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OBEDIENCIA vs DESOBEDIENCIA

(1 S. 29:1-31:13)

Verdad central: El relato de la victoria de David y el trágico final de la vida de Saúl nos ilustran la bendición de
obedecer y las consecuencias de no obedecer a Dios.
A. Fondo histórico:
Los amalecitas. Amalec fue hijo de Elifaz y nieto de Esaú. Sus descendientes habitaban como un pueblo nómada
en la región del Neguev y Sinaí. Su territorio se extendía sobre toda la parte oriental del desierto de Sinaí hasta
Refidim, era el primer oponente, el enemigo hereditario de Israel.

Neguev significa “seco”. Era la región árida al sur del territorio israelita.
Siclag. Era un pueblo que quedaba a unos 33 km al suroeste de Gat. Estaba ubicada en la frontera entre el territorio
filisteo y el israelita. El pueblo de Siclag quedó en manos de israelitas.
Gilboa. Era una cadena de montañas en el territorio de Isacar. David se dirige a ella como “montes de Gilboa”. Fue
el escenario del último combate de Saúl con los filisteos, como también el de su muerte.
Énfasis:
David es excluido de ir contra Israel, 1 S. 29:1-11. Al unirse los ejércitos de los filisteos para ir a pelear contra
Saúl, los líderes principales descubren que David y sus tropas entre ellos. Esto les desagrada sobremanera y exigen
a Aquis les ordene regresar a Siclag. Esto muestra que 1) David había podido convencer a totalmente a Aquis de su
lealtad pero no lo había hecho con los demás filisteos; 2) Aquis no era uno de los líderes principales de los filisteos.
Los amalecitas atacan Siclag, 1 S. 30:1-5. Por frustrado que se haya sentido David al no poder acompañar a los
filisteos en su campaña militar, Dios tenía sus razones para hacerlo volver a Siclag; los amalecitas, antiguos
enemigos de Israel, habían saqueado Siclag donde David y todas las familias de sus tropas vivían; habían llevado
cautivos a todos los habitantes. David y sus tropas lamentan su situación, sin poder hacer nada en el momento.
David consulta al Señor, 1 S. 30:6-8. La amargura de David obedecía no tan solo a la pérdida de sus esposas, sino
que todas sus tropas se volvían en su contra, amenazando matarlo, por culparlo de la suerte de sus familias. En
desesperación, David llama a Abiatar, el único sobreviviente de la familia de Elí; pide que traiga en efod, una prenda
sacerdotal que se usaba para recibir “una palabra del Señor”. Si bien Jehová no le respondió a Saúl, a David sí. El
Dios de Israel hace saber a David que debe ir tras los amalecitas para librar a los cautivos. Su victoria sería segura.
David se venga de los amalecitas, 1S 30:9-19. Pese a haber hecho un recorrido de más de 140 km entre Afec y
Siclag, David y sus tropas inician la búsqueda de los amalecitas. Por la fatiga, y tal vez para no cometer el mismo
error táctico de Siclag, David deja a 200 hombres para cuidar de sus provisiones; David y 400 hombres encuentran
abandonado y casi muerto a un joven egipcio esclavo de un amalecita. Este revela el paradero de los crueles
amalecitas, y David los vence; recupera todo lo perdido y más, ya que se quedó con todo el botín de los amalecitas.
David reparte el botín, 1 S. 30:20-31. Al regresar al arroyo de Besor (a 25 km de Siclag), David se topó con un
problema: algunos de los hombres que habían peleado contra los amalecitas no quería compartir el botín con sus
compañeros que habían quedado atrás. David reconoce que la victoria se debió a la mano del Señor, y por eso
exige que el botín se comparta por partes iguales. Esta práctica se hizo ley en Israel y duró hasta los días del autor
del libro de Samuel. El botín también se repartió entre hebreos, amigos de David, en distintas partes de Israel.
Muerte de Saúl y de sus hijos, 1 S. 31:1-13. El escritor bíblico culmina la historia con la derrota rotunda de los
israelitas y la muerte de Saúl y sus tres hijos.
APLICACIONES DEL ESTUDIO.
1. “Le pagaron con la misma moneda”. Es muy posible que los amalecitas que atacaron a Siclag fueran los mismos
a quienes David había atacado anteriormente. Es imposible que nosotros vivamos en base a mentiras y engaños sin
que fomentemos ese mismo espíritu. A la larga, nosotros pagaremos las consecuencias.
