Sunteți pe pagina 1din 82
almuerzoycafemexicano
almuerzoycafemexicano
almuerzoycafemexicano
almuerzoycafemexicano

almuerzoycafemexicano Índice 20 de marzo de 2011 • No. 1794 42
almuerzoycafemexicano
Índice
20 de marzo de 2011 • No. 1794
42

Auto ardiendo en Tijuana a raíz de un narcoataque

Foto portada: AP photo /Guillermo Arias

de un narcoataque Foto portada: AP photo /Guillermo Arias NARCOTRÁFICO 6 Ciudad Juárez, el crimen y

NARCOTRÁFICO

6 Ciudad Juárez, el crimen y el mito /Patricia Dávila

10

Tijuana, el héroe falso /José Gil Olmos

16

El reparto de Tijuana /Ricardo Ravelo

20

“¿Puedo contar mi primera balacera?” /Hugo Vargas

26

La violencia llegó a las aulas

/Rodrigo Vera

32

34

TRABAJO

El PRI y el PAN, para servir al patrón /Rosalía Vergara

ECONOMÍA / TABASCO

Las mil plagas de la copra /Marcela Turati

38

RELIGIÓN

El “atrio privado” de la Basílica /Rodrigo Vera

INTERNACIONAL / JAPÓN

42

Pronósticos que aterran

/Marco Appel

46

El olor de la muerte /Giampaolo Visetti

49

Solos frente al caos /Anne Marie Mergier

ANÁLISIS

52

Japón: el pánico “civilizado” /Víctor Kerber Palma

53

¡Ah, ca…ñón! /Naranjo

54

Licencia para matar /Denise Dresser

56

El dedazo de Televisa /Jesús Cantú

CISA / Co mu ni ca ción e Información, SA de CV

CONSEJO DE ADMINISTRACIÓN: Presidente, Julio Scherer García; Vicepresidente, Vicente Leñero; Te so re ro, En ri que Ma za

Vicente Leñero; Te so re ro, En ri que Ma za semanario de información y análisis

semanario de información y análisis

DIRECTOR: Rafael Rodríguez Castañeda

SUBDIRECTOR DE INFORMACIÓN: Salvador Corro SUBDIRECTORA DE COMERCIALIZACIÓN: María Scherer Ibarra SUBDIRECTOR DE ADMINISTRACIÓN: Humberto Herrero SUBDIRECTOR DE FINANZAS: Alejandro Rivera

ASISTENTE DE LA DIRECCIÓN: María de los Ángeles Morales; ayudante, Marlon Mejía ASISTENTE DE LA SUBDIRECCIÓN DE INFORMACIÓN: Graciela Zepeda COORDINADORA DE FINANZAS DE REDACCIÓN: Beatriz González

EDICIÓN Y CORRECCIÓN: Alejandro Pérez, coordinador; Cuauhtémoc Arista, Tomás Domínguez, Sergio Loya, Enrique de Jesús Martínez REPORTEROS: Carlos Acosta, Miguel Cabildo, Jorge Carrasco, Jesusa Cervantes, Patricia Dávila, Gloria Leticia Díaz, Álvaro Delgado, José Gil Olmos, Alejandro Gutiérrez, Santiago Igartúa, Ricardo Ravelo, Arturo Rodríguez, Rodrigo Vera, Rosalia Vergara, Jenaro Villamil CORRESPONSALES: Campeche, Rosa Santana; Colima: Pedro Zamora; Chiapas, Isaín Mandujano; Guanajuato: Verónica Espinosa; Guerrero, Ezequiel Flores Contreras; Jalisco, Felipe Cobián; Michoacán, Francisco Castellanos; Nuevo León, Luciano Campos; Tabasco: Armando Guzmán; Tamaulipas, Ma. Gabriela Hernández; Veracruz, Regina Martínez

INTERNACIONAL: Homero Campa, coordinador; Corresponsales: Madrid: Alejandro Gutiérrez; París: Anne Marie Mergier; Washington: J. Jesús Esquivel CULTURA: Armando Ponce, editor; Judith Amador Tello, Javier Betancourt, Blanca González Rosas, Estela Leñero Franco, Isabel Leñero, Rosario Manzanos, Samuel Máynez Champion, Jorge Munguía Espitia, José Emilio Pacheco, Alberto Paredes, Eduardo Soto Millán, Raquel Tibol, Florence Toussaint, Rafael Vargas, Columba Vértiz de la Fuente; asistente, Niza Rivera Medina; cultura@proceso.com.mx ESPECTÁCULOS: Roberto Ponce, coordinador. espectaculos@proceso.com.mx DEPORTES: Alejandro Caballero, Coordinador; Raúl Ochoa, Beatriz Pereyra FOTOGRAFÍA: Marco Antonio Cruz, Coordinador; Fotógrafos: Germán Canseco, Miguel Dimayuga, Benjamín Flores, Octavio Gómez, Eduardo Miranda; ; asistente, Aurora Trejo; auxiliar, Violeta Melo

AUXILIAR DE REDACCIÓN: Ángel Sánchez

AYUDANTE DE REDACCIÓN: Damián Vega

ANÁLISIS: Colaboradores: John Ackerman, Ariel Dorfman, Sabina Berman, Jesús Cantú,Denise Dresser, Miguel Ángel Granados Chapa, Marta Lamas,Pablo Latapí Sarre, Rafael Segovia, Javier Sicilia, Enrique Semo, Ernesto Villanueva, Jorge Volpi; cartonistas: Gallut, Helguera, Hernández, Naranjo, Rocha

Lidia García,

Leoncio Rosales CORRECCIÓN TIPOGRÁFICA: Jorge González Ramírez, coordinador; Serafín Díaz, Sergio Daniel González, Patricia Posadas DISEÑO: Alejandro Valdés Kuri, coordinador; Fernando Cisneros Larios, Antonio Fouilloux Dávila, Manuel Fouilloux Anaya, Ernesto García Parra COMERCIALIZACIÓN PUBLICIDAD: Ana María Cortés, administradora de ventas; Eva Ángeles, Rubén Báez ejecutivos de cuenta. Tel. 5636-2077 / 2091 / 2062 VENTAS y MERCADOTECNIA: Margarita Carreón, gerente Tel. 56 36 20 63. Lucero García, Norma

CENTRO DE DOCUMENTACIÓN: Rogelio Flores, coordinador; Juan Carlos Baltazar,

Tel. 56 36 20 63. Lucero García, Norma CENTRO DE DOCUMENTACIÓN: Rogelio Flores, coordinador; Juan Carlos
Tel. 56 36 20 63. Lucero García, Norma CENTRO DE DOCUMENTACIÓN: Rogelio Flores, coordinador; Juan Carlos

almuerzoycafemexicano 60 34 77 26 38
almuerzoycafemexicano
60
34
77
26
38

57 Interés Público /Miguel Ángel Granados Chapa

58 Obama y el dolor de Chile /Ariel Dorfman

CULTURA

60

Nuevo embate contra la ley del patrimonio /Judith Amador Tello

64

Elizabeth Bishop (1911-1979), su vida mexicana /Rafael Vargas

66

Páginas de crítica

Arte: El INBA y la opacidad /Blanca González Rosas

Música: José Antonio Alcaraz, 10 años de ausencia /Federico Álvarez del Toro

Teatro: Habitar bajo vidrio /Estela Leñero Franco

Cine: La nana de Chile /Javier Betancourt

Televisión: ¿TV propagandística a la vista? /Alma Rosa Alva de la Selva

72

74

ESPECTÁCULOS

Descubren El vampiro y el sexo, del Santo /Columba Vértiz de la Fuente

DEPORTES

El Divino… bloqueo /Raúl Ochoa

77

Castigado por criticar /Beatriz Pereyra

80

Palabra de Lector

82

Mono Sapiens /El embajador Nosferatu /Helguera y Hernández

Velázquez. Circulación: Mauricio Ramírez, Gisela Mares. Tel. 5636-2064. Pascual Acuña, Fernando Polo, Andrés Velázquez. Suscripciones: Cristina Sandoval Tel. 5636-2080 y 01 800 202 49 98. Delfina Cervantes, Luis Coletor, Ulises de León. ATENCIÓN A SUSCRIPTORES (Reparto): Lenin Reyes Tel. 5636-2065. Jonathan García.

ADMINISTRACIÓN. RECURSOS HUMANOS: Luz María Pineda, coordinadora SISTEMAS: Jorge Suárez, gerente; Eduardo Alfaro, Betzabé Estrada, Javier Venegas ALMACÉN y PROVEEDURÍA: Mercedes Guerra, coordinadora; Rogelio Valdivia MANTENIMIENTO: Miguel Olvera, Victor Ramírez FINANZAS. CONTABILIDAD: María Concepción Alvarado, Christian Arcos, Rosa Ma. García, Edgar Hernández, Fe li pe Suá rez, Ra quel Tre jo Ta pia COBRANZAS: Sandra Changpo, jefa; Raúl Cruz OFICINAS GENERALES: Redacción: Fresas 13; Administración: Fresas 7, Col. del Valle, 03100 México, DF CONMUTADOR GENERAL: Karina Ureña; Flor Hernández; 5636-2000 FAX: 5636-2019, Dirección; 5636-2055, Subdirección de Información; 5636-2086, 5636-2028, Redacción. AÑO 34, No. 1794, 20 DE MARZO DE 2011 IMPRESIÓN: Impresora Transcontinental de México; Durazno 1, Col. San José de las Peritas 16010 México DF. DISTRIBUCIÓN: Voceadores DF y Zona Metropolitana: Comunicación Telefónica en Línea, SA de CV. Tel. 5535-0732. Voceadores Puebla, Pue.: Jorge López Morán; Tel. 467-4880. Resto de la República y Locales Cerrados: Publicaciones Citem, SA de CV. Tel. 5366-0000.

agencia proceso de información EDITOR EN JEFE: Raúl Monge; Editores: Miguel Ángel Vázquez, Jorge Pérez,

agencia proceso de información

EDITOR EN JEFE: Raúl Monge; Editores: Miguel Ángel Vázquez, Jorge Pérez, Concepción Villaverde; asistente: María Elena Ahedo; Tels.: 5636-2087, Fax: 5636-2006

agencia de fotografíaMaría Elena Ahedo; Tels.: 5636-2087, Fax: 5636-2006 EDITOR: Marco Antonio Cruz; Dirección:

EDITOR: Marco Antonio Cruz; Dirección: www.procesofoto.com.mx Correo electrónico:rednacional@procesofoto.com.mx; Ventas y contrataciones: 5636-2016 y 56362017

EDITOR: Alejandro Caballero; Correo electrónico: acaballero@proceso.com.mx; Juan Pablo Proal, coeditor; Alejandro
EDITOR: Alejandro Caballero; Correo electrónico: acaballero@proceso.com.mx; Juan Pablo Proal,
coeditor; Alejandro Saldívar, asistente de contenidos; Tel. 5636-2010
Soporte técnico: Jorge Suárez; Tel. 5636-2106
5636-2010 Soporte técnico: Jorge Suárez; Tel. 5636-2106 COORDINADOR: Alejandro Caballero;

COORDINADOR: Alejandro Caballero; procesoradio@proceso.com.mx; Tel. 5636-2010

Certificado de licitud de título No. 1885 y licitud de contenido No. 1132, expedidos por la Comisión Calificadora de Publicaciones de Revistas Ilustradas el 8 de septiembre de 1976. Proceso es una Reserva para uso exclusivo otorgada por la Dirección de Reservas del Instituto Nacional del Derecho de Autor en favor de Comunicación e Información, S.A. de C.V., bajo el Número 04-2000-112911074700-102. Registro del S.P.M. CR-DFJ-003-99 / Número ISSN: 1665-9309

Registro del S.P.M. CR-DFJ-003-99 / Número ISSN: 1665-9309 Circulación certificada por el Instituto Verificador de

Circulación certificada por el Instituto Verificador de Medios Registro No. 105 / 20

Suscripciones DF y zona Metropolitana: Un año, $1,300. 00 ; 6 meses, $750. 00 ; Guadalajara, Monterrey y Puebla: Un año, $1,400. 00 ; 6 meses, $800. 00 . Ejemplares atrasados: $40. 00 . Servicios informativos y fotográficos: AP, Notimex, Reuters.

Prohibida la reproducción parcial o total de cualquier capítulo, fotografía o información publicados sin autoriza- ción expresa de Comunicación e Información, S.A. de C.V., titular de todos los derechos.

publicados sin autoriza- ción expresa de Comunicación e Información, S.A. de C.V., titular de todos los
publicados sin autoriza- ción expresa de Comunicación e Información, S.A. de C.V., titular de todos los

Ricardo Ruiz / Procesofoto

Ricardo Ruiz / Procesofoto almuerzoycafemexicano
Ricardo Ruiz / Procesofoto almuerzoycafemexicano Leyzaola y Murguía. Falsas expectativas PATRICIA DÁVILA U n
Leyzaola y Murguía. Falsas expectativas
Leyzaola y Murguía. Falsas expectativas

PATRICIA DÁVILA

U n mito conduce a otro mito… La falsa idea de que la cri- minalidad en Tijuana se logró abatir ha llevado a la creencia de que el presunto artífice de esa paz hará posible la tran- quilidad en Ciudad Juárez, la

urbe más violenta del mundo… En diciembre último, el exalcalde de Ti- juana Jorge Ramos Hernández invitó a algu- nos empresarios juarenses a visitar la ciudad bajacaliforniana para que constataran cómo se superó ahí –supuestamente– la violen- cia generada por el crimen organizado. Un mes después el exfuncionario panista viajó a

6 1794 / 20 DE MARZO DE 2011

exfuncionario panista viajó a 6 1794 / 20 DE MARZO DE 2011 Ciudad Juárez a dar

Ciudad Juárez a dar una serie de pláticas con sus propuestas para disminuir los índices de inseguridad. Pero no fue solo. Lo acompaña- ba el teniente coronel Julián Leyzaola Pérez. El resultado es que desde el jueves 10 de marzo este militar sinaloense, conside- rado de mano dura, es titular de la Secre- taría de Seguridad Pública Municipal de Ciudad Juárez, contratado por el alcalde Héctor Murguía Lardizábal. El salario del flamante secretario es un secreto. “No se dará a conocer”, advirtió Murguía. Carlos Chavira Rodríguez, presiden- te del Consejo Coordinador Empresarial (CEE) en Ciudad Juárez, dice a Proceso

que Leyzaola, exjefe de la policía de Tijua- na, llega a la ciudad chihuahuense con la aprobación de los tres niveles de gobierno.

El militar asumió el cargo en medio de

una polémica por sus antecedentes repre- sivos en Tijuana –por los que incluso en-

frenta un juicio ante la Comisión Interame- ricana de Derechos Humanos (CIDH)– y antes de que se filtrara un documento di- plomático de Estados Unidos que mencio- na vínculos de ese personaje con el crimen organizado de Baja California.

Y hasta la fecha Leyzaola Pérez no ha

dado a conocer ningún plan de trabajo, por lo que el viernes 18 el pleno del cabildo jua-

fecha Leyzaola Pérez no ha dado a conocer ningún plan de trabajo, por lo que el

fecha Leyzaola Pérez no ha dado a conocer ningún plan de trabajo, por lo que el
almuerzoycafemexicano NARCOTRÁFICO

NARCOTRÁFICO

Con apoyo de todos los sectores de Ciudad Juárez, un oficial del Ejército, el teniente
Con apoyo de todos los sectores de Ciudad Juárez, un oficial del
Ejército, el teniente coronel Julián Leyzaola, ya se hace cargo de la
policía local, como lo hizo en Tijuana, casi hermana en violencia.
A muy pocos parece importarles la historia negra que arrastra
Las opiniones de víctimas del militar y de activistas de derechos
humanos coinciden para darle forma a un símil que describe con
puntualidad lo que le espera a Juárez con la llegada de Leyzaola: el
incendio se intentará apagar con gasolina.

rense lo conminó a presentar cuanto antes su estrategia para abatir la criminalidad.

Represión y acuerdos poco claros

Al respecto Gustavo de la Rosa, visitador de la Comisión de Derechos Humanos de Ciudad Juárez, dice a Proceso: “Si violen- tó o no los derechos humanos en Tijuana es una polémica a la que nosotros, des- pués de 7 mil 500 muertos, no queremos entrar. Aquí ya probamos la mano dura

del Ejército y la blanda del exalcalde José

Reyes Ferriz

“Lo que queremos es que se cambie el

y no funcionan.

modelo de policía represor por el de proxi- midad con la ciudadanía, porque el prime- ro es el que ha permitido que el narcotráfi- co penetre la estructura policial”. Con el nombramiento de Leyzaola el temor es que se detenga a personas o se ca- teen domicilios sin órdenes judiciales. “Ya sufrimos mucho con la delincuencia, con los asesinos, con los extorsionadores y se- cuestradores para que todavía vayamos a sufrir violación a nuestras garantías; da- mos por hecho que va a tener que respetar- las, no le queda de otra”, advierte. Añade: “Cuando Héctor Murguía asu- mió la alcaldía dijo que iba a nombrar al se-

cretario de Seguridad Pública luego de una

consulta con la ciudadanía. Con el argumen-

to de que sólo tiene 30 patrullas en cada tur-

no para cubrir la ciudad cuando necesita 200

y no tiene dinero para adquirirlas, estable-

ce una estrategia de no presencia policiaca y deja la responsabilidad a la Policía Federal. “Pero esa indolencia intencionada del alcalde hace crisis, porque la Policía Fede- ral no tiene posibilidad de controlar todos los niveles de violencia de Ciudad Juá- rez, y en lugar de bajar la violencia, ésta se mantiene con más de 250 muertos en lo que va del año y con una gran cantidad de secuestros y extorsiones.

7

de 250 muertos en lo que va del año y con una gran cantidad de secuestros
de 250 muertos en lo que va del año y con una gran cantidad de secuestros

1794 / 20 DE MARZO DE 2011

de 250 muertos en lo que va del año y con una gran cantidad de secuestros
de 250 muertos en lo que va del año y con una gran cantidad de secuestros

almuerzoycafemexicano NARCOTRÁFICO Ricardo Ruiz / Procesofoto Juárez. Lo que le espera “Cuando la situación hace
almuerzoycafemexicano
NARCOTRÁFICO
Ricardo Ruiz / Procesofoto
Juárez. Lo que le espera
“Cuando la situación hace crisis, ami-
gos de él que forman parte de la Copar-
mex, de las cámaras de comercio, de las
cámaras patronales, le proponen a Ley-
zaola. Sólo que aquí las cámaras son como
sindicatos charros, un grupo corporativo
del estado que le sirve de eco al gobierno.
“Finalmente no se sabe si la idea fue de al-
gún representante empresarial o de Murguía;
lo cierto es que llegaron a un acuerdo de en-
cargarle la seguridad a ese grupo de asesores
encabezado por Jorge Ramos y que estuvie-
ron en la policía municipal en Tijuana.
“Murguía tiene una estrategia: si Ley-
zaola resulta bueno, se va a colgar la me-
dalla; si es malo, responsabilizará a las
cámaras, porque así lo hizo con Saulo Re-
yes cuando lo detuvieron en Estados Uni-
dos por sus nexos con el cártel de Juárez”,
considera De la Rosa.
Por lo pronto, tres días después de asu-
mir el cargo en Ciudad Juárez, Leyzaola re-
cibió la primera amenaza del crimen organi-
zado, dejada en una cartulina sobre el cuerpo
de un hombre torturado y moribundo.
Por otra parte, en un cable del 14 de ju-
lio de 2009 (09TIJUANA732) clasificado
como “confidencial”, difundido por Wiki-
Leaks y publicado el miércoles 16 por el
diario La Jornada, el consulado estaduni-
dense en Tijuana dice: “Es fácil caer en la
tentación de ver a Julián Leyzaola como el
bueno de la película, el que combate el po-
der corruptor del narcotráfico. En efecto,
parece tener toda la intención de moderni-
zar a la policía de Tijuana y nadie ha insi-
nuado que él sea corrupto. Desafortunada-
mente la historia es más turbia”.
De acuerdo con los contactos del con-
sulado de Estados Unidos, informa el ro-
tativo mexicano, “Leyzaola persiguió con
tanto entusiasmo al narcotraficante Teo-
doro García Simental, El Teo, sólo porque
llegó a un arreglo con los rivales del ca-
po
dentro del cártel de los Arellano Félix,
quienes podían hacer ‘sus negocios de ma-
nera más discreta’”.
Currículum tenebroso
A
finales de 2009, en Tijuana había 62
ejecuciones del narco cada semana, el ma-
yor número en su historia. Los cuerpos de
las
víctimas mostraban huellas de enorme
brutalidad: eran mutilados, colgaban de
puentes vehiculares, se dejaban en basu-
reros y quedaban disueltos en tambos con
ácido. Eran producto de la guerra entre
dos cárteles, uno dirigido por Fernando
Sánchez Arellano El Ingeniero y otro por
Teodoro García Simental El Teo.
Para someter a estos dos grupos, Julián
Leyzaola aplicó una estrategia en dos vías.
La primera fue contra los grupos de nar-
grarlo, Leyzaola colocó en las jefaturas a
militares e inició un plan para sectorizar
cuadro por cuadro la ciudad, declaró al pe-
riódico El Universal Raúl Ramírez Ber-
mea, exprocurador de Derechos Humanos
de Baja California y actual presidente de
la Comisión Ciudadana de Derechos Hu-
manos del Noroeste.
Nada detuvo al teniente coronel: cuan-
do se hizo cargo de la policía de Tijuana
cesó de inmediato a 400 agentes y 25 de
ellos fueron arraigados en instalaciones
del XXVIII Regimiento de Caballería; ahí
durante varios días fueron torturados por
militares y por subordinados de Leyzao-
la (Proceso 1737). Finalmente los 25 fue-
ron exonerados.
Blanca Mesina Nevárez –hija de Mi-
guel Ángel Mesina, exjefe de zona de la po-
licía de Tijuana, uno de los torturados– y
la abogada y activista Silvia Vázquez de-
bieron exiliarse en Estados Unidos luego
de recibir amenazas de muerte. Era 2009,
cuando Blake Mora se desempeñaba como
secretario de Gobierno de Baja California.
En mayo de ese año, un hombre vesti-
do de negro y con pasamontañas bajó de
una camioneta e interceptó a Mesina. “Es
la última vez que te aviso que dejen de de-
nunciar aquí en Tijuana; hay muchos con-
tactos y creo que no quieres perder a algún
familiar. Si no te mato en este momento
es para no provocar un escándalo por las
elecciones y porque tu caso ya está a nivel
internacional”, le dijo antes de besarla en
la mejilla e irse.
Las acciones de Leyzaola tuvieron re-
percusiones graves. Durante 2009, 47 de
sus agentes fueron ejecutados. Según un
documento de la Procuraduría de los De-
rechos Humanos y Protección Ciudadana
de Baja California, elaborado en agosto
pasado, la respuesta de Leyzaola fue or-
denar una cacería: sus policías operaron al
margen de la ley, vestidos de civil y en ve-
hículos sin matrícula; irrumpieron sin ór-
denes judiciales en domicilios de sospe-
chosos y a los detenidos los entregaban a
militares para que los torturaran y los hi-
cieran declararse culpables.
Ciudades semejantes
cotraficantes; la segunda, contra los deli-
tos comunes, como los asaltos o el robo de
autos y viviendas.
Leyzaola inauguró en Tijuana las ope-
raciones de una policía con mando único,
cuya cabeza era el general Alfonso Duarte
Mújica, comandante de la II Zona Militar.
La
coordinación entre ellos “garantizaba”
la
comunicación con el gobierno federal,
según Francisco Blake Mora, entonces se-
cretario estatal de Gobierno y hoy secreta-
rio
federal de Gobernación.
Esa coordinación fomentó la figura del
arraigo con propósitos de tortura. Para lo-
Chavira Rodríguez habla de las circuns-
tancias que rodearon la contratación de
Leyzaola: “Partimos de los antecedentes
de que es una persona que tuvo un eficaz
desempeño en Tijuana, la única ciudad en
todo México más parecida a Juárez. Estas
cartas jugaron a su favor. Ahora el reto es
trabajar juntos para apoyar sus decisiones,
para que tengan sentido”.
–¿Qué los convenció del trabajo de
Leyzaola en Tijuana?
–En diferentes momentos varios grupos
fuimos a Tijuana: representantes de orga-
8
1794 / 20 DE MARZO DE 2011
–En diferentes momentos varios grupos fuimos a Tijuana: representantes de orga- 8 1794 / 20 DE

