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NOTES DEL SEMINARI

EL SUEÑO DE JUVENTUD DE

KRONECKER

Barcelona/La Rábida, 2005


Notes del Seminari de Teoria de Nombres
(UB-UAB-UPC)

Comitè editorial
P. Bayer, E. Nart, J. Quer
EL SUEÑO DE JUVENTUD DE

KRONECKER

Edición a cargo de

Pilar Bayer

Con contribuciones de

P. Bayer J. Guàrdia A. Travesa

Traducción de textos catalanes al castellano: D. Remón


i
ii
Índice General

1 Formas cuadráticas y cuerpos cuadráticos


P. Bayer 1
1.1 Formas cuadráticas binarias . . . . . . . . . . . . . . . 1
1.1.1 Finitud del número de clases . . . . . . . . . . 4
1.1.2 Clasificación de las soluciones . . . . . . . . . . 12
1.2 Aritmética de cuerpos cuadráticos . . . . . . . . . . . 18
1.2.1 El grupo de los ideales fraccionarios . . . . . . 20
1.2.2 El grupo de las unidades . . . . . . . . . . . . . 27
1.3 Correspondencia entre ideales y formas . . . . . . . . . 29
1.3.1 Algoritmo para la composición de formas . . . 34
1.3.2 Algoritmo de factorización de Shanks . . . . . 35
1.4 Representación de enteros por formas . . . . . . . . . 36
1.4.1 La ley de reciprocidad cuadrática . . . . . . . . 36
1.4.2 Caracteres de Dirichlet . . . . . . . . . . . . . . 40
1.4.3 Sı́mbolo de Kronecker . . . . . . . . . . . . . . 45
1.4.4 Cálculo del número de representaciones . . . . 51
1.5 Fórmula analı́tica para el número de clases . . . . . . 61
1.5.1 Funciones L . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 61

iii
iv ÍNDICE GENERAL

1.5.2 Cálculo de L(1, χD ) . . . . . . . . . . . . . . . 66


1.5.3 Función zeta de un cuerpo cuadrático . . . . . 73

2 Cuerpos de números
A. Travesa 77
2.1 Aritmética de los cuerpos de números . . . . . . . . . 77
2.1.1 Extensiones enteras . . . . . . . . . . . . . . . 77
2.1.2 Enteros de un cuerpo de números . . . . . . . . 79
2.1.3 Anillos de Dedekind . . . . . . . . . . . . . . . 85
2.1.4 El grupo de los ideales . . . . . . . . . . . . . . 87
2.1.5 Factorialidad y principalidad . . . . . . . . . . 92
2.2 Ramificación . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 94
2.2.1 Extensiones de anillos de Dedekind . . . . . . . 94
2.2.2 Índice de ramificación y grado residual . . . . . 95
2.2.3 Normas y trazas . . . . . . . . . . . . . . . . . 104
2.2.4 Discriminante y ramificación . . . . . . . . . . 107
2.2.5 Cuerpos cuadráticos . . . . . . . . . . . . . . . 115
2.2.6 Cuerpos ciclotómicos . . . . . . . . . . . . . . . 117
2.3 Teoremas de Minkowski . . . . . . . . . . . . . . . . . 125
2.3.1 Redes de Rn . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 125
2.3.2 La inmersión canónica . . . . . . . . . . . . . . 128
2.3.3 Finitud del grupo de clases de ideales . . . . . 131
2.4 Ramificación superior . . . . . . . . . . . . . . . . . . 137
2.4.1 Grupos de descomposición y de inercia . . . . . 137
2.4.2 Automorfismo de Frobenius . . . . . . . . . . . 143
2.4.3 Grupos de ramificación superior . . . . . . . . 146
ÍNDICE GENERAL v

2.4.4 El grupo de la inercia moderada . . . . . . . . 151


2.5 El teorema de Kronecker-Weber . . . . . . . . . . . . . 153
2.5.1 El caso moderadamente ramificado . . . . . . . 153
2.5.2 El caso cı́clico de grado una potencia de un primo156

3 Funciones modulares
P. Bayer, A. Travesa 163
3.1 La función j . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 163
3.1.1 Grupos fuchsianos . . . . . . . . . . . . . . . . 163
3.1.2 Funciones automorfas . . . . . . . . . . . . . . 166
3.1.3 Ecuaciones diferenciales de tipo fuchsiano . . . 168
3.1.4 La función j . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 171
3.2 Polinomios modulares . . . . . . . . . . . . . . . . . . 173
3.2.1 Propiedades de la función j . . . . . . . . . . . 177
3.2.2 Polinomios modulares . . . . . . . . . . . . . . 179
3.2.3 Módulos singulares . . . . . . . . . . . . . . . . 183
3.2.4 La congruencia de Kronecker . . . . . . . . . . 184
3.3 Multiplicación compleja . . . . . . . . . . . . . . . . . 185
3.3.1 Órdenes e ideales en los cuerpos cuadráticos
imaginarios . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 185
3.3.2 El cuerpo de clases de Hilbert . . . . . . . . . . 196
3.3.3 La ecuación de las clases . . . . . . . . . . . . . 196

4 Resultados de trascendencia
P. Bayer 203
4.1 Fórmula lı́mite de Kronecker . . . . . . . . . . . . . . 203
4.1.1 L-Funciones . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 203
vi ÍNDICE GENERAL

4.1.2 Formula lı́mite . . . . . . . . . . . . . . . . . . 205


4.2 Lemas de Siegel sobre formas lineales . . . . . . . . . . 207
4.3 Formas lineales en logaritmos . . . . . . . . . . . . . . 208
4.3.1 La función auxiliar . . . . . . . . . . . . . . . . 209
4.3.2 Demostración del teorema principal . . . . . . 211
4.4 El problema del número de clases 1 . . . . . . . . . . . 213
4.5 El teorema de Schneider . . . . . . . . . . . . . . . . . 215
4.5.1 Formas lineales . . . . . . . . . . . . . . . . . . 217
4.5.2 La función auxiliar . . . . . . . . . . . . . . . . 218
4.5.3 Demostración del teorema principal . . . . . . 220
4.6 Resultados de trascendencia para la función j . . . . . 221

5 Cuerpos de clases
P. Bayer 223
5.1 Teorı́a local de cuerpos de clases . . . . . . . . . . . . 223
5.1.1 La ley local de reciprocidad . . . . . . . . . . . 224
5.1.2 El sı́mbolo de Hilbert . . . . . . . . . . . . . . 226
5.2 Teorı́a global de cuerpos de clases . . . . . . . . . . . . 227
5.3 Funciones L de Hecke . . . . . . . . . . . . . . . . . . 234
5.3.1 Caracteres de Hecke . . . . . . . . . . . . . . . 234
5.3.2 Equación funcional de las series L de Hecke . . 237
5.4 Series L de Artin . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 238
5.5 Reformulación de la teorı́a global de cuerpos de clases 241
5.5.1 Equación funcional de las series L de Artin en
el caso abeliano . . . . . . . . . . . . . . . . . . 241
5.5.2 El teorema de densidad de Chebotarev . . . . . 243
ÍNDICE GENERAL vii

5.6 El sueño de junventud de Kronecker . . . . . . . . . . 245

6 Ejercicios
P. Bayer, J. Guàrdia 249
6.1 Ejercicios con PARI . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 250
6.1.1 Funciones elementales . . . . . . . . . . . . . . 250
6.1.2 Elementos algebraicos. Elementos enteros . . . 252
6.1.3 Formas cuadráticas binarias . . . . . . . . . . . 253
6.2 Cuerpos de números con PARI . . . . . . . . . . . . . 255
6.2.1 Anillos de enteros e ideales . . . . . . . . . . . 258
6.2.2 Clases de ideales . . . . . . . . . . . . . . . . . 261
6.2.3 Formas cuadráticas e ideales . . . . . . . . . . 262
6.3 La función j con PARI . . . . . . . . . . . . . . . . . . 263
6.3.1 Cuerpos de clases de Hilbert . . . . . . . . . . 263

7 Soluciones
P. Bayer, J. Guàrdia 265
7.1 Soluciones . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 265
7.1.1 Funciones elementales . . . . . . . . . . . . . . 265
7.1.2 Elementos algebraicos. Elementos enteros . . . 268
7.1.3 Formas cuadráticas binarias . . . . . . . . . . . 269
7.2 Cuerpos de números con PARI . . . . . . . . . . . . . 272
7.2.1 Anillos de enteros e ideales . . . . . . . . . . . 275
7.2.2 Clases de ideales . . . . . . . . . . . . . . . . . 280
7.2.3 Formas cuadráticas e ideales . . . . . . . . . . 282
7.3 La función j con PARI . . . . . . . . . . . . . . . . . . 284
7.3.1 Cuerpos de clases de Hilbert . . . . . . . . . . 285
viii ÍNDICE GENERAL
Introducción

Estas notas contienen el material bibliográfico preparado para un


curso de verano de introducción a la teorı́a de números, titulado El
sueño de juventud de Kronecker.
Leopoldt Kronecker (1823-1891) pensó en su juventud en la posi-
bilidad de generar números algebraicos a través de valores especiales
de funciones meromorfas. De entrada, su idea resultó cierta en el
caso de las extensiones abelianas del cuerpo racional (teorema de
Kronecker-Weber) y en el caso de las extensiones abelianas de los
cuerpos cuadráticos imaginarios (teorı́a de la multiplicación comple-
ja).
El llamado sueño de juventud de Kronecker fue incluido por David
Hilbert (1862-1943) como el problema 12 de su célebre lista, presen-
tada en Parı́s en 1900. Para cuerpos más generales, su realización
sigue siendo hoy uno de los mayores problemas abiertos en teorı́a de
números.
El sueño de juventud de Kronecker ha conocido avances muy im-
portantes en las últimas décadas, debidos a Shimura, Langlands,
Wiles y Lafforgue, entre otros. Aunque por su complejidad, estos
avances no pueden ser abordados en el curso, su temática nos ha
guiado en la selección del material y en la confección del programa
presentado.
x Introducción

El curso será/fue impartido del 8 al 12 de agosto de 2005, en


la sede de la Universidad Internacional de Andalucı́a, situada en La
Rábida (Huelva). Su duración será/fue de 25 horas.
Se dirige/dirigió a estudiantes de niveles diferentes, sin formación
previa en teorı́a de números. La intención del curso es/fue mostrarles
a través de un ejemplo una de las caracterı́sticas de esta rama de
las matemáticas: su coherencia al combinar técnicas distintas de la
matemática para el estudio de los números.
El material del curso se presentará/presentó en soporte infor-
mático. Los alumnos tendrán/tuvieron acceso a las principales de-
mostraciones, proyectadas a través del ordenador y explicadas con
suficiente detalle con ayuda de la pizarra. Los ejemplos numéricos
se trabajarán/trabajaron con PARI. Se distribuirán/distribuyeron
asimismo algunos trabajos fotocopiados para que los alumnos se fa-
miliaricen/familiarizaran con su lectura.
Una parte del material del curso procede de apuntes previos,
redactados en catalán; su traducción al castellano ha sido realiza-
da por Dionı́s Remón. Agradezco a Artur Travesa y a Jordi Guardia
el que me hayan permitido utilizar material didáctico procedente de
sus cursos para ser incorporado a este volumen.

Pilar Bayer

Barcelona, 3 de agosto de 2005


Capı́tulo 1

Formas cuadráticas y
cuerpos cuadráticos
P. Bayer

1.1 Formas cuadráticas binarias

Consideraremos formas cuadráticas binarias de coeficientes enteros,


f (X, Y ) = a X 2 + b XY + c Y 2 , a, b, c ∈ Z[X, Y ].
· ¸
2a b
Una tal forma será denotada por f = (a, b, c). Si A(f ) := y
b 2c
· ¸
X 1
v= , entonces, f (X, Y ) = v > A(f )v. El determinante de A(f ),
Y 2
cambiado de signo,
¯ ¯
¯2a b ¯
D(f ) = − ¯¯ ¯ = b2 − 4ac,
b 2c¯
se denomina el discriminante de f .

1.1.1 Definición. Diremos que la forma f representa un entero n si


existen enteros (x, y) 6= (0, 0) tales que
f (x, y) = n.

1
2 Cap. 1 Cuerpos cuadráticos

En tal caso, escribiremos f → n. La representación de n por f se


denomina primitiva cuando mcd (x, y) = 1.

1.1.2 Proposición. Sea f = (a, b, c). Se satisface que

(i) D(f ) ≡ 0, 1 (mod 4).

(ii) D(f ) es un cuadrado perfecto si, y sólo si, existen enteros r, s, u,


v ∈ Z tales que

(a, b, c) = (rX + sY )(uX + vY ).

Demostración.

(i) La afirmación es evidente, puesto que 02 ≡ 22 ≡ 0, 12 ≡ 32 ≡ 1


(mod 4).

(ii) Supongamos que el discriminante D(f ) es un cuadrado perfecto.


Si a = 0, entonces f (X, Y ) = bXY + cY 2 = (bX + cY )Y, con lo cual
la forma f descompone en producto de dos factores lineales. Si a 6= 0,
escribamos D = δ 2 , δ ∈ Z, δ ≥ 0. Entonces,

aX 2 + bX + c = a(X − α1 )(X − α2 ),

siendo
−b ± δ
αi = ∈ Q.
2a
Con ello, el polinomio aX 2 + bX + c descompone en Q[X]. Sin restric-
ción, podemos suponer que mcd(a, b, c) = 1. Entonces el polinomio
aX 2 + bX + c es primitivo y descompone en Z[X]. Con ello, existirán
r, s, u, v ∈ Z tales que

aX 2 + bX + c = (rX + s)(uX + v)

y, por tanto, aX 2 +bXY +cY 2 = (rX+sY )(uX+vY ). Recı́procamente,


si se tiene

f (X, Y ) = (rX + sY )(uX + vY ) = ruX 2 + (su + rv)XY + svY 2 ,

para r, s, u, v ∈ Z, entonces D(f ) = (su−rv)2 es un cuadrado perfecto


en Z. 2
1.1. Formas cuadráticas binarias 3

A partir de ahora supondremos que el discriminante de la forma


f no es un cuadrado perfecto; en particular a 6= 0.

1.1.3 Definición. Sean f = (a, b, c), D = D(f ). La forma f se


denomina definida positiva si D < 0, a > 0; definida negativa, si
D < 0, a < 0; indefinida, si D > 0.

1.1.4 Proposición. Sea f una forma cuadrática. Entonces,

(i) f es definida positiva si, y sólo si, f (x, y) ≥ 0 para todo x, y ∈ Z.

(ii) f es definida negativa si, y sólo si, f (x, y) ≤ 0 para todo x, y ∈ Z.

(iii) f es indefinida si, y sólo si, f toma valores positivos y valores


negativos.

Demostración. Basta ver todas las implicaciones en el sentido


directo.

(i) Supongamos que D < 0, a > 0. Para todo x, y ∈ Z, se tendrá que

4af (x, y) = 4a2 x2 + 4abxy + 4acy 2


= (2ax + by)2 + (4ac − b2 )y 2 = (2ax + by)2 − Dy 2 ≥ 0.

(ii) Basta observar que si f es definida positiva, entonces (−1)f es


definida negativa.

(iii) Supongamos que D > 0. Basta observar que

f (1, 0) = a,
f (b, −2a) = ab2 − b2 2a + c4a2 = −ab2 + 4a2 c = −aD,

son de signos opuestos. 2

1.1.5 Proposición. Para cada D ∈ Z, D ≡ 0, 1 (mod 4), existe una


forma cuadrática cuyo discriminante es igual a D.
4 Cap. 1 Cuerpos cuadráticos

Demostración. Basta definir


D 2
f0 (X, Y ) = X 2 − Y , si D ≡ 0 (mod 4);
4
1 − D
f0 (X, Y ) = X 2 − XY + Y 2 , si D ≡ 1 (mod 4).
4

En ambos casos se tiene que D(f0 ) = D. La forma f0 se denomina la


forma básica de discriminante D. 2

1.1.6 Definición. Una forma f = (a, b, c) se denomina primitiva


cuando mcd (a, b, c) = 1. Si f 0 = (a0 , b0 , c0 ) y r = mcd (a0 , b0 , c0 ),
la forma f = (a0 /r, b0 /r, c0 /r) es primitiva y satisface que D(f 0 ) =
D(f )r 2 .

1.1.1 Finitud del número de clases

En lo que sigue se tendrán en cuenta los efectos producidos por cam-


bios de base sobre las formas cuadráticas. A tal fin introducimos el
grupo modular
½· ¸ ¾
α β
SL(2, Z) := : α, β, γ, δ ∈ Z, αδ − βγ = 1 .
γ δ
· ¸
X
Sea v = y consideremos la forma cuadrática
Y

1 >
f (X, Y ) := v A(f )v.
2
· ¸ · 0¸
α β X
Dada P = ∈ SL(2, Z), sea P v = . Definimos la forma
γ δ Y0
g = (a0 , b0 , c0 ) por cambio de base a partir de la forma f :

1 1
g(X, Y ) := f (X 0 , Y 0 ) = (P v)> A(f )(P v) = v > (P > A(f )P )v.
2 2

Por tanto, A(g) = P > A(f )P . Un simple cálculo proporciona los


coeficientes de la forma g = (a0 , b0 , c0 ):
1.1. Formas cuadráticas binarias 5

a0 = aα2 + bαγ + cγ 2 ,

b0 = 2aαβ + b(αδ + βγ) + 2cγδ,

c0 = aβ 2 + bβδ + cδ 2 .

En este caso escribiremos f ∼ g. En general, diremos que dos formas


cuadráticas f , g son equivalentes bajo la acción del grupo modular si
existe una matriz P ∈ SL(2, Z) tal que A(g) = P > A(f )P .
Está claro que la relación anterior es de equivalencia. La proposi-
ción siguiente pone de manifiesto que el discriminante de una forma
cuadrática es un invariante de su clase de equivalencia.

1.1.7 Proposición. Sean f y g formas cuadráticas binarias.

(i) Si f ∼ g, entonces ⇒ D(f ) = D(g).


(ii) Si f ∼ g y m ∈ Z, entonces f → m si, y sólo si, g → m.

Puesto que formas equivalentes representan los mismos enteros,


deben ser simultáneamente definidas positivas, definidas negativas o
bien indefinidas. Las formulas del cambio de base ponen de manifiesto
que
(a, b, c) ∼ (a0 , b0 , c0 ) ⇒ mcd(a, b, c) = mcd(a0 , b0 , c0 ).
Este hecho permite limitar nuestro estudio al de las clases de formas
primitivas.

1.1.8 Teorema. (de reducción) Cada forma f = (a, b, c) es equiva-


lente a una forma f 0 = (a0 , b0 , c0 ) tal que
|b0 | ≤ |a0 | ≤ |c0 |.
La forma f 0 se denomina una forma reducida de f .

Demostración. Sea a0 6= 0 el menor entero positivo representado


por f = (a, b, c). Es decir, para todo m ∈ Z, m 6= 0, tal que f → m,
se satisface que |m| ≥ |a0 |. Sean α, γ ∈ Z elementos tales que
f (α, γ) = aα2 + bαγ + cγ 2 = a0 .
6 Cap. 1 Cuerpos cuadráticos

Por la elección de a0 , es necesario que mcd(α, γ) = 1. Ello permite


elegir elementos β, δ ∈ Z de manera que

αδ − βγ = 1.
· ¸
α β
Sea P = . Se tiene que P ∈ SL(2, Z). La matriz P > A(f )P es
γ δ
la matriz de una forma

f 00 := a0 X 2 + b00 XY + c00 Y 2
· ¸
1 −n
equivalente a f . Sea Q = . La forma f 0 transformada de f 00
0 1
mediante la matriz Q es

f 0 = a0 (X − nY )2 + b00 (X − nY )Y + c00 Y 2
= a0 X 2 + (b00 − 2a0 n)XY + (a0 n2 − b00 n + c00 )Y 2 .

La forma f 0 tiene también a0 como primer coeficiente. Veamos que


podemos elegir n ∈ Z de manera que

−|a0 | < b00 − 2a0 n ≤ |a0 |.


Efectuando la división entera, existen q, r ∈ Z, únicos, tales que:

b00 = 2|a0 |q + r, 0 ≤ r < 2|a0 |.

Consideremos (
|a| +1 si a > 0,
sig(a) = =
a −1 si a < 0.
Si 0 ≤ r ≤ |a0 |, definimos n por la fórmula

|a0 |q = a0 n;
es decir

|a0 |
n= q = sig(a0 )q.
a0
Si r > |a0 |, definimos

b00 = 2|a0 |(q + 1) + (r − 2|a0 |).


1.1. Formas cuadráticas binarias 7

Entonces,

−|a0 | = |a0 | − 2|a0 | < r − 2|a0 | < 0 < |a0 |,

con lo cual definimos n por la fórmula

|a0 |(q + 1) = a0 n;

es decir,
n = sig(a0 )(q + 1).
Entonces,
r − 2|a0 | = b00 − 2a0 n.
Por la elección de a0 y ya que f 0 → c00 , tenemos que

|a0 | ≤ |c00 |.

Por tanto, f → c00 . Escogido n, bastará tomar c0 = c00 , b0 = b00 − 2a0 n.


2

De la demostración del teorema anterior se deduce el siguiente


algoritmo para el cálculo de una forma reducida equivalente a una
forma dada:
(a, b, c)

2
(a, b − 2na, c − nb + n ), −|a| < b − 2na ≤ |a|

|c| ≥ |a| ?

SI NO
. &
(a, b, c) es reducida (a, b, c) 7→ (c, −b, a)

En este último caso se reinicia el algoritmo. Obsérvese que las formas


(a, b, c), (c, −b, a) son siempre equivalentes:
 

0 −1
1 0
(a, b, c) −→ (c, −b, a).
8 Cap. 1 Cuerpos cuadráticos

1.1.9 Teorema. (Finitud del número de clases) El número de


clases de equivalencia de formas cuadráticas binarias de discrimi-
nante D es finito.

Demostración. Sabemos que cada forma es equivalente a una forma


reducida. Por tanto, bastará, demostrar que el número de formas
reducidas de discriminante dado es finito. Supongamos que (a, b, c)
es una forma reducida de discriminante D:

|b| ≤ |a| ≤ |c|, b2 − 4ac = D.

Se tendrá que
|D| = |b2 − 4ac| ≥ |4ac| − |b|2 ≥ 4|a|2 − |a|2
= 3|a|2 = 3a2 ;
por tanto, r
|D|
|a| ≤,
3
y tendremos un número finito de valores posibles para a y también
b2 − D
para b. Puesto que c = , lo mismo ocurrirá con c. 2
4a

Observemos que si f = (a, b, c) es definida positiva y reducida, en-


tonces,
|b| ≤ a ≤ c.

1.1.10 Proposición. Dos formas cuadráticas reducidas y definidas


positivas son no equivalentes, salvo en los casos:

(i) (a, b, a) ∼ (a, −b, a),

(ii) (a, a, c) ∼ (a, −a, c).

Demostración. Supongamos que (a, b, c) ∼ (a0 , b0 , c0 ) son dos for-


mas reducidas. Sin restricción, podemos suponer que a ≥ a0 > 0.
Existirán elementos α, γ ∈ Z tales que
a0 = aα2 + bαγ + cγ 2 ,
b0 = 2aαβ + b(αδ + βγ) + 2cγδ.
1.1. Formas cuadráticas binarias 9

Entonces, a ≥ aα2 + bαγ + cγ 2 ≥ a(α2 + γ 2 ) + bαγ. Las igualdades

α2 + γ 2 = (α − γ)2 + 2αγ ≥ 2αγ,

−(α2 + γ 2 ) = −[(α + γ)2 − 2αγ] = −(α + γ)2 + 2αγ ≤ 2αγ,

implican que −(α2 +γ 2 ) ≤ 2αγ ≤ α2 +γ 2 . Por tanto, |2αγ| ≤ α2 +γ 2 .


A partir de |b| ≤ a, se deduce que |b||αγ| ≤ a|αγ|, por tanto,
−a|αγ| ≤ bαγ ≤ a|αγ|. Con ello se obtiene que

a ≥ a(α2 + γ 2 ) + bαγ≥a(α2 + γ 2 ) − a|αγ|

≥ 2a|αγ| − a|αγ| = a|αγ|.

De donde, |αγ| = +1, o bien |αγ| = 0.


Distinguiremos ahora varios casos.

Caso 1. α = +1, γ = 0. (El caso α = −1, γ = 0 se trata análogamente.)


Entonces,
(a, b, c) ∼ (a, b + 2aβ, ∗).
Por ser ambas formas reducidas, se tendrá que

|b| ≤ a, |b + 2aβ| ≤ a.

De donde, b + 2aβ ≤ a, −b − 2aβ ≤ a, y, al mismo tiempo, b ≤ a,


−b ≤ a.
Si β > 0, entonces 2aβ ≤ a − b ≤ 2a implica que β = +1.
Si β < 0, entonces −2aβ ≤ a + b ≤ 2a implica que β = −1.
Si β = 0, entonces P = Id.
Por tanto, β = ±1, |b| = a, con lo cual (a, −a, c) ∼ (a, a, c).

Caso 2. α = 0, γ = ±1. Entonces, (a, b, c) ∼ (c, ±βb ± 2cδ, ∗). Como


antes, δ = 0, δ = ±1.
Si δ = 0, entonces (a, b, c) ∼ (c, −b, a); con ello a = c y se obtienen
la equivalencia (a, b, a) ∼ (a, −b, a).
10 Cap. 1 Cuerpos cuadráticos

Si δ = ±1, entonces (a, c, c) ∼ (c, −c, a); con ello a = c y se


obtienen la equivalencia (a, a, a) ∼ (a, −a, a).

Caso 3. α = ±1, γ = ±1.


De a ≥ a0 ≥ a|αγ| = a, se deduce que = a0 = a ± b + c, con lo
cual b = ∓c. Se tendrá que

(a, b, c) ∼ (a, ±c, c), | ± c| ≤ a ≤ c,

con lo cual a = c. Por tanto, (a, a, a) ∼ (a, −a, a).


2

1.1.11 Definición. Sea D un entero congruente con 0, 1 (mod 4).


Si D < 0, representaremos por H(D) el conjunto de las formas
cuadráticas primitivas definidas positivas de discriminante D y por
h(D) el número de sus clases de equivalencia.
Si D > 0, representaremos por H(D) el conjunto de las formas
cuadráticas primitivas indefinidas de discriminante D y por h(D) el
número de sus clases de equivalencia. Por tanto,

h(D) = #H(D), H(D) := H(D)/SL(2, Z).

1.1.12 Definición. Un discriminante D se denomina fundamental


cuando satisface las condiciones sigüientes:

(i) Si D ≡ 1 (mod 4), D es libre de cuadrados.


D D
(ii) Si D ≡ 0 (mod 4), entonces es libre de cuadrados i ≡ 2, 3
4 4
(mod 4).

Las tablas siguientes dan cuenta de los primeros valores del número
de clases para discriminantes fundamentales.

−D 24 23 20 19 16 15 12 11 8 7 4 3

h(−D) 2 3 2 1 1 2 1 1 1 1 1 1
1.1. Formas cuadráticas binarias 11

D 1 4 5 8 9 12 13 16 17 20 21 24

h(D) 1 1 1 1 2 2 1 2 1 3 2 2

La tabla siguiente da cuenta del número N de cuerpos cuadráticos


imaginarios con h(D) dado, para los primeros valores de h(D).

h = 1, N = 9, −D = 3, 4, 7, 8, 11, 19, 43, 67, 163.


h = 2, N = 18, −D = 15, 20, 24, 35, 40, 51, 52, 88, 91, 115, 123, 148,
187, 232, 235, 267, 403, 427.
h = 3, N = 16, −D = 23, · · · , 907.
h = 4, N = 54, −D = 39, · · · , 1555.
h = 5, N = 25, −D = 47, · · · , 2683.
h = 6, N = 51, −D = 87, · · · , 3763.
h = 7, N = 31, −D = 71, · · · , 5923.

Cuando contaba 24 años, Gauss habı́a calculado el valor de h(−D)


para 0 < D < 3000. Conjeturó que para todo valor de h ∈ N,
#{D > 0 : h(−D) = h} < ∞.

En relación con la conjetura de Gauss, mencionamos los teoremas


siguientes:

1.1.13 Teorema. (Heilbronn, 1934) Sea D un discriminante fun-


damental, entonces
lim h(−D) = ∞.
D→∞

1.1.14 Teorema. (Siegel, 1936) Para todo ε > 0, existe una cons-
tante C(ε) tal que
h(−D) ≥ C(ε)D (1/2)−ε ,
para todo discriminante fundamental −D < 0.

Observemos que el teorema de Siegel implica que el resultado


conjeturado por Gauss es cierto.
12 Cap. 1 Cuerpos cuadráticos

1.1.15 Teorema. (Tatuzawa, 1951) Si h(−D) ≤ 10, entonces se


satisface que D ≤ 13843 excepto, como mucho, para un valor de D
para cada valor de h.

Hoy por hoy se conocen todos los discriminantes fundamentales


negativos con número de clases 1 ≤ h(−D) ≤ 7, y todos los discrim-
inantes fundamentales negativos con número de clases 7 ≤ h(−D) ≤
23, con h impar.
Trabajos relevantes sobre el estudio del número de clases son de-
bidos a Heegner [1952], Baker [1966], Stark [1967], Goldfeld [1976] y
Gross-Zagier [1986], entre muchos otros.
La completitud de la lista de discriminantes fundamentales nega-
tivos con número de clases h = 1 fue probada por primera vez en
1952 por Heegner, pero su demostración no fue aceptada en un prin-
cipio debido al uso que ella se hacı́a de las denominadas funciones
modulares. Otras demostraciones del mismo hecho fueron obtenidas,
independientemente, por Baker y Stark en 1966. Revisados con pos-
terioridad los trabajos de Heegner, se vio que su demostración era
correcta.

1.1.2 Clasificación de las soluciones

Dados a, b, c, n ∈ Z, f = (a, b, c), se trata de averiguar cuántas solu-


ciones tiene la ecuación diofántica
f (X, Y ) = n.
Es decir, queremos saber qué enteros son representados por f y, en su
caso, cuántas veces. Veremos que las respuestas a ambas preguntas
están estrechamente relacionadas con el cálculo de h(D).
Para contar de manera adecuada el número de representaciones de
un entero por una clase de formas introducimos el grupo de isotropı́a
de una forma:
SO(f ) := {P ∈ SL(2, Z) : f P = f }.
De las definiciones dadas, se deduce que
P ∈ SO(f ), f (x, y) = n ⇒ f (P (x, y)) = n.
1.1. Formas cuadráticas binarias 13

1.1.16 Definición. Dos representaciones (x, y), (x0 , y 0 ) de un mismo


entero n por f ,
f (x0 , y 0 ) = f (x, y) = n,
se denominan equivalentes si existe una matriz P ∈ SO(f ) tal que
(x0 , y 0 ) = P (x, y).

Dada una forma cuadrática binaria f , podemos preguntarnos:


¿Qué números enteros son representados por f ? ¿Cuál es el grupo
de isotropı́a SO(f )? ¿Cuántas clases de soluciones tiene la ecuación
f (X, Y ) = n?
En lo sucesivo, escribiremos r(n, f ) para designar el número de
clases de representaciones de n por f . La aplicación:
r(−, f ) : Z −→ N
n 7−→ r(n, f )
es una función aritmética.
En general, se denominan funciones aritméticas las aplicaciones

u : N −→ X,

en donde X es un conjunto arbitrario. A menudo X = N, R, C, etc.


Las funciones aritméticas son, simplemente, sucesiones. A menudo
no hay fórmulas cerradas para expresar los valores u(n), pero las hay
para sus funciones promedio. En nuestro caso, veremos que dispone-
mos de fórmulas para expresar dos tipos de funciones promedio:
N h(D)
1 X X
lim r(n, f ), r(n, D) := r(n, fi ).,
N →∞ N
n=1 i=1

En el primer sumatorio, f denota una forma cuadrática binaria cual-


quiera; y, en el último sumatorio, las formas fi recorren un sistema
completo de representantes de todas las formas de discriminante D.
Vamos a ocuparnos a continuación del cálculo del grupo de iso-
tropı́a de una forma.
Dado un entero D, libre de cuadrados, la ecuación

X 2 − DY 2 = 4
14 Cap. 1 Cuerpos cuadráticos

se denomina ecuación de Pell. 1 El hecho destacado de esta ecuación


es que el producto de soluciones es una solución. Si D < 0, la ecuación
posee un número finito de soluciones. Si D > 1, el número de solu-
ciones es infinito. Veremos a continuación el motivo de la propiedad
multiplicativa de las soluciones de la ecuación de Pell.

1.1.17 Teorema. (Cálculo de SO(f )) Sea f = (a, b, c) una forma


cuadrática primitiva de discriminante un entero D libre de cuadrados.

(i) La aplicación
 
t − bu
 2 −cu 
(t, u) 7−→  t + bu 
au
2
establece una biyección entre el conjunto de las soluciones (t, u)
de la ecuación de Pell

X 2 − DY 2 = 4

y el conjunto de elementos de SO(f ).

(ii) La aplicación es un isomorfismo de grupos respecto de la ley de


composición de soluciones:
µ ¶
t1 t2 + Du1 u2 t1 u2 + u1 t2
(t1 , u1 ) ◦ (t2 , u2 ) = , .
2 2

(iii) Si D < 0, el grupo SO(f ) es finito. Más precisamente, es


cı́clico de orden 
6 si D = −3,

4 si D = −4,


2 si D < −4.

(iv) Si D > 0, el grupo SO(f ) es infinito. Más precisamente,

SO(f ) ' Z × Z/2Z


1
El nombre de Pell dado a esta ecuación es debido a Euler. Sin embargo,
previamente habı́a sido estudiada por Fermat.
1.1. Formas cuadráticas binarias 15

Demostración. Empezaremos por notar que


√ √ √
t1 + u 1 D t2 + u 2 D t1 t2 + u1 u2 D + D(t1 u2 + u1 t2 )
· = ,
2 2 4
resultado que es indicativo sobre la procedencia de la ley de composi-
ción de soluciones de la ecuación de Pell.
· ¸
α β
Dada una matriz P = ∈ SO(f ), tendremos las identi-
γ δ
dades

aβ = β(aα2 + bαγ + cγ 2 )
= α(aαβ + bβγ) + cβγ 2
= α(−cγδ) + cβγ 2 = cγ(−αδ + βγ) = −cγ.

También

c(α − δ) = α(aβ 2 + bβδ + cδ 2 ) − cδ = β(αaβ + bδα) + cδ(αδ − 1)


= β(aαβ + cγδ) + bαβδ ( ya que αδ − βγ = 1)
= −β(bβγ) + bαβδ
= β(−βbγ + bγδ)
= β(−βbγ + bαδ)
= βb.

Por tanto, existen enteros u, s, que satisfacen mcd (u, s) = 1, s > 0,


y para los cuales
γ β δ−α u
=− = = .
a c b s
Escribamos 

γs = ua
−βs = uc


(δ − α)s = ub.
De estas igualdades se deduce que s = 1, ya que mcd (a, b, c) = 1. Es
decir, los cocientes
γ β δ−α
, − ,
a c b
son números enteros. Si t = α + δ denota ahora la traza de P ,
t − ub
tendremos que α = δ − u b = t − α − u b, con lo cual, α = . A
2
16 Cap. 1 Cuerpos cuadráticos

t + ub
su vez, δ = α−u b = t−δ +u b, con lo cual δ = . Y, finalmente,
2
β = −u c; γ = a u. Haciendo las substituciones pertinentes,
µ ¶
t − ub t + ub
1 = αδ − βγ = + u2 a c
2 2
t2 − u2 b2 + 4u2 a c t2 − u2 (b2 − 4 a c)
= =
4 4
t2 − u 2 D
= .
4
Por tanto, vemos que (t, u) es una solución de la ecuación de Pell.
Recı́procamente, si (t, u) es una solución de la ecuación de Pell,
fácilmente se comprueba que la matriz
 
t − bu
 −c u 
P :=  2 t + b u
au
2
es de SO(f ). Además, comprobamos que el producto de matrices
corresponde a la regla de multiplicación de soluciones que hemos dado
anteriormente.
Supongamos ahora que D < 0. Entonces,

t2 − D u 2 ≥ t 2 ,

t2 − D u2 ≥ |D|u2 .

Si t2 −Du2 = 4, entonces 4 ≥ t2 , 4 ≥ |D|u2 , con lo cual |t| ≤ 2, |u| ≤ 2.


Distinguiremos los casos siguientes:
(
(±2, 0)
Si D = −3, entonces t2 +3u2 = 4, con lo cual (t, u) =
(±1, ±1).
(
(±2, 0)
Si D = −4, entonces t2 +4u2 = 4, con lo cual (t, u) =
(0, ±1).

Si D < −4, entonces t2 + (−D)u2 = 4, con lo cual (t, u) =


(±2, 0).
1.1. Formas cuadráticas binarias 17

1.1.18 Observación. Si definimos


√ √
t+u D 0 t−u D
ε := , ε := ,
2 2
entonces ε · ε0 = 1. La aplicación
λ : SO(f ) −→ C∗
· ¸
α β α+δ γ√
7−→ ε = + D
γ δ 2 2a
es un monomorfismo de grupos.

±1 ± i 3
Si D = −3, entonces ε = ±1, o bien , y el grupo de
2
isotropı́a es isomorfo al grupo µ6 de las raı́ces sextas de la unidad.
Si D = −4, entonces ε = ±1, o bien ±i, y el grupo de isotropı́a
es isomorfo al grupo µ4 de las raı́ces cuartas de la unidad.
Si D < −4, entonces ε = ±1, y el grupo de isotropı́a es isomorfo
al grupo µ2 de las raı́ces segundas de la unidad.
· ¸
−1 0
Para D > 0, Im(λ) ⊆ R∗ . Notemos que λ = −1. Si
0 −1

t, u > 0, tenemos que ε > 1+2 D > 1+1
2 = 1, con lo cual Im(λ) es un

subgrupo no denso de R . Por tanto, debe ser un subgrupo discreto
de R∗ . Puesto que
R∗ ' (±1) × R∗+

x 7−→ ((sig x), |x|)


y, a su vez,
'
R∗+ −→ (R, +)

x 7−→ log x,
se deduce que (
(±1) × Z
Im(λ) '
(±1).
El segundo caso no puede darse, puesto que la ecuación de Pell posee
soluciones no triviales. 2
18 Cap. 1 Cuerpos cuadráticos

1.2 Aritmética de cuerpos cuadráticos

Sea K un cuerpo tal que [K : Q] = 2. Entonces,


√ existe un elemento
d ∈ Z, libre de cuadrados, y tal que K = Q( d), en donde, con la
notación que es habitual,
√ √
Q( d) = {α + β d : α, β ∈ Q}.
√ √ √
Se tiene que Gal (Q( d)/Q) = (σ) ' C2 , en donde σ( d) := − d, y
siendo C2 el grupo cı́clico de orden 2.

1.2.1 Definición. Designamos por O el anillo de enteros de Q( D).
Es decir,

O = {x = α + β d : x2 − tx + n = 0, t, n ∈ Z}.

Si x ∈ O, entonces,

Tr (x) = x + σ(x) = 2α =√t ∈ Z, √


N (x) = x σ(x) = (α + β d)(α − β d) = α2 − β 2 d = n ∈ Z.

1.2.2 Lema.
 √ √
Z · 1 ⊕ Z d = Z[ d] si d = 2, 3 (mod 4),

O=
Z · 1 ⊕ Z 1 + d si d = 1 (mod 4).
2

Demostración. Sea x = α + β d ∈ O. Entonces t2 − 4n = (2α)2 −
4(α2 − β 2 d) = (2β)2 d es un elemento de Z y, como que d es libre de
cuadrados, deducimos que 2α, 2β ∈ Z y puesto que 2α = a y 2β = b,
deducimos que a, b ∈ Z. Por tanto,

a+b d
x= , a2 − b2 d ≡ 0 (mod 4).
2
Ahora distinguiremos varios casos:

Caso 1. d ≡ 2 (mod 4) y a2 ≡ 2b2 (mod 4) implican que a, b son


pares, con lo cual α, β ∈ Z.
1.2. Aritmética de cuerpos cuadráticos 19

Caso 2. d ≡ 3 (mod 4). Es análogo al caso anterior.

Caso 3. d ≡ 1 (mod 4). Se tiene que a2 ≡ b2 (mod 4) si, y sólo si,


a ≡ b (mod 2). Hacemos b0 = b, a = 2a0 + b0 , siendo a0 , b0 ∈ Z.
Entonces podemos escribir
√ √ √
a+b d 2a0 + b0 + b0 d 0 01 + d
= =a +b .
2 2 2
2

1.2.3 Proposición. Sea {α, β} una Z-base de O; es decir, O = Zα⊕


Zβ.

¯ ¯2
¯ α β ¯¯
¯
(i) El determinante D = ¯ no depende de la base es-
σ(α) σ(β)¯
cogida.

(ii) Se tiene que


(
4d si d ≡ 2, 3 (mod 4),
D=
d si d ≡ 1 (mod 4).


El entero D se denomina el discriminante del cuerpo Q( d).

Demostración.
¯ √ ¯
¯1 ¯ √
Si d ≡ 2, 3 (mod 4), entonces ¯¯ √d ¯ = −2 d.
1 − d¯
¯ √ ¯
¯ ¯
¯1 1 + d ¯ √
¯ 2√ ¯¯ = d.
Si d ≡ 1 (mod 4), entonces ¯
¯ 1 − d¯
¯1 ¯
2
Puesto que los cambios de base son dados por matrices con coefi-
cientes enteros y con determinante igual a 1, estos valores son invari-
antes. 2
20 Cap. 1 Cuerpos cuadráticos

1.2.1 El grupo de los ideales fraccionarios

1.2.4 Proposición. Para todo ideal (0) 6= a ⊆ O, el anillo cociente


O/a es finito. Definimos

N (a) = O/a = [O : a].

Demostración.

Caso 1. Supongamos que el ideal a es principal. Existe pues γ ∈ O,


no nulo, tal que a = (γ). La aplicación

O −→ O γ, α 7→ αγ

es un isomorfismo de Z-módulos; por tanto Oγ ⊆ O es un Z-modulo


libre de rango 2. Entonces, existen una base {α, β} de O y enteros
d1 , d2 6= 0 tales que {d1 α, d2 β} es base de Oγ. Se tendrá que

O/Oγ ' Zα ⊕ Zβ/(Zd1 α ⊕ Zd2 β) ' Z/d1 Z × Z/d2 Z,

con lo cual, #O/Oγ = d1 · d2 .

Caso 2. Supongamos que el ideal a no es principal. Sea γ ∈ a, (γ) 6= a.


Entonces, existe un epimorfismo

O/Oγ ³ O/a

con lo cual, #O/a < ∞. 2

En lo sucesivo, escribiremos [α1 , . . . , αr ] para designar un Z-módulo


generado por {α1 , . . . , αr }.

1.2.5 Definición. Se denomina discriminante de un ideal a = [α1 , β1 ]


de O el valor ¯ ¯
¯α1 β 1 ¯2
¯
D(a) = ¯ 0 ¯ ,
α β0 ¯1 1

en donde, en general, α0 := σ(α) denota el conjugado de Galois.

1.2.6 Proposición. Se satisface que


1.2. Aritmética de cuerpos cuadráticos 21

(i) D(a) = N (a)2 D.


(ii) Si a es principal, a = (γ), entonces N (a) = | N Q(√d)/Q (γ)|.

Demostración.

(i) La norma N (a) no depende de la bases elegidas. Si O = [γ, β],


entonces existen d1 , d2 ∈ Z tales que a = [d1 α, d2 β]. Por tanto,
¯ ¯
¯ d 1 α d 2 β ¯2
D(a) = ¯¯ ¯ = (d1 d2 )2 D(O) = N (a)2 D,
d1 α 0 d2 β ¯
ya que O/a ' Z/d1 Z ⊕ Z/d2 Z.
¯ ¯
¯ γα γβ ¯2
¯
(ii) De D((γ)) = ¯ 0 0 ¯ = (γγ 0 )2 D = N √ 2
γ α γ0β0¯ Q( D)/Q (γ) D se

deduce que N ((γ)) = | N Q(√d)/Q (γ)|.

Dados ideales a, b ⊆ O, es inmediato comprobar que su producto,


( t )
X
ab := ai bi : ai ∈ a, bi ∈ b, t ∈ N ,
i=0

es un ideal de O. Veremos que si a, b 6= (0), entonces N (ab) =


N (a) N (b).

1.2.7 Lema. Sea a ⊆ O un ideal. Entonces, existe un n ∈ N tal que


aa0 = (n), en donde a0 := {a0 : a ∈ a}.

Demostración. Sin restricción podemos suponer que a 6= (0). Sean


α, β ∈ O elementos tales que a = [α, β]. Entonces, a0 = [α0 , β 0 ] y, por
tanto, aa0 = [αα0 , αβ 0 , α0 β, ββ 0 ]. Notemos que αα0 , ββ 0 , αβ 0 + α0 β son
invariantes por la acción del grupo de Galois, con lo cual pertenecen
a Q ∩ O = Z.
Sea n = mcd (αα0 , ββ 0 , α0 β + αβ 0 ). Por la identidad de Bezout,
existen λ, µ, γ ∈ Z tales que n = λαα0 + µββ 0 + γ(αβ 0 + α0 β); con ello
vemos que nO ∈ aa0 .
22 Cap. 1 Cuerpos cuadráticos

Puesto que n divide a αα0 y a ββ 0 en Z, n dividirá a αα0 y a


ββ 0 en O; por lo tanto, los elementos αα0 , ββ 0 ∈ nO. Falta ver
αβ /n, α0 β/n pertenecen a O. Será suficiente comprobar que son
0

enteros algebraicos; pero estos elementos son raı́ces de


αβ 0 + α0 β αα0 ββ 0
X 2 + rX + s = 0, r := , s := ;
n n
puesto que r, s ∈ Z, se deduce que aa0 ⊆ nO. 2

1.2.8 Proposición. Sean a, b, c ⊆ O ideales no nulos. Sea (0) 6=


p ⊆ O un ideal primo. Entonces,

(i) ab ⊇ ac si, y sólo si, b ⊇ c (regla de simplificación).

(ii) ab = ac si, y sólo si, b = c.

(iii) a ⊇ b si, y sólo si, existe un ideal no nulo c ⊆ O tal que b = ac.

(iv) p|ab si, y sólo si, p|a o bien p|b.

Demostración. Para demostrar (i), supongamos que ab ⊇ ac. Si


a = (α) es un ideal principal, entonces ab = αb, ac = αc, αb ⊇ αc,
con lo cual, multiplicando por α−1 a ambos lados de la igualdad,
se obtiene que b ⊇ c. Si a es arbitrario, entonces de la inclusión
ab ⊇ ac se deduce que a0 ab ⊇ a0 ac; con lo cual (n)b ⊇ (n)c y, por
tanto, b ⊇ a. La otra implicación es inmediata. Ahora (ii) se obtiene
inmediatamente.
Veamos (iii). Si a = (α), de la inclusión (α) ⊇ b se deduce que α
divide en O a todos los elementos b ∈ b, dado que si b ∈ c, entonces
existe un elemento t ∈ O tal que b = αt. Sea c = {bα−1 : b ∈ b}; se
tienen que c es un ideal de O. Por tanto, αc = b. Por tanto αβ = c.
Si a es un ideal arbitrario tal que a ⊇ b, entonces a0 a ⊇ a0 b, con lo
cual (n) ⊇ a0 b. Ello implica que existe un ideal c tal que (n)c = a0 b;
de a0 ac = a0 b se deduce que ac = b.
Veamos (iv). Si p divide ab, entonces existe un ideal c ⊆ O tal
que ab = cp ⊆ p. Si a * p, entonces existe un elemento α ∈ a, α ∈
/ p,
tal que para todo β ∈ b, se tendrá que αβ ∈ ab ⊆ p. Puesto que p es
un ideal primo, se sigue que β ∈ p; con ello, b ⊆ p. 2
1.2. Aritmética de cuerpos cuadráticos 23

1.2.9 Lema. Todo ideal primo y no nulo p ⊆ O es maximal. (En


otras palabras, la dimensión del anillo O es igual a 1.)

Demostración. Dado p 6= (0), ideal primo, sabemos que #O/p <


∞, y que O/p es un dominio de integridad. Basta pues tener en
cuenta que todo dominio de integridad finito es un cuerpo. 2

Llegamos ahora al resultado principal de este apartado.

1.2.10 Teorema. Para todo ideal a ⊆ O, no nulo y propio, existen


ideales primos pi y enteros ni ≥ 1, únicos, tales que

a = pni 1 · · · pni s .

Demostración. Empezaremos por ver la existencia de la descom-


posición. Si el ideal a es primo, no hay nada que probar. Si el ideal
a no es primo, tampoco será maximal. Por tanto, debe existir un
ideal maximal p1 tal que a ⊆ p1 ; con ello, existirá un ideal b1 tal que
a = p1 b1 . Si a = b1 , entonces (1) = p1 , lo cual es absurdo. Por tanto,
a 6= b1 . Procediendo de la misma manera con el ideal b1 , se obtiene

a = p 1 b1 = p 1 p 2 b2 ,

y una cadena ascendente de ideales

a ⊆ b1 ⊆ b2 ⊆ · · · ⊆ O.

Debido a que a y O son Z-módulos libres de rango 2, la cadena


estaciona. Una manera de probar la última afirmación (de forma
elemental y sin requisitos previos) es por medio del lema siguiente.

1.2.11 Lema. Dadas dos redes a ⊆ b de R2 , el número de redes


intermedias Γ,
a ⊆ Γ ⊆ b,
es finito.

Demostración. Sean a = [α1 , α2 ] y consideremos el paralelepı́pedo

P := {x ∈ R2 : x = λα1 + µα2 , 0 ≤ λ, µ ≤ 1}.


24 Cap. 1 Cuerpos cuadráticos

Observemos que el conjunto P ∩ b es acotado y discreto, por tanto,


finito. Sea M := Γ ∩ P. Se trata de un conjunto finito, puesto que
está incluido en P ∩ b. Vamos a comprobar que M y a determinan Γ,
con lo cual el lema quedará demostrado. Dado un elemento γ ∈ Γ,
existe α ∈ a tal que γ − α ∈ P, pero γ − α ∈ Γ; por tanto, γ − α ∈ M.
Se deduce pues que Γ = M + a. 2

Una vez visto este resultado intermedio, sólo nos queda demostrar
la unicidad de la descomposición. Para ello, supongamos que

p1 · · · p r = q 1 · · · q s ,

en donde pi , qj son ideales primos no nulos. Entonces, p1 divide a


q1 , o bien p1 divide al producto q2 · · · qs . Pero si p1 |q1 , entonces
q1 = p1 b1 ⊆ b1 , pero como que q1 es maximal, se deduce que q1 =
p1 . La demostración concluye por inducción tras aplicar la ley de
simplificación. 2

Estamos ahora en condiciones de demostrar el carácter multiplica-


tivo de la aplicación norma a nivel de ideales enteros.

1.2.12 Corolario. Dados a, b ⊆ O, ideales no nulos, se satisface


que
N (ab) = N (a) N (b).

Demostración. La igualdad se cumple trivialmente si uno de los


dos ideales es el total. Supongamos pues que ambos ideales, a, b, son
propios. Bastará demostrar que N (ap) = N (a) N (p), para todo ideal
primo p 6= (0). De la inclusión ap ⊆ a, se deduce que

(O/ap)/(a/ap) ' O/a;

con lo cual #(a/p) N (a) = N (ap). Basta pues probar que N (p) =
#(a/p). Observemos que a/p es un O/p-espacio vectorial. Sus subes-
pacios vectoriales se corresponden con los O-módulos q tales que

ap ⊆ q ⊆ a;

equivalentemente, con los ideales q tales que a|q|ap. Pero, por la uni-
cidad de las descomposiciones, se sigue que, o bien q = ap, o bien
1.2. Aritmética de cuerpos cuadráticos 25

q = a. En consecuencia, dim O/p a/p = 1, y, por tanto, obtenemos


que #a/p = N (p). 2
1.2.13 Corolario. Si a ⊆ O es un ideal no nulo, entonces aa0 =
(N (a)).

Demostración. Está claro N (a) = N (a0 ). Por otro lado (n) = aa0
implica que O/aa0 ' O/nO, Ello implica que n2 N (aa0 ) = N (a) N (a0 ) =
N (a)2 , con lo cual observamos que N (a) = n. 2
1.2.14 Definición. Un subconjunto a ⊆ K diremos que es un ideal
fraccionario si satisface las condiciones siguientes:

(i) (a, +) es un subgrupo del grupo (K, +).


(ii) a es un Z-módulo finitamente generado.
(ii) Oa ⊆ a.

Si a es un ideal fraccionario, entonces existe un entero n tal que


na ⊆ O, es· decir,¸es un ideal entero. Entonces na = [α1 , β1 ]; por
α1 β 1
tanto a = , . Se define
n n
1
N (a) := N (na);
n2
se trata de un elemento de Q que no depende de la elección de n.
Se definen el producto y el conjugado de ideales fraccionarios como
antes. Dado ξ ∈ K, escribiremos
(ξ) = {λξ : λ ∈ O}
para indicar el ideal fraccionario principal generado por ξ.
Dados elementos γ, δ ∈ K, escribiremos δ|γ si, y sólo si, γ/δ ∈ O;
si, y sólo si, (γ) ⊆ (δ); si, y sólo si, existe un ideal entero a tal que
(γ) = (δ)a.
Dados a, b ⊆ K ideales fraccionarios, escribiremos a|b si, y sólo
si, existe un ideal entero c tal que b = ac; si, y sólo si, b ⊆ a.
Notemos que si γ ∈ K y a es un ideal fraccionario, entonces
γ ∈ a ⇔ a|(γ).
26 Cap. 1 Cuerpos cuadráticos

1.2.15 Observación. Dados ideales a, b, c de O, se tienen que


c|a, c|b ⇔ c|a + b
a|c, b|c ⇔ a ∩ b|c.
Ello conduce a las definiciones
mcd (a, b) = a + b,
mcm (a, b) = a ∩ b.
Notemos que (γ) + (δ) y (γ) ∩ (δ) pueden no ser ideales principales.

Denotemos por I(O) el conjunto de todos los ideales fraccionarios no


nulos del cuerpo cuadrático K, dotado con la operación de producto.

1.2.16 Proposición. El conjunto I(O) dotado del producto es un


grupo abeliano libre generado por los ideales primos. Si a ∈ I(O), se
tienen que a−1 = a0 N (a).

Demostración. Para todo ideal entero a ⊆ O, hemos visto que


se satisface aa0 = (N (a)). De ello se deduce que aa0 (N (a)−1 ) = (1).
Por tanto, a−1 = a0 (N (a)−1 ) = a0 N (a)−1 . Si b ⊆ I(O) es un ideal
no necesariamente entero, sabemos que existe un n ∈ K tal que
nb = a ⊆ O. Por tanto, nba−1 = O. Puesto que a0 = nb0 , se tendrá
a0
que b−1 := na−1 = n . De ello se deduce que
N (a)
1 1
N (b) = 2
N (nb) = 2 N (a)
n n
y, por tanto,
na0 a0
b−1 = = .
n2 N (b) n N (b)
2

Dado un ideal a ∈ I(O), escribamos a = pn1 1 · · · pn2 s con los ni ∈ Z.


Si admitimos, por un momento, exponentes nulos, podemos escribir:
Y min(α ,β )
mcd (pα1 1 · · · pαs s , pβ1 1 · · · pβs s ) = pi i i
,
Y max(α ,β )
mcm (pα1 1 · · · pαs s , pβ1 1 · · · pβs s ) = pi i i
.
1.2. Aritmética de cuerpos cuadráticos 27

1.2.17 Definición. Denotamos por


P(O) := {a ∈ I(O) : a = (γ), γ ∈ K ∗ }
el subgrupo de I(O) formado por los ideales principales. Y por
P+ (O) := {(γ) ∈ I(O) : N (γ) > 0},
el subgrupo formado por los ideales principales cuya norma es posi-
tiva. El grupo cociente
Cl (O) := I(O)/P(O)
se denomina el grupo de las clases de ideales de O, o bien, simple-
mente, de K. El grupo cociente
Cl+ (O) := I(O)/P+ (O)
se denomina el grupo de las clases de ideales de K en sentido estricto.

Si a, b ∈ I(O), escribiremos a ∼ b si y sólo si existe un γ ∈ K tal


que a = b(γ). Escribiremos a ∼+ b si y sólo si existe un γ de K tal
que N (γ) > 0 y a = b(γ).

Notemos que si D < 0, entonces N (x + y D) = x2 + y 2 D ≥ 0,
con lo cual P+ (O) = P(O) y, por tanto, Cl+ (O) = Cl (O).

1.2.2 El grupo de las unidades

Consideramos el grupo de las unidades


O∗ = {α ∈ O : α 6= 0 y α−1 ∈ O}
del anillo de enteros de K.

1.2.18 Lema. Un elemento α ∈ O es de O ∗ si y sólo si, N (α) = ±1.

Demostración. Si α ∈ O ∗ , entonces N (α), N (α−1 ) ∈ Z. De


αα−1 = 1, se deduce que N (α) N (α−1 ) = 1. Por tanto N (α) =
N (α−1 ) = ±1. Recı́procamente, si α ∈ O es tal que N (α) = ±1,
se tendrá que α2 − tα ± 1 = 0, con t ∈ Z. De ello se deduce que
1
α(α − t) = ∓1, con lo cual, = −(α − t) ∈ O. 2
α
28 Cap. 1 Cuerpos cuadráticos


1.2.19 Proposición. Si K = Q( D), D < 0, es un cuerpo cuadrático
imaginario, el grupo O ∗ es finito. Sea w = #O ∗ . Entonces,

(i) Si D = −4, se tienen que w = 4,

(ii) Si D = −3, se tienen que w = 6,

(iii) Si D 6= −4, −3, se tienen que w = 2.

Demostración. Designaremos por µn ⊆ C∗ el grupo de las raı́ces


n-ésimas de la unidad.

Escribamos K = Q( d), siendo d < 0 un entero libre de cuadra-
dos.
√ √
Si d ≡ 2, 3 (mod 4), entonces O = [1, d]. Sean α = x + y d ∈
O∗ y d1 := −d. Se tendrá que N (α) = x2 − y 2 d = x2 + d1 y 2 = 1.
Si d1 ≥ 2, entonces y = 0, x = ±1 y O ∗ = {±1} ' µ2 .
entonces x = 0, y = ±1, o bien x = ±1, y = 0. En este
Si d1 = 1, √
caso, K = Q( −1), D = −4, y O ∗ = {±1, ±i} ' µ4 .

Si d ≡ 1 (mod 4), entonces O = [1, 1+2 d ]. Sean d1 := d, α =
y √ 2
x + (1 + −d1 ) ∈ O∗ . Ahora N (α) = (x + y2 )2 + d14y = 1 implica
2
que (2x + y)2 + d1 y 2 = 4.
Si d1 ≥ 7, entonces y = 0 y (2x)2 = 4, con lo cual x = ±1 y
O∗ ' µ2 .
Si d1 = 3, entonces y = ±1 y (2x ± 1)2 = ±1, con lo cual x =
1 √ √
(±1 ± −3). Por tanto, O ∗ ⊆ Q( −3) y O ∗ ' µ6 . 2
2

1.2.20 Proposición. Sea K = Q( D), D > 0, un cuerpo cuadrático
real. Entonces, O ∗ es un grupo no finito. Más concretamente, O ∗ '
Z/2Z × Z.


Demostración. Escribamos K = Q( d), siendo d > 0 un entero
libre de cuadrados. Si d ≡ 2, 3 (mod 4), hemos de resolver la ecuación
1.3. Correspondencia entre ideales y formas 29

X 2 − dY 2 = ±1. Si d ≡ 1 (mod 4), podemos escribir


½ ¾
1 √
O= (x + y d) : x, y ∈ Z, x ≡ y (mod 2) .
2

En este caso es necesario resolver la ecuación X 2 − dY 2 = ±4. La


conclusión del teorema resulta del estudio particular de la ecuación
de Pell. 2

1.2.21 Observación. Si D < 0, se tienen que r1 = 0, r2 = 1 y el


rango del grupo abeliano de las unidades es r1 + r2 − 1 = 0. Si D > 0,
se tienen que r1 = 2, r2 = 0 y el rango del grupo abeliano de las
unidades es r1 + r2 − 1 = 1. Ambos resultados son casos particulares
del teorema de las unidades de Dirichlet.

1.2.22 Proposición. O es un dominio de ideales principales si, y


sólo si, O es un dominio de factorización única.

Demostración. Supongamos que O es un dominio de factorización


única. Sea p ⊆ O, p 6= (0), un ideal primo. Sea a ∈ p un elemento no
nulo y no inversible. Existirán elementos irreducibles π1 , · · · , πs ∈ O
tales que a = π1 · · · πs ∈ p. Uno de estos factores deberá pertenecer
al ideal p. Supongamos que π1 ∈ p. Como que π es un elemento
irreducible, entonces (π) es un ideal primo. Puesto que el anillo
O es de dimensión 1, el ideal (π) será maximal. De la inclusión
(π) ⊆ p, se deduce que (π) = p. Vemos pues que todos los ideales
primos son principales. Pero dado a 6= (0), (1), tendremos que a =
p1 · · · ps = (π1 ) · · · (πs ) = (π1 · · · πs ). Por tanto, todos los ideales
serán principales. 2

1.3 Correspondencia entre ideales y formas

Si partimos de un ideal fraccionario a ∈ I(O) y de un elemento γ ∈


a, entonces, puesto que a|(γ), se tendrá que N (a)| N (γ). Podemos
definir una aplicación
γγ 0
Φ : a −→ Z, γ 7−→ .
N (a)
30 Cap. 1 Cuerpos cuadráticos

Supongamos que a = [α, β], con lo cual a = Zα ⊕ Zβ ' Z2 . La


elección de esta base nos permite definir una aplicación
fa : Z2 −→ Z
dada por
(xα + yβ)(xα0 + yβ 0 ) N (xα + yβ)
fa (x, y) := Φ(xα + yβ) = = .
N (a) N (a)
De manera natural, podemos asociar a la aplicación anterior la forma
cuadrática binaria
fa (X, Y ) = aX 2 + bXY + cY 2 ,
en donde
αα0 αβ 0 + α0 β ββ 0
a := , b := , c := .
N (a) N (a) N (a)
Está claro que a, b ∈ Z. Veamos que b es también un número entero.
Notemos que αβ 0 + α0 β ∈ K G = Q, αβ 0 + α0 β ∈ aa0 = (N (a)); por
tanto, αβ 0 + α0 β = t N (a) con t ∈ O. Puesto que (αβ 0 + α0 β)/N (a) ∈
O ∩ Q = Z, se tienen que b ∈ Z. Calculemos el discriminante de la
forma fa = (a, b, c):
(αβ 0 + α0 β)2 − 4(αα0 )(ββ 0 ) (αβ 0 − α0 β)2 D(a)
b2 −4ac = = = = D.
N (a)2 N (a)2 N (a)2

A continuación analizamos la dependencia de la forma fa respecto


de la base
· ¸elegida · en¸ ·a. ¸Supongamos· que ¸a = [α, β] = [α1 , β1 ], en
α1 p q α p q
donde = , con P := ∈ GL(2, Z). Las formas
β1 r s β r s
f[α,β] y f[α1 ,β1 ] serán SL(2, Z) equivalentes si, y sólo si, det(P ) es igual
a 1. Ello nos lleva a la siguiente definición.

1.3.1 Definición. Una base {α, β} de un ideal a se dice orientada


positivamente si
α0 β − αβ 0
√ > 0.
D
µ 0 ¶
α β − αβ 0 2 D(a)
Puesto que √ = = N (a)2 es un número real posi-
D D
tivo, la definición tiene sentido.
1.3. Correspondencia entre ideales y formas 31

A continuación debemos analizar qué sucede al cambiar el ideal a


por otro ideal estrictamente equivalente (λ)a, N (λ) > 0. Es inmedia-
to comprobar que si a = [α, β] está expresado en una base orientada
positivamente, el ideal (λ)a = [λα, λβ] está también expresado en
una base orientada positivamente. Además,

N (xλα + yλβ) N (λ) N (xα + yβ)


f(λ)a (x, y) = = = fa (x, y).
N ((λ)a) N (λ) N (a)

Por tanto, a cada clase de ideales fraccionarios en sentido estricto


le hemos asociado una clase de formas cuadráticas binarias con coe-
ficientes enteros; las formas son definidas positivas si, y sólo si, es
D < 0.
Partamos ahora de una forma cuadrática f = (a, b, c) y sea D =
D(f ) su discriminante.
Supongamos que a > 0, D < 0, con lo cual f es definida positiva.
Consideremos la ecuación aX 2 + bX + c = 0, cuyos ceros son
√ √
b+ D 0 b− D
τ= , τ = .
2a 2a
A partir de la solución de parte imaginaria positiva, formamos la red

a = Z ⊕ Zτ ⊂ R2 .

u+v D
Veamos que a es un ideal de O. Para ello, sea λ = ∈ O,
2
con u, v ∈ Z, u ≡ vD (mod 2), y sea α = x + yτ ∈ a un elemento
arbitrario. Se tendrá que
à √ !à √ !
u+v D yb + y D
λα = x+
2 2a
µ ¶
xu ybu yvD xv ybv uy √
= + + + + + D
µ2 4a 4a¶ µ 2 4a 4a¶
u − vb u + vb
= x − yvc + xva + y τ
2 2
∈ Z ⊕ Zτ = a,

ya que b2 ≡ D (mod 4a) implica b ≡ D (mod 2); con lo cual, u ≡


32 Cap. 1 Cuerpos cuadráticos

τ − τ0
vD ≡ vb (mod 2). Como que √ > 0, la base {1, τ } está orienta-
D
da. A su vez, tenemos que
¯ ¯
¯1 τ ¯2
¯
D(a) = ¯ ¯ = (τ 0 − τ )2 = D ,
1 τ 0¯ a2

con lo cual, r
D(a) 1
N (a) = = .
D a

Calculemos ahora la forma de fa asociada al ideal a = [1, τ ]:

b c
N (x + τ y) x2 + xy + y 2
fa (x, y) = = a a = f (x, y).
Na 1
a
Tenemos pues definidas aplicaciones tales que f 7→ a 7→ fa = f.
También es necesario comprobar que si a 7→ f = (a, b, c) 7→ [1, τ ],
entonces los ideales a y [1, τ ] son estrictamente equivalentes. Sea,
pues, a = [α, β], αα0 > 0. De la definición de fa = (a, b, c), se deduce
que √ √
b+ D αβ 0 + α0 β + N (a) D β
τ= = 0
= .
2a 2αα α
Ello implica que

b+ D β
Z+Z = Z + Z = (α−1 )a,
2a α
con lo cual el ideal [1, τ ] es estrictamente equivalente al ideal a.
Supongamos ahora que a < 0, D > 0. Escribimos a = Zλ +
Zλτ, con N (λ) < 0. La base {λ, λτ } será orientada positivamente
y formaremos fa como en el caso precedente. Recı́procamente, si
partimos de un ideal a = [α, β] dotado de una base {α, β} orientada
positivamente, entonces αα0 < 0, con lo cual la forma f = (a, b, c)
satisface que a < 0 y el ideal Zλ + Zλτ será estrictamente equivalente
al ideal a. Las consideraciones precedentes nos prueban el siguiente
teorema.
1.3. Correspondencia entre ideales y formas 33

√ Teorema. Sean D 6= 1 un discriminante fundamental y K =


1.3.2
Q( D). El conjunto H(D) de las clases de formas cuadráticas bi-
narias de discriminante D (definidas positivas si D < 0) y el grupo
Cl + (O) de las clases de ideales de O en el sentido estricto, están en
correspondencia biyectiva:

Cl + (O) −→ H(D)
a → fa
[1, τ ] ← f.

