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INTRODUCCIÓN

La inserción de las mujeres paraguayas al mercado laboral es uno de los temas que ha
suscitados mayor atención en las ultimas décadas, principalmente en los 80 y 90. Una
vez asumida la importancia económica y social de las concurrencias de las mujeres al
mercado de trabajo, interesa analizar cuantitativamente los cambios que han sucedido en
el comportamiento de las mismas. ¿Conquistaron nuevos roles o los han ampliado?
¿Aún están en boga aquellas creencias desventajosas o mitos del trabajo femenino? ¿Las
condiciones económicas para ellas (de los puestos de trabajo, las remuneraciones, etc.)
son semejantes a las enseñadas por los hombres?

En el marco de estas interrogantes, el presente artículo aborda la perspectiva de análisis


de las situación laboral, evolutiva de las mujeres paraguayas residentes en Asunción y
los alrededores urbanos del Departamento Central; en cuanto a participación al mercado
laboral y a los cambios en el perfil de las mismas, explorados através de las influencia
de características demográficas (como las edad, la relación de parentesco, la fecundidad,
y el estado civil) sobre la participación femenina en el mercado laboral.

La presencia creciente de las mujeres del ámbito de trabajo es quizá el fenómeno más
importante, matizado con las mayores tazas de desempleo femenino, la invariabilidad de
la participación masculina y las amplias brechas de género que se mantienen o acentúan.

Han aumentado las mujeres casadas trabajadoras, la tendencia a disminuir la fecundidad


y la habilidad para administrar las labores domésticas, como el trabajo fuera de casa.
Han sido claves en este proceso refutando el mito que “las mujeres abandonan el
mercado de trabajo al contraer matrimonio, vivir en pareja o al acogerse a la
maternidad.”

PÀG. 1
TRABAJO DE LA MUJER
Art. 128º

En todos los casos en que este Código se refiera al trabajador y empleador, se entenderá
que comprende a la mujer trabajadora y empleadora.

Las mujeres disfrutarán de los mismos derechos laborales y tienen las mismas
obligaciones que los varones.

Art. 129º

Las modalidades que se consignan en esta Sección tienen como propósito fundamental
la protección de la maternidad.

Art. 130º

Cuando existe peligro para la salud de la madre o del hijo durante la gestación o el
período de lactancia, no podrá realizar labores insalubres o peligrosas, trabajo nocturno
industrial, en establecimientos industriales o de servicio después de las diez de la
noche, así como en horas extraordinarias.

Art. 131º

A los efectos del artículo anterior, son labores peligrosas o insalubres las que, por la
naturaleza del trabajo, por las condiciones físicas, químicas o biológicas del medio en
que se presta, o por la composición de la materia prima que se utiliza, son capaces de
actuar sobre la vida y la salud física y mental de la mujer embarazada o de su hijo.

Art. 132º

Todo empleador está obligado a proporcionar la información que solicite la Dirección


General de Protección de Menores respecto al trabajo de mujeres grávidas que
estuviesen a su servicio.

PÀG. 2
Art. 133º

Toda trabajadora tendrá derecho a suspender su trabajo siempre que presente un


certificado médico expedido o visado por el Instituto de Prevención Social, o el
Ministerio de Salud Pública y Bienestar Social, en el que se indique que el parto habrá
de producirse probablemente dentro de las 6 (seis) semanas siguientes, y salvo
autorización médica, no se le permitirá trabajar durante las 6 (seis) semanas posteriores
al parto. Durante su ausencia por reposo de maternidad y en cualquier período adicional
entre la fecha presunta y la fecha real del parto, la trabajadora recibirá asistencia médica
y prestaciones suficientes, con cargo al régimen de seguridad social.

Art. 134º

En el período de lactancia las madres tendrán 2 (dos) descansos extraordinarios por día,
de media hora cada una, para amamantar a sus hijos. Dichos descansos serán
considerados como períodos trabajados, con goce de salario.

Los establecimientos industriales o comerciales en que trabaja mas de 50 (cincuenta)


trabajadores de uno u otro sexo, están obligados a habilitar salas o guarderías para niños
menores de dos años, estos quedarán bajo custodia, durante el tiempo de trabajo durante
el tiempo de trabajo de su padre o madre.

Art. 135º

A partir de la fecha de la notificación del embarazo, la mujer empleada habitualmente


en trabajos insalubres, peligrosos o penosos, tiene derecho a ser trasladada del lugar de
trabajo, asignándosele tareas compatibles con su estado sin reducción de salarios.

Si transcurrido el reposo de maternidad se encontrase imposibilitada para reanudar sus


labores a consecuencias del embarazo o parto, tendrá derecho a licencia por todo el
tiempo indispensable al reestablecimiento, conservando su empleo y los derechos
adquiridos por virtud del contrato del trabajo.

