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SUELOS EXPANSIVOS

Se conocen como suelos expansivos, dado que sufren procesos de expansión y


contracción.

Éstos, al estar en clima estacional generan grandes grietas por donde migra el
material del suelo, hacia abajo y hacia arriba, son los suelos denominados Vertisoles
que generan constante inestabilidad en las obras civiles.

La utilización de estos suelos requiere condiciones especiales, tanto desde el punto


de vista de la ingeniería como de la preparación para agricultura. Los problemas que
se presentan en estos suelos son derivados más que todo por los cambios de
humedad; éstos a su vez pueden estar inducidos por las cambiantes condiciones
ambientales (épocas de sequía y de lluvia), efecto termo-ósmosis, fugas en las
conducciones de aguas, extracción de agua por la vegetación aledaña a la
construcción.

Causas:

Las causas de este tipo de suelo son la constante humedad que presenta por que el
suelo tiene un alto contenido de humedad.

Problemas que genera:

Los problemas que genera según la morfología del terreno, los materiales que lo
constituyen y la intervención humana, son factores que influyen directamente en las
inundaciones; La topografía condiciona directamente la velocidad de flujo del agua,
que es de una gran importancia puesto que pueden llegar a ser altamente
destructivas.

La intervención humana, por su parte, es posiblemente, el factor que más influye en


las inundaciones, en especial porque agrava las consecuencias del propio fenómeno.
La deforestación, la urbanización de extensas áreas de terreno, aumentan el caudal en
las calles y, por tanto, el riesgo de inundación aguas abajo. Con la disminución de la
capacidad de infiltración del suelo, aumenta el caudal de descarga, disminuye el
tiempo de concentración de las aguas y reduce el tiempo de respuesta.

Con la disminución de la capacidad de infiltración del suelo, aumenta el caudal de


descarga, disminuye el tiempo de concentración de las aguas y reduce el tiempo de
respuesta.
Evaluación:

Con la tecnología disponible en la actualidad para la acción sobre los suelos


expansivos, la sustitución de suelos puede ser considerada como una de las mejores
opciones para la estabilización de estos suelos.

Dentro de las ventajas de este método está el hecho de que se pueda


compactar el material sustituido a elevados porcentajes de manera de poder
soportar cargas importantes.

Con el método de “pre humectado” o de “control del grado de la


compactación”, la capacidad resistente del suelo se ve disminuida.

El costo de esta alternativa no es caro si la comparamos con la de cualquier otra forma


de tratamiento químico, etc. Con la excepción de la cimentación del tipo “losas
flotantes” el método de reemplazo del material expansivo constituye el método más
seguro para una fundación directa sobre este tipo de materiales.

Cuando se procede a la sustitución de suelo, es conveniente tener la


precaución adicional de realizar los drenajes superficiales en forma adecuada
alrededor de la construcción de manera de evitar la infiltración de agua por debajo
de los niveles del relleno.

Alternativas de solución:

¿Cómo actuar frente a un suelo expansivo?

Ante la presencia de un suelo potencialmente expansivo, las dos grandes líneas


de acción serían:

• Actuar en el sentido de reducir o eliminar la expansión del suelo. Las diferentes


formas de acción sobre el suelo se pueden agrupar en:

• Inundar el suelo en el sitio de manera que se produzca una expansión antes de la


Construcción.

• Reducir la densidad del suelo mediante un adecuado control de la compactación.

• Remplazar el suelo expansivo por uno que no lo sea.

• Modificar las propiedades expansivas de los suelos mediante diversos


procedimientos: estabilización mediante cal, cemento, inyecciones, etc.

• Aislar el suelo de manera que no sufra modificaciones en su contenido de


humedad.

• Actuar sobre la estructura y a través de la selección de un diseño de cimentación


apropiado.

• En líneas generales se actúa en el sentido de rigidizar o flexibilizar de tal


forma la estructura que sea capaz de absorber o adaptarse a las deformaciones
resultantes.