Por tanto, el conjunto finito H(D) tiene una estructura de grupo


abeliano y el grupo abeliano Cl + (O) es un conjunto finito.

Notemos que si D < 0, entonces Cl (O) = Cl + (O) y # Cl (O) =


h(D).

1.3.3 Corolario. Supongamos que D < 0 es un discriminante


√ fun-
damental y sea h = h(D) el número de clases de Q( D) . Entonces,

(i) Para a todo ideal a ∈ I(O), se tienen que ah ∈ P(O).

(ii) O es un dominio de ideales principales si, y sólo si, h(D) = 1.

(iii) O es un dominio de factorización única si, y sólo si, h(D) = 1.

Precisamos a continuación el concepto de género, necesario para


más adelante. Sea D un discriminante fundamental y sean [f ], [g] ∈
H(D) dos clases de formas. Diremos que gen (f ) = gen (g) si, y sólo
si, existe una clase de formas [h] ∈ H(D) tal que [f ] = [g] ∗ [h]2 .
La relación anterior es de equivalencia; el conjunto cociente posee
una estructura de grupo puesto que coincide con H(D)/H(D)2 . Sus
elementos se denominan géneros. Ası́, pues, todo género es reunión
de un número finito de clases y cada género posee el mismo número
de clases. Un célebre teorema, debido a Gauss, de cuenta del número
de géneros de formas cuadráticas de discriminante dado.

1.3.4 Teorema. (Gauss) Sea t el número de divisores primos dis-


tintos de un discriminante fundamental D y sean f, g ∈ H(D). En-
tonces,
34 Cap. 1 Cuerpos cuadráticos

(i) El orden del grupo H(D)/H(D)2 es 2t−1 .

(ii) Si gen (f ) = gen (g), entonces las formas f y g representan los


mismos números.

(iii) El número de clases h(D) es impar si, y sólo si, |D| = p es


primo.

1.3.5 Corolario. Si D < 0 es un discriminante fundamental y h(D) =


1, entonces D = −p, siendo p ≡ 3 (mod 4) un número primo.

1.3.6 Definición. Se dice que una clase [f ] = [(a, b, c)] es ambigua


si [f ]2 = 1. Equivalentemente, si [f ] ∼ [f ]−1 , o bien si (a, b, c) ∼
(a, −b, c).

1.3.1 Algoritmo para la composición de formas

En este apartado vamos a dar una versión más precisa del teorema
1.3.2, explicando el algoritmo NUCOMP usado por PARI para la
composición de clases de formas.
Sean f1 = (a1 , b1 , c1 ) y f2 = (a2 , b2 , c2 ) formas cuadráticas tales
que [f1 ], [f2 ] ∈ H(D). Queremos hallar un representante del producto
[f1 ] ∗ [f2 ]. Sean

b1 + b2
β := , m := mcd (a1 , β), n = mcd (m, a2 ).
2
En primer lugar, se calculan (x, y) tales que

a1 x + βy = m.

A continuación, se halla z tal que


µ ¶
mz b2 − b1 a2
≡x − c1 y (mod ).
n 2 n

Entonces, si ³a a
1 2 z ´
g := , b 1 + 2a 1 , ∗
n2 n
1.3. Correspondencia entre ideales y formas 35

es tal que D(g) = D, se tiene que [f1 ] ∗ [f2 ] = [g].


Notemos que

(1, b1 , c1 ) ∗ (a2 , b2 , c2 ) ∼ (a2 , b2 , c2 ),

(a, b, c) ∗ (a, −b, c) ∼ (a, b, c) ∗ (c, b, a)


∼ (ac, b, 1) ∼ (1, −b, ac).

1.3.2 Algoritmo de factorización de Shanks

Se trata en esta sección de explicar el algoritmo de factorización de


Shanks para números enteros N , grandes, basado en un cálculo previo
de formas ambiguas. Para ello sea
(
−N si N ≡ 3 (mod 4),
D :=
−4N en el caso contrario.

Si (a, b, c) es una forma ambigua de discriminante D, entonces deberá


satisfacer (a, b, c) ∼ (a, −b, c). Es fácil ver que si una forma es, a la
vez, ambigua y reducida, entonces satisface una de las las condiciones
siguientes:

1. b = 0; D = −4ac, con lo cual N = ac.

2. a = b; D = b(b − 4c), con lo cual


 µ ¶
 b 2c − b si b ≡ 0 (mod 2),
N= 2 2

b(4c − b) si b ≡ 1 (mod 2).

3. a = c; D = (b − 2a)(b + 2a), con lo cual


µ ¶µ ¶
 b +a a−
b
si b ≡ 0 (mod 2),
N= 2 a

(2a − b)(b + 2a) si b ≡ 1 (mod 2).
36 Cap. 1 Cuerpos cuadráticos

Vemos ası́ que el conocimiento de una forma ambigua proporciona


una descomposición de N .
El algoritmo se basa, por tanto, en un cálculo previo de formas
ambigüas. Para ello, escribamos h(D) = 2s q con 2 - q. Sea f ∈ H(D)
una forma cualquiera. La forma g := f q pertenecerá al 2-subgrupo de
Sylow de H(D). Entonces, si g no es equivalente a la forma principal
m
f0 , existirá un entero m, 0 ≤ m < s, tal que la forma g 2 será
ambigua.

1.4 Representación de enteros por formas

1.4.1 La ley de reciprocidad cuadrática

En lo sucesivo, denotamos por Fq al cuerpo finito de q elementos y


por Fq una clausura algebraica del mismo.
Dado un primo p, se define el sı́mbolo de Legendre como

µ ¶ 
 0 si p|n,
n
:= 1 si p - n y X 2 = n tiene solución enes en Fp ,
p 

−1 en los otros casos.

Por sus propiedades, podemos interpretar el sı́mbolo de Legendre


como un homomorfismo de grupos:
µ ¶

: (Z/pZ)∗ −→ {±1}.
p

El sı́mbolo de Legendre es un caso particular de carácter de Dirichlet.

1.4.1 Definición. Sea N ∈ N. Un carácter de Dirichlet módulo N


és un homomorfismo.

χ : (Z/N Z)∗ −→ C∗ .

Equivalentemente, se puede pensar como una función χ : Z −→ C tal


que:
1.4. Representación de enteros por formas 37

(i) χ(n) = 0 si mcd (n, N ) 6= 1.

(ii) χ(m n) = χ(m) χ(n) para todo m, n ∈ N.

(iii) Si m, m0 son enteros tales que m ≡ m0 (mod N ), entonces


χ(m) = χ(m0 ).

1.4.2 Lema. Sea p 6= 2 un primo. Si x ∈ F∗p , entonces


µ ¶
x p−1
=x 2 .
p

Demostración. Consideramos el polinomio X 2 − x ∈ Fp [X]. Sea


y ∈ Fp una raı́z del polinomio anterior: y 2 = x. Entonces,
p−1 p−1
y p−1 = y 2 2 =x 2 .
p−1
Pero #F∗p = p − 1 implica que xp−1 = 1. Ası́, pues, x 2 = ±1, ya que
estamos en un cuerpo. Bastará ahora tener en cuenta que, x ∈ F∗2 p
p−1
si, y sólo si, y ∈ F∗p ; si, y sólo si, y p−1 = 1; si, y sólo si, x 2 = 1. 2

1.4.3 Corolario. Si p 6= 2, [F∗p : F∗2 ∗ ∗2


p ] = 2. Si p = 2, [F2 : F2 ] = 1.

Demostración. Supongamos que p es un primo impar. Resulta


p−1
obvio que (F∗p )2 = ker{x 7→ x 2 }. Como que F∗p es un grupo cı́clico
p−1
de orden p − 1, si F∗p = (g) se tendrá que g 2 = −1. Por todo ello,
disponemos de una sucesión exacta de grupos abelianos
à !

p
1 −→ F∗2 ∗
p −→ Fp −→ {±1} −→ 1.

El caso p = 2 es trivial. 2

1.4.4 Teorema. (Ley de reciprocidad cuadrática) Sean `, p 6=


2 enteros primos distintos. Entonces,
µ ¶
1 p−1
(i) − = (−1) 2 ; esto es, −1 es un residuo cuadrático (mod p)
p
si, y sólo si, p ≡ 1 (mod 4).
38 Cap. 1 Cuerpos cuadráticos

µ ¶
2 p2 −1
(ii) = (−1) 8 ; esto es, 2 es un residuo cuadrático (mod p)
p
si, y sólo si, p ≡ ±1 (mod 8).
³p´ µ ` ¶ `−1 p−1
³p´ µ ` ¶
(iii) = (−1) 2 2 ; esto es, = si p o bien ` ≡ 1
` p µ ¶ ` p
³p´ `
(mod 4); =− si p y ` ≡ 3 (mod 4).
` p

Demostración. Ya sabemos que√ (i) es cierto. Para demostrar (ii),


empezaremos por construir una 2 en Fp . Sea ζ ∈ Fp una raı́z pri-
mitiva octava de la unidad,
ζ 8 = 1,
(de las cuales tenemos ϕ(8) = 4). Sea y := ζ + ζ −1 . Entonces
y 2 = ζ 2 + 2 + ζ −2 ; puesto que ζ 4 = −1, se tendrá que ζ 2 + ζ −2 = 0
y, por tanto, y 2 = 2. Por estar en caracterı́stica p,
y p = ζ p + ζ −p .
Si p ≡ ±1 (mod 8), entonces y p = ζ + ζ −1 = y, con lo cual
µ ¶
2
= y p−1 = 1.
p
Si p ≡ ±5 (mod 8), entonces y p = ζ 5 + ζ −5 = −(ζ + ζ −1 ) = −y, con
lo cual µ ¶
2
= y p−1 = −1.
p
Para la demostración de (iii), notemos la igualdad
(ζ8 + ζ8−1 )2 = 2,
que tienen lugar en F∗` . Buscaremos una relación parecida para cada
primo impar, trabajando para ello en F` .

1.4.5 Lema. Sea ζ ∈ F` (o bien de C) una raı́z primitiva p-ésima


de la unidad. Definamos
p µ ¶
X x
g := ζ x.
p
x=1
p−1
Entonces, g 2 = (−1) 2 p.
1.4. Representación de enteros por formas 39

Demostración. Se tiene que


  
X µx¶ X µy ¶
g2 =  ζ x  ζy
p p
x∈Fp x∈Fp
 
X µ xy ¶ X X µ x(z − x) ¶
= ζ x+y = ζz  .
p x+y=z
p
x,y∈Fp x∈Fp

Si x 6= 0 en Fp , y como que p 6= 2:
µ ¶ µ 2¶µ ¶
x(z − x) −x 1 − zx−1
=
p p µ p ¶
p−1 1 − zx−1
= (−1) 2 .
p
Por tanto,
 
p−1 X X µ 1 − zx−1 ¶
(−1) 2 g2 =   ζz.

p
z∈Fp x∈Fp

Sea
X µ 1 − zx−1 ¶
cz := .

p
z∈Fp

Si z = 0, entonces,
X µ1¶
c0 := = p − 1.

p
z∈Fp

Si z 6= 0, el elemento 1 − zx−1 describe Fp \ {1}. Por tanto,


 
X µt¶ µ ¶
1
µ ¶
1
z=   − =− = −1.
p p p
t∈Fp

Al tener en cuenta todos los términos, se obtiene


p−1 X X
(−1) 2 g 2 = cz ζ z = p − 1 − ζ z = p − 1 − (−1) = p.
z∈Fp z∈F∗p

2
40 Cap. 1 Cuerpos cuadráticos

Estamos ahora en condiciones de demostrar (iii). Sea ζ ∈ Fl una


raı́z primitiva p-ésima de 1. Sea
X µx¶
g := ζ x ∈ Fl .
p
x∈Fp

Como que estamos en caracterı́stica `, se tendrá que


X µx¶ X µ z`−1 ¶
x`
`
g = ζ = ζz
p p
x∈Fp
µ −1 ¶ µ ¶z∈Fp
` `
= g= g.
p p
µ ¶
` p−1
De ello se deduce que g `−1= . Como que g 2 = (−1) 2 p, ten-
p
p−1
dremos que g es una raı́z cuadrada de (−1) 2 p en Fl . Teniendo en
cuenta los resultados probados hasta ahora,
à p−1
! µ ¶
(−1) 2 p `−1 `
=g = .
` p

Por tanto,
µ ¶ µ ¶ p−1 ³ ´ ³p´
` −1 2 p `−1 p−1
= = (−1) 2 2 .
p ` ` `
2
µ ¶ µ ¶ µ ¶ µ ¶µ ¶
29 43 14 2 7
1.4.6 Ejemplo. = = = =
43 29 29 29 29
µ ¶ µ ¶ µ ¶
7 29 1
− =− =− = −1.
29 7 7

1.4.2 Caracteres de Dirichlet

Omitimos la demostración de la proposición siguiente, por ser gen-


eralmente conocida.
1.4. Representación de enteros por formas 41

1.4.7 Proposición. Dado m ∈ N, el grupo multiplicativo (Z/mZ)∗


es cı́clico si, y sólo si: m = 2, 4, pr , 2pr , en donde p 6= 2 es un número
primo. En estos casos, los generadores de estos grupos se denominan
a raı́ces primitivas (mod m). Si m es un módulo que admite raı́ces
primitivas, su número es ϕ(ϕ(m)).

1.4.8 Proposición. El número de caracteres de Dirichlet módulo N


es:
Yµ 1

ϕ(N ) = N 1− ,
p
p|N

en donde ϕ denota la función de Euler.

Demostración. Para empezar, notemos que


µ ¶
α α α−1 α 1
ϕ(p ) = p − p =p 1− ,
p
lo cual, unido a las propiedades multiplicativas de la función de Euler,
proporciona la fórmula usada para ϕ(N ).
Puesto que G = (Z/N Z)∗ es un grupo abeliano y finito, el teore-
ma de estructura nos dice que es isomorfo a un producto de grupos
cı́clicos: G ' G1 × · · · × Gt . Sea gi el orden del grupo cı́clico Gi .
Tendremos que
t
Y t
Y
∗ ∗
Hom(G, C ) ' Hom( Gi , C ) ' Hom(Gi , C∗ ) ' µg1 × · · · × µgt
i=1 i=1

b = Hom(G, C∗ ), tendremos que #G


Por tanto, definiendo G b = #G =
ϕ(N ). 2

1.4.9 Exemplos. Para cada número natural N ≥ 1, el carácter prin-


cipal χ1 módulo N se define según
(
1 si mcd (n, N ) = 1,
χ1 (n) :=
0 si mcd (n, N ) 6= 1.

Si N = 2, ϕ(N ) = 1, por lo que es el único.


42 Cap. 1 Cuerpos cuadráticos

Si N = 3, ϕ(3) = 2, la tabla siguiente proporciona todos los


caracteres de Dirichlet en este caso:

N =3 0 1 2 3 4 5 6
χ1 0 1 1 0 1 1 0
ε3 0 1 −1 0 1 −1 0

Si N = 4, ϕ(4) = 2, la tabla siguiente proporciona todos los


caracteres de Dirichlet en este caso:

N =4 0 1 2 3 4 5 6 7 8
χ1 0 1 0 1 0 1 0 1 0
ε4 0 1 0 −1 0 1 0 −1 0

Si N = 5 ϕ(5) = 4, la tabla siguiente proporciona todos los ca-


racteres de Dirichlet en este caso:

N =5 0 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10
χ1 0 1 1 1 1 0 1 1 1 1 0
χ2 0 1 i −i −1 0 1 i −i −1 0
χ3 0 1 −1 −1 1 0 1 −1 −1 1 0
χ4 0 1 −i i −1 0 1 −i i −1 0

Si N = 6 ϕ(6) = ϕ(3)ϕ(2) = 2, la tabla siguiente proporciona


todos los caracteres de Dirichlet en este caso:

N =3 0 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12
χ1 0 1 0 0 0 1 0 1 0 0 0 1 0
ε6 0 1 0 0 0 −1 0 1 0 0 0 −1 0

Supongamos ahora que N 0 |N . La proyección canónica π pone de


manifiesto que todo carácter de Dirichlet de módulo N 0 es un carácter
de Dirichlet de módulo N :
π χ0
(Z/N Z)∗ −→ (Z/N 0 Z)∗ −→ C∗ .
1.4. Representación de enteros por formas 43

p r N χ
µ ¶
p 6= 2 1 p
p
p 6= 2 > 1 pr no hay
2 1 2 χ1
2 2 4 ε4 = χ−4
2 3 8 ε08 = χ8 , ε008 = χ−8
2 > 3 2r no hay

Tabla 1.1: Caracteres de Dirichlet reales de conductor N = pr

Esta consideración da lugar al concepto de caráter de Dirichlet pri-


mitivo con respecto a un módulo dado. A su vez, todo carácter se
puede interpretar como carácter primitivo respecto de un determina-
do módulo, llamado el conductor del carácter.

1.4.10 Observación. N > 2, entones el carácter trivial χ1 no es


nunca primitivo.

1.4.11 Definición. Un carácter de Dirichlet χ se denomina real si


Im(χ) ⊆ R. Entonces Im(χ) ⊆ {0, ±1}.

Las dos tablas siguientes ofrecen ejemplos de caracteres de Dirich-


let primitivos. Notemos que (Z/8Z)∗ ∼ (Z2Z) × (Z2Z); ϕ(8) = 4.

N =8 0 1 2 3 4 5 6 7 0
ε08 (n) 0 1 0 −1 0 −1 0 1 0
ε008 (n) 0 1 0 1 0 −1 0 −1 0

1.4.12 Proposición. La tabla anterior es completa, en el sentido


que proporciona todos los caracteres de Dirichlet reales, primitivos y
cuyo conductor es potencia de un número primo.

Demostración. N = pr . Buscamos carácter reales de conductor N .


Si p 6= 2, se tiene que (Z/pr Z)∗ = (g). Todo carácter real χ, χ 6= χ1 ,
debe satisfacer que χ(g) = −1. Por tanto, a lo sumo tendremos
44 Cap. 1 Cuerpos cuadráticos

uno. Puesto que el sı́mbolo de Legendre ofrece estas caracterı́sticas,


la composición
à !

p
(Z/pr Z)∗ −→ (Z/pZ)∗ −→ {±1},

pone de manifiesto que el sı́mbolo de Legendre dará lugar a un carácter


primitivo si, y sólo si, N = p. Por tanto, si N = pr y r > 1, no pueden
existir caracteres primitivos reales.
Consideremos ahora el caso p = 2. Para los primeros valores de
r, tendremos que

r = 1, (Z/2Z)∗ = (1), χ = χ1 ,

r = 2, (Z/4Z) ' Z/2Z, χ = ε4 ,

puesto que de los dos caracteres ε4 y χ1 cuyo módulo es N = 4, sólo


ε4 es primitivo.
Pasemos al caso N = 8. Tenemos que ϕ(8) = 4, y conoce-
mos ya los cuatro caracteres asociados a este módulo: χ1 , ε4 , ε08 , ε008 .
Únicamente los dos últimos son primitivos.
Se trata ahora de demostrar que para N = 2r , r > 3, no exis-
ten más caracteres reales y primitivos. Consideremos la proyección
canónica
(Z/2r Z)∗ −→ (Z/8Z)∗ .
Si χ : (Z/2r Z)∗ −→ R∗ y, por otra parte, n ≡ 1 (mod 8), entonces
χ(n) = 1. En efecto, tal como demostramos en el lema siguiente,
las condiciones n ≡ 1 (mod 8), y r > 3 implican que la congruencia
X 2 ≡ n (mod 8) tienen soluciones; sea x una de ellas. Entonces,

χ(n) = χ(x)2 = (±1)2 = +1;

en consecuencia, χ no puede ser primitivo pues factorizarı́a módulo 8.


2

1.4.13 Lema. Sea n ∈ Z tal que 2 - n. La congruencia X 2 − n ≡ 0


(mod 2r ), r ≥ 3, tiene solución si, y sólo si, n ≡ 1 (mod 8).
1.4. Representación de enteros por formas 45

Demostración. Observemos que los cuadrados de 1, 3, 5, 7 son to-


dos congruentes con 1 (mod 8). Para el recı́proco, sea xr una solu-
ción (mod 2r ) de la ecuación considerada; es decir, x2r ≡ n (mod 2r ).
Definimos xr+1 = xr + 2r−1 t, siendo t un entero por determinar. De-
berá satisfacerse que

x2r+1 = x2r + 2r txr + 22r−2 t2


≡ n (mod 2r+1 ).

Si fuera 2(r − 1) < r + 1, entonces se tendrı́a que r < 3. Ası́, r ≥ 3


implica que 2(r − 1) ≥ r + 1 y tenemos que resolver la ecuación en t

x2r + 2r txr − n ≡ 0 (mod 2r+1 ).


x2r −n
O sea, 2r + txr ≡ 0 (mod 2); xr ≡ 1 (mod 2). Basta tomar
x2r −n 2
t≡ − 2r ≡ −n+x 2r
r
(mod 2), y

−n + x2r
xr+1 = xr +
2
será el elemento buscado. 2

1.4.3 Sı́mbolo de Kronecker

El sı́mbolo de Kronecker proporciona un ejemplo importante de carác-


ter de Dirichlet. Se define a partir del sı́mbolo de Legendre y va
asociado a un cuerpo cuadrático.
En este apartado, D denotará un discriminante fundamental. con-
sideramos la función
χD : N −→ Z
definida por:
µ ¶
D
χD (p) := si p 6= 2 es un entero primo.
p


 0 si D ≡ 0 (mod 4),
χD (2) := 1 si D ≡ 1 (mod 8),


−1 si D ≡ 5 (mod 8).
46 Cap. 1 Cuerpos cuadráticos

χD (pn1 1 · · · pns s ) := χD (p1 )n1 · · · χD (ps )ns .

Además, (
1 si D > 0,
χD (−1) :=
−1 si D < 0.
La función ası́ obtenida constituye el sı́mbolo de Kronecker asociado
a D.

1.4.14 Proposición. Sea D un discriminante fundamental. La fun-


ción χD : Z −→ C, es periódica (mod |D|). Define un carácter de
Dirichlet real de conductor |D|.

Demostración. Sea p 6= 2. Definamos


(
0 p−1 +p si p ≡ 1 (mod 4),
p := (−1) 2 p =
−p si p ≡ 3 (mod 4).

Notemos que p0 es un discriminante fundamental. Sea q un primo


impar. Tendremos,
µ 0¶ Ã p−1
! Ã p−1
!µ ¶
p (−1) 2 p (−1) 2 p
χp0 (q) = = = .
q q q q

Las igualdades
µ ¶ p−1 µ ¶ µ ¶ µ ¶
−1 2 p q−1 p−1 q p−1 q−1 q
= (−1) 2 2 (−1) 2 2 =
q q p p

implican
µ ¶ una periodicidad módulo p = |p0 |. Tendremos que χp0 (n) =
n
si ni p ni 2 dividen a n.
p
µ ¶
−4
Un cálculo directo muestra que ε4 (n) = = χ−4 (n), siendo
n
-4 un discriminante fundamental.
µ ¶
0 8
Análogamente, ε8 := = χ8 (n), siendo 8 un discriminante
n
fundamental.
1.4. Representación de enteros por formas 47
µ ¶
−8
Y, finalmente, ε008 := = χ−8 (n), siendo −8 un discrimi-
n
nante fundamental.
La proposición concluye teniendo presente el resultado siguiente:

1.4.15 Lema. Sea D1 , D2 discriminantes fundamentales primos en-


tre si. Entonces el producto D1 D2 es un discriminante fundamental
y se cumple
χD 1 D 2 = χ D 1 χD 2 .

1.4.16 Corolario. Todo carácter de Dirichlet real y primitivo tiene


por conductor el módulo de un discriminante fundamental, |D|, y
coincide con χD .

Utilizamos a continuación el sı́mbolo de Kronecker para expresar


la ley de descomposición de los cuerpos cuadráticos.

1.4.17 Teorema. (Ley de√descomposición) Sean D un discrimi-


nante fundamental, K = Q( D) y O el anillo de enteros de K. Dado
un primo p ∈ Z, se tiene que:

(i) p O = p2 si, y sólo si, χD (p) = 0. En cuyo caso se dice que p


ramifica en K.

(ii) p O = pp0 si, y sólo si, χD (p) = +1. En cuyo caso se dice que
p descompone completamente en K.

(iii) p O = p si, y sólo si, χD (p) = −1. En cuyo caso se dice que p
es inerte en K.

Aquı́ p denota un ideal primo de O y p0 el ideal primo conjugado por


Galois.

Demostración. Sea p O = p1 · · · pr la descomposición en ideales


primos. De p2 = N (p) = N (p1 ) · · · N (pr ), N (pi ) 6= ±1, N (pi ) ∈ Z, se
48 Cap. 1 Cuerpos cuadráticos

deduce que sólo son posibles tres casos:


p2 = N (p) ⇔ p O = p,
p = N (p1 ) N (p2 ), p1 6= p2 ⇔ p O = pp0 ,
2

p2 = N (p2 ), p = N (p) ⇔ p O = p2
De la inclusión Z ,→ O y si (p) = p ∩ Z, se deduce que (Z/pZ) ,→ O/p
es una extensión de cuerpos. Por ello, N (p) = #(O/p) = pf , siendo
f = [O/p : Fp ] ≤ 2.
Supongamos que p 6= 2 y que pO = p√ 2 . Entonces, necesariamente

a+b D
será p = p0 , N (p) = p. Sea x = un elemento tal que p
2
divide x, pero p no divide x, el cual existe por ser p2 un subconjunto
2

propio de p. Puesto que p0 = p divide 0


√ a x , p dividirá
√ a x + x0 = a, y,
a+b D a−b D √
también, p dividirá x − x0 = − = b D Pero p|a
2 2 √
implica que p =√p2 |a2 ; es decir, p divide a. También p|b D implica
que pO = p2 |(b D)2 = b2 D. Este hecho implica que p|b, o bien que
p|D. Ahora bien, p no puede dividir a a y a b a la vez, ya que entonces
p dividirı́a x y p2 dividirı́a x. Por tanto, p debe dividir D, con lo que
χD (p) = 0.
Veamos el recı́proco. Es decir, supongamos que χD (p) = 0 y
veamos que entonces p debe dividir a D. Si D o bien D/4 son li-
bres de cuadrados entonces, p2 no divide D. √ Entonces, D = pD1
con p no dividiendo D1 . Las condiciones ( D)2 = (D) = (p)(D1 ),
mcd (p, D1 ) = 1 en Z, implican que los ideales (p) y (D1 ) son cuadra-
dos. Por tanto, (p) = a2 = p2 y a = p.
Estudiaremos ahora el caso pO = pp0 en que el ideal descompone
completamente. Sabemos ya que p - D. Por tanto, O/p = Z/pZ.
Puesto que #(O/p)∗ = p − 1, para todo x ∈ O se cumplirá que
la clase x de x en el cociente satisface que xp−1 = 1. Por tanto,
para todo x ∈ O, x ∈ / p√implica que xp−1 ≡ 1 (mod p). Puesto√que
p - D, se tiene que p - D. Apliquemos este resultado a x = D;
obtenemos: p−1 √
D 2 = ( D)p−1 ≡ 1 (mod p),
p−1 p−1
con lo cual Dµ2 ¶− 1 ∈ p ∩ Z = pZ. Por tanto: D 2 ≡ 1 (mod p),
p−1 D
pero D 2 = = χD (p), y se obtienen que χD (p) = 1.
p
1.4. Representación de enteros por formas 49
µ ¶
D
Recı́procamente, supongamos ahora que = 1. Sea x ∈ Z tal
p
que
x2 ≡ D (mod p).
√ √
Si p|(x − D), entonces p|(x + D). Entonces
√ p divide a la diferen-
cia de los dos números anteriores: p|(2 D).
√ Ello implica√que p2 |4D.
Pero √ - D. Por tanto, p - (x − D), p - (x + D). Pero,
p 6= 2, p √
(x − D)(x + D) = x2 − D, con lo cual p|(x2 − D). Por tanto p
contiene al menos dos factores ideales primos. Como que estos fac-
tores no pueden ser iguales, vemos que pO = pp0 con p 6= p0 .

Teniendo presente los valores de χD , podemos concluir que pO = p


si, y sólo si, χD (p) = −1.
Recogemos los casos para p = 2:
D ≡ 1 (mod 8), 2O = pp0 , χD (2) = +1,
D ≡ 5 (mod 8), 2O = p, χD (2) = −1,
2
D ≡ 0 (mod 4), 2O = p , χD (2) = 0.
2

1.4.18 Ejemplo. Sea √ Q( −5). Puesto que −5 ≡ 3 (mod 4), se
tendrá que O = Z[ −5] y D = −20. La teorı́a de la reducción
proporciona
H(D) = {[(1, 0, 5)], [(2, 2, 3)]}.

Por tanto, h(−20) = 2 y el anillo Z[ −5] no es un dominio de fac-
torización única (ni un dominio de ideales principales). Notemos que
la igualdad √ √
2 · 3 = (1 + −5) · (1 − −5)
proporciona un ejemplo de no unicidad ( en la descomposición. En
1·2 √
efecto, si 2 = a · b, 4 = N (a) N (b) = . Pero si a = x + y −5,
2·2
la ecuación
2 = x2 + 5y 2
no tiene soluciones enteras; por tanto 2 es irreducible. Análogamente
se demuestra que los elementos
√ √
3, 1 + −5, 1 − −5
50 Cap. 1 Cuerpos cuadráticos

son todos irreducibles en Z[i]. Dado que

χ−20 (2) = 0, (2) = p21 ;


µ ¶ µ ¶ µ ¶
−20 −5 1
χ−20 (3) = = = = 1,
3 3 3
(3) = p2 p02 ,
vemos que la descomposición anterior obedece a la descomposición
en ideales primos dada por
√ √
(2) · (3) = p21 p2 p02 , p1 p2 = (1 + −5), p1 p02 = (1 − −5).

1.4.19 Observación. En los anillos de cuerpos de números de grado


superior al cuadrático se tiene, en general, que
e
pO = pe11 · · · psg ,

siendo
fi := [O/pi : Z/pZ] < ∞,
el llamado grado residual en pi ; entonces O/pi ' Fpfi . En general, se
satisface la igualdad
X g
ei fi = [K : Q].
i=1

En el caso cuadrático, hemos visto que las soluciones distintas que


pueden presentarse concuerdan con la fórmula anterior:

e1 = e2 = f1 = f2 = 1;

e = 2, f = 1;
e = 1, f = 2.

1.4.20 Ejemplo. Sea K = Q(i). Ahora se tienen que O = Z[i],


D = −4, y h(−4) = 1. El 2 será pues el único primo ramificado.
µ ¶ µ ¶
−4 −1 p−1
De = = (−1) 2 , se deduce que un primo impar p
p p
descompone completamente en Z[i] si, y sólo si, p ≡ 1 (mod 4). Un
primo p es inerte en Z[i] si, y sólo si, p ≡ 3 (mod 4).
1.4. Representación de enteros por formas 51

Notemos que si p ≡ 1 (mod 4), entonces


pZ[i] = pp0 = (x + iy)(x − iy),
y se deduce, al tomar normas, que p = x2 + y 2 . Por tanto, dado un
primo p 6= 2, la ecuación
X2 + Y 2 = p
tiene solución si, y sólo si p ≡ 1 (mod 4).

La proposición siguiente completa los resultados vistos hasta aho-


ra en el sentido que nos facilita el cálculo de los ideales primos que
dividen a un ideal dado.

1.4.21 Proposición. (i) Si p|D, equivalentemente si χD (p) = 0,


entonces
pO = p2 , p = pO + ωO,
menos si p = 2; y D ≡ 12 (mod 1)6, en cuyo caso se tienen
que p = pO + (1 + ω)O.
(ii) Si p es inerte, equivalentemente si χD (p) = −1, entonces p =
pO.
(iii) Si p descompone, equivalentemente si χD (p) = 1, entonces pO =
pp0 , siendo µ ¶
D+b
p = pO + ω − O,
2
µ ¶
0 D−b
p = pO + ω − O,
2
en donde b es un entero que satisface la congruencia b2 ≡ D
(mod 4p).

1.4.4 Cálculo del número de representaciones

Dadas una forma cuadrática primitiva f de discriminante D y un


elemento n ∈ , definimos
r∗ (n, f ) := # {SO(f )\{representaciones primitivas de n por f }}

r(n, f ) := # {{SO(f )\representaciones de n por f }}


52 Cap. 1 Cuerpos cuadráticos

h(D) h(D)
X X
r∗ (n, D) := r∗ (n, fi ), r(n, D) := r( n, fi ).
i=1 i=1

Nos proponemos en este apartado calcular r(n, D) mediante una


fórmula cerrada. Empezaremos por ver que el cálculo de r(n, D) se
remite al cálculo de r ∗ (n, D). Más adelante veremos que nos podemos
restringir al caso n = pr , potencia de un primo.

1.4.22 Lema. Se satisface que


X ³n ´
r(n, D) = r∗ 2
, D .
d
d≥1
d2 |n

Demostración. Basta observar que si f (x, y) = n, y x = x0 d,


y = y 0 d, siendo d = mcd(x, y), entonces,
n
ax02 + bx0 y 0 + cy 02 = , mcd(x0 , y 0 ) = 1.
d2
2

1.4.23 Proposición. r ∗ (n, D) = ]{b (mod 2n) : b2 ≡ D (mod 4n)}.

Para demostrar la proposición nos hacen falta algunas considera-


ciones previas sobre grupos que operan en conjuntos. Supongamos
que un grupo G opera en dos conjuntos X, Y . Consideremos en X ×Y
la acción diagonal. Sea S ⊆ X × Y un subconjunto G-invariante por
esta acción; es decir tal que si (x, y) ∈ S, entonces para todo g ∈ G
se tienen que (gx, gy) ∈ S. Dado x ∈ X, escribiremos:

Gx = {g ∈ G : gx = x}, Yx = {y ∈ Y : (x, y) ∈ S}.

1.4.24 Lema. Con las notaciones precedentes, se satisface que


X X
](Gx \Yx ) = ](Gy \Xy ).
x∈G\X y∈G\Y

Demostración. La igualdad resultará de la observación de G\Y .


G G
Notemos que si (x, y), (x0 , y 0 ) ∈ S y (x, y) ∼ (x0 , y 0 ) entonces x ∼ x0
1.4. Representación de enteros por formas 53

G
e y ∼ y 0 . A cada clase [(x, y)] ∈ G\S le podemos hacer corresponder
las clase [x] ∈ G\X y la clase [y] ∈ G\Y . Contaremos ahora cuántas
clases tienen x como primera componente. Puesto que (x, y) ∼ (x, y 0 )
si, y sólo si existe, g ∈ G tal que = gx, y 0 = gy, se tendrán tantos
elementos como elementos en Gx \Yx . Por tanto,
X
](G\S) = ](Gx \Yx ).
x∈G\X

Al contar cuántas clases tiene y como segunda componente se obtiene,


análogamente, X
](G\S) = ](Gy \Xy ).
y∈G\Y
2

Fijemos ahora enteros n y D. Definimos los grupos y conjuntos


siguientes:
G = SL(2, Z),
X = {f = (a, b, c) : mcd(a, b, c) = 1, b2 − 4ac = D},
Y = {z = (x, y) : (x, y) ∈ Z2 , mcd(x, y) = 1},
S = {(f, z) ∈ X × Y : f (z) = n},
G\X serán las clases de formas cuadráticas primitivas de discrim-
inante D.
Dada f ∈ X, se tendrá que
Yf = {z = (x, y) ∈ Y : f (z) = n}, Gf = SO(f ),
Gf \Yf = SO(f )\Yf proporciona las clases de representaciones
primitivas de n por f .
Por tanto, |Yf /Gf | será igual a
X
|G\S| = r∗ (n, f ) = r ∗ (n, D).
[f ]

Calculamos ahora este número de la segunda manera. Sea (x, y) ∈ Y .


Como que mcd(x, y) = 1, existen a, b ∈ Z tales que ax + by = 1.
54 Cap. 1 Cuerpos cuadráticos

Podemos formar una matriz


· ¸
x −b
∈ G ∈ SL(2, Z)
y a

tal que · ¸· ¸ · ¸
x −b 1 x
= .
y a 0 y
Ello pone de manifiesto que los pares (x, y), (1, 0) son equivalentes
bajo la acción de SL(2, Z). Por tanto, G\Y tiene una única órbita,
representada por z = (1, 0). Calculemos Gz . De
· ¸ · ¸· ¸ · ¸
1 α β 1 α
= =
0 γ δ 0 γ

se deduce que α = 1, γ = 0. Como que la matriz es de SL(2, Z), debe


ser δ = 1. Por tanto,
½· ¸ ¾
1 r
Gz = : r∈Z .
0 1

Con ello,

Xz = {f ∈ X : (f, (1, 0)) ∈ S}

= {f = (n, b, c) : D(f ) = D}
½ ¾
b2 − D 2
= nx2 + bxy + y : b ∈ Z, b2 ≡ D (mod 4n) .
4n
Veamos ahora cual es la acción de Gz :
· ¸· ¸· ¸ · ¸
1 0 2n b 1 r 2n 2nr + b
=
r 1 b 2d 0 1 2nr + b 2d

Si observamos que b 7→ b+2nr, podremos fijar la clase de b (mod 2n).


Por tanto,

Gz \Xz = ]{b (mod 2n) : b2 ≡ D (mod 4n)}.

Para obtener el enunciado de la proposición, basta pues aplicar el


lema anterior.
1.4. Representación de enteros por formas 55

1.4.25 Lema. Sea n ∈ Z. Supongamos que n = n1 n2 , siendo


mcd (n1 · n2 ) = 1. Entonces,

r∗ (n, D) = r ∗ (n1 , D) r∗ (n2 , D).

En particular, si n = 2r0 p1r1 · · · pr22 , r0 ≥ 0, r1 ≥ 1, en donde pi 6= pj


son primos distintos de 2, se tendrá que

r∗ (n, D) = r ∗ (2r0 , D)r∗ (pr11 , D) · · · r ∗ (prss , D).

Demostración. Escojamos enteros x1 , x2 tales que

x21 ≡ D (mod 4n1 ), 0 ≤ x1 < 2n1


x22 ≡ D (mod 4n2 ), 0 ≤ x2 < 2n2 .

Empezaremos por ver que existe x ∈ Z tal que


¾
x ≡ x1 (mod 2n1 )
.
x ≡ x2 (mod 2n2 )

En efecto, de x21 ≡ x22 ≡ D (mod 4) se sigue que x21 ≡ x22 (mod 4);
y, por tanto, x1 ≡ x2 (mod 2). Escribamos 2n1 = 2α n01 , con 2 - n01 ,
2 - n2 y α ≥ 1. El sistema siguiente tiene solución, unı́vocamente
determinada módulo 2n:

x ≡ x1 (mod 2α ) 
x ≡ x1 (mod n01 )

x ≡ x1 (mod n2 ).

Por tanto, el sistema


¾
x ≡ x1 (mod 2n1 )
x ≡ x2 (mod 2n2 )

tiene solución. Si tomamos x = x1 + t1 2n1 , entonces se tendrá que

x2 = x21 + 4n1 t1 x1 + t21 4n21 ≡ x21 ≡ D (mod 4n1 ),

x2 ≡ x22 ≡ D (mod 4n2 ).

Por tanto, x2 ≡ D (mod 4n). 2


56 Cap. 1 Cuerpos cuadráticos

1.4.26 Lema. Si p 6= 2 es un número primo, se tienen que

r∗ (pr , D) = #{b (mod pr ) : b2 ≡ D (mod pr )},

para todo r ≥ 1.

Demostración. Consideremos los conjuntos

X = {b (mod 2pr ) : b2 ≡ D (mod 4pr )},

Y = {c (mod pr ) : c2 ≡ D (mod pr )},


y tengamos en cuenta el isomorfismo

Z/2pr Z ' Z/2Z × Z/pr Z.

Si, en el isomorfismo anterior, b 7→ (ε, b0 ), se tendrá que b ∈ X si, y


sólo si, ε2 ≡ D (mod 4) y b20 ≡ D (mod pr ); o sea, si y sólo si ε ≡ D
(mod 2) y b20 ≡ D (mod pr ). Por tanto,

X = {(ε, b0 ) : b20 ≡ D (mod pr )}

= {b0 (mod pr ) : b20 ≡ D (mod pr )}.


2

Sabemos que r ∗ (n, D) = #{b (mod 2n) : b2 ≡ D (mod 4n)}.


Empezaremos por el cálculo de r(pr , D), p 6= 2. Para ello hemos de
calcular
#{b (mod pr ) : b2 ≡ D (mod pr )};
es decir, tenemos que resolver la ecuación X 2 = D en Z/pr Z. Distin-
guiremos varios casos:
Caso 1. p - D, r > 0. Consideramos la proyección

(Z/pr Z)∗ −→ (Z/pZ)∗

(gr ) 7→ (g1 )

que aplica una raı́z primitiva en una raı́z primitiva. Se tienen que

(Gr : G2r ) = (G1 : G21 ) = 2.


1.4. Representación de enteros por formas 57

Como que una igualdad g1α = g1β implica que α − β = 0 (mod (p − 1))
y, por tanto, α ≡ β (mod 2), vemos que D será un cuadrado módulo
pr si, y sólo si, lo es módulo p; o sea, si, y sólo si,
µ ¶
D
= 1.
p
Por tanto,
µ ¶ (
D +1 implica que r ∗ (pr , D) = 2,
=
p −1 implica que r ∗ (pr , D) = 0.

Caso 2. p|D.
Si r = 1, hemos de resolver la ecuación X 2 ≡ 0 (mod p), con lo
cual r ∗ (p, D) = 1.
Si r > 1, la ecuación X 2 ≡ D (mod pr ) carece de soluciones
cuando p k D. En particular, si D es un discriminante fundamental,
se tendrá que r ∗ (pr , D) = 0.
Deberemos tener en cuenta que la forma básica es la única forma
reducida que representa 1. Dos representaciones de 1 por la forma
básica son SO(f )-equivalentes.

1.4.27 Lema. r ∗ (1, D) = 1.

Demostración. Basta recordar la expresión de la forma básica:


D 2
X2 − Y , si D ≡ 0 (mod 4),
4
1−D 2
X 2 + XY + Y , si D ≡ 1 (mod 4).
4
2

Llegamos ahora al resultado principal de este apartado.

1.4.28 Teorema. Sean D un discriminante fundamental y n 6= 0 un


entero. Entonces X
r(n, D) = χD (m).
m|n
m>0
58 Cap. 1 Cuerpos cuadráticos

En particular, todos los valores de r(n, D) son finitos.

Demostración. Basta demostrar el resultado para n = pr . Detalla-


remos únicamente el caso p 6= 2. Para p = 2, se procede de manera
análoga. En general, tenemos que
X µ pr ¶
r(pr , D) = r∗ ,D
g2
g≥1
g 2 |pr (
X r∗ (1, D) si r ≡ 0 (mod 2),
∗ r−2s
= r (p , D) +
0≤s< r2
0 si r ≡ 1 (mod 2),
(
X 1 si r ≡ 0 (mod 2),
= r∗ (pr−2s , D) +
0≤s< r2
0 si r ≡ 1 (mod 2).

µ ¶
D
Caso = +1. Entonces,
p
X X
r(pr , D) = 2+ 1
0≤s< r2 s= 2r
µ ¶ µ ¶
r (r+1 D (r+1 D
= 2 + 1 = 1+ · · · +1 = ··· +
2
X X p p
i i
= χD (p ) = χD (p ).
0≤i≤r pi |pr

µ ¶
D
Caso = −1. Entonces,
p
X X
r(pr , D) = 0+ 1
0≤s≤ r2 s= 2r
(
1 si r ≡ 0 (mod 2),
=
0 si r ≡ 1 (mod 2).

Notemos que:
(
X 1 si r ≡ 0 (mod 2),
i 0 r
χD (p ) = (−1) + · · · + (−1) =
0≤i≤r
0 si r ≡ 1 (mod 2).
1.4. Representación de enteros por formas 59

Caso p|D. Entonces,


X µ ¶ X µ ¶
∗ pr ∗ pr
r(pr , D) = r ,D + r ,D .
p2s p2s
0≤s< r−1
2
r−1
2
≤s≤ r2

Por tanto,
X X
r(pr , D) = 0+ 1
0≤s< r−1 r−1
≤s≤ r2
X 2 2

= χD (pi ) = χD (p0 ) = 1.
0≤i≤r

1.4.29 Corolario. Sea D un discriminante fundamental y p un pri-


mo.  √

 1 si p ramifica en Q( D)
r(p, D) = 2 si p descompone completamente


0 si p es inerte

Demostración.Basta aplicar la fórmula del teorema:



X 
1 + 0,
r(p, D) = χD (m) = χD (1) + χD (p) = 1 + 1,


m|p 1 − 1,

según los casos. 2

Vamos a recuperar algunos ejemplos clásicos a partir de los resul-


tados demostrados.

1.4.30 Ejemplo. Sea K = Q( −5). Sabemos que

H(−20) = {[(1, 0, 5)], [(2, 2, 3)]}.

El 5 y el 2 son enteros primos que ramifican; el 3 descomponen com-


pletamente, y el 11 es inerte. Las ecuaciones

X 2 + 5Y 2 = 5, 2X 2 + 2XY + 3Y 2 = 5
60 Cap. 1 Cuerpos cuadráticos

poseen la solución entera (0, 1) (y sus equivalentes) en el primer caso.


Las ecuaciones

X 2 + 5Y 2 = 2, 2X 2 + 2XY + 3Y 2 = 2

poseen la solución entera (1, 0) (y sus equivalentes) en el segundo


caso.
Las ecuaciones

X 2 + 5Y 2 = 3, 2X 2 + 2XY + 3Y 2 = 3

poseen las soluciones entera (0, 1), (−1, 1) (y sus equivalentes) en el


segundo caso.
Las ecuaciones

X 2 + 5Y 2 = 11, 2X 2 + 2XY + 3Y 2 = 11

carecen de soluciones enteras.

1.4.31 Ejemplo. Sea n un entero arbitrario y consideremos su de-


scomposición en factores primos (con α ≥ 1):
Y Y
n = 2α pr j q sj .
p≡1(mod4) q≡3(mod4)

Un resultado clásico asegura que el número total de soluciones de la


ecuación
X2 + Y 2 = n

es
(
4π(1 + rj ) si, para todo j, sj ≡ 0 (mod 2),
r2 (n) =
0 en otro caso

Vamos ahora a recuperar este resultado. Consideremos la forma cua-


drática binaria
f (X, Y ) = X 2 + Y 2 .
1.5. Fórmula analı́tica para el número de clases 61
¯ ¯
¯2 0 ¯
Su discriminante es D = − ¯ ¯ ¯ = −4; por tanto, se trata de un
0 2¯
discriminante fundamental. Satisface que w = #SO(f ) = 4. Por
otra parte, H(−4) = {[(1, 1)]}. Estas consideraciones implican que
1
r(n, −4) = r2 (n).
4
Si p 6= 2 es primo, tendremos que
µ ¶
−4 p−1
χ−4 (p) = = (−1) 2 .
p
Observamos a continuación la siguiente ley de formación:
r(p, −4) = χ−4 (1) + χ−4 (p)
(
p−1 2 si p ≡ 1 (mod 4),
= 1 + (−1) 2 =
0 si p ≡ 3 (mod 4),

r(p2 , −4) = χ−4 (1) + χ−4 (p) + (


χ−4 (p2 )
p−1 3 si p ≡ 1 (mod 4),
= 1 + (−1) 2 + 1 =
1 si p ≡ 3 (mod 4),

r(p3 , −4) = χ−4 (1) + χ−4 (p) + χ−4 (p2 ) + χ(−4 (p3 ) =
p−1 p−1 4 si p ≡ 1 (mod 4),
= 1 + (−1) 2 + 1 + (−1) 2 =
0 si p ≡ 3 (mod 4).
Notemos, además, que
r(2, −4) = χ−4 (1) + χ−4 (2) = 1,
r(22 , −4) = χ−4 (1) + χ−4 (2) + χ−4 (22 ) = 1, etc.
Se obtienen ası́ la fórmula para el número de representaciones de un
entero como suma de dos cuadrados.

1.5 Fórmula analı́tica para el número de clases

1.5.1 Funciones L

1.5.1 Definición. Una función aritmética f : N −→ C se dice que es


multiplicativa cuando f (mn) = f (m)f (n), siempre que mcd(m, n) =
62 Cap. 1 Cuerpos cuadráticos

1. Se dice que f es fuertemente multiplicativa cuando f (mn) =


f (m)f (n) para todo m, n ∈ Z.

1.5.2 Proposición. Sea f : N −→ C una función multiplicativa. Si


la serie

X f (n)
F (s) =
ns
n=1

es absolutamente convergente, entonces admite el desarrollo en pro-


ducto infinito
Yµ f (p) f (p2 )

F (s) = 1 + s + 2s + . . . .
p
p p

Si, además, la función f es fuertemente multiplicativa, se tiene que:


Y 1
F (s) = .
f (p)
p 1− s
p

Demostración. Basta tener en cuenta que



X X
f (n) f (2α2 3α3 5α5 . . . )
=
ns α2 ,α3 ,α5
(2α2 3α3 5α5 . . . )s
n=1

X f (2α2 ) f (3α3 ) f (5α5 )


= ···
α2 ,α3 ,α5
2 α2 s 3 α3 s f α5 s
̰ !
Y X f (pr )
= .
prs
r=0

Dado un carácter de Dirichlet χ : Z/N Z −→ C, se define la serie



X χ(n)
L(s, χ) := , <(s) > 1.
ns
n=1
1.5. Fórmula analı́tica para el número de clases 63

Notemos que si N = 1 y χ = χ1 es el carácter trivial de conductor 1,


la definición anterior recupera la función zeta de Riemann:


X 1
ζ(s) := , <(s) > 1.
ns
n=1

1.5.3 Proposición. Sea χ un carácter de Dirichlet módulo N .

P∞ χ(n)
(i) La serie L(s, χ) = n=1 converge absolutamente para
ns
<(s) > 1.

Q 1
(ii) Se tiene que L(s, χ) = p , para <(s) > 1.
χ(p)
1− s
p
Q
(iii) Para χ = χ1 , es L(s, χ1 ) = p|N (1 − p−s )ζ(s), <(s) > 1, en
donde ζ(s) denota la función zeta de Riemann.

(iv) La función L(s, χ1 ) admite una extensión en una función mero-


morfa para <(s) > 0, con un único polo, que es simple, cuando
ϕ(N )
s = 1 y cuyo residuo es .
N

Demostración. Escribiremos s = σ + it, σ, t ∈ R.

(i) Puesto que


X ∞
X
|χ(n)| 1
|L(s, χ)| ≤ ≤ < ∞,
nσ nσ
n=1 n=1

la afirmación resulta de la comparación con la serie armónica.

(ii) Resulta de la convergencia uniforme y de la convergencia absoluta.


64 Cap. 1 Cuerpos cuadráticos

(iii) Para el carácter trivial de conductor N , se tendrá que


Q 1
L(s, χ1 ) = p χ1 (p)
1−
ps
Y 1
=
1
p-N 1 − s
p ¶
Yµ 1
= 1 − s ζ(s).
p
p|N

(iv) Basta recordar el valor del residuo en s = 1 de la función zeta de


Riemann y observar que
Y Y ϕ(N )
lim (s − 1)ζ(s) (1 − p−s ) = (1 − p−1 ) = .
s→1 N
p|N p|N

1.5.4 Proposición. Si χ 6= χ1 , la función L(s, χ) es holomorfa para


<(s) > 0.

Demostración. Resulta del cálculo de la abscisa de convergencia


de la serie de Dirichlet. 2

Dado un discriminante fundamental D, sabemos que


X
r(n, D) = χD (m).
m|n

Queremos ahora relacionar el valor r(n, D) con el valor de la L serie


en s = 1.

1.5.5 Proposición. Dado un discriminante fundamental D, se tienen


que
N
1 X
L(1, χD ) = lim r(n, D).
N →∞ N
n=1
1.5. Fórmula analı́tica para el número de clases 65

Demostración. Tendremos que


N
X N X
X N X
X
r(n, D) = χD (m) = χD (m)
n=1 n=1 m|n n=1 n=mk
X
= χD (m).
km≤N
m,k
Distinguiremos ahora los casos siguientes:
√ √
Caso 1. m ≥ N . Como que km ≤ N , se tendrá que N k ≤ mk ≤
√ N
N , lo que implica k ≤ N ; también m ≤ .
k

Caso 2. m < N , k ≤ N/m. Se tendrá que
X X X X X
χD (m) = χD (m) 1+ χD (m).
√ √ √
km≤N m< N 1≤k≤N/m 1≤k≤ N N ≤m≤N/k

Ahora bien,
X · ¸
N N
1= = + O(1), (N → ∞).
m m
k≤N/m
P
Para calcular √N ≤m≤N/k χD (m), agrupamos los valores de m en
bloques de |D| elementos consecutivos.
P En un intervalo de la forma
(t − 1)|D| < m ≤ t|D|, la suma χD (m) se anula, puesto que salen
todas las clases (Z/|D|Z)∗ exactamente 1 vez y χD 6=" χ1 . El primer
#

√ N
múltiplo de |D| que queda a la derecha de D es + 1 |D|.
|D|
· ¸
N N
El múltiplo de |D| que queda más cerca de es |D| . Ası́,
k k|D|
tenemos que
X X X
χD (m) = χD (m)+ χD (m).
√ √ h√ i h i
N ≤m≤N/k N N
N ≤m≤ |D|
+1 |D| k|D|
|D|<m≤N/k

Si miramos la longitud de los dos intervalos


"√ # Ã√ !
N √ N √ √ √
+ 1 |D|− N ≤ + 1 |D|− N = |D|+ N − N = |D|,
|D| |D|
66 Cap. 1 Cuerpos cuadráticos

· ¸
N N N N
− |D| < − + |D| = |D|,
k k|D| k k
vemos que ambas son ≤ |D|. Por tanto,
X
χD (m) = O(1), (N → ∞).

N ≤m≤ N
k

Con ello vemos que


N
X X µ ¶ X
N
r(n, D) = χD (m) + O(1) + O(1)
√ k √
n=1 m< N k≤ N

[ N]
X χD (m) √
=N + O( N ), (N → ∞).
m
m=1

Por tanto,
N ∞
1 X X χD (m)
lim r(n, D) = = L(1, χD ).
N →∞ N m
n=1 m=1

Notemos que

N h(D) h(D)
à N
!
1 XX X 1 X
L(1, χD ) = lim r(n, fi ) = lim r(n, fi ) .
N →∞ N N →∞ N
n=1 i=1 i=1 n=1

Veremos que los valores medios que figuran en el término de la derecha


de la fórmula coinciden para todas las formas de un mismo discrimi-
nante.

1.5.2 Cálculo de L(1, χD )

Enunciamos primeramente el resultado principal de esta sección.

1.5.6 Teorema. Sea f una forma cuadrática primitiva de discri-


minante fundamental D. Si D < 0, supongamos que f es definida
1.5. Fórmula analı́tica para el número de clases 67

positiva. Entonces,

 2π

 p si D < 0,
N 
 w |D|
1 X
lim r(n, f ) =
N →∞ N 

n=1 
 log ε
 √ 0 si D > 0,
D
en donde 

6 si D = −3,
w = #SO(f ) = 4 si D = −4,


2 si D < −4,
y siendo ε0 la solución fundamental de la ecuación de Pell asociada
a SO(f ).

Demostración. Trataremos primero el caso D < 0. De las defini-


ciones dadas, se tiene que
1
r(n, f ) = #{(x, y) ∈ Z × Z : ax2 + bxy + cy 2 = n}.
w
Por tanto,
N
X
w r(n, f ) = #{(x, y) ∈ Z × Z : ax2 + bxy + cy 2 ≤ N } =: P (N ).
n=1

Consideremos la elipse ax2 + bxy + cy 2 = N , y sea S(N ) su área.


Mediante un cambio ortonormal de base, podemos escribir:

X2 Y 2
ax2 + bxy + cy 2 = + 2,
A2 B
siendo ¯ ¯
¯ ¯ ¯¯ 2 ¯
¯2a b ¯ ¯ 2 0 ¯¯ 4
|D| = ¯¯ ¯ = ¯A
b 2c¯ ¯ 0 2 ¯¯ = (AB)2 .
¯ ¯
B2
Por tanto
2 2π
AB = p , S(1) = πAB = p .
|D| |D|
68 Cap. 1 Cuerpos cuadráticos

A su vez,
Z Z Z Z
S(N ) = dx dy = dx dy
X2 2
ax2 +bxy+cy 2 ≤N + Y 2 ≤N
A2 B

Z Z
=N dx dy = N S(1).
X2 2
+ Y 2 ≤1
A2 B

2πN
Por tanto, S(N ) = p es el área de la elipse
|D|

X2 Y2
√ + √ = 1.
( N A)2 ( N B)2

Podemos interpretar P (N ) como la suma de todas las áreas de los


cuadrados de lado 1 con vértice inferior derecho, v, en el interior de
la elipse. Existe ε > 0 tal que
√ √ √ √
π( N A − ε)( N B − ε) ≤ P (N ) ≤ π( N A + ε)( N B + ε).

Por tanto, √
P (N ) = S(N ) + O( N ),
lo cual implica que

P (N ) S(N ) 2π
lim = lim =p .
N →∞ N N →∞ N |D|

De ello deducimos que


N
1 X 1 2π
lim r(n, f ) = p .
N →∞ N w |D|
n=1

Notemos al mismo tiempo que:

h(D) 2π
L(1, χD ) = p .
w |D|

El corolario siguiente proporciona la fórmula analı́tica para el


número de clases en el caso cuadrático totalmente imaginario
1.5. Fórmula analı́tica para el número de clases 69

1.5.7 Corolario. Sea D < 0 un discriminante fundamental. Se


tiene que p
w |D|
h(D) = L(1, χD ).

En particular, L(1, χD ) 6= 0.

1.5.8 Observación. Además, se puede probar que


|D|−1
π X
L(1, χD ) = − 3 χD (n)n,
|D| 2
n=1

con lo cual
|D|−1
w/2 X
h(D) = − χD (n)n.
|D|
n=1

Supongamos ahora que D > 0. Sea f = (a, b, c) una forma cua-


drática de discriminante D. Recordamos que las soluciones (x, y)
pertenecientes a ∈ Z2

ax2 + bxy + cy 2 = n

se clasifican según el grupo SO(f ). Escribamos

ax2 + bxy + cy 2 = a(x − θy)(x − θ 0 y),

en donde √ √
−b + D 0 −b − D
θ := , θ = .
2a 2a
Notemos que θ, θ 0 ∈ R. Sea (t, u) una solución de la ecuación de Pell:

t2 − Du2 = 4

y sean √ √
t+u D 0 t−u D
ε= , ε = .
2 2
Se satisface que εε0 = 1. Supongamos que (x0 , y 0 ) es una repre-
sentación de n,
ax02 + bx0 y 0 + cy 02 = n,
70 Cap. 1 Cuerpos cuadráticos

¸ ·
α β
equivalente a (x, y). Ello significa que existe una matriz ∈
γ δ
· 0¸ · ¸· ¸
x α β x
SO(f ) tal que 0 = . Por tanto, existirán enteros (t, u)
y γ δ y
tales que
t − bu t + bu
α= , δ= , β = −cu, γ = au.
2 2
Por substitución obtenemos

x0 − θy 0 = ε(x − θy), x0 − θ0 y 0 = ε0 (x − θ 0 y),

de donde se deduce que

x0 − θ 0 y 0 1 x − θ0 y
= .
x0 − θy 0 ε2 x − θy
Impongamos la condiciones

x0 − θ 0 y 0
ε = ±εν0 , x0 − θy 0 > 0, 1< ≤ ε20 ,
x0 − θy 0
siendo √
t0 + u 0 D
ε0 = , t0 , u0 > 0, t20 − Du20 = 4,
2
la solución más pequeña de la ecuación de Pell. La segunda condición
es equivalente a
x − θ0 y
ε2 < ≤ ε20 ε2 ;
x − θy
es decir,
x − θ0 y 2(ν+1)
ε2ν
0 < ≤ ε0 .
x − θy
Por tanto, escogiendo ν adecuadamente, vemos que dada una solución
(x, y), existe una solución equivalente (x0 , y 0 ), única, satisfaciendo las
condiciones impuestas. Ello nos permite escribir

r(n, f ) =
½ ¾
2 2 x − θ0 y 2
# (x, y) ∈ Z : ax + bxy + cy = n, x − θy > 0, 1 < ≤ ε0 .
x − θy
1.5. Fórmula analı́tica para el número de clases 71

Observamos que x = θy, x = θ 0 y son las ası́ntotas de la hipérbola.


Procediendo como en el caso precedente, obtenemos que
N
1 X P (N ) S(N )
lim r(n, f ) = lim = lim ,
N →∞ N N →∞ N N →∞ N
n=1

en donde ahora S(N ) denota la superficie del sector hiperólico, σ(N ),


delimitado por la reducción de las soluciones.
Para calcular el área de σ(N ) haremos un cambio a coordenadas
polares:
x y
√ =: r cos ϕ, √ =: r sin ϕ.
N N
El jacobiano del cambio de base es
¯ ¯
¯ ∂x ∂x ¯ ¯√ √ ¯
¯ ¯
¯ ∂r ∂ϕ ¯ ¯¯ √N cos ϕ −r√ N sin ϕ¯¯
¯ ∂y ∂y ¯ = ¯ = rN,
¯ ¯ N sin ϕ r N cos ϕ ¯
¯ ¯
∂r ∂ϕ
con lo cual,
Z Z Z Z Z ϕ0
N
dxdy = N rdrdϕ = r2 dϕ,
σ(N ) σ(1) 2 0

en donde ϕ0 := argε0 . Procederemos al cálculo del área del sector


(a > 0), teniendo en cuenta que
√ √ √
0 −b + D + b + D D
θ−θ = = > 0.
2a a
Notemos que
x − θ0 y
≥ 1 ⇔ (θ − θ 0 )y ≥ 0 ⇔ y ≥ 0 ⇔ 0 ≤ ϕ ≤ π.
x − θy
Sean 0 ≤ ϕ ≤ ϕ0 . Puesto que
r2 (a cos2 ϕ + b cos ϕ sin ϕ + c sin2 ϕ) ≤ 1,
en la frontera se tendrá que
1
r2 =
a cos2 ϕ + b cos ϕ sin ϕ + c sin2 ϕ
1 1
= .
a cotg 2 ϕ + b cotg ϕ + c sin2 ϕ
72 Cap. 1 Cuerpos cuadráticos

En cuanto a las ası́ntotas,


√ √
x b− D 2a cotg ϕ + b − D
− θ = cotg ϕ + = ,
y 2a 2a
√ √
x 0 b+ D 2a cotg ϕ + b + D
− θ = cotg ϕ + = ,
y 2a 2a
de donde
x √
− θ0
2 y 2a cotg ϕ0 + b + D
ε0 = x = √ .
−θ 2a cotg ϕ0 + b − D
y
Notemos que

= −d cotgϕ.
sin2 ϕ
Calculando obtenemos
2a 2a
√ − √ =
2a cotg ϕ + b −√ D 2a cotg ϕ + b + D
4a D
2 2 =
4a cotg ϕ + 4ab cotg ϕ + 4ac

D
.
a cotg 2 ϕ + b cotg ϕ + c
Podemos pues escribir
· ¸
2 1 2a 2a 1
r =√ √ − √ .
D 2a cotg ϕ + b − D 2a cotg ϕ + b + D sin2 ϕ
Z ϕ=ϕ0
Con ello, el valor de r2 dϕ vienen dado por
ϕ=0
·Z ϕ=ϕ0 Z ϕ=ϕ0 ¸
1 2ad(cotg ϕ) 2ad(cotg ϕ)
√ √ − √
D ϕ=0 2a cotg ϕ + b + D ϕ=0 2a cotg ϕ + b − D
√ # ϕ0
1 2a cotg ϕ + b + D 1 2
= √ log √ = √ log ε20 = √ log ε0 .
D 2a cotg ϕ + b − D 0 D D
Juntando toda la información, obtenemos que
N 2
S(N ) = √ log ε0 ,
2 D
1.5. Fórmula analı́tica para el número de clases 73

de donde, finalmente,
S(N ) log ε0 P (N )
lim = √ = lim .
N →∞ N D N →∞ N
Como que la fórmula es la misma para todas las formas f ∈ H(D),
se deduce que
log ε0
L(1, χD ) = h(D) √ ,
D
siendo ε0 6= 1 la menor solución de la ecuación de Pell.
El corolario siguiente proporciona la fórmula analı́tica para el
número de clases en el caso cuadrático totalmente real.

1.5.9 Corolario. Sea D > 0 un discriminante fundamental. En-


tonces, √
D
h(D) = L(1, χD ).
log ε0
En particular, L(1, χD ) 6= 0.

1.5.3 Función zeta de un cuerpo cuadrático



Dado K = Q( D), se define la función
X 1
ζK (s) :=
N (a)s
a⊆O
a6=(0)
Y 1
=
1
p 1−
N (p)s
para <(s) > 1. Se tienen que

X #{a : a ⊆ O, N (a) = n}
ζK (s) = .
ns
n=1

Por tanto, si
H(D) = {A1 , · · · , Ah(D) }
74 Cap. 1 Cuerpos cuadráticos

representa el grupo de las clases de ideales de K, podemos definir las


funciones zeta parciales como
X X ain∞
1
ζ(Ai , s) := s
= .
N (a) ns
a∈Ai n=1
a entero

Está claro que


h(D)
X
ζK (s) = ζ(Ai , s).
i=1
Si Ai = A denota una clase arbitraria y [f ] la clase de formas
cuadráticas binarias asociada, se tendrá que
X ∞
X r(n, f )
1
ζ(A, S) = s
= .
f (x, y) ns
(x,y)∈SO(f )\Z2 n=1
f (x,y)=n

Un cálculo sencillo pone de manifiesto que

ζK (s) = ζ(s)L(s, χD ).

Hemos pues probado el teorema siguiente

1.5.10 Teorema. (del residuo, caso√ cuadrático) Sean D un dis-


criminante fundamental y K = Q( D). Se satisface que

 2π
 p
 h(D) si D < 0,

 w |D|
lim (s − 1)ζK (s) =
s→1+0 

 log ε0

 √ h(D) si D > 0.
D

Más generalmente, se puede definir una función zeta, llamada de


Dedekind, para todo cuerpo de números K:
X 1
ζK (s) = , <(s) > 1.
N (a)s
a6=(0)
a⊆O

Para estas funciones se satisface asimismo el llamado teorema del


residuo:
1.5. Fórmula analı́tica para el número de clases 75

1.5.11 Teorema. (del residuo, caso general) Sea K un cuerpo


de números tal que [K : Q] = n = r1 + 2r2 . Entonces,

2r1 +r2 π r2 R
lim (s − 1)ζK (s) = p h(K),
s→1+0 w |D|

en donde w es el número de raı́ces de la unidad contenidas en el


cuerpo K; h(K) el orden del grupo de las clases de ideales y R el
llamado regulador del grupo de unidades (que es un determinante
r × r, siendo r = r1 + r2 − 1 el rango de las unidades de K).
76 Cap. 1 Cuerpos cuadráticos
Capı́tulo 2

Cuerpos de números
A. Travesa

2.1 Aritmética de los cuerpos de números

2.1.1 Extensiones enteras

2.1.1 Definición. Sea B un anillo y sea A ⊆ B un subanillo. Un


elemento b ∈ B se le llama entero sobre A cuando b es raı́z de un
polinomio mónico con coeficientes en A. La extensión de anillos B/A
se denomina entera cuando todo elemento de B es entero sobre A.

2.1.2 Proposición. Sea B/A una extensión de anillos y sea b ∈ B.


Las propiedades siguientes són equivalentes:

(i) El elemento b es entero sobre A.

(ii) El anillo A[b] es un A-módulo finitamente generado.