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Art. 136º

Desde el momento en que el empleador haya sido notificado del embarazo de la


trabajadora y mientras esta disfrute de los descansos de maternidad, será nulo el
preaviso y el despido decididos por el empleador.

“Estas son grandes logros de las mujeres trabajadoras, por que, en la mayoría de
los casos los empleadores no tienes conciencia de la función social de la
reproducción, antes de la prohibición legal, despedían a las embarazadas para no
concederles los derechos que le corresponden como madres.”

TODOS TENEMOS DERECHO AL TRABAJO

N
uestra participación económica ha aumentado considerablemente, y se
manifiesta en el trabajo remunerado y no remunerado, en actividades
empresariales, en la producción de bienes y servicios para el mercado y el
consumo de los hogares, en la agricultura, en la producción, en empresas familiares y
otras formas de generación de ingresos.
Pero, en todo el mundo la presencia de las mujeres en los niveles de toma de decisiones
administrativas es escasa o nula. Nuestra contribución en la economía es ignorada, por
que apenas el 1% de todos los bienes del planeta están en nuestras manos.
Muchas de nosotras aún no hemos alcanzado la autonomía económica realizando
labores domésticas no remuneradas y desvalorizadas socialmente. Estas y otras razones
permiten que no dispongamos de tierra, capital ni tecnología.
En el Paraguay las mujeres por igual trabajo no recibimos igual paga, se estima que
ganamos el 40% (cuarenta porciento) menos que los varones.
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LA CONDICIÓN DE LA MUJER

¿Será que la mujer algún día va a llegar a ser


considerada socialmente igual al hombre? ¿Podría una
mujer tener más conocimiento en la vida política que un
hombre, y que al mismo tiempo la respeten? Como dijo
el escritor Cecilio Báez; “Excluir a la mujer de la vida
política es castrar a la sociedad, es mutilar la vida
social.” Es no aprovechar la capacidad de una mujer,
desde la inteligencia hasta la vida sacrificada como madre. Todas las mujeres son
consideradas ama de casa, ya que a diferencia de los hombres saben manejar todas
las situaciones que se presentan. Pero cuando se trata de trabajo, esfuerzo,
inteligencia, la sociedad no piensa en la mujer. La mujer es dominada por la
sociedad ya que la mujer tiende a hacer todo lo que la sociedad le exige. Por ejemplo,
si la sociedad le pide a una mujer que se quede fuera del mundo laboral, a pesar de
que su inteligencia es superior a muchos, incluyendo a los hombres, la mayoría de
las veces tiende a seguir el consejo que la sociedad le da. Para las mujeres es mucho
más difícil encontrar un buen trabajo, de nivel excelente, que para un hombre. Pero al
mismo tiempo, ambos, mujeres como hombres pueden tener las mismas capacidades
para tomar el trabajo que sea.

Si la sociedad considera a la mujer inferior al hombre, donde las mujeres son “…la
alegría de las noches, el juguete eterno...” ¿Por qué será que las mujeres siguen
estudiando, buscando trabajos, sacrificando sus vidas como madres para trabajar todo
el día y ganar un sueldo mínimo solamente para poder pagar la escuela de sus hijos, y
libres de otras excusas que se pueden presentar? Al final lo único que la sociedad
busca son hombres, y luego se fijan en la inteligencia y en la capacidad que tienen
hacia temas diferentes como la política, por ejemplo, excluyendo así a la mujer. Es
difícil entender cómo una sociedad no les puede dar las mismas oportunidades a las
mujeres. Mientras el machismo siga vigente y campante en el Paraguay y en el resto
del mundo, las mujeres nunca podrán alcanzar sus fines en la vida sea el ámbito que
sea ya que la sociedad mantiene actitudes prejuiciosa y nocivas contra la mujer.
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“A quienes dicen que la mujer nada ha producido ni en ciencias ni en artes que


igualar a la producción del hombre, se ha contestado ANTICIPADAMENTE, que
es porque ella vive en un medio especial distinto al medio en que nace y vive el
hombre…”. No es posible que haya tantos hombres en esta sociedad que piensan que
una mujer no puede producir como o más que el hombre, y si es que llega a superar
los extremos del hombre es porque no vive ni nace como un hombre. Para una mujer,
el hombre no es diferente a ella, en cambio, muchas veces lo admira por todo lo que
se ocupa y sacrifica sus horas o días en familia. Pero en la misma situación, el
hombre no la mira a la mujer como ella a él. En otras palabras, hay hombres que no
ven como mujeres cuidan los hogares, cuidan a sus hijos, atienden a su esposo, hacen
las compras de la casa, estudian y miles de otras actividades, que se pueden
considerar como sacrificios, pero que al fin y al cabo, una mujer hace.
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MUJER Y EMPLEO EN PARAGUAY

A
ctualmente, en Paraguay la mujer se ve afectada por la escasez de trabajos
que puedan garantizar ingresos suficientes para alcanzar niveles mínimos
de subsistencia. La situación de pobreza generalizada y la falta de
posibilidades en el sector rural empujan a las mujeres a las ciudades y las obliga a
aquellas que no se ven afectadas por el alto nivel de desempleo a trabajos precarios, mal
remunerados, con irregularidad de los ingresos y ausencia de seguridad social.