• En el diseño del cimiento se tiende a una concentración de cargas de manera que


la presión trasmitida al suelo sea capaz de controlar la deformación. Este punto es
ampliado más adelante.
SUELOS COLAPSABLES

Reginatto (1977) señala que, en general, los suelos colapsables presentan una

Serie de características comunes, tales como:

Estructura macro porosa, con índice de huecos (e), entre relativamente alto, a muy
alto.

Granulometría predominantemente fina, con predominio de fracciones de limos y de


arcilla. El tamaño de los granos es generalmente poco distribuido y con los granos
más grandes escasamente meteorizados.

La mayoría de las veces, la cantidad de la fracción arcilla es relativamente escasa,


pero sin embargo, tiene una influencia importante en el comportamiento mecánico de
la estructura intergranular.

Estructura mal acomodada, con partículas de mayor tamaño separadas por espacios
abiertos, y unidas entre sí por acumulaciones o "puentes" de material
predominantemente arcilloso. En muchos casos existen cristales de sales solubles
insertados en tales puentes o uniones arcillosas.

Definición de colapso:

zur y Wisemam (1973) definen como colapso a cualquier disminución rápida de


volumen del suelo, producida por el aumento de cualquiera de los siguientes factores :
 Contenido de humedad (w)
 Grado de saturación (Sr)
 Tensión media actuante (τ)
 Tensión de corte (σ)
 Presión de poros(u)

Causas:

Muchos de los fenómenos que determinan el comportamiento de los suelos son


Complejos y no pueden siempre reducirse a causas puramente mecánicas, sino
que muchas veces intervienen factores de otra índole (químicos, ambientales,
etc.), provocando un comportamiento singular del terreno.

En algunos suelos estos factores "no mecánicos" tienen una importancia capital y son
objeto de un estudio particular. Dicho grupo de suelos es conocido genéricamente
como "suelos estructuralmente inestables".

Uno de los principales fenómenos que afectan a algunos de estos suelos es el


Colapso brusco de su estructura intergranular, denominándose a los suelos que
Presentan estas características: suelos colapsables.

En estas notas se analizarán exclusivamente aquellos suelos en los cuales el colapso


es provocado por humedecimiento.
Problemas que genera:

Por lo tanto, en lo sucesivo cuando se hable de suelos colapsables, se entenderá que


son aquellos suelos, en que un aumento en el contenido de humedad, provoca una
brusca disminución de volumen, sin la necesidad de un aumento en la presión
aplicada.

A partir de esta definición, se advertimos que:

Por un lado una destrucción o un cambio en la estructura que el suelo tenía


originalmente, y por el otro lado, un agente externo: el agua, que provoca este
fenómeno.

En la Mecánica de Suelos clásica de los suelos saturados o de los suelos secos el


fenómeno de colapso generalmente viene asociado a un cambio en el estado tensional
del suelo. En cambio aquí, y en una primera definición, estaría provocado por un
agente externo (cambio en el contenido de humedad).

En el proceso de consolidación de suelos saturados (Teoría clásica de Terzaghi)


también se produce una disminución de volumen, pero puede decirse que en muchos
aspectos el colapso es lo contrario de la consolidación, tal como se indica en Reginatto
(1977).

Evaluación:

A continuación, se analizarán los diferentes mecanismos de colapso para distintas


estructuras de suelos, para lo cual se seguirá, principalmente el trabajo de Dudley
(1970). Las siguientes condiciones generales son las que establece Dudley para que
ocurra el colapso:

En cuanto a los tipos de métodos de identificación propiamente dichos, varios han


sido los enfoques que se han propuesto. Estos podrían clasificarse en tres grupos:

Métodos basados en parámetros físicos de identificación de suelos, tales como


Peso Unitario, Límites de Consistencia, Granulometría, etc.

‰ Métodos basados en ensayos mecánicos, principalmente en ensayos edométricos.


‰ Métodos basados en la magnitud del colapso.

Por lo tanto, en este apartado no se insistirá en ello, sino más bien se hará un
enfoque general del problema y se presentarán aquellos conceptos v métodos que
posteriormente serán utilizados en el desarrollo de estas notas.