–En diferentes momentos varios grupos fuimos a Tijuana: representantes de orga- 8 1794 / 20 DE

almuerzoycafemexicano nismos empresariales, de la industria ma- quiladora, clubes rotarios, gente vinculada con el
almuerzoycafemexicano
nismos empresariales, de la industria ma-
quiladora, clubes rotarios, gente vinculada
con el sector comercio y de servicios y au-
toridades. En los diversos viajes conocí las
circunstancias en que se vive en Tijuana.
“Recorrí la ciudad y vi a una señora co-
rrer sola en un parque a las 11 de la noche, y
15 minutos después estuve en una cancha de
futbol rápido en donde había 300 o 400 jó-
venes en espacios bien iluminados, donde se
hace deporte toda la noche. Vi una gran con-
fianza y tranquilidad. Fuimos a algunos res-
taurantes y estaban llenos. Indicadores que
muestran que existe un nivel de estabilidad
que por el momento nuestra ciudad no tiene.
Esto no lo he visto, por lo menos en Juárez,
desde hace mucho tiempo.”
–¿En Tijuana bajaron el secuestro, la
extorsión…?
–Aún debe tener problemas de diferen-
te índole, pero no al nivel de los que tenía
o de los que padecemos en Juárez. Se redu-
jo el nivel de violencia y eso le dio a la gen-
te de Tijuana mayor confianza y mejoró su
percepción de la ciudad. Nosotros aspira-
mos a que Ciudad Juárez recupere un nivel
de seguridad similar al de Tijuana.
Según Chavira, de estas visitas surgió la
idea de invitar a Leyzaola a Ciudad Juárez,
para que impartiera al sector empresarial
pláticas sobre su experiencia en Tijuana:
“Fue un proceso gradual que empezó
con la depuración de la policía, siguió un
entrenamiento y capacitación adecuados,
equipamiento y vinculación con la comu-
nidad. Este último punto es un trabajo que
nos toca en buena medida a nosotros, al
reconocer socialmente al policía como un
servidor público.”
También aplicarán esquemas que fue-
ron “valiosos” en Tijuana: los policías re-
cibirán descuentos en centros comercia-
les y almacenes de ropa, becas escolares,
programas de vivienda digna para sus fa-
milias, reconocimientos por desempeño,
estímulos para que cuiden su equipo y pa-
trullas. Con ello se busca que el policía lo-
gre vincularse con la comunidad.
“Creemos que estas acciones mejora-
rán la autoestima de los policías y aprecia-
rán su labor, al grado de que comprendan
que es más costoso perder su trabajo que
aliarse con un grupo delictivo”, afirma.
–¿Cuánto tiempo le llevó a Leyzaola
este proceso en Tijuana?
–Lo relevante es que esto ocurrió a lo
largo de una administración municipal. Se
logró una real vinculación con las corpo-
raciones policiacas de los tres niveles de
gobierno. Aunque no todo fue orientado a
la seguridad pública, hubo un componen-
te muy importante en materia de recupe-
ración de la inversión, de promoción de la
imagen, rescate de espacios públicos; se
impulsaron mejores esquemas de admi-
nistración de la justicia con los ministe-
rios públicos, así como con los jueces lo-
cales y federales.
Las supuestas aptitudes del teniente co-
ronel llevaron a los empresarios a propo-
ner a los tres niveles de gobierno que fuera
él quien coordinara el Operativo Conjunto
Chihuahua: “Sería conveniente. No habla-
mos de un mando único pero sí de que en
esa coordinación indispensable que se tiene
que dar, se impulse a las otras corporacio-
nes hacia él (Leyzaola), porque es un mi-
litar que se entiende bien con el Ejército.
Chavira. Consenso empresarial
9
1794 / 20 DE MARZO DE 2011
Ricardo Ruiz / Procesofoto

Esto le da un grado de legitimidad ante los mismos policías de la ciudad”, afir- ma Chavira. –¿Qué hizo para combatir a los gru- pos de la delincuencia organizada? –La policía municipal no combatía

a los cárteles. Sus tareas son preventi- vas, como reducir los delitos del fuero común y emprender acciones para eli- minar la impunidad. La delincuencia empieza por un delito menor y luego va escalando. El primer paso es contener el delito menor que ha ido creciendo hasta volverse una situación de gran es- cala, porque sin castigo, el mensaje que transmitimos al pequeño delincuente es que si comete un delito mayor no pasa nada. Eso tiene que acabar. Para los empresarios, otro punto a favor de Leyzaola es que, antes de con- cluir su gestión al frente de la policía de Tijuana, representantes del gobier- no de Estados Unidos le entregaron un reconocimiento por su labor: “Para no- sotros es excepcional, no ubicamos otro caso en que haya ocurrido y lo coloca como una persona seria, honesta, ca- paz, con carácter…”. –Pero Leyzaola tiene antecedentes de violar los derechos humanos de 25

policías y tiene un juicio pendiente an-

te la CIDH. ¿Tomaron esto en cuenta?

–Desde luego. Es algo que nos preo- cupa. Pero pensamos que con la debi- da coordinación de los organismos so- ciales y empresariales podemos llevar esto a buen término. Es importante que se cuiden los derechos de las víctimas. Es un tema en el que estaremos al pen- diente y en coordinación con los orga- nismos de derechos humanos. –¿Estos antecedentes causarán ma- lestar entre los policías de Juárez? –Desconozco con detalle este ti- po de situaciones que menciona. Esta- remos atentos a una adecuada coordi- nación con el nuevo jefe policiaco, con sus oficiales y con las demás corpora- ciones de seguridad en esta ciudad para evitar que se violen los derechos. Mientras tanto el CCE se prepara pa-

ra aplicar la estrategia Juárez Competiti- va, que tiene como fin limpiar la imagen de la ciudad más violenta del mundo:

“Juárez es México y los delitos que se han cometido aquí se han extendido

al resto del país y se conocen en el mun-

do. Hoy queremos transmitir lo bueno. Para ello en octubre se efectuará un me- gaconcierto por la paz, a la mitad del Puente Internacional de Las Améri- cas. Entre los asistentes están el Premio Nobel de química Mario Molina, Nel- son Mandela, Plácido Domingo, Jua- nes, Miguel Bosé y por supuesto Juan Gabriel”, informa Chavira.

10 1794 / 20 DE MARZO DE 2011

Plácido Domingo, Jua- nes, Miguel Bosé y por supuesto Juan Gabriel”, informa Chavira. 10 1794 /

Tijuana

El héroe

falso

Especial
Especial
y por supuesto Juan Gabriel”, informa Chavira. 10 1794 / 20 DE MARZO DE 2011 Tijuana

y por supuesto Juan Gabriel”, informa Chavira. 10 1794 / 20 DE MARZO DE 2011 Tijuana

NARCOTRÁFICO

JOSÉ GIL OLMOS

T IJUANA, BC.- Al teniente co- ronel Julián Leyzaola Pérez le gusta portar el uniforme. Es su orgullo. Y desde que fue nom- brado “guardián” de esta ciudad le gustó salir a la calle con la pis-

tola al cinto, como si estuviera en un vie- jo pueblo del oeste estadunidense ahuyen- tando a los “forajidos”. En diciembre de 2008, cuando llegó a la Secretaría de Seguridad Pública muni- cipal –en sustitución de Alberto Capella, quien inició la movilización social de pro- testa contra la violencia en la entidad–, el militar retirado originario de Sinaloa de- claró la guerra al crimen organizado ma- nifestando su menosprecio por los de- lincuentes, a los que llamó “mugrosos”, cobardes y “mujercitas”. Nadie puede negar su capacidad para divulgar su calidad de “incorruptible”. El año pasado, entrevistado en la revista The New Yorker, reveló que al empezar su tra- bajo en Tijuana, un militar retirado se pre- sentó en su oficina como “embajador” de El Chapo Guzmán y le ofreció 80 mil dó- lares mensuales para que dejara trabajar al cártel de Sinaloa. Dijo que rechazó el so- borno y que a punta de pistola llevó a ese exmilitar a la Ciudad de México y lo en- tregó a la Procuraduría General de la Re- pública (PGR). Sus primeras acciones en el cargo tu- vieron un éxito relativo: despidió a 400 policías y consignó a 25 acusándolos de trabajar para los Arellano Félix o el cártel de Sinaloa, además de que disminuyó 7% los delitos comunes. Eso entusiasmó al entonces presiden- te de la Cámara Nacional de Comercio de Tijuana, Mario Escobedo, quien a pesar de las denuncias de familiares y organizacio- nes de derechos humanos de que los po- licías consignados fueron torturados, en nombre de los empresarios y comercian- tes felicitó al teniente coronel y anunció que pronto se recuperaría la actividad co- mercial y turística de la ciudad. Pero no todo lo que tenía que ver con Leyzaola Pérez era tan bonito, cierto o transparente.

Viejas sospechas

Desde 2003 se hablaba de una presunta relación del militar con el crimen organi- zado. Responsable entonces del sistema penitenciario bajacaliforniano, Leyzaola fue acusado por el Consejo Ciudadano de Seguridad Pública estatal –integrado por empresarios, comerciantes y agrupacio- nes sociales– de estar involucrado en una fuga masiva de reos.

En ciertos sectores sociales, políticos y empresariales de Tijuana hay la percepción –emanada de una bue- na estrategia de relaciones públicas– de que, como secretario de Seguridad Pública municipal, Julián Leyzaola logró reducir la criminalidad en la ciudad fronteriza. Nada más ajeno a la realidad. De acuerdo con fuentes y datos duros consultados por Proceso, lo único que logró el militar fue trasladar la inseguri- dad a las zonas pobres de la ciudad

Además, la prensa local sospechaba que había pactado con el narco para simu- lar la pacificación de la ciudad. Hoy esas presunciones encuentran sustento al conocerse el cable enviado a su gobierno por el cónsul estadunidense de Tijuana el 14 de julio de 2009 –difundido por WikiLeaks y publicado por La Jorna- da el pasado miércoles 16–, donde señala el acuerdo que Leyzaola tuvo con los ad- versarios del narcotraficante Teodoro Gar- cía Simental El Teo, quien trabajaba para el cártel de Sinaloa, para aprehenderlo. La estrategia de Leyzaola sugería que

al eliminar a El Teo, los Arellano Félix “re- gularían” a los demás grupos y la plaza es- taría tranquila. “Por eso desde que estaba en la Di- rección de Seguridad Pública del estado no realizaba operativos en Playas de Ro- sarito, donde accionan los Arellano”, di- ce un exfuncionario del gobierno estatal, quien por razones de seguridad pidió el anonimato. El Teo había trabajado para los Arella- no Félix pero después se pasó al cártel de Sinaloa. Está acusado del asesinato de 47 policías y de tráfico de cocaína. Los opera- tivos más fuertes de los gobiernos estatal y municipal y del Ejército fueron contra es- te personaje y su banda. En noviembre de 2007 estuvo a punto de ser capturado en Playas de Rosarito, pero una filtración de la policía lo ayudó a escapar.

Y fue precisamente El Teo –a quien

Leyzaola llamaba “gordo asqueroso”–

quien encaró al militar a los pocos meses de haber asumido la Secretaría de Seguri- dad Pública de Tijuana.

A mediados de 2009, el teniente co-

ronel tuvo un encuentro con El Teo y con Raydel López Uriarte El Muletas. Los dos narcotraficantes viajaban cus-

todiados por un comando que cercó al se- cretario de Seguridad Pública en el centro de Tijuana. Según la versión de un exfun- cionario estatal, El Muletas retó a Ley- zaola a bajarse de su camioneta mientras golpeaba su ventanilla: “¡A ver, bája- te! ¡Órale, cabrón, aquí estoy para lo que quieras! ¡A ver si es cierto que quieres ma- tarme!”, le gritó. Según la versión de este exfuncionario –que pidió el anonimato–, Leyzaola no hi- zo nada; sus escoltas lo dejaron solo fren- te los narcotraficantes, que se fueron tan campantes, tal como habían llegado. La imagen del héroe que salvaría a Tijuana de la violencia y el crimen organizado co- menzó a desmoronarse. Por lo demás, de acuerdo con datos oficiales, la violencia no cesó en Tijuana; de 2008 a la fecha hubo 3 mil asesinatos vinculados con el narcotráfico. “La percepción de violencia disminu- yó y también el nivel escandaloso y bru- tal que vimos durante varios años, pero só- lo en la parte moderna y residencial que es donde vive y trabaja la élite empresa- rial y política, porque en el resto de la ciu- dad las cosas siguieron igual; nada cambió en las calles o en los barrios más pobres y marginados”, precisa Víctor Clark Alfa- ro, director del Centro Binacional de De- rechos Humanos de Tijuana, en entrevista con Proceso. Añade que el narcomenudeo controla- do por el crimen organizado se incremen- tó y aumentó el número de “tienditas” y “picaderos”; que hasta 2007 eran 20 mil. “Ahora la violencia afecta a la gente más pobre y eso no interesa mucho a los me- dios; por eso la percepción era que Ley- zaola sí estaba disminuyendo la delin- cuencia en Tijuana. “Se dio la imagen de un modelo que

sí estaba disminuyendo la delin- cuencia en Tijuana. “Se dio la imagen de un modelo que
sí estaba disminuyendo la delin- cuencia en Tijuana. “Se dio la imagen de un modelo que

1794 / 20 DE MARZO DE 2011

11
11

Fotos: Miguel Dimayuga

NARCOTRÁFICO

Torturador impune

GLORIA LETICIA DÍAZ

H ace tres años que Miguel Án- gel Mesina López no descan- sa. Por las noches tiene pesadi- llas y, cuando está despierto, en ocasiones lo asaltan en su men- te episodios que preferiría olvi-

dar: las sesiones de tortura a que fue some- tido en presencia del entonces secretario de Seguridad Pública de Tijuana, Baja Califor- nia, el teniente coronel Julián Leyzaola Pé- rez, quien hoy ostenta el mismo cargo pero en Ciudad Juárez, Chihuahua. “De pronto se me vienen imágenes de lo ocurrido y hasta lloro al recordar la tortura”, cuenta en entrevista con Proceso. Mesina López, hombre de 52 años que entregó 25 a la Policía Municipal de Tijuana, forma parte de un grupo de 25 exmiembros de esa corporación que tienen demandado a Leyzaola por detención arbitraria, abuso de autoridad y tortura. Entre el 21 y 27 de marzo de 2009, los 25 agentes fueron enviados al XXVIII Bata- llón de Infantería, adscrito a la II Zona Militar en Baja California, por órdenes de Leyzaola y del capitán Gustavo Huerta, entonces di- rector general de Policía y Tránsito y ahora sustituto del teniente coronel al frente de la

Secretaría de Seguridad Pública de esa ciu- dad fronteriza. Exjefe de la delegación de policía de San Antonio de los Buenos, Mesina López recuer- da lo vulnerable que se sintió cuando escoltas

del capitán Huerta, “por órdenes del secretario Julián Leyzaola”, lo desarmaron a él y a otros dos de sus compañeros, Gerardo Garduño Escobar y Raúl Delgado Rivera, y los conduje- ron al XXVIII Batallón de Infantería. En el cuartel militar, Leyzaola encontraría

al resto de los 25 policías, quienes habían si-

do despojados de sus pertenencias, inmovi- lizados de pies y manos y cubiertos los ojos con cinta industrial. Cuenta Mesina: “Lloro al recordar có- mo unos tres hombres me golpeaban en el cuerpo: costillas, estómago, rodillas, muslos, mientras uno me ponía una bolsa de plástico

en la cara para asfixiarme; luego los toques eléctricos en los genitales y después una pis- tola en el pecho mientras cortaban cartucho.

Y más tarde, oigo la voz de una persona que

dice a otra: ‘¿Cómo ves a estos cabrones?’… La voz de Julián Leyzaola”. Los expolicías aseguran que fueron tor- turados para intentar obligarlos a firmar de- claraciones donde se les hacía aceptar que

tenían vínculos con el narcotraficante Teo- doro García Semental, El Teo, y añaden que permanecieron arraigados durante 40 días en el mismo cuartel, conocido como “El Aguaje de la Tuna”. (Proceso 1701) El testimonio de Mesina no es el único donde se refiere la presencia de Leyzaola en el momento de las torturas. Por lo menos otros 12 policías afirman haber advertido su presencia aun cuando tenían los ojos ven- dados; cuatro de ellos dicen haberlo visto cuando se les aflojaron los vendajes, sostie- ne el expolicía. En sus denuncias, los exagentes han identificado a dos personas, apodadas El Tortas y Matute, como algunos de sus tor- turadores, así como al teniente Fernando Coaxin Hernández, director de Sanidad del cuartel militar, como el sujeto que se encar- gaba de reanimar a las víctimas cuando se desvanecían. Mesina sostiene que fue atendido por ese militar luego de sufrir un infarto en una se- gunda sesión de tortura, el 3 de abril de 2009, fecha en que vio por primera vez a su familia. “Me llevaron al lugar donde me habían torturado anteriormente. Me solicitaban que firmara una delcaración que ya con anterio- ridad ellos habían preparado, a lo cual me negué en varias ocasiones. Empezaron a as- fixiarme con una bolsa de plástico; lo repitie- ron en varias ocasiones y de pronto empecé a sentirme muy mal, me dolía el centro del pe- cho y ese dolor se me irrigaba hacia mi brazo. Sólo alcancé a escuchar que alguien dijo: ‘¡Ya valió madre! ¡Se nos está yendo este hijo de la chingada!’… Y ya no supe más de mí, hasta que después escuché otra voz que me decía

“El Teo” y “El Muletas”. Reto a la autoridad
“El Teo” y “El Muletas”. Reto a la autoridad
decía “El Teo” y “El Muletas”. Reto a la autoridad supuestamente controló a la delincuen- cia

supuestamente controló a la delincuen- cia y disminuyó los hechos violentos, pe- ro en realidad no se redujeron las ejecucio- nes. Además ahora ya no sólo tenemos a dos cárteles de la droga, el de Sinaloa y el de los Arellano, sino también a la Familia Michoacana, que produce metanfetami- nas. El poder de los Arellano ha disminui- do por el asesinato de sus líderes históri- cos y el arresto de otros. “Hoy la plaza la controla El Mayo Zambada, del cártel de Sinaloa. Pero hay una especie de acuerdo de conveniencia entre los tres grupos para no aumentar la violencia brutal, como la vimos en el pasa- do; estamos en un equilibrio precario en- cima de un volcán que en cualquier mo- mento puede hacer erupción”, advierte el profesor de estudios latinoamericanos de la Universidad de San Diego. La afirmación de Clark se basa en da- tos oficiales que señalan que cuando Ley- zaola estuvo a cargo de la Secretaría de

12 1794 / 20 DE MARZO DE 2011

da- tos oficiales que señalan que cuando Ley- zaola estuvo a cargo de la Secretaría de

da- tos oficiales que señalan que cuando Ley- zaola estuvo a cargo de la Secretaría de
 

HN y colaboradora de la CMDPDH, se vieron

desesperada: ‘¡Respira, respira profundo!’, y me dejaron en paz”, relata el exjefe policiaco.

Montaje al descubierto

obligadas a huir de Tijuana el 31 de mayo de 2010 a raíz de las amenazas de muerte que pesaban sobre ellas y sus familias. Silvia era seguida constantemente por patrullas de la policía municipal, y unos días antes de salir de su ciudad un grupo de desconocidos arro- jaron una bomba molotov frente a su casa. Estos eventos fueron denunciados penal- mente por las activistas ante la Procuraduría General de la República y la Procuraduría Ge- neral de Justicia de Baja California, y ocurrie- ron pese a que en marzo de ese año la CNDH decretó medidas cautelares a su favor. En junio intervino la Comisión Interamericana de Dere- chos Humanos (CIDH) ante la falta de garantías para que las defensoras regresaran a Tijuana. El 20 de agosto, 13 de los expolicías que- daron en libertad, entre ellos Mesina López. “Una de las causas fundamentales de su liberación es que nunca firmaron las de- claraciones autoinculpatorias, mientras que las autoridades no pudieron demostrar la fla- grancia de la detención porque ellos estaban laborando cuando fueron llamados por órde- nes de Leyzaola y conducidos al cuartel mili- tar”, comenta a Proceso Raúl Ramírez Bae- na, presidente de la CCDHN y exprocurador de Derechos Humanos de Baja California. La CNDH aplicó a las víctimas el Protoco- lo de Estambul, un método psicológico y mé- dico especializado para detectar secuelas de tortura. “En los 25 casos los peritajes salieron positivos; sólo falta que Raúl Plascencia (ti- tular de la CNDH) emita la recomendación”, acota Silvia Vázquez en entrevista. Las denuncias penales por tortura pre- sentadas por los 25 policías ante la Procu-

 

Los familiares de Mesina López denunciaron los hechos ante la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH), en tanto que el 8 de mayo de 2009, sin aviso previo, los exagentes municipales fueron trasladados al penal de alta seguridad de Nayarit.

El

caso de Miguel Ángel fue presentado el

5 de noviembre de 2009 por las comisiones Mexicana de Defensa y Promoción de Dere- chos Humanos (CMDPDH) y Ciudadana de Derechos Humanos del Noroeste (CCDHN) en la 137ª Sesión Ordinaria de Audiencias de la Comisión Interamericana de Derechos

Humanos (CIDH). El mismo día, junto con el de Mesina se expusieron otros tres casos, que involucran a 11 expolicías municipales (enviados al XXVIII Batallón por órdenes de Leyzaola), dos exagentes ministeriales y cua- tro civiles. En todos se acusa a militares de detención arbitraria y tortura en el contexto del combate al narcotráfico. (Proceso 1722)

A

partir de entonces se desataron presio-

nes contra familiares y defensores para que retiraran las denuncias. Incluso autoridades ministeriales federales intimidaron a espo- sas de los expolicías y del exagente Ricardo Castellanos, quien se encontraba arraigado en un hotel de Tijuana luego de haber sido torturado en el cuartel del “Aguaje de la Tu- na”. (Proceso 1724) Blanca Mesina Nevárez, representante de los 25 policías e hija de Miguel Ángel, y Sil- via Vázquez Camacho, integrante de la CCD-

Nevárez, representante de los 25 policías e hija de Miguel Ángel, y Sil- via Vázquez Camacho,

Seguridad Pública de Tijuana, los índices de ejecuciones vinculadas con el narcotrá- fico no bajaron, sino que alcanzaron cifras históricas: en 2008 hubo 882 casos, el año siguiente 655 y en 2010 fueron 812. A pesar de que el propio Leyzaola afir- maba que los delitos comunes en Tijuana habían caído 29% en sus tres años como secretario de Seguridad Pública y que el turismo había regresado, la situación era otra. “Nada cambió; mejor dicho, lo úni- co que cambió es que la violencia que ya estaba en toda la ciudad dejó de estar en el centro y en la zona residencial y se fue a la periferia. Fue un cambio de percepción”, precisa Clark. El ejemplo más claro es que la mítica avenida Revolución, que hace tres décadas era el espacio de mayor tránsito turístico del mundo con 20 millones de visitantes al año, hoy se ve desierta. El famoso bu- rro pintado de cebra bebiendo cerveza só- lo es un recuerdo. El antiguo frontón está

cerrado y cantinas, bares y restaurantes es- tán semivacíos.