"La urbanización del desempleo se presenta como una consecuencia de la migración


interna de áreas rurales a áreas urbanas y la incapacidad del mercado laboral urbano de
absorber la mano de obra ociosa". El desempleo oculto es significativamente mayor en
la zona urbana y para las mujeres. Las mujeres se ubican históricamente como
trabajadoras de servicio, comerciantes y vendedoras. También se observa un gran
número de mujeres como trabajadoras no calificadas, lo que muestra la segmentación
del mercado teniendo en cuenta el nivel educativo y el nivel de ingreso. La estructura
del mercado laboral muestra una fuerte segmentación por sexo, tanto entre ramas como
entre ocupaciones y categorías. La segmentación del mercado laboral en dos grandes
grupos: asalariados y por cuenta propia, es particularmente importante desde la
perspectiva de género. Las mayores brechas se encuentran en el trabajo por cuenta
propia, donde hay una sobre representación masculina, y en el trabajo doméstico donde
la participación femenina es mucho mayor que la masculina.
La división sexual del trabajo debe ser analizada de manera especial, teniendo en cuenta
su peso como factor determinante de desigualdad entre hombres y mujeres en el ámbito
económico, y las barreras culturales que dificultan su abordaje y superación en el
mundo del trabajo. La responsabilidad casi exclusiva de las mujeres de los quehaceres
domésticos y el cuidado de los hijos/as y personas dependientes, y por lo tanto los
costos de sustitución de estas tareas que origina su salida del hogar, hacen que esta
salida esté condicionada al nivel de ingreso que permita su actividad laboral.
Para las mujeres más pobres, con menores condiciones de acceder a un empleo bien
remunerado, la decisión de trabajar implica la carga de las responsabilidades laborales
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sobre las domésticas/familiares, ya que "no hay indicios que permitan suponer que el
aumento de trabajo remunerado - de la mujer - signifique una disminución en la misma
proporción de las horas de trabajo no remunerado en la casa", además de que este mayor
costo de oportunidad "disminuye la posibilidad de las mujeres de optar entre un empleo
formal e informal, insertándose principalmente en empleos de baja calidad, baja
cobertura de seguridad social, irregularidad y vulnerabilidad de los ingresos y mayores
dificultades para modificar las condiciones iniciales”
En efecto, las barreras de entrada laboral para las mujeres se agudizan para las más
pobres (con mayor cantidad de hijos, menor nivel educativo, menor acceso a los
recursos productivos y mayor influencia de factores culturales), pasando a ser un factor
de profundización de la pobreza. La participación de las mujeres de más bajos ingresos
(1º y 2º quintil) que residen en áreas urbanas constituyen el 28,9% de la PEA femenina,
mientras las de mayores ingresos (4º y 5º quintil) superan el 50%. La necesidad de
muchas mujeres pobres de empleos más flexibles que les permitan compatibilizar su
actividad económica con sus responsabilidades familiares, resulta también en baja
calidad del empleo, irregularidad de los ingresos, informalidad y baja cobertura de
seguridad social.
En cuanto a las ramas de actividad, se revela la importancia del sector terciario para las
mujeres, donde el predominio es femenino, en contraposición las actividades agrícolas e
industriales. "El trabajo doméstico y el no calificado, las construcciones y los servicios
sociales muestran brechas mayores en el área urbana, con lo que se podría hablar de un
merca mercado laboral urbano, desde la oferta o desde la demanda, con especificaciones
de género muy rígidas, asociadas a creencias y prejuicios relacionadas con aptitudes
'naturales' de hombres y mujeres para ciertos cargos u ocupaciones"
Con relación a las brechas entre los géneros, el incremento de la participación
económica de las mujeres en el mercado laboral que se dio en el período ínter censal
1992-2002, acompañado de una disminución relativa de la oferta masculina, siguiendo
una tendencia regional, permitió una disminución de la brecha existente entre ambos
sexos, particularmente en el sector urbano. Esta tendencia creciente de participación
laboral femenina con la consecuente disminución de la brecha, y señala como factores
de influencia el descenso sostenido de las tasas de fecundidad, el acceso más igualitario
de la población a la educación, así 44 como los efectos de la crisis económica.
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Para el 2005, la población en edad de trabajar es predominantemente urbana (62%),


