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Manejo y gestión de la biotecnología agrícola apropiada para

pequeños productores:

ESTUDIO DE CASO COLOMBIA

Ingrid Schuler
Coordinadora Nacional REDBIO/FAO

Luis Antonio Orozco

Bogotá Colombia, Diciembre de 2005


Actualizado marzo de 2006

1
1. Resumen ejecutivo..............................................................................................................................3
2. Introducción........................................................................................................................................3
2.1 El estado actual de la biotecnología a nivel mundial y regional ......................................................4
2.2 El concepto de la biotecnología apropiada y su potencial para pequeños productores en el país....6
3. La gestión de la biotecnología en el nivel macro – desde conceptos hacia políticas ..........................8
3.1 Biotecnología clásica.................................................................................................................8
3.2 Biotecnología moderna..............................................................................................................9
3.3 Nivel Internacional ..................................................................................................................11
3.4 Nivel Nacional.........................................................................................................................13
4. La gestión de la biotecnología en el nivel micro – Desde la idea hacia la comercialización............17
4.1 Caso plátano, ñame y yuca ......................................................................................................18
4.2 Caso Red de Biotecnología de Yuca (Proyecto Cassava Biotechnology Network - CBN).....19
4.3 Caso banano, papa y flores......................................................................................................19
4.4 Caso de especies frutales y forestales......................................................................................21
5. Colombia ..........................................................................................................................................22
5.1 Los cultivos .............................................................................................................................22
5.1.1 Frutales ..........................................................................................................................23
5.1.2 Hortalizas.......................................................................................................................24
5.1.3 Tubérculos .....................................................................................................................24
5.1.4 Cereales..........................................................................................................................25
5.1.5 Café................................................................................................................................25
5.1.6 Caña de Azúcar..............................................................................................................26
5.1.7 Palma Africana ..............................................................................................................26
5.1.8 Ornamentales .................................................................................................................26
5.1.9 Algodón .........................................................................................................................27
5.1.10 Otros cultivos.................................................................................................................27
5.2 La investigación y las instituciones: situación, futuro y principales proyectos .......................27
5.3 Bioseguridad: normativas (avances) en la legislación.............................................................35
5.4 Percepción pública (situación y acciones necesarias)..............................................................40
5.5 Conservación y agrobiodiversidad ..........................................................................................41
5.6 Derechos de propiedad intelectual...........................................................................................42
5.7 Bioprospección........................................................................................................................45
6. Propuestas para una gestión apropiada de la biotecnología en Colombia.........................................46
7. Conclusiones.....................................................................................................................................48
Bibliografía ................................................................................................................................................49

2
1. Resumen ejecutivo

El panorama internacional de la biotecnología evidencia una tendencia acelerada de los países


industrializados en el incremento de publicaciones, patentes, empresas y novedosas aplicaciones para la
industria, el medioambiente, la salud y la agricultura. Sin embargo, Colombia tiene un rezago importante
en relación con los avances científicos internacionales y a la capacidad de generar bienes y servicios para
sus sistemas productivos. Este rezago ha sido una de las preocupaciones de la política en el país en los
últimos años, y explícitamente desde 2002, cuando por primera vez aparece en un Plan Nacional de
Desarrollo la biotecnología como uno de los mecanismos para la competitividad y aprovechamiento de la
biodiversidad y los recursos genéticos.

El dominio de las biotecnologías clásicas en Colombia ha permitido afianzar capacidades en especial para
la micropropagación y el cultivo de células y tejidos. Sin embargo, la transición hacia biotecnologías
modernas se ha dificultado, especialmente por los escasos recursos financieros, el acceso a nuevas
tecnologías y conocimientos especializados. Tampoco se cuenta en el país con una masa crítica suficiente
de economistas, administradores y abogados, que apoyen integralmente los procesos de vigilancia
tecnológica, inteligencia competitiva, acceso a mercados, regulaciones nacionales y acuerdos
internacionales sobre derechos de propiedad intelectual y bioseguridad.

La atención que merece las necesidades de los pequeños productores, así como el mejoramiento de la
percepción pública sobre los organismos genéticamente modificados – OGM para el consumo humano y
animal, son uno de los campos en los que se debe seguir trabajando en el país con el fin de alcanzar los
beneficios que trae consigo el uso de la biotecnología moderna.

El país cuenta con una comunidad científica en biotecnología consolidada, la cual necesita fortalecer su
capacidad para desarrollar innovaciones que le permitan a los sistemas productivos un mejor desempeño
en el contexto internacional. El país cuenta con una importante trayectoria en investigación agrícola que
le facilita enfrentar los nuevos desafíos de los mercados para la agroindustria y la alimentación. Colombia
debe aprovechar las ventajas comparativas que le brinda su biodiversidad para la generación de nuevos
productos, y extender las capacidades para la conservación y el uso eficiente los recursos genéticos.

2. Introducción

El presente estudio brinda un panorama sobre la situación de la biotecnología agrícola en Colombia,


representada en la capacidad científica y tecnológica, las acciones de política y las implicaciones en los
sistemas productivos. Así mismo muestra el marco internacional y nacional en el que se desenvuelve la
biotecnología, exponiendo los aspectos más relevantes en bioseguridad, propiedad intelectual, percepción
pública, conservación de la biodiversidad y bioprospección.

En una economía en desarrollo como la colombiana, contar con los avances científicos y tecnológicos es
fundamental para lograr intervenciones en los modelos de producción de los cultivos, donde la falta de
tecnificación, los problemas de riego, la degradación de los suelos, la disponibilidad de material vegetal
con buenas características agronómicas, así como la carencia de alternativas para atender los problemas
de seguridad alimentaria, ha empeorado las condiciones de competitividad en el sector rural. En el Plan
Nacional de Desarrollo 2002 – 2006 se reconoce que el manejo social del campo requiere de la
agrobiotecnología, que demanda una gestión integral de acceso a recursos genéticos, propiedad intelectual
y bioseguridad, y la cual es manejada por diferentes instituciones sin unidad de criterio.

Finalmente en este documento están consignados los aspectos más relevantes de la biotecnología agrícola
en el mundo y la región, con un énfasis especial en la acción del Programa Nacional de Biotecnología –
PNB en Colombia, y la recopilación de los principales avances en investigación y desarrollo que se han
llevado a cabo en el país. Se presentan además los casos más relevantes en los que la biotecnología ha
generado productos que han sido apropiados por los pequeños agricultores. De otra parte se incluye un
análisis donde se destacan los principales grupos de investigación, su grado de interelación, el uso de los
diferentes tipos de biotecnologías y sus áreas de aplicación.

3
2.1 El estado actual de la biotecnología a nivel mundial y regional

Desde 1999 organizaciones como la Organización de Cooperación para el Desarrollo Económico - OECD
y la Organización de los Estados Americanos – OEA empezaron a construir estadísticas para medir la
situación de los países que desarrollan biotecnologías. El panorama general muestra que los países de la
Región de América Latina y el Caribe - ALC tienen brechas muy significativas con los países del Norte, y
que es de vital importancia la transferencia de biotecnologías, especialmente las que se desarrollan para el
sector agrícola (Testa, 2002).

En los países de ALC las mediciones contemplan especialmente el análisis de la capacidad de los grupos
y centros de investigación, sus áreas de trabajo, el número de empresas y las perspectivas del mercado,
mientras que las estadísticas de la OECD miden especialmente la inversión privada, la generación de
capital empresarial en términos de nuevas firmas, dinero y empleos, así como la obtención de patentes
entre otros indicadores, que para nosotros no son muy representativos dadas las diferencias en las
economías y los sistemas de desarrollo.

Un indicador para analizar la situación la biotecnología en los países está en función de la inversión hecha
para el desarrollo de ésta y sus productos. EE.UU. tiene una tendencia de inversión muy superior en
relación con los demás países. En 1997 la industria invirtió cerca de US$7.300 millones, siendo el 3.7%
del total de la inversión en investigación y desarrollo (NSF, 2004) y para 2001 reportó que la inversión de
su industria en investigación y desarrollo de biotecnologías alcanzó los US$16.400 millones lo que
representa el 10% del total de las inversiones en ciencia y tecnología (U.S. Department of Commerce,
2003). Países europeos como Alemania con más de US$1.000 millones (6.7% del total), Reino Unido con
US$705 millones (7.8% del total) y Francia con US$560 millones siendo el 4.4% del total de la inversión
pública en I+D, siguen en la lista de mayor asignación presupuestal en biotecnología en las estadísticas de
la OECD (Van Beuzekom 2001).

La situación en los países miembros de la OECD tiene una marcada diferencia entre Estados Unidos -
EE.UU. y la Unión Europea - UE. En la información presentada en 2001 por la consultora Ernst &
Young, la inversión en investigación y desarrollo en EE.UU. fue de €11.400 millones (2,7% del PIB),
mientras que en la UE fue de €4.977 millones (1,8% del PIB). Existen 1.262 compañías en EE.UU. con
162.000 empleados de los cuales el 6.7% trabajan en investigación, mientras que en la UE se reportan
1.570 empresas con 61.000 empleados del los cuales el 2.5% hacen investigación (Ernst & Young, 2001).

En el compendio de estadísticas en biotecnología de la OECD también se observan diferencias. La


primera es la inversión de capital de riesgo en biotecnología, la cual asciende a US$1.182 millones en
EU, y US$687 millones en la UE para 1999. Los productos de la bioingeniería llegaron en ese año al 1%
del total de las exportaciones de EE.UU. con un monto total de US$1.340 millones. Sus importaciones de
productos de los países de la OECD, en especial de Bélgica, Francia, Suiza y Holanda fueron en ese
mismo año del orden de US$970 millones. Sus socios comerciales más importantes a los cuales destina la
mayoría de sus exportaciones son Bélgica, Japón, Canadá y Alemania (Van Beuzekom 2001).

Este indicador permite analizar el grado de rezago tecnológico en el que terminaron los esfuerzos de
países que como Colombia, presenta aproximadamente US$1.8 millones1 y 3.7% del total de la inversión
pública del PNB realizada a través de Colciencias en 1997, y para los años siguientes la tendencia se
mantiene negativa llegando en 1999 a casi US$780 mil y 4,8% (OCyT, 2004). Esto en alguna medida
explica que Colombia reporte 8 patentes otorgadas a los grupos que están afiliados al PNB (OCyT, 2004),
mientras que EE.UU. ya tenía más de 3.600 patentes y Canadá algo más de 500 en el año 2000 (Van
Beuzekom 2001). Se podría decir que la relación entre la inversión en biotecnología y el número de
patentes es de más de US$2 millones por patente en EE.UU., US$640 mil en Canadá y US$22 mil en
Colombia.

Por otra parte el desarrollo de la biotecnología en ALC se ha caracterizado por ser un modelo repetitivo
donde los proyectos de investigación no responden a las necesidades reales de la producción y de la
seguridad alimentaria, y tiene un bajo grado de innovación y creatividad científica. Solo el 2% de 30

1
Pesos constates de 2003. TRM US1 ~ 2200 pesos Col.

4
artículos científicos de alto impacto en biotecnología son de laboratorios de la Región (Izquierdo y De la
Riva, 2000). Existen cinco trabajos publicados entre 2003 y 2005 que recogen comparaciones y
experiencias entre algunos países de ALC en términos de capacidad científica y tecnológica, situación
política, bioseguridad, comercio, biodiversidad y mercados internacionales.

El primer estudio realizado por CamBioTec con el auspicio del Centro Internacional de Investigaciones
para el Desarrollo - IDRC de Canadá, se publicó en Buenos Aires en junio de 2003. En él se hace una
valoración de la situación del desarrollo de la biotecnología en 14 países de América Latina2. Se destaca
que para 2002 la industria biotecnológica estaba representada por 432 empresas (menos de 20 empresas
del sector agrícola en los países de la CAN), donde sobresale el clúster de BioMinas en Brasil, el polo
agrobiotecnológico del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria – INTA en Argentina y el polo
biotecnológico del Oeste en Cuba. Las empresas están en su mayoría dedicadas al sector agrícola en el
campo de biología celular y microbiología, con énfasis en la propagación de material vegetal para
disminuir costos y tiempo de producción. En todos los países se protegen los derechos de propiedad de
los obtentores de variedades vegetales, sin embargo los tres países centroamericanos y Perú no están
adheridos a la UPOV (Acta de 1978). En cuanto a las regulaciones nacionales para la protección de los
derechos de propiedad intelectual, en Brasil y México se pueden patentar microorganismos, mientras que
en Chile se pueden patentar procesos biotecnológicos (CamBioTec, 2003).

El segundo, publicado en Buenos Aires en septiembre de 2003, fue realizado en el marco del
subprograma III del Programa Iberoamericano de Ciencia y Tecnología para el Desarrollo - CYTED en la
Red Multimodal de Vinculación y Desarrollo Biotecnológico. En él se reúnen trabajos de expertos de
Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Cuba, Ecuador, España y México para dar un panorama de las
políticas públicas y la aceptación social de la biotecnología. De este trabajo se puede concluir que, aún
cuando la mayoría de investigadores trabajan en el sector agrícola, las innovaciones no son muy
representativas en comparación con el sector farmacéutico, donde algunas empresas han logrado
conquistar diversos mercados. También muestra que uno de los temas en los que menos logros ha tenido
la política de los países (a excepción de Brasil), es en la creación de nuevas empresas de base
biotecnológica. Esto radica en la escasez presupuestal y en la falta de continuidad en los programas y
planes nacionales. Sin embargo, los procesos de creación de redes internacionales han fortalecido una
masa crítica capaz de abordar los temas de bioseguridad, propiedad intelectual y percepción pública con
mejores criterios (REVYDET, 2003).

El tercero publicado en Santiago de Chile por la OEA, CamBioTec, la Embajada de los Estados Unidos
de América y el Gobierno de Chile en noviembre de 2003, muestra los resultados de una serie de
seminarios realizados sobre los diversos temas que rodean la aplicación del Protocolo de Cartagena y los
alimentos provenientes de plantas modificadas genéticamente. En él se presentan experiencias que
permiten visualizar un panorama sobre la situación, las perspectivas y los desafíos que trae la
biotecnología moderna en la agricultura y pretende facilitar la discusión sobre sus beneficios y riesgos
para la Región (OEA, CamBioTec, EEUA, SAG y CONICYT Chile, 2003).

El cuarto estudio fue realizado por la OEA y publicado en Bogotá en diciembre de 2004 con la
coordinación del OCyT. En él se presentan las estadísticas de Colombia, Costa Rica, México y Venezuela
y las observaciones de diferentes expertos sobre la construcción de indicadores en biotecnología. Se
puede resumir que en cuanto a los programas de posgrados para la formación en biotecnología, Costa
Rica registra 1 doctorado y 17 maestrías, Colombia 16 doctorados y 50 maestrías, Venezuela 23
doctorados y 67 maestrías y México 90 doctorados y 101 maestrías. En el panorama de capacidad
científica y tecnológica medida a través de las unidades de investigación, investigadores y proyectos,
Colombia cuenta con 184 unidades de investigación y 1.007 investigadores vinculados a 678 proyectos.
Costa Rica reporta 20 unidades de investigación, 61 investigadores y 137 proyectos, Venezuela 80
unidades de investigación, 816 investigadores y 109 proyectos y México, que solo incluye a los grupos
que hacen biotecnología moderna, dentro de los cuales reporta 109 grupos con 776 investigadores (el
89% con doctorado) y 2.429 proyectos. Sobre la producción de estos grupos en relación con el número de
solicitudes de patentes Costa Rica tiene 3, Colombia 12, y México 98 (casi una patente por grupo).
Venezuela no reporta dato. El 54% de los grupos y centros en Colombia trabajan en biotecnología
agropecuaria, mientras que en Costa Rica y Venezuela lo hace el 45%, y en México el 40% de los
proyectos de investigación son desarrollados en este sector. Pese a que en esta investigación no fue

2
Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, Cuba, Ecuador, Guatemala, México, Perú,
Paraguay, Uruguay y Venezuela.

5
posible obtener la inversión de los países en investigación, si se logró identificar que la especialidad está
en la biotecnología de plantas que incluye cultivos de tejidos, embriogénesis, ingeniería genética y
marcadores moleculares (OEA – OCyT, 2004).

Finalmente en 2005 la Corporación Andina de Fomento - CAF, recoge un análisis de los mercados y las
capacidades de los cinco países de la Comunidad Andina de Naciones - CAN para aprovechar la
biodiversidad. Del estudio de la CAF se puede resaltar que de los 567 grupos de investigación que
participaron de los cinco países, la mitad se dedica al sector agropecuario. Por Bolivia participaron 32
grupos, Colombia 135, Ecuador 25, Perú 177 y Venezuela 195. Según los indicadores construidos por el
doctor William Roca para la CAF, la Región Andina ha alcanzado el 52% del desarrollo de la capacidad
científica y tecnológica considerada óptima para aprovechar la biotecnología y la biodiversidad. En las
tendencias de financiación, el estudio reporta que entre 22 grupos seleccionados de los 5 países que
reciben un presupuesto anual para investigación, en promedio cuentan con US$97.500 en un rango entre
US$30.000 y US$1.5 millones (CAF, 2005).

Finalmente existen cuatro estudios de caso a nivel nacional para Argentina, Bolivia, Ecuador y Perú
disponibles en www.redbio.org/estud_casos.htm. En estos estudios se puede ver que para el caso de la
Argentina, la biotecnología moderna ha tenido una enorme influencia de las multinacionales que
controlan el mercado de las semillas transgénicas, y se han experimentado avances muy significativos en
la siembra de OGM. Bolivia muestra muy pocos avances en biotecnología, especialmente en laboratorios
dedicados a la investigación, empresas que comercialicen insumos y productos, así como licencias para el
acceso a recursos genéticos. Ecuador por su parte ha venido avanzando en la investigación de tubérculos
andinos y tomate de árbol, sin embargo su avance también es muy limitado, en especial en la introducción
de OGM y el aprovechamiento de la biodiversidad y los recursos genéticos. Finalmente Perú solo cuanta
con una solicitud de introducción de un OGM del Centro Internacional de la Papa y su avance en el tema
institucional y político no ha permitido aun el establecimiento de las capacidades necesarias para el
aprovechamiento efectivo del potencial que representa la biotecnología.

En cuanto a la capacidad actual de la ALC, el banco de datos CATBIO de la red de cooperación técnica
en biotecnología agropecuaria (REDBIO/FAO), fundada en 1991, brinda información de 738 laboratorios
localizados en instituciones gubernamentales, academicas y privadas de 32 paises de la región, mientras
que 4300 profesionales que están trabajando en áreas relacionadas a la investigacion, regulacion,
extensión, educación y difusión de la biotecnología, han sido integrados en la base profREDBIO
(www.redbio.org).

2.2 El concepto de la biotecnología apropiada y su potencial para pequeños productores en


el país

La biotecnología como noción científico-social se empezó a construir a partir de la ingeniería aplicada en


la productividad del sector agropecuario y su industrialización a principios del siglo XX. En 1913 el
microbiólogo danés Orla-Jensen publicó el término biotécnicas químicas para denotar los procesos de la
industria de la fermentación y los alimentos. Cuatro años más tarde el ingeniero húngaro Karl Ereky, fue
el primero en utilizar el término biotecnología3 para referirse a la industrialización de la remolacha en el
engorde de cerdos, aludiendo a la conversión del alimento en carne. En una publicación dos años más
tarde hace referencia a la biotecnología como el nuevo entendimiento científico de la fisiología y la
bioquímica animal para mejorar la producción, concluyendo así que la biotecnología es el área de la
ingeniería asociada a los seres vivos (Bud, 1991).

La palabra biotécnica4 fue la que finalmente tomó fuerza en Alemania para definir a la ingeniería que se
beneficia del conocimiento en biología y hace uso de las técnicas químicas, cuyo promotor fue el
microbiólogo alemán Paul Lunder, quien a su vez entabló un debate público sobre los términos de Ereky
y Orla-Jensen para sentar las bases de la discusión de esta nueva noción. En el debate académico el
botánico húngaro Raul Francé la empleó para definir el conjunto de herramientas que permiten avanzar en
un mejor entendimiento del comportamiento fisiológico de los seres vivos en 1918 (Bud, 1991).

3
Biotechnologie
4
Bioteknisk luego Biotechnik

6
Años después el botánico inglés Patrick Geddes dio su noción de biotécnica desde su idioma a partir de
las ideas de Francé, refiriéndose con ésta al uso de organismos vivos para el beneficio del hombre,
logrando aplicar tecnologías sobre fenómenos naturales con armonía. Desde entonces la noción se vinculó
estrechamente con los microorganismos que facilitaban la producción de fármacos y fermentos. En el
proceso de traducción y discusión del alemán al inglés, la idea de Geddes se trasladó a las bases expuestas
por Erkey para denotar la palabra biotecnología5 en 1936, cuando el biólogo inglés Lancelot Hogben la
definió como el uso de la tecnología por parte de los ingenieros, para la solución de problemas
relacionados con la vida y en especial con la agricultura científica moderna. El debate fue llevado a
Estados Unidos por uno de sus seguidores, el estadounidense Lewis Mumford, quien fundamentó la idea
de la biotecnología como resultado de la aplicación de la ingeniería en los seres vivos en ese país (Bud,
1991).

La historia de la ciencia abrió un nuevo paradigma gracias a la aparición de la ingeniería genética como
resultado de los esfuerzos realizados en la investigación del contenido genético de las células. Entre 1953
y 1974 los avances en genética aplicada fueron ingentes, después de ser descifrada la estructura del ADN
y el código genético, y se introdujeron las edonucleasas de restricción para remover secuencias
específicas en el ADN. Posteriormente se logró desarrollar una técnica para la transferencia de un gen de
un organismo a otro a través de la tecnología de recombinación de ADN (ADNr). Gracias a esta
tecnología, se abrieron nuevas posibilidades de experimentación antes impensables, avanzando en la
modificación de los genomas de los seres vivos con el fin de permitir la expresión de características
deseables (Salzano, 2004).