Las estrellas del teniente coronel

El teniente coronel Julián Leyzaola Pérez, sinaloense de 51 años, tiene una licencia- tura en administración militar y un pos- grado en administración de recursos en la Escuela de Las Américas en Fort Benning, Estados Unidos. En 1983 egresó del Colegio Militar co- mo subteniente. En 1999 fue ascendido a teniente coronel de Estado Mayor. Antes de 2001, cuando llegó a Baja California, fue coordinador general del curso de fuerzas especiales en Petatlán, Guerrero; jefe de la sección tercera (ope- raciones) de la X Región Militar, en Yu- catán, de la sección cuarta (logística) de la IX Región Militar, en Acapulco, y de la subsección quinta (planes estratégicos) del Estado Mayor de la Defensa Nacio-

IX Región Militar, en Acapulco, y de la subsección quinta (planes estratégicos) del Estado Mayor de
 
 
estratégicos) del Estado Mayor de la Defensa Nacio-   almuerzoycafemexicano 1794 / 20 DE MARZO DE

estratégicos) del Estado Mayor de la Defensa Nacio-   almuerzoycafemexicano 1794 / 20 DE MARZO DE
estratégicos) del Estado Mayor de la Defensa Nacio-   almuerzoycafemexicano 1794 / 20 DE MARZO DE

1794 / 20 DE MARZO DE 2011

13
13

raduría General de Justicia Baja California fueron enviadas al fuero militar, en tanto que las quejas por las agresiones contra las defensoras en la PGR y en la procuraduría local están estancadas, añade.

de la CCDHN, la forma en que los expolicías municiplales fueron detenidos por órdenes de Leyzaola es una demostración clara “de sus métodos, que en Tijuana tuvieron un efecto mediático porque los cárteles del narcotráfico no se acabaron, sólo se reaco- modaron, y los muertos aparecen todos los días aunque con manifestaciones menos violentas que antes; pero ahí están”. Como titular de la PDHBC, a Ramírez Baena le correspondió emitir recomenda- ciones por la forma de actuar de Leyzaola como director del Centro de Readaptación Social de Mediana Seguridad del Hongo; a Ismael Chacón Güereña, su sucesor, le tocó emitir una recomendación general (número 24/2005) al gobernador Eugenio Elorduy, que acumulaba 15 recomendaciones no cumplidas, seis de las cuales correspon- dían a la gestión de Leyzaola como director de los centros penitenciarios en 2003. “Fueron recomendaciones que reflejaban graves violaciones en contra de los internos y sus familias por malos tratos, revisiones in- dignantes, e incluso porque no permitía que se suministrara medicamento a internos con VIH, argumentando que ya se iban a morir”, señala Silvia Vázquez Camacho, también exintegrante de la PDHBC y a quien le tocó documentar algunas de las anomalías. Ramírez Baena y Vázquez Camacho manifiestan su preocupación por el reciente nombramiento de Leyzaola como secreta- rio de Seguridad Pública de Ciudad Juárez. “Entre la ola de violencia que hay en Juárez, ¿cuál sería la diferencia de que Ley- zaola viole derechos humanos como lo hizo en Tijuana? Esto parece importar poco a los gobernantes”, cuestiona la activista.

Leyzaola: impunidad garantizada

En declaraciones al semanario Zeta de Tijua- na hechas en septiembre de 2010, el teniente coronel Julián Leyzaola cayó en contradic- ción al asegurar que había órdenes de apre- hensión en contra de los exoficiales, pero

cuando los reporteros de esa revista le hicie- ron notar que no existían tales órdenes, dijo que “había un documento de por medio”. En cuanto a los elementos con los que se contaba para inculpar a los policías, se- ñaló que “de algunos sí tenía desconfianza, pero nada en concreto”. Y en lo que respecta a las torturas de- nunciadas por cinco civiles –hechos que motivaron la recomendación 06/2010 de la Procuraduría de los Derechos Humanos

y

Protección Ciudadana de Baja California

(PDHBC), que ordenó una investigación en contra del militar–, Leyzaola respondió al

semanario:

 
 

“Yo no participo en torturas, no me dedico

a

eso. Yo me dedico a ser secretario de Se-

guridad Pública, que me ha tocado enfrentar

la

delincuencia, que me ha tocado hacerlo al

frente de mis policías.” (Zeta No. 1902) La recomendación fue rechazada por el entonces alcalde Jorge Ramos, pero el titu- lar de la PDHBC, Heriberto García García, recurrió a la CNDH, que ratificó las observa- ciones en la recomendación 68/2010. Para Raúl Ramírez Baena, presidente

Tijuana. Récord de muertes Alejandro Cossío
Tijuana. Récord de muertes
Alejandro Cossío

nal en México; jefe de la sección tercera

(operaciones) de la VI Región Militar, en

Puebla, y subjefe de Estado Mayor de la

XLIV Zona Militar en Miahuatlán, don-

de también fue director del registro esta- tal de policías. A partir de 2001 ha sido director de di-

versas instituciones en Baja California: de

la Academia Estatal de Policía, del Centro de Readaptación Social El Hongo, de los

Centros de Readaptación Social del esta-

do, del Instituto Estatal de Policía y de la Policía Estatal Preventiva. En diciembre de 2008 tomó posesión

como secretario de Seguridad Pública de

Tijuana y lo primero que hizo fue “depu-

rar” a la policía municipal: dio de baja a 400 elementos supuestamente vinculados

con el cártel de Sinaloa. A 25 de ellos los

detuvo arbitrariamente y en marzo de

2008 los trasladó a las instalaciones del

XXVIII Batallón de Infantería, en Agua-

je de la Tuna, donde fueron torturados pa- ra que se declararan culpables.

Ahí estuvieron incomunicados siete días y los arraigaron hasta el 7 de mayo de 2009, por la supuesta comisión del de- lito de delincuencia organizada. Después los llevaron al penal de alta seguridad de Nayarit donde permanecieron un año has- ta ser exonerados.

Cara a cara

Leyzaola se jactaba de insultar a El Teo. “Para bajar esa preponderancia que te- nían los capos, ¡los grandes capos!, en las declaraciones públicas empecé a ha- blar de ellos, y en lugar de referirme a él como El Teo, yo lo llamaba el gordo asqueroso, panzón, ridículo, mantecoso, mugroso. Lo hice para bajarlos de ese misticismo en el que la gente los tenía. Para bajarlos como humanos y más aba- jo”, dijo a la prensa. Incluso prohibió que tocara en Tijua- na el grupo más popular y famoso de la ciudad, Los Tucanes, cuyo líder, Mario Quintero, fue amenazado de ir a la cár- cel por mandar un saludo a El Teo y a El Muletas en pleno concierto. “¡Uste- des no pueden tocar aquí, váyanse!”, les espetó. Los empresarios de la ciudad le feste- jaron entonces todas sus acciones y una parte de la sociedad incluso lo apoyó con tal de no sentirse amenazada por secues- tradores, extorsionadores y asaltantes. Y aceptaron excesos. El 20 de octubre de 2009, unos repor- teros aseguran haber visto cómo Leyzaola golpeó el cuerpo de un sicario muerto tras un enfrentamiento con la policía. Los pe- riodistas, que piden el anonimato, sostie- nen que el teniente coronel llegó hasta el cadáver, lo miró y soltando maldiciones lo pateó y se retiró. No obstante, ese año Tijuana vivía una nueva ola de violencia: 655 ejecuciones, la mayor parte de ellas en los cinturones de miseria.

La salida del héroe

En diciembre de 2009, el teniente coronel en retiro Julián Leyzaola tenía todo el apo- yo del gobernador panista José Guadalupe Osuna Millán, del jefe de la zona militar, Alfonso Duarte Mujica y del presidente municipal panista Jorge Ramos (quien te- nía una excelente relación con la entonces secretaria particular de Felipe Calderón, Patricia Flores). Cuando concluyó la gestión de éste, Leyzaola –quien presumía de ser el hom- bre que había triunfado sobre el crimen organizado en Tijuana– se colocó como subsecretario de Seguridad Pública del

14 1794 / 20 DE MARZO DE 2011

el crimen organizado en Tijuana– se colocó como subsecretario de Seguridad Pública del 14 1794 /

el crimen organizado en Tijuana– se colocó como subsecretario de Seguridad Pública del 14 1794 /

estado durante sólo tres meses. Su prota- gonismo le ocasionó problemas con el ti- tular, Daniel de la Rosa, a quien acusó de ineficiente. Jorge Ramos fue contratado como ase- sor de los empresarios de Ciudad Juárez y le propuso al presidente municipal Héctor Murguía que se llevara a Leyzaola como su secretario de Seguridad Pública. El acuerdo pasó por el gobernador de Chihuahua, César Duarte; por el secreta- rio de la Defensa, el general Guillermo Galván, y por el presidente Felipe Calde- rón. Todos vieron en el teniente coronel la mejor carta para “administrar” el proble- ma de la violencia y el crimen organiza- do en Juárez. Lo que no previeron es que el teniente coronel tenía un pasado oscuro. Rafael Olivera, columnista del diario El Mexicano, donde ha escrito la historia de Leyzaola, dice que desde hacía tiem- po corría la versión de que el militar ha- bía pactado con un grupo del narco para mantener Tijuana en paz, pero no se sa- bía con cuál hasta la divulgación de Wi- kiLeaks del cable del consulado estaduni- dense en Tijuana.

NARCOTRÁFICO

Esto, advierte Olivera, puede traerle serios problemas al teniente coronel por- que genera desconfianza en el gobierno, en la ciudadanía y en los cárteles que ope- ran en Juárez y que pensarán que es envia- do de los Arellano y que peleará la plaza para ellos. Además Leyzaola puede provocar tur- bulencias en Tijuana y en Juárez por la de- cisión de llevar consigo a 50 policías tijua- nenses de élite sin la autorización de los gobiernos municipal y estatal. José Carlos Vizcarra Lomelí, presi- dente del Consejo Ciudadano de Segu- ridad Pública de Baja California, no es- tá de acuerdo en darle todo el mérito a Leyzaola en la lucha contra la delincuen- cia en Tijuana. Dice a este semanario que la disminución de los delitos de alto im- pacto (secuestros, extorsiones, desapari- ciones) en todo el estado y no sólo en Ti- juana no se debe a una persona, sino a la participación de la sociedad, a la presen- cia del Ejército y de las policías federal, estatal y municipales. “Lo que sucedió en Tijuana no es pro- ducto de ningún personaje en especial, no hay un caudillo en esta lucha ni tampoco

héroes; ha sido con la participación de mu- chas instancias y de la sociedad. Pero de ninguna manera están las cosas como pa- ra lanzar campanas al vuelo. Aún existe la percepción de que las cosas no están tan bien como debieran”, insiste Vizcarra al recordar la importancia de la marcha ciu- dadana de 2006. A su vez, Alberto Capella, secretario de Seguridad Pública de Tijuana antes de Leyzaola, hace notar las dificultades que el teniente coronel encontrará en Ciudad Juárez para aplicar el “modelo Tijuana”:

hay más pandillas cooptadas por cuatro cárteles que se pelean la misma plaza, hay menos cohesión social alrededor de las instancias de gobierno, falta una cultura de la denuncia, no hay una coordinación estrecha entre todas las autoridades y es mayor la complejidad del problema. –¿Cómo van a impactar las revelacio- nes de WikiLeaks acerca de la relación de Leyzaola con algunos cárteles? –Es un balde de agua fría y cuestiona si es real o no lo que ahí se dice. No se sa- be qué hay detrás, pero hay que desearle la mejor de las suertes al teniente coronel Leyzaola –dice Capella a Proceso.

desearle la mejor de las suertes al teniente coronel Leyzaola –dice Capella a Proceso . 1794
desearle la mejor de las suertes al teniente coronel Leyzaola –dice Capella a Proceso . 1794

1794 / 20 DE MARZO DE 2011

15
15

El reparto

de Tijuana

almuerzoycafemexicano E l r e p a r t o de Tijuana Ya se daba por
almuerzoycafemexicano E l r e p a r t o de Tijuana Ya se daba por
almuerzoycafemexicano E l r e p a r t o de Tijuana Ya se daba por

Ya se daba por muerto al cártel de Tijuana en la guerra del narco, pero investigaciones de la PGR revelan que los Arellano acor- daron alquilarles su territorio y su estructura de protección a El Chapo Guzmán y a La Familia. De esa forma el cártel de Si- naloa se consolida, el grupo michoacano se expande hacia el norte, y Tijuana, la segunda ciudad donde se realizó el operativo policiaco-militar en 2007, ahora es la plaza principal del tráfico de drogas en el país.

16 1794 / 20 DE MARZO DE 2011

policiaco-militar en 2007, ahora es la plaza principal del tráfico de drogas en el país. 16
en 2007, ahora es la plaza principal del tráfico de drogas en el país. 16 1794

en 2007, ahora es la plaza principal del tráfico de drogas en el país. 16 1794

RICARDO RAVELO

T IJUANA, B.C.- Considerado el cártel con mayor evolución en menos tiempo, y con amplias co- nexiones en una decena de enti- dades donde se da por hecho que dispone de protección oficial, La

Familia Michoacana se apresta a estable- cer su dominio en esta plaza, la más bo- yante en el tráfico de drogas después de Ciudad Juárez y Nuevo Laredo. Los jefes de esta organización, en alian- za con el cártel de Sinaloa, que encabeza Joaquín Guzmán Loera, comenzaron a operar en esta ciudad fronteriza presunta- mente con el respaldo de mandos del Ejér- cito Mexicano y mantienen estrechos con- tactos con el cártel de Tijuana, cuyo líder, Luis Fernando Sánchez Arellano, les auto- rizó el ingreso a esta ciudad previo acuerdo de pagar el llamado “derecho de piso”, es decir, una cuota por cada cargamento que cruza a Estados Unidos a cambio de utili- zar el territorio y la infraestructura de pro- tección al tráfico de drogas. Tan pronto se estableció este acuer- do, a finales de 2009, Tijuana repuntó co- mo plaza del narcotráfico, bajó sus nive- les de violencia de alto impacto –no así la inseguridad, pues los secuestros y robos prevalecen –y tres cárteles operan aquí, aparentemente sin ser molestados por nin- guna autoridad local ni federal. Entonces el territorio bajacaliforniano entró en una recomposición: el cártel de Sinaloa se afincó en Mexicali; los Arella- no, de Tijuana, operan en Rosarito y Ense- nada, en tanto que una rama de La Familia se asentó en Tijuana. Esta última organi- zación tiene acuerdos con las dos prime- ras y no se descarta una alianza entre las tres para apuntalar este territorio que por décadas estuvo dominado por Benjamín y Ramón Arellano Félix, antiguos jefes del clan Arellano. El cártel de Tijuana, por su parte, no tiene competencia en su territorio. A prin- cipios de 2010 fueron detenidos Teodoro García Simental El Teo y buena parte del grupo de sicarios que generaban la violen- cia “de alto impacto” en la plaza. Ahora las autoridades federales consideran que las tareas operativas de la organización criminal están en manos de Luis Fernando Sánchez Arellano; la jefa es su tía Enedina Arellano Félix, quien se encarga del ma- nejo de lavado de activos: casas de cam- bio, empresas, farmacias y otros negocios. Tan fértil es actualmente este territo- rio para el tráfico de drogas hacia Estados Unidos que gracias a esto La Familia Mi- choacana pudo extender sus tentáculos desde Michoacán hasta Tijuana, según da- tos contenidos en la averiguación previa

PGR/SIEDO/UEIDCS/018/2010.

En dicha indagación se establece, por ejemplo, que Nazario Moreno González, El Chayo, fundador y jefe de La Familia, trabajó durante largos meses en el despunte de esa organización criminal y se entrevistó

con varios jefes del narcotráfico para pactar alianzas que permitieron a la organización extender sus dominios a otras regiones, co- mo Baja California, Tamaulipas y El Bajío. Meses antes de morir en un tiroteo con elementos del Ejército que lo ubica- ron en un pueblo de Michoacán, donde de- partía en una fiesta, El Chayo había logra- do su plan estratégico. De acuerdo con la investigación citada, Moreno González se entrevistó con Luis Fernando Sánchez Arellano. El objetivo: abrir espacios en Ti- juana para traficar cocaína, mariguana, así como cristal y otras drogas sintéticas, és- tas elaboradas con la efedrina que arriba a Michoacán desde Asia y Alemania. El plan de Nazario Moreno no quedó ahí: tras pactar con Sánchez Arellano, via- jó a Tamaulipas y se entrevistó con el jefe del cártel del Golfo, Eduardo Costilla Sán- chez, El Coss, quien lo autorizó a traficar

a través de Tamaulipas. Al igual que Sán-

chez Arellano, El Coss también le rentó la plaza y toda la infraestructura policiaca estatal que protege el trasiego de drogas en esa entidad fronteriza, en donde La Fami- lia comenzó a operar a principios de 2010. De acuerdo con el testigo protegido Carlos, quien en su testimonio aportó de-

talles de las alianzas de La Familia con otros grupos criminales, Nazario Moreno también habló con Ezequiel Cárdenas Guillén poco meses antes de que este fuera abatido a tiros por efectivos de la Marina en un operativo efectuado el 5 de noviembre de 2010 en Ma- tamoros, Tamaulipas. No es todo: para ampliar su radio de ac- ción y fortalecer algunos acuerdos de pro- tección, supuestamente con mandos cas- trenses, Moreno González sostuvo también encuentros con quien es considerado el es- tratega más hábil del narcotráfico en Méxi- co: Juan José Esparragoza Moreno, El Azul. Negociador por excelencia, sigiloso y capaz de sentar a la mesa de negociaciones

a grupos antagónicos, Esparragoza More-

no fue, según el testigo Carlos, un buen consejero de Nazario Moreno para redon- dear su plan de expansión. Así, La Familia Michoacana empren- dió la aventura narcoempresarial de operar en otros territorios que por años estuvieron vetados para ellos, pues se les considera- ba un grupo muy violento, tanto que se les comparó en beligerancia con Los Zetas. Después de establecer esos acuerdos

y de afianzar las negociaciones en los te- rritorios fronterizos, los jefes de La Fami- lia comenzaron a reestructurar su organi- zación: tras la muerte de Nazario Moreno el nuevo jefe es Jesús Méndez Vargas, El

NARCOTRÁFICO

Chango. Al frente de las funciones opera- tivas quedó Servando Gómez Martínez, La Tuta, y una pieza clave en las estrate- gias comerciales y negociaciones es Juan Reza Sánchez, El Juanito, quien tan pron- to como pudo envió a varios hombres del cártel a Tijuana y a otros más los afincó en Sonora bajo la jefatura de un personaje co- nocido como Tinoco Morales. De esta manera, La Familia Michoa- cana, que surgió en 2006 en Michoacán, ahora tiene dominios en varios estados fronterizos. Según el testigo Carlos, las alianzas le permiten ahora operar por Mi- choacán, Baja California, Sonora y Ta- maulipas, con lo que se posicionó como el tercer grupo criminal más poderoso de México, después de los cárteles de Sinaloa y del Golfo. En su declaración ministerial Carlos narró:

Las células de La Familia que operan en esas fronteras están plenamente coor- dinadas por los grupos que controlaban las fronteras. Grandes cargamentos de droga, como metanfetamina, cocaína y mariguana, se hacen llegar a estos puntos por vía terrestre o en avionetas. La Familia maneja varios productos, es decir, drogas, pero lo que más ganancias les arroja son los envíos de cocaína y también el Ice, de ahí que se dieron a la tarea de for- talecer sus alianzas porque para ellos era importante contar con zonas donde hubiera facilidades para introducir esa droga a Es- tados Unidos. Por eso los jefes de La Fami- lia Michoacana se entrevistaron directamen- te con El Ingeniero (Luis Fernando Sánchez Arellano, del cártel de Tijuana). La finalidad de esa entrevista fue que se dejara operar a las células de nuestra orga- nización para introducir grandes cantida- des de droga, lo cual se hacía cada sema- na. Lo que yo supe es que las pláticas con el cártel de Sinaloa comenzaron en 2008, des- de entonces se pactó la ayuda a La Fami- lia para que pudiera transitar cargamentos de droga por las zonas de Sinaloa y Sonora. Estos dos territorios siguen dominados por Joaquín Guzmán Loera, El Chapo, los hermanos Beltrán Leyva –actualmente de- bilitados pero activos– e Ismael Zambada García, El Mayo. Según Carlos:

La alianza con el cártel de Sinaloa se logró por medio de Anel Noriega Ríos, La Chula, quien convocó a miembros de ambas organizaciones para negociar. El pacto no fue gratis: La Familia Michoa- cana tuvo que enviar gente a Sonora pa- ra combatir y expulsar a los enemigos de El Chapo y de Ismael El Mayo Zambada.