siendo la femenina levemente superior a la masculina. En torno a la población inactiva,
en el 2005 el 62,2% es urbano, y el 67,6% es femenino, el 64,7% de la población urbana
inactiva es femenina. De las mujeres no ocupadas el 93,6% se declara inactivo, de las
cuales el 43,1% declara las tareas del hogar como razón de inactividad, contra el 0,4%
de los hombres. De la población no ocupada masculina, el 87,1% se declara inactiva, el
65,8% de los cuales declara como razón principal de inactividad el estudio, contra el
38,6% de las mujeres. "El principal indicador negativo de la fuerza de trabajo femenina
es su tasa de desempleo, que ha aumentado de manera importante y mucho más rápido
que la de los hombres..."
Si bien las tasas de desempleo se encontraban en ascenso, especialmente para las
mujeres (EH 97/98 y 2000/01, y Censo Nacional 2002), las Encuestas de Hogares
posteriores registran un descenso paulatino hasta el 2005. El desempleo es más elevado
entre las personas de menores ingresos, "afecta principalmente a mujeres que poseen
entre 6 y 12 años de estudio, revelando un mercado laboral segmentado que demanda
mano de obra de muy baja calificación por un lado (trabajo agrícola, cuenta propia,
trabajo doméstico, etc.), y de alta calificación por el otro"

El Paraguay logró, en 20 años, reducir a cerca de la mitad sus tasas de analfabetismo y


las brechas existentes entre hombres y mujeres (1950: 34,2%; 2002: 6,6%). Pero esto no
significó el aumento de la participación social o política de las mujeres, ni la
disminución de las brechas de empleo, en general. Mires señala que es en el sector
público donde se verifica una de las brechas mayores. El mercado está altamente
segmentado, relegando a las mujeres a determinadas ocupaciones, por lo general, de
menos estatus y reconocimiento social, y peor remuneradas. "Las mayores brechas se
encuentran en el segmento de trabajadores domésticos y por cuenta propia, estas
categorías congregan a los segmentos femeninos de mayor pobreza y se inscriben en el
sector informal de la economía. Las artesanas y operarias que trabajan por cuenta propia
reciben un ingreso mensual que apenas sobrepasa el 40% del que reciben los hombres
que desempeñan esta ocupación.
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En el empleo público las mujeres reciben el 74% del ingreso de los hombres, en
promedio". A partir del 1992 se da una disminución progresiva del trabajo dependiente
para las mujeres, aumentando su participación en el trabajo por cuenta propia. El trabajo
por cuenta propia representa en el 2005, el 37,1% de la ocupación total,
correspondiendo a las mujeres una tasa superior a la de los hombres, tanto en el sector
urbano como rural. Urbano: mujeres 29,7%, hombres 26,3%; rural: mujeres 56,9%,
hombres 45,7%.

El 39,2% de las mujeres ocupadas son trabajadoras por cuenta propia, y el 38,7% se
encuentra en relación de dependencia, sin embargo una parte importante de este grupo
son las trabajadoras domésticas, por lo que no se debe suponer una relación necesaria
con niveles de salario mínimo, acceso a seguridad social ni estabilidad en el empleo. El
9,6% de la ocupación femenina está constituida por trabajadoras familiares no
remuneradas, y un 2,4% por patronas o empleadoras.

La gran incidencia de las ocupaciones informales en el empleo femenino influye en


nivel de pobreza de las mujeres en la medida de que este sector se caracteriza por
empleos precarios y de baja calidad, y el ingreso promedio de las mujeres que trabajan
en este sector era inferior a las ¾ partes del ingreso de los hombres.

El empleo doméstico constituye en Paraguay, el 19% de la ocupación femenina total, y


a nivel urbano representa un 23%. Esta categoría laboral está discriminada por la misma
legislación laboral, en cuanto a los salarios, descansos, vacaciones, seguridad social y
otros. Si al Sector Informal Urbano se le agrega el trabajo doméstico, el porcentaje de
mujeres que trabajan en empleos de baja calidad en el área urbana llega al 59% frente al
42% de los hombres.

Las tasas de subocupación llegan al 25,1% en el año 2005, las mujeres muestran una
tasa de 29,6% y los hombres de 22,2%.
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La subocupación muestra índices mucho más elevados en el sector urbano que en el


rural, siendo la tasa para las mujeres de 32,9% y de los hombres de 26,5%, y las mujeres
muestran tasas más altas tanto en la subocupación visible como en la invisible y tanto en
el sector urbano como en el rural, lo que implica un mayor porcentaje de mujeres sobre
explotadas y subocupados entre la población ocupada.

El 55,1% de las mujeres subocupados está en la categoría de trabajadora no calificada,


contra el 31,6% de los hombres. En el año 2002, el 36,5% de la PEA urbana se
encontraba en el sector informal, y en él se encontraban poco menos de un tercio de las
mujeres.

