n te lla q u e m e
31 En se g u id a h u yó y se re fu g ió en lia b ia quedado , p ar a q u e no se co n serv e
casa de T o lo m ai, h ijo de A m m iud, r e y de n om bre, n i re liq u ia de mi m arido sobre la
G essur. 28 A llí estuvo A bsalom tre á a ñ o s . t ie r r a . 8 Y dijo el r e y á la m u je r: Y ete á
Y D avid cesó de p e rs e g u irle , porque se tu c a s a , q u e yo d aré p ro v id en cia en tu
liab ia consolado de la m uerto de A m non. favor. 4 2 Dijo la m u je r: H able tu s ie rv a
u n a p alab ra a l re y mi señ o r. Y dijo é l:
Capítulo X IV . H ab la. 13 Y co n tin u ó la m u je r: ¿P o r q u é
Jnab por in d u stria d a u n a m u je r de T « u n lo g ra h as p ensado se m e ja n te co sa co n tra el
que Itavirt p erm ita á A b salo m v o lv e r d J e ru s a le m ;
fiero au n q u e vo lvió , no viú en dos años d ro stro ele p ueb lo de Dios y por q u é el re y h a d e­
so padre, h a s la q u e por in tercesió n m ism o Jo ab term in ad o h a c e r este m a l a n te s q u e m a n ­
fue a d m itid o i su p resen cia.
d a r vo lv er á su hijo d esterrad o ? 4 \ To­
4 M as Jo a b , h ijo de S a r v ia , cono­ dos m orim os y nos d eslizam o s como el
ciendo q u e el corazon d el re y e sta b a in ­ a g u a sob re la tie r r a , q u e no v u elv e a t r a s ;
clinado h á c ia A bsalom , 2 envió á T eeua y Dios no q u ie re que p ere zca u n a a lm a ;
é hizo v e n ir de a llí u n a m u jer s a g a z , á m as e stá in clin ad o á re v o car la s e n te n ­
que d ijo : F in g e q u e e s tá s do d u elo , y c ia , p ara que no p erezca en tera m en te
ponle u n vestid o de lu to , y no te u n jas el q u e está ab atido . 4 S He venido p ues
con oleo, p a ra q u e p arezc as como un a ah o ra p ara d e c ir esto á m i señor y re y
m u jer q u e e s tá llo ran do á un m uerto y a en p resen cia del p ueb lo . 48 Y el re y lo
d ijo : No m e o cu ltes u u a cosa q u e te voy
[¡ero en p rim er tu g a r es da creer q u e D av id no h i­ á p re g u n ta r. Y dijo la m u je r: H ab la, m i
lo co n tra los am m onilns m as q u e a q u ello q u e ha­
cían lo s m ism os contra su s e n em ig o s; y en s e g u n ­ señ o r y r e y . 4 0 Y dijo este : ¿P or ven ­
do como q u ie ra q u e 110 venios v ilu p e ra d a por la t u r a an d a la m ano de Jo ab en todo esto ?
sa grad a e s c ritu ra la accioJt de D av id , jii debem os,
n i podem os in terp o n er ¡h h 'S '.lo .ju icio , ni a c u sa r lie Respondió la m u je r: For 3a salu d de tu
cru eld ad í un p rin cip e, q u e (q u itad o ol tiem p o de a lm a , Ó m i re y y se ñ o r, que lia s dado d e­
su. pecado) e slu v o m u y 3¡riK> de tal v ic io , n i co n ­
rech am e n te en el h ito en todo cu an to
denar nn acto a c e rc a del cu al no tenem os b as­
tantes lu ces p a ra ju z g a r . h a s h ab lad o ; pues tu m ismo sie rv o Jo ab
576 BIBLIA DE LAS FAMILIAS.

me lo h a m andado y m e h a su gerid o to ­ sobre su ro stro ; y el re y besó á A bsalom .


d as e s la s razo n es. 24 Y dijo el re y á Jo ab :
Ve aquí q u e esto y ap lacad o y h ago todo
Capítulo X V .
cu an to p id es: ve p ues y h az vo lv er á mí A ljsalom g an an d o se t i fav o r del pueblo se reb u llí
co n tra s u jkuI ic en H elaron. D avid .sale h u y e n di: (Id
h ijo A bsalom . 23 S alió p u es Jo a b , y fue J e i'iis a k m , ú ilondu e n v ía :l los s a c e r d o te s con el a r ­
á G essur, y tra jo á A bsalom á J e ru s a le m . ca y (am b ien n Cu sai p ara q u e desbarate· lo s d e s ig ­
n io s y consejos fie A q u ito fe l.
24 M as e l re y dijo: V ayn se á s u casa y
no v e a mi ro stro . A si Absalom se fue á 1 Y desp ués de esto hizo p ara si c a r ­
su casa y no v¡ó el ro stro d el r e y . 23 Y ros y a p re sto g e n te de á cab allo y c in ­
no h ab ía en todo Israel hom bre ta n h e r­ c u e n ta h om bres q u e fuesen d elan te de él.
m oso, n i tan gallard o como A bsalom : no 2 Y lev an tán d o se d e m añ an a s e ponia
te n ia la .m en o r ta c h a d e s d ó la p lan ta del ju n to á la e n tra d a de la p u e r ta , y llam a­
p ie h a s ta la co ro n illa. 20 Cuantío se cor­ ba á todo h om bre q u e te n ia a lg ú n n ego ­
ta b a el cabello ( y se le co rta b a u n a vez cio é iba á pedir ju s tic ia a l r e y , y le docia:
a l añ o , p orque le m olestab a la c a b e lle ­ ¿De q u é ciu d a d eres? Y resp o n d ía el kom -
r a ) , p esab an los cab ello s de su cab eza b r e : Yo tu sie rv o so y de ta l trib u de Is­
do scientos s id o s segú n el peso com ún. ra e l. 3 Y re p o n ía A bsalom : Tu p reten ­
27 Y tuvo A bsalom tre s h ijo s y u n a h i­ sión mo p arece razo n ab le y ju s la ; pero
j a llam ad a T a m ar, de su m a h erm o su ra. no h ay p ersona nom brada por el r e y p ara
2 8 Y h ab itó A bsalom dos año s en .Tcru- q u e te o ig a. Y a ñ a d ía : 4 ¡Ó q u ié n me
salem y no vió e l ro stro d el r e y . 29 Asi co n stitu y e ra j uez so b re la t ie r r a , p ara qu e
envió á lla m a r á Jo a b p ara q u e fuese al vin iesen á m í todos lo s q u e tie n e n n e ­
r e y , y Jo a b no quiso ir . H abiéndole lla ­ go cio s, y los d ecid iera yo seg ú n ju s tic ia !
m ado segu n d a vez y h ab iéndo se n egado ü A m as cuando se a ce rca b a uno á sa lu ­
este á ir , 30 A bsalom dijo á s u s s ie r ­ d a rle , él a la rg a b a la m ano y le ab razab a
vo s: S ab éis la h ere d ad de Jo a b que está y le b esab a. G Y lo m ism o h a c ia con to ­
in m ed iata á la m ía, donde tie n e la s c e b a ­ dos lo s que ib an á Is ra e l á p ed ir a u d ie n ­
das p ara s e g a r: id pues y p ren dedle fue­ cia y ju s tic ia a l r e y ; con lo c u a l ro b ab a los
go . P ren d iero n p ues fuego á la s m ieses co razo n es d é lo s is r a e lita s . 7 M asdespue.3
los siervos de A bsalo m . Y los de Jo a b , de c u a re n ta añ o s ( a ) dijo Absalom a ! re y
ra sg a d as sus v e stid u ras, fueron y le d ije ­ D avid: Iré á eu m p lir los vo to s q u e hice
ro n ; Los siervo s de Absalom han quem a­ a l S eñ o r en íle b ro n ; S p o rq u e cuando tu
do u n a p a rte de tu h ered ad , 31 Jo a b fue siervo e stab a en G esur de S ir ia , hizo os­
á casa de A bsalom y le d ijo : ¿Por qué han le voto: S i el S eñ o r m e lle v a r e o tra vez
quem ado tu s sie rv o s m is m ieses? 32 Y 1c á Je ru s a le m ; le o freceré u n sacrificio . 9 Y
resp on dió A bsalom : E n vié á su p lic arte le dijo el r e y : Ve en paz. Y A bsalom so
que v in ie ra s p ara que fueses á d ecir a l fue ó Ileb ro n . d0 M as envió exp lo radores
r e y : ¿P a ra q u e he venido d e G essur? Mas á todas las trib u s do Is ra e l d ic ie n d o : Asi
me v a lia esta r a llí. A lean zam e pues la q u e o yereis el sonido de la tro m p e ta, d e-
g ra c ia de q u e yo v e a la cu ra del r e y ; y (ji) E stos fn a re n ta años s e d ie n ta n com unm en­
si se acu erd a au n de mi d elito , que mo te desdi; la p rim e ra v ez (¡u e S a m u e l u n g ió por r e y
¡i D av id , s e g u r o íro s desde quo este venció i Go-
q u íte la v id a . 33 Con esto Jo ab so pro-
Ü alh. Tero nótese (p ie en m uchos có dices m an us­
sentó al re y y se lo contó todo; y A bsa- crito s a n tig u o s de n u e s tra V u tjrata se lee ructrn
)om fue llam a d o , y en tró en la cám ara rtfiosen vez do c u a re n ta ; eu en y o caso s e r ia el cuar­
to atlo después quu A b salom v o lv ió á la casa do su
del re v , y 1c adoró p ostrándose en tie rra p ad re.
LIBRO II DE LOS R EYES.

cid ; A bsalom re in a y a en H ebroo. -H Y d ro n , Y pasó E tai g e te o , y to d a la g e u le


fueron con A bsalom d o scien to s hom bres q u e ib aco n é l, y el resto de la m uch ed um ­
de Je ru sa le m q u e él h ab ía co n vid ad o , los b re. 23 Y todos llo ra b a n á g r ito s ; y to ­
q u e le seg u ía n con sen cillo co razon é ig ­ do el pueblo ib a p asan do: tam b ié n p asa­
norando en tera m en te el m otivo. 12 T am ­ ba el r e y el to rr e n te C edrón, y todo el
bién llam ó A bsalom á A quitofel g ilo n ita , pueblo se en ca m in a b a por el cam in o quo
«o n sejero d e D avid, de su ciu d ad de G i- m ira a l d e sie rto . 2 i L lego tam b ién el su­
io. Y cu an d o e s ta b a inm olando la s v íc ti­ mo sacerd o te S ad o c y con él todos lo s le ­
m as, se formó u n a co n ju ració n poderosa v ita s , q u e lle v a b a n el a rca de la a lia n z a j
y se a u m e n ta b a el n um ero de la gen te la d ejaro n alli. Y sub ió A b ia ta rju n io á d ía
q u e c o rría a l p artid o de A bsalom . 13 L le­ h a s ta q u e acab ase d e p asar lodo el p u e­
gó pues un m en sajero á D avid dicien d o : blo q u e h ab ia salido de la ciu d ad . 25 Y
Todo Isra el A bsalom de b uen a v o ­ dijo el re y á S ad o c: V u e lv e á lle v a r el a r ­
lu n tad ( a ) . 44· Y dijo David á su s sie rv o s ca d e Dios á la ciud ad : si yo h a lla re g r a ­
que estab an con él en Je ru s a le m : E a, h u­ c ia d e la n te del S e ñ o r, m e r e s titu ir á a llá
yam o s, p o rq u e no podrem os si no e sc a ­ y m e la m o strará a s i como su ta b e rn á c u ­
p arn o s de m anos de A bsalo m : daos p riesa lo . 26 M as si m e d ije re ; No m e a g ra d as;
á s a lir, no sea q u e llegan d o nos sorp ren ­ esto y sum iso á sus ó rd en es, h ag a lo qu e
d a , y tr a ig a la ru in a sobre n o so tro s, y p a ­ le p arezca b ien . 27 Y d ijo el re y al sum o
so á cu ch illo la ciu d ad . 16 S alió p ues el sacerd o te S ad o c: Ó v id e n te , v u e lv e te ü l a
re y á pie con to d a su fam ilia y dejó á diez ciu d ad en p az , y v a y a n con vo sotros tu
de su s m u je res de segu ndo o rden p ara h ijo A quim uas y J o u a tá s , h ijo de A b ia -
cu sto d ia d el p ala c io . 18 Y todos s u s s ie r ­ ta r, dos h ijo s v u e stro s, 28 Yo m e escon ­
vos ib an A su lad o , y la s legio n es de los d eré en la s lla n u ra s d el d esierto h a s ta
cereteo s y p életeo s y todos los gcteos, q u e re cib a n o tic ias de v o so tro s sobre el
g u errero s esforzados, en núm ero de seis­ estad o de las co sas. 29 Sadoc p ues y A bia-
cien tos peones q u e 1c h ab ían segu id o des­ ta r se v o lv iero n á lle v a r el a r c a de Dios
de Gct-h, ib an d ela n te del r e y . 49 Y dijo á Je ru s a le m y se q u ed aro n a lli. 30 M as
este ó Etai g eteo : ¿P o r q u é víanos tú con David s u b ía la c u e sta de las Olivas llo ran ­
nosotros? V u é lv e te y q iie d ate con el nuevo do , descalzo y con la cab eza c u b ie rta , é
re y , p orque eres e x tra n je ro y h a s salido ig u alm en te lodo el p u eb lo q u e le aco m ­
de tu t ie r r a . 20 L le g a s te a y e r , ¿ y h o y h as p añ ab a , su b ía llo ran do y c u b ie rta la c a ­
de v e rte p recisado á s a lir con nosotros? b eza. 31 Y tuv o D avid aviso de quo A qu i-
Yo iré á donde ten go q u e ir ; m a s tú v u é l­ tofel e n tra b a tam b ién en la co n juració n
vete y llé v a te contigo á tu s h erm an o s, y el con A bsalo m , y d ijo : S e ñ o r, te ruego
Señor s e rá m isericordioso y fiel co n tigo , que e n to n tezc a s á A qu ito fel y d esbara­
p orque h as m ostrado tu g ra titu d y le a l­ tes sus d esig n io s. 32 Y cuando D avid
tad. 21 Y respondió E tai a l r e y : V ive el su b ia á la cu m bre d el m onte donde h a ­
Señor y v iv e el re y m i señor q u e en c u a l­ b ia d e a d o rar al S e ñ o r, se le puso d elan ­
qu iera p arte q u e e s tu v ie re s , a llí e s ta rá tu te C usai a ra q u íta con la s v e stid u ra s r a s ­
siervo en vida ó en m u e rte . 22 Dijo Da­ g ad a s y la cab eza cu b ie rta de polvo. 33 Y
vid á E tai: Ven y p asa el tórrenla Ce­ le dijo D avid: S i v in ie re s co n m igo ; me
la) lis ta s ú b ita y g e n e ra l rovolncion sobrevino s e r v ir á s de c a rg a ; 34 m as si te v oh’i ere s á
por d isp o sició n itd Señ o r p a ra c a s lig a r los petados
la ciud ad y d ije re s á A bsalom : ó r e y , yo
ti« lla v id y c u m p lir a si el ik 'crelo q u e U' l’.abi.i íiilu
intim ado por buc» ilvl profeta Nal tu . so y tu sie rv o : a s i como h# serv id o á tu
2:8 BIBLIA DE LAS FAMILIAS.

p a d r e , te se rv iré á t i; d e sb a ra ta rá s los has atraído haciendo m al á o íro s , por­


p lan e s de A quitofel. 3Ü V te n d rá s co n ti­ q u e eres hom bre s a n g u in ario . 9 E nton­
go á los sace rd o tes S ad o c y A b iatar; y ces A b isal, h ijo de S a r v ia , dijo a l r e y :
to d as c u a n ta s n o tic ias su p ieres de la c a ­ ¿P o r q u é esc p erro m u erto m ald ice a l r e y
s a d el r e y , se la s m a n ifestarás á ello s. mi señ o rt 11 Y dijo el r e y á A b isaí y á
38 En s u co m pañía está n su s h ijo s A qu i- todos su s sie rv o s : V eis q u e u n h ijo m ió
m oas, h ijo de S ad o c, y Jo n a tá s , h ijo de en gendrado por m í m aq u in a co n tra m i v i­
A b ia ta r, por lo s cu ales me e n v ia re is to ­ d a; ¿cu á n to m as Jo h a rá a h o ra uno de
d as las n o ticias quo o y e re is . 07 A l m is­ la trib u de B e n jam ín ? Q uizá el S eñ o r
mo tiem po q u e C u sai, am igo d e D avid, m ira rá mi alliec io n y m e v o lv erá b ien
llegó á Je ru s a le m , en tró ta m b ié n A b sa - p or e s la m aldició n de h o y . 4 4 L le g aro n
iom en la ciu d ad . p u es fatig ad o s á fíu h u rim el re y y todo
el p ueblo, y allí d c sc a risjfc jn y s e re frig e­
Capítulo X V I.
ra ro n . -1 i> Mas A bsalom y toda s u g e n te
D avid d esp o ja :i M ililm sctti d a su s b ien es y so los
d a d Sibci, í]u e le ofrece v iv ero s, ttctnci m nlilloc á en traro n en Jc ru sa lem y con él tam b ién
D avid, ijn iu n ini|iidl: t[tio le m alón. A qu ilo fel. -Iti Y h ab ién d o se p resen tad o á
4 Y cuando D avid h a b iá pasado un A bsalom C usai a ra q u ita , am igo de D avid,
poco de la cu m b re del m on te, le sa lió a l le dijo-. Dios te g u a rd e , ó r e y : Dios te
e n c u e n tro S ib a , criad o d e M itib o se th , con g u a rd e ó r e y . -17 Y A bsalom le resp o n ­
dos asn o s cargad o s de do scien to s p an es, dió: ¿Es esa tu g ra titu d p ara con tu am i­
y cien co lgajos de p asas, y cie n panes-de go? ¿P o r qu é no te h as ido con tu am i­
h igo s, y un pellejo de vino . 3 Y dijo el go? 18 Y replicó C u sai: De n in g u n a m a­
r e y ; ¿Dónde e s tá el h ijo de tu am o? Y re s ­ n e ra , porque yo seré de aq u e l q u e han
pondió S ib a í S e h a qu edado en J e r u s a ­ elegid o el S e ñ o r, y todo e ste p u eb lo , y to­
lem y d ice; L a ca sa de Israel m e r e s titu irá do Israel; y m e q u ed aré con él. 10 A m as
h o y el reino d e m i p ad re. 4 Y dijo el re y a ñ a d iré ; ¿á q u ién he de s e rv ir y o ? ¿No
á S ib a ; T u yo s son todos los b ien es qu e es a l hijo d e l rey'? Asi como he o bedeci­
fueron de M ifiboseth. Y S ih a co n testó : do á tu p adre, te obedeceré á ti. 2 0 Y di­
R uego q u e yo h a lle g ra c ia d elan te de t í, jo A bsalom á A qu ito fel: C o nsu ltad qué
mi re y y señ or. s> Llegó p ues D avid h asta deberem os h ac e r.
B ah u rim , y he a q u í q u e s a lía de la ciudad
u n h o m b re em p aren tado con la casa de
Capítulo X V II.
S a ú l, llam ado Sem eí é h ijo de f ie r a , y á Cu sai d e s tru y e el consejo f|iie h ab ía dado A q u ito fal,
de i[u e J'neüe iJursL’g-iii'tn D avid s in p érd id a d e tiem ­
m edida q u e se a c e rc a b a , ech ab a m a ld i­ po: A q u ilo fel so a lm irn da despecho. l>¡ivid ¡>íisn el
ciones fiy tirab a p ie d ra sä David y á todos Jo rd á n con su gen le, y tres .am igos iu y e s le pro­
v een de v ív e re s.
lo s criados del r e y , ¡i cu yo lado ib an á
derech a é izq u ierd a todo el pueblo y todos \ Dijo p u es A qtiítofel á A bsalom : Ele­
los gu erre ro s. 7 V Sem eí m aldiciendo al g ir é doce m il hom bres y m a rch a ré e sla
r e y decía a s i: M arch a, m arch a, hom bre noche á p erse g u ir á D avid; 'i y cayendo
sa n g u in a rio y hom bre de B elial. 8 El S e ­ sobro él {como q u e está cansado y d e s­
ñor te h a dado el pago do toda la sangre a le n ta d o ), le d e rro ta ré , y cu an d o h u yere
de la cusa de S a ú l: por cu anto le u su r­ toda )a ge n te q u e le aco m p añ a, m ataré
p aste el r e in o , el S eñ o r h a puesto el a l re y ab an d o n ad o . 3 Y h aré q u e vu elva
reino en. la s m anos de tu h ijo A bsalom ; toda aq u e lla g e n te como su e le vo lv er un
y ve cómo te oprim en los m ales que te hom bre solo, porque lú no b u scas mas
LIBRO II DE LOS R E Y E S. 279
q u e á u n o , y todo el p ueb lo q u ed a rá en te co n sejo . 46 A ho ra p u e s en viad aviso
p az. 4 Este razo nam iento p areció b ien ú cu an to a n te s á David d icien d o : No to
A bsalom y á todos los a n c ia n o s de Isra el. d eten gas e s ta n o ch e en la s lla n u ra s d el
5 M as dijo A bsalo m : L lam ad á Cusai ara- d e sie rto , sino p asa las s in ta rd a n z a , no
q u ita , y o igam os la m b icn lo q u e él d íce. sea q u e q u ed e sep u ltad o el re y y toda la
0 H abiendo venido C u sai, le d ijo A b sa - ge n te q u e le sig u e . 4 7 Y Jo n a tá s y A quí»
lo m : Esto es lo q u e h a p ropuesto A q u í- m aas estab an ju n to á la fu en te d e R o g e l,
tofeh ¿deb em os h acerlo 6 no? ¿Q ué nos y u n a criad a les llevó el a v iso , y ello s se
aco n sejas? 7 Y d ijo C usai ά A bsalo m : No p artiero n p ara d a r la n o tic ia á D av id ,
es bueno el co n sejo q u e h a dado A q u ito - p orque no p odían e n tra r en la ciu d ad
fel esta v e z. 8 liie n sab e s q u e tu p ad re y p or no ser visto s. *21 Y luego que lle­
la g e n te que v a con é l, solí m uy v a lien tes g a ro n á donde eslaba D uvíd, 1c d ije ro n :
y q u e ah o ra están ¡m ia d o s como un a L ev an tad e l cam po y p asa d siu d ila ció n el
osa q u e se en fu rece en el b o s q u e por h a ­ río , p orque A quitofel h a dado este co n ­
b erle ro bado s u s cac h o rro s: ad em as tu sejo co n tra vo sotros. 2Ü M ovióse p u es
padre e s ag u e rrid o y no se d ete n d rá con D avid con s u s tro p a s, y p asaro n el J o r ­
la g e n te , 9 A caso a h o ra está escondido en dán an te s q u e am an e cie se, y qo quedó n i
a lg u n a cu ev a ó en a lg ú n otro lu g a r que siq u ie ra uno de esta p arte d el rio . l23 M as
h a y a e le g id o ; y si a l p rincip io c a y e re a l­ viendo A quitofel que no s e h ab ía segu id o
guno do los tu y o s , so d iv u lg a rá por to ­ su consejo aparejó s u asn o , y salió y se
d a s p artes q u e lia sido d erro tado el ejér­ m archó á su p aís; y arre g la d a s la s co sas
cito de A bsalom . ΊΟΥ los m as v a lie n te s , de su casa se ahorcó y fue en terrad o cu
cu yo co razó n es como el de un león, d es­ el sep u lcro d e s u p ad re. 2 í David lle g ó á
m a y a rá n de tem o r, p orq ue lodo el p u e­ la fo rtalezad e M ah au aim , y A bsalom pasó
blo de Isra e l sabe q u e lu padre es v a lie n ­ el Jo rd án y todo Israel con é l. 2 3 Y A b­
te y todos lus q u e le s ig u e n esforzado s. salom h izo cap ita n g en eral de su e jérc ito
1 1 Mas el concejo q u e me p arece b uen o , ú A m asa en lu g a r de Jo ab : A m asa era
es este: re ú n ase co n tigo todo el pueb lo h ijo de J e tr a de J e z r a e l, q u e casó con
do Israel desde D an h a s la B c rsa b ée , q u e A b igail, b ija de N aas y h erm an a d e S a r -
es in n u m erab le como la a re n a del m ar, v ia , la c u a l fue m adre de Jo ab . 2ti Y
y tú te p o n drás co m edio de ello s. 4 2 Y acam p ó Isra el con A bsalom en tie rra do
caerem o s sobre él d o n d e q u ie ra q u e fuere G alaad.
h alla d o , y lo cu b rirem o s como su e le ca e r
el roció so b re la t ie r r a , y no dejarem os Capítulo X V III,
n i u n solo h o m b re d e los q u e v an con A b salom as ven cid o cu b a la lla [ion su p ad re D avid
y Im ycndo s t lü curudn el r_:kIj.■JIo en la s vain as du
él, 4 ¿ Y d ijero n A bsalom y todos los no­ unti o u eiu n. tlu n Jii q u ed a c o le ad o : JoaJj le t ia s jiis a
tab les de Is ra e l: JIc jo r e s el consejo de con (i’cs la n z a s , D avid llo r a su tuucrLú üin co n ­
su elo .
Cusai a ra q u ita que el de A qu itofel. Asi
por disposición del S eñ or fue d esv an e­ 1 David hab iendo pasado m uestra ¡í
cido el co n sejo provechoso de A q u ila ­ su ejército nom bró trib u n o s y ce n tu rio ­
te!, p ara q u e el S eñ o r d e s c a rg a se todo el n es. 2 Y díó á Jo a b e l m ando de un te r­
m al sobre A bsalom . I-a Y dijo C usai á los cio de la tro p a , y el de otro tercio á A bi­
sacerdotes S ad o c y A b ia ta r: EsLo y esto s a l, h ijo de S a rv ia , h erm ano du Jo a b , y
aconsejó A quitofel á A bsalom y á lo s a n ­ el d el otro tercio á E lai geteo . Y dijo
ciano s de Is ra e l; y yo h e dado este y es­ el re y á su ¡¡c u te : Tam bién yo s a ld ié
í!80 BIBLIA DE LAS FAMILIAS.

con vosotros. 3 Y resp o n d iero n ello s: No Israel fu gitiv o , q u erien d o p ordonar a la


m u ch ed u m b re. 47 Y co giero n el cuerpo
sa ld rá s ; p orque si h u y é re m o s, no sacarán
de nosotros m u ch a v e n t a ja ,y a u n q u e p e­
de A bsalom , y le ech aro n en u n a h o ya
re z c a n la m itad de los n u e s tro s , no h arán
g ra n d e en el b o sq u e, y la cu b riero n con
elíos m ucho caso , p orqué t ú solo vales un gran dísim o m onton de p ied ras. Y todo
por diez m il. M ejor es p ues que te estes Israel h uyó á su s tie n d as. 4 9 M as A q u i-
eo la ciu d ad p ara so c o rrern o s. 4 R espon­m aas, h ijo de S ad o c , d ijo ; Iré corriendo
d ió les el re y : H aré lo que os parczc-a a c e r­
y d a ré av iso al r e y de que el S eñ o r le ha
tad o . S itu ó se p u es el re y co ica de la hecho ju s tic ia co n tra su s en em ig o s. 20 Y
p u e r ta , y el e jérc ito iba desfilando en Jo ab le resp on dió : No lle v a rá s h o y la
cu erp o s de á cien to y de á m il h om bres. n o licia , sin o otro d ia : no q u iero que la
5 Y el re y dió esta orden á Jo ab , y á A bi­ Heves h o y, p orq ue ha m uerto el h ijo del
s a l, y á E tai; S alv ad á m i h ijo A bsalom .r e y . 24 Y dijo Jo ab á C usi: Ve y da p a r­
Y todo el pueblo oia cómo el r e y re co ­ te al re y de lo q u e h as v isto . C usi hizo
m en daba A bsalom á todos los cab o s del u n a re v e re n c ia á Joaí> y se m archó. 22 Y
e jé rc ito . C Este salió á cam p aña co n tra A qu im aas volvió á d e c ir á Jo a b : ¿Q ué es­
I s ra e l, y se dió la b atalla en el bosque de to rb a q u e yo v a y a tam b ién eu pos de C u­
E fraim . Tí Y a llí fue derrotado el ejército s í ? Y le respondió Jo ab : ¿P ara q u é q u ie ­

de Isra e l por el de D avid y se hizo g ran res c o rre r, h ijo m ío, si no h as de ser por­
m atan za de v e in te m ilh o m b res aqu el d ia .
tador de b u en as n u e v a s? 23 R ep uso A -
9 M as aco n teció que A bsalom m ontado q u im aa s: ¿Y q u é im porta que yo co rra?
en un m ulo s e en co n tró con la g e n te de Y dijo Jo a b : C orre. A q u im aas p u es to ­
D avid, y pasando el m ulo por debajo de m ando por u n a ta jo se a d e la n tó á Cusi.
u n a en cin a esp esa y c o rp u le n ta, se en ­
21 D avid e s ta b a á la sazón sen tado e n tre
redó en ella la cab eza del g in c te , y q u e­ las dos p u e rta s de la c iu d ad , y la c e n ti­
dando él co lgado e n tre el cielo v la tie r ­ nela que h ab ia en cim a d e la p u erta so­
r a , sig u ió a d e la n te el m ulo . 4 0 Vio esto
b re la m u ra lla , alzan d o los ojos vió ú un
u n soldado y fue á d a r p arte á .loab d i­ h om bre solo q u e co rría ; 2o y levan tó lo
cien d o : He v isto á A bsalom colgado de voz p ara av isá rse lo al r e y , Y dijo este:
u n a e n c in a. 4 1 Y le dijo Jo a b : S i le v is­
S i vien e solo; b u en as n u ev as tr a e . M as
te ; ¿po r q u é no le p asa ste de p a rte á p ar­
cuando él se ace rcab a á toda p riesa,
te , y yo te h u b iera dado diez s id o s de “2G vió la c e n tin e la á otro h om bre que
p la ta y mi ta h a lí? 12 El hom bre replicó c o rría , y gritan d o d esd e lo alto d ijo ; Des­
4 Joab·. A un cuando me p u sie ra s en la cubro otro hom bre q u e v ien e corriendo
m ano m i! m on edas de p la ta , de n in gún solo. Y dijo el r e y . T am b ién ese es buen
modo e x te n d e ría yo mi m ano co n tra el m en sajero . 2 7 M as la c e n tin e la añ ad ió :
h ijo d el r e y , p u es oyéndolo nosotro s le En el modo de co rre r se m e fig u ra que
m andó el re y á t i, y á A b isaí, y á E lai: el p rim ero es A q iiim a as, hijo ele Sadoc.
C onservadm e m i hijo A bsalom . 4 4 Y di­ Y dijo el r e y : lJuen su g e to es y v ien e á
jo J o a b : No será como tú q u ie re s , sino tr a e r b u en as n u ev a s. 28 E n ton ces A qu i-
q u e y o m ism o le a tra v e s a ré á tu v is ta .
m aas gritó y d ijo al r e y . Dios te g u a rd e,
Tomó pues en la m ano tre s la n z a s y se ó r e y . Y ad o rán d o le p ostrado en tie rra
la s clavó á A bsalom en el co razo n . 1G En­ so b re s-:u ro stro p ro sigu ió : B endito sea el
tonces mandó lo c ar la tro m p eta y co n tu ­ - Señor tu Dios, que. ha en tregad o en tus
vo al ejérc ito p ara que no p ersig u ie se á man».·1 á lo s q u e se reb elaro n co n tra mi
LIBRO II DE LOS KEYES. 281

rcv y señ o r, 29 Y d ijo el r e y : ¿V ive mi de toda tu fa m ilia . 6 'i'ú urnas d lo s que


h ijo A bsalom ? Y respondió A qu im aas: te ab o rre cen , y ab o rre ces á lo s q u e te
Vi le v a n ta rse un g ra n tu m u lto cuando tu a m a n , y h oy h as m anifestado qu e no h a ­
sierv o Jo a b me despidió á m í tu sierv o : ces caso n in g u n o de tu s ca p ita n es y de
n o sé m as. 30 Y el re y le d ijo : P a sa á tu s sie rv o s; y ah o ra he conocido v e rd a ­
este lado . Y lu ego q u e hubo p asado , 31 se d eram en te qu e si v iv ie ra A bsalom y to ­
p resen tó C usi y lleg án d o se d ijo ; B ue­ dos nosotro s h u b iéram o s p ere cid o , e n ­
n as n u e v a s tra ig o , ó m i señor y r e y , p ues ton ces e s ta ría s c o n te n to . 7 A hora p u es
e l S eñ o r h a ju z g a d o h oy á favor tu y o Ie v a n ta te, y s a l, y h a b la A tu s siervo s pa­
condenando á todos los q u e se reb elaro n r a co n te n tarlo s; p u es te ju r o p or el S e ­
co n tra t í. 32 Y el re y p reg u n tó á C usi: ñor q u e si no s a lie re s , n i un o s iq u ie ra
¿V iv e mi h ijo A bsalom ? Y le respondió ha de q u ed a r co n tigo esta n o ch e; y esto
C usi: S ean tra ta d o s como e s te hijo los será peor p ara ti q u e todos lo s m ales que
enem igos de mi señ or y r e y y lodos los te h an sob reven ido desde tu ju v e n tu d
q u e se re b e la n co n tra 61 p ara d añ arle , b asta el p resen te . 8 S a lió p u es el r e y y .
33 E n ton ces el r e y lleno de tris te z a su ­ se sentó en la p u e rta d e la ciu d a d ; y
bió á un aposento q u e estab a sobre la hab iendo lleg ad o á n o ticia de todo el
p u e r ta , y lloró . Y m ien tras s u b ía , ib a e x ­ pueb lo , vino toda la m u ch ed u m b re d e ­
clam an do a s í; Hijo mió A bsalo m , A bsa­ lan te del r e y ; m as los de Israel h u y e ro n
lom hijo m ió, ¿quién mo diera q u e yo m u­ á s u s tie n d a s . 9 A dem as todo el pueblo
riese por lí , A bsalom h ijo m ió, hijo mió en to d as la s trib u s de Israel d ec ía ¿ p o r ­
A bsalom ? fía: El re y nos lib ró del p oder de -nues­
tros en em igos y de las m an o s de lo s fi­
Capítulo X IX . liste o s, y ah o ra ha huido de e sta tie rra á
D oviJ m ovido ilü tas razon es ilr Jnnli t w do llo ­ c a u s a d o A bsalom . -10 Y A bsalom , i q u ien
r a r d Ahüalnm y cutí a Lritifiluntc en J i j 'isa !:m un cim o s por n u estro r e y , h a m uerto en
pL-rilona á S f iim y r i ' S t i l u y i : h m itad do los li'n·-
nes □ M ífibngcth drjm itlo la o tra m itad á S illa . Di'S- la g u e r ra ; ¿p o r q u e os e s tá is sin h ac e r
l'k lc ú B e r z tlla i y s « q u cila con C aniaau). (.‘on liem U nada y no h acéis vo lv er a l r e y ? M Y Da­
dt: lsi-aul ton J u d á cu la v o r Jo D avid,
vid envió á d e c ir a los sa ce rd o tes Sadoc
•1 Tuvo Jo a b n o ticia de q u e el re y y A b ia la r: H ablad á lo s a n c ian o s de Ju d á
llo ra b a y h ac ia duelo por su h ijo , i Y en y d ecid les: ¿Por q u é v e n ís los últim os á
aq u el tíia la v icto ria se co n virtió en luto h ac er que v u e lv a el r e y á su ca sa ? (P o r­
para lodo el ejérc ito p or h ab e r oído d e­ que h ab ían llegad o la s p ala b ra s de lodo Is­
cir la g e n te : El r e y e stá de duelo p or su rael á oídos d el re y en su c a s a ). -12 Vos­
h ijo . 3 Y el ejé rc ito se ab stu v o en aqu el otro s sois m is h erm an o s: v o so tro s suis
d ía de e n tra r en la c iu d a d , como su ele m i hueso y m i c a rn e ; ¿p o r q u é sois los
ab sten erse u u ejé rc ito derrotado y que últim os en h ac er v o lv er a l r e y ? 13 Y
vien e h u yen d o de la b a ta lla . í- El re y c u ­ decid á A m asa: ¿P or v e n tu ra no eres
brió su cab eza (<r) y g rita b a imi a lfa vo z; m i hueso y mi carn e ? El S eñ o r h ag a co n ­
Hijo mío A bsalo m , A bsalom hijo m ío, m igo esto y peo r, si no fueres el g e n e ra l
hijo m ió. lí E n tran d o pites Jo a b en la de m is tropas p ara siem p re en lu g a r de
ra s a dol r e y d ijo : Tú h as cu b ierto hoy Jo a b . -1¿ É in clin ó el cora/on de lodos
de confusion el rostro d e io dos tu s s ie r ­ los varo n es tío Ju d á como si fueran do
vos, q u e h an salvad o ln vida y la vida un í^olo h om bre; y en viaro n á d e c ir ¡ti
[ni A^¡ e ra ro slm iilírn cu l· j i ! ::tJ ■>s. I r e y : V uelve tú y todos tu s siervo-;. 15 Y
BIBLIA DE LAS FAMILIAS.