El cártel de Tijuana evoluciona

Dominada por décadas por la familia Arellano Félix, cuyo liderazgo surgió en los ochenta, la plaza de Tijuana era im-

familia Arellano Félix, cuyo liderazgo surgió en los ochenta, la plaza de Tijuana era im- 1794
familia Arellano Félix, cuyo liderazgo surgió en los ochenta, la plaza de Tijuana era im- 1794

1794 / 20 DE MARZO DE 2011

17
17

NARCOTRÁFICO

penetrable. Cualquier grupo criminal que pretendía posicionarse en ese territorio era abatido por el poderío de los hermanos Ramón y Benjamín Arellano Félix, quie- nes consolidaron a su cártel hasta con- vertirlo no sólo en el más poderoso hasta principios del año 2000, sino también en el mejor estructurado. En 2003, según investigaciones rea- lizadas por la Procuraduría General de la República, el cártel de Tijuana contaba ya con una estructura diferente: mientras el cártel del Golfo, uno de sus principales ri- vales, tenía una estructura piramidal, la del cártel de Tijuana era horizontal, tenía presencia en 20 estados y por mucho tiem- po mantuvo, como ningún otro, una base de sicarios a sueldo que lo mismo ejecu- taban a funcionarios y policías que a nar- cos enemigos en el Distrito Federal, Sina- loa o Jalisco. Ese año la PGR acreditó que el cár- tel de Tijuana fue la primera organización mexicana que estableció una alianza con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC). A partir de ese acerca- miento estratégico comenzaron a intercam- biar armamento por drogas. Así, los Are- llano Félix cobraron fama por disponer del armamento más avanzado y también como el cártel más violento de México. Pero su etapa de esplendor acabó, aun- que el cártel sigue vivo en el mapa crimi- nal mexicano. Mientras en otro tiempo ri- valizaron con Joaquín Guzmán Loera, los Arellano tuvieron que ceder el municipio de Mexicali para que el jefe del cártel de Tijuana pudiera crecer en esa frontera. Y aunque a esa organización se le ha dado por muerta, lo cierto es que está más viva que nunca. Tan sólo en diciembre de 2010 la Dirección Antidrogas de la Poli- cía Nacional de Perú reportó a la emba- jada estadunidense en Lima sobre la pre- sencia de cárteles mexicanos en ese país desde 2007. Particularmente, se refirió al cártel de Tijuana como el mejor conecta- do con altos mandos del ejército peruano. De acuerdo con un cable diplomático difundido por WikiLeaks (07LIMA3764), la presencia de las organizaciones crimi- nales mexicanas ha aumentado en Perú, se- gundo país con mayor producción de coca en América Latina. Dice el reporte: “Los comandantes de la Dirandro (Dirección Antidrogas de la Policía del Perú) han notado un incremen- to en la presencia de los cárteles de la dro- ga mexicanos y colombianos en la región desde la primera parte de 2007, trabajan- do junto a grupos de la droga peruanos”. Según datos obtenidos del diario pe- ruano El Comercio, la presencia de los narcos mexicanos, y en particular del cártel de Tijuana, se reportó desde 2005, cuando estalló un escándalo por la detec-

ción de los mexicanos Rubén Lugo Ro- mero y Guillermo Rodríguez Machado, del cártel de los Arellano, quienes in- trodujeron 340 kilos de cocaína al casi- no militar de Piura, como parte del envío de un cargamento de 500 kilos de la dro- ga que salieron del puerto de Paita hacia México. En 2008, el secretario de Seguridad Pública de Baja California, Daniel de la Rosa Anaya, confirmó los rumores: que El Chapo Guzmán ya estaba afincado en la entidad. Y no titubeó al decir que los Are- llano y El Chapo Guzmán eran los respon- sables de las masacres suscitadas en Ti- juana, así como de las decapitaciones y descuartizamientos en el estado. Al detectarse la presencia de El Cha- po en Tijuana, las autoridades municipa-

les, estatales y federales se dieron a la ta- rea de localizar al capo más poderoso de México: lo buscaron en Mexicali, en Pla- yas de Rosarito, en Ensenada y otros posi- bles refugios. Nunca lo pudieron detener. En cam- bio, aprehendieron a varios operadores su- yos, como Arturo Zavala Morales, Gusta- vo Álvarez Álvarez, José Remeño Rojas, Gregorio Francisco Rivera Cárdenas y Jai- ro Nahum Espericueta Vázquez. Ellos di- jeron ser originarios de Durango, Nayarit

y Jalisco; también confesaron que recibían

protección de elementos del Ejército. Esto permitió conocer que la infiltra- ción del narcotráfico llegaba a las cúpu- las policiacas y militares, como más tarde se confirmó con la detención de dos expo- licías de Tijuana: Pedro y Efraín Damián Rosales Valenzuela, que fueron escoltas

del exjefe de seguridad pública municipal, el teniente coronel Julián Leyzaola Pérez,

y trabajaban también para Jesús Israel de

la Cruz López, El Tomate, sicario del cár- tel de Sinaloa. Según las investigaciones de la PGR, El Tomate realizó ejecuciones en Tijua- na bajo las órdenes de Teodoro García Si-

mental, El Teo –rival en el negocio de las drogas de Luis Fernando Sánchez Arella- no, El Ingeniero–, quien fue detenido en enero de 2010.

A pesar de que Tijuana fue la segun-

da ciudad donde se realizó el Operati- vo Conjunto contra las drogas en 2007, cuando se iniciaba la cruzada de Calde-

rón contra el narcotráfico, el nivel de co- rrupción de los cárteles ya alcanzó a ele- mentos del Ejército.

El pasado 3 de marzo, la Secretaría de

la Defensa Nacional dio a conocer la de- tención de 13 de sus efectivos que trans- portaron una tonelada de cocaína des- de la Ciudad de México hasta Tijuana en vehículos oficiales. El comandante de la Segunda Región Militar, general Alfonso Duarte, dijo que los militares estaban co-

ludidos con un grupo de civiles dedicados

al narcotráfico. Se trata de tres oficiales y 10 soldados

que fueron arrestados en un retén militar.

A todos se les encontró droga. En total lle-

vaban 928 kilos de cristal y 30 kilos de co- caína escondidos en sus bolsas. Según Duarte, el descubrimiento fue producto de un trabajo de inteligencia, aunque otra versión sostiene que un cártel opositor a los que operan en Tijuana, pre- suntamente Los Zetas, le dio el pitazo a un alto mando del Ejército, quien ordenó la detención de los militares presuntamente ligados con el cártel de Sinaloa. De acuerdo con la investigación de es-

te caso, que las autoridades mantuvieron

en sigilo por varios días, los militares car- garon la droga en la capital del país lue- go de que arribó, supuestamente de Mi- choacán, al Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México. Un alto mando del Ejército, cuyo nom- bre se ha ocultado, ordenó que el camión rotulado con el número 1501346 fuera uti- lizado para cargar la droga. Luego, como

si la unidad fuera a una misión especial, se

arrancó con destino a Tijuana. Sin que nin- gún retén lo revisara, el vehículo recorrió poco más de 3 mil kilómetros sin contra- tiempos y llegó a Tijuana el domingo 20 de febrero. En un retén fueron revisados y enton- ces se procedió a detener a todo el grupo, entre quienes se encontraban un capitán segundo y un mayor, que es ingeniero de profesión. Se sabe que la red que prote- gía el cargamento incluye a funcionarios del ayuntamiento de Tijuana y del gobier-

no de Baja California. Por ello, el general Alfonso Duarte adelantó la semana pasa- da: “Habrá más detenciones contra servi- dores públicos”. En lo que va del sexenio los juzgados militares han procesado a 84 soldados por nexos con el narcotráfico: dos jefes, 33 oficiales y 49 elementos de tropa. Hasta ahora las investigaciones corres- pondientes revelan nexos de los militares procesados con dos cárteles en particular:

el de Sinaloa y el que encabezan los her-

manos Beltrán Leyva. La conexión entre militares y el narco, en la mayoría de los casos, se detectó mientras aquellos esta- ban en servicio en 18 de las 46 zonas mili- tares que tiene el Ejército. Una fuente consultada por Proceso, que pidió no ser identificada, dijo que los militares detenidos en Tijuana revelaron que ellos transportaron la droga por órde- nes superiores. También expuso que, en el reposicionamiento de los cárteles de Tijua- na, el de Sinaloa y La Familia en territo- rio tijuanense, “altos mandos del Ejército han jugado un papel estratégico en la pro- tección y en la eliminación de rivales”.

18 1794 / 20 DE MARZO DE 2011

han jugado un papel estratégico en la pro- tección y en la eliminación de rivales”. 18

han jugado un papel estratégico en la pro- tección y en la eliminación de rivales”. 18
almuerzoycafemexicano
almuerzoycafemexicano
almuerzoycafemexicano

almuerzoycafemexicano

“El Universal”

Vivir en Tampico:

“¿Puedo contar

balacera?”

Los grupos criminales tienen en jaque a Tampico. La

inseguridad, las batallas callejeras, los robos, los se- cuestros y los levantones han hecho que la economía se desplome, que la gente busque otros horizontes, que los especialistas huyan y que los porteños vivan des-

quiciados por el miedo. Una

a un tiroteo, un joven vive para contarla después de un levantón, un periodista explica por qué hay que callar son instantáneas del colapso tampiqueño.

20 1794 / 20 DE MARZO DE 2011

un periodista explica por qué hay que callar son instantáneas del colapso tampiqueño. 20 1794 /

niña de 10 años sobrevive

HUGO VARGAS

T AMPICO, TAMPS.- Ante la cerca-

nía de la Semana Santa, cuando

la playa de Miramar se convierte

en una cantina de cinco kilóme-

tros y hay plena ocupación ho-

telera y derrama económica, las

autoridades intentan adecentar el lugar. El ayuntamiento porteño prohíbe los vidrios polarizados y anuncia, con ese verbo en boga, que la Policía Federal “blindará” las fiestas de abril. La alcaldía de Altamira decidió cerrar a las siete de la noche Playa Tesoro, un destino que ha intentado promover y don- de espera recibir 70 mil visitantes. Pero la crisis en el estado no amaina. A principios de este mes, las secretarías de

recibir 70 mil visitantes. Pero la crisis en el estado no amaina. A principios de este
mi primera
mi primera
almuerzoycafemexicano NARCOTRÁFICO la Defensa y de Marina tomaron el con- trol de la vigilancia de
almuerzoycafemexicano
NARCOTRÁFICO
la
Defensa y de Marina tomaron el con-
trol de la vigilancia de los 19 puertos más
importantes del país, incluidos Tampico y
Altamira, mientras en Tamaulipas sigue
Ante un aparente debilitamiento y fie-
les a su origen paramilitar, Los Zetas han
la
guerra entre los cárteles, con tiroteos y
el
estallido de un coche-bomba en las ins-
talaciones de la Policía Estatal en Ciudad
Victoria, que dejó dos heridos.
Tampico llegó a las primeras planas de
los diarios del país en abril de 2010, cuan-
do
la vida literalmente se detuvo: cerraron
los comercios, las calles estaban vacías y
el
transporte público, sin pasajeros. El cár-
tel del Golfo publicó un desplegado en la
prensa avisando del toque de queda:
“Este fin de semana respeten el toque de
queda
No salgan. Tenemos orden de de-
fender la plaza de todos los enemigos, noso-
tros no tenemos la culpa de donde se suciten
(sic) las balaceras, somos parte de Tamauli-
al volante reacciona bien y ordena a los ni-
ños tirarse al fondo del auto. Laura obede-
ce llena de pánico.
Las detonaciones siguen durante mi-
nutos que parecen interminables. Luego
todo cesa. Al llegar a casa, con su familia
sentada a la mesa, Laura dice a punto de
soltar el llanto: “¿Puedo contar mi prime-
ra balacera?”.
“La maña”, “aquellos”, se dice aquí
para referirse a las bandas que han puesto
en jaque al puerto. Pero en voz baja, con el
temor de que alguien pueda escuchar. Mu-
chos tampiqueños parecen saber quiénes
son los maleantes, pero a ninguno le pa-
sa por la cabeza acudir a las autoridades.
Al parecer hay consenso en que la si-
tuación tamaulipeca empeoró con la divi-
sión entre el cártel del Golfo y Los Zetas.
Para muchos la escalada de violencia se
inició en el último año de gobierno de To-
más Yarrington.
“Los Zetas se habían tardado en inde-
pendizarse”, dice un periodista tampique-
ño. “Al final se dieron cuenta de que eran
un poder real en el cártel: manejaban el
aparato armado, controlaban muchas de
las rutas de trasiego de droga y Osiel había
cometido el error de ponerlos al frente de
algunas plazas”.
También pareciera mayoritaria la opi-
nión según la cual el cártel del Golfo se
dedica al narcotráfico mientras Los Zetas
han ampliado la gama de negocios e in-
cluyen el secuestro, la extorsión, la pira-
recurrido a la leva en rancherías del estado.
De todas formas habría un ejército de re-
serva considerable: según el Centro Nacio-
nal de Evaluación para la Educación Supe-
rior, en Tamaulipas hay 150 mil ninis.
La batalla entre grupos del narco se
libra en todo el estado. En el sur por los
puertos de Tampico y Altamira, y en el
norte por las ciudades fronterizas, princi-
palmente Nuevo Laredo, donde pasa 28%
del comercio del Tratado de Libre Comer-
cio: miles y miles de contenedores y trái-
leres diarios.
Pero lo que atemoriza a los tamaulipe-
cos es que el enfrentamiento podría esca-
lar, pues se habla de una ofensiva conjunta
de la Marina, el Ejército, la Policía Federal
e
incluso el cártel del Golfo contra Los Ze-
pas. No se asusten, nada les va a pasar, todo
es
en contra de los zetas no contra la ciuda-
dania (sic). En serio, no tengan miedo, solo
(sic) respeten el toque de queda de este fin de
semana y nadie saldrá herido, sigan su vida
normal, los marinos no vienen por el cartel
(sic), solo (sic) a correr a los zetas.”
En mayo del año pasado Tamaulipas
ocuparía un lugar destacado en la informa-
ción nacional con el asesinato del candida-
tas en todo el estado. Y Tampico sería un
escenario privilegiado.
La vida ha cambiado para los porteños.
Para la gente madura, por la preocupación
por sus hijos; para los jóvenes, por el dete-
to
panista a la alcaldía de Valle Hermoso,
Mario Guajardo Varela; y en junio, con el
de
Rodolfo Torre Cantú, candidato priista
a la gubernatura.
Ese mismo mes, Humberto Valdez Ri-
chard, secretario de Desarrollo Social, in-
formaba que la pobreza había crecido en
Altamira, Matamoros, Laredo y Reynosa.
tería
Aunque hay quienes piensan que el
rioro de la vida social; en ambos casos por el
miedo a la muerte. El celular es un artículo
de primera necesidad. Es el medio más rápi-
do para avisar de alguna “fiesta”, como di-
cen aquí para referirse a los tiroteos.
Para los jóvenes la situación es de dra-
ma: cierre de antros, desaparición de es-
pacios enteros –de las decenas de restau-
rantes, bares y cafés que había en la playa
no queda ni uno, y andar por ahí en la no-
che es jugarse la vida–, inseguridad, temor
y
rigor de los padres con los horarios. “Mi
Y
el 28 de julio, Luis Apperti, presiden-
te
de la Asociación de Industriales del Sur
de
Tamaulipas, advertía que las empresas
alemanas, estadunidenses, italianas, co-
reanas e indias instaladas en Altamira ana-
cártel también se dedica a los secuestros.
Como sea, todos esos giros delictivos
han sido tan eficaces que, según datos del
gobierno estatal, entre julio y septiembre
de 2010 habían cerrado más de 3 mil ne-
gocios y al menos 200 empresarios habían
salido de Tamaulipas.
hija y sus amigos se desesperan”, afirma
un ama de casa. “Dicen que están perdien-
do los mejores años de su vida”.
Para otros segmentos de la sociedad la
cosa no es mejor. En el centro de la ciudad
sobreviven algunos bares, con clientes de
lizaban “la posibilidad de cerrar por el cli-
ma de inseguridad”.
Óscar Pérez Inguanzo, alcalde saliente
de
Tampico, calculaba en 30% la pérdida de
inversiones por la inseguridad y decía que
hoteles, restaurantes e infraestructura turís-
tica habían sido los rubros más afectados.
La alcaldesa entrante, Magdalena Pera-
Guerra, aceptaría que su administración
nacía en “un periodo de crisis” y que era “un
momento difícil para gobernar Tampico”.
Tan difícil, que tres integrantes del cabildo
(dos panistas y un priista) no asumieron sus
puestos, pues abandonaron la entidad.
za
Afuera de la escuela
Es
la hora de salida de las escuelas un día
de octubre del año pasado. Laura, de 10
años, sube al vehículo que la llevará a su
casa. Va con otros compañeros cuyas ma-
dres se turnan para recogerlos. Pasan 10
minutos de trayecto cuando se escuchan
las detonaciones y las ráfagas. La señora
Tampico. Territorio del miedo
21
1794 / 20 DE MARZO DE 2011
AP

escuchan las detonaciones y las ráfagas. La señora Tampico. Territorio del miedo 21 1794 / 20

Óscar Alvarado

Óscar Alvarado Acapulco: un sexenio de sangre EZEQUIEL FLORES CONTRERAS C HILPANCINGO, GRO.- Durante los seis

Acapulco:

un sexenio de sangre

EZEQUIEL FLORES CONTRERAS

C HILPANCINGO, GRO.- Durante los seis años de la administración de Zefe- rino Torreblanca Galindo, que con- cluye este 1 de abril, la confronta-

ción entre bandas de narcotraficantes por esta plaza hundió a la entidad en una grave situación de violencia e inseguridad. Al narcotráfico le bastó este sexenio para hacer de Acapulco, la Joya del Pacífi- co, uno de los escenarios más sangrientos del país. El drama que se vive en el princi- pal destino turístico de Guerrero sólo pue- de compararse con el imperante en Ciu- dad Juárez, Monterrey y Reynosa. La disputa por las zonas de produc- ción, trasiego y venta de drogas ha evi- denciado la ausencia total de autoridad, y la impunidad con que operan las hordas de sicarios exhibe la indolencia guberna- mental, así como la implicación de auto- ridades civiles y Fuerzas Armadas con el narcotráfico.

Durante una reunión con miembros de una asociación civil la mañana del martes 15, el titular de la Secretaría de Seguridad Pública y Protección Civil (SSPyPC) del es- tado, Juan Heriberto Salinas Altés, dijo que el narcotráfico en la entidad se encuentra fraccionado ante la captura de algunos ca- pos y operadores, aunque persiste la hege- monía de tres grupos –no especificó cuá- les–, y agregó que actualmente Acapulco es disputado por dos bandas locales. La primera de ellas, dijo, está formada por Antonio Barragán, El Melón; Benjamín Flores, El Padrino, y su jefe de sicarios, el exagente de la Policía Ministerial de Gue- rrero Moisés Montero, El Coreano. Bajo las siglas del Cártel Independiente de Aca- pulco (Cida), estos sujetos mantienen su bastión en la zona poniente y la franja tu- rística de la costera Miguel Alemán. El segundo grupo se formó a partir de una escisión del Cida y firma sus narco-

mensajes como La Barredora. Esta banda es liderada por Heber Jair Sosa Carvajal, El Cremas, y Cristian Hernández Tarín, El Cris, hijo del exlugarteniente del cártel de Juárez Arturo Hernández González, El Chaky, dete- nido en abril de 2003. Reportes oficiales consultados por Pro- ceso indican que su campo de acción abar- ca la zona conurbada de Acapulco, sobre todo las colonias populares Emiliano Zapa- ta, Ciudad Renacimiento, El Coloso, Puerto Marqués, Luis Donaldo Colosio y La Poza. Los mismos informes señalan que se trata de un grupo de sicarios y operadores locales que formaron parte de la estructu- ra del narcotraficante Édgar Valdez Villa- rreal, exlugarteniente del cártel de los Bel- trán Leyva, y que decidieron conformar el denominado Cida a partir de la captura de este capo en agosto pasado. La razón: no aceptaron el liderazgo que asumió su sue- gro Carlos Montemayor, El Charro, también aprehendido en noviembre último.

Llegó “El Chapo”

El punto de quiebre de la organización de La Barbie en Acapulco, que a principios de 2010 se disputaba la plaza con Héctor Bel- trán Leyva, El H, a raíz de la muerte de Ar- turo Beltrán Leyva, El Jefe de Jefes, quedó marcado por el levantón, en septiembre pa- sado, de 20 hombres procedentes de Mi- choacán, 18 de ellos localizados un mes después en una narcofosa ubicada en la zo- na rural de este destino de playa. Los operadores del Cida y del Charro emprendieron una feroz lucha que dejó una estela de muertes en este puerto. Por do- quier aparecían cadáveres con mensajes en los se acusaban mutuamente de la matanza de los michoacanos, que sigue sin ser es- clarecida. Los enfrentamientos culminaron con la detención del suegro de La Barbie en un restaurante de la zona de Santa Fe, en la Ciudad de México. Desde entonces los integrantes del Cida asumieron la hegemonía en Acapulco y has- ta agradecieron al presidente Felipe Calde- rón, por medio de narcomantas colocadas en la zona turística, la captura de El Cha- rro. Sin embargo, ante la falta de acuerdos para dirigir las operaciones del narcotráfi-

recursos medios y bajos. Son contados los lugares abiertos después de medianoche y algunos de ellos, dicen aquí, son propie- dad de narcos. Los tables desaparecieron:

las chicas se fueron en busca de mejores condiciones y las pocas que se quedaron atienden por teléfono. La crisis es palpable en todos los ám- bitos. La Secretaría de Salud y el IMSS

aceptan que 102 médicos especialistas se fueron del estado. La cámara restaurante- ra informa que en Tampico cerca de 200 establecimientos cancelaron sus horarios nocturnos, con un descenso en las ventas de 40%. Viajar por carretera, incluso en tramos cortos, puede costar la vida o el patrimo- nio. “La manera menos insegura de via-

jar es por autobús y de preferencia de día”, afirma una trabajadora social del IMSS que hace una rutina semanal entre Tampi- co y Ciudad Victoria. Da instrucciones pa- ra conducir por la ciudad: “No toques el claxon, no rebases. Los tampiqueños aho- ra somos muy educados al manejar”, di- ce con sorna. Una de las primeras víctimas de una

22 1794 / 20 DE MARZO DE 2011

ra somos muy educados al manejar”, di- ce con sorna. Una de las primeras víctimas de

somos muy educados al manejar”, di- ce con sorna. Una de las primeras víctimas de una
 

NARCOTRÁFICO

 

co en Acapulco, hubo una nueva escisión en el grupo. La ruptura se debió, según una fuente de seguridad que pidió el ano- nimato, a que la organización de Joaquín El Chapo Guzmán decidió apoderarse del puerto a través de la célula dirigida por El Cris y El Cremas. Las pugnas entre estos grupos desa- tó una nueva ola de violencia en Acapulco que se agudizó durante las primeras dos semanas de marzo con la detención de dos operadores del Cida: Benjamín Flores, El Padrino, y Moisés Montero, El Coreano. La madrugada del domingo 6, un gru- po de agentes federales irrumpió en una vivienda del fraccionamiento Marroquín, donde detuvieron, sin un solo disparo, a El Padrino junto a seis de sus cómplices, en- tre ellos una mujer joven, indican reportes oficiales. Al día siguiente, la SSP emitió un co- municado para informar que Benjamín Flores, El Padrino, de 33 años y con estu- dios de psicología criminal en el extranje- ro, es presunto responsable de coordinar y ordenar extorsiones, así como plagios y homicidios contra integrantes de grupos antagónicos, además de cooptar a policías estatales y municipales. Este sujeto lideraba una red de taxistas que desempeñaban labores de informan- tes (halcones), y sus actividades eran re- portadas directamente a Moisés Montero, El Coreano, indica el comunicado.

das, encajueladas y descuartizadas. Entre las víctimas se encuentran tres adolescen- tes y tres niños de dos, cuatro y seis años, así como dos mujeres y un policía vial, in- dican reportes de la SSPyPC. La mañana del martes 15, un coman- do armado irrumpió en la colonia Simón Bolívar, ubicada en la zona conurbada del puerto, donde desató un infierno. Los re- portes oficiales indican que el ataque se dirigió contra tres casas y 10 personas fueron masacradas. En uno de esos ataques, la señora Car- mela Benítez Mejía, de 60 años, y sus dos nietos de dos y seis años fueron asesina- dos a mansalva dentro de su domicilio. En este sitio resultaron heridos una joven y su bebé de 20 días de nacido. Ese mismo día, la Secretaría de Gober- nación (Segob) emitió un comunicado en el que condenó los ataques y anunció que el gobierno federal mantendrá el apoyo a las autoridades locales salientes y entrantes de Guerrero, y en particular de Acapulco. Sin embargo, el miércoles 16 fueron ejecutados tres jóvenes en distintos puntos de los suburbios de Acapulco. El jueves 17 fueron masacrados al menos cinco perso- nas: una mujer y su hija de cuatro años fue- ron encontradas acribilladas dentro de un auto compacto; un joven encajuelado y otro ejecutado. Todos estos crímenes fueron co- metidos en la zona conurbada. De 2005 a 2010, en Guerrero se re- gistraron más de 2 mil 719 crímenes rela- cionados con la delincuencia organizada, cifra que representa un aumento de mil 730% en la estadística oficial. Tan sólo en 2009 se documentaron 877 crímenes liga- dos a la delincuencia organizada, mientras que 2010 cerró con más de 900, indica un reporte de la SSPyPC. Salinas Altés informó que en los prime- ros tres meses de este año fueron asesina- das 160 personas con el sello del crimen organizado. En la actualidad, Guerrero ocupa el cuarto lugar a nivel nacional en violencia vinculada al crimen organizado y se le con- sidera como una de las principales entida- des productoras de mariguana. También se encuentra en el primer sitio en la siem- bra de amapola.