1. La estructura del suelo deberá tener ciertas características, de modo tal que se
tienda a la ocurrencia de dicho fenómeno.

2. Las partículas estarán unidas entre sí por fuerzas o materiales cementantes que
son susceptibles, -tanto unas como otros- pueden ser anulados o reducidos cuando
aumenta el contenido de humedad del suelo.

3. Cuando este soporte es reducido o anulado, las partículas del suelo deslizan o
ruedan, por una pérdida de la resistencia al corte.
Alternativas de solución:

Soluciones ingenieriles en suelos colapsables:

La primera cuestión que debe analizarse cuando se diseñan cimentaciones en


suelos susceptibles al colapso, es la probabilidad que el agente desencadenante
del fenómeno, el agua, pueda o no introducirse en el terreno y por ende
"sensibilizar" al suelo en donde se apoyarán las estructuras.

Por definición, sin la presencia del agua, el suelo no colapsa. Esta cuestión es
significativa, puesto que pueden existir numerosos casos en donde la probabilidad que
el agua se infiltre en el suelo sea lo suficientemente baja como para analizar la
posibilidad de fundar la estructura, considerando el comportamiento del suelo en su
estado natural.

El objetivo central de todas estas soluciones es prevenir las fallas estructurales o de


servicio que pueden sobrevenir sobre las estructuras construidas sobre estratos de
suelos colapsables.
Aitchison divide a estas soluciones en:

a) Tratamiento del suelo colapsable con vista a eliminar la tendencia al colapso a lo


largo de todo el estrato de suelos desmoronables.
b) Diseño de elementos constructivos que eliminen o disminuyan a límites razonables
la posibilidad que se inicie el colapso.
c) Diseño de estructuras y/o cimentaciones insensibles a los asentamientos
provocados por el colapso, por ejemplo, fundaciones profundas apoyadas sobre un
manto profundo no sujeto a los asentamientos por humedecimiento.

El primer grupo de soluciones comprende los métodos de mejoramiento de suelo, por


medio de los cuales la susceptibilidad al colapso es eliminada, modificando las
propiedades resistentes del suelo mediante la compactación o la cementación de los
vínculos entre partículas.
El segundo grupo incluye la adopción de medidas constructivas tendientes a aislar el
agua, de manera de evitar o disminuir la presencia de condiciones favorables al
colapso, admitiendo no obstante ciertos riesgos.
Finalmente, el tercer grupo engloba tanto las soluciones tradicionales por medio de
fundaciones profundas, como el diseño de estructuras con fundaciones directas
insensibles a los asentamientos diferenciales provocados por el colapso del suelo.
En resumen, en el primer grupo de soluciones se interviene directamente en el suelo,
evitando así el colapso; en el segundo grupo se intenta evitar que se produzca el
colapso, sin modificar el suelo; y en el último grupo se construyen estructuras y/o
fundaciones que admitan y resistan los fenómenos provocados por el colapso del
suelo.
SUELOS LICUABLES

La licuación se define como el aumento progresivo de la presión del agua intersticial,


dentro de los suelos granulares, bajo la acción sísmica, de manera que el esfuerzo
efectivo se reduce eventualmente a cero y el depósito se comporta como un líquido.
Son fenómenos relacionados la movilidad cíclica y el corriente natural; ocurre en
suelos y en limos no plásticos; saturados y parcialmente saturados.

En suelos granulares finos ubicados bajo la Napa Freática y algunos suelos cohesivos,
las solicitaciones sísmicas pueden originar el fenómeno denominado licuación, el cual
consiste en la pérdida momentánea de la resistencia al corte del suelo, como
consecuencia de la presión de poros que se genera en el agua contenida en sus
vacíos originada por la vibración que produce el sismo.
Esta pérdida de resistencia al corte genera la ocurrencia de grandes asentamientos en
las obras sobre yacentes.
Para que un suelo granular sea susceptible de licuar durante un sismo, debe presentar
simultáneamente las características siguientes:

 Debe estar constituido por arena fina, arena limosa, arena arcillosa, limo
arenoso no plástico o grava empacada en una matriz constituida por alguno de
los materiales anteriores.
 Debe encontrarse sumergido.