(iii) Existe un subanillo C de B que contiene A y b el cual es un


A-módulo finitamente generado.

(iv) Existe un A[b]-submódulo M de B que es finitamente generado


como A-módulo.

77
78 Cap. 2 Cuerpos de números

2.1.3 Corolario. Sean A un anillo y {a1 , a2 , . . . , an } elementos de


un anillo extensión B/A tales que para 0 ≤ i < n el elemento ai+1 es
entero sobre el anillo A[a1 , a2 , . . . , ai ]. Entonces, A[a1 , a2 , . . . , an ] es
un A-módulo finitamente generado.

2.1.4 Corolario. Sea B un anillo y sea A ⊆ B un subanillo. El con-


junto de los elementos b ∈ B que son enteros sobre A es un subanillo
de B que contiene A.

2.1.5 Corolario. Sean C/B y B/A extensiones enteras de anillos.


Entonces, la extensión C/A es entera.

2.1.6 Definición. Sea B/A una extensión de anillos. El subanillo


de B formado por los elementos que son enteros sobre A se denomina
la clausura entera de A en B. Se dice que A es enteramente cerrado
en B cuando A es su propia clausura entera en B. Un dominio de
integridad A se denomina enteramente cerrado cuando es su propia
clausura entera dentro del cuerpo de fracciones.

Los ejemplos más sencillos de anillos enteramente cerrados son


proporcionados por los resultados siguientes.

2.1.7 Proposición. Sea B/A una extensión de anillos y sea C la


clausura entera de A en B. Entonces, C es enteramente cerrado
en B.

2.1.8 Proposición. Todo dominio de factorización única es entera-


mente cerrado. En particular, todo dominio de ideales principales es
enteramente cerrado.

2.1.9 Proposición. Sea A un dominio enteramente cerrado y sea


S ⊆ A un subconjunto multiplicativamente cerrado de A. Entonces,
el anillo localizado de A en S, S −1 A, es enteramente cerrado.

Es evidente que, en el caso de un cuerpo, toda extensión entera


es algebraica. Por otra parte, es un ejercicio sencillo demostrar que si
A ⊆ B son dominios y la extensión B/A es entera, condición necesaria
y suficiente para que A sea un cuerpo es que B lo sea. La propiedad
siguiente es útil para determinar cuando un elemento es entero.
2.1. Aritmética de los cuerpos de números 79

2.1.10 Proposición. Sean A un dominio de integridad, K el cuerpo


de fracciones de A, L/K una extensión algebraica, b ∈ L un elemen-
to cualquiera, y f (X) := Irr(b, K) el polinomio mónico irreducible de
K[X] que tiene b por raı́z. Supongamos que A es enteramente cerra-
do. Entonces, condición necesaria y suficiente para que b sea entero
sobre A es que f (X) ∈ A[X].

Demostración. Podemos suponer que la extensión L/K es normal.


Sea g(X) ∈ A[X] una ecuación de dependencia entera de b. Como
que f (X) es el polinomio irreducible de K[X] de grado más pequeño
que tiene b por raı́z y g(X) es un polinomio de K[X] que tiene b por
raı́z, f (X) divide g(X) en K[X]. Ello implica que todas las raı́ces
de f (X) también lo son de g(X), de forma que todas les raı́ces de
f (X) son elementos de L enteros sobre A. Por tanto, los polinomios
simétricos elementales de estas raı́ces son enteros sobre A. Pero estos
polinomios simétricos elementales son los coeficientes de f (X) y, por
tanto, los coeficientes de f (X) son elementos de K que son enteros
sobre A; como que A es enteramente cerrado, el polinomio f (X) tiene
los coeficientes en A[X]. 2

2.1.2 Enteros de un cuerpo de números

Se llama cuerpo de números a todo cuerpo K de caracterı́stica cero


tal que la extensión K/Q es finita.
Denotamos por Q una clausura algebraica de Q.

2.1.11 Definición. Un entero algebraico es un elemento de Q que


es entero sobre Z. Si K es un cuerpo de números, la clausura entera
de Z en K se llama el anillo de los enteros de K. Es el anillo formado
por todos los elementos de K que son enteros algebraicos.

Sea D un entero libre de cuadrados. √ El anillo Z[ D] es un sub-
anillo del cuerpo cuadrático K := Q( D) que es entero sobre Z. Por
tanto, si OK designa
√ el anillo de los enteros del cuerpo K, se tiene
la inclusión Z[ D] ⊆ OK . El recı́proco no es cierto en general. En
efecto, se satisface el resultado siguiente.
80 Cap. 2 Cuerpos de números

2.1.12 Proposición. Sea D un entero


√ libre de cuadrados. El anillo
de los enteros del cuerpo K := Q( D) es el√anillo OK = Z[ω], en
√ D+ D
donde ω = D si D 6≡ 1 (mod 4) y ω = si D ≡ 1 (mod 4).
2


Demostración. Sean a, √ b ∈ Q tales
√ que a + b D ∈ OK . El
conjugado galoisiano a−b D de a+b D también es un entero de K,
de forma que la suma y el producto de estos dos elementos son enteros
de K. Pero son racionales y, como que Z es enteramente cerrado, son
enteros. Ello nos permite asegurar que 2a, a2 − Db2 ∈ Z. Por tanto,
4a2 − 4Db2 ∈ 4Z y 4Db2 ∈ Z. Ahora, como que D es libre de
cuadrados, 2b ha de ser entero, ya que si tuviera algún denominador,
D no podrı́a llevar su cuadrado a Z. Por tanto, A := 2a, B := 2b ∈ Z i
A2 −DB 2 ∈ 4Z. Además , si D 6≡ 1 (mod 4), entonces A2 −DB 2 ∈ 4Z
sólo se puede dar si
√ A y B son pares; de forma que en este caso a,
b ∈ Z y OK = Z[ D]. Pero en el caso D ≡ 1 (mod 4) puede ser
√ nos permite asegurar que OK
que A y B sean impares a la vez; ello
esta formado por elementos (A + B D)/2 tales que A,√B son enteros
D+ D
de la misma paridad. En particular, como que ∈ OK (es
2
D(D − 1)
raı́z del polinomio X 2 − DX + ∈ Z[X]), se satisface que
√ 4
OK = Z[ D+2 D ]. 2

En particular, Z[i] es el anillo de los enteros del cuerpo cuadrático


Q(i). Es bien conocido que este anillo es un dominio de ideales
principales, ya que es euclı́deo. Esta propiedad no es en absoluto
una propiedad general de los anillos de los enteros de los cuerpos de
números. En efecto, veremos en seguida que hay ejemplos de anillos
de enteros de cuerpos de números, incluso de cuerpos cuadráticos,
que no son principales; de hecho, ni siquiera son factoriales.

2.1.13 Ejemplo. Consideramos√ el anillo Z[ −5]. Es el anillo de los
enteros del cuerpo cuadrático Q( −5). Veamos que no es factorial.
√ √
Observamos que 21 = (4 + −5)(4 − −5) = 3 · 7; √ estas son
dos descomposiciones en factores irreducibles del anillo Z[ −5] del
número 21; y son esencialmente diferentes. En efecto, ninguno de los
2.1. Aritmética de los cuerpos de números 81

√ √
elementos 4 ± −5, 3 y 7 es un elemento unitario del anillo Z[ −5] y
ninguno de estos elementos es un elemento asociado de ningún otro.
Ello se puede ver, por ejemplo, teniendo en cuenta que si α es un
elemento invertible, entonces la norma N(α) es un elemento invertible
de Z, ya que es un√ entero algebraico de Q y N(α)N(α−1 ) = N(1) = 1.
Como que N(4 ± −5) = 21, N(3) = 9, y N(7) √ = 49, ninguno de
estos elementos no es una unidad del anillo Z[ −5]. Por otra parte,
si alguno de estos elementos fuera asociado de algún otro, ambos
deberı́an tener, quitando quizás del signo,
√ la misma norma; pero esto
sólo ocurre con los dos elementos 4± −5, que tampoco son asociados
ya que, por ejemplo, su cociente no es entero sobre Z.
Falta ver que estos elementos son irreducibles. Si alguno de√ellos
no lo fuera, su norma deberı́a descomponer; pero para α ∈ Z[ −5],
√ puede ser2 N(α) 2= ±3 ni N(α) = ±7, ya que las ecuaciones N(a +
no
b −5) = a + 5b = ±3, √ ±7 no tienen soluciones a, b ∈ Z. En
consecuencia, el anillo Z[ −5] no puede ser un anillo factorial.

Por otra parte, hay anillos de enteros de cuerpos cuadráticos que


son principales pero que no son euclı́deos para ninguna elección de la
aplicación grado.

2.1.14 Ejemplo.√ Sea A := Z[θ], 2θ := 1 + −19, el anillo de los
enteros de Q( −19). Entonces, el anillo A es principal pero no es
euclı́deo para ninguna elección de la aplicación grado.

Ahora podemos determinar el discriminante y las leyes de descom-


posición de todos los primos de Z en un cuerpo cuadrático.

2.1.15 Proposición.
√ Sea D un número entero libre de cuadrados y
sea K := Q( D). Entonces, el discriminante de la extensión K/Q
es el entero 4D si D 6≡ 1 (mod 4) y es D si D ≡ 1 (mod 4).

Demostración. Como que Z es principal, el discriminante de la


extensión cuadrática K/Q es el ideal principal generado por el dis-
criminante D(1, ω) en donde {1, ω} es la base de el anillo de los en-
teros de K que hemos determinado anteriormente.
√ Concretamente,
si D 6≡ 1 (mod 4), podemos tomar ω = D. En este caso, la matriz
82 Cap. 2 Cuerpos de números

de la forma bilineal traza es la matriz


µ √ ¶ µ ¶
Tr(1)
√ Tr( D) 2 0
= ,
Tr( D) Tr(D) 0 2D

ya que el polinomio irreducible de D√y, por tanto, el polinomio
caracterı́stico de la multiplicación
√ por D en OK es el polinomio
X 2 − D. Esto hace que D(1, D) = 4D, como querı́amos demostrar.

En el caso D ≡ 1 (mod 4), podemos tomar 2ω = 1+ D y repetir
el cálculo que hemos hecho en el otro caso. Pero, con la finalidad de
ver otra forma de calcular el discriminante, utilizaremos la fórmula

D(1, ω) = det(σi (ω j−1 ))2 ,

en donde σi recorre el conjunto de las inmersiones diferentes de K en


Q, que hemos obtenido a la demostración de la proposición 1.5 en la
forma
D(1, ω) = det V 2
en donde V = (σi (ω j−1 )) es la matriz de Vandermonde de los conju-
gados de ω. Calculamos:
" #2
1√ 1√ √
D(1, ω) = det 1+ D 1− D = (− D)2 = D.
2 2

En consecuencia, los ideales primos de Z que ramifican en la ex-


tensión K/Q son los primos que dividen D y 2 si D 6≡ 1 (mod 4).
Como que la extensión es de grado 2 y las extensiones residuales son
separables, ello quiere decir que la extensión de estos primos es el
cuadrado de un ideal primo de K. Por otra parte, sólo quedan dos
posibilidades para la descomposición de los otros primos de Z en K:
o bien el primo de Z continua siendo un ideal primo un vez estás
en K, y en este caso se dice que el primo es inerte, o bien el primo
descompone como producto de dos ideales primos diferentes de K,
en cuyo caso se dice que el primo descompone completamente.
El resultado siguiente proporciona las leyes de descomposición en
un cuerpo cuadrático.
2.1. Aritmética de los cuerpos de números 83

2.1.16
√ Proposición. Sean D un entero libre de cuadrados, K :=
Q( D), OK el anillo de los enteros de K, y p un número natural
primo. Si p divide el discriminante de la extensión cuadrática K/Q,
entonces, pOK = p2 , en donde p es un ideal primo de OK de grado
residual 1; si p 6= 2 y D es un residuo cuadrático módulo p, entonces
pOK = p1 p2 , el producto de dos ideales primos diferentes de OK de
grado residual 1; si p 6= 2 y D no es un residuo cuadrático módulo p,
entonces pOK es un ideal primo de OK de grado residual 2. Final-
mente, 2OK es el producto de dos ideales primos diferentes de OK
de grado residual 1 cuando D ≡ 1 (mod 8) y 2OK es un ideal primo
de OK de grado residual 2 cuando D ≡ 5 (mod 8).

Demostración. El caso de los primos que ramifican está claro.


Por tanto, podemos suponer que el ideal primo pZ no ramifica en
el anillo OK de los enteros de K. Comenzamos por estudiar el caso
p 6= 2. Hemos de estudiar la descomposición del anillo OK /pOK
en producto de cuerpos, ya que una condición necesaria y suficiente
para que el ideal pOK sea primo es que el anillo cociente OK /pOK
sea un cuerpo. De nuevo, el cálculo del anillo de los enteros de K
da que el anillo OK , como un grupo abeliano, es la suma de los
subgrupos Z y ωZ, ω como en la proposición anterior.
√ En
√ el caso
D 6≡ 1 (mod 4), el anillo OK /pOK es el anillo Z[ D]/pZ[ D]; y en
el caso D ≡ 1 (mod 4), si calculamos√ OK /pO
√ K podemos observar que
este anillo √ Z[ D]/pZ[ D], ya que, para a, b ∈ Z
también es el anillo √
es a + b 1+2 D ≡ a + (b + p) 1+2 D (mod pOK ), de forma que si b es

impar, entonces b + p es par y (b + p) 1+2 D es la suma de un entero

con
√ un múltiplo
√ entero de D. Por tanto, es necesario descomponer
Z[ D]/pZ[ D] en producto de cuerpos. Ahora bien,
√ √
OK /pOK ' Z[ D]/pZ[ D] ' Z[X]/(p, X 2 − D) ' Fp [X]/(X 2 − D).
Por tanto, y como que el polinomio X 2 − D es separable en Fp [X],
el anillo cociente OK /pOK es un cuerpo exactamente cuando el poli-
nomio X 2 − D es irreducible en Fp [X], y descompone en producto de
dos cuerpos isomorfos a Fp exactamente cuando el polinomio X 2 − D
tiene dos raı́ces diferentes en Fp . Esto acaba el caso p 6= 2.
Para p = 2 sólo es necesario considerar el caso D ≡ 1 (mod 4), ya
que en caso contrario 2 ramifica, en virtud de la proposición anterior.
84 Cap. 2 Cuerpos de números

En este caso, ω admite como polinomio irreducible el polinomio X 2 −


D 1−D
X + 1 − , de forma que si b es la clase módulo 2 de , entonces
4 4
1−D
OK /pOK ' Z[X]/(2, X 2 − X + ) ' F2 [X]/(X 2 − X + b).
4
Pero condición necesaria y suficiente para que el polinomio (separa-
ble) X 2 − X + b sea irreducible en F2 [X] es que b = 1 en F2 ; y ello
equivale a decir que D ≡ 5 (mod 8). 2

2.1.17 Corolario. Les leyes de descomposición


√ de los ideales primos
de Z en el cuerpo cuadrático K := Q( D) son dadas por el carácter
cuadrático de Kronecker, χD . Concretamente,


0, si p ramifica,
χD (p) = 1, si p descompone completamente,


−1, si p es inerte.

Demostración. Para el caso de los números primos impares p, sólo


es necesario recordar que el carácter de Kronecker χD es el único
carácter cuadrático de Dirichlet
µ ¶definido módulo 4|D| tal que se sa-
D
tisface la igualdad χD (p) = para todo número primo impar p.
p
Y para el caso p = 2 basta observar que si D ≡ 1 (mod 4), entonces
el valor de χD (2) es dado exactamente por (−1)ω(D) . 2

Una aplicación aritmética interesante de las leyes de descomposi-


ción de los ideales primos de Z en el anillo de los enteros de Gauss Z[i]
es la obtención de aquellos enteros que son suma de dos cuadrados.
En efecto, podemos demostrar muy fácilmente el teorema siguiente.

2.1.18 Teorema. Sea n ∈ Z un entero positivo cualquiera. Condi-


ción necesaria y suficiente para que n sea la suma de los cuadrados
de dos números enteros es que todos los números primos impares que
dividen n con exponente impar sean de la forma p ≡ 1 (mod 4).

Demostración. En primer lugar, el anillo Z[i] de los enteros de


Gauss es el anillo de los enteros de Q(i). Observamos que para a, b ∈
2.1. Aritmética de los cuerpos de números 85

Z es NQ(i)/Q (a + bi) = a2 + b2 , una suma de dos cuadrados, de forma


que un entero n es suma de los cuadrados de dos números enteros
exactamente cuando es norma de un elemento de Z[i]. Por otra parte,
es bien conocido que Z[i] es √
un anillo euclı́deo y, por tanto, de ideales
principales. Además, i = −1 y −1 ≡ 3 (mod 4), de forma que
∆(Z[i]/Z) = 4Z; por tanto 2Z es el cuadrado de un ideal primo de
Z[i]. Para p un natural primo impar, condición necesaria y suficiente
para que pZ[i] sea el producto de dos ideales primos diferentes de
Z[i] es que p ≡ 1 (mod 4), ya que el valor del carácter de Kronecker
χ−1 en un primo impar p es exactamente (−1)ε(p) . De esta forma,
si p ≡ 1 (mod 4), entonces, existen ideales primos p1 , p2 en Z[i] tales
que pZ[i] = p1 p2 . Si a + bi es un generador de uno de estos ideales
primos, ha de ser N(a + bi) = a2 + b2 = p, ya que N(a + bi) ha de
ser un divisor no trivial de N(p) = p2 . En consecuencia, si p ≡ 1
(mod 4), y también si p = 2 = 12 + 12 = N(1 + i) = N(1 − i),
p es suma de los cuadrados de dos números enteros. Como que la
norma es multiplicativa y todo cuadrado es suma de dos cuadrados,
la condición del enunciado es suficiente.
Pero también es necesaria. Supongamos que n es la suma de los
cuadrados de dos números enteros; es decir, la norma de un elemento
a ∈ Z[i]. Sea p ≡ 3 (mod 4) un natural primo que divide n; en-
tonces, el ideal pZ[i] es un ideal primo de Z[i] y el exponente de p
en la descomposición en factores primos de n = N(a) es dos veces el
exponente de pZ[i] en la descomposición en primos del ideal aZ[i], ya
que N(p) = p2 . 2

2.1.3 Anillos de Dedekind

El objetivo de este párrafo es dar las propiedades algebraicas más


elementales de los anillos de los enteros de los cuerpos de números.

2.1.19 Proposición. Sean A un dominio noetheriano y enteramente


cerrado, K el cuerpo de fracciones de A, L/K una extensión finita
y separable, y B la clausura entera de A en L. Entonces, B es un
A-módulo finitamente generado.
86 Cap. 2 Cuerpos de números

Demostración. Observamos, en primer lugar, que podemos elegir


una K-base de L formada por elementos b1 , b2 , . . . , bn ∈ B. En efecto,
sean b ∈ L y sean a0 , a1 , . . . , an−1 ∈ K tales que a0 + a1 b + a2 b2 +
· · · + an−1 bn−1 + bn = 0; sea a ∈ A un denominador común de todos
los coeficientes ai ; entonces, a0 an , a1 an−1 , . . . , an−1 a ∈ A y

a0 an + a1 an−1 (ab) + · · · + an−1 a(ab)n−1 + (ab)n = 0

es una ecuación de dependencia entera de ab sobre A. Por tanto,


podemos multiplicar cada elemento de una K-base de L por un ele-
mento de A para obtener una K-base de L formada por elementos
de B.
Por otra parte, como que la extensión L/K es finita y separable,
la forma bilineal traza, TrL/K , es no degenerada y podemos con-
siderar la K-base de L dual de la base b1 , b2 , . . . , bn respecto de es-
ta forma bilineal sea β1 , β2 , . . . , βn ∈ L la base dual y sea d ∈ A,
d 6= 0, un elemento tal que dβj ∈ B para todo βj . Entonces,
B es un A-submódulo del A-módulo libre y finitamente generado
M := d−1 (Ab1 + · · · + Abn ) ⊆ L. En efecto; sea b ∈ B y escribámoslo
en la forma b = α1 b1 + · · · + αn bn con los coeficientes αi ∈ K; como
que TrL/K (bi βj ) = δij , obtenemos que dαj = TrL/K (dbβj ) ∈ A, ya
que dbβj ∈ B y la traza es la suma de los conjugados, que son enteros.
Por tanto, db ∈ Ab1 + · · · + Abn , como querı́amos ver.
Ahora, como que A es noetheriano, B ⊆ M y M es un A-módulo
finitamente generado, obtenemos que B es un A-módulo finitamente
generado. 2

2.1.20 Corolario. Sean A un dominio principal, K el cuerpo de


fracciones de A, L/K una extensión finita y separable, n := [L : K]
el grado, y B la clausura entera de A en L. Entonces, B es un
A-módulo libre de rango n.

Demostración. Es bien conocido que si B es un módulo finitamente


generado y sin torsión sobre un dominio de ideales principales, en-
tonces B es un A-módulo libre. La proposición anterior nos asegura
que B es un A-módulo finitamente generado; y la cuestión relativa a
la torsión es inmediata, ya que B es un dominio de integridad. Final-
mente, una A-base de B es también una K-base de L, tal que L es el
2.1. Aritmética de los cuerpos de números 87

cuerpo de fracciones de B. Por tanto, B es A-libre de rango [L : K].


2

2.1.21 Corolario. El anillo de los enteros de un cuerpo de números


es un Z-módulo libre de rango finito.

Por tanto, el anillo de los enteros de un cuerpo de números es un


dominio noetheriano, enteramente cerrado y de dimensión 1, ya que
la extensión A/Z es entera y Z es de dimensión 1.

2.1.22 Definición. Se denomina anillo de Dedekind todo dominio


de integridad noetheriano, enteramente cerrado y de dimensión 1; es
decir, un anillo noetheriano integro, enteramente cerrado, que no es
un cuerpo, y tal que todo ideal primo no nulo es maximal.

2.1.23 Corolario. El anillo de los enteros de un cuerpo de números


es un anillo de Dedekind.

2.1.4 El grupo de los ideales

Los anillos de Dedekind y, en particular, los anillos de enteros de los


cuerpos de números, no son, en general, principales. Sin embargo, en
un anillo de Dedekind todo ideal no nulo descompone de forma única
como producto de ideales primos no nulos. Ello hace que el estudio
de su aritmética sea viable.

2.1.24 Definición. Sea A un dominio de integridad. Un ideal frac-


cionario de A es un A-submódulo a del cuerpo de fracciones K de A
tal que existe un elemento a ∈ A, a 6= 0, tal que aa ⊆ A.

Por ejemplo, todo ideal de A es un ideal fraccionario. Los ideales


de A también se denominan ideales enteros de A.

2.1.25 Definición. Un ideal fraccionario se denomina principal cuan-


do es de la forma Aa con a ∈ K.

Obviamente, los ideales fraccionarios principales no nulos de A


forman un grupo abeliano respecto de la multiplicación de ideales; el
88 Cap. 2 Cuerpos de números

inverso de un ideal fraccionario principal Aa es el ideal fraccionario


principal Aa−1 . Pero esta no es la única propiedad interesante de los
ideales fraccionarios de los anillos de Dedekind. De hecho, el conjunto
de todos los ideales fraccionarios no nulos de un anillo de Dedekind
es un grupo respecto de la multiplicación de A-submódulos de K
y el conjunto de los ideales fraccionarios principales no nulos es un
subgrupo del grupo de todos los ideales fraccionarios. El objetivo de
este párrafo es demostrar este hecho, como también hacer el estudio
de los ideales fraccionarios de los anillos de Dedekind.

2.1.26 Proposición. Sea A un dominio de integridad. Todo A-sub-


módulo finitamente generado a del cuerpo de fracciones K de A es
un ideal fraccionario.

Demostración. Sea a1 , a2 , . . . , ar un sistema finito de generadores


de a y sea a ∈ A un denominador común a todos los elementos ai .
Entonces, aa ⊆ A. 2

2.1.27 Proposición. Sea A un dominio noetheriano. El conjunto


de los ideales fraccionarios de A coincide con el conjunto de los A-
submódulos finitamente generados del cuerpo de fracciones K. Más
precisamente, todo ideal fraccionario es de la forma aa, en donde
a ∈ K y a ⊆ A es un ideal entero de A.

Demostración. Ya hemos visto que todo A-submódulo finitamente


generado de K es un ideal fraccionario. Recı́procamente, supongamos
que b ⊆ K es un ideal fraccionario y sea b ∈ A tal que bb ⊆ A.
Entonces, b ⊆ b−1 A; como que b−1 A es finitamente generado (de
hecho, es principal) y A es noetheriano, el A-submódulo b de b−1 A
ha de ser finitamente generado.
Por otra parte, si escribimos b = hb1 , b2 , . . . , br i, con bi ∈ K,
y si a ∈ A es un denominador común de los elementos b1 , b2 , . . . , br ,
entonces b = a−1 a, en donde a := hab1 , ab2 , . . . , abr i es un ideal entero
de A. 2

2.1.28 Teorema. Sea A un anillo de Dedekind. Entonces, el con-


junto de los ideales fraccionarios no nulos de A es un grupo abeliano
2.1. Aritmética de los cuerpos de números 89

libre respecto de la multiplicación de A-submódulos del cuerpo de frac-


ciones K de A. Los ideales primos no nulos de A forman un sistema
de generadores libres de este grupo. Además, condición necesaria y
suficiente para que un ideal a de A sea divisible por un ideal b de A
es que a ⊆ b.

Demostración. Haremos la demostración de este teorema en diver-


sas etapas.

2.1.29 Lema. Sea A un anillo noetheriano y sea a ⊆ A un ideal no


nulo de A. Entonces, existen ideales primos no nulos p1 , p2 , . . . , pr ⊆
A tales que p1 p2 · · · pr ⊆ a.

Demostración. Si no es ası́, el conjunto C formado por los ideales


no nulos de A que no contienen ningún producto de ideales primos no
nulos es un conjunto no vacı́o. Por ser A noetheriano, este conjunto
ha de tener elementos maximales para la inclusión de ideales. Sea a
un elemento maximal de C. El ideal a no puede ser un ideal primo
de A, ya que pertenece a C; por tanto, existen elementos a1 , a2 ∈ A
a1 , a2 ∈
/ a, tales que a1 a2 ∈ a. Entonces, cada uno de los ideales
bi := a + ai A, i = 1, 2, contiene un producto de ideales primeros de A
y b1 b2 ⊆ a. Pero entonces, a contiene un producto de ideales primos:
el ideal producto de los productos de ideales primos que contienen
los ideales bi . Esta contradicción termina la demostración. 2

2.1.30 Lema. Sea A un anillo de Dedekind y sea p ⊆ A un ideal


primo no nulo. Entonces, p es un ideal fraccionario invertible; es
decir, existe un ideal fraccionario p−1 de A tal que pp−1 = A.

Demostración. Sea p−1 := (A : p) = {x ∈ K : xp ⊆ A}, en


donde K designa el cuerpo de fracciones de A. Se trata de ver que
pp−1 = A; comprobamos, en primer lugar, que A Ã p−1 . Tomamos
un elemento no nulo a ∈ p; en virtud del lema anterior, podemos elegir
un entero r minimal respecto de la propiedad que el ideal principal aA
contenga un producto de r ideales primeros no nulos de A, ponemos
p1 p2 · · · pr ⊆ aA. Entonces, como que p es un ideal primo, p ha de
contener alguno de los primos pi , decimos p1 ; y como que p1 es ma-
ximal, ha de ser p1 = p. Por otro lado, p2 · · · pr 6⊆ aA ya que r es
90 Cap. 2 Cuerpos de números

minimal; por tanto, existe un elemento b ∈ p2 · · · pr tal que b ∈


/ aA.
Entonces, ba−1 ∈ p−1 (ya que bp = bp1 ⊆ aA) pero ba−1 ∈ / A, como
querı́amos ver.
De la inclusión trivial p ⊆ pp−1 ⊆ A, y del hecho que p es un
ideal maximal, deducimos que p = pp−1 o bien pp−1 = A. Vemos
que la primera igualdad no puede ser y habremos acabado. Si fuera
p = pp−1 , entonces todo elemento de p−1 dejarı́a el A-submódulo fini-
tamente generado p de K invariante; por tanto, el ideal fraccionario
p−1 habrı́a de estar formado por elementos enteros sobre A; y, co-
mo que A es enteramente cerrado, esto querrı́a decir que p−1 ⊆ A;
contradicción. 2

2.1.31 Lema. Sea A un anillo de Dedekind. Entonces, todo ideal


fraccionario no nulo a de A es invertible. Además, el inverso de a es
el ideal fraccionario a−1 := (A : a) = {x ∈ K : xa ⊆ A}.

Demostración. Como que A es un anillo noetheriano, la proposi-


ción 2.1.27 nos asegura que todo ideal fraccionario de A es el producto
de un elemento a de K para un ideal entero a de A; como que los
ideales fraccionarios principales son invertibles, para ver que un ideal
fraccionario a es invertible podemos suponer que es un ideal entero.
Ası́, es suficiente demostrar que todo ideal entero no nulo a ⊆ A es
invertible.
Si no es ası́, y de nuevo por la noetherianidad, podemos elegir un
ideal entero no nulo a ⊆ A maximal entre los no invertibles. Como
que los ideales maximales de A son invertibles, a no es un ideal max-
imal de A y existe un ideal maximal p de A tal que a à p. Entonces,
a ⊆ ap−1 ⊆ pp−1 = A. Como que el inverso de p contiene elemen-
tos no enteros sobre A y como que a es un A-submódulo finitamente
generado de K, no puede ser a = ap−1 ; es decir, ap−1 es un ideal de
A que contiene a estrictamente. Por la maximalidad de a, el ideal
ap−1 es un ideal fraccionario invertible; si multiplicamos por p que es
invertible, obtenemos que a es un ideal invertible.
Falta ver que el inverso de a es (A : a). Si a ∈ a−1 , es claro que
a ∈ (A : a); recı́procamente, si a ∈ (A : a), entonces aa ⊆ A, de forma
que aaa−1 ⊆ a−1 y, como que 1 ∈ A = aa−1 , ha de ser a ∈ a−1 . 2
2.1. Aritmética de los cuerpos de números 91

Acabamos de probar que el conjunto formado por los ideales frac-


cionarios no nulos de A es un grupo respecto de la multiplicación de
ideales fraccionarios. Si demostramos que todo ideal entero no nulo
descompone de forma única como un producto de ideales primos de
A ya habremos acabado, ya que todo ideal fraccionario es de la forma
a−1 a para un cierto elemento a ∈ A y un cierto ideal entero a ⊆ A.
El conjunto de los ideales no nulos de A que no admiten una
descomposición como un producto de ideales primos no nulos es el
conjunto vacı́o; en efecto, en caso contrario tendrı́a un elemento ma-
ximal a ⊆ A; si p es un ideal maximal de A que contiene a, como que
p es invertible, ha de ser a à p; entonces, a ⊆ ap−1 ⊆ pp−1 = A, de
manera que podemos repetir el razonamiento de antes: ap−1 es un
ideal entero de A que no puede coincidir con a ya que p−1 contiene
elementos no enteros sobre A y a es un A-submódulo finitamente
generado de K; por tanto, ap−1 admite una descomposición como
producto de ideales primos; si multiplicamos por p obtenemos una
descomposición de a como producto de ideales primos de A.
Falta ver la unicidad. Pero ésta es fácil, ya que disponemos de
la multiplicación por los inversos de los ideales primos no nulos de
A. Si p1 p2 · · · pr = q1 q2 · · · qs , el ideal q1 es un ideal primo que con-
tiene un producto de ideales primos; por tanto contiene algún pi ,
supongamos que pi = p1 . La maximalidad nos permite asegurar que
q1 = p1 ; si multiplicamos por el inverso de p1 , obtenemos la igualdad
p2 · · · pr = q2 · · · qs , con menos factores, y la demostración termina
por inducción. 2
2.1.32 Definición. El grupo de los ideales fraccionarios no nulos
de un anillo de Dedekind A se llama el grupo de ideales de A (o
el grupo de ideales de K cuando el anillo A se sobreentiende). El
grupo cociente de este grupo de ideales por el subgrupo de los ideales
fraccionarios principales se denomina el grupo de clases de ideales de
A (o de K). Los designamos por Cl(A).

De hecho, se dispone de la successión exacta de grupos abelianos


1 −→ A∗ −→ K ∗ −→ I(A) −→ Cl(A) −→ 1,
en donde I(A) designa el grupo de los ideales fraccionarios no nulos
de A y A∗ el grupo de los elementos invertibles del anillo A.
92 Cap. 2 Cuerpos de números

2.1.5 Factorialidad y principalidad

Una consecuencia inmediata de la definición del grupo de clases de


ideales de un anillo de Dedekind es el resultado siguiente.

2.1.33 Corolario. Sea A un anillo de Dedekind. Condición nece-


saria y suficiente para que el anillo A sea un dominio de ideales
principales es que el grupo Cl(A) sea trivial.

El hecho que los ideales primos de un anillo de Dedekind formen


un sistema de generadores del grupo de ideales y el hecho que el
producto de ideales principales sea un ideal principal nos permiten
escribir inmediatamente que si todos los ideales primos de un anillo
de Dedekind A son principales, entonces A es un anillo principal.
Aun más, podemos demostrar el resultado siguiente.

2.1.34 Proposición. Sea A un anillo de Dedekind. Supongamos que


A tiene sólo un número finito de ideales primos. Entonces, A es un
dominio de ideales principales.

Demostración. Sean p1 , p2 , . . . , pr todos los ideales primos no nulos


de A. Fijado uno de ellos, decimos p = p1 , podemos elegir a ∈ p de
/ p2 ; el sistema de congruencias
forma que a ∈
(
x ≡ a mod p,
x ≡ 1 mod pi , i > 1,

tiene solución en A en virtud del teorema chino del residuo. Y una


solución x de este sistema es un generador del ideal p, ya que a la
descomposición en producto de ideales primos del ideal principal xA
no puede aparecer nigún primo pi 6= p ni tampoco p2 ; y el ideal Ax no
es todo el anillo A ya que x ∈ p porque x satisface la primera ecuación.
En consecuencia, todo ideal primo de A es un ideal principal. 2

2.1.35 Proposición. Sea A un anillo de Dedekind y supongamos


que el grupo de clases de ideales de A es finitamente generado. En-
tonces, existe un elemento a ∈ A, a 6= 0, tal que el anillo A[a−1 ] es
un anillo de Dedekind de ideales principales.
2.1. Aritmética de los cuerpos de números 93

Demostración. Notamos, en primer lugar, que cualquier localizado


de un anillo de Dedekind es un anillo de Dedekind. En efecto, si S es
un conjunto multiplicativamente cerrado de un anillo de Dedekind A,
entonces el anillo S −1 A es un dominio noetheriano, es enteramente
cerrado y es de dimensión 1; por tanto, es un anillo de Dedekind.
Para demostrar la proposición, sean p1 , p2 , . . . , pr ⊆ A ideales
primos tales que sus clases generen Cl(A) y sea a 6= 0 un elemento
a ∈ p1 ∩p2 ∩· · ·∩pr . Entonces, el anillo A[a−1 ] es el localizado de A en
las potencias de a y, por tanto, los ideales pi coinciden con el anillo
A[a−1 ] cuando los extendemos. Por otra parte, la asignación a 7→
A[a−1 ]a define un morfismo exhaustivo de grupos entre los grupos
de ideales fraccionarios no nulos de los anillos A y A[a−1 ]; su núcleo
esta formado por los ideales fraccionarios de A que contienen alguna
potencia de a. Además, los ideales fraccionarios principales de A van
a parar a ideales fraccionarios principales de A[a−1 ], de forma que
el grupo Cl(A) se aplica exhaustivamente en el grupo Cl(A[a−1 ]).
Como que las imágenes de un sistema de generadores son un sistema
de generadores, y como que los ideales pi se aplican en el ideal unidad,
el grupo Cl(A[a−1 ]) es el grupo trivial. 2

2.1.36 Proposición. Sea A un anillo de Dedekind. Condición nece-


saria y suficiente para que A sea factorial es que sea un dominio de
ideales principales.

Demostración. Supongamos que A es un anillo de Dedekind fac-


torial y que p ⊆ A es un ideal primo no nulo; hemos de ver que p
es un ideal principal. Sea a 6= 0 un elemento de p; como que A es
factorial, este elemento a admite una factorización a = pα1 1 pα2 2 · · · pαr r ,
αi ≥ 1, como producto de elementos irreducibles diferentes pi de A.
Como que p es primo, alguno de los elementos irreducibles pi ha de
ser un elemento de p. Entonces, el ideal principal generado por pi
es un ideal primo, ya que A es un anillo factorial, y esta incluido en
p; como que en A todo ideal primo no nulo es maximal, ha de ser
p = pi A. 2
94 Cap. 2 Cuerpos de números

2.2 Ramificación

2.2.1 Extensiones de anillos de Dedekind

En muchas aplicaciones, los anillos de Dedekind son extensiones de


otros anillos de Dedekind. Concretamente, en el caso de los cuerpos
de números, el anillo de los enteros de un cuerpo de números L,
extensión de K, es la clausura entera en L del anillo de los enteros
de K.

2.2.1 Proposición. Sean A un anillo de Dedekind, K su cuerpo de


fracciones, L/K una extensión finita y B la clausura entera de A en
L. Entonces, B es un anillo de Dedekind.

Demostración. El anillo B es enteramente cerrado, ya que es una


clausura entera, y es de dimensión 1, ya que A lo es y la extensión
B/A es entera. Falta ver la noetherianidad.
Sea K 0 ⊆ L la clausura separable de K en L. Esto quiere decir
que la extensión K 0 /K es separable y la extensión L/K 0 es puramente
inseparable. Sea A0 la clausura entera de A en K 0 ; entonces, B tam-
bién es la clausura entera de A0 en L. Ello hace que podamos hacer
la prueba de la proposición en dos etapas y con una hipótesi suple-
mentaria para cada una de ellas: en primer lugar, podemos suponer
que la extensión L/K es separable; y después, que la extensión L/K
es puramente inseparable. Y, en el caso separable, la noetherianidad
queda asegurada por la proposición 2.1.19.
Supongamos, entonces, que la extensión L/K es puramente inse-
parable. Como que es finita, existe un entero q, potencia de la caracte-
rı́stica, de forma que Lq ⊆ K. Consideramos el cuerpo M , extensión
de L, definido por la condición M q = K; es decir, x ∈ M ⇐⇒ xq ∈ K.
La clausura entera, C, de A en M es el anillo definido por la condición
x ∈ C ⇐⇒ xq ∈ A. El morfismo de cuerpos M −→ K definido por
x 7→ xq es un isomorfismo y, en consecuencia, su restricción C −→ A
también es un isomorfismo; por tanto, el anillo C es un anillo de
Dedekind. De ello deduciremos la noetherianidad de B.
Sea a un ideal no nulo de B y sea A su extensión al anillo C;
2.2. Ramificación 95

como que C es un anillo de Dedekind, el ideal A es invertible y su


inverso es el ideal fraccionario (C : A). Esto nos permite asegurar
P existen elementos ai ∈ a y elementos ci ∈ (C
que P : A)q−1 tales que
i ai ci = 1. Elevado a q, obtenemos la igualdad i ai ai cqi = 1,
que tiene coeficientes bi := aq−1i cqi ∈ L, ya que ai ∈ a y ci ∈ M .
q q
Además, bi a ⊆ ci a ⊆ C, ya que ci ∈ (C : A) y a ⊆ A. Por tanto,
bPi a ⊆ C ∩ L = B, de forma que bi ∈ (B : a); ahora, la igualdad
i ai ci = 1 implica que a(B : a) = B y, en consecuencia, el ideal a
es un ideal invertible de B.
Dicho de otra forma, hemos probado que todo ideal no nulo de
B es invertible. Pero esto ya implica que B es un anillo noetheria-
no; en efecto, sea a ⊆ B un ideal no nulo; podemos elegir elemen-
tos a1 , a2 , . . . , ar ∈ a y elementos b1 , b2 , . . . , br ∈ (B : a) tales que
P r
i=1 ai bi = 1; en este caso, {a1 , a2 , . . . , ar } es unPsistema de genera-
dores de a, ya que si a ∈ a, entonces abi ∈ B y ri=1 ai abi = a. Con
ello, todo ideal de B es finitamente generado. 2

2.2.2 Índice de ramificación y grado residual

Sean A un anillo de Dedekind, K su cuerpo de fracciones, L/K una


extensión finita y B la clausura entera de A en L. En el párrafo
anterior hemos visto que B también es un anillo de Dedekind. En
particular, si p ⊆ A es un ideal primo no nulo de A, su extensión a B,
pB, es un ideal no nulo que no es todo el anillo B porque la extensión
B/A es entera. Por tanto, el ideal pB descompone en producto de
ideales primos de B de forma única.
e
Sea pB = Pe11 Pe22 · · · Pgg su descomposición en factores primos;
es decir, los ideales Pi , 1 ≤ i ≤ g, son ideales primos no nulos y
diferentes de B y ei ≥ 1 son enteros.

2.2.2 Definición. Se llama ı́ndice de ramificación de Pi sobre p el


entero ei . Se acostumbra a designar por e(Pi /p) o por ePi /p .

Podemos partir de un ideal primo P ⊆ B, considerar su contrac-


ción p := P ∩ A en A y después mirar cual es el exponente de P en
la descomposición de pB en ideales primos de B; esto siempre da un
96 Cap. 2 Cuerpos de números

exponente e(P/p) ≥ 1 ya que P ⊇ pB y, por tanto, P es un ideal


primo que divide el ideal pB.

2.2.3 Definición. Sea p un ideal primo no nulo del anillo de Dedekind


A. El anillo cociente, A/p, es un cuerpo, ya que p es un ideal maximal
de A. Se llama el cuerpo residual de A en p.

Consideramos, ahora, los cuerpos residuales de A en p y de B en


inc
P. El morfismo de anillos A −→ B dado por la inclusión de A en B
da lugar por paso al cociente a un morfismo de los cuerpos residuales
A/p −→ B/P, ya que P ∩ A = p. Por tanto, el cuerpo residual de B
en P es un cuerpo extensión del cuerpo residual de A en p.

2.2.4 Proposición. Sean A un anillo de Dedekind, K su cuerpo de


fracciones, L/K una extensión finita, B la clausura entera de A en
L, P un ideal primo no nulo de B, y p := P ∩ A su contracción a
A. Entonces, la extensión de los cuerpos residuales A/p ⊆ B/P es
finita y de grado [B/P : A/p] ≤ [L : K].

Demostración. Comenzamos por hacer un proceso de localización


con la finalidad de hacer que el anillo A sea principal. Para esto, sea
S := A − p y consideramos los anillos localizados S −1 A y S −1 B. Los
localizados de anillos de Dedekind son anillos de Dedekind, de forma
que S −1 A es un anillo de Dedekind; además, S −1 A sólo tiene un
ideal maximal: el ideal pS −1 A; por tanto, en virtud de la proposición
2.1.34, el anillo S −1 A es un anillo de Dedekind principal. Por otra
parte, el anillo S −1 B es la clausura entera de S −1 A en L y, como que
la localización y el paso al cociente conmutan, se tienen isomorfismos
A/p ' S −1 A/pS −1 A y B/P ' S −1 B/PS −1 B. Además, se satisface
la igualdad PS −1 B ∩ S −1 A = pS −1 A. Estas consideraciones remiten
la demostración al caso que el ideal p es principal.
Sea, π ∈ p un generador de p. Supongamos que en B/P tene-
mos un conjunto {bi + P}i formado por elementos A/p-linealmente
independientes, en donde bi ∈ B; entonces, el conjunto {bi }i es un
conjunto de elementos de B linealmente independientes. En P efecto, si
tuviéramos una relación no trivial de dependencia lineal i ai bi = 0
con ai ∈ K, podrı́amos quitar denominadores de los ai y suponer que
2.2. Ramificación 97

ai ∈ A para todo i; y después de dividir por una potencia adecuada de


π, podrı́amos suponer que alguno de los elementos ai no pertenece al
ideal primo p; reduciendo esta ecuación módulo P, obtendrı́amos una
relación de dependencia lineal de los elementos bi +P con coeficientes
en A/p, alguno de ellos no nulo.
Dicho de otra forma, elementos A/p-linealmente independientes
de B/P provienen de elementos K-linealmente independientes de L,
de forma que el grado de la extensión residual en P es menor o igual
que el grado de la extensión L/K. 2

2.2.5 Definición. El grado [B/P : A/p] se denomina el grado resi-


dual en P de la extensión de anillos B/A. Cuando no hay confusión
posible sobre cual es el anillo A (y, en consecuencia, B) también se
habla del grado residual de L/K en P. Se acostumbra a designar por
f (P/p) o por fP/p .

2.2.6 Proposición. Sean A un anillo de Dedekind, K su cuerpo de


fracciones, K 0 /K y L/K 0 extensiónes finitas, A0 la clausura entera
de A el K 0 , B la clausura entera de A0 en L, P ⊆ B un ideal primo
no nulo de B, P0 := P ∩ A0 y p := P ∩ A = P0 ∩ A Entonces se
satisfacen las fórmulas:

e(P/p) = e(P/P0 )e(P0 /p),


f (P/p) = f (P/P 0 0
X )f (P /p),
g(p) = g(P0 ).
P0 ∩A=p

2.2.7 Definición. Sean B/A una extensión finita y entera de anillos


de Dedekind, P ⊆ B un ideal primo de B y p := P ∩ A. Se dice que
la extensión B/A es ramificada en P cuando e(P/p) > 1 o bien la
extensión residual en P no es separable; es dice que la extensión B/A
es ramificada en p cuando hay algún ideal primo P en B tal que
P2 divide pB, o bien la extensión residual en P no es separable. Se
dice que la extensión B/A es no ramificada en P ⊆ B cuando la
extensión residual B/P de A/p es separable y e(P/p) = 1. Se dice
que la extensión B/A es no ramificada en el primo p ⊆ A cuando es
no ramificada en todo ideal primo P ⊆ B que divide p.
98 Cap. 2 Cuerpos de números

2.2.8 Proposición. Sean A un anillo de Dedekind, K su cuerpo


de fracciones, L/K una extensión finita, B la clausura entera de A
en L, n := [L : K] y p un ideal primo no nulo de A. Sea pB =
e
Pe11 Pe22 · · · Pgg la descomposición de pB en factores primos en B.
Entonces, se satisface la desigualdad
g
X
ei fi ≤ n.
i=1
Pg
La suma i=1 ei fi es la dimensión de B/pB como A/p-espacio vec-
torial.

Demostración. Sea S := A − p. Entonces, el anillo S −1 A es un


anillo de Dedekind de ideales principales y local con ideal maximal
pS −1 A. El anillo S −1 B es la clausura entera de S −1 A en L, los ide-
ales Pi S −1 B son los ideales primos de S −1 B, se satisface la descom-
e
posición pS −1 B = Pe11 S −1 B · · · Pgg S −1 B y se tienen isomorfismos
A/p ' S −1 A/pS −1 A y B/Pi ' S −1 B/Pi S −1 B. Por tanto, y igual
que en la demostración de la proposición 2.2.4, podemos suponer que
A es un anillo de Dedekind local (y, por tanto, principal). Con esta
hipótesi suplementaria, el anillo de Dedekind B sólo tiene un número
finito de ideales primos y, en consecuencia, es un anillo de ideales
principales. Por tanto, podemos razonar de la forma siguiente. En
primer lugar, el teorema chino del residuo nos permite escribir el
isomorfismo de anillos
g
Y
B/pB ' B/Pei i .
i=1

ei
Por tanto, si demostramos que B/PP i tiene dimensión ei fi sobre A/p,
g
obtendremos el valor de la suma i=1 ei fi como la dimensión de
ei
B/pB. Aunque el anillo B/Pi no es, en general, un B/Pi -espacio
vectorial, sus ideales Pai /Pei i , 0 ≤ a ≤ ei − 1, forman una cadena con
cocientes Pai /Pa+1
i que son B/Pi -espacios vectoriales de dimensión
1 (la multiplicación por la potencia a-ésima de un generador de Pi
define un isomorfismo de B/Pi en Pai /Pa+1 i ). Para acabar la de-
mostración de la segunda propiedad sólo es necesario tener en cuenta
que el A/p-espacio vectorial B/Pi es de dimensión fi .
2.2. Ramificación 99

Falta demostrar que la dimensión de B/pB como A/p-espacio


vectorial es menor o igual que el grado [L : K]. Claramente, el ani-
llo B/pB es un A/pA-espacio vectorial, y pB ∩ A = p; sea {bi }i un
conjunto de elementos de B tales que las clases bi + pB sean A/p-
linealmente independientes.
P Si tuviéramos una relación no trivial
de dependencia lineal i i i = 0 en L con los coeficientes ai ∈
a b
K, multiplicando (o dividiendo) por una potencia adecuada de un
generador π del ideal p podrı́amos suponer que todos los coeficientes
ai son de A y que alguno de ellos no es del ideal p; la reducción
de esta igualdad módulo el ideal pB darı́a una relación no trivial
de dependencia lineal de los elementos bi + pB. Esto nos permite
asegurar que la dimensión de B/pB como A/p-espacio vectorial no
puede superar la dimensión de L como K-espacio vectorial. Ello
concluye la demostración. 2

2.2.9 Observación. Si en esta demostración el anillo S −1 B es un


S −1 A-módulo finitamente generado (por ejemplo, cuando B es un A-
módulo finitamente generado), entonces la dimensión de B/pB como
un A/p-espacio vectorial y el grado [L : K] coinciden. En efecto,
el lema de Nakayama nos permite asegurar que un sistema minimal
de generadores de S −1 B como S −1 A-módulo da lugar, por reduc-
ción, a una A/p-base de B/pB; y la demostración de la proposición
hemos visto que estos elementos son K-linealmente independientes de
L. Sea {b1 , b2 , . . . , bn } un sistema minimal de generadores de S −1 B
como S −1 A-módulo. Como que L = S −1 BK, si b ∈ L es un ele-
mento cualquiera, entonces existe a ∈ S −1 A tal que ab ∈ S −1 B; por
tanto, ab pertenece al K-subespacio vectorial de L generado por los
elementos bi , de forma que b ha de pertenecer a este subespacio. Ello
demuestra que un sistema minimal de generadores de S −1 B como un
S −1 A-módulo es automáticamente una K-base de L. Por tanto, las
dos dimensiones coinciden.

Dicho de otra forma, hemos demostrado una de las implicaciones


del resultado siguiente.

2.2.10 Proposición. Mantenemos las mismas notaciones que en la


proposición anterior, siendo S := A − p. Condición necesaria y su-
ficiente para que la dimensión de B/pB como A/p-espacio vectorial
100 Cap. 2 Cuerpos de números

coincida con el grado [L : K] es que el anillo S −1 B sea un S −1 A-


módulo finitamente generado.

Demostración. Sólo falta ver la necesidad de la condición. De


nuevo podemos suponer que A es de ideales principales; en este caso,
ya hemos visto que un conjunto {b1 , b2 , . . . , br } de elementos de B que
den una base del cociente B/pB sobre A/p es automáticamente un
conjunto de elementos de L que son K-linealmente independientes.
Como que estamos suponiendo que las dos dimensiones son iguales,
ello implica que {b1 , b2 , . . . , br } es una K-base de L. Veamos que es un
sistema de generadores de B comoP A-módulo y habremos acabado.
r
Si b ∈ B, podemos escribir b = i=1 ai bi con ai ∈ K; si algún
coeficiente ai no fuera de A, multiplicando por una potencia positiva
adecuada
Pr de un generador π de p, obtendrı́amos una igualdad π k b =
k k
i=1 (π ai )bi con los coeficientes π ai ∈ A, alguno de ellos invertible;
esta igualdad darı́a, por reducción módulo pB una relación no trivial
de dependencia lineal de los elementos bi en B/pB, contradiciendo el
hecho que los elementos bi son una A/p-base de B/pB. 2
2.2.11 Observación. En particular, la condición de generación fini-
ta de la proposición se satisface en el caso que la extensión L/K sea
separable; por ejemplo, en el caso de los anillos de enteros de los
cuerpos de números.

2.2.12 Corolario. Sean A un anillo de Dedekind, K el cuerpo de


fracciones de A, L/K una extensión finita, B la clausura entera de
A en L, n := [L : K] el grado y p un ideal primo no nulo de A. Sea
e
pB = Pe11 Pe22 · · · Pgg la descomposición de pB en factores primos en
B. Supongamos, además, que la extensión L/K es separable o bien
que S −1 B es un S −1 A-módulo finitamente generado (con S := A−p).
Entonces se satisface la igualdad
g
X
ei fi = [L : K].
i=1

Supongamos, que A es un anillo de Dedekind, K su cuerpo de


fracciones, L/K una extensión finita, n := [L : K] y B la clausura
entera de A en L. Supongamos que la extensión L/K es de Galois y
sea G := Gal (L/K) su grupo de Galois.
2.2. Ramificación 101

2.2.13 Proposición. Consideramos un ideal primo no nulo p ⊆ A.


Entonces, el grupo de Galois G opera transitivamente y de forma
natural en el conjunto de los ideales primos P de B que dividen p.

Demostración. En efecto, si σ ∈ G es un K-automorfismo de L,


entonces la imagen σ(b) de un elemento b ∈ B es un elemento de B,
ya que σ(b) es un conjugado de b sobre K y, por tanto, es raı́z del
mismo polinomio mónico irreducible de coeficientes en A que tiene b
por raı́z. Por tanto, σ es un A-automorfismo de B. Ahora, la imagen
por un isomorfismo de un ideal primo es un ideal primo; por tanto,
G opera en el conjunto de los ideales primos de B; y si P ∩ A = p,
entonces, σ(P) ∩ A = p, ya que A (y, por tanto, p) es fijo por σ. Por
tanto, G opera en el conjunto de los ideales primos de B que dividen
un ideal primo dado p en A.
Falta ver que esta acción es transitiva. Sean P1 , P2 , . . . , Ps ,
s ≤ g, los ideales primos de B conjugados de P1 := P. Supongamos
que s < g. Claramente, G permuta los ideales P1 , . . . , Ps y también
permuta los ideales Ps+1 , . . . , Pg ; el producto P1 · · · Ps no está in-
cluido en ningún Pi para i > s, de forma que existe b ∈ P1Q· · · Ps tal
que b ∈/ Pi para todo i, s < i ≤ g. Entonces, NL/K (b) = σ∈G σ(b)
es un elemento del producto P1 · · · Ps y también de A; por tanto, de
la intersección, que está incluida en P ∩ A = p; es decir, NL/K (b) ∈ p.
En consecuencia, NL/K (b) ∈ Pi , de forma que para algún σ ∈ G es
σ(b) ∈ Pi , ya que Pi es un ideal primo de B y σ(b) ∈ B para todo
σ ∈ G. Pero entonces, b ∈ σ −1 (Pi ), de forma que σ −1 (Pi ) es uno
de los ideales P1 , . . . , Ps , que son los únicos que pueden contener b.
Esto contradice el hecho que s < g. 2
P
La fórmula gi=1 ei fi = n del caso separable admite una expresión
más sencilla en el caso galoisiano.

2.2.14 Proposición. Supongamos que la extensión L/K es de Ga-


lois. Entonces, todos los ideales primos P ⊆ B que dividen un ideal
primo p ⊆ A tienen el mismo ı́ndice de ramificación y el mismo grado
residual; es decir, e := e(P/p) y f := f (p/p) no dependen del ideal
primo P de B que divide p. Además, se satisface la fórmula n = ef g,
en donde g es el número de ideales primos de B que dividen el ideal
p.
102 Cap. 2 Cuerpos de números

Demostración. Si g > 1, sean P 6= P0 dos ideales primos de B


que dividen un ideal primo p de A y sea σ ∈ G tal que σ(P) = P0 .
Entonces, σ define un isomorfismo de B/P en B/P0 que restringe a
la identidad sobre A/p; por tanto, los grados residuales de P y de P0
coinciden. Análogamente, como que σ(pB) = pB, la descomposición
de pB en ideales primos de B se transforma por σ en ella misma; ello
quiere decir que los exponentes de P y de P0 en esta descomposición
han de coincidir; es a decir, que los ı́ndices deP
ramificación de P y de
P son iguales. Si ahora aplicamos la fórmula gi=1 ei fi = n, teniendo
0

en cuenta que todos los ei coinciden y que todos los fi también,


obtenemos la fórmula n = ef g del enunciado. 2
2.2.15 Definición. Sea P ⊆ B un ideal primo no nulo de B y sea
p := P ∩ A su contracción a A. El subgrupo de isotropı́a de P,
D(P/p) := {σ ∈ G : σ(P) = P}, se llama el grupo de descomposición
del primo P en la extensión de Galois B/A.

Supongamos, ahora, que P0 es otro ideal primo de B que divide


p. En virtud de la proposición 2.2.13, existe un automorfismo σ ∈ G
tal que P0 = σ(P). En consecuencia, el grupo de descomposición de
P0 es conjugado del grupo de descomposición de P; concretamente,
D(P0 /p) = σ −1 D(P/p)σ. Además, el ı́ndice de D(P/p) en G es el
número de ideales primos de B que dividen p; es decir, D(P/p) es un
subgrupo de G de ı́ndice g(p); equivalentemente, el orden del grupo
de descomposición es el producto e(P/p)f (P/p).

2.2.16 Proposición. Supongamos que la extensión L/K es de Ga-


lois. Sea P ⊆ B un ideal primo no nulo y sea p := P ∩ A su
contracción. Entonces, la extensión residual A/p ⊆ B/P es una
extensión normal; además, hay un morfismo exhaustivo de grupos
D(P/p) −→ Gal (B/P)/(A/p).

Demostración. Sea b ∈ B un representante de una clase Q cualquiera


b+P ∈ B/P. Consideramos el polinomio de L[X] f (X) := σ∈G (X−
σ(b)); las raı́ces del polinomio f (X) son los diferentes conjugados de b
contados cada uno tantas veces como el grado de la extensión L/K(b),
de forma que el polinomio f (X) es la potencia [L : K(b)]-ésima del
polinomio Irr(b, K); por tanto, f (X) es un polinomio mónico con co-
eficientes en A[X]. La reducción módulo P del polinomio f (X) es
2.2. Ramificación 103

un polinomio con coeficientes en A/p que tiene por raı́ces las clases
σ(b) + P ∈ B/P; por tanto, descompone en factores lineales en B/P;
en consecuencia, el polinomio Irr(b + P, A/p), que es un divisor, tam-
bién descompone en factores lineales en B/P. Ello nos dice que todos
los conjugados sobre A/p de todos los elementos de B/P son elemen-
tos de B/P; por tanto, la extensión A/p ⊆ B/P es una extensión
normal.
Por otra parte, sea σ ∈ D(P/p); es decir, un A-automorfismo
de B que deja P invariante. Por paso al cociente, σ define un A/p-
automorfismo de B/P; es decir, un elemento del grupo de Galois de la
extensión A/p ⊆ B/P. De esta forma se obtiene un morfismo de gru-
π
pos D(P/p) −→ Gal B/P/A/p. Queremos probar que π es exhaus-
tivo. Para ello comenzamos por recordar que un A/p-automorfismo
de B/P queda determinado de forma única por su acción sobre un
elemento primitivo de la clausura separable de A/p en B/P; es decir,
que dar un elemento de Gal (B/P/A/p) equivale a dar un conjugado
sobre A/p de un elemento primitivo.
Sea, entonces, b ∈ B/P un elemento primitivo; podemos elegir
b ∈ B de forma que b ≡ b (mod P) y que b ∈ σ −1 (P) para todo σ ∈
G−D(P/p); por ejemplo, un elemento que satisfaga simultáneamente
las congruencias

b ≡ b (mod P),
b ≡ 0 (mod σ −1 (P)), para todo σ ∈ G − D(P/p).
Q
Si consideramos el polinomio f (X) := σ∈G (X − σ(b)), sus raı́ces
no nulas de su reducción módulo P son de la forma σ(b) + P con
σ ∈ D(P/p); por tanto todos los conjugados de b + P sobre A/p son
las reducciones módulo P de conjugados σ(b) de b sobre A. Es decir,
dada una A/p-immersión de B/P, entonces existe un elemento σ ∈
D(P/p) que la proporciona por reducción módulo P. Esto demuestra
la exhaustividad de π. 2

2.2.17 Definición. Sea P ⊆ B un ideal primo no nulo de B y sea


p := P ∩ A. El núcleo del morfismo D(P/p) −→ Gal (B/P/A/p), es
decir, el subgrupo

I(P/p) := {σ ∈ D(P/p) : σ(b) − b ∈ P para todo b ∈ B}


104 Cap. 2 Cuerpos de números

de D(P/p) se llama el grupo de inercia del primo P en la extensión


de Galois B/A.

En particular, el grupo de inercia es un subgrupo normal del grupo


de descomposición y su cociente es el grupo de Galois de la extensión
residual. Como que esta extensión residual es normal, el orden de su
grupo de Galois es exactamente su grado de separabilidad. Dicho de
otra forma, el ı́ndex del grupo de inercia en el grupo de descomposi-
ción es el grado de separabilidad de la extensión residual. Volveremos
más adelante al estudio de los grupos de descomposición y de inercia.

2.2.3 Normas y trazas

Sea L/K una extensión finita de cuerpos. Para todo elemento θ ∈ L


podemos definir una aplicación K-lineal mθ : L −→ L por la fórmula
mα (β) := αβ, para todo β ∈ L. Si elegimos una K-base de L,
{α1 , α2 , . . . , αn }, la aplicación lineal mα tiene asociada una matriz
(ai,j ) ∈ Mn (K), en donde Mn (K) indica el espacio vectorial de las
matrices cuadradas de n filas y n columnas y coeficientes en K. El
polinomio caracterı́stico de la matriz (ai,j ) no depende P de la base
elegida. En particular, la traza, TrL/K (α) := tr(ai,j ) = ni=1 ai,i , y
el determinante, NL/K (α) := det(ai,j ), no dependen.

2.2.18 Definición. Las aplicaciones TrL/K : L −→ K yPNL/K :


L −→ K definidas por las fórmulas TrL/K (α) := tr(ai,j ) = ni=1 ai,i ,
y NL/K (α) := det(ai,j ), se llaman, respectivamente, la traza y la
norma de la extensión L/K.

Listamos a continuación las propiedades más elementales de estas


aplicaciones TrL/K y NL/K .

2.2.19 Proposición. Sean α, α1 , α2 ∈ L y a ∈ K. Entonces:

(i) TrL/K (α1 + α2 ) = TrL/K (α1 ) + TrL/K (α2 );

(ii) TrL/K (aα) = aTrL/K (α);

(iii) NL/K (α1 α2 ) = NL/K (α1 )NL/K (α2 );


2.2. Ramificación 105

(iv) NL/K (aα) = an NL/K (α),

en donde n := [L : K] es el grado de la extensión L/K.

Los resultados siguientes nos proporcionan una forma cómoda


para calcular la traza y la norma.

2.2.20 Proposición. Sean L/K una extensión finita de cuerpos,


α ∈ L un elemento cualquiera, s el grado de separabilidad de la
extensión L/K, σ1 , σ2 , . . . , σs las K-inclusiones diferentes de L en
una clausura algebraica de K, y pi el grado de inseparabilidad de la
extensión L/K. Entonces,

TrL/K (α) = pi (σ1 (α) + · · · + σs (α))


i
NL/K (α) = (σ1 (α) · · · σs (α))p .

En particular, si la extensión L/K no es separable, entonces se tiene


que TrL/K ≡ 0.

Demostración. Supongamos, en primer lugar, que α es un elemento


primitivo de la extensión L/K. Sean f (X) := Irr(α, K) el polinomio
mónico irreducible de K[X] que tiene α por raı́z y g(X) el polinomio
caracterı́stico de la multiplicación mα . Como que g(mα ) = 0, también
g(α) = 0 y el polinomio f (X) divide el polinomio g(X). Además, los
dos polinomios f (X) y g(X) tienen el mismo grado, n := spi , y los
dos son mónicos; por tanto, coinciden. Ello nos permite asegurar que
TrL/K (α) es la suma de los n conjugados de α y que NL/K (α) es el
producto de los n conjugados de α, ya que las raı́ces del polinomio
irreducible de α sobre K son los s conjugados diferentes, σj (α), con-
tados pi veces cada uno.
En el caso general, si α no es un elemento primitivo, aun podemos
considerar el subcuerpo K 0 := K(α) de L. Si elegimos una K-base
de K 0 y una K 0 -base de L cuales quieran, los productos forman una
K-base de L y la matriz de la multiplicación por α en L en esta base
se puede escribir en forma de matriz diagonal de cajas idénticas a
la matriz de la multiplicación por α en K 0 . Por tanto, el polinomio
caracterı́stico de la multiplicación por α en la extensión L/K es la
106 Cap. 2 Cuerpos de números

potencia [L : K 0 ]-ésima del polinomio caracterı́stico de la multipli-


cación por α en la extensión K 0 /K; en particular, la traza TrL/K (α)
es el producto [L : K 0 ]TrK 0 /K (α) y la norma NL/K (α) es la potencia
¡ ¢[L:K 0 ]
NK 0 /K (α). Para acabar la demostración, sólo hay que ten-
er en cuenta que las s K-immersions diferentes de L se distribuyen,
según los valores que toman sobre α, en tantas clases de equivalencia
como el grado de separabilidad de la extensión K 0 /K, y que todas las
clases tienen cardinal el grado de separabilidad de la extensión L/K 0 .
2

2.2.21 Proposición. Sean L/K 0 y K 0 /K extensiones finitas de cuer-


pos. Entonces, para todo α ∈ L se satisfacen
¡ las fórmulas
¢ de tran-
sitividad ¢ TrL/K (α) = TrK 0 /K TrL/K 0 (α) y NL/K (α) =
¡ dadas por
NK 0 /K NL/K 0 (α) . Es decir, como aplicaciones, TrL/K = TrK 0 /K ◦
TrL/K 0 y NL/K = NK 0 /K ◦ NL/K 0 .

Demostración. Sólo es necesario tener en cuenta que las K-inmer-


siones de L son las extensiones diferentes a L de las K-inmersiones
de K 0 y de que forma se obtienen a partir de las K 0 -inmersiones de
L. 2

La forma lineal traza nos permite definir de forma natural, ya que


L es una K-álgebra, una aplicación bilineal TrL/K : L × L −→ K por
la fórmula (a, b) 7→ TrL/K (ab). Como que L es conmutativo, la forma
bilineal es simétrica. El resultado que sigue ya ha estado usado en
un par de ocasiones.

2.2.22 Proposición. Sea L/K una extensión finita de cuerpos y


consideramos TL/K : L×L −→ K la forma bilineal simétrica definida
por (x, y) 7→ TrL/K (xy). Para que la extensión L/K sea separable es
condición necesaria y suficiente que la forma TrL/K sea no degene-
rada; es decir que de la igualdad TrL/K (xy) = 0 para todo y ∈ L se
deduzca x = 0.