El sector informal urbano, se caracteriza por operaciones en pequeña escala, uso


intensivo de mano de obra principalmente familiar, escasa dotación de capital y de
trabajo calificado, facilidad de entrada y salida al mercado, alto grado de competencia y
uso de capacidades educativas adquiridas fuera del sistema formal. Algunas de estas
características responden a la estructura de la oferta de las mujeres, quienes, deben
ubicarse en este sector por múltiples factores: la necesidad de equilibrar las
responsabilidades domésticas y familiares con la de proveedora, por lo que requieren
flexibilidad de horarios y de entrada y salida al mercado laboral
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DESIGUALDAD EN NUESTRA SOCIEDAD

Aún hoy, las mujeres sufren día a día las


desigualdades de nuestra sociedad machista.
Esperamos que con participación del Estado, la
ciudadanía y demás organizaciones, las
desventajas educativas, laborales, políticas y
sociales cesen.

E
n los países en desarrollo la mujer desempeña un papel preponderante
dentro de la sociedad ya que es la
encargada de la crianza de los hijos y
en muchos casos del mantenimiento y educación
de los mismos. Siendo el Paraguay un país
característicamente machista
consideramos muy oportuno analizar brevemente
la discriminación que existe hacia la mujer tanto
en el plano social como laboral, educativo y político.

Para tal efecto debemos partir de la base que según el último Censo Nacional 2003,
las mujeres componen el 49.77% de la población de nuestro país, y por lo tanto han
dejado de ser mayoría (así como lo fueron después de las guerras que casi
aniquilaron a los hombres).La primera señal de la desigualdad existente en nuestra
sociedad es la gran cantidad de mujeres que deben encargarse solas de la
manutención del hogar, de proporcionar techo y comida a sus hijos. La segunda es
que la responsabilidad de la reproducción es una cuestión que le compete a ella, si se
embaraza es problema suyo, no del marido (acompañante o novio) y muchos de ellos
desaparecen cuando esto ocurre, pues no existe una política específica o una ley que
promueva y haga efectiva la paternidad responsable.
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En cuanto al acceso a la educación podemos decir que existe una situación de semi
igualdad en los sectores de clase medias y alta de las zonas urbanas, tanto en primaria
como en secundario. En el campo y en los sectores pobres los varones reciben un
poco más de instrucción primaria (52%). El porcentaje a favor del sexo masculino es
todavía mayor en estas zonas cuando hablamos de nivel secundario.

Donde se nota una marcada diferencia es en la educación técnica, a la que acceden


solo el 10% de las mujeres y esto se debe probablemente al excesivo machismo de
nuestra sociedad ya que asumimos equivocadamente que las profesiones de
electricistas, mecánicos, carpinteros, etc., corresponden única y exclusivamente al
sexo masculino.

En el nivel universitario prácticamente se unifica nuevamente el porcentaje y la


ventaja para los hombres es mínima, de 51%. Pero lo que sí se puede notar es que
hay carreras consideradas masculinas y otras destinadas para las mujeres, y
usualmente estas generan ingresos menores. Por lo general se cree que la Sicología,
Filosofía, Trabajo Social, Pedagogía son apropiadas para el sexo femenino. Mientras
que la Ingeniería, Medicina, Agronomía, Economía son adecuadas y preferidas por
los varones.

En el mundo laboral, las mujeres enfrentan dos grandes inconvenientes: la falta de


reconocimiento, lo que genera el menosprecio de su trabajo y la discriminación
salarial. Según un informe elaborado por PNUD, un organismo de las Naciones
Unidas, existe un concepto discriminatorio del trabajo femenino, tanto en el área
rural como urbana que les hace percibir injustamente menos ingreso en comparación
a los varones. Este informe elaborado por la ONU dice que las mujeres siempre
reciben menor remuneración que los hombres, aún cuando efectúen el mismo trabajo.
Habitualmente ellas reciben el 62,5% de lo que ganan los del sexo opuesto. Las
diferencias en los salarios no se deben a una menor preparación o incapacidad
femenina, sino a la desvalorización del trabajo de la mujer, el cual se considera
apenas un complemento del realizado por el varón.
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Pero de todas las discriminaciones, la más evidente es la que ocurre en el ámbito


político. En nuestro país nunca hemos tenido una presidenta de la República.
Además, muy pocas mujeres han ejercido el cargo de ministras, aunque en este
momento dos de ellas lo hagan de manera destacada, Ministerio de Salud: Dra.
Esperanza Martínez, Ministerio de Relaciones Exteriores: Milda Rivarola La
participación femenina en el poder legislativo es mínima, del 5,6%. Hasta el
momento no hubo ninguna mujer electa como gobernadora de Departamento. Solo el
6% de ellas fueron elegidas como intendentas y apenas el 10% ocupan el cargo de
concejalas titulares. Muy pocas ejercen cargos dentro del directorio de los partidos
políticos. Y todavía podríamos seguir citando muchos otros ejemplos, pero estos son
suficientes para formarnos una visión clara de la poca intervención femenina en la
vida política e institucional del Paraguay.

