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un ataque de Lacidez

Un viajepersonalhaciala superación

&

JILL B. TAYLOR

Traducción

de luan Manuel Ibeas

-

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Estelib¡o estádedicadoa G.G. Cracia:.memd.por ayrrd¡rme¿cu¡¡r rni mente.

Serhija tuyaha sidomi primera y mayor bendición.

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d: MJ SttuA¿tf la¿gtl

Y a la memoria de Nie.

Prime

edición ed Esprña: derq

2m9

No hayamor como el de un cacho¡ro.

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edición en México: ¡br4 2009

 

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Trmsú de Gdci., 47 49. 08{21 Barcelon¡

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de edició¡ mundir6

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Rindom Hoú. Mondadon, S A, dc C. Y Ar Homd nús, s44, col Cn¡pultp¡c ¡fo€lcs, D¿legr.ión Mgüel Hidalgq 11570,Mdicq D F:

Cómenúios

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¡ohibida

sin aübriz¡ción

¿sftitr de ¡os tú- por hs ley¿s,l¡

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bt¡r o pddal ¿e esú óbr¡ por cDdquiü ñe.tio o

coúpre.didos

la reprogsfix,

el dtmienb

informíricq

de €j¿npl¡res de h nisñ2

nedirte

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cono la disdbuoón

ISBN 973 607 429 306 ?

Iftprtso

e¡MéÁc.

/ Ptktd

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Introducción

Indice

1. L¡ üd¿ ¿nresdel ic¡us

2.

Ciencia simple

3.

Asimetri¿shemisfé¡ica5

4.

l¡ m¿ñ¡n¿del icrus

5.

Orquestandomi resc¿le .

6.

Mi

retornoal¿ quierud

1.

Pel¡d¡h¡stael hLreso.

8.

Cuidadoneurológicoinrensivo.

9.

Segundodía:lamañanasiguiente

10.

TFrcerdia:C.C.lJega¿ l¡ ciud¡d

11 Curándomey preparándomeparela opera(ión

12. Cr¿neotomíaestereoticric¿,,,,

13. Lo quemjs necesi¡ab¿.

14.

15.

16.

17.

18.

19,

rr:

-r-^,,-,1-

I--:,1^-

N{ismentesderech¿e A:ume tu poder CéJulasy circuitosmutidimeruion¿les Cómo hallarIaproñrndapazinterior

20. Cuida-ndoeljrrdin

11

17

27

47

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75

89

101

115

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169

185

197

207

21.9

225

239

259

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lNt)¡oll

Reconrenclaciouesparala recuperación ApéndiceA: Diezpreg,rlrro,p"ro,i .r".;" ApéndiceB:

'. :

265

267

269

Introducción

De coÍazon e

coraz6n,de cerebro

a cerebro

t

Cada cereb¡o tiene una historia, y la que sigue a continuación esl¿ míe. Hace diez años trabajaba en la Facultad de Medicina de Harward como invesúgadoray dando clasea médicos jóve- nessob¡eel cerebrohumano.Peroel 10 de dicienbre de 1996, yo misma recibí una lección. Aquella mañana sufri un¿ forma ra¡a de ictus en el hemisGdo izquierdo del cerebro.Una gran hemorragia, debida a una malformación congénita no diagnos- ticada de los vasossanguíneosde mi cabeza,estalló inespeiada-

mente. En cuat¡o breveshorx, con los ojos curiososde un¿ neuroatomista,ü cómo sedeteqiorabapor completola capaci- dad de procesarinformación de mi rnente.Al final de aquella maña¡a ya no podía ¿qd¿r,hablar,leer, escribir ni reco¡dar nada de mi vida.Enroscadaen forma Gtal,sentíque rni espírituse rendíaala muerte,y desdeluego nunc¿seme ocurrió que al- gún día seríacapazde cont¿rle a nadie rni histo¡ia. Un ataquedeluddez:Un víajeperonal haciala slpewdónes!Í testimonio cronológico del viaje que emprcndí hacia el abismo sin fo¡ma de una mente callada, donde la esencia de mi se¡

quedó e

laza ¡ni fo¡mación ecadémicacon la experienciay la visión

personales. Que yo sepa,esteesel p¡imer relatodocumentado de un neu¡oanatomistaque seha rccuperadopor completo de

,'uelt¿en una p¡ofunda paz interior. Este libro entre-

oul gr:lvchclrorr¡gi¡ ccrcl)11l.Mc crr()ri()rl qu( cstrr l)rLl brassalganpor fil al rnundo,y cspcroqrrcptrccllrnhlccr nrtr cho bien- Más que nada,doy graciaspor estarviva y celebroel rie¡r po que me quedaaquí.Al principio,lo que me notivab¡ pa soportarla agoníadc la recuperaciónfueronlasmuchs pcrso- nasmaravillosasque me ofrecieronsuamor inco¡rdicional.Con el pxo de los años,he seguido fiel a esteprol'ecto graciasa lajo ven que sepüsoen contactoconmigo,y que deseabadesespera- damentecomprenderpor qué sumadre,que murió de ur ictus, no habí¿ telefoneado a urgencias.Y graciasal anciano caballero atormentadoporque su esposahubierasufiido horriblemente mientrasestabaen comaantesde morir. He seguidoatadaami ordenador (con mi fiel perra Nia en ¡ni reg¿zo)g¡¿ciasa los nuchos interesadosquehanllamadoen buscade consejosy es- peranza.He persistidoen estetrabajopor lassetecie¡rtasnúl person¿sde nuestr¡sociedad(y susfamiüas)que sufiiránun ic- tus esteaño.Si una solapersonagraciasa lee¡ <Lamañanadel ictus) (capítulo4) reconocelos síntoll1asy pide ayud¿cu¿nto ¿nte\.nJse(fuerzo(de l¿úlrinr¿decod¡ 'e verrn mi\ qrrere compensados. Un ataquedelucidezsedivide ea cuatropartes.L¿ prirlera, <Lavida de Jill antesdel ictusr,explicaquién era 1'o antesde que nri cerebrosedesactivare.Describopor qué me hice espe- cialistaen el cercbro,unospocosdatosde mi carreraacadérrú- ca,mis caus¿ssocielesy rr1ibílsquedápenonal.Vivíaa lo gran- de.Era neurólogaen Halvard,nienrbro de lajunta Daciotalde laAlianzaNacionalparalasEnG¡medadesMentales(NAMI) y recorríaelpaíscomola CientificaCantante.Despuésde urrbrc- vísimo pasopor mi vida viene urrepequeñ¡ y serrcill¡int¡o- ducción científica,paraa).udara entenderlo c¡ueocuría bio- lógicarnenteen mi cerebrola m¿ñ¿Dadel ictus.

lT

Si ¡lla ¡r¡ vcz cl lcctor seha pr-cgtrrrtadoquó scsicrrtc:rl

r|riiir u¡r ic¡.rs,loscapítulossobre (La mañen¿del ictus, cstáo rlcdic:rdos¿ ustcd.Aquí le llevo en un viaje conpletamente cxtraordinarioque siguep¿soa pasoel deterioro de nriscapa- citladescognitivas,visto con los ojos de un científico.A nedi ,h que la hemorragiaen mi cerebrosehacíamásy másgren (1c.,relecionolos trastornoscognitivosqueiba experimenrando

con la biologíasub,vacente.Como neuroanetomista,debo decir qlre durante áquel ictus aPrendítanto sobre111icerebroy su lirncionanúentocomo en rodosmis añosde estudios.Alfinal

tle aquellamañana,mi concienci¿entró en una faseen la qLre scntí¡ que erat/rd con el unive¡so-Desdeentonces,he llegado ,r enrendercómo 'ontos crP,rce\de tener ulir eryerien(iJ (mística) o (met¿fisicar relacionadacon la alntomía de nuestro

cerebro. Si conocea alguienque hayasufrido un ictuso cualquier otro tipo de trauma cerebml,ios capítulossobrela recupera- ción pueden ofrecerleuna ayudavaliosísima.En ellos relato cronológic¡mente el procesode recuperación,incluid¿scua-

rentasugercnciessobrecosesque necesité(o que no necesité) par¡ recuperarmepor comPleto.Alfinai del libro expongomis <Reconendacionesparela recuperacióDpor si puedenserúti- les.Esperoque cor-npartancst¿info¡mación con cualquier Pe¡ soneque puedabeneficiarsede ell¡. Por últirno,<Mi ataquede lucidezoexplicalo que el ictus

me ha enseñadoacercade mi cerebro.Más ex¿ct¿mente,fue el acontecimientotr¡umático a travésdel cüal vino el conoci miento. Esteüb¡o tratade la belJezay flexibilidad del cereb¡o humano,con sucapacidadinnataparaadapt¿rseconstantenen- te ¿los canlbiosy rccuperarsusfunciones.En defioitíve,tr¡t¿ del viaje de mi cerebroa travésde la conscienciade mi henis- ferio derecho,donde quedéenvueltaen una profundapazin_

uN Arl\{lunt)BLU(iI)1,

terior.He resucitadola conscienciade1niheüisferioizqüierdo conel6n deayud¿r¡ otrosa¿lcanz¡res¿misnrapaziiterior sintenerqueexperimenta¡un ictus.Esperoqueel lectordis- frutecon elviaje.