En la UE la noción se consolidó con los fundamentos de la microbiología, la bioquímica y la ingeniería de


la producción, impulsada por la industria química europea que lideró importantes avances en el sector
agrícola y farmacéutico. La Society for Chemical Engineering and Biotechnology - DECHEMA en 1974
cerró el debate en Europa sobre biotécnica y biotecnología, cuando denotó con esta última las actividades
biológicas para procesos técnicos en la industria, que involucran la microbiología y la bioquímica en
conjunción con la ingeniería química. Este concepto fue ampliamente referenciado durante los siguientes
10 años, en los cuales la biotecnología aparece en más de 18 reportes oficiales de los países
industrializados en los que se anuncia que ésta será la nueva base tecnológica para el avance de la
civilización (Bud, 1991).

En los EE.UU. la aplicación de la biología molecular y la ingeniería genética fundamentaron la noción


allí manejada, dándole prioridad es su definición a los avances para la transformación de los seres vivos.
En este país el enfoque dado por la definición del U.S. Congres Office of Technology Assessment – OTA
en 1984, está basado en el mejoramiento que se puede lograr con la modificación del genoma de los seres
vivos, la cual fue ampliamente citada desde su aparición.

En 1992, gracias al Convenio sobre la Diversidad Biológica – CDB, los países llegaron a un acuerdo en la
definición que hoy es la más aceptada y referenciada en las naciones. Las ideas contenidas en esta
definición dan amplitud para abordar las dos concepciones que se usaban hasta entonces en el mundo. El
CDB define la biotecnología como “toda aplicación tecnológica que utilice sistemas biológicos y
organismos vivos o sus derivados para la creación o modificación de productos o procesos para usos
específicos” (CDB. 1992).

La aplicación de marcadores moleculares, la selección asistida por marcadores, así como la


transformación genética, representan las principales herramientas que ofrece la biotecnología moderna
para enfrentar las limitantes que afectan a los productores del sector agrícola. Para los pequeños
productores los avances biotecnológicos pueden representar el acceso a material vegetal de mejor calidad,
reducción en el ciclo de reproducción de la planta, resistencia o tolerancia a factores climáticos, sistemas
de producción eficientes, diversificados y de menores costos, lo que se traduce en un proceso de
industrialización agrícola que permite enfrentar algunas de las condiciones desfavorables para la
producción, de manera continua, flexible y sostenible.

Con base en esta concepción, la biotecnología ofrece oportunidades para el sector agrícola dentro del
siguiente marco: 1. Selección del material en campo con base en sanidad y productividad en diferentes
regiones geográficas. 2. Conocimiento del nivel de diversidad genética y tamizaje de la especie. 3.
Dependiendo de la respuesta de la especie a factores bióticos y abióticos, se aborda la búsqueda de

5
Biotechnology

7
soluciones mediante aplicación de bioinsumos, sistemas de control integrado de plagas y enfermedades y
el mejoramiento genético convencional o moderno. 4. Multiplicación de la especie por métodos
convencionales o por cultivo de tejidos para incrementar la oferta de material vegetal, lo que contribuye a
fortalecer los programas de fomento, y 5. Definición e implementación del paquete tecnológico y las
prácticas culturales apropiadas para el establecimiento del material promisorio en campo.

Finalmente la biotecnología tiene que verse desde la perspectiva de los impactos de la investigación en
los beneficiarios, la aceptación del producto por parte de los beneficiarios y consumidores finales, la
concreción de capacidades en investigación conjuntamente con la viabilidad científica y económica y
finalmente con la evaluación de los riesgos potenciales para la salud y el medioambiente (Wendt e
Izquierdo, 2003).

3. La gestión de la biotecnología en el nivel macro – desde conceptos hacia políticas

De acuerdo con la literatura6, se identifican tres generaciones de biotecnologías. La primera que abarca el
uso de técnicas desarrolladas por el empirismo en fermentación y selección, domesticación y cultivo de
plantas, definida como biotecnología tradicional. La segunda que se gesta desde la aparición de las
ciencias biológicas como la microbiología y la fisiología, conocida como la biotecnología clásica o la
tecnología del cultivo de tejidos y células, y la tercera, la biotecnología moderna, que aparece con la
tecnología de ADN recombinate y la aplicación de la ingeniería genética sobre los conocimientos
científicos en biología molecular. A continuación se presentan los principios y alcances de la
biotecnología clásica y moderna.

3.1 Biotecnología clásica

Cultivo de células y tejidos vegetales in vitro

Las técnicas de cultivo de tejidos entre las que se incluyen la micropropagación, la embiogénesis
somática, el rescate de embriones, la regeneración de plantas a partir del callo y suspensiones celulares,
así como el cultivo de protoplastos, anteras y microsporas, han permitido la conservación y
multiplicación a mayor escala de algunas especies. Con la utilización del cultivo de meristemos ha sido
posible, la obtención de material vegetal libre de virus para algunas especies (FAO7).

La conservación genética in vitro ha sido trabajada con éxito en el país, tanto para plantas cultivadas
como silvestres. Estas estrategias de conservación constituyen un complemento y soporte de los sistemas
tradicionales para el mantenimiento de muchos fenotipos, en especial para aquellos que presentan
problemas fisiológicos, en particular aquellos relacionados con la viabilidad de las semillas. Los sistemas
utilizados para la conservación incluyen:

• Mínimo crecimiento, el cual utiliza generalmente meristemos y/o explantes multicelulares, lo


cual reduce el riesgo de variación genética.
• Criopreservación en nitrógeno líquido, sistema que implica el desarrollo de un protocolo que
permita la propagación una vez se retire el explante de esta condición.

Variabilidad y trasformación genética. La aplicación más directa de la biotecnología vegetal en los


programas de mejoramiento es a través de la utilización de métodos que faciliten la búsqueda de
variabilidad genética con el fin de mejorar las características de un material. La fusión de protoplastos y
citoplastos se ha desarrollado con el fin de enfrentar problemas de incompatibilidad pre y posfertilización
en condiciones naturales en algunas especies. Las fusiones somáticas se han realizado para obtener
híbridos interespecíficos o recombinantes de características de herencia materna. No obstante, la
aplicación de estas técnicas no ha generado importantes avances en el mejoramiento de cultivos, pero ha
permitido el estudio y comprensión de mecanismos de herencia citoplasmática y procesos bioquímicos a
nivel celular.

6
Ver Vaccarezza y Zabala (2002)
7
Cultivos – La Biotecnología en la alimentación y la agricultura. Disponible en:
http://www.fao.org/biotech/sector2.asp?lang=es. Visitada el 02 de septiembre de 2005.

8
Otra estrategia para la inducción de la variación genética es la obtención de líneas haploides, a partir del
cultivo de anteras y microsporas, especialmente en cereales, lo que permite a los mejoradores la selección
y estudio de características deseables como se ha visto en trigo, cebada, arroz y maíz en Canadá y EE.UU.
El avance en la metodología para el cultivo de anteras, ha permitido el cultivo directo de microsporas en
algunas especies, lo que ha facilitado avanzar en posteriores trabajos de selección en ingeniería genética.

Con el fin de obtener materiales que respondan a condiciones de estrés abiótico, el método más simple es
la selección de variantes con el uso de indicadores como presión de selección, es decir, desarrollo de
explantes en presencia de antibióticos herbicidas, salinidad y toxinas. Una de las limitantes más
importantes de esta técnica es la evaluación de la estabilidad de estas variaciones a través de generaciones
sucesivas y el hecho de que el control de la expresión genética, se lleve a cabo en condiciones in vitro y
ex vitro.

3.2 Biotecnología moderna

Transferencia de genes. El desarrollo de las técnicas de la biotecnología moderna, en particular la


tecnología del rADN, ha permitido franquear la barrera biológica entre especies no relacionadas. El hecho
de que todos los organismos vivos compartimos desde el punto de vista químico un mismo material
genético (bases nitrogenadas, azúcar y fosfato), el reconocimiento de secuencias en el ADN de un
organismo a otro se hace posible. El principio de esta tecnología consiste en identificar la secuencia de
ADN que codifica para una característica de interés agronómico, removerla del genoma, clonarla a través
de vectores bacterianos y transferirla por medios físicos o indirectos como la biolistica o a través de
vectores biológicos como Agrobacterium tumefaciens.

Marcadores moleculares. Los marcadores moleculares son una herramienta en los estudios de diversidad
genética, filogenia, selección asistida por marcadores - SAM entre otros, y pueden ser clasificados en tres
grupos:

• Marcadores basados en la hibridación del ADN, dentro de los cuales los más utilizados en plantas
son los Restriction Fragment Length Polymorphisms - RFLP. En el proceso se utiliza una sonda que
híbrida solamente con fragmentos de ADN inmovilizados en una membrana. Los RFLP son
altamente reproducibles, codominantes y multialélicos, pero tiene la desventaja de no ser
automatizables, son muy dispendiosos y exigen unas condiciones específicas de infraestructura. Los
Variable Number of Tandem Repeats – VNTR son secuencias altamente repetidas en el genoma y
son detectables de manera similar a los RFLP pero difieren de éstos en el tipo de sonda utilizada.

• Marcadores basados en la amplificación del ADN. Estos marcadores utilizan el principio de la


Polymerase Chain Reaction – PCR, técnica basada en la amplificación de secuencias de ADN
utilizando iniciadores y una polimerasa para la elongación de la cadena. Se conocen varios tipos:
Random Amplified Polymorphic DNA - RAPD que utilizan iniciadores al azar y no exigen un
conocimiento del genoma. DNA amplification fingerprinting – DAF y Arbitrary Primer PCR –
APPCR son técnicas similares a los RADP pero su visualización se realiza en geles de
poliacrilamida. Estas técnicas son relativamente rápidas, sencillas, automatizables y no exigen
marcadores radioactivos. La disminución en los costos de secuenciación y PCR junto a la creciente
información sobre los genomas han permitido el desarrollo de otros marcadores basados en PCR con
diferentes características, entre ellos los más utilizados en plantas son los Simple Sequencese Repeats
- SSR o microsatélites y los Amplified Fragment Lenght Polymorphisms – AFLP, estos últimos
considerados como marcadores mixtos porque contempla algunos de los principios de los RFLP y de
los RAPD.

• La variación genotípica puede ser cuantitativa y cualitativa. Este tipo de variación parece estar
basada en la acumulación de interacciones entre alelos positivos y negativos de varios genes y el
ambiente. La disponibilidad de cientos de marcadores moleculares organizados a lo largo del
cromosoma, ha hecho posible la ubicación de algunos genes que contribuyen a la variación
cuantitativa, los cuales son llamados Quantitative Trait Loci – QTL.

Por ultimo, existen distintas estrategias para convertir estos marcadores en marcadores PCR alelo-
específicos conocidos como Sequence-Tagged - STS. Los Sequence Characterzed Amplified Region -
SCAR, Clivage Amplified Polymorphyms Sequenced - CAPS, Single Nucleotide Polymorphyms - SNP y
Single Strand Conformational Polymorphyns - SSCP son otro tipo de marcadores que han sido

9
actualmente desarrollados como variantes de los descritos anteriormente y tienen la ventaja de que
aumentan la precisión y el nivel de información.

Genómica: Es una disciplina de la genética que tiene por objeto mapear, secuenciar y analizar las
funciones de los genomas. Su objetivo es el de representar la secuencia exacta del ADN del genoma de
una especie para posibilitar múltiples análisis. La caracterización física de las bases nitrogenadas de los
genomas se conoce como genómica estructural, mediante la cual se secuencian especialmente sectores en
los que se realizan funciones, así mismo brinda información que generalmente es publicada en el
GenBank. De otra parte la genómica funcional se encarga de la caracterización del transcriptoma
producido por un organismo, el proteoma o conjunto de proteínas codificadas por el genoma, y el
metaboloma o grupo de metabolitos de una célula generados por la función de las proteínas y los ARN.

Para la expresión de genes existen varios métodos entre los que se encuentran:

• Hibridación substractiva: Consiste en la hibridación del ADNc con el ARNm para formar una
molécula, la cual se separa usando cromatografía en hidroxilapatia. Sirve para obtener sondas de
genes expresados diferencialmente aunque su alcance es limitado.

• Diferencial Display o ARN fingerprinting: métodos basados en la amplificación de PCR de grupos de


transcriptos al azar a partir de dos o más muestras. Permite evaluar después de la electroforesis en
geles de poliacrilamida, la intensidad relativa de las bandas producidas por las muestras analizadas.

• ADNc-AFLP: Es una herramienta confiable para la identificación de ARNm expresados


diferencialmente. Entre las mayores ventajas está el no requerir información previa de la secuencia,
estudiar una fracción muy grande de todos los genes expresados, así como de las secuencias
correspondientes sin clonación previa.

• Expressed Sequence Tags – EST: Son bibliotecas de etiquetas de secuencias expresadas, las cuales
son generadas a partir de clones de ADNc y realizando una sola reacción de secuenciación que
abarca de 300 a 500 pares de bases del clon. La combinación de la información genética dada por los
EST y los proyectos de secuenciación de genomas permite realizar asociaciones de expresión y
homología estructural. Esta tecnología permite inferir la posible función de los genes identificados.
Para determinar la acción específica de un gen, deben llevarse a cabo estudios dirigidos al bloqueo o
aumento de su expresión y a la modificación estructural de la molécula, con el fin de alterar la
actividad de los diferentes dominios de la proteína que codifica.

• Microarreglos: También llamados microarrays o DNA chips, son muestras de ADN o ARN que son
colocados de manera organizada en portaobjetos de vidrio cuya superficie está impregnada de un gel.
Una vez los clones han sido seleccionados, deben ser ensamblados y organizados para realizar el
arreglo de ADNc junto con los controles apropiados. Los productos de PCR son purificados y
depositados en lugares precisos de la placa de vidrio. Independientemente del origen de los clones, es
esencial conocer las secuencias de cada sonda que está siendo ubicada sobre la matriz para asegurar
una interpretación correcta de los datos. Esta sonda puede ser marcada con fluorocromos o isótopos
radioactivos. Independientemente del diseño experimental, el análisis de las micromatrices o
microarreglos se basan en la premisa de que la intensidad de la señal de hibridación resultante para
una secuencia, es proporcional a la cantidad de ARNm que corresponde a esa secuencia en la muestra
original. La expresión de cada secuencia representada en el microarreglo es evaluada comparando las
señales de la intensidad de hibridación generada por las diferentes muestras del estudio.

Bioinformática: Con este término se designa la aplicación de las herramientas informáticas (software y
bases de datos) que permiten la codificación de los datos obtenidos de los sistemas biológicos para la
creación de información organizada y procesable sobre secuencias moleculares y estructuras
tridimensionales del ADN, ARN y las proteínas. Con su desarrollo se han podido crear los bancos de
genes que contienen información útil para hacer comparaciones de genomas en su filogenia, taxonomía y
síntesis de proteínas.

Para una mayor ampliación de esta información se sugiere consultar el libro Biotecnología y
Mejoramiento Vegetal publicado por el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria – INTA de
Argentina, disponible en http://www.inta.gov.ar/ediciones/2004/biotec/biotec.htm

10
3.3 Nivel Internacional

Desde 1930 la industria emergente de mejoramiento de plantas y venta de semillas en EE.UU. y la UE


crearon presión para desarrollar sistemas de protección a estos nuevos bienes en el mercado (Van Wijk y
col, 2003). En EE.UU la protección empezó mediante el sistema de patentes, acta de 1930, aplicada
solamente a especies ornamentales y frutales propagadas vegetativamente, sin excluir aquellas variedades
como material parental para propagación sexual (Henson-Apollonio, 2003).

En la UE entre 1940 y 1960 se discutieron los principios legales para la protección de variedades
vegetales, que fueron decretados a través de la Convención de Protección de Nuevas Variedades de
Plantas firmada en París en 1961, donde se estableció la Unión para la Protección de Nuevas Variedades
de Plantas - UPOV. En este sistema se describen los protocolos para evaluar las características de una
nueva variedad en términos de su diferencia, uniformidad y estabilidad. Su propósito ha sido el de
reconocer los derechos de propiedad intelectual a los obtentores de nuevas variedades de plantas. Este
acuerdo ha sido revisado en el mundo en 1972, 1978 y 1991. Actualmente 55 países son miembros de la
UPOV, 28 de los cuales han seguido la Convención de 1991, 25 la Convención de 1978 y hasta ahora 2
operan bajo otras versiones.

En la conferencia de la Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo realizada en Río de


Janeiro en 1992, 157 países firman el CDB en el cual se acordaron parámetros comunes sobre soberanía,
propiedad, conservación, acceso, transferencia apropiada de tecnologías y participación justa y equitativa
de los beneficios que tienen los países en relación con su biodiversidad y sus recursos genéticos.
Posteriormente se firma el Acuerdo sobre los Aspectos de los Derechos de Propiedad Intelectual
relacionados con el Comercio – ADPIC en 1994 en el seno de la Organización Mundial del Comercio -
OMC, con el fin de garantizar los derechos de propiedad intelectual.

A nivel de la CAN se expide la Decisión 344 firmada en 1993 sobre la adopción del régimen común sobre
propiedad industrial, la cual fue sustituida por la Decisión 486 de 2000. También se firmó la Decisión 345
de 1993 sobre la adopción del régimen común de protección de los derechos de los obtentores de
variedades vegetales y la Decisión 391 de 1996 para adoptar un régimen común sobre acceso a los
recursos genéticos. En el año 2000, 105 naciones firman el Protocolo de Cartagena sobre seguridad de la
biotecnología del Convenio sobre la Diversidad Biológica. Este instrumento sirve de base para el
establecimiento de sistemas de bioseguridad y procesos para la evaluación y gestión de riesgo de los
OGM.

En 1991 se creó la Red de Cooperación Técnica en Biotecnología Vegetal REDBIO/FAO la cual ha


venido promoviendo el desarrollo y uso responsable de la biotecnología como una herramienta
indispensable para el desarrollo sostenible y competitivo de la producción agropecuaria y forestal de la
región. La plataforma de trabajo de REDBIO/FAO consta de tres ámbitos: innovación e investigación,
percepción pública y educación y marco regulatorio y ha tenido como objetivo general fortalecer alianzas
entre los países de ALC. En 1992 Colombia se vinculó a la REDBIO-FAO y desde entonces ha
contribuido en la construcción del sistema de información de la red- InfoREDBIO para el Catálogo de
Información de Grupos - CATBIO y de profesionales – Prof-REDBIO que adelantan investigación en
biotecnología agrícola. En la actualidad la REDBIO/FAO cuenta con 32 países miembros en ALC, cada
uno con un punto focal y la Fundación REDBIO Internacional - FRI con sede en Argentina como
organismo de apoyo para la promoción y divulgación de productos en el ámbito de educación y
percepción de la biotecnología.

La REDBIO/FAO representa para los países de la Región uno de los mejores vínculos para el intercambio
y aprovechamiento de desarrollos de técnicas y productos de la biotecnología con países vecinos. Esta
cercanía no solamente geográfica sino de semejanzas en el avance del estado del arte y la problemática
técnica y sociocultural, nos está permitiendo consolidar nuestros desarrollos y fortalecer las capacidades
del continente facilitando la aparición de redes de colaboración científica. Dentro de los servicios que
ofrece la REDBIO, están el sistema de protocolos validados para la micropropagacion de especies
vegetales, el sistema de “páginas amarillas” donde los investigadores promueven sus productos de base
biotecnológica a nivel comercial, la formulación de proyectos conjuntos entre los países de la región, la
capacitación de los profesionales sobre gestión de la información en biotecnología agrícola y en

11
comunicación. A través de Info-REDBIO se promueve el desarrollo de políticas para los sistemas de
información de cada país a partir de fuentes fidedignas, para la toma de decisiones sobre el desarrollo
sostenible del sector y ofrece cursos a distancia para gestores de políticas.

El manejo del paradigma en el que se desarrolló la biotecnología en el mundo por parte de los gestores de
políticas y lideres mundiales ha estado guiado por la necesidad de asegurar la alimentación de la
población de una parte, y garantizar la inocuidad de los alimentos de otra. La aparición de la tecnología
de ADNr inició una nueva era de la biotecnología, la cual ha despertado muchas expectativas e
incertidumbres en los gestores de política en el mundo. En la década de 1990 la presión de las empresas
productoras de semillas transgénicas induce el fortalecimiento de los sistemas de protección a la
propiedad intelectual y fomenta la comercialización de sus variedades desde la OMC, lo que implicó
reglamentar la producción y comercialización de los OGM en las economías del mundo.

Países como EE.UU. con tradición exportadora de soya, canola y maíz desarrollaron los cultivos GM para
reforzar su competitividad. La reglamentación expedida por la Food and Drugs Agency - FDA en relación
con la producción y etiquetado es expedita y objetiva, mientras que en la UE se ha desarrollado una
compleja reglamentación para los OGM (Vidal, 2003). Entre 1998 y 1999 en la UE se venían realizando
inversiones en agrobiotecnologías en un promedio anual cercano a los US$ 100 millones
(Kalaitzandonakes, 2000) mientras se iniciaba la aplicación de la normatividad de etiquetado para la
comercialización de OGM, la cual tuvo una respuesta negativa por grandes empresas comercializadoras
de alimentos como Carrefour y Marks & Spencer (Vidal, 2003). Esto influyó en una disminución
significativa de las importaciones de maíz y soya provenientes de EE.UU., y en una división de las
opiniones públicas en el viejo continente, dejando a los OGM en una controversia especialmente entre los
consumidores.