Causas:

Falla de Flujo:
La falla de flujo es el tipo de falla más catastrófico causado por la licuación pues
comúnmente desplaza decenas de metros grandes masas del terreno. En unos pocos
casos las grandes masas de suelo han viajado decenas de kilómetros, a través de
largos taludes, a velocidades por encima de los diez kilómetros por hora. Los flujos
pueden estar compuestos de suelo completamente licuado o por bloques intactos de
material flotando sobre la capa de suelos licuados. Los flujos se presentan en arenas y
limos sueltos y saturados, en taludes relativamente empinados con pendientes
superiores a los 3 grados.
Corrimiento Lateral:
El corrimiento lateral involucra el desplazamiento de grandes bloques de suelo como
resultado de la licuación. El desplazamiento ocurre en respuesta a la combinación de las
fuerzas de la gravedad y las inerciales generadas por el sismo. Los corrimientos
laterales se presentan por lo general en pendientes suaves (comúnmente menores a los
3 grados) y se incrementan en las cercanías a un canal o un río, tal como lo indican las
dimensiones de las flechas de la Figura 2. La magnitud de los desplazamientos
horizontales generalmente varia en el orden de los metros. Las capas de suelos
desplazados en general presentan fisuras, fracturas, escarpes y hundimientos de
bloques (graben). Los desplazamientos laterales generalmente afectan las fundaciones
de edificios, puentes y líneas vitales.

Oscilaciones del Terreno:


Donde el terreno es plano o la pendiente demasiado suave para permitir corrimientos
laterales, la licuación de estratos subyacentes puede causar oscilaciones que no
dependen de las capas superficiales, la cual se manifiesta hacia los lados, arriba y abajo
en la forma de ondas de terreno. En general, dichas oscilaciones son acompañadas por
la apertura y cerramiento de fisuras en el suelo, y la fractura de estructuras rígidas como
los pavimentos y tuberías.

Problemas que genera:


En el proyecto de las estructuras de sostenimiento el Contratista de la Obras deberá
considerar los siguientes aspectos como mínimo:

 Los empujes del suelo.


 Las cargas de las edificaciones vecinas.
 Las variaciones en la carga hidrostática (saturación, humedecimiento y
secado).
 Las sobrecargas dinámicas (sismos y vibraciones causadas artificialmente).
 La ejecución de accesos para la construcción.
 La posibilidad de realizar anclajes en los terrenos adyacentes (de ser
aplicable).
 La excavación, socavación o erosión delante de las estructuras de
sostenimiento.
 La perturbación del terreno debido a las operaciones de hinca o de sondeos.
 La disposición de los apoyos o puntales temporales (de ser requeridos).
 La posibilidad de excavación entre puntales.
 La capacidad del muro para soportar carga vertical.
 El acceso para el mantenimiento del propio muro y cualquier medida de
drenaje.

Evaluación:

La licuación de los depósitos de arena siempre va seguida por un cierto asentamiento


del terreno, lo cual se produce como resultado de la disipación del exceso de presión
de poros. De acuerdo con Ishihara (1990), tales asentamientos pueden alcanzar
normalmente entre 10 a 20 centímetros.

Los efectos de una deformación tan significativa se agravan si ocurren de manera


diferencial. Más aún, si la superficie del suelo está algo inclinada la reducción de la
resistencia al corte puede causar grandes deformaciones horizontales, conocidas
como falla por flujo. El estudio de estos efectos es de gran importancia para las
estructuras de gran longitud, tales como las presas de tierra.