Lavidade Jill anresdelictus

l

Soy neurc¿netomistaprofesional,y tengo trabajospublicados. Me crié enTer:reHaute (Indiana).Auno de mis he¡manosma- yores,que solotiene dieciochomesesmásque yo,le diagnosti- caron el trastorno cerebralllarnado esquizoñenia.Selo diagnos-

ticaron ofrcial¡nente a los treinta y un años de edad,pero desde muchos años antespresent¿baclans señalesde psicosis.Duran- te nuestrainfancia, era muy diferente de mí en la manera de ex

perimenar la realidad y la forrna de comportüse. Como conse- cuencia,desdemuy pequeñasentífascinaciónpor el cerebro humano. Me preguntaba cómo era posible que mi hermeno y

yo pudiéramoscompaftir l¡ mism¿experienciacon inrerpreta. ciones completamente difetentes de 1o que h¿bía ocu¡¡ido. Es-

tas diGrencias de percepción, procesanriento de la información

y resultado final me motivaron para convertime

en neuróloga.

Mi car¡e¡aacadémic¿comenzó en la Universidadde In-

I diana,en Bloomington, e fnales de los añossetente.Debido a mis interaccionescon nri hermano,estabaansiosapor entetder qué era do normal> neurológicamentehablando.En aquella época,laneurologíaeraun campode estudiotanjoven que to-

davíeno seof¡ecía en la Universidad de Indiane como especia- üdadoficial.Esrudiandopsicologíafisiológicay biologíahuma-

na, aprendítodo lo que pude sobreel cereb¡ohumano.

79

rrN ^r^¡¡r r'rrLtrrú,

Mi pnruer tlab.rjodc vcltlrrdcrr cl irtrbito rlt ll cie¡rci¡

médica resultó una gran bendición par':rrli. Mc cor)tr-rllloll

como técnicade leboratorioen el Centro dc EducaciónMédi

ca deTerreHaute (TCHMX), que esun¿sucurs¿lde le FacLrl- catlde Medicina de Indianaifftelada er el campusde la Uni versid¡d del Estedode Indiana (ISLI) Mi tieDrposerepartiaa p¿rtesigualese¡tre el laboratoriode ¡natomiámédicAhumana

generaly el de investigaciónneuroanatómic¡.Durante dos

añosestuveinmersaen los estúdiosde medicina,y bajo la di rección del docto¡ Robert C Murphy me inicié en l¿ disec-

ción del cuerpo humano. S¡ltándomeel máster,pasélos seisañossigulentesmatllcu

lada ofici¿lmenteen el programade doctor¿dodel Departa- mento de Cienciasde laVida de la ISU.En mis esignaturasdo- minabanlasde primer cursode medicina,y mi especialidadde

investig:ciónera1¿neuroanatomia,bajo la dirección del doc torVilliamJ.Anderson. En 1991me doctoréy me sentícapa- citadaparaenseñaranetomíahumanageneral,neuroarultomia humanae histologíaen le Facultadde Medicin¡. En 1988,du¡antemi estanciaen eITHCME y la lSU, a mi hermanosele diagnosticóoñcielmentele esquizofrenia.Bioló- gicamente, él es1o más parecido a mí que existe en el univer-

so. Necesit¿baentenderpor qué yo podía tomar mis sueños por 1oque erany relacionarloscon la re¡lidady hacerque mis

sueñossehicieran realidad ¿Qué eratan dife¡enteen el ccre brod. rni hernranoparaqueel no pudier,collect¿r 'u' 'tleñ¡' con una ¡ealidadcomún,y en cambioseconvirtieranen deli-

rios?Estabaansiosapor emprenderuna investigaciónsobrela esquizoftenia. Después de doctorarme por la ISU, me ofrecie¡on un

puestode investigaciónposdoctoralen 1¿Facultadde Medici- na rle Harvard,en el Dep¿rtamentode Neurologí¡. Pasédos

2t)

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rrñosnubujrndocor el docbr l{ogcrTbotellen l¡ loc¡liz¡ciól rlc llt zorraM1-,situadaen la partede la cortezacerebralvisu¡l quc siguelos movi,rientos. Me interesabaaquelproyecto porque Lrngranporcentajede los individuosa los que selesdiagnosti- c¡ esquizofreniamuestranun funcionamiento anormal de los ojoscuandomiran objetosen movimiento.Despuésde ayudar

r Roger a identificar anatómicamenteia situación de la zo- rraMT en el cerebrohumano,lseguíuna corazonaday me p¿séal l)epartamentode Psiquiatríade la Facultadde Medici- ru de Harvard.Mi objetivo eraÍabajar en el labo¡ato¡io de la doctora FrancineM. Benesen el Hospital Mclean. La doc fora Benesesuna reconocidaexpert¿de famamundial en la investigaciónpost mortem del cerebro hum¡no en relación con la esqLrizofrenia.Creía que asípodría contribuir ¿ayudar l laspersonasaquejadasdel mismo trascornocerebralque mi hermano, lJn¡ seinanaantesde empeza¡rri nuevo trabajo en el Hos- pital Mcl-ean,mi padreHal y yo volanos a Miami paraasistir

al congresoanualde 1993 de laAlianzaNaciotal paralasEn

fermedadesMentales(NAMI).?.Ha1,pastorepiscopalianoreú

rado y doctoradoen psicologíaasistencial,sienpre habíaabo

gado por la justicia social.Los dos asistimos¿ ia convención

co¡rla intención de sabermássobrela NAMI

mos hacer para colnbiner nüestra energía con ia suya.La

NAMI esla mayororganizaciónpopulardedicadaamejorarlas

vidasde personascon enfermedadesment¡lesg¡aves.En aque-

lla época,los miembros de la NAMI

mente cuarentarnil ñmilias con un¿personadiagnosticadapsi-

y ver qué podía

sum¿banaproximada-

1. R. B-H.'Ibotell yJ. B.T¿ylor,iA¡atoñcil

O)rti.al

Visual Areas in Mu¡,

xlider.e for MT/V5 and

Ce¿ür¡l c'dlf¿r, eneró-febrero de

Addirion¡]

1995,rp.39-55.

2. ww.nami.org.

21

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quiátricrlrente.Ahorá 1¡ NAMI ticrrc:lfiljltl¡s:rploxirrtrcl,r- mente doscientasmil famüas.La organizaciónnacionrl de l¡ NAMI funcion¡ a nivel nacional,y lasNAMI de c¿daestado¡

nivel est¿t¿I.Además,existenmásde ¡nil cien afiliadoslocales ¡epartidospor todo el país,que aPortan¿yuda,información y apoyoa lasfalniliasa travésde 1¿creaciónde comunidades- Aquel viajeaMiami cambiónri vida.Un conjunto de unas

mil cluinientaspersonas,form¿dopor pedres,hermanos,hijos e

individuos con diagnósticode enfe¡medadesmentalesgraves, sereunió paratratarcuestionesde apoyo,información,defensa

e investigación.Hastaque conocí a otroshermanosde perso-

n¡s cor enGrmedadesmentales,no me habíad¿docuentadel

profundoimpactoque habíaejercidoen mi vidala enGrmedad

de mi hermano.En el curso de aquellospocos día.sencontré

una familia que compre¡1díal¡ angustiaque yo sentíapor 1¿ pérdidade mi hermano a causade la esquizolbni¿.Ellos com-

prendían los esfuerzosde mi familia por a1'uda¡lea obtener un tr¿t¿mientode c¿lidad.Luch¿b¿njuntos colno una solevoz contra la injusticiasocialy el estigmarelacionadocon lasen- G¡medadesmentales.Contabancon programaseducativospara ellosy parael granpúblico ace¡cade la naturalezabiológicade

estostr¿stornos.Asimismoimportantee¡asualianz¿con losin- vestigadoresdel cerebroparaayudara encontraruna cura Sen- tí que estabaen el lugar adecuadoen el momento oportuno. Era hermanade un paciente,er¡ científicay dese¿bafe¡viente- mente ayudar a gente como mi he¡mano. Sentíaen lo máspro- fundo de rni almaque no solohabíaencontradouna causadig-

na de mis esfuerzos,sino ademásuna granfanriüa

La semanasiguientea la convenciónde Miani, llegué al Horpir¡l McLe¿nrebo'Jnced( energi,y an'i.A.tpor emPel¿r

mi nuevo trabajoen el Labor¿toriode NeurologíaEstructural,

el áreade investigaciónde la docto¡¿ F¡ancineBenes Estabe

22

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r|l||yc r \r.r\Dt.l(i.r ¡,,,r(. r¡rc¿Jrruir irr,.L.,rrgrI jur tr.cpu,t rDor