La reglamentación de la agricultura y la alimentación ha tenido divergencias en las diferentes naciones


del mundo. Los países como EU, Canadá, México y Argentina generalmente toman decisiones similares
en cuanto a la aprobación de variedades transgénicas para la producción y el consumo. Estos países han
adoptado una estrategia de etiquetado voluntario, mientras que la UE, Australia, Nueva Zelanda, China y
Japón han restringido las aprobaciones de muchas variedades y han definido sistemas de etiquetado
obligatorio como consecuencia de las preocupaciones que manifiestan sus ciudadanos (Phillips, 2003).
Así mismo en la UE los investigadores están muy interesados en el desarrollo de transgénicos usando
genes de plantas y no de bacterias para crear mayor aceptación en el mercado (Khamsi, 2005).

Durante los últimos años se han formulado políticas y normativas que responden a las preocupaciones de
cada sociedad y las divergencias entre las normas de los países han creado barreras para el comercio de
alimentos GM. Por otra parte, los organismos internacionales entre los que se encuentran la Organización
de as Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación - FAO, la Organización Mundial de la Salud
- OMS, la Convención Internacional de Protección Fitosanitaria – CIPF, el Codex Alimentarius – Codex,
y el Protocolo de Bioseguridad de Cartagena entre otras, no tienen un consenso sobre la noción de
inocuidad en los alimentos, no han llegado a un acuerdo sobre si debe primar la opinión de los
consumidores o las evidencias científicas, y de cómo se deben manejar las preocupaciones económicas y
éticas de las sociedades (Phillips, 2003).

La adopción de cultivos transgénicos por parte de ciertos países ha empezado a crear bloques comerciales
en los que se demuestran los beneficios de los OGM en temas como el empleo y la seguridad alimentaria.
Según el Internacional Service for the Acquisition of Agri-biotech Applications – ISAAA, gracias a las
políticas de apertura para los cultivos GM la superficie mundial, en hectáreas, dedicada a cultivos
transgénicos aumentó de 1.7 millones de hectáreas en 1996, a 81 millones de hectáreas en el 2004. De
esta área la soya representa el 60%, el maíz el 23%, el algodón el 11% y la canola el 6%. En 2003 más de
8 millones de agricultores en 17 países cosecharon cultivos biotecnológicos de los cuales el 90% eran
agricultores pobres, que lograron aumentar sus ingresos y mejorar sus condiciones de vida. El valor del
mercado global de los cultivos biotecnológicos según proyecciones de Cropnosis para el 2004 es de US$
4.700 millones, representando el 15% del mercado total de protección de cultivos (US$ 32.500 millones
8
en 2003) y el 16% del mercado total de semillas estimado en US$ 30.000 millones (James, 2004). El

8
Las principales empresas que operan este mercado son: Monsanto, Dupont, , Syngenta, Limagrain y
Seminis.

12
9
mercado en algunos países de la región fue calculado en US$ 2.644 millones para el 2000, del cual el
sector privado obtiene ganancias por valor de US$ 20 millones (Trigo y col, 2001).

Las diferencias en las políticas y la percepción que desarrollan los diversos grupos de consumidores en
los países industrializados y las economías que tiene serios problemas de pobreza y hambrunas, marcarán
la evolución del sector agroalimentario que hace uso de las actuales biotecnologías agrícolas.

3.4 Nivel Nacional

En Colombia la noción de biotecnología estaba desde la década de 1970 ligada al cultivo de tejidos y
células, y en los avances de la bioquímica y la biología celular. A través de Colciencias se agruparon en
la década de 1980 a los investigadores que aplicaban estas técnicas por medio de la Asociación
Colombiana de Tejidos in vitro – ACUTEV, mientras que en la Universidad Nacional de Colombia, sede
Bogotá, se creó la Asociación Colombiana de Estudios Vegetales in vitro – ACEVIV con el mismo fin.
En un país de tradición agrícola y cuya principal riqueza es la biodiversidad, se hizo prioritaria la
preservación, manejo y aprovechamiento de nuestro patrimonio. En este periodo el desarrollo de
herramientas biotecnológicas permitió el inicio de programas de conservación de germoplasma.

A comienzos de la década de los noventa la liberalización de los mercados, en un contexto de apertura y


una tendencia hacia la globalización, condujo al gobierno colombiano a crear un sistema orientado a la
innovación, capaz de tejer y estrechar lazos de intercambio y asociación entre los distintos actores ya
existentes: grupos y centros de investigación, universidades, centros de desarrollo tecnológico,
instituciones del Estado, sectores productivos y la comunidad en general (Colciencias, 1992). Los
programas nacionales de ciencia y tecnología, que se crearon como componentes del Sistema Nacional de
Ciencia y Tecnología, “se entienden como un ámbito de preocupaciones científicas y tecnológicas
estructurado por objetivos, metas y tareas fundamentales, que se materializa en proyectos y otras
actividades complementarias que realizarán entidades públicas o privadas, organizaciones comunitarias o
personas naturales” (Art. 4. Decreto 585 del 26 de Febrero de 1.991). El objetivo central de los programas
nacionales de ciencia y tecnología ha sido contribuir a la modernización y a la competitividad,
estructurando una base científica que permita manejar el conocimiento para apropiar los procesos de
innovación en la sociedad (Colciencias, 1992).

En la primera reunión del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología en 1991 se creó el Programa
Nacional de Biotecnología como respuesta a las necesidades planteadas en el país, de institucionalizar a
las personas y los grupos que trabajan con estas técnicas para generar una capacidad de innovación que
permitiera desarrollar una transversalidad de acción para la solución de problemas en los campos de
salud, agricultura, industria y medio ambiente. En este año la biotecnología vegetal contaba con 20
instituciones con programas de investigación y 10 laboratorios, 25 investigadores con doctorado y 33 con
maestría (Hodson, 1993). Los recursos del Crédito BID II cuyos desembolsos se hicieron en el segundo
semestre de 1992, necesitaban una orientación estratégica para ser focalizados en temas que permitieran
un mejor desenvolvimiento de la política. Un año más tarde se hace expedita la orientación del PNB en el
libro “Tecnologías de la Vida para el desarrollo: Bases para un plan del Programa Nacional de
Biotecnología” donde se formularon cinco ejes estratégicos para la acción del Consejo Nacional de
Biotecnología - CNB:

• Formación de investigadores calificados al más alto nivel en las diversas disciplinas que
confluyen en la biotecnología.
• Consolidación de la comunidad biotecnológica nacional.
• Fortalecimiento de los vínculos entre el sector productivo y los investigadores.
• Desarrollo de un sistema legislativo que reglamente la propiedad intelectual, la bioseguridad y el
uso del germoplasma.
• Generación de una capacidad de monitoreo de la actividad científica e industrial en todas las
disciplinas, técnicas e industrias relacionadas con la biotecnología, que permita el análisis de las
tendencias internacionales predominantes de investigación y desarrollo y la visualización de las
oportunidades de mercados y clientes potenciales.

9
Brasil (US$ 1.200 millones), Argentina (US$ 810 millones), México (US$ 350 millones), Chile (US$
120 millones), Paraguay (US$ 70 millones), Colombia (US$ 40 millones), Bolivia (US$ 35 millones),
Ecuador (US$ 12 millones) y República Dominicana (US$ 7 millones).

13
En este periodo, 1991-1994, el país se vinculó a la REDBIO/FAO e inició gestiones para participar en
otras redes internacionales, y se formaron investigadores a nivel doctoral en el exterior. También se
facilitó la adquisición de equipos e infraestructura y se discutió la pertinencia de la creación de
corporaciones de investigación. La política se orientó a la promoción del usos de las técnicas de biología
celular y molecular, el aprovechamiento de procesos microbianos y el estudio y la utilización de genes
específicos de importancia que confieren características de resistencia o tolerancia a factores bióticos y
abióticos, o que están asociados con la producción de compuestos de interés farmacológico o industrial.

Para el segundo periodo, 1995-1998, se priorizó el desarrollo de líneas de investigación en biotecnología


animal, ambiental, industrial, salud humana y vegetal, así mismo se buscó la consolidación de los grupos
y centros de investigación existentes con un énfasis hacia la adecuada relación con el sector productivo y
la comunidad internacional. Para tales efectos, en 1995 se publicó por parte de Colciencias con el apoyo
de PNUD-UNESCO-ONUDI, el “Directorio de biotecnología. Colombia” donde se listan los
investigadores y las instituciones que trabajan en biotecnología. A esta fecha se reportaron 81
instituciones y 251 investigadores, 48 con doctorado y 62 con maestría (Colciencias- PNUD-UNESCO-
ONUDI, 1995).

En diciembre de 1996 se crea el nodo Colombia dentro del Sistema Multinacional de Información
Especializada en Biotecnología y Tecnología de Alimentos para América Latina y el Caribe – Simbiosis,
auspiciado por el departamento de asuntos científicos y tecnológicos de la OEA, lo que permitió
incrementar las relaciones internacionales de los investigadores, así como sus relaciones dentro del país.
También se hicieron gestiones para participar en el Centro Argentino Brasileño de Biotecnología -
CABBIO y el Centro Internacional de Ingeniería Genética y Biotecnología - ICGEB.

El CNB actuó como asesor de los Ministerios de Relaciones Exteriores y Medio Ambiente para la
formulación la legislación andina sobre acceso a recursos genéticos. Abordó las Decisiones 344 y 345 de
la CAN relativas a los obtentores de variedades vegetales y derechos de propiedad industrial y dio apoyo
técnico al Departamento Nacional de Planeación - DNP en relación con el análisis del sistema de
propiedad industrial colombiano y a la Corte Constitucional para la adopción del UPOV (Colciencias,
1999).

Durante estos dos periodos se formaron 74 grupos de investigación con 532 investigadores, 90 con
doctorado y 138 con maestría. (Colciencias, 1999). Entre 1991 y 1999 Colombia se vinculó a redes
multilaterales como REDBIO/FAO, lo que permitió una evolución tanto en el manejo de la política como
en el desarrollo tecnológico. El Programa Regional de Biotecnología PNUD-UNESCO-ONUDI, el
Programa Multinacional de Biotecnología y Tecnología de Alimentos de la OEA, el International Service
for National Agricultural Research - ISNAR a través del gobierno de Holanda, el International
Biotechnology Service - lBS, el Internacional Development Research Center - IDRC, CamBioTec y el
Centro Argentino Brasileño de Biotecnología – CABBIO son algunas de las organizaciones de las cuales
hizo parte el país.

Los logros alcanzados han demostrado la gran importancia de la biotecnología como herramienta clave en
los programas de mejoramiento y producción de plantas, incluyendo la transformación genética de los
sistemas biológicos, el impacto que su uso puede tener en la economía a través de la investigación y el
desarrollo de productos y sistemas de manejo de las plantas. En este período se acepta que el cultivo de
células y tejidos vegetales constituye el nexo entre el mejoramiento vegetal y la biología molecular y se
reconoce que su impacto sustancial será a largo plazo y aumentará a medida que evolucionen las
tecnologías.

Para el tercer periodo se diseñó el plan estratégico del Programa Nacional de Biotecnología 1999 – 2004,
cuya visión fue “Facilitar la inserción de la biotecnología como componente del desarrollo
socioeconómico del país con criterios de competitividad y beneficio social”, y su misión “Fomentar el
establecimiento de la capacidad nacional requerida para seleccionar, desarrollar, adecuar, aprovechar e
implantar tecnologías que respondan a las condiciones específicas nacionales o regionales y que
produzcan un impacto favorable en el desarrollo socioeconómico del país, con criterios éticos, de
sostenibilidad, competitividad y de protección al medio ambiente” (Colciencias, 1999).

Se definieron cinco objetivos estratégicos:

14
• Promover la generación de políticas industriales y económicas que logren fomentar en los
inversionistas nacionales y extranjeros, públicos y privados, la colocación de capital de riesgo en
biotecnología. Se propone establecer políticas fiscales de apoyo a la industrialización y
comercialización de bienes y servicios de base biotecnológica.

• Promover los procesos de transferencia de tecnología, adaptación, distribución y


comercialización de productos biotecnológicos nuevos por parte de empresas colombianas
interesadas en desarrollar y generar productos y/o procesos en biotecnología.

• Fomentar en las empresas innovadoras de base biotecnológica la selección adecuada de


tecnologías, la capacidad de innovación continua, la calidad final en los productos y/o procesos.

• Apoyar la formación de recursos humanos en todas las áreas del proceso innovativo de la
biotecnología y promover la conformación en universidades, institutos y centros de investigación
de unidades de vinculación y transferencia tecnológica en biotecnología que promuevan el
acercamiento con el sector industrial desde la perspectiva de la demanda y que busquen vincular
a los actores del proceso de innovación.

• Seleccionar, bajo cuidadosos análisis de demanda de bienes y servicios biotecnológicos, en el


exterior y en el país, nichos estratégicos competitivos por campos de aplicación de la
biotecnología.

Se inició también una importante etapa para el país, cuando en el Plan Nacional de Desarrollo 2002-2006
“Hacia un Estado Comunitario” se enuncia que “con el propósito de aprovechar las oportunidades que
ofrece la biotecnología para el crecimiento, la competitividad y el desarrollo del país, se adoptará una
política integral que incluya: el fortalecimiento de la capacidad científica y tecnológica nacional alrededor
de proyectos estratégicos, tanto desde el punto de vista productivo como científico; el mejoramiento de
los instrumentos de fomento de la innovación tecnológica existentes; la creación de mecanismos para
promover el desarrollo y competitividad empresariales en el campo de los bienes y servicios
biotecnológicos; el mejoramiento de la capacidad nacional para mejorar y aplicar el marco legal; y el
desarrollo de una estrategia para la divulgación y la comprensión de la opinión pública acerca de los
beneficios y los riesgos asociados a la biotecnología.”

En el periodo se lograron importantes avances como la consolidación de la comunidad biotecnológica


nacional, la vinculación del país en redes internacionales, la cooperación internacional, la definición de
marcos regulatorios, especialmente en el tema de bioseguridad y el direccionamiento estratégico de la
biotecnología (De Peña, 2005). Para 2005 el país cuenta con 83 grupos de investigación que representa el
2.5% del total de grupos registrados en ScienTI Colombia, con 962 integrantes (2.5% del total), quienes
reportan 819 proyectos (3% del total), y 2904 productos (2.5% del total) de los cuales, 1286 están
asociados a proyectos.

A través del PNB, entre 1991 y 2004, se han invertido más de US$24,76 millones en 177 proyectos, con
un promedio de US$157 mil para cada uno. Los aportes del Estado fueron del orden de US$10,04
millones (40,5%) y el apalancamiento a través de contrapartidas fue de US$14,71 millones (59,5%)10. En
la figura 1 se muestra la distribución de la inversión y en la tabla 1 se muestra en detalle la inversión
realizada en el marco del PNB.

10
Fuente: Colciencias, Cálculos OCyT TRM ~ 2500 pesos Col. a precios constantes de 2004.

15
Figura 1. Distribución de número de proyectos y total de inversión en dólares corregido IPC año base
2004

1.400.000 Total invertido 25


Proyectos

Número de proyectos
1.200.000
20 20
19
Montos en US$

1.000.000
16
800.000 16 15 16 16 15
12
600.000 10 9 10
9
400.000 7 8
5
200.000 4

- 0
91
92
93
94
95
96
97
98
99
00
01
02
03
04
19
19
19
19
19
19
19
19
19
20
20
20
20
20
Año

Tabla 1. Balance de la inversión en proyectos de investigación aprobados por Colciencias y


contrapartidas en dólares corregido IPC año base 2004 entre 1991 y 200411.

Año Colciencias Contrapartida Total Proyectos Promedio por proyecto


1991 896.000 1.210.400 2.106.400 7 300.914
1992 244.800 661.600 906.400 4 226.600
1993 848.400 636.800 1.485.200 10 165.022
1994 1.268.000 1.342.000 2.610.000 8 326.250
1995 1.294.000 2.028.800 3.322.800 16 207.675
1996 1.089.200 2.091.600 3.180.800 19 167.411
1997 756.400 1.024.800 1.781.200 12 148.433
1998 425.600 693.200 1.118.800 9 124.311
1999 190.400 634.800 825.200 9 91.689
2000 378.000 592.000 970.000 16 60.625
2001 520.000 1.104.000 1.624.000 15 108.267
2002 715.200 1.280.400 1.995.600 20 99.780
2003 701.200 686.400 1.387.600 16 86.725
2004 722.000 727.600 1.449.600 16 90.600

En la actualidad se están formulando las políticas de largo plazo en la “VISIÓN COLOMBIA II


Centenario – 2019”, en el Departamento Nacional de Planeación – DNP. Allí se están estableciendo las
metas para el desarrollo de la biotecnología moderna en el país, y sus mecanismos para que ésta genere
soporte los procesos de innovación y competitividad.

Actualmente se encuentran registrados en REDBIO-FAO 61 laboratorios y centros de investigación de


Colombia, los cuales se encuentran ubicados en las principales ciudades capitales del país. Igualmente se
han registrado a la fecha 143 profesionales que trabajan en Biotecnología agrícola, aunque también se han
motivado otros grupos que utilizan la biotecnología en el sector ambiental, animal y de microorganismos.
Esto representa una mayor cobertura de la RED en estas otras áreas. En las figuras 2 y 3 de este

11
Fuente: Colciencias, Cálculos OCyT TRM ~ 2500 pesos Col. a precios constantes de 2004.

16
documento, se aprecia la distribución por ciudad y área del conocimiento de los usos de la biotecnología
en diferentes centros de investigación.

En el enlace http://www.redbio.org/who/default.asp?Filtro=SI&redir=no, se encuentra el registro


actualizado de los profesionales que hacen parte de REDBIO-Colombia y que han recibido algunos de los
beneficios en servicios de información que ofrece la RED.

4. La gestión de la biotecnología en el nivel micro – Desde la idea hacia la comercialización

En el país el caso más destacado es el de Cenicafé, que desde 1936 ha trabajado en la generación de
nuevas tecnologías para los productores de café. Esta institución lideró los avances en biotecnología en el
país desde la década de 1970, y ha generado avances para la implementación de sistemas de control
biológico de plagas, donde se ha trasferido el conocimiento a los productores para la obtención de
bioinsumos con Baculovirus, y se ha logrado ofrecer material vegetal de alta calidad, con procesos
continuos de selección y propagación. A continuación se presentan algunos casos de aplicación de
biotecnologías para algunos de los cultivos más importantes para el país.

En los países industrializados, las biotecnologías desarrolladas y aplicadas por la industria responden a la
situación real del mercado y son utilizadas para la obtención de productos cuyo destino final son los
países desarrollados. (Ruane y Zimmerman, 2003). Desde la década de 1970, Colombia inició la adopción
y desarrollos de tecnologías derivadas de la biotecnología, específicamente las relacionadas con el cultivo
de tejidos vegetales in vitro. Con esta herramienta se dio inicio a la micropropagación de especies
agrícolas, forestales y ornamentales. La micropropagación permitió la obtención de plantas de clavel
libres de virus, se estandarizaron los protocolos para la producción de plantas de Podocarpus sp mediante
procesos de revigoración ex situ, como algunos ejemplos para citar.

Con el transcurso de los años y hasta el presente, no sólo se ha logrado optimizar el proceso de
micropropagación para especies de importancia agrícola como algunos frutales a saber: mora de castilla,
bananos y plátanos, guanábana, pasifloras, freijoa, kiwi, uchuva, piña, agraz, melón, papaya, fresa, tomate
de árbol, lulo, vid, pitahaya, cítricos, fresa, y borojó, y forestales como el eucalipto, el pino y la teca
(Tectona grandis), sino también ha sido posible superar limitantes inherentes a muchas especies, como la
baja tasa de propagación a través de la embriogénesis somática.

Con el fin de obtener materiales con mejor sanidad vegetal se han desarrollado protocolos para la
producción especialmente de bananos y plátanos, mora, pitahaya, pasifloras, papaya, cítricos, piña,
melón, vid, fresa y tomate de árbol.

Pero todas estas tecnologías no permitían obtener variedades mejoradas genéticamente, razón por la cual,
se desarrollaron las técnicas del cultivo de protoplastos, la fusión química (PEG) y la electrofusión y
electroporación la cuales parecían prometedoras. Tal fue el caso de estudios en café, papa, papaya y
plátano. No obstante, los resultados no fueron satisfactorios y fue hasta finales de 1980, donde las
tecnologías del rDNA han permitido superar estas limitantes.

Los resultados obtenidos mediante la estandarización de protocolos y aplicación de técnicas de


propagación de material vegetal in vitro han sido numerosos para una gran variedad de especies del país.
Por esta razón no se citarán los logros alcanzados por los diferentes grupos de investigación. En la
actualidad esta técnica ha cobrado importancia como apoyo a los proyectos de investigación basados en la
transformación genética.

La biotecnología ha sido desarrollada en un plazo relativamente corto, entendiéndose que cada vez las
técnicas tienden a ser más finas y ajustadas a la resolución de problemas puntuales en muchos sectores de
la economía nacional y dentro de éstas se destaca la biotecnología agrícola. Desde el inicio de la
agricultura hace más de 10 mil años hasta hoy, las tecnologías de mejoramiento han evolucionado y se
han diversificado enormemente. Sin embargo la esencia del mejoramiento no ha cambiado, pues la
búsqueda de una variabilidad genética y la selección de características agronómicas deseables son las
bases de estos programas.

El incremento de la demanda condicionada por factores de productividad y calidad en el producto final,


exige la utilización de biotecnologías que permitan optimizar estos parámetros y garanticen su estabilidad
durante todo el proceso. Considerando que los principales sectores productivos para el país son, la

17
producción de frutas, hortalizas, forestales, ornamentales y algunos granos, la biotecnología juega un
papel importante en la estructura de costos y en los factores de innovación de las cadenas productivas.
Así, la obtención de nuevas semillas con características genéticas de mayor calidad fitosanitaria,
adaptadas a condiciones extremas y mayor valor nutricional, pueden ser obtenidas a través de
biotecnologías que generen valor agregado.