2. El fortalecimiento en Jehová. Cuando David “se fortaleció en Jehová su Dios”, buscó “saber la voluntad de Dios”
mediante el uso del efod. Pensamos que el fortalecimiento de Dios solo viene para calmar nuestras ansias; sin
embargo, el verdadero fortalecimiento viene cuando buscamos la voluntad de Dios y nos dedicamos a hacerla.
3. “Nadie es una isla en sí mismo”. Las acciones de Saúl, contrarias a la voluntad de Dios, resultaron en el
sufrimiento de todo Israel. Los errores de los líderes son pagados por el pueblo. Lo vivimos en nuestras familias; lo
vivimos en nuestras iglesias. Nuestras acciones, lejos de afectarnos a nosotros mismos, siempre afectan a otros.
OBEDIENCIA vs DESOBEDIENCIA
(1 S. 29:1-31:13)

Verdad central: El relato de la victoria de David y el trágico final de la vida de Saúl nos ilustran la bendición de
obedecer y las consecuencias de no obedecer a Dios.
Lee tu Biblia y responde:
1. El dilema de David, 1 S. 29.
En la víspera del combate, los filisteos se dieron cita en (v.1) ______, precisamente donde habían derrotado a Israel
y capturado el arca unos 90 años antes (4:1, 10-11). Israel tomó posiciones en la fuente que está en _________,
en un flanco del monte Gilboa, casi 64 km al nordeste de Afec. Entre las tropas de Aquis se encontraba David y sus
hombres. Aquis tenía plena confianza en David y lo defendió ante los otros líderes para que lo dejaran pelear contra
Saúl, pero los que se oponían eran la mayoría. Ellos temían que en el fragor de la batalla, David se uniera a Israel
(v.__). David presentó una débil protesta, pero para su gran alivio, fue despedido y regresó a Siclag.
2. Diplomacia de David, 1 S. 30.
v. 1-8. Durante la ausencia de David de Siclag, los invasores amalecitas le habían prendido fuego a la ciudad y se
habían llevado cautiva a su familia y la de todos los demás (v.__). Los hombres hicieron un gran lamento y
amenazaban con (v.6) ____________ a David, pero él “… se ___________ en Jehová su Dios” consultándole por
medio del sacerdote Abiatar. La pregunta se hizo por medio del efod que contenía al Urim y Tumim, piedras
sagradas que se usaban para discernir la voluntad de Dios. La respuesta fue afirmativa y se le aseguró la victoria.
v. 9-20. Así que David y sus hombres persiguieron a los amalecitas hasta el torrente de Besor, unos 32 km al sur de
Siclag. Cuando por fin los encontraron (con la ayuda de un joven egipcio, siervo de un amalecita), 400 hombres de
David que eran suficientemente vigorosos como para soportar la dura marcha, vencieron a los amalecitas, excepto a
(v. 17) _____ jóvenes que huyeron sobre los camellos y recuperaron intactas a sus familias y posesiones.
v. 21-31. Los hombres que pelearon en esta batalla les negaron a los 200 que se quedaron su parte del botín, a lo
que David respondió con una declaración que se hizo ley (v.24) “conforme a la parte del que _________ a la
batalla, así ha de ser la parte del que ______ con el bagaje; les tocará parte _______”. Pero el toque maestro de la
diplomacia de David radica en haber devuelto el botín robado por los amalecitas a las ciudades y pueblos de Judá.
Los israelitas nunca olvidarían esa preocupación por ellos y cuando llegó el momento en que David afirmo su
reinado en Hebrón sin duda obtuvo el apoyo entusiasta de esa gente.
3. Batalla en Gilboa, 1 S. 31.
v. 1-6. Tal como Samuel había profetizado (28:19), los filisteos derrotaron rápida y fácilmente a Israel en la planicie
del valle de Jezreel, ya que gracias a sus carruajes, contaban con una gran ventaja. Saúl con sus tres hijos (v.2):
Jonatán, __________ y Malquisúa huyeron del monte Gilboa. Sin embargo a Saúl le alcanzaron y lo hirieron de
muerte después de que hubieron asesinado a sus hijos. Temiendo ser encontrado por los filisteos y ser torturado
hasta la muerte, pidió a su escudero que lo matara, orden que su sirviente (v.4) ____________. “Entonces tomó
Saúl su propia _________ y se echó sobre ella”. Según este relato, pareciera que Saúl cometió suicidio, aunque
posteriormente un amalecita diría a David que él mató a Saúl (2 S. 1:6-10). Con esta derrota, muchos de los
hebreos se vieron obligados a huir y los filisteos ocuparon sus ciudades. Toda esta historia ilustra el gran tema del
escritor bíblico: “La obediencia conlleva bendición; la desobediencia acarrea destrucción”
v. 7-10. Los filisteos cuando encontraron los cuerpos de Saúl y sus tres hijos, decapitaron el cuerpo de Saúl,
exhibieron sus armas en el templo de Astarot y colgaron su cuerpo en el muro de (v.10) __________.