volvió el r e y y llegó h a s ta e l Jo rd á n ; y m as m e h a acu sado él á t i , m i señ or y


todo Ju d á fue h asta G íilgala p ara re c ib ir r e y ; m as tú eres como u n á n g e l d el S e ­
a i re y y h ac erle p a s a r el Jo rd á n . 4 6 M as ñ o r; h az lo q u e sea de tu a g ra d o . 29 Di-
Sem ci de B a h u r ím ,'h ijo de G cra, hijo jo le el vev: ¿ P a ra q u é h ab las n ías? Lo
de Je m in i, se dió p riesa y salió a l en ­ q u e he dicho es firm e: tú y Sib a rep ar­
cu en tro del re y D avid con lo s d e Ju d á tios la s p osesio nes. 30 Y respondió M ifi-
■17 y con m il h om bres de B en jam ín ; y b oseth al r e y : Tomelo au n q u e sea todo,
S ib a , sie rv o de la casa do S a ú l, y q u in ce p ues q u e el re y m i señ o r h a v u elto en
h ijos su y o s, y v e in te sie rv o s ib an con é l; p az á s u c a s a . 3 ) B erzellai de G alaad
y rom piendo por el Jo rd á n delan te del b ajando de R ogelim acom pañó tam b ién
re y 18 a tra v e sa ro n el vado p ara h ac e r a l r e y en e l paso d el Jo rd án estando
p asar á la fam ilia del re y y e s ta r á su s pronto p a ra segu irlo au n á la o tra p arlo
ó rden es. M as S em ei, h ijo de G era, p o s­ del rio . 32 E ra B e rz e lla i de G alaad m u y
trad o d elan te del re y cuando y a h ab ia a n c ia n o , esto e s , de o ch en ta añ o s, y el
pasado el Jo rd án , 19 le d ijo : No me im ­ m ism o q u e h ab ia su m in istrad o v ív ere s al
p u tes, mi se ñ o r, mi in iq u id ad , n i te re y cuando m oraba e ste en M ah an aím ,
a cu erd es de la s ofensas de tu siervo en p orq ue era hom bre m u y ric o . 33 Así dijo
el d ia cu q u e s a lis te de. Je rn s a le m , n i las el r e y á B e rz e lla i: V en te conm igo, para
co n serves en tu co razó n: 20 p a rq u e yu q u e d escan ses y v iv a s tran q u ilo en .le -
t u siervo conozco mi pecado , y por eso ru sa le m . 34- M as B erzellai le respondió:
he venido h oy el prim ero de to d a la casa ¿Q ué ed ad tengo yo p ara ir con el re y ;i
de Jo sé y he salido a l en cu en tro del re y Je ru s a le m ? 37 P erm ite á tu siervo qu e
m i señ o r. 21 Mas A b isaí, h ijo de S a rv ia , v u elv a á su p a t r ia , V m u era a llí, y sea
respondió: ¿A caso por e sta s p ala b ra s no en terrad o en el sep u lcro de su s p ad res.
m o rirá S em ci hab iendo m aldecido a l u n ­ A quí e s tá tu sierv o C,ainaam , m i h ijo : v a ­
cido del S eñ o r? 22¡ Y dijo D avid; ¿Q ué y a él c o n tig o , m i señ or y re y , y h az con
ten go yo con v o so tro s, h ijos de S a r v ia ? él lo q u e te p arezc a b ie n . 3S Y el re y le
¿P o r qué h ac éis h o y c-oumiyo el oficio dijo: V en ga conm igo C arnaam , y yo h aré
do d iab lo s? P ues ¡q u é ! ¿se h a de q u ita r por él lodo cu an to q u ie ra s, y a lc a n z a rá s
h o y la v id a á un is ra e lita ? ¿No sé yo qu e todo lo q u e mo p id ie res. 39 Y h ab iendo
hoy he sido h ech o r e y de Israe l? 23 Y pasado el re y con toda s u gen te el J o r ­
dijo el r e y á S em ci: No m o rirá s; y se !o d á n , besó ú B erzellai y le b en d ijo , y este
ju ró . 24 T am b ién M ifiboseth. h ijo de se volvió á su casa. 40 Pasó p ues el re y
S a ú l, salió a l en cu en tro del r e y sin la ­ á C a íg a la y Camaam con é l. Y to d a la t r i­
v a rse los p ie s, n i afeitarse la b arb a ; y no b u de J u d á h ab ia acom pañado a l r e y en
h a b ia lavado su s vestid o s desde el dia en el paso d e l rio , y solo se h a b ía h allado
qu e salió el r e y , h asta a q u e l en q u e vo l­ a llí la m itad del pueblo de Israel* 41 y
vió desp ués de h ech a la p az. í ha­ 42 E nlonces los de Isra el d ijero n á ios
b ién dose p resen tado a l re y en Je ru s a le m , de Ju d á : 43 ¿P o r q u é nos h ab éis hecho
le dijo este; M ifiboseth, ¿p o r qu é no v i­ este a g ra v io , y no se nos h a dado aviso
n is te con m igo? 26 Y él resp on dió : Mi p rim ero p ara q u e Fuésemos ó tra e r á n ues­
re y y s e ñ o r, mi criad o no hizo caso de tro r e y ? Pero los de Ju d á resp on dieron
m i, y y o le d ije que m e a p a re ja ra un a s ­ con asp ereza á los de Is ra e l.
no p ara m o n tar en él e irm e con e l r e y ,
pues yo tu si^r'-o so y cojo. 2 7 Y a d e­
LIBRO II DE LOS R EYES.

C a p ít u lo X X . tra ñ a s que ca y ero n en t ie r r a , y sin se ­


g u n d a r el go lp e le dejó m u e rto . Y Jo ab
St-ba b n ija m ila s « c o n ju ra con lo s do Isi-ael contra
a] r e y , ] ) a v id da a A m asa el eticarg o du m arch or y su h erm ano A b isal p ersig u ie ro n á S e ­
ca u tín S cü a· Jo ab iiia la alev o sa m en te á A m asa y b a, h ijo de B o cri. ^1 E n tre ta n to h ab ié n ­
síg u o la exp ed ició n contra S e b a, Es te se re tira ¿
A b e la , d o n tlü itn a . m u jer p ersu ad e á Joab q u e le- dose p arado algu n o s soldados de Jo ab
Yante el sitio y 1c e n tre g a rá la cabeza de S eb a, Se ju n to a l cad av er de A m asa d ije ro n ; M irad
e je e u la todo y cesa !a reb elió n ,
el qu e quiso ser g e n e ra l de D avid en lu ­
i A conteció t a m b a n q u e e s ta b a a llí g a r de Jo a b . 44 Toda la gen te e sc o g i­
u n h om bre p erv erso llam ad o S eb a, h ijo da d e Israel se h ab ía reun id o con. S eb a.
de B ocri y do la trib u de B en jam ín , y to­ tü L legaro n p u es Joab y su g en te , y los
có la bocina y d ijo : N osotros no tenem os ased iaro n en A bela y B eth tn aaca y c ir ­
q u e h ac er co a D avid, ni n ada q u e esp e ­ cu n v a la ro n con fo rtificacio n es la c iu ­
r a r d el h ijo de Isa í. I s ra e l, v u é lv e te á tu s d ad , y quedó s itia d a . Y to d a la g e a te
tie n d as. 2 Y se sep aró d e D avid todo Is­ do Jo a b se esforzab a á d e stru ir la s m u­
ra e l y sigu ió á S c b a , h ijo d e B o cri. 4 En­ r a lla s . 46 V g ritó u n a m u je r s a g a z d e
ton ces dijo el re y á A m asa; Convoca á aq u ella ciu d ad ; E scu ch ad , esc u c h ad y de­
todos los de Ju d á p a r a de a q u í á tre s c id á Jo a b que se ace rq u e a q u í y le h a ­
d ías y e s tá tú p resen te . 5 F u e p u es Ama­ b la ré . 4 7 H abiéndose ace rcad o Jo a b , le
sa á convocai- á Ju d á y se d etu vo m as dijo e lla : ¿E res Jo ab ? R csp o n di6 é l: Yo
tiem po del q u e le h ab ía señ alado el re y . so y . 4 8 A ñadió e lla ; A n tig u am e n te b a­
0 Y dijo este á A bisaí: A hora S e b a , h i­ h ía un p roverbio q u e d ec ia ; Los q u e con­
jo de B o cri, nos v a á d a r m as q u e sen ­ s u lta n , co n su lten con A b ela; y de este
tir q u e A bsalo m . Tom a p ues los solda­ modo lo g ra b an su in te n to . 49 ¿Por ven ­
dos de tu señ o r y sígu elo el a lc a n c e , no tu ra no soy yo la q u e d o y re sp u e stas
sea q u e se apodere de a lg u n as ciudades verd ad eras en Israel? ¿Y tú tra ta s de a r ­
fu ertes y se nos escape. 7 M arch aro n ru in a r u n a ciu d ad y aso lar una m etróp o ­
p ues con él la s trop as de Jo a b y tam b ién li en Israel? ¿P o r q u é d e s tru y e s la h e r e ­
los ccretco s y p ele teo s, y todos los. v a ­ dad del Señ o r? 20 Y respondió Jo ab : L e­
lien te s sa lie ro n de Je ru s a le m p aru p er­ jo s do mí ta l propósito: jii d e s tr u y o , n i
seg u ir á S cb a, h ijo de B o cri. 8 Y h allá n ­ a rru in o . 21 No h a y ta l c o s a , sino q u e S e­
dose ellos ju n to á la p eñ a g ra n d e , qu e b a, h ijo de B o cri, del m onte de E fraim ,
eSUí en G abaon, les salió a l en cu en tro se h a rebelado co n tra el re y D avid: e n ­
Amasn. Jo a b v e stía u n a tú n ic a a ju sta d a treg ad le á él solo, y nos re tirarem o s do
ú m edida de su tallo y llev ab a por cim a la la ciud ad . Y dijo la m u jer á Jo a b : M ira,
espada con su v ain a, qu e p en día h asta los p or la m u ralla se le e c h a ra su cab eza.
h ija re s, fab ricada de ta l m odo, q u e á un i i M eliendo se p ues den tro la m u je r h a ­
ligero m ovim iento podía s a lir fuera y h e­ bló c u erd a m e n te ú todo el p ueb lo , y lo s
r ir . 9 Dijo p ues Jo ab á A m asa: Dios te h ab itan te s co rtaro n la cab eza á S e b a ,
g u a rd e , herm ano m ío. Y con la mano h ijo de Bocri, y se la ech aro n ó Jo a b . Es­
derech a asió la b a rb illa do A m asa como te m andó to car re tirad a y levan tó el ce r­
p ara b e s a rle . 10 M as A m asa no reparó co de la c iu d a d , yén d o se c ad a cual á su s
la esp ad a q u e lle v a b a Joab., y este le h i­ tien d as y él á Je ru sa le m donde e s ta b a el
rió en el co stado y 1c ‘e chó fuera las en ­ re y .
284 BIBLIA DE LAS FAMILIAS.

Capítulo X X I. las fieras p or la n oche. I I Y tuvo D avid


n o ticia de lo q u e h ab ía hecho R esfa. 12 Y
Dios irnvia á lo s is ra e lita s u n a ham bre da tres años
p ara i-:i í lig a r la cru eld ad <¡iic h a b la usado S u lll con fue D avid y tomó los h uesos de S a ú l y de
)ns g-alianuilas. D avid p ara a p la c a r la ir a d el S eñ o r Jo n atá s de lo s h a b ita n te s de J a bes do
e n tri g íi á los g ab ao n ita s sitítc personas tle la fam i­
G alaad, q u e los h ab ían h u rlad o de la p la­
lia ilc S a ú l, que fue ron cru cificad as.
za de B e lh sa n , donde lo s co lgaron lo s fi­
1 En tiem po de D avid hubo u n a ham ­ listeo s cuando m ataro n á S a ú l en G el-
b re que duró tre s añ o s. ¥ David co n su l­ boc. 13 Y llev ó allí lo s h ueso s de S a ú l y
tó el o ráculo del S eñ o r, el cu al le d ijo : Jo n a tá s , y reco gido s los de le s q u e h a ­
Esto acontece por S a ú l y su fam ilia sa n - b ían sido cru cificad o s, fueron en terrad o s
g n in a r ía ,q u c n ia tó á lo s g a b a o n ita s . 3 L la­ todos ju n to s en el sep ulcro de C is, p ad re
mó p ues David á los go baonitus y les d i­ de S a ú l, en t ie r r a de B e n jam ín . Y se h i­
jo : ¿Q ué h aré por vosotros? ¿Y q u é s a ­ zo lodo lo q u e el r e y h ab ía m andado , y
tisfacción os d aré p ara q u e b en d ig á is la d esp u es de esto se m ostró Dios propicio
h ered ad del Señor? 5 Y ello s resp o n d ie­ con la Lierra.
ron al r e y : D ebíam os de e x te rm in a r de
ta l su e rte a l hom bre q u e nos arru in ó y C a p itu lo X X I I .
oprim ió in ju sta m e n te , que no q u ed ara n i D avid en un cán tico d a g r a c ia s a l Señ o r p ar h ab er­
le lib rad o de todos su s e n em ig o s y v a tic in a la eun-
un o de su descen den cia en todos ios té r­
v u rsiu ti da ios g e n tile s .
m in os de Isra el. G P ero densenos s ie te de
su s h ijo s, p ara que los crucifiquem os en Como el cántico que se contiene en
satisfacció n del S eñ o r en G abaa, p a tria esta capítulo, es el m ism o qu e el s a l­
de S a ú l, elegid o del S eñ o r en otro tiem ­ mo A'V il, le omitimos conform e á n u e s ­
po. D ijoles el r e y ; Os los d aré (a ). 7 Y el tro plan de evitar repeticiones.
r e y perdonó á TUifihoseth, hijo de ,1ona­ Capítulo X X III.
ta s y n ieto <le S a ú l, por el pacto que h a ­
ísc refieren la s ú ltim a s p ala b ra s de D avid.
bían ju rad o al S eñ o r D avid y J o n a tá s,
h ijo de S a ú l. 8 Asi el re v tomó á Arm oni 1 lis t a s son la s ú ltim as p ala b ra s p ro ­
y M ifiboscth, dos h ijo s q u e S aú l h ab ía fe tice s de D avid. Dijo D avid, h ijo de
tenido de R esfa, h ija de A y a , y cinco h i­ ls a í; dijo el varó n :i q u ie n fue dada p ro ­
jo s adoptivos de M icol, h ija de S a ú l; O y m esa del Cristo del Dios de Ja c o b , el es­
los en treg ó á los gn b ao n itas, los cu ales los clarecid o c an to r de Isra el; 2 El e s p íritu
cru cificaro n en e l m onte d e la n te d el S e ­ d e l S eñ o r habló p o r m i y su p a la b ra por
ñ o r; y m uriero n lo s sie te cu an d o com en­ m i boca. 3 El Dios de Isra e l m e h abló:
zaban á se g a rs e la s c e b a d as. 10 Y to ­ h ab lo e l fu erte de Is ra e l, el do m inado r
m ando R esfa, h ija tle A y a , u n saco de ci­ de los h o m b res, el ju sto do m inado r do
licio le ex ten d ió sobro u n a p ied ra desde lo s que tem en a l S eñ o r. 4 Ellos scráii
el principio de la siega h a s ta que c a y e se como la lu z de la a u ro ra , que b r illa por
a g u a del ciclo so b re ello s, y no dejó qu e la m añana cuando s a le el so l sin n u b e s, y
lo s desp edazasen las aves por el d ía , ni como la v e rb a q u e b ro ta de la tie r ra con
las llu v ia s . 5 No es tan gran d e mi casa
(h ) Tso Iia y d u d a de. (¡n i: D avid i- o h o c h j ser vo­
lu n tad J o Dios qiti" cm iccdiesc á lo s " a l i a o m l n s la d elan te d el S e ñ o r, q u e co n certase conm i­
í:.H¡sr¡iMÍoi] iju i: Iií p rilinn: acaso el m ism o o rácu lo go p acto e te rn o , firm e en lodo é in m u ta­
fjm : e x p l i c ó ta c a u s a d e l h a m b r e , u r i k m ' j líin ilil· n e l
trtsli{ro du los descendien tes <lo S a ú l . A s i D avid a 11 b le: p o rq u e él es toda mi sa lv a c ió n y mi
hizo otra r o s a q u i; ejecu tar la sen ten cia J e FJios. co n su elo ; y no h ay cosa n in g u n a que no
LIBRO II DE LOS R E Y E S. ' , 28b

te n g a o rigen de él. ü M as los p re v a ric a - p resen cia de D avid le a n u n ció ' esta n u e ­
dores se rá n arran cad o s todos como es­ va d ic ie n d o ; Ó so b rev en d rá en tu reino
p in a s, q u e no se q u ita n con las m anos; u n a h am b re de sie te añ o s; ó p or tre s m e­
7 y si algu n o q u ie re lo c a r la s , se arm a d e ses h u irá s de tu s en em igos. y ello s te
h ierro ó de u n a a s ía de lan z a, y p ren d ién ­ p e rs e g u irá n ; ó á lo m enos h ab rá p este
doles fuego la s quem a h asta a n iq u ila rla s. por tre s d ia s en tu rein o . Ahora p ues de­
8 á 39 . S e po n e tm catálogo de ¡os lib e ra y v e q u é he d e resp on der al q u e
capitanes m as distinguidos de D avid. m e h a en v iad o . 4 4 Y D avid respondió á
G ad: Me veo en g ran d ísim o a p rie to ; pero
Capítulo X X IV . m as vale q u e ca ig a yo en la s m anos d el
S eñ o r (p u es son g ra n d es su s m iserico r­
nnnjarlo el S eñ o r eon D avid porque h abía contado
el p u eb lo , \c¡ propone Ires c s s lig o s , r íe lo s en alcs dias) q u e en la s m anos de los h om bres.
escogfc D avid la реки* por Iros iliag . A l fin se api acá <15 Y el S eñ o r en vió la p este á Isra e l
el S etter por la s o racio n es Ue su siu rvo ,
desde la m añana de a qu el d ía h as ta e l
^ L a ira del S eñ o r se encendió de tiem po señ alad o , y m uriero n seten ta m il
nuevo co n tra Is ra e l, y D avid para su p erson as del pueblo desde Dan h a s ta
(laño se m ovió á m an d ar h ac er el c a ta s ­ B c rsa b éc . 1G Y cu an d o el á n g e l d el S e ­
tro de Israel y J u d á . 2 Y dijo á Jo a b , g e­ ñor h ab ía ex ten d id o y a su m ano sobro
n e ra l d e su ejército·. R ec o rre to d as las .Terusalem p ara a so larla , el S eñ o r se com ­
trib u s do Isra el desde Dan h asta B crsab éc padeció d e la a n g u s tia d e e lla y dijo al
y lia 7. ca ta stro d el pueblo p ara q u e sepa án g el q u e c a s tig a b a a l p u eb lo : B a s ta ;
yo su n úm ero . 4 S alió p ues Jo a b con los d eten y a tu m ano. E stab a en to n ces el
cap itan es del e jé rc ito de la p resen cia án gel d el S eñ o r ju n to á la era de A reu n a
d el re y p ara ir á h ac e r e l c a ta stro del je b u seo . 17 Y dijo D avid a l S eñ o r cuando
p ueb lo ; 7 y hab iendo reco rrid o todo el vio a l á n g e l q u e h e ría al p ueb lo : Yo so y
país del h eveo y d el cananco lle g a ro n á el q u e h e p ecad o , el q u e h e obrado in ­
B crsab éc al m edio día de J u d á . 8 R ecor­ ju s ta m e n te . ¿Q ué h an h ech o esto s qu e
rid as todas las p ro v in c ia s, vo lv iero n á J e - son las o v eja s? V u é lv a se p u es, t e ru e g o ,
rusalem á los n u ev e m eses y v e in te d ia s. tu m ano co n tra m i y co n tra la casa de
0 Jo a b en tregó a l r e y el c a ta s tro , y se mi p adre. 1S Y Gad fue á D avid en aq u e l
halló q u e Israel co n tab a o ch o cien to s m il d ia y le dijo: Y e y le v a n ta u n a lta r al
hom bres esforzados y apto s p ara la g u er­ S eñ o r en la e ra de A reu n a je b u seo . 19 y
ra y Ju d á q u in ien to s m il co m b atie n tes. D avid hizo lo que el S eñ o r le había m a n ­
JO M nsá D avid le rem ordió la co n cien cia dado p o r Gad. 20 Y alzan d o A reuna los
después de formado el censo del pueblo y ojos reparó qu e el re y y su s siervos ib an
dijo al S eñ o r: He pecado g ra v e m en te en h ác iu é l. 2-1 Y salien do á re c ib irle se
este h ech o ; pero te su p lico , S eñ o r, que postró en t ie r r a so b re su ro stro , le ado­
perdones la in iq u id ad de tu sie rv o , p or­ ró y d ijo : ¿Q ué m otivo h a y p ara q u e m i
que h e obrado m u y n eciam en te. 41 L u e­ re y y señ or v e n g a á ca sa de su sie rv o ?
go que se h ub o le v a n ta d o David por la D avid le resp on dió : Vengo á co m p rarte
m añ an a, habló el S eñ o r á G ad, profeta y la e ra y á edificar un a lta r al S eñ o r, p ara
viden te de D avid, y le d ijo : 12 Т с y h ab la que cese la m ortandad q u e se ceb a en oí
á D avid: Esto dice el Señor-. T res cosas pueb lo . 22 Y dijo A reu n a á D avid : Tó­
se le dan á esco ger: escoge de e lla s la que m ela el r e y m i señor y o frézcala com o 1c
q u ieres te e n v íe . *13 Y llegad o Gad á la p la c e : b u e y e s tie n e p ara el h o lo cau sto y
286 13[BU A DE LAS FAMILIAS.

un carro y yu g o s do b u e y e s q u e se rv irá n D avid la ora y lo s b u e y e s en c in c u e n ta


pnra leña· 24 Mas el re y le resp on dió : s id o s de p la ta; 25 y edificó a llí u n a lta r
De n in g u n a m an e ra, sino q u e to la p ag a­ a l S e ñ o r, y ofreció h o lo cau sto s y h o stias
r é en su ju sto precio y no o freceré a l S e ­ pací Ticas; y el S eñ o r se m ostró prop icio á
ñor h olocausto de b ald e. Compró p ues la tie rra , y se ata jó la p la g a en Isra e l.
LIBRO TERMO DE LOS REYES.
Capítulo prim ero.

Adonm s q u ie r e alzarse; fon e l re in o ; m as B e ts a b tc s ig u ie n d o los consejos (le K atan alca n za de D avid q u e


proclam o lu eg o por i'cy d Salom o n. Adornas o yen d o lo q u e pasaba su refu g ió a l a lia r . Salom o n le lla m ú i
su p resen cia, le perdonó y le envió i su ca sa.

5 A d o n ías, h ijo de I la g g ith , se en­ a l r e y D avid y d ile: Ó mi r e y y señ or,


g re ía y d ec ia : Y o seré re y . Y se hizo ¿no me ju r a s t e á m i tu s ie rv a y m e d i­
carro s y tom ó g u a rd ia d e á cab allo y cin- jis te : T u h ijo S alo m o n rcinarA desp ués
cu cn ta b atid o re s p ara su e sc o lta . 0 Y su d e m í y se s e n ta rá en mi solio? P u es
p ad re no le rep ren d ió n u n c a diciendo.: ¿p o r q u é re in a A donías? 45 E ntró B e t-
¿Por q u e h a c e s esto? A d on ías e r a m u y sab é e a l cu a rto del r e y , 40 y se in clin ó y
herm oso y el segundo h erm an o ó esp u es le ado ró . Y el r e y le d ijo : ¿Q ué q u ie re s?
de A bsalo m . 7 Y c s ta lia en in te lig e n c ia \1 E lla d esp u es de re c o rd a r á David
con Jo a b , h ijo d e S a r v ia , y con e l sum o la p ro m esa qu e le habia hecho focante
sace rd o te A b ia ta r, q u e s e g u ía n el p ar­ á su hijo S alom on, a ñ adió: -18 Y he a q tá
tido de é l. 8 M as S ad o c, el otro sum o q u e á esta h o ra e s tá re in an d o A don ías
sacerd o te, y B an a ia s, h ijo de Jo ia d a, y el sin sa b e rlo t ú , m i se ñ o r y r e y . 2 2 A un
profeta N atan , y S em ei, y R e i ,y lo s m as e s ta b a B e tsa b ée h ab lan d o con D avid,
fu ertes y esco gid o s d el e jérc ito de David cuando llegó el proFeta N a ta n , e l cual
no estab an por A donías. í) E ste, habiendo d ijo ? Ó -mi re y y se ñ o r, ¿ h a s dicho tú :
sacrificado c a rn e ro s, y b e c e rro s, y toda H eine A donías d esp u és d e m i y s ié n te se
su erte de reses g o rd as ju n to á la peña en m i tro n o ? P o rq u e h oy h a ido y h a
de Z oheleth, q u e e stab a in m ed iata d la sacrificado b u e y e s , y re se s ijo rd a í, v mu*
fuenlc de fto&el, convidó á todos su s eh isim o s c a rn e ro s , y h a co n vidado á to ­
h ennanos h ijo s d el re y y á todos lo s va­ dos lo s h ijo s d el r e y , y á los cab o s d el
rones de Ju d á criad o s d el r e y ; >10 m as ejérc ito y tam b ié n al sum o sacerd o te
no convidó al profeta N a ta n , n i :i Ba­ A b ia ta r; y esto s com iendo y b ebiendo
n aias, n i á los soldados m as v a lie n te s , n i con él h an d ich o : V iv a e l re y A donías.
su h erm ano S a lo m a n . H Por lo c u a l 2G M as no me h a convidado ú m í tu s ie rv o ,
dijo N atan á B e tsab éc , m ad re d e Salo ­ ni al sum o sa c e rd o te S ad o c, ni á B an aias,
m en: ¿No h as oído q u e A don ías, liijo de h ijo d e Jo ia d a , n i á tu siervo Salo m o n.
H aggíth, se h a h echo r e y y lo ig n o ra 27 ¿P o r v e n tu ra h a dado el r e y m i señ o r
David n u estro señ o r? A hora pu es ven e s ta orden y no m e h a d eclarad o á m í s u
y lom a m i consejo y s a lv a tu v id a y la sie rv o q u ién h a de o cup ar su tron o d e s ­
de tu h ijo Salo m ó n. 43 V e y p re s é n ta le p ués de é l? 28 Y respondió el r e y David y
BIBLIA. DE LAS FAMILIAS.