4.1 Caso plátano, ñame y yuca

En 1992 el gobierno de Holanda estableció un programa de cooperación cuyo objetivo fue apoyar cuatro
países en desarrollo, en la generación y utilización de soluciones biotecnológicas para atender los
problemas que enfrentan los pequeños productores agrícolas. India, Kenia, Zimbabwe y Colombia, como
único país en Latinoamérica, fueron los seleccionados. Características como un importante número de
pequeños agricultores, infraestructura básica de investigación, un bajo nivel de desarrollo, facilidades de
acceso y la presencia de problemas para la producción de los principales cultivos de la región,
representaba el mejor escenario para la puesta en marcha de la propuesta.

Los cultivos seleccionados fueron plátano, yuca y ñame, con problemas de plagas y enfermedades como
la sigatoca negra, la bacteriosis, el barrenador y la antracnosis. A través de una convocatoria nacional tres
centros de investigación fueron seleccionados por su capacidad y experiencia en biotecnología para
atender estas necesidades. La Corporación Nacional de Investigación Agropecuaria –Corpoica- en
Turipana, Córdoba, emprendió la formulación de un proyecto en plátano, el Instituto de Biotecnología de
la Universidad Nacional – IBUN- para ñame y el Centro Internacional de Agricultura Tropical - CIAT
para yuca.

El nivel de consolidación del Programa de Biotecnología Agrícola - PBA se alcanzó con la creación en
2002 de la Corporación para el Desarrollo Participativo y Sostenible de los Pequeños Agricultores
Colombianos - Corporación PBA, cuyo objetivo es contribuir al mejoramiento de la calidad de vida y
disminución de los niveles de pobreza de los productores colombianos, con base en la aplicación de
tecnologías sostenibles. La Corporación aspira a beneficiar más de 50.000 familias campesinas ubicadas
en 155.000 hectáreas dentro del programa. Los pequeños agricultores hacen parte de los Grupos
Participativos Locales - GPL, encargados de adelantar en su localidad las labores de investigación,
desarrollo y capacitación, y promover entre los pequeños agricultores la conformación de empresas para
la producción de semilla limpia, bioinsumos, empresas de base tecnológica - EBT y empresas asociativas
de transformación y comercialización de la producción de sus asociados. En la actualidad hay más de 50
GPL en 7 departamentos de la Costa Atlántica, con presencia en 153 municipios y 300 comunidades de
pequeños agricultores. Actualmente, entidades como Corpoica, CIAT, IBUN, Universidad de Córdoba,
Universidad de Sucre y la Universidad Nacional de Colombia - UNAL, llevan a cabo las investigaciones.

Dentro de este programa se han ejecutado los siguientes proyectos:

4.1.1 Producción de semilla limpia de plátano, yuca y ñame. Dada la mala calidad de semilla con que
contaban los agricultores se desarrollaron estrategias que combinan el trabajo en el laboratorio
con los viveros locales y las técnicas hortícolas, con el fin de incrementar la producción y reducir
los costos. Las semillas producidas son comercializadas y distribuidas a fincas campesinas.

El caso de ñame ha tenido un manejo diferente, por cuanto la Corporación emprendió un


programa de mejoramiento genético, fortaleciendo los bancos de germoplasma existentes, realizó
la caracterización molecular de numerosas variedades en convenio con la Universidad de
Frankfurt y en el International Institute of Tropical Agriculture - IITA en Nigeria se realizó una
selección de 48 variedades resistentes a antracnosis que están siendo introducidas en Colombia.

Los resultados de este proyecto han permitido incrementos en la producción como se observó en
plátano hartón en el cual se alcanzaron niveles del 52.3%. Si estos resultados se compara con los
obtenidos con variedades introducidas, los rendimientos obtenidos van desde 23 ton/ha hasta 43
ton/ha. En yuca los rendimientos se han incrementado entre 32 y 88% con el uso de semilla
limpia.

4.1.2 Producción de bioinsumos: Su objetivo es generar un manejo integrado de cultivos, plagas y


enfermedades que afectan los tres cultivos del programa y reducir o eliminar la aplicación de

18
fertilizantes y otros agroquímicos. Para ello, la Corporación ha trabajado en la producción de
micorrizas, lombriabono, bioles y biocashi a base de microorganismos como Bauveria bassiana,
acordes con las características de los diferentes ecosistemas y de los diferentes cultivos. Los
resultados han permitido aumentar los rendimientos y reducir los costos de producción.

4.1.3 Producción orgánica: Recientemente la Corporación inició algunos trabajos en agricultura


orgánica para crear así un primer “clúster” de plátano orgánico en uno de los GPL. Se aspira a
reproducir este ensayo piloto en numerosas localidades de la Costa Atlántica tanto en plátano
como en otros cultivos

4.1.4 Desarrollo de sistemas agroforestales: La Corporación ha iniciado trabajos en investigación,


adaptación y promoción de sistemas productivos agroforestales, que contribuyan a conservar el
medio ambiente, rescate y utilización de la diversidad agroforestal y contribuir a la
diversificación de ingresos de los GPL. Esta estrategia hace parte de los proyectos de la fase II
del programa y ha sido identificada y concertada con los pequeños productores de la zona.

El trabajo conjunto de investigadores y técnicos con los pequeños productores ha demostrado que la
investigación que hace uso de las biotecnologías contribuyen a mejorar la calidad y la productividad, así
como el nivel de vida del los campesinos. El método participativo original en este programa ha permitido
una rápida adopción de los sistemas de producción de los materiales desarrollados, por lo cual la
transferencia de tecnología ha sido posible de manera natural.

4.2 Caso Red de Biotecnología de Yuca (Proyecto Cassava Biotechnology Network - CBN)

Desde 1992 la Red de Biotecnología de Yuca - CBN para África y América Latina y el Caribe fue creada
con el objeto de movilizar el desarrollo y aplicación de herramientas biotecnológicas para el cultivo de
yuca y apoyar así la seguridad alimentaria y el desarrollo económico de las zonas más pobres. La red fue
fundada por la Dirección General de Cooperación Internacional - DGIS del gobierno holandés y el IDRC
con la participación del CIAT CIAT y el IITA.

Los principales objetivos de la CBN son:

4.2.1 Integrar las necesidades de los pequeños productores de yuca, procesadores y consumidores
dentro de los planes de investigación en biotecnología.
4.2.2 Estimular la investigación en tópicos de alta prioridad.
4.2.3 Estimular el intercambio de información, técnicas y material para la investigación.

El proyecto “Uso de tecnologías in vitro para pequeños agricultores, para limpieza y conservación de
variedades nativas de la región sur occidental de Colombia” se ha llevado a cabo en convenio con la
Fundación para la Investigación y Desarrollo Agrícola - FIDAR y el CIAT. El trabajo se ha desarrollado
de manera estrecha con los productores. Todos los materiales han sido colectados en el campo, plantados
en invernaderos y sometidos a procesos de limpieza a través del cultivo de meristemos, y dos ciclos de
termoterapia en el laboratorio. Igualmente se tiene implementado el protocolo de propagación in vitro,
enrizamiento, endurecimiento y transferencia a condiciones de invernadero.

Dentro de los principales logros de este proyecto se destaca la producción de 22.000 semillas
multiplicadas in vitro por propagación convencional y 9.000 semillas por propagación directa y rápida.
Cinco variedades mejoradas y una local han sido producidas utilizando métodos in vitro y multiplicadas
por propagación rápida. Ocho organizaciones de agricultores cuentan con material limpio y son capaces
de incrementar la producción por propagación directa y rápida.

4.3 Caso banano, papa y flores

Entre 1988-2003 se estableció un convenio entre la Universidad Nacional de Colombia sede Medellín y la
empresa C.I-UNIBAN, para el montaje de una planta piloto, con el objeto de producir material vegetal de
banano var. Gran Enano, de buena calidad sanitaria y fisiológica. Se trabajó estrechamente con la
empresa en el proceso de desarrollo de cultivos líquidos, con buen desarrollo, que reducían los costos de

19
producción y el tiempo en invernadero, lo que le permitió lograr capacidad de negociación y disminución
de los precios de venta del material a la empresa extranjera que le siguió vendiendo el material.

En 1994 la UNAL firmó un convenio con el ICA y la Federación Colombiana de Productores de Papa -
Fedepapa que se llamó Unipapa, el cual sirvió de base para reunir el germoplasma del Instituto
Colombiano Agropecuario – ICA y desarrollar investigaciones enfocadas al mejoramiento genético y el
control de enfermedades como la Gota. Luego de seleccionar el material promisorio se inició un proceso
de prueba de 31 materiales seleccionados en el departamento de Nariño. En un proceso participativo que
reunió más de 110 agricultores en siete grupos de productores se hicieron las evaluaciones del material en
el 2001. Para finales de 2002 se seleccionaron tres variedades Roja Nariño, Betina y Pastusa Suprema, las
cuales fueron registradas ante el ICA, quien aprobó su liberación en diciembre de ese año. Estas
variedades tienen una productividad entre 35 y 45 toneladas por hectárea contra 16.7 Tn/Ha promedio
nacional y son resistentes a la gota.

Por otra parte la UNAL sede Medellín y Fedepapa realizaron un convenio para la producción de plantas
in vitro libres de virus, para la producción de semilla del programa que se adelantaba en Paysandú. A
partir de semilla básicas compradas inicialmente al ICA se hizo la propagación, sin embargo la ubicación
de la finca (2.600 msnm), no era posible la certificación de la semilla, pues se señalaba explícitamente
que los lotes tenían que estar ubicados a alturas superiores a 3.000 msnm. La universidad también ha
venido adelantando proyectos de investigación en convenio con Bayer Crop Science de Colombia para la
evaluación de la sensibilidad de diferentes aislamientos de Phytophthora infestans a diferentes moléculas
próximas a salir al mercado.

En el Plan Nacional de Investigación y Transferencia de Tecnología de la Papa en Colombia de Corpoica


junto con otras instituciones como el Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural - MADR, la Agencia
Suiza para el Desarrollo y la Cooperación - SDC, el Centro Internacional de la Papa - CIP y el Consorcio
para el Desarrollo Sostenible de la Ecorregión Andina - CONDESAN y la Fundación para la Promoción e
Investigación de Productos Andinos - PROINPA, han creado la Red Electrónica de la Papa - Redepapa
(www.redepapa.org) con el propósito de ofrecer a los diferentes actores de la cadena de producción de
papa en Iberoamérica, un espacio a través del cual intercambien información y experiencias, difundan
noticias de interés y concreten y desarrollen acciones conjuntas.

Con la financiación de Colciencias, Corpoica desarrolló un sistema para la producción de semilla


certificada a partir de microtubérculos por cultivo de tejidos in vitro a menores costos (de US$0.40 a
US$0.08 en semilla Súper Élite). También se logró producir semilla bajo condiciones controladas por
debajo de los 3.000 msnm. Con financiación del Instituto de Fomento Industrial – IFI, Colciencias y
Congelagro, Corpoica ha sido capaz de producir 1’200 mil plantas/año, la mitad para la producción de
semilla Súper Élite. Estas semillas son utilizadas por 1.500 productores en 15.000 hectáreas en los
departamentos de Cundinamarca, Boyacá, Nariño y Antioquia, lo que representan el 9% del total del área
sembrada en papa en el país. Adicionalmente Corpoica desarrolló un bioinsumo a base de Baculovirus
para el control de la polilla guatemalteca en condiciones de almacenamiento.

La Unidad de Biotecnología Vegetal de la Universidad Católica de Oriente - UCO cuenta con un centro
de producción de plantas in vitro. Ornamentales como el angiosantos para exportación, orquídeas,
follajes, aster y gérbera, cartuchos, anturios y heliconias, cuya negociación se hace directamente con los
productores, son los materiales que propaga este laboratorio. Muchas de las especies vegetales entregadas
tienen un valor agregado, pues son sometidas a análisis serológicos y de microscopía electrónica para
garantizar que están libres de virus. Algunas empresas desaparecieron por la caída de los precios en el
mercado internacional y la consecuente reducción de la demanda de material para sostener un programa
de producción estable. Sin embargo, características como estabilidad del personal que labora en los
centros de producción, compra de plántulas anticipada por parte de los comercializadores, un 50% del
pago entregado por adelantado (tiempo de producción 1 año), y aporte de capital de riesgo sin detrimento
de la actividad comercial, son algunas de las fortalezas con las que cuenta la UCO.

En 1992 el Consejo del Programa Nacional de Ciencias y Tecnologías Agropecuarias destacó la


importancia que representaba la biodiversidad de las heliconias para el país, financiando el primer
proyecto en heliconias al grupo de Biotecnología Vegetal de la Universidad de Antioquia. Durante los
últimos 12 años este grupo ha desarrollado protocolos para la propagación de esta especie y transferido
tecnologías de siembra y cosecha a los agricultores y a nuevas empresas como Greentech S.A. A través de
conferencias y talleres, el grupo ha podido transferir sus conocimientos a asociaciones de productores

20
como Colfloras y los asociados de la Cámara de Comercio de Tuluá en el Centro Occidente del país,
quienes han incrementado sus niveles de productividad y su capacidad de acceder y propagar material
vegetal. Las heliconias en el país representaron una alternativa para la sustitución de cultivos ilícitos en
departamentos como Chocó, Putumayo, Huila, Meta y Caquetá, y para la generación de ingresos en
cultivares deprimidos por las fluctuaciones de la demanda.

4.4 Caso de especies frutales y forestales

Situaciones como limitada cantidad de material vegetal y desconocimiento de la fuente de origen del
material de siembra para programas de fomento, problemas en producción y germinación de la semilla en
algunas especies frutales y forestales, disponibilidad de materiales libres de virus, entre otros, han exigido
la puesta en marcha de programas de producción, caracterización y certificación de especies vegetales de
importancia para el país.

Actualmente el país cuenta con un programa de gobierno llamado Laboratorios de Paz con el apoyo de la
Comunidad Económica Europea para la producción de algunos frutales que serán entregados
directamente a pequeños productores de diferentes zonas del país. En un sector de proyección agrícola
para Colombia como son las frutas y dada la vocación en producción de muchas especies tanto nativas
como introducidas, convierten a este renglón de la economía en el sector de mayor potencial exportador,
en situaciones comerciales donde la competitividad y sostenibilidad se hacen imperativas.

Especies frutales como guanábana (Annona muricata), mango (Mangifera indica), mora (Rubís sp), lulo
(Solanum quitoense), maracuyás (Passiflora edulis, Passiflora edulis var flavicarpa), guayaba (Psidium
guajava), banano (Mussa sp), papaya (Carica papaya) entre otras, han sido objeto de estudio tanto en
micropropagación, microinjertación, embriogénesis somática y caracterización molecular.

En la década de 1980 muchas empresas de biotecnología se constituyeron con un objetivo principal, la


propagación in vitro de especies frutales y ornamentales. Casos como el de Biotecol para la producción de
banano, el Centro Frutícola Andino y Universidades como la UCO, iniciaron su producción con un
promedio de 1.5 millones de plantas in vitro al año.

A nivel nacional, Corpoica lidera investigaciones en el área dentro del Plan de Frutales, donde ha
realizado investigaciones sobre el manejo poscosecha de la uchuva, mango y pitahaya, manejo
agronómico, manejo fitosanitario y mejoramiento genético en cítricos, piña, papaya y guayaba, y
programas de cultivos alternativos para zonas secas con aguacate, uva y melón. Adicionalmente, ha
orientado estudios hacia la promoción y producción de los frutales amazónicos como alternativa de
desarrollo para Caquetá, Putumayo y Amazonas.

En cuanto a la vinculación de los pequeños productores con los avances de la biotecnología se destaca el
trabajo conjunto entre Corpoica y la empresa Profrutales Ltda., en la producción de material vegetal in
vitro, y con la Asociación de Moricultores de Risaralda - Asomora para la producción de mora que ha
beneficiado a más de 600 productores. La Corporación Biotec en uva y guanábana, y en tomate de árbol
la UNAL sede Medellín, han logrado transferir su material producido in vitro a los agricultores.

El Plan Nacional de Desarrollo Forestal, aprobado en el año 2000 por el Consejo Nacional Ambiental,
centraliza las intenciones del gobierno nacional de promover la industria maderera como una industria
estratégica para el desarrollo económico del país. De esta forma el plan contiene tres programas:
ordenamiento, conservación y restauración de ecosistemas forestales, cadenas forestales productivas y
desarrollo institucional, los cuales a su vez promueven la investigación forestal.

Dentro de las especies forestales que han sido definidas por el Plan Nacional de Reforestación –CONIF-
MADR, por su potencial comercial y de protección al ambiente se destacan el aliso (Alnus acuminata),
machete (Aspidosperma dugandii), abarco (Cariniana pyriformis), cedro rojo (Cedrela odorata), nogal
cafetero (Cordia alliodora), eucalipto (Eucalyptus grandis), melina (Gmelina arborea), cedro nogal
(Juglans neotropica), pino caribe (Pinus caribeae), Ocobo (Tabebuia rosea), teca (Tectona grandis).

En cuanto a especies con productos no maderables, como es el caso del caucho (Hevea brasiliensis) se
han adelantado trabajos en embriogénesis somática; guadua (Guadua angustifolia) sobre
micropropagación y marcadores moleculares y en frutales tales como: aguacate (Persea americana),

21
guanábana (Anona muricata), guayaba (Psidium guajava), inchi (Cariodendron orinocesis) que pueden
además ser involucrados en proyectos de agroforestería12. Una vez definidas las especies prioritarias para
conservación ex situ, los Institutos de Investigación, con la participación de las universidades, la
Corporación Nacional de Investigación y Fomento Forestal - CONIF y La Federación Nacional de
Cafeteros –Federacafé identificarán las fuentes de germoplasma de las especies amenazadas o en peligro
de extinción, definirán y desarrollarán protocolos de manejo de éstas, realizarán el establecimiento y
manejo de rodales semilleros y buscarán el mejoramiento productivo mediante actividades de
mejoramiento genético.

Por otra parte el Plan Nacional de Desarrollo 2002-2006 propone como estrategia para el progreso de
zonas deprimidas y en conflicto, impulsar proyectos forestales para la generación de ingresos. La
aplicación de la biotecnología en la reproducción y el mejoramiento de especies usadas para la
producción forestal son relativamente recientes a nivel nacional. En forma muy general puede decirse que
las técnicas biotecnológicas utilizadas a nivel internacional se basan en marcadores moleculares para
estimar la variabilidad genética intra e interespecies, realizar estudios de filogenia, determinar
características genéticas con condiciones fenotípicas asociadas que pueden derivar en características
cuantitativamente importantes – ventajosas – dentro de la producción, y la investigación del flujo
genético, migración, frecuencias genéticas y genotípicas, para conservación de especies forestales13.

Estudios realizados por la Universidad Tecnológica de Pereira – UTP para la caracterización molecular de
aliso (Alnus acuminata), nogal cafetero (Cordia alliodora), guadua (Guadua angustifolia), ocobo
(Tabebuia rosea) en la zona cafetera colombiana, han contribuido a un mejor conocimiento de la
diversidad de estas especies que están siendo utilizadas en los programas de reforestación.

La aplicación de técnicas de micropropagación han sido ampliamente utilizados para la multiplicación de


especies forestales recalcitrantes y con características de interés agroindustrial, que presentan además
problemas en la germinación de la semilla. La Unidad de Biotecnología de la Pontificia Universidad
Javeriana - PUJ durante los últimos diez años ha estandarizado protocolos para la micropropagación de
teca (Tectona grandis), eucalipto (Eucaliptus globulus y tereticornis) y aliso (Alnus acuminata),
Podocarpus (Decusocarpus rospigliosi). Para ocobo (Tabebuia rosea) las plantas en la actualidad están en
proceso de adaptación en campo como fuente de material para programas de reforestación. La UCO y la
PUJ han establecido convenios con empresas reforestadotas como Refocosta para la producción de teca
(Tectona grandis), aunque la demanda de material ha venido decreciendo. Así mismo en el Valle del
Cauca hay experiencias entre la Universidad del Valle, la Corporación Biotec y Smurfit Cartón de
Colombia S.A. en la caracterización y propagación del eucalipto (Eucaliptus globulus y tereticornis).

5. Colombia

El sector agrícola en Colombia es de mucha importancia para el sistema económico nacional, sin
embargo, en los últimos años a mostrado una tendencia negativa en términos de reducción de áreas
cosechadas, participación en el PIB y balanza comercial. La necesidad de incorporar agrobiotecnologías
en los sistemas productivos son imperantes, en especial cuando la innovación y solución de problemas
integrales de los cultivos son los factores que permiten reforzar la competitividad y la seguridad
alimentaria.

5.1 Los cultivos

Según los indicadores publicados por la Dirección de Desarrollo Rural Sostenible – DDRS del
Departamento Nacional de Planeación - DNP14, para el 2003 en el país se cultivan 3´940.044 hectáreas,
de las cuales el 41% son cultivos transitorios entre los que se destacan maíz, arroz, papa fríjol y
hortalizas, y el 59% permanentes, entre los que se incluyen palma africana, caña, plátano, yuca, frutales y

12 Fuente: Plan Nacional de Desarrollo Forestal. Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural. Ministerio

del Medio Ambiente, Ministerio de Comercio Exterior, Departamento Nacional de Planeación.


Disponible en http://www.minambiente.gov.co/pagina_resultados.asp?cat_id=511 consultada el 06 de
septiembre de 2005.
13 Ver – Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación FAO –

http://www.fao.org/biotech/sector5.asp?lang=es .Visitado en: 02 Septiembre de 2005.


14
http://www.dnp.gov.co/paginas_detalle.aspx?idp=83

22
café. A continuación se presenta un panorama general de algunos de los principales cultivos con los que
cuenta el país, y los avances en investigaciones que aplican la biotecnología agrícola.