A pesar de este panorama, nuestro país ha realizado importantes avances en lo


referente a la situación institucional y legal de la mujer. Se ha establecido por la
Constitución Nacional promulgada en 1992 en los artículos 46 y 48 la igualdad de
género civil, político, económico y cultural, y la no discriminación de género a través
de legislaciones específicas. Además se ha creado y está en funcionamiento la
Secretaría de la Mujer. Aunque no es un ministerio propiamente posee rango oficial y
se ocupa de los problemas específicos que afectan a las personas del sexo femenino.
Es secretaría de estado ha creado un plan nacional de igualdad de oportunidades para
las mujeres de nuestro país.

Luego de analizar a grandes rasgos la discriminación que sufre la mujer en nuestra


sociedad, podemos concluir que las mismas se encuentran en desventaja debido a la
difundida cultura machista que predomina en el país. Estamos aprendiendo a vivir en
democracia, pero todavía nos resulta difícil aceptar la igualdad de géneros; y
simplemente a las mujeres se le niegan las oportunidades que merecen. Por este
motivo todos debemos asumir la responsabilidad, ya que la culpa no solo la tiene el
Estado. La discriminación es parte de nuestro comportamiento social: revertirla está
en nuestras manos.
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SECRETARIA DE LA MUJER
Plan de Igualdad entre Mujeres y Hombres

L a Secretaría de la Mujer de la Presidencia de la República es la institución


rectora normativa y estratégica de las políticas de género, para promover la
igualdad de oportunidades entre mujeres y hombres.

Ha ejecutado dos Planes de Igualdad de Oportunidades entre Mujeres y Hombres y en el


2008 se puso en marcha el tercero, con vigencia hasta el 2017. Su objetivo es introducir
la dimensión de la igualdad de oportunidades en todas las políticas y acciones del sector
público.

El Plan Nacional de Igualdad de Oportunidades entre mujeres y hombres se constituye


en el marco orientador de la Política de Género. La Secretaría de la Mujer impulsa la
formulación y ejecución de Programas Nacionales por áreas de mayor prioridad, a fin
de concretar las acciones, las responsabilidades institucionales, las metas y enfoques
como también los recursos necesarios para convertir los objetivos generales del III
PNIO en resultados medibles en beneficio de los diferentes grupos metas.

Ámbitos de Acción en el III Plan Nacional de Igualdad de Oportunidades entre Mujeres


y Hombres 2008 - 2017:

• Igualdad de Derechos entre Mujeres y Hombres.


• Cultura de igualdad.
• Acceso a los Recursos Económicos y el Trabajo.
• Equidad en la Educación.
• Una Salud Integral.
• Una Vida Libre de Violencia.
• Un Ambiente Sano y Sustentable.
• Participación Social y Política en Igualdad de Oportunidades.
• Una Descentralización Efectiva.

Estrategias Programáticas

• Prevención: a través de sus programas: Igualdad de Oportunidades de la Mujer en la


Educación y la Cultura, Acceso de la Mujer a los Recursos Económicos, al Trabajo y a
un ambiente sano y sustentable; y Salud Integral de la Mujer.

• Inclusión: a través de su programa de Descentralización Efectiva y Participación


Social y Política.

• Protección: a través del Programa Nacional para la Prevención y la Sanción de la


Violencia contra la Mujer, y; el Sistema Nacional de Servicios de Atención a la Mujer.
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PREGUNTAS:

¿Qué trámite debe hacer una embarazada despedida sin justificación y cuánto
tiempo debería durar?

–En realidad siempre puede acudir a la Dirección del Trabajo a denunciar el hecho del
despido, aun en los casos de una trabajadora informal. La denuncia lo debe hacer antes
de los 30 días de producido el despido. El empleador será citado a los efectos de llegar a
un acuerdo. Si no hay acuerdo, solo tiene el camino de acudir al Tribunal, que se sabe
cuándo se llega, pero es un misterio insondable cuándo se sale de allí. Los juicios
laborales, al igual que otros y pese a contar con un procedimiento especial y una
presunción a favor de la trabajadora, en estos casos recorren sus propios pasillos de
desencuentros y angustias.

¿Son legales los cuestionarios previos a una admisión laboral, si está o no


embarazada, para ser contratada una mujer?