te¡nrcbrc'l¿blsebiológicadela esquizofrenia.Francine,a quien

yo llanrabacariños:rmenteRcina dela Esquizo$enia,esuna in v(fstigldoraasomb¡osa.El sirr1plehechode tenerla oportunidad

rlc ver cómo pensaba,cómo investigabay cómo reuníalaspie- z¡s de los d¿tosexcraídosem un verdaderogozo paramí. Era un

privilegio serresrigode su creatividaden el diseñode er.leri_ nrentos,y supersntencia,precisióny eficienciaen la di¡ección cleun laboratoriode investigación.Aquel trabajoeraLrnsueño hechorealidad.Estudiarlos cerebrosde personasdiagnosticadas cleesquizoñenia me dabala serrsaciónde tener un objetivo. Sin embargo,en mi primer día de trabajo F¡ancine me

cchó unjarro de agualiía al informarme de que,a causade la pocafrecuenciade lasdonacionesde cerebrospor parte de las

f¿miliasde individuos con enfermedadesmentales,sulíamos una gran esc¿sezde tejido cerebralparala investig¿ciónpost

mortem. No podía dar crédito a 1oque oía.Acababade pasar

casiuna semanaen 1aNAMI

con algún miembro que padeciaalguna enfermedadmental grave-El doctor LewJUdd,ex director delNational Insrituteof

nacionalcon cientosde familias

Mental Health (NIMH), habíamoderadola sesiónplenariaso- bre investigación,y variosprestigiososcientíñcoshabíanpre- sentadosusinvestigaciones.A lasfamiüasde la NAMI les en-

cantainformar y aprender acercade la investigación cerebral,así queme pa¡ecióinconcebiblequepudieraescesearel tejido do

nado. Decidí que era una sirnplecuestiónde concienciación pública.Creíaque en cuantolasfamiliasde la NAMI supieran

que había escasezde tejido perainvestigar fomenta¡í¿n la dona ción de ce¡eb¡osen la organización y seresolveríael problema. Al aiio siguiente(1994)fui elegidaparalajunta directiva

de la NAMI.

honor y una gran responsabilid¿d,estar¿1serviciodc estane-

Me emocionaba,apartede serparamí un gran

23

tJNAI¡QI]I1 DI] LU(xI)I]Z

r¡villosaorganización.Por supuesto,mi campañasecentró en la importanciadelasdonacionesde cerebrosy la esc¿sezde te jidos con diagnósticopsiquiátricoparaque los científicospu- dieran hacersu trabajo.Yolo llamaba<lacuestióndel tejido'r.

Xn aquel momento,la edadmedia de un ¡niemb¡o de la NAMI era de sesentay sieteaños.Yosolo tenía treinta y cinco. Me

sentíaorgullosade serla personamás joven elegidaparalajun- ta. Tenía energí:ra raudalesy estabadeseandoempezar.

En mi nueva condición dentro de la orgnización

enpecé inmediatamente

nacional

a info¡mar a l¿sconven-

de la NAMI,

cionesestatalesde la NAMI en todo el país.Antes de que yo empezareestaca¡npaña,el Centro de RecursosdeTejido Ce- rebralde Harlard (el Banco de Cerebros),rque esteb¿situado justo al lado del laboratoriodeBenes,recibíamenosde t¡esce- rebrosde personascon diagnósticode trastorno psiquiátrico

¿l año.Con estoapenashabíatejido sufrcienteparaque el la- boratorio de Benes trabajar¿,y mucho menos pala que el

Banco de Ce¡ebrossuministraratejido a los otrosleüoatorios de prestigíoque 1osolicitaban.Alos pocosmesesde empezer

sobrela (cues-

a viajar e informar ¿ lasfarniliasde la NAMI

tión del tejido), el número de donecionesempezóa aüüe[ter'

En la actuelidad,el número de donacionesde la población diag- nosticadapsiquiáfficamenteoscilaentreveinticinco y treintay cinco al año.A la comunid¿dcientíficale vend¡íanbien unos

cien ¿l ¿ño. Ya en rnis primeraspresentacionessobre1¿<cuestióndel

tejido,r me di cuenta de que el tema de la donación de cerebrcs hacía que algunos miembros del público se removie¡an incó-

modos.Llegabaesemomento predecibleen el que ni púbüco sepercataba:<¡A¡ Dios mío, quiereMI ce¡ebrolr.Yyo les de-

l.

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.bdnb¿nk.ñ.led.ors

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js trll. t.t(Js

ciu:<l)ucssí,io quiero,pero no septeocupen,no tengo pr¡D.

P¿racolnbati¡su evidenteaprensión,compusela let¡a del Ban-

co de Cereb¡ostitulada<1 800-Bancode Cerebros>y empecé

it viajar con rni guitarra como la Cientifrca Cantante.aCuando

scacercabael tema de la donaciónde cerebrosy la tensiónen lasalaempezabaa creceqyosacabala guitarray centaba.La to

uadilla del Banco de Cerebrosparecelo bastaatetoncr paI:I arnor- tiguarl.rrensrón.abrir lo" cor¿zonery pernürirmecomuni.ar

l11lmens¿Je.

Mis esfue¡zosen la NAMI

dieron un profundo sentidoa

mi vida,y mi trabajoen el labomto¡io tuvo susfrutos.Mi prin-

cipalproyectode investigaciónen el labo¡atorio de Benesim-

plicabatrabajarcon Francineparaelaborarun protocolo con el que pudié¡arnosvisualizartressistemasneurotDnsmiso¡esen

el mismo fragnento de tejido. Los neurotransnisoresson las sustanciasquímicasque usanlascélulascerebralesparacomu- nicatse. Era un trabajo importante, porque lasnuer.asy atipicas medicacionesantipsicóticas estándiseñadaspara i¡fluir en múl- tiples sistemasneurotransmisores,y no solo en uno. La capaci-

dad de visualizar tres sistefius diGrentes en el mismo fiagmento

de tejido nosdaríamásposibilidadesde comprenderle delica- da interacciónentre estossistemas.Nuesffo objetivo eracom- prcnder mejor los microcircuitos del cerebro:qué célulasde qué zonasdel cerebrosecomunicancon qué sustancias,y con qué canridadesde dichassustancix.Cuanto mejor supiéramos cuáles er¿n las dife¡encias a nivel celula¡ ent¡e los ce¡ebros de individuosalos queseleshabíadiagnosticadouna enfe¡medad mental gravey los cerebrcsnormalesque servíande control, máscerceesta¡íala comunidadcientíficade ayudaralos nece- sitadoscon medic¿cionesapropiadas.En la p¡imave¡ade 1995,

4. www ddilit¿yloL.om.

!rN ^r^(lull lri l,u(ll)li2

estetnbejo aparecióen la port¡da dcl tsíollchniEus Journal,y

en 1996me hizo merecedoradel prestigiosopremio Mysell del Departamento de Psiquiatríade la Facultadde Medicina de Harward.Me encantabatrabajar en el laboratorio y me encan- taba compertir estetrabajo con mi familia de la NAMI

Y entoncesocurrió lo impensable.Tenia treinta y tantos

añosy estabaprospe¡ando profesional y personalmente.Pero de

un solo golpe, mi vida de color de rosay mi prcmetedor futu ro seevaporaron.El 10 de diciembrede 1996,cuandodespe¡- té descubríque yo misma padecíaun ffastotno cercbral.EÍ

cuatro breveshoras vi cómo mi mente sedeterioüba por com pleto en su capacidadde procesarlos estímulosque llegabana

travésde mis sentidos.Estarara modalidad de ictus me incapa- citó por completo:no podía andar,hablar,leer,escribirni re-

cordar ningún aspectode mi vida. Supongoque el lector esta¡áatrsiosode empezara leer el ¡elato en primera personade la mañanadel ictus. Pero para que pueda entender coo más claridad lo que estabapasandodentro de mi cerebro,he preferido presentaruna breve y sirnple intro- ducción cientíñcaen los capítulos2 y 3 Por favor,no dejeque

estasecciónle disuadade seguirel relato He hecho todo lo

posible por hacerla inteligible, con muchos

cerebro para que pueda entender la anatomía en la que seba-

sabanmis o'1>erienciascognitivas,fsicas y espirituales.Si el lec- tor no puede evitar saltarseestoscapítulos,hágalo sabiendoque están ahí como punto de referencia. Sin embargo, le anirno a

dibujos simples del

quelea antesestasección,porquecreo quefaciüta¡áconside¡a- blemente la con-rprensióndel resto.