 

Masacres

De acuerdo con reportes extraoficiales que Proceso pudo conocer, El Coreano fue detenido por militares en un operativo rea- lizado la noche del viernes 11 en la colonia Progreso. Sin embargo, hasta la fecha no se ha hecho oficial la captura de este exa- gente ministerial. La ofensiva federal contra los operado- res del Cida produjo una ola de ejecucio- nes que se concentraron en la zona conur- bada bajo el control del Cris y El Cremas. En la semana transcurrida entre el do- mingo 13 y el jueves 17 se registraron va- rias balaceras y ataques a viviendas; algu- nas de ellas fueron quemadas. Esta racha dejó una treintena de personas ejecuta-

guerra es la verdad. Luego de los atenta- dos contra algunos diarios en la frontera y de la reciente muerte de Carlos Alberto Guajardo, reportero del Expresso de Ma- tamoros, en el fuego cruzado, los periódi- cos optan por no abordar el tema. “Llegan hasta las redacciones de los diarios y ordenan qué debe publicarse. Y como sabemos que no hay que jugarle al

héroe, pues obedecemos. ¿Qué otra nos queda? Son dueños de nuestras vidas”, asegura un periodista.

“No es él”

Una madrugada del mes pasado, Roberto despierta sobresaltado por los golpes en la puerta y el barullo en la casa. No alcanza a

del mes pasado, Roberto despierta sobresaltado por los golpes en la puerta y el barullo en
del mes pasado, Roberto despierta sobresaltado por los golpes en la puerta y el barullo en

por los golpes en la puerta y el barullo en la casa. No alcanza a almuerzoycafemexicano
por los golpes en la puerta y el barullo en la casa. No alcanza a almuerzoycafemexicano

1794 / 20 DE MARZO DE 2011

23
23
 
 

Foto: AVC Noticias

Dolo de la Sedena

contra Proceso

JORGE CARRASCO ARAIZAGA

antipersonales, vehículos, maniquíes y siluetas para

campo de tiro.

El Ejército informó tam- bién del aseguramiento de “equipo y material diver- so”, en el que se incluye la revista Proceso. Los ejem- plares corresponden a la edición 1788, del pasado 6 de febrero, cuyo principal texto de portada se titula

El Sicario, un documental proscrito en México. La no- ta se refiere a la película del cineasta y periodista italia- no Gianfranco Rosi sobre

vida de un sicario mexi-

. La no- ta se refiere a la película del cineasta y periodista italia- no Gianfranco

L a exhibición de la revista Proceso en

los operativos del gobierno de Felipe

Calderón contra el narco se ha vuelto

una constante. Esta vez la Secretaría

el

de la Defensa Nacional (Sedena) incluyó dos ediciones del semanario como parte del ma- terial asegurado en un campo de entrena- miento de sicarios en Veracruz. Por segunda vez en menos de dos años, integrantes del gabinete de seguridad na- cional implicaron oficialmente a la revista con grupos de delincuencia organizada, an- te la inacción de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH). La acción de la Sedena, que tuvo lugar el lunes 14, coincidió con la admisión a trá- mite de la queja presentada por la revista en contra del Estado mexicano ante la Comi- sión Interamericana de Derechos Humanos, por la decisión de la Secretaría de Seguri- dad Pública (SSP) de vincular al semanario con La Familia Michoacana. En agosto de 2009, la dependencia en- cabezada por Genaro García Luna utilizó varias ediciones de la revista en la presen- tación de una célula de ese cártel y difundió un video en que uno de los detenidos men- cionaba a Proceso como uno de los recur- sos con que opera el liderazgo de la banda delictiva. Esta vez, la Sedena incurrió en la misma práctica. Colocó ejemplares de la publica- ción junto al equipo y material bélico asegu- rado en el rancho La Leona, en el municipio Carrillo Puerto, donde según el Ejército ope- raba un campo de entrenamiento de sica- rios. El lugar, ubicado en el centro del esta- do, se encuentra en una de las zonas donde operan Los Zetas. A diferencia de la SSP, la Sedena no hi- zo ninguna referencia directa a Proceso ni a algún grupo del narcotráfico. Sin embargo, colocó ejemplares de la revista junto a ar- mas simuladas de madera, cortas y largas, siluetas de medio cuerpo de personas como tiro al blanco y otros implementos, como los utilizados a principios de la década pasada por el Ejército Zapatista de Liberación Na- cional (EZLN) para entrenar a sus fuerzas. Además del campamento y del cam- po de tiro, los militares presentaron armas largas, granadas de mano y de fusil, esto- pines, un soporte para fusil, aditamentos lanzagranadas, cartuchos de diversos ca- libres, cargadores, dispositivos para minas

la

a

cano. Asimismo, exhibió un ejemplar de la edición especial número 32, Los rostros del narco. Primera parte, publicada en febre- ro último. El mando territorial de la Sedena en El Lencero, Veracruz, informó a la prensa local sólo sobre los objetos asegurados como re- sultado del operativo realizado los días 12 y 13 de marzo pasados por efectivos de la VI Región Militar y la XXV Zona Militar. El comunicado de prensa en el que el Ejército dio a conocer el aseguramiento fue acompañado de una serie de fotografías. El mando territorial convocó a los medios y les permitió tomar sus propias imágenes. Un día después, la prensa del estado re- produjo la información con imágenes del equipo y el material. En algunas de ellas se aprecian los ejemplares de la revista. Inclu- so, el periódico Diario de Xalapa describió:

“En el paraje, que lucía solitario, había ve- hículos que con toda intención fueron cu- biertos con maleza, se hallaron revistas con reportajes sobre la vida de los narcotrafican- tes y sus rostros en la portada”. El periódico evitó mencionar el nombre del semanario.

Atropello

da por la revista en contra de la decisión del gobierno de Calderón de presentarla como parte de sus acciones de “combate integral al narcotráfico”. La queja ante el organismo interameri- cano, registrada en el expediente P-1700-10 México, se presentó el 29 de noviembre pa- sado luego de que la CNDH desestimara la queja en contra de García Luna por impli- car a la revista con una célula de La Familia Michoacana. En dos ocasiones consecutivas, el 29 y el 30 de julio de 2009, la SSP relacionó al semanario con el cártel michoacano luego de que la Policía Federal (PF) detuviera a un grupo de presuntos narcotraficantes vincu- lados con Servando Gómez Martínez, La Tu- ta, considerado uno de los principales líde- res de esa organización. El Profe, como también es conocido, es además uno de los principales objetivos de

la PF, toda vez que a él se le atribuyen al- gunas de las bajas más importantes de esa

Al día siguiente de que el Ejército expusiera

corporación en Michoacán, que han sido también de las más significativas en todo el país. Según la información difundida por la SSP, uno de los detenidos aseguró que La Tuta le pedía que comprara la revista, ade- más de que cuatro de sus ediciones fueron presentadas por la dependencia como parte

 

la revista en medio del material de entre-

namiento, el secretario ejecutivo de la Comi- sión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), Santiago Cantón, informó a Proce-

so del inicio a trámite de la queja promovi-

24

1794 / 20 DE MARZO DE 2011

24 1794 / 20 DE MARZO DE 2011
24 1794 / 20 DE MARZO DE 2011

Cantón, informó a Proce- so del inicio a trámite de la queja promovi- 24 1794 /

   
 

NARCOTRÁFICO

de los recursos con los que opera la orga- nización delictiva.

incorporarse cuando dos sujetos ya lo en-

cañonan y a golpes e insultos lo sacan de su casa. Mientras lo suben a la camione-

De acuerdo con Gonzalo Baldit Araujo, subdirector municipal de Desarrollo Eco- nómico, el desempleo es de 6.7% en Tam- pico, por arriba de la media nacional, que es de 5.8%.

Atención psicológica

A

la semana siguiente, Proceso pre-

sentó una queja ante la CNDH al con- siderar que la dependencia a cargo de García Luna, uno de los hombres más cercanos a Calderón, violó los derechos humanos de los trabajadores y directivos de la publicación. “En función de los antecedentes co- rroborados por organizaciones defen- soras de periodistas, respecto a las agresiones a periodistas y medios de co- municación por parte de diversos grupos y organizaciones delictivas que se sienten afectados por alguna publicación, consi- deramos que la actuación de la autoridad coloca en un riesgo al personal y a las instalaciones de la revista”, señaló la pu- blicación en sus agravios. La queja se tramitó ante la Quinta Vi- sitaduría de la CNDH, encargada del pro- grama de Agravio a Periodistas y Defen- sores Civiles de Derechos Humanos, pero después de casi un año, su entonces ti- tular, Andrés Calero Aguilar, desestimó la queja al considerar que la revista no debía sentirse afectada (Proceso 1752). Para el organismo, la exhibición de la revista por parte de la SSP fue un mero “acto de difusión” que no puede conside- rarse “como un medio indirecto de pre-

sión o censura contra la línea editorial que maneja la revista”. La CNDH decidió entonces archivar la queja y dejó en manos del propio gobierno de Calderón, a través del Órgano Interno de Control de la SSP, que investigue si hu- bo alguna irregularidad.

ta

piensa en su mujer y en su hijo de tres

años. Sólo recuerda la hora, las 2:43, en el despertador eléctrico. Es llevado a una casa de seguridad don-

de

tienen a un sujeto atado de pies y manos.

Lo plantan frente a él y le dicen: “A ver ca- brón, ¿es este güey?”. El hombre atado, que ha sido golpeado con saña, fija su mirada en Roberto. Pasan unos instantes de silen-

cio absoluto. Al fin dice: “No, no es él”. Al- guien más se adelanta: “Es el tercer cabrón que te traemos. Te estás pasando…”. Y le dispara en la cabeza. Roberto es devuelto a su casa. Lo con- fundieron con un contador de Los Zetas. Él y su familia están en terapia y buscan una oportunidad para salir del puerto. Los saldos de 2010 son devastadores pa-

la entidad. Crisis económica, desaparición del Estado, violencia, inseguridad y temor. Tamaulipas está en una situación pre- caria, que pone en peligro su posición en la economía nacional. Según el Institu-

ra

Todos estos meses de violencia y caos han tenido efecto sobre la salud mental de los tamaulipecos. Según Silvano Martí- nez Cano, jefe del Departamento de Salud Mental del estado, la inseguridad ha “des- quiciado” a los tamaulipecos llenándolos de miedo, estrés y depresión. La Secretaría de Salud estatal ha puesto

a

disposición del público el servicio de 160

psicólogos que atenderán casos de emer- gencia. “Aquí no nos hemos enterado de tal medida”, dice una funcionaria del hospital psiquiátrico de Tampico. Los tamaulipecos parecen no engañarse con el futuro inmediato. Aunque el relevo de Egidio Torres Cantú –hermano del can- didato asesinado– ocurrió sin contratiem- pos, es visto por la mayoría con los atri- butos apenas necesarios para enfrentar la crisis. Algunos lo señalan como uno de los grandes beneficiarios del régimen de Euge- nio Hernández Torres. Circula con al me- nos 140 escoltas. El sondeo del grupo Expresso-La Ra- zón, Evaluación social y gubernamental es revelador: la mayoría (54%) cree que el nuevo será un gobierno mediocre; 21%, que será incapaz, y 24%, que será bueno. Respecto de la capacidad del gobernador, un poco más de la mitad ve aptitudes regu- lares en Egidio Torres, 20% no le ve nin- guna y 25.5% cree que sí es capaz de en- frentar la situación. A la pregunta de si veían una solución

la violencia y la inseguridad, 67% cree

a

to

Mexicano para la Competitividad (Im-

co), se ubica en el octavo lugar en la mate- ria y tiene un ingreso per cápita de 93 mil 740 pesos. Según ese organismo, sus fortalezas son una fuerte economía, la mayor densi- dad de tierras por trabajador, el segundo estado con menor riesgo de deuda y el ter- cero con mejor índice de apertura y efecti- vidad recaudatoria. Su debilidad es una y muy fuerte: es la tercera entidad con ma-

yor incidencia delictiva: 19 mil 677 delitos

 

El

organismo, que mantiene bajo re-

por cada 100 mil habitantes. Cerca de 35 mil pequeñas y media- nas empresas de nueve municipios tuvie- ron pérdidas por 3 mil millones de pesos a consecuencia de la inseguridad que ha de- primido el consumo y provocado un éxodo masivo. De acuerdo con el Inegi, las ven- tas de esos negocios se han desplomado 40%, lo que afectaría a las 22 mil personas empleadas en ellas. Según los censos agropecuarios, en Ta- maulipas hay 13 mil ranchos de los que, se- gún el periódico Reforma, han sido aban- donados unos 3 mil 500. La Secretaría de Seguridad Pública

la procuraduría estatal aceptan un au- mento de 20% en los robos y la Asocia- ción Mexicana de Instituciones de Segu- ros (AMIS) asegura que el robo de autos en Tamaulipas aumentó 102%. Otros dos balances son contundentes:

y

serva el expediente de la investigación, desestimó también un punto de acuerdo de la Comisión Permanente del Congre- so de la Unión adoptado por unanimidad el 19 de agosto de 2009, en el que el Po- der Legislativo le pidió a García Luna ga- rantizar “el libre ejercicio de las libertades de presión y expresión” y evitar actos que pongan en riesgo a los periodistas. Los legisladores dijeron que al vincu- lar a Proceso con La Familia Michoacana la SSP puede “generar diversas interpre- taciones que deriven en actos de agresio- nes hacia los integrantes de la revista”. Luego de que la CNDH rechazó la

querella, el semanario acudió en noviem- bre pasado a la CIDH por considerar que tanto el gobierno de Calderón como el or- ganismo que encabeza Raúl Plascencia desestimaron las garantías previstas en la Declaración Universal de los Derechos Humanos, el Pacto Internacional de De- rechos Civiles y Políticos, la Declaración Americana de Derechos y Deberes del Hombre y la Declaración de los Principios sobre la Libertad de Expresión, suscritos por México.

que el problema se resolverá, pero que fal- ta mucho tiempo; 12.5%, que se resolverá pronto, y 20%, que no se resolverá jamás. La vida es tenaz. “Procuro seguir con mis cosas: salgo con los amigos, voy al ci- ne, corro en la playa”, dice un deportista porteño. “No quiero decir que no esté te- meroso. Tomo mis precauciones”. Es sábado y la playa está concurrida. En algún lugar cerca del hotel Maeva al- gunos trabajadores empiezan a descargar sillas y mesas. Las ordenan con pausa y al cabo de un rato han instalado una vein- tena, con manteles azules y blancos, on- deando al viento, con juegos de copas y vasos. Al atardecer llegan los invitados y los novios. Luego de la ceremonia civil, después de que la juez los declara marido y mujer, los recién casados van al mar, se mojan los pies y conversan. Vuelven sonrientes hacia la gente. La fiesta, que en otras condicio- nes hubiese seguido con una lunada, aca- ba antes del anochecer.

hacia la gente. La fiesta, que en otras condicio- nes hubiese seguido con una lunada, aca-

la

Secretaría de Turismo federal dice que

la

inversión en ese renglón disminuyó 77%

en el estado, y José María Leal, rector de

la

Universidad Autónoma de Tamaulipas,

afirmaba a finales de 2010 que 2 mil 350 estudiantes extranjeros, en su mayoría de Estados Unidos y Canadá, han vuelto a sus países huyendo de la inseguridad.

    1794 / 20 DE MARZO DE 2011 25
   
1794 / 20 DE MARZO DE 2011

1794 / 20 DE MARZO DE 2011

25

Unidos y Canadá, han vuelto a sus países huyendo de la inseguridad.     1794 /

almuerzoycafemexicano La violencia irrumpió hasta en las aulas de las universida- des… Ante la ineficacia
almuerzoycafemexicano
La violencia irrumpió hasta en las aulas de las universida-
des… Ante la ineficacia de autoridades civiles y corpora-
ciones policiacas para contenerla, la Asociación Nacional
de Universidades e Instituciones de Educación Superior
(ANUIES) tomó sus propias medidas: diseñó un manual
para que las comunidades universitarias prevengan y re-
duzcan los riesgos provocados por la guerra calderonista
y los ataques del crimen organizado.
La violencia llegó a
las aulas
RODRIGO VERA

E l joven estudiante de sociolo- gía Bernardo Romero Cabani- llas escuchaba la exposición de su maestro en el salón de clase de la Universidad Autónoma de Si- naloa cuando, de pronto, un des- conocido que había pedido per-

miso para ingresar al aula se levantó de su asiento, sacó su pistola y le disparó en cua- tro ocasiones. Cayó ensangrentado al piso. Sus compa- ñeros gritaron, algunos salieron corriendo y otros quedaron paralizados en sus asien- tos. Aprovechando el pánico, el desconoci- do guardó su pistola y se marchó a grandes zancadas sin que nadie lo persiguiera. Esto ocurrió el pasado 11 de febrero, en la Facultad de Historia de esa universi- dad. Hasta la fecha no se ha encontrado al sicario. Se supone que el incidente fue un ajuste de cuentas entre bandas rivales del narcotráfico. Rafael López Castañares, secretario ge- neral de la Asociación Nacional de Univer- sidades e Instituciones de Educación Su- perior (ANUIES), comenta que este es un caso más de la violencia que ya se introdu- jo a los campus, producto de la guerra con- tra el narco emprendida por el presidente Felipe Calderón:

“¡Cada día está peor! Ahora los asesi- natos se están dando dentro de las aulas. Los matones ya entran directamente a las

universidades para acribillar o secuestrar estudiantes.” –¿Serán estudiantes vinculados a los cárteles de la droga? –se le pregunta. –Lamentablemente, parece que así es, pues van directo contra un estudiante espe- cífico, matándolo frente a sus compañeros y maestros.A las autoridades judiciales les co- rresponde investigar si existen esos nexos. En su despacho de la ANUIES –aso- ciación que aglutina a las 159 universida-

des públicas y privadas más importantes del país–, López Castañares exclama con preocupación:

“¡Caray! Los homicidios de estudian- tes eran sobre todo accidentales. Al prin- cipio de la guerra contra el narco a nues- tros jóvenes les tocaban balas perdidas en algún fuego cruzado, y generalmente eso ocurría afuera de los campus. Ahora las cosas cambiaron. La violencia entró a las universidades.”

Homenaje a estudiantes juarenses asesinados Ricardo Ruiz / Procesofoto
Homenaje a estudiantes juarenses asesinados
Ricardo Ruiz / Procesofoto

26 1794 / 20 DE MARZO DE 2011

universidades.” Homenaje a estudiantes juarenses asesinados Ricardo Ruiz / Procesofoto 26 1794 / 20 DE MARZO
universidades.” Homenaje a estudiantes juarenses asesinados Ricardo Ruiz / Procesofoto 26 1794 / 20 DE MARZO

historia.uasnet.mx

historia.uasnet.mx –¿A partir de cuándo? –A partir de 2010, después de la muer- te de los

–¿A partir de cuándo? –A partir de 2010, después de la muer- te de los dos estudiantes del Tecnológico de Monterrey, en la ciudad de Monterrey. Ese fue el inicio de la escalada. Ahora me llegan reportes terribles sobre balaceras, granadazos y bombazos que ocurren a las afueras y dentro de las universidades. “Me comentan sobre las esquirlas que alcanzaron a la directora de una facultad en Nuevo León, sobre las balaceras en los campus o sobre los levantones y secues- tros que se están dando en los estaciona- mientos de las universidades. Los malean- tes entran al estacionamiento, esperan al estudiante, lo sacan de su automóvil y lo introducen violentamente al vehículo de ellos. Luego se lo llevan.”

Indefensión

Cada vez con más frecuencia las policías ingresan a las universidades para capturar a presuntos narcoestudiantes. Así ocurrió el 3 de junio pasado, en Mexicali, cuan- do agentes de la Policía Estatal Preventiva (PEP) irrumpieron en la Universidad del Desarrollo Profesional (Unidep). A bordo de 10 patrullas, los policías rodearon primero las instalaciones de esa universidad privada. Luego se metieron sin orden de cateo. Iban encapuchados y fuertemente armados. Apuntaban con sus

armas a los aterrados estudiantes. Hasta que encontraron al estudiante de derecho Roberto Carlos Morayla Medina, a quien capturaron por sus presuntos vínculos con el narcotráfico. López Castañares señala:

“Ni la policía, el Ejército o los sicarios del narco deben entrar a las universidades, pues son un espacio académico para el estu- dio y la formación de los jóvenes. No que- remos gente con armas que pueda provocar balaceras. Los estudiantes quedarían inde- fensos, a menos que se defiendan a librazos. Ni siquiera van armados los guardias de se- guridad de las universidades, porque su fun- ción no es repeler ese tipo de ataques.” –¿Cuáles son las universidades más peligrosas del país? –Las de Nuevo León, Tamaulipas, Si- naloa, Durango, Chihuahua, Michoacán, Morelos y, últimamente, algunas universi- dades de la ciudad de Guadalajara. Entre el alumnado de esas instituciones se han dado muchas muertes, no sabemos cuántas por- que carecemos de estadísticas al respecto. Sin embargo, hay algunos intentos por llevar ese registro. En marzo del año pa- sado, Gloria Ramírez, investigadora de la UNAM y titular de la Academia Mexicana de Derechos Humanos, informó que, has- ta esa fecha, la violencia había arrojado un saldo de 55 estudiantes y nueve profesores muertos en el estado de Chihuahua. Para

NARCOTRÁFICO

atender estos y otros casos, algunas orga- nizaciones ya proponen crear un ombuds- man de la educación. Muchos de esos crímenes –en Chihua- hua y otros estados– ocurren afuera de las universidades, como pasó con los asesinatos, perpetrados en Torreón, de Mauricio Alber- to Murra Valdez y Roberto Damián Cepeda Esparza, ambos estudiantes del campus La- guna del Instituto Tecnológico de Estudios Superiores de Monterrey (ITESM). Unos desconocidos los asesinaron mientras esta- ban en un bar, en mayo pasado. Ese mismo mes, a las afueras de un cen- tro comercial de Gómez Palacio, Duran- go, aparecieron decapitados los cuerpos de cuatro estudiantes de distintas universida- des laguneras: Juan Jaramillo Montes, Paul Michell España, Abraham Alvarado Her- nández y Cristian Guillermo Méndez.