–Toda discriminación es ilegal, viola la Constitución y el principio de igualdad. Pero la


discriminación es usual como el calor de verano. Los avisos en los diarios están llenos
de “Se busca mujer joven de 20 a 25 años, de buena presencia, sin hijos”. Dicen algunas
personas mal habladas que algunos de los mejores profesionales del derecho asesoran a
grandes empresas para prevenir las denuncias. Renuncias firmadas sin fecha son usuales
en el mundo del trabajo formalizado.
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RECOMENDACIÓN:

DERECHO ECONÓMICO, SOCIALES Y CULTURALES:

 Promover medidas que aseguren la igualdad de oportunidades de las mujeres


para el acceso al trabajo. Velar por que se cumplan las normativas ya
existentes como el acceso de las mujeres a la propiedad de la tierra y a
créditos para la producción y el convenio 100 de la OIT sobre igual
remuneración por igual trabajo.

 Establecer mecanismos de seguimiento y control necesario de manera que


sea posible evaluar el impacto de las actuales políticas educativas
implementadas. Aplicar programas eficaces encaminados a erradicar en
analfabetismo de las mujeres. Incluir en los curriculum educativos de todos
los niveles temas de derechos humanos de las mujeres.

COMENTARIO:

 Hay que señalar que a lo largo del año se han puesto en marcha algunas
iniciativas para promocionar y paliar la discriminación que sufren las mujeres en
el sector laboral, como ejemplo, el programa de créditos para el fortalecimiento
de las pequeñas microempresas en el mercado de Concepción promovidas por la
red CIDEM y la Cooperativa del Norte, cuyos beneficiarios son mujeres.

 San Pablo en su carta a los TESALONICENSES comento que la justicia no es


algo estático, sino en que cada uno posea de acuerdo a sus necesidades. Se ha
cometido con las mujeres una injusticia y solamente con nuestra persistencia,
con nuestro esfuerzo podremos liberarnos de condicionamientos de creencias de
que somos distintas, inferiores y que estamos predestinadas por la naturaleza a
ejercer roles que se nos quieren imponer.

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EJEMPLO:

Mujeres envían carta con demandas


al presidente Lugo

En carta dirigida al presidente electo Fernando Lugo, mujeres integrantes de


organizaciones y redes de la sociedad civil paraguaya exponen sus demandas
relacionadas al "nuevo tiempo de esperanzas". Ellas señalan que la
expectativa ciudadana es que el gobierno de Lugo convoque a mujeres y
hombres con probada idoneidad y honestidad.

Las mujeres desean igualdad de géneros a través de un gobierno conformado de


manera paritaria, con un gabinete integrado por el cincuenta por ciento de
mujeres. Además, requieren que al frente de la Secretaría de la Mujer de la
Presidencia de la República esté una persona que reúna condiciones adecuadas
para responder a este desafío.

En 2004, el Centro Paraguayo de Estudios de Población (CEPEP) registró más de


12 mil casos de mujeres que sufrieron violencia sexual, física y verbal. Para
cambiar esta realidad, las mujeres exigen políticas públicas de igualdad de género
en todo el país.

"El gobierno debe incorporar transversalmente la perspectiva de igualdad de


género en las políticas de salud, de educación, de reforma agraria, de empleo, en
la cultura y en todo el quehacer estatal, con recursos suficientes y en el marco de
un estado laico y sin discriminaciones", afirman.

Las representantes dejan claro que colaborarán con el gobierno de Lugo, por
medio de vigilancia sobre el cumplimiento de los derechos humanos de las
mujeres y de elaboración de propuestas que aporten a la democracia, la justicia y
la igualdad en el Paraguay.

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CONCLUSIÓN

Finalmente digamos que debemos considerar a la mujer como parte de las opciones
que hay en el mundo del empleo, socialmente como un individuo y principalmente
como un ser humano, quien está en la tierra para lograr las mismas metas que el
hombre. “Hay pues que pensar en elevar la condición social de la mujer; hay que
asociarla a la vida pública, en lugar de excluirla.” Es terriblemente doloroso cuando la
sociedad en que uno vive le excluya por ser mujer, y no animarse a arriesgar las
capacidades que se tiene, duele aún más. Esperemos que algún día la sociedad se dé
cuenta de que las mujeres pueden ser parte de la vida pública y que no estén por
debajo de los hombres.

Es tan significativo como la sociedad excluye al ser que por naturaleza es más
inteligente, tiene la capacidad de dar vida, y de mantenerse aún firme ante las
adversidades que la vida le presenta. Todos y no solo nos referimos a los hombres
sino también las mujeres tendríamos que hacernos valer, por que no por ser el sexo
mas débil, no merecemos respeto.