2

Ciencia simple

I

Pan que dospersonaspoümos comunicarnos,debemoscom-

Partir cierta cantidad de realidad.Esto signifrca que nuestrossis- temasnerviososdebenserprácticamenteidénticosen su cepa- cidadde percibir info¡nación del mundo extelio! procesar e dichainfo¡mación en nuestroscerebros,y despuéste- sistema (irnil¡res de!a1ida.queinclu¡enelpensamienro.h y la acción. La aparición de la vida fue un acontecimientoextrao¡di- rio. Con la llegadade los organismosunicelulares,nació

nueva era del

procesamien¡o de información ¿ nivel mo-

lecula¡.Mediante la manipulación de átomosy moléculasen

inforrnación sepodía int¡odu-

i¡, codificar y almacenar para un uso futuro. Los momentos no llegabany seiban sin quedarregistrados,y a basede te-

nciasdeADN yARN,la

e! un co[tinuo de momentos consecutivoscon un mismo

hilo,la vide de la célula evolucio[ó tienpo.

En poco tiempo,las célulesenco¡traronla manerade unirsey funcionarjuntas, 10queacabódandolugaraustedy ¡ mí.

' Seg6t el AmerícanHeitageDíctionary,e\olrrcionarbiológi- camentesignifrca (cambiar rnedianteprocesosevolutivosdesde

corno ln

prefite a tua1)¿s

29

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una for¡l¡a prirnitiva a otri tnásorg¡llizi¡d¡t.LEI ccrcbro lDo-

leculardel ADN

caz, no solo porque se adapt¿¿ los constentescambios,sino también porque espera,percibey aprovechaoportunidadesde t¡ansfo¡marse a sí mismo en algo aírn rnás magnífrco. Puede

que ¡1lector le interesesabe¡que nuestrocódigo genéticohu mano estáconstruidoexact¿mentecon los nismos cuatronu cleótidos(moléculascomplejas)'queel de cualquierotra fornu de vida del planeta.A nivel de ADN, estamosemparentados

con lasaves,repttles,anfrbios,otrosmamífe¡ose incluso1¿vida vegetal-Desdeun punto de vistapuramentebiológico,losseres humanossomosuna ntutación específicade la posibilidadge- néticade laTier¡a. Aunque nos gustaríapensarque la vida hurn¿naha alcen zadola per{ecciónbiológica,a pesarde Íuestrc sofisticadodi- señono reprcsent¿mosun código genéticodefinitivo y/o per fecto. El cerebro humano existe en continuo estadode cambio- Los cereb¡os de nuestros antepasadosde hace dos mil o cuatro Inil añosno parecenidénticosa los cereb¡oshumanosectuales. El desarrollodel lenguaje,por ejemplo,ha alteradole estructu- ra a¡atómicay lasredescelula¡esde nuestrosce¡ebros. Casitodoslos distintostipos de célulasde nuestrocuerpo nrucreny (on 'u\tiru,dr\ cJd¿poc¿\\ern¿ll¿\o mesesSrnem_

esun progr¿magenéticopotente y muy efi_

bargo,lasneuronas,lascélulasprimariasdel sistemanervioso, no semultiplican (en general)despuésde nuestlonacimiento. Esto significa que la rnayoría de las neurcnas de su ce¡ebro tre- nen los mismosaiiosque usted.Estalongevidadde lasneuro- nasexpüca en pa¡te que en nuesffo fuero interno nos sintamos prácticamente los misrnos a los diez años que a los treinta o los

1. Sesu¡daediciónudvebit¡riá, Houghton MiÍilin Compmy,Bostor,

1985.

30

( IlN(:t^

StMt'

i

*ltL¡rt¡ y $jctc.L¡s célulasde nuestro ce¡eb¡o son lasmismas,

pem cor cl tienlpo susconeúones cambian,debido a nuestras

$xpcrlcnc1es.

El sistemanervioso huma¡ro es una entidad maravillosa-

lltcnte dinámica compuestapor aproxirnadamente un billón de células.Paraque el lector sehagauna idee de la eno¡me canti- dnd que esun billón, conside¡eque existen unos seismil mi- üonesde personasen el planeta,y que tendíamos que multi- plicaresacartidadpor 166 a ñn de llegaral númen¡ de células quere combtn¿nptr.lcre¡run solosivemanervioso, Por supuesto,nuestro cuerpo esmucho más que un sistema

¡ervioso.De hecho,el cuerpo humano adulto medio estáfor- ltlado po¡ aproximadamentecincuenta billones de células, E,333vecesel número de personx en el planeta.Lo asombr.o-

lo esque esteenorme conglomeradode célulasóseas,muscu, hres, conjuntivas,sensoriales,etcéten, tienda a lleva¡sebien v

funcionarconjuntamenrep¿.ragener¿rLrnac¿lud perfect¿. La evoluciónbiológica sueleir desdeun estadode menor omplejidad a otro de mayor complejidad. La naturalezase gura su eficienciaal no ¡einventarla ¡ueda con cadanueva Cspecieque prcduce. En general,una vez que la naturaleza

ldentifica un patrón del código genético que favorecela super- vivencia de la criatura, como una flor para trarxmitir polen, un

corazó[ pa¡abombear sangre,una glándula sudoípara par? ayu- dar a regular la remperatumdel cue¡po o un globo ocular parala visión, tiende a incluir ese¡asgo en lasfutu¡as permutaciones de csecódigo específico.Añadiendo un nuevo nivel de programa-

ción enci¡u de un conjunto de instr-uccionesya establecido. c¡d¿nuev?especiecorxer-vauna sólidabasede secuenciasde ADN probadaspor el tiempo. Esta es una de las manerasmás

¡encillasque tiene le naturalezepa¡a trans111itirla experiencia y la mbidurialegad.r,por l¿ vidr ¿nreriore (u prcgenje.

rrN^r^t¡rr

I

rL'

1

()tra vertajl clcesraestratcgirtc{cilgcrricríir gcrróticrrcott- ,i.renreen .onrorrir,obrelo queyr furrcrorrrL\ quc (,'r r)t,l nipulacionesmuy peqtreñ¿sde lassecuencixgenéticassepue- de conseguiruna gran transformaciónevolutiva,En nuestro

prcpio peúl

científica indica que los hununos conlpartimos el 99,4 por ciento de nuestrassecuenciasdeADN con el chinp¡ncé.':

Por supuesto,esto no significaque los humanos seamos descendientesdirectosde nuestrosa úgos arborícolas,pero sí que pone de naniliesto que el genio de nuestrocódigo mo lecular seapoya en nrillones de añosdel míri¡no esfuerzoevo- lutivo de la naturaleza.Nuestro código humáno no surgiópor azar,al menosno del todo, sino que l¡ás bien sefue constru- yendo ¿ 1o largo de la eterna búsquedade 1¿naturaleza:un cuerpo de pedeccióngenétic¿. Como miembrosde la nisnra especiehum¿n¿,ustedy yo solo diferimos en un 0,01 por ciento (la centésinupe¡te del 1 por ciento)de nuestrassecuenci¡sgenéticas.Biológicanente, como especie,ustedy yo somosprácticanrenteidénticosa ni- vel de genes(ün 99,99 por ciento).Obserwandola dive¡sidad de la población humana,esevidente que un 0,01 por ciento rcpreselta una glan difercncia en nuesffa apadenci¿y en nues- tra manerade pensary actuar

genético,eunqueles cLrestecreerlo,l¿ evidencia

La partede nuestrocerebroque nosdiferenciade todoslos de l1rás¡rar¡íferos esla cortezacerebr¿lexterna,onduladay con

2. Derek x.IÍ¡ildnnn, rl,l

Centu de Medicnú Moleculaf I Geréric¡,

de la

Dep¿rtenentodeAD¿tomí¿y Biologlá Celul¡r,F¿cultadde Medici

Udversid¿ddel Est¡dodeW¿yne (10 de septiembrcde 200ó).http://ww:

pnás.orglcsilcoúrelt/ful/7At) / l2/7181.

32

T

Co¡lezacerebralhumanacompt6la

ci¡cunvoluciones.Aunque otrosmamíferostambiéntienen una cortezacerebral,la co¡tezahumanatiene apn_rximadamenteel doble de espesory secree que aproximadamenteel doble de funciones-Nuestr¿cortezacerebralestádividida en dosgran- deshemisG¡ioscuyasfuncionessecomplementet. (Noia: En

i todoslos dibujosde estelibro,la parte frontal del cerebroestá apuntandoa la izquierda.)

Los doshemisferios secomunican ent¡e símediante la auco pistade rr¿nsferenciade info¡mación, el cuerpo calloso.Aun

que ca¿l henisferio esúnico por el tipo conc¡etode informa_

cueryocalloso (autopista d€transrerenciade infomación)

33

(rN Aln(¡rl

1r1111!llr

ción qucprocese,cuandolosdoshenrisLrri()ricslill c()r)cch(los entre sí funcionan juntos pare generarurraírnica pcrccpctólr

del mundo. Cuando sellegaa la inffinc¿daan¡tomía nicroscópica de

lx

conexionesentrelasdospartesde nuestr¿cortezacercbral'

l¡

variación esla norma, no la excepción.Est¡ variación con-

tribuye a nuestrespreferenciasy personalidadesindividuales

Sin embargo,la anatomíagene¡el(macroscópica)de nuestros cereb¡osesb¿stanteconsistente,y el celebro de ustedesmuy parecidoal mío. Lasprotuber¿ncias(circunvolucioneso giros)

y los surcosde la cortez¿cereb¡alestánorganizadosde manera concreta,de modo que nuestroscerebrosson prácticamente

iclénticosen apariencia,estructuray función.Por ejemplo,cada he¡nisferiocerebmltiene una ci¡cunvolución temporal supe- rior, circunvolucionespre y poscentrales,una ci¡cunvolución parietal superior y una circunvolución occipitel lateral,por mencionersolounaspocas,Cadaunade est¿scircunvoluciones estáformadapor co¡rjuntosde célulasmuy especíñcos,que tie- nen conexionesy funcionesmuy concretas. Por ejemplo,lascélulasde la circunvoluciónposcenftalnos permiten serconscientesde la estimulaciónsensorial,mientras que lascélulasde la circunvoluciónprecenffalcontrolannues- tra capecidadde nover voluntariamentel¿spartesdel cuerpo.