i.lijo: L lam adm e á B e ts a b é e . L uego qu e acabado el b an q u ete; pero Jo a b lu ego


en trp e s ta á la p resen cia del r e y , 29 ju ró q u e hubo oido el sonido d e la tró m ­
David y dijo: V iv e el S eñ o r qu e h a lib ra ­ p e la , dijo: ¿Qué sign ifica esc estrép ito
do mi alm a de toda trib u la c ió n , 30 qu e de la ciudad am o tin ad a? 42 A un esta b a
a s i corno te ju r é por el S eñ o r Dios ele h ab lan d o é !, cuando llegó Jo n a tá s, hijo
Isra el d icien d o : Tu h ijo Salom on re in a ­ de A b iatar sace rd o te, ñ q u ie n dijo Ado­
r á después de mi y se s e n ta rá en mi n ías; E n tra, qu e tú eres hom bre esforza-
tro n o en lu g a r m ió; asi lo cu m p liré h o y. . do v tra e s b u en as n u ev as. 43 Y re sp o n ­
34 B etsab éc in clin an d o el ro stro h asta la dió Jo n a tá s á A donías: No por c ie rto ,
t ie r r a adoró a l re y y d ijo : V iva p ara siem ­ p orque Cl r e y D avid n u estro señ or h a
p re D avid m i se ñ o r. 32 En segu id a a ñ a ­ elegido rey á Salo m o n, 45 y el sacerdote
dió e s te : L lam adm e al si uno sace rd o te Sadoc y cl profeta N atan -le h an ungido
S a d o c , y a l p rofeta N atan , y á B nnaias, por re y en G ihon; y desde a llí h an v e n i­
h ijo d e Jo iadn. Y asi q u e esto s en traron do con a le g r ía , y re su en a n la s a c la m a ­
á s u 'p r e s e n c ia , 33 les d ijo : Tomad las cio n es e n - la ciud ad : ese es el estré p ito
g tia rd ia s de vu estro se ñ o r, y haced m on­ q u e h ab éis oido. 46 Asi Salom on ocupa
t a r en m i m u ía á m i h ijo S alo m o n , y y a el trono d el rein o . 49 Q uedaron p u es
co n d u cid le á ío fuente de G ihon. 34 Y a te rra d o s todos los co n vid ad o s de Ado­
a llí el stíHio sace rd o te Sadoc y el proFeta n ía s, y .levan tán d o se tom ó cada uno su
N atan le u n g ir á n por r e y de Isra el, y to­ cam in o. 50 M as A donías tem iendo á S a ­
c a re is la tro m p e ta y d iré is : V iva el re y lom on se fue á re fu g ia r ¿ un lado del a l­
Salo m o n. 3o Y v o lv ereis aco m p añ án d o ­ ta r . é>4 Y dieron p a rte á S a lo m a n d e q u e
le , y él se s e n ta rá en n ii trono y re in a rá A donías tem eroso d e él esta b a asido del
en m i lu g a r , y le m an d aré q u e sea el c a u ­ án g u lo del a lta r y d e c ia : Jú r e m e h o y el
d illo fie Israel y de Ju d á . 36 V respondió re y Salom on q u e no h ará m o rir a l filo de
a l re y B a n a ía s , h ijo de Joiada·. Asi sea: la espada ú su siervo. 52 Y* dijo Salom on:
a s i lo co n firm e el S eñ o r Dios del re y mí S i fu ere hom bre de b ien ; no c a e rá en
señ o r. 37 De la m ism a m an era q u e ei Se­ tie rra n i uno siq u ie ra de su s cab ello s; pe­
ñ o r fue con el r e y m i señ o r, sea con S a ­ ro sí se h a lla re m aldad en é l, m o rirá.
lom on y en salce su trono au n m as que ;>3 Envió pues cl rey Salom on á s a c a rle
el tron o de D a v id .m i r e y y señ o r. 3S F u e­ del a lt a r , y p resen tán d o se A donías adoró
ron p ues el sum o sace rd o te S ad o c. y e¡ al rey S alo m o n , el c u a l le d ijo : V ete á t u
profeta'"N atan, y B an aías, hijo de Jo ia d a , casa.
v los cereteo s y feicteos. é h iciero n m on­
Capítulo II.
ta r á Salojr.on en la m uía del re y D avid,
y le co n d ujero n á G ihon. 39 Y lom ó S a ­ M u ere D avid después de d a r v a rio s d ocum entos ¿
Salom ó n. S en ten cias n u ev o rey-
doc del tab e rn á c u lo el cu ern o del oleo
sat/m áo y un gió á S alo m o n , y tocaron la 1 Y* acercán d o se el d ía de la m u e r­
tro m p e ta , y dijo lo d o el p ueb lo : V iva el te de D avid dió e sta s in stru c c io n e s ¡i su
re y Salo m o n. 40 Y sub ió toda la m u lti­ h ijo S alo m o n: 2 Yo v o y a l lu g a r don­
tu d d etras do él y u n a tro p a de ge n tes de van ú p a ra r todos lo s v iv ie n te s: es­
que to cab an (la u ta s y se a le g ra b a n con fuérzate y sé hom bre de v a lo r. 3 Y g u a r­
g ra n ju b ilo ; y resonó la tie rra con su s da los p recep to s d el Señor tu D ios, pa­
aclam acio n es. 41 Y lo oyó A donías y to ­ ra q u e an d es por su s cam in o s y o bser­
dos sus co n vidado s, cuando y a se h ab ía ves su s cerem o n ias, y m andam ientos, y
LIBRO 111 1)E LOS REYES. 28<J

le y e s , y e sta tu to s, como está escrito en de il a g g ií h , se p resen tó á B ctsab ée, m a­


la le y de M oisés: p a ra q u e o b res con d re de S alo m o n , la cu al le d ijo : Tu ven i­
acierto en todo lo q u e h ag a s y ¡ín to d as da ¿es de p az? Y él resp on dió : De p a z .
tu s d ete rm in a c io n e s: 4 p ara q u e el S eñ o r U Y añ ad ió : T engo q u e h a b la rle . R ep u­
confirm o su s p alab ras q u e habló en mi so B c tsab ée ; H abla.
favor dicien d o : Si tu s h ijos v e la re n so­ •15 á 17 E ntonces Adornas pidió se.
b re su s cam in os y an d u vieren d elan te de le diese p o r m u je r Abisag sw iam ilis co­
mi en v erd ad , de lodo co razo n y con to­ mo en campen sacian del rein o que te­
da su alm a; no fa lta rá d el solio de ís ia e l nia p o r suyo y había sido trasladado á
uu d escen d ien te lu y o . Salom on.
5 R ecu erd a David á su hijo la al­ 18 B ctsab ée respondió: B ien ; yo h a ­
ta n ería insolente, las iniqu id a des y la b laré por t i al r e y . 19 F u e p u es B ü tsa-
crueld a d de Joab en d iv ersa s circu n s­ bée á h ab lar por A donías a l re y S ato -
tancias y luego c o n tin ú a : rnon, el cu al se le v an tó á re c ib irla , le
ü O brarás p ues s e g ú n tu sa b id u ría hizo u n a profunda re v e re n c ia y ocup an ­
y no d ejarás cjue b a je viejo y en p az al do su trono hizo poner otro p ara su m a­
sep ulcro . 7 M as á los h ijo s de ílerz c ü la d re , q u e se sentó á la d erech a d el r e y .
de G alaad le s m o strarás tu ag rad e cim ie n ­ 20 V le dijo R etsab ée: Tengo q u e p ed irte
to y los s e n ta rá s á tu m esa, porque sa ­ u n a g ra c ia m u y p equ eñ a; no m e d esaires
liero n á re cib irm e y m e socorrieron n egán d o m ela. R espondióle el r e y . P id e,
cuando yo h uiu de tu h erm ano A bsalom . m adre m ía . p u es no es ju sto que yo te de­
8 Tam bién tien es cerca de ti á S em ei, hijo sa ire , n i te d isg u ste . 21 Y dijo ella; P u es
de G era, h ijo de Je m in i, n a tu ra l de B a- dése A bisag de Su tumi por m u je r á tu
h urirn , q u e m e echó h o rre n d a s m ald i­ herm ano A donías. 22 Replicó e l re y S a ­
ciones cuando yo m e re tira b a á los Cam ­ lomón i su m ad re; ¿Por qué pides á A bi-
pam entos; pero p o rq u e m e salió á re ci­ sng de Sun am pava A donías? P id e ta m ­
bir cuando yo p asab a el Jo rd á n , le ju r é b ién el rein o p ara é l, p ues es mi h e rm a ­
por el S eñ o r q u e no le m a ta ría a l íilo de no m ayo r y tie n e d e su p a rte a l sumo
la esp ad a. 9 Mus tú no p erm itas q u e qu e­ sacerd o te A b iatar y á Jo ab , h ijo de S a rv ia .
de im p un o. Como qu e eres sa b io , cono­ 23 á 3 i E l rey en lu g a r d e oto rga r
cerás lo que h as do h ac er con é l, y h arás la petición que su m a d re le h a cia , m a n ­
que acab e su v ejez con m u e rte v io len ­ dó m a la r aquel m ism o día á Adornas:
ta (a ). 10 D escansó p u es D avid con su s su p a rtid a rio A biatar fu e depuesto del
p adres y fue sep ultad o en la ciu d ad de pontificado y d esterra do de Je ru sa lem ;
D avid. VI Y duró su rein ad o en Israel y Joab fu e m uerto en el tabernáculo del
cu a re n ta añ o s, de los cuales rein ó s ie ­ S eñ o r p o r m ano de B a naías, á quien
te en llc b ro n y tre in ta y tre s en J e r u - se lo habia m andado el re y .
salem . 12 Y S alo m o n se sen tó en el 3a Y nom bró á B an aías, hijo de Jo ia -
trono de su p adre D avid, y s e afirm ó su d a , g e n e ra l del ejérc ito en lu g ar de Jo a b ,
reino cd g ra n m an era. 13 A donías, hijo y sum o sace rd o te á Sadoc en lu g a r de
A b ia tar. 3G Mandó tam b ién el re y llam ar
(a) D avid h ab ía satisfecho i lo que Ir d ic ta ­
ban sn b o rd ad y sn c le iu r n m perdonando las in ­ á S em ei y le d ijo : L áb rate u n a ca sa en
ju r ia s h ech as ¿ s u prop ia [ r r m r a ; m as '.in r:i trata Je ru salem y h ab ita en e lla , y no sa ld rás
tío satisfacer ¿ la ju s tic io rocatncnUaiKio á su hijo
de allí para ir de u n a p arte á o tra . 37 M as
qiui «o tk je im p u n e sc m c jan ta delito y d e sa g ra v ie
U u a je tta d r i a l u ltra ja d a . sabe quo el dia en qu e sa lie re s y p asares
BIBLIA DE LAS FAMILIAS.

el to rren te de Cedrón, serás m u e rto ; tu zon d ó cil, p ara qu e p ueda h ac er ju s tic ia


sa n g re c a e rá sobre tu cab ez a. 38 R espon­ á tu pueblo y d isc ern ir e n tre lu bueno y
dió Sem ei a l r e y : E stá bien·, como ha d i­ lo m alo ; p orq ue ¿q u ién podrá ju z g a r á
cho el re y m i señ o r, asi se c u m p lirá . este tu p ueb lo ta n g ran d e ? 4 0 A gradó al
39 á i-6. S em ei habitó en Jeru sa lem S eñ o r esta s ú p lic a , porque Salom on h a ­
p o r esp a d o de tres años; p ero habiendo bía pedido sem ejan te g ra c ia . 11 Y dijo á
salido u n dia á b a sca r á sus esclavos Salo m o n: Por cu an to h as hecho esta pe­
fugitiv o s, el re y en cum plim iento de s u tició n y no h as pedido p ara tí la r g a v i­
p a labra m an d ó á B anaias qu e le m a ­ d a , n i riq u e z a s , n i ia m u erte de tu s en e ­
ta ra } como se efectuó. m igo s, sino sa b id u ría p ara d isc ern ir la
ju s tic ia , '1 ? lie condescendido con tu s
Capítulo III.
sú p lic a s y te he dado, un co razo n sabio
Salom ón tom a por m u je r ¿ u n a h ija de F araó n .
é in te lig e n te en tan to g ra d o , q u e no ha
Pide al Señ o r la s a b id u ría , y el S eñ o r se la co ncedí
ju n ta m e n te con la g lo ria y Las riq u ezas. Fam oso habido a n te s n in g u u o sem ejan te á t í, ni
ju ic io de Salom ón. le h ab rá d esp ues. 4 3 Pero te he dado aun
1 F u e p u es confirm ado el reino en io que no h as p ed id o , es á sab e r, la s r i­
Salo m o n, el cu al em parentó con F araó n , qu ezas y lu g lo ria ; de m an era que no
re y de E gipto , casan d o se con u n a h ija h ab rá habido otro sem ejan te á ti e n tre
de e s te , y la llevó á la ciu d ad do D a- todos los re y e s de lo s tiem pos p asados.
T id h a s ta q u e a ca b a ra de la b ra r su c a sa, 14 Y si sig u ie res m is cam in os y g u a rd a ­
y la ca sa d el S eñ o r, y lo s m uro s q u e c ir ­ res m is p recep to s y m andam ientos com o
c u ía n á .lerusalem . 4 Y Salom on amó al los observó tu p ad re; te d a ré la rg a v id a ,
S eñ o r sigu ien d o los p recep to s de su p a­ 1o D espertóse p u es Salom on y conoció
d re D avid, solo q u e sacrificab a y o frecía q u e era sueñ o ; y habiendo llegad o á .le­
incienso en los lu g a re s alto s («} . 5 Y se ru salem se presen tó d ela n te d el a rc a do
ap areció el S eñ o r á Salom on u n a n oche la a lia n z a del S eñ o r, y ofreció h olo cau s­
en sueño s y le dijo: P ide lo q u e q u ie ra s, tos y v ictim a s p ac ific as, y dio un gtan
y te lo d a ré . 6 Y dijo Salo m o n: Tú usas­ co n v ite á todos su s siervo s. 1ü En aq u e­
te d e g ra n m iserico rd ia con m i padre lla sazón co m pareciero n ¡i la p resen cia
D avid tu siervo conforme el anduvo de­ del re y dos m u je res, 1 " u n a de las cu ales
la n te de ti en v e rd a d , y en ju s tic ia , y en d ijo : Te ruego m e esc u c h e s, m í señor:
re c titu d de corazon p ar a co n tig o : le con­ yo y esta m u jer vivim o s en u n a m isma
s e rv aste t u g ra n m iserico rd ia y le diste casa y yo p arí en .el cu a rto de ella.
un h ijo q u e se sen tase so b re su tron o, 1 8 A los tre s dias de hab er p arido yo
como está h o y . 7 Y ah o ra h as hecho rei­ p arió tam b ién e l l a , y cstabam o s ju n ta s , y
n a r , S eñ o r D ios, á tu siervo en lu g a r no b ah ía n ad ie en la ca sa m as q u e nos­
de m i p ad re D avid; m as yo so y como o tras dos. 19 M as el h ijo de esta m ujer
un niño p eq u eu ito , q u e no só cómo con­ m urió u n a n oche, p orque ella durm iendo
d u cirm e. 9 Da p ues á tu siervo un co ra - le aho gó . 20 Y le v an tán d o se en silencio
la ) M iro base como un defecto é im peifuceiüri á h ora in tesp e stiv a de la noche tomó del
en e l pueblo el o frecer sa crificio s en los In ga rus a l ­ lecho de esta lu s ie rv a , que o sla b a dor­
tas, esto os, en cierto s m ontes y collados donde se
h ab ían e rig id o a lln rrs sobre Ja p eñ a T tva, ó un los m id a, á mi h ijo , y se le.p u so en su seno,
bosq u es. D espués de e rig id o el ta b ern á cu lo se p ro ­ y á s u h ijo m u erto le puso en el mío.
h ib ió ofrecer sacrificio s en n in g u n a otra p artí; fu e­
21 H abiéndom e le v a n ta d o yo por la m a­
r a de í l , a u n q u e se toleró a lg u n a r e í la co iturab re
a n tig u a . ñ an a p ara d a r de m am ar a mi h ijo lo vi
127.

^e/UMKui sabuunmie iSalemcn elplc4to ¿L· dot.?


wit/jcfVi iju r süsteman- ser lu jo sitijo im пилис паю.
LIBRO III DE LOS REVES.

m u erto ; pcró m irán dole con m as cuidado 2o Y viv ían Ju d á é Isra el sin tem or a l­
á la claridad de la lu z co n ocí que no era g u n o , c a d a c u a l á la so m b ra de su p a rra
el mió q u e yo h ab ía p arid o . 22 L a o lía y de su h ig u e ra , desde Dan h as ta B ersa-.
m u jer respondió: No es como d ic e s , sino béo m ie n tra s rein ó Salo m o n. 2(i Y ten ia
q u e tu h ijo m urió y el m ió v iv e . Y re ­ e ste en su s c a b a lle riz a s cu a re n ta m il c a ­
p licab a la p rim e ra: M ien tes, que mi hijo b allo s p ara ca rro s y doce m il de m on­
vive y el tu y o ha m uerdo. Y de esta s u e r ­ ta r. 29 Dió dem as Dios á. Salo m o n g ra n ­
te a lterca b a n d elan te d el r e y . 2 3 Euton- dísim a s a b id u ría y p ru d en cia y una c a ­
ces dijo este ; 3.a u n a d ic e : Mí h ijo está pacidad in m en sa de en ten d im ie n to com o
vivo y el tu y o lia m u erto . Y la o tra re s­ las a re n a s q u e h a y en la p la y a del m a r.
ponde·. No h a y ta l; tu h ijo es el m uerto y - 31 Y e ra m as sabio q u e todos los hom ­
el m ió está vivo . 2B P iíes'.p arlid por m edio b res, m as sabio q u e E la n e s r a h it a , y qu e
a l niño viv o y dad la m itad ¡i la u n a y la H ernán, y q u e C a lc o l, y qu e D orda, h ijo s
m itad á la o tra . 2(5 Mas dijo al r e y la m u -, do M ahol; y e ra celebrado e n tre to d as la s
je r cu y o e ra el niño vivo (po rqu e se le n acio n es co m a rca n a s. 3 2 Y pron un ció
co n m o vieron la s e n tra ñ a s por am or á su tre s m il p aráb o la s (a) y com puso m il y
hijo}: Te ru e g o , señ o r, qup le des á ella cinco cán tico s (í>). 33 Y d isc u rrió sobro
el niño vivo y no m andes m a ta rle . Por los á rb o le s y p la n ta s desde el cedro q u e
el co n tra rio la otra d e c ia : No sea ni p a­ e stá en el L íb an o , h asta el hisopo q u e s a ­
ra m í, n i p ara t í, sino p a r la s e . 27 E n to n ­ le de Ja p ared ; y tra tó de los an im a les de
ces e! r e y sen ten ció a s i: Dad á la prim e­ la tie r ra , y de las a v e s, y d é lo s re p tile s ,
ra el niño v iv o , porque esa es su m adre. y de los p eces. 34 Y de todos los pue­
blos a c u d ía n á o ir la sab id u ría de S a lo ­
Capítulo IV .
m o », y enviados de todos lo s re y e s de la
S e d escrib an las p ro v isio n es da co m estib les do S a ­
lo m a n , la g ra n d ez a de su rein o , sil g lo ría , riq u ez a s tie rra q u e te n ía n n o tic ia de e lla .
y s a b id u ría , nú m ero de su s p a rá b o las y cutí tares.
Capítulo V . .
4 R ein ab a Salom on so b re todo Isra e l.
ir iríim , re y d e T iro , en v is i Salom o n op erario s q u ·
*2 á 19. S e pone el catálogo d e los c u rtí'« m ad eras p ara la f á b r ic a d el tem plo, á q u ie ­
p rin cip a les oficiales y g o bern ad o res que n es Salum on s u m in is tra el a lim en to . N úm erü d é lo »
tenia . U|)tíiai¡c>s y so b restan te s.

20 J u d á é Is ra e l e ran u n pueblo 2 S alo m o n envió á d e c ir á Ilíram·.


in n u m erab le como la s a re n a s del m ar, y 3 Y a sa b e s la v o lu n ta d de D avid m i p a ­
co m ían , y b eb ían , y se a le g ra b a n . 21 Y dre y cómo no pudo ed ificar casa a l nom ­
Salom on ten ia bajo su dom inio todos los b re del S eñ o r su Dios por la s g u e rra s que
rein o s del pais de lo s filisteo s desde el rio so sten ía con su s v e c in o s, lia s ta qu e el S e­
E u fra te s h asta las fro n teras de E gipto; ñor lo s p u sie ra bajo la s p la n ta s de su s
y le o frecían trib u to s y estu v iero n s u ­ p ie s, i M as ab o ra el S eñ o r m í Dios m e
je to s á él todo e l tiem po q u e viv ió . T í Y h a dado p az por todas p a r te s, y no h a y
las p ro visio n es para la m esa de Salom on ad v e rsario , n i o b stáculo n in g u n o . 3 Por
eran cad a d ia tr e in ta coros (o ) do flor lo ta n to pienso ed ificar un tem plo al nom-
de h a r in a y sesen ta coros de h a r in a ,
(«| Una y a it e tic estos lia llegado i n osotro s,
53 diez b u e y e s cebado s y v e in te de pas­ que son las que se loen en e l libro de los P ro v e r­
to , y cien ca rn ero s sin c o n ta r la c az a de b io s d esd e el «a ^ ítu lo X h asta t i fin y en e l E r le -
s ia s fó í.
cierv o s, co rzas y b úfalos y aves ceb ad as. (i>) Soló Ha iju c d irlo el q u e je in titu la Cuníai· da
(«) l'fttia coro e q u iv a lía 4 eh iro fan eg a s n u ^ s tr u . tot cítnítir a¿.
591 BIBLIA DE LAS FAMILIAS.

b re del S eñ o r mi Dios conform e ordenó sen . \8 Y la s lab raro n los ca n tero sd e Sa­
el Señor á David mi padro d icien d o : Tu lom on y los de H iram ; m as los gib lio s t r a ­
h ijo á q u ien p on dré sobre tu solio en lu ­ b ajaro n las m aderas y la s p ied ras para
g ar t u y o , ed ificará u n a casa .í mi nom ­ edificar la casa.
b re. 6 M anda pues á tu s siervo s q u e me
C a p ít u lo V I .
co rten cedros del L íb an o , y m is siervo s se
ju n ta rá n con los tu y o s ; y daré A tu s sie r­ Tí(!í''ct'i[>L, LoH tic la faln-ica del templo,

vos el salario que p id ie res; porque sab es \ Comenzó á ed ificarse la casa d el S e ­


que no h a y n in g u n o en mi pueblo que ñor en el año cu atro cien to s y ochenta
en tien d a de co rla r m aderas como los s i- desp ués de la sa lid a de los isra e lita s de
donios. 7 Asi que 11i rain oyó la em b aja ­ E gipto , el año c u a rlo del reinado de S a­
da de S alo m o n , se alegró m ucho y d ijo : lom on en el m es de Zio, q u e es el m es
Bendito sea h oy el S o ñ o rD io s, que dió ¡i segu n d o . 2 Y te n ia la casa del S eñ o r (a )
D avid un h ijo m u y sabio p ara go b e rn ar sesen ta codos de la rg o , v e in te de ancho y
á esto pueblo n um ero sísim o . 8 Y envió á trein ta de alio* 3 Y d ela n te del templo
d e c ir á S alo m o n : lio oído cu an to me en ­ h ab ía un pórtico de v e in te codos do la r ­
ca rg a s: cu m p liré en todo tu vo lu n tad to ­ go según |y m edida de lo ancho del tem ­
c a n te á las m aderas de cedro y do a b e ­ plo, y te n ia diez codos de ancho de­
to. 9 Mis siervo s la s a c a rre a rá n desde el la n te de la Tachada del tem p lo . í K h i­
L íbano h a s la el m a r, y yo las aco m oda­ zo en el tem plo c la ra v o y a s . 5 Y edifi­
ré en b alsas en v iá n d o las al lu g a r q u e me có cerca de la p ared del tem plo c u a r­
se ñ a la re s, y la s h a ré a rrim a r a llí, y Lú las tos al rededo r en las paredes de la casa
re co g erás. Me s u m in istra rá s lo necesario en el contorno del tem plo y del oráculo é
p a ra la m an u ten ció n de m i casa. 10 Asi hizo p arap eto s en todo el co n to rno . (1 El
H iram d ab a ó Salom on m ad eras de cedro piso bajo le n ia cinco codos de an ch o , el
y de abeto c u a n ta s él q u e ria . 14 Y S alo ­ do enm edio seis y el tercero sie te ; y en
m on s u m in istrab a á H iram v e in te m il co­ todo el edificio por fu era asen ló las v i­
ros de trig o p a ra la m an u ten ció n de su g a s de m odo, quo no trab a sen en las
ca sa y v e in te m il de ac e ite m u y p uro: p aredes d el tem plo. 7 La fáb rica de la
e s ta s provision es su m in istrab a Salom on á ca sa se hizo de p ied ras lab rad a s y p er­
H iram c a d a añ o . 13 Y elidió el re y S a lo ­ fectam en te co n clu id as r’ii las ca n tera s, y
món o perarios de todo Israel y ordenó no se oyó m a rtillo , ni h a c h a , ni otra h er­
que fuesen tre in ta m il. 4 4 Y en viáb alo s ram ien ta a lg u n a m ie n tra s duró la o bra.
a l Líbano por su tu rn o , diez m il cada m es, 8 La p u erta del piso de enm edio estaba
de m an era q u e estaban dos m eses en sus a l lado derecho d el edificio , y por una
casas. A doníram era el e n ca rg ad o del esc a le ra de c a ra c o l se su b ia á la e s ta n ­
cu m plim ien to de esta o rd en , l a Y tenia c ia de enm edio y desde esta a ! piso te r­
S alo m o n seten ta m il hom bres que a c a r­ cero . í) Y acabó de ed ificar la casa y la
re ab an los m a lc ría le s, y o ch en ta m il ca n ­ cu b rió con arteson ados de cedro . 10 Y
tero s en el m onte 16 sin co n ta r tres mil edificó h ab itacio n es con tab las al rededor
y trescien lo s so b restan tes de la s obras,
q u e m andab an y d irig ía n á los tra b a ja ­
(ti) I.a csiMi a i¡u i es «1 santo <ic los santns y e !
sn n tn , ij-if: c rn ii c o iiin 1n Im.í.>il/tt irjn d ul Soñar** Lo»
do res. 17 Y ordenó el re y q u e sa ca sen miíSütila co*U'J$ largo se de m íenla á
p o n íu n le y los v c in lc ilo ancho de m cilio tíia ¿i ñor*
p ie d ra sg ra n d e s, p ie d ra sd e p recio para los
Iií. El coilu fin Jos Iil Ua -os e ra de un pie y tvss
fundam entos del tem plo y q u e la s c u a d ra ­ c u arlo * ds elvo.
LIBRO III DE LOS REYES. 293

de todo el edificio de cinco codos de a l­ q u e ru b in e s , y p alm as, y d iv e rs a s fig u ra s


tu ra y las cu b rió con m ad eras de cedro . qu e p a re c ía s a lta b a n y se sa lía n de la p a­
<15 y re v istió la s p ared es de la casa por re d . 30 Cubrió de oro el p av im en to d el
lo in te rio r de ta b las de cedro desde el edificio tanto en la p arte in te rio r como
pavim ento h asta el rem ate de la s paredes en la e x te rio r. 31 Á la e n trad a d el orá­
y h asta los arteso n ad o s, cubrién dolo to ­ culo h izo u n as p u e rte c illa s de m ad era de
do por den tro con m oderas do ced ro ; asi­ o liv o , y su s p ostes e ra n de cinco e sq u i­
mismo cu b rió el p av im en to d el tem plo nas. 32 É hizo e n t a lla r e n esta s dos p u er­
con ta b la s . 16 Y por la p a rle posterior tas do m ad era de olivo figu ras de q u e ru ­
hizo un en ta b la d o de m adera do cedro de b in es y de p alm as y bajos re lie v e s de
vein te codos desde el p avim ento b asta lo m ucho realce y los re v istió de o ro, y tan ­
m as alto , y destinó el lu g a r in te rio r del to los q u eru b in e s como la s p alm a s y lo
oráculo para san to de los santos. 1“ Y el dem ás lo cu brió de oro. 33 Á la e n tr a ­
tem plo d esd e la p u erta del oráculo b asta da del tem plo hizo postes de m ad era cu a ­
abajo te n ia c u a re n ta codos. -18 Y todo el d r a n g la r e s , 3 V y dos p u e rta s de m ad era
edificio por den tro estaba revestid o de de ab e to , u n a do un lado y o tra de o tro ,
cedro, con su s en sam b lad u ras y ju n tu r a s y am b as p u e rta s eran de dos h o jas y se
lab radas p rim oro sam en te y e n ta lle s de ab rían sin d esu n irse . 3íi Y e sc u lp ió en
relieve: todo e stab a cu b ierto con tab las ellas q u eru b in e s, y p alm as, y adornos da
de ced ro , y no p odia d e sc u b rirse n i una m ucho re lie v e , y cu b rió cad a co sa con
piedra en la p ared . 10 Hizo el oráculo p lan ch as de oro, todo trab ajad o á escua­
enmedio d el edificio en la p arte in terio r d ra y regla. 36 Y fabricó el a trio in te rio r
para pon er a llí el a rc a de la alian za del de tre s ó rdenes do p ie d ra s la b ra d a s y un
Señor. 20 Y ten ia el oráculo v ein te co­ orden do m ad eras de cedro . 37 Los cim ien ­
dos de la rg o , v e in te de anclio y v ein te de tos d e la casa del S eñ o r se ech aro n en el
alto, y le cu b rió y vistió de oro m uy p u ­ año cu arto el m es de Zío, 33 y’ se acabó
ro; tam b ién el a lta r le cu b rió de cedro . en todas sur, pai tes y con todos su s u ten ­
21 T am bién cu b rió de oro m u y puro la silio s en el año un décim o el m es de Bul
p arte del edificio q u e e stab a d elan te d el (que es el o ctav o ). L a edificó en siete
tem plo, y asegu ró las p lan ch as con c la ­ añ o s.
vos de oro. 2 2 Y no h ab ía p arte a lg u n a ,
Capítulo V II,
del tem plo q u e no e stu v ie se c u b ie rta de
oro: tam b ién cu brió de oro todo el a l­ D cícrijjcion ild pal M in d o Salnm itri. R iv e u a · obr& i
h e d ía s ['a r a e l te m p la .
tar del o rácu lo . 23 Y puso en el oráculo
dos q u eru b in es hechos de m adera de oli­ 1 Salom on edificó y acabó e n te ra ­
vo y de diez codos de a lto . 2 V Cada una m en te en trece años s u prop ia c a s a .
de las dos a la s d el q u eru b ín te n ia cinco 2 á 1 Construyó tam bién otra casa
codos; es d e c ir q u e h ab ía diez codos d es­ llam ada dc,l bosque del Líbano .
de la p un ta de u n a a la h asta la p un ta de 8 A sim ism o hizo u n a c a s a p ara la
la otra. 27 Y puso los q u eru b in e s en m e­ b ija de F araó n (con quien se h ab ia c a s a ­
dio del tem plo in te r io r, y esto s te n ía n las do) de la m ism a a rq u ite c tu ra que el p ór­
alas ex ten d id as. 28 Cubrió tam b ién de tico d e la casa d el bosque d el Líbano.
oro los q u eru b in es. 29 Y adornó todas 9 Todos esto s edificios desde el cim ien to
las paredes d el tem plo al rededor con v a ­ b asta el rem ate de las p ared es y p or fu e ­
ria« m olduras y reU eyes á hizo en ellas ra h asta el atrio m ayo r eran de piedra*
Sí>4 BIBLIA DE LAS FAMILIAS.

de m ucho p recio , q u e h ab ían sido aser­ b re docc b u e y e s , de los c u a le s tre s m i­


ra d a s con u n a m ism a r e g la y m edida ta n to ra b an a l s e p te n trió n , y tre s a l o ccid en te,
por d en tro como por fu e ra . -10 Y los c i­ y tre s a l m ed io d ía, y tre s a l o rie n te , y la
m ien to s e ra n de p ied ras de m ucho p re­ co n ch a ap o yab a sobre ellos quedan do
c io , p ie d ra s g ra n d e s de diez ó de ocho e n te ra m e n te o cu lta h ac ia den tro la p arte
codos. Í3E 1 re y Salom on envió á lla m a r p o sterio r del cuerpo de lo s b u e y e s . 26 Es­
de Tiro ¡i H iram , H h ijo de u n a v iu d a de te baño te n ia un palm o de gru eso ; su
la trib u de N eftalí y de padre* tirio : era borde e ra como el borde de u n a copa
u n artífice m uy sabio, enten dido é in d u s­ y como la hoja de u n a azucen a a b ie rta ;
trio so pora tra b a ja r to d a cla se de obras cabían en él dos m il b ato s ( a ) . 27 É hizo
de b ron ce. H abiéndose presen tado a l rev diez, b asas de b ro n ce, cad a u n a de cu atro
Salom on 1 o fundió dos co lum n as de bron­ codos d e la rg o , cu a tro de ancho y lie s
c e , cada u n a de diez y ocho codos de a l­ de alto . 2 8 Y la s lab o res de la s basas
to y de doce de circ u n fe re n c ia . -10 Hizo eran obra e n tre ta lla d a con m o lduras en ­
tam bién dos cap ite les de b ro n ce fundido tre ¡as ju n tu r a s . 2'J Y e n tre la s coronas
p a r a ponerlos sobre lo s rem ates de la s y lazo s h ab ía Icones, y b u ey es, y q u e­
co lu m n as; y cada c a p ite l te n ia cinco co­ ru b in e s, é ig u alm en te sobre la s ju n tu r a s ,
dos de a lto . 17 Y se veia como u n a es­ y debajo d e lo s leones y b u ey es como
p ecie do red y de cad en as q u e se e n tre ­ u n as riendas* do b ro n ce co lgan do . 30 Y
lazab an en tre si con m aravilloso a rtificio . cad a b a s a te n ia cu atro ru e d a s con su s
Ambos ca p ite le s eran de fu ndición , y en ejes de b ro n ce , y á la s cu atro e sq u in a s,
cada uno b ab ia sie te úrdenos de m ullas. debajo d el baño b ab ia como u n as c a rte ­
1S Y para co m plem en to de las colum nas la s de fundición u n a en fre n te de o tra.
hizo dos ó rd en es d e m alla s que rodeaban 31 En el re m a te de la basa h ab ia por
y cu b rían los ca p ite les, lo s c u a le s a s e n ­ d en tro u n a cav id ad p a ra re c ib ir e l b a ­
taban en cim a de u n a s gran ad as: lo m ism o ño, y lo q u e se d e sc u b ría fu era en el es­
hizo con el segu ndo c a p ite l. 19 Los c a ­ pacio de un ■co do , e ra todo redondo,
p itele s que esta b a n sobre los rem ates de y ju n to ten ia codo y m edio; en las e sq u i­
la s co lu m n as en el p ó rtico , eran la b ra ­ n a s de las-co lu m n as h ab ia v a ria s e s c u l­
dos ;i m an era de azu cen a y ten ían cu atro tu r a s , y los in terco lu m n io s eran cu a d ra ­
codos. 20 Y ad em as en cim a d e las co ­ dos y no redondos. 32 L as cu atro ru ed as
lu m n a s e n tre la s m a lla s b ab ia otros ca­ qu e h ab ia en los cu a tro á u g u lo s de la b a­
p itele s p ro p o rcio n ad o s Á la m edida de la s a , se co rresp o n d ían e n tre sí por debajo
co lu m n a, y a l red ed o r de este secun d o de esta: cad a ru e d a te n ia codo y m edio de
c ap ite l h ab ía d o scien tas g ra n a d a s colo­ a lto . 33 E stas ru e d as eran como las que
cadas en dos ó rden es. 21 Y puso la s dos
frr) TJ. balo SRfrim M a ria n a e n jía q u in c e Azum­
co lu m n as en e l p órtico del tem plo y lla ­
b res: conform o A oslü cóm puto ¡o s (Jos m il balo»
mó ú la co lu m n a derecho .faquín y ¡i la e q u iv a lía n ú tres m il setecien tas y c iim ie n ta a r ­
seg u n d a Booz. 23 Hizo tam b ié n u n a ? ra n ro b a« d a Agua* el capíiufo ¡V tlcl lib ro seg-untlo
di? los FaraN pw uim rj: kc dinc q u e en e! bíiíin n m.ir
concha de fundición (a ), toda redonda fio bronce cab ían Iros m il b atos, P ara c o n rilitir us-
de diez codos desde u n bordo al otro; trts dn,s lu g a re s &l¿iUnn unos qiio nunrpto cabían
ron a f ie la los Ircs » ;it, no se a d ia b a n n u n ca m as
ten ia cin co codos do alto y trein ta de de <los m il por Jiaborlo a s i ordenado Salom n u.
c ircu n fere n c ia , 25 Y estab a asen tad a so- Olrus liac'-Mi lo s lia ío s d e iju e se b a b ia cu fos-ParA-
lipomciiQSi n n a rcrew ft p a rle m enores fjiic tos rjno
do b rn n rc y pr»r su ^ m ud ísim o rn p ari- s r exp resa n íiq n i; y de e s le moflo los tres m il se r«*
y [¡imano se llam aba el mnr. rinrftn a dos m il.
LIBRÖ III DE LOS REYES.