Por lo tanto, la evaluación del potencial de licuación, y la formulación de las


correspondientes medidas de mitigación, son un factor muy importante en la
evaluación del riesgo sísmico de la presa.
El análisis del potencial de licuación en este estudio sigue procedimientos basados en
la determinación de la razón de esfuerzos cíclicos (CSR). Esta razón CSR depende
directamente de la máxima aceleración horizontal en el sitio; lo cual motivó un análisis
de microzonificación sísmica del área, a fin de obtener un mejor estimado de este
parámetro.
Adicionalmente, se discuten más a fondo los beneficios y desventajas de los métodos
utilizados en este análisis y se hace mención de cuales son las nuevas tendencias de
la geotecnia para atacar este problema.
Aunque estas nuevas metodologías no están suficientemente validadas para ser
utilizadas en la práctica convencional, representan un futuro no muy lejano para
evaluar y comprender mejor el fenómeno de licuación y sus consecuencias.

Alternativas de solución:

Las excavaciones verticales de más de 2,00 m de profundidad requeridas para


alcanzar los niveles de los sótanos y sus cimentaciones, no deben permanecer
sin sostenimiento, salvo que el estudio realizado por el PR determine que no es
necesario efectuar obras de sostenimiento. La necesidad de construir obras de
sostenimiento, su diseño y construcción son responsabilidad del contratista de la obra.

Dependiendo de las características de la obra se presentan las siguientes alternativas


para el sostenimiento de las paredes de excavación:

 Proyectar obras y estructuras de sostenimiento temporal y luego, al finalizar los


trabajos de corte, construir las estructuras de sostenimiento definitivas.
 Proyectar estructuras de sostenimiento definitivas que se vayan construyendo
o a medida se avance con los trabajos de corte.

Existen diversos tipos de obras para el sostenimiento temporal y definitivo de los


taludes de corte, entre los cuales podemos mencionar las pantallas ancladas,
tablestacas, pilotes continuos, muros diafragma, calzaduras, nailings, entre otros.

Las calzaduras son estructuras provisionales que se diseñan y construyen para


sostener las cimentaciones vecinas y el suelo de la pared expuesta, producto de las
excavaciones efectuadas. Tienen por función prevenir las fallas por inestabilidad o
asentamiento excesivo y mantener la integridad del terreno colindante y de las obras
existentes en él, hasta entre en funcionamiento las obras de sostenimiento definitivas.
Las calzaduras están constituidas por paños de concreto que se construyen alternada
y progresivamente.

El ancho de las calzaduras debe ser inicialmente igual al ancho del cimiento por calzar
y deberá irse incrementando con la profundidad.
Las calzaduras deben ser diseñadas para las cargas verticales de la estructura que
soportan y para poder tomar las cargas horizontales que le induce el suelo
y eventualmente los sismos.
SUELOS DISPERSIVOS

En el pasado, los suelos arcillosos fueron considerados altamente resistentes a la


erosión al fluir el agua, pero en los últimos años tiende a ser más claramente
sobreentendido que en la naturaleza existen ciertas arcillas que son altamente
erosionables. Estos suelos son conocidos como suelos formados por arcillas
dispersivas.

La dispersión es un proceso por el cual un suelo deflocula espontáneamente cuando


está expuesto al agua que tenga poco o nada de velocidad hidráulica. Se piensa que
la dispersión generalmente es causada por la repulsión electrostática entre las
partículas de la arcilla, resultando en la formación de una suspensión coloidal estable
del suelo.

Los suelos dispersivos no pueden ser identificados con una clasificación visual del
suelo o con índice de normas de ensayos, tales como el análisis granulométrico o los
límites de Atterberg.

Por lo tanto, a causa de ésto, han sido ideados otros ensayos. Las arcillas deben ser
ensayadas por características dispersivas como un procedimiento de rutina realizable
durante los estudios para presas de tierra y otras estructuras hidráulicas en las cuales
éstas puedan ser empleadas.
El trabajo desarrollado se inicia presentando brevemente conceptos de los factores
que implican la dispersión de un suelo arcilloso, para luego indicar los ensayos
desarrollados para identificar la arcilla dispersiva y finalmente, sobre la base de los
resultados obtenidos de los ensayos, señalar la mejor forma de identificar estos
suelos.