5.1.1 Frutales

Según Corpoica en los últimos 15 años, el sector frutícola mostró un crecimiento anual promedio en área
de 13.3% y en valor de la producción alcanzó una tasa promedio de crecimiento anual de 14.3%, la más
alta entre los renglones agrícolas. El crecimiento del sector frutícola ha sido fundamental para el
desarrollo socioeconómico de las zonas productoras. Lo anterior se sustenta en la potencialidad para la
generación de empleo rural, la posibilidad de generar ingresos adicionales, la identificación de
alternativas sostenibles para atender problemas de degradación de recursos naturales, sustituir cultivos
ilícitos y generar agroindustrias en el país. Entre 2001 y 2004 el incremento del área sembrada en frutales
fue del 16%, con un área total de 199.277 hectáreas. Los cultivos más importantes en términos de su
participación en el área cosechada en 2004 fueron cítricos con el 22%, seguido de aguacate 8%, banano
con el 7,5%, mango 7,1%, guayaba con el 6,8%, piña con el 5,5% y mora con el 5%. En cuanto a
rendimientos, los cultivos de piña, fresa, papaya, limón, mandarina y tomate de árbol son los más
representativos.

El Gobierno Nacional ha identificado en los frutales exóticos y en los cítricos, mercados potenciales
atractivos que hacen rentable la inversión en estos cultivos. Por esta razón está llevando a cabo acciones
para la promoción y fortalecimiento de estos productos a nivel nacional. En el país, se han consolidado
acuerdos nacionales de competitividad en frutas para industria y frutas para manejo en fresco, que unidas
a las ya establecidas que incluyen las hortalizas y donde se destacan los cítricos, plátano y productos
hortofrutícolas promisorios exportables, conforman el panorama hortofrutícola nacional.

El 45% del área cultivada en frutales se concentra en cuatro departamentos del país: Santander,
Cundinamarca, Valle del Cauca y Tolima en su orden. Los cultivos de piña, guayaba, aguacate y mora en
el departamento de Santander son los más representativos del país en términos de producción total,
mientras que Cundinamarca se destaca por la producción de cítricos y mangos y el Valle del Cauca por la
producción de maracuyá. El resto del área frutícola está representada en 19 departamentos (DDRS –
DNP). Aunque en este documento no se reportan los frutales amazónicos como el copoazú y el arazá,
éstos constituyen una ventaja comparativa importante para el país debido a su carácter exótico que puede
ser promovido en el mercado internacional.

De acuerdo con el documento Visión Colombia II Centenario 2019, los principales frutales identificados
como promisorios por su potencial comercial están: Para exportación: uchuva, bananito, limón tahití,
maracuyá, pitahaya, piña golden, mango, feijoa y lulo, y para el mercado doméstico: tomate de árbol,
granadilla, aguacate, curaba, fresa, mora y papaya (Presidencia de la República y DNP, 2005).

La aplicación de la biotecnología en el sector frutícola se ve representada en trabajos como: “Producción


de explantes de limón en condiciones controladas y su multiplicación in vitro” en la Universidad de
Sucre. En pasifloras (maracuyá, curaba y granadilla) se llevaron a cabo investigaciones utilizando
marcadores para ADNcp, ADNm y RFLP y en mango está el “Análisis de la diversidad genética de
Mangifera índica en cinco regiones del país utilizando marcadores RAPD” en la PUJ. En piña existe un
estudio para la “Obtención de plántulas de Anana comosus (piña) mediante cultivo in vitro a partir de
yemas axilares” de la Universidad del Quindío. También se reporta el estudio “Uso de cultivares
tolerantes: alternativa para el manejo de antracnosis en mango” del Grupo de investigación fitosanitaria
en frutas y hortalizas tropicales - FITOFRUHT de Corpoica. Para lulo y mora se encuentra el trabajo
“Micropropagación, selección y ensayos preliminares de tolerancia a salinidad y toxicidad en aluminio en
materiales de lulo y mora cultivados en el altiplano de Boyacá” en la Universidad Pedagógica y
Tecnológica de Colombia – Tunja.

En tomate de árbol se reportan los trabajos, “Avances sobre la selección in vitro de células de tomate de
árbol (Solanum betaceae. Bohs) por su resistencia a la toxina del hongo Colletotrichum gloeosporioides”,
“Factores que influyen en la transformación del tomate de árbol (Cyphomandra betacea mediante el uso
de Agrobacterium tumefaciens” y “Sistemas biotecnológicos para la selección acelerada del tomate de
árbol (Solanum betaceae. Bohs) por su resistencia a la antracnosis” de la UNAL sede Medellín. En

23
Curuba está el estudio “Conservación in vitro de germoplasma de curuba de castilla (Passiflora tripartita
var. mollisima)”, de la PUJ. Para mora de castilla en la Universidad Tecnológica de Pereira se desarrolló
la “Caracterización molecular de germoplasma de mora de Castilla (Rubus glaucus)”.

Por último la Corporación Biotec desarrolló el estudio “Avances en propagación clonal y caracterización
molecular del guanábano (Annona muricata L.) para el desarrollo de material de siembra de óptima
calidad genética y sanitaria”, y en el ICA el Grupo laboratorio nacional de análisis molecular ha
desarrollado el único trabajo en transformación genética para la “resistencia transgénica contra el virus
motoso del enanismo de la frambuesa”.

5.1.2 Hortalizas

En el país existen 92.503 hectáreas cultivadas en hortalizas. Las más importantes son arveja con el 28,8%
del total del área cultivada, seguida por tomate con el 17%, cebolla cabezona y cebolla junca con el 11%
cada una, zanahoria con el 6,7% y habichuela con el 5,3%. Cerca del 45% del área sembrada está
concentrada en los departamentos de Boyacá y Cundinamarca. Nariño cuenta con el 10% y los
departamentos de Tolima, Norte de Santander, Huila, Valle del Cauca y Santander representan un 32%
del área total nacional. El resto de la producción se encuentra ubicada en 14 departamentos.

Las hortalizas identificadas como promisorias en el documento Visión Colombia II Centenario 2019 son:
ají, brócoli, cebolla, espárragos, pimentón, lechuga y alcachofa como potencialmente exportables, y para
el mercado doméstico se identifica: tomate, ajo, arveja y habichuela (Presidencia de la República y DNP,
2005).

El grupo Mejoramiento Genético, Agronomía y Producción de Semillas de Hortalizas de la UNAL sede


Bogotá cuenta con un programa de investigación para el mejoramiento genético y la producción de
semillas para hortalizas. La UNAL sede Bogotá y el SINCHI han realizado la “Caracterización molecular
por ALFP de germoplasma de Capsicum (ají) colectado en la región Amazónica”, y la Universidad de
Córdoba cuenta con la “Evaluación de diferentes métodos de conservación de semillas de ají (Capsicum
annum L.) en el Sinú medio”.

En Cebolla, Corpoica realizó la investigación “Selección de bacterias y levaduras biocontroladoras del


fitopatógeno Sclerotium cepivorum berk., causante de la pudrición en cebolla de bulbo, Allium cepa L.”.
En espárragos la Universidad del Cauca cuenta con el trabajo “Establecimiento de una metodología de
cultivo in vitro para la micropropagación del espárrago. Asparagus officinalis L.” La UNAL sede Bogotá
reporta la “Producción y evaluación de 21 híbridos F1 de pimentón Capsicum annuum L. a través de la
habilidad combinatoria”, y “Selección de líneas promisorias de pimentón, Capsicum annuum L. a partir
de una población dialélica”.

En tomate se destacan los trabajos “Insecticida microbiano granulado para el control de Rhizopus
stolonifer en poscosecha de tomate” y “Control biológico de enfermedades foliares del cultivo de tomate
(Lycopersicon esculentum Mill) con énfasis en mildeo polvoso (Oidiam sp.)” de Corpoica. En habichuela
la UNAL sede Bogotá cuenta con el trabajo “Cultivar de habichuela mejorado genéticamente: Phaseolus
vulgaris: UNAPAL –MILENIO”.

Para zanahoria se reportan dos investigaciones, la primera de la Universidad Católica de Oriente con
“Producción de semilla básica de zanahoria (Daucus carota) de la variedad Danvers 126 mediante
embriogénesis somática”, y de la Universidad de Antioquia - UdeA con “Transformación de raíces de
Kudzu (Pueraria phaseoloides) y zanahoria (Daucus carota var. danvers 126) con diferentes cepas de
Agrobacterium rhizogenes para multiplicación de hongos MA”.

5.1.3 Tubérculos

La papa ha sido catalogada como potencialmente exportable en el documento Visión Colombia II


Centenario 2019, mientras que la arracacha, la yuca y el ñame tienen potencial para el mercado interno
(Presidencia de la República y DNP, 2005). En papa la dinámica del cultivo se basa en las demandas
internas de los países. Tan solo el 2.6% de la producción mundial es exportada, donde Colombia ocupa el
puesto 20, exportando cerca de 30 mil toneladas de las casi 3 millones de toneladas que produce en
165.274 hectáreas (MADR, 2005b). El ñame presenta 24.685 hectáreas sembradas en 2003 y genera

24
282.541 toneladas. La yuca reporta 174.444 hectáreas y 1´840.717 toneladas y en arracacha existen 8.012
hectáreas con 95.032 toneladas.

Colombia cuenta en la actualidad con desarrollos biotecnológicos importantes en este campo por parte de
investigadores nacionales. Casos modelo son los trabajos de la UNAL sede Bogotá entre los que se
encuentra: “Estudios orientados a la transformación de papa criolla mediada por Agrobacterium
tumafaciens”. “Desarrollo de un vector binario para transformación de papa criolla con genes que
confieren resistencia a insectos”. “Papa criolla (Solanum phureja) y papa de año (Solanum tuberosum)
con resistencia transgénica a insectos)” y “transformación de papa criolla (Solanum phureja) variedad
Yema de Huevo con un gen que codifica para un inhibidor de proteasa derivado del pomelo (Citrus x
Paradisi)” y “Caracterización molecular con RAPD de la colección Colombiana de Solanum phureja”.

En el Centro para Investigaciones Biológicas - CIB y la UNAL sede Medellín se han desarrollado
investigaciones para la “obtención de líneas de papa transgénicas portadoras del gen CryIA (b) de
Bacillus thuringiensis” y “Desarrollo de líneas de papa transgénicas con resistencia a Tecia solanívora”.

Para otros tubérculos se destacan los estudios de “Caracterización molecular de algunas especies y
variedades de ñame (Dioscorea spp.) de Colombia a través de AFLP” de la UNAL sede Bogotá, el ICA
con la “Primera caracterización molecular de variedades de ñame presentes en la Costa Atlántica
Colombiana”, y la Universidad de Sucre con la “Micropropagación in vitro de la yuca (Manihot esculenta
crantz) variedad Venezolana, utilizando la técnica de segmentos nodales”.

5.1.4 Cereales

La Federación Nacional de Cereales - FENALCE es el gremio que reúne los productores de cereales
como maíz, avena, trigo, sorgo y cebada. Otros granos como arroz y soya están representados por otras
organizaciones de carácter gremial. Según datos de la DDRS el área total sembrada en cereales a 2003 en
el país alcanza 1.189.849 hectáreas. El maíz representa el 48% del total área sembrada, seguido por el
arroz con el 42%. La cebada, el sorgo, la soya y el trigo son cultivos que tienen una tendencia a la baja y
representan tan solo el 9.7% del total nacional.

En el documento Visión Colombia II Centenario 2019 se proponen como potencialmente exportables el


arroz y el maíz amarillo y blanco.

Para arroz se cuenta con la investigación del ICA “Identificación de marcadores para la resistencia a la
enfermedad de la hoja blanca del arroz en programas de mejoramiento” y de la Universidad de los Andes
“Gene-tagging para la búsqueda de marcadores de resistencia a patógenos del arroz”. Para maíz se
reportan los trabajos “Generación e implementación de una tecnología para el control biológico de
Spodoptera frugiperda en cultivo del maíz” del ICA, y “Hongos de micorriza arbuscular en residuos de
Tithonia diversifolia utilizada como abono verde en cultivo de maíz (Zea mays) en Santander de
Quilichao Cauca” de la PUJ. Corpoica adelanta un proyecto de investigación con QTL en maíz asociado a
suelos ácidos.

5.1.5 Café

Para el 2002 se reporta 775.000 hectáreas dedicadas al cultivo del café. La producción asciende a 686.840
ton/año y un rendimiento promedio de 0.889 ton/ha. La zona de mayor producción se encuentra en los
departamentos de Quindío, Caldas y Risaralda, zona mejor conocida como el eje cafetero (MADR,
2005a).

Desde 1991 Cenicafé inició trabajos en transgénesis a través del “Desarrollo de un sistema para la
producción de plantas transgénicas de café” el cual fue financiado por Colciencias a través del PNB.
Desde entonces se han realizado nuevas investigaciones tendientes al control de plagas como la
“Evaluación de un promotor especifico del endosperma del café en plantas transgénicas de tabaco y café”,
"Uso de quitinasas en plantas transgénicas para el control de insectos”. “Crecimiento y desarrollo
influenciado por la inserción de enzimas quitinolíticas bacterianas en plantas transgénicas”, “Transgenes
bacterianos quitinolíticos como defensa fitoquímica contra insectos herbívoros”. “Transgenes
quitinolíticos de Streptomyces albidoflavus como defensa fitoquímica contra insectos herbívoros”.

25
La aplicación de marcadores moleculares para el “Análisis de segregantes agrupados para la búsqueda de
marcadores asociados a características de interés en café”, “Uso de marcadores RAPD para identificar
razas de roya del café” y “Uso de los marcadores moleculares en café con énfasis en la resistencia a
nematodos” son otros de los trabajos desarrollados por Cenicafé.

5.1.6 Caña de Azúcar

El país cuenta con 171.837 hectáreas y una producción de 2.522.637 toneladas. Este cultivo está ubicado
principalmente en el Valle del Cauca y su industria se soporta en los ingenios que abastecen diferentes
mercados. El Centro de Investigación de Caña - Cenicaña ha adelantado estudios para la “evaluación de la
resistencia al virus del síndrome de la hoja amarrilla (Sugarcane Yellow Leaf Virus Sc YLV) en plantas
transgénicas de caña de azúcar empleando el áfido Melanaphis sacchari como vector de transmisión” y
para el análisis de la “Diversidad genética en híbridos de caña de azúcar cultivados en Colombia,
mediante el uso de marcadores moleculares”.

5.1.7 Palma Africana

En el país se reportan 188.264 hectáreas y 651.858 toneladas con un rendimiento promedio de 18 ton
fruta/ha Más del 90% del área cultivada se encuentra en los departamentos de Meta, Santander, Nariño,
Cesar, Magdalena (DDRS – DNP). El 21% de la producción de fruta se dedica a la extracción de aceite,
el cual representa 600.000 toneladas por año. Con la aplicación de herramientas biotecnológicas se han
llevado a cabo los trabajos de “Identificación de marcadores moleculares RAPD asociados con la
resistencia al complejo pudrición de cogollo en palma de aceite” de la PUJ, el ICA realizó el “Estudio de
la diversidad genética de la palma de cera del Quindío Ceroxylon quindiuense (Karsten) H. Wendl
mediante marcadores moleculares. microsatélites”.

El Centro de Investigación en Palma de Aceite - Cenipalma cuenta con las “Colecciones genéticas de
palma de aceite Elaeis guineensis (Jacq.) y Elaeis oleifera (H.B.K). También tiene un estudio sobre la
“Relación de las poliaminas con el complejo de pudrición del cogollo”.

5.1.8 Ornamentales

La Asociación Colombiana de Productores de Flores – Asocolflores, reporta que en el país existen más de
6.544 hectáreas, de las cuales el 85% se encuentran en la sabana de Bogotá, 12% en Antioquia y el 3%
restante en el eje cafetero, el Valle del Cauca y Cauca. En 2003 196.000 toneladas de flores se produjeron
en el país y las exportaciones ascendieron a US$ 681 millones. Dentro de las principales especies
exportadas están la rosa con el 29%, el clavel con el 17%, el miniclavel con el 9% el crisantemos con el
2% y otros con el 43% (Asocolflores, 2005).

Dado el importante crecimiento del sector ornamental y la estructura de comercialización con la que
cuenta, el país ha logrado afianzar su posicionamiento en el mercado internacional. Ello ha motivado a
algunas empresas privadas a establecer su propia infraestructura para una mejor y más estable producción,
mediante la aplicación de técnicas biotecnológicas. Así mismo, los centros universitarios vienen
trabajando conjuntamente con empresas comercializadoras o con floricultores particulares para la
producción de material vegetal libre de virus.

En el país existen 202 compañías asociadas de las cuales solo dos han emprendido procesos de
investigación para la generación de nuevas variedades. Desde hace más de 15 años América Flor y el
Grupos Chia vienen adelantando actividades de investigación y desarrollo, empleando técnicas como el
cultivo de tejidos y el manejo integrado de plagas y enfermedades a través de control físico químico,
biológico y cultural. América Flor cuenta con dos laboratorios de cultivo de tejidos que trabajan en la
producción de plantas a partir de meristemos, hojas, yemas, embriones e inflorescencias, y un laboratorio
de sanidad vegetal para certificación de materiales libres de virus mediante ELISA y electroforesis. Su
capacidad tecnológica instalada le permite producir cerca de 40 especies, no solo ornamentales sino
también papa y banano. Las principales especies ornamentales incluyen Gerberas y Gypsophillias.

La Empresa Colombiana de Biotecnología ha dedicado sus esfuerzos a la producción in vitro de clavel,


pompón, crisantemo, stilosantes, gérbera y otras especies ornamentales cuya producción tiene como

26
destino los floricultores colombianos. También incursionó en frutales como mora. Universidades como la
PUJ con el proyecto “Transformación genética de dos variedades de crisantemo empleando
Agrobacterium tumefaciens”, la UCO con el proyecto “Resistencia de variedades de crisantemo a la
pudrición de raíces”, la UdeA con el proyecto “Evaluación de la variabilidad genética de plántulas de
Heliconia stricta Huber obtenidas a partir de embriones somáticos mediante AFLP”, “Expresión
transiente del gen reportero Beta glucuronidasa en embriones somáticos de Heliconia stricta Huber
transformados con Agrobacterium tumefaciens” y la Universidad Tecnológica del Chocó - Diego Luis
Córdoba “Transformación genética de embriones somáticos de Heliconia stricta”, lideran la investigación
en ornamentales.

El Clavel Azul fue el primer OGM introducido a Colombia en el año 2000 producto de la modificación
genética con un gen de petunia desarrollado por Florigen y autorizado en Colombia sólo para propagación
y su destino es exclusivamente para exportación.

5.1.9 Algodón

En el año 2003 se sembraron en el país 44.328 hectáreas con 92.244 toneladas (DDRS – DNP), sin
embargo más del 50% de la fibra que requiere la industria colombiana es importada. En este año fue
liberada la variedad de algodón resistente a insectos Bollgard®, una tecnología de la empresa Monsanto
que se empezó a implementar en los departamentos de Córdoba al norte, Tolima en el centro y Valle del
Cauca al suroccidente del país. En la zona del caribe húmedo se sembraron un total de 33.500 hectáreas
de algodón, de las cuales 6.187 corresponden a algodón Bollgard®, es decir un 18.46% del total.

Según Monsanto, para 2004 en el primer semestre se sembraron en el centro del país un total de 23.545
hectáreas, de las cuales 5.191 fueron en algodón Bt, lo que equivale al 22% del total del área. En el
segundo semestre, las siembras se llevaron a cabo en la costa norte con un total de 36.000 hectáreas,
13.438 en Bollgard®, es decir un 37.32% del área total sembrada. Para el primer semestre de 2005 se
sembraron en el interior del país 16.548 hectáreas, 11.992 en Bollgard®, equivalentes al 72.46% del total.
Adicionalmente en la actualidad esta compañía tiene a disposición la tecnología de algodón resistente a
herbicidas (Algodón RR).

Estas cifras muestran un importante crecimiento de la adopción de OGM por parte de grandes y pequeños
agricultores que están recibiendo los beneficios de esta nueva tecnología en términos de rendimientos y
costos de producción.

5.1.10 Otros cultivos

Para el 2003 se reportan 99.975 hectáreas en cacao, con una producción de 52.273 toneladas (DDRS –
DNP). Con el uso de biotecnologías ha sido posible la “Caracterización molecular de accesiones de un
banco de germoplasma del género Theobroma de la región amazónica” por parte del Instituto Amazónico
de Investigaciones Científicas SINCHI, y la “Determinación de la variación somaclonal de seis genotipos
de cacao mediante la utilización de marcadores moleculares tipo RAPD y SSR y técnicas citogenéticas”
por la Universidad Francisco De Paula Santander.

Existen en el país 114.307 hectáreas de fríjol y una producción de 136.174 toneladas en 2003 distribuidos
en la mayor parte del territorio nacional, por cuanto ha sido posible adaptar variedades tanto para clima
frío como cálido. “Análisis de la diversidad genética de fríjol lima Phaseolus lunatus L de Colombia a
través de marcadores moleculares” y la “Identificación de marcadores moleculares ligados a genes de
resistencia a mancha angular de fríjol” han sido desarrollados por la Universidad Tecnológica del Chocó -
Diego Luis Córdoba y el Centro Internacional De Agricultura Tropical – CIAT respectivamente.
También se destaca el “Desarrollo de mapas genéticos para el mejoramiento del contenido de
micronutrientes (Fe y Zn) en fríjoles andinos, como alternativa para reducir las deficiencias nutricionales
de la población colombiana” del ICA.