suelen h ac erse en un c a rro , y sus e je s, vid h ab ía co n sagrad o ú Dios, y j o depo­


ra y o s , lla n ta s y cu bo s todo de fundición, sitó en los teso ro s de la casa d el S eñ o r.
34 A un a q u e lla s cu a tro c a rte la s que h a ­
Capítulo V III.
b ía á cad a e sq u in a de la b asa , eran fu ndi­
D edicación d e l tem p lo , i dond e se tra sla d a el a r e »
das con la m ism a b asa y estab an u n id as d<¡ In a lia n z a . O ración de Salom o n. [Süinoro de v ie ti-
con o lla. 3ü En lo alto de la basa h ab ía m as id m otadas con m o liv o d u a q u e lla solem nidad.
un cerco redondo de m edio codo, hecho \ E ntonces se co n gregaro n en J e r u ­
con ta l a r t e , q u e p u d ie ra p onerse e n c i­ salem todos los a n c ia n o s de Israel co u
ma ol b añ o , y te n ia su s m o ld u ras y v a ­ los p rín cip es de la s trib u s y la s ca b ez as
ria s e s c u ltu ra s de re lie v e q u e saltan de de la s fam ilias de los h ijo s de Isra el en
ella m ism a. 36 E sculpió tam bién en a q u e­ u n día solem ne d el m es de ctanlm a, qu¿
llas ta b la s q u e eran de b ro n ce y en su s es eí séptim o, y fu ero n á buscar a l re y
esq u in as q u eru b in e s, y le o n es, y p alm as, Salom on p ara tra sla d a r el a rca de la a lia n ­
que no p are c ían de t a lla , sino so b re­ za del S eñ o r desde la ciu d a d de D avid,
puestos a l rededor á sem ejan za de un esto c s , S io n . 3 Y la to m aro n lo s s a c e r­
hom bre que e s tá en p ie. 38 Hizo asim is­ d o tes, 4 y ello s y los le v ita s la lle v aro n
mo diez baños de b ro u ce , cada uuo de con el tab ern ácu lo d e la a lia n z a y to ­
cu aren ta b ato s de c a p ac id a d y de cu atro rios tos vaso s del ta b e rn á c u lo q u e h a­
codos, v asen tó u n baño so b re cada un a b ía en a q u e l. » Y el re y S alo m o n y toda
de las diez b asas. 39 Y colocó cinco b a­ la m uchedum bre de Israel q u e se h ab ia
sas al lado derech o del tem plo y cinco al reun ido , cam in ab an d elan te d el a r c a , ó
izq uierdo , y puso el m ar de b ronce á la in m o lab an o v ejas y b u ey es sin ta sa n i
d erech a e n tre o rien te y m edio día. 40 Hi­ núm ero . 6 Y los sacerd o tes llev aro n el
zo tam b ién H iram ca ld ero s, y cu en co s, y a rc a de la a lia n z a d el S eñ o r a l lu g a r q u e
ca ld e rillas, y acabó toda la obra del r e y le e stab a d estin ado en el o ráculo d el
Salo m o n, en el tem plo del S eñ o r. 47 V tem plo en el san to de lo s san to s debajo
Salomon puso todos estos vaso s en el de la s a la s de lo s q u e ru b in e s. 10 Y aco n ­
templo , y por su excesivo num ero no se teció q u e cuando h u b iero n salid o los s a ­
podia sab e r el peso del m etal. 4S £ hizo cerdo tes del s a n tu a r io , u n a n ieb la llen ó
todos lo s vasos de la casa del S eñ o r, el la casa del S eñ o r, 1 1 y los sacerd o tes no
a lta r de oro, y la m esa de oro sobre qu e podían e s ta r a llí p a ra e je rc e r su m in iste­
se colocaban lo s p an es de la p roposicion, rio por la n ie b la , p ues la g lo ria del S e­
49 y los cim deleros de oro, cinco á la de­ ñor h ab ia llenado su c a s a . 4 2 E ntonces
recha y cinco á la izq u ierd a d elan te del dijo Salo m o n: El S eñ o r dijo q u e h a b ita ­
o ráculo, fo ífosde oro fino con u n as como ría en la n ieb la . 13 Yo no h e descansado
llores de lis y las lám p aras en cim a d e los h asta v er co n clu id a la ca sa p a ra t u mo­
с etndeleros, y las ten azas de o ro, ÜO y t e ­ rad a y p ara trono tu y o firm ísim o por
nazuelas, y a rre ja q u e s , y ta z a s , y m o rte- siem p re. 14 Y vo lv ió el r e y la c a ra y de­
rillo s ó in ce n sario s d e oro finísim o : y los seó y pidió al Señor to d a s u e rte de b ie­
quicio s de la s p u e rta s de la casa in terio r n es p ara toda la co n g reg a c ió n de Isra e l,
del santo de los san to s y de las p u ertas p u es todo Isra el estab a a llí reu n id o .
d e lic in p lo eran do o ro. Ы Y acabó S a ­ 22 D espués Salom on se puso en pie d e ­
lomon toda la obra q u e e sta b a h aciendo la n te del a lt a r del S eñ o r en p resen cia
en la casa del S e ñ o r, y llevó á e lla la p la­ de la co n gregació n de Israel y le v a n ­
ta y el oro y los vaso s que su p ad re Da­ tando las m auos a l rielo 23 d ijo : S e ­
BIBLIA DE LAS FAMILIAS.

ñor Dios de Is ra e l, no h a y Dios sem ejan ­ tra t i) , y h aciendo p en iten cia y dando
te á ti « i a rrib a en el cielo , n i abajo g lo ria A tu n om bre v in ie re n , y o raren , y
en la tie rra : tú g u a rd a s el p acto y h aces te s u p lic aren en este tem plo; 34· oyelos
m iserico rd ia con tu s sie rv o s , que an d an en el c ie lo , y p erdona el pecado de tu
en tu p re s e n tía con todo su corazon, pueblo de Isra e l, y re stitu y e lo s á la tie r­
Tú lias cum plido á tu siervo D avid mi ra que d iste á s u s p adres. 33 S i el cielo
p ad re la p alab ra que le d is te : lo d ijis te so c e rra re y uo llo v iere por los pecados
con tu boca y io lia s cum plido con tu s de ello s, y orando en esle lu g a r h icieren
m ano s, como lo p ru eb a este d ía . Í íi Aho­ p en iten cia en re v ere n c ia de tu nom bro y
ra p u es, Señor P ío s de Israel, confirm a ¿i en su aflicción se co n v irtie ran de su s pe­
tu siervo David mi padre lo qu e le pro­ cado s; 30 oyelos en el c ic lo , y perdona
m etiste diciendo : No faltará de tu lin a ­ los pecados do tu s sie rv o s y de tu pue­
j e q u ien se sien te ante mi en el trono blo de Israel, y m u éstrales el buen c a ­
de Israel; pero con tal que tu s h ijo s v i­ m ino por donde han de a n d a r , y e n v ía
g ile n sobre su s pasos y an d en d elan te de llu v ia á la tie rra que d iste en posesion á
mí como tú has Lindado en mi p resen cia. tu pueblo. 37 S i so b rev in iere en la tie r ­
2 7 ¿Y h ab rá de creerse con efecto que v er­ ra h am b re, ó p este , ó infección del a ír e ,
d ad eram en te h ab ita Dies sobre la tie rra ? ó añ u b lo , ó la n g o sta , ó Li/,on, y le a n g u s ­
P o rq u és! ni el cielo , n i los altísim o s ciclos tia n ' su enem igo asediando su s ciudades;
no pueden co n te n e rte, ¿cu án to m enos e s ­ en c u a lq u iera p laga y en c u a lq u iera c a ­
ta casa que he edificado yo ? Pero ;ilíe n - lam idad, 33 siem p re q u e c u a lq u ie r hom ­
de á la oz-acion y á las si'i p licas de tu bre de tu pueblo de Israel re c u rrie re á
sie rv o , Señor y Dios m ió; escuch a el ti con votos y p leg arias, siem p re q u e re­
him no y ia p leg aria que tu siervo ento­ co n ociere la llaga de su corazon y levan ­
n a h oy en tu p resen cia: '20 q u e tu s ojos ta re á tí su s m anos en esta c a sa, 39 tú
esten ab ierto s dia y noche sob re esta ca­ le escu ch arás en el cielo en el lu g a r de
sa , de la q u e dijiste·. A llí e sta rá mi nom ­ tu m ansión y te m ostrarás propicio á é l,
b re ; p ara que oigas la o racio n que le d i­ y d a rá s á cada uno según todas s u s obras
rig e tu sierv o en este lu g a r, 30 y e s c u ­ conforme v ie re s su corazon (po rque tú
ch es la sú p lica de tu sierv o y de tu pue­ solo conoces el corazon do todos los h i­
blo de Is ra e l, y cu an to le pidieren en jo s de los h om bres). VI Adem as cuando
este lu g a r. Tú los o irás desde el lu g a r el ex tra n je ro que no p erten ece á tu pue­
de tu m ansión en el cielo, y en ruauLo blo de Is ra e l, v in iere de le ja n a s tie rras
los o y e re s , te m o strarás prop icio á olios. (porque en todas p artes será conocido tu
31 S i pecare un hom bre co n tra su pró­ nombro gran d e, y fu mano poderosa, 42 y
jim o y tu v iere q u e liaee r a lg ú n ju ra m e n ­ tu brazo fu e rte ), y o rare en este lu g a r,
to con q u e quede obligado, y vin iere á 43 tú le o irás cu el cielo , en el firm a-
tu tem plo d elan te do tu a lta r por el ju ­ m entó donde h ab itas, y h a rá s todo cu an ­
ram en to . 3ü tú le e sc u c h ará s en el cielo to to p id iere el e x tra n je ro , p ara que
y h arás ju s tic ia á tu s siervo s con den an ­ apren dan á tem er tu nom bre todos los
do a l im pío y h aciendo cae r sobre su pueblos de la tie rra como tu pueblo de
cab eza el castigo m erecido , ju stific a n ­ Israel y ex p erim en ten cómo es invocado
do al ju sto y reco m p en sán d o le segú n su tu nom bre en esta casa que h e edificado.
ju s tic ia . 33 S i tu pueblo de Israel h u y e ­ Si tu pueblo s alie re á cam pana contra
re de sus enem igos (po rque p ecará con­ su s en em ig o s; en donde q u ie ra q u e los
LIBRO III DE LOS RKYES.

enviares, liará oraoion á ti mirando á la , que prometió por su siervo M oisés. 37 El


ciudad que d eg iste y á la casa que he Señor Dios nuestro sea con nosotros co­
edificado á lu nom bre; 43 y tú oirás en mo fue con nuestros padres no abando­
el cielo sus oraciones y súplicas y les nándonos, u¡ desechándonos, ü8 sino que
harás ju sticia , 4*0 Y si pecaren contra tí incline nuestros corazones hacia sí pa­
(pues no hay hom bre que no peque), y ra que andemos en todos sus cam inos, y
enojado los entregares en manos de tus guardemos su s mandamientos, y obser­
enem igos, y fueren llevados cautivos á vemos sus cerem onias, y cumplamos to­
tierra extrañ a rem ota ó cercana, A7 é dos los preceptos jud iciales que dio á
hicieren penitencia de corazon en el lu ­ nuestros padres. (¡2 El rey pues y todo
gar de su cautiverio, y convertidos te Israel con él inmolaban víctim as delante
suplicaren diciendo; Hemos pecado; h e­ del Señor. G3 Y Salom on sacrificó al S e ­
mos obrado injustam ente; hemos com e­ ñor como hostias pacíficas veinte y dos
tido impiedades; 49 tú oirás sus oraciones mil bueyes y ciento y veinte rail ovejas;
y súplicas en el cielo, en el firmamento y el rey y los hijos de Israel, dedicaron
donde habitas, y les harás ju sticia , 50 y el templo del Señor. 05 Salom on pues
te m ostrarás propicio á tu pueblo que celebró en tonces una fiesta solemne y
pecó contra ti. y perdonarás todas sus co» él todo Israel congregado cu gran
iniquidades con que prevaricaron contra número desde la entrada de Em ath h as­
ti, é infundirás m isericordia en aquellos ta el rio de Egipto por espacio de cato r­
que los tuvieren cautivos, para que se ce dias.
apiaden de ellos. 52 E sten abiertos tus
Capítulo IX ,
ojos á las súplicas de tu siervo y de tu
Ii¡\n se aj-riirece Siga mía ve/ í Salomón y le prome­
pueblo de Israel, y oyclos en todas las te ln estabilidad riel lumpln y l;t lirmcza ik‘l trono,
cosas por que lo invocaren; ü3 pues lú (MU ta.1 t[lll¡ gruurdu l-xai'lünilültll SUS piüCCptOS. Sil»
Idiiiún ofrece ;í liíraüL sivlu diulatk’5 y cuvid i
los separaste de todos los pueblos de !:i
ú:ir su armada, ([iicli·trac ju-an cantídari ilt oto.
tierra para que fuesen tu heredad, co­
mo hablaste por boca de tu siervo Moi­ I á 9 . A p a r cceso el S eñ o r á S a lo ­
sés, cuando sacaste de Egipto á nues­ m on segu n d a vez y la prom ete .qu e <¡l

tros padres, Señar Dios. í>.i Y luego que templo y su trono será n p erp etu a m en te
Salomon acabó de hacer toda osla ora­ , estables, con tal que él g u a rd e todas las
ción y deprecación ;tl Soñar, se levan ­ leyus ij m andam ientos divinos.
tó de delante del altar del Señor; porque 10 l'asados veinte años en los qu e
había hincado en tierra am bas rodillas (tí) Salomon había edificado las dos ca sa s ,
y había levantado las manos al ciclo, esto es, la casa del Señor y la casa del
aü Púsose pues en pie y bendijo á tuda rey , 1 1 habiendo U iram , rey de T iro ,
la congregación de Tsrael diciendo en al­ dado a Salomon las m aderas de cedro y

ta voz; Sli Bendito el Señor que ha dado do abeto y el oro, todo cuanto había n e­
la paz á su pueblo de Israel conforme á cesitado, entonces Salomon dio á lliram
ludas sus promesas: no, ha faltado ni una veinte ciudades en tierra de Galilea ( a ),
sola palabra respecto do to Jo s los bienes i 2 Y salió I-Iirarn de Tiro para ver las
ciudades que le habia dado Salom on, y
ffl) Sn!nm <m p friíiím crh V tsn su ir o n o m ie n tr a s
a l ( it ie b ln s u s I k 'iu lic r í jn r s .; p o r o l í t e l o r¡ 11« a r r i- (a ) N.i |i¡ircre e slt territorio su cain|»r<¿n-
I '" <!■*> d a r l a s , s e k 'v a í i l ó , lii iW r l-é» t i e r r i t [fis r o d i l l a s jÍíl'S!* on Jo s lin i i le s (l.i 1a t ie r r a d í s l i n ad a jm r h i o s
y alzan d o fas m inina «! tiiU » rftiui'iiz/» s :j o v a rio » * lo s ¡Ic sc .h k Iío iiU s il·' A lir a lia m ; y a s i S a lo m o n
A\¡ n T lir iliy írk fjlltí CLIJ U1 S í í l i c í , el v . ü ü . j«,'» i ¡;i rjn·.* D io s tm bk lo y ,
BIBLIA DE LAS FAMILIAS.

no le agradaron, 13 y le dijo: ¿Son estas bien tres veces al año holocaustos y v icti­
las ciudades que me has dado, hermano mas pacíficas sobre el altar que habia edi­
mío? Y las llamó tierra de Cabul ó a r e ­ ficado al Señor, y quemaba perfumes do-^
n o sa , que conserva hasla el dia de hoy. lanío del Seño*. Y el templo fue acabado.
4 4 ü iiam había enviado tam bién ciento 20 Equipó asimismo Salomon una arm a­
y veinte talentos de oro (a ) al rey Sa lo - da en Asiongabor, que está ju n to á A i-
m on. Id Esta es la suma de los gastos lath en la costa del mar Rojo en tierra
que el rey Salomon hizo en la fábrica de de Idtimea. 27 Y envió lliram en esta ar­
la casa del Señor, y de la su ya, y de los. mada algunos vasallos suyos inteligentes
edificios de Mello, y de la m uralla do J e - en la náutica y prácticos del mar con la
ru sa lem ,y de Ile ser, v de Maggeddo, y de gente de Salomon; 2 8 los cuales habien­
Gazer. 10 Faraón, rey de Egipto, fue y do navegado á Ofir tom aron de allí cua­
tom ó á Gazer y le puso fuego, y pasó á trocientos y veinte talentos de oro y los
cuchillo los canancos que habitaban en llevaron al rey Salomon.
la ciudad, y la dio en dote ú su h ija , mu­ Capítulo X ,
je r de Salom on. 17 Salomon reedificó á
I*a re i ni» de S a lid v a á v i s it a r i S a lo m o n y ad m ira
Gazer, y á Betoron ladeabnjo, ДЯ y á B aa- su su b id n ria y m a g n if ic e n c ia : 1c Im ce y r e c ib o da ól
g ra n d e s p rese ule s.
la th , y á I'alm ira en el d esierto, \0 y for­
tificó todos los lugares que le pertene­ 1 También la reina de Sabá, habien­
cían y no tenían m urallas, v ía s ciudades do oído la fama do Salom on, vino en el
donde estaban los carros, y las ciudades nom bre del Suñor á probarlo con enig­
en que estaba la gente de ú caballo, y mas. 2 Y entrando en Jerusalcm con gran
cuanto le pareció fabricar en Jenisalem acompañamiento y riquezas y camellos;
v en el Líbano y en todas las tierras de cargados de aromas V de infinita can ti­
sus dom inios. 20 A toda la genLe que dad de oro y de piedras preciosas se pre­
había quedado de los am orraos, y líe­ sentó al rey Salomon y le propuso todas
teos, y fercceos, y lie v eos, y jebusoos las cuestiones que traía pensadas. 3 Y
que no son de los hijos de Israel; 5 1 á Salomon le declaró todas las cosas que
los hijos de estos qun se m antenían en ella le habia propuesto, y no hubo una
el país, porque los hijos de Israel no ha­ que pudiese ocultarse al rey y á la que
bían podido exterm inarlo s, ios hizo S a ­ no respondiese, l· Viendo pues la reina de
lom on tribu tario s, солю lo son hasla el Sabá toda la sabiduría de Salomon, y la
din de h o y ...22 Mas en cuanto á los hi­ casa que había edificado, 5 y los manjares
jo s de Israel dispuso Salomon que no de su m esa, y los aposentos de sus cria­
.sirviese ninguno, sino que estaban des­ dos, y las varias clases de m in istros, y sus
tinados á la m ilicia y ernn sus mi­ vestidos, y los co p cro s,y los holocaustos
n istros, y príncipes, y capitanes, y co­ que ofrecía en la casa del Señor, estaba
m andantes de ios carros d e g u e r r a y como fuera de sí G y dijo al rey: Verdad
de la caballería. 23 Había quinientas es lo que oí en mi patria 7 sobre tus dis­
y cincuenta inspectores do todas las obras cu rsos y sabiduría: yo no creía á los que
de Salom on, que tenían subordinada ü la me lo contaban , hasta que lie venido y lo
gcnle y dirigían las obras que se les ha­ he visto por mis ojos y he conocido por
bían señalado. 23 Salomon ofrecía ta m - experiencia que no me habían dicho la mi­
tad. Mayor es tu sabiduría y tus obras quo
(el) C arresp ftnilftn ¿ u n o s ríni'iiftnLA y siiite m ¡-
1lim os y sc is cK 'H l'is m i! п -и к я tic n u o sira m oneda. la fama que he oido. 10 Dió pucü al rey
LIBRO III DE LOS REVES. 299

ciento y veinte Laleníos de oro y grandí­ se hacia aprecio alguno de ella en tiem ­
sima cantidad de arom as v piedras pre­ po de Salom on: 22 porque la armada·del
ciosas; nunca se trajeron despucs tanlos rey ju n to con la de Hiram iba á Tarsis
aromas á Jerusalem como los que díó la una vez cada tres años trayendo de allí
reina de Sabá á Salomon. {i I A. m as de oro, y plata, y colmillos de elefantes, y
esto la armada de Jliram que transpor­ m onas, y pavos reales. 2 3 Asi el rey S a ­
taba oro de Ofir, trajo m uchísima made­ lomon se aven tajó en riquezas y en sabi­
ra de tino ó ébano oloroso y piedras pre­ duría <i lodos los rey es de la tierra. 24 Y
ciosas. 12 Y el rey hizo de la madera de todo el mundo deseaba ver á Salomon
tino los balaustre,-; de ia casa del Señor y para oír la sabiduría que Dios habia in ­
de su palacio y cítaras y liras para los fundado en su co iazo n . 2» Y todos le
cantores; no se volvió á traer mas sem e­ traían cada año p resentes, vasos de pla­
ja n te madera de tin o, ni se ha visto has­ ta y de oro, vestidos, y arm as de guerra,
ta el dia de hoy). 13 Y el rey Salomon y arom as, y caballos, y mulos. '26 Y ju n tó
díóá la reina de Sabá todo cu anto quiso Salomon carros y gente de ú caballo, y tu­
y le pidió, sin contar los presentes que vo mil y cu atrocientos carros y doce mil
le hizo espontáneam ente con regia mu­ hom bres de á caballo, y los distribuyó en
nificencia. Y olla se volvió á su patria las ciudades fortificadas y en Jerusalem
con su servidum bre. 14 La Santidad do cerca de él. 27 li hizo que abundase la
oro que traían ¿ Saloinon cada año, era piala en .Terusalem tanto como las pie­
de seiscientos sesenta y seis talen tos de dras v rju.e fuese tan com ún el cedro co­
oro, 4 5 sin contar el que le traían los re­ mo los cabrahigos que nacen en las Cam­
caudadores de los trib u to s, y los nego­ piñas.
ciantes, y todos los trafican tes, y todos Capítulo X I.
los reyes de Arabia, y las gobernadores
S ilo r tio n s e ilc fs t H uvar de la s m u je r e s uxlm njtirnrc y
dol pais. 1 G También hizo Salomon dos­ c a e en la id o la tr ía . E l S .'Ñ o r |.j su st'U 'i Ire s e n e m i­
cientos escudos de oro finísimo emplean­ g o s m u y p o d e ro so s- ¡Huero S ;iJo tn ú o y le s u c e d e
s u liíjo K o lu u iin .
do seiscientos sid o s de oro en las plan­
chas de cada escudo y trescien tas rode­ 1 á 3. Salom an a rreba ta d o de la f r e ­
las de oro de ley ; tres m inas de oro cu ­ nética pasión del a m o r tomó m u jeres
brían una rodela; y el rey las puso en la e x tra n je ra s contra lo qu e p re v e n ía la
casa dei bosque del Libauo. -18 Asimismo ley d d S e ñ o r.
hizo el rey Salomon un gran trono de i Y siendo ya viejo se depravó su
marfil y le vistió de oro finísim o muy cornzon por causa de las m ujeres hasta
amarillo. 19 El trono tenia seis gradas y seguir á los dioses ajenos, v su corázon
lo alto de él era redondo por el respaldo: no era sincero con el Señor como lo fue
dos brazos, uno de cada lado, sostenían el de su padre David, Í5 sino que daba
ol asiento; y había dos leones ju n io á culto á A starte, diosa de los sídonios, y
cada un brazo, 20 So bre las seis gradas á Moloch, ídolo de los am m onitas. 7 E n ­
c ia b a n de uno y o lio lado doce lco n ci- tonces edificó Salomon un templo á C a-
llos. Nunca se hizo otra obra tal en n in ­ mos, ídolo de Moab, en el m onle que es­
gún reino. 21 Ademas lodos los vasos en tá enfrente de Jeru salem , y á JIoSoch,
(|iie bebía el rey Salom on, eran de oro. y ídolo de los am monitas. 8 Y á esto modo
loda la vajilla de la casa del bosque del hizo con todas sus m ujeres e x tra n je ra s
Líbano de oro finisímo: ni» había plata, ni que quemaban incienso y sacrificaban á
300 BIBLIA DE LAS FAMILIAS.

sus dieses. 11 Dijo pues el Señor á S a lo - lo 1110a que era un mozo de buena índole
inou: Por cuanlo has cometido este pe­ y hábil le habia hecho superintendente
cado y no has guardado mí pacto y los de los tribu tos de toda la casa de Josó .
m andam ientos que te di, despedazaré y 20 A conteció pues en aquel tiempo quo
dividiré tu reino y le daré á un siervo saliendo Jeroboam de Jerusalem , le halló
tuyo. 12 Mas no lo haré en tus días por en el camino el profeta Ahías de S ilo , que
am or á tu padre David: le dividiré en las llevaba un m anto nuevo; y estaban los
m anos de lu hijo, 13 y no le quitaré todo dos solos en el campo- 30 Y tomando
el reino, sino que le daré una tribu («) Alnas el manto nuevo que llevaba, lo
por amor de David mi siervo y de J e r u - rasgó en doce pedazos 31 y dijo á Je ro ­
sa!em que he escogido. I i- Y el Señor sus­ boam: Toma para tí diez pedazos, porque
citó por enemigo de Salomon á Adad, esto dice el Señor Dios de Israel: Ve aquí
idumeo, de la estirpe real, que estaba en que yo dividiré el reino en las manos de
Edoin (&). Salomon y te daré ¡i ti diez tribu s; 33 por­
13 á 22 Esta p rin cip e (¡ue había que me ha dejado y ha adorado á A slarle,
huido á Egipto siendo niño p o r lib erta r- diosa de los sidonios, y á Camos, dios de
ue de la v en g a n z a d e Joab, volvió á su Moab, y á M oloch, dios de los am m oni-
p a tria cu a n d o tuvo noticia de la m u e r- tas; y no ha andado )3or mis cam inos para
ie d e David y de ay uní cap i tan. obrar lo ju sto delante de mí y cum plir
23 Tam bién suscitó Dios por enem i­ mis mandamientos y leyes como su padre
go de Salomón á R azón, h ijo de Eliada, David, 36 Y ú su lujo io daré una trib u ,
que había desertado de las banderas de para que á mi siervo David le quede per­
A Ja rez er, rey de Suba y su señor. 24 Y petuam ente una lámpara delante do mí
ju n tó genle contra él y se liizo capitán en la ciudad de Jerusalem que elegí, para
de guerrillas, cuando David los perseguía que fuese allí reverenciado mi nombro.
de m uerte. Y se fueron á Dam asco y ha­ 3 * Y te lom aré á tí, y reinarás sobre todo
bitaron allí, y á líazon le hicieron rey lo que desea tu alm a, y serás rey de I s ­
en Damasco. ¿5 Y fue enemigo de Israel rael. 3S) Y hum illaré el linaje de David
m ientras .rein ó Salomon; y esta es la por esto; pero no para siem pre. 40 Quiso
causa de los males que hizo AJad á Is­ pues Salomon matar á Jeroboam , el cual
rael-y del odio que tuvo contra él, y de se escapó, v so refugió en Egipto cerca
cómo Ita~on reinó en la Siria. 2í¡ Tam ­ del rey S csac, y estuvo en Egipto hasta
bién Jeroijoam , hijo de N abath, efratco, la m uerte de Salomon. 43 Yr descansó S a­
de Sareda, criado de Salomon, cuya ma­ lomon con sus padres, y fue sepultado en
dre era una viada llamada Sarva, se re ­ la ciudad de su padre David, y le sucedió
beló contra el rey. 28 Era Jcrobonm un en el reino su hijo Bohoam .
hom bre valiente y poderoso, y viendo Sa-
Capítulo X I I .
(«) L a re d u c id a trib u Jl¡ B e n ja m ín fn rm alm c o R oliufun d a p ie p a r a La fia p a ra tio n do fas <Hcz U i-
n :n u n so lo c u c r p o i'on !it di? Jm U i, con i|tiicn h n lii- q u e n r m ib iiu }>oi· su r e y ¡í Jiin th o a m * 1-sLc por
t:d>a u n id a . Á J iu lú y jíc u p u iin ju n ta ro u dcsiiiui.s íijK irlaf al p i ir ld j ile t]u e am idiuso ¿t Jo i'iis a le n i Ilu­
his le v ila s y m nrlujs; Israel i La> i[o ja s oU us I rib ú ? . t e fu nd í i* dos U m v m is ; co i* lo cu a l d a al y u c b lo o c a ­
(frj D ios SLIhJj VIh ' l io s casLl^íW COll ífltlS r¿U¡l:l'U sió n d e id o la tr a r.
1
cn K íi^ ar la s p i> ;id u s di,· S-'liiii> ou h a s ta d e sp r n s !«
líiLwrltt dti o slo ; jic r o c«m lo d o !c pone í’t lit vbU t 4 Y Boboam fue á Siqucm , porque
t i a rco y a a r m a d » , d i^ ttiiu sJo aM , y p rop in ad o c|
alli se había congregado todo Israel pa­
a zo te ti ftn de<|iic v tid v a en s í. í-c n ii,('|rii jil i y Rií
cnmieiulv. ra nom brarle rey. 2 Pero Jeroboam , In-
LIBRO III DE LOS R EYES. 30)

jo de N abath, que aun estaba en E g ip - cho el rey , 13 el cu al les habló con du­
lo , en donde se había refugiado huyen­ reza desechando el consejo que le habían
do del rey Salom on, en cuanto supo fa dado los ancian os, L4· y siguió el d e los
m uerte de este, volvió de Egipto. 3 Y le jó v en es y les dijo las m ism as p a la bra s
enviaron á llam ar. Eue pues Jeroboam que estus le hablan dicho, l a Y no con­
y toda la muchedumbre de Israel y dije­ descendió el rey con el pueblo, porque
ron á Roboam: í Tu padre nos impuso el Señor le'h ab ia vuelto la espalda á íin
un yugo muy duro; y asi ahora mitiga de cumplir ¡a p a la b ra que habia pronun­
un poco la dureza del gobierno de tu pa­ ciado por medio de Ahias de Silo á ,lero-
dre y del pesadísimo yugo que nos im­ boam, hijo de N abath. 16 Viendo pues
puso, y te reconocerem os como á rey y el pueblo que el rey no habia querido es­
señor. 5 Y él les dijo: Idos v volved de cuchar sus súplicas le respondió en es­
aquí a tres dias. Y habiéndose retirado tos térm inos; ¿Qué tenem os que ver nos­
el pueblo, C el rey Roboam celebró con­ otros con la familia de David? ¿Ni qué
sejo con los ancianos que tenia cerca de tenem os de com ún con el hijo de Isaí?^
sí su padre Salomon m ientras vivió, y les V ele á tus tiendas, Israel, y aho ra cu ba­
dijo: ¿Que me aconsejáis que responda ;í da de tu casa. David. Y se fue Israel ja*^
este pueblo? 7 Dijeronle los ancianos: Si sus tiendas. 17 Y reinó Roboam sobre tfc-^
hoy condesciendes con este pueblo, v te dos los hijos de Israel que habitaban e\
acomodas á él, y accedes á su petición, v las ciudades de Ju d á. 18 Envió después
les hablas con hlantlurs; serán tus vasa­ Roboam i Aduram, recaudador de los
llos toda la vida. 8 Mas él desechó el co n ­ tributos; pero todo el pueblo de Israel le
sejo que le habían dado los ancianos, y mató á pedradas. E n ton ces el rey R o ­
consultó ú los jóvenes que se habían boam subió á toda priesa en su carro y
criado con él y estaban á su lado: í» y huyó á Jerusalem . 19 Y se separó Israel
les dijo: ¿Qué me aconsejáis responda á de la ca.=a de David h asta el dia de hoy.
este pueblo, que me han dicho: Aligera 20 Y habiendo oido decir todo Israel que
el yugo que nos impuso tu padre? !0 Y habia vuelto Jeroboam , congregados en
los jóvenes que se hablan criado con él, ju n la le enviaron á llam ar y le aclam a­
le dijerons Asi responderás al pueblo que ron rey do todo Israel, y ninguno siguió
le ha hablado p o r « qu e a ligeres el yu­ á la casa de David sino sola la tribu do
yo pesado qu e les impuso la padre·. Mí Judá. 21 Llegó pues lloboam á Jo ru sa-
dedo meñique es mas grueso que el es­ lem , y congregó toda la casa do Judá y
pinazo de mi padre (a). 1-1 Y si mi pa­ la tribu dE Benjam ín, y escogió ciento y
dre os puso un yugo pesado, yo aum en­ ochen ta mil com batientes para polcar
taré todavía vuestra cam a: si mi pa­ contra la casa do Israel y su jetar el rei­
dre os azotó con varas, yo os azotaré no ¡i Roboam , hijo de Salom on. 22 Mas
con escorpiones (fi). 4 2 Fue pues Je r o - el Señor habló á Seineias, varón de Dios,
boam y todo el pueblo á buscar á Ro­ y le d ijo: 23 Habla á Uobonm, h ijo do
boam el dia tercero, como les había d i- Salomon y rey de .Tuda, y á toda la casa
de Jud á v de B enjam ín, y á los demas del
Í k) Con e*La lo c u c ió n fig u r a d a q u is o d e cirlo s:
pueblo, y diles: 2 i E sto dice el Señ or; No
Ja purttí m:i!t y íW m ü h n y en m í, e s m is
fíitT le f|iic to d o lo m a s r o b u s to <jue linbta en m i p a* saldréis á ca m pa ñ a , ni peleareis co n tra
<3ro. p an i s u je t a r o s y a n iq u ila r o s 51 fu e se m o n i t o r ,
los h ijos de Israel vuestros herm anos:
{(>) L lam u lK instí ;isi p o r su fig u r a un ís a iv t c s
p u n ta s tlt¡ h ie r ro . vuélvase cada uno á su casa, porque es-
302 BIBLIA DE LAS FAMILIAS,

hi es cosa hecha por mi. Ellos escucha­ ceniza quo está sobre él. 4 Y habiendo
ron la palabra del Señor y so volvieron oido el rey las palabras del hom bre do
desde el camino como les habia manda­ Dios que había proferido en alta voz co n ­
do el Señor. Y Jeroboam reedificó á tra el altar de B etel, extendió, su mano
Siquem en el monto Efraim y habitó allí; desde el a lta r diciendo: Prendedle. Y se
y desde aquella ciudad fue á edificar á F a - le secó la mano que habia extendido co n ­
nuel. 26 Y dijo Jeroboam oil su corazon; tra el, y no pudo retirarla háoia sí. o P a r­
Ahora volverá el reino á la casa de D a- tióse tam bién el altar y se derram ó la c e ­
vid:-27 porque si este pueblo fuere á J e ­ niza que liabia en él, conform e á la señal
rusalem á ofrecer sacrificios en la casa que el varón'd e Dios habia predicho en
del Señor, su corazon se volverá liácia nombro del Señor. 6 Y dijo el rey aJL va­
Roboum , rey d e Ju d á , f/ue fu e su señor, rón de Dios: R uega al Señor tu Dios y
y me m atarán y se tornarán á el. 28 Y haz oracion por mí', para que me sea res­
despues de pensarlo mucho mandó fabri­ tituida mi m ano. Y el-varón de Dios hi­
car dos becerros de oro ν dijo al pueblo: zo oracion al Señ o r, y el rey recobró su
No vayais en adelante á Jerusalem : ahí m ano, la que lo quedó como estaba an ­
tien es, Israel, tus dioses que te sacaron de tes. 7 Y el rey habló asi al varón de
la tierra de Egipto. 29 Y puso el uno en Dios·. V ente conm igo á mi casa á com er,
B etel y el otro en Dan. 30 Y este suceso y yo te daré regalos. 8 Mas el varón de
fue ocasion de pecado, porque el pueblo Dios le respondió; Aunque me dieses la
iba hasta Dan á adorar el becerro. SI Tam ­ m itad de tu casa, no iré contigo, ni c o ­
bién hizo adoratoríos en los lugares altos m eré pan, ni beberé agua en este lugar,
y nombró sacerdotes de la plebe, que no 9 porque asi me lo mandó el Señor d i-
eran de los hijos de Leví. 811 Y ortl&nd ciendom e: No com erás pan, ni beberás
fiestas y sacrificios en honor de los be­ ag u a, ni volverás por el cam ino por don­
cerro s (¡ue había fab rica d o , de fuiste, 4 1 Y habitaba en Betel un pro­
feta anciano, á quien fueron sus h ijos y
Capítulo X I I I .
le contaron todas las o bras que habia he­
U n ιιπ-fu U [tre ilíce ¿ Jc ro b o o .n i el uaciutiunLo ilu J o -
s ía s y la u e s U 'iim o n d el a lia r Uu L ie td . E t m ism o
cho el varón de Dios aquel día en B etel,
jirofcLa e s ni u n ', o no : 1 u n le ó n e n c a s ü jr n d a habur y los palabras que habia dicho el rey.
d e so b e d e c id o á D io s.
12 Y les dijo el padre: ¿Por qué camino
1 Y he aquí que un varón de Dios se fue? M ostráronle sus h ijos el camino
fue por orden del Señor desde Jiidá á Be­ por donde se habia ido el varón de Dios
tel cuando Jeroboam estaba en el altar y que habia venido de Ju d á. 13 Y dijo él
echaba el incienso, 2 ν exclam ó contra á sus hijos: A parejadm e el asno. Y lue­
el altar de parte del Señor diciendo: Al­ go que estuvo aparejad o, montó en él,
ta r, a lta r, oye lo que dice el Señor: He •14 y se fue tras del varón de Dios, y le
aquí que nacerá á la casa de David un halló sentado debajo de un tereb in to , y
h ijo , que se llamará Josías y hará dego­ le d ijo: ¿Eres tú el varón de Dios que has
llar sobre ti á los sacerdotes de los altos venido do Judá? Y él respondió; Yo soy.
que ahora queman incienso en tí, y que­ ■1!i llepuso el otro: V en te conm igo á co­
m ará sobre tí huesos de hom bres. 3 Y dió mer á mi casa. 16 Mas él respondió: No
en aquel día una señal diciendo; Esta se­ puedo volver, ni ir contigo, ni comeré
rá la señal de que lia hablado el Señor: pan, ni beberé agua en este lu g a r . 18 Di-
El aliar so p a rlirá . y se desparramará la jo lc e¡ otro: Yo tam bién soy profeta co -
LIBRO III DE LOS R EYES.