Causas:

Las causas que genera la dispersión de suelos son la erosión, la pendiente de la


naturaleza del terreno, tienen un origen aluvial , derivados de la lutita y de la arcilla, se
presentan en suelos ácidos tienen un origen principal en las arcillas dispersivas donde
existe una preeminencia de cationes de sodio) son susceptibles a la de floculación
(dispersión) y se rechazan en la presencia del agua así posea poco o nada de
velocidad hidráulica.
Cuando el suelo de arcilla dispersiva es sumergido en agua, la fracción de arcilla
tiende a comportarse de manera semejante a las partículas granulares, es decir las
partículas de arcilla tienen una atracción mínima de electro-química y fallan hasta
adherirse cercanamente o enlazarse con otras partículas de suelo. Así, el suelo de
arcilla dispersiva erosiona con la presencia del agua que fluye cuando las plaquetas
individuales de la arcilla son partidas y transportadas.
Tal erosión puede suceder por la presencia de quebradas profundas o fallas por
tubificación en pequeñas presas, la presencia de aguas nubladas en presas pequeñas
o en charcos de agua luego de la lluvia, por mencionar los casos más comunes.
También es visible en las grietas de los caminos y a lo largo de las quebradas y en las
arcillas unidas a la roca.
Problemas que genera:
Los problemas son a causa de la dispersión de suelos se generan hundimientos de
tierra en la edificación como también en el desarrollo de una carretera así como que
no da una seguridad a la estructura que queramos edificar en una zona donde
encontremos los suelos licuables tenemos mas :

• La presencia de quebradas profundas y fallas por tubificación en pequeñas


presas, habitualmente indican la presencia de suelos dispersivos.
• La erosión en grietas de los caminos, la erosión tipo túnel a lo largo de las
líneas de quebradas y la erosión de intemperización o arcillas unidas en roca
pueden señalar suelos potencialmente dispersivos.
• La presencia de agua nublada en presas pequeñas y charcos de agua después
de la lluvia indica suelos dispersivos.
Se puede deducir la mineralogía de la arcilla a partir de tales técnicas de observación.
La geología del área también puede ser una guía de la dispersividad. Sherard &
Decker (1977) señalan que:
• Muchas arcillas dispersivas son de origen aluvial. Algunas arcillas de las
laderas de lechos de río son también dispersivas.
• Las áreas de producción con poca cosecha y el crecimiento mal desarrollado
también pueden indicar suelos altamente salinos, muchos de los cuales son
dispersivos. Sin embargo, los suelos dispersivos pueden también presentarse en
suelos neutrales o en suelos ácidos y pueden apoyar al crecimiento frondoso del
césped.
Evaluación:

La identificación de los suelos dispersivos debería comenzar con el


reconocimiento en campo para determinar si existe alguna indicación en la
superficie, como un inusual estampado erosional de túneles y hondonadas
profundas, junto con una turbidez excesiva en cualquier depósito de agua.
Aunque la superficie pueda dar un fuerte indicio de suelos dispersivos, la falta
de tal evidencia no excluye en sí la presencia de arcillas dispersivas en la
profundidad, y se debería proceder con exploraciones adicionales. Una
evaluación inicial de las características dispersivas en el campo podría ser muy
útil.
Ensayos simples y rápidos en campo pueden ser útiles para realizar una
evaluación preliminar del carácter de un suelo dispersivo o no dispersivo. Sin
embargo, se debe reconocer que la confiabilidad de estos ensayos es limitada
y los ensayos de laboratorio deberían usarse para definir las dispersabilidad de
los suelos.
Mientras que los ensayos en laboratorio son un camino útil para identificar los
suelos dispersivos, también pueden ser determinados por la observación del
comportamiento de los suelos en campo. Por ejemplo:
- La presencia de quebradas profundas y fallas por tubificación en pequeñas
presas, habitualmente indican la presencia de suelos dispersivos.
- La erosión en grietas de los caminos, la erosión tipo túnel a lo largo de las
líneas de quebradas y la erosión de intemperización o arcillas unidas en roca
pueden señalar suelos potencialmente dispersivos.
- La presencia de agua nublada en presas pequeñas y charcos de agua
después de la lluvia indica suelos dispersivos.
a) El Ensayo crumb:

El ensayo de Emerson Crumb (Emerson, 1967) fue desarrollado como un


procedimiento simple para identificar el comportamiento dispersivo en campo,
pero ahora es muy frecuentemente usado en el laboratorio.
El ensayo de Crumb entrega una buena indicación del potencial de
erosionabilidad de los suelos de arcilla; sin embargo un suelo dispersivo puede
a veces dar una reacción no dispersiva en el ensayo de Crumb. Si el ensayo de
Crumb señala dispersión, lo más probable es que el suelo sea dispersivo.

b) El Ensayo del Doble Hidrómetro:

El ensayo del Servicio de Conservación del Suelo de EEUU, también conocido


como Ensayo del Doble Hidrómetro, o el Ensayo de Dispersión en Porcentaje
(Norma de la Asociación de Australia, 1980). Este ensayo implica dos ensayos
del hidrómetro en suelos tamizados a través de la malla de 2.36 mm. Los
ensayos del hidrómetro son conducidos con y sin dispersante. La dispersión en
porcentaje es: 100xQP
Donde:
P = porcentaje de suelos más finos que 0.005 mm para el ensayo sin
dispersante.
Q = porcentaje de suelos más finos que 0.005 mm para el ensayo con
dispersante.
Figura 2. Ensayo de Doble Hidrómetro
Sherard et al (1976) señalan que los suelos con un porcentaje de dispersión
mayor que el 50% son susceptibles a la dispersión y a las fallas de tubificación
en presas, y aquellos con un porcentaje de dispersión menor que el 15% no
son susceptibles. Ellos también señalaron que existe una buena correlación
entre el ensayo de Dispersión en Porcentaje y el Ensayo de Pinhole descrito a
continuación.

c) El Ensayo de Pinhole:

La clasificación de dispersión de Pinhole, conocido también como Ensayo de


Pinhole, o Ensayo de Pinhole Sherard (Norma de la Asociación de Australia,
1980).
Este ensayo fue desarrollado por Sherard et al (1976). Un hueco de 1.0 mm de
diámetro es perforado en el suelo a ser ensayado, y a través del agujero se
pasa agua bajo diferentes cargas y duraciones variables. El suelo es tamizado
a través del tamiz de 2.36 mm y compactado aproximadamente en el límite
plástico a una proporción de densidad del 95% (las condiciones a simular en un
terraplén de presa con una fisura o agujero en el suelo).
Alternativas de solución:

A continuación se mencionarán las diversas soluciones para mitificar el problema de


los suelos dispersivos para la construcción y la agricultura.

• Este tipo de suelos padece una destrucción de su estructura, y por tanto al


disminuir su porosidad, utilizar el lavado para su corrección no es muy aconsejable,
debido a la deficiencia de su drenaje. La recuperación, por tanto, tiene que ser
abordada mediante la eliminación de sodio de cambio (rebajar el pH) aplicando
yeso, cal viva, entre otros productos, que reaccionarían con el carbonato sódico,
formando carbonato cálcico y sulfato sódico (álcali blanco).
Es necesario implantar cultivos, a ser posible de regadío y resistentes a las sales, así
como la incorporación de enmiendas orgánicas.
• Para las carreteras se utiliza una combinación de drenajes, sub-drenajes,
pavimentos impermeables y reglamentos para el uso de agua con el fin de crear
una restricción severa del humedecimiento.
• En un terraplén debidamente gradado se puede realizar un "recubrimiento
impermeable" este recubrimiento se realiza colocando una capa doble geotextil
impermeable debajo, y geotextil no tejido encima.
• En las laderas con una pendiente <20% se realiza un recubrimiento vegetativo
que consiste en sembrar especies vegetales sobre geomalla, diseñada para el
efecto, con restricciones laterales en maderas o cañas colocadas paralelamente a
la curva de nivel.