5.2 La investigación y las instituciones: situación, futuro y principales proyectos

En Colombia el avance en biotecnología agrícola en los últimos 14 años ha sido notable y los impactos en
el capital social son significativos a nivel político, científico y comercial. La investigación biotecnológica
se ha institucionalizado en torno al Programa Nacional de Biotecnología, donde se formaron redes
sociales y comunidades científicas bien cohesionadas. Las relaciones personales que se evidencian en la

27
colaboración científica a través de coautorías, y el número de relaciones entre grupos, empresas e
instituciones del Estado, indican que la creación de cambios en los sistemas productivos se desprende en
varias ocasiones de las actividades de investigación y desarrollo en agrobiotecnologías bien coordinadas.

A través de su historia el Programa ha tenido un énfasis en la financiación de proyectos de investigación


para el sector agrícola. De los 174 proyectos financiados a través de Colciencias, 99 (56.8%) fueron el
área agrícola. En 1993 el país contaba con 30 unidades de investigación. Para 1999 se reportaron 42
grupos (Orozco y Olaya, 2004) y en 2003 se identificaron 45 grupos de investigación en el sector agrícola
(Orozco y Carrizosa, 2004).

La información presentada a continuación es construida con base en los registros de la plataforma ScienTI
Colombia, base de datos GrupLAC con corte a enero de 2005 donde se presenta un análisis detallado de
la capacidad científica y tecnológica de los grupos que trabajan en biotecnología agrícola.

Para 2005 se han identificado 62 grupos de investigación que tienen al menos un producto de
investigación y declaran su afiliación entre los Programa Nacionales de Biotecnología, Ciencia y
Tecnologías Agropecuarias y Medio Ambiente y Hábitat, con un total de 1125 investigadores. Más de la
mitad de los grupos pertenecen a universidades públicas. El Grupo Laboratorio Nacional de Análisis
Molecular del ICA es la única institución pública registrada (Figura 1).

Centro de
Investigación
Mixto Entidad
11% Gubernamental
Centro de 2%
Investigación
Privado
5% Universidad
Pública
Instituto de
55%
Investigación
Público
8%
Universidad
Privada
19%

Figura 1. Distribución de los grupos de investigación registrados en ScienTI según el sector al que
pertenece.

La mayoría de los grupos se encuentran ubicados en el Distrito Capital, Antioquia y Caldas y en tres
instituciones, la UNAL sede Bogotá, Universidad de Antioquia - UdeA y Cenicafé en Caldas como se
muestra en la figura 2.

28
Norte Santander
Magdalena
3%
5% Boyacá
Cauca Córdoba 5%
Valle 3%
5%
5% Chocó
Huila
2%
2%
Caldas Risaralda
14% 2%
Sucre
2%
Nariño
2%

Amazonas
Antioquia 2%
18% Distrito Capital
30%

Figura 2. Distribución de los grupos por ubicación geográfica


Entre 1974 y 2005 los grupos de investigación han generado un total de 673 productos y 1390 proyectos
para 12 áreas del conocimiento dentro de la biotecnología agrícola. La mayor actividad de los grupos se
encuentra concentrada en agronomía donde se reportan 377 productos, 823 proyectos y 685
investigadores. En las figuras 3 y 4 se presenta un panorama de la capacidad científica por áreas del
conocimiento.

Productos
Investigadores
900
800 685 Proyectos
700
600
500 377
400
300 177
200 83 73 51 25 39
100 25 13 25 48
0
Agronomía Biología Recursos Ingeniería Botánica Genética
General Forestales e Agrícola
Ingeniería
Forestal
Figura 3. Distribución de la capacidad científica por áreas del conocimiento con mayor participación

29
Productos
80 Investigadores
70 Proyectos
60
50 39
40
26
30 20 10 14 19
13 13
20 8 8 6
10 1
0
Ciencia y Fisiología Ingeniería Geociencias Bioquímica Ingeniería
Tecnología vegetal Química de
de Alimentos Producción
Figura 4. Distribución de la capacidad científica por áreas del conocimiento con menor participación

La creación de redes de colaboración científica ha sido uno de los mayores impactos de la política del
PNB. En biotecnología agrícola se observan las siguientes medidas como indicadores del capital social
(Tabla 2 y 3), para los tres periodos en los que se divide la gestión de la política en el marco del Sistema
Nacional de Ciencia y Tecnología de Colombia.

1991-1994 1995-1998 1999-2004


Investigadores 15 49 137
Relaciones 24 67 473
Densidad 0.229 0.057 0.051
Comunidades 4 11 18
Aislados 1 2 2
Sum 48 134 946
Media 3.2 2.735 6.905
Desv. Est 1.558 1.925 5.29
Min 0 0 0
Max 6 12 24
Tabla 2. Medidas del capital social en grupos que se afiliaron al Programa Nacional de Biotecnología
como principal y al Programa Nacional de Ciencias y Tecnologías Agropecuarias como secundario.

Figura 4. Sociograma de los investigadores que se afiliaron al Programa Nacional de Biotecnología como
principal y al Programa Nacional de Ciencias y Tecnologías Agropecuarias como secundario

30
De lo anterior se concluye que cada científico tiene en promedio 7 relaciones por coautorías, se han
formado 15 comunidades científicas con más de tres investigadores y presentan una densidad del 5% en
su red. Esta densidad mide el grado de relaciones efectivas entre el total de relaciones posibles,
permitiendo comparar la cohesión de las diferentes redes.

1991-1994 1995-1998 1999-2004


Investigadores 28 88 205
Relaciones 50 142 373
Densidad 0.132 0.037 0.018
Comunidades 7 14 19
Aislados 3 3 3
Media 3.571 3.227 3.639
Desv. Est 2.145 2.851 3.407
Min 0 0 0
Max 10 21 30
Tabla 3. Medidas del capital social en grupos que se afiliaron al Programa Nacional de Ciencias y
Tecnologías Agropecuarias como programa principal y al Programa Nacional de Biotecnología como
secundario

Figura 5. Sociograma de los investigadores que se afiliaron al Programa Nacional de Ciencias y


Tecnologías Agropecuarias como programa principal y al Programa Nacional de Biotecnología como
secundario

De lo anterior se puede concluir que la red de coautorías es más densa en términos de relaciones entre los
científicos en ciencia y tecnología agropecuaria que la existente entre científicos que declaran su
afiliación al PNB como primera opción. En promedio cada científico tiene 3 relaciones, sin embargo las
relaciones entre comunidades hace que el capital social de esta red sea mayor.

A continuación se presentan los sociogramas de cooperación entre las instituciones y los grupos que se
afiliaron al Programa Nacional de Biotecnología como principal y al Programa Nacional de Ciencias y
Tecnologías Agropecuarias como secundario.

31
Figura 6. Redes de cooperación entre las instituciones y los grupos que se afiliaron al Programa Nacional
de Biotecnología como principal y al Programa Nacional de Ciencias y Tecnologías Agropecuarias como
secundario.

Figura 7. Grafo de centralidad entre las instituciones y los grupos que se afiliaron al Programa Nacional
de Biotecnología como principal y al Programa Nacional de Ciencias y Tecnologías Agropecuarias como
secundario.
En esta figura se aprecia la centralidad entendida como el grado en que se relacionan las instituciones,
donde Colciencias, la Unidad de Biotecnología Vegetal de la Pontificia Universidad Javeriana y el
Instituto de Biotecnología de la Universidad Nacional de Colombia son las entidades con mayor número
de relaciones en la red.

32
A continuación se presentan los sociogramas de cooperación entre las instituciones y los grupos que se
afiliaron al Programa Nacional de Ciencias y Tecnologías Agropecuarias como principal y al Programa
Nacional de Biotecnología como secundario.

Figura 8. Redes de cooperación entre las instituciones y los grupos que se afiliaron al Programa Nacional
de Ciencias y Tecnologías Agropecuarias como principal y al Programa Nacional de Biotecnología como
secundario.

33
Figura 9. Grafo de centralidad entre las instituciones y los grupos que se afiliaron al Programa Nacional
de Ciencias y Tecnologías Agropecuarias como principal y al Programa Nacional de Biotecnología como
secundario.

Principales biotecnologías utilizadas:

Los grupos de investigación antes descritos reportan en ScienTI Colombia las siguientes áreas de
conocimiento a las cuales están asociadas sus productos: Agronomía, floricultura, parques y jardines,
cultivo de tejidos vegetales, criopreservación, entomología agrícola, fitopatología, estudio de poblaciones
virales, diagnóstico serológicos en tejidos vegetales, microbiología agrícola, taxonomía vegetal,
diversidad genética, fisiología de plantas, biología molecular, estrés abiótico y mejoramiento vegetal.

El país cuenta con desarrollos importantes en diagnóstico para evaluación, seguimiento y certificación
fitosanitaria del material vegetal, lo cual debe ir ligado con los con los avances en la selección,
caracterización, propagación, conservación y mejoramiento de plantas. Varios laboratorios están
aplicando biotecnologías a nivel molecular que ha permito la ubicación de secuencias genéticas asociadas
a características de interés agronómico. Resta por evaluar la funcionalidad de los genes identificados y el
desarrollo de aplicaciones para el manejo y control de limitantes en la agricultura.

Para la investigación en biodiversidad y recursos genéticos, en Colombia se reportan 48 técnicas


diferentes, siendo la multiplicación de plantas in vitro la de mayor aplicación en los 47 grupos
participantes. La siguiente gráfica muestra el porcentaje de utilización de las principales biotecnologías
por país, de acuerdo con los resultados del estudio realizado por Roca (2003) para la CAF y la CEPAL.

34
Figura 10. Tecnologías empleadas en Colombia para la investigación en recursos genéticos. Tomado de
Roca (2003)

5.3 Bioseguridad: normativas (avances) en la legislación

Colombia inició el desarrollo de una política agrícola sobre OGM en 1998. El MADR a través del ICA15,
mediante la Resolución No. 03492 de diciembre de 1998 reglamenta y establece los procedimientos para
la introducción, producción, liberación y comercialización de OGM de interés agrícola. Por medio del
Acuerdo 0013 de diciembre de 1998 se crea el Consejo Técnico Nacional – CTN, que mediante el
Acuerdo 0002 de 2002 redefine los integrantes que lo componen. El CTN tiene como función asesorar al
ICA en el estudio técnico de bioseguridad para la liberación de cultivos GM en el mercado. Está
conformado por un representante del MADR, el Ministerio de Protección Social - MPS, el Ministerio de
Ambiente, Vivienda y Desarrollo Territorial - MAVDT, el ICA, la UNAL, ACOSEMILLAS, la
Asociación Nacional de Industriales - ANDI, la Asociación Nacional de Usuarios Campesinos – ANUC
y la Sociedad de Agricultores de Colombia - SAC.

En 2000, Colombia, junto con 104 naciones más firman el Protocolo de Cartagena sobre seguridad de la
biotecnología del Convenio sobre la Diversidad Biológica, instrumento jurídicamente vinculante que
entra en vigencia en nuestro país mediante la ley 740 de 2002 y el cual implica la creación de un sistema
de bioseguridad para el país (Orozco y Carrizosa, 2004).

15
www.ica.gov.co

35
En el contexto del Protocolo de Cartagena, específicamente en los aspectos relacionados con la
implementación de normativa en bioseguridad en Colombia, el país ya cuenta con legislación vigente en
los temas de usos y aplicaciones de OGM y sus derivados para uso agrícola, pecuario y para consumo
humano. Además se encuentran definidas las autoridades competentes, el MADR, MAVDT, el MPS, y en
forma indirecta el Ministerio de Comercio, Industria y Turismo – MCIT y el Ministerio de Relaciones
Exteriores (Cancillería Nacional) como punto focal nacional para el Protocolo de Cartagena.

Dentro de los estudios de bioseguridad se llevan a cabo las evaluaciones de los riesgos potenciales que
podrían generar los OGM para la salud humana, los alimentos y el medio ambiente (Torres, 1999). La
evaluación de riesgo debe realizarse sobre las propiedades del producto independientemente de la técnica
usada para su desarrollo. El riesgo se debe evaluar en relación con las características del gen transferido y
las propiedades de la planta u organismo receptor, los ecosistemas específicos donde se introducirá el
transgénico. Otro principio aceptado, especialmente por los países europeos, es el llamado Principio de
Precaución, según el cual la inexistencia de evidencias sobre los daños potenciales no es razón para no
establecer las normas que se consideren necesarias para prevenir su ocurrencia (Torres, 1999).

Torres también asegura que se deben llevar cuatro etapas para la evaluación del riesgo de las plantas GM.
La primera, denominada ensayos en ambiente confinado, los cuales se llevan a cabo en condiciones
controladas bajo invernadero para evaluar la expresión del gen transferido en el comportamiento de la
planta. La segunda, ensayos en campo experimental, donde se evalúa y mide el flujo de genes. La tercera
llamada ensayos semicomerciales, donde se evalúa el sistema de producción de semillas y por ultimo, las
pruebas a escala comercial en campo para el establecimiento y producción del cultivo.

Finalmente el ICA expidió la Resolución 1063 de 2005 por la cual se expiden normas para el registro de
personas que realicen actividades de importación, comercialización, investigación, desarrollo biológico y
control de calidad de OMG de interés en salud y producción pecuaria, sus derivados y productos que los
contengan. Recientemente el Gobierno Nacional, a través de un esfuerzo conjunto de MADR, MAVDT, y
MPS, expidió el Decreto 4525 de 2005 que representa un avance en la utilización de los instrumentos
legales creados para regular el tema de OGM.

Este Decreto aplica al movimiento transfronterizo, tránsito, manipulación y utilización de los


transgénicos, y básicamente separa las competencias de las autoridades nacionales, dejando la
responsabilidad, de acuerdo al uso de OGM para uso agrícola, pecuario, pesquero y plantaciones
forestales comerciales y agroindustriales en el MADR a través del ICA, uso ambiental el MAVDT y uso
en salud y alimentación humana el MPS.

Consecuencia de ello se crearon tres Comités Técnicos Nacionales de Bioseguridad, como organismos
colegiados que examinan y evalúan las solicitudes presentadas y recomiendan a la Autoridad Competente
la expedición de los actos administrativos que autorizan el desarrollo de las actividades con OGM. De
esta manera en Colombia se abre la oportunidad de participar más ampliamente en los beneficios que
representa la biotecnología moderna.

Por su parte, para la evaluación de OGM de consumo humano se encuentra la Sala Especializada de
Alimentos del Instituto Nacional de Vigilancia de Medicamentos y Alimentos - INVIMA16, entidad
adscrita al MPS, que por decreto 936 de mayo de 1996, llevan a cabo las evaluaciones que resulten
científicamente pertinentes, en el proceso de aprobación para su uso en el país de aditivos, de nuevos
productos desarrollados por biotecnología y demás productos de la competencia de la Sala.
Adicionalmente el decreto 3075 de 1997 en el artículo 54 establece que habrán trámites especiales para
los alimentos obtenidos por biotecnología de tercera generación y/o procesos de ingeniería genética, con
el fin de otorgar el registro sanitario, previo estudio y concepto favorable de la Comisión Revisora - Sala
Especializada de Alimentos, conforme a lo establecido en el Decreto 936 de 1996.

El MPS mediante Resolución 00485 de marzo de 2005 establece el reglamento técnico sobre los
requisitos de rotulado o etiquetado que deben cumplir los alimentos envasados y materias primas de
alimentos para consumo humano. Esta resolución actualmente se encuentra en discusión y entrará en
vigencia a finales de 2005. En el artículo 5 de la resolución se especifica la información que debe
contener el rotulado o etiquetado de los alimentos. El numeral 5.2.2 define que se debe declarar, “en

16
www.invima.gov.co

36
cualquier alimento o ingrediente alimentario obtenido por medio de la biotecnología, la presencia de
cualquier alergeno transferido de cualquiera de los productos enumerados en literal parágrafo del presente
artículo. Cuando no es posible proporcionar información adecuada sobre la presencia de un alergeno por
medio del etiquetado, el alimento que contiene el alérgeno no se podrá comercializar.”

Con relación al artículo 10 se afirma que “los alimentos irradiados o sometidos a radiaciones ionizantes y
los obtenidos por medio de ciertas técnicas de modificación genética o ingeniería genética, deberán
cumplir con las disposiciones específicas de rotulado o etiquetado que para el efecto expida el Gobierno
Nacional.” Actualmente el Gobierno se encuentra desarrollando esta disposición para el etiquetado de
OGM para consumo humano.

Así mismo, las actividades relacionadas con el desarrollo e implementación de la normativa nacional, en
el marco del Proyecto Global Environment Facility y el Banco Mundial - GEF-BM “Desarrollo de
Capacidades para implementar en Colombia el Protocolo de Cartagena en Bioseguridad –Convenio de
Diversidad Biológica”, se encaminan a la concertación y articulación interinstitucional de la normativa y
adecuación de cada uno de los puntos considerados en el Protocolo de Cartagena. El proyecto GEF-BM,
ha sido un espacio de interacción entre las instituciones participantes, en busca la articulación y
complementación de la normativa nacional vigente, relacionada con la implementación del Protocolo de
Cartagena.

Situaciones jurídicas recientes consideran que las revisiones y evaluaciones en bioseguridad relacionadas
con material transgénico, deben involucrar un concepto ambiental a cargo del MAVDT para otorgar o
negar una aprobación para los OGM. El MAVDT está definiendo los procedimientos y especificaciones
para implementar el instrumento de evaluación ambiental de acuerdo con el Protocolo. En el marco del
comité nacional de bioseguridad la principal actividad se centra en la revisión y complementación de los
procedimientos sectoriales en el marco del Protocolo de Cartagena. Avances al respecto, facilitarán la
interacción interinstitucional y por consiguiente la definición de una normativa integrada a través de un
marco comprehensivo general, que involucre a todas las autoridades competentes responsables y que
incluya a todos los sectores.

Las autoridades competentes designadas han estudiado las solicitudes presentadas para aprobación de uso
y comercialización de OGM y sus productos, los cuales involucran estudios de evaluación, gestión de
riesgo y monitoreo:

Desde 1998 el CTN de Bioseguridad Agrícola – ICA ha recibido y procesado desde su establecimiento 12
solicitudes, de las cuales 9 han sido aprobadas, cada una con sus especificidades como cultivo comercial,
ensayos de campo en contención, investigación confinada, dos se encuentran en evaluación y uno ha sido
aplazado como se aprecia en la Tabla 4.

37
Tabla 4. Solicitudes presentadas al ICA para evaluación del CTN Agrícola
Cultivo Solicitante Nueva Característica Estado Actual
Del OMG
Clavel Flores Flor color azul. Aprobada multiplicación para flor
Colombianas cortada. Año 2000 según Evaluación de
Ltda. Riesgos.
Algodón COACOL Resistencia a algunos Aprobado para siembras comerciales
insectos lepidópteros. Córdoba, Tolima, Huila, Valle del
Cauca, Año 2003 según Estudios de
Bioseguridad, Semicomerciales
Aprobado para siembra comercial Caribe
Seco, Año 2004 según Estudios de
Bioseguridad, Semicomerciales
Algodón COACOL Algodón (BT + RR) Aprobado para ensayos semicomerciales
resistente a insectos por el CTNBio del ICA. 2004
lepidópteros y a
herbicidas.
Algodón COACOL Algodón Bollgard II + Sometido para ensayos de bioseguridad
Roundup Ready Flex 2005
resistente a lepidópteros y
a herbicidas
Algodón COACOL Tolerancia al herbicida Aprobado para siembras comerciales
Roundup®. para Caribe Seco y Caribe Húmedo
Colombiano. Año 2004 según Estudios
de Bioseguridad y semicomerciales
Arroz C.I.A.T. Resistencia al virus de la Aprobado para investigación confinada
Hoja blanca. y en pequeña escala en campo. Año
2000 según Evaluación de Riesgos.
Yuca C.I.A.T. Resistencia al barrenador Aprobado para investigación Confinada
del tallo. y en pequeña escala en campo. Año
2000 según Evaluación de Riesgos.
Café CENICAFE Resistencia a Broca. Aprobado para investigación Confinada.
Año 2000, según Evaluación de Riesgos.
Caña de CENICAÑA Resistencia al virus del Aprobado para investigación confinada y
azúcar Síndrome de la hoja a pequeña escala en campo, Año 2003
amarilla. según Evaluación de Riesgos.
Maíz COACOL Resistencia a algunos Aprobado para estudios de Bioseguridad.
insectos lepidópteros Año 2003, según Evaluación de Riesgos.
concluida I fase de bioseguridad, se
espera iniciara la segunda fase.
Maíz COACOL Tolerancia al herbicida En Evaluación de Riesgos en el CTN.
Roundup®
Maíz Dupont Resistente a algunos En Evaluación de Riesgos en el CTN
insectos lepidópteros.
Herculex
Papa Corporación Resistente a algunos Aplazado estudio de Evaluación de
de insectos lepidópteros Riesgos por parte del CTN
Investigacione
s Biológicas
CIB

Fuente: ICA 2005

La Sala Especializada de Alimentos del INVIMA ha aprobado desde su establecimiento 6 solicitudes


relacionadas con OGM y dos se encuentran en evaluación como se muestra en la Tabla 5.