rao tú, y rae lia hablado un ángel en nom­ daño al asno. 29 Tomó pues el profeta el
bre del Señor diciendo: T raetelc contigo cadaver del· varón de Dios, y le puso so­
á tu casa, para que coma pan y beba agua. bre el asno, y se lo llevó consigo á su ciu­
Le engañó (a ) 49 y so le llevó consigo. dad para llorarle. 30 Y enterró aquel ca­
Comió pues pan y bebió agua en la casa daver en su sepulcro y le lloraron dicien­
de él. 20 Y cuando estaban sentados á do: ¡Ay! ¡A y! (Hermano m ió! 31 Y d es-'
la mesa, habló el Señor al profeta que lo pues que le hubieron llorado, dijo él ¡i
había hecho volver. 31 Y él exclam ó y sus h ijos: Guando yo me m uera, en ter­
dijo al varón de Dios que había venido radme ,en el sepulcro donde ha sido en­
de Ju d á: Esto dice el Señor: P oique no terrado el varón de Dios, y colocad mis
lias obedecido 3a palabra del Señor y no huesos ju n to á los su yos: 32 porque c ie r­
has cumplido el mandato que te dio el tam ente se cu m p lirí la palabra que pre­
Señor tu Dios, 2 2 y has vuelto, y has dijo de parte del Señor co n tra el altar que
comido pan, y has bebido agua en el está en B etel, y contra los adoratoríos de
lugar donde te mandó no comieses, ni los altos que hay en las ciudades de S a ­
bebieses, no será llevado tu cadaver al m aría. 33 Después de estos sucesos no se
sepulcro de tus padres. 23 Y' cuando convirtió Jcroboam de su perversa vida,
hubo comido y bebido el p rofeta en ­ sino por el contrarío hizo sacerdotes de
gañado, el oiro le aparejó su asno. los lugares altos á hom bres de la plebe:
24 Y habiéndose puesto en camino le todo el que quería, se consagraba y era
salió un león al encuentro y le m ató, y hecho síicerdote de los lugares altos.
el cadaver quedó tendido en el cam ino,
y el asno y el león estaban ju n to al ca­ Capítulo X IV .
daver. 2o Y he aquí que unos hombres
E l p r o fe ta A lú a s v a t ic in a e l ¡jx tc r m in in d e l a fa m i­
que pasaban, vieron el cadaver tendido lia du Jc r o h o a m . M u c r e eslü p r in c ip e y le snoud e
en el camino y al león que estaba junto su h ijo N ad ab . S t s i c , r e y de E g i p ío , sa q u e n la r a s a
d d S e ñ o r en Je r u s a le m , M u c r e lío b o a m y le s u e l ­
á él. Y fueron y lo divulgaron en la ciu­
da su h ijo A b is m .
dad donde habitaba aquel profeta an cia­
no. 2 6 Y habiendo llegado á oídos del ■I En aquel tiempo enfermó A bia, hi­
profeta que le había hecho volver del ca­ jo de Jcroboam . 2 Y dijo este d su mu­
mino, dijo: El varón de Dios es el que je r : Anda y disfrázate para no ser cono­
ha desobedecido la palabra del Señor, y cida por m ujer de Jcroboam y vo ü Silo
este le ha entregado al león , el cual le donde está el profeta Ahías, que me a -
ha despedazado y muerto según k pala­ nunció que yo reinaría sobre este pue­
bra del Señor. 27 Y dijo á sus hijos: Apa­ blo. 3 Lleva también contigo diez panes,
rejadme el asno. Y luego que estuvo apa­ y una to rta , y una orza de m iel, y ve a
rejado, 28 se marchó y halló el cadaver bu scarle, porque él te declarará ío que bu
del otro tendido en el cam ino y al as­ de suceder á este m uchacho. 4- Hizo la
no y al león que estaban ju n to al cad a- m ujer do Jcroboam como este le había di­
ver: ni el león devoró el cadaver, n i hizo ch o, y partiéndose para Silo llegó á la ca­
sa de Ahías; mas este no podía ver, por­
(fl) E s r e p r e n s ib le la c o n d u e la J e t p r o f e la , p o r ­
que h a b ie n d o !« (lad o D ios u n a o n lt-r. c x .ir c s a y sa ­ que se ie habían obscurecido los ojos á
bien d o q u e D io s e s v e rd a d y q u e e i h o m b ro puedo causa do la vejez. 5 Mas el Señor dijo á
e n g a ñ a r y e n g a ñ a r s e d eb ió d e s o s p e c h a r l i d o lro
p io fc la , q u e I c d c c iii lo c o n tr a r io tio lo iju u lo Iia b ia
Alúas: Mira que en tra la m ujer de Je r o -
diclio á é l t i S iíñ o r . boam , la cual viene á co n su ltarte a cerca
30А BIBLIA DE LAS FAMILIAS.

de la enfermedad de su líijo: tú le dirás rá al lado allá del rio, por cnanto se hi­
eslo y esto. P ues como ella entrase por cieron bosques para enojar al Señor.
la puerta disimulando sor quien era. í> A- \1 ParLióse pues la m ujer de Jeroboam
hias oyó el ruido de las pisadas y dijo: y llc£ó á Tersa, y cuando pisaba el um­
E n tra , m ujer de Jcrob oam : ¿por qué fin­ bral de su casa, murió su hijo. -18 Y lo
ges que eres otra? Yo soy enviado pura en terraron, y lo lloró lodo Israel, ¿'er/im
darte una mala noticia. " Ye y di á Jero ­ había p rcd ick o Ah'tas. 20 Y reinó Je ro ­
boam·. Esto dice e! Señor Dios de Israel: boam veinte años y descansó con sus
P or cuanto yo te ensalcé de enmedio del padres. Y le sucedió en el reino su hijo
pueblo, y te hice caudillo de mi pueblo de Nadab. 21 Roboam , hijo de Salornon,
Israel, S y desmembré el reino de la сача reinó en Ju d á. Cuarenta y un años tenia
de David, y te le di, y tú no lias sido co­ Roboam cuando comenzó á rein ar, y rei­
mo mi siervo David que guardó mis man­ nó diez y siete en Jeru salem , ciudad que
damientos y me siguió con lodo su co ra - el Señor escogió en tre todas las tribus de
zon haciendo lo que era agradable á mis Israel para poner allí su nom bre. Su ma­
ojos, 9 sino que has obrado peor que to­ dre se llamaba Naama y era am m onita.
dos los que te precedieron, v l e has for­ 22 Y la /rif)w de Judá hizo el mal delan­
jado dioses ajenos y de fundición para te del Señ or, y le enojaron mas que le ha­
provocarm e á ira , y á mí m e has echado bían enojado sus padres con todos sus pe­
á la espalda; 10 por tanto yo acarrearé cados: 23 porque ellos erigieron a ltares,
males sobre la casa de Jcrob oam , y des­ y estatuas, y bosques sobro todo collado
tru iré de la casa de Jerob oam hasta los om ínenle y bajo de todo árbol frondoso.
perros y lo precioso V lo vil en Israel, y 2 i Y aun hubo en el pais hom bres afe­
barreré los residuos do la casa de Jc r o ­ m inados, que com cticron todas las abo­
boam como suele barrerse el cstierco l m inaciones de las g entes que destruyó el
basta que no queda rastro. U Á los que Señor á la llegada de los hijos de Israel.
m urieren de la casa de Jeroboam en la 2;> Mas el año quinto del reinado de Ко-
ciudad, los com erán los perros; y á los hoam vino á Jerusalem S e sa c, rey de
que m urieren en el campo, ios devorarán Egipto, 3G y se llevó los tesoros de Ja
las aves del cielo, porque lía hablado el casa del Señor v los tesoros del rey , y lo
Señor. <15 Marcha pues y vete á lu casa, saqueó lodo y asimismo los escudos de
y en el punto mismo en que pongas los oro que habia labrado Salom an. 2 7 En
pies en la ciudad, m orirá e-1 niño, I 3 y 1c lugar de estos hizo el rey R oboam tinos
llorará todo Israel, y le sepultará, por­ escudos de cobre y los entregó á los ca­
que solo ese de la casa de Jeroboam se­ pitanes-de guardias y á los que hacían
rá encerrado en el sepulcro, por cuan­ centinela á la pu erta de la casa del rey.
to es el único de la casa do Jeroboam á 28 Y cuando el rey en traba en la casa
quien el Señor Dios do Israel ha mirado del Señor, los llevaban los que tenían el
con agrado. 1 i Y el Señor establecerá cargo de ir delante, y después los volvían
para sí un rey sobre Israel, el cual des­ á la armería de las guardias. 30 Y hubo
truirá la casa de Jeroboam dentro de po­ siempre guerra entro lloboam y Jero­
co tiempo. 4 5 Y el Señor herirá á Israel boam. 31 Y descansó llo bo am con sus
como suele ser movida una caña por las padres y fue enterrado con ellos en la
aguas, y arrancará á Israel de esta tierra ciudad de David. ttciaó en su lugar su
bueua que dio á sus padres, y los arroja­ hijo Abiain.
I.IDUO III DE LOS R E Y E S. 3Ü5

C a p ítu lo X V . em bargo el eorazon de Aso fue sincero


A l imju'u A liiam succ<tc su h ijo A sa , ipii* lim p ia ta para con el Señor todo el tiempo de su
lii’r r a fie l i s ¡th o n iin a d n n u s <lu la id o la liía . R u in a - vida (a ). \5 Y llevó á la casa del Señor
ilo s do K a iia b y lüaasít, r ty t;s do I s r a e l,
las cosas que su padre habia consagrado
4 En el año décim ooclavo del reina­ y ofrecido, plata, y o ro , y vasos. tf> Y
do de Jero b o am , hijo de Tsabath, reinó hubo guerra entre Asa y B aasa, rey de Is­
Abiam sobro Ju d á. 2 fteínó tres años en rael. m ientras vivieron, n Y B aasa, rey
Jerusalem ; su madre se llam aba Mane,;] de Israel, penel ró en Judá y edificó ü R a­
y era hija de Abesalom ú Absalum. 3 É m a, para que no pudiese salir, ni entrar
imitó á su p ad reen todos los pecados que ninguno del partido de Asa, rey de Judd.
este había cometido a u lcsd e él, v su co- -1S Tomando pues Asa toda la plata y oro
razon d o fue sin cero para con el Señor que habia quedado en los tesoros de la
su Dios como el de su pudre David. casa del Señor y en los del palacio del
4- Mas el Señor Dios le dió por am or de re y , lo puso en manos de sus criados y
David una antorcha en Jorusalem susci­ lo envió á Benadad, hijo de Tabrem ou y
tando á su h ijo después de él y m ante­ nieto de ílezio n , rey de S iria, que habi­
niendo en pie á Jeru sale m : B por cnanto taba en Damasco, diciendole: 1Ü Hay a-
David luibia procedido reciam ente delan- liair/a en tre mí y lí, como la luibo'cntro
1c del Señor y no se había desviado de mi padre y el tuyo; por eso te envié
ningún m andam iento suyo en todos los presuntos do plata y oro y te pido que
d¡as de su vida, excepLo el hecho de U nas vengas y rompas la alianza que tienes
heteo ( í í ). 7 Las demas acciones tle con Baasa, Vey de Israel, para que se
Abiam y todo lo quo hizo, ¿no eslá e s ­ retire de m is estados. 20 Condescendien­
crito en el libro de los anales de los reyes do Benatiad con las deseos del rey Asa
de Judá? 8 Y descansó Abiam con sus | ¡ envió los capitanes de su ejército á las
padres, y le en terraron en la ciudad de ciudades de Israel, y ocuparon á Ahion,
David; y reinó su hijo Asa en su lugar. y D an, y A hcl-casa-de-M aaoa, y todo el
!) líl año vigésimo pues de Jeroboam , territorio de C cnneroth, esto es, toda la
rey de Israel, comenzó á reinar Asa, rey uerni de Neftalí. 21 Habiendo llegado
de Judá. 4 0 Y reinó cuarenta y un años esto á noticia de B aasa, suspendió la
l*ii Jeru salem . 11 Y obró Asa rectam ente edificación do Rama y se volvió á Tersa.
til lante del Señor como David su padre. 22 Y el rey Asa envió m ensajeros por toda
12 Y quitó de la tierra á los hom bres la tierra de Juila diciendo: Ninguno es e x ­
afeminados y la limpió de tod as las in ­ ceptuado. Y tomaron las piedras de Rama
mundicias de los ídolos que habían fa­ y las m aderas que habia empleado Baasa
bricado sus padres. 13 Ademas echó de en edificarla, y fabricó con ellas el rey Asa
sí á su madre M aaca, para que no presi­ ú Gabaa de Benjam ín y á Masfa. 5Í1 Todas
diese en los sacrificios de Priapo en el bos­ las demas acciones de A sa, y todas sus
que que lo había consagrado, y destruyó proezas, y todo cuanto hizo, y las ciuda­
la caverna de él, y quebró su torpísimo des que edificó, ¿no está escrito en el libro
ídolo, y le quemó en el torrente Cedrón. de los anales de los reyes de Judá? Asa.
•H Mas no quitó los lugares altos. Sin siendo vicj^ padeció de los pies. 24 Y
A iu iíju e D av id c o m e tió fttrrts p e r a d o s, co m o (<x) Asa fu¿ porfí elo on la fe y e n el cuílo dül
<i”in de m e n o r e n tid a d co m p a ra d o s co n vsU' y verdadero Dios: esto 110 <|uicr*í (k'cir «o luvit**
Vivían L ^ c « síild c s, t»o h a c c m d ir im í de e llo s la s e * so sus d c fi'c i^ y pccast'i p rro hay lundamcnEi} pa­
fcnidu. e s c ritu r a . ra creer hizo pciitU íH iu,
20
306 BIBLIA DE LAS FAMILIAS.

descansó con sus padres y fue enterrado B a a sa ), y te lie hecho caudillo de mi


con ellos en la ciudad de David su pa­ pueblo de Is ra e l. y tú has seguido el ca ­
dre. R einó en su lugar su hijo .Tosafat. mino de .leroboam y has hecho p ecar á
S S tía d a b , hijo de Jeroboam , com enzó á mi pueblo de Israel provocándome á ira
reinar en Israel el segundo año de Asa, con sus pecados, 3 he aquí que yo des­
rey de Ju d á, y reinó dos años. 20 V obró tru iré la posteridad de Bnasa y la poste­
el mal dolante del Señor y siguió los pasos ridad de su familia y haré de tu casa lo
de su padre y los pecados con que este que do la casa de .leroboam , hijo do Na-
hizo pecar á Israel. 2 7 Mas Bnasa, hijo b a lh . ii Las demás acciones de Baasa y
de Ahías, de la trib u de Isacar, le armó todo cuanto ejecu tó y sus batallas, ¿no
asechanzas y le m ató en G ebbeton, ciu­ están escritas en el libro de los anales dé­
dad de los filisteos, porque Nadab y todo los rey es de Israel? (¡ Descansó pues
Israel tenían puesto ccrco á G ebbeton. Baasa con sus padres y fuo enterrado en
2 8 Baasa pues le m ató el año tercero do T ersa; y en su lugar reinó su hijo E la.
A sa, rey de .luda, y reinó en su lugar. 8 El año vigésim o se x io do A sa, rey de
2íi Y luego que en tró á rein ar, exterm i­ Ju d á, comenzó á reinar en Israel E la,
nó toda la casa de Jerob oam sin dejar h ijo de Baasa, y rein ó en Tersa dos años.
con vida ni una sola persona do su lina­ 0 Y se rebeló co ntra él su siervo Zambri,
j e , hasta que la destruyó en teram en te, com andante dc la mitad de kii caballería.
según lo babia predicho el Señor por boca E stab a Ela en Tersa bebiendo y em bria­
de su siervo Ahías silon ita, 30 en castigo gado en casa de Arsii, gobernador de l¡i
do los pecados que Jeroboam había co­ ciudad; 10 y echándose Zambri sobre él
metido y hecho com eter á Isra el, y del le hirió y le mató el año vigésimo sépti­
deliLo con que babia enojado al Señor mo de Asa, rey de Ju d á; y reinó en su
Dios de Israel. 3 1 , L as domas accion es lu g ar. 4-1 Y luego que empezó á rein ar y
d eN ad ab y todas las obras que hizo, ¿no se sentó en el trono de aquel, exLerm i-
están escritas en el libro de los anales nó toda la casa de B aasa y no dejó con
de los reyes do Israel? 32 Y hubo guerra vida á ninguno de los parientes y ami­
en tre Asa y Baasa, rey do Israel, mien­ gos de e ste , -ni aun ú los perros. 4 a Zam­
tras vivieron. 33 El año tercero de Asa, bri reinó solam ente siete días en Tersa,
rey de Ju d á , com enzó á rein ar en todo porque el e jé rcito d e I s ra e l asediaba á
Israel B aasa, h ijo do A hías, y reinó en G ebbeton. ciudad de los filisteos, 16 y
Tersa veinte y cuatro años. 3l· Y obró habiendo oido que se b ab ia rebelado
el mal delante del Señor y siguió el ca­ Zambri y m uerto al rey , todo Israel alzó
mino do Joroboam y los pecados con por su rey á Am ri, que á la sazón se ba­
que este hizo pecar á Israel. ilaba en el cam pam ento mandando el
ejército de Israel. 17 M archó pues Amri
Capítulo X V I.
y con él todo Israel de G ebbeton y pu­
E l p r o f e ta J c h ií p re d ico i íiü n sa la r u in a (1 c km cri­ sieron el cerco de T ersa. 18 Y viendo
s a . L e s u ce d e s u h ijo l i l a , á r;u íen m a la Z n m ljri.
ü l p u e b lo e lig e p o r i r y ;i .A m ri, el r u n l criiU c.i á Zambri que iba á ser asediada la ciudad
S a m a r ía . Á bu m u e rte ic s u ce d e A ca li su liijn , quu entró en palacio, y se quemó ju n to con
fu e m n s im p ía q ' i■’ lo d o s s o s p re d u cc so iT S .
la casa real, y murió. 20 Las demas ac­
4 Habló el Señor á .lehú, hijo de lla­ ciones de Zainbri y su conjuración y ti­
no ni, contra Baasa y le d ijo: 3 l ’or cuan­ ranía ¿no están escritas en el libro de los
to te he ensalzado del polvo {d ir á s á anales de los reyes de Israel? 21 E n lo n -
LIBRO I1T DE LOS R EYES. 307

cea se dividió en dos fracciones el pue­ ma de su s hijos cuando puso las puertas.
blo de Israel: la m itad del pueblo seguía
á T ebn i, hijo de G in elh , para alzarle por C a p ítu lo X V I I .
re v , y la otra mitad á Amrí. 22 Mas ven­ F .lía s c o n s ig u e c e r r a r e l c ic lo d u r a n te t r e s a ñ o s
ció el pueblo que era del partido de Am - p a r a q u e no llu e v a . S e r e t ir a el p r o fe ta , y lo s c u e r ­
v o s !e proveen J e a lim e n to e n e l d e s ie r to . P a s a á
ri, al pueblo que seguía á T ebn i, hijo de
S a r e p la y so h o sp e d a e n c a s a d e u n a p o b r e v iu d a ,
G inetb; y m urió T eb n i, y reinó Amri. á q u ie n D io í m u ltip lic a ia h a r in a y el a e c ite : a s i­
m is m o e l p r o fe ta l o g r a e o n s u s o r a c io n e s la re ­
23 E l año trigésim o prim ero de Asa. rev
s u r r e c c ió n <ie u n h ijo du a c u e lla .
de .ludá, reinó Amri en Israel doce aíios;
en T ersa reinó seis. 2 1 Y com pró á S e - 4 Elias tesb ita, hab itan te de Galaad,
mer el m onte de Sam aría por dos talen­ d ijo á Acabi Vive el Señor Dios de Israel
tos de plata, y á la d udad que edificó cuyo m inistro soy, que no caerá ro cío ,
sobre él, la llamó Sam aría del nom bre de ni lluvia en estos años sino cuando yo lo
Sem er, dueño del m on te. 2 5 Mas Arn- dijere. 2 Y el Señor le habló y le dijo;
r¡ hizo el mal d elante del Señor y obró 3 R etírate de aquí y vete hacia el oriente
mas inicuam ente que todos su s predece­ y escóndete en el torrente de C aritb, que
sores. 20 Y siguió en todos sus cam inos está enfrente del Jordán, 4¡ Y allí bebe­
á Jeroboam , hijo de N aboth, y en todos rás del to rren te, y lie mandado á los
los pecados que Labia hecho co tn clcr á cuervos que te provean allí de alim ento,
Israel provocando la ira del Se ñ ar Dios a Marchóse pues ei p ro feta é hizo como
de Israel con sus vanidades. 27 Las de­ el Señor le había mandado, y fue á habi­
mas acciones de Amri y las batallas que tar ju n to al to rren te de C arith, que está
dió, ¿no están escritas cu el libro de los enfrente del Jord án . 6 Y los cuervos le
anales de los reyes de Israel? 28 Y des­ llevaban pan y carne por la m añana é
cansó Amrí con sus padres y fue en ter­ igualmente pan y carne por ia ta rd e , y
rado en Sam aría, y en su lugar reinó su el bebia del to rren te. 7 Mas de allí á a l­
hijo A cab. 29 E ste empezó á rein ar en gunos dias so secó el to rren te, porque no
Israel el aíio trigésim o octavo de Asa, había llovido sobre la tierra. 8 Habló
rey de Ju d á, y reinó en Sam aría veinte y pues el Señor á Elias y le dijo: 9 Anda y
dos años; 30 y obró peor d elante del S e ­ ve á Sarepta de los sidonios, y m orarás
ñor que todos sus predecesores, 31 pues allí, pues he mandado á una viuda que
no le bastó im itar los pecados de .lero - te su sten te. 40 Partióse pues y fue á
boam, hijo de N abath, sino que lomó Sarep ta, y cuando llegó á la pu erta de
ademas por m u jer á Je z a b e l, hija de la ciudad, se apareció una m ujer viuda
lithbaal, rey de los sidonios, y vino á que cogia leña, y él la llam ó y le dijo*.
servir y adorar á B aal. 32 Y erigió un Dame, un poco de agua en un vaso para
altar á B aal en el templo que le había beber. 11 Y cuando ya iba ella cam inan­
edificado en Sam aría. 33 Y plantó un do para traérsela, gritó Elias y dijo: Te
bosque y prosiguió en su mal obrar pro­ ruego que me traigas también un boca­
vocando la ira del S e ñ o r Dios de Israel do de pan en tu m ano. 12 Mas la m ujer
mas que todos los reyes de Israel sus respondió: V iv e e l Señor Dios tuyo que
predecesores. 34 En su tiem po Iliel de no tengo pan, sino solam ente un puñado
Betel reedificó á Je ric ó ; perdió á A bi— de harin a en una orza y un poco de
ram su prim ogénito cuando echó los ci­ aceite en una alcuza: mira cómo co jo d o s
mientos de la ciudad, y a Scgub el ú lti­ palos para ir á cocerla para mi y para mi
308 BIBLIA DE LAS FAMILIAS.

h ijo y com érnosla, y después m orire­ Dios y que la palabra del Señor e3 ver­
mos d e h a m b re. 1 3 Dijole E lias: No le ­ dadera en tu boca.
mas; m as ve y haz como has dicho; pero
C a p ítu lo X V I I I ,
prim ero haz para mi de ese poco de ha­
rina un panecillo cocido debajo del res­ E lia s se m a e s tr a d A e n b : p r u e b a con u n e v id e n te
te stim o n io dpi ciu lo q u u el D io s d e I s r a e l e r a el v e r ­
coldo y traem ele; que despucs lo harás d a d e ro y J 3 anl u n a d e id a d fa ls a : m a ta á tod o s lo i
para ti y tu h ijo. 45· Porque esto dice el p r o le ta s d e lo s íd o lo s e n el t o r r a n te d e C is o n ; y h a ­
c e c a e r u n a llu v ia a b u n d a n te .
Señor Dios de Israel: No m enguará la or­
za de harina, ni disminuirá la alcuza de I M ucho tiempo despucs habló el S e ­
aceite hasta el dia en que el Señor en­ ñor á Elias en el año tercero (o) diciendo:
viará lluvia sobre la tierra . 1 5 Ella se fue Ye y m uéstrate á A cab, á fin que yo en­
é hizo según le había dicho Elias, y co­ vié lluvia só b re la tierra. 2 Fue pu esElías
mió él y ella y su familia; y desde aquel á m ostrarse ¡i A cab; y era espantosa el
dia 4G no menguó la orza de harina, ni se ham bre en Sam aría (£>). i Y llam ó Acal) á
disminuyó la alcuza de aceite según la Abdias, m ayordomo de su casa, el cual
palabra que el Señor había hablado por era muy temeroso do Dios: 4 porque cuan­
boca de Elias. 17 Y sucedió después de do Jczabcl mataba á los profetas del S e ­
esto que enfermó el h ijo de aquella m a­ ño r, lom ó él cien profetas, y los escondió
dre do familia, y la enfermedad era g ra­ cincuenta en una cueva y cincu enta en
vísima en térm in os que le quitó el alien­ otra, y los su stentó con pan y agua. 5 Di­
to. 1S Dijo pues ella á Elias: ¿Qué Le he jo pues A cab á Abdias: Da una vu elta
hecho yo, ov aron de Dios? ¿Has entrado por el país ú todas las fuentes y á todos
en mi casa para que se recordasen mis los valles por si podemos en con trar y e r­
iniquidades y para q u itar la vida á mi ba y conservar la vida á los caballos y
hijo? 19 Y le dijo E lias: Dame tu h ijo . Y los m ulos, para que no p erezcan en tera­
le tom ó del regazo de ella, y le llevó a] m ente los anim ales. 6 Y se repartieron
aposento donde él Iiabitaba, y le puso so­ en tre si las provincias para recorrerlas:
bre su lecho. 5 0 Y clamó al Señor di­ A cab iba por un cam ino y Abdias sepa­
ciendo: S e ñ or y Dios m ió, ¿aun á esta radam ente por otro . 7 Y viajando Abdias,
viuda, en cuya casa soy suslonlado-sem in le salió E lias al en cu en tro : en cuanto
ella puede, la has afligido quitando la aquel le conoció, se postró sobre su ros­
vida á su hijo? 21 Y se tendió y se enco­ tro v d ijo: Mi señor, ¿eres tú Elias? S "Res­
gió sobre el niño por tres veces y clamó pondió este: Yo soy. Ve y di á tu señor:
al Señor diciendo: Señor y Dios mió, Aquí está E lias. 9 Mas aquel repuso:
ru egotc que vuelva el alma de este niño 10 Vive el Señor tu Dios que no hay na­
fi su s entrañas. 2 2 Y el S eñ or oyó la sú­ ción ó reino á donde no haya enviado á
plica de Elias, y el alma del m uchacho bu scarte mi señor; y respondiendo todos:
volvió á él ( « ), y revivió. 2 3 Y tomó Elias No está aquí; ha tomado juram ento á to­
al m uchacho y le bajó de su aposento á dos los reino·’ y naciones para que te bus­
la habitación bajo de la ca sa , y le entre­ quen y te prendan. 41 Y ahora m e dices
gó á su madre diciendo: Ahí tien es vivo
á tu h ijo. 24· Y dijo la m u jer á Elias: Aho­
(a) E l aftü terrero despucs del hamhris scurnn
u n o s o di'Sdu fjiiíí E lia s c& tabft e n S u r c ó la so ^ un
ra conozco en esto que tú eres varón de 6lrfts.
(b ) Cnn « a te n o m b r e se c n lie iu lo m u c h a s v ece*
(n) F.slfi e x p re s ió n p r u e b a la e s p ir itu a lid a d í ru la E s c r it u r a ci r e in o do la s d ie z tr ib u s , c u y » ca-
in m o r ta lid a d d e l a lm a . < l'iLal L i-a S a n ia ria .
LIBRO III DE LOS R E Y E S. 309

á m i: Ve y di á tu señor; Aquí está Elias. bia dado, le sacrificaron é invocaban el