Lespri[cipeles rutasde ransGrenciade inform¿ción ent¡elos direr'osgrupo,decélul¿\cortic¿lc{rn¿ctocd( 6brJ')dcIo' do' hemisGriosson también muy parecidasen todos nosotrosy' como consecuencia,por lo generalsomoscapacesde pensar

y sentirde maneracomParable. Tambiénlosvasossanguíneosquellevannutrientesa nues- tros hemisferioscerebralespresentanun patrón definido Las arterias cereb¡alesanterior, media y posterior llevan sangrca los doshenrisferios.Una lesiónen cualquierrana cotcreta de una

34

Circunvolución posceni| a

(corleza sensorial) Orcunvouciónprecéntral

(oidoy leñguajehablado)

Cicunvolucón párlelal superior (Percopc óndecontornosrisicos)

Circunvoluciónoccipital

de estasarteri¿sprincipalespuededar como result¿dosíntomas bastantepredeciblesde incapacidadgraveo eliminación com- pler.rde nucsrra, aprcid¡dderr¿liz¿rluncionesrognirrr.rscon caetas.(Porsupuesto,existendiferenci¿scaracterísticasentrelas lesionesen el hemisferioizquierdoy el derecho.)La siguiente

ilustracióni¡rdicala zona de la a¡teri¿ce¡ebra.lmedia del he misferio izquierdo,incluyendo la localizaciónde ¡ri de¡¡ame. Un¿ lesión en cualquierade lasralnasprimarias de la arteda cercbraimediad¡ como ¡esultadounos síntoDlasrelativarnente predecibles,seaquien seala personaaGctada. Lascepassuperlicialesde la corteza,lo que vemoscuando mirenos la slrpeldcieexterior del cerebro,estánilenasde neu

Arlsr¡acerebralmedia zo¡a y ramasprincipales

P¡oblelnaspara entenderellenguale

35

LN^L^'¡ r,r'r,rr

I rrl

(s€.tim entoo emoción)

Groc ngulado (capácidadde pr€staratención)

rt

roDas llue c¡ee¡nosque son excllrsivañente hum¿n¿s.Estas neluonas (añedidasr muy recientementeforman circuitosque

gener¿nnuestrac¡p¿cidadde pensersecuenciaLmentecomo en el lenguajecomplejo,y la capacidadde pensaren sistemasabs- tr¿closy sinbólicos como lasnDternáticas.Lascapasmáspro-

fund¿sde la cortezacerebralestánform¿d¿spor lascélulasdel sistenelímbico.Estassonl¡s céiul¿scortic¡lesque tenemosen común con los denis mamíferos.

El siste¡¡alí¡rbico funciona colocandoun sentimientoo

emoción sob¡ela información que entrapor nuestrossentidos. Como estasestrLrctLrraslascompartimoscon otrosaninales,l¿s célulasdel sistemálímbico sella¡nana veces<cerebroreptilia noiro <cereb¡oenrocional¡.En los reciénnacidos,estascélulas sevan conectandoen respuestaa la estinrulaciónsensorial.IJn

aspectointeresAnteesqLre,aunquenuest¡osistemalímbico fun cionadu¡¿ntecodanuestravida,no madure.En consecúencia,

cuandose¿prietannuestrosr,botonesoemocionales,conserva-

mosla capaciüd de reaccionaralosestímulosque enffencomo

si tuvié¡amosdosaños,aunqueseamosadultos,

A medidaque nuestr¡scélulascorticalessuperioresmadu_

rany sevenintegrandoen complejasredescon oftesneuronas, vrmo' ad.1L'irrcrr,lolac.rp:cid.,Jde lormarno' nuer¿.irn:ige

36

¡¡csr (lcl rxrncrrto prcscnte.Cu¡ndo comparalnosla itftrrna- aiórrl)ucv¡ de nuestramente pentantecon la re¿ctividadauto- nrítjca de nuestranente límbica,podemosreevaluarla situ¿ ción actualy elegirvoluntariamenteuna respuestamásmadura.

Tal vez seade interéscomentar que tod¡s lasactúálestécnicas de oaprendizajebas"doen el ce¡ebrorutüzadesen la enseñ¿nza primariay secundariasebas¿nen los conocimiencosneurológi- cossobrelasñrncionesdel sistemalímbico.Coo estastécnicasde

aprendizajep¡ocuranos transformar nuest¡asaulesen entornos que nos resultensegurosy fanriliares.El objetivo escrearun am- biente en el que no sedisparela respuestamiedo/furia del cere- bro (amígd.ala).La fuirción principal de la amígdalaesinspeccio na¡ toda la estintrlación que entm en esemomento y determinar

el nivel de seguridad.Una de lasfunciones del giro cingulado del

sist.-¡ralímbico consisteen enfocar la atención del

cereb¡o.

Cuando los estínlulosque entnn sepercibencomo ñni-

liares,la amígdalapernunece en calma,y el hipocampo,que se

encuentra¿ s

lado,escapazde aprendery memorizar nueva

irfo¡¡nación. Pero en cu¿nto la amígdalaes activ¿depor es-

tírnulosdesconocidoso tel vez .amenazantes, elevael nivel

ansiedaddel cerebroy centrala atenciónde la mente en la si

Cuacióninmediata,En estascircunstancias,nuestraatenciónse apartadel hipocampoy secentraen generaruna conductede- fensivaparael momento actual.

La información sensorialentrapor los sistemasde los sen- lidos y esprocesadainmedi¡tamenteen nuesftosistemalmbi-

co. Cuando un mensajellega a la cortez¿cerebralencargada del pensamientosuperior,yahemoscolocadoln <sentimientor

de

o <sensación>acercade 1oque rrospareceeseestimulo. ¿Esto es doior o esplacer?Aunque muchosnos considerenosrfid¡r¡al pensantesquesienten,biológicamentesomosciatutassensiblesque

31

LrN ^ r^r¡

r,l'1, r¡

rrill

Dadoquele pallblaosc¡rtirDtrcrrcrtrrsigrliliclrtlortlty:tttt- plio, me gustaríaacla¡¿ren qüé p¿¡lesde ntlcstroccrebrotie- nen lugar lasdiferentesexperiencias.En primer lugar,cuando experimentamos r¿rrfimientosde trrsteza,tlegría, ira, fiustraciótr

o excitación,setratade emocionesgeneradespor lascélulasde nuestm sistemalímbico. En segundoluga¡ Je,?ilfalgo en lasm¿ nostiene quever con la experienciatáctil o cinestósicade sen- tir medianteel actode palpación.Estetipo de sensaciónsepro- duce medianteel sistemasensorialdel tacto,y en éi interviene

la circunvoluciónposcentralde la cortez¿cerebralPor último,

cuandoalguiencontrasta1()que rlrt?r¿intuitivamenteace¡cade algo (<instintoviscerab)con lo que piensasobreello,estacon

ciel1ciairte]igente esuna cogniciónsuperiorque tiene subase

en el henrisfe¡ioderechode la cortezacerebral.(En el capítu- 1o3 hablaré másextensamentede los diferentes modos de fun

cionar de los hemisferiosizquierdoy

derecho.)