38
Tabla 5 Solicitudes de registro para productos o derivados de OGM presentados al INVIMA (Sala
Especializada de Alimentos y Bebidas Alcohólicas - SEABA)

Producto Nº Registro Nº Resolución Fecha Obsevaciones


Algodón RSAD18I4903 2003015376 06/08/2003 Fabricar y vender aceite refinado de
Bollgard algodón con la tecnología Bollgard
como materia prima para la
producción de alimentos
Algodón RSAD18I5403 2003024575 11/12/2003 Fabricar y vender aceite refinado de
Roundup Ready algodón con la tecnología Roundup
Ready como materia prima para la
producción de alimentos
Maíz Yielgard RSAD18I5503 2003024576 11/12/2003 Fabricar y vender aceite refinado de
maíz con la tecnología Yielgard
como materia prima para la
producción de alimentos
Maíz Yielgard RSAD10I23004 2004002890 26/02/2004 Fabricar y vender harina de maíz con
la tecnología Yielgard como materia
prima para la producción de
preparados con y a base de cereales
Maíz Roundup RSAD18I5604 2004006698 22/04/2004 Fabricar y vender aceite refinado de
Ready maíz con la tecnología Roundup
Ready como materia prima para la
producción de alimentos
Maíz Roundup RSAD10I24904 2004006699 22/04/2004 Fabricar y vender harina de maíz con
Ready la tecnología Roundup Ready como
materia prima para la producción de
preparados con y a base de cereales
Soya Roundup En evaluación Uso como materia prima para la
Ready producción de alimentos
Remolacha En evaluación Uso como materia prima para la
azucarera producción de alimentos
Roundup Ready

Fuente: INVIMA 2005

Con respecto a los estudios de evaluación de riesgo e introducción en Colombia de OGM, el caso
Algodón Bollgard® es el primero en el país. Entre 2000 y 2001 el CTN inicia la evaluación de la
tecnología Bollgard® en el Centro de Investigación de Turipaná en el departamento de Córdoba. Este
algodón de propiedad de Monsanto, ha sido modificado genéticamente con el gen Bt del Bacillus
thuringensis kurstaki B.T.K. para expresar la proteína CryIA(c) que es tóxica para los lepidópteros que
atacan este cultivo. En esta evaluación se realizaron dos estudios. El primero referente a la estimación de
la distancia a la cual el polen del algodonero es transportado por los polinizadores, y el segundo el efecto
del Bollgard® sobre poblaciones de artrópodos y anélidos en campo.

Del primer estudio se dedujo que la transferencia de genes por la diseminación eolítica de polen es
estadísticamente nula. De 3792 muestras tomadas, solo en una semilla de una planta ubicada a un metro
del cultivo ocurrió hibridación natural, en razón a que el polen del algodonero es muy pesado para ser
transportado por el viento a grandes distancias y segundo porque la viabilidad del polen es de sólo 12
horas y la disposición de la flor en la planta para recibirlo es apenas de 3 horas (ICA 2002).

En el segundo estudio se concluyó que la tecnología Bollgard® tuvo efectos muy significativos en las
plagas objetivo, sin afectar los artrópodos que son considerados benéficos para la polinización del
algodonero (ICA, 2003).

39
5.4 Percepción pública (situación y acciones necesarias)

Según el reporte del Council for Biotechnology Information, la percepción pública hacia los OGM en la
agricultura ha venido cambiando favorablemente desde su aparición a mediados de 1990. Mientras que en
Canadá el 52% de la personas apoya el uso de la biotecnología en la agricultura, en EE.UU.la cifra
asciende al 61%. El 44% en Canadá y el 54% en EE.UU. creen que los beneficios son mayores que los
riegos. En cuanto al consumo el 46% y el 49% respectivamente afirman que continuarán comprando
alimentos GM.

En la UE el 63% de los ciudadanos creen que las decisiones deben basarse en consideraciones éticas y
morales. Por otra parte, aquellos que creen que tenemos derecho a explotar la naturaleza para el bienestar
humano (70%), están más inclinados a opinar que la biotecnología y la ingeniería genética podrían tener
un efecto positivo en la calidad de vida en los próximos veinte años (Eurobarometer, 2005). En América
Latina la percepción pública en relación con los alimentos transgénicos, en general es negativa, revelando
una oposición en Chile de 73%, en México 50% y en Brasil 45% (CamBioTec 2003).

La percepción pública de la biotecnología está analizada en Colombia a través de dos fuentes de


información en el país. La primera, entendida como el discurso formal, es la trasmitida por los medios
masivos de comunicación y los documentos divulgados por las instituciones públicas, los cuales desde
una posición informan, opinan, toman decisiones y reglamentan las actividades que hacen uso de la
biotecnología. La segunda, entendida como el discurso informal basado en conversaciones, está ligada a
una red que comunica información y puntos de vista, compuesta por grupos de investigación,
instituciones de educación, empresas nacionales y multinacionales, asociaciones de consumidores y
movimientos ambientalistas, los cuales manejan discursos que fundamentan las realidades en la esfera
pública.

En Colombia existe desde 1991 una política de ciencia y tecnología consecuente con el desarrollo de
variedades y novedosos híbridos transgénicos, la cual ha sido impulsada por el Consejo del Programa
Nacional de Biotecnología que financió proyectos para la obtención de variedades transgénicas de café y
papa y desde 1998 ha existido una política nacional agropecuaria clara en la apertura a la incorporación
de cultivos transgénicos.

En el año 2000 se hizo la primera plantación de un transgénico en el país17 y Colciencias financió un


proyecto sobre la percepción pública de los alimentos transgénicos a la Escuela de Ciencias Humanas de
la Universidad del Rosario, con el ánimo de contribuir al entendimiento de las dinámicas sociales en
relación con los OGM. En el estudio se identificaron 30 artículos de prensa en los tres medios impresos
más importantes del país18, evidenciando en primera instancia la poca divulgación que ha tenido este tema
para el publico en general. Los titulares de las noticias en los dos diarios de mayor circulación en el país
están generalmente vinculados con una percepción negativa sobre los cultivos transgénicos, lo cual incide
de manera decisiva en las imágenes que se forma el publico no especializado en el tema. Titulares en el
diario El Espectador como “Los transgénicos deben identificarse” (Feb 1), “No quieren a los
transgénicos” (Jun 21), “Nuevos ataques contra los transgénicos” (Sept 5), “Los cultivos de la discordia”
(Dic 3), “transgénicos, ¿Salvación o pesadilla?” (Dic 3) y en diario El Tiempo como “Los monstruos de la
manipulación genética” (Febrero 27), “Transgénicos peligrosos” (Mar 27), “Los cultivos transgénicos
pierden terreno” (Abr 3), “El peligro de los transgénicos” (Abr 14), “Más de la comida genética” (Jul 10)
“¿Quiere un tinto... transgénico?” (Sep 3), “Las transformaciones genéticas” (Oct 2) y “ ‘No’ a los
transgénicos” (Oct 12) han sentado una base para la opinión pública.

En 2004 Agro-Bio recopiló la información de prensa para estudiar la situación de las posiciones frente a
los OGM. De los 47 artículos de opinión analizados, el 54% presentan una posición positiva, mientras que
el 46% restante se divide por partes iguales entre negativa y neutra. De los titulares más representativos
destacamos en el diario El Colombiano “Algodón: gigante recuperándose”, (Feb 23), "Organismos
modificados genéticamente OMG” (Abril 26). En el diario Portafolio “Biotecnología y desarrollo” (Feb
25) y “El debate sobre los transgénicos” (Oct 17). De El Universal destacamos “El siglo de la
biotecnología” (Jun 8), en La República “Insectos y Bt” (Sept 6), y finalmente en diario El Tiempo

17
Se plantaron 2 hectáreas de clavel azul, una flor que fue modificado con genes de petunia para producir
un cambio de color.
18
Diario El Tiempo, El Espectador y Revista Semana

40
destacamos “La biodiversidad no es patentable” (Jun 22), “¿En qué va la biotecnología en Colombia?” de
Myriam de Peña quien en ese momento fuera el jefe del Programa Nacional de Biotecnología (Oct 29) y,
una de las principales figuras del ámbito gubernamental, el expresidente Alfonso López Michelsen, en la
columna de opinión de la edición del 21 de noviembre de 2004 publicó un artículo titulado “Resultados
positivos en Colombia. La agrobiotecnología en el 2004.”, en el cual presenta su posición frente a los
beneficios que ha recibido el país gracias a la política que ha promovido la adopción de los cultivos GM
especialmente el avance en algodón.

Por otra parte, los comunicados oficiales de la Presidencia de la República, el MADR y el ICA
específicamente sobre el algodón transgénico muestran otra dimensión sobre las ventajas y beneficios que
trae este cultivo para el país. Las noticias del 7 de octubre de 2002 y 9 de mayo de 2003 publicadas por el
Centro de Noticias del Estado de la Presidencia de la República sobre la aprobación de la siembra de
algodón Bollgard® en el país muestran una visión positiva en términos del aumento de la productividad,
disminución de los costos y la garantía de contar con una agricultura medioambientalmente más limpia.
En estos comunicados también se anuncia que el ICA esta investigando sobre la respuesta de los cultivos
transgénicos de pastos, maíz y arroz en el territorio nacional.

En cuanto a la segunda fuente de información, uno de los casos es el resultado de la investigación de la


Universidad del Rosario que permite concluir que el conocimiento de los ciudadanos en general es
escaso, y que semánticamente en los grupos entrevistados la biotecnología está asociada a los alimentos
que son alterados, manipulados y transformados, y que tienen relación con laboratorios que hacen
genética, donde se obtienen productos anormales, artificiales, buenos, mejorados, naturales y
conservados. Otro estudio realizado por el ICA en 2002 para la ciudad de Bogotá, muestra que la actitud
frente al consumo de alimentos GM es en un 42% positiva y para el 12% es indiferente.

Las dinámicas culturales y económicas son la base para entender la percepción y las acciones que se
toman frente al consumo de alimentos. Colombia no es ajena al debate que existe entre los movimientos
que buscan regresar a la agricultura ancestral promoviendo a través de certificados y sellos verdes la
identificación de los productos orgánicos, y los movimientos que promueven el consumo de alimentos
transgénicos que proveen beneficios para los productores, los consumidores y el medioambiente.

La percepción sobre los “químicos” y los “cultivos transgénicos” actualmente está generalizada en
términos de la alteración de la constitución natural de los alimentos, a lo cual se asocia una imagen de
riesgo que puede traer su consumo para la salud.

La elección de un producto orgánico, uno transgénico o uno obtenido por métodos convencionales está
estrechamente relacionado con los diferentes grupos sociales. Mientras que en los grupos de estratos altos
la capacidad de decisión sobre la alimentación cuenta con mayores criterios, en los estratos bajos la
decisión está ligada a una capacidad de poder adquisitivo restringida donde prima la variable precio. Los
primeros podrán acceder a los productos orgánicos, los cuales tienen en el país una oferta restringida al
existir solo el 1% del área total cultivada y solo un 10% de la producción destinada al mercado nacional,
mientras que el segundo tendrá que consumir los productos más asequibles a su ingreso.

Para generar una percepción publica objetiva sobre los transgénicos, es necesario contar con fuentes de
información idóneas, y que demuestren evidencia científica. Para ello se están llevando a cabo actividades
como talleres, encuentros, seminarios y congresos a nivel nacional dirigidos a diferentes sectores de la
sociedad. Dentro de los principales grupos a quienes van dirigidas estas actividades se destacan
funcionarios de gobierno, gestores de política, medios de comunicación, gremios, académicos y sector
productivo. En estos encuentros se tratan temas como el desarrollo y uso de biotecnologías, bioseguridad,
evaluación y manejo del riesgo en OGM y marcos regulatorios.

5.5 Conservación y agrobiodiversidad

Para el control de la explotación de la biodiversidad han surgido varios convenios y tratados, donde ha
sido necesario un mejor entendimiento de éstos para comprender los conceptos de humanidad y
soberanía. El primero se refiere a que todo lo que hay sobre la tierra es para el bien de la humanidad
entera y el segundo a que los recursos son del país que los posea. De acuerdo con estos conceptos, los
elementos jurídicos más representativos en cuanto a biodiversidad son:

41
• La acción de la FAO define que los recursos fitogenéticos son la piedra angular de la
producción alimenticia, se busca disminuir la utilización de las tierras agrícolas y limitar la
utilización de pesticidas químicos e intentar al máximo la utilización de los recursos
genéticos.
• El CBD prefiere el concepto de soberanía, dice que los estados tienen derecho soberano de
explotar de explotar sus recursos según su propia política ambiental
• El convenio UPOV tiene por objeto construir una unión de estados con sede en Ginebra,
Suiza para la protección de las obtenciones vegetales. Este convenio define las condiciones
en que se garantiza un derecho al obtentor de una variedad vegetal nueva.
• La comisión del acuerdo de Cartagena aprobó un régimen común de protección a los
derechos de los obtentores de variedades vegetales, inspirándose claramente en el convenio
UPOV.

Uno de los principales compromisos establecidos en el CDB ratificado por Colombia mediante Ley 165
de 1994, es aquel que se refiere a que los países procurarán crear las condiciones para facilitar el acceso y
la conservación de recursos genéticos. El CBD dentro de sus objetivos estipula que se debe permitir el
acceso adecuado a los recursos genéticos y facilitar la transferencia apropiada de las tecnologías que se
requieren para investigar estos recursos. Colombia se comprometió a establecer y mantener colecciones
ex situ específicamente en plantas, animales y microorganismos. El MAVDT es la entidad encargada de
regular todos los aspectos que involucran el uso, manejo, investigación, importación, exportación,
distribución y comercio de los recursos genéticos.

Posteriormente, Colombia se acogió a la Decisión Andina 391 de 1996 para establecer un régimen común
de acceso a los recursos genéticos, entendidos como “todo material de naturaleza biológica que contenga
información genética de valor o utilidad real o potencial” y el acceso como “la obtención y utilización de
los recursos genéticos conservados en condiciones ex situ e in situ, de sus productos derivados o, de ser el
caso, de sus componentes intangibles, con fines de investigación, prospección biológica, conservación,
aplicación industrial o aprovechamiento comercial”.

En Colombia mediante la Ley 299 de 1996, se otorga protección a la flora colombiana y se reglamentan
los jardines botánicos como colecciones de plantas vivas científicamente organizadas. Los jardines
podrán manejar herbarios y germoplasma vegetal en bancos de genes o en bancos de semillas, deberán
ejecutar programas permanentes de investigación básica y aplicada, de conservación in situ y ex situ y de
educación. Uno de sus objetivos principales es el de preservar la diversidad genética. Además el artículo
16 define las actividades que cumplen el Herbario Nacional Colombiano - Museo de Historia Natural del
Instituto de Ciencias Naturales de la Universidad Nacional de Colombia, el herbario del Instituto de
Investigación de Recursos Biológicos "Alexander von Humboldt" y los demás herbarios oficiales así
como los integrantes de la Asociación Colombiana de Herbarios.

A su vez, el Decreto 1603 de 1994 estableció que el Instituto de Investigación de Recursos Biológicos
“Alexander von Humboldt” debe mantener acopiadas las colecciones biológicas que surjan en desarrollo
de los permisos de caza científica de flora y las obtenidas por las corporaciones e institutos de
investigación vinculados al MAVDT. El Instituto de Investigación de Recursos Biológicos “Alexander
von Humboldt” identificó 25 bancos de germoplasma, 13 jardines botánicos y 36 herbarios encontrando
22.750 accesiones de germoplasma, 14.490 accesiones en jardines botánicos y 1.344.000 exicados (Torres
y col. 2004).

El gobierno nacional ha encomendado a Corpoica el manejo del sistema de bancos de germoplasma del
Estado colombiano para la agricultura. En él están incluidas las colecciones in situ y ex situ, y un sistema
de bases de datos georeferenciados para algunas especies. Los materiales son conservados en cavas para
las semillas, y en sistemas de criopreservación y condiciones de mínimo crecimiento in vitro para
diferentes explantes. Existe igualmente un banco central especializado de colecciones activas y bancos
satélites en las diferentes regionales de la Corporación.

5.6 Derechos de propiedad intelectual

La propiedad intelectual es un sistema legal que otorga derechos de exclusividad a las personas y
empresas para la explotación comercial de sus creaciones e invenciones. El otorgamiento de los derechos
de propiedad intelectual - DPI se ha justificado para asegurar el retorno de la inversión que se hace para el

42
desarrollo de una invención. Esto resulta especialmente crítico cuando se trata de las nuevas tecnologías,
dentro de las cuales la biotecnología ocupa un papel protagónico.

En 1994 se termina la Ronda de Uruguay del GATT en la cual se firma el Acuerdo de la OMC sobre los
Aspectos de los Derechos de Propiedad Intelectual relacionados con el Comercio – ADPIC. En él se pacta
que los países implementaran sistemas locales de protección a la propiedad intelectual para los productos
y procesos tecnológicos, donde se excluyen “las plantas y los animales, excepto los microorganismos y
los procedimientos esencialmente biológicos para la producción de plantas o animales que no sean
procedimientos no biológicos o microbiológicos.” (OMC, 199419). Sin embargo, aclara que todo país que
excluya las obtenciones vegetales de las patentes debe desarrollar sistemas de protección sui generis para
éstas.

La Decisión 486 de la Comunidad Andina de Naciones – CAN que entró en vigencia el 1 de diciembre de
2000, reafirma las disposiciones del ADPIC para los países miembros, entre ellas el artículo 20 donde se
nombran las excepciones de patentabilidad. Así mismo en los sistemas de DPI se acepta generalmente
que los genes no son objeto de patente, ya que al estar presentes en la naturaleza, su descubrimiento no
implica una invención humana.

Las primeras patentes en biotecnologías modernas aparecen en los años 80, cuando en EE.UU. les fue
otorgada la patente a la tecnología de ADN recombinante a Stanley Cohen y a Herbert Boyer, la cual ha
concedido más de 200 licencias a compañías farmacéuticas y biotecnológicas y recibido más de US$100
millones en regalías20.

En EE.UU. el sistema de patentes a través de la Oficina de Patentes y Marcas continúa otorgando


derechos sobre organismos vivos. En plantas para el período 1997-2000 se otorgó un total de 7.685
patentes, de las cuales 4.471 (58.2%) corresponden a los EE.UU., 3.214 a países como Alemania (834),
Holanda (788), Francia (344), Inglaterra (295), Dinamarca (182) y Japón (136) (Reguero, 2004).

Vale la pena mencionar que en la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual - OMPI se presentó
en el 2000 un conflicto entre los objetivos de la CDB y el ADPIC en la discusión del Tratado de Derecho
de Patentes – TDP, lo que condujo a la creación de un Comité Intergubernamental sobre Recursos
Genéticos, Conocimientos Tradicionales y Propiedad Intelectual. También en el Comité de Comercio y
Medio Ambiente - CCMA y el Consejo del ADPIC de la OMC han existido discusiones en especial en lo
referente al artículo 27.3 b), el cual trata de dos aspectos de patentabilidad. El primero, excluye de las
patentes las plantas y animales, incluyendo los genéticamente modificados, así como las razas de
animales y las variedades de plantas. El segundo incluye las obligaciones de los países para asegurar la
protección de los microorganismos, los procesos no biológicos y los procesos microbiológicos y las
variedades de plantas a través de patentes o por un sistema efectivo sui generis o por una mezcla de
ambos (Vivas, 2001).

La mayor parte de las innovaciones en biotecnología vegetal están sujetas a ser patentadas, aunque el
campo de cubrimiento varía considerablemente según el país y la tecnología. Las patentes son usadas para
proteger las herramientas biotecnológicas, reactivos, secuencias genéticas y procesos para transformación,
regeneración y diagnóstico. La obtención de un OGM incluye la inserción de una construcción que
contiene un gen de interés, un gen marcador de selección, un promotor y otras secuencias que podrían ser
patentadas. La inserción se logra usando un método de transformación que puede ser patentado si
presenta novedades con respecto al método original, ya sea utilizando equipos u otros materiales para los
cuales una excepción puede ser dada al tratarse de una actividad de investigación. El tener la patente de
un nuevo gen no garantiza libertad para operar, cuando otras tecnologías o procesos pueden ser usadas
para que el gen de interés funcione en la planta.

El régimen de patentes en relación con la biotecnología afecta desde su uso en mejoramiento vegetal por
hibridación hasta el desarrollo de plantas transgénicas. Las tecnologías para el diagnóstico y los equipos y
procedimientos utilizados para estudiar los genomas son patentables. Sin embargo, cuando una nueva
variedad pueda no ser una novedad o material genético protegido, si éste desarrollo está relacionado con
el uso de técnicas o procesos, puede ser sujeto de licencia o restricción para un rango de obtentor de
patente.

19
http://www.wto.org/spanish/tratop_s/trips_s/intel2_s.htm
20
http://www.genome.gov/Pages/Education/Kit/main.cfm?pageid=6

43
Para conceder una patente es necesario que el invento tenga novedad, nivel inventivo y aplicación
industrial. La novedad consiste en que una invención se considera cuando no está comprendida en el
estado de la técnica. El estado de la técnica comprende todo lo que haya sido accesible al público por una
descripción escrita u oral, utilización, comercialización o cualquier otro medio antes de la fecha de
presentación de la solicitud de patente o, en su caso, de la prioridad reconocida (Artículo 16 de la
Decisión 486 de la Comunidad Andina). Se considera que una invención tiene este nivel si para una
persona del oficio normalmente versada en la materia técnica correspondiente, esa invención no hubiese
resultado obvia ni se hubiese derivado de manera evidente del estado de la técnica. (Artículo 18, Decisión
486 de la Comunidad Andina). Una invención es susceptible de aplicación industrial, cuando su objeto
pueda ser producido o utilizado en cualquier tipo de industria, entendiéndose por industria la referida a
cualquier actividad productiva, incluidos los servicios. (Artículo 19, Decisión 486 de la Comunidad
Andina).

La patente se concede por un período determinado, generalmente entre 17-20 años a partir de la fecha de
solicitud y es válida en una región geográfica específica. En este sentido existe una controversia que se ha
generado a nivel internacional acerca de si es posible patentar un descubrimiento o sólo se puede proteger
una invención.

De acuerdo con el Artículo 15 de la Decisión 486 de la Comunidad Andina no se considerarán


invenciones los descubrimientos, las teorías científicas y los métodos matemáticos, el todo o parte de
seres vivos tal como se encuentran en la naturaleza, los procesos biológicos naturales, el material
biológico existente en la naturaleza o aquel que pueda ser aislado, inclusive genoma o germoplasma de
cualquier ser vivo natural, las obras literarias y artísticas o cualquier otra protegida por el derecho de
autor, los planes, reglas y métodos para el ejercicio de actividades intelectuales, juegos o actividades
económico-comerciales, los programas de ordenadores o el soporte lógico y las formas de presentar
información.