\% Y luego que me apartare de tí, el es­ nom bre de Baal desde la mañana hasta
píritu del Señor te trasladará á un lugar el mediodía diciendo: Baal, ovenos. Pero
que no sé, é iré á dar la no ticia á A cab, no se sen tía una voz, ni habia quien res­
el cual no hallándote me m atará: m as tu pondiese, y pasaban saltando el altar que
siervo teme al Señor desde su niñez. <15 Y habían hecho. 2 7 Y como fuese y a me­
dijo Elias: V ive el S eñ or de los ejército s diodía, Elias se burlaba de ellos diciendo:
á quien sirv o , que hoy m e m ostraré á Gritad m as alto, porque él es un Dios y
Acab. 16 F u e pues Abdías á bu scar á es­ tal vez está conversando, ó en alguna po­
te y le dió el aviso, y A cab salió al en ­ sada, ó de cam ino, ó á lo m enos duerm e,
cuentro de E lias. 17 ¥ habiéndole visto para que se despierte. 2 8 G ritaban pues
dijo: ¿No eres tú el que traes alborotado m as recio y según su rito se sajaban co a
á Israel? 18 Y respondió Elias: No he al­ cuchillos y lancetas hasta llenarse de san­
borotado yo á Is ra e l, sino tú y la casa gre. 29 Mas despucs que pasó el medio­
de tu padre, que despreciasteis los m an­ día, y estando ellos ocupados en sus in ­
damientos del Señor y seguisteis á B aal. vocaciones y rito s, llegó el tiem po en quo
19 No o b stante envía ahora á reunir de­ suele ofrecerse el sacrificio, como no se
lante de mí á todo Israel en el m onte oia voz alguna, ni respondía nadie, ni
Carmelo, y á los cu atrocientos y cincuen­ atendía á los quo oraban, 30 dijo Elias
ta profetas de B a a l, y á los cuatrocientos á lodo ei pueblo: Venid á mí. Y acercán ­
profetas de los bosques, á quienes man­ dose el pueblo, él reparó el altar que ha­
tiene Jezabel. 2 0 Envió á llam ar Acab á bia sido destruido. 31 Y tomó doce pie­
todos los hijos de Israel y congregó á los dras conformo al número de las tribus
profetas en el m onte Carmelo. 21 Y acer­ de los hijos de Jaco b , á quien habló el
cándose Elias á todo el pueblo dijo: ¿Has­ Señor diciendo: Tu nom bre será Israel.
ta cuándo cojeareis por am bos lados? Si 32 Y con las piedras edificó el altar en
el Señor es D ios, seguidle, y si es Baal, el nom bre del Señor y al rededor de él
seguidle. Y el pueblo no le respondió una hizo un acueducto como dos su rcos pe­
palabra. 2 2 Elias dijo de nuevo al pue­ queños; 33 y arregló la leña, y dividió el
blo·· Yo solo he quedado do los profetas buey en trozos, y los puso sobre la leña,
del Señor; m as los profetas de Baal son 34 y d ijo: Llenad cuatro cán taros de agua
cuatrocientos y cincuenta. 23 Dénsenos y vertedla sobre el holocausto y la leña.
dos bueyes, y ellos escojan para sí uno y Y dijo de nuevo: Hacedlo otra vez. Y ha­
partiéndole en trozos pongaule sobre la biéndolo h ech o , dijo: Hacedlo tercera vez.
leña; mas no pongan fuego debajo, y yo Y lo hicieron asi, 33 y c o m a n las aguas
sacrificaré el otro bu ey, y le pondré so­ al rededor del a lta r, y se llenó el acue­
bre la leña, y no m eteré fuego debajo. d ucto. 3G Y siendo ya tiem po de ofrecer
24 Invocad los nom bres de vu estros dio­ el holocausto, se acercó el profeta Elias
ses, y yo invocaré el nom bre de mi S e ­ y dijo: Señor Dios de A braham , y de
ñor, y el Dios que oyere enviando fuego, Isaac, y de Israel, m uestra hoy que eres
ese sea Dios [a ). Respondió todo el pueblo el Dios de Israel y que yo soy tu siervo
diciendo: E x cele n te proposicion. 26 Ha­ y que por tu mandato he hecho todas e s ­
biendo ellos tomado el buey que les ha- tas cosas. 37 E scúcham e, Señor, escú­
cham e, para que sepa este pueblo que tú
1«) Decm e sto m ip ira d o d r l S e ñ o r , y así no Io n *
laV a ¿ P í o s . eres el Señor Dios y que de nuevo has
BIBLIA DE LAS FAMILIAS.

convertido el corazón de ellos. 38 V c a ­ lo que h iciste tú cod cada uno de ellos.


yó fuego del Señor y devoró el holocaus­ 3 Temió pues E lias (a) y se Fue huyendo
to , y la leña, v las piedras, consum ien­ por donde le llevaba su voluntad, y lle­
do tam bién el polvo y el agua que había gó á B ersab ée de .luda y allí despidió á
en el acueducto. 39 Habiendo visto todo su criado. 4 Y continuó su cam ino h a­
el pueblo esto se postró sobre su rostro cia el desierto una jo m ad a. Llegado qu e
y d ijo: E l Señor es el Dios; el Señor es el fue, se sentó debajo de un en ebro y pidió
Dios. 40 Y Flias Jes d ijo: Prended á loa para sí la m uerte (b) diciendo: B asta, S e­
profótas do Baúl y que no se escape nin­ ñor: tom a mi vida, pues no soy yo m ejor
guno. Y habiéndolos prendido, los ¡le ­ que mis padres. s> Y se echó y se durmió
vó Elias al torren te de Cison y allí los á lu sombra del en ebro. Y he aquí que el
mató. 41 Y dijo Elias A Acab: Y o, come ángel del Señor le tocó y le d ijo: Leván­
y bebo, porque suena ruido de una gran tate y com e. 0 Miró y vio ju n to á su c a ­
lluvia. № Por tanto A cab fue á comer y beza un pan cocido al rescoldo y un va­
b eber, y Elias subió á la cum bre del Car­ so de agua. Comió pues y bebió y se que­
melo y postrado en tierra puso su rostro dó otra vez dormido. 7 Y volvió de nue­
entre sus rodillas. 43 Y dijo á su criad o: vo el ángel del S e ñ o r, y le to có , y le dijo:
Y e y m ira hacia el m ar. Y habiendo su ­ L ev án tate y co m e, porque Le queda quo
bido el criado y observado dijo·. No hay andar m ucho. 8 Habiéndose levantado
nada. Y solvió á decirle que subiese sie­ E lias, comió y bebió y fortificado con
te v eces. ¿ i A la séptim a vez notó que aquella comida anduvo cuarenta dias y
se elevaba del mar una nubccilla peque­ cu aren ta noches hasta Iloreb el monto
ña como la huella de un hom bre. Y dijo de Dios. 9 Y* habiendo llegado allá se al­
Elias; Ve y di á A cab: U nce tu carro y bergó en una cu ev a, y he aquí que le ha­
m archóte, para que no te co ja la lluvia. bló el Señor y ie d ijo: ¿Qué haces aquí,
45 Y m ientras el iba de una parte á otra, Elias? H Sal y ponte sobre el m onto de­
se obscurecieron los ciclos, y vinieron nu­ lante del Señ o r; y he aquí que pasará el
be s, y se levantó v iento, y cayó una gran Señ or, y delante de él correrá un viento
lluvia. Asi moni ando Acab en su carro grande y fu erte, capaz do trasto rn ar los
se marchó á .lezrael. *16 Y vino la virtud m ontes y qu ebrantar las piedras: el Se­
del Señor sobre E lias, el cu al haldas en ñor no está en el v iento. Y tras del vien­
cinta corría delante de Acab hasta que to vendrá un terrem oto, 12 y tras del ter­
llegó á Jczrael. rem oto un fuego: no está el Señor en el
fuego; y tras del fuego el soplo de una
Capítulo S I S -
aura blanda, 13 Habiendo oido Elias es­
E lia s te m ie n d o la s a m a n a z a s d o Je z a lie l s c r e t ir a ni
to se cu brió el rostro con el m anto, y sa­
m a n le H o r c b , dorule le c o iis u d a IHu.-t y le m u é s ira
Jo í[iii} h a ilo h a c e r . U ji^eí á H a z a e l p o r re v d e SU'ia lió, y se puso á la entrada de la cueva; y
y d J e liú p u r i e y lie I s r a e l. L la m a á E l í s e o q u e lis ­ he aquí que le dice una voz: ¿Qué haces
ta b a a r a m io , y e sli; lo d e ja io d o p o r s e g u ir le .
aquí, E lias? Y’ él respondió: 14 Mo a b ra -
1 A cab contó á Jezabel lodo lo quo [«) A si D io s l.i/.o r n n n r r r á E l i a s <|UO tod a la
había hecho E lia s, y cómo había pasado F o rta le z a II· v e n ia du a r r ib a y q u e ¿l s o lo y a b a n ­
do ruulu ¿ s u s l'm'i za s lu m ia , lu iia y u o h a lla b a d o n ­
á cuchillo todos los profetas. 2 Y envió d e p n n n rsii á s a lv o ,
Jezabel un m ensajero ¡i E lias diciendo: (i1) fío dt’üuabii la m u e r ta p o r d e s e s p e r a c ió n ni
p o r ¡ m p a d e u c ia , s in o a b r a s a d o d e z e lo p o r Itt g lo ­
T rátenm e los dioses con todo rigor, si ma­
r ia d e D io s y la m b ic n p a r a n o [iCi-t-cur en m a n o s tic
ñana á esta hora no hiciere yo contigo A ca b co n m e n g u a d e lu r e lig ió n .
LIBRO III DE LOS R EYES.

so de zelo por el Señor Dios de los ejér­ y llevaba consigo treinta y dos reyes, y
citos, porque los hijos de Israel abando­ saliendo á cam paña teuia asediada á S a ­
naron tu pacto, destruyeron tus altares y m aría. 2 Y envió m ensajeros á la ciudad
pasaron á cuchillo tus profetas: lie que­ para que dijeran á A cab, rey de Israel: .
dado yo solo y me buscan para quitarm e 3 Esto dice Benadad: Tu plata y tu oro es
la vida. 4 5 Y lo dijo el Señor: Anda y mió; y toda lu fam ilia es m ía. 4 Y res­
vuelvele por tu camino del desierto h a­ pondió el rey de Israel·. Confórme á tu
cia Dam asco; y cuando llegares a llá, un­ palabra, mi señor y rey , yo soy tuyo con
girán á üazael por rey de Siria. I ti Y á todo cuanto ten g o. 5 Y volvieron los
Jeh ú , hijo de Narasi, lo u n cirás por rey m ensajeros y dijeron: Esto dice Beuadad
de Israel, y á Elíseo, h ijo de Safat, que es que nos ha enviado á tí; Me darás tu pla­
de A bclm eula, le ungirás profeta en tu ta y tu oro y toda tu familia. G Mañana
lugar. 17 Y aco n tecerá que al que esca­ pues á est¡£m ism a hora enviaré ά t í m is
pare de la espada de Hazael, le m atará siervos, y registrarán tu casa y la casa de
Jeh ú , y al que escapare de la espada de tu s cortesanos, y tom arán con sus manos
Jeh ú , lo m atará E líseo, 18 Y me reser­ todo lo que les g u stare, y se lo tra e rá n .
varé en Israel siete m il hom bres que no 7 E n ton ces el rey de Isra el convocó á to ­
han doblado la rodilla ante B aal, y n in ­ dos los ancianos del país y d ijo; Conside­
guno de los cu ales ha besado su propia rad y ved que nos está arm ando algún la­
mano y cxten did o la d esp u és en señal de zo, porque iia enviado á pedir m i fa m i­
adorarle. 19 Habiéndose pues partido do lia y la plata y el o ro, y no le he dicho
allí Elias halló á E líseo, lujo de Su fat, que no. 8 Y le dijeron todos los ancianos
que estaba arando con doce yuntas do y todo el pueblo: No le des oídos, ni c o n ­
bueves, y él era uno do los que araban desciendas con él. 0 Asi pues respoudió
con doce y u n tas de bueyes. Elias luego á los m ensajeros de Benadud; Deoid al
que se liego á é l, le echó su m anto enci­ ' rey mi señor: Haré todas las cosas que
ma. 20 Elíseo dejando al in stan te los bue­ m andaste decir al principio á mí tu sierv o;
yes echó á co rrer tra s E lia s y d ijo: Per­ mas esta cosa 110 la puedo hacer. *10 Y
míteme que vaya a dar el ósculo de des­ vueltos los m ensajeros lo dieron la res­
p edida ú mi padre y á mi m adre, y lue­ puesta. É l los despachó de nuevo d icien­
go te segu iré. Y le dijo Elias: Ve y vuel­ do ■■ Esto hagan conm igo los dioses y
ve, pues yo he hecho ya contigo lo que peor, si el polvo de Sam aría bastare para
me locaba hacer 21 Y Elíseo volviendo que cada soldado de los que ino sig u en ,
de d esp ed irse de. sus p a d res tomó un par coja un puñado nada m as. 41 Y el rey
de bueyes y los m ató, y con la madera del de Israel les respondió; Decidle que no
arado los coció, y díó las carn es á la g en ­ se gloríe de la victo ria an tes de pelear.
te, y com ieron. Luego se puso en cam ino 12 Y aconteció que cuando Benadad re­
y siguió á E lias, á qüien servia. cibió esta respuesta, estaba bebíondo
con los reyes en sus pabellones y díju
Capítulo X X .
á su nenie: Cercad la ciudad. Y la c e r -
A oaf: ro n d fa v o r tfü Dios- triu n fa (ios v e r e s du 1 >e-
carón. 13 Y acercándose un profeta á
uatlíui. r e y d e S i r ia . Vi\ jir u lc la 1 c a m e n a ia g r a v o -
tiR»uU* tlu p a rte tic· D io s p o r l i n t e r ptrrílouailn y tío«* Ac-ah, rey de Israel, lo d ijo: E slo dico
jíiiiu U bre ut r e y do S i r ia h ab ie n d o a lb i n ia co n c L el Señor-, ¿lias visto bien toda esla mu-
1 Benadad, rey de S iria , ju n tó todo cliediimbro innum erable? Pues yo le la
su ejército, v su caballería, y sus curres, entregan: lu>y cu tu poder, para que so-
TíIR 1,1A DIv LAS FAMILIAS.

pus que soy el Señor. 14 Y dijo Acab; lo s caballos y los carros como los tenias
¿Por quién? Y le dijo el profeta: Por m e­ antes, y pelearemos co n tra ellos en los
dio J e los mozos de á pie, dice el Señ or, llanos, y verás cómo los vencerem os.
de los principes de las provincias. V pre­ Fióse 13cnadad del consejo do ellos y obró
guntó el rey : ¿Quién comenzará á pelear? asi. 2fi.Luego pues que pasó un año, hizo
Y respondió el profeta: Tú. -15 Contó Benadad revista de los siros y m archó
pues Acab lo3 mozos tic o pie de los á Afee para pelear contra Israel. 27 Tam ­
príncipes de las provincias y halló que bién fueron revistados los hijos de Israel,
eran doscientos y treinta y dos; y des­ y tomando víveres les salieron al en­
pués contó el pueblo y halló siete mil cuentro y acam paron enfrente de ellos
aptos p a ra p elea r en tre lodos los hi jos como dos rebaños pequeños de cabras;
tic Israel. 1G Y salieron á mediodía. Mas mas los siros inundaron el pais. 5 8 (Y
Be nadad va embriagado eslalía bebiendo acercándose un varón de Dios al rey de
en su tienda con los treinta y dos reyes Israel lo d ijo: E sto dice el Señor: P o r­
que habían ido en su auxilio. \1 Y sa­ que los sirios dijeron que el Señor es el
lieron á la fíente de la tropa los mozos Dios de los m ontes y no el Dios de los
do los príncipes de las provincias. Envió valles, pondré en tu poder toda esta gran
pues líenadad á reconocer, y los explo­ m uchedumbre y sabréis que yo soy el
rad ores le dieron aviso diciendo: lia n sa­ Señor). I d Y los dos ejército s estuvieron
lido algunos hombres de Sam aría. -18 Y formados en batalla uno enfrente de otro
til repuso: Ya vengan para tra ta r de por espacio de siete días; mas al séptimo
3a paz, ya para pelear, cogedlos vivos, se trabó ct com bate y los hijos de Israel
10 Salieron pues los mozos de los prin­ m ataron en un día cien mil peunes de
cipes de las provincias, y los seguía el los siros. 30 Y los que quedaron, huye­
resto del e jé rcito . 20 Y cada uno mató ron á la ciudad de Afee. Benadad fugitivo
al enemigo que se le ponía delanlo, y también entró en la ciudad y se escondió
huyeron los a iros y los persiguió Israel. en el aposento mas retirado de su pala­
Tam bién huyó a caballo lienadad, rey cio. 31 Y le dijeron sus cortesanos: Mi­
de S iria , con su caballería. 21 Asimismo ra, hemos oido decir que los reyes de
el rey de Israel habiendo salido derrotó Israel son elem entes; vistam os pues sa­
los caballos y carros é hizo gran m atan­ cos, pongámonos sogas al cuello y sal­
za en los si ros. 22 (Y acercándose un gamos á bu scar al rey de Israel; quizá
profeta al rey de Israel le dijo; Anda, y nos salvará las vidas. 32 V istieron pues
toma aliento, y su be, y reflexiona lo que sacos, su pusieron sogas al cuello y p re ­
lias de h a cer, porque el año que viene sentándose al rey de Israel le d ijero n : Tu
volverá contra ti el rey de S iria). <23 Mas siervo Benadad dice: T e ruego m e salves
los cortesanos del rey de Siria le dijeron: la vitla. Y Acab respondió: Si aun es vivo;
Los dioses de los m ontes son los dioses le trataré como ú mi herm ano. 33 Ellos
de ellos; por eso nos han vencido; y asi tuvieron esto por buen agüero, y apre­
vale mas que peleemos co ntra ellos en surándose lo cogieron la palabra y d ije­
los llanos y los vencerem os, 3.V Tu pues ron: Tu hermano Iíenadad vive. Y él les
haz cslu : separa de tu e jército á todos dijo: Id y t.racdmele. Vino pues Denadad
esos reyes y pon en su lugar á los capi­ á su presencia, y él le hizo su bir á su
tanes principales. 215 Y reemplaza el nú­ carro. 3-1 Dijole Denudad: Te restitu iré
mero [le tus soldados que han m uerto, y las ciudades que quitó mi padre al tuyo.
LIBRO III DE LOS B E Y E S . 313

ν hazte plazas en Damasco (o ), como hizo m agnates de aquella ciudad que m oraban
mi padre en Sam aría, y despues de ajus­ con Naboth. 9 La su stancia do la carta
ta r alianza contigo m e m archaré. Pactó era esta; Intim ad el ayuno* (a) y haced
pues A cab alianza con él y 1c dejó m ar­ sentar á Naboth en tre los principales del
ch ar. 35 E nton ces uno de los hijos de pueblo. 40 Y sobornad á dos hom bres
los profetas dijo al rey de Israel: Esto p erv erso s sin Dios, sin ley y sin con­
dice el Señor; Por cuanto has dejado es­ cien cia , que den falso testim onio co n tra
capar de tus manos á un hom bre digno él y dígan: lia blasfemado contra Dios y
de m uerte, pagará tu vida por la suya y co ntra el rey . Y sacadle fuera y ape­
tu pueblo por su pueblo. dreadle, y m uera asi. 4 I Hicieron pues
los ancianos y m agnates que habitaban
Capítulo X X I .
con Naboth en la ciudad, como les h a b ia .
?tab o lh q u e nugó s u v iñ a d A c a b , e s a cu sa d o f a ls a ­
mandado Jczab el y como se contenia en
m e n te y a p e d rea d o . K lía s a m e n a z a ¿ A c a b con t e r ­
r ib le s ^ a s llg o s . S e h u m illa e s te p r in c ip o , y D io s la carta que les había escrito . 14 Y e n - ,
¡»nspende la p e n a p a r a e je c u t a r la en su su ce so r*
viaron á decir á Jezabel: N aboth ha· sido
1 Después de estas cosas sucedió en apedreado y ha m uerto. 45 Y cuando
aquel tiempo que Naboth jcz ra clita te­ supo Jezab el que Naboth habia sido ape­
nia una viña en Jezrael cerca del pala­ dreado y m uerto, dijo á Acab: L evantate
cio de A cab, rey de Sam aría. $ Habló y tom a posesíon de la vina de N abotb
pues Acab á Naboth y le d ijo: Dame tu jez ra elita , que no quiso com placerte y
viña para hacerm e una h u erta, porque dartela A dinero co n tan to, pues ya no-
está co n tig u a á mi casa, y te daré por vive, sino que es m uerto.
ella otra viña m ejor, ó si te tien e mas 46 y 17 Cuando Acab iba á to m a r
cuenta, su ju sto precio en dinero. 3M as posesion de la v iñ a de N aboth, habló e l
Naboth le respondió; Asi el Señor me S eñ o r á E lia s y U dijo:
ayude como no te daré la heredad de mis 18 Sal pronto al encuerrtro de A cabr
padres, 4 M archóse pues Acab á su casa rey de Israel, que está en Sam aría: mira-,
indignado y furioso p o r la resp u esta de que va á tom ar posesion de la viña de-
Xuboth. Y reliándose en su cama volvió Naboth. 49 Y le hablarás asi; E sto dice
el rostro ú la pared y no comió bocado^ el Señor-, Com etiste un homicidio y ade­
S Entró á verle su m ujer Jczabel y le mas vas á tomar posesion d e la v iña det
dijo: ¿Que es esto? ¿Qué motivo hay pa­ m u e rto . Y luego añadirás: E sto dice e l
ra que estés triste ? ¿Por qué razón no Señor; En esto sitio en que los perros
cornos? 6 Y él le respondió contando lo lamieron la sangre de N aboth, lam erán
<μια había pasado con N aboth. 7 Repli­ también tu sangre. 20 Y dijo A cab á
cólo pues su m u jer Jez a b el; Cierto que Elias: ¿P or ventura has hallado que yo
tienes gran autoridad y gobiernas bien sea enemigo tuyo? Respondióle e ste :*S í
el reino de Israel. L evántate, y com e, y que he bailado, porque te has vendido
serénate; que yo Le daré la viña de Na­ para obrar el mal delante del Señor.
both jezraelíta. 8 E scribió pues una c a r­ 21 He aquí que yo en viare d esgracias
ta en nom bre de Ac-ab, y la selló con sobre tí, y exterm inaré tu posteridad, y
el sello real, y la envió á los ancianos y no dejaré do la casa de Acab alma vi­
<n) Iíl .I it c H io ilo in n n te n e r p lazo s [m íIjIích* ή viente matando basta ú los perros y á
r a i l « cun la s r a s a s y liiib ita ró iiiu s curL-üSjimuüuii-
k · ! u n U i i K 'I r ú p u l i i l c o l r t i | ) n i n :> ) i c t u s i i i í l i e i n ■ !»: («1 Á l i s ju n l a * e n fjiití h a b ía n *le trilla r s e a s u n -
su[U-L-m;<ci¡i eu el tjm.' L 'n i^ b : < l v I " (K 'rrd m . t»n ti.,· im p o r ta n c ia , p r e c e d ía el a y u n o .
BIBLIA- DE LAS FAMILIAS.

todos los tuyos en Israel desde el ma­ dijo Josafat; ¿No hay algún profeta del
y o r al m enor. Y tra taré ú tu casa Señ o r, para que le'con su ltem os por m e­
como á la casa de Jcro b o a m , hijo d eN a- dio de él? 8 Y respondió el rey de Israel
b a th , y á la casa de B aasa, hijo de Ahías, ¡i Jo safat; Ha quedado uno, por cuyo
poique hiciste para provocarm e ú ira ó medio podemos consu ltar al Señ o r; pero
ind u jiste á pecar á Israel. 23 Igualm ente yo le aborrezco porque no mo vaticin a
habló de .Tezabel el Seííor diciendo: Los cosa bu ena, sino m ala; es Miqueas, hijo
perros comerán á Jezabcl en el campo do de Jornia. Josafat repuso: No hables asi,
Je z ra cl. 2 i S i m uriere Acab en la ciu­ ó rey . 9 Llamó pues el de Israel á un eu­
dad; I b comerán les perros; mas si mu­ nuco y le d ijo: Trae sin tardanza ú Mi­
riere eu el cam po, le com erán las aves queas, hijo do Jem la. 10 Y el rey de Is­
del cielo. 2o No hubo pues otro sem e­ rael y el de Judá estaban sentados cada
ja n te á A cab, que so vendió para hacer uno en su trono y vestidos con tra je real
el mal delante del S e ñ o r, porque le in­ en ima era co n tig u a á la puerta de Sama*
citó su m ujer Jez a b cl. ría, y todos los profetas profetizaban de­
2C á29 Mas habiéndose hum illado lante de ellos. -M Y S cd ccias, h ijo d eC a-
en la p res en cia d<tl S e ñ o r y hecho p e n i­ nnaua, se hizo unos cuernos de hierro y
ten cia , Dios (¡m intió á E lia s qu e no le dijo: Esto dice el Señor: Con estos av en -
casliijaria á ¿l, sino que su sp en d erla el la ras la Siria basta que la destruyas. 12 Y
castigo p a r a ejecu ta rle en su hijo ij su ­ todos los profetas profetizaban del mismo
ceso r. modo diciendo: M archa contra Rarnoth
de G aíaad, y ve con felicidad, y el Señor
Capítulo X X I I .
la entregará en manos del rey . IU El
K1 r o y Acal> cn g n ííru lo p o r fa ls o s p¡-.r'ffL :is s'.l^
e tm ln t lo s s ir e s aco tn jinÍKulo <Iu· .lo s u ln l, r e y 1L1
m ensajero que había ido á llam ar á M i-
ju < ü , y n iu círo íitrfiv e sü d o ilit u n a saeta* A A ca l) te queas, 1c habló eu estos térm in os: Mira
su c e d e s a h ijo OcüzíüuS y ú Jíjftul'ul su t iija J o r a m .
que todos los profetas á una voz an u n ­
1 Pasaron pues tres años sin guerra cian próspero suceso al rey : sea pues tu
entre lo Siria é Israel; 2 mas al torcer ano lenguaje sem ejante al de ellos y vaticina
fue .losaTal, rey de .1udá. ú ver al rey de buenas nuevas. 1 1 Dijole Miqueas: Vive
Israel. 3 (Y había dicho el roy do Israel el Señor que hablaré todo lo que me di­
¡i sus cortesanos*. ¿Tío sabéis que liínuoth je re el Señor, la luí o pues á la presencia
de Galaad es nu estra y do cuidamos de del roy, que lo d ijo: M iqueas, ¿debemos
recobrarla del poder del rey de Siria?) de ir á pelear á liara oth do Galaad ó estar­
k Y dijo á Jo sa fa t: ¿Vendrás conm igo á nos quietos? El profeta le respondió: M ar­
pelear á R am olh de Galaad? 8 Y respon­ cha y ve con felicidad, y el Señor en tre­
dió Josafat al rev de Israel: L os dos so­ gará la plaza en manos del rey . ÍÍS Y el
mos una misma cosa·- mi pueblo y tu pue­ rey le dijo: Te conjuro una v otra vez en
blo son una misma cosa, y mi caballería el nom bre del Señor que no me digas
es tu caballería. Y añadió: Te ruego que sino la verdad. 1"7 Respondió Miqueas:
consu ltes hoy al Señor. C Ju n io pues el Vi á todo Israel disperso por los m on­
rey como unos cu atrocientos proíelas fat­ tos como ovejas sin pastor, y d ijo el S e ­
uos y les preguntó: ¿Debo de ir á pelear ñor. Estos no tienen señor: vuélvase c a ­
a HnmoLh de Galaad ó estarm e quieto? da uno en paz á su casa. -tíJ (Y el rey
Ellos le respondieron:. M archa, y el Señor de Israel dijo á Josafat; ¿No te be dicho
entregará la plaza en poder doi rey. 7 Mas que nunca me vaticina cosa buena, sino
LIBRO III DE LOS HE Y ES. 315

muía?) 19 Mas aquel anadió*. P or tanto co ni g ran de, sino sólo co ntra el rey de
oye la palabra del Señor: Vi al Señor sen­ Israel. 32 Como viesen pues los capitanes
tado sobre su trono y á toda la m ilicia de los carros á Jo sa fa t, sospecharon que
del cielo asistiéndolo ú derecha ó izquier­ era el rey de Israel y em bistiéndolo pe­
da. 2 0 Y dijo el S e ñ o r: ¿Quién engañará á leaban con él. Josafat en to n ces dió un
Acab, rey de Isra el, para que vaya y pe­ g rito , 33 y conocieron los cap itan es de los
rezca en Ram oth de Galaad? Y uno dijo carros que no ora ol rey de Israel y le
una cosa y o lio otra. 2 1 Mas salió un es­ dejaron en paz. 34 Mas un hom bre armó
píritu m alo y puesto delante del Señor su arco disparando la saeta sin puntería
dijo: Yo le engañaré. El Señor le pregun­ fija y por casualidad fue á h erir al rey de
tó: ¿De qué modo? 22 É l respondió: Iré Israel entre el pulmón y el estóm ago. Y
y seré un espíritu m entiroso en la boca dijo él al cond uctor de su ca rro : Da la
de lodos sus profetas, Y dijo el Señ or: Le vuelta y sacamo de la refriega, porque
engañarás y saldrás con tu intento. Ve estoy herido gravem ente. 3o Diáse pues
y hazlo asi. 2 3 Ahora pues m ira que el la batalla en aquel día, y el rey de Israel
Señor ha puesto el espíritu de m entira en estaba en su carro de cara á los sí ros, y
la boca de todos tus profetas que están murió por la tarde habiendo corrido la
aquí, y el S e ñ o r ha pronunciado desgra­ sangre hacía el fondo del carro. 36 Y an­
cias contra tí. 2 1 E n to n ces se acercó S e ­ tes de ponerse el sol un heraldo tocó la
déelas, hijo de Canaana, y dió un bofe­ trom peta por todo el ejército avisando:
tó n á Miqueas en la m ejilla, y d ijo: Pues Vuélvase cada cual á su ciudad y á su
¡qué! ¿me ha abandonado á mí el esp íri­ país. 37 El rey difunto fue llevado á S a­
tu del S e ñ o r y te ha hablado á tí? -23 Y m aría, donde le en terraro n. 38 Y lava­
dijo Miqueas: Tú lo verás eu aquel día ron su carro y las riendas de los ca ­
cuando vayas huyendo de uu aposento ballos en el estanque de Sam aría, y los
en otro para escond erte. 2G Y dijo el rey porros lam ieron su sangre conform e a l
di: Israel: Prended á Miqueas y ponedle pronóstico del Señor. 39 Las demas ac-~
bajo la custodia de Amon, gobernador ciones de A cab, y todo cuanto hizo, y
de la ciudad, y de Joas, hijo de A m elech. la casa de m arfil que labró, y todas las-,
‘27 Y decidles: E sto manda el rey : Meted ciudades que edificó, ¿no está escrito to­
á ese hom bre en la cárcel y sustentadle do oslo en el libro de los anales de los
con el pan de la tribu lación y el agua de rey es de Israel? .10 Y descansó Acab con
la ¡illiccion, hasta que yo vuelva v icto­ sus padres, y en su lugar reinó su liíjo
rioso. 28 Y dijo Míqucas*. Si volvieras Ocozías. 4-1 Jo safat, hijo do A sa, había
victorioso; no lia hablado el Señor por comenzado á reinar en Jud á el año cu a r­
mi boca. Y añadió: E scuchad , pueblos to de A cab, rey de Israel. 42 Tenía trein ­
todos. 2 ‘J Salieron pues á campaña el rey ta y ('iuco años cuando com enzó á rein a r,
de Israel y Jo safat, rey de Ju d á, co n tra y reinó veinte y cinco en Jerusalein. Su
Ramoth de Galaad. 30 Dijo pues el rey de madre se llamaba Azuba y e r a hija de Sa-
Israel á Jo safat: Toma las arm as y en tra laí. i 3 Y siguió todos los cam inos de su
en la batalla vestido de tus ropas. Mas él padre Asa sin desviarse do ellos y obro
mudó de tra je y entró d isfra zad o en la rectam ente delante del Señ or. 41· Mus no
batalla. 31 Y el rey de Sirio liabia dado quitó los lugares altos, porque el pueblo
esta orden á los trein ta capitanes de sus sacrificaba todavía y ofrecía incienso cu
(.'iirros: No peleareis contra ninguno ch i­ ' los lugares alfós. Y Josafat estuvo en
-BIBLIA DE LAS FAMILIAS.

paz con el rey de Israel. 40 Las domas hijo Joram . 53 Ocozias, h ijo de A cab,
acciones de Jo safat, y su s obras, y sus había comenzado á rein ar sobre Israel en
batallas ¿no éstan escritas en el libro de Sam aría el año décim oséptim o de Jo sa­
Jas anales de los reyes de Judá? 48 E n ­ fa t, rey de Ju d á, y reinó dos años. 53 Y
tonces no babia rey establecido en Edom. obró el mal delante del Señor y siguió el
51 Y descansó Josafat con sus padres y cam ino de su padre y de su madre y de
fue enterrado con ellos cu la ciudad de Jeroboam , hijo de N abath, que hizo pe­
David su padre; y en su lugar reinó su car ii Israel.
LIBRO CUARTO DE LOS REYES.
C a p ítu lo p r im e r o .

R e in ad o d e O c o z ia s. F J i ú s I c in lim rt la im itarte y h a c e h n ja r fu e g o d el c b t o c o n tr a lo s q t ic e n v ió el r e y
p a r a p r e n d e rla . M u e re O c o íín s , y fe snctsdu on cf tro n o s u h e r m a n o J o r a n i.