Parálisis

En la sonada matanza de Villas de Salvár- car, ocurrida a principios del año pasado, en Ciudad Juárez, los 15 jóvenes masacra- dos eran también estudiantes. La mayoría cursaba educación media. Sólo uno de ellos era universitario, Marcos Piña Dávila, es- tudiante de relaciones internacionales en la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez (UACJ). A todos ellos, el presidente Calde- rón los acusó de estar involucrados con el crimen organizado. Otros estudiantes han logrado sobrevi- vir a las balas casi de milagro, como sucedió con José Darío Álvarez Orrantía, de 19 años, alumno de la UACJ. En octubre del año pa- sado, agentes de la Policía Federal dispa- raron contra él mientras participaba en una manifestación en Ciudad Juárez que pedía el cese a la violencia. Dos balas de alto poder le dieron en el abdomen y le sacaron las vísce- ras. El estudiante fue trasladado al Hospital General, donde se le salvó la vida. Su univer- sidad interpuso una demanda por el delito de homicidio en grado de tentativa. López Castañares sostiene que los jó- venes son un grupo “muy vulnerable” a los embates del crimen organizado, de ahí que las universidades en las que estudian también se vean afectadas. “La policía o los carteles de la droga no atacan a la universidad como institución en sí. Incursionan en sus planteles porque son un espacio de población juvenil, un gru- po muy vulnerable en esta guerra contra el narcotráfico”, explica. –¿El quehacer académico se ve afecta- do por la violencia en las universidades? –¡Muchísimo! ¡Muchísimo! Y le pon- go un ejemplo. Para nosotros es fundamen- tal la movilidad estudiantil, que los jóvenes de una universidad vayan a otras para inter- cambiar experiencias y adquirir otra visión de las cosas. Pero ahora los chavos tienen mucho miedo de salir. Y las autoridades

visión de las cosas. Pero ahora los chavos tienen mucho miedo de salir. Y las autoridades
visión de las cosas. Pero ahora los chavos tienen mucho miedo de salir. Y las autoridades

1794 / 20 DE MARZO DE 2011

27
27
almuerzoycafemexicano Zacatecas: enseñar con miedo VERÓNICA ESPINOSA Z ACATECAS, ZAC.- “Fui despojada de to- do
almuerzoycafemexicano
Zacatecas:
enseñar con miedo
VERÓNICA ESPINOSA
Z ACATECAS, ZAC.- “Fui despojada de to-
do lo que traía conmigo. Fui ultrajada
riales y sobregiraron mis tarjetas. También
me fue arrancada mi tranquilidad, mi liber-
verbal y físicamente, amenazada con
un arma de fuego. Me sentí desfallecer
cuando me llevaron por caminos vecinales
y me dejaron tirada y amordazada en pleno
tad. A la fecha no he podido recuperarme ni
emocional ni económicamente”, dijo.
Aun después, los delincuentes no la de-
jaban en paz: “Al mes forzaron la chapa de
monte. Sólo quien ha vivido esta situación
sabe el terrible daño que ocasiona; cambió
mi domicilio, me robaron pertenencias co-
mi vida y la de mi familia por completo”.
La historia de una profesora es una de las
mo ropa, aparatos… Afortunadamente me
encontraba en mi trabajo”. En ambos casos
presentó denuncias, pero entonces conoció
nueve que el jueves 3 les narraron integrantes
de la Sección 34 del Sindicato Nacional de
Trabajadores de la Educación a ocho de los
30 diputados estatales. Sólo ellos respondie-
ron a la convocatoria del sindicato, que pro-
testó por la violencia que se ha extendido en
esta entidad en los últimos tres años.
La mujer contó que el 4 de octubre pa-
sado, cuando se dirigía en su automóvil a la
escuela donde trabaja, fue interceptada en
el infierno de los inacabables trámites bu-
rocráticos, de los cuales “hasta la fecha no
hay ninguna respuesta”.
Ese jueves los maestros, encabezados
por el secretario general de la Sección 34, Pe-
dro Padilla González, realizaron una marcha
para exigir que cesen los actos de violencia y
entregaron un manifiesto dirigido al Consejo
Estatal de Seguridad, con cuyos integrantes
tenían previsto reunirse ese día. Sin embargo,
el encuentro fue pospuesto indefinidamente.
En su documento, los profesores denun-
cian que han sufrido extorsiones, plagios y
robos, sobre todo en algunos tramos de las
carreteras federales que carecen de vigilan-
riesgo citan las vías que conducen a muni-
cipios limítrofes de Zacatecas con Coahuila,
Durango, Nayarit, Jalisco y San Luis Potosí.
Citan al Instituto de Estudios sobre la
Inseguridad Pública para describir “cómo
la tasa delincuencial en nuestra entidad,
en muy pocos años, pasó de 3 mil delitos
por cada 100 mil habitantes, a más de 6 mil
300”. Atribuyen tal situación a que gobier-
nos anteriores no aplicaron políticas eficien-
tes para prevenir el delito.
Por ese motivo solicitaron el patrullaje
permanente del Ejército y la reinstalación de
retenes militares y policiacos en los tramos
peligrosos, así como el apoyo de los legis-
ladores para crear una alarma ciudadana,
nuevos programas de reacción rápida y más
seguridad en las escuelas.
Especialmente solicitaron que se insta-
le una fiscalía especial de atención a traba-
jadores de la educación víctimas de la de-
lincuencia organizada, pues el número de
afectados “ha ido en aumento en forma alar-
mante”. En la reunión con los diputados pre-
sentaron otros testimonios:
la carretera federal Zacatecas-San Luis Po-
tosí por hombres armados. Además de vio-
lentarla emocional y sexualmente, le quita-
ron el auto, dinero, tarjetas, teléfono celular,
una videocámara, su ropa y las joyas, para
luego abandonarla en un camino vecinal.
“No sólo me quitaron mis bienes mate-
cia y los cuales utilizan para llegar a su traba-
jo en las comunidades. Entre esos lugares de
“A mediados de septiembre de 2008, el
esposo de una maestra fue secuestrado. Se
pagó el rescate, y a más de dos años no se
sabe nada de él. Pocos días después, el hijo
de un trabajador de la Sección 34 fue levan-
tado en medio de una balacera, dicen que
por una equivocación. El papá sigue bus-
cándolo y no sabe nada de él”.

universitarias sopesan los riesgos. Esa mo- vilidad se está acabando. Sobre todo, quie- nes habían ido a las peligrosas universida- des del norte del país ya se regresaron a sus universidades de origen. “Lo mismo pasa con los estudiantes de universidades extranjeras que venían a las de México por algún tiempo. En sus paí- ses ya les están diciendo que no vengan porque les pueden dar un balazo. Para no exponer sus vidas, mejor se quedan allá. Todo esto empobrece mucho nuestra vida académica. “En Tamaulipas, las cosas han llegado

a tal extremo, que los rectores y otras auto-

ridades universitarias ya ni siquiera se atre- ven a viajar por carretera, porque los asal- tan y les quitan sus vehículos. Esto provocó la supresión de reuniones y de intercam- bios académicos. En el norte del país, el te- mor ha incrementado la llamada educación

a distancia.” Al igual que las escuelas de educación básica y media, también las universida- des suspenden clases ante los rumores de supuestos enfrentamientos. Por ejemplo, la Universidad Autónoma de Tamaulipas (UAT) ha cancelado sus labores por psico- sis colectivas, ocasionadas por narcoman- tas que anuncian incursiones armadas. Los académicos extranjeros no escapan

al peligro. El pasado 11 de marzo, en Ciu- dad Juárez, un comando armado secuestró a una doctora en arqueología, de origen es- tadunidense, cuyo nombre no se dio a co- nocer para proteger su integridad física. La Universidad del Norte de Arizona (NAU,

López Castañares. Alerta Octavio Gómez
López Castañares. Alerta
Octavio Gómez

por sus siglas en inglés), donde labora la profesionista, informó escuetamente del secuestro. La desaparición de la joven Adriana Morlett también sacudió a la comunidad universitaria. Estudiante de arquitectura en la UNAM, Morlett, de 22 años, desapa- reció desde el pasado 6 de septiembre. Na- da se sabe de su paradero, pese a las mani- festaciones estudiantiles frente a la Torre de Rectoría.

Manual de sobrevivencia

El problema en México es más grave inclu- so que en Colombia, donde la lucha con- tra el narcotráfico no afectó a su comuni- dad académica, según dijo Gilberto Giraldo Buitraso, rector del Politécnico Colombia- no Jaime Isaza. “El tema para nosotros fe- lizmente no llegó a las universidades”, ase- guró Giraldo en un encuentro de rectores celebrado en Guadalajara en junio pasado. Presionada por esta gravísima situación de violencia e inseguridad en las aulas, y por varios rectores que ya le piden tomar medidas, la ANUIES acaba de elaborar un manual de seguridad que será aplicado en las universidades del país. López Castañares toma el manual de la mesa circular frente a la que está sentado.

país. López Castañares toma el manual de la mesa circular frente a la que está sentado.

28 1794 / 20 DE MARZO DE 2011

país. López Castañares toma el manual de la mesa circular frente a la que está sentado.
país. López Castañares toma el manual de la mesa circular frente a la que está sentado.

Otro: “Yo soy víctima directa de la agre- sión de un fulano que se sube al auto y se hace llamar de la última letra; me amenaza con una navaja y me toma prisionero por un momento. La decisión era vivir o arriesgarse

a dejar de vivir y enfrentarlo”. Uno más: “En nuestra región de Som-

brerete ya se han suspendido clases por es- ta situación. En Agua Zarca ya hubo enfren- tamientos y pérdidas que lamentar. Ya hubo maestros levantados que no aparecen. La pregunta es: ¿quién sigue?”.

Y no faltó un maestro que reclamara el

desaire de los diputados:

“Estoy desilusionado. Esperaba encontrar,

si no a todos, sí a la mayoría de los diputados,

los representantes del pueblo. Hoy los maes- tros tuvimos el valor de venir. En carne propia he vivido el secuestro, y posteriormente el de

mis hermanos: en el pasado mes de septiem- bre fueron secuestrados y golpeados brutal- mente, tuve que ir a rescatarlos a medianoche. Qué importa lo que se pagó, si lo que importa- ba era que me los regresaran vivos.”

Desbandada de maestros

En entrevista, el secretario seccional Padilla González dice que tiene un expediente de al menos 50 casos de ataques a sus compa- ñeros en el estado. Ahí se menciona a dos

maestros desaparecidos desde hace me- ses, uno de Fresnillo y otro de la capital. El archivo también incluye denuncias de profe- sores torturados. “Este expediente lo recabamos a partir del testimonio de compañeros que se han acercado conmigo, porque otros tienen mu- cho miedo y no quieren hablar. A algunos los hemos tenido que ayudar con psicólogo”, explica. Algunos funcionarios estatales pien- san que la marcha por la paz y el encuentro con diputados sólo son “grillas” de los pro- fesores sindicalizados, pero Padilla Gonzá- lez recuerda que el secretario de Educación y Cultura del Estado, Marco Vinicio Flores Chávez, admitió el año pasado que se ente- ró de las amenazas contra el gremio. A principios de diciembre de 2010, Flo- res Chávez declaró a la prensa local que se habían detectado en algunas localidades mantas en las que grupos del crimen organi- zado exigían a los profesores la mitad de su aguinaldo. Por eso “se intenta que el 100% del pa- go de aguinaldo sea electrónico; sin embar- go, en los límites y regiones del estado, tal es el caso de Pinos y Concepción del Oro, no tienen acceso a instituciones bancarias y para ellos se implementará otro mecanismo de pago”, dijo esa vez el funcionario.

NARCOTRÁFICO

Desde finales de 2008, el Movimien- to Democrático Magisterial y otras orga- nizaciones afines denunciaron que varios de sus compañeros fueron secuestra- dos y asesinados en Zacatecas. En un mi- tin de esa corriente, el dirigente local José Luis Figueroa Rangel habló de al menos 10 maestros plagiados y dos asesinados por esas fechas, uno de ellos en el municipio de Loreto. En enero pasado, el secretario Flores Chávez informó que, ante la ola de violencia que se desató desde finales de 2010 en la región de los cañones, profesores de Jalpa, Juchipila, Tabasco, Apozol, Huanusco, Mez- quital del Oro y Moyahua solicitaron su cam- bio de adscripción. El titular de Educación y Cultura anticipó que negaría los cambios y pidió a los maes- tros “que no abandonen las plazas y atien- dan a los educandos”, como publicó el 28 de enero el semanario Información joven en su portal en internet. El líder de la Sección 34 del SNTE cuen- ta que organizó el reclamo público después de recorrer las 18 delegaciones del sindica- to en la entidad, entre octubre y noviembre pasados. “Nos contaban lo que estaban viviendo y nos preguntaban qué haríamos. ¿Pero no- sotros qué podemos hacer?”

viviendo y nos preguntaban qué haríamos. ¿Pero no- sotros qué podemos hacer?” 1794 / 20 DE
viviendo y nos preguntaban qué haríamos. ¿Pero no- sotros qué podemos hacer?” 1794 / 20 DE

1794 / 20 DE MARZO DE 2011

29
29
 

Marco Antonio Cruz

El asesinato olvidado

El asesinato olvidado

ese mes la situación cambió y comenza- mos una relación íntima que terminó brutal- mente con su muerte”, agregó en su decla- ración ante las autoridades galas. Según Justine, la última vez que lo vio fue la noche del 20 de abril. Y lo describió con las prendas con las que fue encontrado dos días después:

“Llevaba puesta una playera gris con es- tampado rojo y negro, una sudadera Adidas roja y negra, un pantalón de mezclilla azul claro, zapatos negros y en las manos lleva- ba un libro de Freud.” Justine afirma que la noche del 21 de abril fue a un concierto donde también esta- ba Marcelo. Ahí supo que Víctor no apare- cía y Marcelo se ofreció a llevarla a buscar- lo. “En su carro me di cuenta de que estaba muy nervioso y que hablaba sólo para decir cosas estúpidas”, declaró la joven. Se le preguntó a Justine qué le inspiraba la detención de Marcelo. “No me sorprende, pues entre más pa- saba el tiempo más preguntas me hacía. No sé si Marcelo haya sido capaz de matar con sus propias manos o de pagar a alguien pa- ra matar. Lo que sí sé es que puede estar implicado en el asesinato de Víctor.”

ARTURO RODRÍGUEZ

 

E n enero de 2010, el estudiante de psi- cología de la UNAM Víctor Castro San- tillán –quien tenía promedio de exce- lencia– decidió cursar un semestre de

diática, el agente del Ministerio Público Re- né Morales y el juez segundo penal, Marco Antonio Rodríguez, que procesa a Marcelo, los atendieron con esmero. Hoy ni siquiera les toman las llamadas. La madre de Víctor investigó por su cuenta y desde el principio advirtió a las autoridades que los asesinos estaban dentro de la UANL, lo que el rector Jesús Ancer descalificó. En entrevista con Proceso, los padres del muchacho asesinado ven cómo el caso se tambalea a pesar de las pruebas que se han conseguido y que incluyen una lista de llamadas entre los implicados a la hora de la desaparición de Víctor. Entre Marcelo Laguarda, el estudiante Fernando Argüello y otras jóvenes identifica- das como Bechy, Zelma y la propia Plessard, hubo llamadas telefónicas a la hora de la des- aparición de Víctor. Hasta ahora no han sido investigadas. De acuerdo con su confesión, Laguarda había mandado matar a otro estudiante, Ro- gelio Saavedra, pero no le alcanzó el dinero para pagarle a los ejecutores, presuntamen- te unos zetas. Le pedían 6 mil pesos por los dos asesinatos. Pieza clave en la investigación, la fran- cesa Justine Plessard salió de México dos días después del homicidio de Víctor. A soli- citud de la PGJ, la joven declaró ante la po- licía francesa el 19 de septiembre. Proceso tiene copia de su declaración. Se le pregunta si conocía a Víctor y qué tipo de relación tenían. La joven admite ha- berlo conocido. Precisa que en Monterrey había vivido con Marcelo y que en enero (de 2010) terminaron su relación sentimental. “En enero llegó un nuevo grupo de es- tudiantes extranjeros a la Facultad de Psi- cología. Me acerqué a ese grupo del que Víctor formaba parte. Hasta marzo, Víctor era un muy buen amigo, pero a partir de

intercambio en la Universidad Autónoma de Nuevo León (UANL). Víctor fue asesinado a golpes entre el 20

Otros implicados

y

el 21 de abril de 2010. Desapareció de la

El pasado 23 de febrero, policías estatales capturaron en Monterrey a cuatro jóvenes, entre ellos una mujer, que tenían armas, dro- gas, dinero y un vehículo robado. El grupo se dedicaba a la venta de estupefacientes y al cobro de cuotas de protección. Viajaban en un auto con placas de Nue- vo León y que tenía reporte de robo en Mon- terrey. La descripción del vehículo coincidía con uno desde el que ya habían asaltado a Justine, Víctor y otro compañero. Los detenidos eran los narcomenudistas Candy Rebeca Ovalle Villarreal, Becky; Da- río Enrique Huerta Sosa; Fidel Eduardo Már- quez Salazar El Pilo, y Fernando Guzmán Escalante, conocido como El Gordo o El Cuello; éste y Becky son investigados tam- bién por el asesinato de Víctor. Los padres de Víctor creen que el asesi- nato de su hijo podría quedar impune pues hasta el momento los estudiantes enlista- dos como testigos por la fiscalía no han sido llamados a declarar y además cambiaron al personal de la investigación hace unos me- ses. Los recién llegados admiten que no tie- nen idea del caso. Por su parte, la defensa de Marcelo La- guarda intenta demostrar con base en dictá- menes médicos que la declaración rendida por el joven se hizo bajo tortura; de lograrlo, en breve podría quedar en libertad. El matrimonio ha enviado decenas de cartas a Felipe Calderón y a su esposa Mar- garita Zavala; al gobernador de Nuevo León, Rodrigo Medina; al rector de la UANL. Aún espera las respuestas.

Facultad de Psicología y su cuerpo amaneció en un paraje despoblado de la zona urbana,

entre los patios de la ferrocarrilera Kansas Ci- ty Southern y el campus de la UANL. La primera reacción de la Procuradu- ría General de Justicia (PGJ) de Nuevo León fue identificarlo como narcomenudista. La UANL ni siquiera expresó sus condolencias

y

evitó condenar el crimen, que se hizo pú-

blico varios días después cuando desde la

UNAM el rector José Narro Robles reprobó lo ocurrido y exigió una investigación. En septiembre pasado, la PGJ presentó

a

otro estudiante de psicología de la UANL,

Marcelo Laguarda Dávila, como autor intelec- tual del crimen. La fiscalía dijo que éste confe- só haber pagado para que mataran a Víctor. Originario de Ramos Arizpe, Coahuila, hijo del empresario hotelero y político panista Al- fonso Laguarda, el joven estudió en España, donde conoció a la francesa Justine Plessard, quien decidió seguirlo y vino a la UANL. Marcelo sostenía una relación sentimen- tal con Justine pero ella lo dejó y se hizo no- via de Víctor.

Posible móvil pasional

 

Durante casi un año, los padres de Víctor, Vicente Castro y Sofía Santillán, ambos psi- cólogos, han peregrinado en busca de justi- cia. “Decidí vivir mi duelo exigiendo justicia; hasta que la consiga no descansaré”, dice la señora Santillán. Cuando el caso acaparó la atención me-

 

30

1794 / 20 DE MARZO DE 2011

  30 1794 / 20 DE MARZO DE 2011  
 
  30 1794 / 20 DE MARZO DE 2011  

dice la señora Santillán. Cuando el caso acaparó la atención me-   30 1794 / 20
dice la señora Santillán. Cuando el caso acaparó la atención me-   30 1794 / 20

Octavio Gómez

Son 77 páginas engargoladas. Las muestra con satisfacción, y comenta:

“El objetivo de este manual de segu- ridad es garantizar, dentro de los recintos

universitarios, la integridad física y psico- lógica de alumnos, maestros, empleados administrativos y demás trabajadores.” –¿Será un manual único para todas las

universidades?

–Sí, único. Y lo repartiremos gratuita- mente a todas las universidades en cuanto

esté listo, pues por el momento lo enviamos

a la Secretaría de Seguridad Pública fede-

ral, para que lo revise y nos haga sus co- mentarios y sugerencias. Sólo falta afinar-

lo. A mediados de abril empezará a circular. “Al manual se incorporaron las expe- riencias de algunas universidades que, de manera independiente, empezaron a tomar sus propias medidas de seguridad para en- frentar la violencia actual.” López Castañares se refiere a institu- ciones como el Tecnológico de Monterrey, la Universidad Autónoma de Guanajuato

o la Universidad Autónoma de Zacatecas,

que ya tienen sus manuales y llevan meses aplicando medidas de seguridad. Agrega el dirigente de la ANUIES que el manual contiene un diagnóstico de la situación y, en otro apartado, una lista de medidas preventivas, así como de las ac- ciones a tomar ante situaciones de riesgo. Las universidades mexicanas –reco- mienda el manual– deben implementar sistemas de credencialización, bitácora de visitantes, sistemas de control de acceso y de salidas, un directorio telefónico con nú- meros internos de emergencia, equipos de vigilancia, mejoramiento en el alumbrado interno y externo, así como autobuses que transporten al alumnado a lugares seguros cerca de sus casas. También recomienda realizar simula- cros, charlas sobre seguridad o difusión de información en esa materia, con el fin de crear una “cultura de la participación” para afrontar colectivamente cualquier eventualidad. Abunda López Castañares:

“Ante un tiroteo, es muy importante que

los estudiantes se tiren al piso, pues quedar- se parados o correr los hace un blanco más fácil para las balas. También deben detec- tar con rapidez en qué lugar se encuentran. Es muy distinto estar en la biblioteca, don- de sólo hay libros y computadoras, a estar en un laboratorio donde hay tanques de oxí- geno, de gas o de nitrógeno. Una balacera en estos lugares puede ocasionar tremendas explosiones.” –¿Y cómo se mejorará el control del

acceso?