Como si fué¡amos máquinasde procesamiento de info¡mación,

nuestracapacidadde proces¿rdatosacerc¿del mundo e>'te¡ior empiezaen la percepciónsensorial.Aunque la mayoríade no-

sotroscasinuncaesconscientede ello,nuesttosrcceptoressen- so¡ialesestándiseñados P¡ra detectarinformación en 1oque a energíaserefiere.Dado que todo 1oque nos¡odea <lesdeel aire que respiramoshastalos m¿terialesque utilizamospara construir estácompuestode partículasatómícasque gir¿ny

vibran,ustedy yo estanoslitenlnente nadandoen un tu¡bu-

lento mar de camposeleccromagnéticos,Estemosenl'rleltosen él,y mediantenuestros¡p¿ratossensori¿lesexperinentamoslo

q e es. Cadauno de nuest¡ossistemassenso¡ialesestáformadopor

una complejacascadade neuronasque procesael código neu

38

t

{

l

(ordo, aprendizaje,memora)

0ntegración derodala

(visión)

ral que entradesdeel livel del receptorhastazonasconcretas del cerebro.Alo largode la cascada,cadagrupo de célulasalte- ra o intensificael código y 1otransmiteal siguienteconjunto de célulasdel sistema,que definey rcfina aún másel mensaje. Cuando el código llega a la zona más exte¡na de nuestnccere- bro, los nivelessupe¡ioresde la cortezacerebral,somoscons cieltes del estímulo.Perosi en algunade lascélulasa 1olargo del camino falla la capacidedde funcion¿¡ normalmente,la percepciónfinal seapartade la realid¿dnormal. Nuestro canpo visual,todo el conjunto de 1oque pode- mos ver cuando miramos el r4undo exterior, estádividido en miles de millones de puntos diminutos o píxeles.Cadapixel estálleno de átomosy noléculas que vibran.L¿scélul¿sde la retina, al fondo de nuestrosojos, detectan el movimiento de es- táspartículas¿tónices.Los átomosque vibran a dife¡entesfte- cuenci¿semiten energíade diGrentesiongitudes de onda,y estainformación secodificaen forma de diGrentescoloresen la cortezavisual,situadaen la región occipitalde nuest¡ocere bro. La imagenvisualseconstruyegraciasala capacidaddel ce- rebro de agruparconjuntos de píxelesen forma de bordeso contornor,Dilerente'bordc.con dferenresorirnuciune! -ver ticales,horizontalesy oblicuos- se combinan para fo.mar

imágenescomplejas.La disiexia,que hace que algunasletras es-

rrN ^l^(?Lrll l)ll

L,(llnlz

critassepercibenal revésde lo norrrral,csun bueDcjcmplo de anomelíafuncional que puede ocurrir cuandosealte¡al¡ cas-

cadanorm¿l de entradasemodal De manerasimilara la visión,nuestrecapacidadde oí¡ so- nidostambién dependede la detecciónde energíaque sedes

plazacon diferenteslongitudesde onda.El sonido es el pro ducto de los choquesentrc pa¡tículasatómicasen el espacio,

que emiten patronesde energía.Laslongitudesde onde de la energía,creadaspor el bombardeode partículas,hacenvibrar

la membrana timpállica

desde onda del sonido hacen vibrar el tímpeno de úna mene-

ra exclusiva.Como lascélulasde nuestraretina,lascélulasci

liadasdel órgano auditivo de Corti traducen estavib¡ación

energética a un código neural. Xste código acabarápor llegar a

la cortezaauditiva(en la región temporalde nuestrocerebro),

procerogreciasal cr.raloimo" sonldos. Nuestrascapacidadesmásobviasde percibir información atómica/molecularsonlasde nuestrossenldosquímicos:el ol-

fato y el gusto.Aunqueestos¡eceptoressonsensiblesa las Par- tículaselectromagnéticasindividualesque pasanpor nuestra nariz o ¿ctian nuest¡aspapilas gustativas,somos muy diferen tes en cuanto a la cantid¿dde estimulaciónque necesitamos p¿rapoder oler o degustaralgo.Cada r¡no de estossistemas

de nuestrc oído. Lasdiferentes longitu-

sensori¿lesestáfo¡m¿do también por una compleja cascerJade células,y un desperGctoen cualquierparte del sistemapuede da¡ como resultedouna capacidadde percepciónanor¡n¿l. Por último, nuestra piel esnuesfo mayor órgaao serxorial,

a travésde la cual hay receptoressenso¡ialesmuy específicos,

diseñadosparaexperimentarpresión,vibración,roces,dolor o temperatura.Estosrcceptoressonmuy prccisoslesPectoal tipo de estímulo que perciben, de modo que un estímulo fiío solo

espercibido por los receptoressensorialesdel frío, y la vibra-

40

(:rLlN( JASrMt'rtl

ciólr solo pucclcserdetectadapor los detecto¡esde vibración. l)cbiclo a estaespeci6cidad,nuestrapiel esun mapamuy pre- (iso de recepciónsensorial. Lasdiferenciasi¡rnatesque cad¿uno de nosoffosexpe¡i-

lrlent^

c$tímulos- contribuyen mucho a nuest¡amanerade percibir

cl mundo. Si tenemos problemas para oír cuando la gente ha-

bJr, solo oiremos fragmentosde conversación,y tomaremos decisionesojuz¡¡aremosbasándonosen unainformación míni-

nueshonivel de sensibiüdada los diGrentestipos de

ma. Si nuestn vista esmala, enfocaremos menos detallesy eso lf¿ctará e nuestra inte¡acción con el mundo. Si nuestro sentido del olfato esdefrciente,no seremoscapacesde distinguir entre un entorno seguroy un peligncpa¡ala salud,1oque nos hará

más v'ul¡erables.Xn el extremo opuesto,si somoshipersensibles

t los estímulos,puede que evitemosinteractuarcon nuesffo Énto¡noy nosperdamoslos placeressirnplesde la vida.

En general,laspatologíasy enGrmedadesdel sistemane¡vioso de los mamíferostienen que ver col el tejido cercbral que distingue

cadaespecieconcrcta de bs dernásespecies.En consecuencia,en

cl casodel sistemahumano,las capasextedorcs de nuest¡ecorte-

¿acerebml son lasmásl'ulnerables a la enfermedad.El ictus esla

primem causade incapacidaden nuestrasociedady la tercera causade muefte Dado que los trastotnosneunclógicosaGctan con ñecuenciaalascapasde cogniciónsuperiorde nuestracor- tezacerebral,y dado que los ictus son cuaffo vecesmásÉecuen

tesen el hemisfe¡io cerebnl izquiendo,nuestr¿capacidadde crear

o comprender el lenguaje seve afectadacon fecuencia. La pala-

¡¡raictus sercfierc a un problena en los vasossanguíneosque IIe,

van oigeno

tipos:isquémicoy hemorrágico.

a las célulasdel cer.ebro,y básicamenteexisten dos

4t

1

trN ^ A(¡rrl lrl llJl ll)lr¿

Segúnla American StrokeAssociation,cl ictus iscluéntico

representa¿prolrimadamenteel 83 por ciento de todoslos ca- sos.Las arteries llevan sangreal cerebro y su fo¡ma se va adel gazandocadavez mása medld¿que sealejandel corazón.Es tasarterias llevan el oígeno vital necesa¡io para que las células

-incluyendo las neuron¿s- sobrevivan.En un ictus isquémi- co, un coágulode sangreviajapor la arteriahastaque el diá

metro de estasehacedemasiadopequeñoparaque el coágulo puedaseguiradelante.El coágulode sangrebloqueael llujo de s¿ng¡erica en oxígenohacialascélulasque estánmásellá del punto de obstrucción.En consecuencia,lascélulascerebrales sufien un traunra y mLrchasde ellas mueren. Dedo que, por lo

general,lasneuronasno sereproducen,lasque aueren no son sustituidas.La funció¡ de lascélulasmuertassepuede pe¡der para siempre,a menos que otrasneu¡onasse ad¿ptencon el tiempo paradesempeña¡suñrnción.Dado que cadacercbroes único en susci¡cuitosneurológicos,tambiénesúnico en suca pacidadde recuperarsede un trauma.

ocurre cuendo la sangle escapade las

arteriasy sederramaen el cerebro.El 17por cientode todoslos

ictus son henorrágicos. La sangrc es tóúca pam las neuronx

cuando ent¡a en contacto directo con ellx, asíque cualquier de- rrame o reventón rescularpuede tener eGctosder,asadoresen el ce¡eb¡o.lJn¡ forma de derrame, el aneurisma,tiene luga¡_cuan do la pared de un laso sanguíneosedebilita hastael punto de in-

El ictus hemorúgico

Coágulodesangreisquém¡co

(la añeriaquedaobstruida y eloxígenono pu6de ll€gara lascélulas)

12

( lriN(t^

Mt,

l

(laparcd rinade un vaso sangufneoformauñ globo)

(grosornomdde a parcd delvasosanguh€o)

fl¡rse. La zona debilitada sellena de sangrey puede rasgarseñ- cilnente, expulsando grandesvolúmenes de sangredentro del

cráneo.Cualquier tipo de hemorragia puede poner en peligro la tída de unapersona.

puede causa¡una

IJn¿ malformación arteriovenosa (MA!

forma ¡a¡a de ictus hemorrágico.Es un trastorno congénito, Consistenteen que un individuo nacecon una configuración lrte¡ia] anómala.Normalmente,el corazónbonbea sangrealas ¡fteriasaaltapresión,Irlientrasquela sangrequeregresapor las Venesviaj¿ a baja presión. Un <colchón,rde capilaresactúa

COmoamortiguador o zona neutre entre las arterias a alta pre- lión y lasvenasa bajapresión.