Al realizar esta investigación y trabajo, pudimos descubrir que en épocas pasadas


éramos prácticamente invisibles en cuanto al campo laboral, y solo éramos
reconocidas por ser amas de casa; pero esa situación a cambiado hemos, llegado a un
estrado más alto que el de los hombres, somos reconocidas, respetadas y aceptadas
aunque aún falta un poco mas por parte de la sociedad el darnos exactamente el lugar
que merecemos.
PÁG. 19

BIBLIOGRAFÍA

Notas:
http://www.derechos.org/nizkor/paraguay/ddhh1996/mujer.html
“Plan Nacional de Oportunidades para las Mujeres” por la Secretaría de la mujer.
2001
http://www.derechos.org/nizkor/paraguay/1997/10.html
Constitución nacional del Paraguay. 1992
http://www.monografias.com/trabajos/discriminacion/discriminacion.shtml

Fuente:

“Visión de Género: El logro de la Igualdad”. Instituto Nacional de la Mujer,


Venezuela. UNICEF; “Equidad en el Empleo. Diagnóstico de Argentina, Colombia,
Paraguay y Perú”. Proyecto PARES Alter Vida.

Notas:
Breve Diccionario de la Literatura Paraguaya, Teresa Méndez-Faith. Editorial El
Lector. Asunción, 1996.
Lengua y Literatura 6. Daniela Rovatti, Elizabeth Daghlian, María del Carmen
Pompa,…Editorial Santillana, Asunción, 2001
Foto de http://www.dw-world.de/image/0,,1809473_1,00.jpg
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ANEXO Grupo Nº. 1 Trabajo de la Mujer

“Resistir a la injusticia es un deber del individuo para consigo mismo porque es


un precepto de existencia moral y un deber de como ser social, porque esta
resistencia no puede ser coronada con el éxito sino cuando sea general”

Preguntas:

1- ¿Cuándo la madre no podrá realizar


trabajo laboral?

Cuando exista peligro para la salud de la


madre o del hijo durante la gestación o el
periodo de lactancia, no podrá realizar
labores insalubres o peligrosas, trabajo
nocturno industrial, en establecimientos
industriales o de servicio después de las deiz
de la noche, así como en horas extraordinarias.

2- ¿Cuáles son los descansos de la madre en el periodo de lactancia?

En el periodo de lactancia, las madres trabajadoras tendrán dos descansos


extraordinarios por día, de media hora cada uno, para amamantar a sus hijos. Dichos
descansos serán considerados como períodos trabajados, con goce de salarios. Los
establecimientos industriales o comerciales en que trabajan más de cincuenta
trabajadores de uno u otro sexo, están obligados a habilitar salas o guardería para
niños menores de dos años, donde éstos quedaran bajo custodia, durante el tiempo
de trabajo de su padre o madre.

3- ¿En que caso toda decisión del empleador será nulo?

Desde el momento en que el empleador haya sido notificado del embarazo de la


trabajadora y mientras esta disfrute de los descansos de maternidad, será nulo el
preaviso y el despido por el trabajador.

4- ¿La madre corre el riesgo de que le disminuyan el sueldo por estar


embarazada?

A partir de la fecha que comunique su estado de embarazo y sea trasladada, no corre


ningún riesgo de disminución de sueldo.
5- ¿Cuáles seria los casos insalubres o peligrosos que no puede realizar la
madre embarazada?

Son labores peligrosas o insalubres las que, por la naturaleza del trabajo, por las
condiciones físicas, químicas y biológicas del medio en que se presta, o por la
composición de la materia prima que se utilice, son capaces de actuar sobre la vida y
la salud física y mental de la mujer embarazada o de su hijo.

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UNIVERSIDAD TECNOLÓGICA
INTERCONTINENTAL
SEDE Nº VIII
FACULTAD DE CIENCIAS
EMPRESARIALES
ADMINISTRACIÓN DE EMPRESAS E
INGENIERIA COMERCIAL

DERECHO LABORAL

“TRABAJO DE LA MUJER”

PROFESOR
NORA FERNÁNDEZ
INTEGRANTES

ESPINOZA AGUILERA ANA MARIA


MOREL SILVA YUDITH REBECA

ORTIGOZA ROJAS ROSALBA MARIA

CURSO: 2do - NOCHE

17 - AGOSTO - 2009

INDICE
Introducción Pág. 1

Trabajo de mujer Pág. 2-3

Artículos

Todos Tenemos Derechos al Trabajo Pág. 4

La Condición de la mujer Pág. 5-6

Mujer y Empleo en Paraguay Pág. 7-8-9-10-11

Desigualdad en Nuestra Sociedad Pág. 12-13-14

Secretaria de la Mujer Pág. 15

Preguntas Pág. 16

Recomendación y Comentario Pág. 17

Ejemplo Pág. 18

(Mujeres envían carta con demanda al presidente Lugo)

Conclusión Pág. 19

Bibliografía Pág. 20

Anexo Pág. 21