v. 11-13. Los de _____ de Galaad se horrorizaron cuando supieron de la profanación del cadáver de su rey y fueron
de noche a bajar los cuerpos de Saúl y sus hijos para llevarlos a su ciudad, después los quemaron y enterraron. Esa
última muestra de respeto fue una señal de gratitud porque Saúl rescató a esa misma ciudad 40 años antes.
APLICACIONES DEL ESTUDIO.
1. “Le pagaron con la misma moneda”. Es muy posible que los amalecitas que atacaron a Siclag fueran los mismos
a quienes David había atacado anteriormente. Es imposible que nosotros vivamos en base a mentiras y engaños sin
que fomentemos ese mismo espíritu. A la larga, nosotros pagaremos las consecuencias.
2. El fortalecimiento en Jehová. Cuando David “se fortaleció en Jehová su Dios”, buscó “saber la voluntad de Dios”
mediante el uso del efod. Pensamos que el fortalecimiento de Dios solo viene para calmar nuestras ansias; sin
embargo, el verdadero fortalecimiento viene cuando buscamos la voluntad de Dios y nos dedicamos a hacerla.
3. “Nadie es una isla en sí mismo”. Las acciones de Saúl, contrarias a la voluntad de Dios, resultaron en el
sufrimiento de todo Israel. Los errores de los líderes son pagados por el pueblo. Lo vivimos en nuestras familias; lo
vivimos en nuestras iglesias. Nuestras acciones, lejos de afectarnos a nosotros mismos, siempre afectan a otros.
COMENTARIO BÍBLICO JAMIESON-FAUSSET-BROWN
CAPITULO 29
1-5. DAVID MARCHANDO CON LOS FILISTEOS A PELEAR CON ISRAEL.
1. Afec, en la tribu de Isacar, y en la llanura de Esdraelón. Quien compare el relato bíblico de la última batalla de
Saúl con los filisteos, con la región cerca de Gilboa, tiene la misma evidencia de que el relato cuenta lo que es
verdadero, como la tiene uno de que la batalla de Waterloo tuvo lugar. Gilboa, Jezreel, Sunem, Endor, todos se
hallan con los mismos nombres de antes. Todos se hallan a la vista uno de otro. Afec es el único hasta ahora sin
identificar. Jezreel está en el declive septentrional de Gilboa, y a una distancia de 20 min. al E está una gran fuente.
2. David y los suyos iban en los postreros con Aquis—Como jefe de la guardia iba Aquis, general de este ejército
invasor de los filisteos.
3. algunos días o algunos años—Hacía ya un año completo y cuatro meses y además algunos años antes. Se ha
pensado que David mantenía una correspondencia privada con este príncipe filisteo por su natural generosidad, o
previendo que un asilo en su territorio, tarde o temprano sería necesario.
4. los príncipes de los Filisteos se enojaron contra él—Esto debe considerarse como una circunstancia feliz,
motivada por la providencia que todo lo dirige, para rescatar a David del peligroso dilema en que estaba. Pero David
no está libre de crítica por haberle dicho a Aquis, que estaba dispuesto a hacer lo que es probable que no tenía el
más mínimo propósito de hacer; es decir, de pelear con Aquis contra Israel. Es sólo un caso de las consecuencias
infelices en que un paso falso—un desvío de la senda recta del deber—traiciona a todo aquel que lo comete.
9. mas los príncipes de los Filisteos han dicho—El gobierno filisteo tenía sus restricciones constitucionales. O por lo
menos el rey no era soberano absoluto. Su autoridad estaba limitada; sus transacciones estaban sujetas a ser
refrenadas por los “poderosos barones de aquel período rudo y primitivo, así como los reyes de Europa en la Edad
Media eran refrenados por la aristocracia orgullosa y desordenada que los rodeaba”.
CAPITULO 30
1-5. LOS AMALECITAS SAQUEAN SICLAG.