Flujosanguineono¡mal

rrNAlh(¡ rllr,rrl(r( ll)117

Malformaciónartor¡ovenosa

(¡,4A\',)

En el casode la MAV, una arteriaestácoüectadadi¡ecta- mente a una vena sin colchón ¿mortiguedor de capilares en medio.Con el tiempo,la venaya no puedehacersecargode la altapresiónde la arteria,y la conexión entre artettay vena se rompe, derramando s¿ngreen el cercbro.Aunque la MAV solo representael 2 por ciento de losictushenorrágicos,3esla for

ma más común en los años de plenitud de la vida (de los vein

ticinco a los cuarentay cinco).Yo tenia treinta y sietecúando

mi

MAV reventó. Con independenciade la naturalezamecánicadel proble-

ma

vascular,y¿ se¿un coágulo de sangreo una hemorragia, no

haydosictusidénticosen susintomatologia,porqueno existen

dos ce¡ebrosabsolutamenteidénticos en esffuctura, conexlones o capacidaddc recuperación.Asimismo,esilnposiblehablarde

los síntomascausadospor el ictus sin habla¡¿ntesde lasdife_

rencies innatas entre los hemisG¡ios ce¡ebrales derecho e iz_

quierdo.Aunque la estructuraanatómicadelos doshemisferios

es¡elativ¿mentesimétrica,son muy diferentes,no solo en el modo de procesarla información,sino tambiénen los tipos de

infotmación que procesan.

3.

N¿tiohel lnstitute of Neúologic¿1 Ditórdets dd

tlenbre

de 2006), http://¡Á¡\Ñ.Dtuds.nih.gor

Stróke (10 de sep-

cllN( t^ slMt¡ l

(luanto ¡nejor entendamosla organizaciónfuncionalde los doshel¡úsferioscerebrales,másfácil seráp¡edecirqué trastor-

nospuedendarsecuaodosedañanzon¿sespecificx.Ymásim-

portantetodavía,podremosadquirir cierto conocimientosob¡e lo que podemoshacerparaayudara los supervivientesde un

ictusa recuperarlasfuncionesperdidas.

I

I

T

lJ

S

ICTUS

LOS SÍNTOMAS

= intenso,b¡uscoe inusualdolo¡ decabeza.

=.a-ina.

con dificultad;pérdidade coordinecióno de

equilibrio.

= t."rtor,ro p.,rtino

dela visión,en un ojo o enlosdos.

= usodefrcientedellenguaje;dificultadparahablaro com- prender.

= serxibilidady fuerzaafeclda o disminuidaenla cara,bra zo o pierna,especialmenteenun ladodelcuerpo.

Si sienteuno o variosde estossintomas, set¡atade una ene¡genciamédica. Llame de inmediato al 112

Paramásinformación,contactecon la FundaciónEspañolade EnfermedadesNeurológicas

www.feeneurologia.com

I

I

3

Asimetríashemisféricas

1

s científicos llevafl másde doscientos ¿ñosestudiendo las asi- funcion¿lesde la co¡teza cerebralhumana. Que yo tpa, la primera perso¡u que constaque sugirió que cadahe- isGrio teníasu proDia(mente) fue Meine¡d Simon Du Pui

1780,Du Pui a6rmóqueelserhumanoeraÉIomoduplex,lo

significabaque teníaun cereb¡odoble con unamentedo_

I Casiun siglo después,a finalesdel xx,Arthur

Ladbrcke

presencióla autopsiade un hombre que podía andar, ,leer, escribiry desenvolversecomo un hombre normal. al examinarsu cerebro,Wigandescubrióque el hombre tenía un hemisferio cerebral.Llegó a la conclusión de que,

que aquelhombre que solo tenía (medio) cercbropo- una mente completay podíadesenvolve¡secomo unaper- comoleta.los que tenemosdoshemisferiosdebemostener mentes.Wigan abogó con entusiasmopor estateoría de la

id¿dde 1amenter." Con el paso del tiempo sehan sacadovadasconclusiones

de las diGrencias y similitudes en la manera eo que cede

1. G.J.C. Lokhorst,H¿n8¡heñeaÍeEta

befote1800(10 de sePtieúbre

2006),http://\¡/\rytbm.tudeÍi.Dllwebstá7ge4ianl/bbs1985/htnn.

lrN ^ l^(¡rll lri

ll r(rll)|

hemisferioprocesala informaciór'ry rprendc cos¡r¡)ucvrt.E$tl cuestiónadquirió una granpopularidaden EstadosUnidos cD le décadade 1970,despuésde una seriede experimentoscon cerebrcsdivididos,en los que el doctor RogerW Sperrycortó quirúrgicarnentelasfibrasdel cuerpo callosode personasquc pedecíengr¿vesatequesepilépticos.En1981,en sudiscursodc'l Premio Nobel, Sperry comentó:

En lascondicionesde comisurotomíadondelosfacto¡es debaseestabanigualadosy dondefireronposibleslascompa- racionesen el núsmosujetot¡abajandosob¡eeInúsmoproble ma, hastalaspequeñesdiferenciaslateralesadquiúanimportan cia. Se podía obserr,'arque el mismo individuo enple¿ba consistentementeunr u ot¡a de lasdosformasdistintasde en foque y estrategiamental,como si fueradosperson¡sdrferen tes,segúnusarael hemisfe¡ioizquierdoo el derecho.s

De.de.rquelJosprimero.esrudiosdep¿cienre'con el cere bro escindido,los neurólogos han aprendido que los dos hemis ferios funcionan de manere diferente cuando estánconectados entre si y cuando estánsepamdosquimrgicell1ente.aSi estánco nectadoscon normaüdad,losdoshemisfe¡iossecomplelnenteD y ¡ealzanmutuamente suscapacidades.Cuando estánseparados quirúrgicamente,losdoshemisfeiiosfuncionancomo doscere- brosindependientescon personalidadesprcpias,loque seauele describir como el Gnómeno del Dr.Je$ll y Mr. Hyde.

3. DiscursodeRoser\v Spe.ry,8de diciembÉ de 1981(10deseptie¡r

b¡e de 200ó),http://nobelprize.orgl¡obel,prjzes/nedicihe/leure¡tes/1981/

,1. R.W Sperry,M. S.G¿zzaDis¿yJ. E.

Bosen, (Inte¡¡emispheric Re]]-

tiomhips.The Neurccortic¡l Colrmisuresi SyDdrcmesof Henisphere Dis- comectioD, er P J.Vinken y G.W Bruyn. eds.,Ha" dbookof Clinical Ne./rolost. North-HoIand PublrhiDg,Arüterdam,1969,pp.177 184.

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LI^SI

tMtSt'Ut{tc^S

Utiliza¡do noderlas técnicasno invasoras.cono la ima- geDde ¡esonanciamagnéticafuncional (1I4RI),los científicos ion ya cap¿cesde visualizar en fiempo real qué neuroÍas con- cretaspa¡ticipan en la realización de una función determin¿da. Como nueshos dos hemisferios estánillteglados neurona]rnen- lc a travésdel cuerpocalloso,prácticamentetodaslasfunciones cognitivas que rceliza¡nosill]plican actividad en los dos hemis- ios: simolemente.lo hacen de distinta manera.En conse- encia, el mundo de la ciencia apoyala idea de que l¿ relación los dos hemisferios cerebmlesdebeú¿contempla¡se como de dosmitadescomplementariasde un todo,y no como dos tidades o identidades individuales. Parecerazonable suponer que el hecho de dispole¡ de dos isferioscerebralesoue orocesanla información de dife¡en- maneradeberí¡ ¿c¡ecenta¡la capacidadde nuestrocerebro e¡.?e¡iment¿¡ el r¡undo que nos rodea,aumentando nues- posibilidadesde supervivenciacomo especie.Como nues- doshemisfe¡iossontan propensosa tejerjuntos y sin fisu- una únicapercepcióndel mundo,nosresultacasiimposible co¡scientementelo que ocurre en nuestrohenisfe- izquierdode lo que pas¿en él de¡echo.

empezar,esimpo¡tante comprenderque no sedebecon- i¡ la dominancia hemis{éricacon le dominancia de una sob¡ela otra.La dominaflciaen el cetebrodependede é hemisGrio poseela capacidadde creary comprendet el je verbal.Aunque las estadísticasvarían según el en- estado,en p¡ácticameütetodaslaspersonasdiestras(másdel por ciento de la población estadounidense)el henrisferio inante es el izquierdo. Pe¡o al mismo tiempo, en más del gor ciento de las Dersonaszur:dasdomina también el henris-