Demostración. En primer lugar, supongamos que la extensión


L/K es separable y sea γ un elemento primitivo de la extensión.
El conjunto {1, γ, γ 2 , . . . , γ n−1 }, en donde n := [L : K] designa el
2.2. Ramificación 107

grado de la extensión L/K, es una K-base de L. Sea D := (di,j )


la matriz de la forma bilineal TrL/K en esta base; es decir, di,j :=
TrL/K (γ i−1 γ j−1 ). Es necesario ver que la matriz D es no singular; es
decir, que det D 6= 0.
Para ello, consideramos la matriz de Vandermonde
 
1 1 ... 1
 γ1 γ2 . . . γn 
 
 γ2 γ2 2 . . . γn2 
V = V (γ1 , γ2 , . . . , γn ) :=  1 ,
 .. .. . . .. 
 . . . . 
n−1 n−1 n−1
γ1 γ2 . . . γn

en donde los elementos γi son los diferentes conjugados de γ1 := γ. La


traza de γ es la suma de los conjugados, γ1 + · · · + γn ; análogamente,
para todo entero k, la traza de γ k es la suma de sus conjugados,
γ1k + · · · + γnk . Ello implica que la matriz D es el producto D = V V t
de V para su matriz transpuesta; por tanto, el determinante de D es
el cuadrado del determinante de la matriz V , que es no nulo ya que
los elementos γi − γj son diferentes cuando i 6= j.
Recı́procamente, ya hemos visto que si la extensión L/K no es
separable, entonces TrL/K = 0. 2

2.2.4 Discriminante y ramificación

El estudio de los ideales primos que ramifican en una extensión finita


y entera de anillos de Dedekind B/A se puede hacer, en el caso sepa-
rable, con la ayuda de un invariante asociado a la extensión de forma
natural y que sirve para determinar el conjunto de los ideales primos
de A que ramifican en la extensión B/A: el discriminante. El objetivo
de este párrafo es definir y estudiar algunas de sus propiedades.
Sean, entonces, A un dominio enteramente cerrado, K su cuerpo
de fracciones, L/K una extensión finita y separable, n := [L : K] y
B la clausura entera de A en L.

¡ una K-base¢ {b1 , b2 , . . . , bn }


2.2.23 Definición. Por discriminante de
de L entenderemos el determinante det TrL/K (bi bj ) . Como que la
108 Cap. 2 Cuerpos de números

forma bilineal TrL/K es no degenerada, el discriminante es un ele-


mento de K ∗ . Escribiremos
¡ ¢
D(b1 , b2 , . . . , bn ) := det TrL/K (bi bj ) .

Si b1 , b2 , . . . , bn son elementos de B, entonces D(b1 , b2 , . . . , bn ) ∈ A,


ya que TrL/K (bi bj ) ∈ A para todo par de elementos bi , bj ∈ B.

Consideramos una nueva base {b01 , b02 , . . . , b0n } dada a partir de la


base {b1 , b2 , . . . , bn } por multiplicación por una matriz P en la forma
 0  
b1 b1
 b0   b2 
 2  
 ..  = P  ..  .
. .
b0n bn

Entonces, D(b01 , b02 , . . . , b0n ) = det P 2 D(b1 , b2 , . . . , bn ). Por tanto, los


discriminantes de bases diferentes coinciden módulo cuadrados de K ∗ .

2.2.24 Definición. Llamaremos discriminante de la extensión B/A


el ideal de A generado por los discriminantes D(b1 , b2 , . . . , bn ), cuando
los conjuntos {b1 , b2 , . . . , bn } recorren todas las posibles K-bases de
L formadas por elementos de B. Lo designaremos con el sı́mbolo
∆(B/A).

2.2.25 Lema. Sea {b1 , b2 , . . . , bn } una K-base de L formada por e-


lementos de B. El ideal extensión BD(b1 , b2 , . . . , bn ) esta incluido en
el A-módulo libre Ab1 ⊕ Ab2 ⊕ · · · ⊕ Abn .

P
Demostración. En efecto, dado b ∈ B escribimos b = ni=1 ai bi con
los coeficientes
Pn ai ∈ L; al multiplicar por bj obtenemos las expresiones
bbj = i=1 ai bi bj y, al tomar trazas,
n
X
TrL/K (bbj ) = ai TrL/K (bi bj ).
i=1

Como que bbj , bi bj ∈ B, sus trazas pertenecen a A y la regla de


Cramer para la resolución de sistemas de ecuaciones lineales nos per-
mite asegurar que los coeficientes ai se obtienen como cociente de
2.2. Ramificación 109

un determinante formado por elementos de A por el determinante


de la matriz (TrL/K (bi bj )); por tanto, ai ∈ D(b1 ,b12 ,...,bn ) A ⊆ K. Ello
demuestra la segunda parte. 2

2.2.26 Proposición. Supongamos que B es un A-módulo libre y que


el conjunto {b1 , b2 , . . . , bn } es una A-base de B. Entonces, ∆(B/A)
es el ideal principal generado por D(b1 , b2 , . . . , bn ).

Demostración. Si {b01 , b02 , . . . , b0n } es otra K-base de L formada


por elementos de B, como que {b1 , b2 , . . . , bn } es una A-base de B,
existe una matriz (ai,j ) ∈ Mn (A), no necesariamente invertible en
A, y la¡ matriz de ¢la forma TrL/K en esta nueva base es el producto
(ai,j ) TrL/K (bi bj ) (aj,i ). Por tanto,

D(b01 , b02 , . . . , b0n ) = det(ai,j )2 D(b1 , b2 , . . . , bn )

es del ideal generado por D(b1 , b2 , . . . , bn ). 2

En segundo lugar, veremos que el discriminante se comporta bien


por localización. Concretamente, si S ⊆ A es un conjunto multiplica-
tivamente cerrado, entonces S −1 A es un dominio enteramente cerrado
con cuerpo de fracciones K y S −1 B es la clausura entera de S −1 A en
L. Por tanto, tiene sentido hablar del discriminante ∆(S −1 B/S −1 A).

2.2.27 Proposición. Sea S un subconjunto multiplicativamente ce-


rrado de A. Entonces, se satisface la igualdad ∆(S −1 B/S −1 A) =
S −1 ∆(B/A).

Demostración. La inclusión S −1 ∆(B/A) ⊆ ∆(S −1 B/S −1 A) es


clara, ya que toda K-base de L formada por elementos de B es una
K-base de L formada por elementos de S −1 B; por tanto, ∆(B/A) ⊆
∆(S −1 B/S −1 A) y, en consecuencia, S −1 ∆(B/A) ⊆ ∆(S −1 B/S −1 A).
Por otra parte, si {b1 , b2 , . . . , bn } es una K-base de L formada
por elementos de S −1 B, podemos multiplicar todos los elementos bi
por un elemento conveniente s ∈ S de forma que sbi ∈ B; entonces,
D(sb1 , sb2 , . . . , sbn ) ∈ ∆(B/A) y de la igualdad D(sb1 , sb2 , . . . , sbn ) =
s2n D(b1 , b2 , . . . , bn ), se deduce inmediatamente que D(b1 , b2 , . . . , bn ) ∈
S −1 ∆(B/A). Ello demuestra la otra inclusión. 2
110 Cap. 2 Cuerpos de números

Finalmente, vamos a ver una propiedad que facilitará el cálculo


del discriminante en algunos casos particulares importantes.

2.2.28 Proposición. Sea γ ∈ L un elemento primitivo de la exten-


sión L/K y sea f (X) := Irr(γ, K) el polinomio mónico irreducible de
K[X] que tiene γ por raı́z. Entonces,

D(1, γ, γ 2 , . . . , γ n−1 ) = (−1)n(n−1)/2 NL/K (f 0 (γ)),

en donde f 0 (X) denota el polinomio derivado del polinomio f (X).

Demostración. Podemos escribir f (X) = (X − γ1 ) · · · (X − γn )


en donde γ1 , . . . , γn son los n conjugados diferentes de γ =: γ1 . Al
derivar la igualdad y substituir en γi obtenemos las igualdades
Y
f 0 (γi ) = (γi − γj )
j6=i

que, una vez multiplicadas, dan la fórmula


n
Y n Y
Y
f 0 (γi ) = (γi − γj ).
i=1 i=1 j6=i

Como que el polinomio f 0 (X) tiene coeficientes en el cuerpo K, la nor-


ma
Qn NL/K (f 0 (γ)) puede ser calculada como el producto NL/K (f 0 (γ)) =
0 0
i=1 f (γi ) de los conjugados de f (γ). Por otra parte, el discrimi-
nante se puede calcular en la forma D(1, γ, . . . , γ n−1 ) = det(γij−1 )2 ,
como ya ha estado probado anteriormente caracterizar las extensiones
separables por la no degeneración de la forma bilineal traza. Por tan-
to, y como que el determinante de la matriz de Vandermonde
 
1 1 ... 1
 γ1 γ2 . . . γn 
 
 .. .. .. .. 
 . . . . 
γ1n−1 γ2n−1 . . . γnn−1
Qn Q
es el producto i=2 j<i (γi − γj ), obtenemos la igualdad
n Y
Y n Y
Y
D(1, γ, . . . , γ n−1 ) = (γi − γj )2 = (−1)n(n−1)/2 (γi − γj )
i=2 j<i i=1 j6=i
2.2. Ramificación 111

que, combinada con la que proporciona la norma de f 0 (γ), permite


deducir el resultado. 2

Un ejemplo importante de discriminante es el discriminante de


las sucesivas potencias de una raı́z de la unidad; este discriminante
lo utilizaremos más adelante.

2.2.29 Proposición. Sea ζn una raı́z primitiva n-ésima de la unidad.


Entonces,
nϕ(n)
D(1, ζn , ζn2 , . . . , ζnϕ(n)−1 ) = (−1)ϕ(n)(ϕ(n)−1)/2 Q ϕ(n)/(p−1)
.
p|n p

Demostración. La demostración se basa en el conocimiento de los


polinomios ciclotómicos Φn (X); concretamente en las dos fórmulas
siguientes: Y
Φn (X) = (X d − 1)µ(n/d) ,
d|n
para todo natural n, siendo µ la función de Moëbius, y
Φn0 (X)Φn0 p (X) = Φn0 (X p ),
siempre que p sea un número natural primo que no divida n0 . Los
casos n = 1 y n = 2 no tienen ninguna dificultad; por tanto, podemos
suponer que n > 2.
Al derivar la primera de estas fórmulas y substituir en ζn se ob-
tiene la expressión
Y
Φ0n (ζn ) = ζn−1 n (ζnd − 1)µ(n/d) .
d|n, d6=n

La proposición 2.2.28 ya da el signo enunciado, de forma que sólo


hemos de calcular la norma Nn (Φ0n (ζn )), en donde Nn designa la
norma de la extensión Q(ζn )/Q. El hecho que la norma sea multi-
plicativa, como también su transitividad para cadenas de extensiones,
permite escribir consecutivamente las igualdades
Q
Nn (Φ0n (ζn )) = Nn (ζn )−1 nϕ(n) d|n, d6=n Nn (ζnd − 1)µ(n/d)
Q
= Nn (ζn )−1 nϕ(n) d|n, d6=n Nn (ζn/d − 1)µ(n/d)
Q
= Nn (ζn )−1 nϕ(n) d|n, d6=1 Nn (ζd − 1)µ(d)
Q
= Nn (ζn )−1 nϕ(n) d|n, d6=1 Nd (ζd − 1)µ(d)ϕ(n)/ϕ(d) .
112 Cap. 2 Cuerpos de números

En primer lugar observamos que para todo natural n > 2 es


Nn (ζn ) = 1, ya que el inverso de cada conjugado de ζ también es
un conjugado de ζ y son diferentes. Por otra parte, como que d 6= 1,
es ζd 6= 1 y Nd (ζd − 1) 6= 0. Si d es divisible por el cuadrado de un
número primo, entonces µ(d) = 0 y el factor Nd (ζd − 1)µ(d)ϕ(n)/ϕ(d)
vale 1. Por tanto, el producto se extiende a los naturales d 6= 1
diferentes de n que son libres de cuadrados.
Ahora podemos observar que Nd (ζd − 1) = (−1)ϕ(d) Nd (1 − ζd ), de
forma que los factores del producto son Nd (1 − ζd )µ(d)ϕ(n)/ϕ(d) , ya que
el signo es (−1)µ(d)ϕ(n) = 1, porque ϕ(n) es par para todo n > 2. De
esta forma obtenemos la expressión
Y
Nn (Φ0n (ζn )) = nϕ(n) Nd (1 − ζd )µ(d)ϕ(n)/ϕ(d) ,
d|n, d6=1

el producto extendido a todos los naturales d libres de cuadrados y


diferentes de 1 que dividen n.
De la segunda de las fórmulas generales para los polinomios ci-
clotómicos que hemos escrito se deduce que Φd (1) = 1 para todo
natural d divisible por dos o más primos diferentes. En efecto, co-
mo que 1 ∈ Q, 1 no puede ser raı́z de ningún polinomio ciclotómico
Φd (X), de forma que de la igualdad Φn0 (1)Φn0 p (1) = Φn0 (1) se de-
duce que Φn0 p (1) = 1. Por otra parte, para todo natural primo p
que divide n se satisface la igualdad Np (1 − ζp ) = Φp (1) = p, ya que
Φp (X) = 1 + X + X 2 + · · · + X p−1 . Al trasladar estos cálculos a la
fórmula anterior obtenemos la fórmula que querı́amos probar. 2

Se trata de ver que relación tiene el discriminante con la rami-


ficación. Para ello, nos pondremos en la situación en que A es un
anillo de Dedekind, K su cuerpo de fracciones, L/K una extensión
finita y separable, n := [L : K] y B la clausura entera de A en
L. Entonces, el ideal discriminante ∆(B/A) descompone de forma
única como producto de ideales primos no nulos de A. Se trata de
probar que el conjunto de los ideales primos de A que ramifican en
B está formado exactamente por los ideales primos que dividen el
discriminante.
Comenzamos por estudiar el comportamiento local del discrimi-
nante y de la ramificación. Sea p ⊆ A un ideal primo no nulo y
2.2. Ramificación 113

sea S := A − p. Entonces, S −1 p := pS −1 A es un ideal primo de


S −1 A y, en virtud de la proposición 2.2.26, condición necesaria y
suficiente para que ∆(B/A) ⊆ p es que ∆(S −1 B/S −1 A) ⊆ S −1 p.
Por otra parte, S −1 A es un anillo de Dedekind local y S −1 B es la
e
clausura entera de S −1 A en L; además, si pB = Pe11 · · · Pgg es la des-
composición de pB en B, la descomposición de pS B en S −1 B es
−1

pS −1 B = (S −1 P1 )e1 · · · (S −1 Pg )eg y, entonces, la extensión residual


S −1 A/S −1 p ⊆ S −1 B/S −1 Pi es la extensión A/p ⊆ B/Pi ; por tanto,
condición necesaria y suficiente para que el ideal p ⊆ A ramifique en
B es que el ideal S −1 p ⊆ S −1 A ramifique en S −1 B. Pero, ahora,
los anillos S −1 A y S −1 B son anillos de Dedekind de ideales princi-
pales y S −1 B es un S −1 A-módulo libre de rango n; de forma que
el ideal discriminante ∆(S −1 B/S −1 A) es principal y generado por el
discriminante de una S −1 A-base de S −1 B.
Estas consideraciones hacen que podamos suponer de entrada que
A es un anillo de Dedekind de ideales principales, y local, y que p es
el único ideal primo no nulo de A. Si {b1 , b2 , . . . , bn } es una A-base
de B, entonces es una K-base de L y {b1 + pB, b2 + pB, . . . , bn + pB}
es una A/p-base de B/pB. Ello ya ha sido probado anteriormente.
Sea b ∈ B un elemento cualquiera. La multiplicación por b
define una aplicación A-lineal mb : B −→ B que, en la A-base
{b1 , b2 , . . . , bn } de B admite una matriz (ai,j ) ∈ Mn (A). La reduc-
ción módulo pB de esta aplicación lineal da lugar a la aplicación
A/pA-lineal mb : B/pB −→ B/pB de multiplicación por b + pB en
B/pB, que tiene por matriz (ai,j + p) ∈ Mn (A/pA) en la A/p-base
{b1 + pB, b2 + pB, . . . , bn + pB} de B/pB. En particular, se satis-
face la igualdad TrL/K (b) + p = tr(mb ), de forma que la reducción
módulo p del discriminante DB/A (b1 , b2 , . . . , bn ) es el determinante
D(b1 , b2 , . . . , bn ) := det [tr ((bi + pB)(bj + pB))].
Como que ∆(B/A) es el ideal generado por D(b1 , b2 , . . . , bn ), decir
que ∆(B/A) ⊆ p equivale a decir que D(b1 , b2 , . . . , bn ) ∈ p y equiva-
le a decir, por tanto, que D(b1 , b2 , . . . , bn ) = 0 en A/p. Por tanto,
es necesario probar que condición necesaria y suficiente para que p
ramifique en B es que D(b1 , b2 , . . . , bn ) = 0 en A/p. Para ello, sea
e
pB = Pe11 · · · Pgg la descomposición de pB en ideales primos de B.
114 Cap. 2 Cuerpos de números

El teorema chino del residuo nos permite escribir la descomposición


g
M
B/pB ' B/Pei i
i=1

de B/pB como suma directa de subespacios vectoriales sobre A/p.


Podemos considerar una A/p-base de B/pB construida reuniendo
bases de los sumandos B/Pei i ; si α ∈ B/pB es un elemento cualquiera
y α = α1 + · · · + αg es la descomposición de α en sumandos αi ∈
B/Pei i , la matriz de la multiplicación por α en B/pB en esta nueva
base se expresa en forma de matriz con cajas en la diagonal, cada una
de ellas correspondiente a la matriz de la multiplicación por αi en la
base que hemos tomado en B/Pei i para construir por reunión la base
de B/pB. En particular, ello nos permite asegurar que la traza de la
aplicación lineal de multiplicación por α en B/pB es la suma de las
trazas de las aplicaciones lineales de la multiplicación por αi en cada
B/Pei i . En consecuencia, la matriz de las trazas de los productos
toma la forma de una matriz de cajas en la diagonal en donde cada
una es la matriz de las trazas de los productos de los elementos de la
base de B/Pei i , ya que los productos de elementos de diferentes fac-
tores B/Pei i se anulan. Como que los determinantes de las matrices
de una forma bilineal simétrica en dos bases diferentes son iguales
excepto de la multiplicación por el cuadrado del determinante de la
matriz del cambio de base, y este determinante siempre es invertible,
obtenemos la fórmula
g
Y
D(b1 , b2 , . . . , bn ) = det P 2 Di ,
i=1

en donde D i es el determinante de la matriz de las trazas de los


productos de los elementos de la base que hemos escogido en B/Pei i .
Supongamos que el ideal primo p es no ramificado en B; es decir,
que para 1 ≤ i ≤ g la extensión A/p ⊆ B/Pi es separable y ei = 1.
Como que las extensiones A/p ⊆ B/Pi son separables, los determi-
nantes D i son no nulos y obtenemos que D(b1 , b2 , . . . , bn ) 6= 0 en A/p,
como querı́amos ver. Recı́procamente, es necesario ver que si p rami-
fica en B, entonces D(b1 , b2 , . . . , bn ) = 0. Supongamos, primero, que
e1 > 1. Podemos elegir la A/p-base de B/Pe11 completando bases
2.2. Ramificación 115

en la filtración de B/Pe11 dada por los ideales (y A/p-espacios vec-


toriales) Pa1 /Pe11 , e1 − 1 ≥ a ≥ 0. El hecho que el primer vector de
esta base sea nilpotente (su potencia e1 -ésima se anula) hace que la
aplicación lineal de multiplicación por este elemento sea un endomor-
fismo nilpotente de B/Pe11 y, por tanto, todos los valores propios sean
nulos. Análogamente, el producto de este elemento por cualquier otro
también es nilpotente y lo mismo sucede con los endomorfismos de
B/Pe11 de multiplicación por estos productos; por tanto, los trazas
de los productos son nulas y la matriz que sirve para calcular el de-
terminante D 1 tiene una columna de ceros. Por tanto, D 1 = 0. Falta
el caso en que todos los ı́ndices de ramificación sean triviales, pero
que alguna de las extensiones A/p ⊆ B/Pi no sea separable. Pero,
en este caso, la forma traza en B/Pi es la forma nula y D i = 0.
En resumen, hemos demostrado el resultado siguiente.

2.2.30 Proposición. Sean A un anillo de Dedekind, K su cuerpo


de fracciones, L/K una extensión finita y separable, B la clausura
entera de A en L y p un ideal primo no nulo de A. Condición nece-
saria y suficiente para que p ramifique en la extensión B/A es que el
discriminante ∆(B/A) sea divisible por p.

2.2.5 Cuerpos cuadráticos

Sea K/Q una extensión cuadrática; es decir, de grado [K : Q] = 2.


Si x es un elemento de K no racional, entonces K = Q(x) y x es raı́z
de una ecuación irreducible de grado 2 con coeficientes racionales. Si
escribimos esta ecuación en la forma aX 2 + bX + √ c = 0, obtenemos
−b ± b2 − 4ac
que x es uno de los dos números algebraicos . Como
√ 2a
que a y b son números racionales, Q(x) = Q( b2 − 4ac).√ Quitando
denominadores, obtenemos que K es de la forma Q( D), en donde
D es un entero libre de cuadrados; es decir, D = −1 o bien ±D es
un producto de números primos diferentes.
Claramente, la extensión K/Q es una extensión de Galois abelia-
na. El objetivo de este
√ párrafo √
es demostrar que existe una raı́z ζ de
la unidad tal que Q( D) ⊆ Q( ζ).
116 Cap. 2 Cuerpos de números

Para ello, comenzamos considerando un número primo impar p y


una raı́z primitiva p-ésima de la unidad ζ. El primer paso consiste en
encontrar las subextensiones cuadráticas de Q(ζ)/Q.
µ ¶
P a
2.2.31 Proposición. Sea S := a∈Fp ζ a la primera suma de
µ ¶ p µ ¶
∗ 2 −1
Gauss para el carácter de Legendre . Entonces S = p.
p p

2.2.32 Definición. Sea µ natural primo impar. Escribiremos p∗


p un ¶
−1
para designar el número p.
p

Observemos que siempre es p∗ ≡ 1 (mod 4).

2.2.33 Corolario. Sea p un número primo impar y sea ζ una raı́z



primitiva p-ésima de la unidad. Entonces Q( p∗ ) ⊆ Q(ζ).

Por otra parte, está claro que i = −1 es una raı́z cuarta prim-

itiva de la unidad. Además, como que Q( −p∗ ) es un subcuerpo
√ ∗
de la composición de los dos cuerpos Q( p ) y Q(i), y como que
la composición de cuerpos ciclotómicos es un cuerpo ciclotómico, las

extensiones cuadráticas Q( ±p)/Q, en donde p es un número primo
impar, son subextensiones de un cuerpo ciclotómico.
1+i
Por otra parte, el número complejo ζ8 := √ es una raı́z octava
2 √
de
√ la unidad, de forma que, como que i ∈ Q(ζ
√8 ), también
√ 2 y
−2 son elementos de Q(ζ8 ) y los cuerpos Q( 2) y Q( −2) son
subextensiones de cuerpos ciclotómicos.
Finalmente, si D = ±p1 p2 . . . pr es la descomposición de D en
números primos, se satisface la inclusión siguiente:
√ √ √ p p p
Q( D) ⊆ Q( −1, 2, p∗1 , p∗2 , . . . , p∗r ).
p
y, como que cada uno de los cuerpos Q( p∗i ) es un subcuerpo de un

cuerpo ciclotómico, lo mismo pasa con el cuerpo Q( D).
Dicho de otra forma, hemos demostrado el siguiente
2.2. Ramificación 117

2.2.34 Teorema.
√ Sea D un entero libre de cuadrados. Entonces se
cumple Q( D) ⊆ Q(ζ) en donde ζ es una raı́z primitiva 4|D| de la
unidad.

2.2.6 Cuerpos ciclotómicos

Ya hemos comentado más arriba la importancia que tienen los cuerpos


ciclotómicos. En este número se trata de hacer un estudio de algunas
de sus propiedades aritméticas. Concretamente, determinaremos su
anillo de enteros, su discriminante, y las leyes de descomposición de
los números primos en estos anillos.
Consideramos, entonces, un entero n > 1, una raı́z primitiva n-
ésima de la unidad ζ := ζn , el cuerpo ciclotómico K := Q(ζ) y el
anillo de los enteros de K, A := OK . Es bien conocido que [Q(ζ) :
Q] = ϕ(n) y que el conjunto 1, ζ, ζ 2 , . . . , ζ ϕ(n)−1 es una Q-base de
Q(ζ), en donde ϕ designa la función de Euler. Ya hemos calculado el
discriminante D(1, ζ, ζ 2 , . . . , ζ ϕ(n)−1 ); esto nos da información sobre
el conjunto de los ideales primos de Z que ramifican en O.

2.2.35 Corolario. Sea p un natural primo que ramifica a Q(ζn ).


Entonces, p divide n.

Demostración. El discriminante de la extensión Q(ζ)/Q es el ideal


principal generado por el discriminante de una Z-base del anillo de los
enteros de Q(ζ). Como que ζ ∈ O, el discriminante D(1, ζ, . . . , ζ ϕ(n)−1 )
es el producto del discriminante de esta base por el cuadrado del de-
terminante de la matriz de los elementos ζ i expresados en esta base;
esta matriz tiene coeficientes enteros y, por tanto, el discriminante
de la extensión divide el ideal generado por D(1, ζ, . . . , ζ ϕ(n)−1 ). Por
tanto, el discriminante de la extensión divide nϕ(n) . Como que los
primos que ramifican dividen el discriminante, si p ramifica, entonces
p ha de dividir n. 2

Este resultado tiene un recı́proco. Si n es un natural impar, en-


tonces Q(ζ2n ) = Q(ζn ), de forma que podemos suponer siempre que
n 6≡ 2 (mod 4). En estas condiciones, los ideales primos de Z que
118 Cap. 2 Cuerpos de números

ramifican en Q(ζ) son exactamente los ideales pZ tales que p divide


n. Para demostrarlo, comenzaremos por el caso que en n sea potencia
de un número primo.

2.2.36 Proposición. Supongamos que p es un natural primo y que


n = pr , r ≥ 1. Sea a := 1 − ζ ∈ Q(ζ). Entonces:

(i) El ideal principal Oa es un ideal primo.

(ii) El grado residual de Oa es 1.

(iii) El ideal Op es la potencia ϕ(n)-ésima del ideal primo Oa.

Demostración. Como que las raı́ces de la unidad son enteros al-


gebraicos, esta claro que ζ ∈ O; por tanto, Oa es un ideal entero de
Q(ζ). Sea f (X) := Φpr (X) el polinomio ciclotómico. Es conocido
que
r
Xp − 1 r−1 r−1
f (X) = pr−1 −1 = 1 + X p + · · · + X (p−1)p .
X
i
Para todo entero i se satisface la fórmula ui := 1−ζ 2
1−ζ = 1+ζ +ζ +· · ·+
ζ i−1 , de forma que ui ∈ O; y si i no es divisible por p, intercambiando
los papeles de ζ y ζ i , obtenemos también que u−1 i ∈ A, de forma que
ui es un elemento invertible de O. A partir de la igualdad f (X) =
Q i
mcd (i,p)=1 (X − ζ ) podemos escribir
Y
p = f (1) = (1 − ζ i ) = u(1 − ζ)ϕ(n) ,
mcd (i,p)=1
Q
en donde u = mcd (i,p)=1 ui es invertible en O. En particular, los
elementos a y 1 − ζ i , mcd (i, p) = 1, son asociados (generan el mismo
ideal) y el ideal pO es la potencia ϕ(n)-ésima del ideal principal Oa.
Como que pZ es un ideal primo de Z y la extensión Q(ζ)/Q es de
Galois, la fórmula ef g = n nos permite asegurar que el ideal Oa es
un ideal primo de O de grado residual 1. 2

2.2.37 Corolario. Sea n 6≡ 2 (mod 4) un natural, que escribiremos


en la forma n = pr n0 , con r ≥ 0 y mcd (p, n0 ) = 1, y sea p ⊆ O
un ideal primo de A que divide p. Entonces, e(p/pZ) = ϕ(pr ). En
2.2. Ramificación 119

particular, condición necesaria y suficiente para que p ramifique en


Q(ζ) es que p divida n.

Demostración. Podemos considerar las cadenas de cuerpos Q ⊆


Q(ζn0 ) ⊆ Q(ζn ) y Q ⊆ Q(ζpr ) ⊆ Q(ζn ). Acabamos de probar que la
extensión Q(ζpr )/Q sólo ramifica en el primo pZ y que el ı́ndice de
ramificación es ϕ(pr ); por tanto, la extensión Q(ζn )/Q ramifica en pZ
y el ı́ndice de ramificación de pZ es un múltiple de ϕ(pr ). Por otra
parte, en virtud de la proposicion ??, la extensión Q(ζn0 )/Q no ram-
ifica en ningún ideal primo de Q(ζn0 ) que divide pZ; en consecuencia,
si p es un ideal primo de Q(ζn ) que contrae a pZ, y si p0 es la con-
tracción de p a Q(ζn0 ), entonces, e(p/pZ) = e(p/p0 ) divide el grado
[Q(ζn ) : Q(ζn0 )] = ϕ(pr ). Por tanto, la igualdad e(p/pZ) = ϕ(pr ). 2

A continuación determinaremos el grado residual de todos los ide-


ales primos. Comenzaremos por demostrar el resultado siguiente.

2.2.38 Lema. Sean ` un número natural primo que no divide n y


l ⊆ O un ideal primo que divide O`. Entonces, las clases residuales
de 1, ζ, ζ 2 , . . . , ζ n−1 en el cuerpo residual O/l son todas diferentes.
Además, si f := f (l/`) designa el grado residual en l, entonces `f ≡ 1
(mod n).

Demostración. El polinomio X n − 1 ∈ Z[X] es separable sobre Z


y sobre F` , ya que ` no divide n. Por tanto, la reducción módulo l
de las raı́ces diferentes de f (X), 1, ζ, ζ 2 , . . . , ζ n−1 , han de ser raı́ces
diferentes de X n − 1 en F` . Esto demuestra la primera afirmación.
Por otra parte, el conjunto {ζ i ∈ A/l : 0 ≤ i ≤ n − 1} es un subgrupo
de orden n de (A/l)∗ , que es de orden `f − 1. Por tanto, n divide
`f − 1. 2

2.2.39 Lema. Sea ` un natural primo que no divide n. Entonces,


O = O` + Z[ζ].

Demostración. Es necesario demostrar que para todo elemento b ∈


O existe b0 ∈ Z[ζ] tal que b − b0 ∈ O`. Sea D := D(1, ζ, . . . , ζ ϕ(n)−1 );
entonces, D ∈ Z y ` no divide D, ya que D divide una potencia de
120 Cap. 2 Cuerpos de números

n. En consecuencia, D es invertible a Z/`Z; es decir, existe D 0 ∈ Z


tal que DD 0 ≡ 1 (mod `). Esto nos permite asegurar que b ≡ DD 0 b
(mod O`). Pero, en virtud del lema 2.2.25, Db ∈ Z[ζ], de forma que
DD0 b ∈ Z[ζ] y podemos tomar b0 = DD0 b. 2

2.2.40 Corolario. Sean ` un natural primo que no divide n y f


un natural cualquiera tal que `f ≡ 1 (mod n). Entonces, para todo
f
elemento b ∈ O es b` − b ∈ O`.

Demostración. En efecto, acabamos de probar que existen ai ∈ Z


Pϕ(n)
tales que b − i=1 ai ζ i ∈ O`. Como que ai ∈ Z, se satisfacen las
congruencias a`i ≡ ai (mod `), de forma que a`i − ai ∈ Z` ⊆ O`; por
Pϕ(n) f Pϕ(n) f
tanto, b` − i=1 ai ζ i` ∈ O` y, por inducción, b` − i=1 ai ζ i` ∈ O`.
f
Por hipótesi, ζ ` = ζ, de forma que la última suma es b; por tanto,
f
b` − b ∈ O` como querı́amos ver. 2

2.2.41 Proposición. Sean ` un natural primo que no divide n y f


el natural más pequeño tal que `f ≡ 1 (mod n). Entonces,

O` = l1 l2 · · · lg ,

siendo l1 , l2 , . . . , lg ideales primos diferentes de O de grado residual


f (li /`Z) = f y g está definido por la fórmula f g = ϕ(n).

Demostración. Como que ` no divide n, la assignación ζ 7→ ζ `


define un automorfismo de Q(ζ); lo denotamos por F` . Entonces, para
todo b ∈ O es F` (b) − b` ∈ O`, ya que podemos elegir ai ∈ Z tales que
Pϕ(n) P P
b− i=1 ai ζ i ∈ O` y, en consecuencia, F` (b) ≡ i ai ζ i` ≡ i a`i ζ i` ≡
¡P ¢
i ` ≡ b` (mod O`). Por inducción, F f (b)−b`f ∈ O`, de forma
i ai ζ `
que, en virtud del corolario anterior, F`f (b)−b ∈ O`, para todo b ∈ O.
Por hipótesi, el orden del automorfismo F` ∈ Gal (Q(ζ)/Q) es
exactamente f . Sean l un ideal primo de O que divide O` y f1 el
grado residual de l. Ello nos dice que O/Ol es el cuerpo finito de `f1
elementos; por tanto, f1 es el natural no nulo más pequeño que para
f
todo elemento b ∈ O satisface b` 1 − b ∈ l para todo elemento b ∈ O.
Como que f también lo satisface, ha de ser f1 ≤ f . Pero, por otra
f
parte, como que ζ ` 1 − ζ ∈ l y las raı́ces de la unidad 1, ζ, . . . , ζ n−1
2.2. Ramificación 121

son diferentes en O/l, ha de ser `f1 ≡ 1 (mod n); ello demuestra la


otra desigualdad: f ≤ f1 . Por tanto, f = f1 , hecho que termina la
demostración. 2

Podemos, por tanto, dar las leyes de descomposición de todos los


ideales primos de Z en los cuerpos ciclotómicos Q(ζ), siendo ζ = ζn
una raı́z primitiva n-ésima de la unidad.

2.2.42 Teorema. Sean n 6≡ 2 (mod 4) un natural, ζ una raı́z prim-


itiva n-ésima de la unidad, O el anillo de los enteros del cuerpo ci-
clotómico Q(ζ) y p ∈ Z un natural primo. La descomposición de pZ
en O es dada de la forma siguiente. Ponemos n = pr n0 con r ≥ 0 y
mcd (p, n0 ) = 1; entonces

Op = (p1 p2 · · · pg )e ,

en donde e = ϕ(pr ), pi son ideales primos diferentes de O de grado


residual el entero más pequeño f tal que pf ≡ 1 (mod n0 ) y f g =
ϕ(n0 ).

Demostración. Falta ver el caso r ≥ 1. Podemos considerar la


cadena de cuerpos Q ⊆ Q(ζn0 ) ⊆ Q(ζn ) y tener en cuenta la mul-
tiplicatividad de los ı́ndices de ramificación y la de los grados re-
siduales. Sea P ⊆ O un ideal primo que divide p y sea p la su
contracción al anillo de los enteros de Q(ζn0 ). Entonces, f (P/p) =
g(p) = 1, ya que e(P/p) = ϕ(pr ) es el grado de la extensión; por
tanto, f (P/p) = f (p/p) y podemos aplicar la proposición anterior.
Y como que e(p/p) = 1, es e(P/p) = ϕ(pr ). 2

Vamos a hacer, ahora, el estudio de los anillos de los enteros.

2.2.43 Teorema. Sean n un entero, ζ := ζn una raı́z primitiva n-


ésima de la unidad, y K := Q(ζ) el n-ésimo cuerpo ciclotómico.
Entonces, el anillo de los enteros de K es el anillo OK = Z[ζ].

Demostración. Sean O := OK y B := Z[ζ]. Claramente, ζ ∈ O,


de forma que B ⊆ O y hay que probar la igualdad. Comenzamos por
122 Cap. 2 Cuerpos de números

el caso n = pr , en donde p es un natural primo y r ≥ 1. Volvemos


a tomar la notación de la proposición 2.2.36 Hemos demostrado que
B + aO = O; como que a ∈ B, después de multiplicar por a y
sustituir, obtenemos la igualdad B + a2 O = O; y, por inducción,
para todo entero s ≥ 1 es B + as O = O. Ahora bien, también hemos
visto que D(1, ζ, ζ 2 , . . . , ζ ϕ(n)−1 )O ⊆ B y que D(1, ζ, ζ 2 , . . . , ζ ϕ(n)−1 )
es una potencia de p. Por tanto, para s bastante grande se satisface la
inclusión ps O ⊆ B; y como que Op es una potencia de Oa, también
Oas ⊆ B para s suficientemente grande. Ello implica la igualdad
B = O.
El caso general se puede probar por inducción sobre el número de
primos diferentes que dividen n. Ponemos n = pr n0 con p primero,
mcd (p, n0 ) = 1, y r ≥ 1, ζ 0 := ζn0 una raı́z primitiva n0 -ésima de la
unidad, K 0 := Q(ζ 0 ) y
mathcalO 0 = B 0 = Z[ζ 0 ] el anillo de los enteros de K 0 (hipótesi de
0
inducción). Esta claro que ζ n es una raı́z primitiva pr -ésima de la
0
unidad y que O 0 [ζ n ] = Z[ζ] ⊆ O; es necesario probar la igualdad. El
0 0 0 r
discriminante D(1, ζ n , ζ 2n , . . . , ζ n (ϕ(p )−1) ) se puede calcular como
0
el discriminante de la extensión Q(ζ n )/Q, ya que las extensiónes
0
Q(ζn0 )/Q y Q(ζ n )/Q son linealmente disjuntas; por lo visto en el caso
0 0 0 r
que n es potencia de p, el discriminante D(1, ζ n , ζ 2n , . . . , ζ n (ϕ(p )−1) )
es una potencia de p en Z y, por tanto, una potencia pk de p en
O0 . Igual que en la demostración del 2.2.25, obtenemos la inclusión
0
pk O ⊆ O0 [ζ n ] teniendo en cuenta la regla de Cramer. Por otra parte,
como que la extensión Q(ζ)/Q(ζ 0 ) es totalmente ramificada en todos
los ideales primos P de O que dividen pZ, los cuerpos residuales
de O en P y de O 0 en P ∩ O 0 coinciden para todo ideal primo P
de O que divide p. Sean P1 , P2 , . . . , Pg todos los ideales primos de
O que dividen p y sean P0i := Pi ∩ O0 sus contracciones a O 0 . Se
tienen igualdades pO 0 = P01 P02 · · · P0g en O0 , ya que el número de
ideales primos de O y de O 0 que dividen p es el mismo y O 0 /Z es
0
no ramificada en p, y (1 − ζ n )O = P1 P2 · · · Pg , ya que la potencia
ϕ(pr )-ésima de los dos ideales es el ideal Op. Esta última igualdad
0
nos permite asegurar que O/(1 − ζ n )O ' O0 /P01 P02 · · · P0g , en virtud
0
del teorema chino del residuo, de forma que O = O 0 + (1 − ζ n )O =
0 0
O0 [ζ n ] + O(1 − ζ n ). De nuevo por inducción teniendo en cuenta que
0 0
1 − ζ n ∈ O0 [ζ n ], se obtiene que para todo entero s suficientemente
2.2. Ramificación 123

0 0
grande es O = O 0 [ζ n ] + O(1 − ζ n )s . Como que una potencia del
0
ideal O(1 − ζ n ) es el ideal Op, si tomamos s suficientemente grande,
0
obtenemos la igualdad O = O 0 [ζ n ], como querı́amos demostrar. 2

Como consecuencia de este resultado, el discriminante ∆(Z[ζ]/Z)


es el determinante D(1, ζ, . . . , ζ ϕ(n)−1 ) que hemos calculado en la
proposición 2.2.29. Obtenemos, por tanto, el resultado siguiente.

2.2.44 Corolario. El discriminante de la extensión ciclotómica Z[ζ]/Z,


en donde ζ = ζn es una raı́z primitiva n-ésima de la unidad, es

nϕ(n)
∆(Z[ζ]/Z) = (−1)ϕ(n)(ϕ(n)−1)/2 Q ϕ(n)/(p−1)
.
p|n p

Una aplicación interesante de las leyes de descomposición de los


números primos en los cuerpos ciclotómicos Q(ζp ), p un número pri-
mo, és una nueva demostración de la ley de reciprocidad cuadrática.
Recordamos que si ζ es una raı́z primitiva p-ésima de la unidad, p un
natural primo impar, entonces el único subcuerpo cuadrático de Q(ζ)

es el cuerpo Q( p∗ ), en donde p∗ = (−1)ε(p) p. La parte principal de
la demostración es el resultado siguiente.

2.2.45 Lema. Sean p, `, naturales primos impares diferentes. Condi-


ción necessaria y suficiente para que ` descomponga como a producto

de dos ideales primos diferentes en Q( p∗ ) es que descomponga como
un producto de un número par de ideales primos diferentes en Q(ζ).

Demostración. Sean K := Q(ζ), O su anillo de enteros, K 0 :=



Q( p∗ ), O0 su anillo de enteros, L ⊆ O un ideal primo que divide ` y
l := L ∩ O 0 su contracción. La successión exacta de grupos de Galois

1 −→ Gal (K/K 0 ) −→ Gal (K/Q) −→ Gal (K 0 /Q) −→ 1

da lugar, por restricción, a la succesión de grupos de descomposición

1 −→ D(L/l) −→ D(L/`) −→ D(l/`) −→ 1.

Esta succesión también es exacta. La única parte que merece un poco


de comentario es la exhaustividad del morfismo D(L/`) −→ D(l/`).
124 Cap. 2 Cuerpos de números

Si σ 0 ∈ D(l/`), entonces, existe σ ∈ Gal (K/Q) tal que la restricción


de σ a K 0 es σ 0 ; los ideales L y σ(L) contraen los dos a l en O 0 ,
de forma que existe τ ∈ Gal (K/K 0 ) tal que τ σL = L; por tanto,
el automorfismo τ σ pertenece al grupo de descomposición D(L/l);
finalmente, la imagen de τ σ en D(L/`) se aplica sobre σ 0 , ya que τ
es la identidad en K 0 .
Sean g, g 0 , g 00 los ı́ndices de los grupos de descomposición D(L/`),
D(l/`), D(L/l), respectivamente; es decir, los números de primos que
dividen `, `, l, en las extensiones K/Q, K 0 /Q, i K/K 0 . La exactitud
de las dos sucesiones anteriores demuestra que g = g 0 g 00 , de forma
que si g 0 es par, también lo es g. Recı́procamente, supongamos que g
es par. Teniendo en cuenta que los grupos de Galois y, por tanto, los
grupos de descomposición, son grupos cı́clicos, se deduce inmediata-
mente que D(L/`) está incluido en el único subgrupo de Gal (K/Q)
de ı́ndice 2, que es Gal (K/K 0 ), de forma que D(L/`) = D(L/l) y
D(l/`) es el grupo trivial; ello implica que g 0 = 2, como querı́amos
ver. 2

Ahora podemos acabar fácilmente una demostración de la ley de


reciprocidad cuadrática. La descripción de las leyes de descomposi-
ción de los primos en los cuerpos cuadráticos nos permite asegurar
que una condición necesaria y suficiente para que ` descomponga
µ ∗¶ en
p
producto de dos ideales primos diferentes de O 0 es que = 1; y el
`
resultado que acabamos de probar admite la consecuencia siguiente.

2.2.46 Corolario. Condición necesariaµy ¶


suficiente para que ` des-
0 `
componga completamente en O es que = 1.
p

Demostración. Con las mismas notaciones que en la demostración


del lema anterior podemos escribir que g es par si, y sólo si, el grado
residual f de L/` divide (p − 1)/2; y esto último equivale a decir
que `(p−1)/2 ≡ 1 (mod p), vı́a la caracteritzación del grado residual
de los primos en las extensiones ciclotómicas de Q que hemos dado
más arriba. Pero en F∗p los elementos ` que satisfacen la congruencia
anterior son exactamente los cuadrados, ya que F∗p es un grupo cı́clico.
2.3. Teoremas de Minkowski 125
µ ¶
`
Por tanto, ` descompone completamente en O0 si, y sólo si, = 1,
p
por definición del sı́mbolo de Legendre. 2
µ ¶
p∗
Por tanto, obtenemos la equivalencia entre las igualdades =
µ ¶ `
`
1y = 1; sólo es necesario tener en cuenta el valor del sı́mbolo
µ ¶p
−1
.
`

2.3 Teoremas de Minkowski

2.3.1 Redes de Rn

Nos interesará hablar de subgrupos discretos de Rn ; conviene tener a


mano el resultado siguiente.

2.3.1 Proposición. Todo subgrupo discreto G de Rn es un grupo


abeliano libre de rango r ≤ n.

Demostración. Podemos elegir en G un conjunto de elementos


{e1 , e2 , . . . , er } que sean R-linealmente independientes de forma que r
P máximo; en particular, r ≤ n. Consideramos el subconjunto S :=
sea
{ ni=1 ai ei : ai ∈ R, 0 ≤ ai ≤ 1}. Como que S es un subconjunto
compacto de Rn y G es discreto, el conjunto S ∩ G es finito. Se trata
de demostrar que S ∩ G es un conjunto de generadores de G; de esta
forma obtendremos que G es un grupo abeliano libre, ya que no tiene
torsión por ser un subgrupo de Rn y todo grupo abeliano finitamente
generado y sin torsión es libre.
Pr
Sea, x ∈ G; podemos escribir x = i=1 αi ei con αi ∈ R, ya
que en caso contrario el conjunto {e1 , e2 , . . . , er , x} estarı́a formado
por más de r elementos R-linealmente Pr independientes
Pr de G y r no
serı́a maximal. Ponemos y := x − i=1 P[αi ]ei = i=1 (αi − [αi ])ei ;
como que y, e1 , . . . , er ∈ S ∩G y x = y + ri=1 [αi ]ei , resulta que S ∩G
genera G como a grupo abeliano y G es finitamente generado. Hemos
designado por [α] la parte entera de α ∈ R.
126 Cap. 2 Cuerpos de números

Falta ver que el rango de G es menor o igual que Prn. Para to-
do
Pr entero k y todo x ∈ G ponemos x k := kx − i=1 [kαi ]ei =
i=1 (kα i − [kα i ])e i ; como antes, x k ∈ S ∩ G y, como que S ∩ G
es finito, existen enteros diferentes k, j tales que xk = xj ∈ S ∩ G.
La R-independencia lineal de los elementos ei y la última igualdad
nos permiten asegurar que para todo ı́ndice i los coeficientes αi son
racionales, ya que αi = (k − j)−1 ([kαi ] − [jαi ]). Esto implica que x
pertenece al Q-espacio vectorial generado por los elementos ei . En
particular, los elementos (en número finito) de S ∩G son combinación
lineal de los elementos ei que tienen coeficientes racionales y pode-
mos considerar un denominador común d ∈ Z, d 6= 0, de todos estos
coeficientes; entonces,Lel grupo abeliano libre G es un subgrupo del
grupo abeliano libre ri=1 d−1 Zei de rango r; por tanto, el rango de
G es menor o igual que r y, como que G contiene r elementos que son
R-linealmente independientes, los ei , el grupo G es de rango r. 2

2.3.2 Definición. Un subgrupo G ⊆ Rn se llama una red de Rn si


es un subgrupo discreto de rango n.

Sea G una red de Rn ; entonces G es un grupo topológicoP que actúa


en R por translación: (σ, x) 7→ x + σ. El conjunto D := { ni=1 ai ei :
n

0 ≤ ai < 1}, en donde e1 , . . . , en es una Z-base de G, es un dominio


fundamental por la acción de G en Rn ; se llama el parlelepı́pedo
fundamental relativo a la base {e1 , . . . , en }. Observamos que D es
un subconjunto medible Lebesgue de Rn ; su medida µ(D) se llama
la malla de la red G y se representa usualmente por µ(G). Por otra
parte, no hay ninguna pareja de elementos de D que estén en la misma
órbita por la acción de G.

2.3.3 Lema. La malla de una red G de Rn no depende de la Z-base


elegida en G.

Demostración. En efecto, un cambio de base en G viene dado


por una matriz M ∈ GLn (Z); y la medida del nuevo paralelepı́pedo
fundamental se obtiene a partir del anterior multiplicando por el valor
absoluto del determinante de M . Pero las matrices de GLn (Z) tienen
determinante ±1. 2
2.3. Teoremas de Minkowski 127

2.3.4 Teorema. (Minkowski) Sean G una red de Rn y X un sub-


conjunto medible Lebesgue de Rn tal que µ(X) > µ(G). Entonces, X
contiene dos elementos diferentes x, y tales que x ≡ y (mod G).

Demostración. Sean {e1 , . . . , en } una Z-base de G y D el para-


lelepı́pedo fundamental para Rn relativo a esta base. Por definición
de dominio fundamental, los conjuntos g + D, g ∈ G, dan un re-
cubrimiento de Rn ; este recubrimiento es disjunto en virtud de la
elección de D. En consecuencia, los conjuntos X ∩ (g + D), g ∈ G,
forman un recubrimiento disjunto de X. Por otra parte, como que
la medida de Lebesgue es invariante por traslación (es la medida de
Haar del grupo topológico localmente compacto Rn ), los conjuntos
g + D son medibles; por tanto, las intersecciones X ∩ (g + D) también
son medibles y su medida coincide con P la medida de sus trasladados
(−g + X) ∩ D. De la igualdad µ(X) = g∈G µ(X ∩ (g + D)), que se
deduce del hecho que X es recubrimiento de P forma disjunta por los
conjuntos X ∩(g+D), obtenemos que µ(X) = g∈G µ((−g+X)∩D),
de forma que los conjuntos (−g+X)∩D no pueden ser disjuntos dos a
dos, ya que su reunión es un subconjunto de D y estamos suponiendo
que µ(G) = µ(D) < µ(X).
Por tanto, existen elementos diferentes g, g 0 ∈ G tales que (−g +
X) ∩ (−g 0 + X) ∩ D es no vacı́o; por tanto, existen elementos x, y ∈ X
tales que x − g = y − g 0 y, entonces, x − y = g − g 0 ∈ G y x 6= y ya
que g 6= g 0 . 2

2.3.5 Corolario. Sean G una red de Rn y X ⊆ Rn un subconjunto


convexo, simétrico respecto del origen y medible Lebesgue. Supon-
gamos que µ(X) > 2n µ(G) o bien que X es compacto y µ(X) ≥
2n µ(G). Entonces, existe x ∈ G ∩ X tal que x 6= 0.

Demostración. Supongamos que µ(X) > 2n µ(G); entonces, el


conjunto Y := {x/2 : x ∈ X} tambı́en es medible Lebesgue y µ(Y ) =
2−n µ(X) > µ(G), por hipotesı́. En virtud del teorema de Minkowski
existen dos puntos diferentes y1 , y2 ∈ Y tales que y2 − y1 ∈ G; el
punto x := y2 − y1 es un punto no nulo de X ∩ G, ya que X es
convexo y simétrico respecto del origen, 2y1 , 2y2 ∈ X y x es el punto
medio de 2y2 y −2y1 .
128 Cap. 2 Cuerpos de números

En el caso que supongamos que X es compacto y que µ(X) ≥


2n µ(G), para todo ε > 0 podemos poner Xε := (1 + ε)X, de forma
que se satisfacen las mismas hipótesis con la mejora µ(Xε ) > µ(G), y
podemos aplicar a Xε lo que acabamos de demostrar: para cada ε > 0
existe un punto no nulo xε ∈ G∩Xε . Los conjuntos Xε0 := Xε ∩G−{0}
son no vacı́os, compactos y discretos, de forma que son finitos T y no0
vacı́os; y la finitud de todos ellos implica que la intersección ε>0 Xε
es no vacı́a. Finalmente, de la compacidad
T de X se deduce que la
intersección es X ∩ G 6= {0}, ya que ε>0 (1 + ε)X = X. 2

2.3.2 La inmersión canónica

Sea K un cuerpo de números y sea n := [K : Q] su grado. Si con-


sideramos una clausura algebraica Q de Q, entonces existen exacta-
mente n formas diferentes de pensar K como subcuerpo de Q; en
efecto, como que Q es de caracterı́stica cero, toda extensión de Q es
separable, de forma que el grado de separabilidad de cualquier cuerpo
extensión finita K (es a decir, el número de formas de incluir K en
Q) coincide con el grado.
Por otra parte, podemos cambiar Q por cualquier cuerpo que lo
contenga y la propiedad no varia, ya que una Q-inmersión de K ha
de estar incluida en K = Q; en particular, el número total de Q-
inmersiones de K en C es exactamente n.
Podemos también considerar en las Q-inmersiones de K en R;
como que R ⊆ C, esta claro que el número de Q-inmersiones de K
en R es r1 ≤ n. Sea σ una inmersión de K en C; si componemos
con la conjugación compleja, c : C −→ C, dada por c(a + bi) :=
a − bi, para a, b ∈ R, obtendremos otra Q-inmersión cσ de K en C.
Está claro que una condición necesaria y suficiente para que σ = cσ
es que σ(K) ⊆ R. Esto nos permite asegurar que el número n de
Q-inmersiones diferentes de K en C se puede expresar en la forma
n = r1 + 2r2 , en donde r2 es el número de conjuntos {σ, cσ} tales que
σ 6= cσ.
En vista de este hecho, y por comodidad, enumeraremos las Q-
inmersiones de K en la forma σ1 , . . . , σr1 , las inmersiones reales,
y σr1 +j , σr1 +r2 +j = cσr1 +j , con 1 ≤ j ≤ r2 , las parejas de Q-
2.3. Teoremas de Minkowski 129

inmersiones complejas conjugadas no reales de K. Observamos que,


de esta forma, el conocimiento de las inmersiones σi para 1 ≤ i ≤
r1 + r2 ya determina unı́vocamente las otras.
σ
2.3.6 Definición. El morfismo de anillos K −→ Rr1 × Cr2 definido
por la asignación

x 7→ (σ1 (x), . . . , σr1 (x), σr1 +1 (x), . . . , σr1 +r2 (x))

se denomina la inmersión canónica de K. Frecuentemente se acos-


tumbra a identificar C con R2 (como R-espacio vectorial); en este
σ
caso, la inmersión canónica es de la forma K −→ Rn .

2.3.7 Proposición. Sea G un subgrupo abeliano libre de rango n de


K. Entonces, la imagen de G por la inmersión canónica es una red
de Rn . Si {e1 , . . . , en } es una Z-base de G, la malla de la red σ(G)
esta dada por la fórmula

µ(σ(G)) = 2−r2 |det(σi (ej ))| .

Demostración. Los vectores σ(e1 ), . . . , σ(en ) generan la imagen


σ(G); si demostramos que son linealmente independientes, entonces
sabremos que forman una Z-base de σ(G), de forma que σ(G) es una
red de Rn y σ(e1 ), . . . , σ(en ) son los vértices de un paralelepı́pedo fun-
damental; por tanto, podremos calcular la malla de esta red como el
valor absoluto del determinante de los vectores σ(ej ) expresados en la
base “canónica” de Rn . Ahora bien, los componentes del vector σ(ej )
en la base canónica de Rn son exactamente los números σi (ej ) para
los r1 componentes reales, y las parejas <(σi (ej )), =(σi (ej )), para los
componentes σi (ej ) con r1 < i ≤ r1 + r2 . Teniendo en cuenta que
<(σi (ej )) = (σi (ej )+σi+r2 (ej ))/2, =(σi (ej )) = (σi (ej )−σi+r2 (ej ))/2i,
y la linealidad del determinante respecto de las filas, el determi-
nante a calcular es el producto del factor (2i)−r2 por el determi-
nante det(σi (ej )); en efecto, para cada ı́ndice i, 1 ≤ i ≤ r2 , pode-
mos cambiar la fila formada por los componentes <(σr1 +i (ej )) por la
formada por los σr1 +i (ej ), después la formada por los componentes
=(σr1 +i (ej )) por la que consta de los σr1 +r2 +i (ej )/(−2i) y, finalmente,
sacar factor común los r2 factores −1/2i = i/2. Pero el determinante
det(σi (ej )) es no nulo, ya que los elementos ej son una Q-base de K
130 Cap. 2 Cuerpos de números

y la extensión K/Q es separable. Este cálculo demuestra, por tan-


to, que los vectores σ(ej ) són R-linealmente independientes y que la
malla de la red esta dada por la fórmula enunciada. 2

2.3.8 Corolario. Sea {e1 , . . . , en } una Z-base del anillo de los en-
teros del cuerpo de números K. Condición necesaria y suficiente para
que el discriminante absoluto de K, ∆(e1 , . . . , en ) := det(σi (ej ))2 ,
sea positivo es que el número r2 de parejas de inmersiones complejas
conjugadas no reales de K sea par.

Demostración. En la demostración de la proposición anterior hemos


visto que el determinante es el producto de un determinante de en-
tradas reales por el producto de los factores (−2i)r2 . Por tanto, el
discriminante de los vectores ej es un número real positivo multipli-
cado por (−2i)2r2 ; y este número es positivo real cuando r2 es par.
2

2.3.9 Observación. El resultado anterior proporciona una mane-


ra sencilla de comprobar el signo del discriminante de los cuerpos
ciclotómicos.

El corolario siguiente da cuenta de las redes más útiles; concre-


tamente, ya hemos visto que el anillo OK de los enteros de K es un
Z-submódulo libre de rango n de K. Lo mismo ocurre a todo ideal
a ⊆ OK ; esta claro que es un Z-submódulo sin torsión de OK y que es
finitamente generado, ya que Z es noetheriano y OK es finitamente
generado; por tanto, es un grupo abeliano libre de rango ≤ n; co-
mo que para todo a ∈ a no nulo se satisface la inclusión aOK ⊆ a
y aOK ' OK como grupos abelianos, a contiene un grupo abeliano
libre de rango n y, en consecuencia, a es un grupo abeliano libre de
rango n.

2.3.10 Corolario. Sean OK el anillo de los enteros de un cuerpo de


números K de grado [K : Q] = n, a ⊆ OK un ideal no nulo de OK
y ∆ el discriminante de una Z-base de OK . Entonces, σ(OK ) y σ(a)
son redes de Rn y sus mallas son dadas por las fórmulas:

µ(σ(OK )) = 2−r2 |∆|1/2 ,


µ(σ(a)) = 2−r2 |∆|1/2 N (a),
2.3. Teoremas de Minkowski 131

en donde N (a), la norma absoluta de a, es el cardinal del anillo finito


OK /a.

Demostración. La cuestión relativa al anillo OK es inmediata a


partir de la proposición anterior. En efecto, si {e1 , . . . , en } es una
Z-base de OK , el discriminante ∆(OK /Z) es (el ideal generado por)
el cuadrado del determinante de la matriz (σi (ej )), de forma que
la malla de la red solo tiene en cuenta el valor absoluto de la raı́z
cuadrada del discriminante.
Por otra parte, la diferencia al considerar un ideal no nulo a de
OK está en el hecho que a es un subgrupo abeliano de OK de ı́ndice
N (a). Como que la inmersión canónica es un morfismo inyectivo
de anillos, esto implica que σ(a) es un subgrupo de ı́ndice N (a) de
σ(OK ); en consecuencia, podemos obtener un dominio fundamental
para σ(a) haciendo la reunión disjunta de N (a) trasladados de un
dominio fundamental para σ(OK ). Esto hace que la malla de σ(a)
sea N (a) veces la malla de σ(OK ); esto termina la demostración. 2

2.3.3 Finitud del grupo de clases de ideales

El grupo de clases de ideales de un anillo de Dedekind no es, en


general, un grupo finito. Uno de los teoremas más importantes en el
estudio de la teorı́a algebraica de números asegura esta finitud en el
caso de los anillos de los enteros de los cuerpos de número. El objetivo
de esta sección es establecer este teorema. Conviene comenzar por la
demostración del resultado siguiente.

2.3.11 Proposición. (La cota de Minkowski) Sean K un cuer-


po de números, OK su anillo de enteros, n := [K : Q] el grado,
r1 el número de inmersiones reales de K, r2 el número de parejas
de inmersiones complejas conjugadas no reales de K, ∆ el discrimi-
nante absoluto de la extensión OK /Z; es decir, el generador positivo
del ideal discriminante ∆(OK /Z), y a ⊆ A un ideal no nulo. En-
tonces, existe un elemento a ∈ a, a 6= 0, tal que su norma satisface
la desigualdad
µ ¶r2
4 n!
|NK/Q (a)| ≤ |∆|1/2 N (a).
π nn
132 Cap. 2 Cuerpos de números

Demostración. Consideramos la inmersión canónica σ de K en


Rr1 × Cr2 . Para todo número real positivo ε, el conjunto Xε ⊆
R r1 ×
PC
r2 formado por los elementos (x , . . . , x , z , . . . , z ) tales
P2 1 r1 1 r2
r1
que i=1 |xi | + 2 rj=1 |zj | ≤ ε es compacto, convexo y simétrico re-
specto del origen; por tanto, es medible Lebesgue. El cálculo de su
medida da
³ π ´r2 εn
2.3.12 Lema. µ(Xε ) = 2r1 .
2 n!

Demostración. El conjunto Xε no sólo depende de ε, sino que tam-


bién depende de las constantes r1 y r2 tales que r1 +2r2 = n. Ponemos
m(r1 , r2 , ε) := µ(Xε ). Calcularemos esta medida por inducción sobre
πε2
las constantes r1 y r2 . Claramente, m(1, 0, ε) = 2ε y m(0, 1, ε) =
4
ya que, en el primer caso, el conjunto es un segmento y, en el segundo,
el conjunto es un cı́rculo. El paso de r1 a r1 + 1 se puede hacer de la
forma siguiente: Xε es ahora un subconjunto de Rr1 +1 × Cr2 y nos
podemos fijar en el componente real de subı́ndice r1 + 1; la medida
m(r1 + 1, r2 , ε) se puede calcular mediante la integral
Z ε
m(r1 , r2 , ε − |x|)dx.
−ε

³ π ´r2 (ε − x)r1 +2r2


Por hipótesi de inducción, m(r1 , r2 , ε − |x|) = 2r1
2 (r1 + 2r2 )!
que, llevado a la integral, da el valor
³ π ´r 2 εr1 +1+2r2
m(r1 , r2 , ε) = 2r1 +1 ,
2 (r1 + 1 + 2r2 )!

como era necesario ver. El paso de r2 a r2 + 1 se hace de mane-


ra parecida integrando sobre el disco |z| ≤ ε/2; concretamente, es
necesario calcular la integral
Z
m(r1 , r2 , ε − 2|z|)dµ(z),
|z|≤ε/2

en donde dµ(z) denota la medida de Lebesgue de C. Si hacemos el


cambio de variables habitual a coordenadas polares, z = ρeiθ , resulta
2.3. Teoremas de Minkowski 133

que dµ(z) = ρdρdθ y es necesario calcular la integral doble


R ε/2 R 2π ¡ π ¢r2 (ε−2ρ)r1 +2r2
m(r1 , r2 + 1, ε) = 0 0 2 r1 2 (r1 +2r2 )! ρdρdθ

¡ π ¢r2 2π
R ε/2
= 2 r1 2 (r1 +2r2 )! 0 (ε − 2ρ)r1 +2r2 ρdρ

¡ π ¢r2 +1 εr1 +2r2 +2


= 2 r1 2 (r1 +2r2 +2)! ,

después de calcular la última integral por partes. Esto acaba el


cálculo de la medida del conjunto Xε . 2

A continuación, dado el ideal a, podemos elegir ε de forma que


µ ¶r2
n 4
ε = n!|∆|1/2 N (a),
π
en donde ∆ es el discriminante absoluto de la extensión OK /Z. Ello
nos permite asegurar que la medida de Xε es exactamente µ(Xε ) =
2n µ(σ(a)). En virtud del teorema de Minkowski, existe un elemen-
to no nulo a ∈ Q a tal que σ(a)Q 2∈ Xε ; el cálculo de la norma de a
da |NK/Q (a)| = ri=1 1
|σi (a)| rj=1 |σr1 +j (a)|2 y la desigualdad de la
media geométrica que
 n
r1
X Xr2
1 2
|NK/Q (a)| ≤  |σi (a)| + |σr1 +j (a)| ,
n n
i=1 j=1

εn
que admite n como la cota superior. El resultado se deduce del
n
hecho, que n = r1 + 2r2 . 2

2.3.13 Corolario. Con las mismas notaciones que en la proposición


anterior, toda clase de ideales de OK contiene un representante entero
a tal que la su norma absoluta satisface la desigualdad
µ ¶r2
4 n!
N (a) ≤ |∆|1/2 .
π nn

Demostración. Como que toda clase de ideales contiene un repre-


sentante entero, podemos tomar un representante entero b de la clase
134 Cap. 2 Cuerpos de números

inversa de la dada. Sea a ∈ b un elemento para el cual se satisface la


desigualdad de la proposición anterior. Como que a ∈ b, el ideal a :=
ab−1 es entero y satisface el enunciado, ya que N (aOK ) = N (a)N (b).
2

El resultado principal que querı́amos demostrar en esta sección es


el teorema de finitud del grupo de clases de ideales de los anillos de
los enteros de los cuerpos de números.

2.3.14 Teorema. (Dirichlet) Sea O el anillo de los enteros de un


cuerpo de números K. Entonces, el grupo de clases de ideales del
anillo O es finito.

Demostración. Aplicamos la cota de Minkowski; toda clase de


ideales contiene un ideal entero no nulo de norma acotada por una
constante que sólo depende del cuerpo. Pero, para todo entero m, el
conjunto de los ideales enteros no nulos a ⊆ O tales que N (a) = m
es un conjunto finito; en efecto, de #O/a = m se deduce inmediata-
mente que m ∈ a, de forma que a divide el ideal Om. Por tanto,
tenemos un número finito de ideales de norma acotada y, en conse-
cuencia, sólo hay un número finito de clases de ideales. 2

Una consecuencia importante de los resultados de la sección an-


terior es el siguiente.

2.3.15 Teorema. (Hermite-Minkowski) Sean K 6= Q un cuerpo


de números, O el anillo de los enteros de K y ∆ el generador positivo
del ideal discriminante ∆(O/Z). Entonces, ∆ > 1. En particular,
existe algún número primo p que ramifica en K.

Demostración. La demostración de este teorema se puede hacer


cómodamente a partir del resultado siguiente.

2.3.16 Corolario. Sea n := [K : Q]. Entonces,


µ ¶n−1
π 3π
∆≥ .
3 4
2.3. Teoremas de Minkowski 135

n
En particular, el cociente esta acotado superiormente por una
log(∆)
constante independiente del cuerpo K 6= Q.

Demostración. Como que para todo ideal entero no nulo a es


N (a) ≥ ³1, ´ el corolario 2.3.13 nos permite escribir la desigualdad
π r2 n
n
|∆|1/2 ≥ n! ; pero π < 4 i 2r2 ≤ n, de forma que |∆| ≥ un :=
³ π ´n 2n 4
n
(n!)2
. Ahora bien, la sucesión de termino general un satisface
4
las propiedades siguientes: u2 = π 2 /4 y un+1 ≥ 3πun /4, ya que
µ ¶
π 1 2n
el cociente un+1 /un es la expresión 1+ , que esta acotada
4 n
inferiormente por 3π/4 en virtud de la fórmula del binomio; por tan-
µ ¶n−2

to, se obtiene la desigualdad un ≥ u2 que proporciona la
4
desigualdad que querı́amos demostrar.
Por otra parte, si tomamos logaritmos obtendremos la cota uni-
n
forme del cociente . 2
log |∆|

Ahora, La demostración del teorema d’Hermite-Minkowski es in-


³ π ´ µ 3π ¶n−1
mediata al tener en cuenta que, para n ≥ 2, es ≥
3 4
³ π ´ µ 3π ¶
> 1. 2
3 4
2.3.17 Observación. Este resultado dista mucho de ser general. En
efecto, veremos que hay cuerpos de números que tienen extensiones
finitas (incluso abelianas) que son no ramificadas en todos los primos
de su anillo de enteros. Esto sucede, también, en casos locales.
Aún más, demostraremos más adelante que todo cuerpo local (que
ya definiremos) tiene extensiones no ramificadas de grado arbitrária-
mente grande, y que todas ellas son abelianas; en cambio, todo cuerpo
de números tiene sólo un número finito de extensiones abelianas no
ramificadas en todos los ideales primos de su anillo de enteros.

El resultado siguiente da información sobre la cantidad de cuerpos


de números ‘pequeños’ que pueden ramificar sólo en un conjunto dado
136 Cap. 2 Cuerpos de números

de número primos.

2.3.18 Teorema. (Hermite) Sea D ∈ N un entero positivo cual-


quiera. El conjunto formado por los cuerpos de números que tienen
discriminante absoluto acotado por D es finito.