1. los de Amalec habían invadido el mediodía y a Siclag—Mientras lo mejor de las fuerzas filisteas salía de su país a
la llanura de Esdraelón, los saqueadores amalecitas aprovecharon la oportunidad del estado indefenso de Filistea,
para invadir el territorio meridional. Naturalmente la ciudad de David sufrió los abusos de estos saqueadores, en
venganza por su reciente incursión en su territorio.
2. mas a nadie habían muerto, sino llevado—La conducta de ellos parece estar en favorable contraste con la de
David (cap. 27:11). Pero su aparente clemencia no resultó de consideraciones humanitarias. Según las antiguas
costumbres de guerra en el Oriente, a los guerreros de una ciudad conquistada, les daban muerte sin piedad, paro
como no había guerreros en Siclag en aquel momento, y las mujeres y los niños fueron reservados como esclavos, y
los ancianos perdonados por respeto a sus años.
3. Vino David con los suyos a la ciudad, y he aquí que estaba quemada—El lenguaje da a entender que el humo de
la conflagración todavía estaba visible, y que el saqueo se había cometido recientemente.
6-15. ALENTADO POR DIOS, DAVID LOS PERSIGUE.
6. David fue muy angustiado—tenía motivos para ello, no sólo por causas personales (v. 5), sino por causa del
vehemente clamor y de las amenazas insurreccionales contra él por haber dejado el lugar tan indefenso, que las
familias de todos los hombres cayeron víctimas fáciles del enemigo. Bajo la presión de tan inesperada y general
calamidad, de la cual él era acusado como el causante indirecto, el espíritu de cualquier otro capitán guiado por
motivos ordinarios, se hubiera abatido. “Mas David se esforzó en Jehová su Dios”. Su fe le proveía de recursos
interiores de consuelo y energía, y mediante oportunas consultas por medio del Urim, él inspiró confianza al ordenar
la inmediata persecución de los saqueadores.
9. vinieron hasta el torrente de Besor—Un poco al norte de Gaza. La ribera de un arroyo era un lugar conveniente
para el descanso de los soldados que no podían continuar la persecución.
11-15. hallaron en el campo un hombre egipcio, el cual trajeron a David—Los esclavos viejos y los nacidos es el
hogar generalmente son tratados con bondad; pero los esclavos comprados o tomados en la guerra tienen que
mirar por sí mismos; porque si enferman, el amo los dejará perecer, para no molestarse con cargas adicionales.
Este egipcio parece haber caído hacía poco en manos de un amalecita, y como su amo había pertenecido al partido
que había atacado a Siclag, podría dar información útil acerca del rumbo tomado por ellos en su regreso.
15. Hazme juramento por Dios—Ya sea que hubiese entre estas tribus idólatras una creencia perdurable en un Dios
único, o que este egipcio quisiera obligar a David por el Dios a quien adoraban los hebreos, la solemne sanción de
un juramento fue reconocida mutuamente.
16-31. RECUPERA A SUS DOS MUJERES Y TODOS LOS DESPOJOS.
16. estaban derramados sobre la faz de toda aquella tierra—Creyendo que David y todos sus hombres estaban
lejos, ocupados en la guerra con la expedición filistea, se consideraban perfectamente seguros, y se entregaban a
toda suerte de jarana barbárica. La promesa hecha en respuesta a las piadosas consultas de David, fue cumplida.
Los saqueadores fueron sorprendidos y sobrecogidos de terror. Siguió una grande matanza; las personas así como
el botín tomados en Siclag fueron recuperados, además de gran cantidad de despojos que ellos habían juntado en
una vasta excursión de pillaje.
21. vino David a los doscientos hombres que habían quedado cansados y no habían podido seguir—Esta
inesperada adquisición de los despojos estaba por causar ocasión de rencilla por la egoísta avaricia de algunos de
sus seguidores, y consecuencias serias habrían podido resultar, si no hubiesen sido impedidas per la prudencia de
David, quien decretó como ordenanza permanente esta regla equitativa: que todos los soldados participaran por
igual (Véase Nm. 31:11, 27).
26. como David llegó a Siclag, envió de la presa a los ancianos de Judá—Esto fue propuesto como un
reconocimiento a los hombres principales de aquellas ciudades y aldeas de Judá, las cuales habían ministrado a sus
necesidades en el curso de sus viajes. Fue el dictado de un corazón amable y agradecido; y el efecto de esta
liberalidad oportuna fue el de atraer a su campo un gran número de reclutas. La enumeración de estos lugares
indica el número de partidarios con el cual podía contar dentro de su propia tribu.