–Mediante la credencialización, co- sa que ya hacen muchas universidades pri- vadas. Nada le cuesta al joven mostrar su credencial de alumno, ni al visitante mos- trar su identificación oficial. Así ya no se-

NARCOTRÁFICO

venes. Es un gasto prioritario que no debe desdeñarse. En la ANUIES, en cuyas uni- versidades estudia 83% de la matrícula na- cional, también estamos buscando recursos para seguridad.” –¿Qué puertas ha tocado usted? –Primero acudimos a la Secretaría de Educación Pública. Ahí nos dijeron que lo lamentaban mucho, pero que no tenían recursos para ese rubro. Nos mandaron a la Secretaría de Hacienda, donde también nos dijeron que no podían apoyar a las uni- versidades. Actualmente estamos en pláti- cas con la Secretaría de Gobernación, que promete apoyarnos indirectamente, a tra- vés de recursos destinados a los munici- pios. Seguiremos tocando puertas. –¿Cuál es la postura de la ANUIES an- te la actual guerra contra el narco empren- dida por el gobierno federal? –Como universidades, sostenemos que a través de la educación podemos resolver ese y muchos otros problemas. Pero necesi- tamos que el gobierno nos explique el por- qué de su guerra. Ya estamos cansados de tanta violencia y muerte. Nos hemos reuni- do con el presidente Calderón y con otros de sus funcionarios, y les hemos dicho en corto: “Oigan, ya bájenle”.

rá tan fácil entrar a matar. Tenemos que sa- ber quién entra, a dónde va y a quién busca. “Muchos estudiantes nos comentan:

‘Salimos de noche, corremos peligro’. Bueno, por eso el manual recomienda me- jorar el alumbrado y tener autobuses que lleven al estudiante, no directamente a su casa, pero sí a lugares céntricos y seguros. “Otro grave problema son los loca- les externos a las universidades donde se vende, por ejemplo, alcohol. Aquí debe- mos coordinarnos con las autoridades lo- cales para que muevan a otro espacio esos comercios. No queremos que los jóvenes caigan en las adicciones.” –¿Les darán armamento a los guardias de las universidades para que puedan re- peler una agresión? –No, eso no lo haremos. Nuestros guar- dias deben seguir desarmados, porque es- tán para vigilar y procurar que no haya ro- bos de bolsos o laptops, o para evitar algún tipo de abuso sexual que pueda darse en los campus. Si les damos armas, hay el riesgo de que empiecen a disparar contra los pro- pios estudiantes. Esa medida quedó des- cartada en el manual, lo mismo que la ins- talación de detectores de metales, pues no podemos estar revisando mochila por mo- chila a los alumnos. –¿Qué harán con los hijos de los ca- pos que ingresan a las universidades? –En primer lugar, desconocemos quiénes son, y en segundo, no pode- mos negarle la educación a nadie. Sería una discriminación aberrante. No estamos en Estados Unidos, don- de a los migrantes ilegales se les im- pide acceder a la educación. López Castañares considera que la falta de recursos económicos de las universidades mexicanas es un serio obstáculo para la aplicación del manual de seguridad de la ANUIES:

“Las universidades públicas atra- viesan por una grave crisis económi- ca. Cada año nos estamos pelean- do para que se aumente el raquítico presupuesto a la educación superior. Ahora la violencia agravó la situa- ción. Y se necesitan urgentes recur- sos para enfrentarla.” Sin embargo, comenta que algu- nas universidades, a costa de grandes esfuerzos, han aumentado sus partidas presupuestales destinadas a seguridad. Es el caso del Instituto Politécni- co Nacional, que ya incrementó en 20% ese gasto. La UACJ, según in- formó su rector, Jorge Mario Quin- tana, este año incrementó en 200% su presupuesto en el rubro. Mien- tras que la Universidad de Morelos lo elevó en 100%. “Las universidades están haciendo descomunales esfuerzos para proteger la vida y la integridad física de sus jó-

esfuerzos para proteger la vida y la integridad física de sus jó- Morlett. Desaparecida 1794 /
Morlett. Desaparecida
Morlett. Desaparecida
esfuerzos para proteger la vida y la integridad física de sus jó- Morlett. Desaparecida 1794 /

1794 / 20 DE MARZO DE 2011

31
31
 
almuerzoycafemexicano
 

Eduardo Miranda

Tanto el PRI como el PAN intentaron aprobar el dictamen sobre la iniciativa en la sesión del jueves 17 en San Lázaro, para después someterlo a la votación del pleno, pero fracasaron por la presión del PRD y el PT. Sin embargo, se prevé que la maniobra culmine antes del 30 de abril con el voto de los 237 diputados priistas y los 142 panistas. La fracción priista presentó su primer proyecto de reforma el 15 de diciembre pasa- do en la Cámara de Diputados, con el aval de la Confederación de Trabajadores de México (CTM), el Congreso del Trabajo (CT) y la Confederación Revolucionaria de Obreros y Campesinos (CROC). En ese documento se rechazaba toda medida que pusiera en riesgo

las conquistas de los trabajadores, afectara los derechos laborales y pretendiera fiscalizar a los sindicatos, vulnerando su autonomía y su organización interna. Tampoco incluía cancelar el derecho a la contratación colectiva, condicionar la so- licitud de huelga, aceptar el despido injusti- ficado, avalar la subcontratación mediante el outsourcing, aprobar el trabajo por hora ni permitir los periodos de prueba.

El PRI y PAN, para

resumen, aquel proyecto no impli-

caba legalizar la violación de los derechos laborales en beneficio del patrón, como sí se hace en la nueva reforma laboral que el mismo partido presentó el 10 de marzo y que está en vísperas de aprobarse. El giro que se dio en esos tres meses fue negocia- do por los diputados priistas con el CCE, algunos sectores de la CTM y la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS).

grupo de negociadores del CCE está

En

El

servir

al

patrón

Desde hace meses toda la actividad legislativa tie- ne cola preelectoral. No es distinto el caso de la re- forma laboral que el PRI presentó el jueves 10 y que con el PAN intentó aprobar el jueves 17. Expertos laboralistas explican que con ella los priistas quie- ren ganarse los favores electorales de las cúpulas empresariales al reducir al mínimo los derechos de los trabajadores, y se ratifica que en los temas importantes son los verdaderos aliados de Acción Nacional.

integrado por los abogados Jorge del Regil, de Baker & Mckenzie Abogados; Virgilio Mena, del Grupo Monterrey y presidente

de la Junta Federal de Conciliación y Arbi- traje (JFCA) en el sexenio de Vicente Fox; Tomás Natividad, de la Coparmex, así co- mo Octavio Carvajal y Fernando Illanes, de la Confederación de Cámaras Nacionales de Comercio (Concanaco).

A

la CTM la representaron en estos

acuerdos Carlos Aceves del Olmo, presi- dente de la Comisión de Trabajo y Previsión Social del Senado, y su equivalente en la Cá- mara de Diputados, Tereso Medina, quien a

decir de los laboralistas entrevistados “es el verdadero dirigente” de la central obrera.

Para Arturo Alcalde, los diputados del PRI ni siquiera se dan cuenta de que esta reforma representa “la muerte del derecho al trabajo”. Agrega que “se ve clara la ma- no de los empresarios como coautores de la iniciativa” y, de hecho, la considera más favorable a los patrones que la presentada por el PAN el 18 de marzo de 2010.

 

ROSALÍA VERGARA

C on el fin de complacer al Con- sejo Coordinador Empresarial (CCE) y obtener su apoyo para recuperar la Presidencia de la República en 2012, el PRI reo- rientó la reforma laboral que

sus diputados presentaron en el Congreso para favorecer a los patrones, señalan los abogados Arturo Alcalde y Manuel Fuen-

tes, así como la investigadora Graciela Bensusán. Académica de la Universidad Autóno- ma Metropolitana, Bensusán considera que este “acto de complacencia” priista bene- ficia igualmente al PAN, que desde hace 10 años busca modificar la Ley Federal del Trabajo para flexibilizar las obligaciones de los empresarios hacia sus empleados.

Y

aunque los priistas se basaron en

esta última, le quitaron las propuestas que ellos mismos le hicieron en aquella oca- sión: mejorar las condiciones de trabajo, reducir la jornada máxima, incrementar la prima de antigüedad, mejorar el régimen

32

1794 / 20 DE MARZO DE 2011

32 1794 / 20 DE MARZO DE 2011  
 
32 1794 / 20 DE MARZO DE 2011  

jornada máxima, incrementar la prima de antigüedad, mejorar el régimen 32 1794 / 20 DE MARZO
jornada máxima, incrementar la prima de antigüedad, mejorar el régimen 32 1794 / 20 DE MARZO

   
 

TRABAJO

de vacaciones, suprimir la toma de nota y obligar a las dirigencias sindicales a ren- dirles cuentas a sus agremiados. De todo esto “no dejaron nada”, afirma Alcalde; en lugar de eso, los legisladores negociaron con la CTM, el CT y la CROC conservar el esquema de corrupción y control gremial a cambio de satisfacer las prioridades de los empresarios. Entre éstas se encuentra el artículo 15 bis, que avala el trabajo en régimen de subcontratación u outsourcing sin las garantías elementales para evitar el abuso de esta figura, que a decir del abogado la- boralista ha provocado desigualdad y re- ducción de salarios, así como simulación

 

Alcalde cuenta que al conocer este pun-

como “propuesta para el futuro del país, porque nada más va a legalizar lo que ya sucede en el mundo laboral”. Para Bensusán este es un claro refrendo de la alianza del PRI con el PAN, pues cuan-

to

el abogado Tomás Natividad, negociador

de la Coparmex, comentó: “Con esta pro-

puesta y el outsourcing nos basta. No ne- cesitamos más”. Pero el PRI fue más allá

y

propone avalar los contratos temporales,

do están en juego los intereses de las élites dominantes del país “estos partidos están siempre de acuerdo, siempre, en todos los temas. Es lo que nos están mostrando”. De paso, con esta jugada los priistas elevan el costo de una alianza del PAN con la izquierda: “Cuánto le tiene que cos- tar ahora a cualquiera, dentro del PRD, decir que después de ver al PRI y al PAN haciendo esta jugada tipo fast track se uni-

a la derecha para ganar elecciones”.

de prueba, temporada y capacitación, que lesionan la estabilidad laboral. Incluso desde el punto de vista políti- co, subraya Alcalde, “es increíble cómo el PRI cedió en un tema central en materia de protección laboral y le está haciendo el trabajo sucio al PAN, poniendo en bande- ja de plata la cabeza de los trabajadores”. Una muestra más de la sumisión es la adición al artículo 388, por petición de Vo- laris e Interjet a la Sección 15 de la CTM, para impedir que los sindicatos gremiales (que agrupan a los trabajadores de una misma profesión) afilien a los trabajado- res de otras líneas aéreas. Por supuesto, dice el entrevistado, se trata de una mo- dificación “dedicada” a los sindicatos de pilotos (ASPA) y sobrecargos (ASSA). “El eje de la negociación fue suprimir la democracia y la transparencia para ‘fle- xibilizar’ la reforma. Ahora resulta que el PRI es más empresarial que Carlos Abas- cal”, dice Alcalde, en referencia al secre- tario del Trabajo en el sexenio de Vicente Fox, promotor de la llamada Nueva Cultu- ra Laboral y de la primera reforma panista encaminada a hacer las condiciones labo- rales más favorables para los empresarios.

La verdadera alianza

indefensión en el empleo. “La visión empresarial resulta eviden- te cuando se compara con la propuesta de hace tres meses del propio PRI, que incluía las figuras de fraude laboral, la interven- ción de la inspección en el trabajo y el ca- rácter doloso de la subcontratación. Todo ello se suprimió”, indica Alcalde. El sesgo patronal del proyecto se acen- túa al proponer que se limite la generación de salarios caídos a 12 meses. De esta ma- nera, los trabajadores despedidos injus- tificadamente pagarán la tardanza de los juzgados en los procesos laborales. El PRI criticó esta parte de la iniciati- va panista porque dejaba al trabajador en la indefensión, pero ahora la incluye en el artículo 48 de su propuesta. Alcalde seña- la que lo importante es garantizar juicios cortos, porque llegan a durar hasta cuatro años, cuando podrían resolverse en tres meses; el problema, enfatiza, es que el PRI pretende mantener los vicios en los juzga- dos pero librar a los patrones de los salarios caídos, a costa de los trabajadores cuyos derechos se violen. En los hechos, sólo 6% de los emplea- dos demandan al patrón por despido injus- tificado. Pero ahora, dice el especialista, “incluso se van a ampliar las causas que ge-

e

neran la lentitud de los juicios, porque serán un incentivo para que los empresarios no pa- guen salarios ni intereses a los trabajadores despedidos de manera injustificada, lo que

Con todo, descarta que los trabaja- dores realicen grandes movilizaciones que impidan la aprobación de esta refor- ma, porque ponen en riesgo su empleo, y México es un país de desempleados. Ci- fras oficiales registran 6 millones de per- sonas sin trabajo remunerado.

“Los trabajadores están desorganizados,

no tienen quién los represente de verdad, no tienen dónde hacer oír su voz. ¿Y de manera individual qué pueden hacer? Nada.” No obstante, Manuel Fuentes, presiden-

te

de la Asociación Nacional de Abogados

Democráticos (ANAD), anuncia acciones “para detener la embestida” proempresa- rial que representa la iniciativa priista. Desde el pasado martes 15, la ANAD inició una Jornada en Defensa de los De- rechos Laborales y organizó mesas de aná- lisis sobre la afectación de las condiciones de trabajo, la administración de justicia y los derechos colectivos con la participación de académicos, abogados, sindicalistas y expertos en la sede de la Comisión de De- rechos Humanos del Distrito Federal. El viernes 18 se realizó una marcha desde el Ángel de la Independencia hasta el Zócalo. También sindicatos de la Unión Na- cional de Trabajadores (UNT) planean realizar marchas contra esta reforma que consideran “regresiva”, y programaron mítines para el jueves 24 en la Cámara de Diputados y el martes 29 en el Senado. El jueves 17, el diputado Tereso Medi- na, presidente de la Comisión de Trabajo,

Para Graciela Bensusán, investigadora de la Universidad Autónoma Metropolitana-Xo- chimilco, la entrega de la reforma laboral a los empresarios “es una jugada política”, ya

que en ella no se privilegia la competitividad del país ni se moderniza el ámbito laboral ni se ayuda a los trabajadores. Al contrario, recalca, “está muy claro que refrenda un modelo donde se quiere competir con bajos salarios y control de los sindicatos. Ya no es una discusión teó- rica: el modelo laboral propuesto legaliza

la

a

su vez provocará que la estabilidad en el

 

precariedad del empleo. Nada cambia”. Y que nada cambie en esta situación

empleo se vaya al suelo”. En la exposición de motivos, la inicia- tiva priista dice que “en la ley vigente no existe ningún elemento o forma legal para limitar la generación de salarios caídos, ni siquiera cuando el trabajador ha conseguido otro empleo y se ha llegado al absurdo de que se computen salarios caídos aún des- pués de la muerte del trabajador”. Alcalde lo desmiente categóricamente. Dice que nunca ha sucedido algo así. Lo que sí es real, explica, es que con este artículo cualquier trabajador, tenga uno o 30 años de antigüedad laboral, podrá ser despedido sin causa, obligándolo a llegar a un convenio y aceptando cualquier negociación.

es grave. La investigadora dice que actual- mente en el Instituto Mexicano del Segu- ro Social está registrado prácticamente el mismo número de trabajadores que en 2000, por lo que ésta puede considerarse “una década perdida”. Esto se explica porque “al PRI no le importa qué pase con los trabajadores o

negó que el PRI traicione a la clase trabaja- dora para granjearse a los empresarios con

el

contenido de su reforma, que además no

la única, dijo, sino que se suma a las que ya presentaron el PAN y el PRD. El legislador de la CTM es considera- do en su natal Coahuila un “líder charro”

es

y

en la prensa local se le ha acusado de

si

éstos castigan al partido con el voto; lo

“vender” los derechos de los trabajadores

que le importa es refrendar el apoyo del sector empresarial para terminar con otras alternativas que no sean el PRI en 2012” para la Presidencia de la República. La académica dice que la segunda iniciativa priista, totalmente distinta de la primera, privilegia el empleo precario

a

cambio de imponer a los líderes sindi-

cales de las empresas automotrices, cuyos sindicatos corporativos controla. En mar- zo de 2009, el PRI lo premió con la presea César Chávez al mérito a los trabajadores en el exterior, por su participación en dis- tintos foros internacionales.

  1794 / 20 DE MARZO DE 2011 33
 
  1794 / 20 DE MARZO DE 2011 33

1794 / 20 DE MARZO DE 2011

33

en el exterior, por su participación en dis- tintos foros internacionales.   1794 / 20 DE
en el exterior, por su participación en dis- tintos foros internacionales.   1794 / 20 DE

Las mil plagas de la copra Han sido muchas las calamidades que golpearon a los
Las
mil plagas
de la copra
Han sido muchas las calamidades que golpearon a los
productores de coco y copra de Tabasco: la contamina-
ción que les llevó Pemex con sus mecheros y lluvia ácida;
la fauna desplazada por el desmonte de otras zonas y que
se alimenta de los frutos; algunos insectos
pero la peor
fue haber caído en manos de explotadores que aparente-
mente les escamotean las ganancias de una empresa que
los copreros construyeron con muchos años de trabajo.
34 1794 / 20 DE MARZO DE 2011
Eduardo Miranda
de trabajo. 34 1794 / 20 DE MARZO DE 2011 Eduardo Miranda almuerzoycafemexicano MARCELA TURATI P

MARCELA TURATI

P ARAÍSO, TABASCO.- Éver Oyo-

sa Márquez tiene 88 años y la

certeza de que la muerte se

aproxima. Narra a Proceso su

historia de sobreviviente a dos

operaciones de corazón, su des-

gracia como productor de coco y las 10 mil acciones que compró para construir el emporio de la copra (la pulpa seca del coco), del que nunca ha visto ganancias. Extiende un recibo amarillento fechado el 9 de diciembre de 1979 y firmado por su hermano Raúl, donde consta que vendió 7 mil 707 kilos de copra por un total de mil 541 pesos; por cada kilo le descontaron 30 centavos para construir una fábrica. “Este recibo –advierte la leyenda impresa– se canjeará por su equivalente en acciones de Oleaginosas del Sureste, SA”. Con ese descuento –primero de 10 centavos por kilo, luego de 30, durante ocho años–, alrededor de 6 mil copreros de siete municipios levantaron una in- dustria con centros de acopio, terrenos, fábricas, máquinas y camiones, para ase- gurarse una pensión en la vejez. “Se ha muerto un resto de productores esperando recibir unos centavos de todo lo que invertimos. Unos muertos son mis hermanos Humberto, Mario y Bolívar, que no vieron nada”, dice. “Nuestra vida es un poquito medio trágica”. Éver Oyosa se quedó sin tierra: Pemex

se la echó a perder con la lluvia ácida. Sus ahorros en el banco se esfumaron con la de- valuación lopezportillista. De sus acciones nunca ha visto ganancias. Pero sigue en la lucha. Por eso un domingo de cada mes va

a una bodega en la carretera Paraíso-Puerto

Ceiba, donde se encuentra con otros accio- nistas que durante 11 años han peleado por

las utilidades que les corresponden del em- porio de la copra. Proceso acudió a una de esas asambleas. –El problema es que el líder de los copreros nos tiene subyugados, nos paga como quiere –dice Agustín Segura, de 71 años. –¡A veces hasta fiado! –se escucha el grito desde el fondo de la bodega. –No tenemos apoyo ni fertilizantes. Somos accionistas pero no gozamos ni un beneficio de la planta. Han muerto unos 20, 30 compañeros esperando que llegue

y nada –vuelve a reclamar don Agustín. La furia está dirigida contra Pedro Ro- dríguez Reyes, un profesor que nunca se dedicó a la producción del coco, que cuan- do la empresa fue declarada en bancarrota se sumó al movimiento de accionistas que querían recuperarla y que en 1997 quedó como su director. Desde entonces es llamado el Zar de la Copra. Escaló a diputado priista. En la asamblea lo acusan de andar en carros de

Desde entonces es llamado el Zar de la Copra . Escaló a diputado priista. En la

Marco Antonio Cruz

lujo, ser protegido de los gobernadores y tener guaruras. En un rosario de quejas dicen que han protestado en Villahermosa, solicitado reuniones con funcionarios, denuncia- do la corrupción en los noticieros, con- tratado abogados, solicitado ayuda con legisladores y políticos, y hasta enviado cartas a Los Pinos, pero nunca han sido escuchados. –Nos quitaron hasta 30 centavos por kilo para hacer la fábrica, están riquísimos con puro carro de lujo y nosotros no tene- mos ni bicicleta, tenemos que recorrer to- das las dependencias y no nos escucha toda esa mafia –grita enojado Gustavo Colorado Chang, de 69 años, quien llegó a recoger hasta 95 mil kilos de coco en un año. –A nosotros nos descontaban para todo, para comprar los camiones, para acarrear la copra, pagamos el teléfono y la gasolina, y ese señor nomás ha vivido de nosotros. Pero todavía los del gobierno federal le dan sus billetes –denuncia Lucía Suárez González, de Centla. Muchos ancianos representan en la asamblea a otros que ya no pueden mover- se. O incluso a difuntos. En su lugar llegan las nuevas generaciones, como Carmen Santos de la Cruz, de 68 años, hija de una pareja de accionistas finados. –No estamos pidiendo que nos regalen nada. Lo único que queremos es que el go- bierno intervenga y ayude a que nos paguen todas las acciones de la fábrica que construi- mos con nuestro sudor. Ya nos estamos mu- riendo y no tenemos nada –tiembla enojado, con su cara de tronco viejo, con la voz tem- blorosa Víctor León Ramírez de 85 años. Desesperado, el septuagenario Encar- nación Bautista Moa, dueño de la bodega donde se reúnen los accionistas, empezó a vender su terreno en lotes “a modo de so- brevivir”, explica. Ya no resembró. “Pensé meter una vaca que a los seis meses ya tie- ne becerro y vale 3 o 4 mil, y si resiembras vas a cosechar hasta dentro de ocho o 10 años. Ya no reditúa, ya no da”.

Rescate milagroso

Oleaginosas del Sureste, empresa de capital

social, se constituyó el 26 de mayo de 1972 con un aporte inicial del Banco Agropecua- rio del Sureste y con los descuentos a los productores de coco de Paraíso, Cárdenas, Centla, Centro, Comalcalco, Nacajuca y Jal- pa de Méndez. La aportación comunitaria se calcula en 37 millones de pesos. En 1993 los directivos de la empresa la declararon en quiebra. En 1996 un tribunal declaró nulo el hecho y desde 2000 volvió

a operar, ahora con el nombre de Copreros

Unidos de Tabasco, bajo la dirección de

Rodríguez Reyes y otros socios-accionistas

a los que se acusa de haber asumido al po- der a escondidas de los productores.

ECONOMÍA / TABASCO

táreas de palmeras. Pero los árboles no están sanos: troncos pelones, calvos, sin penacho; plantas de 12 años que nunca dieron el estirón y otras que parecen sa- ludables pero alumbran cocos del tamaño de un mango. Todas tienen las hojas ama- rillentas, con manchas negras por el humo tóxico de Pemex. Don Eladio va pateando cadáveres de cocos: unos de tamaño de un tamal porque así los abortó la planta antes de que madu- raran; otros, grandecitos, antojables, que tienen mordidas de ardillas que se comie- ron su pulpa y se bebieron su jugo. Otros del tamaño de un balón pero viejos, casi petrificados, y son una muestra de lo que un día produjo esta tierra. El coprero añora los tiempos en los que recogía hasta 5 mil cocos cada 15 días. Aho- ra si acaso recoge 10 mil cocos enanos en todo el año. Y eso que vive en Paraíso, que producía 80% de la copra del país y que da- ba también cacao, pimienta y cítricos. Las plagas que arruinaron al coco son muchas: la llegada de Pemex que instaló mecheros en la zona; la devastación de 2 mil hectáreas para construir el puerto de altura; el desplazamiento por deforesta- ción de las ardillas que se comen los co- cos; el envejecimiento de los cocotales; la llegada de las plagas de abejorro picudo y amarillo letal; la apertura comercial a los aceites de otros países; la falta de trans- parencia de El Zar de la Copra y sus co- laboradores; el desmonte de terrenos para alimentar ganado. Para contrarrestar las plagas el líder de los copreros y el gobierno estatal exportaron la variedad de coco híbrido enano malayo que se mezcló con la local, el alto del Pacífico, y dio frutos pequeños que, aunque crecen rá- pido, dan menos carne y viven la mitad del tiempo. Y no todos pudieron sembrar. “El sector coprero hizo el plantea- miento de sembrar el coco híbrido, pe- ro los compañeros de la tercera edad no pueden hacer el trabajo de tumbar la mata adulta, como plantea el gobierno del es-

Según los datos del Comité de Lucha Oleaginosas del Sureste, creado para pelear por el reconocimiento de las acciones, alre- dedor de 6 mil 167 campesinos que finan- ciaron la planta poseen 12.7 millones de

acciones, de las que no han visto ganancias. Cuando Oleaginosas del Sureste se decla-

ró en quiebra tenía un terreno de 9 hectáreas,

planta de extracción mecánica para 40 mil toneladas anuales de copra, planta de refina- ción e hidrogenación para 14 mil toneladas de aceite, planta de extracción de solventes

para 60 mil toneladas de frijol de soya, planta electrolítica para 340 mil metros cúbicos de hidrógeno, almacenes y construcción para oficina, cinco tráileres y dos camiones, la fá- brica Jabones del Sureste y producía aceite y pasta de coco. Además cubría demandas de fábricas como Coca-Cola, Corona y Bimbo. Hace 11 años, cuando la empresa se reactivó, los copreros volvieron a vender su producto a la fábrica. Pero nunca reci- bieron utilidades. Según el comité, cuando reclamaron beneficios Rodríguez Reyes les dijo que dado que la empresa llevaba nuevo nombre hubo “borrón y cuenta nueva”. Después se justificó con el desplome del precio de la copra. Luego dijo que le tenían que quitar tres ceros al costo de sus acciones cuando

se le quitaron los ceros al peso. Luego pidió

que ellos realizaran un avalúo de la planta para que vieran cuánto les correspondía. “Entre 200 compañeros pagamos 60 mil pesos para el avalúo; imagínese lo que

significa para la gente de la tercera edad. Tuvieron que vender animales para pagar- lo. Nos dijeron que valía 121 millones de pesos”, dice el presidente del comité, Ja- vier López Contreras. “Fuimos con don Pedro, le dijimos eso

y nos respondió: ‘Las acciones no se las podemos pagar, hagan lo que quieran. Va- yan al Vaticano, traigan a George Bush o

al presidente, a mí no me hacen nada’. Lo

dijo frente a los funcionarios de la Seda- fop (Secretaría de Desarrollo Agropecua- rio, Forestal y Pesca). “Hasta el momento el go- bierno del estado no quiere intervenir porque lo considera un pleito entre particulares. Y yo me pregunto, ¿de quién son responsabilidad los recursos del estado, si Sagarpa y Sedafop le dan recursos?”, alterna el pro- ductor Bernardo Paniagua, se- cretario del comité. Ambos dicen que han sido amenazados por mantener su lucha.