Demostración. El corolario que hemos utilizado en la demostración


del teorema d’Hermite-Minkowski nos permite asegurar que el grado
de un cuerpo de números está acotado superiormente por el logaritmo
de una potencia fija de su discriminante; por tanto, es suficiente de-
mostrar que el conjunto de los cuerpos de números que tienen grado
y discriminante dados es finito. Además, para n dado, sólo hay un
número finito de parejas de naturales r1 , r2 tales que n = r1 +2r2 ; por
tanto, podemos suponer, también, que r1 , r2 son fijos. Suponemos,
entonces, que n = r1 +2r2 , y que K es un cuerpo de números de grado
n y discriminante absoluto ∆ que tiene exactamente r1 inmersiones
reales. Es necesario ver que sólo podemos elegir K entre un número
finito de cuerpos.
Consideramos el subconjunto X ⊆ Rr1 × Cr2 definido de la forma
siguiente:

(a) si r1 > 0, tomamos X como el producto de los discos de centro


el origen y radio 1/2 en cada componente complejo no real, del in-
tervalo −1/2 ≤ x ≤ 1/2 en cada factor R excepto del primero (si
es que
µ ¶hay alguno), y del intervalo centrado en el origen de longitud
r2
2
2n |∆|1/2 en el primer componente;
π

(b) si r1 = 0, tomamos X como el producto de discos de radio 1/2


centrados en el origen de cada factor C excepto del primero,
¡ ¢r y del
rectángulo definido por las condiciones |z − z| ≤ 2n−1 π π2 2 |∆|1/2 ,
|z + z| ≤ 1/2, en el primer componente C.
En cualquier caso, el conjunto X es un producto de interval-
os y discos cerrados, de forma que es compacto, simétrico respecto
del origen y convexo, y el cálculo de su medida da inmediatamente
µ(X) = 2n−r2 |∆|1/2 = 2n µ(σ(OK )). Por tanto, existe un entero no
nulo a ∈ O tal que σ(a) ∈ X Veamos que a es un elemento primitivo
de la extensión K/Q.
2.4. Ramificación superior 137

En efecto, los conjugados de a son los números σi (a) y σi (a),


contados tantas veces como el grado de la extensión K/Q(a). Para
i > 1, los números σi (a) y σi (a) tienen módulo menor que 1 por
construcción
Qn de X. Si tenemos en cuenta la fórmula NK/Q (a) =
i=1 σ i (a), y tomamos módulos, observaremos que |σ1 (a)| > 1, ya
que la norma de a es un número entero por ser a un entero algebraico
no nulo. En particular, si r1 > 0 obtenemos que σ1 (a) es diferente
de todos los otros conjugados, de forma que el grado de la extensión
K/Q(a) es 1 y a es un elemento primitivo de K. Si r1 = 0, el mismo
argumento demuestra que es |σ(a)| = |σ1 (a)| > 1, de forma que σ1 (a)
es diferente de todos los σi (a) y de los σi (a) para i > 1; pero, por cons-
trucción de X, la parte real de σ1 (a) tiene módulo menor o igual que
1/4, de forma que σ1 (a) no puede ser real ya que es de módulo > 1;
en particular, también σ1 (a) es diferente de σ1 (a) y, en consecuencia,
a es un elemento primitivo de K.
Por construcción del conjunto X, los conjugados de a son números
complejos (o reales) acotados; por tanto, también son acotados los
valores de los polinomios simétricos elementales construidos con es-
tos números; como que estos valores son los coeficientes del polinomio
Irr(a, Q), y estos coeficientes son números enteros, ya que a es un en-
tero algebraico, sólo hay un número finito de posibilidades para el
polinomio Irr(a, Q) y, en consecuencia, un número finito de posibili-
dades para el elemento primitivo a. 2

2.3.19 Observación. Este resultado admite otras formulaciones in-


teresantes. Por ejemplo, si fijamos un conjunto finito de número
primos y un entero N > 1, entonces el conjunto formado por los
cuerpos de números de grado n ≤ N que no ramifican fuera de los
primos fijados es, también, un conjunto finito.

2.4 Ramificación superior

2.4.1 Grupos de descomposición y de inercia

Ya hemos definido anteriormente los grupos de descomposición y de


inercia. Se trata de hacer ahora su estudio sistemático; en particular,
138 Cap. 2 Cuerpos de números

de sus propiedades generales y de las de los cuerpos de descomposi-


ción y de inercia, que también introduciremos. Ello servirá de base
para la definición y el estudio de los grupos de ramificación superior.
Sean A un anillo de Dedekind, K su cuerpo de fracciones, L/K
una extensión finita, B la clausura entera de A en L, P ⊆ B un ideal
primo no nulo de B, y p := P ∩ A. Supongamos que la extensión
L/K es de Galois y sea G := Gal L/K. Recordamos que el grupo de
descomposición del ideal primo P es el grupo G−1 (P/p) := D(P/p)
formado por todos los automorfismos σ ∈ G tales que σ(P) = P, y
que el grupo de inercia de P es el grupo G0 (P/p) := I(P/p) formado
por los automorfismos σ ∈ G−1 (P/p) que actúan trivialmente en
el cociente B/P. Además, disponemos de una successión exacta de
grupos

1 −→ G0 (P/p) −→ G−1 (P/p) −→ Gal (B/P)/(A/p) −→ 1.

Empezamos por estudiar el comportamiento de estos grupos en


cadenas de extensiones de Galois.

2.4.1 Proposición. Con las mismas notaciones y hipótesis anterio-


res, supongamos que K 0 ⊆ L es un subcuerpo de L que contiene K
y sean A0 la clausura entera de A en K 0 y P0 := P ∩ A0 . Entonces,
los grupos de descomposición y de inercia de P sobre su contracción
P0 se obtienen cortando los grupos sobre p con el grupo de Galois
Gal (L/K 0 ); es decir, Gi (P/P0 ) = Gi (P/p) ∩ Gal (L/K 0 ), para i =
−1, 0.

Demostración. Es inmediata a partir de las definiciones. 2

Si, además, la subextensión K 0 /K también es de Galois, entonces


tiene sentido considerar los grupos Gi (P0 /p), i = −1, 0.

2.4.2 Proposición. Supongamos que la extensión K 0 /K también es


2.4. Ramificación superior 139

de Galois. Entonces, se tiene un diagrama conmutativo

1 1 1
↓ ↓ ↓
1 −→ G0 (P/P0 ) −→ G0 (P/p) −→ G0 (P0 /p) −→ 1
↓ ↓ ↓
1 −→ G−1 (P/P0 ) −→ G−1 (P/p) −→ G−1 (P0 /p) −→ 1
↓ ↓ ↓
0 0
1 −→ Gal (L/K ) −→ Gal (L/K) −→ Gal (K /K) −→ 1
↓ ↓ ↓
1 1 1
0
en el cual las filas y las columnas son exactas y en donde L, K, K ,
designan los cuerpos residuales B/P, A/p, y A0 /P0 , respectivamente.

Demostración. La exactitud de las columnas resulta de la defini-


ción de los grupos de inercia, y la exactitud de la tercera fila re-
sulta de la teorı́a de Galois finita aplicada a la cadena de exten-
siones residuales. Por otra parte, la comprobación de la conmuta-
tividad del diagrama es inmediata. Si demostramos la exactitud de
la segunda fila, la de la primera es un ejercicio trivial. Para ver
esta exactitud es suficiente demostrar la exhaustividad del morfismo
G−1 (P/p) −→ G−1 (P0 /p), ya que las otras partes de la demostración
también son inmediatas a partir de la sucesión exacta

1 −→ Gal (L/K 0 ) −→ Gal (L/K) −→ Gal (K 0 /K) −→ 1

que proporciona la teorı́a de Galois. Además, dado σ 0 ∈ D(P0 /p),


la succesión exacta de la teorı́a de Galois nos proporciona una an-
tiimagen σ ∈ Gal (L/K) de σ 0 ; el elemento σ puede no pertenecer
a D(P/p), pero transforma P en un ideal primo σ(P) de B. Como
que la imagen de σ en Gal (K 0 /K) deja P0 invariante, la restricción
de σ(P) a A0 también es P0 , de forma que P y σ(P) son conjuga-
dos por Gal (L/K 0 ); es decir, existe un elemento τ ∈ Gal (L/K 0 )
tal que τ σ(P) = P; en particular, obtenemos que τ σ ∈ G−1 (P/p)
y su imagen en Gal (K 0 /K) coinciden con la imagen de σ, porque
τ ∈ Gal (L/K 0 ). Por tanto, hemos encontrado una antiimagen de σ
en G−1 (P/p), tal como querı́amos. 2
140 Cap. 2 Cuerpos de números

2.4.3 Observación. Frecuentemente se demuestra este resultado con


la hipótesis adicional que la extensión residual L/K es separable, de
forma que, entonces, es de Galois; de hecho, esta hipótesis sólo la
hemos utilizado en la demostración de la proposición cuando hemos
hablado de la exactitud de la tercera fila del diagrama. Ahora bien,
esta sucesión es exacta sin necesidad de la hipótesi de separabilidad.
Para verlo, observamos los hechos siguientes: en primer lugar, para la
0
definición de la sucesión sólo es necesario que la extensión K /K sea
normal; en segundo lugar, la exhaustividad del segundo morfismo sólo
utiliza la normalidad de la extensión L/K, cuando aseguramos que
0
una K-inmersión de L que extienda un K-automorfismo dado de K
es automáticamente un K-automorfismo de L; y, finalmente, el núcleo
0
de este morfismo es exactamente el grupo de Galois Gal (L/K ), sin
necesidad de ninguna propiedad de normalidad ni de separabilidad.

Mantenemos las notaciones y las hipótesis del número anterior.


Escribiremos D, I, para designar los grupos de descomposición y de
inercia, respectivamente, del ideal P sobre su contracción.

2.4.4 Definición. Los cuerpos fijos de L por los subgrupos D :=


G−1 (P/p), I := G0 (P/p), LD , LI , se denominan, el cuerpo de de-
scomposición y el cuerpo de inercia en P, respectivamente.

De esta forma, obtenemos una sucesión de cuerpos K ⊆ LD ⊆


LI ⊆ L tal que las extensiones L/LI , L/LD , y LI /LD son extensiones
de Galois con grupos respectivos Gal (L/LI ) = I, Gal (L/LD ) = D,
y Gal (LI /LD ) ' Gal (L/K), el grupo de Galois de la extensión
residual. En particular, obtenemos los grados de las extensiones: por
un lado, si ponemos e := e(P/p) y f := f (P/p), entonces [L : LD ] =
ef = n/g, ya que g := g(p) es el ı́ndice del grupo de isotropı́a de
la acción de Gal (L/K) en el conjunto de los ideales primos de B
que dividen p; es decir, el ı́ndice del grupo de descomposición D; en
consecuencia, [LD : K] = g. Por otra parte, el grado [LI : LD ] es
el grado de separabilidad de la extensión residual L/K, ya que es
una extensión normal y, por tanto, el orden de su grupo de Galois
coincide con el grado de separabilidad; en particular, si la extensión
residual L/K es de caracterı́stica p > 0, y escribimos el grado de
separabilidad en la forma fs = fs (P/p), obtenemos que el cociente
2.4. Ramificación superior 141

f /fs es una cierta potencia pi de p: el grado de inseparabilidad; con


estas notaciones, podemos escribir los grados [LI : LD ] = fs , y, en
consecuencia, [L : LI ] = epi .

2.4.5 Proposición. Sean PI y PD las contracciones de P a las


clausuras enteras BI , BD , de A en LI , LD , respectivamente. En-
tonces:

(i) P es el único ideal primo de B que divide PI y PD .

(ii) La extensión de PI a B es el ideal Pe , en donde e := e(P/p) es el


ı́ndice de ramificación de P sobre p, y el grado residual f (P/PI ) es el
grado de inseparabilidad, pi , de la extensión residual (B/P)/(A/p).

(iii) La extensión de PD a BI es el ideal PI , y el grado residual


f (PI /PD ) es el grado de separabilidad, fs , de la extensión residual
(B/P)/(A/p).

Demostración. El grupo de descomposición D(P/PD ) coincide


con el grupo D(P/p) porque la extensión L/LD es de Galois de grupo
de Galois D(P/p); por tanto, la primera afirmación es inmediata.
En particular, las otras dos propiedades son equivalentes. Si ahora
aplicamos las dos proposiciones anteriores al cálculo de los grupos de
descomposición y de inercia del primo PI en la extensión de Galois
LI /LD , podemos mirar el diagrama conmutativo

1 1 1
↓ ↓ ↓
1 → I(P/PI ) −→ I(P/PD ) −→ I(PI /PD ) → 1
↓ ↓ ↓
1 → D(P/PI ) −→ D(P/PD ) −→ D(PI /PD ) → 1
↓ ↓ ↓
I D I D
1 → Gal (L/L ) −→ Gal (L/L ) −→ Gal (L /L ) → 1
↓ ↓ ↓
1 1 1
142 Cap. 2 Cuerpos de números

y obtenemos inmediatamente las igualdades:

D(P/PD ) = D(P/p) = Gal (L/LD ),


I(P/PD ) = I(P/p) = Gal (L/LI ),
D(P/PI ) = I(P/p) = Gal (L/LI ),
I(P/PI ) = I(P/p) = Gal (L/LI ),

de forma que I(PI /PD ) es trivial y el grupo de Galois de la ex-


tensión residual (BI /PI )/(BD /PD ) es isomorfo al grupo de Galois
Gal (LI /LD ); en particular, el grado residual f (PI /PD ) coincide con
el grado de la extensión; es decir, este grado es fs y PI es no rami-
ficado sobre PD . De ello se deduce inmediatamente la validez de las
propiedades (ii) y (iii). 2

2.4.6 Observación. En general, el grupo de descomposición no es


un subgrupo normal del grupo de Galois. En el caso que lo sea, la
descomposición de p en BD viene dada por la fórmula

pBD = PD,1 · · · PD,g ,

en donde PD,i , son ideales primos diferentes de BD de grado residual


f (PD,i /p) = 1 y g = g(p) es el número de ideales primos de B que
dividen p.

Demostración. En este caso, la extensión LD /K es de Galois y,


por tanto, todos los ideales primos de BD que dividen p tienen el
mismo ı́ndice de ramificación y el mismo grado residual; pero si nos
fijamos en el ideal de BD contracción de P, obtenemos que el ı́ndice
de ramificación y el grado residual de P sobre p son los de P sobre la
su contracción P ∩ BD ; por tanto, el ı́ndice de ramificación y el grado
residual de P ∩ BD sobre p son los dos triviales, es decir, iguales a
1, y el número de ideales primos de B que dividen P ∩ BD también
es 1, de forma que el número de ideales primos de BD que dividen p
coincide con el número de ideales primos de B que dividen p. 2

Podemos resumir estos hechos en el resultado siguiente.

2.4.7 Corolario. Sean A un anillo de Dedekind, K su cuerpo de


fracciones, L/K una extensión finita, B la clausura entera de A en
2.4. Ramificación superior 143

L, P ⊆ B un ideal primo no nulo de B, y p := P∩A. Supongamos que


la extensión L/K es de Galois y sean D := G−1 (P/p), I := G0 (P/p),
los grupos de descomposición y de inercia de P sobre p. Entonces,
la extensión L/K da lugar a una extensión L/LI que es totalmente
ramificada en P y tal que LI /K es no ramificada en PI := P ∩ BI .
Además, la extensión LI /K también da lugar a en una extensión
LI /LD que es no ramificada en PI y tal que PD := PI ∩ BD no
descompone en BI . Si la extensión LD /K es de Galois entonces, el
primo p descompone completamente en LD /K.

2.4.2 Automorfismo de Frobenius

El estudio de las extensiones de Galois finitas de cuerpos de números


que son no ramificadas en un ideal primo conduce de forma natural
a la introducción del automorfismo de Frobenius. En el caso de los
cuerpos de números, los cuerpos residuales de las extensiones son
cuerpos finitos; por tanto, son extensiones cı́clicas y, en particular,
separables. Más generalmente, sean A un anillo de Dedekind, K su
cuerpo de fracciones, L/K una extensión finita y de Galois, G :=
Gal (L/K) su grupo de Galois, B la clausura entera de A en L,
P ⊆ B un ideal primo no nulo, y p := P ∩ A, y supongamos que la
extensión B/A es no ramificada en P y que el cuerpo residual A/p es
un cuerpo finito de q elementos y de caracterı́stica p.
En estas condiciones, el grupo de inercia G0 (P/p) es trivial y el
grupo de descomposición G−1 (P/p) es isomorfo de forma natural al
grupo de Galois de la extensión residual; por tanto, G−1 (P/p) es un
grupo cı́clico de orden f := f (P/p). Entonces podemos considerar
el automorfismo FP ∈ G−1 (P/p) que proyectando en el grupo de
Galois de la extensión residual sea el automorfismo de Frobenius; ello
equivale a decir que FP esta definido unı́vocamente por la condición

FP (b) − bq ∈ P,

para todo elemento b ∈ B.

2.4.8 Definición. El automorfismo FP ∈ G−1 (P/p) asociado a un


primo p no ramificado se denomina el automorfismo de Frobenius aso-
ciado a P; *-1 es un generador del grupo de descomposición G−1 (P/p)
144 Cap. 2 Cuerpos de números

y es de¶orden f (P/p). Se acostumbra a designar por (P, B/A) o por


µ
B/A
. Cuando no hay duda acerca de los anillos implicados, tam-
P µ ¶
L/K
bién se suele escribir (P, L/K) y .
P

Observamos que si P es no ramificado sobre p, entonces σ(P)


también es no ramificado sobre p para todo elemento σ ∈ Gal (L/K).
Como que la extensión L/K es de Galois, esto significa que para todo
ideal primo de B que divide p estará definido el automorfismo de
Frobenius.

2.4.9 Proposición. Supongamos que B/A es no ramificada en P,


sea P0 ⊆ B otro ideal primo no nulo de B que divida p y sea σ ∈
Gal (L/K) un automorfismo cualquiera tal que P0 = σ(P). Entonces
se satisface la igualdad
µ ¶ µ ¶
B/A B/A
=σ σ −1
σ(P) P

en el grupo de Galois Gal (L/K).

Demostración. Sabemos que los grupos de descomposición son


conjugados, ya que son los grupos de isotropı́a de la acción del grupo
de Galois sobre el conjunto de los ideales primos de B que divi-
den
µ p. ¶ La demostración
µ ¶ es una simple comprobación: los elementos
B/A B/A
yσ σ −1 están los dos en el grupo de descomposi-
σ(P) P
ción G−1 (σ(P)/p) y satisfacen la condición de congruencia; por la
unicidad del automorfismo de Frobenius, coinciden. 2

Seguidamente, se trata de hacer un estudio del comportamiento


del automorfismo de Frobenius en cadenas de extensiones de Galois
no ramificadas.

2.4.10 Proposición. Sean K ⊆ K 0 ⊆ L A0 la clausura entera de


A en K 0 , y P0 := P ∩ A0 . La extensión L/K 0 es una extensión
2.4. Ramificación superior 145

de Galois y también esµno ramificada


¶ en P. Entonces, el auto-
B/A0
morfismo de Frobenius es la potencia f 0 -ésima del auto-
µ P ¶
B/A
morfismo de Frobenius , en donde f 0 es el grado residual
P
f 0 := f (P0 /p). Si, además, la extensión K 0 /K es de Galois, en-
tonces la extensión 0 0
µ 0 A¶/A es no ramificada en P y el automorfismo
K /K
de Frobenius es la restricción a Gal (K 0 /K) del automor-
P0 µ ¶
L/K
fismo de Frobenius .
P

2.4.11 Observación. Supongamos ahora que tenemos dos exten-


siones de Galois Li /K tales que el cuerpo L es la composición de los
Li ; sean Pi := P ∩ Bi , las restricciones de P a la clausura entera Bi
de A en Li , i = 1, 2. Entonces, les extensiones B µi /A son
¶ µ no rami-¶
B/A Bi /A
ficadas en Pi y los automorfismos de Frobenius ,
P Pi
están definidos. Por otra parte, como que el grupo de Galois de la
extensión L/K se inyecta, por restricción en cada componente, en el
producto cartesiano de los grupos Gal (Li /K), podemos identificar
Gal (L/K) con un subgrupo de Gal (L1 /K) × Gal µ (L2¶ /K). Con es-
B/A
ta identificación, el automorfismo de Frobenius es la pareja
µµ ¶ µ ¶¶ P
Bi /A Bi /A
, .
Pi Pi

El automorfismo de Frobenius da una caracteritzación muy sen-


cilla de los ideales primos del anillo base que descomponen completa-
mente. Recordamos que se dice que un ideal primo p ⊆ A descompone
completamente en un cuerpo L extensión de K cuando la extensión
de p a la clausura entera de A en L es el producto de tantos ideales
primos diferentes como el grado [L : K] de la extensión.

2.4.12 Corolario. Supongamos que la extensión L/K es de Galois


y no ramificada en p. Condición necesaria y suficiente para que p
descomponga completamente en B es que para cualquierµideal primo

B/A
P ⊆ B que divida p en B, el automorfismo de Frobenius sea
P
146 Cap. 2 Cuerpos de números

trivial.

Demostración. En efecto, el automorfismo de Frobenius es un


generador del grupo de descomposición y condición necesaria y sufi-
ciente para que este grupo sea trivial es que el ı́ndice de ramificación
y el grado residual de cualquier ideal primo p sean lo dos iguales a
1. Esta condición es equivalente a decir que p descompone completa-
mente. 2

2.4.13 Corolario. Supongamos que el cuerpo L es el cuerpo com-


posición de dos subcuerpos Li ⊆ L, i = 1, 2, que contienen K. En-
tonces, condición necesaria y suficiente para que p descomponga com-
pletamente en L es que descomponga completamente en cada una de
las extensiones Li /K.

2.4.14 Observación. En el caso


µ que la
¶ extensión L/K sea abeliana,
L/K
el automorfismo de Frobenius no depende del ideal primo
P
µ de B¶ que divide p; en este caso, se acostumbra a designar por
P
L/K
y se llama el automorfismo de Frobenius de p.
p

2.4.3 Grupos de ramificación superior

La herramienta básica de la demostración que haremos del teorema


de Kronecker-Weber es el concepto y les propiedades de los grupos de
ramificación superior. Estos grupos son una generalitzación natural
del grupo de inercia, del cual son subgrupos, y heredan algunas de
sus propiedades.
Sean A un anillo de Dedekind, K su cuerpo de fracciones, L/K
una extensión de Galois finita, G := Gal (L/K) el grupo de Galois, y
B la clausura entera de A en L. Recordamos que G actúa de forma
natural en B y que actúa transitivamente en el conjunto de los ideales
primos P ⊆ B que dividen un ideal primo dado p ⊆ A. Además,
hemos definido el grupo de descomposición G−1 (P/p) de un ideal
primo fijo P ⊆ B sobre su contracción p := P ∩ A, como el subgrupo
de G formado por los elementos σ ∈ G que dejan P invariante; es
2.4. Ramificación superior 147

decir, por los elementos σ ∈ G que actúan en el anillo cociente B/P;


análogamente, hemos definido el grupo de inercia G0 (P/p) como el
conjunto de los elementos σ ∈ G que actúan en el anillo cociente B/P
como la identidad; equivalentemente, los elementos σ ∈ G0 tales que
para todo elemento b ∈ B se satisface que σ(b) − b ∈ P.

2.4.15 Definición. Sea k ≥ −1 un número entero. El conjunto

Gk (P/p) := {σ ∈ G−1 (P/p) : σ(b) − b ∈ Pk+1 , para todo b ∈ B},

formado por los elementos σ ∈ G−1 (P/p) que actúan trivialmente en


el anillo cociente B/Pk+1 , es un subgrupo normal de G−1 (P/p); se
denomina el k-ésimo grupo de ramificación de P sobre p. En efecto,
es el núcleo del homomorfismo de grupos

G−1 (P/p) −→ Aut(A/p) (B/Pk+1 ).

Por comodidad de notación, escribiremos Gk en lugar de Gk (P/p).

2.4.16 Observación. Notamos que el subı́ndice k asociado al grupo


es una unidad inferior al exponente de P que utilizamos en el ani-
llo cociente B/Pk+1 sobre el cual pedimos que la acción sea trivial.
Por otra parte, la definición coincide con la dada préviamente para
los grupos de descomposición y de inercia y generaliza esta última.
Además, para todo k ≥ −1, el grupo Gk+1 es un subgrupo de Gk , de
forma que disponemos de una succesión de subgrupos de G−1

G−1 ⊇ G0 ⊇ G1 ⊇ · · · ⊇ Gk ⊇ Gk+1 ⊇ . . .
T
Como que el anillo B es noetheriano, se satisface que k≥−1 Pk = (0),
de forma que, como que G−1 es finito, existe n0 ∈ Z tal que para
k ≥ n0 es Gk = (1). Por tanto, los subgrupos Gk forman una cadena
finita (y normal) de G−1 .

De los grupos de ramificación nos interesa los cocientes Gk /Gk+1 ,


que podemos formar en virtud de la definición. Ya sabemos que el
grupo cociente G−1 /G0 es isomorfo al grupo de Galois de la extensión
residual (B/P)/(A/p). Para estudiar la estructura de los cocientes
para k ≥ 0, comenzamos por establecer el resultado siguiente.
148 Cap. 2 Cuerpos de números

2.4.17 Proposición. Para todo entero k ≥ 1, los grupos cociente


Gk /Gk+1 son abelianos.

Demostración. La demostración es una consecuencia elemental


del estudio de los conmutadores [σ, τ ] := στ σ −1 τ −1 , para σ ∈ Gk ,
τ ∈ Gn , k, n ≥ 0. Se satisface el resultado siguiente.

2.4.18 Lema. Con las notaciones anteriores, [σ, τ ] ∈ Gk+n .

Demostración. Comenzamos por ver que para todo b ∈ Pn+1 es


σb − b ∈ Pk+n+1 . Para ello, es suficiente considerar elementos b de
la forma b := b1 · b2 . . . bn+1 tales que bj ∈ P, ya que estos elemen-
tos generan Pn+1 como grupo abeliano aditivo. Podemos escribir la
identidad
n+1
X
σ(b) − b = σ(b1 ) . . . σ(bj−1 )(σ(bj ) − bj )bj+1 . . . bn+1 ,
j=1

que muestra que el elemento σ(b) − b pertenece a Pk+n+1 , ya que


σ(bj ) − bj ∈ Pk+1 para bj ∈ B y σ ∈ Gk . Análogamente, para todo
c ∈ Pk+1 es τ (c) − c ∈ Pk+n+1 .
Tomemos, ahora, un elemento cualquiera x ∈ B y pongamos y :=
σ −1 τ −1 (x),b := τ (y) − y, y c := σ(y) − y. Por la elección de σ y
τ , se satisfacen las propiedades b ∈ Pn+1 , c ∈ Pk+1 , de forma que
σ(b) − b, τ (c) − c ∈ Pk+n+1 ; restando, obtenemos que

σ(b) − b − τ (c) + c =
= σ(τ (y) − y) − (τ (y) − y) − τ (σ(y) − y) + (σ(y) − y)
= στ (y) − τ σ(y) ∈ Pk+n+1 ;

es decir, [σ, τ ](x) − x ∈ Pk+n+1 . Por tanto, [σ, τ ] ∈ Gk+n . 2

Ahora podemos acabar fácilmente la prueba de la proposición; sólo


es necesario tomar n = k y obtenemos que [σ, τ ] ∈ G2k ; como que
k ≥ 1, es 2k ≥ k + 1 y el grupo cociente Gk /Gk+1 es abeliano. 2

2.4.19 Proposición. Supongamos que la extensión residual en P es


separable. Entonces:
2.4. Ramificación superior 149

(i) El cociente G0 /G1 es isomorfo a un subgrupo (finito) del grupo


multiplicativo (B/P)∗ ; en particular, es cı́clico de orden primo con
la caracterı́stica residual (si ésta es positiva).

(ii) Para k ≥ 1, los cocientes Gk /Gk+1 son isomorfos a subgrupos


(finitos) del grupo aditivo del cuerpo residual B/P; en particular, si
B/P es un cuerpo de caracterı́stica p > 0, los cocientes son p-grupos
abelianos elementales; y si la caracterı́stica residual es 0, los cocientes
son triviales y G1 = (0).

Demostración. Si localizamos en S := A − p, ni los grupos de ram-


ificación ni los cuerpos residuales no cambian, de forma que podemos
suponer que A y B son anillos de ideales principales. Sea π ∈ P un
generador del ideal P. Vamos a definir homomorfismos de grupos
abelianos G0 −→ (B/P)∗ y Gk −→ B/P. Dado σ ∈ G0 , el elemen-
to σ(π) también pertenece a P, ya que σ deja invariante P; pero
no puede ser que σ(π) ∈ P2 ya que, aplicando σ −1 , también seria
π ∈ P2 ; por tanto, existe uσ ∈ B, uσ ∈ / P, tal que σ(π) = uσ π.
Este elemento esta unı́vocamente determinado por σ, por ejemplo,
por ser B un dominio de integridad. Si ahora tomamos τ ∈ G0 , la
igualdad σ(π) = uσ π se transforma en uτ σ π = τ σ(π) = τ (uσ )uτ π,
de forma que uτ σ = τ (uσ )uτ . Si reducimos módulo P, como que
τ ∈ G0 , es τ (uσ ) ≡ uσ (mod P), y por tanto, uτ σ ≡ uσ uτ (mod P).
De esta forma definimos una aplicación multiplicativa G0 −→ B/P;
como que uσ ∈ B y uσ ∈ / P, la imagen está incluida en (B/P)∗ ,
de forma que se obtiene un morfismo de grupos. El núcleo de este
homomorfismo esta formado por los elementos σ ∈ G0 tales que
uσ ≡ 1 (mod P); es decir, tales que σ(π) ≡ π (mod P2 ). Ahora
bien, decir que σ(π) ≡ π (mod P2 ) equivale a decir que para todo
elemento b ∈ B es σ(b) ≡ b (mod P2 ). En efecto, en el caso sep-
arable, el cuerpo residual en P coincide con el cuerpo residual de
BI en PI := P ∩ BI , y, por tanto, podemos escribir b en la for-
ma b = c + d, para algunos elementos c ∈ BI y d ∈ P; como que
c ∈ BI y σ ∈ G0 , es σ(c) = c, de forma que sólo es necesario ver
que σ(d) ≡ d (mod P2 ). Pero si escribimos d = aπ, a ∈ B, entonces,
σ(d) − d = σ(aπ) − aπ = σ(a)(σ(π) − π) + π(σ(a) − a) ∈ P2 , ya que
σ(π) − π ∈ P2 , σ(a) ∈ B, y σ(a) − a ∈ P por ser σ ∈ G0 . Dicho de
otra forma, el núcleo del morfismo G0 −→ (B/P)∗ es exactamente
150 Cap. 2 Cuerpos de números

G1 . Esto demuestra (i).


La parte (i) se demuestra análogamente. Dado σ ∈ Gk , k ≥ 1,
σ(π) − π ∈ Pk+1 , existe uσ ∈ B, unı́vocamente determinado por σ,
tal que σ(π) − π = uσ π k+1 . Si ahora tomamos τ ∈ Gk , la igualdad
σ(π) − π = uσ π k+1 se transforma en
uτ σ π k+1 = τ σ(π) − π
= τ (σ(π) − π) + (τ (π) − π)
= τ (uσ π k+1 ) + uτ π k+1
= τ (uσ )τ (π)k+1 + uτ π k+1
= τ (uσ )(π + uτ π k+1 )k+1 + uτ π k+1
= π k+1 (τ (uσ )(1 + uτ π k )k+1 + uτ );

si dividimos por π k+1 , obtenemos que uτ σ ≡ τ (uσ ) + uτ (mod P),


ya que k ≥ 1; y como que τ (uσ ) ≡ uσ (mod P), para que τ ∈ G0 ,
obtenemos que uτ σ ≡ uσ + uτ (mod P). Si reducimos módulo P,
obtenemos un morfismo aditivo de grupos Gk −→ B/P. El núcleo
de este morfismo está formado por los elementos σ ∈ Gk tales que
uσ ≡ 0 (mod P); es decir, tales que σ(π) − π ∈ Pk+2 . Ahora bien,
decir que σ(π) − π ∈ Pk+2 equivale a decir que para todo elemento
b ∈ B es σ(b) − b ∈ Pk+2 . En efecto; como antes, podemos escribir b
en la forma b = c + d, para algunos elementos c ∈ BI y d ∈ P; como
que c ∈ BI y σ ∈ Gk ⊆ G0 , es σ(c) = c, de forma que sólo es necesario
ver que σ(d) − d ∈ Pk+2 . Pero si escribimos d = aπ, a ∈ B, entonces,
σ(d) − d = σ(aπ) − aπ = σ(a)(σ(π) − π) + π(σ(a) − a) ∈ Pk+2 , ya que
σ(π) − π ∈ Pk+2 , por hipótesis, σ(a) ∈ B, y σ(a) − a ∈ Pk+1 por ser
σ ∈ Gk . Dicho de otra forma, el núcleo del morfismo Gk −→ B/P es
exactamente Gk+1 , como se querı́a demostrar. 2

2.4.20 Corolario. Supongamos que el cuerpo residual es de carac-


terı́stica positiva p; entonces, G1 es un p-grupo abeliano y el cociente
G0 /G1 es un grupo abeliano de orden no divisible por p.

2.4.21 Definición. Una extensión B/A de anillos de Dedekind se


llama moderadamente ramificada en un ideal primo no nulo P ⊆ B
cuando el ı́ndice de ramificación e(P/p) no es divisible por la car-
acterı́stica residual en P; en caso contrario, se llama salvajemente
ramificada. En el caso Galoisiano, decir moderadamente ramificada
en P equivale a decir que el grupo de ramificación G1 (P/p) es trivial.
2.4. Ramificación superior 151

2.4.22 Corolario. Supongamos que los cuerpos residuales son fini-


tos. Entonces, el grupo de descomposición es un grupo resoluble.

Demostración. En efecto, acabamos de probar que si la extensión


residual es separable, entonces el grupo de inercia es resoluble, ya que
la cadena de los grupos de ramificación Gk , k ≥ 0, es abeliana; a su
vez, si la extensión residual es resoluble, como que el grupo cociente
G−1 /G0 es isomorfo al grupo de Galois de la extensión residual, la
cadena Gk , k ≥ −1, es abeliana; y éste es el caso si los cuerpos
residuales son finitos. 2

2.4.4 El grupo de la inercia moderada

En el caso de extensiones de Galois de cuerpos de números o, más


generalmente, en que la extensión residual (B/P)/(A/p) es separable,
podemos considerar el cuerpo LG1 fijo por el grupo G1 ; entonces, la
extensión totalmente ramificada en P, L/LI , proporciona en una ex-
tensión moderadamente ramificada LG1 /LI y una extensión, L/LG1 ,
totalmente ramificada de grado potencia de la caracterı́stica residual.
En particular, la ramificación total se puede estudiar por etapas: una
moderadamente ramificada y una salvajemente ramificada.

2.4.23 Definición. El grupo G0 /G1 se denomina el grupo de inercia


moderada en P; es un grupo de orden la parte libre de p del ı́ndice
de ramificación e(P/p), en donde p denota la caracterı́stica residual.

Para un uso posterior, conviene establecer el resultado siguiente.

2.4.24 Proposición. Supongamos que el cuerpo residual A/p es de


cardinal finito q y de caracterı́stica positiva p. El grupo de inercia
moderada de la extensión B/A en P, G0 /G1 , es un grupo cı́clico
cuyo orden divide q f − 1, en donde f := f (P/p) denota el grado
residual en P de la extensión. Si suponemos que el grupo G−1 /G1 es
abeliano, entonces, el orden de G0 /G1 divide de q − 1.

Demostración. La primera parte es inmediata, ya que el cociente


G0 /G1 se identifica con un subgrupo del grupo multiplicativo (B/P)∗ .
Veamos la segunda.
152 Cap. 2 Cuerpos de números

Igual que en la demostración de la proposición de más arriba,


podemos suponer que A es local y, por tanto, que P es un ideal
principal; sea, entonces, π ∈ P un generador de P. Observamos
que si σ ∈ G−1 , entonces σ(π) = uσ π para un cierto elemento entero
uσ ∈ B; en particular, ya hemos visto que si σ ∈ G0 , entonces uσ ∈ /P
y la asignación de la clase residual de uσ a σ, define el homomorfismo
inyectivo de grupos G0 /G1 −→ (B/P)∗ .
Como que el grupo cociente G0 /G1 es cı́clico, podemos conside-
rar un elemento σ ∈ G0 que genere el cociente G0 /G1 ; se trata de
demostrar que el orden de σ como automorfismo de G0 /G1 es un
divisor de q − 1. Para ello, podemos considerar un elemento ϕ ∈
G−1 tal que la reducción módulo P del automorfismo ϕ : B −→ B
sea el automorfismo de Frobenius del cuerpo finito B/P sobre A/p;
recordamos que el automorfismo de Frobenius de B/P es dado por
la asignación b 7→ bq . En particular, podemos escribir σ(π) = uσ π,
ϕ(π) = uϕ π, y ϕσϕ−1 (π) = vπ, para ciertos elementos uσ , uϕ , v ∈ B.
Con estas notaciones, podemos observar que se satisfacen les igual-
dades siguientes: por un lado, de la segunda se deduce inmediata-
mente que ϕ−1 (π) = ϕ−1 (uϕ )−1 π; por otra parte, la hipótesi que el
cociente G−1 /G1 es abeliano nos enseña que uσ − v ∈ P, ya que la
acción de los dos automorfismos ϕσϕ−1 y σ coincide módulo P2 , de
forma que ϕσϕ−1 (π) − σ(π) ∈ P2 ; y podemos dividir por π. Final-
mente, podemos escribir:

ϕσϕ−1 (π) = ϕσ(ϕ−1 (uϕ )−1 π)


= ϕ(σϕ−1 (uϕ )−1 uσ π)
= ϕσϕ−1 (uϕ )−1 ϕ(uσ )uϕ π;

es decir, v = ϕσϕ−1 (uϕ )−1 ϕ(uσ )uϕ . Si tenemos en cuenta que σ ∈


G0 , obtenemos que σ es la identidad en B/P, de forma que

v ≡ ϕϕ−1 (uϕ )−1 ϕ(uσ )uϕ


= ϕ(uσ )
= uqσ (mod P),

per definición de ϕ. De ello se deduce inmediatamente, ya que uσ ∈ /


P, que uq−1
σ ≡ 1 (mod P), que σ divide q − 1, com querı́amos de-
mostrar. 2
2.5. El teorema de Kronecker-Weber 153

2.5 El teorema de Kronecker-Weber

El objetivo de este capı́tulo es presentar una demostración completa


del teorema siguiente.

2.5.1 Teorema. (Kronecker-Weber) Sea K/Q una extensión a-


beliana. Entonces, existe una raı́z de la unidad, ζ, tal que K ⊆ Q(ζ).

Recordamos que ya hemos demostrado este resultado en el caso


que la extensión K/Q sea cuadrática. Ahora conviene hacer la reduc-
ción de la prueba al caso de las extensiones cı́clicas de grado potencia
de un número primo.

2.5.2 Lema. Si el teorema de Kronecker-Weber se satisface para to-


das les extensiones cı́clicas de grado potencia de primo, entonces se
satisface para totes les extensiones abelianas.

Demostración. Sólo es necesario considerar que toda extensión a-


beliana descompone en producto linealmente disjunto de extensiones
cı́clicas de grado potencia de primo. Esto se deduce del hecho que
todo grupo abeliano descompone en producto directo de p-subgrupos
y éstos en producto directo de subgrupos cı́clicos; concretamente, Q su-
pongamos que G := Gal (K/Q) descompone en producto G := i Gi ,
en donde pi es un número primo cualquiera y Gi es un Q pi -grupo
cı́clico. Sea Ki el subcuerpo de K fijo por el subgrupo j6=i Gj de
G; entonces, Ki /Q es una extensión cı́clica de grado potencia de un
número primo pi ; por hipótesi, existe una raı́z de la unidad ζi tal que
Ki ⊆ Q(ζi ). Sean ni ∈ Z tal que ζi es una raı́z primitiva ni -ésima de la
unidad, n := mcm {ni } y ζ una raı́z primitiva n-ésima de la unidad.
Como que K es la composición de los cuerpos Ki , obtenemos que
K ⊆ Q(ζ), que es lo que se querı́a probar. 2

2.5.1 El caso moderadamente ramificado

Recordamos que toda extensión de Q ramifica en algún número pri-


mo. Ahora, se trata de la prueba del teorema de Kronecker-Weber al
caso en que el conjunto de los números primos que ramifican consista
154 Cap. 2 Cuerpos de números

sólo en el primo que divide el grado; dicho de otra forma, podemos


suponer que la extensión es cı́clica de grado potencia de un número
primo p y no ramificada en todo número primo ` diferente de p.
Efectivamente. Supongamos que K/Q es cı́clica de grado potencia
de un número primo p y que ` 6= p es un nombre primo que ramifica.
Sea L un ideal primo del anillo de los enteros del cuerpo K que divide
`; en particular, la extensión K/Q es moderadamente ramificada en
L; es decir, el grupo de ramificación G1 (L/`) es trivial. Como que
el orden del grupo de inercia en L es un divisor del grado, ha de ser
una potencia de p, ponemos pm ; y como que el cuerpo residual de
Z en ` es el cuerpo F` , el hecho que el cociente G−1 (L/`)/G1 (L/`)
sea abeliano nos permite asegurar que el orden del grupo de inercia
divide ` − 1; por tanto, ` ≡ 1 (mod pm ). Ahora bien, la extensión
Q(ζ` )/Q es cı́clica, no ramificada fuera de ` y totalmente ramificada
en `; en consecuencia, existe un único subcuerpo L ⊆ Q(ζ` ) tal que la
extensión L/Q es cı́clica, totalmente ramificada en `, no ramificada
fuera de ` y de grado pm .
Consideramos el cuerpo composición KL. Como que las exten-
siones K/Q y L/Q son abelianas de grado potencia de p, también la
composición KL/Q es una extensión abeliana de grado potencia de
p, ponemos pn+t , en donde t ≤ m y pn := [K : Q]. Sean L0 un ideal
primo del anillo de los enteros de KL que divide L, I 0 := G0 (L0 /`) el
grupo de inercia de L0 sobre el primo `, y H := Gal (L/Q) ' Z/pm Z
el grupo de Galois.
El morfismo de restricción Gal (KL/Q) → Gal (K/Q) aplica el
grupo de inercia I 0 en el grupo de inercia G0 (L/`), de forma que se
obtiene una inclusión I 0 ⊆ G0 (L/`)×H, por via de la identificación de
Gal (KL/Q) con un subgrupo del producto Gal (K/Q) × Gal (L/Q).
Por otra parte, el orden del grupo de inercia I 0 es múltiplo de pm , ya
que el ı́ndice de ramificación de L0 sobre ` es divisible por el ı́ndice de
ramificación de L sobre `; y, como antes, los grupos de ramificación
superiores Gi (L0 /`), i ≥ 1, son triviales, ya que la extensión es de
grado potencia de p y p no divide la caracterı́stica residual `; por
tanto, el grupo de inercia I 0 es cı́clico. Además, el orden de los
elementos del grupo producto G0 (L/`) × H es un divisor de pm , ya
que dos grupos son cı́clics de orden pm ; como que el orden de I 0 es
2.5. El teorema de Kronecker-Weber 155

como un mı́nimo pm y I 0 es cı́clico, el orden de I 0 es exactamente pm .


Ası́, si designamos por K 0 el subcuerpo de KL fijo por el subgrupo
I 0 , la extensión K 0 /Q es no ramificada en `; y como que L/Q es
totalmente ramificada en `, ha de ser K 0 ∩ L = Q; por tanto, el
subcuerpo K 0 L ⊆ KL es de grado [K 0 L : Q] = [K 0 : Q][L : Q] =
[KL : Q], ya que el grado de la extensión K 0 /Q es el grado de la
extensión KL/Q dividido por el ı́ndice de ramificación de L0 sobre `,
que es exactamente el mismo que el grado de la extensión L/Q; en
consecuencia, obtenemos la igualdad de cuerpos K 0 L = KL.
De esta forma, si demostramos que el cuerpo K 0 es ciclotómico, co-
mo que L también lo es, lo será su composición K 0 L = KL, de forma
que el cuerpo K, siendo subcuerpo de un cuerpo ciclotómico, también
es un cuerpo ciclotómico. Pero ahora el cuerpo K 0 no ramifica en `,
por construcción, y sus primos de ramificación forman un subconjun-
to del conjunto de los primos de ramificación de la extensión K/Q;
como que el conjunto de primos de ramificación de la extensión K/Q
es finito, podemos repetir el argumento y suponer que la extensión
K/Q es no ramificada fuera de los ideales primos que dividen p.
En estos momentos podemos demostrar el teorema de Kronecker-
Weber para el caso moderadamente ramificado.

2.5.3 Proposición. Sea K/Q una extensión abeliana de grado po-


tencia de un número primo p, [K : Q] = pm , que sólo ramifica en
un primo ` 6= p. Entonces, ` ≡ 1 (mod pm ), la extensión K/Q es
totalmente ramificada en `, y K es el único subcuerpo de Q(ζ` ) de
grado pm . En consecuencia, también, la extensión K/Q es cı́clica.

Demostración. Para la primera parte, podemos suponer que la


extensión K/Q es cı́clica de grado una potencia de un número primo
p. Sea ` un primo diferente de p que ramifica; acabamos de probar que
` ≡ 1 (mod pm ). Además, las extensiones K/Q y L/Q de la discusión
anterior sólo ramifican en el primo `; por tanto, la extensión K 0 /Q
es no ramificada en todo lugar; como que todo cuerpo de números
K 0 6= Q ramifica en algún primo, ha de ser K 0 = Q; en consecuencia,
K ⊆ KL = K 0 L = L y L es el único subcuerpo de grado pm de Q(ζ` ).
El final es claro; si no suponemos que la extensión K/Q es cı́clica,
podemos considerar K como la composición de extensiones cı́clicas;
156 Cap. 2 Cuerpos de números

cada una de ellas es un subcuerpo de Q(ζ` ) de forma que K también


lo será. Com que la extensión Q(ζ` )/Q es cı́clica, hemos acabado. 2

2.5.4 Corolario. Sea K/Q una extensión abeliana y moderadamente


ramificada en todos los ideales primos. Entonces, existe una raı́z de
la unidad ζ tal que K ⊆ Q(ζ).

Demostración. En virtud del lema 2.5.2, podemos suponer que la


extensión K/Q es cı́clica. Por otra parte, la reducción sucesiva de
K a K 0 en la discusión precedente a la proposición anterior permite
suponer que el cuerpo K sólo ramifica en un ideal primo; y, en este
caso, la proposición anterior concluye la prueba. 2

2.5.5 Observación. En particular, si K/Q es una extensión abelia-


na, `1 , . . . , `k los primos que ramifican, y si el grado de la extensión
no es divisible por ningúno de los primos `i , entonces el cuerpo K
es un subcuerpo del cuerpo ciclotómico Q(ζ), en donde ζ es una raı́z
n-ésima de la unidad para n = `1 · · · `k .

2.5.2 El caso cı́clico de grado una potencia de un primo

Hemos visto que para establecer el teorema de Kronecker-Weber es


suficiente demostrarlo para el caso de las extensiones cı́clicas de grado
potencia de un número primo p y que sólo ramifican en p. Se trata
de verlo en el caso en que p es un primo impar. Necesitaremos el
resultado siguiente en hipótesis más generales.

2.5.6 Proposición. Sean p un primo impar y K/Q una extensión


abeliana de grado pm que sólo ramifica en el primo p. Entonces, K/Q
es totalmente ramificada en p y cı́clica.

Demostración. Sean p un ideal primo del anillo de los enteros de


K que divide p y I := G0 (p/p) el grupo de inercia. El cuerpo fijo por
I es un cuerpo extensión de Q que no ramifica en ningún ideal primo;
por tanto, en virtud del teorema d’Hermite-Minkowski K I = Q y la
extensión K/Q es totalmente ramificada en p; dicho de otra forma,
el grupo de inercia es todo el grupo de Galois de la extensión. En
2.5. El teorema de Kronecker-Weber 157

particular, la extensión residual es trivial y el cuerpo residual de K en


p es Fp . Como que conocemos la estructura de los cocientes sucesivos
de los grupos de ramificación, podemos asegurar que el grupo de
inercia coincide con el grupo de ramificación G1 , y que para todo
entero k ≥ 1 el cociente Gk /Gk+1 es un grupo abeliano trivial o cı́clico
de orden p. Por tanto, la extensión es totalmente ramificada en p.
Para ver que la extensión es cı́clica se trata de aplicar el resultado
siguiente.

2.5.7 Lema. Supongamos que K/Q es una extensión abeliana de


grado p que sólo ramifica en p; entonces, el grupo de ramificación
G2 (p/p) es trivial.

Demostración. Si localizamos en S := Z − pZ podemos suponer


que p es un ideal principal, y podemos elegir un generador π de P.
Sea f (X) := Irr(π, Q) el polinomio mónico irreducible de Q[X] que
tiene π por raı́z; de hecho, como que π es entero sobre S −1 Z, f (X) ∈
S −1 Z[X]. Como que la cadena de los grupos de ramificación resulta
trivial a partir de un lugar en adelante, podemos considerar un entero
k tal que Gk 6= (1) pero Gk+1 = (1); y como que G0 = G1 ' Z/pZ,
ha de ser k ≥ 1. Se trata de ver que k = 1.
Si consideramos la derivada en π del polinomio f (X) obtenemos
las relaciones f 0 (π) ∈ p(k+1)(p−1)
Q y f 0 (π) ∈
/ p(k+1)(p−1)+1 . En efecto,
0
podemos escribir f (X) Q = σ∈Gk (X − σ(π)), de forma que f (π)
0
es el producto f (π) = σ6=1 (π − σ(π)); pero como que σ ∈ Gk y
σ ∈/ Gk+1 , ha de ser b − σ(b) ∈ pk+1 para todo elemento b entero
de K sobre S −1 Z; en particular, π − σ(π) ∈ pk+1 ; por otra parte,
π − σ(π) ∈ / pk+2 , ya que en este caso, obtindrı́amos que σ ∈ Gk+1
como en la demostración de la proposición 2.4.19. Ahora sólo es
necesario multiplicar para todos los automorfismos σ ∈ Gk , σ 6= 1.
Por otra parte, podemos escribir una igualdad de la forma

f 0 (π) = pπ p−1 + (p − 1)ap−1 π p−2 + · · · + 2a2 π + a1 ,

en donde los coeficientes aj son elementos de S −1 Z; es decir, son


números racionales que tienen denominadores enteros no divisibles
por p. Como que la extensión K/Q es totalmente ramificada y de
grado p, la extensión de p es el ideal pp , de forma que cada uno de
158 Cap. 2 Cuerpos de números

los coeficientes aj que sea no nulo es un elemento de una potencia


Ppnj con nj ≥ 0. En particular, si vj denota el exponente de p que
contiene el sumando jaj π j−1 pero tal que jaj π j−1 ∈
/ pvj +1 , obtenemos
que vj ≡ j −1 (mod p); en consecuencia, todos los sumandos no nulos
están en potencies diferentes de p y la suma está en la potencia que
tiene el exponente vj más pequeño. En particular, obtenemos la
desigualdad (k + 1)(p − 1) ≤ vp−1 = 2p − 1; como que k ≥ 1 y p > 2,
ello implica que k = 1, de forma que G2 = (1), como querı́amos
probar. 2

Para hacer la demostración de la proposición, sabemos que G =


G0 = G1 ; sea k ≥ 2 tal que G = Gk pero Gk+1 Ã Gk ; el cociente
Gk /Gk+1 es un grupo abeliano cı́clico de orden p. Como que G es un
p-grupo abeliano finito, si no fuera cı́clico deberı́a poseer más de dos
subgrupos de ı́ndice p (como mı́nimo, deberı́tener p + 1); por tanto,
es suficiente probar que Gk+1 es el único subgrupo de G de ı́ndice p.
Supongamos que H fuera un subgrupo de ı́ndice p de G diferente
de Gk+1 ; se trata de llegar a una contradición. Para ello, consider-
amos los cuerpos fijos K H y K Gk+1 y sean pH y pk+1 las contracciones
a estos cuerpos del ideal primo p del anillo de los enteros de K. El
cálculo de los grupos de ramificación de p para estas extensiones se
puede hacer de forma sencilla. Com que Gal (K/K Gk+1 ) = Gk+1 ,
obtenemos les igualdades
(
Gi ∩ Gk+1 = Gk+1 si 0 ≤ y ≤ k + 1,
Gi (p/pk+1 ) =
Gi ∩ Gk+1 = Gi si i > k + 1;
(
Gi ∩ H = H si 0 ≤ y ≤ k,
Gi (p/pH ) =
Gi ∩ H Ã Gk+1 si i ≥ k + 1,

esta última igualdad para que H 6= Gk+1 y los dos son subgrupos de
ı́ndice p de G. Estos cálculos nos permiten comparar los exponentes
de p en las diferentes extensiones K/K H y K/K Gk+1 de la forma
siguiente:
X X
(#Gi ∩ H − 1) < (#Gi ∩ Gk+1 − 1),
i≥0 i≥0
2.5. El teorema de Kronecker-Weber 159

ya que los k primeros sumandos son iguales, el sumando k+1 satisface


la desigualdad estricta, y los siguientes satisfacen la desigualdad ≤.
Por otra parte, el lema nos permite asegurar que el exponente de
la diferente de las extensiones K H /Q y K Gk+1 /Q es el mismo, ya que
los grupos G0 y G1 de las dos extensiones son cı́clicos de orden p y
los grupos G2 son triviales. Si ahora consideramos la diferente de
la extensión K/Q y calculamos el exponente de p en esta extensión
utilizando la fórmula de la transitividad de la diferente para cadenas
de extensiones obtenemos una contradicción, ya que la extensión a
m−1
K de los ideales pH y pk+1 es exactamente la mismo, pp , porque
las extensiones son totalmente ramificadas de grado pm−1 . En conse-
cuencia, ha de ser H = Gk+1 y G es cı́clico. 2

2.5.8 Proposición. Sean p un primo impar y K/Q una extensión


cı́clica de grado pm que sólo ramifique en p. Entonces, K es el único
subcuerpo de Q(ζ) de grado pm , en donde ζ es una raı́z primitiva
pm+1 -ésima de la unidad.

Demostración. En efecto, sea K 0 el único subcuerpo de Q(ζ) de


grado pm ; entonces, las dos extensiones K/Q y K 0 /Q satisfacen las
condiciones del enunciado; es decir, son cı́clicas de grado pm y sólo
ramifican en p; por tanto, el cuerpo composición KK 0 es un cuerpo
extensión abeliana de Q que sólo ramifica en p y de grado una potencia
de p; en virtud de la proposición anterior, ha de ser cı́clica y de grado
potencia de p; como que contiene dos cuerpos K y K 0 que tienen el
mismo grado sobre Q, ha de ser K = K 0 , como querı́amos ver. 2

Hemos reducido la demostración del caso teorema de Kronecker-


Weber al caso de las extensiones cı́clicas de grado una potencia de
2 que sólo ramifican en 2. Para acabar la prueba, comenzamos por
demostrar el resultado siguiente.

2.5.9 Proposición. Sea K/Q una extensión abeliana de grado 2m


que sólo ramifica en 2 y supongamos que K ⊆ R. Entonces, K es
exactamente el subcuerpo real maximal Q(ζ + ζ −1 ) del cuerpo Q(ζ),
en donde ζ es una raı́z primitiva 2m+2 -ésima de la unidad.
160 Cap. 2 Cuerpos de números

Demostración. Sabemos que toda extensión cuadrática de Q es


ciclotómica
√ y√que si sólo ramifica en 2 es uno de los tres cuerpos Q(i),
Q( 2), o Q( −2), que son los tres únicos subcuerpos cuadráticos de
Q(ζ), en donde ζ es una raı́z primitiva 8 = 23 -ésima de la√unidad;
por tanto, el resultado es claro en el caso m = 1, ya que Q( 2) es el
único de estos cuerpos que es real.
Supongamos, entonces, que m ≥ 2. Como que K/Q es abeliana de
grado divisible por 2, K contiene un subcuerpo cuadrático; el hecho
que el cuerpo K sea real y que la extensión K/Q sólo ramifique en
2 impone las mismas restricciones a este subcuerpo cuadrático; por
tanto, K contiene el único cuerpo cuadrático real que sólo ramifica
en 2. Ello implica que el grupo de Galois de la extensión K/Q sólo
tiene un subgrupo de ı́ndice 2 y, en consecuencia, es cı́clico.
Comparamos el cuerpo K con el cuerpo L := Q(ζ + ζ −1 ). El
cuerpo composición KL es un cuerpo real y la extensión KL/Q es
abeliana, no ramificada fuera de 2 y de grado una potencia de 2;
acabamos de probar que la extensión KL/Q es cı́clica; como que
contiene K y L, que son del mismo grado sobre Q, ha de ser K = L,
como querı́amos demostrar. 2

Ahora podemos acabar la demostración del teorema de Kronecker-


Weber.

2.5.10 Proposición. Sea K/Q una extensión abeliana de grado 2m


y no ramificada fuera de 2. Entonces, K es uno de los tres subcuerpos
Q(ζ 2 ), Q(ζ + ζ −1 ), Q(ζ − ζ −1 ) del cuerpo ciclotómico Q(ζ), en donde
ζ es una raı́z primitiva 2m+2 -ésima de la unidad. Estos cuerpos son
los únicos subcuerpos de Q(ζ) de grado 2m sobre Q.

Demostración. En efecto, el cuerpo composición de K y Q(i),


K(i), es una extensión abeliana de Q, no ramificada fuera de 2, y de
grado potencia de 2, 2n , con n ≤ m + 1. Sea K(i)+ := K(i) ∩ R,
el subcuerpo real maximal de K(i); es un cuerpo real, no ramificado
fuera de 2, y de grado 2s , s ≤ n−1 ≤ m, ya que i ∈
/ K(i)+ ; por tanto,
+ −1
K(i) es un subcuerpo de Q(ζ + ζ ), que es el único cuerpo real
que satisface estas condiciones. Para acabar, es suficiente demostrar
que K(i) es el cuerpo K(i)+ (i) que, obviamente, es un subcuerpo de
2.5. El teorema de Kronecker-Weber 161

Q(ζ + ζ −1 )(i) = Q(ζ). Pero K(i)+ (i) ⊆ K(i) y los dos cuerpos son
de grado 2 sobre K(i)+ ; por tanto, coinciden. 2
162 Cap. 2 Cuerpos de números
Capı́tulo 3

Funciones modulares
P. Bayer, A. Travesa

3.1 La función j

Uno de los primeros ejemplos de función automorfa lo constituye


la función modular j. Nos acercaremos a la construcción de esta
función mediante el método utilizado por Dedekind, que se basa en
la integración de una ecuación diferencial de segundo orden, y en la
teorı́a de Jacobi de las integrales elı́pticas.

3.1.1 Grupos fuchsianos

Empezaremos por recordar algunas definiciones básicas relativas al


plano hiperbólico. Consideramos la esfera de Riemann P1 = C∪{∞}.
El grupo especial lineal SL(2, C), formado por las matrices complejas
2 × 2 de determinante igual a 1, opera de manera natural en P·1 como
¸
a b
grupo de transformaciones homográficas. Un elemento α =
c d
de SL(2, C) opera como

az + b
α(z) = , z ∈ P1 .
cz + d

163
164 Cap. 3 Funciones modulares

Esta acción factoriza a través del grupo lineal proyectivo PSL(2, C) =


SL(2, C)/(−12 ). Todos los homeomorfismos conformes directos de P1
se obtienen de esta forma.
El semiplano superior complejo,

H := {z ∈ C : =(z) > 0},

proporciona un modelo para el plano hiperbólico, una vez que se le


dota de la distancia hiperbólica
¯ µ ¶¯
¯ |z1 − z2 |2 ¯
¯
d(z1 , z2 ) = ¯arc cosh 1 + ¯,
2Im(z1 )Im(z2 ) ¯
y de la 2-forma SL(2, R)-invariante d(y −1 dx) = y −2 dx ∧ dy. La ac-
ción de los grupos SL(2, R) y PSL(2, R) = SL(2, R)/(−12 ) en H
proporciona todas las isometrı́as de H que preservan la orientación.
Atendiendo al número y naturaleza de sus puntos fijos, las trans-
formaciones homográficas α ∈ SL(2, R)/(−12 ) se clasifican en tres
tipos: hiperbólico, elı́ptico y parabólico. Las transformaciones hiper-
bólicas (|tr(α)| > 2) tienen dos puntos fijos, ambos situados en
R ∪ {∞}. Las transformaciones elı́pticas (|tr(α)| < 2) tienen dos
puntos fijos, que son complejos conjugados; uno de ellos es de H.
Las transformaciones parabólicas (|tr(α)| = 2) tienen exactamente
un punto fijo, localizado en R ∪ {∞}. Las correspondientes formas
de Jordan de estas transformaciones son
· ¸ · iθ ¸ · ¸
λ1 e ±1 1
, λ1 6= λ2 ; , θ ∈ R; .
λ2 e−iθ 0 ±1

Fijemos ahora un subgrupo discreto Γ ⊆ SL(2, R). Un punto


z ∈ H se denomina elı́ptico si es el punto fijo de una transforma-
ción elı́ptica. Un punto z ∈ R ∪ {∞} se denomina parabólico si es
el punto fijo de una transformación parabólica. Denotamos por PΓ
el conjunto de puntos parabólicos de Γ. PΓ puede muy bien ser un
conjunto vacı́o.
El grupo Γ opera en el conjunto de sus puntos parabólicos. Por
tanto, opera también en

H∗ := H ∪ PΓ .
3.1. La función j 165

Al dotar el conjunto Γ\H∗ de una topologı́a y estructura compleja


convenientes, se convierte en una superficie de Riemann y la proyec-
ción π : H∗ → Γ\H∗ es analı́tica.
Un grupo Γ se dice que es un grupo fuchsiano de primera especie
cuando la superficie de Riemann Γ\H∗ es compacta.
Por un teorema de Siegel, los grupos fuchsianos de primera especie
coinciden con aquellos grupos para los cuales el volumen hiperbólico
de Γ\H∗ es finito. En lo que sigue supondremos que éste es siempre
el caso.
Asociado al grupo Γ, existen una curva proyectiva X(Γ), y una
aplicación meromorfa,

jΓ : H∗ → X(Γ)(C),

que factoriza en un isomorfismo birracional de Γ\H ∗ en X(Γ)(C).


Para un punto w = π(z) ∈ Γ\H∗ , sea Γw ⊂ PSL(2, R) su grupo
de isotropı́a bajo la acción de Γ y sea ew = ]Γw su orden. Tenemos
que ew = ∞, si z es un punto parabólico; 1 < ew < ∞, si z es un
punto elı́ptico; y ew = 1, en los otros casos. El género g de X(Γ) se
obtiene mediante la fórmula
1 X µ 1


vol(Γ\H ) = 2g − 2 + 1− .
2π ew
w∈X(Γ)

Todo subgrupo Γ0 ⊆ Γ de ı́ndice finito de lugar a un morfismo


0
finito ϕ : X(Γ0 ) → X(Γ), de grado n = [Γ : Γ ]. El género g 0 de
X(Γ0 ) se obtiene a partir de la bien conocida fórmula de Hurwitz:
X 0
2g 0 − 2 = n(2g − 2) + (ew,ϕ − 1), en donde ew,ϕ := [Γϕ(w) : Γw ].
w∈X(Γ0 )

3.1.1 Definición. Un dominio fundamental por la acción de Γ en H


es un subconjunto D ⊆ H ∪ R ∪ {∞} tal que

(i) D es cerrado y conexo,


S
(ii) H = γ∈Γ γ(D),
166 Cap. 3 Funciones modulares

(iii) D = U , U conjunto abierto, U = int(D),

(iv) γ(U ) ∩ U = ∅, para todo γ ∈ Γ, γ 6= ±12 .

Si la forma de D es la de un polı́gono hiperbólico, entonces decimos


que D es un polı́gono fundamental para Γ.

Todo grupo fuchsiano Γ posee un polı́gono fundamental. En gene-


ral, muchas propiedades de Γ\H∗ , o de X(Γ), pueden ser deducidas
de la observación de los polı́gonos fundamentales.

3.1.2 Funciones automorfas


+
Sea GL
· ¸ R) = {α ∈ GL(2, R) : det(α) > 0}. Para cada elemento
(2,
a b
α= de GL+ (2, R), se define un factor de automorfı́a
c d

j(α, z) := cz + d.

Se trata de una función holomorfa y sin ceros en H.


Sea k un entero. Para cada función f : H → P1 , podemos con-
siderar una acción

(f |k α)(z) = det(α)k/2 j(α, z)−k f (αz), z ∈ H.

Dado un grupo fuchsiano Γ. Una función meromorfa f (z) en H


se denomina una forma automorfa con respecto de Γ, de peso k, si es
meromorfa en todas las puntas de Γ y satisface la ecuación funcional

f |k γ = f, para todo γ ∈ Γ.

Denotamos por Ak (Γ) el C-espacio vectorial de todas las formas Γ-


automorfas de peso k. Las formas automorfas de peso cero se denomi-
nan funciones automorfas. Su conjunto constituye el cuerpo A0 (Γ).
Este cuerpo coincide con el cuerpo de funciones de la superficie de Rie-
mann Γ\H∗ . Por tanto, es isomorfo al cuerpo de funciones racionales
de la curva proyectiva asociada:

A0 (Γ) ' C(X(Γ)).


3.1. La función j 167

Más generalmente, existe una correspondencia biyectiva entre las Γ-


formas automorfas de peso par k = 2m definidas en H ∗ y las diferen-
ciales meromorfas de grado m de X(Γ):
A2m (Γ) ' Ωm (X(Γ)), f 7→ ωf .
Hemos denotado por ωf la formas diferenciales holomorfa que satis-
face la igualdad f (z)(dz)m = ωf ◦ π.
Cuando Γ es un subgrupo del grupo modular SL(2, Z), las for-
mas automorfas (en particular, las funciones automorfas) se designan,
simplemente, como formas modulares, (respectivamente, funciones
modulares).
El primer ejemplo de un función modular lo proporciona la fun-
ción j:
g2 (z)3
j(z) := 1728 , z ∈ H.
∆(z)
En esta definición,
X 1 X 1
g2 (z) = 60 4
, g 3 (z) = 140
m,n (m + nz) m,n (m + nz)6
(m,n)6=(0,0) (m,n)6=(0,0)

son las denominadas series de Eisenstein, que son formas modulares


de peso 4 y 6, respectivamente, con respecto de SL(2, Z) y la forma
modular discriminante con respecto del mismo grupo,
∆(z) = g2 (z)3 − 27g3 (z)2 ,
cuyo peso es 12.
Por su relación con las curvas elı́pticas, la función j se denomina
también la función modular elı́ptica. Dado un punto τ ∈ H, el valor
j(τ ) es un invariante de la curva elı́ptica
Eτ : Y 2 = 4X 3 − g2 (τ )X − g3 (τ ).
El conjunto Eτ (C) de los puntos complejos de esta curva está en
correspondencia biyectiva con los puntos del toro complejo dado por
C/[1, τ ]. La uniformización correspondiente se realiza mediante las
funciones de Weierstrass de la red [1, τ ]:
C/[1, τ ] ' Eτ (C) ⊆ P2 , z 7→ (℘τ (z), ℘0τ (z), 1).
168 Cap. 3 Funciones modulares

3.1.3 Ecuaciones diferenciales de tipo fuchsiano

Aunque hoy parece un tema prácticamente olvidado, la conexión en-


tre funciones automorfas y ecuaciones diferenciales fue largamente
estudiada en el pasado. Entre los estudios pioneros se encuentran
contribuciones debidas a Dedekind y Poincaré. La investigación de
ambos matemáticos fue influenciada notablemente por unos trabajos
de Fuchs sobre ecuaciones diferenciales ordinarias complejas.
En 1877, Dedekind construyó una función especial, a la que de-
nominó valencia, por integración de una ecuación diferencial de se-
gundo orden de tipo fuchsiano. La función valencia de Dedekind
coincide, salvo una normalización, con la función j anteriormente in-
troducida.
El trabajo de Poincaré sobre funciones automorfas se inició en
1881 y fue el punto de partida de numerosas de sus publicaciones,
recopiladas en sus Œuvres. Para ser exactos, Poincaré no denominó
automorfas a las funciones periódicas que nos ocupan, sino que las
denominó fuchsianas, en honor de Fuchs. El adjetivo automorfo es
debido a Klein. Como puede apreciarse, la denominación de Klein
ha prevalecido hasta nuestros dı́as para designar las funciones; la de
Poincaré ha prevalecido a la hora de designar los grupos de trans-
formaciones. Con ello se da la curiosa circunstancia que una función
automorfa es la que es periódica con respecto a un grupo fuchsiano.