4 Despues de la m uerte de Ac-ab secho esto? 8 Y" ellos le respondieron: E s


rebeló Moab co ntra Israel. 1 Y Ocozías un hom bre cu bierto de pelo y que va ce­
cayó desde la ventana de un aposento ñido con un cin to de cuero. Dijo ol rey ;
del palacio quo Lenia en Sam aría, y en­ E se es E lias te sb ita. 9 Y envió á él un
fermó. Y despachó unos m ensajeros con capitan con los cincuenta soldados que
orden de ir á consu ltar á Beelzebub, dios tenia á sus órdenes. E ste fue á buscarle,
de A ccaron, p a ra sa b er si podría sanar y hallándolo sentado en la cum bre de un
de aquella enfermedad y vivir. 3 Mas el m onte le d ijo: Hombre de Dios, el rey ha
ángel del Señor habló á Elias tesb ita y lo mandado que vengas. 10 Y Elias respon­
d ijo1· Sal sin tardanza al encuentro de los dió al capitan de los cincu enta: Si soy
m ensajeros del rey de Sam aría, ¡i quienes hombre de Dios; baje fuego del cielo y de­
dirás: ¿Por ventura no hay Dios en Is­ vórete á tí y á tus cincu enta. Bajó pues
rael, que vais ¡i consultar á Beelzcbub, fuego del cielo y devoró al capitan y á su s
dios de A ccaron? 4· P or tanto dice el Se­ cincuenta soldados. M y 12 Esto se re p i­
ñor: No te lev antarás de la cama en que tió seg u n d a v es. 4 3 Envió el re y tercera
te has acostado, sino que m orirás irrem i­ vez otro capitan de cincuenta hombrea
siblem ente- Y7 Elias se m archó. a Y se con sus cincuenta soldados, el cual luego
volvieron los m ensajeros á Ocozias, el que llegó, se hincó de rodillas delante de
cnnl les dijo- ¿P o r qué os habéis vuelto? E lias y le suplicó diciendo; Hombre de
6 Y ellos respondieron·. Nos ha salido un Dios, salvam c la vida y las vidas de tus
hombre al encuentro y nos ha dicho: Id siervos que mo acompañan. Ai- Y a ves
y volved al rey que os ha enviado, y lo que ha bajado fuego del cielo y ha de­
direís: E sto dice el Señor: ¿Acaso por­ vorado á los dos prim eros capitanes de
que no había Dios en Isra el, envías á con­ cincuenta hom bres con los cincuenta que
sultar á Beelzcbub, dios de Accaron? Por los acom pañaban; pero ahora te ruego
tanto no te levantarás de la cam a en que que te compadezcas de m í. 15 E ntonces
le lias acostado, sino que m orirás irrem i­ el ángel del Señor habló á Elias y le di­
siblemente. 7 E l rey les preguntó: ¿Qué jo : Y ete con él; no tem as. Levantóse pues
figura tiene y qué tra je lleva c! hom bre lillas y marchó con él á buscar al rey .
que os ha salido a) encuentro y os ha di­ 1C Y dijo á este: Por cuanto enviaste m en­
BIBLIA DE LAS FAMILIAS.

sajeros á consu ltar á Eeelzebub, dios de plicado en mí tu espíritu (a ). 4 0 El pro­


A ccaron, como si no hubiese Dios en Is­ feta respondió: Has pedido una coso difí­
rael á quien pudieras consultar, por esto cil; no obstante si me vieres cuando sea
no te levantarás de la cuma en que te arrebatado, tendrás lo que has pedido;
acostaste, sino que m orirás irrem isible­ pero si no rae vieres, no lo tend rás, <U Y
m ente. M Murió pues según la palabra como siguiesen su camino y al paso fue­
que el Señor había dicho á Elias, y en su sen conversando, be aquí que de re p e n ­
lugar reinó jo ra m su herm ano el año se­ te un carro de fuego y unos caballos de
gundo de Joram , hijo de Josalíit, rey de fuego separaron al uno del otro, y Elias
Ju d á, porque 110 tenia h ijo. 18 Las domas subió al cielo en u n ,torb ellin o. \% Y E lí­
acciones deO cozías ¿no están escritas en seo le veia y gritaba: Padre m ió, padre
el libro de los anales de los rey es de m ió, carro de Israel y conductor suyo.
Israel? Y no le volvió á ver m as, y cogió sus
vestiduras, y las rasgó en dos partes. 13 Y
. Capítulo I I .
alzó el manto de Elias que se le bahía ca í­
E lia s es arrebatad o n iilü jro sa m o n lc on m i raern J e do, y volviéndose se paró á la orilla del
fuego, dejando lie red uro de su esp íritu á E líseo ,
Jordán. H Y con el m anto que se le ha­
q ue obra m uchos m ilagros.
bía caído á E lias, hirió las aguas, las cu a­
. í Y acaeció que cuando el Señor qui­ les no se dividieron, y d ijo: ¿Dónde está
so arrebatar Elias al ciclo en un to rb e­ ahora el Dios de Elias? É hirió las aguas
llino de fu eg o , venían Elias y Elíseo de o tra v eS f y se dividieron á un lado y á otro ,
G álgala. 4 Y dijo Elias á Elíseo; Quédale y pasó Elíseo. 43 Y viéndolo los discípu­
aquí, porque e-l S e ñ or me envía á Jerícó . los de los profetas que habían venido de
Y dijo Elíseo: Vive el Señor y vive tu al­ Je ríc ó y estaban en fren te, d ijeron: El es­
ma que no le d ejare. Y cuando hubieron píritu de Elias ba reposado sobre E ü sco .
llegado á .Tericó, !5 se acercaron á Elíseo Y saliendo á en con trarle le hicieron una
los discípulos de los profetas que oslaban profunda reverencia inclinados basta ei
en Jc ric ó , y le d ijero n : ¿No sabes que el suelo. -10 Y le d ijeron: Mira, en tre tus
S eñ or se llevará hoy á tu amo? Y res­ siervos hay cincuenta hom bres esforza­
pondió él: Sí !o sé; pero callad, fi Y E lias dos que pueden ir y buscar á tu am o, no
le d ijo: Qucdulc aquí, porque el Señor sea que el espíritu del Señor le baya a r­
me envia hasta el Jord án . M nsél replicó1 rebatado y le baya arrojado ú algún m on­
Vive el Señor y vive tu alma que no le te ó valle. Y él respondió: No ios envieís-
d eja ré. Asi fueron los dos ju n to s. 7 Y los 17 Y 1c estrecharon hasta que condes­
fueron siguiendo cincu enta de los d iscí­ cendió y dijo; Enviadlos. Y enviaron cin­
pulos de los profetas, los cuales se que­ cuenta hom bres, que después de haberle
daron á lo lejos enfrente de ellos; m as los buscado por tre s días no ie hallaron.
dos se estaban á la orilla del Jord án. 8 Y •(9 Dijeron tam bién á Elíseo los habitan­
tomó Elias su m anto y le dobló é h i­ tes do la ciudad: La m ansión do esta ciu­
rió las aguas, que se dividieron á uno y dad es muy buena como tú mismo ves,
otro lado, y pasaron los dos á pie en­ señor; pero las aguas son muy malas y la
ju to . 9 Y luego que hubieron pasado, tierra estéril. 20 Mas él d ijo: Traedme
dijo Elias á E líseo: Pide lo que quieres
(n ) U n o s in t e r p r e ta n : e l e s p ír itu J e p r o fe c ía y
que haga yo por tí, antes que sea separa­
e! <h m ila g r o s : o ír o s u n a p o rc ió n d o b lo tic lu *- >-
do de tí Y dijo Elíseo: Pido que sea du­ jj i r i l u , l i p le n itu d ile lu e íp ir t lu .
134-

i 2 T arrebatado ÓL·,ъ? en- игь carro d c ^


^Jueyo ci presetvc-ici d e (SlweO.
LlliUO IV DE LOS R E Y E S. 340

una vasija nueva y echad sal en ella. Y qué cam ino irem os? Y respondió Joram :
habiéndosela llevado» 21 fue él a) manan­ I ’or el d esierto de Idum ea. 9 P a rtiéro n ­
tial de las aguas, ochó allí la sal y dijo: se pues el rey de Is ra e l, y el de Ju d á, y
Esto dice el S e ñ o r: lie hecho saludables el de Edom , y anduvieron rodeando sie­
estas aguas, y en adelante no serrín ya te dias de cam ino, y no bahía agua pata
causa de m uciLe, ni de esterilidad. el e jé rcito , ni para las bestias que los se­
23 Desdo entonces quedaron saludables guían. 10 Y dijo el rey de Israel: j A y!
las aguas h asta el dia de hoy según la ¡Ay! ¡Ay! E l Señor ha juntado tees re ­
palabra de Elíseo- *23 Desde allí marchó yes para en tregarnos en las m anos de
á B etel, y cuando iba por el cam ino, sa­ Moab. 11 Y dijo Josafat: ¿Tío hay aquí
lieron de la ciudad un osm u chu cliu clos y algún profeta del Señ or, para que implo­
le escarnecían diciendo: Su be, calvo; su­ rem os al Señor por medio de él? Y re s­
be. calvo, 5 4 Elíseo volviendo la vísta pondió uno de los siervos del rey de Is ­
los maldijo en el nom bre del Señor, y sa­ rael: Aquí está E líseo, liíjo de S a fa t, que
lieron dos osos del bosque y despedaza­ daba aguam anos á E lias. 1 %Y dijo Jo s a ­
ron á cu arenta y dos de aquellos mu­ fat: El Señor habla por su boca. Y fu e-
chachos (tt). 2b De allí se fue al monto ron en busca de él el re y de Israel, y J o ­
Carmelo, desde donde volvió ú Sam aría. safat, rey de Ju d á, y el rey de Edom .
•13 Mas Elíseo dijo al rey de Israel: ¿Qué
C a p ítu lo I I I .
tengo yo que ver co ntig o ? Ye á los pro­
t.ns m m b iiíis so r e l a t a n enn tra J s r a t l d e su n e s fetas de tu padre y de tu m adre. Y le res­
l,i im iei'lu tío A r a b . J o r a m , r e y <lc I s r a e l, ‘¿o c ni i a-a
ron el ilu J u d á y c o n c l ilo I d a m c a |>nra s a lir c o n ­
pondió el rey de Israel·- ¿Por qué ha ju n ­
t r i ello s- F .illa iw lo le s a<riia en el d u fíc r lo co n s u lta n tado el Señor ú estos tres reyes para en­
íi E l¡S 'Ju , q u ie n ])'< 1 1 l ■i·.:t ..· r . r ; i y la ‘ ¡ I K1..
tregarlos en poder de Moab? -14 Y le dijo
1 Jo ra m , bíjo de A cab, comenzó á Elíseo; Vive el Señor de los ejé rcito s, en
reinar sobre Isra el en Sam aría el año d é- cuya presencia estoy , que si no respeta­
cimoocta\o do Josafat, rey de Ju d á, y ra la persona de Josafat, rey de Ju d á, n o
minó doce años. 2 lí hizo el mal d elau - te hu biera atendido, ni siquiera mirado
te del Se ñ o r; pero no como su padre y á la cara. 15 Ahora trac me un tañedor
su m adre, porque quitó las estatu as de de arpa. Y m ientras este contaba al son
Tía al que habia hecho su padro. i- Me­ de su in stru m en to , vino la virtud del S e ­
sa, rey de M oab, criab a m uciios g ana­ ñor sobre Elíseo, el cual d ijo: 4 6 E sto di­
dos y pagaba al rey de Israel cien mil ce el Señor: Cavad en la madre do esto
corderos y cien mil carneros con sus la­ tó rren le hoyos y mas hoyos, 17 porquer
nas. ü Y habiendo m uerto A cab, rompió dice el Señ or: No vercís v iento, ni llu ­
la alianza que tenia con el rey de Israel* via, y este cauco so llenará de agua, y
0 Salió pues el rey Joram de Sainaría beberéis vosotros, y vuestras familias, y
aquel día y pasó revista de todo Israel. vuestras bestias. 48 Y esto es poco á los
1 Y envió á decir á Jo sa fa t, rey de Ju ­ ojos del Señor: ademas entregará tam ­
dá: El rey de Moab se ha rebelado con­ bién á Moab en vuestro poder. 20 L le ­
tra mi: ven conm igo á hacerle la guerra. gada pues la hora de la mañana en que
Josafat respondió: Iré . 8 Y añadió; ¿Por suele ofrecerse el sacrificio, principiaron
(u ) C o n cstfi l o r r i ljlu C 3 s t ¡ " 0 ijn ifiii U io s m a n i - á co rrer las ag u as por el cam ino de
í i ' s l i r q u e lo m a cosiH ) U o c h n s á K¡ m lñ tn o l o s í h í . » ! -
Edom y se inundó la tierra da agua. 21 Y
1(is y m a ltr a ta m ie n to s tju u s- lia c o i ¡i s u s h ií-
llilU*U5. habiendo sabido todos los moabitas qua
310 BIBLIA DE LAS FAMILIAS.

habían ido los royos para hacerles la res que haga yo por ti? Dim e, ¿quií tienes
guerra, convocaron á todos los jóven es en tu casa? Y ella respondió; Yo tu sicr-
aptos para lom ar las arm as y a u n á los va no tengo cosa alguna cu mi cosa si­
que estaban ex en to s por su edad, y se no un poco de a ceite para ungirm e. 3 Di­
apostaron t'ii las fro n teras> 2 2 Y habién­ jo el profeta: Y e y pide prestadas á to ­
dose levantado los m oabitas a) apuntar dos tu s vecinos m uchas vasijas vacías.
el d ia, luego que salió el sol y dio sobre 1· Y en tra en tu ca sa , y cierra la puerta
las aguas, las vieron en fren te de sí rojas luego que estuvieres dentro con tu s h i­
como sangre. $3 ¥ d ijero n : E s sangre d e r­ jo s , y echa de aquel a ceite en todas las
ram ada· con la espada: los reyes han pe­ v asijas, y cuando estuvieren llen as, las
leado en tre sí y so .h a n matado unos á pondrás aparte. S Fue pues la m ujer (·.
otros: M oab, m archa ahora á coger el bo­ hizo lo qu e te h a biam a n d ad o E li seo. C Y
tín . $.i M archaron pues hacia el campa­ cuando estuvieron llenas las v asijas, di­
m ento de Israel; mas los israelitas se pusie­ jo á su hijo: Traem o otra v asija. Y él res­
ron en movimiento y acuchillaron á los pondió: No tengo. Al p unto cesó de mul­
tnoabilas, los cuales huyeron de ellos. tiplicarse el aceite. 7 Ella fue y lo refirió
L os vencedores los siguieron, y destroza­ al varón de Dios, quien le d ijo: Y e , v en ­
ron á M oab, $ 5 y destruyeron sus ciuda­ de el aceite y paga á tu acreedor, y con
des, y echando cada uno una piedra lle­ lo que quedare, vivid tú y tus hijos. 8 Un
naron los m ejores cam pos, y cesaron to­ día pasaba Elisco por Su nam , y habia
das las fuentes, y cortaron todos los á r­ allí una m ujer distinguida que le detuvo
boles frutales, de suerte que solo queda­ para que com iese con ella; y como pasa­
ron las m nralliis de ladrillos: y la ciudad se por allí m uchas veces, iba á parar á
fue cercada por ios honderos y d erriba­ su casa para com er. 9 Esta m ujer dijn a
da en gran parte. 20 Habiendo v isto el su m arido: Advierto que este hombre
rey de Ttfonb que habían triunfado los qtic pasa frecuentem ente por nuestra ca­
enemigos lom ó consigo setecien to s hom­ sa. es un varón santo de Dios. 10 lla g a ­
bres con espada en mano para forzar el mos un aposento pequeño para él y pon­
campo del rey de Edom y no pudieron. gám osle nlli cam a, y m esa, y una silla, y
2 7 Y agarrando á su hijo prim ogénito un candelero, para que cuando venga
que habia de sucederle en el reino, ltí aquí, habite en él. -11 Aconteció puesque
ofreció en holocausto sobre la muralla; llegó a la casa un dia, y se entró en el
lo que causó gran indignación en los is­ aposento, y descansó allí. 12 Y dijo á su
raelitas, y al punto se separaron de ¿ l y errado G iezi: Llam a á esa Su nam itis. Y
so volvieron á su país. habiéndola llam ado, luego que ella se pre­
sentó, 1 3 dijo Elisco á su criado: Dilc tú
Capítulo IV .
de m i p a r le : Veo que nos luis asistido en
E lís e o m u ltip lic a el a cc itü ili· u n a jio h r u vi m ía , r e ­
s u c ita a l h ijo tlií la S u n a m itíü y co n p u co s ( in iu s s a - todo con esm ero: ¿qué quieres que haga
c iíi á iiun m u e lle (lu n il ) ! '· 1 .I r p e r s o n a s .
por ti? ¿Tienes algún negocio y quieres
1 La m ujer de uno de los profetas cjno hable al rey ó al general de las tro­
clam aba á Elisco diciendo: Mi marido y pas? Ella respondió; Vivo tranquila en mi
tu siervo ha m uerto, y sabes que fue te ­ casa y c n lrc mis parientes, H Y dijo Elí­
meroso del Señor; pero ahora viene un seo : l ’ues ¿qué quiere que haga por ella?
acreedor ;i llevarse á m is dos h ijos para Y respoudió Giezú No se lo preguntes,
que lo sirvan. 1 Dijolc Elíseo: ¿Que quie­ porque no tiene h ijo s y su marido es vio-
LIBRO IV DE LOS R EYES. 321

jo . 15 Mandó pues que la llamase, y ha­ dijo ú Giezi: P on te haldas en cin ta , y to­
biendo acudido ella y quedadoseá la puer- ma en la mano mi báculo, y m archa. Si le
la, -1G le dijo E líseo : E l ario que viene encontrare alguno; no le saludes; y si le
por e sta época y en esta misma hora, si saludare algun o, no le respondas. Y pon­
vivieres, llevarás un hijo en tus entra­ drás mi báculo sobro el rostro del mucha­
ñas. Mas ella respondió: No quieras por cho. 30 Mas la madre dijo: Y ive el Señor
tu vida, mi señor, no quieras, varón de v v ive tu alma que no me iré sin tí. Púsose
Dios, en gañ ar á tu sierva. 17 Ln m ujer pues en camino Elíseo y la siguió. 31 Gie­
ron efecto concibió y parió ün hijo en la zi so había adelantado y había puesto el
época y en la hora misma que Elíseo había báculo sobre el rostro del m uchacho, el
prerlicho. 18 Y el niño creció, Y habien­ cual no hablaba, ni seoLía. Y se volvió en
do salido un día á b u s c a r á su padre que busca de Elíseo y le dió p a r ^ diciendo:
estaba con los segadores, 10 le dijo: Me E l m uchacho no lia resucitado. 32 E ntró
duele la cabeza; me duele la cabeza. Y pues Elíseo en la casa y vió al difunto ten ­
el padre dijo i un criado: Cógele v llé­ dido en su cam a. 33 Y cuando estuvo
vale á su m adre. 20 Habiéndolo hecho dentro, se encerró con el m uchacho ó hizo
asi el cria d o , le puso la madre sobre sus oracion al Señor. 34 Y se subió a la c a ­
rodillas hasta el mediodía, en que murió. m a, y se echó sobre el m uchacho, y puso
l2l Ella subió, y puso el cad aversobre el su hoca, y sus ojos, y sus manos sobre
lecho del varón de Dios, y cerró la puer­ la b o ca, y los ojos, y las m anos del mu­
ta. v saliendo 22 llamó á su marido y di­ ch achil, v se encorvó sobre él, y entró
jo : Te ruego envíes conm igo un criado y en calor la carne del niño. 3í> Despues le_
una b o rrica , para que vaya corriendo á vantandose dió dos vueltas por la estan­
buscar al hom bre de Dios y vuelva p ro ti­ cia y volvió á su bir y á tenderse sobre
lo. 23 El marido le pregu ntó: ¿Por qué él, y el m uchacho bostezó siete veces y
vas d buscarte? Hoy no es primer dia del abrió los ojos. 3íi Enlonceg Elisco llamó
mes, ni sábado. Ella respondió: Iré . 2-5· Y á Giezi y le dijo: Llam a á la Su nam itis.
aparejó la borrica y dió esta orden al cria­ Vino ella y en tró , y le dijo E lisco : Toma á
do: Arrea y date priesa: no me hagas de­ tu hijo. 37 A cercóse ella, y se echó á los
tener en el cam ino: haz lo que te mando. p iesd el profeta, y le veneró postrada en
-!> Partióse pues y fue en busca del v a- tierra. Y lomó á su hijo y 'se salió. 38 Eli­
ron de Dios al m onte Carmelo, y cuando sco se volvió á G álgala. Y había ham ­
la vió aquel lleg ar, dijo á su criado G ie- b re e n el pais. Llegó pues un hombre
zi: Mira, aquella es la Su nam itis. 26 Sal do Baalsulisa, que traia al varo» do Dios
pues á recibirla y dile: ¿E stáis huenos tú, unos panes de prim icias, v eiu le panes do
y tu marido, y tu hijo? Ella respondió: Sí cebada y trigo nuevo en su alforja. Y el
estamos buenos. 27 Y habiendo llegado le dijo: Dáselo n la gente para que com a.
á donde estaba el varón de D ios, se asió 43 Y le respondió su criado: ¿Qué c s,to -,
tic sus pies; y se llegó Giezi para apar­ do esto para servirlo á cien personas? Él
tarla. Mas el hom bre de Dios d ijo: Deja­ volvió á decir: Dáselo á la gente para
la, porque su alma eslá llena de am argu­ que com a; pues el Señor dice: Comerán
ra, y el Señor me lo ha-ocultado y no me y sobrará. h-\- Por lo tanto lo puso delan­
lo lia m anifestado. 2S Dijole ella: ¿P or te de ellos, y com ieron, y sobró según la
ventura pedí yo un h ijo á mi señor? ¿No palabra del Señor.
te dije que no me engañaras? 20 Y Elíseo,
51
322 BIBLIA DE LAS FAMILIAS.

Capitulo V, 1 envió á d ecir por un m ensajero: Anda y


lavalo siete veces en el Jo rd án , y tu ca r­
Elíseo cura la lepra á Naaman haciéndole la v a rsie - ne recobrará la sanidad, y quedarás lim­
te veces cu el Jni-dan. Giczi por su av aricia h e ri­
rla la lepra de IN'aaman para sí y para sn linaje pio. 11 Naaman se retiraba indignado
perpetuam ente por babor recib id o |iresculos du diciendo: Y o pensaba que saldría ú reci­
fía a m a n .
birm e y puesto en pie invocaría el nom ­
i N aam an, general de las tropas del bre del Señor Dios su yo, y tocaría con
rey de Siria, era un hom bre de gran con­ su mano el sitio de la lepra, y me cu raría.
sideración y muy distinguido para con -12 ¿Acaso no son m ejores el Abana y el
su am o, pues por él habia salvado el S e ­ F arfar, rios de Damasco, que todas las
ñor A la Siria : era valiente y rico ; pero aguas de Israel para lavarme en ellos y
leproso. 2 Y habían salido de Siria unas quedar limpio? Pues como volviese las
guerrillas y traído cau tiva de Israel d espaldas y se retirase enojado, 13 se lle­
una m uchacha, qu e en tró ü servir á la garon á él sus criados y le dijeron·. Padre,
m ujer de Naam an. 3 Dijo esta m ucha­ aun cuando el profeta te hubiera man­
cha á su señora·. ¡Ojalá hu biera ido mi dado una cosa d iíicíl, ciertam ente debe­
amo ú ver al profeta que está en Sam a­ rías h a cerla ; pues ¿cuánto mas ahora que
ria! Seguram ente él le habría curado de te ha dicho: Lavale y quedarás limpio?
la lepra que tien e. 4 Con esto Naaman 4 l· Fue pues y se lavó en el Jordán siete
fue á hablar á su señor y le dió parte di­ veces conform e á la orden del varón de
ciendo; Una m uchacha de tierra de Israel Dios, y tornóse su carn e como la carne
ha dicho esto y eslo . ü Y le contestó el de un niño pequeñito, y quedó limpio,
rey de Siria: Y e; que yo escribiré al rey i b \r volvió al varón de Dios con toda su
de Israel. P artióse jiu e s Naaman llevan­ com itiva, y so presentó delante de él, y
do consigo diez talentos de plata, y seis dijo: Verdaderamente conozco que no
mil monedas de oro, y diez mudas do ro­ hay otro Dios en toda la tierra sino sola
pa; 0 y entregó la carta al rey de Israel, el de Israel, Uuegote pues que admitas
concebid a en estos térm inos: Cuando re­ un presente de tu siervo. 16 Mas Elíseo
cibas esta ca rta , sabrás que te he en­ respondió: Vive el Señor ante cuya pre­
viado mi siervo Naaman para que le cu ­ sencia estoy , que no le admitiré. Y por
res de la lepra. 1 Luego que el rey de m as que aquel le instase, no condescen­
Israel leyó la ca rta , rasgó sus vestidu­ dió absolutam ente. 4 7 Y dijo Naaman;
ras y d ijo: ¿Por ventura soy yo Dios, Sea como lú quieres; pero te ruego per­
para que pueda qu itar ó dar la vida, pues m itas á mi tu siervo que lleve la porcion
ese m e ha enviado un hom bre para que de tierra que cargan dos. mulos, porque
le cu re yo de su lepra? Considerad y ved tu siervo no ofrecerá ya m as holocausto
cómo anda buscando p retexto s contra ni victim a á dioses extrañ os, sino al Se­
mí. 8 Habiendo llegado á oídos de Elíseo, ñor. 18 Mas una sola cosa hay por ia que
varón de Dios, que el rey de Israel había has de rogar al Señor en favor de tu sier­
rasgado sus vestiduras envió á decirle: vo, y es que cuando en trare mi amo en
¿P or que has rasgado tus vestiduras? Que el templo de Rem m on para adorarle a|>o-*
venga á mí ese hom bre y sabrá que hay yaudose en mi m ano, si yo me inclinare
un profeta en Israel. í) l; uc pues Naaman para sostenerle á 61 m ientras adora en el
con sus caballos y carros y se paró ú la mismo lugar, me perdone el Señor á raí
puerta de la casa de Elíseo. 10 Y c¿te le tu siervo por tal acción . 4 9 D ijo lé el pro-
LIBRO IV DE LOS REYES. 323

feta; V ele en paz { a ). Marchóse pues él ña. 5 Mas aconteció que m ientras uno
en la m ejor estación del año. derribaba un árbol, se le cayó en el agua
20 á TI G ie d , criado de E líseo, v ie n ­ el hierro del hach a, y exclam ó diciendo:
do que su amo no había qu erid o recib ir ¡Ay! ¡Av! ¡A y! Seííor, que esta hacha la
nada de K a a v ia n , se m arch ó tra s él y había tomado prestada. 6 Dijo él hombro
con p retex to d e que habían llegado á de Dios: ¿En dónde se ha caído? Y él le
casa d e Elíseo dos hijos d e los profetas enseñó el lugaP. E ntonces Elíseo tomó un
pidió al m a gn a te siró u n talento de pla­ palo, y le echó allí, v salió nadando el
ta tj dos m udan de vestidos. Pfaaman le hierro. 7 Y d ijo: Tómale. Y el otro alar­
dió dos talentos de plata en v ez d e imo gó la mano y le tom ó. 8 E l rey de Siria
y las dos m ud a s de vestidos. Mas en peleaba contra Israel y tuvo consejo con
cuanto llegó Giezí á su ca sa , quedó c u ­ sus cortesanos dícioudo: Pongam os em ­
bierto de la lep ra de qu e se había lim ­ boscadas en tal y tal lu g ar. 9 Y ei varón
piado N a a m a n , en castigo de s u a v a ri­ de Dios envió á decir a! rey de Israel:
cia, declarándole el p ro feta que aquella G uardale de pasar por tal lu g ar, porque
en ferm ed a d p a sa ría tam bién á su d es­ los siros han puesto allí em boscadas.
cendencia. 10 Con esto el rey de Israel envió gen te
al lugar que le habia dicho el varón de
Capítulo V I. V
Dios, y le ocupó de antem ano, y se res­
Nui’vns prMliariop del p rofcla KJiseci, TU-nada«!. rey
guardo allí repetidas veces. 4 1 Y quedó
di* R iña, sitia d Sainaría y la m ític o á una ham bre
espuUos.;*, Jo ra m , rey de Israel. m anila m alar á conturbado el corazon del rey do Siria
K lisn j; pern no si* ejecu ta su on len . por esto sucoso, y convocando á sus cor­
í Dijeron á Elíseo los discípulos de tesanos dijo: ¿Por qué no me manifestáis
los profetas; Mira que es estrecho para quién es el que me hace traición cerca del
nosotros el lugar donde habitam os cerca rey d¿ Israel? 12 Y dijo uno do su s cor­
de ti. 2 Vam os hasta el Jord án, y cada tesanos: No hay nada de eso, mi rey y se­
uno de nosotros Heve maderas del bosque ñor, sino que el profeta Elíseo que está en
para que edifiquemos allí nu estra habi­ Israel, descubre al rey de Israel todo cuan­
tación. Y dijo Elíseo: Id. 3 Y uno de ellos to hables en tu retrete. 13 D ijoles el re y .
elijo·. Pues ven tú tam bién con tus cria ­ Id y ved dónde está, para enviar yo á
dos. Respondió él: Iré . 4 Y fue con ellos, prenderle. Y le trajeron el aviso de que
y habiendo llegado al Jordán partían le- estaba en Dotan. H Envió pues allá ca ­
ballos, y carros, y la tropa m as escogida
(¡t| Pistas palab ras J e E líse o no son de quien de su ejército , los que habiendo llegado
dispensa, sino de quien d e d a ra <jito atendidas las
circiinMíuiriiLS lo era perm ilido á ¡Naanin.il h acer
de noche cercaron la ciudad. J o Y levan­
lo (|uc hacia, esto e s, in clin arse para so sten er al tándose al am anecer el criado del varón
rey cuando ad oraba el ídolo en el templo: l.® por-
de Dios y salieDdo fuera vio el ejército
t|iic Naaman en el templo no b a cía otra to s a que
lo i|ue hacia 011 2
cu alq u ier otra p arle: ." porque sin que cercaba la ciudad, y los caballos, y
m iu nciar su dignidad y em pleo hacia p ú b lica pro­ los carros, y dio parte a su amo diciendo:
fesión de la re lig ió n verdad era y no ([ueria entrar
f 11 t i arloraiorin de Remmmi sino cuando h ab ía (jue ¡A y! ¡Ay! ¡Ay! ¿quó harem os, mí señor?
3
servir al rey; .° j'orq u r su arción en ta l circu n s- 16 Mas éi respondió; No tem as, porque mu­
11
tílnria iid |' ilja interpretarse como una adoración
chos mas son con nosotros que con ellos.
idolátrica, Calmet d ic e q n c el sentido de este pasa­
je , al pnrem · mas conform e con el texto hebreo y 17 Y despucs de hacer oracion dijo E lí­
faldeo. es <i«c Naaman pide perdnn de lo pasado
seo; S eííor, abre los ojos á este para que
rernnm'icndo su petado por h ab er adorado al ¡<lolo
Rlílll ilion , vea. Y el Señor abrió los ojos del criado,
BIBLIA DE LAS FAMILIAS.