Paniagua y López. Amenazados
Paniagua y López. Amenazados

Las plagas del coco

Eladio López Pérez, de 72 años, se pasea por sus 11 hec-

Amenazados Las plagas del coco Eladio López Pérez, de 72 años, se pasea por sus 11

1794 / 20 DE MARZO DE 2011

35

Amenazados Las plagas del coco Eladio López Pérez, de 72 años, se pasea por sus 11
Amenazados Las plagas del coco Eladio López Pérez, de 72 años, se pasea por sus 11

Amenazados Las plagas del coco Eladio López Pérez, de 72 años, se pasea por sus 11
Amenazados Las plagas del coco Eladio López Pérez, de 72 años, se pasea por sus 11

Eduardo Miranda

ECONOMÍA / TABASCO

tado y esperar hasta cuatro años para que crezca la planta. Ellos necesitan comer to- dos los días. En Tabasco el coco ya no es negocio”, explica don Eladio. Su ayudante, un jornalero anciano que lleva las chanclas de plástico remendadas con mecate, agrega: “Así como las plan- tas se mueren nosotros también: aquí hay cáncer, hay mal de azúcar que pudre los pies, hay dolor de cabeza, el ruido del me- chón llena las casas, a veces está calmito pero expide un olor a peste y podredum- bre, como azufre o llanta quemada”. Ellos, como todos, perdieron el cacao, los cítricos, los pimentales. Para comprobar- lo muestra un expediente que compendia las cartas que envió de 1988 a 2004 donde pide al gobierno estatal y a Pemex que lo indem- nicen por los daños a su tierra, e incluye las pruebas de laboratorio que muestran los anor- males niveles de cromo, mercurio, níquel, plomo y zinc hallados por un laboratorio. “En este año mi reclamación ha cum- plido ya 19 años, ya se ha hecho mayor de edad y sigue confinada en el olvido. Actualmente mi rancho cocotero es un auténtico desastre ambiental”, se lee en el último escrito.

El emporio del “Zar”

En el patio del centro municipal de acopio de copra se ven pedazos de coco puestos al sol. Una máquina desgreña y quita el capa- razón pegado a la concha hasta dejar la pul- pa –la copra– que cae directo a un camión en el que caben hasta 16 toneladas. Cada productor recibe 11 pesos por ki- lo de copra. En este momento el precio es alto (normalmente está a cuatro pesos), ya que el gobierno endureció los aranceles de importación de aceite de coco. Dos mil 600 productores están inscri- tos como socios de ese centro. Muchos son accionistas. –¿Qué beneficios reciben? –se le pregun- ta a Sebastián Pérez, presidente del local. –Les gestionamos plantas de coco hí- brido, les damos costales, ma- chetes y palas, y prácticamente la ganancia va incluida en el precio que les damos. No todos quieren vender aquí su producto: los restau- ranteros de Cancún compran cada coco a dos pesos, por eso mucha gente lo tumba tierno. Siguiendo el recorrido que hace el camión recién cargado, se llega a la zona industrial de Villahermosa, a la planta Indus- tria Coprera de Tabasco. Ahí se ve una montaña de 60 tonela- das de copra, donde un obrero impulsa el deslizamiento de las cáscaras hasta un túnel donde una banda las transporta bajo

tierra hacia contenedores que las pulverizan hasta dejarlas como aserrín o las comprimen hasta sacarles el aceite. El gerente de producción, José Luis González Zapata, habla de la bonanza de

la industria y los planes de crecimiento.

Menciona que el aceite que producen tiene compradores por anticipado que lo

usan para producir jabón, leche en polvo

o glicerina. Que en cada uno de los cinco

tanques que se ven en el patio caben 140 toneladas de aceite. Que ya se diversifica- ron tanto que producen alimento para gana- do con la pasta que sobra del proceso. Que está por funcionar una planta envasadora donde producirán 8 mil botellas diarias de agua o leche de coco y 200 kilos de harina. Además, presume, ya fabrican cada día 5 mil jabones de coco (coconut soap, como

dice la etiqueta). El terreno lo tienen apro- vechado al máximo: en las cuatro hectáreas también tienen planta lavadora de autos pe- sados, taller mecánico y centros tecnifica- dos donde se procesarán la fibra de coco y

el hueso para carbón. Porque del coco nada

se desperdicia: el hueso se usa para elaborar artesanías o la gente pobre lo compra para echarlo al fogón, como sustituto del carbón. Luego sigue el turno a la entrevista con Pedro Rodríguez Reyes, El Zar del Coco desde 1997, quien desde su oficina comen- ta a Proceso los retos del sector por todas las calamidades que enfrenta la industria:

amarillo letal, ardillas, vejez, el abejorro picudo, Pemex, la poca duración del coco híbrido, el desmonte de plantaciones Lamenta que, en sus mejores tiempos, Tabasco producía 35 mil toneladas de co- pra y ahora sólo 3 mil. Pero se ufana de que, pese a las desventuras, la empresa facturó 40 millones de pesos el año pasa- do (cuando el coco no tenía el precio que tiene ahora) y sacó una utilidad de 700 mil pesos. –Si tienen ganancias, ¿cuándo van a convidarlas con los accionistas que invir- tieron para comprar la fábrica? Comienza a excusarse. Menciona las

características del mercado. Habla de la competitividad. “Si no guardamos las utilidades y las

repartimos, la empresa no sería competitiva

ni sujeto de inversión. Si nos repartiéramos

utilidades sería una empresa sin valor cre- diticio, tenemos que ser competitivos”, res- ponde. Agrega que todo se ha invertido para recuperar la planta del deterioro en que se encontraba y que, como los diputados, ha tenido que tomar decisiones solo porque es imposible consultar a toda la gente. El Zar menciona que la planta que ma- neja está valuada en 50 millones de pesos. Dice que ha recibido 7 millones de pesos de los gobiernos estatal y federal para re- habilitar las instalaciones y que recibió otro tanto para financiar la construcción de la envasadora de agua de coco. Admite que vendió a 12 millones de pesos cinco

de las hectáreas del terreno, pero se justifi- ca diciendo que lo reinvirtió en adecuar la fábrica y que otros 2.5 millones de pesos los repartió a accionistas y los usó para pa- gar créditos vencidos. Cuando se le cuestiona de nuevo por el destino de los productores, señala que con las ganancias ya devolvió parte de la inversión a algunos ancianos –“sobre todo

a los más grandes”– y para demostrarlo

extiende una lista con nombres de perso-

nas, en la que no se señala ni el municipio

al que pertenecen ni la edad, el número de

acciones que poseen o el supuesto dinero recibido. No hay forma de contactarlos. El exdiputado niega que sea millona-

rio, dice que su salario es de 20 mil pesos

al mes y que sus propiedades las adquirió

porque tiene una de las plazas mejor paga- das como profesor de educación superior

y

por su dieta como legislador. “No existe

la

riqueza, vivimos al día”, se defiende. Para los productores, los ancianos y

ancianas que sí viven al día, esas explica- ciones no sirven de mucho. “Ojalá hubiéramos tenido el apoyo gu- bernamental y esto se arregla desde cuán- do”, opina Carmen Santos. Coronado Chang comenta:

“Ya murió el emporio de rique- zas. Ya murió todo. No queda nada. En parte por Pemex, que causa lluvia ácida y deja la planta pinta y la mata; la ardilla

y la plaga completan la ruina,

los directivos siguen ganan- do dinero y el gobierno les da millones de pesos para que se hagan ricos ahora con el agua de coco. Nomás les falta que se

hagan quebrar otra vez y listo”. El hombre se detiene junto

al río Seco, que pasa por Nuevo

Torno Largo. Ve el cementerio de palmeras, de pie, estériles, y dice: “Esos son los males de los cocos”.

pie, estériles, y dice: “Esos son los males de los cocos”. Copra. El “oro blanco” 36
Copra. El “oro blanco”
Copra. El “oro blanco”

36 1794 / 20 DE MARZO DE 2011

pie, estériles, y dice: “Esos son los males de los cocos”. Copra. El “oro blanco” 36

pie, estériles, y dice: “Esos son los males de los cocos”. Copra. El “oro blanco” 36
almuerzoycafemexicano
almuerzoycafemexicano
almuerzoycafemexicano

almuerzoycafemexicano
almuerzoycafemexicano

almuerzoycafemexicano Para construir la Plaza Mariana, junto a la Basílica de Guadalupe, la anterior administración
almuerzoycafemexicano
Para construir la Plaza Mariana, junto a la Basílica de Guadalupe,
la anterior administración capitalina desalojó a 250 locatarios
de un mercado. Ellos siguen peleando por su reubicación o una
indemnización y sus abogados narran a Proceso la serie de irre-
gularidades cometidas para la edificación de la obra, en la que
tienen metidas las manos Grupo Carso, la cúpula eclesiástica y
hasta el gobierno del DF. Los litigantes refieren la probabilidad
de que se haya cometido un fraude multimillonario
EL
“ATRIO PRIVADO”
DE LA BASÍLICA

RODRIGO VERA dación Plaza Mariana y en el que ahora el empresario Carlos Slim construye la Pla- za Mariana. El objetivo es meramente em-

presarial; hacer ahí negocio tras negocio.” –Entonces, ¿es falso que será una amplia- ción del atrio y que tendrá fines religiosos? –Eso es una falsedad. A golpe de vista la Plaza Mariana podrá parecer una extensión del atrio actual, como incluso se viene pre- gonando, pero no es así. Todo es una simu- lación, un engaño. En los hechos se trata de una propiedad privada con fines lucrativos. “Hagamos una distinción: el terre- no del actual atrio, así como la nueva y la antigua Basílica, pertenecen a la nación, son propiedad federal como lo estipulan la Constitución y la Ley General de Bienes Nacionales. A esa área incluso la resguar- da la Policía Federal. “¿Qué se hizo para que la Plaza Ma- riana no cayera en manos de la federación, como sucede con el resto de los templos? ¿Qué maniobra se usó para darle un fin em- presarial? Pues simplemente se privatizó el área. Así de sencillo. Con la privatización se eliminaron las trabas que impiden hacer negocios. De manera que, por así decirlo, en la Basílica de Guadalupe vamos a tener un atrio público y un atrio privado.”

“Ya se privatizó el predio que en 2003 le regaló el gobierno capitalino a la Fun-

vo el propósito de evitar que dicho terre- no se convierta en patrimonio federal, co- mo todos los templos y atrios del país que le fueron expropiados a la Iglesia en el si- glo XIX y que ahora son bienes nacionales por disposición constitucional. La Plaza Mariana no será parte de la Basílica de Guadalupe –patrimonio nacio- nal– sino un ultramoderno mall maneja- do por Slim y el cardenal Norberto Rivera Carrera a través de la asociación civil Fun- dación Plaza Mariana. El abogado Francisco Rivas, represen- tante legal de la Agrupación de Comer- ciantes Emiliano Zapata, que aglutina a 250 vendedores de La Villa, afirma a es- te semanario:

C on miras a emprender negocios multimillonarios se privatizó el te- rreno de 30 mil metros cuadrados en el que Carlos Slim construye la Plaza Mariana, a un costado del atrio de la Basílica de Guadalupe. Esa privatización también tu-

El abogado abre una carpeta, extrae los documentos del Registro Público de la Propiedad del Distrito Federal con los que apoya sus afirmaciones. En el folio real 1212226 se estipula que la asociación civil Fundación Plaza Maria- na es la propietaria del terreno de 29 mil 534 metros cuadrados, el cual constituyó en “régimen de propiedad en condominio” ya que lo dividió en “4 unidades privati- vas”: un “columbario”, un “centro evange- lizador”, un “museo” y un “mercado”. No sólo eso. Ahí también se asienta que el 22 de diciembre de 2005 la Funda- ción Plaza Mariana constituyó “un fidei- comiso con actividad empresarial” con el Grupo Financiero BBVA Bancomer, an- te el notario público número 151, Cecilio González Márquez. La Fundación Plaza Mariana –como “fideicomitente”– solicitó un préstamo a la institución bancaria –que quedó como “fiduciaria”– a fin de obtener recursos pa- ra la construcción de la plaza y dejó el te- rreno como garantía prendaria. El 4 de julio de 2007 extinguió ese fi- deicomiso con Bancomer para abrir otro con el Grupo Autofin, con la misma fina- lidad: allegarse los “financiamientos que

38 1794 / 20 DE MARZO DE 2011

otro con el Grupo Autofin, con la misma fina- lidad: allegarse los “financiamientos que 38 1794

Miguel Dimayuga

Miguel Dimayuga se requieran para sufragar los gastos y cos- tos de la construcción de la

se requieran para sufragar los gastos y cos- tos de la construcción de la Plaza Mariana”. Este acuerdo quedó suscrito ante el notario número 16, Francisco Fernández Cueto, se- gún consta en el folio real número 1254506 del Registro Público de la Propiedad. Rivas explica: “En este momento y se- gún estas documentales públicas, ese fidei- comiso con Autofin es legalmente el dueño del terreno y de las cuatro unidades privati- vas que tendrá la Plaza Mariana. Jamás se ha explicado por qué se extinguió el fidei- comiso con Bancomer y se creó el de Au- tofin. Hay cosas que permanecen ocultas. “La Fundación Plaza Mariana no tenía necesidad de recurrir a préstamos con las instituciones bancarias, pues lleva años recibiendo donativos de los fieles guada- lupanos para realizar la construcción. In- cluso abrió cuentas bancarias para recibir los donativos, que no sabemos a cuánto ascienden. “Además está vendiendo por anticipa- do los miles de nichos que habrá en el co- lumbario a más de 22 mil pesos cada uno, lo que le está dejando ingresos de miles de millones de pesos, cantidad muy por enci- ma del costo de la obra, calculado en unos 700 millones de pesos.”

–En agosto del año pasado Carlos Slim dijo que donará la obra. Y ya la está cons- truyendo. ¿Para qué entonces los présta- mos bancarios, los donativos de los fieles y la venta anticipada de nichos? –No sabemos a dónde van a parar todas esas cantidades multimillonarias, pues la obra la está construyendo el Grupo Carso, de Carlos Slim. Aunque no creo que el em-

RELIGIÓN

presario haga la construcción desinteresa- damente. Por algo es el hombre más rico del mundo. Él está metido en el negocio desde el principio. Sacará jugosas ganancias, no tengo ninguna duda. Hay maniobras muy turbias en torno a la Plaza Mariana.

Con fines mercantiles

Rivas insiste en que se trata de un negocio ilegal: “Es un negocio netamente privado, porque está en manos de una asociación civil y de una institución bancaria en un te- rreno privado. Y sus fines son mercantiles y empresariales desde el momento en que hay compraventa de nichos. Así de claro. No hay más. “Deberían decirlo abiertamente pero no lo hacen, manejan una publicidad en- gañosa que intenta hacer creer que la Plaza Mariana será una ampliación del atrio ac- tual, una obra social para beneficio de los mexicanos, lo cual es falso. “Todo esto viola las disposiciones me- diante las que en 2003 el Gobierno del Dis- trito Federal, concretamente Andrés Ma- nuel López Obrador, entonces jefe de gobierno, le donó ese terreno a la Funda- ción Plaza Mariana. Por ejemplo, el contra- to de donación estipula claramente que el terreno y la obra deben tener un fin social.” El abogado muestra el “contrato de do- nación” –celebrado el 21 de agosto de 2003 ante el notario 64, Luis Gonzalo Zermeño Maeda– donde se estipula que el gobier- no capitalino dona el terreno para que ahí se haga “la ampliación del atrio de la Basí- lica de Guadalupe” mediante el proyecto Plaza Mariana, que “consiste en la edifi- cación de: museo, estacionamientos, cen- tro de evangelización, área de columba- rio bajo la concesión para la prestación del servicio público de cementerios, mercado público y área verde, con el objeto de ge- nerar un espacio urbano que conserve la dinámica de culto religioso y el carácter público de la zona”.

de culto religioso y el carácter público de la zona”. Nichos. Negocio redondo Miguel Dimayuga 1794
Nichos. Negocio redondo Miguel Dimayuga
Nichos. Negocio redondo
Miguel Dimayuga
religioso y el carácter público de la zona”. Nichos. Negocio redondo Miguel Dimayuga 1794 / 20

1794 / 20 DE MARZO DE 2011

39
39

Eduardo Miranda

El contrato agrega que uno de los fines

de la Fundación Plaza Mariana es “reali- zar la ampliación de espacios públicos en la Basílica de Guadalupe para mejorar la atención a los visitantes y reforzar la vo-

cación turística y religiosa de dichos espa- cios”. La Fundación, recalca, tiene como objetivo “elaborar todo tipo de proyectos, estudios, consultas y opiniones requeridos para la realización de sus fines sociales”.

Y como en el área donada había un

mercado público que fue demolido, el contrato estipula que debe construirse otro

para reubicar a los locatarios, quienes aho- ra se instalaron en la calle. Dicho mercado lo cederá la fundación “a título gratuito a favor del GDF”. Aclara en varias de sus cláusulas que están permitidas las donaciones, permu- tas, comodatos, compraventas, usufructo de bienes y otras operaciones que puedan darse, pero “sin que ello constituya un fin preponderantemente económico o especu- lación mercantil”.

El contrato da un plazo de dos años pa-

ra construir la Plaza Mariana. De lo con- trario la donación del terreno “será revo-

cada” y éste pasará nuevamente a ser parte del “patrimonio del Distrito Federal”.

El acuerdo se celebró entre el Gobier-

no del Distrito Federal representado por el entonces oficial mayor, Octavio Rome- ro Oropeza, y la Fundación Plaza Maria- na, representada por el cardenal Norber- to Rivera Carrera, arzobispo primado de México, y por Diego Monroy, en ese tiem- po rector del santuario. Dice Francisco Rivas: “Ya de entrada hay dos violaciones flagrantes al contra- to de donación. En primer lugar la Funda- ción Plaza Mariana no respetó el plazo de dos años para construir, que concluyó en 2005, por lo que ese año debió habérsele quitado el terreno.

Ulises Rivera y Francsico Rivas. La defensa Miguel Dimayuga
Ulises Rivera y Francsico Rivas. La defensa
Miguel Dimayuga

40 1794 / 20 DE MARZO DE 2011

La defensa Miguel Dimayuga 40 1794 / 20 DE MARZO DE 2011 Pedro Ulises Rivera Francisco

Pedro Ulises Rivera Francisco Rivas

Obras. Atraso
Obras. Atraso

“En segundo lugar, no se están dando los fines sociales estipulados, pues final- mente se privatizó el terreno y ya se le está dando un uso empresarial, al grado de que hasta Carlos Slim está metido en el negocio. “Es mentira que la Fundación Plaza Mariana tenga fines sociales o de benefi- cencia. Nunca ha hecho labor en ese senti- do. En el fondo hay una simulación jurídi- ca con la que se están ocultando los fines de lucro de la fundación.”

Negocio columbario

–¿Dónde detecta el negocio? Pedro Ulises Rivera, también abogado de la Organización de Comerciantes Emi- liano Zapata y quien acompaña a Rivas en la entrevista, saca unas hojas con anota- ciones y responde:

“Actualmente el gran negocio está en la venta de nichos. Al principio hablaron de que venderían alrededor de 100 mil, a 22 mil pesos cada uno, lo que representa ingre- sos por 2 mil 200 millones de pesos. Ahora ya dicen que pueden llegar a construir y ven- der 600 mil nichos. Esto les dejará 13 mil 200 millones de pesos. Sin contar los cobros que periódicamente harán por el manteni- miento y lo que ellos llaman el resguardo. “El aumento en su oferta demuestra que los están vendiendo como pan calien- te, pues utilizan el anzuelo publicitario de que las cenizas de los muertos ahí deposi- tadas estarán junto a la Virgen del Tepe- yac. Para muchísimas personas esto es co- mo ganarse el cielo por sólo 22 mil pesos pagados en mensualidades. “Además, la Plaza Mariana tendrá lo- cales comerciales donde los peregrinos pudientes o los turistas podrán comprar productos de marca. Los estacionamien- tos serán de cobro. A esos y otros nego- cios también podrá entrarle Carlos Slim, quien olfateó muy bien el dinero, pues la Plaza Mariana tendrá millones de consu- midores cautivos.” Los abogados hacen notar que por ley es a la federación a la que correspondía

coordinar la construcción de la Plaza Ma- riana, pues los templos son patrimonio fe- deral. Mencionan concretamente los artícu- los 27 y 130 constitucionales, así como los artículos 3, 4, 5 y 6 de la Ley General de Bienes Nacionales, que regulan la materia. “Hubiera sido mucho más sencillo que se le donara ese predio al gobierno federal para que éste se hiciera cargo del proyec- to. Así se hubieran evitado muchos pro- blemas”, dicen. –A estas alturas ¿debería intervenir la federación? –Suponemos que sí, pues a pesar de que el terreno es privado, colinda con un área de monumentos históricos, como la Basílica antigua y otras edificaciones co- loniales que deben resguardarse del des- piadado embate comercial que emprenden la Iglesia y Carlos Slim, a quienes sólo les importa el dinero. “Por desgracia la federación no ha he- cho nada. Los encargados de cuidar el pa- trimonio nacional permanecen pasivos, viendo solamente cómo el Grupo Carso es- tá construyendo la imponente mole de me- tal y concreto que será un mall con un bar- niz guadalupano.” Proceso solicitó una entrevista con el responsable de atender los templos del país, el arquitecto Raúl Delgado Lamas, director general de Sitios y Monumentos del Patrimonio Cultural del Consejo Na- cional para la Cultura y las Artes. Pero el arquitecto no quiso hablar. Los abogados Rivas y Rivera sostie- nen que Slim ha estado metido en el ne- gocio de la Plaza Mariana desde un princi- pio, a través de uno de sus “operadores”, el empresario Fernando Chico Pardo, quien formalmente sigue apareciendo como “te- sorero” de la Fundación Plaza Mariana se- gún el folio 56408 del Registro Público de la Propiedad.

También el GDF