El espacio Ak (Γ) de formas automorfas de peso k no es cerrado


bajo la derivación habitual de funciones. Concretamente, la derivada
D(f, z) de una función automorfa f (z) no es una función automorfa
sino que es una forma automorfa de peso 2. Damos a continuación el
comportamiento bajo derivación de una forma automorfa de peso k.

3.1.2 Proposición. Si f (z) es una forma automorfa de peso k, en-


tonces
kf (z)D 2 (f, z) − (k + 1)D(f, z)2
es una forma automorfa de peso 2k + 4.

El ingrediente principal para acercarnos al estudio diferencial de


las funciones automorfas es la teorı́a de Fuchs, junto con un operador
3.1. La función j 169

diferencial de tercer orden, obtenido por modificación de un operador


introducido por H. A. Schwarz [1873].

3.1.3 Definición. Sea f (z) una función no constante y lisa.

1. Se define la derivada de Schwarz de f como

2D(f, z)D 3 (f, z) − 3D 2 (f, z)2


Ds(f, z) = .
D(f, z)2

2. La derivada automorfa de f se define como


Ds(f, z)
Da(f, z) = .
D(f, z)2

Dada una función multivalorada definida sobre P1 se dice que


es PGL(2, C)-multivalorada si dos cualesquiera de sus ramas son
PGL(2, C)-equivalentes. Tales funciones se presentan por inversión
de funciones automorfas.

3.1.4 Proposición. Sean f (z), g(z) funciones lisas, no constantes,


con composición g ◦ f definida. Entonces, la derivada automorfa sa-
tisface la regla de la cadena:
Da(f, z)
Da(g ◦ f, z) = Da(g, f (z)) + .
D(g, f (z))2

3.1.5 Proposición. Supongamos que f (z) = x es una función lisa


cuya función inversa es PGL(2, C)-multivalorada. Entonces,

(i) La derivada de Schwarz Ds(f −1 , x) es una función univalorada


que satisface

Ds(f −1 , x) = −Da(f, z), f −1 (x) = z.

(ii) La derivada automorfa Da(f, z) de una función Γ-automorfa,


f (z), es de nuevo una función Γ-automorfa. Es decir, satisface
la identidad:

Da(f, γ(z)) = Da(f, z), para todo γ ∈ Γ.


170 Cap. 3 Funciones modulares

3.1.6 Teorema. (Poincaré) Sea Γ un grupo fuchsiano de primera


especie. Sea f (z) = x una función Γ-automorfa no constante y sea
z = f −1 (x) su función inversa. Entonces las funciones
f −1 (x) 1
η1 (x) := , η2 (x) :=
D(f −1 , x)1/2 D(f −1 , x)1/2
proporcionan un sistema fundamental de soluciones de la ecuación
diferencial lineal
D2 (η, x) + S(x, y)η = 0.
Aquı́ S(x, y) denota una función racional. Las funciones x, y están
relacionadas por medio de una ecuación algebraica
F (X, Y ) = 0.

El teorema nos dice que la función multivalorada f −1 puede ser


obtenida como cociente de dos soluciones fundamentales de una ecua-
ción diferencial lineal de segundo orden. A su vez, la función auto-
morfa f puede obtenerse por integración de una ecuación diferencial
de tercer orden
Da(x, z) + S(x, y) = 0.
Por tanto, para determinar una función automorfa f basta con cono-
cer su derivada automorfa −S(x, y). De todos modos, esto último
puede ser un problema de resolución difı́cil, dada cuenta que de lo
que se trata es de obtener la función.
Nos vamos a restringir al caso de género g = 0. Entonces, existe
una función racional v en C(x, y) tal que genera este cuerpo sobre
C. Por tanto, en este caso existirá una función racional R(v) tal que
S(x, y) = R(v).
Supongamos conocido un dominio fundamental por la acción del
grupo Γ en H. Si éste es dado por un z-polı́gono hiperbólico P con
sus lados identificados dos a dos y cuyos ángulos internos son iguales
a αi π, entonces se comprueba que
X 1 − α2 X Ai
i
R(v) = + .
(v − ai )2 v − ai
El sumatorio se extiende sobre todos los valores singulares ai de v, y
Ai representan constantes. Si ∞ es un valor ordinario de v, entonces
3.1. La función j 171

P
(i) Ai = 0,
P P
(ii) ai Ai + (1 − αi2 ) = 0,
P 2 P
(iii) ai Ai + ai (1 − αi2 ) = 0.

Si ∞ es un valor singular de x que corresponde a un vértice del


polı́gono con ángulo igual a κπ, entonces
P
(i) Ai = 0,
P P
(ii) ai Ai + (1 − αi2 ) − (1 − κ2 ) = 0.

En general, las relaciones anteriores no son suficientes para determi-


nar todas las constantes involucradas. El punto clave se encuentra en
que, en algunos casos, las simetrı́as de la función v que se busca son
suficientes para la determinación completa de su derivada automorfa
R(v).

3.1.4 La función j

Ahora revisaremos la construcción de Dedekind de un función que él


denomina valencia, y que procede de acuerdo con las directrices del
apartado anterior.
Dedekind parte de un operador
r
−4 d2 dv
[v, z] := r
dv dv 2 dz
dz
que, en nuestra notación, corresponde a

[v, z] = −Da(v, z) = Ds(z, v).

A continuación, busca una función v : H → P1 que, siendo invariante


bajo la acción de PSL(2, Z), satisfaga
2πi
v(i) = 1, v(e 3 ) = 0, v(∞) = ∞.
172 Cap. 3 Funciones modulares

A partir de la observación del triángulo hiperbólico fundamental aso-


ciado a la acción de SL(2, Z) en el semiplano superior complejo H,
Dedekind deduce una identidad de la forma
3 8 A1 A2
[v, z] = 2
+ 2+ + .
4(v − 1) 9v v−1 v

Las constantes Ai son determinadas teniendo en cuenta el compor-


tamiento en el infinito. Se obtiene que

36v 2 − 41v + 32
[v, z] = .
36v 2 (1 − v)2

Notamos en este momento que el dominio fundamental del grupo


modular SL(2, Z) coincide con el polı́gono hiperbólico, unión de dos
triángulos, que proporciona la teorı́a de la reducción de Gauss de las
formas cuadráticas binarias.
A fin de identificar la función valencia, Dedekind muestra que la
función
µ ¶1
− 31 − 14 dv 2
ω := const. v (1 − v) ,
dz
obtenida a partir de v satisface la ecuación hipergeométrica
µ ¶
d2 ω 2 7 dω ω
v(1 − v) 2 + − v − = 0.
dv 3 6 dv 144

Las soluciones de esta última son combinaciones lineales de series


hipergeométricas de Gauss

F (1/12, 1/12, 2/3; v), F (1/12, 1/12, 1/2; 1 − v).

Además, puesto que la función v debe ser invariante por la traslación


z 7→ z + 1, podrá ser desarrollada en serie de Fourier en la variable
q = e2πiz (variable ya considerada por Jacobi).
De hecho, Dedekind va mucho más lejos. Justifica la existencia
de una ecuación polinómica ΦN (X, Y ) = 0, con coeficientes enteros,
que es satisfecha idénticamente por las funciones (v(z), v(z/N )). De
este modo, se adelanta a la construcción de los polinomios modulares
considerados años después.
3.2. Polinomios modulares 173

P
Nosotros consideraremos una serie formal v(q) = ∞ n
−1 cn q , con
coeficientes indeterminados, que calcularemos después por integración
de la ecuación diferencial de tercer orden:
36v 2 − 41v + 32
Da(v, q) + = 0.
36v 2 (1 − v)2
Un cálculo directo muestra que
v(q) = 1728 j(q),
siendo j la función modular elı́ptica.
Si estamos interesados en la ecuación diferencial satisfecha por la
función j, bastará integrar la ecuación diferencial
Da(j, q) + R(j) = 0,
en la cual
j 2 − 1968j + 2654208
R(j) = .
j 2 (j − 1728)2
Ésta ecuación se obtienen a través de las condiciones iniciales que
satisface la función j:
2πi
j(i) = 1728, j(e 3 ) = 0, j(∞) = ∞.

3.2 Polinomios modulares

Empezaremos por considerar la acción del grupo GL+ (2, Q) de las


matrices 2 × 2 con coeficientes racionales y determinante positivo
· ¸ en
a b
el semiplano superior H. Ahora bien, si z ∈ H y α := ∈
c d
GL+ (2, Q), entonces para todo número racional m la acción sobre z
de las matrices α y mα coincide. Por tanto, multiplicando la matriz α
por un número conveniente podemos suponer que los coeficientes de α
son enteros primos entre si es decir, satisfacen que mcd(a, b, c, d) = 1.
½ · ¸ ¾
a b
Sea M+ (2, Z) := α = : a, b, c, d ∈ Z, det α > 0 . En-
c d
tonces, este conjunto se expresa como reunión disjunta
]
M+ (2, Z) = ∆n ,
n≥1
174 Cap. 3 Funciones modulares

en donde
∆n := {α ∈ M+ (2, Z) : det α = n}.
· ¸
a b
Dada α = ∈ M+ (2, Z), diremos que α es primitiva si los
c d
coeficientes a, b, c y d son primos entre si. Para todo n ≥ 1 pondremos

∆∗n := {α ∈ ∆n : α primitiva}.

3.2.1 Observación. ∆∗1 = ∆1 = Γ(1) := SL(2, Z) es el llamado


grupo modular. Más generalmente, si n es un entero libre de cuadra-
dos, entonces ∆∗n = ∆n .

El grupo Γ(1) actúa por la izquierda en el conjunto ∆∗n de ma-


nera natural. En efecto, si γ ∈ Γ(1) y α ∈ ∆∗n , entonces γα ∈
∆n y es primitiva, ya que en caso contrario la matriz α no serı́a
primitiva (multiplicar por γ −1 ). Se trata de calcular un conjunto de
representantes de las órbitas. Concretamente:

3.2.2 Proposición.
· ¸El conjunto formado por las matrices triangu-
a b
lares superiores tales que a ≥ 1, a|n, d = n/a, mcd(a, b, d) = 1
0 d
y 0 ≤ b < d es un sistema de representantes de las órbitas Γ(1)α,
α ∈ ∆∗n .

· ¸
A B
Demostración. Sea α = ∈ ∆∗n . Podemos encontrar
C D
z, t ∈ Z con mcd(z, t) = 1 tales que Az +Ct = 0 (si A = δA0 , C = δC 0
con δ = mcd(A, C), podemos hacer z = C 0 , t = −A0 ). Y como que
mcd(z, t) = ·1, podemos
¸ tomar x, y ·∈ Z tales
¸ que xt − yz = 1. En-
x y a1 b1
tonces, γ = ∈ Γ(1) y γα = . Por tanto, toda órbita
z t 0 d1
contiene matrices triangulares
· superiores.
¸ Y, si conviene, podemos
−1 0
multiplicar por −12 = para obtener una matriz triangular
0 −1
superior con ·a1 , d1¸> 0. Con ello, toda órbita tiene un representante
a b
de la forma con a, d > 0 y ad = n. Si ahora multiplicamos
0 d
3.2. Polinomios modulares 175
· ¸ · ¸
1 k a b + kd
por una matriz , obtenemos la matriz , de manera
0 1 0 d
que podemos tomar k de forma que 0 ≤ b + kd < d.

· Hemos
¸ visto que toda órbita contiene una matriz de la forma
a b
con a, d > 0, 0 ≤ b < d y ad = n. Dos de estas matrices
0 d
que sean
· ¸ · diferentes
¸ · no son
¸ nunca de la misma órbita. En efecto, si
x y a b a0 b0
= con a, a0 , d, d0 > 0, ad = a0 d0 = n, 0 ≤
z t 0 d 0 d0
b < d y 0 ≤ b0 < d0 , resulta que az = 0 y, por tanto, z = 0;
n = a0 d0 = (ax)(dt) = (ad)xt = nxt, d’on xt = 1, x = t = ±1 y, como
que a, a0 > 0, ha de ser x = t = 1; de manera que b0 = b+yd = b+yd0 ,
de donde y = 0 y a0 = a, b0 = b y d0 = d. 2

3.2.3 Observación. Análogamente, podemos·pensar


¸ en un sistema
a 0
de representantes formado por las matrices con a, d > 0,
c d
mcd(a, c, d) = 1, 0 ≤ c < a y ad = n.

Si trasponemos todas las matrices obtenemos el resultado:

3.2.4 Proposición. El grupo Γ(1) actúa por la derecha ∗


· en ¸∆n de
a b
manera natural y el conjunto formado por las matrices tales
0 d
que a ≥ 1, a|n, d = n/a, mcd(a, b, d) = 1 y 0 ≤ b < a es un sistema

de representantes de las órbitas Γ(1)α,
· ¸α ∈ ∆n . También lo es el
a 0
conjunto formado por las matrices con a, d > 0, mcd(a, c, d) =
c d
1, 0 ≤ c < d y ad = n.

Las acciones de Γ(1) en ∆∗n por la izquierda y por la derecha son


compatibles en el sentido siguiente:

3.2.5 Proposición. Para todo α ∈ ∆∗n es Γ(1)αΓ(1) = ∆∗n .

Demostración. Es suficiente · probar¸ que, para todo α ∈ ∆∗n , existen


1 0
γ, γ 0 ∈ Γ(1) tales que γαγ 0 = . Los divisores elementales de
0 n
176 Cap. 3 Funciones modulares

la matriz α son mcd(a, b, c, d) = 1 y det α = n, ·de manera


¸ que exis-
1 0
ten matrices γ, γ 0 ∈ GL2 (Z) tales que γαγ 0 = ; y como que
0 n
0
¸ γ = det γ =·±1; si¸ fuera det γ = −1, como que la
det α =·n, es det
1 0 1 0
matriz permuta con , podrı́amos cambiar γ y γ 0 por
0 −1 0 n
· ¸ · ¸ · ¸
1 0 1 0 1 0
γ y γ0 , respectivamente, y obtener γαγ 0 =
0 −1 0 −1 0 n
0
con γ, γ ∈ Γ(1). 2

En particular, obtenemos el resultado siguiente sobre las órbitas:

3.2.6 Corolario. El grupo Γ(1) actúa transitivamente por la derecha


en el conjunto de las órbitas Γ(1)α, α ∈ ∆∗n . También actúa transiti-
vamente por la izquierda en el conjunto de las órbitas αΓ(1), α ∈ ∆∗n .
2
Q
3.2.7 Proposición. Sea ψ(n) = n p|n (1 + p−1 ). Entonces,

#∆∗n /Γ(1) = #Γ(1)\∆∗n = ψ(n).

Demostración. La primera igualdad es clara en virtud de la de-


scripción del sistema de representantes de las órbitas que hemos cal-
culado; ponemos
· ψ(n)
¸ := #∆∗n /Γ(1). Es necesario contar el número
a b
de matrices con a > 0, ad = n, 0 ≤ b < d y mcd(a, b, d) = 1.
0 d
En primer lugar, d ha de ser un divisor positivo de n y a = n/d queda
determinado; ası́, para todo d|n hay que ver cuantos valores puede
tomar b. Sea e := mcd(d, n/d). Entre todos los enteros 0 ≤ b < d
es necesario elegir los que sean primos con e; si ¡b es uno ¢ de estos,
d
restándole un múltiple de e entre los 0, e, 2e, . . . , e − 1 e, podemos
suponer que 0 ≤ b < e; de estos hay ϕ(e) Py, por tanto, el número de
los valores de b es ϕ(e)d/e. Ası́, ψ(n) = d|n dϕ(e(d))/e(d) en donde
e(d) := mcd(d, n/d).
La función ψ es una función multiplicativa. En efecto, si n = n1 n2
con mcd(n1 , n2 ) = 1, entonces podemos escribir todo divisor d de n
en la forma única d = d1 d2 , para ciertos divisores di de ni y es
3.2. Polinomios modulares 177

mcd(d1 , d2 ) = 1. Entonces, e(d) = e(d1 )e(d2 ), mcd(e(d1 ), e(d2 )) = 1


y ϕ(e(d)) = ϕ(e(d1 ))ϕ(e(d2 )), de manera que
X X d1 d2 ϕ(e(d1 ))ϕ(e(d2 ))
ψ(n1 n2 ) = = ψ(n1 )ψ(n2 ).
e(d1 )e(d2 )
d1 |n1 d2 |n2

Por tanto, sólo es necesario demostrar la fórmula del enunciado


en el caso que n sea potencia de un número primo p; es a decir, sólo
es necesario calcular ψ(pr ) en donde p es un primo y r ≥ 0. En este
Pr pj ϕ(e(pj ))
caso, ψ(pr ) = j=0 . Si j = 0, entonces pj = e(pj ) =
e(pj )
ϕ(e(pj )) = 1, y si j = r, entonces pj = pr y e(pr ) = ϕ(e(pr )) = 1.
Pr−1 pj ϕ(e(pj ))
Por tanto, ψ(pr ) = pr + 1 + j=1 . Pero para 1 ≤ j ≤
e(pj )
r − 1, e(pj ) es una potencia positiva deP p, de manera que ϕ(e(pj )) =
r−1 j
e(pj )(1 − p−1 ); ası́, ψ(pr ) = pr + 1 + j=1 p (1 − p−1 ) = pr + 1 +
Pr−1 j j−1 ) = pr + pr−1 = pr (1 + p−1 ). 2
j=1 (p − p

3.2.1 Propiedades de la función j

Consideramos las siguientes series de potencias de q:


P
E2 := E2 (q) := 1 + 240 n≥1 σ3 (n)q n ∈ Z[[q]],
P n
E3 := E3 (q) := 1 − 504 n≥1 σ5 (n)q ∈ Z[[q]],

∆ := ∆(q) := E23 − E32 ∈ Z[[q]],

j := j(q) := 1728E23 /∆ ∈ Q((q)),


P s
en donde σs (n) := d|n d es la función suma de les potencias s-
ésimas de los divisores positivos de n.
1
3.2.8 Lema. j(q) ∈ Z[[q]].
q

Demostración. A partir de
X X
X := σ3 (n)q n , Y := σ5 (n)q n ,
n≥1 n≥1
178 Cap. 3 Funciones modulares

obtenemos que E23 − E32 = (1 + 240X)3 − (1 − 504Y )2 ≡ 1 + 3 · 240X +


3 · 2402 X 2 + 2403 X 3 − (1 − 2 · 504Y +P
5042 Y 2 ) ≡ 122 (5X + 7Y )
(mod 1728). Por otro lado, 5X + 7Y = n≥1 (5σ3 (n) + 7σ5 (n))q n y
P
5σ3 (n) + 7σ5 (n) = n≥1 (5d3 + 7d5 ); pero 5d3 + 7d5 ≡ 0 (mod 3)
y 5d3 + 7d5 ≡ 0 (mod 4), de manera que 5d3 + 7d5 ≡ 0 (mod 12).
Esto nos dice que ∆ = E23 − E32 ≡ 0 (mod 1728); además, tenemos
∆(q) 1728q
que ≡ q (mod q 2 ), de manera que ∈ Z[[q]]; entonces,
1728 ∆
1728E2 3 1
j(q) = ∈ Z[[q]]. 2
∆ q

3.2.9 Observación. Para evitar factores transcendentes a las fórmulas,


hemos normalizado E2 , E3 y ∆ de manera que E2 (0) = E3 (0) = 1
y ∆(q) ≡ 1728q (mod q 2 ), aunque, frecuentemente, se toma E2 (0) =
(2π)4 (2π)6
, E3 (0) = y ∆(q) ≡ (2π)12 q (mod q 2 ), de tal forma que
12 216
∆ = E23 − 27E32 . Pero esto no tiene ningún efecto sobre la serie j,
ya que la definición dada en este apartado coincide con la clásica
considerada previamente.

Una función modular de peso cero es una función meromorfa f :


H → C tal que f ◦ α = f para todo α ∈ Γ(1) y tal que P f admite una
q-expansión; es decir, una expresión de la forma f (z) = n≥−n0 cn q n ,
n0 ∈ Z.

3.2.10P Proposición. Sea f una función modular holomorfa en H


n
y sea n≥−n0 cn q , n0 ≥ 0, su q-expansión. Entonces, esta q-
expansión es un polinomio en j con coeficientes en el grupo abeliano
generado por los coeficientes cn .

Demostración. En primer lugar, observamos que j define una fun-


ción holomorfa en H que tiene una q-expansión que comienza con un
c−n
termino polar de orden 1; por tanto, si escribimos f = n00 +términos
q
de orden superior, vemos que f −c−n0 j n0 es una función holomorfa en
H que tiene una q-expansión que comienza con un termino polar de
orden ≤ n0 − 1; como que j tiene coeficientes enteros, los coeficientes
de la q-expansión de f − c−n0 j n0 están en el Z-módulo generado por
3.2. Polinomios modulares 179

los coeficientes de la q-expansión de f ; es decir, en el grupo abeliano


generado por los coeficientes cn .
Por inducción, podemos restar un polinomio en j para obtener
una función holomorfa g de H con una q-expansión que comienza con
un término de orden ≥ 1 en q. Como que j es una función modular
de peso cero, esta función g es una función modular holomorfa en H
y se anula en ∞. Pero esto implica que g es la función idénticamente
nula. En efecto, para una función modular no nula de peso cero se
satisface la fórmula
1 1 X
v∞ (g) + vi (g) + vρ (g) + vz (g) = 0,
2 3
z∈D
z 6= i, ρ

en donde D es un dominio √
fundamental, vz (g) indica el orden de la
−1+ 3i
función g en z y ρ = 2 . 2

3.2.2 Polinomios modulares

Consideramos {α1 , . . . , αψ(n) } un sistema cualquiera de representantes


de las órbitas Γ(1)α para α ∈ ∆∗n . Entonces:

3.2.11 Lema. La acción de Γ(1) permuta transitivamente las fun-


ciones j ◦ αi , para 1 ≤ i ≤ ψ(n).

Demostración. Dadas matrices αi , αj ∈ ∆∗n , existen γ, γ 0 ∈ Γ(1)


tales que γαi γ 0 = αj (cf. la proposición 3.2.5); por tanto, j ◦ αj =
j ◦ γ ◦ αi ◦ γ 0 = (j ◦ αi ) ◦ γ 0 , ya que j ◦ γ = j por ser j una función
modular de peso cero. 2

3.2.12 Definición. Para todo entero n ≥ 1 escribiremos


ψ(n)
Y
Φn (X, j) := (X − j ◦ αi )
i=1

y llamaremos Φn (X, j) el n-ésimo polinomio modular.


180 Cap. 3 Funciones modulares

Como que j = j ◦γ para todo γ ∈ Γ(1), esta definición no depende


del sistema de representantes {α1 , . . . , αψ(n) } elegido.

3.2.13 Teorema. Para todo entero n ≥ 1, Φn (X, j) ∈ Z[X, j]; es


decir, es un polinomio en las indeterminadas X, j con coeficientes
enteros.

Demostración. En primer lugar, observamos que los coeficientes


de Φn (X, j), pensados como polinomios en X, son los polinomios
simétricos elementales de las funciones j ◦ αi . Como que Γ(1) opera
por la derecha transitivamente en el conjunto de las funciones {j ◦
α1 , . . . , j◦αψ(n) }, las funciones definidas por estos polinomios simétricos
son invariantes
· ¸ por la acción de Γ(1). En particular, como que la
1 1
matriz es de Γ(1), los coeficientes de Φn (X, j) son funciones
0 1
periódicas de perı́odo 1.
Por otro lado, como que la función j es holomorfa en H y las ma-
trices αi operan en H de manera holomorfa, cada una de las funciones
j ◦ αi y, en consecuencia, cada una de las funciones definidas por sus
polinomios simétricos, es una función holomorfa en H.
Veamos, ahora, que las funciones j ◦αi son meromorfas en infinito.
Como que j es meromorfa
· ¸ en ∞, si hacemos operar por la derecha
a b
una de las matrices con ad = n, 0 ≤ b < d y mcd(a, b, d) =
0 d
1 sobre la función j obtenemos que la función que resulta admite
una expresión en serie de Laurent de q a/d y los coeficientes de este
desarrollo en serie vienen modificadas por potencias adecuadas de ζdb ,
en donde ζd = e2πi/d es una raı́z d-ésima de la unidad. Es decir, si
escribimos
1 X
j= + ck q k ,
q
k≥0

entonces · ¸
a b 1 X
j◦ = b a/d + ck ζdbk q ak/d . (3.1)
0 d ζd q k≥0

Por tanto, las funciones definidas por los polinomios simétricos


de las j ◦ αi son funciones meromorfas en infinito. Además, los coe-
3.2. Polinomios modulares 181

ficientes de estas expresiones como potencias de q a/d o, si se quiere,


de q 1/n , están todos en Z[ζn ], de manera que podemos ver todas las
funciones definidas por los polinomios simétricos como elementos de
Z[ζn ]((q 1/n )).
Es decir, cada una de las funciones definidas por los polinomios
simétricos de las j ◦αi es una función modular de peso cero, holomorfa
en H y que admite un desarrollo en serie de Laurent de q 1/n con
coeficientes en Z[ζn ]. Como que estas funciones son periódicas de
perı́odo 1, en su desarrollo en serie de potencias de q 1/n no puede
haber términos en potencias no enteras de q.
De las expresiones 3.1 se obtiene en seguida que todo automor-
fismo σ de Q(ζn ) permuta les funciones j ◦ αi ; en efecto, estos au-
tomorfismos vienen definidos por ζn 7→ ζnr , en donde r ∈ (Z/nZ)∗ ,
de manera que la propiedad se deduce del hecho que si r es primo
con n, entonces lo es con todos los divisores d de n y, por tanto,
la multiplicación por r módulo d permuta los enteros 0 ≤ b < d,
mcd(a, b, d) = 1. En consecuencia, los desarrollos en serie de Laurent
de potencias de q 1/n de las funciones definidas por los polinomios
simétricos de les j ◦ αi son fijos por todos los automorfismos de Z[ζn ];
por tanto, tienen coeficientes enteros.
En virtud de la proposición 3.2.10, los coeficientes del polinomio
Φn (X, j) son polinomios en j de coeficientes enteros, como querı́amos
demostrar. 2
3.2.14 Proposición. El polinomio Φn (X, j) ∈ C(j)[X] es irreducible
sobre el cuerpo C(j) de las funciones racionales de j, para todo n ≥ 1.

Demostración. En primer lugar, Γ(1) actúa como un grupo de


automorfismos del cuerpo K := C(j, j◦α1 , . . . , j◦αψ(n) ); porque actúa
(por la derecha) sobre cada una de las funciones j, j ◦α1 , . . . , j ◦αψ(n) .
Además, la acción sobre las funciones j ◦ αi es transitiva, de manera
que estas funciones son los ¡conjugados de¢ j ◦α1 sobre el cuerpo K Γ(1) .
Por tanto, Φn (X, j) = Irr j ◦ α1 , K Γ(1) es el polinomio mı́nimo de
j ◦ α1 y, en consecuencia, es irreducible en K Γ(1) [X]. Pero la acción
de Γ(1) sobre j es trivial, de manera que C(j) ⊆ K Γ(1) ; por tanto,
como que Φn (X, j) ∈ C(j)[X], Φn (X, j) es irreducible sobre el cuerpo
C(j). 2
182 Cap. 3 Funciones modulares

3.2.15 Proposición. Tenemos que Φ1 (X, j) = X − j = −Φ1 (j, X).


Para todo n > 1, el polinomio Φn (X, j) es simétrico; es decir, satis-
face que Φn (X, j) = Φn (j, X).

Demostración. Una de las matrices αi del sistema · de¸ represen-


1 0
tantes de las órbitas Γ(1)α, α ∈ ∆∗n , es la matriz ; por tan-
0 n
to, la función j(z/n) es una raı́z del polinomio Φn (X, j). Esto nos
dice que Φn (j(z/n), j(z)) = 0 para todo z ∈ H. En particular,
para· todo¸ z ∈ H es Φn (j(z), j(nz)) = 0 o, si se quiere, la función
n 0
j◦ es una raı́z del polinomio Φn (j, X). Pero también es raı́z
0 1
del polinomio mónico irreducible Φn (X, j), de manera que Φn (X, j)
ha de dividir Φn (j, X). Como que los dos polinomios tienen coe-
ficientes enteros, el lema de Gauss nos asegura que existe un poli-
nomio g(t, u) ∈ Z[t, u] tal que Φn (j, X) = g(X, j)Φn (X, j). Inter-
cambiando las variables, Φn (X, j) = g(j, X)Φn (j, X), de manera que
Φn (j, X) = g(X, j)g(j, X)Φn (j, X) y, por tanto, g(X, j)g(j, X) = 1
y g(X, j) = g(j, X) = ±1. Si fuera g(X, j) = −1, de la igualdad
Φn (j, X) = g(X, j)Φn (X, j) obtendrı́amos que Φn (j, j) = −Φn (j, j),
en donde Φn (j, j) = 0 y j seria una raı́z de Φn (X, j). Como que
Φn (X, j) es irreducible, esto sólo puede pasar en el caso que Φn (X, j)
sea de grado ψ(n) = 1; en este caso, además, deberı́a ser Φn (X, j) =
X − j. Pero la función ψ(n) sólo vale 1 para n = 1, de manera que
si n > 1, entonces ha de ser g(X, j) = 1 y Φn (X, j) = Φn (j, X). Y si
n = 1, está claro que la única matriz posible entre las αi es la matriz
identidad, de manera que, directamente, Φ1 (X, j) = X − j. 2

3.2.16 Proposición. Si n no es un cuadrado, entonces Φn (j, j) es


un polinomio en j de grado > 1 y coeficiente dominante ±1.

Demostración. En primer lugar, Φn (j, j) es un polinomio con co-


eficientes enteros y, de la definición de los polinomios modulares,
Qψ(n)
Φn (j, j) = i=1 (j − j ◦ αi ).

· Supongamos
¸ que n es un entero no cuadrado; entonces, si α =
a b
es uno de los representantes de las órbitas Γ(1)α, α ∈ ∆∗n ,
0 d
3.2. Polinomios modulares 183

como que α es primitiva y ad = n no es un cuadrado, ha de ser


a 6= d. En este caso, j − j ◦ α tiene una expansión de la forma
1 1
q + · · · − ζ b q a/d + . . . , en donde hemos destacado los términos polares;
d
como que a/d 6= 1, no puede haber cancelación entre los términos
polares. Cuando multiplicamos todos los j − j ◦ αi , Φn (j, j) tiene una
expansión de la forma qcm
m +. . . en donde m ≥ ψ(n) y el coeficiente cm

es una raı́z de la unidad. Por otro lado, en virtud de la demostración


de la proposición 3.2.10, Φn (j, j) = cm j m + . . . es un polinomio en j
con coeficientes enteros. Por tanto, ha de ser cm = ±1. 2
3.2.17 Corolario. Para toda matriz α ∈ M+ 2 (Q), la función j ◦ α
es un elemento algebraico sobre el cuerpo Q(j), entero sobre el anillo
Z[j].

Demostración. Podemos suponer que la matriz α tiene coeficientes


enteros primos entre si; entonces, si n := det α, resulta que j ◦ α es
una raı́z del polinomio Φn (X, j) ∈ Z[j][X] ⊆ Q(j)[X], mónico. 2

3.2.3 Módulos singulares

3.2.18 Teorema. Sea τ ∈ H un elemento algebraico de grado 2 sobre


Q (automáticamente, τ no es real). Entonces, j(τ ) es un entero
algebraico.

Demostración. Sea K := Q(τ ) y sea O := Z[ω] el anillo de los


enteros de K, de manera que 1, ω sea una Z-base de Z[ω]. Podemos
elegir siempre un elemento λ ∈ O de manera que sea√ de norma libre
Q( −D), con D > 1
de cuadrados y diferente de 1. En efecto, si K =√
entero libre de cuadrados, podemos tomar λ = −D, y si K = Q(i),
podemos tomar λ = 1 + i.
Ponemos λω = aω + b, λ = cω + d. con a, b, c, d enteros; entonces,
· de¸λ coincide con el discriminante n := ad − bc de la matriz
la norma
a b
α = . Como que n es libre de cuadrados, la matriz α es
c d
primitiva y, por la elección de α, ω = αω.
Veamos, ahora, que j(ω) es un entero algebraico. En efecto, como
que n no es un cuadrado, Φn (X, X) es un polinomio de Z[X] en virtud
184 Cap. 3 Funciones modulares

de la proposición 3.2.16. Por otro lado, en la definición Φn (X, j) =


Qψ(n)
i=1 (X − j ◦ αi ) podemos cambiar el sistema de representantes por
uno que contenga la matriz α de manera que, si substituimos X por
j, el factor j − j ◦ α lo es de Φn (j, j). Si ahora valoramos la función
Φn (j, j) en ω, resulta que j(ω) − j(α(ω)) = 0 es un factor. Por tanto,
j(ω) es una raı́z del polinomio Φn (X, X) y, en consecuencia, j(ω) es
un entero algebraico.
Para acabar, podemos escribir τ en la forma τ = βω para alguna
matriz primitiva β ∈ M+ 2 (Z). En virtud del corolario anterior, como
que la función j ◦ β es entera sobre Z[j], también jβ(ω) es un entero
sobre Z[j(ω)]; es decir, j(ω) = j(β(ω)) es un entero algebraico. 2

3.2.19 Definición. En las condiciones anteriores, se dice que el nú-


mero irracional cuadrático imaginario τ es un módulo singular para
la función j. El polinomio irreducible de j(τ ) sobre Q se denomina
la ecuación de las clases.

En el resto del capı́tulo obtendremos mucha más información so-


bre la ecuación de las clases.

3.2.4 La congruencia de Kronecker

3.2.20 Teorema. Para todo número primo p se satisface la relación

Φp (X, j) ≡ (X − j p )(X p − j) (mod p).

Demostración. Podemos tomar el sistema de representantes de las


órbitas en la forma usual
· ¸
1 i
αi := , 0 ≤ i ≤ p − 1,
·0 p ¸
p 0
αp := .
0 1
P
Si escribimos j(q) = k≥−1 ck q k , obtenemos enseguida que j◦αp (q) =
P
j(q p ) = k≥−1 ck q pk ≡ j(q)p (mod p), ya que para todo k ≥ −1 el
coeficiente ck es entero y, por tanto, cpk ≡ ck (mod p). Por otra la-
do, si ζ := ζp es una raı́z primitiva p-ésima de la unidad, entonces
3.3. Multiplicación compleja 185

ζ ik ≡ 1 (mod (1 −Pζ)) a el anillo Z[ζ], de en donde j ◦ αi (q) =


P k/p ζ ik ≡ k/p (mod (1−ζ)); por tanto, j◦α (q) ≡
k≥−1 ck q k≥−1 ck q i
1/p
j(q ) (mod (1 − ζ)).
Ahora, de la definición de los polinomios modulares obtenemos
que
Qp−1
Φp (X, j(q)) = (X − j ◦ αp (q)) i=0 (X − j ◦ αi (q))
Qp−1 ¡ ¢
≡ (X − j(q)p ) i=0 X − j(q 1/p )
¡ ¢p
= (X − j(q)p ) X − j(q 1/p )
¡ ¢
≡ (X − j(q)p ) X p − j(q 1/p )p

≡ (X − j(q)p ) (X p − j(q)) (mod (1 − ζ)),


¡ ¢p
ya que j q 1/p ≡ j(q) (mod p) i, por tanto, (mod (1 − ζ)).
P
Dicho de otra manera, Φp (X, j)−(X − j p ) (X p − j) = k Pk (j)X k
en donde los Pk (j) ∈ pZ[j] son polinomios, ya que el primer miembro
de la igualdad tiene coeficientes enteros y es divisible por 1 − ζ en
Z[ζ][X, j]. Esto demuestra la propiedad requerida. 2

3.3 Multiplicación compleja

3.3.1 Órdenes e ideales en los cuerpos cuadráticos ima-


ginarios

Aunque muchas cosas que diremos en este apartado son válidas para
todos los cuerpos de números, y algunas son válidas para todos
los cuerpos cuadráticos, nos centraremos en el caso de los cuerpos
cuadráticos imaginarios. Se trata de extender la teorı́a de Dedekind
a órdenes no necesariamente maximales. En el caso cuadrático, ello
equivale al estudio de formas cuadráticas primitivas de discriminante
no necesariamente fundamental. Recordemos que un tal discrimi-
nante se escribe en la forma D = D0 f 2 , siendo D0 un discriminante
186 Cap. 3 Funciones modulares

fundamental.

3.3.1 Definición. Un orden de un cuerpo de números K es un sub-


conjunto O ⊆ K para el cual se satisfacen las propiedades siguientes:

(i) O es un subanillo de K que contiene 1.

(ii) O es un Z-módulo finitamente generado.

(iii) O contiene una Q-base de K.

Como que O es libre de torsión, (ii) y (iii) son equivalentes a decir


que O es un Z-módulo libre de rango 2. Notamos también que de
(iii) se deduce que K es el cuerpo de fracciones de O.
El anillo de los enteros algebraicos, que denotaremos por OK , es
un orden de K. El hecho que todo orden de K es finitamente generado
como grupo abeliano implica que todos los elementos de O son enteros
algebraicos de K; en particular, O ⊆ O K y, en consecuencia, OK es el
orden máximo de K. Además como que O y OK son grupos abelianos
libres de la misma dimensión finita, O es un subgrupo de ı́ndice finito
de OK .

3.3.2 Definición. El ı́ndice f := [OK : O] se denomina conductor


de OK en O.

Ahora podemos describir todos los órdenes de los cuerpos cua-


dráticos.

3.3.3 Proposición. Supongamos que K es un cuerpo cuadrático y


sea√d ∈ Z, d 6= 0, 1, y d un entero libre de cuadrados tal que K =
Q( d). Ponemos D := √d si d ≡ 1 (mod 4), D := 4d si d ≡ 2, 3
(mod 4) y sea wD := D+2 D . Entonces:

(i) OK = Z ⊕ ZwD .

(ii) Para todo entero f ≥ 1 hay un único orden de conductor f en


OK ; es el orden ODf 2 := Z ⊕ Zf wD = Z⊕f OK .
3.3. Multiplicación compleja 187

Demostración. Notemos que D es el discriminante de K. Veamos


(ii). Para ver la existencia, consideramos el módulo Z⊕f OK . Por (i),
tenemos que Z⊕f OK = [1, f wK ], y [1, f wK ] tiene ı́ndice f en OK .
Para ver la unicidad, sea O un orden de conductor f , f := [OK : O];
tenemos que f OK ⊆ O , entonces Z+f OK ⊆ O, y obtenemos la
igualdad Z+f OK = O. 2

Otro invariante importante del orden O es su discriminante.

3.3.4 Definición. Sea α 7→ α0 el automorfismo no trivial de K, y


supongamos que O = [α, β]. Entonces el discriminante de O es el
número µ · ¸¶2
α β
D = det
α0 β 0
.

Tal como hemos definido D a partir de d, el discriminante de


OK es exactamente D y el discriminante de ODf 2 es exactamente
Df 2 . Ası́, los órdenes de los cuerpos cuadráticos son determinados
unı́vocamente por su discriminante, que puede ser cualquier número
entero no cuadrado D ≡ 0, 1 (mod 4).

Ahora estudiaremos los ideales de un orden O. Sea a un ideal


no nulo de O. Como que a contiene una Q-base de K, a también es
un grupo abeliano de dimensión 2 = [K : Q]; en particular, el anillo
cociente O/a es finito.

3.3.5 Definición. La norma de a relativa a O es el cardinal de el


anillo cociente O/a; es decir, N (a) = ](O/a).

Como que todo dominio de integridad finito es un cuerpo, todo


ideal primo no nulo de O es maximal y O es un dominio de dimensión
1. Por otro lado, O es un anillo noetheriano, porque, dado un ideal no
nulo a ⊆ O, el anillo cociente sólo tiene una cantidad finita de ideales,
de manera que todas las cadenas ascendentes de ideales a0 := a ⊆
a1 ⊆ . . . ⊆ O estacionan.
188 Cap. 3 Funciones modulares

Un orden O ⊆ K no es, en general, un subanillo enteramente ce-


rrado de K; de hecho, y por definición, sólo es enteramente cerrado el
orden máximo. En particular, los órdenes no son anillos de Dedekind
y no disponemos, a priori, de una factoritzación única de los ideales
como productos de ideales primos.
Con el objetivo de tener una buena teorı́a multiplicativa de ide-
ales, introduciremos el concepto de ideal propio de un orden. Dado
un ideal a de O, notamos que

O ⊆ {β ∈ K : βa ⊂ a}.

Pero, en general, la igualdad no es válida.

3.3.6 Definición. Diremos que un ideal a ⊆ O es propio cuando se


satisface la igualdad

O = {β ∈ K : βa ⊂ a} := O(a).

Llamaremos anillo de multiplicadores de a a O(a). Notamos que, en


general, O(a) es un orden de K que contiene O como suborden.

Podemos extender esta terminologı́a a ideales fraccionarios.

3.3.7 Definición. Un ideal fraccionario de O es un O-submódulo


de K no nulo y finitamente generado. De manera equivalente, un
O-ideal fraccionario de K es un O-submódulo de K de la forma aα,
para algún elemento α ∈ K, α 6= 0, y algún ideal no nulo a ⊆ O.

Los ideales a ⊆ O son O-ideales fraccionarios de K; también se


les denomina ideales enteros. Si un ideal fraccionario a ⊆ K es de la
forma a = Oα, para algún elemento no nulo α ∈ K, se dice que a es un
O-ideal fraccionario principal. Notamos que todo ideal fraccionario
principal es propio.

3.3.8 Observación. Todo O-ideal fraccionario a es un O(a)-ideal


fraccionario; y siempre es un O(a)-ideal fraccionario propio. En el
caso del anillo de los enteros, todo ideal fraccionario es propio.
3.3. Multiplicación compleja 189

3.3.9 Definición. Un O-ideal fraccionario a es invertible si existe


otro O-ideal fraccionario b para el cual se satisface la igualdad ab =
O. Notamos que todo ideal fraccionario principal es invertible.

A fin de disponer de una buena teorı́a multiplicativa de ideales


en el caso de los órdenes de los cuerpos cuadráticos, una primera
restricción consiste en considerar solamente los ideales fraccionarios
propios. En efecto, en el caso de los cuerpos cuadráticos, los ideales
fraccionarios propios y los ideales fraccionarios invertibles coinciden.
Para verlo usaremos el lema siguiente.

3.3.10 Lema. Sea K = Q(τ ) un cuerpo cuadrático y sea ax2 +bx+c


el polinomio minimal de τ , en donde a, b, c son enteros primos entre
si. Entonces [1, τ ] es un ideal fraccionario propio del orden [1, aτ ] de
K.

Demostración. Primeramente, [1, aτ ] es un orden ya que aτ es


un entero algebraico y es cerrado para las operaciones diferencia y
de producto. Dado un elemento β ∈ K, notamos que la inclusión
β[1, τ ] ⊂ [1, τ ] es equivalente a las dos propiedades

β1 ∈ [1, τ ],

βτ ∈ [1, τ ].
De la primera lı́nea obtenemos que β = m + nτ, m, n ∈ Z. Por tanto,
n −cn −bn
βτ = mτ + nτ 2 = mτ + (−bτ − c) = +( + m)τ.
a a a
Como que mcd(a, b, c) = 1 se tiene que, βτ ∈ [1, τ ] si, y sólo si, a|n.
Por tanto, tenemos que

{β ∈ K : β[1, τ ] ⊆ [1, τ ]} = [1, aτ ],

y esto prueba el lema. 2

3.3.11 Proposición. Sea O un orden de un cuerpo cuadrático K,


y sea a un O-ideal fraccionario. Entonces a es propio si, y sólo si, a
es invertible.
190 Cap. 3 Funciones modulares

Demostración. Si a es invertible, entonces ab = O para algún


O-ideal b. Si β ∈ K y βa ⊆ a, entonces tenemos que

βO = β(ab) = (βa)b ⊂ ab = O,

por tanto, β ∈ O, y prueba que a es propio.


Ahora falta probar que todo ideal fraccionario propio es invertible.
Primeramente, notemos que a es un Z-módulo libre de rango 2, por
tanto, a = [α, β] para algunos α, β ∈ K. Entonces, a = α[1, τ ], en
donde τ = αβ . Si ax2 + bx + c, mcd(a, b, c) = 1, es el polinomio
minimal de τ , el lema 3.3.10 implica que O = [1, ατ ]. Sea β → β 0
el automorfismo no trivial de K. Como que τ 0 es la otra raı́z de
ax2 + bx + c, usando el lema 3.3.10 otra vez, vemos que a0 = α0 [1, τ 0 ]
es un ideal fraccionario de [1, aτ ] = [1, aτ 0 ] = O. Notamos que

aaa0 = aαα0 [1, τ ][1, τ 0 ] = N (α)[a, aτ, aτ 0 , aτ τ 0 ].

Como que τ + τ 0 = − ab y τ τ 0 = ac , obtenemos que

aaa0 = N (α)[a, aτ, −b, c] = N (α)[1, aτ ] = N (α)O,

ya que mcd(a, b, c) = 1. Esto implica que

N (α)
aa0 = O
a
y demuestra que a es invertible. 2

Para los O-ideales fraccionarios de K, aun no es suficiente pedir


que sean propios para disponer de factoritzación única, ni tan solo en
el caso de cuerpos cuadráticos imaginarios. Pero ya podemos definir
el grupo de clases de ideales.

3.3.12 Definición. Sean K un cuerpo cuadrático y O ⊆ K un or-


den de K. Escribiremos I(O) para denotar el conjunto de los O-
ideales fraccionarios propios y P (O) para denotar el conjunto de los
O-ideales fraccionarios principales. En virtud de la proposición an-
terior, I(O) es un grupo conmutativo con el producto de ideales
fraccionarios y P (O) ⊆ I(O) es un subgrupo. El grupo cociente
Cl(O) := I(O)/P (O) se denomina el grupo de clases de ideales de O.
3.3. Multiplicación compleja 191

En el caso en que O = OK , esta definición coincide con la defini-


ción usual del grupo de clases de ideales de OK ya que, para el orden
máximo, todos los ideales fraccionarios son propios. En este caso,
indicaremos por IK , PK los grupos I(OK ), P (OK ), respectivamente.
Hasta ahora, la teorı́a no interactuarı́a bién con la formulación
usual de la teorı́a de cuerpos de clases. La razón es que la teorı́a
de cuerpos de clases se expresa usualmente en términos del orden
maximal OK . Por tanto, dado un orden O de un cuerpo cuadrático
K, necesitamos trasladar O-ideales propios a términos de OK -ideales.
Es difı́cil hacerlo directamente, pero resulta mas fácil si primeramente
estudiamos los O-ideales primos con el conductor.

3.3.13 Definición. Dado un orden O de conductor f , diremos que


un O-ideal no nulo a es primo con f si a + f O = O.

3.3.14 Lema. Sea O un orden de conductor f .

(i) Un O-ideal a es primo con f si, y sólo si mcd(N (a), f ) = 1.


(ii) Todo O-ideal primo con f es propio.

Demostración. Para ver (i), sea mf : O/a → O/a la multiplicación


por f . Entonces,
a + f O = O ⇔ mf es injectiva ⇔ mf es un isomorfismo.
Por el teorema de estructura de grupos abelianos finitos, mf es un
isomorfismo si, y sólo si, f es relativamente primo con el orden N (a)
de O/a, y esto prueba (i). Para ver que un O-ideal a primo con f es
propio, consideramos el elemento β ∈ K para el cual se satisface la
inclusión βa ⊂ a. Entonces β es de OK y tenemos que
βO = β(a + f O) = βa + βf O ⊂ a + f OK .
Como que f OK ⊂ O, obtenemos que βO ⊂ O. Ası́, β ∈ O, y a es un
ideal propio. 2

Como consecuencia de este resultado, todos los O-ideales enteros


primos con el conductor pertenecen a I(O); además, como para O-
ideales propios se tiene que N (ab) = N (a)N (b), si a, b ⊆ O son
192 Cap. 3 Funciones modulares

O-ideales enteros primos con f , el producto ab también es un O-ideal


entero primo con f ; es decir, el conjunto de los O-ideales enteros
primos con el conductor es un submonoı́de multiplicativo de I(O).

3.3.15 Definición. Denotaremos el subgrupo de I(O) generado por


los O-ideales enteros primos con f por I(O, f ) ⊆ I(O). El subgrupo
generado por los O-ideales principales αO, α ∈ O, α 6= 0, tales que
mcd(N (α), f ) = 1, será denotado por P (O, f ) ⊆ I(O, f ).

El resultado siguiente identifica el grupo de clases de ideales Cl(O)


con el grupo cociente I(O, f )/P (O, f ).

3.3.16 Proposición. Sean K un cuerpo cuadrático, f ≥ 1 un núme-


ro entero y O el orden de K de conductor f . La inclusión I(O, f ) ⊆
I(O) induce un isomorfismo

I(O, f )/P (O, f ) ' I(O)/P (O) = Cl(O).

Demostración. La composición I(O, f ) ,→ I(O) → Cl(O) es ex-


haustiva, ya que dado un entero no nulo m, cada clase de ideales
de Cl(O) contiene un O-ideal propio primo con m (este resultado
es consecuencia de la biyección entre el grupo de clases de ideales
y el grupo de las formas cuadráticas binarias); el núcleo de la apli-
cación es I(O, f ) ∩ P (O). El núcleo contiene claramente P (O, f ).
Probamos la otra inclusión, I(O, f ) ∩ P (O) ⊂ P (O, f ). Un elemen-
to de I(O, f ) ∩ P (O) es un ideal fraccionario Oα = ab−1 , en donde
α ∈ K, y a y b son O-ideales primos con f . Sean m = N (b). Por las
propiedades de la norma de ideales, tenemos la igualdad

mO = N (b)O = bb;

por tanto, mb−1 = b. Entonces, tenemos que

mαO = a mb−1 = ab ⊂ O,

que prueba que mαO ∈ P (O, f ). Ası́, podemos expresar αO como


un producto de elementos de P (O, f ), αO = mαO (mO)−1 y, por
tanto, αO también es de P (O, f ), como querı́amos ver. 2
3.3. Multiplicación compleja 193

3.3.17 Definición. Sea K un cuerpo cuadrático imaginario, OK ⊆


K el orden máximo de K y m ∈ Z, m 6= 0 un número entero. Es-
cribiremos IK (m) para indicar el subgrupo de IK generado por los
OK -ideales enteros primos con m.

La relación entre los O-ideales enteros primos con el conductor de


O y los ideales de OK viene dada en la proposición siguiente.

3.3.18 Proposición. Sea K un cuerpo cuadrático imaginario, OK ⊆


K el orden máximo de K, f ≥ 1 un número entero, y O ⊆ OK el
orden de K de conductor f .

(i) Si a ⊆ OK es un OK -ideal primo con f , entonces a ∩ O ⊆ O


es un O-ideal primo con f de la misma norma que a.

(ii) Si a ⊆ O es un O-ideal entero primo con f , entonces aOK ⊆


OK es un OK -ideal entero primo con f de la misma norma
que a.

(iii) La aplicación a 7→ a ∩ O induce un isomorfismo IK (f ) →


I(O, f ), con inverso dado por la asignación a 7→ aOK .

Demostración. Probamos (i). Sea a un OK -ideal primo con f .


Como que O/a ∩ O se inyecta en OK /a y la norma N (a) es primo
con f , tenemos que la norma N (a ∩ O) también será primo con f y,
por tanto, a ∩ O es primo con f . Tenemos que la aplicación

O/a ∩ O → OK /a

es inyectiva. Como que a es primo con f , la multiplicación por f


induce un isomorfismo en OK /a. Ası́, como que f OK ⊂ O, tene-
mos la exhaustividad; y, por tanto, la igualdad de las normas, como
querı́amos ver. Probamos (ii). Sea a un O-ideal primo con f . Como
que
aOK + f OK = (a + f O)OK = OOK = OK ,
tenemos que aOK es un OK -ideal primo con f . Además, la igualdad
de las normas ya la hemos probado en (i). Probamos (iii). Prime-
ramente, comenzamos probando que si a es un O-ideal primo con f ,
194 Cap. 3 Funciones modulares

entonces aOK ∩ O = a. La inclusión a ⊂ aOK ∩ O es obvia; veamos


la otra inclusión. Como que a es un O-ideal primo con f , tenemos
que
aOK ∩ O = (aOK ∩ O)O = (aOK ∩ O)(a + f O)
⊆ a + f (aOK ∩ O) ⊆ a + a f OK .
Además, f OK ⊆ O y, por tanto, obtenemos la inclusión aOK ∩ O ⊆ a
y la igualdad queda probada. En segundo lugar, veamos que si a es
un OK -ideal primo con f , tenemos que (a ∩ O)OK = a. La inclusión
(a ∩ O)OK ⊆ a es obvia; veamos la otra inclusión. Como que a es un
OK -ideal primo con f tenemos que

a = aO = a(a ∩ O + f O) ⊆ (a ∩ O)OK + f a.

Como que f a ⊆ f OK ⊆ O, tenemos que f a ⊆ a ∩ O ⊆ (a ∩ O)OK y,


por tanto, obtenemos la inclusión a ⊆ (a ∩ O)OK y la igualdad queda
probada.
De estas dos igualdades obtenemos una biyección entre los monoides
de OK -ideales primos con f y de O-ideales primos con f . Como
que se satisface que la aplicación a 7→ a ∩ O y la aplicación inversa
a 7→ aOK preservan la multiplicación,

ab ∩ O = [(a ∩ O)(b ∩ O)OK ] ∩ O = (a ∩ O)(b ∩ O),

(ab)OK = aOK bOK ,


obtenemos el isomorfismo IK (f ) ' I(O, f ) y acabamos la demostra-
ción de la proposición. 2

3.3.19 Corolario. Sean K un cuerpo cuadrático imaginario, OK ⊆


K el orden máximo de K, f ≥ 1 un número entero, O ⊆ OK el
orden de K de conductor f y a ⊆ O un O-ideal entero primo con
f . Entonces, a admite una descomposición única como producto de
O-ideales enteros que son primos con f .

Demostración. Por la proposición sabemos que a es un O-ideal


primo con f si, y sólo si, aOK es un OK -ideal primo con f y, por
la unicidad de la descomposición de los ideales en OK , obtenemos el
resultado. 2
3.3. Multiplicación compleja 195

3.3.20 Teorema. Sean K un cuerpo cuadrático imaginario, OK ⊆


K el orden máximo de K, f ≥ 1 un número entero y O ⊆ OK el
orden de K de conductor f . Designaremos por PK,Z (f ) el subgrupo
de IK (f ) generado por los OK -ideales enteros principales de la forma
OK α, en donde α ∈ OK es tal que α ≡ a (mod f ), para algún número
entero a ∈ Z tal que mcd(a, f ) = 1. Entonces, existen isomorfismos
naturales

Cl(O) ' I(O, f )/P (O, f ) ' IK (f )/PK,Z .

Demostración. Hemos visto el primer isomorfismo en la proposi-


ción 3.3.16. Para probar el segundo notamos que, por la proposi-
ción 3.3.18, la aplicación a 7→ OK a induce un isomorfismo I(O, f ) '
IK (f ). Para este isomorfismo el subgrupo P (O, f ) ⊆ I(O, f ) se
aplica a un subgrupo Pe ⊆ IK (f ). Ası́, nos queda por probar que
Pe = PK,Z (f ).
Primeramente, veremos que para α ∈ OK ,

α≡a (mod f OK ), a ∈ Z, mcd(a, f) = 1

⇔ α ∈ O, mcd(N (α), f ) = 1.

Supongamos que α ≡ a (mod f OK ), a ∈ Z, mcd(a, f ) = 1. Como


que α ≡ a (mod f OK ), tenemos que α + f OK = a + f OK . Al aplicar
normas a la igualdad obtenemos que N (α) ≡ N (a) (mod N (f )); y,
como que a y f son enteros, obtenemos que N (α) ≡ a2 (mod f ). En-
tonces, mcd(N (α), f )= mcd(a2 , f ) = 1. Además, como que f OK ⊆
O, tenemos que α ∈ O. Recı́procamente, sea α ∈ O un elemento
de norma primo con f . Entonces, α ≡ a (mod f OK ) para algún
a ∈ Z. Como que N (α) ≡ a2 (mod f ) (tal y como hemos visto en
la otra implicación) y, como que mcd(N (α), f ) = 1, tenemos que
mcd(a, f ) = 1. Ası́, queda probado el recı́proco. Con este resultado,
acabamos de probar el teorema. Sabemos que el subgrupo P (O, f )
está generado por los ideales αO, en donde α ∈ O y su norma es
primo con f . Ası́, Pe está generado por los correspondientes ideales
αOK y, por el resultado anterior, tenemos que Pe = PK,Z (f ). 2
196 Cap. 3 Funciones modulares

3.3.2 El cuerpo de clases de Hilbert

En este apartado avanzamos algunos de los resultados de la teorı́a de


cuerpos de clases, que será presentada en el capı́tulo 5. Por como-
didad nos restringiremos al caso en que el cuerpo base es un cuerpo
cuadrático imaginario.
Sean K un cuerpo cuadrático imaginario y O un orden de K de
conductor f . Sabemos que
PK,1 (f ) ⊆ PK,Z (f ) ⊆ IK (f ).
El grupo Cl(O) ' IK (f )/PK,Z (f ) es un grupo de clases de ideales
generalizados de K para el módulo f OK . La teorı́a de cuerpos de
clases, asegura que existe una extensión abeliana L|K, en la que todos
los primos de K que ramifican en L han de dividir f OK y siendo el
cuerpo L maximal con estas propiedades. Además, debe existir un
isomorfismo
Cl(O) ' IK (f )/PK,Z (f ) ' Gal(L/K),
inducido por el llamado sı́mbolo de Artin. El cuerpo L se denomina
el cuerpo de clases del orden O. En particular, el grado de L sobre
K es el número de clases de O. Es decir,
[L : K] = h(O).
Si O = OK es el orden maximal, el cuerpo L recibe el nombre de el
el cuerpo de clases de Hilbert de K. Por tanto, el cuerpo de clases de
Hilbert L del cuerpo K es la extensión de K abeliana y no ramificada
maximal.

3.3.3 La ecuación de las clases

El propósito de este apartado es analizar las propiedades aritméticas


de los valores de la función j en los módulos singulares. El resul-
tado principal es el teorema 3.3.24. Para obtenerlo, aplicaremos el
polinomio modular a redes con multiplicación compleja. El punto
clave es que estas redes tienen subredes cı́clicas especialmente intere-
santes. Para construir estas subredes, utilizaremos la noción de ideal
primitivo.
3.3. Multiplicación compleja 197

3.3.21 Definición. Dado un orden O de un cuerpo cuadrático ima-


ginario K, diremos que un O-ideal propio es primitivo si no es de
la forma da, en donde d > 1 es un entero y a es un O-ideal entero
propio.

El lema siguiente relaciona ideales primitivos con subredes cı́clicas.

3.3.22 Lema. Sea O un orden de un cuerpo cuadrático imaginario


y sea b un O-ideal fraccionario propio. Entonces, dado un O-ideal
propio a, ab es una subred de b de ı́ndice N (a). La subred ab es
cı́clica si, y sólo si, a es un ideal primitivo.

Demostración. Substituyendo b por un múltiplo escalar, podemos


suponer que b ⊆ O. Entonces, de la succesión exacta

0 → b/ab → O/ab → O/b → 0

se deduce que [b : ab]N (b) = N (ab) = N (a)N (b); entonces, [b : ab] =


N (a) y, por tanto, ab es una subred de b de ı́ndice N (a). Supongamos
que b/ab no es cı́clica. Por el teorema de los factores invariantes,
b/ab contiene un subgrupo isomorfo a (Z/dZ)2 para algún d > 1, por
tanto, existe una subred ab ⊆ b0 ⊆ b tal que b0 /ab ' (Z/dZ)2 . Como
que b0 es un módulo libre de rango 2, tendrı́amos que ab = db0 y,
entonces, a = db0 b−1 . Pero b0 b−1 ⊆ O ya que b0 ⊆ b. Por tanto,
serı́a que a no primitivo. Recı́procamente, si a no fuera primitivo,
a = db0 , en donde d > 1 es un entero y b0 ⊆ O. Como que ab = db0 b
son módulos libres de rango 2, se tendrı́a que b0 b/ab ' (Z/dZ)2 .
Entonces, b0 b/ab ⊆ b/ab y, por el teorema de los factores invariantes,
b/ab no serı́a cı́clico. 2

Frecuentemente se aplica el lema a un ideal principal a = αO,


α ∈ O. En este caso, αO es un ideal primitivo si, y sólo si, α es un
elemento primitivo de O (α no es de la forma dα0 siendo d > 1 un
entero y α0 ∈ O). Como que N (α) = N (αO), podemos enunciar el
corolario siguiente.

3.3.23 Corolario. Sea O un orden de un cuerpo cuadrático imagi-


nario, y sea b un O-ideal fraccionario propio. Entonces, dado α ∈ O,
198 Cap. 3 Funciones modulares

αb es una subred de b de ı́ndice N (α). La subred αb es cı́clica si, y


sólo si, α es un elemento primitivo. 2

Finalmente, llegamos al resultado principal, que precisa la nat-


uraleza algebraica de los valores del invariante j en los irracionales
cuadráticos.

3.3.24 Teorema. Sea O un orden de un cuerpo cuadrático imagi-


nario K, y sea a un O-ideal fraccionario propio. Entonces, el va-
lor j(a) es un entero algebraico y el cuerpo K(j(a)) es el cuerpo de
clases del orden O. En particular, K(j(OK )) es el cuerpo de clases
de Hilbert de K. 2

Demostración. Comenzaremos por ver que j(a) es un entero alge-


braico. Afirmamos que existe un elemento α ∈ O, α 6= 0, primitivo
de O y tal que m := N (α) no es un cuadrado. En efecto; sean √
OK
el anillo de los enteros de K, D su discriminante, wD := D+2 D , y
f el conductor del orden O. Por la proposición 3.3.3 apartado (ii),
tenemos que O = Z ⊕ Zf wD ; además, α := f wD ∈ O es un ele-
mento primitivo de O, porque forma parte de una Z-base de O y no
pertenece a Q. Finalmente, m := N (α) = N (f wD ) no es un cuadra-
do, ya que, si designamos por x 7→ x0 el automorfismo no trivial de
K, el cálculo de la norma de f wD nos proporciona la igualdad

D2 − D D(D − 1)
N (f wD ) = f 2 wD wD
0
= f2 = f2 ;
4 4
y, como que mcd(D, D − 1) = 1 y D no es un cuadrado, el producto
D(D − 1) no puede ser un cuadrado.
Sea, entonces, α ∈ O, α 6= 0, un elemento primitivo de O tal que
m := N (α) no es un cuadrado.
Por otro lado, y como que m no es un cuadrado, el polinomio
Φm (X, X) ∈ Z[X] es de grado > 1 y su coeficiente dominante es
±1. Por otro lado, como que a es un O-ideal fraccionario propio
de K y α ∈ O es un elemento primitivo de O, el grupo abeliano
cociente a/αa será cı́clico de orden N (α) = m. Como que a y αa
son redes de C, tendremos que Φm (j(αa), j(a)) = 0. Además, como
3.3. Multiplicación compleja 199

que a y αa son dos redes homotéticas, j(αa) = j(a), de manera que


Φm (j(a), j(a)) = 0 y j(a) es un entero algebraico. Sea L el cuerpo de
clases del orden O, y M := K(j(a)). Es necesario ver que L = M .
Sea SL|Q el conjunto de primos de Z que descomponen completamente
en L. Una de las propiedades principales de los cuerpos de clases de
los órdenes es que los primos de Q que descomponen completamente
en el cuerpo de clases salvo un conjunto finito de excepciones son
los primos representados por la forma nórmica del orden O; es decir,
salvo un conjunto finito (en cada lado), el conjunto SL|Q coincide con
el conjunto

{p primo de Z : p = N (α), para algun α ∈ O} (2)

Como que la extensión L|Q es de Galois, para demostrar que


M ⊆ L utilizaremos un resultado de la teorı́a de cuerpos de clases
por el cual es suficiente probar que todo elemento de SL|Q , salvo un
conjunto finito, pertenece a SM |Q ; veamos, entonces, esto.
Sea p ∈ SL|Q cualquier primo y supongamos que p es no ramificado
en M |Q; como que la cantidad de primos que ramifican en cualquier
extensión es finita, esto excluye, como máximo, una cantidad finita
de elementos de SL|Q .
En virtud de (2), y quitando un conjunto finito de primos p ∈
SL|Q , existe α ∈ O, α 6= 0, tal que p = N (α). Entonces, el grupo
abeliano cociente a/αa es finito de orden p = N (α) y, en consecuencia,
es cı́clico. Por tanto, tenemos la igualdad

Φp (j(a), j(a)) = Φp (j(αa), j()) = 0.

Ahora, utilizaremos las congruencias de Kronecker vistas anterior-


mente. Existirá un elemento β ∈ OM tal que

(j(a)p − j(a))2 = pβ.

Si P ⊆ OM es un ideal primo de OM que divide p, obtenemos que

j(a)p ≡ j(a) (mod P).

Afirmamos que:
200 Cap. 3 Funciones modulares

(i) OK [j(a)] ⊆ OM y es un subgrupo de ı́ndice finito.

(ii) Si p no divide el ı́ndice [OM : OK [j(a)]], la congruencia j(a)p ≡


j(a) (mod P) implica que αp ≡ α (mod P), para todo elemen-
to α ∈ OM .