CAPITULO 31
1-7. HABIENDO PERDIDO SAUL SU EJERCITO EN GILBOA, Y SIENDO MUERTOS SUS HIJOS, EL Y SU PAJE DE
ARMAS SE MATAN.
1. Los Filisteos pues pelearon con Israel—En un combate regular en que los dos ejércitos se enfrentaron, los
israelitas cedieron el lugar, hostigados por las flechas del enemigo, quienes, destruyéndolos a la distancia, antes
que llegasen a combate cerrado, les infundieron pánico y desorden. Valiéndose de las alturas del Monte Gilboa,
trataron de rehacerse, pero fue en vano. Saúl y sus hijos pelearon como héroes; pero siendo dirigido el ataque
principalmente contra la sección donde ellos estaban, Jonatán y sus dos hermanos, Abinadab o Isui y Malquisúa,
abrumados por ser mayor el número de los enemigos, fueron muertos en ese lugar.
3. se agravó la batalla sobre Saúl, etc.—Parece que valientemente se mantuvo en su puesto por un tiempo
después; pero rendido por el cansancio y la pérdida de sangre, y temiendo que lo maltrataran si caía en manos del
enemigo, pidió a su paje de armas que lo matara, lo cual aquel oficial se negó a hacer; entonces, cayendo sobre la
punta de su espada, Saúl se mató; y el paje de armas, quien, según los escritores judíos, era Doeg, siguiendo el
ejemplo de su señor, puso fin a su vida también. Ellos murieron por la misma espada, la misma arma con que
habían matado a los siervos del Señor en Nob.
6. Así murió Saúl, juntamente con sus tres hijos—Es evidente el influjo de la providencia al permitir la muerte de
los tres hijos mayores y más enérgicos de Saúl, particularmente la de Jonatán, a favor de quien, si hubiera
sobrevivido a su padre, se habría levantado un fuerte partido, y así hubiera obstruido el camino de David al trono.
aquel día … y todos sus varones—Sus servidores o guardaespaldas (1Cr. 10:6).
7. los de Israel que eran de la otra parte del valle—Probablemente el valle de Jezreel—el más largo y más
meridional de los valles que corren entre el Pequeño Hermón y las alturas de Gilboa, directamente al Jordán. Era
natural que la gente de las aldeas se asustara y huyesen, porque, si hubieran esperado la llegada de los
triunfadores, habrían sido privados de su libertad o de sus vidas, según se acostumbraba en las guerras de aquel
entonces.
8-10. TRIUNFAN LOS FILISTEOS SOBRE LOS CUERPOS MUERTOS.
8. el siguiente día, que viniendo los Filisteos a despojar los muertos, hallaron a Saúl y a sus tres hijos tendidos—
Hallando los cadáveres de los príncipes que habían muerto en el campo de batalla, el enemigo los reservó para
ultrajarlos. Consagraron las armas de Saúl y de sus hijos al templo de Astarot, colgaron sus cadáveres en el templo
de Sen, mientras que ignominiosamente fijaron las cabezas en el templo de Dagón (1Cr. 10:10); dividiendo así la
gloria entre sus varias deidades.
10. el muro— (2S. 21:12) —“la calle” de Bet-san. La calle se llamaba así por el nombre del templo que estaba en
ella. Tenían que ir a lo largo de ella hasta el muro de la ciudad.
11-13. LOS HOMBRES DE JABES DE GALAAD RESCATAN LOS CADAVERES, Y LOS SEPULTAN EN JABES.
11-13. oyendo los de Jabes de Galaad esto que los Filisteos hicieron a Saúl—Recordando los servicios importantes
y oportunos que Saúl les había hecho, grata y heroicamente resolvieron no permitir que se infligiesen semejantes
oprobios en los restos de la familia real.
12. anduvieron toda aquella noche, y quitaron el cuerpo de Saúl y los cuerpos de sus hijos—Considerando que
Beth-san está a la distancia de hora y media, y por un angosto pasaje elevado al oeste del Jordán—siendo todo el
viaje desde Jabes de Galaad como de 16 kilómetros—ellos se apresuraron para ir a quitar los cuerpos, y regresar al
otro lado del Jordán en el curso de una sola noche. los quemaron—Esta no era costumbre hebrea. Se recurrió a
esta medida en la presente ocasión para evitar el riesgo de que los de Beth-san desenterrasen los restos reales para
mayores insultos.