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I

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Grio izquierdo.Examinemosrnirsclcce¡c¡ l¡s ¡sinlclri¡s dc l(x doshemisferios. Nuestro hemisfe¡io derecho (que controla la nit;rd iz' quierdade nuestrocuerpo) funciona como un procesadorel paralelo.Conientes independientesde información entr¡n el mismo tiempo en nuestrocerebroa travésde nuestrossisten¡s sensoriales.Momento ¡ nlomento, nuestl? ¡ne¡rte derecha cre¡ un grancollagede eseinstenteen el tiempo:cómo lo ve,cómo suena,a qué sabe,a qué hueley qué tactotiene.Losnor¡entos no vienen y sevan de repente,sino que estánrepletosde sen- saciones,pensarnientos,emocionesy,muchasveces,respueslas fisiológicas.La informacrón procesadade estemodo nos per- mite hacerun inventa¡ioinmediato del espacioque nos rodea

y nuestrarelacióncon dicho espacio. G¡aciasa lashabilidadesde nuestramente derecha,somos capacesde reco¡dar momentos aisladoscon inrpresionante claridad y precisión. Casi todos somos c¡p¿cesde recordar dónde estábamosy qué sentimoscuando nos enteramosdel asesinatodel presidenteKennedy o vimos el der¡umba¡nien- to de lastores del World Trade Center. ¿Recuerdan el rlo mento en que p¡onunciaro¡ laspalabras (Sí, quiero,ro vieror,

la primera sonrisade su hijo reciénnacido?Nuestro hemisfe-

rio derecho estádiseñ¿dopara recordar cosasrel¿cionando unascon otras.Lasfronterasentre entidadesespecífrcasseha- cenborrosas,y los complejoscollagesmentalessepueden re- cordar en su totalidad como combinacionesde imágenes,ci nestesiay fisiología. Parala mente derecha,no exis[emástjenlpo que e] mo- mento presente,y cadamomento estávibr¿ntede sensaciones. La v'rdao la ¡¡uerte ocurren en el momento presente,La eqre riencia gozosaocu¡¡e en el momeDto presente-Nuestraper- cepcióny experienciade la conexióncon algomásgrandeque

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^s Mr,rrl^s rrMr\r11r(rAs

t)()sotrosocLr'r'oclr cl rtloDrcntoprcscntc.P¡rallLrcstr¡Il)cl)tc tlcrccha,cl lrorrrento aÍoracsintemporaly abund¿nte,

A

t'iltacletodasl¿sno¡masy ¡eglamentosque yasehan de-

fi¡ido

como la maner¡ correcta de hace¡ las cosas,nuestra

r¡rentederech¿eslibre parapensarintuitivamentefuerade los límites,y exploracon creatividadlasposibilidadesde cadatue- vo momento.l)ebido asu diseño,nuestramente dercch¿eses_ pontáne¿,despreocupadae imaginativa.Permite que nuestros jugos artísticosfluyanlibre¡¡ente sin inhibicionesnijuicios de valor. El momento presenteesun momento en el que todo y to

dos estanrosconectadoscor'¡o una solarosa.Como resultado, luestr¿ mente derechanos percibe a cada uno de nosotros como miembrosigualesde la famiüahum¿na.Identrficanues- trassinilitudes y reconocenuestr¿relacióncon estemaravillo- soplanetaque sustentanuestrevid¡. Percibela granimagen,la relación entre todaslas cosasy cómo todos nos unimos para

fo¡mar el todo.Nuestta capacid¿dde serempáticos,de meter- nosen la piel de otrosy sentirsussentimientos,esproducto de

nuestr¿corteza frontal derccha. En contraste,nuestrohemisfe¡lo izquierdo tiene una ma nera completamente diferente de procesarla información To¡¡a cadauno de esosricos y complejosmomentos cre¡dospor el hemisferioderechoy.losva ordenandotemporalnente.A con tinuación, comparauno por uno los detallesque forman este momento con los detallesque formabanel momento anterior'

Organizandolosdetallesen unaconñguraciónlinealy metódi- ca,nuestrocerebroizquierdomanifrestaeseconceptodel tiem- po en el que nuestrosmomentossedividen et pasado,presen- te y futu¡o. Dentro de l¡ estructura de estaprevisibie c¡dencia temporal,podemosapreciar1oque va a ocurrir antesde que ocu¡¡a. Miro r,riszapatosy mis calcetines,y esmi hemisfe-

uN ^l^Qtxi l)ll l,r.r(llnlz

rio izquierdo el que comprendeque debo porrer,nclos calcc tines antes que los zapatos.Puede mi¡ar los detallesde urr puzzley utilizar laspistasde color,forrnay tamañoparareco- nocerpatr.onesde ordenación.Elaborauna conprensión de hs cosasutilizando razonandentosdeductivos:s1A esmásgrendc que B, y B es mayor que C, entoncesA tiene que ser trás grandeque C. Al cont¡a¡io de nuest¡ohernisferioderecho,que piensaerr imágenesy percibela imagen generaldel momento Presentc,

nuestramente izqu¡erdaserecreaen los detelles,detailesy más detallessobreesosdetalles.Los centrosde lenguajede nuestrc hemisferio izquierdo utilizan palabraspara describi¡,definir, clasificary comudcarlo todo. Fragmentanla percepciónde h gran imagen del momento presenteen datos manejablesy comparablesde los que sepueda hablar.Nuest¡o hemisferio iz-

quierdo mira una flor y

componen el conjunto: pétalos,tallo, estambres,polen

seccionala imegende un arco iris en el lenguajede ro.jo,ana-

ranjado,amarillo,verde,azul,añil y violeta.Describe nuestro cuerpo en términos de brazos,piernas,to¡so y todoslos deta llesanatórnicos,frsiológicosy bioquímicosque sepuedaninrá ginar. Le encantaentretejerdatosy detallesparaelaborarunr

historia.Sele damuy bien lo académicoy,por esonisrrro,r-r-l:l nifrestaun sentidode ¡uto¡idad sob¡elos detallesque donina.

va nombrando las diGrencespartes quc

Di

A travésde los centrosde lenguajedel hemisferioizquier-

do, nuesüemente nos hablaconstantemente,un fenómeno al que yo llamo <charlacereb¡al,r.Es esavoz que te recuerdaquc compresplátanosde camino a casay esainteligenciacalcula- dora que sabecuándo tienes que lever la rcpe. Existe una enor me va¡ieción individual en la velocidad a la que funcionan nuestrasmentes.Paraalgunos,el diálogode la charlacerebralv¡ tan rápido que apenaspueden seguir el curso de lo que val

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pcns¡ldo. Otros piensanen un lenguajetan lento que tardan mucho tiempo en cornprenderlo.Yotrostienen problemasala hora de mantenerla atencióny la concentraciónel tiempo su- ficiente paraactuarbasándoseen 1oque piensan.Estasvarie- cionesen el procesamientonormal tienen su baseen lescélu-

las cerebralesy en los circuitos int¡ínsecos de cadacereb¡o. Una de las t¿¡ex de los centros de lenguaje de nuestro he-

isferio izquierdo consiste en de6nir nuestro yo, diciendo <Yo . Utiüzando la charla cerebral, nuesffo cereb¡o nos repite

y otra vez los detallesde nuest¡evida para que podamos re- rdarlos.Ahí resideel centro del ego,que nos proporciona concienciainte¡ior de cuál esnuestronombre.cuálesson

Siesr¿scélul¡sno hicie.

credenciale.y dóndeviümo

su t¡abajo,olvidaríamosquiénessomosy perderíamosel

de nuestr¿identid¡d.

Además de peruar en forma de lenguaje, nuest¡o hernisfe- o izquierdo piensa en paffones de respuestx a los estímulos . Est¡blececircuirosneurológicosquefuncionán.¿si

te antela info¡m¿ción senso¡ial.Estoscrrcutros permiten p¡ocesarg¡andesvo.lúrnenesde información sin

que perdermucho tiempo centrándonosen lospequeños tos individuales.Desdeel punto de vistaneurológico,cada que se estimula ün circuito de neuronas se necesltamenos ttimulación externa para que esecircuito particular funcione.

cor¡ecuenci¿ de estetipo de circuito reverbet?nte,nues- hemisferio izquierdo crea 1oque yo llamo <buclesde patro- de pensamiento>,los cualesle permiten interpretarúpida- gnndes volúmenes de estimulaciónentrante con un irno de atención y cálculo. Como nuestro cerebro izquierdo estálleno de estetipo de incorpo¡adosde reconocimiento de patrones,sele muy brenpredecirlo queperxaremos.cómo ¿c¡u¡remoso

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qué senti¡emosen el futuro,basándoseeDlllicstrAcxpcricnci¡ pesada.Amí, personalmente!me gustael color rojo y tiendo ;r acumula¡muchescosas¡ojas:conduzcoun cocherojo y vist()

de rojo. Me gustael rojo porque en mi cercbrohay un circüi

to que seexcitamucho y funcion¿casiautornáticamentecuarl

do algo rojo secruzaen mi camino.Desdeun punto de virrl

puümente neurclógico,me gustael rojo porque lascélulasdt,

mi cerebro izquierdo me dicen que me gusta el rojo.

Entre otrascosas,nuestrohemisferio izquierdo clasificaJrr inforrnaciónenjerarquíasque incluyen cosasque nosgustan ()

nos disgustan.Aplica un juicio de <buenora lascosasque nos gustany de <malora lasqr¡eno nos gustan.Mediante eljuicit,

y el análisiscídcd, nuestro ce¡ebro izquierdo nos compara cons- tantementecon to