En efecto; como que M = K(j(a)) y j(a) ∈ OM , esta claro que


OK [j(a)] ⊆ OM ; y, además, el grupo abeliano cociente es finito,
porque los dos son grupos abelianos libres de la misma dimensión
[M : Q]. Esto demuestra (i).
Por otro lado, como que p descompone completamente en L, tam-
bién descompone completamente en K; si p := P ∩ K, tenemos que p
es un ideal de OK de norma p, de manera que para todo α ∈ OK es
αp ≡ α (mod p). Y, como que P divide p, es αp ≡ α (mod P), para
todo α ∈ OK . Como que j(a)p ≡ j(a) (mod P), tenemos que para
todo elemento α ∈ OK [j(a)] es αp ≡ α (mod P).
La extensión de esta propiedad a todo α ∈ OM es inmediata a
partir del hecho que p no divide n := [OM : OK [j(a)]]. Como que
nOM ⊆ OK [j(a)], tenemos que para todo α ∈ OM es nα ∈ OK [j(a)],
de manera que np αp ≡ nα (mod P); y, como que P divide p y p no
divide n, es np ≡ n (mod P); esto implica nαp ≡ nα (mod P) y,
como que n es invertible módulo P, se tendrá αp ≡ α (mod P), para
todo α ∈ OM , como querı́amos ver.
Ahora, de (ii) se sigue que, para todo primo P ⊆ OM que divida
p su grado residual fP|p = 1; y, como que p no ramifica en M , p
descompone completamente en OM . Con ello obtenemos que, salvo
un conjunto finito, todos el primos de SL|Q pertenecen a SM |Q y, en
consecuencia, es M ⊆ L.
Conocer esta inclusión es importante para el resto de la prueba.
Efectivamente, la inclusión M = K(j(a)) ⊆ L nos enseña que el cuer-
po de clases L contiene el invariante j(a); y, como que a es cualquier
O-ideal fraccionario propio de K, L contiene el invariante j(b), para
todos los O-ideales fraccionarios propios b de K. Sea h := h(O) el
números de clases del orden O, y sean a1 , ..., ah representantes de las
clases de Cl(O). Entonces, j(a1 ), ..., j(ah ) son diferentes y, para todo
O-ideal fraccionario propio b de K, j(b) es uno de los números j(ai ).
3.3. Multiplicación compleja 201

En consecuencia,
Y
∆ := (j(ai ) − j(aj ))
1≤i<j≤h

es un elemento no nulo de OL .
Ahora, para probar la inclusión contraria, L ⊆ M , bastará ver
que, salvo un conjunto finito, se tiene una inclusión SeM |Q ⊆ SL|Q , en
donde SeM |Q es el conjunto de los primos p que no ramifican en OM
y que son divisibles para algún primo P de M de grado residual 1.
Sea, entonces, p ∈ SeM |Q . En particular, como que K|Q es de
Galois, p descompone completamente en K y, en consecuencia, p =
N (p) para algún ideal primo p ⊆ OK que divide p (podemos tomar
p := P ∩ K). Si nos limitamos a considerar los ideales p primos con el
conductor f , hecho que excluye, como máximo, una cantidad finita de
ideales primos de Z y, en consecuencia, un conjunto finito de primos
de L, obtenemos que p ∩ O ⊆ O es un ideal primo de O primo con f
y que N (p ∩ O) = p.
Si demostramos que p ∩ O es un ideal principal, αO, entonces,
p = N (α) implica que p ∈ SL|Q y habremos acabado. Notamos
que, de nuevo, podemos excluir de la consideración una cantidad
finita de primos; en particular, podemos suponer que p es primo
con ∆. Ponemos a0 := (p ∩ O)a. Como que N (p ∩ O) = p, el
grupo abeliano cociente a/a0 es cı́clico de orden p. Por tanto, tenemos
que Φp (j(a0 ), j(a)) = 0. De nuevo, en virtud de la congruencia de
Kronecker, existe un polinomio Q(X, Y ) ∈ Z[X, Y ] tal que

(j(a0 )p − j(a))(j(a0 − j(a)p ) + pQ(j(a0 ), j(a)) = 0.

Sea Pe un ideal primo de L que divide P. Como que j(a0 ) y j(a)


e en consecuencia,
pertenecen a OL , tenemos que pQ(j(a0 ), j(a)) ∈ P;
se satisface una al menos de las congruencias

(3) j(a0 )p ≡ j(a) e


(mod P), j(a0 ) ≡ j(a)p e
(mod P).

Por otro lado, como que fP|p = 1, tenemos que j(a)p ≡ j(a)
(mod P); y, como que Pe divide P, obtenemos que j(a)p ≡ j(a)
202 Cap. 3 Funciones modulares

e
(mod P). Ahora, como que Pe es de caracterı́stica residual p, es-
ta condición, juntamente con (2), nos enseñan que j(a0 ) ≡ j(a)
e
(mod P).
Si a y a0 definieran clases diferentes de Cl(O), entonces j(a)−j(a0 )
serı́a un factor de ∆ y p no serı́a primo con ∆, como hemos supuesto;
por tanto, a y a0 pertenecen a la misma clase en Cl(O); es decir,
como que a0 = (P ∩ O)a, el ideal p ∩ O es principal. Ello acaba la
demostración. 2

El cálculo de la ecuación de las clases se basa en los dos resultados


siguientes.

3.3.25 Proposición. Sea O un orden de cuerpo cuadrático imagi-


nario K, y sean ai , 1 ≤ i ≤ h(O), un sistema completo de represen-
tantes de sus clases de ideales. Entonces la ecuación de las clases es
igual a
Yh
HO (X) := (X − j(ai )).
i=1

Demostración. Basta tener en cuenta que, puesto que K(j(O)) es


el cuerpo de clases del anillo O, se satisface que

[K(j(O)) : .K] = h.

3.3.26 Teorema. Si m > 1, existe una constante cm ∈ C∗ tal que


Y
Φm (X, X) = cm HO (X)r(m,O) ,
O

en donde r(O, m) denota el número de clases de representaciones


primitivas de m por la forma básica del orden O. Equivalentemente,

r(m, O) = #{α ∈ O : α primitivo N (α) = m}.


Capı́tulo 4

Resultados de
trascendencia
P. Bayer

4.1 Fórmula lı́mite de Kronecker

4.1.1 L-Funciones

Empezaremos con unas consideraciones previas sobre productos de


funciones L de Dirichlet.

√Sean −d √< 0 y k > 0 los discriminantes de los cuerpo cuadráticos


Q −d y Q( k), respectivamente. Supongamos que mcd(k, d) = 1.
Consideremos los sı́mbolos de Kronecker
µ ¶ µ ¶
k 0 0 −d
χ(n) := χk (n) = , χ (n) := χd .
n n
Entonces, para todo s > 1, tenemos
1 XX
L(s, χ)L(s, χχ0 ) = χ(f )f −s , (1)
2 x,y
f

en donde x, y describen todos los pares de enteros, no ambos nulos, y


f = f (x, y) = ax2 + bxy + cy 2

203
204 Cap. 4 Resultados de trascendencia

describe un sistema completo de formas cuadráticas binarias de dis-


criminante −d. Para comprobar esta afirmación, observamos que el
lado izquierdo de (1) está dado por
X∞ X ∞ µ ¶µ ¶ ∞ µ ¶
X µ ¶
k −kd −s k −s X −d
(mn) = l ,
m n l n
m=1 n=1 l=1 n|l

y el último sumatorio es igual a la mitad del número de representa-


ciones de l por la forma f . Ahora, el término de la derecha de (1)
puede ser escrito como

XX ∞ X
XX ∞
2 2 −s
χ(ax )(ax ) + χ(f )f −s .
f x=1 f y=1 x=−∞

El primer término es
Y X
ζ(2s) (1 − p−2s ) χ(a)a−s ,
p|k j

y el segundo término puede desarrollarse como serie de Fourier



X X
Ar (s)eπirb/(ka) ,
f r=−∞

en donde
Z ∞
kX ∞
X
Ar (s) = k −1 χ(f )g −s e−2πirv/k dv,
0 y=1 x=−∞

y
g = g(v) = a(x + vy)2 + (d/4a)y 2 ,
de modo que f = f (b/2a). Al substituir u por v en la ecuación

x + vy = uy( d/2a),

escribiendo x = m + kyn, en donde 0 ≤ m < ky, e intercambiando


el orden de integración y de sumación, lo cual puede hacerse por el
teorema de la convergencia dominada, se obtiene
√ ∞
X
Ar (s) = k −1 a−s ( d/2a)1−2s Ir (s) σ(y)y −2s ,
y=1
4.1. Fórmula lı́mite de Kronecker 205

en donde √
Z ∞
e−πiur d/(ka)
Ir (s) = du
−∞ (u2 + 1)s
y
ky−1
X
σ(y) = χ(f (m, y))e2πirm/(km) ;
m=0

de hecho, la integral surge a partir de la sumación sobre n de las


integrales parciales de cn a cn+1 , en donde

cn = 2a(m + kyn)/(y d).

Al poner m = j + kl, en donde 1 ≤ j ≤ k, se comprueba que


k
X
σ(y) = y χ(f (j, y))e2πirj/(ky)
j=1

si y divide a r, y σ(y) = 0 en caso contrario.

4.1.2 Formula lı́mite

Todas las soluciones conocidas hasta la fecha del problema del número
de clases 1 dependen de un análogo para el producto de L-series de
una fórmula lı́mite debida a Kronecker. Al escribir, con las notaciones
del apartado anterior,

A0 = lim A0 (s), Ar = Ar (1) (r 6= 0),


s→1

y tomar lı́mites cuando s → 1, se obtiene


µ ¶ ∞
0 π2 Y 1 χ(a) X X
L(1, χ)L(1, χχ ) = 1 − 2 Σf + Ar eπirb/(ba) .
6 p a r=−∞
p|k f
(2)
Nuestro propósito ahora es demostrar que

2π √
|Ar | ≤ √ |r|e−π|r| d/(ka)
d
206 Cap. 4 Resultados de trascendencia

para r 6= 0, y
−2π
A0 = √ χ(a) log p
k d
si k es la potencia de un primo p; en caso contrario, A0 = 0.
Para empezar, observamos que, para r 6= 0,

XX k
1 √
Ar = ( k d)−1 Ir (1) y −1 χ(f (j, y))e2πirj/(ky) ,
2 y j=1

en donde y recorre todos los divisores positivos de r. Se comprueba


fácilmente que √
Ir (1) = πe−π|r| d/(ka) ,
y, obviamente, la suma sobre y en Ar posee valor absoluto a lo sumo
igual a k|r|. La primera afirmación se sigue inmediatamente. Para
establecer la segunda, notamos que

X ∞ X k
1 √ 1−2s
A0 (s) = k −1 as−1 ( d) I0 (s) y 1−2s χ(f (j, y)),
2
y=1 j=1

y, a su vez,
√ 1
πΓ(s − )/Γ(s).
I0 (s) =
2
Además, por estimaciones bien conocidas de las sumas de Gauss,
obtenemos, para todo entero positivo y y para todo k impar,
k
X k
X
χ(f (j, y)) = χ(a) χ(j 2 )e2πijy/k ;
j=1 j=1

en lo que sigue nos ocuparemos sólo de los valores impares de k, pero,


de hecho, la ecuación se satisface para k par, tal como fue probado
por Stark. La suma sobre j de la derecha puede expresarse alter-
nativamente como una suma de términos dµ(k/d) sobre los divisores
comunes d de k y de y, y, por tanto, vemos que la suma sobre y en
la expresión de arriba de A0 (s) vienen dada por
Y
χ(a)ζ(2s − 1)k 2−2s (1 − p2s−2 ).

Fácilmente se comprueba ahora el resultado requerido.


4.2. Lemas de Siegel sobre formas lineales 207

4.2 Lemas de Siegel sobre formas lineales

El siguiente lema, debido a Siegel, ha conocido generalizaciones di-


versas, por parte de Schneider, Baker, etc. que consideraremos a
continuación. Nos dice que un sistema de ecuaciones lineales y ho-
mogéneas de coeficientes enteros, y pequeños, admite soluciones en-
teras no triviales, también pequeñas.

4.2.1 Lema. Sean M, N enteros tales que N > M > 0, y sean

uij (1 ≤ i ≤ M, 1 ≤ j ≤ N )

enteros de valor absoluto a lo sumo U (≥ 1). Entonces existen enteros


x1 , . . . , xN , no todos cero, de valor absoluto a lo sumo (N U )M/(N −M ) ,
tales que
XN
uij xj = 0, (1 ≤ i ≤ M ).
i=1

Haremos ahora algunas consideraciones relativas a la altura de


los números algebraicos. Primero notamos que si α es un número
algebraico de grado d y altura H, entonces |α| ≤ dH; pues si α
satisface
a0 αd + a1 αd−1 + · · · + ad = 0,
en donde aj denotan enteros racionales de valor absoluto a lo sumo
H y a0 ≥ 1, entonces o bien |α| < 1, o bien

|α| ≤ |a0 α| = |a1 + a2 α−1 + · · · + ad α−d+1 | ≤ dH.

A continuación observamos que si α, β son números algebraicos de


grados a lo sumo d y alturas a lo sumo H, entonces αβ y α + β tienen
grados a los sumo d2 y alturas a lo sumo H 0 , en donde log H 0 / log H
está acotado superiormente por un número que depende sólo de d.
Puesto que si α(i) , β (j) denotan los conjugados respectivos de α y β,
entonces αβ, α + β son ceros de polinomios
2
Y 2
Y
(ab)d (x − α(i) β (j) ), (ab)d (x − α(i) − β (j) ),
i,j i,j
208 Cap. 4 Resultados de trascendencia

respectivamente, que claramente tienen coeficientes enteros y grados a


lo sumo d2 . Los ceros de los polinomios minimales de αβ y α+β están
por tanto dados por algunos subconjuntos de α(i) β (j) y α(i) + β (j) , y
2
su coeficiente director divide (ab)d . La afirmación resulta ahora al
notar que α(i) , β (j) poseen valor absoluto a lo sumo dH. Para enteros
cualesquiera k ≤ 1, l ≤ 0, denotaremos por ν(l; k) el mı́nimo común
múltiplo de l + 1, . . . , l + k. Además, para abreviar, escribiremos

∆(x; k) = (x + 1) . . . (x + k)/k!,
1 dm
y pondremos ∆(x; k, l, m) = (∆(x; k))l . Estas funciones tienen
m! dxm
las propiedades siguientes:

4.2.2 Lema. Si x > 0 es un entero, entonces (ν(x; k))m ∆(x, k, l, m)


es también un entero positivo y tenemos que

∆(x; k, l, m) ≤ 4l(x+k) , ν(x; k) ≤ {c(x + k)/k}2k ,

para alguna constante c.

4.2.3 Lema. Si P (x) es un polinomio de grado n > 0 y K es un


cuerpo que contienen sus coeficientes, entonces para todo 0 ≤ m ≤ n,
los polinomios P (x), P (x + 1), . . . , P (x + m) y 1, x, . . . , xn−m−1 son
linealmente independientes sobre K.

4.2.4 Lema. Si ω0 , . . . , ωl−1 son números complejos distintos y no


nulos, entonces el determinante de orden kl con ir ωsi en la fila (i+1)-
ésima y en la columna (j + 1)-ésima, en donde j = r + sk (0 ≤ r <
k, 0 ≤ s < l), es distinto de cero.

4.3 Formas lineales en logaritmos

En esta sección consideraremos formas lineales en logaritmos

Λ = β0 + β1 log α1 + · · · + βn log αn ,

en las que se supone que los elementos α 6= 0, 1 y β 6= 0 son números


algebraicos, y que los elementos β1 , . . . , βn son linealmente indepen-
dientes sobre Q. Se darán cotas inferiores para |Λ| en función de las
4.3. Formas lineales en logaritmos 209

alturas de los números algebraicos implicados. El caso n ≤ 2 fue ya


considerado por Morduchai-Boltovskoj [1923] y por Gelfond [1935];
los resultados en le caso general son debidos a Baker [1966]. Más
adelante se dará una aplicación de este resultado de tipo técnico.

4.3.1 Teorema. Sean α1 , . . . , αn números algebraicos no nulos de


grados a lo sumo d y alturas a lo sumo A. Además, sean β0 , . . . , βn
números algebraicos de grados a lo sumo d y alturas a lo sumo B(≥
2). Entonces, o bien Λ = 0, o bien |Λ| > B −C , en donde C es una
constante computable efectivamente que depende solamente de n, d, A
y de la determinación de los logaritmos elegida de antemano.

La demostración del teorema se basa en la construcción de una


función auxiliar. Suponiendo que α1 , . . . , αn son números algebraicos
no nulos para los cuales

|β0 + β1 log α1 + . . . βn−1 log αn−1 − log αn | < B −C (3)

con β0 , . . . , βn−1 satisfaciendo las condiciones del teorema y C sufi-


cientemente grande, se llega a la conclusión que deben existir enteros
racionales b01 , . . . , b0n no todos nulos y de valora absoluto c1 como
máximo, satisfaciendo

b01 log α1 + . . . b0n log αn = 0. (4)

La demostración concluye por medio de un argumento inductivo. Por


k entenderemos un número suficientemente grande, mayor que una
constante c y escribiremos

h = [log(kB)], L−1 = h − 1, L = L0 = · · · = Ln = [k 1−1/(4n) ]

4.3.1 La función auxiliar

Para abreviar, escribiremos

fm0 ....,mn−1 (z0 , . . . , zn−1 ) = (∂/∂z0 )m0 . . . (∂/∂zn−1 )mn−1 f (z0 , . . . , zn−1 ).
210 Cap. 4 Resultados de trascendencia

4.3.2 Lema. Existen enteros p(λ−1 , . . . , λn ), no todos nulos, con va-


lor absoluto a lo sumo chk
2 , tales que la función
L−1 Ln
X X
Φ(z0 , . . . , zn−1 ) = ··· p(λ−1 , . . . , λn )
λ−1 =0 λn =0

γ zn−1
×(∆(z0 + λ−1 ; h))λ0 +1 eλn β0 z0 α1γ1 z1 . . . αn−1
n−1
,
en donde γr = λr + λn βr (1 ≤ r < n), satisface
1
|Φm0 ,...,mn−1 (l, . . . , l)| < B − 2 C , (5)
para todos los enteros l tales que 1 ≤ l ≤ h y para todos los enteros
no negativos m0 , . . . , mn−1 con m0 + · · · + mn−1 ≤ k.

Demostración. Determinamos los coeficientes p(λ−1 , . . . , λn ) tales


que
L−1 Ln
X X
··· p(λ−1 , . . . , λn )q(λ−1 , λ0 , λn , l)
λ−1 =0 λn =0 (6)
m
×α1λ1 l · · · αnλn l γ1m1 · · · γn−1
n−1
= 0,
para los valores l y m0 , . . . , mn−1 elegidos, en donde
m0 µ
X ¶
m0
q(λ−1 , λ0 , λn , z) = µ0 !∆(z+λ−1 ; h, λ0 +1, µ0 )(λn β0 )m0 −µ0 .
µ0
µ0 =0

Posteriormente se comprueba que (6) implica (5). Se omiten los de-


talles. 2
4.3.3 Lema. Sean m0 , . . . , mn−1 enteros no negativos con
m0 + · · · + mn−1 ≤ k,
y sea
f (z) = Φm0 ,...,mn−1 (z, . . . , z).
hk+L|z|
Entonces, para cualquier número z, se tienen que |f (z)| ≤ c13 .
Además, para cualquier entero l tal que h < l ≤ hk 8n , o bien f (l) <
1
B − 2 C , o bien
−hk{1+log(l/k)}−Ll
|f (l)| > c14 .
4.3. Formas lineales en logaritmos 211

4.3.4 Lema. Supongamos que 0 < ε < c−1 para alguna constante
c suficientemente grande. Entonces, para todo entero J tal que 0 ≤
J < 8n/ε, se satisface
1
|Φm0 ,...,mn−1 (l, . . . , l)| < B − 2 C ,

para todos los enteros l tales que 1 ≤ l ≤ hk εJ y para todos los enteros
m0 , . . . , mn−1 con m0 + · · · + mn−1 ≤ k/2J .

4.3.5 Lema. Para todos los enteros l tales que 0 ≤ l ≤ hk 4n se tiene


L−1 Ln
X X λ l/k
··· p(λ−1 , . . . , λn )(∆(λ−1 +l/k; h))λ0 +1 α1 1 · · · αnλn l/k = 0.
λ−1 =0 λn =0
(7)

4.3.2 Demostración del teorema principal

Observamos primeramente que en virtud del lema 4.2.3, los poli-


nomios

(∆(λ−1 + x; h))λ0 +1 , (0 ≤ λ−1 ≤ L−1 , 0 ≤ λ0 ≤ L0 )

son linealmente independientes sobre Q. Por tanto, al escribir


L−1 Ln
X X
··· p(λ−1 , . . . , λn )(∆(λ−1 + l/k; h))λ0 +1
λ−1 =0 λn =0

L 0
X 0
= p0 (λ0 , λ1 , . . . , λn )xλ ,
λ0 =0

en donde L0 = h(L + 1), vemos que al menos uno de los L00 = (L0 +
1)(L + 1)n números p0 (λ0 , λ1 , . . . , λn ) es no nulo. Ahora (7) puede
escribirse en la forma
L0 L1 Ln
X
−1
X X 0 λ l/k
··· p0 (λ0 , λ−1 , . . . , λn )(l/k))λ (α1 1 · · · αnλn l/k )l = 0,
λ0−1 =0 λ1 =0 λn =0
212 Cap. 4 Resultados de trascendencia

y, por el lema , la ecuación se satisface en particular para 0 ≤ l ≤ L00 .


Se sigue que el determinante de orden L00 , dado por los términos que
implican únicamente l, se anula. Pero el determinante es de la forma
indicada en el lema 4.2.4 y, por tanto, concluimos que
λ /k λ0 /k 0
α1 1 · · · αnλn /k = α1 1 · · · αnλn /k

para algunos conjuntos distintos λ1 , . . . , λn y λ01 , . . . , λ0n . Ello nos


proporciona

b01 log α1 + · · · + b0n log αn = (2πi)jk

para algunos enteros racionales j, en donde b0r = λr −λ0r . Se tiene que


|b0r | ≤ 2L, y, puesto que L ≤ k 1−1/(4n) , se sigue que el término de la
izquierda tiene valor absoluto menor que 2πk. Por tanto, concluimos
que j = 0, y que se satisface

b01 log α1 + . . . b0n log αn = 0.

La demostración del teorema concluye ahora por inducción. Supon-


gamos que β0 , . . . , βn satisfacen las condiciones del enunciado y que
0 < |Λ| < B −2C para alguna constante C suficientemente grande.
Entonces uno al menos de los elementos β1 , . . . , βn es no nulo, y pode-
mos de hecho suponer que βn 6= 0. Por las consideraciones anteriores,
vemos que se satisface

|β0 + β1 log α1 + . . . βn−1 log αn−1 − log αn | < B −C

al substituir βj (1 ≤ j < n) por βj0 = −βj /βn y además que los βj0
poseen grados a lo sumo d2 y alturas a lo sumo B 0 ≤ B c , para alguna
constante c que depende sólo de d. Por tanto concluimos que (4) se
satisface para algunos b01 , . . . , b0n como los indicados en el apartado
anterior. Ahora, si b0r 6= 0, tenemos

0 < |Λ0 | < c1 B −c ,

en donde Λ0 se obtienen de Λ por substitución de βj por

βj00 = b0r βj − b0j βr , (0 ≤ j < n),

siendo b00 definido como 0. Además, las observaciones anteriores po-


nen de manifiesto que βj00 tiene grado a lo sumo d2 y altura a lo sumo
4.4. El problema del número de clases 1 213

B 00 ≤ B c para algún c = c(n, d, A). Además tenemos que βr00 = 0.


Pero el teorema es obviamente válido para n = 0, y si suponemos que
se satisface para menos de n logaritmos, entonces lo dicho hasta aho-
ra muestra que será también válido para n logaritmos. Ello prueba
el resultado.
Se observa que el argumento inductivo no serı́a necesario de ser
log α1 , . . . , log αn linealmente independientes sobre Q, y además el
lema 4.3.2 no serı́a necesario si los α1 , . . . , αn fueran multiplicativa-
mente independientes.
Para tratar en la sección siguiente el problema del número de
clases, necesitaremos un refinamiento del teorema 4.3.1. Concreta-
mente, necesitamos la siguiente versión cuantitativa del mismo, cuya
demostración omitiremos.

4.3.6 Teorema. Sean α1 , . . . , αn , n ≥ 2, números algebraicos no


nulos de grados a lo sumo d (≥ 4) y alturas a lo sumo A (≥ 4)).
Supongamos que existen racionales enteros β0 , . . . , βn de valor abso-
luto a lo sumo B y tales que

0 < |b1 log α1 + · · · + bn log αn | > e−δB ,

en donde 0 < δ ≤ 1, y la determinación del logaritmo es la principal.


Entonces,
2 2
B < (4n δ −1 d2n log A)(2n+1) .

4.4 El problema del número de clases 1

Se trata en esta sección de demostrar el siguiente teorema.

4.4.1 Teorema. Sea d > 0 un entero √ libre de cuadrados. Los únicos


cuerpos cuadráticos imaginarios Q( −d) con número de clases 1 son
los dados por d = 1, 2, 3, 7, 11, 19, 43, 67, 163.


Demostración. Supongamos que Q( −d) tienen número de clases
1, con d > 3. Entonces, por la teorı́a del género, d es un primo
214 Cap. 4 Resultados de trascendencia

congruente con 3 (mod 4), y tenemos exactamente una única clase


de formas f representada por la forma básica
1
x2 + xy + (1 + d)y 2 .
4

Tomemos k = 21. Observamos que Q( k) tiene número de clases 1 y
1 √
posee como unidad fundamental ε = (5 + 21). Además, notamos
2
que mcd(k, d) = 1 para d > k, y que A0 = 0, siendo A0 la constante
que aparece en la fórmula lı́mite de Kronecker. Por tanto la suma
doble en la fórmula
µ ¶ ∞
0 π2 Y 1 χ(a) X X
L(1, χ)L(1, χχ ) = 1 − 2 Σf + Ar eπirb/(ba)
6 p a r=−∞
p|k f

tiene valor absoluto a lo sumo igual a

√ X ∞
(4π/ d) rη r ,
r=1

en donde η = e−π d/k . La suma sobre r es precisamente η/(1 − η)2 ,
1 √
y η < si d > k; por tanto la expresión anterior es a lo sumo
√2
16πη/ d. Ahora, mediante la fórmula analı́tica del número de clases,
debida a Dirichlet,
√ √
L(1, χ) = 2 log ε/ k, L(1, χχ0 ) = hπ/ kd,

en donde h denota el número de clases del cuerpo Q( −kd), y, al
substituir en (2), se deduce inmediatamente la desigualdad
32 √ √
|h log ε − π d| < e−π d/100 ,
21
suponiendo por ejemplo que d > 1020 . Pero π = −2i log i y, por tanto,
el término de la izquierda corresponde a una forma lineal Λ en dos
logaritmos del tipo de√las consideradas en el teorema 4.3.1; puesto
que obviamente h < 4 d y log ε, log i son linealmente independientes,
concluimos que la desigualdad es contradictoria si d es mayor que una
determinada cantidad computable de manera efectiva. Para calcular
4.5. El teorema de Schneider 215

esta última, es conveniente utilizar una segunda desigualdad obtenida


a partir de (2) al tomar k = 33, a saber
80 √ √
|h0 log ε0 − π d| < e−π d/100 ,
33
en donde h0 , ε0 se definen como los h, ε precedentes, tomando ahora
el nuevo valor de k. Por substracción obtenemos,

|b log ε + b0 log ε0 | < e−δB ,

en donde

δ −1 = 14 × 103 , B = 140 d, b = 35h, b0 = −22h0 ,

y, obviamente, b, b0 tienen valores absolutos a lo sumo B. Puesto


que, además, ε, ε0 son multiplicativamente independientes, podemos
aplicar el resultado 4.3.6 con n = 2, d = 4, A = 46 para obtener
B < 10250 . Ello proporciona la condición d < 10500 , y la deter-
minación de los números de clases por debajo de esta cantidad es
factible. De hecho, este cálculo no es necesario, porque en 1934 Heil-
bronn y Linfoot demostraron que, aparte los nueve discriminantes
fundamentales que figuran en el teorema 4.4.1, podı́a existir a lo
sumo uno más con número de clases igual a 1, y cálculos posteriores
habı́an probado que, de existir un décimo, éste habı́a de satisfacer
d > exp(107 ). 2

4.5 El teorema de Schneider

En 1932, Siegel demostró que si ℘(z) es una función ℘ de Weierstrass


tal que los invariantes g2 , g3 en la ecuación

(℘0 (z))2 = 4(℘(z))3 − g2 ℘(z) − g3

son algebraicos, entonces cada par de perı́odos fundamentales ω, ω 0


de ℘(z) posee un elemento trascendente. En consecuencia, ambos
perı́odos ω, ω 0 son trascendentes si ℘(z) admite multiplicación com-
pleja, puesto que en este caso, sabemos que el cociente τ = ω/ω 0 es
algebraico.
216 Cap. 4 Resultados de trascendencia

En 1937, Schneider mejoró el trabajo de Siegel. Demostró que si


g2 , g3 son algebraicos, entonces cualquier perı́odo de ℘(z) es trascen-
dente y, además, su cociente ω/ω 0 es asimismo trascendente, salvo en
el caso de multiplicación compleja.
De los resultados mencionados se sigue inmediatamente que la
función modular j(z) es trascendente para todo valor algebraico z,
distinto de los irracionales cuadráticos (imaginarios). De hecho, las
investigaciones de Schneider condujeron a una gran variedad de teore-
mas de trascendencia relativos a valores de funciones de Weierstrass.
En 1941, el propio Schneider generalizó sus resultados a resultados
de trascendencia para funciones abelianas e integrales abelianas.
La mayorı́a de los resultados de Schneider mencionados pueden
ser probados a través de un teorema general sobre funciones mero-
morfas que él demostró en 1949. Posteriormente, este teorema fue
reformulado por S. Lang.

4.5.1 Definición. Una función meromorfa f (z) se dice de orden fini-


to si existen un ρ > 0 y una representación de f como cociente de
dos funciones enteras g/h tales que, para todo R ≥ 2, y para todo z
satisfaciendo |z| ≤ R, se tiene que

max(|g(z)|, |h(z)|) < exp(Rρ ). (8)

4.5.2 Teorema. Sea K un cuerpo de números y sean f1 (z), . . . , fn (z)


funciones meromorfas de orden finito. Si el anillo K[f1 , . . . , fn ] es
cerrado por diferenciación y tiene grado de trascendencia ≥ 2 sobre
K, entonces existen únicamente un número finito de argumentos z
en los cuales las funciones f1 , . . . , fn toman simultáneamente valores
en K.

La demostración del teorema de Schneider se basa en la construc-


ción de una función auxiliar, con muchos ceros, análoga a la que
hemos utilizado en la resolución del problema del número de clases
1. Previamente necesitaremos también ciertos lemas sobre la existen-
cia de soluciones pequeñas en sistemas lineales de coeficientes enteros
algebraicos pequeños. Los veremos en el apartado siguiente.
4.5. El teorema de Schneider 217

4.5.1 Formas lineales

4.5.3 Lema. Sea K un cuerpo de números. Sean M, N enteros tales


que N > M > 0 y sean

uij , (1 ≤ i ≤ M, 1 ≤ j ≤ N )

enteros algebraicos de K de tamaño a los sumo U (≥ 1). Entonces,


existen enteros algebraicos x1 , . . . , xN en K, no todos nulos, que sa-
tisfacen
XN
uij xj = 0, (1 ≤ j ≤ M )
j=1

y, al mismo tiempo,

||xj || ≤ c1 (c1 N U )M/(N −M ) , (1 ≤ j ≤ N ).

Demostración. Sea ω1 , . . . , ωn una base de enteros de K. Observe-


mos que
X n
uij ωk = uhijk ωh ,
h=1

para ciertos enteros racionales uhijk . La ecuación sirve para expresar


estos últimos como combinaciones lineales de los uij y de sus con-
jugados, con coeficientes dependientes únicamente de K. Por tanto,
tendremos |uhijk | < c2 U . Se sigue del lema 4.2.2 que existirán enteros
xjk , no todos cero, con valor absoluto a lo sumo (c3 N U )M/(N −M ) ,
satisfaciendo
N X
X n
uhijk xjk = 0, (1 ≤ h ≤ n, 1 ≤ i ≤ M ).
j=1 k=1

Resulta ahora claro que los números


n
X
xj = xjk ωj , (1 ≤ j ≤ N )
k=1

tienen las propiedades requeridas. 2


218 Cap. 4 Resultados de trascendencia

4.5.2 La función auxiliar

Supongamos ahora que se satisfacen las hipótesis del teorema 4.5.2 y


escribamos fi = gi /hi , en donde gi , hi son funciones enteras para las
cuales se satisface (8). Supongamos además que existe una sucesión
de números complejos distintos y1 , y2 , . . . tal que fi (yj ) es un elemen-
to de K para todo i, j. Denotamos por c4 , c5 , . . . números positivos
que van a depender únicamente de las cantidades definidas hasta aho-
ra. Denotamos por m un entero que excede suficientemente c4 , y por
k un entero que es suficientemente grande cuando se le compara con
3
m. Escribimos, por brevedad, L = [k 4 ], y usamos f (j) para denotar
la derivada j-ésima de f .

4.5.4 Lema. Existen enteros algebraicos p(λ1 , λ2 ) en K, no todos


nulos, de tamaño a lo sumo k c5 k , tales que la función
L X
X L
Φ(z) = p(λ1 , λ2 )(f1 (z))λ1 (f2 (z))λ2
λ1 =0 λ2 =0

satisface
Φ(j) (yl ) = 0, (0 ≤ j ≤ k, 1 ≤ l ≤ m).

Demostración. Obviamente, podemos expresar el número Φ(j) (yl )


como una forma lineal en p(λ1 , λ2 ) con coeficientes dados por poli-
nomios en f1 (yl ), . . . , fn (yl ). Los polinomios surgen a partir de las
derivadas de f1 , . . . , fn , que pertenecen al cuerpo K[f1 , . . . , fn ], por
hipótesis; en consecuencia, los coeficientes p(λ1 , λ2 ) son de K. Estos
últimos se convierten en enteros algebraicos cuando son multiplicados
por algún entero positivo, y supondremos que el tamaño de estos en-
teros algebraicos es a lo sumo U . El número de ecuaciones que deben
satisfacerse es M = m(k + 1) y el número de incógnitas p(λ1 , λ2 ) es
3
N = (L + 1)2 > k 2 . Pero, obviamente, es N > 2M para k suficiente-
mente grande y, por tanto, por el lema 4.5.3, las ecuaciones admiten
soluciones no triviales, y, de hecho, con el tamaño de los p(λ1 , λ2 ) a
lo sumo c21 N U . Por tanto, sólo nos queda probar que podemos tomar
U ≤ k c6 k .
Se comprueba fácilmente por inducción sobre el ı́ndice j que, para
4.5. El teorema de Schneider 219

d
X d
X
todo polinomio Q(x1 , . . . , xn ) = ··· q(l1 , . . . , ln )xl11 . . . xlnn con
l1 =0 ln =0
coeficientes en K, la función R(z) = Q(f1 , . . . , fn ) satisface R(j) (z) =
P d0 P d0 l1 ln
l1 =0 · · · ln =0 r(l1 , . . . , ln )f1 . . . fn , en donde r(l1 , . . . , ln ) son de
nuevo elementos de K y d0 ≤ d + jδ, denotando δ el máximo de los
grados de las primeras derivadas de f1 , . . . , fn , expresadas como un
polinomio en las últimas. Además, se confirma fácilmente que si los
coeficientes q(l1 , . . . , ln ) se convierten en enteros algebraicos de grado
a los sumo s tras multiplicar por algún entero positivo Q, entonces la
función R(j) puede ser multiplicada por un entero positivo de manera
que los coeficientes r(l1 , . . . , ln ) se conviertan en enteros algebraicos
de tamaño a lo sumo S = (c7 d)j j!s. El lema sigue al aplicar este resul-
tado con Q = xλ1 1 xλ2 2 y j ≤ k, por tanto s = 1, d ≤ L ≤ k y S ≥ k c8 k ,
y observando que para k suficientemente grande, entonces se obtienen
la estimación k c9 k para cada producto de potencias f1l1 . . . fnln evalua-
do en z = yl , en donde li ≥ d0 ≥ c10 k y l ≥ m. 2

4.5.5 Lema. Para todo R ≤ 2 y para todo z con |z| ≥ R, la función


φ = (h1 . . . hn )L Φ satisface

|φ(z)| < exp{c11 (k log k + LRρ )}.

Además, para cualquier j, l con j ≥ k, l ≤ m tal que Φ(i) (yl ) = 0 para


todo i < j, el número Φ(j) (yl ) o bien se anula o bien su valor absoluto
es al menos j −c12 j .

Demostración. La primera parte se deduce inmediatamente a par-


tir de (8) juntamente con las estimaciones del lema 4.5.4. La segunda
parte se obtiene mediante un argumento semejante al empleado en la
prueba del lema 4.2.4; se observa que Φ(j) (yl ) es un elemento de K
y que, para j ≥ k, se convierte en un entero algebraico de tamaño a
lo sumo j c13 j cuando es multiplicado por algún entero positivo aco-
tado de la misma manera. Además, por hipótesis, Φ(j) (yl ) difiere
de φ(j) (yl ) solamente por un factor (h1 . . . , hn )L evaluado en z = yl .
El resultado requerido se sigue ahora del hecho que la norma de un
entero algebraico no nulo es 1 como mı́nimo. 2
220 Cap. 4 Resultados de trascendencia

4.5.3 Demostración del teorema principal

Basta demostrar que la función Φ se anula idénticamente, pues ello


implica que las funciones f1 y f2 son algebraicamente dependientes.
Puesto que los subı́ndices pueden ser elegidos arbitrariamente, ello
implicarı́a que el grado de trascendencia del cuerpo K[f1 , . . . , fn ] es
a lo sumo igual a 1, contrariamente a la hipótesis. La contradicción
muestra que el número de puntos m debe ser acotado por algún c4 ,
como anteriormente. Por tanto la sucesión y1 , y2 . . . debe ser finita.
Ahora llevaremos a cabo la demostración por inducción sobre el
ı́ndice j. Supongamos que Φ(i) (yl ) = 0, (0 ≤ i < j, 1 ≤ l ≤ m),
y probaremos que lo mismo ocurre para i = j. En vistas del lema
4.5.4, podemos suponer que j > k. Sea ahora C el cı́rculo del plano
complejo descrito en sentido positivo privado del origen y de radio
R = j 1/(rρ) . Además, sea

F (z) = (z − y1 ) . . . (z − ym ),

y sea l cualquier entero 1 ≤ l ≤ m. Por el teorema del residuo de


Cauchy,
Z
φ(j) (yl ) j! φ(z)dz
0 j
= .
(F (yl )) 2πi C (z − yl )(F (z))j
Obviamente, para z en C tenemos que
µ ¶m
1
|F (z)| > R > j m/(8ρ) ,
2
3 1
y, por tanto, |z − yl | > 12 R. Además, LRρ ≤ k 4 j 4 ≤ j y, por
tanto, en virtud del lema 4.5.5 |φ(z)| ≤ j c14 j . Además, es obvio que
|F 0 (yl )| < j. para k suficientemente grande. Por tanto, obtenemos

|φ(j) (yl )| ≤ j c15 j−jm/(8ρ) .

pero si m > 8ρ(c12 + c15 ) entonces, en vistas del lema 4.5.5, la última
estimación implica que φ(j) (yl ) = 0. Suponiendo, como bien pode-
mos, que los denominadores h1 . . . hn no se anulan en el punto z = yl ,
se sigue que Φ(j) (yl ) = 0. Concluimos por inducción que Φ y todas
sus derivadas se anulan en y1 , . . . , ym . Ello prueba que la función Φ
se anula idénticamente, como querı́amos demostrar.
4.6. Resultados de trascendencia para la función j 221

4.6 Resultados de trascendencia para la fun-


ción j

Demostraremos ahora resultados de trascendencia como corolario del


teorema de Schneider.

4.6.1 Teorema. Si g2 , g3 son algebraicos, entonces para todo α 6= 0,


el valor ℘(α) es trascendente.

Demostración. Basta observar que si ℘(z) fuera algebraico, en-


tonces para infinitos valores enteros de z, las funciones

f1 (z) = ℘(zα2), f2 (z) = ℘0 (zα), f3 (z) = z

tomarı́an simultáneamente valores en el cuerpo de números

Q(g2 , g3 , α, ℘(α), ℘0 (α)),

en contradicción con el teorema 4.5.2. 2

Podemos ahora cumplir uno de de nuestros objetivos, compren-


diendo la demostración del siguiente resultado de trascendencia para
la función modular j.

4.6.2 Teorema. Para todo número algebraico α ∈ H, distinto de un


irracional cuadrático, el valor j(α) es trascendente.

Demostración. Supongamos que en un argumento algebraico α


fuera j(α) algebraico. Entonces existirı́a una función ℘ con inva-
riantes g2 , g3 algebraicos y perı́odos fundamentales ω1 , ω2 tales que
α = ω2 /ω1 . En efecto, si ℘(z) es la función ℘ con perı́odos 1, α y si
g2 , g3 son los invariantes de ℘, la función ℘ requerida tendrá perı́odos
1 1
−1 − 41
g 36 , αg 36 si g 3 6= 0, y g 2 4 , αg 2 si g 2 6= 0.
Ahora las funciones

f1 = ℘(z), f2 = ℘(αz), f3 = ℘0 (α), f4 = ℘0 (αz)


222 Cap. 4 Resultados de trascendencia

tomarán simultáneamente valores en un cuerpo de números K al


tomar µ ¶
1
z= r+ ω1 , (r = 1, 2, . . . ).
2
Por tanto, por el teorema 4.5.2, el cuerpo K[f1 , f2 , f3 , f4 ] tendrá grado
de trascendencia a lo sumo igual a 1. Esto implica que las funciones
f1 , f2 son algebraicamente dependientes. En consecuencia, lω2 será
un perı́odo de ℘(αz) para algún entero positivo l. Se tendrá que

lαω2 = mω1 + nω2

para ciertos enteros m, n y, por tanto, α será un irracional cuadrático.


Recordemos que si 1, α es una base de un cuerpo cuadrático imagi-
nario K, entonces la teorı́a de la multiplicación compleja nos ha dicho
que j(α) es un número real entero algebraico cuyo grado coincide con
el número de clases de K. Observamos pues que las hipótesis del
teorema son ciertamente necesarias. 2

4.6.3 Corolario. Existen únicamente trece argumentos cuadráticos


τ (mod SL(2, Z)) en los cuales el valor j(τ ) es racional. Más pre-
cisamente, en estos argumentos j(τ ) es entero.

Demostración. Las fórmulas para el número de clases de un orden


(no necesariamente maximal), permiten deducir que existen exacta-
mente 4 discriminantes no fundamentales con número de clases 1:
D = −12 = −3 · 22 , D = −16 = −4 · 22 ,
D = −27 = −3 · 32 , D = −28 = −7 · 22 .

Estos discriminantes deben añadirse a la lista de los 9 discriminantes


fundamentales con número de clases 1. Si 1, f τ denota una base de
enteros del orden Of de conductor f ≥ 1, los valores en cuestión
serán dados por j(f τ ). 2
Capı́tulo 5

Cuerpos de clases
P. Bayer

5.1 Teorı́a local de cuerpos de clases

En esta sección, K denotará un cuerpo local; es decir, un cuerpo va-


lorado y completo respecto de una valoración discreta, vK , de cuerpo
residual finito. Sea p un número primo. Todo cuerpo local es exten-
sión finita de un cuerpo Qp de números p-ádicos o bién de un cuerpo
Fp ((t)) de series formales sobre un cuerpo finito de p elementos.
El anillo de la valoración de K,

OK = {a ∈ K ∗ : vK (a) ≥ 0},

es un anillo de valoración discreta. Denotaremos por p su ideal ma-


ximal y por π un generador: p = (π).
El grupo de las unidades de K,

UK = {a ∈ K ∗ : vK (a) = 0},

admite una filtración


(0) (1) (2)
UK = U K ⊇ U K ⊇ U K ⊇ . . .

223
224 Cap. 5 Cuerpos de clases

en la cual
(n)
UK = 1 + p n , para n > 0.

Dada una extensión finita y de Galois, L|K, su grupo de Galois,


Gal(L|K), admite una filtración

Gal(L|K) = G−1 ⊇ G0 ⊇ G1 ⊇ . . .

dada por los grupos de ramificación de Hilbert:

Gi (L|K) = {σ ∈ Gal(L|K) : vL (σ(a)−a) ≥ i+1, para todo a ∈ OL }.

Los subgrupos G−1 , G0 son isomorfos a los grupos de descomposi-


ción y de inercia en P, respectivamente, en donde P denota el ideal
maximal de OL .
Para formular de una manera elegante los resultados de la teorı́a
local de cuerpos de clases, conviene cambiar la numeración inferior
de los grupos de ramificación por la numeración superior, introducida
por J. Herbrand [1931].
Consideremos las funciones
Z s
dx −1
ηL|K (s) = , ψL|K = ηL|K .
0 (G 0 : Gx )

Entonces, los grupos Gi (L|K) := GψL|K (i) (L|K) proporcionan la fil-


tración

Gal(L|K) = G−1 (L|K) ⊇ G0 (L|K) ⊇ G1 (L|K) ⊇ . . .

Más adelante necesitaremos el resultado siguiente:

5.1.1 Teorema. (Hasse-Arf ) Dada una extensión finita y abelia-


na L|K de cuerpos locales, los saltos de la filtración {Gi (L|K)}i≥−1
son números enteros.

5.1.1 La ley local de reciprocidad

Dada una extensión finita L|K, denotamos por NL|K , TrL|K la norma
y la traza, respectivamente.
5.1. Teorı́a local de cuerpos de clases 225

Enunciamos a continuación el resultado fundamental de la teorı́a


local de cuerpos de clases:

5.1.2 Teorema. (Ley local de reciprocidad) Sea L|K una exten-


sión finita y abeliana de cuerpos locales. Entonces,

(i) Existe un isomorfismo canónico

rL|K : Gal(L|K) −→ K ∗ /NL|K L∗ ,

llamado de reciprocidad.

(ii) El isomorfismo inverso de rL|K

( , L|K) : K ∗ /NL|K L∗ −→ Gal(L|K)

define el sı́mbolo local de residuos nórmicos.


(i) ψ(i)
(iii) El isomorfismo de reciprocidad transforma {UK /NL|K UL }i≥0 ,
la filtración del grupo de las unidades, en la filtración del grupo
de inercia {Gi (L|K)}i≥0 , dada por los grupos de ramificación
provenientes de la numeración superior.

5.1.3 Corolario. Sea c el entero más grande tal que Gc (L|K) 6= 1,


(f )
y sea f = ηL|K (c) + 1. Entonces, UK ⊆ NL|K L∗ y f es el entero
más pequeño con esta propiedad. El ideal
(f )
fL|K := pK

se denomina el conductor de la extensión abeliana local L|K.

Cuando K = Qp , se tiene que

(n)
N Qp (µ(pn ) ) = (p) × UQp .

Si L|Qp es una extensión finita y abeliana, existen enteros f y n tales


que
(n) (n)
(pf ) × UQp ⊆ NL|Qp L∗ = ((pf ) × UQp ) ∩ ((p) × UQp ).
226 Cap. 5 Cuerpos de clases

Por tanto,
L ⊆ Qp (µ(pf −1)pn ),
ya que que el conductor del extensión Qp (µ(pn ) )|Qp es (p)n .
A partir de los resultados anteriores, se obtiene el teorema sigu-
iente.

5.1.4 Teorema. (Kronecker-Weber)


(i) Toda extensión finita y abeliana L|Qp es ciclotómica.
(ii) Toda extensión finita y abeliana L|Q es ciclotómica.

5.1.2 El sı́mbolo de Hilbert

Sea n un número natural primo con la caracterı́stica de K. Suponga-


mos ahora que
√ el cuerpo K contiene las raı́ces n-ésimas de la unidad.
Si L = K( n K ∗ ), entonces NL/K L∗ = K ∗ . La teorı́a de Kummer y
el isomorfismo de reciprocidad proporcionan una aplicación bilineal
no degenerado
µ ¶
,
: K ∗ /K ∗n × K ∗ /K ∗n −→ µn ,
p
llamada sı́mbolo de Hilbert.
La proposición que sigue relaciona el sı́mbolo local de residuos
nórmicos con el sı́mbolo de Hilbert.

5.1.5 Proposición. Dados a, b ∈ K ∗ , se satisface que


µ ¶

n

n a, b √ n
(a, K( b)/K) b = b.
p

Cuando K = Qp , podemos precisar una poco más.

5.1.6 Proposición. Sea a = upvp (a) ∈ Qp , p - u.

i) Si ζ ∈ Qp es una raı́z primitiva m-ésima de la unidad y p - m,


entonces
vp (a)
(a, Qp (ζ)/Qp )ζ = ζ p .
5.2. Teorı́a global de cuerpos de clases 227

ii) Si ζ ∈ Qp es una raı́z primitiva pn - ésima de la unidad, entonces


−1
(a, Qp (ζ)/Qp )ζ = ζ u .

5.2 Teorı́a global de cuerpos de clases

Sea K un cuerpo de números. Un plaza p de K es, por definición,


una clase de equivalencia de valoraciones de K. Las plazas definidas
por valoraciones no arquimedianas se llaman plazas finitas; están en
correspondencia biyectiva con los ideales primos del anillo de enteros
OK . Las plazas definidas por valoraciones arquimedianas se llaman
plazas del infinito (o plazas infinitas); se corresponden con las r1
inmersiones reales K ,→ R y con las r2 parejas de inmersiones com-
plejas, no reales, K ,→ C. Esta claro que [K : Q] = r1 + 2r2 .
Para a cada plaza p de K y cada entero np ≥ 0, en donde se
(n )
supone que np ∈ {0, 1} si p|∞, queremos definir subgrupos Up p .
Sea, entonces:


 1 + pnp , si np > 0,


 UK p , si np = 0, p - ∞ ,
n
Up p = R∗ , si p es real y np = 0,

 ∗,

 R si p es real y np = 1,
 ∗+
C , si p es complex.
Denotamos por IK el grupo de los ideales fraccionarios de K, por PK
el subgrupo de los ideales fraccionarios principales y por

ClK = IK /PK

el grupo de las clases de ideales. Recordamos que este último es un


grupo abeliano finito.
Teoremas fundamentales de la teorı́a de cuerpos de clases, obte-
nidos previamente por T. Takagi [1990] y completados por E. Artin
[1965], fueron interpretados en los años 1940 por C. Chevalley por
medio del lenguaje de las ideles.
Según A. Weil [1980], el nombre idele proviene de elment ideal, que
en alemán da ideales Element y, a partir de aquı́, Chevalley formó la
228 Cap. 5 Cuerpos de clases

palabra idèle. El nombre adela, que es posterior, responde a la versión


aditiva, adèle, del concepto de idele .
Dado un cuerpo de números K, recordamos las definiciones de su
anillo de adelas, AK , de su grupo de ideles, IK , y de sus grupos de
S-ideles, ISK , en donde S denota un conjunto finito de plazas de K:
Y
AK = {(αp ) ∈ Kp : αp ∈ Op c.p.t.},
p
Y
IK = A∗K = {(αp ) ∈ Kp∗ : αp ∈ Up c.p.t.},
p
Y Y [
ISK = Kp∗ × Up , IK = ISK .
p∈S p6∈S S

El anillo AK es un anillo topológico. El grupo IK es un grupo


topológico localmente compacto. Notamos que IK = GL(1, AK ).
El grupo multiplicativo K ∗ se identifica con un subgrupo discreto y
cerrado de IK , denominado de las ideles principales.
El grupo topológico cociente
ClK := IK /K ∗
es el grupo de las clases de ideles de K. La aplicación natural que a
cada idele le asigna un ideal fraccionario,
Y
IK → IK , α = (αp ) 7→ (α) = pvp (αp ) ,
p-∞

es un epimorfismo de grupos que tiene por núcleo el subgrupo ISK∞


de las ideles finitas. Consideramos ClK como un grupo topológico,
con la topologı́a cociente de la topologı́a del grupo de ideles. En
contraposición al grupo de clases de ideales, el grupo de clases de
ideles es un grupo abeliano infinito.

5.2.1 Proposición.
(i) El grupo de les clases de ideales de K es un cociente de su grupo
de clases de ideles:
ClK /(ISK∞ K ∗ /K ∗ ) ' IK /ISK∞ K ∗ ' ClK .
5.2. Teorı́a global de cuerpos de clases 229

(ii) Si S es un conjunto de plazas de K suficientemente grande,


entonces
ClK ' ISK K ∗ /K ∗ .

En la teorı́a global de cuerpos de clases, el grupo de las clases de


ideles tiene un papel parecido al del grupo multiplicativo del cuerpo
en la teorı́a local. El grupo ClK admite una red de subgrupos que es
análoga a la filtración del grupo de las unidades locales.
Q
5.2.2 Definición. Sea m = p-∞ pnp un ideal entero de K. Consi-
deremos el subgrupo de ideles
Y (np )
Im
K = Up .
p

m el grupo de los ideales fraccionarios de K primos con m.


Sea IK
Consideramos el subgrupo de los ideales fraccionarios principales

m
PK = {(a) ∈ PK : a ≡ 1 (mod m), a totalmente positivo}.

El grupo cociente
ClK (m) = Im m
K /PK

se denomina el grupo radial de las clases de ideales módulo m.


El subgrupo de clases de ideles

m ∗ ∗
Clm
K = IK K /K

se denomina el subgrupo de congruencia módulo m.


El grupo cociente

ClK (m) = ClK /Clm


K

se denomina el grupo radial de las clases de ideles módulo m.

5.2.3 Proposición. Un subgrupo H ⊆ ClK es cerrado y de ı́ndice


finito si, y sólo si, existe un ideal entero m tal que H ⊇ Clm
K.
230 Cap. 5 Cuerpos de clases

5.2.4 Proposición. El epimorfismo natural IK → IK induce un iso-


morfismo entre el grupo radial de clases de ideles y el grupo radial de
clases de ideales de un mismo módulo

ClK (m) ' Clm


K.

5.2.5 Corolario. Si K = Q y m = (m), entonces

ClQ (m) ' ClQ (m) ' (Z/mZ)∗ .

Podemos ahora formular el resultado fundamental de la teorı́a


global de cuerpos de clases:

5.2.6 Teorema. (Ley de reciprocidad de Artin) Sea L|K una


extensión finita y abeliana de cuerpos de números.

(i) Existe un isomorfismo canónico

rL|K : Gal(L|K) → ClK /NL|K ClL ,

llamado de reciprocidad.

(ii) El isomorfismo inverso de rL|K

( , L|K) : ClK /NL|K ClL −→ Gal(L|K)

define el sı́mbolo global de residuos nórmicos.

Sea Lp el completado de L respecto de una plaza P|p. Al con-


siderar el homomorfismo natural

ι : Kp∗ → ClK , ap 7→ (. . . , 1, 1, 1, ap , 1, 1, 1, . . . ),

las leyes de reciprocidad local y global se relacionan por medio del


diagrama conmutativo siguiente:
( , Lp |Kp )
Kp∗ −→ Gal(Lp |Kp )
↓ı ↓i
( , L|K)
ClK −→ Gal(L|K).
5.2. Teorı́a global de cuerpos de clases 231

Dada una idele α = (αp ), se obtiene que


Y
(α, L|K) = (αp , Lp |Kp );
p

es decir, el sı́mbolo global de residuos nórmicos es producto de los


sı́mbolos locales.

5.2.7 Teorema. (de existencia) La aplicación L → NL = NL|K ClL


establece una biyección entre el conjunto de las extensiones abelianas
y finitas de K y el conjunto de los subgrupos de ClK cerrados y de
ı́ndice finito. Se satisface que

L1 ⊆ L2 ⇐⇒ NL1 ⊇ NL2 , NL1 L2 = NL1 ∩NL2 , NL1 ∩L2 = NL1 NL2 .

5.2.8 Definición. Si H es un subgrupo cerrado y de ı́ndice finito de


ClK , la extensión abeliana L|K que le corresponde en la biyección
anterior se denomina el cuerpo de clases de H. Si H = Clm K es el
m
subgrupo de congruencia módulo m, entonces el cuerpo K que le
corresponde se denomina el cuerpo de clases radial módulo m. Por
tanto,
Gal(K m |K) ' ClK (m).
El cuerpo de clases radial módulo (1) es el cuerpo de clases de Hilbert
K (1) . Coincide con la extensión abeliana no ramificada maximal de
K y satisface que
(1)
Gal(K (1) /K) ' ClK .

5.2.9 Definición. Toda extensión finita y abeliana L de un cuerpo


de números K esta contenida en un cuerpo de clases radial K m de
K; el ideal entero m se llama un módulo de definición de la extensión
L|K. El conductor fL|K es el máximo común divisor de todos los
módulos de definición de L|K. Por tanto, es el módulo más pequeño
para el cual K ⊆ L ⊆ K f .

La proposición siguiente caracteriza el conductor de una extensión


abeliana en términos de la ramificación.
232 Cap. 5 Cuerpos de clases

5.2.10 Proposición. Si L|K es una extensión finita y abeliana y fp


denota el conductor de Lp |Kp , entonces
Y
fL|K = fp ,
p

en donde el producto se extiende a todas las plazas finitas de K. Por


tanto un primo finito p de K ramifica en L si, y sólo si, divide el
conductor.

5.2.11 Ejemplo. Si K = Q y m = (m), entonces el cuerpo de clases


−1 ) del cuerpo de
radial Qm es el subcuerpo totalmente real Q(ζm + ζm
las raı́ces m-ésimas de la unidad. El cuerpo Q(ζm ) es el cuerpo de
clases radial módulo mp∞ .

Cuando se formula la ley global de reciprocidad en términos de


clases de ideales en lugar de clases de ideles, el sı́mbolo de residuos
nórmicos da lugar al sı́mbolo de Artin. Lo explicaremos a continua-
ción. El símbolo de Artin recupera el sı́mbolo de Kronecker.
Si L|K es un extensión de cuerpos de números no ramificada en
un primo finito p de K, el grupo de descomposición

Gal(LP |Kp ) ⊆ Gal(L|K)

es cı́clico. Sabemos que este grupo tiene un generador distinguido, el


automorfismo de Frobenius, ϕP , que se caracteriza por la congruencia

ϕP (a) ≡ aq (mod P), para todo a ∈ OL ,

siendo q = #(OK /p).


Si L|K es una extensión abeliana, pondremos
µ ¶
L|K
ϕp =: (πp , Lp |Kp ) =: .
p
La fórmula
Q siguiente define entonces el sı́mbolo de Artin de un ideal
a = pvp de OK no divisible por ningún ideal primo ramificado
µ ¶ Y µ L|K ¶vp (a)
L|K
= .
a p
5.2. Teorı́a global de cuerpos de clases 233

Se obtiene de esta forma el diagrama conmutativo siguiente:


( , L|K)
1 −→ NL|K ClL −→ ClK −→ Gal(L|K) −→ 1
↓ ↓ ↓ id
³ ´
L|K

1 −→ H m /PK
m −→ ClK (m) −→ Gal(L|K) −→ 1,

en donde H m := (NL|K IK
m )P m .
K

El teorema siguiente proporciona la ley de descomposición de los


ideales primos en las extensiones abelianas.

5.2.12 Teorema. (Ley de descomposición) Sean L|K una exten-


sión abeliana de grado n y p un ideal primo de K no ramificado en
L. Sea m un módulo de definición de la extensión L|K. Supongamos
que p - m. Si f es el entero más pequeño para el cual
pf ∈ (NL|K ILm )PK
m
,
entonces pOL = P1 · · · Pg , en donde g = n/f . El grado residual de
cada ideal primo P|p es igual a f .

El teorema anterior tiene consecuencias importantes.

5.2.13 Corolario. Un ideal primo p de K descompone completa-


mente en el cuerpo de clases de Hilbert K (1) si, y sólo si, es principal
en K.

5.2.14 Teorema. (de los ideales principales) Todo ideal de K ex-


tendido al cuerpo de clases de Hilbert K (1) de K se convierte en prin-
cipal. Esta propiedad caracteriza al cuerpo K (1) .

La ley de reciprocidad de Artin permite reducir la demostración


del teorema de los ideales principales, conjeturado por Hilbert, a una
proposición de teorı́a de grupos que enunciamos a continuación.

5.2.15 Proposición. (Furtwängler) Sean G un grupo finitamente


generado y G0 = G/[G, G] su grupo derivado. El homomorfismo
transferidor
G/G0 → G0 /G00
es trivial.
234 Cap. 5 Cuerpos de clases

El teorema siguiente generaliza la ley de reciprocidad cuadrática


de Gauss.

5.2.16 Teorema. (Fórmula del producto) Sea K un cuerpo de


números que contenga las raı́ces n-ésimas de la unidad, n ≥ 2. Para
todo par de elementos a, b ∈ K ∗ se satisface que
Y µ a, b ¶
= 1,
p
p

Y µ a, b ¶
en donde := es el sı́mbolo de Hilbert.
p
p

5.3 Funciones L de Hecke

Los caracteres de Hecke pueden definirse sobre los grupos de ideales o


bien sobre los grupos de ideles. Al imponer ciertas condiciones sobre
el infinito, se obtienen los caracteres de Hecke de tipo A0 Un caso
particular de estos son los carácteres de Dirichlet.

5.3.1 Definición. Dado un cuerpo de números K de grado n =


r1 + 2r2 , escribiremos
Z = Zr1 +2r2 ,
R = Rr1 +r2 .

5.3.1 Caracteres de Hecke

5.3.2 Definición. Sea m ⊆ OK un ideal entero. Un carácter de


Hecke módulo m es un homomorfismo continuo

χ : I m → S 1 = {z ∈ C : |z| = 1}.

A todo carácter de Hecke le podemos asociar una serie L,


X χ(a) Y 1
L(χ, s) = s
= , Re(s) > 1,
a
N (a) p
1 − χ(p)N (p)−s
5.3. Funciones L de Hecke 235

en donde el sumatorio se extiende a todos los ideales enteros no nulos


y el producto a todos los ideales primos de K. Entendemos que
χ(a) = 0 cuando mcd(a, m) 6= 1. Recordemos que N (a) = #(OK /a)
denota la norma absoluta del ideal a.

Si se quiere que estas funciones admitan una prolongación analı́tica


y satisfagan ecuaciones funcionales, es necesario imponer ciertas res-
tricciones a los caracteres.

5.3.3 Definición. Un carácter de Hecke módulo m, χ : I m → S 1 , se


denomina de tipo A0 si existen dos homomorfismos continuos

χf : (O/m)∗ → S 1 , χ∞ : R ∗ → S 1 ,

tales que
χ((a)) = χf (a)χ∞ (a),

para todo a ∈ O, (a) ∈ I m .


Entonces, existen números p = (pτ ) ∈ Z, pτ ∈ {0, 1} si τ es
una plaza real, y pτ pτ = 0 si τ es una plaza compleja, y q ∈ R,
unı́vocamente determinados, tales que

χ∞ (x) = N (xp |x|−p+iq ).

El carácter se dice que es de tipo A0 = (p, q). El módulo de definición


mas pequeño se denomina el conductor del carácter de Hecke de tipo
A0 .

5.3.4 Definición. Un carácter de Dirichlet módulo m es un homo-


morfismo
χ : ClK (m) = IKm m
/PK → S1,

del grupo radial de clases de ideales módulo m en la circunferencia


unidad.

5.3.5 Observación. Todo carácter de Dirichlet módulo m,


m
χ : IK m
/PK → S1,
236 Cap. 5 Cuerpos de clases

da lugar a un carácter de Hecke χ : IK m → S 1 tal que χ(P m ) = 1.


K
Define un carácter de Hecke de tipo (p, 0), ya que satisface la igualdad

χ((a)) = χf ((a))N (ap |a|−p ),

para un cierto carácter χf de (O/m)∗ .

5.3.6 Proposición.

(i) Los caracteres de Dirichlet χ módulo m son, exactamente, los


caracteres de Hecke módulo m de tipo A0 = (p, 0).

(ii) Los caracteres del grupo de las clases de ideales ClK son los car-
acteres de Hecke de tipo A0 y (mod 1) para los cuales χ∞ = 1.

5.3.7 Definición. Dado un carácter de Hecke χ = (χf , χ∞ ) de tipo


A0 módulo m, la suma de Gauss asociada a χf es viene dada por la
fórmula X
τm (χf , y) := χf (x)e2πyTr(xy) ,
x

para todo y ∈ m−1 D−1 ,


en donde el ideal D denota la diferente de
K|Q, y el sumatorio se extiende a un sistema de representantes de
(O/m)∗ .

Los homomorfismos continuos χ : IK /K ∗ → S 1 que factorizan en


homomorfismos
∗ 1
χ : Cl(m) = IK /Im
KK → S

se llaman caracteres de Hecke sobre les clases de ideles, de módulo de


definición m. Al considerar la composición
c χ
I m −→ Cl(m) −→ S 1 ,

en donde c denota el homomorfismo natural, todo carácter de Hecke


sobre las clases de ideles da lugar a un carácter de Hecke de tipo A0
del mismo módulo.

5.3.8 Proposición. La aplicación χ 7→ χ ◦ c establece una corres-


pondencia biyectiva entre los caracteres de Hecke módulo m definidos
sobre las clases de ideles y los caracteres de Hecke de tipo A0 módulo
m definidos sobre las clases de ideales.
5.3. Funciones L de Hecke 237

5.3.2 Equación funcional de las series L de Hecke

E. Hecke [1970] demostró la ecuación funcional de las series L asoci-


adas a un carácter de Hecke de tipo A0 por medio del uso de funciones
theta. La tesis de J. Tate [1950], dirigida por E. Artin, permite dar
una demostración alternativa, basada en el análisi de Fourier sobre
los grupos multiplicativos de los cuerpos p-ádicos y los grupos de
las ideles. Con este método, las ecuaciones funcionales locales son
relativamente simples de obtener; las ecuaciones funcionales globales
resultan de fórmulas de sumación de Poisson.
Sea K un cuerpo de números. Dados un carácter de Hecke de tipo
A0 χ, primitivo de módulo m, y una clase de ideales A ∈ IK /PK , se
define la serie L parcial relativa a la clase A,
X χ(a)
L(A, χ, s) := , para Re(s) > 1,
N (a)s
a∈A

en donde el sumatorio se extiende a todos los ideales enteros con-


tenidos a la clase A. La serie L asociada a χ descompone entonces
en una suma finita de series L parciales
X
L(χ, s) = L(A, χ, s),
A

en donde A recorre el conjunto de las clases de ideales de K. Conviene


ahora que completemos las series L parciales mediante factores de
Euler al infinito. Definimos la serie L de Hecke parcial completa

Λ(A, χ, s) = (|dK |N (m))s/2 L∞ (χ, s)L(A, χ, s),

en donde
L∞ (χ, ) = LrR1 LrC2 ,

y LR (s) = π −s/2 Γ(s/2), LC (s) = 2(2π)−s Γ(s), y dK denota el dis-


criminante de K.

5.3.9 Teorema. Sean A una clases de ideales de K y χ un carácter


de Hecke primitivo módulo m, de tipo A0 = (p, q).
238 Cap. 5 Cuerpos de clases

(i) La serie Λ(A, χ, s) admite una prolongación analı́tica a todo C


y satisface la ecuación funcional

Λ(A, χ, s) = W (χ)Λ(A0 , χ, 1 − s),

en donde AA0 = [mdK ] y W (χ) es la suma de Gauss normal-


izada
" õ ¶ !#−1
Tr(p) md p τ (χf )
W (χ) = i N p ,
|md| (N (m))

con |W (χ)| = 1.
(ii) La función Λ(A, χ, s) es holomorfa excepto, como mucho, de un
polo simple a

s = Tr(−p + iq), s = 1 + Tr(p + iq).

(iii) Si m 6= 1 o bien p 6= 0, entonces la función Λ(A, χ, s) es entera.

5.3.10 Corolario. La serie Λ(χ, s) admite una prolongación analı́tica


a
C \{Tr(−p + iq)/n, 1 + Tr(p + iq)/n}
y satisface la ecuación funcional

Λ(χ, s) = W (χ)Λ(χ, 1 − s).

Si m 6= 1 o bien p 6= 0, entonces admite una prolongación analı́tica


en una función entera.

5.4 Series L de Artin

Sean L|K una extensión finita y de Galois de cuerpos de números y

ρ : G = Gal(L|K) → Aut(V ) = GL(n, C)

una representación lineal de su grupo de Galois en los automorfismos


de un C-espacio vectorial complejo, V , de dimensión n. Denotamos
por
χρ : G → C, χρ (s) = Tr ρ(s),
5.4. Series L de Artin 239

el carácter de ρ. Para cada ideal primo P de L, dividiendo un ideal


primo p de K, sea IP = GP,0 el grupo de inercia en P y sea V IP el
subespacio de V fijo por la inercia.