Igualmente, de acuerdo con lo señalado en el artículo 20 de la Decisión 486 de la CAN, se considera que
no son patentables las invenciones cuya explotación comercial en el territorio del país miembro
respectivo atenten contra el orden público, la moral, la salud o la vida de las personas o de los animales, o
para preservar los vegetales o el medio ambiente. Finalmente no son objeto de patente, las plantas, los
animales y los procedimientos esencialmente biológicos para la producción de plantas o animales que no
sean procedimientos no biológicos o microbiológicos, ni los métodos terapéuticos o quirúrgicos para el
tratamiento humano o animal, así como los métodos de diagnóstico aplicados a los seres humanos o a
animales.

En Colombia la disposición de la CAN se encuentra reglamentada por el decreto 2591 del 13 de


diciembre de 2000 y la resolución reglamentaria 210 del 15 de enero de 2001. Los DPI son administrados
por la Superintendencia de Industria y Comercio - SIC, adscrita al MICT, la cual se encarga del
otorgamiento de patentes y el registro de marcas. Mediante la ley 243 de 1995 se establecen los derechos
de obtentores vegetales y en 1996 el país se adhiere al acta de la UPOV de 1978. El marco jurídico sobre
DPI está dado básicamente por las decisiones Andinas 345 para la UPOV y 486 para propiedad industrial.
Dentro del análisis debe tenerse en cuenta lo pactado en el acuerdo ADPIC y en el contexto mundial.
Deben considerarse de manera especial los aspectos relacionados con el material genético, los productos
derivados y el componente intangible asociados a éstos.

Los títulos de obtentores vegetales tienen un cubrimiento más limitado que el de las patentes ya que
solamente protegen la variedad, pero no los procedimientos de obtención ni los usos. Para que una
variedad sea sujeta de protección debe tener las siguientes características: Novedad, es decir que no haya
sido comercializada, distinguibilidad, que se diferencie con claridad de otras variedades conocidas,
homogeneidad y estabilidad. La duración de la protección es de 15 años para los cultivos de ciclo corto y
20 años para los cultivos permanentes.

Según la SIC en Colombia las plantas y los genes no son patentables, pero si lo son los OGM no
vegetales y los procesos específicos que son realizados por microorganismos. Es decir, los procesos
biotecnológicos que implican el uso de material biológico para la obtención o transformación de
productos como es el caso de las fermentaciones, son patentables. De igual forma son patentables los
procedimientos de obtención de plantas transgénicas, una célula de planta que ha sido transformada, sin
embargo, la planta transgénica completa no lo es, lo mismo que cualquiera de sus estructuras

44
reproductivas. Los genes modificados, el ADN recombinante, el ADNc, los vectores que comprenden
genes y que no existen como tales en la naturaleza y las células con genes foráneos son patentables en el
país.

Mediante la resolución 31980 de diciembre de 2004 se fijaron las tasas de propiedad industrial. El costo
de la solicitud de patente de modelo de utilidad es de aproximadamente US$ 10021, y el costo de solicitud
de una patente de invención es de aproximadamente US$ 177. El costo de los exámenes de patentabilidad
es de US$ 99 para patentes de modelo de utilidad y US$ 148 para patentes de invención.

Actualmente en las negociaciones del tratado de libre comercio – TLC, EE.UU. ha puesto de nuevo sobre
la mesa la propuesta de patentar seres vivos, segundos usos, procedimientos quirúrgicos y terapéuticos,
protección a los datos de prueba (la cual demora la salida de medicamentos genéricos), mayor vigencia
del periodo de las patentes farmacéuticas por demoras en su otorgamiento, y en la obtención del registro
sanitario para lo cual el INVIMA tendría que verificar que el solicitante cumpliera con las formalidades
estipuladas en las patentes.

Finalmente el reto en cuanto a la temática de propiedad intelectual estriba en cómo armonizar los
propósitos de la ciencia, la industria y la sociedad. Un desarrollo científico que genere conocimiento
básico, y cuya aplicación sea de beneficio para mejorar la calidad de vida de la humanidad, una industria
que realice innovaciones y que cuente con un sistema de compensación para su inversión y una sociedad
vigilante y receptora a las innovaciones que estén a su alcance y constituyan una fuente de bienestar
social y económico.

5.7 Bioprospección

La bioprospección es entendida como la exploración de nuevos elementos de utilidad para el hombre, la


cual incluye la búsqueda de metabolitos secundarios novedosos para la industria farmacéutica, recursos
químicos y genéticos de valor comercial, nuevos materiales para la industria como fibras y alimentos,
nuevos compuestos para la protección de cultivos y aprovechamiento del conocimiento tradicional sobre
la diversidad biológica.

La bioprospección involucra actividades de investigación, interacciones y procesos para garantizar el


mantenimiento in situ y ex situ de los organismos, de las poblaciones naturales y de los ecosistemas. En el
proceso de aprovechamiento se debe asegurar la reposición de los organismos y la conservación de las
condiciones del ecosistema que lo incluye.

La biota en Colombia cuenta con especies de alto potencial económico y posibilidad de explotación
dentro de los criterios de sostenibilidad , equidad y generación de valor agregado a la biodiversidad. Los
grupos de investigación han venido aplicando métodos de estudio que van desde la caracterización
etnobotánica, bioquímica, fitoquímica, molecular y fisiológica, con el apoyo de sistemas de
bioinformática, con resultados de aplicación en medicina, botánica medicinal, semillas, protección de
cultivos, plantas ornamentales, tecnología de alimentos, bioprocesos e industria cosmética. (Melgarejo y
col. 2002)

A través del decreto 309 de 2000 del MAVDT se reglamentó la investigación científica sobre la
diversidad biológica y se establecieron los criterios para la expedición de permisos, ya sea que estas
actividades estén desarrolladas dentro de un marco de docencia o de aprovechamiento comercial. En el
país el estado actual de la investigación en bioprospección en especies vegetales muestra que el país
cuenta con capacidades y experiencia en taxonomía, fitoquímica, morfología y caracterización molecular
y en menor grado existen avances en bioquímica, fisiología y ecología. El país dispone de bases de datos
y herbarios nacionales con información georeferenciada y así como de estudios etnobotánicos enfocados a
la fitoquímica con fortalezas en la extracción de metabolitos secundarios y elucidación de estructuras
moleculares. Sin embargo falta fortalecer las pruebas de actividad biológica.

Herramientas biotecnológicas como los marcadores moleculares, el cultivo de tejidos vegetales, la


clonación de genes que codifican para compuestos específicos y el uso de birreactores están siendo
aplicadas por algunos grupos de investigación con resultados preliminares.

21
TRM 1US ~ $2.500

45
Es necesario reconocer que existen aun debilidades como la falta de experiencia en negociación por parte
de los investigadores, fortalecimiento de la legislación para el acceso a recurso genéticos y derechos de
propiedad intelectual, así como de analistas de mercados para los estudios de biprospección.

Existen siete unidades de investigación en el país en bioprospección entre los cuales se destacan el IBUN,
CORPOICA, la UdeA, la PUJ, UNAL sede Bogotá, la Universidad Industrial de Santander-UIS y la
Universidad de Los Andes – UNIANDES, las cuales han venido trabajando principalmente con
microorganismos y hongos entomopatógenos para el control biológico de insectos, estudios en química de
aromas de frutos tropicales y extracción de metabolitos secundarios. También hay grupos y centros como
el Instituto SINCHI en la Amazonía colombiana que han avanzado en la introducción de especies
promisorias en cadenas productivas. No obstante y teniendo en cuenta nuestro potencial en recursos
genéticos, podemos considerar que los productos fruto de la actividad bioprospectiva son aún limitados y
algunos no han alcanzado los niveles de alta pureza y control de calidad para aplicaciones médicas que
exige el mercado.

La mayor fortaleza del país en bioprospección y conservación de recursos genéticos está en los centros
nacionales de investigación - CENIS que trabajan especies como café, caña de azúcar y palma de aceite,
quienes a su vez poseen bancos de germoplasma caracterizados a nivel morfoagronómico, molecular y
químico, pero pocos grupos han logrado avances en el estudio de especies silvestres promisorias. Es de
destacar los logros en investigación y productos que ya están en el mercado por parte de empresas de base
biotecnológica como Live System Technology- LST utilizando Paecilomyces fumosoroseus, Beauveria
bassiana, Metarhizium anisoplae y Trichoderma harsianum para el control de ácaros, mosca blanca, trips
y otros insectos plaga, y Corpogen con productos como Taq DNA polimerasa y sistemas de identificación
de promotores de Micobacterium tuberculosis para control de tuberculosis bovina.

A la fecha existen algunas instituciones públicas y privadas que han trabajado en el fomento de productos
verdes entre los cuales se encuentra el Programa de Biocomercio Sostenible, liderado por el Instituto de
Investigación de Recursos Biológicos Alexander von Humboldt y auspiciado por BIOTRADE-UNCTAD,
cuyo objeto es articular empresarios e investigadores interesados en la negociación y comercialización de
productos de la biodiversidad. Igualmente, la incubadora de empresas ambientales - ECLOSIÓN creada
para el apoyo de proyectos que generen valor agregado al aprovechamiento de los recursos naturales
como productos ecológicos para la industria y servicios ambientales. El MADR como entidad oficial del
Estado lanzó el programa nacional de agricultura ecológica, el cual impulsa la producción,
comercialización y consumo de productos agrícolas obtenidas por tecnologías limpias.

Dentro de los principales beneficios que están generando los programas de bioprospección se encuentran:

a. La valoración del conocimiento de uso y manejo de los recursos que poseen las comunidades
para la preservación de la diversidad cultural.
b. La valoración del medio ambiente para su conservación y buen uso, lo que a su vez permite un
control de la extracción de recursos naturales, causada por el comercio ilegal o biopiratería.
c. El desarrollo de biocombustibles como el alcohol carburante a partir de caña de azúcar y el
biodiesel de palma de aceite.

El trabajo entre los niveles básicos y de desarrollo tecnológico está aún altamente desarticulado, por lo
cual es necesario establecer un sistema de alianzas estratégicas entre empresas que realicen análisis del
mercado y los investigadores que tengan la capacidad de bioprospectar.

6. Propuestas para una gestión apropiada de la biotecnología en Colombia

En el ámbito mundial el desarrollo de la biotecnología, como sector económico estratégico, ha exigido la


formulación de políticas específicas, el diseño de esquemas de financiamiento basados en inversión y
aporte de capital de riesgo, el establecimiento de vínculos entre las universidades, centros de
investigación y el sector productivo, para impulsar la comercialización de los resultados de la
investigación y promover la creación de empresas y productos o servicios especializados.

Múltiples estudios han señalado que el desarrollo de la biotecnología se fundamenta en la constitución de


una base sólida de conocimiento científico, en la disponibilidad de recursos humanos altamente
capacitados, en el acceso a una infraestructura adecuada, tanto física como financiera, y en el desarrollo

46
de los marcos regulatorios pertinentes. Sin embargo, esto no es suficiente para garantizar los resultados
esperados de la biotecnología, también es necesario contar con una voluntad política de estado que
trascienda los intereses de los gobiernos, para incorporarla como factor de desarrollo y competitividad y
crear las condiciones necesarias para que esto se logre de manera efectiva. El país cuenta con importante
capacidad científica, pero es necesario fortalecer el desarrollo de capacidades en tecnologías genéricas.

Así, desde el establecimiento del Programa Nacional de Biotecnología, como componente del Sistema
Nacional de Ciencia y Tecnología, Colciencias, el DNP y los ministerios de MADR, de MAVDT y el
MPS han venido trabajando en forma integrada, con la academia y la industria en la formulación de
políticas y lineamientos estratégicos para el desarrollo de la biotecnología en Colombia. En este contexto
y teniendo en cuenta los grandes avances en los últimos años, se decidió realizar un nuevo ejercicio de
direccionamiento estratégico, cuyo objetivo fue contribuir con elementos para el establecimiento de
prioridades en las políticas públicas y privadas, servir de instrumento para guiar la inversión pública y
privada en este campo y contribuir a fortalecer la capacidad nacional. Uno de los resultados obtenidos ha
sido la implementación de una nueva modalidad de financiación, a través de la creación de Grupos de
Excelencia, los cuales están conformados por grupos reconocidos ante Colciencias, que cuentan con
experiencia, capacidad técnica y humana calificada, generación y transferencia de tecnologías o productos
para el sector.

Por ello, un modelo de gestión apropiada de la biotecnología para países en desarrollo debe contener, por
lo menos, tres elementos básicos: a) orientación desde la demanda, es decir conocimiento de los
requerimientos y necesidades que tiene el país en materia agrícola; b) focalización en actividades
estratégicas para el país, contempladas en los planes de desarrollo y acordes con las políticas sectoriales y
c) desarrollo de líneas de investigación transversales a todas las actividades científicas y tecnológicas y d)
fuentes de financiación estables. Sin embargo, en Colombia el porcentaje del PIB dedicado a la
investigación científica y tecnológica en 2002 es de 0,22%, alrededor de US$179.3 millones (RICYT,
2003), de los cuales se invirtió en ese año casi US$2 millones en biotecnología (0,01%) con un aporte del
36% por parte del Estado, lo cual no es suficiente para atender la demanda tecnológica y empresarial de la
nación.

Se hace por ello necesario definir una estrategia de priorización y focalización, que evite la
compartimentalización de las actividades científicas y tecnológicas, la atomización de recursos y
esfuerzos del estado y que permita una mejor participación de todas las ramas del saber: ciencias básicas,
ambientales y ciencias sociales, entre otras. Para lograr estos objetivos, se han utilizado diferentes
metodologías, como la prospectiva tecnológica, que incluyó la realización de una encuesta Delphi, un
estudio de vigilancia tecnológica, un benchmarking de las políticas de otros países, un análisis de los
diferentes documentos elaborados sobre el contexto nacional de la biotecnología y un análisis de la
biotecnología en el contexto mundial.

Se ha establecido que los desarrollos biotecnológicos deben contribuir a la solución de problemas en los
diferentes sectores y en este sentido se hace prioritario identificar “nichos” de mercado, de tal manera que
los productos obtenidos cumplan con los estándares exigidos a nivel nacional e internacional, lo cual
conduce realmente a alcanzar la verdadera competitividad que busca el país.

Actualmente el gobierno nacional adelanta una iniciativa para la construcción política de largo plazo que
le permita a la nación tener una visión de futuro y las estrategias para alcanzarla. La “Visión Colombia II
Centenario 2019” es un ejercicio que propone metas para desarrollar en los siguientes 14 años, y en su
proceso de construcción se dio inicio a una socialización amplia e incluyente del mismo, que permite que
la propuesta del gobierno sea discutida en las regiones, entre los especialistas, la academia y por la
ciudadanía. Mediante la concertación, los aportes la enriquecen y la convierten en una propuesta de
Estado y la incorporan al imaginario colectivo nacional.

En el marco de esta visión se está construyendo, en base a los avances del Programa Nacional de
Biotecnología y con la participación de diferentes entidades, una propuesta para aprovechar el potencial
de la biotecnología, la biodiversidad y los recursos genéticos. En esta propuesta se contempla el
desarrollo de una plataforma genómica, el fortalecimiento de la capacidad científica, tecnológica y
empresarial, el establecimiento de un marco legal e institucional dinámico y acorde con el mercado, el
impulso a la formación de consorcios y el aprovechamiento de la biodiversidad a través de la
bioprospección.

47
7. Conclusiones

La información recopilada a través de entrevistas, sistemas de información y fuentes bibliográficas,


permitió llevar a cabo una evaluación de la generación, aplicación, implementación y uso de la
biotecnología agrícola, por parte de diversos actores sociales, que a través de políticas, programas, redes
de cooperación y actividades de transferencia, han posibilitado la incorporación de la biotecnología en
algunos sistemas de producción agrícola del país.

Es bien conocido que uno de los potenciales con que cuenta Colombia en el ámbito agrícola está su gran
biodiversidad y variedad de pisos térmicos, pero su aprovechamiento y uso sostenible solo podrá darse,
cuando realmente se identifiquen especies promisorias y nichos de mercado que le permitan competir al
país a nivel nacional e internacional solucionando problemas en especial para la alimentación y la
farmacopea. La producción y comercialización de productos agrícolas y recursos naturales exige hoy mas
que antes certificaciones, aseguramiento de sanidad vegetal, resistencia a factores bióticos y abióticos,
inocuidad y altos desempeños productivos, así como sistemas de gestión de las cadenas productivas que
permitan sostener las demandas en el tiempo. Es por ello que casos como los expuestos en este estudio
permiten ver la forma en la que se crearon y consolidaron redes entre actores heterogéneos, donde la
ciencia y la tecnología lograron dar su aporte para la inserción de pequeños productores en las dinámicas
de la competitividad global con el uso de la biotecnología. Sin embargo es mucho lo que falta por hacer,
en especial en la articulación sostenible de las cadenas productivas y la creación de ventajas competitivas
sostenibles haciendo uso de la biotecnología como mecanismo para la innovación.

También es claro que la única forma de superar muchas limitantes que ha tenido el desarrollo y el
aprovechamiento que ofrece la biotecnología para un país como Colombia, es a través de una política de
Estado que supere los cambios que se generan con cada gobierno, y es por ello que la propuesta de
política Visión Colombia II centenario 2019, en la que se incluye un capítulo denominado “Aprovechar el
potencial de la biotecnología, la biodiversidad y los recursos genéticos” es la oportunidad para lograr que
la biotecnología se proyecte a largo plazo y se inserte en los sistemas productivos y en la sostenibilidad
medioambiental, generando impactos en especial para los pequeños productores, entendidos como el
incremento de sus posibilidades para acceder a una mejor calidad de vida, disfrutar del bienestar y
expandir sus posibilidades de libertad en el proceso del desarrollo humano.

Como se ve reflejado en este compendio, han sido grandes los logros que el país ha alcanzado en materia
de información en ciencia y tecnología. Los esfuerzos realizados por Colciencias, el Observatorio
Colombiano de Ciencia y Tecnología y el grupo CTS de la Universidad Nacional de Colombia, le han
permitido al país liderar la implementación de la plataforma ScienTI en América Latina y el Caribe, la
cual recopila la información de las hojas de vida de los investigadores y de los grupos de investigación.
Gracias a esta herramienta en Colombia se puede contar con buena información acerca de las actividades
científicas y tecnológicas, en especial para la promoción de la colaboración científica y la toma de
decisiones para la orientación de la investigación.

Los estudios de caso desarrollados por muchos países de ALC, como una iniciativa de REDBIO/FAO,
permitirán conocer el enorme potencial con que cuentan estos países, acercar los actores generadores de
ciencia y tecnología, para que a través de un trabajo mancomunado y acompañado de una vigilancia
tecnológica, ALC represente un modelo integrado de desarrollo tecnológico, no sólo para la biotecnología
agrícola, sino para las demás áreas en las que tiene aplicabilidad como la salud, el medioambiente y la
industria.

Este trabajo se inscribe en un marco general de contribuciones que se han generado a fin de analizar la
estrategia empleada en la que se relacionan ciencia, tecnología y sociedad como motor del desarrollo de
las naciones.

48
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Observatorio Colombiano de Ciencia y Tecnología – OCyT


Instituto para el desarrollo de la ciencia y la tecnología Francisco José de Caldas – COLCIENCIAS
Dirección de Desarrollo Rural Sostenible del Departamento Nacional de Planeación –DDRS-DNP
Dirección de Desarrollo Tecnológico del Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural – MADR
Universidad Nacional de Colombia sede Bogotá – UNAL
Universidad Nacional de Colombia sede Medellín - UNALMED
Universidad Católica de Oriente –UCO
Universidad de Antioquia – UdeA
Universidad Tecnológica de Pereira - UTP
Pontificia Universidad Javeriana – PUJ
Corporación Colombiana de Investigación Agropecuaria - CORPOICA
Centro Internacional de Agricultura Tropical – CIAT
Centro Nacional de Investigación en Palma de Aceite – CENIPALMA
Centro Nacional de Investigación de la Caña de Azúcar – CENICAÑA
Centro Nacional de Investigaciones de Café - CENICAFE
Compañía Agrícola Colombiana – COACOL
Agrobio
Corporación BIOTEC

Agradecemos a las siguientes personas que contribuyeron con información para la elaboración de este
documento:

Myriam de Peña, consultora


Elizabeth Hodson de Jaramillo, PUJ
Dolly Montoya, IBUN
Susana Carrizosa, consultora-GEF
Martha Méndez, DNP
Ana Luisa Díaz, ICA
Alba Marina Cotes, CORPOICA
María Hersilia Bonilla, MADR
Sonia Jaramillo, UNALMED
Lucía Atehortúa, UdeA
Luz Marina Melgarejo, UNAL
Martha Marulanda, UTP
Rebeca Lee, CENIFLORES
Osiris Ocando, Agrobio
Nelma Sánchez, Asesora en biotecnología
José Luis Villaveces, OCyT
Ricardo Torres, DNP
Héctor Herrera, OEA
Andrés Laignelet, CORPOICA
Dagoberto Castro, UCO
Rodrigo Hoyos, UNALMED
Pedro Rocha, CENIPALMA
Luis Gonzaga, UTP
Orlando Acosta, UNAL
Edwin Cristancho, MADR
Rafael Aramendis, COACOL
Fernando Ángel, CENICAÑA
Roberto Pinzón, UNAL
Miguel Tobar, COLCIENCIAS
Álvaro Alegría, UTP
Álvaro Mejía, CIAT-Biotec
Joe Thome, CIAT
Armando Sarmiento, FENALCE
Luis Moreno, ASOHOFRUCOL

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