que vió el monte lleno de caballos y de 30 Habiendo oido el rey esto rasgó sus
carros de fuego en io n io de Elíseo. 18 Mas vestiduras y siguió andando por la mu­
los enemigos bajaron bacía é l, y Elíseo ovó ralla, y todo et pueblo vió el cilicio que
ni Señor diciendo: T e suplico ciegues á llevaba vestido á raíz de la carn e. 31 Y
esta g en te. Y el Señor los castigó quitán­ dijo el rey : Dios me tra te asi y peor, si la
doles la vista según la súplica de Elíseo, cabeza de E líseo, hijo de S u fat. quedare
19 el cual les d ijo: No es este el cam ino, hoy sobre sus hom bros. 3 í Y Elíseo es­
ni esa la ciudad: seguidm e, y yo os mos­ taba sentado en su casa y los ancianos
traré el hombre á quien bu scáis. Llevó­ con él. Envió pues el rey delante un hom­
los pues á Sam aría. 20 Y lucero que hu­ bre, y autos que llegase este, dijo Elíseo
bieron entrado en esta ciudad, dijo E lí­ á los ancianos; ¿No sabéis que este hijo
seo: Señ o r, ábreles los ojos para que de un homicida ha enviado á cortarm e
vean. Y el Señor les abrió los ojos, y vie­ la cabeza'? Cuidad pues de tener la puerta
ron que oslaban enmedio de Sam aría. cerrada cuando llegare el em isario, y no
*21 Y dijo el rey de Israel á Elíseo cuan­ le dejeis en trar, porque ya estoy oyendo
do los vió: ¿Los mandaré m alar, padre las pisadas de su señor que viene Iras
mío? 22 Mas él respondió: No los m ata­ de él. 33 Aun les estaba hablando Elíseo,
rá?, porque no los has hecho prisioneros cuando compareció el em isario que ve­
con tu espada y tu arco; mas prese n ia­ nia á é l, y le dijo: Ya ve.? cuántos males
les pau y agua para que coman y beban nos vienen del Señor: ¿qué m as tengo
y se vuelvan ú su señor. 2 3 E l rey lo hi­ que esperar de él?
zo a si, y no volvieron m as los de S iria á
Capítulo V II.
h a cer c o rr e r ía s en territo rio de Israel,
E l i s i o iJí\MÍice i^rnn n b m jd a u m cu Jsn m aiu i pa­
2 4 Despues de estos sucesos Uenadad,
ra o] rlin kí^ 'uÍcM o. y q rí kg rn n i]río . L o s sirosi a-
rey de Siria, ju n tó lodo su e jé rc ito y fue á b a iu lo u im d <:í.tco ik* ta ciu d a d y lo d e ja n Indo un
sil r.im jio,
poner cercó A Sam aría. 2!í Y hubo grande
ham bre en Sam aría, y duró tanto el ase­ 1 Mas Elíseo d ijo: Oid la palabra del
dio, que se vendía una cabeza de asno Señor. Y e aquí lo que dice el Señor: Ma­
en ochenta monedas de plata, y la cuarta ñana á esta hora un modia de flor de ha­
parte de un cabo (a ) de palomina en rina costará un siclo, y dos modlos de
cinco m onedas de pinta. 20 Y pasando el cebada costarán un siclo cu la puerta de
rey de Israel por la m uralla, gritó á él Samaría. 2 Uno de los capitanes sobro
una m ujer y d ijo: Socorrem e, mi rey v quien se apoyaba el rey , respondió al
señor. 2 " El cual respondió: No te sal­ varón de Dios: Aunque el Señor abriese
va el Señor; ¿cómo puedo yo salvarte? las cataratas del cíelo é hiciese llover
¿Tengo yo trigo en la era ó vino en el la­ Irigo y ceba d a , ¿podrá acaso suceder lo
gar? Y añadió: ¿Qué es lo que quieres? que dices? Dijo Elíseo: Lo verás por tus
Y ella respondió: 2 8 Esta m ujer me dijo: ojos; mas no com erás. 3 Y habia cuatro
Da tu hijo para que le comamos hoy, y leprosos ú la entrada de la pu erta, los
mañana comeremos el mió. 2íl Cocimos ¡ cuales se dijeron el uno al otro: ¿Para
pues mi h ijo y nos ie com im os; y dijeie qué querem os oslar aquí hasta morir?
al otro día: Da lu hijo para que nos le A- Si quisiérem os en trar en la ciudad,
comamos; mas ella le ha escondido. m orirem os de ham bre; y si nos quedáre­
(n ) £ 1 c a b o v e n d ría ¿ su r p o co ni 3 5 de (rus 1L
mos aquí, habrem os do m orir; vamos
b r a s d e í j s n u e s tr a s . pues y pasémonos al campo do los siros:
LIBRO tV DE LOS R EYES. 325

si estos se compadecieren de nosotros, turbación de la fuga. Y volviendo los en­


viviremos; mas si nos quisieren m atar, viados dieron parte al rey . 16 Y salió el
de todos modos, habíamos de morir. pueblo y saqueó ol campo de los siros, y
5 Salieron pues al anochecer para pa­ vino ú valer el medio de flor de harina
sarse al campo de los siros, y llegando un sid o , y dos modíos de cebada un si­
á la entrada de líl no encontraron allí á d o según la palabra del Señor.
nadie; 6 porque el Señor habia hecho 17 á 20 E i oapilan que n o dio c r é ­
oir en el campo de los siros el ruido de dito á la pred icció n de E líseo , fu e atro­
carros y caballos y de un ejército muy pellado p o r el pueblo á la p u e rta de la
numeroso; y se dijeron unos á otros: Sin ciu d a d ij m u rió , cum pliéndose asi la
duda el rey de Israel ha tomado ú suel­ p a la bra del v a ró n de Dios.
do á los reyes de los heteos y de los egip­
cios contra nosotros y lian venido sobre
Capítulo V III.
nosotros. 7 Levantáronse pues y huye­ Dcspuen i]a una hambru <lt¡ s k i e años vaolve L&Su-
m a n itU su c a s a y icu o tn ’n *>üs UítMjtis. K lisuo v a -
¡1
ron enmedio de las tinieblas de la noch e,
Ücin:i la jiiiicrlt· doBou&dad y no 11az-íiel suria rey
y abandonaron sus tiendas y caballos y i\c S ir ia * J o r a m , roy de Ju d ft* ¿ig iiu la s in iq u id a d e s
asnos en el cam pam ento, y se escaparon do los rcV o ¿ *.\c Israel: tim bro, y le su c e d a su> h ijo
Uñonas.
deseando salvar las vidas con la fuga.
8 Habiéndose pues llegado aquellos le­ •I á (i La S u n a m ilis después de h a ­
prosos ú la entrada del campamento en­ b er ví o ido siete años en tie r ra de tos
traron en una tienda de campaña, y co­ filisteos á causa del h am bre que se p a ­
mieron y bebieron, y tom aron de allí pia­ d ecía en S a m a ría , volvió á síí casa y
fa v oro y ropas, y fueron y lo escondie­ recobró su s bienes y hasta las renta s
ron. Despues en traron en otra tienda é de esios desde el día d e su p a rtid a .
hicieron lo m ism o, 9 Y se dijeron el uno 1 Fue tam bién Elíseo ú Damasco, y
al otro: No obram os bien , porque este estaba enfermo Be nadad, rey de S iria, v
din es de fausta nueva. Si callárem os y le dieron noticia de que habia llegado el
no quisiéremos dar aviso hasta la maña­ varón de Dios. 8 Y dijo el rey á Hazaeh
na; serem os acusados de delito. Varaos y Toma contigo algunos presentes, y sal á
demos parto en ei palacio del rey. 10 y recib ir al varón de Dios, y consulta al
■I I .4sí lo ejecu ta ro n , y con esta noticia Señor por medio de él preguntando si
-12 el rey se levantó de noche y dijo á sus podré sanar de esta enfermedad. *J Salió
criarlos: Yo os d iré lo que han lu ch o con pues ílazael á recibirle llevando consigo
nosotros los siros. Saben que estam os presentes y todas las cosas m as_exquis¡-
acosados del ham bre y por eso han sali­ tas de Damasco cargadas en cuarenta ca ­
do de su cam pamento y eslau escondi­ m ellos. Y habiéndose presentado á él di­
dos por los campos diciendo-. Cuando sa­ jo·. Tu hijo Benadad, rey de Siria, me lia
lieren de la ciudad, los cogerem os vivos : enviado á tí para decirlo si podrá sanar
y entonces podremos en trar en la ciu­ de su enfermedad. 10 Y Elíseo le respon­
dad. 11 E l-rey envió de observación al dió: Ve y dile que sanará de esa e n f e r ­
cum¡iamenío de los siros dos hom brea, m ed a d ; pero el Señor me ha m anifesta­
U los cuales fueron tras de ellos hasta do que morirá siu remedio de m u e rte
el Jordán y vieron que todo el camino violenta. \1 V su detuvo con él un ralo ,
estaba sembrado de vestidos y de mue­ y se turbó hasiu salirlo los colores a·
bles que habían arrojado los siros cu la rostro, v lloró el varón de Dios. 12 Di­
BIBLIA DE LAS FAMILIAS.

jó le Hazael: ¿Por qué llora mi señor? Y ¿no está escrito en el lib ro de los anales
el respondió; Porque sé los males que de los reves de Judá? 2 1 Y descansó J o -
has de causar á los hijos de Israel: en­ ram con sus padres y fue enterrado con
treg arás á las llam as sus ciudades fuer­ ellos en la ciudad de David, y en su lu­
tes, y pasarás á cuchillo sus jó v en es, y gar reinó su hijo Ocozías. <25 El año duo­
estrellaras sus niños, y abrirás c f vientre décimo do Joram , hijo de A cab, rey de
á las m ujeres preñadas. 4 3 Y dijo Ha- Israel, reinó OcozíaSj hijo de Joram , rey
zacl·. Pues ¿qué soy yo tu siervo si no do Judá. 2G V einte y dos años tenia Oco­
un perro, para que pueda e jecu ta r cosas zías cuando empezó á rein ar, y reinó tm
tan grandes? Y dijo Elíseo: El Señor me año cu Jerusalem : su madre se llam aba
ha manifestado que sefás rey de Siria. Atalia y era hija de Arnri, rey de Israel.
14 Ilazael íiahicudose separado de Elíseo 27 Y siguió los cam inos de la casa de
volvió á su am o, e l c u a l !c preguntó: Acab é hizo como esta el mal delante
¿Qué te ha dicho Elíseo? Y él respondió: del Señ or, pues era yerno de la casa de
Me ha dicho que recobrarás la salud. A cab. 28 Marchó tam bién con Joram ,
1o Y al día siguiente tomó uu co b ertor, hijo de Acab, á pelear contra Ilazael,
y le empapó en agua, y le extendió sobre rey de Siria, en Ram oth deG aiaad , y ios
el rostro del rey , que m urió, y en su lu­ siros hirieron á Joram , 29 el cu al se vol­
gar entró á rein ar Ilazael. 1G E l año qu in­ vió á .lezrael á cu rarse. Y O cozías, hijo
to de Jo ra m , hijo de A cab, rey de Israel, de Joram , rey de Ju d á, pasó á Jezrael á
y do Josafat, rey de Ju d á, com enzó á rei­ visitar á Jo ram , hijo de Acab.
nar Joram , hijo ele Jo sa fa t, rey de Jud á.
17 Tenia treinta y dos años cuando empe­ C a p ítu lo I X .
zó á rein ar, y reinó ocho en Jerusalem . Ji*h ú e s c o n s a g r a d a r e y rte [s r a e l. F in ile sa slrm lo
di> .(m a m , O c o z in s y Ju z a b u l, i q u ilín cu ín « » I<j S
18 Y siguió los cam inos de los royes de
p w r o s si*£u n «1 v a t ic in io d o E lia s .
Isra e l, como los había seguido la casa de
Ácab, porque era su m ujer una hija de 1 El profeta Elíseo llamó á uno de los
este; y obró el mal delante del Señor. hijos de los profetas y le dijo: Ponte hal­
19 l’cro el Señor no quiso d estruir á J u - das cu cin ta, .y toma esta am pollíta de
dá por amor de su siervo David, segun le aceite en iu m ano, y ve á Ram oth de
había prom etido, que lo daría á él y á Galaad. 2 Y cuando llegares allá, verás á
sus hijos una lámpara perpetuam ente (a ). Jeh ú , hijo de Josalut, hijo.de N am si; y
20 En su tiempo se rebeló Edom para no luego que en tres, le llam arás aparte de
estar sujeto á Ju d á , y se eligió un rey . sus herm anos y le m eterás en un aposen­
21 Y Joram marchó ó S e ira , y lo siguie­ to retirado. 3 Y cogiendo la ampollita de
ron todos sus carros; y salió de noche y aceite la derram arás sobre su cabeza y
destrozó a los idumeos que le tenían cer­ dirás: Esto dice el Señor: Te he ungido
cado, y á los com andantes de los carros; rey sobro Israel. Y abrirás la puerta, y
mas elpueblo huyó á sus moradas. 22 Re­ huirás, y no pararás allí. í· y o E l m inis­
belóse pues Edom para no estar su jeto á tro del p ro feta hizo lo que ¡e había m an­
Judá hasta el presente. También se re­ dada i ít íi s o , y d esp u és de d e rr a m a r la
beló I.obna por en tonces. 23 Las demas ampolla d e aceite sobre la cabeza de Je-
acciones de Joram y todo cu anto hizo, h á tí d ijo: E sto dice el Señor Dios de Is ­
rael: Te he ungido rey sobre el pueblo
lí?l OuU*re tUnrir Jf» (U gniilm l re a l o » 61 y ru s
ricH lC rilticnlcS, del Señor de Israel. 7 Y exterm inarás la
LIBRO IV DE LOS R EYES. 327

casa de A cab tu s e ñ o r , y yo ven garé on rey : ¿Está todo en paz? Y respondió


Jezabel la san gre de los profetas mis sier­ Jeh ú : ¿Qué te im porta a ti de la paz?
vos y la de todos los siervos del Señor. Pasa y síguem e. Y la centinela av isó 1
8 Y d estru iré toda la casa de Acab y ma­ El m ensajero ha llegado hasta ellos, y
ta ré hasta los perros de ella y desde el no vuelve. 19 Envió pues Joram un s e ­
m as estib a d o y gu a rd a d o hasta el m as gundo carro de caballos; y llegó hasta
vil y abandonado. 10 Y á Jezabel la co­ ellos el m ensajero y dijo: E sto dica el
merán los perros en el campo de Jezrael, rey : ¿Tenemos paz? Y d ijo Jehú*. ¿Q u eta
y no habrá quien la entierro. Luego abrió importa á ti de la paz? Pasa y síguem e.
la puerta y se escapó. 4 1 Mas Jehú salió 20 La centinela avisó: Ha llegado has­
á donde estaban los oficiales de su señor, ta ellos el m en sa jero y no vuelve; y e l
los cuales le.d ijeron; ¿Va todo bien? ¿P a­ que viene, se parece en el modo de andar
ra qué ha venido á b u scarte e3e m en te- «i Je h ú , hijo de Nam si, poique cam ina
cato?-Respondióles Je h ú : Ya sabéis quién con precipitación. 21 Y dijo Jo ram : Un­
es, y podéis conocer lo que habrá dicho. ce el carro. Y uncieron su carro, y salió
12 No es verdad, replicaron ellos; pero él con Ocozías, rey de Ju d á, cada uno en
tú m as bien cuentanoslo. Dijoles el: Me su carro, al encuentro de Je h ú , y le h a - ,
ha dicho esto y esto y ha añadido: Esto liaron en el campo de Naboth jezraelita.
dice el Señ or: Te he ungido rey sobre Is­ 22 Y luego que Joram vió á Jeh ú , dijo*.
rael. 13 Con esto se levantaron apresu­ ¿Tenemos paz, Jeh ú ? Y respondió este:
rados, y tomando cada uno su manto le ¿Qué paz p u e d e h a b er cuando todavía
pusieron d ebajo de los pies de Jeliú en i están en vigor las idolatrías de tu m adre
forma de trib u n a l, y tocaron la trom pe­ Jezabel y sus muchas hechicerías? 2 3 E n­
ta , y d ijero n : .Tehú es rey . 1 't Por tanto tonces Joram volvió las riendas y huyó
Je h ú , h ijo de Josafat, hijo de Narnsi, se diciendo á Ocozías: T raición , Ocozías,
conjuró co n tra .Toram. E ste con todo Is­ %!v Mas Je h ú arm ó su arco é hirió á J o -
rael ten ia asediada á lVamoth de Galaad ram enmedio de las espaldas, y le salió
co ntra Hiizael, rey de Siria. 13 Y había la saeta por el corazon: él in stan tán ea­
vuelto á Jezrael para cu rarse de tas h e­ m ente cayó muerto en su carro. 2 5 Y
ridas que 1c hicieron los siros en la g uer­ dijo Jehú áB ad acer su cap itan : Cógele y
ra contra Hazacl, rey de Siria. Y dijo J e ­ arrójalo al cam po de Naboth jo zraelita,
hú: Si os parece, nadie salga huyendo pues me acuerdo que cuando tú y yo sen­
de la ciudad, para que no vayaú llevar la tados en el carro seguim os á A cab, pa­
noticia á Jez ra el. 16 Y se partió para Jc z - dre de e ste , el Señor pronunció contra
ra el, porque estaba alli enfermo Joram él esta terrib le sentencia: 2 6 Yo ju ro que
y había ido á visitarle Ocozías, rey de en este campo tomaré venganza de ti por
Juda. 17 La centinela pues que estaba la sangre de Naboth y de sus h ijos que
de atalaya en la torre de Jezrael, vió vi ayer, dice el Señor. 27 Viendo esto
un tropel de gente que iba con Jeh ú , Ocozías, rey de Ju d á, buvó por el camino
y dijo; Veo un tropel de g en te. Y di­ de la casa del hu erto, y le persiguió Jeh ú
jo Joram : Toma un carro y envía quien y d ijo; Matad también á este en su car­
les sálga al en cuen tro; y. ol que vaya, ro. Y le hirieron en la subida de Gaber
pregunte si va todo b ie n . 18 Salió pues que está ju n to á Jeblaam , y él huyó á
al encuentro de ellos el que había mon­ Magoddo, donde m urió. 2ÍS Y sus cria ­
tado en el carro, y dijo: E sto dice el dos le pusieron sobre su carro , y le lleva­
328 BIBLIA de la s fam ilias.

ron á Jurusalem , y 1c enterraron en el caballos, y las ciudades fu cile s, y las ar­


sepulcro tío sus padres en la ciudad de mas, 3 elegid al m ejor y al que mas os
David. 29 El alio undécimo de Joram , agraciare de los hijos de vuestro señor, y
h ijo de A cab, reinó Ocozias sobre .Tuda. colocadle en el trono de su padre, y pe­
30 Y fu eJeliti ú Jezrael. Jezabel habien­ inad por b lamilla de vuestro señor,
do sabido su llegada se pintó los ojos con i Ellos tem ieron sobrem anera y d ijeron:
alcohol, y se adornó la cabeza, y se asomó No han podido dos reyes hacer frente á
á la ventana para ver 31 á Jehú que en­ él·; ¿cómo pues podremos nosotros? o Por
tra b a por la.puerta, y dijo: ¿Puede aca­ tanto enviaron á decir á Jehú los m ayor­
so tener paz q u ien como olro Zambri ha domos de palacio, y los m agistrados de la
quitado la vida á su señor? 32 Y levantó ciudad, y los ancianos, y los ayos: Nos­
Jehú ia cabeza bacía la ventana y pre­ otros somos tus siervos: harem os cuanto
guntó; ¿Quién es esa? Y le hicieron una m andares, y no nos elegirem os rey : haz
reverencia dos ó tres eunucos. 33 Y él todo lo que te agradare. 6 Mas él les
los dijo·- Echadla abajo. Y ellos la ech a­ volvió á escribir scguuda carta d icien ­
ron, y quedó salpicada de sangre la pared, do: Si sois míos y me obedeceis; c o r­
y la pisaron los pies de los caballos. 3V Y tad las cabezas á los hijos de vuestro
habiendo entrado Jeh ú en palacio para señor y traédmelas ¡i Jezrael mañana á
comer y beber dijo·. Id á ver esa m aldita esta misma hora. Los hijos del rey on
y en terradla, porque es hija c!c un rey. número de setenta se criaban en casa de
3!j Y habiendo ido á en terrarla, no en­ los m agnates de- la ciudad. 7 Y luego
contraron mas que la calavera, y los pies, que recibieron esta carta, cogieron á los
y las extrem idades de las manos. 30 Y seten ta h ijos del rey y los m ataron y
volvieron a dar aviso á Jch ú , el cual di­ pusieron los cabezas en tinas banas­
jo : E sto es lo que habia dicho el Señor tas, y se las enviaron á Jezrael. 8 Y
por boca de su siervo E lias tesbita: En llegó un m ensajero y le dio la noticia de
el campo de Jezrael com erán los perros que habían llevado las cabezas de los h i­
las carnes de Jezabel. 37 Y las carnes de jo s del rey . Y él respondió: Ponedlas en
Jezabel estarán en el campo de Jezrael dos m ontones á la entrada de la puerta
como el cstlercol sobre la haz de la Licr- Iiasla la m añana. 9 Y en cu anto am ane­
ra , de modo que dirán los pasajeros: ¿Es ció , salió él afuera y puesto en pie dijo
esla aquella Jezabel? á lodo el pueblo: V osotros sois ju s to s: si
yo lie conspirado contra mi señor y lo
Capítulo X . he quitado la vida; ¿quién ha matado á
J c l u i a i'a ljn c o i) oí lL n rtju 'Ju A c a l» y c o n l o s s a r o H o - Lodos estos? («) iO Ved pues ahora cómo
Ic s d t m iyr> te m p lí ) t l e s f .n iy n . M a s c o íi to d o
e s o [ t e r s u v v r a u n la í ü d l u l r í a o f í is in n n iit l o a^ i m u ­
l io ha quedado sin cum plirse ninguna de
f l i o s m a l e s á I s r a e l . L e s i i r i i L · e n e l t r a i i o s u h i ja las palabras que habló el Señor acerca de
Jo a r a z .
la casa de A cab, y cómo el Señor ha efec­
•1’ Tenia Acab seten ta hijos en Sam a­ tuado lo que habló por medio de su sier-
ría . E scribió pues Jehú una carta y la
envió á losm aguales y ancianos de Sama­ ((/) H ic u s o L’t’ lia <le vc*r h <L· e s t e r a -

f t i n a w i c o t » , r o n iju u j>riUpntlw J e h r i ílIc jíu * i l e s i u!


ría y á los ayos de los hijos de Acab. En otlií) co :iS !^ n ic )ik · u su c o n J u c U L a ¡líu lu rj_uií
ella decía: 2 Asi que recibáis esta carta h .iiji a n to n illo io s ¿ ¡.n c ia iin s <>11 í ;i o i t i c r [ c d e to s h i jo s
de A ca b , no jii¿ L ií¡r a ü ;i ¿1 Ju h i'i, su ^ tiu sIh «jue ellos
los que len eis íi vuestro cuidado los h i­
lo hnhirtií l ir d ia jioj' oriíui» tlu usté y o blij^arfijs rlol
jo s de vuestro señor, y los carros, y los mioilo-
LTBRO IV DE LOS HEVES: 329

vo Elias. 11 Jehú entonces maudó m a­ los convocó por todos los térm inos de
ta r á todos los que habían quedado de la Israel; y llegaron todos los siervos de
casa de Acab en Je z ra e l, y á todos sus Baal sin dejar de asistir ni uno. Y en tra­
magnates, y fam iliares, y sacerd o tes, has­ ron en el templo de B aal, y se licuó la c a ­
ta que 110 dejó ni uoo con vida, Í 2 Y sa d© Baal de arriba abajo . 22 Y dijo á
se partió para Sam aría, y habiendo llega­ ios que guardaban el vestu ario: Sacad las
do á la cabaña de unos pastores qu e ha­ vestiduras para todos los siervos de Baal..
bía en el cam ino, ) 3 en con tró á los her­ Y ellos las sacaron. 23 Y entrando Jeh ú
m anos de Ocozías, rey ríe .Tuda, y les di- con Jonadab, hijo de R ecab , en el tem ­
jo : ¿Quién sois vosotros? Y ellos respon­ plo de Baal dijo á los adoradores de a s -
dieron: Som os herm anos de Ocozías y ve­ te : R egistrad y ved que no haya en tre
nim os ú salu dará los hijos del rey y á los vosotros ninguno de los siervos del Señ or,
h ijos de la rein a. H Dijo Jeh ú : Cogedlos sino que esten solos los siervos de B aal.
vivos. Y cogidos que fueron, los degolla­ ■21· E ntraro n pue3 para ofrecer víctim as
ron en una cistern a cerca de la cabaña y holocaustos, y Jeh ú tenia dispuestos
en número de cu arenta y dos hom bres fuera ochen ta hom bres, á quienes había
sin perdouar á ninguno. l o Y m archan­ dicho: Cualquiera qu ed ejare escapar á a l­
do de allí habló á Jon ad ab , hijo de R e - guno de estos hom bres que pondré en
ca b , que salía á recibirle; y le saludó y vuestras manos, pagará con su vida la vi­
le dijo; ¿Es recto tu corazon para conm i­ da del que se escapó. 2o Y aconteció qu e
go como lo os el mío para contigo? Y res­ habiendo acabado el holocausto, dió J e -
pondió Jonadab: Sí que lo es. SÍ lo es, re­ liú esta orden á sus soldados y capitanes:
plicó Jeh ú ; dame la mano. Y él lu dió la Entrad y matadlos; que no se escape n in ­
mano, y Jehú le subió ó su carro , 10 y le guno. Y los pasaron á cuchillo los sóida-,
d ijo; V en te conmigo y verás mi zelo por dos y capitanes y los arrojaron fuera.,
el Señor. Y en su carro 1 " 1c llevó á Sa­ - Y fueron á la ciudad del tem plo de
inaría. Y m ató á todos los que habían Baal ( a ); 2G y sacaron deltem plo la esta­
quedado de la casa de Acab en Sainaría tu a de él, y la quem aron, 27 y la redujeron
sin d ejar uno, según la palabra que dijo á cenizas. También destruyeron el tem pla
el Señor por Elias. 18 Ju n tó pues Jehú de Baal é ■hicieron letrinas de él hasta el.
¡i todo el pueblo y los d ijo: Acab dió po­ dia de hoy. 28 Asi Jehú exterm inó de Is-,
co culto á B a a l; pero yo le daré mas (a), rael á B aal; 29 pero con todo no se apar­
4 9 Ahora pues convocad ú mí todos los tó de los pecados de Jerob oam , h ijo de
profetas de Baal y Lodos sus siervos y sa­ N abalh, que hizo pecar á Israel, ni aban ­
cerdotes: no deje de venir ninguno, por­ donó los becerros de oro que estaban en
que voy á ofrecer un gran sacrificio ú B etel y en Dan. 30 Y dijo el Señor á J e -
B aal: el que no asistiere, m orirá. Esto lo liú: P or cuanto has ejecutad o con zelo lo,
hacia con astucia Jehú para exterm in ar que es rqclo y agradable á mis ojos, y has
á los adoradores de Baal. 20 Y dijo; P u­ cumplido todo lo que yo tenia resuelto
blicad una fiesta solemne á Baal. M Y lo) No eátíi b a la n te uxpivso ciudad fue es-
I?*; poro conminiH-uti: su <TCC que Jufilit duspues dii
(ft\ S , A g u s tín lla m a impía á en la trm U ira * jm r- liab cr reunido en mi templo lu cra tic Kuüílli ¡A y pa­
q itii {\ m us d e l IVaiicto cfm lfiiu a vu i lla pro ­ sudo ¿ fu rfiillo d lo*! adoradores Baaí mandó rt
fusión ¡iiíb U e a, a u n q u e fin g id a , d o id o la tr ía , y s« sus saldados íjucn»ar In estatua y destruir el templa
fia b a di.· p aso usi'i’i ii'Ju lo , P o r lo J:» n tn s d ic c ul s a n ­ dis cMi: ídolo i¡ habla i*n Sumo ría , y lo m isino s<?
to d u c to r, fu o ¿llagarlo y p re m ia d o ]»nr U ííjs srt 11¡/(.i e n las olí as ciudades, pues vn *.■! v* * 2S sc dice
1u f »Ii;i5 nn |u nifJjltlCL, «j no o x tCr 3111i i mde UiMid {\ lía a l.
330 BIBLIA DE LAS FAMILIAS.

en mi corazón contra la casa de A cab, tus dos tercio s de vosotros, lodos los que sa­
hijos se sentarán en el trono de Israel liereis de sem ana, estareis de guardia en
hasta la cu arta generación. 33 En aque­ la casa del Señor cerca del rey . 8 Y le
llos dias comenzó el Señor ¡i co b rar aver­ rodeareis con las arm as en la m ano; y si
sión á Israel, y Hazael los derrotó en to­ en trare alguno en el recinto del tem plo,
dos los térm inos de Israel. 34 Las domas sea m uerto; y le acom pañareis cuando
acciones de Je h ii, y tod olo que hizo, y su entro y salga. 9 Los centuriones cu m ­
valor ¿no está escrito en el libro de los plieron puntualm ente todas las órdenes
anales de los reyes de Israel? 33 Y des­ del sacerd ote. .loiada, y tomando cada
cansó Jeh ú con sus padres, y le en terra­ uno sus soldados, asi los que entraban
ron en Sam aría, y en su lugar reinó su hi­ do sem ana como los que salían , se pre­
jo Joacaz. 36 Y el tiempo que reinó J e ­ sentaron al sacerdote Joiad a, 10 c! cual
hú sobre Israel en Sam aría, fue de vein­ les dió las picas v las armas del rey Da­
te y ocho años. vid que estaban en la casa del Señor,
*11 Y apostáronse con las arm as en la ma­
C a p ítu lo X I .
no desde la derecha del templo hasta la
A l a l i a , s a b iil.t ía m u e r te d e s u h ijo 0 co7.l: lS, m an d a izquierda del a lia r y del templo al rede­
m a la r i toda Ja d e s c e n d e n c ia i c u l , c x c q U u ú .Toas,
dor del rey. 13 Y Jo iada sacó fuera al
y u s u rp a el r e in o ; ¡ o t o p a sa d o s s e is afn>» i-s m u e r -
l a d e o rd e n d el s a c e rd o te J a l a d a y p r o d a m a d a l ey hijo del rey y le puso sobre la cabeza la
J o a s . D e s tr u c c ió n do Jo s a lia r e s y e s la t u a s de
diadema y el libro de la ley ; y le h icie­
Jíu a l.
ron rey y le un g ieron , y dando palma­
1 Rías A talía, m adre de
Ocozías, das d ijeron; V iva el rey . 13 Y oyó A ta-
viendo m uerto á su h ijo , fue y mató á to­ lía las voces del pueblo que co rría, y acu­
da la descendencia real. 2 Pero Josab a, diendo al tropel de gente que eslaba en
hija del rey Joram y herm ana de Oco­ el templo del S e ñ o r, 1 í vio ni rey que es­
zías, tomó ü Jo a s, hijo de este, y le ro­ taba en el trono según costum bre, y á
bó del dorm itorio á ó¡ y á su nodriza sa­ los can to res y trom petas junto á él, y á
cándolos de en tre los hijos del rey que toda la gente del pais regocijad a y tocan ­
eran m uertos, y 1c escondió y libró de las do las trom petas. Y rasgó sus vestidos y
manos de Atalía para que no le m atasen. g ritó: C onjuración, co n ju ració n . 4 3 Mas
3 Y estuvo con ella seis años oculto cu .loiada dió orden á los cen tu rion es que
la casa del Señ or; y Atalía reinó sobre el m andaban las tro p as, y les d ijo; Sacadla
pais d e Ju d d . 4 Mas á los siete años Jo ia- fuera del recin to del tem plo, y cualquie­
da tomando los centuriones y soldados ra que la siguiere, m uera al filo de la es­
los introdujo consigo en el templo del S e ­ pada. Porque h ab ía dicho el sumo sacer­
ño r, é hizo liga con ellos, y ju ram en ­ dote: No sea m uerta en el tem plo del So-
tándolos en la casa del Señor les mostró ñor. \6 Y lé echaron mano ú ella y la lle ­
el hijo del rey . ü Y les dió orden diciendo: varon a,em pellones por la calle de la en­
Esto es lo que habéis de h acer: 6 la ter­ trada de íos caballos ju n to a l palacio, y
cera parle de vosotros entrareis el sá b a ­ allí la m ataron. 17 Joiada pues hizo alian­
do y haréis la guardia de la casa del rey . za en tre el Señor y el re y y el pueblo pa­
la otra torcera parte oslareis á la p u erta ra que fuese pueblo del S e ñ o r, y en tre el
de Sur; y los restantes á la puerta que es­ rey y el pueblo (a ). 1S Y en tró todo el
tá detras del cuarto de los escuderos, y
(n.) .Toíidrt A ju stó d o s t r.tirn !n s ; el p rim e ro ílf)
haréis la guardia á la casa de Mesa* ~ Y r t y y del p u c b lu c o n D io s p acU u n Jo cju c g u a r d a -
LIBRO IV DE LOS REYES, 334

pueblo de la tierra en el templo d e B a a l, ce Joiada y á los sacerdotes y les d ijo:


y destruyeron los altares de él é hicieron ¿P or qué no hacéis los reparos del tem ­
añicos sus estatuas: asimismo m ataron á plo? No recibáis pues mas dinero en ade­
MataD, sacerdote de B a a l, delante del al­ lante cuando esteisd e tu rn o, sino en tre­
ta r . Y el sum o sacerdote puso guardias gadle para la rep aración del tem plo. 9 Y
en la casa del Señor, 19 Y tomó los cen ­ el pontífice Joiada tom ó una a rca , y abrió
turiones y los legiones de cereteos y fele- en ella un agujero, y la puso ju n to al al­
teos y todo el pueblo d éla tierra , y saca­ ta r á mano derecha, de ios que entra­
ron al rey de la casa del Señ or, y fueron ban en la casa del Señ or: allí echaban
á palacio por el camino de la pu erta de los sacerdotes que estaban d e-guardia
los escuderos; y el rey se sentó sobre e] en las puertas, todo el dinero que se lle­
trono de los reyes. 20 Y se alegró todo el vaba al templo del Señor. 14 L uego se
pueblo de la tierra y la ciudad quedó so­ daba csie d in ero á los que tra b a ja b a n ,
segada despues qu e Alalia pereció al filo para que se reparase el templo del Señor,
de la espada en la casa del rey. 21 Jo as te­ ta Y no se tom aba cuenta á aquellos
nia siete años cuando comenzó á rein ar. hom bres que recibían el dinero para dis­
tribu irle á los obreros, sino que le m ane­
Capítulo X I I .
jaban bajo su palabra y fó. 16 Mas no so
Jr ta s rü stn n ra el te m p lo , c u y o s [c so rn s d a ¿ H a 7*a?l
p o r lib r a r s e Uc vi. Gs m u c it o ú L ia ic iu ii, y c n lr a d
m etia en el templo del Señor el dinero
r ein a r su h ijo A m asias* ofrecido por el delito y por los pecados,
-I Él año séptimo de Jehú comenzó -porque era de los sacerdotes. 17 E n to n ­
á reinar Jo a s y reinó cuarenta años en ces fue Hazael, re y de S iria , á asediar ¿
Jeru sa le m . Su madre se llamaba Sebia y G eth, y [a tpmó, y enderezó sus miras co n ­
e r a de Bersabée. % Y Jo a s obró recta­ tra Jerusalem . 18 Por lo cual tom ó Jo a s ,
m ente delante del Señor todo el tiempo rey de Ju d á, todas las ofrendas sagra­
que tuvo por m aestro al sumo sacerdo­ das, que sus padres .losafat, y Jo ram , y
te Joiad a. 3 Con todo no quitó los luga­ Ocozias habían hecho, y las que él mismo,
res alto s, porque el pueblo sacrificaba había presentado, y todo el dinero que
todavía y ofrecía incienso en las alturas. pudo hallarse en los tesoros del templo
4- Y dijo Jo a s á los sacerdotes: Todo el del Señor y en el palacio del rey , y se lo
dinero de cosas consagradas que fuero envió á Hazael, rey de Siria, el cual se
presentado en el templo del Señor por retiró üe Jerusalem . 19 L as demas accio­
los pasajeros, el que so ofrece por resca­ nes de Joas y todo lo que ejecu tó , ¿no es­
te de la persona, y el que cada cual trae tá escrito en el libro de los anales de los
voluntariam ente y por libre elección al reyes de Judá? 20 Mas sus sierv os se su­
templo del Señ or, 5 le recibirán los sa­ blevaron y se conju raron entre sí y m a­
cerdotes según su turno y repararán las taron á Joas en la casa do Mello á ia ba­
quiebras de la casa del S eñ o r conform e jad a de Sella. '21 Y fue sepultado con sus
vieron ser necesario. 6 Pues hasta el año padres en la ciudad de David. E n su lu ­
vigésimo tercero del reinado de Jo a s no gar reinó su h ijo Amasias.
hicieron los sacerdotes los reparos del
Capítulo X I I I .
tem plo. 1 Y llamó el rey Jo a s al pontííi-
riuu mi ley y mandamientos; y tít secunda ilcl rey lU-ruaitüs *|(,· Jo a ca i y Joa*:. M ticru Elíse o y resuel­
cuu til ptu hhí pr