5.4.1 Definición. La serie L de Artin asociada a la representación


ρ se define por del producto de Euler
Y 1
L(L|K, χρ , s) = , para Re(s) > 1.
p
det(1 − ρ(ϕP )N (p)−s ; V IP )

Denotamos por 1 el carácter de la representación trivial. La serie


L de Artin asociada al carácter trivial coincide con la función zeta de
Dedekind del cuerpo K,

L(L|K, 1, s) = ζK (s).

5.4.2 Conjetura. (Artin) Para toda representación de Galois irre-


ducible
ρ : Gal(L|K) → GL(n, C),
en que χ 6= 1, la serie L(L|K, χρ , s) admite una prolongación analı́tica
en una función entera del plano.

Como veremos, la validez de la conjetura de Artin en dimensión


n = 1 equivale a la teorı́a global de cuerpos de clases. Recientemente,
ha habido avances notables en la demostración de la conjetura de
Artin en dimensión 2.
A partir de la descomposición del carácter rG de la representación
regular de G = Gal(L|K) como suma de caracteres irreducibles,
X
rG = χ(1)χ,
χ

se obtiene el resultado que sigue.

5.4.3 Corolario. Para toda extensión de Galois de cuerpos de números


se satisface que
Y
ζL (s) = ζK (s) L(L|K, χ, s)χ(1) ,
χ6=1
240 Cap. 5 Cuerpos de clases

en donde el producto se extiende a todos los caracteres irreducibles de


Gal(L|K) no triviales.

A todo carácter irreducible χ de G = Gal(L|K) le queremos aso-


ciar un ideal entero de K, f(χ), llamado su conductor. De hecho, el
conductor global es producto de conductores locales:
Y
f(χ) = fp (χ),
p-∞

en donde los conductores locales son de la forma

fp (χ) = pfp (χ) .

Por tanto, la definición proviene de asociar a todo carácter χ y a


todo ideal primo p de K un entero, fp (χ), llamado el exponente del
conductor.

5.4.4 Definición. Sea χ el carácter de una representación irreducible


de Gal(L|K). Sean P un ideal primo de L y p = P ∩ OK . Sean
Gi (L|K) los grupos de ramificación en un primo P de L. Entonces,
X gi
fp (χ) := dim(V /V Gi ),
g0
i≥0

en donde gi = #Gi (L|K).

A partir del teorema de Hasse-Arf y de las propiedades de la


representación de Artin se obtiene el teorema siguiente:

5.4.5 Teorema. Para todo carácter χ asociado a una representación


de Gal(L|K), y para todo ideal primo p de K, los números fp (χ) son
enteros ≥ 0.

5.4.6 Proposición. Si χ es un carácter de grado 1 de Gal(Lp |Kp ) y


LχP denota el cuerpo fijo por al núcleo de χ, entonces el ideal pfp (χ) es
el conductor de la extensión cı́clica LχP |Kp , en el sentido de la teorı́a
local de cuerpos de clases.
5.5. Reformulación de la teorı́a global de cuerpos de clases 241

Teniendo presente las propiedades de los conductores locales, se


obtiene la descomposición del discriminante de una extensión de Ga-
lois en producto de conductores locales.

5.4.7 Teorema. (Führerdiskriminantenproduktformel) Para toda ex-


tensión de Galois de cuerpos de números se satisface la igualdad
Y
dL|K = f(χ)χ(1) ,
χ

en donde el producto se extiende a todos los caracteres irreducibles de


Gal(L|K).

5.5 Reformulación de la teorı́a global de cuer-


pos de clases

En esta sección resumimos el hecho que los teoremas de la teorı́a


global de cuerpos de clases equivalen a la verificación de la conjetura
de Artin en el caso abeliano. Equivalentemente, las series L de Artin
asociadas a caracteres de grado 1 se pueden interpretar como series
L de Hecke asociadas a ciertos caracteres de Hecke de tipo A0 .

5.5.1 Equación funcional de las series L de Artin en el


caso abeliano

Sea L|K una extensión finita y abeliana de cuerpos de números de


conductor f = fL|K . Sabemos que la aplicación
µ ¶
f f f L|K
IK /PK → Gal(L|K), a (mod P ) 7→
a
es un isomorfismo. Por composición con el sı́mbolo de Artin, a todo
carácter irreducible de Gal(L|K), necesariamente de grado 1,
χ : Gal(L|K) → C∗ ,
le podemos asociar el carácter de Hecke de tipo A0 siguiente:
e : IfK → IK
χ f
→ C∗ .
242 Cap. 5 Cuerpos de clases

5.5.1 Teorema. Sean L|K una extensión abeliana de cuerpos de


números, fL|K el su conductor, χ 6= 1 un carácter de Gal(L|K) irre-
ducible y χ
e el carácter de Hecke de tipo A0 módulo fL|K asociado.
Entonces,
Y 1
L(L|K, χ, s) = L(e
χ, s), Re(s) > 1,
1 − χ(ϕP )N (p)−s
p∈S

en donde S = {p|fL|K : χ(IP ) = 1} y ϕP denota el elemento de


Frobenius de Gal(LP |Kp ).

A la vista de este resultado, se impone completar las series L de


Artin con factores gamma. Sea χ un carácter de Gal(L|K), L|K una
extensión no necesariamente abeliana.

5.5.2 Definición. Definimos


½
LC (s)χ(1) , si p es complejo,
Lp (L|K, χ, s) = n + n −
LR (s) LR (s + 1) , si p es real,

χ(1)+χ(ϕP ) χ(1)−χ(ϕP )
en donde n+ = 2 , n− = 2 . Como antes,

LR (s) = π −s/2 Γ(s/2), LC (s) = 2(2π)−s Γ(s).

5.5.3 Definición. Dado un carácter χ de Gal(L|K), la serie L de


Artin completa se define por

Λ(L|K, χ, s) = c(L|K, χ)s/2 L∞ (L|K, χ, s)L(L|K, χ, s), Re(s) > 1,

en donde
Y
L∞ (L|K, χ, s) = Lp (L|K, χ, s), c(L|K, χ) = |dK |χ(1) N (fL|K (χ)).
p|∞

5.5.4 Proposición. Si χ es un carácter de grado 1, entonces las


series de Artin y de Hecke completas, asociadas a χ, coinciden:

Λ(L|K, χ, s) = Λ(e
χ, s).
5.5. Reformulación de la teorı́a global de cuerpos de clases 243

A partir de los resultados obtenidos hasta ahora y del teorema


de Brauer de la teorı́a de caracteres, según la cual todo carácter
irreducible de un grupo finito es combinación lineal con coeficientes
enteros de los caracteres inducidos por los subgrupos elementales,
resulta el teorema siguiente:

5.5.5 Teorema. Sea L|K una extensión finita y de Galois de cuer-


pos de números. Entonces,

(i) Para todo χ de Gal(L|K), la serie L de Artin Λ(L|K, χ, s) ad-


mite una prolongación analı́tica en una función meromorfa de
C y satisface la ecuación funcional

Λ(L|K, χ, s) = W (χ)Λ(L|K, χ, 1 − s),

donde la constante W (χ) es un número complejo de módulo 1.

(ii) Si la extensión L|K es resoluble y χ 6= 1, la función de Artin


Λ(L|K, χ, s) es entera.

5.5.2 El teorema de densidad de Chebotarev

Manteniendo las notaciones de la sección precedente. El teorema que


sigue es clave en la prueba de los teoremas de densidad.

5.5.6 Teorema. (Coronidis loco) Sea χ : IK m /P m → C∗ un carácter


K
de Hecke no trivial e irreducible; es decir, de grado 1. Para la serie
L de Hecke
Y 1
L(χ, s) = ,
1 − χ(p)N (p)−s
en donde χ(p) = 0 si p|m, se satisface que

L(χ, 1) 6= 0.

Demostración. Sea K m el cuerpo de clases radial mod m. Entonces,


Gal(K m |K) ' ClK (m), y χ puede ser interpretado como un carácter
de Galois. Excepto para un número finito de factores de Euler, las
244 Cap. 5 Cuerpos de clases

series L(χ, s) de Hecke y L(χ, s) de Artin coinciden y ninguna de las


dos no tiene un polo en s = 1. A partir de la igualdad
Y
ζK m (s) = ζK (s) L(K m |K, χ, s)χ(1) ,
χ6=1

y como que las dos funciones zeta de Dedekind tienen un polo simple
en s = 1, se sigue que L(K m |K, χ, 1) 6= 0, para todo χ 6= 1. Por
tanto, L(χ, 1) 6= 0. 2

Llegamos ahora a una de las aplicaciones de más utilidad de la


teorı́a.

5.5.7 Definición. Dados un cuerpo de números K y un subconjunto


M ⊆ IK de ideales fraccionarios, la densidad de Dirichlet δ(M ) se
define por la igualdad
P −s
p∈M N (p)
δ(M ) = lim 1 ,
s→1+0 log s−1

siempre que el lı́mite exista.

5.5.8 Teorema. (Chebotarev) Sean L|K una extensión finita y


de Galois. Dada una transformación σ ∈ Gal(L|K), sea
½ µ ¶ ¾
L|K
PL|K (σ) = p : = σ para un P|p .
P

El conjunto PL|K (σ) tiene densidad de Dirichlet dada por la fórmula

#hσi
δ(PL|K (σ)) = ,
#Gal(L|K)
© ª
en donde hσi = τ στ −1 : τ ∈ Gal(L|K) es la clase de conjugación
de σ.

Los resultados que siguen son consecuencia del teorema de den-


sidad de Chebotarev. Permiten interpretar las extensiones de Galois
de los cuerpos de números como verdaderas máquinas distribuidores
de ideales primos.
5.6. El sueño de junventud de Kronecker 245

5.5.9 Teorema. (Bauer) Sean L|K una extensión finita de cuerpos


de números, P1 (L|K) el conjunto de todos los ideales primos de K di-
visibles por un divisor primo P de L de grado 1, y P (L|K) el conjunto
de todos los ideales primos de K que descomponen completamente en
L. Entonces,

(i) La extensión L|K es de Galois si, y sólo si P (L|K) = P1 (L|K).

(ii) Si L|K es de Galois y M |K es una extensión arbitraria, se


satisface que

P (L|K) ⊇ P (M |K) ⇐⇒ L ⊆ M.

5.6 El sueño de junventud de Kronecker

El conocimiento conseguido por E. Kummer (1810-1893) acerca de


la aritmética de los cuerpos ciclotómicos, en el siglo XIX, le permitió
demostrar la validez del teorema de Fermat para todos los exponentes
primos regulares (es decir, aquellos primos p que no dividen al número
de clases h del cuerpo ciclotómico Q(ζp ).) La teorı́a de Kummer
derivó hacia el estudio de la aritmética de los cuerpos de números.
El teorema de Kronecker-Weber nos dice que toda extensión abe-
liana de Q es ciclotómica; es decir pude obtenerse a partir de valores
especiales de la función exponencial.
La teorı́a de la multiplicación compleja nos dice que ciertas ex-
tensiones abelianas de los cuerpos cuadráticos imaginarios (llamadas
cuerpos de clases de anillos) se obtienen a través de valores especiales
de la función modular j. Más generalmente, se demuestra que todas
las extensiones abelianas de los cuerpos cuadráticos imaginarios se
obtienen a través de valores especiales de la función j y de valores
especiales de la denominada función de Weber w.
En su juventud, Leopold Kronecker (1823-1891) se preguntó si,
dado un cuerpo de números K, existirı́an funciones analı́ticas cuyos
valores especiales permitieran generar todas las extensiones abelia-
nas de K (o, incluso, extensiones algebraicas más generales). Estas
246 Cap. 5 Cuerpos de clases

funciones permitirı́an profundizar en nuestro conocimiento de los ele-


mentos algebraicos y en la teorı́a de Galois.
El sueño de juventud involucra no sólo el conocimiento de fun-
ciones especiales sino, también, de los puntos en los cuales éstas han
de ser evaluadas. En el caso de la función exponencial, estos puntos
son los vértices de los polı́gonos regulares inscritos en la circunferencia
unidad. En el caso de la función j, estos puntos son proporcionados
por la teorı́a de Gauss de las formas cuadráticas binarias.
En general, las funciones transcendentes tienden a tomar valores
transcendentes en argumentos algebraicos. La verificación de las ideas
de Kronecker implica pues la caracterización de los módulos singu-
lares para una función, o sea de los argumentos algebraicos en los
cuales la función tomará valores algebraicos. Éstos puntos aparecen
en general por motivos de simetrı́a (ligados a grupos discretos que
operan en espacios hiperbólicos).
Las ideas de Kronecker permiten también aislar el importante pa-
pel desempeñado por los elementos transcendentes en nuestro cono-
cimiento de los elementos algebraicos. Los elementos transcendentes
aparecen como parámetros normalizadores de las funciones en cuestión
(por ejemplo, π, en el caso de función exponencial). Dicho con otras
palabras, si las funciones transcendentes no se normalizan convenien-
temente, no hay manera de leer en ellas valores algebraicos.
El sueño de juventud de Kronecker fue recogido por Hilbert como
parte integrante del problema 12 de la célebre lista de 23 problemas
abiertos, que presentó en el Congreso Internacional de Matemáticos,
celebrado en Parı́s en 1900.
Convenientemente interpretado, el problema 12 de Hilbert dio lu-
gar a la teorı́a de cuerpos de clases, una profunda teorı́a matemática
que se desarrolló en la primera mitad del siglo XX. Ya en nuestros
dı́as, el problema 12 de Hilbert ha derivado en el programa de Lang-
lands. El programa de Langlands es un fértil campo de investigación
actual, por las numerosas conjeturas que plantea y problemas abier-
tos que permitirı́a resolver. En dimensión n = 1, el programa de
Langlands se concreta en la teorı́a de cuerpos de clases.
Los avances conseguidos en nuestros dı́as en relación con el pro-
5.6. El sueño de junventud de Kronecker 247

grama de Langlands, en dimensión n = 2, han sido suficientes para


la demostración del Teorema de Fermat por A. Wiles [1995].
248 Cap. 5 Cuerpos de clases
Capı́tulo 6

Ejercicios
P. Bayer, J. Guàrdia

Introducción al PARI

PARI/GP es un sistema de álgebra computacional muy utilizado,


diseñado para efectuar cálculos rápidos en teorı́a de números, pero
que también incluye un gran número de otras funciones útiles para
operar con objetos matemáticos de carácter general, como matrices,
polinomios, series de potencias, etc., además de muchas funciones
trascendentes. PARI también se puede obtener como una colección
de rutinas en C para mayor rapidez de cálculo.
Desarrollado originalmente por Henri Cohen y sus colaboradores
(Université Bordeaux I, France), PARI está ahora bajo la GPL y es
mantenido por (Université Paris XI, France) con la ayuda de muchos
contribuyentes voluntarios.
El enlace a este programa es el siguiente.
http://pari.math.u-bordeaux.fr/

249
250 Cap. 6 Ejercicios

6.1 Ejercicios con PARI

6.1.1 Funciones elementales

Para obtener la ayuda de PARI, basta con preceder la instrucción


deseada con un signo de interrogación. Por ejemplo, si preguntamos
por la función max, que calcula el máximo de dos números dados,
basta con escribir ?max
gp >?max
max(x, y): maximum of x and y.
gp > max(1, 4)
%1 = 4
Empezaremos por considerar una serie de funciones elementales
de PARI, relacionadas con la materia explicada.

• core(n, f lag): si n es un entero no nulo, la función devuelve d,


en donde n = df 2 y d es el mayor entero libre de cuadrados que
divide a n; si flag no es 0, devuelve un vector de dos compo-
nentes [d, f ].

gp > core(20, 0)
%1 = 5
gp > core(20)
%2 = 5
gp > core(20, 1)
%3 = [5, 2]
gp > core(32)
%4 = 2
gp > core(32, 1)
%5 = [2, 4]
gp > core(31)
%6 = 31
gp > core(31, 1)
%7 = [31, 1]
6.1. Ejercicios con PARI 251

• coredisc(n, f lag): si n es un entero no nulo, la función devuelve


d, en donde n = df 2 y d es un discriminante fundamental (el 1
queda incluido). Si flag es no nulo, devuelve un vector de dos
elementos [d, f ]. Si n no es congruente con 0 o 1 (mod 4), f no
será entero; será semientero.

gp > coredisc(34)
%8 = 136
gp > coredisc(34, 1)
%9 = [136, 1/2]
gp > coredisc(32, 1)
%10 = [8, 2]
gp > coredisc(−35, 1)
%11 = [−35, 1]
gp > coredisc(5)
%12 = 5
gp > coredisc(−8)
%13 = −8

• isfundamental(n): devuelve 1 (cierto) si n es 1 o bien es un


discriminante de un cuerpo cuadrático, y 0 (falso), en otro caso.
gp > isf undamental(21)
%14 = 1
gp > isf undamental(−42)
%15 = 0

• quaddisc(x): proporciona el discriminante del cuerpo cuadrático



Q( x), en donde x ∈ Q.
gp > quaddisc(32)
%16 = 8
gp > quaddisc(−8)
%17 = −8
gp > quaddisc(−3/4)
%18 = −3
252 Cap. 6 Ejercicios

gp > quaddisc(7/6)
%19 = 168

• quadunit(x): devuelve la unidad fundamental del cuerpo cua-


drático de discriminante positivo x. Si x no es fundamental,
devuelve la unidad fundamental correspondiente al orden. De-
vuelve un número cuadrático en la base [1, w] del anillo de en-
teros, en donde w = quadgen(x).
gp > quadunit(5)
%20 = w
gp > quadunit(8)
%21 = 1 + w

• quadregulator(x): devuelve el regulador del cuerpo cuadrático


de discriminante positivo x. Devuelve error si x no es un dis-
criminante (fundamental o no) o si x es un cuadrado.
gp > quadregulator(5)
%22 = 0.4812118250596034474977589134
gp > log(quaduinit(5))
%23 = 0.4812118250596034474977589134
gp > quadregulator(8)
%24 = 0.8813735870195430252326093250
gp > log(quadunit(8))
%25 = 0.8813735870195430252326093250

6.1.1 Ejercicio. Escribe todos los discriminantes fundamentales −D,


para 1 ≤ D ≤ 100.

6.1.2 Elementos algebraicos. Elementos enteros

Con PARI podemos intentar calcular el polinomio irreducible de un


elemento algebraico a partir de una aproximación numérica del mis-
mo. El resultado permite reconocer los elementos enteros algebraicos.
gp > a = (−1 + sqrt(−3))/2
6.1. Ejercicios con PARI 253

%1 = −1/2 + 0.8660254037844386467637231707 ∗ I
gp > algdep(a, 2)
%2 = x2 + x + 1
gp > algdep(a, 3)
%3 = x2 + x + 1
gp > algdep(a, 4)
%4 = x2 + x + 1
gp > subst(%2, x, a)
%5 = 0.E − 28
gp > b = 3(1/3) /3
%6 = 0.4807498567691361274405461036
gp > algdep(b, 3)
%7 = 9 ∗ x3 − 1

6.1.3 Formas cuadráticas binarias

PARI denota las formas cuadráticas binarias de la manera siguiente:


gp > f = Qf b(2, 7, 9)
%1 = Qf b(2, 7, 9)
La reducida de una forma cuadrática binaria se obtiene mediante
la función qf bred:
gp > g = qf bred(f )
%2 = Qf b(2, −1, 3)
La función qf bclassno(D) proporciona el número de clases de
formas cuadráticas binarias de discriminante D:
qp > qf bclassno(−23)
%3 = 3
254 Cap. 6 Ejercicios

gp > qf bclassno(34)
∗ ∗ ∗qf bclassno : discriminant not congruent to 0, 1 mod 4.
gp > coredisc(34)
%4 = 136
gp > coredisc(136, 1)
%5 = [136, 1]
gp > qf bclassno(136)
%6 = 2
El conjunto de las clases de formas cuadráticas de discriminante
D, que denotaremos por H(D), tiene estructura de grupo. PARI tiene
implementado el producto de formas cuadráticas. La instrucciones
que se usan son muy naturales:
gp > f ∗ g
%7 = Qf b(2, 1, 3)
gp > f /g
%8 = Qf b(1, 1, 6)
gp > f 5
%9 = Qf b(2, 1, 3)
gp > f 6
%10 = Qf b(1, 1, 6)
PARI tiene la instrucción quadclassunit(D) que determina la es-
tructura del grupo de clases de formas cuadráticas binarias de dis-
criminante D:
gp > quadclassunit(−23)
%11 = [3, [3], [Qf b(2, 1, 3)], 1]
La función quadclassunit(D) devuelve una lista de 4 elementos, de los
cuales ahora nos fijaremos en los 3 primeros. El primero es el orden
6.2. Cuerpos de números con PARI 255

del grupo H(D). Este grupo es abeliano finito; por tanto, isomorfo a
un producto de grupos cı́clicos:
H(D) ' Z/a1 Z × · · · × Z/ar Z.
El segundo elemento de la lista son los factores invariantes [a1 , . . . , ar ].
El tercer elemento de la lista proporciona un sistema de generadores
[f1 , . . . , fr ] del grupo H(D). Cada clase de formas fi genera el co-
rrespondiente subgrupo cı́clico Z/ai Z. Para comprender la cuarta
entrada de la función quadclassunit observamos el ejemplo siguiente.
gp > quadclassunit(40)
%12 = [2, [2], [Qf b(3, 2, −3, 0.E − 38)],

1.818446459232066823483698964]
gp > quadregulator(40)
%13 = 1.818446459232066823483698964

6.1.2 Ejercicio. Determina la estructura del grupo de las clases de


formas cuadráticas binarias de discriminante −231. Calcula una fa-
milia de generadores del grupo H(−23), y escribe su tabla de multi-
plicar.

6.1.3 Ejercicio. Describe la función qf bprimef orm(D, p).

6.1.4 Ejercicio. Determina experimentalmente los primos que son


representados por la forma cuadrática X 2 + Y 2 , de discriminante
−4. Si tienes en cuenta que h(−4) = 1, podrás utilizar la función
qf primef orm(D, p).

6.1.5 Ejercicio. Escribe la lista de todos los cuerpos cuadráticos


imaginarios con número de clases 1 cuyo discriminante −D satisface
|D| ≤ 1000.

6.2 Cuerpos de números con PARI

PARI tiene un importante paquete de funciones para trabajar con


cuerpos de números y con sus anillos de enteros. La mayorı́a de estas
256 Cap. 6 Ejercicios

funciones empiezan por nf (number field), bnf (big number field) o


rnf (relative number field). En esta práctica aprenderemos las más
básicas.
Supongamos que queremos trabajar con el cuerpo K = Q(α),
donde α es una raı́z del polinomio

f = x6 + 2x5 + 70x4 + 90x3 + 1631x2 + 1196x + 12743.

Lo primero que hemos de hacer es inicializar el cuerpo; es decir,


indicarle a PARI que haga los cálculos básicos que necesitará para
trabajar en K. Esto lo hacemos con la instrucción nf init:
gp > nf init(x6 +2∗x5 +70∗x4 +90∗x3 +1631∗x2 +11956∗x+12743)
%1 = [x6 + 2 ∗ x5 + 70 ∗ x4 + 90 ∗ x3 + 1631 ∗ x2 + 1196 ∗ x +
12743, [0, 3], −12167, 146406040 . . .
A primera vista, el output de esta función parece complicado. Los
números que aparecen son los cálculos básicos que hemos dicho antes.
A continuación veremos una manera más cómoda de acceder a
algunos datos relevantes del cuerpo. Por ejemplo, podemos obtener
el discriminante del cuerpo haciendo
gp > K.disc
%1 = −12167
gp > f actor(%)
%2 =
[−1 1]
[23 3]
Por tanto, el discriminante del cuerpo es D = −233 .
PARI nos proporciona una Z-base del anillo de enteros OK del
cuerpo K:
gp > K.zk
6.2. Cuerpos de números con PARI 257

%3 = [1,
1/8510 ∗ x5 + 1/851 ∗ x4 − 7/1702 ∗ x3 + 221/1702 ∗ x2
−11/115 ∗ x + 12327/4255,

7/8602 ∗ x5 + 10/4301 ∗ x4 + 427/8602 ∗ x3 + 1557/8602 ∗ x2


+3317/4301 ∗ x + 481/187,

168/795685 ∗ x5 + 1779/159137 ∗ x4 + 4892/159137 ∗ x3


+81750/159137 ∗ x2 + 11864/21505 ∗ x + 4718702/795685,

−17/8510 ∗ x5 + 3/1702 ∗ x4 − 70/851 ∗ x3 + 101/851 ∗ x2


−103/115 ∗ x + 12117/8510,

−763/1591370 ∗ x5 + 717/159137 ∗ x4 − 1307/159137 ∗ x3


+3035/13838 ∗ x2 + 8451/43010 ∗ x + 3284473/1591370]
Esta será la base en que PARI expresará todo los elementos de
OK . De manera más cómoda, podemos visualizar sus elementos:
β1 = 1

α5 α4 7α3 221α2 11α 12327


β2 = + − + − +
8510 851 1702 1702 115 4255

7α5 10α4 427α3 1557α2 3317α 481


β3 = + + + + +
8602 4301 8602 8602 4301 187

168α5 1779α4 4892α3 81750α2 11864α 4718702


β4 = + + + + +
795685 159137 159137 159137 21505 795685

17α5 3α4 70α3 101α2 103α 12117


β5 = − + − + − +
8510 1702 851 851 115 8510

763α5 717α4 1307α3 3035α2 8451α 3284473


β6 = − + − + + +
1591370 159137 159137 13838 43010 1591370
En nuestros cálculos, también tendremos que utilizar esta base. La
función nf algtobasis nos puede ayudar. Por ejemplo,
gp > u = nf algtobasis(K, x7 )
%4 = [61213, −78864, 53482, 10346, 62316, −45982]
258 Cap. 6 Ejercicios

Esto nos dice que


α = 61263β 1 − 78864β 2 + 53482β 3 + 10346β 4 + 62316β 5 − 45982β 6 .
7

Para expresar algún resultado de PARI en términos de potencias de


α, podemos utilizar la función nf basistoalg:
gp > nf basistoalg(K, u)
%5 = M od(−66 ∗ x5 + 50 ∗ x4 − 1451 ∗ x3 + 2066 ∗ x2 − 10351 ∗ x +
25486, x6 + 2 ∗ x5 + 70 ∗ x4 + 90 ∗ x3 + 1631 ∗ x2 + 1196 ∗ x + 12743)

6.2.1 Ejercicio. ¿Es correcto el resultado anterior resultado? ¿Por


qué no se obtiene α7 ?

6.2.1 Anillos de enteros e ideales

Veremos que PARI también puede hacer cálculos con los ideales
√ del
anillo de enteros OK . Vamos a trabajar en el cuerpo K = Q( −87).

6.2.2 Ejercicio. Inicializa el cuerpo K en PARI, mediante el√poli-


−1 + −87
nomio X 2 + 87. Comprueba que los elementos 1, β =
2
forman una Z-base del anillo OK .

Las funciones de PARI que permiten trabajar con ideales comien-


zan todas por el prefijo ideal. La primera de ellas es la función
idealprincipal, que sirve para definir √un ideal principal. Por ejem-
plo, si queremos definir el ideal (3 + 2 −87), podemos escribir:
gp > a = idealprincipal(K, 3 + 2 ∗ x)
%2 =
[5]
[4]
La salida de esta función es una matriz, cuyas columnas son las
coordenadas de los generadores del ideal respecto de la Z-base dada
por la variable K.zk. Nosotros también podemos utilizar esta no-
tación para describir los ideales. Por ejemplo, podemos definir un
ideal mediante la instrucción:
6.2. Cuerpos de números con PARI 259

gp > b = idealprincipal(K, [1, −4])


%3 =
[1]
[−4]

6.2.3 Ejercicio. Averigua qué funciones de PARI permiten escribir


los ideales a + b, ab, a ∩ b, a3 . A la vista de los resultados, ¿es alguno
de estos ideales principal?, ¿son coprimos los ideales a y b?

Solución.
Suma de ideales:
gp > idealadd(K, a, b)
%1 =
[3 2]
[0 1]
Multiplicación ideales:
gp > idealmul(K, a, b)
%2 =
[357 0]
[0 357]
Intersección de ideales:
gp > idealintersect(K, a, b)
%3 =
[357 238]
[0 119]
Potenciación de ideales:
gp > idealpow(K, a, 3)
260 Cap. 6 Ejercicios

%4 =
[15166431 5634267]
[0 3]
Se observa que el ideal ab = 357OK es principal. Si a, b fueran
coprimos, el único ideal que los dividirı́a a la vez seria OK ; es decir,
el mı́nimo ideal que los contendrı́a serı́a OK . El mı́nimo ideal que los
contiene es el ideal suma. Ası́, basta observar que el ideal suma es
a+b = (3, 2+β) 6⊆ OK para asegurar que no son coprimos. Veámoslo
con PARI.

PARI usa frecuentemente la representación anterior de los ideales


en sus resultados. Estudiemos, por ejemplo, la función idealprimedec.
Esta función se aplica a un número primo p ∈ Z y devuelve la facto-
rización en producto de ideales primos del ideal pO. El output es una
lista de vectores del tipo [p, aj , ej , fj , bj ] cada uno. Cada vector nos
dice que el ideal primo pj = (p, aj ) divide al ideal pOK , con exponente
ej , y que la norma del ideal pj es pfj . La descomposición completa
e
del ideal pOK es pOK = pe11 · · · png , en donde g es la longitud de la
lista que nos devuelve PARI.
Por ejemplo, la instrucción
gp > idealprimedec(K, 7)
%5 = [[7, [−1, 2], 1, 1, [3, 2]], [7, [3, 2], 1, 1, [−1, 2]]]
nos confirma que el ideal 7OK es producto de dos ideales:

7OK = p1 p2 ,
p1 = (7, −1 + 2β), N(p1 ) = 7,
p2 = (7, 3 + 2β), N(p2 ) = 7.

6.2.4 Ejercicio. Comprueba que los primos 3 y 29 ramifican en el


cuerpo K. Comprueba que los primos 5 y 19 son inertes. ¿Cómo se
comporta el ideal 2?

6.2.5 Ejercicio. Utiliza la función idealf actor para factorizar los


ideales 74 OK , 36OK en producto de ideales primos y calcular su
norma.
6.2. Cuerpos de números con PARI 261

6.2.2 Clases de ideales

Aprenderemos ahora√el cálculo con clases de ideales. Trabajaremos


en el cuerpo K = Q( −231).
Para poder calcular con clases de ideales, PARI necesita mucha
información. Para ello es necesario inicializar el cuerpo K con la
instrucción bnf init (big number field initialization).
gp > K = bnf init(x2 + 231)
La mayor parte del output de esta instrucción son datos técnicos
que PARI hará servir para cálculos posteriores. Es importante saber
que todas las instrucciones que hemos aprendido a partir de nf init
continúan siendo válidas para los cuerpos definidos con bnf init. Por
ejemplo,
gp > K.disc
%1 = −231
gp > K.zk
%2 = [1, 1/2 ∗ x + 1/2]
gp > idealprimedec(K, 13)
%3 = [[13, [−5, 2], 1, 1, [3, 2]], [13, [3, 2], 1, 1, [−5, 2]]]
Pero ahora tenemos mucha mas información a nuestra disposición.
Obtenemos el número de clases de K escribiendo, simplemente:
gp > K.no
%4 = 12
La estructura del grupo de clases de ideales Cl(OK ) viene dada
por la instrucción:
gp > K.cyc
%5 = [6, 2]
Este resultado nos dice que el grupo abeliano finito Cl(OK ) es iso-
morfo al grupo Z/6Z × Z/2Z. PARI nos dará generadores del grupo
262 Cap. 6 Ejercicios

de clases de ideales si hacemos:


gp > K.gen
%6 = [[2, 1; 0, 1], [3, 1; 0, 1]]
El resultado obtenido debe interpretarse de este modo: cada elemento
de la lista es una matriz que representa un ideal. Las columnas de esta
matriz son las coordenadas de los generadores del ideal con respecto
a la Z-base de OK √dada por K.zk. Entonces, en nuestro caso, si
1 + −231
escribimos β = , tenemos que los ideales
2
a = (2, 1 + β), b = (3, 1 + β)

generan el grupo de clases Cl(OK ). Los ordenes de estos generadores


vienen dados por los componentes de K.cyc. Por tanto, el ideal a es
de orden 6 y el ideal b es de orden 2.
En resumen, PARI nos ha resulto el siguiente ejercicio:

6.2.6 Ejercicio.
√ Comprueba que el grupo de clases de ideales del
cuerpo K = Q( −231) consta de las 12 clases

OK , a, a2 , a3 , a4 , a5 , b, ab, a2 b, a3 b, a4 b, a5 b.

6.2.7 Ejercicio. Estudia la función de PARI bnfisprincipal.

6.2.3 Formas cuadráticas e ideales

6.2.8 Ejercicio. Estudia la siguiente función de PARI:


gp > K = bnf init(x2 + 87)
gp > {
ideal(f q, a, b, c, i0, id) =
a = component(f q, 1);
b = component(f q, 2);
6.3. La función j con PARI 263

c = component(f q, 3);
i0 = idealprincipal(K, a);
idealadd(K, i0, −b/2 + x/2)
}

6.2.9 Ejercicio. Calcula el ideal de OK que define cada una de las


formas cuadráticas reducidas de discriminante −87.

6.3 La función j con PARI

6.3.1 Ejercicio. Calcula los ceros de las formas cuadráticas reduci-


das de discriminante −15.

6.3.2 Ejercicio. Estudia la función ellj de PARI. Utiliza esta fun-


ción para calcular el invariante j en los irracionales cuadráticos que
has encontrado en el ejercicio anterior.

6.3.3 Ejercicio. En el ejercicio anterior has obtenido dos valores


j1 , j2 . Comprueba que el polinomio f (X) = (X − j1 )(X − j2 ) es de
coeficientes enteros.

6.3.1 Cuerpos de clases de Hilbert

6.3.4 Ejercicio. Calcula el cuerpo de clases de Hilbert de los cuerpo


cuadrático de discriminante D = −23, −55, −88, −95.

6.3.5 Ejercicio. Calcula los trece valores algebraicos de τ , módulo


SL(2, Z) para los cuales j(τ ) es un número racional. ¿Por qué, de
hecho, obtienes valores enteros?
264 Cap. 6 Ejercicios
Capı́tulo 7

Soluciones
P. Bayer, J. Guàrdia

7.1 Soluciones

7.1.1 Funciones elementales

Para obtener la ayuda de PARI, basta con preceder la instrucción


deseada con un signo de interrogación. Por ejemplo, si preguntamos
por la función max, que calcula el máximo de dos números dados,
basta con escribir ?max
gp >?max
max(x, y): maximum of x and y.
gp > max(1, 4)
%1 = 4
Empezaremos por considerar una serie de funciones elementales
de PARI, relacionadas con la materia explicada.

• core(n, f lag): si n es un entero no nulo, la función devuelve d,


en donde n = df 2 y d es el mayor entero libre de cuadrados que
divide a n; si flag no es 0, devuelve un vector de dos compo-

265
266 Cap. 7 Soluciones

nentes [d, f ].

gp > core(20, 0)
%1 = 5
gp > core(20)
%2 = 5
gp > core(20, 1)
%3 = [5, 2]
gp > core(32)
%4 = 2
gp > core(32, 1)
%5 = [2, 4]
gp > core(31)
%6 = 31
gp > core(31, 1)
%7 = [31, 1]

• coredisc(n, f lag): si n es un entero no nulo, la función devuelve


d, en donde n = df 2 y d es un discriminante fundamental (el 1
queda incluido). Si flag es no nulo, devuelve un vector de dos
elementos [d, f ]. Si n no es congruente con 0 o 1 (mod 4), f no
será entero; será semientero.

gp > coredisc(34)
%8 = 136
gp > coredisc(34, 1)
%9 = [136, 1/2]
gp > coredisc(32, 1)
%10 = [8, 2]
gp > coredisc(−35, 1)
%11 = [−35, 1]
gp > coredisc(5)
%12 = 5
gp > coredisc(−8)
%13 = −8
7.1. Soluciones 267

• isfundamental(n): devuelve 1 (cierto) si n es 1 o bien es un


discriminante de un cuerpo cuadrático, y 0 (falso), en otro caso.
gp > isf undamental(21)
%14 = 1
gp > isf undamental(−42)
%15 = 0

• quaddisc(x): proporciona el discriminante del cuerpo cuadrático



Q( x), en donde x ∈ Q.
gp > quaddisc(32)
%16 = 8
gp > quaddisc(−8)
%17 = −8
gp > quaddisc(−3/4)
%18 = −3
gp > quaddisc(7/6)
%19 = 168

• quadunit(x): devuelve la unidad fundamental del cuerpo cua-


drático de discriminante positivo x. Si x no es fundamental,
devuelve la unidad fundamental correspondiente al orden. De-
vuelve un número cuadrático en la base [1, w] del anillo de en-
teros, en donde w = quadgen(x).
gp > quadunit(5)
%20 = w
gp > quadunit(8)
%21 = 1 + w

• quadregulator(x): devuelve el regulador del cuerpo cuadrático


de discriminante positivo x. Devuelve error si x no es un dis-
criminante (fundamental o no) o si x es un cuadrado.
gp > quadregulator(5)
%22 = 0.4812118250596034474977589134
gp > log(quaduinit(5))
%23 = 0.4812118250596034474977589134
268 Cap. 7 Soluciones

gp > quadregulator(8)
%24 = 0.8813735870195430252326093250
gp > log(quadunit(8))
%25 = 0.8813735870195430252326093250

7.1.1 Ejercicio. Escribe todos los discriminantes fundamentales −D,


para 1 ≤ D ≤ 100.

Solución.
gp > for(n=1, 100, if(isfundamental (−n)! = 0,print(−n),))
%1 = −3, −4, −7, −8, −11, −15, −19, −20, −23, −24, −31,
−35, −39, −40, −43, −47, −51, −52, −55, −56, −59,
−67, −68, −71, −79, −83, −84, −87, −88, −91, −95.

7.1.2 Elementos algebraicos. Elementos enteros

Con PARI podemos intentar calcular el polinomio irreducible de un


elemento algebraico a partir de una aproximación numérica del mis-
mo. El resultado permite reconocer los elementos enteros algebraicos.
gp > a = (−1 + sqrt(−3))/2
%1 = −1/2 + 0.8660254037844386467637231707 ∗ I
gp > algdep(a, 2)
%2 = x2 + x + 1
gp > algdep(a, 3)
%3 = x2 + x + 1
gp > algdep(a, 4)
%4 = x2 + x + 1
gp > subst(%2, x, a)
%5 = 0.E − 28
gp > b = 3(1/3) /3
7.1. Soluciones 269

%6 = 0.4807498567691361274405461036
gp > algdep(b, 3)
%7 = 9 ∗ x3 − 1

7.1.3 Formas cuadráticas binarias

PARI denota las formas cuadráticas binarias de la manera siguiente:


gp > f = Qf b(2, 7, 9)
%1 = Qf b(2, 7, 9)
La reducida de una forma cuadrática binaria se obtiene mediante
la función qf bred:
gp > g = qf bred(f )
%2 = Qf b(2, −1, 3)
La función qf bclassno(D) proporciona el número de clases de
formas cuadráticas binarias de discriminante D:
qp > qf bclassno(−23)
%3 = 3
gp > qf bclassno(34)
∗ ∗ ∗qf bclassno : discriminant not congruent to 0, 1 mod 4.
gp > coredisc(34)
%4 = 136
gp > coredisc(136, 1)
%5 = [136, 1]
gp > qf bclassno(136)
%6 = 2
El conjunto de las clases de formas cuadráticas de discriminante
D, que denotaremos por H(D), tiene estructura de grupo. PARI tiene
270 Cap. 7 Soluciones

implementado el producto de formas cuadráticas. La instrucciones


que se usan son muy naturales:
gp > f ∗ g
%7 = Qf b(2, 1, 3)
gp > f /g
%8 = Qf b(1, 1, 6)
gp > f 5
%9 = Qf b(2, 1, 3)
gp > f 6
%10 = Qf b(1, 1, 6)
PARI tiene la instrucción quadclassunit(D) que determina la es-
tructura del grupo de clases de formas cuadráticas binarias de dis-
criminante D:
gp > quadclassunit(−23)
%11 = [3, [3], [Qf b(2, 1, 3)], 1]
La función quadclassunit(D) devuelve una lista de 4 elementos, de los
cuales ahora nos fijaremos en los 3 primeros. El primero es el orden
del grupo H(D). Este grupo es abeliano finito; por tanto, isomorfo a
un producto de grupos cı́clicos:

H(D) ' Z/a1 Z × · · · × Z/ar Z.

El segundo elemento de la lista son los factores invariantes [a1 , . . . , ar ].


El tercer elemento de la lista proporciona un sistema de generadores
[f1 , . . . , fr ] del grupo H(D). Cada clase de formas fi genera el co-
rrespondiente subgrupo cı́clico Z/ai Z. Para comprender la cuarta
entrada de la función quadclassunit observamos el ejemplo siguiente.
gp > quadclassunit(40)
%12 = [2, [2], [Qf b(3, 2, −3, 0.E − 38)],

1.818446459232066823483698964]
7.1. Soluciones 271

gp > quadregulator(40)
%13 = 1.818446459232066823483698964

7.1.2 Ejercicio. Determina la estructura del grupo de las clases de


formas cuadráticas binarias de discriminante −231. Calcula una fa-
milia de generadores del grupo H(−23), y escribe su tabla de multi-
plicar.

Solución.
gp > coredisc(−231)
%1 = [−231]
gp > quadclassunit(−231)
%2 = [12, [6, 2], [Qf b(2, 1, 29), Qf b(7, 7, 10)], 1]
Por tanto, h(−231) = 12 y H(−231) ' Z/6Z × Z/2Z.
El grupo está generado por las clases de las formas f = (2, 1, 29)
y g = (7, 7, 10). La tabla de multiplicar es la siguiente:

I f f2 f3 f4 f5
I (1, 1, 58) (2, 1, 29) (4, −3, 15) (8, 5, 8) (4, 3, 15) (2, −1, 29)
g (7, 7, 10) (5, −3, 12) (6, 3, 10) (3, 3, 20) (6, −3, 10) (5, 3, 12)

7.1.3 Ejercicio. Describe la función qf bprimef orm(D, p).

Solución. Devuelve, si existe, la forma cuadrática de discriminante


D que tiene como coeficiente en x2 el primo p. En particular, devuelve
una forma de discriminante D que representa el primo p.
gp > qf bprimef orm(−4, 23)
∗ ∗ ∗qf bprimef orm : non quadratic residue in gsqrt
gp > qf bprimef orm(−4, 41)
%1 = Qf b(41, 18, 2)
272 Cap. 7 Soluciones

7.1.4 Ejercicio. Determina experimentalmente los primos que son


representados por la forma cuadrática X 2 + Y 2 , de discriminante
−4. Si tienes en cuenta que h(−4) = 1, podrás utilizar la función
qf primef orm(D, p).

Solución. Ya que h(−4) = 1, tendremos que H(−4) = {[(1, 0, 1)]}.


Por tanto, los primos que representa la forma X 2 + Y 2 serán los
primos representados por las formas de discriminante −4. Podemos
usar la función qf bprimef orm para hacer el ejercicio. Los primeros
resultados que obtenemos son:
p 2 3 5 7 11 13 17 19 23
¿es representado? S N S N N S S N N
p (mod 4) 2 3 1 3 3 1 1 3 3

p 29 31 37 41 43 47 53 59
¿es representado? S N S S N N S N
p (mod 4) 1 3 1 1 3 3 1 3
El resultado parece indicar que los primos p ≥ 3 que son repre-
sentados por la forma cuadrática son los primos congruentes con 1
módulo 4.

7.1.5 Ejercicio. Escribe la lista de todos los cuerpos cuadráticos


imaginarios con número de clases 1 cuyo discriminante −D satisface
|D| ≤ 1000.

Solución.
gp > for(n = 1, 1000, if(isfundamental(−n)! = 0

&& qfbclassno(−n) < 2, print(−n),))


%1 = −3, −4, −7, −8, −11, −19, −43, −67, −163

7.2 Cuerpos de números con PARI

PARI tiene un importante paquete de funciones para trabajar con


cuerpos de números y con sus anillos de enteros. La mayorı́a de estas
7.2. Cuerpos de números con PARI 273

funciones empiezan por nf (number field), bnf (big number field) o


rnf (relative number field). En esta práctica aprenderemos las más
básicas.
Supongamos que queremos trabajar con el cuerpo K = Q(α),
donde α es una raı́z del polinomio

f = x6 + 2x5 + 70x4 + 90x3 + 1631x2 + 1196x + 12743.

Lo primero que hemos de hacer es inicializar el cuerpo; es decir,


indicarle a PARI que haga los cálculos básicos que necesitará para
trabajar en K. Esto lo hacemos con la instrucción nf init:
gp > nf init(x6 +2∗x5 +70∗x4 +90∗x3 +1631∗x2 +11956∗x+12743)
%1 = [x6 + 2 ∗ x5 + 70 ∗ x4 + 90 ∗ x3 + 1631 ∗ x2 + 1196 ∗ x +
12743, [0, 3], −12167, 146406040 . . .
A primera vista, el output de esta función parece complicado. Los
números que aparecen son los cálculos básicos que hemos dicho antes.
A continuación veremos una manera más cómoda de acceder a
algunos datos relevantes del cuerpo. Por ejemplo, podemos obtener
el discriminante del cuerpo haciendo
gp > K.disc
%1 = −12167
gp > f actor(%)
%2 =
[−1 1]
[23 3]
Por tanto, el discriminante del cuerpo es D = −233 .
PARI nos proporciona una Z-base del anillo de enteros OK del
cuerpo K:
gp > K.zk
274 Cap. 7 Soluciones

%3 = [1,
1/8510 ∗ x5 + 1/851 ∗ x4 − 7/1702 ∗ x3 + 221/1702 ∗ x2
−11/115 ∗ x + 12327/4255,

7/8602 ∗ x5 + 10/4301 ∗ x4 + 427/8602 ∗ x3 + 1557/8602 ∗ x2


+3317/4301 ∗ x + 481/187,

168/795685 ∗ x5 + 1779/159137 ∗ x4 + 4892/159137 ∗ x3


+81750/159137 ∗ x2 + 11864/21505 ∗ x + 4718702/795685,

−17/8510 ∗ x5 + 3/1702 ∗ x4 − 70/851 ∗ x3 + 101/851 ∗ x2


−103/115 ∗ x + 12117/8510,

−763/1591370 ∗ x5 + 717/159137 ∗ x4 − 1307/159137 ∗ x3


+3035/13838 ∗ x2 + 8451/43010 ∗ x + 3284473/1591370]
Esta será la base en que PARI expresará todo los elementos de
OK . De manera más cómoda, podemos visualizar sus elementos:

β1 = 1

α5 α4 7α3 221α2 11α 12327


β2 = + − + − +
8510 851 1702 1702 115 4255

7α5 10α4 427α3 1557α2 3317α 481


β3 = + + + + +
8602 4301 8602 8602 4301 187

168α5 1779α4 4892α3 81750α2 11864α 4718702


β4 = + + + + +
795685 159137 159137 159137 21505 795685

17α5 3α4 70α3 101α2 103α 12117


β5 = − + − + − +
8510 1702 851 851 115 8510

763α5 717α4 1307α3 3035α2 8451α 3284473


β6 = − + − + + +
1591370 159137 159137 13838 43010 1591370

En nuestros cálculos, también tendremos que utilizar esta base.


La función nf algtobasis nos puede ayudar. Por ejemplo,
gp > u = nf algtobasis(K, x7 )
7.2. Cuerpos de números con PARI 275

%4 = [61213, −78864, 53482, 10346, 62316, −45982]


Esto nos dice que
α7 = 61263β 1 − 78864β 2 + 53482β 3 + 10346β 4 + 62316β 5 − 45982β 6 .
Para expresar algún resultado de PARI en términos de potencias de
α, podemos utilizar la función nf basistoalg:
gp > nf basistoalg(K, u)
%5 = M od(−66 ∗ x5 + 50 ∗ x4 − 1451 ∗ x3 + 2066 ∗ x2 − 10351 ∗ x +
25486, x6 + 2 ∗ x5 + 70 ∗ x4 + 90 ∗ x3 + 1631 ∗ x2 + 1196 ∗ x + 12743)

7.2.1 Ejercicio. ¿Es correcto el resultado anterior resultado? ¿Por


qué no se obtiene α7 ?

Solución. De hecho obtenemos α7 , pero módulo f ; es decir, se


obtiene α7 expresado en potencias de α de grado ≤ 5.

7.2.1 Anillos de enteros e ideales

Veremos que PARI también puede hacer cálculos con los ideales
√ del
anillo de enteros OK . Vamos a trabajar en el cuerpo K = Q( −87).

7.2.2 Ejercicio. Inicializa el cuerpo K en PARI, mediante el√poli-


−1 + −87
nomio X 2 + 87. Comprueba que los elementos 1, β =
2
forman una Z-base del anillo OK .

Solución.
gp > K = nf init(x2 + 87);
gp > K.zk
%1 = [1, 1/2 ∗ x − 1/2]
Efectivamente, forman una Z-base de OK .

Las funciones de PARI que permiten trabajar con ideales comien-


zan todas por el prefijo ideal. La primera de ellas es la función
276 Cap. 7 Soluciones

idealprincipal, que sirve para definir √un ideal principal. Por ejem-
plo, si queremos definir el ideal (3 + 2 −87), podemos escribir:
gp > a = idealprincipal(K, 3 + 2 ∗ x)
%2 =
[5]
[4]
La salida de esta función es una matriz, cuyas columnas son las
coordenadas de los generadores del ideal respecto de la Z-base dada
por la variable K.zk. Nosotros también podemos utilizar esta no-
tación para describir los ideales. Por ejemplo, podemos definir un
ideal mediante la instrucción:
gp > b = idealprincipal(K, [1, −4])
%3 =
[1]
[−4]

7.2.3 Ejercicio. Averigua qué funciones de PARI permiten escribir


los ideales a + b, ab, a ∩ b, a3 . A la vista de los resultados, ¿es alguno
de estos ideales principal?, ¿son coprimos los ideales a y b?

Solución.
Suma de ideales:
gp > idealadd(K, a, b)
%1 =
[3 2]
[0 1]
Multiplicación ideales:
gp > idealmul(K, a, b)
%2 =
7.2. Cuerpos de números con PARI 277

[357 0]
[0 357]
Intersección de ideales:
gp > idealintersect(K, a, b)
%3 =
[357 238]
[0 119]
Potenciación de ideales:
gp > idealpow(K, a, 3)
%4 =
[15166431 5634267]
[0 3]
Se observa que el ideal ab = 357OK es principal. Si a, b fueran
coprimos, el único ideal que los dividirı́a a la vez seria OK ; es decir,
el mı́nimo ideal que los contendrı́a serı́a OK . El mı́nimo ideal que los
contiene es el ideal suma. Ası́, basta observar que el ideal suma es
a + b = (3, 2 + β) 6⊆ OK para asegurar que no son coprimos.

PARI usa frecuentemente la representación anterior de los ideales


en sus resultados. Estudiemos, por ejemplo, la función idealprimedec.
Esta función se aplica a un número primo p ∈ Z y devuelve la facto-
rización en producto de ideales primos del ideal pO. El output es una
lista de vectores del tipo [p, aj , ej , fj , bj ] cada uno. Cada vector nos
dice que el ideal primo pj = (p, aj ) divide al ideal pOK , con exponente
ej , y que la norma del ideal pj es pfj . La descomposición completa
e
del ideal pOK es pOK = pe11 · · · png , en donde g es la longitud de la
lista que nos devuelve PARI.
Por ejemplo, la instrucción
gp > idealprimedec(K, 7)
%5 = [[7, [−1, 2], 1, 1, [3, 2]], [7, [3, 2], 1, 1, [−1, 2]]]
278 Cap. 7 Soluciones

nos confirma que el ideal 7OK es producto de dos ideales:

7OK = p1 p2 ,
p1 = (7, −1 + 2β), N(p1 ) = 7,
p2 = (7, 3 + 2β), N(p2 ) = 7.

7.2.4 Ejercicio. Comprueba que los primos 3 y 29 ramifican en el


cuerpo K. Comprueba que los primos 5 y 19 son inertes. ¿Cómo se
comporta el ideal 2?

Solución.
gp > idealprimedec(K, 3)
%1 = [[3, [1, 2], 2, 1, [1, −1]]]
3OK = (3, 1 + 2β)2 implica que 3 ramifica.
gp > idealprimedec(K, 29)
%4 = [[29, [1, 2] , 2, 1, [1, 2] ]]
29OK = (29, 1 + 2β)2 implica que 29 ramifica.
Vamos a hacer una comprobación:
gp > K.disc
%2 = −87
gp > f actor(%)
%3 =
[−1 1]
[3 1]
[29 1]
Efectivamente, ramifican los primos que dividen al discriminante.
gp > idealprimedec(K, 5)
%5 = [[5, [5, 0] , 1, 2, [1, 0] ]]
5OK = (5, 5) = (5) implica que 5 es inerte.
7.2. Cuerpos de números con PARI 279

gp > idealprimedec(K, 19)


%6 = [[19, [19, 0] , 1, 2, [1, 0] ]]
19OK = (19, 19) = (19) implica que 19 es inerte.
gp > idealprimedec(K, 2)
%7 = [[2, [0, 1], 1, 1, [1, 1] ], [2, [1, 1], 1, 1, [0, 1]]]
2OK = (2, β)(2, 1 + β) implica que 2 descompone completamente.
gp > M od(−87, 8)
%8 = M od(1, 8)

7.2.5 Ejercicio. Utiliza la función idealf actor para factorizar los


ideales 74 OK , 36OK en producto de ideales primos y calcular su
norma.

Solución.
gp > idealf actor(K, 74 )
%1 =
[[7, [−1, 2], 1, 1, [3, 2]]4]
[[7, [3, 2], 1, 1, [−1, 2]]4]
74 OK = (7, −1 + 2β)4 (7, 3 + 2β)4 ; tiene norma 74 74 = 78 .
gp > idealf actor(K, 36)
%2 =
[[2, [0, 1], 1, 1, [1, 1]]2]
[[2, [1, 1], 1, 1, [0, 1]]2]
[[3, [1, 2], 2, 1, [1, −1]]4]
36OK = (2, β)2 (2, 1 + β)2 (3, 1 + 2β)4 ; se norma es 22 22 34 = 362 .
280 Cap. 7 Soluciones

7.2.2 Clases de ideales

Aprenderemos ahora√el cálculo con clases de ideales. Trabajaremos


en el cuerpo K = Q( −231).
Para poder calcular con clases de ideales, PARI necesita mucha
información. Para ello es necesario inicializar el cuerpo K con la
instrucción bnf init (big number field initialization).
gp > K = bnf init(x2 + 231)
La mayor parte del output de esta instrucción son datos técnicos
que PARI hará servir para cálculos posteriores. Es importante saber
que todas las instrucciones que hemos aprendido a partir de nf init
continúan siendo válidas para los cuerpos definidos con bnf init. Por
ejemplo,
gp > K.disc
%1 = −231
gp > K.zk
%2 = [1, 1/2 ∗ x + 1/2]
gp > idealprimedec(K, 13)
%3 = [[13, [−5, 2], 1, 1, [3, 2]], [13, [3, 2], 1, 1, [−5, 2]]]
Pero ahora tenemos mucha mas información a nuestra disposición.
Obtenemos el número de clases de K escribiendo, simplemente:
gp > K.no
%4 = 12
La estructura del grupo de clases de ideales Cl(OK ) viene dada
por la instrucción:
gp > K.cyc
%5 = [6, 2]
Este resultado nos dice que el grupo abeliano finito Cl(OK ) es iso-
morfo al grupo Z/6Z × Z/2Z. PARI nos dará generadores del grupo
7.2. Cuerpos de números con PARI 281

de clases de ideales si hacemos:


gp > K.gen
%6 = [[2, 1; 0, 1], [3, 1; 0, 1]]
El resultado obtenido debe interpretarse de este modo: cada elemento
de la lista es una matriz que representa un ideal. Las columnas de esta
matriz son las coordenadas de los generadores del ideal con respecto
a la Z-base de OK √dada por K.zk. Entonces, en nuestro caso, si
1 + −231
escribimos β = , tenemos que los ideales
2
a = (2, 1 + β), b = (3, 1 + β)

generan el grupo de clases Cl(OK ). Los ordenes de estos generadores


vienen dados por los componentes de K.cyc. Por tanto, el ideal a es
de orden 6 y el ideal b es de orden 2.
En resumen, PARI nos ha resulto el siguiente ejercicio:

7.2.6 Ejercicio.
√ Comprueba que el grupo de clases de ideales del
cuerpo K = Q( −231) consta de las 12 clases

OK , a, a2 , a3 , a4 , a5 , b, ab, a2 b, a3 b, a4 b, a5 b.

7.2.7 Ejercicio. Estudia la función de PARI bnfisprincipal.

Solución.
gp > c = idealmul(K, 13, [−5, 2])
%1 = [[65, 0; 0, 65], 2]
gp > bnf isprincipal(K, c)
%2 = [[0, 0], [65, 0]]
Sabemos que todo ideal c de K se expresa en la forma c = aj bk (γ).
La primera entrada de la instrucción bnf isprincipal(K, c) es el par
(j, k), la segunda es el elemento γ expresado en la base de OK . La
presencia del par (0, 0) nos indica que nuestro ideal c es principal:

c = 65OK .
282 Cap. 7 Soluciones

7.2.3 Formas cuadráticas e ideales

7.2.8 Ejercicio. Estudia la siguiente función de PARI:


gp > K = bnf init(x2 + 87)
gp > {
ideal(f q, a, b, c, i0, id) =
a = component(f q, 1);
b = component(f q, 2);
c = component(f q, 3);
i0 = idealprincipal(K, a);
idealadd(K, i0, −b/2 + x/2)
}

Solución. Dada una forma cuadrática f = (a, b, c), PARI calcula el


ideal af que define.

7.2.9 Ejercicio. Calcula el ideal de OK que define cada una de las


formas cuadráticas reducidas de discriminante −87.

Solución.
gp > K.zk
%1 = [1, 1/2 ∗ x − 1/2]
Se puede ver que el grupo de clases de formas es un grupo cı́clico
de orden 6 generado por la forma f = (2, 1, 11):
gp > quadclassunit(−87)
%2 = [6, [6], [Qf b(2, 1, 11)], 1]
gp > f = Qf b(2, 1, 11)
%3 = Qf b(2, 1, 11)
gp > a1 = ideal(f )
7.2. Cuerpos de números con PARI 283

%4 =
[2 0]
[0 1]
gp > a2 = ideal(f 2 )
%5 =
[4 2]
[0 1]
gp > a3 = ideal(f 3 )
%6 =
[3 2]
[0 1]
gp > a4 = ideal(f 4 )
%7 =
[4 3]
[0 1]
gp > a5 = ideal(f 5 )
%8 =
[2 1]
[0 1]
gp > a0 = ideal(f 6 )
%9 =
[1 0]
[0 1]
Por tanto, la biyección entre clases de formas cuadráticas y clases
284 Cap. 7 Soluciones

de ideales vendrá dada por:

Id 7→ a0 = (1, β) = OK
f 7→ a1 = (2, β)
f2 7→ a2 = (4, 2 + β)
f3 7→ a3 = (3, 2 + β)
f4 7→ a4 = (4, 3 + β)
f5 7→ a5 = (2, 1 + β)

−1 + −87
siendo β = .
2

7.3 La función j con PARI

7.3.1 Ejercicio. Calcula los ceros de las formas cuadráticas reduci-


das de discriminante −15.

Solución. Aplicaremos la función quadclassunit a −15:


gp > quadclassunit(−15)
%1 = [2, [2], [Qf b(2, 1, 2)], 1]
Tenemos que H(−15) = {[(1, 1, 4)], [(2, 1, 2)]}; por tanto, los ceros
correspondientes en el semiplano de Poincaré son:
√ √
−1 + −15 −1 + −15
t1 = , t2 = .
2 4
7.3.2 Ejercicio. Estudia la función ellj de PARI. Utiliza esta fun-
ción para calcular el invariante j en los irracionales cuadráticos que
has encontrado en el ejercicio anterior.

Solución. La función ellj(x) calcula el invariante j del elemento x.


gp > t1 = (−1 + sqrt(−15))/2
%1 = −1/2 + 1.936491673103708442589632700 ∗ I
gp > t2 = (−1 + sqrt(−15))/4
7.3. La función j con PARI 285

%2 = −1/4 + 0.9682458365518542212948163499 ∗ I
gp > j1 = ellj(t1)
%3 = −191657.8328625472074713534448 − 9.42985898E − 23 ∗ I
gp > j21 = ellj(t2)
%4 = 632.8328625472074713534448207 − 1.680210619E − 25 ∗ I

7.3.3 Ejercicio. En el ejercicio anterior has obtenido dos valores


j1 , j2 . Comprueba que el polinomio f (X) = (X − j1 )(X − j2 ) es de
coeficientes enteros.

Solución.
gp > (X − j1) ∗ (X − j2)
%1 = X 2 +(191025.0000000000000000000000+9.44666109E−23∗
I)∗X +(−121287375.0000000000000000000000−2.710505432E −20∗
I)
El polinomio es, pues,

X 2 + 191025X − 121287375

Podemos ahora pedirle a PARI que nos haga algunas comprobaciones:


gp > qf bclassno(−15)
%2 = 2
gp > quadhilbert(−15)
%3 = X 2 − X − 1
Notemos que ambos polinomios
√ cuadráticos definen la misma ex-
tensión
√ de Q, a saber, Q( 5) y, por tanto, la misma extensión
√ √ de
Q( −15). Por tanto, el cuerpo de clases de Hilbert es Q( −15, 5).

7.3.1 Cuerpos de clases de Hilbert

7.3.4 Ejercicio. Calcula el cuerpo de clases de Hilbert de los cuer-


pos cuadráticos de discriminante D = −23, −55, −88, −95.
286 Cap. 7 Soluciones

Solución.
Consideremos los 9 discriminantes fundamentales de número de
clases 1:
gp > quadhilbert(−23)
%1 = x3 + x2 − 1
gp > quadhilbert(−23)
%2 = x3 + x2 − 1
gp > quadhilbert(−55)
%3 = x4 + 2 ∗ x3 − x − 1
gp > quadhilbert(−88)
%4 = x2 − 2 ∗ x − 1
gp > quadhilbert(−163)
%5 = x

7.3.5 Ejercicio. Calcula los trece valores algebraicos de τ , módulo


SL(2, Z) para los cuales j(τ ) es un número racional. ¿Por qué, de
hecho, obtienes valores enteros?

Solución.
Consideremos los 9 discriminantes fundamentales negativos con
número de clases 1: {−3, −4, −7, −8, −11, −19, −43, −67, −163}
gp > K = nf init(x2 + 3);
gp > K.zk
%2 = [1, 1/2 ∗ x − 1/2]
gp > ellj(−1/2 + 1/2 ∗ sqrt−3)
%3 = 4.262177685E − 82 − 1.585447738E − 82 ∗ I

j(−1/2 + 1/2 −3) = 0

gp > K4 = nf init(x2 + 4);


7.3. La función j con PARI 287

gp > K4.zk
%5 = [1, 1/2 ∗ x]
gp > ellj(1/2 ∗ sqrt(−4))
%6 = 1728.000000000000000000000000

j(i) = 1728 = 26 · 33

gp > K7 = nf init(x2 + 7);


gp > K7.zk
%9 = [1, 1/2 ∗ x − 1/2]
gp > ellj(−1/2 + 1/2 ∗ sqrt(−7))
%10 = −3375.000000000000000000000001−4.911384888E −25∗I

j(−1/2 + 1/2 · −7) = −3375 = −33 · 53

gp > K8 = nf init(x2 + 8);


gp > K8.zk
%12 = [1, 1/2 ∗ x]
gp > ellj(1/2 ∗ sqrt(−8))
%13 = 8000.000000000000000000000002

j( −2) = 8000 = 26 53

gp > K11 = nf init(x2 + 11);


gp > K11.zk
%15 = [1, 1/2 ∗ x − 1/2]
gp > ellj(−1/2 + 1/2 ∗ sqrt(−11))
%16 = −32768.00000000000000000000001−2.502221353E −23∗I

j(−1/2 + 1/2 · −11) = −32768 = −215
288 Cap. 7 Soluciones

gp > K19 = nf init(x2 + 19);


gp > K19.zk
%18 = [1, 1/2 ∗ x + 1/2]
gp > ellj(1/2 + 1/2 ∗ sqrt(−19))
%19 = −884735.9999999999999999999999−8.271806126E −22∗I

j(1/2 + 1/2 · −19) = −884736 = −215 · 33

gp > K43 = nf init(x2 + 43);


gp > K43.zk
%21 = [1, 1/2 ∗ x − 1/2]
gp > ellj(1/2 + 1/2 ∗ sqrt(−43))
%22 = −884735999.9999999999999999992 − 6.09863722E − 19 ∗ I

j(1/2 + 1/2 · −43) = −884736000 = −218 · 33 · 53

gp > K67 = nf init(x2 + 67);


gp > K67.zk
%24 = [1, 1/2 ∗ x + 1/2]
gp > ellj(1/2 + 1/2 ∗ sqrt(−67))
%25 = −147197952000.0000000000000000−5.377642776E −17∗I

j(1/2 + 1/2 · −67) = −147197952000 = −215 · 33 · 53 · 113

gp > K163 = nf init(x2 + 163);


gp > K163.zk
%27 = [1, 1/2 ∗ x − 1/2]
gp > ellj(1/2 + 1/2 ∗ sqrt(−163))
%28 = −262537412640767999.9999999999+1.091393642E −10∗I

j(1/2+1/2· −163) = −262537412640768000 = −218 ·33 ·53 ·233 ·293
7.3. La función j con PARI 289

Consideremos lo 4 discriminantes no fundamentales negativos con


número de clase 1: {−12, −16, −27, −28}
gp > K12 = nf init(x2 + 12);
gp > K12.zk
%2 = [1, 1/4 ∗ x − 1/2]
gp > coredisc(−12, 1)
%3 = [−3, 2]
gp > ellj(2 ∗ (1/4 ∗ sqrt(−12) − 1/2))
%4 = 54000.00000000000000000000001 − 4.963083676E − 24 ∗ I
gp > f actor(54000)

j( −3) = 54000 = 24 · 33 · 53

gp > K16 = bnf init(x2 + 16);


gp > K16.zk
%2 = [1, 1/4 ∗ x]
gp > coredisc(−16, 1)
%3 = [−4, 2]
gp > ellj(2 ∗ 1/4 ∗ sqrt(−16))
%4 = 287496.0000000000000000000002
gp > f actor(287496)
j(2i) = 287496 = 23 · 33 · 113

gp > K27 = bnf init(x2 + 27);


gp > K27.zk
%2 = [1, 1/6 ∗ x − 1/2]
gp > coredisc(−27, 1)
%3 = [−3, 3]
290 Cap. 7 Soluciones

gp > ellj(3 ∗ (1/6 ∗ sqrt(−27) − 1/2))


%4 = −12287999.99999999999999999999 − 7.41153829E − 21 ∗ I
gp > f actor(−12288000)

j(−3/2 + 3/2 −3) = −12288000 = −215 · 3 · 53

gp > K28 = bnf init(x2 + 28);


%2 = [1, 1/4 ∗ x − 1/2]
gp > coredisc(−28, 1)
%3 = [−7, 2]
gp > ellj(2 ∗ (1/4 ∗ sqrt(−28) − 1/2))
%4 = 16581375.00000000000000000000 + 6.352747104E − 21 ∗ I
gp > f actor(16581375)

j( −7) = 16581375 = 33 · 53 · 173
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P. Bayer
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